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PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DE VALPARAÍSO

FACULTAD DE FILOSOFÍA Y EDUCACIÓN


INSTITUTO DE HISTORIA

BOLIVIA EN EL SIGLO XX
LA FRAGMENTACIÓN Y EXCLUSIÓN COMO MOTOR DEL CONFLICTO

TRABAJO DE TITULACIÓN PARA OPTAR AL GRADO DE


MAGÍSTER EN HISTORIA, MENCIÓN HISTORIA POLÍTICA Y DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES

PROFESOR GUÍA: SR. EDUARDO ARAYA


ALUMNO: ADRIÁN VILLEGAS

2008
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

BOLIVIA EN EL SIGLO XX
LA FRAGMENTACIÓN Y EXCLUSIÓN
COMO MOTOR DEL CONFLICTO

PROFESOR GUÍA: EDUARDO ARAYA / ALUMNO: ADRIÁN VILLEGAS


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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

PREFACIO

PREFACIO: ¿SERÁ ESTE EL CAMINO?

Hasta hace no mucho tiempo, esta investigación tenía por principal


objetivo buscar en los problemas estructurales del Estado boliviano, y proyectar
a través de su evolución histórica, una respuesta posible al escenario de
constante ingobernabilidad que ha acompañado a la nación altiplánica desde su
conformación, para explicar especialmente el fuerte cuadro de inestabilidad
presente en el país durante los últimos años. La tarea no era excesivamente
compleja en un principio, aunque si bastante extenuante dado el volumen de
información existente y el sinnúmero de ejemplos posibles de analizar dentro la
historia de Bolivia. Dentro de esta lógica inicial de investigación, el tema de la
falta de construcción de un sentimiento nacional por parte del Estado (que
obviamente tendría que haber sido generado –o por lo menos conducido- a partir
de ciertos consensos a nivel de la elite gobernante) parecía una buena hipótesis,
ya que a partir de este problema inicial, podía aventurarse una explicación
relativamente consistente de los problemas estructurales del Estado boliviano a
través de su historia.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

El problema de esta empresa estaba precisamente en que era muy difícil


construir una explicación que satisficiera por igual el escenario del siglo XIX y XX
a partir de la hipótesis del sentimiento nacional, además de que en gran parte la
explicación a su ausencia era monocausal: los problemas de la elite para poder
imponerlo en una sociedad pluricultural. Es por ello, que cada cierto tiempo,
esta hipótesis era revisada, estableciéndose que su carácter precisaba de más
elementos explicativos, lo que llevaba a que se sumaran nuevos actores, factores
y escenarios que no hacían más que enturbiar y desviar el análisis, no
permitiendo su llegada a buen puerto (con consecuente gasto de tiempo y
energías que ello implica).

Sin embargo, a partir de estas constantes reformulaciones, se asumía de forma


más convincente en que el problema seguía estando precisamente en la falta de
construcción de un sentimiento nacional, concepto que a estas alturas de la
investigación se ha cambiado por el de “identidad nacional”, ya que hoy en día,
no puede hablarse de grupos que no se sientan bolivianos, sino más bien, de
grupos que su identidad, les impulsa a relacionarse de diferente forma con el
resto de los grupos de la sociedad boliviana o con el mismo Estado. Sin embargo,
este cambio, no implica necesariamente una solución al problema original, ya
que la identidad sigue estando mediada por una serie de otros elementos
(muchos de los cuales no eran realmente necesarios para el análisis) que no
permitían explicar el objetivo: los problemas estructurales del Estado boliviano.
Es de esta manera, como se llega a la conclusión de que la investigación no podía
seguir por ese camino, pero también se descubre que en todas estas
reformulaciones existía una constante que siempre superaba cualquier revisión:
el conflicto entre la elite y el resto (entiéndase mestizos, indígenas, campesinos,
mineros, etc., básicamente los marginados de la toma de las altas decisiones del
poder político conductor del Estado) de la sociedad boliviana.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Llegado a este punto, parecía que había una luz de esperanza. El conflicto
recurrente entre la elite y los grupos marginados del poder político, parecían
poder explicar algo, ¿pero qué? Ciertamente ayudaban a fundamentar el tema de
la falta de la construcción de una identidad nacional, pero parecía incapaz de
explicar ciertos problemas estructurales del Estado boliviano (y probablemente
de cualquier Estado, dado que el conflicto siempre está presente en cualquier
sociedad humana, es más, algunos lo consideran como el motor de la historia),
dado, como se señaló anteriormente, las diferencias entre las dinámicas sociales
del siglo XIX y XX.

Entonces, era obvio hacer ciertas preguntas ¿es posible explicar los problemas
estructurales de un Estado a partir solamente de la falta deconstrucción de una
identidad nacional?, ¿resulta posible utilizar las mismas características de análisis
en siglos de realidades tan diferentes como el XIX y el XX?, ¿es necesario abarcar
a cabalidad los problemas sociales, económicos, políticos, etc., de un país en
diferentes momentos históricos para establecer una sola constante histórica que
los explique?, ¿es posible analizar una realidad social tan compleja como la
boliviana sin un paradigma claro de análisis que sustente la metodología de
trabajo?. La respuesta categórica a estas preguntas básicas (y por cierto a
muchas más) fue que no.

De esta manera, el análisis a realizar precisaba de una teoría, de un paradigma


que sustentara las ideas fuerza de la investigación y también sus progresos. En
vista de que por lo menos, de todos los bosquejos anteriores, se rescataba el
tema del conflicto entre la elite y los sectores marginados como elemento
presente en cualquier parte del análisis realizado, se llega a establecer que el
tema del conflicto social es un buen punto de partida para lograr el objetivo
inicial: buscar en las causas más profundas del conflicto, los problemas
recurrentes del Estado boliviano (ya que nos hemos dado cuenta, que determinar
los problemas estructurales del Estado boliviano precisa de otro tipo de

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investigación), y proyectar a través de su evolución histórica, una respuesta


posible al escenario de constante ingobernabilidad del país.

Producto de que el tema del conflicto es en sí una característica recurrente no


sólo de los problemas del Estado boliviano, sino de la misma esencia de la
sociedad boliviana, ya que está presente en toda su historia, además de que es
un elemento que va a la par de la evolución histórica del país, esto permitiría
abordar de mejor manera también, los escenarios dispares producto de los
cambios entre el siglo XIX y XX, ya que estos cambios nacen del propio conflicto,
siendo que a partir de ello, se ha optado por centrar el análisis en esta
problemática.

Pero como se ha señalado, para ello se precisa de una teoría, para lo cual se ha
decidido adoptar la “Teoría del Conflicto Social” desde el enfoque del paradigma
“Constructivista”.

La justificación de estas elecciones radica en que el conflicto puede ser definido


como la contraposición entre dos actores o más a partir de intereses antagonistas
(lo que se agrava cuando se trata de intereses incompatibles) como por ejemplo,
la competencia por bienes escasos. El conflicto suele comenzar cuando los
actores reconocen que sus intereses son antagonistas (o se intentan concretizar
sin el consentimiento del interlocutor) lo que conduce a un enfrentamiento. Sin
embargo a pesar de lo básico de esta definición, hay ciertos puntos a considerar
que complejizan el análisis. En primer lugar (y de allí la adopción del paradigma
constructivista), es que muchas veces, ciertos intereses u objetivos de alguno de
los actores es “percibido” como contrario a los propios, motivando acciones
particulares del actor. Esto se inserta claramente en la premisa constructivista
de que la realidad es una construcción social y producto de ello, los actores
actuarán de acorde a sus percepciones, a pesar de que ellas no son
necesariamente elementos objetivos de análisis para la toma de decisiones. Es

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

segundo lugar (y por ello asumir la teoría del conflicto social), todo conflicto
tiene una secuencia determinada, por lo que el conflicto puede ser categorizado
en base a tipologías, entregándose de esta forma, ciertos insumos necesarios,
desde la perspectiva metodológica, para el análisis.

De esta forma el objeto de análisis se desplaza al conflicto1 entre la elite


boliviana y los indígena y grupos marginados (del poder político básicamente,
pues es esta esfera del quehacer la que da pie a otro tipo de marginaciones y
exclusiones, como la social o la económica), del cual se señala hipotéticamente,
es un conflicto recurrente a través del tiempo, el cual ha determinado la
estructura de las relaciones sociales, gran parte de los problemas recurrentes del
Estado y constituye el principal elemento que dinamiza el cambio de la propia
sociedad a través de su historia. En este momento resulta importante señalar que
se habla genéricamente del conflicto, pero se subentiende de que son una
variedad amplia de conflictos, los que en este trabajo se van detallando según el
momento histórico, sin embargo se debe tener en cuenta, que el origen de ello
sería exclusión o marginación, por lo cual, se puede considerar a este elemento,
como el motor de la gran mayoría de los conflictos.

Cabe destacar aquí que también se ha considerado a la exclusión en todas sus


áreas (política, social, económica, etc.) como el motor de los conflictos, lo que
ha llegado a configurar una situación de conflicto recurrente (y por ende no
necesariamente permanente), en el sentido, de que no ha sido posible
solucionarlo a través del tiempo. Es así como se propone analizar el conflicto
entre ambos actores a través de la historia boliviana (tomando algunos hitos

1
Cabe señalar que se analizarán y establecerán categorías de los conflictos de la construcción de
una propuesta metodológica con la finalidad de poder determinar las tipologías de conflicto a
partir de ciertos indicadores (a partir de sus antecedentes, causas, actores, desarrollo, formas de
resolución y consecuencias) y con ello catalogar los tipos de conflicto que han existido en Bolivia
con fines analíticos, ya que con una tipología es posible establecer conclusiones más claras y
fundamentadas.

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históricos como períodos y coyunturas que fomentan o apaciguan el conflicto


según la circunstancia) y de esta forma, visualizar algunas constantes históricas
de las problemáticas y debilidades del Estado boliviano (que siendo consecuente
con el objeto de análisis, debiese estar referido a la negativa constante y por
diversos motivos de ofrecer a los grupos excluidos, la calidad de ciudadanos con
plenitud de derechos2), desde la perspectiva de su imposibilidad para resolver el
problema motor del conflicto según esta investigación: la exclusión, la cual en
ciertos momentos, ha hecho que se pase de un problema o tensión, a una crisis,
con las dosis de violencia y problemas de estabilidad y gobernabilidad política
que ello conlleva.

Sobre la importancia de la exclusión como motor del conflicto existente en


Bolivia, se propone que posee una relación estrecha con el tema de la identidad
nacional. En otras palabras, las crisis3 que ha experimentado el Estado boliviano,
si bien nace de la confrontación de las clases sociales anteriormente señaladas y
cuyo motor es la exclusión, permite determinar además el grado de construcción
de identidad nacional en un momento en particular, dato no menor, puesto que
ello, es otra de las razones de los múltiples conflictos que mantiene hasta el día
de hoy la sociedad boliviana y es uno de los problema de carácter permanente
que presenta el Estado boliviano.

Para lograr este objetivo se ha determinado que los siguientes momentos


históricos resultan como los más representativos en miras de visualizar el
conflicto:

2
Que por lo menos ayuda a resolver el problema de análisis hasta la década de los años ’90 del
siglo XX, en que de forma constitucional, los indígenas adquieren derechos ciudadanos plenos, sin
embargo, la resistencia cultural (como idea en primera instancia) junto a otros factores (como la
falta de cultura política por ejemplo), no ha solucionado el tema del conflicto recurrente en
Bolivia entre la elite y el resto de los grupos que componen la sociedad, por lo cual el tema de los
derechos políticos en la actualidad no debería ser la única vía para explicar la actualidad del
conflicto político en Bolivia.

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• N° 1: Desde la manifestación de las consecuencias de la Guerra del


Pacífico a fines del siglo XIX hasta la década de 1930, con los primeros
intentos de construir un Estado – Nación.
• N° 2: Desde la década de 1930 hasta la llegada de la “democracia
pactada” de 1985, pasando por la Revolución de 1952.
• N° 3: Desde 1985 hasta la crisis del año 2000 y problemas de los años
siguientes hasta el año 2006, con la llegada de Evo Morales y la
concretización del problema autonómico, siendo el período que marca el
fin cronológico de esta investigación.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

ÍNDICE

ÍNDICE

PREFACIO: ¿SERÁ ESTE EL CAMINO?..........................................................................2

ÍNDICE ..............................................................................................................9

INTRODUCCIÓN ................................................................................................. 13

CAPÍTULO INTRODUCTORIO.................................................................................. 15

1. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA Y PREGUNTAS DE LA INVESTIGACIÓN................................. 16


1.1. Justificación de la Investigación................................................................. 16
1.2. Formulación del Problema de Investigación ................................................... 18
1.3. Preguntas de Investigación ....................................................................... 20
2. HIPÓTESIS Y VARIABLES DE LA INVESTIGACIÓN .......................................................... 22
2.1. Hipótesis de la Investigación ..................................................................... 22
2.2. Variables de la Investigación ..................................................................... 27
3. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN ......................................................................... 29
3.1. Objetivo General ................................................................................... 29
3.2. Objetivos Específicos .............................................................................. 29
3.3. Objetivos Transversales........................................................................... 30
4. DEFINICIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO ........................................................................ 31
5. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN..................................................................... 33
5.1. Carácter de la Investigación...................................................................... 34
5.2. Tipología de la Investigación ..................................................................... 35
5.3. Metodología de la Investigación ................................................................. 36
5.4. Secuencia de la Investigación .................................................................... 38

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.5. Fuentes de la Investigación....................................................................... 40


6. MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACIÓN .................................................................. 43
7. MARCO CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACIÓN ............................................................. 51
8. LÍMITES DE LA INVESTIGACIÓN ............................................................................. 53

CAPÍTULO I: LA LUCHA POR EL PODER (FINES SIGLO XIX – 1930’) ................................... 55

1. INTRODUCCIÓN............................................................................................... 56
2. CONTEXTUALIZACIÓN ....................................................................................... 58
2.1. La Lucha Por el Poder Dentro de la Elite ...................................................... 60
2.1.1. Los Proyectos Federalista en Bolivia a lo Largo del Siglo XIX.......................... 61
2.1.2. El Triunfo del Liberalismo................................................................... 65
2.1.3. La Participación de los Excluidos .......................................................... 70
2.2. La Búsqueda de los Consensos ................................................................... 75
2.3. El Ocaso de la Elite Oligárquica ................................................................. 78
3. LOS PROBLEMAS.............................................................................................. 86
4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO ................................................................................ 92
5. ACTORES ...................................................................................................... 95
5.1. Nivel 0 – El Estado.................................................................................. 97
5.1.1. Las Elites ....................................................................................... 98
5.1.1.1. La Actitud en las Elites ............................................................... 100
5.1.1.2. El Comportamiento de las Elites .................................................... 105
5.1.1.3. La Incompatibilidad de las Elites .................................................... 107
5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales ................................................................... 110
5.2.1. Los Indígenas ................................................................................. 111
5.2.1.1. La Actitud de los Indígenas........................................................... 112
5.2.1.2. El Comportamiento de los Indígenas................................................ 117
5.2.1.3. La Incompatibilidad de los Indígenas ............................................... 120
6. DESARROLLO ................................................................................................ 126
7. CONCLUSIONES.............................................................................................. 133

CAPÍTULO II: LA BÚSQUEDA DE LA DEMOCRACIA (1930’ – 1985)....................................142

1. INTRODUCCIÓN.............................................................................................. 143
2. CONTEXTUALIZACIÓN ...................................................................................... 146
2.1. El Desmantelamiento del Estado Oligárquico ................................................ 148
2.1.1. La Guerra del Chaco y Sus Repercusiones ............................................... 149
2.1.2. Los Militares Entran en Escena ............................................................ 155
2.2. La Revolución de 1952............................................................................ 163
2.2.1. Las Reformas de la Revolución de 1952.................................................. 167
2.3. De los Gobiernos Militares al Retorno de la Democracia ................................... 171
3. LOS PROBLEMAS............................................................................................. 179
3.1. Los Problemas de la Década de 1930 a 1950.................................................. 180
3.2. Los Problemas de la Década de 1950 a 1980.................................................. 187
4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO ............................................................................... 192
5. ACTORES ..................................................................................................... 196
5.1. Nivel 0 – El Estado................................................................................. 199
5.1.1. Las Elites ...................................................................................... 200
5.1.1.1. La Actitud en las Elites ............................................................... 203
5.1.1.2. El Comportamiento de las Elites .................................................... 207

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1.3. La Incompatibilidad de las Elites .................................................... 211


5.1.2. Los Militares .................................................................................. 214
5.1.2.1. La Actitud en los Militares............................................................ 216
5.1.2.2. El Comportamiento de los Militares................................................. 219
5.1.2.3. La Incompatibilidad de los Militares ................................................ 223
5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales ................................................................... 226
5.2.1. Los Movimientos y Agrupaciones Sociales................................................ 227
5.2.1.1. La Central Obrera Boliviana o COB.................................................. 231
5.2.1.2. La Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia o
CNTCB .............................................................................................. 235
5.2.1.3. Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia o
CSUTCB............................................................................................. 237
5.2.1.4. Los Comités Cívicos.................................................................... 238
5.2.1.5. Las Federaciones de Juntas Vecinales o FEJUVE.................................. 240
5.2.2. Los Indígenas ................................................................................. 241
5.2.2.1. La Actitud de los Indígenas........................................................... 243
5.2.2.2. El Comportamiento de los Indígenas................................................ 246
5.2.2.3. La Incompatibilidad de los Indígenas ............................................... 250
5.3. Nivel 2 – Los Partidos Políticos.................................................................. 254
6. DESARROLLO ................................................................................................ 258
7. CONCLUSIONES.............................................................................................. 266

CAPÍTULO III: LA ILUSIÓN DE LA ESTABILIDAD (1985 – 2006) ........................................277

1. INTRODUCCIÓN.............................................................................................. 278
2. CONTEXTUALIZACIÓN ...................................................................................... 282
2.1. La “Democracia Pactada” y el Sistema de Partidos (1985 – 2005) ........................ 283
2.2. Fin de la “Democracia Pactada” e Inicio de las Crisis Consecutivas: Los Partidos
Políticos en la Coyuntura.............................................................................. 294
2.3. La Represión Como Elemento de Contención Para las Demandas Sociales .............. 300
2.4. Irrupción y Declive de los Partidos Populistas................................................ 304
3. PROBLEMAS .................................................................................................. 310
3.1. Democracia(s) y Sistema Político ............................................................... 312
3.2. Desigualdad(es) y Sistema Económico ......................................................... 317
3.3. Resurgimiento de Identidad(es) y Sistema Social ............................................ 325
4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO ............................................................................... 329
5. ACTORES ..................................................................................................... 332
5.1. Nivel 0 – El Estado................................................................................. 335
5.1.1. Las Fuerzas Armadas ........................................................................ 336
5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales ................................................................... 341
5.2.1. Los Indígenas ................................................................................. 343
5.2.1.1. La Actitud de los Indígenas........................................................... 345
5.2.1.2. El Comportamiento de los Indígenas................................................ 348
5.2.1.3. La Incompatibilidad de los Indígenas ............................................... 351
5.2.2. Los Movimientos Sociales en General .................................................... 353
5.2.2.1. Evo Morales, los Cocaleros de Chapare y el Movimiento Al Socialismo (MAS) 355
5.2.2.2. Las Organizaciones Sindicales........................................................ 357
5.2.2.3. Los Mineros y los Sectores Medios Urbanos ........................................ 359
5.2.2.4. Los Campesinos del Altiplano ........................................................ 362
5.2.2.5. Los Habitantes de El Alto ............................................................. 364
5.2.2.6. Los Manifestantes de Cochabamba.................................................. 366
5.2.2.7. Grupos Indígenas y Campesinos de Santa Cruz y del Oriente ................... 367

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.8. Elite de La Paz ......................................................................... 368


5.2.3. Las Elites de Oriente ........................................................................ 369
5.2.3.1. La Actitud de la Elite de Oriente .................................................... 371
5.2.3.2. El Comportamiento de la Elite de Oriente......................................... 374
5.2.3.3. La Incompatibilidad de la Elite de Oriente ........................................ 376
5.3. Nivel 2 – Partidos Políticos ...................................................................... 378
6. DESARROLLO ................................................................................................ 380
6.1. Las Grandes Movilizaciones Sociales (2000 – 2003) .......................................... 381
6.1.1. La Guerra del Agua .......................................................................... 382
6.1.2. Febrero Negro ................................................................................ 388
6.1.3. La Guerra del Gas (o Octubre Rojo) ...................................................... 393
6.2. Las Grandes Movilizaciones Sociales (2005 – 2006) .......................................... 396
6.2. Las Grandes Movilizaciones Sociales (2005 – 2006) .......................................... 397
7. CONCLUSIONES.............................................................................................. 404

CAPÍTULO CONCLUSIVO .....................................................................................415

1. GENERALES .................................................................................................. 416


1.1. En Torno a las Preguntas de Investigación .................................................... 416
1.1.1. Primer Nivel o Pregunta de Investigación ............................................... 417
1.1.2. Segundo Nivel ................................................................................ 436
1.1.2.1. Elementos de Fondo de Cada Período Conflictivo ................................ 437
1.1.2.2. Contantes Históricas de los Conflictos en Bolivia................................. 441
1.1.2.3. Elementos, Variables o Factores Externos del Conflicto en Bolivia............ 444
1.1.3. Tercer Nivel .................................................................................. 448
1.1.3.1. El Estado y su Relación con los Conflictos en Bolivia ............................ 449
1.1.3.2. ¿Se Puede Hablar de un Estado – Nación en Bolivia? ............................. 461
1.2. Análisis de la Hipótesis de Investigación ...................................................... 469
2. METODOLÓGICAS ........................................................................................... 473
2.1. Sobre la Metodología de Investigación ........................................................ 473
2.2. Sobre la Secuencia de Investigación ........................................................... 475
2.3. Sobre el Marco Teórico de la Investigación ................................................... 476

BIBLIOGRAFÍA..................................................................................................477

APÉNDICE .......................................................................................................492

1. LA ELITE ...................................................................................................... 493


1.1. El Concepto de elite .............................................................................. 493
1.2. Aproximaciones a la Elite Boliviana............................................................ 498
1.3. Aproximaciones a la Elite Boliviana............................................................ 501
1.4. Las Falencias de la Elite Boliviana ............................................................. 503

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

INTRODUCCIÓN

INTRODUCCIÓN

Esta investigación titulada, “Bolivia en el Siglo XX: La Fragmentación y


Exclusión Como Motor del Conflicto”, propone el examen de tres períodos
conflictivos de la historia de Bolivia a lo largo del siglo XX, en donde se examina,
básicamente el conflicto existente entre la elite y los grupos indígenas, para a
través de sus causas más profundas, determinar ciertas constantes históricas en
los conflictos que permitan dilucidar como estos han afectado la construcción y
desarrollo del aparato Estado en Bolivia.

La investigación se compone de 5 partes. La primera de ella es el “Capítulo


Introductorio”, en el cual se da cuenta de loas preguntas de investigación
hipótesis, objetivos, marco conceptual y metodología de la investigación entre
otros elementos, la cual resulta importante para comprender la lógica del
trabajo aquí desarrollado.

El primer capítulo se titula “La Lucha por el Poder – Fines Siglo XIX – 1930’”, en
el cual se examina el conflicto al interior de la elite en la pugna entre
liberalismo y conservadurismo, para luego analizar como ambas facciones entran

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

en consenso para aplicar un proyecto modernizado que era excluyente con los
indígenas, provocando un conflicto entre ambos grupos.

El segundo capítulo se titula “La Búsqueda de la Democracia – 1930’ – 1985”, y se


divide en dos momentos. El primero va desde la década del ’30, a partir de la
serie de condiciones que generan una conciencia por el problema de los
indígenas y como estos comienzan a luchas por una serie de reivindicaciones,
hasta llegar a la década de 1952. El segundo momento es a partir del período
revolucionario, momento en que los indígenas y grupos populares logran una
serie de avances hasta la llegada d los militares al poder durante la década de
los ’60, siendo cooptados y luego contenidos por estos gobiernos, hasta llegar a
la década de 1980’, con el proceso de transición democrática y la configuración
de la democracia pactada.

El tercer capítulo se titula “La Ilusión de la Estabilidad – 1985 – 2006”, en donde


se analizan las condiciones que traen estabilidad y gobernabilidad al país desde
1985 hasta el año 2000, a partir de una serie de mecanismos, que al dejar de
funcionar revelan que los problemas con los indígenas y sectores populares no se
han resuelto, generando se una etapa de gran movilización social y una serie de
demandas, que van desde la nacionalización de los recursos naturales el país
hasta las demandas de autonomías, tanto de parte de los indígenas como de los
departamentos del oriente, generándose así un nuevo momento conflictivo.

Finalmente se presenta el “Capítulo Conclusivo” donde se establecen loe


elementos que han configurado la figura del conflicto recurrente en Bolivia,
además de la influencia y relación de este con el Estado.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

CAPÍTULO INTRODUCTORIO

CAPÍTULO INTRODUCTORIO

En este capítulo se abordan las bases bajo las cuales se desarrolla la


investigación y se estructuran cuales serían los pasos a seguir y la formar de
desarrollarlos, para dar respuesta a las preguntas que lo direccionan.

En primer lugar se encuentra la formulación del problema de estudio, con su


correspondiente justificación y las preguntas que se desean trabajar a lo largo
de la investigación. Posteriormente se encuentra la hipótesis de trabajo y sus
variables a considerar, para luego dar paso a los objetivos de la investigación y
la definición del área de estudio. Luego se aborda la metodología de la
investigación, contemplando el carácter de la misma, su tipología, secuencias y
el tema de las fuentes. Más tarde se presenta el marco teórico de la
investigación y el marco conceptual, que sientan las bases de cómo a nivel
teórico se abordara el problema central de la investigación y finalmente se
presentan los límites de la misma.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

1. FORMULACIÓN DEL PROBLEMA Y PREGUNTAS DE LA INVESTIGACIÓN

1.1. Justificación de la Investigación

La fuerte interdependencia que existe entre las naciones de América


Latina, principalmente en los temas relativos a la actividad comercial (volubles
tanto a los problemas externos como internos), precisan de Estados que sean
fuertes en el plano interno para poder asegurar la viabilidad del intercambio
económico. Esta aseveración cobra fuerza cuando en la actualidad, los conflictos
de carácter político interno, enturbian las relaciones entre los Estados dentro
del ámbito regional e internacional, como ha sucedido recientemente en el caso
en que Bolivia se ha negado a vender gas a Chile como forma de presión ante
asuntos bilaterales, aunque la raíz más profunda de ello, tiene que ver con la
intención de intentar desviar la tensión interna que sufre Bolivia producto de sus
problemas socio – políticos.

Este ejemplo sirve para ilustrar una realidad propia, aunque no exclusiva, de la
región, la cual resulta importante de explorar debido a las consecuencias que
pueden tener para la estabilidad de la región misma.

Por su parte, el problema de la estabilidad y gobernabilidad, conjuntamente con


el de la calidad de la democracia y el funcionamiento de las instituciones, y el
Estado, ha constituido un tema de estudio y debate dentro del área de la ciencia
política, producto de su importancia dentro de la actual sociedad global,
receptora de una serie de rápidos cambios, que constantemente están
reformulando nuestra realidad y forma de concebir el mundo y por ende, las
dinámicas de construcción estatal y las formas de relacionarse que tienen los
Estados, tanto en el plano internacional como con la sociedad que lo conforma.

16
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Los últimos estudios sobre la calidad de estas materias en la región, y en Bolivia


particularmente, han dejado de manifiesto una desconfianza creciente ante el
rol del Estado, las instituciones, los partidos, las políticas públicas y los
políticos, y los diferentes actores sociales como elementos constitutivos de un
sistema democrático de calidad, capaz de satisfacer de forma adecuada las
demandas de la sociedad en estos tiempos de cambio. Sin embargo los mismos
estudios demuestran que la democracia sigue siendo el sistema preferido por la
sociedad, por lo que más que una crisis de la democracia, se debiera hablar de
una crisis de la gobernabilidad, entendiendo a esta como la capacidad del Estado
y de las instituciones bajo un sistema democrático, para dar solución a los
conflictos que enfrenta y enfrentan a una sociedad, para de esta forma lograr
consenso y solucionar los conflictos. Es por ello que resulta importante
determinar como lograr un equilibrio entre el proceso de democratización y de
gobernabilidad, encausando los conflictos, lo cual podría subsanar varias de las
actuales crisis que vive no sólo Bolivia, sino también la región.

La resolución de estas problemáticas le son vitales a América Latina en general y


a Bolivia en particular, región y país que luchan constantemente por su inserción
internacional, para lo cual requieren de la existencia de instituciones sólidas y
estables, además de una sociedad moderna, ciudadana e igualitaria, factores
regulados por un Estado, que sepa afrontar las demandas sociales y el actual
proceso de globalización. De esta forma, el estudio de la situación en Bolivia,
por demás uno de los casos más significativos por su conflictividad dentro de la
región, podría dar luces de como estos procesos deben ir siendo aplicados de
forma regular por los distintos países de América Latina, como forma de
subsanar no sólo sus constantes crisis políticas, sino el conflicto social y el
problema de las identidades, tanto regionales como nacionales y colectivas
dentro de un Estado nacional.

17
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

1.2. Formulación del Problema de Investigación

La realidad boliviana en los últimos años ha constituido una verdadera


paradoja dentro de la región. Si durante la década de los años ’90 constituyó un
ejemplo de estabilidad política y hasta cierto punto social, en el resto de los
países de América del Sur, se vivían numerosas tensiones producto de los
procesos de transición y recuperación de la democracia luego de varios años de
dictaduras y gobiernos militares, sin embargo, hoy en día, mientras estos mismos
países consolidan sus democracias e inician en su mayoría, escenarios de
estabilidad política y social, Bolivia lucha para no resquebrajarse como Estado y
Nación.

Sin embargo, esta crisis actual no es novedad al contemplar la historia del país
altiplánico, una historia llena de cuadros de ingobernabilidad y crisis políticas y
sociales. Razones para explicar cada una de ellas en particular hay muchas, por
lo que resulta más interesante y desafiante el intentar determinar las causas
más profundas de este fenómeno constante y recurrente que es la crisis en
Bolivia. Al respecto la figura del conflicto recurrente, producto de múltiples
fragmentaciones (entre las que destacan las sociales, étnicas, culturales y
regionales como las más relevantes), entre los diversos actores que componen la
sociedad boliviana, básicamente la elite y los grupos indígenas que aborda esta
propuesta, pareciera ser un buen punto de partida para determinar las causas
más profundas de las crisis recurrentes, situación que por lo demás no ha
permitido la construcción de una estructura estatal sólida, capaz de mediar de
forma efectiva en este conflicto, que suele tener como desenlace alguna crisis
socio – política, lo que convierte a esta situación en un ciclo dentro de la historia
boliviana: las crisis como elementos generadores de más crisis.

De esta manera, la investigación pretender abordar el conflicto entre los diversos


actores sociales desde una perspectiva analítica a partir de la historia, para de

18
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

esta forma poder proyectar ciertas constantes a través del devenir histórico, que
permitan entender los recurrentes cuadros de tensión y crisis que ha enfrentado
Bolivia, a partir del efecto que ha tenido el conflicto en la construcción y devenir
actual del Estado.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

1.3. Preguntas de Investigación

La investigación intenta encontrar respuesta para una serie de


interrogantes que nacen de los temas propuestos en ella. Sin embargo ante las
diversas temáticas que se abordarán y las respuestas que se buscan, las
preguntas que dirigen la investigación se han sistematizado en tres niveles. El
primer nivel consta de la pregunta de investigación general y que da origen a
este trabajo, la cual recorre todo su desarrollo y en función de la cual se ha
fijado la metodología y los puntos de análisis de la misma. El segundo nivel se
compone de las preguntas que ayudan a precisar y completar la pregunta
enunciada en el primer nivel, precisando la contemplación de temas que son
transversales a los capítulos desarrollados y que se contextualizan dentro del
marco del conflicto. El tercer nivel, comprende las preguntas relacionadas con el
tema del Estado, básicamente como los conflictos y sus consecuencias en el siglo
XX han estructurado el actual Estado de Bolivia.

Pregunta correspondiente al prime nivel (o pregunta de investigación):

• Partiendo de la premisa de que en Bolivia han existido “conflictos


recurrentes” entre los diferentes grupos que componen la sociedad, cabe
preguntarse, ¿Cuáles y a qué se deben los principales conflictos de Bolivia
a lo largo del siglo XX?, con el objetivo de poder responde ¿Cómo los
conflictos han influido en el desarrollo de la construcción estatal del
país?4

Las preguntas correspondientes al segundo nivel son las siguientes:

4
Cabe señalar que esta pregunta se aborda a partir de las respuestas del segundo y tercer nivel
de preguntas específicas en torno al Estado.

20
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

• ¿Cuál o cuáles han sido los elementos de fondo en los conflictos que
abarca cada período de la investigación?
• ¿Se pueden determinar ciertas contantes de los conflictos que ha
presentado Bolivia a través de su historia?
• ¿Qué elementos, variables o factores externos influyen en el desarrollo de
los conflictos de Bolivia?

Las preguntas correspondientes al tercer nivel son las siguientes:


• ¿Qué competencias, problemas o actitudes del Estado contribuyen a la
generación del conflicto recurrente en Bolivia, y como este a su vez
repercute en el Estado?
• ¿Se puede hablar de un Estado –Nación en Bolivia?

Estas son las preguntas de investigación que constituyen los puntos de interés de
este trabajo, aunque no se descarta la incorporación de otras preguntas no
contempladas en un primer momento, en vista de los antecedentes que salen a
luz a lo largo del desarrollo de la investigación.

21
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2. HIPÓTESIS Y VARIABLES DE LA INVESTIGACIÓN

2.1. Hipótesis de la Investigación

El Estado en Bolivia es una construcción en permanente cambio, derivada


de las tensiones y problemáticas irresolutas entre la elite, que tradicionalmente
ha dominado el Estado, y el resto de los grupos sociales, principalmente los
grupos indígenas5, sistemáticamente marginados del acceso a este, lo que se ha
traducido en que el conflicto sea una característica recurrente de la historia del
país, lo que se ha manifestado en las fragmentaciones sociales, étnicas,
regionales y culturales expresadas a través de las crisis recurrentes,
fragmentaciones las cuales en ciertos casos son anteriores aún a la construcción
del Estado.

De esta forma, la situación de conflicto recurrente en Bolivia ha configurado un


tipo de Estado, que desde su conformación a lo largo del siglo XIX, no pudo
consolidarse como un Estado – Nación, como sí ocurrió, con más o menos suerte,
en el resto de la región, lo que ha convertido al país en un frecuente foco de
crisis de diferente índole. Esta situación se da producto de que los recurrentes
conflictos entre elite y los diversos grupos indígenas y sociales, no han
permitido, hasta el día de hoy, la conformación de un Estado capaz gobernar los
destinos del país, con suficiente poder material y simbólico para abordar,

5
Se debe precisar de que esta investigación contempla a los grupos indígenas como el
componente más importante, por su número e historia, de los sectores sociales populares. Sin
embargo dentro de cada conflicto se encuentran matices que son precisados, en donde por
ejemplo en un primer momento se habla mayoritariamente de grupos indígenas (los cuales por
cierto no son homogéneos, pero que para en el estudio se contempla abordarlos como una
unidad) y posteriormente de lo indígenas y de los grupos sociales populares (campesinos,
mineros, etc.).

Al respecto también es importante destacar este abordamiento se justifica en que la gran


mayoría de los indígenas pertenece a los sustratos populares (excluyendo por cierto a una minoría
que pertenece a la elite indígena o a la elite tradicional del país o que por lo menos recibe parte
de sus beneficios), ya que una lógica real muy fuerte es asociar a los indígenas con la exclusión y
la pobreza además de que suelen desempeñarse como campesinos o mineros (parte importante
de los sectores populares a nivel histórico).

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

manejar y resolver los conflicto, que produjese los mecanismos necesarios para
la imposición de una identidad nacional que permitiera la convivencia y cohesión
de las diversas identidades existentes en el país, a modo de crear lo que hoy se
denomina como “Estado Plurinacional”, añoranza de múltiples sectores de la
actual sociedad boliviana. Cabe destacar también que la fuente del conflicto
para esta investigación estaría dada por la exclusión de parte de la elite hacia el
resto de los grupos sociales (especialmente el indígena) que ha impedido la
construcción del proyecto nacional antes mencionado, siendo además el
elemento que articula en gran parte la situación del conflicto recurrente.

Esta realidad en torno a la organización estatal de Bolivia a raíz de la figura del


conflicto recurrente, ha hecho que se conformen instituciones históricamente
débiles y ciertamente sensibles a las coyunturas nacionales e internacionales,
generándose frecuentes cuadros de inestabilidad en el país fomentando la
fragmentación social, cultural étnica y regional y las crisis, lo cual acentúa el
propio motor de esta situación: el conflicto recurrente, el cual ha conformado
un círculo vicioso que explicaría los frecuentes períodos de crisis existentes en
Bolivia, desde su fundación hasta la actualidad, como se aprecia en la siguiente
figura.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Figura N° 1 – Hipótesis de la Investigación6

En la figura se aprecia como el Estado, al ser básicamente una construcción


realizada por la elite, esta tiene una relación propositiva frente al Estado, es
decir, la conducción del Estado y la elaboración de política de éste, suelen
originarse en el seno de la elite. Ahora sin embargo, se debe acotar que no se
trata aquí precisamente de una elite compacta y homogénea, dado que existen
varias elite en Bolivia las cuales compiten por el poder y eso las hace llegar a
enfrentarse entre sí, sin embargo, tienen ciertos puntos de consenso que les
permite ser ellas quienes tienen el control del Estado.

6
Fuente: Elaboración propia.

24
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Por su parte, lo que se ha denominado como indígenas y sectores populares,


(urbanos y rurales), son los actores más vulnerables económicamente, padecen
de una situación impositiva de parte del Estado, el cual les impone sus políticas
de gobierno y formas de administración social y económicas, no teniendo
mecanismos eficaces de toma de decisión ni de contraste a estas, como tampoco
así de negociación, dado que históricamente, y con excepción del último período
de la historia del país, carecen también de medios y formas de representación
política eficiente, capaz de solucionar o al menor relativizar esta dinámica
interrelacional.

Cada grupo, elite e indígenas, a partir de su conocimiento (o por lo menos


percepción) de la relación que tienen con el Estado, construyen el imaginario de
lo que son sus intereses (los que por lo general suele ser contrarios a los que
posee el otro grupo, creándose así un clima favorable para la generación de
relaciones antagonistas y con ello del conflicto) a partir de lo cual configuran
discursos, los cuales tratan de plantear visiones sobre si mismos y sobre los otros,
a modo de legitimar sus acciones, las cuales se enfocan a la consecución de sus
intereses y de paso, generalmente también a la anulación del otro.

Para examinar este conjunto de relaciones y como estas pasan a ser conflictivas,
es que se utiliza la “Teoría del Conflicto” de Johan Galtung como se explica de
manera más detallada en marco teórico de la investigación dentro de este mismo
capítulo. En esta propuesta de análisis, existen tres elementos que componen y
permiten explicar el conflicto, siendo el primero de ello, la “actitud”, en donde
cada actor o grupo posee una “actitud”, la cual construye a partir de la
observación de si mismo en contraposición a una imagen del otro, a partir de sus
intereses y que le permite generar sus discursos. Un segundo elemento es el
“comportamiento”, es decir, el conjunto de acciones que toman los actores en
base a su “actitud” lo cual puede generar situaciones constructivas o destructivas
según sea la estrategia que ha adoptado el actor para proteger y alcanzar sus

25
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

intereses. Finalmente el último elemento de esta teoría es la “incompatibilidad”,


que tienen los intereses de los actores, lo que lleva a que estos intenten
obstaculizar las acciones del contrario, pues al asumir sus fines como
antagonistas, perciben que si el contrario logra su fines, ello conlleva a que él no
pude conseguir los propios, situación que detona los conflictos.

Es así como se generan un conjunto de tensiones, las cuales se acrecientan


debido a la fragilidad del Estado tanto frente al escenario interno como externo,
detonándose conflictos de diversa índole que van configurando los escenarios
propicios para la crisis. Esta situación, producto de una tensión permanente
debido al conflicto que existe entre la elite y el resto de la sociedad configuran
un escenario de conflicto recurrente en Bolivia afectando el desarrollo estatal,
situación que intenta dilucidar este trabajo.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.2. Variables de la Investigación

Se entenderá por variable, aquellos elementos que no tienen “valores


fijos”, pues a través del tiempo van modificándose. A partir de ello y de las
características de los elementos que se analizan dentro de la investigación, solo
se trabajará con variables de tipo independiente, que según las definiciones
metodológicas, es la propiedad sobre la cual se supone que es la causa del
fenómeno en estudio.

De esta forma la variable clave de este trabajo es el conflicto recurrente, puesto


que es el principal objeto de investigación estando presente a lo largo de todo el
período en estudio. El conflicto será el motor de la investigación y el eje sobre
el cual se periodifican los tres momentos que abarca esta investigación, desde
fines del siglo XIX hasta comienzos del siglo XXI. De esta forma el conflicto, es
percibido en esta investigación como una constante histórica presente en Bolivia
que agudiza la relación entre los componentes de la sociedad en ciertos
momentos y a partir de ciertas variables, pudiendo dar origen a las diversas
crisis que ha enfrentado el país, básicamente en el plano político – social. Dentro
del conflicto hay una serie de constantes como son la exclusión y fragmentación
social, política, regional, cultural y económica del país por ejemplo, que son
elementos que atraviesan cada conflicto.

A partir del conflicto, hay un conjunto de elementos que lo componen pero que
actúan como variables secundarias, para esta investigación, los cuales serán
elementos que son parte de cada conflicto pero no de forma inmutable, dado
que según el conflicto en estudio, variables como los actores, el contexto, las
razones del conflicto, su desarrollo o conclusiones, serán únicas y particulares al
período en que se desarrolla ese conflicto, puesto que son elementos que van
cambiando a través del tiempo y dependen básicamente de un conjunto de

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

factores que, por el tipo de investigación, no son necesariamente abordados en


detalle.

28
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

3. OBJETIVOS DE LA INVESTIGACIÓN

La investigación tiene 3 tipologías de objetivos. El primer nivel, es el


objetivo general, el cual nace de la temática de investigación y tiene por
finalidad, a modo amplio, comprobar la hipótesis de investigación. El segundo
nivel, corresponde al conjunto de objetivos específicos, que obedecen a temas
muchos más acotados y que se desprenden del general, por que contribuyen a la
obtención de este. Finalmente los denominados como objetivos transversales,
son los que atraviesan la investigación pero no ahondando en sus contenidos
temáticos, sino se relacionan más bien, con el tema de la validación de los
procedimientos y metodologías con los cuales se construye la investigación. A
continuación se presenta la enunciación de estos tres niveles de objetivos.

3.1. Objetivo General

• Determinar como el conflicto recurrente entre la elite y grupos indígenas,


se ha transformado en el principal elemento inhibidor de la construcción
de un proyecto nacional, el cual ha su vez ha provocado el desarrollo de
un Estado con una institucionalidad débil que consecuentemente no ha
podido poner resolver los conflictos.

3.2. Objetivos Específicos

• Construir un marco teórico y conceptual sólido para analizar los distintos


conflictos, definidos como claves por la investigación, que ha sufrido
Bolivia a través de su historia.
• Determinar ciertas constantes de tipo histórico dentro de los conflictos
más graves del devenir de la historia de Bolivia, que puedan entregar

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

información del carácter y de las causas más profundas del origen


genérico de los conflictos.
• Analizar el rol de la elite y de los indígenas dentro del marco de los grupos
sociales relevantes, jugado en los conflictos que abarca la investigación,
para determinar patrones de acción y mecanismos de interacción entre
estos actores.
• Establecer como el conflicto recurrente en Bolivia ha influido en el
desarrollo del Estado y su relación con los proyectos nacionales.

3.3. Objetivos Transversales

• Validar a través del desarrollo de la investigación, el marco teórico y


conceptual creado para la investigación.
• Establecer, desde una mirada académica, un lazo más estrecho entre los
componentes sociales y políticos, para la construcción de un análisis
histórico.
• Resignificar el uso de las nuevas tecnologías, especialmente de Internet,
como fuente válida para la realización de investigaciones académicas,
intentando constatar el nivel de fiabilidad que esta fuente de información
tiene para el tema en estudio.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

4. DEFINICIÓN DEL ÁREA DE ESTUDIO

Las áreas de estudio que abarca esta investigación, comprenden la


historia, la política y las ciencias sociales, las cuales se funden, aunque
mantienen sus elementos particulares, a lo largo del análisis planteado por la
investigación, vinculándose y complementándose entre sí.

En la primera área de estudio vinculada a la historia, se trabaja sobre los


distintos conflictos, definidos por la investigación, que ha presentado la sociedad
boliviana desde su independencia hasta la actualidad. Se contemplan los
conflictos más relevantes del siglo XX intentando buscar los principales puntos en
común de estos conflictos con la finalidad de determinar si existe un continuo
entre ellos para poder verificar la hipótesis de trabajo.

Una segunda área de estudio es la política, la cual entrega a la investigación un


soporte teórico definidito, ya que la idea es básicamente estudiar los conflictos
existentes en Bolivia a través de su historia, considerando sus componentes
políticos, económicos, culturales y sociales fundamentalmente. El componente
político de esta investigación, permitirá definir ciertos marcos teóricos y
procedimentales sobre los cuales desarrollar la investigación en el plano del
análisis del conflicto desde la perspectiva de los actores y sus interrelaciones,
aunque sin descuidar el componente económico, cultural y social que se abarcan
también en el análisis de los conflictos, componentes los cuales giran en torno al
tema de las fragmentaciones en diversas áreas que engreía la sociedad en su
conjunto. Además esta área de estudio permitirá analizar la evolución estatal de
Bolivia con el fin de dilucidar el impacto de los conflictos en la construcción
estatal y como modo de visualizar las grandes problemáticas que ha enfrentado
esta institución en Bolivia a través de su historia.

31
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Finalmente, la tercera área de estudio de esta investigación, es la relacionada


con las ciencias sociales en su sentido más amplio, la cual nos permitirá trabajar
ciertos marcos metodológicos para abordar el conflicto de la sociedad boliviana a
través de su historia desde la conformación de un marco analítico que permita
entender los niveles de actuación menos concreto de los diversos actores (sus
motivaciones, deseos, afanes, etc.) para de esta complementar el área referida a
la parte del análisis político de la investigación.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5. METODOLOGÍA DE LA INVESTIGACIÓN

Los componentes metodológicos empleados por esta investigación se han


separado cinco áreas. La primera área dice relación con el carácter de la
investigación, relevante de señalar ya que permite comprender los alcances y
límites de la misma. Una segundo área es la referente a la tipología de la
investigación estableciéndose en base al tipo de estudio a realizar desde la
perspectiva del análisis. En tercer lugar se señala la metodología de la
investigación en general, es decir, la forma de construir y desarrollar la
investigación desde la perspectiva teórica. Una cuarta área de la metodología, es
la secuencia de trabajo, en donde se explica de forma general el planteamiento
paso a paso para desarrollar la investigación. Finalmente la quinta área define
cuales serán los elementos a considerar en el trabajo, sobre las fuentes de
investigación. A continuación se detalla cada una de estas áreas.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1. Carácter de la Investigación

El carácter de la investigación ha sido definido, desde la perspectiva de su


finalidad, como exploratorio debido a que su objetivo en el análisis del conflicto
recurrente en Bolivia no es otro que intentar dilucidar ciertas constantes
históricas que ayuden a entender la motivación más profunda de este, pero no
con los fines de resolverlo como demandaría otro tipo de carácter de
investigación, sino con el fin analítico, ya que una vez definidas estas constantes
dentro de los conflictos se procede a establecer como estas han influido en el
desarrollo del Estado en Bolivia.

Este carácter exploratorio se fundamente también en que se desarrolla una


investigación básicamente documental, desde el punto de vista de la obtención
de la información, prescindiendo de otros medios como las entrevistas o los
estudios de campo, por lo menos en lo que se refiere a los realizados por el
propio investigador, ya que de vez en cuando se cita algún medio de esta
especie, creados por terceros, pero sólo con fines referenciales.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2. Tipología de la Investigación

La tipología de la investigación ha desarrollar a lo largo del trabajo es de


tipo descriptiva y analítico – explicativa. Estas tipología deben entenderse en
función de que la investigación pretende ha partir de la descripción de los
distintos conflictos definidos como claves dentro de la historia de Bolivia,
analizar el origen, desarrollo y conclusión de cada uno de ellos, para de esta
forma explicar ciertos elementos en común en cada uno de ellos y determinar
como ellos han influido en la construcción del Estado.

Siendo más específicos, los elementos descriptivos están dados dentro de la


investigación por la descripción de cada conflicto, descripción que abarca ciertos
componentes reconocidos como válidos por la historiografía, como los
antecedentes, escenarios, desarrollo, causas y efectos, elementos los cuales
están presentes en cada conflicto, con el ánimo de situar desde esta base los
componentes analíticos y explicativos de la investigación. Sobre esta base se
realiza la explicación de cada conflicto a partir de las motivaciones y
comportamientos de los actores involucrados en el conflicto por ejemplo,
además de determinar los rasgos en común de los distintos conflictos abordados,
con la finalidad de suministrar insumos al componente analítico del trabajo, el
cual busca determinar el grado de influencia que han presentado estos conflictos
y sus consecuencias en el desarrollo del Estado boliviano, intentando visualizar y
proyectar los elementos más importantes que la parte explicativa arroje del
análisis en perspectiva histórica del conflicto en Bolivia.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.3. Metodología de la Investigación

La metodología empleada en la investigación obedece a dos métodos de


trabajo completamente diferenciables. El primer tipo de método es el sintético
de tipo analítico, ya que ha partir de la revisión y análisis de cada uno de los
conflictos detectados como relevantes por la investigación en la historia de
Bolivia, se sintetizan las principales causas y características de cada uno,
obteniendo los motivos centrales de cada conflicto, con la finalidad de buscar
ciertas constantes históricas en ello que puedan dar luces de algún tipo de
“causa (causes) general (generales)” por la cual se producen recurrentemente los
conflictos en Bolivia, como se presenta en la siguiente figura.

Figura N° 2 –Método Sintético - Analítico7

El segundo método de trabajo a lo largo de la investigación, es el deductivo –


inductivo, ya que en un primer momento, como se señaló anteriormente, se
buscarán las causas más profundas de la conflictividad boliviana a partir de la
revisión de los conflictos más relevantes, metodología que se puede entender
como inductiva, sin embargo en una segunda instancia se busca, a partir de estos
resultados, analizar y determinar el grado de influencia de estos elementos,
obtenidos en primera instancia, en la evolución histórica del Estado en Bolivia

7
Fuente: Elaboración propia.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

con la finalidad de establecer grados de relación entre los conflictos y la


debilidad institucional presente en el país, situación que es propia del método
inductivo, como se presenta en la siguiente figura.

Figura N° 3 –Método Deductivo - Inductivo8

8
Fuente: Elaboración propia.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.4. Secuencia de la Investigación

La secuencia de la investigación ha sido definida a partir de los elementos


base que se deben tener como insumos para la construcción de ciertos capítulos
del trabajo a medida que va avanzando el desarrollo de este. De esta manera la
secuencia de pasos de la investigación se desglosa de la siguiente forma:

• 1° Paso: Determinar a partir de la historiografía cuales han sido los


principales conflictos a lo largo de historia de boliviana.
• 2° Paso: Determinar conflictos cronológicamente y analizarlos bajo el
modelo de Galtung, determinado, fuera de sus causas y efectos, los
motivos más profundos de cada uno de ellos.
• 3° Paso: Advertir, a partir del paso anterior, ciertas constantes históricas
en los distintos conflictos de Bolivia.
• 4° Paso: Analizar las constantes históricas del conflicto en Bolivia y
determinar sus causas más profundas.
• 5° Paso: Determinar el grado de impacto de los conflicto en el desarrollo
del Estado boliviano en perspectiva histórica.
• 6° Paso: Dilucidar, determinar y explicar las razones de la debilidad de la
institucionalidad estatal boliviana.

Esta secuencia de investigación se trabajó bajo una adaptación del modelo de


cascada9, el cual fue adaptado en base a las necesidades de una investigación de
estas características. El modelo básicamente consiste en un desarrollo por
etapas, en donde se debe terminar una etapa para seguir con la siguiente. Dentro
de los puntos fuertes de este modelo destaca que obliga a concluir una etapa
para pasar a la otra, lo que permite el comprobar y validar una parte de la

9
WIKIPEDIA. “Desarrollo en Cascada”, Fundación Wikimedia, 2007. En línea, Portal de
Enciclopedia On-Line Wikipedia,
<http://es.wikipedia.org/wiki/Desarrollo_en_cascada>, consultado Noviembre 2007.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

investigación sin tener que llegar al final de esta para hacerlo, sin embargo aquí
radica también su debilidad, la lentitud que requiere para obtener resultados
satisfactorios, ya que siempre se debe revisar la calidad del producto, el cual
muchas veces precisa de ciertas rectificaciones, dilatando el tiempo de
desarrollo del mismo.

Gráficamente así planteado, la secuencia de trabajo bajo este modelo de


desarrollo se daría de la siguiente manera:

Figura N° 4 – Secuencia de Trabajo en Base a Modelo de Cascada10

10
Fuente: Elaboración propia.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.5. Fuentes de la Investigación

Las fuentes bibliográficas utilizadas en esta investigación se dividen en dos


categorías. La primera categoría está referida a la literatura existente dentro del
área socio – política sobre el conflicto, desde donde se cimentarán ciertos
elementos para construir el marco teórico y conceptual de la investigación,
básicamente a partir de la teoría del conflicto social, de la tipología de conflictos
y ciertas teoría referidas al análisis de la elite y de los grupos sociales.

Una segunda categoría, dice relación con respecto a las fuentes que permiten la
construcción del relato y del análisis, principalmente históricas de carácter
político y social, asimismo como artículos e informes. Este segundo grupo de
fuentes son de carácter cualitativo y cuantitativo. Dentro de la esfera de lo
cualitativo, se incluye una serie de informes sobre el funcionamiento del sistema
político de Bolivia, los cuales apuntan en su mayoría al análisis de la estabilidad,
gobernabilidad y calidad de la democracia en aquél país en distintas etapas de su
historia. También se debe nombrar un sinnúmero de artículos referentes al
análisis de varios elementos que componen el andamiaje institucional y social de
la realidad boliviana, los cuales apuntan ya sea a describir, detallar, analizar o
crear proyecciones sobre ciertos procesos históricos relevantes, en el ámbito de
lo social y de lo político, artículos, en los cuales integran también, temas tales
como la situación indígena, los problemas de la exclusión, de las instituciones, la
economía, la composición social, entre otros, artículos realizados ya sea por
autores bolivianos o extranjeros (fundamentalmente latinoamericanos) y
presentes en bibliotecas en línea y portales y revistas especializados en la
temática.

Siguiendo con los aspectos cualitativos, se trabajará con una serie de informes
creados por instituciones de carácter nacional e internacional, como por
ejemplo, los informes emanados por el gobierno boliviano, o los elaborados por

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

el Programa de Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD), la Comisión


Económica Para América Latina y el Caribe (CEPAL), o de otros organismos
dedicados al estudio de la gobernabilidad, democracia e institucionalidad.
Finalmente dentro de los aspectos cualitativos, se incorporan una serie de
entrevistas y artículos aparecidos en los diversos medios de comunicación
bolivianos e internacionales, especialmente los referidos a diarios on – line
disponibles en Internet.

Dentro de la esfera de lo cuantitativo, se recurrirá a fuentes de carácter nacional


que entregan datos estadísticos o perfiles creados a través de encuestas, como
por ejemplo los del Instituto Nacional de Estadística de Bolivia y los portales de
los distintos ministerios y secretarías gubernamentales de las cuales se compone
el aparato estatal. Junto con ello la investigación se apoya en una serie trabajos
e investigaciones de nivel cuantitativo, realizadas fundamentalmente por centros
de estudio de Bolivia y la región, universidades e instituciones varias. Asimismo,
juegan un rol importante, los distintos indicadores y trabajos de nivel
cuantitativo creados por instituciones y organizaciones internacionales, como el
recién citado PNUD o CEPAL, a los cuales debe sumarse necesariamente el Banco
Mundial o el portal del Latinobarómetro, conjuntamente con instituciones
dedicadas a la elaboración de informes de desarrollo económico, social y
político. Estos aspectos cuantitativos serán utilizados para cimentar los diversos
análisis referentes a la calidad o funcionamiento de las instituciones, la
gobernabilidad y democracia, como también así para ilustrar las distintas
problemáticas estructurales de nivel histórico que ha debido enfrentar Bolivia a
partir del conflicto.

En la configuración de la investigación en general no sólo será importante el


aspecto de la utilización de historiografía boliviana disponible en Chile, sino
también los artículos de revistas editada en el país y el extranjero, como
también tendrá un carácter vital, la serie de elementos y recursos disponibles en

41
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Internet, fundamentalmente los que proviene de portales políticos


especializados, instituciones internacionales y bolivianas y la prensa tanto
internacional como local, destacándose el gran número de diarios on – line con
los que cuenta Bolivia, los que cubren varias visiones del actual conflicto ya que
pertenecen tanto a los departamentos altiplánicos y de la zona occidental como
a los que reclaman mayor autonomía dentro de las demandas actuales de la zona
oriental.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

6. MARCO TEÓRICO DE LA INVESTIGACIÓN

Para analizar los conflictos a través de la historia de Bolivia, se precisa de


un marco teórico, capaz de poder explicar las diversas dimensiones que estos
presentan en sus distintos momentos, para lo cual se ha optado por la “teoría del
conflicto” en su versión “social”, situaciones que se pasan a detallar a
continuación, puesto que ambas propuestas teóricas están estrechamente
relacionadas.

El sociólogo Louis Coser, entrega una definición bastante interesante del


conflicto social, considerándolo como “la lucha por los valores y por el status, el
poder y los recursos escasos, en el curso de la cual los oponentes desean
neutralizar, dañar o eliminar a sus rivales”11 y que se da, en este caso, en la
propia estructura de la sociedad. Sin embargo, no se debe entender al conflicto,
a partir de esta definición, como un enfrentamiento necesariamente negativo, lo
negativo puede llegar a ser las consecuencias y efectos que este puede tener en
la propia sociedad, sin embargo para los fines de esta investigación, el conflicto
se percibe como un componente inherente de la sociedad boliviana y que ha ido
dando dinámica al cambio social del país, definido, según la hipótesis de trabajo,
el devenir de los problemas de la institucionalidad y sociedad altiplánica, dado,
que el conflicto en Bolivia, otra vez desde el plano hipotético, no se ha resuelto,
y al contrario, su dinámica lo ha hecho permanente.

Esta perspectiva del conflicto social es la que se implementa en la investigación,


la cual sin embargo, ha optado por trabajar el análisis del conflicto desde la

11
COSER, LOUIS. Véase en: REYES, ROMÁN. “Diccionario Crítico de las Ciencias Sociales”,
Universidad Complutense de Madrid, Madrid – España, 2000. Entrada “Conflicto social (teorías
del)”, GINER, JESÚS. En Internet: “Diccionario Crítico de las Ciencias Sociales”, Portal de la
Universidad Complutense de Madrid, Madrid – España,
<http://www.ucm.es/info/eurotheo/diccionario/C/conficto_social_teorias.pdf>, consultado
Marzo 2008.

43
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

propuesta metodológica de Johan Galtung12, la cual esta más bien ligada a la


concepción tradicional de la “teoría del conflicto”, sobre la cual se incorporarán
ciertos elementos de la “teoría del conflicto social”.

Se opta por la teoría de Johan Galtung en primer lugar por que este reconoce
tres niveles de violencia dentro de los conflictos los cuales son apreciables en los
conflictos en Bolivia, y en segundo lugar por que al abordar el conflicto, el autor
propone la identificación de aspectos intersubjetivos e intrasubjetivos para
comprender la actitud y comportamiento de cada actor y con ello determinar su
incompatibilidad. Con respecto al primer punto en torno a la violencia, primer
nivel de violencia, sería el de la violencia física, la cual es constatable a través
de todas las acciones tangibles de actos violentos como mecanismos de
represión, protestas violentas, enfrentamientos, etc. El segundo nivel de
violencia sería el estructural, el cual nace de las diferencias que tengan los
distintos grupos que componen la sociedad a partir de dimensiones económicas,
políticas, territoriales entre otras, las cuales dan origen a las fragmentaciones y
exclusiones. Finalmente, el último nivel de violencia es el cultural en la
propuesta del autor, en donde esta funciona como medio de justificación para la
violencia física y estructural, a partir de discursos como por ejemplo el racismo,
la inferioridad cultural, la tradición e historia, etc.

En el segundo punto de por que utilizar el modelo teórico de de Johan Galtung,


se debe mencionar que el proponer el autor la identificación de aspectos
intersubjetivos e intrasubjetivos, permite comprender el funcionamiento del
actor en su individualidad como también dentro de su interacción con los otros

12
Véase en: GALTUNG, JOHAN. “Solving Conflicts: A Peace Research Perspectiva”, University of
Hawai Press, Honolulu – United States, 1989, página 62. Citado en: MARTÍNEZ – PUJALTE, A.
“Recensión de Libros”, Revista de Psicología Política, N° 2, Universidad de Valencia, Valencia –
España, 1991, páginas 91 – 99. En Internet: Portal de la Revista de Psicología Política, Universidad
de Valencia, Valencia – España,
< http://www.uv.es/garzon/psicologia%20politica/N2-5.pdf >, consultado Marzo 2008.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

actores, ofreciendo de esta forma una panorámica completa del conflicto y de


los elementos que lo provocan, situación importante ya que ese es justamente
uno de los objetivos de esta investigación, determinar los elementos que han
provocado la figura del conflicto recurrente en Bolivia.

Johan Galtung, señala que los conflictos nacen de la incompatibilidad entre los
fines que persiguen dos o más actores, y ante lo cual se deben tener en cuenta
los siguientes elementos para realizar el análisis: la actitud, el comportamiento y
la incompatibilidad. Como se aprecia en la Figura N° 1, el resultado sería un
triángulo de interacción.

Figura N° 5 – Triángulo de la Teoría del Conflicto de Johan Galtung13

El primer elemento de un conflicto es la “actitud”, componente que viene a


describir, como en el conflicto, los actores construyen una imagen de si en
contraposición a una imagen del otro. Bajo esta premisa, la investigación
también comprende el paradigma constructivista, producto de que esta
interpretación permite comprender como los actores construyen estas imágenes
a partir de lo que perciben dentro de la realidad.

13
Fuente: Elaboración propia en base a la teoría del autor.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

El segundo elemento dentro de un conflicto es el “comportamiento”, en el cual


los actores, producto de la polarización que genera la “actitud” conflictiva,
comienzan a tener diferentes reacciones, ya sea constructivas o destructivas. En
este sentido, la investigación incorpora ciertos matices sobre la violencia, desde
la perspectiva del “conflicto social”, producto de que es tipo de canalización
conductual ha estado presente en varios de los conflictos de los estudiados en
torno a la sociedad boliviana.

El tercer y último elemento planteado en la teoría de Galtung es la


“incompatibilidad” de los fines, en donde producto de ello, los actores
involucrados en un conflicto, suelen obstruir las acciones, valores, intereses y
roles del contrario, cuya intensidad de obstacularización pude dar una simple
tipología de conflicto: el “conflicto directo”, en donde los actores desarrollan
ciertas estrategia de anulación del rival, o el “conflicto estructural”, en donde el
conflicto nace a partir de la divergencia entre los actores a raíz de los intereses
dispares que tengan sobre la estructura social, el cual a primera vista pareciera
ser el caso de Bolivia.

Esta aproximación teórica del conflicto que hace Johan Galtung, se complementa
con que dentro de cada componte del conflicto es necesario precisar dos tipos de
análisis. El primero se hace en torno a la interacción entre los actores (aspecto
intersubjetivo), mientras el segundo se hace en torno a cada actor de forma
individual (intrasubjetivo).

De esta forma cada conflicto definido por la investigación, será analizado a partir
de esta figura triádica propuesta por Galtung con los matices
correspondientemente señalados, sin embargo, para comprenderlos ha cabalidad
y obtener la información que la investigación busca, también se requiere de la
incorporación de otros elementos al análisis, como la definición del problema (o

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

problemas), su desarrollo y sus consecuencias, entre otros, para conformar la


siguiente estructura de análisis para cada conflicto.

Figura N° 6 – Estructura de Análisis de los Conflictos14

En la figura se aprecia que se comenzará haciendo una contextualización del


período en estudio, en la cual se entregan algunos antecedentes generales de
tipo histórico sobre el problema (o problemas) central que es abordado en el
capítulo. Luego y a partir de esta contextualización, se pasa a detallar el
problema central y sus causas, para más tarde clasificarlo desde la tipología del
conflicto empleada que se detalla más adelante. Como consecuencia del modelo
teórico empleado, el centro del análisis es como los actores abordan y viven el
conflicto, por lo cual se aplicará el análisis en base al modelo triádico de Galtung
explicado anteriormente. Posterior a ello, se analiza el desarrollo del conflicto y
finalmente sus consecuencias. A partir del marco general desarrollado en esta
propuesta metodológica se extraen las conclusiones del capítulo, buscando
principalmente detectar aquellos motivos centrales que han originado el
conflicto en estudio.

14
Fuente: Elaboración propia.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

En torno a la tipología del conflicto puede hablarse, como se señaló en los


párrafos anteriores, de un “conflicto directo” (donde los actores desarrollan
ciertas estrategia de anulación del rival) o de un “conflicto estructural” (en
donde el conflicto nace a partir de la divergencia entre los actores a raíz de los
intereses dispares que tengan sobre la estructura social), sin embargo estas
categorías son muy simples, siendo la primera difícil de sostener, ya que si bien
existen en la historia de Bolivia ciertos conflictos en donde un actor busca anular
al otro, no necesariamente la acción del afectado era recíproca15, por lo que es
difícil hablar aceptar esta categoría. Por su parte, la segunda, es mas viable en
los conflictos desarrollados por la investigación, pero obedece más que nada a la
visión general del conflicto en perspectiva histórica, por lo que se requiere de
una tipología que pueda ser más precisa a la hora de catalogar los conflictos, por
la misma razón se debe aclarar que se parte de la base de que todos los 3
período de conflicto que se abordan en esta investigación obedecen a esta
categoría.

A partir de una revisión bibliográfica que pudiera dar luces con respecto a como
establecer una tipología del conflicto acorde al análisis propuesto por esta
investigación, se ha optado por desarrollar una propuesta propia en base a los
grupos que estén involucrados y a las formas en que se da el conflicto entre ellos
y al interior de ellos, teniendo como punto de inicio el “conflicto estructural”, es
decir, que nace a partir de las diferentes posiciones y acciones que tienen los
actores a partir de la estructura social que tiene o debe adquirir el país, tipología
que además divide en niveles (moderado o alto), el desarrollo de las distintas
etapas del mismo conflicto como se puede apreciar a continuación:

15
Por ejemplo en el análisis del primer conflicto que aborda esta investigación, la elite desde
fines del siglo XIX y hasta mediados de la década del ´30 en el siglo XX, desarrolla un proyecto
modernizador que busca la anulación del indígena de las esferas de la vida política, social y hasta
cierto punto económica, sin embargo, sería insostenible señalar que los indígenas desarrollaron el
mismo nivel de organización para desarrollar una estrategia similar.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Figura N° 7 –Propuesta de Tipología de Conflicto16

En la propuesta se aprecian 4 momentos. El primer momento trata de ubicar el


conflicto, es decir, localizar si el conflicto se ubica dentro de la confrontación
de partes de un grupo o bien, se trata del conflicto entre grupos. Posteriormente
el paso 2, es constatar el nivel del conflicto, paso que va de la mano del tercero,
en que se revisa la secuencia del conflicto y la forma en que se da cada parte.
Puede tratarse de un conflicto moderado si es que en su inicio el conflicto se
motiva por percepciones de los actores, es decir, en que no haya
necesariamente acciones concretas que expliquen el inicio de un conflicto.
Además en un conflicto moderado, la interacción entre los actores es de
intercambio de posiciones con respecto a los motivos y contenidos que dan
origen al conflicto. En un conflicto moderado el desarrollo del mismo se basa en
la discusión y debate, no en la violencia. Finalmente en un conflicto moderado,
los resultado son propositivos, es decir, las partes en conflictos sacan lecciones
del mismo, tomando conciencia del problema que lo origina, buscando
soluciones diversas y existiendo un compromiso tácito de resolución del
conflicto.
Por otro lado, el conflicto puede presentar un nivel alto, cuando son acciones lo
que de dan inicio, acciones que generalmente buscan establecer interacciones

16
Fuente: Elaboración propia.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

de imposición de ideas o políticas sin consenso entre las partes. Esto lleva a que
en su desarrollo el conflicto sea violento, siendo la violencia la forma en que los
actores tratan de ganar y resolver el conflicto. Como es de esperarse el
resultado del conflicto es destructivo, en donde los actores polarizan sus
posiciones, suelen arrastrar a otros actores al conflicto para inclinar la balanza
en su favor, no limitan las vías de comunicación y finalmente el conflicto,
aunque puede que baje en intensidad sigue latente, lo que provocará que dadas
ciertas condiciones, el conflicto estalle nuevamente.

A partir de esta propuesta de tipología del conflicto, creemos que es posible


establecer puntos intermedios, en que un conflicto en su desarrollo, alterne
niveles distintos entre sus partes (incluso que se den dos simultáneamente
dentro de una parte). Para resolver la dificultad teórica de que en un conflicto
alternen niveles distintos entre sus partes, se considera que es el resultado final
del conflicto el que dirimirá el nivel del mismo, como se da entender en la
cuarta parte de este modelo, en donde luego de ver el resultado, se obtiene el
nivel final del conflicto: moderado o alto, a modo de ratificación de la
connotación que se le dio en primera instancia.

Además, para resolver el problema de la existencia de varios conflictos dentro


del análisis realizado en la investigación, se parte del supuesto que es posible
dividir a los conflictos en los de alta relevancia o “primarios” (el conflicto
central), y los de segundo orden o “secundarios”, los cuales ayudan a entender
ciertas formas de percibir la realidad y de actuar de los actores involucrados en
el conflicto primario, de esta forma, es posible concebir la existencia de dos
conflictos o más dentro de un mismo conflicto en análisis a partir de esta
jerarquización.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

7. MARCO CONCEPTUAL DE LA INVESTIGACIÓN

El marco conceptual de la investigación gira en torno al concepto de


“conflicto”, pues es este, el leit motiv del trabajo, sin embargo, hay otra serie
de conceptos que se abordan, pero cuya definición se comprende desde la
perspectiva del conflicto.

El conflicto, como ha sido definido por la investigación, se debe entender como


la contraposición entre dos actores o más a partir de intereses antagonistas (lo
que se agrava cuando se trata de intereses incompatibles), que cuando se
reconocen como tales (o se intentan concretizar sin el consentimiento del
interlocutor) conducen a un enfrentamiento. En este caso, el conflicto nace de la
contraposición permanente, entre los intereses de la elite boliviana y el resto de
los grupos sociales, específicamente los indígenas. Esta definición brinda la
posibilidad de insertar al análisis el paradigma constructivista para el examen de
las percepciones de los distintos grupos en conflictos, para poder visualizar como
definen su actuación a partir de la construcción de la imagen del otro, versus,
sus propios intereses, situación que se ajusta al modelo teórico indicado
anteriormente.

Por otro lado, la definición entregada e el párrafo anterior, puede completarse


con el aporte de Luis Pedro Cardaso, quien conceptualiza al conflicto social como
“Un proceso de interacción contenciosa entre actores sociales que comparten
orientaciones cognitivas, movilizados con diversos grados de organización y que
actúan colectivamente de acuerdo con expectativas de mejora, de defensa de la
situación preexistente o proponiendo un contraproyecto social”17. En esta

17
LOREZNO, CARDASO, LUIS PEDRO. “Fundamentos Teóricos del Conflicto Social”, Editorial Siglo
XXI de España, España, 2001, página 272. Citado en: OBSERVATORIO DE LA CONFLICTIVIDAD
SOCIAL. “Aproximación al Conflicto Social”, Observatorio de la Conflictividad Social, Servicio y
Asesorías Para la Paz (SERAPAZ), Ciudad de México - México, 2007, página 1. En Internet: Portal
Servicio y Asesorías Para la Paz (SERAPAZ), Ciudad de México - México,

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

definición se encuentran elementos interesantes para el análisis, como el tema


de los diversos niveles de organización, ya que bajo ese prisma los actores
pueden determinar sus estrategias producto de que conocen su poder o el del
contrario (aunque siempre teniendo presente que esta idea es una ilusión en
torno a la percepción que se construye de la realidad) o sobre las tres
alternativas que entrega como posibles causas del conflicto (expectativas de
mejora, defensa del status quo o proposición de un contraproyecto social), en
donde, posiblemente hay otras más, pero ofrecen un punto de partido
interesante en el análisis de cada conflicto.

Durante el desarrollo de la investigación se incorporaran otras


conceptualizaciones sobre el tópico del conflicto en vista de aumentar el
sustento teórico del análisis propuesto. Dentro de ello, también se incorporan los
conceptos asociados como el de crisis, violencia, etc., además de conceptos
relacionados con los tópicos de investigación como Estado, elite, etc.

<http://www.serapaz.org.mx/paginas/Observatorio/Informe/aproximacion%20al%20conflicto%20s
ocial.pdf >, consultado Marzo 2008.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

8. LÍMITES DE LA INVESTIGACIÓN

Con el objetivo de acotar la investigación se han establecido ciertos


límites, tanto en el plano temporal como en el plano de los contenidos. Los
límites de la investigación en el plano temporal, están dados por los conflictos ha
analizar que se presentan a continuación:

• N° 1: Desde la manifestación de las consecuencias de la Guerra del


Pacífico a fines del siglo XIX hasta la década de 1930, con los primeros
intentos de construir un Estado – Nación.
• N° 2: Desde la década de 1930 hasta la llegada de la “democracia
pactada” de 1985, pasando por la Revolución de 1952.
• N° 3: Desde 1985 hasta la crisis del año 2000 y problemas de los años
siguientes hasta el año 2006, con la llegada de Evo Morales y la
concretización del problema autonómico, siendo el período que marca el
fin cronológico de esta investigación.

De estos límites temporales cabe mencionar que se abarcarán estos distintos


períodos pero tan sólo refiriéndose al conflicto que cronológicamente los
atraviesa, prescindiendo de otros conflictos menores o problemáticas suscitadas
en medio del período que escapan al interés de la investigación.

En el plano de los límites temáticos, la investigación se limita a abordar el


conflicto desde la perspectiva política y social, analizando los elementos
definidos en el marco teórico para cada conflicto. Obviamente para completar
los análisis y las explicaciones se requiere de ciertas referencias a otros aspectos
no menos relevantes como la economía, la geografía, o los elementos étnico –
lingüísticos, pero estos sólo se abordaran como elementos referenciales no
formando parte sustancial de las variables de investigación.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Finalmente sobre las parte que componen esta investigación, se puede indicar
que existe un primer apartado de la construcción teórica del método de trabajo,
un segundo apartado de desarrollo analítico de los conflictos y un tercer
apartado referido a la validación del modelo de trabajo y a la obtención de
conclusiones en torno a los conflictos que permitan comprobar o refutar la
hipótesis de trabajo.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

CAPÍTULO I: LA LUCHA POR EL PODER


(FINES SIGLO XIX – 1930’)

CAPÍTULO I: LA LUCHA POR EL PODER (FINES SIGLO XIX – 1930’)

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

1. INTRODUCCIÓN

El primer conflicto que aborda esta investigación es el que puede datarse


desde fines del siglo XIX hasta la década de 1930, en que se dan dos momentos
claramente reconocibles: la lucha interna dentro de la elite por el poder en
Bolivia (fines del siglo XX hasta inicios del siglo XX) y la búsqueda de consensos al
interior de la elite que permitan modernizar el país (inicios del siglo XX hasta la
década de 1930). El conflicto aquí es entre la elite y de esta, con los grupos que
se han visto excluido de su proyecto, básicamente los indígenas, producto de
que las comunidades indígenas no eran compatibles con la generación de este
proyecto.

El período aquí investigado aborda la competencia que se da entre los diversos


grupos de la elite, por el poder político y la supremacía social luego del vacío de
legitimidad y hasta cierto punto de poder, que conlleva la serie de repercusiones
internas a partir de la derrota en la Guerra del Pacífico frente a Chile, hasta que
estos grupos de la elite, deciden que para el progreso del país, y evitar nuevos
episodios como el vivido en la guerra, se deben buscar los mecanismos para la
construcción de un Estado – Nación, partir de la generación de un proyecto
modernizador. Sin embargo, en este momento, la elite no se encuentra sola en
el país como para aplicar su proyecto sin resistencia, sino también existe otra
serie de grupos sociales, fundamentalmente los indígenas, hasta entonces
relegados de la toma de decisiones, quienes no confían y además no comparten
los métodos y filosofías que la elite le quiere impregnar a este proyecto, por lo
cual se resisten al proyecto modernizador de la elite.

Puesto en ello, y para conseguir sus objetivos, la elite intenta excluir de forma
más clara que en oportunidades anteriores, a los grupos indígenas de la vida
política del país gracias al control de Estado, pero se encuentra con la
resistencia indígena, la cual sin embargo, cuenta con muy pocas herramientas

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

para levar a cabo la tarea de resistencia, por lo tanto, esta empresa para lo
indígena, se hace por lo menos, difícil.

Es así como el problema central del período se encuentra en la exclusión que


hace la elite de las comunidades indígenas a lo largo del período, situación que
se analizará a partir de la evolución cronológica de distintos episodios que
muestran como esta exclusión se va institucionalizando a medida que la elite se
va consolidando en el poder.

De esta manera los objetivos de este capítulo son determinar las causas de la
exclusión, los otros elementos que enfrentan a la elite con los indígenas, y
obtener ciertas conclusiones fundamentadas en torno a las raíces más profundas
del conflicto entre la elite y los grupos indígenas en este período, para
posteriormente contrarrestar con los otros períodos que aborda esta
investigación.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2. CONTEXTUALIZACIÓN

Dentro de esta fase en estudio se dan dos momentos claramente


diferenciados como se ha explicado anteriormente. El primero que abarca desde
fines del siglo XIX hasta los primeros años del siglo XX, se relaciona con la lucha
interna de la elite boliviana por la supremacía en el poder, lucha en la cual
triunfa finalmente la elite ideológicamente liberal que tiene como secuencia la
búsqueda de un proyecto modernizador a ejecutarse previamente a que a nivel
de elite se establezca un consenso. El segundo momento, comienza exactamente
con está búsqueda y va desde los primeros años del siglo XX hasta la década de
1930, en donde básicamente la elite comienza a buscar aquellos consensos que
le permita desarrollar ese proyecto modernizador, hasta que se topa con las
consecuencias de la crisis de la depresión mundial de 1930 y de la derrota en la
Guerra de Chaco frente a Paraguay, lo que sumado a su desgaste en el poder y a
la presión popular, además de una serie de malas decisiones, la sitúan en un
contexto muy distinto al que la vio erigirse como grupo en el poder,
provocándose una serie de cambios políticos de importancia en Bolivia, que
allanarían el camino hacia la Revolución de 1952.

De momento los indígenas, resisten el proyecto modernizador de la elite, sin el


apoyo de otros grupos sociales, pues la elite los ha cooptado en su beneficio,
acrecentando una situación de falta de conciencia y sentimiento nacional, que
lleva a los diversos grupos que componen la sociedad boliviana, a operar sólo
cuando ven trastocado sus intereses, no produciéndose de este modo, ningún
tipo de conciencia de clase o agrupación pluriclasista de los sectores más bajos
de la sociedad, que acrecentaran la importancia y efecto de la resistencia
indígena.

Bajo este contexto, se pasarán a analizar estos momentos descritos al principio,


considerando como actores del período a la elite y a los grupos indígena, análisis

58
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

enmarcado cronológicamente desde las dos últimas décadas del siglo XIX hasta la
década del 30 en el siglo XX, intentando visualizar cuales son los principales
antecedentes de los motivos que originan los problemas del período.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.1. La Lucha Por el Poder Dentro de la Elite

Buena parte de este período en estudio tiene que ver con la forma en que
la elite boliviana en su afán de modernizar el país luego de la derrota a manos
de Chile en la Guerra del Pacífico, ve en los indígenas una especie de ancla para
esta tarea, independientemente si se trata de una elite de visión liberal o
conservadora.

Sin embargo, antes de tratar este punto, es preciso referirse a un tema que
enfrentó y dividió a la elite hasta antes de alcanzar ciertos grados de consenso
que le permitieran establecer ciertas ideas sobre la modernización, en este
sentido se hace alusión al tema del federalismo, en que se hace necesario tratar
el problema y las luchas que vivió el país en torno a la implementación de un
sistema federal de gobierno.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.1.1. Los Proyectos Federalista en Bolivia a lo Largo del Siglo XIX

Existió un primer intento federal entre 1835 y 1839, conducido por el


mariscal Santa Cruz Calahumana, quien tenía el proyecto de lograr una
confederación con Perú puesto que anteriormente, ambas zonas eran parte del
virreinato del Perú y antes del Tawantinsuyu de los incas. La propuesta, que
nacía básicamente a partir del carácter indígena del mariscal, buscaba la unión,
pero sin alterar la estructura unitaria de ambos estados, que recién se estaban
configurando luego de lograr la independencia de España. Sin embargo este
proyecto, fue descartado rápidamente, pues la capital de Bolivia en ese
momento, Chuquisaca, no apoyó la idea, a lo que se suma la resistencia militar
de los peruanos.

Más de 30 años pasaron para que otro intento federalista se diese en Bolivia.
Esta vez corresponde al intento de 1871, en donde al vacío de poder que se da
una vez caído Melgarejo, se formó una Asamblea Constituyente la cual desarrolló
un proyecto que buscaba crear estados unidos dentro del país, proyecto que
promovió de forma muy entusiasta la región de Cochabamba y Tarija. Sin
embargo este intento como señalan Xavier Albó y Franz Barrios, “… perdió
ampliamente en la votación bajo el argumento de que en aquella coyuntura tal
cambio resultaba inoportuno”18.

En esta oportunidad, la región de Santa Cruz no se mostró interesada en la


propuesta. Sin embargo, años más tarde, Andrés Ibáñez conforma un movimiento
con fuerte apoyo popular en la zona, que buscaba alcanzar la igualdad social

18
ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e Intercultural con
Autonomías”, Documento de Trabajo, Cuaderno N° 22, Informe Nacional Sobre Desarrollo
Humano en Bolivia, Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia, La Paz,
Bolivia, Septiembre del 2006. Página 18. En Internet: Programa de las Naciones Unidas Para el
Desarrollo (PNUD) en Bolivia,
<http://idh.pnud.bo/webPortal/Portals/2/publicaciones/infonacional/INDH2006/Parte%201%20c
uaderno%20de%20futuro22.pdf>, consultado Agosto 2008.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

bajo una organización federalista, pero fue la propia elite de Santa Cruz la que
se encargó de frustrar su proyecto, pues vio en él un caudillo capaz de alterar el
orden social reinante, a través del apoyo prestado por las fuerzas militares del
presidente Daza.

Durante este período, la elite toma dos posiciones ante la derrota en la Guerra
del Pacífico, las que según Gonzalo Sánchez-Sea19, se puede entender como
“guerristas”, los cuales eran partidarios de recuperar a lo menos una parte del
litoral perdido frente a Chile, lo que obviamente implicaba movilizar el país
hacia la guerra nuevamente, y los “pacifistas”, los cuales querían llegar a un
acuerdo diplomático que sellara la paz definitiva entre Bolivia y Chile. Estas
posiciones originaron el nacimiento de dos partidos políticos antagonistas, a
saber, el Partido Liberal y el Partido Conservador respectivamente.

A partir de esta división en la elite es posible comprender el desarrollo del


tercer intento federalista, ya que permite relacionar este tema con el debate de
la elite entre liberalismo y conservadurismo a fines del siglo XIX. Entre 1898 y
1899, en Bolivia se desarrolla una “Guerra Federal”, la cual enfrenta a liberales,
quienes postulaban un estado unitario y a los conservadores, quienes trataban de
implementar un sistema federal. Sin embargo esta guerra, que pareciera ser en
torno a una disputa para establecer la forma de organización del Estado en el
país, en realidad, según Xavier Albó y Franz Barrios, es un conflicto que se
produce a partir de una pugna de intereses económicos entre la elite del sur
andino (Sucre), la cual afianzaba su poder a partir de la explotación de la plata,
pero que por aquella época estaba en franca crisis debido a la caída de los
precios internacionales, y la emergente elite del norte andino (La Paz), que

19
SÁNCHEZ - SEA, GONZALO. “Breve Historia de la Guerra Civil 1898 - 1898”, Portal Mirabolivia,
Bolivia, 2007. En Internet: Portal Mirabolivia, Bolivia,
<http://mirabolivia.com/foro_total.php?id_foro_ini=42976>, consultado Agosto 2008.

62
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

tenía una excelente posición económica debido a la emergente explotación del


estaño20.

En aquella época, la pugna por el federalismo se resolvió rápidamente, ya que al


triunfar los liberales, establecieron la sede de gobierno en La Paz, constituyendo
allí su base de operaciones y con ello, el triunfo del proyecto unitario. Cabe
destacar que el triunfo liberal se debió en gran causa al apoyo que prestaron las
comunidades indígena a través de la figura de Pablo Zárate Willca, sin embargo
luego del triunfo liberal y de la toma del control del Estado de parte de este
grupo, la movilización indígena fue duramente disuelta a modo de evitar posibles
reivindicaciones indígena y cualquier reclamo por el poder en general.

Sin embargo el fin de la guerra y el inicio de un nuevo siglo, ya mostraban cuales


podrían ser los nuevos desafíos para el país en el siglo siguiente, ya que “…la
cuestión indígena y la tenencia de la tierra están presentes en el conflicto
federal. De hecho, los indígenas usaron el pretexto de la guerra para poner en la
agenda sus propias preocupaciones: el acceso a la propiedad de la tierra, de esa
tierra comunal de la que habían sido despojados por la Ley de Exvinculación”21.

Así se va configurando un escenario peligroso para el país, ya que si bien se


imponía un consenso en la forma de administrar políticamente al país a través de
un sistema unitario, también se da cuenta de que se está en presencia de un
Estado en formación, en un contexto en que la mayoría de los países de la
región, con más o menos suerte, tenían relativamente resuelto el tema de su
organización administrativa. A su vez, también se aprecia que el país estaba a
merced de la pugna entre las elite (básicamente desde el plano regionalista en
20
Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e
Intercultural con Autonomías”. Página 18.
21
TORANZO ROCA, CARLOS. “Introducción”, Páginas 1 - 19. En: CAMPERO, PRUDENCIO,
FERNANDO. “Bolivia en el Siglo XX. La Formación de la Bolivia Contemporánea”, Editorial Offset
Boliviana, La Paz – Bolivia, 1999. Página 10.

63
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

este momento) por el reparto del poder, quedando relegados hasta ese
momento, temas sumamente importantes, como por ejemplo, la modernización
del país, el cual va de la mano de otro proceso, las consecuencias internas para
Bolivia de la derrota en la Guerra del Pacífico y la exclusión del indígena, pues
se le considera a su presencia, como uno de los factores de que Bolivia fuese un
país atrasado.

64
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.1.2. El Triunfo del Liberalismo

La derrota de Bolivia en la Guerra del Pacífico a manos de Chile, significó


para el país altiplánico, no tan sólo la pérdida de una salida soberana al mar,
con todos los perjuicios económicos y sociales que ello conlleva, sino también,
un cambio de mentalidad en las elites, las cuales se dieron cuente de que si se
quería lograr el progreso y modernización del país, no se podía seguir con los
constantes cuadros de ingobernabilidad que enfrentaba Bolivia, principalmente
producto de la debilidad estatal y de la presencia de múltiples caudillos
militares que empujaban a las pugnas regionales, situación que debilitaba aún
más la figura estatal y junto con ello, el éxito de los diferentes proyectos
estatales.

El ex – presidente de Bolivia, Carlos Mesa Gisbert, señala que a que a la luz de la


derrota de Bolivia en la Guerra del Pacífico, “La elite dominante decidió
organizar la nación sobre el modelo demoliberal y tomar directamente las
riendas del poder”22 seguramente con la finalidad de no repetir la frustrante
experiencia de la derrota con Chile, sobre la cual se ha señalado que una de sus
principales razones fue la misma debilidad del Estado boliviano, reflejada por
ejemplo en la falta de una identidad nacional que fuese capaz de aunar
esfuerzos en contra del enemigo que en ese momento era Chile, o la baja
penetración material del Estado, el cual no era capaz de mantener población y
agentes administrativos, en los territorios que finalmente quedaron en mano
chilenas. De hecho, Eduardo Cavieres y Fernando Cajías señalan en torno a la
debilidad de la presencia estatal en los territorios ganados por Chile, que “Las
mayores dificultades para hacer efectiva dicha posición fueron la comunicación
defectuosa entre el interior del país y la costa; la poca migración del interior

22
MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1828-1899)”, en “Breve Historia de Nuestro
País”, Editado por el Instituto Nacional de Estadísticas de Bolivia, La Paz - Bolivia, 2001. En
Internet: Portal del Gobierno Boliviano, La Paz – Bolivia,
< http://www.bolivia.gov.bo/BOLIVIA/paginas/historia5.htm>, consultado Marzo 2007.

65
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

boliviano a la costa y la manifiesta mayor migración chilena de capitales y mano


de obra”23, situaciones que operando en conjunto, facilitaron tanto la victoria
de Chile como la posterior incorporación de estos territorios a su soberanía.

De esta manera en Bolivia nace el denominado Estado Oligárquico, el cual podía


estructurarse, afianzarse y consolidarse económicamente dentro de la sociedad
gracias a los beneficios que estaba dando minería del estaño, ya que la minería
de la plata, se había estancado justamente durante el fin de la guerra con Chile,
llegando a suplir este problema de recursos, gracias a una situación fortuita: el
agotamiento de las minas de estaño en Europa.

Para poder cimentar esta propuesta de la elite boliviana, en 1880 se crea una
nueva Constitución, la cual es en realidad una actualización de la anterior,
promulgada en 1878 bajo el gobierno de Daza, en la cual las elites desde una
perspectiva liberal, consagran el derecho a la propiedad privada y los derechos y
garantías de los individuos. Esta Constitución sirvió de base para el pensamiento
liberal en aquellos momentos, pues consagraba sus principales postulados.

El triunfo de la elite liberal en la Guerra Federal en 1899, fue la consolidación


de la doctrina, además desde este hito comienza un proceso de definición y
restructuración de la elite, lo suficientemente fuerte esta vez, por lo menos en
el papel, para construir un Estado – Nación a través de un proyecto
modernizador, pero a la vez, y como señala Marta Irurozqui existe cierta “…
confrontación de los discursos sobre que hacer con los indígenas con la finalidad
de percibir ese debate la problemática de reconvención en que se ve imbuida la

23
CAVIERES FIGUEROA, EDUARDO; CAJÍAS DE LA VEGA, FERNANDO. “El Gran Quiebre: La Guerra
del Pacífico. Sus Contextos y sus Efectos”, Páginas 163 – 198. En: CAVIERES FIGUEROA, EDUARDO;
CAJÍAS DE LA VEGA, FERNANDO (Coordinadores). “Chile – Bolivia, Bolivia – Chile: 1820 – 1930.
Desarrollos Políticos, Económicos y Culturales”, Pontificia Universidad Católica de Valparaíso,
Valparaíso - Chile y Universidad Mayor de San Andrés, La Paz - Bolivia, Ediciones Universitarias de
Valparaíso, Valparaíso – Chile, 2008. Página 128.

66
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

elite”24. Es decir, al establecerse los liberales en el poder y con ello ganar la


hegemonía dentro de la elite, aparecía nuevamente el problema de que hacer
con los indígenas (“el problema indio” en la historiografía boliviana).

Esta situación trajo cierta apertura de la política, incorporando nuevos actores a


la escena política, pero en ningún caso se trataba de los indígenas, sino al
contrario, de más grupos que intentaban a través de la llegada al poder de
proteger su situación económica y de nuevos privilegios. Esto se debe a que los
mecanismos parlamentarios impuesto por los liberales, facilitaron el acceso de
una nueva elite comerciante a través de la representación partidaria,
fundamentalmente proveniente del occidente del país, disminuyendo las
contingencias bélicas que nacen de la disputa del poder, producto de que ya
habían pasado los período de convulsión provocadas por caudillos, y con ello, el
Estado se ahorraba considerables recursos, que ahora debía dirigir hacia la
modernización del país.

De esta forma la elite asentada en La Paz, pudo controlar la inestabilidad


político – social, ya que entregaba la oportunidad a ciertos grupos de formar
parte de la toma de decisiones a través de un puesto en el gobierno, además de
controlar también la movilidad social, sobre todo de aquellos sectores anti –
elite que proliferaron con la llegada del liberalismo.

Esta situación configuró una nueva situación política en Bolivia. Antes, los
sectores de la elite que se sentían marginados del poder, podían apelar siempre
a las armas para hacerse con el, ahora, estos grupos tenían una nueva opción:
ganar las elecciones, lo que tenía la ventaja de la legitimidad, aunque, para la
24
IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 - 1920”, en
Anuario del Archivo Histórico Insular de Fuerteventura N° 5, Centro de Estudios Históricos, CSIC,
Madrid – España, 1992. Página 210. En Internet: Portal de la Universidad de la Rioja, La Rioja -
Argentina,
<http://dialnet.unirioja.es/servlet/dcfichero_articulo?codigo=2233821&orden=83964>,
consultado Abril 2008.

67
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

época esta nueva opción no significaba que se abandonara necesariamente la


primera, sobre todo, teniendo en consideración que las prácticas como el
cohecho y el fraude electoral en las urnas eran prácticas bastante habituales.

Marta Irurozqui explica al respecto que la ventaja de la legalidad era que un


sector se imponía a otro utilizando un mínimo de violencia, lo que permitía
mantener el orden político y social y las relaciones de poder, aunque las
acciones de fuerza, como los golpes de Estado eran aceptados cuando buscaban
restituir en el poder a la facción que había ganado legítimamente un proceso
eleccionario, sin embargo, esta facción debía demostrar públicamente, la
ilegitimidad del contrario25. Esta dinámica política invitaba muchas veces a la
mediación o intervención de los militares en política para restablecer la
legalidad del sistema, pues se sentían llamados a restablecer el orden, cuando
las cosas se escapaban de su cause, en situaciones por ejemplo, de escaladas de
acusaciones por corrupción o deslegitimaciones que inquietaban el trascurrir de
la política boliviana.

Esta situación data ya desde los tiempos de Guerra Federal de 1899 que se trató
anteriormente. En ella, la elite liberal sacó por medio de las armas a los
conservadores del poder, a fin de que se hicieran respetar los cambios
constitucionales que consolidaban el liberalismo en Bolivia, a modo de poder
lograr los cambios que se buscaban para el país bajo esta doctrina. Para lograr
esta tarea, la elite liberal no vaciló en recurrir a otros sectores sociales, sobre
todo el indígena, para de esta forma, poder desequilibrar la balanza a su favor
en el conflicto. A su vez esta acción como señala Marta Irurozqui, marca una
nueva estrategia política en el juego político de la elite, ya que se comienza a
utilizar a sectores subalternos de la sociedad para que puedan actuar como

25
Ibidem. Página 211.

68
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

árbitros externos al conflicto, o elementos capaz de contrapesar la balanza, a


fin de decantarse por la posición de una elite u otra26.

Esta situación era sin duda complicada, ya que la intervención de estos grupos
precisaba de ciertas ofertas de parte del grupo que los convocada, ofertas que
no necesariamente se cumplían, como por ejemplo en el anteriormente citado
caso del apoyo indígena a los liberales en la Guerra Federal, lo que dejaba a los
grupos movilizados, debiendo luego ser reprimidos, aumentando el descontento
social frente a las elites.

El período liberal se caracterizó, en palabras de Herbert Klein, por hacer “…


caso omiso de todos los símbolos y posiciones por los cuales tan valientemente
habían luchado mientras estaban en la oposición”27, de forma que se intentó
controlar el gobierno al igual que el Partido Conservador, a través de la
maquinaria electoral, el negar los espacios de participación a la oposición
política y en el fondo, a reutilizar las estrategia bajo las cuales los
conservadores se habían mantenido en el poder, a pesar de que los liberales las
habían criticado largamente.

26
Ibidem. Página 211.
27
KLEIN, HERBERT S. “Orígenes de la Revolución Nacional Boliviana. La Crisis de la Generación
del Chaco”, Editorial Juventud, La Paz – Bolivia, 1968, primera edición. Página 43.

69
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.1.3. La Participación de los Excluidos

Una vez que Bolivia se había independizado del dominio español, la elite
se dio cuenta del alto número de indígenas que habitaban el país y rápidamente
formuló y reformuló, gracias al legado de dominación española, estrategias,
leyes e impuestos que les permitieran obtener ganancias de esta parte de la
población boliviana, lo que se tradujo en alzas de impuestos y tributos, además
de la expropiación de las tierras de las comunidades indígenas.

En Bolivia durante la década de 1860, el tributo indígena (que debían pagar las
comunidades campesinas por el trabajo y ganancia en sus tierras) representaba
el 36% de los ingresos totales del erario nacional, constituyendo más del doble
de los ingresos que aportaba cualquier otro sector económico28. Este tributo se
puede considerar como poco justo para las comunidades y sectores indígenas
que debían pagarlo, pues el Estado no les entregaba ningún beneficio por el pago
de este tributo.

Sin embargo con la llegada de Melgarejo al poder esta situación se vuelve


francamente dramática para los indígenas. El gobierno decreta en 1866 que la
propiedad de las tierras indígenas debían, según Carlos Mesa, “… consolidarse
mediante un pago de entre 25 y 100 pesos, si este pago no se cumplía, las tierras
indígenas pasaban a propiedad del estado en un plazo de sesenta días…”29,
marcándose de esta manera, el inicio de una política sistemática de despojo de
tierras hacia las comunidades indígenas. A partir de 1870 y 1871, con la llegada
de Agustín Morales esta situación se empezó a revertir, sin embargo, los
posteriores gobiernos, volvieron a la política del despojo comenzada por
Melgarejo.

28
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1828-1899)”.
29
Ídem.

70
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Es más, como poco a poco iba disminuyendo la importancia económica del


tributo indígena, fue más fácil la expoliación de las tierras indígenas, pues por
un lado el que todos los indígenas no pagaran el impuesto, ya que cada vez
tenían menos tierras para trabajar, no afectaba ahora de forma catastrófica la
economía del país, sumado a que los ingresos de Bolivia ahora estaban
fundamentalmente centrados en la actividad minera. Además los propios
indígenas estaban vendiendo sus tierras, pues ya no les convenía mantenerlas,
tierras que pasaban a bajísimos precios a las manos de la elite gobernante. Con
ello se comenzaba un proceso sistemático de desmantelación de las
comunidades indígenas y de cambio del escenario político, social y económico
que había tenido el país durante el siglo XIX luego de su independencia, dado
que hasta ese momento habían dos grandes grupos como actores sociales en
Bolivia: las comunidades indígenas y la elite terrateniente. De esta forma, la
situación descrita pone en el siguiente escenario a las comunidades indígena
según Irene Henáiz y Diego Pacheco, la lucha por la “sobrevivencia de las
comunidades o su absorción por las haciendas y la transformación de los
comuneros en colonos y peones”30, siendo ambos escenario poco favorables a las
aspiraciones y tradiciones indígenas.

Como se señalaba anteriormente a partir de 1870 la situación del indígena


mejora levemente pues se devuelven parte de sus tierras, sin embargo ello no
rige para todas las comunidades indígenas, por que mientras las comunidades
indígenas del altiplano recuperaban parte de sus tierras y de autonomía, las
restantes de los valles no tuvieron la misma suerte. Irene Henáiz y Diego
Pacheco sostienen al respecto que “La clase política en el poder perseguiría los
mismos objetivos diseñados anteriormente por Melgarejo y, a pesar de sus
30
HENÁIZ, IRENE; PACHECO, DIEGO. “La Ley INRA en el Espejo de la Historia. Dos siglos de
Reformas Agrarias en Bolivia”, Editado por Fundación TIERRA (Taller de Iniciativas en Estudios
Rurales y Reforma Agraria), La Paz - Bolivia, Diciembre 2000. Página 18. En Internet: Portal de la
Fundación TIERRA, La Paz – Bolivia,
<http://www.ftierra.org/stie/index2.php?option=com_docman&task=doc_view&gid=158&Itemid=
75>, consultado Diciembre 2006.

71
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

promesas con sus aliados indios, continuó la destrucción de la propiedad


comunal con las nuevas leyes de Exvinculación de 1874”31.

La Ley de Exvinculación dictada durante 1874 por el gobierno de Frías, fue la


forma más eficiente de sacar a los indígenas de la actividad económica nacional
(por lo menos en el sentido de productores, pues se mantuvieron obviamente
como mano de obra), pues, cambiaba la propiedad colectiva de la tierra por una
propiedad individual, los que en palabras de Esteban Ticona, significa que “se
declaraba legalmente la extinción del ayllu y se pretendía parcelar su territorio,
individualizando la propiedad comunal, mediante la dotación de títulos
individuales”32. A partir de ello se implementa un proceso de de expropiación de
tierras a nivel masivo a través de la Revisita General de Tierras a partir de 1881.

Sin embargo las comunidades indígenas reaccionaron desde 1880, creando un


movimiento denominado como Apoderados Generales, el cual era un grupo de
representantes indígenas de varias comunidades de los diferentes departamentos
del país. Su tarea principal fue la de representar ante el Estado boliviano, a las
comunidades indígenas para que no se siguieran expropiando sus tierras.

Como resultado de este movimiento indígena se suspendió la Revisita General de


Tierras, reconociéndose desde ese momento además lo títulos de propiedad de
las comunidades indígenas que databan desde los tiempos de la colonia
española. Sin embargo, las comunidades indígenas, no sólo se quedaron en este
triunfo, sino, como señala Esteban Ticona, “en la medida que continuaban en la
lucha, iban logrando las reivindicaciones más inmediatas; pero también
comenzaban a rebasar los marcos coyunturales de la lucha, pasando a otra
31
Ibidem. Página 23.
32
TICONA ALEJO, ESTEBAN. “Pueblos Indígenas y Estado Boliviano. La Larga Historia de
Conflictos”, Revista “Gazeta de Antropología”, N° 19, Universidad Granada, Granada - España,
2003. En Internet: Portal de la Universidad de Granada, España,
< http://www.ugr.es/~pwlac/G19_10Esteban_Ticona_Alejo.html>, consultado Septiembre 2008.

72
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

etapa, donde se configuraba claramente el poder de los aillus y comunidades,


quienes comenzaban a plantear el derecho a la autonomía”33. De esta manera se
genera un panorama complejo para la elite, ya que al trastocar los derechos de
propiedad indígena, habían levantado en su contra a un grupo social poderoso
que hasta ese momento no les había presentado dificultades.

Bajo este contexto, las comunidades indígenas comenzaron a depender en gran


parte “…de la elección de sus dirigentes y de una difícil y precaria unidad”34. De
esta forma las comunidades indígenas también dejaron entrever ciertas
diferencias en la forma de afrontar esta realidad, ya que mientras algunas
optaron por una resistencia feroz frente al Estado a riesgo de perderlo todo,
otras fueron más pragmáticas, siendo menos frontal con el Estado a modo de
intentar conservar parte de sus tierras. Por su parte, los sectores indígenas que
optaron por resistir se organizaron en pleno en 1883 bajo el mando de Zárate
Willca, quien “organizó la resistencia india contra la usurpación de sus
territorios y organizó contingentes de combatientes que en 1899-1900 acabaron
con el poder del Partido Conservador”35 a partir de una alianza que establecen
con los liberales.

Estas últimas comunidades indígenas, las que prefirieron resistir, tuvieron una
destacada participación en la Guerra Federal. En ella, los liberales, comandados
por José Manual Pando, apoyado por La Paz, pactó una alianza con las
comunidades indígenas con el fin de derrotar a los conservadores, lo que los

33
Ibidem.
34
Op. Cit. HENÁIZ, IRENE; PACHECO, DIEGO. “La Ley INRA en el Espejo de la Historia. Dos siglos
de Reformas Agrarias en Bolivia”. Página 23.
35
MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la
Descolonización”, Bolivia. Página 2. En Internet: Portal de Fjerne Naboer, Dinamarca,
<http://www.fjernenaboer.dk/pdf/bolivia/movimientos%20indigenas.pdf>, consultado Diciembre
2007.

73
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

indígenas aceptaron, ya que vieron la oferta como una oportunidad para detener
las expropiaciones a sus tierras y recuperar las que ya habían sido quitadas en
los gobiernos anteriores. Sin embargo una vez finalizada la Guerra Federal y
pactado un acuerdo entre la elite, los liberales ponen fin a la alianza con los
indígenas, pues estos manifestaban tener sus propias metas, lo que estaba fuera
de los planes de la elite, por lo cual apresaron a sus dirigentes y siguieron con la
política de exclusión que se había dado hasta ese momento, dejando a los
indígenas con un sentimiento de traición y utilización, que los hará luchar, de
forma esporádica y aislada, por sus derechos y tierras, siendo el movimiento más
relevante del de los Caciques Apoderados, quienes lucharon contra el monopolio
comercial de la elite, y los derechos indígenas en educación y ciudadanía
durante buena parte de las primeras décadas del siglo XX36, tratando de
recuperar sus tierras inclusive con el “testimonio de los documentos coloniales
de propiedad, e incluso con las misma leyes de la Corona de España”37, con el
objeto de que el Estado les reconociera el derecho de propiedad sobre sus
tierras, situaciones que como son de preveer, con la consolidación de la elite en
el mano del Estado, va a ser muy difícil.

36
WILLKA. “La Guerra Federal de 1899”, Página Web del “Anillo de Web Aymara”, Bolivia, 2007.
En Internet: Página Web del “Anillo de Web Aymara”, Bolivia,
< http://home.swipnet.se/Willka/Guerra%20federal%20de%201899.htm>, consultado Septiembre
2008.
37
Op. Cit. MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la
Descolonización”, Bolivia. Página 2.

74
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.2. La Búsqueda de los Consensos

La estabilidad que se vive en los primeros años del siglo XX en Bolivia,


difícilmente permiten visualizar la serie de problemas y crisis que enfrentó el
país a lo largo del siglo XIX para llegar a ella. Y es que el contexto había
cambiado drásticamente, ahora la elite no estaba tan preocupada del
desgastarse en luchas internas por el poder, como de conseguir lograr ciertos
consensos que permitieran mantener un orden y estabilidad interna que
asegurara la actividad comercial que les brindaba su supremacía social y política
dentro del país.

Los empresarios de la plata y más tarde los del estaño, orientaron sus esfuerzos
de gobierno como señala Manuel Contreras, a propiciar un ambiente político
estable que proporcionara seguridad jurídica a sus inversiones, a propiciar la
estabilidad económica, la apertura de la economía hacia las inversiones
extranjeras y a las construcción de medios de transporte y comunicación que
permitieran vincular a Bolivia con los países vecinos38. Es por este motivo que
existió una relativa estabilidad política y social en este período, aunque no se
pueden omitir la referencia de ciertas movilizaciones básicamente de carácter
indígena, las cuales fueron resueltas, no bajo los mejores términos
necesariamente, por la elite gobernante.

La estabilidad política se tradujo en el ámbito de las elecciones, en la relativa


normalidad de la sucesión presidencial, permitiendo hasta cierto punto la
modernización del sistema político, el cual pudo cambiar el eje, desde las
confrontaciones de caudillo regionales por la organización de partidos políticos

38
CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ, GUSTAVO;
CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una Perspectiva
Histórica”, Cuaderno de Trabajo N° 2, Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD)
en Bolivia, La Paz, Bolivia, 1999. Página 10. En Internet: Portal de la “Revista de Desarrollo
Humano de América Latina”, PNUD,
< www.revistadesarrollohumano.org/Biblioteca/0046.pdf>, consultado Julio 2008.

75
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

capaces de representar los intereses regionales, por lo menos de la zona de La


Paz y de Sucre que eran los más importantes, así como de los grupos sociales, de
la elite y de la naciente burguesía minera, aunque obviamente no puede
hablarse de un sistema socialmente inclusivo ni totalmente representativo para
este época. Al respecto cabe mencionar que como señala Carlos Mesa, se estaba
en presencia de un Estado Oligárquico39, por lo que la representación de otros
sectores sociales que no fuesen los dominantes, era limitada cuando no,
inexistente.

En este sentido, el proyecto liberal sustentó su actuación política – social en


gran medida en base a un razonamiento económico. Este razonamiento partía de
la base de que la elite percibía que el desarrollo del país estaba en manos de la
explotación de las diversas potencialidades que traía apañadas el sector minero,
lo que se traducía a la vez en por lo menos dos figuras con repercusión social
dentro del país. La primera tenía que ver con la configuración de una economía
de mercado sin intervención del Estado, y orientada al comercio exterior, lo que
ya implicaba el problema de que la riqueza del país quedaba en manos de unos
pocos, mientras tanto el segundo escenario era que al privilegiar al sector
minero, a la vez se estaba condenando al sector agrario, pues no se consideraba
modernizarlo, situación social y políticamente problemática, si se considera que
este rubro económico estaba basado en la servidumbre indígena desde hacía
siglos. Al respecto la obra conducida por Manuel Contreras señala que esta
realidad fomentaba la explotación del indígena con resultados como la “…
exclusión de la vida nacional y una fuerte concentración de la propiedad en
manos de los terratenientes”40.

39
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.
40
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una
Perspectiva Histórica”. Página 11.

76
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Junto con este complejo escenario de levantar un sector económico a la costa de


sacrificar otro, y todo el costo social que ello conlleva, coexistían en Bolivia un
sinnúmero de comunidades campesinas en el resto del país, muchas de las cuales
estaban compuestas por un alto número de indígenas, los cuales también
quedaban a merced de esta situación, ya que no contaban con ningún tipo de
ayuda estatal para apaliar los problemas que trae consigo esta política estatal
determinada por la elite.

De esta forma como señalan la misma obra de Manuel Contreras, se daba desde
esta época ya la idea de “otro país”41, uno que quedaba como lastre para la
construcción de una Bolivia moderna en la perspectiva de la elite, una Bolivia
indígena, campesina y agraria que no contaría con los beneficios de la minería y
con algún proyecto modernizador capaz de hacerla competitiva tanto a nivel
interno como externo. Todo ello posible gracias a los consensos alcanzados entre
liberales y conservadores, ideologías diferentes para un mismo grupo social, la
elite. Es así, como ya se empezaba ha generar la idea de una Bolivia rica y otra
pobre, germen de lo que sería años más tarde, uno de los argumentos más
complicados pero soslayados de los afanes autonómicos de ciertas zonas de
Bolivia a fines del siglo XX y principios del siglo XXI.

41
Ibidem. Página 11.

77
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.3. El Ocaso de la Elite Oligárquica

La elite liberal que logró el consenso con el sector conservador desde


principios del siglo XX, gobernó sin sobresaltos hasta mediados del la década del
20. Si bien en esta época surgen algunas voces que la critican desde la
perspectiva política, el ocaso de la elite viene más bien desde adentro del propio
seno de la elite debido a sus diferencias, como también por el lado del colapso
económico que se suscita con las consecuencias que tiene en el país, la Gran
Depresión de 1929 y la derrota en la Guerra de Chaco frente a Paraguay.

Puede hablarse hasta cierto punto que durante la época en estudio existió una
hegemonía liberal, ya que la elite conservadora se adhirió, no sin objeciones al
proyecto liberal, sin embargo después de todo, era la elite en su conjunto quien
de esta manera, aseguraba su posición en el poder, a partir de la doctrina
liberal, en boga en ese momento en mucho países del mundo, especialmente en
los europeos, que eran el modelo a imitar por la elite de Bolivia. Recién en la
década de 1920, aparecen dos nuevas tendencias políticas que discrepaban del
orden impuesto. La primera tendencia es de carácter radical, que se puede
denominar como nacionalista reformista, la cual en el estudio encabezado por
Manuel Contreras, “… carecía de un sustento ideológico y simplemente
42
desarrollaba una visión crítica del orden liberal” , además de que no se
constituyó como un conglomerado político, que le hubiese permitido entrar al
juego político para alcanzar el poder. Una segunda tendencia, también de corte
radical, es la izquierda revolucionaria, la cual, y a diferencia de la primera, si
contaba con una base ideológica y cierta consolidación material que le permitió
tener cierta relevancia en el movimiento sindical en Bolivia, al igual que la
aceptación de cierta parte de la elite de perfil intelectual y crítica de la gestión
y de la exclusión como motor para el proyecto modernizador de los liberales.

42
Ibidem. Página 11.

78
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Si bien, ambas tendencias no tuvieron mayor impacto en su momento, las ideas


socialistas que llegaron con la segunda línea de pensamiento, fueron penetrando
en la sociedad boliviana, formándose a fines de la década de 1920, un partido
comunista y un partido socialista con tendencias revolucionarias. Sin embargo el
buen momento económico que vivía el país a cargo de las elites hacían difícil
pensar en cualquier tipo de alteración al orden imperante, por lo menos desde
estas nuevas tendencias políticas.

Desde la Guerra Federal a fines del siglo XIX y hasta mediados de la segunda
década del siglo XX, el sector liberal se constituyó, como señalan Ximena
Medinaceli y María Luisa Soux, “… en la única fuerza política con opciones de
detentar el poder, estableciéndose un sistema unipartidario, sobre todo debido a
la retirada de los antiguos conservadores”43, puesto que algunos se habían
retirado como otros se habían pasado a la facción liberal. A pesar de algunos
problemas, como por ejemplo, la extensión a razón de la excusa de las
circunstancias para que algún presidente extendiera el período de su mandato,
no hubo mayores problemas dentro de la elite en los primeros años del siglo XX.

Este contexto unipartidario se vio enfrentado en 1915 a la aparición de un


partido opositor, pero de la misma elite, con el nacimiento del Partido
Conservador, el cual incluía a antiguos conservadores y a algunos liberales que se
sentían fuera del círculo de poder de los liberales que estaban en el gobierno. El
surgimiento de esta partido, introdujo cierto temor en la elite liberal gobernante
de que se alteraran las reglas del juego que se tenían en ese momento, por lo
que se prefirió dar espacios de poder a este nuevo conglomerado político para
que no se alterara la relativa tranquilidad política del período.

43
MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada Histórica al
Problema de las Conspiraciones en Bolivia”, Cuaderno de Futuro N° 14, Programa de las Naciones
Unidas Para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia, La Paz - Bolivia, Agosto del 2002. Página 64. En
Internet: Portal de la “Revista de Desarrollo Humano de América Latina”, PNUD,
<http://www.revistadesarrollohumano.org/Biblioteca/0106.pdf>, consultado Agosto 2007.

79
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Poco a poco va saliendo a la luz el desgate de los liberales en el poder mientras


que los conservadores, nuevamente con fuerza política, comenzaban a
aprovechas los espacios de poder dados por los liberales, fortaleciendo su
posición y aprovechando su nuevo poder presionar a los liberales.

Cabe destacar la violencia de este período dado que como “Bolivia aún no había
adoptado el sistema de elecciones secretas, éstas se realizaban en las plazas
centrales de cada ciudad, donde los electores llevaban sus papeletas
abiertamente a las urnas electorales”44, por lo que eran tradicionales los intentos
de los partidos de impedir que los votantes contrarios a ellos depositaran sus
voto en las urnas lo que permitía controlar hasta cierto punto, el resultado de las
elecciones, que junto a otros mecanismos, eran los medios por los cuales los
partidos intentaban mantenerse o llegar al poder en la época.

Sin embargo, los liberales no supieron leer el afán conspirativo de los grupos más
conservadores que se habían unido bajo la bandera del republicanismo. Los
republicanos en 1920 acertaron un golpe de Estado a los liberales, asumiendo una
junta de gobierno encabezada por Bautista Saavedra, de esta forma, “Casi
veintiún años de gobierno ininterrumpido de los liberales terminó por agotar y
debilitar a uno de los dos partidos políticos más importantes de la historia
republicana de Bolivia”45. Esta situación se convierte en el principio del fin para
la elite tradicional en el poder, pues se alteraban las reglas del juego por las
cuales habían alcanzado sus consensos y mantenido su hegemonía.

En 1924 se produce otra ruptura innegable del sistema democrático que había
impuesto la oligarquía, pues, la elite republicana, tiene la intención de que haya
una prórroga en el poder a favor del presidente Bautista Saavedra, dándose el

44
Op. Cit. KLEIN, HERBERT S. “Orígenes de la Revolución Nacional Boliviana. La Crisis de la
Generación del Chaco”. Página 56.
45
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.

80
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

siguiente escenario descrito por Ximena Medinaceli y María Luisa Soux, en donde
por un lado la elite al agotar los parámetros legales para conseguir este objetivo,
debieron apelar a la generación de un clima de inseguridad para apoyar que
Saavedra continuara en el poder, mientras otra facción, la elite liberal, buscaba
aprovechar la situación para recobrar el poder46, lo que generó un ambiente de
desconfianza entre las distintas facciones de la elite, comenzando a minar los
que habían sido sus consensos.

5 años más tarde, en 1930, la situación se volvió a repetir, esta vez cuando los
republicanos intentaban reelegir a Hernando Siles47, lo que “… suscitó la
intervención militar impulsada por la oposición política”48, debiéndose realizar
elecciones de forma inmediata, llegando al poder una coalición de partidos
tradicionales con el objetivo de mantener el poder y el orden imperante, sin
embargo el sistema impuesto desde la Guerra Federal ya estaba agotado, pues
había un sector importante de la sociedad que, “frente a la imposibilidad de una
participación ciudadana, se aliará con los grupos que ofrezcan mayor
participación, o condiciones económicas y sociales mejores49”50, a lo que se debe

46
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada
Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 66.
47
Hernando Siles para poder mantenerse en el poder, creo el Partido Nacionalista, influenciado
por jóvenes intelectuales que abrazaban esa ideología, y a pesar de que renunció a la presidencia
en 1930 con la finalidad de poder repostularse por vía legal, la reacción militar de la oposición
diluyó cualquier opción de reelección, dando paso a un período de inestabilidad que sería
administrado por los militares durante la década de 1930 e inicios de la década de 1940.
48
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una
Perspectiva Histórica”. Página 16.
49
Fernando Calderón señala por ejemplo que “Por otra parte, en la conformación de la
dominación oligárquica las capas medias jugaron un papel importante. Estas capas mediadoras
entre el poder económico de los empresarios mineros y de los terratenientes y la débil sociedad
civil boliviana ejercieron el dominio político y administrativo de la nación. La política estatal se
nutrió de las ideas y prácticas de estos grupos medios”. En: CALDERÓN GUTIÉRREZ, FERNANDO.
“Actores Sociales”, Páginas 427 – 450. En: CAMPERO, PRUDENCIO, FERNANDO. “Bolivia en el Siglo
XX. La Formación de la Bolivia Contemporánea”, Editorial Offset Boliviana, La Paz – Bolivia, 1999.
Página 432.

81
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

sumar el colapso provocado por los efectos de la gran depresión en la década de


1930 y las repercusiones de la derrota en la Guerra del Chaco.

Los nocivos efectos para la estabilidad económica de Bolivia, base del poder de
la elite, producto de los efectos de la gran depresión, provocaron que la
fragilidad política del poder republicano, a partir de los factores antes
mencionados, se acentuara y con ello, sumado a las repercusiones de la derrota
en la Guerra de Chaco contra Paraguay, cambiara completamente el escenario
político de Bolivia, pues estos elementos provocaron las condiciones necesarias
para que la elite gobernante comenzara a ser duramente cuestionada y junto con
ello, perdiera el poder.

Los efectos de la gran depresión en Bolivia trajeron consigo miles de


desempleados los cuales fueron “…proclives al naciente discurso radical de la
izquierda, que encontró en ellos un factor de movilización permanente en las
principales ciudades del país, primero demandando empleo y luego cuestionando
el orden político vigente”51. Pero también, la gran depresión era una oportunidad
que no aprovecho Bolivia, ya que como señala Carlos Toranzo, “La crisis mundial
de 1929 fue uno de los factores más importantes para que el mundo dejase de
apostar solamente al liberalismo y al desarrollo hacia fuera, e hiciese un esfuerzo
por desarrollar los mercados internos, pensase en el desarrollo hacia adentro y
reflexionara sobre el Estado nacional y su papel en la promoción del
desarrollo”52.

50
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada
Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 67.
51
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una
Perspectiva Histórica”. Página 19.
52
Op. Cit. TORANZO ROCA, CARLOS. “Introducción”. Página 10.

82
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

En este escenario el gobierno de Salamanca, actuó de forma represiva en contra


de los dirigentes políticos y sindicales, agravando más la situación. Dentro de
este marco, en 1932, un choque militar entre bolivianos y paraguayos en la
región en disputa por ambos países, el Chaco, provoca una reacción nacionalista
en Bolivia, lo que arrastra al conflicto bélico entre ambas naciones.

Tanto la ineficiencia del gobierno y de los militares en la guerra, hizo de este


período, el momento justo para la aparición política fuerte de dos tendencias,
por un lado el socialismo, que como se vio anteriormente estaba captando
muchos adeptos sobre todo después de los efectos de la gran depresión y el
nacionalismo, en donde los militares eran parte fundamental del mismo. En este
nuevo contexto, la oligarquía, como señalan Ximena Medinaceli y María Luisa
Soux, tomó dos caminos, por un lado se unió en nuevos proyectos políticos, como
el de la Concordancia en 1939 o el de la alianza del PURS (Partido Unión
Republicana Socialista) entre 1946 y 1952, siendo el otro camino, el de la
conspiración contra los gobiernos militares que comenzaron a asumir el poder en
Bolivia luego del fin de la Guerra del Chaco53, siendo embargo poco podían hacer
ya que su prestigio había caído de forma abismante durante estos años.

La llegada de los militares al poder, y con ello, el fin definitivo de la elite clásica
(liberal y conservadora) en el poder, se da cuando, una vez finalizada la guerra
contra Paraguay, el presidente de ese entonces, Tejeda Sorzano (que había sido
vicepresidente de Salamanca), comienza a dar más ingerencia a los militares
dentro del gobierno, los cuales en una revolución nacionalista llegan al poder con
el general David Toro Ruilova a la cabeza.

Este fue un gobierno que busco una mejora en las condiciones de vida de la
sociedad de los grupos más desposeídos, creando los ministerios del trabajo y de

53
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada
Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 69.

83
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

la previsión social, proclamada obligatoria la sindicalización, estableciendo


mejoras en la calidad de vida de los trabajadores (jornada de 8 horas por
ejemplo), nacionalizando los hidrocarburos, etc, pero fue depuesto rápidamente
por el coronel Germán Busch a través de un movimiento político, “apoyado por la
oficialidad y la ciudadanía”54, quien se declara dictador y en 1938 crea una nueva
constitución de corte socialista, muriendo más tarde por causas hasta hoy
desconocidas, debiendo asumir interinamente Carlas Quintanilla, quien convoca a
elecciones generales, ganando el general Enrique Peñaranda. De aquí en
adelante se suceden una serie de gobiernos, muchos de ellos militares, dando
origen a otra etapa en la historia de Bolivia, la cual es abordada en el capítulo
siguiente, pues se da el nacimiento de los partidos que sustituirían
definitivamente a los de la elite liberal y conservadora (republicana para ese
entonces).

A modo de síntesis y tomando la propuesta de Fernando Mayorga se puede


señalar que en la fase liberal hay tres razones para explicar el desarrollo limitado
del sistema de partidos y el sistema democrático en general:

1.- “La primera causa debe verse en la esencia misma del sistema democrático
inaugurado en 1880, es decir, en la democracia censitaria en virtud de la cual se
restringe el sistema político se asentara sobre un principio de ciudadanía
restringida que limitaba drásticamente la participación electoral”55.

54
MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”, Editado por
Escritorio Virtual RBM, Bolivia, 2000. En Internet: Portal Escritorio Virtual RBM, Bolivia,
<http://br.geocities.com/escritoriorbm/historia/cuerpo/bolivia_07.html>, consultado Noviembre
2007.
55
MAYORGA, RENÉ ANTONIO. “La Democracia o el Desafío de la Modernización Política”, Páginas
329 – 3358. En: CAMPERO, PRUDENCIO, FERNANDO. “Bolivia en el Siglo XX. La Formación de la
Bolivia Contemporánea”, Editorial Offset Boliviana, La Paz – Bolivia, 1999. Página 333.

84
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.- “La segunda causa reside en la indiscutible hegemonía ideológica de las


elites económicas y políticas. El sistema electoral y el principio de ciudadanía
restringida fueron aceptadas plenamente por los sectores populares y la propia
población indígena excluida”56. “Aprovechando ambigüedades y resquicios del
sistema electoral y los imperativos de la competencia entre los partidos que
alentaban la participación de los mestizos, los sectores populares desplegaron
estrategias para adquirir status de ciudadanía buscando esencialmente
oportunidades en educación”57.

3.- “La tercera causa tiene que ver con la concepción racista y darwinista social
que tenían los grupos dominantes. Además de ser un sistema político claramente
jerárquico y hermético, la democracia censitaria era, en efecto, un régimen
racista de castas y, en términos políticos, casi un sistema apartheid”58.

56
Ibidem. Página 333.
57
Ídem. Página 333 - 334.
58
Ídem. Página 334.

85
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

3. LOS PROBLEMAS

Según la secuencia de trabajo desarrollada, corresponde en este punto


analizar los problemas que se enfrentan en este período. Cabe destacar al
respecto que no necesariamente se trata de varios problemas, ya que para este
caso, es un problema con una serie de manifestaciones y ramificaciones, el cual
a partir del análisis de sus causas, es posible determinar sus verdaderos
significados y alcances.

El problema central de este período es que el proyecto modernizador que la


elite fijó para Bolivia, no incluía la integración política, social y económica del
resto de la sociedad boliviana. Básicamente se trataba de un proyecto
excluyente, el cual buscaba modernizar el país a costa de marginar a estos
grupos, a través de la retención de la ciudadanía de modo que no contaran con
bases para poder alterar esta relación de subordinación frente a la elite. Ahora
la exclusión como problema central del período no sólo se dio para los grupos
socialmente más abajo de la elite (indígenas, campesinos, mineros59), sino
también dentro de la propia elite60, hasta cierto punto, como se explicará más
adelante.

59
Al respecto cabe señalar nuevamente que la exclusión se daba tanto en el plano étnico como
socio-económico, ya que por ejemplo, los indígenas eran excluidos por defecto y otros grupos
como los mineros y campesinos (muchos de ellos indígenas como mestizos), lo eran por su
condición socio-económica más baja. De esta forma puede decirse que para el período la
exclusión era para cualquier grupo que no fuese parte de la elite, ya que el proyecto
modernizador era completamente para la elite oligárquica que estaba en el poder en este
período.
60
Si bien resulta difícil de hablar de exclusión dentro de la elite, lo cierto es que se dan ciertas
luchas durante el siglo XIX en que estos grupos se excluyen mutuamente del poder, poro
igualmente mantienen una conciencia de clase que les permite reproducirse y mantenerse en el
poder. Primeros los conservadores hasta la Guerrea Federal, luego los liberales y posteriormente
los conservadores de corte republicano, al llegar al poder excluirán hasta cierto punto a sus
adversarios, aunque siempre con la cautela, ya que sabían que deben contar con ellos para
mantener la estabilidad del poder.

86
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

El tema de la exclusión, si bien había constituido una constante en la historia de


Bolivia, ciertos contactos entre los sectores criollos dominantes luego de la
retirada de los españoles, con las comunidades indígenas en momentos en que se
consolidaba la independencia de Bolivia, no hacían vislumbrar que la exclusión
de la elite hacia los indígenas, incluso sería más feroz, por medio de la
expropiación de tierras y con ello el desmantelamiento de las comunidades
indígenas, que lo que había sido en tiempos del dominio colonial español.

Con la Ley de Exvinculación de la década de 1870, la elite más que buscar la


erradición del indígena era el apoderarse para si de sus tierras, avivándose de
esta manera el debate dentro de la elite, sobre que hacer con los indígenas. Sin
embargo un par de años más tarde, con la llegada de las influencias liberales
venidas de Europa, tanto liberales como conservadores comienzan a desarrollar
una serie de medidas que promovieran el libre comercio, la aplicación de los
sistemas políticos europeos, y sin duda lo que marcará al período, el rechazo de
los indígena, pues, la interpretación del liberalismo en Bolivia, al igual que en
otros países de la región, se dio desde un punto de vista muy pragmático, en
donde se daba la “necesidad de abolir a las comunidades indígenas, las cuales
eran vistas como residuos coloniales poco deseables”61, con lo cual comenzaría
una dura política de exclusión hacia los indígenas, dado que la elite entendía
que estos eran el problema principal por el cual el país no podía desarrollarse.

Es así como el liberalismo en un primer momento busca la transformación de la


actividad agrícola, para lo cual se necesitaba de disponer de todas las tierras, lo
que topaba con la realidad del país, pues algunas de ellas pertenecían a las
comunidades indígenas, por lo que más tarde, cuando se defina el proyecto de
modernización, está irá por el lado de la minería y no de la agrícola, pues se
asociaba la figura del indígena a ese tipo de actividad, figura que la elite quería

61
Op. Cit. HENÁIZ, IRENE; PACHECO, DIEGO. “La Ley INRA en el Espejo de la Historia. Dos siglos
de Reformas Agrarias en Bolivia”. Página 20.

87
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

suprimir del acontecer nacional. Sin embargo, para este primer momento, la
elite tuvo que discutir entre sí que hacer con los indígenas con miras de mejorar
la producción agrícola del país, base de la economía de Bolivia en ese momento.

Al respecto y como señalan Irene Henáiz y Diego Pacheco, surgen dos posturas.
La primera señala que el indígena no estaba capacitado para el sistema que se
quería imponer, por lo cual sus tierras debían ser redistribuidas entre la propia
elite, ya que esta si contaba con lo necesario para capitalizar la actividad
agrícola. La segunda postura, señalaba que se precisaba que el indígena, para
pasar de ser un simple agricultor que desarrollaba su actividad para sobrevivir a
uno de tipo de actividad más productiva y capitalista, se debían de abolir los
altos impuestos además de otorgar el derecho de propiedad de la tierra a los
comuneros, ya que sostenían que favoreciendo la gran propiedad, para la elite,
no se agilizaría la actividad agrícola, que era precisamente lo que se estaba
buscando, sin embargo y a pesar de ello, fue la primera postura la que se
impuso62, pasando a llevar los derechos de los indígenas y tratando de excluirlo
de la realidad del país.

Esta realidad de despojo hacia las comunidades indígenas se desarrolló no sin


sobresaltos como se ha visto a partir de la resistencia relativamente organizada
de los indígenas en algunos casos, sin embargo, todo esto llega a su fin, con el
ascenso al poder de los liberales, los cuales una vez que lograr el gobierno por
sobre los conservadores, gracias al apoyo indígena, reniegan de este e inician
una política sistemática de exclusión a partir de la represión y adueñamiento de
sus tierras.

Así se llega a un contexto en donde la elite boliviana, encabezada por los


liberales, se daba la tarea de reformar y modernizar Bolivia luego de las

62
Ibidem. Página 20.

88
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

penurias del siglo XIX derivadas del clima inestable que generaba la lucha por el
poder de parte de los caudillos sumado a la traumática experiencia de la derrota
en la Guerra del Pacífico. Para evitar la repetición de este escenario se creaba
el proyecto modernizador, sin embargo y a diferencia del resto de los países de
la región, el proyecto modernizador se daba en momento en que no se había
realizado un tarea fundamental para el éxito del mismo: la generación de un
Estado – Nación, lo suficientemente poderoso para que convenciera al resto de
los grupos sociales de lo vital que era el proyecto modernizador para el país.

De esta forma el problema de la exclusión política, rápidamente comienza a


tomar matices étnicos y socio – económicos, ya que los principales grupos que se
sentían excluidos eran la mayoría de los habitantes de Bolivia: indígenas,
campesinos y mineros (estos dos últimos grupos compuesto por un alto número
de mestizos y de indígena también63). Ahora esta situación opera como causa y
efecto a la vez, ya que una de las razones de la exclusión de estos grupos de
parte de la elite era justamente su situación de inferioridad económica y
cultural, situación que se fomentaba y acrecentaba con la exclusión, lo que

63
En este sentido es preciso hacer nuevamente la referencia en cuanto a que se deben entender
dentro de este análisis a dos realidades que operan de forma paralela en cuanto al tema de la
composición de la sociedad. A partir de la dimensión étnica, la sociedad boliviana, por orden
porcentual, está compuesta por indígenas, mestizos y blancos. Desde una perspectiva socio –
económica, esos grupos suelen desarrollar ciertas actividades definidas dentro del rubro
económico, siendo patente en el caso de los indígenas y mestizos la actividad campesina y
minera. Sin embargo es preciso destacar al respecto que por su alto número dentro de la
sociedad boliviana, los indígenas están presentes en gran parte de las actividades económicas del
país, debiendo hacer la diferencia entre los indígenas que viven dentro de las comunidades
indígenas (que básicamente se dedican a la actividad agrícola) y los indígenas campesinos, los
cuales en su mayoría no son propietarios de las tierras sino más bien hacendados de grandes
terratenientes. Del mismo modo los mineros suelen ser indígenas y mestizos en su mayoría. En
base a ello se debe hacer la diferencia en algunos momentos con respecto a este punto, ya que
esta doble situación étnica y socio – económica, no van necesariamente al referirse a un grupo,
ya que por ejemplo, cuando se habla de los atropellos a los indígenas para el arrebatamiento de
sus tierras, se habla de las comunidades indígenas en particular y no necesariamente de los
indígena campesinos (aunque ambos desarrollen la misma actividad), dado que en el caso de
estos últimos, las tierras eran en su mayoría de los terratenientes, los que en su mayoría, habían
obtenidos sus territorios precisamente, gracias a las políticas de expropiación que sufrieron las
comunidades indígenas.

89
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

convertía a esta situación en un círculo vicioso que se reproducía con el avanzar


del tiempo.

Si bien, como se visualiza en los párrafos anteriores, el proyecto de la elite era


excluyente, ya que los otros grupos representaban la antítesis del proyecto
modernizador de la elite boliviana, sobre todo en el caso de los indígenas,
fueron incluidos por lo menos en un ámbito: el trabajo. Marta Irurozqui64, señala
que se integró a estos grupos a través del trabajo, ya que la elite para
implementar su proyecto precisaba de mano de obra en las condiciones
tradicionales de Bolivia: sumisa, subordinada y a bajo costo. De esta manera la
elite tendría la infraestructura socio – económica necesaria para la
materialización de su proyecto y de paso, podía contener el descontento social a
partir de la oferta laboral. Así, se mantenía el orden estamental tradicional de
Bolivia, imperante desde los tiempos del dominio español, un orden que
aseguraba la preeminencia social, política y económica de la elite, reafirmando
de esta manera su posición hegemónica dentro del país.

Es así como puede interpretarse el proyecto de modernización – exclusión de la


elite boliviana como un proyecto que se planteó como nacional, pero que en
realidad fue un proyecto propio de la elite, que nacía de su cosmovisión y que
quería darle a Bolivia el giro que ellos necesitaban para lograr sus intereses, un
proyecto que en palabras de Marta Irurozqui, era el de “… una clase que
aspiraba a su propio engrandecimiento y que lo llamaba “nacional” porque no
concebía ni se planteaba que otros tuviesen derecho a ello”65, en otras palabras,
la nación boliviana era la elite, el resto un grupo que debía servir a los objetivos
de la nación, es decir, a los objetivos de la elite boliviana.

64
Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 -
1920”. Página 208
65
Ídem. Página 208.

90
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

De esta forma la exclusión aparece como una constante dentro de la sociedad


boliviana en este primer período analizado, en donde basta solo dar un dato para
dimensionar la profundidad de esta situación. En el aspecto político, todos los
presidentes y militares con altos cargos de este período, son criollos (blancos y
en menor medida mestizos), situación que se proyectará durante buena parte
del siglo XX.

Es así como la elite del período vio en el indígena un problema, problema ante el
cual se optó por la exclusión, a la cual el indígena sólo pudo hacer frente en
medida de sus posibilidades, las cuales y a pesar de su alto numero eran bajas,
básicamente por su baja capacidad de organización y prácticamente nulos
recursos económicos. Tan sólo el desastre de la Guerra del Chaco pondrá, a fines
de este período, una nueva reinterpretación del problema, ya que como señala
Xavier Nogales, durante este conflicto “el mayor número de combatientes —y en
consecuencia de muertos y heridos— fue indígena”66, lo que generó una serie de
reflexiones y recriminaciones por la situación en que vivía el indígena, situación
que llevará en el mediano plazo al desarrollo de un movimiento revolucionario
que buscará la liberación del indígena, tema que se abordará en el próximo
capítulo de esta investigación.

66
NOGALES, XAVIER. “Raíces de la Exclusión Indígena en Bolivia”, en Blog personal de Xavier
Nogales, Bolivia, Junio 2008. Página 4. En Internet: personal de Xavier Nogales, Bolivia,
< http://xavier-nogales.com/wp-content/uploads/2008/06/raices-de-la-exclusion-indigena-en-
bolivia.pdf>, consultado Septiembre 2007.

91
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO

En primer lugar se debe remarcar la idea de que se parte de la base de


que los conflictos que se abordan en esta investigación son de tipo estructural
pues son conflictos que nacen a partir de la divergencia entre los actores a raíz
de los intereses dispares que tengan sobre la estructura social. Tomando esta
consideración como punto de partida este supuesto y los puntos analizados
anteriormente dentro de este mismo capítulo, en base a la propuesta de
tipología de conflictos diseñada en el capítulo de introducción, tenemos la
siguiente tipología para el conflicto correspondiente a este capítulo de la
investigación:

Figura N° 8 – Tipología de Conflicto N° 167

En primer lugar cabe destacar que este periodo encierra dos conflictos paralelos.
El primario es el que enfrenta la elite en contra de los grupos indígenas por lo
que se considera como intergrupal. El secundario es el que enfrenta a la elite
entre si por la hegemonía del poder político. A continuación y en base a la figura
se pasa a establecer la tipología de cada uno.

En cuanto al conflicto primario, es de carácter intergrupal, ya que enfrenta a la


elite con los indígenas, este es de nivel alto, ya que dentro de sus etapas, en su

67
Fuente: Elaboración propia.

92
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

inicio se debe a la acción de la elite de excluir a los indígenas, primero


quitándole sus tierras y más tarde, luego del establecimiento de los consensos
entre la elite, a través de la aplicación del proyecto modernizador el cual no
concebía a los indígenas dentro del mismo. La interacción tiene un carácter de
imposición, en donde la elite les impuso una serie de políticas excluyentes a las
comunidades indígenas con la finalidad de desbaratarlas. En su desarrollo puede
hablarse de un conflicto violento, ya que en muchos episodios los indígenas
fueron desmovilizados a partir de la represión, tanto del ejército como de las
leyes y medidas de la elite a través del Estado. Esto tiene como resultado un
conflicto destructivo, pues que la elite a través del proyecto modernizador
quiere exterminar culturalmente a los indígena lo que no deja margen a otra
salida del conflicto, por lo cual el nivel de este primer conflicto se puede
considerar alto.

Por su parte en el caso del conflicto al interior de la elite, el conflicto


secundario, se trata de un conflicto intragrupal, ya que son grupos o facciones de
la elite las que se enfrentan por el predominio en el mando del Estado. A pesar
de que en las etapas del conflicto prevalecen tanto elementos del conflicto
moderado como alto, el resultado lleva a considerar que prima un conflicto
moderado. Ello producto de que en las etapa del conflicto, están presenten
ambos niveles pero de forma paralela imponiéndose en nivel moderado. Así es
posible señalar que en un inicio el conflicto se da a partir de las percepciones de
las distintas facciones de la elite de cómo debe ser conducido el país (por
ejemplo en el caso de la Guerra Federal que se da entre liberales y
conservadores), las cuales llevan a acciones concretas (la propia Guerra Federal).
Esto lleva a interacciones tanto de posición (que permite el logro de consensos)
como de imposición (la elite triunfante en un momento determinado que impone
sus reglas a la facción derrotada). En el desarrollo del conflicto, se hayan
presentes tanto el diálogo como la violencia (por ejemplo para dirimir un
vencedor), sin embargo en su conclusión prima un resultado propositivo, dado

93
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

que la elite es capaz de salvar siempre sus diferencias a modo de permanecer en


el poder lo que nos entrega un conflicto de tipo moderado.

Considerando los dos conflictos en paralelo, puede establecerse que el resultado


del período es un conflicto general de tipo alto, ya que el período gira en torno a
las luchas al interior de la elite por la hegemonía en el poder, pero siempre
haciendo frente común a la figura del indígena, los cuales según la elite eran los
responsables de los distintos problemas que tenía el país en la época.

94
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5. ACTORES

Para analizar a los diferentes actores del período bajo el modelo de


Galtung, se ha optado por usar una metodología basada en el establecimiento de
niveles en base a su preponderancia como también en base a su posicionamiento
en torno a la visión de país que cada uno tiene que da origen al motivo principal
del conflicto. Esta agrupación a riesgo de simplificarse, queda reflejada en la
siguiente tabla.

DEMANDA CLAVE DE ACTORES


NIVELES
Modernización (Exclusión) Inclusión
Nivel 2
Partidos tradicionales Partidos radicales
Partidos Políticos
Nivel 1 Indígenas
.
Fuerzas Sociales Otros (Mestizos)
Nivel 0
Elites (conservadores, liberales) .
El Estado

Figura N° 9 – Posicionamiento de los Actores en el Conflicto Principal68

En el Nivel 0, se encuentra el aparato Estado, manejado por la elite, cuyo


principal objetivo era modernizar al país a costa de la exclusión de los indígenas,
para lo cual como se ha visto, estableció ciertos consensos entre sus distintas
facciones, que le permitieron dar forma al proyecto y poder aplicarlo.

Este proyecto nace de la necesidad de poder manejar las fuerzas sociales del
nivel 169, los indígenas principalmente y en menor medida los mestizos, los

68
Fuente: Elaboración propia.
69
Resulta muy difícil hablar de movimiento sociales durante esta época bajo los conceptos
actuales, más bien debe hacerse desde el entendimiento del concepto a principio del siglo XX, en
donde básicamente se hace alusión a un grupo de los sectores socio – económico bajos de la
sociedad que poseen una débil organización en post de la reivindicación de algún derecho. En
esta categoría se hace referencia básicamente a las comunidades indígenas que luchan en contra

95
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

cuales muchas veces, eran cooptados por la elite, como se ha explicado


anteriormente. Las fuerzas sociales del nivel 1, buscan la inclusión en la vida
política y económica del poder, la cual les ha sido negada sistemáticamente
durante el siglo XIX y de formaducho más clara y organizada en las primeras
décadas del siglo XX a través de la aplicación del proyecto modernizador de la
elite. Al respecto es importante hacer la salvedad de que por indígenas en este
nivel se entiende a los que pertenecen a las comunidades indígenas, ya que la
elite apunta directamente a este grupo, pues desea anular su poder como grupo
y quedarse con sus tierras.

Finalmente, en el nivel 2 se ubican los partidos políticos. Los tradicionales son


los partidos de la elite, liberal, conservador y más tarde republicano. Mientras
los partidos que buscan la eliminación de la exclusión como modelo de desarrollo
son los partidos radicales, de tendencia socialista y más tarde nacionalista, pero
que para el conflicto en estudio tienen poca relevancia, por lo cual no entrarán a
formar parte de este detalle de los actores.

A continuación se analizan los dos actores principales del conflicto en sus


respectivos niveles, por un lado el nivel 0 en base a la elite y por otro el nivel 1
en base a los indígenas.

del desmantelamiento de ellas mismos a través de la expropiación que hace el Estado de sus
tierras.

96
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1. Nivel 0 – El Estado

El este denominado nivel 0, se encuentran los actores que podrían ser


denominados como El Estado, en el sentido más amplio y concreto del término, y
que por ende debiese entenderse en este período a la elite, pues es el grupo que
controla el acceso al Estado sin contrapesos, lo que le permite manejar a sus
órganos como los poderes del Estado y el ejército. La elite, se ha localizado,
dentro del análisis, en el Nivel 0, producto que si bien en términos nominativos
no son el Estado, en esta época tiene pleno dominio sobre él, de hecho, es el
grupo que le da forma y determina sus políticas frente a los otros sectores de la
sociedad, en el caso del conflicto en análisis, frente a las comunidades
indígenas.

97
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1. Las Elites

La tradición historiográfica boliviana para el examen de la elite en esta


época suele tener básicamente dos posiciones completamente diferenciables con
respecto al rol de la elite como se puede apreciar en el análisis de Marta
Irurozqui70. La primera de estas interpretaciones es la de una elite progresista y
dinamizadora del país, en donde se resalta la importancia de la elite que
gobernó desde fines del siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, gracias a las
riquezas de la plata y luego del estaño, lo cual habría modernizado al país y
logrado la consolidación del Estado, siendo los problemas de la época fruto de la
tradición histórica (la herencia española) más que del mal manejo de la elite en
el gobierno. Contrapuesta a esta visión tradicional y más conservadora, se
presenta otra mirada, ciertamente más crítica del rol de la elite, subscrita por
una mayoría que suele darse tanto entre estudiosos bolivianos como extranjeros,
en la cual se destaca por sobre todo, que la elite habría sido incapaz de formar
la nación en Bolivia a partir de la construcción estatal, dado que no contempló
integrar a los diversos grupos sociales y étnicos que componían la compleja
sociedad boliviana, lo que produjo una serie de fragmentaciones que salen a la
luz en ciertos momentos.

Sólo a partir del conocimiento de estas dos visiones historiográficas


contrapuestas, es posible crear un perfil más acabado de la elite, no sólo por la
complejidad de la misma, sino por lo complejo del entramado de relaciones
sociales que tiene la elite con el resto de la sociedad.

El siguiente análisis se realiza, como se ha descrito anteriormente, en base a la


Teoría del Conflicto de Johan Galtung, pretendiendo constatar la actitud,

70
Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 -
1920”. Página 204.

98
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

comportamiento e incompatibilidad, tanto desde los planos analíticos


intersubjetivos como intrasubjetivos para el caso de la elite.

99
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1.1. La Actitud en las Elites

El primer elemento a analizar en el modelo de Galtung es la actitud. Ella


se refiere a como dentro de un conflicto, los actores construyen una imagen de
si (mirada intrasubjetiva) en contraposición a una imagen del otro (mirada
intersubjetiva). Para este caso de la elite, se visualiza, siguiendo la propuesta
teórica, como ella construye una visión sobre si misma, la cual tiene que ver con
la responsabilidad de la conducción del país, y a partir de esa mirada, como
visualizan la conducción del país para la época, a partir de la visión que tienen
del resto de la sociedad, la cual al ser negativa, avala, desde su perspectiva, su
propia percepción y proyecto de país.

La elite boliviana, desde el siglo XIX interpretaba al Estado como un aparato de


dominación y con ello de preeminencia social para si misma en contraposición al
resto de los grupos que componían la sociedad boliviana. Este además, debía ser
el medio por el cual la elite podría llegar a modernizar al país, desde su propio
proyecto, el cual básicamente tenía el objetivo de generar una economía
competitiva a nivel internacional, por lo cual no era necesario conceder los
privilegios y derechos de la ciudadanía al resto de los grupos que componían la
sociedad boliviana, especialmente a los indígenas, que porcentualmente eran la
mayoría de la población, lo cual se tradujo en la exclusión política y social de
estos grupos, fundamentalmente compuestos por indígenas y mestizos de
estratos bajos, constituyéndose esta situación en el problema central del
período.

En palabras de Marta Irurozqui era un proyecto gestado por la elite y destinado a


los sectores privilegiados que la conformaban, dado que “Estos eran quienes
tenían que llevarlo a cabo y disfrutarlo, por lo que no se plantearon que otros

100
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

grupos sociales pudieran hacerlo”71, es decir, era un proyecto pensando en una


Bolivia oligárquica, sin la consideración del resto de los grupos que componen la
sociedad.

La elite se sentía dueña de los destinos del país producto de su sacrifico. La elite
fue capaz de establecer ciertos consensos, como se ha visto en los puntos
anteriores, estableciendo un orden político en Bolivia, posterior a la Guerra
Federal y al triunfo definitivo del liberalismo. A partir de ese momento,
establece ciertos consensos que le permiten dar cuerpo, fundamentación y
recursos a su proyecto de modernización, ya que se contaba con una base sólida
en materia política, capaz de controlar la agitación social y con ello formular un
clima propicio para el desarrollo de las inversiones, pieza clave del modelo que
fundamentaba su visión de país.

Para la elite, el resto de los grupos de la sociedad, en la interpretación de Marta


Irurozqui, “constituían la negación de lo que la elite quería alcanzar, eran la
antítesis del progreso y de la modernización pretendidos, y por lo tanto, no se
podía pensar en ellos como sujetos adecuados para una Bolivia nueva que
rompiese con un pasado de atraso”72, por lo tanto había que excluirlos de la
participación en esta nueva Bolivia a la cual querían dar forma.

Esta situación se fundamenta en las corrientes positivista de la época que habían


llegado a la elite boliviana a partir del intercambio cultural que se da con
Europa. Sebastián Pardo alude al respecto que “Hacia fines del siglo XIX hay un
predominio de la filosofía positivista con fuertes componentes del darwinismo
social, donde se critica al componente indígena de la sociedad como motivo del

71
Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 -
1920”. Página 208.
72
Ídem. Página 208.

101
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

atraso”73, situación que fundamentaría no sólo la exclusión, sino también su idea


del extermino que rondó la mente de la elite boliviana tal y como ocurrió
también en países de la región como Argentina o Paraguay.

En este sentido la elite la elite negaba de la existencia en Bolivia de las


comunidades indígenas por considerarlas retrasadas, y que por tanto, constituían
un retraso para el país. Sin embargo existe otro elemento que ayuda a
comprender esta consideración, el cual se aplica probablemente para el resto de
América en general, y es que, una vez consolidadas las elites en el poder a fines
del siglo XIX, los países enfrentaban nuevos desafíos, sobre todo en el ámbito
económico, para lo cual se necesitaban más tierras disponibles, las cuales,
estaban en manos de los indígenas. Para el caso boliviano, esta situación, que es
muy patente, tiene también la problemática de que los indígenas son la principal
mano de obre, por lo que la política del “exterminio” tal vez no era la mejor
idea, pero la exclusión, sin derechos, parecía la alternativa correcta.

La elite a partir de este análisis intrasubjetivo, construye su mirada


intersubjetiva. A partir del ver al resto de la sociedad boliviana como uno de los
factores fundamentales del retraso del país, comienza a visualizar como poder
justificar a nivel discursivo su proyecto, pero para ello necesitaba fundamentar
primero la visión que tenía del resto de la sociedad. Marta Irurozqui señala al
respecto que la elite para poder justificar su proyecto excluyente, “construyó un
discurso en el que abogaba por la futura reincorporación de estos sectores a la

73
PARDO, SEBASTIÁN. “Las Etnias del Chaco en las Reivindicaciones Territoriales de Bolivia y
Paraguay Previas a la Guerra”, Instituto de Investigaciones Gino Germani Facultad de Ciencias
Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires – Argentina, 2008. Página 12. En Internet:
Portal de Instituto de Investigaciones Gino Germani Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de
Buenos Aires, Buenos Aires – Argentina,
<http://www.iigg.fsoc.uba.ar/pobmigra/paraguay/pdf_taller_200806/Pon_Pardo.pdf>,
consultado Agosto 2008.

102
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

vida nacional pero supeditándola a una previa reforma educativa y militar”74.


Ello indica que la elite percibía al resto de los sectores de la sociedad boliviana
no sólo como una barrera para su proyecto, sino también, un futuro posible
enemigo para su hegemonía, por lo cual las reformas educativas y militares
podrían aleccionar a estos grupos y con ellos ganar no necesariamente su apoyo
ni fidelidad, pero si por lo menos su subordinación al orden construido por la
elite, si embargo para ello, era necesario primero dar pie al proyecto
modernizador.

De esta forma solo la elite podría señalar cuando estos grupos estarían
completamente listos para poder asumir una ciudadanía participativa de los
destinos del país, con lo cual se alargaba la tutela que ejercía la elite sobre
estos sectores.

Otro elemento que la elite construye de forma intrasubjetiva pero que tiene
efectos innegables en su relación con los sectores indígenas, es el racismo.
Durante los primeros años de la conquista no hubo muchas consideraciones
racionales para que el conquistadores europeo se mezclara con los pueblos
originarios, sin embargo, ya durante la época colonial, comienza un trato racista
en contra del indígena, básicamente de parte de los criollos, situación que se
proyectó durante los años, hasta conformar una racismo enraizado en la elite del
período. Martin Cortés explica que si hay algún elemento que uniera en este
momento a las diversas facciones de la elite boliviana, era precisamente el
racismo, el repudio y desprecio en contra de lo indígena, a partir de una
consideración eurocéntrica de la superioridad del blanco, debido a que como

74
Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 -
1920”. Página 208.

103
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

explica el autor, “El racismo tuvo siglos y siglos de ricas bases materiales sobre
las que sostenerse”75.

De esta forma, tenemos una elite la cual no es precisamente homogénea


(cultural, geográfica, económica y políticamente por ejemplo), sin embargo,
tiene una conciencia de grupo, que le permite establecer consensos a modo de
poder mantenerse en el poder, excluyendo a los grupos que podrían discutirle
esa hegemonía. Ahora bien, es necesario conocer también como operaron las
elites para llevar a cabo su proyecto, situación que se analiza en el siguiente
apartado.

75
CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”, Instituto de
Investigaciones Gino Germani Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos
Aires – Argentina, 2005. Página 5. En Internet: Portal de Instituto de Investigaciones Gino
Germani Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de Buenos Aires, Buenos Aires – Argentina,
<http://www.iigg.fsoc.uba.ar/Jovenes_investigadores/3JornadasJovenes/Templates/Eje%20ident
idad-alteridad/cortes-identidad.pdf >, consultado Junio 2007.

104
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1.2. El Comportamiento de las Elites

Como se ha visto, a partir de las aspiraciones de la elite de poder lograr


cierto reconocimiento y legitimidad en el plano nacional internacional (pues en
el plano interno ya contaban con ambos elementos) a través de un proyecto
modernizador de Bolivia, se debía pasar a la implementación del proyecto, a la
acción. La acción en la propuesta modélica de Galtung se entenderá como el
segundo elemento, el “comportamiento”, elemento en el cual, los actores a
partir de la polarización que genera sus actitudes conflictivas, comienzan a
reaccionar. En este caso, será como la elite intenta aplicar su proyecto de
modernización, con la exclusión del resto de los grupos de la sociedad boliviana
a partir de su “actitud” descrita en el punto anterior.

La elite que negaba al resto de los grupos sociales que componían Bolivia,
comenzó a dirigir su proyecto de modernización no sólo como una forma de
excluir a estos grupos, sino también como una manera de subordinarlos a sus
intereses, intereses en los que no estaban contemplados el resto de los grupos
que conformaban la sociedad boliviana.

La fragmentación al interior de la elite durante el período, condujo a esta a


diseñar un proyecto que no involucrara en ningún caso la apertura social, pues
no se debía poner en riesgo la hegemonía del poder de la elite hasta que esta
lograra ciertos consensos que permitieran estabilizarla a nivel interior y a partir
de allí, consolidarse en el poder, con lo cual recién se podía intentar la apertura
a ciertos sectores que pudiesen considerar como aliados, como por ejemplo una
clase media urbana, frente a la lucha soterrada que se tenían con los grupos más
desprotegidos como por ejemplo los indígenas. Desde este punto de vista, la
lucha en el seno de la elite por el poder, “no estaba en contradicción con la

105
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

perpetuación del orden establecido sino que buscaba ante todo su permanencia,
por lo que difícilmente pudieron dividir a la nación más de lo que ya estaba”76.

De esta manera se entiende que la elite no se haya preocupa mayormente de la


construcción de un proyecto Estado – Nación, capaz de aunar e integrar las
diferentes identidades étnicas, territoriales y sociales del país, pues su
preocupación central estuvo precisamente en ella, en como se ordenaba y en
como alcanzaba los consensos para aplicar su proyecto. Entonces el tema de los
grupos excluidos, sobre todos de los indígenas, se toma un elemento que
permite explicar la falencia y deuda con respecto a la conformación de la
nación.

A partir de las diferentes acciones de la elite para dar pie a su proyecto


modernizador, comenzaron a agravarse los problemas y diferencias con las
comunidades indígenas, pues el plan conllevaba aún de forma más clara la
expropiación de las tierras a las comunidades indígenas, en primer lugar para
contar co más territorios y en segundo lugar, para desmantelar las comunidades
y con ello el poder, potencial, que tendrían los indígenas si es que se
movilizaban. Estas políticas, que con el tiempo fueron incrementando su
impacto, fue el gran punto de conflicto entre la elite y las comunidades
indígenas.

76
Op. Cit. IRUROZQUI VICTORIANO, MARTA. “Las Elite Bolivianas y la Cuestión Nacional, 1899 -
1920”. Página 209.

106
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1.3. La Incompatibilidad de las Elites

El tercer y último elemento planteado en la teoría de Galtung es la


“incompatibilidad” de los fines, en donde a partir del grado de antagonismo que
tienen las actitudes y comportamientos del otro, el actor, en este caso la elite,
pasa a desarrollar acciones en torno al otro, para este caso, los indígenas
básicamente, dándole de esta manera un carácter definido al conflicto.

Si bien la elite boliviana del momento y anteriormente los españoles, habían


sometido a la explotación a las comunidades indígenas, tuvieron que saber
coexistir con ellas. El proyecto modernizador de la elite excluyó al indígena,
pero no lo eliminó, como en caso argentino por ejemplo, dada “su necesidad de
mano de obra para los emprendimientos que las ricas montañas bolivianas
auspiciaban”77. Entonces se da una complicada figura, ya que el proyecto
modernizador de Bolivia, excluía al indígena, pero a su vez necesitaba de este
para construirlo, por lo menos en el sentido económico a partir de la necesidad
de mano de obra, lo que configura una situación que en cualquier momento
podía estallar en reclamos de reivindicación de parte de los sectores indígena,
excluido pero a la vez necesitado.

Una estrategia clara de anulación era el solicitar apoyo de los indígenas y


posteriormente reprimirlos, como paso en el caso de la Guerra Federal, en
donde la elite liberal triunfante en el conflicto, no atendió “las reivindicaciones
del movimiento indígena; al contrario, el levantamiento fue sofocado y terminó
en un fracaso para los pueblos indígenas”, lo que tuvo efectos profundos en la
percepción de la realidad indígena, ya que no sólo perdieron la apuesta que
hicieron al unirse los liberales, sino que también perdían la confianza en la clase

77
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 6 y
7.

107
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

dirigente lo que los llevará a actuar desde la desconfianza en futuras


situaciones78. El desmantelamiento de este incipiente movimiento indígena,
permitió enfrentar al indígena desde una posición de superioridad para seguir
con las políticas de expropiación de tierras, la cual se acentúo, cuando la elite
vio el potencial económico de las haciendas que estaban bajo su control, que se
verían acrecentadas con estas nuevas tierras.

A partir de acciones como estas, fue más fácil mantener el control político de la
exclusión que se hacía con los indígenas. La miseria económica a la que fueron
conducidos los pueblos indígenas a partir de estas políticas de la elite, fue
reforzada con la exclusión social, en donde como señala Antonio Rivera, “Las
grandes mayorías de quechuas y aymaras que habitaban en las comunidades,
ayllus y markas, fueron sistemáticamente excluidas de todo proceso de
aprendizaje del idioma español y de los conocimientos de la ciencia universal”79,
con lo cual la elite condenaba a caer a las comunidades indígenas en el círculo
vicioso de la pobreza y la exclusión: la pobreza indígena no les permite acceso a
la educación, sin esta, están condenados a la ignorancia, a lo que se suma el
despojo de sus territorios desde el Estado, dejándolos sin recursos y con ello
completando el círculo de la pobreza que se repetiría por las siguientes décadas.
A partir de ello, la elite desarrolló estrategias de anulación a las comunidades
indígenas. La ya consabida expropiación de tierras, que no sólo deja sin sustento
económico a las comunidades indígenas sino que también desestructura su forma
de organización ye estilo de vida, se sumó la exclusión de la participación
política, de modo de que los indígenas no contaran con espacios públicos y de

78
RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el Sistema
Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”, Biblioteca Jurídica Virtual
del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, Ciudad de México – México, 2005. Página
201. En Internet: Portal de la Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas
de la UNAM, Ciudad de México – México,
<http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/dconstla/cont/20051/pr/pr11.pdf>,
consultado Abril 2008.
79
Ídem. Página 200.

108
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

acceso al poder en donde plantear sus demandas, ni mucho menos, de tener


representación ante el Estado.

De hecho, los indígenas no sólo fueron excluidos de la democracia a nivel


nacional, sino que también, no se reconocieron sus prácticas políticas internas,
las cuales, junto con la tierra, eran claves en su sistema de organización social.
Para ello la elite recurrió a la figura del sufragio calificado en donde “El derecho
ciudadano de ser elector o elegible solamente les fue reconocido a los que
sabían leer y escribir, además de tener una propiedad o renta mínima anual; lo
que en los hechos dio lugar a una marginación total de los indígenas, que eran
analfabetos y quedaron despojados de sus tierras”80, forma más que eficiente
para excluir de forma eficaz a los indígenas de la vida política y con ello, a sus
demandas y reclamos. Cabe destacar al respecto que esa medida también afectó
al resto de la población en Bolivia como era de esperarse, quedando tan sólo
entre un 2 y 3% de la población con posibilidades de sufragar hasta lo inicios del
siglo XX.

A partir de esta serie de políticas anulatorias del rol indígena, la elite, a pesar
de ciertas rebeliones y levantamiento indígenas en distintas zonas del país, pudo
controlarlos de forma efectiva hasta mediados de la década de 1930, donde las
repercusiones de la gran depresión y de la derrota en la Guerra de Chaco,
debilitó el poder la elite, quedando permeable al cuestionamiento de otros
sectores, tomando las riendas del poder en aquél entonces los militares, desde
una perspectiva nacionalista que dio mayores espacios de acción a los indígenas
y que fue el principio del fin en el poder para le elite oligárquica tradicional en
cuanto a hegemonía en el Estado se refiere.

80
Ibidem. Página 200.

109
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales

El este denominado nivel 1, se encuentran las fuerzas sociales, las cuales


en este período se limitan básicamente a las comunidades indígenas. Sin
embargo como se ha señalado anteriormente, sería difícil entender a las
comunidades indígenas, como fuerzas sociales en sí, por lo menos bajo la
comprensión actual del concepto. Sin embargo, las formas de operar de las
comunidades indígenas, las cuales algunas veces lograron organizarse para
relacionarse con la elite, además de ser el único grupo a parte de la elite con
cierta conciencia de tal en el período, permiten que ampliando el concepto y
con las salvedades realizadas, se contemple a las comunidades indígenas dentro
de esta categorización. De esta manera se pasa a analizar a los sectores
indígenas bajo el modelo de Galtung, ya que son estos grupos, los rivales de la
elite en el conflicto del período en estudio.

110
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1. Los Indígenas

Los indígenas y los movimientos sociales y de resistencia en los cuales se


organizaron durante este período, son básicamente de carácter étnico, pero
carentes de una ideología y organización fuerte que les permitiera desarrollar
ciertas estrategias unificadas, con otros sectores de la sociedad, para combatir
la exclusión que la elite hizo de ellos, como si pudo hacer la elite, la cual a
través de consensos pudo desarrollar ciertas estrategias, como su proyecto
modernizador, para anular a los indígenas.

Esta debilidad en la organización, fue básicamente el factor que permite


explicar el que se hayan constituido en un blanco fácil para ser acusados por la
elite de ser el lastre del país en la época y con ello, ser el blanco de
erradicación por parte del proyecto modernizador de la elite a partir de esta
valoración. Sin embargo, y a pesar de lo débil de la organización de las
comunidades indígenas, existió cierta resistencia a la elite como se ha visto
anteriormente.

A continuación el siguiente análisis se realiza, como se ha descrito


anteriormente, en base a la Teoría del Conflicto de Johan Galtung, para
constatar la actitud, comportamiento e incompatibilidad, tanto desde los planos
analíticos intersubjetivos como intrasubjetivos en el accionar indígena de esta
época.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.1. La Actitud de los Indígenas

La “actitud” de los indígenas en este período, fue más bien de reacción


frente a las políticas estatales que desarrollaba la elite que de propuesta como
grupo con conciencia de tal. Se sugiere al respecto que, a pesar de que el
modelo empleado parte de la base de que la “actitud” se construye a partir de
una connotación de si mismos enfrentada a la visión del resto, para este caso se
trató de la reacción en base a la mirada que la elite tenía de ellos.

Los indígenas se sentían excluidos de la vida política del país, y más aún,
pasados a llevar con la serie de leyes que se dan desde el establecimiento de la
república, las cuales buscaban debilitar el poder indígena, a través de la
expropiación de las tierras y junto con ello, el desmantelamiento de las
comunidades, centro de poder de los sectores indígenas en el país, ya que sin la
propiedad de la tierra les era difícil mantener sus tradicionales y estilo de vida,
debiendo por necesidad tener que adaptarse a los nuevos tiempos si es querían
tener una chance de sobrevivir como cultura.

Ambas situaciones, la expropiación de las tierras y destrucción de las


comunidades, no era algo nuevo para los indígenas, pero lo comprendían cuando
se trataba de los españoles pues veían en ellos una figura conquistadora y
arrasadora que sólo buscaba la obtención de la riqueza. Sin embargo cuando se
crea la república boliviana y se comienza a dar forma al Estado, los indígenas,
pieza importante en el logro de la independencia, no comprenden, básicamente
por que no lo entienden a la luz de este antecedente, que el mismo país por el
cual habían combatido para dar forma, ahora les diera la espalda, siguiendo con
la tradición colonial de la expropiación de tierras y destrucción de las
comunidades. Este fue un golpe fuerte para la confianza que se pedía que el
indígena debían depositar en el Estado, pero ciertamente, este Estado,

112
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

controlado por la elite, no tenía más proyectos con los indígenas que sacarlos de
la esfera socio – política.

Sin embargo, los indígenas que habían resistido y combatido durante siglos, este
nuevo escenario, aunque incomprendido, no les era desconocido, por lo que a
pesar de una primer impresión, decidieron resistir como ya lo habían hecho en
tiempos anteriores. Sin embargo esta vez, se encuentra con un Estado, el cual se
supone que los debía proteger, que acalla sus voces de protesta y reivindicación,
para seguir haciéndolos un lado del nuevo país que proyectaba la elite de ese
entonces. Es por ello que se puede interpretar la actitud indígena del período,
más de reacción que de propuesta, es decir, a partir del comportamiento del
Estado (y de la elite tras de sí), comenzaron a reaccionar, pero no de desarrollar
un proyecto propio, por lo menos hasta antes de fines del siglo XIX, en el cual
pudieran describir ellos mimos, el espacio que debían jugar en Bolivia en miras
del nuevo siglo.

Parte de esta situación se debe a que las comunidades indígenas tuvieron no sólo
una reacción ante la actitud y comportamiento de la elite, sino también, un
sentimiento de añoranza con respecto a lo que fue su pasado antes de le llegada
de los conquistadores europeos, básicamente la posesión de la tierra y su
organización social a través de comunitarismo representado en el ayllu. Al
respecto Martin Cortés señala que “La referencia a un pasado glorioso inscripta
en los reclamos más relacionados con los productos de la lucha en el marco de la
modernidad hacía del proyecto revolucionario boliviano un experimento más
complejo que un simple movimiento que irrumpía en el espacio público”81. Es así
como la reivindicaciones indígenas, pasan a confundirse también con añoranzas
históricas, las que obviamente nadie podía cumplir, restando potencia a la
demanda contra la exclusión que hacían los grupos indígenas ante el Estado.

81
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 5 y
6.

113
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

La rica tradición histórica de las comunidades indígenas, hace también que en


este período, los indígenas evoquen glorias pasadas con respecto a la resistencia
que históricamente han opuesto a los sectores dominantes. Desde la rebelión de
Tomás Katari a comienzos del siglo XVIII hasta el período en estudio se habían
desarrollado cerca de 60 rebeliones indígenas, las cuales, básicamente eran una
respuesta a situaciones de abuso de parte de las autoridades españolas en
tiempos de la colonia, aunque no se puede descartar también que algunas de
estas rebeliones tenían que ver con demandas que posteriormente trascendieron
en el tiempo, como el reclamo por la expropiación de las tierras o la destrucción
de la organización por comunidades que poseían los indígenas.

En el período colonial, esta situación fue una constante, la cual en su momento,


supieron aprovechar los criollos, ya que como indica Martin Cortés, desde fines
del siglo XVIII y principios del siglo XIX “comenzaban a diferenciarse
marcadamente los intereses de criollos y españoles, en la medida en que el
control y la presión tributaria aumentaban desde la metrópoli, lo que recortaba
considerablemente los ingresos de los explotadores locales”82, lo que se tradujo
en algunas promesas retóricas para los indígenas, de parte de los criollos, que la
situación mejoraría si es que los apoyaban para enfrentar a la corona española,
lo que sentó un precedente en la forma en que se abordó esta situación, pues a
fines del siglo XIX, nuevamente los indígenas serían utilizados, esta vez para
dirimir al ganador de la Guerra Federal. Des esta manera, la elite jugaba el
peligroso juego de primero movilizara lo indígenas para facilitar la obtención de
sus propios fines, para luego reprimirlos para desmovilizarlos, lo que generaba
una situación de revanchismo de parte de los grupos indígenas al saberse
utilizados.

82
Ibidem. Página 7.

114
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Durante el período en estudio, el objetivo básico del conflicto estuvo motivado


por el control de la tierra. Como señala Carlos Mamani, “El nuevo estado trataba
de “resolver” la cuestión indígena a través del desarraigo y la progresiva
aniquilación de la población india”83, siendo una de las estrategias más fuertes
empleadas por la elite la Ley de Exvinculación dictada en 1874. Además luego de
la derrota en la Guerra del pacífico frente a Chile, la situación siguió
empeorando para las comunidades indígenas, ya que en 1881, mediante un
decreto general, se entregaron extensos territorios que hasta se entonces habían
pertenecido a los indígena, lo que agravaba la situación y la tensión entre estos
y el Estado, haciendo que en reiteradas oportunidades las comunidades
indígenas se levanten en lo que consideran un atropello a sus derechos.

El problema como se aprecia aquí es que “… una vez que el pueblo indígena
participa de una revuelta es un elemento profundamente difícil de normalizar, si
no se recurre a tremendas dosis de represión”84, lo que generó una serie de
matanzas y atropellos hacia los indígenas, episodios que quedaron registrados en
la memoria colectiva de los mismos, y que serían citados por los líderes de las
comunidades indígenas para poder alcanzar gran adhesión en la luchas por sus
derechos frente a la elite. Dentro de la década de 1920, es posible destacar al
respecto, la rebelión de Jesús de Machaca en 1921, en la zona del altiplano del
departamento de La Paz, la cual se provoca principalmente por el abuso de los
hacendados, así como la rebelión de Chayanta en 1927, en la zona norte de
Potosí, la cual estuvo dirigida contra las autoridades.

Sólo al final de este período, durante la década de los años 30, en plena Guerra
de Chaco contra Paraguay, los indígenas comenzaron a tener conciencia de sí,
esta vez plenamente como grupo, a pesar que antes dejan vislumbran ello a

83
Ibidem. Página 7.
84
Op. Cit. MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la
Descolonización”. Página 1.

115
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

través de ciertos levantamientos generales, puesto que en este caso, por primera
vez en su historia comenzaron a reunirse las diferentes etnias que componían la
sociedad indígena de Bolivia. Incluso puede señalarse que es la semilla de un
futuro sentimiento nacional y de una preocupación real por el sector indígena, en
donde, “El nacionalismo boliviano estuvo basado hasta finales del siglo XIX en
supuestos territoriales, históricos y espirituales de carácter abstracto e idealista.
La pérdida de diversas áreas y fuentes nacionales de riqueza frente a Chile y
Brasil, a finales de siglo XIX y principios del XX, ya la guerra del Chaco
produjeron justas y ardientes aspiraciones de emancipación que dieron un matiz
realista y progresivo al nacionalismo nativista, lo cual se tradujo en una mayor
preocupación por la defensa del patrimonio nacional y por el problema indio”85.

Es en el ambiente bélico, a partir de que gran cantidad de las tropas eran


indígenas, que diferentes etnias hasta entonces sin mucho contacto, comienzan
a establecer patrones de consenso común y a darse cuenta del poder que pueden
tener unidas, a lo que se suma una reinterpretación del rol indígena una vez
finalizada la guerra, los deja en una situación mucho mejor que en su comienzo,
y prueba de ello serán, algunas garantías que fueron logrando en los momentos
en que el país se dirigía a la Revolución de 1952, como se visualiza en el próximo
capítulo de esta investigación.

85
ORTEGA, JOSÉ. “Aspectos del Nacionalismo Boliviano”, Ediciones José Parrúa Turanzas S.A.,
Madrid, España 1973. Página 1.

116
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.2. El Comportamiento de los Indígenas

Dentro del segundo elemento de análisis dentro del modelo de Galtung se


encuentra el “comportamiento”. Este se debe entender como el momento y
espacio en el cual, los actores, en este caso los indígenas, pasan a desarrollar
ciertas acciones en base a las actitudes y acciones que desarrolla el contrario,
para este caso, la elite de la época.

Los indígenas a partir de la exclusión que vivían y de los diversos atropellos de la


elite a través del Estado, comenzaron a desarrollar un comportamiento en
contra de lo foráneo, culpando a los intereses extranjeros de muchas de sus
penurias, pues aseguraban que querían quedarse con sus recursos naturales y
que se aliaban con la elite para poder lograrlo, ya que esta tenían en primer
lugar ciertas relaciones de clase y etnia con los extranjeros y en segundo lugar,
por que la elite boliviana aspiraba al estilo de vida de las elites de las naciones
europeas, siendo prueba de ello el modelo de su proyecto excluyente.

Además, los indígenas percibían, no en grado menor, a la elite gobernante del


período como extranjeros, no sólo por su estilo de vida europeo o sus lazos a
través de la actividad comercial con ese mundo, sino también, por que se
sentían dueños de un país que perteneció desde siempre a los indígenas. De esta
forma se explica que como señala Martin Cortés, en ciertos momentos los
indígenas se presentaron como “… una alternativa nacionalista que sí
representara la patria boliviana en tanto tierra perteneciente a sus habitantes
originarios”86, discurso que los indígenas trabajarían de forma más clara y con
mejores resultados a partir de la Revolución de 1952.

86
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 5.

117
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

En torno a la situación de exclusión, de expropiación de las tierras y de


desmantelamiento de las comunidades originarias, de la cual eran víctimas los
indígenas, estos básicamente optaron por dos vías en paralelo. La primera dice
relación con la conocida forma de resistencia popular, presentada con
movilizaciones y revueltas en las cuales se intenta poner en el tapete, el tema
del atropello del cual eran objeto por parte del Estado en manos de la elite,
pero como es de entender en este apoca, no habían muchos sectores dispuestos
a escucharlos, dado básicamente, que estos estaban luchando de forma
individual por lograr mejores posiciones dentro de la sociedad boliviana a partir
de la coaptación que hacía de ellos la elite, con el objetivo de que no fueran
caldo de cultivos para los intereses de otros grupos, como en este caso de los
indígenas. La otra vía por la cual se optó, fue un retorno a la idea de
autosuficiencia rememorando los tiempos antiguos, inclusive antes de la llegada
de los españoles. Esta otra vía, se dio en paralelo a la primera, comenzando,
como señala Martin Cortés, a “tejerse redes de intercambio entre comunidades
que permitieron construir “ferias indígenas”, espacios libres de influencia
española y criolla que demostraban en su existencia la potencial autonomía del
indio”87.

Ambas situaciones descritas, contribuyeron a que la elite siguiera mostrando una


imagen de retraso de los indígenas, lo que se materializaba en la política
excluyente que se tenía con ellos, dejando nulo espacio para el diálogo entre
ambos grupos.

El mayor movimiento indígena de la época se sucede en tiempos en que las


distintas facciones de la elite estaban enfrascadas entre si por la forma
administrativa que debía tener el país, la Guerra federal, aunque como se ha
visto anteriormente, habían intereses económicos fuertes involucrados en este

87
Ibidem. Página 9.

118
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

tema. Los indígenas al mando de Zárate Willca, se aliaron con los liberales, para
que con su apoyo pudiesen derrotar a los conservadores. En este movimiento, los
indígenas pactan con los liberales una serie de reivindicaciones que tenían, las
que enumera José Antonio Rivera de la siguiente manera: 1) restitución de las
tierras de origen; 2) guerra de exterminio contra las minorías dominantes; 3)
constitución de un gobierno indígena; 4) desconocimiento de los mestizos6 y
criollos como autoridades revolucionarias; y 5) reconocimiento de Zárate Willca
como jefe supremo de la insurrección autóctona88.

Como se ha visto anteriormente, los liberales luego de obtener la victoria,


dieron la espalda a los indígenas, no sólo desestimando sus demandas, sino que
también los reprimieron durante con el objetivo de sofocar su levantamiento.
Esta situación es muy importante ya que marca la pauta de lo que fue el
comportamiento indígena en el período, un comportamiento que estuvo marcado
por la dominación de la elite, ante la cual los indígenas en algunas ocasiones
reaccionaban de forma desorganizada a través de levantamientos y revueltas
populares, las que por su propia debilidad y falta de organización, eran
fácilmente sofocadas por el Estado, creando un cuadro de resentimiento y de
frustración dentro de las comunidades indígenas, las cuales veían que no tenían
cabida dentro de la nueva Bolivia que se encontraba forjando para si la elite a
través de su proyecto modernizador, el cual se sustentaba en la exclusión de las
comunidades originarias.

88
Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el
Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 201.

119
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.3. La Incompatibilidad de los Indígenas

El último punto del modelo de Galtung hace alusión a la


“incompatibilidad” de los intereses de los actores involucrados en el conflicto.
En este caso de la incompatibilidad de intereses entre los indígenas y la elite del
período, es el estilo de vida indígena y los deseos indígenas de conservarlo,
frente al cual el proyecto modernizador de la elite no era compatible con la
existencia propia del indígena, el cual es el centro de este punto.

Al analizar el apartado de la incompatibilidad en el caso de la elite, se llega a la


conclusión de que la presencia de los indígenas en Bolivia, era considera por la
elite como el factor que imposibilitaba el desarrollo del país. Este mismo
problema visto desde el punto de vista de los indígenas se puede abordar desde
la perspectiva de que, llega un momento en la historia de Bolivia, básicamente
desde mediados del siglo XIX en que el estilo de vida indígena comienza a ser
percibido como un problema para el desarrollo del país, situación que daría
origen al proyecto modernizador de la elite a comienzos del siglo XX, sin
embargo las comunidades indígenas no comprenden por que se les debe
desmantelar para alcanzar este desarrollo, pues estas apuntan más bien por la
autonomía y por ende un tanto la marginación del proyecto que desarrollaba la
elite a pesar de que habían tenido roles de importancia durante el siglo XIX, a
través de su participación en las guerras por la independencia, contra Chile y en
las federales. De esta manera el que las comunidades indígenas quieren
mantener su tradicional estilo de vida y por otro lado la elite quiera
desmantelarlo en aras del desarrollo es lo que marca la incompatibilidad de
intereses entre ambos actores.

Durante el período de la colonia, los indígenas vieron alteradas sus formas de


producción, ya que estas no rendían ni explotaban como pensaban los españoles
y luego los criollos. De esta manera debieron cambiar sus métodos mineros y su

120
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

relación con la flora y fauna, la cual ahora debía ser materia prima para
producción en gran escala de ropajes, alimentos e insumos para la construcción.
Beatriz Rossells – Montalvo y Eduardo Lezama señalan que la única actividad
económica desarrollada por los indígenas que no se vio mayormente afectada fue
la agrícola en donde “que los españoles encontraron organizada para la
producción y no se introdujeron ni métodos ni nuevos procedimientos para
mejorarla”, lo que permitió que durante el período las comunidades indígenas
conservaran en parte su estilo de vida89.

Para ratificar esta idea, se debe señalar que en buena parte de la época
colonial, el manejo de los indígenas se realizó a través dos instituciones. La
primera era el “Pueblo de Indios”, en donde las comunidades indígenas eran
dirigidas por indígenas de casta real, pero bajo control español, mientras que
existían también las “Reducciones” las cuales eran controladas por la iglesia.
Ambas situaciones, si bien implicaban dominación, también implicaban que los
indígenas seguían conservando buena parte de sus tradiciones y estilo de vida,
aunque con ciertos matices, ya que como señala Xavier Nogales, “en el
occidente del actual territorio de Bolivia, los indígenas continuaron viviendo en
sus antiguas localidades, gracias al gran número de habitantes que en total
llegaba a un millón de personas a principios de la era colonial”90, mientras en la
zona oriental, como el número de indígenas era más reducido, las comunidades
indígenas pasaron a las “Reducciones” controladas por la iglesia, cambiando por
ciertos varios elementos de su vida cotidiana, aunque pudieron mantener el
autogobierno, situación que reducía las posibilidades de intervención española
en sus temas, aunque a los españoles también les era cómodo el sistema, ya que

89
ROSSELLS - MONTALVO, BEATRIZ; LEZAMA, EDUARDO. “El Problema Indígena en Bolivia”,
“Revista Nueva Sociedad”, N° 16, Páginas 48 a 52, Bolivia, Enero – Febrero 1975. Página 49. En
Internet: Portal de Internet de la Revisa NUSO, Nueva Sociedad, Argentina,
<http://www.nuso.org/upload/articulos/149_1.pdf>, consultado Abril 2008.

90
Op. Cit. NOGALES, XAVIER. “Raíces de la Exclusión Indígena en Bolivia”. Página 2.

121
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

desarrollaban ciertos lazos de lealtad con ellos, sobre todo con los jefes de estas
comunidades, reduciéndose las posibilidades de sublevación indígena.

Si bien la exclusión aquí es completamente evidenciables desde una perspectiva


social, ya que se separan de forma clara a ambos grupos sociales, también es
cierto, que era una situación que acomodaba a ambos grupos, ya que los
indígenas querían mantener la autonomía de sus comunidades y no relacionarse
con el blanco, mientras este no quería tener contacto directo con el indígena. Se
podría decir que era una exclusión en base a una separación en que ambos
grupos estaban tácitamente de acuerdo.

Sin embargo esta situación tuvo sus consecuencias, ya que los indígenas de la
zona oriental pudieron adaptarse más fácil al estilo de vida en los años de la
conformación de la república y luego en la vida republicana misma, mientras los
indígenas del occidentes, sin ningún tipo de ayuda estatal, sin educación y sin
mayor preocupación de las autoridades, lo que “evitó de que las sucesivas
generaciones de indígenas gozaran los logros económicos y sociales que a la larga
se generarían en los territorios de Bolivia, durante la colonia española y, luego,
en la República, los cuales sólo fueron para los criollos, tanto blancos como
mestizos”91, situación que no preocupó mayormente a los indígenas hasta que
comenzaron a ver como el Estado les quitaba sus propiedades y con ello
desmantelaba su forma de vida tradicional, surgiendo las acciones de protesta y
resistencia a través del movimiento de los “Apoderados Generales” y luego de
los “Caciques Apoderados”, además de otros movimientos y rebeliones con
afanes reivindicatorios, como se ha visto anteriormente.

Una vez que Bolivia se hace independiente del dominio español, se ha visto como
el tributo de las comunidades indígenas se convierte en uno de los pilares de la

91
Ibidem. Página 3.

122
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

vida económica del nuevo país, aunque esto no fuera en beneficio de los
indígenas. Sin embargo adentrándose ya a mediados del siglo XIX, la elite
comienza a pensar, en lo que fue la génesis del argumento del proyecto
modernizador, que “Bolivia no había alcanzado las cotas de progreso esperadas
tras la independencia, aquellos colectivos a los que se suponía que el Estado
había otorgado mayores atenciones fueron culpados de entorpecer la mejora
nacional” 92, es decir, las comunidades indígenas.

Es así como las comunidades indígenas comienzan a perder sus privilegios, o más
bien, los elementos que no habían perdido durante los tiempos de la colonia,
como la tierra y su jurisdicción sobre ellas a cambio de los tributos, sin embargo
no habían desarrollado las competencias para poder modernizar la actividad
agrícola, situación por la cual la elite tampoco había hecho mucho, pero que
ahora era una excelente escusa para quitar las tierras a las comunidades
indígenas. Esta situación conlleva a que el indígena deje de ser concebido
“como un trabajador productivo, generador de impuestos y de ganancia agrícola,
a ser considerado un individuo que debía ser incorporado humanitariamente a la
sociedad civilizada desvinculándole de sus tradiciones y prácticas, ya que se
había demostrado que la conservación de éstas atentaba contra el desarrollo del
país”93. De esta forma, se estaba pasando a llevar el principal deseo de las
comunidades indígenas, mantener la propiedad de sus tierras y su forma de vida
tradicional. De hecho como política soterrada de eliminación de las comunidades
indígenas durante el siglo XIX, se apela a “a la retórica liberal de la libertad

92
IRUROZQUI, MARTA. “Ciudadanos Armados a Traidores a la Patria. Participación Indígenas en
las Revoluciones Bolivianas de 1870 y 1899”, Instituto de Historia - Consejo Superior de
Investigaciones Científicas de España, Madrid – España, Julio 2006. Página 37. En Internet: Portal
de la FLACSO - Ecuador, facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales – Sede Ecuador, Quito -
Ecuador, <http://www.flacso.org.ec/docs/i26irurozqui.pdf>, consultado Enero 2007.
93
Ídem. Página 37.

123
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

individual de comprar y vender”94 con que se destruyen y desmantelan muchas


comunidades indígenas que venden sus tierras a bajos precios, producto de su
necesidad, a los sectores terratenientes de la elite boliviana.

Los indígenas entonces, no confiaban en el Estado que se había creado luego de


la independencia, pues este no había mejorado sus condiciones de vida con
respecto a lo que habían sido los tiempos del dominio español, por el contrario
se ha visto como a lo largo del siglo XIX, fueron víctimas de más atropellos que
los que habían recibido en tiempos de la colonia. Sin embargo, las comunidades
indígenas asociaban esta situación, básicamente a la elite conservadora que
conducía los destinos del país por aquél entonces, asociándola a los propios
españoles. Al respecto en 1883, Zárate Willca, “organizó la resistencia india
contra la usurpación de sus territorios y organizó contingentes de
combatientes”95, lo cuales durante la Guerra Federal fueron aprovechados por
los liberales bajo la promesa de construir una nueva Bolivia mejorando la calidad
de vida de las comunidades indígenas, sin embargo como se sabe, los indígenas
fueron traicionados y sus líderes encarcelados o asesinados, dejando la rabia y
resentimiento en el indígena, pero sin líderes que pudieran canalizar estos
sentimientos por un tiempo en un nuevo levantamiento general. De hecho al
respecto la elite se atemorizó de la capacidad de organización indígena en este
levantamiento y “la paz entre ellos se aceleró por temor a una “guerra de
razas”. El “general” Willka fue victimado por su antiguo socio liberal Pando y la
expoliación de tierras continuó como antes”96.

94
Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e
Intercultural con Autonomías”. Página 17.
95
Op. Cit. MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la
Descolonización”. Página 2.
96
Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e
Intercultural con Autonomías”. Página 19.

124
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

De esta manera, sistemáticamente la elite iba frustrando los deseos de las


comunidades indígenas de autonomía, propiedad de la tierra y conservación de
su estilo de vida, pues estos intereses eran totalmente incompatibles con los de
la elite, situación que fue aumentando el conflicto latente, ya que con los años,
sobre todo durante la república, las indígenas se veían cada vez más asediados
por las exigencias y políticas del Estado, en donde como señalan Beatriz Rossells
– Montalvo y Eduardo Lezama, “La República olvidó las leyes económico-sociales,
que son el espíritu y la esencia de toda transformación de la sociedad y,
relegando los fenómenos económicos y sociales, olvidaron también al indio y
abrieron las puertas al subdesarrollo del país”97. Los indígenas tan sólo querían
mantener su estilo de vida tradicional, pero con el apoyo y protección que les
debía brindar el Estado, sin embargo se encontraron con un Estado que no tenía
un lugar para ellos en la nueva Bolivia que se estaba conformando, por lo que en
algunos momentos se levantaron contra la elite sin buenos resultados, pues se
encontraban solos en sus demandas, hasta que durante la década del 30, por los
efectos de los impactos de la gran depresión y de la derrota en la Guerra del
Chaco, se generan ciertas condiciones, conjuntamente con otros grupo sociales y
políticos, que permitan hacer cambios, los cuales toman forma con el
movimiento revolucionado de la década de 1950.

97
Op. Cit. ROSSELLS - MONTALVO, BEATRIZ; LEZAMA, EDUARDO. “El Problema Indígena en
Bolivia”. Página 49.

125
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

6. DESARROLLO

No es posible entender el desarrollo de la problemática de este primer


período en análisis, sin antes referirse a algunos elementos propios del siglo XIX
que determinaron en gran parte, ciertos aspectos del problema a futuro.

A fines del período colonial, España, comenzó a extraer todas las riquezas
posibles de Bolivia, lo que significa también, la explotación de la mano de obra
que sacaba estos recursos, los indígenas. Una vez que Bolivia se hizo
independiente, necesita grandes cantidades de recursos económicos para
afianzar el Estado, por lo cual, siguió con el sistema de explotación que venía de
los tiempos coloniales. Sin embargo, este Estado era débil, ya que estaba en
plena conformación, lo que lo hizo muy susceptible a las oscilaciones del
mercado internacional en materia económica, lo que obviamente traía consigo,
unas serie de repercusiones en el plano social dentro del país. La mayoría de
estos problemas, eran asumidos, como no, por los sectores más desprotegidos,
sobre todo indígenas y campesinos (contemplando obviamente a los indígenas
campesinos).

De esta forma el período evolucionó con una dominación social manejada por los
intereses de la elite gobernante. Bajo este contexto y como señala Martin
Cortés, “la rebelión de los sectores postergados era un asunto latente, capaz de
desarrollarse y extenderse en cualquier momento. Así transcurrió el siglo XIX,
con sistemáticas reacciones violentas a los reiterados saqueos a las múltiples
comunidades que habitaban el país”98. El estadillo de ciertos momentos de
reivindicaciones sociales, sobre todo por parte de los sectores indígenas, bajo
este contexto, era tan solo cosa de tiempo, ya que se trataba de sectores
oprimidos bajo el yugo de la explotación y de la exclusión que había impuesto la
elite, la cual al manejar el Estado, tampoco dejaba más vías de expresión a

98
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 3.

126
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

estos grupos, dándose como respuesta modélica a estos momentos de


presentación de demandas, la represión sistemática.

En este escenario, tanto los sectores indígenas, como el campesinado y en


menor medida el incipiente mundo sindicalista minero, comenzaba a luchar
básicamente por dos frentes, caras de una misma moneda. Por un lado el tema
de las mejores en la condiciones de vida y laborales, que se relaciona más bien
con una lucha de tipo social, y por otro, sobre todo desde la perspectiva de los
indígenas, con una serie de reclamos de tipo socio – étnico, donde se combinaba
el mal trato que recibían de parte del Estado, como una serie de
reivindicaciones de tipo histórico, referentes a la expropiación de las tierras y la
destrucción de las comunidades y sistema de vida originarios. Ambos frentes se
daban a partir del mismo problema: la exclusión de parte de la elite.

Pero esta exclusión no sólo se ve reflejada en las situaciones en que obviamente


se pasa a llevar a los indígenas, sino que también en los engaños. Los indígenas
de occidente, si bien pudieron mantener sus tierras en buena parte del siglo XIX,
nunca fueron reales propietarios ya que como señala Xavier Nogales “no
pudieran gozar por siglos de la acumulación de riqueza y de formación de un
patrimonio, aspecto que los mantendría por siglos fuera del esquema que el
resto del mundo moderno adoptaría. Es decir, excluidos”99, en otras palabras los
indígenas no se dieron cuenta que la mantención de las tierras en sus manos era
un tema, pero esto no significaba una propiedad real de las mismas, ya que el
sistema mostró que ellos solo las podía trabajar para pagar el tributo, y que
cuando se les dio la posibilidad de administrarlas para por ejemplo venderlas, lo
hicieron por necesidad, a la elite latifundista, la cual amplio sus territorios y
dejo sin ninguna fuente de trabajo al indígena, mas que el someterse al sistema
de trabajo de la elite si es que querían sobrevivir. De esta forma muchos

99
Op. Cit. NOGALES, XAVIER. “Raíces de la Exclusión Indígena en Bolivia”. Página 4.

127
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

indígenas se tornan indigentes y con ellos indeseables para la nueva sociedad


que estaba construyendo a sus espaldas la elite, lo que les coarta la posibilidad
de emigrar sin ningún tipo de recurso o formación a la ciudad y los sigue
empujando a su encierro en las comunidades, cada vez más escasas y con menos
tierras y poder.

Para los sectores indígenas, la construcción del Estado en Bolivia, no fue más
que el cambio de una dominación por otra, pero esta vez, eran parte de un
sistema que hasta cierto punto ellos mismos ayudaron a construir. Si bien la
exclusión fue la tónica de ambos períodos (siglo XIX y primeras décadas del siglo
XX), hubo un conjunto de situación que hacen la diferencia entre la época
colonial y la época de vida independentista de Bolivia.

Hacia fines del último cuarto del siglo XIX, y como se ha visto en los puntos
anteriores, la elite gobernante se ubicaba en el sur de Bolivia, la cual debía su
poder a las rentas de la plata, sin embargo y producto de la baja en los precios
de este metal en los mercados internacionales, el norte de Bolivia, encabezado
por La Paz, empieza a disputar esta hegemonía, ya que era una zona
económicamente mucho más activa, más diversa y con mayores proyecciones.
Esta zona era dominada ya por los liberales en contraposición al norte
conservador. Como se ha visto, para resolver el tema de la hegemonía, la elite
se enfrasca en una Guerra Federal, bajo la pantalla de resolver el sistema
administrativo de Bolivia, situación que les era indiferente a las comunidades
indígenas, hasta que los liberales, acudieron a los indígenas, quienes
encabezados por Zarate Willka, los apoyaron en su triunfo sobre los
conservadores. Fuera de promesas incumplidas, no resulta del todo claro por que
los indígenas se involucran en esta lucha entre elites, tal vez, como señala
Martin Cortés, se deba en buena parte a que los indígenas, quizás identificaran

128
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

“… a los conservadores con la experiencia más inmediata de opresión”100, por lo


cual habrían decidido apoyar al bando contrario, siendo en buena parte, uno de
los elementos más importantes en la explicación del triunfo liberal.

Los indígenas al estar hasta cierto punto concientes de su situación y posición en


relación al Estado boliviano, rápidamente intentaron tomar su propio camino, el
cual básicamente se trataba de conseguir autonomía, la cual poco a poco con el
avanzar de la administración de la elite les iba siendo arrebatada, al igual que
sus tierras y tradiciones, aunque es difícil asimilar estos anhelos a un proyecto,
como lo si hizo la elite. Este intento de proyecto indígena, con fuertes
tendencias autonómicas, sin duda provocó no sólo el rechazo de la elite, sino
que también cierto miedo que llevó a acrecentar los mecanismos de control,
subordinación y exclusión por medio del aparato Estado101, a modo de evitar
cualquier insurrección que tuviese como resultado un cambio en las reglas del
juego trazadas por la elite. Este nuevo contexto se traduce, como ya se ha visto
anteriormente, en que luego del triunfo de los liberales en la Guerra Federal, el
movimiento indígena dirigido por Zarate Willka, y a pesar que había sido este
precisamente quien había contribuido al triunfo de los liberales, fuera
duramente reprimido y desarticulado por el ejército en manos de los liberales.

De esta forma se allana el camino para que la elite lograra un consenso en torno
a que hacer con los indígenas. La respuesta fue clara: su exclusión de la vida
política de Bolivia, una forma de dar pie al proyecto modernizador, el cual en
realidad es parte de un proyecto mayor en América latina, en que básicamente

100
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 8.
101
Al respecto debe hacerse la precisión de que si bien se considera al Estado boliviano como un
Estado débil materialmente en este momento, las acciones de represión y exclusión que realiza,
las puede desarrollar fundamentalmente a través de una suerte de delegación de ciertas
funciones en manos de la elite. Cabe recordar que se ha señalado que en este período la elite
tiene total control del aparato estatal, por lo tanto se asume que es la propia lite quien lleva
cabo estas acciones apoyándose por el Estado, más que en su capacidad material, en su
capacidad legitimadora, para la realización de estas acciones.

129
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

todas las elites, a través del Estado, intentaron la exterminación o por lo menos
la exclusión del indígena, pues el estilo de vida de este, no calzaba con los
cánones europeos que estos proyectos modernizador poseían. Ello en parte se
debe también a un “…fuerte brío a la entrada de teorías positivistas que
postulaban la inferioridad racial…”102 de los indígenas frente a los blancos y en
menor medida de los mestizos. Estas ideas trataron de lograr fundamento través
de la aplicación del Censo General de 1900, en el cual, los datos que se
intentaban obtener, buscaban demostrar el deplorable estado de las
comunidades indígenas, tanto a nivel cuantitativo (por ejemplo el número que
quedaba de comunidades indígenas) como a nivel cualitativo (la calidad de vida
del indígena medido desde parámetros “blancos”). Mirado así este censo,
obviamente arrojó los datos y la conclusión que se buscaba: el notorio retraso
con respecto al sector dirigente y urbano de Bolivia, el retraso con respecto al
“blanco”.

Durante el período en estudio y hasta la crisis económica que trajo los efectos
de la Gran Depresión sumados a los costos sociales, económicos y políticos de la
Guerra del Chaco, la elite había diseñado una serie de procedimientos para
seguir reduciendo los territorios cultivables de las comunidades indígenas,
aumentando de esta forma, el total de hectáreas de los latifundios, lo que
sumado al aumento de impuesto a las comunidades indígenas, llevó a una serie
de revueltas que “reafirmaban los lazos comunitarios y rechazaban la
multiplicación de esta forma de propiedad”103, movilizaciones que sin embargo
no contaban con un respaldo político necesario para producir los cambios que
eran solicitados por los indígenas. Cabe destacar también que muchos de estos
movimientos se daban bajo un contexto discursivo que intentaba rescatar las

102
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 8.
103
Ídem. Página 8.

130
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

formas de resistencia de los antepasados indígenas, otorgando un marcado


carácter histórico a las demandas de los indígenas.

Dentro de este contexto, hay que destacar que como se vio anteriormente, que
los indígenas tenían también un discurso asociado a la autosuficiencia en
desmedro de la elite, lo que se tradujo en la conformación de lazos entre las
diversas comunidades indígenas para realizar una suerte de resistencia en bloque
frente al avance del Estado controlado por la elite. Este elemento fue tomando
por la elite como un argumento para explicar la exclusión del indígena, sobre el
cual se señalaba no sólo que no estaba preparado para integrarse a la vida
moderna de Bolivia, sino que tampoco lo quería, argumento que servía para
justificar esta situación de exclusión, además de justificar las duras formas de
represión que se utilizaban ante cualquier movilización indígena, aunque muchas
de estas eran poco eficaces debido a la debilidad del propio ejército boliviano
producto de que en esa época, todavía el Estado presentaba una baja capacidad
de penetración material dentro del país.

El Estado al que dio forma la elite boliviana de la época, fue un Estado débil, ya
que tampoco era su intención invertir tiempo y recursos en hacerlo fuerte, pues
así como estaba satisfacía sus necesidades, lo cual no permitió, como si se dio en
la mayoría de los países de la región, que a partir de la construcción estatal se
construyese un sentimiento de nacionalidad, que supondría un mejor escenario
para la integración étnica y socio – económica de las comunidades indígenas, lo
que desde el papel, debiese haber reducido el número e intensidad de las
movilizaciones indígenas. Además esta patente debilidad estatal, tampoco
permitió el desarrollo de un aparato coercitivo lo suficientemente fuerte para
controlar la violencia que emanaba de los movimientos sociales104,

104
Aquí se refiere solo AL Estado, ya que como se ha precisado anteriormente, La elite si tuvo el
poder coercitivo y ejerció muchas de las acciones que le corresponde al Estado en esta materia
como en otras.

131
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

especialmente de los indígenas, lo que sumado a la siempre debilidad de los


consensos entre la propia elite, permitió que al final del período, estos sectores
subalternos de la sociedad ejercieran una presión suficiente para debilitar a la
elite y obligar a un cambio político en la década de 1930 a partir de las
repercusiones internas de la gran depresión y de la derrota en la Guerra del
Chaco, lo cual sin duda allanó el camino para los cambios que vinieron con la
Revolución de 1952, en donde por ejemplo como señalan Beatriz Rossells –
Montalvo y Eduardo Lezama, “El pensamiento de la juventud de postguerra
chaqueña se orienta en el sentido de educar a las masas campesinas”105 o en el
año 1936 cuando “… nace en la provincia de Cliza, departamento de Cbba, el
primer sindicato agrario fundado por indígenas, ex combatientes de la guerra del
Chaco”106, episodios que se verán en el siguiente capítulo de esta investigación.

105
Op. Cit. ROSSELLS - MONTALVO, BEATRIZ; LEZAMA, EDUARDO. “El Problema Indígena en
Bolivia”. Página 50.
106
Ídem. Página 50.

132
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

7. CONCLUSIONES

A la luz de lo analizado dentro de este capítulo podría pensarse que el


principal problema que enfrentó a las comunidades indígenas y a las elites en
Bolivia fue el tema de la tierra. Pero en verdad la tierra era el escenario de una
confrontación con motivaciones más profundas. Por un lado las comunidades
indígenas querían el reconocimiento de su autonomía y hasta cierto punto
independencia frente al Estado boliviano, sin embargo la elite, no estaba
dispuesta a ceder estas condiciones, pues necesitaba tanto las tierras de los
indígenas (para la actividad agrícola principalmente desde los tiempos de la
independencia y hasta los primeros años del siglo XX) como la mano de obra
(para la actividad agrícola y la minera desde fines del siglo XIX). Pero no sólo de
eso se trata el conflicto, también había un tema cultural de fondo, los indígenas
tenían un apego ancestral a la tierra, pues de ella venían, de ella vivían,
mientras para la elite sólo era materia prima para la producción. Estas
consideraciones en torno a la diferencia de interpretación en torno a la tierra
también es importante de hacer, pues explicarán la defensa de los indígenas
frente a la pérdida sistemática de sus territorios.

También esta presente el tema étnico, dado que los tiempos coloniales habían
dejado un fuerte legado racista, en el cual se pregonaba la superioridad del
“blanco” frente a lo indígena, de modo que cuando la elite no necesitó más de
los indígenas107, comenzó a desarrollar ciertas estrategias que permitieran
desplazarlo y excluirlo del nuevo país al cual estaban dispuesto a dar forma,
básicamente, a partir de la conformación de consenso intra elites, en el siglo XX
con el triunfo de los liberales luego de la Guerra Federal, tal como lo habían

107
En diferentes momentos y desde diferentes dimensiones, por ejemplo en la económica,
cuando a fines del siglo XIX, la bonanza minera hacía prescindir del tributo indígena por el
trabajo de las tierras o cuando luego de usar a los indígenas como ejército, la elite los desechó,
por ejemplo luego de la Guerra Federal de 1899.

133
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

hecho previamente los gobiernos de mediados del siglo XIX, que querían
prescindir de la presencia indígena para adueñarse de sus tierras.

Se puede ver entonces que la exclusión, independiente de los motivos o


circunstancias específicas en que se desarrollaba, buscaba el prescindir del
indígena, para a partir de esa ausencia, poder construir un nuevo país bajo las
concepciones y deseos de la elite gobernante. Sin embargo resultaba claro que
la tarea no sería fácil, no tanto por la resistencia que iban a presentar las
comunidades indígenas, sino más bien, por la propia debilidad del aparato
Estado a través del cual se debía desarrollar esta tarea y por que se necesitaba a
los indígenas como mano de obra para dar bases al mismo proyecto
modernizador a partir de la cual la elite los iba a excluir de forma institucional.

La elite no precisaba en la época de legitimarse frente a la sociedad para


emprender la tarea de excluir al indígena, pues sabía que al manejar al Estado y
cooptar política y económicamente a los otros grupos sociales, no requería de
mayores consideraciones para poder realizarla. Sin embargo necesitaba de cierta
justificación que le permitiera a futuro poder sustentar estas acciones, ya que la
exclusión de por si tenía consecuencias e implicaba recursos, como también las
tenía la labor de emprenderla.

Es así como se comienzan a elaborar una serie de argumentos en contra de las


comunidades indígenas108, como asimismo a utilizarlas en base a sus intereses.
Esta situación era bastante incómoda para el indígena ya que siempre se
planteaba en la encrucijada de ser totalmente autónomo del acontecer nacional
o bien tomar parte en él. Durante el silo XIX los indígenas quisieron tomar un rol
108
Básicamente de las comunidades indígenas del occidente, las cuales eran más numerosas y
poderosas, frente a las de orienta, menos en cantidad y poder y que estaban sometidas a partir
del modelo de Reducción por la cuales la gran mayoría estaba bajo la tutela de la iglesia y que se
habían adaptado hasta cierto punto a la nueva Bolivia través de la educación. Es decir, la
exclusión tiene un público objetivo plenamente identificado: las comunidades indígenas de las
regiones occidentales de Bolivia.

134
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

en el acontecer nacional109, sin embargo, luego de participar en acciones de


importancia que involucraran al indígena en hechos de violencias (por ejemplo
las guerras), inmediatamente la elite se encargaba de empañar su imagen, por lo
cual nuevamente los indígenas debían de participar en acontecimientos de este
tipo para recuperar la imagen pérdida.

Por ejemplo, Marta Irurozqui, señala que la participación indígena durante la


Guerra Federal, “puede interpretarse como un nuevo llamado nacional de
redención para este colectivo. Su actuación como ejército auxiliar de los
liberales les daría ocasión de demostrar públicamente un esforzado sentimiento
patriota y una disciplina cívica, síntesis de su compromiso con la patria”110, y
junto con ello, ganar su derecho a ser incluidos democráticamente a la nueva
sociedad en formación (básicamente para defender sus intereses frente al
Estado), además de obtener ciertas respuestas a las demandas que habían hecho
a los liberales para participar en la guerra, sin embargo estas promesas son rotas
y juntamente con ello la elite decide poner fin a esta movilización de forma
represiva, generando una imagen violenta del indígena, el cual bajo su discurso
quiere iniciar una guerra de razas.

Como se ve el tema de la raza siempre está presente en la mentalidad colectiva


de la elite y lo utilizará a su favor no sólo en esta ocasión, sino que también,
para justificar su proyecto modernizador, el cual excluía completamente al
indígena, por considerarlo la causa del atraso de Bolivia. Además cabe destacar
que se considera que “el ejercicio de violencia revolucionaria tornase a los

109
Situación que no es contradictoria con su anhelo autonómico, pues este anhelo dice relación
mas bien con que el Estado les permita mantener sus formas tradicionales de trabajo de la tierra,
elección de autoridades, etc., sin embargo habían demostrado querer ser parte del país que se
estaba conformando y que ellos mismos habían ayudado a crear.
110
Op. Cit. IRUROZQUI, MARTA. “Ciudadanos Armados a Traidores a la Patria. Participación
Indígenas en las Revoluciones Bolivianas de 1870 y 1899”. Página 41.

135
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

indios en traidores de la patria - condición legal de perdida de ciudadanía”111


con lo cual la exclusión cobraba cada vez más sentido y justificación en el
conjunto de la sociedad boliviana.

Esto lleva a concluir también que una de las estrategias de la elite para
acrecentar la exclusión indígena, fue el crear una distancia entre las
comunidades indígenas y el resto de los grupos sociales del país, muchos de los
cuales también se encontraban con problemas, pero que la elite sabía cooptar,
además de argumentar que los indígenas tenían una guerra étnica no sólo contra
ellos como grupo dirigente, sino que con todos quienes no fueran indígenas,
apuntando específicamente a los mestizos, los cuales por su realidad, podrían
haber entablado, siendo este el temor de la elite, una alianza pluriclasista con
los indígenas en contra de la elite en busca de la inclusión plena.

Sin embargo, la exclusión del indígena, por los métodos que fuera no resolvía el
problema del indígena, a menos que se haya intentado exterminar como en otros
casos de América Latina, que como se ha visto era poco probable, no sólo por su
numero, sino por que la elite necesitaba mano de obra barata para cimentar su
propio proyecto modernizador. Fue una apuesta arriesgada, analizando de forma
retrospectiva, el dejar el problema del indígena como una situación inclusa por
parte de la elite de la época, ya que no puedo ni suprimir su presencia en la
sociedad boliviana (por diversos factores siendo uno de ellos el que se describe,
su necesidad como mano de obra), como tampoco integrarlo como una clase
subordinada y obediente a sus intereses, producto de la debilidad del Estado,
que intento excluirlos en vez de cooptarlos, ya que por su número era un grupo
muy difícil de reducir, además de que algunas de las estrategias de coacción de
la elite no iban a dar resultado por la forma de ser del indígena, el cual daba
valor a muchos elementos que la elite no, como sus tradiciones, historia y
autonomía.

111
Ibidem. Página 42.

136
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Si bien, hasta acá se ve como la exclusión era una situación que obedecía a un
proyecto de la elite, también se aprecia que la debilidad del Estado, no permite
acrecentar esa exclusión como lo había prefijado la elite. Por ejemplo Xavier
Albó y Franz Barrios señalan al respecto que la paupérrima presencia estatal en
ciertas zonas periféricas del país “mantenían un margen bastante amplio de
autonomía “de facto”, situación que con variantes seguirá hasta por lo menos la
Guerra del Chaco”112, momento el cual sin embargo, esa elite tradicional ya no
estaba en el poder.

La exclusión que vivieron los indígenas, y otros grupos sociales, durante todo este
período, hizo que la derrota del país en la Guerra del Chaco a manos de
Paraguay, sumado al debacle económico que significó la serie de repercusiones
de la Gran Depresión, fue lo que permitió un cambio drástico en los destinos del
país. Estas situaciones marcaron el fin de la elite oligárquica y tradicional en el
país, para dar paso a una nueva época en Bolivia, la cual mostrará como el país
se encamina hacia una revolución.

La elite luego del revés que significaron estas situaciones comienza a darse
cuenta de que no puede gobernar el país sólo mediante el control del Estado, un
Estado por lo demás débil, por lo que se deja espacio a la posibilidad de inclusión
de sectores hasta entonces relegados. Pero obviamente, para que se diera este
nuevo escenario no bastaba con ello, pues las diversas manifestaciones
populares, sobre todo las revueltas indígenas, habían hecho lo suyo, sin embargo
igualmente hubo que recurrir a la fuerza, siendo los militares de tendencia
nacionalista y socialista y otros sectores que acceden al poder en Bolivia desde
1936, quienes toman conciencia de que el uso del Estado “… no era suficiente
para llevar a cabo una transformación…”113 capaz de cambiar los destinos del

112
Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e
Intercultural con Autonomías”. Página 18.
113
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 9.

137
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

país, se necesitaba del algo mayor, de instancias que permitieran la verdadera


construcción de una nación, a modo de fomentar de esta forma la legitimación y
afianzamiento del Estado dentro del país, se precisaba entonces de la integración
en vez de la exclusión.

Bajo esta nuevo contexto, los militares una ve que entran al poder a partir del
fin de la Guerra del Chaco, “se introdujeron los principios del constitucionalismo
social a la Constitución de Bolivia”114, además de reconocer a nivel
constitucional, un nuevo trato para las comunidades indígenas y las
organizaciones campesinas las cuales habrían cobrado gran importancia en el
período, además de asegurar la educación para ambos grupos para intentar una
integración más igualitaria en la nueva Bolivia a la cual se estaba dando forma
como se analiza en el capítulo siguiente de esta investigación.

A modo de resumen se pueden obtener las siguientes conclusiones de este


capítulo:

• 1.- La exclusión social, política, económica y cultural que sufren las


comunidades indígenas en este período, tiene sus raíces más profundas en
el período colonial, en que si bien los españoles habían respetado ciertas
regalías, dejan un legado de explotación y exclusión que es capitalizado e
institucionalizado por la elite con la llegada de la independencia y
posteriormente la república, a modo de poder fundamentar y cimentar sus
proyectos políticos y económicos.

• 2.- La expropiación de las tierras y desmantelamiento de las comunidades


indígenas obedece precisamente a la necesidad de la elite de dar pie a
ciertos proyectos, los cuales buscaban precisamente una exclusión

114
Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el
Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 201 - 202.

138
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

institucional del indígena, aunque su exterminación, pues se entiende que


también se le necesita.

• 3.- Estas situaciones de exclusión y abusos hacia los indígenas, se


fundamenta en la mayoría de los casos, a partir del discurso de la elite
que señala que el estado cultural inferior de los indígenas era la causa del
poco desarrollo que mostraba el país, además que también se debía
considerar el afán violentista y potencial revolucionario de los indígenas,
siendo prueba de ello su participación en diferentes acontecimientos
bélicos que enfrentó el país en el período, por lo que era urgente su
control, subordinamiento y exclusión de la vida ciudadana, para que no
pudiese adecentar su poder producto de estas consideraciones.

• 4.- Para lograr materializar la exclusión, la elite una vez en el poder,


comienza a negar los derechos productivos de los territorios en manos de
indígenas, cobrando altos tributos y quitando sus propiedades o buscando
formas de desmantelar su estilo de vida, además de negarles los derechos
a educación y otros servicios públicos, para acrecentar su pobreza y con
ello tener más posibilidades de someterlo y de fundamentar su
racionamiento racista en torno al retraso del indígena.

• 5.- La llegada de la industria minera y al asentamiento definitivo del


capitalismo en Bolivia a manos de la elite y de extranjeros en
complacencia de esta, aumenta la brecha de la desigualdad social y de la
exclusión hacia las comunidades indígenas, ya que la explotación de las
riquezas del país quedan en manos de la elite la cual las distribuye según
sus intereses y necesidades. Esta situación también explica que la elite
haya apostado por modernizar el sector minero, en sus manos, y no el
agrícola, en manos de los indígenas, aunque se aprecia un aumento en la

139
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

actividad agrícola en manos de los latifundistas de la elite, a partir de la


expropiación de las tierras indígenas y de la venta de las mismas a favor
de este sector de la elite.

• 6.- Finalmente el proyecto modernizador de la elite desde inicios del siglo


XX, buscaba dejar fuera de todas las dimensiones del quehacer nacional a
los indígena (excepto por el tema de la mano de obra) a partir de sus
argumentos raciales y económicos en contra de los indígenas. Este
proyecto, si duda aumentó la desigualdad y la exclusión de los indígenas a
la par que evitó su posible alianza con otros sectores de la sociedad.

• 7.- La exclusión si bien tuvo éxito en los parámetros de la elite, no llegó a


todos los sectores del país, productote la debilidad del Estado, el cual no
contaba con los recursos suficientes para penetrar en todos los rincones de
Bolivia, dejando ciertos focos de resistencia indígena latentes, los cuales
estallaron en algunos ocasiones siendo duramente reprimidos por el
Estado. Sin embargo esta misma debilidad estatal no permitió la
generación de un sentimiento nacional, con lo cual la elite podía justificar
su exclusión de los indígenas, y estos mismos no tenían mayor interés en
formar parte de un país que le había dado la espalda en múltiples
ocasiones.

• 8.- La poca decisión indígena en cuanto a ser parte o no del país, permitió
que la elite tuviera éxito en su plan de exclusión, pues los indígenas
participaron de acontecimientos bélicos en defensa de la patria, pero su
poco realismo a la hora de contextualizarse frente a la elite, permitió que
esta los traicionara en todas estas ocasiones, usándolos para lograr sus
fines y después desmovilizándoles de forma violenta. Los indígenas volvían
a caer en esta situación cuando se presentaba otro conflicto, pues

140
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

entendían que este camino era el único que los podía llevar a la plena
integración dentro de la sociedad boliviana, sin embargo la elite siempre
supo como afrontar este problema, deslegitimarlos, reprimirlos y
mantenerlos dentro de sus propias comunidades, las cuales cada vez eran
más escasas en número y poder.

• 9.- El mal manejo de la elite frente a las repercusiones de la crisis a partir


de la gran depresión y de su derrota en la Guerra del Chaco, dejaron de
manifiesto la debilidad del Estado, frente a lo cual pierden el poder a
manos de los militares, los cuales más concientes de la situación
comienzan con ciertas medidas a fomentar la excluir de los grupos hasta
entonces fuera de los beneficios y protección del Estado,
fundamentalmente de los indígenas.

• 10.- Finalmente puede concluirse que lo que cimentó en el poder a la elite


durante todos estos años a pesar de muchos problemas, fue su capacidad
para mantenerse relativamente cohesionados, tratando de resolver
rápidamente sus diferencias para que otros grupos de la sociedad no
sacaran partido de ellas. Esto debido en gran parte a su conciencia de
clase, el miedo a perder sus beneficios, la necesidad de mantener el orden
social para la obtención de riquezas y de su capacidad para generar
consensos y acuerdos lo que les permitió detentar el poder, a diferencias
del resto de los otros grupos de la sociedad, los cuales carecían de tal
capacidad organizativa, así como de los recursos y conocimientos para
intentarlo.

141
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

CAPÍTULO II: LA BÚSQUEDA DE LA


DEMOCRACIA (1930’ – 1985)

CAPÍTULO II: LA BÚSQUEDA DE LA DEMOCRACIA (1930’ – 1985)

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

1. INTRODUCCIÓN

El segundo conflicto que aborda esta investigación es el que va desde la


década de 1930 hasta la llegada de la “democracia pactada” de 1985, pasando
por la Revolución de 1952 como punto de inflexión definitivo entre la primera y
la segunda parte de este período y de los conflictos estudiados en esta
investigación en general.

Se puede dividir el período en estudio dentro de este capítulo en dos grandes


momentos, el primero de ellos entre la década de 1930 hasta la revolución de
1952 y el segundo desde la década de 1950 hasta la llegada de la “democracia
pactada” de 1985. El primer momento es el de la lucha de lo indígenas por lograr
representación política para garantizar la concretización de sus demandas,
mientras el segundo momento tiene que ver con la contención que intentan
tanto la elite como los militares del movimiento indígena. Pero estos no son los
únicos problemas del período, también es sumamente importante destacar el
comienzo de los problemas regionalistas, principalmente marcados por la
competencia de poder que tenían las elites del occidente y del oriente, lo que
también repercutió en la situación indígena del período en estudio.

Durante esta época salen a la luz una serie de problemas sociales, culturales y
étnicos gracias a la crisis socio – económica que implican los efectos de la gran
depresión y sobre todo la pérdida de territorios a manos de Paraguay, lo que
significó una derrota para Bolivia en la Guerra del Chaco. La elite pierde su
hegemonía y junto con ello, el país se comienza a replantear la visión que del
Estado se tenía hasta ese momento. La intervención de los militares es clave en
este proceso, los grupos sociales comienzan a movilizarse gran forma y a pesar
de algunos intentos de la elite de recuperar su poder, se lleva a cabo la
Revolución de 1952.

143
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

La Revolución de 1952, constituye un punto de inflexión en el período en estudio


y en la historia de Bolivia en general. Es capaz de comenzar a integrar a lo
indígenas y al resto de los grupos excluidos a la sociedad sin embargo y a pesar
de sus innegables avances, el intento de institucionalizar y cooptar a los grupos
movilizados tendrá consecuencias, sin una de los más patentes, el hecho que el
proceso de democratizar el país, queda estancado, ya que a pesar de los avances
se intenta homogenizar a los distintos grupos de Bolivia bajo la figura del
mestizo, además de cooptar bajo el sindicalismo.

La Revolución tuvo una serie de problemas a partir de esta situación, lo que de


algún modo facilitó un nuevo período de intervención militar. Los militares
tomaron muchas herramientas del período revolucionario para cooptar y
contener las demandas populares, por ejemplo con la creación del denominado
Pacto Militar – Campesino o utilizando la represión, situaciones que tienen a
desmovilizar a la sociedad. En este contexto y al final de la década del ’70, los
grupos, nuevamente movilizados y a partir de la deslegitimación de los militares
en el poder, comienza un lento proceso de democratización, no libre de
regresiones autoritarias, que finalmente se resuelven en 1982, pero que recién
presentan signos de cambio con la creación del Pacto Democrático, el cual
buscaba traer gobernabilidad y estabilidad al país.

Bajo este contexto hay una serie de problemas que atraviesan el período, que
van desde los problemas heredados de las décadas anteriores al ’30, hasta los
nuevos conflictos y fragmentaciones regionales a nivel de elite, pasando por los
intentos de construcción de nacionalidad o los temas y reivindicaciones
identitarias y autonomistas de los grupos indígenas. De esta manera es difícil
hablar de un solo problema central en el período, aunque se sostiene que el hilo
conducto de muchos de ellos, va relacionado con la democratización de la
sociedad y la inclusión de los grupos hasta entonces marginados por la elite
tradicional.

144
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

De esta manera los objetivos de este capítulo son determinar las causas y
consecuencias, además de la interrelación, entre los problemas más importantes
del período, básicamente desde la perspectiva de la inclusión de los sectores
populares, particularmente de los indígenas, y los desafíos y resultados del
proceso. Así, se pretenden obtener las raíces más profundas de los conflictos del
período, para posteriormente contrarrestar con los otros períodos que aborda
esta investigación.

145
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2. CONTEXTUALIZACIÓN

Sin duda el siglo XX en Bolivia ha sido un período de grandes cambios para


el país. Dentro del período en estudio, el primer lapso, de la década del ’30 al
’50 se inicia con el declive de la elite tradicional a partir de sus propios errores,
la intervención de los militares y el surgimiento de movimientos sociales
relativamente organizados. Más tarde, en la década del ’50, “…el MNR dirigió la
Revolución Nacional de abril de 1952, con los lemas de nacionalización de las
minas y reforma agraria, de socialismo e indigenismo, con los ideales que la
izquierda habia estado martillando desde 1920 en adelante y que habían creado
la colaición revolucionaria de los trabajadores y de la clase media, que
definitivamente revolucionaría la sociedad boliviana”115, aunque como se verá
más adelante, con ciertos matices.

Estos matices están dados por que en la segunda parte del período en estudio,
desde la década del ’50 al ’80, la lucha por la democratización del sistema que
inician los indígenas junto a otros grupos sociales, rápidamente es cooptada por
los gobiernos revolucionarios y más tarde por los gobiernos militares, sean estos
cercanos a la izquierda o a la derecha, con lo cual los avances del período
revolcionario no sólo se hacen insuficientes sino, revelan la estrategia conciente
de parte del Estado boliviano de querer, bajo el discurso del mestizaje
“bolivianizar” a los indígenas y con ello contener sus demanas, de forma que el
proceso democratizador no implica la toma de decisiones autónomas o de
ingerencia real de los indígena en el gobierno, aunque si mejora su situación en
comparación a los tiempos en que operaba el viejo orden oligárquico.

De esta forma el período está marcado por la lucha indígena, pero también por
su supervivencia como movimiento con identidad propia, ya que no serán pocos

115
Op. Cit. KLEIN, HERBERT S. “Orígenes de la Revolución Nacional Boliviana. La Crisis de la
Generación del Chaco”. Página 424.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

los intentos de eliminar esa identidad bajo la bandera de la ciudadanía, de la


ciudadanía boliviana.

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2.1. El Desmantelamiento del Estado Oligárquico

El Estado oligárquico construido por liberales y conservadores cimentó lo


que serían las bases del país hasta aproximadamente la década del ’50. Una vez
que el poder liberal se empezaba a agotar, surgen los republicanos, como
alternativa a los conservadores derrotados anteriormente por los liberales, e
inician una política de conspiración para hacerse con el poder, lo que finalmente
logran en 1920. Al respecto Herbert Klein señala que, “De esta manera 21 años
de gobierno liberal llegaron a su fin casi como una derrota electoral pacífica y
eficientemente elaborada. Nuevos nombres y nuevas personalidades emergieron
en los sucesivos años, pero los fundamentos puestos por el liberalismo de 1899 a
1920 sobrevivieron intactos otra década”116.

En esos años lentamente las ideologías de izquierda comenzaban a llegar y a


propagarse en el país, bajo el contexto beneficioso para ellas de la exclusión y
desigualdad que sufría la sociedad a manos de la elite, lo que se constituyó en
caldo de cultivo para la penetración y acentamiento de estas ideologías en el
país y con ello, la futura movilización de los sectores populares, desde la
izquierda, como también desde el nacioalismo.

Con la Guerra del Chaco comienza el desmantelamiento de la elite tradicional en


Bolivia y a pesar de que luego tiene un breve resurgimiento, prontamente será
consumida por las fuerzas populares y los gobiernos militares, hasta llegar a la
década del ’50 con la revolución y el desmantelamineto final del sistema
oligárquico que había operado en Bolivia, con los cambios sociales, políticos y
económicos que ello conlleva como se analiza en los siguientes puntos, para
posteriomente dar paso en la década de los ’60 al período militar y al retorno de
la demoracia al final del período en estudio durante la década de los ’80.

116
Op. Cit. KLEIN, HERBERT S. “Orígenes de la Revolución Nacional Boliviana. La Crisis de la
Generación del Chaco”. Página 68.

148
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.1.1. La Guerra del Chaco y Sus Repercusiones

La Guerra del Chaco, marca el principio del fin para la hegomonía de la


oligarquía en el poder, pues no sólo esta conduce muy mal la guerra, sino, salen
a luz las diversas problemáticas de su gestión, en un contexto en que la sociedad
estaba en pie de enrostrarle esos errores.

Uno de los últimos gobiernos de la elite tradicional antes de la debacle que se da


en la década de los ’30, es Hernando Siles desde la facción republicana. Siles se
vio envuelto en una serie de problemas durante su mandato, como por ejemplo
el tratado entre Chile y Perú de 1929 en el cual como señala Carlos Mesa, “Chile
no podía ceder a un tercer país (Bolivia) territorios que habían sido
originalmente peruanos, con lo que se puso un cerrojo más a la demanda
marítima”117 o los enfrentamiento armados de Bolivia frente a Paraguay en la
zona del Chaco Boreal, situaciones en las que Siles siempre optó por la
negociación diplomática y el mantenimiento de la paz. Estas situaciones, sumada
a su fallido intento de prolongar su mandato en el poder, llevaron a Siles a optar
por renunciar a la presidencia antes de que terminara su mandato, pero con el
afán de poder habilitarse para participar de las próximas elecciones, lo que
dejaba a la población tremendamente molesta por lo errático de su mandato y
sus deseos de seguir en el poder, extendiendo el período oligárquico que ya
estaba dando pruebas de su agotamiento.

Sin embargo, Siles no pudo completar su plan, ya que ese mismo año, un
movimiento militar con un amplio apoyo de la ciudadanía pone fin a este
intento, situación que sería el germen del cambio de la suerte de la elite
tradicional en el mando de los destinos del país.

117
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.

149
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Para no tener un vacío en el poder, sobre todo con una amplia parte de la
población movilizada, los militares optan por instalar en el poder una Junta
Militar, la cual fue presidida por Carlos Blanco Galindo, quien convoca a un
referéndum con el objetivo de “modificar la Constitución en el régimen
económico, la elección presidencial y los derechos y garantías ciudadanos”118.

La Junta Militar dejó en breve el poder, llamando a elecciones en donde resultó


vencedor Daniel Salamanca. El gobierno de Salamanca desde el comienzo
enfrentó una serie de problemáticas, siendo las más determinantes las
económicas, producto tanto de los malos manejos administrativos de los
gobiernos anteriores como de los efectos de la gran depresión que ya
comenzaban a hacerse notar en el país. En 1931 la situación ya era de gran
inestabilidad, debido principalmente al descontento popular y a la tensa relación
con Paraguay, puesto que rápidamente una corriente nacionalista y belicista se
tomaba la opinión pública, postura también apoyaba por las fuerzas armadas,
situaciones que sin embargo contribuyeron a crear un clima patriótico y como en
el caso de la mayoría de las guerras un sentimiento de unidad nacional, pero que
estaba aún lejos de convertirse en una conciencia nacional que permitiera
construir un sentimiento nacional boliviano, una de los grandes debilidades del
Estado, el cual anteriormente no había realizado esta construcción y que por
ende le traía al país una serie de problemáticas partir del fraccionamiento de la
sociedad.

Bajo este contexto, la declaración de guerra se hace inevitable en el mes de


Junio de 1932. Bolivia tuvo problemas desde el principio de la guerra aunque
pudo resistir e incluso algunas veces avanzar, sin embargo rápidamente una serie
de malas decisiones del ejército y del gobierno, hacen que Bolivia empiece a
perder terreno frente a Paraguay, lo que trajo consigo una serie de

118
Ibidem.

150
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

repercusiones económicas y por ende sociales, dimensiones de la vida del país


que no sólo eran afectadas por la Guerra del Chaco, sino también, por el gran
impacto económico que trajo consigo, los efectos de la gran depresión en
Bolivia.

La Guerra del Chaco hasta hoy suscita polémica en Bolivia, su principal afectado.
José Ortega señala que la región del Chaco era una tierra de nadie habitada por
etnias indígenas de Bolivia y Paraguay por igual. José Ortega señala que el
conflicto se debe más que nada al deseo del presidente Salamanca de hacerse
fuerte en la región del Chaco, por lo cual coloca tropas en la zona, las cuales son
atacadas por las fuerzas paraguayas en un incidente menor, lo que en palabras
del autor, “… fue explotado inteligentemente por Salamanca para producir el
sentimiento nacionalista de Patria ofendida, versión oficial aceptada por todo el
país”119, con lo cual se allanaba el camino al conflicto. Sin embargo también
habían razones más de fondo que simples deseos personales, ya que habían
motivaciones económicas muy importantes, que fueron omitidas por la prensa
internacional de la época, ya que habían involucrados intereses de
multinacionales.

José Ortega argumenta que si bien a Bolivia, el Chaco Boreal le bloqueaba su


salida al océano Atlántico a través del río Paraguay, la razón más profunda de la
guerra era, la “… discordia por la posesión de los pozos petrolíferos del Norte de
Bolivia y del Sudeste del Chaco entre la Standard Oil Company, de Nueva Jersey,
firma que apoyó a Bolivia en la guerra, y la Royal Dutch Shell, Compañía anglo-
argentina, que favoreció a Paraguay”120. De esta manera, otra vez, los intereses

119
ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”, “Revista de Estudios
Políticos”, España, 1969. Página 193. En Internet: Portal del Centro de Estudios Políticos y
Constitucionales, Ministerio de la Presidencia, España,
<http://www.cepc.es/rap/Publicaciones/Revistas/2/REP_167_175.pdf>, consultado Agosto 2006.
120
Ídem. Página 193.

151
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

de conflictos entre empresas multinacionales, traía apañada la guerra en


América Latina.

La Guerra del Chaco fue tremendamente perjudicial para Bolivia en el ámbito


exterior, pero el presidente Salamanca supo sacar provecho de este conflicto a
nivel interno, ya que la guerra fue la ocasión perfecta para “… el exilio de los
intelectuales de izquierda o su traslado a las primeras líneas de combate”121,
deshaciéndose en parte de esta forma, de un sector muy crítico de su gestión y
de la gestión de los gobiernos anteriores. Sin embargo esta situación no bastó
para eliminar a su oposición, ya que los problemas y enemistades que se
desarrollaron con los militares durante este período, marcaron su salida del
gobierno, debiendo asumir, José Luis Tejeda Sorzano.

A fines de 1934 asume José Luis Tejeda Sorzano, vicepresidente de Salamanca


en momento en que Bolivia estaba a punto de perder la guerra, por lo cual en el
mes de Mayo de 1935, se firma un armisticio con Paraguay para comenzar a
sostener los acuerdos de paz, acuerdos en los cuales, Bolivia una vez más debe
ceder territorio. Ese contexto posibilita que en mayo de 1936 los militares
encabecen un movimiento de tipo nacionalista y socialista que se toma el poder,
apoyados por la ciudadanía, molesta por esta nueva pérdida de territorio, en
momentos también en que según Carlos Mesa, “… las corrientes de pensamiento
europeas, marxismo y fascismo penetraban en la sensibilidad de una joven elite
intelectual”122, la cual años más tarde, daría pie a una renovación dentro de los
sectores dirigentes.

Las penurias que pasó la población a partir de los nocivos efectos que tuvo en la
economía boliviana la gran depresión pero por sobre todo, la derrota del país a

121
Ibidem. Página 193.
122
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.

152
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

manos de Paraguay en la Guerra del Chaco, hacen que el problema indígena pase
a cobrar relevancia nacional. Y es que las penurias que debió enfrentar el
indígena en ambas situaciones, casi simultáneas, relevó el problema indígena
que había quedado irresoluto a partir de la indecisiones de la elite, que por lo
demás y bajo este contexto veía peligrar su hegemonía en el poder, ya que para
varios sectores de la sociedad boliviana, ambos fenómenos problemáticos, eran
debido en gran culpa al mal manejo de la elite. Volviendo al tema del indígena,
muchos sectores van tomando conciencia, a partir de los problemas que deja
entrever la guerra, la relación de exclusión y desigualdad que sufrían los
indígenas de parte del Estado, además los propios indígenas toman conciencia de
sí, ya que la guerra permite que entren en contacto una serie de grupos y
comunidades indígenas, hasta entonces separados por la geografía pero en este
momento unidos en las trincheras.

De esta forma también, entran en escena sectores y movimientos que hasta ese
entonces no había figurado se manera gravitante en la escena socio – política del
país como por ejemplo los sectores campesinos o sectores criollos de
pensamiento progresista, grupos de izquierda y movimientos proletarios en entre
otros. Estos sectores entran en contacto también durante la guerra, generando
acercamientos con las comunidades indígenas, lazos que después servirán para la
generación de alianzas mayores. Tanto los indígenas como otros sectores étnico –
sociales de Bolivia, bajo este contexto bélico, como señala Martin Cortés, “…
comenzarán a organizarse en un nivel cada vez mayor, superando cierto
espontaneísmo que dominaba las rebeliones anteriores, alcanzando una
proyección política inusitada en el Primer Congreso Nacional Indígena de
1945123”124 y una serie de instancias más que comenzaron a darse luego de
finalizada la guerra.

123
Otras fuentes señalan que el Primer Congreso Indígena se dio bajo el gobierno de Gualberto
Villarroel en 1942 y no en 1945, por lo cual se asume como correcta la fecha de 1942. Véase: Op.
Cit. MAMANI CONDORI, CARLOS. “Pueblos y Organizaciones Indias en el Camino de la

153
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

La crisis social de la Bolivia de postguerra hace que durante este período y hasta
la década de 1950, “… se gestara una visión nacional del Estado; el diseño del
proyecto político consiguiente sirvió de base para la Revolución Nacional de
1952”125, pues se entendía que no podía ser posible que el país tuviera tan altos
niveles de exclusión hacia las comunidades indígenas y tan alto nivel de
desigualdad social en general. Esto trae consigo, colocar nuevas problemáticas
en el tapete nacional y por ende, la introducción de nuevos actores.

En este período surgen los movimientos y partidos políticos que se encargarían


de ampliar el sistema de partidos boliviano hasta ese entonces controlado por los
partidos tradicionales en manos de la elite. Durante 1935 nace el Partido Obrero
Revolucionario de tendencia radical trotskista y que bebía directamente, de las
ideologías socialistas y comunitas que habían llegado a Bolivia durante la década
de 1920. En 1937 nace la Falange Socialista Boliviana la cual se inspiraba
directamente en las corrientes fascistas de Europa y en la falange española.
Además en 1940 se conforma el Partido de Izquierda Revolucionaria de
inspiración marxista y entre 1941 y 1942 nace el Movimiento Nacionalista
Revolucionario, partido de tipo nacionalista que se terminará convirtiendo en el
partido político más importante del siglo XX y que se catapulta como el partido
de la Revolución de 1952.

Descolonización”. Página 1. Véase también: RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las
Comunidades Campesinas en el Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas
al Futuro”. Página 202.
124
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 10.
125
Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el
Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 202.

154
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.1.2. Los Militares Entran en Escena

La derrota inesperada de Bolivia en la Guerra del Chaco, deja sumido al


país en una sensación de impotencia y fracaso, pues la opinión pública no se
imagino nunca un escenario en el que pudiesen salir derrotados y tan
bochornosamente humillados con una pérdida de territorio. Sin embargo,
también, como se ha visto anteriormente, “… despertó una nueva conciencia en
una sociedad que se confrontó por primera vez en el campo de batalla con la
realidad de sus diferencias étnicas y sociales, la clase media estuvo cara a cara
con la mayoría quechua aymara que no sabía por qué y por quien peleaba”126, es
decir, era el primer paso para que los distintos sectores que componían la
sociedad boliviana se empezaran a conocer, y con ello, llegar a al conclusión de
que la conducción de la elite tradicional no podía responder a la diversidad
étnica y cultural de Bolivia, menos aún, cuando daba muestra de no haber
podido llevar a buen puerto un conflicto que en la mentalidad colectiva de la
sociedad boliviana, se tendría que haber ganado. De esta forma, se crea el
escenario para que nuevos aires soplen en el país.

A partir de la debilidad en que queda el sector dirigente luego de la derrota del


país en la guerra, el presidente Tejeda Sorzano “… comenzó a dar cada día más
injerencia en su gabinete a la oficialidad de la guerra”127, lo que da pie para que
en 1936 el coronel David Toro Ruilova encabece una revolución nacionalista, a
partir de su experiencia en el gabinete de Humberto Siles y de sus destacada
participación en la guerra. Con esto también, como señala Carlos Mesa, los
militares buscan “… evitar cualquier fiscalización de los civiles a su fracaso en la
guerra y el giro hacia ideas nacionalistas que serían decisivas en la historia del

126
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.
127
Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”.

155
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

siglo XX”128, pues sentarían las bases que permitan que se geste el proceso
revolucionario años más tarde.

Esta intervención de los militares en el poder se define como un “socialismo


militar”, aunque no exenta de varios conceptos fascistas muy en boga en Europa
y América Latina por esos años129. Este gobierno buscó la justicia social a través
de la creación de ministerios (del Trabajo y también de Previsión Social) y de
legislación a favor de los sectores obreros. Esta serie de disposiciones fueron
sistematizadas en la redacción de una nueva Constitución con marcado acento
en lo social130.

Además se nacionalizaron los hidrocarburos (la primera nacionalización de este


tipo en América Latina), expulsando a la multinacional Standard Oil, y se dio un
gran respaldo estatal y económico a la actividad minera. Todas estas acciones
sumadas a la amplia legislación social, constituyó un “…salto importante en la
lógica de una sociedad excluyente y elitaria en el manejo del poder”131.

Este gobierno constituye un gran avance en lo que a disminuir las brechas de la


desigualdad se refiere, abarcando varios aspectos al respecto. Sin embargo, es
un gobierno efímero, ya que en Julio de 1937, es depuesto por el coronel
Germán Busch Becerra, en lo que se ha definido como un movimiento político,
apoyado por la oficialidad militar y por la ciudadanía según el historiador Félix
Montilla132. Busch quien asume como presidente provisorio, al año siguiente, en

128
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.
129
Ídem.
130
Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”.
131
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.
132
Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”.

156
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Mayo de 1938 es nombrado presidente constitucional y con ello cambiaron sus


aspiraciones dentro del gobierno.

Busch durante 1938 se declara dictador y con ello aplica un paquete de medidas
destinadas a cambiar de forma drástica la situación del país en lo que a materia
social se trata, creando un nuevo código del trabajo, nacionalizando el Banco
Central y promulgando una nueva Constitución en el mes de Octubre de ese año,
la cual tenia una “clara tendencia socialista”133, a través de una Convención
Nacional, con lo cual son muy claras las señas para formar una sociedad
integradora capaz de reducir las brechas de la desigualdad socio - económica.

En torno al tema de los indígenas, el gobierno de Busch se preocupó de


reconocer en la nueva Constitución algunas prerrogativas como el derecho a
formas organizaciones campesinas o la obligación del Estado de fomentar la
inclusión de los indígenas en la sociedad a través de la educación para ellos y
para los campesinos, al igual como de los servicios de salud. A pesar de este
reconocimiento formal a través de la Constitución, las extrañas circunstancias en
que falleció Bush134 no dieron tiempo para que su implementación “posibilitara
la inclusión de los pueblos indígenas en la estructura social, económica y política
del Estado”135, sin embargo. este hecho es un cambio sustancial en la política
estatal frente a los indígenas, fortaleciendo y legitimando hasta cierto punto, los
movimientos reinvindicacionistas en que los indígenas van colocando sus
demandas frente a la sociedad.

133
Ibidem.
134
Carlos Mesa señala que se suicida en su hogar, mientras Félix Montilla plantea que las
circunstancias hasta el día de hoy son poco claras, sugiriendo la figura del asesinato. Véase: Op.
Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”. Y: Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA,
FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”.
135
Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el
Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 201.

157
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

A la muerte de Busch asume de forma interina el general Carlos Quintanilla en


1939, quien convoca a elecciones asumiendo en Abril de 1940, el general Enrique
Peñaranda, a quien le tocó gobernar en tiempos de la Segunda Guerra Mundial,
en que la presión norteamericana llevó a Bolivia a tomar partido por las fuerzas
aliadas y a declarar la guerra a las potencias del eje a cambio de una serie de
beneficios económicos, los cuales por cierto, necesitaba mucho el país. Hubo
ciertas protestas desde el sector minero, pues los anteriores gobiernos militares
habían obligado a “… tributar al Estado las ganancias de los excedentes de sus
importaciones, situación que causó una serie de revueltas que fueron sofocadas
con dureza por parte del Estado”136, principalmente por que Bolivia necesitaba
de esos nuevos recursos, no así de inestabilidad social o política promovida
básicamente por los grupos oligárquicos que controlaban todavía el sector
minero. Sin embargo no se debe restar importancia a este hecho, ya que en
1942, una huelga en las minas de Patiño, uno de los más grandes empresarios de
la plata en Bolivia, terminó convirtiéndose en una de las mayores masacres de la
historia del país que involucre la presencia del ejército. Félix Montilla señala al
respecto que “El saldo fue la muerte de por lo menos una veintena de
trabajadores y medio centenar de heridos. Nunca se conocieron cifras
oficiales”137. A partir de este tipo de acciones el Movimiento Nacionalista
Revolucionario, MNR, comienza a tener cierta gravitación política al levantar su
voz en contra de estas acciones.

A fines de 1943, un sector de los militares que habían conformado una logia,
básicamente compuesta por jóvenes oficiales, denominada Razón de Patria entra
en contacto con el recientemente conformado Movimiento Nacionalista
Revolucionario, que como se ha señalado, desde el momento de su
conformación, el contexto le permitió ir ganando notoriedad rápidamente, para

136
Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”.
137
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.

158
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

derrocar al presidente Peñaranda, con lo cual se hace en el poder Gualberto


Villarroel. Este, sigue con la línea de sus antecesores Toro y Busch, de
contrarrestar el discurso norteamericano, a partir de que Bolivia, tenía muchas
licencias con las fuerzas del Eje.

Durante este período destaca de sobremanera la figura de Víctor Paz Estenssoro,


en aquél entonces, ministro del área de economía del gobierno de Villarroel.
También se debe destacar que en este período se crea la Federación de Mineros
durante 1944 y un año más tarde, se lleva a cabo, el Primer Congreso Indígena,
cuya medida más importante fue la abolición del “pongueaje”, situación la cual
consistía en un “…régimen de explotación de los campesinos que vivían en
haciendas y eran usados gratuitamente por los hacendados”138. Como se ve,
durante el período se fue tratando de mejorar sistemáticamente, la situación de
los indígenas y de los mineros, componentes esenciales de la sociedad boliviana
y que estaban cobrando gran relevancia política a partir del surgimiento de
nuevos partidos y de las políticas de estos gobiernos militares, lo que no dejó
exento al país de ciertas tensiones políticas a partir de estas nuevas fuerzas
políticas y como integrarían a la nueva arena política de Bolivia.

Este contexto comenzó a motivar el resquemor en contra del gobierno de las


fuerzas políticas de derecha y de otros sectores opositores. Ante notorios gestos
de opositores, el gobierno comenzó con una dura represión, incluyendo
asesinatos selectivos, lo cual se tradujo en una serie de acciones de protesta en
contra del gobierno, dentro de las cuales, la derecha en alianza con el Partido
de Izquierda Revolucionaria (PIR), una alianza peculiar en palabras de Mesa
Gisbert, crea el escenario para que una turba invada el palacio de gobierno,
asesinando al presidente Villarroel, de forma brutal, ya que lanzaron su cadáver

138
Ibidem.

159
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

a la plaza en donde fue colgado en un poste, siendo a juicio de Mesa Gisbert, el


“…episodio más terrible en la historia de los presidentes de Bolivia”139.

Con el fin de restablecer el orden, asume una junta civil a cargo de Néstor
Guillén y luego de Tomás Monje Gutiérrez, representantes de la Corte Suprema,
este último a solicitud de los propios revolucionarios que habían derrocado a
Villarroel. Estos fueron dos gobiernos momentáneos, pues rápidamente se llamó
a elecciones donde resultó victorioso Enrique Hertzog por estrecho margen.
Hertzog era uno de los últimos intentos de que los sectores tradicionales
retomaran el poder luego de las convulsiones de fines de la década de 1920 y
durante toda la década de 1930.

Sin embargo Hertzog gobernó bajo un contexto de suma inestabilidad, pues le


tocó enfrentar una serie de protestas obreras, mineras y un levantamiento
indígena durante 1947, además de una serie de problemáticas en el ámbito de la
economía a partir de una crisis inflacionaria que lo llevó a decretar el estado de
sitio en dos oportunidades para acallar el clamor social con respecto a esta
situación. Este contexto hizo que el gobierno tuviese constantes cambios
ministeriales, además de que no pudo llevar a cabo las grandes obras públicas a
las cuales se había comprometido durante su campaña, lo que produjo una gran
presión política por lo que tuvo que renunciar a su cargo, asumiendo su
vicepresidente, Mamerto Urriolagoitia, el cual decretó una serie de medidas
económicas impopulares, las cuales canalizó su oposición, sobre todo el MNR, a
través de huelgas, paros y protestas, lo que hizo a Urriolagoitia, actuar con
violencia en contra de este partido, el cual ya buscaba una revolución.

Durante 1949, se produce una gran huelga general del sector minero el que es
duramente reprimido por Urriolagoitia, ganándose el repudio general del pueblo.

139
Ibidem.

160
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

A esto se debe sumar que el “… MNR se sublevó en todo el país y llegó a


organizar gobierno en Santa Cruz. La llamada guerra civil demandó una acción
violenta del ejecutivo que llegó a bombardear por aire Santa Cruz y
Cochabamba”140, lo cual agudiza aún más la situación de inestabilidad en que se
encontraba el gobierno y la polarización del país.

Bajo este contexto se llevan a cabo las elecciones de 1951, las que enfrentaban
el nuevo referente social, el MNR, contra las fuerzas políticas tradicionales, las
que buscaban su última posibilidad de retomar el control de un país que se les
escapaba de las manos. En estas elecciones gana el MNR a través de Víctor Paz
Estenssoro como presidente, en ese entonces exiliado en Argentina, junto a
Hernán Siles Zuazo como vicepresidente, frente a la candidatura de Gabriel
Gosalvez, representando a los partidos tradicionales. Urriolagoitia se resiste a
este resultado optando por un auto golpe, en el cual renuncia y deja en su
reemplazo a una Junta Militar a cargo del general Hugo Ballivián Rojas.

El MNR por su parte comenzó a ver como poder tomar el poder que
legítimamente había alcanzado por la vía popular, por lo cual intenta un golpe
de Estado con la ayuda del ministro de gobierno de Ballivián, Antonio Seleme,
golpe el cual se convierte rápidamente en una gran convulsión social
generalizada. De esta forma se producen fuertes enfrenamientos durante el mes
de Abril de 1952, en que muchos sectores de la ciudadanía, con apoyo de las
fuerzas de orden se enfrentan contra el ejército. El proceso estuvo encabezado
por Hernán Siles Zuazo, hasta que arriba al país el presidente electo, Víctor Paz
Estenssoro y con él, se da inicio a la revolución bajo la dirección del MNR.

140
Ibidem.

161
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Lo importante de este período es la serie de cambios en las concepciones que se


tiene del país y en la aparición de los nuevos actores sociales y de su posibilidad
de plantear sus temas dentro del debate nacional. Martin Cortés señala al
respecto que con el “…socialismo militar, el pueblo fue por primera vez
interlocutor de los dirigentes políticos estatales y la fuerza de las organizaciones
indígenas fue cada vez mayor”141, lo que preparó el escenario propicio para una
revolución exitosa, y con ello, el fin del Estado en manos de la elite tradicional.

141
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 10.

162
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.2. La Revolución de 1952

Durante el gobierno de Víctor Paz Estenssoro se realizaron una serie de


medidas que buscaban el logro de una igualdad social, que había sido buscaba,
sin mayor éxito, por algunos gobiernos militares durante la década de 1930.
Durante este período se siguió nacionalizando el sector minero, se llevó a cabo
la esperada reforma agraria, además de una reforma educativa y el
establecimiento del voto universal.

La importancia del gobierno de Víctor Paz Estenssoro según Félix Montilla es que
“Su gobierno marcó un hito dentro de la historia nacional de Bolivia, ya que la
catapultó a un lugar privilegiado dentro de Sudamérica, además trajo
prosperidad a los pueblos del interior de Bolivia, los que lograron salir de su
largo retardo”142, siendo a partir de este que comienza verdaderamente un
proyecto de modernización inclusivo, el cual llegará hasta la década de 1960,
con la nueva intervención de los militares en la conducción del país.

Durante 1956 se realizaron las elecciones para elegir al sucesor de Víctor Paz
Estenssoro, siendo electro su vicepresidente Siles Zuazo. De esta elección es
importante destacar que por primera vez se llevaron a cabo elecciones bajo al
existencia del voto universal, lo que explica la abrumadora mayoría con que Siles
Zuazo sale electo, un 82%, a pesar de la grave crisis económica que enfrentaba
el país, lo que se explicaría por que muchas de las medidas adoptadas bajo la
administración de Paz Estenssoro fueron en beneficio directo de los indígenas,
en un contexto en donde Siles Zuazo representaba la continuidad de estas
medidas.

La meta del gobierno de Siles Zuazo era estabilizar la política monetaria del país
con el objetivo de comenzar a regularizar la actividad económica azotada por

142
Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”.

163
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

una devaluación que a fines del período del gobierno anterior llegaba a un 900%.
Para ello se contrató a un asesor estadounidense llamado Jackson Eder, lo que
fue duramente resistido por los sectores más izquierdistas del MNR, sin embargo
se impone la decisión del presidente y el plan económico elaborado por el asesor
termina teniendo éxito.

Bajo el gobierno de Siles Zuazo además, se desarrolló un código de seguridad


social y una ley de cooperativas tendientes a mejorar fundamentalmente ciertos
problemas socio – económicos en el rubro agrícola.

A pesar de los buenos resultados del gobierno de Siles Zuazo, las medidas para
estabilizar económica el país comenzaron a fracturar a nivel interno al MNR, lo
que queda de manifiesto para la nueva elección presidencial de 1960. Para
tratar de obtener consenso dentro de las fuerzas del MNR se presenta
nuevamente Paz Estenssoro quien logra la primera mayoría, “postergando las
aspiraciones de Wálter Guevara, quien rompió con su partido y creó el Partido
Revolucionario Auténtico, presentándose a elecciones”143. Bajo el nuevo período
de Paz Estenssoro, la principal meta fue institucionalizar la revolución para
consolidar sus logros, a modo del caso mexicano, para lo cual se redactó la
nueva Constitución de 1961, la cual reconoce la nacionalización de la minería, el
voto universal, la legalización de las milicias civiles, además de posibilitar la
reelección en la primera magistratura de gobierno. La legalidad de esta nueva
Constitución estuvo en entredicho en un principio “… debido a que no había sido
sancionada por una Convención Constituyente… ”144, sin embargo no se dudó en
ningún momento su puesta en práctica.

143
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.
144
Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”.

164
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Paz Estenssoro siguió con el plan económico iniciado por su antecesor, el cual es
apoyado por los Estados Unidos hasta 1972, siendo decisivo para el país ya que
“Desde que en 1953 comenzó como donaciones, hasta los créditos de los
sesenta, la ayuda convirtió a Bolivia en altamente dependiente, al punto que el
tesoro vivía de esos créditos incluso para poder pagar salarios de la
administración pública”145. Además siguió con una serie de medidas para el
mejoramiento de la calidad de vida de la población en Bolivia, como el decreto
de la vivienda social, el “Plan Decenal” para mejorar las condiciones del interior
del país, pues buscaba el desarrollo del país por medio de la lucha en contra de
la pobreza, o legislación para proteger los derechos laborales de los
trabajadores, sin embargo estas medidas no fueron suficientes para que el sector
minero se sintiera tranquilo, ya que comenzó nuevamente con huelgas y
movilizaciones.

Al fin de su mandato en 1964, Paz Estenssoro intenta valerse de la nueva


Constitución para gobernar por un período más a través de la figura de la
reelección, a partir de su idea de ser el quien desarrollara el “Plan Decenal”,
provocando la división del MNR, y a enfrentarse duramente con sus camaradas
Siles, Guevara y Lechín. Paz Estenssoro gana la elección como candidato único,
con el general René Barrientos como su vicepresidente, quien lo derroca 3 meses
después por medio de una gran revuelta nacional, la cual lo destierra,
posibilitando el ascenso de las fuerzas armadas al poder político del país. Esta
revuelta encabezada por Barrientos, es secundada por el general Alfredo
Ovando, además de contar con el apoyo del sector opositor de la gestión de Paz
Estenssoro dentro del MNR y algunos sectores de la clase media, la cual veía
como los sectores populares disfrutaban de una serie de beneficios y regalías,
sintiéndose postergados. Este derrocamiento se explicaría según Carlos Mesa
debido a “Demasiados años de gobierno, altos niveles de corrupción y un cierto

145
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.

165
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

distanciamiento con obreros y mineros…”146 los cuales terminaron por


desilusionar a ciertos sectores de la población y del mismo MNR, lo que culminó
con el fin del gobierno.

146
Ibidem.

166
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.2.1. Las Reformas de la Revolución de 1952

El gobierno revolucionario realizó una serie de medidas con la finalidad


de buscar la igualdad social en Bolivia y con ellas cambiar el modelo de
desarrollo que llevaba el país hasta ese momento.

Dentro de sus principales reformas en el ámbito económico, destaca la


nacionalización de la minería siendo uno de sus objetivos principales, el estaño,
mineral el cual estaba dominado por 3 grandes empresarios de ese mineral, pues
consideraba “… que solo un estado fuerte, dueño de sus recursos naturales y de
sus empresas de producción, podría desarrollar el país”147 para lo cual el 31 de
Octubre se decreta la nacionalización de las minas de estaño, lo que se traduce
en que un 80% de los ingresos de las exportaciones y de los recursos del subsuelo
ahora pasen a manos del Estado. Para consolidar esta situación se crea una
empresa minera estatal, COMIBOL, despidiendo y contratando nuevamente a
todos los mineros, lo que constituye un fuerte egreso de las arcas del Estado.

Siguiendo en el plano económico, se buscó la diversificación económica del país,


para lo cual se invirtió en infraestructura como vías de comunicación,
telecomunicación y oleoductos para poder impulsar el crecimiento del oriente
gracias a la producción y exportación de hidrocarburos y petróleo. Estos
elementos periten fortalecer las zonas de oriente y con ello, las ansias de poder
de su elite frente a la elite occidental.

Dentro del plano socio – económico, una de las medidas de mayor importancia,
fue la reforma agraria, la cual se decreta en el mes de Agosto de 1953. Ella
buscaba devolver las tierras expropiadas durante años, a los campesinos, gran
parte de ellos indígenas, con lo cual se logra reincorporar a la economía del país

147
Ibidem.

167
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

a cerca de 2 millones de bolivianos, hasta ese entonces excluidos o en posición


de suma debilidad, situación que a su vez, tuvo innegables consecuencias
sociales y políticas y que permiten al MNR ganarse el favor de los sectores
populares.

En otra medida de corte social se puede ubicar la reforma educacional, la cual


comienza en 1955 con la promulgación de un nuevo código educativo. La
educación de esta forma se hace universal y obligatoria, apuntando
especialmente a las zonas rurales hasta entonces muy relegadas del acceso a la
educación, lo que a su vez marca, “… un giro fundamental que universalizó un
derecho esencial que había estado restringido y planteado discriminatoriamente
a partir de la idea de una educación especial para los indígenas”148, lo que
fomentaba las fracciones étnicas haciendo más difícil la construcción d un
sentimiento nacional. Esta situación es relevante, ya que para optar de muchos
beneficios que entregaba el gobierno revolucionario se necesitaba de cierto
conocimiento, por lo que la propuesta educativa sostenía muchas de las otras
medidas, además de ser un avance en lo que a la reducción de la brecha social y
cultural se refiere.

En el plano político una de las medidas más importantes fue la declaración del
voto universal durante Julio de 1952, siendo una de las primeras acciones del
gobierno de Víctor Paz Estenssoro. De esta forma se terminaba con una
democracia muy excluyente, construida básicamente para obedecer a los
intereses de la elite, pues a partir de este momento se incluye a las mujeres, a
los analfabetos y tienen derecho de se elegidos todos los ciudadanos que
cumplan solamente con la mayoría de edad, con lo cual de un número
aproximado de 130.000 votantes se pasa a cerca de 1 millón en 1956, cuando por
primera vez se realiza una elección con este decreto en vigor.

148
Ibidem.

168
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Además hubo un notable impulso a la actividad sindical con la creación de la


Central Obrera Boliviana en 1952, además de la creación de milicias mineras y
campesinas para consolidar el movimiento revolucionario, junto con una
reestructuración del ejército, sin embargo muchas de estas medidas tenían un
objetivo oculto, el de comenzar a cooptar a estos grupos en beneficio de la
consolidación de la revolución y del MNR a la cabeza de esta, siendo uno de los
elementos más claros al respecto, el proceso de sindicalización bajo el amparo
del Estado.

Sin embargo el desarrollo de esta serie de medidas trajo consigo un gran proceso
inflacionario no permitiendo que la economía diese el despegue esperado a
través de las reformas implementadas. La moneda del país llegó a devaluarse en
un 900% en el primer período del gobierno del MNR, lo que llevó a ciertos grupos
opositores, como el FSB, Falange Socialista Boliviana, fundada en Chile, a
conspirar en contra del gobierno, al igual que algunos sectores del partido de
gobierno, lo que condujo al gobierno a llevar a cabo una serie de duras medidas
represivas entre las que se encuentra la apertura de campos de prisioneros, con
el consecuente costo de pérdida de popularidad que ello implica.

Sin embargo, como señala José Rivera no todas estas medidas fueron exitosas
para los sectores populares, especialmente los grupos indígenas, ya que
“Lamentablemente, una vez más, luego de obtenido el triunfo de la revolución
nacional, el movimiento reivindicatorio de los pueblos indígenas quedó
desnaturalizado por la apropiación del proceso por un partido político, el
Movimiento Nacionalista Revolucionario”149. La Revolución de 1952, a pesar de
sus innegables avances, no tuvo los grandes resultados de cambio radical que se
esperaban de ella y que eran la esperanza de los sectores populares del país. La
relación de los indígenas con el Estado siguió siendo complicada, ya que más que

149
Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el
Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 202 - 203.

169
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

democratizar el país, se le intento cooptar, no logrando finalmente que los


indígenas se incorporaran de forma real a las estructurales de participación,
sociales, políticas y económicas, bajo los términos de autonomía y respeto por
sus territorios, costumbres e identidad como ellos esperaban, lo que se agudizará
con la llegada de los gobiernos militares a partir de la década del ’60.

170
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.3. De los Gobiernos Militares al Retorno de la Democracia

El derrocamiento de Paz Estenssoro por medio del movimiento popular


encabezado por los militares, dejo a su organizador, el general René Barrientos
en el poder, hasta entonces vicepresidente de la gestión del propio Paz
Estenssoro. Eran tiempos en que América Latina en general era escenario de una
guerra fría en la cual las fuerzas de marxistas buscaban llegar al poder, mientras
Estados Unidos, por medio de la intervención política y económica a través de
instancias como la Alianza Para el Progreso, bajo el gobierno de Kennedy o más
tarde la Doctrina de Seguridad Nacional intentaban bloquear cualquier
posibilidad de que el marxismo siguiera penetrando en la región.

El general René Barrientos, hasta 1965 gobernó con la figura de una Junta Militar
bajo su cargo, en ese mismo año instaura la figura de la co – presidencia la que
deja en manos del general Alfredo Ovando, aliado en el derrocamiento de Paz
Estenssoro. Ambos a la cabeza del gobierno tuvieron una severa estrategia frente
al movimiento obrero, disponiendo de rebajas y congelamiento de sueldos y de la
prohibición de huelga o manifestaciones entre otras medidas con el afán de
lograr la estabilidad y la desmovilización del país. Sin embargo y por otro lado,
también creó un Pacto Campesino – Militar aprovechando la amplia penetración
del MNR en las zonas rurales, con la finalidad de ganar este respaldo popular
para su gestión aprovechando las estructuras generadas por el partido de la
revolución.

En 1966, se convoca a elecciones donde Barrientos renuncia para postular


nuevamente, dejando sólo a Ovando en el poder. En este intertanto, Ovando
comisiona a una empresa alemana la fundición del estaño, lo que significa un
gran paso, ya que hasta ese momento, el país dependía de fundiciones en el
extranjero para refinar el mineral, logrando cierta independencia al respecto. En
Julio del mismo año se producen las elecciones ganando Barrientos, asumiendo

171
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

de esta forma la presidencia de manera constitucional. En este nuevo período, se


lleva a cabo un Pacto Militar – Indígena – campesino, con el objetivo de “…
acercar al gobierno a las necesidades de los más pobres”150, con lo que se
pretende ganar el apoyo popular, aunque era otra forma de cooptación de los
movimientos populares, a los cuales se quería poner bajo la mirada y conducción
del Estado.

El gobierno con el objetivo de afianzar la legitimidad de la Constitución anterior,


convoca a una nueva Asamblea Constituyente en 1966, para dictar una nueva
Constitución, ratificando las disposiciones de la decretada en 1961, pero
eliminando la figura de la reelección y de las milicias populares. Además se crea
una ley de seguridad del Estado la que se concretiza con la conformación de un
unidad especializada para aplicarla.

En ese mismo año de 1966, arriba al país el guerrillero Ernesto Che Guevara con
un pequeño contingente en la región de Santa Cruz. En la zona se enfrenta en
varias oportunidades con el ejército, por lo que intervienen las fuerzas
especiales estadounidenses. En el mes de Octubre de 1967, Che Guevara es
asesinado por orden directa del presidente y de la alta comandancia del ejército.

En 1969, el presidente Barrientos muere a causa de un accidente área, siendo


reemplazado constitucionalmente por el vicepresidente Luis Adolfo Siles Salinas.
Siles Salinas, “… llegó al mando sin poder real y bajo la presión militar
jefaturizada por Ovando”151, por lo que le quedó muy poco margen de acción,
precipitándose su caída ese mismo año de la mano de Ovando, quien creó un
gabinete compuesto por jóvenes intelectuales de izquierda y militares.

150
Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”.
151
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.

172
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Una de las medidas más importantes del nuevo gobierno fue la nacionalización de
los campos gasíferos, lo que le permitió en 1971, hacerse de un contrato de
venta de gas a Argentina. Con el objetivo de ampliar el negocio minero,
estableció relaciones con la URSS y otros países socialistas. A pesar de ello el
gobierno tuvo que combatir una serie de movimientos guerrilleros, los que
crearon una crisis política a la que se puso fin con un levantamiento militar
encabezado por los generales Efraín Guachalla, Fernando Sattori y Alberto
Albarracín, el cual dejó la presidencia al general Juan José Torres González,
gobierno breve y débil que intento mantener la línea constitucional en momentos
de una creciente polarización política y ataques de los sectores de la izquierda
radical, por lo que termina siendo víctima de un nuevo y rápido golpe militar, el
que establece como presidente a Hugo Banzer Suárez.

Cabe señalar que bajo el breve gobierno de Juan José Torres González en 1971,
se crea el Partido Socialista y el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria, MIR,
partido el cual se opondría a la gestión de Banzer y más tarde sería protagonista
principal en la reconstrucción de un sistema democrático en Bolivia durante la
década de los 1980.

Banzer una vez en el poder, procuró la búsqueda de apoyo para respaldar su


gestión, logrando el apoyo de la parte del MNR que se quedó con Paz Estenssoro
(que conservó el nombre original del partido, ya que la otra facción se denominó
como MNRI, Movimiento Nacionalista Revolucionario de Izquierda, encabezado
por Siles Suazo) y el FSB, Falange Socialista Boliviana. Con el apoyo de estos dos
partidos, de los más grandes de Bolivia en aquél entonces, Banzer impone mano
dura, también respaldado por la elite, fundamentalmente la de Santa Cruz, a
quienes participaban en acciones subversivas, declarando ilegales a los partidos
de izquierda, prohibiendo la actividad política en las universidades y cerrando
otras, además de prohibir el funcionamiento de la COB y de la actividad sindical,

173
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

a lo que debe sumarse el exilio de sus detractores, principalmente a Argentina y


Brasil, imbuido fuertemente por las corrientes anti marxistas de la época.

El apoyo de estos partidos a Banzer es hasta 1974, año en el cual Banzer rompe
relaciones con ellos, excluyéndolos del gobierno y dejando como apoyo a su
gestión, tan solo a las fuerzas armadas y parte de la elite del país, con lo que
muchos de los avances en materia de democratización de la sociedad de década
anteriores pierden vigencia.

Su gestión económica fue estatista y desarrollista, la cual se ayudó de los altos


precios de los minerales y demás materias primas en esos años, aunque el
proteccionismo fue limitado, ya que dio espacio a las inversiones extranjeras que
comenzaron a asentarse a su llegada al poder, a lo que debe sumarse la
creciente apertura de créditos internacionales a partir de esta apertura, lo que
permitió un alta inversión pública orientada a seguir mejorando las vías de
comunicación y transporte.

A pesar de ello y fundamentalmente por lo duro y represivo de su gestión, el


gobierno comenzó a ser presionado tanto interna como externamente
(básicamente a partir de la violación a los derechos humanos) por lo cual en 1977
convoca a elecciones, las cuales ganó en general Juan Pereda derrotando a la
coalición de izquierda encabezada por Siles Suazo, pero al comprobarse que el
triunfo se debe a un fraude, la elección se anula, por lo que Pereda reacciona de
forma violenta y derroca a Banzer en 1978. Esta situación enardeció el clima
político pues se esperaba “… una salida "democrática" por lo que el general
Pereda Asbún fue derrocado por una nueva figura política”152, el general David
Padilla, quien convoca a elecciones para Junio de 1979.

152
Op. Cit. MONTILLA ZAVALÍA, FÉLIX ALBERTO. “Breve Historia de Bolivia Ilustrada”.

174
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

En estos años se produjeron ciertas tensiones entre los militares y los sectores
conservadores del país a partir de cierta apertura democrática que manifestaron
los militares. La facción de la ciudadanía que estaba en contra de los gobiernos
militares fue el respaldo que recibió la Unidad Democrática y Popular, UDP,
coalición formada por el MNR, MIR y el Partido Comunista. El MNR siguió su
rumbo, mientras Banzer creo la Acción Democrática Nacionalista, ADN, uniendo
su fuerza respaldada por lo militares con los sectores derechistas de la elite.

En las elecciones de 1979 ninguno de los candidatos a la presidencia obtiene la


mayoría necesaria para salir electo ni en las urnas ni en el Congreso, por lo que
se recurrió a un acuerdo político para nombrar por el período de un año a un
presidente interino, siendo nombrado Wálter Guevara Arce, quien sólo estuvo
algunas semanas en el poder, sin embargo en ese breve período se realizó en La
Paz una cumbre de la OEA en la que se pusieron sobre la mesa las demandas de
Bolivia contra Chile por el tema marítimo, lo que fue bien recibido por la
comunidad americana, sin embargo estos esfuerzos se desbaratan a partir del
golpe de Natusch, apoyado por el MNR y MNRI, durando tan sólo 16 días en el
poder y dejando un alto número de muertos y heridos a partir del conflicto socio
– político desatado en las calles. En este contexto, Natusch es rápidamente
depuesto asumiendo Lidia Gueiler, primera mujer presidente de Bolivia, titular
de la Cámara de Diputados, cuyo objetivo era convocar a nuevas elecciones.

En Julio de 1980 se llevan a cabo las nuevas elecciones en donde resulta


victorioso Hernán Siles Zuazo, alcanzado una mayoría relativa que tenía que ser
definida por el Congreso, en ese intertanto estalla una nueva revolución en la
que se toma el poder el general Luis García Meza, gobierno que estuvo marcado
por “… graves hechos de corrupción que empeoraron la imagen internacional de
Bolivia y empobrecieron al pueblo”153, lo que sumado a la violencia de agentes

153
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.

175
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

del Estado contra opositores, hicieron insostenible este gobierno, siendo


derrocado por otra sublevación de tipo militar, encabezada por los mismo
militares que lo llevaron al poder.

Esta nueva insurrección militar del mes de Agosto de 1981 fue apoyada por parte
de la población, lo que permitió que se instaurara una nueva junta militar, la
cual estaba integrada los tres comandantes en jefe de las fuerzas armadas. En el
mes de Septiembre asume la presidencia el general y comandante en jefe del
ejército Celso Torrelio Villa, el cual no pudo superar ni la crisis política ni
económica que se producía en Bolivia, lo que sumado a la presión del mismo
ejército, hizo que se nombrara a otro militar como presidente, cargo que recae
en la persona de Guido Vildoso Calderón en el mes de Julio de 1982.

Vildoso Calderón, debido a la convulsión no supo ofrecer soluciones a la crisis


económica, política y social que vivía el país, por lo que optó por convocar al
parlamento para que nombrara como presidente a Hernán Siles Zuazo y como
vicepresidente a Jaime Paz Zamora en Octubre de 1982. Como el prestigio de los
militares estaba por los suelos producto de la mala conducción política, social y
económica debido a los constantes derrocamientos de gobierno, el Congreso
aprueba esta solución.

El gobierno de Hernán Siles Zuazo bajo la bandera de la UDP, a pesar de


desarrollar ciertas políticas públicas no pudo lidiar con la compleja situación
económica del país a la que habían llevado los sucesivos gobiernos militares, lo
que se veía agravada por la alta movilización de la COB. Además su gobierno era
minoría en el Congreso, ante la férrea oposición del MNR y ADN, además de la
decisión del MIR de abandonar el gobierno. En este contexto se produjeron dos
intentos de golpe de Estado que finalmente fracasaron, pero que sumado al
complejo escenario que enfrentaba el gobierno lo hicieron renunciar en Agosto

176
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

de 1985, luego de haber convocado a elecciones previo acuerdo con la COB y las
fuerzas opositoras.

En estas elecciones de 1985 gana Hugo Banzer por mayoría relativa a Paz
Estenssoro quien obtiene el segundo lugar, por lo que el Congreso debía elegir al
nuevo presidente de Bolivia. Este en una medida sorpresiva no ratificó a Banzer y
elige a Paz Estenssoro, siendo la primera vez que eso sucedía en Bolivia, pues
siempre el Congreso había optado por elegir a la primera mayoría.

La primera prioridad del gobierno de Paz Estenssoro fue realizar las medidas que
se pensaron necesarias para frenar el insostenible crecimiento de los problemas
económicos del país. Estas medidas fueron ejecutadas por un equipo económico
encabezado por Gonzalo Sánchez de Lozada, entre las cuales destacan “…una
reducción del déficit fiscal mediante el congelamiento salarial y un aumento
radical del precio de la gasolina (que cubrió en casi un 50 % los ingresos del
tesoro por varios años), el cambio real y flexible del dólar a partir del mecanismo
del bolsín, una subasta diaria de dólares en función de oferta y demanda, libre
contratación, reducción de personal del estado, liberalización total del mercado
y reforma tributaria”154, medidas que fueron duramente resistida por la COB, la
cual a su vez recibió un duro trato de parte del gobierno, incluyendo el decreto
del estado de sitio y relegaciones, para mermar su oposición.

Debido al contexto, el gobierno de Paz Estenssoro, para desarrollar sus políticas,


tuvo que pactar con las fuerzas de Banzer a modo de obtener la mayoría
necesaria en el Congreso para poder legislar, lo cual rindió sus frutos pues se
pudo estabilizar en gran medida la economía del país. Este pacto se denominó
Alianza por la Democracia y permitió regularizar la agitación no sólo económica

154
Op. Cit. MESA GISBERT, CARLOS. “Época Republicana (1900-2000)”.

177
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

del país, sino con ello la social y política, situación que se analiza en el próximo
capítulo de esta investigación.

Es importante destacar que en 1987 se realizan elecciones municipales, las


cuales no se llevaban a cabo desde la Revolución de 1952, las cuales resultaban
claves para otorgar mayor poder de decisión al ciudadano, mostrando de forma
efectiva que había una democratización cierta en Bolivia, el problema era ahora
como mejorar la calidad de esa democracia problema tradicional en América
Latina, luego de largos período de autoritarismo militar.

El gobierno de Paz Estenssoro concluye en 1989 con el triunfo de Gonzalo


Sánchez de Lozada, candidato del MNR, quien vence por estrecho margen a Hugo
Banzer. Como la situación se tenía que resolver en el congreso, Gonzalo Sánchez
de Lozada no pudo convertirse en presidente, ya que de forma sorpresiva, Banzer
llega a un acuerdo con Jaime Paz Zamora, candidato del MIR, uno de los partidos
que se opusieron con mayor fuerza al mandato de Banzer, con lo cual Paz Zamora
es elegido presidente, con tan sólo el 19% de las votaciones que le significaron el
tercer lugar en esa elección, dando prueba de un problema bastante típico para
Bolivia en esta época, la legitimidad social de los gobiernos, debido a que son
electos con porcentajes que suelen no superar el 25%, lo que les da una
fragilidad política, dado que esos porcentajes Selene ser similares en el
Congreso, por lo que se hacen necesarios los pactos y alianzas políticas, muchas
veces, con el enjuiciamiento que la sociedad hace de ellos.

178
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

3. LOS PROBLEMAS

Como se ha señalado anteriormente se puede dividir el período en estudio


dentro de este capítulo en dos grandes momentos, el primero de ellos entre la
década de 1930 hasta la Revolución de 1952 y el segundo desde la década de
1950 hasta la llegada de la “democracia pactada” de 1985, siendo ciertas
problemáticas, además del punto de inflexión que constituye la Revolución de
1952, el que le da contenido a cada uno de estos dos períodos.

En el primer período, de la década del ’30 al ’50, se abordan los problemas


referidos al desgaste de la elite tradicional y a los cambios que se producen en
Bolivia a partir de las consecuencias de la Guerra del Chaco contra Paraguay,
siendo los más importantes, cierta apertura social a partir de la intervención de
los militares, creándose las condiciones para la posterior Revolución de 1952.

En el segundo período que va desde la década del ’50, hasta la década de los
’80, se comienza con la Revolución de 1952 y sus consecuencias, principalmente
desde la perspectiva del indígena, de la cooperación de los movimientos sociales
que hace el gobierno revolucionario y posteriormente los militares, siendo
claves, temas como la construcción de identidad indígena bajo el idea de
mestizo, la institucionalización y cooptación de parte del Estado de los
movimientos sociales y el surgimiento de nuevas fragmentaciones, esta vez a
nivel de elite, desde la perspectiva regional por la competencia en el poder.
Estos temas son abordados hasta la transición a la democracia y los pactos de
1985 que pretender llevar estabilidad y gobernabilidad a Bolivia luego de los
problemas ocasionados en el tránsito hacia la democracia.

179
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

3.1. Los Problemas de la Década de 1930 a 1950

El primer período que aquí se abarca, va desde la década de 1930 hasta la


Revolución de 1952, el cual es un período en que se pasa del conflicto, analizado
en el capítulo anterior, al encuentro a partir de la Guerra del Chaco, encuentro
el cual no está librado de ciertos problemas heredados del siglo XIX. El período
de la Guerra del Chaco fue un momento en el cual los indígenas de Bolivia en
particular y los sectores más bajos de la sociedad en general, vivieron dos
escenarios: por un lado su uso para formar parte del ejército de manera forzada
y vulnerando sus derechos y por otro, el reconocimiento como bolivianos,
aunque en relativa igualdad de condiciones si se compara con los sectores altos
de la sociedad, principalmente por el tema del político, pues los grupos sociales
subalternos, en su mayoría no contaban con derechos políticos que permitieran
influir en la toma de decisiones del país.

El conflicto bélico que enfrentó a Bolivia con Paraguay, hizo que el país
altiplánico necesitara imperiosamente de soldados con los cuales poder
combatir, siendo el sector indígena y campesino el que tuvo que pasar a las
líneas de combate. Fuera del método de reclutamiento forzado al que se vieron
sometidos los indígenas, es muy relevante contemplar las tradicionales
desigualdades que se daban en la composición del ejército como señala Manuel
Contreras, quien describe que “En el frente se reproducían las mismas divisiones
y esquemas de explotación que en la vida cotidiana: los blancos eran oficiales,
los cholos, sub oficiales y los soldados eran indígenas”155. Estas diferencias que
obedecían a las características propias de la época en Bolivia se contrarrestan
con ciertas nuevas miradas hacia los indígenas, pues esta vez estaban peleando
por Bolivia, lo que comenzó a generarles ciertas nociones de tipo simbólica,
como la patria y la identidad nacional, sin embargo, faltaba todavía la expresión

155
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una
Perspectiva Histórica”. Página 41.

180
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

de estos avances dentro de la realidad país a través de medidas concretas en


contra de la desigualdad y la exclusión.

Sin embargo, la parte del país que no veía la guerra de cerca, comenzó a vivir
una serie efectos derivados de la lucha que se estaba dando en la zona del
Chaco, ya que mientras una parte del país luchaba contra Paraguay, la otra
parte de Bolivia seguía su típica lucha, esta vez de forma mucho más frontal
debido al contexto bélico. Es así como en este período hubo una serie de
levantamientos y movilizaciones indígenas y campesinas, siendo estás últimas las
más importantes, las que se provocaron fundamentalmente producto de “… los
intentos de los hacendados por usurpar tierras comunales y generando de nuevo
un miedo profundo en las sociedades no indígenas”156, puesto que esta acción se
cometió en su mayoría en contra de los campesinos mestizos del país debido a
que ya le quedaban muy pocas tierras a los indígenas, las cuales habían sido
tomadas por los latifundistas de la elite a través del siglo XIX y lo que se llevaba
del siglo XX, situación la cual hizo que le ejército tuviera que atender muchas
veces este frente interno de conflicto mientras batallaba en contra de Paraguay.

Por otro lado la guerra también trajo consigo una crisis en el ámbito agrario y no
tan sólo por la escasez de mano de obra indígena obvia, pues el indígena se
encontraba en las trincheras, sino también por que la caída de la moneda en
estos años provocó que no se pudieran mantener los sueldos de los obreros
extranjeros, especialmente de los mineros, por los cuales estos puestos de
trabajo se tuvieron que ocupar con indígenas. Esto tiene una repercusión política
importante, ya que con esta situación, el “…minero se convirtió en productor
que ayudaba al país y al Estado, transformándose a la vez en una fuerza política
importante, a la cual trataron de controlar los partidos de izquierda”157. Esta

156
Ibidem. Página 41.
157
Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”. Página 195 - 196.

181
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

situación se debe ver a la luz de que la minería constituía por estos años el rubro
que más ingresos económicos entregaba al país por lo que el sector minero era
muy poderoso y el Estado no podía permitir las movilizaciones y paralizaciones
de este sector, sin embargo las condiciones de vida de los obreros de la minería
no eran las mejores por lo cual fueron, sobre todo desde la perspectiva sindical,
un nicho muy importante para los partidos y movimientos de izquierda que
comienzan a aparecer a fines de la década de 1920. La actividad sindical, dio
ciertas herramientas políticas sobre todo al indígena de las cuales carecía en
esos momentos, además de una cierta conciencia ideológica sobre la cual poder
expresar sus demandas relacionadas con la postergación a través de la exclusión
de la cual era víctima por parte del Estado.

Además y de forma puntual, la falta de mano de obra en los distintos sectores


económicos, sobre todo del sector agro – ganadero y del minero, repercutió en
que muchos puestos de trabajo comenzaran a ser ocupados por la mano de obra
femenina, lo que trajo consigo el comienzo de la incorporación real y formal de
la mujer al mundo del trabajo y con ello a participar de la vida del país, aunque
tendrían que pasar varios años más, para su incorporación política y social
dentro de Bolivia.

Una vez finalizada la guerra no sólo hubo una serie de problemas económicos,
políticos y sociales a partir de la derrota a manos de Paraguay, sino que también
se vivió un profundo cuestionamiento en torno a la exclusión y desigualdad que
vivían los indígenas y que habían salido a la luz para una buena parte de la
sociedad boliviana a partir de la participación indígena en la guerra. Manuel
Contreras señala que los temas de “…discriminación, explotación y
reivindicación fueron asumidos por los intelectuales, que, inspirados en el
indigenismo peruano, sobre todo en José Carlos Mariátegui, empezaron a
plantear alianzas entre sectores sociales como los obreros, mineros y

182
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

campesinos”158. Al respecto cabe mencionar que desde distintas perspectivas, ya


sean positivas o negativas con respecto al rol del indígena, el tema fue debate
entre los intelectuales, emergiendo las voces de Alcides Arguedas y Franz
Tamayo, en torno a la situación del indígena y su relación con el desarrollo del
país, tomando posiciones tanto a favor como en contra del rol indígena en la
sociedad boliviana.

En estos círculos intelectuales comienza a nacer un discurso en torno a la nación


y la revolución, los cuales según Manuel Contreras, son “…en parte en torno a la
"liberación" del indio, que pasa por ejemplo por el acceso a la tierra. Pero la
revolución y el proyecto nacional son integradores, homogeneizadores y
finalmente, la misma revolución expurga de su vocabulario el término "indio"”159,
ya que propone a nivel teórico una sociedad igualitaria sin diferencias étnicas a
la hora de ser parte de la sociedad boliviana, desde una visión integradora en
perspectiva histórica, lo que en momento de la Revolución se tradujo en el
discurso del mestizo.

Sin embargo los intelectuales no fueron los únicos en poner el tema, ya que
también lo hizo la pequeña burguesía y los jóvenes oficiales del ejército que
participaron en la guerra, quienes querían “…formar un frente contra los viejos
oficiales responsables de la derrota del Chaco, así como a la revalorización de
las ideas e instituciones que habían resultado inoperantes durante la crisis de la
guerra”160, muchos de los cuales pasaron a comulgar con las ideas izquierdistas
las cuales daban cabida en parte al ideal nacionalista de muchos de estos nuevos
actores, situación que habría de culminar con la Revolución de 1952.

158
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una
Perspectiva Histórica”. Página 41.
159
Ídem. Página 41.
160
Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”. Página 196 - 197.

183
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

La izquierda que había llegado a Bolivia desde fines de la década de 1920,


comenzó a propagarse y por ende a subdividirse en distintas líneas. Esto se
ejemplifica por ejemplo bajo el gobierno de Villarroel el cual se preocupó del
tema indígena, llevándose por ejemplo bajo su gestión, el Primer Congreso
Nacional Indígena, en el cual como se ha visto anteriormente, se pone el acento
en el tema de la educación como motor de desarrollo para los sectores indígenas
así como la abolición del pongueaje, meta la cual sin embargo presentó una
serie de problemáticas para su implementación. Junto con ello, uno de los
resultados más importantes de este congreso fueron las instrucciones del
gobierno para que se respetaran los derechos, ahora constitucionales, de los
indígenas a lo largo de todo el país, como por ejemplo su tránsito libre o su
derecho de reunión y asociación, situación que sin embargo costó bastante
también de lograr, pues se trataba de cambiar una pauta de comportamiento
histórico arraigada durante años en el país.

Por ello el Estado siguió insistiendo en el tema, pues debía lograr la penetración
del cambio de mentalidad con respecto al tema del indígena a nivel país. Para
ello desarrolló una serie de medidas como por ejemplo la creación del Instituto
Indigenista Boliviano durante 1949, en momentos en que el indígena seguía
luchando por su reconocimiento de forma particular a través de una serie de
movimientos y levantamientos sobre todo en contra de “…los hacendados
rebeldes a las medidas sociales que poco a poco planteaba el Estado”161. De esta
manera los indígenas buscaron el apoyo de otros sectores sociales en este
período como las organizaciones sindicales o los partidos políticos, básicamente
de izquierda, para lograr mayor difusión y fuerza en sus demandas de
reivindicación.

161
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). Página 42.

184
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

A pesar de los innegables avances que se experimentaron en torno a la cuestión


indígena luego de la Guerra del Chaco cabe remarcar que es “…evidente que los
prejuicios de casta continuaron en el frente, y después de la guerra no hubo
cambio básico en la posición social del indio”162 , ya que a pesar de la serie de
disposiciones, muchas de ellas de carácter gubernamental y un cambio en la
percepción de parte de la sociedad boliviana en cuanto al tema indígena, la
verdad es que era muy complicado cambiar las prácticas de discriminación y
exclusión que se remontaban desde los tiempos de colonial dentro de la sociedad
boliviana. Es el más importante avance al respecto es que el indígena en las
trincheras entró en contacto con otros grupos sociales, ya sea étnica y socio –
económicamente distintos, lo que hizo que el indígena variara hasta cierto punto
su percepción de la sociedad y del rol que jugaba dentro de ella, lo que es
aprovechado por la serie de movimientos y partidos tanto nacionalistas como de
izquierda desde este momento en adelante.

Otro resultado muy importante de este período, es que gracias al contexto bélico
el indígena más que volver al campo fue a la ciudad163, ya que, luego de la
guerra no pudo readaptarse a su estilo de vida tradicional, además varios
aspectos socio – económicos de ese mundo habían sido trastocados durante la
guerra, por lo que muchos indígenas se vieron obligados a emigrar a la ciudad lo
que trajo consigo una nueva conciencia de lo que es la ciudadanía, además de
mayores posibilidades de movilidad social de “… de cierto sector indio que
buscaba la rápida emancipación socio-económica en la urbe, sitio donde la
politización es también fácil”164, por lo cual muchos de ellos pasaron a engrosar

162
Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”, “Revista de
Estudios Políticos”. Página 196.
163
Aunque como se verá más adelante este tránsito no estuvo exento de problemas, ya que el
indígena carecía de cualificación para desempeñarse en muchos de los oficios urbanos, además
de que su falta de capital le hacía difícil asentarse.
164
Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”, “Revista de
Estudios Políticos”. Página 196.

185
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

las filas del creciente movimiento sindicalista en el país, el cual sería clave para
fenómenos posteriores como por ejemplo la Revolución de 1952.

186
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

3.2. Los Problemas de la Década de 1950 a 1980

El segundo período que aquí se abarca, va desde la década de 1950,


básicamente desde el contexto de la Revolución de 1952, hasta la década de
1980, específicamente hasta el fenómeno de la “democracia pactada”. Este es
un período en que se da un conflicto con un sector indígena mucho más fuerte ya
que contaba con una serie de herramientas para lograr sus objetivos
fundamentalmente gracias a la actividad sindical, frente a un Estado, esta vez
con la elite hasta cierto punto al margen, ya que en el período el control
básicamente lo tuvieron los militares, además de que la Revolución de 1952,
otorgó a los sectores una serie de nuevos derechos, sobre los cuales era muy
difícil retroceder, sin embargo, igualmente la elite y el Estado, intentaban
controlar las demandas organizadas de esta nueva consolidación y conformación
socio – política a partir de la cooptación y represión que hicieron los gobiernos
militares del movimiento sindical y del social en general, situación que
paradójicamente también se dio en ciertos momento del período revolucionario.

Según Manuel Contreras, la Revolución de 1952 y su serie de repercusiones,


“…rompieron el esquema clásico de relación entre las elites blancas y las masas
indígenas que derrocaron al sistema con las armas”165, lo que generó que a nivel
país el problema del indígena necesariamente tenía que ser un tema a tratar y
resolver de forma urgente. La educación, las mejoras en la condición de vida, las
nuevas leyes laborales, la reforma agraria y fundamentalmente el voto universal,
fueron una serie de nuevas herramientas para los indígenas en contra de los
objetivos de la decadente elite tradicional. Además esta serie de elementos
permitió al indígena ser uno de los actores relevantes del sistema, pues eran
ahora militantes de sindicatos o de partidos políticos con los cuales podían

165
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una
Perspectiva Histórica”. Página 43.

187
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

expresar de mejor formas sus demandas y reivindicaciones, pues contaban con


un respaldo político.

Una de las mayores reformas en el contexto de la Revolución de 1952, fue la


Reforma Agraria decretada en 1953, fundamentalmente para terminar con la
violencia que se produce a partir de las movilizaciones de sindicatos agrarios
apoyados por la COB y la aparición de milicias civiles, destacando por su acción
extrema la de los campesinos, las cuales años más tarde y por decisión
constitucional serían abolidas. Estos grupos propiciaron la Reforma Agraria la
cual, junto con un nuevo reparto de las tierras propició básicamente la
formación de más organizaciones campesinas, siendo el MNR uno de sus
principales beneficiarios ya que supo canalizar esta nueva fuerza política en su
favor, fundamentalmente a través del clientelismo político, el cual permitía
“…control político sobre los dirigentes, el voto campesino por el MNR y las
movilizaciones campesinas a favor de la Revolución”166, lo que más tarde sería
aprovechado por los gobiernos militares también.

Esta situación con el pasar de los años y la deslegitimación de la revolución,


poco a poco hizo que estas organizaciones campesinas fueran transitando sus
posiciones políticas, incluso hacia la derecha, lo que se explicaría por que el
MNR con los años comenzó a dirigir sus políticas más hacia los sectores medios,
fundamentalmente urbanos, más que a este sector rural, lo que facilitó que en
la década de los ’60, la derecha aprovechara el malestar campesino y minero en
su favor para hacer frente al gobierno. Ante esta situación, el MNR buscó un
nuevo acercamiento a estos grupos, no ahora sobre bases políticas, sino más bien
a través de la base populista de la satisfacción de necesidades, por medio de la
educación y el mejoramiento en la calidad de vida, lo que le permitió recuperar
en parte el apoyo perdido, pero que no duraría mucho, pues en 1964, se inicia

166
Ídem. Página 43.

188
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

otro período de gobiernos militares a partir del golpe militar del general
Barrientos.

También cabe destacar que la el MNR en el período revolucionario, trató de


resolver le problema indígena a través de la creación de una identidad mestiza,
pensando que ese era el método de “bolivianización” de los indígenas, lo cual en
un principio, a través del discurso de convertir al indígena en campesino, minero
y obrero, pareció no importar mayormente a un sector considerable de los
indígenas, sin embargo, a partir de la década del ’60 y del ’70 con la
introducción de ideologías como el katarismo, lo indígenas volverían a su lucha
identitaria y sus demandas históricas de autonomía y respeto por su cultura. De
esta manera se puede señalar que el proyecto del MNR con los indígenas fue “…
fue cultural y políticamente homogeneizador y, en ese sentido, profundamente
autoritario, pues sólo se aceptaban, y no siempre, diferencias que se daban en el
partido de gobierno”167. Al respecto Carlos Toranzo agrega que “El régimen que
subió, legitimado por la revolución, no fue necesariamente democrático; por el
contrario, acusó rasgos fuertes de autoritarismo e intentó reproducirse en el
poder por medio de elecciones no democráticas que podía haber ganado sin
acudir al fraude”168 además se intentó homogeneizar a la población bajo la figura
del mestizo y política se intentó consolidar con el populismo y el clientelismo.

Dentro de este contexto, comienza a gestarse otra problemática que tendrá


muchos efectos a futuro. Desde la década del ’40, la zona oriental de oriente en
Bolivia estaba creciendo a un gran ritmo, lo que ya empieza a mostrar frutos en
la década del ’50 a través de la ciudad de Santa Cruz por ejemplo, lo cual hará
que la elite de estas zonas, comiencen a reclamar por poder, tanto político
como económico (distribución de la riqueza por ejemplo) ante las elites

167
Op. Cit. CALDERON GUTIÉRREZ, FERNANDO. “Actores Sociales”. Página 434.
168
Op. Cit. TORANZO ROCA, CARLOS. “Introducción”. Página 13.

189
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

occidentales, fraccionamiento que dese comienzos del siglo XXI traerá nuevas
problemáticas a Bolivia, a pesar de tratarse de temas con mucha historia por
detrás.

Durante el gobierno de Barrientos, se establece un Pacto Militar – Campesino


cuyo fin es estrechar lazos entre el poder ejecutivo y los movimientos
campesinos y sindicatos, lo que desemboca en la práctica, en el control del
ejército de la actividad sindical, hasta 1968, momento en el cual el gobierno
decide cobrar un impuesto único a estar sector lo que produce el quiebre de la
relación, optando muchos sindicatos, a hacerse independientes del Estado, con
lo cual el sindicalismo administrado por el gobierno comienza a decaer a pesar
de que en otros gobierno militares como Ovando, Torres o Banzer construyen
otras instancias de acercamiento y cooptación a través de pactos, pero que se
diluyen a partir de ciertas acciones de violencia de parte de estos gobiernos. Es
así como durante este período la Confederación Nacional de Trabajadores
Campesinos de Bolivia, CNTCB, comienza a ser poblada por ciertas cédulas
extremistas del movimiento indígena lo que permite más tarde, en 1979, la
creación de otra instancia sindical, la Confederación Sindical Única de
Trabajadores Campesinos de Bolivia, CSUTCB, la cual a partir de la década de los
’80, anula cualquier instancia de control estatal sobre el movimiento sindical en
Bolivia, alcanzo la plena autonomía de sus acciones, co los efectos sociales y
políticos que ello conlleva en un país acostumbrado en los últimos años del
período, al control de la actividad política y de lo movimientos sociales
principalmente desde el Estado.

Finalmente a partir de los últimos años de la década del ’70, los problemas
económicos, sumado a la presión interna y externa sobre el gobierno de Banzer
para democratizar la sociedad boliviana, permitió que se convocara a elecciones
donde gana la coalición de izquierda UDP encabezada por Siles Suazo, sin
embargo el perdedor, el general Parada, desconoce los resultados que

190
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

declaraban vencedor a la UDP y provoca un golpe militar en contra de Banzer


iniciando un período muy conflictivo en lo político, económico y social, dilatando
el proceso de transición hacia la democracia. Al asumir luego de un tiempo
efectivamente la UDP el poder conformada por el MNRI, MIR y el Partido
Comunista, poco pudo hacer ante la debacle económico social del país, la
minoría en el Congreso y la férrea oposición del MNR y del ADN, además de la
presión de los obreros agrupados en la COB, lo que hizo insostenible la situación,
debiendo Siles Suazo renunciar y convocar a elecciones, en la cual gana Banzer
representado al ADN, por sobre el candidato del MNR, Paz Estenssoro, quienes en
vista de la caótica situación deciden establecer un acuerdo político denominado
“Pacto por la Democracia” (Alianza Democrática o Democracia Pactada), la que
aseguraba la mayoría en el Congreso y con ello la aplicación de las políticas que
se requerían para salir de la situación. Esta nueva conformación política será la
que marcará los destinos del país los próximos años como se analizará en el
siguiente capítulo de esta investigación.

191
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO

En primer lugar se debe remarcar la idea, como se hizo en el conflicto


analizado en el capítulo anterior, que se parte de la base de que los conflictos
que se abordan en esta investigación son de tipo estructural pues son conflictos
que nacen a partir de la divergencia entre los actores a raíz de los intereses
dispares que tengan sobre la estructura social. Tomando esta consideración como
punto de partida, este supuesto y los puntos analizados anteriormente dentro de
este mismo capítulo, en base a la propuesta de tipología de conflictos diseñada
en el capítulo de introducción, tenemos la siguiente topología para el conflicto
correspondiente a este capítulo de la investigación:

Figura N° 10 – Tipología del Conflicto N° 2169

Este período como se ha señalado anteriormente consta de un gran conflicto, que


es la búsqueda de la democracia de parte de los grupos excluidos, básicamente
de los indígenas frente a la negación de la elite, por lo tanto es un conflicto de
carácter intergrupal. Este conflicto tiene dos momentos. El primero va desde la
década de 1930 hasta el inicio de la década de los ’60, pasando por la revolución
de 1952 y el segundo desde la década de 1960 hasta la llegada de la “democracia
pactada” de 1985. El primer momento es el de la lucha de los indígenas por
lograr representación política para garantizar la concretización de sus demandas,

169
Fuente: Elaboración propia.

192
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

mientras el segundo momento tiene que ver con la contención que intentan tanto
la elite como los militares del movimiento indígena a través de la cooptación y la
represión. A continuación y en base a la figura se pasa a establecer la tipología
de cada momento.

El conflicto primario que abarca todo el período en estudio, es de tipo


intergrupal, ya que enfrenta a los indígenas con la elite y posteriormente el
Estado, principalmente a partir de los años ’60 con la llegada de los militares y
es de nivel alto, pues en su inicio se da a partir de acciones, como un conjunto
de fenómenos y de legislación para seguir excluyendo a los indígenas, siendo uno
de sus puntos más álgidos, la forma de reclutamiento de los indígenas para
enfrentar la Guerra del Chaco. La interacción es de tipo impositiva, ya que los
indígenas todavía, salvo por la movilización y la protesta, no contaban con
mayores herramientas para oponerse a las acciones de la elite. El desarrollo del
conflicto es violento, fundamentalmente a partir de las revueltas durante y
posteriores la Guerra del Chaco, situaciones que fueron cimentando la
Revolución de 1952. El resultado es destructivo, pues la Revolución de 1952,
termina por poner fin a la resistencia de la elite frente a los gobiernos militares
por las prórrogas que estos habían dado a los indígenas, lo que marca el
desmantelamiento de la oligarquía tradicional en Bolivia. En este punto, con la
Revolución, los indígena obtienen una serie de nuevos derechos, siendo, por su
trascendencia, uno de los más importante la ciudadanía con capacidad de voto,
el cual los convierte en un actor político de trascendencia, además del proceso
de sindicalización, nueva bandera de lucha, pero que será también la forma de
cooptar a los movimientos sociales, del propio MNR y luego, sumándole la
represión, de los gobiernos militares. Asimismo, esta situación da inicio al
segundo período en estudio en este capítulo, el que a su vez es un nuevo
conflicto.

193
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

El conflicto secundario, se inicia en la década de los ’60, siendo su principal


antecedente, los nuevos derechos de los indígenas a partir de la Revolución de
1952. En este conflicto, tanto la elite como buena parte de los gobiernos
militares comienzan a buscar el control de los indígenas y de las nuevas
organizaciones sindicales que se forman luego de la revolución, con la finalidad
de cooptarlas y de limitar sus acciones. Este conflicto es moderado, ya que salvo
algunos hitos específicos, no se produjeron grandes revueltas. En su inicio es un
conflicto que nace de la percepción de la elite la cual no estaba de acuerdo con
los derechos que habían obtenido con el tiempo los grupos subordinados, ideas
que comenzó a trasmitir a las cúpulas militares durante la década de 1960, a raíz
de lo cual, los militares intentaron controlar, sin éxito en ciertos período el
movimiento obrero en su conjunto, así como las esferas de influencia de los
indígena, aunque con instrumentos como el Pacto Militar – Campesino,
finalmente tienen éxito en su tarea, pues cuando se termina el pacto de recoge
la estructura sindical bajo el alero del Estado o simplemente la represión. La
interacción es de tipo posicional, es decir, se enfrentaban posiciones las cuales
intentaban encontrar soluciones negociadas al tema y no optar derechamente por
la imposición, por ejemplo a través de los pactos cívicos militares de este
período, aunque en la práctica el resultado en muchos casos suele ser impositivo.
En su desarrollo se puede encontrar discusión más que violencia, aunque se sabe
de la existencia de ciertos hechos violentos, por ejemplo dentro de las
administraciones de Banzer o de otros gobiernos, fundamentalmente ante el
movimiento sindical y el minero. Finalmente el resultado de este conflicto es
propositivo, ya que en la década de los ’80 se terminó conformando la
denominada “democracia pactada” en las cual los partidos más importantes de
Bolivia, buscaron por la vía del consenso y del acuerdo político, tratar de lograr
la estabilidad del país integrando en algunas dimensiones a los indígenas y al
resto de lo movimientos sociales, aunque para ello se tuvo que pasar por la
traumática experiencia de la transición la cual se podría considerar como un
período destructivo.

194
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Como se aprecia, la segunda parte del período es más difícil de conceptualizar en


base a la tipología planteada ya que hay una serie de matices en torno a las
categorías propuestas. Además hay una serie de elementos que no están del todo
presentes en la tipología pero que se incorporaron al análisis pues de una u otra
forma son factores a considerar como el inicio de las fracciones, en principio a
nivel de elite, entre el oriente y el occidente del país, pero que en la parte del
análisis de los actores y del desarrollo del conflicto se explican de forma más
detallada. Como nivel del conflicto se puede señalar que en el comienzo fue alto
más tarde convirtiéndose en moderado a partir de la cooptación y la represión,
lo que permite entrever el carácter evolutivo del mismo.

195
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5. ACTORES

Para analizar a los diferentes actores del período bajo el modelo de


Galtung, se ha optado por usar una metodología basada en el establecimiento de
niveles en base a su preponderancia como también en base a su posicionamiento
en torno a la búsqueda de la democracia que tienen los indígenas y la renuencia
de la elite para brindársela a través de la búsqueda de instancias de exclusión
política hacia los indígenas, aunque con matices dependiendo del grupo elitista
en específico. Finalmente los gobiernos militares se ubican al medio, ya que
dependiendo el militar de turno, hubo instancias de integración (en la década del
’40 como así también en ciertos gobiernos de los ’60), como también de control
en torno a los movimientos sociales que buscaban la democracia a través de la
cooptación y coerción. Esta agrupación a riesgo de simplificarse, queda reflejada
en la siguiente tabla.

DEMANDA CLAVE DE ACTORES


NIVELES
Exclusión de la democracia Inclusión democrática
Partidos tradicionales (al
MNR
Nivel 2 inicio del período)
Partidos de izquierda
Partidos Políticos Nuevos partidos de derecha
Partidos radicales
(ADN al final del período)
Indígenas
Organizaciones sindicales
Nivel 1
. (campesinos, obreros,
Fuerzas Sociales
mineros)
Mestizos
Nivel 0 Elites .
El Estado Gobiernos Militares

Figura N° 11 – Posicionamiento de los Actores en el Conflicto Principal170

En el Nivel 0, se encuentra el aparato Estado, que luego de la derrota del país en


la Guerra del Chaco, deja de ser controlado por la elite, pasando a manos de los

170
Fuente: Elaboración propia.

196
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

militares y más tarde de facciones políticas que logran la Revolución de 1952 a


través del MNR. Sin embargo, ya en la década de 1960, este Estado vuelve a
manos de los militares, siendo algunos gobiernos más cercanos que otros a los
indígenas, pero que a partir de esa década tratan también de comenzar a
contener los derechos ganados durante la Revolución de 1952, a través de pactos
cívicos y de cooptación de los movimientos sindicales. También se encuentra la
elite, pues hasta la Guerra del Chaco tuvo total control del aparato Estado,
control y poder que comienzan a decaer luego de la derrota en la guerra y que
esporádicamente recobrará, a través de la influencia que ejercieron bajo algunos
gobiernos militares del período.

En el nivel 1 se ubican las fuerzas sociales donde se localizan básicamente los


indígenas y mestizos, piezas claves como mano de obra por lo cual en el período
operan muchas veces bajo instancias como la COB, CNTCB o la CSUTCB. Durante
el período, y no importando tanto el gobierno de turno, luchan por mejoras en la
calidad de vida y en el reforzamiento de los derechos democráticas que obtienen
durante la década de 1950, con la Revolución de 1952, como también, sin
víctimas de la cooptación y coerción que ejercen de ellos el propio MNR y luego
los gobiernos militares.

En el nivel 2 están los partidos políticos del período. En la década del ’30 y ’40,
nacen algunos partidos políticos de izquierda, siendo el más relevante el MNR, el
cual lleva a cabo la Revolución de 1952 y en la década de lo ’80 entra en la
conglomeración de partidos que dan origen a la “democracia pactada” para
intentar construir gobernabilidad y estabilidad en Bolivia. En la década de 1970,
nace otro partido de relevancia para la izquierda, el MIR. Por su parte de la
derecha, luego de varios partidos que no lograron sus objetivos se unió en el
ADN. Los partidos de izquierda buscaron incesantemente la validez de los
derechos democráticos para los excluidos, específicamente los indígenas, aunque
también crearon lazos con el sector medio y las organizaciones sindicales para

197
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

tener mayores nichos políticos. Por su parte los partidos de derecha,


representaban los intereses de la elite y de la oligarquía y apoyaban al gobierno
de turno, fundamentalmente militares que no compartían del todo la apertura
democrática a los indígenas como por ejemplo el gobierno de Banzer, pero que al
final del período, en 1985, logran establecer consenso en un acuerdo político con
su rival el NMR, para asegurar estabilidad y gobernabilidad a Bolivia ad portas del
siglo XXI.

A continuación se analizan los tres actores principales del conflicto en sus


respectivos niveles, por un lado el nivel 0 en base a la elite y a los militares y por
otro el nivel 1 en base a los indígenas, como también así una revisión de las
principales instancias de agrupación sindical y social, además de una breve
reseña del nivel 2 a través de una mirada general, a los partidos políticos.

198
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1. Nivel 0 – El Estado

El este denominado nivel 0, se encuentran los actores que tuvieron el


control del Estado en el período, la elite y los militares. La elite, se ha
localizado, dentro del análisis, en el Nivel 0, producto que si bien en términos
nominativo no son el Estado, en esta época tiene pleno dominio sobre él hasta
las repercusiones de la Guerra del Chaco, aunque posteriormente logran tener
acercamiento e influencia sobre algunas administraciones militares desde la
década del ‘60. Por otro lado, los militares son quienes durante el período
tienen mayor control del Estado a partir de la lógica de los golpes de estado, en
que dadas ciertas condiciones propiciaban un golpe que los pudiera poner en el
poder. Sin embargo la alta frecuencia de estos golpes, hizo que los militares no
necesariamente tuvieran políticas de sucesión, además que su alta rotación
permitió la llegada de administraciones dispares, unas que prestaron atención a
la elite y otras que no al igual que a los indígenas, de todas formas, el resultado
de su intervención, fue el fin de la dinámica de la elite tradicional en el poder
en Bolivia y una reinvención en la mirada de la importancia de los movimientos
sociales.

199
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1. Las Elites

Las elites en Bolivia hasta 1952, operaron de forma bastante similar a


como lo habían hecho en la época anterior, a pesar de que su poder comenzó a
disminuir, por lo menos desde el plano político, en la década del ’20 y ’30 con
las primeras irrupción de los militares en el siglo XX. A partir de 1952, y más
precisamente a partir de la década de los ’60 con la nueva irrupción de los
militares, se conforma una elite cívico – militar que luchaba por el poder
político, asumiendo que los militares tenían en control del país, pero la elite
seguía teniendo el poder económico, lo que conformó una alianza tácita entre
estos grupos en algunos momentos, sobre todo para controlar las
reivindicaciones democráticas del resto de los grupos de la sociedad.

Esta elite con la llegada de la democracia en la década de los ’80, comenzó a


separarse los militares pues estos ya no tenían el control del poder político, y a
reorganizarse en torno a los líderes de los partidos políticos de derecha, con la
finalidad de ejercer nuevamente con el control del Estado a través de su poder
en el Congreso o en el propio gobierno cuando se diese la ocasión.

Sin embargo la elite boliviana hacía tiempo que no operaba como un corpus
unido, tal y como lo era en la época en que sólo existían liberales y
conservadores. A partir de mediados de siglo, las elites empiezan a marcar su
regionalismo, destacándose la elite de occidente y la de oriente. La elite de
occidente tuvo mayor poder durante este período fundamentalmente gracias a
su cercanía con el centro de poder político, por lo cual tenía una visión
unitarista del país, en contraste con la visión de la elite oriental que poco a poco
estaba tomando una visión autonómica de su realidad y de su relación con el
país.

200
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Este punto de inflexión para las elites en Bolivia se da a partir de la década del
´50 con el desarrollo de la Revolución de 1952, pues esta logró transformar la
estructura económica y social del país, comenzando a cimentar las diferencias
que marcarían hacia delante las relaciones entre las elites del occidente y del
oriente, dado principalmente a que la fuente del poder de occidente, la minería
del estaño estaba en franca baja, mientras que el oriente estaba centrando su
crecimiento económico a partir la actividad agroindustrial y ganadera, lo que
hacía que esta última estuviese ganando poder económico y político en
desmedro de la elite occidental, además de la naciente explotación a gran
escala de los recursos gasíferos y relativos a los hidrocarburos que existían en la
región.

Esta situación siguió su curso desde los años ’50 hacia adelante, en donde en la
“… región del oriente se inició desde entonces un proceso sostenido de
crecimiento que logró convertirla en el motor de la economía nacional atrayendo
inmigrantes internos y externos, en cuyo proceso la ciudad de Santa Cruz se
convirtió en el nodo de la acumulación del capital económico y cultural del
país”171, provocando una gran rivalidad entre las elites de occidente y oriente,
hoy acentuada por el tema de los hidrocarburos y los afanes autonomistas de
oriente, lo que se debe en parte a que debido a la nueva política económica que
rige al país desde 1985, el modelo de acumulación en base a la minería y con
gran presencia estatal, da paso a un modelo liberal de mercado, creándose una
brecha económica y social marcada entre oriente y occidente, ya que esta
última estaba en franca crisis a partir de este nuevo modelo.

171
GORDILLO, JOSÉ MIGUEL. “Temas de Debate: Elites de Poder en Bolivia”, Boletín del Programa
de Investigación Estratégica de Bolivia, N° 10, año 5 en Bolivia, La Paz - Bolivia, Julio 2008.
Página 1. En Internet: Portal del PIEB, Programa de Investigación Estratégica en Bolivia, La – Paz,
Bolivia,
< http://www.pieb.com.bo/archivo/temas/TdD_10.pdf>, consultado Octubre 2008.

201
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

A partir de esta situación cada región tendrá su propia política en torno al tema
de los indígenas, tratando unas de conseguir el apoyo de los sectores
subordinados, especialmente de los indígenas para cimentar la realización de sus
intereses particulares, mientras otras, intentarán seguir con la lógica de la
exclusión democrática, como se verá en los próximos puntos a partir del modelo
de Galtung.

202
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1.1. La Actitud en las Elites

A partir del análisis de la “actitud” dentro del modelo de Galtung, la


elite en este período tiene una mirada subjetiva que les indica que al no poder
mantener el control del país a partir de la irrupción de los sectores populares,
deben buscar la alianza con los militares, como el único grupo con poder para
hacerse con el control del Estado en el período y con el cual compartían ciertos
objetivos en ciertos momentos. Sin embargo esta situación se ve matizada por
que la elite ya no tiene los consensos de grupo de antaño a partir de la aparición
de afanes autonómicos de ciertas zonas del oriente, con lo cual la elite del
período se comienza a dividir en dos grandes grupos: por un lado la elite de
occidente y por otro la de oriente, cada cual con sus propias dinámicas,
problemáticas y grupos que luchan por el poder dentro de sí. Esto conlleva a que
el resto de los actores perciban a la elite del período como una elite
fragmentada y preocupada de resolver sus propios problemas en torno a la
hegemonía del poder, lo que hace que la mirada intersubjetiva de la elite, sea la
de mostrar seguridad y poder frente al resto, para lo cual, la elite de occidente
buscará las formas de mantener su hegemonía frente a oriente, en momentos en
los cuales, la situación va demostrando precisamente lo contrario, debido a que
era la elite de oriente quien va asumiendo un rol protagónico a partir de su
poderío económico dentro del país.

En el caso de la elite de Santa Cruz, bastión de la elite oriental, a partir de la


década del ’40 y gracias al plan estatal de la “Marcha al Oriente”, la región logra
diversificar sus economía, a través de la actividad agroindustrial, la ganadería y
la explotación del crudo, lo que la convierte en un polo de desarrollo del país,
atrayendo población desde occidente en calidad de inmigrantes y permitiendo
que a partir de la década del ’50 se comience a convertir en una zona de gran
poder económico dentro del país. Sin embargo por la misma época, el occidente
se encontraba en cierto decaimiento en comparación al oriente, sobre todo a

203
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

partir de la Revolución de 1952, puesto que mientras en occidente los reformas


de este proceso, como por ejemplo la agraria, diminuía el poder la elite, en
oriente la elite veía aumentado su poder, pues se reforzaban las relaciones de
esta con la tierra, a través de la agroindustria, la ganadería y los recursos
naturales, “lo que le permitió controlar e integrar a la población de inmigrantes
que para 1980 significaba más del 40% de la población del departamento”172,
otorgándole a la elite de Santa Cruz un poder político y social que por aquél
entonces ya no estaba en manos de la elite de occidente, situación que hace que
la elite de oriente vaya construyendo una imagen intrasubjetiva de superioridad
ante la elite de occidente y por lo tanto, quiera aumentar sus beneficios en
comparación a los que recibía el occidente.

La elite de oriente, específicamente la de Santa Cruz, comienza a auto asignarse


una identidad étnica denominada “camba”, cuyo objetivo era “conciliar los
orígenes culturales y sociales heterogéneos de sus habitantes”173, a diferencia de
la elite de occidente la cual a usanza del anterior período en estudio, todavía
seguía sosteniendo su superioridad étnica, a partir de la raza blanca, frente al
resto de los grupos sociales, fundamentalmente de los indígenas, aunque trataba
de cooptarlos en su beneficio. Esta identidad camba es un intento de mestizaje a
partir de la construcción de identidad realizada por la elite oriental a modo de
diferenciarse del occidente y a modo también de fomentar la cohesión social al
interior de la región. Esta idea nace partir de la década de los ’50, nutriéndose
de la serie de emigrantes que se trasladan a la región oriental a partir de esa
década y que se dedican principalmente a la actividad agrícola y ganadera, y
más tarde a la explotación de recursos naturales, situación que le ha permitido a

172
Op. Cit. GORDILLO, JOSÉ MIGUEL. “Temas de Debate: Elites de Poder en Bolivia”. Página 1.
173
ZALLES CUETO, ALBERTO. “Una Pieza Más en el Rompecabezas Boliviano. El Proyecto
Autonomista de Santa Cruz”, “Revista Nueva Sociedad”, N° 201, Buenos Aires - Argentina, Enero
y Febrero 2006. Página 25. En Internet: Portal de Internet de la Revisa NUSO, Nueva Sociedad,
Argentina ,
< http://www.nuso.org/upload/articulos/3308_1.pdf>, consultado Febrero 2007.

204
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

la elite oriental, adjuntar la subordinación de otros grupos sociales a sus


proyectos.

Por su parte las elites del occidente, resultaron tremendamente afectadas, en


primer lugar por los efectos de la gran depresión y de la Guerra del Chaco, los
cuales hicieron que disminuyera su poder y posteriormente por la Revolución de
1952, la cual trasladó el poder, con el tiempo, a manos de los militares. La
reforma agraria de 1953 hizo perder el control de la tierra a las elites
occidentales, pues las debieron repartir en beneficio de los campesinos de esa
parte del país, además de que pronto se encontraron con un movimiento
campesino e indígena sindicalizado gracias a la acción del MNR, siendo una de
las elites más afectadas las de Cochabamba, en donde “la reforma agraria de
1953 destruyó el poder de las elites agrarias cochabambinas y de las incipientes
elites industriales urbanas, las que no fueron reemplazadas por ningún otro
grupo de poder que proyectara el futuro regional”174. De esta forma, la única
manera de detentar cierto poder que le quedaba a las elites de occidente era
buscar alianzas con los militares que estaban en el poder, situación que tampoco
era fácil debido a la política oscilante entre militares de derecha y de tendencia
socialista que llegaban al poder, lo que hacía que la idea de un acuerdo
duradero fue difícil.

Esta situación va haciendo que mientras en el oriente el poder se va


concentrando en sus elites, basta recordar que tanto en el golpe de 1964 con en
el de 1971, prestan apoyo a los militares, por lo cual son retribuidos con
beneficios, en el occidente el poder, que se había fundamentado en la
agricultura y la minería se vaya fragmentando, dejando a la elite de occidente
en posición de relativa debilidad en comparación con la elite de oriente. Además
y a partir de la década del ’80, son las elites del oriente las que inician y

174
Op. Cit. GORDILLO, JOSÉ MIGUEL. “Temas de Debate: Elites de Poder en Bolivia”. Página 4.

205
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

canalizan los beneficios de la inversión extranjera a partir de los recursos


naturales y no las elites del occidente lo que agrava la rivalidad entre ambos
grupos.

Bajo este contexto, ambas elites se dieron cuenta que un período dominado
básicamente por los militares la única posibilidad de acceder al poder era a
través del establecimiento de alianzas con los militares, básicamente para
recibir los beneficios del Estado y también para mantener a raya las
reivindicaciones de los grupos sociales, básicamente de los indígenas, lo que se
reflejará al analizar su comportamiento.

206
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1.2. El Comportamiento de las Elites

Las elites del período, a pesar de la fragmentación que experimentan a


partir de la Revolución de 1952, tienen un objetivo único, el cual es hacerse con
el poder político y mantener sus regalías en perjuicio del resto de los grupos de
la sociedad, para lo cual deben buscar el acercamiento con algunos de los
gobiernos militares de la época. Ello las lleva a tener un “comportamiento”
competitivo entre sí y de coaptación del resto de los grupos sociales a modo de
lograr sus objetivos, para lo cual era necesario también acercarse a los militares
para mantener sus beneficios y su posición de poder frente al resto de los grupos
sociales.

Para la elite de Santa Cruz ha resultado clave la creación del Comité Cívico de
Santa Cruz o también denominado como Comité Pro Santa Cruz, el cual se funda
en 1950 para proteger los intereses regionales, en contra de los gobiernos
centrales, conducidos por la elite occidental. De esta forma y luego de la
Revolución de 1952, la elite de Santa Cruz se alineó con el golpe de René
Barrientos de 1964 y más tarde en 1971 con el de Hugo Banzer. Estos
movimientos y sobre todo el de apoyo al golpe de Banzer, hizo que la elite de
Santa Cruz, se beneficiara “… en gran parte de la dictadura de Banzer, no sólo
para ganar influencia política sino también para recibir créditos y tierras y
beneficiarse de una devaluación que favorecía a las exportaciones agrícolas”175
en desmedro de la elite occidental. Esta situación les proporcionó gran cercanía
con la mayoría de los gobiernos militares de la época sobre todo, a partir de la
elaboración y exportación de la cocaína, la cual se vinculaba a ciertos sectores

175
ASSIES, WILLEM. “La «Media Luna» Sobre Bolivia: Nación, Región, Etnia y Clase Social”,
Revista “América Latina Hoy” N°43, Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca – España,
2006. Páginas 87-105. Página 94. En Internet: Portal del Instituto Interuniversitario de
Iberoamérica, Universidad de Salamanca, España,
<http://iberoame.usal.es/americalatinahoy/ALH-PDF-TIFF/ALHvol43/ALHvol43Assies.pdf>,
consultado Agosto 2008.

207
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

de las fuerzas armadas del país desde fines de la década del ’70 y principios del
‘80.

Dentro del comportamiento de la elite de Santa Cruz, está la elaboración de la


estrategia de la integración a la identidad camba que ellos construyen, del resto
de los grupos que componen la sociedad del oriente, pues esa identidad al estar
construida por la propia elite de Santa Cruz, está influida directamente por los
elementos que esta elite oriental ha definido como necesarios para seguir
incrementando su influencia y su poder dentro del país. De esta manera, la elite
oriental, ha establecido varias formas de integración hacia el resto de los grupos
de oriente, destacándose por ejemplo, su interés en integrar a los descendientes
de los emigrantes “collas” para que se unan a su proyecto, puesto que el
discurso “… identitario camba se presenta como un «operante ideológico» de
tipo nacionalista que sirve para aunar los intereses regionales y formular una
estrategia de refundación de la sociedad boliviana”176 a partir obviamente, de
los intereses y objetivos particulares de la elite oriental y a partir de ello, lograr
imponerse por sobre la elite occidental.

La elite del período, en estudio, ya sea oriental u occidental, se ha visto alejada


del control real y monopólico que tuvo sobre el Estado hasta la década del ’30.
En base a ello se puede señalar que no estuvo en el poder entre 1936 - 1939 ni
entre 1964 – 1971, pues los gobiernos militares que estuvieron en el poder en
esos años, lo hicieron bajo la bandera del militarismo revolucionario el cual
precisamente quería romper con la elite tradicional, desde una perspectiva
cercana a la izquierda. Sin embargo a cada uno de estos períodos sobrevino un
gobierno militar reaccionario, con el cual pudieron acercarse al poder a través

176
Op. Cit. ZALLES CUETO, ALBERTO. “Una Pieza Más en el Rompecabezas Boliviano. El Proyecto
Autonomista de Santa Cruz”. Página 30.

208
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

alianzas, como ocurre entre 1939 – 1952177 y entre 1971 – 1982, en que los
militares en el poder recibieron apoyo y establecieron pactos con las elites e
ideológicamente ambos grupos estaban a la derecha del espectro político, por lo
cual el objetivo de estos pactos, era la contención de las demandas de los grupos
sociales, específicamente de los indígenas, con respecto la democracia para
poder tener herramientas con las cuales reclamar la tierra y la autonomía. Por
su parte luego de cada período de militarismo revolucionario, que es depuesto
por el militarismo reaccionario, ha sobrevenido un régimen democrático cercano
al centro político, aunque con matices, entre 1952 – 1964 y desde 1982 hasta
hoy, en donde las elite han tratado de obtener el poder con más o menos suerte
dependiendo del período y de la relación que tengan con los partidos políticos
que detentan el poder. Esta situación se puede representar en dos ciclos según
la propuesta de María Teresa Pinto178, como se aprecia en la siguiente figura.

Figura N° 12 – Oscilación del poder en Bolivia por ciclos179

En los período denominados como militarismo reaccionario, fueron los instantes


en que la elite, ya sea del oriente o del occidente, o en algunos momentos
ambas, se acercaron los suficiente a los militares a través de pactos para lograr

177
En este momento la realidad oscila entre gobiernos militares y gobiernos civiles, los cuales
eran de la elite y constituían una de sus últimas oportunidades para recobrar el poder político
que se les escapa de las manos.
178
PINTO, MARÍA TERESA. “Las Elites y el Pueblo, sus Alianzas y sus Divisiones. Estudio
Comparativo de las Coaliciones Democráticas en Bolivia (1952 y 1985)”, “Revista de Análisis
Político”, Volumen 18, N° 54, Bogotá - Colombia, Mayo - Agosto 2005. Páginas 88 - 100. En
Internet: Portal de Internet SCIELO, Scientific Electronic Library Online, Colombia,
<http://www.scielo.org.co/pdf/anpol/v18n54/v18n54a07.pdf>, consultado Mayo 2008.
179
Fuente: Elaboración propia en base a la propuesta de María Teresa Pinto. Véase cita anterior.

209
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

contener el movimiento indígena y el obrero, lo cual se logró gracias a la


institucionalización que hicieron del mismo los gobiernos militares, cooptando el
movimiento indígena y sindical, con lo cual la elite lograba cierta tranquilidad
que le permitía focalizare en la lucha por el poder a partir del regionalismo y la
autonomía que tenían entre si oriente en contra de occidente.

Esta realidad de pugna interna dentro de las elites bolivianas se comienza a dar
deforma mucho más institucionalizada a partir de 1972 con el Decreto de
Organización Administrativa, en el cual Banzer estipula que el desarrollo del
Estado debería darse a través de los departamentos, los cuales serían mucho más
autónomos, tal y como lo esperaba la elite del oriente. A partir de esta situación
y como señalan Xavier Albó y Franz Barrios, “… crece la demanda autonómica de
los departamentos mejor dotados en los nuevos rubros de acumulación: primero
en Santa Cruz y después también en Tarija”180. Este nuevo contexto autonómico,
hace a su vez que los indígenas nuevamente resurjan como movimiento a pesar
de la cooptación que habían logrado los gobiernos militares con apoyo de la
elite, a través de las demandas de autonomía con el movimiento katarista de
origen aymara el cual más tarde toma el control de la CSUTCB, demandas que
siguen tomando más fuerza a partir del contexto democrático de la década de
los ’80, por lo que la elite deberán adoptar nuevas estrategias para su
contención y utilización.

180
Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e
Intercultural con Autonomías”. Página 21.

210
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1.3. La Incompatibilidad de las Elites

La “incompatibilidad” de los fines, en donde a partir del grado de


antagonismo que tienen las actitudes y comportamientos del otro, el actor, en
este caso la elite, pasa a desarrollar acciones en torno al otro, para este caso, la
sociedad civil, básicamente, los indígenas, dándole de esta manera un carácter
definido al conflicto, aunque también es importante destacar que existe
incompatibilidad entre los fines de la elite de oriente y la de occidente que
también se incorporan en este análisis.

En la década del ’30, el proyecto modernizador de la elite tradicional empezó a


desmoronarse con las repercusiones de la crisis mundial del ’30, la derrota en la
Guerra del Chaco y la irrupción de los militares de corte nacionalista, quienes
revitalizan los medios organizativos de los sectores populares especialmente de
los indígenas, generándose un nuevo tipo de desarrollo, caracterizado por un “…
nuevo modelo de capitalismo, que puede ser considerado como capitalismo de
Estado, el cual hacía oposición a la orientación liberal de la economía que se
había manejado en Bolivia durante principios del siglo XX”181. En este sentido,
María Teresa Pinto señala que “…durante la década del cuarenta dicho discurso
para el desarrollo estuvo muy vinculado con la pérdida de hegemonía de las
elites mineras y hacendatarias, así como con la presencia, en la escena política
institucional, de un nuevo sector que hasta el momento había permanecido
relegado: el popular, especialmente los mineros y los campesinos”182. Así la
elite, ya sea de occidente o de oriente se empieza a sentir incómoda pues, los
gobiernos militares nacionalistas al replantearse el tema de la pobreza en el
país, apuntan hacia la inclusión económica, política y social de los indígenas, lo
que tiene su máxima expresión en la serie de reformas de la Revolución de 1952,

181
Op. Cit. PINTO, MARÍA TERESA. Páginas 96.
182
Ídem. Página 97.

211
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

con lo cual la elite perdía las herramientas de coacción que tenía sobre el resto
de la sociedad, no quedándole más remedio que intentar establecer alianzas con
los gobiernos militares de tipo reaccionario que llegan al poder, puesto que los
gobiernos militares revolucionarios de tendencia izquierdista eran contrarios a la
hegemonía de la elite tradicional.

A nivel de la elite de Santa Cruz, una vez que se conforma esta como tal, desde
fines de la década del ’50, busca la cohesión de grupo a través del
levantamiento de la identidad camba, la cual evita que existan mayores
conflictos dentro de si, y les perimite una vez cohesionada, lanzarse, “… contra
el centralismo altiplánico, al que acusaba de frenar su desarrollo”183, siendo una
de sus primeas acciones, la demanda de mayores regalías a Estado a fines de la
década de los ’50, ante lo cual el Estado reaccionó de forma violenta poniendo
fin al conflicto. En 1971, nuevamente la elite oriental tuvo deseos
reinvindicatorios, sin embargo esta vez y como señala Alberto Zalles, “… la elite
camba se mostró más madura y comprendió que sus aspiraciones dependían de
su participación en la política nacional. Por eso se implicó en el golpe de Estado
comandado por el coronel Banzer, quien además era cruceño”184. De esta forma
era ahora la elite oriental quien se acercaba al poder en desmedro de la elite
occidental, en esta lucha interna de elites por el poder, sin embargo ambas
buscaban tambnién la cooptación del movimiento indígena, en primer lugar para
evitar que se trastoquen sus beneficios y en segundo lugar, utilizandolo como
apoyo para la consecusión de sus intereses.

A partir de la década del ’50, las herramientas que obtienen los indígenas les
permiten movilizarse y plantear sus reivindicaciones con más fuerza, por lo que
las elites, sobre todo la de oriente, apoya y facilita los golpes militares en el

183
Op. Cit. ZALLES CUETO, ALBERTO. “Una Pieza Más en el Rompecabezas Boliviano. El Proyecto
Autonomista de Santa Cruz”. Página 26.
184
Ídem. Página 26.

212
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

período, especialmente el de Banzer en 1971, con el objetivo de seguir


debilitando a la elite de occidente. En este contexto, la elite de occidente,
busca que en alianza con los militares se puedan contener estos importantes
avances de los indígenas, para lo cual y junto con la represión de estas
instancias, se comienzan a desarrollar y aplicar ciertas estrategias de anulación
del movimiento indígena a partir de la institucionalización del mismo, con lo
cual el Estado conducido por los militares y con apoyo de la elite en ciertos
momentos, logra coaptar a estos movimientos, generándose un descenso notable
en la intensidad de las reivindicaciones indígenas, cumpliendo de esta forma y
hasta ciertos punto los anhelos de las elites en Bolivia.

213
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.2. Los Militares

Los militares en la historia de Bolivia han llegado y ejercido el poder de


forma intermitente, destacándose dentro del conflicto en estudio dos períodos
de intervenciones sumamente claras y distintas: el primero a partir de la Guerra
del Chaco durante la década de 1930 y el segundo a partir de la década de 1960,
el primero bajo la idea de que los militares eran los únicos capaces de dirigir el
país luego de la mala administración de la elite que queda patente en la derrota
frente a Paraguay, en el segundo momento a partir del discurso que los militares
son quienes mejor pueden garantizar la defensa de la democracia en el país en
momento de cierta convulsión política y de la irradiación de los efectos de la
Guerra Fría en la región, independientemente si se trataba de gobiernos de
corte revolucionario o reaccionario.

Cabe destacar que la importancia de las fuerzas armadas en la política del siglo
XX para el período en estudio, se inicia cuando el ejército mismo comienza a
crecer bajo el mandato de Pando, quien bajo las bases del programa liberal
comienza a modernizar las fuerzas armadas, siendo uno de los primeros puntos
para el fortalecimiento de estas, “…la inclusión de los indígenas y la
transformación del Ejército en una institución profesional”185, lo que en la
práctica se tradujo en el crecimiento de las fuerzas armadas a costa del
enrolamiento de indígenas, lo que definió 3 niveles dentro de su estructura la
cual hasta cierto punto replicaba la estructura social que el país comenzaba a
desarrollar con más fuerza. Por un lado se encontraban los oficiales, quienes
eran los que mandaban, la tropa compuesto por grupos intermedios de la
sociedad y los indígenas, que eran los encargados de obedecer, y finalmente los
suboficiales, grupo que se puede catalogar como una suerte intermedia entre los
primeros y los segundo, como también en el sentido sociocultural, ya que eran

185
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. Página 94.

214
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

fundamentalmente mestizos. A partir de esta realidad, será como operarán


como estructura las fuerzas armadas durante el siglo XX y con se entenderán con
la elite y los grupos subalternos de la sociedad boliviana.

215
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.2.1. La Actitud en los Militares

Los militares se visualizan, siguiendo la propuesta teórica de Galtung para


“la actitud”, a nivel intrasubjetivo, como la única fuerza capaz dentro del país,
de llevar gobernabilidad y estabilidad al sistema dentro de los distintos vaivenes
que este experimenta a lo largo del período, mirada que se sustenta también en
el rol que les asignan los distintos sectores del país desde la mirada
intersubjetiva, la cual hace entender a los militares que una serie de grupos de
la sociedad, asienten que son los indicados para resolver el caos que se produce
en ciertos momentos del siglo XX.

Los militares en Bolivia se conciben a si mismos como los tutelares de la patria,


por ello luego de la Guerra del Chaco, deben limpiar su imagen, demarcándose
de la elite que llevó a la guerra al país, además de limpiar su imagen de aparato
represivo de la elite. Para ello se recurre a ciertas estrategias como el facilitar
el ingreso al Colegio Militar a hijos de obreros y campesinos, sin embargo como
señala Walter Guevara esto no tiene mayor efecto ya que “… como no podía
menos que ocurrir, esos adolescentes de origen modesto no cambiaron el
sistema y más bien resultaron moldeados dentro de sus características. Imbuidos
de su nueva condición de caballeros cadetes, encontrándose socialmente
elevados, apercibiéndose que habían adquirido un lugar de privilegio en la
sociedad sin esfuerzo de su parte, pronto olvidaron el taller, la chacra o la aldea
de donde salieron y cuando la ocasión se presentó en su vida de oficiales, no
trepidaron en disparar contra su propia gente”186. Esta situación tiene un receso
durante la Revolución de 1952, pues el Colegio Militar es clausurado, aunque
solamente por un año, por lo que la situación, durante la década de 1950 no
cambia de forma sustancial.

186
GUEVARA, WALTER. “Los Militares en Bolivia”, “Revista Nueva Sociedad”, N° 56 - 57, Páginas
19 a 36, Buenos Aires - Argentina, Septiembre – Octubre y Noviembre Diciembre 1989. Página 31.
En Internet: Portal de Internet de la Revisa NUSO, Nueva Sociedad, Argentina ,
< http://www.nuso.org/upload/articulos/905_1.pdf>, consultado Septiembre 2008.

216
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Otro elemento de relevancia para comprender la mirada intrasubjetiva que los


militares construyeron de sí, es que durante el período de la Revolución, el MNR
organizó una cédula militar, la cual se tradujo en que los altos cargos y quienes
aspiraban a ello, debían pertenecer a esta nueva conformación político – militar.
Esta situación es generada dentro del MNR como una forma de contar con la
lealtad, en tiempos de convulsiones, de la fuerza militar, con lo cual, los
militares se comienzan a sentir parte del Estado mismo y no una de sus ramas,
además que en ciertos sectores de la milicia produjo resentimiento pues se
sentían sometidos a un partido político. Esta situación hace perder en palabras
de Walter Guevara una posibilidad histórica para Bolivia, ya que el impulso
popular revolucionario no exigía al nuevo gobierno tener que involucrar a los
militares en su gestión, con lo que desperdicia la oportunidad cierta de
“establecer la autoridad del poder civil sobre el establecimiento militar”187, con
las consecuencias que se dará a partir de los años ’60, con un control total de la
actividad política de parte de los militares.

De esta forma, el fin de la cédula militar del MNR y la supuesta seguridad que
brindaba al gobierno civil se vino totalmente abajo con el golpe militar de
Barrientos en 1964, miembro de la misma cédula militar del MIR y vicepresidente
popularmente electo del gobierno derrocado. De esta manera los militares llegan
a la conclusión de que “la "institución tutelar de la patria" no debe permitir
nunca más que el pueblo se imponga en el gobierno por una insurrección como la
de 1952 o por elecciones”188, objetivo que fue la tónica de las políticas
adoptadas por los militares desde la década de 1960 y que produjo varios
retrocesos en las medidas que había decretado la Revolución de 1952, lo que
permitió a su vez, que la elite y la derecha se fuera acercando con el tiempo a
los militares y con ello cooptando y reprimiendo a los movimientos populares.

187
Ibidem. Página 32.
188
Ídem. Página 33.

217
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Además cabe destacar que la propia debilidad del MNR y del resto de los partidos
políticos en aquél entonces, dejó “…libre el campo para el fortalecimiento
político de las Fuerzas Armadas”189, situación que fue la tónica de la política
boliviana desde ese momento y hasta la década de 1980. Junto con ello, la
doctrina de la Seguridad Nacional en este ambiente de la Guerra Fría, se
convirtió en la justificación ideológica para la mantención de los militares en el
poder durante la época, por lo menos para los gobiernos militares reaccionarios,
pues como se ha visto anteriormente, los militares al sentir que tenían el rol
tutelar de la nación, debían combatir la presencia de influencias extranjeras,
especialmente marxistas dentro del país. De esta manera el escenario político
queda totalmente a merced de las fuerzas armadas.

Dentro de la mirada intersubjetiva se encuentra el que siempre los diversos


sectores de la sociedad han pensado en los militares para volver a ordenar la
sociedad cuando esta está al borde del caos, lo que le ha servido de respaldo y
argumento a los militares para intervenir de formas constante en el gobierno.
Esta situación no se da sólo en los ’30, sino a partir de la década de 1960,
cuando los desaciertos político – económicos de los gobiernos civiles, eran el
argumento predilecto para la intervención de las fuerzas armadas, con lo cual se
llevó al país a una situación de inestabilidad política formidables, ya que desde
la Guerra del Chaco hasta 1985, se suscitaron 18 golpes militares y muchos de los
gobiernos civiles, vivieron con miedo a ellos o bajo la tutela de los militares.

189
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada
Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 96.

218
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.2.2. El Comportamiento de los Militares

A partir de las aspiraciones de los militares de poder lograr cierto


reconocimiento y legitimidad en el plano nacional e internacional de sus
acciones dentro de Bolivia, debían desarrollar ciertas acciones que le
permitieran este objetivo, para lo cual desarrollaron ciertas estrategias para
institucionalizar su intervención constante en el gobierno. La acción en la
propuesta modélica de Galtung se entenderá como el segundo elemento, el
“comportamiento”, elemento en el cual, los actores a partir de la polarización
que genera sus actitudes conflictivas, comienzan a reaccionar. En este caso, será
como los militares comenzarán a institucionalizar su presencia en el gobierno
estableciendo ciertas relaciones con los diferentes grupos de la sociedad
boliviana, dándose dos realidades a lo largo del período, una que tiene que ver
con conseguir el apoyo popular a través de la captación y otra relacionada con
establecer ciertos contactos con la elite.

A partir de la llegada de los militares al poder en el contexto de la Guerra del


Chaco en la década de 1930, comienza cimentarse lo que será su presencia en el
gobierno durante buena parte del siglo XX. Walter Guevara señala que una de las
principales causas para la presencia y permanencia de los militares en el poder
en Bolivia es que, “Cuando se busca fuera y dentro de Bolivia un procedimiento
para cambiar los gobiernos militares de facto por la institucionalidad
democrática, se piensa siempre en una figura militar ideal capaz de operar esa
transformación”190, situación que fundamenta desde la perspectiva militar, la
intervención de estos en el gobierno.

Además a partir de la década de 1950, los militares se encontraron con un


ambiente muy propicio para fundamentar sus acciones. La Revolución de 1952

190
Op. Cit. GUEVARA, WALTER. “Los Militares en Bolivia”. Página 28.

219
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

nacionalizó muchas áreas de la economía, siendo importantes de reseñar las que


dicen relación con la minería, los hidrocarburos y el trasporte, de manera que se
contaba con un Estado con muchos recursos, pero a su vez con serios problemas
económicos a partir de su mala administración, además de la corrupción, lo que
fue el argumento de varios de los golpes militares de la época. Esto a su vez
daba un poder enorme al Estado lo que tentó a los militares de poder
administrarlo. A esto se debe sumar que en la década de los ’60 estaba en pleno
auge la purga hacia el comunismo en el contexto de la Guerra Fría, en que los
gobiernos militares de la región, aleccionados por los Estados Unidos,
desarrollaron políticas de contención y represión a las demandas obreras,
campesinas e indígenas, las cuales etiquetaron rápidamente de acciones
marxistas que había que reprimir de forma inmediata. Esto genera una brecha
con la sociedad que era peligrosa para la mantención de los militares en el
poder, por lo cual también desarrollan estrategias de cooptación de los
movimientos populares.

Esta situación propició que los militares comenzaran a buscar pactos y alianzas
con diferentes sectores de la sociedad que los legitimara en el poder y de paso
intentar institucionalizar su presencia en el gobierno a la usanza de la realidad
de otros países en América Latina. Es así como nace el Pacto Militar – Campesino
bajo el gobierno del general Barrientos, lo que creó una suerte de tregua de los
campesinos con el Estado además de la misma actividad sindical cobijada por el
Estado, sin embargo la misma administración y las posteriores, reprimieron
duramente a los mineros y sectores populares, por lo que se comprueba que más
que buscar alianzas con los trabajadores en su conjunto, se intentaba generar el
apoyo de ciertos grupos para mantener la relativa estabilidad del sistema, al
mantenerlos bajo tu tutela. Además esta situación significó para los sectores
populares un retroceso en sus demandas y con ello de los avances
democratizadores de la propia revolución. Fernando Calderón señala en torno a
la cooptación de los militares que “El movimiento campesino se fue subordinando

220
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

al Estado de manera creciente a través del denominado pacto militar –


campesino. Se estructuró un complejo sistema de redes clientelares entre
dirigentes campesinos, nacionales y locales, con las Fuerzas Armadas. Este
sistema fue viable gracias al formidable carisma del general Barrientos y su papel
pacificador en el valle alto de Cochabamba. Fue recién en la década de los
setenta que esto cambio definitivamente, pues se empezó a crear una creciente
unidad y autonomía campesina en oposición al régimen autoritarios”191.

A fines de la década de 1960, otro golpe de militar posiciona a Ovando en el


poder. Este clausuró el parlamento y organizó un gabinete militar con la
presencia de jóvenes intelectuales de izquierda. Este fue un gobierno que buscó
reestablecer relaciones con la URSS y establecer las bases para la construcción
de un gobierno socialista. Además durante 1971 se crea la Asamblea Popular la
cual tenía la intención de “… sustituir al Parlamento, con la participación de
mineros, fabriles, campesinos, intelectuales y universitarios”192, pero que nuca
pudo deliberar. A este conjunto de situaciones que buscaban la construcción del
socialismo se debe sumar la fundación del Movimiento de la Izquierda
Revolucionaria, MIR, sin embargo todas estas iniciativas son echadas por tierra
con el golpe militar encabezado por Hugo Banzer, el cual declaró en la ilegalidad
a todos los partidos y movimientos políticos de izquierda, además de intentar
desmantelar el movimiento sindical a través de la cancelación de la COB y del
exilio de muchos dirigentes sociales y sindicales, para lo cual contaba con el
apoyo de la elite oriental a quien retribuyó con una serie de beneficios, además
de la complacencia de la elite occidental.

191
Op. Cit. CALDERON GUTIÉRREZ, FERNANDO. “Actores Sociales”. Página 436.
192
CHAMORRO, JUAN CARLOS. “Movimientos Sociales en Bolivia”, Bolivia. Página 5. En Internet:
Portal de Fjerne Naboer, Dinamarca,
<http://www.fjernenaboer.dk/pdf/bolivia/Movimientes%20sociales.pdf>, consultado Enero 2008.

221
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

El gobierno de Banzer se caracterizó por tener cercanía con la elite a través de


las agrupaciones políticas de derecha que lo comienzan a apoyar, pues ven en él
a un aliado en su resistencia frente a las fuerzas de izquierda y a los
movimientos populares. Esta situación se tradujo en una dura represión que creó
un clima de presión tanto interno como externo para su salida, la cual se hace a
partir de 1977 a través de la vía eleccionaria. Sin embargo desde ese año y hasta
1982, se vive un período de extrema inestabilidad dado que hubo una serie de
golpes militares que no respetaron la victoria de los presidentes civiles en las
urnas, lo que se tradujo en un total de 9 presidentes durante menos de 5 años.
De este período destaca el golpe militar del general Luís García Meza en 1980, el
cual reprimió de dura forma, incluso por sobre la ley a los sindicatos,
especialmente la COB, movimientos y partidos de izquierda, tensionado y
polarizando aún más a la sociedad boliviana lo que hace que su gestión concluya
en otro golpe de Estado. En 1982 asume Hernán Siles Zuazo quien no pudo
remediar el ya complicado panorama político, económico y social, lo que es
aprovechado por Hugo Banzer, esta vez como candidato civil para ganar las
elecciones de 1985, con lo que se cierra un ciclo de intervenciones militares en
el gobierno, pues a partir de la “democracia pactada” que se da en este época,
el país logra cierta orden que le permite mantener una relativa estabilidad y
gobernabilidad193 desde fines del siglo XX.

193
En este sentido se habla de relativa estabilidad y gobernabilidad, dado que en el análisis del
tercer período conflictivo se demuestra como en realidad estas situaciones eran forzadas, con el
objetivo de ocultar la verdadera y compleja situación que vivía el país, pero que el pacto
democrático y la sucesión democrática de presidentes, a través de diversos medios ocultaban y
manejaban.

222
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.2.3. La Incompatibilidad de los Militares

El tercer y último elemento planteado en la teoría de Galtung es la


“incompatibilidad” de los fines, en donde a partir del grado de antagonismo que
tienen las actitudes y comportamientos del otro, el actor, en este caso los
militares, pasan a desarrollar acciones en torno al otro, para este caso, la
sociedad civil básicamente, dándole de esta manera un carácter definido al
conflicto, además de establecer en ciertos momentos pactos con la elite.

Los militares a partir de la observación de una realidad conflictiva a lo largo del


siglo XX, específicamente luego de la Guerra del Chaco, han decidido intervenir,
pues no ven en los gobiernos civiles, una garantía de gobernabilidad para el país,
además en estas intervenciones en muchos casos han contado con el apoyo de
diversos actores de la sociedad. Sin embargo, muchas de las inestabilidades que
han servido para justificar los golpes militares, han sido a partir de las mismas
consecuencias del involucramiento de los militares e la política. Un ejemplo
claro de ello es a partir de la década de los 70, cuando a partir de una serie de
problemas económico que se deben a mala gestión financiera de los gobiernos
militares, dificultan que los gobiernos civiles a partir de los primeros años de la
década de los ’80, puedan asumir el país en un contexto de tranquilidad
económica, por lo que nuevamente el discurso militar es de que los gobiernos
civiles son incapaces de sobrellevar los problemas económicos, y por ende sus
efectos sociales y políticos, por lo que intervienen nuevamente.

Los militares en Bolivia necesariamente forman parte del conflicto social que ha
vivido a lo largo de su historia el país. Durante el siglo XX y hasta la Guerra del
Chaco estaban al servicio de la elite, básicamente para mantener a través del
uso de la fuerza, a otros grupos sociales, especialmente los indígenas,
subordinados al gobierno de la elite. Sin embargo a partir de su irrupción en
política desde la década de 1930, asumen gobiernos militares tanto desde la

223
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

izquierda como de la derecha, o como se han denominado anteriormente,


revolucionarios o reaccionarios, con matices por cierto, lo cual comienza a
relativizar su clásica posición al lado de la elite, con lo cual la incompatibilidad
de intereses que tenga tanto con la elite como con los grupos indígenas, se dará
a partir del gobierno militar de turno, aunque siempre y a pesar de la
consolidación de una serie de reformas de la Revolución de 1952, tratarán de
contener las demandas y reivindicaciones de campesinos, mineros e indígenas,
tratando de cooptarlos, como por ejemplo a través de pactos, o simplemente a
través de la dura represión en ciertos gobiernos más cercanos a la derecha como
puede ser por ejemplo en el caso de las administraciones de Banzer.

Otra incompatibilidad relevante del período se da a partir de la década de los


’70, bajo el contexto de la Guerra Fría, en donde Banzer, luego del gobierno pro
socialista del general Ovando, reprimió de dura forma a los movimientos
políticos de izquierda al igual que a la actividad sindical. Así, bajo este gobierno
nace una incompatibilidad muy fuerte, y de hecho, una incompatibilidad
también dentro de los militares, ya que por un lado la administración de Ovando
había propiciado un clima favorables para los movimientos y partidos sociales,
mientras tanto que bajo el gobierno de Banzer anuló cualquier instancia que
tuviera relación con la izquierda, lo que es descrito por Walter Guevara como
una inconsecuencia, ya que la izquierda boliviana estaba fraccionada y tenía
muy pocas posibilidades de llegar a la construcción de una sociedad socialista,
sin embargo los militares bajo la administración de Banzer siguieron con el
discurso de la amenaza marxista “… hablando de los extremistas, de las
conspiraciones internacionales, de los riesgos para la seguridad y defensa del
país, de la defensa de la civilización occidental cristiana y otras cosas por el
estilo…”194, pues era un discurso que resultaba útil para justificar su presencia
en el gobierno en momento en que los militares llevaban varios de años de

194
Op. Cit. GUEVARA, WALTER. “Los Militares en Bolivia”. Página 32.

224
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

continuidad en el poder y tu legitimidad ya se estaba desgastando en forma


alarmante.

Hacia las postrimerías del período en estudio, los militareas se encontraban


fuertemente deslegitimados, caracterizandose el período de la transición a la
democracia, en palabras de Juan Quintana, por una “… traumática ruptura entre
fuerzas armadas y sociedad”195, lo que hizo que en el período, los gobiernos
civiles no pudieron gobernar tranquilos pues tenían la sombra de los militares
sobre sus cabezas. Esta situación lleva a que se produjera en los ’80 una patente
incompatibilidad de los militares con el resto de la sociedad, pues estos tenían
en anhelo de seguir involucrandose en política, tal vez ya no a través del
ejercicio del poder directamente, pero si influeyendo en las desiciones de los
gobiernos civiles, lo que en parte se dio debido a que la fragilidad del sustento
político del gobierno de la UDP, que hacía pensar en los militares como
resguardo de la institucionalidad, pero por otro lado, la sociedad ejerció presión
sobre ellos, a lo que debe sumarse una serie de problemas internos y la presión y
desgaste acumulado durante los años de gobierno que los separó fefinitivamente
de la sociedad.

195
QUINTANA, JUAN. “Las Relaciones Civiles – Militares en Bolivia. Una Agenda Pendiente”,
“Revista Fuerzas Armadas y Sociedad”, FASOC, año 13, N° 1, Santiago - Chile, Enero – Marzo
1998. Página 24. En Internet: Portal de Internet de la Revista Fuerzas Armadas y Sociedad, Chile,
<http://www.fasoc.cl/files/articulo/ART411269a8862a8.pdf >, consultado Septiembre 2008.

225
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales

Los movimientos sociales existentes en Bolivia, tienen como un


componente esencial la presencia indígena, lo que se entiende a partir de que
este grupo representa más de la mitad de la población total del país, y por que a
través de sus historia, han sido el grupo que mayormente se ha visto afectado
por la exclusión y la pobreza a través de las políticas de los gobiernos manejados
por la elite o con presencia de ella hasta la década del ’30 y finalmente hasta la
Revolución de 1952. Además los indígenas con el tiempo han ocupado diversas
áreas del sistema económico boliviano, pudiéndose encontrar indígenas
campesinos, mineros o como obreros en las ciudades. De esta manera las fuerzas
sociales presentes en este apartado se comprenderán como movimientos sociales
cuyo principal componente es el sector indígena, y por lo tanto, será este, el
objeto principal de estudio. Sin embargo es preciso antes de analizar al sector
indígena en su conjunto, detallar la existencia de ciertas fuerzas sociales
organizadas ya sea de forma civil o sindical para completar el panorama, por ello
el primer paso será precisamente describir y analizar a estos sectores.

226
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1. Los Movimientos y Agrupaciones Sociales

Los diversos sectores sociales existentes en Bolivia, hasta la década del


’30, y de forma más fuerte hasta la década del ’50, no tenían mayor relevancia
en el país a partir de las estrategias desarrolladas por la elite para su contención
y represión, salvo esporádicos levantamiento que eran duramente suprimidos por
la elite. Sin embargo la Revolución de 1952 les entrega instrumentos y abre
espacios para poder conformarse como actores dentro de la sociedad boliviana a
través de la figura de movimientos y agrupaciones sociales.

Considerando que la base de estos nuevos movimientos eran en su mayoría los


indígenas, una de las banderas más fuerte de lucha fue la serie de
reivindicaciones a partir de la exclusión que sufrían, para aunar consenso y
cohesión en su interior, se apelaba al tema de la identidad indígena en
contraposición a la elite como también se utilizaron temas como la autonomía,
las mejoras en la calidad de vida, el derecho a la tierra y otras reclamaciones,
muchas de ellas con bastante sustento histórico. La etnicidad permitía que su
afianzamiento como grupo fuera relativamente exitoso y con ello a partir del
’50, se constituyeran en actores claves del período, partir de la fuerza que les
daba su cohesión para plantear sus demandas frente al Estado, sin embargo el
Estado en manos del MNR en la década del ’50 quería sustituir el discurso étnico
de los indígenas, por el de clase, el cual se ajustaba más a las necesidades de
ese partido político, pues podía englobar a más grupos sociales, como por
ejemplo los mestizos, y con ello, contar con mayor cantidad de posibles futuros
electores para seguir en el poder.

De esta manera, esta nueva realidad, la cual se acentúa mayormente a partir de


la década de los ’80 y ’90, dado que desde los años ’60 los diferentes
movimientos sociales comienzan a ser cooptados por los gobiernos militares del
período, muestran que este es un punto de inflexión en comparación a los

227
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

movimientos sociales anteriores a la década del ’50, los cuales solían ser
desorganizados, propios de un solo grupo y que no desarrollaron estrategias de
supervivencia o de aumento de fuerza por ejemplo a través de la unión con otros
grupos sociales. Esto según Marisa Revilla se produce a partir de que en este
período se comienza a producir “… una reconstrucción de la identidad indígena,
una reapropiación de la categoría indio, redefinida desde los propios pueblos”196,
situación no esperada por la Revolución, la cual aspiraba a bajo el discurso de la
nacionalidad boliviana, evitar futuros problemas étnicos desde las demandas
particulares de los grupos indígenas a través de la imposición de una identidad
mestiza que cohesionara el cúmulo de identidades existentes en Bolivia. Ahora
su conformación como fuerza social no se explica obviamente por sólo la
conciencia indígena, sino más bien por la condiciones de participación que
entrega la Revolución de 1952, las cuales permitan que la construcción de este
discurso indígena relacionado con la identidad, sea parte de la estrategia para
aumentar el poder de parte de estos movimientos sociales para plantear con más
fuerza sus demandas, no siendo este un resultado esperado por el gobierno
revolucionario.

De todas formas el sustento identitario no es único que permite la conformación


de los movimientos sociales en la época, no se puede negar la influencia de una
cierta conciencia de clase para explicar la conformación de otros movimientos
sociales de tipo reivindicativo como el movimiento campesino, o de la
conciencia gremial y las ideologías de izquierda para el tema del sindicalismo197,

196
REVILLA, MARISA. “Propuesta Para un Análisis del Movimiento Indígena Como Movimiento
Social”, “Revista Política y Sociedad”, Volumen 42, N° 2, Universidad Complutense de Madrid,
Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, Madrid – España, 2005. Páginas 49 – 62. Página 52. En
Internet: Portal de Internet de la Universidad Complutense de Madrid, España,
<http://www.ucm.es/BUCM/revistas/cps/11308001/articulos/POSO0505230049A.PDF>,
consultado Marzo 2007.
197
Puede argumentarse que no necesariamente la actividad sindical cae en la categoría de
movimiento social, sin embargo en el contexto boliviano y para el período en estudio, los
sindicatos operaron como fuerzas sociales, las cuales junto al movimiento campesino y a los

228
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

aunque en ambos casos, esté igualmente compuesto en su mayoría por


indígenas, producto de que algunos se identificaban más con la lucha de clases o
por demandas sectoriales que con el discurso étnico, sin embargo todos estos
diferentes movimientos sociales toman fuerza a la luz de las reformas de la
década del ’50.

A hora bien, y a pesar de la existencia de estas consideraciones (conciencia de


grupo, identidad colectiva, exclusión, enemigos en común, demandas en común,
etc.), aún no se puede explicar por sólo estos hechos la aparición de estos
movimientos sociales durante la década del ’50. Tal y como señala Marisa
Revilla, se requiere de otros elementos como por ejemplo “…capacidad de
organización, liderazgo, disponibilidad de recursos, existencia de aliados,… es
decir, es necesario analizar cómo las relaciones de poder, las desigualdades, el
momento del desarrollo histórico del Estado o las transformaciones
internacionales han afectado a los cambios en la identidad colectiva (indígena) y
en la formación y consolidación del movimiento social”198, tan sólo de esta
manera, con la existencia de estos otros elementos que le den cuerpo,
conducción y objetivos a los movimientos sociales, además de un contexto
determinado, estos saldrán a la luz como se dio en el caso de la década del ’50
en Bolivia.

Para esta revisión de los movimientos sociales, no se debe desconocer el rol que
jugaron en su conformación los partidos políticos, sobre todo el MNR bajo el
contexto revolucionario de los años ’50, sin embargo, y en vista de que los
partidos políticos se analizan en el segundo nivel de esta propuesta analítica,
acá tan sólo se procederá a revisar los movimientos y agrupaciones sociales del

movimientos populares y/o indígenas salen a la luz en la década del ’50 con objetivos hasta
cierto punto similares lo que nos hace justificar el que sean incorporados bajo esta categoría de
análisis.
198
Op. Cit. REVILLA, MARISA. “Propuesta Para un Análisis del Movimiento Indígena Como
Movimiento Social”. Página 55.

229
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

período, dejando el tema de los partidos políticos para la revisión del punto
siguiente, luego del abordamiento bajo el modelo de Galtung de los indígenas.

230
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.1. La Central Obrera Boliviana o COB

El nacimiento de los movimientos sindicales obreros en Bolivia, tienen su


origen en la explotación minera de fines del siglo XIX y principios del XX, en
donde a partir de la industria tanto del estaño como de los ferrocarriles (ligados
producto de que se necesitaban ferrocarriles sacar trasportar el estaño) se
comienzan a gestar pequeños sindicatos, los cuales a partir de la década del ´20
y en mayor medida del ’30, comienzan a acercarse a las ideologías de izquierda
que comienzan a llegar al país.

La Central Obrera Boliviana, COB, nace en medio de la Revolución de 1952,


aglutinando a gran parte de los sectores obreros del país con la finalidad de
plantear sus demandas que iban por mejoras en las condiciones de trabajo, así
como mejores salarios. La importancia de la COB radica en que se constituyó en
“…el centro de las luchas sociales y sindicales de los trabajadores bolivianos y un
referente ideológico y de auto organización de las clases subalternas en
Bolivia”199, siendo especialmente importante para el sector minero, quien desde
un principio, fue uno de los actores principales dentro de la COB, de hecho en su
primer congreso de 1954, se señala que, “…la elección de su Secretario General
siempre debe recaer en un representante minero, hecho que ya ha sido discutido
por otros sectores de trabajadores”200, pues se considera poco democrático. Otra
importancia como señala Fernando Calderón es que “Los obreros mineros
constituyeron probablemente el grupo social más moderno y combativo de la
sociedad boliviana. Ellos se desarrollaron en función de una oposición y lucha
contra el poder minero transnacional y el Estado, y supieron proyectar y

199
Op. Cit. CHAMORRO, JUAN CARLOS. “Movimientos Sociales en Bolivia”. Página 3.
200
QUISBERT HUANCA, ERMO. “Sindicalismo y el Sindicato en Bolivia”, ADEQ, La Paz - Bolivia,
2007. Página 6. En Internet: Portal de Internet del Centro Documentación e Información de
Bolivia, CEDIB, Bolivia,
<http://www.cedib.org/pdocumentos/educacion/Sindicalismo%20Bolivia.pdf>, consultado Marzo
2008.

231
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

concatenar sus intereses sociales nacionales con los del movimiento obrero
internacional”201.

La COB también le sirve al gobierno revolucionario para aunar en una sola gran
fuerza otras iniciativas sindicales como por ejemplo las campesinas, aunque
también se debían hacer esfuerzos para mantener su cohesión dada la
heterogeneidad de realidades y posturas dentro de esta gran organización
obrera, pues era interés del gobierno revolucionario mantener la unidad del
movimiento sindical, debido a que ello permita su captación y servía de futuro
nicho laboral. Es más, Erick Langer señala que “Entre 1952 y 1957, el MNR
cogobernó con la Central Obrera Boliviana (COB), el mayor organismo del
sindicalismo boliviano dominado por los trabajadores mineros. Parecía que las
fuerzas internas sociales habían ganado. Se organizaron milicias, tanto de
mineros como de campesinos con armas repartidas por el gobierno. Estas jugaron
un papel muy importante al sostener la hegemonía de las fuerzas revolucionarias,
por un lado, y al mantener en jaque a las fuerzas del anterior régimen,
incluyendo al Ejército, por el otro”202.

Durante 1964, la COB apoya al movimiento popular que busca derrocar al


gobierno del MNR que conducía Paz Estensoro, sin embargo antes de que las
fuerzas sociales puedan acceder al poder, los militares en unión con el
movimiento Razón de Patria acceden rápidamente al poder bajo la figura del
general René Barrientos, siendo el comienzo del fin del poderío de la COB para
esta época, ya que los gobiernos militares, a través del Pacto Militar –
Campesino, hicieron que el poder la COB fuera disminuyendo, sobre todo a partir
de los gobiernos militares que vinieron luego de Barrientos, en donde a través

201
Op. Cit. CALDERON GUTIÉRREZ, FERNANDO. “Actores Sociales”. Página 430.
202
LANGER, ERICK. “Una Visión Histórica de Bolivia en el Siglo XX”, Páginas 67 - 88. En:
CAMPERO, PRUDENCIO, FERNANDO. “Bolivia en el Siglo XX. La Formación de la Bolivia
Contemporánea”, Editorial Offset Boliviana, La Paz – Bolivia, 1999. Página 76.

232
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

del uso de la fuerza y de la captación, se desarticuló el movimiento obrero. Sin


embargo la COB resurge al poder mantener parte de estructura en
funcionamiento durante la época y apoyar en 1970, luego de la renuncia de
Ovando, el ascenso de Juan José Torres, aunque ni este ni la COB logran
consolidar su permanencia en el poder ya que en 1971 se produce un definitivo
golpe militar encabezado por Banzer, el cual durante su gestión hasta 1978,
prohíbe la existencia y funcionamiento de las organizaciones sindicales,
marcando el total descenso del poder de la COB para el período, hasta el retorno
de la democracia con Hernán Siles Suazo, en que la COB tiene gran protagonismo
durante su gestión a través de paros, protesta y huelgas que ayudan a poner fin
a la gestión de Siles Suazo, lo que marca también el fin del poderío de la COB,
dado que a partir de la llegada al poder de Paz Estensoro, la COB perderá de
forma abismante su capacidad de convocatoria, la cual comienza a ser absorbida
por otras instancias como por ejemplo los propios partidos políticos de la época.

De esta manera y bajo el contexto de la llegada del neoliberalismo al país con la


Nueva Política Económica decretada en 1985, la COB, comenzó a perder su
poder, puesto que la minería estatal “… no pudo resistir la competencia del
sector privado y los bajos precios que ocasionaron el cierre de muchas fuentes
de trabajo y el despido masivo de los mineros”203, con lo cual la COB bajó su
convocatoria, ya que la actividad sindical propiamente tal comenzó a pasar a las
manos de las cooperativas, lo que hizo que sin un movimiento sindical fuerte,
aumentara el porcentaje de mineros asalariados y con ello disminuyera la
convocatoria de la COB, siendo reemplaza en importancia, en la década de los
’90, por centrales obreras de carácter regional.

Para explicar la pérdida de importancia de la COB, Ermo Quisbert señala tres


razones, siendo la primera de ella, la que se explicó anteriormente relacionada

203
Op. Cit. CHAMORRO, JUAN CARLOS. “Movimientos Sociales en Bolivia”. Página 3.

233
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

al cambio del sistema económico y la introducción de la empresa privada a la


minería, también ha jugado un rol importante el desgaste de la COB como
intermediario entre el gobierno y la sociedad civil sobre todo a partir de que se
comienza a transferir ese rol a los partidos políticos, y finalmente, un tercer
factor, sería la falta de la renovación ideológica acorde a las necesidades y
demandas obreras que desde los años ’80, en un contexto democrático, son
distintas a la de décadas anteriores, sobre todo bajo gobiernos militares204.

204
Op. Cit. QUISBERT HUANCA, ERMO. “Sindicalismo y el Sindicato en Bolivia”. Página 7 y 8.

234
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.2. La Confederación Nacional de Trabajadores Campesinos de Bolivia o


CNTCB

Junto con los movimientos sociales amparados bajo la estructura sindical


obrera, a partir de la Revolución de 1952, nacen también los movimientos
campesinos a partir de que el gobierno revolucionario crea el Ministerio de
Asuntos Campesinos, siendo una de sus primeras medidas la creación de
sindicatos agrarios a favor de los campesinos de Bolivia, los cuales en gran
porcentaje también se encuentra compuestos por indígenas.

La instancia sindical campesina más importante es la Confederación Nacional de


Trabajadores Campesinos de Bolivia o CNTCB, la cual tenía la finalidad de “…
controlar y neutralizar la movilización campesina, y así liquidar para siempre el
“problema del indio” e incorporarlos a la “civilización””205, dado que a través de
la figura del campesino se intentaba etiquetar al indígena y con ello reemplazar
su figura para iniciar el proceso de conversión de este en boliviano según los
criterios del gobierno revolucionario a modo de evitar el problema del tema del
indígena que se planteaba en Bolivia a partir de la década del ’30.

El gobierno revolucionario del MNR logró imponer a la CNTCB, como la única


organización campesina dentro del campo boliviano con la finalidad de controlar
al movimiento indígena, puesto que el Estado, tenía “… dirigentes vinculados a
los comandos movimientistas. Con el sindicato, querían controlar y neutralizar la
movilización india y campesina, que había logrado desestabilizar por su cuenta al
orden oligárquico a través de masivas rebeliones…”206. Con ello se lograr frenar

205
Ibidem. Página 6.
206
CONFEDERACIÓN NACIONAL DE TRABAJADORES CAMPESINOS DE BOLIVIA. “Historia del
Movimiento”, La Paz - Bolivia, 2007. Página 1. En Internet: Portal de Internet la CNTCB, La Paz -
Bolivia,
<http://www.csutcb.org/apc-aa-files/documentos/items/historia_del_movimiento.pdf>,
consultado Marzo 2008.

235
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

en parte la demanda de los grupos indígenas relativo a la autonomía, pues al


cooptar de esta forma al movimiento indígena a través de esta agrupación
campesina se logra disminuir el ímpetu de sus reivindicaciones, así como hacer
de esta organización una herramienta de Estado, que será aprovechada
posteriormente por los gobiernos militares.

La CNTCB comienza a perder poder a fines de la década del ’60, ya que la


manipulación de los gobiernos militares a través del Pacto Militar – Campesino,
hicieron que cobrara fuerza la corriente katarista dentro de la organización, el
cual siguió cobrando impulso con los años, a pesar de la oposición de Banzer,
pues se siguió operando desde la clandestinidad. El katarismo, enfatizó la lucha
de clases a favor de los indígenas, asumiendo el sindicato por un instrumento de
lucha, para más tarde en la década de los ’70 y ’80 construir el discurso
plurinacional. Cabe destacar que en 1979, en el macro de la lucha por la
democratización del país luego del gobierno de Banzer, la COB impulsó la
creación de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de
Bolivia o CSUTCB, aumentando con los años su importancia incluso por sobre la
COB, la cual ya a esas alturas había perdido su poder de convocatoria por
diversas razones como se ha señalado anteriormente.

236
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.3. Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia


o CSUTCB

Como se ha visto, la CNTCB al ser cooptada por los gobiernos militares


se deslegitimó como vehículo de representación del movimientos campesino. En
1977 varias organizaciones sindicales y campesinas de tipo regional rompen su
relación con la CNTCB, básicamente por la disconformidad que existía ante el
Pacto Militar – Campesino. En 1979 por propuesta de la COB se realiza el primer
Congreso de Unidad Campesina en el cual se acuerda crear la Confederación
Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia o CSUTCB.

Esta nueva estructura tiene, “… su prueba de fuego en las jornadas de


noviembre de 1979 en defensa de la democracia y posteriormente en el bloqueo
nacional contra el paquete de medidas dictadas por la presidenta Lidia Gueiler
en diciembre”207. Desde allí en adelante va creciendo en poder y relevancia,
llegando a proponer un proyecto para una nueva ley agraria que reemplazara la
que existía desde la revolución, lo cual fue finalmente desestimado.

La CSUTCB a partir de fines de la década de los ’90 comienza a experimentar


una crisis interna a partir del cuestionamiento que existe desde sus bases de no
representar fielmente los intereses de los campesinos que la componen para lo
cual se realizan una serie de congresos desde ese año y hasta el 2006, para
analizar su situación y elegir nuevas directivas.

207
Op. Cit. QUISBERT HUANCA, ERMO. “Sindicalismo y el Sindicato en Bolivia”. Página 10.

237
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.4. Los Comités Cívicos

Dejando de lado las instancias sindicales, ya sean obreras, mineras, o


campesinas, existieron durante el período otras instancias de manifestación de
los movimientos sociales en Bolivia como por ejemplo los comités cívicos.

Los comités cívicos nacieron en la época de la colonia “…como una necesidad de


mediación e interpelación en asuntos importantes frente a los abusos de la
corona y han continuado en la vida republicana como mecanismos de
intermediación entre la sociedad y el Estado o los que detentaban el poder
público”208. A partir de la década de ‘1950 y gracias al contexto revolucionario,
vuelven a jugar un rol importante dentro de la política boliviana, ya que durante
los períodos anteriores habían quedado relegados a partir de las acciones de la
elite. Estos comités cívicos se apoyan y legitiman a partir de las demandas de la
población a la cual representan, operando de forma independiente de otras
estructuras de representación o administración del gobierno en Bolivia. Estos se
caracterizan además por que “A diferencia de la juntas vecinales los CC están
conformados por ciudadanos que no son elegidos a nivel de bases. La elección
del presidente de un Comité Cívico es interno y no participa la ciudadanía en
general” 209, siendo una instancia única dentro de la política boliviana.

En el período revolucionario, el MNR elimina los gobiernos municipales al


acusarlos de estar al servicio de la desgastada elite tradicional, por lo que los
comités cívicos resurgen de su letargo en cada departamento del país a partir
del fin del gobierno del MNR. Uno de los más importantes y más trascendentes
en el tiempo, es el Comité Cívico de Santa Cruz, convirtiéndose en el más

208
FARFÁN ROMERO, ESTEBAN. “Los Comités Cívicos y la Historia”, Bol Press, Bolivia, 2007. En
Internet: Portal de Bol Press, Bolivia,
< http://www.bolpress.com/art.php?Cod=2007112911>, consultado Noviembre 2008.
209
Op. Cit. CHAMORRO, JUAN CARLOS. “Movimientos Sociales en Bolivia”. Página 3.

238
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

importante de Bolivia en la actualidad, ya que ha sido el encargado de plantear


las demandas autonómicas de Santa Cruz.

239
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.5. Las Federaciones de Juntas Vecinales o FEJUVE

Otras de las importantes instancias de reunión de los movimientos


sociales son las FEJUVE. Estas nacen en la década del ’50 “… espontáneamente y
por intereses netamente barriales, se comienzan a organizar los vecinos de
diferentes sectores…”210 de La Paz, naciendo las Federaciones de Juntas de
Vecino o FEJUVE. Su antecedente directo es el Consejo Central de Vecinos,
sobre el cual se cimienta esta nueva estructura.

La FEJUVE que nace en La Paz, no fue suficiente para condensar a todas las
juntas de vecinos de la ciudad, sobre todo teniendo en cuenta que El Alto, que
ya no era un barrio de La Paz, sino que se había convertido en una ciudad anexa,
a pesar que la denominación de ciudad se da en la década de los ’80. El Alto es
un centro indígena dado que cerca del 80% de su población es de origen quechua
o aymara. En 1957, se crea la FEJUVE – El Alto, exclusiva de ese sector, que con
el tiempo se convertiría en la federación de juntas de vecinos con más poder en
Bolivia, desligándose de la FEJUVE de La Paz y que en la actualidad ha jugado un
rol protagónico en las movilizaciones de los primeros años del siglo XXI.

Durante la década de los ’80, la FEJUVE del Alto en La Paz tiene un rol
protagónico, incluso catapultando figuras y cargos políticos desde sus filas, sin
embargo a partir de la década del ’90 y debido al control que comienza a
ejercer sobre ella el movimiento populista CONDEPA, Conciencia de Patria,
muchos de sus dirigentes pasan a engrosar las filas de esta agrupación dejando a
la FEJUVE carente de dirigentes con experiencia, aunque recobra su poder en las
movilizaciones que se dan en el país a partir del año 2000.

210
Op. Cit. CHAMORRO, JUAN CARLOS. “Movimientos Sociales en Bolivia”. Página 4.

240
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2. Los Indígenas

La década del ’30 marcó el escenario y constituye la génesis de lo que


más tarde se convertirá en la Revolución de 1952. En los años ’30, Bolivia sufre
una serie de situaciones problemáticas, como los efectos de la crisis mundial o la
derrota en la Guerra del Chaco, lo que culmina con el sistema impuesto por la
elite tradicional y genera las condiciones para poder replantear Bolivia a partir
de la intervención de los militares en esa década. A pesar de la resistencia de la
elite, finalmente en la década del ’50 a través de la revolución, se replantea el
país, el cual asume un nuevo trato para el tema indígena.

A partir de la Revolución de 1952, los indígenas logran una serie de avances que
no habían podido lograr en su anterior lucha contra la elite, gracias a la
conciencia que generó la situación del indígena la cual se socializó al país
durante la Guerra del Chaco. Para el indígena hubo una serie de reformas claves
que mejoran relativamente su situación como el voto universal, la creación de
instancias de sindicalización obrera y campesina, aunque controladas por el
Estado revolucionario a través del MNR, la reforma agraria, la educación, y otras
más tendientes a mejorar la calidad de vida del indígena.

Sin embargo, estas acciones no significaban una preocupación real del indígena,
más que nada se trataba de contenerlo y evitar problemas posteriores, ya que el
gobierno revolucionario lo que intenta es “bolivianizar” al indígena a través de
su conversión en campesino, vocablo que intenta reemplazar el concepto de
indígena, además de sindicalizar para servir a los intereses del gobierno
revolucionario. Para ello la Revolución intenta levantar el imaginario de la
identidad mestiza, el cual mediaba de mejor forma el origen étnico con la
incorporación formal al país, desplazando la figura de indígena, la cual estaba
asociadas a las demandas autonómicas y de autogobierno que podían complicar
el proyecto del MNR. Los gobiernos militares de la década del ’60, prosiguen con

241
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

esta estrategia de institucionalización del movimiento indígena desde la


perspectiva mestiza por ejemplo a través del Pacto Militar – Campesino del
período de de Barrientos, aunque con matices, ya que los gobiernos militares
que son de corte reaccionario, como Banzer tendrán un trato duro y represivo
con el movimiento sindical y campesino al cual se coopta con estas estrategias.

242
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.1. La Actitud de los Indígenas

La “actitud” de los indígenas en este período tiene su punto de inflexión


en la Revolución de 1952 y la serie de reformas que gracias a ella se realizan,
pues la actitud de sometimiento, aunque no sin resistencia de los indígenas,
comienza a cambiar cuando a partir de esta reformas revolucionarias comienzan
a ser incluidos de forma efectiva dentro de la sociedad boliviana, aunque como
se ha señalado anteriormente la razón profunda de esto, es el deseo de
cooptación que el gobierno revolucionario y más tarde los militares quieren
hacer del movimiento indígena.

Desde este momento la visión intrasubjetiva de los grupos indígenas fue la de


querer aprovechar las ventajas de las nuevas reformas, aunque no
necesariamente para participar con más herramientas de la vía política del país,
sino que también y a partir de su mirada intersubjetiva, la cual les indicaba que
el país quería a pesar de los intentos de inclusión, seguir teniéndolos al margen
de las grandes decisiones, cooptándolos a través de diversas nuevas estructuras
sindicales levantadas para de esta forma, homogenizar culturalmente a través de
la figura del mestizaje, el manejo político de sus demandas, ya no buscar la
democracia, puesto que la habían conseguido, por lo menos desde el plano
discursivo, sino más bien de autonomía a través del respeto de su cultura
tradicional a través del cumplimiento de sus demandas reivindicatorias
aprovechando las instancias que proporcionó la Revolución de ’52.

En este caso uno de los sectores indígenas que más anhelos de autonomía tienen
a partir de su propia tradición histórica, es el grupo de los aymaras, que
conforman cerca de un 25% del total de la sociedad boliviana, en donde a partir
de su “… innegable autonomía cultural y su cada vez más evidente deseo de
autonomía política han inducido a que los antropólogos definan la sociedad

243
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

aymara como un «mini-Estado» al interior de Bolivia”211. Esta protección de la


identidad indígena también comienza a partir del proceso revolucionario de la
década del ’50 debido principalmente a que la revolución buscaba la
denominada “liberación del indio”, lo que en otras palabras es la integración del
indígena a la sociedad boliviana a partir del derecho político y de la protección
de sus tierras, sin embargo, este mismo objetivo es contrapuesto y paradójico si
se entiende que la misma revolución y su proyecto nacional, “… son
integradores, homogeneizadores y finalmente, la misma revolución expurga de
su vocabulario el término "indio"”212, lo que implica que los indígenas deban
renunciar a parte de su identidad para acceder a la visión de país propuesta por
la revolución, por que en su propia visión, se sienten agradados de los cambios
del proceso revolucionario, sin embargo, lucharan para mantener esta autonomía
identitaria.

A fines de la década del ’60, aparecen manifestaciones claras de una nueva


conciencia étnica de parte de los indígenas, lo que es canalizado por el
movimiento katarista, el cual nace a partir de las propias herramientas que la
Revolución de 1952 le proporciona a los indígenas, como la educación,
ciudadanía, tierras, etc., pero que estos todavía sienten que son muy pocas, lo
que les hace sentir todavía que eran víctimas de discriminación y exclusión de
parte del país, de manera tal que la frustración “… hizo resurgir la memoria

211
ZALLES CUETO, ALBERTO. “De la Revuelta Campesina a la Autonomía Política: La Crisis
Boliviana y la Cuestión Aymara”, “Revista Nueva Sociedad”, N° 182, Buenos Aires - Argentina,
Noviembre y Diciembre 2002. Página 108. En Internet: Portal de Internet de la Revisa NUSO,
Nueva Sociedad, Argentina ,
< http://www.nuso.org/upload/articulos/3091_1.pdf>, consultado Septiembre 2008.
212
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una
Perspectiva Histórica”. Página 41.

244
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

larga, de un plurisecular enfrentamiento con el Estado”213, uno de las bases del


pensamiento katarista.

De esta forma, el sentimiento indígena de utilización a partir de su adscripción


obligatoria a las instancias sindicales del gobierno revolucionario y luego de los
gobiernos militares, provocarán que algunos sectores del movimiento indígena,
encuentren en el katarismo una vía para hacer efectivos sus anhelos y
reivindicaciones fuera del alero estatal.

Es decir, si bien los indígenas habían resistido el proyecto modernizador que


intentaba su exterminación en términos culturales durante la época de la elite
tradicional durante las primeras década del siglo XX, los populismos militares y
del MNR a partir de la década del ’30 y del ’40, hacen que la situación y
conflicto indígena entrara “…por primera vez en escena pública en un sentido
visible, ya no como aquello que es negado sino como una voz a ser
escuchada”214, sin embargo la situación, aunque menos dramática, a partir de la
década del ’50 tenía el mismo objetivo que la elite tradicional, ya que a través
de la figura del mestizo y de la sindicalización se buscaba la conversión de la
identidad indígena en una identidad boliviana o a lo menos mestiza para a partir
de ella, olvidar los orígenes indígenas y construir luego la identidad boliviana,
situación que con ciertos reparos se mantendrá hasta finales del período en
estudio, puesto que a partir de la década de los ’80, las reivindicaciones de
autonomía indígena reaparecerán con mucha fuerza y ya no cooptada a través
del movimiento sindical bajo el alero del Estado, sino más bien por partidos
políticos, muchos de los cuales, como por ejemplo los populistas, utilizarán el
discurso identitario para ampliar su poder de convocatoria.

213
Op. Cit. TICONA ALEJO, ESTEBAN. “Pueblos Indígenas y Estado Boliviano. La Larga Historia de
Conflictos”.
214
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 10.

245
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.2. El Comportamiento de los Indígenas

La acción en la propuesta modélica de Galtung se entenderá como el


“comportamiento”, elemento en el cual, los actores a partir de la polarización
que generan sus actitudes conflictivas, comienzan a reaccionar. En este caso,
será como los indígenas a partir de los acontecimientos de la década del ’30
comienzan a movilizarse logrando el cambio del sistema en los ’50, como
también así, a partir de esos cambios del ’50 comienzan a relacionarse de
formas más institucionales con el país a través de la sindicalización y de cómo
reaccionaran ante la cooptación que se hace de este.

Antes de la década del ’50, no se reconocía a los indígenas como sujetos


políticos ni como movimientos válidos dentro de Bolivia, pues la elite los
reprimía duramente con el objetivo de mantener el orden social imperante. Las
movilizaciones indígenas de fines de los ’40 y principios de los ’50, son
elementos claves para explicar la Revolución de 1952, sin embargo a pesar de los
avances en materia de democratización para con el indígena de esta, muchas
medidas son interpretadas rápidamente como insuficientes por los indígenas, por
lo que los gobiernos militares posteriores a la revolución reprimirán y buscaran
las formas de institucionalizar para cooptar o simplemente suprimir el
movimiento indígena organizado.

Cabe agregar también que “Según el censo de 1950, Bolivia contaba con una
población de 3.019.031 habitantes de los cuales 70% estaban concentrados en el
área rural y 75% eran analfabetos. Era un país con características todavía rurales
y extremadamente dependiente de los precios internacionales que se pagaba por

246
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

sus minerales. Los indígenas y los sectores mestizos empobrecidos continuaban


discriminados y alejados de participar en asuntos estatales y sociales”215.

El comportamiento muchas veces erráticos de los indígenas se debe en gran


parte a que no existe un grupo claro de indígenas que tenga el poder para
imponer sus decisiones al resto de los indígenas. Ello se debe por que a pesar de
la importancia de la etnia quechua y de la aymara en Bolivia, existe otra serie
de etnias repartidas dentro del país, que no permiten que exista una posición
única o muchas veces mayoritaria en torno al actuar que deben tener y que al
igual de la elite, para ciertos casos, se encuentran divididos entre los que
pertenecen al oriente o al occidente del país. Es así como los aymaras y los
quechuas, que conforman la mayoría de la población indígena del país, en gran
número se encuentran en la zona oeste del país, en la cual los indígenas se han
integrado de mejor forma a la sociedad de esta parte de Bolivia, aunque ello
obviamente no implica la desaparición de problemas como la exclusión. En
cambio para el caso de los indígenas que habitan en el oriente del país, aunque
son un minoría con respecto a la parte que se ubica en occidente, “… no se
sobreponen las demandas territoriales de las comunidades y donde, por sobre
todo, las concepciones identitarias étnico-culturales están menos contaminadas
216
por el desarrollo occidentalista de la sociedad boliviana” , lo que no permite
en este período, y difícilmente en cualquier otro, dar homogeneidad a la lucha
indígena en Bolivia.

215
ARZE AGUIRRE, RENÉ. “Notas para Una Historia del Siglo XX en Bolivia”, Páginas 48 - 66. En:
CAMPERO, PRUDENCIO, FERNANDO. “Bolivia en el Siglo XX. La Formación de la Bolivia
Contemporánea”, Editorial Offset Boliviana, La Paz – Bolivia, 1999. Página 61.
216
SAVINO, DIEGO. “Bolivia: Una Crisis Perpetua”, Agenda Internacional N° 7, Buenos Aires -
Argentina, Diciembre 2005 Enero/Febrero 2006. Página 73. En Internet: Portal de Agenda
Internacional, Buenos Aires – Argentina,
< http://www.agendainternacional.net/numerosAnteriores/n7/0706.pdf >, consultado Julio
2008.

247
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Los indígenas que viven en el campo, a los cuales la Revolución de 1952 comenzó
a unificar bajo el vocablo de campesino, históricamente han trabajado la tierra
para su subsistencia, por lo cual no entraban en las lógicas de la elite tradicional
terrateniente ni les permitía la diversificación de ellos como mano de obra para
otras labores, ya que estaban unidos a la tierra y a su comunidad por “…fuertes
lazos tradicionales y espirituales, factores que fueron un obstáculo para el
trasplante de la masa campesina a otros centros de producción”217. Esta
situación hace que los indígenas frente a nuevas posibilidades democráticas que
le ofrece la Revolución de 1952, opten más por la autonomía, o en su efecto, por
la participación democrática para la búsqueda de su autonomía, pues no querían
alterar su tradicional modo de vida, aunque cabe destacar también, que la
reforma agraria les dio cierta seguridad en torno a la mantención de sus tierras
lo que les permitió emigrar en búsqueda de nuevos horizontes en caso de que
optaran por ello, aunque los problemas de esa emigración a la ciudad por
ejemplo, estaban en su falta de capital, tanto económico como cultural.

La Revolución de 1952 llamada a cambiar la estructura y el trato del Estado con


el indígena, rápidamente a partir de la acción política del MNR perdería su
atractivo para los indígenas, pues el MNR intentará institucionalizar el proceso
instrumentalizando el accionar indígena a través de la sindicalización, de forma
que como señala José Antonio Rivera, “La revolución no terminó entonces en un
cambio radical y profundo del comportamiento del Estado con relación a los
pueblos indígenas…”218, ya que no logró la inclusión completa y real de los
indígena en el sistema político de forma constitucional, reconociendo de forma
plena su identidad étnica distintas. Al contrario la Revolución del ’52 lo que hizo
fue homogeneizar al indígena bajo la figura del mestizo para tratar de contener
sus demandas reivindicativas de reconocimiento cultural, pues se concebía que

217
Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”. Página 200.
218
Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el
Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 202.

248
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

el problema indígena era de carácter individual, es decir, solucionando los


problemas de cada indígena se debería arreglar su situación, sin embargo el
problema era grupal, situación que ni el gobierno revolucionario ni los gobierno
militares posteriores pudieron entender y afrontar por lo que optaron por la
cooptación y la represión, ante lo cual los indígenas, tal vez con menos fuerza
relativa que en episodios posteriores, trataron de mantener en medida de lo
posible su constante movilización en función de lograr sus objetivos,
movilizaciones que resurgen con mayor fuerza en la instauración del régimen
democrático en Bolivia a partir de 1982.

249
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.3. La Incompatibilidad de los Indígenas

La “incompatibilidad” de los fines, se produce a partir del grado de


antagonismo que tienen las actitudes y comportamientos del otro, el actor, en
este caso los indígenas, pasan a desarrollar acciones en torno al otro, para este
caso, en el primer momento, la elite tradicional luego de la Guerra del Chaco,
luego el Estado, dado que a partir de la Revolución, tanto el gobierno del MNR,
como posteriormente los gobiernos militares trataran por diversas formas de
disminuir el impacto del movimiento indígena, ya sea a través de la cooptación o
de la represión.

Los sectores populares y especialmente los indígenas se ven beneficiados por la


llegada de los gobiernos militareas nacionalistas y reformistas durante la década
del ’30 y posteriomente durante parte de la década del ’60, además de la las
reformas del período revolucionario de la década del ’50, sin embargo, estos
gobiernos centran su atención más en el movimiento sindicalista obrero que al
tema étnico indígena, con los cual sus problemas y reinvindicaciones no son del
todo atendidas. Es más, las políticas de los gobiernos militareas a partir de la
década del ’60, buscan “bolivianizar” al indígena bajo el discurso de la
construcción de ciudadanía, al igual como lo intentó el gobierno revolucionario.
De esta manera, el Estado asumía que el problema del indígena era la tierra, por
lo tanto para solucionar aquél problema, no sólo recurre a la reforma agraria de
1953, sino más bien, realiza una “política asimilacionista de los indios, que
implicaba su campesinización y el proyecto de un país mestizo”219, además de
asumir que con el acceso al sistema político a través del voto se resolvía el tema
de la democracia.

219
PINTO, MARÍA TERESA. “Las Elites y el Pueblo, sus Alianzas y sus Divisiones. Estudio
Comparativo de las Coaliciones Democráticas en Bolivia (1952 y 1985)”. Página 97.

250
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

De esta manera y a pesar de que esto no era compatible con los verdaderos
ideales indígenas de lograr no sólo inclusión en al sociedad boliviana, sino más
que nada autonomía, el Estado comienza a realizar una serie de políticas con la
finalidad de poder contrarestar estos afanes indígenas, por lo que la inclusión
democrática de los indígenas a partir de la década de los ’50, tan sólo tienen un
efecto relativo, ya que no les permite llevar a cabo los cambios que ellos
buscaban. Un ejemplo de estas políticas estatales se da bajo el gobierno del
general René Barrientos en la década del ’60, en donde a través del pacto Militar
– Campesino no sólo se busca lograr el apoyo de estos sectores populares, sino,
construir un pacto que permita mantener a raya las demandas de los grupos
indígenas.

Los campesinos ya ha partir de la década del ’60 comienzan a demostrar su


malestar ante ciertas reformas de la Revolución del ’52, por ejemplo dentro del
ámbito agrario, al darse cuenta de que no eran tal y como se las prometieron.
Para ejemplificar esta situación se puede citar a Manuel Contreras quien señala
que “…la distribución de la tierra no era efectiva, y cuando se llevaba acabo, se
la hizo mal y tarde. Mal, porque no se entregaron títulos comunales, sino
individuales, como fue el caso en Guarayos. Tarde, porque en muchos casos
como en la Chiquitanía, recién sucedió en los años 70 y con la mediación de la
Iglesia Católica. Las comunidades gestionaron sus títulos y muchas no los tienen
aún, porque quedaron en manos de la Iglesia”220. Por otro lado en los sectores
que la distribución de la tierra se dio de mejor forma, como en la zona de las
tierras altas de Bolivia, se produjeron una serie de fenómenos inesperados y para
los cuales el país no estaba preparado como por ejemplo, el crecimiento
demográfico acelerado o la dificultad para el acceso a tierras debido a este
mismo crecimiento demográfico, lo que hizo que muchas comunidades indígenas

220
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una
Perspectiva Histórica”. Página 44.

251
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

vieran decrecido su poder, pues muchos mienbros debieron migrar hacia las
ciudadades, donde irán perdiendo lentamente ciertos componentes de su
identidad indígena.

A esto cabe sumar que en torno a los movimientos sociales, el gobierno


revolucionario los intentó institucionalizar a través del sindicalismo, lo que
también hicieron los gobiernos militares de la década del ’60 a través del Pacto
Militar – Campesino, además que los gobiernos militares de la década del ’70,
utilizaron la represión para acallar las demandas que ya se escuchaban de parte
de los indígenas por su desilución en torno a los resultados reales de las reformas
iniciadas durante la décda del ’50. De esta forma, se volvía a la exclusión,
pobreza e injusticia que el movimiento revolucionario había prometido erradicar
del país y que más se dejó sentir durante los ’70 cuando la elite se acercó a los
militares, específicamente al gobierno de Banzer.

A pesar de los diferentes fraccionamientos al interior de la elite boliviana,


especialmente desde el ámbito de lo regional, la elite, independientemente si se
trata de la de occidente o de la de oriente ha tenido un trato similar hacia los
indígenas. Al respecto por ejemplo, en cuanto a la elite de Santa Cruz, el
discurso de la identidad camba ha servido para “… tapar los continuos conflictos
en cuanto a la tierra y otros recursos en la región de Santa Cruz y en los otros
departamentos de la «Media Luna»”221. Esta elite en varias ocasiones ha atacado
a los pueblos indígenas y a los sectores campesinos que demandan tierras,
invocando el discurso de la identidad camba en contraposición a la identidad
colla.

De esta manera, en la década de los ’70, ya los grandes cambios revolucionarios


eran una ilusión para los indígenas, al igual que el proceso de democratización

221
Op. Cit. ASSIES, WILLEM. “La «Media Luna» Sobre Bolivia: Nación, Región, Etnia y Clase
Social”. Página 102.

252
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

que fue hechado por tierra con la llegada de Banzer. De esta manera se va
poniendo fin a un período de ilusiones en el cual en realidad los indígenas
siempre estuvieron manejados por el Estado, el cual a través de la cooptación o
la represión directa contuvo con cierto éxito el movimiento indígena en el
período en estudio, por lo cual tendrían que llegar otros tiempos par alcanzar los
cambios necesarios y demandados por los indígenas.

253
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.3. Nivel 2 – Los Partidos Políticos

Las fuerzas políticas de Bolivia tienen su origen en los cambios que se dan
a partir fines del siglo XIX, con una nueva forma de hacer política, pues el voto
de tipo censitario, a pesar de todo lo que significa y de los límites que pone al
espectro real de ciudadanos que pueden votar con estas condiciones, abría
cierto espacio para la democracia y con ello a la divergencia de corrientes y
partidos políticos, sin embargo al ser una democracia de tipo oligárquica, la
capacidad de decisión seguía estando en manos de unos pocos,
fundamentalmente de la elite que tenía el monopolio de la actividad política del
país y con ello el control del Estado.

Luego de la Guerra Federal de 1899, el Partido Liberal se alza como triunfador


sin mayor oposición, ya que si bien existía otra facción, el Partido Conservador
de la elite derrotada en la guerra civil, esta tenía muchos puntos de encuentro
en los tópicos fundamentales de como dirigir el país, por lo que a pesar de
constantes conspiraciones e intrigas entre ambos grupos y de la negativa de los
liberales a la alternancia en el poder, no hay mayores conflictos al interior de la
elite, salvo cuando una facción de la elite crea el Partido Republicano (viejos
conservadores y liberales desilusionados componían en su mayoría sus filas),
obligando a una suerte de alternancia forzada, mediante intrigas y
derrocamientos, pero sin alterar la relativa estabilidad del sistema que
proporciona la elite y mantenido el poder siempre dentro de este grupo.

El Partido Republicano a partir del desgaste del Partido Liberal llega al poder,
pero también se empieza a fraccionar, aunque esto tampoco provoca mayores
sobresaltos, ya que todavía no existía una oposición política organizada, capaz de
aprovechar estas problemáticas internas y de rebatir el poder a los partidos de la
elite. Sin embargo esta situación va a comenzar a cambiar, no por la llegada de
las ideologías socialistas desde la década del ‘20 a Bolivia, sino más bien, por los

254
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

efectos desastrosos que tuvo para el país la Guerra del Chaco contra Paraguay,
pues sus nefastos resultados traen como consecuencia la deslegitimación de los
partidos tradicionales y el levantamiento de las ideologías de izquierda como
nuevos actores políticos del sistema de partidos, ya que estas comienzan a
representar el malestar generalizado de gran parte de la sociedad boliviana por
la derrota en la guerra y por las condiciones en que vivía el resto de la sociedad.

De esta forma se institucionalizan una serie de partidos de izquierda en estos


años como los que se han mencionado anteriormente, entre de los cuales
destaca, el Partido Obrero Revolucionario (POR), el Partido de la Izquierda
Revolucionar (PIR), la Falange Socialista Boliviana (FSB) y el Movimiento
Nacionalista Revolucionario (MNR), uno de los partidos políticos más importantes
del país durante el siglo XX.

En este contexto de partidos desprestigiados de la elite y de nuevos movimientos


de izquierda, “La cultura política de la época y la polarización de las posturas
hizo imposible un verdadero sistema democrático, aunque en muchos momentos
se trató de poner una cara de legalidad a la política con la celebración de
222
elecciones y la reunión del Parlamento” . Este escenario comenzó a invitar a
los militares a intervenir en política, mientras la sociedad, fundamentalmente los
grupos sociales más desprotegidos, especialmente los indígenas, vivían las
consecuencias de estos desbarajustes políticos, lo que muchas veces se tradujo
en sublevaciones y levantamientos populares en contra de la situación y del
orden reinante.

Hacia la década de 1950 y con la Revolución de 1952, los partidos políticos


tradicionales prácticamente desaparecieron, siendo el MNR quien capitalizó la
necesidad de nuevos partidos fuertes en el país para la conducción de la

222
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada
Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 98.

255
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

actividad política. El resto de los partidios de la camada que acompañó el


nacimiento del MNR estaban bastante debilitados, primero por el influjo del
propio MNR como también por malas decisiones internas, dejando al FSB como el
único partido con opción de ser una verdadera oposición al poder
incontrarrestable que estaba ganando el MNR a partir de la revolución.

Otra vez se llegaba al país un período en que el poder quedaba en el monopolio


de un grupo, esta vez del MNR, lo que desembocó “… en un fraccionamiento y en
conspiraciones internas que debilitaron su posición”223, ante lo cual el MNR
respondió con una dura represión, no dejando opción y espacio a un escenario
político con más partidos, lo que iba en contra de las bases mismas de la
Revolución de 1952 de democratizar el país. Esta situación por lo demás comenzó
a provocar fracturas al interior del propio MNR, que cayó en una serie de
problemas, generando el escenario propicio para una nueva intervención de los
militares en la escena política, condenando con ello a los partidos a un segundo
lugar de importancia dentro de la dimensión política del país y de paso a los
mismos movimientos sociales.

Los militares una vez que toman el poder en la década del ’60, oscilan entre los
que tienen cercanía con el socialismo y quienes están más cercanos a la derecha
y con ello a la elite, sin embargo, sea cual sea el caso, no presentaron oposición,
debido a la cooptación de los movimientos populares y de los propios partidos
con las mismas herramientas que el período revolucionario había ideado sumado
a estrategias nuevas como el Pacto Militar – Campesino. La represión constante
de los movimientos sociales y los problemas económicos, políticos y sociales del
país terminaron deslegitimando el gobierno de los militares y con ello se logra
que estos inicien un período de transición con presión y a la vez con ayuda de los

223
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada
Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 98.

256
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

mismos partidos políticos que habían creado los escenarios para que los propios
militares pudieran acceder al poder.

De esta forma el escenario que se da en la década de los ’80 era muy distinto al
que habían recibido a los militares durante los ’60. Los partidos de izquierda
estaban reducidos a situaciones testimoniales siendo el único de importancia el
MNR quien había sobrevivido gracias a su cercamiento al centro político del país
e incluso llamado la atención de parte de una derecha liberal, por la serie de
reformas neoliberales que auspiciaba en la época. Por su parte, la década ve el
surgimiento de nuevas fuerzas políticas, como el ADN, heredero de la gestión de
Banzer y compuesto también por la derecha de corte tradicional que había
prestado apoyo a diversos gobiernos militares de tipo reaccionario o el
resurgimiento del MIR, partido de izquierda que había resistido los embates de la
época de los gobiernos militares.

El nuevo sistema político que se genera en la década de los ’80 es sumamente


sorpresivo ya que a partir del gobierno de Hernán Siles, el ADN y el MNR operan
juntos para provocar la salida de este gobierno quien quería retomar ciertos
elementos de la Revolución de ’52, para en 1985 conformar Pacto por la
Democracia, el cual además permitió la aprobación de la Nueva Política
Económica, creando verdaderas pautas para la reorganización democrática del
país, plateándose como meta principal la modernización política del Estado, la
cual sería llevado a cabo mediante una descentralización del poder,
transformando la política boliviana hacia delante, ya que hubo mayor espacio
para las divergencias políticas y el fortalecimiento de un verdadero sistema
democrático aunque con ciertos reparos como se analizará en el capítulo
siguiente de esta investigación, a partir de los método que se utilizaron para
ello.

257
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

6. DESARROLLO

El período aquí abordado, que va desde la década del ’30 hasta 1985 con
el establecimiento de la democracia pactada tiene un punto de inflexión en la
década del ’50, con el advenimiento de la Revolución de 1952, lo que separa a
esta época en dos partes, de la década del ’30 al ’50 y de la década del ’50 al
’80. El conflicto base podría denominarse como la búsqueda de la democracia de
parte de los movimientos indígenas y sectores populares, lo cual tiene su inicio
en la década del ’30 aprovechando los signos de debilidad que ha demostrado la
elite a partir de los efectos de la crisis mundial, la pérdida en la Guerra del
Chaco y la intervención militar a causa de estos procesos, lo que tiene su punto
cúlmine con la serie de derechos que ganan los indígena con el advenimiento de
la Revolución de 1952, sin embargo la institucionalización y la contención del
movimiento a través de la sindicalización, misma estrategia que hacen los
gobiernos militares a partir de la década del ’60, hacen que esta búsqueda de la
democracia sea constante, pero que también los indígenas encuentren otros
elementos, que si bien estaban presente en períodos anteriores ahora toman más
fuerza, como una conciencia de sí y el deseo de autonomía, a partir de esta
democratización la cual consideran incompleta producto de la fragmentación y
principalmente de la exclusión. A este panorama general debe sumarse el
fraccionamiento regionalista de la elite y su lucha interna por el poder que en
esta oportunidad se produce a través del acercamiento que puedan tener a los
militares en el gobierno. De esta manera, hay varios conflictos presentes en el
período, pero que son parte de una misma secuencia.

La década del ’30, estuvo marcada por una serie de acontecimientos que
comenzaron a marcar el fin del orden oligárquico que había impuesto la elite
tradicional en las décadas anteriores. Los problemas económicos derivados de la
crisis mundial, los problemas sociales y políticos provocados a partir de este
contexto y la pérdida de territorio en la Guerra del Chaco hacen que la elite

258
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

comience a perder su poder. Este contexto y sus efectos “…despertaron la


conciencia nacional boliviana provocando la búsqueda de nuevas alternativas a
los males del país”224, como también provocaron conciencia, sobre todo la
Guerra del Chaco, de que la situación de exclusión y explotación que vivían los
indígenas y que era fomentada por la elite a través de sus proyecto
modernizador no podía seguir, contexto en el cual deciden finalmente intervenir
los militares.

El militarismo irrumpe bajo un contexto en donde hasta cierto punto, los


partidos políticos contrarios a la elite, buscaron las instancias para que los
militares tomaran conciencia del rol que les cabía en la sociedad. Una sociedad
conducida por la elite y víctima de sus pugnas internas por el poder. De esta
manera se puede señalar que “La guerra del Chaco marcó definitivamente el rol
político de las Fuerzas Armadas. Su participación en el frente, la impotencia
frente a los desaciertos en el manejo de la guerra y la toma de conciencia de su
poder, llevó a un grupo de jóvenes oficiales a adoptar una posición política, a
conspirar y a tomar el poder bajo la bandera del socialismo militar”225.

La alternativa a estas problemáticas vino desde el lado del nacionalismo de corte


socialista, el cual era solventado por los gobiernos militares que irrumpen en la
época y que fomentaron la generación de las condiciones e instancias para que
ese produjese en la década de los ’50, el proceso revolucionario. La elite trató
con sus herramientas tradicionales como las conspiraciones, tratar de revertir la
situación y aunque tuvo algunos éxitos, se derrumbó sin remedio con la llegada
del régimen revolucionario en los años ’50 y la postura, patrocinada
fundamentalmente por el MNR de que el país para progresar y modernizarse de

224
Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”, “Revista de
Estudios Políticos”. Página 203.
225
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada
Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 95.

259
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

forma real, debía incluir dentro de sí, a todos los grupos que componían el país,
especialmente a los grupos indígenas.

La elite tradicional de este período no tuvo la “… sincera voluntad para redefinir


el Estado y coadyuvar a hacer posible el desarrollo democrático, la reforma
social y cultural”226, dando paso a las revueltas indígenas y campesinas, pues era
la forma que tenían estos grupos de expresar su descontento ante la situación de
exclusión que vivían, sobreviniendose el proceso revolucionario en Bolivia.

Hasta la década de 1950, y gracias a la maduración de los efectos de la Guerra


del Chaco, la situación de los indígenas y mestizos que no era particularmente
distinta a la que habían vivido en las décadas anteriores, comienza a cambiar. Es
la Revolución de 1952 el hito que comienza a cambiar la realidad indígena, a
partir de un cambio de concepción en base a que el país no se dividía ya entre
blancos e indígenas, sino que había un sector social que había logrado mucho
protagonismo en los últimos años, los mestizos, lo cual hace que el país se deba
comenzar a concebir como una sociedad multicultuar, aunque esto trae consigo
también la estrategia del gobierno revolucionario de querer “bolivianizar” a los
indígenas a través del discurso del mestizo, lo que generará rápidamente
conflictos al interior de los grupos indígenas, los cuales querían a toda costa
preservar sus raíces identitarias.

Y es que el proyecto del gobierno revolucionario era precisamente terminar con


las divisiones étnicas del país, más que un país con blancos e indígenas, el
proyecto era conformar una nación, cuyos lazos estuvieran construidos a partir
de la identidad mestiza. Ciertamente hay un componente mestizo bastante
amplio en la realidad bolivia, Carlos Toranzo señala al respecto que los
“…mestizos están en la pequeña empresa, en el pequeño comercio, en las

226
Op. Cit. ZALLES CUETO, ALBERTO. “De la Revuelta Campesina a la Autonomía Política: La
Crisis Boliviana y la Cuestión Aymara”. Página 115.

260
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

grandes actividades económicas de la burguesía chola, están en todos los poros


de la informalidad, sí como están ligados al aparato público y articulados a las
elites políticas y económicas de las distintas regiones de Bolivia”227, sin embargo
los indígena no eran mestizos ni querían serlo, tenían sus propios problemas,
tradicionaes culturales, y sus propias demandas.

Los movimientos indígenas ya en el contexto revolucionario, más que adscribir a


las ideologías socialistas, se asumieron como nacionalistas revolucionarios siendo
uno de sus elementos centrales el discurso anti imperialista, el cual permitía
explicar las bases del proyecto modernizador de la elite en las décadas
anteriores. Bajo estos discurso el gobierno revolucionario canalizó los ahelos de
la población boliviana de más participación a través de la construcción de
ciudadanía a partir de la instauración de un sistema democrático. Para ello la
revolución decretó una serie de medidas siendo una de las más trascendentales
en este sentido la del voto universal.

Pero la construcción de ciudadanía no se hace sólo a través de la libre


participación en elecciones, ciertamente es importante pero se requieren
elementos de fondo, como el respeto por la identidad. Se ha señalado
anteriormente que el proyecto revolucionario buscaba adscribir a los indígenas a
la identidad mestiza, buscando eliminar con ellos las demandas sectoriales y
específicas de los grupos indígenas. De esta forma, los indígenas, pasarían a
denominarse campesinos y a través de eso se convertirían en mestizos según la
lógica revolucionaria.

227
TORANZO ROCA, CARLOS. “Bolivia, Revolución Democrática”, La Paz – Bolivia, Enero 2006.
Página 5. En Internet: Portal de Internet de Weblog de la UBC, University of British Columbia,
Vancouver - Canadá,
<http://weblogs.elearning.ubc.ca/leftturns/Microsoft%20Word%20-%20toranzo2-
background%20paper.pdf >, consultado Septiembre 2008.

261
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Además, como señala Carlos Toranzo, hasta cierto punto es difícil hablar de un
nivel de democratización satisfactorio en el período revolucionario, ya que mas
que democratizar el sistema político, el gobierno revolucionario “… edificó un
régimen político prácticamente mono partidario encabezado por el MNR, durante
el cual las distintas elecciones, ya sean la 1956, 1960 ó 1964 demostraban que
los campesinos votaban colectivamente a favor del partido que les dio la tierra
por medio de la Reforma Agraria”228 o incluso en la etapa de los gobiernos
militares, los indígenas siguen con este razonamiento, ya que votan por los
militares para no perder la tierra recibida, que como se ve, es una suerte de
clientelismo que probablemente el gobierno revolucionario contempló para si,
pero no para los gobiernos militares posteriores. De esta manera, si los
beneficiados votan por agradecimiento o por miedo, quiere decir que la
democratización y la ciudadanía alcanzada en el período no está completa.

Cabe destacar también que a partir de las reformas del proceso revolucionario de
la década del ’50, el malestar de los grupos indígenas que habían mostrado a
partir de su situación carente y excluyente durante las décadas anteriores a
través de protestas, huelgas, tomas y movilizaciones, durante la época es
canalizado a través de la actividad sindical como nuevo espacio para la
reivindicaciones de estos grupos. El MNR construyó una estructura sindical que le
permitiera mantenerse en el poder, además de construir una plataforma
electoral a futuro. En base a esta nueva realidad, la tradición reivindicativa de
los pueblos indígenas queda relegada a un segundo plano, ya que esta nueva
relación con el Estado, marcaría las pautas de lo que sería el movimiento
indígena a futuro, por lo menos dentro del contexto temporal que analiza este
capítulo.

228
Ibidem. Página 5.

262
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Durante los ’50 se esta situación de cooptación del movimiento indígena a través
del sindicalismo se va institucionalizando más con la consolidación del “…pacto
de reciprocidad instaurado con el Estado, el cual sirvió de base para el
establecimiento del sistema burocrático clientelar del partido “oficialista””229, lo
que será heredado también por los posteriores gobiernos militares.

Lo gobiernos militares de la década del ’60 y del ’70, aprovecharon la estructura


sindical que le habría creado el gobierno de la revolución a los sectores indígenas
en su favor, agregándole además el tema de la represión, con lo que la
contención, control y subordinación del movimiento indígena era mucho más
completo que el que habría estructurado el MNR. El Pacto Militar – Campesino
construido por los militares marcan una clara paralización e incluso un retroceso
del movimiento indígena, por lo cual, las reclamaciones indígenas comenzaron a
tender “…cada vez más hacia la autonomía étnica y de clase, desde el
movimiento katarista de los ‘60”230 el cual sería la base del posterior movimiento
patchakutik a partir de los ’80 y ’90 en Bolivia.

Por otro lado cabe destacar que antes de las medidas de inclusión indígena
declaradas por la Revolución de 1952, los indígenas tenían muy pocos incentivos
para emigrar a la ciudad, lo que los seguía relegando a ser parte de la atrasada
sociedad rural. Luego de estas medidas, la situación no mejoró del todo, ya que
si bien los indígenas tenían aseguradas sus tierras, su falta de capital económico
y su baja cualificación para desempeñarse como obreros en la ciudad, eran
motivos poderosos para seguir en el campo aunque esto fue más grave en el
occidente boliviano que en las zonas orientales del país.

229
CAMACHO BALDERRAMA, NATALIA. “El Movimiento Campesino Boliviano: Entre la Resistencia y
la Adaptación”, Programa Regional de Becas CLACSO, Bolivia, 2001. Página 5. En Internet: Portal
de Biblioteca Virtual CLACSO, Argentina,
<http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/becas/2000/camacho.pdf>, consultado Enero
2007.
230
Op. Cit. CORTÉS, MARTIN. “Bolivia: El Poder Disruptivo de los Pueblos Originarios”. Página 11.

263
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

De esta manera, la reforma agraria que beneficio a los indígenas, los mantuvo un
tiempo más relegados al campo con lo cual quedaban “…excluidos de los
beneficios del desarrollo económico que benefició a los criollos, blancos o
mestizos. La única manera que quedó disponible a los indígenas para ganar
dinero y generar algún patrimonio personal o familiar fue el trabajo minero, lo
cual explica la gran importancia del sector para los indígenas durante la
Revolución Nacional”231. Sin embargo, muchos indígenas con el tiempo se
animarían a ir a la ciudad, convirtiéndose en mestizos y por tanto, en muchos
casos abandonando su identidad indígena, situación que se acelera a partir de los
cambios económico de la década del ’80, producto de las nuevas oportunidades
económicas que ofrecen las ciudades. De esta forma en la década de los ’80,
“Los migrantes fueron incorporándose gradual y automáticamente en la sociedad
criolla y, cada vez, ha ido aumentando el porcentaje de mestizos en la clase
232
criolla, dejando a los blancos en evidente minoría” , lo que en los años
siguiente tendría grandes repercusiones en el orden social y político del país.

Retornando al problema de la contención del movimiento sindical en Bolivia a


partir del Pacto Militar – Campesino y del proceso de sindicalización, el cual
permite a partir del descontento de los indígenas que el katarismo vaya
penetrando en los entornos sindicales, esta situación de contención tiene un
punto de inflexión en 1979 con la creación de la Confederación Sindical Única de
Trabajadores Campesinos de Bolivia, CSUTCB, influenciada fuertemente por el
katarismo, por lo cual con esta nueva estructura en marcha se desconoce
definitivamente el Pacto Militar – Campesino, lo que significará un cambio en la
concepción indígena frente al Estado, ya que esta nueva organización invita a
observar los problemas tanto desde la mirada de la situación de clase como
directamente desde la mirada étnica también.

231
Op. Cit. NOGALES, XAVIER. “Raíces de la Exclusión Indígena en Bolivia”. Página 5.
232
Ídem. Página 5.

264
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

El Pacto Militar - Campesino “… suponía lealtades recíprocas y el derecho


exclusivo de las Fuerzas Armadas para relacionarse con los campesinos indígenas
de toda Bolivia, tanto en el plano social, organizativo y económico pero
especialmente político”233. Es por ello que el desligarse de este pacto a través de
la CSUTCB fue tan importante, ya que era la primera organización indígena,
compuesta por campesinos y mineros que era verdadera autónoma, sin mediar la
organización estatal en su conformación. De allí en adelante se inicia un período
de democratización del país, que efectivamente trae la ciudadanía que la
Revolución de 1952 no había podido entregar de forma real a los indígenas y el
resto de los grupos sociales en Bolivia, lo que también implica que los indígenas
retomen sus tradicionales formas de protesta, como movilizaciones, bloqueos,
huelgas, tomas, etc., sin embargo la débil situación económica del país en esos
momentos de democratización, hace que a partir de 1982, impida que en muchos
casos, “… esas demandas pudieran ser canalizadas de manera efectiva…”234,
generando nuevos problemas, nuevos actores y nuevas relaciones que son
examinadas en el próximo capítulo de esta investigación.

233
URIOSTE, MIGUEL. “El Conflicto por la Tierra es el Conflicto por el Poder”, Fundación Tierra,
Bolivia, Febrero 2005. Página 1. En Internet: Portal de Internet la Coalición Internacional por la
Tierra, Roma – Italia,
<http://www.landcoalition.org/pdf/BolFTierraconflicto.pdf>, consultado Octubre 2007.
234
CAMACHO BALDERRAMA, NATALIA. “El Movimiento Campesino Boliviano:Entre la Resistencia y
la Adaptación”. Página 6.

265
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

7. CONCLUSIONES

Durante el período que abarca este capítulo que va desde la década del
’30 con el inicio del fin de la elite tradicional, hasta 1985 con la construcción del
“pacto democrático”, pasando como punto de inflexión entre ambos puntos, la
Revolución de 1952, se puede señalar que ciertamente en Bolivia se ha dado una
acumulación de problemas irresueltos.

En el capítulo anterior se describía como en el período que va desde fines del


siglo XIX hasta la década 1930, había una pugna en el poder entre los diversos
grupos de la elite (desde una perspectiva política y en menor medida económica)
y del resto de los grupos sociales, como los indígenas, en función de lograr el
respeto de sus tierra y de sus prerrogativas históricas sobre sus formas de vida.
La elite ante esa situación y teniendo un poder casi absoluto dentro del país,
diseña un proyecto modernizador en el cual se debía sacrificar la existencia de
las comunidades indígenas para hacer llegar el desarrollo a Bolivia, ya que las
tierras indígenas se necesitaban para actividades económicas más rentables, lo
que se traducía en la exclusión social, política y económica de la población
indígena del país. De esta forma se pasa a un período conflicto en la década del
’30, en donde la elite a partir de su mal manejo del Estado y la coyuntura de una
serie de situaciones que operaron al unísono (efectos de la gran depresión,
Guerra del Chaco, etc…) es alejada del gobierno a partir de la intervención de los
militares. Si bien, estos que entraron desde la perspectiva del nacionalismo y de
las mejoras sociales para los distintos grupos sociales del país, no fueron capaces
de resolver el conflicto anterior derivado de la exclusión del indígena, a lo que se
fueron sumando nuevos conflictos ya sea propios de los grupos indígenas o luchas
de poder internas de la elite que no se resistía a abandonar definitivamente el
poder político del país.

266
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

La cruenta Guerra del Chaco y el papel fundamental de los indígenas, los cuales
entran en contacto entre sí y con otros grupos sociales durante la batalla,
despierta la conciencia de muchos bolivianos en torno a la situación de exclusión
de la cual eran víctima los indígenas. La guerra remese a la sociedad boliviana,
crece la actividad sindical, sobre todo la minera, los partidos de izquierda van
encontrando nichos sociales, los sectores sociales subordinados van tomando
conciencia de su rol dentro de la sociedad y de la exclusión que al igual que los
indígenas vivían, mientras la elite poco a poco va viendo como el proyecto que
habían creado se va desmoronando. Este es el contexto preciso para que los
militares nacionalistas decidan tomar el poder.

Durante el período de los gobiernos militares nacionalistas, una preocupación


importante era el tema indígena, que había salido a la luz con la Guerra del
Chaco. Por ello en 1938 “…se introdujeron los principios del constitucionalismo
social a la Constitución de Bolivia. En lo que respecta al problema de los pueblos
indígenas, se incluyó en el texto de la Constitución el reconocimiento del Estado
a las organizaciones campesinas, así como la obligación del Estado de fomentar
la educación del indígena y el campesino”235, el cual si bien fue importante
desde el plano discursivo, no tuvo muchos efectos ni implicancias reales, salvo el
fortalecimiento de los indígenas como movimientos social en busca de sus
reivindicaciones. En relación a ello, cabe señalar que “Respecto a los efectos
sociales producidos por la guerra es evidente que los prejuicios de casta
continuaron en el frente, y después de la guerra no hubo cambio básico en la
posición social del indio”236 reafirmando la idea que los cambios introducidos no
mejoraron de la forma esperada la situación del indígena. Sin embargo, estos
elementos permitieron fortalecer no sólo la identidad indígena, sino también la
conciencia que estos tenían de su rol en la sociedad boliviana, lo que será

235
Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el
Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 202.
236
Ídem. Página 196.

267
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

prontamente uno de los factores sustanciales para que se produzca la Revolución


de 1952.

La importancia más fundamental de los hechos de esta primera parte del período
es que se comienza a tener una leve noción y conciencia de la nación boliviana.
De momento, Bolivia había demostrado tener un Estado, con muchas falencia y
debilidades que no habían permitido construir el sentimiento nacional el cual si
comienza a ser cuestionado a partir de la década del ’30, como una situación
necesaria para el verdadero progreso y desarrollo del país, más allá de cualquier
proyecto modernizador como lo había pensando la elite décadas antes. José
Ortega señala que la guerra, “… puso en contacto por vez primera, bajo la misma
bandera, a grupos humanos de distinta raza, lengua y costumbres, integrando a
la vez a las tres regiones bolivianas (altiplano, valle y oriente) y uniendo a los
combatientes en una lucha por una causa ambigua y por un país para la mayoría
desconocido, que ahora se empezaba a llamar patria”237. De esta forma, esta
situación fue una piedra angular, que unida al descontento social, permiten la
Revolución de 1952.

El advenimiento de la Revolución supuso un nuevo contexto para el país. Sin duda


se quería poner fin a la situación de exclusión y opresión de los indígenas y del
resto de los grupos sociales, sin embargo y a pesar de los innegables avances, se
intentó resolver los problemas con instrumentos bastante similares a los que la
elite tuvo para provocarlos en las décadas anteriores.

Junto con los avances en el ámbito de la inclusión ciudadana a través del voto
universal, de la reforma agraria, del acceso a la educación y de una serie de
otras reformas destinadas a cambiar la situación de los indígenas, uno de los
legados principales de la Revolución fue intentar construir la nación boliviana.

237
Op. Cit. ORTEGA, JOSÉ. “Orígenes y Evolución del Nacionalismo Boliviano”. Página 185.

268
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

“Probablemente se puede afirmar que sólo a partir de 1952 la conciencia de ser


parte real de la “Nación Boliviana” se amplió al conjunto de la población
boliviana, dando fin al “Estado sin nación” del siglo XIX”238, señalan Xavier Albó y
Franz Barrios citando a Demelas239. Lentamente así, en el imaginario
revolucionario surge la idea de bolivianidad como bandera de cohesión de los
distintos grupos étnicos y sociales que constituyeron los grupos movilizados que
permitieron el éxito del movimiento revolucionario.

La Revolución de 1952, a partir de los conceptos de minero y campesino,


intentaba homogeneizar a la población boliviana, principalmente a los indígenas,
encubriendo una “… multitud de realidades opacadas por varios años”240. En base
a estas dominaciones quería establecer el proyecto de la construcción de una
identidad mestiza en Bolivia, borrando con ellos las diferentes étnicas,
culturales, históricas y de intereses de otros grupos sociales, como por ejemplo
los indígenas. Además aprovechando esta situación se estableció un sindicalismo
conducido desde el Estado para cooptar tanto las demandas de los indígenas
como propiciar un nicho electoral que le permitiera al partido de la revolución,
el MNR, perpetuarse en el poder a través de la institucionalización de la
revolución y del movimiento sindical.

Si bien la tarea de construir el sentimiento nacional en un país tan fraccionado


cultural, étnica, política, económica y regionalmente como Bolivia era difícil,
resultaba aún más difícil romper las “… viejas y fuertes barreras que por largo

238
Op. Cit. ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia Plurinacional e
Intercultural con Autonomías”. Página 20.
239
Citado en el texto de ALBÓ C., XAVIER; FRANZ, BARRIOS SUVELZA. “Por Una Bolivia
Plurinacional e Intercultural con Autonomías”. Vs en: MARIE-DANIELLE. 1980. “Nationalisme sans
nation? La Bolivie aux XIX-XX siècles”. Paris: CNRS.
240
Op. Cit. CONTRERAS, MANUEL; (PACHECO, NAPOLEÓN; LEMA, ANA MARÍA; RODRÍGUEZ,
GUSTAVO; CALDERÓN, RAÚL; colaboradores). “Desarrollo Humano en el Siglo XX Boliviano. Una
Perspectiva Histórica”. Página 38 - 39.

269
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

tiempo se opusieron a la total integración del indio a la realidad físico-espiritual


de la colectividad boliviana”241. Si bien hubo avances sustanciales, el deseo del
MNR de cooptar al movimiento indígena y obrero bajo la figura de la
sindicalización hizo que la búsqueda por la democratización de la sociedad
quedara en suspenso. El intento de monopolizar la escena política delimitó la
democracia, esencia misma del proceso, desde el discurso construido por la
Revolución. De esta forma, otra vez se llegaba al país un período en que el
poder quedaba en el monopolio de un grupo, esta vez del MNR, lo que “…
desembocó en un fraccionamiento y en conspiraciones internas que debilitaron su
posición”242, ante lo cual el MNR respondió con una dura represión, no dejando
opción y espacio a un escenario político con más partidos.

Es así como hasta cierto punto se puede cuestionar al rol democratizador del
proceso revolucionario. La propia revolución con el deseo de institucionalizarse
utilizaba las herramientas de la elite tradicional para logra sus objetivos,
segmentando e individualizando los problemas, entregando derechos al indígena
como individuo y no como grupo, que es como siempre habían operado los
indígenas. Esta situación a juicio de José Rivera llevó a que se diseñaran políticas
orientadas a establecer reivindicaciones individuales, “… cuando de lo que se
trataba era de resolver los problemas de exclusión, discriminación y explotación
de pueblos y comunidades convertidos en “naciones clandestinas”. El proceso se
transformó así, una vez más, en la revolución perdida”243.

Cabe destacar que en este período se empieza a dar una fuerte rivalidad entre
las elites orientales y occidentales, ya que desde la década del ’40, la zona

241
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada
Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 98.
242
Ídem. Página 98.
243
Op. Cit. RIVERA, ANTONIO JOSÉ. “Los Pueblos Indígenas y las Comunidades Campesinas en el
Sistema Constitucional Boliviano. Pasado, Presente y Perspectivas al Futuro”. Página 204.

270
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

oriental comenzó a recibir una serie de proyectos y recursos con la finalidad de


modernizarla, lo que tiene sus primeros frutos en la década del ’50 y que
asentará su poder en el acercamiento a los gobiernos militares desde la década
del ’60, convirtiéndose en un serio rival par la elite oriental en su lucha por estar
cerca de los centro de poder e influir en sus decisiones. Así, comienza a
cimentarse una nueva fractura dentro del país, que tendrá muchas repercusiones
en el tercer período conflictivo analizado por esta investigación.

Ahora, con respecto a la década revolucionaria, tanto desde el punto de vista


conciente como inconciente de la sociedad, los elementos nombrados
anteriormente, fueron generando el desgaste del gobierno revolucionario,
creando otra vez las condiciones para la irrupción de los militares en la política
boliviana. De esta forma en 1964 Barrientos encabeza un golpe militar lo que
abre un período en que oscilaran en el gobierno, militares cercanos al socialismo
y militares proclives a la derecha, a los cuales se acertó la elite, constituyendo al
período en un retroceso en varios de los aspectos político – sociales que había
dado la revolución sobre todo a lo que en materia indígena se refiere. En este
sentido, los gobiernos militares tomaron la estructura sindical del gobierno
revolucionario en su favor para contener y cooptar a los sectores populares,
siendo un punto clave en ello, la conformación del Pacto Militar – Campesino, el
cual buscaba institucionalizar, ahora desde la perspectiva militar, el actuar de
los movimientos populares y sobre todo indígenas del país, a lo que se debe
sumar la herramienta de la coerción.

De esta manera los militares llegan en ciertos momentos a “… monopolizar el


control del gobierno y a negar la participación de cualquier otro actor”244, tal
como lo había hecho el MNR en la década anterior y la elite hasta los años ’30.
Los movimientos sociales son cooptados y reprimidos, los partidos políticos se

244
Op. Cit. MEDINACELI, XIMENA, SOUX, MARÍA LUISA. “Tras las Huellas del Poder. Una Mirada
Histórica al Problema de las Conspiraciones en Bolivia”. Página 96.

271
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

deben colocar bajo el alero militar para sobrevivir y las elites disputaban entre si
el favor de los militares. Sin embargo, ciertos movimientos sociales y partidos
políticos resisten este contexto y esperan el desgaste de los gobiernos militares
para tener una oportunidad de democratizar al país.

Dentro de los indígenas hay ideologías, como el katarismo, que comienzan a


expandirse a gran ritmo, que son capaces de llegar hasta los centros sindicales
manejados por los militares y que permiten finalmente, junto a otros factores,
terminar con la cooptación de estos movimientos, por ejemplo, a través del
desconocimiento del Pacto Militar – Campesino, provocando un nuevo impulso en
los movimientos reivindicatorios de carácter indígena particularmente, siendo
uno de los hitos, junto con el inicio de la transición democrática en 1978, la cual
tendría un retroceso prontamente, llegar a la CSUTCB e independizar el
movimiento sindical del amparo y control del Estado, lo que permite a los
indígenas replantear sus demandas de un estado plurinacional, con autonomías y
libertades civiles bajo un contexto democrático.

De esta forma, los sectores y movimientos sociales recuperan la democracia para


sí. Sin embargo los partidos políticos en 1985 configuran un pacto democrático
tendiente a resolver la inestabilidad e ingobernabilidad que había dejado en el
país, años de gobiernos militares e intentos fallidos de transición, cayendo en
muchos de los vicios de manipulación y cooptación de los movimientos sociales,
sin embargo esta vez, indígenas, campesinos, mineros y otros grupos sociales,
habían aprendido la lección de las experiencias pasadas, se habían organizado y
estaban en condiciones de enfrentar de mucho mejor forma que en épocas
pasadas, el monopolio de la política y de la sociedad en general, que se quería
hacer a partir de este acuerdo democrático, situación que se analiza en el
próximo capítulo de esta investigación.

272
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

A modo de resumen se pueden obtener las siguientes conclusiones de este


capítulo:

• 1.- Existe una realidad acumulativa en torno a los conflictos que


experimentan los diferentes componentes de la sociedad en este período
que se arrastran de las décadas anteriores al ’30. Problemas como el
racismo, la exclusión, la pobreza, déficit democrático, etc., son
problemas que se van arrastrando de un momento a otro, generando
nuevos escenarios problemáticos, púes, estos elementos no resueltos en el
pasado, son capaces de ir sumándose a los nuevos problemas o crear
contexto para la aparición de otros, lo que agudizan los conflictos, por el
número de variables que los componen, fraccionando al país.

• 2.- A pesar de los intentos de integración del indígena desde la década del
’30 y ’40 con la irrupción de los gobiernos militares nacionalistas y más
tarde bajo las reformas de la Revolución de 1952, era sumamente difícil
terminar con los patrones de exclusión, racismo, explotación, etc., que
habían operado desde los tiempos de la conquista en Bolivia, dificultando
el real impacto de estos intentos y medidas.

• 3.- Muchos de los avances que se dan entre la década del ’30 al ’50, no
son del todo aprovechados por los indígenas, debido a que estos no
contaban con un capital cultural y económico que les permitiera utilizar
muchas de estas medidas decretadas en su favor, en su propio beneficio
en busca de la consecución de sus reivindicaciones, además que en muchos
momentos se encontraron con la contención, cooptación y represión del
movimiento de parte de muchos gobiernos de la época.

273
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

• 4.- La Revolución de 1952 intentó con el sindicalismo de los sectores


populares, especialmente de los sectores indígenas cooptarlos para
asegurar su permanencia en el poder. Junto con ello buscaba unificar bajo
el concepto de clase social, una serie de realidades que no
necesariamente pasaban por este tipo de discurso, sino más bien, por el
tema cultural y étnico. Esta empresa se intentó con la finalidad de
“bolivianizar” al indígena, construyendo un discurso identitario mestizo, y
con ello, contener sus demandas reivindicativas en torno al
reconocimiento étnico a través de la autonomía.

• 5.- Hasta cierto punto es posible cuestionar los reales efectos de las
medidas decretadas en la Revolución de 1952, si bien hubo avances
innegables, hasta ciertos puntos no se resolvieron los temas centrales,
como la tierra, la inclusión del indígena, el tema de la construcción de
nacionalidad, o la democratización del país, lo que se refleja en que esos
serán los problemas principales de las décadas siguientes.

• 6.- Los gobiernos militares de la década del ’60 y ’70 aprovecharon la


estructura sindical creada por la revolución en su favor, a lo que sumaron
la represión para contener a los grupos sociales, generando el Pacto Militar
– Campesino como una forma no sólo de institucionalizar el movimiento
sindical, sino más bien de poner bajo su tutela a los movimientos sociales,
especialmente los indígenas que lo componían.

• 7.- Se debe señalar también que entre la década del ’40 al ’60, se inician
las tensiones regionalistas entre oriente y occidente, a partir del gran
desarrollo y protagonismo alcanzado por el primero en comparación con el
segundo, lo que hace que la elite de ambas zonas, durante el período de

274
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

los gobiernos militares iniciados en la década del ’60, compitan por la


cercanía e influencia en esos gobiernos como una forma de acceder al
poder.

• 8.- La construcción de ciudadanía en Bolivia, durante el período, se


entendió básicamente desde la dimensión política, con el acceso al voto o
derechos como el de sindicalización y participación en organizaciones
políticas, sin embargo la dimensión social o económica de la ciudadanía, a
pesar de ciertas medidas, ciertamente ha quedado relegada a un segundo
plano, básicamente a partir de que el acceso al poder se ha interpretado
como la situación clave para proceder a los grandes cambios, pero que el
contexto de ingobernabilidad e inestabilidad, no han permitido la
construcción de política duraderas o que se proyecten a través del tiempo,
con lo cual se puede hablar de una ciudadanía incompleta. Además está el
tema de la identidad, en donde las diversas identidades (que no son
solamente étnicas, sino también sociales y culturales por ejemplo)
existentes en Bolivia no han logrado consenso con respecto a que la
ciudadanía debe ser única, independientemente de este tipo de
consideraciones, para evitar el fraccionamiento político, social,
económico, cultural y étnico del país.

• 9.- Es sumamente complicado hablar de este período en estudio, como el


momento en donde finalmente, el país es capaz de construir nación, sin
embargo son innegables los avances, por ejemplo en la década del ’30 al
cuestionarse el tema luego de la derrota en la guerra frente a Paraguay, o
durante el período revolucionario de la década del ’50 en donde se intenta
construir nación a partir de la identidad mestiza. El mérito del período al
respecto es sentar la importancia del tema y fortalecer, tal vez sin querer,
ciertas identidades, como las étnicas, regionales o de clase en Bolivia.

275
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

• 10.- Uno de los problemas relacionados con la identidad y los objetivos


que se fijan los movimientos indígenas y populares es que sus
orientaciones cambian cada cierto tiempo, no habiendo consolidado ni
logrado los objetivos de las orientaciones antecesoras. Por ejemplo, en el
período revolucionario hubo una orientación de clase pues se amalgamaba
la sociedad en torno al discurso nacional y mestizo, aunque hubo cierta
resistencia de parte del indígena. Luego hubo una orientación étnico -
cultural para la construcción de una identidad étnica a través del
katarismo. Finalmente con la llegada de la democracia hay una
orientación ciudadana, vinculada a la descentralización y a la
participación popular, para desde esos elementos articular las
reivindicaciones de clase y étnicas, las cuales suelen fundirse en una sola,
provocando ciertos problemas de lealtades e identidades.

• 11.- Finalmente puede señalarse que en todos los momentos en que se


intentaba demostrar que el país había alcanzado la democracia plena,
rápidamente los hechos demostraban lo contrario, para lo que se puede
citar por ejemplo, el monopolio político del MNR durante la Revolución de
1952 o el establecimiento del Pacto Democrático en 1985, en que sólo dos
partidos definirían los destinos del país. Esta situación fue la constante del
período que a la larga no ha permitido la construcción de un sistema
democrático inclusivo para los indígenas, ya que si bien existe democracia
en Bolivia, la calidad de esta puede ser cuestionada.

276
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

CAPÍTULO III: LA ILUSIÓN DE LA


ESTABILIDAD (1985 – 2006)

CAPÍTULO III: LA ILUSIÓN DE LA ESTABILIDAD (1985 – 2006)

277
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

1. INTRODUCCIÓN

El tercer conflicto que aborda esta investigación es que el va desde 1985 y


hasta las crisis del año 2000 y problemas de los años siguientes hasta el año
2006245 (con la llegada de Evo Morales al poder y la pérdida del referente de
Estado – Nación, que se desplaza hacia el concepto de pluriculturalismo, aunque
no necesariamente plurinacional) puede hablarse de una “ilusión de la
estabilidad”. Ilusión por que desde 1985 y hasta el año 2000, mientras se percibía
que el país vivía un período de estabilidad y gobernabilidad a partir del inicio de
la transición política en 1982 y la reinstauración de un sistema democrático
desde 1985, en verdad había ciertos pilares que mantenían esta situación, pilares
que en realidad no hacían más que sostener una construcción que tenía débiles
cimientos y que cuando estos pilares comenzaran a ser socavados por su propio
agotamiento, harían volver al país a su más cruda realidad: la recurrencia de
conflicto y crisis de diversa índole, en contexto en que de forma soterrada se
empezaba a gestar el problema de las demandas autonómicas de ciertos
departamentos del Oriente con el objetivo de obtener mayores beneficios de la
explotación de los hidrocarburos y recursos gasíferos que existen en esa región,
con la inestabilidad que las propuestas autonómicas traen y con la resistencia de
los sectores populares que son contrarios a esta situación, pues sostienen que se
trata de recursos que le pertenecen a todos lo bolivianos y no sólo a los de la
región en los cuales son explotados, además de levantar una propuesta
autonómica desde la perspectiva indígena sobre temas relativos al autogobierno.

No todo es lo que parece, señala una máxima popular, y en el caso boliviano esta
no es la excepción, ya que básicamente el régimen democrático que se instauró
desde 1985, ha sido fruto de una “democracia pactada”, es decir, la unión de
ciertos partidos políticos ha permitido que exista una relativa gobernabilidad en

245
Se señala al año 2006 no como un año de fin de la conflictividad que asola Bolivia, sino, como
el último año de estudio incorporado a este trabajo de investigación.

278
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Bolivia, a lo que deben sumarse los mecanismos bajo los cuales el sector
dirigente a podido contener la presión social, fundamentalmente a través ya sea
del discurso populista de algunos movimientos y partidos246 conjuntamente con
una red clientelar, elementos los cuales han generado esperanza en la población
y calmando las demandas, además de la represión ordenada por el gobierno
durante los momentos más álgidos de ciertas movilizaciones, lo que ha sofocado
literalmente cualquier intento de demandas populares y finalmente la falta de
consenso para seguir con lo que se ha denominado aquí como “democracia
pactada”. En la propuesta de Stéphanie Alenda247, al dejar de operar
sistemáticamente estos elementos a partir del año 2000 aproximadamente, la
presión social se hace insostenibles, ya que no hay medios para su contención ni
apaciguamiento, lo que detona en la crisis de Octubre del 2003 y se proyecta
hasta el 2006 y posteriores, ya que a pesar del tiempo trascurrido, ambas
coyunturas son hitos de una misma crisis. A esta propuesta de Alenda, debe
sumarse el siempre importante marco socio – económico, el cual durante esta
época demostró ir en un declive generalizado, siendo fruto de ello, el malestar
de los sectores sociales más desprotegidos, sobre todo si se suma la propuesta
autonómica de Santa Cruz con el objetivo de mantener en su región los recursos
derivados de la explotación del gas y de los hidrocarburos, además del
denominado despertar indígena, el cual ha cambiado la correlación de fuerzas,
tanto a nivel social como a nivel político en la actualidad.

246
Aquí se debe hacer la diferencia entre partidos y movimientos en relación al tema de sectores
dirigentes. Suele asociarse al partido político institucionalizado como la base de representación
política de los sectores dirigentes en Bolivia, mientras que a los movimientos, se les identifica
con el surgimiento de ciertos caudillos. Si bien ambas premisas son hasta cierto punto reales, en
esta época, el sector dirigente no sólo ve como una manera de contención de la presión popular,
el surgimiento de ciertos discursos populistas, permitiendo que estos se alcen como una
posibilidad política, sino que también, ciertos partidos tradicionales tratan de adquirir ciertos
elementos populares que les permitan convertirse en referentes políticos para los sectores
populares, aunque no necesariamente, se trató de una estrategia exitosa.
247
ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”, Revista Política, Volumen N°
42, Otoño 2004, bajo la temática de “Balance de las Democracias Latinoamericanas:
Incertidumbres y Procesos de Consolidación”, Editado por el Instituto de Asuntos Públicos (INAP),
Departamento de Ciencia Política, Editorial San Marino, Santiago – Chile.

279
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Como puede extraerse de los capítulos anteriores, las recurrentes crisis en


Bolivia, obedecen más bien a problemas estructurales, que a coyunturales,
siendo estas sólo un momento en que las razones más de fondo salen a la luz y
ponen en jaque a la ilusoria estabilidad que parece darse en ciertos períodos
determinados. Y es que como señala Juan Ramón Quintana, “La persistencia y
acumulación de problemas sociales, políticos, étnicos y económicos irresueltos
desde la creación republicana, reproducidos de distinta manera durante el ciclo
del capitalismo estatal, originado en la Revolución Nacional de 1952, y ampliados
con la implantación del denominado “modelo neoliberal”, de mediados de la
década de los 80, parecen haber contribuido a la prolongación de la postración
nacional y agotamiento e insatisfacción de sus estructuras institucionales”248, es
decir, se trata de una serie de problemas de larga data, los cuales se han ido
adaptando para reproducirse en las distintas etapas de la historia boliviana, no
siendo una excepción, el período que abarca este capítulo.

Es así como el problema central del período se encuentra en la generación de un


sistema estable y gobernable a partir de una serie de elementos que al dejar de
operan desnudan la real debilidad de las bases bajo las cuales estaba construido
el sistema. Bajo este contexto, se empiezan a hacer cada vez más patentes los
objetivos autonomistas del oriente, básicamente de su elite, a modo de poder
resguardar sus intereses económicos sobre la explotación de los recursos
gasíferos e hidrocarburos, mientras tanto los sectores populares del país, se
oponen de forma rotunda y violenta, pues no conciben por que unos pocos deben
quedarse con los recursos del país.

248
QUINTANA TABORGA, JUAN RAMÓN. “Bolivia, Entre la Crisis y el Caos: ¿Existe Una Salida
Negociada?”, Revista “Observatorio Político Sur – Americano” (OPSA), Instituto Universitario de
Pesquisas de Río de Janeiro IUPERJ/UCAM, Brasil, N° 11, Octubre del 2005. Página 5. En Internet:
Portal de la Revista “Observatorio Político Sur – Americano” (OPSA), Río de Janeiro - Brasil,
<http://observatorio.iuperj.br/artigos_resenhas/boliviaentre%20la%20crisis%20y%20el%20caos.pdf
>, consultado Junio 2007.

280
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

De esta manera los objetivos de este capítulo son determinar las causas de esta
búsqueda autonómica del oriente, situación que enfrenta a la elite oriental con
los indígenas y demás grupos sociales populares, y obtener ciertas conclusiones
fundamentadas en torno a las raíces más profundas del conflicto entre la elite y
los grupos indígenas en este período, para posteriormente contrarrestar con los
otros períodos que ya ha abordado esta investigación.

281
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2. CONTEXTUALIZACIÓN

Sin duda el análisis y posterior juicio si Bolivia ha sido un país gobernable


en las últimas décadas puede resultar complicado, considerando que realmente
vivió un período de estabilidad a partir del inicio de la transición política en
1982 y la reinstauración de un sistema democrático desde 1985. Sin embargo no
todo es lo que parece, y en el caso boliviano esta no es la excepción, ya que
básicamente el régimen democrático que se instauró desde 1985, ha sido una
“democracia pactada”, es decir, la unión de ciertos partidos políticos ha
permitido que exista una relativa gobernabilidad en Bolivia, a lo que deben
sumarse los mecanismos bajo los cuales el sector dirigente a podido contener la
presión social, fundamentalmente a través ya sea del discurso populista de
algunos movimientos y partidos conjuntamente con una red clientelar,
elementos los cuales han generado esperanza en la población y calmando las
demandas, además de la represión ordenada por el gobierno durante los
momentos más álgidos de ciertas movilizaciones, lo que ha sofocado
literalmente cualquier intento de demandas populares y finalmente la falta de
consenso para seguir con lo que se ha denominado aquí como “democracia
pactada”.

Como se verá durante este apartado, al dejar de operar sistemáticamente estos


elementos a partir del año 2000 aproximadamente, la presión social se hace
insostenibles, ya que no hay medios para su contención ni apaciguamiento, lo
que detona en la crisis de Octubre del 2003 y sucesos posteriores, ya que a pesar
del tiempo trascurrido, estas coyunturas son hitos de una misma crisis.

282
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.1. La “Democracia Pactada” y el Sistema de Partidos (1985 – 2005)

Desde el inicio de la transición política en Bolivia a partir de 1982, bajo un


contexto de crisis política, económica y social, nada hacía prever, que esta
transición fuese relativamente exitosa y capaz de reformular un sistema
democrático que se aprecia como sólido, “… sobre la base de un ambicioso
programa de consolidación institucional”249, el que consistía básicamente en la
creación de instituciones estables y confiables, además de la creación de un
sistema de partidos institucionalizado y moderno, tal vez una de las grandes
falencias de la Revolución de 1952. Este nuevo sistema político democrático se
sostiene en gran parte producto del “… desarrollo de negociaciones
interpartidarias a fin de elegir un presidente y formar un gobierno de coalición.
De hecho, todos los gobiernos constituidos desde el inicio de la democracia en el
marco de la transición, lo han sido gracias a pactos inter - partidarios”250, es
decir, el sistema democrático durante estos últimos años se sostuvo gracias a la
formulación de pactos entre las principales fuerzas políticas del sistema de
partidos de Bolivia, con objeto de poder lograr cierto consenso y con ello se
estableció una “democracia pactada” que otorgó, junto a otros elementos que se
analizarán posteriormente una gobernabilidad y estabilidad relativa.

Como antecedente a la instauración de un sistema democrático en 1985, se tiene


la llegada al poder en 1982, de la coalición de izquierda Unión Democrático y

249
Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 157.
250
BARREDA, MIKEL. “Crisis Política y Oportunidad Democrática: Gobernanza Política en Bolivia”,
Capítulo N° 3, Páginas 149 a 224, página 167. Véase en: INSTITUTO INTERNACIONAL DE
GOBERNABILIDAD DE CATALUÑA. “El Desarrollo Posible, Las Instituciones Necesarias”, Instituto
Internacional de Gobernabilidad de Cataluña (IIG), Dirección de Joan Prats, Cataluña – España,
Programas de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD), Noviembre 2003, Cataluña – España.
En Internet: Portal del Institut Internacional de Governabilitat de Catalunya, Cataluña – España,
<http://www.iigov.org/index.drt>, consultado Julio 2006.

283
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Popular251 (UDP), la cual pretendía ampliar el rol del Estado en materia


económica a la usanza de la Revolución de 1952. Sin embargo, el gobierno de
Hernán Siles se vio afectado por una gran oposición en el Congreso, encabezada
por los partidos Acción Democrática Nacionalista (ADN) y el Movimiento
Nacionalista Revolucionario (MNR) quienes posteriormente entrarían en una
sorpresiva alianza, a lo que debe sumarse, una constatable desilusión de la
sociedad ante el gobierno, el cual por su política estatista y redistributiva sumió
en una graves crisis política y económica al país, además de que no pudo
satisfacer las demandas populares, lo que le llevó a conflictos dentro de la
misma coalición de gobierno. Todos estos elementos configuraron la caída de
Siles, y apresuraron la elección de su sucesor durante 1985, el cual constituiría
un gobierno completamente democrático.

El primer gobierno democrático de esta nueva etapa en la historia de Bolivia, fue


a partir de 1985, el que encabezó Víctor Paz Estenssoro hasta 1989, el cual se
fundamentó “… en una coalición parlamentaria de carácter programático entre el
252
MNR y el principal partido de la oposición, que resultó decisiva” para el
avance del proceso democratizador, bajo el pacto suscrito que se denominó,
Pacto por la Democracia, el cual además permitió la aprobación de la Nueva
Política Económica. Este Pacto por la Democracia (conformado por el MNR y el
ADN), crea verdaderas pautas para la reorganización democrática del país,
plateándose como meta principal la modernización política del Estado, la cual
sería llevado a cabo mediante una descentralización del poder. Hay que recordar
que esta política fue bien recibida por los partidos políticos, ya que una política
de descentralización, otorgaría más poder a los caudillos y movimientos locales,

251
La Unión Democrática y Popular (UDP), estaba conformada por el Movimiento Nacionalista
Revolucionario de Izquierda (MNRI) del presidente Hernán Siles, el Movimiento de la Izquierda
Revolucionaria (MIR) del vicepresidente Jaime Paz Zamora, del Partido Comunista Boliviano (PCB)
y de otras formaciones políticas menores.
252
Op. Cit. BARREDA, MIKEL. “Crisis Política y Oportunidad Democrática: Gobernanza Política en
Bolivia”. Página 168.

284
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

lo cual haría más efectiva la práctica del clientelismo, fundamentalmente a


través de los partidos y líderes populistas, con lo cual estos, a través de discursos
fundados en las demandas locales, podrán alcanzar votaciones y apoyos
históricos. Además cabe señalar que el gobierno bajo este pacto, estableció un
programa de “… racionalización del Estado y de consolidación de la empresa
privada”253, lo cual le permite contar con una gran adhesión, tanto de los
sectores populares como de la elite, ya que se veía como la esperanza para
superar la grave crisis económica por la que atravesaba el país.

Posteriormente asume el gobierno de Jaime Paz Zamora entre 1989 y 1993, en el


cual el Movimiento de Izquierda Revolucionario (MIR), partido destacado por su
oposición durante el régimen militar del general Hugo Banzer entre 1971 y 1978,
“… entre en una sorpresiva coalición con ADN, lo que permite a la tercera
mayoría (la de Jaime Paz Zamora) ganar las elecciones con el 19,6% de los
sufragios”254. En esta elección ya se nota un problema estructural que deberán
enfrentar los posteriores gobiernos en Bolivia, y que es la baja adhesión popular
con la que son elegidos, ya que producto del fraccionamiento social y del gran
número de partidos (una gran parte de ellos sólo nominal ya que muchos, sólo
tienen relevancia en algunas localidades aisladas), los gobiernos suelen tener
votaciones cercanas a 1/5 del total, lo que ya es suficiente para ganar la
presidencia, sin embargo como se verá más adelante, ese bajo porcentaje no
permite el control del Congreso, por lo que uno de los elementos que explica el
funcionamiento del sistema político boliviano bajo esta “democracia pactada”,
es la necesidad de contar con apoyo en el Congreso y de legitimidad, para así
poder gobernar con una mayor cantidad de elementos y recursos con apoyo del
Congreso, lo que as su vez implica, el tener que negociar y acceder a ciertas
demandas de los bloques políticos que lo componen.

253
Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 158.
254
Ídem. Página 158 - 160.

285
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

La gran novedad de este gobierno de Paz Zamora es que “… se constituyó por


primera vez una coalición de partidos tanto parlamentaria como gubernamental,
fruto de un acuerdo firmado entre ADN y el MIR (el llamado Acuerdo
Patriótico)”255, lo que da prueba de una conciencia que producto de la baja
adhesión popular, necesariamente se debía establecer un pacto a nivel del
Congreso para poder gobernar. Este denominado Acuerdo Patriótico, prosigue
con la orientación económica de su antecesor Víctor Paz Estenssoro sin embargo,
a pesar de que hay cierto crecimiento económico, este no se traduce en empleos
y mejoramiento de la calidad de vida, a lo que se suma una caída de las
inversiones, tanto de la privada nacional como de la extranjera.

Durante su mandato, el gobierno de Paz Zamora formula una serie de estrategias


para la “… consolidación del proceso democrático con una reforma del sistema
electoral, modernización y descentralización del Estado, lucha contra el
narcotráfico y la corrupción”256, estrategias las cuales, tuvieron relativo éxito.
Los puntos referidos al combate de la corrupción y al narcotráfico son de un
éxito moderado, ya que dentro del pacto, se dieron algunos casos de ambos
problemas, lo que obviamente relativizó los resultados obtenidos. Además para
seguir con la tradición clientelística de Bolivia y de América Latina en general, el
pacto de Acuerdo Patriótico, “… permitió el reparto de los cargos ministeriales y
de la administración pública entre los partidos firmantes. Con el pacto se creó el
Consejo Superior de la Unidad y Convergencia, presidido por el líder de ADN,
Banzer, instancia que llegó a constituirse en el verdadero centro del poder
político”257. Esta última situación resulta irónica ya que si bien el ADN formaba

255
PRATS, JOAN (Director). “Perfil de Gobernabilidad de Bolivia”, Instituto Internacional de
Gobernabilidad de Cataluña (IIG), Cataluña – España, Julio 2004. Página 169. En Internet: Portal
del Institut Internacional de Governabilitat de Catalunya, Cataluña - España,
<http://www.iigov.org/index.drt>
256
Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 160.
257
Op. Cit. PRATS, JOAN (Director). “Perfil de Gobernabilidad de Bolivia”. Página 168.

286
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

parte de este pacto y era asiduo a Banzer, tan sorpresivo como el mismo pacto,
fue que el MIR, permitiera que el general, al cual habían combatido tan
arduamente años antes, formara parte de su gobierno, y además con un gran
poder político.

Durante 1993, asume la presidencia el gobierno de Sánchez de Lozada, quien


comandaría los destinos del país hasta 1997. Su entrada al poder se sustenta
gracias a una coalición de partidos, tanto de carácter parlamentario como
gubernamental, “… pero con la especificidad de estar integrada por tres
partidos: el MNR, otro partido de derecha, Unión Cívica Solidaridad, y otro de
izquierda, Movimiento Bolivia Libre. Pero poco después de la formación de esta
coalición, uno de los socios, UCS, la abandonó”258. Esta coalición de gobierno le
permite a Sánchez Lozada triunfar con una amplia mayoría para la realidad
política de Bolivia: 33,8%, lo que le facilita la implementación de ciertas
reformas como la Ley de Participación Popular de 1994, la cual apunta hacia una
descentralización del poder y de los recursos, dando sobre todo poder a los
municipios, situación que “… aumenta el dinamismo de las regiones y contribuye
a la emergencia de liderazgos locales”259, además de ampliar la participación y
representación260 de varias comunidades indígenas y campesinas en la toma de
decisiones, por lo menos de carácter local, a pesar de que esa reforma señalaba
al multiculturalismo como un principio reconocido por la Constitución con el
objetivo de ampliar la participación política indígena a nivel general en el país.

258
Ibidem. Página 168.
259
Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 161.
260
Bajo esta lógica de conducción, se crea también en 1994, el Defensor del Pueblo, el cual para
tener jurisprudencia en el todo el país, se concretiza en 15 oficinas regionales, las cuales estaban
conformadas por cerca de 160 funcionarios estatales, quienes tienen la misión de defender los
derechos ciudadanos (en especial de los indígenas y sectores más desprotegidos) además de
luchar constantemente en contra de la discriminación de origen étnico y social. El Defensor del
Pueblo, comienza a funcionar de forma plana bajo la administración de Hugo Banzer desde 1998.
Vs. Ídem. Página 160.

287
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Este conjunto de situaciones, a lo que se debe sumar una política de continuidad


en materia económica261 en relación a los gobiernos anteriores, y el gran poder
que tenía el presidente y su partido, el MNR, dentro de esta coalición, aseguró
un gobierno estable durante este período.

En las elecciones generales de 1997, Hugo Banzer, líder de la Alianza


Democrática Nacionalista, resulta triunfador en la carrera por la presidencia,
pero tan sólo con el 20,8% de los sufragios, lo que lleva a este gobierno a crear
una gran coalición de partidos262, para contar con el apoyo necesario en el
Congreso para poder gobernar. Esta gran coalición, está integrada por cuatro
partidos —ADN, UCS, MIR y CONDEPA— que conjuntamente representaban más de
dos terceras partes de los diputados (96 sobre un total de 130). Se trataba de la
coalición más amplia formada hasta ese momento, pero al mismo tiempo la más
heterogénea”263, lo que provocó ciertos problemas en el seno de ella,
traduciéndose un año después, durante 1998, en la expulsión del partido
populista Conciencia de Patria264 (CONDEPA), a quien le sigue posteriormente
Nueva Fuerza Republicana (NFR) en el año 2000, también expulsado por el
gobierno de Banzer.

261
Al respecto cabe hacer mención, no sólo que se continuó con la línea económica de los
gobiernos anteriores, sino que también se profundizó en materia de apoyo al sector privado, ya
que durante este gobierno se impulsó la Ley de Capitalización (asimilable a una ley de
privatizaciones), la cual llevó a que el sector privado comenzara a tener un rol protagónico
dentro de la economía boliviana. Vs. Ibidem. Página 160.
262
Es la llamada tradicionalmente “megacoalisión” dentro de la historia política boliviana y
agrupa a 4 grandes partidos, la Alianza Democrática Nacionalista (ADN), Unión Cívica Solidaridad
(UCS), Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) y Conciencia de Patria (CONDEPA), además
hay una serie de partidos y movimientos menores en términos electorales como por ejemplo
Nueva Fuerza Republicana (NFR).
263
Op. Cit. PRATS, JOAN (Director). “Perfil de Gobernabilidad de Bolivia”. Página 168.
264
Partido importantísimo dentro de esta “megacoalisión”, ya que en la elección general de
1997, había obtenido un 17,16% de los sufragios.

288
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

El gobierno de Hugo Banzer prosigue en el aspecto económico con la política de


sus antecesores, aunque su gobierno sufre una grave crisis económica y política,
la cual se traduce en una serie de protestas debido a los conflictos sociales que
salen a la luz bajo este contexto de crisis ya desde 1999, pero que se tornan más
radicales entre el año 2000 y 2001, a lo cual el gobierno opta por aplicar una
dura represión, la cual termina sofocando estas voces disidentes, siendo la clara
manifestación de una estrategia disuasiva muy utilizada durante este período.

En el año 2002, el triunfo en las elecciones es nuevamente para Gonzalo Sánchez


de Lozada, aunque esta vez es elegido apenas con un 20,8%, lo que demuestra un
importante cambio dentro del sistema de partidos en Bolivia, ya que “… los
sufragio se han desplazado hacia la izquierda (hacia el MAS de Evo Morales) y
hacia una nueva expresión del populismo: la Nueva Fuerza Republicana (NFR) de
Manfred Reyes, creada en 1995”265. Este fenómeno se explicaría por que gran
parte de los sectores más relegados de la sociedad boliviana, sienten que los
partidos tradicionales no han podido satisfacer sus demandas por lo cual
tenderían a desplazar su apoyo a nuevos partidos de corte populista y también
identitarios (en el sentido cultural y socioeconómico, como por ejemplo, lo
pueden hacer los indígenas, campesinos, etc), situación que estaría de todas
maneras muy arraigada, y con anterioridad, dentro del sistema político de
Bolivia.

Este cambio dentro del sistema de partidos que se platea aquí con las elecciones
generales de Julio del 2002, constituyen una variación dentro del espectro
ideológico del sistema partidario, ya que el partido populista Nueva Fuerza
Republicana (NFR) es ideológicamente distinto a los partidos tradicionales más
importantes (MNR, MIR y ADN) ya que puede atraer un grupo de electores no
necesariamente homogéneos como pasa con los partidos tradicionales, además

265
Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 161.

289
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

de que sus promesas apuntan a la resolución inmediata de los problema,


situación difícil para los partidos tradicionales debido a su desgaste durante los
años de gobierno. A la introducción del NFR en el sistema de partido, se debe
sumar la aparición de partidos representantes de las masas indígenas y
campesinas como son el Movimiento Al Socialismo (MAS) encabezado por Evo
Morales y el Movimiento Indígena Pachakuti (MIP), cuyo líder266 es Felipe Quispe.
Este nuevo escenario político habría fomentado que el gobierno de Sánchez de
Lozada tuviese que aunar las voluntades de dos grandes partidos rivales, el MNR y
el MIR, bajo la premisa de que estos nuevos movimientos de corte populista y
corporativista (indígenas y campesinos) llegasen al poder, lo que a juicio de estos
partidos podría poner en riesgo la democracia en Bolivia, o por lo menos, como
esta se había dado esta hasta ese momento, básicamente, controlada por la elite
política del país.

En el fondo, la “… principal razón que motivó esta coalición no fue otra que
evitar el acceso al gobierno de estas nuevas fuerzas políticas. Esto se reafirma si
se tiene en cuenta que la coalición ha contado además con el apoyo adicional de
otros dos partidos parlamentarios con experiencia en gobiernos de coalición, ADN
y UCS, quedando las nuevas fuerzas políticas al margen de este pacto”267, con lo
cual se intentaba mantener el modelo de “democracia pactada”, que por lo
menos desde la perspectiva electoral y del acceso al poder político, había traído
sólo beneficios a estos partidos tradicionales, sin embargo la realidad estaba
mostrando, que el desgaste de estos partidos tradicionales, principalmente en
torno al negativa impresión del contexto socio - económico, estaba favoreciendo
la irrupción de estos nuevos partidos y movimientos de corte populista.

266
Hay que recordar al respecto que hasta el año 2002, Felipe Quispe, fue el máximo dirigente
del Movimiento Indigenista Pachakuti (MIP), el cual obtuvo en las elecciones generales de ese
mismo año, 6 puestos en el Congreso de Bolivia, sin embargo este líder renunció sorpresivamente,
para volver a militante como base dentro del partido. Sin embargo a pesar de que no es el líder
oficial del movimiento, es el líder simbólico del mismo.
267
Op. Cit. PRATS, JOAN (Director). “Perfil de Gobernabilidad de Bolivia”. Página 169.

290
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Sin embargo durante Agosto del 2003, la crisis económica, social y política, que
se venía arrastrando ya desde 1999, para el Gobierno de Sánchez de Lozada se
hace insostenible268, frente a lo cual se intenta dar espacio a los movimientos
populistas como medida de descongestión a la suma de demandas de los sectores
movilizados, lo que se traduce en la incorporación del NFR a la coalición de
gobierno, con la finalidad de “… lograr una mayoría más holgada en el Congreso
que permita a la coalición de gobierno afrontar algunas decisiones en las que se
necesita una mayoría cualificada (sobre todo, en materia de nombramientos de
altos cargos públicos). Con la incorporación de NFR, la coalición gubernamental
se aproxima a la mayoría de 2/3 en el Congreso requerida para esas
decisiones”269. Esta medida se puede considerar como una forma casi
desesperada de salir de las crisis a partir de proporcionarle a los sectores
movilizados, el imaginario de que sus formas de presión habían sido exitosas, y
que en razón de ello, se incluía en el gobierno a un partido que podría canalizar
sus demandas de forma más eficaz de lo que podían ofrecer los partidos
tradicionales.

268
Hay que señalar que desde el mes de Febrero del 2003, no se podía visualizar una posible
salida al conflicto, ya que incluso los mecanismos de represión que eran usados por el gobierno
para desestabilizar las movilizaciones sociales cuando están se tornaban muy álgidas, no estaba
funcionando correctamente, ya que en ese mismo mes de Febrero, se produce un motín policial,
a lo que debe sumarse una adhesión ciudadana bajísima manifestada en una abrumadora caída de
los índices de popularidad del gobierno y de confianza hacia el mismo.

“Antes del estallido de los últimos días, 60 personas (11 policías, 8 militares y 41 civiles) habían
muerto como resultado de la violencia política y la movilización social, contando a los 31
fallecidos en las jornadas del 12 y 13 de febrero últimos. El último enfrentamiento, en la región
de Warisata (donde el Ejército intervino para desbloquear un camino cortado por los
manifestantes) culminó con 7 muertes y fue el antecedente inmediato al estado de movilización
de campesinos indigenistas y cocaleros que estalla a partir de las manifestaciones contra la
exportación de gas vía Chile”. En: BURDMAN, JULIO. “Bolivia: El Contexto Internacional Como
“Factor de Contención””, Buenos Aires – Argentina, 15 de Octubre del 2003. En Internet: Portal
en Internet de Nueva Mayoría, Buenos Aires – Argentina,
<http://www.nuevamayoria.com/ES/ANALISIS/burdman/031015.html>
269
Op. Cit. PRATS, JOAN (Director). “Perfil de Gobernabilidad de Bolivia”. Página 169.

291
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Sin embargo llegado el mes de Octubre, los conflictos y la crisis generalizada que
vive Bolivia, obliga a Sánchez de Lozada ha abandonar el poder, y por sucesión
constitucional asume su vicepresidente, Carlos Mesa, quien toma la primera
magistratura el 17 de Octubre, teniendo grandes antecedentes a su favor, ya que
“… los partidos “tradicionales” derrocados en “Octubre”, se refugiaron en el
Parlamento; habían perdido toda gravitación en la opinión del país y no estaban
en condiciones de enfrentar al nuevo Presidente”270, el cual suscitaba grandes
esperanzas, pues los sectores movilizados, lo veían como la figura que había
surgido a partir de sus presiones. A esto se debe sumar una de las adhesiones
populares más grandes que haya tenido un presidente en Bolivia (incluso llegó a
empinarse al principio de su mandato por el 80% de aprobación), sin embargo con
el pasar de los meses, Mesa dio cuenta de que no era capaz de contener y
canalizar las demandas de los sectores movilizados, ya que no utilizó el medio
más efectivo que tenía su alcance y que había dado muchos frutos a los gobiernos
anteriores: la represión, como también, poco a poco se fue quedando sin
respaldo político.

Además, cabe señalar que en su momento, Carlos Mesa fue incapaz de llevar a
buen término el tema del referéndum sobre los hidrocarburos, transformando
una posible victoria política a su favor en una derrota a manos del Congreso y de
los partidos tradicionales, sobre todo cuando los sectores movilizados lo acusaron
de que estaba aliado con las grandes multinacionales que explotaban los
hidrocarburos, lo que terminó empañando su imagen y bajando la popularidad
que tuvo en un principio. Junto con ello, realizó una serie de actos
inconstitucionales271, lo que sumado a que no pudo contener de buena formas las

270
LAZARTE, JORGE. “El Fin de un Presidente a la Deriva y un País al Borde de la Catástrofe”,
Bolivia, 15 de Junio del 2005. En Internet: Portal en Internet de Nueva Mayoría, Buenos Aires –
Argentina,
<http://www.nuevamayoria.com/ES/ANALISIS/?id=lazarte&file=050615.html>
271
Vs. Ídem.

292
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

movilizaciones, desembocó en una estrepitosa caída, a pesar de que todavía


contaba con un adhesión popular importante.

293
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.2. Fin de la “Democracia Pactada” e Inicio de las Crisis Consecutivas: Los


Partidos Políticos en la Coyuntura

La caída de Sánchez de Lozada y el ascenso al poder de Carlos Mesa, es un


hito que marca el fin de la etapa que se ha denominado como “democracia
pactada”, ya que el gobierno de Mesa se caracterizó por no crear un pacto de
gobierno con los partidos políticos que le diese apoyo en el Congreso, como se
había dado en los gobiernos anteriores, además de contar con ministros
apartidistas, que no contribuían o que no tenían interés en la construcción de
pactos y alianza para temas específicos, elementos que se habían mostrado como
necesarios para dar estabilidad al sistema político, el cual daba una impresión de
solidez, pero que en gran parte dependía de esos mecanismos políticos para
sustentarse.

Sin embargo el fin de esta “democracia pactada” no debía marcar


necesariamente el inicio de una cadena de graves crisis de gobernabilidad como
sucedió finalmente, ya que si bien “… las coaliciones de gobierno incentivadas
por el sistema de elección congresal del presidente han resuelto uno de los
problemas típicos del presidencialismo latinoamericano: la presencia de un
gobierno minoritario y bloqueado en su capacidad de gobernar”272, lo cierto es
que se da una “… progresiva erosión de la “democracia pactada” en la que las
alianzas gubernamentales compensan, a duras penas, la falta de mayoría
absoluta obtenida por los candidatos a la presidencia desde 1985”273, es decir, la
“democracia pactada” no era la mejor forma de gobernar ya que se excluía a
importantes sectores de la sociedad que no estaba dentro de los partidos y
movimientos pertenecientes a los pactos de gobierno, como por ejemplo, se dio
con el caso de muchas comunidades indígenas y campesinas, y a pesar de que

272
Op. Cit. PRATS, JOAN (Director). “Perfil de Gobernabilidad de Bolivia”. Página 170.
273
Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 161.

294
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

resultó como una forma medianamente eficaz de contener las demandas, era
obvio, de que cuando uno de los mecanismos que sostenían el sistema como por
ejemplo la represión a estos grupos, y el clientelismo sumado a un aplazamiento
de los movimientos populistas que solían canalizar las demandas de los grupos
excluidos ya que se autodenominaban como representantes de los intereses de
estos sectores movilizados pero relegados, la “democracia pactada” tendría que
desplomarse, pues eran básicamente estos pilares los que la sostenían.

Por otro lado, los pactos interpartidarios, permitieron la alternancia en el poder


de básicamente sólo tres fuerzas políticas tradicionales, el MNR, MIR y ADN,
quienes no se aliaron a partidos totalmente desconocidos para ellos, ya que
muchos de los partidos políticos que les sirvieron para cimentar estos pactos,
eran en realidad escisiones o partidos satelites de estos tres como por ejemplo274
el MBL una escisión del MIR (de Jaime Paz Zamora), que fue constante socio del
MNR (de Sánchez de Lozada) o el NFR, que si bien transitó constantemente entre
oficialismo y oposición (hay que recordar que desde el 5 de Agosto del 2003 pasó
a formar parte del oficialismo luego de estar en la oposición con un papel débil)
no es más que un apéndice del ADN (de Hugo Banzer), mientras el UCS fue
transitando entre diferentes coaliciones. Estos 3 partidos tradicionales, más el
UCS, que tuvo gran apoyo electoral, denominaremos como partidos “sistémicos”,
producto de que son los partidos que están dentro de las reglas formales del
juego democrático y quieren conservar el status quo que les entrega el sistema
imperante (básicamente el poder gobernar), con lo cual las distintas coaliciones
entre ellos, se justificaban bajo el argumento de una búsqueda de consenso para
lograr la estabilidad del país, ya que los pactos han garantizado no sólo la
gobernanza del país en el ámbito del poder ejecutivo, sino también, un relativo
control sobre el poder legislativo, sin embargo son estas mismas fortalezas las

274
Ídem. Página 161 - 162.

295
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

que han puesto en riesgo el mismo sistema que se trataba de salvaguardar, pues
el sistema era estable gracias a la existencia de estas dinámicas.

Sin duda, el sistema de coaliciones en Bolivia generó importantes avance en


aspectos sociales y políticos a favor de los sectores más marginados, sin embargo
también provocó que una serie de demandas sociales quedaran insatisfechas, ya
que cuando salieron a la luz pública se les reprimió duramente, y pesar que los
gobiernos de turno fueron capaces de sobrellevar la situación ,estas demandas
estaban latentes dentro de los varios grupo sociales en Bolivia, por lo cual sólo
bastaba que se diese el escenario correcto para que brotaran nuevamente. Esta
situación ocurre cuando surgen nuevos partidos dispuestos a ofrecer solución a
estas demandas insatisfechas, los cuales provocan que los partidos tradicionales y
sistémicos se vean cuestionados por el aparecimiento de tres partidos
“antisistémicos”, los cuales “… definen por su oposición a los anteriores y al
sistema de coaliciones parlamentarias”275, los que los hace estar fuera del
desarrollo político que hasta ese momento habían impuesto los partidos
tradicionales. Junto con el NFR, Nueva Fuerza Republicana de Manfred Reyes
Villa, aparecen los partidos representantes del mundo indígena, campesino y
cocalero, como son el Movimiento Al Socialismo (MAS) de Evo Morales y el
Movimiento Indígena Pachakuti (MIP) de Felipe Quispe, quienes vienen no sólo a
canalizar las demandas de los sectores movilizados, sino también a hacerse un
gran espacio dentro de la alineación tradicional desde 1985 que había adquirido
el sistema de partidos políticos en Bolivia.

En las elecciones del año 2000, el MNR logra un 22,5% y el MIR un 16,5%, lo que
en total sumaba un 39% de la votación total, un porcentaje mucho menor al que
estaban acostumbrados los partidos desde la instauración de la “democracia
pactada”, además el ADN, otro de los partidos tradicionales, luego de la muerte

275
Op. Cit. BURDMAN, JULIO. “Bolivia Enfrenta Una Grave Crisis de Gobernabilidad Política”.

296
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

de su máximo líder, Hugo Banzer, prácticamente desaparece de la arena


partidaria, ya que sólo obtiene un 3,4% de los sufragios. El UCS obtiene una
votación marginal, lo que explicaría el por que el gobierno de Sánchez de Lozada
tuvo no sólo una legitimación débil, sino también varios grupos sociales en
contra, ya que la coalición de gobierno no era capaz de tener más allá de un 45%
de apoyo.

La pregunta que cabe hacerse aquí, es ¿hacia donde se han desplazado el resto
de la votación y porqué?. En primer lugar los votos se han desplazado hacia el ya
mencionado MAS de Evo Morales quien obtiene el segundo lugar luego del MNR
con un 21%, seguido inmediatamente por el NFR de Reyes Vila que obtiene un
20,9%, es decir, un virtual empate. A ello se suma cierto avance electoral del MIP
de Felipe Quispe. Esta reformulación del espectro partidario se explica en gran
parte, por que como se señaló anteriormente, estas nuevas fuerzas políticas,
llegaban directamente al electorado a través de varios medios, siendo
fundamental en el caso de Evo Morales (quien es la cabeza visible de los sectores
movilizados que pedían la renuncia de Sánchez de Lozada a tan sólo 4 meses de
sumido al gobierno) y Felipe Quispe su identificación con los grupos indígenas (ya
que ambos tienen un origen aymara), campesinos y sectores bajos de la
sociedad, además de que tomaron una activa participación dentro de la oposición
al gobierno de Sánchez de Lozada, lo que los hizo ver como verdaderos
representante de las demandas populares, al igual que Reyes Villa, antiguo
alcalde Cochabamba que había cimentado sólidos lazos clientelares. De esta
forma cada partido tiene un líder que cuenta con seguidores producto de sus
acciones, carisma y lazos clientelares, pero entre ellos destaca Evo Morales, ya
que “… mientras intenta mostrar una imagen de capacidad administrativa,
también conduce una oposición radicalizada y antigubernamental, que viene
sumando apoyos entre sectores sociales y políticos, más allá de su propio

297
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

movimiento”276, lo que a la larga provoca la caída de Sánchez de Lozada, quien


no pudo hacer frente a la radicalización de las protestas, es decir, la misma
situación que le tocó vivir a Carlos Mesa durante Junio del 2005.

A continuación se entregan los resultados generales de la elección del 2002, con


el objeto de mostrar el bajo apoyo de los partidos tradicionales, y el bajo apoyo
individual de cada partido, ya que ninguno de ellos sobrepasa el 25%, según los
datos proporcionados por la Corte Nacional Electoral de Bolivia.

Figura N° 13 – Resultados Nacionales Elección General del 2002277

276
Op. Cit. BURDMAN, JULIO. “Bolivia Enfrenta Una Grave Crisis de Gobernabilidad Política”.
277
Fuente: Elaboración propia, en base a datos de la Corte Nacional Electoral de Bolivia. En
Internet: Portal de la Corte Nacional Electoral de Bolivia, Bolivia,
<http://www.cne.org.bo/proces_electoral/marcosasp.aspx?var1=subizquierdaTot&var2=generale
s/resultados2002/resul_nacional>

298
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Figura N° 14 – Total de Votos Elección General del 2002278

278
Fuente: Elaboración propia, en base a datos de la Corte Nacional Electoral de Bolivia. En:
<http://www.cne.org.bo/proces_electoral/marcosasp.aspx?var1=subizquierdaTot&var2=generale
s/resultados2002/resul_nacional>

Nota: Los porcentajes de los votos válidos, nulos y blancos se calculan sobre el total de votos
emitidos

299
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.3. La Represión Como Elemento de Contención Para las Demandas Sociales

La “democracia pactada”, como se ha visto tuvo una serie de ventajas, ya


que otorgó a Bolivia un período de gobernabilidad y estabilidad como pocos en su
historia, sin embargo también tuvo desventajas, como por ejemplo que las
demandas sociales nunca fuesen resueltas sino solo contenidas, dejando el
conflicto en letargo hasta que surgieran los escenarios para propiciarlo
nuevamente. La pregunta que cabe hacerse, es ¿cómo se logró contener a los
sectores movilizados en momentos en que estos actuaban de forma radical?. El
uso de la represión de parte de los gobiernos de este período es la respuesta, es
decir, la estabilidad que generó la “democracia pactada” en gran parte fue
impuesta ya que la estabilidad existente se lograba con la represión hace los
grupos que cuestionaban el modelo, a lo que debe sumarse la siempre presente
cooptación de parte de los partidos políticos y del propio gobierno, por lo cual
las falencias que este presentaba no podían ser puestas en el debate público,
dejando la sensación de que todo estaba funcionando bien.

La represión a la cual nos referimos, consiste básicamente en el uso constante de


parte de los gobiernos de las facultades especiales que se significaba decretar
estado de sitios ante la radicalización de las protestas durante algunos episodios
coyunturales, como solía ser por ejemplo los problemas derivados de una crisis
económica. Siguiendo al análisis de Stéphanie Alenda279, la autora determina que
la democracia de este período en Bolivia es forzada, producto de que todos los
gobiernos utilizan el estado de sitio. Por ejemplo Víctor Paz decreta dos veces
estado de sitio frente a las movilizaciones sociales y luego frente a las protestas
de los mineros por la “relocalización” que significa el despido de 23.000 de ellos,
su sucesor Jaime Paz, quien se beneficia de las medidas exitosas de
estabilización impulsas por su antecesor, utiliza el estado de sitio una vez frente
a la movilización de los maestros urbanos y rurales por mejoras de sueldo y

279
Vs. Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 167 - 168.

300
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

condiciones laborales. Posteriormente, Gonzalo Sánchez de Lozada, aplica dos


veces el estado de sitio, el que se caracterizó por una grave represión.
Finalmente Hugo Banzer aplica dos veces el estado de sitio, ya que nunca pudo
contener la presión social debido a la frágil alianza que lo sustentaba en el
poder.

La aplicación de los estados de sitio como medida de represión para el


enfrentamiento de las demandas sociales, revela básicamente la “… debilidad
intrínseca de los gobiernos en el poder desde 1985, su incapacidad a legitimar
reformas estructurales a veces necesarias p a responder a las demandas de la
sociedad manteniendo el “equilibrio dinámico” que es el principio constitutivo de
la gobernabilidad”280. Esta problemática se explica en gran parte por que cada
uno de los gobiernos debió realizar su gestión con débil adhesión social, la gran
razón de la formación de estos pactos para la instauración de la gobernabilidad,
y prueba de ello es que Carlos Mesa se negó sistemáticamente a no aplicar
medidas represivas281 en contra de los grupos movilizados, situación que llevó al
país a una grave crisis de gobernabilidad, que a pesar de la renuncia de Carlos
Mesa ha seguido, aunque con ciertos momento de mucha intensidad.

A continuación se presenta un cuadro resumen los estados de sitio decretados por


los gobiernos de turno en el período que comprende entre 1985 y el año 2003 en
base a la propuesta de Stéphanie Alenda.

280
Idem. Página 168.
281
“Cuando juró como Ministro de Gobierno, el 18 de octubre de 2003, Alfonso Ferrufino
prometió que el gobierno de Carlos Mesa Gisbert que se iniciaba iba a caracterizarse por la
“represión cero”. “Y así fue en 2004, aunque los conflictos afloraron por miles, al punto que
quienes protestaban le sacaban la lengua a los policías que resguardaban el orden público
durante las marchas y comenzaban a violar toda regla urbana y legal”. “Ante las movilizaciones,
el gobierno se mantuvo sereno, al filo del caos, y cambió la represión por el diálogo, a diferencia
de 2003, que bajo la administración de Gonzalo Sánchez de Lozada tuvo un saldo descarnado de
más de cien muertos”. Vs. Portal en Internet “La Prensa”, sección Anuario 2004, La Paz – Bolivia,
Edición de Diciembre 22 del 2004. <http://166.114.28.115/anuario2004/anuario06.htm>

301
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

GOBIERNOS FECHAS CAUSA ACTORES DETENIDOS CONFINADOS LIBERADOS


Protesta
Víctor Paz 18/09/85 COB –
contra DS 200 155 45
E. (MNR) 18/12/85 mineros
21060
“Marcha por
Víctor Paz 27/08/86 la Vida” Mineros –
184 59 117
E. (MNR) 27/11/86 vontra la COB
relocalización
Jaime Paz
15/11/89 Huelga de los Maestros -
Zamora - 153
15/02/90 maestros COB
(MIR)
Gonzalo
Sánchez de 18/04/95 Huelga COB – Maestros –
810 350 460
Lozada 18/07/95 maestros COB
(MNR)
Gonzalo
Sánchez de 18/07/95 Huelga COB – Maestros –
Prorrogación
Lozada 18/10/95 Maestros COB
(MNR)
Coordinadora
del Agua,
Guerra del cocaleros,
Hugo
08/04/00 Agua y aymaras del
Banzer - 22 22
08/07/00 bloqueo de Altiplano,
(AND)
las carreteras policía,
maestros
rurales

Figura N° 15 – Estados de Sitio en Democracia (1985 – 2003)282

En el cuadro se puede apreciar como sistemáticamente, los distintos gobiernos


desde la creación de la democracia pactada han recurrido a la violencia para
poder contener el movimiento social. Sin entrar en valoraciones, el gobierno de
Carlos Mesa optó por no recurrir a la violencia estatal además de no contar con
los partidos políticos, generando un ambiente de alta movilización social que se
tradujo en muchas acciones de violencia, las cuales sin apoyo político no pudo
controlar. Por su parte, el gobierno de Evo Morales también ha decidido no
recurrir a la violencia para la contención del movimiento social, situación que no
ha dejado al país exento de graves hechos de violencia, sin embargo el apoyo
popular del gobierno y el respaldo político que tiene el MAS han evitado que este

282
Fuente: Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 168.

302
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

gobierno siga el destino de Mesa, quien si bien también asumió con un alto índice
de popularidad, lo fue perdiendo rápidamente.

303
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2.4. Irrupción y Declive de los Partidos Populistas

Salvador Romero, señala que “… CONDEPA y UCS nacieron con las


transformaciones de los años 1980 en Bolivia: transición a la democracia, crisis
económica, aplicación del liberalismo económico, valoración del
multiculturalismo. Integraron la tercera generación partidaria del siglo XX,
caracterizada por su respeto a la democracia, la personalización de su liderazgo,
su respuesta a la marginalidad social y a la pérdida de confianza en el nuevo
proyecto estatal”283. CONDEPA, Conciencia de Patria y UCS, Unión Cívica
Solidaria, son dos partidos claramente populistas, que basan su éxito a la
creación de un vínculo de cercanía y de clientelismo, entre un líder y los sectores
marginados y desfavorecidos a los cuales apuntan su discurso.

Ciertamente se considera a los partidos populistas como movimientos que se


aprovechan de una débil institucionalizaron y organización social, para tender sus
redes de clientelismo y con ello capar adeptos, los cuales son atraídos por los
discursos mesiánicos de los líderes de estos movimientos. Sin embargo, esta idea
ya ha quedado un tanto obsoleta ya que se tiende a señalar que estos
movimientos surgen a raíz de coyunturas de crisis, en cambio para el caso
boliviano, partidos, movimientos y líderes populistas se han convertido en una
tradición a lo largo de su historia. Además, las últimas investigaciones y “…
trabajos etnográficos sobre las estrategias de sobrevivencia y la política de los
pobres demuestra altos niveles organizativos y capacidad estratégica para
negociar con los partidos políticos y el Estado. Dado que los pobres ocupan
terrenos para construir sus casas y/o venden en las calles sin permisos, viven en
condiciones de marginalización y al borde de la ilegalidad. La organización es una

283
ROMERO B., SALVADOR. “CONDEPA y UCS: El Declive del Neopopulismo Boliviano”, Revista de
Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Volumen XXIII, N° 1, 2003,
Santiago – Chile, Páginas 67 a 98. Página 67.

304
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

necesidad”284. Esto demuestra que no sólo la necesidad material lleva a los


sectores marginales a adherirse a movimientos políticos, sino también un real
deseo de cambio en su situación de marginación.

CONDEPA, se crea en 1988 cuando se da una serie de movimientos de protesta en


contra del cierre de los medios que poseía el empresario y comunicado social,
Carlos Palenque. Este comunicador social adquiere notoriedad al ejercer “una
relación cotidiana y de largo aliento entre sus oyentes y televidentes de origen
urbano y popular”285 a través de la Radio Televisión Popular (RTP), con la cual
Palenque realiza una actividad de asesoría ante los que se comunican con él,
quienes lo denominan “compadre Palenque”, lo que viene a demostrar que ya se
ha creado un lazo de confianza y también de dominación, ya que se supone que
el “compadre” es alguien a quien se puede acudir en momentos de necesidad. La
RTP, además cuenta con un servicio de asesoría jurídica en contra de la
discriminación, desde antes que siquiera se concibiera la idea del Defensor del
Pueblo, un organismo estatal que se encargaría de la misma misión. De esta
forma, “… CONDEPA ofrece así compensaciones tanto al regimiento del Estado
como a la aplicación de políticas neoliberales, al asumir, en la línea de RTP, la
protección de la gente humilde”286.

Por su parte, Max Fernández, tiene un origen marcadamente mestizo y poseía


una precaria formación escolar, sin embargo “… realizó una meteórica carrera
empresarial que lo encumbró en la presidencia de una de las firmas industriales
más importantes del país, la Cervecería Boliviana Nacional (CBN), de la que se
convirtió accionista principal en 1987”287. Max Fernández entra en la política,

284
DE LA TORRE, CARLOS. “Masas, Pueblo y Democracia: Un Balance Crítico de los Debates Sobre
el Nuevo Populismo”, Revista de Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica de Chile,
Volumen XXIII, N° 1, 2003, Santiago – Chile, Páginas 55 a 66. Página 66.
285
Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 169.
286
Ídem. Página 169.

305
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

luego de una invitación del gremio de transportistas y de ex-dirigentes sindicales


campesinos para formar una organización política que lo nombró jefe y candidato
presidencial en el mes de Octubre de 1988. Esta invitación se debe en gran parte
a que el empresario se había destacado por usar el aparataje de su empresa al
igual que parte de sus ganancias en la asistencia pública de las zonas más
relegadas por el Estado, lo que le permitió consolidar un liderazgo personal y
crear sólidos lazos clientelares. Luego de algunos problemas en 1989 crea el UCS,
Unión Cívica Solidaria.

Bajo este contexto, tanto Carlos Palenque como Max Fernández, “… emergieron
como líderes carismáticos al desplegar novedosas modalidades de intercambio
político basadas en labores de asistencialismo realizadas a través de un uso no
convencional de sus empresas”288. Fueron capaces de dar soluciones a los
sectores marginados que tenían no sólo una serie de carencia materiales, sino
también un deseo de lograr una participación igualitaria dentro de la sociedad en
la cual vivían. De esta forma y a pesar de que “… con enfoques parcialmente
distintos, la UCS y CONDEPA ofrecieron paliativos puntuales para estas
dificultades. Si Max Fernández se dedicó a construcciones de utilidad pública,
Palenque mostró su cotidiana solidaridad con los excluidos. Asimismo, los dos
líderes apuntaron a representar a los sectores sociales descuidados por el sistema
político. Hicieron hincapié en los comerciantes minoristas, los artesanos, los
trabajadores informales, las empleadas domésticas o los transportistas”289.

287
MAYORGA, FERNANDO. “Neopopulismo y Democracia en Bolivia”, Revista de Ciencia Política
de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Volumen XXIII, N° 1, 2003, Santiago – Chile,
Páginas 99 - 118. Página 107.
288
Ídem. Página 99.
289
Op. Cit. ROMERO B., SALVADOR. “CONDEPA y UCS: El Declive del Neopopulismo Boliviano”.
Página 76 - 77.

306
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

La importancia de estos partidos populistas dentro de la arena partidaria es que


sumando sus votaciones, obtienen cerca de un tercio del electorado entre 1989 y
1997, la época de su mayor relevancia. Además durante este período acceden al
control de las alcaldías más importantes de Bolivia, lo que les da relevancia y los
lleva a que intervengan dentro del “… juego de alianzas para la conformación de
las coaliciones gubernamentales, aunque ninguno de sus líderes arribó a la
Presidencia de la República”290. No es el objetivo aquí analizar a estos partidos
en profundidad, ni establecer cual fue su evolución electoral en sus períodos de
mayor figuración, sino establecer cual es la relevancia que tienen para este
capítulo de la investigación en el sentido de la incorporación de los sectores
sociales marginados al juego democrático. De todas maneras para apreciar mayor
el impacto de estos partidos dentro del sistema político de Bolivia, se cita el
siguiente cuadro sobre sus resultados electorales entre 1985 y 1997.

PARTIDOS – PACTOS 1989 1991 1993 1993 1995 1997


(A) (A)
ADN 7,85 11,43 22,2
MNR 17,47 22,99 33,83 34,92 21,32 18,18
MIR 9,45 9,31 16,77
Acuerdo Patriótico (ADN y MIR) 30,35 26,44 20,03
CONDEPA 17,01 11,69 13,59 19,58 17,16
UCS 14,92 21,26 13,11 8,39 17,45 16,11
Otros 20,25 17,62 19,44 20,91 25,02 9,47

Figura N° 16 – Tabla de Elecciones Nacionales y Municipales (1985-1997, en


Porcentajes)291

La importancia de estos partidos para el tema de este capítulo es que sin duda
contribuyeron de forma notable a la democratización de la sociedad boliviana, ya
que reivindicó a una serie de grupo hasta entonces marginados, como por
ejemplo los grupos indígenas o los sectores populares de los barrios periféricos.
290
Op. Cit. MAYORGA, FERNANDO. “Neopopulismo y Democracia en Bolivia”. Página 99 - 100.
291
En: Ídem. Página 100. Elaborado por el autor en base a los datos de la Corte Nacional Electoral
de Bolivia. La Letra A hace alusión a las elecciones de carácter nacional.

307
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Junto con ello los insertó dentro de la arena electoral, ya que estos grupos se
movilizaron para votar a favor de sus líderes, situación que antes no ocurría si se
tiene en cuenta que la abstención en Bolivia siempre ha sido alta (cerca de un
10%). Estos partidos se destacan también por que su acción es ciertamente
ambigua, ya que democratizan, pero “… recurriendo a las mismas prácticas
clientelísticas que la clase política tradicional”292, ya sea a través de la
distribución de las ganancias de la empresa del líder del UCS o de la prestación
de servicios y consejos del líder del CONDEPA. Es decir, uno y otro disponen de
sus recursos para generar lazos clientelares con los grupos a los cuales ayudan y
democratizan a la vez. De esta manera, como señala Fernando Mayorga, “…
paradójicamente, los partidos neopopulistas293, con sus rasgos patrimonialistas,
caudillistas e informales, profundizaron la democracia dotando de mayor
capacidad representativa al sistema de partidos y proporcionando estabilidad al
sistema político durante una década y, pese a su precariedad ideológica,
influyeron positivamente en el contenido y en el alcance de las transformaciones
estatales en Bolivia”294.

Sin embargo, este proceso de democratización a través de estos partidos


populistas genera dos graves problemas a largo plazo, que son los que se
manifestaran en la crisis actual a partir del año 2003. El primero dice relación
con que estos partidos populistas al seguir aplicando el clientelismo, no hizo más
que acentuar las diferencias sociales, ya que se creaba la sensación de que un

292
Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 170.
293
Cabe hacer la mención que los autores citados en este apartado se refieren en su mayoría a
tos partidos como neopopulistas, aunque nosotros utilizamos el término de populismo, el cual
consideramos más acertado, si se tiene en cuenta que las prácticas de estos partidos, no difieren
prácticamente en nada de la clásicas pautas de comportamiento de los movimientos populistas,
por lo que el término neopopulismo, aquí sería aplicado para designar al populismo que recobra
vida en la década de los ´80, sin embargo considerando que Bolivia tiene una larga tradición d
populismo, no consideramos necesario hacer la salvedad de neopopulismo hacia estos partidos,
sino solamente tacharlos de populistas.
294
Op. Cit. MAYORGA, FERNANDO. “Neopopulismo y Democracia en Bolivia”. Página 115.

308
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

“salvador” que disponía de recursos económicos, podía ayudar a los más


necesitados, fomentando y dejando en claro con esta situación, que había grupos
sociales que no podían solventar sus problemas a través de sus propios medios,
con lo que se creó no sólo una red clientelar, sino también de dependencia. Por
otro lado, y más grave aún, estos partidos populistas en realidad solo realizaron
la acción de “… desactivar solo temporalmente las tensiones sociales”295, por los
mecanismos ya vistos (redistribución material y de bienes simbólicos), pero no
entregaron las herramientas a los grupos que ayudaron, para valerse por si
mismos, situación obvia si se tiene en cuenta de que estos partidos para
sobrevivir electoralmente recitaban del apoyo incondicional de estos grupos
marginados por lo que se debía mantener cierta relación de dependencia. Esta
situación generó una masa altamente dispuesta a la movilización ahora que tenía
plena conciencia de la desigualdad en la cual vivía, ero que al desaparecen estos
partidos populistas296, no encontraron la forma de satisfacer sus demandas, por
lo cual gran parte de estos sectores se volcó en forma masiva a las calles,
generando radicales protestas. En el fondo se les dejó participativos,
relativamente organizados y movilizados, pero ahora sin un líder a quien seguir (y
que tampoco le satisficiera sus demandas más inmediatas), se convirtieron en un
elemento desestabilizador del sistema, y prueba de ello es la crisis que se vive a
partir de Octubre del 2003, en que estos grupos protestan diariamente, frente al
Estado que no es capaz de satisfacer sus demandas.

295
Op. Cit. ALENDA, STÉPHANIE. “El Malestar Democrático (1985 – 2004)”. Página 170.
296
La importancia de UCS y CONDEPA, fue disminuyendo a fines de la década del ´90 de forma
progresiva, y después de los comicios de junio de 2002 pasaron a ser partidos marginales, siendo
remplazados en cuanto a protagonismo por nuevas fuerzas que presentan rasgos análogos al estilo
de acción neopopulista que caracterizó a los partidos fundados por Carlos Palenque y Max
Fernández. Vs. Op. Cit. MAYORGA, FERNANDO. “Neopopulismo y Democracia en Bolivia”. Página
115.

309
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

3. PROBLEMAS

A partir de las muestras de agotamiento del modelo del “pacto


democrático” de 1985 desde el año 2000, Bolivia ha sufrido una serie de
problemas traducidos en levantamientos sociales, los cuales si bien existieron
durante el período del “pacto democrático” era amortiguados por los distintos
elementos analizados en los puntos anteriores, sin embargo al dejar de operar
esos elementos de forma progresiva, el país quedó a merced de los grupos
sociales movilizados y de la inestabilidad que ello ha traído al país a partir de las
diferentes demandas que estos grupos tienen.

El principal problema del período ha sido la demanda de autonomía de la zona


oriental de Bolivia, una parte del país que quiere básicamente separarse de la
zona pobre y más atrasada, de la zona de las demandas sociales, situación que
pone de manifiesto, los fraccionamientos sociales, étnicos, culturales,
económicos y políticos del país. Cuando se habla de autonomía, no sólo se quiere
hacer solo alusión a un tema de distribución de recursos económicos o de
participación y decisión en cuanto al uso de estos gananciales, sino y más allá de
eso, de una forma de concebir Bolivia, donde salen a flote las fragmentaciones
del país y se demuestra la existencia de diferentes proyectos de país al interior
de Bolivia, lo que también demuestra que no se ha superado a nivel país la
exclusión del indígena, pues que la elite del oriente quiere maximizar sus
beneficios en perjuicio del resto del país, con una población mayoritariamente
indígena, la cual ha buscado una Asamblea Constituyente capaz de materializar
aquella nación multicultural anunciada por las reforma constitucional de 1994,
pero que con la demanda de oriente se pone en peligro.

Sin embargo con el tiempo, la elite del oriente vio en la Asamblea Constituyente
la instancia para poder discutir el tema de su autonomía por lo que es escenario
se ha vuelto complejo, dado que lo que ha comenzado siendo un anhelo de los

310
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

sectores populares se ha conformado en un conflicto entre los dos proyecto de


país que hoy se aprecian en Bolivia, por un lado el proyecto de oriente, que
busca su escisión del proyecto occidental, la zona pobre que necesita los
recursos orientales para subsistir como país.

Sin duda son varios los problemas que permiten explicar las razones de esta
situación. Hay problemas de carácter no sólo político, sino también sociales,
económico, culturales y regionales que son necesarios de comprender para
entender el como se ha llegado a una situación en la cual Bolivia se ve dividida
por estos dos proyectos.

A continuación se verán los problemas más esenciales del país, en los ámbitos
políticos, económicos, sociales, culturales y regionales, debiendo señalar que
están profundamente interrelacionados, que permitirían explicar el contexto
conflictivo que hoy día vive Bolivia.

311
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

3.1. Democracia(s) y Sistema Político

Uno de los principales problemas en Bolivia es la conflictiva relación


entre democracia y neoliberalismo. Efectivamente no se puede negar que desde
1985 el país ha consolidado un sistema democrático, sin embargo este solo ha
abordado la dimensión política de la ciudadanía democrática que se expresa a
través del derecho a voto, relegando la dimensión social y económica en la
concepción actual de ciudadanía, por lo cual los problemas derivados de la
implantación del sistema neoliberal en Bolivia ha acentuado una brecha social y
económica en su población que no ha podido ser remediada tan sólo por el
derecho a voto que resguarda el sistema democrático, haciéndose necesario,
sobre todo a partir del año 2000, la movilización social violenta para intentar
reducir la brecha.

A partir del sistema político que se consolida en 1985 se ha generado, por lo


menos hasta el año 2000 un clima de relativa estabilidad y gobernabilidad
básicamente gracias al monopolio que han hecho del sistema político, las
alianzas de los partidos políticos, mermando con ello la representatividad de los
movimientos sociales, explicándose la gran irrupción de lo movimientos
populistas, sin embargo ante las fallas del sistema, sobre todo en lo que a
materia económica se refiere, la legitimidad de estos partidos se ha visto
mermada a partir del año 2000 por los continuos cuestionamientos sociales, lo
que ha demostrado que la sociedad civil se ha ido separando cada vez más de
gobierno con las consecuencias violentas que ha tenido desde el año 2000.
Además, como se ha visto anteriormente el sistema política está sustentado
gracias a ciertos pilares, destacándose el uso de la represión de parte de los
gobiernos como el consenso obligado entre los partidos políticos, los cuales
deben construir alianzas para poder alcanzar el poder ya que no existen, por lo
menos hasta los piaros años del siglo XXI, referentes claros debido a la
fragmentación político social del país.

312
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Al respecto es interesante destacar la interpretación de Jimena Costa, quien


señala que el país ha visto desde la década de los ’80 y ’90 el choque de dos
formas distintas de percibir la democracia. Existe una primera representación en
el imaginario político de Bolivia, relacionada con una democracia representativa
en que la elite tiene el control de los partidos políticos que serían los encargados
de canalizar las demandas sociales, versus una segunda concepción sobre la
democracia, que es la sostenida por los movimientos sociales, en la cual la
democracia sería la representación directa de la sociedad en la toma de
decisiones que se relacionan con la distribución de los recursos en busca de la
igualdad y de la justicia social dentro del país. Argumenta la autora que ambas
representaciones corresponden a un imaginario que no es real dado que
“…muchos sectores esperan del modelo político más de lo que puede dar y no
asumen que por si misma no resuelve la dependencia de recursos externos, la
debilidad de la industria, la falta de competitividad, la cultura política poco
democrática, la discriminación, el racismo y los regionalismos”297.

Uno de los hito relevantes para el análisis de la participación democrática en


Bolivia fu el decreto de la Ley de Participación Popular en 1994 bajo el gobierno
de Sánchez de Lozada. Ella, a partir de la propuesta de Nancy Thede298 se puede
sintetizar en los siguientes elementos:

297
COSTA BENAVIDES, JIMENA. “La “Guerra del Gas”. Representaciones Sobre Neoliberalismo y
Defensa de los Recursos Naturales en la Crisis Política de Octubre de 2003 en Bolivia”. Ponencia
presentada en el Coloquio Internacional “Políticas de Economía, Ambiente y Sociedad en Tiempos
de Globalización. Más de los Debates Sobre la Coyuntura en Venezuela”, Programa Globalización,
Cultura y Transformaciones Sociales, CIPOST – FACES – UCV, Caracas - Venezuela, 14 y 15 de Mayo
de 2004. Página 4. En Internet: Portal del Programa Cultura, Comunicación y Transformaciones
Sociales, CIPOST – FACES – UCV, Venezuela,
<http://www.globalcult.org.ve/doc/ponencias_2004/PonenciaCosta.doc>, consultado Agosto
2008.
298
THEDE, NANCY. “La Descentralización en Bolivia y su Impacto en el Desarrollo Local. ¿Un
Avance Hacia la Inclusión?”, Département de science politique, Université du Québec, Montréal -
Canadá, Octubre 2006. En Internet: Portal de la Université du Québec, Montréal -
Canadá,
<http://www.er.uqam.ca/nobel/politis/IMG/pdf/Thede_decnt_Bol_06.pdf>, consultado
Noviembre 2008.

313
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

MECANISMOS DE
MARCO LEGAL RESPONSABILIDADES INGRESOS PARTICIPACIÓN
POLÍTICA
Leyes de: • Salud y educación Formula: • Organizaciones
• Participación primarias • 20% del territoriales de
Popular (1994) • Infraestructura presupuesto base (OTB)
• Descentralización • Hospitales locales nacional • Comités de
Administrativa • Desarrollo local • Impuestos locales vigilancia (CV)
(1995) • Cultura • Cooperación • Comités sectoriales
• Municipalidades • Deporte internacional (salud, educación)
(1999) • Género descentralizada • Listas de partidos
• Dialogo Nacional deben incluir 20%
(2001) de mujeres

Figura N° 17 – Principales Elementos de la Descentralización Municipal en


Bolivia299

La Ley de Participación Popular, “…básicamente, es una ley de municipalización;


territorializa el poder estatal en un espacio para la planificación y la
administración”300, descentralizando ciertas competencias desde un nivel estatal
a uno local con lo que se fortalece el gobierno municipal local. Nancy Thede
sostiene que esta ley no se formuló bajo la presión ni popular ni de los partidos,
pero si, “…había un empuje fuerte para la autonomía por parte de las elites
regionales de la parte oriental del país, bien dotada en recursos naturales”301,
por lo tanto esta ley permitía que las elite orientales pudiesen utilizar con
mayores libertades los recursos que generaba la explotación de los recursos en
su región a partir de las regalías que dejaban las empresas multinacionales. Sin
embargo la ley tiene un doble efecto que ya potencia la participación política
local, promoviendo y consolidando, “…el proceso de participación popular

299
En: Ibidem. Página 5.
300
ANTEZANA, FERNANDO; CALIZAZA, VÍTOR. “Claroscuros de la Ley de Participación Popular:
Diez Años Después”, Bolivia, 2004. Página 1. En Internet: Portal de la Plaza Pública, Bolivia,
<http://www.plazapublica.org/documentos/Claroscuros%20de%20la%20Ley%20de%20Participacion
%20Popular.pdf>, consultado Noviembre 2008.
301
En: Op. Cit. THEDE, NANCY. “La Descentralización en Bolivia y su Impacto en el Desarrollo
Local. ¿Un Avance Hacia la Inclusión?”. Página 5.

314
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

articulando a las comunidades indígenas, campesinas y urbanas, en la vida


jurídica, política y económica”302. Esta situación permite la que lleguen al poder
municipal una serie de partidos y movimientos de carácter indígena que antes no
tenían ninguna posibilidad de hacerlo, de esta manera es que comienza a
hacerse popular el MAS por ejemplo, el cual comienza ganando ciertas
municipales de la zona del Chapare para luego comenzar a extender en el resto
del país, ya que satisfacía la necesidad de representación indígena que existía en
el país, en el momento en que los partidos de la democracia pactada
comenzaban a perder apoyo popular principalmente a parte de la
deslegitimación y desilusión de los sectores populares.

El sistema de democracia pactada que había consolidado un sistema


relativamente estable en el país, se reestructura a partir del año 2002, cuando
las fuerzas populares alcanzan altas cuotas de representación política en el
parlamento, en gran medida, gracias a la proliferación de un discurso
indigenista, que ha capitalizado el Movimiento al Socialismo, MAS y el
Movimiento Indígena Pachakuti. El MAS, encabezado por Evo Morales logró
alcanzar el 21% de los sufragios, tan sólo a 1 punto porcentual tras el MNR de
Sánchez de Lozada, mientras el Movimiento Indígena Pachakuti, comandado por
Felipe Quiste logró el 6%. De esta manera los sectores indígenas tenían una
representación mayor a ¼ del total en el parlamento, lo que es destacable, ya
que anteriormente, “Ningún Parlamento anterior había contado con una
representación autónoma indígena-popular de esta magnitud. Los movimientos
sociales habían optado por luchar, con una mano, en la arena parlamentaria y,
con la otra, en las calles, en un intento de derribar los muros de contención del
colonialismo interno”303, lo que permitió asentar en Bolivia, principalmente en

302
Op. Cit. ANTEZANA, FERNANDO; CALIZAZA, VÍTOR. “Claroscuros de la Ley de Participación
Popular: Diez Años Después”. Página 1.
303
CABEZAS FERNÁNDEZ, MARTA. “Bolivia: Tiempos Rebeldes. Coyuntura y Causas Profundas de
las Movilizaciones Indígena - Populares”, AIBR, “Revista de Antropología Iberoamericana”, N° 41,
Madrid - España, Mayo - Junio 2005. Página 8. En Internet: Portal del AIBR, Madrid - España,

315
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

los sectores populares indígenas, un discurso contrahegemónico, que señala que


los sectores populares los que deben ser escuchados por el Estado y tomar en
control de este, en función de resguardar la riqueza del país para todos, en
contra del proyecto del oriente boliviano, el cual busca acumular y concentrar la
riqueza para si, dentro de sus límites departamentales.

<http://www.aibr.org/antropologia/41may/criticos/may0501.pdf>, consultado Julio 2007.

316
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

3.2. Desigualdad(es) y Sistema Económico

La pobreza y la desigualdad económica ha sido una constante en la


historia de Bolivia. Si bien es cierto que a partir de la década del ’80 con las
reformas liberales a través de la Nueva Política Económica el número de pobres
a comenzado a descender, la concentración de la riqueza a aumentado, al igual
como en el resto de América Latina. Es decir, hay menos pobres que antes, pero
la brecha social y económica entre pobres y ricos se ha disparado enormemente.

En base a los resultados del Censo de Población y Vivienda 2001 de Bolivia304, los
resultado señalas que la pobreza ha disminuido de un 85,5% en 1976 a un 58.6%
en el 2001 como se puede apreciar en el siguiente gráfico.

304
El censo se realizó el 5 de Septiembre de 2001, empadronando a un total de 8.274.325
habitantes, de los cuales 5.165.882 (62,4%) fueron registrados en el área urbana y 3.108.443
(37,6%) en el área rural. Véase: INE, Instituto Nacional Estadísticas de Bolivia. “Bolivia: Mapa de
la Pobreza 2001”, en base a los datos del Censo de Población y Vivienda 2001, Instituto Nacional
de Estadística, Fondo de Población de las Nacionales Unidas, UNFPA, Bolivia, 2001. Página 4. En
Internet: Portal de la INE, Bolivia,
<http://www.ine.gov.bo/PDF/PUBLICACIONES/Censo_2001/Pobreza/PBolivia.pdf>, consultado
Mayo 2006.

317
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Figura N° 18 - Gráfico de la Evolución de la Pobreza en Bolivia en Bases a los


Últimos 3 Censos305

Figura N° 19 – Pobreza en Bolivia306

En Bolivia, el Censo del año 2001, establece que de un total de censados de


8.274.435, un 58,6% es pobre mientras un 41,4% no lo es, como se puede
apreciar en el gráfico superior, lo que constituye una disminución del 12,3% de la
pobreza en comparación con el año 1992 lo que significa un ritmo de reducción
de la pobreza del 1,33%, y un 26,9% en comparación con el año 1976 lo que
significa un ritmo de reducción de la pobreza de un 1,08% en promedio por año.

Sin embargo y a pesar de esta ostensible disminución de la pobreza en Bolivia,


todavía un 24,4% vive en situación de extrema pobreza. Además los datos del

305
Fuente: Adaptación. INE, Instituto Nacional Estadísticas de Bolivia. “Bolivia: Mapa de la
Pobreza 2001”, en base a los datos del Censo de Población y Vivienda 2001, Instituto Nacional de
Estadística, Fondo de Población de las Nacionales Unidas, UNFPA, Bolivia, 2001. Página 6. En
Internet: Portal de la INE, Bolivia,
<http://www.ine.gov.bo/PDF/PUBLICACIONES/Censo_2001/Pobreza/PBolivia.pdf>, consultado
Mayo 2006.
306
Fuente: Elaboración propia.

318
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

censo permiten demostrar la acumulación de la riqueza en ciertas zonas del


país, en donde específicamente Santa Cruz es el único departamento de Bolivia
que tiene un índice menor al 50% de pobreza, ya que posee tan sólo un 38%,
mientras el resto de los departamentos tiene niveles muy altos, destacándose el
departamento de Potosí, Beni y Pando. Además la tabla que se presenta a
continuación permite demostrar las diferencias entre occidente y oriente, en
don de Potosí tiene una pobreza de 41,7% más alta que San Cruz.

De todas formas estos son datos de referencia, ya que si bien la pobreza es


propia de toda Bolivia, ciertamente y a pesar de los departamentos de Beni y
Pando, las zonas más pobres se encuentran en el occidente como se aprecia en
los siguientes gráficos.

NO POBRES POBRES
DEPARTAMENTO POBLACIÓN
Total % Total %
Chuquisaca 531.522 153.384 29,9% 359.872 70,1%
La Paz 2.320.466 772.719 33,8% 1.513.188 66,2%
Cochabamba 1.455.711 636.267 45,0% 777.820 55,0%
Oruro 391.870 122.826 32,2% 258.767 67,8%
Potosí 709.013 141.067 20,3% 554.163 79,7%
Tarija 391.226 183.066 49,2% 188.863 50,8%
Santa Cruz 2.029.471 1.213.352 62,0% 745.111 38,0%
Beni 362.521 82.838 24,0% 264.472 76,0%
Pando 52.525 13.397 27,6% 35.208 72,4%
TOTAL BOLIVIA 8.274.435 3.318.916 41,4% 4.695.464 58,6%

Departamentos de occidente Departamentos de oriente

Figura N° 20 - Cuadro de la Población Pobre y No Pobre de Bolivia307

307
Fuente: Adaptación. INE, Instituto Nacional Estadísticas de Bolivia. “Bolivia: Mapa de la
Pobreza 2001”, en base a los datos del Censo de Población y Vivienda 2001, Instituto Nacional de
Estadística, Fondo de Población de las Nacionales Unidas, UNFPA, Bolivia, 2001. Página 5. En
Internet: Portal de la INE, Bolivia,
<http://www.ine.gov.bo/PDF/PUBLICACIONES/Censo_2001/Pobreza/PBolivia.pdf>, consultado
Mayo 2006.

319
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Figura N° 21- Mapa de la Pobreza en Bolivia 2001308

El censo del año 2001 indica que “La variación promedio anual por
departamentos muestra que Santa Cruz, Tarija y Cochabamba presentan tasas de
disminución superiores al promedio nacional en ambos periodos, en Chuquisaca y
Pando el ritmo de reducción de la pobreza es menor al promedio nacional pero
superior de un periodo a otro, en tanto que los departamentos de La Paz, Oruro y
Potosí tienen bajo desempeño en este esfuerzo”309, lo que demuestra que en

308
Fuente: UNADE, Unidad de Análisis de Políticas Sociales y Económicas. “Mapa de la Pobreza
2001”, en base a los datos del Censo de Población y Vivienda 2001, Ministerio de la Presidencia,
Bolivia, 2001. En Internet: Portal de la UNADE, Bolivia,
< http://www.udape.gov.bo/mapaPobreza2001/id3.htm>, consultado Mayo 2006.
309
INE, Instituto Nacional Estadísticas de Bolivia. “Bolivia: Mapa de la Pobreza 2001”, en base a
los datos del Censo de Población y Vivienda 2001, Instituto Nacional de Estadística, Fondo de
Población de las Nacionales Unidas, UNFPA, Bolivia, 2001. Página 7. En Internet: Portal de la INE,
Bolivia,

320
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

general, la zona oriental ha ido disminuyendo en forma clara su pobreza en


contraste con los departamentos del occidente, los cuales con menor o mayor
suerte la han disminuido un poco o nada.

Pero la pobreza es un problema, si bien muy importante, se ha visto como de


forma paulatina ha ido disminuyendo. Lo que hoy en día es un tema tan
importante como este en Bolivia en materia económica es la desigualdad social
producto del aumento en la distribución de la riqueza dentro del país y el
empeoramiento en las condiciones de calidad de vida, en comparación con
América Latina, a partir de esta desigualdad.

El Informe Nacional sobre Desarrollo Humano 2004 de Bolivia, demuestra que en


Bolivia en el año 1999, el 10% más pobre tiene un ingreso o consumo del 1,3% en
comparación al 32% del 10% más rico, de la misma forma el 20% más pobre tiene
un ingreso o consumo del 4% en comparación al 49,1% del 10% más rico, lo que lo
hace ocupar el lugar número 114 del mundo en el índice de desarrollo humano
del año 2003310, en comparación con el año 2002, en donde ocupaba el puesto
número 104 de un total de 174, lo que muestra una baja progresiva, al igual que
los datos del Banco Mundial que arrojan cifras similares. Esto lo hace ser el país
más pobre, con mayor desigualdad y con menor índice de desarrollo humano de
América del Sur, a pesar de que en materia de recursos naturales es uno de los
más ricos, lo que se ha derivado en una serie de riesgos para el sistema política,
a partir de las violentas movilizaciones desde el año 2000 en el país.

<http://www.ine.gov.bo/PDF/PUBLICACIONES/Censo_2001/Pobreza/PBolivia.pdf>, consultado
Mayo 2006.
310
PNUD, Programas de las Naciones Unidas Para el Desarrollo. “Informe Nacional sobre
Desarrollo Humano 2004 – Bolivia”, Bolivia, 2004. Página 29. Programa de las Naciones Unidas
Para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia,
<http://idh.pnud.bo/webportal/LinkClick.aspx?fileticket=03eFKMtGXWY%3d&tabid=173&mid=694
>, consultado Agosto 2006.

321
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Ahora debe entender se que la pobreza, según el mismo censo del año 2001,
afecta mayoritariamente a la población que se autoidentifican como indígena en
el país, los cuales constituyen el 62% de la población total del país, afectando
principalmente a los campesinos y a las mujeres, siendo estos entonces los
grupos más desprotegidos de Bolivia.

El país desde el año 1985 ha realizado un conjunto de medidas económicas en el


marco de la Nueva Política Económica a través del decreto supremo 21060, el
cual buscaba lograr la estabilidad y el crecimiento económico del país a través de
la implantación del sistema neoliberal. Este conjunto de medidas en términos
generales comenzaron a privatizar la actividad minera que se había nacionalizado
durante la Revolución de 1952, lo cual significaba también la disminución notable
de la fuerza del movimiento obrero, fundamentalmente del minero. A los
mineros se les relocalizó junto a sus familias en otras zonas del país.
Conjuntamente con este proceso la actividad agrícola comenzó a decaer, lo que
provoca un nuevo proceso migratorio hacia la ciudad, lo que se constata en el
crecimiento de ciudades como El Alto, las cuales por el carácter de la migración
se convirtieron en focos de pobreza, que partir del año 2000 han hecho patente
su descontento con el sistema.

A partir de estas medidas hubo un período de gran crisis económica y social, ya


que el país en su conjunto necesitaba ambientarse a ellas. Es por ello también y
que tratando de evitar la movilización social estas medidas se diseñaron para que
tuvieran efectos como “disolución de identidades colectivas y atomización del
movimiento popular”311, además de la consecuente disminución de gasto social,
congelamientos de los salarios, y la reducción de empleos a partir de la
eliminación y privatización de una serie de empresas hasta entonces estatales.

311
Op. Cit. COSTA BENAVIDES, JIMENA. “La “Guerra del Gas”. Representaciones Sobre
Neoliberalismo y Defensa de los Recursos Naturales en la Crisis Política de Octubre de 2003 en
Bolivia”. Página 5.

322
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Durante el gobierno de Sánchez de Lozada entre 1993 y 1997 se llevaron a cabo


una serie de medidas con la finalidad de lograr el apoyo popular al sistema
económico y político. Dentro de ellas se debe destacar la aprobación
constitucional en 1994 de que Bolivia era un país pluricultural, la ley de
participación popular, la creación de la Defensoría del Pueblo, entre otras, ya
que mientras esto sucedía se llevaban a cabo otras medidas que eran
impopulares que pasaron un tanto desapercibidas en virtud de las primeras, como
por ejemplo, la ley de capitalización de pensiones.

Durante su gobierno el país se ha convertido en un “…auténtico laboratorio del


Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial y en su alumno más ortodoxo
dentro del contexto latinoamericano. Estas medidas, tan incapaces de generar
crecimiento económico como de generar redistribución orientada a la reducción
de la pobreza, han producido un escenario creciente de crisis económica, social y
política, abierta en 1998, declarada en 2000 y vigente hasta nuestros días, que
está en el sustrato estructural del ciclo rebelde que presenciamos”312. De esta
manera se ha generado una crisis económica dentro del país que ha sido la que
fundamentalmente ha generado el descontento con el sector político del año
2000 hacia delante expresado en violentas manifestaciones de diversa índole,
pero muchas de las cuales se relacionan con demostrar el descontento hacia la
clase política y hacia la privatización de los recursos naturales del país, en manos
de extranjeros y que solo benefician a una pequeña minoría de la sociedad
boliviana.

Además, como se ha podido ver en los cuadros estadísticos anteriores, la pobreza


que es característica del país, también se acentúa en los ámbitos regionales y
económicos, entre el altiplano (occidente) y la zona del valle (oriente). La zona
occidental basa su economía en la producción agrícola y en la disminuida

312
Op. Cit. CABEZAS FERNÁNDEZ, MARTA. “Bolivia: Tiempos Rebeldes. Coyuntura y Causas
Profundas de las Movilizaciones Indígena - Populares”. Página 6.

323
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

actividad minera, mientras que la oriental lo hace en base a la industria,


principalmente la de los hidrocarburos, lo que explica el por que el occidente ha
demandado la nacionalización de los hidrocarburos mientras la elite oriental, se
ha negado ya que dejaría de percibir los altísimos ingresos que recibe gracias a
su explotación, la cual en su mayoría lo hacen empresas multinacionales.

324
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

3.3. Resurgimiento de Identidad(es) y Sistema Social

Sin duda uno de los pilares explicativos de la actual situación boliviana es


el resurgimiento de la identidad indígena y hasta cierto punto la conformación
de una identidad nacional verdadera. Las identidades indígenas han existido
desde siempre en Bolivia, sin embargo desde la Revolución de 1952 con la
imposición de una identidad mestiza, la identidad indígena, a pesar de los
movimientos que la trataron de rescatar desde los años ’60 y ’70, comenzó a
caer en un proceso de letargo. Tanto el gobierno revolucionario como período
militar cooptaron al movimiento popular lo que lo hizo decaer, además a partir
del retorno al sistema democrático en la década de los ’80, la representación
política y social cayó básicamente en las manos de los partidos políticos, además
de los pilares descritos en la contextualización de este capítulo. De esta forma la
identidad indígena no tenía canales de expresión como tampoco imputs que le
permitieran replantearse ni manifestarse.

Sin embargo, desde mediados de los años ’80 y de forma tácita, lentamente la
identidad indígena comienza a replantearse a si misma, fundamentalmente a
través de la acción colectiva y de una serie de influencias de las ONG y
movimientos indígenas de América Latina, los que influidos por la globalización,
han sacado a relucir su tradición cultural y pasado histórico, lo que les ha
permitido tomar conciencia de si y conectarse en la región. Además el proceso
de democratización abre nuevos espacios hasta entonces vedados para la
participación indígena, y a pesar de la existencia de los 4 pilares descritos
anteriormente, los indígenas comienzan a buscar y demandas los espacios de
participación.

Las organizaciones sindicales en este momento pasan a jugar un rol importante,


tanto la CSUTCB que nace en 1979 bajo el alero del katarismo y la CIDOB,
Confederación Indígena del Oriente Bolivia que nace en 1982. A pesar de lo

325
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

mermados que se vieron a partir de los reformas neoliberales estas


organizaciones, también es cierto que tomaron la bandera de lucha de las
demandas de los sectores populares en el período, siendo una de sus acciones
principales la reivindicación de “…la necesidad de una educación que
reconociese la conveniencia de recurrir a las lenguas y culturas indígenas y, lo
que es más, el derecho de las poblaciones indígenas a una educación en lengua
propia y desde su propia cultura”313. Así hay una serie de reivindicaciones que
los gobiernos de la década de los ’90, aunque no sin reparos, empiezan a cumplir
a favor de los sectores populares y de los indígenas, como por ejemplo el tema
de la tierra, la cultura, la educación, etc. Sin embargo han sido más bien las
diferencias sociales, la exclusión y la impotencia de los sectores indígenas la que
ha provocado el resurgimiento de la identidad indígena. De cualquier forma y
entendiendo que ambos elementos son importantes, comienza a emerger un
sentimiento indígena bajo los ideales del pluriculturalismo y la etnicidad,
buscando su reconocimiento de parte del Estado, el cual se logra con las
reformas constituciones de 1994.

Es así como esta identidad étnica y cultural comienza a relacionarse con otros
elementos, como el tema de la clase social, las cuales se van fundiendo en un
discurso único a partir de la década de los años ’90, ya que la reivindicaciones
territoriales ayudaron a conformar el tema étnico y este el tema de la lucha por
la inclusión social y la participación democrática, elementos los cuales han
permitido lograr una cohesión identitaria que poco a poco ha ido dando fuerza al
sentimiento y con ello notoriedad al sector indígena, principalmente a través de
la movilización social que se inicia en gran escala a partir del año 2000. Al
respecto Marta Cabezas señala que “La utopía que alienta las rebeliones
313
DEL ÁLAMO, ÓSCAR. “Bolivia indígena y Campesina: Un Panorama de Conflictos e
Identidades”. Capítulo 10, Páginas 539 – 598. Página 550. En: PRATS, JOAN (Director). “Perfil de
Gobernabilidad de Bolivia”, Instituto Internacional de Gobernabilidad de Cataluña (IIG), Cataluña
– España, Julio 2004. En Internet: Portal del Institut Internacional de Governabilitat de Catalunya,
Cataluña - España,
< http://www.iigov.org/index.drt >, consultado Julio 2005.

326
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

indígenas del presente está, pues, alumbrada por un pasado a caballo entre la
historia y el mito, que utiliza como elemento movilizador y generador de una
identidad colectiva andina”314, es decir, se fusionan tanto los elementos
históricos de resistencia con la reivindicaciones actuales.

A pesar de esta cohesión, los sectores indígenas han encontrado básicamente dos
movimientos, con puntos en común pero discursos distintos que han canalizado
el resurgimiento indígena. Por un lado está el Movimiento Indígena Pachakuti o
MIP de Felipe Quispe el cual bebe del katarismo con el objetivo de resaltar “…la
importancia de restaurar las formas políticas del pasado retornando a un
supuesto sistema original de la nación mediante la reconstitución del Qollasuyu,
nombre dado en el imperio incaico a una región que actualmente coincide con el
territorio de Bolivia”315, construyendo de esta manera un discurso
etnonacioanlista. Por su parte el Movimiento Al Socialismo, MAS, de Evo Morales,
es un discurso que mezcla lo étnico con lo popular, apuntando, unir lo indígena
con los sectores populares empobrecidos y marginados, con lo cual ha podido
sumar el apoyo de los sectores obreros, campesinos y en parte de clase media,
conformando de esta manera un movimiento que busca la acción colectiva y
popular, con acento en lo indígena, pero siempre apuntando a los temas
nacionales en su conjunto.

Tanto el MIP como el MAS serán claves entonces para poder afirmar que en
Bolivia a partir de las movilizaciones sociales del año 2000, comienza a gestarse

314
Op. Cit. CABEZAS FERNÁNDEZ, MARTA. “Bolivia: Tiempos Rebeldes. Coyuntura y Causas
Profundas de las Movilizaciones Indígena - Populares”. Página 7.
315
RODRÍGUEZ MIR, JAVIER. “Complejidad, Diversidad y Heterogeneidad Social. Bolivia y sus
Implicaciones Multiculturales Desde una Perspectiva Antropológica”, “Revista de Antropología
Experimental”, N° 8, Universidad de Jaén, Jaén - España, 2008. Página 344. En Internet: Portal
de la Universidad de Jaén, Jaén – España,
<http://www.ujaen.es/huesped/rae/articulos2008/25rodriguez08.pdf>, consultado Octubre
2008.

327
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

una nueva conciencia nacional, principalmente encabezada por los indígenas,


pero con un fuerte acento popular también.

328
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

4. TIPOLOGÍA DEL CONFLICTO

En primer lugar se debe remarcar la idea de que se parte de la base de


que los conflictos que se abordan en esta investigación son de tipo estructural
pues son conflictos que nacen a partir de la divergencia entre los actores a raíz
de los intereses dispares que tengan sobre la estructura social. Tomando esta
consideración como punto de partida este supuesto y los puntos analizados
anteriormente dentro de este mismo capítulo, en base a la propuesta de
tipología de conflictos diseñada en el capítulo de introducción, tenemos la
siguiente tipología para el conflicto correspondiente a este capítulo de la
investigación:

Figura N° 22 – Tipología de Conflicto N° 3316

En primer lugar cabe destacar que este periodo encierra dos conflictos paralelos
pero que son la cara de un conflicto mayor. El primer gran conflicto es el de la
nacionalización de los hidrocarburos, lo cual es una demanda nacional de los
sectores populares, mientras que el segundo conflicto tiene que ver con los
afanes autonomistas de Santa Cruz y los departamentos orientales. Ambos
conflictos son parte de la realidad que vive el país, en la cual los grupos de
mayor poder económico quieren independizarse del poder central, el cual en el
último tiempo se ha hecho con la representación de los sectores populares, de

316
Fuente: Elaboración propia.

329
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

esta manera hay dos proyectos en pugna en Bolivia, por un lado el de la elite
oriental, que pretende escindirse casi del país a partir de su control de los
hidrocarburos y por otro el de los sectores populares que buscan mantener la
unidad nacional y con ello, que las riquezas naturales del país, especialmente en
el tema de los hidrocarburos puedan beneficiar a todo el país y no solo a las
zonas de donde son explotados. A continuación y en base a la figura se pasa a
establecer la tipología de momento del conflicto mayor.

En primer lugar cabe destacar que se trata de un conflicto intragrupal, ya que


son la facción oriental de la elite, específicamente comenzando por la de Santa
Cruz la que busca la autonomía a modo de separarse del otro gran actor del país,
los sectores populares del occidente, empobrecidos, los cuales necesitan de los
recursos de la zona oriental para poder construir la sociedad integradora y
pluricultural que se ha buscado con tanto afán desde la década de los ’90.

En conflicto de fondo, este es de nivel alto, ya que dentro de sus etapas, en su


inicio se debe a la acción de la elite de excluir a los sectores populares del país
de su nuevo proyecto el cual busca separarse de la zona Bolivia más pobre, el
occidente, primero no queriendo nacionalizar los hidrocarburos, para que las
empresas extranjeras siguieran con su reparto de regalías solo en esa zona y
luego con la demanda de autonomía lo que les permitiría absorber la mayoría de
los beneficios de la explotación gasífera, sobre todo a partir de la
nacionalización de la industria. Por su parte los sectores populares han
presionado por la nacionalización y se han manifestado contrarios a la
autonomía. La interacción tiene un carácter de imposición, desde los dos bloques
de actores, ya que los sectores populares han tratado de colocar y cumplir sus
demandas de parte de la presión, la movilización y la violencia social visible en
diferentes hitos del período. Por su parte la elite del oriente también ha tratado
de imponer sus demandas, aprovechando la debilidad del gobierno en ciertos
momentos para sacar a flote su demanda autonomista. En su desarrollo puede

330
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

hablarse de un conflicto violento, lo que queda patente en la intensidad de las


diferentes movilizaciones a partir de año 2000, con el alto salto de muertos y
heridos, en donde tano los sectores populares como más tarde la demanda
autonómica alcanzan altos grados de violencia con la finalidad de forzar la
aprobación de las demandas de cada grupo. Finalmente puede constarse que el
resultado ha sido destructivo, ya que si bien ha habido avances y triunfos en
materia social para los sectores populares e incluso la consideración de parte del
gobierno de la demanda autonomista puede ser considerada como una victoria
para los departamentos orientales, lo ciertos es que los costos y la pérdida de
consenso de fondo de toda la sociedad boliviana la cual ha mostrado una serie de
fracturas y fragmentaciones las cuales incluso han llevado a pensar su posible
división entre oriente y occidente muestran que el conflicto ha presentado un
resultado destructivo.

Todos estos elementos dan un conflicto en un nivel alto, puesto que los actores
han tomado la violencia como un medio tanto para plantear sus demandas como
para tratar de conseguirlas, lo que ha polarizado los posiciones en Bolivia,
básicamente creando dos bandos, uno de los sectores populares del país, con
apoyo de occidente (y de ciertos sectores populares del oriente) y por otro lado
el oriente. Básicamente controlado por la elite de Santa Cruz, conformando un
escenario altamente conflictivo.

331
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5. ACTORES

Para analizar a los diferentes actores del período se ha optado por usar
una metodología basada en el establecimiento de niveles en base a su
preponderancia como también en base a su posicionamiento en torno a la visión
de país que cada uno tiene. Considerando que el principal tema conflicto del
período ha sido la demanda de nacionalización de hidrocarburos y la demanda
autonomista, y asumiendo que ambas están relacionadas, posicionando de forma
similar los actores en ambos escenarios (es decir, básicamente los mismos
actores que estaban en contra de la nacionalización están a favor de la
autonomía, mientras, los que estaban a favor de la nacionalización se han
mostrado en contra de la autonomía) el eje principal estará dado por el tema de
la autonomía, pero en su concepto más global, de dividir Bolivia en 2, por un
lado la Bolivia occidental y por otro la oriental. Esta agrupación a riesgo de
simplificarse, queda reflejada en la siguiente tabla.

DEMANDA CLAVE DE ACTORES


NIVELES
Contrarios a la autonomía Autonomía
Partidos radicales
Nivel 2
indigenistas Partidos tradicionales
Partidos Políticos
(MAS - MIP)
Movimientos
Elite de Santa Cruz
sociales populares Elite de La Paz
Nivel 1 (y de los
(indígenas, en (y de
Fuerzas Sociales departamentos del
menor medida occidente)
oriente)
mestizos)
Nivel 0 Gobierno
El Estado Fuerzas Armadas

Figura N° 23 – Posicionamiento de los Actores en el Conflicto Principal317

En el Nivel 0, se encuentra el aparato Estado, compuesto por el Gobierno y por


las Fuerzas Armadas, cuyo principal objetivo es mantener la unidad del país. Sin

317
Fuente: Elaboración propia.

332
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

embargo esta unidad, se ve en peligro producto de la actuación de los actores


del Nivel 1, las fuerzas sociales, en donde por un lado, se tiene a los distintos
movimientos sociales, los cuales son de carácter popular y están totalmente
contrarios a cualquier intento autonomista, así como a la elite de La Paz, la cual
sin coincidir con los intereses más de fondo de los movimientos sociales
(distribución de la riqueza, accesibilidad al poder, representación política, etc.)
ve en ellos, una herramienta para poder mantener su posición de relativo poder,
la cual se vería alterada si el otro actor de este nivel, la elite de Santa Cruz
lograra la autonomía que le permitiría lograr mayor control de los recursos
económicos que genera su departamento y con ello tener el poder en Bolivia.

A su vez, este Nivel 1 de las fuerzas sociales, reproduce su conflicto también a


nivel de partidos políticos, lo que se ha denominado acá como Nivel 2. Sin
embargo es preciso acotar al respecto que el conflicto se centra a nivel de las
fuerzas sociales, dado que los partidos políticos se nutren de estas fuerzas, ya no
tienen el poder y protagonismo de las mismas, en virtud de lo cual, el análisis se
aboca más en detalle a las fuerzas sociales que a estos partidos políticos, pero
que por su sola existencia y a pesar de esta salvedad, se hace necesario
igualmente incorporar. Dentro de los partidos el MAS y el MIP son los más
representativo en cuanto a evitar la autonomía de Santa Cruz y el oriente,
mientras los partidos tradicionales se dividen ante la propuesta dependiendo de
ciertos factores, como su vocación regionalista y su nivel de adhesión social.

Considerando que los actores del período son muchos y que se quiere en
específico el conflicto de la demanda autonómica en el sentido de los dos
proyectos existentes en Bolivia, el análisis a realizar de los actores comprenderá
básicamente el Nivel 1 de las fuerzas sociales, en donde se analizará a los grupos
sociales populares desde la mirada indígena, ya que porcentualmente estos
componen en gran parte al movimiento popular y por otro lado a la elite, bajo la
figura de la elite oriental de Santa Cruz, como la más representativa del oriente,

333
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

bajo el modelo de Galtung. Para el resto de los actores agrupados en los otros
niveles, se señalaran algunos elementos generales y su postura, rol o contexto,
dentro del conflicto.

334
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1. Nivel 0 – El Estado

El este denominado nivel 0, se encuentran los actores que podrían ser


denominados como el Estado, en el sentido más amplio y concreto del término, y
que por ende debiese entenderse como los poderes del Estado y las Fuerzas
Armadas. Estos actores, se han localizado, dentro del análisis, en el Nivel 0,
producto de que por definición son los actores llamados a mantener el orden
social, el progreso del país y han actuar de forma imparcial, en un principio,
frente a los distintos conflictos que tienen entre sí, las fuerzas sociales.

Considerando que el gobierno de Bolivia se ha visto en los puntos anterior,


principalmente en la parte de contextualización de este capítulo y que el mismo
debe ser analizado bajo las distintas coaliciones que han alcanzado el poder en
Bolivia, no tiene objeto que aquí se analice de forma independiente como actor,
sobre todo considerando que en generalmente un actor contextual y su acción
depende no sólo de elementos base si no también coyunturales los cuales
obedecen al tipo de gobierno en el poder. Por lo tanto, en esta parte no se
analizará al gobierno como tal, tan sólo a las Fuerzas Armadas por ser un actor
propiamente tal.

335
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.1.1. Las Fuerzas Armadas

Las Fuerzas Armadas de Bolivia, por su misión y tradición histórica, buscan


en primer lugar mantener la unidad nacional, lo que implicaría estar en contra
de los proyectos autonomistas encabezados por la elite de Santa Cruz, sin
embargo, producto de su investidura, deben ser obedientes de las decisiones de
gobierno, el cual si bien ha intentado evitar el éxito de este tipo de proyectos,
debería aceptar, al igual que el ejército, su ejecución si es que este proyecto
logra imponerse de forma democrática. Es así, como las Fuerzas Armadas,
quedan en una posición de espectadores frente a los conflictos de las fuerzas
sociales.

Sin embargo, las Fuerzas Armadas están llamadas también a la imposición del
orden social, el cual obviamente se ha visto alterado por los diferentes conflictos
que ha atravesado el país durante los últimos años. De esta forma, las Fuerzas
Armadas, han actuado también como un mecanismo de represión, relativamente
eficaz ante las movilizaciones sociales. Es por ello que se le ha criticado
duramente durante estos últimos años, el uso excesivo de la fuerza, por lo cual,
las Fuerzas Armadas buscan también que los excesos de la represión, no sean
juzgados por la justicia civil, para lo cual, en la mayoría de los casos, sobre todo
luego del ascenso de Evo Morales al poder, ha tratado de mantenerse al margen
de la contingencia política, con la finalidad de no seguir siendo cuestionado por
sus actos.

Los militares durante el período de transición hacia la democracia siguieron


ocupando un lugar de importancia, incluso los 3 primeros gobiernos democráticos
luego de que Banzer deja el poder, los sustituidos por los militares. Sin embargo
luego de 1982, con la verdadera transición a la democracia la situación cambió,
ya que el sistema político se consolidó rápidamente sobre todo a partir del pacto

336
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

democrático de 1985, lo que permitió la estabilidad de los gobiernos, lo que


“…hace presumir el ocaso de una cultura política conspirativa, maximalista e
intolerante en tránsito hacia la consolidación de valores democráticos, proclives
al diálogo social y consenso político”318, lo que hace que en momentos de
inestabilidad política no primer la intervención militar para poner fin a ella como
ocurrió a lo largo de buena parte del siglo XX, hasta la década de los ’80 en
Bolivia, así como en gran parte de América Latina.

A partir de 1985, las políticas de los gobiernos en el poder estuvieron dirigidas a


consolidar el poder civil por sobre el militar para no vivir trasgresiones
democráticas, que pudieran llevar al país hacia los años ’70 nuevamente. Este
objetivo no estuvo excepte de problemáticas, ya que la relación en un inicio se
dio “… bajo una tónica de desconfianza social y política, justificadas por un
pasado de violación a los derechos, ineficiencia en el manejo del Estado y altos
niveles de corrupción”319. Además los factores contextuales fueron hasta cierto
punto negativos, ya que el país enfrentaba una serie de problemas políticos,
económicos y sociales que por un lado no permitía prescindir de los militares,
pero por otro tampoco se les podía dar mucha ingerencia en los asuntos que le
competía resolver al gobiernos mismo, lo que genera una serie de momentos de
indefinición de como poder superponer el poder civil al militar de forma
efectiva.

Durante el primer gobierno democrático, el de Hernán Siles Zuazo entre 1982 y


1985, al igual como en otros casos de América Latina, fue hacer justicia en

318
Op. Cit. QUINTANA, JUAN. “Las Relaciones Civiles – Militares en Bolivia. Una Agenda
Pendiente”, “Revista Fuerzas Armadas y Sociedad”. Página 22.
319
TELLERIA ESCOBAR, LORETA. Fuerzas Armadas, Seguridad Interna y Democracia en Bolivia:
Entre la Indefinición Estratégica y la Criminalización Social”, Programa Regional de Becas
CLACSO, Bolivia, 2004. Página 4. En Internet: Portal de Biblioteca Virtual CLACSO, Argentina,
<http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/becas/2003/mili/telleria.pdf>, consultado Junio
2008.

337
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

medida de lo posible frente a los militares, a partir de los atropellos a los


derechos humanos que estos habían cometido anteriormente. Pero tampoco,
existían las condiciones para modernizar y profesionalizar el ejército, en
momento en que este estaba quedando muy atrás del resto de las fuerzas
armadas de la región, lo tampoco permite pode lograr el objetivo de
subordinamiento de las fuerzas armadas al poder civil, durante todo el período
de la democracia pactada e incluso en los años siguientes. Loreta Telleria afirma
que “En general se puede afirmar que durante todo el régimen democrático,
1982- 2003, las fuerzas armadas en Bolivia no fueron subordinadas bajo un
estricto control civil democrático que impulse su modernización y
profesionalización”320, sino más bien se debía a una subordinación informal a
partir de la propia debilidad y falta de legitimidad de las fuerzas armadas en
general, sin embargo esa situación no es del todo incómoda para los militares, ya
que a cambio tienen un conjunto de prerrogativas para actuar con cierta
autonomía en el plano institucional interno.

Raúl Barrio argumenta dos motivos para explicar el por que el poder civil no ha
logrado subordinar al poder militar. En primer lugar el problema se debe que en
Bolivia no existe una tradición de acción parlamentaria en torno al tema de las
fuerzas armadas, lo que explica el por que en momentos que impera un sistema
democrático desde 1985, no se haya realizado una labor fiscalizado y legislativa
en torno al tema. Un segundo punto dice relación con que el poder civil, carece
de conocimiento sobre el la normativa y el funcionamiento de las fuerzas
armadas, por lo que los militares continúan “….normando sus actos con la Ley
Orgánica de las fuerzas armadas del período autoritario, cuyo contenido refleja
321
un espíritu tutelar sobre la sociedad” . Ambas situaciones ponen en jaque al

320
Ibidem. Página 5.
321
BARRIOS, RAÚL. “Militares y Democracia en Bolivia: Entre la Reforma o la Desestabilizacion”,
“Revista Fuerzas Armadas y Sociedad”, FASOC, volumen VII, N° 3, Santiago - Chile, Enero – Marzo
1992. Página 3. En Internet: Portal de Internet de la Revista Fuerzas Armadas y Sociedad, Chile,

338
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

sistema político por que no existen elementos que garanticen que el


subordinamiento, hasta este momento informal de parte de los militares, siga su
curso hasta que no se construyan las medidas políticas y constitucionales
necesarias para ello.

De momento ningún gobierno ni partido político “…ha logrado asimilar, procesar


y proyectar una agenda de seguridad democrática que permita configurar un
clima de relacionamiento civil-militar confiable y sujeto a reglas de juego
322
básicas” , ya que incluso han apostado por el peligroso camino de tratar de
alcanzar sus objetivos con ayuda de los militares, al igual como pasaba en
décadas anteriores, lo que siempre puede desestabilizar de golpe el plano
democrático que hoy vive Bolivia, dado que esta “ interacción de intereses
circunstanciales trae graves consecuencias para el desarrollo democrático del
país, tal es el caso de las denuncias de violación a los derechos humanos, manejo
discrecional de los fondos militares, impunidad, crisis de liderazgo civil, etc.” 323.

A partir del año 2000, en pleno proceso de revitalización de los movimientos


sociales a partir de una serie de conflictos, muchos de los cuales han operado de
forma muy violenta y vehemente, los gobiernos de turno han optado por
“…recurrir a las fuerzas armadas, lo que dio como resultado la militarización del
conflicto social con terribles consecuencias para la democracia y el Estado de
324
derecho” . Como se ha visto anteriormente en este capítulo, a partir de la
democracia pactada, los gobiernos democráticos han recurrido sistemáticamente
a la represión para controlar la movilización social, sobre todo antes del año

<http://www.fasoc.cl/files/articulo/ART412112a446b1a.pdf>, consultado Septiembre 2008.


322
Op. Cit. QUINTANA, JUAN. “Las Relaciones Civiles – Militares en Bolivia. Una Agenda
Pendiente”. Página 27.
323
Op. Cit. TELLERIA ESCOBAR, LORETA. Fuerzas Armadas, Seguridad Interna y Democracia en
Bolivia: Entre la Indefinición Estratégica y la Criminalización Social”. Página 13.
324
Ídem. Página 21.

339
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

2000, lo que ha traído como resultado que los militares sean otro actor dentro de
los conflictos que hoy enfrenta el país, recurriendo a la coerción y la fuerza para
aplacar los movimientos sociales, lo que con la intervención de los militares se ha
traducido en un alto número de muertos y heridos durante el período.

Además se debe constatar también, que luego de ser reprimido un movimiento


social de parte de las fuerzas armadas, recién a partir de ese momento, los
gobiernos han estado dispuestos a negociar como se observa sobre todo a partir
de las manifestaciones y conflictos a partir del año 2000, en donde “…la
negociación entre el gobierno y los sectores en conflicto durante el periodo
democrático, siempre ha llegado demasiado tarde, es decir, cuando las medidas
de fuerza tanto de las fuerzas militares como de los movimientos sociales habían
tenido trágicas consecuencias económicas y sociales”325, lo que ha erosionado de
forma progresiva la legitimidad del gobierno.

De esta manera las fuerzas armadas durante este período democrático y hasta el
día de hoy “…enfrentan, a pesar de lo anterior, una suerte de coexistencia dual
entre un mundo político que no asume plenamente su liderazgo, y cuando lo
asume, lo hace con patrones que se corresponden a horizontes populistas y
clientelares”326, lo que hace que el poder civil todavía no pueda subordinar de
manera clara, constitucional y legitimada al poder militar, con los peligros que
eso conlleva para un sistema político que en los últimos años ha vivido una serie
de crisis de gobernabilidad.

325
Ibidem. Página 21.
326
Op. Cit. QUINTANA, JUAN. “Las Relaciones Civiles – Militares en Bolivia. Una Agenda
Pendiente”. Página 43.

340
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2. Nivel 1 – Las Fuerzas Sociales

Las fuerzas sociales en Bolivia, son interpretadas en este punto en dos


bandos. El primer bando es el que se agrupa bajo la bandera de mantener la
estructura centralista de administración del poder y de los recursos del país y
por tanto contrario a la demanda autonómica. Este grupo esta compuesto por
una amplia gama de movimientos y estructuras sociales, que van desde las
conformaciones sindicales y campesinas hasta los movimientos de la sociedad
civil. Este tipo de fuerzas sociales se encuentra compuesta en gran parte por los
una amplia mayoría de indígenas de diferentes partes del país. Además, recibe
el apoyo de la elite de La Paz y de occidente en general, la cual no quiere
perder los beneficios de su posición en cuanto al poder político y económico.

Por otro lado, el segundo bando es el de las elites autonomistas de oriente,


encabezadas por Santa Cruz, la cual ve en la propuesta autonómico que ha
realizado, la posibilidad de arrebatar el poder a las elites occidentales, además
de aumentar su regalías a partir de la explotación de los hidrocarburos que se da
en su territorio y a partir de ello, conseguir el poder político.

Sin embargo fuera de este enfrentamiento en torno a la propuesta autonómica, y


al conflicto que da origen a ella, el cual es sobre la nacionalización de los
hidrocarburos a partir de la “Guerra del Gas”, hay un conflicto más de fondo
como se ha señalado anteriormente, que es el que se enfrentan dos proyectos de
país completamente distintos. El occidente, pobre y con mayoría indígena busca
preservar los avances sociales ganados hasta ahora y seguir aumentándolos, para
lo que se necesita la entrada de mayores recursos, los cuales estarían en los
hidrocarburos. Por otro lado la elite oriental busca construir un país moderno y
bajo sus propias premisas, en donde sea ella la rectora del país a partir de los
recursos que se obtienen de los hidrocarburos.

341
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

De esta manera, el análisis que se realiza en este punto, busca ver como ambos
actores principales, tanto los indígenas como la elite del oriente, básicamente la
de Santa Cruz, entran en conflicto por la realización de esto dos proyectos lo
que son totalmente antagonistas. Desde este punto de vista, se analizará bajo el
modelo de Galthung a ambos actores.

Po otro lado, el resto de las fuerzas sociales, son descritas de forma genérica,
pues el análisis que se realiza de los indígenas y de la elite oriental, engloba al
resto de actores, por lo cual, básicamente de esto se describen cuales son sus
composiciones y objetivos en el marco del conflicto en torno a los hidrocarburos,
la autonomía, pero básicamente el proyecto de país que cada bando posee como
se ha descrito anteriormente.

342
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1. Los Indígenas

El movimiento indígena en Bolivia experimenta una revitalización de mano


de los movimientos indígenas de América Latina en la década de los ’90 lo que se
ha denominado como el “despertar indígena”. Esta revitalización en gran parte
gracias a la acción de las ONG’s, hace que en Bolivia nuevamente y luego del
período militar, los indígena comiencen a reorganizarse como movimiento, lo que
tendría grandes repercusiones en la historia del país, ya que ha comienzos del
siglo XXI, incluso llegarían al poder con el triunfo de Evo Morales en el año 2005.

El movimiento indígena en Bolivia se da básicamente en el occidente del país,


pues es allí donde se encuentra el mayor número de indígenas, en la zona de
oriente su número es más escaso, sin embargo suele adherirse a las demandas del
sector oriental, siempre y cuando, previamente no estén cooptados por las elites
orientales, sobre todo la de Santa Cruz. El impacto de este resurgimiento
indígena ha sido la construcción de una identidad indígena consciente de lo que
pasa en el país, si bien proviene directamente de la identidad tradicional
indígena, hoy más que nunca se ha fundido con las reivindicaciones de clase,
llevando entonces que las demandas de estos grupos en el país, en la actualidad
pasen tanto por el reconocimiento de su etnicidad y cultura, como por temas
relativos a la administración estatal de los recursos del país, siendo uno de los
más complicado, el tema de los hidrocarburos, que ha marcado la agenda del
país desde el año 2003.

Sin embargo esta revitalización del movimiento indígena se ha topado con la gran
resistencia de la elite del oriente, la cual al no querer perder sus beneficios ha
intento por diversos medios llevar al fracaso a estos movimientos, sobre todo por
el tema de la nacionalización de los hidrocarburos y junto con ello, se ha

343
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

enfrascado en una diputa por el tema de las autonomías regionales con los
sectores indígenas.

Sin embargo los indígenas han alcanzado bastantes avances que han hecho que
de momento, las medidas de contención desarrolladas por la elite no tengan los
resultados esperados. Los indígenas a partir de 1994 son reconocidos por el
Estado de forma constitucional a través de su declaración de que Bolivia es una
sociedad multicultural y plurilingüe, la ley de participación popular327 y la
participación de lo indígenas en un sistema democrático, lo que ha sido
canalizado por partidos políticos como el MAS y el MIR, lo cuales han emergido
con fuerza en el parlamento partir del año 2003.

Esta reconfiguración del sistema político es otro de los efectos de la reactivación


del movimiento indígena, el cual además busca un cambio en la política
económica del Estado, principalmente en el tema de la administración de los
recursos naturales, lo que va de la mano con su negación a los afanes
autonomistas del oriente boliviano. Finalmente ha visto en la Asamblea
Constituyente una forma de establecer de forma constitucional todos esto
avances bajo el ideal de refundar el país desde una perspectiva indígena, de
forma tal que se puedan materializar de forma objetiva sus reivindicaciones y los
distintos avances que ha obtenido en los últimos años en torno a ellas.

327
“La Ley de Participación Popular entró en vigor en Bolivia en 1994. Con esta ley se les otorga
una relativa autonomía de gestión pública a los municipios urbanos y rurales, que recién fueron
creados. Las formas de organización social de los pueblos indígenas adquieren también, por
primera vez, un reconocimiento jurídico, así como determinados derechos de participación a
nivel local”. En: STRÖBELE-GREGOR, JULIANA. “Ley de Participación Popular y Movimiento
Popular en Bolivia”, Congreso de la Asociación Alemana de Investigación Sobre América Latina -
ADLAF, Fundación Friedrich-Ebert, Octubre 1997. Página 2. Publicado en “Sociedad Civil en
América Latina: Representación de Intereses y Gobernabilidad”, Revista “Nueva Sociedad”,
Caracas - Venezuela, 1999. Página 133-146. En Internet: Portal de Internet de Latautonomy,
Viena, Austria,
< http://www.latautonomy.org/LeyPP2a.PDF>, consultado Octubre 2007.

344
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.1. La Actitud de los Indígenas

La “actitud” de los indígenas en este período desde el punto de vista


intrasubjetivo se relaciona con la toma de conciencia de su etnicidad dentro del
contexto pluricultural de Bolivia para lo cual comienzan demandando mayor
ingerencia en las decisiones que afectan al país, como por ejemplo en los temas
económicos a partir de la situación de exclusión y desigualdad en la cual todavía
viven. De la misma forma, la mirada intersubjetiva, les indica que todavía son un
sector rechazado, producto por ejemplo de los ideales autonomista del oriente y
de las formas represivas que ha presentado el Estado ante sus demandas, lo que
hará que en período lleven a cabo una serie de levantamiento sociales, junto a
otros grupos, pero siendo ellos uno de los protagonistas principales.

El ciclo comienza a fines de los años ’70 con la ruptura del Pacto Militar –
Campesino, en donde los sectores campesinos de Bolivia, deciden rompen con el
vínculo que los ata al Estado, controlando y cooptando sus movimientos y
demandas, quedando una autonomía relativa en las zonas rurales, pues el Estado
no tenía los recurso suficientes para imponer su presencia material en todas las
zonas por lo cual el pacto venía a suplir esa falencia. Esta situación hace que
“…el territorio de las comunidades aparece ahora como un espacio político
territorial gobernado por las autoridades tradicionales de las mismas
comunidades campesinas andinas que comienzan a hacer paulatina conciencia de
esa situación”328. De esta forma se da una reconfiguración de las formas
organizativas de las comunidades indígenas campesinas, sin la tutela estatal y
por ende, retornando a las formas tradicionales que habían sobrevivido durante
los años de la imposición de la normativa del Estado. Esta situación constituye
328
REGALSKY, PABLO. “América Latina: Bolivia Indígena y Campesina. Una Larga Marcha Para
Liberar sus Territorios y un Contexto para el Gobierno de Evo Morales”, “Revista Herramientas”,
N° 31, Buenos Aires - Argentina, Marzo 2006. En Internet: Portal de Internet de la Revista
Herramientas, Argentina,
<http://www.herramienta.com.ar/modules.php?op=modload&name=News&file=article&sid=343&
mode=thread&order=0&thold=0 >, consultado Septiembre 2008.

345
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

uno de los primeros impulsos al renacer autonomista de los indígenas y será


clave durante la década de los ’80 y de los ’90, para la rearticulación de una
identidad que permita a los indígenas convertirse, en un actor social
trascendental para la discusión de los destinos del país.

Otro hito importante en la configuración de la actitud indígena se da a inicios de


la década de los ’90 con la marcha por el “Territorio y la Dignidad”, en la cual se
pone de relieve la serie de problemáticas sociales que trajo para los indígenas,
el conjunto de políticos neoliberales implementadas desde mediados de los años
’80 en Bolivia y que se amparaban y justificaban a partir de la democracia
pactada implementada en el país a partir de 1985. Esta marcha tiene el objetivo
de imponer el reclamo en torno a los “… territorios y recursos naturales que
están siendo arrasados por las empresas madereras y por los ganaderos que se
apoderan ilegalmente de tierras con títulos falsificados o simplemente por la
fuerza”329.

A partir de esta época y contemplando la revitalización del movimiento indígena


en América Latina en general, en gran parte gracias la acción de las ONG’s, las
demandas pasan a ser junto con territorial, de carácter identitario, luchando por
recuperar la identidad tradicional indígena en el escenario actual, más allá de la
lucha de clases o de reivindicaciones de otra índole, a las que sin embargo
también estuvo relacionado ya que el problema era que los indígenas solían
tener varios encuentros entre estos discursos, pudiendo tratarse por ejemplo de
indígenas que reclamaban su identidad, a la vez que eran campesinos por lo cual
reclamaban por la tierra y eran pobres, por lo que también tenían
reivindicaciones de clase, lo que hizo con el tiempo que este conjunto de
reivindicaciones se fueran fusionando en su gran mayoría, a lo que debe sumarse
el reclamo por mayor participación política en los destinos del país. El cruce de

329
Ibidem.

346
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

estas realidades discursivas se da en parte debido a que desde los años ’90, “Las
temáticas de los valores, tradiciones e identidades se asociaron con las políticas
destinadas a preservar el medioambiente y a proteger los recursos naturales”330,
lo que explicaría la relación directa entre estos discursos.

Las situaciones descritas han construido una mirada intersubjetiva de que los
indígenas se han constituido en una fuerza social poderosa y por ende han
tratado de ser cooptados por los partidos políticos o confrontados por la elite
oriental la cual no comparte los proyectos planteados por los indígenas, con lo
cual en los últimos año se ha producido un enfrentamiento directo de los
indígena con la elite del sector oriental de Bolivia.

330
Op. Cit. RODRÍGUEZ MIR, JAVIER. “Complejidad, Diversidad y Heterogeneidad Social. Bolivia y
sus Implicaciones Multiculturales Desde una Perspectiva Antropológica”. Página 345 - 346.

347
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.2. El Comportamiento de los Indígenas

El “comportamiento” dentro de la propuesta modélica de Galtung, es la


acción, en la cual, los actores a partir de la polarización que generan sus
actitudes conflictivas, comienzan a reaccionar. En este caso, será como los
indígenas a partir de la reconfiguración de su organización luego del retorno al
sistema democrático, comienzan a movilizarse nuevamente en torno de
demandas indentitarias, de tierra y recursos naturales, así como de mayor
participación política, lo que traerá consecuencias puesto que comenzaran a
chocar con el sistema político y con los intereses de grupos específicos, como las
elites de oriente.

Las acciones indígenas en el período en estudio se remontan desde el quiebre y


la renuncia al pacto Militar – Campesino, lo que le quita al Estado en gran parte,
su poder cooptativo sobre el movimiento indígena, sin embargo será durante la
década de los años ’90, donde los indígenas comienzan a organizarse en torno a
ciertos ideales comunes lo que revitaliza el movimiento y su presencia dentro de
la sociedad boliviana. Esta revitalización comienza con la ya mencionada Marcha
por el Territorio y la Dignidad, la cual gracias a su gran cobertura, puso
nuevamente el tema de los indígenas dentro del quehacer nacional, a través de
temas como la identidad, las tierras, los recursos naturales y otros elementos.

Posteriormente el tema indígena, cuando pasa a no solamente una reivindicación


étnica sino también ligada a los intereses de otros grupos sociales de Bolivia
como los mestizos y los sectores medios en general, permite que las fuerzas
indígenas puedan ir siendo apoyada en ciertas reivindicaciones por estos otros
grupos. De esta manera es como a finales de la década del ’90 y a principios del
siglo XXI hasta la actualidad, conjuntamente con el debilitamiento del sistema
económico del país, comienzan a darse una serie de protestas y movilizaciones

348
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

sociales en torno a un mejor trato por parte del Estado, lo que se representa por
ejemplo en una mejor y más justa administración de la riqueza del país,
emergiendo temas relacionados a la explotación de los recursos naturales del
país. Es en este momento donde comienzan a cobrar relevancia nacional las
nuevas formas de organización indígena que se habían desarrollado hasta
entonces con cierto anonimato.

Sin embargo las formas organizativas dentro de los grupos indígenas son
complicadas debido a la multiplicidad de identidades existentes. Por ejemplo se
puede señalar que “El rasgo central que caracteriza al movimiento campesino en
Bolivia es la superposición entre una orientación campesina clásica, otra étnico-
cultural y una tercera ciudadana. En esta yuxtaposición ha predominado una u
otra orientación de acuerdo con las coyunturas histórico – regionales, lo que
muestra la complejidad y el carácter político de este tipo de movimiento”331,
complicando también sus formas de organización debido al tema de que las
lealtades pueden ser étnicas, de clase, regionales, varias al mismo tiempo u
otras.

Las nuevas fuerzas del MAS y del MIP han emergido con fuerza dentro de la arena
política y sociedad del Bolivia desde la tendencia indigenista, siendo capaces de
“cohesionar la solidaridad indígena marcando un claro contraste con el
individualismo del mercado neoliberal”332, lo que le ha dado una voz política
legitima a las demandas indígenas, de la cual carecían cuando sólo operaban a la
través de la presión social que ejercían mediante las movilizaciones y protestas.

Hasta cierto punto se puede decir que el movimiento indígena en la actualidad


ha sido exitoso, pues no sólo a puesto sus reivindicaciones dentro de la agenda

331
Op. Cit. CALDERON GUTIÉRREZ, FERNANDO. “Actores Sociales”. Página 443.
332
Op. Cit. RODRÍGUEZ MIR, JAVIER. “Complejidad, Diversidad y Heterogeneidad Social. Bolivia y
sus Implicaciones Multiculturales Desde una Perspectiva Antropológica”. Página 346.

349
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

nacional, sino que también a logrado triunfo n todos los grandes conflictos en los
que ha participado, como por ejemplo en la Guerra del Agua y la Guerra del Gas,
no sin costos, pero logrando finalmente sus objetivos. Del mismo modo hoy se
opone con gran fuerza al proyecto autonomista de la elite de Santa Cruz, pues lo
considera excluyente y acusa de querer dividir al país en una suerte de región
rica gracias a las regalías que obtiene de la explotación de los hidrocarburos en
contra posición a la zona pobre del oriente, la cual está compuesta en gran
número por indígenas y básicamente se sustenta a través de las actividades
agrícolas, por lo que se necesita también de la entrada de los recursos que
generan los hidrocarburos en la zona oriental del país.

350
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.1.3. La Incompatibilidad de los Indígenas

La “incompatibilidad” de los fines, se produce a partir del grado de


antagonismo que tienen las actitudes y comportamientos del otro, el actor, en
este caso los indígenas, pasan a tomar relevancia central dentro de la sociedad
boliviana durante los últimos años a partir de procesos de organización y
movilización que han resultado en su mayoría exitosos por cuanto han
conseguido sus demandas, lo que le ha hecho que la elite del oriente, a la cual
se le han trastocado su intereses en el tema de los hidrocarburos y
posteriormente en torno a su demanda autonómica lleve al conflicto a esos dos
actores.

Tanto el MAS de Evo Morales, el cual ha apuntado a la nacionalización de los


recursos naturales del país para distribuir la riqueza que estos generan de forma
equitativa con la población del país, además de un marcado acento en lo
indígena, lo cual es sólo superado por el MIP de Felipe Quiste, el cual basa su
discurso en el tema de la etnicidad y la recuperación de la identidad indígena,
han sido capaces de congregar a los sectores indígenas para poder plantear sus
demandas con más fuerza, además de levantarse como una fuerza política de
importancia, tanto así que actualmente ha llevado al MAS de Evo Morales a la
presidencia.

Estos movimientos que aparecen con gran fuerza y apoyo popular en las
elecciones nacionales del año 2002 han realizado “…vuelco histórico a la
correlación de fuerzas en el Parlamento y en las instituciones democráticas, por
la irrupción de fuerzas sociales del polo contrahegemónico en la arena de la
política de Estado”333 oponiéndose y cambiando el escenario que se había

333
Op. Cit. CABEZAS FERNÁNDEZ, MARTA. “Bolivia: Tiempos Rebeldes. Coyuntura y Causas
Profundas de las Movilizaciones Indígena - Populares”. Página 8.

351
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

desarrollado hasta ese momento en torno a la democracia pactada. Esto ha dado


a los sectores indígenas la posibilidad de plantear sus demandas tanto en el plano
de la lucha popular a través de movilizaciones y protestas además de contar
ahora con una voz política que los representa, situación que sin duda a
repercutido en los planes de la elite, particularmente la de oriente, ya que esta
ha tenido que hacer frente al movimiento indígena en temas como la
nacionalización de los hidrocarburos, que antes de la irrupción de estos
movimientos no tenía mayores signos de cambio o más actualmente torno a la
demanda autonómica del oriente con la férrea oposición indígena.

Aquí es donde se da la mayor incompatibilidad del período entre los indígenas y


la elite oriental, ya que los indígenas han buscado la nacionalización de los
hidrocarburos para que los recursos que ellos generan sean utilizados en
beneficio de la sociedad completa, ante lo cual del oriente al ver perdida su
lucha con la definitiva nacionalización de ellos, vio en la demanda autonómica
una forma de recuperar los beneficios que se les escapaban con la
nacionalización, sin embargo los sectores indígenas se han levantado totalmente
en contra de esta nueva propuesta, lo que ha provocado un gran conflicto y
choque de intereses entre la elite oriental y los sectores indígenas del país.

352
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2. Los Movimientos Sociales en General

En Bolivia, las fuerzas sociales convergen desde una serie de identidades


que se conectan y que se fusionan. Existen movimientos indígenas
reivindicatorios de su identidad, sin embargo ese reclamo suele también ir
acompañado de otro que se relaciona con la clase social, al se estos indígenas
parte del sector obrero. A su vez, hay una serie de fuerzas que son obreras, como
la minera y la campesina, la cual tienen entre sus fila a una mayoría indígena,
por lo cual se entrecruza el discurso identitario con el de clase pero esta vez
desde la perspectiva sindical. A pesar de estos ejemplos y de muchos otros, no
hay lugar a duda de que ha sido el componente indígena el que ha logrado
canalizar y lograr cierto consenso general dentro de los movimientos sociales en
general a través de la propuesta indígena – popular.

La propuesta indígena – popular intenta aunar los distintos discursos


reivindicatorios de los diferentes movimientos y fuerzas sociales existentes en
Bolivia a partir de una matriz que condense el discurso reivindicatorio indígena,
ligado principalmente a la identidad, con lo popular, ligado al discurso de clase.
Esta situación se hace posible debido a una serie de convergencia, como por
ejemplo que los indígenas también están tremendamente presentes en el mundo
popular, además de situaciones como la protección de los recursos naturales del
país y su nacionalización de parte del Estado boliviano, además las demandas por
inclusión y mejoras en la calidad de vida.

De esta manera, los movimientos sociales en Bolivia han convergido en diferentes


temas creando un único gran movimiento que lucha por mejorar su condición de
vida frente a la elite oriental que busca canalizar los recursos del país en su
propio beneficio. Esto ha dado origen al gran conflicto del período el cual es
sobre al tema de la nacionalización de los hidrocarburos y junto con ello a la

353
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

demanda autonómica de Santa Cruz y de los departamentos del oriente, tema el


cual ha sido transferido para su discusión dentro de la Asamblea Constituyente,
considerada por los movimientos sociales como la manera de poder refundar el
país desde una perspectiva multiétnica y de justicia social.

Por los límites cronológicos de esta investigación, se analizan los movimientos y


actores sociales que han tenido relevancia en los conflictos a partir del año 2000
y hasta el año 2006, bajo el tema de de la nacionalización de los hidrocarburos y
la demanda autonómica de Santa Cruz.

354
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.1. Evo Morales, los Cocaleros de Chapare y el Movimiento Al Socialismo


(MAS)

Evo Morales es un dirigente indígena de origen aymará, quien ha cobrado


notoriedad nacional e internacional al ser proclamado líder de la unión de
productores de hoja de coca en la región de Chapare (y más tarde presidente de
Bolivia), en la zona central del país, producción que en grandes cantidades se ha
destinado al mercado de la elaboración de cocaína, lo que a su vez hace de esta
región, una zona de altos ingreso, producto de la fuerte demanda de la hoja de
coca.

Evo Morales actualmente es presidente de Bolivia y durante los años 2003 – 2006,
es dirigente del partido Movimiento al Socialismo, MAS, la segunda fuerza política
de más importancia en Bolivia según las votaciones de la elección general del año
2002, en la cual terminó segundo en la carrera por la presidencia del país, detrás
de Gonzalo Sánchez de Lozada. Lo importante de ello, es que se convirtió en el
primer indígena de origen aymará en aspirar a la presidencia de Bolivia y más
tarde en conseguirla, como el primer presidente indígena del mundo. El discurso
de Evo Morales se opone duramente a cualquier intervención extranjera en
Bolivia, fundamentalmente la de Estados Unidos, país que ha tachado de
imperialista, producto de que el país del norte ha manifestado públicamente su
deseo de erradicar las plantaciones de hoja de coca en la región, producto de
que con ello se abastece a los grandes productores de cocaína del continente.

Evo Morales se ha caracteriza también por crear lazos entre las diversas
comunidades indígenas de América latina, situación por la cual constantemente
es invitado a varios foros y convenciones a lo largo de la región. También ha
cultivado una buena relación con el actual presidente venezolano Hugo Chávez,
lo que lo ha puesto dentro de los grandes líderes populares de la región, aunque
también esta misma situación ha provocado que sea una preocupación constante

355
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

para los Estados Unidos. Evo Morales es un líder que ha sido considerado como
moderado en relación a otros líderes indígenas de Bolivia, sin embargo en el
tema de la nacionalización de los hidrocarburos, ha demostrado al mundo, que
ese es un tema que no puede ser negociado.

Como se ha señalado anteriormente, Evo Morales también ha sido líder del


partido político Movimiento Al Socialismo (MAS), partido que exigió una
convocación a la Asamblea Constituyente para como ha señalo el mismo Evo
Morales, “refundar el país”, lo cual consistiría básicamente en un cambio radical
al sistema económico neoliberal imperante en Bolivia, instaurando un sistema
más igualitario, sobre todo en lo que respecta a la distribución de la riqueza que
proviene en gran parte, de la explotación de los hidrocarburos, por lo cual
también exigió su nacionalización, aunque señala que la presencia extranjera en
este rubro también es importante, pero acusa a las petroleras que hoy operan en
el país, de tener un 50% en conceptos de regalías producto de la explotación de
los hidrocarburos. La formula que postula el MAS, es de mantener la presencia de
los capitales extranjeros invertidos en la explotación de los hidrocarburos,
aunque bajo un régimen compartido de producción y ganancias.

Luego de las elecciones generales del año 2002, el MAS se convirtió en la


segunda fuerza política de importancia de Bolivia, ocupando un segundo lugar
también en número de escaños en el Congreso, pero siendo la primera mayoría
en cuanto a el número de municipalidades que posee, según los resultados que
han arrojaron las elecciones municipales de Diciembre del 2003.

356
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.2. Las Organizaciones Sindicales

En Bolivia existen dos grandes organizaciones obreras en la actualidad, que


si bien no tienen influencia nacional si son importantes referentes para la zona
occidental del país. Estas dos organizaciones son:

A) La Central Obrera Boliviana (COB)

La Central Obrera Boliviana (COB), el sindicato obrero más importante y


con mayor tradición de Bolivia, exigió la inmediata nacionalización de los
hidrocarburos, producto de que la explotación de sus ganancias queda
básicamente en manos de empresas multinacionales. Han exigido también una
purificación completa del poder político, argumentando que este poder obedece
solo a los intereses de las multinacionales y de los grupos económicos más
importantes de Bolivia, por lo cual solicitaron en reiteradas ocasiones la renuncia
del presidente Mesa (y básicamente de quien ocupe la presidencia), señalando
incluso que un gobierno ideal para el país ha de ser un militar del estilo de Hugo
Chávez de Venezuela.

B) La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia


(CSUTCB)

La Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia


(CSUTCB), con influencia sólo en algunas zonas de la parte occidental de Bolivia,
específicamente en la parte andina y la parte del centro sub - andino, se
compone principalmente de grupos indígenas de origen aymará y quechua. Esta
organización demandó la convocatoria a una Asamblea Constituyente, para
resolver dentro de otros temas, la nacionalización de los hidrocarburos, y sobre

357
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

todo, producto de su marcada composición indígena, aymará y quechua (hay que


recordar que ambas etnias constituyen los grupos indígenas más numerosos e
importantes del país), una política estatal de carácter nacional en cuanto al
reparto de las tierras aptas para el cultivo y la ganadería.

358
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.3. Los Mineros y los Sectores Medios Urbanos

El sector minero en Bolivia siempre ha tenido una importancia vital, ya


que es la principal fuente de recursos económicos del país. Es por ello, que los
mineros son uno de los grupos que pueden llegar a ejercer mayor presión sobre
las autoridades, y de hecho así se ha dado históricamente, ya que suelen estar en
un primer lugar dentro de las luchas sociales. A su vez, han sido un sector
históricamente militante dentro del sindicalismo de América Latina y hoy en día
conforman la columna vertebral de la poderosa Confederación Obrera Boliviana
(COB).

Los mineros bolivianos se han dedicado principalmente durante el siglo XX a la


explotación de los yacimientos de estaño, ya que Bolivia, posee una de las
principales reservas del mundo de ese mineral. Sin embargo una grave crisis
afectó la minería del estaño durante mediados de la década de los años ’80, ya
que el precio mundial de este metal sufrió una importante baja, lo que en Bolivia
se tradujo en el despido masivo de unos 25.000 mineros, lo que le significó a este
grupo una merma importantísima de su poder de convocatoria. Esta situación
obligó a que muchos de los mineros cesantes, más otro grupo de ellos que
prefirió cambiar de rubro anticipadamente antes que los despidieran, se volcaron
a otras actividades productivas como el cultivo de hoja de coca. Otros siguieron
dentro del rubro minero, pero esta vez trabajando en condiciones muy precarias
para diversas organizaciones cooperativas.

En la crisis de Bolivia de estos últimos 8 años, se han constituido en uno de los


grupos más poderosos y activos, reclamando básicamente por una mejora de las
pensiones estatales y por la nacionalización de los hidrocarburos, protestas en la

359
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

cuales “mantienen viva la tradición boliviana de detonar dinamita durante las


marchas”334.

Junto con las demandas de los mineros, se debe considerar que hay otros
sectores dentro del mundo obrero que también han presentado demandas.
Dentro de un sector más profesional, se encuentran los sindicatos de profesores.
Los profesores en Bolivia siempre han sido un sector protagonista en la lucha por
alcanzar una justicia social. Los sindicatos de profesores, tanto del mundo
urbano como del rural, han luchado conjuntamente por la nacionalización de los
hidrocarburos y mejoras sustanciales en las condiciones laborales,
fundamentalmente en el tema de los sueldos.

A su vez otro sector importante en las jornadas de protestas de los últimos años,
han sido los sindicatos del trasporte urbano, los cuales han paralizado sus
actividades en la ciudad de La Paz en el marco de la crisis del año 2003 y
posteriores. Su interés principal ha sido también la nacionalización de los
hidrocarburos, ya que para ellos significa, que de mantenerse en manos
extranjeras la explotación de este recurso, los precios con el pasar del tiempo
suban, desbordando así la subvención que le otorga el gobierno al precio de los
carburantes.

De forma general, los sectores medios urbanos compuestos por profesionales y


administrativos, no necesariamente se alinean de forma uniforme en las crisis de
los últimos años, pues “algunos apoyan los objetivos de los grupos conservadores
y otros al partido populista”335, dependiendo de sus intereses sectoriales y

334
PAINTER, JAMES. “Laberinto Boliviano”, Portal de Noticia de la BBC Mundo en Español, 2003.
En Internet: Portal de Noticia de la BBC Mundo en Español,
<http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/specials/newsid_4081000/4081182.stm>, consultado Julio
2005.
335
VILA DE PRADO, ROBERTO. “El Conflicto en la Bolivia Contemporánea. Alternativas de
Solución”, Revista “Futuros”, revista trimestral Latinoamericana y Caribeña de Desarrollo

360
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

personales, como también así, quienes viven del clientelismo político, los cuales
tienen a estar del lado, del sector que presuponen será vencedor dentro de un
conflicto en concreto. Pero también dentro de este sector, se encuentran los
microempresarios, quienes buscan mantener sus regalías de bajos tributos frente
al Estado, además de acceder al crédito con tasas de fomento, por lo cual en
muchas oportunidades, buscan mantenerse al margen de los conflictos si es que
estos no se relacionan directamente con sus intereses.

Sustentable, N° 15, año 2006, volumen 4, Bolivia, 2006. En Internet: Portal de la Revista
“Futuros”, N° 15, año 2006, volumen 4,
<http://www.revistafuturos.info/futuros15/conflicto_bolivia2.htm>, consultado Noviembre 2006.

361
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.4. Los Campesinos del Altiplano

Los campesinos del altiplano, una de las zonas más pobres del país, han
estado encabezados en los últimos años por, Felipe Quispe, que al igual que Evo
Morales tiene un origen étnico aymará, y es apodado el “Cóndor” o “Malluk” en
lengua aymará. Hace 13 años era jefe del insurgente Ejército Guerrillero Tupac
Katari de Bolivia. Quispe actualmente es líder de los campesinos del Altiplano
boliviano y también ha sido diputado en el Congreso. Este líder cree en la
formación del Estado Aymará, el cual debe ser independiente, para lo cual
contrapone en su discurso a la elite336 de Bolivia, de la cual señala, se ha hecho
con los principales recursos económicos de la nación, gracias a lo cual la tiene
bajo su control.

Este dirigente altiplánico logró relevancia nacional durante 1988, al convertirse


en el principal dirigente de la federación campesina, Confederación Sindical
Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB).

Hasta el año 2002, fue máximo dirigente del Movimiento Indigenista Pachakuti
(MIP), el cual obtuvo en las elecciones generales de ese mismo año, 6 puestos en
el Congreso de Bolivia, sin embargo este líder renunció sorpresivamente, para
volver a militar como base dentro del partido.

En las últimas crisis que ha enfrentado Bolivia, Felipe Quispe gracias a un


discurso más radical que el de Evo Morales, ha logrado sumar el apoyo de
importantes grupos indígenas de origen aymará, los cuales han sido seducidos por
las promesas de mejoramiento de los derechos indígenas en Bolivia,

336
Dentro del discurso de Felipe Quispe, la elite a la cual hace referencia, es la “elite blanca”,
con lo cual se refiere básicamente a los grandes grupos económicos de Bolivia con origen
autóctono, quienes estarían aliados con las grandes trasnacionales europeas y norteamericanas.
Hay que remarcar el hecho que dentro de este discurso la “elite blanca” no se define por su
origen étnico, sino por su posición social y riqueza económica.

362
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

especialmente en cuanto al tema de la distribución de las tierras productivas del


país. Sin embargo a pesar de que en el último tiempo ha sumado una gran masa
de apoyo, su actuación en las crisis recientes, no han hecho ser reconocido como
un actor clave, aunque si importante, ya que toda la atención ha caído en la
figura de Evo Morales.

363
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.5. Los Habitantes de El Alto

Los habitantes de El Alto son en su mayoría indígenas, los cuales han


participado de forma activa en las crisis político – sociales que enfrenta Bolivia
desde el año 2000. Constituyen el grupo más numeroso y uno de los más activos
en cuanto a los mecanismos de protesta, ya que han sido quienes han bloqueado
las carreteras y se han enfrentado en forma más activa a la policía en la
coyuntura del año 2003.

El Alto es una zona cercana a la capital de Bolivia, La Paz, y se destaca por


ubicarse en una meseta, además de ser una de las zonas más pobres del país. Su
población total se estima en unas 75.000337 personas, de las cuales una gran
mayoría corresponden a grupos indígenas de etnia aymará, los cuales tiene en El
Alto la esperanza de escaparse de la miseria de las zonas rurales circundantes a
esta localidad.

Los habitantes de El Alto han creado una serie de comités de carácter zonal,
mecanismo que ha funcionado de forma eficiente ya que les ha proporcionado
unidad y un fuerte sentido de comunidad, con lo cual han podido plasmar sus
demandas de forma más efectiva. El líder en durante este período, de los
comités zonales que se han formado en El Alto, es Abel Mamani. Estos comités
zonales se han agrupado bajo la Federación de Juntas Vecinales de El Alto
(FEJUVE – El Alto), presidida por el mismo Mamani.

En cuanto a la crisis por la cual atraviese Bolivia en la actualidad, los pobladores


y organizaciones existentes en El Alto sin duda han jugado un rol fundamental en
el desarrollo de la crisis, ya que han organizado protestas y levantado barricadas,

337
Op. Cit. PAINTER, JAMES. “Laberinto Boliviano”.

364
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

además de ser importantes agentes en la renuncia del ex – presidente boliviano,


Gonzalo Sánchez de Lozada durante el mes de Octubre del 2003.

También El Alto, ha tenido una participación importantísima en la denominada


“Guerra del Agua”, en donde básicamente se opusieron a la distribución del agua
por una empresa de origen francés. Han apoyado fervientemente la
nacionalización de los hidrocarburos por parte de Bolivia. Además El Alto ha
hecho hincapié en el fracaso del modelo económico neoliberal y ha apoyado de
forma decidida las demandas de participación y más derechos de las
comunidades indígenas.

365
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.6. Los Manifestantes de Cochabamba

Cochabamba es una de las ciudades más grandes y numerosas de Bolivia,


luego de La Paz (su capital) y Santa Cruz. Los manifestantes de esta ciudad han
cobrado relevancia nacional desde el año 2000, cuando por medio de duras
protestas, consiguieron que el “gobierno diera marcha atrás en una propuesta
venta del suministro de agua a la empresa estadounidense Bechtel”338. La
importancia de esta acción fue que esta manifestación se convirtió en una de las
primeras acciones exitosas de protestas en contra del modelo económico
neoliberal bajo el gobierno de Hugo Banzer Suárez. En ese conflictivo año 2000,
el líder de las movilizaciones en Cochabamba era Óscar Olivera, que es uno de
los importantes dirigentes que buscaban la nacionalización de los hidrocarburos.

En la crisis del año 2003 – 2006, los manifestantes de Cochabamba optaron por
bloquear las carreteras de acceso a la ciudad en demanda de la nacionalización
de los hidrocarburos y de la conformación de una Asamblea Constituyente.

338
Op. Cit. PAINTER, JAMES. “Laberinto Boliviano”.

366
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.7. Grupos Indígenas y Campesinos de Santa Cruz y del Oriente

El departamento de Santa Cruz posee una estructura étnica muy compleja


ya que en las tierras bajas de este departamento hay un conglomerado de grupos
indígenas provenientes de diversas partes del país, las que se han sumado a los
grupos indígenas locales, siendo las etnias más importantes la guaraní,
chiquitana, guaraya y ayorea. Estas etnias en su mayoría se han visto insertas en
la lucha en contra de las empresas forestales que operan en la región, además de
reclamar tierras para el cultivo de soya y ganadería, actividades que forman
parte importantísima en las actividades económicas de este departamento.

En el departamento de Santa Cruz, la principal organización indígena es la


Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente de Bolivia (CIDOB), aunque
también existen integrantes del grupo indígena radical Movimiento de los Sin
Tierra (MST), los que han ocupado tierras por vía violenta e ilegal en los últimos
años en esta región y que comparten otras características más con el grupo
homónimo existente en Brasil. La CIDOB a partir del año 2001 se manifiesta a
favor de una Asamblea Constituyente a favor de una autonomía indígena, no
departamental como la que pretende el oriente, que le permita recuperar a los
indígenas los autogobiernos municipales.

En la crisis del año 2003 - 2006, algunos grupos indígenas, como los de etnia
guaraní, han tenido gran relevancia, ya que han tomado las instalaciones
petroleras Repsol, de origen español, y BP, de origen inglés, lo que le ha traído a
estas empresas y al país en general graves costos económicos, ya que la
producción de estas empresas se ha visto paralizada en un gran porcentaje339.

339
“El Gobierno ordenó el miércoles (8 de Junio del 2005) la militarización de los pozos
petroleros en el Chaco tarijeño para prevenir las tomas por parte de campesinos que han
amenazado asumir dichas medidas. El 7 de junio, grupos de manifestantes indígenas ocuparon

367
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.2.8. Elite de La Paz

La elite de La Paz en este conflicto ha apoyado hasta cierto punto a las


fuerzas populares de occidente, ya que su objetivo principal es mantener su
posición de influencia y de poder en el país, por la nacionalización de los
hidrocarburos y la negación de la demanda autonómica de Sant Cruz y del oriente
permite mantener su posición, ya que de lo contrario se vería ampliamente
superada por la elite cruceña. Además, la reciente nacionalización de los
hidrocarburos y mientras no se resuelva el tema de la demanda autonómica del
oriente, le permite seguir controlando la asignación de los ingreso por concepto
de explotación de recursos naturales y de otras empresas públicas.

El que a la elite paceña le convengan ciertas demandas de los sectores indígenas


y populares del país, no quiere decir que este de acuerdo con ellos, de hecho a
fomentado la migración indígena a oriente con la finalidad de no tener un gran
sector indígena que cuestione permanentemente sus decisiones y formas de
actuar como se ha dado desde la década de los ’90.

siete campos petrolíferos explotados por la compañía hispano argentina Repsol YPF y la británica
BP en el departamento de Santa Cruz”. En Diario “La Opinión”, Edición en Internet, Cochabamba,
Viernes 9 de Junio del 2005. En Internet, Diario “La Opinión”, Cochabamba, 2005,
<http://www.opinion.com.bo/PortalNota.html?CodNot=82456&CodSec=18>, consultado Julio
2005.

368
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.3. Las Elites de Oriente

Muchos habitantes del departamento de Santa Cruz, alentados por la elite


local, se han autodenominado “cambas”, para hacer contraste y marcar
diferencias con los habitantes del altiplano, que son denominados como “collas”.
La demanda de la elite cruceña en el último tiempo ha ido por el lado de lograr
una mayor autonomía, ya que se ha sentido perjudicada por la protesta
indígenas, campesina, de ciertos movimientos sociales y la nacionalización de los
hidrocarburos, principal fuente de riqueza económica de la elite cruceña, de la
región y de Bolivia en la actualidad, además del constante enfrentamiento contra
el gobierno de Evo Morales por estas situaciones.

Se sienten el sector más próspero del país en cuanto a materia económica, por lo
cual reclaman que gran parte de los beneficios provenientes de la explotación de
los hidrocarburos, especialmente del gas, deben quedar en la región, ya que
estos son explotados allí, por ello están en contra de las demandas del resto del
país, en pro de la centralización de los recursos económicos provenientes e los
hidrocarburos.

La principal organización de Santa Cruz en los momentos más álgidos del


conflicto sobre los hidrocarburos, es el Comité Pro Santa Cruz, constituido
básicamente por organizaciones empresariales (muchas de ellas extranjeras) y
agroindustriales de la región, quienes luchado por el referéndum para lograr una
mayor autonomía, incluyendo voces más radicales que plantean la construcción
de una nueva Bolivia, contando o no con el apoyo o permiso del gobierno
nacional.

Pero en esta demanda la elite de Santa Cruz no está sola, ya que se le debe
sumar la elite de Tarija, y en una forma un tanto menos radical la de los

369
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

departamentos de Beni y Pando, todas zonas del oriente, el norte y el nordeste


amazónico (todas las cuales entran en la zona que se ha definido como el oriente
de Bolivia), quienes en conjunto no sólo demandan autonomía económica con
respecto a La Paz, sino también autonomía en lo político.

Forman parte de esta elite, los ricos empresarios bolivianos ligados en su mayoría
a la explotación de los recursos naturales del país, quienes se han opuesto
ferozmente no sólo a las demandas de nacionalización de los hidrocarburos, sino
también a la administración del presidente Mesa ya que lo han considerado
incapaz de manejar la situación, permitiendo que la protesta se masifique por
todo el país, causándole graves pérdidas económicas a ellos en particular y al
país en general, como también al gobierno de Eduardo Rodríguez y más tarde de
Evo Morales, sobre todo de este último quien ha actuado de forma decidida, en
contra de las demandas de la elite de estos departamentos.

Estos empresarios constituyen un grupo relativamente homogéneo (por lo menos


en cuanto a la defensa de sus intereses comunes), y se opusieron duramente a la
idea de nacionalizar los hidrocarburos y a toda la legislación del gobierno de
Mesa y Morales con respecto a la inversión y explotación del petróleo, ya que han
señalado que estas políticas amenazan la inversión privada, ya que se ataca a las
grandes empresas petroleras, las que sin duda generan grandes inversiones en el
país, desde su punto de vista.

De esta forma, la elite de Santa Cruz y del resto de los departamentos del
Oriente boliviano, hoy buscan la autonomía, producto de que esta situación les
permitiría limitar la injerencia del Estado boliviano en la administración de los
recursos fiscales, cuya mayoría se produce bajo el concepto de las labores
relacionadas con la explotación de los recursos naturales.

370
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.3.1. La Actitud de la Elite de Oriente

La mirada intersubjetiva de la elite del oriente es de que a partir de los


recursos naturales que se explotan en su territorio, básicamente los
hidrocarburos, debe mantener al resto del país, el cual está compuesto en gran
parte por indígena en la zona occidental. Esta situación ha generado que su
mirada intrasubjetiva sea de querer aprovechar en su propio beneficio estos
recursos, para lo cual necesita de los instrumentos legales que se lo permitan,
apostando por la herramienta de la demanda autonómica para ello. De esta
forma, su “actitud” es la de buscar su autonomía para de esta forma, no tener
que compartir sus ganancias con la zona occidental. En base a esta situación, se
analizará básicamente la elite de Santa Cruz por ser la más representativa y
poderosa del oriente boliviano.

El departamento de Santa Cruz desde la configuración de Bolivia como país ha


sido objeto de preocupación por parte del Estado, en mayor o menor intensidad
dependiendo del momento. Desde mediados del siglo XIX se desarrollaron una
serie de acciones para poder poblar la región, dada su escasez, situación que se
buscó con más fuerza a partir de fines del siglo XIX a partir de la mala
experiencia que había tenido Bolivia en la Guerra del pacífico frente a Chile, ya
que en parte de la razón de la pérdida de esos territorios se debía a la baja
población y a la débil penetración del Estado en ellos. Como muchas naciones en
América del Sur, optaron por poblar con emigrantes europeos, pues el ideal
modernizado de la época, señalaba que por sus condiciones, trabajadores,
emprendedores, civilizados, eran los más aptos para poblar el oriente boliviano.
Posteriormente y luego de la Guerra del Chaco frente a Paraguay, se buscó la
integración de la región al país, ya que parte de la nueva derrota bélica del país,
se debía al abandono de la zona además de sus males vías de interconexión con
el resto del país. En este contexto y a partir de la década de los ’40 se comienza
a desarrollar la marcha del Oriente, la cual pretendía desde un esfuerzo estatal,

371
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

poder reactivar el desarrollo económico de la región, lo cual no tardó en llegar


luego de que se comenzarán a explotar los yacimientos petroleros que existían
en la región. Junto con ello se desarrollaron medidas tendientes a fomentar la
agricultura y la agroindustria, lo que fomentó la migración de población,
básicamente indígena desde el occidente del país.

Finalmente para el despegue total de la zona, debería llegar la Revolución de


1952, la cual a partir de sus reformas, como por ejemplo la nacionalización de la
minera, puso en excelente pie económico a la región para que desarrollara sus
propios modelos de crecimiento, los que se tradujeron tanto en la explotación de
petróleo como en la agroindustria, la cual se vio impulsada por el gran número
de emigrantes del occidente a partir de la reforma agraria de 1953. Desde este
momento la región comienza a crecer a un gran ritmo lo que trae aparejado su
deseo de acceder al poder político, de momento en manos del occidente, el cual
comenzó a diputar como se analiza en al capítulo anterior de esta investigación.

En la década de los ’70, Alejandro zalles señala que “Como maduración de los
procesos económicos y de la emergencia de una elite regional deseosa de
participar en el desarrollo nacional, Santa Cruz atraviesa una etapa de
modernización, consolidación institucional y desarrollo urbano acelerado”340.
Ellos e traduce en su participación en el golpe militar de Banzer, además de que
aprovecha una serie de licencias y oportunidades en materia económica, como la
demanda por su producto agroindustriales y la venta de gas a Argentina, con lo
cual su poder económico sigue en aumento, al igual que sus ansias de poder
político.

Santa Cruz partir de la década de los ’50 creó el discurso de la identidad camba
a modo de poder desarrollar la cohesión social de la zona, por medio de la

340
Op. Cit. ZALLES CUETO, ALBERTO. “Una Pieza Más en el Rompecabezas Boliviano. El Proyecto
Autonomista de Santa Cruz”. Página 24.

372
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

creación discursiva de un origen cultural común. A pesar de que el concepto


también se puede utilizar por un miembro de la elite cruceña que de forma
despectiva se refiere así a los sectores indígenas del oriente, la verdad es que la
elite ha tenido la prudencia de tratar de generar identidad regional a través del
uso del concepto.

373
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.3.2. El Comportamiento de la Elite de Oriente

La elite de Santa Cruz ha desarrollado un comportamiento que desde la


década del ’50 la ha llevado a enfrentarse al occidente, sin embargo este tenía
el control de la situación pues detentaba el poder político. Sin embargo a partir
de la década de los ’90, el poder político, si bien sigue estando en occidente, los
movimientos sociales lo han vuelto débil, además el poder económico hoy en día
está plenamente en oriente. De esta manera, la elite cruceña, ha buscado a
través de diversas maneras poder dejar para si los beneficios de esa bonanza
económica, especialmente los derivados de la explotación de los hidrocarburos,
para lo cual hoy en día ha propuesta la demanda autonómica, a fin de conseguir
cierta independencia administrativa que le permita distribuir en base a sus
criterios e intereses los recursos derivados de los hidrocarburos.

Sin embargo, el contexto actual no es la primera rivalidad materializada en actos


concretos que tiene la elite cruceña. Ya en 1959, demandó al Estado del período
revolucionario mayores regalías económicas para la región bajo la pretexto de
que occidente quería frenar su desarrollo. La respuesta estatal fue del
sofocamiento armado de la demanda lo que comenzaría a generar resentimiento
de parte de Santa Cruz, lo cual se traduciría en 1971, con el apoyo al golpe
militar de Banzer, estableciendo una alianza cívico – militar que le daría
protagonismo político durante el período, a pesar de la oposición del occidente.

En torno a sus acciones políticas cabe destacar que “…la clase dominante camba
supo aprovechar hábilmente el argumento autonomista de los aymaras del
occidente. Recuperó el discurso autonomista para marcarlo con su sello y
proyectarlo – a diferencia de los indígenas de occidente – en un horizonte

374
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

modernizante, liberal y de reivindicación fiscal y financiera”341, lo que no sólo le


ha permitido la cohesión y hasta cierto punto el consenso social, sino también, la
prosperidad económica a partir de su estabilidad como región.

A partir de la nacionalización de los hidrocarburos y de la demanda por una


Asamblea Constituyente de parte de los sectores movilizados desde comienzos
del siglo XXI, la elite de Santa Cruz aprovechó la instancia para agregar el tema
de la autonomía regional en busca de preserva sus regalías económicas,
representándose a través del Comité Cívico de Santa Cruz, el cual ha logrado
dividir al país en torno al tema de la autonomía, pues la posición al respecto de
los departamentos del oriente es inquebrantable, mientras que en occidente ha
provocado el más profundo rechazo, debiendo poner fin al tema de la demanda
autonómica en la Asamblea Constituyente.

341
ARCHONDO, RAFAEL. “El País Está Dividido: ¿Habrá que Dividirlo Mejor?”, en T‘inkazos N° 17,
La Paz - Bolivia, 2005. Citado en: ZALLES CUETO, ALBERTO. “Una Pieza Más en el Rompecabezas
Boliviano. El Proyecto Autonomista de Santa Cruz”, “Revista Nueva Sociedad”, N° 201, Buenos
Aires - Argentina, Enero y Febrero 2006. Página 27. En Internet: Portal de Internet de la Revisa
NUSO, Nueva Sociedad, Argentina ,
< http://www.nuso.org/upload/articulos/3308_1.pdf>, consultado Febrero 2007.

375
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.2.3.3. La Incompatibilidad de la Elite de Oriente

El proyecto autonómico de Santa Cruz es totalmente incompatible con el


proyecto refundacional que plantean los sectores indígenas, puesto que para ello
se necesita de los recursos económicos que genera el oriente, el cual por su
parte quiere aprovecharlos en su propio beneficio, creando un conflicto regional
que hoy en día ha alcanzado grandes proporciones.

Si bien, la elite de Santa Cruz no representa el único problema relativo al


fraccionamiento territorial del país, hoy por hoy es el más importante, ya que
coyunturalmente su proyecto autonomista le genera una diferencia insalvable
con los grupos sociales que se han movilizados desde el año 2000.

Alberto Zalles señala que “Bolivia está dividida entre la voluntad autonómica del
departamento de Santa Cruz, que reivindica las demandas regionales del oriente
del país, y las posiciones del pueblo aymara, que condensan las aspiraciones
indígenas del occidente; los dos polos autonomistas son los actores más
dinámicos de la refundación de Bolivia, o de su fin”342. El autor tratando se ser
imparcial frente a este situación, señana que los dos proyectos son legítimos,
siendo posible señalar que hasta cierto punto asume la posición autonomisma ya
que señala que “… la construcción de dos países, de dos autarquías, podrá ser
provechosa si contribuye al desarrollo de la democracia, la justicia social y la
convivencia pacífica”343.

Para conseguir su objetivo, la elite de Santa Cruz ha utilizado el discurso de la


identidd camba descrito anteriomente, en contraposición al discurso colla, el
cual haría alusión a los setore indígenas del occidente. La identidad camba esta

342
Op. Cit. ZALLES CUETO, ALBERTO. “Una Pieza Más en el Rompecabezas Boliviano. El Proyecto
Autonomista de Santa Cruz”, “Revista Nueva Sociedad”. Página 21.
343
Ídem. Página 21.

376
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

construida por la propia elite de Santa Cruz por lo cual opera directamente
según las necesidades de esta y hasta cierto punto ha sido integrador d los
indígenas emigrantes del occidente, con el objetivo de conseguir más miebros
para su proyecto autonomista.

377
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

5.3. Nivel 2 – Partidos Políticos

Los partidos políticos tradicionales han sido cautelosos con el tema de la


propuesta autonómica de Santa Cruz y de los departamentos del oriente,
mientras los partidos indigenistas de corte radical como el MAS y el MIP se han
opuesto de forma absoluta a tal proyecto.

Para comprender la posición de los partidos políticos de Bolivia en torno a la


autonomía se hace necesario primero revisar su postura ante el tema de la
nacionalización de los hidrocarburos. Al respecto el MIR, ADN y parte del MNR
presentaron muchos obstáculos para el proceso, por considerar que era poco
claro, utilizando para ello, tres ejes de cuestionamiento, “(1) la falta de
legalidad, (2) la falta de consistencia en cada pregunta y (3) la complejidad del
lenguaje de las preguntas”344, por su parte el UCS señalaba que era
inconstitucional del decreto presidencial del mismo, mientras el MAS, apoyó y
ratificó todo el proceso aunque también se opuso a algunas preguntas.

Mas tarde, el MNR, MIR, NFR y el MAS discreparon en torno a los impuestos que
debían pagar las empresas productos de gas y petróleo, lo que generó una serie
de protestas sociales, pues los sectores populares apoyaban al MAS el cual pedía
un 50% de regalías a favor del Estado, frente al 18% y un impuesto del 32% que
solicitaban los partidos tradicionales con el fin de no ahuyentar a la inversión
extranjera, lo que produjo confrontaciones tanto en la cámara de diputados
como en el senado, terminado en ese contexto, el presidente Mesa de presentar
su renuncia.

A partir del año 2005, se intenta un reordenamiento del sistema político en


Bolivia a partir del sistema de partidos, sin embargo este fracasa producto de la
344
ARRARÁS, ASTRID; DEHEZA, GRACE. “Referéndum del Gas en Bolivia 2004: Mucho Más que un
Referéndum”, Revista de Ciencia Política de la Pontificia Universidad Católica de Chile, Volumen
XXV, N° 2, 2005, Santiago – Chile, Páginas 161 a 172. Página 161.

378
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

deslegitimación social que poseen. De esta manera en la actualidad, junto al


MAS, hay otro actor en el sistema política, el PODEMOS, Poder Democrático
Social, el cual es una agrupación de derecha que representa algunos sectores de
la organización social como militantes de partidos tradicionales opositores al
gobierno de Evo Morales como el MNR, MIR, ADN, MBL, UCS y UN. De esta manera
el PODEMOS, principal partido de oposición al gobierno del MAS, es uno de los
partidos más identificados con la propuesta autonómica de Santa Cruz y del
oriente boliviano, frente al MAS que agrupa a los sectores del occidente y a los
grupos indígenas y populares de oriente que están en contra de la demanda
autonómica de Santa Cruz.

379
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

6. DESARROLLO

A partir de la promulgación de las reformas constitucionales que


decretaban a Bolivia como un país multicultural, reconociendo las diferentes
etnias del país, los grupos sociales han comenzado a presionar para que esa
situación se materialice de forma real. Es así como a partir del año 2000 se
inician una serie de movilizaciones demandando una Asamblea Constituyente
capaz de hacerlo, sin embargo junto a este reclamo, el oriente del país
aprovechado la oportunidad para buscar su autonomía, que le permita a la elite
del oriente, particularmente la de Santa Cruz, poder aprovechar para si los
beneficios de la explotación de hidrocarburos y gasífera de la región, con el
siguiente perjuicio que ello significaría para el país, especialmente para los
sectores populares que cuentan con esos recursos para el desarrollo del país y el
cumplimiento de sus demandas, deciden agregar la demanda autonómica a partir
del año 2005, en momentos en que el tema que se requiere resolver es la forma
de administración que dará el país a los hidrocarburos.

Es por ello que se divide este apartado en dos puntos, el primero relacionado con
las movilizaciones sociales desde el año 2000 al 2003 y el segundo con el proceso
de las demandas autonomistas del oriente desde el año 2005 enmarcado en el
proceso de decisión sobre que hacer con los hidrocarburos, entendiendo que
ambos, a pesar de la división propuesta son fenómenos que obedecen a una
misma realidad.

380
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

6.1. Las Grandes Movilizaciones Sociales (2000 – 2003)

Uno de los componentes más importantes de las movilizaciones de


principios del presente siglo, es el deseo de que la ciudadanía participe de forma
democrática en la toma de decisiones en torno a la forma de administrar los
recursos del país, fundamentalmente los económicos derivados de la explotación
de los recursos naturales, tanto desde una perspectiva local como nacional.

Prueba de esta situación, la constituyen 3 fenómenos que se analizarán en este


apartado, los cuales son “La Guerra del Agua”, en torno a la resistencia de los
habitantes de Cochabamba de que una empresa extranjera que había mostrado
malos manejos en la administración del recurso hídrico siga con su control,
“Febrero Negro”, en donde los sectores populares muestran su poder de
organización para hacer un frente nacional en contra de la decisión del gobierno
de crear un nuevo impuesto que perjudica directamente a los sectores más
desprotegidos del país y finalmente, “La Guerra del Gas”, donde nuevamente los
sectores social, a nivel nacional, emergen con gran fuerza en contra de la
medida del gobierno de exportar gas por puero chileno debido a las diferencias
por el problema maríticomo que tiene Bolivia con Chile.

Este conjunto de fenómenos tienen una serie de implicancias y son el punto de


iicio para los problemas que deberá enfrentar Bolivia desde el año 2004 en
adelante, ya que en estos conflictos, nacen los temas de la nacionalización de los
hidrocarburos y junto con ella, la reacción de Santa Cruz propone el tema
autonómico.

381
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

6.1.1. La Guerra del Agua

La Guerra del Agua surge en el año 2000 en Cochabamba, constituyendose


rápidamente en un punto de inflexión si se mira este conflicto a partir del año
2003, en la lógica de los movimientos sociales en Bolivia. Lo que comenzó como
una lucha particular de una zona de Bolivia, rápidamente tomó ribetes muchos
más amplios, expandiendose a movilizaciones en el altiplano central o en la zona
del Chapare.

Cochabamba es una zona que se dedica en gran parte a la actividad agrícola,


cuyo principalmente mercado son las zonas mineras, sin embargo esta actividad
agrícola ha sido muchas veces amenazada por los problemas de abastecimiento
de agua en una zona donde el recurso hídrico es escaso. Por ello, desde la época
del general Barrientos duranté la década del ’60 se ha pensando en el poyecto
denominado Misicuni, para solucionar los problemas de riego, abastecimiento de
agua potable para la población y de generación de energía eléctrica para la
ciudad, sin embargo el proyecto no había sido posible pues se requerían muchos
recursos para su implementación. De esta manera, “…Misicuni se ha convertido
en más que un proyecto de desarrollo regional, se ha instalado en el imaginario
de los cochabambinos como el gran anhelo que pondría fin a los problemas
producidos por el agua. Esto mismo ha servido para que Misicuni se convierta,
además, en instrumento político para la obtención de mayores beneficios para
quienes lo han incorporado en el discurso regional”345, puesto que su ejecusión
se ha constituyó en un punto clave en las distintas promesas electorales de los
candidatos que optaban a un cargo de represión política en la zona.

345
DAROCA OLLER, SANTIAGO. “La Guerra del Agua. Protesta y Acción Social en Cochabamba”,
Cuaderno de Trabajo, Programa de las Naciones Unidas Para el Desarrollo (PNUD) en Bolivia, La
Paz, Bolivia, 2001. Página 5. En Internet: Portal del PNUD de Bolivia, Bolivia,
<
http://idh.pnud.bo/webportal/LinkClick.aspx?fileticket=mBOLxkPVhZQ%3D&tabid=198&mid=594
>, consultado Enero 2007.

382
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Como el proyecto era muy necesario de realizar, finalmente se llama a


licitación, ganandola el consorcio Aguas Tunari en Septiembre de 1999, siendo la
única empresa que se presentó, lo que hizo cuestionar la adjudicación de la
propuesta, por que se necesitaba a 3 licitantes según la leyes del país, además
de que se vinculaba a Aguas Tunari a un partido político que estaba en el poder.
Igualmente todos estuvieron de acuerdo en que Aguas Tunari se adjudicara la
propuesta ya que necesitaban la red de abastecimiento de agua, salvo unos
pocos, “…desconocidos personajes miembros del Comité de Defensa del Agua,
germen de la después poderosa “Coordinadora de Defensa del Agua y la
Vida””346. Junto con estos actores se debe citar al Comité de Defensa del Agua y
la Vida Familiar, el cual estaba compuesto por profesionales y ambientalistas y
finalmente, una serie de grupos sociales como los maestros urbanos y rurales,
estudiantes, transportistas y otros, que no estaban de acuerdo con que Aguas
Tunari se adjudicara el proyecto, desde razones ambientales hasta razones que
daban cuenta de que no se podía confiar en una empresa trasnacional y por ende
privada para un proyecto nacional de esta embergadura e importancia.

En este contexto el gobierno de Banzer promulga en Octubre de ese año la Ley


del Servicio de Agua Potable y Alcantarrillado Sanitario lo que legalizaba el
contrato con la empresa multinacional en Cochabamba, lo que desencadenó una
serie de protestas, mayores incluso a las que se dieron cuando se conoció el
nombre de la empresa ganadora de la licitación. Esto dejó numerosos muertos y
heridos ya que el gobierno de Banzer actuó con una dura represión, por lo cual
las movilizaciones no hicieron más que agudizarse en el mes de Noviembre del
1999. Esta protestas más violentas se producen por que la empresa a penas
comenzó a operar subió las tarifas del agua, modificó el contrato, y no

346
DE LA FUENTE, MANUEL. “La “Guerra” por el Agua en Cochabamba. Crónica de una Dolorosa
Victoria”, Universidad Mayor de San Simón, Cochabamba - Bolivia, Abril 2000. Página 2. En
Internet: Portal del PNUD de la Universidad Mayor de San Simón, Cochabamba – Bolivia,
<http://www.umss.edu.bo/Academia/Centros/Ceplag/AguaMDLF.PDF>, consultado Octubre
2006.

383
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

entragaba información a la población, por lo cual esta reaccionó de forma


violenta.

Las movilizaciones volvieron a partir del mes de enero del 2000. En ellas se logró
paralizar la ciudad entre el 11 y 13 de Enero, por lo cual se tuvo que negociar,
sin embargo ello se produjo en medio de distintos hechos de represión de parte
de la policiía, por lo que que la tregua acordada en la negociaciones tan sólo
duró hasta el 4 de Febrero, en donde “Para ese día la Coordinadora había
llamado a la “toma pacífica” de la plaza principal. La movilización, que
pretendía ser una marcha pacífica a la plaza de armas, fue fuertemente
reprimida por la policía y se extendió hasta el día siguiente a las 23:30, hora en
que la gente tomó la plaza. La acción terminó con 22 heridos y 135 detenidos.
Además, Iglesia Católica y el Defensor del Pueblo mediaron para posibilitar un
acuerdo”347. En base a esta situación la Coordinadora de Defensa del Agua se
retira de las negociaciones, sólo quedando el Comité Cívico frente al gobierno,
sin embargo este ya estaba muy debilitado.

Esta situación abre una nueva etapa, ya que para el mes de Marzo, la
Coordinadora había llamado para una consulta popular, partipando más de
50.000 personas en torno a temas como la tarifa de las aguas y el contrato con la
empresa, siendo su fin último el término del contrato. Junto con ello, la
Coordinadora organiza para el 4 de Abril un paro indefinidido que se denominó
como “la batalla final” y cuyo fin era expulsar a la empresa Aguas Tunari de
Cochabamba, ante lo cual gobierno respondió con la política “… de “dejar
hacer”, esperando que los bloqueos y otras incomodidades cansen a la
población, que entonces se pondría en contra de la Coordinadora”348. El paro se

347
Op. Cit. DAROCA OLLER, SANTIAGO. “La Guerra del Agua. Protesta y Acción Social en
Cochabamba”. Página 8.
348
Op. Cit. DE LA FUENTE, MANUEL. “La “Guerra” por el Agua en Cochabamba. Crónica de una
Dolorosa Victoria”. Página 6.

384
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

tradujo en acciones como la toma simbólica de la empresa, bloqueos de caminos


y carreteras, y una serie de marchas, las cuales sin embargo con el pasar de los
días fueron bajando en convocatoria e intensidad, pero no pusieron a la
ciudadanía en contra de la Coordinadora como el gobierno esperaba.

Es así como el mes de Abril, la Coordinadora se reune con el Comité Cívico,


empresarios privados y autoridades para intentar resolver el conflicto, pero el
gobierno ordenó apresar a los representantes de la Coordinadora, “…dando la
razón a la desconfianza popular, y a la gente en las calles un motivo para
continuar luchando”349, reactivando nuevamente las movilizaciones de carácter
violento, ya que al día siguiente de este episodio, más de 60.000 personas se
encontraban movilizadas en Cochabamba. Ante el miedo que esta movilización
sucitaba en la autoridades por el volumen de adherentes, el perfecto de
Cochabamba, señala que se caducada el contrato con Aguas Tunari, lo que la
multitud celebró y comenzó a bajar la movilización, sin embargo el gobierno de
Banzer, rápidamente descarta la medida de la autoridad local y decreta Estado
de Sitio, apresando a los dirigentes de la Coordinadora y envíandolos en calidad
de detenidos, a Beni, agudizando aún más la posición de los sectores movilizados
quienes veían la injusticia que el gobierno estaba haciendo.

El decreto de Estado de Sitio y las acciones represivas decretadas por el


gobierno, llevó el conflicto a uno de sus puntos más álgidos, agravando la
situación tanto en Cochabamba como en el altiplano, sumándose además la
policía, la cual aprovechando esta instancia de debilidad del gobierno a partir de

349
KRUSE, THOMAS. “La “Guerra del Agua” en Cochabamba, Bolivia: Terrenos, Complejos,
Convergencias Nuevas”. En: GARZA TOLEDO, ENRIQUE (Compilador). “Sindicatos y Nuevos
Movimientos Sociales en América Latina”, Colección Grupos de Trabajo de CLACSO, Buenos Aires
– Argentina, 2005. Página 149. En Internet: En Internet: Portal de Biblioteca Virtual CLACSO,
Argentina,
<http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/grupos/sindi/kruse.pdf>, consultado Diciembre
2007.

385
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

la situación que se estaba viviendo, para solicitar un aumento en sus salarios del
50%, el cual en otro momento hubiera sido rechazado de plano, sin embargo en
este contexto el gobierno no podía permitirse el lujo de abrir otro frente de
conflicto más, menos, con el sector que podía ser clave a la hora poner orden
dentro de las movilizaciones. El gobierno accedió rápidamente a la petición de la
policía para mantener el orden, mientras envío al ejérctio a normalizar la
situación en el altiplano, lo que trae como consecuencia una serie de muertos y
heridos por lo que el gobierno se vio forzado a negociar para lo seguir
empreorando la situación.

El 10 de Abril, la Coordinadora y el gobierno cierran un acuerdo, siendo el 11 de


Abril el día que la empresa Aguas Tunari emite un comunicado señalando que se
iría de Cochabamba, pondiendo fin al conflicto. El acuedo entre la Coordinadora
y el gobierno incluía “… el retiro de Aguas del Tunari, la liberación de los
detenidos, la atención de los heridos y la reformulación inmediata de la Ley
2029”350, estructurando de esta forma una victoria para este movimiento popular
y una derrota para el gobierno de Banzer.

Manuel de la Fuente señala como conclusión de este conflicto que “… las luchas
de Cochabamba fueron contra la Bolivia autoritaria y la Bolivia de la
discriminación. La prepotencia mostrada por el gobierno le rebotó en sus
narices”351, pondiendo de relieve el tema de la represión y de la falta de una
democracia real que se ha tratado anteriormente. El rescate de un bien vital a
manos públicas y no privadas es una muestra de que a la sociedad se le había
acabado la paciencia en torno a la privatización de los recursos nacionales y la
facilidad con que las empresas privadas y multinacionales operaban en el país
bajo la complicidad del gobierno. Además se refleja en esta movilización la

350
Ibidem. Página 150.
351
Op. Cit. DE LA FUENTE, MANUEL. “La “Guerra” por el Agua en Cochabamba. Crónica de una
Dolorosa Victoria”. Página 11.

386
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

demanda de una mayor participación de la ciudadanía en los temas locales


además de poner en tela de juicio la forma de resolver los conflictos del
gobierno en ese momento, básicamente a través del uso de la fuerza y la
imposición de las desiciones.

Este movimiento marca la primera pauta de lo que serán otros movimientos


sociales en estos años, los que buscan que se considere la participación de la
ciudadanía en las materiaes relevantes ya sean políticas, económicas o sociales,
fundamentalmente, en torno al tema de cómo manejar los recursos del país y d
como la riquez que estos generan son distribuidos en el país, uno de los puntos
escenciales del resto de las movilizaciones sociales que toman a este conflicto
como un hito de inicio.

387
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

6.1.2. Febrero Negro

En el mes de Febrero del 2003, bajo el gobierno de Gonzalo Sánchez de


Lozada, quien había asumido luego del breve mandato de Jorge Quiroga
Ramírez, producto de la renuncia por razones de salud de Hugo Banzer, se
provoca otra instancia de grandes y violentas manifestaciones sociales, las
cuales logran paralizar La Paz y El Alto a partir de un anuncio de Sánchez de
Lozada que indicaba que se cobrarían impuestos adicionales, en un pasaje que se
denomina como el “impuestazo” en Bolivia, lo que da paso a una ola de violencia
con más de 30 muertos y más de 200 heridos, debilitando el gobierno de Sánchez
de Lozada.

El 11 de Febrero del año 2003, el gobierno anuncia que se crearía un impuesto a


los salarios en base a los ingresos que obtienen los trabajadores con la finalidad
de disminuir el alto gasto fiscal y obtener recursos para realizar ciertos
proyectos del gobierno, a petición del Fondo Monetario Internacional quien había
condicionado créditos y ayudas en función de políticas de austeridad y de
disminución de gastos de parte del fisco a partir de la mala administración que
habían realizado los gobiernos anteriores. Junto con ello el gobierno señaló que
“… durante el 2003 no se daría curso a demandas de aumento salarial planteadas
por las organizaciones sociales y laborales”352. Sin embargo a penas se anuncian
estas medidas, la sociedad boliviana en su conjunto reaccionó de forma airada,
procovando el “…rechazo unánime y generalizado de los empresarios bolivianos,
los partidos políticos de la oposición y las organizaciones laborales, quienes,

352
AMNISTÍA INTERNACIONAL. “Bolivia: Crisis y Justicia. Jornada de Violencia en Febrero y
Octubre del 2003", Amnistía Internacional, Noviembre 2004. Página 5. En Internet: Portal de
Amnistía Internacional,
<http://www.amnesty.org/es/library/asset/AMR18/006/2004/es/dom-AMR180062004es.pdf>,
consultado Abril 2006.

388
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

desde un principio, amenazaron con resistir férreamente la medida”353,


levantando una estructura de resistencia y oposición que tendría graves
consecuencia políticas y sociales en el país.

De esta forma, la sociedad a través de diferentes formas, comenzó a organizarse


rápidamente luego del anuncio, para manifestar su más completo rechazo. La
COB concovó a un paro mientras la CSUTCB convocó a revueltas populares. En
Cochabamba y otras ciudadanes, las universidades, gremios, sindicatos, etc.,
comienzan a organizarse para frenar esta medida, la que se consideraba injusta
pues el sacrificio lo tendrían que hacer básicamente los sectores populares,
justamente los que más habían sufridos de los problemas económicos del país a
partir de las desigualdades que generó la instauración del modelo neoliberal en
Bolivia. De la misma manera, la Confederación de Empresarios Privados de
Bolivia (CEPB), intentó reunirse con el gobierno por su cuenta, para manifestarse
su disconformidad con esta serie de medidas.

De esta forma, comenzaba a estallar la movilización social para frenar estas


medidas, lo que comenzó el 12 de Febrero con el acuertalamiento de la fuerzas
policiales de la ciudad de La Paz, bajo el argumento que era una medida en
contra de los sectores más necesitados, con lo cual se inicia una confrontación
directa contra los militares que habían sido llamados a imponer el orden.
Además el anuncio afecta directamente sus afanes de mejores salarios, por lo
que agregan a su argumentación la solicitud de un aumento salarial.

Una imagen clara al respecto de la violencia y las problemáticas de este


conflicto, es que policías y militares se enfrentaron en la Plaza Murillo, símbolo

353
CAMACHO VALDERRAMA, NATALIA. “La “Rebelión” de Febrero: Una Historia que no se Puede
Reeditar”, Estudios de la Realidad Económica y Social, CERES, Cochabamba - Bolivia, 2003.
Página 2. En Internet: Portal de Biblioteca Virtual CLACSO, Argentina,
< http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/osal/camacho.doc >, consultado Noviembre
2005.

389
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

del poder político, pues se encuentran allí el palacio de gobierno y el


parlamento, los cuales durante el conflicto fueron apredreados por los
manifestantes, los cuales incluso quemaron otras reparticiones públicas,
causando cuantiosos daños además de mostrar la impotencia del gobierno para
mantener el orden social. A esta lucha se unieron prontamente otras
agrupaciones sociales, iniciandose de esta forma, una serie de manifestaciones a
lo largo del país. Esta situación no hacía más que agravar el panorama político y
social, ya que durante el mes de Enero de ese año, se habian movilizado,
bloqueando carreteras, los campesinos productores de coca a partir de otro
anuncio del gobierno en cuanto al decreto de un conjunto de medidas para la
erradicación del cultivo de hoja de coca a partir de la influencia de los Estados
Unidos, ante lo cual los campesinos de las zonas cocaleras se opusieron
duramente, pues era su principal fuente de trabajo.

Rápidamente la actitud de los policías de La Paz, es seguida en zonas como


Santa Cruz, Oruro y Sucre. Este contexto y el gran número de muertos y heridos
que aumentaba hora a hora con este conflicto, que se daba principalmente en La
Paz, hizo al gobierno anular la medida, ordenando además replegar a los
militares para que no siguiera con sus lucha en contra de la policía en las calles y
con ello aumentando el número de muertos y heridos. Sin embargo, los
enfrentamientos seguían el 13 de Febrero entre militares y policías, además de
las marchas convocadas por la COB, por lo cual aumentó el número de muertos y
heridos a partir de la dura acción represiva de los militares, quienes no
distinguían entre civiles y policías. Al respecto Natalia Camacho señala que
existe una fuerte rivalidad entre policías y militares en Bolivia desde los tiempos
de la Revolución de 1952 cuando los revolucionarios se enfrentaron y derrotaron
con ayuda de la policía a los militares. La autora señala también que “…esta
“rivalidad” ha sido alimentada por la “discriminación” de la que serían objetivo
los policías por parte de los militares y, algunas veces, de la sociedad en
general, no sólo por la procedencia de la mayoría de sus miembros, quienes

390
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

pertenecen a estratos sociales bajos, sino también por el tipo de tareas que
llevan a cabo y por los hechos de corrupción que se les atribuyen”354, lo que
obviamente explicaba el empecinamiento de ambas instancias en enfrentarse, lo
que sentaba un peligroso antecedente, ya que tanto la policía como los militares
habían hecho caso inmediato de las instrucciones del porde ejecutivo.

A este contexto se debe sumar el hecho de que se atacaron y saquearon, de


parte de las fuerzas sociales movilizadas, una serie de entidades públicas y sedes
de ciertos partidos políticos tradicionales a lo largo del país en clara señal de
que los sectores populares no estaban de acuerdo con la institucionalidad
vigente en el país y la forma que tenía de hacer las cosas el gobierno, que ante
los ojos del pueblo había perdido tanto el control del país como la legitimidad
del cargo.

A partir del 14 de Febrero, la movilización comienza a decaer en intensidad,


quedando tanto solo las bandas saqueadoras que seguían asolando tanto
entidades públicas como ahora privadas. Los días más álgidos se presentaron el
12 y 13 de Febrero por lo que luego del cese del enfrentamiento entre militares
y policías, y el anuncio de Sánches de Lozada de que no se aplicaría la medida,
la intensidad del conflicto decae rápidamente.

Este conflicto marca el princio del fin del gobierno de Sánchez de Lozada, quien
caería más tarde a partir de una marcha general de los mineros, quienes llegaron
directamente al palacio de gobierno a solicitar la renuncia del presidente, luego
de haber superado previamente un feroz cerco militar ordenado por Sánchez de
Lozada, además que refleja una serie de elementos para comprender los
conflictos que se sucitarían meses más tarde.

354
Op. Cit. CAMACHO VALDERRAMA, NATALIA. “La “Rebelión” de Febrero: Una Historia que no se
Puede Reeditar”. Página 3.

391
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Como conclusiones de este conflicto, se puede destacar en primer lugar, que los
partidios políticos estaban completamente desligitimados, lo que se demuestra
en que fueron uno de los blancos de ataque de los manifestantes, al igual como
pasó con el gobierno, a través de la quema de sus dependencias. En segundo
lugar, la sociedad mostró no estar dispuesta a seguir soportando las imposiciones
del gobierno, fundamentalmente a partir de que muchas de sus medidas los
afectaban plenamente a ellos, sobre todo en el aspecto económico, mientras no
se trastocaban los intereses de otros sectores, como la elite por ejemplo, lo que
deja de manifiesto el último elemento, que la scoedad estaba mostrando que no
dejaría que su voz fuese acallada cuando consideraban que estaban siendo
atropellados por el gobierno con medidas no demcoráticas y no consensuadas
previamente con la sociedad como ocurrirá en el siguiente conflicto del mes de
Octubre del mismo año 2003, denominado “La Guerra del Gas”.

392
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

6.1.3. La Guerra del Gas (o Octubre Rojo)

El mes de Octubre del año 2003 sería el escenario de un nuevo conflicto


social que ponía en jaque la gobernabilidad y estabilidad del país. Comenzó
como un conflicto similar a los anteriormente descritos, sin embargo terminaría
siendo un punto de inflexión en el período por las consecuencias que tuvo. La
Guerra del Gas nace de los conflictos que se generan durante el gobierno de
Sánchez de Lozada, por la decisión de este de exportar gas a México y a los
Estados Unidos, vía puertos chilenos, además de vender gas a este país también,
con quien tiene una demanda histórica de devolución de territorios a partir de su
perdida de salida al mar producto de su derrota en la Guerra del Pacífico. Sin
embargo esa no es la única razón del conflicto, pues no existía un política de
abastecimiento interna del recurso, además que en general se consideraba que
los precios de venta para la exportación eran muy bajos, lo que rápidamente
comienza a movilizar nuevamente a los distintos sectores populares del país.

Los orígenes de este conflicto se remontan al gobierno de Jorge Quiroga, quien


en el año 2002, propone la construcción de gaseoducto que conecte el país con
el puerto chileno de Mejillones con la finalidad de poder exportarlos adiferntes
mercados internacionales. De allí en adelante la opinión pública comenzó a
dividirse entre quienes señalaban que era una buena idea y qu ello fomentaría el
desarrollo del país, mientras otros recordaban las rencillas históricas con Chile,
postura que se comenzó a imponer finalmente. De esta manera se inicia una
campaña para que el proyecto del gaseoducto se hiciera con Perú, ya que si bien
la ruta era más extensa y más cara, el gas boliviano no debería pasar por
territorio chileno. Debido a lo complicada del panorama para Quiroga, este
decidió dejar el proyecto del gaseoducto para el vencedro de las elecciones
presidencial del año 2002, cargo que finalmente queda en manos de Sánchez de
Lozada quien asume el proyecto.

393
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Las primeras movilizaciones comienzan durante el mes de Septiembre del 2003,


luego de que se conociera el proyecto de gobierno para exportar el gas vía
puertos chilenos, en las localidades de Warisata, El Alto y la Paz entre otras,
pues no se concebía beneficiar a Chile con este negocio ya que el país vecino no
había accedido a entregar una salida al mar a Bolivia. Estas movilizaciones
actuaban bajo el lema “…no se vende el gas ni por Chile ni a Chile; el gas es para
los bolivianos”355, además de rápidamente argumentar también que el gas debía
ser nacionalizado. En la localidad de Warisata se produjeron violentos
enfrentamientos entre los campesinos que habían bloqueados los caminos y la
operación conjunta de los militares y policías, lo que se tradujo en muertos y
heridos y detenidos en los enfrentamientos, lo que poco a poco, iba aumentando
el conflicto.

Es importante acotar que dentro de este período se produce un hecho que no


debería haber tenido mayor trascendencia pero que será clave para la
paralización de La Paz y El Alto semanas más tarde. Había un dirigente
campesino encarcelado y las campesinoas dela provincia de Los Andes de La Paz
pedían su liberación, no siendo escuhadas por lo que son apoyadas por el
dirigente de la CSTCB, Felipe Quispe, siendo el hito que suma a la CSTCB al
conflicto.

Cabe destacar que en los meses previos a este inicio de conflicto, el gobierno de
Sánchez de Lozada había buscadado lograr un acuerdo con los diferentes
sectores sociales para lograr la estabilidad en el país y resolver el inminente
problema que significa el tema de la exportación del gas. El interlocutor entre el
gobierno y los movimientos sociales fue la Iglesia, pero rápidamente y a pesar de
esta mediación, los actores radicalizaron sus posturas. El MAS de Evo Morales

355
Op. Cit. AMNISTÍA INTERNACIONAL. “Bolivia: Crisis y Justicia. Jornada de Violencia en Febrero
y Octubre del 2003". Página 14.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

exigía un aumento de la tributación de las empresas gasíferas, del 18% al 50%,


además de una serie de ajustes al proyecto originaol y al modelo económico,
mientras el gobierno quería limitar el número mde actores, marginando a los
campesinos de estas negociaciones. De esta manera las negociaciones
terminaron por fracazar, dejando al MAS como el más férreo opositor al proyecto
gasífero del gobierno.

En este marco el 8 de Octubre se inicia un paro general y por tiempo indefinido


en la ciudad El Alto, organizada por la FEJUVE – El Alto cuyo presidente era Abel
Mamani, la Central Obrera Regional, COR, y otros grupos sociales, paralizando
los accesos carreteros a La Paz y la comunicación con Perú y Chile. La
movilización creció rápidamente ya que, “Llegaron hasta La Paz y El Alto
cocaleros, campesinos y mineros de todo el país junto a sus sindicatos y
federaciones”356, cada cual apoyando la demanda con respecto al gas, pero
también con sus propios pliegos de peticiones. El conflicto también se extendió a
otras zonas como Cochabamba y Santa Cruz, lo cual llegó a paralizar buena parte
del país y a desabastecer a ciertas zonas como El Alto. El gobierno reaccionó con
fuerza antes estas movilizaciones y desplegó al ejército y a la policía a lo largo
del país, para evitar los bloqueos de camino, lo que comenzó a elevar el número
de muertos y heridos y con ello el malestar de la población. De hecho el 11 de
Octubre el gobierno decide hacer un convoy militar para abstecer a La Paz, lo
que se convierte en una masacre ya que El Alto resistió durante su paso por esa
zona.

Luego de estos acontecimientos, ya el 14 de Octubre, Sánchez de Lozada estaba


dispuesto a ceder a ciertas demanas sociales, no sin antes responsabilizar al MAS
y a otros partidos y grupos opositores, del conflicto que el país vivía. Sin
embargo ya era tarde, el conflicto estaba presente en 6 de los 9 departamentos

356
Op. Cit. CHAMORRO, JUAN CARLOS. “Movimientos Sociales en Bolivia”. Página 9.

395
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

de Bolivia, más de 800 muertos y más de 400 heridos. Además la movilización


ahora no solo pedía resolver el tema del gas, sino que también, pedía la salido
de Sánche de Lozada, en momentos en que este se quedaba sin apoyo político,
pues renunciaba parte de su gabinete así como su vicepresidente, Carlos Meza.
Ya habían llegado al palacio de gobiernos, las marchas de mineros, campesino,
indígenas de todo el país a exigir su renucia.

A pesar de varios intentos por seguir en el gobierno e incluiso sugerir la


inmediata discusión de las demanas sociales, los sectores movilizados ahora solo
quieren la renuncia de Sánchez de Lozada, quien opta por esta alternativa el 17
de Octubre en medio de la conmoción nacional e internacional, a través de una
crta al congreso tras lo cual abandona el país con destino hacia Estados Unidos,
asumiendo finalmnte Carlos Mesa, quien queda con la responsabilidad de
finalizar el conflicto, lo cual logra rápidamente pues lo sectores movilizados lo
apoyan plenamente.

De esta manera, ya el 18 de Octubre se daba fin a la “Guerra del Gas”, sin


embargo el tema de que resolver la administración y exportación de los recurso
gasíferos quedaba pendiente. Durante el año 2005 Mesa propone convocar a una
Asamblea Constituyente y ua un referendum par resolver el tema del gas, sin
embargo, protamente esos objetivos se verían alterados por el aparecimiento de
la demandas autómicas del oriente boliviano específicamente Santa Cruz, la cual
se mostraba de acuerdo con la Asamble Constituyente, con la finalidad de
discutir el tema autnómico, lo que significaría a partir del año 2005 otro grave
luchas sociales, provicando otro período de inestabilidad e ingobernabilidad en
Bolivia.

396
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

6.2. Las Grandes Movilizaciones Sociales (2005 – 2006)

En este segundo período que abarca desde el año 2005 al 2006357, el cual
se cracteriza por el abordamiento del tema de los hidrocarbruos y el inicio de la
demanda autonómica de Santa Cruz mientras el país trata de resolver el priemr
tema.

La gestión de Mesa tiene como misión resolver el tema de los hidrocarburos, que
tantos problemas había causado en Bolivia, además de que era su compromiso
dentro de lo que se había denominado como la “Agenda de Octubre” en base a
la “Guerra del Gas” del año 2003. Mesa básicamente barajaba dos posibilidades.
La primera era aumentar los impuestos para las empresas explotadoras de los
hidrocarburos, básciamente empresas multinacionales que estaban afianzadas en
el oriente del país, por lo que la medida era rechazada por la elite del oriente o
la nacionalización completa de los hidrocarburos, medida aún más aborrecida
por estos setores, pero que contaba con el apoyo popular, además de ser la vía
por la cual ya se habían pronunciado connotadas figuras nacionales como Evo
Morales y Felipe Quispe.

A pesar de que había una ruta trazada para resolver la temática, la cual pasaba
con la Asamblea Constituyente y el referendum, la región de Santa Cruz
complejiza el panorama, ya que comienza a exigir otro referendum para
determinar su autonomía, situación muy compleja dada la importancia de la
zona para el país, la cual era la más rica a partir de que en ella se localizaba
gran parte de los yacimientos de hidrocarburos del país.

357
El año 2006 no supone necesariamente el cierre de un proceso, es más el año 2006 se abre
otro proceso con la llegada de Evo Morales al poder, el límite de la fecha al año 2006, es tan sólo
constituye el año del límite temporal de esta investigación.

397
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Figura N° 24 – Posición de los Actores Ante la Nacionalización de los


Hidrocarburos358

Las movilizaciones por el tema de resolver el problema de los hidrocarburos


comienzan en el mes de Marzo del 2005, las cuales ahora tienen una posición
radical a favor de la nacionalizanción, siendo encabezadas por Evo Morales y
Felipe Quispe. Mesa dubitativo, ya estaba generando disconformidad en la
población, por lo que el referendum se adelanta con el objetivo de eviar la
futura crisis, que por la fuerza de las movilizaciones se vislumbraba. Mesa que ya

358
Fuente: Elaboración propia.

398
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

registraba un intento de renuncia en el mes de Marzo, al inico de loas


movilizaciones, presenta nuevamente la renuncia en Junio, al congreso el cual
estaba sesionando en Sucre debido al clima enardecido que La Paz. Se acepta la
renuncia de Mesa, y el congreso baraja los nombres del presidente del senado,
Hormando Vaca Diez y del presidente de la cámara de diputados, Mario Cossío,
sin embargo ambos eran impopulraes, por lo que lo sectores movilziados
marchan a Sucre con el objetivo de vetar cualquiera de estas dos opciones como
sucesor de Mesa.

Es así, como el congreso luego de una serie de manifestaciones, nombra de al


presidente de la corte suprema de justicia, Eduardo Rodríguez Veltzé, como
presidente de Bolivia, cuyo objetivo era guiar de forma normal, el proceso que
llevaría a la elección de un nuevo presidente en el mes de Diciembre de ese año,
las cuales son ganadas por Evo Morales, candidato del MAS con un 54% de las
preferencias, con lo cual directamente accede a la presidencia, siendo también
una de las elecciónes con más alta participación de la ciudadanía, con cifras que
se sitúan por sobre el 84% de participación.

Morales, tenía trazados los objetivos de nacionalizar los hidrocarburos y


conformar la Asamblea Constiuyente. El primer objetivo comienza a cimentarse
en el mes de Mayo del 2006 a través de una serie de negociaciones con las
empresas multinacionales explotadoras del recurso, que entregan al país la
mayoría de sus acciones, consiguiendo nacializar los hidrocarbursos, lo que se
justificaba en que tiempo antes, en el referendum, la sociedad boliviana habia
optado por esa alternativa, creandose una ley de hidrocarburos que obligaba a
las empresas a pagar un 50% de regalías un 18% de impuestos al Estado. De esta
forma, con la medida de la nacionalización, las instalaciones gasíferas pasan a
ser ocupadas por la YPFB, Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos. De esta
manera, las empresas multinacionales, por mandato del presidente, debían
renegociar sus contratos para ajustarse a la ley o retirarse del país, lo que causó

399
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

la propuestas de varios gobiernos de lo países de origen de las empresas


gasíferas, como Petrobras de Brasil, Repsol YPF de España, Pluspetrol un
conlomerado argentino – estadounidense, Total de Francia, Bristish Gas de
Inglaterra o Mat Petrol de Estados Unidos.

Otra de las acciones de Morales ha sido convocar a la Asamblea Constiuyente,


con el objetivo de “…redefinir el pacto social y político de la Nación”359. La
Asamblea Constituyente, tiene su primer antecedente en las demandas de los
indígenas de la década de los ’90 los cuales palnteaban una reforma
constitucional de fondo para reconocer a los pueblos originarios y solucionar los
problemas de exclusión, sin embargo, en 1994 se realizaron algunas reformas
constitucionales en esa línea y el tema quedó olvidado hasta la Gurra del Agua
en Cochabamba durant el año 2000. En este episodio y a partir de los esfuerzos
sociales por expulsar a una empresa extranjera encargada de la administración
del agua en la ciudada, los manifestantes proponen nuevament el tema de una
Asamblea Constituyente. Sin embargo es a partir de la Guerra del Gas y sus
repercusiones a partir del año 2003, que el tema va tomando fuerza y ha sido el
elmento principal de la política boliviana cuando se inicia el proceso bajo el
mandato de Evo Morales.

Pero el tema de la Asamble Constiuyente ha tomado las puntos de los esperados,


siendo uno de los más conflictivos de bido a las demandas de descentralización y
autonomía “…que vienen planteando los departamentos más prósperos y con más
recursos naturales, aquellos que forman la «media luna» que comienza en el
Oriente del país y rodea el altiplano, hasta hoy el núcleo central de la política
boliviana”360.

359
MAIRA, LUIS. “Dilemas Internos y Espacios Internacionales en el Gobierno de Evo Morales”,
“Revista Nueva Sociedad”, N° 209, Buenos Aires - Argentina, Mayo y Junio 2007. Página 72. En
Internet: Portal de Internet de la Revisa NUSO, Nueva Sociedad, Argentina ,
<http://www.nuso.org/upload/articulos/3430_1.pdf>, consultado Junio 2008.

400
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

La demanda por la autonomía es la bandera de lucha de los departamentos de


Santa Cruz y Tarija, bajo el argumento de que a través de esta forma de
administración, se podría hacer un mejor uso de los recursos económicos
derivados de la explotación de los hidrocarburos. A esta demanda de los
departamentos de Santa Cruz y Tajira, se deben sumar demandas de autonomía,
ciertamente menos radicales, pero no por ello menos importantes de los
departamentos de Beni y Pando, quien en su conjunto reclaman una convocatoria
dentro de estos departamentos para un referéndum sobre la autonomía de estas
zonas, con la idea de que de aprobarse esta demanda, la Asamblea
Constituyente, no pueda modificar la decisión ciudadana de los habitantes de
estas zonas que luchan por su autonomía, ya que este referéndum tendría las
características de ser irrevocable y por ende no podría ser modificado por otras
instancias.

Sin embargo la posición que enfrentan estos cuatros departamentos, si bien es


complicada producto de que la zona occidental de Bolivia se opone
fervientemente a esta medida a través de una gran movilización obrera e
indígena, ya que ven en la autonomía un síntoma inequívoca de división del país,
lo cierto es que los departamentos con demandas autonómicas tienen no sólo la
ventaja de contar en estos momentos con una mayor cantidad de recursos,
producto de los altos ingresos que les proporcionan la explotación de los
hidrocarburos en su zona, sino también tiene la posibilidad de discutir su
autonomía en la Asamblea Constituyente.

360
Ibidem. Página 72.

401
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Figura N° 25 – Mapa de los Departamentos de Bolivia en Torno al Tema de


la Autonomía361

De esta manera, la propuesta autonómica no sólo ha sido un conflicto por lograr


mayores niveles de autonomía a nivel de departamentos, sino que también ha
constituido una nueva fragmentación al interior del país, no sólo de carácter
regional, sino más bien de dos formas de concebir el país, por un lado la visión
de oriente, que propone mayor poder para los departamentos y con ello de paso,
estos pude hacer el uso que estimen convenientes de sus recursos, versus la
propuesta occidental, fuertemente indígena que niega la autonomía
departamental, pero a su vez busca la autonomía municipal, la cual permitiría a
los indígenas volver a ciertas prácticas de autogobierno tradicionales. Ambas
propuestas plantean un desafío para el país, ya que han tomado posiciones
polarizantes y de refundación del Estado, lo que deja incierto el futuro que

361
Fuente: Elaboración propia.

402
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

tomará el país altiplánico, pues que su resultado redefinirá el mapa político y


económico del país.

403
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

7. CONCLUSIONES

El tercer conflicto que ha abordado esta investigación es que el va desde


1985 con el inicio de un sistema político conocido como democracia pactada,
hasta el colapso del mismo a partir del año 2000, producto de la reaparición de
la movilización social, principalmente de parte de los indígenas. En el capítulo
se examina como la democracia pactada trajo la gobernabilidad y estabilidad a
Bolivia a partir de ciertas estrategias, sin embargo, al comenzar a desaparecer
esas estrategias de forma sistemática, emergen un movimiento social con mucha
fuerza, el cual había sido acallado y cooptado de diferentes formas, y que a
partir del año 2000 se revela en contra de la desigualdades que había generado
el sistema económico neoliberal implantado en la época de la democracia
pactada.

Sin embargo, los mayores problemas del período no llegarían solamente a partir
de esa fuente, sino más bien, de la serie de fraccionamiento que vive el país y
que salen a flote a partir del año 20003 en el contexto de la Guerra del Gas,
cuyo antecedente directo, es la gran movilización en Cochabamba del año
2000en lo que se denominó, la Guerra del Agua. A partir de este episodio se da
fuertemente el llamado de una Asamblea Constituyente que pudiese cambiar los
destinos del país, a partir de una nueva administración de los recursos naturales
del país y del reconocimiento de la etnicidad indígena con medidas concretas.
Sin embargo, también será la oportunidad de la elite de Santa Cruz y del oriente
boliviano de poner en jaque al país a través e una demanda departamental la
cual puede permitir que las regalías derivadas de la explotación de los recursos
naturales queden en el departamento de origen en directo perjuicio de los
sectores del país que no tienen esos recursos naturales, en este caso, occidente,
con lo cual los planes de los sectores indígenas populares del país quedarían sin
cumplirse, pues necesitan los recursos de los hidrocarburos para poder llevarlos

404
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

a cabo. De esta forma, se abre una lucha abierta que no es sólo territorial sino
también de dos proyectos de país completamente contrapuestas.

Este capítulo ha sido titulado como la ilusión de la estabilidad a partir de que


precisamente existen una serie de procesos sociales que están transcurriendo
por debajo de la fachada de la denominada democracia pactada. La democracia
pactada si bien permite la estabilidad y la gobernabilidad del país, lo hace de
manera forzada apelando a una serie de elementos que caerán progresivamente,
creando el debacle en el país, pues apuestan por un modelo de pacto que en el
fondo es poco democrático y que reparte el poder sólo dentro de las fuerzas que
componen el pacto. Además, elementos como el discurso populista de ciertos
partidos funcionó como una forma de cooptación y contención de las demandas
populares durante la década del ’80 y ’90, cuando el tema para los indígenas era
más en torno a consolidar sus derechos ciudadanos de participación que el tema
étnico, sin embargo los partidos populistas fueron capaces de aunar ese discurso
e implementar herramientas para la participación efectiva de los indígenas
manteniendo su identidad indígena. Sin embargo la fragilidad de lo populismo es
que están muy expuestos a la coyuntura y a la carisma de sus líderes, por lo que
este mecanismo desaparece tan sólo luego de un tiempo. Esta situación va de la
mano con el clientelismo el cual también ejercieron los partidos tradicionales y
que permitían una situación de conveniencia en la cual le permitían se entregan
ciertos beneficios a cambio del apoyo en las urnas. Estos tres elementos sumados
a la represión del movimiento social cuando fallaban las medidas de contención
y cooptación anteriores, permiten que al movimiento social no pueda ejercer sus
demandas de forma libre, lo cual crea la ilusión de que el país se ha tornado
estable gracias a la democracia pactada.

Si bien es innegable el avance democrático que ha existido en las últimas dos


década en el país, también es cierto que ha perdurado el conflicto,
principalmente debido a lo nefastos efectos del sistema económico neoliberal

405
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

implementado durante el tiempo de la democracia pactada. Si bien la pobreza


ha diminuido como se ha analizado en este capítulo, la desigualdad social y mala
distribución de la riqueza ha aumentado de forma alarmante a partir de la Nueva
Política Económica implementada desde 1985. Marta Cabezas señala que dentro
de los efectos de esta, se desmanteló la minería estatal, desarticulando el poder
de los sindicatos obreros, además del empobrecimiento del campesinado, lo que
fomentó la emigración a la ciudad, creando una serie de barrios marginales, por
ejemplo en El Alto, con lo cual aumentó la pobreza también en las zonas
urbanas362, a lo que debe sumarse también el hecho de que serán desde ahora lo
partidos políticos los que asumen la representación de los sectores sociales.

Las medidas neoliberales han acentuado la exclusión de los indígenas y de los


sectores populares desde la dimensión económica, ya que no han generado un
crecimiento económico traducido en desarrollo humano que haya mejorado la
calidad de vida de los bolivianos, como se aprecian en los datos entregas por
este capítulo, Bolivia ha bajado sistemáticamente su posición en el índice de
desarrollo humano convirtiéndose en el país más pobre de la región y uno de los
más pobres de América. Esta situación, sumada a la conciencia adquirida en
torno a la importancia de los recursos naturales y la explotación que han hecho
de ellas las empresas multinacionales, cuyas regalías quedan en manos de la
elite del oriente, han provocado desde el año 2000 una serie de movilizaciones
sociales que han tenido grandes repercusiones económicas.

Sin bien la Guerra del Agua en Cochabamba se produce a partir de un caso


puntual, es el antecedente inmediato para las movilizaciones del año 2003 en
torno al tema del gas, las cuales desembocan en un amplio llamado a la
nacionalización de los hidrocarburos.

362
Op. Cit. CABEZAS FERNÁNDEZ, MARTA. “Bolivia: Tiempos Rebeldes. Coyuntura y Causas
Profundas de las Movilizaciones Indígena - Populares”. Página 5.

406
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

La cohesión y organización que demuestran los grupos movilizados se debe en


gran parte a la identidad étnica. El tema de la identidad étnica aparece con
fuerza a lo largo de la década de lo ´90 a partir del denominado despertar
indígena en América Latina. El tema de la identidad étnica ha permitido la
construcción de un curso cohesionados para las demanda de los grupos
movilizados, demanda la cual también ha aprovechado las estructuras de clase
existentes en Bolivia, aunando hasta cierto punto el tema de lo indígena y de lo
popular en un solo gran discurso reivindicativo.

A esta situación debe sumarse además la voz que ahora tienen en el escenario
político los grupos movilizados. El MAS y el MIP han logrado acceder al
parlamento a partir de las elecciones nacionales del año 2002 y más tarde, el
año 2006, Evo Morales, representante del MAS llega al poder como el primer
presidente indígena en el país, sin embargo la movilización ha continuado,
aunque hoy en día el debate se relaciona con el tema de las autonomías, ya sean
municipales (para los indígenas) o departamentales (para la elite del oriente).

Así afloran en el país las divisiones que comenzarán a enfrentar a la sociedad


boliviana. Las divisiones y fragmentaciones no son sólo de tipo territorial como
podría pensarse a partir de la demanda autonómica de los departamentos del
oriente, sino que se dan en otras dimensiones como la étnica, cultural,
económica, social, que conforman una Bolivia fragmentada y polarizada, que no
ha sido capaz a lo largo de su historia de generar un sentimiento nacional que
permita deponer o por lo menos reducir las brechas y fragmentaciones
existentes. Cabe recordar que la demanda autonómica no es sólo de los
departamentos del oriente, sino también, de los propios indígenas del occidente
y de partes del oriente pero que la demandas desde el punto de vista de la
autonomía indígena, en busca del retorno a las formas tradicionales de
autogobierno.

407
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

Figura N° 26 – Cuadro Resumen de los Principales Hitos del Acontecer Boliviano,


Años 2000 - 2006363

A modo de resumen se pueden obtener las siguientes conclusiones de este


capítulo:

• 1.- Se ha señalado de forma constante que desde la implementación de la


democracia pactada en 1985, la única forma de que los gobiernos tuvieran
cierto piso político para dar gobernabilidad y estabilidad al país ha sido el
tema de conformar alianzas interpartidarias producto de que los
presidentes en el último tiempo, salían elegidos con sólo cerca de ¼ de la
votación. Carlos Mesa asumió el poder con una popularidad superior al 60%
y Evo Morales fue electo con más del 50%, sin embargo en ninguno de estos

363
Fuente: Elaboración propia.

408
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

dos casos, el país ha retornado a la estabilidad y gobernabilidad de la


época de la democracia pactada donde convivía el multipartidismo, la
alianza entre partidos tradicionales y la represión en contra del
movimiento social en los momentos más álgidos de protestas. Esta
situación hace pensar que el sistema boliviano necesita en parte de esto
elementos para permanecer estable, lo que se produciría por que todavía
no son solucionados los problemas de fondo de los grupos movilizados, lo
que se puede resumir en el tema de la exclusión o mejor dicho
exclusiones, como la económica, cultural y étnica básicamente, pues la
política se ha logrado tanto a nivel de movilización social como de partidos
en el parlamento.

• 2.- La proliferación y apoyo prestado por lo sectores populares a los


movimientos y partidos populistas durante la década de los ’90, se explica
en gran parte por el tema de la exclusión y de la falta de representantes
populares, ya que los movimientos populistas a través del clientelismo
permitían en acceso a bienes y servicio que el Estado no podía asegurar a
partir de su poca penetración material en ciertas zonas más vulnerables
económica y socialmente. Además estos movimientos representaban
políticamente a los sectores populares que se sentían excluidos a partir
del su lejanía o de su falta de acceso a los bienes y servicios del Estado,
mezclando para ello un discurso tanto étnico como de clase y permitiendo
hasta cierto punto democratizar la sociedad, en el marco legislativo de
una serie de derechos ciudadanos políticos, como la Ley de Participación
Popular por ejemplo, la misma que permite el crecimiento del MAS a
partir de su llegada a los municipios y consolida la base con la cual
irrumpe en el parlamento en el 2002 y a la presidencia en el 2006. De esta
manera se comprueba que uno de los problemas principales del período no
se debe a la falta de democracia, sino más bien a la profundidad y calidad
de esta, pues existe un malestar democrático popular en base a la idea de

409
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

que el sistema no ha sido capaz de resolver los problemas de exclusión y


desigualdad en varios niveles, que es lo que la población espera del
sistema democrático, más allá de la dimensión de la representación
política, por lo cual la sociedad en general muchas veces no ha respetado
las reglas del juego democrático, ya sean tanto los partidos políticos, la
elite y lo movimientos sociales.

• 3.- Desde la llagada de los movimientos y partidos políticos al parlamento


en Bolivia en el año 2002, y de la decisión de Mesa de no apoyarse en
partidos políticos para gobernar al año siguiente, se señalaba el fin de la
democracia pactada a partir de la profunda deslegitimación de los partidos
políticos tradicionales, donde los nuevos partidos indígenas vendían a
transformar el sistema político. Sin embargo desde el gobierno de Evo
Morales, los partidos tradicionales han sabido canalizar el tema de las
demandas autonómicas y hacerse parte de ellas en algunos casos, al igual
que otros han optado por pactar con el MAS, lo que deja entrever que la
irrupción de los partidos indígenas y con ello de los sectores populares
representados directamente en el parlamento, más que transformar el
sistema no ha vuelto a legitimar, lo que se fundamenta en que han sido
básicamente los partidos políticos los actores que han llevado a cabo el
proceso de la convocatoria para la Asamblea Constituyente aunque no se
debe restar protagonismo a las organizaciones sociales.

• 4.- A la luz de la historia, se debe señalar que la riqueza de los recursos


naturales en Bolivia siempre han estado en manos de unos pocos, no
repartiéndose al resto de la sociedad, o viéndose reflejada en una mayor
penetración material del Estado, o por lo menos que sea lo
suficientemente significativa para acortar la brechas de acceso a los
bienes y recursos estatales. Esta situación ha provocado un permanente
cuestionamiento de parte de los sectores populares, sobre todo en este

410
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

período, ya que se argumenta que el beneficio de los recursos como el gas


o los hidrocarburos, no han desarrollo el país ni aumentado la calidad de
vida de esto sectores, sino más bien ha abierto una mayor brecha social y
económica, que ha fomentado aún más la exclusión de lo sectores
populares, a los cuales no se les ha quedado otra alternativa que la
movilización la cual suele tener fases violentas.

• 5.- Uno de los principales problemas del país sigue siendo la exclusión
económica y la pobreza, la cual afecta mayoritariamente a los indígenas y
especialmente a los indígenas campesinos. En Bolivia según los datos del
censo del 2002, un 62% de la población de declara indígena364, mientras
que la pobreza afecta a cerca del 60% de la población la mayoría indígena,
lo que crea la idea de indígena pobre y excluido, muchos de los cuales se
ubican en el occidente boliviano, específicamente en las zonas
altiplánicas. De esta forma la sectorización de la pobreza en Bolivia ha
definido dos espacios, por un lado el occidente pobre y por otro el oriente
rico, lo que ha polarizado no sólo económicamente al país, sino también,
cultural étnica y regionalmente.

• 6.- Los problemas económicos parecen generarse en gran parte debido a


los efectos negativos que tuvo la implementación de la Nueva Política
Económica desde 1985 en Bolivia, dentro de las cuales se puede citar la

364
Cabe destacar que este dato se refiere a la autoidentificación, ya que otros estudios señalan
que en realidad ese porcentaje disminuiría bastante si se incluyera la categoría de mestizo, pues
el censo no la incluía. En una encuesta realizada durante el año 2006, “… por “Auditoría de la
Democracia”, proyecto dirigido por el profesor norteamericano, Mitchell A. Seligson, en el marco
del programa LAPOP de la Universidad Vanderbilt de USA, se ha establecido que el 65% de los
entrevistados se considera mestizo o cholo, el 11% blanco y sólo un 19% indígena u originario. Esto
demuestra que Bolivia, al contrario de lo que se piensa comúnmente, no tiene mayoría indígena
sino mestiza, fruto de la mezcla de los españoles con los indios”.En: LIZÓN, RAMIRO PRUDENCIO.
“El Mestizaje en Bolivia”, Edición digital del diario “La Razón”, Bolivia, Miércoles, Julio 26 de
2006. En Internet:
<http://sitemason.vanderbilt.edu/files/gp2njG/2006%20Bolivia%20La%20Razon%20Columnistas%2
0El%20Mestizaje%20en%20Bolivia%20por%20Ramiro%20Pudencio%20Lizon%20julio%2026.pdf>,
consultado Julio 2007.

411
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

reducción del gasto público, la privatización de las empresas estatales y el


aumento de la brecha social. Si bien estas son características de la
implementación del sistema neoliberal en la mayoría de los países de la
región, el desencanto parce producirse por que aún sí esta pobreza y
problemas no son asumidos de forma igualitaria por la sociedad boliviana,
ya que mientras los sectores indígenas del occidente se han empobrecido,
la elite del oriente ha visto aumentado su potencial económico y con ello
el político.

• 7.- La situación descrita anteriormente ha repercutido en que los sectores


populares y especialmente los indígenas del occidente, reclamen en torno
a la nacionalización de los recursos naturales del país, para que sus
ingresos vayan en beneficio de todos y no sólo de unos pocos que habitan
las zonas en que se encuentran estos recursos. Por otro lado, la posesión
de estos recursos en su territorio, han generado una demanda autonómica
de parte de la elite de Santa Cruz y del oriente boliviano con la idea de
poder hacer un libre uso del ingreso de sus recursos, aunque también los
propios indígenas han levantado un proyecto autonómico, el cual dice
relación con conseguir autonomías de autogobierno de carácter étnico.
Esto ha creado una polarización en el país a la cual se suman la fracturas
existentes desde hace años entre oriente y occidente, por tanto hoy en día
el país se enfrenta al choque ambos proyectos que son completamente
distintos y que afectan no sólo la estabilidad del país hoy en día, sino que
pueden marcar el destino del mismo ha futuro.

• 8.- No puede hablarse necesariamente de una cohesión del movimiento


indígena ni de los sectores populares. Si bien en la mayoría de los caso se
han visto como un solo gran actor, lo cierto es que esto se ha hecho a
partir de que han compartido demandas en común, sin embargo la gran
heterogeneidad del movimiento y sobre todo el tema de las

412
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

identificaciones, étnicas, culturales, racionales, geográficas, de clase, de


oficio, etc., sumado a las identidades múltiples, como por ejemplo,
indígena pobre campesino del altiplano, minero indígena del oriente,
campesino mestizo pobre del oriente, etc., hacen inviable pensar de que
se trata de un movimiento homogéneo a pesar de los puntos de consenso.
Si bien hasta aquí han sido pocas las diferencias ante las demandas
populares, no se debe olvidar que se trata de un gran número de grupos lo
que pude fragmentar el movimiento a partir de los intereses particulares
de cada grupo, lo que hoy en día se puede traducir en nuevos conflictos.
De la misma forma la lite Campoo es homogénea, remarcándose
fuertemente la elite del oriente y del occidente así como su forma de
relacionarse con los sectores populares, por lo menos durante los últimos
años.

• 9.- La violencia como medio de expresión y mecanismo de presión ha sido


la tónica durante el período. En una primera instancia, se utilizó la
violencia y la represión de parte de los gobiernos del período de la
democracia pactada con la finalidad de poder mantener bajo su control la
protesta social. Más parte a partir del año 2000, la violencia fue el
mecanismo de presión para que lo sectores movilizados pudiesen conseguir
sus objetivos. Hoy en día es la violencia de parte del oriente la que se
impone, la cual quiere bloquear al gobierno de Evo Morales con la
finalidad de que el gobierno no desarrollo sus políticas, que según el
oriente le son perjudiciales. De esta forma, la violencia ha ocupado un
importante lugar durante el último tiempo, demostrando la debilidad de
los aparatos de expresión y acción que debiesen existir dentro de un
sistema democrático.

• 10.- La demanda de autonomía de parte de los sectores indígenas puede


provocar un problema tan grande como la demanda autonómica de los

413
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

departamentos del oriente para el Estado. La demanda de un Estado


plurinacional y con altos niveles de autonomía de parte de los sectores
indígenas, produce el riesgo de crear 2 sistemas en un solo país, por un
lado el sistema político tradicional, de corte individual y por otro un
sistema indígena con retorno a las tradiciones de autogobierno, lo que
crearía un grave problema de convivencia la interior del país. Además,
esta situación crearía una separación de hecho en el país, al igual como
propone la demanda de autonomía departamental que propone la zona
oriental, la cual podrían crear una división entre el oriente y el occidente.
Ambas autonomías pueden ser a futuro un problema para el desarrollo y la
mantención de la unidad del Estado nacional en Bolivia, a partir de la
existencia de dos sistemas, uno para los indígenas y otros para los no
indígenas, lo que haría inviable cualquier propuesta de igualdad social,
económica y cultural de parte del Estado.

• 11.- Al contemplar el número de cambios y la profundidad de estos a nivel


social, político, económico, regional y cultural, se puede apreciar que
desde el año 2000 en adelante se ha producido una verdadera revolución
en Bolivia pero que para consolidarse, necesita institucionalizar estos
cambios, por lo cual la demanda de los grupos indígenas y populares en
torno a la Asamblea Constituyente cobra mayor fuerza y coherencia, pues
puede ser decisiva a la hora de materializar y constitucional estos
avances, queriendo no repetir la experiencia de retrocesos de los avances
que se lograron en la Revolución de 1952 a partir de su débil
consolidación, que permitió la supresión de muchos de ellos con la
intervención de los gobiernos militares de la década del ’60 hacia
adelante.

414
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

CAPÍTULO CONCLUSIVO

CAPÍTULO CONCLUSIVO

Las conclusiones plateadas en esta investigación se dividen en generales y


metodológicas. Las generales contemplan la resolución de las preguntas de
investigación y el análisis de la hipótesis, mientras que las metodológicas, el
análisis de la metodología de trabajo empleada.

Cabe destacar también que aquí no se presentarán las conclusiones específicas,


pues cada capítulo posee su propio apartado de conclusiones en torno al
conflicto analizado, se hace necesaria tenerlas presentes, ya que a partir de
ellas, emergen las conclusiones generales aquí planteadas.

415
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

1. GENERALES

El planteamiento de las conclusiones generales se realizará en torno a dos


niveles. El primer nivel es en torno a resolver las preguntas de investigación y
cotejar en base a los resultados del estudio, la hipótesis de trabajo.

1.1. En Torno a las Preguntas de Investigación

Cabe recordar como se señaló en el capitulo introductorio que la


investigación propone 3 niveles de preguntas de investigación, bajo las cual se
realizan los siguientes puntos, como se sintetiza en la siguiente tabla.

NIVEL DESCRIPCIÓN
El primer nivel consta de la pregunta de investigación general
y que da origen a este trabajo, la cual recorre todo su
Primer Nivel
desarrollo y en función de la cual se ha fijado la metodología
y los puntos de análisis de la misma.
El segundo nivel se compone de las preguntas que ayudan a
precisar y completar la pregunta enunciada en el primer nivel,
Segundo Nivel precisando la contemplación de temas que son transversales a
los capítulos desarrollados y que se contextualizan dentro del
marco del conflicto.
El tercer nivel, comprende las preguntas relacionadas con el
tema del Estado, básicamente como los conflictos y sus
Tercer Nivel
consecuencias en el siglo XX han estructurado el actual Estado
- Nación de Bolivia.

Figura N° 27 –Niveles de Preguntas de Investigación365

365
Fuente: Elaboración propia.

416
BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

1.1.1. Primer Nivel o Pregunta de Investigación

La pregunta de investigación planteada al comienzo del trabajo señala


partiendo de la premisa de que en Bolivia han existido “conflictos recurrentes”
entre los diferentes grupos que componen la sociedad, básicamente a partir de
análisis de los conflictos entre elite y grupos indígenas, ¿Cuáles y a qué se deben
los principales conflictos de Bolivia a lo largo del siglo XX?, con el objetivo de
poder responder ¿Cómo los conflictos han influido en el desarrollo de la
construcción estatal del país?366.

La investigación ha acotado los conflictos existentes en Bolivia al de la elite


frente a los grupos indígenas, aunque necesariamente, para completar sus
contextualización, se ha hecho referencia a los conflictos entre la elite y en
menor medida a los conflicto entre los indígenas, básicamente desde la lógica
del movimiento popular.

La periodificación realizada para esta tarea ha contemplado en análisis de un


conflicto principal como eje de un período, sin embargo se han debido
contemplar otros conflictos, y sea como una continuación dentro del mismo
período o como un conflicto en paralelo según el momento.

En el cuadro que se presenta a continuación se resumen los períodos y conflictos


abordados, respondiendo la pregunta sobre cuales han sido los principales
conflictos de Bolivia, estableciendo algunas consideraciones a tener presentes y
las expresiones del mismo conflicto, lo que permiten construir una imagen
general de los conflictos existentes, desde fines del siglo XIX y hasta principios

366
Cabe recordar que esta pregunta se aborda a partir de las respuestas del segundo y tercer
nivel de preguntas específicas en torno al Estado.

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

del siglo XXI en Bolivia, asumiendo que el macro temporal central se localiza
dentro del siglo XX.

CONFLICTO(S) EXPRESIONES DEL


PERÍODOS CONSIDERACIONES
BÁSICO(S) CONFLICTO
• Aparición del primer
Es un conflicto entre las sistema de partidos
elites liberales y
• Aparición de un sistema
conservadoras que
democrático y estatal
Competencia por comienza siendo por el
oligárquico
el poder y control del Estado y la
• Guerra Federal de 1899
control del forma administrativa del
Estado (entre mismo, que después • Utilización de los
elites) evoluciona partir de un indígenas para inclinar
consenso entre lites, a una la balanza a favor de
competencia por el control algún bando
del Estado. • Prácticas conspirativas y
PERÍODO N° 1 de fraude electoral
Fines siglo XX • Levantamientos
a la década de indígenas y represión de
1930 parte del Estado
• Exclusión sistemática,
Es un conflicto que se
tanto política, como
Aplicación del produce luego del consenso
económica y social
proyecto entre la elite, la cual desea
• Desigualdad
modernizador aplicar un proyecto
• Racismo
(elite v/s grupos modernizador el cual es
indígenas) excluyente para lo sectores • Expropiación de las
indígenas. tierras indígenas (ej.:
Ley de Exvinculación)
• Nacimiento de los
primeros partidos de
izquierda
• Inestabilidad del
sistema a partir de los
problemas económicos,
sociales y políticos de la
Es un conflicto que se década del ’30 (impacto
origina por la debilidad de de la gran depresión,
PERÍODO N° 2 la elite a partir de los Guerra del Chaco, etc.)
Demanda
1° PARTE problemas de la década del • Aparición de una
indígenas por
Década de ’30 y el aparecimiento de identificación étnica y
participación
1930 a los gobiernos militares de hasta cierto punto
(elite v/s grupos
Revolución de origen nacionalista que nacional con la Guerra
indígenas)
1952 abren nuevos espacios de del Chaco de parte de
expresión para los sectores los sectores indígenas
indígenas y populares. • Desigualdad
• Racismo
• Nacionalismo
• Emergencia de los
partidos de izquierda y

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BOLIVIA EN EL SIGLO XX: La Fragmentación y Exclusión Como Motor del Conflicto

del MNR
• Revolución de 1952
• Exclusión sistemática,
tanto política, como
económica y social,
hasta la llegada de los
gobiernos militares y de
la Revolución de 1952
Es un conflicto que se da
luego del período • Inicio demandas
revolucionario de la década autonómicas del oriente
del ’50 en donde a partir • Revolución de 1952
de los avances • Institucionalización de
democratizadores e los movimientos
inclusivos, los sectores sindicales (campesinos y
Cooptación del indígenas y populares mineros)
PERÍODO N° 2 movimiento comienzan a ser cooptados • Cooptación de los
2° PARTE indígena y por la elite y los gobiernos sectores populares e
Revolución de popular (elite y militares de la década del indígenas (ej.: Pacto
1952 a Pacto gobiernos ’60 y ’70 a modo de poder Militar – Campesino)
Democrático militares v/s contener sus demandas. • Desigualdad
de 1985 grupos indígenas Cabe destacar al respecto • Racismo
- populares) que a través de la • Retorno de la exclusión
sindicalización el gobierno sistemática, tanto
revolucionario también política, como
cooptó a los sectores económica y social a
indígenas y populares con partir del retorno de los
la finalidad de asegurar un gobiernos militares (ej.:
apoyo político – social para Banzer)367
consolidar la revolución.

PERÍODO N° 3
1985 – 2000
(inicio de
levantamientos
populares) y Contención de las Es un conflicto en que la • Contención de los
desde el 2000 demandas de los elite y el sistema de sectores populares e
al 2006 (hasta sectores partidos por medio de una indígenas a partir de
hoy) populares (elite y serie de mecanismos logran ciertas medidas del
sistema de estabilidad ysistema político (ej.:
partidos v/s gobernabilidad en el país, a represión, populismo,
grupos indígenas partir de la exclusión de lostc.)
– populares), grupos indígenas y
• Exclusión sistemática,
desde 1985 al populares. tanto económica como
año 2000 social (agudizada por los
efectos de la
367
implantación los distintos
Al respecto se debe precisar que pesa a los esfuerzos del gobierno revolucionario, del
sistema
niveles y expresiones de la exclusión, de data colonial y profundamente enraizados neoliberal
en la sociedad
desde
boliviana, no se pudieron superar, ayunque se intentó a par