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Derecho Real de Prenda

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DERECHO REAL DE PRENDA

Para desarrollar el tema de la prenda como derecho real, es necesario primeramente definir un concepto, ello para tener una idea general del contenido, por lo que tomaremos como base la definición que hace Guillermo Cabanellas de Torres en el Diccionario Jurídico Elemental.

PRENDA: “Contrato y derecho real por los cuales una cosa mueble se constituye en
garantía de una obligación, con entrega de la posesión al acreedor y derecho de éste para enajenarla en caso de incumplimiento y hacerse pago con lo obtenido. La cosa sujeta a este contrato y derecho real. Alhaja, mueble o enseres domésticos que se dan para vender. Lo dado, dicho o hecho como señal o prueba de algo. Toda garantía o seguridad, aun espiritual; como la palabra, promesa o juramento. Cualidad, dote, mérito.”

LA PRENDA • Por su esencia: Tiene que ser bien mueble y enajenable.

Por su naturaleza: Que los bienes o créditos puestos en deuda sean indivisibles. Como contrato real: Es un bien mueble, es una garantía para el acreedor, solo concede el derecho de mera tenencia al acreedor prendario.

CLASIFICACIÓN DE LA PRENDA

Prenda con desplazamiento: Es cuando el bien que se entrega como garantía es cedido físicamente al acreedor o a un tercero (conocido como depositario) que deberá de guardarlo. Prenda sin desplazamiento: Tiene como característica que el bien dado en garantía, queda en poder del deudor.

Prenda Jurídica: Es la que se entiende que es cuando es entregada jurídicamente el bien al acreedor, cuando queda en poder del deudor, pero procede únicamente respecto de bienes muebles inscritos, como es el caso de los vehículos.

NOCION Y OBJETO DE LA PRENDA
Con la palabra prenda se distinguen varias cosas: en primer término, la cosa mueble entregada al acreedor en garantía de una obligación; en segundo lugar, el mismo derecho real que se constituye en favor del acreedor mediante la obtención de la posesión de una cosa mueble, y, finalmente, el mismo contrato de donde nace la garantía real de la prenda. EI derecho real de prenda consiste básicamente, en la facultad que tiene el acreedor de realizar el valor de la cosa mueble que se Ie ha entregado en garantía de un crédito, y de ser pagado preferentemente.

EL DERECHO REAL DE PRENDA
Tiene su fuente en un contrato que se celebra entre el acreedor y el deudor o un tercero. La prenda no puede constituirse por ninguno de los otros modos que sirven para constituir la propiedad, la servidumbre o el usufructo, pues únicamente el negocio jurídico dispositivo (que se llama contrato de prenda) puede darle nacimiento. No obstante, el art. 2142 C advierte que: "no se podrá tomar al deudor cosa alguna contra su voluntad para que sirva de prenda, sino por el ministerio de la justicia". Parece, de acuerdo con este articulo, que en nuestro derecho existe la prenda judicial; pero no es así, ya que coactivamente no puede constituirse ningún derecho real de prenda. El citado art. 2142 hace referencia a los casos en que a un deudor se toman bienes para rematarlos en subasta judicial (juicios ejecutivos); mas en este caso jamás se constituye un derecho real de prenda en favor del acreedor. EL CONTRATO DE PRENDA es definido por el art. 2134 C como aquel contrato en virtud del cual "se entrega una cosa mueble a un acreedor para la seguridad de su crédito". De esta definición se deduce que nos encontramos ante un contrato que solo se perfecciona por la entrega de la cosa mueble del acreedor, concepto que es confirmado por el art. 2136 C. Contratos que solo se perfeccionan por la entrega material de una cosa, se denominan "contratos reales".

LA ENTREGA DE LA COSA AL ACREEDOR: puede hacerse por alguno de los medios que se indican, sin embargo debe tenerse en cuenta que es de la esencia del derecho de prenda, reglamentado por el Código, que el acreedor prendario o un tercero obtenga la posesión de la cosa, y que, en consecuencia, la entrega no puede realizarse por el constitutum possesorium, es decir, por el acuerdo mediante el cual el acreedor conviene con el deudor en que este sigue reteniendo la cosa como depositario o arrendatario, pues el constittutum possessorium supone que quien posee en nombre propio se convierte en poseedor a nombre ajeno, en tanto que quien entrega una cosa en prenda continua siendo poseedor a nombre propio, mientras el acreedor prendario solo es poseedor en nombre ajeno. No es necesario que la entrega material se haga al acreedor o que se haga por el deudor, pues los contratantes pueden convenir en que sea un tercero quien tenga la cosa en garantía de la deuda; e igualmente un tercero puede empeñar una cosa de su propiedad en garantía de una deuda ajena (art. 2138 C). La constitución del derecho real de prenda se caracteriza, en primer lugar, por ser un negocio jurídico de disposición, y en segundo término, por ser un derecho accesorio a la existencia de un crédito. Del hecho de ser un negocio de disposición se deduce que la prenda de cosa ajena, sin consentimiento de su dueño, no genera en favor del acreedor el respectivo derecho real; y, además, que se requiere capacidad para empeñar. La primera consecuencia es resultado por la regla establecida por el art. 2140 C. cuando dice: "Si la prenda no pertenece al que la constituye, sino a un tercero que no ha consentido en el empeño, subsiste sin embargo, el contrato mientras no la reclama su dueño; a menos que el acreedor sepa haber sido hurtada, o tomada por fuerza o perdida", en cuyo caso deberá denunciarlo al dueño para que la reclame según el art. 2141 C., si el dueño reclama la cosa, "el acreedor podrá exigir que se Ie entregue otra prenda de valor igual o mayor, o se Ie otorgue otra caución competente; y en defecto de una y otra, se Ie cumpla inmediatamente la obligación principal aunque haya plazo pendiente para el pago”. Además, conviene señalar que solo puede empeñar quien tiene plena capacidad de ejercicio (art. 2138 C), pues la prenda se asimila en un todo a la venta, ya que justamente representa un principio de enajenación, dada la circunstancia de que si el deudor no cancela su obligación, el acreedor puede hacerla vender en subasta pública.

COSAS SUSCEPTIBLES DE CONSTITUIRSE EN PRENDA. La prenda de derecho común recae únicamente sobre cosas muebles. De conformidad con lo establecido en el art. 564 C. Ios productos de los inmuebles y las cosas accesorias a ellos, se reputan muebles, aun antes de su separación, para el efecto de constituir un derecho sobre tales productos o cosas en favor de una persona distinta del dueño. Nada obsta, pues, que esas cosas puedan ser empeñadas; pero debe tenerse en cuenta que Ia prenda implica entrega inmediata de la cosa al acreedor, y que antes de esa entrega es imposible constituir el derecho real accesorio de prenda (excepción hecha de la prenda agraria e industrial, y la minera) LA PRENDA DE COSAS FUTURAS en todo caso valen como promesa de prenda, y faculta al acreedor para exigir la entrega apenas exista la cosa, o una vez sea separada de la cosa de que forma parte. Al respecto conviene advertir que es posible que se faculte directamente al acreedor para que por su propia cuenta separe la cosa y tome posesión de ella. En derecho francés se exige que ha de tratarse de una entrega real y efectiva, es decir, que la cosa sea puesta a disposición del acreedor en condiciones tales que el constituyente no pueda ya servirse de ella para aumentar su crédito. Es preciso que el deudor no conserve la cosa como detentador de ella. Ciertamente el Código no se refiere a esta hipótesis; pero como una convención de esta índole no lesiona el orden público ni las buenas costumbres, puede celebrarse y llevarse a efecto. En este caso, quien detenta la cosa es un depositario. En derecho francés, los warrants son almacenes que detentan las cosas de gran valor en garantía de los créditos de varios acreedores. El derecho real de prenda supone siempre una obligación principal a que accede (art. 2135 C.) y, por lo tanto, en todos los casos en que se extingue la obligación, se extingue la prenda: en cambio, la extinción de prenda, no implica necesariamente la extinción del crédito, como cuando perece la cosa o, simplemente, cuando el acreedor exonera de la garantía sin que aun se Ie haya cancelado el crédito. Todas las obligaciones pueden garantizarse con prenda: tanto las obligaciones de pagar sumas de dinero, como las de entregar cosas, las de hacer y no hacer, y también puede constituirse la prenda en garantía de una obligación condicional o futura. La prenda que

garantiza obligaciones condicionales extintivas o resolutorias, se extingue tan pronto se cumpla la condición, y la prenda de obligaciones condicionales suspensivas genera un derecho real suspensivo. La prenda de créditos futuros existe aunque actualmente no exista el objeto de la obligación, y es natural que se extinga una vez que se sepa que no llega a existir Ia cosa cuya existencia se esperaba. LA PRENDA PUEDE RECAER SOBRE COSAS SIMPLES O COSAS COMPUESTAS, Y SOBRE COSAS SINGULARES O COSAS UNIVERSALES. En cuanto a la prenda sobre cosas universales, se requiere que el acreedor tome la posesión del establecimiento que forma la cosa (almacenes, y en general, establecimientos de comercio), y esta posesión lo faculta para que administre. En consecuencia, las cosas consumibles que sean enajenadas dentro del giro ordinario del establecimiento, se sustraen a la prenda; pero entran a ella las nuevas cosas que subroguen a las salidas. Pueden existir casas universales que no implican administración, como la prenda constituida sobre una biblioteca, los muebles de una casa, etc. Puede constituirse la prenda por el copropietario sobre la cuota parte que posea en la cosa mueble, pero se necesita que el acreedor obtenga la posesión de la cosa. DERECHOS QUE CREA LA PRENDA EN FAVOR DEL ACREEDOR 1°) El acreedor tiene facultad para poseer la cosa hasta que Ie sea pagado el crédito garantizado con la prenda. 2°) En caso de pérdida de la cosa empeñada, la puede reivindicar; 3°) En caso de incumplimiento de la obligación asegurada, puede realizar su valor haciéndola vender en publica, subasta; 4°) Sobre el valor producido por la cosa tiene un derecho de preferencia a ser pagado frente a los demás acreedores.

Derecho de posesión o retención de la cosa. En la prenda del derecho común es esencial que el acreedor posea la cosa empeñada. En virtud de este derecho de posesión, el acreedor puede retener la cosa frente al propietario hasta la paga del crédito. Según el art.

2146 C. "el deudor no podrá reclamar la restitución de la prenda, en todo o en parte, mientras no haya pagado la totalidad de la deuda en capital e intereses, los gastos necesarios en que haya incurrido el acreedor para la conservación de la prenda, y los perjuicios que Ie hubiere ocasionado la tenencia". La posesión de la cosa dada en prenda es oponible a los adquirentes del dominio u otro derecho real sobre la cosa empeñada (art. 2429), y es oponible también a los demás acreedores del deudor. EL DERECHO DE RETENCIÓN DE LA COSA EMPEÑADA CESA EN LOS CUATRO CASOS SIGUIENTES: 1°) Por vía directa, cuando se extingue la obligación garantizada con la prenda. Satisfecho el crédito en todas sus partes, dice el art. 2151 C. tomar los frutos una vez separados es suficiente la autorización de tomar la posesión de los frutos; pero el derecho real solo nace cuando se toman deberá restituirse la prenda. Exige la ley que el crédito se pague totalmente, lo cual indica que el derecho real de prenda es indivisible, es decir, que aunque se halla dividido la deuda o el crédito entre varios, subsiste la prenda. Al respecto, el art. 2155 C. establece: "La prenda es indivisible. En consecuencia, el heredero que ha pagado su cuota de deuda, no podrá pedir la restitución de una parte de la prenda mientras subsista una parte cualquiera de la deuda; y recíprocamente, el heredero que ha recibido la cuota del crédito, no puede remitir la prenda, ni aun en parte, mientras sus coherederos no hayan sido pagados" El pago del crédito puede provenir del deudor o de un tercero. Así, quien adquiere el dominio de Ia cosa empeñada o un derecho sobre ella, puede exigir Ia entrega "pagando o consignando el importe de la deuda a que este sirviendo de garantía la prenda" (art. 2154). 2°) En los demás casos en que la obligación asegurada se extingue, ya sea por prescripción o por declaración de nulidad, resolución, novación, etc. 3°) Cuando el acreedor abusa de la prenda (art. 2146, inc. 3°). Esto sucede cuando se sirve de la prenda sin el consentimiento del deudor (art. 2145 C.). 4°) Cuando de común acuerdo se remplaza la cosa empeñada por otra (art. 2146, inc.

5°) Derecho de reivindicación en caso de pérdida.-Siendo la prenda un derecho real, el

acreedor, en caso de pérdida, la puede reclamar de quien actualmente la posea o detente. Según el Código "los otros derechos reales, como el dominio, pueden reivindicarse", y esta regIa Ia repite para la prenda el art. 2143 C. que dice: "Si el acreedor pierde la tenencia de la prenda, tendrá acción para recobrarla, contra toda persona en cuyo poder se halle, sin exceptuar el deudor que la ha constituido. Pero el deudor podrá retener la prenda pagando la totalidad de la deuda, para cuya seguridad fue constituida". Derecho de realizar el valor de la prenda mediante venta.- Vencida la obligación garantizada con prenda, si el deudor no cumple, tiene el acreedor el derecho de satisfacerse con el valor de la cosa empeñada, mediante venta judicial. El art 2147 C. establece esta regIa: "El acreedor prendario tendrá derecho de pedir que la prenda del deudor moroso se venda en pública subasta, para que con el producido se Ie pague; o que, a falta de postura admisible, sea apreciada por perito y se Ie adjudique el pago, hasta concurrencia de su crédito; sin que valga estipulación alguna en contrario, y sin perjuicio de su derecho para perseguir Ia obligación principal por otros medios". 1. Todo derecho de prenda da al acreedor el derecho de realizar su valor por intermedio de la justicia, pero solo ese derecho. El párrafo 2° del art. 2147 C. prohíbe estipular que el acreedor tenga la facultad de disponer de la prenda, o de apropiársela por otros medios diferentes a los de la venta en pública subasta. El art. 2147 C. en el párrafo citado se limita a prohibir los pactos comisorios, es decir, la autorización para que el acreedor conserve la prenda en pago de la deuda o para que privadamente la venda. En el derecho romano y en el antiguo derecho francés, tales pactos anulaban el contrato en su totalidad, de suerte que el acreedor tenía que restituir la prenda y podía pedir inmediatamente el pago; en derecho actual no se produce la nulidad, sino que simplemente se mira como no escrito el pacto. Constituido el derecho real de prenda, es válido cualquier negocio jurídico de disposición que sobre la cosa celebren deudor y acreedor prendario, y "se supone que el deudor, no hallándose ya bajo la dependencia del acreedor, puede defender sus intereses y negarse a aceptar una clausula demasiado onerosa para él" No obstante, si se acreditare que el pacto se celebro en el momento de la constitución de la prenda, deberá anularse. Las prohibiciones del art. 2147 no comprenden la exclusión del derecho de venta en pública subasta, cuando se estipula que el acreedor usufructuara la cosa hasta el pago de Ia deuda, con la obligación de restituirla al deudor o a su propietario.

La segunda proposición del art. 2153 C. dice que si la prenda ha dado frutos, estos podrán imputarse al pago de la deuda. Sin embargo, es de la esencia de la prenda la facultad del acreedor de venderla en pública subasta, lo cual indica que cuando se excluye la facultad de venta en la forma acabada de exponer, el contrato degenera en otro diferente: será un arrendamiento, una dación en pago, o, si se quiere, un contrato innominado. Mientras no se hayan consumado la venta y adjudicación, podrá el deudor o el dueño pagar la deuda, incluyendo todos los gastos judiciales producidos, y rescatar la cosa (art. 2149 C.). Si, vendida o adjudicada la prenda, no alcanzare su precio a cubrir la totalidad de la deuda, se imputara primero a los intereses y costas; y si la prenda se hubiere constituido para la seguridad de dos o más obligaciones, o, constituida en favor de una sola, se hubiere extendido a otra art. 2152C. Derecho de preferencia. En caso de que un deudor tenga varios acreedores, estos pueden hacer vender en pública subasta los bienes de aquel hasta ocurrencia de sus créditos, para que con el producto se les satisfaga íntegramente, si fueren suficientes los bienes, y en caso de no serlo, a prorrata, cuando no haya causas especiales para preferir ciertos créditos.

OBLIGACIONES DEL ACREEDOR PRENDARIO

Se resumen en dos obligaciones de hacer y una de no hacer, que consisten: 1°) en la obligación de conservar la cosa art. 2144 C.; 2°) en la obligación de restituirla cuando se Ie haya cancelado el crédito art. 2153 C.; y 3°) en la obligación de no usar la cosa art. 2145 C.

CONSERVACIÓN DE LA COSA.-"EI acreedor es obligado a guardar y conservar la prenda, como buen padre de familia, y responde de los deterioros que la prenda haya sufrido por su hecho o culpa" (art. 2144 C). Los daños debidos a culpa del acreedor y que no menoscaben la cosa, o la violación de conservar la cosa con la omisión de las mejoras necesarias (no

alimentar debidamente al caballo, dado en prenda), implican abuso de la prenda, y conforme a la parte final del art. 2146 C. autorizan al propietario para pedir la restitución inmediata de la cosa. En cuanto a los daños que pueda sufrir la cosa sin culpa del deudor, se aplicaran las siguientes soluciones: a) El pignorante (deudor o propietario) puede pedir que se Ie permita remplazar la prenda por otra, sin perjuicio del acreedor art. 2146 inc. 2° C. por ejemplo, en caso de enfermedad del animal empeñado. b) También el acreedor pignoraticio puede pedir que se subaste la cosa aunque no se haya vencido el crédito, y el producido entra a ocupar el lugar de 1-3. cosa16. RESTITUCIÓN DE LA COSA EMPEÑADA. Satisfecho el crédito en todas sus partes, debe restituirse la prenda, según dice el art. 2151, que agrega: "pero podrá el acreedor retenerla si tuviere contra el mismo deudor otros créditos, con tal que reúnan los siguientes requisitos: 1°) Que sean ciertos y líquidos. 2°) Que se hayan contraído después que la obligación para la cual se ha constituido la prenda 3°) Que se hayan hecho exigibles antes del pago de la obligación anterior". Este derecho excepcional de retención, en razón de créditos diferentes de aquel para el cual se constituyo en forma expresa la prenda, se otorga únicamente al acreedor frente al deudor, y se excluye en los siguientes casos: a) frente a un tercero que haya constituido la prenda; b) frente al tercero que haya adquirido el dominio de la cosa empeñada u otro derecho a titulo oneroso. c) si el acreedor ha perdido la posesión de la cosa y la ha adquirido el deudor, este será obligado a restituirla; pero puede rechazar la restitución pagando la deuda, y el acreedor no podrá reclamarla para garantía de otros créditos, (art. 2143 inc. 3° C.) aunque reúnan las condiciones fijadas en el art. 2151 C. El acreedor es obligado a restituir la cosa en el mismo estado en que la recibió; pero si produce frutos debe restituirla con ellos o imputarlos al pago (art. 2428). Es natural que ciertos frutos de la cosa no puedan imputarse a la deuda, por ejemplo, la cría del animal empeñado. Si la cosa perece en poder del deudor, es necesario hacer estas distinciones:

a) si perece por culpa del acreedor, este debe indemnizar su valor junto con los perjuicios ocasionados al deudor o propietario; b) si perece por fuerza mayor, se extingue la prenda, pero subsiste el crédito; c) si perece por culpa de un tercero, la indemnización que se reciba subroga la cosa empeñada; y la misma solución debe darse si la cosa se encontraba asegurada, en relación con el valor del seguro. EL ACREEDOR NO PUEDE USAR LA COSA. Excepciones Según el art. 2145 C. "el acreedor no puede servirse de la prenda sin el consentimiento del deudor. Bajo este respecto sus obligaciones son las mismas que las del mero depositario". Pero a esta regla es preciso hacerle las siguientes excepciones: 1a) El acreedor puede usar la prenda cuando esté autorizado para elIo por el dueño. En este caso, el dueño tiene derecho a exigir del acreedor el valor del servicio de la prenda o de sus frutos, y puede también hacer responsable al pago de la deuda. 2a) El acreedor puede disfrutar de la prenda cuando elIo es necesario para su misma conservación, por ejemplo, aprovechando la lana de las ovejas o la leche o cualquiera otro fruto orgánico de los animales empeñados. TRANSFERENCIA Y EXTINCION DE LA PRENDA TRANSFERENCIA DE LA PRENDA. El derecho real de prenda de que es titular el acreedor prendario, es accesorio a una obligación, y, por lo tanto, la transmisión o cesión del crédito implica transmisión de la prenda. 1. Si el acreedor prendario fallece, el crédito se transmite a sus herederos o legatarios con todos sus accesorios y seguridades, tanto personales como reales; entre las seguridades reales se encuentra la prenda. 2. La cesión de los créditos por actos entre vivos, implica cesión del derecho real de prenda, pues el Código establece que la cesión de un crédito comprende sus finanzas, privilegios e hipotecas, y entre los créditos privilegiados se encuentra la prenda. 3. También se transfiere la prenda mediante la subrogación legal o convencional, según la subrogación, tanto legal como convencional, traspasa al nuevo acreedor todos los derechos, acciones y privilegios, prendas e hipotecas del antiguo, así contra el deudor principal, como contra cualesquiera terceros, obligados solidaria y subsidiariamente a la deuda.

EXTINCIÓN DE LA PRENDA. El derecho real de prenda se extingue en todos los casos en que cesa el derecho de retención de la cosa empeñada por parte del acreedor. Fuera de estos casos, la prenda se extingue: 1°) cuando perece la cosa empeñada (art. 2156 C.); 2°) cuando el propietario reivindica la cosa que se empeño sin su consentimiento ( );

3°) por confusión, es decir, cuando la propiedad de la cosa empeñada se transmite al acreedor por cualquier titulo ( );

4°) cuando en virtud de una condición resolutoria, se pierde el dominio que tenía el que empeño la cosa; pero el acreedor de buena fe tendrá contra el deudor que no Ie hizo saber la condición el mismo derecho que en el caso del art. (art. , parr. 3°);

5°) cuando hay novación, pues este es un modo de extinguir las obligaciones y las seguridades que las garantizaban; y si bien es cierto que la ampliación de plazo no es novación, no obstante la prenda se extingue cuando la cosa empeñada pertenecía a un tercero que no consintió en la ampliación (art. ).

OTRA CLASIFICACIÓN DE PRENDA

De la prenda agraria industrial: son susceptibles de esta clase de prenda, conservando el deudor la tenencia de la cosa, toda clase de muebles necesarios para una explotación económica y destinados a ella o que sean resultado de la misma explotación. En general es posible distinguir dos clases de explotaciones económicas: las agrarias y las industriales. Prendas agrarias sin desplazamiento: pueden gravarse las partes integrantes y las cosas accesorias de los inmuebles destinados a la agricultura, es decir, las denominadas por el Código inmuebles por adherencia y por destino. Por tanto, son objeto de esta clase de prendas sin desplazamiento o hipoteca mobiliaria: a) las maquinas, aperos e instrumentos de labranza; b) los animales destinados al cultivo o aprovechamiento de un predio; c) las cosechas y frutos de cualquier naturaleza que produzca un predio; d) los camiones, tractores y demás implementos destinados a trabajos agrícolas.

Prenda industrial: es la que recae sobre establecimientos de comercio, sobre todas las

instalaciones y maquinarias de una explotación comercial; la materia prima y los productos de la explotación; los productos de las minas, en vías de elaboración o listos para darse a la venta. De la prenda sin desplazamiento o hipoteca mobiliaria de las naves acuáticas la denominación de hipoteca (mobiliaria) o prenda sin desplazamiento las embarcaciones mayores y menores dedicadas a la pesquería, la investigación científica o a recreo. Este contrato debe celebrarse por escritura pública y debe contener todos los datos necesarios para identificar la nave, su tonelaje, el número de su matrícula, el nombre del deudor y del acreedor, el crédito, fecha del vencimiento del plazo. De la prenda minera.-Para garantizar el cumplimiento de obligaciones contraídas para el montaje y explotación de una zona minera otorgada por el Estado, se podrá gravar con prenda el derecho a explotar el establecimiento minero o los elementos que lo integran, los minerales en sitio de acopio y los productos futuros de la explotación y que llegaren a pertenecer al explotador.

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