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Título

“Hay señales... síguelas”. “Hay silencios...


escúchalos”
Convivencias.

DESTINATARIOS

1r Ciclo de la ESO

OBJETIVOS ESPECÍFICOS

• El objetivo de la actividad de las líneas de fuerza para las convivencias,


es buscar una actividad que enlace el sentido del lema “Hay señales ...
síguelas” con el conocimiento y profundización de la biografía de algún
personaje jesuítico.

• Se han buscado personajes que por su trayectoria han tenido silencios


y a lo largo de su vida se han encontrado con señales. Para primer ciclo
de la ESO se trabajara la figura de San Francisco Javier.

DURACIÓN

• 1h el dossier
• 1h el mural en grupo.

SUGERENCIAS PARA EL PROFESORADO

• La propuesta consiste en dos partes:

• Primera:

• Presentación de la actividad, el profesor o acompañante introduce el


dossier y explica su contenido (la vida de San Francisco Javier y unas
actividades de interioridad). (10’)

• Lectura en silencio y actividades del dossier, individualmente. Invitar a


los alumnos a un encuentro con ellos mismos a la vez que descubren al
personaje. Es importante crear un clima de tranquilidad en la sala
(música...) pueden salir al exterior, jardín, patio.. encontrar un lugar
que les ayude a estar en silencio. (50’)

• Segunda: Realización de un mural en grupo.

• Presentación de la actividad, el profesor o acompañante divide la clase


en 8 grupos de 2 a 4 alumnos. (10’)
• Cada grupo tiene un fragmento de la vida de San Francisco Javier, y
tienen que representar de manera simbólica el contenido del texto.

• Se puede sugerir de hacer un collage, trozos de fotografía con un


significado, recortes de prensa..., se les puede sugerir alguna pregunta
del tipo: como ¿Que señales han encontrado en su vida? ¿Que silencios
al largo de la vida se ha encontrado San francisco Javier? (50`)

• Finalizar exponiendo cronológicamente todos los murales y cada grupo


explica su simbolismo. (15`)

• Puede que la actividad del dossier sea demasiado larga, el profesor


puede extraer aquellos fragmentos más interesantes para su grupo.

• El dossier tiene que estar fotocopiado para cada alumno antes de las
convivencias.

DESARROLLO ACTIVIDAD

Preparación previa

• Paso 1º Introducir el dossier

• Paso 2º Lectura y realización de las actividades del dosier

• Paso 3º Mural en grupos...

MATERIALES NECESARIOS (incluir anexos)

• Anexo 1:Dossier del alumno


• Para el mural:
• Anexo 2: Texto de los grupos para el mural.
• Cartulinas grandes: 8.
• Tijeras, pegamento, colores y revistas viejas…

EVALUACIÓN

• ¿Han entendido los chicos/as la actividad?


• Dificultades que hayas encontrado a la hora de presentar la actividad.
• Algo a mejorar sobre la actividad
• ¿La actividad es adecuada para la edad?
• Interés de los chavales por la dinámica.
Anexo 2

RALIZACIÓN DEL MURAL.

Se divide la sala en 8 grupos (de 2 a 4 personas). Cada grupo


dispone: de una cartulina grande, el fragmento del texto que
le corresponde, tijeras, pegamento y fotografías, revistas,
periódicos.
El objetivo, es representar con imágenes y símbolos la vida
de Francisco Javier.
Cada grupo tiene que leer y hacer su propuesta sin saber la
continuidad de la historia. Se les anima del carácter simbólico
del mural… de las señales o pistas que nos deja el texto. El
resultado es simbólico, señales, pistas, palabras, que hicieron
cambiar a Francisco Javier, pero que invite a la reflexión
personal de los chavales. Se les puede motivar que el texto es
antiguo pero que lo tienen que transformar en su propio
lenguaje.
Al finalizar se juntan todos los murales.

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GRUPO 1.-

“Vuestro mundo es muy distinto al mío. Nací en una


familia de Navarra de mucho abolengo y de bastante riqueza.
Nuestras posesiones eran muy variadas, desde rebaños de
ovejas y cabras, hasta terrenos y molinos. Además, mi padre
había estudiado leyes y ocupaba un cargo importante en el
pequeño reino de Navarra. No me faltaba de nada. Todo se
me presentaba cómodo y seguro desde los muros de mi
magnífico castillo...
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GRUPO 2.-

La guerra con Castilla fue la que rompió toda la tranquilidad


que se respiraba en el castillo de Xavier. En la disputa mi
padre fue marginado de la organización, dominada por el
nuevo rey castellano. Mis hermanos, no aceptaron al invasor
y prefirieron unirse al pretendiente navarro-francés. Como
veis, mi familia estaba metida en las políticas del momento, y
quedó marcada por el amargo fracaso de toda Navarra.

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GRUPO 3.-

Estas circunstancias afectaron a mi forma de ser: me convertí


en una persona apasionada y combativa, por la humillación
sufrida en mi pequeño reino. Poco después, sentí en mis
carnes algo más que la amargura de una derrota, el dolor
ante la muerte de mi padre. Él, después de la victoria
castellana, se sumió en una fuerte depresión y no pudo
superarlo. Por desgracia, yo tenía tan sólo nueve años. El
vacío y el sufrimiento que sentía sólo lo llenaba con la
presencia de mi madre y de mis hermanos y, también, es
cierto, delante del Cristo. Desde ese momento, siendo yo el
más pequeño, tuve que cambiar algo mi modo caprichoso de
entender y estar en la vida. Con nueve años, tuve que
empezar a tomarme las cosas en serio.
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GRUPO 4.-

Así, hasta los 19 años estuve preparándome para ir a la


universidad, estudiando con los curas que atendían la
parroquia. Mi hermano mayor y mi madre veían que era la
única salida digna para un hidalgo...

Pero... pensar en arrancarme de lo conocido y amado es


duro. Salir de las seguridades de mi castillo, de piedra y de
afecto y, adaptarme a lo nuevo, también iba a costar
esfuerzo.
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GRUPO 5.-

Cuando tenía 19 años, me enviaron a París, que era uno


de los centros de formación más prestigiosos. Camino de
Francia, a cada paso, notaba como Navarra, mi castillo, se iba
quedando más atrás. Sentía soledad. Hasta entonces mi vida
había transcurrido con mucha tranquilidad, yo era el hijo del
Señor del Castillo y me paseaba por él sin ninguna dificultad;
tenía mis amigos, mis derechos y obligaciones claramente
definidos. Lo que recuerdo con más claridad de aquella época,
como ya os dije, son los ratos que mi madre y yo pasábamos
en la capilla en la que está ese Cristo que te sonríe cuando le
miras.

Emprendí mi viaje a París con la ilusión y el miedo típicos


de cuando se comienza algo nuevo. Recuerdo que al llegar
todo me pareció impresionante; la ciudad, la abundancia de
lujo, tanta gente metida en un ritmo de preparación y
estudios trepidante...

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GRUPO 6.-

Tenía la sensación de descubrir el mundo, de poder hacer


amigos, de conocer gente nueva y poder ampliar mis
horizontes y esto me atraía. Mis maneras anteriores de
relacionarme con los demás y con Dios ya no valían y yo iba
construyendo otras nuevas, más mías, menos heredadas.
Descubría cualidades mías hasta entonces desconocidas,
porque no las había desarrollado en mi Castillo
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GRUPO 7.-

Todo continuó igual hasta que casi por casualidad conocí a


un estudiante que tenía fama de “volao”. Se llama Iñigo de
Loyola. Cuando lo conocí me pareció un personaje
extrañísimo, totalmente fuera de lugar, era como si no se
enterara de lo que se iba a “hacer” a París. No entendía la
vida que llevaba entregada al estudio, la oración y la ayuda a
los pobres y enfermos. Sin tener dinero, ayudaba a los que no
tenían. Después de un tiempo de tratar con él, mi vida tomó
un giro de 360º. Cuando le contaba mis “movidas”, él me
lanzaba la pregunta de Jesús: "¿de qué le sirve al hombre
haber ganado el mundo entero si el mismo se pierde o se
arruina?", es decir, ¿de qué me servía triunfar en la vida si no
era capaz de mirar a los demás a los ojos, si no era feliz? Poco
después, ya no me parecía extraño Iñigo, sino el hecho de
que me hubiera estado dejando llevar por una vida que en el
fondo estaba vacía.

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GRUPO 8.-

Así fue como Jesús empezó a hacerse un hueco


importante en mi vida, hasta el punto de que se llegó a
convertir en el eje central de todo, cambiando aquello a lo
que le daba importancia y a lo que no. Se iban modificando
mis valores y haciendo míos los valores de Jesús. Y en esta
transformación, para mí fue fundamental el hecho de
compartir con un grupo la experiencia de oración, las
dificultades que encontraba en mi vida, los deseos que me
iban surgiendo... , y poder concretar entre todos proyectos
que llevaban a la acción aquello que nacía dentro de
nosotros.