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:: LA LEYENDA DEL NAHUAL ::

En el Imperio Azteca los nahuales eran protegidos por Tezcatlipoca, el


dios azteca de la guerra y el sacrificio. La leyenda contaba que un
nahual podía desprenderse de su piel y transformarse en una de
estas criaturas. Muchos cazadores aztecas y colonizadores decían que
durante la noche habían matado a un animal y al amanecer el
cadáver se había transformado en el de un hombre.

La Metamorfosis

El nahual deja su forma humana por un tiempo determinado, para


adquirir la de un animal elegido. Existen varias versiones de cómo se
logra esta metamorfosis:

- Una asegura que el brujo simplemente desaparece y se encarna en


el animal, a voluntad. El chamán afirma ser capaz de incorporar su
conciencia al cuerpo de un animal ya existente. Sea de una forma u
otra, hay una afinidad psíquica, una especie de parentela del alma
entre el chamán y el animal en el que se transforma.

- Otra dice que se "fragmenta", para lo cual se desprende, de modo


deliberado, de parte de su cuerpo (los ojos, las piernas, un brazo o,
incluso, los intestinos), de este modo si se quiere acabar con un
Nahual el mejor método es seguirle y observar donde realiza su
transformación, robarle la parte del cuerpo de la que se desprendió
ya que de este modo le será imposible volver a su forma origianl y al
amanecer morirá.

- Otra más afirma que el cuerpo dormido del brujo permanece en su


casa, mientras su espíritu vaga en la figura de animal. En este caso,
para evitar que alguien toque su cuerpo dormido, el nagual debe dar
siete volteretas.

La figura del jaguar era continuamente asociada a la del Chaman que


adquiría su poder y aspecto.

¿Ser Maligno?

EL Nahual sólo puede transformarse durante la noche y ataca a


nuestros hijos con hechizos infernales, dicen las personas desde la
época de la Colonia (1500-1800 d.C.) hasta el día de hoy. La Santa
Inquisición (el tribunal católico castigaba judíos, brujas, y quien no
fuera católico) persiguió a los nahuales durante mucho tiempo. Pero
la gente creía en su poder y a veces los protegían, especialmente en
las comunidades indígenas.

En la región de los Tuxtlas, la creencia en los nahuales está muy


arraigada. Se asegura que hay personas que pueden transformarse
en aves y que tienen el poder de volar. Salen en días de luna llena y
se metamorfosean en tecolotes, tapacaminos y guajolotes (nombre
que se le aplica a diversas aves locales). Si alguien observa que un
ave se posa en su casa varios días consecutivos, puede inferir que no
se trata de un ave común y corriente, sino de un nahual que busca un
mal para uno de los habitantes de esa casa.

Un nahual puede tener varios espíritus que lo protejan, a la manera


de los indios norteamericanos. Básicamente todos los ritos de las
civilizaciones americanas se parecen.

La leyenda de los Nahuales tiene partes oscuras, perdidas en el


pasado, en la mágica cosmología mexicana y difiere muchisimo
dependiendo de las fuentes pues se basan en leyendas locales que se
adecuan a la región donde se cuente.

En lo que respecta a su relación con la sobrenaturaleza, hay que


destacar que los animales eran seres muy cercanos a los dioses.
Numerosas eran las deidades que se vinculaban de alguna u otra
forma con los animales, ya fuera porque el dios era un animal (como
Xólotl, el dios perro), por su nombre (como Quetzalcóatl- serpiente
emplumada- o Huitzilopochtli -colibrí de la izquierda-), por sus atavíos
zoomorfos o porque se creía que el numen tenía la capacidad de
manifestarse como un animal. Además de ser muy próximos a las
deidades del panteón mesoamericano, muchos animales tiene un
papel preponderante en los mitos, tanto en los de creación del
mundo, como los que explican la llegada de algún elemento a la vida
humana, como el fuego.

:: LA LEYENDA DEL NAHUAL ::

"En la pantalla corre el año de 1807 en la ciudad de Puebla de Los


Angeles, Nueva España. "Leo San Juan", un inseguro niño de nueve
años de edad, vive eternamente asustado por las historias de terror
que le cuenta "Nando". "Nando" es su hermano mayor, y dentro de
esas historias está "La leyenda de la Nahuala", según la cual una vieja
casona abandonada se encuentra poseída por el espíritu de una
malvada bruja conocida como "La Nahuala". Según el relato, ella
está esperando el alma de un niño inocente para resucitar y obtener
poder absoluto. La leyenda se convierte en realidad cuando el espíritu
de "La Nahuala" secuestra a "Nando" ante los ojos aterrados de "Leo".

El pequeño niño se ve obligado a vencer todos sus miedos para


rescatar a su hermano y en su recorrido por el interior de la casona
embrujada, "Leo" se enfrenta a peligros y seres sobrenaturales, en el
marco de una aventura sin fin. El público descubre, entonces, que
no todo es como parece y que dentro de la casona se esconden
terribles sucesos pasados, que ponen en grave peligro no sólo la vida
de "Leo" y "Nando", sino a toda la ciudad de Puebla. Otro personaje
importante dentro de la trama es "Xóchitl" (voz de Martha Higareda).
Es el espíritu de una niña indígena que vivió en e 1755, año en el que
fue víctima de "La Nahuala", quien se hizo pasar por cocinera en la
casona.

Desde entonces su espíritu logró escapar del poder de "La Nahuala"


y deambula por la recepción de la propiedad. "Xóchitl" es una niña
dulce e inteligente, por lo que se convierte en amiga de "Leo" para
rescatar a "Nando". "Don Andrés" (voz de Andrés Bustamante) es un
alocado fantasma español que habita en el interior de una armadura
medieval que decora la biblioteca del inmueble.

El se grupo de comensales fue hechizado por un guiso que preparó


"La Nahuala", para convertir a cada uno en calaveras hambrientas,
quienes para el día en que "Leo" entra en la casona, llevan 52 años
sin poder cenar.
El no es producto de los hechizos de "La Nahuala", pues ya venía en
la armadura cuando la familia Villavicencio, los dueños de la casona,
se trajeron esta pieza desde España. "Don Andrés" se cree un
caballero capaz de luchar contra gigantes, dragones, leones y otras
bestias. Por su flacucha figura y su avanzada edad no representa
ninguna amenaza para nadie, pero él está convencido de que puede
salvar al mundo de cualquier feroz monstruo. Verlo nos remite a
personajes de "Don Quijote de la Mancha". "El señor Villavicencio"
(Voz de Manuel "El Loco" Valdés) es el dueño de la casa, líder de un
grupo de aristócratas poblanos, quienes se reunieron para cenar en la
víspera del Día de Muertos de 1755 sin saber lo que les esperaba.