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Soy como ese niño mendicante. Soy muchas veces como ese niño impertinente. Que con su sola existencia te recuerda tu indiferencia. Soy muchas veces como ese niño irreverente. Que con su frágil voz pareciera amordazar el mensaje de amor de DIOS. Soy muchas veces como ese niño intransigente. Que con su eterna Imagen desamparada y sucia te tortura en cada esquina.

Soy muchas veces como ese niño, ambicioso. Por siempre desenado lo que ve a través de la vitrina. Soy muchas veces como ese niño, rencoroso. Por siempre Insatisfecho con lo que tiene, siempre envidioso de tu fortuna. Soy muchas veces como ese niño, codicioso. Por siempre obsesionado con lo aparente y lo nuevo.

Soy muchas veces como ese niño, Ingrato. Mal agradecido con su destino y con su suerte. Soy muchas veces como ese niño, egoísta. Tomando por ingenua la bondad de los demás. Soy muchas veces como ese niño, alevoso. Indiferente ante lo que no me aqueje.

Cegado por el brillo precioso de la pirita, soy lo que nunca he querido ser. Soy muchas veces ingenuo e involuntario reflejo y parte del problema Anhelando lo barato, todo aquello que se compre con dinero. Puliendo por siempre el estaño para dejarlo reluciente cual plata. Soy ese, niño mendicante, producto y desecho de mi ideología. Víctima y beneficiario del capitalismo, del consumismo, de la pobreza.