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MANUAL DE CONTRAPUNTO SEVERO

Rafael Fernández de Larrinoa

INTRODUCCIÓN
El estudio del contrapunto severo persigue dos objetivos principales:

1) Sensibilizar al alumno acerca de los aspectos horizontales (melódicos) de la


composición. Generalmente, el alumno que aborda el contrapunto severo se ha
iniciado ya en la armonía de escuela. Mientras ésta disciplina marginaba las
cuestiones melódicas para concentrarse mejor en los aspectos armónicos de la
composición, el contrapunto severo margina estos últimos para permitir al alumno
centrarse principalmente en el aspecto melódico de la composición.

2) Utilizar la polifonía vocal clásica como estilo de referencia para la realización del
primer objetivo. El estudio del contrapunto suele utilizar dos estilos de referencia,
la polifonía vocal clásica (Palestrina) y el contrapunto instrumental barroco
(Bach). El estudio del contrapunto a partir del primer estilo se denomina
“contrapunto severo”, mientras que el segundo suele denominarse “contrapunto
libre”. La utilización de un estilo de referencia sirve para contextualizar el
aprendizaje y conocer, de paso, dicho estilo en mayor profundidad.

La polifonía vocal clásica


La polifonía vocal clásica es el estilo musical dominante en la música sacra del siglo XVI y
tiene como compositor más representativo a Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-94).
Otrs compositores representativos de este estilo son Josquin Desprez (ca. 1450-1521),
Cristóbal de Morales (1500-53), Orlando di Lasso (1532-94) y Tomás Luis de Victoria
(1548-1611).

El estilo vocal clásico se caracteriza por la extrema depuración de las líneas melódicas, de
modo que se garantice su cantabilidad, fluidez e interés:

• Cantabilidad. La melodía vocal clásica selecciona y dispone los intervalos de tal


modo que su entonación no resulte antinatural o incómoda.

• Fluidez. La melodía vocal clásica dispone el ritmo y los intervalos de tal modo que
no genere discontinuidades ni efectos atropellados o llamativos.

• Interés. La melodía vocal clásica se organiza de tal modo que no resulte monótona
y que resulte variada.

Por otro lado, el estilo vocal clásico vela por la independencia entre las distintas voces, de
tal manera que todas ellas hagan valer las cualidades del estilo sin que unas estén
subordinadas con respecto a otras.

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Manual de contrapunto severo (2010)

El sistema de especies
El contrapunto severo se estudia mediante una secuencia ordenada de ejercicios,
consistentes en la escritura de uno o varios contrapuntos a partir de un cantus firmus dado
(melodía vocal en redondas) en distintas especies. Por especie se entiende un conjunto de
reglas de construcción melódica. El contrapunto severo distingue cinco especies:

1) Primera especie. Sistema de reglas que gobiernan la composición de un


contrapunto en redondas.

2) Segunda especie. Ídem. de un contrapunto en blancas.

3) Tercera especie. Ídem. de un contrapunto en negras.

4) Cuarta especie. Ídem. de un contrapunto en síncopas de redonda.

5) Quinta especie. Ídem de un contrapunto “florido” o de combinación de especies.

Posteriormente se practica contrapunto florido en todas las voces y la imitación.

Consonancia y disonancia
Las reglas del contrapunto severo se definen a partir de los conceptos de consonancia y
disonancia. La polifonía clásica distinguía tres tipos de intervalos:

1) Consonancias perfectas. Intervalos ultra consonantes, pero pobres desde el


punto de vista armonico: Unísono, octava y quinta justa.

2) Consonancias imperfectas. Intervalos consonantes, pero más ricos desde el


punto de vista armónico: Terceras mayores y menores, sextas mayores y menores.

3) Disonancias. Intervalos disonantes, los más ricos desde el punto de vista


armónico: Segundas mayores y menores, séptimas mayores y menores, todos los
intervalos aumentados y disminuidos.

Algunos intervalos como la cuarta justa, el tritono (cuarta aumentada o su inversión, la


quinta disminuida) o la quinta aumentada se consideran disonantes a dos voces, pero se
tratan como consonantes a más de tres voces siempre que no se formen con respecto al
bajo. Se trata, pues, de consonancias (o disonancias) condicionales.

Consonancias perfectas 1, 8, 5
Consonancias imperfectas 3, 6
Disonancias 2, 7 [+6], [+2/7]…
Disonancias condicionales 4 [+4/5], [4dis/+5]

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Registro de las voces


Los contrapuntos deben asignarse a alguno de los cuatro registros disponibles en tiempos
de Palestrina, el cantus (soprano), altus (alto o contralto), tenor y el bassus (bajo). Los
registros correspondientes a estas voces son los siguientes:

Distancia entre voces


Para mantener cierta cohesión entre las voces no convendrá que dos voces adyacentes se
distancien más allá de una 10ª (octava + tercera) salvo excepcionalmente, si gracias a ello
obtenemos una buena línea melódica. En el estilo instrumental (sin texto) la distancia
máxima puede ser de hasta dos octavas.

Octavas y quintas paralelas, sucesivas e intermitentes


Las octavas y quintas paralelas resultan cuando dos voces repiten uno de estos intervalos
(o sus ampliaciones o reducciones a la octava) por movimiento directo. Las octavas y
quintas sucesivas resultan cuando cuando dos voces repiten uno de estos intervalos por
movimiento contrario. Las octavas y quintas intermitentes se producen cuando dos voces
repiten uno de estos intervalos pero al menos una de las voces ha pasado por una o varias
notas distintas.

En la armonía de escuela la ampliación o reducción a la octava de un intervalo se


considera perteneciente a una misma clase. Por ejemplo, para la octava, los
intervalos 1 (unísono), 8 y 15 (doble octava) se consideran equivalentes. Lo
mismo ocurre, para la quinta, con los intervalos 5 y 12.

• Las octavas y quintas paralelas están estrictamente prohibidas en el contrapunto


severo.
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Manual de contrapunto severo (2010)

• Las octavas y quintas sucesivas están permitidas en el contrapunto severo,


siempre que se produzcan de forma eventual.

• La reglamentación precisa de las octavas y quintas intermitentes se realizará


especie por especie.

Cruzamientos, saltos y tratamiento de los unísonos


Hay ciertas normas comúnmente aceptadas por la armonía de escuela que no son vigentes
en la polifonía vocal clásica. Las repasamos brevemente:

1) Cruzamiento. En el contrapunto severo no hay ningún inconveniente en que las


voces se crucen. El cruzamiento permite utilizar el registro completo de cada voz, y
además redunda en la independencia melódica de las voces.

2) Saltos en la misma dirección. Conviene evitar que el c. f. y el contrapunto salten a


la vez en la misma dirección, pero si ello ocurre, ninguno de los saltos debería ser
superior a una 4ª. La excepción a esta regla la constituye el salto de octava, el cual
puede considerarse equivalente a la repetición de un sonido (unísono).

3) Tratamiento de los unísonos. En el contrapunto severo se evita al máximo la


formación de unísonos por movimiento directo (al igual que en la armonía de
escuela), pero no hay problema en abandonarlos por movimiento directo, siempre
que se satisfaga la regla anterior. Así, todos los ejemplos siguientes son correctos:

Ej. 1. El contrapunto en 2ª especie cruza el c. f. dos veces.


Ej. 2. Cantus firmus y contrapunto en 2ª especie saltan en la misma dirección (4ª
y 8ª) produciendo un cruzamiento. Este ejemplo plantea un caso extremo
permisible de salto de las dos voces en la misma dirección.
Ej. 3. El arranque de este contrapunto en 1ª especie parte de un unísono (La) que
es abandonado por salto (3ª y 8ª) en la misma dirección.
Ej. 4. El contrapunto en 2ª especie y el cantus firmus salen de un unísono (La) por
movimiento directo (4ª y 2ª).

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Saltos
En el estilo vocal clásico, el movimiento de las voces procede principalmente por grados
conjuntos, para así garantizar su continuidad. Sin embargo, el empleo dosificado de saltos
melódicos es indispensable para que la melodía gane en individualidad, variedad y
expresividad. Los saltos que pueden efectuarse en este estilo son los siguientes:

• Terceras mayores y menores.


• Cuartas y quintas justas.
• Sextas (en realidad, el estilo vocal clásico suele limitarse al empleo de sextas
menores ascendentes, evitando las demás).
• Octava justa.

Quedan excluidos, por tanto, los intervalos melódicos aumentados y disminuidos, así como
la mayor parte de las sextas y todas las séptimas e intervalos superiores a la octava.

Compensación de saltos
Por compensar un salto se entiende el efecto de precederlo y continuarlo mediante un
movimiento en sentido contrario al del salto.

Tanto el salto de 5ª como el de 4ª están compensados por delante y por detrás


mediante movimientos en sentido contrario al del salto.
Una forma menos rigurosa de compensación consiste en realizar un movimiento por grado
conjunto en la misma dirección del salto.

El salto de 3ª está rigurosamente compensado, pero el de 5ª está compensado


por delante mediante un movimiento por grado conjunto en la misma dirección
del salto.
En cualquier caso, esta regla no es absoluta, y queda supeditada al resultado global
obtenido. Ofrecemos, no obstante, algunos criterios cualitativos adicionales:

• La compensación de los saltos debe ser tanto más rigurosa cuanto más amplio sea
el salto realizado. De forma orientativa ofrecemos estos criterios:
o Si el salto es de 3ª, admitiremos la compensación mediante movimiento de
segunda en la misma dirección, antes y después del salto.
o Si el salto es de 4ª o de 5ª, admitiremos la compensación mediante
movimiento de segunda en la misma dirección antes o después del salto,
con tal de que el otro extremo esté compensado de forma rigurosa.
o Si el salto es de 6ª o de 8ª convendrá compensar rigurosamente el salto
tanto por delante como por detrás.

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Manual de contrapunto severo (2010)

• La compensación de los saltos debe ser tanto más rigurosa cuanto más breves sean
los valores a los que se aplica. De este modo, podremos ser más flexibles con
valores largos (redondas o superiores) mientras que con las negras seremos más
estrictos (ver apartado Saltos en negras en el apartado dedicado a la tercera
especie).

Saltos compuestos
La excepción más importante a la regla de compensación de los saltos la constituyen los
saltos compuestos, es decir, dos saltos sucesivos en el mismo sentido que forman un salto
permitido (sextas mayores y menores incluidas):

• Quinta compuesta: Formada por dos saltos de tercera.


• Sexta compuesta: Formada por un salto de cuarta y otro de tercera.
• Octava compuesta: Formada por un salto de quinta y otro de cuarta.

En el estilo palestriniano, estos saltos suelen situarse de tal modo que el más estrecho se
sitúe siempre por encima del más amplio. No seremos muy rigurosos con esta norma pues
otros compositores (como Orlando di Lasso) no fueron tan estrictos con ella.

En los saltos compuestos de 6ª, la 4ª se sitúa por debajo de la 3ª. En los de 8ª, la
5ª se sitúa por debajo de la 4ª.

Los saltos compuestos deben compensarse como si de un único salto se tratara, con la
salvedad de que los saltos de tercera que forman parte de un salto compuesto admiten
muy bien la compensación por movimiento de segunda en la misma dirección.

En estos dos ejemplos nos permitimos preparar el salto compuesto (por la parte
en la que se produce el salto de tercera) mediante un movimiento de grado
conjunto en la misma dirección que el salto.
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No están permitidos tres saltos sucesivos en la misma dirección.

Varietas (variedad)
La varietas en un principio estilístico enunciado por el famoso teórico musical Tinctoris
(ca. 1435-1511) que refleja uno de los valores estéticos más característicos de la polifonía
vocal clásica. Este principio está presente en el contrapunto severo a través de dos
criterios principales:

1) El que aconseja que el contrapunto no se estanque repitiendo una o varias


notas.

2) El que prohíbe realizar secuencias o progresiones melódicas.

Este contrapunto en 3ª especie es insatisfactorio desde el punto de vista de la


varietas dado que se mantiene estancado en las notas [Sol-La-Si] durante los cc.
1-3, realiza una progresión melódica en el c. 4 y otra aún más breve en el c. 5.

Modos naturales y transportados


El sistema modal renacentista contemplaba la existencia de seis modos naturales (sin
armadura) y otros seis modos transportados (con armadura de Fa mayor). Los seis modos
naturales eran:

1) Modo dórico o de Re.

2) Modo frigio o de Mi.

3) Modo lidio o de Fa.

4) Modo mixolidio o de Sol.

5) Modo eolio o de La.

6) Modo jónico o de Do.

Los modos transportados se obtenían mediante el transporte a una cuarta superior de


los modos naturales, y empleaban la armadura de Fa mayor (con Si¨). En la práctica, no se
emplearon todos los modos transportados posibles, sino únicamente estos pocos:

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Manual de contrapunto severo (2010)

1) Modo dórico transportado. Modo de Sol dórico (con armadura de Fa mayor).

2) Modo jónico transportado. Modo de Fa (con armadura de Fa mayor). Se trata de un


modo muy utilizado en la época, paradójicamente la teoría musical renacentista lo
consideraba como modo de Fa lidio, en lugar de Fa jónico transportado.

3) Modo eolio transportado. Modo de Re eolio (menor).

La musica ficta
El sistema modal renacentista contemplaba el empleo de ciertas alteraciones accidentales,
con diferentes funciones:

• Sostenidos. Los sostenidos se utilizaban con dos funciones distintas:

o Para obtener en las cadencias las sensibles artificiales de las notas Re


(Do#), Sol (Fa#) y La (Sol#). Nosotros utilizaremos estas alteraciones
únicamente en el penúltimo compás de los contrapuntos compuestos a
partir de canti firmi en Re dórico o eolio, Sol dórico o mixolidio y La eolio,
respectivamente.

o Para obtener acordes finales mayores en los modos de Re dórico (Fa#), Mi


frigio (Sol#) y La eolio (Do#), pues los acordes menores se consideraban
poco aptos para ocupar la posición final de una composición.

Por estas mismas razones, será posible usar el becuadro para obtener la
sensible artificial de Do y el acorde mayor final de Sol en los modos
transportados que lo necesiten.

• Bemoles. Para evitar la formación de disonancias de tritono entre el Fa y el Si,


tanto melódicas como armónicas, mediante la mediante la bemolización del Si.
Nosotros podremos emplear en nuestros contrapuntos el Si¨ en cualquier
momento, para evitar la formación de dichos tritonos. En los modos transportados
podrá emplearse el Mi¨ accidental para evitar la formación del tritono entre el Mi y
el Si¨.

Ej. 1. Este contrapunto en 2ª especie utiliza el Fa# para obtener la sensible


necesaria para la cadencia final en Sol.
Ej. 2. En este contrapunto a 3 voces, el Sol# proporciona la 3ª mayor necesaria
para la cadencia final en Mi.

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Ej. 3. Este contrapunto en 2ª especie utiliza el Si¨ para formar una consonancia
perfecta con el Fa del c. f.
Ej. 4. Este contrapunto en 2ª especie utiliza el Si¨ para evitar que se forme un
tritono en el salto melódico entre el Fa y el Si.

La mayor parte de estas alteraciones no eran escritas por los compositores en sus
partituras, sino que eran aplicadas directamente por los cantores. Se denomina musica
ficta al sistema de normas de tradición oral que regulaban esta práctica, y que hemos
resumido más arriba.

Por su parte, el alumno deberá utilizar en sus ejercicios los sostenidos únicamente en las
cláusulas y (a partir de las tres voces) para hacer mayores los acordes finales, así como
podrá hacer el uso que convenga del Si¨ (o, en caso de utilizar un modo transportado, el
Mi¨) para evitar la formación de tritonos armónicos o melódicos.

Conviene recordar aquí que se puede emplear el tritono armónico siempre que se sea
convenientemente tratado como disonancia, y que la utilización del Si¨ puede solucionar,
pero también crear tritonos.

En el contrapunto en 2ª especie del primer ejemplo, la 5ª disminuida está


correctamente tratada como (disonancia) nota de paso. En el contrapunto en 2ª
especie del segundo ejemplo, el Si¨ eliminaría el tritono armónico con el Fa, pero
a cambio crearía un tritono melódico con el Mi que le sigue.

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CONTRAPUNTO A DOS VOCES


En el contrapunto a dos voces, deberemos componer un contrapunto superior o inferior
para un cantus firmus dado. En primer lugar, ofrecemos algunas reglas de conducción
comunes a las cinco especies.

Unísonos
Salvo en la primera y la última nota del contrapunto, está prohibida la formación de
unísonos en el inicio del compás, sin embargo puede formarse en cualquiera de las partes
débiles.

El contrapunto en 2ª especie del primer ejemplo comete un unísono en la parte


fuerte del compás. El unísono del segundo ejemplo es correcto pues se produce
en una fracción débil del compás.

Octavas y quintas directas


La formación de octavas y quintas por movimiento directo está estrictamente prohibida,
pues la pobreza armónica de estos intervalos queda más en evidencia si el intervalo se
produce por movimiento directo que si se produjera por movimiento contrario u oblicuo.

El contrapunto en 3ª especie alcanza la octava por movimiento directo


ascendente. El contrapunto en 2ª especie alcanza la quinta por movimiento
directo descendente.

Inicio y final del contrapunto


La primera y la última nota del contrapunto deben formar siempre una consonancia
perfecta con el cantus firmus. Si el contrapunto es superior, podrá ser un unísono, una
quinta o una octava, pero si es inferior, sólo podrá ser un unísono o una octava, pues la
quinta alteraría el modo del cantus firmus. Cuando el contrapunto finaliza en unísono u
octava, su penúltima nota deberá ser la sensible del modo (ello es posible dado que, por

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convención, la penúltima nota de los canti firmi empleados en el contrapunto severo suele
ser el 2º grado del modo).

Este contrapunto inferior en 2ª especie en modo dórico se inicia en unísono y


acaba en unísono alcanzado desde la sensible (Do#).

Este contrapunto superior en 3ª especie en modo frigio se inicia en octava y


acaba en quinta (12ª) alcanzada por movimiento de segunda ascendente. El
modo frigio es el único que no emplea la sensible para llegar a la 8ª pues daría
lugar a un intervalo ultra disonante de 6ª aumentada.

Este contrapunto inferior en 4ª especie en modo lidio se inicia en octava y acaba


en octava alcanzada desde la sensible (Mi).

Este contrapunto superior en 1ª especie en modo mixolidio se inicia en quinta y


acaba en octava alcanzada desde la sensible (Fa#).

Criterios positivos de realización para todas las especies


La realización de un buen contrapunto no exige únicamente el cumplimiento de las reglas,
(criterios negativos de realización) sino también el alcance de una solución satisfactoria
desde el punto de vista musical. Para ello, señalaremos algunos criterios de realización que
pueden ayudarnos a obtener una solución más interesante y musical.

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MOVIMIENTO CONTRARIO
El movimiento contrario contribuye a conseguir independencia de nuestro contrapunto.
No es necesario (ni recomendable) que el contrapunto proceda siempre por movimiento
contrario con respecto al c. f., pero puede ayudarnos a tomar algunas decisiones.

Este contrapunto en 2ª especie procede por movimiento contrario con respecto


al c. f. en cada compás.

El movimiento contrario (o, en su defecto, el movimiento por grado conjunto) debe


tenerse en consideración allí donde el c. f. realiza un salto, especialmente cuanto más
amplio sea, para ayudar a mantener la continuidad del conjunto.

Este contrapunto en 1ª especie ayuda a mantener la continuidad del conjunto


mediante el empleo del movimiento contrario y los grados conjuntos allí donde
se producen saltos en el c. f.

MOVIMIENTO MONÓTONO POR GRADO CONJUNTO


Mientras evitemos que el contrapunto consista únicamente en una línea ascendente o
descendente, será interesante aprovechar aquéllos tramos en los que sea posible trazar
una gran línea monótona por grados conjuntos, sea ascendente o descendente.

Este contrapunto en 2ª especie realiza un movimiento monótono descendente


por grado conjunto entre los cc. 1-5.

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GRAN SALTO Y CRUZAMIENTO


Aunque intentaremos que nuestro contrapunto proceda mayoritariamente por grados
conjuntos, el empleo estratégico de un gran salto (de 5ª, 6ª ascendente o, mejor aún, de
8ª), con o sin cruzamiento, puede ayudarle a ganar vuelo melódico y mejorar su
expresividad.

Este contrapunto en 2ª especie realiza un expresivo salto de 8ª en el c. 3 que,


además, produce un cruzamiento con el c. f.

CLÍMAX (Y ANTICLÍMAX)
Es muy importante que nuestro contrapunto alcance su clímax una sola vez, a poder ser
durante su segundo tercio o poco antes del final (no en el final). El clímax de un
contrapunto superior será su nota más aguda, mientras que un contrapunto destacará más
su nota más grave (también llamada anticlímax). Podemos igualmente construir
cualquiera de nuestros contrapuntos de modo que posean tanto un clímax como un
anticlímax.

De especial categoría artística resulta la consecución gradual de un clímax, mediante el


encadenamiento progresivo de clímax aún más intensos.

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Este contrapunto en 3ª especie alcanza provisionalmente un clímax en el Fa del c.


3, que luego es superado en el Sol del c. 6 y es vuelto a superar en el Si¨ del c. 6.

Conviene evitar a toda costa el acceso repetido a una nota límite, la cual presentará la
apariencia de un clímax repetidamente insatisfecho (como si la melodía diese cabezazos
contra un techo invisible).

Este contrapunto en 2ª especie parece estrellarse contra un techo invisible


situado en la nota La.

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PRIMERA ESPECIE
Las normas específicas de la 1ª especie son las siguientes:

1) El contrapunto debe estar formado únicamente por consonancias (no están


permitidas las notas de paso ni los floreos).

2) Los unísonos sólo pueden producirse en la primera y la última nota del


contrapunto.

3) El c. f. y en contrapunto no deberían moverse durante mucho tiempo en terceras o


en sextas paralelas, para no destruir la independencia de las voces.

4) Excepcionalmente el contrapunto podrá repetir (ligar) una nota.

Criterios positivos de realización


CONTRAPOSICIÓN
Un caso especialmente recomendable de movimiento contrario aplicable en la primera
especie lo constituye la contraposición, o movimiento contrario por grado conjunto que
enlaza dos terceras entre sí.

Este contrapunto en 1ª especie realiza una contraposición en los cc. 2-4 con las
notas Do-La del c. f.

TERCERAS Y SEXTAS PARALELAS


Las terceras y las sextas son los intervalos consonantes más ricos, y por ello conviene
favorecer su uso. Sin embargo, mantener un movimiento paralelo (de tercera o de sexta)
acabaría con la independencia de las voces. Uno de sus mejores empleos consiste en
construir líneas por grados conjuntos que compensen los saltos del c. f. mediante la
alternancia de intervalos de tercera (o de 10) y de sexta.

Este contrapunto suaviza, mediante el cambio de movimiento paralelo de sextas


a terceras (décimas) el salto del c. f. de los cc. 3-4 (Mi – La) a la vez que permite
que el c. f. suavice de idéntica forma el salto de los cc. 1-2 (Mi – La).

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SEGUNDA ESPECIE
Las normas específicas de la 2ª especie son las siguientes:

1) La fracción fuerte del compás (arsis) del contrapunto debe ser siempre una
consonancia.

2) La fracción débil del compás (thesis) del contrapunto puede ser una consonancia o
una disonancia, pero únicamente como nota de paso.

3) Los unísonos pueden emplearse en el primer y último compás del contrapunto,


pero en el resto de compases no podrán emplearse en el arsis, pero sí en la thesis.

4) Las octavas y quintas intermitentes pueden emplearse eventualmente, pero


nunca de forma continua y, en general, trataremos de evitarlas.

5) Se puede iniciar el contrapunto en la thesis del primer compás, dejando un silencio


de blanca en el arsis.

6) Podemos optar por utilizar una redonda en el penúltimo compás (con la sensible
del modo).

La nota de paso
La nota de paso es una disonancia que enlaza por grado conjunto dos consonancias a
distancia de tercera. En la segunda especie, la nota de paso sólo puede situarse en la
fracción débil del compás.

Ej. 3. Denominaremos “nota de paso consonante” a la nota que cumple la función


melódica de la nota de paso pero no es, en sentido estricto, disonante.

En esta especie el estudiante debe cuidar cometer algunos errores típicos, como la nota de
paso en fracción fuerte (ej. 1), el floreo –no permitido en la segunda especie– (ej. 2) o la
llegada o el abandono de la disonancia por salto (ej. 3).

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Criterios positivos de realización


SALTOS Y CAMBIOS DE DIRECCIÓN
En general, y sin constituir una regla, constituye un buen criterio el cambio de dirección
melódica después de haber acometido un salto.

La introducción del salto de 3ª es idónea en ambos ejemplos: en el primero, se


sitúa “por debajo” del movimiento de segunda (Si-La) y además cambia de
dirección a continuación. En el segundo, aunque el salto se sitúa “por encima” del
movimiento de segunda (Sol-La), cambia de dirección a continuación.

Lo que hay que evitar a toda costa es la formación de líneas monótonas (ascendentes y
descendentes) en las que los saltos se intercalen libremente entre los movimientos de
segunda.

Este contrapunto ascenso melódico es muy insatisfactorio por la discontinuidad


de la línea provocada por la inserción del salto de tercera (Sol-Si).

PUENTE DE SEGUNDAS
Los saltos pueden contribuir a proporcionar dirección y continuidad a la línea melódica,
cuando forman puentes de segundas, es decir, enlaces intermitentes de segunda.

El doble salto (Do-Sol-Re) no impide la percepción de la línea melódica


ascendente La-Si-Do-Re, sino que incluso la propulsa con más fuerza.

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CAMBIO DE REGISTRO
Los saltos pueden servir para provocar cambios de registro saludables y expresivos,
siempre que estén debidamente compensados.

El salto de octava permite al contrapunto pasar del registro grave al medio de


forma instantánea. Las quintas sucesivas que se forman en el salto son buenas,
pues se forman por movimiento contrario.

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TERCERA ESPECIE
Las normas específicas de la 3ª especie son las siguientes:

1) Las negras 1 y 3 de cada compás (fuertes) deben ser siempre consonancias.

2) Las negras 2 y 4 de cada compás (débiles) pueden ser consonancias o disonancias.


Si son disonancias, pueden acogerse a alguna de estas tres fórmulas: la nota de
paso, el floreo o la cambiata.

3) Los unísonos pueden emplearse en el primer y último compás del contrapunto,


pero en el resto de compases no podrán emplearse en la primera negra del
compás, aunque sí en alguna de las restantes.

4) Las octavas y quintas intermitentes pueden emplearse eventualmente, pero


deben distar unas de otras al menos dos negras.

5) Se puede iniciar el contrapunto, si se desea, en cualquier negra del primer compás,


escribiendo los silencios necesarios y formando siempre una consonancia perfecta.

6) Podemos optar por utilizar una redonda en el penúltimo compás (con la sensible
del modo).

Nota de paso, floreo y cambiata


Por nota de paso se entiende una disonancia que enlaza por grado conjunto dos
consonancias a distancia de tercera. Es idéntica a la de la segunda especie, y debe situarse
en fracción débil del compás (negra 2 ó 4). La nota de paso es una disonancia fundamental
en esta especie, pues es la que mejor contribuye al movimiento y dirección de la melodía.

Por floreo se entiende una disonancia que adorna por grado conjunto una consonancia
inmóvil. Al igual que la nota de paso, debe situarse únicamente en fracción débil del
compás.

Por cambiata se entiende una disonancia inserta en una fórmula melódica fija de cuatro
notas (ver ejemplos). La cambiata procede de una consonancia por grado conjunto
descendente y resuelve en otra consonancia a distancia de tercera inferior. Dicha
disonancia debe proceder después por grado conjunto ascendente, para completar la
fórmula fija de cuatro notas.

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Manual de contrapunto severo (2010)

Ej. 1. Este contrapunto muestra un empleo idóneo del floreo, como punto de
inflexión en un cambio de dirección del flujo melódico.
Ej. 2-3. El primer contrapunto muestra la fórmula cambiata situada dentro de un
compás, mientras que el del ej. 3 la muestra situada entre dos compases.
Ej. 4. Este contrapunto muestra un floreo superior, correcto pero no demasiado
apreciado por los polifonistas clásicos.

En esta especie el estudiante debe cuidar cometer los errores típicos de la segunda especie
(como la nota de paso en fracción fuerte o el abandono de la disonancia por salto, a
excepción de la cambiata). Además deberá evitar que los floreos detengan el contrapunto
en lugar de embellecerlo o articularlo. Los siguientes ejemplos (especialmente el primero)
son muestras de un torpe empleo del floreo.

La primera nota La del segundo ejemplo es un “floreo consonante”, pues cumple


la función melódica del floreo pero no es, en sentido estricto, una disonancia.

Saltos en negras
La vulnerabilidad de las marchas de negras a sufrir discontinuidades exige un control más
riguroso de los saltos. Podemos generalizar las siguientes normas para su tratamiento:

a) Los saltos compuestos (dos saltos sucesivos en la misma dirección) están


prohibidos.
b) No se permite realizar saltos ascendentes desde negras fuertes (la 1ª y la 3ª del
compás).
c) Los saltos deben ser estrictamente compensados. La única excepción a esta norma
la constituye la fórmula constituida por el salto de 3ª (o, de forma infrecuente, el
de 4º) y el grado conjunto en la misma dirección del salto, siempre que el salto se
sitúe por debajo del movimiento de segunda (salto de cambiata).

Estas normas restringen notablemente las posibilidades de efectuar saltos durante las
marchas de negras. Las siguientes fórmulas melódicas de negras con saltos resultan
perfectamente idiomáticas.

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El salto inferior desde negra fuerte justifica las fórmulas 1 al 11. El salto de
cambiata justifica la no compensación estricta de los saltos en las fórmulas 3, 5,
8, 11 y 12. Los saltos ascendentes son posibles únicamente desde negras débiles,
como en las fórmulas 4, 5, 6, 7, 8, 10 y 12.

Las siguientes, en cambio, resultan extrañas al estilo palestriniano:

Las fórmulas 1 y 2 realizan saltos compuestos. Las fórmulas 1, 3 y 4 incluyen


saltos desde negra fuerte. Las fórmulas 5 y 6 (por no nombrar la 1 y la 2) no
compensan los saltos adecuadamente.

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Manual de contrapunto severo (2010)

CUARTA ESPECIE
Las normas específicas de la 4ª especie son las siguientes:

1) En las síncopas de redonda, la primera fracción (situada en la fracción débil del


compás) será siempre consonante, mientras que la segunda fracción (situada en la
fracción fuerte) podrá ser consonante o disonante, siempre que resuelva
descendentemente por grado conjunto como retardo.

La primera síncopa es disonante, por lo tanto constituye un retardo y debe


resolver descendentemente por grado conjunto como tal. La segunda síncopa es
consonante, por lo tanto no tiene obligación de resolver y puede efectuar saltos.

2) Solo se admiten los retardos que resuelvan en consonancias imperfectas (terceras


y sextas mayores o menores). Por ello, los únicos retardos practicables en los
contrapuntos superiores son los retardos 7-6 y 4-3, mientras que el único
practicable en los contrapuntos inferiores (a no ser que se crucen las voces) es el
retardo 2-3.

3) A veces no es posible mantener las síncopas y convendrá pasarse


momentáneamente a la 2ª especie (blancas). Durante estos breves pasajes regirán
las normas de la 2ª especie y será posible realizar notas de paso en la fracción
débil del compás.

Este contrapunto en 4ª especie interrumpe momentáneamente la marcha de


síncopas y realiza una nota de paso según las reglas de la 2ª especie.

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4) Si la segunda fracción de una síncopa es consonante, podrá conducirse en la 2ª


especie.

La primera síncopa del ejemplo es consonante, de modo que puede conducirse


en la 2ª especie y preparar una nota de paso (que deberá resolver en
consonancia). La segunda síncopa es disonante (retardo) de modo que se ve
obligada a resolver descendentemente por grado conjunto en una consonancia
imperfecta (fórmula 7-6, 4-3 o 2-3).

5) Las síncopas pueden producir unísonos en la fracción fuerte del compás.

El unísono en fracción fuerte del compás (Mi) que se produce en este


contrapunto es correcto porque corresponde a una síncopa.

6) Los contrapuntos se iniciarán en la fracción débil del primer compás. La fracción


fuerte estará ocupada por un silencio.

7) Los contrapuntos superiores concluirán formando una cláusula con el retardo 7-6,
mientras que los inferiores formarán la cláusula usando el retardo 2-3.

Errores comunes
En esta especie el estudiante debe cuidar cometer algunos errores típicos, como la
preparación del retardo mediante disonancia (ej. 1), o la no resolución del retardo (ej. 2).

En el primer ejemplo el Sol no sirve como nota de preparación del retardo pues
él mismo es una disonancia. En el segundo ejemplo el Sol (retardo) debía
resolver descendiendo por grado conjunto.

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Manual de contrapunto severo (2010)

Series de síncopas
Las síncopas se prestan fácilmente a la realización de series, aunque deberemos evitar
extenderlas demasiado (los criterios para las terceras y sextas paralelas pueden servir
aquí). Las más populares fueron, sin duda, las de series de retardos 7-6 y 2-3.

También pueden emplearse series de retardos 4-3 y series de síncopas 5-6 ascendentes,
un recurso que fue bastante criticado por algunos teóricos del siglo XVI (por encubrir
movimientos de quinta paralelos) pero que, sin embargo, gozó del aprecio de los
compositores.

Las series de síncopas 5-6 descendentes están, sin embargo, estrictamente prohibidas,
principalmente porque pueden sustituirse fácilmente por las más idiomáticas series de
retardos 7-6.

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QUINTA ESPECIE
La quinta especie (“contrapunto florido”) reúne las cuatro especies anteriores para
ponerlas al servicio de la composición de melodías en auténtico estilo palestriniano. Las
normas vigentes son las mismas que conocemos para cada una de las especies, sin
embargo corresponde hacer algunas importantes puntualizaciones.

Nuevas combinaciones rítmicas


La combinación de especies da lugar a nuevas fórmulas rítmicas. Sin embargo, no todas
ellas van a ser aprovechables, por dos motivos:

1) Por cuestiones de notación. El sistema de notación renacentista no utilizaba


barras divisorias de compás ni ligaduras de duración. De este modo, no será
posible utilizar combinaciones de valores que no pudieran obtenerse, o bien
mediante figuras de mayor duración (como la brevis=cuadrada), bien mediante el
empleo del puntillo.

2) Por cuestiones de estilo. Como hemos podido ir comprobando, el estilo vocal


clásico evita los efectos atropellados, de modo que marginará determinados
efectos rítmicos, como los ritmos lombardos o síncopas de valores menores a la
redonda.

Por lo tanto, deberemos integrar en nuestro repertorio fórmulas rítmicas de este tipo:

La fórmula 1 equivale a una brevis (=cuadrada), las fórmulas 2, 3, 6 y 7 se


obtienen mediante el puntillo, y las fórmulas 3, 4, 5 y 6 se obtienen mediante la
combinación de especies (las pareja de corcheas de la fórmula 7 serán estudiadas
aparte). El ritmo anapesto (fórmula 5) debe tratarse con ciertas precauciones
para que no resulte excesivamente llamativo.

En cualquier caso, deberemos siempre evitar repetir cualquier fórmula rítmica (aunque
sea lícita) si crea la sensación de recurrencia motívica.

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Manual de contrapunto severo (2010)

Las fórmulas de este otro tipo deberán ser evitadas por completo:

Las fórmulas 1 y 2 son ritmos lombardos (una nota situada en fracción débil se
prolonga en una nota de valor doble), la 3 es una síncopa de blanca, mientras que
la 4 sólo puede obtenerse mediante una ligadura o un doble puntillo.

Fluidez rítmica y barra divisoria


La combinación de especies no debe ser entendida nunca como la yuxtaposición de
fragmentos escritos en distintas especies. No hay nada tan alejado del estilo vocal clásico
como esta forma de combinar las especies:

Melodía construida mediante fragmentos en la 1ª especie (cc. 2, 7 y 8), en la 2ª


especie (c. 1), en la 3ª especie (c. 3) y en la 4ª especie (cc. 4-6).

Al contrario, el ritmo del contrapunto florido debe aspirar a difuminar las barras
divisorias de compás, mediante transiciones suaves y fluidas entre especies, tal como
muestran los siguientes ejemplos, tomados de obras de Palestrina:

Misa de Beata Virgine – Sanctus (Soderlund, p. 102)

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Misa Brevis – Benedictus (Soderlund, p. 111)

Misa De Feria – Kyrie (Soderlund, p. 124)

Marchas de negras
Por su pujanza rítmica, las negras requieren un tratamiento especial. Así, tanto en el
arranque como en el término de las marchas de negras, deberemos guardar ciertas
precauciones. Por su suavidad (van de menos a más) la preparación de las marchas
ascendentes ofrece pocos problemas. Siguiendo las normas de compensación de saltos de
la 3ª especie, convendrá evitar iniciarlas mediante salto ascendente (excepcionalmente
podrá iniciarse mediante salto de tercera ascendente).

Ejemplos de arranque de una marcha de negras desde la 1ª negra del compás,


por movimiento conjunto y por compensación de salto (en este caso, el de una
cambiata).

Ejemplos de arranque de una marcha de negras desde la 2ª negra del compás,


por movimiento conjunto y por compensación de salto.
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Manual de contrapunto severo (2010)

Ejemplos de arranque de una marcha de negras desde la 3ª negra del compás,


por movimiento conjunto y por compensación de salto.

Ejemplos de arranque de una marcha de negras desde la 4ª negra del compás,


por movimiento conjunto y por compensación de salto.

Las marchas descendentes ofrecen menos posibilidades: Por un lado, su impetuoso


comienzo (van de más a menos) desaconseja iniciarlas en la 1ª negra del compás. Por otro
lado, la aplicación de la norma de la 3ª especie según la cual la negra no debe ser atacada
por salto ascendente desde negra acentuada limita aún más las posibilidades. De este
modo, solo es posible atacar por salto y movimiento conjunto las marchas descendentes
que se inicien en la 3ª negra del compás.

En cuanto a las marchas iniciadas en la 2ª y la 4ª negra del compás, solo podremos


iniciarlas por movimiento conjunto.

En cuanto a la resolución de las marchas de negras (tanto ascendentes como


descendentes), deberemos detenerlas en partes fuertes del compás, para evitar la
formación de ritmos lombardos. Las fórmulas posibles son, de mejor a peor, la que
concluye en una síncopa, la que concluye en parte fuerte de compás y la que concluye en
blanca en parte débil del compás.

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Tratamiento de la disonancia
El contrapunto florido admite fórmulas de tratamiento de la disonancia más variadas y
flexibles que las que hemos conocido a través de las especies anteriores. Por ejemplo, la
nota de paso podrá realizarse en parte débil en blancas, en negras o en la muy idiomática
combinación blanca con puntillo con negra.

La combinación de la blanca con puntillo y la negra también forma la base de la cambiata


en el estilo vocal clásico (la fórmula en negras de la 3ª especie no reflejaba un caso real).
De este modo, en el contrapunto florido, la cambiata deberá realizarse según fórmulas de
este tipo.

Al igual que el valor mínimo para la síncopa es la redonda (dos blancas ligadas), el
retardo deberá prepararse y resolverse respetando los valores mínimos de blanca de la 4ª
especie, lo cual excluye fórmulas como éstas.

Podremos emplear parejas de corcheas aisladas ocupando la posición de cualquier negra


débil. Deberán estar conectadas por movimiento conjunto antes y después y podrán
formar cualquier tipo de disonancia, salvo el floreo superior.

Su uso más característico es, sin embargo, como interpolación del retardo.

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CONTRAPUNTO LIBRE E IMITATIVO


En el contrapunto libre, todas las voces están escritas en estilo florido. Ello permite nuevas
situaciones contrapuntísticas que repasaremos a continuación:

1) Cuando coinciden valores iguales en ambas voces, debe mantenerse la regla de la


primera especie que solo admite consonancias entre las partes.

Tanto el contrapunto en blancas como el contrapunto en negras, todas las notas


son consonantes entre sí. .
2) Cuando coinciden valores desiguales en ambas voces, el valor más largo actuará
siempre como referencia consonante para los valores más cortos. Esto significa
que, cuando coincidan blancas y negras en distintas voces, la primer negra deberá
ser siempre consonante.

El primer ejemplo es incorrecto pues pretende, o bien que el La de la voz


superior es nota de paso en negra fuerte, o bien que el Sol de la voz inferior es
nota de paso. El segundo ejemplo es correcto pues la disonancia se encuentra en
negra débil.
3) Se admiten movimientos paralelos de tercera o sexta más extensos cuando ambas
voces se mueven en negras que los que se permitían para blancas o redondas.

4) La voz sobre la que resuelve el retardo puede moverse libremente, siempre que
permita la resolución del retardo en consonancia imperfecta.

En ambos ejemplos, el retardo resuelve en consonancia imperfecta (la percusión


y resolución del retardo se computa en la negra fuerte).

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Fórmulas cadenciales
Las fórmulas cadenciales del contrapunto florido admiten tipos excepcionales de
disonancia. Una fórmula cadencial muy popular es la que presentamos a continuación en
dos variantes (con y sin interpolación del retardo en corcheas).

Dicha fórmula puede implementarse de varias maneras, como muestran los siguientes
ejemplos (los ilustramos empleando la fórmula sin interpolación, aunque los ejemplos son
válidos para ambas variantes):

1) Sin disonancias excepcionales:

2) Interpretando las dos primeras notas como la resolución anticipada del retardo
en negra que habíamos prohibido en la quinta especie:

3) Interpretando la segunda nota como anticipación (disonancia que anticipa por


unísono una consonancia):

4) Permitiendo que la segunda voz realice una nota de paso en parte fuerte como
parte de otra fórmula melódica característica:

fórmula característica para la


nota de paso en parte fuerte

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