HIGADO

ANATOMIA Anatomía Morfológica

Desde el punto de vista topográfico, el hígado está ubicado en el cuadrante superior derecho de la cavidad abdominal y ocupa casi la totalidad del hipocondrio derecho. Es considerado como una viscera toracoabdominal, hecho que debe ser destacado para evaluar el potencial compromiso hepático tanto en los traumatismos torácicos como en los abdominales. Los medios de fijación del hígado corresponden fundamentalmente a la vena cava inferior (VCI), que además de discurrir por la cara posterior del hígado en parte rodeada por el lóbulo Caudado recibe en su sector suprahepático a las tres venas hepáticas (o suprahepáticas), así como a venas accesorias en su trayecto retrohepático. El pedículo hepático está compuesto por la arteria, la vía biliar principal y la vena porta. Llegan al hilio por su cara inferior, envueltos por el epiplón menor o gastrohepático, y ya dentro del parénquima conforman los pedículos glissonianos, que corresponden a ramas de estas tres estructuras envueltas por el peritoneo visceral del hígado (cápsula de Glisson). Los ligamentos, en realidad, no cumplen una fijación en sí mismos, ya que pueden ser seccionados sin que el hígado modifique su posición. El ligamento redondo es la vena umbilical obliterada, e ingresa al parénquima hepático para reunirse con la rama izquierda de la vena porta. Los demás corresponden a reflexiones del peritoneo. El ligamento falciforme, que recubre al ligamento redondo y se extiende desde la pared abdominal anterior hasta el diafragma, rodea a la VCI suprahepática. Los ligamentos triangulares, derecho e izquierdo, se extienden desde la cara posterior del hígado hasta el diafragma sobre el sector desperitonizado, y conforman el ligamento coronario . Al examinar el aspecto exterior del hígado, se toman en cuenta los elementos identificables a simple vista. Así, los ligamentos redondo y falciforme dividen al hígado en dos lóbulos, derecho e izquierdo. Si el hígado es visto desde su cara inferior, la fosa vesicular, los ligamentos redondo y de Arancio y el hilio hepático demarcan los lóbulos .

De acuerdo con estos enunciados, quedan delimitados dos lóbulos principales, derecho e izquierdo, divididos por la fisura del ligamento redondo y por el ligamento falciforme. En la cara inferior, el límite posterior del lóbulo derecho es el hilio hepático. Un sector del parénquima del lóbulo derecho, delimitado entre la fosa vesicular, el hilio hepático y la fisura del ligamento redondo, constituye un lóbulo accesorio, denominado lóbulo cuadrado. Por detrás del hilio hepático queda conformado otro lóbulo accesorio, independiente tanto en su irrigación como en los drenajes venoso y biliar, y es el lóbulo caudado o lóbulo de Spiegel .

Resumiendo, el aspecto exterior del hígado permite dividirlo en dos lóbulos laterales principales, derecho e izquierdo, separados por los ligamentos falciforme y redondo, y dos lóbulos centrales accesorios, anterior y posterior, cuadrado y caudado, separados por el hilio.

cuyo flujo corresponde al 80 % del . y la circulación cava. Recibe un doble aporte vascular. tanto por la vena porta. eferente. aferente.Distribución vascular de los pedículos hepáticos El hígado es un órgano porta. es decir que está interpuesto entre dos circuitos venosos: la circulación portal.

ya que drenan el denominado lóbulo de Spiegel o lóbulo caudado. que a su vez se distribuyen cada una en dos ramos segmentarios. superior e inferior. por lo cual el segmento hepático que queda descomprimido es el caudado. que pasa por detrás del hígado. y desemboca sobre el borde derecho de la VCI. anterior y posterior. La suprahepática media tiene un trayecto sagital y corre en un plano que se corresponde a la proyección de una línea desde el lecho vesicular hasta la VCI suprahepática (cisura principal). y al entrar en el parénquima hepático. . La vena suprahepática derecha es un grueso tronco que tiene un trayecto en un plano frontal en el lóbulo derecho. esta última presenta una dilatación sacular ubicada en un sentido anteroposteríor. recibe las venas eferentes conformadas por las tres venas suprahepáticas. que corresponde a una obstrucción de la salida de las venas suprahepáticas. En el 80 % de los casos. provenientes de ramas de la aorta abdominal y que corresponden al 20 % del flujo aferente del hígado. el tronco porta se divide en dos ramas. derecha e izquierda.flujo sanguíneo hepático. y en el 10 % puede hallarse alguna otra vena suprahepática accesoria. como por la arteria o las arterias hepáticas. La rama derecha se divide en dos ramas sectoriales. La vena suprahepática izquierda discurre por un plano frontal en el lóbulo izquierdo. La VCI recibe también una serie de pequeñas venas que desembocan directamente sobre su cara anterior en el trayecto retrohepático. las suprahepáticas media e izquierda se reúnen en un tronco común de 0.5 a 2 cm de longitud. para desembocar sobre la cara anterolateral izquierda de la VCI . denominado receso de Rex. Del receso de Rex se desprenden las ramas segmentarias para el hígado izquierdo. Este drenaje independiente de las venas spiegelianas permite explicar la característica hipertrofia del lóbulo caudado en el síndrome de Budd-Chiari. En el 25 % de los casos se encuentra una vena accesoria denominada vena hepática inferior derecha . donde llega la vena umbilical obliterada (ligamento redondo). La irrigación portal es la más constante. El eje vascular que forma la VCI. denominadas venas spiegelianas.

En el 25 % de los casos. existe una arteria hepática derecha que nace en la arteria mesenterica superior y presenta un trayecto retroportal. Otra rama del tronco celíaco. . y se ubica en un plano anterior con respecto a la vena porta en el pedículo hepático.La descripción clásica de la irrigación arterial es a través de una arteria hepática que a los fines de comprender las variaciones más frecuentes se denomina arteria hepática media proveniente del tronco celíaco. en el 15 % de los casos envía una arteria hepática izquierda que transcurre en la parte más alta del epiplón menor . la arteria coronaria estomáquica.

La vena suprahepática media divide al hígado en un sector derecho y otro izquierdo. . la tomografía axial computada y resonancia nuclear magnética. parasagitales y coronales. Segmentación hepática Tanto autores anglosajones como franceses han elaborado contemporáneamente dos formas de segmentación. El trayecto de esta vena corresponde a una línea imaginaria que se extiende desde el lecho vesicular hasta la VCI (línea de Cantlie) y se denomina cisura principal. basadas en la distribución de estructuras vasculares intrahepáticas. la morfología del hígado fue cobrando importancia en la interpretación topográfica y en la selección de las tácticas quirúrgicas para el tratamiento de lesiones hepáticas. que permiten realizar cortes axiales. ayudan a correlacionar los conceptos de la segmentación hepática con hallazgos clinicoquinírgicos. como la ecografía. Goldsmith y Woodburne (1957) fundamentaron los segmentos de acuerdo con las venas suprahepáticas. Estas imágenes.Anatomía funcional Con la introducción de modernos métodos de diagnóstico por imágenes.

que tiene una trayectoria frontal. y en un segmento lateral y otro medial izquierdo por el ligamento redondo.La vena suprahepática derecha. El hígado izquierdo es dividido por el ligamento redondo en un segmento medial y otro lateral. divide a su vez al sector derecho en un segmento posterior y otro anterior. Así. y a su vez en un segmento posterior y otro anterior derecho por la vena suprahepática derecha. el hígado queda dividido en un sector derecho y otro izquierdo por la vena suprahepática media. .

La numeración de estos segmentos comienza por el lóbulo caudado (segmento I) y prosigue de izquierda a derecha y de atrás adelante hasta el segmento VIII . irriga independientemente al sector medial (separado por el ligamento redondo). una anterior y otra posterior con respecto a la vena suprahepática izquierda. la rama portal derecha se divide en una sectorial anterior y otra posterior. La división entre el hígado derecho e izquierdo es igual que en la nomenclatura anglosajona. A cada segmento le corresponde un pedículo glissoniano . La rama izquierda. A su vez.Coulinaud (1957) basa su segmentación en la distribución de los pedículos glissonianos. pero en este caso se hará referencia a la sistematización portal. cuyo límite es también determinado por la vena suprahepática derecha. respectivamente. Estos territorios son irrigados por las ramas portales derechas e izquierdas. Quedan así determinados siete segmentos. desde el receso de Rex. Cada una de estas ramas sectoriales se divide en una segmentaria superior y otra inferior. y el lateral tiene otras dos ramas. más uno que es totalmente independiente en su irrigación y drenajes venoso y biliar. y corresponde al lóbulo caudado. es decir que la vena suprahepática media sigue teniendo la misma implicancia.

pero la integración real la hará con la visualización directa. tres exámenes que otorgan una interpretación dinámica . la palpación y la ecografía intraoperatoria. Anatomía real Lo tratado en el párrafo anterior permite desarrollar el concepto de anatomía real. .funcionalmente independiente. Durante el acto quirúrgico. la visión dinámica que permiten cambiar los planos de corte brinda al cirujano la posibilidad de integrar espacialmente la relación de la lesión hepática por tratar y decidir no sólo la conducta más adecuada. conservando la mayor cantidad de parénquima sano sin dejar a un lado el objetivo de una exéresis radical. El cirujano puede tener una integración espacial de las lesiones y su relación con las estructuras vasculares intrahepáticas por las imágenes preoperatorias. es decir que puede ser resecado sin influir en la irrigación y el drenaje biliar de otro. sino también los límites de resección lo más anatómicos posibles.

que contienen líquido seroso y no se comunican con la vía biliar intrahepática o extrahepática. Los quistes simples de hígado son formaciones quísticas intrahepáticas microscópicas o macroscópicas. siendo la mayoría asintomáticos y no requiriendo tratamiento. transmitida por un mismo gen dominante con expresividad variable. entidad esta última de transmisión autosómica dominante en la mayoría de los casos. Los quistes hepáticos se clasifican en quistes parasitarios (fundamentalmente hidatídicos en nuestro medio) y quistes no parasitarios (congénitos o adquiridos). de origen congénito. En su conjunto. cuya prevalencia en autopsias es de 0. hereditarios o no. múltiples. pero en número limitado (´enfermedad multiquísticaµ) en distribuirse difusamente en el parénquima hepático (´poliquistosis hepáticaµ). pero fuertemente relacionados. Los quistes hepáticos congénitos pueden ser únicos (´quistes solitariosµ). el número y tamaño de los quistes hepáticos se relaciona con la edad. Entre el 1% y 3 % de los pacientes con poliquistosis hepatorrenal presentan además quistes en otros órganos y aproximadamente el . No está aún bien establecido si la poliquistosis hepática y renal constituyen una misma entidad. con la gravedadde la enfermedad renal. En la poliquistosis hepática. Se los ha denominado también quistes hepáticos benignos. En los casos sintomáticos. si se asocia a poliquistosis renal. quistes solitarios del hígado (denominación inapropiada ya que frecuentemente son múltiples). el número de embarazos (sugiriendo influencia hormonal estrogénica) y.QUISTE SIMPLE DE HIGADO Quistes simples de hígado Definición. los quistes congénitos son la lesión más frecuente del hígado.13-0.6 %. quistes no parasitarios o quistes hepáticos congénitos. o bien son 2 entidades transmitidas por genes distintos. el sexo femenino. la clínica se debe al crecimiento de los quistes o a la compresión sobre órganos o estructuras de la vecindad y no suele aparecer hasta la edad adulta. quistes uniloculares. generalmente entre los 40 y 60 años.

Los quistes simples se localizan más fácilmente en el lóbulo derecho. Según la teoría de von Meyenburg (1918). con el advenimiento de la ecografía y la tomografía su hallazgo es más frecuente en la actualidad. Anatomía patológica. los quistes se formarían por un mal desarrollo embriológico que causa una excesiva cantidad de conductos intralobulares. Su incidencia en autopsias de adultos es del 1 al 5 %. Casi el 60 % de los quistes voluminosos se observan en pacientes mayores de 50 años de edad. Los quistes no son loculados y su . algunos de los cuales no comunican con la vía biliar. la incidencia en la mujer con respecto al hombre es de 9 a 1. Suelen hacerse sintomáticos con más frecuencia en personas de 40 a 50 años. probablemente por una hiperplasia inflamatoria o una obstrucción con estasis y retención de líquido. Los más grandes producen atrofia del tejido hepático adyacente e hipertrofia del lóbulo contralateral. Los más pequeños están rodeados de hígado normal. aunque excepcionalmente alcanzan tamaños superiores. lo que confiere un carácter sistémico a la enfermedad. Los quistes simples asintomáticos son más comunes en el sexo femenino (1.10 % aneurismas cerebrales. llevan a la formación de los quistes simples. La teoría de Moschuwitz (1906) sostiene que los conductos biliares aberrantes que se forman durante el período embrionario. Si bien los quistes simples han sido considerados por largo tiempo como una rara enfermedad. Patogenia. Al examen macroscópico. La involución de éstos y la subsecuente acumulación de líquido producen la formación de los quistes simples. los quistes simples son de forma esférica u ovoide y su diámetro oscila desde unos pocos milímetros hasta 20 cm.5 a 1). Diversas teorías han sido propuestas para explicar la patogenia de los quistes simples. Epidemiología. pero en los sintomáticos o complicados.

lo cual depende del tamaño de la lesión. y en un número menor de casos pueden ser múltiples. a diferencia de los quistes renales que se infectan por vía ascendente. b. El hepatograma se mantiene inalterado en estos pacientes. En el examen físico es posible encontrar una masa en el hipocondrio derecho. pero puede haber dos o más. El diagnóstico del quiste puede coincidir con la aparición de otra enfermedad responsable de los síntomas y el dolor ser atribuido a ésta. la saciedad precoz o la ictericia. La malignización del epitelio de revestimiento es excepcional. puede dar lugar a hipertensión portal con desarrollo de complicaciones como ascitis y hemorragia por varices esofágicas. Las manifestaciones clínicas más frecuentes son la distensión abdominal con masa palpable. infección) ocurren en menos del 5% de los casos. siendo el germen más frecuente Escherichia coli.contenido es líquido claro y amarillento.-Clinica. Estos síntomas rara vez ocurren en quistes de diámetro menor de 5 cm. la disnea. La compresión de la vena porta o la obstrucción al flujo de drenaje hepático. Los quistes simples de hígado son habitualmente hallazgos casuales en exámenes de diagnóstico por imágenes o en laparotomías exploradoras por otra patología. el dolor abdominal. En la mitad de las oportunidades el quiste es único.-Examenes Auxiliares: . y los síntomas (dolor o vómitos) corresponden por lo general a quistes voluminosos que comprimen órganos adyacentes. Por lo tanto es imprescindible excluir otras causas con sintomatología similar. Diagnóstico. a. La infección espontánea de los quistes se produce por vía hematógena. Al examen microscópico. a semejanza de la poliquistosis hepática. Los pacientes sintomáticos son más frecuentemente mujeres entre los 40 y 50 años de edad. que semeja el epitelio de los conductos biliares. los quistes se encuentran tapizados por una capa única de células cuboides o epitelio columnar. los quistes presentan células uniformes sin atipias. Las complicaciones intraquísticas (hemorragia.

La imagen es la de un quiste unilocular de paredes delgadas con contorno liso y de forma circular u oval. quistes parasitarios o secuela de traumatismos. que se encuentran en el 25 % de los adultos. La resonancia nuclear magnética . La ecografía renal no muestra alteraciones. que pueden ser hallados hasta en el 5 % de todas las ecografías abdominales. quistes loculados o con calcificaciones de la pared son sugestivos de neoplasia. Los quistes de paredes irregulares. No existen septos ni formaciones intraquísticas. excepto en el caso de que coincida con uno o dos quistes de riñon. totalmente anecoica. La tomografía computada muestra imágenes hipodensas de forma redonda u oval. que no captan el medio de contraste y cuya densidad es líquida.La ecografía es el mejor método para diagnosticar los quistes simples. con refuerzo posterior. infecciones.

sin pared y que no captan contraste. El diagnóstico se realiza habitualmente por ecografía o por tomografía computadorizada (TC). los cistoadenomas o la poliquistosis hepática. Diagnóstico diferencial. . siendo frecuentemente un hallazgo incidental en el curso de estas exploraciones. Tomografía computada de un voluminoso quiste simple de hígado. El contexto clínico de las lesiones es diferente. anecoicas y con refuerzo posterior. Puede ser útil como método diagnóstico inyectar contraste radiopaco seguido de radioscopia para descartar la comunicación con la vía biliar. La TC muestra lesiones de densidad agua. Es más complejo el diagnóstico diferencial con los quistes hidatídicos. pueden tener una pared dividida o más gruesa y comunicación con la vía biliar. La angiografía revela que los quistes son avasculares y desplazan a los grandes vasos. El quiste simple es fácilmente diferenciable de los abscesos de hígado. Los quistes hidatídicos presentan habitualmente calcificaciones y septos. En la Ecografía los quistes aparecen como lesiones redondeadas u ovaladas. hipointensas o hiperintensas y avasculares. de los hemangiomas y de los hematomas. bien delimitadas. de los tumores malignos.muestra lesiones de tipo homogéneo. En la centellografía hepática se observan imágenes lacunares sólo cuando los quistes son mayores de 3 cm.

número y localización de los quistes. ruptura. Además permiten estudiar la permeabilidad de la vena porta y del drenaje venoso hepático. sobre todo en riñón. Se ha descripto hemorragia íntraparenquimatosa. compresión de la vena cava . En pacientes con ictericia la Colangiografía Retrógrada Endoscópica permite el diagnóstico de compresión o comunicación del quiste con el árbol biliar y/o la exclusión de otras causas. colestasis por compresión de las vías biliares. Las pruebas de función hepática no suelen alterarse. así como sobre la existencia de ´quistes dominantesµ causantes de la sintomatología.Ambas técnicas proporcionan información detallada sobre el tamaño. El diagnóstico de certeza se efectúa con las pruebas de laboratorio específicas para hidatidosis. Complicaciones. . En ocasiones sólo la punción y aspiración de líquido quístico para su análisis permitirá el diagnóstico. fístula duodenal . presentando sólo un 1020% de los pacientes un aumento de los valores de fosfatasa alcalina y gamma GT. inflamatorio o neoplásico. infección bacteriana. La Resonancia Magnética posee un alto poder resolutivo. Ocasionalmente los quistes simples crecen en forma brusca. determinar la existencia de radicales biliares dilatados y la presencia de quistes en otros órganos. es imprescindible realizar el diagnóstico diferencial con cualquier patología quística del hígado. Siendo ésta una enfermedad endémica con alta incidencia en nuestro país. tanto para el diagnóstico como para la detección de complicaciones intraquísticas. aunque las complicaciones son excepcionales (menos del 5 %). torsión y malignización . Los quistes hepáticos adquiridos pueden ser de origen traumático.

La aspiración sola se sigue de recurrencia en el 100% de los casos. en 3 meses. De todos los agentes esclerosantes utilizados. En casos de quistes de gran tamaño pueden ser necesarias varias sesiones antes de conseguir el efecto terapeútico esperado. Cada vez son más los casos publicados usando minociclina en instilación directa intraquística sin necesidad de vaciamiento previo. TRATAMIENTO PERCUTÁNEO Se realiza bajo control por ecografía o TC. . Consiste en la punción aspiración del contenido del quiste. seguido de la inyección de un agente esclerosante dirigido a la ablación del epitelio secretor. el alcohol absoluto estéril es el que ha demostrado mejores resultados y menos efectos secundarios. La tetraciclina debe considerarse una alternativa en pacientes con problemas para el uso de alcohol. de ahí la necesidad de usar esclerosantes. consiguiendo una reducción del tamaño del quiste a la mitad. Podría ser una alternativa en quistes de gran tamaño que precisarían varias sesiones de escleroterapia con alcohol.Tratamiento. en más del 80% de los casos tratados. y sólo se utiliza para confirmar el diagnóstico de quiste simple o demostrar que la sintomatología del paciente está relacionada con la enfermedad quística que se va a tratar.

se retira el fiador y se aspiran 10-20ml de líquido quístico para confirmar la adecuada colocación de la aguja y observar el color. Posteriormente se introduce sobre la guía un catéter de teflon de 5-12 French. Se introduce en el quiste una aguja de colangiografía percutánea con fiador de 18-22G. Seguidamente se introduce un alambre guía en ´Jµ a través de la aguja y ésta es retirada. El punto de punción. multiperforado. a través del cual se extraerá el resto del contenido del quiste.Contraindicaciones. previa cuidadosa asepsia de la zona. estando el paciente bajo seudoanalgesia ligera y anestesia local. se seleccionan mediante ecografía en tiempo real o TC. Es conveniente remitir una muestra para estudio citológico y bacteriológico. olor y viscosidad del contenido. confirmando el vaciado completo por el método de imagen que se esté empleando. . Las únicas contraindicaciones para esta técnica son la existencia de alteraciones marcadas de coagulación y la comunicación del quiste con el árbol biliar. con agujeros laterales en la punta. así como el ángulo y la profundidad a la que debe introducirse la aguja. Técnica.

En los pacientes que se piense que van a requerir sesiones repetidas el catéter se dejará drenando por gravedad a una bolsa. debiendo comprobarse nuevamente el completo vaciado del quiste. lateral derecho e izquierdo). prono. Una vez que no se observe drenaje durante 24 horas el catéter será cerrado durante 2-3 días. con un máximo de 100ml. Finalmente el alcohol es aspirado. para permitir que el alcohol contacte con toda la superficie quística y alcance la concentración necesaria para producir la ablación del epitelio secretor. pueden ser necesarios tratamientos secuenciales debido al efecto diluidor ejercido sobre el alcohol por los detritus o por la presencia de líquido quístico residual. Si se observa drenaje superior a 1015 ml/24horas debe realizarse una nueva sesión de esclerosis. 5 a 12 French. pudiendo realizarse en una única sesión o en sesiones repetidas cada 1-2 días. Una vez terminado el procedimiento. En ese momento es conveniente inyectar contraste radiológico para asegurar que no existe comunicación con el árbol biliar o extravasación a la cavidad abdominal. se retirará. El volumen de alcohol aspirado tras el tratamiento puede ser mayor que el volumen instilado debido a la presencia de detritus celulares. líquido quístico residual y apertura de comunicaciones con pequeños compartimentos loculados dentro del quiste. es más aconsejable mantener al paciente en observación durante 24 horas. durante los cuales el paciente será girado (decúbito supino. .El tamaño del catéter. dependerá del volumen del quiste y de la viscosidad de la colección valorada en la aspiración inicial. se procede a la instilación de alcohol absoluto estéril al 95-99%. tras los cuales se realizará una ecografía y si no se observa reacumulación. si se considera suficiente. Una vez aspirado el material de contraste. El número de instilaciones necesarias se determinará individualmente en cada caso. En algunos casos. Aunque el procedimiento puede realizarse en régimen ambulatorio. siendo lo ideal la administración de aproximadamente el 25% del volumen de líquido extraído. situaciones ambas que obligarían a suspender el procedimiento. fundamentalmente en quistes de gran tamaño (>400 ml). permaneciendo en cada postura entre 1 a 3 minutos. El alcohol se deja dentro del quiste de 20 a 30 minutos. se retira el catéter.

ya sea mediante la resección de su pared por . vómitos y fiebre. Debe hacerse un seguimiento periódico de los quistes simples asintomáticos por medio de ecografía. La complicación más frecuentemente observada en pacientes sometidos a aspiración y esclerosis es la aparición de dolor durante la instilación del alcohol. En los quistes sintomáticos se han propuesto varios tipos de tratamientos. produciéndose normalmente un rápido alivio.Este tratamiento ha mostrado una alta efectividad. con desaparición o disminución de los quistes y concomitante mejoría sintomática en el 80. así como el neumotórax. La recidiva es infrecuente. La punción evacuadora es un método asociado con alta incidencia de recidivas. En este caso se puede resecar el quiste como operación complementaria si es de fácil resolución y no agrega morbilidad. se hacen sintomáticos. Si el dolor es intenso.100% de los casos tratados. a menos que sean encontrados durante una laparotomía por otra causa. El tratamiento quirúrgico más efectivo es sin duda la extirpación completa del quiste. Otras complicaciones de la técnica incluyen las lesiones secundarias a la punción. No hay un criterio uniforme para el tratamiento. Complicaciones. En los quistes asintomáticos la conducta es expectante. obteniendo los mejores resultados en quistes solitarios o quistes dominantes. el procedimiento debe ser detenido y el alcohol aspirado. adquieren formas atípicas o presentan calcificaciones o engrasamiento de la pared. las infecciones o la aparición de complicaciones menores como náuseas. y algún tipo de tratamiento se ha de encarar si los quistes crecen. Se ha propuesto que la administración de un anestésico intraquístico (10-15 ml de Xilocaína al 1% durante 10-15 minutos) previa a la instilación del alcohol. La inyección de sustancias esclerosantes después de la aspiración disminuye el tamaño de los quistes por períodos variables y es un procedimiento ambulatorio y de baja morbilidad. como hemorragias o fístulas arteriovenosas hepáticas. pudiendo en estos casos realizarse un nuevo intento de esclerosis o remitir al paciente para cirugía. podría prevenir la aparición del dolor.

caso en el que se debe realizar resección completa para su correcto tratamiento. El tratamiento puede ser realizado por cirugía convencional o videolaparoscopia.quistectomía simple o mediante la resección del segmento hepático ocupado por el quiste cuando éste es emergente. aunque la morbilidad es en general menor. y se han demostrado buenos resultados con una cirugía mínimamente invasiva en algunos casos. El porcentaje de recidivas es mayor que con los procedimientos resectivos. El destechamiento o la marsupialización peritoneal ha sido propuesto por varios autores como tratamiento de los quistes simples. . y con poco parénquima hepático interpuesto. La pieza de resección quirúrgica debe ser revisada para descartar cistoadenoma o cistoadenocarcinoma.

con parénquima hepático reconocible entre ellos. distribuidos masiva y difusamente por el hígado. Tipo III: quistes de pequeño-mediano tamaño. distribuidos difusamente por el hígado. Tipo II: quistes de mediano tamaño. insuficiencia Valorar trasplante hepático hepática.resección hepática) Quiste complicado: Contenido biliar Cirugía Hemorragia intraquística Cirugía Absceso Drenaje percutáneo + Antibióticos Fracaso de tto previo.resección hepática) Tipo III Fenestración por laparotomía (+/. con mínima porción de parénquima hepático reconocible entre ellos . HTP con complicaciones (+/.trasplante renal) Clasificación de las Poliquistosis según Gigot (TC): Tipo I: quistes de gran tamaño (>10 cm) y número limitado (<10).QUISTE HEPÁTICO SINTOMÁTICO TRATAMIENTO Solitario Punción-esclerosis Fenestración laparoscópica Poliquistosis: Tipo I (multiquistosis) con quiste dominante Como quiste solitario sin quiste dominante Fenestración laparoscópica Tipo II Fenestración por laparotomía (+/.

php. http://www.org.ar/cnueve.net/atlas_cap11.ecodigest. Cirugia SCHWARTZ 8°Ed. Segundo Tomo. .pdf http://www.aeeh. 2002.sacd.pdf Atlas de Anatomia Humana : NETTER http://www.org/trat_enf_hepaticas/C-34.BIBLIOGRAFIA y y y y y y Cirugía MICHANS 5°Ed.