Está en la página 1de 19

CRESTERÍA ORIENTAL DE

LA SIERRA DEL SUEVE:


DE PIE DE POTRU AL PIENZU

ACERCAMIENTO EN COCHE HASTA EL INICIO DE LA RUTA


SALIDA DE: Colunga HORA: 07:50
LLEGADA A: Pie de Potru HORA: 08:00
TIEMPO EMPLEADO: 10 minutos KILÓMETROS: 8,8
Se sale del centro de Colunga por la antigua N-632, pasando por delante de la gasolinera de
Los Llanos, y con dirección a la glorieta donde se toma hacia la derecha pasando por debajo de la
autopista A-8 y rebasando las dos glorietas de conexión de la misma. Se toma entonces la carretera
provincial AS-260 (Arriondas-Colunga), con dirección al Alto del Fito pasando por los pueblos de
Gobiendes y Loroñe. Aproximadamente en el punto kilométrico 15 se encuentra Pie de Potru, y una
solitaria casa recién reformada y arreglada, en la margen derecha de la carretera, que antiguamente
era Casa Julia, frente a la que hay una pequeña explanada donde hay que aparcar el coche a la
sombra de unos pinos.

* Fecha: 21 de agosto de 2.010 (sábado)


* Quienes realizaron la ruta: Santos (en solitario)
* Tipo de ruta: circular [Mapa: hoja 30-II del I.G.N.]
* Tiempo total empleado (incluidas las paradas): 5 horas y 17 minutos.
* Distancia total: 12 km.
* Desniveles:
- Desnivel máximo de subida: aproximadamente 963 m. (desde los 198 m. de Pie de Potru,
hasta los 1.161 m. de la cumbre del Pienzu).
El desnivel de bajada es el mismo.
* Condiciones atmosféricas: Mañana con cielos casi totalmente despejados y con sol. Atmósfera
bastante limpia y con buena visibilidad. Temperaturas altas y con mucho calor.
Al inicio de la mañana, niebla no muy consistente en el fondo de los valles hacia la zona de
Arriondas y Cangas de Onís.

TRAMO I: DE PIE DE POTRU AL PICU BABÚ


SALIDA DE: Pie de Potru HORA: 08:08
LLEGADA A: Cumbre del picu Babú HORA: 10:07
TIEMPO EMPLEADO:
(incluidas las paradas) Aproximadamente 2 horas KILÓMETROS: 3,7

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 1


Desde que hacía aproximadamente un año, allá por el verano del 2.009, me había introducido
una vez por el hayedo de La Biescona para subir hasta el Pienzu, y en otra ocasión con mi
mujer solamente hasta la majada de Bustacu debido a la niebla, me empezó a rondar por la
cabeza y atraer la idea de realizar esta ruta afrontando toda esta crestería oriental de la Sierra
del Sueve, mucho más desconocida y menos pateada que la vertiente opuesta. La única duda
que me surgía era esta enorme ladera de subida desde Pie de Potru hasta las estribaciones del
picu Babú, pues me había fijado ya en varias ocasiones que, a pesar de que se ve bastante
claramente un sendero zigzagueante que sube hasta media ladera, la vegetación es todo un
enorme y continuo cotoyal, con monte bajo bastante denso y sin apenas arbolado. Además
había leído en algún foro de la red, de alguien que había bajado por ahí, que era un terreno
bastante intransitable y difícil de caminar; y si era complicada la bajada, que en teoría siempre
parece más fácil, como tendría que ser la subida, que era al fin y al cabo lo que yo pretendía
realizar.
E
n

a
g
o
s
t
o

d
e

e
s
t
e

a
ñ
o

2
En agosto de este año, subiendo con mi mujer desde el mirador del Fito hasta el Pienzu, volví a
contemplar en todo su esplendor toda esa “laderona”, y nuevamente resurgió en mi interior ese
gusanillo y esas ganas para afrontar y acometer su ascensión, y aunque su visión casi a vista de
pájaro desde esta zona
ofrece un aspecto bastante
accesible, sin embargo
seguía albergando dudas,
sobre todo por el aspecto
referente a la vegetación y
la maleza, que pudieran
dificultar en gran medida y
llegar a convertir en un
infierno la subida.
Curioseando por
la red, y de forma casual,
encontré lo que era una
cartografía de la Sierra del
Sueve específica para GPS,
y tras descargarla y abrirla
© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 2
con el Mapsource, puede ver que por la “laderona” iba marcado un sendero que llevaba
directamente hacia las mismas estribaciones del pico Babú. Pero como todos sabemos, una
cosa es que los caminos y senderos figuren marcados sobre el mapa, y otra muy distinta en qué
estado de conservación se encuentren cuando se vayan a utilizar, o si tan siquiera existan
todavía. Así pues, las dudas seguían en el aire, aunque ya tenía otra referencia más a la que
agarrarme.
Como este mes de agosto estoy pasando unos días de vacaciones en Colunga, y desde
aquí el Sueve me queda “a tiro de piedra”, una de estas mañanas que amanece totalmente
despejado y el cielo limpio de nubes, y que además el día anterior en las noticias del tiempo de
TV daban para este día una situación con esas características, es decir, totalmente soleado y
despejado (aunque ya se sabe que el Sueve es una sierra que por estar tan cercana al mar las
nubes y la niebla la pueden llegar a tapar con una rapidez increíble, incluso en pleno verano),
meto en el GPS la ruta que previamente había trazado y que en su primera parte discurre por el
sendero que debiera existir por esa “laderona”, agarro los “pertrechos” de salir al monte, y a las
ocho de la mañana ya estoy en Pie de Potru.
Como seguía sin tener muy claro que fuera posible la subida por esa ladera, me había
planteado como alternativa subir por el hayedo de la Biescona arriba hasta Bustacu, y desde allí
ver sobre la marcha qué se podía hacer; no era cuestión de desperdiciar la mañana.

Tomo entonces el ancho y llano camino que en apenas 200 metros lleva hasta Piedrallana,
donde hay una cuadra grande para el ganado, y tras saltar la portilla que cierra el paso prosigo
la marcha.

Se acaba el camino, que


enlaza con un sendero por donde
inicialmente atravesamos una
campera donde hay un abrevadero,
y donde casi siempre suele haber
bastante ganado: vacas y caballos.

Aquí la vegetación es donde


comienza a hacerse más densa, y es
por donde discurre el sendero que nos
introduce hacia el hayedo de La Biescona;
pero por aquí es también el lugar donde
debería estar el sendero que sale hacia la
derecha para dirigirse a cruzar la Riega La
Toya y encaminarnos hacia la ladera.
Siguiendo fielmente el track del GPS
encuentro sin dificultad ese sendero, y me
sorprende ver que tiene aspecto de estar
bien conservado y bastante pateado por el ganado.
Parece ser que esto marcha bastante bien, pues el primer escollo, que era encontrar el
sendero adecuado, está superado.

Inicialmente toma una trayectoria diagonal y en dirección opuesta al de la marcha que traía,
pero pronto comienza a trazar sucesivas curvas y en un continuo zigzag va subiendo ladera
arriba.
© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 3
En la parte baja de la ladera el trazado del sendero es bien ancho y claro, incluso
parece como si hubiera sido desbrozado, y las piedras con señales claras de desgaste del paso
del ganado.

Mirando hacia atrás y abajo


se ve Pie de Potru y la carretera,
lugar desde donde he partido; y más
hacia el fondo las playas de La Isla y
La Espasa.

Progresivamente, el ancho trazado del sendero parece que va disminuyendo, pero sigue siendo
bien claro y evidente, a pesar de la tupida vegetación de monte bajo que lo va constriñendo.
Tras otras cuantas vueltas y revueltas, el sendero conduce hasta una pequeña mata de
arbolado. Aquí, el continúo tránsito del ganado de un lado a otro buscando los lugares sombríos
y entrando y saliendo por todos los lados, hace que se pierda la continuación de la traza del
sendero, por lo que me veo obligado a echar mano del GPS para buscarla.

Una vez localizada, pues realmente en esta zona a media ladera de Los Tucones no hay más
caminos ni senderos posibles a seguir, debido a la tupida vegetación de monte bajo de cotoyas
y zarzas, prosigo la marcha con una trayectoria en diagonal y bastante rectilínea hacia la
margen izquierda de la ladera.

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 4


Llega un momento en que el sendero parece perderse otra vez, debido a que se sale a
una zona un poco más abierta y libre de vegetación, y donde da la impresión de surgir varios
ramales.
Según he ido ganando altura han mejorado las vistas panorámicas, y también se van
disipando las dudas y temores que albergaba acerca de poder subir por esta “laderona”. Desde
aquí, contemplando lo que resta de subida, pienso que “en una mala” y aunque sea a “pelo
gochu” y pegándome con las cotoyas y las zarzas, podré alcanzar la crestería.

Pero no es preciso llegar a esos extremos, pues el trazado bueno continúa en ascenso hacia la
derecha, prosiguiendo en diagonal hacia ese lado. A medida que se sigue ganando altura, el
monte bajo va clareando y haciéndose menos espeso, y arriba en lo alto contemplamos ya más
cercana la zona arbolada de
la Biesca Babú, hacia la que
nos encamina el sendero.

Por la parte baja de la zona arbolada


de la biesca alcanzamos el Collado de
La Cobaniella: una pequeña horcadina
por donde se traspasa un amplio
crestón calizo, con piedras muy
desgastadas por el ancestral y continuo
paso del ganado; pudiéndosele
considerar en cierta forma la puerta
que da acceso y comunica los dos
valles que separa y divide la crestería
oriental de la Sierra del Sueve.

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 5


Con la tranquilidad que da
el saber que el objetivo está
prácticamente conseguido, este
lugar se convierte en un punto
ideal para detenerse
reposadamente unos minutos y
contemplar al frente todo el
litoral y la rasa costera; a la
derecha, la Sierra del Fito con sus
dos alturas más prominentes, los
picos Gobia y Bustronci, y el
Alto del Mirador del Fito; y hacia
nuestra izquierda ya podemos
divisar en la lejanía el Pienzu, así
como también el picu Cordobana.

Traspasando el collado, el camino prosigue por la ladera opuesta, atravesando el bosquete de


espineras y acebos de la Biesca Babú, por un sendero ganadero que lleva a alcanzar las
esclarecidas praderías de la Campera de Babú, donde hay un abrevadero, y Encontrando por
consiguiente bastantes vacas y caballos.
Desde la
campera ya se puede
también contemplar
los dos próximos
lugares de paso: el
Cantu Los Foyos y el
picu Babú; así como
el también y más
lejano picu Pienzu.

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 6


© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 7
Por una ladera lisa, cubierta
de verde pradería y
totalmente despejada de arbolado,
alcanzo una pequeña horcadina a la
izquierda de la cual se encuentra el
Cantu Los Foyos, de 868 metros de
altura, pensando inicialmente que
éste sería el picu Babú, pero
dándome cuenta posteriormente
del error al comprobar que no tiene
buzón de cumbres, y que sin
embargo sí que tiene aquel.

Sin embargo, éste también es un


buen mirador para pararse unos
minutos a contemplar las
fenomenales vistas que nos
ofrece.

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 8


TRAMO II: DEL PICU BABÚ AL PICU PIENZU
SALIDA DE: Picu Babú HORA: 10:16
LLEGADA A: Cumbre del picu Pienzu HORA: 11:17
TIEMPO EMPLEADO:
(incluidas las paradas) Aproximadamente 1 hora KILÓMETROS: 2,4

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 9


Atrás va quedando el Cantu
Los Foyos, y caminando por
lo cimero de la propia crestería voy
contemplando a mi izquierda el
extenso hayedo de La Biescona,
por donde luego haré el recorrido
de vuelta hasta Pie de Potru; al otro
lado valle, el Cantu La Teya y la
crestería que conduce hacia la
majada de Bustacu, que también se
divisa; hacia la lejanía un mar de
nubes cubre aún los valles, pero
por encima se pueden apreciar las
inconfundibles siluetas del
Tiatordos, Llambría, Pierzu, Mota
Cetín, ......

Un corto trayecto separa el Cantu


Los Foyos del picu Babú (935 m.),
coronado por una pequeña cruz de
oxidado hierro, que tiene adosado el
buzón de cumbres, en cuyo interior no
había depositada ninguna tarjeta, y con
una placa en la que se puede leer: “P.
Babú, 1.016 m. C.A.L.U.L., Gijón”.

Las vistas que esta


cumbre ofrece son
prácticamente las mismas que
he ido contemplando durante
casi toda la subida. También se
contempla el resto de la
crestería que resta por caminar
para llegar hasta el Pienzu.

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 10


Prosigo la marcha por lo
cimero de la crestería, con
agradables y bonitas vistas sobre
ambas vertientes de la sierra. En una
pequeña vaguada, paso por delante
de una gran balsa circular de agua,
construida artificialmente e
impermeabilizada en el fondo con
plásticos, y que está totalmente
cercada y vallada; imagino que
servirá para aprovisionar los

abrevaderos cercanos. Por sus alrededores


sorprendo pastando un rebaño de unos 40 a
50 ejemplares de gamos, que en cuanto se
dan cuenta de mi presencia salen corriendo.
Prosigo la subida por un terreno
bastante cómodo de caminar, pese a que no
hay camino o sendero visible.

El terreno se torna un poco más


inclinado, hasta alcanzar la
cumbre del picu Sellón (1.025
m.), coronado por un curioso
buzón de cumbres consistente
en un mástil metálico sobre el que ondean dos placas metálicas con forma de “X”, y que
tiene adosado el cilindro metálico
donde dejar la tarjeta, con una
placa en la que se puede leer:
“Pico Sellón, 1.037 m. G. M.
Pulide, Castrillón. 6-2-93”. En su
interior no había ninguna tarjeta.
Me detengo apenas el tiempo
imprescindible para reseñar los
datos del buzón antes
mencionados, y sacar varias fotos,
pues el lugar está tomado por una
molesta y gran nube de hormigas
voladoras y mosquitos, que se
convierten en una auténtica tortura.

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 11


Voy dejando atrás la cumbre,
encaminándome hacia la
Campera de Les Duernes que se
encuentra justamente el pie del Sellón;
hacia la izquierda va quedando la
crestería de la sierra. Dispersas por las
amplias y verdes praderías pastan un
gran número de vacas, entre las que se
mezclan algunas ovejas y también
algunos gamos.

Una corta subida por una pedregosa


ladera me deja en el Cuetu Les
Duernes, que no es más que una
especie de promontorio situado entre
las vaguadas de las camperas de Les
Duernes por un lado, y la de los
Foyos de Cocones, por otro.
A pocos metros, y situadas un
poco más hacia abajo, están unas
antenas de TV y radio, al pie de las
que varios caballos buscan la
sombra; y hacia la izquierda, en lo
que sería el reborde de la crestería, se
© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 12
localiza el pico La Govieta, que
pasa casi desapercibido debido a su
escasa diferencia de altura con
respecto al terreno que le rodea.

Otra corta bajada me va encaminando


hacia lo que es el fondo de una especie de valle o amplia vaguada, por donde discurre un
sendero que va atravesando un terreno típicamente calizo, con abundantes y aisladas
prominencias de roca, así como
también continuos hoyos y
depresiones, es la zona de los Foyos
de Cocones; me parece que el
nombre ya lo dice todo.
Enfrente ya tenemos la última
ladera que nos conduce directamente
a la cima del Pienzu.

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 13


Tras aproximadamente tres
horas de caminata, corono
la cumbre del Pienzu; la segunda
vez en apenas quince días.

Me encuentro aquí arriba


con bastante cantidad de gente
que, como el día está muy bueno,
han tenido la misma idea, aunque
prácticamente todos han subido
por la vertiente Sur, desde el Fito,
excepto uno que veo que esta
subiendo por la ladera norte a
través del bosque de tejos,
seguramente procedente de
Carrandi o Gobiendes.
Un grupo más
numeroso de alrededor de
una docena de personas van
llegando a cuenta gotas, y
por lo que comentan parece
ser que después tienen
reservado para comer en un
establecimiento hostelero
de la zona; los que consigan
subir hasta la cumbre
seguro que tienen bien
ganada esa comida.
Después de haber
subido en unas cuantas
ocasiones hasta aquí arriba,
ya nada me sorprende ni me es desconocido: la enorme cruz de estructura metálica (cuya
historia, si mal no recuerdo ya
relaté en algún anterior reportaje),
el mojón-vértice geodésico, la
caseta de madera destinada a
algún tipo de actividad
relacionado con las
telecomunicaciones (me paree
que tenía varias antenas de
Protección Civil), pero que en la
actualidad está prácticamente
destrozada, ¡hasta aquí llega el
vandalismo!. Pese a todo lo cual
las vistas que este lugar nos
ofrece siguen siendo maravillosas
y cautivadoras, máxime en un día
tan despejado, claro y soleado como el de hoy; a mi lado oigo los comentarios de admiración
de aquellos que por primera vez han logrado subir hasta aquí.
Existe en la red un blog de José Antonio Castro, en una de cuyas entradas narra y
describe pormenorizadamente y con todo lujo de detalles, así como con fotografías de la
época, la historia de la cruz del picu Pienzu. Bien merece la pena leerlo y verlo. Este es el
enlace:
http://asturiesirredenta.blogspot.com/search/label/Hestoria%20la%20Cruz%20del%20Pienzu
© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 14
TRAMO III: DEL PICU PIENZU A LA MAJADA DE BUSTACU
SALIDA DE: Picu Pienzu HORA: 11:57
LLEGADA A: Majada de Bustacu HORA: 12:34
TIEMPO EMPLEADO:
(incluidas las paradas) 37 minutos KILÓMETROS: 2,3

Para hacer el camino de vuelta y retornar al punto de partida, tomo el sendero que discurre por
la amplia ladera meridional del Pienzu, en una continua bajada por donde me voy cruzando
con un rosario de gente que está subiendo; en algunos de los cuales la cara de sufrimiento y
cansancio es bien patente, lo que denota quienes están realmente acostumbrados a salir a la
montaña, y los que lo
hacen de manera
ocasional y esporádica.
La bajada me deja
en la esplendorosa campera
del Collado Beluenzu, junto
al abrevadero allí situado,
que como casi siempre que
he pasado por aquí está
seco.

Desde el collado prosigo la bajada hacia la izquierda, por mitad de la campera, con dirección a
tomar el sendero que discurre a través de la misma, y que posteriormente se une a un camino

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 15


más ancho y marcado. Pero antes me desvío unos metros hacia la derecha para parar en la
fuente-abrevadero de
Mergullines, donde
aprovecho para echar un buen
trago y refrescarme, pues el
calor se está haciendo notar
bastante.

Retorno nuevamente al camino


prosiguiendo la bajada, y me sigo
cruzando con gente que aún está
subiendo a estas horas, en pleno
medio y cuando el sol más calienta.
Este tramo de camino me deja en
las praderías de la majada de
Bustacu, por donde el ganado,
sobre todo vacas, pastan
dispersamente; pasando a

continuación por delante de las


ruinas de la cabaña que suele salir en
la mayoría de las fotos que se hacen
en este lugar. Desde aquí puedo
contemplar en todo lo alto esa
crestería oriental de la Sierra del
Sueve por donde anteriormente he
pasado, distinguiendo claramente los
picos Babú y el Sellón.

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 16


TRAMO IV: DE LA MAJADA DE BUSTACU A PIE DE POTRU
(ATRAVESANDO EL HAYEDO LA BIESCONA)
SALIDA DE: Majada de Bustacu HORA: 12:34
LLEGADA A: Pie de Potru HORA: 13:25
TIEMPO EMPLEADO:
(incluidas las paradas) 51 minutos KILÓMETROS: 3,6

Prosiguiendo la marcha, tomo


el camino que se dirige hacia
el Alto del Mirador del Fito, y
a apenas 300 m. de la majada,
se coge un sendero que sale en
bajada hacia la izquierda,
atravesando inicialmente por
una ladera recubierta de
praderías y con algún que otro
abrevadero.

Progresivamente, y según se continúa en constante bajada, el sendero se va introduciendo en


el fabuloso hayedo de La Biescona: lugar bonito, encantador y mágico como pocos; pasando
casi al principio de entrar en el bosque y en la cabecera alta del arroyo, junto al impresionante
“haya de La Biescona”, un enorme ejemplar de esta especie cuyo tronco apenas pueden abarcar
tres personas, y con unas descomunales ramas, a las que el paso de los años y su enorme peso

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 17


han ido doblando hasta tocar el suelo, pero sin llegar a romperse. Sin embargo, hay que ir muy
atento si queremos verlo, pues el encontrarse en mitad del bosque y rodeado de otros
estupendos ejemplares, pasa más desapercibido; nunca mejor aplicado como a este caso, aquel
refrán que dice “el bosque no deja ver los árboles”.

El sendero prosigue hacia abajo, atravesando el corazón del bosque, y por el lado izquierdo de
la Riega de La Toya, que dejaremos a nuestra derecha con un cauce prácticamente seco, pero
que sin embargo es capaz de mantener un alto grado de humedad y ambiente sombrío que
facilita la existencia de gran variedad de helechos, musgos y líquenes.

Llega un momento en que el sendero se adentra en el mismo cauce del arroyo, en una zona por
donde apenas corre un hilillo de agua, y transitando por el mismo unas decenas de metros, en
uno de los parajes del bosque que considero el más bonito de todos, y donde parece que en
cualquier momento va aparecer un “busgosu” desde detrás de cualquier roca o desde debajo de
un árbol caído y recubierto de musgo.
Luego el sendero pasa al lado contrario del arroyo, cuyo cauce quedará a nuestra
izquierda, atravesando una especie de pequeño desfiladero o foz.

El sendero, que no tiene pérdida posible, prosigue bosque abajo, y llegando a la zona más
llana se pasa por delante de los restos de la antigua mina de La Toya. Por aquí el arroyo
comienza a ver aumentado su caudal de agua, procedente de otras pequeñas riegas que fluyen
por ambas vertientes del valle.
Se va saliendo del bosque para entrar en una zona de densa vegetación de monte bajo
y felechos, a través de los cuales se abre paso el sendero sin ninguna dificultad, hasta confluir
en el punto donde a primera hora de la mañana me había desviado para tomar el sendero de la
“laderona” de subida hacia la crestería de la Sierra.
En este tramo de bajada por el hayedo de La Biescona apenas llegué a sacar
fotografías, pues ya lo tengo fotografiado de anteriores veces, e incluso publicado algún
reportaje en el foro de Asturmet o en el blog.
(http://lasrutasdemontedesantos.blogspot.com/2010/01/ascension-al-pienzu-atravesando-l.html)

Y esto es lo que puede dar de sí una mañana bien aprovechada. Todavía queda tiempo
para llegar a Colunga, tomarse tranquilamente el vermut con la familia, comer, y por la tarde un
prestoso baño en la playa de La Griega; ¿se puede pedir más?.

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 18


MAPA GENERAL DEL TRAZADO DEL ITINERARIO DE LA RUTA

© by Santos J. Álvarez (Principáu d´ Asturies) Página - 19