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Autor de notas: JUAN PABLO SUÁREZ OROZCO, CC. 79434595, Asesor del Despacho Procurador General.

Coordinador Grupo Relatoría. Bogotá, D.C, octubre 2008.

(Nota Relatoría 28.3) Doctrina - Fuerza mayor o caso fortuito


como causal excluyente de responsabilidad disciplinaria. Con
respecto a este tema, la doctrina ha sostenido que [l]a fuerza mayor
o el caso fortuito, como fenómeno jurídico que constituye la exclusión
de responsabilidad en materia disciplinaria, de acuerdo con lo
dispuesto en el artículo 28, numeral 1°, cuenta con el mismo
tratamiento por el Código Penal en su artículo 32 coincidiendo en que
para su configuración debe presentarse por lo menos una de las
siguientes exigencias: que se trate de un hecho imprevisible, el cual
se convierte en irresistible y por ende no querido o que se trate de un
hecho previsto o al menos previsible, el cual se califica de inevitable
por su carácter de irresistible.
Tanto la fuerza mayor como el caso fortuito implican en principio la
inexistencia de conducta, entendida como la primera de las
categorías dogmáticas de la falta disciplinaria, pues en su desarrollo
no influye la voluntad del agente, toda vez que se trata de situaciones
no imputables al actuar doloso o culposo del agente. En efecto, en la
fuerza mayor en el curso causal que da lugar a la producción del
resultado no interviene la voluntad del hombre pues generalmente se
da por fenómenos de la naturaleza, mientras que en el caso fortuito el
hombre interviene en el curso causal que da lugar a la producción del
resultado, pero no le es imputable ni siquiera culposamente.
Es claro que quien actúa materialmente violentado por una fuerza
mayor no es dueño de su acto material, por lo tanto no existe una
acción, sino una inacción, por tanto deberá declararse la ausencia de
responsabilidad por falta de conducta disciplinariamente relevante.
En el caso fortuito de igual manera existe ausencia de conducta
disciplinariamente relevante pues la voluntad del agente está dirigida
a algo diferente de lo que termina ocurriendo, en este evento el
resultado se produce por la situación imprevista e irresistible. Una
diferencia fundamental entre el caso fortuito y la fuerza mayor está
en que en el primero el agente está más cercano a la imprudencia
que en la segunda, en esta la persona interviene en el hecho o se
abstiene de hacerlo, por la fuerza extraña de las circunstancias.>>
(Esiquio Manuel Sánchez Herrera y A. Nataly Bermúdez Sánchez.
OP.Cit. Págs. Págs 86 y 87)
Por su parte, la Sala Disciplinaria de la Procuraduría General de la
Nación, ha fijado su criterio en relación con el contenido y alcance de
la fuerza mayor como supuesto eximente de responsabilidad
disciplinaria, el cual fue transcritito en un pronunciamiento de la
Procuraduría Delegada para la Vigilancia y Policía Judicial, a saber:
Autor de notas: JUAN PABLO SUÁREZ OROZCO, CC. 79434595, Asesor del Despacho Procurador General.
Coordinador Grupo Relatoría. Bogotá, D.C, octubre 2008.

“(…) La legislación colombiana ha equiparado la fuerza mayor y el


caso fortuito, caracterizándolos como el imprevisto que no es posible
resistir (art. 1° de la Ley 95 de 1890).
Así, pues, la fuerza mayor como causal excluyente de
responsabilidad, debe tener como notas características la
imprevisibilidad y la irresistibilidad; es decir, no es que el hecho sea
desconocido sino que por ser ocasional, no se sabe o no puede
preverse cuándo ni en qué circunstancias puede presentarse, pero
una vez presentado es absolutamente irresistible. Como ningún
acontecimiento en sí mismo considerado constituye fuerza mayor,
cuando se trata de este fenómeno jurídico como liberatorio de
responsabilidad, no solo hay que examinar la naturaleza misma del
hecho, sino también hay que indagar si reúne, respecto a la omisión
del deber a que se estaba obligado, las características de haber sido
imprevisible e irresistible(…)”.
Lejos de reivindicar cualquier suceso extraordinario como causal de
fuerza mayor, este eximente de responsabilidad impone para su
consumación tanto que el hecho fortuito sea ajeno al control del
agente que se enfrenta a semejante cadena causal, como que tal
suceso responda a las características de imprevisibilidad e
irresistibilidad respecto de las consecuencias desencadenadas. >>
(Concepto ante el Consejo Superior de la Judicatura del 12 de
noviembre de 2003. Referencia N° 11001 11 02 000 2002 02315 01).

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