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REFLEXION Mg. Elena Luján de la C.

diana_214143@hotmail.com

¡Los paradigmas tradicionales sobre la


evaluacion del aprendizaje aun siguen vigentes!

Sin temor a equivocarnos, podríamos afirmar que existe un amplio


consenso en conceptuar la evaluación institucional y del aprendizaje
como herramientas fundamentales que contribuyen sin lugar a dudas al
mejoramiento de la calidad de la educación en nuestro país.

En la actualidad la evaluación ha dejado de centrarse únicamente en el


resultado para priorizar la evaluación del proceso educativo, elemento
dinamizador y autorregulador garantizando de este modo su
perfeccionamiento permanente

La evaluación en la concepción del docente actual y por ende en el


contexto de la tecnología debe ser una herramienta que le permita
juzgar y tomar decisiones de sí mismo, de su acción cotidiana, de la
eficacia de sus estrategias metodológicas, de la pertinencia de los
medios y materiales didácticos, estrategia para regular el proceso del
aprendizaje, creando espacios que aperturen el desarrollo de
capacidades que le sirvan al estudiante en su vida cotidiana, de los
logros y dificultades lo cual conlleva a un reajuste oportuno en el
proceso del aprendizaje. Sin embargo, en muchas de nuestras
instituciones educativas (al interno de ellas) evidenciamos una realidad
diferente, pues muchos docentes aún manejan paradigmas tradicionales
al respecto; piensan que la evaluación del aprendizaje es solo un juicio
de valor que como expertos emiten acerca del aprendizaje de los
discentes priorizando el resultado y no el proceso, limitándose a la
función social solo de comunicar resultados.

Es importante reflexionar sobre nuestras competencias como maestros


para estar a la vanguardia de las innovaciones en este campo de la
evaluación para utilizarla realmente como una herramienta que optimice
los procesos de los aprendizajes de nuestros alumnos.