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Vida Accidental Deun Anarquista

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Vida accidental de un anarquista

Fernando Ventura Calderón

Introducción
Corría el año 2005. De visita en Madrid en casa de Miguel Herberg, conocí a Jorge Gómez Tapabastes. Ambos amigos venían recientemente de hacer “algo” por cuenta del gobierno de Corea del Norte. No me enteré bien si se trataba de una película, de un espectáculo de circo o de preparar una bomba atómica. Inmediatamente congeniamos y Jorge me invitó a ir a Teruel a dar una vuelta. Y, claro, acepté porque Jorge es un tipo muy divertido, con mucho encanto. Lo que no podía imaginar es que viaja a pie, sin dinero, que odia los caminos, que se orienta mediante una pajita sujeta en un alfiler sobre una patata, que puede pasarse varios días sin comer, que duerme donde le pille y que su trayectoria favorita es la línea recta. Algo muy molesto a la hora de atravesar ríos, montes, barrancos y berengenales. Quedé de vida campestre hasta las narices, pero mereció la pena, porque en este viaje Jorge me contó parte de su vida. A ustedes y a mí. Espero que aprendan de sus andanzas y le imiten. El mundo se convertiría en una especie de paraíso. O en un lugar muy raro. A ustedes, personas raras y deslocalizadas, está dedicado este libro. Fernando Ventura

Existieron.
En los años de los 70 me di cuenta de que existían. Eran los viejos de la CNT. Hombres en su mayor parte —también mujeres—, de manos grandes, piel tostada y arrugada, que estaban llegando a la edad en que un obrero se jubila. Cada viejo tenía algo humilde e importante que ofrecer: un recuerdo interesante, una actitud rebelde. Por ejemplo, veías pasar a Pérez, un escayolista. Había corrido como la pólvora la noticia de que en una obra había entrado el jefe pegando voces e insultando a todo el mundo. El tal Pérez se había bajado de su andamio, se había dirigido hacia él, y le había dado un guantazo sin mediar palabra, que restalló en todo el edificio implantando un silencio serio, espeso y muy educado. Eran tiempos negros de Dictadura franquista, miles de hombres estaban en la cárcel por menos que eso. ¿Por qué? ¿Quiénes eran esos trabajadores contestatarios? ¿Eran ellos los comunistas que se mencionaban en los libros de historia y propaganda del franquismo? Empecé a inadagar, y encontré otra historia, una historia que no tenía que ver ni con el Partido Comunista, ni con Rusia, ni con los grupos habituales de opositores a la dictadura. Era siempre la historia de unos obreros manuales, de los que hoy serían llamados iletrados e incultos. ¿Quiénes fueron sus jefes? ¿Qué hicieron? Yo buscaba a los intelectuales, a los científicos, a los grandes líderes de extracción burguesa, y no los encontraba. No los había. Eran todos —sin excepción— trabajadores. Por motivos misteriosos, en los años veinte y treinta del siglo XX estos obreros se habían organizado en torno a un sindicato —la CNT—. Afiliándose al sindicato ellos mismos eran la CNT, y la CNT al mismo tiempo que existía por ellos, les daba otra vida: escuelas, grupos de teatro, periódicos, bibliotecas, grupos de acción, de discusión... estaban muy organizados. Y habían sido derrotados en una guerra. Los supervivientes arrastraban el peso infame de esa derrota, con la marca del vencido que no se rinde pero que ha perdido la esperanza. Eran tercos, pero los jóvenes poseían otros referentes: el partido, Mao, Cuba, desarrollo de las fuerzas productivas, imperialismo, alienación... Esos hombres y mujeres, que se decían de la CNT, anarcosindicalistas, eran «los aliados objetivos de la reacción» según los comunistas. ¿Reaccionarios? Pues a mí no me daba esa impresión. Parecían trabajadores corrientes. Comencé a hablar con ellos, y siempre me sorprendían. Este se afilió con nueve años, porque con nueve años empezó a trabajar, y estaba deseando empezar a cotizar a la Organización «para ser un hombre». Esta mujer de rostro simpático me cuenta que en unos tiempos de moral rígida, siendo mocita, bastaba con decir en casa que ibas a la asamblea del sindicato, o que acudías al ateneo, para poder regresar a cualquier hora, porque el padre de mirada severa transigía con la tardanza si se realizaba al amparo del sindicato. Aquel me comenta cómo destruyeron una segadora burlando a la Guardia, y cómo a raíz de aquello en la siega se implantó la jornada de cuatro horas. Otro más me enseña un revólver que parece sacado de una película del Oeste, «un recuerdo», —me comenta—. Uno estuvo en Mathausen, aquél en la liberación de París, este firmó el convenio de las treinta y seis horas semanales en el ramo de la Construcción, José defendió Coria de los fascistas y acabó en el campo de concentración de Albatera. Al Cojo le dieron «el paseo», «le dijeron que echara a andar para tirarle por la espalda, y cogió tal carrera que ni un galgo lo pillaba», —y todos se ríen—. «El Niño de la Juani, fue el tesorero de la cooperativa, aquí están las cuentas». Bermejo me enseña cómo se parte un bloque de granito para darle el tamaño preciso con un mazo de tres

kilos. Julián me explica cómo el sindicato designaba a los empresarios el número de parados a los que tenían que pagarle un jornal diario, trabajasen o no «eso lo dejábamos a cuidado del empresario, peor para él si no te daba faena»... Una foto con muchas mujeres sonrientes vestidas de negro... «Son las compañeras, recogiendo fondos —me explica Luis el Camionero—, nosotros estábamos en la cárcel». Sus acciones eran muy variadas, a veces simples, a veces heroicas, a veces comentadas en voz baja. «Fuimos a implantar el Comunismo Libertario, y nos confundimos de día y de hora» —y se ríen otra vez—. «Mirábamos si las luces estaban apagadas en la ciudad para ver si la huelga triunfaba», «hicimos una carretera», «me escapé de la cárcel», «fui un maquis», «me dieron una paliza», «a mí otra», «y a mí otra», «alguien mató al bicho del teniente»... —Pero, ¿qué queríais? — les preguntaba—... «El precio de nuestro trabajo», «la tierra», «levantar casas», «la libertad», «destruir al Estado», «fumar un cigarro», «quemar el dinero», «que no hubiera guardia civil», «hacer un viaje», «un vestido estampado», «queríamos esto» —y abre los brazos abarcando la habitación, que se ensancha al gesto perdiéndose en un horizonte utópico. Lo más curioso, era el relato frío que hacían de una larga sucesión de pulsos y derrotas. Huelgas perdidas, despidos, listas negras... Estaban acostumbrados, —me decían—. «Si te tumban, es sólo cuestión de ponerse en pie. Para llegar a un sitio, sólo tienes que empezar a andar». —¿Y qué es el anarquismo? —les preguntaba—. «El anarquismo es esto —me respondían golpeándome con suavidad la frente con el índice—. Podemos hacer todo lo que queramos en este mundo —afirmaban— basta con quererlo». —Joder. ¿Y por qué ya nadie es anarquista? Entonces me miraban con tristeza apagada: «Hubo una guerra», «murieron los mejores», «los mataron», «los exiliaron, y sólo nos salvamos nosotros, que tuvimos más suerte o más cuidado»... «No sabemos por qué no vuelven los jóvenes», «a nadie parece interesarle el sindicato, será culpa nuestra». Los jóvenes que reorganizábamos «el sindicato», sólo levantábamos su sombra. Eran los tiempos de «los sindicatos», de las banderas rojas, del partido, de la doctrina correcta y la interpretación científica de la Historia. La CNT no salía del raquitismo. Sus hombres y mujeres de la generación de la guerra, hoy en su mayor parte desaparecidos, eran como los últimos mastodontes, seres a extinguir por la modernidad. Y los historiadores y políticos se estaban encargando de cumplir la misión de enterradores, con un dictamen seco y contundente: «lo que dicen esos hombres, es mentira. No existieron. Son obreros, no saben escribir, no entienden de ciencia, somos nosotros, que no estuvimos allí, los que podemos explicar qué pasó, y por qué aconteció lo que ocurrió, que en realidad no sucedió. Olvidaros de ellos, allí donde triunfaron llevaron la sociedad al desastre». Eso dicen los científicos, los intelectuales, los listillos... Pero yo sé que eso es falso. Yo lo certifico. Yo los vi, yo los toqué. Existieron, se organizaron, lucharon, vivieron, rieron y amaron. Para hacerlos fracasar, los tuvieron que matar.

Mi puesta en escena
I Hala, ya he salido. Ha sido muy rápido, apenas cuarenta y ocho horas. Hubiera sido más agradable el estrecho viaje, de no haber mediado los lamentos de la mujer. ¡Qué gritona es esta señora!, a veces parecía que me iba a dejar sordo...; pero bueno, ya pasó. Mi parto no ha estado mal, para mí. Por lo visto mi madre ha estado con la fuente seca más de diecisiete horas. No ha sido parto de sangre, sino una cesárea vaginal. Los comentarios son de espanto. A ver. Voy a echar un vistazo ahí afuera; abro los ojos. He nacido en casa, en una habitación anodina y pelada, sin muebles salvo la cama. La comadrona me pone en brazos de mi progenitora. Mi madre parece ser una persona pesimista y negativa. Me escruta con interés. Comenta con un señor —que debe de ser mi papá— que aunque he nacido con todas mis cositas, no puede una fiarse porque aún puedo ser subnormal. El hombre asiente. Vale. Contextualicemos por lo tanto el evento. Yo soy un bebé nacido, más o menos, en el año cincuenta y poco del siglo XX, en el seno de una laboriosa familia burguesa. El patriarca es el abuelo, de cincuenta años, rostro de piedra. Un trabajador especializado en dos oficios, albañil y cocinero, que ha sentado finalmente plaza como comerciante local de drogas, productos químicos y perfumería. A mí me parece bien. Podía haber sido peor y haber caído en alguna familia de indeseables, como guardias civiles, falangistas o —eso sí que sería abominable—, de abogados y notarios. Bajo el amparo del viejo, la familia habita un gran caserón de tres plantas, y está compuesta por mis abuelos maternos, mi madre y sus cinco hermanas más pequeñas, que son mocitas y ya les rondan los pretendientes. Mi padre, que queda al margen de este patriarcado de mujeres, es un mecánico poseedor de un humor excelente, que contraresta —en parte— las negras angustias existenciales de mamá. Así que soy el primer nieto y el primer hijo; el ruido es considerable con tanta gente y yo contribuyo a aumentarlo con mi llanto. No es que me duela algo o que esté mojado. Lo que ocurre es que por la noche tanto silencio se me hace opresivo después de la algarabía diurna, y me animo a lanzar unos «ay ay ayyyy» flamencos. Viene siempre alguien y me da el pecho o alguna papilla de harina. Por lo visto no me corresponde por mi edad, pero manifiestan mis padres que o me callan, o se cuelgan de la lámpara. ¿Qué querrán decir? La vida pasa sin pena ni gloria en esta década, y la amnesia me va haciendo olvidar acontecimientos. Recuerdo vagamente algunos de los episodios más señalados de mi vida, como verter el cazo del café en la cabeza de la abuela, pintar los azulejos de la cocina de rojo, pintarla seguidamente de azul, perderme y quedarme mirando un burro, caerme de cabeza por un barranco, caerme de culo por otro barranco, caerme de lado en unas chumberas, caerme de un árbol, caerme en un pozo, chocarme con otro niño jugando a la gallinita ciega, llevarme clavados sus dientes en la frente, incendiar un chalet sin querer, incendiar unos rastrojos adrezmente para ver correr a las cabras, incendiar diversas estructuras que mejor no se entere nadie de cuáles fueron, comerme dos

quilos de magdalenas con sus papeles, sentir como mi madre me estrella un huevo pasado por agua en la cabeza por negarme a cenar... Cosas así. Detrás de cada coma ortográfica de la lista de recuerdos, hay alguien que me calienta el culo con algunos azotes, salvo cuando nadie se entera de quién ha hecho la trastada. Así que aprendo rápido a guardar el secreto de cuanto me traigo entre manos, ya que parece que mis preferencias en cuanto a entretenimientos se refieren, no son muy queridas por los adultos. Otros descubrimientos que realizo en el plano de la ciencia social, son el de lo conveniente de no decir nunca «las cosas a la cara» (ya que el que recibe la noticia de que es un gilipollas suele llevarse un disgusto tremendo), y el de no pedir las cosas que uno quiere, (porque es mucho más seguro pillarlas con disimulo), ya que si las solicitas por las buenas la mayor parte de las veces te las niegan... Hay otras normas de conducta que voy descubriendo. Tiempo habrá de hablar de ellas. En el capítulo de enfermedades infantiles, paso el sarampión, la rubeola, las paperas, la tosferina, la difteria (bastante jodida), una meningitis meningocócica que me afecta el cerebro — dicen—, porque desde entonces oigo voces y veo cosas raras, la fiebre tifoidea e incontables gripes, resfriados, bronquitis, infecciones urinarias, sarpullidos, intoxicaciones, acetonas, lombrices saltarinas que descubro inspeccionando mis heces... Así que no soy lo que se dice un niño sano, si bien salgo de cada crisis fortalecido y reconfortado ante la perspectiva de la siguiente cabronada. Si el sufrimiento curte, yo tengo la piel de cocodrilo. Mi alimentación no es escasa, al contrario, rememorando los años del hambre —los cuarenta—, mi madre se aplica a cebarme. Yo me dejo nutrir, porque mientras engullo me refiere siempre la gran suerte que tengo de haber nacido en estos años de abundancia, insistiendo en la historia de unas vacas flacas y otras gordas que tenía un faraón, deduciendo yo que debo de ser una especie de vaca gorda. «Come hijo —me dice—, porque este bocado que te llevas a la boca puede desaparecer en este mismo momento». Ante tan angustiosa perspectiva, ¿qué voy a hacer? Colaboran en esta hercúlea tarea de alimentarme, los relatos de mi abuelo acerca de la Revolución Española, en la que trabajó de cocinero para las tropas rebeldes, las franquistas. En estos cuentos de la guerra, las batallas, las explosiones y los tiros son totalmente secundarios. Lo importante era el tener siempre llena la barriga y, al respecto, me explicaba mi ancestro que no había que sentir asco de nada, ya que cuando el hambre aprieta todo está bueno; y comentaba el caso de un cañoneo de los alemanes de las Brigadas Internacionales sobre su posición, y de cómo un obús lanzó a un soldado dentro de una de las grandes calderas del cocido, y que nadie se dio cuenta, y cómo descubrieron al hombre —pasado el susto—, tras media hora de cocimiento, y cómo buena parte de la carne se había deshecho (menos los pies que quedaron fuera), y cómo no dijeron nada para no desperdiciar comida, y cómo los soldados se comieron el rancho lanzando grandes elogios a lo bueno que había salido el puchero... ¡A pesar de los piojos del chaval!... Pues eso. Que cuando hay escasez de comida, no hay que despreciar ni hacerle ascos a nada, ya que lo que los demás dejan es la base del bienestar del que se come las sobras, aunque sean lagartijas. Por eso me gusta todo, especialmente las tostadas con mantequilla, los garbanzos, las judías, las lentejas... Sólo odio, por alguna tara extraña, los huevos pasados por agua. Esa consistencia de moco que muestran, no me estimula. Pero si no hay otra cosa, me los zampo. En cuanto a mis obligaciones, dentro de una familia que es como una pequeña empresa y donde todo el mundo trajina con algo casi de continuo, a mí me hacen trabajar desde muy pequeño. Soy el encargado de rallar pan duro con un triturador de manivela que mueve un tornillo sin fin, y de quitarle las piedras a las lentejas. Estamos en los años cincuenta, y todavía no existe Barrio Sésamo. Los ratos de juego, en la calle, practicando lo que alguien ha denominado piadosamente fútbol, y que hoy sería denostado como kale borroka. Segregación total entre niños y niñas, esos extraños seres. Más adelante me dedico al reciclado ecológico de cartón y papel, actividad industrial que por la fecha se denomina de trapero. El colegio, un aburrimiento. Estamos sentados en bancos dobles, retrato de Franco y de José Antonio (nuestros padres —nos dicen—) y en el medio un crucifijo (Dios nuestro Padre —nos

aseguran—). Hacemos palotes con los pizarrines, luego planillas con el plumín y tinta azul, cantando las tablas de multiplicar, con un babi feísimo de rallitas azules en el que me embuten a pesar de mis protestas. La sensación de que alguien me mira es perpetua y paranoica. Qué le vamos a hacer, Doña Soledad —la maestra— vigila regla en mano. En el plano positivo descubro — emocionado— el entresijo del alfabeto al juntar el «ma, me, mi, mo, mu», leyendo una frase que me descubre un mundo nuevo: «mi mamá me mima». Continúo con el «amo a mi mamá». Una vez descubierto el intríngulis de la lectura, en pocos días descifro los «dro», los «ar», los «que» y todas las variantes raras de combinaciones de la lengua castellana, iniciando la lectura de un libro del tiempo de la República que esconde mi abuelo con gran misterio —por eso me atrae—, y que se titula Memorias de un «play boy». Lo que es un play boy no lo sé, pero lo de dentro es «erotismo suave para mujeres» según informa la introducción. Resulta muy interesante por lo rarísimo de las actividades del play boy, y se me pega el hábito de recitar en voz alta para mis amigos de mayor confianza, que asisten a estas sesiones de lectura en los recreos. Y pasan los años y los años, llega la Primera Comunión, acontecimiento majestuoso por lo que se ve, que me conduce a mi primer conflicto social. Me niego a confesarme, porque en el programa de actos me obligan a recitar una poesía que ensalza a la Virgen María en lugar de una que a mí me gusta mucho dedicada a un pollo (aves que marcarán mi vida). Cediendo a ruegos, chantajes emocionales y económicos y a terribles amenazas de castigos satánicos —incluidos en el lote, porque al parecer las poesías sobre gallinas condenan al infierno—, concedo el recitado a la Virgen (de mala gana) y comulgo en pecado mortal (o al menos sin haber confesado). Para mayor abundamiento en la fechoría, la hostia consagrada se me pega al paladar. Ya había sido advertido de que eso podía ocurrir, y que sólo tenía que esperar a que se disolviera la Sagrada Forma. No debo de hacer nada más que eso —fueron las severas instrucciones—, porque tocarla sería un sacrilegio, y de morir iría inmediatamente al Tártaro por toda la eternidad. Como tarda mucho la disolución del Cuerpo de Cristo y su trasmutación en productos asimilables y de desecho por parte de mi organismo, y me estoy agobiando más y más, la voy desprendiendo poco a poco con las uñas, y al darme algo de asco esa pasta blanca con saliva seca que me recuerda a mocos con clara de huevo pasada por agua, la unto con disimulo en el hábito de capuchino con el que me han vestido para la ocasión. Salimos de la Iglesia. La gente va a sus quehaceres, las sandalias aprietan, el calor del mes de mayo es calcinante. Mientras camino por la Calle de la Sal con destino a casa, el sudor chorrea por la caperuza y yo berreo como un condenado. En conclusión. La amenaza de que llegará el demonio, y me llevará si cometo un sacrilegio, no se produce —a pesar de que lo embosco con un buen garrote—. Me recuerda esto a la fábula de los Reyes Magos, a los que puse las anterior Navidad una trampa para capturarlos, consiguiendo con ello que mi madre tropezase con el cable electrificado. Así descubro que ella es la que cada seis de enero trae los juguetes. Por lo tanto, meditando sobre hechos pasados y presentes, llego a la conclusión de que Dios y los Reyes Magos (y el Ratoncito Pérez) son la misma cosa: mi madre. Esto es mucho más lógico que la historia de un solo Dios, que es Hijo, Padre y Paloma al mismo tiempo. Todo parece indicarlo. Los sucesos desagradables del día de Primera Comunión son —en su totalidad— materiales, no místicos. No percibo la Gracia, ni el aleteo de los ángeles, ni la sensación de felicidad prometida. Lo peor: mamá me confisca cincuenta pesetas de regalos, que yo pensaba invertir en petardos y cohetes, para comprarme un pantalón largo. Un verdadero ultraje primaveral. Una marca indeleble en mi memoria. Un día triste que sienta las bases de mi ateísmo filosófico. Maldita sea la Igesia Católica, la única verdadera. Damos un salto temporal hasta la primera eyaculación, porque nada digno de reseñar se produce hasta entonces. Merced a la lectura continuada de las Memorias de un «play boy», consigo un amplio conocimiento de la sexualidad humana, aunque no logro comprender cómo puede gustar más a un hombre el realizar una serie de extrañas contorsiones con jóvenes doncellas en hoteles de lujo, que finalizar tranquilamente la leche con galletitas de la merienda sentado en el brasero de picón. Sin embargo, esta mi actitud de placidez va a ir dando paso a una gran desazón. Imaginen a

trabajos. poderes telepáticos y huelgas de mineros franceses. compruebo que se expresan con gruñidos.. van a verse alteradas por mi entrada en política a mediados de los sesenta. una operación de fimosis y pequeñas catástrofes fruto de alguna travesura. en la que se alternan juegos. devorando todo tipo de novelas de ciencia ficción y literatura del siglo XIX. En la escuela nos han enseñado a cantar todos los himnos patrióticos habidos: el Himno de la infantería.. Su forma de charlar de política se reduce a varios «jum». empalidece y me ordena que no pregunte nunca esas cosas a nadie más que a él. me salen cantidad de pelos por doquier (como al hombre lobo). A continuación me entrega con el máximo secreto La madre. para tan solo apercibirme de la emisión de un escaso volumen de chorrete similar a la clara del huevo pasado por agua. Comprendo lo sucedido y juro no volver a repetirlo. más mi madre que es Dios. Intuyo que los libros de magufos (de mago-ufo. En casa se conecta la radio a eso de las dos y media del mediodía para escuchar el parte de noticias. Estamos viviendo en la Dictadura franquista. que mezclan magia. estudios. masturbaciones. Yo los entono siempre con entusiasmo. y me digo que soy guapo. Prosigo mi formación política en secreto. porque si Dios es mi padre y María su madre. imagínense. que lucha contra la opresión zarista y cuyo final mortífero no os cuento para no quitarle intriga a la novela. Que Franco sea el Jefe del Estado me parece lo más normal del mundo. lo que ocurre es que yo no lo sé. Hasta ahora tenía dos padres: Franco y José Antonio. pistas de aterrizaje marcianas en Nazca. Esta idílica existencia. Pero hay algo que me escama. Pues ahora tengo además a la madre de Gorki. presiento que Franco es el Científico Loco que domina el mundo (téngase en cuenta que en la escuela se nos muestra a Franco como el principal dirigente del planeta). de Gorki. haciéndome jurar que si la policía me tortura jamás revelaré quién me lo dio. es bien recibido. «¡que me meo que me meo!». y las que no se me han dado me las he inventado yo.. Estas palabras me sumen en la confusión: ¿seré astronauta?. porque las contracciones prostáticas de ahí dentro han sido gordas. encongimientos de hombros y elevaciones de brazos al techo. en consecuencia. Las paso moradas de asco y de dolor. como cuando mezclo estrofas de los himnos militares con los religiosos. Dios ha venido a verte. Ellos nunca dicen nada explícito. fenómenos paranormales y platillos volantes) están siempre basadas en la realidad y. tras los cuales miran al infinito y comen la sopa. «arf» y «jas». me miro en el espejo en pelotas. más Jesús que es su hijo y su propio Padre. No puedo revelar este secreto ya que me tomarían por un enajenado y sería . me organizo mi propia mitología política. Me leo el libro y me pego un hartón de llorar con el drama de esta anciana señora. Busco corriendo la escupidera. Le pregunto al abuelo por qué musitan tanto mis padres a la hora de las noticias. ¿me transformaré en vampiro? El libro me confunde más aún. más el Padre Dios de los Cielos. apunto esperando ver salir un chorro de pipí como nunca fue visto. De resultas de la mezcla de invasiones alienígenas. y el poder librarse de la clase de matemáticas. y que los polis son en realidad ultracuerpos venidos de Andrómeda para implantar la Dictadura del Capitalismo de Mercado. el Alégrate. o de lo que sea. veré las estrellas y conoceré el sabor de la sangre. el Montañas nevadas. el Prietas las filas. más la Virgen María. En definitiva. Y también una serie de cantos religiosos como el Tú me has mirado a los ojos. me toqueteo un rato la minga. y este hombre. finalmente. alzamientos de cejas. soy una pieza más del Régimen que no se plantea ninguna pregunta ya que se me han dado todas las respuestas. un día de estos me darán un golpe en la cabeza.. pues los ensayos se hacen en horas lectivas. la madre de Jesús y de Dios que es mi abuela. el Santo santo santo. Me acaricio la barriga. Son los grandes éxitos de la época. siento una especie de explosión en la que pienso que me estoy meando vivo. la Virgen es mi abuela materna. el Aleluya aleluya aleluya. Observando con discrección a mis padres. más mi papá el mecánico. Percibo que algo no va bien. Al cabo de quince minutos mejoro la técnica y así hasta nuestros días. que me explicó con tanto detalle y secreto cómo se introduce el pene en la vagina de las chicas en cuanto se percató de mis aficiones literarias. Si ando preguntando esas cosas a cualquiera —me advierte—. el Ratón Pérez y los Reyes Magos. no más que porque me da gustirrinín y.un niño de unos once años metido en una bañera de cinc: estoy intranquilo.

pasando por inundar el seminario y cortar las patas de una torre de alta tensión con varias hojas de segueta. la sede de la Falange. pero me las apaño para salir de ellos. la Casa de Socorro. Tras realizar largos cálculos y planes. pero sin graves consecuencias.. para evitar que las fuerzas del orden puedan preveer mis movimientos. a incendiar el primer coche patrulla de la Policía Armada (hasta entonces iban en mi ciudad a pie o en moto). Mientras que en París y Los Ángeles la juventud se pone púa de drogas y de sexo —según cuenta con tintes siniestros la prensa del Régimen—. y coloco el sexo compartido en un punto muy bajo de mi escala de valores y deseos. Los fachas afirman que la horda roja resucita e interrogan a la amedrentada población en busca de la clandestina célula masónica. destreza y sigilo. Como complemento a esta tarea —diríase casi artística— de oposición a la Dictadura franquista. enredos. me enfrento a una realidad objetiva en una población provinciana en la que para una chica el perder su flor conmigo es tanto como condenarse a algo peor que la lepra lepromatosa. en mi ciudad. No sé conducir. Por mi lado. realizo también una serie de pequeños sabotajes. tarea en la que adquiero experiencia. Sobrecogido por una sexualidad turbulenta. cuando tiene todos los motivos del mundo para amotinarse y levantar cadalsos.. Llevo vividos ya nada menos que trece años y mi conciencia me exige «hacer algo». les respondo que para mí lo raro no es que la gente se complique la vida. paso por la plaza del Ayuntamiento y visualizo con el rabillo del ojo a los esforzados operarios que con aguarrás o algún disolvente inmundo intentan limpiar mi primera pintada. estatuas. porque si bien yo pienso que en el país miles de personas han de estar haciendo lo mismo que yo. una noche de invierno salgo de casa por la puerta trasera —a las tantas. yo no me como ni una rosca hasta los dieciocho. me doy cuenta de que no es para tanto. de expresión política no institucionalizada. sigo siempre trayectos aleatorios e impredecibles. nunca me he tropezado ni enredado en raíces cuando había que huir. no como en las películas americanas. A la mañana siguiente.. hasta el punto de que desespero y pienso en autoinmolarme como forma de protesta. Por esas fechas de espasmos sexuales y . Cuando finalmente consigo un coito feliz —gracias a la influencia benéfica del anís chinchón—. Son las primeras manifestaciones públicas. camino del colegio. Si un poli me pregunta a dónde voy. rótulos de calles. Descubierta la verdad. parece que poseo un don especialmente útil para la actividad delictiva. decido pasar a la acción. Nunca me han pillado con las manos en la masa. que no merece la pena semejante trabajo para tan magro resultado. Ante el éxito obtenido.inmediatamente ingresado en alguna institución de reposo. actuando según me dicta la inspiración y la prudencia. me mimetizo con él y paso inadvertido. el chalet del alcalde y la centenaria puerta del Gobierno Civil. que van del rajado de ruedas de motos de los municipales. Por lo tanto. Si me pego a un muro. cuento cualquier chorrada y se da por satisfecho. sobre la lápida que ensalza a los mártires de la Cruzada: «¡Abajo la Dictadura! ¡Viva la Libertad!» Vuelvo a casa sin problemas envuelto en sombras protectoras de la Morena. O si no explíquenme el por qué de sus quejas sempiternas. cuando todos duermen—. Si ustedes se preguntan por qué me complico la vida de esta manera. pero estoy seguro de que a mí siempre me arrancará la furgoneta a la primera no más me ataquen los zombis. me voy a las puertas del Ayuntamiento y escribo en grandes letras. logrando estropear la placa de manera definitiva. me animo a dedicar un ratito —en las noches oscuras— a la decoración de edificios públicos. hasta el punto de desplazar paulatinamente la diana de mis intereses políticos: la persecución de las chicas con vistas al acoplamiento. que por poco me desgracio cuando queda colgando el enorme artefacto de los cables. diversos cuarteles militares. comisarías de policía. placas conmemorativas. Así que guardo silencio. El alcance de estas actividades subversivas es limitado. me temo que en mi modalidad soy el único saboteador del reino. tumbas de próceres. Para mí lo misterioso es que la turba permanezca casi siempre tranquila. Solo otra tarea me absorbe en estos años. Con tanto insistir he cosechado varias detenciones. desde que entraron en ella los nacionales durante la Revolución Española. con un bote de pintura roja y una brocha gorda. a nadie se le ocurre mirar. A día de hoy tengo problemas. Soy cauto. tropiezos. Si me meto bajo una cama. Tremenda la resistencia a mis requerimientos. sonrío bondadoso.

Pero. O aquel elefante que se me vino encima en el circo. Estuve parado —dicen— más de cinco minutos y necesité masaje cardiaco. el viento de levante arreciaba fuerte. con la familia al completo.militancia política me parece que me enamoro. O como se diga. Esto ha hecho que pierda absolutamente el miedo a la muerte. cayendo dentro de la terrible máquina mientras daba vueltas y vueltas. Y también dramático episodio cuando un día. con electrocución y caída desde cuatro metros. En la actualidad sigo siendo el mismo: soy un tipo convencional. me marcho de la casa de mis padres y. con familia y tal. arrancó una sombrilla y la llevó volando dando vueltas hasta que el palo se clavó en mi estómago. respiración artificial y una estancia en una unidad de vigilancia intensiva conectado a un respirador durante más de un mes. porque ¿saben qué? Al otro lado. Me marché de casa pronto a ver mundo. llevado por un exceso de entusiasmo me autoimpulsé. por ingresos hospitalarios o por vivir como fugitivo de la justicia. cuando las aguas vuelven a la bañera. prosigo la convivencia con esa mujer que me aguanta. hasta ahora. Suerte que dejé los pies por fuera y pudieron sacarme a tiempo. retorno al redil. y que incluso me han resucitado en un par de ocasiones. quiero consignar que he estado a punto de morir varias veces. porque todo ocurrió durante una parrillada en la playa. Un segundo accidente. Bebo los vientos por ella. no hay nada. La más grave de mis muertes fue la acontecida en un accidente de trabajo. hasta que conseguí recuperar la conciencia. bastante aparatoso. Ya lo irán contemplando. Eso es todo de momento.. Y vi poca cosa. A veces he de irme por trabajo. Fue algo muy embarazoso. en la playa de Algeciras. me emparejo. años después. O aquella vez que me caí de espaldas por una escalera con una lavadora sobre el pecho.. volvió a dar con mis huesos en la UCI de traumatología: paleando arena en una hormigonera. . Por último.

Percibo en mis costillas que la cabeza es muy grande y pesada. Grandes destrozos en mazas y palancas. rompiendo muros. el viejo que guardó la Copia Simple y el único que sabe lo que pone de memoria.. y empieza la Transición democrática. a juzgar por la capa de un metro de espesor de jeringuillas de hierro que cubre el suelo. y mientras por ahí y por allí la plebe se manifiesta conmemorando el día del trabajo. le dio diversos usos: oficinas del Movimiento Nacional y sede del Sindicato Vertical. este es el cagadero de los lumpen de toda la Galaxia. Las paredes vibran a nuestro paso. repuestos de los chichones. quejidos. mientras murmuramos que algún responsable sindical debería de haber localizado ese orificio que nos hubiera ahorrado múltiples magullamientos. las jambas. hemos entrado en el abandonado edificio de dos plantas a golpe de machota y cortafrío. el inmueble es abandonado por el Estado. Con decisión. Cuando más adelante la dictadura se apropió de la casa. Vamos tomando posesión e iniciamos nuestras . el dintel y gran parte del muro. ¡paf!. Tan solo la de hepatitis. sin dubitaciones.Magufos I. Pues ya estamos dentro. feliz de vernos de nuevo. y de despedir con pañuelos agitados a la ululante y menguante ambulancia. ya que eso de la seguridad laboral aún no está de moda. aunque legalmente el edificio sigue perteneciendo al patrimonio del Estado. al igual que cualquier microbio. Cae sobre nuestras descubiertas cabezas. qué peste rediós. Este edificio fue levantado en los ratos libres por obreros sindicados. al decir de los viejos anarquistas. patada a la puerta para echarla abajo. Aquí hace al menos cinco años que no entra nadie. Luego de inmovilizar y entablillar la pierna quebrada al entusiasta compañero. pues la maltratada estructura percibe la llegada de sus creadores y nos recibe encantada. con fuerza. pero afortunadamente aun no se ha desatado la epidemia de SIDA. la mugre abre pasillo y la luz entra de nuevo. Deben de introducirse por ese orificio en la pared para efectuar sus rituales: ¿no pueden usar la puerta como hace la gente civilizada? Parece que no. ¡quién lo diría en un pájaro!. Sacudimos nuestros chándals. Alguien se pincha accidentalmente. que querían fundar una cooperativa con panadería y economato y. Echamos un vistazo a la polvareda a través del espacioso y cavernario agujero. Con una pala las vamos depositando en bolsas de basura. un piquete de subversivos nos hemos encaminado hacia un local histórico de la CNT —esforzada central sindical—. Carraspeos. El Rayo que Rompe el Círculo Ha sido una sobremesa muy ajetreada. y sólo pueda ser leído por el Ciruela. Pasan los años. Es igual. Finalmente. Lástima que ese documento esté un poco deteriorado al haber permanecido oculto más de treinta años en un pozo. expropiado por el gobierno del general Franco cuando perdimos la revolución.. se muere Franco. entre toses y jadeos. oliendo a magdalenas recién hechas. la escritura del año de mil novecientos treinta y dos dice bien clarito que el local es nuestro. ¡lo logramos! Se derrumba ante nuestras perplejas miradas la puerta junto con su marco. qué cantidad de mierda. Y. Salvo los yonquis. Primero. era una gloria planear sublevaciones y complots en estas amplias y resplandecientes salas. un grupo de militantes hemos obrado por la vía de los hechos y aquí dentro vamos a quedarnos hasta que salgamos fuera. reventando cerraduras con la maza y la palanca. las décadas. Es el Primero de Mayo. Realizadas infructuosas gestiones ante el Gobierno tendentes a su devolución. Aumenta el deterioro cuando nuestros porrazos hacen que se desprenda de la fachada la enorme y pétrea águila imperial de los Reyes Católicos. el suelo se esponja y ablanda. Con su llegada y la consiguiente disolución del sindicato franquista.

despliegan una pancarta con un lema poético: «quien okupa. qué buena pancarta. destrucción de edificios públicos. lo desconocen. fabricación de bombas termoatómicas. — Pero —insisto—. En ese aspecto.... ¿te gusta? —me responde una chica gordita llena de granos—. — ¡Decídmelo! [la agarro por la camiseta y la zarandeo mientras amenazo al resto de okupas con la escoba]... Una época en la que yo estaba enganchado por los relatos de marcianos. les da igual. Ya no me acuerdo. la mili obligatoria española era algo atroz. nada más llegar al cuartel. alborotando.. — Oye. ¿De dónde viene? — No sé. Ya que tenía que perder mi juventud de tan miserable forma (sirviendo al Estado). Se trata de un tiempo en el que eran frecuentes los avistamientos de naves alienígenas. Lo de la obediencia a los mandos era muy gracioso. Podía haberme negado. Tal vez les gustaría a ustedes saber en qué circunstancias llegué a ver por primera vez ese logotipo que tanto me ha alterado en mi pacífico carácter. pero en mi estupidez pensé que la «experiencia del Ejército» podía ser interesante. porque hay que reconocer que. Estoy explicando a un grupo de inquietas ratas que no tienen nada que temer de nosotros. calculando los pasos. se refería al saludo debido a los mandos y los pasos a los que tenías que levantar la mano a la sien: seis si es un general y viene a la contra. — ¡Habla! — No sé. la verdad. ¿De dónde habéis sacado ese dibujo tan bonito? — ¿Ése?. lo habremos visto en alguna parte y ya está. La primera clase teórica que recibimos. ¿sabéis quién ha inventado ese emblema? — No sé. pero para ello hay que retroceder unos veinte años. Los oficiales configuran una burocracia escalonada. en la que los funcionarios pretenden (en tiempo de paz) llamar lo menos . — ¿Lo sabéis vosotras? —No. ocupación de territorio enemigo. II.. Sólo consigo extender aún más mi fama de pirado solitario y violento. Especial ilusión me hubiera hecho el demoler el Valle de los Caídos. Medito sobre la profundidad de su significado e inmediatamente me sobresalto. quema de iglesias y de centrales nucleares. ése me parece que es el símbolo de los kraker holandeses. — [A la gordita]. ¡responded!. ya que esos señores eran muy quisquillosos en lo referente a sus grados y al respeto que merecían. en lo que a formación militar se refiere. pero no pudo ser. me encontraba realizando el servicio militar por imperativo legal. En resumen. Terrible decepción por mi parte: me tocó el Ejército del Aire. los okupas de allí... eran unos verdaderos pesados obsesivos..? — No sé. dos si es un teniente. lo ignoran. porque al lado de la frase hay pintado un símbolo que siempre consigue sorprenderme: el rayo que rompe el círculo.. Me acerco a los muchachos. preocupa». Al servicio del Estado En diciembre del año setenta y uno (¿o en el sesenta y nueve?).actividades manumisoras. ya que hay bastante sitio para todos. Así te podías pasar la mili. como hacen con esas torres que se caen de repente. es un misterio. cuando unos chavales de diecipocos años.. intentaría aprovechar el tiempo al máximo —me propuse a mí mismo— aprendiendo cuantas técnicas de destrucción generalizada me enseñaran los señores militares para aplicarlas a la vida civil: voladura de puentes y embalses. — ¿Quién tuvo la idea. una década nada más y nada menos aproximadamente.

porque los soldados acababan creyéndose ese papel de guerreros. de nubes. a la espera de que me trasmitiesen todos sus ultramodernos conocimientos del arte de la masacre. en la base. y el funcionamiento de las baterías de antiaéreos y los lanzacohetes tierra aire. A los pocos días te acostumbrabas a lo infundamentado de los mandatos y a cumplir las órdenes sin rechistar. como dentro de un rato tendrán oportunidad de ver si prosiguen leyendo mi relato. refugio de penas y nostalgias. la cantina de la tropa. que al menos sabían leer y montar y desmontar los motores. la tropa era el purito reflejo de los oficiales en lo que a vagancia se refiere. Hay numerosas anécdotas de la mili. soñar aún era posible. Baste recordar que los que le azotaron antes de subir al Gólgota. Eso es todo. limitándose a aprenderse el valor de las galletas. ayudado por enormes porros de cannabis. aún estando cada minuto del día ocupado según el reglamento. en los escasísimos ejercicios de tiro. y creo que algo de éxito obtenían sus predicaciones. ¿Desobedecer? Imposible.posible la atención de los colegas y ascender con el mínimo esfuerzo por antigüedad. que es mucha. porque ellos llevan el cuartel y lo hacen a base de gritos que sobrepasan en decibelios el ruido de los motores. todo era completamente gratuito. y los oficiales de vuelo. En fin. esto es. los franceses. porque veías un culo en calzonzillos y se te ponían los ojos . de soldados haciendo guardia en lugares por los que ni los lagartos pasearían. Esos militares son individuos muy peligrosos. ya que adoptaba el papel de soldado modelo. de pelícanos. a no ser que deseases pasar una temporada indefinida meditando en los calabozos. Y. Lo que hubiera yo dado por ascender a miles y miles de kilómetros de altura. Pero estos ceporros desconfiaban de cualquier cosa que pareciera competente. Hombres y hombres por todas partes. gracias a ignotos motivos ocultos en el inconsciente de algún coronel de edad proterva. porque yo ni pensar en acercarme a ellos. no voy a entrar en detalles. que estaba compuesto por «los que odian a la Patria». todos con las hormonas alteradísimas. para mayor desazón y desasosiego. a los que miraba con envidia cuando se elevaban con sus F-5 cargados de keroseno y de cohetes. Eso nos lo repetían al cabo del día unas mil veces. los portugueses. rodeado de azul. gracias a ello.. A pesar de esos obstáculos en mi formación. Su principal tarea consiste en eliminar cualquier vestigio de inteligencia y raciocinio del cerebro de los reclutas. la CIA y la masonería internacional. mientras nos juraban que allí estábamos para «¡MATAR!». En estas circunstancias. hasta dejarte sordo. Había que tener cuidado. era el antro más visitado de la base aérea en momentos de ocio.. ¿Qué más? Los suboficiales de tropa. ocultos como topos. La gran paradoja de todo este tinglado militar es que. y sustituir esas nobles cualidades por la obediencia ciega al «porque lo digo yo». Afortunadamente en esa época yo era abstemio y. Era fundamental para ser sargento. Estos tipos eran absolutos insensatos que gustaban de jugar con granadas y machetes para impresionarnos. dos mil años no son nada. realizando ejercicios físicos abominables y limpiando toda la porquería que pueden generar cientos de hombres. Por cabeza.. Allí. en el año y pico de mili aprendí a disparar el CETME. en lo que a sargentos se refiere. Ni una hembra en diez kilómetros a la redonda. los tipos más despejados eran los mecánicos especialistas. donde las bebidas alcohólicas que se despachaban poseían el volumen mínimo de un litro. el comunismo. En consonancia con el ejemplo dado y el objetivo final de la instrucción. en la mili todos éramos varones. por definición. Los gays. que servíamos para matar al enemigo. a saludar correctamente a los galones y a cumplir con un reglamento que determinaba minuciosamente lo que había que hacer en cada momento del día y de la noche. fui consciente plenamente del horror que constituía cada segundo de mili. voluntario para todo lo relacionado con las bombas y el derribo de edificios. planear libre y soltar cuatro pedazos de bombas de napalm sobre el Palacio del Pardo. echándole mucha dedicación y vista a mi alrededor. apagar el motor. arbitrario. auténticas acémilas a las que se les extirparon los sesos al recibir los galones. los moros. eran suboficiales chusqueros de la Legión Romana y. para colmo. caótico. Y mira que me esforcé por llamar la atención de los mandos. ya que un soldado que hace preguntas y no bebe es alguien muy sospechoso. Son bestias que hubieran desmoralizado a Jesucristo de haberles tenido que predicar.

— Mirad —dice Mauro que está temblando— se han apagado. cuando el Joan nos llama la atención. eh. Por fuera del muro hay campos de cereal de secano y una carretera.. III. Esta es una noche sin luna. dirigiendo nuestras miradas hacia la pista de aterrizaje. pero con la paranoia que nos inculcan estaríamos locos si no fuésemos listos para matar. radar. Estamos acabando nuestro turno y nos disponemos a dar el relevo. — Os pedrer! —dice Jaume—. fixa’t bé!. atisbo las siluetas de los murciélagos. se masturbaba en su litera mirándote con ojos de cordero. Los dos colegas van ligeramente adelantados. barracones para la tropa. — Estupendo. ni dos luces ni tres —respondo. Joan y Mauro. etc. ya nos queda muy poco para acabar la mili... como cocina. eh. No entran en el catálogo de «enemigos de la Patria». — ¡Eh!. Todo su amplio perímetro está amurallado y vallado. de las que a mí me gustan. miro las estrellas. Son las cuatro de la mañana. como bolas flotantes azuladas. con hangares de aparcamiento y reparación. veteranos. almacenes. ¡Ah!.. No es de mi incumbencia la aparición de fantasmas o de objetos extraños en bases aéreas. edificios bajos para la oficialidad. estos dos no se han quedado conformes y regresan a regañadientes. El catalán no tiene ni idea de hablar castellano. Sólo lo entiende y eso le ha costado múltiples disgustos con los sargentos hasta que lo dejaron por imposible. rodillas flexionadas. pista de despegue y aterrizaje y demás edificios necesarios en un cuartel.. un detalle que se me olvidaba: siempre nos ordenan no cargar los fusiles. qué rollo. ¡eh. Joan señala muy nervioso a las pistas dando saltos. — Yo no veo nada de nada. más otra exterior que no viene al caso. intento darle a esta ronda un aire romántico. a l’inici de la pista! En realidad. pero que debo mantenerme alejado de esos fuegos fatuoss. ¿pero qué dices hombre? Deja de moverte. No entiendo por qué la gente es incapaz de planificar algo empleando la razón. Sitúense en la situación: la Base Aérea ocupa una gran extensión de terreno.. vigilado por garitas que son reforzadas con una guardia móvil interior de tres soldados que se dedican a caminar cansinamente junto al muro. . auténticos trogloditas armados con el fusa y munición de la de verdad. Me distraigo contemplando como se recortan los vahos de sus expiraciones contra la luz de los focos. eh. destacan nítidamente sobre el fondo negroide de la noche. pero. dos rústicos. Pero las ganas se te quitaban de golpe cuando despertabas con el «ñigo ñigo» y te dabas cuenta de que el tipo de al lado. armero. catalán de interior uno y el otro murciano. ha acabado nuestro turno y hay que dar el relevo si no queremos que el briga se alarme o piense que nos hemos dormido. — Que sí.. La impresión general que tengo es que no hay ningún peligro. hablando de mujeres y de los misterios del tamaño de los coños. pues nos vamos a dormir de una vez. Me aburro. desapacible. no sé cuántas hectáreas. són tres. aunque están a más de quinientos metros. Los tres espiamos agachados.. però no són dues llums. mecánico fresador de enormes manazas. dando unos meneos a la manta.. despachos. mejor no entrar en las peculiaridades de la conversación. Dejemos eso y veamos la infraestructura del lugar. Las bolas tienen en su extremo superior una bolita que está coronada por una especie de cresta dentada de color rojizo. Nos quedamos clavados. fría. Me quedo impasible. — Joder —dice Mauro— hay dos luces flotando allí.. cabeza adelantada y ojos saltones en la dirección que nos señala.. Voy haciendo la ronda con otros dos compañeros. cantinas. Son tres siluetas luminosas. — Os digo que allí no hay nada. No obstante. Todos somos güisas. eh! — ¿Qué?.. La Ronda de Noche Y vamos a los hechos.reondos.

y los sigo a distancia sin que se den cuenta. machetes. dar el relevo y punto en boca. y el brigada. ¿que per què?. — Però és que poden ser els portuguesos que ens invaeixen. ¿qué hago? — ¿Y si anem a veure-ho? —propone muy interesado Joan. Que se lleven lo que necesiten (como linternas) y que le dejen dormir en paz. Estoy libre de responsabilidad. què raro que ets. los dos audaces soldados se detienen y escucho como quitan los seguros de sus fusiles. porque estoy durmiendo. tan suave que es casi invisible. Yo me cubro tras un bidón. mis compañeros no están conformes. Rediez.. En realidad estoy también intrigadísimo.... que flota a dos metros del suelo. puedo estar siendo testigo del primer contacto con extraterrestres en esta base aérea.. Dan el relevo. cargadores. No sucede nada. se dirigen a la perrera y sacan a tres pastores alemanes.. Los perros se han tumbado y lloran. pero que si hacen algo no debido se acordarán de él. ¡madre mía! IV. Los canes van ligeros. porque están muy tensos. sobre todo ahora que piensan que estoy durmiendo. Ni tan sols t’han fet cap per lo pesats que ets. Estos dos insisten.. — Son cosas mías del anarquismo. Aguardo unos segundos.. pero no quiero ir con estos dos. en el punto central de contacto. ¡están locos!.. como ya digo. Pero cá. pertrechada como para asaltar un búnker.. que está medio trastornado por el sueño. que vayan a ver. — Qué manía tienes tú con los portugueses invasores.. De la parte posterior de cada pompa sale un tubo naranja que busca la unión con los otros dos y. Voy alerta (ojo. como si hubiesen encontrado algún rastro. se extiende horizontal un cilindro alargado con forma de pepino. ¿qué se nos ha perdido en la pista de aterrizaje? Lo que hay que hacer es volver al cuerpo de guardia.. como pompas de jabón. Han andado unos seiscientos metros. y que con el debido permiso me retiro a mis aposentos. Ahí no hay nada. Parece que me tienen calado. Un trecho por delante de ellos. — Nano. La situación ha cambiado para mí. De golpe. Esforzados guerrerros La pareja. pase lo que pase nadie me echará culpa de nada. Y si nos invaden los portugueses o los muertos. sobre todo si disponen de armas de fuego. — Que no joder. Fijándome mejor. avanza en dirección a la pista. ¡Diablos!. perquè ens sembla que hem vist quelcom extrany i volem investigar”. lo que hay que hacer es dar media vuelta y correr. totalmente transparentes. que los chuchos están cagando). granadas. les dice que le hablen en cristiano. han aparecido tres figuras ectoplásmicas con forma de gallina. Aguardo un poco a que se alejen. Despiden una leve luz amarronada. sienten curiosidad peliculera por meterse en la boca del lobo. Yo estoy picado por la curiosidad de ver a dónde puede llegar el disparate. No se ve bien por lo oscuro..si les surge un fenómeno extraordinario —que vete a saber por donde puede salir—. Podría acercarme por la espalda y estrangularlos con los rabos de los perros antes de que se dieran cuenta de que algo malo estaba ocurriéndoles. Dejo muy claro que yo no he visto nada. que lo otro [vocecita meliflua]. y dispuesto a hacer cuerpo a tierra si estos dos me toman por alguna amenaza. “que ens agradaria donar un cop d’ull a la pista d’aterrage. Así que estos dos van al armero y vuelven a coger los cetmes.. Esos seres de pico curvo me hacen signos amistosos con sus alas .. Están inmóviles. pero yo diría que es un sonajero de veinte metros de largo tripulado por tres gallinas... Llegamos al Cuerpo de Guardia y.. no parecen amenazantes. per a què t’interesses tant pel rotllo de la guerra aleshores? Tot el temps pregunta les teòriques.. pero se dirigen al brigada que dormita apaciblemente en una litera chupeteando y le musitan al oidoque esto. sí. — A tu nohi ha qui t’entegui —protesta el catalán—. me doy cuenta de que los tres fantasmas están dentro de tres cabinas esféricas e individuales.

. Me pego bien pegado al suelo. apuntando desde la cadera con sus armas. boquiabiertos. Las tres gallinas coclean. se incorpora y sigue tras los perros. VI. A los pocos segundos pasan por encima de mi cuerpo los perros a todo meter y. El OVNI sube unos metros. a la izquierda. me incorporo y me acerco hasta donde mis camaradas. esquivando el tiroteo o intentándolo al menos. Siempre he pensado que la demostración de que no estoy loco se encuentra en que yo oigo voces en las tripas. a continuación. pues me acerco. Echo cuerpo a tierra y desoyendo la última recomendación. porque me tienen mucho respeto. Va ametrallando y «¡bum!»... El murciano. que me han analizado con un cacharro y saben que soy de los suyos. en color rojo sobre fondo negro. El Rector de la nave se llama Rizo Oportuno. empiezo a divertirme... por primera vez en mi vida.acabadas en garras con espolones. ahí las dejo con sus co-co-cooo similares a risitas.. «Los oficiales aquí se comen a los pollos los domingos —les informo—. las apagan. Contemplo el OVNI con interés. Habré recorrido la mitad del trayecto cuando escucho ráfagas de CETME a mi espalda. contemplo cómo los fogonazos iluminan el OVNI.. baja. Me alejo en dirección a mi barracón. Curioso espectáculo. — Vete —escucho—. No está muy claro lo que dicen. Creo que me dicen que tranquilo. ¿no? —les pregunto—. V. Menuda mierda de primer contacto. si os capturan los falangistas no tendrán piedad de vosotras». que son indetectables. «¡Bum!». No escucho con el cerebro.. les envío una salutación de bienvenida y les explico que corren peligro.. Al parecer solo están fisgando un poco nuestra primitiva tecnología. más bien parece que se están descojonando de la risa. Me decido. Me concentro en mi vientre. pues se han metido en una base aérea de la Dictadura Franquista. otra bomba de mano. ¡Ostras! ¡Que se conecta la alarma de la base! El brigada ha de haberla activado ante tanto tiro. que flota ante mí en una especie cohete cósmico. probablemente venida de Sirio o de Aldebarán o de alguna estrella desconocida. Primer contacto Bueno. una granada.. en cambio. Sodoma y Gomorra Joder con las gallinas.. Habrán vuelto a conectar a los colegas y le están dando gusto al gatillo. de una nave espacial alienígena. las vuelven a . Entonces.. En el lateral del fuselaje brilla un emblema consistente en un círculo partido al ser atravesado por el rayo. Encienden las luces. — Al menos tendréis tecnología para destruir esta base. ¡vetevetevetevete!. Los perros dan vueltas en torno a mí con el rabo entre las piernas. se desplaza a la derecha. y sólo se vislumbran sus fantasmales siluetas. cacareando afónicas y moviendo las plumas en una sicofonía de aleteos. paralizados. que tienen bloqueados los circuitos neuronales de los vigilantes de la base. en silencio. Sería un detalle por vuestra parte. escucho que me interpelan dentro de mi barriga.. Se trata —como suponía—.. sino con el abdomen. parece empeñado en una sarracina. La sirena planea por todos los barracones. y me han descubierto siguiendo a estos dos tarugos. mientras que los esquizos las sienten en su cabeza. cae. porque estábamos hablando de un fenómeno nocturno en la mili. Ahí están esas criaturas. que continúan inmovilizados. Eso es todo. pidiéndome protección. Joan tropieza conmigo. que están rígidos. los marcianos han cubierto su nave con una fosforescencia muy tenue. porque cocorotean espasmódicamente. ¿Les cuento por qué me tienen repeto los perros? Eso mejor vamos a dejarlo ahora. ese sonajero con tres cabezas que pilotáis parece impresionante.

claro. Ahora huele a aceite quemado. finales de los sesenta y principios de los setenta. pesado como un cuerno de cinco o seis kilos.. y se empiezan a agrupar en torno al Cuerpo de Guardia. La tropa. se echa al suelo y se lía también a pegar tiros. caídas. pero aún así le arranco limpiamente la gorra de plato de su cabeza y. los sargentos de semana empiezan a dar voces. Los de las ametralladoras —guiados por un vociferante Joan que da instrucciones en su idioma— han descubierto el OVNI. mateu-los a tots fills de la Gran Puta!» El sonajero de tres cabezas se eleva. osea. En aquellos años. para variar. asustada con la balasera. está muy oscuro. el pánico se extiende y todo el mundo dispara y dispara. y si no también. gritos. pero el brigada. gordo. se cubre tras un poste que deja visibles tres cuartas partes de su ser —ya que es muy barrigudo—. tú llama al coronel». con luz roja. y numerosísimos magufos se dedicaban a describir las figuras de la llanura de Nazca (sólo visibles en avión). Huele a aceite de engrasar. y abro fuego sin querer hasta quedarme sin munición. Levanto el fusa. La ráfaga va alta. un artilugio de dura madera e hierro forjado. Vuelvo a cubrirme. Evalúo mis daños y estoy intacto. se mete entre los hangares. Mala cosa que un soldado abandone a su novia. Muchos de ellos son bichos. armad el antiaéreo. apunto al brigada desde la cadera para no dañarme el hombro. que por poco mata a un cabo. está dando órdenes como un siniestro espíritu a grito pelado: «vosotros por allí. porque nos llega una onda expansiva que nos golpea y arranca del suelo desperdigándonos como pajitas. el sargento de semana y sus ayudantes —como energúmenos— les entregan el CETME. Limpio mis huellas digitales. VII. viéndolas venir. Algunos dan saltitos porque no llevan botas. me incorporo. Compruebo el seguro. vosotros a vuestros puestos. con los pantalones caídos. donde no hay ni un teniente. mal afeitado. desciende. Se hace el silencio y solo se escucha algún que otro «¡ay!» y alguna ráfaga aislada. que tira balas de siete milímetros y pico de calibre. se asoman. Debió de soltarlo cuando tropezó conmigo. estos acontecimientos eran muy frecuentes. No sé si ustedes se imaginan el efecto que puede causar una alarma de esas sobre setecientos sesenta y dos soldados de remplazo que duermen plácidamente en sus literas a las cuatro quince de la madrugada en el mes de diciembre. los . el machete y la munición. Lo empuño por el puro automatismo que dicen del entrenamiento. Otra explosión. a los cuales se les recuerda continuamente que están allí para matar o para morir. Ni un rasguño. Parece que se hace dueño del follón y reconduce el tema. «¡venga. como en los asesinatos. Los extraterrestres nos visitan. se vuelven a meter adentro y. El brigada está aterrorizado.. al armero!».encender. iluminan su emblema del rayo. El muy cabrón está demostrando bastante eficacia. Interpretaciones y conclusiones Si queréis os lo creéis. algunos en calzoncillos y camisetas. Por simpatía. alcanzo el efecto deseado. tal vez un poco de queroseno de reserva. El OVNI se coloca sobre mi vertical. Han debido de deflagrar algo muy gordo. Joan y vosotros por allá. vosotros a las pistas con el sargento. muy confusos. y los entusiasmados artilleros le pegan duro a los edificios. Un pequeño incendio y una explosión. Finalmente el tableteo disminuye y se apaga: habrán acabado con las balas. aunque las ráfagas que dispara el murciano y las explosiones de granadas se suceden inquietantes. La nube en forma de hongo luminoso me recuerda vagamente a esto o a aquello. desenfunda la fusca como si fuera un vaquero y tira al tún tún. Yo sigo tumbado. por resumir. cuando noto algo duro en el costado que se me restriega llamándome la atención: el CETME de Joan. mientras en mis tripas suena un ¡salud! y el eco de un «co-co-cooo» sin fin. Salen a medio vestir. a ver quiénes están disparando. cortad la carretera y con la metralladora tumbáis lo que pase. carreras. y le atacan con trazadoras de un antiaéreo salido de alguna parte. mientras los focos de la guardia los persiguen como en los filmes de presos que huyen. sin ninguna idea prefigurada. venga. «Dispareu cabrons. abren las puertas. recién llegados del último remplazo. aunque no lo mato. novatos. En el armero. y en su vientre.

Tuvo que ser reconstruida con paciencia y presupuesto. pasadas unas semanas. ya que quedó arrasada y sin aviones. El teniente coronel. pueden comunicarse con nosotros a través de la barriga y lo único que dejan tras de sí. aunque. A la Base Aérea se le echó tierra encima. un auténtico desastre. el coronel cogió el único reactor quedaba. lo que hacen es desacreditar totalmente la investigación acerca de los alienígenas. ¿qué es la verdad? Ni el mismo Jesucristo fue capaz de explicárselo a Judas cuando le lavaba los pies. Estuvimos buscando cachitos un breve periodo de tiempo —porque me licencié—. Pero con sus absurdas especulaciones acerca de humanoides bondadosos bajo gobiernos de sabios y hombres de negro. Los aviones. Claro.. picó y se estrelló por allí cerca esparciendo restos en un radio de diez kilómetros de diámetro. Juro que lo de los pollos es la pura verdad y que sucedió así. En fin.relieves de los templos mayas (con sus astronautas flotantes). lesionados sin excepción. la forma de labrar la piedra de los obreros de Macho Picha o de las pirámides (con máquinas prodigiosas). con montones de dislocaciones de hombro y absolutamente negros. Un Seat Seiscientos que circulaba por la carretera con una pareja de adúlteros fue balaseado de propina. menos un F-5 que estaba aparcado más lejos. No dejaron a nadie hacer fotos.. . Las instalaciones auxiliares. o seriamente dañados o destruidos. La pista de aterrizaje fuera de combate. El símbolo de sus fuerzas aéreas es el Rayo que rompe el Círculo. radar.. radio. Ni un tejado en su sitio. Había impactos de bala por todas las paredes que quedaban en pie. les importa un bledo la bondad. todo hecho polvo. volvamos a los ochenta. en los días posteriores al evento nadie se atrevió a abrir la boca. perplejo. Un cráter del copón donde había estallado lo que fuese. Los soldados. incapaces de pilotar sonajeros volantes. cubiertos de hollín. Los perros aparecieron en Matalascañas. No se sabe si por las presiones de sus superiores o por la paranoia que le entró.. cuando llegó de madrugada (porque los oficiales dormían fuera de la base) y vio el desastre.. Fue una salida muy decente la de aquel hombre. Por supuesto los investigadores del fenómeno OVNI acudieron como moscas. en donde con la ayuda de varios electroshocks y autoeyaculadores eléctricos comprendieron que las gallinas son seres inofensivos. Los extraterrestres son pollos anarquistas. es un rastro de destrucción. plumas y cacareos. subió hasta donde pudo. ¡Ojo. Y ahora.. a la tarea de derribar estos techos de escayola de la antigua cooperativa de «El pan del obrero».. porque constó el asunto como muerte en acto de servicio y la viuda cobró la paga de un héroe. quedó anonadado. teniendo en cuenta que a Mauro y a Joan los derivaron a una institución mental. que todo se nos viene encima! cooo-co-co. con eso lo digo todo.

contábamos con el factor sorpresa. diciéndome que ¡cómo permito que Juan Pedro se exponga tanto! Prometo que tendré más cuidado. Al hombre este lo voy a llamar Juan Pedro porque él no quería ninguna fama. lo admiro. el médico le dice que no es nada y que se eche una crema. grande. Se mete dentro. se pone eufórico. Tras examinarlo minuciosamente. tampoco. Cuando los paramilis esos avanzan hacia nosotros. Coge un retrato de Franco y lo rompe. como dudando de lo que estaban viendo. Resulta que se trata de un compañero muy comprometido. Le explica al médico que le han salido unos granos en la punta del nabo y que está sobrepreocupado. III. mi protegido me hace una seña con la mano para que los reduzca. Por el mismo precio. Nos atiende con la enfermera al lado. ¿qué podía pasar? Me lo presentan. Tras esa bronca con los de FN. que en aquella época era joven e inexperto. canoso. Ellos se paran. Yo. Y me dicen que si le quiero acompañar un tiempo. Era un médico muy competente. II Él es un hombre de unos sesenta y cinco años. Y me dice que lo acompañe que tiene que hacer un recado. Corremos como galgos. Les amenaza de muerte. porque era una persona muy especial. chupado. Me dice luego Juan Pedro que le acompañe al médico de pago. «Shh» —me dice— «a por ellos». Era un héroe. Una calavera sobre la vitrina de las pinzas. para eso estamos. ojos claros y voz vibrante. Había estado en la Guerra Civil. Gran confusión. Para que le examine las muchas lesiones de la pelea —pienso—. . como aguardando que tras de mí apareciera un escuadrón de hombres hiena. ¿Qué se le habrá perdido en esta caverna? Insulta a lo menos veinte fachas más grandes que yo. Llegamos a la consulta del médico viejo. digo que bueno. me la revisó a mí también. Yo lo sigo como es mi obligación.Guardaespaldas I. que como ya el tipo murió. Está amenazado de muerte por los fachas. Pienso: soy una persona algo fuerte. Está contentísimo. Huimos. Como no. Estamos a finales de los setenta. Se baja Juan Pedro los pantalones sin decir ni buenos días y le enseña el capullo. La enfermera. Como ha muerto quiero hacer un homenaje a su personalidad. Yo me coloco en posición de alerta por si las moscas. a mí me echan otra los compañeros. Hace años me pasó una cosa. Yo. Afortunadamente. El tío cuando me ve como punto de apoyo. Me lleva a la sede de FN. Total. Yo no he movido ni un músculo. Les vencemos. en la clandestinidad y en la cárcel por organizar una huelga de albañiles. Más o menos. hasta que se calmen las cosas. os cuento. con cara de tarugo y fama de pendenciero.

la responsabilidad militante y el caldo de verduras. se nos echan encima. El Mingo y el Toño salen corriendo. El resultado —que les cuento mientras declaro en comisaría—. IV Vicente se muestra como una persona conflictiva. Juan Pedro me explica proyectando hacia afuera sus ojos (como los besugos). topamos con un grupo de cuatro fachas colocando panfletos en los parabrisas de los coches. apenas unas fisuras. El Legionario se quita el cinturón y se lía a revolearlo intentando alcanzar a Juan Pedro. me ordena que le pegue una somanta de palos a Vicente. el Jefe Comarcal de Falange Española. Ellos tres van delante y yo ligeramente retrasado. ilusionados y llenos de esperanza. . el Pelúo. El Legionario. Ahora somos tres figuras paseando por la calle. el Pelúo y el Siquitraque lucen hematomas oculares e inflamaciones de testículos. Vicente le responde que tiene que ir a hacer unas cosas. Han detenido a un compañero por asaltar un convento para raptar una monja. No se involucra en dar tortas. El juez consiente en soltarlo si Juan Pedro se hace cargo de él. como dispuesto a sacar un arma. Llegamos al pisito alquilado de mi líder. que le quedó impresa por un impacto de cinturón. Juan Pedro entra en el despacho del Juez Justo y le abronca. Cuando va por el quinto papel. El Toño y el Mingo se han evaporado. y el otro que sí. Nada grave. el Siquitraque y Antonio Martín. El juez es muy escéptico. supongo que a buscar ayuda o a salvar la piel. Comprendo. Antonio Martín y yo hemos salido intactos. Juan Pedro paga la fianza de veinte mil pesetas. no tiene fe en la Humanidad. lo mejor ha sido hacer lo que hemos hecho [hincha sus yugulares]. Se trata de Vicente. Afirma que en menos de venticuatro horas Vicente volverá a la cárcel. En ese momento atravesamos andando la calle Santiaguito. Son los más razonables. Antonio Martín se coloca a un lado. Son jóvenes. nada malo. el autocontrol. de pestañas espesas y ojos negros. Nos vamos. le ato a una cama y le amordazo para que sus gritos no molesten al vecindario. V. Juan Pedro comienza a coger los panfletos y a partirlos de manera ostentosa ante ellos. Una vez dada la paliza. y como tenemos que ir a hacer gestiones (no sé cuáles). ha sido el siguiente: Juan Pedro luce en la mejilla izquierda la imagen tatuada del escudo de la Legión Española. De golpe. hermoso. Tras una breve controversia. El juez le responde que Vicente es un heroinómano que escaló el convento para robar. «¡Cómo no!» —acuerda entusiasmado mi patrón—. porque él no se pincha ya que está curado. Juan Pedro le dice que no. un Joven Compañero de dieciocho años. Permanecen inmóviles con la boca abierta. Es de noche. Nos juntamos con dos compañeros: el Mingo y el Toño. Nos ponen a todos en libertad a espera de juicio y nos vamos a un piso franco para evitar sorpresas. moreno. La batalla se desarrolla de la siguiente manera. en el abandono de los padres y en lo del amor a la novicia (metida a monja contra su voluntad). con la mano por dentro de la gabardina. Juan Pedro le echa un mitin en el que enaltece el anarquismo. que en estos primeros días no podemos dejar a Vicente andar por ahí solo si no queremos que reincida. Juan Pedro insiste en la juventud del muchacho. Y a por mí van los otros dos. Además tiene la mano derecha escayolada de los puñetazos que ha dado. Son el Legionario.Acudimos al juzgado.

Me interroga la fiscal y me ciño a mi relato: yo no sé nada. Los falangistas cuentan la verdad con sus discretos hematomas. De camino al bar nos encontramos al Juez Justo. que ha acabado sus estudios en septiembre. yo no he hecho nada. Los compañeros vuelven a abroncarme por no haber evitado que mi protegido se meta de nuevo en líos. Juan Pedro me palmea y me asegura que la cosa no tiene importancia. Pide permiso para irse del pueblo y J. Juan Pedro muestra su escayola ostentosamente y afirma que se hizo una fisura al parar los golpes. Hubo una pelea y nos zurramos. Se celebra el juicio de faltas. Al día siguiente del día siguiente. Nos pregunta por Vicente y reconoce que lleva más de venticuatro horas sin delinquir. Pero aseguro que intentaré adelantarme a los acontecimientos. La próxima vez —les juro— no daré ninguna oportunidad al enemigo. estira la cabeza y le muestra la marca indeleble del escudo de El . —Entiendo. le dice que bueno. casco y garrote al hombro que avanza hacia mi cliente. La organización se ha empeñado en pagarme el mejor abogado que han podido conseguir. Tras horas de vigorosa colada y de beberse cuatro litros de caldito de puerros bajo mi severa mirada. del que nos habíamos olvidado por completo. alimentarse y limpiar la cama y la ropa. Andamos por la acera al día siguiente. me planto ante el tipo. Como siempre. siendo yo su primer cliente. También se interesa por la curiosa marca de la cara y por cierta pelea que le ha llegado a su despacho. Vicente se marcha perdiéndose en la vorágine de la vida con unos retortijones de la hostia. pero que primero hay que beber. Venimos del médico. Pasa el tiempo.P. Mi patrón no entra en detalles y se despide efusivamente. la prensa da cuenta del brutal escalabre que recibió un gringo perteneciente a un equipo de beisbol que está haciendo exhibiciones en España para promocionar ese deporte. De golpe veo a un tío con uniforme raro. porque el yankee no ha muerto y sólo está en la UCI fuera de peligro. yo no conozco a nadie de nada. Jiede a rayos y ha pasado el peor mono de su vida. ¿Cómo diablos iba a saberlo yo? ¿A quién se le ocurre pasearse con un bate? Tanta desfachatez de los americanos no es buena. —¿Ves? —me dice Juan Pedro— No es tan difícil regenerar a elementos asociales. yo no me he peleado con nadie. de un salto. Santiago el Aceitunero. Les respondo que ese hombre es imposible que no vaya levantando conflictos a su paso. Nuevamente huimos porque se acercan gritando muchos más como el que he tumbado.VI. es decir. Como un lagarto venenoso. VIII. El pobre está muy desmejorado tras cuarenta y ocho horas sin comer ni beber. Volvemos a casa a toda velocidad y desatamos a Vicente. Juan Pedro va delante. que ha vuelto a examinarnos el carajo porque los granos le han crecido. le quito el palo y le sacudo en la cabeza en medio de la estupefacción general seis o siete veces antes de que se desplome. Se acerca al Juez Justo. Así se hará cuando llegue la anarquía. VII.

En el coche cabemos a duras penas con semejante cacharro que reposa sobre mis rodillas. Lo extraño es que esté vivo todavía. porque vivimos en una democracia y hechos luctuosos como el de esta pelea han de ser erradicados de raíz. Me preguntan que si tengo algo que decir. IX. De golpe. El motor chirría. Se mete a contramano. que traspasamos los límites de la ley de vez en cuando y luchamos por la emancipación humana. Me levanto gritando «¡eso es mentira!. contesto que sí. porque cuando apuntaba con él no mataba a nadie. Esa máquina de imprimir acaba en una carpintería que empleamos a veces para reunirnos y decidimos deshacernos de ella por si nos trincan.Tercio grabado en su mejilla. rompo un florero sin querer. quieren hundirme!».. no era imprescindible. Completamente acojonados dejamos atrás a nuestros perseguidores tomando curvas imposibles. en plan profesional. estudiantes de bachillerato. Mi veneración por Juan Pedro ha disminuido mucho últimamente. Entra por la calle peatonal y hace una cosa muy rara con el freno. la tomo en brazos. El Juez Justo me manda a callar con terribles amenazas. Otra noche. Por lo tanto. Mi abogado.. La Ley —asegura— ha de cumplirse en todo momento. X. Lo extraño no es que esté amenazado de muerte. Nos persiguen. entro en un despacho. Pellejo toma el volante del Seat 124 color verde botella con todos nosotros dentro. La fotocopiadora es muy grande. El resultado es una aceleración parecida a la de la Máquina de Matar de la feria. Se ve a las claras que estaba avisada porque nos cercan varias unidades. rompo la puerta. Por cierto. el embrague y el acelerador. y que se dio cuenta de que con el ojo derecho no veía bien. Por echar la mañana en algo. No sé por qué. El robo se desarrolla con premeditación. Ya que estoy perdido. rompiendo previamente la puerta de entrada para forzar la salida. salgo a un pasillo. Escalo una pared. rompo cuatro puertas más con la palanca. porque si no estaría fregando escaleras. llama como testigos al Toño y al Mingo y. Vale. rompo una ventana. la policía. Es que Pellejo es aficionado a las motos. sólo necesaria. Me cuenta ahora que durante la Guerra Civil era servidor de una ametralladora de la milicia antifascista. Con nosotros viene un camarero del sindicato llamado Pellejo. vamos al médico. Que ya recibiré la sentencia —me asegura con pavorosa majestad—. ¡su señoría. Conclusión: la joven fiscal me pide treinta días de cárcel por lesiones y multa de veinte mil pesetas para escarmentarme —asegura la jaca—. esa fiscal (una verdadera trepa) sería años después ascendida a la Audiencia Nacional y asesinada por la ETA con una bomba lapa. que quiero puntualizar —con el mayor de los respetos— que gracias a personas como yo —modestia aparte—. pero que cuando se . horrorizado. Quiere robar una fotocopiadora (que nos es imprescindible —afirma—) de la oficina local del INEM. que en defensa propia le partí la boca a dos tíos. y dos compañeras que son Rosa y Paquita. escucho que declaran orgullosos. pisándolos y soltándolos al mismo tiempo. Me callo. Juan Pedro está embarcado en una nueva aventura. pesa una barbaridad y me cuesta la misma vida sacarla de la oficina. El juez cabecea como adormilado. localizo la máquina. esa señora puede trabajar de fiscal. nocturnidad y alevosía. Juan Pedro y yo dormimos en el campo dentro de una acequia seca junto a la fotocopiadora.

Me distraigo examinando los chorizos que cuelgan de la pared del bar La Cocina Extremeña. XI. Detenemos el ataque cuando comprobamos que los espantados excursionistas nos hablan en sueco o en un idioma peor todavía. Juan Pedro nos explica con alegría que es estupendo eso de tener guardaespaldas. Respondo que no. A estas alturas no parece necesario. Me despido de ellos. cuatro piernas y seguir con una sola cabeza. Se ríe como si hubiese hecho un chiste graciosísimo. ¿Tendría que ir al oculista? — me pregunta inquieto sacando mucho el cuello—. Siquitraque abona la tercera. Nos retiramos ordenadamente perdiéndonos por la Dehesa Maldita. me encuentro con el Pelúo y el Siquitraque. Agradezco al azar que me haya dado la oportunidad de encender mi fugaz consciencia en esta vida. Me invitan a una cerveza. Somos una comitiva de diez coches. Acepto la tregua. Llegamos al embalse de la Poza del Quinto Pimiento. Así acabaron mis días de guardaespaldas. Me envidia y le hace ilusión. porque es como poseer cuatro brazos. divisamos en el fondo del valle las tiendas de campaña de los fascistas.acostumbró a hacerlo con el izquierdo no dejaba títere con cabeza. A las tres de la mañana me despierta Juan Pedro. Hacen un cursillo de tiro con rifle. Acepto sin problemas. Me explican que los fascistas han sido localizados en un campamento a sesenta kilómetros. Caemos sobre ellos como una horda de lobos volcando cacerolas. XII. Vamos armados con nuestras mortales cachiporras de alcornoque. sacudiendo alaridos paralizantes y esguarramillándolo todo. Me duermo. Montamos con Pellejo. Tras él veo a los compañeros que me suelen abroncar por dejar que se meta en líos. Es la petición de la fiscala sin reducir ni un día. por supuesto. Sorbemos lenta y silenciosamente la espumosa bebida. Yo. porque me acaban de traer los municipales la sentencia condenatoria a prisión menor y multa. y camino del Ayuntamiento veo a Pellejo y a Juan Pedro que se acercan donde el médico. La segunda la pago yo. El Pelúo pide tres cañas. Pellejo se ha quedado en paro y me ha pedido sustituirme como guardaespaldas de Juan Pedro. Mientras me acerco a ver al secretario del Ayuntamiento —que es compañero— para que sepulte el papeleo en el archivo. . tras atravesar a pie campos llenos de pinchos y piedras en la oscuridad más absoluta de la noche sin luna. El diario Aquí dedicó su editorial del domingo al gamberrismo incontrolado que ataca al inocente turista (gringos de un equipo de beisbol invitados por el Presidente de la Junta). llena de baches y sin pintar. Les miro. no acabo de verlo claro. Una fosforescencia pantanosa y fantasmagórica guía nuestros pasos. Y Pellejo y las chicas se descojonan todo el camino con las ocurrencias de este hombre. Para amenizarnos. A las cinco de la mañana. Es el momento de acabar con ellos. La carretera es estrecha. Me miran. y a la incapacidad de las autoridades para meter en cintura a una juventud borracha que escucha música satánica. con Rosa y con Paquita en el 124. la suya. A su vez los fachas dan gracias a Dios porque no nos desgraciamos en la tunda. los dos fachas que ya andan bastante recuperados. no sé por qué. Nos acostamos. Lo digo para que se hagan una idea del viajecito demierda. Pienso que este mundo es muy raro.

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acarrear como chanquero el agua a los peones. muchos de nosotros optábamos por cualquiera de los oficios asociados al ramo de la Construcción. en automoción. cada vez había menos jornales y. sol calcinante. te eslomaban trabajando. paraban cuando consideraban que habían «cumplido» (trabajar «lo justo») y poseían una gran dignidad. sector en auge y lanzado a todo gas.. Y todavía ando en ello. garrapatas por doquier y acojone nocturno con tanto campo y mugido que parecía que en cualquier momento un tricerátops podía agarrarte con sus garras y salir volando. entre otras cosas porque material no había. era ponerse a currar «en los albañiles». durmiendo en un barracón. Limpiar el tinajón de los mulos. por la cosa de salir de una ciudad. nos juntábamos en torno a un fuego y siempre alguien contaba alguna historia o recitaba algún romance de venganza. Una salida inmediata para esta mano de obra. trasladar estiércol en angarillas a las cinco de la mañana. tú lo has querido así: atmósfera limpia. la agonía de la Dictadura.por otra parte. Había uno que me gustaba mucho y que decía así: Alma de tirano Corazón de hierro Mardita sea la mano Que mata a un perro Pedazo de canción. trabajando por algo más que la comida. Lo único bueno que tenía el trabajo este. en fin. muy sana. recibían un castigo atroz que los obligaba a consumirse en el remordimiento.. vigilado de cerca por un capataz o por un señorito repelente. entre la pertinaz sequía y la mecanización del girasol y del trigo. lo cual no me gustaba. esto les cuento. «los malos» eran caracterizados siempre como hijos perversos. en el garrote o en algún lugar parecido. Mira que yo me decía «Jorge. estrupros. era imposible concienciarse y la realidad se imponía: peste a bestias. quince días. o en una cuadra. Pero quia. cuernos. finalmente. en consecuencia. en cerámica.. Por las noches. Primero en el campo. Hoy .. muy poco apegada a lo material. o realizar cualquier hercúleo mandao que te encarguen en un cortijo.. que trabajaba al alimón en la cuadrilla. cambiándote de ropa lo que dure la viajá (desde que sales de casa hasta que vuelves a ella. vagos. amoríos despechados. o al raso cuidando un ganao con cuernos que te observa con ojos malignos. Había otras fábricas en las que emplearse por ahí. horizontes infinitos y las estrellas como manto». vida sana al aire libre. en el textil. a sembrar cebollas o a vendimiar y entenderán que un gimnasio de musculación es. en comparación.. señoritos sin escrúpulos. posee muy poco de glamour y muy mucho de esfuerzo físico penoso.. revoloteando. cuando podíamos.Subversivos I.). poderosos que. un churro mojado en leche. y a dormir. te esperaban si te rezagabas. barrizales de mierda. El Régimen y el Tinglao. Por allí andaba yo.. buscando mi lugar en la vida. Pónganse a recoger tomates. un mes. gordos. pero a la hora de buscar un empleo rápido y sin salir de la provincia. asesinatos por herencias. Luego algunos cantes con aparataje de gorgoritos y «ayayayyy». A mediados de los sesenta inicié mi vida laboral en lo que se me ocurría.. para degradar aún más el campo. Pero este gremio poseía graves inconvenientes para mí: por una parte. Empezábamos como peones y ascendíamos a medida que dominábamos las técnicas. Hoy vamos a viajar al Tardofranquismo. La paga era escasa como ya digo. los peones agrícolas emigraban en masa a las ciudades organizando cutrísimos y populares barrios de chabolas. y eso es algo que le quita el atractivo al trabajo asalariado rápidamente. era la gente. Y.

por lo que fuera. En la actualidad seguimos intercambiando trabajo (oro) por salario (abalorios). de notario. sus moradores se habían ido levantando casitas y legalizando su situación en las diferentes parcelas. permaneciendo horas y horas agachado.. que hay otras vidas diferentes a la tuya. mucho menos.. de yeseros. De esta forma y a este ritmo. Pero hasta ahí. vestíamos de mercadillo. Ese es un tipo de angustia que sólo se percibe mediante el contraste. Pero. Por mi familia. el momento de desesperar. En mi caso. Es allí donde unos son más que otros. Poco a poco. desafortunadamente. ahí entré yo. y unas fachadas alicatadas hasta la mitad con azulejos multicolores y la otra mitad encalada. A destajo o a tarea. y seguí huyendo hasta que me convencí de que todo era en vano. de clase media. Da que pensar el contraste. Pues no.. Lo cual nos lleva a la conclusión de que donde todos son iguales. uno no se acomoda nunca a estar ocho o nueve horas en cuclillas. los destajos hacían que esos oficios se fueran desgajando y adquiriendo independencia. Pensarán que uno se acaba acostumbrando. ya les digo. cobrando por metros o por faena realizada. agujerear. el de despachar en una tienda. Pues. adolescente. lo suyo era —todavía— que un buen oficial supiera defenderse en todos los terrenos.. estudiaban en colegios caros. en lugar de ascender en el escalafón. Cuando yo entré en el gremio. Luego me lo cuentan. el colmo de la elegancia. puede aparecer. cargando losetas de un lado a otro. luego hui a las ciudades. de médico o de algo así. ya que yo había conocido otra vida algo mejor: la de la clase media. Una verdadera tortura laboral. lanzar. percibía muy bien el contraste. cargar. poseían casas estupendas e iban relucientes a todas horas. debería de haber tenido una carrera de abogado. con una terraza para tender. de soladores..día la mano de obra está muy especializada con eso de la productividad. no hay pobres ni ricos. No sé por qué será.. de ensolador por ejemplo. de desarraigo. pero en aquellos mis primeros tiempos los oficiales sabían hacer casi que de todo: de ferrallas. lucíamos el moreno de albañil con marcas de camiseta y vivíamos en barrios de los arrabales que se inicaron siendo de chabolas. si por la tele. sentíamos que no estábamos en el lugar «que nos correspondía». no me interesaban lo más mínimo esos destinos y.. Un momento de atención porque esto es complicado de seguir. dura y desarraigadamente. O sea. hacer las mezclas. cosa que no tiene nada que ver con estar leyendo carajotadas incomprensibles en una notaría y con tomar el aperitivo a las doce. Porque todos «nosotros». «Nosotros» veíamos de raspafilón que «ellos» tenían sus buenos coches. Primero hui al campo. además. porque no hay dónde huir. que venía de «otro mundo». a lo que me refiero es a que aquellos albañiles no habían sido domesticados. Así que. Yo. Eran casas bajas. que para ser pobre has de conocer que los ricos existen. levantándose. romper.. Así que me encontraba yo en el sesenta y pico. y la gente parece bastante conforme. ya pasen hambre o vayan cargados de joyas. yo sufrí lo que se llamó un «proceso de proletarización». con una cierta pesadumbre. agachándose. Prueben y verán. de alicatadores. es decir.. al acabar la peoná. el obrero ganaba más dinero (téngase en cuenta que estamos hablando de salarios de poco más que de subsistencia). Las calles sin asfaltar se . estaba uno como si le hubieran majado en un mortero. palear. O al menos. de encofradores. «en los albañiles». Aún. por gilipollas descendí un peldaño. de electricistas. La mayoría de nosotros vivía así. picar. y confirmaba a mis compañeros sus ideas de que «ellos» nos tomaban el pelo. teníamos un nivel educativo muy deficiente. donde aparece el «nosotros» y el «ellos». no he llegado aún. Estos barrios habían prosperado en esta época de la que les hablo. vestían con gusto. algo asfixiadillo por mi pérdida de estatuto social. Eran tiempos duros. sin descansar para ir más rápido. de escayolistas. por la cerveza o por qué. cuando hasta entonces percibía que el horizonte era una recta borrosa. Pero. desarraigado. descargar. poco a poco. es una circunstancia parecida a la del miope que se pone gafas por primera vez: descubre un mundo nuevo de líneas bien enfocadas. Es decir. como peón para hacer lo que me mandaran: acarrear. y más tarde hui a donde pude.. En fin. pero era a costa de hacerlo sobre las propias costillas. Y la había cambiado por cargar sacos y más sacos de cemento.

vamos. el prohibido periódico comunista que «alguien» ha dejado allí. trabajando de lunes a sábado ocho o nueve horas y lo que hiciera falta. algo muy frecuente para los que venían de pueblos. dichas en un tono más quedo y confidencial. trabajador (lleva «el pan de sus hijos» a casa).. si se debería de haber echado esta o la otra. en cuanto salen las primeras fichas conocen cuáles son las que tienen los demás y cuál es el juego del cómplice y de los adversarios. sufriendo un montón de enfermedades de pulmón y de los huesos por culpa del correr a que te obligaba el destajo y la tarea por metros. aplastamientos. que si te jubilabas con sesenta y cinco. porque esta es una sociedad muy machista y estereotipada.. aún quedaban muchas zonas de tierra batida. no podemos oirlas. o algo de algarada cuando alguien se equivoca. en las que se repite lo que se oyó decir. Todo había mejorado en los barrios. eso es ya el colmo de la felicidad. era desconocido. Todos los días (y poco más o menos se sigue así en la actualidad) moría algún albañil en la Península.. Hay gestos de impaciencia si alguien se retrasa un segundo. al dominó. como quien dice.. pagar un alquiler en un pisito compartido. estabas muerto. a las nueve de la noche. unos cuantos apoyados en la barra. o lo que otro oyó decir a alguien que lo había oído. ser bueno (respeta a su mujer y no le levanta la mano). paradas de autobús. «fíjate lo que le pasó al Capi». una pareja perfecta en la que «prontito v’a trabajá mi mujé mientra yo yeve lo pantalone». Y si se . creo recordar que menda no llegaba a cobrar ni las trescientas pesetas por jornada. Hay treinta o cuarenta obreros de diferentes edades. Véanse más características del sector: eso de la seguridad en el trabajo. en el setenta y cinco el salario del peón sería. Y otras conversaciones. tal vez ir al cine. tenías que comer pan con tomate y dormir en la obra. más los que quedaban escalabrados en impactos. Fotos de toreros y futbolistas adornan las paredes. qué va. de señas para que el colega suelte pitos. ni mujeres... de lo audaz de Mengano porque «contesta a toda esa gentuza». Y restallan las fichas sobre la mesa. estabas jodido. Si querías mandar dinero «a casa». Llegabas a la vejez de manera prematura. y ya no te sobraba nada. de «liquidar el chiringuito». de lo listo que es Zutano porque «sabe hablar». «es mejor no meterse en ná». Pero no todo va de ese palo. Sépase que la esperanza de vida de un albañil era de cincuenta y cinco años. pues normalmente disponían de un local con una barra en la que intercambiar puntos de vista «sociales». las malas posturas y la inhalación de polvos tóxicos.. El varón ha de estar casado (con «su señora»). Además. a jugar a la cuatrola. de «perder el miedo». y otro lugar de reunión indispensable: la taberna. Los jugadores poseen una memoria increíble.. macho («los tiene bien puestos» y admira a las hembras). Esas asociaciones fueron un buen punto de encuentro de los trabajadores. mientras fumaban sus celtas sin boquilla. iluminado con unas cuantas bombillas de sesenta vatios.. Si encima posee «una mujer de su casa» de las que «lo lleva tó p’alante». Se escuchan frases del tipo «estas cosas ya se sabe como acaban». porque entonces no había apenas bares. en gran parte por la acción de las Asociaciones de Vecinos. Con ese dinero un soltero como yo podía comer. Tonos marrón oscuro en los muebles.. saneamientos quien los tenía.. Se comentan las jugadas. mucho ruido.. Otros parroquianos se distraen fisgando a los que echan la partida al dominó de compañeros.. Imagináos el ambiente de un local sin tapas. caídas. sensato (habla «con sentido»). los sueldos eran escasos. en plan bruto y muy hombre.. pero sabemos que hablan de la necesidad de «la Unión».. comentando alguna noticia del Mundo Obrero. de lo admirable que es Fulano porque «s’ha señalao». La taberna era un local a donde sólo acudían hombres a beber chatos de vino. «señalarse es un peligro». Ah. Si te quedabas parado. y sin vicios («sabe beber» y fumar). de «la Solidaridad». para vivir al día. al mus. mesas de madera. a la escoba. ni raciones. alguna extravagancia como un par de libros.enlodaban cuando llovía. recogida de basuras. Aunque en los setenta el empedrado estaba bastante avanzado. En ellas las personas activas e inquietas daban la lata a las autoridades para que pusieran colegios. electrocuciones.. charlando por grupos. alcantarillado... Había agua potable. sillas de nea y una densa niebla de azuladas nubes. mientras los compañeros se bebían un tinto. al tute. beber vino en la taberna como expansión. Son conversaciones con una fuerte carga ideológica. «los obreros no podemos estar unidos porque cada cual mira por sí»..

Las comisiones obreras «del principio». No es que tuvieran tanto miedo que les impidiera actuar. Sus castigados militantes pasaron más años de torturas. para mayor abundamiento y cachondeo. y cuando el Partido Comunista de España detectó su utilidad.T. el salario se quedaba en nada. eran casi completamente desconocidas. tras entrevista con el capataz. por su penetración institucional. Había un sindicato. seguía el mismo camino de los comunistas en el Vertical metiendo en él a su gente. tras la guerra. vejaciones. porque hubieran protegido más sus estructuras. Luego. por el apoyo moral y económico que les daba la Unión Soviética. Pero esa era la teoría. había barrido a bastantes de sus adeptos. la represión derivada de la guerra civil (fusilamientos de militantes. como ahora aunque la gente no se entere. obligatorio para todo el mundo porque te descontaban la cuota de la nómina. ocupando los cargos de los sindicatos franquistas. se enquistó en ellas como una garrapata. en . o por enchufes que te recomendaban a este o al otro. como en el campo. Y. al menos donde yo me movía. Al parecer. Las relaciones laborales.C.incrementaba la inflación. grupos de portavoces que salían del seno de un conflicto reivindicando lo que fuera en la época de negociación del convenio. El PCE buscaba aprovechar los resortes del Régimen Franquista (también llamado «el chanchullo») para servirse de esa palestra (la de «el Vertical») para captar militantes. Un mundo muy simple donde todo estaba casi claro. En la U.). y las Hermandades Obreras de Acción Católica H. Eso les colocaba en desventaja con respecto a los colaboracionistas y posibilistas (mayormente comunistas y cristianos como ya digo) a la hora de conseguir adeptos. el Vertical. pues medio feudales. franquistas y traidores. pero quedaron. habían sido pasto de desarticulaciones policiales por cientos de veces. comisiones.. formar cuadros y difundir sus consignas.T. legislación sindical e ideologías varias. cárcel. eran eso. Téngase en cuenta que los nuevos curas. la Unión de Trabajadores y Técnicos. Es que quedaban muy pocos. la Unión Sindical Obrera (USO).A.O. En la práctica. porque se hubieran sabido reservar y organizar mejor.. por lo que fuera. de fuerte moralidad. profundamente golpeados y amargados. al igual que había sucedido en años anteriores. La ideología que sustentaban UGT y CNT (socialista y anarquista) hacían de ellos un grupo de personas de mucha ética. con luces y sombras. Allí coexistían patrones y obreros en una suerte de colaboración interclasista para el levantamiento y gloria de la Patria. porque los precios subían algunos años del veinte al treinta por ciento. a integrarse o a aprovecharse de cualquier institución franquista.C.O. En el año 1974 —creo recordar— hubo elecciones sindicales y las clandestinas Comisiones Obreras presentaron miles de delegados que resultaron elegidos por quienes se acercaron a votar. era la referencia de los «antifranquistas». captaban al otro contingente de descontentos formándolos en historia social. las de mediados de los cincuenta. y que luego volvían a desaparecer. En los años sesenta los escasos supervivivientes se negaban rotundamente a colaborar. capataces. Otro sindicato. UGT y CNT habían sido perseguidas. cárcel. por la «propaganda» que les hacía Franco. de orígenes cristianos. Así habíamos estado años y años. todo el mundo sabía dónde estábamos «nosotros». por motivos misteriosos. Nosotros éramos los trabajadores. el sueldo se podía congelar a voluntad del gobierno. los obreros. y por recibir el apoyo de la Iglesia Católica. habían ido cambiando sus perspectivas y horizontes de clase y. que bien porque era un partido centralizado y adaptado a la clandestinidad. habían sido derrotados en toda línea y no conseguían conectar con las nuevas generaciones. para mejorar la economía que decían. De manera que el grupo de activistas de esa época.. que por estar tolerados en sus organizaciones (la Juventud Obrera Cristiana J. el sindicato falangista del Régimen. UGT y CNT. y al poseer estas organizaciones unas estructuras abiertas y democráticas. en paralelo estaban los cristianos. exilio). estaban representados los curritos. Pero con el tiempo esas comisiones se habían vuelto semipermanentes. estaba compuesto por un universo en el que la mayoría era del PCE. y dónde «ellos». las dos centrales sindicales históricas. tras lo llovido. Y ellos eran «los de arriba». los patronos y sus lacayos: policías. El trabajo se lograba a pie de obra. tal vez por la mala conciencia de su actuación durante la guerra civil.

sus iglesias a los trabajadores para celebrar sus asambleas. convocábamos paros y lanzábamos desafíos a las autoridades. el Cumplir. comparaban con la figura de Jesucristo. me pregunto por qué no se levantan. a quienes por la suerte de sus sufrimientos y dolores y por la cruel opresión a que eran sometidos al destruirles las referencias culturales que habían sido sus signos de identidad (la Unión. que no se blafemase en los discursos. la manera de funcionar de los trabajadores —cuando percibían la situación como insoportable—. y a veces se perdía. Siempre había en las cárceles cerca de dos mil obreros por «perturbar los procesos laborales». torturas.. por primera vez en la historia del movimiento obrero. Curas hubo en esta época que fueron lo suficientemente significativos. detenciones. En la empresa donde surgía un conflicto que pasaba de lo individual a lo colectivo.. Hala. y a veces solicitaban «una ayuda por los gastos» pasando el cepillo. La cuestión es que. Estos conflictos se desarrollaban normalmente al margen o en contra del Sindicato Vertical. De ahí salía un mandato asambleario que era comunicado a quien procediera (empresario o autoridades) por medio de portavoces. por más que en él estuvieran representados comunistas y cristianos. pidiendo libertad de asociación. supresión de destajos y horas mientras hubiese paro. Se luchaba poco para lo mal que se estaba. que son todos los regímenes. el Reparto. de una dictadura que cercenaba nuestras libertades y vuelos permitiendo que la patronal se hiciese millonaria en dinero. La guantá Un lunes que parece que va a ser muy bonito. Así las cosas. en una época en la que se fumaba en los mismísimos quirófanos de los hospitales). la Tierra. Y es que para los cuervos. los trabajadores. reducción de jornada semanal. y se asimilaba su ahorcamiento al martirio que padecía la clase trabajadora. como para abrir. A ese sindicato se le veía como un artefacto «de ellos». un tipo barbudo. pidiendo aumentos de salario.. Estado de Excepción. la pela es la pela. o no hubiésemos acabado ni los estudios primarios. el misterio no es que la gente se subleve. desafiando a la represión (despidos. Y vamos pues al relato de los hechos. el Contestar. II. mientras los demás vivíamos mísera e indignamente. El Cristo obrero... libertad sindical. era la siguiente.. teníamos muy claro que la situación laboral que vivíamos era producto directo de un régimen despótico. la Solidaridad. se decantaban por los trabajadores. vacaciones. Se iniciaba «una lucha». los trabajadores de numerosas empresas. californiano y ojeroso que parecía que se había fumado un porro. cárcel o muerte en ejecuciones extrajudiciales —que hubo un buen puñado de muertos en la calle—. había que incluir otras exigencias en la lista: retirada de sanciones. era una imagen muy empleada en la época. normalmente. aunque fuésemos en buen número de casos analfabetos. derecho a huelga o algo similar. pagas extraordinarias. Los naranjos se han cubierto de . la gente se agrupaba en la asamblea soberana. o a amplios territorios. cobrar el salario total en caso de accidente o enfermedad. a pesar de la falta de libertad política y sindical. Si el movimiento de protesta abarcaba a varias empresas.lugar de apoyar a su clientela de plutócratas y oligarcas. anulación de despidos y libertad a los detenidos. Hoy. A lo largo de los conflictos. por eso. multas. Y. viendo como los trabajadores de otros países y del nuestro pasan por una situación parecida a la que tuvimos en los sesenta y setenta del siglo XX.). pero se luchaba. esos portavoces formaban a su vez asambleas. ya que no puede haber dignidad donde se carece de libertad. de las que salían comisiones negociadoras. ignorantes oceánicos. como siempre que se pelea. por qué no desafían a sus regímenes despóticos. o más bien gracias a ella. e incluyendo alguna que otra reivindicación de tipo político en último lugar. si bien exigían que no se fumase en los templos (pioneros fueron en ello. El misterio es que no levanten una guillotina para cortar gañotes cuando tienen todas las razones del mundo para hacerlo. No hay nubes.. porque como ya he dicho alguna vez y repetiré siempre.. y a veces se ganaba.

charlamos y fumamos. como Satán en los . que entramos en faena a las siete y media de la mañana.. que tendríamos que parar. barbudos. Nos saludamos. El hombre está dale que te pego. el Big Bang. El hombre. ¿Aplaudo? Yo calculo que el golpe podía haber matado a un hipopótamo. así que El Murciano es un hombre que tiene una buena cabeza sobre los hombros. «porque las paredes oyen». o tal vez sus sesos se han dado la vuelta y habla al revés. sobre bloques de ladrillo. aunque jamás salió del pueblo. bocadillo. sobre todo en los barrios. que la situación en el país es explosiva. tanto es así que ha llamado a su empresa la Intercontinental. comida y salida golpeteando un hierro colgado a modo de campana. un contratista a cargo del levantamiento de una depuradora de aguas para el abastecimiento de la ciudad. «Modo de Producción». un hombre de Comisiones Obreras y del PCE. Nos encanta ligar la hebra. Él. Ahí estamos. que si tiene razón. Allí estamos aguantando la bronca. cuando el peón de confianza bate el jierro que anuncia que se acabó el bocata. —así llamado porque su padre fue panadero—. que si nacisteis de una puta. que escucha pero no habla —tendrá lo menos sesenta años —. Avanza como un héroe maduro de película de romanos. Pero como no tenemos muchas ganas de echar mano. con un rápido movimiento de cámara lenta. dando voces. Camino del trabajo. se eleva unos centímetros dando una vuelta de tornillo en sentido de las agujas del reloj. En la primavera del año setenta y tal. que nos explotan. de muy malas pulgas. es el que se ocupa de dar las horas de entrada.. escala a su andamio a rematar un ángulo de la pared. coloca su mano izquierda sobre la coronilla de El Murciano (que ha quedado como hipnotizado y se deja hacer). pero da el apaño. estoy currando despreocupadamente a las órdenes de el Murciano. que tendríamos que soltar los trastos y solidarizarnos con los mineros de alguna parte. es decir. Siempre está con la misma cantinela. cuando el Tortas se baja del andamio con mucha precaución para no caerse. a modo de bancos. Nos ponemos a la faena. moviliza la pierna derecha hacia atrás. avanzo con mis flamantes barbas ondulantes a la portentosa velocidad de treinta y cinco quilómetros por hora. a saber cuánto llevaría allí.azahar. de detrás de una columna. para hacer una candela ante la grúa y calentarnos un poquillo. aunque buen tipo. y los demás escuchamos y algunos discuten con él: «Formación Económico-Social». Allí trabajamos lo menos ciento cincuenta tíos. bronceados y bien engrasados.. que si no la tiene. ya he llegado. Vuelve a caer de pie justo donde estaba. de conflicto. Empieza el jefe a balbucear algo como queriendo protestar. No es como ese reloj inglés. allí seguimos remoloneando. Este es el lugar de reunión en las distintas cuadrillas. de la línea que le marca su partido y de lo que escucha en Radio Moscú. de los que está todo el día analizando la situación internacional a partir de lo que lee en las paredes. y limpiamos las herramientas a las seis y media de la tarde. un militante de los señalaos. que si no os pago para eso.. Pérez el Tortas. y nos advierte que tengamos cuidado con lo que decimos. en argot. el mismísimo Murciano. un pajarito negro y de pico rojo canta tchip chiripipipí.. y la gente está acostumbrada a hablar para distraerse. Tenemos la costumbre de llegar un poco antes de la hora.. que nos tratan mal. un poco mayor que yo. de ganas de «meterse en algo». es un hombre «de los que no se meten en ná». un pistolero.. sacude un bofetón abierto con la diestra al patrón que. padece delirios de grandeza.. Ramón es un poco pesado para mi gusto. Téngase en cuenta que en esta época la tele es un invento relativamente reciente. delicadamente. impulsado a rosca y equilibrado sobre su eje vertical. quince tíos venga a rajar con la boca llena de pan con chorizo. de esos musculosos con faldita.. «coyuntura económica».. que nuestro deber de clase exige que nos lancemos a la lucha.. ¿no?. El hombre habla y habla. que si sois unos cabrones. En ese lugar hay colocados tabicones largos de andamio que han quedado en desuso. no sé si para sacar algo de distancia o para desplazar el peso y. Un peón que se lleva muy bien con los encargados de obra. Montado en mi Derby Obrera. despechugados.. son términos que suenan potentes y llenos de significado aún cuando no se entienda bien de qué van.. Y vaya que si oyen. Hoy lleva la voz cantante Ramón El Cabezón. Se llega a donde el otro —que se lo queda mirando—: «¡y usted qué coño está mirando!» Es verdad.. que hacemos una pausa para comernos el bocadillo y echarnos un cigarrito. Hala. Pérez lo está mirando. y todo va como una seda hasta las nueve y media. La verdad es que hay un ambiente en la ciudad. Aparece de golpe.

así llamado por su afición a caminar por muros elevados y estrechos. aunque los sesos le deben de haber vuelto al sitio con la segunda pegada. — Oiga usted. grises de gorra de plato. «argún día desíamo que teníamo que pará ¿no?. desciende con cachaza. a quien nadie hace caso. Silencio en nuestras filas y exhortaciones vanas por parte del pistolero. un tipo que vino de un pueblo de Sevilla. III. intenta reconducir los acontecimientos. una cosa suh voy a disí: ni preparasión ni ná. Se llegan a donde Pérez acompañados por el jefe. hasta aquí hemo yegao señore. Aquí ar que eshe mano [mientras habla coge un pico. El Tortas recoge las herramientas. l’abro . faldones de la chaqueta al viento. esto ya é cuestión de dignidá. donde dispone de línea de teléfono y todo. en equilibrio inestable. no. mientras comentamos los detalles artísticos del evento. si se sabe que Pérez no es zurdo — ¡Vosotros lo habéis visto!. lo desmonta y sujeta el mango entre el índice y el pulgar. se da la vuelta (entre murmullos de admiración por la guantá) y retorna tan tranquilo al tajo. Los gendarmes son muy educados. uno de los de la cuadrilla del Pérez. Desde el gruista al listero. ea. Pepe El Pértigas. cambia entonces de mano.exorcismos. Lo empaquetan en la lechera. le trincan. «no.. porque parece que procede que haga alguna declaración solemne. — ¿Julián Pérez?. muy sereno. ¡qué estáis mirando!.. — Pero bueno. Algo debe de haber cantado allí el membrillo ese porque. brazos en círculo. con gesto preocupado. una convocatoria... siguiendo el impulso de forma relajada. apenas pasado un cuarto de hora. como el que sabe como va el rito desde hace mucho. El receptáculo del golpe (el moflete) se retuerce y le obliga a realizar el molinete en sentido contrario. buenos días — Buenos días señores guardias. pue a pará. —le responde El Gitano. yo os digo que eran de ballet»). ha llegado el día. de mucho mérito —pienso—. ¡no habéis tenido bastante por hoy! Joder. ¿No desíamo siempre c‘abía que pará?. pero está como cavilando. suelta sus herramientas y responde que. aparecen tres dotaciones de la policía armada. pos est’é ese día. Menudo flash. qué susto. no hemos dicho ni pío. ar cabronaso que s’atrev’a eshá mano [voz sesina].. Él se deja amanillar con los aros. lo sujeta con la derecha y le sacude con la chova. Los que hemos contemplado esta escena. ¡tendréis que testificar esto ante la policía! — ¿Lu qué jefe?. — Cushá. Miramos a Ramón El Cabezón. como si fuera el pellejo de una mierda]. Ya se marchan. La floritura ha sido de bailarina de ballet con tutú. El Cabezón está confuso. La samblea — ¡Venga a trabajar!. todos están pendientes de lo que va a ocurrir.. ¿Qué semo? ¿Semo perro o semo hombre?» Efectivamente. aquí no hemos diquelao ná. la elegancia de los giros (comparados por otros compañeros como de baile flamenco. es uno de los encargados el que se encarga de incitarnos a volver a nuestras ocupaciones. Pasado un minutillo de reproches muy tristes. Los demás. una pierna doblada sobre la rodilla. Pérez parece como si hubiese hecho esto ya otras veces porque. Vaya con el viejo que no quiere problemas. agarrándose ambos cachetes. el esforzado empresario vuelve disgustadísimo a su oficina en la caracola. La escena del entrullamiento ha sido guipada por toda la obra. hacer una reivindicación. El Tortas. esperan pacientemente. hay que prepararlo un poco. se baje y nos acompañe por favor. Entonces un oficial. asiéndolo con delicadeza. estamos algo sobrecogidos por el ambiente de ópera trágica que produce el eco de las dos tortas. un peón de las Alpujarras. El Murciano está como que muy colorado. esto no se hace así.

afirmó que . describiendo una parábola. ¡huelga!». No sé por qué siempre me he distanciado de estas sensaciones de masas.. le contemplo a través de los cristales.. los que siempre callaban. ha salido de la oficina y se muestra entusiasmada. nadie dice nada. encienden cigarros y pasan como cinco minutos de ruegos de capataces. porque cuando pasé a la vera de la línea me di cuenta de que alguien la había cortado en acto de vil sabotaje. Va a llamar otra vez por teléfono a la bofia. Es una amenaza más bien retórica porque. y comienza a campanear los hierros. haciendo corrillos por cuadrillas. eso es cierto»]. Bueno. la secretaria que lleva los papeles. emocionante. y que también está señalao. Los cascos amarillos y azules se lanzan al aire. gritos de «¡no!. bolas [voces afirmativas]. soltando una cantidad infinita de esquirlas que rompen todos los cristales de las ventanas de dentro a afuera. un cristiano joven de los grupos de base. veo que a mi lado levita un rasillón de los grandes... nadie tiene ganas de currar. la caracola se desliza y cae del revés.. cojones. Roto el hielo. Luego. que parecemos putos maricones [protestas. Que nos dejemos de cháchara. que él compañero ha hecho lo que a todos nos gustaría hacer. Sin que se sepa cómo. Yo me subo a la terraza inacabada de la depuradora (unos quince metros). que el viento te lleve a tu objetivo. Ya nadie más se sube al bidón. ¡vuela!. rojo ladrillo justiciero. crispado. El artefacto da unas cuantas vueltas torpemente. sé tú nuestro mensajero. sin trabajar. ¡no!»]. se incendia. pide silencio y hace un resumen.. todos hacen propuestas. sus diez kilogramos.. como un asteroide en órbita y. los sueldos son miserables y nos están dando por calicatas. O tal vez para limitar el gasto.. ¡Vuela!. El jefe ha estado escuchando con atención. Toma la palabra el Pértigas. todos. están pidiendo algo. Menos mal. Que están pisoteando nuestra condición de machos. y luego aumento de sueldo a quinientas pesetas por día para el peón y proporcional para el resto y jornada de cuarenta y cuatro horas. para que sepan los de arriba con quiénes están tratando [golpes de puño en el pecho]. La lástima es que no lleve tanta fuerza como quisiera. La voz me llega con eco. y los rostros se vuelven. vuela. todos están decididos a lo que haga falta. en la investigación subsiguiente semanas después. Da la vuelta al mundo y cae de nuevo a mis pies. Aquí no trabaja naide mientra no vuerva er Tortah. Destaca la situación del sector. hombres curtidos como el culo de un remero lloran. tomando notas. sí»].. todos elevan las manos gritando «¡huelga!. cómo aumenta el paro: las jornadas se hacen cada vez más largas. la Mamen. Se abre la puerta y salen corriendo el Murciano y dos encargados [gran ovación]. El símbolo de la opresión capitalista ha sido destruido por el destino. La policía. ahora mucho más suaves. dan vueltas. Lo perfora sin dificultad y revienta dentro como una bomba. porque todos hablan. uno que le dicen Antonio el Cacahuete. misteriosamente. con ira contenida e impotente. qué risa. avisa a todo el mundo.... en realidad. Desde donde estoy. tal vez la energía magnética del lugar. Qué raro. y con marcado acento andaluz vocifera que le parece muy bien. Yo. Y termina con un «¡A la juergaaa!» sobrecogedor. El chisme pesará. Y. que se nombre una comisión para negociar [«sí. La gente empieza a pedir una asamblea. pero en esta ocasión se va a quedar con las ganas. me limito a observar fríamente. Efectivamente. entonces. se sube a un bidón de gas oil. y entra en la caracola. allí están. pero que mientras estamos hablando al Pérez a saber lo que le estarán haciendo [«sí. El ruido ha llamado la atención de la asamblea. Despacito se juntan como cien personas en una explanada ante la obra. Abajo. y no puedo disfrutar de la communitas. pué y’astá convocao. Otros están mirando desde los andamios. Que hay que convocar una huelga general del sector [«¡el muchacho tiene razón!»]. se eleva sobre mi cabeza y sale disparado como si se tratara de un balón en un saque de área..la cabesa d’un estacaso. Ea Cabesón. del sentimiento colectivo que hace que de ser uno pasemos a ser todos.. Se suben al coche y ponen pies en polvorosa soportando estoicamente un bombardeo de cascotes. todos se levantan. se sube el Cabezón y propone que elaboremos una plataforma con reivindicaciones: la vuelta de el Tortas en primer lugar. impacta contra el techo de la caracola. desde donde gozo de una gran panorámica de los acontecimientos. que tenemos que tener huevos. se asoma por la ventana sin saber bien qué hacer. algo o alguien tendría que ayudarle a decidir. todo estalla.

Deciden. La primera obra es una de la Alicantina. viven los científicos. yo diría que más de la mitad de la plantilla. Pero la verdad. Pardal y Cerro de Vientos. Cuando les hago observaciones sobre la «H». Allí estamos ciento cincuenta hombres. encabezadas por un delegado cada una. que sabe redactar sin faltas de ortografía. Nosotros estamos además en huelga para la negociación del convenio.. Y si no te adhieres. pero que por miedo no se atreven. Con acento. A esta conclusión llegan no porque me conozcan mucho. y cada vez se nos arrejunta más y más gente. el Pértigas y el Gitano. en la carretera de Madrid. Y allá vamos. una empresa que está cogiendo a bastante gente. cobarde. No es plato de gusto no hacer caso a cien personas que van desfilando de uno en uno ante ti. es muy fuerte. y la chica —joven. elevada sobre el Cerro de los Vientos. Paramos las obras que encontremos a nuestro paso haciendo una culebra. instándolas a dejar la faena. Al unísono de este discurso. Ahora les costará más trabajo disolvernos. maricón o —lo peor—. informando sigilosamente: «cuatro columnas. falda azul sobre las rodillas y jersey de cuello alto en beige con un escudo universitario escocés sobre la teta izquierda— acepta encantada. De desentrañar esos fenómenos sicológicos. hay que tener sangre de lagarto para aguantar que te llamen traidor. tras elegir ellos a otro delegado. Téngase en cuenta que hay misterios inexplicables y que el fenómeno de la combustión espontánea está descrito científicamente en las novelas. Estos cuatro tíos me intentan poner a mí como hombre de apoyo por ser una persona leída. con ropa de trabajo algunos y herramientas del oficio. Buscamos las obras grandes que tengan más de cincuenta obreros. y corrigen escribiendo «HUerga Generá». Evitamos cualquier tipo de violencia. Son las doce del medio día. Téngase en cuenta que el efecto de una culebra sobre los tímidos y los tibios que quisieran hacer algo. así que entramos treinta a la obra. Campillo. Hasta las primeras casas de la ciudad en el barrio de Santa Ana hay.. Jesús Obrero. la «l» y la «G» se quedan muy sorprendidos. maquillada. Por no liar más la cosa. quinientos metros porque andando ligeros tardamos seis minutos en llegar a las callejuelas. Son los encargados de dar la consigna. con otros treinta más o menos. digamos. que incluyen a la administrativa. se produce el milagro. Los albañiles van dejando sus trastos y se nos unen. nuestra culebra va subiendo piso a piso. Le preguntan si quiere ayudar. en la columna de Ramón. lo dejo estar. Hemos recorrido el tramo de carretera sin ser interceptados por la poli. Hemos elegido a cuatro delegados de obra. la secretaria. cada una hacia un barrio. y vuelven al grupo. esquirol. Al principio con timidez. y que hay cosas que simplemente suceden. sino porque sobre tela asfáltica —con letras en rojo—. y salimos sesenta. y luego con desparpajo. el Picaíto. ¿Que qué ha hecho? Nada. pidiéndote por las buenas «que te unas». . Más o menos a las 14:30 horas». Sin que se sepa por qué. Los delegados de obra van a reunirse aparte. Allá va con su cuaderno. ni yo ni nadie vio nada. basta de atropellos. Luego en dirección al centro. no ha hecho nada. El Cabezón. rubia. informando a las cuadrillas. han improvisado una pancarta que pone «Uerga Jeneral». Yo.había marcas de palancas y que bastante gente debió de darle la vuelta. Entramos sin ceremonia y el Cabezón con un hierro golpea los palos del elevador hasta que se va asomando la gente — ¿Qué pasa? — Compañeros. Sugiero que mucho mejor que yo ha de saber escribir la Mamen. Seguimos andando y en todos los tajos vamos haciendo lo mismo. y asamblea en la Plaza de la Victoria a la salida del medio día. el Cacahuete. IV. así como que el incendio fue provocado. un chaval muy majo y contestatario. han detenido al Tortas y lo están torturando en comisaría. La Culebra La depuradora está en las afueras. y avanzamos en fila por la acera.

Nosotros no queremos hacer daño a nadie. Ahora mismo. porque somos el pueblo unido. porque este enredo le ha pillado en bragas. no nos hace falta más que dos cosas: no trabajar y permanecer juntos de una manera indestructible. la de la guerra civil. Pero también nos llega el sonido de la esperanza.tras una derrota histórica y sin paliativos. Dejo mi sitio en el caballo a nobles obreros que suben el pedazo de tela asfáltica que hacía de pancarta.. de cuando en cuando alguno se le acerca y le pregunta. En el centro del Parque de la Victoria hay una plaza con una estatua ecuestre del General Franco. Cuando aparecen y nos ven avanzar. que ha soñado tanto con este día que le parece mentira. Habla del pueblo. en el parque a la hora fijada. y allí sucede algo que nunca había visto ni volveré a ver. cristianos y ultraizquierdistas. o que “los obreros no podemos unirnos”. que seguro que no sale» —murmura por lo bajini—. Hay mujeres y niños que han salido de sus casas. Ya no tendremos que decir más “si nos uniéramos”. sincronizadas por una pulsión incomprensible. en los trabajos forzados o en los pelotones de fusilamiento. y que ya no nos la vamos a dejar quitar ¡jamás!. finalmente. los que pertenecen a grupos políticos como el PCE. Y esa derrota la seguimos sufriendo hoy día en forma de mordaza y aún escuchamos las palabras de dolor de nuestra gente que nos llegan del pasado. a la vez que se alude a tu falta de glándulas genitales. visiblemente emocionado. seguro.trapo y júa (Judas). y aquél. parece muy culto y suena bien. V. hablando solo. porque hoy día estamos demostrando nuestra fuerza. Desembocamos. otra vida que vamos a conquistar. «. a las dos. envuelven con ella el busto del dictador y la sueldan con una lamparilla de fontanero a la jeró del militar entre grandes aplausos. Desde allí contemplo las cuatro entradas. sin micrófonos. aunque el significado sea un tanto ambiguo. Y él se encoge de hombros como diciendo «qué sé yo». El Cabezón va delante. han localizado a dos secretas vestidos de albañiles (en una ciudad pequeña ser de la gristapo posee esos inconvenientes). Observo que está bastante desconcertado. «No sale. hay curiosos. de cómo hemos estado sometidos. en su mayor parte oficiales y peones. un sonido que nos da la seguridad de que existe otra vida que la que nos han impuesto. nuestra culebra agrupa a lo menos trescientos albañiles. Pues que le informen sus señores policías. Igualmente. que lo que pasa es que el pueblo ha recuperado la palabra. la Policía Armada está asombrada y no está mostrando capacidad de reacción. La asamblea general El silencio es estruendoso y solo lo rompe la palabra de el Cabezón. que no. y por cada entrada. la fuerza que nos da la Unión. y podemos lograrlo todo» Creo que se me ha retorcido una tripa. y los tienen rodeados y acoquinados. ¡unidos!. es cierto. de sentimientos enterrados. cuando estamos llegando al Parque de la Victoria. el Gobernador Civil tiene que estar temblando. y parados de los que se han ido organizando en comisión estos meses atrás. Y. ¡jamás dejaremos que nos impugnen!» Eso de la impugnación no viene muy a cuento. y a ocho delegados de los diferentes tajos. porque la han sufrido nuestros padres y abuelos. y más tarde ha continuado en las cárceles y penales. Y empiezan a hablar los oradores tomando al asalto la estatua.. retroceden y se limitan a controlar nuestra marcha desde lejos. Los militantes. llamando a los dirigentes de la UTT y a sus perros de presa. sus espías y confidentes. pero a la gente le encanta y aplauden a rabiar porque. Me encaramo. por desgracia. que no se lo puede creer. ¡no os escondáis!. Solo queremos ganar. Por eso. porque hoy estamos aquí [levanta su puño izquierdo al aire]. Y para ganar. Una derrota de la que todos tenemos noticia.. Tras pedirles el orador que . preguntando qué pasa. ése de allí. y que seguro que si se ponen a prepararlo «no sale así».. hay viejos. hay de todo. penetran las diversas columnas llevando cada una a cerca de mil personas. ¿Gases? «Nosotros no necesitamos la violencia de los gendarmes. en perfecto orden. orientadas según los puntos cardinales.

La Mamen va tomando notas furiosamente. libertad de expresión y asociación. nadie te recuerda Te llegó la represión Para acallar tus protestas Cuando llegaron dos coches Los dos coches de la fuerza Las mujeres y los hombres Buscaron la ley en las piedras Un obrero malherido Llamaba a todas las puertas Calles de ira cantaban La Victoria quedó quieta. echando el corazón por la herida.. Tienen criadas y esclavos Tienen chalet en la sierra Tienen sus cuentas corrientes Del sudor de la sangre obrera Tienen. contrapuestas al privilegio. «¡quinientas pesetas sueldo del peón!» [eso también]. a la sed de sangre de los poderosos y plutócratas de la Tierra. a las bicocas. relatando el dolor. El romance creo que ha de tener al menos quince mil estrofas. va declamando el Romance de la lucha obrera. cien por cien en caso de baja por enfermedad o jubilación. Todo eso se mezcla en rimas asonantes lanzadas con voz tremebunda sobre miles de cabezas. En un aricmético orden un tanto apocalíptico. cinco pagas extraordinarias. contrastando con su dialecto habitual... Es una poesía de un tal Antonio Perea el Cahue. la sangre. con salario real.abandonen la asamblea. libertad sindical. y por eso existen Verdugos de alma de fieras Con sus leyes de coacción Agachan nuestras cabezas ¡Vampiros crueles nocturnos! Por donde pasan condenan Gritos de protesta pura Y represiones eternas Matan si quieren matar Y ocultan tras sus cabezas Una cruel fisonomía De odio y de metralletas ¡Ay pueblo de los obreros! Pueblo de vivencias negras Tierra de dolor y sangre De inagotable cantera ¡Ay pueblo de los obreros! Nadie. con una memoria tremenda. la lucha. . a las prebendas. «¡Y los demás subidas proporcionales a partir de ahí!». revisión al alza de la inflación. «¡Y libertad a los presos políticos!» «¡Libertad al Tortas!». que jalean al artista aplaudiendo los cachos más dramáticos. cuarenta horas semanales.. la libertad.. que en perfecto castellano. los delegados van recopilando las reivindicaciones: horas en nómina.. 30 días de vacaciones al año. con un airecillo en la rima que me recuerda al de Miguel Hernández. Entre la algarabía de peticiones se eleva la voz de uno que le dicen El Poeta. [¡sí sí!]. porque sigue y sigue. se marchan seguidos de una serie de improperios. que se negocie con los trabajadores y no con la UTT. un cordobés. sin dudas. no aceptar ni un despido.. sin dejar nada fuera del tintero.

y al Gobierno Civil para exigir la libertad del detenido. Mientras. Esa máquina prohibida. los manifestantes han acabado de elaborar la plataforma reivindicativa. en estos treinta últimos años. como para votar en contra. Votos para el no: nadie. Qué barbaridad. Pero son las cinco de la tarde. Votos para el sí a la huelga: todos. ¡fuera!». en la que no hay nada preparado y en la que se concretan tanto los anhelos y desos. pensando en ello. los legalistas que afirman que hay que cumplir con la ley. no de llevar las peticiones a las autoridades. los jefes de alto nivel... han pasado todo a máquina en un cliché. Si hay en alguna ocasión democracia. comunistas y cristianos. es la de encontrar a los interlocutores. También se debate el convocar la huelga de manera definitiva o pensarlo para mejor. el Torero. Por eso no carga la policía. en realidad. la Mamen y un grupo de administrativas. he visto y he asistido a muchas otras. Si volvemos al trabajo después de haber montado todo esto. Y como ambos . tan libre de facciones. sino de asaltar los centros de opresión. empiezan a lanzar octavillas dándole a la manivela y. como si aquel papel tamaño folio fuese la mismísima Biblia entregada por Mahoma a Jesucristo. que se suele encasquillar y dar una lata tremenda llenándolo todo de tinta o acabándosele de golpe.. que conviene volver al trabajo tras esta demostración de fuerza y obligar a sentarse a negociar a la patronal del sector. Quién se abstiene: nadie. la gente está meditando sobre la interesante metáfora que se le ha expuesto]. Hay unos cuantos disidentes. nadie dirige el baile. los flojos que no quieren meterse en ná. Son los egoístas interesados por sus destajos y sus dineros. ¡fuera!. porque el espectáculo es impresionante. de no improvisar las cosas. Conscientes de lo limitado de su movimiento y de los variados poderes a los que se enfrentan. de que una huelga salvaje como esta nos va a desacreditar y pone en peligro. es como ponerse a cagar y luego aguantarse el mojón dentro [silencio. que son escuchados con más paciencia. sin cometer ni un fallo. Pero ninguna es tan apasionada. este es el día. al ver una ciudad paralizada por sorpresa. Todo sale tan bien. quedará muy claro ante la patronal que somos unos gilipollas y jamás nos tomarán en serio. va escupiendo papel sin un fallo a cuarenta por minuto. Pero no llegan ni a cinco las intervenciones de este tenor.. han sacado una vietnamita de no sé dónde y. ya digo. Se van repartiendo y la gente se agrupa en corrillos para leerla. tan coordinado. el pueblo ejerciendo el poder. Son los dirigentes de las organizaciones políticas y sindicales clandestinas. qué algarada se ha formado. es una obra de arte que da miedo. pero también con gestos generales de desagrado. los débiles. Después de esta asamblea. Hacer fuerza para luego aflojar. con tinta fresca en courier de diez puntos. ¡es un Judas! Así que aquí no hay nada más que hablar». de inmediato. los traidores. y un dibujo a mano de un ladrillo de seis ojos coronando las exigencias como una bestia mitológica. mes más mes menos. allí mismo. que parece que alguien va dando las órdenes desde alguna especie de Estado Mayor. concentrados en un acto tras múltiples humillaciones percibidas ya como insoportables. Y no se habla más. han elegido a la Comisión Negociadora con algunos obreros conocidos y otros que no tanto. Quien esté contra la huelga. algunos con mucho predicamento entre los obreros. tan carente de manipulaciones y tan bien organizada como ésta de mediados del setenta y cinco. Hay otros que hablan de la necesidad de preparar bien el movimiento. Son los cobardes.Y ahora sería el momento. Realmente no es para menos: esta votación y esta huelga será para mucha gente la única actuación política significativa que hagan en sus vidas. pasar a cuchillo a sus servidores y destruir de una vez todo este montaje de una puñetera vez. la principal preocupación del Gobernador Civil y del Delegado de Trabajo. tan pura. Un oficial. a la negra mano invisible que está organizando el cacao. Se lo comen. las comienzan a repartir. Aquí estamos ya por una cuestión de dignidad. con vistas a poder encauzar el conflicto y ponerle fin de una vez. Antonio Sánchez. tan todo. Y. Pero no llegan tan lejos en sus aspiraciones las turbas enloquecidas. respondidas por abrumadores «¡fuera!. Je. les contesta contundente: «aquí ya no estamos discutiendo si queremos más jornal o que nos hagan fijos.. la asamblea multitudinaria y soberana se dirige a la Delegación de Trabajo a entregar las peticiones con vistas a denunciar el convenio. y no parece que tal cosa sea posible porque.Finalmente.

Están muy nerviosos. La marcha a la Delegación Por la salida que han dejado libre en el parque las fuerzas del orden. Alguna gente lleva aún puesta la ropa de faena pues no han querido ir a cambiarse. rubia y con colita en forma de fuente sobre el ápice. El teniente que dirige aquel cotarro no está por la labor y le asegura que cargarán al toque del silbato. y dudan. Y éste que sí y el otro que no. el cuartel de los grises y la escuela de agentes de policía. Y bien escrito. una en cada mano. Práctico y claro. sin escudos. Un tío tuerto llega con un montón de sardinas y las asan en los jardines encendiendo un fuego.. niños y ancianos. y que conmociona por la sensación de potencia. sí. Unos cien polis en total. cómo se le ocurre venir con su hijita. de pana o vaqueros. son cosas de albañiles. de tela.. un verdadero inconsciente.. intentará dar ánimos. azules. Dos pancartas en tela blanca. quiero pan». una amplia avenida con jardines centrales. unos cuantos bigotes y pocas barbas. despacito.. como qué sé yo. ante la fuente de Correos. Otros traen vino. de menos de treinta y cinco años. aunque ese no parece del gremio. afeitados. grises. y van avanzando hacia el final de la calle. La cabecera continúa su marcha.. enfilamos la Calle Mayor. . donde —por fin—. el Instituto Nacional de Previsión y el Edificio de Correos. Un verdadero insensato ese padre. También circulan algunas mujeres osadas. VI. que llega la manifestación a toda prisa.. algo que hable de ebúrneos campos llenos de flores o de sangre proletaria. enfilamos el Paseo de las Acacias. se nota la mano de las mujeres. Como si le estuviera oyendo. y un tío gordo (al que llamaré el Gordo) que se pone en cabeza con una niña de tres añitos. pero eso es lo que ha salido.. Y sin megáfono. y como ya no tienen espacio ya para lanzar los botes de humo. armados con escopetas de pelotas. arboleda y calles y aceras laterales de unos trescientos metros. Uno esperaría alguna declaración más solemne. están diversos edificos gubernamentales estilo modernista años cincuenta: el Gobierno Civil. Un poco más adelante. casco con visera y uniforme gris de chaqueta abotonada con cinturón sobre ella. hombres jóvenes. oscuros. por ahí atrás hay una tía que va dando unos gritos de gárgola atrapada por los huevos. caramba. rebecas abotonadas y chaquetas de pana. y que hagan el favor de apartarse. pantalones de discreta campana. y que sólo pretendemos entrevistarnos con las autoridades. porras. que hay mujeres. Ropa de entretiempo propia de la primavera: jerseys de pico o de cuello alto. libertad a Julián». al fondo de los cuales. Sólo que parece que estos no están por la labor de dejarse matar. que lleva un cartelito colgado que dice: «papá. El tipo que lleva la niña en los hombros.. que me rugen las tripas. botas de material o zapatos negros. la mayoría varones. Los policías deben de sentirse como Leónidas y sus trescientos espartanos en las Termópilas frente al ejército persa. alguna frase que sea una lija raspándote el alma.edificios están muy cerca. camisas a cuadros con los cuellos por fuera del chaleco. Hay miles de personas en la marcha. monos azules y marrones e incluso el casco de la obra. Sorprendidos por el portento de ver a los grises salir por patas. se adelanta con una carrerita y parlamenta con los gendarmes. la fuerza pública se retira entre grandes aplausos y batir de piedras. qué cosa más molesta. lanzadores de botes de humo. en el cruce con General Mola.. En la delantera de la manifestación. la Policía Armada ha dispuesto un piquete compuesto por la dotación de un autobús y varios zetas y lecheras. De una obra que está parada. pero creo que se está pasando. Les dice que no queremos ningún tipo de violencia. y empezamos a batir las piedras rítmicamente. se hace ensordecedor. con un sonsonete que. Bueno. una contra otra. la Delegación de Trabajo. pintadas a spray: «Queremos quinientas pesetas de salario real» y «Construcción unida. Son los de la Comisión Obrera. Por cierto. bollos. los manifestantes van tomando piedras de granito. podemos hacerlo todo a la vez y llegar a casa a la hora de cenar. corbata negra al cuello y pantalón con raya en medio.

Como a mí no me hace nadie caso. Y la respuesta del padre con la niña a cuestas es: «y la eternidad para estar unidos». «pintor». otros caen y los más tercos aguantan sobre el terreno lanzando mensajes que recuerdan a las madres de los agentes. y no son personas que se dejen impresionar. No son cinco. Por atrás siguen los chillos de la tipa esa. — ¿Y a este pez quién lo ha pescado? [miradas. Enseguida llegamos. venga adentro los demás. Son más de las seis de la tarde. yo ya estoy dentro. de tipo banco corrido. y en los sótanos los calabozos y zonas de interrogatorios y torturas. El cuartel de la Policía Armada es un edificio grande.. En la planta baja está la recepción y oficinas. Bajan bastante maltrechos. Detonaciones. venga a decir «ay ay». ahora entiendo eso de que «los últimos serán los primeros». otros retroceden. son como más altos. protegiéndose tras árboles y vehículos. ya veremos luego. Estos son antidisturbios de verdad. primero a los últimos en entrar. que fui el primero en entrar. que está preparada con las puertas abiertas y vacía. ay.. La furgoneta se detiene ante una puerta lateral. El cabo me evalúa. no parece tan benévolo como el anterior. y con pañuelos al cuello de color azul y rojo. Todos tropiezan con los escalones antes de ser devorados por la oscuridad. Dentro del muro hay una zona de aparcamientos para los vehículos de los funcionarios y para los de la policía secreta. está el edificio propiamente dicho. eso parece. Parece que a estos les ha dado tiempo a comer algo. . A unos cien metros avisan por megafonía que la manifestación se tiene que disolver de manera pacífica e inmediata: «tenéis un minuto para disolveros». Yo me retiro por la calle Diego Velázquez. según expone Bukowski en uno de sus guarros relatos. Nunca me han detenido y tengo curiosidad por ver cómo es eso. un montón de botes. acompañando una carrera de un centenar de paletas. tranquilamente sentado. me saca y me muestra. Yo no he almorzado porque mi abuelo me enseñó que cuando se va a entrar en combate. hay que batirse con la tripa vacía para evitar la peritonitis si te dan un tiro en los testinos. blanco. Mis compañeros de fatigas son once albañiles que no levantan cabeza. Uno de ellos vomita. que han venido como refuerzo de sus acuartelamientos de Córdoba y Mérida. más voluminosos. han aparecido polis por todas partes. me meto dentro de la lechera de conducciones. rostros perplejos]. Hay que joderse con el tío. en los pisos superiores más oficinas y despachos. pero ¿quién coño puede dar semejantes voces? Casi deseguidamente comienza la pasma a lanzar gases. que contenga el vómito en la boca y luego se lo vuelva a tragar. —Bueno. Recomiendo que si a alguien le entran náuseas. y algo más adelante aparece una lechera con cinco o seis grises que empiezan a apalear a los que corren. — Ni yo. pero además empuñan escudos. porque hay restos de morcilla o de algo negro. ante la que hay tres pequeños escalones. y ahí fuera hay unos cuantos polis que les hacen pasillo y les zurran la badana con las porras a medida que avanzan. La gente se aparta por las calles adyacentes. Estos julais portan un armamento parecido. amurallado y con garita para centinela en la calle. A continuación bombardean con pelotas de goma. hay más vómitos y todo huele a rayos. Los polis empiezan a sacarnos. El último soy yo. ¡qué bonitos rebotes!. sacudiendo de lo lindo a todo lo que se mueve. O al menos. apretujados en los asientos laterales. Y este. así que yo no me muevo. Me mira un cabo bigotudo. acristalada y con barrotes. Inmediatamente. VII. A continuación. Cuando llegan los polis arrastrando a los heridos y detenidos. — Yo no.En el medio del paseo se ha dispuesto otro piquete de la bofia. Detenido en comisaría Ahí vamos. Me quedo quieto y tranquilo viendo el espectáculo.

Poca guardia. lo que pasa es que no sé quién es.. ¿dónde estaba? Este tío mide cerca de dos metros. no sea que el Gobernador cambie de opinión y le quite el trato de favor. Dice que es un viajante de comercio. Es una palabra del caló de los delincuentes. El tipo pone una cara de incredulidad incrédula.— ¿Quién cogió a este?. no le he oído bien señor. —Verá mi comandante —me explico—. No sé qué pinta ese chisme ahí. de dónde has salido. Quiero enterarme bien de qué palo va el tío.. alguien tiene que haberlo visto.. — Oiga mi cabo. Tres polis uniformados y otro de paisano. es que para mi nivel de ingresos ahí son las casas más baratas. pero da muy mala espina.. Tras ellos hay dos habitaciones.. Cavilo sobre cómo salir ... levántate. me llamo Jorge Tapabastes soy viajante de comercio de la casa Yesui Trebel. porque ha sido muy raro lo suyo. me quitaron el muestrario y. están en la calle o torturando a los presos. Espero con paciencia. — Tú. porque los mandos quieren «resultados». pistola en la sobaquera. pongo la silla contra la pared y me alejo del arma todo lo que puedo. Si pico y demuestro entendimiento. se arremanga. ¿no quiere comer? —Don Julián dice que no tiene hambre. y es que yo no soy de aquí. El cabo me pregunta. Frente a mí hay también una mesa. me lo encontré en la furgoneta y nadie lo ha detenido. tirantes. ven aquí. Entra. entorna la puerta. Se me viene solo. ya que tengo callos hasta en los codos. oficialmente llamada de Fernán Caballero. vamos.. vamos.. — Pues aquí va a estar un tiempo [al Tortas].. Yo me muevo. El secreta se levanta: «ahora mismo vamos a ver si este es un viajante». al lado de una centralita de teléfonos y de una emisora fumando cigarrillos. El cabo sale ordenándome que espere sin moverme hasta que me identifiquen.. En una veo a Pérez el Tortas. por un pasillo con puertas laterales que desemboca en una sala con mostrador.? Pues a mí me suena de algo. y de ahí a la calle. mirándome. Ese es un albañil seguro. peor para usted. cerveza de marca. Enséñame los bastes. — ¿Lo qué quiere que le enseñe?. El que interviene ahora es el poli de paisano. ¿que no?. Será para intimidarme o para que cometa la carajotada de cogerla. Pero la cosa es que me coge del brazo. quiera Dios nuestro señor que no le haya pasado nada a ese buen hombre. ¡coma!.. Ante él hay una mesa con un bocadillo de pan de molde y un botellín de El Halcón. elemento. me lleva al interior y me pasea por la planta baja sin conducirme a los calabozos.. —¤Tú... en un lugar en el que no se le ve desde afuera. la de las Putas. No sé si de la quiniela o de qué. se pone de espaldas a la pared. Los delincuentes estaban arrojando cosas... claro. Un repeinado al que reconozco por haberlo visto a menudo por la calle donde vivo. si no detenido. sin pestañear. me refugié en la furgoneta de la policía. camisa blanca. Los policías comentan que ya están los calabozos llenos y que va a ser un día y una noche muy pesadas. pesqui.. En la otra estancia me mete el cabo. El cabo charla ahí afuera — Qué le pasa al viejo. el pasillo que hay enfrente de esta habitación tiene que llevar a la puerta principal. se quita la gabardina. Y si me ve las manos sabrá que no soy un viajante. la del Trinquete. ¿por qué ha traído a ese ahí? — ¿A ese?. dejándome sentado en una silla.. los otros siguen con la charla. «escritora». Uno de sus agentes me ofreció esa protección para que pusiera la denuncia. pensará que soy un carterista. volvía de hacer mi recorrido por las perfumerías del centro cuando me he visto envuelto en un disturbio. Si no me he orientado mal. un bastero o un piquero. y sobre la mesa una ametralladora tipo Z con su cargador puesto y el seguro quitado. sentado. no lo he vuelto a ver por causa de la vorágine. muerto de miedo. mi cuento hubiera colado mejor. Los bastes son los dedos. con gabardina y bigote recto tipo fascista. soy de Ciudad Real. Bueno. Nadie responde. Tal vez si le hubiese dicho que soy un cura. Todo sin tocar. — ¿Un viajante dice ese rufián que es. sí que me encuentro en una situación anómica.

no me gusta nada estar detenido. hipa y se queda inmóvil. Si estás resfriado y tienes taponadas las Trompas de Eustaquio o el canal que comunica el oído interno con la garganta. salgo con el Tortas por la puerta. con un zumbido dentro de la cabeza.. creo que si esto es estar detenido. Y así se lo hago saber a este señor. sin perderme de vista. brazos caídos a ambos lados y la espalda a la altura de los riñones sobre el borde del asiento. Con cuidadito de no toparme con los guardias. el cuello ladeado.del dilema. e irle haciendo el boca a boca.. ya me esperaba yo alguna cabronada de estas. El final de la protesta Avanzo por el Paseo de las Acacias (son plátanos y magnolios). corriendo por el pasillo. Menos mal que estoy perfectamente de la nariz.. Libres. No mola nada nada nada. los cuatro de uniforme me miran perplejos. así que p’allá me voy. Consiste esta broma en un doble guantazo simultáneo en ambas orejas. — ¡Juan!. cristales en el suelo. ¡no le late el corazón! Ahí van. claro. ¿dónde?. lo montamos en una furgoneta de las que están libres. un acúfeno —dijo el otorrino cuando fui a verlo días más tarde—. salimos en tromba por la puerta principal. ¡responde! El cabo le da de tortas. los mocos. chaquetas. y la cosa se ha . sino que te quedas muy aturdido. la boca abierta y los ojos bizcos. porque en el izquierdo está la pistola]. Lleno de botes de humo vacíos. En la confusión subsiguiente. o está quieto). y el Pérez detrás. pero no hace falta que me esfuerce haciéndome el tonto. en equilibrio inestable. zapatos. aunque alguien ha tachado el «sa». Le pongo al corriente y nos despedimos. y si no estás preparado y te pilla de sorpresa. «sacerdote ejemplar» —informa la placa—. te pueden reventar los típanos y dejarte sordo. ¡hay que sacarlo de aquí! [el cabo pone su oreja sobre el tórax en el lado derecho. Me dice que se va a casa de un amigo a pasar la noche y que gracias por todo. retrocede». Ante ellos hay un grupo de manifestantes mucho más reducido.. — Oigan. entre todos lo levantamos y lo intentamos sentar en una silla. avanzo en paralelo por la calle Marcelo Vázquez. de cúbito supino. Convulsiona. te acojona bastante. con ambas manos sobre la boca del estómago. y el nota este me empieza a vacilar muy sonriente y satisfecho. ¡mierda!. se ha puesto muy raro. — ¡Cojones!. cerrándolas. — ¡Qué!. ¡por qué! Se incorporan y. De nada. entramos de nuevo. dándome la espalda.. vete preparando que sólo acabo de empezar —me informa el tío.. Lo primero que me hace este mamarracho es el teléfono. un grupúsculo dirá la prensa. En el cruce de General Mola (la placa ostenta la divisa de que «quien no avanza. Soporto el chicharrazo como puedo. de repente se ha agarrado el pecho y se ha caído al suelo. Parece que los antidisturbios han hecho un buen trabajo. Salvo por las bofetadas. — Bueno —pienso silencioso—. ¿qué te pasa?. ¡que se nos muere!. pelotas de goma. ¿te suena?. piernas estiradas. El secreta este está tumbado a lo largo. —¿Qué?. creo que deberían de atender a su amigo. vean que no respira. Ya lo veía yo venir. unos quinientos calculo. Parece que los interrogatorios en esta casa son muy rápidos y muy poco sofisticados. Al cabo de unos cinco segundos salgo de la habitación. están los polis. —Creo que le ha dado un infarto a su amigo —opino—. El tal Juan va adquiriendo una tonalidad azulada. yo creo que harían bien en llevarlo al hospital. cada uno cogiéndole por una extremidad y yo delante abriendo las puertas. ¡cómo!. VIII. Va siendo hora de salir de aquí. No es ya que te duela. Además se te saltan las lágrimas. una jubilación anticipada y un asilo para descerebrados irrecuperables.. se van ululando y deseo lo mejor para ese buen hombre. cuello sobre el respaldo. nos ha jodido. ¡cuándo!. A lo lejos suenan detonaciones.

y ahí se puede colocar una piedra de un tamaño regular. la muchacha de las voces se me encara. Por fin veo a la chillona esa. Un poco más atrás que el tipo. esquivando pelotazos. Entonces la parte superior de la cinta se suelta por el impulso al pasar por encima de la cabeza del tirador. Era y es muy efectiva y barata. mientras los demás huyen. hay que reconocerlo. La niña sale rodando y todos gritamos. han llegado a donde el esforzado padre gordo y le están aporreando. apunta.. Lola la Piconera defendiendo las puertas de Cádiz de las tropas napoleónicas no creo que hubiese sido menos efectiva. Vuelvo a escuchar los chillidos de la mujer aquella tan desagradable. el suicida ese gordo de la niña sobre los hombros. El orificio inferior queda fijo en el funstablo. nos cargan los bestias esos como una manada de búfalos. Alguien debería de decirle a ese irresponsable que quite a la niña del tiroteo.quedado en un simple «cerdote ejemplar». Hace entonces un silbido.. y aunque es un arma que está en desuso (como le pasa también a la honda). milagrosamente. un verdadero callo malayo con palas de conejo. Está haciendo algo que no veía desde que dejé de trabajar en el cortijo. esto ya no hay quien lo aguante. En su centro. Contemplo la plancha informativa y el lema que ostenta: «Vale quien sirve. la verdad. En la parte superior lleva una cinta ancha de cuero (la badana) con dos orificios por los que pasa el palo. porque el que no está lesionado está asfixiado. la bolita de grasa se trompieza y se cae. o de hacer pipí.. incitando a los tíos a resistir la lluvia de balas. ¿no vas a hacer nada? ¡Haz algo joder!» La escena. Pero. me incorporo discretamente al reducto de resistentes que. Como para perderse. He visto a pastores acertar a un blanco a doscientos metros. dando alaridos de los que hielan la sangre. ya tenemos encima la carga. nariz larga y mentón de caballo: «¿qué pasa? —me pregunta—. que posee una longitud que va del hombro a la rodilla. así te metan la porra . es peligrosa.. Lo que hay que leer. Unos tipos que son auténticos armarios empotrados. se percata del peligro. oficialmente llamada de José Antonio Primo de Rivera. jersey a rayas negras y blancas horizontales. Continúo mi camino. A estas horas son sus sobacos los que cantan alegremente. fea fea fea. la verdad. ¡Esta tía es más de campo que un chaparro! Bueno. se lanza el proyectil a brazo como una catapulta. El funstablo o funtablo es un palo personal de madera de castaño. «¡funs!». la chamaca sabe usarlo bien. y supongo que por eso le pusieron ese nombre. A su vez la piedra pasa por lo alto del arma y se dirige a su objetivo a gran velocidad y distancia. coge carrera. y el de arriba entra y sale del palo. Siguiendo el sonido. y vuelvo a la tradicional Calle Mayor. desgreñada. encina o similar. pero el antidisturbio al que va destinado lo intercepta sin problemas con el escudo. A corta distancia podían derribar del caballo a un señor con armadura. Una vez cargado el funstablo. ¡Tira piedras con un funstablo! ¿Que no saben lo qué es? Es un arma tradicional de labradores. cojo a mano derecha por División Azul «cuerpo expedicionario» (qué cosa más absurda). por fin. pantalones acampanados. la badana tiene forma de cesto. Imposible ayudarlo. Ya se acaba esto. flaca. ¡Cobarde! ¡Abandona a su hijita! «¡Papi pan!» ¡Cabrón. Ahora bien. y servir es un honor».. Es un auténtico cardo. da media vuelta y echa a correr. como no podía ser de otra manera. más brutos que un saco de martillos. La chica carga su palo. y el que más y el que menos tiene ganas o de merendar. por mucho que amenace la pava con matar al que retroceda. Sigue con el cartelito de los cojones de «pan papi». pero también avanzada con respecto al grupo de insurgentes. esa tía. no la entiendo con tanto berrido. es un buen conjunto de bravos muchachos. hay gente que es subnormal. El tipo que lleva la niña a hombros. caray. la tipa esta del palo no se va. joder. En la Edad Media lo usaban en las guerras campesinas para apedrear a los caballeros. no se crean. tiznados o muy manchados o sudados. Idiota. El hombre. gritona. Hartos del hostigamiento y con ganas de irse a dormir. demasiado tarde. El cascote va con mala hostia. consigue incorporarse y sale de najas cubriéndose la cabeza con las manos. es para no hacer nada. ¡Ah!. Ahora la veo en todo su esplendor. a golpe de silbato. Delante de ellos se ubica. una muchacha joven. «lárgate mujer». Me aparto para pasar desapercibido siguiendo mi costumbre. no sé bien porque ya está cayendo el sol y no se ve mucho.

. capullo. acompañados por perros de caníbales y yeguas antropófagas. los dos conseguimos salir de allí en medio de una lluvia de pequeños y medianos electrodomésticos. julay. Esta arpía me decide.. cuando ella consigue.. Están echando. Deneb y Altair. Arriba. La sangre cae sobre la cara y penetra abundante en los ojos. la siento acorchada. el suelo retiembla.. gracias a que a una vecina y a su marido les da por arrojar la lavadora por el balcón sobre el furgón de conducciones subido a la acera. Me caigo de espaldas. ¿He llegado tarde? La coloco a la altura de mis ojos. Justo a tiempo. el Triángulo de la Primavera y la madre que me parió. distorsionadas y del revés. o bien ambas cosas o ninguna. Doloroso epílogo Estoy en una situación muy delicada.. percibo pinchazos en una tercera pierna. ¿Qué hora será? IX. . literalmente. que me habrá crecido para equilibrarme. en el firmamento. ¡plop!. y me encuentro por casualidad con un culatazo que me abre la cabeza. pardillo. la paladeo. la casa por la ventana sobre las fuerzas del orden mientras les increpan de «asesinos» para arriba. y me quedo con el cuerpo en las manos. No me pregunten cómo. no consigo caminar derecho. «buaaaaah». El taxista nos recoge. gilipollas. y ésta venga a incitarme: «¡Sálvala! ¡De qué te sirve tanto cuerpo! ¡Vé! ¡Ya! ¡Que hagas algo cojones!» Mierda. y un dolor de tipo opresivo en un estómago que está fuera de mi cuerpo.. Como para hablar. pateándome desde la coronilla a la planta del pie. rodeado de policías con las porras enhiestas. cubierto de harapos. ¿Pero qué coño es esto? ¡Qué horror horroroso! Me fijo bien. Un vecino nos guarece en un portal y avisa a un taxi. uno de los más rancios y derechosos vecindarios de esta villa. la sacudo. Tal como me contaba mi abuelo. No habla. jarrones chinos. Abro un agujero en el asfalto como de un metro de profundidad. Mientras se entera la sorprendida pasma de qué ha ocurrido. Hala. Además. El golpe no me duele..!. hala. Parece que. me arrojo en plancha sobre la niña y la protejo con mi cuerpo.. y esta vez son rojas sobre fondo negro: Vega. quiero pan» sale volando. No respira.. Me silba peligrosamente próximo. modificados hormonalmente por el doctor Moreau. La niña no se mueve. las farolas relampaguean. con botas de hierro y colmillos fosforescentes. veo las cosas dobles. Cuando pasa la avalancha. la niña yace inmóvil en el suelo. ¡mierda! Esta vez si que han conseguido engañarme. Apenas me sostengo y me parece que me he meado y cagado. La chica que me malmetió está pegando mandobles para defenderme con su palo. ya me lo había advertido.. con tan buen tino que lo hace polvo. o bien los destrozos realizados por el armamento policial sobre coches y ventanas.en el culo! Y la niña. han conseguido horrorizar a los señores de la Calle Mayor. ¡joder. menudo trastazo me ha dado. y procedo a verificar el estado de la niñita y la posición de mis riñones. Creo que mi cabeza no está en muy buen estado. Joder. qué susto!. me incorporo renqueando. con esos mastodontes a punto de pisotearla.. el aire retumba. empiezan a salir las estrellas. estatuas romanas. ¡mierda!.. sacarme del cerco policial —todo hay que decirlo—. finalmente. el arrugado cartel de «papá. de las de las tómbolas!. Parece que todo está perdido. Tenía que ocurrir algún día.. ¡Es una muñeca de feria. Llega a los labios. Doy la vuelta a la jeta para localizar a la bruja que ha hecho que me pateen (con vistas a estrangularla). macetas y aceite hirviendo. pasan por encima de mí pisoteándome a conciencia. ¡con una peluca rubia de quita y pon. Echo una rápida carrera. o bien la escena de «la niña». es tibia y no escuece. ¿no decía yo?. porque resulta que a la niña se le cae la cabeza. ¿te creías muy listo? Pues toma del frasco carrasco. los coches rebotan. qué susto. Unos cien mil antidisturbios. nos deja en una dirección que le ha dado la chavala y no nos cobra la carrera porque afirma «que él entiende de estas cosas». y de su vientre sale un llanto espeluznante. Me mete a empujones en una casa baja.

Finge estar roída por el arrepentimiento. deja que te la quite.. que ya hemos llegado. claro que el alcohol escuece.. ¡cogedle hermanas!. a mí no me engaña. pues sí.. parecía una niña de verdad.. venga. pues que he tenido que curar a muchos animales. además las fracturas de cráneo no se pueden escayolar porque los músculos del cerebro siempre están inmóviles.. no no no. la hostia.Menos mal que esta cabrona de muchacha se ha enrollado y no me ha dejado en desamparo. y la napia te va a quedar «de carácter». ¡pero qué quejicaaa!. ¡cállate! que me pones nerviosa. mira. ¿eso blando son los sesos? a ver que toque. ya está. — ¡Ea. lo cual es una posibilidad a tener en cuenta dado el bujero que me han hecho en la chorla. mejor no decimos nada de esto. hay que sacarla... qué gorda. esta es mi casa. no es mucho.. ¡qué palo!. ¡un empujón!. ja. ¿ves que bien queda la costura?.. ¿estás loco?. no bizquees. que no duele. ¡no te asustes!. — Dios.. ¿no? ¡joder!. qué pedazo de rollo. «¡creeeck!».. joder. las Urgencias de la Residencia estarán ahora llenas de estupa. ¡quieto la hostia ya!. yo era la que saneaba las heridas que se hacían los toros bravos durante el celo. un tío tan grande llorando. ¿quién lo iba a pensar?. espérate que te cure esa brecha. ¿Qué es esto? Bajo mi chaqueta llevo de recuerdo las dos partes de la muñeca decapitada. mira. ¿eh tío? Ven entra. cacho perro. y manda más que un general de gastadores. te voy a dar los puntos de sutura. es una impureza. . Esta tía caballuna es insoportable. ea!. que aquí en el cuello tienes una pedazo de espinilla. Me lleva de una mano y con la otra me consuela: — Ea.. no para de rajar. ¿que qué tiene que ver?.. oye ¿tú tenías torcida la nariz?. como si estuviera metida en mi cerebro. aquí vivo con mi madre y mis cinco hermanas.. — Ayyyy. así. La moza simula una expresión cariacontecida.. ¿Por qué tengo tan mala suerte? ¿Qué he hecho para que me tengan que doler incluso órganos que no existen? [elevo la vista al techo y rezo]. No para de platicar sola la jai esta. una muñeca. ¡Que no duele! ¡Cojones! — Ayyy — No llores hombre. Me contesta antes de que le pregunte. ¡que te estés quieto coño!. te lo exijo: haz que se calle esta mujer que va a ser la compañera de mi vida. ¡hala!. nada de hospital. la cicatriz casi que no se te va a notar. yo no tengo novio. verás. Nada. si estás en el cielo. mira p’aquí abajo. la lengua se le va a hacer un nudo si sigue así. así. ¡si se ve el hueso!. Un gemido brota de mi estómago.. qué vergüenza. de punta negra. espera un momento. no te preocupes que me crié en un cortijo. pedazo de cabrón.

Dicho y hecho. Tal vez. «tracatrá tracatrá». Mis cinco compañeros de fatigas me observan con prevención y ponen a buen recaudo su equipaje. Acomodo la fotocopiadora bajo mis pies. pero yo he sido siempre partidario de apañármelas por mi cuenta. Me siento en un banco de la plaza sin perder de vista el trasto no sea que me lo quite alguien y salga corriendo. Subo a pie. buscando el hostal más . (las cosas en aquel tiempo estaban como ahora). y una cama me entra en el presupuesto. II. Urgía —según Juan Pedro—. sino las dimensiones aparatosas del aparato. empleo el saco de dormir a modo de almohada y paso el resto de la noche sentado en la coctelera de seis pasajeros. no porque quiera ahorrar. Terrible decepción. que ese cacharro fuese llevado a otra parte en donde pudiese rendir sus frutos sin peligro de que la pasma nos lo requisase.Un golpe de Estado I. la comida y la vuelta. tomo el Expreso en dirección a Madrid. la pensión. Tras descansar media hora y cagarme en los muertos de todo. Esforzado traslado. No es tanto lo que pesa. que exigen una fuerza hercúlea para llevarlo. alguien podría darme cobijo. finalizando la Transición Española hacia la democracia. III. Ah. Medito. El motivo de mandarme a mí. salvo cuando me ayudan. y yo me las veo y me las deseo para trasladar la dichosa fotocopiadora. no de sufrir martirio —pienso—. Así que. La calle Magdalena está aquí al lado. Solo en Tirso Esta es la casa.. Miro los árboles. pero quiero economizar. pero hay que ahorrar. unos treinta kilos. Jamás entendí cómo era posible que un vehículo que camina sobre raíles pudiera dar tantos botes. Mandato asambleario En noviembre de 1980. que no es el caso. alcanzo mi objetivo a las nueve y media de la mañana. los perros.. subiendo y bajando escaleras. y tras dar varias vueltas con la fotocopiadora. la gente. sino porque el ascensor no funciona. uno en la segunda planta y otro en la sexta. recibí el encargo de acercarme a Madrid a una reunión de anarquistas en la que se iban a tratar asuntos de vital importancia. Y subo la máquina a cuestas porque en Madrid hay muchos robos. El ambiente es frío y rarificado. desde la estación a Tirso de Molina. plaza donde se ubica el local en el que se celebrará la susodicha reunión conspirativa. Para colmo de males. de noche. miro por la ventanilla y veo que entramos en Atocha. por el motivo de que uno se lo tenía que pagar todo: el viaje. a las once. es que no había nadie más que quisiera o pudiese ir. me habían encomendado el traslado de una fotocopiadora que alguien había robado de la Oficina de Empleo disfrazándose de obrero. desando la escalera. pocos meses después del asesinato a machetazos de Jorge Caballero cuando salía del cine Azul en Madrid por un comando de Fuerza Nueva. Tras parar treinta veces por el camino para recoger mi hígado y mis bofes y colocarlos en sus respectivos compartimentos. tras atornillar de nuevo la cabeza al tronco. están cerrados ambos cubículos. Por la mañana a las siete. ahí hay unas cuantas pensiones. Tomaría café en un bar. No pasa nada de particular. a pie. Se trata de ir a una reunión. Podía haber tomado el metro. Hay dos locales sindicales. con suerte. es sábado. El tren se vacía.

pero se trata de comida al fin y al cabo. Dentro se iba echando el pan duro a trozos y salía convertido en pan rallado por un orificio multiperforado. pero que se entera de todo. a no salir con los pies mojados. IV. que parecen poseer propiedades fosforescentes. alquilo una habitación por trescientas pesetas. como si tal cosa. hasta las doce no tengo nada que hacer. La vieja. si me acuesto tengo que procurar recordar que con mis casi dos metros de altura doy en el techo lo suficiente como para sacar la cabeza por lo que quiera que haya ahí arriba. ¡Qué susto!. cubierta con una falda llena de quemaduras de cigarros y olor indefinible. un crucifijo enorme con un tío sangrando y un gesto de dolor que da miedo. desayuno. que no tiene ni nombre. La habitación. me lavé hace quince días y aún no toca. no lo he visto hasta que no me he acostumbrado a la penumbra. Como a buen hambre no hay pan duro. pero que el jabón y la toalla corren de mi cuenta. El artista que lo ha tallado se preocupó en dar forma minuciosa a los dientes. así que tengo que dejar la fotocopiadora sobre la piltra. Desayuno casero En el comedor sólo hay un comensal. El agua sale en un hilillo de un caño colocado en la pared. A continuación.. Reconozco que el café era fuertecillo. El retrete consiste en un agujero en el bajante que hace las veces de sumidero para el agua que cae del caño. V. como la gárgola que te invita a entrar en el nicho mortuorio. Como complemento. porque luego ensucio el pasillo. con su pañuelo y su moño recogido al estilo siniestro de las brujas madrileñas. que sería algo inenarrable si no fuera porque me gusta narrar las cosas. me lo zampo todo. coloca un rallador de pan de esos antiguos que tenían un tornillo sin fin que se giraba con una manivela. ella me invita a pasar al comedor para tomar café. La vieja me informa de que por un módico precio podré degustar buena comida casera y que hoy hay cocido madrileño para chuparse los dedos. Mmm. ¡Coño!. — ¿Quiere desayunar ahora? — Sí quiero. Que no haya luz tiene la ventaja de que podré meditar en silencio y recogimiento. un ciego. la señora. Aseguro a la señora que procuraré flotar cuando use el urinario. Ya ha pasado la hora del desayuno —me informa—. ¿conocen esos . La bombilla que ilumina la escena es una de esas pequeñísimas que se colocan en los árboles de navidad. al que saludo educadamente sin recibir respuesta. Con gesto histriónico y tembloroso de actriz senil de cine mudo. Tiempo habrá de deshacerse de ella a lo largo del día. La vieja me insta. La cabeza se me despeja tanto que parece como si me la hubiesen abierto a martillazos y a continuación me hubiesen pisado los sesos. en cuanto localice a los responsables de fotocopiadoras anarquistas robadas. me explica que puedo ducharme ahí mismo (aunque no haya ducha) si lo deseo. No importa. Me siento a su lado en una mesa camilla. comida casera.. Sobre el cabecero del catre.económico. La patrona es una noble anciana vestida de negro. da lo justo para meter la cama y entrar yo de lado. colgando de la pared. y de que no veo las manchas de las sábanas. Terminada la pitanza. visito el baño. Pensión cheli Si será cutre la pensión. Ah. me ofrece unos mendrugos de pan de hierro. además. La señora me informa que es sordo y mudo. almuerzo y cena ¿por solo cien pesetas? — Pues claro que acepto. Con un tapón de corcho se cierra el tubo cuando terminas el lavado. Olor típico a bacalao salado. con generosidad inusitada. Me colocan por delante un enorme tazón que mi patrona llena con un líquido alquitranado y espeso al que llama café. El espejo tiene tal cantidad de manchas que parece que he adquirido alguna terrible enfermedad infecto-contagiosa. que carece de luz.

nos extendemos a lo largo viéndoles las caras a los de enfrente. el rostro maquillado y las uñas largas y pintadas. ya no se usan. delgada. Con una hora de retraso comienza la reunión. Paso a la reunión. Por detrás de los asistentes queda un espacio libre entre las sillas y la pared por el que podemos circular. Se trata de una chica bajita. las torsiones oculares amenazan con dejar tuerto a alguno. le explico el asunto de la máquina y me contesta que luego nos la llevamos a otro local. sin connotaciones sexistas. y en el centro el Secretario General. curvilínea. es meramente informativa. fluorescentes. En realizar este cometido se emplea el resto de la mañana porque un tipo que es de Asturias hace una serie de matizaciones tediosas a más . pero no me fío de esa mujer. haciéndose muy visibles. El centro de la sala queda pues diáfano. pelo cortado a navaja. botas oscuras y puntiagudas. Funcionarios. Primero se elige la Mesa. Mi insistencia en mirar a la izquierda. unas treinta personas barbudas venidas de toda la Península. Es la única mujer presente. de resultas de lo cual me cojo un dolor de cuello acojonante.. Sé que es la posición preeminente porque siempre es así: están más anchos. Todo el mundo fuma tabaco y hay una densa humareda que no parece molestar a nadie. Pensé en dejarla en la cama. Aquí no se puede decidir nada. VI. me acredito ante un hombre mayor con gorra. De nuevo en marcha A mediodía me encamino al lugar de la reunión en el local del sindicato del Metal en la plaza de Tirso de Molina. Las mesas son tableros de aglomerado sujetos con caballetes que forman un gran rectángulo al que le falta un lado menor. Sólo se desarrollan los acuerdos de los sindicatos. Pero para ver a los del comité. El pelo es rizado. albañiles.chismes?. que aquí no se puede quedar más que un rato. una plenaria. pero eso es complicado cuando estoy rodeado de tíos llenos de defectos corporales. Los pobres del mundo y el hambre La reunión.. Cada vez que se levanta y contonea el trasero. ferroviarios. En el otro extremo de la mesa del Comité Nacional se sienta el Secretario de Organización. Voy apezonando con la fotocopiadora. luego se lee el acta anterior y se aprueba. sillas variadas. adoptando la forma de una «∏». pero yo de pequeño. algunos técnicos. Dos plantas. tengo que torcer la mirada a la izquierda. La posición preeminente es la de los tres miembros presentes del Comité Nacional. chaqueta y camisa blanca sin corbata. electricistas. Todos se saludan pero yo no conozco a nadie. ellos tres ocupan la parte superior de la ∏. VII. jersey escotado. Estos actos siguen siempre el mismo ritual. Entro. La chica muestra una seguridad en sí misma que es matadora. Intento verla como a una compañera. Todavía está bien visto fumar. rubio. mientras que los demás. Barba recortada. dos ventanas que dan a un ojopatio. es capaz de quitármela. pantalón ajustado de cuero negro. suelos de madera gastados por años de pisoteo. La cuestión es que la vieja monta el artilugio. No soy capaz de decir que no.. y empuñan cetros de oro macizo. El ciego no hace ni intención de ayudarme. montadores de muebles de cocina. se debe a que me ha impresionado agradablemente la Secretaria de Prensa. Plenaria del Comité Nacional El acto se celebra en una amplia sala. un chaval gordito que toma las actas. IX. llega con un baño de cinc lleno de mendrugos y me pide que me ponga a moler aprovechando que no tengo nada que hacer hasta las doce.. Subo las escaleras.

Como acompañamiento. El tío está echado sobre el respaldo de la silla. — Sería muy irresponsable por mi parte si revelase la fuente —responde el otro—. aunque me propone cambiarlos por algo de pan rallado. a las cinco. . di que te lo ha contado el Guerra y acabamos antes. pero que ya se ha pasado la hora de comer y que le ha dado mi almuerzo «a los pobres». del 23 al 26 de febrero de 1981. El Secretario nos pide silencio y me contampla malhumorado. Con la cabeza perfectamente despejada vuelvo a la reunión con la fotocopiadora. Al cabo de unos minutos aparece con un cuenco en el que vierte un líquido espeso. y que cuando llegó se encontró con que me la había llevado. de forma que salimos a uno por mes [murmullos de asentimiento en la asamblea]. Temiendo que se pase la hora del almuerzo. me riñe porque afirma que fue por un coche para recoger «mi vietnamita». me ordena que espere en el comedor. solo puedo deciros que la información me ha llegado del número dos del PSOE. Salgo afuera a buscar al viejo que se iba a hacer cargo de la fotocopiadora. ¡para eso te das tanto pisto!. murmura algo sobre la juventud. del que no he oído nada en mi vida. tanto. La señora me cuenta que me ha esperado. — ¿Y tú cómo lo has sabido? —plantea uno. La señora suspira. cita al general Millans del Bosch. Pregunto que qué pobres son esos.no poder —a las que une chirriantes reproches—. el compañero mayor encargado de controlar quién entra y quién sale. — Pues anda que eres tú discreto —interviene un tercero—. llevamos desde el setenta y seis escuchando rumores de golpe. corro con la fotocopiadora a la pensión por temor a que alguien se lleve tan preciado aparato. Revelación en la Plenaria Se repite la escena de esta mañana. porque la señora me da la impresión de que la mira con ojos codiciosos. que hay en el ajo generales importantes. de saber algo muy gordo muy gordo. — ¿Eso es así de seguro? —pregunto yo. X. Todos estamos intrigadísimos. — ¡Buah! —le digo—. una pierna cruzada sobre la otra. pero no está. Empieza el secretario diciendo que va a darnos una información fuera del orden del día. Nadie debe de saber de este tejemaneje. se extienden por doquier. pero silencioso en respeto y consideración al ciego. Nos inclinamos hacia delante con interés. Ahora va a ser imposible aparcar por aquí. que posee informes fidedignos que afirman que el Ejército Español va a dar un golpe de Estado. Se levanta la sesión a las tres. que me haga huevos fritos o algo. tras los cuales se desarrolla un debate del que no me entero de nada. los inevitables medrugos de pan duro. nos declara en su condición de Secretario General de la CNT. Afirma que esta vez va en serio. y nadie sabe nada. porque soy también un pobre y tengo un hambre espantosa. Se trata de algo estrictamente confidencial. que es de donde vengo. ¿Sabremos mantener el pico cerrado? Los murmullos de asentimiento y los gestos (manoteos. como si nosotros fuésemos unos bocas!». Una gran sonrisa muy misteriosa. por variar. que la punta del pie sobresale sobre la mesa. encogimientos de hombros. Subo las escaleras de dos en dos y llamo. negro y alquitranado al que llama café.. y tendré que llevarla en brazos a la noche hasta la calle Magdalena. Me contesta que «hay muchos pobres en el mundo que no desprecian un sabroso cocido madrileño». miradas al cielo.. con una hora de retraso. Pregunto a este y al otro. Y plantea como fecha segura del golpe. Como si tal cosa. ablando el pan en el líquido y me lo como con una cuchara. — ¿A qué hora cenamos hoy señora? — A las ocho —me responde la vieja—. Hirviendo de indignación. Penetro de nuevo en la sala de reuniones. que permanece sin moverse desde esta mañana.) de «¡qué cosas dice este tío. Exhorto a la bruja a que me prepare mi almuerzo.

No pueden parar el golpe porque no tienen pruebas. XI. las unidades con que cuentan. y estoy en ello cuando entra alguien muy apurado. Salgo. finalmente. me entran ganas de cagar.. se introduce en el retrete contiguo. Una es irme a cenar a la pensión y que se vaya todo al diablo. no ya para enfrentarnos a un solo tanque. pasa la tarde sin que intervenga más. ¿Por qué el Gobierno no desarticula a los golpistas? Por lo visto esta pregunta es ridícula. ni disponen de fuerzas. A las once de la noche se levanta la sesión. abre mi puerta y me encuentro al viejo que es el delegado de la Regional del Exterior con los pantalones y los calzoncillos bajados. En un momento dado. está chupao. Así que opto por esperar a que acabe esto (hay una apasionada intervención del asturiano sobre alguna cosa importantísima que me importa un carajo). ya que nosotros no tenemos fuerza. es algo que no entra dentro del protocolo. tengo dos opciones. meterle un palo por el culo y decirle: «habla». Sólo conocen a los participantes. Así que opto por callarme y por contemplar con embeleso a la susodicha Secretaria de Prensa.. pero no me atreví a formulárselas al vejestorio. Aunque yo no esté planeando ningún golpe de Estado. sólo que de cuero blanco. tú. Decisión comprometida A las ocho de la tarde. si nosotros nos hemos enterado de la fecha del golpe de Estado. los apoyos civiles y la fecha aproximada. Me mira. — ¿Cómo que no. dónde vas — Pues a la cerveza — ¿Y eso? [señala la fotocopiadora]. Escucho gemidos y. Me pueden tener tres días en el calabozo e interrogarme pormenorizadamente con diversos procedimientos persuasivos e implicarme en lo que menester fuere. alguien propone tomarnos alguna cerveza por los bares de Malasaña. toma un papel usado y se limpia los dedos. huelga toda conversación estéril. Estas reuniones suelen ser sumamente largas y aburridas. Pero sorber sopa con el ciego y la vieja no es algo que me llame demasiado la atención. quedaron sin respuesta y me han atormentado toda mi existencia. Esta es la sede del Comité Nacional y no puedes dejar objetos que nos . el armamento. Como parece que no se puede hacer nada. Luego. lo único claro es que ahora mismo millones de personas saben que eso va a pasar. ¿Por qué no cogió un trozo del rollo? ¿Por qué no se limpió el culo? ¿Por qué se refregó los dedos con un papel con restos de mierda ajena? ¿Por no contribuir a la deforestación del planeta? Estas preguntas me las hice a mí mismo. murmullos de contrariedad porque no hay papel (por eso entré en este —pienso y sonrío satisfecho—). y yo me uno decidido al grupo cuando veo que la secretaria se apunta a lo de las cervezas. Nada. e intentar ligar hebra con esa chica tan peculiar. Solo deseo relatar un último hecho referido a esta tarde. Lo miro. Imaginando diversas cosas. Pero coger a un señor general. Sin decir palabra mete las manos en la papelera. que es dificilísimo.. empieza a pujar. me siento en una de las tazas. Me dirijo al retrete. Yo mañana me voy y ese chisme se queda aquí — No. eso te lo llevas. Detenerme a mí. Se pone el pantalón y se marcha. Parece azorado y confuso. La persona sale. no necesariamente relacionadas con esa señorita. sino ni siquiera para tomar una farola durante quince minutos. Todos me miran como diciendo «qué ingenuo muchacho». — Entonces —prosigo—. y una camiseta de una sola tiranta que muestra una parte generosa de su tórax. no puedes dejarla aquí. puede hacerse con total impunidad.— Segurísimo —me responde. Tampoco me apetece llevarme otra vez la fotocopiadora a cuestas. Tomarán el Congreso y sacarán unidades acorazadas a la calle. el mojón que cae al agua con una exclamación de triunfo. Estoy a punto de salir cuando el viejo de las credenciales me llama —Eh. Por lo tanto. que se ha cambiado de ropa y luce ahora otros pantalones ceñidos. por ejemplo..

hermosa. Su casa es una casa respetable —asegura —. afortunadamente. es muy importante para mí. Y del segundo día son otras cuatrocientas. Y. Bien. A mis pies. La fotocopiadora. ya me voy. Abro la puerta. nos cojemos una merluza impresionante. Y como son las doce y media. Me ordena que me marche de inmediato y que le pague. indignada. Ciertamente soy el único que lleva semejante cacharro por la calle cuando pasea de copas. era una gorda negra mantecosa y horrorosa que ha debido de hacer saltar los muelles del colchón de lana. ¿cómo llegué? Ni idea. hay un bulto gordo. con los ojitos así almendrados? —Como si no lo supiera.. no recuerdo nada. ¡encima de que he sido como una madre para ti quieres robarme!. encima. No tengo compañía. más trescientas por la habitación doble por lo de la negra. que no tienen precio. regentado por una negra gorda. y hasta las doce hay una jornada completa. porque me hace ser esa persona «especial» del grupo. Golpeo el techo con la cabeza pero.. Ya desde que me vio la primera . Me siento en la cama. —¿Una gorda?. rubia y delgada muy simpática?. Palpo la pared. dónde te quedas. Voy respondiendo. ¿cómo era esa mujer que supuestamente ha estado conmigo?... tengo que soltarle otras trescientas más. Estoy acostado en una cama con colchón de los antiguos. resiste. Copa va y copa viene.. he intentado engañarla haciendo salir a la mujer de madrugada. No se ve nada. — ¡No!. inmensa y feísima que cuando habla parece que tuviera atravesado un plátano en el gaznate. Cerveza y ligoteo Desciendo las calles del barrio de Malasaña en dirección a la plaza acompañando a un alegre y bullicioso grupo de anarquistas.. y no tengo un duro. Las cuentas de la patrona Abro los ojos. En total. en la que ciertos comportamientos están fuera de lugar. ¿la negra? [estupor]. La vieja está ante mí.puedan comprometer. ha de hacerlo ¡con los cerdos! —¿Era una chica de pelo rizado. mi casa no es un lupanar. — Señora. tengo la cabeza con una resaca que hace totalmente desaconsejable el discutir con esta esfinge. que tengo que pagar e irme de inmediato. Eso se veía venir —se lamenta con gran sentimiento—. La chica que me gusta se me pega: que de dónde eres.... salvo una dentadura flotante de Cristo sobre mi cabeza.. ¿Y cómo atravesó la puerta? Total.. mil cuatrocientas pesetas. pesado. Son cuatrocientas pesetas. sin contar con la honradez y la decencia. ¤¿Yo?. por ese orden.. lleno de bollos. no tengo dinero. Por lo visto tengo mucha cara —me explica— porque ayer entré en su honesta casa a las once y media. Pero mira por donde la máquina infernal me sirve para ligar. Echo mano de la cartera. Me levanto. ¿cómo era?. ¡guarro!. Luego pues. ¿verdad? —¡Cuatrocientas pesetas! [la mujer levanta las garras al techo]. ¿yo he estado con una mujer?. —Vale. tengo que hacerlo en otra pensión. Entramos en un local cubano. que tal está la organización por tu tierra. Me lo he debido de gastar todo anoche. lo cual quiere decir que con el desayuno del primer día son cuatrocientas pesetas de pensión. pago y me largo. ¿era delgada. qué haces. XIII. apezonando con una fotocopiadora inmensa. si quiere revolcarse en el muladar. Si quiero llevar señoritas a mi lecho. —¤Señora. XII.. estoy en la pensión. Por si esto fuera poco.

. — Ah. camisa negra y cazadora azul. esto tiene otro arreglo. saco la fotocopiadora al pasillo—. Soy optimista. y ¿está muy mal?. No tengo dinero. me los entregan para que se los lleve — ¿Puedo preguntar quién me tiene que identificar? — Al hijo del Toribio lo ha cogido esta noche un tío y le ha dado una paliza. He aquí el prodigioso chisme. —Lleva una bolsa azul en la mano. entonces no me preocupo. — Buenos días. — Vamos a acabar con esta pausa por favor. correcto! ¿Ha visto usted por aquí a un hombre joven? — No. un saco de dormir — Ni idea. y si el pobre está muy maltrecho lo mismo no es capaz de discernir bien. Una carretera local recta y sin fin. ¿Nos permite su documentación? ¡Ajá. Me duermo. Me siento ligero. Dejo a la abuela y a su nieto haciéndose copias de sus manos. Por mi lado yo. Aparece entonces el ciego sordomudo con un bate de beisbol. no lo he visto. Espero que ningún tractorista me pase por encima. Los desconchones se resienten. Saludos de los guardias a los paisanos. Ante mí. La casa del hijo del Toribio a un lado.. Miradas de odio. ¿no les parece estimados guardias?. tras atravesar todo Madrid y parte de las afueras a pie. porque ella es viuda de ex-combatiente. —Y uniendo la palabra al gesto. tiene barba. así que espero llegar pasado mañana. XIV. Lo que me faltaba. fuerte. no sé — Acompáñenos que lo tienen que identificar. Se coloca a tientas en el medio del pasillo y empieza a blandir a distro y siniestro a dos manos. y que no piense que me voy a escapar. — Ah. me pongo a hacer dedo con mi saco de dormir a cuestas. — No. Mi velocidad media empleando este medio de transporte es de unos veinte por hora. porque ella avisa a la policía y se encargarán de ponerme en mi sitio. porque su nieto se va a encargar de mí hasta que lleguen los agentes. otro más detrás y yo a su lado. llevo ya hecha la mitad del camino. Le tomo la medida pero no tengo ganas de bronca. la niña de mis ojos. Me tumbo agotado contra una tapia a la vera del camino. pernocto en las afueras de Navas del Conejo Inmundo. cuatrocientos kilómetros hasta llegar a casa. — Es muy alto. Parece un pueblo agrícola. pero eso se arregla enseguida. ¿quién ha hecho esto?». Ya se habrá dado usted cuenta de que no me he separado de ella ni para echar el polvo. no. pero tengo un aparato que vale mucho más que 1400 pts. Me montan en el coche. Como todos se quitan los tricornios y no queda espacio. — No te preocupes que es tan solo un reconocimiento rutinario. Por la mañana me despiertan unos golpecitos. y de hambre no se muere uno tan pronto. a juzgar por el desfile de tractores a mis pies que vuelven de faenar. como usted. Llanto de mujeres gritando «¡asesinos!. dos de ellos delante. ¿Quién?: la Guardia Civil. por fin. Me impaciento.vez sabía que yo no era de fiar.. Un montón de gente mirándome. si ese señor puede identificarme que lo haga ya. — Pues no. Tras un día tedioso y varios cambios de coche. tras elogiar las múltiples ventajas que conlleva el poseer una fotocopiadora en una pensión tan respetable. lo digo porque de noche no se ve claramente. — Señora. No he comido nada en venticuatro horas. .. — Viste pantalones vaqueros. Lo necesario de definir a un culpable Libre. Hace un frío que pela.

Basta con dar el aviso a los habitantes de la comarca para que se asomen a la calle y lo encuentren. ¿vas muy lejos? — Me queda un trecho. que me vuelven loco?». Camino cinco kilómetros hasta llegar a la carretera general sin que pase nadie. — Que no. que en «Chacal» el asesino cambia el color del coche con sprays y se pinta el pelo. tenazas y martillos ante las miradas y murmullos de aprobación de los varones. Tiene mucho más arte conseguir que se atribuyan los hechos a alguien que sea imposible que los haya realizado por las limitaciones espacio-temporales a que nos somete la naturaleza. por favor. Sirve un café con leche. ponle un café a este hombre — No. mucha gente se va del campo. que ya hemos cogido a éste y no nos vamos a liar a dar vueltas por toda la comarca porque no te cuadre [gritos ahí afuera de «asesino asesino»]. ¿de dónde vienes? — De Madrid. tías. hermanas. con desgana. los jundos dejan volar a su presa. me mira perplejo con sus clisos a la funerala. es gay]. Se me viene a la mente esa canción de. que el objetivo del la policía no es encontrar al culpable. — Mejórate Toribio. que no he sido yo. o tal vez no. Finalmente. — Aquí pasa lo mismo. — ¿Y qué? — ¿Y qué? Pues que ná. Que me vaya. el que me ha zurrado era un tío alto con peluca rubia. me quedo [palmaditas de afecto en mi pierna. —Mira que puede haberse teñido el pelo esta noche —interviene el jefe de los picoletos—. este no ha sido.. con más hematomas y vendajes que una momia. Hay momentos en los que hablar solo puede empeorar las cosas. — Seguro seguro. Me gustaría explicarle al hijo del Toribio (que también se llama Toribio). con esas manos de campesino. pero claro.. porque el campo no lo quiere nadie. verás como salimos de esta. qué paliza te han dado. y este los tiene amarrones. ¿Y qué es la verdad? Ni Jesucristo se lo supo responder a Nerón. ¿no te estarás equivocando? —pregunta un guardia.. rubio. — De nada hombre. Y esa compañía. es que Jesucristo no tenía estudios. «¿qué tienen tus ojitos negros que me vuelven loco.. como en Farenheit 451. Por eso se hizo predicador. que por la rendija del ojo derecho veo bien. abuelas. y este es uno de ellos. ¿cómo puedes estar seguro con los ojos como los tienes? — Que os digo que este no es.. — Joder muchacho. que me decía jau du yu — Toribio —insiste el cabo—.. Me bebo el café y los guardias se zampan las perrunillas. hipando y llorando saca una bandeja con vasos y perrunillas. salvo los guardias. de buscar curro. . y gracias. Pero este cabezón revendado se empeña en buscar «la verdad». sino definir a un culpable. es sencillo.Me pasan a la vivienda y penetro seguido de la benemérita en una habitación donde un tío joven. — Joder. El tipo responde sin dudar — No. — ¡Madree!. me lapidasen con horcas. madres. Los guardias me asujetan y preguntan «¿es este?».. creo que este tío. que el otro era rubio de ojos azules. Si Toribio dijese ahora «es él». Asisto a este intercambio de pareceres en absoluto silencio. —Que no. no es recomendable. Localizar a un hombre que no es del pueblo. Doy las gracias y me despido. La madre. pero yo. — Sí tío.. y la de este es morena — ¿Seguro?. Yo saludo al pobretico enfermo. que os digo que este no es y que me traigáis al de verdad. de ojos azules y que habla en inglés. mira bien Toribio. por las molestias. los guardias podrían sacarme al patio y dejar que esas señoras. me vuelvo al pueblo.

Me pongo tibio de café con leche y tostadas. Reacción confederal Pasan las semanas. Recapacito sobre este viaje.. Me acuesto. — Bueno —pregunto—. — La guardia civil ha asaltado el Congreso a tiros. que me lo pasé bomba en la capital del reino... luego más picar. Me ducho. Tras una interminable sucesión de intervenciones a cual más absurda. a las seis y media de la tarde llego a casa. ¿y por qué me mandáis de delegado al quinto coño si todo se puede solucionar con un par de llamadas? Dicen los tíos que no me queje. doy el informe de la reunión de Madrid en la asamblea regional.XV. un saltamontes.. levantando una nave en un polígono industrial de Polavieja del Centeno Verde.. —Bueno. Rindiendo informes Una semana después. XIX. Más aporreamientos. Ah. llego a mi piso compartido. ¡sé que estáis ahí! ¡Hay que ir al Ayuntamiento.. Ha sido un día muy chungo.. En casa Al día siguiente. No hay peligro de momento. dormito y no me entero de en qué quedan. Tengo un montón de ampollas en los pies. porque me pusieron a cribar arena. Prefiero no entrar en detalles. — ¡Abrid!. —dice Juan Pedro a través de la puerta —. primero hubo una gran bronca en el bar. y soy la comidilla de toda Malasaña y de parte de la Península.. Que ya lo sabían todo porque han estado hablando por teléfono —me dice Juan Pedro—. como quien dice. que si no podemos decir nada porque entonces los pocos afiliados que hay se irán. Allí hay unos cuantos de compañeros angustiados retorciéndose las manos. localidad de unos treinta mil habitantes. Estoy trabajando en una obra. qué. ¡Aporrean la puerta! Nos escondemos en lo alto de los armarios o haciendo de escultura. luego a picar. que es puro . XVI. pelo canoso. — ¿No lo sabes? — Qué —Que han dado un golpe de Estado. a las tantas de la noche. ¿se ha convocado una huelga general o qué? — Ni idea. tocaba por estas fechas. y que ligué con una gorda afroguineana. — Pues muy bien. Que si hay que advertirlo. en bragas. Este que ven aquí es nuestro secretario. ¿aquí? — No hombre.. y hay tanques por las calles — ¿Dónde?. ¿pero no era cubana? La muchacha (de sesenta años) ha contado la aventura de la pensión con pelos y señales. ¿qué medidas vamos a tomar para lo del golpe de Estado? No hay nada planeado. Un carpintero me informa.. Estupendo.. luego descargar el camión. sí. Estamos. Le damos paso. con una cuadrilla de cinco tíos. en Valencia. — Ah. Ah. luego a tirar ladrillos a los oficiales que estaban en lo alto del andamio. un tipo delgado como un gañafuto. tras una nueva pernocta bajo un puente. Creo que me he divertido más en algunos entierros. que si tenemos que reunirnos. de cara chupada.

El del PCE-ML afirma que mis sarcásticos comentarios y risitas no acompañan la gravedad del momento. Menos mal que alguien parece tener las ideas claras.. que es cristalero. los ojos se le salen como a un besugo y la yugular se le ingurgita. ante este ofrecimiento hubiera ordenado asaltar el cuartel de la Guardia Civil. Las medidas que tomamos son: poner la radio. palas y azadones y. Los delegados tomarán picos.. por hacer piquetes.). que todo el mundo se vaya a sus casas.. comer patatas fritas y beber cerveza calentorra. señales de vida hay en el local de la Falange local. Padre de los Pueblos. el brigada de los munipas. Fecundador de la Tierra.. libros de cuentas. Y. Aparece ante la inquieta concurrencia un busto del mismísimo Stalin. etc. parece que pesa un huevo: «¿pero qué llevas ahí hombre?» —le pregunta el líder anarquista. han cogido los coches y se han largado con sus familias en dirección a la frontera. El brigada acude solícito: — No está. Solo tres personas. pero sí. nos han dejado aquí tirados. Silencio. cristianismo y anarquismo) se encargarán de esta delicada tarea. la consigna es acudir a una carpintería del polígono industrial Los Pizarros. Y elegimos a una comisión para ir a enterrar los documentos importantes (listas de afiliados. por lo perplejo del momento. Hoy. Estos tíos son tontos de remate. culpa de Dios seguramente. El viento ulula. cabrones. obedecen. pero no va a poder ser. Abre el bolso de cremallera. Vamos al Ayuntamiento. el hombre del PCE-ML. Ante mi asombro. Yo. ahora. que cuando repartió la gilipollez les dio más de la que les pertenecía. envuelto en un trapo blanco. les indica que abandonen el Ayuntamiento y cierren. todos juntos. va y pregunta al líder anarquista: «Y ahora [retorcimiento de manos]. Allí.. dos militantes de la HOAC y de la CNT Hay gente del PCE Octava y Novena Asamblea. — ¿Quiere eso decir que intentan salir del país? —pregunto—. Se apela a la gravedad del momento.. Momentos de confusa confusión. corretea por ahí. los pelusones de película del Oeste van rodando por la calle Grande. Hacedor de Tornillos. que visto el percal y como nuestros domicilios no nos parecen seguros. el pueblo parece una ciudad fantasma. Estos municipales han entrado enchufados por el PSOE. Así.. y saca un bulto enorme y pesado. sin que nadie más lo sepa.. Bueno. — Ojalá —dice el poli—. XVIII. Además.. acabamos antes.. La maleta más voluminosa es la de Santiago. tres de la UGT. Lo desenvuelve. Llegamos al consistorio y el líder pregunta a los municipales por el alcalde socialista. Análisis político Cónclave de las fuerzas democráticas y populares.nervio habitualmente. Reflexionamos. un tipo que anda siempre persiguiéndonos por aquí y por allí. del PCE Marxista Leninista (ML). Los militantes de ultraizquierda del pueblo nos reunimos en la carpintería de Justo y Manolo. Nadie. Bueno. más aún. — Esperemos que los fusilen los carabineros —manifiesto escuetamente. se han largado. si nos detienen. . salvo nosotros. carnets. — Nos han dicho que no digamos nada. una por cada gran ideología (socialismo en sus variantes. y que los cristianos presentes son además anarquistas. distribuirnos por el local. por lo que sea. En fin. por pegar carteles. el líder no duda: disuelve a los policías. por molestar en las obras. Mientras cae la noche.. — ¿Y los concejales socialistas? — Tampoco están — ¿Dónde están? ¡Organizando la resistencia! — No sabemos. Fuerte debate ya que los comunistas afirman que no son socialistas. parecen muy contentos en el balcón. ¿qué hacemos?». sepultarán todo hasta que pase la tormenta. direcciones. enseñándonos unas escopetas.

capturarlo. — No. salen rápidamente los tres comisionados y montan todos los trastos (pico. y que tiene un testamento para que cuando lo entierren. E mejó —afirma— ‘tar en la cársel que muerto. rodo. — Adolfo Suárez —explico— es el presidente del Gobierno.. Subrepticiamente. Nos tranquilizamos al escuchar una voz de fuerte acento andaluz. censurar sus órdenes. — Son de la guerra sivil —explica—. claro. qué lío te traes con que si era Jefe o era Presidente. cortarle las comunicaciones. documentos. Como para ir lejos. E lo má naturá. estatuas. No se permite en un golpe que el Jefe del Estado hable por la tele. Pone en lo alto de la sierra circular una bolsa de las de «adidas». — ¿Por qué? —preguntan. ¿y quién es el Jefe del Estado entonces? —pregunta un carpintero... vengo de pobarlas del huerto. — Eso es imposible —digo—. pistolas) en un «mini» verde botella de techo blanco. — El Jefe del Estado [hincho el pecho]. — ¿No?. Nosotros. que siempre está afirmando que un cambio social sólo puede venir de la mano de la cultura y de la educación. ¿alguien sabe cómo va el partido? Un tipo del PCE Octava y Novena Asamblea nos comunica que los golpistas siguen en el Congreso — ¿Y el rey?. lo tienen pillado. e que si los gorpista no han ‘tacao el Palasio Reá. Me empiezo a desesperar — ¿Pero no entendéis que están dando un golpe de Estado y no han movido ficha contra el Jefe del Estado? [miradas perplejas] — ¿Y qué más da que el rey sea el Jefe del Estado?—inquiere el mismo carpintero— ¿No era el rey hijo de Franco? — No so tarugo. Grasias a esta [empuña una fusca de película de gángsters de Chicago]. no. y empieza a sacar revólveres relucientes. claro —murmuramos todos—. — Lo que Jorge quié manifestá —salta al quite el señor José—. y van a la bolsa junto con Stalin. Un viejo octogenario. siete. — Vamos a ver —pregunto—. violarlo. seis.. y aquí está el parque. — Aaah. Unánimemente declaramos que es mejor guardar esa artillería antes de que alguien se haga daño. Susto morrocotudo.. el cortejo fúnebre se manifieste con una gran bandera verde que lleve en el medio una paloma de la paz y la no violencia. Buscamos la Salida de Emergencias pero no hay. Entre todos los treinta hemos hecho una colecta para echarle gasolina al carro. como jefe lo tre . y juntamos cincuenta y tres pesetas que entregamos con resignación. yo creía que el rey era solamente el rey —afirma Juan Pedro—. Le saludamos. no era hijo de Franco —declaro solemne—. pero funsionan bien. aunque lo surrealista de los hechos hacen que de cuando en cuando se nos escapen al Sonso (un administrativo con perilla) y a mí unas risitas «ji ji ji» que son severamente censuradas. En parecidos términos se manifiestan todos los presentes. — ¿Y qué? —interrumpe Juan Pedro—. no puedo dejar este busto en casa y correr el riesgo de que lo profanen los fascistas. Allá van. por lo que dicen en la radio el rey se opone al golpe y está preparando una declaración. diez. pacifista. — ¿Y eso qué más da?. No es el Jefe del Estado. a oscuras permanecemos en silencio. pala. cocinarlo o matarlo.. han cercado al rey? — No —informa el comunista—. era su nieto. Nos saluda. es el rey. Llega el señor José. aún jtoy vivo. To funsiona a la perfecsión. Aporrean la puerta.— Haceos cargo. un histórico de la CNT que vive en Entremontes del Langosto Cocido desde que lo tuvieron preso en trabajos forzados construyendo canales. — Porque en cualquier golpe de Estado lo primero es atacar al Jefe del Estado. secuestrar a sus familiares. Adolfo Suárez está secuestrado en el Congreso. e porque er rey e uno de lo’ganisadore der gorpe. cercar su palacio.

convencidos de que lo peor ha pasado. efectivamente. la gente estaba muy tranquila. aún no sabemos seguro lo que va a pasar. que lo Borbone son mu canaya y n’este paí la gente e mu pelota. sus compinches le delatarán como cabeza visible del tema. si e verdá qu’el rey v’a salí po la tele. mandando. lo que sería mucho peor. ah.ejérsito y Jefe der’Estao siría lo más normá habeile capturao.. La época del entusiasmo del 75 al 77. Si no lo han hecho es poque Juan Carlo ‘tá en el ajo.. porque ya sabéi que lo Borbone son mu sesino y mataron a la Pineda y a Riego. pos qu’eso. pegotosos de lodo. Poque ya sabéi que lo Borbone son una familia mu mala. ¿que qué pasó? . ya se acabó el golpe. vigilo con los prismáticos la aparición de la guardia civil o. corcio.. pedazo de análisis. Eso. Trabajos de arqueología Una mañana de lluvia de abril. A las tantas escuchamos el mensaje del rey. se escuchan sonidos sospechosos provenientes del exterior. los archivos. Ah. Un olivar enfangado. con una situación de paro. El susto es considerable. e iguá. es que si el golpe triunfa y la economía se mantiene. y er que saben que si desembuchan pobrablemente lo apiolen. mu cobarde. Unos seres de inframundo. dirá que condena er gorpe. Solo especifican que lo guardaron todo envuelto en telas impermeables en un olivar. Silencio.. Barro amontonado al lado de las fosas. mu traidora. u si ve que er golpe no triunfa. No. aguantamos otra dictadura y lo que nos echen. Estamos hechos polvo. XIX. asín que tranquilo. cómo cavila con ochenta y cinco años. que yo creo que no va pasá ná ar finá.. y a concurrir a una manifestación de apoyo a la democracia (silenciosa). del dueño de las tierras escopeta en ristre. había pasado. — Pero entonces —le sugiero—. Los ruidos los producían los enterradores. un chirrido tremendo «¡ñiaaaaaaahgrinnnnnn!»: alguien ha puesto a funcionar la cepilladora.. Todos aguantamos la respiración y aguzamos la oreja. ese Borbón despresiable ‘tentará postar ar cabayo triunfadó. Bueno. ¿para qué pues querían un golpe? Qué absurda pantomima. que me s’alvidao. u bien va a da su poyo a lo gorpista. y tras los Pactos de la Moncloa. Una vez desarticulados los golpistas (dado que no fueron secundados). ya verei. vamos todos a trabajar. A las siete de la mañana. La impresión que me da tras este follón. de lo peó que ha parío l’humanidá. Y eso es todo. escarban a pico y pala. — Pos ná —sigue el viejo—. y además etará er parné que resibirán si tién la mui callá. Si lo jundo han tomao el Congreso podían habé tomao de camino er Palasio Reá y a toa la familia endentro. todo fueron elogios a la madurez del pueblo (canguelo). de mu mala casta. Agujeros por doquier. que si tós tranquilos. Una cosa má sus voy a disí. algo escarba ahí afuera.. que vuelven sin novedad aunque llenos de tierra de la cabeza a los pies. por eso están ahí. — ¿Y ahora qué va a pasar? —interpelan varios individuos. En cuarquié caso. — nu creo. Con razón esta gente hizo una revolución. ¿Será cierto eso —me pregunto— de qué el peloterío con Juan Carlos durará cincuenta años al menos? Porque desde que acabó el golpe los informativos no han parado. si el rey condena el golpe. y lo previlegio de la cársel. al que se le hace un llamamiento a la tranquilidad y a la responsablidad (impotencia). ‘sa gente e mu ridícula. porqu’esta hora ya tinían qu’está t’os levantaos. pérdida de derechos y empeoramiento económico.. asín que siguro que le van a está lamiendo’l culo al rey lo prócsimo sincuenta año. que si la Consti va p’alante. ¡Joder con el viejo!. ya. De golpe. Yo. mu feudal y creen que su obligasión e salvaguardá a su rey.

gafas de mirar de cerca. —es todo tan confuso—. es un elemento de barriga oronda.. nunca más se supo. que hay hora de entrada pero no de salida. — No me darás problemas hijo?. Mugre que despide un olorcillo mezcla a ajo y a Varón Dandy. Supervivencia I. Daría un día de vida por ver qué cara pondrán los arqueólogos de dentro de dos mil años. yo uno de ellos. Montones de empresas cierran y cientos de miles de trabajadores vagan sin empleo. pantalones de pana. — Para nada jefe. cuando encuentren un depósito de telas embreadas conteniendo documentos de ideologías dispares. Precisamente se han tenido que llevar escalabrado al Roberto al .. mira que te lo advierto. Todo el recinto está amurallado salvo en la zona del portalón. para dar paso a los vehículos. no me vengas luego con cuentos de derechos y sindicatos. calvicie extensa salvo en la zona occipital. munición para asaltar un cuartel. mascota y alpargatas. a no cobrá. que le digo jefe.. listas de afiliados. la de principios de los años ochenta. camisa a cuadros. Estoy viviendo — para variar— una mala racha. para lo que sea. para hacerme valer e intentar que este pistolero venido a más (un subcontratista de los que empiezan a ser importantes) me proporcione un empleo. pantalón azul mono. o tal vez ya los he pasado. y garabatea algo mientras habla conmigo. camisa arremangada. Varios galgos escuchimizados llenos de moscas contemplan la escena. — Pues has tenido suerte. una docena de pistolas. como de unos cincuenta y seis años y medio. porque han ganado las elecciones los socialistas y están dale que te pego con la reconversión. que me atiende informalmente en una explanada en la que hay aparcados varios camiones. El aspecto del hombre ha de ser parecido al que tuvo que enfrentar Dorian Grey en el espejo. una nave industrial en la que se amontonan palés de madera con materiales de construcción. que no hay horario. grande. Mi vigorosa demanda parece que causa efecto en el pirata este.. que masca con la comisura izquierda un puro a medio encender enseñando unos dientes color mierda en los bordes. menudo rollo me está soltando. Tras él. Lleva en las manos una carpeta de pinza. El tipo al que me dirijo en dialecto paleto pidiendo trabajo. Enorme berruga negra en el medio de la frente. estoy dispuesto para lo que haga falta. Yo soy ahora un mocetón que pronto cumplirá los treinta. ¿estás dado de alta como autónomo?. mientras camioneros y otros forzudos realizan diversas operaciones de estiba con gran estrépito. El tío me mira por encima de las gafas. mira que en este puesto vas a tener que trabajar mucho. que nesesito musho este trabaho pa mih hijoh. ¡ja!. q’estoy dispuesto a lo que jaga farta: a doblá turno. paticorto. Crisis económica — De verdá de la güena. con doble michelín de nuca y papada. He acudido adoptando una pose servil y despreciable. y un busto de Stalin. a pagá yo si fué mesté. ¿sindicatos yo?.. cuando se quemó el cuadro que le proporcionaba eterna juventud.De los archivos enterrados con nocturnidad y alevosía. a triplical-lo.

volquetes. no podía señora fiscal. madera. ¡qué asco!.Hospital. tal vez dentro de otros treinta tú tengas que tomar una decisión como la que yo estoy tomando ahora. ¿no es más bien el . básicamente. pongo punto muerto. sí que lo es [pausa]. la cuestión es que se encuentra como que muy satisfecho. un catador de hombres.. pero no es mi culpa.. «¡no me jodas!» —transmito telepáticamente—. apisonadoras.. y el culo. voy a darte una oportunidad.. que se derrumba con estrépito y polvareda. ¿tal vez haya echado un polvo. el camión no tenía freno. — Eso está hecho jefe. — ¿Sí padre?. Cuando este chisme empezó a rodar —dotado de vida propia. — Es impresionante jefe.. Sé de mecánica. y así hasta empotrarme con el muro trasero de la empresa. de verdad que no padre. Y me señala un monstruo prehistórico de camión. aunque esta mañana creo que lo he pillado con la guardia baja. El hombre me evalúa con mirada penetrante. impresionante.. así he perdido «la oportunidad». sí». lo cual demuestra que las bestias también poseen sentimientos. y los pedales. no sé por qué pero me inspiras confianza. me acomodo.. duramente. puede que dentro de treinta años tú seas como yo [me pongo bizco. arranco sin problemas. — Ah. Con decisión. Mi instinto [se abre el ojo tirando con el dedo hacia abajo. — Venga muchacho coge ese camión.. sé llevar un Aston Martin o un Ford Mustang. Yo no podía hacer otra cosa que mantener firme el volante apretando los dientes.. ni pestañeo. grúas.. a bocaos me llevo los ladrillos. Es un auténtico caimán con carroña putrefacta entre los dientes. Llegué a la segunda viga. sentimental. Cierro los ojos: no tengo miedo. a ver qué tal maniobras. pero de conducir camiones. ¡mira a tu alrededor! [miro]... Me recuerdas a mí hace treinta años [suspira]. que se desplomaron aparatosamente. Lo juro señor juez. sácalo y ponlo delante de la nave. desmoronó la pared y atravesó la primera viga de hormigón tan pancho.. en que yo en mi vida he conducido un camión. montones de cajas caídas. y puedo llevar lo que sea a donde quiera a cuestas si es preciso. piso el embrague. y habla y habla mientras yo repito monótono «sí. varios camiones están patas arriba. sí.. tanques. Pero yo. Fui cabo del Regimiento Número Siete de Ingenieros de Ceuta. miren este mi rostro.. me recuerdas a mí cuando era joven. lo he conseguido trabajando toda la vida. ¡cielos!. Miembros del jurado virtual. — Sí que lo es. ¿Demasiada cazalla?.. veo un incendio indeterminado. cunde el pánico.. de sol a sol [me estremezco]. El problema ha consistido. si no el bicho este no me hubiera dado trabajo.?. ladrillos. me monto en la bestia. ya sé.. con lo peligroso que es eso. a ver. ¿Que por qué he soltado esta trola? Pues porque. su «ron ron» me llena de confianza.. El instinto me dice que confíe en ti. ya que a ambos lados había montones de doncellas paseando a bebés en carritos.. Quito el freno de mano. ¿verdad que me vas a dar una oportunidad? — Sí. tal como he visto hacer en las películas americanas de autoescuelas. nanay. muchacho. a abrirme paso a bocaos.. este es mi imperio. Se encuentra empotrado en una especie de cuchitril estrecho que parece no tener salida y me lanza siniestras miradas de desprecio y odio. jóvenes madres amamantando. dejando a la vista una esclerótica amarilla y llena de venas] nunca me ha engañado [pienso que el instinto se ha ido esta mañana por ahí y aún no ha vuelto]. ahora mismo lo aparco frente a la puerta.. ¿Frenar? Imposible.. — ¿Sí padre? ¿me vas a dar la oportunidad? No te vas a arrepentir. ¿la droga?.. y a la tercera. tengo el carnet y he manejado camiones de transporte de tropas en ejército. igual que tú quieres llevar ladrillos. meto la primera y aprieto el acelerador suavemente. Ya sé. dispuesto a triunfar. que debe de pesar por lo menos ventisiete mil toneladas y medir cien metros de largo por diez de ancho y cinco de alto. esos sustos desconciertan]. todo tipo de aparatos... ¿sabes conducir? — Claro jefe. y el de mano no podía cogerlo porque hubiera tenido que soltar el volante. ¿es acaso el de un criminal?. Unos segundos después he destruido todo un lateral de la nave. a mí que no me digan que las máquinas no piensan— se lanzó aviesa y premeditadamente contra el edificio. y va a tener para rato [mirada suspicaz]... ¿que podía haberme desviado? No. la acaricio. así que ni pensar en torcer a derecha o a izquierda.

que ven así como la crisis que afecta a gran parte de la sociedad llega hasta otros hogares humildes.. Mejor. pero hay que cerciorarse bien hasta que aparezca mi hinchado cadáver. este junco no está hueco. tras aparecer hecho una sopa en el domicilio conyugal. sino en la Editorial del diario de mayor tirada. Perseguido por una lluvia de objetos punzantes. juro fuertemente que no hize adrezmente todo este destrozo. Manoteo. un hierro salido en horizontal de no se sabe dónde. salvo para el camarero que me insta a largarme de allí. porque la destrucción de PROMASA no aparece en la crónica de sucesos del periódico local. Ya me voy honrado operario. Al parecer Nerón. porque no hicieron ni intento de apartarse. correteo por el toldo del remolque. salto entonces el muro aprovechando lo alto que estoy. Convencido de la inutilidad de intentar el diálogo con esta masa inculta e iracunda. ya que me tiran piedras enormes como con intención de matarme.. que están muy fuertes ya que ha llovido mucho y hay riada. siniestro. y en la página de «Nacional». Pego varios cabezazos contra las piedras. agitanado. sospecho. Botas de montaña. II.. parece prudente tomar las de Villadiego. Así difícilmente —pienso— buscarán a un peruano que se gana la vida tocando la quena en la plaza de esta ciudad castellana. que en el retrato robot se asemeja a un desquiciado patilludo salido de un manicomio. campo a través en dirección al río. con la Concuerda. ya que las puertas no funcionan. afortunadamente. Y. y a otros esforzados industriales. Mis explicaciones son vanas. antes de que la turba de fornidos obreros me ponga la mano encima. Por lo visto. que me aguarda . Me describen como un hombre cariacontecido. El bondadoso padre que me daba «la oportunidad» está absolutamente desaforado y se desgallufa incitando a sus empleados para que me atrapen con vistas a realizar un linchamiento. manifestó mejores sentimientos que los míos. Además. me sumerjo y me dejo llevar. se ha enganchado en el techo y lo ha abierto. leyendo la prensa gratuita del Café de La Marina. en la Plaza Mayor de Navas de Sotorancio. arrastrado por su propio impulso. Pero. además de haberme untado crema de los zapatos en el rostro para disimular. causando millones en pérdidas al honrado empresario don Narciso Jando —que está en la ruina—. Estoy algo inquieto. Me he caracterizado con un poncho multicolor hasta el suelo y un gorro andino. paso desapercibido. al no estar acostumbrado a este truco de películas de presos que se fugan en los pantanos de Luisiana. ¿Que qué hago fuera de mi pueblo? Como la chamusquina parece que en esta ocasión ha sido muy muy gorda. la corriente me arrastra hasta una zona de rápidos. me entra en los pulmones una bocanada de agua que por poco me engollipo para siempre. Como siempre. Subo laboriosamente. de madrugada. me arrojo al río. y una masa de escombros entra por el parabrisas como si fuera arena. como si fuera una lata de sardinas. Exilio político Al día siguiente estoy sentado en un velador. hasta ahora exentos de la plaga del desempleo y bla bla bla. ya no me ve como a un muchacho preñado de ilusiones. La policía anda buscando al protervo terrorista que provocó un incendio de grandes dimensiones —aún no dominado— en el Polígono de Innovación Tecnológica El Pino. arrojo surtidores. Menos mal que no queda nada en pie donde colocar una soga. pedruscos y remolinos que llamamos «Los Rápidos del Ahogado».rostro de un benefactor de la Humanidad? Estoy convencido de que esas estructuras querían morir. aunque. ¿acaso soy yo el responsable? En este momento detengo mi discurso al vacío. charlo con mi mujer. y pongo pies en polvorosa fuera del polígono industrial. sino como a un peligroso asesino al acecho. tocando la lira durante el incendio de Roma. Tal vez me haya ahogado en la fuga —especula el periodista—. Estoy atrapado dentro de la cabina del conductor. y desaparezco. quedan cesantes más de doscientos obreros. corto un junco hueco para respirar. Se ve que mi flamante jefe ha cambiado de opinión con respecto a mí. Gritos de «Hijo de la Gran Puta».

me parece que todavía queda una plaza libre en el coche. tomo el saco azul de lona de la mili que he preparado con el equipo de supervivencia de montaña (excepto la fusa y el parque) que describe el Che en su libro de la Guerra de Guerrillas. ten en cuenta que el sitio es precioso. tres mil pelas. qué interesante. esta vez te has pasao. paro en Navas de Sotorancio. ¿no? — Hombre. porque tengo bastante gusa y la gente se toma la cervecita al fresco.. — Oye compañera. y como coche aún no tengo. Y. absolutamente. Me detengo. irme —literalmente— al monte. aquí estoy. que ese no era su destino.. no te acerques a vehículos. ¿sabes qué?... están ahí mismo. alejado de cualquier población.. con propaganda contra las nucleares. Realmente estoy de muy mal fario. Así que como no es para echarse a la pena. en la que se nos va a preparar para sobrevivir en el monte... Debe de ser la hora de comer. oye.. Hay que llevar saco de dormir. Este tenderete está regentado por una joven delgada (gafas de pera. Tomo un folleto al azar y veo un anuncio que me da una luz: un Cursillo de Supervivencia que empieza dentro de dos días. yo no puedo. ¿sabes qué?.. Mientras ella me pone mercurocromo y aplica puntos de sutura al cuero cabelludo (es una experta enfermera ya que vivía en un cortijo cuidando a los cerdos). con muy poco dinero. He decidido evitar las estaciones de autobús y de tren. Vete al campo y piérdete. porque las ciudades no parecen seguras para mí — No vayas a las ciudades —me aconseja—.. a pie salgo por el cordel de Alamillo Enfangado a Fuentes del Cazo Gordo. pero de Cádiz viene un compañero para recoger a uno de nuestro grupo que es de Ollarubia del Galapagar. ¿esto qué es del cursillo de supervivencia? — Pues es un curso que se hace en el alto Aragón aprovechando el puente de Todos los Muertos. ¿dónde hay que esperar a ese compañero? — Pues mira. — Pues tienes razón. llevado por un tedio de muerte. que no ganamos para disgustos. en una comuna rural.. setas. no vayas a los pueblos. Cuando a punto de salir esta mañana —cabizbajo y meditabundo— le he pedido que me acompañase.. explicándome que no. Ni con flores. Deambulo. — ¿Tú crees? — Totalmente.. salir de najas me refiero. y que los conocimientos que vas a recibir no tienen precio. pues siempre están vigiladas. las revistas Natural y Alfalfa. es un poco caro. Una de las mesas que parece de las de «vida alternativa». vete al campo. ¿no podría quedarme aquí contigo [intento abrazarla] hasta que se calme la cosa? — No [me detiene como si no me hubiera bañado]. Tras una hora de saltar y de invocar a la Pachamama sin resultados. y ha quedado aquí mismo. frutos. no te acerques a edificios. no te acerques a gasolineras. población de unos cien mil habitantes y. . así que decido hacerle caso. Bailo muy animoso una Danza al Sol que me he inventado. [rebusca en un bolso]. pregunto. sólo recogiendo raíces. realzando mi acento castellano.. Vete.. es lo mejor. que me gustaría muchísimo ir allí. sin saber a dónde ir a continuación. — Pero es que. ¿tú vas a ir? — No. estoy liada ahora mismo con el comienzo del curso de magisterio. ¿quinientas pesetas cuesta?. me acerco hasta los tenderetes políticos y le echo un vistazo a las mercancías que exponen los disidentes. tal como le es habitual en estos casos. evita cualquier zona en la que haya más de cien personas y edificios. no te acerques ni siquiera a una tostadora.. porque llevas una racha de incendios y derribos que empieza a llamar demasiado la atención. toma. comida para cuatro días. se ha puesto a reir como una loca. y pagan la gasolina entre todos — ¿Van en coche?.estoicamente tras escuchar las noticias en la radio. Sólo así podrás salir de esta. que me apunto.. convenimos en que «eso» es lo que parece más adecuado. muchacha. — Ajá. huye lejos. tocando la flauta andina ante un trapo desplegado con monedas de a peseta. pelo rizado y vestido hippie de tirantas con maxifalda). esperando que me arrojen algún machacante. al margen completamente del mercado capitalista.

El asiento lo fundamenta un fino colchón tapizado unido a la lona del respaldo. Ha sido un camino pergueñado de pequeñas incomodidades. Únese a esta circunstancia que el Seat Panda dispone de una amortiguación trasera a base a base de ballestas medievales. más comunitaria será la vida. revolcándome sobre la ropa que estará hecha un higo. y el del tío y la tía —que están amartelados y pensaban darse el lote en el asiento trasero— y que se niegan rotundamente. que están conformes con mi propuesta. para que quede claro que no voy a apoquinar nada más que lo puesto. «tengo porros». que están acomodando mochilas en un Seat Panda aparcado a la vera de la catedral más fea de Europa —búsquenla—. Andalucía Occidental. «nos están mirando los monos». los disidentes que no me querían. Yo.Si en esta vida hay un destino prefijado. tan duras. las inferiores. sin ganas. no cabe duda de que acabo de encontrar el mío. el Principado de Andorra y. una adelantada unos treinta centímetros. que si apenas queda sitio. no salgo mal librado. para delimitar el límite retrasado del asiento. En esta época. contra la dura chapa de hierro dada la delgadez del almohadillado. ya que sus asientos son aceptables. por último. Porque este vehículo es muy austero. para dejar caer las dobladas piernas. informo de que me he quedado totalmente raspado. «iré en el portaequipajes pero sólo pagaré mi parte» y. parte de Portugal. Lanzo a continuación una arenga en la que exalto los valores de la vida comunitaria.. el Alto Aragón. no digo ya de meterse mano. finalmente ceden todos mis oponentes. no busquen comodidad en él. un dicho habitual aplicable a las personas bastas y que olvidan las fechas de los cumpleaños es el de «tiene menos detalles que el salpicadero de un Panda». y mantener una pequeña reserva pecuniaria por lo que pueda pasar. III. ¿Quieren un coche que les dure para siempre? ¿Quieren un chisme indestructible de escaso mantenimiento? Pues un pandita del año 78. Unas mil pelas. tan restallantes. que no valora lo comunitario sino que arrima el ascua a su sardina. Tras despedirme de la quiosquera y sumirla en el olvido. y otra atrasada. Características técnicas Y allá vamos a recorrer la Península para llegar al punto de encuentro. Inmediatamente se forman dos bandos: el del dueño del Panda y el otro tío. que si vamos a ir muy incómodos. una superior y dos inferiores: la superior sirve de respaldo. que nunca viene mal. me acerco a ellos. atravesando la Mancha.. El chófer y el coopiloto escapan regular. Ahorremos la descripción general y vayamos a lo que nos interesa. «colectivización». en última instancia. que eso no era lo previsto. afirmando que mientras más seamos. los saludo cordialmente. Su asiento trasero consiste en tres barras horizontales. para explicar las características del carro en que vamos montados. La cuestión es salir de esta ciudad insolidaria y maldita como sea. El Seat Panda es un vehículo robusto y económico. quedando en que viajaré solapado atrás del todo. En resumen: el asiento trasero es un asco. que no más una rueda pasa por lo alto de un hueso de aceituna. los ocupantes llegan con facilidad a golpear el . Tras emitir repetidamente palabras como «solidaridad». El equipaje me ha servido de colchón. todos vestidos al estilo de los ochenta por ahorrarnos descripciones. y me ofrezco a pagar por adelantado un cuarto de la gasolina y una lata de aceite de dos litros para el motor del carro. pagaré un quinto de los gastos de gasolina y aceite. Eso sí. Votan la propuesta informalmente y quedan dos contra dos. Mas la pareja de enamorados que se acoplaron al asiento trasero con intenciones libidinosas. que si es muy lejos. finalmente. veo a tres tíos barbudos y a una chamaca algo peluda. que no que no y que no. que si vamos a estar muy apretados. sino siquiera de seguir viviendo. Creo que merece la pena dedicar este espacio que se sigue del relato. «compartir». tras ventisiete horas de rodada están completamente deshechos. les explico mis intenciones y les dejo hablar. Levante. Las tres barras forman así un banco en el que el respaldo posee una escasa inclinación. sin duda fruto de un amor puramente burgués y egoísta. Tomo de nuevo la palabra y destaco lo insolidario del posicionamiento de esta pareja. Hecho lo cual. voy a mis anchas. Al volverme. El culo se apoya. paralela a la anterior.

introducir a los activistas de ese grupo malevo (hasta ayer como quien dice. especialmente la pareja. una tal Covadonga o Covi —que presenta un aspecto realmente malo— intente quitarme el sitio. Todo ello hace que al cabo de unos cincuenta kilómetros de trayecto no sepa uno cómo ponerse. Yo. realizamos los últimos trayectos por pistas forestales —perdiéndonos casi de continuo— a la portentosa velocidad de cinco kilómetros a la hora. en unos cien diría yo. Todos estamos baldados. hacia los lados. y estamos ya en el día siguiente tal como pueden suponer si les peta. Solo hay unos cuantos coches y furgonetas aparcados. echo un vistazo a la posición republicana. y las moscas. En el puesto de milicias Desde que salimos ayer. lluvioso y sumamente caluroso para el sur peninsular. hacia atrás. De hecho. una desesperación y una angustia vital profundas.techo con la cabeza. han pasado ventisiete horas contadas. Y la peste a pachuli. que todos sabemos que son muy buenos porque relajan. ora las piernas se entumen. y en suma.. Cogemos el equipaje y nos disponemos a partir. Habrá que andar. sino para evitar que la chorba. que fue Estado Mayor de las milicias antifascistas durante la guerra civil. reconocida por especialistas y profesionales de la Seguridad Social. pero que si no tienes comida es un grave inconveniente si la gazuza te pilla en medio de nada. Añádase a todo lo anterior. Lanzando grandes suspiros de alivio. se transforman tras tantos extravíos.. años. Además. el gobierno socialista se plantea.. IV. no porque me encuentre muy mal. Son: «ze pro ive mea» («se prohibe .. ora la espalda adopta la posición del símbolo «∑». Sin embargo. en las que destacan dos que ha escrito un esforzado luchador con pintura roja en letras de a treinta centímetros.. el proyecto fue dejado a un lado dada su excesiva crueldad. donde hombres valerosos combatieron a los aliados de los nazis y del mikado japonés. mientras esos se estiran. entremezcladas con ayes y gemidos de fantasma escocés a los que me sumo con frecuencia. Los infelices se mueven. El conductor y su coopiloto. Así que el viaje se convierte en una cacofonía de conversaciones intrascendentes en las que se platica de personas a las que no conozco. que se intenta aliviar la espalda y el culo a base de masajes que únicamente consiguen levantarles aún más el pellejo. Menos mal que llenamos el depósito de gasolina antes de meternos en este bilordal. se echan hacia delante. Súmese además que estamos en un otoño insólito. meses. los porros que se endiñan estos cuatro fumetas. me limito a mi dieta de pan y agua y no fumo para ahorrar. dan risa y entran unas ganas locas de jalar. la espesa humareda es suficiente para desorientarme espacio-temporalmente. heroicos luchadores antifascistas) en Seats Pandas de conducción de reclusos. con sudores y sofocos menopáusicos ya que no está generalizado el aire acondicionado. optándose por el GAL y el terrorismo de Estado. hasta que firmen el arrepentimiento o mueran. ora el coxis parece que se va a desollar. Antes de iniciar la marcha.. aunque dotados de mejores asientos. que se van turnando en la conducción.. ya que pasará lo que queda de tarde con su noche hasta llegar al punto de reunión: una casa de campo abandonada —en estado bastante aceptable—. siendo característico de estos vehículos que con el tiempo se vayan formando en esas zonas dos bollos cóncavos con capacidad para cualquier tipo de tarra. Las paredes están cubiertas de inscripciones. pero ora se les clava la barra superior en los omóplatos.. para acabar con el problema secesionista de ETA. de forma que esto parece el trópico. y una casete a pilas que emite unos chirridos que dicen que son de Janis Joplin. de forma que el cuello se convierte en un apéndice insoportable de carne triturada pasados los quinientos kilómetros. convierten el mero acto de respirar en una pesadilla. como ya digo. y ponerles a dar vueltas sin sentido por la Península durante semanas. Nadie cuando llegamos. Una flecha pintada en un roble nos señala una senda. sufren igualmente el traqueteo. Los veinte kilómetros del plano aportado para el Cursillo de Supervivencia.

de pelo de rata. hay colgados. parece que hayamos llegado al fin del mundo. que qué bien. También algunos y algunas tocan bongos y unas pocas realizan una especie de danza. y enfilamos la senda que nos conducirá a la comuna. me reúno con mis quejumbrosos compañeros y compañeras. Ignoro a qué se debe ese gusto de algunos/as por exhibirse en cueros. que esto y que lo otro. salgo. Los gachós son menores de treinta años. descalzos. Ese es el punto del que surge la fuente más fuerte de energía negativa y maligna. Para que se hagan una idea. Luego. y a la sombra te hielas. estoy ahora en un bosque milenario de pinos y sabinas. con las alitas plegadas y los ojitos cerrados. y algunos perros que olfatean y mean. a ver qué clase de bicho es. Allí. lo cual facilita la marcha. ese anónimo autor —un probable aficionado a la literatura— ha rotulado «¡COJONE ZE PROIVE MEA JU ANDO!» («se prohibe mear jugando»). seguramente en un intento de ahorrar pintura o llevado por la desesperación de que nadie le haga caso. En fin. Una de esas viviendas. El «tam tam» de los tambores fue una señal que nos animó a avanzar las últimas horas entre las aliagas espinosas. que el sitio es guay. Hay pijos. La Comuna Y llegamos. Y también unos pocos niños andan por aquí y por allá.. algo que algún día les contaré cómo se hace. el silencio es absoluto. desde el campanario. semiadolescentes de pelo largo y trenzas a veces. barbudos. Despacio. algunos de ellos fumando porros. Está cuajado. que tendrá sus buenos treinta habitantes. Detecto que alguna catástrofe obligó a irse a sus moradores. Respiración serena y pausada. para estar a su altura. Ante nosotros se abre un pueblo abandonado con varias casas semiderruidas que desprenden energía negativa. En realidad. de menos de treinta años. y unos pocos en pelotas. y que caga hacia arriba. repetidas una y otra vez. Las consignas están por todas partes.. Alguien ha señalizado el camino con flechitas. Desperdigados por el terreno hay unas cincuenta personas. muy natural ella. hay portugueses.. Destaco que la letra «z» está al revés. a ver si llegamos de una vez. espigada. gente «normal». para no molestarlo. V.. drogadictos. Las gachís son chicas delgadas. Pequeñas montañas con grandes pedruscos nos obligan a subir y a bajar una y otra vez. melenudos y flacos. machitos mayoritariamente en proporción aproximada de dos a uno. En cambio ahora haría enloquecer a cualquiera. sospecho que no estamos a más de quince quilómetros de la civilización. que parece darles igual. Pero con tanta vuelta. y de una viga del techo. hay jetas que buscan apaño para unos días como yo. Una muchacha delgada. viene corriendo y manoteando a recibirnos. me acerco. que se llama María —dice—. y unas pocas también en pelotas. y otras al estilo de los setenta. Mientras da explicaciones. que hay variedad. y . ya que el clima es ambivalente: al sol te achicharras. y algunas amamantando a niños.. subida y bajada. la pelagra o la emigración a Alemania tal vez. cada vez más grandes. además. con mocos. hay hippies. Al lado de la pintada. comiendo tierra. Satisfecha mi curiosidad. hay alemanes y hay otros que intentarán arrebañar con lo que puedan. el muy cabrón enmudece. se encuentra en buen estado: la iglesia.. una pancarta saluda a los participantes que acuden al «Primer Encuentro de Supervivencia». Al fondo se ve de cuando en cuando un riachuelo de montaña cubierto de vegetación de ribera. y veo un montoncito de excrementos. y tras guardar unos segundos de recogido silencio meditativo junto al pequeño quiróptero. sin embargo. Se pone en cuclillas y nosotros igual. Únicamente resuena alegre —de vez en cuando— el gorgeo de un pajarraco que hace «cú cú cú cúaaa».mear»). Lo cual significa que este es su lugar de reposo habitual. hasta que. pero cada vez que nos paramos a escuchar y localizarlo. menos a estos algunos y pocos. duerme plácidamente un murciélgo colgado boca abajo. se aparta un poquito la pernera del pantalón corto para dejar al descubierto el chichi. contradiciendo el refrán de «más difícil que cagar haciendo el pino». y «ze pro ive juga la carta» («se prohibe jugar a las cartas»). Miro bajo él. Gente alegre. Ándenle mis cuates. entiéndase aldea Sesgada..

«si hace falta me voy». Miro y veo a un animal muy raro. pantalones de mono y con acento francés. un santuario donde meditar en la cara sudeste de la pendiente. Aprovecho para ensalzarles en este instante la utilidad de un poncho de lana andina. me da lo mismo.. Le digo que bueno. ni dormir en las casas preparadas para ello. y me organizo un pequeño refugio. barbudo hasta el ombligo. ni nada que haya visto en los documentales de «Fauna Ibérica» que echan en la tele. y a continuación me acerco al jambo para explicarle que estoy parado y que no puedo pagarle. el tal Marcel. Inmediatamente cojo una piedra y se la tiro. será la señal de comienzo de las jornadas. así que me va a venir estupendamente. que me parece bien. la verdad. Desgraciadamente. botes de leche condensada. a media distancia entre arriba y abajo. Debe de ser una costumbre local mear delante de los recién llegados. ¿que qué tiene que ver? Yo qué sé. enebros. A continuación corto con el machete arbustos indeterminados. coloco mi hamaca. Cuelgo la mochila y ya está. Yo. sal. que únicamente no podré participar en las comidas comunitarias. dos quilos de arroz. cuando voy a atender la llamada. «imposible. una botella de aceite. La verdad. que igual puede servir de vivienda. aunque el bosque ya cubre lo suyo.... Un tipo de aspecto alegre. Estoy pensando. una especie de perro que no es ni un perro. No sé qué habrán pensado mis acompañantes. Y entremedio una cencerrada: la señal de la asamblea. lo siento». La hamaca me gusta más que dormir en el suelo pues evito a las garrapatas. Me despido y me adentro en el bosque unos quinientos metros. nos inscribe.. de forma que queda un tejado impermeable una vez tenso los picos. que me quede. — Coño. aunque ahora no es tiempo. ni un gato. Marcel me explica que con ese dinero se cubrirán los diversos gastos de materiales. — Por curiosidad ¿hay alguien más que no haya abonado la cuota? — Sólo tú [se ríe]. Espero a que todos paguen. se nos acerca. para andar menos.se mea delante de nosotros. retama. — Vale. pero no le doy. otros tantos de garbanzos. cuarentón. si estoy en el medio andaré menos. «imposible. Observo el asunto y queda perfectamente integrado en el terreno.. un trozo grande de tocino rancio. el traerlos hasta aquí. porque tengo bastante comida. ven cuando escuches un campaneo. digo yo. Y con eso me puedo apañar unos pocos de días. no sé. ahora mismo no tengo ganas. Lo de que me hayan excluido del papeo comunitario.. Y el animal se esfuma. latas grandes de atún y de jamón cocido. — Acomódate. camisa a cuadros. ya viene Marcel. lo siento» [categórico]. Los malditos bongos resuenan lejanos. VI. ese no pierde una. —Mirad —nos dice—. desciendo una ladera.. me he alejado unos metros y me las he visto negras para localizarlo luego. pelo corto. he tenido que dar la nota. nos pide quinientas pesetas y nos explica que las jornadas comenzarán dentro de una hora más o menos. Ha sido muy raro.. Marcel medita un momento y me responde que no hay problema. incluyendo la caída en una conejera. elijo el sitio en función del fluir de la energía positiva (ese pueblo da un chungo). y los coloco en los laterales del instalache para protegerme del viento. así que tomo puntos de referencia para no despistarme nuevamente. ni un zorro. Discurso primitivista . Todo ha durado un segundo. de saco de dormir y de vestido de domingo para ir a una boda. escucho un movimiento entre las aliagas. pero me encojo de hombros y marcho al pueblo. Extiendo una cuerda entre dos árboles y coloco sobre ella un plástico de invernadero de dos por dos. una bolsa con mendrugos de pan. Debajo.. ni pestañeo. más toda la impedimenta no militar del guerrillero cubano. cuando les digo lo de ir al bosque todo el mundo paga. pero que hay mucho sitio en el pueblo y en el bosque y que el cursillo es precisamente para sobrevivir. la cantimplora de agua. además está más seco que lo que está más húmedo. En ese momento.

. los perros mean. los gobiernos y las empresas ignoran cómo hacer frente a este desastre.Estamos viviendo un momento histórico. sandalias. La humareda de los porros da un ambiente solemne a la semipenumbra. «Toda esa gente va a morir. me llamo Honoré.. dándole un aspecto de serena majestad. habrá una mortandad como jamás en la historia de la Humanidad hubo». Conviene para que entendáis lo que tengo que deciros. Realmente camela este tío. no pueden aprovechar la energía nuclear. gracias al petróleo: el gas oil de los tractores. y la humanidad va a agotarlo en menos de doscientos años. resultará que llegará el momento en que habrá una gran demanda de petróleo que no podrá ser cubierta. también en grupo y de pie. Hasta los niños y los perros parecen haber terminado con sus impertinencias y prestan atención. el de la flauta. los grandes frigoríficos.. No hay bancos. es petróleo [voz tremebunda]. sí. en quiebra. Todo el plástico que usamos. producto de diversas reacciones químicas que en el interior de la tierra transformaron la materia orgánica de los mares primitivos en ese preciado oro negro. pantalones de lona gris. De hambre [murmullos]. Y eso provocará la crisis. Por eso va a morir esa gente. ¡Oye! ahora está diciendo algo que me interesa. todo cuanto se os ocurra depende del petróleo para funcionar. ademanes pausados. amigos y amigas. los invernaderos. hace falta gasolina. es decir. iluminada con velas y antorchas. para que pueda ser transportado y procesado.. Facciones agradables. os informo que no se puede fumar dentro de los edificios.. Desde que en el año 74 los países productores limitaron la producción y alzaron los precios. Un tipo sube a la zona del altar y comienza a hablar con acento afrancesado. Estos actos me resultan espantosos. conscientes del problema. El funcionamiento de las jornadas y talleres será de tipo autogestionario y participativo bla bla bla.. algo de ideología. Eso. El petróleo es —queridos amigos— un combustible fósil. estamos viendo los estertores del sistema capitalista. las madres amamantan (no volveré a repetirlo. que sepáis qué es el petróleo. con su voz de intelectual... porque la Humanidad está produciendo ahora mismo una cantidad de alimentos sin paragón. en este instante. enséñala bien [señala con dramatismo]. El modelo de crecimiento basado en el petróleo está ahora mismo. Pero se encuentran con el mismo problema.. voz grave y profunda. De aquí a dos décadas es muy posible que se alcance el cénit de su extracción. los fertilizantes. y tampoco puede dejarse a los perros y a los niños que lo meen todo [je. aunque se hagan nuevas prospecciones o se mejore la tecnología de detección. Y va a acabarse. es petróleo. Los coches. Ha tardado millones de años en formarse..». pero para que los mineros puedan extraer el mineral. «Bienvenidos a las jornadas. Camisa a cuadros despechugada.. que llegará un momento en que no se podrá incrementar la producción. intentan disminuir su dependencia de los países productores de petróleo con sus programas de centrales nucleares. el cierre de empresas y la ruina de miles de millones de personas. En general. Durante la dictadura nadie hablaba tanto y estaba prohibido el derecho de reunión. Pelo con melena y barba estilo «Cristo te ama». pero conviene siempre tener presentes a estas jais con niños amorrados a la teta).. tú. Será una masacre. como el tal Marcel.La asamblea se celebra en la iglesia. las plantas de bombeo de aguas subterráneas. así que la gente se sienta en el suelo de forma distendida. Podrán producir energía eléctrica a partir del uranio. genera el problema de los residuos radiactivos eternos y en caso de accidente pueden quedar contaminadas miles y . Y los hombres se disponen atrás. los insecticidas. que además es peligrosa. estamos muy contentos [bla bla bla]. Los niños corretean.. ni aún pagando diez veces más de lo que cuesta en la actualidad. como en la caseta de los milicianos]. las desalinizadoras. El orador efectúa una pausa silenciosa para evaluar el efecto de sus palabras. Me empiezo a dormir. Esa flauta de plástico que tiene aquel compañero. los camiones.. y sombras de las velas danzando alrededor de su rostro.. las mujeres se sientan más adelantadas y formando grupo. «. Si tenéis en cuenta que el capitalismo es un sistema económico que pretende el crecimiento continuo. »Los gobiernos.

» El público muestra un leve signo de esperanza tras el negro cuadro de derrota en que se había sumido. inundaciones costeras. aprovechando los frutos que nos brinda la Madre Tierra. sequías interminables. terrorismo. una terrible guerra de todos contra todos. como hacer funcionar motores con alcohol de caña. sencillas y felices desde el nacimiento hasta la . Y con él. es imposible.. la consigna es «supervivencia». y la climatología se volverá loca: huracanes y ciclones devastarán el Caribe y el sur de los EE. a los que pretenden sobrepasar. hace falta hidrógeno. Aunque las reservas de carbón todavía son abundantes.UU. sobrepoblación y. por ejemplo. Ese es el mundo que tenemos ante nosotros si empezamos a quemarlo todo. Esperar que los comunistas de detrás del Telón de Acero cambien el rumbo de los acontecimientos. porque son precisamente quienes nos han llevado al punto en que estamos. Para producir caña en cantidad suficiente. los cazadores-recolectores. nuestra única opción. es salvarnos. «Ante esta perspectiva. el efecto invernadero. Hace falta petróleo para extraer el agua. Las madres abrazan a sus hijos. los casquetes polares se derretirán. podremos salir adelante de la dura prueba a que se va a someter a la Humanidad en los próximos treinta años. »En consecuencia. La temperatura subirá. aquí. y el rendimiento del trabajo será cada vez menor. Ante estas perspectivas. en cada paso que se dé se perderá energía. Y es algo para lo que la naturaleza nos ha capacitado. podrá tardar menos. y el hidrógeno sale de la electrolisis del agua. Tenemos que recuperar la estructura social de las bandas forrajeras. Pero el Cénit del Petróleo va a llegar. Para hacer funcionar un motor de hidrógeno. Después. África a punto de estallar.miles de hectáreas. porque los comunistas persiguen a toda costa los mismos objetivos de crecimiento económico de los capitalistas. Podemos salvarnos a nosotros mismos. El personal está totalmente acojonado. Un niño que llora es expulsado sin contemplaciones a donde los perros.. tenemos que volver a los modos de vida de nuestros primeros padres. La tensión se puede cortar. Podrá tardar más. masas desesperadas invadiendo unas ciudades cada vez más degradadas. y unas viejas técnicas de supervivencia: las de los llamados pueblos primitivos. ya que las masas están absolutamente aborregadas por los medios de comunicación y por la sociedad de consumo.. proceso que se realiza con petróleo. el fin de esta Civilización y el inicio de un Nuevo Mundo. Una guerra en la que las víctimas inmediatas serán esos niñitos que asisten a esta asamblea» El orador se detiene y hace un nuevo silencio. las Leyes de la Termodinámica. Para construir los grandes molinos de viento hace falta gasolina. para transportar y procesar la caña. Confiar en una respuesta de las masas. finalmente. »¿Servirán las energías limpias para suplir la falta de petróleo? ¿Se desarrollarán los motores de hidrógeno? Los capitalistas se hallarán en el mismo callejón sin salida.. ¿Se podrá suplir la escasez de petróleo con otros combustibles fósiles como el carbón o la biomasa de materias vegetales? No. y que nos ha permitido habitar este planeta desde que los humanos pisamos las arenas de sus playas y el humus de sus bosques. nuevas enfermedades. Pueblos que llevaban existencias plenas. Esperar racionalidad de los capitalistas es estúpido. Tenemos que abandonar las ciudades. «Amigos y amigas. ahora. quemar más carbón producirá algo de lo que estamos empezando a oir hablar: el calentamiento del planeta. es imposible. una Nueva Moral. Siguiendo las implacables Leyes de la Naturaleza. En los próximos años tendremos la desgraciada oportunidad de ver desastres de este tipo. Sólo quienes seamos capaces de vivir sobre el terreno. tenemos ante nosotros un panorama de guerras por el petróleo. que inmediatamente lo lamen y lo marcan con meados. decididas a hacer la Revolución Social y a frenar el Progreso. el declive. hace falta petróleo para producir los fertilizantes e insecticidas.. en el que nosotros prevaleceremos con una Nueva Ética. ¿qué podemos hacer? Esperar de los gobiernos respuestas es absurdo. y ellos no pararán nunca a no ser que la muerte les detenga. Hay llantos y gemidos y murmullos de asentimiento. es ridículo. agudizamiento de viejas plagas. pues el capitalismo no es más que un sistema de acumulación basado en la codicia. Y respecto a las otras soluciones.

Vuelvo al taller de alfarero.. aún están con los pelos de punta. y las cartas lo corroboran: «iré». Examino el contenido y son heces algo resecas. tomo un saco de arcilla en polvo y. Fornicación esforzada Dejo toda esa verborrea y salgo a ver por dónde tira el tal Honoré. en Castellón.. augurando el Apocalipsis. El resto de habitaciones son bastante más anodinas. Una última puerta al fondo de un pasillo. en Peñalgordo.. miro por una ventana. cestería. algunas flores.. y al lado otra bolsa cerrada. al que percibo como un doméstico adelantado. «no iré». inmóvil y mirando al techo. «regarde là. Esto es importante. cerámica. con una flamante moto todo terreno de la marca Bultaco. Por la cara que tiene él. de sobrevivir. un taller de alfarería. El tío baja de la tribuna y veo que sale por una puerta lateral. y entro en un garaje. hay una mesa con papeles en blanco. abro. menudo elemento.. diría que él está diciéndole que en su estudio tiene algo interesante para enseñarle. conferencia en Torrelapálaga.. fabricación de cuerdas. ha empleado tres tipos de discurso: el tradicional. El público se distiende. bolígrafos. más diversas piezas secándose... ¿Me la meneo?. con cuidado de no . repuestos. y las llaves puestas.». moviéndose como una anguila salvaje. Lo normal. voy a revisar la casa. patatas. refugios. Busco la llave por las alacenas y botes... y os deseo en ellas una feliz participación y el acrecentamiento exponencial de todos vuestros conocimientos. VII. De eso se va a hablar en estas jornadas.. Medito. murmura. adentro. parece que bastante sólida. Luego les explico lo que es eso.tumba.. un horno de leña. Efectivamente. exaltando el momento presente como forma de superar una sociedad inicua y cruel. Se olvidaron de recogerla. o es de los que no mueven el culo ni pa echá un quiqui. «eu gosto» y tal y cual. Lee el programa de actividades y el lugar donde se van a impartir los diversos talleres y conferencias: recolección de plantas comestibles silvestres. La planta baja es más sencilla.. cuidada. Tomo nota.. subir arriba. ella en portugués. Al lado.. La coge de la mano y señala una casa de buen aspecto. con una despensa en la que se amontonan frutas.. el profético. botes de pintura. un bote grande con miel. con torno y pellas de arcilla y también arcilla en polvo. sillas. sobres. Conferencia en Valencia para diciembre. Limpia. Esto es un rollo. La habitación posee estufa propia. cartas empezadas. Este garaje tiene otra puerta que se cierra desde dentro. Penetran. a ver ese estudio tan interesante. principesco. con burlete hermético de los que impiden que entre y salga el aire.. cuencos. cristales en las ventanas y una linterna de acetileno. Una pequeña biblioteca donde predominan los textos sobre higienismo. oh là là. El puesto del orador es ocupado por Marcel.. O está en éxtasis. Por el movimiento de los labios y por el lenguaje gestual. por cierto.. agenda. son algo descuidados. se abre. cuadros. Me acerco...» Joder. ¿me voy? Me voy..Un cubo con una bolsa de plástico. escucho. Tiene unos años pero está en muy buen estado. Herramientas. apelando a la vida primitiva. empujo. Salud. Al cabo de cinco minutos escucho los inequívocos jadeos de una pareja chingando. la encuentro. se levanta. mesas. El depósito de la gasolina lleno por la mitad.. Supongo que para leer de noche. campo libre. cerrada a cal y canto. para evitar mezclarse con la plebe. Espío por último a la parejita que está echando el casquete. Ella está acoplada encima de él. habla. Lo primero.. una hermosa vista sobre el bosque. Escalera arriba se escuchan murmullos en gabacho «regarde ici». El fulano este tiene que hablar un montón por todas partes. Así que la cosa está clara. Observo discretamente que está hablando con una chati bastante más joven (Honoré es un cuarentón interesante) y que parece embobada como un conejo por una serpiente. y el místico.. Sin duda emplean los cubos como retretes para no tener que bajar por la noche al corral si les entra el apretón. Parece que esta planta es empleada como vivienda habitual. «cobro los gastos del viaje».. Hay un comedor-cocina con chimenea que parece la habitación más importante. hay todavía tarea para rato. mientras que él está debajo de ella. Colchones en el suelo. tejidos..

yo al mío procuro echarlo a patadas de mi lado. ¿será eso lo de la sexualidad tántrica.. ¿Que por qué he hecho lo que he hecho? No sé. y es que eso de echar un polvo con una barra de hielo entre las piernas ha de ser laborioso. — ¿Y quiénes más están por aquí organizando el cotarro? — Pues está Marcel y Penelop. Él sigue con cara de estar en la inopia. Este es uno de los motivos que siempre me ha impedido formar parte integrada de un grupo organizado: que por algún motivo llevo en mí impulsos secesionistas y destructivos. bah. . y que carga continuamente con un niño de unos dos años de edad. Una bonita suma suficiente para vivir tres o cuatro meses. sandalias y cara de resignación. dependiendo de lo muy austero que seas.. porque no hace más que pedir y pedir. VII. y que el que esté la madre con su hijo continuamente crea una mente en el niño de seguridad y felicidad. los tíos no se enteran. además. que dicen que son capaces de pasarse el día copulando?. No importa que los tíos vayan de cornetas ¿no? Mientras no se enteren. ¿para qué te vas a privar de pasar un buen rato? — Claro que no.. — ¿Psicológica?. Aquí está la recaudación: treinta y dos mil pesetas en monedas y billetes. tal vez porque el discurso primitivista de Honoré me ha motivado. subo al estudio de escritura. la elaboración de una obra de arte.. ¿te gusta? — Jo. Redes psicológicas y potlacht Por lo pronto estoy charlando con María. Lo dejo todo como estaba y pienso. lleno el depósito de la gasolina hasta el borde con la arcilla. Aún me falta algo.. suda a mares. — María. van como tontos con tanto porro. ¿no María?. ¿qué? Regreso a la cocina.. ¿ves a ese que se tropieza? Ese es el mío. ahí va. Pero tal vez no ocurra nada. claro que me gusta. no sé. A las tías del campamento se las lleva de calle. esa mujer no suelta al niño de los brazos ¿Ese niño no sabe andar? ¿Está retrasado? — No no. qué bien.verter nada. O tal vez sí. que es aquella rubia gordezuela de las tetas al aire.. eso dicen ellos. — Pues a mí me parece que esa mujer está agobiada. jersey de cuello alto. — Ya veo. pelo corto. — Ahhh. me deslizo subrepticiamente y regreso a la iglesia. habrá que dejar que se desarrollen los acontecimientos.. lo que pasa es que lo educan con metodología psicológica.. Tomo la bolsa. que es una informante de primera mano. Desciendo en silencio. Tal vez la energía negativa del lugar. donde ahora los participantes se están distribuyendo por los diversos talleres. si bien ella parece que ha perdido entusiasmo. no sé. amantes de la vida alternativa. ¿y sus parejas no dicen nada? — Nooo. ¿pero qué dices María? — Tú me entiendes.. Los organizadores del cursillo son franceses. jadea como si subiese a un monte. menuda sanguijuela. es guapísimo. salgo por la ventana abierta. tal vez una oscura inspiración surrealista.. pero ya ves. pero antes echo un último vistazo al chiquichaca de esos dos: continúan exactamente en el sitio donde los dejé. ja. Tal vez por aquí. en esta bolsa de garbanzos.. [cambio de tercio] Buen mozo ese Honoré. aquella morena de trenzas que es la que va a dar la charla de plantas comestibles. Dado el primer paso. como para no agobiarse. aquí no hay lugar para los celos desmedidos. eso de los celos son sentimientos burgueses. Me piro. porque creemos en el amor libre. pantalones de lona. Honoré está emparejado con Chantal una chica que parece veinte años más joven que el otro. meto el dinero en un jarrón azul que adorna la estantería de los libros. — Ya. — Jo tío.. que dicen los franceses que las hembras de los animales no se separan de las crías hasta que se pueden valer por sí mismas. las tiene loquitas.. y la madre de Chantal que es Yanne.

tal vez en China. que se vinieron a Cataluña y compraron tierras.. — No..— Claro. El pueblo lo ha cedido de manera informal el Ayuntamiento de la Lobera (si ocurre «algo» [drogas. Cuenta muchacha. que es presidenta de un consorcio de camioneros. porque Honoré estuvo casado con la hermana más pequeña de Yanne hace años. que es gerente de una fábrica de conservas en aceite en la Bretaña. porque hay mucho terreno libre. y una mujer que vive en el bosque como bruja. ¿a quién voy a contarle yo nada? María resulta ser una mujer simpatiquísima y muy abierta. — Te lo voy a contar. pues eso — ¿Y por qué?. a ver muchacha. —la interrumpo—. ¿de su suegra? — De Honoré. estate atento. porque estuvo casado con una hermana de Honoré que es relaciones públicas en una multinacional francesa de telecomunicaciones. una auténtica y genuina cotilla que es el «quién es quien» de este barrio. Chantal sólo es íntima amiga de Penelop desde que iban al Lycée. Pero como aspiran a algo más. — Ah. esa que va por ahí es. ya la verás. no encontraron buenas condiciones. ¿los carcas han reunido firmas o qué? — No. por lo visto. a costa de ocupar las tierras tradicionales. dedicándose a la alfarería y a la venta de cahharros a los turistas de vacaciones en la costa. — . cuñada de Honoré porque ella estuvo casada de más joven con un hermano de Honoré. están desde hace unos meses tomando contacto con todos los grupos desperdigados aquí y allá. silencio. — Pero María. pero Yanne sí que es cuñada de Honoré. hasta ahora todo está claro: Honoré se ha beneficiado a su suegra. o no.Si acaso algún que otro pastor de cabras se pasa muy de cuando en cuando.. a crear un gran movimiento de comunas que sirva de alternativa al sistema.. y de implementar un estilo de vida agrícola que ellos detestan. . — Y luego Honoré también le ha hecho los honores a Penelop. cuenta. pero se divorció y se arrejuntó con Marcel. Intentaron hacer una comuna en la Martinica. lo que pasa es que se pelearon los franceses. — Pues claro que no. la Juana. la madre de Chantal. Supongo —pienso— que allí los nativos no son muy amantes de los extranjeros que intentan realizar una vida alternativa. que es la que comparte cama con Honoré y es la madre de su hijo. que también es su cuñado.. la que decía que estaba agobiada que lleva al niño a cuestas. ¿y Chantal no es cuñada de Honoré también? Parece tener fijación por ese parentesco. — ¿Cuñado de quién María? — Cuñado de Honoré. Los franceses se conocen desde hace mucho y comparten ideas y afinidades. — Ahí me pierdo. — Por otro lado Honoré se ha estado tirando a su suegra durante bastante tiempo sin que la Chantal lo supiese. ¿qué era eso que no debía de contar a nadie? — Pues que las jornadas por poco se van a la porra. — Total —prosigue María—. todo eso es aburridísimo. hay que animarla]. y de ahí estas jornadas en Aragón. Pero —dice María—. ¿qué pasó? — Es complicado de seguir.. ¿me sigues? — Pues sí. que yo soy una persona discreta. o tal vez envidian en última instancia. depravaciones] el alcalde independiente dice que no sabe nada) con intenciones de recuperar la zona atrayendo colonos y. por aquí no viene desde hace veinte años ni la guardia civil a caballo. que era su cuñada. pero no se lo cuentes a nadie. es decir. — Ajá. Yanne es la suegra de Honoré. — Pero. — [Se interrumpe. que es o fue una colonia gabacha que está en el quintísimo mar oceánico. En cinco minutos me pone al tanto de todo desmenuzándome la red de relaciones. ¿cuñada de quién?. ¿la ves? — Sí.

. algunas que persistieron cuando los habitantes humanos abandonaron el lugar. A mí.. bellotas de diversos tipos. los habitantes se desperdigan y regresan. berro. reconozco que el personal está entusiasmado.. Yanne plantea un desafío: destruir todas las provisiones que les quedan. creo que es un gran error. En mi opinión ofrece mucha más información de la que estos cabestros son capaces de asimilar. lanzando al fuego —llenos de confianza— los restos de pan.— Ajá. En la reunión nocturna en que trataron el problema hubo un terrible escándalo. Haciendo un corro Yanne nos expone en un castellano muy afrancesado. salir en grupo a buscarlas. bueno. pero también didáctica y comunicativa.. y los problemas resolverlos uno sin molestar.. que a su vez está ligándose a todas las jóvenes que han ido llegando desde que se inició el campamento. Yanne posee también su buena dosis de carisma. zarzamoras y moras. puede ser. Tórrido relato de pasiones que se interrumpe con el inicio del taller de recogida de plantas comestibles. Nos imparte a continuación una charla en la que nos va mostrando piñones. pero a Marcel le hace más tilín Yanne. Honoré en una de las reuniones nocturnas va y cuenta el problema psicológico que tienen. que dice que hay una falta terrible de comunicación y que es preciso que todo el mundo se entere de lo que está pasando.. porque Honoré se estaba tirando a las tres mujeres del grupo sin que los demás estuvieran enterados del lance. Entonces. — Sí que es raro Jorge. capuchinas. — Pues hay que ser hábil. yo creo que a Chantal le gusta Marcel.. bastante eufórico con la perspectiva de poder vivir de manera autosuficiente. ¿y ahora cómo se las apañan? — No sé.. conociéndose de siempre. — Total que tuvieron que hacer una autocrítica psicológica en la que determinaron que los celos son una enfermedad patológica y un problema de posesión y propiedad que ellos ya han superado. no me interrumpas que pierdo el hilo.. qué raro. en realidad él lo sabía. como Hernán Cortés en Bolivia — creo—.. — Entiendo. claro.. bulbos de juncos y orquídeas. la van a mandar lejos. porque ya salieron a relucir todo tipo de historias. verdolagas. porque son muy sinceros.. que es el más reservado. que yo soy una tumba.. porque Yanne le huye y prefiere a su yerno. ¿no?. estoy de lo más equivocado. Estos subnormales están inclusive contentos.. que el pastel lo destapa el maestro de coronaciones. Por lo que sea. bien. ¡a Honoré! ¡so pazguato!. que a mí me pidieron cada uno que no se lo contara a nadie más. nueces. Por lo visto Marcel se había tirado a la madre de Honoré. las cosas hay que hacerlas sin que los demás se enteren.. me ha entrado un hambre canina. creo que hay algo de morbo en ello. y. entiendo. Transmite mucha mucha confianza. ¿oye. siendo parientes y con amistad de años y años. que no te enteras. y tú cómo lo sabes? — Porque me lo han contado todos menos Honoré. [mira mi cara de perplejidad y me chilla].. Pero tú no se lo cuentes a nadie ¿eh?. — Tate tranquila muchacha. que era además madrina de Penelop.. alfalfa. Yanne es una persona más fría que Honoré. ortigas. — Bueno. el problema era muy común y muy problemático y muy psicológico. nada más he visto arder las provisiones. y esta noche hacer una gran cena comunitaria. viviendo todos juntos y hablándolo todo. algarrobas. . Pero ca. ejem. la cosa es que ellos ponen todos sus problemas en común y. la cuestión es que este grupo trata todos sus asuntos psicológicos en asamblea. — Sí. Menuda locura —pienso—. ¿cómo es que se pelearon. quemar las naves y partir de cero. ¿no te parece María que hay que tener habilidad? — Ahí está el quid. cuando todos están muy confiados. porque ella habla mucho con él. zanahorias silvestres. — Ah María. mortadela y conservas que les quedaban. que la metodología de trabajo va a consistir en describir una serie de plantas de la zona. castañas.. Pero. y habla de plantas de las que no es el tiempo..

Y se pierden en la espesura que cualquiera sabe si conseguirán salir de ella. Propongo que bajemos a la ribera del río. Hay ranas. ni nada que sepa explicar. muy bonito. ese tío que vive conmigo es una especie de máquina de fecundar. Los niños son la hostia. que no escape ni uno. — Desde luego. extiende la mano... ¿tú no tienes? — Afortunadamente yo no tengo y espero librarme de esa plaga. los pillo por detrás y los voy introduciendo en la bolsa. Inmediatamente cojo una piedra y se la tiro. Por la velocidad con que corre la gente creo que no soy el único con gazuza.. me veo a una culebra.VIII. les saco las ancas y las clavo en un junco. me pongo al acecho y al poco ensarto a una. muy contenta. Pero la bajada es algo abrupta. Como esta gente tenga que cenar las cuatro hierbas que encuentren y los piñones del suelo. Las tripas las voy echando al agua y mira por donde aparecen unos cangrejos de río a comerse los despojos. Aprendí a capturar a estos mariscos en los ríos de Cantabria. Bueno. cada uno con una bolsa de plástico. si sobre el anular tres cuartos. y pégale una pedrada a ese lagarto. — Entonces. Y el animal se esfuma. cuando llamaron para la asamblea esta mañana estaba en el bosque y. La otra me pregunta que si se come eso. una especie de perro que no es ni un perro. lo que pasa es que a los quince minutos los niños están dando un por saco horroroso. La respuesta que me dan: que será un bicho. quince de tamaño medio. Y empiezan a ponerse muy contentos porque en el suelo hay piñones. ni un zorro. que a lo mejor encontramos por allí algo interesante. sus tres hijos y yo. y los cuatro del Panda prefieren seguir por el bosque. Bueno. y María. hasta luego. que allí son muy aficionados a comerlos en salsa. — Fijaros qué curioso. Todo muy natural. se pone a coger una cantidad de setas. pero no le doy. que si no. Nosotros dos llegamos a la ribera y María. si sobre el corazón media . un alicante de esos de casi un metro. nos vemos en las casas. Al saco. Cuando subimos la vaguada. adios. ¡zas!. Si el sol queda en el meñique falta una hora para oscurecer. abre los dedos entre el sol y la línea de los montes. pues en poco tiempo. Miramos la vegetación. pues ya de pequeño era yo un maestro en cazarlas y conocía las costumbres de estos insectos. un cuchillo. Yo. la afilo. Despacito veo donde se meten. prudente. Yanne nos insta a desperdigarnos por los alrededores y a regresar antes de que caiga la noche. poca cosa. ¿vale? — Vale —responden—.. Las despellejo.. Y las ranas. Todo ha durado menos de un segundo. ni un gato. Me autoincluyo en un grupito en el que estamos los cuatro del Panda. y menos mal que el hombre se comporta y que la gente se enrolla mucho con los niños cuidándomelos. María y yo bajamos. Luego otra y otra. yo no me acuerdo ya ni de cuántos he tenido. esta noche va a rugir más de una tripa. Pues claro mujer. —Si te lo había dicho ya —me comenta— que a estos no se les puede llevar a ninguna parte.. Cazador-recolector y el asunto de la Pelegrina Acabado el potlacht destructivo. hay un montón de yerbajos desconocidos y vamos cogiendo esto. entre la María y yo pescamos más de un quilo de ranas.. encontramos un castaño y le tiramos palos para que caigan los frutos. opto por echar un vistazo a una zona de aguas estancadas. despacha al padre de vuelta al cuartel para que cuide de los vástagos.. No se extrañen. vale.. María propone un descansillo y aprovecho para relatarles lo que me pasó con el bicho aquel que enseñó la cabeza cuando montaba la hamaca. que me lo habré imaginado. deja eso que nos queda menos de un cuarto de hora de luz. María y su compañero. la agarro y le parto el cuello. y un montón de cangrejos. — ¿Qué me dices María? — Mira. lo otro. con cuatro voces. escucho un movimiento entre las aliagas y veo a un animal muy raro. ¿no Jorge?. — Tío. que será algo. Corto una ramita. de un salto me pongo sobre ella. verdes. Y empezamos a rebuscar. un palo de cavar. yo ya me hubiera muerto. Y los caracoles.

. y que se van a dejar para mañana con el fin de examinarlas a la luz y evitar envenenamientos. — Déjalo.. Aquí somos higienistas. triturando castañas verdes. un vejestorio que vivió en las colectividades anarquistas durante la guerra. para inspeccionar el botín de cada cual. Llegamos los últimos. saltamontes. y allí está Honoré. nidos. Ha quedado muy impresionado . — Pues por ahí recogiendo cosas. tomando nota mentalmente de que hay agujeros de madrigueras de conejos. — ¿Qué es esto? —pregunta Honoré. que lo entienda.hora.. con la boca abierta y un ligero gesto de asco.. le dejo que mire mis provisiones. pero ya conozco yo desde hace tiempo lo que es el higienismo (todo lo comen en crudo). Subimos jadeando la ribera. partiendo piñones con piedras... claro.. Avanzamos a la luz de la linterna. No sé por qué. lagartos. La culebra culebrea viscosamente muerta. — Jo. — Tengo que registrarte y mirar en tu equipaje. Por si fuera poco llega el Marcel a preguntarme que dónde he estado. eso no he sido yo).. cacerolas. un tal Pepe el fármacos.. si sobre el índice quince minutos. Por mi lado. De manera cooperativa se están preparando las ensaladas. a la brasa todos esos bichos están de muerte. pero parece que los franceses están sorprendidos. Cena higienista Así que a darse prisa. sendas de jabalíes. yo me acerco a donde los líderes muy satisfecho. Han registrado todos los equipajes y no han encontrado nada. las blancas ancas de batracio brillan al fuego y los caracoles despliegan lentamente sus antenas con descaro. las mezclas compatibles (no ingieren juntas proteínas con féculas). sentado como un patriarca con Yanne.... y con el hambre que tengo ni te cuento. vamos a acercarnos a mi campamento y registra allí lo que quieras. — Perdona. Este estirado carismático se piensa que me va a impresionar con sus normas y creencias dietéticas. El pobre va pidiéndome perdón todo el tiempo.. se acerca a María y le dice en tono quedo que hay conmoción en el campamento porque han robado la recaudación de las jornadas y están muy poco contentos buscando quién puede haber sido. espero que no te importe. ¿cómo sabes eso? — Porque aunque soy de ciudad —me explica María—. — ¿Crudas?. pero nos han robado y estamos buscando. llegamos a la hamaca. de chiquillos devastábamos lo que podíamos. que es muy embarazoso. Y también que los niños están con mucha hambre y venga a llorar. pido atención para que vean lo que aporto. — Pues yo soy más bien de pueblo. avanzamos hacia el pueblo. que lo siente. pero creo que estás equivocado. tirando directamente a la iglesia. — Comida buena —respondo—.. el nihilismo terapéutico (no hacer nada ya que se supone que el cuerpo es sabio para autocurarse). donde fuera han hecho un fuego e instalado unas mesas con cuencos. ya he escuchado el rumor. IX. por eso hay tanto silencio (ah —pienso—. los cangrejos pegan colazos. y con muchas setas que ha llevado todo el mundo. ¿eso es todo? Pues de acuerdo. que contaban con esas pelas para hacer no sé qué. un tal Diego Camacho me lo explicó una vez. y vuelco el contenido de la bolsa en un capazo... y tenemos ya bastante. El compañero de María. un nido. mis cosas. Si quieres comer criaturas vivas tendrás que hacerlo en crudo. ¡mira!.. y entramos en él ya de noche cerrada. no hay problema. — Para nada Marcel. Esto está lleno de posibilidades caramba. a ver si hay pollos o huevos. que se está haciendo de noche y da un poco de miedo. Recojo los bichos que tan mala aceptación han tenido y me aparto a un lado con discrección. Y que alguien ha rajado los bongos.

que me haga cargo de lo difícil de la situación. con cuencos de ensalada silvestre. iluminada a la luz de una hoguera. que vagan por allí como desesperados. hasta que llega a mí la iniciativa comunitaria. que puedes ver que yo no tengo tu dinero. Cuando vuelva a mi cubil me encargaré de dar buena cuenta de la culebra. — Saldremos adelante —le animo—. comiendo todos con apetito. no sé qué va a ser de mí la semana que viene. Y frente a mí la María tampoco sigue la cordada. y así sucesivamente formando una cadena. y preparo con mi amiga María unos cuantos vasos. Honoré pide a los presentes que no usemos de las provisiones de pan y conservas que hayamos podido traer. calienta y atufarra. las levantan y dan un grito colectivo dejándolas caer a continuación. y se ven mucho más los billetes democráticos. ya que para los higienistas el azúcar es veneno. Mira por donde. en torno de una lumbre que cumple tres funciones fundamentales: alumbra. Rechazo cortésmente el ofrecimiento. otras veces escupen restos de cosas excesivamentes desagradables. no por gusto. gruesa. Honoré me contempla reprobador. te doy mi palabra. estoy parado. que es otra individualista. como si eso ayudase. observo cómo se van tragando las hierbas como buenamente pueden en esta especie de Última Cena. las que no. a base de piñones.. Diez minutos más tarde allí estamos. Lo cierto es que esas mis dos sábanas del tiempo del franquismo con la efigie de los Reyes Católicos están en desuso. Revisa todo lo que quieras. duras y fibrosas. en círculo. al fin y al cabo esto es un cursillo de supervivencia. para disfrutar plenamente de la vida natural. ocurre algo: ruido de caballería. sino que no te podía pagar. se ve que la conocen de tiempo. llevo un mes horrible con la dichosa crisis. Por mi parte. Antes de comenzar. rehacemos el sendero. no tienen más que ponerse a recolectar plantas silvestres. Los franceses la reciben con grandes fiestas. eso es todo lo que tengo. «que por allí hay animales y otros seres del bosque». parece como de sesenta años. ¿qué quieres que te diga?. extrovertida y expansiva. Los comensales buscan afanosamente los nutritivos piñones que. que ya empieza a parecer transitado. los cachos grumosos caen al suelo de cuando en cuando. pichi azul por encima y medias de lana. — ¿No decías que no tenías nada? — No Marcel. con un vestido negro. que es Juana. a unos seis kilómetros. Las muelas mastican y mastican y mastican las duras verdolagas. como si hubiese ido recientemente a la pelu. ayuno estoicamente. Los franceses no se quejan. Me los devuelve. o se está quitando de encima a los niños. las demás insípidas o sospechosas. cuenta que estaba aburrida y que se ha venido a ver qué hacíamos. lo cual me convierte en un periquete en una persona muy popular entre las madres. Marcel la presenta. Sin conmoverme lo más mínimo con el sufrimiento ajeno. están bastante buenos si se les compara con un trébol. y la mujer. El ambiente es algo triste y silencioso. de alfalfa. que perdone las molestias.. Parece que ellos están acostumbrados a esta dieta. Me cachea.de lo bien equipado que voy pero.. en torno al fuego. Es una mujer que. sin dar explicaciones. para distraernos. que es completamente diferente. Y dicho y hecho. y esa parece la señal para empezar a comer. Me mira suspicaz. a boca abierta. que parece que tengo razón. me reservé por necesidad. «Sola no» —afirma—. que nadie le dio billetes de estos. bien alimentada. no sé si es que se ha despistado. y el otro la del de al lado. Y en cuanto a los niños. aprovechando el viaje para llevarme una lata de leche. Pero calla prudente esperando su momento. claro. dinero no encuentra más que mis dos grandes billetes verdes de mil pesetas. Cuando acaban la ensalada purgante. llega una señora montada en una burra. Alguien toma la mano de su vecino. y a comérselas sin sal y sin aceite. Los que se han tomado de las manos. yo no te dije que no tuviera dinero. Alguna que otra arqueada. Volvamos pues a tomar el parco refrigerio. porque da mucho humo. en círculo. los anfitriones sacan de la despensa un saco de manzanas y lo reparten. Si quieren comprobarlo. todo sea dicho.. que vive sola en una casa de piedra que está hacia el este. que nos cuente alguna historia de los . Que sí. abro un bote de leche condensada de mi reserva que me he traído. Marcel propone. El pelo corto y suelto.Muchas de ellas son amargas o picantes. de ortiga.

Es la leyenda de la Pelegrina. se pone a gritar como loca mientras me señala. La Juana me observa suspicaz. — Qué raro. que tengo un hambre de la hostia. — Jorge. que se jiña de miedo. La Juana intenta detenerme. que me estáis poniendo nervioso. ¿tiraste la piedra a ese ser?. y a la vez. Sólo hay un niño sorbiéndose los mocos. Inmediatamente esa persona coge una piedra y se la tira al animal. ¡él ha tirado la piedra a la Pelegrina! Miro hacia atrás haciéndome el distraído. me pregunta si es verdad lo que dicen. Todo ha durado un instante y el hombre se olvida del incidente sin darle importancia. El animal se esfuma. ¡vamos a morir! — Covi.. ¿qué escuchas Juana? — Ancas. pero en realidad me he pasado la tarde tirando piedras a todos los lagartos que se me han puesto a tiro. me advierte de que la Pelegrina existe. IX.. — A ver. de pronto. me largo ahora mismo a mi hamaca y os juro que si veo otra vez a la Pelegrina no le voy a tirar una piedra. escucho ancas blancas. ¿eso significa algo para ti? — No Juana. venga ya.seres del bosque. La gente que conoce a la Pelegrina por eso no le tira piedras. Prosigue la conmoción. que me voy. — ¡Es él!. y luego me la comeré. Juana y tú? — Bueno. mira. que no es leyenda porque yo la he visto muchas veces. ¿tú has visto a la Pelegrina? — ¿Pero qué Pelegrina ni qué leches? — ¡Uno de nosotros va a morir! —grita la Covi— ¡Uno de quienes vivimos con él va a morir!. Me voy.. que iba en nuestro grupo de recolectores y escuchó mi encuentro con aquel bicho. di la verdad —pregunta angustiada la Covi—. pero no le da. escucha un movimiento entre los arbustos y ve a un animal muy raro. — Eres muy raro. La historia relata que alguien está en aquí y. ni nada parecido. —Vale vale — Déjame que te mire —solicita Juana. ¿sabes lo que escucho en tu mente? — A ver qué.» Bueno. —Vamos a ver —tomo la palabra—. El tal Honoré está boquiabierto. entonces no va a morir nadie. La Bichaznaga . Bueno Juana. Y. —¡Tú has ofendido a la Pelegrina! —me espeta un tío barbudo. entonces. sino que le daré un garrotazo que le espachurraré los sesos. es más. ni un gato. yo vi a un bicho y le tiré una piedra. porque yo vivo en el bosque.. mientras escucho ese cuento se me han erizado todos los pelos del cuerpo... Es un animal que se extiende por toda esta zona y que mi abuela me decía que en aquellos tiempos ocupaba todo el mundo. alguien de quienes viven con él.. ¡es él!. Hala... ni un zorro. dejaros de tonterías. con voz cálida y movimiento brujeril de manos lo siguiente: «Voy a contaros la leyenda de un ser de los bosques. Cagum tots els claus rovellats y tal y cual. y los franceses se miran con cara de no saber qué pasa. ¿os habéis puesto de acuerdo los dos. Mis amigos del Panda y la María están poniendo al corriente de mi aventura a la alegre concurrencia. muere en los tres días siguientes.. buenas noches. ancas blancas — Aprieta las palancas. ni idea. — ¿Es cierto eso Jorge?. María se ha levantado también muy nerviosa. una especie de perro que no es ni un perro. encantado de conocerte. Ella se hace de rogar un poco. pero al fin empieza a relatar lentamente. ¿esa leyenda dice que morirá alguien que viva conmigo en estos tres días? Bueno. la Covi.

eso sí que no. como es el caso. porque todo sigue a oscuras. recojo el saco a tientas. «Oiga. Lo cierto es que tengo mucho mérito. No se ve un cuerno ni a cinco centímetros. una cosa que te quiero preguntar. ¿no serías tú? — ¡Pero qué dices so loco! que cosas más raras te pasan. me subo a la hamaca y me vuelvo a dormir. Me tranquilizo y enseguida vuelvo a brazos de Morfeo. ya que lagartos y salamanquesas pierden con facilidad la cola y les vuelve a crecer. pero con este asalto cualquiera la enciende. — Hola María. haga el favor de dejarme tranquilo inmediatamente». la serpiente y las ancas de ranas. El ente baja su cabeza. las tetillas no me las toque». Nuestra pequeña comunidad parece que anda algo revuelta. me ensoporizo. Veo a María y le pregunto. A continuación se sube sobre mí y noto sobre la picha el ambiente húmedo de un potorro. Yo. ¿tú has pensado que yo he ido a meterte . cuando clarea. hombres lobos o de asesinos solitarios vagando a tientas por el bosque. me desabrocha los pantalones y me los baja. antes de que pueda echarle mano. me mete una lengua larga. — Es que verás. En un momento todo vuelve a la tranquilidad. que me hace cosquillas. Parece que tiene dientes afilados y puntiagudos. ¿tú me has visitado esta noche a alguna hora? —¿Yo? ni que estuviese loca de meterme en ese bosque. toma la cremallera del saco y lo abre. hacen su aparición convirtiendo cualquier ruidito en motivo de insomnio. ella se desamartela y. esta noche una tía ha intentado meterme mano. y el Honoré ha dicho que ni hablar. la piel y la espina de la culebra. Mi campamento está bastante revuelto. Con gran precisión para no verse nada. A las tantas de la noche abro los ojos. me ha agredido y he tenido que defenderme. y con la tripa llena no tardo en dormirme. ¿Por qué me despierto? Una mano silenciosa me manotea. como si todo hubiese sido un sueño.Dicho y hecho me interno en lo oscuro. con gesto experto. han estado unos pocos reclamando que les devuelvan el dinero. bífida por la nariz y empieza a besarme. ¿Será la Pelegrina? Me balanceo un poco y vuelco la hamaca. por el ruido que arma. Al menos es una tía. Más discursos místicos A la mañana siguiente. X. comprobarán que la jindama les visita. que estoy casado. pero eso no quiere decir nada. sale corriendo en dirección al pueblo. Cierro los ojos y. Si ustedes intentan dormir solos y al raso en un bosque alguna vez. y me como la parrillada aliñada con sal gorda refrescada con agua. Reparo el refugio. Son cosas que pasan —pienso—. que voy a estornudar ¡atchús! Ah. Recuerdo vagamente el asalto que he sufrido. desayuno leche con pan y aceite y me acerco animoso al pueblo. ¿qué pasa? — ¿Que qué pasa? que más de la mitad de la gente se ha ido. me levanto con el organismo reparado por el descanso reparador. con un trompeteo violento y sostenido que identifico con uno de mis propios pedos. parece una mujer algo escamosa. Me acuesto. a noche cerrada aún. llego donde mi hamaca y en un rápido fueguito me aso los cangrejos. pero no le doy mayor importancia. Sí. colgada del árbol. mosqueadísimo. y ni siquiera sé llegar a dónde estás. Las ideas raras acerca de vampiros. Vete a saber lo que hay ahí arriba frota que frota. Mi visitante. Luego se marchó corriendo. y se han refregado cosas fuertes. ¿Una mujer lagarto? ¿Tendrá rabo? [tanteo] No lo tiene. los huesos de las ranas y la cabeza. Estoy cansado. tras pensar un instante en Drácula. Pero da igual. Vuelvo a extender los brazos sobre el cuerpo y le digo: «oiga señora. Menos mal que la mochila está intacta. con lo cual damos en el suelo. — Oye María. Me inmovilizo esperando acontecimientos. Tengo la linterna sobre la cabeza. Hay bastante humedad. el ente que me domina me pega un guantazo que me deja tieso de la sopresa. Tímidamente toqueteo un poco y localizo tetas y pelo largo. Sólo me despierto un par de horas después. parece. Algo se ha comido esta noche los caparazones de los cangrejos. Y eso sucede haya luna o noche cerrada.

¿qué dices muchacho? — Con el cuento de la Pelegrina se han largado treinta personas esta mañana [sarcasmo]. no os enritéis. ¿Vosotros cenasteis algo más aparte de lo comunitario? Honoré parece muy ofendido. Los indios quemaban los excedentes. El Honoré me recibe muy sarcástico. — Bueno. está muy aislado. son los buenos. Y además. esa gente se ha ido porque está muerta de hambre. y dejo un puñado generoso en remojo para almorzar. perdona. no sé en qué estoy pensando. — Caramba. — Hombre. hace frío y hay bichos mitológicos. es igual. Me permite quedarme los garbanzos porque dice que a los niños no les gustan. — ¿Yo?. los que se toman en serio las cosas. los que resisten la ensalada de verdolagas. Se habrá ido mucha gente. menuda desbandada has organizado. Se origina un animado debate entre .. —sigue Honoré dale que te pego con el porculito— ¿verdad? — Pues no. —advierte Marcel. permanecer pegadas al bebé hasta que puede comer por sí solo alimentos sólidos. —¡Qué!. Me acerco a la mesa de los franceses a ver qué se cuentan.. No puedes traer a un campamento a cincuenta personas y no tener más comida que un saco de manzanas y una ensalada de verduras después de haber pagado quinientas pesetas. ¿qué?.. y más si en el delirio alternativo los monitores organizan un potlacht y queman las provisiones. tú olvida lo que te he dicho. Pido la palabra y expongo que en lo que a comportamiento animal se refiere. Rostros patibularios.. ¿cuál es el programa de hoy? El programa consiste. y como sólo he hecho migas contigo he pensado que lo mismo. es que ha sido muy extraño. tal vez con psoriasis o caspa muy gorda. como no te importa mear delante de mí. De vuelta al pueblo hay charla sobre cuidado de hijos. Me aseguran que ellos comen allí lo mismo que todos. no he venido aquí a discutir con vosotros: yo siempre digo que hay que ser positivos. Menuda vergüenza. los mejores. aquí tenemos al habitante de las afueras. — Pues anda que estás tú poniéndome bien pensando que yo soy de esas. básicamente. lo mismo que el resto de los franceses. — Se han quedado los que están con diarrea y enfermos. pero quienes quedan.. estarás satisfecho. Mientras preparan las clases. — Mujer. — Va. y ver de lo malo lo que hay de bueno. — Perfecto. ¿hay muchos? — Creo que todos menos nosotros y María. como si me viera... María se viene conmigo al campamento y me requisa la reserva de leche condensada y de arroz. Este pueblo da mal fario. llegó en silencio y fue muy precisa. la tía llegó a meterme la picha en adobo y sus besos pinchaban por los dientes. el sitio no es bueno. en repetir las actividades del día anterior. y la piel era escamosa. no las reservas. las jornadas están resultando un éxito.. y que las madres humanas tienen que hacer lo mismo. Cené anoche una exquisita parrillada de delicias del bosque y he dormido bastante bien. ¡eso qué tiene que ver! — No no. que se lo comen todo y se gastan el dinero en chocolate.. en donde Honoré nos explica que la perra cuando pare no se aparta ni un segundo de los cachorritos. Yanne me mira fastidiada. — Tú en cambio no has pasado hambre esta noche. — Ya sabes cómo es la gente. — Ya advertíamos en la convocatoria de las jornadas que la gente trajese comida. las ratas se pueden zampar a sus crías y que habría que preguntar a las madres qué opinan de tener que cargar con esa excrecencia hasta que se convierte en un ser autónomo. no me eches a mí la culpa. que son higienistas y que no son un fraude que se hinchan de zampar latas de atún a escondidillas. ojo.mano atravesando el bosque a las cinco de la mañana? — Perdona perdona.

Yo hago un cenicero horrible. que los niños se comen las ranas y cangrejos haciendo grandes alabanzas. Aquí como no andes con ojo. aunque entre los restos de la ensalada creo que acierto a ver una cicuta... ya no se muere. parece que aún no iniciaron la revolución agrícola por aquí los lysenkos de turno. No te jiba. y nosotros los garbanzos con entusiasmo. Método que posee la desventaja de que has de correr si no quieres que los demás se zampen todo lo de la olla. y a continuación pueda plantarse trigo sin necesidad de abonos orgánicos ni químicos. Si no ha muerto nadie a estas alturas. la muchacha comenta que mi perspectiva es interesante. ¿Qué hora es? Las diez. y afirmo que yo los he visto y que tienen forma de pollo. Fuera. esta vez de agricultura ecológica a cargo de Honoré. y ella le dice que cargue él a los niños «con los cojones» hasta los cuatro años.. lo cual hubiera sido de agradecer. muriendo y volviendo a resucitar. a veces. Salgo discretamente..María y Honoré en el que él la llama «mala madre». un ambiente algo escéptico me envuelve. me encuentro a la María. y yo les lanzo una mirada asesina que deja bien claro que no quiero tener trato con ellos. Más tarde. como su contrario. Es sólo la falta de costumbre. Y luego una clase de alfarería donde Marcel nos pone a hacer cacharros de barro moldeando a mano. si para cuando llegue el fin del mundo no quedará tabaco y además yo no fumo. Sin pena ni gloria pasa la mañana. la planta que usaban en Roma para las ejecuciones. Teniendo en cuenta el aspecto desolado de la zona. Les recomiendo que ayunen o que tomen infusiones. . Sigo la exposición con grandes dificultades. Pasamos a otro taller. alguien ha conseguido una guitarra y canta una canción en valenciano. Cuando subo del río. Pregunto que si alguien de allí cree en los extraterrestres. que explica como sembrar judías para que fijen el nitrógeno. Pepe el fármacos se atora la vía respiratoria y casi fallece al reanimarlo. De hecho. prefiero hacer una visita a los dolientes enfermos. nos habla de un rollo de religión oriental en otro de los talleres. porque este misticismo.. y luego unos cuantos voluntarios pelan piñones sobre las piedras mirándome con desconfianza. como Sauron). En fin. Lo intuitivo puede querer decir tanto una cosa. que están pasando un hambre que no veas: ¿no os da miedo la maldición de la Pelegrina? Por lo visto. Se les pasará. venga a cagar. y que en ese sueño (que también es simbólico) Brahmán. la María continúa engullendo cuán si no pasase nada. Chantal. Tal vez lo de la Pelegrina siga planeando sobre sus mentes.. Y mientras. Mis reservas finiquitaron. pongo a calentar los garbanzos y voy en busca de unas ranas. La conversación derivará al poco al asunto del viaje astral. La Covi está fatal. que si nosotros somos lo Absoluto (ya que lo absoluto no puede tener partes) y lo único que cobramos es conciencia individual en el sueño de Brahmán. Tras esta declaración. En realidad es muy difícil envenenarse en el campo. lo que nos interesa es que siga dormido. y parece convencida del disparate que está contando. con el método de cuchará y paso atrá. que es Lo Absoluto. y así hay unos cuantos. Que se han invitado a comer. al marido y a sus tres niños. La gusa proporciona el valor necesario. por ejemplo. En el debate subsiguiente razono a la oradora. Así que opto por volver a mi choza. no les da miedo. olvida que es lo Absoluto. Dice que formamos parte del sueño de Brahmán (una entidad simbólica. Sus tres niños —entretanto— me comentan que van a capturar a la Pelegrina poniendo trampas. Vuelvo a las conferencias. Como el ambiente está caldeado. acabas de canguro. que no es más que el fruto de la calentura de alguien que ha pensado demasiado sobre el Más Allá sin molestarse en verificar un poco sus teorías. para entendernos. dando lugar a que pequeñas partes de Él (nosotros y nosotras) tomen conciencia individual. que recurre mucho a «lo intuitivo» es muy escurridizo para mi lógica cerebral. que no me interesa. con su crío a cuestas. o lo de los extraterrestres. Algo hemos adelantado. Total. produciendo chirridos que estarán espantando a las ranas en varios kilómetros. no sé para qué. con retortijones de los que duelen.

Se están lanzando extraños monólogos: «ei a ei a ei a». que vaya rápidamente. María. — Si vamos hacia el este.XI. con la conciencia limpia de haber hecho un gran aporte anónimo (soy muy tímido) a la vida del campamento. o a algo que tenga pinta de tener comida. nos hemos comido todo lo que te quedaba en tu saco. ¿Tú lo entiendes? Luego ha venido Marcel y te ha cogido prestadas dos mil pesetas. el arroz. — ¿Qué? — Lo que oyes.. voces de «¡merde. salvo por los mordiscos que le he pegado. ella vestida de negro y con pañuelo al pelo. Me oculto con prudencia. y que como coincidían las marcas con mis dientes. Inmediatamente me dice que por supuesto. el tocino rancio. de ahí al pueblo. las latas de atún. tono culpable]—. que ella se queda y que compre lo que sea y que luego echamos cuentas. una casa de piedra. así que vislumbro por la ventana el interior de su vivienda. A mi mente acuden imágenes de mesones con calderos rebosantes de grasa. pues ya ves. — La verdad. no he encontrado a nadie ni a nada. con el espíritu prístino del que no quiere elogios ni prestancia. por aquí ha ido pasando todo el mundo menos los franceses. Pero esta vez tengo otra idea en mente y se la planteo a la María. que teníamos hambre y nos lo hemos comido todo. porque tienen colgados tres más y dos paletillas. A pesar de haber comido bastante. menos mal que se os habrá quitado el hambre. ¿y vosotros?. con la esperanza de llegar a los corrales esos de los pastores. No creo que lo noten. tocino fundido comido a base de sopas de pan y cosas así de pringosas. — Mira Jorge. Con la tripa muy tranquilizada gracias al quilo de grasa y carne curada (si bien cruda) que me he zampado.. qué bien. los niños y varios personajes más de los que no sé los nombres. que te quedas pegado a las suelas de los zapatos. no. en una hora llegaremos a la zona donde vive la Juana. me reintegro a mi chabola del bosque. lo digo por variar la dieta de ranas. Voy a buen paso. ¿Se los habrán comido? ¿Estarán persiguiendo a la Pelegrina? No quiero molestarlos. merde!») y cuelgo allí el jamón intacto.. Me acerco aviesamente (aunque con mucho amor) aprovechando que están distraídos tomando el fresco y que no hay perros. donde se encuentran con rostros cariacontecidos y circunspectos mis compañeros del Seat Panda. monte a través. Así que —tal como es mi costumbre— digo que voy al este pero tiro hacia el oeste. he pelado minuciosamente a navaja dando buena cuenta de todos los recortes. todos tenemos mucha hambre. me deslizo a la cocina de los franceses (parece que trastean en el garaje. chaqueta y pantalón remendado. qué animado está este lugar. campo a través (que es algo que no debe hacerse.. más reconfortados.. Al cabo de un rato empiezo a observar signos de civilización: cagadas de rebaños de cabra. — Ah. siguiendo mis notas y quitando las ramitas que fui dejando como pistas. un huerto y dos nativos en lo alto de una vaguada. En menos de diez minutos me pierdo en la penumbra y. ayudándome con la brújula de espejo y tomando notas para no perderme. Actividades predatorias y la Bichaznaga De vuelta a las actividades de la tarde. y podremos comprar pan y algunos comestibles. o a huertos. y como pensábamos que habías ido a la compra. porque decían que . Pepe el fármacos. «a aha a ha aha». los garbanzos duros. el pan. ha sido un error eso de buscar gente.. siempre es mejor una senda). — Qué —me preguntan—.. regreso al bosque. la mayonesa. — Nada. Por allí habitará más gente —supongo—. la leche condensada. No sé qué intenciones pueden albergar los corazones de estos seres. nos mandan de nuevo a tareas de recolecta. Estarán a un kilómetro aún. penetro y me contento con llevarme un jamón en un saco de arpillera. «o ou o ou o». Y más adelante. que de acuerdo. él con boina. no merece la pena que le estemos dando vueltas al asunto —me responde María [rostro hacia el suelo. Un hombre y una mujer ya sexagenarios.

. Déjalo. estupendo. da lo mismo. y. y nos respondieron que deberías de haber hablado con ellos. le quita el sagrado alimento de las manos. Honoré afirma que para evitar males mayores lo va a guardar él en su estudio para alguna emergencia. pero eran demasiados. — Es importantísimo —afirma— para el cursillo de supervivencia. salta al rescate: «¡Turco. Turco!. ¿ya no les importan los cuernos? — Les dijimos que tú habías ido en dirección hacia el este a por provisiones. En definitiva. mañana se verá. Por cierto. Se repite la cena. pero ella se niega terminantemente. — ¿Yo?. Total que volvemos al pueblo. los niños llegan chillando. porque resulta que tienen una moto todo terreno. ¿qué le habéis hecho a mi perro so cabrones?» Se entabla . que por allí no hay nadie más que la Juana. otro que grita: «¡Honorato!. De lo único que se habla es de comida. Esta noche está siendo distraidísima. — Magnífico. A esto que se escuchan unos ladridos dolorosos de los que dan los perros cuando les pisas una pata. porque llega la hora del yantar. Tú perdóname a mí haberte confundido anoche con la que me intentó meter mano. ¿enfadado yo? qué cosas tienes. masticando cada cual como puede lo que le toca. ¡no queremos tu trato!». un aplauso. cuando oigo un vocinglerío y veo a Yanne. y ha conseguido aportar un montón de setas que parecen bastante apetitosas... tenías que haberlos visto con aquellas bocas abiertas.. esta vez sin rito de cogerse las manos. Honoré. Pero resulta que no arranca y resulta que están desarmando el motor a ver si descubren cuál es la avería. peleas. sacando el jamón a cuestas con cara de asco. Yanne. — Ya. y Marcel ha acusado a Yanne de haber jodido la moto. habrá que comprar algo. más frutos secos. Observo a Covadonga engullendo grandes trozos de un hongo que se llama «hígado de buey». y anoto mentalmente que las sociedades que viven en la escasez y en la penuria son sociedades en las que sólo se habla de cosas importantes. está muy animosa. de golpe. ¿tal vez ella?. hace ademán de arrojarlo a la hoguera... una gordita rubia me lanza miradas abrasadoras. Sospecho que nadie se aburre. ajena a todo esto. ¡que han capturado a la Pelegrina con una trampa!. tirones de cabellera. Discusiones. y ya está. ¿no estás enfadado?. qué más da. pelillos a la mar. la que está con Marcel. más hierbas. Y levantando el jamón sobre su cabeza.... y un montón de gente montan una melé de rugby sobre la pobre mujer. ¿qué mosca le ha picado? Pero no me da lugar a entablar conversación. así que a saber lo que se habrá comido el que sea.iban a comprar al pueblo frutas. Y resulta que Yanne se ha peleado con Marcel porque dice que quiere sabotear el cursillo de supervivencia. extraordinario.. Penelop. que yo no tenía mayonesa. alguien cae de culo en el fuego pero no le pasa nada. quién iba a pensarlo. y que lo deja para mañana. Sale Marcel con voz angustiada diciendo que no puede seguir desarmando el motor de la moto porque no hay luz suficiente. Y en esas estoy meditando. levantando al unísono un griterío de pánico. y los que no consiguieron picar nada se lamentan de lo rápido que se acaba la comida. bueno. y arrastran al bicho «kai kai kai» cogido con un lazo de una patita. — Oye... ¿Quién necesita tele? Al final se tranquilizan y Honoré se sale con la suya desapareciendo ágilmente con el jamón dentro de la casa. Voces de «¡un jamón!».. y yo meditando sobre lo importante que es vivir en el presente y todo eso de que el pasado no existe porque ya pasó y el futuro tampoco existe porque aún no ha llegado. ‘sigual María. los demás con diversos remordimientos de conciencia de tipo burgués. Varios intentan quitarle la pata de cerdo para empezar a cortar lonchas.. que ayudo a preparar la ensalada mostrando un aire de colaboración positiva. la experta en supervivencia.. La francesa que conozco menos.... aunque distante. Todos nos quedamos muy sorprendidos hasta que un tío de los que tocaba los bongos antes de que se los rajasen. yo intenté proteger tus cosas. caras de sorpresa. que estos productos comerciales desaparezcan de este pueblo. Se la escucha preguntar: «¡quién ha dejado esto en mi cocina!». que ha llegado por detrás. y que me devuelve el dinero.. Nos vamos a la zona de celebraciones donde los diversos asistentes me ofrecen sus sinceras disculpas.

Hay que joderse que no puede haber una charla tranquila en este puto reducto. Y a esto que llega otra vez la Juana con su burra interrumpiendo mi reflexión. La Bichaznaga no tiene machos. — ¿Seguro que quieres eso? — Seguro Juana...una discusión acalorada entre el dueño del perro y los padres de los niños. — ¿Que qué pasa?. Rescate en la Edad de Hielo Y me voy.. dime qué pasa si el hombre no se deja follar por la Bichaznaga. que me deje follar por la Bichaznaga. ¡A tomar por culo! ¡A tomar todos por el mismísimo culo! ¡Vai tutti quanti a fancculo! Yo me largo a dormir con la Bichaznaga. Debe de ser un shock sicológico. dado que vivimos en una sociedad en la que siempre hay algo para jalar. y eso es peligroso. Por lo visto esta historia ya está más que sabida porque mi amiga se ha encargado de contar con pelos y señales lo que me ocurrió anoche —ya sabéis qué discreta es—. La Covi se lía a reñirme: que me deje de tirar piedras a la Pelegrina. XII.. que si ha muerto alguien. me acuesto en la hamaca no sin antes hacer un conjuro contra los seres de la noche —a base de grandes alaridos— que me he inventado. — Pero a dónde vas mujerrr —le digo— espera cacho perra. ¿qué .. y que me lave un poco que jiedo a bestia.. pues allá va. abro los ojos. y si no se deja. La Juana se monta en la burra y dice que se va. que por mi culpa vamos a morir todos. porque si bebe sangre le dan ganas de beber más y más sangre y ya nadie está seguro en la zona hasta que se queda ahíta. y que ataca a los pastores cuando duermen al raso. Todo el mundo parece muy aliviado de que la maldición esa no nos haya caído. jía tch tch tch. Me siento bastante descansado. ¿Por qué tiene todo el mundo esa ansiedad por comer algo? Objetivamente mirado. hasta mañana. pues pasa que nieva. con la Pelegrina y con la Diabla Pepa. los encuera. ¡Qué pasaaa! No veas la que se lía otra vez. Y. que tampoco es para tanto que nieve un poco.. y sin más ceremonia. Si el hombre se resiste a fornicar. Un tiempo indeterminado más tarde. Y añade que hemos tenido mucha suerte. Al momento.. estamos comiendo «algo» todo el rato. Pero vaya. Que si la Bichaznaga andará sedienta de sangre. Miradas de inquietud. Se acerca en silencio. eso de que no haya nevera ni despensa dispara algún oscuro instinto reptiliano... y dice que para relajarnos un poco. cuéntanos algo. Regreso a mi chabola. ¡jíaaa buuurra! Me voy corriendo a casa antes de que no se pueda andar por el campo. que no moleste a los seres del bosque y a los enanos.. que Juana nos cuente alguna historia de los bosques. No. Hala. no ha muerto nadie. — Bueno. y vaga por las noches oscuras en busca de hombres pa beneficiárselos. pues vamos.» — ¡Qué pasa si no se deja! —interrumpe María con gran aparatosidad—. Que eso va a ser que la Pelegrina no reconoce a nadie que viva conmigo. que si la Pelegrina y la Bichaznaga se habrán aliado. Que qué pasa. acerca de lo necesario que es no traumatizar psicológicamente a niños y a perros.. nosotros no creemos en supersticiones [rostros de duda por doquier]. «Esta es la historia de la Bichaznaga. la Bichaznaga le pega. va el malafollá de Marcel. los monta y cuando está cubierta los deja sin daño. — La madre que nos parió a todos.. que es una criatura femenina que nunca ha visto nadie. Los demás formamos de nuevo el círculo comunitario y seguimos hablando de cuestiones relacionadas con el papeo. que ya está todo el mundo histérico de nuevo. entonces. y sospecho que el relato ha sido engrandecido y ampliado por los temblores y cara de susto. me duermo. La Bichaznaga tiene dientes afilados y hace sangre cuando besa. pero parece como si nunca tuviésemos bastante.

qué ha pasado con el jamón.. Joder. mira. alumbrados con linternas. Como no hacen caso. La nieve es blanda. se revuelven unos cuantos contra Honoré. esta noche nos quedamos aquí porque estábamos cagados de miedo. incluidos niños y perros. bajamos al garaje y..hora será? Ni idea. echando grandes bocanadas de vapor. Un silencio ominoso resuena sobre la blancura del paisaje infinito y desolado recorrido por el ululante vendaval.. Ayudado por la linterna y el plato de metal.. Supongo que esa mujer se comería el jamón.. La Covi me abraza a pesar del olor que al parecer despido. porque todo está absolutamente negro. Con razón no ha venido esta noche ningún bicho mítico a molestar. otras se paraba [la voz de Chantal: «pensaría que estabas muerto»] y al cabo de un rato se largó dejándome agotado [«no jodas. con las barbas y pelos llenos de escarcha. No se ve un huevo. Declaro solemnemente a la luz de las linternas. efectivamente. allí están los huesos de jamón más pelados. — El qué. Esto es como una verdadera tumba frigorífica alimentada por mi calor. junto al motor de la Bultaco. Envueltos en mantas. acudimos hasta la casa de los franceses. y algo más habrá en vuestra cocina. menos rollo].. Todos miramos a Honoré. veo el hierro del pararrayos de la torre de la iglesia y. profundizo hasta llegar a una ventana por la que sí pueden salir.. explícate. con la que ha caído estarán todos guarecidos en las setas. «¡mujeres. Unas veces se movía. El plástico y los arbustos han formado una pequeña cámara donde estoy yo. y me despertó una mujer que me bajó los pantalones y me montó [vega ya. ¿consiguió cansarte?»]. Corriendo a todo meter. hasta que alguien llega a la cocina y descubre el bote de miel. que de inmediato es asaltado y zampado a pesar de las voces que gritan aquí y allá «racionamiento». murmurando maldiciones. — Pues que el jamón ha desaparecido... el jamón. avanzan trabajosamente en una escena propia de la Edad de Hielo. que tiene cara de «yo no he sido». el que te llevaste ayer. esta noche estaba acostado solo porque nadie me ha querido dar calor [murmullos de «será cursi»]. entramos por el túnel que han abierto. — Pues habrá que sacarlos. se comen todo cuanto había por la cocina sin dejar ni una pizca de nada. Pues ellos tampoco huelen a rosas que se diga. porque por lo que fuera sus túneles se desmoronan y ya se creían muertos. niños y perros primero!». no os lo vais a creer. Por la casa se ha desperdigado la masa. — No tengo ni idea. pasamos la ventana. Terminado lo cual. — Que digo yo —les digo— que tendríamos que desayunar antes de ponernos en camino. Se ve que la Bichaznaga quedó bastante decepcionada conmigo. tenemos un jamón como mínimo. por ahí vienen. —A ver. Cuando consigo salir calculo que la capa de nieve tiene un espesor de cuatro metros de altura. ¿qué vamos a desayunar? — El jamón so carajote. busco la salida. mejor dicho. ¡Lo contentos que se ponen los de dentro cuando me oyen decir que ya llego!.. «ya sabía que eras tú por el tufo» —me suelta la tía— y María. qué frío hace. Salgo del saco y siento que el plástico que hace de techo está justo sobre mi cara. Pongo pie en tierra. Por eso me he salvado y por eso no se ve nada. . Estoy enterrado en nieve. con cuidado. — Se ve que la Bichaznaga tenía hambre esta noche. voy abriendo un túnel hacia la superficie. Luego. — ¿Estáis aquí todos? — Menos los franceses —me informa María—. — Ah. Recojo mis cosas en el saco de lona. [clamor]. blancos y liberados de periostio que he contemplado en mi vida. Honoré me mira extrañado —¿Desayunar?. abro otro túnel hasta una ventana de la torre. Salgo del bosque andando sobre la nieve.. ¿no? — No. han aparecido los huesos mondos en el garaje. y Pepe y todos me manosean con alborozo.

y que de paso están investigando el robo de un jamón en la vaguada de Montesecano de Arroyo Seco. — ¡Te vas a comer a tu puta madre! —comenta el dueño de Turco con acritud. vigilo para que nadie se haga daño. como si esto fuera el colegio. puestos a comernos algo podríamos comernos los perros. me adentro en la arboleda medio sepultada por la nieve..— A otro chucho con ese hueso —exclama María—.. En un momento los guardias han preparado café caliente y hacen un reparto de pan con chocolate. tropas alpinas o qué sé yo de dónde habrán salido estos julais con esquís y equipo de invierno. el trineo no arranca... que son muy poco prácticas en el cuerpo a cuerpo. — ¡Mi sargento! venga aquí enseguida. Joder. Pues por ahí sí que no pienso pasar. Que por lo visto la Juana les había advertido de nuestra precaria situación debida a la extraña y copiosa nevada. no lo soporto. De repente. poco a poco.. de repente hay unas cuantas de personas enganchadas por los pelos. Salimos y nos enfrentamos a seis guardias con un trineo de gas oil. insignificantes.». Habrá sido la Pelegrina. hasta ahí podíamos llegar. — Silencio. Sentado en un aparte. .. pero. en una casa sepultada bajo la nieve. — Pero mujer —digo—. unas voces de ultratumba resuenan en nuestras cabezas interrumpiendo la asamblea: «¡Oigan!. ¡que algo se ha cargado el arradio! — Cagüendiez.. ¡Oigan!. o indígenas en la reserva. los esquís están doblados por la mitad. perros ladrando y niños berreando. salvado por los picoletos. ¿Qué será? ¿La Bichaznaga?. Qué asco. ¿qué recarajo está pasando?—. Me marcho al bosque. que si sabemos algo de ese asunto [silencio]. ¿quién cojones se ha comido el jamón? El intercambio de improperios se va haciendo cada vez más violento. irreales. y voy dejando atrás sus comentarios.. Qué curioso fenómeno psicológico. cuestión de supervivencia — dice—. Es lo malo de estas melenas. — Mi sargento. A oscuras. qué follón.. sin vacilaciones. ¿no vais un poco deprisa?.. Que no. y las mujeres no son las menos bestias. ¿la Pelegrina? Pepe el fármacos se asoma al exterior por el túnel y vuelve a entrar: — ¡La Guardia Civil en trineo! ¡Estamos salvados! ¡Lo que faltaba! Los jundos. ¡halaaa qué bruta es la María! Está proponiendo que nos comamos directamente a Honoré. y sin que se sepa ni cómo ni por qué. absurdos. Y. ni hablar. — Qué raro. escuchad. — Mi sargento. que no sabemos ná y que nos saquen de allí por favor. — Eso es imposible.

Los anarquistas catalanes siempre están liados con disputas domésticas por las carajotadas más increíbles. bueno. hemos invitado a gente de CGT para que haya polémica y queden contrastados los dos modelos de acción sindical vigentes: el nuestro que es el bueno y el de todos los demás que es el malo.. y lo que os voy a contar es una historia real. ¡Qué horror! Me recoge al momento un tío que me ha conocido sin ninguna dificultad porque parece que destaco entre la multitud. — Ya. no te invitaríamos si no tuviésemos claro que es un acto necesario.. a eso de las nueve de la noche llegamos al polideportivo . y voy vestido con camiseta. si os ponéis así. Yo he salido de una ciudad en la que hacía calor. más o menos. Nieva levemente. Tendría que salir por la mañana en algún Talgo y voy a llegar hecho polvo. alguien habló conmigo.. Pero es que resulta que yo ese día trabajo en turno de noche.. II Llego a Barcelona a eso de las seis de la tarde. Me dice que se llama Henar y que es el de Prensa y Propaganda. — Ya.. Mira que a mí en la vida me ha pagado nadie un viaje. ¿Y si voy? —Ya. que me da verguenza cobrarle al sindicato. Al parecer esperan en mi charla a cientos de personas. me siento muy halagado. porque hay una gran expectación y esto y lo otro. de las que espantan a las ratas más duras. soy Jorge Tapabastes.. y querían hacer «algo».. ya.. Me da un paseo mostrándome los emplazamientos de las barricadas el 19 de julio de 1936. — Tú no te preocupes compañero. Quiere que vaya elegante y que me saquen fotos. —¡Muy bien! ¡No te arrepentirás compañero! — Sí.Mitin en L’Hospitalet I Hola..¿Estáis seguros de que merece la pena que me dé el mataogazo? — Sí.. Además.. Es una fantasmada de las gordas. y como no había nadie más tonto de quien tirar. Pues bien. Los pelos de mi pecho contrastan con un cordón de oro que me ha regalado mi mamá. — . el lugar donde murió Ascaso. Por fin. Estamos creciendo como la espuma. creo que iré. calzonas y playeras. adornada con grandes y espesas patillas. Se había refundado un Sindicato de Oficios Varios en L’Hospitalet. Mi barba es de una semana. Yo tenía un cierto nombre en el mundillo libertario a raíz de un conflicto habido con la policía en unas protestas de la Naval. Esto me ha dejado un poco mosca. en la Rosa de Foc hace un frío que pela. que le vamos a sacar rendimiento en afiliación a tu charla. Alguien lo propuso y alguien lo aprobó. la tumba de Durruti. por supuesto compañero.. recibí la invitación del Comité Nacional de la CNT para dar una charla sobre la «problemática de los Astilleros». Te pagaríamos el viaje y te alojarías en casa de un compañero de L’Hospitalet. En el año 93. ¿Creciendo? ¿Qué diablos se traen entre manos estos? Barcelona tiene que haber cambiado mucho si lo que dicen estos es cierto. Me cuenta maravillas del crecimiento de la CNT de Barcelona.. aquí.. La conversación fue más o menos esta.. Ya veremos. Me monta en un Gordini del 69.

Maldigo mil veces la maldición de un maldito. cuando por allí cerca escuchamos unas voces pidiendo auxilio. pero no era así. Cazadora. el Secretario del sindicato de L’Hospitalet Merino y el de Prensa y Propaganda Henar —que es el tío que me ha traído hasta aquí—. gafas de pasta. — ¡Eh! ¡Cabronazoh! —les grita Merino amenazando con tirarles una maleta llena de mortíferos . Merino. El polideportivo es enorme. trabajó de mecánico y ya está jubilado. Supongo que debo parecer un verdadero cretino. la impresión resulta deprimente. una gabardina larga y un maletín. además. Hasta mañana no sale un talgo. el Secretario de Organización Picolo. El tesorero es Roldán. con las puertas abiertas. Poco a poco se va sentando el público en las gradas.donde va a celebrarse el mitin. A su lado hay un coche grande. Merino es un cacereño que trabaja aquí de panadero. Los cacos están armados con navajas. Parece que todos creían que alguien estaba poniendo los carteles de convocatoria. Sin cenar. cristales de culo botella. Son cinco personas: Roldán que es el tesorero del Comité Nacional. Salgo furioso a la calle. así que voy a quedarme en casa de Merino. un natural de Carmona que se vino en los años treinta a Cataluña. con cara de circunstancias. Avanzamos por una calle oscura. que ha sido el promotor de este bodrio. IV Corramos un tupido y piadoso velo sobre mi debut como orador de masas. en silencio. algo de pánico escénico. una escasa iluminación y una nievecilla sucia de hollín y de barro. Está siendo atracada por dos randas que la zarandean para que suelte el parné. Vamos a ver. III L’Hospitalet es una ciudad que no es muy alegre. ancha. Me responden que a estas alturas y en esta organización no debería sorprenderme nada. barba y pelo largo con rizos. Los focos me iluminan intensamente. Voy repitiendo mentalmente el discurso que me he aprendido de memoria en catalán. lujoso. En el coloquio hablamos principalmente de quién ha sido el cacho perro que me ha hecho viajar mil quilómetros para meterme en este burdel. atril y bandera rojinegra. Si a eso se le une la soledad de las calles. Tengo. La chica se aferra al monedero como una lapa. al que le cruza la cara una larga cicatriz producto de un accidente de trabajo que le da un aire de macarra viejo y desdentado. Respiro hondo: allá voy. acompañado por el compañero de L’Hospitalet y por el tesorero del CN. esperando a ver qué les digo. En medio de la cancha de baloncesto han dispuesto un pequeño escenario con micrófono. Llegamos rápidamente y les increpamos. VI Se trata de una mujer joven —por resumir— muy bien vestida. Roldán es un vejete calvo. Les suelto el discurso sin piedad. es un hombre de unos cuarenta años con pinta de loco: delgado. el Secretario General Ramos. Están muy serios. que también vive por aquí cerca. V Nos despedimos con frases ambiguas y sarcásticas. luchó en la Guerra Civil. pantalones de tela gris y zapatos deportivos. cada uno en una esquina.

. Roldán se queda a un lado. Por su parte. Mis dos colegas la miran con cara de pocos amigos. —Fotre senyoreta. aparcó el coche y se fue andando por el embellecedor. Ven p’acá casho mielda que te va’ tragá la naja por er culo. Apunta amenazadoramente. De mala jeró.. És més panoli del que li pertany. Pero incluso para los choros más encallecidos. on es? — On es qui? Poco a poco nos enteramos de lo que le ha pasado. — Senyoreta —le recrimino—.panfletos— Ya la’stái dejando ‘hora mismo. quina por he passat. — ¿Que tú me va’ rajá’mí ‘Jo la Gran Puta? —saco la faca de cortar el pan y la despliego—. Cogen el portante mientras nos lanzamos mutuos improperios en los que se mencionan a diversos parientes muertos que nadan en ñorda ajena. La muchacha se queda pensativa.. ell mai faria això.. Quiere esperar —a pesar de todo— a su novio. con la mano metida en la cazadora. porque el gilipollas de su amigo se ha ido con las llaves del vehículo. como si llevase la chata en el bolsillo. això e incomprensibre. Concretamente. — ‘Tá jalrando en català. La chica iba con su novio en el potente coche. en lugar de buscar la salida. ai per per per favor.. Te la vi meté por el bujero’l culo y te la vi sacá por la boca. sintieron que perdían el tapacubos de una rueda.. per què no els va donar la pasta? Podien haver-li fet molta pupa amb els nervis. tres sureños axarnegados que no se amilanan. empiezo otra vez a tener frío y propongo que vayamos a un lugar menos inhóspito. ni tampoco irse. porque . el meu nóvio és molt responsable. VII Adoptamos un aire consolador de los que espantan a los buitres. ezpera que cambiemo er ship. però on. Lo bueno de todo esto es que se me ha quitado el biruji. Pitjor m'ho posa si és un barana amb possibles. on. sueltan la presa. — Aaay no sé. so carajote. — Ayyy quina por. claro que parlamo el catalán corretamente —responde Roldán—. No puede llevarnos. — ¿Pero qué jalra esta tía? —pregunta Merino—. com va eixe tio a dejalra sola pa busca un tapacubo? Eixe tio és panoli.. que som proletas. — Ayyy. Tampoco nos permite que esperemos dentro del coche. no es done samfaina amb nosaltres. És pijo. Eixos només volien cabals. Para recuperarlo intentó el pavo dar la vuelta metiéndose por el barrio.. Se perdieron porque encontraron muchas calles a contramano.. Hacía más de una hora que se había ido y era un misterio qué le había pasado. ronyós i tontolcul senyoreta. y nos acercamos a la gachí. moltíssimes gràcies per salvar-me. La chica se niega en redondo a seguirnos. De repente. dar un atraco en estas circunstancias se vuelve algo peligroso. El gachó. Bueno. ¿Lleváis aquí la tira y aún no aprendisteis? — Calla hombre. la jai a mí no me quita ojo. Li ho jure. és el director d'una sucursal de la Caixa. Una tía que no cede la guita. — ¿Vojotro que queréi? —nos pregunta uno de los chavales enseñándonos un bardeo enorme— ¿Que os rajemo? Pos hora mism’os rajamo. Está temblando. — Però senyoreta —le regaño mientras pega sollozos e hipidos—. — ¿Zabéi lo que os voi a dá? ¡Eh! ¡Querei que oj truene! No jase farta que me lo pidai ¡Pos por el mandato azambleario que os zacudo tre tiro a ca uno’n lo huevo q’os ejo ma tiezo c’un ajo! — Socorro! Auxili! Un robatori! Un robatori! —grita bajito la muchacha— Ni Dios se asoma.. no es para menos porque me parece que tenemos peor pinta aún que los chorbos que hemos auyentado.

.. Él nos agradece que hayamos acompañado a su novia en su ausencia. y que por eso no la desplumamos. alopécico.. los pantalones. su madre tiene nervios y. — Com? Eixa tenemo? —le suelta Roldán— — Vine p'acá tu —ordena Merino—. tu. Yo respiro hondo y pido calma.. le rajamos dos ruedas del coche y hacemos polvo el tapacubos bailando sobre él un zapateado. gordito. Empieza a caerme una especie de agüilla helada que se entra por la camiseta. lleno de granos. i vaja's a una comuna feminista a què li donen teràpia i classes de defensa personal i autoestima. le pregunta que dónde ha estado.. Pero que. ¿y si viene su novio? Haciendo de tripas corazón propongo que vayamos a avisar a los jundos o a los mossos d’escuadra. Tenemos que ser solidarios. Ho pensaré. de crase mitja. eh?. además. Le quitamos la cartera. venga a llorar. Comenta que. Esta tía nos tiene fritos. Roldán propone caparlo pero la moción no prospera. ¿y si [retuerce sus manos] se enteran los directivos de la Caixa de esta aventura? Sería un escándalo. él la mete en el coche con muchos besitos y el payo se viene pa nosotros.. Roldán se pone frenético cuando se da cuenta de que no se fía de nosotros. parle clar. hemos salvado a una burguesa de CiU. Un lechuguino de traje oscuro. — Eixe tio —afirmo—. a mi no em falte que ningú els ha demanat que es queden. Nos estamos cabreando más y más. llega el pollalisa con el tapacubos en la mano. ese tiparraco. mu serios. por favor. — La senyoreta —explique— està molt espantada. vosté creu? — Segur. — Ascolte. —li pregunte— tu ere panoli o què? Com t's'ocurreix dejal-la sola en esta ejquina pa aná a busca un puto tapacubo? Kabró. corbata asalmonada. ¡Qué tierno es el muy capullo! La chica le pone al corriente del atraco. Le pedimos perdón a la señorita por el susto.. le muestra el tapacubos. radiante. le abraza. pero nos ruega que no lo hagamos. los gemelos. gafudo. Ella echa a correr en cuanto le ve. Roldán propone que nos larguemos y dejemos a esta majadera con sus muertos. Pa matarla. És que no veu que és caracollons? — Ayyy. Seguisca el meu consell. Epílogo . La muchacha empieza a llorar como una loca y nos suplica de rodillas que no la dejemos sola.. Le hemos hecho la media caña y yo le he plantado la churí en el ombligo.. Yo le explico que nosotros respetamos mucho a las compañeras anarquistas. y nos ofrece mil pesetas de un fajo de billetes que saca de la faltriquera. porque a su padre le daría el infarto. Sí. corre por la columna y se me mete en el ojo del cuerpo. VIII. E una mushasha catòlica.. pelut. el reloj el anillo. La curpa de tó la tié er subjecte der novio. — Ayyy. és capaç de deixar-la per una liquadora senyoreta.su novio puede pensar cualquier cosa de ella. Le miramos fíjamente. Los tres estamos desplegados.. ¡horror!... — A veure. VIII Y en esto. tiene que prometerme que se buscará otro novio menos gil. No consiente en que nos acerquemos a una cabina (aún no son populares los móviles) a llamar por teléfono a su padre (que es director de una sucursal muy grande de la Caixa —nos cuenta—) porque. moltes gràcies —me responde con una vocecita—. a tu et dic. qu’a Barselona segur que hi ha de tot. A mi no em falte. y el otro. Me estoy quedando pajarito. pero también nos exige que no nos acerquemos mucho pues nos tiene jinda. Merino también está de muy mal humor y manifiesta que quiere irse a su casa a tomar la leche calentita con galletas. què diu?...

y allí está ella. con muchos proyectos e ideas entre manos. pañuelo floreado en el pelo y el rostro tostado por el sol. El lugar es precioso. Un amigo. me ha invitado a pasar las vacaciones con él en una masía que está recuperando en el Pirineo leridano. Hoy vamos a comer con unas vecinas que nos han invitado. Les menciono de pasada que la cosa va de vida alternativa y todo eso. agradable. Desertores de ciudad intentando volver al campo.Han pasado doce años desde aquel aciago mitin. Con esas trenzas. . Para mejor. La gente. un poco húmedo. parece contenta mientras arrastra a ese enorme cerdo a su ignoto destino. Menudo cambio ha pegado. dispersa en caserones ruinosos. Josep Lloncà. La reconozco entre varias chamacas que se afanan acarreando cajas de jitomates. el mono de trabajo. aquella no fue una noche perdida. pero los editores sólo me dejan tres folios para este relato. Mira por dónde. Les contaría cómo es el tema.

coches aparcados y farolas. he sido designado por unanimidad para revisar las cuentas del Comité Nacional como Secretario de Cuentas. Estoy fastidiado pero me resigno. Hay calles. joven. Entre pitos y flautas habré vendido unos quinientos por unas cincuenta mil pesetas. . dándolo. y si no hubiere otro remedio. y me mandató para que emplease mis artes y encasquetase el material al primer incauto que se terciare. el irrisorio precio del libro. juré no aparecer más por Cataluña en una larguísima temporada. y las cajas estaban amontonadas por todas partes. No sé cómo. El hombre más feo de la CNT no sale más en este relato III. porque en la CNT el recibir un cargo es un gran honor. que es un caserón inmenso y semiruinoso en pleno centro. Me dice que como no soy secretario y no voy a entrar en la Plenaria. Tomamos café en una cafetería y aguardamos a que abran. porque sin necesidad de preguntar a nadie. Qué se le va a hacer. llenarlo con cuanto paquete pude meter y atravesar la Península. a ser posible sacando algo de dinero a cambio. II. en dirección a ese ignoto lugar que es La Rioja. Secretario de Propaganda Tras el aciago mitin en Hospitalet. y poco a poco voy endilgando el indigerible producto en lotes de a cincuenta. Logroño es una ciudad que me parece como cualquier ciudad.. Como en mi muy pequeño sindicato habíamos editado diez mil ejemplares de las memorias de Juan Pedro. el vuelo de los pájaros y el musgo de los árboles. como lo oyen. la asamblea local me designó como Secretario de Prensa. sólo guiándose por el sol. y no había manera de venderlas. que come melocotones y que se llama Enrique. Significa que no tienen a nadie mejor a mano. Así que aproveché el viaje a la Plenaria Nacional de Logroño del delegado de la Regional Andaluza (el hombre más feo de la CNT) para colarme en su coche. En Logroño Llegamos de madrugada. un histórico militante para el que hice de guardaespaldas. Les explico el gran compañero que fue Juan Pedro. lo interesante de sus memorias para las generaciones del presente y del futuro. Un montón de cuervos graznan en sus ventanas.. parte en mano y parte apalabrada. pero mi compañero tiene el don de orientarse. de noche. herencia de los tiempos de la República. En el local Empiezan a llegar los secretarios de las distintas regionales. y voy siguiendo un guión bien estructurado. No hay posibilidad de apelación. cuando me llega un vasco alto.Escisión en Cataluña I. Ineludible. aparca frente al sindicato. Pero el destino me había destinado otro destino.

Todo va bien. —Yo soy el Secretario General de la CNT. salvo por cuatro partidas extrañas en gastos: . me suelta el libro de cuentas y las facturas correlativas dejándome solo. no tú. sí. —Soy la Comisión Revisoras de Cuentas de la Plenaria. —¿El Comité Nacional salió de piquete? Se supone que tenéis que coordinar y todo eso.000 pts . temporizadores o qué? — Algo parecido.000 pts .. V.450.Conmutadores.. La semana pasada estuvimos repartiendo doscientos carnets en el Puerto de Barcelona. 100... 1. Me lo tienes que decir. —¿Enchufes por 24. bigote y sin oficio conocido.Viaje a entierro de Federica Montseny. Tú lo que tienes que decir a la Plenaria es si los asientos de las cuentas cuadran con las facturas.. A ver.000 pts. Hábil interrogatorio Pido al Secretario General que comparezca para aclaraciones. En los ingresos veo uno de 6. —Pues lo que hemos gastado en papel. —No es asunto tuyo —responde con algo de mosqueo—. El tío llega muy sonriente. qué es esto de cien mil pesetas en papel. Los que controlan los gastos son los sindicatos. y compramos refrescos y bocadillos. Fueron unos enchufes que hubo que poner en la Federación Local de Barcelona. — Oye Ramos —pregunto sin más—. Ah. —¿Tanto? —Somos el Comité Nacional. y el Secretario Nacional de la CNT. —¡Cielos! ¿Y esto del piquete qué es? —Pues el día de la Huelga General.IV.200 pts . — Ya.Papel de enero a marzo. y acabamos a tiros con los guardias jurados.. Gastamos mucho papel. como si tal cosa.. y no te lo tengo que decir. Revisando cuentas Me meten en una oficina-tugurio. . 54. un tipo de unos cuarenta años.. —¿Eran conmutadores. Tomo la calculadora y comienzo a sumar..000 pts a cuenta de la deuda de las regionales al Comité Nacional. ¡jajaja! — ¡Jajajaja! ¿Y dónde comprasteis refrescos y bocadillos? —En un bar.. que salimos de piquete.Piquete huelga general. 24. —Eso es cosa de burócratas. Esto es rarísimo. —¿Qué eran? —No te lo puedo decir. Ningún comité ha sido capaz de recaudar jamás tanto dinero en cuotas de una tacada. Nosotros somos hombres de acción. —¿Qué hace un bar abierto en una Huelga General? —pregunto con toda la inocencia de que soy capaz—. ¿En un mes? ¿Y los conmutadores? —¿Los conmutadores?.000 pts? ¿Y las paga el Comité Nacional? —Es que en realidad no eran enchufes.

. —¿Y de dónde has pillado los seis millones y pico? —De los fondos de Patrimonio Histórico. —Un momento.. un ser extraordinario. para recaudar para tu comité... — Sí —prosigo con animación—. Te haré grandes descuentos. Es algo bien sabido. ya que el . Pues lo hemos tocado. — Pues la compra de los 1.. Por unas quinientas mil pesetas podrás repartir por toda la Península la biografía de Juan Pedro que. ¿Me estás extorsionando? — [Me río]. Tenía que ir una buena delegación al entierro de la compañera... Pensaba que eras uno de esos fanáticos irreprochables. A lo mejor podemos arreglarlo. Pero podríamos tenerla. Llevamos a otros compañeros de Barcelona. — Claro. que acaba de ser nombrado. Juan Pedro es un faísta convencido. —Me parece bien el ajuar funerario. —¿Invitados por vosotros? ¿No tenían dinero o qué? —Ajá.. y vamos a afiliar a dos millones de trabajadores... ¿Cómo gastasteis tanto dinero en ir a Toulouse a un entierro? —Por la urgencia —el tío se sienta y pone los pies sobre la mesa—. a buen seguro.—Oye. Si no estás de acuerdo.. Todo lo otro tenía un pase.500 libros sería una gran inversión. — Menos mal. un hombre valiente. tengo cosas importantes que hacer y no tengo por qué seguir escuchando. Hay que tener flexibilidad. — Es para una buena causa —responde llanamente—. Soy pragmático reformista. vete a tu sindicato. Bueno. Una biografía muy interesante de un compañero muy luchador.. Vamos a gastarlo en propaganda. —Muchacho. No te equivoques conmigo. —[Tono didáctico]. Y las coronas de flores y el ajuar funerario. —El Comité Nacional podría comprar una partida para su biblioteca. — ¿Tenéis biblioteca? —No. que luchó codo a codo con Durruti. —¡Te has vuelto loco! ¿Para qué quiero yo 1. Me he divertido más en algunos funerales que aquí gracias al ajuar funerario.500 libros? —Para lo mismo que quieres sesenta millones de panfletos. —[Se ríe]. Saber qué es lo que se puede hacer y qué es lo que no. ¿Qué es este ingreso de 6. Es cuanto tengo que decir.000 pts? —[Vuelve a sentarse]. Pero me pregunto por qué alquilasteis tres taxis para tres miembros que tiene el Comité Nacional. Y tengo entendido que no puedes sacar dinero de unos fondos históricos que son de todos. Ahora son las regionales las que están en deuda con Patrimonio. y menos aún cuando te afiliaste tan solo hace tres meses para pillar la secretaría. —Pues.... Los asientos cuadran. Te he visto vendiendo libros. y. Claro. piensa que si esta información cae en malas manos se puede hacer un informe totalmente venenoso [silencio]. —[Contundente.... Me habías preocupado. Alquilamos tres taxis para el Comité Nacional.450... No saldrías con vida de este antro [murmullo tenebroso].. — No. ¿querías que fuésemos solo tres al entierro de una ex-ministra? [se incorpora tirando un montón de papeles]. —¿De dónde proviene la deuda? — Pues de las cuotas que no pagan las regionales desde la muerte de Franco.. iluminará a los dos millones de personas que vas a afiliar. La Deuda Histórica de las regionales con el Comité Nacional.. que estuvo en los grupos de acción de la FAI.. con Makhnó y con Emiliano Zapata en Chiapas. — Me parece —comento con prudencia— que ese dinero no se podía tocar. Pero ahora mismo estoy realmente horrorizado. Estranguló sucesivamente a sesenta oficiales fascistas del Estado Mayor mientras dormían en la batalla de Brunete. decidido]. He pensado con frecuencia en ese tema de la manifestación del conocimiento...

Hemos dicho 1. Seguro que te cuadra. pero no son tontos.. ¿Qué? — Supongo —le explico con bondad— que eres consciente que «esto» no pasará desapercibido a medio plazo. El reverso de estos pasos se encuentra en el descubrimiento de lo que no se puede decir. Este es uno de esos momentos negativos.. también. A ver qué te parece: tendríamos en primer lugar el descubrimiento de aquello de lo que se puede hablar. Menudo elemento. parecida a la del retrato del entierro. Tras estrecharnos las manos.. aunque sin entrar en interpretaciones molestas. — Vaya. Me han echado. y cuando no se debe hablar. Alguien está empleando dinero para comprar hierro.. —Bah. uno de los catalanes que conocí cuando di el mitin. entra en la habitación Picolo. — ¿Fierro? En el caló de los delincuentes. De aquí a que te expulsen pasarán meses de discusiones. — Joder. Viene con una cara muy apenada. pues en las cuentas no lo ha puesto el pirata ese.... En segundo lugar. —¿También prestan dinero en el Nacional? — No lo pude devolver. que es el randa al que le acabo de vender el lote. ¿Venden gasolina a cualquiera o qué? —Peor [voz misteriosa y susurrante]. como hombres de honor. ¡Eres un hombre libre! Tienes suerte.. Sí.conocimiento manifestado no es más que el penamiento en acción. Lo que hago es una apuesta por el crecimiento de la organización. Picolo derrotado Mientras emito el informe con las irregularidades detectadas. En Barcelona hay una situación irrespirable. —Me da igual.000 libros? —[Realizo el mismo gesto]. —Te expulsarán. Me han expulsado. ¿Hemos dicho 1. mejor rescatar lo que se pueda para casa. Alguien me quemó el garaje. No. — Me quedé en paro. ¿A esos también los han echado por lo mismo? —[Sin hacerme caso].. Por eso los mafiosos desaconsejan prestar dinero a los amigos.. Lo que hago es lo justo. —Y el Comité Nacional me hizo un préstamo. y están capacitados para emitirlo... —[Voz triste]. obtusos.. —Como siempre. [señalo a sus acompañantes]. se lió todo mucho. —¿Qué? ¿A ti que llevaste a hombros el ataúd de Federica? —¤Como lo oyes... Aprovecho para horrorizarme . Y a estos —señala a su escolta—. la visualización de quiénes son los individuos que poseen el discurso legítimo. quién no lo debe emitir. mi Secretario General vuelve a la Plenaria Nacional.. Sí. Oye. —[Entorna los ojos maquiavélicamente]. Podrás experimentar tus propuestas. Da lo mismo. el hierro es el armamento. Era el Secretario de Organización.. —¿Por qué? —Es difícil de explicar. — Sí. y aparece en la histórica foto junto a su compañero. Es uno de los que transportó el ataúd de la Montseny. ¿No? —¿Qué? No. Los cenetistas son lentos.. Suele pasar.. Y por último el determinar cuáles son las circunstancias en las que estos discursos pueden ser emitidos y los pasos que han de ser dados para ello. Ya que vamos a perder un dineral en manos de este tipo —pienso—. VI. y rodeado por doce o trece personas. —Siempre se debe apostar con dinero propio.500. Mete la factura en las próximas cuentas como gastos de propaganda.

yo carezco de importancia en el sindicato.. Habla mucho no te escucho.. Quédate en casa de Merino y así ahorras. Mi sindicato me ha expulsado. — ¿A quién voy a denunciarlo? [mirada de inteligencia].. En realidad no lo sé. Vete en paz Picolo.. Y. ni la quiero. Tienes que decirlo en tu sindicato. y que haya suerte. — ¡La hostia puta! Por fin hacen algo en condiciones los catalufos. incluso puede ser positivo.. Silencio. — ¿Que compran chalecos antibalas con dinero confederado? — Yo no he dicho eso. — Vale. Mis labios están sellados. le han expulsado. Si eso es cierto tienes que denunciarlo a la organización.. A estas horas tienen que estar en el Ajoblanco.. Ni tengo influencia. Ya les digo que estás en una .Estáis jugando a un juego que puede afectar a gente que no tiene nada que ver con vuestras chifladuras. que son unos sadocas. después de la asamblea... la poli tampoco. ¿qué pasa con el trabajo? ¿Y qué le digo a la Concuerda? —Tú no te preocupes que yo hablo con tu jefe y con tu compañera.. — También me he enterado de que han derivado seis millones y medio de pesetas de Patrimonio a las arcas del Nacional. seguro que también lo sabe ya la poli. y alguien en alguna parte está comprando jerseys. — ¿Sí? —Verás. me parece irrelevante [meditabundo y soñador]. De todas maneras podría intentar influir en mi sindicato. Además. No veo nada. crepitaciones en la línea telefónica.. —Me dejas pasmado. Yo sólo leo lo orgánico. —¡Con Merino! Oye. los de Mediona y Palafrugell están preparando algo... VII. — He vendido dos mil treinta y tres ejemplares esta mañana. —No. Cerrarán sindicatos. Desde este momento no te escucho [Me tapo los oídos]. un carraspeo lejano. ya veremos eso tranquilamente [volviendo a la realidad]. Lo que venga con un pedazo de sello y en papel oficial.. Tras hablar con el camarero se pone Juan Pedro.. Además. No oigo nada. ¿A Ramos? — Na nanananaaa.. Charla con Juan Pedro Todo está saliendo a pedir de boca. Te lo digo por teléfono porque si yo lo sé.. — ¡Qué! ¿Ramos? — Como te digo. Te vas a Cataluña con esos y te mandamos por mensajero el resto de la edición. Irán a la cárcel los no involucrados. por lo tanto.. — ¡Coño! —Cataluña parece muy prometedora en esto de comprar libros. No te escucho más. aviso a mi sindicato. Quinientas trece mil pesetas.. — ¿Que me vaya a Cataluña?Mira Juan Pedro que esos están pirados. tengo aquí las memorias de Juan Pedro. Ahora lo importante es vender todos los libros que se puedan. — ¡Qué! ¿Picolo? — Y otros mil quinientos me los ha comprado el Ramos. Te alargas allí y mañana o pasado recoges el paquete. un hombre de acero que forjó las Colectividades Agrarias en la Cordillera Cantábrica y que dirigió una carga de tractores contra tropas navarras del requeté. — No importa. un bar muy pequeño donde se toman la cerveza los viernes. Contentísimo.. — Picolo sólo me pudo comprar treinta y tres libros. pobre.nuevamente.. No eres orgánico. —No me importa.. —No quiero saber nada.

Estoy seguro de que todo esto es una venta a conciencia de la CNT a los servicios secretos de países extranjeros. Pero serán por el estilo. Unos dicen que la compañera estaba drogada. parece que Merino está acabando su discurso. salió huyendo en cuanto vio el tinglado en que se había metido. los pendencieros pueden ser —calculo— unas sesenta personas. con semejante contubernio de siglas y motes. porque los dos bandos de la regional están muy enfrentados. me llamas mañana y te digo cuando llegan los libros.. Nunca perdonará una cena un catalán. Vete con Merino. Ahora la situación es muy delicada —me explica—. — ¡A l’Hospitalet!. Merino me va explicando detalladamente el complot traicionero en el que están metidos los de Pallafrugel. En una orgía por lo del amor libre.. VIII La ideología de Merino Merino es el compañero de Hospitalet que arregló lo de la charla en el polideportivo el año pasado. — Hombre. Estáte atento.. es una habitación alquilada. Por eso —me informa con un susurro—. ocupada en su mayor parte por una enorme cama de matrimonio. mira. Como no había nadie peor. la lavadora. acuérdate lo que te pasa cuando alquilas habitaciones. por el espetec o por el sonido del idioma. —Ya sabes. supongo que para atraer a las hembras.. Hay —además— un tercer bando. Esa impaciencia juvenil quema mucho y por eso ellos han pensado en resistir.misión especial como agente.. Ah. La cuestión es que —como digo—. porque Merino es muy limpio. el Pancho de la Tortosa. el Pedo y los del siniestro colectivo Cinta Negra. se produce una tremenda pelea porque un compañero intenta follarse delante de las narices de su compañero a la compañera del compañero. que es el de los que no pertenecen a ningún bando (no estuvieron en la orgía).. junto con la FELLATIO y más gente. prefiero coger una pensión en Barcelona. Las versiones divergen. Yte pagaremos una dieta para que no pierdas dinero. empeñado en proclamar la anarquía en tres meses. el Comité Nacional. ¿Quinientas pesetas diarias? — ¡Cielos! ¡Quinientas pesetas! ¡Gracias Juan Pedro! Si hasta podré ahorrar. En total. —[Puño que golpea la tapa de la lavadora]. porque será por la humedad. Los enfrentamientos se iniciaron allá por 1976. — No no. traición. Él es partidario de perseverar. claro.. Me cuenta Merino que fue un error de apreciación el que tuvieron con el anterior secretario. ni muchísimo menos. Estamos ambos sentados en la piltra y me resulta esta persona bastante entrañable. la nevera. No tengo mucha experiencia con catalanes de otros tipos. Son capaces de quedar para cenar y todo eso. Su casa —en la que me alojo—. entre unos y otros. No.. como lo oyes. y otras que ella fue muy complaciente. —Yeso es todo. En la mesita una foto muy bonita de su sonriente hija.. militar con constancia y proclamar la anarquía en seis meses. ya que está divorciado. el retrete y la ducha. Pero si se relacionan durante más de un año. es una palabra un poquillo fuerte. No es que estos últimos sean más sensatos. le eligieron a él. el Regional de Cataluña y otros pocos. pero es que me pierdo de verdad. —¿Por cuánto dinero? . la traición es el verdadero cáncer de la CNT y del anarquismo catalán. dado que el anterior. cuando se está intentando reconstruir la CNT. Traición. En los laterales se encuentra la cocina.. Como puedes comprobar.. otras que ella no quería. le han nombrado Secretario General de Cataluña. de esas tres versiones vienen los dos bandos... que los catalanes se odian reconcentradamente unos a otros. un chaval de veinte añitos. Y ahora ejerce de Secretario General de Cataluña. es que no se pueden ni ver. Del otro bando están los faístas de Barcelona. te vas a L’Hospitalet. Me estoy refiriendo a los anarquistas.

¡Escucha! Lo que acabas de decirme de la sutilidad del traidor contradice la teoría de Sanguinetti. —Supongo que ya habrás registrado mi bolso Merino.. En la Revolución Española nos traicionaron. que es como si no existiese. Desconfía de quien afirme que no participa en complot alguno: esa es la prueba de que está en el ajo [me señala con el dedo. imperceptible. ¿Encontraste algo? —Efectivamente. [recupera la voz]. Registra su bolso. Ahora mismo la traición es sutil. ¡Derriba a los vaqueros que dan . Pero Merino está como poseído. Mengano pierde la escritura del local: traición. descubrimos las traiciones. Acusa de inmediato. porque son más sutiles y suelen pesar menos quilos. Lo que significa que hay traidores incluso entre los traidores.. porque jamás culmina en la derrota del enemigo.. Las traidoras son mil veces peores que los traidores. Por eso tenemos que ser implacables. solapada. sin fin. una traición destruye años de paciente trabajo: fulano olvida la cola para pegar los carteles: traición.. y que eran precisamente esos infiltrados los que dirigían el cotarro: eran los más audaces a la hora de planear atentados y asesinatos. Luego recompone el gesto]. ese es el quid. traición.... la existencia de traidores? — ¡Exactamente!. Una tesis parecida manejaba Tom Sharpe en su novela Exhibición Impúdica. —Pues había pensado que tal vez querrías comprar alguna. realizando trayectos de comprobada ineficacia que nos uncen al carro del Capital-Estado [gallo desafinado y ataque de tos]. Si no hay nada. Es una lucha agotadora. pero no os arrepentiréis. Aquél o aquélla que no desconfíe... precisamente por saberse ivulnerables. reconoce que estaban infiltradas hasta la cúpula por la policía. cuando cualitativamente el Proyecto crece. su niño y su pareja al local: [golpea tres veces la lavadora] traición.. Zutana lleva su perro. Encontré un montón de biografías de un tal Juan Pedro. Pero las peores traiciones son las que pretenden desviar la Organización de sus Normas Prístinas: Introducciendo alianzas contranaturales que nos alejan del objetivo autoimpuesto. y lo que es más importante. ¿Cómo reconocerlos? —Pero escucha Merino... bastante lógicas por otro lado. Entonces el problema es. indetectable. Esos son sus signos más abiertamente traicioneros. En la Revolución Húngara nos traicionaron. Osea. Abre los ojos como un búo y lanza una sarta de ideas... En la Revolución Francesa nos traicionaron. y hallarás la prueba. No se ve ninguna. Es decir. ¿No has pensado que esas traiciones han de tener una causa? — ¿Puede ser la causa [pienso]. Luchamos contra la traición reformista allí donde esté implantada. La lucha contra la traición más fundamental. es que el traidor está prevenido. Gianfranco Sanguinetti cuando analiza la caída de las Brigadas Rojas. En el Mayo del 68 nos traicionaron... donde no esté implantada.... aguarda la llegada de millones de obreros manteniendo viva la llama de la pureza. Por otro. como si quisiese no existir. las aniquilamos e ideamos espantosos castigos para los traidores. Que no reconozcan ser traidores es la prueba de que lo son: grabaros ese lema con fuego en el cerebro. — ..La existencia de traidores es un hecho. Fijaros que cuando todo parece ir bien. —No. Duele.... no me canso de decir que hay traidores en nuestro entorno... —No hay que bajar la guardia. es la que se da contra aquello que no existe. En Sobre el Terrorismo y el Estado. porque se arrastran como la serpiente. En la Transición Española nos traicionaron. por un lado. ahora mismo no se puede decir que haya traiciones en marcha. En la Revolución Rusa nos traicionaron... Es un dato que tengo que meditar despacio. traición. El hecho de que no se produzcan traiciones últimamente es la prueba de la eficacia de las medidas preventivas y de lo justo de nuestra lucha [me mira como entre asustado y suspicaz y empieza a hablar en tono bíblico].. sino en una búsqueda eterna y amordazante por diferentes estancias vacías que hay que registrar una y otra vez. ¡Fracción Purísima siempre alerta está! —¡Siempre alerta! Escucha Merino. es el traidor.—Piénsalo: en la Revolución Mexicana nos traicionaron. se adelanta hacia mí y por poco se cae al resbalarse de la cama. Habla como si le escuchase mucha gente. constituida como Reserva Ideológica. Los traidores son mil veces peores que las traidoras.. La Fracción Purísima a la que pertenezco [me golpea repetidamente el hombro con el dedo índice].. No me hace caso.

lo prístino. Fíjate bien en tu colega Pepe. tu hijo.. Acusa inmediatamente de algo. negociaciones de convenios. —Es normal que no lo entiendas. Wu-wei-tao-chú. diría yo. —¿Una pata de gallina? ¿Quién va a ir con eso en un bolsillo? — ¿Es que no te enteras? ¡Los traidores! ¡La pata de la gallina es tan sólo un símbolo! No seas tan literal. Tiene que salirte así.. para comprobar si la energía que posee está en consonancia con la descomunal lucha que se avecina. En algún momento del mañana. orase o lamentase la visita del de notificaciones del Ayuntamiento. dándole conejo en salmuera por cochinillo al horno. tu marido. — Desde luego es un trabajo herniante ese de buscar traidores. porque es fundamental que lo entiendas. lo hermenéutico. Si desconfías de todo el mundo. ¡Cooorre raudo al microondas. —¿Pepe? ¿Qué Pepe? — Hoy día puede que no sea un traidor (aunque siempre hay dudar de ello).. y avanzar. —. confías y amas. es dando por sentado que lo es sin prueba ni evidencia de ningún tipo. pospuesta. es que te estás convirtiendo en un traidor. Es sutil aquel traidor que no ha sido descubierto. También hay que aprender a distinguir las señales que muestran que uno mismo es un traidor. la que se producirá inevitablemente. —Lemmings querrás decir. no importa. mete la cabeza dentro y déjalo encendido hasta que se te quede el cerebro como un huevo duro!: te habrás curado. porque lo simbólico. Por eso lo mejor es dejarse de zarandajas y acabar directamente ya con el sufrimiento de Pepe. Es la prueba. Para volverse loco. Tienes que aprender a reconocerlo para reconocer la traición. Es que es demasiado sutil. Pero con esfuerzo. podría decirse.La traición diferida es una de las traiciones que hay que buscar de manera implacable. tu amante. hay que hablar de la traición que se produjo en el pasado. —No te entiendo. pero dentro de diez o quince años. acabarás acertando.. A mí me costó mucho trabajo aceptarlo de manera natural. traicionará sin duda. conocedora de ello. Quiero explicarte bien lo de la sutilidad de la traición. —. son las de aquellas personas en quienes crees. —No lo sabía. Si no dejas títere con cabeza.vueltas al ganado para colocarte frente a ellos y avanzar. Le dejarás perplejo y no sabrá qué decir. tu hermano. acabarás con los traidores. igual que traicionaron a Durruti en el frente de Extremadura a la altura de Villanueva de la Serena en el puesto de milicias.. de manera natural. así que si tocas a alguien y empiezas a tener extrañas ideas que mezclan abogados. hasta caer por el acantilado con millones de lemures migratorios!. Observando al observador. No es algo que puedas hacer esforzándote. No debes tomar un símbolo de manera literal... la traición surge en todo su esplendor. como si meditase. — [Comprensivo]. sean quienes sean por muy sutiles que sean.. La única manera de acabar con un traidor sutil. lo metafísico y lo filosófico puede significar una cosa y lo contrario. Bastará con que desentierres tu don. ¿Quieres decir que si acabamos con traidores y con fieles acabaremos con la traición? Merino cabecea. sin olvidar que uno mismo puede ser el traidor que traicione. Es tu amigo. todo se consigue. limpieza de papeleras y ceniceros y macetas con plantas de interior. Si buscas en sus bolsillos encontrarás la pata de una gallina. tu colega. igual que traicionaron a Makhnó en Bielorusia. —¿Como cuando los ecologistas hablan de «lo intuitivo»? — Los ecologistas también son traidores. Si no la encuentras.. Pepe es el Símbolo de la Traición. El tema de la Traición es de lo más serio que ha parido madre. ¡plof!. La traición se difunde por contagio. Es la confianza la que genera la Traición. Todavía tienes mucho que aprender Jorge. Las peores traiciones y las más frecuentes. y avanzar sin fin. Lo mismo que hemos hablado de la traición diferida.. siendo y no siendo a la vez. antes del nacimiento en esta vida. —¿La reencarnación y esas cosas? . Sigamos con el descubrimiento de la traición.La Fracción Purísima. mide el tamaño de sus glándulas cada mañana. ¿entiendes?.

—Has hecho muy bien en registrar los papeles de tu mejor amigo. fabricantes de galeones. ponderados. manchada de sangre de gallina. no creemos en cosas no probadas. si es que los anarquistas traicionan porque son traidores. En la próxima revolución. Dice así: «FARTA DE CONPROMISO AUSENSIA DE INISIATIVA SUISIDIO LENTO SIN GANAS DE REDUSIR CONSUMO INCAPASITADO MENTARMENTE IDEAS FUERSA Y MARCO CONSEPTUAL DEL POBLEMA: Yo lo hago todo por los demás. la traición no se produce. purificate. se llegaría a concluir que el anarquismo es el reino de la traición.. La traición tiene mucha guasa. aunque todo señala que con absoluta seguridad que es así. Para no ser traicionado. ¡Mira lo que encontré en el bolsillo de Ramos! Se trata de una cuartilla cuadriculada. que el barquero y que los de los asSensores. Jorge. yesqueros de prisión o albañiles de palacio. o porque son anarquistas. hay que recurrir a procedimientos más radicales como la lobotomía de cuerpo calloso. sobre todo un caballo. el triunfo seguramente será de los electricistas. La Omnipotencia de Pepe (y de la pata de la gallina que es el símbolo del símbolo de la traición) no se puede no dar más que cuando no se produce la no traición no traicionando al que no puede ser traicionado no por más que no se quiera no hacerlo no haciéndolo. Descubrirás que hace decenas. Mi consejo es que se ingresen. Si no. La cuestión es que la serie de comportamientos que podemos ver en el mundo del anarquismo. Las Unidades de Agudos pueden dar abasto a la acracia peninsular. ¡me has convencido! No podré andar por la calle sin ir mirando hacia . doblada en múltiples pedazos. hay que permanecer en la inación. Esto me hace proponer someter a estudio a todos los anarquistas. moderados. rastreando la memoria genética celular. De ellas. miles de años habéis tenido antepasados que han sido guardabosques. — Así sea. pero siempre podrá deberse ese comportamiento al falaz disimulo del artero escondido que te saltará al cuello cuando menos lo espere apuñalándote en la yugular. Joder Merino. racionalistas. lo que hay que hacer es no moverse. debemos ser acuánimes. somos ateos.. ¿Se sigue de ello que todos los anarquistas son unos traidores? A mí no me lo parece. Me refiero a que por medio de regresión hipnótica es posible ir hacia atrás en los recuerdos. Shhhh No te muevas. Hay que buscar por todas partes. cuando descubras la verdad. Las cuerdas de cáñamo serán muy útiles. cientos. que para no caerse. Yo he tenido a las tías como reinas Mira lo que me ha hecho mi mare Los amigos me han abandonado Yo soy mejor que todos los mejores. testigo: el pararrayos. pero no es graciosa. Tragar un erizo a contrapelo puede ser suficiente. Básicamente es eso.—No hombre. que es la traición de la no traición. y si no hay movimiento. Allí se podrá discernir finalmente. porque no hay esperanza de que éste capitule y firme el acta de rendición. Porque en la inación no hay movimiento. SOLUCIONES Ingreso Desintosicasión propria: no prosede». sin embargo. y no generalizar sin ton ni son ya que hay personas que no se comportan tal cual es descrito. ha intentado la Humanidad defenderse. Esa es una herencia que deja huella: por lo tanto. Solamente se debe afinar la puntería cuando se tiene enfrente un general o un caballo. Lo que nos lleva a afirmar. Donde esté Pepe está también No Pepe. — Celebro que estés de acuerdo conmigo. gastada por el sol. Pero las futuras barricadas serán aéreas y eléctricas.

yo quería hablaros de un gran militante llamado Juan Pedro. y dado que es una de las más grandes y seriecitas. Hoy van flojas las ventas. Como el pobre vaga por el local como un fantasma escocés arrastrando sus cadenas. deberíais tener discrección. comienzo a realizar una gira por los locales de la Segunda Facción: Mediona. —Que la pidan —interviene el secretario de Palafrugell—. organización a la que pertenece desde que nació —asegura—.. — Pero hombre. En cuanto se den cuenta los badaloneses de que te has afiliado a Palafrugell se va a liar. Tras la subsiguiente votación. El expulsado charla distendidamente conmigo.. Palafrugell. Hablando de la heroica lucha de Juan Pedro en el frente de Valdepasillos. Palafrugell dice las cosas a la cara. Los personajes que van arriba y abajo no dejan de murmurar con cara sospechosa. dando la lata hasta que me compran unos cuantos para que me vaya. sólo van a echar a treinta.atrás continuamente. Palafrugell no se esconde —asegura el secretario con los ojos inyectados—. se duele. En cuanto Badalona se percate de vuestra existencia pedirán la expulsión de Palafrugell. son despidos. La Federación Obrera de Badalona celebra su asamblea. se acuerda por mayoría absoluta la expulsión de toda la sección sindical. y de seis millones cuatrocientas cincuenta mil pesetas . llora. El hombre da en la asamblea una explicación sencilla y sincera.. no existes). Bueno. pido permiso para poner mi tenderete en el local. Vale. y con ganas de dar por saco por otra.. del delegado. ¿No es acaso un éxito? ¿No se debe valorar el acuerdo por lo que evita. donde con una sola bomba de mano consiguió destruir trece tanques italianos. y gracias a nuestra intervención.. Al parecer el tipo no acata la decisión de Badalona y a pesar de ser de la FAI. Cada vez que veo un grupito me acerco a ellos a enaltecer la calidad de mi producto. me encuentro al expulsado de Badalona afiliándose como si tal cosa. Así de una vez podremos ver quién está con quién. Además. porque para una vez que firmamos algo (si no firmas. La Injusticia no debe ser tolerada en la CNT. —Ah.. — Tenéis que tener en cuenta que la reestructuración iba a hacerse de todas maneras. X.. aprovecho para encasquetarle diez libros más. en lugar de despedir a cincuenta trabajadores. —¿Has pensado que esto va a trascender? —le recuerdo—. Palafrugell no ha hecho más que reparar la injusticia. intentando defenestrar a los de la primera facción de la secretaría regional. Al cabo de un rato entiendo el por qué de tanta mirada atravesada.. y no por lo que consigue? Lanza una mirada de honesta esperanza. El delegado de una sección sindical del metal ha firmado una restructuración de plantilla salvando —como no—.. En Palafrugell Dado que los pertenecientes a la Tercera Facción no se dejan exprimir.. Así pues sí. —Palafrugell va a pecho descubierto. IX En Badalona. La gente que hace campaña suele ser complaciente a la hora de buscar aliados. y tiene el bolsillo más generoso. da «vivas» a la CNT y a la FAI. Por eso decide afiliarse en Palafrugell. su puesto de trabajo. — No veo por qué. cuya influencia en este caso podría ser decisiva. El delegado protesta. Esta gente está en plena campaña.. —No obstante —sugiero—. considera su expulsión una provocación y un contubernio de la FAI. con injusticia o sin ella se va a liar. Es curiosísimo.. de los que no fueron despedidos. le exigen que se largue. localidad que acepta su candidatura con comprensión por una parte. porque los badaloneses no están más por la labor.

supongo dada su tierna edad. Yo también soy vegano.. — . Yo estaba allí cuando se afilió. Pues por mí encantado. Vamos a preparar el Pleno Regional de la CNT de Cataluña. —Merino me ha propuesto —me dice con gesto de conspirador— que te llevemos a la reunión del Peninsular.que ha desviado el Comité Nacional de patrimonio a su cuenta corriente. Ahora sí que los tenemos pillados. así que vine inmediatamente a poner en tu conocimiento estos hechos de manera que los lleves a quien los tengas que llevar.. Lo primero que me suelta es del manual del joven libertario.. —Tú tenías que ser de los nuestros Jorge. Y además entiendes cuando hay que cumplir las normas y cuando no.. XI. sin problemas. antes de que la noticia llegue de manera gratuita a oídos insanos prefiero darla yo. la mía es incorruptible. Más negociaciones con el Nacional. Hay Pleno de la FAI y aprovechando se reúnen también las Juventudes Libertarias. En lo que a fidelidad se refiere. ya sabes. Carne igual a asesinato. Pagó las cuotas y el tesorero apuntó el ingreso en el libro. — Por supuesto.. —Me alegro de haberte sido de utilidad —comento satisfecho—. y nos fiamos de ti —en la medida en que nos podemos fiar de alguien—. — ¿Estás seguro de este asunto? —me pregunta Ramos—. Los de Palafrugell han conseguido mayoría en la Plenaria Regional y se ha convocado un Pleno Regional para pedir la destitución de Merino.. —Es una reunión muy importante.. como si estuviera estudiando una radiografía]. tácticas y finalidades de la CNT. — Me parece perfecto. — Allí se reúne la flor y la nata del anarquismo ibérico. — Ah. que es la primera vez que viene también. —Por supuesto. Mientras estaban hablando fotografié la página. Bien hecho. No ingiero productos animales. . —Sin problemas. será una gran oportunidad para conocer a más gente. así podrías ayudarla. — Ahhh.. Si me voy a ocupar de la cocina no pienso introducir en ella alimentos que provengan del crimen de seres inocentes. podrías encargarte de la cocina. Hemos visto que eres un diamante bruto.. Eres un tipo despierto y fiel con los principios. Por ser la primera vez y no estar federado. muy bien [Ramos mira el documento al trasluz. y por eso nos vamos a reunir para preparar la reunión. Hace poco que se hizo anarquista.. —Son reuniones a las que vamos cerca de cincuenta personas.Y me dije: «no podemos consentir que se vulnere la normativa orgánica de este modo». —Hay una compañera que te quiero presentar. Hela aquí.. Pues nada. XII Con Marijata Marijata es una joven compañera de unos dieciocho años que ha hecho la selecctividad y estudia para ingeniero de telecomunicaciones. Visto que Palafrugell no se oculta. — Completamente. Muy seria.. Fulano ha sido afiliado por Palafrugell. Te hemos estado observando. —Lo de bruto es cierto.. — Yo pienso que esta colaboración tan fructífera que estamos teniendo se podría sellar con una nueva partida de libros de Juan Pedro. Hay que impedirlo. muy comprometida. ni consiento que se consuman a mi lado. —Quiero que quede bien claro: soy vegana..

¿Qué tal te apañas tú con grandes cantidades? —Si hay un caldero grande. Ya le trincaré luego. Mejor alejarse. Qué bien encontrar a alguien como tú. estaba preocupada. pasamos por una especiería y tetería marroquí. La reunión se celebra en la finca del Ramos. y llena de grandes piedras. No me importa. porque no le especifico que soy vegano desde este momento... van apareciendo los delegados y se acomodan en la planta superior. un huerto lleno de arbustos. y el hombre no deja de protestar y de dar voces. —¿Qué te parece? — Impresionante. — Para darle sabor —explico a la compañera—. —De todo. que es una parcela reseca. A mí me gusta mucho guisar. Un año de estos iré al urólogo. También practico el naturismo desde hace treinta años. ¿Entonces vamos a ocuparnos de la comida de estos? Nos lo pasaremos bien. Malaje. siguiendo las instrucciones de un mapa. ya sabes por qué es. Tras comprar por menos de quinientas pesetas cincuenta quilos de verduras en el Merca (de las que se tiran a la basura aunque en muy buen estado). Pero ahora que se lo veo blandir y agitar ante los jóvenes. Vale. establos. porque una cosa es cocinar para mí. Metemos todo en el coche de la chica y allá vamos. más moderna. Oye. rodeada por algunos pinos raquíticos. Pero no le presto atención porque hay mucho que hacer. donde adquirimos seis paquetes de cus cús de a kilo y una bolsa grande de unos polvos rojos a granel. tal como él lo llama. XIII En la Granja de Lagartos Llegamos sin contratiempos en el Seat 124 de Marijata. me aparta y me enseña «su castillo». que lo heredó de su padre. Ramos.. —Yo también quiero que quede bien claro esto Marijata: padezco algo de próstata. de dos plantas que es donde se celebra la asamblea. Exagero un poco en lo de los treinta años. porque no especifico que sigo la Norma Naturista alternando con otros periodos más liberales en los que cumplo la Norma Que Haya Ese Día. Si esta muchacha es feliz no comiendo animalitos. Los recibo y les vendo un libro de Juan Pedro. tengo que ir corriendo. porque los de las Juventudes Libertarias están subiendo a un minusválido en carrito de ruedas por las escaleras. — Ah. Lo del naturismo sí que es cierto. entiendo para qué lo quiere. Si me ves con los genitales en la mano dirigiéndome a alguna parte. — Ohhh. me llamó la atención que este hombre que no puede andar llevase bastón. ajeno al estrépito. tres grandes casas con más de trescientos años de antiguedad y una que se está levantando. como si le estorbase.—¿Sí? ¡Qué alegría! Me permito esta pequeña licencia. yo soy tu hombre. La noticia cae lenta y suavemente sobre su conciencia. que me aparta el desaborío como con desprecio. Las edificaciones de la masía conforman una finca agrícola y ganadera con instalaciones que muestran corrales. — ¿Qué cosas de comer sabes hacer? —me pregunta—. — Además —prosigue Marijata—. Cuando vi a este señor por primera vez. ¿Y cómo es que tú tienes una casa tan enorme y ruinosa? ... del que les adelanto que inventó el órgano de Stalin y el pisapapeles de a tornillo. yo secundo la moción. Me gusta que quede la pitanza sabrosa. y otra muy diferente para cincuenta o sesenta personas. Todos me compran menos un joven de unos treinta años con coleta. ¿Te afecta eso a la erección? —No gran cosa. Mientras. Cocina tradicional vegana principalmente. La cuestión es que cuando me entran ganas de orinar. la verdad [hago un cambio de tercio]. Marijata descarga las viandas y las mete en la cocina de la planta baja.

— Es una tradición catalana.. Sin duda. ¿Qué? ¿Te gusta el sitio? Anda que no han pasado aquí cosas.. En un rincón de un dormitorio hay un montón de ajos. madrigueras de roedores. — Casi tan malo como ser apuñalado hasta las tres de la mañana. — De esta me forro seguro. sillas desvencijadas. — ¿Qué opinas de esta empresa? Es la primera vez que trabajo en algo así. — ¿Con dinero de Patrimonio? — No. — Estoy un poco preocupado.. — Ese es el síndrome del Ratoncito Pérez.. — Y a continuación lo selló con piedras. ¿No se ven las mejoras? — Oh. — «Ponga un lagarto en su vida». Un contrato de masoveria se llama.. agujeros en el techo. Y por qué has levantado este bilordal aquí? No parece que antes hubiese nada... y dentro de las jaulas hay lagartos de diferentes tamaños que lanzan dentelladas. — Ah. . —¿Y van saliendo? —De momento poco. Si retrocedes lo suficiente. cantidades de cacharros oxidados. — ¿Qué haces con esos bichos? —¤Los vendo como mascotas. pero hay eco y suenan lejanos truenos. — ¿Has realizado muchas tareas de mantenimiento? — Un montón. Explico que los lagartos son animales dotados de sabiduría milenaria.. —¡Claro! La sardana y todo eso.Ya sabes cómo somos los catalanes.... Vamos paseando de un edificio a otro y entramos en una nave cerrada con candado... Está de moda. — Caramba. extiende la mano y hace el gesto del limpiaparabrisas. —. Esta casa tuvo mucha fama en su día —emite un susurro—. La nave está llena de jaulas.. Aquí se cometió un crimen. sí. ¡jajajaja! — ¡Jajajaja! No sé cómo.... Te dejan la vivienda para que la habites a cambio de que la mantengas en buen estado... — Ya. — ¡Ah! ¿sí? ¿Y cuál es el lema? Pone cara de ilusión.. — Desde entonces se dice que esta casa tiene una maldición.. y que proporcionan fertilidad. El seny catalán. un trillo neolítico de sílex. y no quisiera que saliera mal algo.. y allí... Echando una visual a mi alrededor vislumbro grietas. y más allá... — Lo que yo digo. — Aquí. —No veas cómo estaba antes. — Su sobrina quería la herencia. — ¡Ah! —¿Qué te parece? —¿Pues qué va a ser? Fabuloso. llaveros. He encargado trípticos. — Era un terreno muy llano. Alguna okupa. emparentados con los dragones... potencia sexual y estímulo de la líbido. Ponle algunas letras en chino. — La sobrina no quiso sufrir riesgos.. montones de tablones con puntas llenas de orín. y le arrancó los dientes de oro con una tenaza. y de él veo salir un conejo pequeño. La granja de lagartos pronto empezará a dar dinero. Me lo contó un argentino. Pero ya tengo preparada la campaña de propaganda... — Un tal José Tomás fue apuñalado hasta la muerte. Ramos me los señala. algún punki. carteles. una persona precavida.. — Luego lo tiró al pozo...

bajo a la cocina y Marijata viene hacia mí muy contenta.. el minusválido exige la expulsión de las Juventudes Libertarias (los que le subieron por la escalera) por déficit de Anarquía —que no sé qué será—. —¿Y entonces estas ideas de dónde las sacas. Están muy delgados.. etc. Tú aliméntalos como a los pollos.. y después los vendes como delicias de jot cuisin. y por otro. por ahí viene tu joven promesa de inspeccionar la cocina.. Le pregunto.—¤¿Y no pensaste venderlos como comida? Carne de lagarto para restaurantes de lujo como el del Bulli o algo así. ¿pero tú no eres vegano? —Sí. Me marcho. con su piel curtida por el sol y un pichi vaquero que pone en el peto: RUNNER VEGANA. anabolizantes.. Yo creo que sí que es ético.. — ¡Chaquetas! ¿Tu crees que se puede? —Se podrá. ¿porque esto es una granja?. —De nivel Nacional. Ya sabes cómo sois los catalanes.. — ¿Qué tal Marijata? ¿Qué hay en la cocina? . etc. claro que sí.. separados por un biombo de tela vieja. los de las Juventudes Libertarias. Se les ven todas las costillas y nos miran con ganas. Nada más que Ramos termina de hablar. —¡Anda ya! ¿Quién se comería un lagarto? —Cualquiera.. y ahora fíjate. Y en Campanario. —¿Pero eso es ético? —Se los van a comer los ricos.? —¿Qué ideas? Ramos se queda mirando las jaulas. Además.. ¿Qué les das de comer? —Pienso de pollo.. por un lado los de la FAI. —Ah. —Exactamente. Eso es lo que dicen los que se los comen. —¿De qué? —De alta cocina [mi mirada experta los recorre]. Lanza un pequeño discurso de bienvenida y se sitúan en dos mesas. O se comían antes de que los protegiese el SEPRONA Saben como el pollo. Vamos a salirle al paso. Son muy difíciles de capturar. Oye Jorge... Lástima —pienso por mi parte— que los lagartos no compren libros. boas noites. o cualquier potingue que cumpla las normas de la Unión Europea. Necesitas un podenco. —Dales más comida. En Castuera se comen. —Nacional. bons días. Échales clembuterol. Son dragones de Komodo. ¿no? ¡La Virgen! ¿De dónde salieron? —Me los regalaron unos chinos de pequeñitos.. Sobre todo desazte de esos que miden más de dos metros. explorando las nuevas posibilidades. Lo que les den a los pollos ahora para que engorden. ¿no?.. no veas cómo comen. Pon en la etiqueta que es carne ecológica. Son capaces de devorar un burro en un rato. así que seguro que puedes. —Claro. Eres catalán. XIV.. Ramos. Comedor colectivo Ramos se despide para recibir a los delegados. ¿me estás asegurando que esos bichos son comestibles? —Claro. Se podría hacer una gran campaña de propaganda. o de granja. —¿Tu comes lagarto? —Yo no. que de momento mejor que no vea tus animalitos. Tal vez mucha gente los comería.. cuando vendas la carne haces chaquetas con el pellejo.. —A ver..

—Está muy bien.. El agua la hemos sacado de un pozo del que prefiero no mirar su interior. Mientras los bulliciosos delegados gritan en la planta alta cosas de expulsiones. Sería un tanto asqueroso... Pica un poco. Se hace el silencio y todos ponen cara de sospechoso mirando al vecino o al de enfrente. —¿Lo qué? —El polvo rojo. ¿Hay un perolo grande? —Uno muy grande. en el que de ciento una veces.. con gesto reconcentrado. melena recogida en una cola. El cuscús se presenta en el momento de servir. Marijata y yo nos entretenemos jugando a las siete y media mientras se desarrollan las reuniones. Finalmente. Pues siguen chillando. Voy a asomarme a ver qué hacen esos. debió de pertenecer a alguna bruja bien potente. Las siete y media es un juego maldito. —¿Viste el conejito? —Claro. cebollas. porque Ramos me lo ha celebrado como «agua pura».. Sopla. ¿Sólo lo que hemos traído nosotros? —Sí.. Esas cosas con solera le dan más sabor. que tiene puesto un gesto como de asco. Lleno de agua un tercio del caldero de cobre que —a buen seguro—. llevamos el perol a la chimenea y lo ponemos en lo alto del trípode. Y la bolsa del polvo rojo. sorbe.. —Hmmm. No hay ni rastro de productos provenientes del crimen. y blande como prueba el sobre de convocatoria de la reunión. pendientes. zanahorias. —No. Ahora sólo hay que dejarlo hervir poco a poco.. Nunca comerán tantos por tan poco dinero y con tan escaso trabajo. Sólo vi en un dormitorio un montón de ajos. Prendo el fuego. pimientos. camiseta y vaqueros. Ahora uno de Terrasa está diciendo que cuando se pertenece a una organización clandestina . plátanos pelados. O al revés. ¿Y ya está? —Ya está.. —Pues entonces vamos a hacer la comida. con pintas de . —¿Cómo es la receta? — Observa. calabazas. cien te pasas y una no llegas. — Eso es por el chili.. Tres horas después el mejunje borbotea como un pantano que fermenta lleno de ranas y de malvados que se ahogaron al final de la peli. ¿Para qué los tendrá ahí? — Supongo que por si los vampiros. —Bueno Marijata. A continuación afirma que sabe de buena tinta que en esa sala hay traidores y coloca una pistola de fogueo con gesto dramático sobre la mesa. A continuación echo dentro los tomates. Es un auténtico caldero de nigromante. sandías. pulseritas de cuero. no se puede poner el remite en las cartas. Como está precocido sólo hay que echarlo unos minutos antes en la crema para que chupe el agua. que ostenta claramente el sello del águila de la FAI. —Magnífico. no merece la pena que las cortemos. Lo digo por lo negro requemado del interior y algunas manchas del exterior que podrían ser de cardenillo... Un chaval de unos treinta años. —Como están muy pochas las verduras —explico apartando la nube de mosquitos—. —¿No lo lavamos primero? —pregunta Marijata—. Tiene que quedar sabroso. lentamente —para que no se queme—. berengenas. pasamos a catar el potingue. Me lo señala. es precioso. —Ahhh. ciruelas. hasta que se forme una pasta homogénea. ¿Eso quiere decir que no hay provisiones? —Ni telarañas. —¿Qué vas a hacer? —Un hervido. Cojo la cuchara de madera y doy a Marijata. Está muy sabroso. ¿No has visto nada más de comer? —pregunto—. Sólo eso y los ajos.

La mujer que lo mató era de Huesca. sólo algunos —aclara—. —Ese va a ser alguno de los dientes del catalán que asesinaron —murmura castañeando—.. Antes no estaba y ahora sí. — Esto es un poco misterioso. — ¿No era buena dentista pues? —. ¿Seguimos jugando? — No por favor. —Las asambleas [gesto trascendente] son el alma del anarquismo. ¿Entramos en la reunión? —¤Ve tú si quieres. No le veo el misterio.. no insulta. —Qué cosa más intrigante. mientras que uno del Masnou afirma que el compañero Zaplana. de Murcia. y que el Ventura. ¿Es tuyo ese diente Jorge? —No. no dice barbaridades. —No sé..alternativo. lo más malo que ha parido madre.. Cuando aparecen en el fregadero no es normal. —¿Por qué no le preguntas al Ramos? —Bueno. Yo regreso a la cocina. lima aristas. de Sevilla. — Da como escalofríos —afirma Marijata—. — Oye. —¿Un crimen aquí? ¿Has encontrado muchos dientes? —inquiere Marijata—. es un elemento dudoso... cómo camela. Un colmillo humano bien grande. —Este es el primero.. —Esos tienen todavía para rato Marijata. es un elemento peligrosísimo para la organización. Se ha puesto como muy desasosegado. Me llama mucho la atención porque es el que parece más sensato de todos. rostro agradable.. qué bergante. —No. —Mejor que no. No grita. Es muy curioso. pero la asesina los tuvo que quitar todos para llegar a las muelas. —¿De dónde ha salido? —No lo sabemos — ¡No me dirás que ha aparecido de repente! —Sí —dice Marijata—. Ramos va subiendo las escaleras como sacudido por un temblor supersticioso. Pero se trata de un colmillo... —¿Qué es eso? —pregunta—.. ¿lo qué? —¡Hostias! ¡Qué hace aquí este diente! Yo juraría que antes no estaba. —Pero si sólo hay que contar hasta siete y media. Puedes volver a la reunión. Se me han puesto los vellos como escarpias. El de Terrasa ha puesto los pies sobre la mesa. Me acerco a la reunión.... Es el puto imbécil que no me quiso comprar el libro cuando llegué. —¿Pero no dijiste que los dientes eran todos de oro? —le recuerdo—. No es normal.¿y qué será eso de ahí? —pregunta mirando a lo que podría llamarse «fregadero». Bueno.. Estoy ya mareada de tanto calcular los puntos. Ramos está notablemente intranquilo.. —Por eso no voy a las asambleas. Pero no me gusta —contesta Ramos—. Marijata se ha quedado un poco extrañada.Desde entonces me dijeron que aparecen dientes en la casa cuando menos te lo esperas. —¿No vienes? ¿Pues por qué? —Porque esas reuniones son muy aburridas. — No.. —Un colmillo —contesto—. Sólo es un diente. voz grave y juiciosa.. Le señalo el objeto. Yo hago señas a Ramos y le pido que baje y comparezca.. con lo plácido que es siempre para todo. —No.. pues ya está resuelto el misterio. reconduce la asamblea. ¿No te parece Jorge? . El alma no existe. Tiene un orificio como el de las serpientes. Se supone que los dientes han de estar en la boca.

— ¡No tendrán caballos o vacas atadas! ¡Vamos a ver! — Bueno. Lo extraño hubiera sido que apareciera el Ratón Pérez. Consideraciones sobre los reptiles A Marijata no le ha gustado ni un pelo la industria de nuestro amigo el secretario. Es que son lagartos. pero me la veo venir y pienso que he de dar una oportunidad a esta joven tan maja. y ese «algo» viene de ahí. Y de babas. —No estoy tranquila. —¡Pero si esto está lleno de jaulas! ¡Esto es una granja! ¡Y las jaulas están llenas de lagartijas enormes! —Mujer. —Cobarde. XV. ¡ja!.. ¡Vete! Me da lo mismo. porque es enredarte y no salir del enredo. Verás. Pero yo haría (lo que vayas a hacer) sin ostentación. los lagartos ibéricos tienen fama de morder y no soltar la presa. No hay nada de extraño en que aparezca un diente al lado del fregadero. es también un discurso que emite un mensaje. Lo del proselitismo militante no es lo mío.. No tiene por qué ser reclamado. — Verás Marijata. Esos Dragones tienen la boca llena de dientes. una granja en medio del campo parece lo normal. ¡Estos animales viven sin ninguna dignidad! —¿Los lagartos tienen dignidad? —¤¡Pues claro que tienen dignidad! Un lagarto digno es un lagarto que corre libre por el campo. piensa que dentro de unos minutos vas a estar rodeada en este oscuro cobertizo por un montón de reptiles hambrientos.. En un sentido amplio cualquier acción —la posibilidad de realizarla o no—. — Vale.. Si un perro coge a un lagarto libre y lo mata. Muestra un carácter personal transitorio.—No. de la finca. no lo comas». ¿eso tiene dignidad también? —¡Un perro que se come un lagarto sigue sus instintos! ¡Y un lagarto que muere en la boca de un perro es un lagarto digno! Ahora mismo abro las jaulas y le echo una bronca al compañero. Voy a intentar explicarlo de forma un tanto más intelectual. ¿Pero tú qué clase de vegano eres que no sabes estas cosas? ¡Están explotando a los animales! ¡Es la esclavitud legitimada! Me gustaría darle la razón y dejarlo correr. y están en los huesos.. para mí está totalmente desaconsejado dar consejos en estas circunstancias.. Pero tú que no eres de campo no lo puedes saber. un significado performativo. La jaula les viene estrecha. ¿Qué es eso? —Creo que es un establo.. — De acuerdo. —¡Hasta hay dos Dragones de Komodo! —Yo muy cómodos no los veo. porque el acto mismo expresa lo que es proclamando con su existencia... Me contempla como el que mira una abominación andante. y su ejecución. Esa reflexión la ha dejado un poco en suspenso. y no me planteo nada más. No quiero tener parte en este asunto. —¡Me refiero a que están presos! ¡No llevan una vida en libertad!. —Oye Marijata. —¡Tiene encerrados a los animales en condiciones no humanas! —Claro.. Reivindicar una acción es puro exhibicionismo. Por si no lo sabes. la verdad. yo constato la . —¤¡Más que cobarde! ¿Y tú eres amigo de Juan Pedro? ¡Farsante! — Marijata. Eres tú quien tiene que decidir lo que sea. Pero espera un momento a que me vaya. Noto algo [mira por la ventana]. se lo llevase y no dejase dinero. yo me limito a eso de «si corre.

profunda Logofobia ([aclaro con énfasis] temor al discurso. no desagradable porque refresca. De ahora en adelante haré a los clientes difíciles ventas en desnudo. los lagartos te morderán y todo el mundo se enterará de que tú lo hiciste. No está. En esto que veo al joven alternativo y sensato en la puerta sacando el teléfono móvil de su bolso. le llega en el sitio más profundo a los muslos. ¿te apetece darte un baño? —No. una estampa campestre de vida natural y tal y cual. investigamos en una de las casas y subimos la escalera procurando no rompernos la crisma. restituir al discurso su carácter de acontecimiento. Nos acercamos a un riachuelo que discurre por una torrentera llena de peñascos. Marijata me ha esperado con paciencia junto al caldero y salimos juntos nuevamente. XVII En el desván Como en los desvanes suele haber siempre ropa vieja. El agua está fría como una cuchilla de afeitar cortándote el escroto. Además. XVI El riachuelo Marijata se va andando fastidiada.. nos dirigimos precavidamente a la masía. Qué moderno. le he vendido venticinco ejemplares al contado. ¿Por qué? Qué sé yo. y eso que no quería. es necesario reducirse a tus decisiones: poner en duda nuestra voluntad de verdad.. Lo sigo corriendo y lo pillo en la cocina. Tras unos minutos de forcejeo verbal en los que le aseguro que el libro contiene las claves científicas para destruir a la Guardia Civil en un par de semanas. Bueno. Se tira. lagartos incluidos. —Venga hombre.. Pero habrá que buscar algo si quiero que mis genitales salgan del abdomen y vuelvan a campanear. ¿qué clase de vegano eres? — Uno muy prudente que no quiere morir de congelación. Tras mucho chillo y después de aspergernos agua va y agua viene. Tras cagarme repetidamente en los muertos del humano que nos robó la impedimenta. a la acción) de la civilización occidental. Qué buena venta. —Está cristalina. —¡Venga hombre!. — Que si abres las jaulas ahora. chapotea y me veo obligado a seguirla. Qué al día.. ha empezado a llover. Si se quiere analizar ese temor en sus condiciones de génesis. lo pensaría bien. levantar finalmente la soberanía del significante. —¿Pero dónde cuernos están nuestras ropas? Si las dejamos aquí mismo. su proceso y sus efectos. y luego haría lo que fuese sin dejar rastro y con buenas condiciones de seguridad para mí y para los demás. ¿Por qué será? Tengo una inspiración. volvemos por la ropa a los diez o quince minutos. ¿Y qué harás con los huevos que se están incubando? Yo esperaría.. Todo es muy idílico... anímate —y comienza a quitarse la ropa—. ahí el agua nos debe cubrir por los tobillos. Ese chisme no lo tiene casi nadie en estas fechas. Él guarda su teléfono y se mete dentro de casa. algo fastidiado. Mira nuestra desnudez. Un hombre y una mujer. Le saludamos. Pero es inútil discutir.. Le detengo y le muestro los libros de Juan Pedro. — Y además ha de estar muy fría. —Muchacha... —Jorge —me dice—. —¿Pero qué mierda dices? Bla bla bla. Se mete en el agua. la lluvia arrecia. Mira.. Y bañarnos en pelotas en esas condiciones. —Ni idea —respondo a Marijata—. así tomados de la . Sin contar con que sabotearás la importante reunión que celebran esos compañeros.. Cae una ligera lluvia. hay que buscar ropa. Y a mí me enseñaron a ser discreto. Eso es todo. a punto de subir las escaleras nuevamente para volver a la asamblea. que —efectivamente—.

así como las actas. Podrían colocarle una gran pancarta para hacer publicidad. Es bajito. Nos contemplamos. pues allí va él y aterriza en medio del olivar. no son nada. la tormenta de ideas es de las buenas. otro tipo flaco y con patillas que le llegan al arco mandibular propone que todas las reuniones se hablen en esperanto y catalán. XVIII Comida fraternal Regresamos a la casa. Ah. Visto el percal.. pañuelo para el pelo y sandalias de esparto.. dedicada a golpear el corazón del capital allí donde más les duela. pero da el apaño. que se pone nerviosísimo.. pero parece que a esta gente les gusta. Escuchamos tras la puerta. levantar un hogar para los jubilados del sindicato en el Pirineo Catalán (que se llamaría Hogar Juan Pedro Mañosa. Todo está muy viejo y descompuesto.. sin contar con el efecto propagandístico. hacer una campaña de agitación por Portugal y las Azores. Marijata y yo anunciamos solemnemente la comida. en honor al gran compañero que expulsó a los nazis de Belgrado. insurreccional. donde la flor y nata del anarquismo está hablando en estos momentos de lo que van a hacer con el dinero del Patrimonio de la CNT. Ven nuestros trajes regionales. Cualquiera comenta. El delegado del grupo de Los Romanos de la FAI (que es un grupo de la FIJLFederación Ibérica de Juventudes Libertarias) expone que las Juventudes Libertarias han de ser una organización clandestina. y que en la próxima manifestación. El joven alternativo sigue poniendo paz y está presidiendo de facto la reunión. Yo opto por una camisa de lino azul decorada con bordados en el mismo color.mano. al primer policía que se le eche encima le pega un oshiro. pero no dicen nada. faja verde en sarga de algodón y alpargatas de esparto de las que se atan con cinta de algodón negra. Tras seis horas de hablar y hablar están bastante hambrientos. Que te llaman de Badolatosa. que no hay que desdeñarlo.. Por lo visto van a: comprar locales para todo el mundo. Me parece un programa un tanto ambiguo. No hacemos ningún comentario.. van a tanto de lo mismo. Se sube en la mesa y hace una demostración volcando un cenicero lleno de colillas. Compruebo que puedo sacar el pito para orinar fácilmente. y cuyas recientes memorias circulan por doquier). está lleno de ropa vieja.. —¡Parecéis el catalán y su sobrina de Huesca! —¡Qué me dices! . que se celebra en otra mesa. habida cuenta de que lo único que han hecho ha sido fumar y beber agua de pozo. Así en menos de dos horas podría estar en cualquier parte difundiendo la Idea. Nos miran muy extrañados. faldón gris hasta el suelo y mantilla de paño grueso blanco decorada con un par de borlas. Es mejor ir a lo natural. adquirir una imprenta para editar millones de carteles. Martijata se coloca un conjunto que consiste en una camisa gris con amplio cuello plisado. — ¿De dónde sacasteis esas ropas? — De un arcón del desván.. el de Terrasa dice que vendría muy bien comprar un helicóptero para los desplazamientos del Secretario General por la Península. chaleco con el delantero azul y amarillo adornado con un Cristo Rey. Desde luego. son como polvo. chalequillo con mangas de talle alto en paño verde con pliegues y con tirantes. Un chaval explica que ha tomado lecciones de kung fú. Efectivamente. En cuanto al cónclave de las juventudes libertarias. Medias blancas. manguitos unidos con cintas sujetas a la espalda del chalequillo. Barretina roja. calzón bombacho a rayas de colores en algodón. salvo Ramos. escarapela en el pecho con la imagen del Sagrado Corazón. ¿Cómo? Como sea. Luego. y si yo le soltase un soplamocos saldría volando por la ventana. Es decir. que entramos allí y abrimos un arcón. delgado.

La verdad es que para ser la primera vez que hago esta comida. Acabemos de comer en paz. recuerda que eres el Secretario General de la CNT. toma cada cual su plato de plástico. Volvemos. Todo el mundo chorrea sudor. —Aire por favor. —¿Qué es? —Pica un poco. — Quema. la que la precedía ha llegado al colon. con algo de prevención. Cuando lo prueban. Ni una gota de aceite. y Marijata a un lado el cuscús hervido con sal y comino. que me quedo con hambre. nos hacen poco caso. salgo afuera con Marijata. subir a la sala de . Los comentarios están llenos de elogios. es que alimenta muy poco. Hay que ver lo que hace el hambre. para que sepa que me tiene de su lado. Todo el mundo rebaña los platos y comenta la extraña situación. —Está lloviendo. No hay nadie. y dos siluetas negras pasan ante la ventana. — Está muy sabroso. La comida se prolonga hasta que el contenido del caldero se vacía y queda reluciente. como gregorianos o satánicos. que no lleva aceite y que reparte cinco kilos de sémola entre cincuenta personas. desaparecen las dudas y atacan los platos. —Está caliente pero bueno. Silencio en la cocina. — ¡El catalán! ¡El catalán y la sobrina! —¡Pero quieres callarte! —le exijo— ¡Que eres el Secretario joder! —¡Pero qué secretario ni qué hostias! ¡Vamos a morir! Mientras le castañean los dientes. Yo les echo la crema. Y Marijata. — Que alguien traiga más agua. El personal —en general— mira el producto. se sitúan. —Mejor. pero al no haber grasas. Me da miedo que alguien se tope con ella.. escuchamos unos cánticos de esos de los curas. Se levantan bulliciosos. Se nos olvidó comprar porque era muy caro y se salía del presupuesto. que ha sido una alucinación colectiva [suspiros de alivio]. En realidad.. También he aprovechado para —siguiendo las recomendaciones de Merino—. escuchando. cuando una cucharada llega al estómago. en nada de tiempo tienes hambre. señalando con su dedo huesudo. Cuando estamos acabando. de un color rojo intenso. ¿no ves que te miran?. —Está muy sabroso. — Tranquilos —proclamo—. Yo también me he pegado un buen lote. Pero el hambre es mucha. Buscamos a los intrusos por todas partes. — ¿Cuántas veces se puede repetir? —¿No hay pan? — ¿No hay vino? —Agua por favor. los Romanos de la FAI bajan al minusválido que amenaza con escalabrarles a bastonazos. Todo el mundo se queda callado. Se masca la tragedia. Te llenas la barriga. porque esta chica parece bastante bruta. y se acercan al caldero. Esta crema es muy sabrosa. Ramos se pone nuevamente histérico. me ha salido bastante bien. nos lanzamos una mirada de inteligencia y nos separamos. — Yo voy a repetir. Y como los comensales tienen que comer despacio por lo caluroso del plato. —Abrid las ventanas.—¡Lo sabía! ¡Está reclamando un alma! ¡Alguien tiene que morir para que él descanse! —Mantén la calma hombre. Lo malo de un hervido. Al joven sensato y alternativo le echo una buena cantidad. y eso de que sea comida vegana parece que acalla las protestas.

parece que Ramos ha hecho sus . — Pues peor para ti —le contesto—. — Compañeros: está loco —dice el de Terrasa señalándome—.reuniones y registrar todos los bolsos de los asistentes.. y prefiero intentar aguantar el tirón como sea. Por lo que gritan. vomito cabeza abajo. a ese le está dando de todo: arcadas. la mitad de la concurrencia tiene hambre y retortijones.. La otra mitad no se pronuncia. se tapan la nariz o realizan aspavientos. el cobertizo de los lagartos. porque los que regresan del corral vuelven más empapados de lo que estaban y con los pies llenos de barro mezclado con mierda. Pero cualquiera se acerca al pueblo con la que está cayendo. Y todos estamos mojados. Tendrás retortijones hasta que te cagues por las patas abajo. parece ser que he vomitado un chorro de mierda. Uno de Sant Hipolit se desmaya. La angustia y el dolor hacen presa en los espíritus. por finos. El olor. Unos. los chavales de los Romanos de la FAI y el hombre de actitud positiva y aspecto antisitema modélico. Se va aclarando el misterio. Se dobla como si le pegasen golpes en las tripas o se las quemasen con un soplete. si pretende que yo o cualquiera de nosotros haga el pino. entra una ola enorme de barro líquido. Pero me viene una angustia muy rara al pecho. ¿Lo ves? Ya siento alivio. Y las protestas se hacen patentes en el grupo de personajes a los que ha sentado bien el mejunje. palidecen. rápidamente. En concreto. Especialmente enfermos parece que se están poniendo el de Terrasa. eructos.. Hay numerosas goteras y colocamos latas y baños intentando achicar el agua. Como sospechaba. metida en el medio de ninguna parte cuando todo se embarra por la lluvia. ¡Pero si todos hemos comido lo mismo! El primer problema que se produce en una casa de campo. Y lo que yo decía: te puedes jartar de comer estas cosas. — No. Sí. Buscando aire fresco. y los rostros adoptan forzados rictus como los de los cristos crucificados exhalando el último suspiro. — Es preciso aguantar un poco —les pido—. sienten náuseas. ajos y artefactos flotantes en la cocina. de golpe. diarrea. me coloco ante la pared y hago el pino con barretina y todo. — De esta forma se quitan las ganas de cagar. Y. porque siempre se ha dicho «más difícil que cagar haciendo el pino». o buscar un lugar idóneo donde poder vaciar el vientre. Sobremesa Algunos decían de salir a tomar café. es asqueroso. XVIII.. pueden producirse diversos problemas. Hay un ejercicio que si me permitís os lo muestro. El treintañero alternativo va desplazándose tentando la pared. En ese momento. que a la hora tienes otra vez hambre. El lugar en cuestión. Y uniendo la palabra al gesto. XVII. boquiabierto. — Pues tú te vas a poner malísimo cabeza abajo. pedos. Noto como van desapareciendo las ganas de apretar. es ir al corral. es complicado de describir. Si unas venticinco personas se ponen a la vez a buscar ubicación. abre hacia dentro una puerta que da a la explanada donde habían dejado los coches. cómo decirlo. aún más finos. como si se hubiese quedado ciego y quisiese huir. En realidad. Veo del revés cómo los rostros que me rodean palidecen. Y diría que también tengo retortijones. Arroyo casero La situación empieza a ser peligrosa porque para nuestra desgracia. el minusválido —que exige un retrete adecuado a sus condiciones físicas— . Otros. La comida juega en contra de la gravedad y todo vuelve hacia atrás.

tan desapercibido... jadeando.. Pero por dentro los sesos de este hombre se han de haber convertido en natillas. . Los Romanos de la FAI que han vuelto con el minusválido.. El chaval del oshiro realiza la postura de la grulla y espera el ataque. El minusválido va flotando más o menos. sin querer.. —¡Hostias!. hago lo primero que se me ocurre. el Ramos invocando al catalán y pidiendo auxilio. siendo a su vez movidos arriba y a abajo. Me temo que esto de inmovilizar a un tío con pistola no me está saliendo bien. Todos mirando al tipo que está fuera de sí y les amenaza pipa en mano. y con el izquierdo la cabeza.. todo el mundo está electrizado.. —¡No te acerques! —me chilla con voz de pánico—. pero sin duda mojado. Veo como le da la vuelta a la mano y apunta hacia atrás. e intento explicárselo gritándole en la oreja derecha.. Estalla la detonación. El del carrito y los romanos esos parten hacia un destino ignoto. Merino. Inmediatamente. Siento perfectamente como la bala rompe el cráneo de este hombre y rebota dentro de la calavera cinco o seis veces. Me faltaría otra mano para sujetarle los brazos. que corre. La gente grita pidiéndome que no lo haga. se relaja y le dejo caer. ¡coño!... medio caído.. árboles que chocan contra la casa. como en las películas. que es desplazar la cabeza del poli empujándola ligeramente al lateral para que me cubra. Una beretta.mejoras de masoveria en el cauce de un torrente seco hasta hace un rato. —¡Las manos en la cabeza he dicho! ¡Ahora mismo vienen los Mossos de Escuadra en el helicóptero! ¡Dame mi bolso! —Toma. la Marijata.. creo. gente que grita. seguramente buscando su nido de ajos. — En mi bolsillo —le respondo—. En este momento. ¡Quieto ahí! ¡Las manos en la cabeza! ¡Estáis todos detenidos por intentar asesinarme! —¡Lo sabía! —comento mientras le obedezco—. Oye. pero ya es demasiado tarde. Una pistola de las de verdad. ¿para qué nos quitaste la ropa? —¡Para que no volvierais! ¡Para buscar cobertura! ¡Nolosé! ¡Me desconciertas! El alternativo busca y rebusca. Es muy difícil contarlo porque todo sucede a la vez formándose un tinglado inenarrable. ¡Tenías razón Merino!. —Tranquilo Jorge. El agujero del cañón se dirige a mi frente. ¿Hay algún médico en la sala? A lo que responde Marijata arropando en sus brazos una cosita peluda y temblorosa. a ciegas.. Declaro solemnemente: —Ha muerto. Con mi brazo derecho le sujeto por detrás el pecho. pasan muchas más cosas. La herida no era gran cosa. XIX Haciendo desaparecer las pruebas Parece que nadie más se queja de diarrea. se ha cagado en los pantalones y me acerco a ayudarle. El resultado es un arroyo crecidito pasando por la cocina que se lleva todo por delante. cuando saca una pistola de alguna parte y me encañona. El joven alternativo sigue con lo suyo.. el tipo se desbarata. Llegados a este punto. Me da la espalda (el secreta) y aprovecho la oportunidad... Me pongo en pie y abro la puerta de enfrente hacia afuera para que salga el líquido sobrante. El conejo está bien.. —¿Y mi móvil? —me pregunta agonizante—. el de Tarrasa. Tan sutil. y en ese momento veo el fogonazo a la velocidad de la luz.. ¡joder! Pero el poli alternativo tiene claro quién es su peor enemigo: yo.. Un conejo que entra chapoteando por la ventana. Pero aquí parece que no funciona. y los Romanos de la FAI lo agarran.. apenas un agujerito con la quemadura circular en torno. Y yo. por encima de su hombro derecho. Las paredes crujen y se tambalean. en mi tiempo de reacción. atrae momentáneamente la atención del poli. Hay que ver lo que es la fuerza del agua. el Ramos. Le pregunto al Ramos y al Merino.

. los interrogatorios. pasamos tres días metidos en el desván (heroico subir allí al minusválido por parte de los Romanos de la FAI. Tras hablar un rato de esto y de lo otro. que se ha paseado impunemente por las supuestas estructuras clandestinas de estos mataos. ¡va a llegar el helicóptero! —¿Con este tiempecito? ¡Pero si yo tan solo he seguido tus enseñanzas Merino! He buscado al traidor y le he puesto en evidencia. —A ver. con su calavera sin dientes. ¿acaso la policía no hace desaparecer a los vivos? ¿Ramos. recia. abre las jaulas de los dragones.. y la runner vegana corre a esconderlo bien escondido torrente abajo. Por fin pudo descansar — supongo—.. Qué hambre. Y ella. No han dejado ni los huesos ni la ropa.—¿Trajisteis a un poli a la reunión secreta? —¤¡Pero si era de toda confianza! —aclara Ramos—. con el puro gesto de una esfinge mientras los demás castañeamos. por supuesto. ayudadme por favor. Ni encontraron el cuerpo. Lo buscarán durante meses hasta que se aburran. Por fin los lagartos de Komodo.. y que —lo peor de todo— se ha acostado con varias compañeras — por lo que comentan indignados los romanos—. Por mi parte limpio y guardo en el bolso todos los elementos no digeribles: la beretta. XIX. Justo a tiempo.. decimos que ha muerto en la riada. Nos miran con agradecimiento. Y es que una vegana tiene resistencia para todo lo que se proponga. el tiro ha sido a bocajarro y no tiene mis huellas. Quería una medalla. el esqueleto de José Tomás... han conseguido una comida decente. Hacemos desaparecer el cadáver. Ese es todo el equipaje que deja este sujeto. un kubotán de aluminio. A continuación parto el cráneo con una machota y recupero la bala. sin mayores comentarios. [Palmeo amistoso su hombro].. la empuña él. La pistola es suya. el catalán de la masía. pero de ahí no nos sacaron porque todos se habían aprendido muy bien la lección. Marijata —muy dispuesta— y el secretario cabecean y murmuran ante el cadáver extendido. Estas catástrofes climáticas son cosa de la Cataluña interior. y que no sabíamos qué había sido de él. que en un momento de desesperación intentaron arrojarlo por la ventana).. Le doy a Marijata el bolso del jundo. —¤¿Y cómo vas a hacer desaparecer a un muerto? —me pregunta Merino—. él aprieta el gatillo. Ramos no dice nada. Me siento algo melancólico. pegando resbalones en el barrizal. esperando que bajase el agua. —¡La hemos cagado! ¡La hemos cagado pero bien! —dice Merino— ¡La policía se nos echará encima!. resulta que nadie conoce realmente a este tío. ¿Dónde trabajaba? ¿Quién tenía amistad con él? —Lo conocemos desde hace dos años —explica Merino—. Luego. como si meditasen. y le dieron cristiana sepultura. Llevamos el cadáver a la granja. y ya está. Marijata?.. que al parecer era licenciado en sicología. la cartera y un móvil. era un presista. —Pero vamos a ver. porque el agua entra en la granja y la deja limpia. una bala.. y probablemente se la den. Eso sí: sacaron de un pozo muy escondido. Se llevó a cabo la escisión Como no podía ser de otro modo. Todos repetimos la verdad a la Guardia Civil: que un chaval del grupo había ido heroicamente a buscar ayuda. . salen y comienzan a escalar pesadamente el monte. Acto seguido lo pasamos al reciclaje. Nos preguntaron una y otra vez. Soy inocente señoría. El minusválido me espeta: — ¡Has matado a un policía infiltrado! —Técnicamente ha sido un suicidio —me justifico—.. un casquillo.. a la noche. Luego. Entonces le digo a Marijata: — Este es el momento. Luego ella libera a los lagartos ibéricos que corren que se las pelan. a varios quilómetros. vuelve tan pancha. No pasa nada hombre.

Aquí está el sitio. se perdieron de vista. No sé por qué será. duchas y un estrépito increíble. Unos fueron expulsados a la siguiente revisión de cuentas. Merino se encontraba tan mal tras la ajetreada reunión. que desconvocó el Pleno Regional que iba a discutir su continuidad como secretario. será que hay gente muy limpia. Eso de que el trabajo dignifica. similares a los del metro.. el minusválido... Todo el mundo habla a la vez. De repente. y solo por eso compañeros y compañeras. —¡Arúuu! . El sector de Palafrugell no aceptó esa suspensión (ya que contaban con mayoría para destituir a Merino). eso de lavarme antes de trabajar. taquillas. Yo. Se ven culos llenos de pelos. los Romanos. y una horda de orcos parecería más optimista.. ¿quién lo inventó? ¿Hitler?. viejos y jóvenes. Deprisa con mi bici. La bronca de los astilleros I. a grito pelado. a los vestuarios. que llego tarde. Merino. altos bajos. Vamos por decenas. cicatrices quirúrgicas. no lo entiendo. es muy difícil hacerse entender. Algunos trabajadores se pegan una ducha antes de ponerse el mono. En el vestuario hay bancos. la líder de un refugio de lagartos. se hacen bromas obscenas. aunque Juan Pedro se puso pesadísimo. En realidad llevamos un rostro bastante patibulario. anarquista catalana. como una roca. Ahora soy tubero de una naval. otros. Gente alegre en general. porque muy pocos anarquistas perduran. Ya están dentro. Esto es muy grande. Todos somos hombres fortachones de las más diversas edades y pintas: gordos. Así que se presentaron en el Pleno. una voz destaca sobre las de los demás. y los aficionados a lo parasicológico aseguraron que Cataluña albergaba dinosaurios. el de Terrasa. pero muchos vienen y muchos se van. en realidad lo que pretenden es ganar tiempo antes de meter mano al tajo. Y la vida siguió y siguió. pero nosotros pasamos a su lado. La puerta del Astillero es muy amplia. es mi amiga Marijata. síganme compañeros y compañeras. Yo les expliqué lo del catalán. Y por eso. La única que continúa realmente fiel al ideario. Pasamos de uno en uno. Y es una runner vegana. nombraron a otro Secretario General de Cataluña y crearon una organización con el mismo nombre y estatutos que la CNT. Hombres fordistas Mira por donde me he metido en el gremio del Metal. lo del espíritu errante y lo de la riada. hay que ponerse la ropa de faena. ¿Teresa de calcuta? Bueno. sencillamente. No reditamos las memorias. vistos —parece ser— por el monte devorando el espetec de las masías aisladas. delgados. Vale. Ahí mismo se introduce la tarjeta para fichar. abrieron la sesión. por cientos. En cuanto a Ramos. ¿Los libros? Se vendieron todos.Un detalle curioso: los naturalistas estudiaron un tiempo la eextraña proliferación de reptiles que hubo tras la riada. la de uno que llama al compañero que está en el retrete. pero lo consideraron un cuento para perder tiempo. por el estrecho mecanismo de los tornos. Y muy extravagante. pero es que es lunes. en Cataluña hay dos cenetés aunque sólo una es verdadera.

no me vaciles gilipollas. grasas. cables. Hay que subir a cubierta. pero ahí estamos menos los días que faltamos injustificadamente. hay un montón de tíos soldando y el barco está lleno de combustible. El isometrico es un plano a tres dimensiones en el que se especifica donde se ubica exactamente la instalación con cada tubo.. claro. sofocante. Una catedral no es nada comparado con la maravilla de la ingeniería de un astillero: techos que se elevan a treinta metros de altura. atravesando cuadernas y longitudinales por los estrechos agujeros de los pasahombres. sopletes. Como te enganches los huevos en alguna rebaba. a la línea centro. los isométricos. es decir. tú. y resulta que sueles acertar. abróchate los cordones. Y en este ambiente cerrado. Absolutamente nada.. Entrar en el barco para uno de armamento cuando se está haciendo. despídete de ellos. sólo hay riesgos de cortes. compresores..Veinte personas responden a coro. tienes que hacerlo como si de una mina se tratase: hacia la superficie. que son los que finalizan las secciones y entregan el barco. En fin. Los puntos de referencia que tomamos —para que se hagan a la idea— son las distancias a las cuadernas (las cuadernas son las costillas del barco). pues como que no se ve nada. —¡Quéee! — Que esto que lo otro. la cubierta. ¿vale? Todo el vestuario responde. arrastrando herramientas. y ahí está el Jefe de Equipo con el dichoso casco blanco. Si se va la luz. camas rodantes capaces de trasladar toneladas movidas por un sólo hombre. Gracias a estos riesgos combinados de obrero de la construcción y de minero (como nos explican en el cursillo de prevención que nos dan al firmar el contrato). es algo inquietante al principio. y te enfrentas a un laberinto de tuberías y cables que amilanarían al técnico en desactivación de explosivos más hábil y suicida de la Policía Nacional. colócate las gafas. pues en ese ambiente trabajamos. grúas enormes. impactos. Así que. caídas. después de arrastrarte a oscuras. que me voy a la proa. los Lobitos: «Tú.. —¡Vaaale! Lo más probable es que el único que no se haya enterado de nada sea el tal Arú. tú. Nos hace solemne entrega de los planos del día. tú. rodeado de eléctricas y rotaflex que sueltan chispas a miles de grados. nunca menos de dos días al mes porque esto. soldadoras. eléctricas. electricidad.». el de los del gremio . por ultimo. que para eso te pagan. quemaduras. al final cortas. Yo soy de los trabajadores de armamento. a veces.. llamado popularmente Plus de Tóxico Aqueroso (el PluTA). Por aquí circula aire. el Lobo que se ocupa de seguridad. el dique.. Para llamarnos la atención cuando ya estamos acostumbrados al riesgo. caldereros cortando planchas. pintores.. que anda dando vueltas con sus acólitos. tú.. sujétate el arnés.. los de armamento. No nos gusta. claro. Ya estamos fuera. que el Lobo procura que esto no se convierta en un desmadre. no hay quien lo aguante.. los carpinteros. vestidos con poco más que taparrabos. En realidad. etc.. que llegamos a continuación montando tuberías. tú. Teniendo en cuenta el absentismo de los maestros de escuela. Los talleres son aquí inmensos. pintores del taller de chorreo.. maquinaria. o te troncho las piernas. es decir. que en el barco trabajan tres tipos de trabajadores casi al mismo tiempo: los de acero que colocan la estructura. a ver ¿qué tubo es el que tengo que cortar? Y. cables y agua potable por un mundo que parece una caverna laberíntica y opresiva de hierro: olores metálicos. ponte el casco. hay un tipo. sabor a sangre y sonidos acerados. con temperaturas de más de cincuenta grados en verano. pronto te acostumbras.. para que canse más. que allí te espero.. cobramos el Plus de Tóxico Penoso (PTP). inhalación de venenos. tú.. y el barco. y los de habitabilidad. que sí que no. no pases por ahí. y si hay que evacuar (manera piadosa de llamar a la huida desenfrenada). si no. radiales. no fumes al lado del gasoil. luego bajar hasta el lugar del tajo. a la popa. la línea de centro o línea de crujía (que es la linea imaginaria que atraviesa el barco de proa a popa) y. fuel... con la tarea que hay que realizar. llegas al tajo. con una luz autónoma. angustioso.

peones de nada. cuando la masa obrera se desencadena. no se preocupará de reivindicaciones que no sean inmediatas. Otros actores Aparte de los trabajadores de mono. Hasta que los bichos se detienen resoplando y sudando a mascarse unas hierbas y a echar algún que otro coito. hipoteca. es un auténtico milagro que el barco no vuele por los aires en un holocausto acojonante. es el de Poder de Desconvocatoria. encargado de amilanar a los disidentes y protestatarios. El auténtico poder de un sindicato. es decir. en realidad. pero manda más de lo que parece. y opta por otros mecanismos de control. De ahí salen los sindicalistas representativos. dando alaridos. pertenecemos a la llamada Industria Auxiliar. De esta forma. especialistas en todo. Somos obreros del metal. La gloria del proletariado industrial. viendo el ambiente descrito y lo chapuceros que somos. En resumen. machistas. los últimos trabajadores fordistas. ni irá la Familia Real a llorar sobre los ataúdes. procura colocarse a su vanguardia para frenar. hay otros elementos que pululan por aquí: las escasas mujeres que son ingenieros. El resto. un sueldo que permite tener —más menos que más— piso. de la empresa que puede llamarse «pública». Aquí dominan los de CCOO desde toda la vida.. ¿Qué más da? El Comité de nuestro pequeño astillero. sólo representa a unos doscientos y pico de trabajadores de plantilla. Eso es el porvenir.. Echando horas un trabajador garantiza un sueldo digno. los del Comité.. La patronal no aprecia las funciones sindicales si puede prescindir de ese gasto. ¿o será contra un pedrusco? Da igual.. Se pone con su caballo a la cabeza de la manada. je—. trabajar. coche y cerveza. como el echar horas o trabajar por tarea.. el sindicalista representativo muestra al empresario que le paga su gran utilidad ya que. sólo que compitiendo diversas centrales. Se eligen en elecciones sindicales similares a las del sindicato Vertical fascista. ni se les condecorará como a héroes. para que se agote. pendencieros. Mientras el trabajador cobre. que somos tipos rudos de mono azul. el cow boy no se enfrenta a ellas. y que están a tanta distancia simbólica de nosotros como físicamente lo estamos de la Luna. oigan. II. el barco está listo y acabado antes de plazo. Así que. mientras las más desafortunadas reses son conducidas para ser marcadas o comidas. de vez en cuando vuela. gracias a nuestra audacia. le siguen dando vueltas y vueltas. le dicen así porque es un zorro que actúa como secundario. Con lo bonito que queda el rey echando unos lagrimones como cuando pase lo del Yak o lo del helicóptero que se chocará contra unas cabras afganas. Y. Y de toda la vida son sus dirigentes: el Cow Boy y el Listo. Para el caso del que hablamos. En cuanto al Listo. ni hay comité. Esta hermosa metáfora me la contó José Luis —un compañero— y es bastante acertada. Aquí en la mayoría de los casos. letras. Al desconvocar.. cuando miles de mugientes reses avanzan aplastándolo todo a su paso. las empresas privadas.. puede llegar a acuerdos legítimos. Bueno. recordando a esos vaqueros que se dedican a dar vueltas y vueltas al ganado cuando se desmanda. Al Cow Boy lo llaman de este modo.del Metal es muy escaso —dicen por ahí—. O sea. entusiasmadas por el espectáculo que ofrece. super violento y super chungo. La estrategia del Cow Boy es esa: en las estampidas. y otros que llegan y que se van porque no aguantan el rollo del sindicato. Las bestias.. que llevan el cotarro. un esbirro agradecido por estar liberado. unos mil doscientos. no se les hará funeral nacional. así . tiros al aire y comienza a galopar en círculo. de esta manera. que no hay que imponer a bofetás. Los del Comité son los personajes que nos representan. oficinistas. el principal interés del trabajador de una industria auxiliar se convierte en —je. pactar y desconvocar. ni sindicatos.. fuertes a más no poder. Así fallecerán en un futuro próximo dieciocho compañeros por soldar cargando a la vez gasóleo. muchos de ellos liberados del trabajo. diversos tipos de jefes. que ya podrían tener el detalle. el sindicalista. je. el Niño de los Recaos.

diciembre. Cientos de brazos se alzan gritando «¡Guerra!» Yo estoy muy contento. los jundos.. que son acogidas con susurros de aprobación aunque nadie sepa muy bien qué significan. Su rictus es un rictus que invita a la lucha. En los alrededores hay decenas de furgonas cargadas con antidisturbios. y si no hay pedidos. ¡Por fin una buena bronca! Cualquier cosa es mejor que andar metido en el buque cortando tubo. hasta ahora. Salir del Astillero es importante.. y en ellas los dirigentes. desde un escenario a propósito. que lo otro. así que en su retórica se mezclan las palabras gruesas como «coño» y «a tomar por culo» (que reciben grandes vítores). a mí. O tal vez es que se acercan ya las elecciones generales e interesa que siga el PSOE. que al astillero no llegan los pedidos.. y «el público». que p’aquí que p’allá. «sevicia». que si se está negociando en Madrid. «el espectador». Esto es Esparta amigos. y empiezan a soltar el discurso de manera alternativa. a la rebelión. El Cow Boy parece el mismísimo Jesucristo haciendo de gladiador. Es decir. Es decir. que no. que por allí. Hay —nos informa— un calendario de movilizaciones. «fuerzas productivas». que impiden que lleguemos a la ciudad. que es muy importante que vayamos.. a lo más que puede llegar es a mostrar acuerdo o desacuerdo con abucheos o con aplausos. Yo. si se acaba el trabajo o se amenaza despido. Así que hoy. a la reivindicación de nuestros derechos. paros. que si esto no se cierra. no han pensado en hacer nada. hay despidos. entonces la cosa cambia. y las más cultas como «reestructuración». y no se nos toma en cuenta para nada por parte de las autoridades.. no me entero muy bien del rollo. Espero esperanzadamente que el tío saque una navaja y se corte el pecho ante nosotros. Ya sabíamos que se estaba acabando la carga de trabajo desde agosto de este año. que sí. Conflicto desorganizado Así que estamos varios días con los paros y movilizaciones. Todo dicho con un rictus similar al de Espartaco cuando es crucificado por los testículos sin un solo gemido de dolor. La cosa es que ha pasado un tipo esta mañana con un megáfono pegando chillos convocando a una asamblea. como la asamblea es legal. como hemos visto que nos están tomando el pelo. O a lo mejor es que ya venció el pacto de Paz Social que tenían firmado de tapadillo anteriormente. la del Partido Socialista. hemos salido un grupito con rejillas metálicas para protegernos de los pelotazos.. Estas asambleas no tienen nada que ver con las de los setenta. Un rictus sangriento de gran dentadura tetánica. qué cosa más mala es la vuelta al curro y. El problema es que los del Comité han estado de vacaciones. que si la vamos a cagar. se encargan de comunicar a los trabajadores una serie de informaciones. Que esto. porque hace que el conficto llegue a la calle y sea percibido por los ciudadanos. que si no se llega a un acuerdo. con el mismo espíritu de un muyahidín. IV. pero sólo habla y habla... y . Los despidos afectan en primer lugar a los trabajadores de la Industria Auxiliar. Así que dejamos los trastos y. «epistemología». luego en el mes de septiembre y octubre tienen que calentar motores.. la verdad. que por aquí.están las cosas en este país. ya saben. Teatro matutino Estamos en el final de la Reconversión Industrial de los ochenta.. manifestaciones. No se admiten intervenciones de gente ajena al grupo dirigente. III. Están muy normativizadas. va todo el mundo para quitarse un rato del curro. El tío habla a obreros del metal. En lo alto del escenario se sitúan el Cow Boy y el Listo. Ahora bien. ni podemos manifestarnos fuera del Astillero. Ni aparecemos en la prensa.. esto no ha cambiado en montones de años que acudo a asambleas. qué bien. tipos rudos.

con cara de mala leche. barbudo. la violensia engendra violensia y tendremo qu’arrepentirno de to esto. Este impacto terrorista ha debido poner de mal humor a los antidisturbios. Se asoma luego por una ventana para ver el espectáculo. los aparcamientos donde dejamos los vehículos los trabajadores. cascos. y botes de humo que devolvemos con hondas. A pesar de que le intentamos dar a esto un ambiente festivo. encima. Y sus escopetas de pelotas y gases lacrimógenos no tienen nada que ver con nuestros tirabeques y funstablos medievales. hondas y cohetes. y los perros impidiendo que nos movamos de aquí. pero buena gente. En el aspecto defensivo hemos fabricado escudos con planchas de acero y rejillas. un poco más allá. La verdad es que toda esta parafernalia es muy poco efectiva. V. Pueril. a pesar de su pinta de bestia. Parece una gárgola diabólica como las de las catedrales. lentos. Se acercan con las furgonas. — Anda Rambo. casi todos de la Industria Auxiliar. y uno de los petardos pega en una furgoneta sin producir daños apreciables. Nosotros estamos endentro del astillero. La estrategia que seguimos en los enfrentamientos es la siguiente: a una señal. — Os lo asvierto mushasho —señala misteriosamente—. Se han iniciado las hostilidades. tras la gran puerta corredera de la entrada principal. pero el Belda. al contrario. Y con paso desganado se aparta de nosotros. Lo único que parece darles algo de miedo a los señores policías son los cohetes. ¡Uy la que se ha liado! nos han achicharrado a tiros de pelota y con botes de humo. Se trata un calderero de enorme tamaño. al que llamamos el Rambo. nosotros queriendo salir del astillero. no seas plasta. abrimos la gran puerta corredera que nos sirve de escudo. Veinte o treinta polis sirven para contener a mil personas. Un auténtico neandertal. Los de la CNT y espontáneos de diverso pelaje radical. Una .hemos empezado a desatornillar las farolas y a tirarlas al suelo. lo podere mediático nos muestran como a uno sarvaje. por lo que realizamos una retirada estratégica (corriendo como liebres) y nos hemos atrincherado dentro. no se atreven a decirnos nada. qué feo es el muy cabrón. Yo me he agenciado un disfraz de oso que quedó de unos carnavales. Ayer. Armamento desigual Ya llevamos una semana de escaramuzas. vete a dar la brasa p’a otro lao. nos fuimos a un almacén de pirotecnia y compramos cien mil pelas de cohetes de feria. como si esto fuera un mitin americano. Si fuera uno de los del Comité. ya lo sé. Así que no hay forma de romper el cerco. ropas acolchadas y escudos homologados por la Unión Europea. el Belda Orlando. se introduce en los barracones. Nosotros seguimos con nuestro entretenimiento. del fondo de la Caja de Resistencia. nos quita la rasón. disparando a discrección pelotazos que suenan en las puertas. y cerramos antes de que nos frían con sus escopetas. Ahora imaginaos la situación. protegiéndonos con pañuelos mojados. Vemos el piquete de furgonas de la policía. muy poco útiles en comparación con sus máscaras. — Eso q’haséi no sirve pa ná. y animo a la concurrencia con saltos y piruetas. Les disparamos los cohetes y unos cuantos tornillazos. lleno de pelo. es un buenazo y no te puedes enfadar con él. A nuestra derecha quedan los tornos y. Vienen como la infantería soviética tras los tanques. nos esha ensima a la pinión púbrica. Los polis llevan buenas protecciones. una valla metálica adosada a unos postes de hormigón. cejijunto. quienes montamos bronca no somos más de un centenar de revoltosos. En estos días hemos mejorado algo el armamento: tiratuercas de manufactura casera. Y. pero como los ánimos están muy exaltados. que pertenece al grupo de los pacifistas del Astillero. Se los enviamos a mano o en lanzaderas de tubo de PVC. Los del Comité no están nada contentos. para alegrar el día. Y aún más allá. muy calentito para ser diciembre. porque están avanzando. no se lo consintiríamos. no deja de regañarnos.

consigue hacerla andar y escapa entre chirridos y olor a goma quemada. bien pertrechada y blindada se ha lanzado a toda velocidad contra la valla con la intención de tirarla. Los policías del aparcamiento. se arranca la chaquetilla de la empresa y se mesa los pelos. ¡que ni he pagao lah letrah!. que tiene hijos y que ha sido sin querer. Nos hemos quedado de piedra. y que no.. el chófer de la furgoneta encajada. y la dotación de policías se ha llevado un buen trastazo. como en esos bares americanos de vaqueros. dejando un buen puñado de pelos en las manos del Rambo. ¡so júah! ¡te mato. pero las ruedas resbalan en un bordillo. —¡Mi cosheee!.. se rompen los cristales blindados y de propina les encajo un cohete por una ventanilla. distraídos con el Belda. oigo un grito desgarrado. con grandes aspavientos.!.. se baja la dotación y comienzan a romper ventanillas de los coches.. Se ríen los tíos y siguen pegando y rompiendo nuestros vehículos. Todos lo miramos y vemos como desde lo alto de la ventana. en un torito. que él no ha roto nada. Todos estamos pasmados. diciéndoles «maricones hijos de puta». ase una palanca. Los policías de dentro no parecen muy felices. Todos nos acercamos a la zona de los tornos pidiéndole que vuelva. En unos momentos saltan las protecciones. se agarra a la red a patas y manos e insulta a los policías con todos los tacos posibles del diccionario del obrero del metal. de agonía. ¡mi cosheee!. ¿que tú shoshomierda me vah rompé a mí mi coshe. faros. ¡la prensa que haga fotos! Pero resulta que nadie tiene cámara. y a uno de los policías parece que le ha dado bien. se lo quita y le zamarrea por los pelos mientras le dice.. El Rambo. por su parte. Los polis se mondan de la risa y le lanzan diversos artefactos que chocan con los alambres. menos mal que llevaba el casco puesto. que no se quede ahí. En esto. El resto de la dotación no se atreve a salir por la lluvia de pedruscos y se encuentra en una posición. cae flexible como un gato. Y. se supone que tenían que soportar el dolor con un gesto de indiferencia. Gritan «¡ay ay ay!» y «¡vámonos de aquí!». se coloca frente a ellos y con las palas enhiestas empieza a sacudirle al parachoques. Así que para animarlos. a la parte del conductor. coge al chófer del casco. ¡júah!. ha visto como un policía hacía polvo la luna de su Renault Catorce de segunda mano nuevecito. echando espuma . que no sabe de qué le habla.de las furgonetas se mete en los aparcamientos. que nos requisaron todo cuando salíamos. para que pase como ayer. ¿o es que no los han anestesiado esta mañana? ¿Dónde está el heroísmo de los héroes? El Rambo.. se monta en una carretilla elevadora. porque no nos lo esperábamos. ¡ahhh!. —¡La cámara la cámara. Pues esta es la nuestra. pegando con las porras y con las culatas de las escopetas. Queremos filmarlos. vociferando. lo mismo que los que habían avanzado más de la cuenta y. toman las de Villadiego... sacad las cámaras!. salta desde el torito al otro lado. Estos funcionarios... máh que júah. ¡mi cosheee nueeevo!. las rejillas. se acerca a la furgona. —Sí. ahora tira para atrás. Sólo ha roto un poste y se ha quedado empotrada en un lío de pinchos y alambradas. horror. ¡júah. pobre.. Joder. Desaparece esa imagen y lo vemos salir por la puerta del taller. y que tampoco está la prensa —Pero ¿quién cuernos tenía que traerse hoy la cámara? —protesta el Arú—. el Rambo que los empieza a perseguir corriendo. que se ha quedado enganchada. —¡Jidepúuuu!. enloquecido. como decir. finalmente. El Belda Orlando. Ahora la furgona empuja hacia delante. al que llamamos el Rambo. les empezamos a tirar una lluvia de cascotes. Eso es lo malo de ver películas de acción americanas.. al ver el panorama desfavorable. Están intentando un asalto en toda regla. Pero bueno. ¡trapoh!. retrovisores. yo te mato! El policía chilla que él no ha sido. delicada. rompe la rejilla protectora con la barra de hierro... La furgona. Ha sido un choque como los del cine. cuando una furgoneta embiste la alambrada. Estalla dentro. Pero mira tú por dónde las viguetas de hormigón de la valla han resistido. ya que por la puerta no pueden entrar. ¡sesinos!.. el menor de los cuales pesará sus dos kilos.! Se acerca a la alambrada.

esa fue la última batallita del astillero. tomo un tubo lanzadera de PVC. la derecha. antes de desistir. que parece que le ha acertado a algo. Parece lo del Bophal. La policía. más sensata que nosotros. apunto como puedo y un colega encapuchado le prende la mecha. Convencieron a todos menos al Belda Orlando. aunque para ello hubiese que quemar la ciudad hasta los cimientos. Lástima. más vale irse antes de que esa gentuza reaccione. Yo voy a los vestuarios. y el centenar de trabajadores que estamos allí dando la carga vemos como se mete en la boca del lobo él solito. Digo yo que dispararán al aire. como en Axterix y Obélix. juicios de faltas y pleitos con la justicia. Y tras de mí oigo vociferar la misma consigna al resto del equipo. materiales de construcción y cohetes. iniciamos un repliegue táctico. Bueno. arrebatador. bien escondido en el barco. Iría a ver si necesitan ayuda.. Creo que ya he tenido bastante. a la vez que disparan al aire con las metralletas. me detienen. tornillos. Ahora sí que me paro porque me han descuajaringao la pierna mala. se retira en orden y. me interrogan. no sé por qué. hasta que se les calmen los ánimos. coloco un cohete de los grandes. Yo. que es una tanqueta. dejando atrás los escudos móviles. un sentimiento incontenible. qué miedo.. sólo sé que siento una especie de ira roja. dándome puñetazos en el pecho sobre mi disfraz de osito. Pero. a su vez. nos miran (medio calvos. ya que llegaron un montón de apaciguadores de sindicatos y de partidos prometiendo todo lo habido y por haber. Y me lanzo contra la policía con los pelos al viento. y está inmóvil. emitiendo unos sonidos aflautados con mucho desafino. que el pobre era el único que no iba encapuchado. a continuación. que empiezan a soltar gases entre los policías. de golpe. Tomamos aire jadeando y nos quejamos de lo mal que nos sentimos. Y el resto del personal está también fatal. Allá va. se ha serenado mucho con los gases. un estallido de botes de humo o algo de depósitos de gasolina o así. «¡gilipollas vuelve!» Entonces. con aquella nube tóxica matando gente en la India. pero mejor no. ojos a la funerala) viendo a ver si pescan al Belda. me pasan a disposición judicial y me juzgan. y guareciéndonos en el Astillero. y ahora se visualizan chispazos y. llamado el Rambo. que está echando unas llamas. Ventajas de los disfraces de oso. Nos registran minuciosamente. caramba. Se ve gente agarrándose el cuello. no sé cómo interpretarían mi generoso gesto. nos manda una colección de botes de humo caducados desde el año setenta y siete. Hábiles negociantes De tarde. sin ningún resultado porque nadie fue capaz de identificarme. tubos. abro la puerta corredera y grito «¡Rambo! ¡Rambo!». «¡Bum!» Era mi último tiro. porque la policía estuvo desde entonces más prudente. Bueno. porque la verdad es que oigo muchos zumbidos a mi alrededor. que tampoco fue el Rey a llorar sobre los ataúdes. lanzando piedras... pero como eran indios. Varios de los gendarmes que han recibido la paliza en la furgoneta encajada. caramba. tirachinas. no se ve bien con tanto humo. me quito el disfraz de osito y adopto el aspecto más inocente que puedo.. y nosotros más comedidos. lo hemos dejado en el Astillero. Pero vaya. En la barriga. cuando intentamos volver a casa.. En esto que me alcanza una pelota de goma. con los escudos de alambre. parece que. cómo corren los cabronazos esos. deben de seguirme como cinco mil personas al ataque. la policía ha puesto varios controles. VI. El Rambo. como en las películas. A la voz de «Rambo» nos lanzamos contra las furgonas. Yo ni caso. en previsión de que tramasen una sórdida venganza estos debiluchos sin pizca de deportividad. corriendo sin orden. A las pocas semanas el PSOE ganó otra vez las elecciones. no sé que me pasa. tosiendo.por la boca. y que insistía casi a diario en organizar una sangrienta matanza de policías con cuchillos morunos. cayendo al suelo. furioso. tal vez por mis múltiples antecedentes penales. Así que. que tuvo que vivir durante bastante tiempo en el Astillero hasta que se levantaron los controles policiales. A mí. Ando unos metros y me sacuden otra en la rótula. que al parecer era lo que ..

había que meterse en una cofradía durante la Dictadura. Así. Sí amigos y amigas. espinas y lágrimas y un montaje del copón que impide la circulación por las ciudades mientras aborregadas masas paralizan cualquier atisbo de vida inteligente. ha sido reconvertido en una caverna siniestra donde los meapilas efectúan sus ritos necrofílicos y mortifágicos. Hermanos cofrades con cordones de oro al cuello del estilo más hortera que imaginarse pueda. y al levantarse y echar a andar.. Niños adoctrinados desde la cuna en el amor a una talla llena de sangre. Hace poco me enteré que la imagen de la Macarena en la ciudad de Sevilla. Esta semana he tenido la oportunidad de ver a hombres y mujeres hechos y derechos. Luego quien se va del vientre es algún costalero apurado al que le importaba un carajo el sufrimiento de Cristo. se van complicando y cada vez la locura es mayor sobrepasando nuestra ciudad a la de Sevilla. que ya es decir: voluntarios. cilicios. cargando esas estructuras que parecen enormes camas matrimoniales lastradas con arena y evaluando ante el espejo cómo les sienta el traje de cucurucho para lucirlo al año que viene. el tío que mató a más sevillanos de Sevilla. porque la amenaza de lluvia les impedía sacar a hombros el dichoso palio de diecisiete toneladas de oro macizo. ¡Cuántas veces no se ha visto detenerse un paso. y facha causante en gran medida de la ola de piedad que nos invade tras la derrota de la laica república en la Guerra Civil. otros porque hemos renunciado y hemos buscado otros empleos.. que antaño era feudo de la luminosa CNT y de dignísimos obreros.. porque para salvar el pellejo.preocupaba a los del Comité. En mi caso. que les den. cuyos restos reposan bajo el altar mayor. las cosas empiezan de un modo simple. pies descalzos. cientos de miles de espectadores. Y . despues de un mes en paro me fui a trabajar a Fuengirola. lleva puesto debajo del traje de brillantes el fajín del general Queipo de Llano. ser adicto al régimen o distraerse un poco. y al séptimo día. ya que cagar o mear en medio de una procesión no está bien visto. yo de tubero. ¿qué diablos se celebra en estos días? Rebobinemos. el distrito Macarena de Sevilla. Y a los perros. prosperar. estamos contemplando las reminiscencias del fascismo español. el cacho perro descansó. porque se acabaron nuestros contratos. los costaleros eran cargadores del muelle. con lágrimas en los ojos. Unos. chigoloo en ratos libres y animador de fiestas de la jet set marbellí. música de procesión en los supermercados y concursos radiofónicos en la SER en los que las preguntas son del tipo: «¿Cuaaántas estrellas tiene en la Corona la Virgen de la Ansiedad?». Vamos a ver. flagelaciones. Por no hablar de las aberraciones sexuales. porque los anarquistas le arrancaron una de un tiro durante la Revolución».». antes de la Dictadura. «¡correcto! Ha sumado doce puntos en el marcador. profesionales pagados. dejar tras sí un mojón humeante en el suelo! Piensen: ¿puede cagar un paso? No. de los que espantarían al negro más negro del Bronx. Pero bueno. «treinta y siete. ¿Os interesa esta historia? Pues otro día será. ya que los de la Industria Auxiliar hemos ido a la calle. cuando salen esos tótems y fetiches de paseo. y durante bastante tiempo tras ella. ¡Cuánto han cambiado las cosas para peor! Por ejemplo. y entre el nuevo Gobierno y la negociación con nuestros representantes legítimos se las han apañado para desarticular todo movimiento de defensa de los Astilleros Públicos. Reflexiones sobre la Semana Santa ¡Años y años temiendo como a la peste a las dichosas procesiones! Recién que han pasado las fatídicas fechas y ya pueden verse en descampados a las turbas de fanáticos ensayando con las cornetas y tambores.. Hace unos cinco mil años Dios creó el mundo. con un soldador que fue músico famoso en los años setenta.

No es que esté casado con su misma madre. porque a ambos idiotas les da vergüenza. porque es un buen Padre. salvo por el asunto del Paraíso. ¿Qué método emplea Jesús? ¿Cuál es su táctica? El suicidio. sólo pretendía que lo mataran). sida y hemorroides. Algo como Dios. Y ahí viene la pregunta que me atormenta desde bien chiquitito y que nadie me ha sabido responder. Eso lo tendrán que descubrir poco a poco. sufrimos multitud de enfermedades y menudencias. bueno. Por eso eligió Cristo el Imperio Romano para su blasfemia. ya estamos salvados. se nota que el Señor no había lidiado con adolescentes españoles. Entretanto vivimos. pero Dios no nos olvida. Ah. Dios expulsa a nuestros ancestros del Jardín y coloca a un ángel en la puerta con una espada de fuego. no quería crear más perplejidad. Terrible ofensa sin atenuantes. la crucifixión. ¿De qué nos salva? ¿Cuál es la puñetera plaga que nos quita de encima? . distintas naturalezas — divina y humana— pero siendo ambos un único Dios indivisible. es la prueba fidedigna de que la Católica es la religión verdadera. un hombre que es Él mismo sin perder su divinidad. Sólo eso. Hala. por lo tanto sabemos que Dios es el Padre y a la vez su propio Hijo. eso disipa cualquier tenebrosidad. que no es madre de Dios. Adán y Eva. La maldición que Dios nos echa a todos por algo que no hemos hecho (Adán y Eva murieron hace miles de millones de años). ¡joder!. Lo que viene tras la muerte. que nunca me he enterado de dónde cuernos salió. ¡hostias!. Estamos sometidos al imperio de la Marivén. nos obliga a vagar por un mundo inhóspito. miembros de la religión auténtica y genuina. Dios y su Hijo. ¡sólo a Él se le puede ocurrir semejante galimatías! ¿Se le hubiera ocurrido a usted ese tejemaneje? ¿A que no? Tamaña maquinación de dos personas distintas. sino de su Hijo que es Dios. Tengan fe. Es una piradura tan enorme que solo puede haberla urdido alguien falto de un puñado de tornillos al margen del Género Humano. Al final de su meditación decide mandarnos a su único Hijo. No aprenden ni a construir cohetes ni la receta de la tarta de fresas. a trabajar y a parir con dolor por todo el tiempo que dure nuestra especie. Veamos ahora las consecuencias prácticas. Sólo sabemos nebulosamente que esperaremos la resurrección para sufrir Juicio cuando llegue el Fin del Mundo. Sigamos. cualquier dubitación. Viene a salvarnos ¿Cómo va a salvarnos? Muriendo por nosotros en un sacrificio humano. como lupus. ¿Cómo? Pasa dos o tres mil años pensándolo. que se comen la manzana del Conocimiento incitados por una culebra. y nos salva. Quiere perdonarnos. Y si a eso se le une la Paloma. ¿Cómo que cómo? No no no no ¡no!. y por allí triscaban nuestros primeros padres y madres. Unas por cuenta de la naturaleza. Creó este planeta con sus leyes físicas. ¿Que no lo entienden bien? Vamos a ver.. pero en fin. la Biblia no lo explica bien. luego del pecado original. manzana que había sido expresamente prohibida de degustar por el Padre Celestial. Es Hombre. ¿Que no se enteran aún? ¡Es Dios!. Así que muere Jesús. es decir. dos personas diferentes. Si hubiera elegido la España actual. ya que Dios no tiene madre. concursos televisivos y pago de hipotecas. y otras por cuenta de nuestros actos. Dos en Uno. Tan sólo corren como gilipollas a tapar sus partes pudendas con la ridícula hoja de parra. Dejemos de momento a un lado al Espíritu Santo. En alguna parte. que nos llega a todos en nuestro particular último día. que borremos el estigma de aquel primer pecado. A joderse tocan. ¿Cuál es el resultado? Pues lo normal. colocó un Edén. ¿En qué consiste la Maldición del Conocimiento? En que nuestros primeros padres se aperciben de que van en pelotas. íntegro e idéntico a como es hoy. Así que Dios baja a la Tierra en forma de hombre como su propio Hijo. Única ventaja de esa terrible desobediencia: que desde entonces ya no está prohibido comer manzanas. tiene que tomar una decisión apropiada. Su Padre (Él mismo) lo resucita. una humana y otra espiritual. no está nada claro. como en las películas de Tarzán hacen los caníbales con los exploradores. salvo la Virgen María. Va Cristo y blasfema ante las autoridades religiosas de la época. castigo habitual para los delincuentes de la época que blasfemaban contra Jehová. a lo mejor sólo lo hubieran llevado a un programa de noticias bordes. como guerras.. afirmando que Él es el Hijo de Dios (elude decir que Él mismo es Dios.desde entonces no ha dado palo. el niño Jesús. somos católicos. y un solo Dios Verdadero.

a los tuaregs.». a quienes ignoraban lo de la culebra y lo que era el pecado. Seguimos siendo unos ignorantes que tenemos que trabajar. parir. En fin. igual a Dios y a nosotros. Así que Dios no duda. Esto es muy importante. por lo tanto... La Biblia es la palabra de Dios revelada a los hombres. deja que se ahogue. La única conclusión posible es la siguiente: Dios. Así que elevo esta oración al Cielo: «Señor. Magnífica perspectiva para quienes sean sordos o no hayan tomado clases de arpa.. abre un banderín de enganche so cacho perro. ya que la Biblia no dice nada de marcianos. Salvó a los hotentotes. a esta hora habrá tragado más agua que la Sirenita. forma una tempestad y un maremoto. y en el Génesis se explica bien clarito la Creación. Pero nos ha perdonado. no mandes a tu Hijo a morir por mí. mamón. gracias Dios.. eso es todo. no te preocupes por mí.. hay una chica en mi barrio que está en segundo de bachillerato y a quinientas pelas la hora puede serte de gran ayuda. que no quiero ser salvado). Y los Bienaventurados. no te apures. gorra marinera. Y de paso. astuto él. ¿pueden considerarse salvados quienes son condenados? El que se asa en la parrilla ha de tener sus dudas. que el Hombre es el rey de la Creación. lo resucita al Tercer Día. ¿vale? que ya procuraré yo salir como buenamente pueda del trance. áspides y culebras me baile la danza del vientre. «¡help!». ¿Y de qué me sirve? ¿Dónde está el Paraíso perdido? Que ponga el Hacedor un bosque de manzanos si le da la gana en Nuevo Edén.. ooooh no.. no me acercaré a sus frutos ni ni ni. a los esquimales. ni aunque un ejército de serpientes. lo llevan claro tostándose a fuego lento en la Gehenna.. si no ha espabilado por sí mismo. ¿No se les había ocurrido? Si existen extraterrestres por ahí fuera. buen tiempo y poder andar en bolas por el huerto.. no nos salva de nada. allá va: medita un par de horas. La idea de salvación que tiene Dios es la siguiente: Él va en un crucero de vacaciones por el Mediterráneo.. ¡qué gran peso se me quita de encima!. El tipo que se ahogaba. Pero vaya. que no cederé. a efectos prácticos y comprobables. ignora el significado que posee esa palabra para los mortales comunes. haz una lista de salvables. si algún alma caritativa no le ha mandado un flotador. padecer enfermedades y abusos y humillaciones y jodiendas que cuando estás más tranquilo te llega una visita inoportuna. Porque eso me lleva a la otra duda que me ha atormentado desde pequeñín: ¿A quiénes ha salvado? Porque no sólo ha salvado a quienes le quieren y conocen (incluyéndome a mí. Dios. y cómo creó Dios al hombre a su imagen y semejanza: con cara de mono. que ya se puede disfrazar de tortuga.. cuando habla de la Salvación. parece que eso de la vuelta al Paraíso no está en el contrato de salvación.. seguro que también les afecta lo del pecado original. tomando un combinado mientras charla ligeramente con una alegre concurrencia y. Que Satán. El hombre empieza a ahogarse y pide auxilio. abre las tumbas de los muertos que suben a flote tras siglos y siglos de hundimientos y reúne a todos los cachalotes del planeta para que den vueltas en círculo en torno al náufrago y. puedes estar seguro Dios de que aprendí la lección.. que se tarde tanto en celebrar un juicio no tiene nada de particular para quienes conocemos la justicia peninsular. ¿Que por qué? Pensemos un poco. Si quieres salvar a alguien. pañuelo al cuello. Y los que estamos vivos y se nos dice que nos salvarán después de muertos ni les cuento. sino que cuando murió en la Cruz alivió incluso a quienes no lo conocían. si hay alguien ahí afuera.Por lo visto. a los chinos. no intentes salvarme. chaqueta sport. Dice el Libro Sagrado. si algún día caigo por un barranco y me ves colgando por los huevos de una rama. Y como . ¿eh?. Casiopea y Aldebarán. a los mongoles y probablemente a los habitantes de Sirio. arroja al agua a su Hijo. que andas por ahí. pues vagan por el Cielo tocando instrumentos de cuerda y cantando en coros. tiene que ser el Hombre. ¿Qué hemos adelantado pues? Hemos adelantado que se haya celebrado el Juicio para los que murieron desde la fecha de la expulsión del Paraíso hasta la muerte de Cristo. de repente ve que un pasajero cae por la borda al agua cuando retrocedía para hacerle una foto a su suegra. No problemo Viejo Cabrón. estoy a tus órdenes a cambio de comida. Nada. y a cascarla. Pero. adopta la forma de un ballet de lagartos sobre el estanque para tentarme. Los que hayan sido condenados a las penas eternas del Infierno. si quieres clases de castellano. que alguien lo salve.

y como Dios (Hijo y Paloma) está ocupado contemplando el Universo. irá al infierno. Es un fenómeno notable psicológico moderno tomar nota de las declaraciones populares. tiene que ser inteligencia humana. Si no es humana. declarando con entusiasmo que si no fuera por su Cristo de la Nalgada ella ya se hubiera muerto. al resguardo de tanto Indiana Jones que anda por ahí metiendo los hocicos donde no le importa. los salvajes. Ñam ñam. ¿qué tipo de arpa les harían tocar a esos tipos? Algunos curas piensan que si el infiel cumple las prescripciones de su pueblo (sociales y religiosas). no pueden ser salvados y nos los podemos comer igual que si fueran salmonetes. ni en el Purgatorio. En fin. y el pueblo que llora. no conocen el pecado. a no ser que en el Cielo se ubique un gueto para pigmeos. pero probablemente se la comerían.nuestros primeros padres mancharon a toda la Humanidad. Y un mocetón de los que se entrena todo el año para el solemne momento de arrastrar una cruz descalzo y recibiendo latigazos. porque poseen un alma inmortal. Con los de aquí es otro problema. el Señor es muy parco en palabras. cosa que resultaría muy chocante. que todo es un disparate que me llena de perplejidad. irá al cielo. El tema de los salvados ignorantes.) han de esperar en algún recóndito lugar a que llegue el Fin del Mundo. ¿no se han dado cuenta de que en las películas de . y una vez el ejército colonial ha pacificado la zona masacrando a los resistentes y robándoles el agua y los minerales estratégicos. los medallones. pero no reserva de mesa ni en el Cielo. cuando veo los capiruchos. los escapularios.. también afectaron a los alienígenas. tres hijos en la droga y ella con cáncer. las vírgenes. ni en el Infierno. el marido en paro. no se prodiga con frecuencia y detesta los fotógrafos.. Los paganos no saben que han sido redimidos. ya que no ha sido lavado por las aguas del perdón. Es más. y alguien tiene que ir a explicárselo con ejemplos e ilustraciones. lo observo como el que estudia a un insecto lleno de patas. lo que se suele pensar es que los infieles (que han sido salvados pero no bautizados. y si las incumple. La cuestión es que la Biblia no contempla esa posibilidad. Pero ¿y si esas costumbres chocan totalmente con las católicas? ¿Y si esa sociedad es poliándrica y una chica tiene que casarse para ser una buena esposa con tres hermanos y con el padre de ese trío? Por eso. Síguese de este razonamiento que si hay vida inteligente fuera de la Tierra (hay gente que piensa que eso es posible a pesar de lo que ocurre en este). los infieles siempre ha dado muchos quebraderos de cabeza a la Iglesia Católica Verdadera.. ni en el Limbo (que por lo visto ya no existirá en el 2006). O podrían cambiar la Semana Santa al mes de agosto. todo el mundo emocionado cantando que se le va el alma. aunque los extraterrestres lean a Quevedo y a Cervantes. y me hace plantearme la tercera gran pregunta que me he hecho toda la vida. llegan ellos con sus cruces a explicar lo del Padre y el Hijo y el Espíritu Santo Palomero en la misma persona. podrían subir a la Virgen en un tractor y cubrirla con un plástico de los de invernadero. Se me ocurre que si tan mala es la lluvia y tan importante la procesión. lo más probable es que ese paraíso se encuentre en otro planeta. en estas fechas. Un lío. los misioneros tienen que difundir la enseñanza católica para que los moritos puedan purificar su alma y eludir el oscuro destino que les aguarda tras la muerte. no van al cielo ni al infierno. Sólo dice que somos hijos de Dios y que hemos sido redimidos por su Hijo (Dios). Dios lo tendría muy fácil. Así que los misioneros se tienen que ocupar de esos pequeños detalles. teniendo en cuenta que nunca hemos podido encontrar ni el lugar del Edén ni al ángel con lanzallamas haciendo la guardia. Podría entonces mandar a la paloma.. En la tele local salió una señora de unos cincuenta años. ¿Qué cuernos están celebrando esos? Yo. que imaginen el trauma sicológico que puede ocasionar esa fábula a un poblado de adoradores de la Gran Marmota. Pero como todo el mundo sabe. no están dotados de la Gracia. El manchado que muere fuera del bautismo. la verdad. podría manifestarse ante ellos con estruendo de truenos y centellas para pedir atención y explicar el asunto de la fruta prohibida a la atónita marabunta de descreídos. no puede ir al Cielo.. eso es. ¡qué gran idea he tenido!. también lloraba diciendo algo parecido a que esta tragedia de la lluvia era mucho peor que el que no se le volviese a levantar el pito en la vida. y daba besitos a un escapulario.

para ver pasar a una talla de mal agüero cargada de esmeraldas y oropeles si es de María. debido a la tradición. «elegante»! ¡Es como comentar los bellísimos andares de un pato! Joder. seres pensantes con inteligencia superior. en un festival de cine experimental búlgaro o en un certamen de cría de canguros. lo que los fieles representan en esos actos es la imagen simbólica del «nosotros». en una carrera de coches de ruedas gigantes. No. de lo que nos identifica como miembros de un todo más amplio sin el que no podríamos existir. la esperanza y el aburrimiento mezclados a partes iguales. No. y tres mil años para aceptar el pliego de descargo y otorgar una redención de mierda que no valdría ni para rescatar a una vaca de un charco de barro. Cualquier cosa mejor que una Semana Santa con nazarenos.Jesucristo siempre hace un calor acojonante en la subida al Gólgota? Y además. Pero —esta es la revelación que nos hace nuestro caletre —. barbudos doctores y doctoras del ramo de la sicología social. «adecuado». en un congreso de comedores de tortilla. ¡pues yo no estoy de acuerdo! Se me ocurren miles de maneras de embrutecerme de manera colectiva ritual. Profesores y profesoras ateos. y que nos promete la salvación. han dedicado largas horas a estudiar las causas de estas manifestaciones religiosas. si la plebe emplease la cabeza. sin poder mear o meando la ropa interior. Bueno. en un desfile de moda siberiana de vanguardia. Así que llega en nuestro auxilio la Ciencia. sí. La única explicación posible es que Dios existe. la costumbre. en una masturbación masiva. no falla. si fuésemos objetivos. aplastados.. de pésimo gusto.. y dedicar una semana al año a tirar su efigie a alguna explotación porcina para deleite de los cerdos. peinetas de plata y miradas bizcas de éxtasis. así que ¿qué es lo que están haciendo ahí parados viendo cómo se bambolea el paso de Cristo montado en una burra? ¡Y encima comentan con entusiasmo si el movimiento del tinglado es «gracioso». que está en los cielos. cabronadas. sí. Según esta idea.. cuya existencia se revalida mediante ritos periódicos preceptivos. porque ya la humanidad se redimió solita hace una porrada de años. obligatoria y periódica: en un carnaval de vampiros.. putadas y maldades de calibre ruín nos pone a lo largo de la vida ese zorrón marullero que ronronea cada vez que le llega el «santo santo santo. está el paisaje muy polvoriento. que adula con nuestras chirriantes lamentaciones a un Viejo de pobladas barbas blancas y criptorquidia genital. Así que eso hay que hacer: trasladar la Semana Santa al verano y hacer un circuito de senderismo por una montaña pelada y camino de cabras y guijarros pinchantes y desprendimientos espontáneos y costaleros cayendo por el abismo y.. el miedo. que nos expulsó del paraíso. Porque la copa te la puedes tomar tranquilamente cualquier día de la semana. tras la muerte —detalle mosqueante—. Un anciano perpetuamente cabreado que necesita pensárselo cinco minutos para lanzar una maldición colectiva. No puede identificarse algo tan lleno de gente como es la Humanidad. sí. o torturada por la gristapo si es de Jesús. Es inexplicable que millones de católicos sean capaces de pasarse las horas a pie firme. llegando a la siguiente conclusión que nos comunican mientras fuman su pipa: dejando a un lado el despegue fascista de las procesiones tras la Segunda República. y ha resistido cuantas zancadillas. irritantemente aburrida. Dios no puede salvarnos. Voy a escribir ahora mismo al Papa. a la vez que contemplan los pasos le dan su buen tiento al tintorro y se ponen sus mejores trajes. Pero el vino y la fiesta no explica la fe por sí solos. una obra de teatro en la que el individuo hunde sus raíces en el sentimiento de lo colectivo. ¿Por qué les emociona tanto? ¿Es tal vez por el jolgorio que permite apartarse de la rutina de la vil explotación laboral y familiar? Claro. no puede ser veraz esa interpretación de la religión como culto a la sociedad. con una fiesta hortera. sí. en un concurso de polkas. anclados en una tradición absurda que ubica el martirio de Cristo en un tiempo tan húmedo. porque parece que nadie da curso a estas posibilidades. eres santo . lo que tendríamos que hacer desde la expulsión del Paraíso es poner efigies de Dios en el fondo de retretes y letrinas. Dios vendría a ser algo así como la imagen popular y concreta de esa abstracción sagrada que es la sociedad. Volvamos al tema de intentar explicar el irracional comportamiento de los fieles cuando rememoran la crucifixión. Por eso le adoran los crédulos fieles. por llamar de algún modo a las esperpénticas vestimentas y joyas de domingo. la sociología o la antropología. estampar su nombre en el papel higiénico.

Increíble. ¿cuándo pasará? — Dentro de un par de horas —me informa un municipal que observa con asco a mi moto. — ¡Qué!. cuando empiezo a notar algo que no me gusta.. el Ayuntamiento publica con tiempo los itinerarios de las cofradías y todo el mundo los conoce. Al menos no tengo que estar de pie. y esta mañana he salido sin acordarme del evento a hacer un mandao al centro. — Imposible. sosteniendo una Vespa del año catapum que pesa como un ballenato. el policía —un jovencito— y sus colegas me impiden el paso. y por lo tanto. que santo y cojonudo eres». solo cabe gritar bien fuerte ¡Basta de dar jabón! ¡Basta de gomina! ¡Yo lo proclamo! Nuestra especie está salvada. con un tubo de cartón sumamente embarazoso. que pierdo la cuenta y me voy a hacer más daño de lo debido con la flagelación. bigote fino sobre el labio. feísimo. porque como puede ver. oh sí. perfectamente peinado. — ¿No le importa verdad? — Sí que me importa señora. subido a la acera. pataleando en el sillín.. deje de dar voces y un poco de respeto —me ordena un penitente lleno de cicatrices y rasguños—. agente. Las partes más teológicas y metafísicas pasaban desapercibidas para las mentes obtusas de estos mendrugos. no nos haces falta. como que empezaban a no sentar bien. ¿y por dónde salgo ahora? — Pues por ninguna parte. este como de cuarenta años. no puedo vomitar pues estoy en ayunas. No me deja. Y va pasando el tiempo. Y ahí me coloca a un mocoso de pelo liso. que protesta pidiendo que lo distraigan. dirigidos a Dios. no se puede. y yo cada vez estoy más cabreado. ¿no se trata de eso. Estoy en plena Semana Santa. y me siento. — Pero hombre. Pero los denuestos más evidentes. Por lo pronto la calle Angustias está cerrada por un guardia que me dice que no puedo pasar ni con moto por las procesiones. rosarios. Es más. ¡crea otro Universo y piérdete en él si puedes! ¡Todo es cuestión de proponérselo! Bueno. Por delante de mí colocan unas vallas. tipo «pedazo de mamarracho». Al principio hacían como que no me escuchaban. — Oiga usted. que viene la procesión de la Virgen de la Ansiedad. patrona de la ciudad. Ni siquiera cuando ha venido algún ministro o el rey me han inmovilizado como ahora. ¡me oyes mamarracho!. déjeme seguir que pasaré al ladito de la camamóvil de la Virgen. Como puedo le coloco las patas a la moto. que me vitoreaba a menudo diciendo «¡biennnnnn!». ¿Qué hago? Pues qué voy a hacer.señor. principios de los noventa. no puedo salir volando. orejas de soplillo. Retorno a mi origen para tomar otra dirección. y me topo con una valla y otro municipal: ¿qué ocurre?.. todas las calles laterales se han llenado de gente.. — A ver. y bien enrollado en un tubo lo coloco sobre mi Vespa. y retorno a mi feliz hogar. aunque enseguida una señora me coloca a un niño. No puedo simular un desmayo porque cualquiera sabe a dónde iría a parar la moto y el papel. creo que debo explicar en qué situación y por qué estoy dando este mitin. compro en la papelería papel para planos de un metro y medio.. pues joderme aquí y freírme como un huevo. es para que el pobrecito vea bien a la Virgen. que chilla. — Ay muchísimas gracias hijo. que ya nos tiene hartos con sus voces —sigue protestando el fanático. Insisto. no hay nada que agradecer. Y he aquí que estoy cada vez más rodeado de gente. pues que no puedo seguir. — Pues mejor hijo. gafas de sol. casco blanco de motorista bajo . Una tradición muy querida. cirios enormes. voy a tener que multarle por obstruir la vía pública con la moto como no se retire. No tiene excusa. Total que llego. soportando una solana sin sombrero. salvo el niño. de sufrir? —No sea usted grosero. Y si estamos salvados por nosotros mismos. y delante de las mismas se dispone una fila de penitentes con las herramientas de su oficio: látigos de esparto. raya en el pelo a un lado. Y es entonces cuando he lanzado la arenga de cinco páginas a que me he referido anteriormente. vestido como un ordenanza de cementerio. flequillo. Insensible a mis ruegos y protestas ateas. — ¡Ah! y. ¿qué pasa aquí? —pregunta otro guardia.

1. Y esto es el acabóse el mundo. lleno de sangre y heridas. rebelarme o relajarme. artículo 20. Todo el mundo mira a la Virgen (no tanto a Cristo). La Virgen. porque existe la Libertad de Expresión. Usted parece un guardia joven y seguro que tiene fresca la Constitución de cuando hizo las oposiciones. se apagan las velas. Me salgo afuera desequilibrando un poco el chisme.. y yo que me caigo con la moto. que si quietos. resuenan machacones tambores y clarines pegándome un susto tremendo. con el penitente y con el niño en lo alto del hule. Los hermanos sacan un plástico enorme. encima. No sé qué opinará el juez... se pone a llover. dando castañazos con una aldaba. Así que. todo esto bajo una cortina de agua.el sobaco. Y. Hay que ver lo bien que les preparan a ustedes en la Academia de Policía. llora. ideas y opiniones mediante la palabra». y me suelta lo siguiente. ¡Pero si no está nublado! ¡Pero si no se había anunciado lluvia! Ah. si la procesión es un lugar de culto o cualquier otro lugar. En esto. que parece que les pesa a esos vagos. y con la de multa de cuatro a diez meses si se realiza en cualquier otro lugar».: «se reconoce y protege el derecho a expresar y difundir libremente los pensamientos.. La señora mira al cielo con faz de «qué cara está la vida».a. capítulo segundo. la talla y el paso. cubierta de flores y vestida con un manto blanco que la cubre de la cabeza a los pies. ¡Ostras! ¡Una gotita en mi nariz! ¡La he sentido! Y. Lento. en ese momento.. — Este tío que no deja de dar la brasa —suelta un chivato. y tres especies de peinetas de oro soltando rallos clavadas en el cogote tras la corona de espinas. lleno de retorcimientos. Yo cojo al niño para evitar que lo pisoteeen y me meto dentro del paso a codazos y puntapiés. — Pues usted que se sabe tan bien la Constitución conocerá entonces que el Código Penal en el artículo 523 dice que: «el que con violencia.. impidiere. — Ya me callo respetada autoridad. que si arriba. Es fea con ganas la muy puñetera. interrumpiere o perturbare los actos. pero Jesús está mucho peor: semidesnudo. miro con esperanza deseando que se caigan los . que se escuchan dos alabonazos. Y se larga el hombre muy satisfecho de sí mismo. No pienso abrir la boca en lo que me queda de día. Ahí viene de una vez el puto paso. tiene unos mofletes que parece Popeye. — Sí señor.. dejando solo al descubierto el rostro. Levantan los asistentes el rostro al cielo y extienden la mano los que pueden. ¡se moja!. y todo el mundo que echa a correr por lo alto de las vallas. me mira. Sostiene a su hijo. funciones. la ciencia falla a veces. un grito alarmado de la madre. hecho polvo tras ser bajado de la cruz. Se bambolea de lado a lado y un tipo enchaquetado va dándoles órdenes a los cargadores. boca entreabierta. de pronto. y que conste que pienso seguir hablando y dando el mitin. Yo. lo desenlían frente a mí con frenesí. todos se levantan. Como para ganar una guerra con esta gente. será castigado con la pena de prisión de seis meses a seis años. y puedo decir lo que me dé la gana. arrecia y cae un auténtico diluvio. pero también yo. con las vallas. Los cucuruchos de los nazarenos se ablandan y cuelgan impotentes. con revulsión ocular. se persigna. tumulto o vías de hecho. No hay apenas nubes pero. vuelve a colocárselas en plan chulo. amenaza. si el hecho se ha cometido en lugar destinado al culto. se emociona. ceremonias o manifestaciones de las confesiones religiosas. El tipo se sube las gafas a la frente. expresión de sodomización por medio de cactus. título primero. ¡Estoy cargando a la Virgen! Ni hablar. Dígale a esta caterva de lunáticos si me equivoco. reza. El Hermano Mayor le da a la aldaba. La gente le aplaude. hago como que no me humillo y me relajo. Es inútil. y echan a correr con el trasto este a toda velocidad marcando el ritmo a base de cornetazos. se agachan para tomar medidas. que si abajo. y tranquilito. Primero una miaja. o me pongo a cantar saetas al paso de la Virgen. Ellos tienen derecho a manifestarse de acuerdo con la ley. se espachurran las flores. Parece que no me va a quedar más remedio que tragarme este bodrio. La masa que se mueve empapada. Todo dorado. Constitución Española. sección primera. Tengo tres opciones: humillarme. Hasta el cabrón del niño se ha inmovilizado y balbucea la Salve ¿Pero qué le ven estos a esa muñeca deforme? Esto no me puede estar ocurriendo a mí. de golpe. o me dejan irme.

hígados hinchados. trabajadora. parece que surge el Conde Drácula. que recupero la moto y desaparezco sin recuperar mi tubo de papel para planos. mientras. Él —dice con misterio— ha descubierto un procedimiento para enriquecer la leche de primera edad y se las ha apañado para saltarse las medidas de seguridad. próstatas. Ahora sólo quedan doscientos que han sobrevivido a reconversiones. pienso que. trastornos siquiátricos. en fila. despacioso. el Porrita. me coge por banda y me comenta de manera misteriosa que sabe que en mí sí que puede confiar. Un nuevo contrato temporal en una multinacional farmacéutica al amparo de la última Reforma Laboral. el Niño la Carmen. Echamos mano al tajo. Hoy en mi cuartelada no se han presentado tres personas al curro. canas y calvas por doquier. el Pilili está insoportable. Lo mismo que yo. dispuesta a ayudar a todo el mundo.. competente. es una persona buena. el Chupao. a cumplir otro día más de ignominia. Se llaman unos a otros por motes: el Ronchas. Después de pelearse con todo el mundo. realmente. bajo un cielo ligeramente encapotado. Si se les pusiera desnudos.. esa madre no lo vuelve a ver más. Todos los individuos son feos con ganas. generosa. Dios no existe. me dirijo al vestuario de la cuartelada y me planto el uniforme. se vería a una serie de hombres barrigones. Algunos testículos gigantescos llenos de líquido rosáceo. Fumamos y bebemos café. Él —me cuenta—. Cansino. incomprendida. Ha averiguado que el resto de compañeros de trabajo (y probablemente yo también) estamos metidos en una Conspiración Mundial contra él. En estos momentos cientos de botes están saliendo al mercado . Hace años llegaron a ser seiscientos. luce el arcoiris. Pelos largos salen de la nariz y las orejas. Manchas en la piel. lo cual implica una sobrecarga para los presentes. Dentaduras lamentables. que somos sustitutos. Y. carnes temblonas y blancuzcas. despidos. muy suceptible y muy paranoico. Al trote que llevan. Imagínense que la fábrica a la que sirven es de una multinacional farmacéutica que produce leches maternas para bebés. cánceres. la del noventa y tantos. cabalgo lentamente esquivando a los fieles. Los delgados no escapan mejor.monigotes. Porque si existiese me hubiera fulminado el muy cabrón. pero los esforzados costaleros recuperan el equilibrio y salen a escape. el esclavo (yo mismo) ficha y se dispone a recibir un nuevo baño de infamia.. Pilili es un tío más grasiento que el cordel de un chorizo. adicto a diversos sicofármacos. Los demás somos unos gachós siniestros. Después de varios meses de silenciosa labor y lucha obrera. por el contrario. Allí están mis compañeros. hoy se ha demostrado que. con pliegues colgantes. Al niñito no le arriendo las ganancias. cicatrices de diversas operaciones quirúrgicas (hernias. Su silueta se recorta siniestra sobre el fondo de la noche. Por encima de la cúpula que corona la chimenea. afortunadamente. El reloj de picar suelta unas risitas insultantes mientras perfora la tarjeta. Estoy realizando una sustitución en el Control de Calidad. Y yo. La visita al loquero I Me acerco a mi centro de esclavitud y explotación: mi fábrica. No tengo ganas de toparme con el guardia que se sabe el Código Penal. Todo se hace muy rápido. Además. capacitada. instruida. el Caracuerno. a tambor batiente..). restructuraciones y enfermedades mortíferas.

— ¿Cuándo? — Cuando se reúnen las circunstancias. de mis aficiones) y yo voy moviéndome en círculo para no decir nada. —A veces. Me pongo histérico y hago lo que únicamente puedo hacer en estas circunstancias: intento estrangular al Pilili. Me pregunta que a qué atribuyo esa fatalidad. Nariz aguileña y mentón saliente. II La sicóloga es una señora de unos treinta años. y que me han despedido por pelearme en el curro. Me pregunta datos. Me mira. Me siento. su fórmula de inicio puede servir tanto para criar hipopótamos como para deshidratar lactantes humanos.con su nueva fórmula. Cuando voy a conseguirlo tengo que soltarlo porque me apartan de él Culochulo y Machote. — De vez en cuando. Me dice que espera que no me importe que haya empleado mi contraseña de control de calidad para hacerla. brillantes y alegres hacia sus cajas. Me pregunta si a alguna hora del día veo las cosas con más optimismo. radiarme y hacerme el electro me mandan al equipo de Salud Mental con un diagnóstico de crisis de ansiedad. Le digo que estoy allí porque me obligan (familiares. Después pincharme. De la parte de abajo no veo nada por ocultarla la mesa. — No. — ¿Y cuándo se reúnen esas circunstancias? — Cuando hay momentos más felices y estimulantes que este. Se los doy. con gafas. y le pido que me repita la pregunta. porque aparenta una gran serenidad. médico de cabecera y especialista de cardiología). Me está preguntando que si se me levanta. de la familia. Me asusto mucho. Me pregunta que cuándo se producen esas veces. Jersey de cuello alto tono berengena. antes no me pasaba. — No sé. . Entonces me pregunta algo que no entiendo muy bien. — No. Debe de ser una sicóloga muy buena. Sigue preguntándome cosas (del trabajo. Me pregunta que si hay alguna actividad con la que me halle más a gusto. compañeros de trabajo. todo fatal. aún cuando lo intento. la familia fatal. Enseguida me llevo las manos al pecho y me desmayo. El trabajo fatal. Por lo demás. Me pregunta que si hay momentos del día en los que me encuentro mejor. La miro. — ¿Muy de vez en cuando? — Más bien de cuando en cuando. Me pregunta si duermo bien. Despierto en Urgencias con un suero y un pañal grande bajo el trasero. La sicóloga va anotando mis respuestas como si tal cosa. en consecuencia y por lo poco que sé de leches de primera edad. — ¿Cómo?. No sé qué hago en la consulta de la sicóloga de Salud Mental. delgada. normal. Me la repite. ojeras. — No. Sugiero que se supone que ella está allí para averiguarlo. Le pregunto si es verdad lo que me cuenta. ¿cuándo? — En este momento —aclaro— no se me levanta. Veo que los botes corretean por la cinta transportadora. pelo rizado negro y labios pequeños pintados en color berrinchoncho. Sobria habitación desnuda pintada de blanco. Me jura entonces que ha modificado lo que dice que ha modificado y que. Me pregunta el motivo de la consulta. — No. Me dice que me siente. el dinero fatal. Parece que en realidad Pilili no había manipulado nada.

si le gusta bañarse con su mujer y tomarse un par de horas con ella en la bañera. — Ah. Paso. Mi carcajada parece que no le ha agradado. No. probablemente de años de lenta e insidiosa evolución. — Adiós. Rubio. ya que ha pasado más de una hora y hay otro paciente esperando. Que ya lo hará. Me dice que debo de ser «yo mismo». Claro. ya que estoy muy negativo. por lo tanto [gesto de saludo ceremonioso con las manos]. me asegura que ya me mandarán la próxima cita por correo y se despide de mí. Detrás de él hay una estantería con libros y una gran . «¿Cuál es el remedio que me recomienda?». — Eso espero. Vale. Hay quince personas sentadas en sillas de plástico. III A los quince días recibo el informe que pedí sobre «mi mal» junto con la cita. Muy delgado. El diagnóstico de momento no está fijado. Casi no nos movemos. Me miro en el espejo. Esta vez es un varón de unos treinta años.. — Por ejemplo. La sicóloga ha escrito que presento un «cuadro ansioso depresivo en contexto de personalidad con marcados rasgos neuróticos. Sólo de cuando en cuando algún murmullo. La sala de espera de siquiatría rodeado de diversos locos y locas como yo.Tenso silencio. Debo de hacer —me explica— aquellas cosas que debo de hacer. — Pues eso. que es recibida con serena indiferencia. Finalmente. silencio]. La clave está en el amor. Para nada.. ¿es que no soy yo importante o qué? IV Un mes después. En la actualidad está sufriendo un empeoramiento de sus síntomas en función de los altos niveles de estrés experimentados por el paciente (uséase yo mismo)». ¿Podría ser más precisa? Ahora sí que parece impaciente por perderme de vista porque le está temblando el labio. Me dice que seguiremos hablando de este tema en otra ocasión. cualquier cosa que se me ocurra o antoje? [Pausa. Me toca. que no debo dejarme manipular por mi entorno. Parlotea un poco. Reúno a la familia y comunico la novedad. que me realicen. el amor todo lo vence. me mosquea. que he de aprender a quererme y a hacer aquellas cosas que realmente quiero hacer. Soy un neurótico. — Hasta la próxima visita señorita. Nadie habla. Comento. que me eleven. me pregunta que si estaría dispuesto a visitar al siquiatra y a tomar un tratamiento. Me insta a que vea al siquiatra y a que tome el tratamiento que me prescriba para que la próxima reunión sea más fructífera. que los cuadros de la sala —pintados por pacientes— son horribles. a decir que nos callemos. La verdad. como si fuésemos a saltarnos al cuello. Con una bata blanca. pronóstico y tratamiento. — Pues nada. Debo decir en descargo de los nervios de última hora de la sicóloga que me estuve hurgando con el dedo en la nariz en los momentos más duros de la entrevista. Gestos de asentimiento. Insisto en lo del informe. — No. Sale un auxiliar de enfermería. que qué remedio.. pero procurando que sean cosas que me gusten. un hombre desagradable. por romper un poco el hielo. Nos miramos unos a otros con prevención. Le digo que antes de irme quiero un informe sobre «mi mal»: diagnóstico. — ¿Debo de hacer —pregunto estirando mucho el cuello hacia ella—.. Respondo que sí.

— ¿No debería también abandonar a mi familia? No. Busco el diván para tumbarme. sonríe. — ¿Las pastillas harán que me libre de mis penosas condiciones de trabajo. — Ah. harán que mi jefe se disuelva. pero que sí que puede mandarme un tratamiento. — Sí. — ¿Las pastillas me ayudarán a superar mi ansiedad? — Sí. pero el daño ya está hecho. — Sí. pero no se puede garantizar nada. — ¿Son efectivas esas pastillas? — En general sí. — ¿En qué consiste el tratamiento? — En pastillas. . — El peso del mundo sobre los hombros. Le digo que desde que estoy de baja laboral estoy más tranquilo. que asuma de otra manera los hechos. harán que mi madre hable menos y que mi hija desaparezca? — No. Las pastillas sólo consiguen —me explica pacientemente—. El tipo comprende que no debe seguir por ahí. — Padres muy mayores. — Una edad muy mala la suya. Las paredes muestran algunos carteles con diversos cortes de los sesos y nombres en latín. — Sí. y no tomar pastillas? Me dice que si hiciera eso probablemente sólo empeoraría las cosas. la vidente de la esquina. Me dice tan pancho que mis condiciones laborales no las puede cambiar. me comenta muy campechano que ha estado leyendo mi historia y que está jodida la vida. me da la mano. — Sí. pero los hechos permanecen. — ¿Supongo que los laboratorios estarán trabajando para conseguir mejores pastillas? — Sí.vértebra lumbar y una pezuña que debieron de pertenecer a alguna vaca. ¿Y no sería mejor mandar al diablo al trabajo. —¤¿Pastillas definitivas? — Sí — ¿Pastillas que acaben con todas las pastillas? Silencio. Este tío está dando en el clavo. Me mira. a la familia y al sindicato. — Enfermedades que le devoran. Por lo visto tengo que tomarme las pastillas para volver a trabajar y ser un padre feliz. — ¿Se le levanta el pito? Le miro. sí. — Pues sí —le respondo escuetamente. — Un trabajo horrendo. son muy modernas y con pocos efectos secundarios. Es tan listo como Mercedes la Chota. Se incorpora del asiento mostrando unos pantalones vaqueros. que lo que debo hacer es adaptarme a las circunstancias. — Sí. — Sí. sí. — Sí. — Hijos muy jóvenes. se presenta. y que para eso están las pastillas. me invita a sentarme. Este tío empieza mejor que la sicóloga. pero no hay. — Menos fuerzas que antes.

La siquiatría trabaja por mí. La muñequera está cerrada a través de un orificio con un candado magnético.. porque si no . en el ala de siquiatría. La próxima cita dentro de dos meses. prudente. aunque vacía. similar a los que llevan en los comercios la ropa para adosarles una alarma. Estoy acostado en una cama estrecha. Sábanas ásperas. y siento resistencia. ¿Qué habré hecho? No me acuerdo de nada. me han atado y me han dejado sin visitas. Levanto mis manos suavemente.. Llevo puesto un sobrio y gastado pijama del Sistema Nacional de Salud. porque siento algo de vértigo. como en las películas de misterio. Tengo amnesia. El conjunto debe de estar atado a la estructura de la cama. el equipo de Salud Mental Comunitario vela para que me adapte a la situación. A mi derecha hay otra cama como la mía. A mí me parece bien y no me opongo. V Tantos años de luchas. Me voy con tres recetas que incluyen antidepresivos. Miguel de Cervantes I Esta es la situación. Me despierto. El detergente de lavadora carece de suavizante incorporado —pienso—. blindados. Muevo los pies y también los tengo amarrados. A continuación me hace las recetas y le requiero el preceptivo informe. el colchón es bastante incómodo. el Jefe de Siquiatría. Estoy en el hospital. La calefacción. de huelgas de asambleas y de conflictos para traer la anarquía. en la habitación de agudos necesitados de contención mecánica. me examino. Me pregunta que si me tomaré el tratamiento. Miro.. que no tenga ley que lo apoye».— ¿Y supongo que también usted estará estudiando todo el día para ayudarme con diagnósticos certeros y pastillas salutíferas? Silencio. Hay que joderse. Sobre mí. Me comenta que le parece que es mejor que mi caso lo lleve directamente Don Alejandro. y veo que estoy atado con unas muñequeras ajustadas que se acoplan a una correas de impecable blancura. Abro los ojos ligeramente. Le digo que sí. Más allá dos ventanas enrejadas y cristales gruesos. Por cierto. el techo blanco con un par de fluorescentes y una cámara de vigilancia que me apunta. Eso espero. Las compro y las tiro al contenedor de vidrio reciclable. Vaya tela vaya tela. Incluso un ancho cinturón sujeta mi abdomen y da la vuelta al somier. y resulta que es una cuestión farmacológica. Decido mantener la calma y moverme muy despacio. Ingreso en siquiatría «No hay disparate en el mundo tan grande. Levanto el cuello. ansiolíticos y vitaminas. Me han sedado. Que me lo enviará por correo. con bollos. Hace mucho calor. Parecen de algodón. Neurótico yo.

¿Pero. Seguramente una mujer. o tal vez de pipí. tal vez con la frente apoyada en la palma de la mano. pero soy un paciente con un alto índice de fracaso a la hora de tragarlas. algo de maniaco depresivo. con un cielo azul y despejado y oigo a un montón de pajaritos piando. aunque algo asfixiante. disforia.. mezcladas con una serie de neuras que incluyen trastornos de la polaridad. y parece que se deslizan. o todo eso junto. qué sé yo. aguanté el chaparrón impertérrito. Pues nada. entrecierro lo ojos: diecinueve de marzo. probablemente aparecería un personaje uniformado. Fue a verme muy temprano para relatarme sus últimas enfermedades y desgracias y. así que debería de romper mis ataduras e ir al bate. Después de eso. como siempre. Así que opto por la astucia. etc. megalomanía. ha pasado la crisis. Pero resulta que no me apetece que nadie me coja la tilola y me la meta en un bote. delirios. Gran Hermano o algún espectáculo de concurso de tele.tendría aquí importunando a diversos parientes que me observarían con cara preocupada. pero aprovechando la gran fortaleza de los locos. Ella debe de ser la causa de todo. Como si fuera esto el show de Truman. de adolescentes insoportables o de casos parecidos al mío. porque ya lo he probado otras veces. Me deben de estar metiendo en el cuerpo barbitúricos. ¡Pero si hasta tengo un suero puesto! ¿Cuánto tiempo llevo así? Miro el bote. Si gritase «enfermera». Siempre me instan esos profesionales de la mente a tomar una serie de pastillas. pero como no es la primera vez que soy inquilino de este hotel. de crocretas. caldo de puchero. porque no es normal tanta atadura. porque dicen que es muy bueno para los nervios. despacio. Ayer. así que debe ser por la tarde. doblo las rodillas. que me estoy orinando... No me gustan nada desde que un paranoico me explicó que las pastillas llevan incorporados microtrasmisores mediante los cuales nos vigilan espías portugueses. insomnio. no tengo ni idea. No me motiva que me miren mientras meo acostado en una cama atado de pies. ¡Aumpffffff! Me esfuerzo como si fuera a poner un huevo. Inspiro hondo. acorazada. porque aunque estoy atado. Es un glucosalino. ¿qué hice ayer? Mejor dicho ¿qué es lo último que recuerdo? Recuerdo a mi madre. señal inequívoca de vitamina B. no me asfixio.. Lo malo es que sigo estando acostado. qué es lo que ha pasado? ¿Cuánto tiempo llevo fuera de combate? Bueno. saco las piernas por abajo. Con pequeñas cámaras hurgan en nuestras entrañas y fotografían nuestras ideas. anabolizantes. La cama pesa bastante.. En fin.. bueno. me traería una botella. Sí. Me concentro pensando en Hulk: tenso mis músculos . qué bien. No me duele el pecho. con respiración abdominal y expiro lentamente. disthanatofobia. sólo han pasado cuatro días desde el lunes. y un hueco que forma un pequeño pasillo que da a la salida de este antro. alargando el soplido todo lo que puedo. y los locos dicen que tenemos muchísima fuerza. cualquiera sabe. Desde donde estoy no consigo ver la puerta. ya que por lo visto los locos somos muy inteligentes. vitaminas. para que se hagan una idea. con su buena cerradura y una especie de ojo de buey cubierto con cristal irrompible desde donde las enfermeras pueden otear directamente. Veo a través de la ventana que es de día. Así que voy a pensar qué hago. Vamos a ver. Esto explica por qué estoy atado. sí. A mi izquierda hay una pared que me separa del cuarto de baño. y lleva una etiqueta con anotaciones a bolígrafo que no consigo leer. En cualquier caso. Dirían de vez en cuando «¡ay!» y charlarían de fútbol. ahora mismo me parece que estoy bastante estable. puedo decir que allí está. Le diría que quiero orinar. eso es lo que voy a hacer. cuando los bichos se recogen en los árboles. no tengo palpitaciones. fuga de ideas. tendencias a la autolisis. Bueno. Tiene puesta la fecha. por cierto.... las correas están sujetas en la estructura metálica de la cama con algo de holgura. En otros ingresos me han dejado suelto. Me voy deslizando poco a poco hacia los pies de la cama. decido incorporarme. pues las ataduras no hay quien las rompa. tranquilizantes. ansiolíticos. El líquido es de color amarillo. y ya he puesto los pies en el suelo. la verdad. Jamás me suicidaría con fármacos. yo soy un loco. Se trata de una persona que exasperaría a un sordo. manos y barriga como si fuera King Kong. y además debo de haber montado una buena. con agresiones y resistencia. un lunes. tengo que declarar que padezco lo que los siquiatras llaman crisis de ansiedad. Ah.. pues siendo lógico me he debido de intentar suicidar. Luego me marché a trabajar.

— Está muy bueno. Pero todo está previsto. una mujer que entra segura de sí misma. se me viene encima. boca abajo. y tiro. Está muy claro: o me someto.hasta un punto que parece que van a estallar. charlaba conmigo del tiempo y de política. Lo echo de menos. — Muévase un poco hacia allá. sí. pesa menos de lo que parece. me meo en donde estoy. de paralís o de hemorragia. — Me parece perfecto. negándose a jubilarse. me acuclillo. por la vena rota sale sangre. Así que como todo está hecho una porquería. me veía en la consulta. sí.. me la echo sobre la espalda. En realidad de estupendo nada. creo que la cama se mueve. Más potencia más. tomándose su vaso de leche caliente y un analgésico. Así que colaboro. — Gracias. Pero al pobre le llegó su hora. — Voy a sacarle sangre. Medito sobre el heroico esfuerzo realizado ayer tarde. me inyectan algo y me duermo. Me pongo a cuatro patas. me ponen un pañal. un mecánico atornilla la cama al suelo. Me limpian. — Abra la boca. me resbalo con el suero. — La siquiatra va a hablar con usted. Obedezco. atado a una cama que descansa sobre mí.. con la cama encima como si fuera una tortuga. este es un momento muy delicado. ¿le gusta el pan? — Sí. — ¿Así? — Ahora muévase un poco hacia acá. — Otra cucharada. II Por la mañana temprano. — De acuerdo. El Sistema Nacional de Salud me ha asignado otro médico. Todavía tardarán un rato. me desequilibro. cabeceando somnoliento en su butaca. Hago palanca. no me enteré bien cuando fui a su entierro. — ¿Ya? — Ya hemos acabado. porque cuando le di el pésame a la viuda me puse a llorar y ya no paré en todo el rato.. y como no puedo aguantar el peso. — Aquí está el brazo. De infarto. sí.. —Vamos a hacer la cama. o voy a criar moho aquí acostado. — Tómese el café. También he logrado tirar el palo del goteo. Sí.. que se me hace bastante largo. y el bote del suero. — Estupendo. septuagenario. y que se sienta en una silla a mi vera. sin pedir permiso. «¡cataplof!» He conseguido acabar en el suelo. en venir a rescatarme. ¿No vigilan en este hospital? Hay muchos reproches. . pero cae hacia el lado. arrancarme el sistema y llenarlo todo de sangre y líquido. — Estupendo. Llegan las enfermeras. ya que él nunca consideró necesario ingresarme a pesar de mis extravagancias. el Jefe de Servicio porque sobrevivió a todos sus colegas.. dando hipidos. rechinan los dientes. muy buen tipo. tiemblo. de cáncer. ya que mis guardianes pensarán que entraño algún peligro. pero podría ser peor. Aún lo veo. Antes me trataba don Alejandro. aprieto el culo. ¡la levanto!. — Vamos a atarlo mejor para que no se caiga. Qué alivio.

—Ah. . —Vaya. —Su familia está ahí fuera. me encuentro muy bien doctora. y esta vez por poco lo consigue. —Ah. Entonces la médico sonríe. —Ya decía yo que me dolía la chola.. —No me extraña. —¡Córcholis! —El hospital es en estos momentos responsable de su seguridad. — ¿Es totalmente necesario? —Imprescindible. —Hablemos pues. —Ya le digo que no recuerdo nada.. —Intentó colgarse de un aparato del aire acondicionado. ¿quiere que pasen? —Señora doctora. —Caramba. cuando no me cambiaban el pañal. —Hablemos de su problema. por eso está atado.. —¿Por qué intentaba suicidarse? —Me ocurre que no tengo miedo a la muerte. —Caramba. —Ha estado dos días en Observación de Traumatología. —Lo hizo en el trabajo. y cago sin ningún problema. — Responda brevemente a lo que se le pregunta. —Sí señora. estoy salvado. ni que nadie me vea en este triste estado. Dice que ya entonces me golpeaba con frecuencia. la comida es deliciosa. —Ha sido ingresado en el ala de siquiatría por orden judicial. —Para no tener miedo a la muerte ha vivido ya muchos años ¿no le parece? —Tengo mala suerte y voy sin prisa.— ¿Cómo se encuentra? — Buenos días señora. — ¿Recuerda que le ha pasado? — No recuerdo nada señora doctora. así que parece que llevo intentando suicidarme desde que era un bebé. ¿qué habré dicho mal? Intento cambiar el tercio para que se olvide y le pregunto. todo mi afán era tirarme al suelo. —¿Qué me ha pasado doctora? — ¿No lo sabe? ha intentado suicidarse de nuevo. —¿Por qué? — Porque hubiera sido de muy mal gusto suicidarme en casa. —Se ha salvado de milagro. —¡Yupiiii!. no deseo ni ver a nadie. —Sobre su cabeza. cuando algo me contraría carezco de inhibiciones y lo más sencillo parece morir. —Hay que hablar de ello. no recuerdo nada. mientras esta lamentable situación perdure. — ¿Cuándo se dio cuenta de su aparente deshinibición vital? —Mi madre me cuenta que desde que conseguí darme la vuelta en la cama. esos recuerdos están en mi subsconsciente esperando que usted los extraiga y pueda proceder a mi definitiva curación gracias a la ciencia médica y al Sistema Nacional de Salud. ¡ay!. —El aparato cedió y cayó sobre usted..

rencoroso y vengativo que utiliza su posición para satisfacer su ansia de poder. antecedentes. Me cae mal porque es un auténtico bicho malo malo. no. gafas oscuras sobre la frente. esta arpía. mientras me pregunta lo que ya sabe porque lo tiene escrito en la historia: nombre. Un día. El especimen que me interroga es Doña Felipa. Fue entonces cuando escuché por casualidad (colocando el oído en la cerradura de su despacho). Cruza y descruza hábilmente las piernas sin dejar ver ni un átomo de muslo. siempre con un trato muy desagradable. caminaba ya de madrugada en dirección a mi casa de vuelta de un guateque. no invita a que te sientes. Todo estaba desierto. No se veía muy bien. he de explicarles cuál es mi aspecto habitual. pero sin entender bien lo que decían.—¿Qué fue lo que le contrarió en esta ocasión? —No me acuerdo. No sé si sería por los comentarios. piel carbonizada por los rayos UVA.. Yo me lo he buscado. delante de mí caminaba una chica. Esta señora es sumamente peligrosa y ya la conozco de anteriores consultas. una verdadera trepa capaz de escalar el Everest sin oxígeno a la pata coja arrastrando a una vaca. peinado de peluquería. ora a su cabezota amarillo melón quemado. al servicio del Estado. en realidad me imagino a mí mismo tirándole desde el balcón el viejo y pesado aparato de aire acondicionado. Ahora. Aguardé pacientemente el tiempo de leer el periódico. No puedes andar con muchas bromas con ella. Hace muchos años. cuando era una simple MIR con ganas de hacer la especialidad. . que la tenía atravesada. falda. medias negras. para que entiendan el desarrollo de los dramáticos acontecimientos. No da los buenos días. He aquí la razón. llegándome a través de la puerta una charla desenfadada entre colegas.. A medida de que don Alejandro iba entrando en declive. esperando solitario en la Sala de Espera. falda de tubo. Un médico con ganas de palique. Pienso que escuchó mis pasos. por la audacia terapéutica que me pretendía aplicar cuando el jefe delegaba en ella para revisarme. Aquella persona que viere este documento haga su voluntad sin apelación posible en virtud de los poderes naturales y sobrenaturales que le otorga el Sistema Nacional de Salud. pero al doblar una esquina. profesión. ni porque dé las órdenes de que me pinchen. No es porque sea siquiatra. Claro... ni porque me tenga atado. por el despotismo con que se dirigía a todo el mundo. Otros dirían que posee mucha autoestima. no te pregunta por la familia. familia. a una zona paradisíaca nudista. Si le hubiesen dado un título de acuerdo con sus cualidades diría algo así como: «Doña Felipa Murga Castellanos. Me dí cuenta entonces de que la chica aceleraba el paso. En aquellos tiempos ya nos trataba a los enfermos con la punta del pie. sádico. y escuché el inconfundible sonido de unas llaves que caen al suelo. bolso y tacones. que piensa que está muy buena. Eran años en los que el alumbrado público era escaso. En otro relato os cuento como es la playa. tiene el poder subido a la cabeza y desde allí despide sus rayos. amplio y generoso escote en la blusa y multitud de complementos pijos. vi como se me colaba sin hacer cola un tipo con bata blanca. Alta. y lo hacen como mejor saben teniendo en cuenta que lo ignoran todo. por esas fechas. ora a su estupendo monovolumen. lo sé.. Mi antipatía hacia ella se fue larvando en las consultas. Yo ya tengo asumido que esta gente cumple el papel que tiene encomendado. a un hotel muy bueno. Doña Felipa me odia más de lo que me pertenece. porque se volvió ligeramente y me miró. que a partir de tal día de agosto ella se iba de vacaciones a la localidad de Vera. que tiene motivos. paseando. muy oscuro. blusa. Le envié una sonrisa tranquilizadora y seguí disfrutando de la noche. edad. Esas tetas están demasiado derechas. Desde que es una señora funcionaria. me planté con toda la parentela en el susodicho pueblo mediterráneo a pasar unos días. porque ella era muy natural. Doña Felipa es una cuarentona fibrosa de gimnasio sin ápice de barriga. Me retiré discretamente y apunté el dato. por las poses y aires que se daba. La peor del equipo de seis siquiatras.. y eran frecuentes los disgustos. rubia de bote. lo iba sustituyendo. Probablemente ciugía estética en las mamas. Mientras contesto lo que ella quiere escuchar. Durante dos años me ha revisado esporádicamente en consultas. No es por su oficio que me cae mal. Ese mismo verano. así sea». o por todo eso a la vez.

iba a llamarla. bastante simples y aburridas. Fuimos a Vera. . como si hubiera visto salir del mar a un sireno en celo comiendo boquerones crudos. La buena señora no sabía donde meterse. a las once de la mañana.. gorda pero no eréctil.. Juro que no la perseguí ni acosé más que aquel día. ¡ah! —Bonito tatuaje. inevitablemente. ¿también veranea aquí? —¡Ah!. Hecha la pesquisa. Ella estaba en tetas delante de una de sus víctimas. sin el rostro despótico de «haga lo que ordeno». Por la mañanita voy a la playa. que diría un sociólogo. un cuarentón. Se sentaron a unos doscientos metros de donde yo estaba. pero no pesadas. estrechando la mano a su novio y presentándome ante él como uno de sus pacientes más difíciles. Ella gesticulaba muy derecha y el otro decía a todo que «sí». La terapia y la charla son un auténtico rollo pensado para discapacitados. Entonces apreté el ritmo. Aquella mujer iba paseando con un hombre barbudo que la seguía ligeramente atrasado. Mucho más porque su barbudo acompañante resultó ser un hombre muy simpático que aceptó echar un trago de mi cerveza. pelo de peluquería y una pulsera de oro en el tobillo. La señorita tardó varias horas en recuperar el control de sus esfínteres. oficial y protegida por la Guardia Civil. Hay que joderse. lleno de greñas. Y bastantes vecinos. por el polvo y por la niña que le picó un bicho. Aquello debió de ser muy fuerte para su orgullo. Jorge. por las hormigas. me largué a buscar a mi familia a la Zona Textil y pasamos el día muy bien. Mucho peor es la consideración de mi aspecto si se tiene en cuenta que la chica era mi madre volviendo de una tertulia política. así que aceleré para ponerme a su altura. salvo por el calor. La pobre se quedó con la boca abierta. se detuvo frente a un portal. pero no eran horas de despertar al vecindario. baños acuáticos y solares a lo largo de los tres kilómetros que conforman la zona nudista. ambos se dirigieron a un hotel de los caros en primera línea. Bueno. Miré. sin bata blanca. una leve tira de vello púbico teñido de rubio. pendientes. digo. una pedazo de tranca genital. los colores en los mofletes. con ese aspecto del que les he hablado antes. Al cabo de un par de horas de paseos. a untarse lociones balsámicas. la cosa fue fácil. La cuestión es que me acoplo en el camping (en la Zona Textil. más de ciento noventa centímetros de altura y noventa y nueve kilos de peso ideal. que me había procurado estimular para el encuentro.. la localizo. Ahora ya les explico lo de las vacaciones de doña Felipa. porque aunque siguió en el hotel. ¡ah!. hasta que. bebiendo un bote de cerveza. y no por mi belleza y elegancia precisamente. ¡justo en mi casa! y comenzó a buscar el llavero en el bolso acercándoselo mucho a los ojos. Tuvo que intervenir una ambulancia. Una vez descubiertas la costumbres de doña Felipa. ¡qué casualidad!. sin bolígrafos en el bolsillo superior. Allí estaba yo. tartajeando. Ella echó a correr. porque aligeró a su vez.». por las moscas. Hasta en pelotas hay clases sociales gracias a los complementos.Ella no se dio cuenta del detalle. señor Tapabastes. por las mañanas la pareja se iba en coche a otros lugares menos contaminados por mi presencia. A mi vez. Al día siguiente. y prudentemente protegido por un sombrero y un periódico deportivo me pongo a fisgar. mientras daba el paseo con su novio. Y los municipales. Una situación anómica. recogí las llaves. Todo eso se lo mostraba abiertamente a uno de sus maníaco-depresivos con polla más grande de lo debido para un baño matutino. salí del agua con mi aspecto habitual y me planté ante ella cerrándole el paso. Pues ese es mi aspecto habitual. — ¡Hola! —¡Ah! —¿Qué tal doctora?. el chichi depilado. con el manojo en la mano y le dije «señorita. capaz de producir desmayos. La chica debía de tener prisa. Como llevaba callado mucho tiempo la voz me salió muy rasposa.. muda. Me gusta dar bromas. mostrando el tatuaje de un delfín en la barriga. Pero volvamos a la cálida hospitalaria cama en la que estoy tendido. yo me eché una carrerita retumbando mis pisadas en la callejuela. a morro. mojado. O sea. que es algo más económica). Entonces me miró de cerca y se desmayó. La calle era estrecha y resonaba. Llegué a su lado. Creo que le amargué los quince días de playa. desnudo.

No sé si de choque.. o una baraja de cartas para hacer solitarios. Peor aún: si tuviese las manos libres me dedicaría a masturbarme como un babuino una y otra vez hasta que acabase hecho polvo. y yo con otra que quiere decir que «te prepares». con uno que esté puteado es suficiente. noto que el personal habrá recibido instrucciones de tratarme con frialdad.. sino que estoy recibiendo una terapia para que entienda lo grave de mi comportamiento. que es capaz de comerse el desayuno. inmóvil.— ¿A qué hora siente más dificultad respiratoria? —A ninguna en concreto. y he descubierto que con la abstinencia desaparecen las ganas paulatinamente. cuatro o cinco horas. Aburrido. —¿Puede venir el Gordo de vez en cuando? —Ese menos que ninguno. serio y distante. a la Concuerda. sería desesperante liarse a dar vueltas sin sentido. se sienta en la cama. mirando las paredes desnudas. sobre todo mi madre. —¿En qué situaciones aparece con más fuerza la ansiedad? «En aquellas en las que he de ver tu careto quemado». adiós. En realidad agradezco bastante el estar atado. Tranquilizo a todo el mundo. —¿A qué atribuye ese insomnio? —A que nunca he dormido más de cuatro o cinco horas seguidas. la muy pesada: me tiene acostado. Por lo visto no se me puede desamarrar para nada. y creía que me habían quemado con vinagre de hormigas. de aversión o de qué. Pregunto a las enfermeras el por qué ese trato tan profesional. Si me dejasen suelto pero encerrado. es por mi bien. procurando no pensar en nada. hasta que yo dé señales de vida: prohibido venir a verme. Se marcha la gente y llega la Rutina. —La doctora dice que te viene bien recibir visitas.. llanto. —Pero. respondo con automatismo cualquier cosa que sea coherente. una vez me lo hizo una amiga para mejorar mi aspecto. con dolor en la próstata. siguiendo las técnicas de los monjes zen shaolín. condición . Apunto en la agenda mental: con doña Felipa basta con decir que algo te desagrada para que te lo apliquen como terapia.. —Para nada. O será la medicación.. Para mayor escarnio. O todo. eso no se lo digo. etc. ni siquiera para ir al retrete. no hay taquilla donde guardar libros. —¿Se despierta por las noches? —A veces. por favor. cosa que está prohibida mostrar. un administrativo de contabilidad que siempre está en babia. enciende un cigarro y se pone a hacer punto. según mi madre ya me pasaba cuando era un bebé. Menos mal que sólo dura un ratito. Grandes suspiros y lágrimas cuando me ven atado. Entra. reproches. —¿Cuántas horas duerme seguido? —Cuatro. Una de ellas me explica marcando mucho las eses. O la edad.. cada uno a su casa. Parece que a la esteticiènne se le ha ido la mano en la última limpieza de cutis con el defoliante o como se llame el líquido de las ampollas que elimina la capa de células muertas. o de Joaquín Pernio. hala. Bueno. La doctora se despide con una sonrisa que quiere decir que «te jodes». tomar la medicación inductora de apatía.. —Ni hablar. pero claro.. hacedme caso.. Pienso que en la habitación no hay nada que hacer. defecar. Así que entran en la habitación a mi gente. que debo de entender que allí no estoy de vacaciones. cinco. sólo lo pienso. Luego la doctora me pasa a la visita que expresamente he solicitado no ver. Dice que es por mi bien. recibir un somero lavado por parte de las enfermeras y dormir lo que se pueda. Besos.. Al estar atado no me puedo tocar la cosa. Los acontecimientos del día y de la noche se reducen a comer. cambiando ligeramente de posición. Dice doña Felipa que necesito contención. Parece la encuesta de un inspector del Instituto Nacional de Estadísicas.. les digo que estoy muy a gusto y que no vuelvan. Al menos a mí me pasa eso. pero en realidad me está devolviendo la tostada de la playa. atado. al Tuerto.. orinar. Silencio y mantenimiento de la mente en blanco el mayor número posible de horas.

. Por la noche dejan solo una enfermera y dos auxiliares. Somos custodiados por dos auxiliares de enfermería. Pasa el fin de semana. Hay que poseer sangre de lagarto en este trance. Estamos en verano y ducharse con agua caliente como que no apetece. —De nada. aprieto el pulsador del retrete y meto la mano sobre el chorro a presión. Si quieres beber del grifo. Está pensada para dos internos. Vale. ni sillas (ya que hace tiempo fueron retiradas para dejar entrar más camas. otro me dejan deambular por la pieza y sentarme en el sillón. No hay salida de incendios. Todas las habitaciones son iguales. Ahí están también las consultas de los siquiatras. metálica. porque creo que les damos algo de miedo. y para evitar que las rompiéramos sobre los siquiatras). —Muchas gracias señorita. Poco a poco. A la derecha el cuarto de baño Un retrete. en la que hay mesas de plástico. ni adornos en las paredes. de quince pasos por siete. los mandos de las luces. Aún no se han planteado literas. Pero para llegar ahí —sin permiso— hay que andar mucho. III La unidad de siquiatría tiene la siguiente pinta. volvamos al pasillo inicial. ponen a un poli de verdad. pero todo se andará. un labavo con un único mando de botón para agua caliente. Entramos. Pues sí: el agua del váter también sale caliente. Su estructura es la de un pasillo muy largo cubierto de azulejos grises. Me entra curiosidad. está el Salón. sillones. en cuanto la siquiatra lo vea estabilizado le desamarraremos. y más allá otro pasillo que después de muchas vueltas y revueltas. Tras esa puerta roja hay otro pasillo con un celador sentado en una mesa. las enfermeras se van fiando de mí y doña Felipa va soltando la cuerda con desgana: un día me desatan para ir al retrete. Las enfermeras . ni mesitas. créame que esto no nos gusta. va a dar a unos ascensores que te llevan a la planta baja. Así que aguanto mecha. fuera. una celadora y un guarda jurado hasta las diez de la noche. las enfermeras son capaces de meter hasta cuatro locos juntos. pues caliente. Después de ese pasillo hay otra puerta roja. sillas de terraza. que proporciona una sensación entre neutra y asfixiante. La salida. Una puerta con ventana.. — En otras unidades no me han tratado así señorita. Es una unidad de enfermos agudos.. gracias a mi ejemplar y robótico comportamiento. hombres y mujeres de diversas edades. que somos nosotros y nosotras. En los laterales están las habitaciones de los enfermos. Se supone que dormimos gracias a los sicofármacos. Una especie de comunismo cristiano. cerrada con llave. pero dada la abundancia de chiflados. y en la calle está la parada del autobús. dos enfermeras. encargado de evitar nuestras más que probables fugas. y ya puedo salir de la habitación después de comer. más propio de un zombi que de una persona normal. Intento parlamentar. igual para la ducha y zumidero central. un dominó y una baraja. En la habitación están las camas y nada más que las camas. podemos decir que esto es un auténtico reencuentro con nosotros mismos. después me trasladan a una habitación con otros tres maníacos. que son accionados por las enfermeras y no por los enfermos. Soy de nuevo un hombre libre. Al fondo del pasillo.previa para mi curación. Si hay ingresado algún homicida.. Ni taquillas. lo hacemos por su bien. Por aquí caminan los chiflados y el personal que los atiende. una zona amplia. de ahí a la calle. de unos veinte metros cuadrados. ya que cualquier conato de rebeldía puede ser tomado como un empeoramiento de mi estado mental. que peor es una pedrada en un ojo. un televisor perpetuamente encendido. Al lado. Como no tenemos nada personal aquí. Al fondo del pasillo hay una puerta roja. Ahora hay cuarenta y dos inquilinos. que aparecen poquísimo por la zona de locos propiamente dicha. —Lo siento pero estas son las normas del servicio. Salgamos del cuarto de baño a la habitación propiamente dicha.

Inmediatamente una mujer me asalta. pero he tenido Una Caída y he de purificarme en el Infierno durante Trescientos Millones de años. Este tipo está mucho más allá del bien y del mal. viéndolas venir.disponen de una pequeña cabina blindada y acristalada a la altura de la cintura donde guardan nuestras historias. — ¿Tú eres Thot Amón. perdone usted señor paciente. Me pregunta que si tengo tabaco. que no puedo... y les dan un cigarrillo. Me dispongo a interaccionar. no fumo compañero. — Mira: el círculo de esa ventana. — Ajá. sí mentalmente con la camisa de fuerza química de los sicofármacos. que me voy a aquel rincón de allí. Otro está sujeto al sillón. lo siento. qué interesante. me parece que es del fuego. Que no. — Lástima. El resto de los internos andan más o menos libres. el triángulo. menos da una piedra. Hay. y luego prenden cigarro con cigarro. — Increíble. — Ajá. yo no te conozco de ná. ¿cómo contactas con los extraterrestres?. es decir. frente a la tele que está emitiendo el programa ese del bodorrio real. todos llevamos pijamas colectivos azul claro de talla grande. unos veinte sillones ocupados por pacientes con cara de gilipollas y un poco babeantes. el cuadrado. estoy esperando a su Ángel. el paciente con los pantalones bajados enseñando la minga intentando masturbarse cada vez que sale la ganchuda cara de doña Letizia. símbolo de la tierra. Para encenderlos piden fuego al personal. Son los que están fuertemente sedados. El régimen social entre los enfermos es igualitario y comunista. — Yo estoy intentando contactar con los extraterrestres para que me den una poca. camino con lentitud. — Vaya. que me den elixir para vivir al menos mil años. trabajando la Serpiente. símbolo del espíritu. — Sí.. uno. Ellas nos miran. y nosotros las miramos. incapaz siquiera de mantenerse derecho en el sillón. atados si no físicamente con ligaduras. — Existe también la hidromiel. yo soy un enfermo. el dios del amor. pero con correas de verdad: la mandíbula caída. . —Vale. los fármacos. yo soy Cupido. símbolo del fuego. — No jodas. Bueno. no soy el cirujano. el tabaco de los pacientes y los sillones en los que reposan. Cada hora hay reparto de tabaco. como no fumo. ¿por telepatía? — Es difícil. Que si la puedo acompañar a misa. que si la bebes te vuelves inmortal. voy a aquel rincón. o del aire. Yo soy la novedad. soy un enfermo. y las enfermeras salen con los cartones y paquetes identificados con los nombres de los pacientes. pero el instante del cigarrito es uno de los momentos más emocionantes para esta pandilla. llevo preparándome con la Kundalini. — ¿Te has fijado en todos los símbolos que hay de Moloch en esta sala? — No. los príncipes tan guapos como siempre. se aburre. —No señorita. perdone. La gente que más o menos es capaz de moverse. mirada ansiosa.. Llega otro joven muy simpático.. — ¡Ahí está Moloch! ¡Mira como se ríe complacido con mi Sacrificio!. pero si no me dan hidromiel. — ¿No eres el enviado de Moloch? — No. el Enviado de Moloch que estoy esperando? — No. —Es que fulano tiene el pene negro y hay que cortárselo. —Vale. pegados a la pared del fondo. Se me acerca de inmediato un tío con barba y ojos alucinados de color azul. cuánto sabes. me da lo mismo. —No tengo.. —Yo no soy tu compañero.. Se acercan todos a la vez a la cabina tambaleándose esnortados. Acércaseme en primer lugar una tía de unos treinta años con cara alegre y sin más protocolo me pregunta que si yo soy el cirujano. Yo.

. la segunda colocar diversas trampas.. y penetra en la habitación como si fuera un agente de «Misión Imposible». La inmortalidad me importa un pijo. un cable eléctrico pelado que cuelgue con descuido. todo parece ir bien hasta que me empieza a hablar de «su caso». los platos de una vajilla de tres mil cubiertos... ya madura. Las enfermeras. porque por la mañana la almohada se encuentra manchada con ese color verdoso y le huele el aliento de una manera peculiar. — Oye. no muy fuertes. que he de ir a aquella esquina. porque a estas alturas de la vida he recibido un montón de palos de los que a mí no me correspondían. sí creo. yo soy un suicida.. como jabón en el pretil. ¿Será el viejo el de la polla negra? Son sólo dos puñetazos. por ejemplo. Ella está allí porque es la única manera que tiene de escapar de su marido. La Infanta posando a caballo y la locutora dice algo. Ajá. Me contesta que su marido es muy retorcido. entusiasmada. pero no se le entiende nada porque hay una algarabía en el salón de decenas de conversaciones y palabras incoherentes propia de una feria. Le pregunto que si se lava los dientes. La pantalla muestra una larga mesa con ramos de flores. gracias. El viejo por su lado. creo que esa mujer llora más bien por el hecho de ser agredida que por el dolor. charlamos de la situación política. Ella me pide que le tome el pulso. ya que ella duerme con la boca abierta.— Si tú quieres la inmortalidad tendrás que obedecer a Moloch. — Discúlpeme. no te suponen ningún esfuerzo. pero que sucede siempre así. Ella —me explica—. Le pregunto que si alguna vez ha visto a ese señor haciendo esos arañescos malabarismos. no está loca... mis excusas. a lo mejor la tía tiene los huesos muy duros y se hizo daño con el puño. como si fuera frecuente. que parece capaz de mantener una conversación. como si hubiesen descubierto el esqueleto de Adán o algo.. Ahora le toca a un chaval de unos dieciséis o diecisiete años que me comenta sus cosas sin parpadear: «lacomidaelseñor vienedecomer lacomidadelperro pezmsmsmsms cogelapuertaduermenononogregegrehe ahhhh lohevistolohevisto ya llegaelánsarelánsarllega. Me contesta que ya está separada. pero decido recabar más información antes de meterme en un lío sin comerlo ni beberlo. Cien pelas. Le pregunto que si es consciente de que su marido está sometido a las Leyes de la Física. Le digo que se divorcie. pero no sé por qué. estos ricos son más raros. — No.». Mientras establezco estos curiosos diálogos. Va al viejo y le dice algo a ella. pero me hace gesto de dejarlo estar. también se queja. Una vez dentro le echa unas gotas venenosas en la boca de color «verde espeso». No sabía que vendieran vajillas con tanto plato. charlan con los pacientes. Entonces me responde que todo cuanto haga será inútil ya que su marido sabrá superar las barreras. Pienso en intervenir.. ¿no crees? — Sí. pero que su marido es muy listo y por las noches se descuelga desde la terraza del bloque (doce plantas). La primera inutilizar la puerta de la terraza del bloque para que no pueda acceder a su ventana. y que vive sola en su casa. Se presenta. desciende con un arnés hasta su ventana.. Ciento diez pulsaciones. Al cabo de un rato de charla estoy totalmente angustiado. quiero morir. estoicamente. Me dice que no. y luego sigue diciendo algo a más gente. Por fin una mujer. Señalo el asunto a la enfermera. he contemplado la agresión de un viejo a la chica que buscaba al cirujano para amputar un pene. y luego a la mujer y le dice algo. que lo que tiene que hacer son tres cosas. Por supuesto. Los aparto no obstante. El tema del envenenamiento despierta mi interés. un octavo piso. si no le importa voy a ponerme en el centro del salón.. y me he vuelto algo prudente. como si alguien pudiera comenzar a envenenarme a mí también. unos cuchillos de cocina de punta. ¿tú podrías darme una pequeña asignación diaria? — ¿Cómo dices? ¿Perdón? — Que si no puedes darme una pequeña cantidad de dinero cada día que estés aquí.. la tercera colocar una reja. Le pregunto que si no considera algo raro que su marido se tome tantas molestias para matarla: veinte años de envenenamiento y cursillos de escalada incluidos. . Su marido la quiere matar y la lleva envenenando desde hace más de veinte años. Menudo elemento. Le digo que todos los maridos son retorcidos. La televisión sigue con lo de la jodida boda de la realeza.

que además es un tacaño inveterado. se acercan. un tal Thot Amón. Van vestidas de blanco o de verde. dicen que no continuamente. andas con gran tiento en estas condiciones. Evito. y algo de manga ancha siempre hay. Me parece realmente heroico. Sustitutas. regreso corriendo. separan. es algo inquietante. La alcachofa de la ducha se empotra en la pared para evitar ahorcamientos. regañan. pero por muy suicida que seas. Desde luego. pero el pestazo de alguno es muy grande. eventuales. Con lo que esquilma a los más tontos e inocentes. no me extraña que los compañeros se acostumbren a la mugre. me empiezo a mojar y deja de salir el agua. sale un chorro frío y en pocos segundos deja de caer el agua. ofrecer mis servicios a las damas por una cuestión de natural pudor y por cuestión de seguridad. El chico ve a Moloch sonriendo complacido. presta luego a algunos internos necesitados tabaco y pequeñas cantidades de dinero con interés del euribor más un diez por ciento semanal. más o menos. algunos de los cuales no tienen problemas para defecar en la cama o donde se les tercie. Poco a poco me hago valer y ayudo a los varones a vencer esta aversión al agua. zuecos blancos y listo. si no me mato aquí es porque no estoy destinado a morir. Como hay una falta crónica de personal.juegan al dominó con los más autónomos y van arreglando los conflictos que surgen. En estas condiciones. Un sablista experto. corro hasta el lugar de impacto. que una cosa es la muerte buscada con arte y ritual. y otra el descalabre puñetero debido a la Seguridad Social y al gel barato que proporciona. sale un chorro de vapor hirviendo y te achicharras. no sea que haya algún malentendido. La de mi habitación —por si fuera poco— tiene la salida de la alcachofa casi horizontal respecto al suelo. y la posibilidad de una epidemia en la habitación que comparto con dos maníaco-depresivos y un esquizofrénico estabilizado. Cuesta mucho trabajo que los internos nos lavemos... pienso yo. ordenan. Otros suicidas ingresados pasan por mis mismos problemas. bajitas y no han adquirido las duras y cocodrilescas carnes propias de la edad. Todo sucede a una hora precisa. me dejan hacer. y comentamos con indignación que ya podrían arreglar el tema del agua. todavía son jóvenes. tres pasos. Y a la tercera vez. Estamos hablando de funcionarios españoles. Tengo que salir de aquí como sea o voy a perder la chaveta. Como el de la hora del baño. suben los pantalones a quienes se les caen. Vuelves a apretar y el chorro sale tibio. El guarda de seguridad bosteza. Mis otros dos compañeros de . Entonces le doy al botón. Vuelvo despacio y cuidadoso por el suelo mojado a darle al botón. Bueno. El esquizo es el Resti. IV La vida en una planta de hospitalización es algo que crea hábitos regulares de vida. y para limpiar a los que están fuera de combate. repito la operación unas treinta veces hasta que consigo darme por duchado. Es curioso. De todas formas siempre algún pequeño drama surge. el malo de los comics de Conan. En el camino de ida y de vuelta me resbalo y no me parto la crisma de chiripa. pero no acaba de llegar el dichoso enviado. las enfermeras se las ven y desean para conseguir que se laven los que se pueden lavar. y el chorro sale disparado hasta que choca con la pared de enfrente. el suelo del cuarto de baño vierte a un zumidero central. y los mandos de la ducha son de un solo botón: aprietas. me enjabono un poco. ya que la dirección del centro procura ahorrar para mejor gestionar los recursos que de los impuestos emanan. charlan. porque puede ocurrirnos cualquier cosa. y como las enfermeras agradecen cualquier tipo de ayuda. no hay bañera ni plato. Escucho con algo de tolerancia los discursos místicos del chaval. con pijamas tan gastados como los nuestros. que lo ha de acompañar al infierno purificador. esas mujeres no son muy grandes que se diga. se acaba el líquido. Estuve pensando un rato si no estaba yo coartando la libertad de los enfermos a disponer de su propio olor corporal. manteniendo el botón apretado mientras se lavan. Gran terapia para hacernos amar la vida. no obstante. el que espera al enviado de Moloch.

. Primero sentí que me costaba trabajo articular las palabras. poco a poco. Detesto estas pastillas. A continuación. Luego. La medicación no es ninguna broma. lloraba. como el de las comidas.. una verdadera genocida que no hacía más que pedirme que le explicara lo que me pasaba. lo cual se acerca bastante más a lo que yo creo que es la realidad. un fármaco que se usa como antídoto de lo otro —me parece—. Lo sacaron en una camilla cubierta por una especie de cúpula metálica semicilíndrica del tamaño de una persona. así fue.habitación son personas muy sedadas por los sicofármacos. Aunque me tambalee. se me va pasando el muermo. A mí me toca un antisicótico. la zyprexa. Nos reparten las pinches. mientras zampamos. ni soy esquizofrénico. Cada vez que me tomo las pildorillas. La enfermera me volvió de lado y me plantó una inyección de akinetón. todo ello con intención de sudar la medicación cuanto antes. y poco a poco fue pasando la sensación tan mala y agobiante. unas bandejas con cubiertos de plástico de un solo uso y el menú y. sólo salía de mi boca una verborrea incoherente. uno de los llamados tranquilizantes mayores. por más que me instaban las enfermeras a acostarme y relajarme. Me pregunto por qué me mandan todo esto si yo ni tengo episodios sicóticos. me quedo atontado. Es muy curioso. Después de este episodio hago cuatro horas de gimnasia al día. Otros piensan que los están envenenando. salvo porque una noche le dió a uno de la habitación de enfrente por morirse de algo. Así llaman a una intoxicación de antisicóticos. y no dan ruido. Y además a raíz de la operación atino en el bate cuando meo. La mayoría de los pacientes se traga las píldoras con verdadero gusto. entrega en mano la medicación y comprueba con gesto malvado que nos la tomamos. aunque tenga sueño. diagnosticó que estaba padeciendo «síntomas extrapiramidales producto de la medicación». no sabía dónde colocarme. miles de abdominales. una . ¡Cómo me pondría que fueron los dos autistas de la habitación los que evitaron que me hiciera daño tropezándome! Por fin llegó la siquiatra de guardia.. una MIR en prácticas. en lugar de hacer algo.. indiferente. Llamé a las enfermeras y me dijeron que me relajase. que temblaba como si tuviera fiebre y que sólo balbuceaba. Al cabo de una hora de relax era incapaz de hablar. «me impregné». y tranxilium de venticinco y. más o menos desde que me sacaron venticinco centímetros de líquido de la columna y me abrieron la tapa de los sesos para desobstruirme una vena. aunque sea inútil por estar «impregnado». pero aquí la lógica carece de sentido.. aunque la resignación me invada. cuando llega otra dosis y vuelta a empezar. «Buenos días». me entró un ataque de pánico al comprobar que era totalmente incapaz de controlar mi cuerpo. ni oigo voces desde hace tiempo.. piensan que estoy loco. que se emplea en el tratamiento de la esquizofrenia y la manía bipolar. Me acosté y me relajé.. «buenas noches» y poco más porque no responden ni a eso a veces. le oí decir. haloperidol. y requiero mucha fuerza de voluntad para mantener algo despejada la cabeza. alegres y vocingleras criaturas cuando lo son. Así que ahora tomo los antisicóticos junto al antídoto de la extrapirámide. llega la enfermera. bicicleta. ya que están bastante enganchados a estas drogas. saltos sobre el terreno. me echaba las manos a la cara. el pino contra la pared. hasta los locos más locos. seguramente del haloperidol. se me caía la baba y me temblaban las manos de forma que era incapaz de pararlas. dos por la mañana y dos por la tarde: flexiones. Dado el penoso resultado de mis gorgóricos esfuerzos. Parecía que fueran a servir una cena. Con ese mi aspecto habitual doy saltitos. que no pasaba nada. Todo el mundo. No lo entiendo. No tengo nada mejor que hacer. Hay también momentos de supervisión intensiva. ando de cuclillas. La tercera noche de estar recibiendo terapia. el risperdal que sirve para otro tanto. V Ha pasado un mes sin pena ni gloria. La petición me resultó tan grotesca que —aunque había perdido bastante sentido del humor— intenté articular el trabalenguas de tres tristes tigres.

incomprensible. si usted es el preso. no me lo parece. — Es usted muy mala. he dirigido la mirada hacia las trabajadoras. yo estoy encerrado y tú eres mi guardiana.. por el aburrimiento que pasa el personal. lavadora. Eso sí. todo esto es un gran fraude. Lástima que ellas ignoren que son anarquistas. — Sí Tuscana. Para dar algo de pisto a mi cargo. si no hay más remedio. Aquí sigo. — Qué va. que ama la libertad por encima de todas las cosas. quienes luchan son quienes menos te esperas.. usted es anarquista. Pues conmigo. yo soy su enfermera. Aprovecho que soy el Secretario General para soltar grandes y largos discursos que son escuchados en respetuoso silencio. porque con la reforma sanitaria que hicieron los socialistas. Un manicomio chiquitito donde los locos tienen que hacerse casi todo: comida. usted tiene la llave de esa puerta que da . y he localizado a las compañeras anarquistas. — ¿Tú crees que yo estoy enfermo? — Pues claro que está enfermo. Aún así. Como no tienen voluntad propia.. Fracaso absoluto. no mío. en honor al patrón de los dementes. nada. La carne de cañón valiente y decidida es siempre anónima. Mucho tiempo llevo ya aquí. ¿no? ¿eso piensa de mí? — En cierto modo es así. Sólo es cuestión de aclarárselo a estas dormidas activistas sociales. ¿no don Jorge?. Siempre ha sido así. inmediatamente tirarían las jeringuillas al suelo. Las compañeras anarquistas son personas que tienen «algo especial». ni Comunidad ni alta. — Pero don Jorge. te mandan a la Comunidad Terapéutica. — En la práctica eso fue lo que sucedió. pero no se lo creen demasiado. Hablo en femenino porque aquí la mayoría del personal está compuesto por mujeres. pero como que no se me motivan. pequeños conflictos y agresiones. cuando cerraron los siquiátricos.. alguna caída de un epiléptico. yo lo que hago es cuidarlo y mimarlo mucho. — Pues yo me siento como un preso. reconózcalo señorita. con botes de alcohol de desinfectar y antorchas encendidas para acabar con esta sociedad corrupta.. Visto lo limitado de la comunicación con mis compañeros de fatiga.. usted no está preso. cosas así. trabajan. incumplen las normas. Desconocen —por ejemplo— que si ahora mismo llegasen a sonar las trompetas de la revolución. — ¿Y por culpa de ese sentimiento usted me convierte a mí en carcelera?. hacen la vista gorda y saben que —en el fondo—. aquí se supone que los siquiatras nos dan terapia y nos quieren curar. yo no lo tengo encerrado. uno que se muere de repente. eso que siente es problema suyo. me quiere liar. Poco a poco les voy explicando la belleza de la Idea. el cabrón del mecánico no había atornillado bien el cacharro. sino que está enfermo. y saldrían a la calle movidas por una fuerza sobrecogedora. diálogos absurdos. nada especial ocurre. se ríen de los informes oficiales. se ha intentado suicidar tirándose un aparato de aire acondicionado encima. — Es igual. se supone que en las unidades de agudos nos deben de poner en condiciones rápidamente y soltarnos para que la familia se haga cargo del paquete (menuda les cae) o. También consigno que he constituido un sindicato con los enfermos agilipollados de los sillones. Terapia individual. me he fabricado una gorra como las de Fidel Castro con una cartulina que me ha suministrado el ictiocefálico terapeuta ocupacional. les he hecho firmar el acta de constitución sosteniéndoles yo el bolígrafo. el otro que te pide tabaco aunque no fumes. compra. — ¿Y eso don Jorge? — Anarquista. estamos presos. errores en las medicaciones en los que te dan lo de otro. con tanta gimnasia me estoy poniendo como un mulo. pero en realidad nos privan de la libertad. eso no ha sido así exactamente. murmuran contra los superiores. yo soy la carcelera. — Ejem. yo no soy una carcelera. éste que delira.. ¿no le parece? — No. Intento organizar la Fiesta de la Ostra. Hemos llamado a nuestro sindicato Confederación Caetanus.salchicha gigante. busco más actividades.

cuando salga me voy a la feria. «¿ah sí?. y tumbarlos a golpes de kung-fu más aún. — Pero mujer. o el del autobús..». Podría pasarme aquí la vida. como yo. Miro la llave. me la ha dado voluntariamente. — Sí. ella saca del bolsillo de su pijama blanco la llave y me la entrega en mano.. tiene razón. dándome envidia. Ya ha pasado en otras fugas mal planificadas. esa sí que es mala. ¿soy yo celadora? yo no soy celadora. hable con él. muertos en camilla. pero a tiempo parcial. Y a Tuscana la pondrían en la habitación de al lado. téngalo claro.. aunque consiguiera salir a la calle. creo que mientras más explico el anarquismo. señorita. pero detrás estará otro esbirro amable leyendo el periódico. yo no tengo nada que ver con el celador. dar explicaciones a toda esa gente sería muy fatigoso.. me amarrarían de nuevo. o alguna ancianita..». Devuelvo la llave a Tuscana. o los municipales. comerle la moral al celador. Tuscana me contempla muy divertida. ji ji ji ji. institucionalizado se dice. encerrada. y yo tampoco puedo hasta las diez. sino la Institución. limpiadoras. «no. podría caerme encima el guarda de seguridad más gordo de la ciudad sanitaria. con el hueso pelado podría cometer un crimen. — No sea usted rencoroso. y al final hago amistad con las enfermeras y con los pacientes agudos a fuerza de arte y salero.. Así lo explican sus libros. soy muy maleable al parecer. — Yo no soy su carcelera.a la calle. usted es otra víctima. podría dejarlo sin sentido con un oshiro. familiares. me preguntará que cómo tengo la llave y que a dónde pienso ir en pijama: «la llave me la ha dado Tuscana». ¿os habéis amotinado eh?». en sólo seis semanas. y por qué se la ha dado». es la ama del calabozo. Los brazos cruzados. Entonces. no obstante. estos profesionales consideran que un alto grado de compromiso político como el que yo tengo. Suspiro. ¿dónde voy en pijama y sin dinero? Rápidamente los taxistas. Ha conseguido desconcertarme. que dentro de un rato. lo más probable. otra de las compañeras . insisto. pero seguiría saliendo gente a mi paso: guardas de seguridad. Podría. Incluso. sopeso la situación. — ¿Cómo? — Ahí está la llave y ahí está el pasillo. con gesto solemne. claro. «vuelva para atrás que por aquí no puede pasar. claro que bien mirado los peores son los cocineros... VI Bueno. más se convencen de que estoy como un puñetero cencerro. — Caramba. «porque no quiere ser mi carcelera». otra presa. tendría que contemplar la risa de triunfo de doña Felipa y el retorcimiento placentero de la cámara espía. [la imito en los andares y en el gesto y la otra se parte de risa]. — ¡Anda!.. Podría hacerle daño a alguien. — Ah. aquí. también atada. una chica muy perspicaz — No puedo marcharme. tras la puerta está el celador.. ahí tiene la llave. es signo de desequilibrio mental.. Puedo abrir la puerta.. yo no le impido irse. o podría lastimarme con algún cráneo más duro de la cuenta. ¿y de la doctora que opina don Jorge? — ¡Huy! la siquiatra. — Pues claro que no puede. «ahhhh. yo soy anarquista según me dice.. o. En fin. verían en mi rostro la marca infame de los locos y me trincarían. Es de noche y charlo con Marta. que es una forma como otra cualquiera de llamar a la pesadez de los procedimientos de prueba-error. Me devolverían a la cama de agudos. ¡mira que graciosa!. quien le custodia no soy yo.. Efectivamente.. podría convencerlo. pues ya estoy adaptado. pinches. Pero yo no cedo. ¿ha visto usted. haciendo gesto de «vete» con la cabeza.. no. enfermeras. el muslo de pollo cocido que me han puesto en la bandeja?.

. El supervisor discute con la enfermera. pero en compensación poseo una personalidad muy manipuladora. pero eso da igual. qué más da. enérgica. A los cinco minutos entra en el ala el supervisor. porque es algo novata. pelo castaño recogido en un moño. eso haría. Marta me escucha. quejosa. — Dígame ¿es cierto que se reúnen con el rostro cubierto por pasamontañas?. Esta noche está nerviosa.. sí. reivindicativa. lo noto. ¿Y eso? Que está sola. la veo gesticular y hablar un rato.. Vaya. humillaciones. qué sé yo. Sí. se va calentando progresivamente y me dice que tengo razón. Me contesta que ya lo ha hecho y que no puede venir porque está en Medicina Interna cambiando enfermos. que pesará unos cuarenta y cinco kilogramos y no las tiene todas consigo cuando atiende a los personajes que son mis compañeros. Dos auténticas marmotas gigantes con dentaduras postizas a las que se suman collares. Antes de que me pueda contestar la llaman y va a atender a alguien. Al parecer —dice Tuscana que dice mi doctora— soy algo retrasado mental. qué encanto de mujer. corriendo riesgos innecesarios. se mete en la cabina. basura. que tiene que poner una inyección al ruso. Que si la puedo acompañar. — No joda. desde las diez a las ocho de la mañana. Es un chaval grande como un tonel. Ella me cuenta que soy muy importante. — ¿Y por qué se fía de mí? — Pfff. Abren la puerta del ruso. sobrecargada de trabajo. Él afirma que exagera el peligro y la pone de «nena miedosa». Duerme serenamente arropado. que quiere entrar acompañada a la habitación de agudos y que las dos auxiliares que hacen la guardia con ella tienen más de sesenta años. pero es eso lo que me parece. Por fin llegan a algún tipo de acuerdo. ya que eso es lo adecuado y es la obligación del celador. pero que por qué no llama al celador. que tengo mucha razón.anarquistas que no sabe que es anarquista. Ella les dice que no entra si no es acompañada. Le digo que si quiere la acompaño. por fisgar y entretenerme antes de ir a la piltra. A lo mejor es que se aburre. faltaría más. Marta se me acerca de nuevo. muy progresista. Cenan unas albóndigas. van a jubilarse pronto. gafas. Es una sustituta jovencita que está haciendo un ciclo de dos noches. Pero Marta no se fía. y la sábana sube y baja al compás de su larga respiración. Le repito que si quiere entro con ella. tiesa como un palo. ya está bien de aguantar arbitrariedades. — Marta. pequeña. Marta se hincha como una gata a la que esté acosando algún chucho. la siguen los dos tipos y yo penetro tras ellos haciéndome el distraído. se supone que esas reuniones de ustedes son secretas. Lo acompaña un celador gordo. Lo trajeron hace un par de días muy violento. que una cosa es ser del retén y otra ser tonta. la tratan como a escoria. y le diría que entrase él a poner la inyección. perilla bien afeitada y las uñas de la mano izquierda pintadas de negro. — Como lo oye. El ruso yo creo que no es ruso. sino uzbeko. mejor que no entren. que no tiene por qué entrar sola y que yo lo que haría sería llamar al supervisor. que permanece bien sujeto en la habitación de agudos. entra Marta. cuello descubierto y alargado lleno de venas. Marta. peligrosa y hostil. indeterminado y amorfo como un tocino añojo. —Bah. Lleva bata blanca y ropa de paisano. ya sé que suena raro. que ya está harta de que la puteen. un tipo con coleta. porque la siquiatra ha hecho una Sesión Clínica dedicada a mí. sólo quiere mi presencia para estar tranquila. nuez prominente. Discusión acalorada. Presiente algo. no están por moverse mucho y no serían de mucha ayuda en caso de conflicto. pero le advierto que si pasa «algo» yo no soy el más indicado para intervenir.. y al final cuelga de golpe.. pendientes y pulseras de oro. Bueno. .. Las miro a través del cristal de la cabina. no debería de contarme eso. Dicho y hecho. Lanzo un discurso en el que manifiesto que es indignante la falta de personal. Esta chica es una contratada eventual del retén. coge el teléfono y marca. Creo que yo le aporto serenidad y seguridad en sí misma. carezco de autoridad y de fortaleza para un enfrentamiento con ese fenómeno eslavo de ciento cincuenta kilos. y ya parece bastante calmado. y ha advertido a las enfermeras que deben de tener mucho cuidado conmigo. afirma con la cabeza. pañuelo de usar y tirar. pesimista. Parece un hombre de izquierdas.

que corren como rayos y se marchan dando un violento portazo. paciencia y espera. EA. ochiestrasssnia ochiguuuuchia. siguiendo con la cabeza la estela blanca de dos siluetas fugaces: el supervisor y el celador. Cruje mi osamenta. el ruso se aparta suavemente de mí. ¿ves?.pijama blanco una talla más grande de lo debido.. EA! . anuncia al ruso las buenas noches y que va a ponerle la inyección. viene el tío. dicen que «no» con la cabeza y hacen signos de tranquilidad. — Bragayabus jabasmaiamilio vakaneyna rudsvavoda bainamir. Y lo peor de todo es que los tíos enfilan el pasillo de salida huyendo como liebres. que parecía dormitar plácidamente. con zancadas largas y me abraza. ¡plaf!. Y Marta. herrrrmanos. yo coger jeringuilla. se queda quieto y pregunta — ¿Xtó? — ¡No jeringuilla! —le afirmo contundente— no inyektsía. bratia! — ¡Da! ¡da! ¡ni bratia! — Hospital ¡mierda pinchá en un palo! — Nun palo. pero no están dispuestas a abrir. desde dentro no se abre.. Salta sobre el colchón tomando impulso. Salta al suelo. y tirar a tomar por culo. A esos dos no les han fallado los reflejos. Me acerco a la salida. la toma a ella por la mano y empieza a llorar desconsolado soltando un parlamento incomprensible. Marta se ha quedado paralizada. sigue chillando y manoteando como un monstruo japonés. cabecea siguiendo el ritmo. Las dos auxiliares llegan enseguida y nos miran a través del ojo de buey. inyección kaput. — ¡Ea. Niet inyección. Comienzo por hablar al ruso en ruso. es decir. lleva las amarras puestas. yasendinobriuchaaaaas.. las auxiliares no colaboran. llega al techo. totalmente asexuada. kakbaiusyabaaaas. levanta las planchas de escayola. que por fin ha recobrado algo de espíritu. ¡Uy! pepepepero ¡pero menudos cabronazos! Pido entonces ayuda a las enfermeras a través de la cámara. lo golpea. llevando en ambas manos una bandeja de acero con la jeringuilla y el algodón. pega un salto. pero de alguna forma las ha desenganchado de la estructura de la piltra. se pone de pie sobre la cama y suelta un alarido que me hiela la sangre. Pero sí sé cantar el Ojos Negros y entono con mucho sentimiento: ¡ochichiorrrrnia. me mira con algo de atención. Entonces el loco me escucha. porque no sé si los uzbekos hablan ruso y yo tampoco sé ruso. Juro que me fallan las piernas. Entonces. Marta no reacciona. Como el ruso sigue dando voces. las correas me amenazan. y yo me muevo como en sueños. insultarlas llamándolas putas no va a solucionar nada y esto puede ponerse muy muy feo. Me ha entrado un canguelo acojonante. algo así dice esa canción de los años sesenta. se quita las sábanas. Las correas se lanzan sobre mí con ánimo de estrangularme. — ¡EA.!. da. pero mi cerebro arcaico y reptiliano debe de estar funcionando porque no me desplomo. No sé si le hará mucha gracia. ea. de golpe. algo así como un oso a un pinguino.. decido tomar el mando de la situación. zsnatsubidelbaaaaas. Luego se retuercen las manos llenas de anillos de brillantes y esmeraldas con nerviosismo. — ¿Herrrmanos?. ea! — ¡A tomar por culo jeringuilla! — Niemagúchaslaia piridilova zsdravstui. El tío está desatado. — Da da. ¿bratia? — ¡Sí. el ruso. tapado hasta la barbilla. con voz muy flojita digo «¡socorrosocorrosocorro!». la retirada está cortada. da ¡mierda góspital! — ¡A tomar por culo jeringuilla! — ¡Da! ¡da!. kak liubliuyabaaaas. a tomarrr porrr culo —dice el uzbeko—. que parece que me voy a caer. y priekrrrrrasnia. — Nosotros amigos —afirmo con acento ruso—. Y. Joder con el ruso. pero claro. palmea suavemente la espalda del tipo mientras le dice: «ea ea ea ea». sí.

Los tres lloramos y nos cogemos de las manos. No es la primera vez —por lo tanto— que me golpeo. El Resti me asegura que si hubiese firmado un pacto con Moloch hubiera atravesado la pared. Encima. que va a ser después del almuerzo para poder coger el tren de las dos. Entre todos me levantan y me llevan a alguna parte. pero en realidad proyectado por mi metódico entrenamiento gimnástico. cuando entran en la habitación en tropel al menos diez personas. hay que improvisar en estas situaciones y un poco de sangre inocente en manos de un cargo intermedio siempre viene bien. y siento como cae la sangre tibia sobre mis ojos abiertos. Así estamos llorando. que sé que se está negociando la apertura del ala de siquiatría como Unidad Clínica. Le respondo que eso sí va a poder ser. firmando como testigos dos enfermeras. que tiene que cumplir . me aparta con un leve empujón para enganchar al ruso. choco en el suelo con la coronilla. por lo visto. que si me suicido o no. zarandeándome igual que hacen en las manifestaciones de palestinos cuando el ejército se carga a algún desdichado muchacho. Me contesta que eso no va a poder ser. y que dejando a un lado la cuestión filosófica de mi nihilismo vital. es un auténtico cabrón de la peor ralea de sanguijuelas que pueda crear la ingeniería genética. y que es visible que se ha agudizado mi megalomanía. Resistí sin hacer ni una mueca. han contado con pelos y señales cómo la dejaron encerrada. ya que hubiera sido mucho más doloroso. al ver mi sangría y el destrozo que tengo en la cara. agitándome. Le respondo que mejor no. de heridas y de cómo me las produje. que haga el favor de darme el alta que ya estoy curado. de lesiones. Prosigo afirmando además. haciendo el corro de la patata. porque todavía puedo sufrir una recaída. El parte de urgencias habla de conmoción. mi fuga de ideas. o sea. Reboto. El supervisor marcha muy decidido y apresurado. por lo tanto. Decido desmayarme y dejar que los acontecimientos sigan su curso Al día siguiente. que está claro que ella es ambiciosa. Que queréis que os diga. es problema mío. sangre. y yo aprovecho el suave desplazamiento para lanzarme de cabeza contra la pared como si fuera un cohete. sólo sabe decir «¡krov! ¡krov! ¡kroooooov!». Marta y las auxiliares. ya sabéis. no parece muy contenta. vuelo ligero en la confusión hasta que me pego un morrón en la frente con el muro colocado aposta en mi trayectoria. mi irritabilidad. solicito audiencia con la siquiatra. celadores y guardas de seguridad junto al supervisor progresista de uñas pintadas de negro. Marta chilla como una diabla y le espeta al supervisor que cómo se ha atrevido a pegarme. caigo de espaldas. Por mi parte tengo siete puntos en la frente y cuatro en la coronilla. pero tal vez haya exagerado un poco. Es listo el ruso. Simulando que me desplazo en virtud del impulso otorgado por el jefecillo. dado que ella es la técnica cualificada investida con los poderes del Estado para discernir la salud de mi ánimo y carácter. «Tal vez declarar claramente ante la policía esclarecería el tema» —propongo yo—. Me pregunta que qué fue lo que pasó anoche. como estaba inconsciente me dieron los puntos sin anestesia. cómo huyeron los dos machos ibéricos encargados de protegerla y cómo tranquilicé al loco. Después de desayunar. soy poco menos que un héroe en la planta. Se mete en la cama muerto de miedo y se deja atar. como cuando aquella huelga tan lejana. «¡Fue un accidente!» —me asegura ella—. compañeras anarquistas. Una buena brecha de las que dejan cicatriz de carácter.. que el golpe en la frente ha hecho que huyan todas las ideas de autolisis y deseo salir a la calle lo antes posible. A mala hostia. mi disminución de la atención y mi tendencia a la autolisis y. Le respondo que hoy no tengo ganas de jugar a ser un enfermito.. Ahora todos los profesionales implicados están declarando ante el Jefe de Enfermería que. porque el ruso. Creo que todo el mundo se ha olvidado del ruso. afirmo que es una grave negligencia dejar un servicio como este sin personal especializado en número suficiente por la noche. Un día os la tengo que contar. Doña Felipa. Y Marta llora. La historia se ha corrido entre todos los internos y entre las enfermeras.Es una escena muy muy triste. que sufrí una brutal agresión por parte del supervisor. no me da todavía el alta. que yo estaré loco pero no soy imbécil. a la hora del relevo. El otro balbucea una excusa y todos gritan. El resto carece de importancia. me entra una gran congoja y yo también lloro. o sea.

ella a estas alturas parece dispuesta a tragarse todo lo que yo diga. pero que en estos momentos soy una persona sumamente popular. Bueno. porque puedo ser un guasón. Aparto el pollo y me zampo el verde.. Ansias Redentoras Compañeras y compañeros: si tuviesen el buen gusto de pasear por mi barrio. puede llegar a Consejera. le explico que para cuando reciba el alta por mejoría. de la Asociación de Enfermos Mentales. incluso fundaron una Asociación de Vecinos (Virgen de la Ansiedad) para impulsar la cultura (partidas de dominó). y eso va a estar muy bien.. Dice que no le gusta que la manipulen. electroshocks... va a pasarse los días en los despachos de los jefes. sabe que soy una persona silenciosa. la asamblea de majaras ha elegido como portavoces al Resti.. y otra para librarse del esposo. que se ve claramente que he empeorado y que seguramente tendré que ser devuelto a la cama de agudos con contención mecánica ante las amenazas que estoy profiriendo. Le juro con la mano en el pecho que yo deseo más que nadie su ascenso. que esta conversación está siendo grabada (si cuela cuela). pero muy discreto. lobotomías transorbitarias.. que resisto bien la medicación. quién sabe. asan sardinas. terapias todas de la vieja escuela que tanto añora. Muy cabreada. Así que ¿para qué va a arruinarse la carrera y la vida... salen al campo. Por último la exhorto a que por mí no se preocupe. me recuerda que estoy allí por orden judicial. Sonrío con todos mis dientes. Puestos a las malas puedo organizar desde una fuga colectiva a una rueda de prensa. Le contesto que por supuesto ella puede hacer eso y cosas mucho peores. Si la hacen Jefe de Servicio. el esquizo que espera al ángel de Moloch. uno ser purificado en el infierno. el deporte (partidos de futbito) y la convivencia (fiestorros a escote en el bar de la asociación). porque de esa manera podrá abandonar la terapia directa con el enfermo. lo cual si bien es falso. y prueba de ello. de Derechos Humanos. que mientras tenga la baja laboral y tras el susto del ruso. que tengo un abogado y miles y miles de euros para pleitear. pues doña Felipa ahora sí que está cabreada. En los alrededores de mi vivienda conviven un grupo de vecinos que siempre hacen muy buenas relaciones: se juntan los domingos. que soy miembro de un sindicato. Le explico que queremos hablar de los tratamientos. No sé por qué. Estos dos enfermos han decidido quedarse. ahora que murió Don Alejandro. que yo soy un manipulador hostil y un grosero. niños rompiéndolo todo y perros y gatos cagando y meando. curas de sueño. Todo muy bonico. cuando dándome el alta a mí y a los siguientes enfermos (y le leo con énfasis una lista escrita en un trozo de papel higiénico con los nombres de seis maníacos y maníacas incluyendo al soviético). Bueno. la paranoica que teme ser envenenada por su marido. podrían disfrutar de lo que es una comunidad donde todo el mundo más o menos se conoce. Como la tal .una serie de objetivos. Además. le presento una tabla reivindicativa. bares. encadenarme a un muro. que los enfermos me obedecen. de Amnistía Internacional y de una organización propresos. Después me entregan el alta y reparten las demás cartas.. La gente se saluda. Hay tiendas. que nunca he contado a nadie el episodio de la playa a pesar de la rechifla que hubiera causado. no voy a intentar suicidarme. que hay mucho dinero en juego y que no conviene que yo me ponga ahora a denunciar judicialmente lo que ha ocurrido. que no temo a la muerte. y a Petra. comas insulínicos. hoy hemos comido pollo cocido sin sal y ensalada de lechuga. soluciona el problema de masificación que tiene el servicio? Le explico que la lista la hemos votado los locos esta mañana democráticamente. casas. que las enfermeras están de mi parte.. ataduras y actitud del personal tal como determina la Ley de Sanidad. Hasta el próximo suicidio. que el ruso me estima. cosa que está muy claro que no le gusta nada.

Manolo. clase de pintura va y clase viene y el sábado por la mediodía aparece en mi casa el hijo pequeño (de trece años) del Manolo. Me siento raro en ese ambiente. consigue que todas se sientan fatal con su dejar pasar la vida sinsentido. Le pregunto que si no le parece que también su vida es estúpida. Me cuenta que su madre le ha contado una cosa con la condición de que no se la cuente a nadie. Viene como que muy asustado. Le juro discrección. del afable al muy agrio. Debe de haberla pillado a la Manoli . el Apoyo Mutuo y la trasmisión de conocimientos de manera altruista es algo «que funciona». Resulta que uno de los vecinos. ha convencido a su compañera (la Manoli) y a otras tres señoras. Miembro de cierto sindicato. Es un hombre muy abierto y de ideas claras que se corta el pelo con el mismo estilo que Durruti. el de enfrente de mi casa. que los cuentos mientras antes se cuenten mucho mejor. Debe de haberle costado trabajillo cerrar el negocio en sábado. Me dice Pedrito que me lo va a contar a mí porque sabe que yo soy una persona discreta que no cuenta cuentos. y me contesta que no no no. y no sé por qué. Estoy en estas cuando oigo un chirrido de frenos «ñiii». un cuñado. contándole que se va con el funcionario a empezar una nueva vida. abro la puerta y veo que sale el Manolo de su potente cuatro por cuatro. saca adelante su casa y su familia. seguido por los dos niños —de veinte y ventidós años— (Pedrito fue un penalti). es un libertario. cuarentón. Un hombre de unos cuarenta y tantos años. Técnicamente. Me dice que llevado por la euforia de la cerveza de una de esas reuniones vecinales a las que no tiene reparos en asistir. me explica la gran labor de apostolado que ha realizado. Tras una discusión que va subiendo de tono.. la Manoli. Porque —añado— yo jamás dejaría a mi compañera en manos de un hombre que ha tenido ya un divorcio y seis hijos. y que le va a dejar una nota al marido (Manolo el anarquista).?. He aquí que su compañero.asociación es subvencionada por el Ayuntamiento (socialista) no soy miembro de la misma. bajito. «El arte —dice el nota— dará otro sentido a la esforzada y absurda vida de esas atrasadas hembras». rubia de bote. que debería de ponerse a pintar cuadros. Madre abnegada. Es el compañero de una de las hermanas de mi mujer. Hasta hace poco. Una vida banal. Ni idea de que el tal Reche fuese pintor vocacional y tuviese un estudio. pues eso. para que empleen su tiempo libre en algo mejor que ver telenovelas. Un chaval simpático que hace buenas migas conmigo. Me cuenta Pedrito que apenas terminó el cuento la madre. «amor libre» «confianza mutua» y «cabronazo» (en alusión a mí y a mis sarcasmos) nos despedimos con ambigüedad. un ex-auxiliar administrativo de la Administración Autonómica. qué casualidad. «sentido de la vida». seis hijos de dos mujeres. casado dos veces. tanta risa. llamó al padre a la pescadería y se lo contó todo. Le pregunto al compañero si si si él va también a aprender a pintar. porque: «¿acaso lo que es bueno para tu compañera no es bueno para ti. ya que otro espontáneo de allí (el Reche. delgado y regente de una pescadería que explota junto a dos hijos.. tuerto. Han pasado tres meses desde entonces. Le pregunto a Pedrito que si le ha contado eso a alguien. Tras un arrebato de ansia redentora. para que me lo cuente. que la promesa de silencio hecha a la madre no tiene ninguna importancia porque un cotilleo siempre hay que contarlo y que cuente conmigo para evitar una desgracia. Luego le ha abrazado y ha llorado. Como que no me gusta tanta felicidad. Me cuenta además que está muy preocupado y que no sabe si ha hecho bien contándoselo y que por favor evite una esgrasia porque su padre parecía muy nervioso y excitado. No se preocupaba de más cosas. Le explico que ha hecho bien. —le pregunto con mucha guasa—. y deciden ponerse a pintar cuadros. le ha contado que se ha enamorado del Reche. el anarquista tuerto. Pedrito. como es natural. Su compañera es una señora que no se decanta por ninguna ideología. Manolo. tanto lavar el coche los domingos. tanto hablar de limpieza (ellas) y de fútbol (ellos). algo gordita.. jubilado por la jeta y algo calvo) les ofrece su estudio para dibujar y clases gratuitas de pintura.». el anarquista Manolo (tuerto) me hace la siguiente confidencia hace unos meses. en la que surgen conceptos como «pareja». y que se demuestra que la anarquía. Entra el Manolo (el pescadero tuerto anarquista) en su casa. pero nunca me he integrado en ese tinglado de amistad y buen rollo.. Entonces me cuenta que la madre. Gritos.

es lo que se me ocurre en ese instante. ¡el machete!. Manolo que eres anarquista. Ha pasado dos casas más allá. que no te preocupes. que te vas a quedar tú con la casa y con el coche. hace un pedazo de regate.. anda. —¡Que me dejes coño o te mato a ti también!. Acabo que ya. Sale corriendo hasta la puerta del Reche y empieza a golpearla con el cuchillo «¡cras cras!» mientras da unos chillos con los que explica que el Reche debe abrir la puerta —si es un hombre— para que el Manolo pueda eviscerarlo a gusto. que pega un salto de lo menos tres metros. Caray que haga algo. que hay más mujeres que botellines. desaparece todo el mundo. Aún más gritos. el tío que se da la vuelta. pero que dame el pincho. más la Manoli que yace en el suelo desmayada y desparramada. y . rueda por el suelo y sale de najas que nos deja clavados como el Correcaminos al Coyote. y me da el cuchillo mientras se toca el chichón que le está saliendo. En estas y en las otras. y el Reche como si fuera uno de los chavales de una serie de esas de bailes de la tele. La segunda mujer del Reche. una hoja pesada y una empuñadura a juego. El tío se zafa. la Olga. De acero inoxidable. —¡Que me dejes coño que le voy a arrancar los huevos! —Manolo que el Reche es una piltrafa. me dice. bueno. — Que nada Manolo. el tío se echa a llorar por su ojo sano (parece que el palo que le he sacudido después de todo ha tenido su efecto). Manolo joder. Y yo que empiezo a hablarle con el cepillo por delante. recuerda lo del amor libre. y que nada menos que por intento de asesinato. todas dando gritos desde lejos. Precisamente llega la Guardia Civil. que le digo. yo con el cepillo. que me estás dando mucho miedo. El Manolo que echa a correr con el cuchillo. ya podía tener el detalle el mamón. cojo el cepillo de barrer y con un trotecillo desganado me acerco al tío. ¡mierda!. ¡quítaselo Jorge!. Más gritos en los que sobresalen las palabras «amor». ¡qué pillín!.. detrás del boquete. ahora me tengo que levantar a las cuatro de la mañana para ayudar a los niños del Manolo el anarquista tuerto (ahora sólo el Tuerto) con la dichosa pescadería (qué asco) mientras el tío se recupera de la depresión de caballo que ha cogido y del palo que le arreé en la cabeza que ya se le enfrió y por lo visto duele un huevo. yo. y yo viendo la jeta de mala leche infinita con que me mira. Además. estúpido. alguien da una voz. intentando escapar por los balcones. ¡haz algo que es tu cuñao!». —Joder. tate tranquilo que somos compañeros. ¡haz algo Jorge! La hostia. ¡Uy! Se trata del Reche. El Reche que no abre la puerta.preparando la maleta. de repente. también pegando alaridos incoherentes. en el sindicato. ¿no ves que te vas a hacer daño? Manolo suelta el cuchillo por favor. «bip bip». El otro que ni se inmuta. el cuchillo como que no estimula mucho. No pierdo detalle. que ahora mismo perseguimos al cabronazo en mi Seat Panda para despacharlo. Mientras dialogamos. Pedrito me insta a que haga algo. La gente me aclama. Es algo enorme el cuchillo. Manolo piensa en la pescadería.. «¡allí allí!». Esa todavía no se ha enterado. la gente que grita. Sostengo satisfecho el arma homicida.. En resumidas cuentas. por favor suél-ta-lo. un mierda de tío que está mucho peor que tú que eres tuerto. la gente dando voces «¡el machete!. y yo que me acerco por la espalda y le rompo el cepillo en la cabeza (ya lo sé. señala al tejado y todos miramos hacia arriba. Manolo que es ella la que se va. Gritos. quédatelo si quieres. entra en el coche y blande un cuchillo de pescadería de los de destripar cachalotes. Se han juntado como un montón de personas. que tu compañera sale perdiendo Manolo. pongo entre él y yo la distancia del cepillo. Y. que mantengo ante mí con cuidado de que no me lo corte. Los niños sacan a rastras al padre de la casa porque está hecho un auténtico basilisco. —Manolo.. me he vuelto muy popular en el barrio desde que evité la esgrasia. La verdad. y yo allí con el puñal enorme en la mano frente a un cabo que me dice que ya tenía ganas de pillarme.. vente conmigo. El Manolo que reacciona y va a perseguirlo en el coche y no encuentra las llaves. ya os hubiera querido yo ver). asomando de cuando en cuando por el orificio con cara de no saber qué está pasando. Los dos hijos mayores se han quitado del medio a la vista del machete. que estaba tan tranquilo de baja por ansiedad. Ya hay un agujero enorme en la puerta. «esgrasiao» y «puta». que no.

Yo hablo con las chicas. un tipo más bien feúcho. la ansiedad y el furor homicida (a ratos unos sentimientos. lo capta de inmediato. como ya digo. sin tías. Las chicas son nuestras respectivas compañeras. mezcla de cuernos e intento de crimen pasional. — ¿Ein? Aquí sí que me ha dejado descolocado. el Tuerto quedó sumamente escamado y deprimido. Llevamos un par de minutos en incómodo silencio ante la barra del bar (yo con una tos que no me deja en paz. el Gordo.. pero no creo yo que la mía me deje. a todos los efectos. furiosa porque no permití que Manolo matara a su marido. Mi amigo Manolo. Pero —finalmente —. los anarquistas no tenemos mujeres. que tampoco es que Manolo sea un Apolo. se las ha apañado para quedarse con la casa. que anda por allí en otro grupo. Se ha vuelto loco.. Olga. pasando la melancolía de la tarde de otoño a base de café. sin pisos y sin preocupaciones. La cuestión es que tras las tardías calabazas. alias el Tuerto. Una compañera es. verás lo bien que nos lo vamos a pasar. Claro. Mira por dónde salen las ansias redentoras de los compañeros. y el Tuerto vuelve a relacionarse con su entorno. para espanto de los contertulios. alopécico y amante del arte. el asociacionismo vecinal. bajito. «pintamonas». Además [gesto definitivo]. me apunto a la excursión —y me sacude por el brazo—. la depresión.. A diferencia de otras separaciones de este tipo. cuando mi amigo me lanza esta sorprendente propuesta: — Vámonos de juerga Jorge. fue abandonado por su dulce compañera. — Me apunto. tú también te vienes. — ¿Eh? — Vámonos a la playa este puente de Todos los Muertos. el darle un sentido artístico a la vida. Durante unas semanas no levantó cabeza y resistió la tristeza.. la ex-señora de Manolo tuvo el buen sentido de largarse de forma definitiva. ¡Qué mundo este! Un fiestorro recuperador Hace unos meses tuve el gusto de intervenir en un luctuoso episodio. — Yo te invito. una «esposa» convencional. acatarrado pero sin que el lapo acabe de fluir). con esa caverna ocular que tiene costumbre de mostrar en las fiestas como presunta broma graciosísima. sólo entregada a la sensualidad de su nuevo amor. pero con la oreja atenta.. sólo que entre anarquistas se denomina «compañera». Mi cuñado. para que . amén de padecer la custodia de los niños. ha puesto una puerta nueva y se ha teñido el pelo de rojo. con el cuatro por cuatro del Tuerto. e iniciar una nueva existencia sin hijos. Manolo el Tuerto es famoso por su escasa largueza a la hora de apoquinar la cuenta. el amor libre. tenemos compañeras. por supuesto. Sólo nosotros. porque por si no lo sabían. «chingar» «cuernos» y «detenido en el cuartelillo». El Reche y la Manoli que han huido dejando nueve hijos (seis de él y tres de ella). que es lo mismo pero no.. Tú puedes ir sin tías porque no tienes.el nombre de Jorge va de boca en boca junto a conceptos como «cepillo de barrer». la vida se abre camino. a ratos otros) a base de inhibidores de la serotonina y visitas a la médico de cabecera. — Tú te has vuelto loco. no tengo un duro y estoy con bronquitis. que se escapó con un funcionario jubilado.

. «atadura». ven.. avisado por alguien. discretamente observado por un guarda jurado. . Bajo en el ascensor sumamente mosqueado. toso. «amarre». que aburrición. Y estoy procediendo. Le comento que antes de usar algo ha de mirar las instrucciones de empleo. Ahorro la descripción de las duras negociaciones encaminadas a conseguir una escapada de los antros hogareños (los anarquistas sí tenemos —de momento— hogares). como pasmado. gracias... vuelvo al sillón. Pero. Bueno. ha apretado un resorte que le ha disparado un chorro de perfume al ojo bueno. y así evitará limpiarse el trasero con toallas de engrasar zapatos. y nos buscamos un hotel. y que para limpiarse el culo ha empleado las toallitas higiénicas que había en unos sobrecitos del baño. arreglo lo de las habitaciones en recepción. y venga a darle al picaporte «chaka chaka chaka».. En ese momento un chillo nos hace pegar un salto: ¿Qué pasa? Que el Tuerto ha cogido una especie de bote de extraño diseño que había en el cuarto de baño. y mientras lo miraba. ¿Todo ha acabado? No. que ahora ya no se abre con llave. cuando llega el guarda jurado. otra vez. y que luego ha utilizado el resto para frotarse las manos. bum bum. sino con plásticos codificados. mira. Echo un vistazo a la habitación de cuatro estrellas. que gusto. ¿qué es esto?». ¿vale?». Con muchas estrellas. vestidos de forma peculiar. ¡Jorge!.. que despenosidad.. aceitosas. me iría a la cama. determinados a vivir una aventurilla y a reírnos un poco de nosotros mismos. Me quedaría aquí toda la noche. Que no quiere problemas —dice el tío—. junto con los bancos. ministerios y corporaciones empresariales. asegurándome que descienden enseguida. Le echo agua en la cara y le insto a que no toque nada que no sepa cómo funciona. expiración larga. horcas y bieldos. Pienso que después de recorrer 600 kilómetros en furgoneta tras dejar el tajo. quedándose el primero en una habitación para él solo. molesto. «No. que relucen como si acabara de salir de Chernobil. respiro mal y no tengo ganas de salir a la calle. Me explica que ha aprovechado para cagar mientras yo hablaba con el segurata. se quejan de lo caro del sitio (seis euros por dos cañas servidas en una copa muy gorda) y suben en el ascensor a ver las habitaciones. Satisfecha mi curiosidad. en fin. que para eso paga el otro. armada con hoces. Pero me tranquilizo lentamente respirando con el abdomen. «Uno. como gracias a los Cursillos de Formación Ocupacional. yo sí que he estado en hoteles de este tipo (otro día les cuento). yo no tengo ganas todavía». Voy a ver. el guarda decide que para lo que cobra no merece la pena seguir amonestando a sujetos claramente alienados y se larga. Rápidamente estos dos se se meten dentro para que yo ofrezca las oportunas explicaciones a este troglodita semirrapado. Tras este lance. escucho unos golpes tremebundos. «Yo tampoco. Un inciso: tengo la esperanza de que el día de la Revolución Emancipadora del Género Humano. me pegunto qué es lo que pasa que estos dos no bajan. Al cabo de unos minutos de paciente espera. ¿qué ocurre? Que el Gordo está allí.. apelando a la solidaridad masculina que debemos los emparejados a los hombres abandonados por sus esposas (la «ex» ya no merece el rango de compañera). Se abre el ascensor y salen mis amigos muy alegres. Le explico que la tarjeta que le he entregado es para abrir la puerta. que es como todas las habitaciones de este tipo. cubiles nunca suficientemente malditos.no suene esa relación a «grillete». la verdad. y que aquello no se abre. Pero —como ya digo— tenemos hogares y no nos hemos tomado la molestia de buscarles otro nombre más libertario. bajo al vestíbulo y me siento en un sillón... Y decido ir a ver qué hacen. Allí está el hombre. haré un esfuerzo. Subo para dejar los bolsos. la horda enloquecida. cogemos la furgoneta del Manolo. Desde la habitación contigua oigo que el Gordo me llama: «¡Jorge!. No se fía de mi aspecto. Cuando llego a la cuarta planta. Le sereno. dooooooos». estoy hecho polvo. mostrándome unas manos absolutamente brillantes. ¿Tendrá algo de malo mi camiseta con su lema de «mata a los ricos»? No hago caso de sus aviesas miradas.. golpeando la entrada. Ah. ofuscado. Recojo las tarjetas y doy una al Gordo y otra al Tuerto. nos plantamos en una localidad costera —de moda—. La cuestión es que —al final— el Gordo consigue la licencia para una sola noche. Me voy. Toman las tarjetas como si fuera algo muy natural y se van tan campechanos al bar a tomar una cerveza. vuele en mil pedazos los hogares familiares a base de azufre y carbón. La pareja esta ha terminado la cerveza. otra. Y así... como en los cajeros de los bancos.

dentro del hotel. —¿Qué tiene de malo mi camiseta de mata ricos? —pregunto de manera retórica—. Entonces el Tuerto me sube a la habitación de nuevo. huevo duro. no es bien acogida en mi entorno. o al menos no comer a dos carrillos? Inútil petición. el tío se ha quitado el ojo de cristal y va como Mosé Dayan en la Guerra de los Seis Días. Todo es oscuridad y silencio. hay tiendas. no tengo hambre y llevo mi propio emparedado. apenado. Que si no me voy a peinar. Frente a nosotros. El Tuerto con traje nuevo. —¿Cómo? Bueno. Me pide dinero para pagar a tercias. también con ropa nueva: calzonas cortas. Todo aparentemente de oro. documentación. Lo explico. pero vamos a ver ¿vosotros dos os habéis mirado al espejo?. ¿quieres no hablar con la boca llena. El Gordo retrocede. comida. hemos venido a divertirnos. para que pique mucho tiempo. no es eso. Bueno.. sin comprar nada. Una vez dicho el precio. Cada uno lleva como complemento una mochila pequeña en la que cargamos nuestros efectos personales. Me preguntan que si pienso salir así. — No gracias. Qué remedio. pero el resultado es incierto. ¿yo os hago desmerecer? — Ven que te arreglemos —me dice el Gordo en tono comprensivo—. con capucha de marca deportiva cara. murmurando lo caro que se ha puesto el oro. ha pedido refuerzos que no nos quitan ojo. salimos de allí. pero con parche dorado. me encanta. esto es el colmo. prudente.como si fueran a la entrega del Premio Nobel. Imagino que tendremos el aspecto de una banda de maduros mafiosos disfrutando de la mediocridad del fin de semana. Hablando de esto y de lo otro. mudas de ropa interior. como a mí me gusta. ya está bien de discutir —tercia el Gordo—. Se han intentado poner elegantes.. inarrugable y un parche dorado en el ojo. indignados. Mi predilección por la comida y bebida muy muy fuerte.. miramos a la derecha. vamos allá. Propone una orgía gastronómica antes de entrar en algún garito de la zona. lechuga. — Mucho ojo. — Venga. Se acerca y vuelve pertrechado de vasos de plástico. venimos a ver si tienen algo para nuestro amigo». No. sólo ver. ah. el paseo marítimo. hielo. «Buenas noches señoritas. Un panorama poco prometedor. para salir a la calle con ropa limpia y no desentonar. Me ofrece un bocadillo. Las dependientas —muy monas— están asustadas. sin mangas. El Gordo cuando empieza a ingurgitar (comer no es la palabra que describe . y en una venden joyas y relojes. Nos hace desmerecer. pan y mortadela.. el Gordo selecciona varios collares. y me descambia mi camiseta por una de los Mártires del Compás. — ¿Ah sí? Déjamelo ver —solicita el Gordo—. ¿mortadela de cisne?. como si intentásemos emular al negro del Equipo A. Ambos llevan una gruesa cadena al cuello. Ya es de noche... En unos minutos estamos cargados de collares de oro. porque sabe que mis apetencias por el pique diabólico son incompatibles con las suyas.. como morcillas vivientes bajo la tela. que lo que sobra es para el fondo común. miramos a la izquierda. camiseta de cuello alto. Me miran. Que si no me voy a duchar. no quiero ser un sieso y apoquino de mala gana quince euros — ¿Quince euros?. el pistolero a sueldo vuelve a la acción. «Pues claro». que Manolo complementa con una gran pulsera de diamantes incrustados y dos anillos aún más gordos. «¿cuánto vale este?». deseguida salimos a la calle.. ¡pero qué has comprado!. Porque allí.. bebidas alcohólicas. —¤¿Pero tú te has fijado en cómo va este dando la nota? —insiste el Tuerto—. Caminamos plácidamente unos cien metros. es de espárragos. El Gordo viste algo más informal.. vamos a la joyería. Tal vez de payasos.. «No». ceñida.. te lo advierto. Piernas peludas. cuando el Gordo ve una tienda. «Tampoco». tomate y mayonesa con pan de molde.. Es lo mínimo —me asegura—. pero a mí. Los miro. pero además le he echado una buena cantidad de guindilla. manteniendo firmes nuestras respectivas opiniones.. el tipo aquel que no era capaz de volar y que llevaba varios quilos de joyas al cuello. Con cada respiración los michelines suben y bajan al compás.

permite ver con más claridad.. La música es de salsa. Les miro. ambos pueden dar grandes lecciones al viejo». agarrados. y charla con toda la que le cae a tiro que pasa a nuestro lado. Yo ahora no tengo ganas. «¡Quiero. que arrancan vítores de entusiasmo del respetable. un varón bajito. De cuando en cuando ase con las manos. Resulta curioso ver a esta banda bailar la anticastrista canción de Gloria Estefan. Es —sin duda— una recreación moderna del tormento a que es somentido el enano Alberich por las burlonas ondinas Welgunda y Flosilda. a medias entre sevillana y monstruo de Frankenstein. tibia y acetábulo formasen un único hueso carente de articulaciones. Je. Una especie de larguiruchas rubias bien entradas en años. Conserva los tejidos. devoraría a su suegra si estuviese medianamente cocida. El Gordo le responde «que más vale aprender de él cuestiones de autoestima y baile». de aspecto campero. zapatos.. El hombre aprovecha las oportunidades que puede para acosar a dos chicas extranjeras (altas. Aprovecha para lucirse con garbo. Mi Cuba Libre. alcohol y saltos del sátiro sexagenario.. curiosamente. alopécico y arrugado. albinos y granudos. Mi maduro amigo bebe como un mariachi un vaso tras otro de güisqui con hielo sin tambalearse..su acto). Destaca de esta mara.. mata los microbios. pa que mi gente pueda bailaaar!. para mí un néctar de concentrado de melocotón. blancos. desacomplejado. andando otro ratito. A esos les van a quitar pronto el baile. rubios. despeja la mente... Llega un negrito vestido de chino y me da tres invitaciones para ir a un pub. Pedimos bebidas. Creo que no me han entendido. y fémur. delgado. aplatinadas. Tal vez luego. si es gratis. y me dedico a mi actividad favorita: observar. Cada vez que se desespera. Como no estoy con ganas de moverme. que danza destrozando todo concepto de ritmo y que realiza de cuando en cuando un zapateado. La noche va pasando entre bailes sueltos. me apoyo en la barra con gesto distante. los anarquistas no podemos consumir esos productos con los que el Estado propugna nuestro atontamiento. de unos sesenta años. Por lo tanto. desenrosca la botella de segoviano y comienza a escanciar el agua de fuego. Es muy simpático.. haciendo grandes elogios de sus cualidades salutíferas. y contemplo el panorama. entramos en un local con pista de baile. Me miran. No importa que la canción sea de Chayanne. —¤Tú lo que estás es majara. con los últimos éxitos de Gloria Estefan del año noventa y ocho. que a partir de las dos de la madrugada dan un chupito gratis. los pechos y nalgas de las muchachas.. que está compuesto por jóvenes nórdicos —grandes. En cuanto al Manolo. Lo digo con total seriedad. estamos completamente sobrios la mayor parte del día y de la noche. el viejo va a la barra. porque resulta que hay más paseantes y. y saltan mis dos amigos a la pista. El Tuerto se pregunta si «es que ese viejo carece de vergüenza».. que miran la situación como muy natural y sin enfados.». Estas dos muchachas acompañan a los supuestos nórdicos. De todas formas mi ánimo está algo sombrío y sin deseo de contemporizar. El Gordo pide que cambien la música y pongan rumbas. — Eso de que el güisqui es malo es una mentira muy grande —explica—. La confusión ha de derivarse de la circunstancia de que hemos venido a una localidad de la Comunidad Autónoma . Un inciso: existe la creencia de que los anarquistas no tomamos alcohol ni drogas. pecosos— que bailan junto a algunos parroquianos latinos. Acosomanoseo-risas de las chicas-rechazo-zapateado desenfrenado-nuevo cubata. son del género femenino. farfullando a boca llena y vertiendo migas. Vale. feo como el tifus del piojo. vestido con jersey verde. me pongo unas gafas ultranegras. que chanelan el inglés y que huyen nada más ven al Gordo mascando como Polifemo. autoestima y baile. La baila como si fuera una rumba de Peret. Yo les digo que «en lo que respecta a desvergüenza.. se conduce la maquinaria pesada con alegría. es un buen antidepresivo. pide un cubata y regresa a la carga inasequible al desaliento. Finalmente. salvo cuando incumplimos esta regla quienes la incumplen. Ellas se retiran con gran elegancia y sin alteración de los nervios. pero con el estruendo. rostros bien alimentados de pastoras de ánsares) hasta los rincones. Y es cierto. El estruendo es considerable. pantalones de tela. salero pegando pasos «flamencos». no hay para dar explicaciones..

y.. ellas les siguen el rollo. me hace saltar. sonidos y un «bum bum» machacón que le hace perder a uno la conciencia. que soy un hombre de mi tiempo y me adapto a los cambios. La rubia me da vueltas. porque cada vez siento más ruidos en el pecho y me parece que tengo algo de fiebre— cuando entra en el local una banda de seis personas.Valenciana llena de extranjeros. las cosas ya no son como eran hace treinta años. ¿Será una terrorista árabe? No creo. que me desconcierta porque me lleva al compás incumpliendo el protocolo que establece que es el varón el que manda y dirige. veo que no hay manera y opto por dejar que la chica haga conmigo lo que quiera. y estoy pensando en recogerme —quieran estos dos o no quieran. sonríe. cualquiera se entera. La señora esta no se da cuenta de mi cambio de expresión. sobre todo. Hay menos . lado viene. El Gordo —en concreto— está siendo jaleado gracias a su peculiar estilo de danza. Mi mano desciende por su espalda y me quedo helado porque acabo de tocar un bulto duro. Joder. El Gordo y el Tuerto confraternizan abiertamente con dos chicas de unos cincuenta años de buen ver y. giros. No obstante. y se engulle un cubata de ron de un trago.. Y llegan los agarrados lentos. cosa que si bien me sobresalta un tanto. lo quitan y ponen el Baile del Gorila de la Melody. salsa o qué sé yo. Su chica se ríe a mandíbula batiente. perpetre esta noche en mi cuerpo una fornicación o lo que mejor le plazca. Dice que aprendió ese movimiento en La Habana —nunca estuvo—. Debo confesar que hay una tercera. Esto hay que analizarlo despacio. como si les dieran descargas eléctricas. ya que voy —como suele decirse— cargado de humo y aturdido por el ruido. lo más curioso. Se piden más copas. se deja llevar. El más duro de pelar es el Tuerto que se pone a dar saltos aeróbicos por la pista ocupándola él solo con los brazos en cruz cerca de media hora. cambian de marcha. y suda tanto que la grasa chorrea hasta la pista dando un hermoso lustre al suelo. Se abalanza sobre mí otra de las rubias. que me ha dado muy mala espina. ¿Qué cuernos se han tomado estas mujeres? ¿La reserva de coca del cártel de Medellín? Tras unos segundos de forcejeo de manos y pies. siguen con el baile en parecidas circunstancias a las que yo padezco. que como me ponga a sudar nos cierran la discoteca) y comienzo a pensar la jugada: cómo habíamos quedado para dormir. y cambia la pareja. me empapo de sudor (¡no por favor!. Son las tres de la mañana. moviendo los brazos enrollándolos sobre sí mismos. se habla mucho. sonríe y todo. Parece que vienen bastante animadas. meneo los pies y las caderas a ritmo marcado y contado por instinto. en el que se menea el trasero con fortaleza. que me recuerda a alguien vagamente. gorda y dominante que salta como una cangura. dando giros como un derviche en trance. en una especie de convulsión que le debe de estar bajando las bragas en tanto contonea el cuello lado va. Mientras. Tras media hora de bailoteo. el Gordo se come otro bocadillo y. Ahora se trata de una canción de moda. pegado el cuerpo a la pareja en furioso contoneo. de repente. cosa complicada cuando lo que echan es una tecnorumba y la chica me tiene cogido como para bailar un vals. Miro la cara de la tipa. la albina por variar de pelo. peligroso por los resbalones. de consistencia metálica. chaquetilla y pantalones vaqueros. con más pinturas en la cara que el Reina Sofía. Ella misma me advierte que siempre le critican que es una mujer mandona. menos mal. Como se le escape va a abrir un agujero en la pared.. Viene un pasodoble y. Sólo hay luces. cómo puedo conseguir que esta rubia bajita. hay que serenarse. Se cansa. todas son mujeres. En cuanto al Tuerto y al Gordo. como ya digo. que le echa jeta y me saca a la pista. que no me importa.. joder. qué tos más seca tengo. musculosa. Pero. en la habitación de quién.. procuro solventar con la mayor soltura posible.. porque parece un hierro. absolutamente borracho e inestable que se sienta en una butaca y empieza a roncar despechugado. rubias de bote salvo una. y al cabo de un rato está hecho polvo. que se anima de nuevo y que baila con los que él llama «estilo cubano». Y al diablo con todo. una pistola. Esta tía está desaforada. y le contesto gentilmente —vociferando para hacerme entender—. Cambia la música. dice algo. Enjuta. en la que no tienen ni santa puta idea de flamenco.. no puede aguantar toda la noche tal como le gustaría —dice —. absolutamente albina. porque no lleva burka. lanza jadeos asmáticos. Risas. con cara de sargento de la Kripo. oye. que rápidamente me saca los sudores y las hormonas al torrente sanguíneo. Menos un hombre.

Aquella mujer afirmaba que el pelo se le había vuelto blanco de resultas del infierno luciferino que se organizó al explotar a la vez cuatrocientos botes de humo caducados en medio de la formación. jadeando. que desde que fue conductora de camiones militares en la Segunda Guerra Mundial viene todos los veranos a España. Y le respondo que no me extraña. en concreto. Me tranquilizo. y en un molinete que hace. Ella. me hago el encontradizo con una larguirucha de aspecto británico. es todo tan confuso y lejano. algo primitivo y primordial y me incita a moverme. Cambian la música. aquella grabación policial se veía fatal.. así. asesinato en grado de tentativa y atentado —o algo parecido—.. mis amigos bailan como locos.. Está como poseída. ya que es algo más alentador que la perspectiva de bailotear con una antidisturbios.ruido y se puede hablar. ¡Cielos!. Sigiloso como una serpiente... ¡esas contorsiones que hace esa mujer no pueden ser sanas! La sigo como puedo. aunque carezca de barbilla. y cuello y mandíbula inferior formen una especie de vertical línea recta. el verdulero del barrio. absuelto por falta de pruebas. Ahora entiendo lo de la pistola de la mujer esta de blanquísimos cabellos. Escucho el relato atentamente. Tiene una pinta apetitosa. Que tengo mala cara —me dice—. Pero ¿cuántos años tiene esta tía? Lo menos ha de tener ochenta si estuvo en la Batalla de las Ardenas. que no les gusta que se traiga uno la bebida de fuera. Pues se conserva bastante bien. a medias en escocés. pues gracias a eso dejó de pastorear ovejas y pudo viajar. porque tengo asma bronquial. destilado artesanal que prepara el Arfonzo.. sustraigo de tapadillo un vaso de una de las mesitas vacías que está medio lleno con un cubata. me siento discretamente frente a una mesa en semipenumbra. saco el emparedado de la mochila para comérmelo. que quién es ella y sus amigas. se han vuelto a reintegrar a su grupo. con los ojos revirados. ¿Qué tiene que ver el turismo británico con la Guerra Mundial? No sé. En realidad fue que durante un conflicto en el Astillero lancé contra un blindado de la policía una bengala de navegación. ¡qué malo me he puesto! Tengo que quitarme de encima a esas lagartas malafondingas. Le pregunto a la muchacha. Ahora entiendo por qué esta albina siniestra con cara de mala hostia me resulta familiar y no deja de mirarme. para que no me quinque el tipo del pub. con esos chorreantes espárragos calentorros. Debería largarme de aquí a toda prisa. provocando un pequeñísimo incendio que se extendió a varios vehículos acorazados sin querer. a medias en francés chapurreado. y lo parto con la navajita en dos diagonales. Cuando salgo. ¿Yo?. Me cuenta a medias en castellano. me sacudo bien y me armo de valor. estragos. las policías van a lo suyo. que ese día estaba en Alemania. ¿qué es la verdad?. fuera del alcance de la vista del barman y de la parroquia.. La camionera militar afirma que esa guerra fue lo mejor que le pasó en su vida. absolutamente sumido en una bacanal de champán. La albina baila suelta y se me acerca interpretando una danza frenética. Me pregunta mi pareja que qué me pasa. Medito. Mientras cavilo. No hay bicho que pueda vivir en ese ambiente. y el altavoz lanza a ritmo dos por dos con un bum bum machacón. que ya tengo hambre. sudando a chorros. El tío que ronca borracho es el comisario. efectivamente.. escocesa. aprovecho para abrirme. Yo. Lo coloco en un platito que contuvo pipas y frutos secos. afortunadamente. Se me pega la tía del pelo blanco. con cuidado de que no se pierda el hielo. llega una música que dice algo de un amor que se fue y no vuelve. Estas cavilaciones me dejan perplejo. aquel tipo grande disfrazado de oso podía ser cualquier persona. por culpa de una botellas de gasolina que no sé quién las había tirado. Tomo mi botellita de coñac Conde Drácula. Todo clandestino. Mejor no recordar este penoso asunto. Al retrete me voy. Un producto cien por cien ecológico y estéril. Me contengo para no salir corriendo y dejo vagar libremente una encasquillada sonrisa. que están celebrado un encuentro periódico onomástico. Pero.. . Y me responde que son un grupo de policías antidisturbios. Además. La escocesa marcha a su vez al retrete. La inglesa es. gracias a varios testigos. y la invito a bailar para esquivar a la rubia y a la albina que. la canción del Pita pita cantada por los Pitufos. Lo vierto en una maceta. Demostré fehacientemente y sin ningún género de dudas. Orino con grandes dificultades. Esa tía testificó contra mí hace años en un juicio en el que me acusaban de tenencia de explosivos. no recuerdo nada. ¡Madre!. es una sargento. aprovechando la pausa. de la primera promoción de mujeres que se graduó. que ha de tener al menos setenta años.

para beber alcohol. más o menos. confidencias y experiencias compartidas. que suena un «aurgggg» estridente y sobrecogedor que se impone a la música machacona. Claro. qué contrariedad. se conviertan — de pronto— en cómplices. prefiero tomar una bebida que sepa a algo. ¡Qué bien me he preparado la mesa! Y nadie me ha visto.la verdad. Menos mal que a nadie se le ocurre tan peregrina y antihigiénica idea. ¿Pero qué pasa? ¡Ah! Una mujer policía lanza sonidos guturales. las taxonomías reduccionistas y el ritualismo al servicio del orden establecido. de lo simbólico. en el que el sonido estridente. en el que algo ignoto. el determinismo de las instituciones. Busco con la mirada a mis amigos. Una vez entra en acción. Seguimos en silencio. Y a mí no me queda más que unirme a ellos en la melancolía infinita hablando de lo mucho que ensucia mi cachorrito. misterioso e irracional. sin hacer ningún comentario. es auténtico líquido de desatascar tuberías. e intuyen que tengo algo que ver en el tema.. se produce un momento mágico. han desaparecido los libidinosos deseos de haceunos minutos. la Rata. y bebe una cerveza. Estoo. ¡Cáscaras! ¡Lo había olvidado! Seguramente. Ambos nos acercamos hacia donde él está: «¿qué te pasa?». El Gordo abre entonces su corazón. El Gordo me lo señala. Melancolía que nos atrapa y envuelve. Procedería abrir la cruz en las palmas de la diestra con la navaja de cinco muelles. se vuelve vulnerable. y el coñac Conde Drácula. Hay que animarlo. qué desdichado despiste. tiempo suficiente para que esa ansiosa señora de cuello protuberante haya engullido la totalidad del bocata. una historia muy triste referida a sus intentos de adelgazar. Este comportamiento no pasa desapercibido ni para el Gordo. sino al cabo de medio minuto. llevada por la gula.. — Ya —me dicen—.. estamos rodeados de maderos. se acaba la música. y prefieran la camaradería aséptica y un tanto gelatinosa que proporciona el dolor espiritual. y mezclarla en fraterno ritual. producto de un problema personal. en el que el cóctel de neurotransmisores. en el que el juego de luces y colores. aunque. Su mujer lo ha abandonado. que ha terminado el baile. — Os juro que no he hecho nada malo —les digo tosiendo—. . irrepetible. a ver qué hacen. en el que la sucesión de sensaciones. de lo imaginario que supera la acumulación de capital simbólico. porque estos dos me miran. qué rollo. A lo que voy: es el momento de la unión. verter la sangre. Esa guindilla tiene la cualidad de que no hace efecto inmediatamente. El Tuerto está apartado. Es la clase de unión que permite morir por Una Causa. «¡ay!» Tras una breve inquisitoria. No procede —por lo tanto— que les explique que estamos rodeados por hembras antidisturbios. Por increíble que parezca. las pulsiones biológicas y culturales. Ya. Y. la guindilla de cultivo ecológico diseñada por mí de las cepas más rabiosas (en mis propias macetas). afortunadamente para nosotros.. El motivo es una situación de pérdida. le cuenta confidencias de sus pesares. se sincera. —Son maderos —les digo—. pero este tonto parece que necesita hablar de ese asunto. ni para mí. hace que tres personas. — ¿Quéee? —exclaman. provoca una abrasión en el paladar no acostumbrado. Un momento. Increíble que tres varones pierdan de su horizonte utópico una entente cordial con el femenino sexo. y que proyecta mis testículos a la segura seguridad de mi abdomen. Vaya. se ha zampado mi emparedado vegetal con pique del bueno. el Gordo descubre que el Tuerto ha sido asaltado por una melancolía infinita. que bien miradas las tías. entonces. similar a la que puede ocasionar una escofina al rojo vivo pasada con vigor sobre un bistec de hígado de foca. no hay causa que nos impela a semejante trágico destino. Se encuentra ubicada en el cuadrante en el que dejé abandonada mi pitanza para solidarizarme con mi compañero. ya sé que ya lo sabemos. en un extremo alejado de la barra. Se jodió el invento de la confraternización mística. que hasta hacía poco eran simples compañeros que iban de juerga. en el que la bebida. Los tres compañeros contemplamos la escena desde nuestro rincón de la barra sin mover ni un músculo.

«¡voy a llamar a la bofia!». la calor. «¡crac crac!» Nosotros tres seguimos sin movernos.. Normal.. y se empieza a coger el cuello con ambas manos. prudentes. las chicas abandonan la pugna. saca la lengua (gorda como una babosa negra gigante). Seco con el paño de limpiar las mesas a la intoxicada dama y la invito a salir fuera a tomar el aire. el zumito de piña. lanzándonos mudas miradas interrogativas. que asienten brevemente. por lo tanto. Claro. ordena que hagan sitio y le hace el boca a boca ante la sorpresa general agarrándose además a las tetas para masajearlas. De momento. se alza lentamente. El viejo que bailaba estilo Frankenstein.. La música ha cesado y ha sido sustituida por voces y gorgoteos cancerbéricos. trastabilleando (le ha dado un paralís —pienso—). Del viejo. mientras el pinchadiscos llega con un cubo de agua (tal vez de fregar) y lo arroja en la destapada boca de la mujer.. mirando fijamente al infinito y más allá. busca algo. eh? — Calma calma —apunto—. manotea. levanta las piernas y la falda se le cae sobre la barriga. — Claro que sí. menuda idea. junto a la camionera escocesa. la albina le arroja un cubalibre con hielo en el pelo a su compañera. aparentemente sin vida.. ¡sólo panchitos! — ¡Ah! ¿no? ¿Y entonces qué es lo que yo me he comido. en realidad. la camionera escocesa. A continuación salen las finlandesas. toma de la mesa mi cubata de coñac Conde Drácula. cabeza adelantada y trasero retardado.. que nos marchemos ya que no ha sucedido nada irreparable. Lo acontecido constituye —señalo— un misterio inexcrutable que no debe quitarnos el buen humor que teníamos. — ¡Es mentira! —tercia el barman—. como si fuera ATS.. se nos unen en tropel. Propongo.». porque los anarquistas no podemos confraternizar con los Cuerpos de Seguridad del Estado.. Lamentablemente. — ¡Venga vamos! . se incorpora como levantado por un muelle de trampa de rata. la abanican (su cara tiene el aspecto de un tomate escaldado). arrastrando al comisario borracho que camina en trance. que agoniza en un rincón. Pero creo que esta pasiva actitud puede parecer algo sospechosa cuando todo el mundo está tan preocupado. algo le ocurre a la tercera soplada. El Tuerto y el Gordo me acompañan solícitos. somos tratantes de ganado de Murcia.. pero. Que si que conocemos la zona —preguntan las estupas—. — ¡Usted sabrá lo que se ha metido en ese buche inmenso suyo señora! —afirma el camarero— ¡A ver! ¿Dónde está el sangüiche? Hay un momento confuso. tomándola cada cual de una mano en plan corte de Luis XV.. por si hay que salir de najas.. Ruido de costillas rotas. ¿A quién se le ocurre meterle la lengua a alguien que ha comido guindilla de la buena? Más práctica. retrocede a gatillazos. Dentro sigue la disputa. Se pone bizca. llega decidido. ¿qué ha pasado? — Que en este bar ponen de aperitivo sangüiches en mal estado —responde una tiparraca. hunde las mejillas. Va la mujer... e insisten en ir a otro sitio todos juntos. abre una boca cavernosa llena de dientes picados. que parece conocer rudimentos del masaje cardiaco.. qué horror. ¡Qué pensarían nuestras amistades si se enteraran! Nos limitamos a manosear las copas de cerveza. hay que buscar otro garito.. de silencio lleno de estruendo. se ocupan las dos finlandesas y sus novios. la pobre mujer suelta rebuznos incoherentes. vamos a un bar chino que dan chupitos gratis. copa en mano.Les pongo al corriente a toda velocidad. Comparto esta idea con mis compañeros. venimos muy a menudo. seguido por estos dos. que avanzan. el tabernero tiene razón: la gorda ha hecho desaparecer el cuerpo del delito. quería líquido. antes de que podamos huir. se escuchan voces de «¡esto no quedará así!». dejando al descubierto un refajo ballenero. suelta el vaso y vuelve a desplomarse. nosotros tres sin pagar. y me acerco a ayudar. Las otras chicas le soplan. — Calma —sugiero con voz de manifestaciones—. Mis colegas adoptan una pose muy circunspecta. y se lo mete entre pecho y espalda de un golpe. «venga que nos vamos. sus novios. ¡«nosotras somos la bofia!». que se echan las manos a la cabeza. con ánimo de fuguista. Entretanto. vamos por allí — señalo un callejón oscuro. ¡Nosotros no servimos sangüiches!. Grandes gritos de alarma. porque. —¡Qué barbaridad! —exclamo secundado por el Tuerto y por el Gordo.

— ¿Y sabes hablar francés? — Pues sí. frío y viento.. A mí los oídos me zumban.. se la ví se la ví. ¡qué bien lo pronuncias! — ¿En serio?.. ¡me encanta el francés!. La tal Amalia está muy cariñosa y. qué bien respiro. — ¡Oooh! La tía esta no tiene ni zorra de francés. mentenán ye ve fer le netuayay de l’escalié. ¡malditas sean las drogas! Por lo visto está soltera y. es muy raro encontrar a gente que sepa hablarlo. Ahora ella parece sorprendida. Por el camino me entero de que mis compañeros son José Antonio Primo y Francisco Fresco. un cazador de clientes nos había proporcionado unos vales para tomar un chupito gratis a partir de las dos de la mañana. cómo me hubiera gustado ir a París. al igual que el Tuerto. pero no hace falta que me esfuerce. en lugar de seguir su vocación.. —Ese era mi destino. Medito sobre cómo hacerle el regate a estas indeseables llenas de traumas infantiles. — ¡Ah!. ¿cuál es tu nombre? — Yo me llamo Amalia. pero la noche es muy agradable. Desde lo más profundo de la base de mis lóbulos pulmonares. ¿no? — No —afirmo contundente—. — ¡Qué hermoso! — Güí. aunque su ilusión era ser artista. Toma castaña. y ¿qué hacías allí? — Era agente secreto del gobierno de Salvador Allende. como si estuviese declamando poesía de François Villon.. sin querer.. pero llevo tosiendo desde que empecé el relato sin ser capaz de echar la balsa. pero lo hablo y lo entiendo.. pero reacciono y hablo alto para que me escuchen mis compañeros). Ahora parece que comprende. Abre su boca y veo como hilos espesos y amarronados se extienden entre los dientes superiores e inferiores tejiendo una maligna tela de araña. — ¡Cielos!. ¡Ja!. y si se la viste. Pues ¿qué iba a hacer? trabajar.. la Turifel. Sigo soltando frases en las que le explico a esta tarada las funciones de los porteros de bloque. Yo me llamo Cid Campeador —y antes de que prosiga contrataco— y ¿tú?. lo inyecto en el buche de esta señora que me besa. — ¿Yo? (me he quedado en blanco. se agarra el cuello. tras . yo. Recordemos que al principio de nuestra salida. Bueno. — Claro. me mete la lengua hasta la campanilla.. es broma mujer. me abre su corazón. — ¿Sí?.. sé decir que estamos paseando. hizo las oposiciones a Policía y acabó en el GEO. me fija a la pared y busca mi boca. viajar a París y pintar en la Rive Gauche. ¿raro?. il niapá de lettr pur vú oyurduí. ¿por qué?. da una voltereta y cae como muerta.Todas vuelven a estar muy alegres. la Turifel. Tal parece que vaya a sufrir un orgasmo. con algo de acentillo. A la luz del alumbrado de emergencia parece incluso más blanca de lo que ya es.. Ahora se pone bizca.. — ¿Tú cómo te llamas? — me pregunta—. salvo por esta bruja pelo copito nieve que se me ha colgado del brazo mientras paseamos hacia ninguna parte. asciende un lapo pegajoso e inmenso guardado dos días y. en la época de la gran emigración. ¿y tú? — ¡Sí!. ¡el francés es el idioma del amor! — Exquisé mua madam. ¡sí!. nos estons paseer. ¡háblame tú algo!. Hay humedad. Como la hora ya está más que repasada. por ejemplo. Esta demonia me trinca del brazo. ¿qué raro tu nombre. Lar de Trión. borracha como una cuba. Qué descanso siento. buscamos el local con el pequeño plano que viene en el vale y. me hace cosquillas. Oye tío. No he querido insistir mucho para no hacerme pesado.. Nadie se percata de la ausencia de Amalia. me arrastra dentro de un portal. y como si fuese un pelele. Y toso. Madre mía.. No me detengo a comprobarlo y salgo a la calle alcanzando a la pandilla a la carrera. es un destino como otro cualquiera. pues ya ha arrancado. Se me pega la albina. —Yo estuve en París hace la tira de años y conozco el barrio de Saint Germain des Près. vivía en la calle del Horno.

que no demos más bulla. los anarquistas no tenemos esposas. Procuren tratar este material con muchísimo cuidado para no vomitar. de muy malas maneras. Al verme desenfunda una pistola enorme de su espalda y me encañona. Eso dicen. silenciosos.. Espero que no salga nadie herido. no más que vio el cariz que tomaba el asunto. así que vamos allá. pero podemos tener furgoneta. Ya están advertidos y advertidas. Afortunadamente. la Ciencia nos lo ha revelado: la misión que nos impone la Madre Naturaleza.. se acerca a la barra —que está atestada de viejos y viejas—. que el vale de regalo estipula que dan un chupito gratis.. De zarandajas y amores Hoy vamos a hablar del amor. entonces. Pues no le den más vueltas. urogallos.. hotentotes. y salimos zumbando con la forgoneta hacia casita. a lo que contesta el camarero que sí.. y pide un chupito de tequila mientras nos pregunta a nosotros que qué queremos.. también. y el Gordo. ingrávido como un astronauta. Conduzco yo que estoy sobrio. Cuan si no pasase nada mientras la aurora ilumina nuestros abutardados rostros. es el nacimiento de un hijo. y un calvo una metralleta.. un manotazo y el Tuerto pierde el parche dorado dejando la órbita ocular a la vista. bajamos. porque con la borrachera que llevan. Desde luego. en la botella. por no irme a la cama habiendo bebido no más que zumo de piña. varias mujeres más extraen las fuscas de los sitios más insospechados. que un chupito gratis de licor chino con salamanquesa de Cantón.. se disolvió en el aire recorriendo los quinientos metros hasta el hotel en veinte segundos.. El camarero nos informa que el vale gratuito es para un chupito de un licor chino dulzón en el que flota un indeterminado reptil. Manolo y yo —rebosados por los acontecimientos— tardamos algunas décimas de minuto más mientras a nuestras espaldas sonaban las lejanas detonaciones. Y ya no sé qué más pasó. tequila. se angustia pensando en por qué está aquí. Mucha gente busca un sentido a su vida. es la de multiplicarnos. porque fruto de una larga experiencia en huidas y retiradas. El ambiente está tenso. La cuestión es que el lagarto estaba allí. Entonces llega la albina pegando voces que preguntan por el Cid Campeador. el segurata retrocede impresionado y. Sufrir por esa cuestión es estúpido. Llega un matasiete gigantesco de seguridad y nos dice. lo encontramos. Por lo visto es un instinto que comparten marmotas. El camarero saca de debajo de la barra una recortada. Qué lindo idilio.. la violencia engendra violencia. dos o tres chinos blanden katanas.. El Tuerto monta en cólera y afirma que se trata de una estafa. delfines. paga el Manolo en efectivo. Yo pido vodka. no te lleves la pistola. Que lo . de ojos saltones y garras abiertas con esta historia? No lo sé. ¿Que qué tiene que ver un lagarto pálido.algo de deambular.. me parece relevante y yo lo cuento. percebes. Veamos. Una de las cosas más hermosas que pueden acontecer en la vida de un hombre. Mediante el acto reproductivo obedecemos la pulsión biológica de trasmitir nuestros genes individuales. El Gordo afirma que damos lo que nos da la gana. filosofemos un poco. parece que se va a liar. tiembla ante la nada preguntándose qué narices pinta en este mundo. el Gordo. cogemos nuestras cosas. la mano se le resbala por la grasa. Subimos rápidos y discretos a la habitación. Mujer policía: si vas a la playa. obtusos. El Tuerto entra muy decidido. el otro le coge por un brazo. La aparición de la Virgen en una asamblea del convenio del Metal no me hubiera dejado más alucinado..

pues esas parturientas parecían haberse escindido del género sapiens para convertirse en entes de otros mundos. Relajación. sí. dieta rica en alfalfa especialmente adecuada para favorecer la subida de la leche. qué divertido. No acababa de entrarme en la olla eso de que fuese a ser padre. qué gracioso. esas tripas llenas de venas a punto de estallar portando un alien. ¿lo escuchas Jorge? «Tocotoc tocotoc tocotoc». me pregunto. viví el embarazo de mi compañera con un cierto desapego. para acabar con la Humanidad por la vía de la contención. que no sólo no se ha reproducido. ¿Que por qué hablo así? ¡Ja! Dejemos a un lado el momento de la decisión consciente de traer al primer hijo a este mundo (una auténtica encerrona cultural). No. similar a la paz que se percibe tras defecar luego de un largo estreñimiento. expiración.. esas papadas. ejercicios respiratorios para facilitar el tránsito por el canal del parto y disminuir el dolor y la ansiedad. es una atrocidad objetiva. a la hora del desayuno. que ha salido en un programa de búsqueda de pareja contándolo con pelos y señales. veánlo tan solo desde el punto de vista de la pareja: tener hijos. — Escucha el latido del bebé. que cuando las veía me entraba algo revolviente en las tripas. porque aquí en el barrio tenemos al Martín. — Mira Jorge.consigamos o no.. inspiración. té. no estoy exagerando. Ambos nos documentábamos con todo tipo de libros de dietética y preparación al parto. Olviden el tema místico de la maldad humana. es la monda. También es bastante duro contemplar fotografías de mujeres pariendo en sus domicilios (mucho más humano —dicen— y —por lo tanto—. Por lo tanto. en bañeras o en cuclillas. que me ha dado un cabezazo el bebé. es que a ella se le habían inflado las . me pregunto si no va siendo hora de superar conscientemente ese determinismo.. para disimular. satisfacción inmediata de cuanto capricho pasase por la mente de la joven. y vamos a la gestación. el engorde sin fin cuan si fuesen a presentarse al concurso de una feria de ganado. esos genitales inflamados igual que los de las babuinas en celo... fermentos pancreáticos para mitigar las náuseas y la acidez. A mí me parece algo espantoso. mucho más peligroso). de las que quitan el sueño. Sin procreación. Veamos qué ocurre en el cuarto mes. yo no sentía nada de los sentimientos que dicen los libros que hay que sentir. sino con lo puramente biológico. Yo. No habría necesidad de esperar la llegada de meteoritos gigantes o de cambios climáticos repentinos. no tiene que ver con lo sublime. alcohol y excitantes que pudiesen perjudicar el desarrollo del embrión. la única ventaja que veía a todo este embrollo. esos pezones surgiendo de la inmensa y tiznada areola plena de pequeños granitos. Es decir.. en la que se explica a los atribulados progenitores los horrores de la vacunación antipolio. que era la defensa de la madre en el transcurso de la gestación: preparación sicológica al parto. gimnasia fortalecedora de la musculatura abdominal y pelviana. — Oh. como lo de la paternidad me sonaba misterioso y. — Oh. me apliqué al caso práctico. profetizando desde convulsiones hasta encefalitis a quien cometiese el crimen de inmunizar a su hijito. Libros ecológico-alternativos que incluyen —a veces— terribles descripciones. Me pregunto cómo las mujeres son capaces de verle el chiste a eso de la maternidad. en menos de un siglo se acabarían los problemas del mundo. qué bien suena. En mi caso.. esos cambios hormonales. ya que soy un hombre muy bien educado y no podía huir a las antípodas. sí. soy muy moderado. Así que. un mecánico de cuarenta y cinco años. que la posible alegría que ocasiona un parto en el seno de una familia. Además. la barriga que crece. supresión de café. es ya otro cantar.. fingí lo mejor que supe mi indiferencia. teniendo en cuenta que gracias a los nacimientos la especie humana perdura a través de los milenios. La gestante se disponía al tema como si de una batalla se tratase. sino que en su vida ha conseguido echar un kiki ni pagando. en realidad.. No me fiaba del encargo que debía de llegar. ¿Puedo comerme ya mi tostada? Me estoy poniendo nervioso viendo que se enfría. esas ojeras de juerga ininterrumpida se duerma lo que se duerma.

A mí me ayudó mucho la tila. Nadie te da un manual del perfecto padre.. un joven chancleta. ay. pero. Nos lleva a través de los pasillos sin fin hasta otro ecógrafo. tras cagarte en los muertos de profesionales que aceptan trabajar con materiales obsoletos. la biología no entiende de horarios nocturnos. Y así pasan los meses. ¡ja!. muy deseable y atrayente. pues el tipo no parece mala persona. ¡Ah!. amigos y amigas. me parece excesivo. ni analgésicos. Lo cierto es que —a pesar de las modificaciones anatómicas o. y sólo quieres joparte cuanto antes del puto seguro. que por lo visto las contracciones esas se las traen. vuelve a extender el gel por la tripa. y escuchas un «¡uy!» seguido de «oye. ni epidural. con preparación preparto o sin ella. sí. más tarde está eufórica. según mi opinión.. luego le sube el azúcar. ah. ya que una vez puestos los medios.. Granito puro oigan. insoportable. sí. mientras la impávida enfemera recoge los cacharros y limpia la barriga del gel ese. no por el efecto ansiolítico —más que dudoso—. te quitas del medio y parece que haces algo útil. Da miedo.. no puede ser a las nueve del sábado. Y no porque no le doliera. vas a caer en brazos de Morfeo. y comienza el trabajo del parto. y explicaciones razonables acerca del envejecimiento de ciertas máquinas. que acaba de tomarse el café. No sé cómo ellas lo soportan. y allí sale el latido cardíaco en la pantalla. después la tensión.. Son tantos los cambios físicos y anímicos que se suceden ininterrumpidamente. sólo queda hacer lo que hay que hacer sin aspavientos. Le hacen la ecografía. ni por diez millones de euros. un tanto amenazante y asesino. O tan amante de las ubres. pero para variar.. tírate un pedo de esos que tú sabes y duérmete». emitida desde el fondo de mis entrañas con debilidad de ultratumba: «son gases bonita. que pueden volver loco al más pintado. a continuación entrañable.. preocupada. y hay alguna manchita de sangre en las braguitas. Y claro. que esto no son gases».. ojalá se le quedasen siempre así. a las tres de la madrugada de un martes. muy en mi papel de padre dolorido. Y ves que la mujer llora en la camilla.. al día siguiente se ve fea. y no una imagen mental de hierros de legra rascando el útero y arrastrando restos sangrientos. pregunto que si hay absoluta certeza en cuanto a la validez de ese diagnóstico.. porque lo que esperas es que te den la dichosa primera foto del cabezón. Ese progresivo sobredimensionamiento me hacía babear cuando se deslizaba hacia el baño con quién sabe qué molestia. estaba muy guapa. ¡ja!. Respuesta lógica. uno. Piénsese en los problemas que acontecen en esos nueve meses. sino porque mientras te la preparas vas matando el tiempo. Pero el precio que paga la mujer por esa modificación estética tan barroca. pero tú estás con tal desazón y mal cuerpo mezclado con alivio infinito. en suma. ¿Qué las detiene? Ni un gemido oigan. Rarísimo que haya un embarazo sin molestias. más moderno. y explicar en tono. Ya las tenía grandes. y el galeno responde que por supuesto. Contempla la súplica materna y mi rostro patibulario alternativamente. acalambrada. ¡y un cuerno! Un día tiene ardores y vomita.. Por ejemplo. un enorme montón de mierda. que el feto ha abortado y que hay que practicar un legrado. Así que yo. cómo no. etc. te suelta tan tranquilo que no hay latido cardíaco. que ni protestas. Sí. que hasta lo veo yo sin problemas. Un matasanos. vas a la revisión de los tres meses al Seguro. Allá vamos. Sino porque —según me explicó luego la tía—. tampoco soy tan materialista. Que tuviera yo que parir. representan. y te avisa la compañera de que está «sintiendo algo». . ¿qué nos pasó?. Realmente. no está preparado para el anuncio.tetas como globos llenos de gelatina. Que si sensibilidad. que [voz de honor ofendido] cómo puedo dudar en una cosa tan seria.. susto va susto viene. Ellas deberían de dominar el mundo.. cariñosa.. ni un sonido lastimero exhaló la moza en las diez horas que duró el evento. eso. de nada sirve quejarse. sí te dan los manuales. Bueno. Entonces me toca poner la cara de sacar el revólver de la chaqueta. O tan lo que sea. que no están las cosas como para equivocarse. y que no había menstruación. las mujeres son seres duros de pelar. Has de improvisar a cada paso. hasta que una buena noche te despiertan. que queremos una comprobación.. que si amor. que si ternura. no... edematosa. Y hay disculpas. ni te quejas.. Inexorable. otra cosa buena. sin sobresaltos ni peligros. Bueno. ¡despierta de una vez!. y cede. Pasa un cuarto de hora. Que jodida la muchacha. tal vez gracias a ellas—. Bueno.. Ni clorofomo. no sin recomendar que tiren el ecógrafo por la ventana a la cabeza del Administrador del hospital. estreñida.

al siquiatra. donde mi chica está aún espatarrada. Habrá que echarle un vistazo. despechado. el suelo se abre bajo mis pies. como los del kárate o karate. ¿Verá algo? Dentro de mi caja craneana siento un «¡bum!» que se repite con eco. «¡ay mi niiiña boniiita!» Farfullo una disculpa al bebé por mi escasa sangre fría. que está de moda que los hombres entren en el rollo ese de la sala de partos con una bata verde y un gorrito. Las manitas son minúsculas. que por qué a mí no. Le explico que en las películas te dejan. Cuando —desesperado— consultaba al ginecólogo. el índice. con prohibición absoluta de acercarme al quirófano. se coloquen a la vera de su cara. la episiotomía sangrando. hasta que escucho una especie de «¡kiai!» lejano. o creo que me he enamorado. Me acerco. donde —cuenta la leyenda—.. haya soportado este tinglado voluntariamente (potro de tortura. Que me desvío del tema. mi corazón late con fuerza. No hay nada que hacer. nada de nada. al pediatra y a la vidente del barrio. y muestre en estos momentos una cara plácida. y me mira fijamente.. apenas roza mi dedo. ¡qué susto!. dejando sólo al descubierto la cabeza y. Dicen que las mujeres. Inmediatamente. que hace que la primera mirada cree una ligadura indestructible. una de Cuenca. pero mantengo la suficiente cordura como para no empezar a aflautar la voz. pueden deprimirse. haciéndome la mental promesa de usar de aquí en adelante. muy lejos de mi casa. Me asomo a la cuna. todos me preguntaban que si había algo que pudiese producir ese efecto. por si acaso. y allí está la cosa. Una matrona. Curioso y terrible a la vez.. crimen pasional por excelencia. lo cual espero que mejore. Ni caso. Ustedes ven en las películas americanas. Yo hubiera gritado que habrían llegado las voces hasta la Torre del Alma. tijeretazo —mejor no pensarlo—). La cosa es que me echan. No me extraña. estilo troglodita. Así que me acerco al quirófano. con el canal del parto abierto. Porque lo peor está por llegar. abre los ojos. ¡Ya era hora! Que está en su cunita y que tiene todas sus cositas y deditos. y se establece un vínculo a través de una fuerza telúrica y luciferina: se ha producido el fenómeno de la Impronta.. se afana el fantasma de un teniente francés que fue asesinado durante la Guerra Napoleónica por su asistenta jorobada. Le ofrezco uno de mis dedos. sábanas. sudando a la vez. A la mía la he visto llorar durante horas y horas. y empujen dando ánimo. que sean malditas todas sus castas. echando el aliento a ajo en la oreja y tal y cual. diría yo. la vuelvo a depositar en el catre. esta enfermera se retira discretamente dejándonos solos a los dos. .. que está hecha una fiera. Estoy conmocionado y conmovido. bastante simpática. la beso y le digo que muy bien. se parece a mí. dilatación vaginal. ¿Algo? Todo. O ambas cosas. tras el parto. Que si quiero ver a la niña.. exudando secreciones. tras el parto. a decir gilipolleces. Lo raro. barrio de los Alpichurrines. Mido a la mantecosa y le envío mi peor amenaza telepática. me plantó en un pasillo. tres pares de condones ultragruesos por coito. tan suspicaz y malhumorada —a veces—. ligeramente aburrido. de un color gris claro. cojan la mano de la empotrada madre. Es llamativo que esta mujer. alumbrando la placenta.. ya que no es ningún piropo. O carezco de cerebro. De cúbito lateral se encuentra el bebé. es estar normal.ni respiraciones relajantes. al médico de familia. Contemplo la carnicería y reitero que si de mí hubiese dependido. yo hubiera abortado tres veces. y serena. siento que caigo por un abismo. Una matrona hipopotámica. Bueno. realmente. me resigno y aguardo algo nervioso. la arropo y se duerme. cuando finalmente la prota consigue al hombre amado. serio. Supongo que ha de haber pasado por un duro trauma y que necesita descansar. menos de lo que se espera de un hombre en estos casos. y feliz. el abdomen deshinchado. pero ahora que lo dice. Se diría que es un rostro capaz de agrupar los sentimientos dulzones que se emiten en una docena de culebrones de serie rosa. bien gordo y evidente. La tomo en brazos. ¿qué cursilada de anuncio es ese?. pues en mi caso. Silencio.. Bueno. y cualquiera sabe. de los que cambian con el tiempo —pienso—. de golpe. lo coloco sobre su palma y la saludo con un «hola». y tranquila. Me llaman. Es clavadita a mí. Se lo echo. pues ¿qué se esperaba usted señora? No se me había ocurrido que pudiera nacer sin dedos. Bueno. emocionante. ¡increíble!.. Y ella. arropado.

a las dos horas está otra vez dale que te pego con el hambre. Nada de «papá» y «mamá».. Todas sus etapas de desarrollo coinciden con una serie de gestos encaminados a despertar afecto. que la lactancia materna es el mejor alimento. algún viscoso reptil de manchas amarillas tuvo crías cabezonas e. deja de succionar. Tiene huevos la cosa. no nos entre la risa. Cuando el niño consigue balbucear esas dos palabras. «¡mira aquello!». intentando mantener el cuello tieso. Tienen que serlo para sobrevivir. en lugar de comérselas o de abandonarlas a su suerte —que hubiera sido lo suyo—. «la niña tiene que tomar el sol Jorge. y si no come. no te olvides de sacarla». ya sea escupiéndote las lentejas a la cara... la madre se estresa. se dedicó a mimarlas y a introducirles en el gaznate los mejores trozos de gusano.. controlando las subidas y bajadas de décimas de grado que tuviere. ya que la Naturaleza es reputa. Evidentemente. te observan con gesto complacido. ¡no dan nada con la comida! Te cuentan los libros. Olviden ese mito. tú insistes con otro producto. sin cansancio. te dedicas a su cuidado como si no hubiese en el mundo otra cosa mejor que hacer que esa. lo cual indica que es importantísima. inasequible al desaliento. Tres sonidos utilitaristas. ya sea con gestos. borra de la memoria la primera impresión sonora de ese ser egoísta. claro está. «quiero» y «dame». se mantiene durante varios años de desarrollo. con esos ojos grandes. Hay que reconocer que esos niños son hábiles manipuladores. Su voz aflautada.. que apenas durarán unos meses cuando ya tienes que buscar otras. Con lo cual. si los bebés —aunque pequeñitos— naciesen ya con barba o con el pelo teñido de rojo de bote.. ternura. la comida. joder. Cuando aún no sonríen. omite este detalle. articulando en primer lugar. rasgos de adulto. comprueba que el conductismo funciona.. qué les voy a contar. contemplando su tranquila respiración en el sueño durante horas. que fue algo hermosísimo. sábanas. gorgojean armoniosamente «gogrogrooo».. consigue —paradójicamente— todo cuanto se propone. peor me lo pone. Pero como eso no sucede así. Luego. la adoración. ya conozco ese cuento de que a usted no le pasó eso. le das masajitos en la barriga. bañando al breve batracio en bañeras especiales. hurgas en su ano para que cague. y mientras estaban con el uniforme no hacían más que contar los días que quedaban hasta el siguiente permiso. la cabeza de tamaño normal. ¡malditos termómetros!. «no». y nos los entrega con ese aspecto de apariencia angelical. «¡mira esto!». que cuando los licenciaban contaban la maravillas del cuartel a los paletos más jóvenes del pueblo.. Si llora. idolatría y sentimiento de protección. Pues bien. los especialistas y los programas de dietética de la tele. ¡menuda esclavitud! Es como los antiguos quintos de la mili. estimulando sus reflejos. Aprenden a hablar con gran rapidez. Eres capaz de pasarte jornadas enteras sin dormir. lo que ocurre es que nuestro cerebro reptiliano —de nuevo la tara ancestral—. preparando biberones y papillas. sino que se nos despierte la Dori. los calaríamos de inmediato y los mandaríamos a la quinta puñeta. Ya está aquí. Nos ha dejado una herencia tal. cambiando pañales a destajo. ¿Que no? Oh. Has de adquirir un ajuar de considerable precio: cuna. entalcándola y perfumándola para que no le huela el sobaco. que es lo que se merecen. En fin. ¡Naranjas! Si consiguió darle el pecho hasta los tres años. nuestra jodida estirpe de humanoides desciende de ese bicho innominado amante de la macrocefalia. bostezan de manera muy graciosa. Hace millones de años. debutante. ropa. la voz.Volvamos al tema del bebé. nada de eso. Esa deformidad anatómica está muy estudiada por el mecanismo evolutivo. sólo tira mientras sale leche en abundancia. dando paseos románticos matutinos tras el turno de noche en la fábrica. hablando correctamente la lengua del Estado. sí. hay que hablar de ella. A la menor resistencia. La cabeza grande y desproporcionada es otro de los mecanismos de defensa. El bebé percibe este interés. ya lleva un montón de tiempo dando por saco con las otras. que poseen. tú acudes y la revisas de cabo a rabo. que hace que cuando observamos a nuestra prole caminando torpemente. . Pero resulta que la muy jodida de la niña no quiere chupar.. Por no hablar de la pasta que cuestan. impulsado por alguna insondable tara cromosómica. ya sea con la boca. Las tetas de la mujer se ponen como piedras. incapaz de emplear un vocabulario en condiciones. La proporción cráneo corporal de uno a tres.

con pechuga de pollo. para trabajar. Sé que no tiene nada de racional. casas derribadas. ET. estarán pensando que. eterna. faros solitarios. vemos que hay que preparar dos tipos de condumio. perpetua. Esa satisfacción es la que sirve de contrapeso a la larga serie de desdichas que he. la Cenicienta. del caso. inventando sobre la marcha argumentos en los que intervienen personajes como la tortuga que vuela y salva al mundo. pero muy agradecido —si todo va bien—. ¡malditos cazadores! Por último. Yhe llorado la muerte de la mamá de Bambi. conduciendo bicicletas. la he conducido a lugares exóticos. he relatado noche tras noche. de una camaradería con mi hija. en pos del derecho del voto voy». un cuento inédito a la niña antes de que se durmiera.. ¿a qué viene ese largo catálogo de infortunios que he relatado en un principio? . Si la vomita. la he acompañado a piscinas. quince veces. me sale muy bien el de la sufragista de Mary Poppins. sesenta y dos veces. no me separé de ella más que lo estrictamente necesario. y las he repetido en vídeo cuantas ocasiones ha sido necesario: Mary Poppins. a ser posible de elaboración industrial. ella me estaba esperando con los sentidos alerta y. sin faltar mis abundantes lágrimas a una sola de las repetitivas escenas del crimen cinegético. ciento ventitrés veces. sin sacar pecho.. y parques de infancia. y luego los años. cumpleaños. cuando entona eso de «fiero soldado con faldas soy. que es un mero impulso biológico. Esta tarea era tan agotadora que más de una vez he sido yo el que se ha dormido. cebolla.. Bueno. Porque criar a un hijo es algo cansado. este breve relato no tendría fin. toritos y maquinaria pesada las veces que me ha acompañado de extranjis al curro. He visto todas las películas infantiles —de estreno o clásicas— con ella. Uno para nosotros que lleva lo normal. hormigoneras. enumerado. ¿de qué me quejo entonces?. A medida que van transcurriendo los meses. de ser prolijo. perforadoras. lavanderías industriales... dormir y poco más. estoy contando la serie de desdichas que trae un hijo y. Cuando llegaba de trabajar. la comida será un martirio hasta el momento de la emancipación filial. con gesto de pesar. Cuando le toque comer la papilla de verduras. Así que vamos con lo positivo —por llamarlo de algún modo—. Pero. desde el momento de su nacimiento. Para mí. se lanzaba a una frenética carrera saltando a mi cuello en medio de gemidos de indescriptible alegría. probaremos con los cereales. inacabable. sana. era como vivir una segunda infancia. he jugado a los columpios. Por ejemplo. a «la gallinita ciega».. duro. ajo. treinta y cinco veces. el conejo que hace tarta de zanahoria y discute acerca de la eternidad con el erizo sin púas. En fin. La he cargado escalando montañas.. apisonadoras. que soy capaz de cantar todas y cada una de las canciones que cantan los cantantes en esas películas. Ella me juraba que era el mejor padre que una hija podría tener en toda su vida... al «corre que te pillo». lanzará enormes arcadas y hará del almuerzo familiar una tortura propia de la Policía de Delitos Políticos. El alimento es para un niño el arma con la que castiga a los padres. en definitiva. nada más me escuchaba.. precisamente por ello. túneles de minas abandonadas. He disfrutado. la he dejado manejar excavadoras. fiestas de disfraces. un reflejo ancestral destinado a la supervivencia específica. Y tengo que afirmar. ¿eh?. ¿Que le impides meter los dedos en un enchufe? La venganza será terrible. Lo más antiecológico y refinado que hay en el mercado: ¡eso le gusta! Acuérdense. cadenas de montaje. al «escondite». y otro del que se han eliminado todo tipo de residuos. como alcantarillas. feliz y satisfactoria —para variar—. Bambi. y el zorrillo apestoso que secuestra al demonio y vence a sus enemigos declamando trozos de zarzuela. es un sentimiento muy intenso y satisfactorio. Y no se trata de visionado pasivo. siendo trasladado en brazos de mi compañera hasta mi lecho. atravesando vados y saltando barrancos. la favorita. a «misión imposible».Estaba con el tema del rancho. Durante más de diez años vino conmigo a todas partes.. En mi caso. irradiado con uranio y conteniendo todo tipo de trasgénicos y aditivos cancerígenos. grúas. un cóctel de sustancias químicas venenosas dando vueltas por las neuronas dejándolas prefritas. representando el papel correspondiente. con cualquier cosa. que no andaba muy descaminada. Ya dije que me enamoré de mi bebé. someramente. Todo por culpa de Cupido. con fruta triturada.. pimientos.

Pero ella. cómo se te puede ocurrir eso». Pero como yo andaba con mis propios problemas. la pérdida de . yo me ocupo de lo fundamental: comida. endoculturándola. ¿qué opinan? Mírenlo desde este punto de vista. que devuelvo generosamente. trabajando duro». las niñas crecen. ¿Por qué cielos? Yo no había perdido ni una pizca de interés.Ese catálogo responde a una certeza y a una duda. Le recordé entonces su promesa de que nunca me dejaría a un lado. Me quedé hecho polvo. con poquísmo gasto. cualificándola profesionalmente. le sacudiese palmaditas en la espalda afirmando: «muy bien. Y ella me resarce con intangibles: afecto. no me saludaba. no se daba ni cuenta. Sesenta mil euros no bastarían. ella me contestaba: «¡qué tontería!. Volvamos al hilo. Es decir. con la boca abierta. Ella tenía a todas horas un humor de perros. amor y besitos. prefería no entrar en esas disquisiciones acerca de la limpieza del cuarto. además de ejercer de animador socio-cultural.. me hablaba con dureza —salvo si me pedía algo—.. ¿qué tocaba ahora?. el empresario tiene a su disposición un trabajador. es que — objetivamente— se da mucho a cambio de muy poco. sobre todo si las hacía en público.. Todo iba de mal en peor. porque encima. cayéndose la saliva por las comisuras labiales. Mi amor me abandonaba. luego le crecieron las tetas y se acabaron los abrazos y recepciones entusiastas. Me estaba dando calabazas. sin preparación previa. Hela aquí.. y al cabo de la semana el patrón. que se dice de manera pedante. nos suplicarían que tuviésemos hijos. la menstruación esa de los anuncios de compresas y tampones. después se terminaron las películas infantiles. no se reía de mis bromas. el emparejamiento de los calcetines. resollante. la madre estaba furiosa. y esos me tenían ya bastante desbordado. y se rascarían el bolsillo para tener siquiera la posibilidad de mantener sus prebendas carguiles y privilegios económicos. A partir de los trece años todo empeoró. Tú. porque cuando le preguntaba: «nena. Huelga decir que —por su lado—. entre nubes de algodón para siempre. sigue así. Tirado de precio. inexplicable. Sentado en el taburete del banco de taller. Todo un acontecimiento. pero enseguida se me pasaba. muy bien muchacho. ¡Ja! ¿Entienden lo ridículo del asunto? Estoy convencido de que tendrían que pagar dinero por criar a los hijos. he tenido que seguir yendo yo solo. Es como si usted fuese a trabajar a una mina. a lo que me contestó que eso me lo había prometido antes. Tenía entendido que con el tiempo. Punto final. si yo desaparecía de su vista tres días. mi vida iba a seguir. la señorita no hacía el huevo. y aquello se iba pareciendo cada vez más a una pensión con servicio de habitaciones. la recogida de la ropa en cestos específicos para ropa blanca y de color. alojamiento y vestido. ¿Qué pasaría si hubiese una huelga general y universal de vientres? Que los políticos y los capitalistas se arrastrarían como sabandijas ante nuestros pies. Es decir. Pues no. Hice la prueba varias veces. Llegado el momento. la duda. Una duda empañaba la felicidad paterno-filial que he descrito. y el Estado un ciudadano. las prohibiciones de hurgar en cajones ajenos. Para mí fue un trauma. Mentira. A los once años le vino la regla. más bien se avergonzaba. que ahora era ahora. imposible. ¡ah!. lo cual no me vino mal porque ya se me empezaban a secar las ideas. una mala leche increíble. No es justo. No sé si ponerme a recoger firmas o a preparar un atentado reivindicativo. y que. Primero no quiso más cuentos nocturnos. en cualquier caso. contento y agradecido. gastando tus buenos dineros y tu tiempo. es verdad eso de que cuando seas mayor tú me vas a dejar de querer?». en lugar de apoquinarle la soldada. La certeza racional. me dijo que no quería seguir saliendo conmigo nunca más. la retirada y lavado de platos sucios. y así sucesivamente. el conflicto no tenía fin. Y tú. regían nuevas reglas. lleno de tizne. Esta posibilidad me amargaba ligeramente. y que en torno a los doce años empiezan a producirse una serie de cambios en su comportamiento. A bronca diaria salían. Pero veo que me desvío de nuevo. te encargas de criar a una persona. permanecí varias horas. no recordaba nada y tenía que marcharse a alguna parte. Ella comenzó a sentirse muy incómoda conmigo. ni en la casa ni en la escuela. sin dar una señal de aviso. Un buen día.

cuando los munipas le dijeron que se la tenían que llevar a casa. algo que —me dicen— debería haber denunciado hace años.joyas y escasos objetos valiosos. Y ya el colmo. tan pancha. Y eso colocaba a un anarquista como yo en una posición muy delicada. violaciones y asesinatos. las misteriosas manchas negras del suelo. Pero que una niña de trece o catorce años llegue a casa a las cuatro de la mañana. ya sea el padre anarquista o mormón. no porque llegue borracha. Y de ahí no hay quien lo saque. el exceso de volumen de la música machacona del hip hop. que cada vez se iba alargando más. a las tantas. alto. sino por pura pereza. parece que soy yo especialista en eso. Les pregunto que si no pensaron que yo podría hacer otra esgrasia. Siempre hay una nueva sorpresa que te deja descolocado. Sí. la joputa esa me va a matar». La niña va. Iluminación amarillenta. a pesar de que le palmeo la espalda repetidamente. Solo murmura una letanía de coro de velatorio: «me va a matar. Las niñas parlamentan conmigo. que está como paralítico. o no llegue ni al día siguiente. pero no puedo profundizar en ella porque me instan a que me mueva. No es por desmerecer. es sólo la impresión abominable que me causó ese chaval sonriente. y la verificación de la hora de recogida nocturna. la ansiedad se hace muy notoria y. Medito sobre esa revelación. por resumir. Su expresión es la misma que la de Jack Nicholson en El Resplandor. los gastos en ropa. El tío se ha bebido una botella de vodka marca el Cachalote. y sentado en un sillón. Así que a mí me toca el marrón de trasladar a la niña del verdulero a su casa.. y yo me acerco al hombre. vale. Al fondo está el salón. la verdad. Estaba con lo de la tardanza nocturna. Pues eso no es nada. en camisón rosa con puntillitas. Vino lo del novio. resulta inquietante. y una serie interminable de querellas domésticas. el Alfonso. delgado. su hija. Qué cosas. los polis la habían encontrado en una fiesta que daban unos chicos en un chalet con piscina. con un vaso en la mano.. y entiendo lo que ha pasado. para abreviar. Me recalcaron mucho lo de la piscina. pero preferí no indagar. y que —por lo tanto—. y se echa un novio. la hija del verdulero. Yo sospechaba ya algo. Y escuetamente le respondo que no. protegida por la madre. algo tenebroso sucedía dentro.. Ya le costaba chupar de la teta. A las cuatro de la mañana. mi rotunda negativa a adquirir una chinchilla como mascota. a lo que me contesta mi moza —tan tranquila— que cualquiera sabe que yo tengo mucho más aguante que Alfonso el Verdulero. Un lío tremendo. ¿eh?... con una mueca torcida que deja al descubierto los dientes amarillentos. no. Y. porque la escuchaba murmurar más de la cuenta por teléfono en voz inaudible. dejando todas las luces encendidas y metiéndose en la cama vestida. el Pajiluso. uno no pega ojo hasta que no llega la dichosa niñita. estando de guardia en casita. dedos apoyados en la frente. con esos relatos de secuestros. fue el día que me la trajeron los municipales. Llamo. la Joaquina. Sin decir ni una palabra oculta a la moza a su espalda. Se supone que el anarquista ama la libertad. el robo de dinero.. La niña entretanto sube como un rayo a su habitación. ambas suplicaron que primero pasaran por la mía y las entregasen allí. Dirijo mi vista hacia una botella vacía. localizan a la desaparecida con mi niña. Que hable yo con el padre de la otra para evitar una esgrasia. me abre la mujer. Cuelgo prevenido. Yo tenía otros problemas: la desorbitada factura de teléfono. conque desvestirse. estando a tres metros escasos. porque «se me ha ido de las manos». justo antes de tirar la puerta a hachazos. El verdulero había llamado a las fuerzas de represión del Estado denunciando la desaparición de una menor. Si yo no la entendía. volviendo a lo mío. las diferencias en el tema de comprar un bocadillo o hacértelo en casa. Bueno. vista baja. teniendo en cuenta que la televisión y la prensa no ayuda a inspirar confianza. promueve la libertad en su entorno. Lo llamaré aquí. A las cinco de la mañana me llegan los munipas y me dicen que me traen a mi hija y a la del otro. me llama el tío ese por teléfono y me pregunta escuetamente que si su hija está en mi casa. ¿que comprendería quien quiera . uno de los múltiples licores que destila en su trastienda y que poseen efectos devastadores sobre el sistema nervioso central. Pero el fundamental —para mí— era el control de entradas y salidas. de pelo corto. Había salido con la amiga. Angelita.

allí. Cáscaras. la tilola colgante. ni un chasquido. y exigí en tono intimidatorio una identificación y una explicación. con total desfachatez. ¿este tío está diciendo la verdad? Pues por lo visto. ¿cómo cuernos has entrado en casa sin llamar?. ¿qué hacen esos dos ahí dentro durante horas y horas? Escucho atentamente con la oreja puesta en la puerta. procuraba dejarla hacer. y no quería —como vulgarmente se suele decir—. te has caído con todo el equipo!. pero todos la llamamos la Mari. Experiencia no han de poseer demasiada. ¿te crees que soy idiota?. A todo esto que llega mi tierna hijita. si no quería ser decapitado de inmediato. sosteniendo una katana como si fuera un florete olímpico. listas para saltar. Él tiene quince. Corcho. Por otro. sin ropa. Así que. Llego a pensar en extorsionar a su padre para que me pase a mí una pequeña pensión. realmente importante: ambos novios pasan largas horas en la habitación de ella. Rápido como el rayo. ¡su hija!. que eso no es propio de anarquistas. ¡o qué!.que fuera desde quién sabe cuántos kilómetros? Pero. cogí del paraguero una de esas espadas japonesas que emplea mi compañera en sus relajantes ejercicios de taichi. advierto a las dos mujeres que no vayan a llamar a la policía. merienda y cena. Ruegos. Su historia es sencilla. ¿y quién cojones es la Mari so joputa? — ¡Su hija! ¡su hija! ¡vengo a recoger a su hija! — ¿Mi hija so cabronazo? Mi hija no se llama Mari.. Llevábamos una temporada bastante tranquilos. que he venido a recogerla para acompañarla al colegio. — ¡No. y él vive con la madre. en fin. con dos hermanas y con un cuñado en un pequeño piso. ¡habla que te parto en dos cagüen Satán!. pero debió de ser algo muy inoportuno. Y teniendo en cuenta que en la habitación de mi hija hay una sola silla y la cama. pues el chaval se me incrusta que no hay forma de echarlo ni con alicates. fiel a mis principios libertarios.. Ignoro qué le ocurriría al inventor o inventora de esa expresión tan gráfica. — ¿Largo?.. y mi compañera. porque al menos tengo más visible a la niña y no está en la calle hasta las tantas. salvo las clases. Desayuna. Como llevo la iniciativa. la presencia del Pajiluso se va haciendo cotidiana. sin hacer nada de provecho.. Y no es una situación muy brillante para mí. Encienden la luz. Por no repetir tres veces eso que empieza por «c». pero sus hormonas deben de estar en un nivel de máxima actividad. me inquieta. Pero vamos a ver.. encomiéndate a tu dios o en su defecto a tu equipo de fútbol. no! —gritaba el tío poniendo las manos por delante— que soy un amigo de la Mari. joder la marrana.. me complace. segundo motivo de inquietud. una madrugada. Del barrio. Primer motivo de inquietud: el mozo come como una lima sorda. súplicas. ¿te enteras?. yo. Pasa en mi domicilio la mayor parte del día. ¿que si son más de dos sílabas no sabéis pronunciarlo?. En sucesivos días. a oscuras. ¡decir mal el nombre de mi hija!. — ¿La Mari?. y ella catorce años. ¿eh? ¡desembucha! — ¡No. flexionadas. órdenes de que baje la espada. por ese orden. a ella le gusta así [se atropella] por por por porque Libertad es un nombre demasiado largo. Bueno. ni un suspiro. no me haga daño!. me levanto en pelotas a orinar. se llama Libertad. porque de aquí no sales entero. la nada más absoluta. Avanzo hacia la cocina para preparar un cafelito. más que nada por no hacerme yo mala sangre. Miro el reloj que hay en lo alto de la taza del bate: las seis y media. Carambolas. a puerta cerrada. me asusté. Intelectualmente posee el mismo nivel que mi hija. Por un lado. No merece la pena volver a la cama. El padre pasa de avituallar con una pensión a su abandonada prole. ¡la has cagado bien muchacho! — ¡Aparte esa katana por favor! Ya sé que se llama Libertad. sus padres están divorciados. con las piernas abiertas. me pregunto. y el brazo izquierdo en gard por encima de mi cabeza. es decir. que para darle una paliza a este me basto yo solo. cuando al llegar al distribuidor. Nada. ¡qué pasa!. almuerza. capaz de desmatelar cualquier . por favor por favor. me encuentro a un tío. sí. ¡ja ja ja ja!. ¡su hija me dejó la llave para que no molestara llamando! — ¿Mi hija te ha dejado la llave de casa?. alarmadas por la algarabía. Claro.

me despido deseándole buen día. reiterándole que ponga a buen recaudo los profilácticos. lo fundamental de exigir siempre que el varón se coloque el gorrito antes del coito. yo te los compro para que no pases apuro». qué exagerada. me voy a la puerta. y la niña. Que le entrego solemnemente la responsabilidad de su control de la natalidad. No que chinguen o no. Inapelable. Y eso se repite todos los fines de semana. Mari. si tuvo algunos amores hasta la adolescencia. como me temo lo peor. puede emplear condón o cualquier otra abreviatura que se les ocurra. Le aclaro que. una tarde que la pesco sola. Una cabra de monte es un ser más racional y lógico. la exhorto a llevarlos a mano. sacado de la nevera. como esos peces exóticos que se inflan como globos ante una amenaza. Y a partir de este momento. y si no tienes por tu mala cabeza. No habla. con venticuatro unidades.. ultragruesos. Estoy dando órdenes. para no ver espectáculos. que si el chico me tiene miedo. qué sé yo. y espero ser obedecido sin rechistar. como con asco. En serio. En verdad. Le digo que quiero hablar con ella y entregarle un regalo. porque confío plenamente en ella. no sé por qué. y cuando se te acaben. vaya si vigilo. por esta vez no recomiendo ni aconsejo. ¡Que parece que lo quiero ver muerto!. y que todo cuanto he hecho hasta el momento es la prueba de mi amor por ella. Pero vamos.. asegurándole que es mucho mejor tener una sífilis o un chancro genital. Imperturbable.atisbo de casta inocencia que pudiera quedarles a ambos de la no tan lejana época de la Dama y el Vagabundo. qué caramba. porque esta muchacha. que ella es buena. como cualquier haría cualquier despreciable arquista. para cuando pasa más de ocho horas en mi domicilio los días laborales. fresquito. que se coloque un globo de colores. Si no hay una expulsión expresa. mejor que sobre que no que falte. fueron dos en dura pugna: yo y la piltra. la llamo a mi lado con la máxima seriedad y formalidad que puedo aparentar de forma creíble. deposito en sus manos una caja de condones de las grandes. me identifico con esa señora. sino porque establezco un riguroso sistema de expulsiones del Pajiluso. Los días de diario les doy el ultimátum a las once y media de la noche. Le sugiero que ensaye. y dieciocho los festivos. ¡ja!. Por último afirmo que la quiero. que tengo que dormir. no se da por aludido. Así que. severo. como por ejemplo. Que vigilaré —no obstante—. llamo y sin abrir. y tendrá que pasar algún ratito con su madre. Ella se ha quedado colorada e hinchada. ¡ja! Tras carcajearme. Abro uno y le explico como funciona tomando como modelo un calabacín pequeño. aunque soy libertario. Porque si no. y ella lo rechaza. lo noto. Que «¡cómo puedo pensar eso de ella!» —dice—. la llegada del Pajiluso ha sido . Tomo la iniciativa. Uniendo la palabra al gesto. porque nunca se sabe. pobre mujer. que eso es lo de menos si usan el higiénico anticonceptivo de barrera. sin su niñito. hasta que se me hinchan las pelotas de forma descomunal a las dos de la madrugada. «¡follar! ¿entiendes de qué hablo cabeza de chorlito?. tampoco creo que lo mire tan atravesado como cuenta mi compañera. para que no suceda un imprevisto. le relato el asunto de las enfermedades venéreas. Como cuestión accesoria. ¡no me mires con esa cara de pasmada!. eso no le impide encerrarse en la habitación con la otra por periodos inacabables. le ordeno que se siente. Deseguido le explico lo inconveniente de tener hijos. Hay un ratito de silencio. que no se haga más el pesado. El muchacho se siente algo cohibido en mi presencia. ¡me lo dices!. porque no me fío ni un pelo de su sensatez.. le facilita el paso. ¡ah!. especificándole que si preservativo le parece una palabra demasiado larga para pronunciarla. ¡improvisa!. ¿Soy duro? Tranquilos. que quedarse embarazada para parir y pasar encabronada el resto de los días de la vida. Bueno. la verdad. lo importante que es el no formar una familia. presurosa. Aguardo para que digiera la pócima. como yo. que a las siete de la mañana ya está el tío firme ante la puerta. que se lo ponga ¡siempre!. Yo me mantengo de pie. La otra se queda como si le hubiera entregado un cartucho de dinamita encendido. ¿Me habré pasado? No. No lo entiendo. me veo que la familia me aumenta con un niño ya crecidito sin comerlo ni beberlo. le digo que ya es hora de largarse. Parece avergonzada. extraordinario. para que no haya riesgos.

estaría bonito que fuera yo a consentir mi discriminación en este aspecto. y el otro se mosqueaba ya que era una persona casera y chapada a la antigua. no sé cómo deberían de estar ambos protagonistas. bajito.. fal-sa ve-ra-ci-dad».. Pero en la vida real. Y yo no quería ser acosado por la prensa. Tela. Si a mí me tenían negro —sin querer ser racista—. tercos. algo que deberían de estudiar los expertos. no seas pesado. Durante años empleé los dibus matutinos de la tele para espabilarla. Semanas enteras en las que las discusiones de esos dos me iban minando los nervios.. De continuar por ese camino. Solté una bronca de campeonato. sólo queda pelearse. porque si las dices a la cara. Este era un caso clarísimo de tortura en pareja. sólo porque era mi deber. que si tú me dejaste. Y. con profesionalidad. porque no le importan las personas con las que trata. De ahí derivaban auténticos monólogos de sordos a dos bandas. y que sólo se consigue a la larga mordiéndote la lengua. matándose o —mucho peor—. ¿entiendes?. porque la verdad no existe. A pesar de mis buenos oficios comenzaron a insultarse. Luego con más rigor. ellos tampoco. Una vez se han contado todo lo contable. que se lo pregunté a la niña: «no papá. Los de los adultos me refiero. Qué sé yo. si yo en la vida había dicho esas cosas a mi compañera. como más comedidos. Tanto amor y tanta leche.. ¿eh?. menudo disgusto y. Incluso llegaron los vecinos a ver qué pasaba. la sinceridad sólo trae problemas. Y llegó un día en que se llamaron «gilipollas». Sencillamente. Mi hija los desoía. Todo lo contrario. que si tú dejaste de decir. con un arranque de falsa veracidad. que no pueden vivir el uno sin el otro. ¿para qué? No se arregla nada soltando la verdad. Un gran avance. Las cosas hay que decirlas a espaldas del sujeto. Y como los errores son repetitivos. ¡ah!. Para mí eran de temática incomprensible. que si yo no dije nada de eso que tú estás diciendo. una vez se sabe todo de la otra persona —y es fácil enterarse. acabarían pegándose. que si tú desapareciste con el Pota. Todo esto lo expresé rugiendo y moviendo los brazos como un pulpo. porque si yo no podía insultar. no se soportaban. está bien para las series juveniles de las cadenas privadas de televisión. De nada servían mis consejos. l’amour. Hasta ahí llegó la broma. discusiones bizantinas. salvo por una buena paga. más discretos. total. que somos pobres. ¿Qué se puede esperar de dos personas que están todo el día obsesivamente juntas? Que se peleen. pero nosotros. se fueron distanciando. lo que se le antoje. La juventud de hoy día es muy individualista. poco a poco. Ahora se levanta temprano sin necesidad de despertador. y a ella le sentaba como un tiro. «tarada» y cosas veraces y francas que no puedo escribir. Herodes se lo preguntó a Cristo mientras se cortaba las uñas. afirmando que no estaba dispuesto a escuchar insultos en mi casa [recalco el «mi»].positiva en ese aspecto. las escuchaba pegado a la puerta aunque no me enteraba de nada. o no decirlas. Yo no tuve la culpa. . Puras especulaciones de sofistas que no daban su brazo a torcer. no hacemos caso de nada de lo que dices o piensas.». yendo a la tele a algún programa de cotilleos a contar su película. Horroroso. hemos de medir mucho nuestras palabras para no hacer daño a quienes queremos. diálogos de besugos que hubieran hecho escapar a un muerto de la tumba si se hubiesen sentado a parlamentar sobre su lápida. La cosa iba en aumento. desdeñaba mi experiencia en el asunto. la relación de pareja que establecen estos dos pájaros. Fueron a partir de ese momento. medida intimidatoria de primer orden. A veces él se iba con sus amigas. y que tampoco pueden estar tranquilos comiéndose un helado sin refregarse algo: que si tú te fuiste. Algo los debí de achantar.. Carbonizados. Y a veces ella se largaba por ahí con otros amigos después de dejar al novio en su casa. de verdad. Yo le explicaba que vivir en pareja es algo muy duro. y el Mesías se quedó sin saber qué contestar. que si tú dijiste. como los del patito Alfred. Quemados.. o visitaba a su padre. Inútil y vano intento de serenar la relación. reproduce todos nuestros defectos. ya que es poco lo que hay que conocer—. que si tú te largaste con tus amigos. «La franqueza es cosa de los ricos —le explicaba —. Un millonario puede decir lo primero que se le ocurra. Achicharrados. primero tibiamente. Ya no son necesarios.

—¿Te pasa algo? — No. y se me ocurre que la vida del anarquista es muy dura. Un buen día. esas asambleas son tan aburridas y largas que matarían a un muerto. La consulta al curandero Estoy aquí. Le echo muchísimo de menos. verás. y por eso las celebran con frecuencia. ya he comido. Fin. con esa cara de pazguatillo sonriente. No sucedió igual que con la niña. Otras —estas son las peores—. El anuncio del fin de la relación. El pobre sufre. Hay quien afirma que las de los ricos son también vidas muy duras. El tema es que llevábamos cerca de un año paralizados por la bronca permanente y continua que nos daba el Renco. porque del intercambio de pareceres surgen las discrepancias.. ¿quieres que hablemos? — No. el seguimiento subrepticio y mi cursillo de formación de detective privado. Cuando me lo encuentro por la calle. Pues el anarquista padece además una serie de problemas que el resto de la población no soporta. se me reveló finalmente cuando comprobé que. Una pasión semejante no puede desvanecerse sin más —pensaba yo—. Para mí se acabó la vigilancia intensiva. y encima tiene que aguantar la cabronada de ser pobre. noche tras noche. de verdad. nada. El proceso fue diferente. el Pajiluso se marchaba sin que yo se lo tuviese que decir. la inquina a la violencia simbólica y la violencia simbólica a engancharse de los pelos.. ¿Que cómo son? Ya. a desapegarse. ¿Puedo ayudarte en algo? — Joder Jorge. Creo que me he enamorado. al siguiente no almorzaba. sino parecido. En fin. ya sé que no les interesa saberlo. Los anarquistas afirman que la mejor manera de hacer las cosas. de verdad que no me pasa nada. se hace el desentendido. son recorridas por grandes tensiones. no quiero ser pesado. pero yo se lo voy a contar en su vertiente negativa. — Bueno. Un día no desayunaba. No me estoy refiriendo al tema de la policía y de sufrir la terrible represión estatífica —que no siempre. Yo estaba alucinando. En general. — ¿Algún problema?. es mediante la asamblea soberana en la que cada cual da su punto de vista. pero. Pero hoy no es ese el tema del Orden del Día. no. La mayor parte de las veces. no me ralles más. — ¿No quieres galleticas de chocolate con leche caliente? — No. qué plasta eres. pero alguna vez toca si se encarta—. algo . sin poder determinar exactamente cuando. las discrepancias llevan a la inquina. que ser pobre y sufrir. porque el rico al menos lleva la ventaja de ser rico. Este compañero anarquista es muy luchador. Muy raro que sean reuniones cortas y operativas en las que se toman acuerdos constructivos. Él ya no volvió nunca más a mi casa. Bueno. Pero no. pero yo creo que es mejor ser rico y sufrir. Me estoy refiriendo — seguramente es lo peor— a tener que asistir a multitud de asambleas. vehemente. mirando a través del vacío con la eternidad ante sí. desapareció de mi vida.El Pajiluso empezó a faltar. el espionaje a través de la puerta. Pero el resultado es el mismo. muy preocupante. reflexionando. no. puede decirse que las vidas de los mortales comunes son muy duras.

que no abre la llave del apartado».. En resumen. sin ir más lejos. objetivamente incansable. O hacemos una concentración de protesta. y unos por otros se olvida. Bueno. y que concurren al local a relajarse un poco del mundo de normas de los adultos. un auténtico hijo de Belcebú expulsado del Averno porque no lo aguanta ni su padre. que si dejaste de hacer lo otro. o los curas . que la edad no mejora las cosas. y decimos «qué raro. Comprenderán que así no se puede vivir. entran con media docena de perros y con un par de ratas que marcan el terreno. pintan una pancarta en el suelo y lo llenan todo de pintura. Pues ya está el Renco pidiendo cabezas. pasan dos.. Y menos mal que no ardió todo el piso y el barrio. o te llaman a las tres de la madrugada para que los saques de la comisaría o porque necesitan un cortafríos. pues cenan allí un bocadillo o algo. con un carácter muy fuerte. en objeto de discordia.. Insiste en que los fumadores los limpien y retiren las colillas. tampoco se trata de desacreditarme.. Yo mismo. ¿eh?. O hay que legalizar una huelga y no encontramos el NIF del sindicato. siempre analizando los hechos. Sin olvidar el problema generacional. Pero oigan. pero es que convierte esos asuntos en artículo de lucha. Una suerte acojonante. Un intríngulis que tenemos en las organizaciones anarquistas. Es cierto que en muchas cosas el Renco tiene razón. Esas cosas molestan mucho al Renco. Pero. trabajador. O pensamos en vender la casa y no aparece la escritura. que ven como normal que la madre se encargue de la limpieza e intendencia. sino que ni siquiera tira de la cadena. valiente.. muy capacitado para organizarlo todo. que si lo de allí es orgánico y lo de más acá inorgánico. muchos de nosotros tenemos niños pequeños. idem de lo mismo. Y con los ceniceros.. Orden. decidido. gran capacidad subterránea de maniobra. se hacen millones de bergajadas: se ponen a follar en el local en horas de oficina..determinativo. en motivo de pugna deletérea. se vio acosado por una nube de pequeñas mosquitas que surgieron del receptáculo al darle un tambaleo con el pie. que todo está lleno de mierda. Y en esa edad —rebelde dicen unos. yo diría que en todas. El Renco es un bicharraco que hubiera conseguido concertar un duelo a muerte entre Buda y Jesucristo de haber podido realizar las gestiones en su tiempo. Chavales y chavalas a partir de los trece años muy mal acostumbrados en sus casas. Bueno. no piensen que los anarquistas son especiales. que el que nace gilipollas. cuando llega la hora. pasan tres. alojan en él a algún indigente y se largan luego a beber unas cervezas. el primero para lo que haga falta. porque los locales anarquistas suelen estar llenos de periódicos viejos. y cuando llegó el Renco el lunes por la tarde. que convierte cualquier asamblea en una pesadilla y la mera permanencia en el local en una acción de combate contra virus y bacterias. o ponen la música a un volumen tal que huyen las cucarachas más duras. para encontrarse allí con más adultos que les reconvienen por miles de cosas. es que siempre están llenas de gente muy nueva. en esto de la estupidez de los adultos. se llevan los libros de la biblioteca y no los devuelven. que a eso de la imbecilidad no escapan los adultos. más bien estúpida creo yo—. que hay que expulsar a fulano. Disciplina!» Ese es el discurso inmisericorde de todos los días. que quién ha fumado marihuana. y los llevamos a nuestro local porque no tenemos dónde quedarlos y. que si el cerco de los vasos. muere gilipollas.. pues alguien vació el cenicero en lo del reciclaje de papel y se marchó tan tranquilo. de resultas de lo cual el contenedor se desintegró ardiendo y dejando un gran agujero en el parquet. o pintan una habitación de negro. imagínense los espasmos. Pues en una de las papeleras alguien echó la piel de un plátano y unos restos de mortadela. en el conflicto perpetuo: que si tú hiciste esto. y nadie se atreve a hablar. que era de plástico. Por ejemplo. O supongamos que hay que renovar el apartado de correos. «¡Limpieza. Allí permanecieron el fin de semana. O alguien caga y no es que no baje la tapa. en fin. que es otro de los motivos de su cruzada. comen pipas y llenan la mesa de cáscaras.. o un cartel de reclutamiento para el ejército profesional animando a «independizarte». O quedamos para hacer pintadas y nadie se acuerda de llevar los aerosoles. pasa un mes. Además. y eso es una verdad como una ardilla gigante.. Ahí tienen a un montón de mandatarios llamando «acción humanitaria» a la guerra (y mucha gente creyéndoselo).

. Por no hablar de que es mucho más guapo. Podríamos mandarlo a paseo. y el Gordo parece que más que ninguno después de haber sufrido una severa reprimenda por verter migas en el suelo. Por lo visto es un santo eremita que con una simple foto. o echarlo o echarnos él a nosotros. prevención y vergüenza. — ¿Qué tiene que ver la guapura?. ¿de verdad quieres que tres anarquistas como nosotros llevemos el caso del Renco a un brujo de campo —pregunto con un deje de escepticismo—. Verlo es ponernos de los nervios. no lo aguanto. pero me tenéis que jurar que no os vais a reir ni se lo contaréis a nadie nunca. y hace su declaración. disciplina!». que posee unas facciones que no son las de Adonis precisamente. Una declaración de ese tipo siempre será bien recibida en nuestro círculo de amistades. es mejor pasar de todo y esperar a que acabe su purga. en un momento. Estamos el Tuerto. — Va. cuenta. Tiene más voluntad. repitiendo a todas horas su lema de batalla: «¡limpieza. que vive en un cortijo de Navalpillado. a ver. porque desde luego ha de ser enjundioso por la cara que tiene puesta. porque nos engancha y nos empieza a soltar una arenga afirmando que hay que expulsar a media congregación. jamás. conspirando contra el Renco. o sentarte un rato. que ha conseguido reunir a un grupito de gente que lo secundan. uhhh. reconocedlo. Por lo visto le dijo cuál era .afirmando que «la castidad es una virtud». curar y echar mal de ojo. — Shhh. — Tenemos que hacer algo —dice el Gordo mientras se come un bocadillo de chorizo— yo. — ¡No jodas!. Los tres coincidimos en un punto: no lo aguantamos. no te deja. más carisma. ¡qué malo era!. o sea. — Me han hablado de un brujo muy bueno. eso parece interesante. Mantenemos un silencio espectante. Curiosísimo. — Cuál solución ¿eh? — Os lo voy a contar. ¿porque sea más guapo nos tiene que amargar?. más secuaces. — ¿Y qué vamos a hacer? —le pregunto—. es capaz de diagnosticar. y dispuestos estamos a arrancarnos una vena si hace falta para que el Gordo suelte su plan. Realizamos un triple juramento de silencio y discrección. «¡plas!». que tampoco somos tan feos. Es una mezcla de miedo. Bueno. ya sabéis que se lo tomará por la tremenda y será. más parla y más inteligencia que nosotros tres juntos. y posee una rara habilidad para insultar y sacar de las casillas a cualquiera. oye.. A lo que iba. tras tomar fuerzas con unas rodajillas de salchichón picantito. que haga lo que quiera. más juventud. Luego volverá —más o menos— el agua a su cauce. el que vendía cupones de los ciegos. renuncio.. de risa contenida a duras penas. más razones. — Hay otra solución —comenta el Gordo con misterio tras un minuto de obtusa reflexión. cuenta. pero eso es —incluso—. un brujo de toda confianza. y está dando batalla al desorden y a la suciedad por la vía de hacer el ambiente opresivo. si sigue la cosa así. pasad de todo.. sea por lo que sea. porque garantiza algo truculentro que podremos luego relatar en las aburridas tardes de invierno. Ahora se añade el siguiente asunto. Pelearnos con él es un rollo. o irte. — Pues ese fue al brujo —revela el Gordo—. viste bien y tiene estilo. y le tocaron los cupones. y esos conflictos son cansadísimos. por cierto.. peor. sino que desarrolla el argumento durante una media hora. yo le vendía cupones en la pescadería. Y eso no nos lo dice así. si quieres ir al retrete.. estamos en la cantina del barrio muy disgustados. ni un reintegro. o las masas. orden. como nadie va al local. todo está siempre muy limpio. tiene su propia facción. — ¿No me crees?. animando a unos millonarios corriendo tras un balón. sobre todo el Tuerto. ¿os acordáis del marido de Vanessa.. ni en el lecho de muerte. con lo cual. que hace tiempo que no le veo. — ¡Qué! —exclamo—. porque entonces se te encara. Pide el Gordo un tinto y una tapa. el Gordo y yo cavilando frente a una gaseosa de naranja. ¿eh?. más dinero. Si nos liamos a pararlo. un hombre de campo. Así. Esos dos enarcan las cejas y me censuran visualmente con algo de molestia. ¡total no era malo!. que no daba nunca ni un premio? — Sí —dice el Tuerto—.

¡muerto!. — Pues yo te digo que es verdad Jorge. levantando una palanca. y el Tuerto. Con mi chandal azul y mis zapatillas deportivas.. — Pues qué bien vamos a ir ahí adentro los cuatro. así echamos la mañana del sábado haciendo algo raro. cuento una mentira en casa del tipo «voy a hacer deporte». Así que me acomodo en el asiento trasero del seína. así que se embraga con la mano derecha. ¿esa?. que volvía de verlo por unos bultos que le habían salido en la matriz. ¿por qué te has tenido que traer el Seiscientos?.el número que tenía que pillar. —¤Vamos a ver. ya sabes que me dan miedo los perros. y que cuando llegó a casa habían desaparecido todos. siempre práctico. aunque no me libro de llevarme al perro de paseo. ¿Nos juramentamos entonces? Cruzamos nuestras manos y gritamos al unísono nuestra consigna de compromiso: «¡venga!». pero no hay nada que hacer —matiza el Tuerto—. hasta la han estudiado los mejores eminentes del Seguro. creo que merece la pena. por ahí dentro. Yo creo que hay cosas incomprensibles en este mundo que no podemos comprender. fue a ver al brujo y cuando volvió estaba muerto el picoleto frente a la tele. cuerpo salchichero y rabo largo y fino. porque no perdemos nada. tiene la característica de haber sido preparado para que lo condujese su anterior dueño. y allí están ya el Gordo con su coche. — ¿Qué cuatro? —pregunta el Gordo—. Cuando se cambia de . seguido de un sarcástico comentario de mi mucama que murmura «¿qué estarás tramando?». que responde al nombre de la Rata. — ¿La Juaquini?. y el acelerador se presiona con la mano izquierda. O Desiré [baja el tono]. bajito. Me han contado de otras personas que han ido a verlo y les ha ido muy bien.. — A mí también me parece que el Seiscientos es muy poco coche para esta expedición. Este coche además de ser pequeño. — La Joaquina. — ¿Y quién te ha dado la referencia de ese lumbrera? —inquiero—.. la hermana de la tuya —me aclara—. que en esto no me ha mentido. ultimando deseguidamente los pormenores técnicos. — Ah —manifiesto—. partieron a la mitad los caudales. Yo tengo la furgona en el taller. porque estaba con ella la Bernarda. — ¿Y cuánto cobra el tío? —pregunta el Tuerto. con la cabeza dentro del plato de fabada de la cena [mirada soñadora]. y más aún. Además. — ¿En dónde? — Joder. ¡pero si es la mentirosa más grande del barrio!. cobra la voluntad. Gracias a eso se pudo separar de la Vanessa. padece un munjausen de esos. — La voluntad. — ¡Que te traes a la Rata!. mientras que esos dos se ponen delante. y me contó la mujer que solo con tocarla el brujo se habían empezado a disolver los bultos. Así que el sábado por la mañana. — Pues se lo dices al brujo y de paso que te cure de esa fobia. insistiendo además en la necesidad de silencio y discrección. ojos saltones. — El perro se viene.. y a vivir cada cual por su lado. Pero no estoy conforme. un mutilado sin piernas. — Y ¿cuánto es la voluntad? — Seis euros. yo voto por ir a ver al brujo. la mujer de aquel guardia civil tan malaje. orejas diminutas. ¿Cómo puedes tener miedo de esta cosita tan linda? Se trata de un perro pequeño.. en el coño. y la niña mía se han ido al mercadillo con el Renault Badajoz. Nada de echarse para atrás en el último momento. entonces es barato. y teniendo en cuenta el brete en el que estamos. voy al lugar de la cita. Ya les habré hablado de pasada de él. nada de arrepentimientos bajo ninguna circunstancia. con seis euros quedamos bien. ¿no tienes un coche más viejo? — Es que mi compañera. Si por seis euros nos quitamos la roncha del Renco. me lo he tenido que traer. de hocico alargado. una ayuda.

marcha. estamos metidos en plena Sierra Este de la provincia. El sendero es estrecho. No recibo contestación. cuánto piensas que habremos recorrido? — Oye Tuerto —le insto—. — No hombre. yo guardo silencio. haz el favor de mirar ese papelucho de mapa con el ojo bueno. con tanto barranco a derecha e izquierda. Hay un pequeño corral y un huerto. ora formando charcos sospechosos. — Eso —contesta. — ¿Eso? —pregunto. efectivamente. — Pues parece bastante modesto el brujo. cuando el Tuerto exclama: «¡ahí está!. El Tuerto es el que se encarga de ir descifrando el croquis. si tiene coche y todo el brujo. ¿Cuánto habremos andado ya Jorge? — Algo así como infinito.. En realidad no se ve nada del camino. Pero nosotros vamos con optimismo hacia adelante. sin dudar ni lo más mínimo. Más que vivir en un cortijo. aquí sólo pone que vayamos cogiendo las pistas que nos salen por la derecha. que ha aparecido nublada. salimos de la ciudad y enfilamos la carretera que nos llevará al cortijo del brujo. es decir. «somos nosotros —como si eso aclarase algo—. y los torrentes se empiezan a llenar.. Guardamos silencio. Diversos regatillos caen por las laderas. Y. ya no nos matamos. — Ni idea. Sobre todo.. Si algún día hay que salir pitando. Seis kilómetros dice aquí que hay desde el algarrobo. La pendiente es fuerte. Ajeno a todo. Da igual cuánto hayamos subido. empezando a caer unas gotitas de lluvia cuando llegamos al desvío. en serio. ayudados por un croquis de la zona facilitado por la Bernarda. ora interrumpiendo el camino. Esta operación no carece de peligro —según mi modesto criterio—. y manejando con las tripas. va empeorando. Los amortiguadores necesitan una revisión. no. joder. por lo tanto. Aquí no nos encuentra ni la Guardia Civil. supongo. el Gordo conduce con la nariz pegada al parabrisas. El limpiaparabrisas hace lo que puede. y empeora a medida que avanzamos. Qué cerquita se ve. ¿Cómo lo consigue siendo tan grueso? Sumergiendo el volante en su grasiento abdomen. y al soltarla el coche se desvía hacia la izquierda. es un buitre. este tío debe de pastorear cabras salvajes. ¡lo hemos conseguido!». hay que soltar el volante.. y llamamos a la puerta. tras una cortina de agua consigo divisar una casa pequeña de cuatro paredes de piedra sin labrar. claro. y al final me contesta algo aturulatado.. debemos de estar subiendo mucho. Entonces pregunto lo que llevo tanto tiempo preguntándome: «¿falta mucho?». aquí no hay quien nos encuentre. No obstante este vehículo ha recorrido unos siete millones de kilómetros sin ningún accidente. mojándonos a la carrera. La mañana. las nubes se reúnen. Si no nos hemos matado ya. ¡Mira!. y que sigamos ascendiendo hasta encontrar la casa. Y ahora sí que se pone a llover fuerte. negras y amenazantes. nada. Decido cerrar los ojos y dejarme llevar. A una velocidad de crucero de cincuenta kilómetros por hora. Hasta que el perro se pone a llorar. aguzamos la vista. porque la dirección no anda muy fina. ya sabemos a dónde tenemos que correr. y tardamos una hora en recorrer dieciocho kilómetros. . con un techo de paja. Una voz cascada pregunta: «¿quién eees?». muy mala suerte deberíamos de tener nosotros. Aquello de allí volando a la derecha parece un águila. Llegamos a la carretera secundaria. Todos —incluyendo al perro. Bajamos del Seiscientos como buenamente podemos. Una cosa es cierta —afirmo—. un camino que sale de un algarrobo —árbol que por ser otoño carece de hojas y tan sólo las vainas de semillas negras cuelgan de sus ramas con un estilo algo expresionista—. venimos a ver al Maestro». y bastante mejor que el nuestro. que asciende por una sierrecilla llena de curvas y barrancos. que se incorpora sobre el respaldo apoyando las patitas delanteras—. continúa ascendiendo. o árnica al menos porque este «ñi ñi ñi» pone nervioso.

es imposible. el coche del brujo. pero la vieja nos ordena que mantengamos el silencio. que su José María está atendiendo a un devoto. Manifiesto mediante susurros mi inquietud a los colegas. ¿que te recibieran con una bata blanca y un fonendo? — Joder —continúo quejándome—. A mano derecha. La vieja nos observa.. ¿Y a ti qué te pasa? Y es que el Tuerto. todos pegamos un grito «¡ahhh!». ¿entendéis?. agradecemos a la señora su atención. aunque fijándome más. que somos compañeros. Muchos años de escuela franquista no se olvidan con facilidad. Satisfecha. qué casualidad. ná… Miramos a los personajes que entran en escena. aquí seguro que no viene ni una persona que sea medio normal.. Caldo de verduras seguramente. la ancianita nos explica que su Jose Mari nos atenderá en un momento. apareciendo ante nuestras narices una vieja desdentada. — ¡Pero qué dices de que no se me levanta! — Venga hombre. Menudo susto. y entonces. colgando de la pared. vestida de negro. descalza. algo conocido. que se afana con una lumbre de chimenea en la que cuelga un caldero en el que hierve una burbujeante pócima. con pañuelo en la cabeza. como aguardando algo. menos mal. peru con l’alluda de lo ezpíritus. sin ventanas. — No sé. porque señores tan señalados como nosotros no molestamos aunque estemos en el medio. impotencia tiene mucha gente.Y levanto el pulgar a mis dos compañeros. hay algo que me resulta familiar. ¿qué te esperabas?. ¡es el Renco! ¡La hostia! ¡Qué sorpresa! Y al Renco le ocurre lo mismo. ná eh impozible. sentándonos en donde nos apetezca. y parece que va a decir algo más. contrataco. — ¿Familiar?. Pasamos al interior. no concuerda con mi primera impresión. — ¡Vosotros! ¡Estáis aquí! ¡A qué habéis venido vosotros aquí! Menos mal que reacciono enseguida. ¿a qué te recuerda esta casa?. y como al Tuerto desde que le dejó la mujer no se le levanta. ten cunfiansa.. déjate de bromas. que mientras tanto podemos esperar al cobijo del fuego —que suelta una humareda que no veas—. ¿Que por qué ese grito? Porque el cliente que sale es…. y luego se ha quedado parado. en cualquier parte del suelo. no pasa nada tío. y en la otra un cuchillo grande de cocina algo sucio. Ya no hay más cosas allí dentro. sin sillas ni muebles. y una voz dice: ya zabeh iju míu. y le explico lo primero que me viene a la cabeza. — Leches Renco. hay un enorme retrato de un Corazón de Jesús. Primero ha dado un salto a lo alto pegándose contra las tablas del techo. sin goteras. barbudo. qu’el cazo tullo eh cazi dezehperao. Además. Es una habitación cuadrada y oscura. ¡el coche! ¡La hostia!. melenudo y bien peinado. hay algo que cuando hemos llegado me ha dado un escalofrío. y sostiene en una mano un cazo de servir. el caldero. el Gordo y yo mismo la padecemos. La vieja huele a bacalao sin lavar. algo chungo. como hacen los soldados americanos en las películas de la Guerra Mundial. qué pedazo de voz ha dado. y comprendiendo de qué se trata ambos tres hacemos la Señal de la Cruz. anda cavilando sus cosas. la de la consulta del Brujo. hemos venido porque nos han contado que el Maestro tiene mucha destreza con los males del corazón. Un candil ilumina levemente la escena. Y es precisamente en este alterado instante. aquí solo pueden venir subnormales como nosotros. mientras miramos a Jesucristo. La Rata reposa sobre mis brazos como un bebé. cuando se abre la puerta de la habitación interior. no sé si es la casa. Se abre la puerta lentamente. pero no sé qué es. hasta que nos pregunta con ese tono de centurión romano tan suyo. Al fondo se vislumbra otra puerta. ¡el Renco!. no tengas vergüenza. — ¿Dónde hemos venido? Esto parece una película de miedo. desde que hemos llegado. un pollo suspendido patas abajo con el cuello abierto. ¿a tu pescadería? — No. Como el pavimento tiene el color de las moñigas de las vacas. pero permanecemos de pie.. Y antes de que pueda meter la pata. El Tuerto se da una palmada en la frente. — Pues hemos venido a la casa de un brujo —me aclara el Gordo—. .

y nosotros queremos que se atempere un poquillo. el Renco tiene úlcera. con boina. — claru. que disfrute más de la vida y deje de joder al prójimo. El brujo acerca una vela. porque. — Esa persona está muy nerviosa. y luego el llamado José María —que nos lanza miradas extrañísimas— nos hace entrar en la habitación interior. ahora tá to mu claru. cierra los ojos unos segundos. — ‘Vemaría purízima. nada malo. que también carece de ventanas. como buscando a otra persona]. José María es un hombre bajito. — Salud. Salud a todos.. — ¿Sí?. Verá señor brujo —explico—. porque esa persona es muy principal y señalada. a nosotros lo que nos interesa es que se serene. — Ya —asiento—. La vieja y el brujo aguardan a que parta. El chamán este toma la foto.— ¿Y tú Renco?. — Qué lu que te paza ijo mío. y para eso ya toma zantac.. Así que prosigo. y esto no ha de saberse nunca. con muy mala leche todo el día. que la serene. en realidad venimos por otra persona? — ‘Tiendo ijo. ¿yo?. Este no se ha buscado una gran excusa. ángeles y arcángeles. pero eso lo sabe cualquiera que mire la foto. partao der mundo. pues yo he venido por lo mismo. ¿tiene solución padre? — Tié úlsera d’estómagu. — ‘Tiendo ijo. dan vueltas colgadas de un hilo del centro de la habitación. en donde el Renco aparece con cara de vinagre. — Salud Renco. de unos sesenta años. muy irascible. contempla el rostro con expresión de beato. Un par de alas blancas. Mi amigo extrae de la cartera la instantánea de una comilona campera. De piedra nos hemos quedado. me marcho que parece que ha parado de llover. ¿cómo es que tú también te has dejado caer por este lugar perdido? — ¿Quién?. Todos estamos muy quietos. camisa más o menos blanca. — ¡Lo ha clavado! —dice asombrado el Tuerto—. de vírgenes. didicao a jasé buenah obrah de cariá. ¿tieneh un afoto d’eza pezona? — Antes nos gustaría saber si es usted un señor discreto. Un crucifijo enorme muestra a un Jesucristo sangrando por las manos. — Vale. Reflexiona unos segundos. pantalón negro. [mira a su alrededor. ¿eh?. — Zalú ijo. No le queremos ningún mal. nos dirigimos a usted esperando que mantenga la misma discrección de un cura con el secreto de confesión. aunque quiziera no pudría cuntarle a naide vuestra coza. —¿Ve usted?. — Pues qué casualidad que el Tuerto y tú seáis impotentes y hayáis venido al mismo curandero. la cubre con las manos. con una pinta telúrica que suena más bien regular. eh argo mu normá. claro. salud. porque tampoco se me levanta. ¿dise que no te se levanta? — Verá usted señor brujo —tercio—. no queremos que le pase nada malo. y retrocede su cabeza con expresión de sorpresa en el ano. nada de mal de ojo y esas yerbas. Sólo le pedimos que la apacigue.. La foto Tuerto. los abre y nos devuelve la foto. De golpe. lo reconoce. yo os dejo con José María. — ijo míu. pero que es algo más alegre porque está literalmente empapelada con estampas de santos católicos. — Bueno —responde el Renco con gesto molesto—. vivu aquí.. este es el tío». sanguíneo. pero que te pase a ti que no tienes ni treinta años. dale la foto. como de ángel de carnaval. Un par de velas en el suelo dan algo de luz. — Sin pecado concebida. los pies y el pecho. ¿eh?. . incluso la Rata. ¿qué le paza a eza pezona. El brujo abre fuego. grueso. que lo del Tuerto tiene explicación [lo expongo a la curiosidad general mostrándolo como hace él con los besugos en la pescadería]. Aquí pongo los seis euros señora Matilde. ya sabe. No hay ni sillas ni muebles.

«¡mira por dónde andas. El vientecillo mece las ramas suavemente. las ruedas del seiscientos. conseguimos salir a la carretera mientras consolábamos al pobre hombre. y que mientras el coche daba vueltas había comprendido lo absurda que es la vida. ¡Disciplina!». ¡ha sobrevivido! Seguramente. «¡cuidado con los pinchos!». — Neste istante loh ezpírituh van a apasiguarlo. mirando los barrancos. y tras dar vueltas y vueltas. como no. Desde nuestra posición le ayudamos con nuestros fértiles consejos: «¡sube por ahí!». es un pino muy alto. y una bajada por la ladera muy escabrosa. Está más abajo. El Renco ha cambiado. Ya no se pelea. ahora estamos colgando un cartel con marco de madera en el local. y un montón de pedruscos lisos. Un frenazo y todos acabamos en el parabrisas. que leche se ha dado!». buscamos otro sendero. porque hay una zanja de seis o siete metros de ancho. el Gordo se decanta por ir a la carretera a buscar auxilio. carentes de dibujo desde hace varios años. . ¿qué diablos fue a pedir el Renco al brujo? Bah. pero el Gordo domina la situación haciendo malabarismos con sus tetas. — ¿Conseguirán el apaciguamiento?. contraviniendo las recomendaciones de la DGT y desoyendo los buenos consejos de los anuncios de trastazos de Tráfico. apoquinamos los seis euros. y salimos al exterior.. hombre!» Final feliz de la historia. Nos despedimos haciendo la Señal de la Santa Cruz ante el retrato de Jesucristo. el artífice de la idea del Brujo. mira la vida de otra forma. Sí que se han dado prisa los espíritus en apaciguar al Renco. y todo sigue como siempre. patinan peligrosamente. Los pajaritos cantan. volviendo en el coche por donde vinimos.. Vegetación de aliagas espinosas ¿Qué hacemos? Hay tres posicionamientos ante este dilema: el Tuerto dice que bajemos hasta el pino y que saquemos al Renco del coche. «¡hala. Estas palabras nos han dejado muy pensativos. ijo míu. se va apasiguá. que te afanas con cosas sin importancia. se ha apaciguado. ya no reprocha. embarrado pero aparentemente idemne. volcado en lo alto de un pino. conduciendo muy lentamente durante media hora. se va apasiguar. con paz y filosofía. Nosotros tres seguimos con lo nuestro. yo por subir hasta la casa del brujo para estrangularlo.. sepa que el Renco es muy malafollá. Al fondo del barranco se divisa el cauce de una rambla con poca agua. retrocedimos con el Seiscientos. vaih a veh. «¡agárrate por allá!». vemos que el camino se acaba de golpe porque se ha derrumbado con la lluvia. donde ya dejó de llover. La Rata está algo desquiciada. — Loh ezpírituh lo puén to [intensa entonación]. Ha alcanzado el equilibrio interior. lo único cierto. Pero hay una cosa que me intriga. otro barranco. con lo que va a ser de aquí en adelante nuestra consigna: «¡Limpieza!. — ¿Ya? — Yastá. el arco iris se levanta. Nosotros tres nos miramos con complicidad. que se levanta las tetas como diciendo. Nos hemos librado por los pelos.— Yastá. pero escuchárselo a otro da que pensar. El Renco fue rescatado. Discutimos. porque lo único importante.. ya no recrimina.. no se había puesto el cincho de seguridad y salió despedido por la ventanilla. «¡ojo a los resbalones!». ¡Orden!. Ya no nos queda nada más que hacer.. «ya os decía yo». da igual. Joder. — ¿Sí?. Vamos comentando la jugada. declinamos la invitación de la vieja para tomarnos un caldito.. Pero con una diferencia. — Joder. cuando al tomar una curva. El camino está embarrado. Nos dijo lo evidente. los buitres comienzan a volar en círculo. qué bien. sobre todo el Gordo. Sí. qué miedo. Han pasado dos semanas. reconozco que lo del Brujo fue un acierto. pero nos interrumpen unas voces de auxilio: ¡el Renco!. y debajo del pino hay. ¿seguro? — Sus lu estoy disiendo mu en zerio.. porque yo siempre lo digo.. lo único de lo que tenemos absoluta seguridad. que se había despeñado por el terraplén. es de que algún día moriremos. Y a unos treinta metros está el coche del Renco.

por supuesto. salvo por el encontrarse con los amigos. que no me resulte penosa. velatorio y agonía. porque. y la guadaña empieza a producir considerables claros. congestiones y el caso del idiota del Joaquín. en el que el duelo no se realiza tanto por el muerto como por los que quedamos vivos. El velatorio suele ser un acto social bastante grotesco. que pueden conseguir que semejante muermo tenga momentos de brillante interés. esas chicas te miran como diciendo «menudo plomo». Un asco. mi opinión acerca de ambas contingencias. leucemias. faltaría más que no pudiera quejarse. las mujeres suelen llamarme para que anime a sus maridos en sus últimos momentos. Permítanme explicarles —en un momento—. que suele ser un varón maduro. por lo visto. Resumiendo. conozca o no al finado. algo pasmados. y tus demandas sólo sirven para . Una agonía. liquidados en un santiamén por infartos. Al ser yo una persona ponderada.. Suele decírtelo con una voz sacada de las tripas. Y de consolar a las viudas que. porque sólo se da una vez en la existencia.. he llegado a una edad avanzada. Si le haces caso y llamas a las enfermeras por quinta vez. que te come la moral. difícil de entender. puede darte el día o la noche. todas las bajas de la última temporada han sido hombres. equilibrada y serena. al fin y al cabo. que sabe ganarse la confianza de la gente. chistes de los menos impresionados. es asistir a una agonía. porque el enfermo se asfixia a las tantas de la madrugada. en esta civilización tan comunicativa. poseo parientes y amigos de la misma quinta que la mía. vaya. haz algo». Únese a ello que en épocas de paro me dedico profesionalmente a acompañar enfermos por la noche. de verter las cenizas y de un montón de papeleo —que no es moco de pavo—. Un accidente que comienza a ser bastante frecuente. soy un experto conocedor de ese raro e inevitable tema que es la muerte. me muero Jorge. no quiere decir —ni mucho menos—. claro. porque como el tipo empiece con el «me muero. Pero debería de ser una queja que poseyese algo de resignación. y que esté a menudo en contacto con Ella. que un velatorio es un rollo. que se precipitó por la terraza de su chalet de la sierra mientras se contorsionaba buscando cobertura para el móvil. mientras que los que quedamos aquí nos tenemos que ocupar de los detalles de la jodida incineración. lo cual explica el por qué el Seguro de Vida es siempre el producto de mayor rentabilidad para las compañías del ramo. suplicante. hay que matizar que se me ocurren cosas mucho más penosas que esos dos posibilidades (mientras no sea yo el protagonista). algún botellín de cerveza. ellas no pueden hacer nada más que estirar las sábanas y poner sus medicaciones. Pero que conozca bien la Muerte. Bueno. ya saben. inefectivas a la hora de la muerte —como todo el mundo sabe—. y está ahí. puedo decir que poseo mucha experiencia en el desenvolvimiento de ambos episodios. Inevitable.. por ejemplo. y los amigos me abonan para que amenice los funerales con mi presencia consoladora. una agonía es algo bastante pesado. es válida la primera afirmación. en el ataúd. pero si sólo consideran velatorio y agonía.La última voluntad Si hay algo más penoso para mí que un velatorio. sobre todo si el fallecible no colabora o pierde los nervios. y raro. la charla distendida. no sé por qué. El muerto. Una agonía es algo muy molesto para el interesado. Sin sacar pecho. En fin. el estrechamiento de lazos de camaradería. y es normal que se lamente. los desgarrados gemidos de las mujeres. el olvido de rencillas y las consiguientes reconciliaciones de enemigos a muerte. ya que conozco a mucha gente. disputas sobre herencias. tan pancho. percatándonos de que más temprano que tarde la Marivén nos pasará la cuenta. pasó a vivir su muerte con toda tranquilidad. porque es inevitable.

Vamos. mete cabeza y. Todos lo hacen como si fuera la última cosa que les va a pasar en la vida. comienza a mear sangre. ayudando en los deberes a los niños. dando de comer a las tortugas domésticas —una tarea trascendente que requiere una gran paz interior. Finalmente. No señoría. y abandona la casa familiar desoyendo todos los consejos y amenazas proferidas en gallego. que me hiciera cargo del asunto dada mi buena predisposición. se asienta. luego anarquista.) funcionen más o menos. aprende el oficio de albañil y se especializa como cantero. semanas. Ese tocado siempre causa muy buena impresión en los jueces —me dice—. Es un gran artesano. Llevo asistiendo en su agonía a un compañero. Una agonía en condiciones —os lo aseguro— puede durar días.. ya que Agustín está divorciado y vive solo con sus mascotas y sus hijos que le visitan un par de horas por las tardes. Y si al menos la cascase de una vez. y tras dar las últimas recomendaciones (un segundo antes de revelar dónde guarda los ahorros de la vida o el nombre del asesino). pero dije que la introducción pretendía ser breve. llevándose el intrigante secreto a la tumba. no busca o no encuentra pareja. trabaja. desde hace más de un mes... su familia es adinerada. algo que resulta a la larga. Pepe es el falso testigo perfecto. Sólo he venido para cumplir mi deber de ciudadano». No he visto a nadie en trance de fallecer —y he asistido a un centenar de agonías— que se largue con tranquilidad. depende de la enfermedad de que se trate y de la resistencia del enfermo. de un pueblo de Lugo.. Ni hablar.. ya que las tortugas son muy sensibles al karma negativo—. suciedad. pasa por la cárcel varios años. nunca se contradice ni vacila. con mucha historia a sus espaldas. de hola y adiós y de alguna que otra trapisonda. digestivo. Así no se muere nadie. labra muy bien la piedra. reservando la energía para meter otro litro de aire en el buche. Salvo los depresivos que se suicidan. pero ¡ca!. La gente se agarra a los brazos del sillón y se afana por respirar limitando todo movimiento. mocos. Se aprende a la perfección su papel... Y en ese episodio infame de prueba de resistencia condenado al fracaso. sus hijos. ya que se supone que tú acompañas al moribundo para que no dé la lata. muy conflictivo en los empleos. cardiaco. Podría hablar muchas más cosas acerca de la muerte. He aquí el resumen de su vida. Los últimos seis meses Pepe los pasa en su domicilio y en el de un compañero. en donde el hombre charla con gesto sereno con su mujer. cuello con carácter. En la España franquista recorre andando como vagabundo todo el Norte Peninsular y la Meseta. pero ese es otro tema. como en las novelas o las películas americanas. es difícilisimo palmarla. Pepe es un anarquista de cincuenta años al que conozco superficialmente. estudia minuciosamente los ambientes y el rostro de los actores. sus amigos y el doctor. huraño. Se mete a maletilla y anda con mercheros y maleantes. de mandíbula barbuda. cuando llega el momento. algo calvo. cuando todo le empieza a ir bien. algo que nunca tuvo antes. se carga muchos problemas de otra gente. llagas por fricción y un olor peculiar si no lavas al interfecto con frecuencia. que porta con elegancia una boina negra sobre la coronilla. presentando un aspecto ingenuo de patán de pueblo incapaz de mentir. se tranquiliza. que la muerte no es como lo de los telefilmes. el agonizante intentará respirar «una vez más». Cuando llega su adolescencia se enfrenta a sus padres. llevando una vida familiar como adoptado. Medio siglo hacia atrás. porque mientras los aparatos (renal. secreciones variadas. falangista. ese señor es el policía que golpea a don Fulano en el día de autos. De esa manera. bajo. peor que subir una montaña cargado de piedras con un higo chumbo dentro de los calzones. meses. A Pepe se le ve casi feliz. Pepe. la espicha con un breve espasmo o con una caída de cabeza sobre la limpísima almohada. y disfrutando de largos y melacólicos paseos por los bosques . le diagnostican un cáncer de riñón.. Me avisaron del sindicato y me pidieron —por favor—. heces. hay sudor.molestarlas. se hace alcohólico. no conozco a don Fulano de nada ni guardo amistad con él. así que vamos al grano.. se lo extirpan en el Seguro y lo jubilan con una magra paguita.. es capaz de decir sin pestañear: «sí señoría. agotador. no logra trabajo o lo despiden enseguida. Buena persona. se hace un hueco. Agustín el Sopa. cuando tiene que declar como perjuro en los procesos laborales y penales de otros compañeros. Su aspecto es el de un hombre fuerte..

Otras veces el tema de conversación soy yo. Menos mal que hoy sólo me quedo con él desde las diez de la noche a las dos de la madrugada. te lo digo porque él ya está repartiendo tus pertenencias y comprando los regalos para los que quedan vivos.. y estamos los tres a los pies de la cama. y no le haya acertado en sus partes a varios que yo me sé de los que salen en el telediario. — No hombre. Oye.. tendrás que decirnos de qué se trata —manifiesta el Tuerto—. porque sería un palo tener que devolver tu ropa y tus herramientas... tan tranquilo. Cuando entre en coma. hombre. porque hemos venido el Tuerto... este cabrón está ahí. que yo no estoy conforme.. antes no‚ ¿de acuerdo? — De acuerdo hombre —asiente el Tuerto. el lavarle el cerebro concienzudamente para que acepte su destino alegremente. ahí. os adelanto que se trata de que no quiero que me incineren.. esperemos que esto no se alargue demasiado. solo eso. tan amarillo. ¿de eso no se está ocupando el Sopa?. qué se le va a hacer. — Antes tenéis que prometerme que lo cumpliréis. que no discrimina a los buenos de los malos.. Esto es un ultraje. — ¡Ah!. a Pepe le ha llegado su hora. que entre unas cosas y otras. Sin embargo. ¿de qué se trata? — No. Escuchándolo. el tipo me cae bien.. y la diestra cogiendo la barbilla.. no se queja. pues ahí vamos Pepe.. porque sabe que formamos equipo.. Muy serios estamos. Nos ha citado a los tres. Pero vamos. ya que dice que quiere que cumplamos su última voluntad. Estos dos insensatos están tan dispuestos. Pero así es la muerte. Os lo pido con el corazón en la mano. verdes a los políticos de guardia.. El menda este se permite el animarme en mis grandes problemas con mi hija. conmigo no cuentes. — Quiero que estéis los tres presentes y solos. lo abrís [índice al cielo]. Pero. Después están las instrucciones para la sepultura. tenéis que jurar por vuestro honor y por el sindicato que cumpliréis mi última voluntad. ¿cómo que vale?. una gigantesca cabronada —que digo yo—. A mí me suena que hay algo raro en esta historia de «el sobre que no se puede abrir». ¿no irás a no morirte ahora?. no hay problema —asiente el Gordo—. en la cama. la cosa va de mi entierro. quiero ser enterrado. Hoy está la cosa solemne. me toma de la mano y me da palmaditas: «¡ánimo!». el Gordo y yo.. me limito a mirarlo con una . ¿no?. que yo tengo muy mala puntería por lo de mi ojo. — Joder. con mi compañera. es que quiero que hagáis algo por mí una vez que me muera. Se supone que soy yo el que tiene que levantar la moral. y el Sopa no debe participar. cuando me releva el Sopa. — Ah.. qué mal repartido está el mundo. míralos con esa sonrisa boba. acostado. ¿entendido? — Vale.. siendo mi misión. tiene que tener algo en el hígado. charlamos de cosas intrascendentes de la guerra en Irak por la invasión de Kuwait o de la locura del nacionalismo español.. con los jefes en el trabajo. — Ah. pues pide por esa boca hombre —dice el Gordo—. en ese sobre de ahí [señala con dedo tembloroso un sobre amarillo colocado en la mesilla de noche] están las instrucciones. como este tío está tan mal y parece de mal gusto contradecir a un moribundo. que estoy escamado. no pide nada a pesar de que ha perdido lo menos venticinco kilos de peso. ¿prometer?. Pues claro. vale —concede el Gordo. bueno hombre. poniendo —como no puede ser de otro modo—.. — Mirad. si tienes esa manía. —Pero vamos a ver. Una recidiva —que dicen los médicos— con diversas metástasis. lo ha vuelto a postrar en el hospital. me pregunto cómo es posible que la naturaleza dispare tan mal sus dardos. pero.norteños. Empalidezco. ¿quién querría serlo? Tengo que pensar en ello... y allí nos turnamos para acompañarlo. como que me mosquea tanto misterio. con el codo derecho apoyado en la mano izquierda. porque si hay que matar a alguien. Mientras aguardo. — No hombre [gesto de calma]. es que si se cargase a los malos. Claro. No protesta. — Bueno [me mosqueo].

sé que estoy en buenas manos. de acercarme al Cementerio Viejo. Así que.. firmada de su puño y letra. no se me ocurre cómo. y he tenido la costumbre. No se puede enterrar a nadie en la zona de la fosa común del cementerio. interrumpe mi meditación la voz del Tuerto. y de alguna floristería funeraria (las de los demás). todos los primeros de mayo. en cumplimiento de la palabra dada. Pepe sigue graznando. Legalmente no se puede. igual de sorprendido que esos dos gaznápiros que me han hecho caer en la trampa vil de un moribundo. porque a este le hicisteis la promesa de que cumpliríais su .. pero le estimo demasiado como para dejarle encargado de la comisión de este delito que incluye falsificación de documentos. — No. ¡a quién se le ocurre!. » Le hubiera pedido este favor a mi amigo Agustín el Sopa. imposible. sentimientos y aspiraciones. la casca. violación de la propiedad pública. enterramiento ilegal. no come. no podemos —asiente el Gordo— si vamos con el muerto al cementerio. Hay una segunda hoja en la que el interesado declara que quiere que su cuerpo sea trasladado a casa antes de morir. justo cuando Pepe pega —supongo— las últimas boqueadas. pero que no puedo rechazar porque sería una ofensa a la cocinera. quiero que ese sea el vehículo que me funda en el cosmos y me traslade a través de la nada en ese viaje tremendo y misterioso que es la muerte. Conocedor de vuestra fama y expediente. justa e igualitaria. aviso a mis compañeros desde la cabina a las once de la noche para abrir el dichoso sobre. no atiende a estímulos. respira con bastantes ruidos. En cuanto se agote. Hay veces que se le olvida respirar. no podemos enterrarlo allí. para depositar allí las coronas hechas con flores de los parques (las nuestras). y me parece escuchar la risita del palo del gotero y de la mesita de noche. me pongo las gafas de leer y declamo con pompa y circunstancia: «A mis buenos compañeros: Libertad y Unión.. todos los años van a ese lugar unos cuantos carcamales enarbolando sus estandartes masónicos y libertarios. lo abro. — Pues hay que aligerar con lo que sea. QUIERO.. Les explico a mis compañeros que nos quedan aún unos minutos. Nos hemos negado estos días a que le coloquen una sonda de alimentación. para depositar unas flores y hacer un pequeño homenaje a aquellos correligionarios que murieron asesinados por el franquismo por haber cometido el único delito de defender una sociedad libre. Este cabrón ha pensado en todo. por lo que veo. pero que creo que podemos abrir ya el sobre en cumplimiento de la última voluntad del finado. quiero que me cubra el polvo que fue manchado con la sangre generosa de los míos. Sabemos dónde se situaba el paredón y la fosa. limitándonos a cambiarle los pañales y la postura periódicamente. Exposición: desde que tengo uso de razón. y hasta que no empieza a asfixiarse no echa a andar de nuevo el pulmón. Está más amarillo que nunca. delira. Salud y anarquía. Es un terreno cubierto de albero amarillo. profanación de tumbas. maldita timidez. algo que me parece incomestible. Y sí. el blanco de los ojos tiene un tinte alimonado canario. Y. mosqueadísimo.. a la zona de la fosa común en la que reposan los fusilados de la Guerra Civil.. he sido anarquista.. Ha perdido ya la cabeza. que quedó en el interior del recinto funerario tras la ampliación que se hizo en los años sesenta. Una hora después se presentan. de esta noche no pasa. Como símbolo sentimental de mi adhesión a sus valores. Tenemos entre manos un lío muy gordo. tras la manifestación reivindicativa en la que recordamos a los Mártires de Chicago.» Finalizo la lectura de la carta. Lo tomo con trascendencia.cara circunstancias similar a la que edito cuando me invitan a comer y me plantan en el plato un muslo de gallina. Es una respiración muy forzada. —Menudo cabronazo.. se mea en la cama. sin señalizar. La luz de los fluorescentes ha disminuido su intensidad y adquirido un tinte azul oscuro. así que doy mi «vale» a regañadientes y procuro no pensar más en el asunto. a asearlo y a peinarlo para que esté presentable. Os deseo suerte y cumplimiento en esta misión. »Quiero que mi cuerpo repose anónimamente en la tierra junto a ellos. nos lo colocan en el nicho que le corresponda y se acabó la gestión. Pasan las noches. murmura. Pepe se deteriora. Eso quiero.. Pero inhumar allí a Pepe. porque los viejos nos lo han contado. tal vez el secuestro de algún guarda jurado y quién sabe si el homicidio llegado el caso.

ya tenemos allí la urna del Joaquín y da mucha grima verla presidiendo la estantería. que también tú te comprometiste —se defienden al unísono—.. me niego. no. que lo incineren. no la ha cascado porque noto que su mano me tienta.. Digo que está casi muerto. que me alegro mucho de que estéis bien. ¿qué haces aquí con estos dos y esa cara de pasmados?. Recapacito malignamente. así que.. desencajada. Vamos a ver. ¿me vais a escuchar?. pero que tiene aún suficiente mala leche como para canalizar su energía vital hacia un mal de ojo o algo peor.. que dicen que no se debe hablar al lado de los que agonizan porque lo entienden todo. Yo digo que sigamos el procedimiento habitual y [levanto los puños hacia el techo] que le den por culo a la última voluntad. — A ver muchacha —interrogo—. Me doblo en posición de defensa y coloco el rostro frente al suyo. me recuerda a esos cristos sanguinarios de la escatología católica. abalorios. vestida como una hippie de los sesenta. Me susurra algo en tono amenazante. ¿a que no estáis haciendo el encargo?. que no sé cómo explicaros». se enciende la luz.. que se lo lleven. en lugar de presentar una expresión de sufrido sufrimiento. Su presencia a estas horas en este lugar. da a entender que lo está pasando mal. ¿se puede saber qué pasa?. Soy ateo radical. esto que pide este tío no se puede hacer. solo me apercibo de algo referido a la venganza y a arrancarme los huevos.voluntad —les recuerdo. se apagan las luces. tranquilidad. oye perdona Pepe —me dirijo a él— si nos estás oyendo. constituye un misterio. ya que Pepe. Esos dos idiotas parece que no se han enterado de lo que me ha pasado. En realidad se llama Caño Santo. — Pero vosotros fuisteis los que dijisteis que sí sin pensar [hago gestos de silencio]. claveteados y llenos de manchas sangrientas. no lo entiendo bien. monitores y sueros de la habitación destellan amenazando peligro. inhalando como puede. espero que lo sepas. Pero está clarísimo de que algo está escapando a la razón. Maravillas ejerce de ama de casa treintañera. ¿para qué molestarnos?. veréis. collares hindúes. bueno. eso no estaría bien —afirma el Gordo—. — Como si no tuviéramos ya suficientes líos —prosigo—. ¿vienes a ver a Pepe a estas horas o qué? — Y tú muchacho —me responde con descaro—. estaba . me incorporo. a él le va a dar igual lo que pase a partir de este momento. fuertes contrastes de luces y sombras. meditemos. — ¡Ah. porque me han pasado unas cuantas. Me suelto como puedo. que seguro que cualquier día de estos se cae haciendo limpieza. estamos aquí discutiendo un negocio que nos ha dejado encargado Pepe. En este momento. Pepe sigue ahí. y también se gana unas pelillas echando las cartas. echándome en la napia un aliento apestoso a acetona. Nos saluda y habla: «que esto. ¿hacéis guardias de tres o qué? — Eso no es de tu incumbencia. que lo echen a los buitres y a otra cosa mariposa. así no se separaría de nosotros. melena lisa sobre los hombros y raya en un lado. sin que nadie se dé cuenta. sí. que comparece pálida como la cal. Aunque hay diferencias. En la penumbra contemplo la faz de un auténtico hijo de Belcebú. esto es demasiado. ¿Qué diantres sabe esta tía? — A ver muchacha. palpitosa y azulada. pensando en cómo escaquearme sin que me fulmine algún rayo energético.. — ¡Eh!. no estoy dispuesto a ceder. de golpe. ¿qué es lo que sabes? —¤Pues esta noche me ha pasado una cosa muy rara... una compañera del sindicato. Aún así.. se ha dejado de escuchar el laborioso respiratorio del agonizante. ¿Ha muerto ya? No. pero ya sabes como son estas cosas [estertor de angustia]. en honor a una virgen de Málaga... — Y no lo estáis hablando muy bien.Podemos esparcir las cenizas en el jardincillo de la fosa común. Aquí no pinta nada. que lo otro. no!. porque todos los aparatos. está muerto. pero no le gusta que la llamen así. pero sé que en esta vida suceden cosas muy raras. cuando se abre la puerta y entra la que faltaba: Maravillas.. ¿eh?. con sus cuernos y todo.. o casi muerto. o colocar la urna en la sala de asambleas del sindicato. como llamándome la atención y. me baja la bragueta y me atrapa los testículos con cierta delicadeza..

pero de mucha. estaría soñando». porque sabía que teníais que estar con Pepe y porque de repente se me ha ido el sueño y el cansancio. porque —como ya sabéis— hace ya tiempo que estamos para separarnos mi compañero y yo. Jorge. largarme y dejar que estos dos se las apañen solos. ni idea. la discrección de esta vidente del sindicato. y pienso que tengo que despertarme porque esto es un sueño. He aquí el sueño: estoy en el pasillo de este hospital. Entonces tendrás que arrostrar junto a nosotros terribles peligros. en un atado enmudecido que llegue más allá de nuestra existencia. Me contestan que vale. Maravillas. Venga. » ¿Que no te quieres marchar? Pues muy bien. planteo que tomemos este desafío en nuestras manos. así que chillo «¡Juan!». al tiempo que viene el cabrón ese preguntando medio dormido «¿qué paza qué paza?. así parecen aconsejarlo. que hay tres más que tienen que venir también. que ya sé de quien se trata. El encargo que nos ha hecho Pepe no puede constituir materia de murmuraciones. y yo me quedo sentada. ya. Me angustio cada vez más. Entonces me acuerdo de Pepe. « Creo que —efectivamente—. Procede largar un pequeño discurso. le respondo. como dentro del catálogo de tejemanejes que hemos realizado dentro de nuestra triple hermandad. que te tiene atrapado. ya que me acuesto muy temprano porque acabo el día reventada. y yo. engaños.. Se encuentra lleno de gente. Les aseguro que así lo haré.» Una vez me he garantizado. je. la profanación de tumbas y cementerios no está en la lista. ¿que he gritado?. es ver al cabronazo.. vengo aquí. pero ninguna tiene cara y no sé si mirarlas de frente o por la espalda. «¿A ónde vah?» —me pregunta el gilipollas del Juan mientras salgo—. y les digo que sí. Mis dos compañeros están totalmente acojonados. los muertos que vienen a llevarse a los vivos que están en la habitación 503 del hospital. » ¿Que qué estoy diciendo? Joder. contadme de qué se trata. Y. porque pienso que llamar a los niños no iba a sacarme del trance. El tío se va. que si te quedas tendrás que mantener el pico cerrado de por vida. Así que me decido a hablar antes de que mis colegas reaccionen. «¿A ti qué te importa so gilipollas?. Ante mí se abren dos caminos. El segundo. ¿Que no me preocupe?. con una ansiedad muy mala. me visto y. Hala. pero que tengo que trasmitir el mensaje de que hay que cumplir la promesa. y me despierto. y en ese momento. ¿entendido? Bien. y lo resolvamos tal como estamos acostumbrados. con muertos o sin ellos. con un miedo espantoso. Entonces abren la puerta y os veo a vosotros. grito. muchísima gente. Ozú. y juramentarte en un grito de silencio. enciendo un cigarro. claro. un sitio igualito a este. y que en esto de los muertos era mejor que al menos hubiese dos adultos. pero me responden que me equivoco. En concreto a ti. Como digo. hipocresías e . ellos terminen por irse también a la cama. pero no puedo. —ya que nos va a ser necesaria para lo que estoy maquinando a toda velocidad—. refunfuñando. Así sea. Salgo. hay una mano esquelética que te coge. Les pregunto que qué pasa y me contestan que ellos son los muertos [escalofrío evidente en esos dos tarugos que son el Tuerto y el Gordo]. me quedo dormida. Fijáos si tendré miedo que ¿a quién os creéis que llamo?. Esa historia de muertos que se los quieren llevar a la tumba. pues llamo a Juan. y Pepe agonizando. vosotros sabréis de qué se trata. la presencia de Maravilla con sus profecías. te ruego que te largues con viento fresco. Es de noche. que lo último que quiero —aparte de librarme de los muertos—.durmiendo en el sofá. Pero lo más probable es que si ven que yo no tengo miedo. y le pido a los muertos sin rostro que me dejen salir del sueño. cojo la Vespino y aquí estoy para cumplir mi misión: que tenéis que cumplir la promesa. mirándolos con los ojos muy abiertos. a no ser que quieras que todos acabemos en presidio. El primero. vete a la mierda». qué peso más grande me he quitado de encima. y me pongo a soñar. prosigo. Total que me empiezo a cagar viva. a mi marido. sería una blasfemia no cumplir la última voluntad de nuestro compañero. « En primer lugar. «qué. admitir que estoy cagado y cumplir la última voluntad de este cabrón contra viento y marea. Las recientes revelaciones de Mara. han destruido sus débiles defensas síquicas. mediante mentiras. ¿has gritao?». con lo cual es posible que la profecía se cumpla y esta noche muera desangrado por arrancamiento genital. Yo intento hablar a esas personas.

— ¿Que cómo se llama?. sí.... y esto no es una urgencia que él pueda atender. que venga urgente a planta de Medicina Interna.. ¿son ustedes sus familiares? — Por supuesto. así que. la supuesta esposa. que nos da mucha pena. un error [incido el tono es la palabra «error»] lo tiene cualquiera por favor. la enfermera. — Es que no son horas.. no lo conozco. gafas culo de botella. Mara. la enfermera está pensando —escucho crujir su cerebro—. Maravilla fuma ostensiblemente junto a Pepe leyéndole las líneas de la mano izquierda: «te queda poco tiempo» —le explica—.. eso es algo que sería completamente contraproducente e insano para mi salud. informo a mi compañera para que no se intranquilice. se encoge de hombros y se larga a llamar al médico por su teléfono del control. que el médico vendrá en un rato.. Al cabo de un minutillo llega la enfermera. la lee. por un tema familiar importante. hasta que llega a la conclusión del «a mí qué». — Pues ha dicho antes que se llama Julián. Nos ha jodido Pedro. un paciente que se está muriendo y quieren hacer el traslado a su domicilio. por favor.. ahora. llame al adjunto. yo soy su hermano. porque uno puede ser un delincuente que extorsione a un empresario sin escrúpulos con la llave inglesa en ristre.. Dura en verdad es la enfermera. una cabina de teléfono solitaria. — ¿Ahora? — Sí.. cincuentón. voy a la cabina a llamar a casa. Llamo a la Centralita del hospital. Mientras. «¿Diga?». — Claro. Queremos el alta voluntaria. que está atendiendo una urgencia en Urgencias. — ¿No lo conoce? — No.. y cuelgo antes de que tenga tiempo de forzarme la voluntad con un severo interrogatorio. Llame al adjunto. esto sí es una urgencia. con pijama azul y boina. Lo primero es sacar a Pepe del Hospital antes de que fallezca. A ver. y la queremos ahora. Como buena trabajadora asalariada del Sistema. no lo sé. no hay tiempo para más explicaciones. ¿Julián qué?. por favor. ¿dónde está el médico? — Haga el favor de no insistir más. desde este momento me proclamo líder natural de este grupo.. — Sí. el adjunto. Mañana será ya tarde. y a firmar cuando te lo indique [Mara se carcajea]. y esta es su esposa que quiere firmar el alta voluntaria. Le informo —con voz deformada y tremebunda—.. ¿Alguien quiere discutir el cargo? De acuerdo pues. una mujer joven.. vale.. una mujer de inmensa barriga. pijama uniforme verde. el timbre. limítate a decir «sí» si yo digo sí. esto no lo puede atender el MIR. — Que esto que lo otro. lo habré confundido. La saludo y empiezo. — ¿Don Julián?.. «no» si digo no.. y deje de acosarme o llamo a Seguridad. les diré que esperen.. no. ¿cómo se llama el médico. ¿Estará el médico en la cafetería? Voy a ver.. el médico está para atender a as urgencias. y además aquí está el consentimiento del propio paciente. Hombre. brevemente. barrigudo. no me he dado cuenta. que o va . Compañeros.. que vea lo mal que está Pepe. pero el no avisar de que voy a llegar al hogar tarde o fuera de horario. [dirigiéndose a nosotros]. La enfermera contempla a Maravilla. — Ah. El tal Don comunica conmigo. Veo que el Tuerto y el Gordo también están dando explicaciones por sus móviles (son más modernos que yo). que nos lo queremos llevar a casa para que se muera allí. rodeado de su gente..ilegalidades. de buen ver y bastante estrafalaria. Caray. no. cuelgan y les pido que desconecten esos aparatos infernales que te tienen atado a la familia y al trabajo. — ¡Ah!. barbudo. Espero un minutillo impaciente. convencional e inquietante con sus temblequeos expiratorios. no lo conozco. — Pero esto no puede hacerse así como así. A continuación la compara con Pepe. no quieren esperar a mañana... cara de malas pulgas. Le enseño la nota de Pepe autorizando el traslado. pido que me pongan con Don Julián. que está diciendo «sí» y «no» con la cabeza. canosa.

Después todo se pondrá mucho más complicado. por favor. de amor. pero yo creo que respira aún. Debería de haber seguido asistiendo en silencio al duelo de voluntades. aún. La bruja de la enfermera suelta un «¡ja!». Ahora mismo no me podría acusar de nada. y todas esas cosas tan molestas. va a perder su tranquilidad y su rutina. pensarán ustedes. traje de chaqueta. no se mueve. el muerto. Aquí está la declaración del paciente y aquí está su mujer para firmar el alta voluntaria. — Sí. bata blanca. y opta por la seguridad: «bueno. Lo más importante: si hay un conflicto. voz grave y autoritaria de actor de doblaje. mientras que yo. el cadáver permanece inmovilizado en la institución y es trasladado a Necropsias. Reconozco que la . No tiene pruebas de que yo haya llamado por teléfono para augurarle una castración. Lástima —pensará—que esos tiempos hayan pasado. En fin. la iluminación mortecina. sí. Eso sí. Abajo tenemos una furgoneta. — Mire usted. pero dése prisa porque Pepe puede fallecer en cualquier momento». pero buena pinta no tengo. una vez muerto. Miro a Pepe. No me conoce. sabeo sospecha que soy un elemento de cuidado. la ha palmado. de un chulo como yo. Denos los impresos y nos lo llevamos. artículo ventiocho. Y mis compañeros tampoco ostentan el aspecto de querubines alados. señorita —se dirige a la enfermera—. está acostumbrado a mandar y a poseer poder de vida y muerte sobre los pacientes. el pecho se mueve levemente. Yo no he hecho nada. Lo paro en seco. no ha podido evitarlo. hasta que la funeraria se hace cargo de él.. con mi aspecto de matón de barrio y mi acento tabernario. yo veo como se mueve su pecho. estilográfica que asoma del bolsillo superior. calvo. es cierto. Por su mente circulan en estos momentos todo tipo de historias referidas a delincuentes que te hacen la vida imposible. Estoy dando la espalda al bestia de seguridad.. ¿no se han dado cuenta? —y afirma muy satisfecho de sí mismo— no se lo pueden llevar de alta voluntaria». Si nos damos prisa. mientras que los esbirros del Estado (los polis) pasan ampliamente de defender al honrado ciudadano. o le cortaré los huevos esta misma noche. pero sin referirse para nada al «incidente telefónico». Muy mal hecho. Deja a un lado la dignidad —que le den por culo al orgullo—. Si hace valer su rango y se pone farruco para dejarnos quietos —por joder—. La ley General de Sanidad lo permite. se aplicaría con total seguridad mediante un poste en la Plaza Mayor con una buena pila de leña.. El problema es que. La idea que tiene este tío de «Justicia» en mente. él no sabe por dónde voy a salir yo. — ¿Usted cree? —me dice sarcástico—. manos cruzadas en la espalda. y aprovecho para abrir los brazos en gesto de esperanza. da un paso atrás. con greñas y rostro patibulario: «sí son horas. el miedo es una de las fuerzas más poderosas del Universo. más que nada por la hora. con lo cual sería más difícil —inclusive imposible— dar curso a la petición del finado. No he amenazado. cubierto en sus extremidades inferiores por leotardos negros. está en su terreno y dispone de ese armario empotrado de seguridad que lo escolta. al mando de un barrigón encapuchado y sin camiseta.. con calma? Les explico. ¿por qué no esperar tranquilamente e ir haciendo las cosas bien. nos lo podremos llevar aún para que lance su último suspiro en la cama que lo vio nacer. sin lastimar su orgullo y dignidad. caracterizado para la ocasión como delincuente habitual.inmediatamente a planta de Medicina Interna. no ha muerto. Está realizando sus cálculos. corbata. Alto.. Por otro lado. no voy a contradecirle. Ciertamente. El galeno llega casi inmediatamente. podemos llevarlo a donde queramos. modales altaneros de almirante inglés. fijo con mis ojos su mirada. tieso. Efectivamente. de fe. El médico lanza una breve mirada a nuestro hombre: «es que ya está muerto. No puede ceder así como así a la petición de un bergante. Mientras respire y no sea difunto. afirma «que no son horas». compruébelo. El hombre se sorprende. traiga los papeles para firmar el alta voluntaria». Qué pesados. Con bastante malhumor. Así que toma la determinación racional que suele tomar la gente de ley y orden en estos casos. y juicios. acompañado por un segurata enorme. apartando la chaqueta y mostrando al señor doctor una navaja de albacete de cinco muelles colocada sobre mi cinto.

con el pundonor levemente herido. Lo veo desaparecer de mi vida sin compasión y sin ira. su superficie es metálica y en forma de «V» muy abierta. lo veo muy claro. que otorga el alta en contra de su opinión. ¿eh? —señala a Pepe—. suavemente iluminada por un flexo.. El golpe es considerable. pues a estas alturas de permanencia en este hospital dedicado a enfermos terminales. cada uno por un extremo. muy tieso. ¿Pero qué dice usted señora? [estupefacto]. Pues muchacho. pero hay una.. pero —afirma contundente— no han llegado a cuajar.. ¿verdad? [Maravillas dibuja un signo cabalístico sobre su pecho]. Maravilla habla con el galeno en el mostrador del pasillo.. pero el muerto no . Tomamos a Pepe con la sábana. que. ya pueden cogerlo y llevárselo». y aguarda a pie de cama. tú estás soltero. Ella se acerca al control pensando —seguro— «si al médico no le importa. que no hacía falta ser pitonisa para ver que aquel tipo del que se enamoró era un capullo de los gordos. ¿Cómo dice usted? — No te asustes. Por su parte —como me temía—. Mientras charla bajo mi benévola y discreta vigilancia. Nosotros seguimos con el plan previsto. ¿qué sabe usted de mí? — Ah. hemos visto el trajín que se traen con los fiambres y conocemos el procedimiento. cuando Maravilla. en una subida. Comprende que su subordinada le está perdiendo el respeto. pero yo sé que tú estás soltero y has tenido tres amores.. La Ilustración todavía lleva dos siglos de retraso. el facultativo se llena de ira. Pero mientras. a mí menos». ¿que tienen su propio transporte? Estupendo. ya que fue a emparejarse con el cacho perro más grande de toda la Península. inmutable. como que no te ayuda en nada. para que los líquidos que sueltan los finados se depositen en el centro y no se viertan por los lados. claramente emocionado. se va a estroperar el negocio. de nada.. Todos nos volvemos para atenderla. muy profundos. yo no sé nada. ¿Necesitan ambulancia?. — Tú has tenido tres amores en tu vida.. Menos mal que las libertades individuales imperan en este momento. ya está. a la voz de tres. por aligerar. por cierto. Esta vidente nuestra tiene golpes así. tiene que estar desesperada si busca ligar de ese modo. Ella firma el alta voluntaria y el médico también. parece que llegan a un acuerdo.. que lo ha estado mirando embobada. duda de si debe seguir o no con el juego. en serio. aunque sin problemas de futuro en su horizonte despótico. Nos hemos quedado de piedra. ¿a que sí?. tío. Y dicho y hecho el hombre toma el portante y se larga tan feliz. maldición. el tío pregunta con rostro severo. impávida. la otra contesta con faz placentera. para información general. Prosigue con su interlocución. — [Cabreo]. eres tú el que lo dice todo. Vale vale. ¿te conozco yo a ti?. le espeta: «¡eh!. aclarando —me habla a mí—. las tres te dejaron por lo mismo.. este burócrata científico no se enteró de lo del fin de las supersticiones. realizamos un movimiento de sube y baja para aprovechar la escasa elasticidad del colchón y. Y no será porque no se lo advertimos. hay una que sigue suspirando una emoción. avisa a los celadores de puerta. La enfermera desconecta el suero de Pepe. cogemos impulso. favor por favor. ¿quiere que hablemos unos minutos? No le cobraré nada. como no espabiles tu vida no va a cambiar por más que lo pienses. Ser un estirao.. hay una muchacha morena que bebe los vientos. elevamos a Pepe describiendo una breve parábola y lo colocamos sobre la camilla. a veces. El facultativo adopta una actitud muy positiva: «bueno. — [Turbación]. ya que el enfermo debería seguir tratamiento hospitalario. Mira [le coge un cachete y evalúa las arrugas]... Tú no sales del pozo como no espabiles. teniendo en su bolsillo la dirección de Mara para que le eche las cartas y le averigue cuál de las tres ex-novias sigue suspirando por su pellejo viejo. ¿eh?». de fortuna. Maravilla sale de la habitación seguido por don Julián.escena ha sido bastante grotesca.. ajeno ya a cualquier problema de dignidad o de burocracia. En realidad a ella no le sirvió de mucho la videncia. ya hemos tomado la camilla de transporte de cadáveres y un ambú del carro de paradas. Estoy con mis cavilaciones pensando qué hacer.

pintada en color verde claro. la noche está turbulenta. cortado en su mitad por el Control de Enfermería a la izquierda y el hall con la escalera.. tengo metida en la cabeza la idea de acabar rápido con esto. La enfermera sigue tras nosotros. habitaciones de los médicos de guardia a la derecha. pero. Ojalá se salve el bicho. el Gordo abre la puerta. de cualquier manera. que haya mejoría señora». Algunas farolas. protestando. ¡rediez!. Le damos al botón de semisótano.. El Tuerto corre como un portento. pequeños. las luces apagadas. Nos detenemos. Benditos funcionarios. orientados por las leves lamparitas de seguridad amarillas situadas sobre el rodapié. algún hombre o mujer se asoma a la puerta de su habitación. Manoteos y gritos. veo flotar al Gordo. Fuera. encienden las luces de horario normal y se localiza a la sombra volante. suelto el ambú. descendemos con lentitud y rechinamientos viendo pasar la pared desconchada. La enfermera protesta. donde se encuentra el ascensor que usan en esta institución para trasladar a los fallecidos. por fin.. y el animalito choca contra su cara.. y se le han unido dos auxiliares.. ¿Cómo habrá entrado? ¿Lo habrá atraído Pepe? Las enfermeras y los celadores. Los murciélagos son logomorfos muy hábiles. Nosotros llegamos al ascensor de servicio.. se olvidan de nosotros y se concentran en el pequeño y simpático mamífero alado. antes de que nadie del hospital pueda atreverse a poner alguna objeción. que llegan. Esta es la escena actual. Da igual... Cogemos el oscuro pasillo. devuelvan el ambú.. Entramos maniobrando.. inquietos. Marisa su Vespino. Benditos murciélagos. algo más grande. hace la señal de la cruz. «¡Cataplof!» Todo tiene un aroma a pescado. cavilando con furia y abriendo camino. Sólo seguir adelante.. Parece que nuestro Pepe va a tener como fúnebre sinfonía el acompañamiento del «negras tormentas». nublada. Un occiso moribundo al que se le mete torpemente aire en el estómago. Pasamos sin titubeos y avanzamos. Las luces de la segunda planta están encendidas y por el jaleo y sonido de cristales rotos parece continuar la caza del membranoso vampiro. eso de no ver bien. Estamos tratando a Pepe como si realmente fuese un cadáver que se estuviese muriendo. que por más que limpia su vehículo nunca le desprende la peste a besugo. De cuando en cuando. gracias por todo. dolor. Un murciélago revolotea pasillo arriba. Lo ignoramos. en segunda posición. ascensores. Un caminillo de grava desemboca en el Edificio de Necropsias. deteriorado. ¿o eso lo son los conejos? Alguien dice que hace falta una raqueta de tenis. de inmediato. producto del oficio del Tuerto. de golpe. Le arropamos con una sábana y yo le coloco el ambú en la cara. adelante. hala hasta la vista. enmudecen y. Marisa cierra la comitiva con la melena al viento. Estoy fatal. «esto es un delito. ¿qué es eso? —me pregunto—. mejor no pensar. Tiene cojones la . como si fuéramos a cometer un delito.. pero esta terca afirma que aún puede ser útil y que no se quiere perder la experiencia mística. con la fecha de fabricación de 1957 colocada sobre una plaquita que avisa que este elevador no es de uso público.. ni caso. con todas las herramientas del oficio en la parte trasera —menos mal que no las descargué esta tarde—. Yo en la mía. Le he pedido que se vaya a casa. o mira sin decir nada. qué piensan?. Carreras... la Salida de Emergencias lateral. pasillo abajo. Trae la furgoneta desde el aparcamiento. Si el cortejo fúnebre fuera tirado por caballos negros de lujo. Entramos a nuestro compañero en la parte de atrás. Y algún que otro trueno lejano. ¿Y ahora qué? Veo pasar volando una sombra fugaz.. A nuestra izquierda. no podemos detenernos para ayudarle. dirigiéndonos hacia el fondo. nos insta a que aguardemos a los celadores y al cura. peludos. para que nadie pueda atestiguar la mala cara que tiene.. sembrando el pánico. contratados. y salimos como espíritus. no se vayan así. Son las dos de la mañana. de cerca de cincuenta metros de largo. Por lo visto está percibiendo una «energía» muy potente.. «¿qué es eso?» —preguntan atrás mía—.. alertados por el chirrido «ñi ñi ñi» de las ruedas mal engrasadas. ¿qué estarán haciendo mis compañeros. La verdad. hasta la vista». el funeral olería a bostas de equino. cada cual toma su furgoneta. El Gordo y el Tuerto van en la furgoneta de la pescadería. Yo estoy ahora mismo ciego..».. «hala.. no veo a nadie. qué lío... haciendo como que le meto aire. oigan. «oigan. trastornados.protesta. espectáculo.. comienzan a chillar.». «adios buenas noches. los veo como en un sueño. pegando trompicones. interinos o con plaza. es que esto es ridículo.. es algo que siempre impone algo de respeto y produce curiosidad.. viejo. suaves..

. subimos a Pepe por el muro. ha impedido que la piqueta se atreva a demolerlo. Apagamos los faros. Lo ha trucado para desplazarse ágilmente en su empleo de mensajera. pasando dolores de parto ya que. se balancea y me apresuro a desatarme. entramos en el cementerio con picos. ¿Que a dónde vamos? Pues a donde vamos a ir. intentando sostener el inmenso pandero del sobrealimentado este. Yo. Los rayos nos iluminan con sus descargas de cuando en cuando. Situado en las afueras. detrás. yo me largaba ahora mismito y no me veían más el pelo. y «¡crash!» por los huesos rotos.. empujando como puede. más cuerda por si acaso. Si me dieran la venia. con una cuerda atada a la cintura que parece que me va a partir por la mitad. dinero. Pero la oposición de los conservacionistas. que si despacio. claro. el Gordo. ¿Cuántos años resistirá? ¿Diez?. me siento a horcajadas sobre el borde. que si bien. Lo metemos. Pasan los compañeros. colgando de la cuerda. nos colocamos en la parte trasera del camposanto. ¿veinte? ¿Este Pepe no ha pensado que finalmente la fosa común albergará en unos años un centro comercial? ¡Eh!. Interrumpimos el contacto. emitiendo jadeos disneicos. ordenado y rectilíneo. La escalera rechina jurando que escribirá a la Comisión de Derechos Humanos de Estrasburgo. Miradas de reproche. hay que pasarlo al otro lado y pesa un huevo. aunque me da que casi todo el peso lo llevo yo. «¡Bum!» cuando choca con el suelo. comenzamos a subir un cadáver por una escalera de cuatro metros de las que se despliegan. Sin hacer caso de esos sentimentaloides. en una zona sin iluminar. rellenamos. y otro tramo de escaleras para la bajada. La escalera de aluminio. Esa loca conduce su Vespino a más de cien por hora. rastrillamos. y campo a través. vaciad los bolsillos. — Podías haber puesto la colchoneta —sigue el Tuerto. recogemos. Llego arriba. ¿que me hernie? —Joder Jorge. Cierto. ¿qué dices a eso. Ni torta —Buena señal. no sea que me arrastre. qué queréis. adelante. Maravillas nos va animando en sordina. El rigor mortis hace que el equilibrio sea muy precario. posee un trazado neoclásico. y la especulación inmobiliaria ha decidido que esos terrenos tendrían mejor uso para edificar apartamentos de lujo y supermercados.cosa. Entre el Gordo y yo cargamos a Pepe por los pies y hombros. objeto. palas y azadones. pues al Cementerio Viejo. — Este es el plan. lo dejamos todo igual que estaba y nos vamos a dormir antes de que salga el sol. Nos vendrían muy bien ahora mismo tus visiones de vidente. Maravillas que vigile. y cae sin prisas. bolsas de plástico de las grandes. que si cuidado. recogemos la segunda y ocultamos ambas tras unos parterres o como se llamen esas plantas ornamentales de aligustre. los muros y las estrafalarias voluntades de los difuntos. viene Pepe. haciendo mil filigranas. — Qué falta de sensibilidad —añade Maravilla—. y no hay manera de dejarla atrás.. Debajo de ambos. y arrastro a Pepe hasta que. y si ves a la guardia. Llegamos a la fosa común. del siglo XIX. Y más debajo. Nos reunimos a oscuras en turbio contubernio y expongo mis maquinaciones. ¿Ves algo Mara? — [Mira a su alrededor moviendo torpemente las manos con gestos de pitonisa]. apisonamos. consigo colgarlo sobre el vientre. apelando al tesoro artístico que implican esos mausoleos coronados de angelitos pensativos. nos silbas. cualquier cosa que podamos perder y que pueda identificarnos. merluzo? Ya da igual. columnas salomónicas y repámpanos de uvas. bajo las herramientas atadas con la cuerda. Lo desplazo levemente con un dedito por el lado del cementerio. yo ya no soy un chaval. delante. Mis compañeros me preguntan ahora que cómo pienso bajarlo. está más bien tieso como un palo. qué bruto eres —protesta el Gordo. Y en menos de quince minutos hemos llegado al Camposanto. Podías haberlo bajado poco a poco. recojo la primera escala. — ¿Qué?. el Tuerto. fuera cualquier tipo de documento... Mil veces sea malditas la Ley de la Gravedad. se dobla y protesta. Muy estimulante todo. porque ese berraco no . sudando. Hoy día la ciudad avanza hacia él con ánimo de engullirlo. en absoluto silencio cogemos la escalera de aluminio. aunque sus esculturas serían más bien barrocas. Momento solemne. Abrimos un agujero en el que quepa Pepe. estatuas retorcidas.

Le sugiero que no grite. paleo. Cerciorémosnos de que este es el lugar.. pico sin descanso y. avanzo.hace más que bajarse y bajarse. para a continuación dejarla caer y aprovechar el impulso gravitatorio y clavarla en el lugar deseado. El Gordo parece aterrorizado. estoy hecho polvo. por la Avenida Lateral Número Tres. Dame la mano. Pico. Es una tarea que realicé por kilómetros en mi juventud.. soy yo. Llega un momento en el que tienes la herramienta justo encima de tu cabeza. mientras una leve fosforescencia mortuoria nos va indicando el camino. ya podemos meter a Pepe. una clavicula. avanzo. Desde las dos de la madrugada que hemos llegado hasta las cinco. con el asa cogida por la diestra. ayuden de forma positiva. El resultado final. que no se mueva por favor. Es una labor repetitiva. entonces. Sí. es tener un amplio terreno donde colocar la tierra que vamos sacando. como el obrero de la construcción (y de lo que se tercie). porque ahí está la Gran Rotonda. a lo largo. ¡He llegado! — Ya está esto. Gordo. ya que el agujero es muy estrecho. Le ruego a Mara que no bromee y que. La noche está tela de oscura. y tengo grandes conocimientos en pico y pala. agotado. Un rollo. el terreno es bastante blando.. hipnótica. Decido que ya es suficiente cuando empiezo a sacar huesos: una tibia. y además. amontono. paleo. preguntando que si ya puede echar a Pepe al bujero. Esta bola de grasa me está asfixiando. piernas y musculatura dorsal van tomando elasticidad y fortaleza. labrando las paredes en vertical. De cuando en cuando un rayo nos ilumina. Eso parece. adoptando forma de S y. parece que transportamos una letra gigante.. El trabajo de pico y pala es muy similar al que se realiza en el taichi o en esas disciplinas orientales encaminadas a relajar. pero me da que hemos llegado a la parte vieja del cementerio. A mí lo que más me gusta es el pico. pico. La fosforescencia nos ilumina un trozo rectangular y. tira. lleno de tierra y sudor me asemejo al Golem judío. que si chilla va a acabar viniendo hasta el helicóptero de la Guardia Civil. el Gordo yace en el fondo de la tumba. — ¿Ya está? — Sí. ¿quién diablos va a hacer una ronda en una noche así? Ya hemos llegado. que será la que lleve el esfuerzo una vez haya que levantar la tierra y palearla. me decido: «aquí es. es similar al de una danza en la que brazos. y me comenta que mi aspecto es totalmente diabólico. justo encima de mí.. El Tuerto recoge apresuradamente la tierra para que no se acumule en los bordes con el rodo. mientras que la derecha se desliza por el mango hacia arriba y hacia abajo. con el agravante de que ha chillado y afirma que no puede moverse. y luego empujar con todo el cuerpo guiando el impulso con la mano izquierda. progresando con rapidez hasta que alcanzo una profundidad de casi dos metros. porque el Tuerto se está tapando su ojo bueno. pero también posee su aquel. porque esto está muy oscuro. Si hay guardias. regular. Para colmo. y siguen retemblando los truenos. todo hay que decirlo. Al cabo de unos segundos.. pero suficiente para desenvolverme. y luego batir con el pico de manera científica. sin que formen una cuña.. Qué miedo. lo elevas. con su estatua central de la Virgen pisando a la serpiente.. sin cansarse. rígido como está. embrutecedora. Claro. me voy a limitar a los hechos objetivos. De arriba me llega la risita de Maravillas. soy el encargado de abrir la tumba. antes de que las máquinas escavadoras le quitasen poesía a esto de la construcción. y el Gordo y Maravillas vigilan por si aparece la guardia. apoyada sobre la pierna en retroceso. Estrecho. saliendo por .. venga. Avanzamos hacia la fosa común. y deseguido bajas la mano derecha hasta juntarla con la izquierda... a ello y sin entretenerse». cuando se hace con ritmo. amontono. Pero como no vamos a dar un cursillo teórico de cavado de tumbas. sobre el suelo. La mano izquierda (si eres diestro). Inicio la tarea delimitando un agujero de dos metros de largo por unos cuarenta y cinco centímetros de ancho. Para levantar el pico. ayúdame a salir de aquí. Con grandes contorsiones y jadeos. a ver si va a derrumbar la tumba y entonces sí que vamos a estar todos bien. ase el mango por la parte más baja. Me da lo mismo. no se ven. en la medida de lo posible. Lo importante en estos casos. he llegado al osario. paso por debajo del Gordo. Pepe parece que se ha roto el cuello y la columna de resultas del trastazo. y con tanta tumba por los alrededores estoy desorientado. La pala me divierte menos. levemente inclinada. mientras Maravillas y el Tuerto portan las herramientas. empuña el mango todo lo que puedes por la parte superior con la diestra.. Hay que situarla plana.

que es como . nadie pregunte por él ni remueva este asunto a no ser que quieran complicarlo todo de tal forma que esto sea un desastre. Agustín es lo más parecido a un pariente que tenía Pepe y está muy afectado. lo piso. lleno de tierra como si hubieses estado abriendo una tumba. Cuestión de resistencia. ni despedida. A mí no me necesitas para nada. por si fuera poco. Por asombroso que resulte... tapamos. Sobre todo pido silencio y secreto. Le exhorto a que no cuente a nadie este asunto. a las cuatro de esta tarde irá Agustín. varias veces. que he pasado la noche contigo. lo que pretendo ahora es acostarme. nos juramentamos para guardar silencio y huimos poco más tarde de las seis de la mañana. vienes a casa después de pasar la noche fuera. Unos piensan que lo hemos hecho desaparecer a cuenta de una fabulosa herencia. — ¿Qué? — No puedo decirte dónde he estado. echamos su ropa y la sábana del seguro en una bolsa de plástico. los ponemos nuevamente en la tumba. Todo correcto. No me preguntes. muchacho. otros que lo hemos llevado a su pueblo natal. las cuerdas. le ordeno que calle. — ¿Dónde has estado? —pregunta mi mitad—. Lo tapamos. ni hostias.. ni bellas palabras. y tirando de los hilos.. Bueno. subo otra vez. realizo el inventario de objetos y herramientas. y a mí me duele todo. otros que hemos vendido el cuerpo a la Facultad de Medicina. De momento repite lo que sabes: que fui a ver a Pepe. que por su parte puedo estar tranquilo. hay que llamar al Sopa y a la gente del sindicato. Pasamos al Gordo en plan rodillo haciéndolo dar vueltas. El Gordo y yo nos sacudimos los huesos que se nos han incrustado. ¿y pretendes no decirme dónde has estado? — Sí. — Escúchame tú. ya que no quiere acabar sus días en una Comunidad Terapéutica.. apisonamos. ni discurso. y entre los tres. su amigo. hasta llegar a nivel del suelo. Él me escucha y sólo murmura que le hubiera gustado ayudar a lo que fuese. que murió. pues me paso la mañana localizando a Agustín para que no vaya al Hospital. Totalmente ofuscado con el asunto de abrir la tumba. y mucho menos cuando no quieres ponerme al corriente de tus turbias y siniestras maquinaciones. Sospecho que cuando finaliza el día.. Pepe se ha muerto y lo hemos incinerado siguiendo su voluntad. Y él me responde con un hilillo de voz. estoy malo. — No te lo puedo decir. — Escucha muchacha. y que le duele que Pepe confiase en nosotros más que en él. tomo la cuerda. Me monto en él. el que menos pregunta es Agustín. me meto de nuevo. nadie nos ha visto. a ver qué tal anda. Y. que por favor. No puedes decir a nadie que me has visto así. apisonamos. paso la soga por debajo de sus sobacos. son las siete.. dejamos todo más o menos como estaba. Si quieres difundir esa sarta de embustes sin pies ni cabeza. no voy a trabajar.. desnudamos a Pepe a toda velocidad. cogemos las escaleras las herramientas. cae en forma de «s». Nos colocamos firmes. ¡Cielos! Esto va a ser muy complicado. Me da tanta lástima este comentario que le explico de cabo a rabo lo que hemos hecho. ¿cuándo se le entierra?. corremos. y me espera una regañina familiar de aupa. dando explicaciones inverosímiles y llamando a gente. apisonamos. rellenamos el hueco. Cuando finalizo. Cuando llego a casa. no he pensado que al menos veinte personas están esperando que defuncione. — ¡Oh! ¿ha muerto ya Pepe?. así. no andan mucho mejor que yo. No quería que se le hiciera funeral.. levantamos los puños y gritamos al compás del trueno un «¡Salud!». como en las películas de los indios. la carita de Agustín es un poema. Me voy a desayunar y buenos días. cada cual se ha hecho una composición de lo que hemos podido hacer con el compañero. mostrándole las cartas de última voluntad y el deseo de Pepe de mantenerlo al margen. completamente en secreto. tapamos. Hay que avisar para que a nadie se le ocurra ir al Hospital ni preguntar nada. — ¿Que no te pregunte?. al que pongo al tanto en una cafetería en la que hemos quedado. informando de que Pepe está ya incinerado. curiosamente.delante de su cabeza. Los demás. El alba nos saluda alegremente. saltamos el muro. lo tiramos a él a la tumba. hazlo tú mismo. barremos el terreno con unas ramas. tiramos y tiramos hasta que sacamos a este fenómeno de la naturaleza. salgo.

al acto en el que la Asociación por la Recuperación de la Memoria Histórica recupera la Memoria Histórica de la fosa común del cementerio. afortunadamente. a cambio de legalizar los partidos políticos e implantar una democracia de corte Europeo. y en ella los fusilados del bando republicano no tenían papel de ningún tipo. La cosa es que. para los que fueron fusilados. ¿Que qué gusto más extraño tienen? Cierto. (avisado por un angustiado Gordo que no dejaba de gritarme al oído «¡estamos perdidos!»). pues esa versión es contestada por diversos grupos. te hace temblar de indignación. diputados. uno de ellos esta Asociación que está en estos momentos exhumando las tumbas para evitar que el sagrado polvo de los mártires del socialismo y la anarquía sean engullidos por un centro comercial. Los fachas pueden seguir disfrutando de sus pelotazos de miles de millones con escaso esfuerzo. al servicio de gobiernos democráticos..). si bien esta gente. ¿pero qué diablos? Me asomo prudentemente.. Ya hay que ser burros y supersticiosos. Yo. que puestos parece haber para todos. Ahí abajo está Pepe. no me extraña que hayan salido corriendo. semitapado por la . la Guerra Civil fue tratada por los historiadores del régimen como una cruzada de liberación contra separatistas. Gracias a este siniestro contubernio. porque los chicos han saltado del agujero y corren que se las pelan. dos grupos de malevos que acabaron con la tierna democracia republicana. por supuesto. presidentes e intermediarios. han pasado cerca de diez años. ministros. Es algo que cuando se piensa fríamente. masones. estoy de los nervios. durante la Transición. Bueno. les interesaba dar una versión de la Guerra Civil como conflicto fraticida fruto de la acción de grupos extremistas tanto de izquierdas como de derechas. intranquilo. He venido porque desde que me enteré del asunto. como son más. También siguen activos en la vida pública como concejales. cediendo así al chantaje fascista del Golpe de Estado. Mientras vivió el general. vicepresidentes. con el tiempo pasado y lo que ha llovido. El equipo de voluntarios y voluntarias de la Facultad de Arqueología está cavando trabajosamente en exactamente el mismo sitio en el que yo preparé la tumba de Pepe hace un año. Claro. No quieren alterar la escena del crimen histórico. así que con un poco de suerte estos ignorantes lo tomarán por otro masacrado. cargos autonómicos o tertulianos de la COPE. por el procedimiento de trasladarlos al Cementerio Nuevo a un lugar debidamente dignificado con lápidas de mármol. ¿Que qué es eso? Significa que están abriendo de nuevo la fosa común para trasladar los huesos de los fusilados a un recinto más adecuado. la derecha casposa pudo triunfar a su gusto haciendo del solar patrio un cortijo particular.llaman ahora a los manicomios. las fuerzas políticas de la democracia aceptaron mantener como Jefe del Estado al sucesor designado por el dictador (el rey Juan Carlos). incluyendo al alcalde socialista y al tipo que representa al organismo que ha dado la subvención para el levantamiento de las nuevas lápidas conmemorativas. los hijos y nietos de los franquistas medran felizmente en empresas públicas y privadas como directores. Y que también el supermercado que compró el solar ha soltado dinero ya que —por lo visto—. discursos y tal. para ellos. Y en torno al agujero hay algo de conmoción. Presentes están las diversas autoridades académicas (historiadores. Creo que quieren incluso hacerles análisis de ADN. como si buscasen dinosaurios. Después de la muerte de Franco. Bueno. etnológos. En definitiva. rojos y extranjeros. y tomaron el compromiso de no juzgar los crímenes de los franquistas y no tocar sus prebendas y privilegios. En fin que. pues parece que por fin han encontrado algo. Estoy totalmente intrigado. están haciendo una especie de piscina llena de cuerditas estiradas. y el orden social se ha mantenido estable. ¿Qué querrá decir? Bueno. no podía dejar de pensar en ello. pero hay una explicación para todo. Antes de la muerte de Franco. el acto de piratería que realizaron sus abuelos y bisabuelos levantándose en armas contra la República y pasando a pólvora y fuego el país ha tenido su recompensa generación tras generación. Pepe. comisarios. progres. y asisto. Por supuesto. tiene que estar con los huesos mondos y lirondos. A los historiadores del régimen de la Transición. ha habido muy poquito reconocimiento. gracias a aquel baño de sangre. jefes de protocolo. gerentes. no quieren edificar en lo que podría ser un nuevo poltersgeit.

que dentro de unos años —con suerte— estaremos mucho peor él. Casi no nos conocemos las pintas. se ha hecho el silencio. queso. representando a una generación perdida. de puro placer diría yo. y no tienen ni idea de cómo hay que tratar a una momia.). se explayó en la crueldad de los fascistas para con este individuo anónimo tan bien conservado (no ha podido ser aún identificado). nada. Los calcetines. Se sienta a mi lado. diversos familiares de los finados solicitaron pruebas de ADN. salmón. fue enterrado en un nicho preparado al efecto. más que por mi compañero.. padres. paté. sin ojos. sin contar múltiples trastazos en costillas y extremidades. jamón. Este año me insistieron mucho los de mi cuartelada para que fuera. La comida de empresa Hola. asesinada física e históricamente. Decían que era un buen momento para conocernos. Me entra una congoja muy grande. Así que este anónimo represaliado. en su mayoría intelectuales y sindicalistas. Allí estamos en el salón del gran restaurante unas cien personas de edad más que madura (subcontratados. Por encima de mí. solo fracturas y más fracturas. por unanimidad del consistorio. temporales. muy limpios y peinados. como si se hubiesen ensañado particularmente con él tirándolo por un barranco. entono la Internacional. por todos nosotros —ya saben—. perpetuamente rodeado de flores. porque la tía (Pili. y fueron recuperando a sus seres queridos en diversos grados de parentesco: hermanos. menos mal que no entró en datar el cuerpo. Ironías de la vida. etc. Bueno.. Muy circunspectos vamos . dejando al aire una cara momificada. Está realmente horroroso. que en número de ciento dos una madrugada del 21 de julio de 1936 fueron llevados a esta tapia y pasados por las armas. duchado y perfumado bien. y comenzamos a comer. aunque como cada cual se sabe la versión particular de su grupo. El informe del forense. Y para romper el hielo. me presento con mi mejor jersey y un pantalón de pana que tuvo mucho éxito. Mientras nos avituallan nos ponen una cerveza detrás de otra. extrañamente curvado. Hay particularmente una compañera que me la quedo mirando un rato. pensaba que no iban a encontrar nada. Los funcionarios del cementerio aguardan enchaquetados. ya que tenía siete fracturas en el cráneo y la columna vertebral. atún ahumado y pan. y hasta que no me habla no la reconozco (por la voz). El estudio del cadáver de Pepe demostró que había fallecido por una paliza. Sobre el resto de esqueletos. Lágrimas en los ojos. como no se veían. que conmemora el sacrificio de todos cuantos murieron por la libertad y un mundo mejor.tierra. Me terminaron de convencer cuando un colega de la organización del festejo me dio bajo cuerda una invitación de las que tenían para cuadros directivos. ya que el resto de asesinados mostraban impactos de disparos y tiros de gracia. anchoas. algunos indefinidos.. Pero a Pepe nadie lo reclamó. De un salto desciendo. abuelos. Se lo digo y se está carcajeando un rato. eran de tipo milikito. Primero lomo. Hace unos días se celebró la comida anual de la empresa.. Y así acaba el relato de esta trapisonda. y con un palustre y la brocha voy dejando al descubierto el resto del esqueleto. La verdad es que me ha impresionado. mientras que el de la paliza. Me da que esta gente. queda fatal como un coro de chicharras borrachas. pues a la hora prevista y después de haberme enjabonado. Mis colegas pagaron la bonita suma de cuarenta euros por acudir a tan magno acontecimiento. Por supuesto me siento en la mesa de las compañeras de Administración. para pasarlo bien. mortales cada una de ellas. y que además se jubilaba el maestro de taller y así aprovechábamos para homenajearlo. los jefes. Cosas de la empresa. una auxiliar administrativo) se ha puesto un peinado de esos de la tele y un montón de pintura. nunca pudo salirle mejor la muerte a nuestro Pepe.

Y entonces ocurre algo horroroso.. La verdad. piña y una especie de salsa de frambuesas. Las chicas de mi mesa encabezadas por la Pili. que cante. Me levanto. pide atención y suelta un pequeño discurso en el que ensalza al maestro de taller (Molina) que se jubila. Nos ponen el postre. exijo confederarnos con los . Pasamos al tinto y charlamos de cosas intrascendentes. Barrera dice —en cambio que «no es el mejor momento». que hable Jorge!». Aplaudimos. El tío llora. y seguimos con el tintorro porque hay un camarero que cada vez que me ve sin existencias. y alguien (Benítez. Me la bebo y pido otra. que pelillos a la mar. La gente cuenta chistes. Nos ponen una berengena con bacalao. Nos traen una copa de champán. el tío corre a llenar la copa como si sus pluses dependieran de ello. yo diría que borracha aguantando el tipo. Bueno. que primero se aguantan. Más tinto. en la que al parecer están los directivos de un equipo de fútbol local celebrando una gran victoria sobre el otro equipo local. Afirma que somos una gran familia y que tenemos que arrimar el hombro para sacar la empresa adelante y que sea un modelo de bla bla bla. o dice unas palabras sobre el maestro. la quimio y la peluca que se compró y entonces se la inclina y me enseña la calva. Este plato tiene en la carta un nombre muy raro. No tengo ni puñetera idea de por qué. Le digo que vale. Casi que me atraganto. porque normalmente no pruebo ni una gota de alcohol. Una especie de pirámide gorda de mazapán y una bolita de helado. me abraza y me pide perdón por las broncas y la sanción que me ha puesto este último año. porque no me acuerdo bien. a estas alturas estoy bastante confuso. o sobre fulano o zutano.. Se forma un jaleo. La Pili me cuenta con mucho detalle el cáncer de ovario que le extirparon y el rollo de la radio. pero la hinchada se tranquiliza entre muchas explicaciones y denuestos. No lo sabía. muy pero que muy serio. pero nadie me hace caso. Joder.. Me resisto como puedo. y ahora se levanta el jefe. Le llevan una placa (de plata pura dicen) que explica que qué gran persona es y patatín patatán. un alcohólico confeso además muy comprometedor). muy cabreado porque le han fastidiado el mitin. que han estado muy entretenidas con mis atenciones. un discurso en el que hago un llamamiento para desmantelar el sindicato amarillo de la empresa. empiezan a gritar a compás pidiendo que hable.. Entonces el jefe dice que «no es el momento».zampando cogiendo las cosas con solo dos deditos y el meñique levantado. La gente grita «¡que hable fulano!» y fulano habla. pero es berengena con bacalao. qué palo. Entre mis compañeros hay un montón de hinchas del equipo derrotado. y como no fumo me estoy tragando la humareda de manera totalmente pasiva. Bueno. pues nos ponen una ensalada con muchas gambas. Yo aplaudo y entonces todo el mundo aplaude. Se lía a llorar otra vez. un informático que anda en silla de ruedas) va al salón de al lado y arranca los cables de los altavoces y se forma un follón de los infiernos. y de repente está todo el jodido salón gritando «¡que hable. Yo tengo un calor horroroso y me quito el jersey y me quedo luciendo una camiseta de Janis Joplin. y luego no pueden más y empiezan a gritar las voces esas de viva mi equipo haciendo referencias obscenas y contranaturales a los del otro.. yo digo que «no es el momento». dicen que tambaleándome. A estas alturas hay bastante gente. No sé cómo. Llega el maestro Molina hasta mí. estoy sintiendo una especie de mareo cuando suena por unos altavoces otro discurso en la sala de al lado (que tiene megafonía). la gente dice que «no es el momento». el ex-maestro dice que «no es el momento» y llora más. Sigo con el tinto y me ponen un trozo de cerdo asado con piñones. De vez en cuando se levanta alguien y suelta algún chiste. lo abraza y grita que «nunca podrá sustituirlo el enchufado y ventajista del Barrera». Aplaudo. pues los hinchas del equipo ganador (la otra mitad más o menos) empiezan a hacer lo mismo. Va el Molina (sesenta y siete años) y se pone a hacer la ronda de saludos a todo el mundo y —cuando va por la mitad—. el jefe (Don Ignacio Barrera) dice que «no es el momento». digo algo de los malditos capitalistas. y por lo visto suelto. Aluego el jefe (Don Ignacio) se levanta y suelta otro pequeño discurso en el que critica la competencia desleal de los malayos (es su obsesión). El jefe (Don Ignacio). se levanta un peón (Rodrigo.

les doy un beso en los labios a cada uno (sí. En total no serían ni tres minutos. Y canto el «amarrado a la cadena de la inicua explotación» con la música de Torna a Sorrento por la parte esa que dice que «sin delito cometido / nos llevan a la prisión / debilitan nuestras fuerzas / y aumentan nuestro valor». Entre escalofríos e incertidumbres te preparas para lo peor. Para que se hagan una idea de la mortífera situación a la que me enfrentaba les ofrezco este dato: se trata de mi familia política. El peor horror es el que llega en ambas modalidades de presentación. espeso y denso silencio mientras que Rodrigo (el peón borracho) grita «¡muy bien!» y trastabillea y palmea y da «vivas» a la revolución. tengo la voz cascadilla. mis hermanos y hermanas. sus hijos e hijas. con murmullos. esposas. Se hace un gran.. Bueno. pero me da que esto de las comidas de empresa son un invento más del capitalismo para atarnos al yugo del salario y del trabajo. pero nunca terminas de eliminar ni la sorpresa ante lo desconocido. imperceptible. ¿Ya ha pasado un cuarto de siglo? Bodas de Plata le llaman a esa locura. Abajo el trabajo. que no sé bien. no sé explicarlo bien. por los hijos e hijas de maridos. La Familia. había unos cuadros de payasos. Hay veces que el horror se acerca a ti de manera insidiosa. El jefe (Don Ignacio) me lanza furibundas miradas. cuñadas. Lo sientes venir. sobrinos y sobrinas y suegras. inevitable. pero tu intuición te avisa de que algo terrible va a suceder sin que puedas hacer nada por evitarlo. Nos sirven el café y una copa y luego el cubata. dice mi compañera que con un aspecto lamentable. inaplacable. La cuestión es... Como si estuvieran incómodas por algo.. le digo que sí. y duermo hasta el día siguiente. suelto mi opinión acerca de la dirección de la empresa. a Don Ignacio también). me escabullo y vuelvo a mi casa... compañeros y compañeras. Lo que ocurre es que siempre el peor horror es aquel al que te tienes que enfrentar y. no sabes exactamente qué es lo que está mal. sobrinos. se trata del horror de mi familia por afinidad. Llamo (por sintetizar) cuñados. y por las madres de los hermanos y las hermanas y de sus . Me dirijo al retrete para hacer pipí. Ese horror fue el que sentí cuando finalmente mi compañera me anunció que tenía que acudir al aniversario del matrimonio de una de mis cuñadas. resumiendo. dice mi compañera que oliendo como un cerdo. hermanas y hermanos. que tanta condescendencia con mi habitual vagancia. Veo muchas caras como muy coloradas. Ya me olía yo que tanta amabilidad en el ambiente. como esas masas bulbosas alienígenas de película de Serie B que aparecen en las ciudades y van sorbiendo ciudadanos desprevenidos hasta dejarlos convertidos en charcos inmundos y malolientes. y a quedar para una discoteca otros. Las víctimas lanzan atroces gritos cuando es ya demasiado tarde. mostrándose en todo su esplendor. A todo el mundo le toca alguna vez. digo yo. En fin. ese horroroso horror Yo he visto el horror en varias ocasiones. la gente empieza a levantarse. inasequible a la súplica y a la oración. cuñadas. Vuelvo. sobrinas y suegras a la parentela compuesta por los maridos de las hermanas y hermanos de mi compañera. igual que esas serpientes que hipnotizan a la víctima para que entren voluntariamente en su abierta y engullidora boca. Mis parientes de sangre son mucho más letales que los de mi compañera. Lo dejo aquí para pensarlo más despacio y someto esta idea a vuestro experto criterio.. No es que mi familia consanguínea (mi madres.) me traiga mejores perspectivas. Otras veces el horror llega a ti de manera evidente.. ni mucho menos. El ex-maestro Molina se me acerca y me dice que «no era el momento». a despedirse unos. en este caso. por los hermanos y hermanas de dichos maridos y esposas. Entonces digo ahora que mi familia política está compuesta por una serie de cuñados. no sé por qué. Como ya estoy agobiado. iba a tener un duro precio que pagar. inapelable.trabajadores malayos de la competencia.. que tanto sexo a deshora. ni el miedo ante lo evidente.

Nada menos que treinta adultos y un número indeterminado de niños y niñas de diversas edades que corren y aúllan ante la mirada imperturbable y sonriente de las camareras chinas y de las estoicas madres. Pago. Llego ya algo irritado. como esos camellos del desierto). Así que cogemos el coche renqueante que poseemos. Es decir. Como de repente la miseria entró en la vivienda adueñándose de la cocina y del armario de la ropa. Especialmente nocivas me parecen dos gemelas: Martineta y Antonieta. estertores y pitidos. Como Luis y Ana son nombres que dicen muy poco.. pendientes grueso perlíferos.. Los padres de los hermanos y las hermanas y de sus respectivos cónyugues no tienen en este relato importancia porque diversas enfermedades los han llevado a reposar en urnas de incineración que adornan muebles de los años sesenta. pero ya se ha recuperado. que la vida les va viento en popa. que con tres añitos están fijándose fijamente en mí con una fija y perversa mirada. ni serpientes. yo soy el varón de mayor edad. ya que carezco de ellos. pendientes grueso perlíferos. y me trago conduciendo trescientos kilómetros para acercarme a la provinciana ciudad en la que residen mis cuñados. las gemelas gatean por mis piernas. gafas y peinado de peluquería. y a él el Albañil Jodido. ni vitrina con regalos. Llego que digo al sitio. Es un lugar muy modesto. cerca de la cincuentena. Se abre ante mí una sala comedor con una pequeña barra con la caja registradora. mujeres y minusválidos). Y mi familia. de escaso poder adquisitivo. sólo mesas. me someto a mi destino y me preparo mentalmente para acudir al banquete. que ha llenado el pequeño local. Entramos en el Dragón Amarillo. me aclama el respetable público. He comprendido. que avanza lentamente entre tropiezos. con diversas medallas de oro colgando. y me sientan en una larga mesa. Me saludan con alborozo las camareras chinas. Mi compañera me alecciona: nada de dar la nota. sosteniendo con amabilidad y esfuerzo a mi sufrida madre política. Ana se puso las pilas y aprobó unas oposiciones de auxiliar del Ministerio de Justicia expulsando del pisito a la recién llegada pobreza. Luis y Ana.. ni farolillos rojos. No hay que ir de etiqueta. paredes desnudas pintadas en rosa. la puerta de la cocina. seriedad y dignidad es lo que se espera de mí. ni paisajes montañosos con campesinos doblando el lomo. Después de muchos juicios e inspecciones lo han jubilado con una paga de 400 euros mensuales. focos en el techo. salvo que él cogió a continuación un hipertirioidismo y una depresión. a su izquierda otra suegra (con alzheimer) vestida de marrón con diversas medallas de oro colgando. dos potos. claro. Como somos personas modestas. me besan y babosean los niños y niñas. pues llegamos al sitio del restaurante después de recoger de paso a una de mis suegras. un anaquel con licores que contienen reptiles. más que rollizos.. anillo grueso plateado.. . El cargo es meramente simbólico y no conlleva ningún tipo de respeto hacia las canas. a ella la llamaré la Funcionaria de Justicia. Un detalle del asunto es que de todos los hermanos.respectivos cónyugues. el suculento ágape va a celebrarse en el Dragón Amarillo. La cosa se presenta peor de lo que pensaba. Comprendido lo inútil de cualquier tipo de resistencia. una escalera que conduce a los retretes (para hombres. las suegras. No me extraña la muerte prematura de tanto sufrido varón. lo cual me convierte en el punto de referencia de autoridad del clan. arrugas y pelos que salen de mis siete orificios. Él es un albañil que se hizo hace un par de años picadillo la pierna en un agujero de una obra en la que trabajaba sin seguro. nada de organizar escándalos. salvo por el dentista. Un restaurante chino. cruces. manteles. sino por haber sobrevivido hasta el momento. cónyugues e hijos e hijas de los susodichos y susodichas. cruces.. Bueno. hermanas. compostura. Detecto la extraña ausencia de los elementos decorativos de estos antros: no hay dragones. personajes ya bien entrados en la cuarentena. sillas. no por mis méritos. cortinajes rojos en la ventana. porque me ha estado contando la buena mujer la tercera operación de rótula que le han hecho y cómo es incapaz de bajar el peso de los ciento veinte kilogramos por una especie de problema metabólico (todo lo que come lo reconvierte en grasa. ahogos.. olor a fritanga y ya está. nada de comentarios sarcásticos. Frente a mí se disponen tres mujeres: la central es la suegra a la que he arrastrado y que va vestida de negro. a escote. las cuñadas y cuñados también me besan con mayor o menor humedad.

Me pregunta que con quién se ha quedado.. Ambas suegras poseen una figura tal. Renuncio a sacarla del error... Lo digo por las niñas. sin ni siquiera consultar la carta. Por la de ellos consignamos la nao Victoria hundida. Ella afirma entonces que me he vuelto loco. voces. mi compañera. Pse. Atención: hemos retrocedido en el tiempo. Llega el momento de pedir de comer. torturas policiales.. Me pregunta que cómo puedo consentir que una adolescente cargada de hormonas se quede a solas durante dos días con un adolescente pichabrava. que a los hijos hay que tratarlos con firmeza y cuando le voy a contestar siento una pedazo de patada en mi tobillo derecho que me ha asestado el Gordo. Lo hago más que nada por refrescarme porque. un calambre me enmudece cuando el Gordo. Nuestras bajas han sido doscientos detenidos. Vale vale. Inicio una cortés conversación con la suegra con alzheimer. pues antes de la descalcificación y la osteoporosis esta chica lucía una esplendorosa melena. gafas y peinado de peluquería. Le contesto que sola. El Gordo es un tipo que me cae bastante bien. broche dorado y florido sobre su pecho izquierdo y pelo semicalvo rojizo de bote. le voy a repetir la pregunta y. podía haber sido peor. cuatro de . le pregunto por su vida y ella contrataca preguntándome por mi hija. otra víctima de la familia. Saludos. de nuevo. que carezco de responsabilidad. fino y claro. nunca bebo. Le contesto que mi hija tiene quince años y que es contraproducente traerla. el Gordo pide del tirón y sin dudar diez refrescos bajos en calorías. diez jarras de cerveza. La calvicie es consecuencia del embarazo gemelar. y el Pabellón de los Descubrimientos y el de las Islas del Pacífico incendiados. ora a la izquierda.anillo grueso plateado. Al lado de la suegra central (que es mi izquierda). pero que no hay problema porque tiene novio y la estará acompañando. Comentamos que seguramente habrá penas de cárcel para algún que otro detenido. Le pregunto entonces a la cuñada que cómo se le ocurrieron esos nombres tan bonitos de Antonieta y Martineta para sus gemelas. que me susurra que haga el favor de atender a la madre del marido de su hermana pequeña. la madre de las gemelas. a no ser que queramos convertir esta comida en la más sádica tortura del planeta. poca cosa. sólo tiene una discreta y firme papadita. Aún es joven. Imperturbable. y que no me evada del momento... que no ha movido en la operación ni un solo músculo de su plácida y oronda cara. treinta rollitos de primavera. no por el Marido Colaborador. Me entrego a estos personajes. un abogado golpeado y cuatro manifestantes contrarios al evento heridos de bala. auténtica cerveza china que sabe como la Cruzcampo de litrona. Suspiro de alivio de la Madre Ejemplar. Lástima que nadie se haya enterado y que el país ande medio gilipollas con el faraónico evento. No puedo ver cómo van vestidas por debajo de la mesa. una cuñada de unos treinta años. Martineta y Antonieta. Opto entonces por mentir y le contesto a mi cuñada que en realidad estoy bromeando y que mi hija se ha quedado con sus abuelos. e intento charlar con el Gordo del follón del que nos hemos librado en la inauguración de la Expo 92 en Sevilla. La Concuerda. me pega un pellizco retorcido en el muslo. como yo. con sus gordezuelos dedos. Me flanquea mi cuñado el Gordo a mi derecha. Unos golpecitos sobre mi hombro. Pero no ha lugar a la petición individual ya que la Funcionaria de Justicia designa al Gordo para que pida el menú. que por qué no ha venido. pobre. y a ratos me confunde con su marido o con alguno de sus hijos. o con alguno de los maridos de sus hijas. Pido entonces a una simpática camarera una cerveza de la marca Tsingtao. Poseen ambas hembras esas papadas colgantes que juntan la barbilla con la nuez. Me concentro en la cerveza y en evitar los proyectiles de las gemelas. ora a la derecha.. Esta señora está a ratos brillante y lúcida. y a mi izquierda el cuñado padre de las gemelas y Marido Colaborador. Yo ya tengo decidido zamparme lo de siempre: rollito y arroz tres delicias. Le contesto que confío en mi hija y que antes de irme les he dejado una caja con venticuatros preservativos del supermercado TODOCOMIDA del barrio. etc. y que oscilan con los movimientos de cabeza. explicándoles cómo funcionan. creo que no me oye. Una Madre Ejemplar y modélica. con un jersey malva de cuello abanicado. que dejadas a su destino en una helada playa de Groenlandia serían arponeadas sin piedad por algún cazador miope de morsas gigantes. Eso está mal. tetas caídas y prominentes. la verdad. Así que me dirijo a mi cuñada Madre Ejemplar. eso está bien. con la experiencia que dan los años. siete de arroz tres delicias.

El perímetro de la circunferencia que va de la frente a la coronilla es notablemente inferior al que va de su nuez a sus cervicales. calvo rapado. que pesará unos ciento treinta kilogramos de masa y peso. todos y todas demostramos una gran habilidad para comer con palillos.. Lo que más me llama la atención de él son sus gafas. una blusa de seda rosa.pollo al limón. La suegra colateral vestida de marrón le dice que a ella con quien le ha ido bien en su comunidad autónoma es con los sinverguenzas del PP. ¡Que si tengo un porro dice la tía!. Ella tiende en el tiro más a los labios de lo que debiera. eso sí. ¡Qué memoria tiene! Efectivamente. que no me preocupe. Lleva un peinado similar al de la ministra Ana Palacios. Horrorizado. un cono con gafas enclavadas. La Madre Ejemplar interviene para asegurar que los socialistas son unos sinverguenzas. la cuarentona funcionaria de justicia. y que entonces. que los socialistas fueron unos sinverguenzas que no les subían las pensiones de viudedad (cobran todas menos de sesenta mil pesetas). tres de tallarines con ternera.. — ¿Pero de qué categoría? . ocho de pato a la pekinesa. dos cerdos con guindillas. cinco de gambas con arroz. no sé si por el maquillaje o algo que rezuma. me inclino por no tocar. La Madre Ejemplar asesta un capón a Martineta por haber echado un bolo de arroz perfectamente masticado y ensalivado sobre un plato de cerdo agridulce. en ese momento llega el pollo con limón. que esto y que lo otro. porque hay que echar al PSOE. Una vez doy cuenta del rollito y de media ración de arroz tres delicias.. porque son todos unos sinverguenzas. Le digo que es mucha comida. pero que es una irresponsabilidad no votar. mientras escribo esto. carreras de niños y risas increíbles. vagos y aprovechados asesinos del GAL. pan español para las suegras y palillos. Menos las Grandes Señoras. me pido otra Tsingtao. Ahora cambia el tercio y se acerca hacia mi posición la homenajeada. pan de gambas a discrección. lo cual me obliga a sacar la lengua para limpiarme. ¡si eres una funcionaria de carrera! Un día es un día. Se nota que se ha tomado ya un litrillo de cerveza. fruto de una larga secuencia de visitas a restaurantes baratos del lejano Oriente. particularmente. ofreciendo un aspecto de cono muy gordo en la base y ligeramente achatado en el vértice. cuatro de arroz banda (una especialidad). que ya veré como no sobra nada. llegan los rollitos y primeros arroces. Sonrisa. ¡pero si no fumas ni tabaco!.. Me pregunta que cómo me va. Su vecina afirma que efectivamente. discretamente me hago un canutillo algo cargado. Más le tendría que haber dado a esa criminal. Ahora. cinco de gambas salteadas. Gafas grandes y cuadradas. Mi compañera me mira con aprensión y le respondo en silencio que no se preocupe. cinco cerdos agridulces. medias negras y zapatos de tacón puntiagudos color crema de bollo frito. nos metemos en la furgoneta. dos de costillas asadas de cerdo. sumergido en una gelatina temblorosa. La cara le brilla. me veo en una foto en la que estoy contemplando a las suegras con una expresión similar a la de un zoólogo estudiando a un nuevo córvido. unos ladrones.. Dialogamos. y me contesta que no. venga. El PP en cambio ha prometido subirlas si ganan las próximas. cuyas patillas se enclavan en la carne como si no pudieran salir de ella. dos costillas agridulces. un cangrejo frito. una sobria falda oscura. me dedico a contemplar el espectáculo. Un buen tipo y un genio del dominó. Él es un tipo gordo. Tal vez debería describir al Gordo. caliente y transparente y cesan las conversaciones para compartir el alborozo y felicidad que crea ese desdichado volátil. y el personal se dedica a despanzurrarlos con el mismo entusiasmo que un orco a un hobbit. dos de langostinos rebozados. que de eso ya se encarga él y el grupo de suegras. pequeñas. Espacios interdentales amplios y negros. Hay un estrépito de voces. Sudoroso. La suegra central vestida de negro dice entonces que no sabe a quién va a votar cuando toque. Salimos fuera. Me preguntan que a quién voy a votar cuando toque y contesto escuetamente que yo no voto. Me levanto y la beso en la mejilla. y que ella va a votar al PP. al cual yo. y relata una larga historia en la que uno de sus compañeros que fue ascendido a jefe por ser del partido ha comprado varias casas y anda invirtiendo aquí y allá. — ¿Eso que has aprobado qué es? — Unas oposiciones de funcionaria. un broche con floripondios sobre el pecho izquierdo. y siento la húmeda saliva en las comisuras.

llama la atención. — ¿Eso es como auxiliar administrativo? — No lo sé.. la ley y su cumplimiento son las bases de nuestra sociedad. habla habla y habla. ella insiste. que se está orinando me dice con voz bajita. pero creo que queda bien. las suegras pasando dignamente la mano por el pecho y el Gordo engullendo como un poseso el cangrejo frito. que ella no sabe donde está. «ji ji ji». «no pasa nada» —gesticulo—.. claro. más gente y finalmente accedo a cantar un corrido que narra la historia de un tipo. y volvemos a la mesa. Su marido también me incita. ¡que si tengo un tripi! —pregunta la moza—. pero Rosendo es más rápido y le asesta un machetazo en el cuello al que debería de ser su suegro. — ¿No? — No. porque tiene que huir. etc. se tambalea un poco. La funcionaria de justicia está ahora eufórica. — ¿Y en qué consiste? — En controlar todos los documentos de los juicios. Yo que me resisto hablándole a la . muy alegre. Rosendo Fuentes. tan alejada de esos tristes espectáculos de la tele basura. mi compañera que no me pierde ojo. no sé a qué se corresponde en otras administraciones. Ahora el cuñado accidentado empieza a cantar por soleares. vamos. dispuestos a hacer el amor desnudos cuando aparece el padre. pero casi todo el mundo se divierte con esta historia romántica y moral. las gemelas gritando. que asalta por la noche el cortijo de un coronel de federales con la intención de robarle caballos. Se oyeron unas descargas no pude llevar la cuenta en la ribera del Tronchos cantaba un M-60 cacareaba un R-15 y distintas metralletas Bueno. se ríe mucho. «es por el pollo. yo hago distintas variaciones del tema. sigue hablando. — Toma el porro. Se miran. se lo indico. La funcionaria entonces me grita desde su posición que estoy muy callado. Pues no. Uno de sus cuñados le comenta algo y la otra le espeta que le importa un comino lo que le está diciendo. Finalmente Rosendo se salva y regresa cuando acaba la Bola (la revolución) a buscar a su amada para encontrarse que la muy coqueta se ha casado con un charro y ya tiene cinco hijitos. ataca cruelmente el pato a la pekinesa. bebe cerveza. fuma. lo enciende. desafinada y potente a la vez. «¡qué triste pareces!». momento que aprovecha su mujer la funcionaria para pedirme que la acompañe al retrete. saca el revólver. yo que nunca he intimado con esta señora. que no le interesa. — ¿Es aburrido tu trabajo? — Es apasionante.— Auxiliar del Ministerio de Justicia. tienen un flechazo y acaban en la alcoba. El otro que se queda cortado. Luego se lía la de San Quintín en la persecución. «pues qué remedio me queda». cántate algo venga». He cantado con voz carrasposa. — ¿Y ahí qué haces? — Un trabajo muy importante. Hay un duelo. — Dame. se termina el porro. Finalizan el apasionado coito junto al padre muerto. muere. no es exactamente así. su marido que ajeno a todo está haciendo fotos. me coge de la mano y me lleva a la escalera. pero que es sorprendido por la hija. Se lo doy. — ¿Y cuánto ganas? — Tampoco lo sé todavía. la otra que se echa más cerveza. pega grandes voces. sigue fumando.

De ahí debe de venir lo de «mea culpa». nada. Calculo la distancia. No es que me excite esta situación precisamente la líbido. entonces. lo recoge todo. hombre prevenido. Siguen hablando de sus cosas. ella que insiste. estalla. cuando está casi arriba. ¿cómo tienen ganas de hacer piecitos? Empiezo a ascender con suavidad.funcionaria con suavidad... ¿A quién diablos pertenece este pie que me está hurgando en la parte interna del muslo? Me muevo. creo que ha habido un malentendido. pega un chillo. en escasos segundos. Se asusta. tira la silla. Una meada gorda. imposible. Esto es mosqueante. opto por un discreto papel en la recuperación de la señora. No. Una pierna gorda. porque está lidiando con las hijitas. baja algo más serenada. que pueda llegar hasta mi pierna. y estoy en ella cuando siento que algo me sube por la pierna.. se retrae. Miro al frente. de nuevo empieza el toqueteo del piececito. ¡si tienen artrosis!. pero enseguida vuelve. Imposible. pero como tengo la seguridad de que cualquier explicación no hará más que empeorar las cosas. Tiene diecinueve-once de tensión y taquicardia de ciento veinte pulsos por minuto. llego a un muslo rotundo. que afortunadamente explica que no sabe qué es lo que pasa. lleno de bolas de grasa grandes como rodamientos de camión. comen. La que sea tiene que tener una pierna telescópica. Se trata de una suegra. ¡si apenas pueden caminar!. pero me ha entrado curiosidad.. la suegra se sienta de nuevo en posición de desparrame abanicada por tres o cuatro personas. Continúa subiendo y bajando en un toqueteo acariciante. siento las costuras de una braga barriguera gigante y. En esto que el Gordo. se retira. La Madre Ejemplar es dificilísimo. Así que sudando. siempre lo peor está por llegar. me pido la quinta Tsingtao. Mi cuñada. el Gordo se atraganta. En cuanto levanto la mirada. ahora sí. me adentro con audacia. se levanta. Y. la Madre Ejemplar acude en su auxilio. pues está dando buena cuenta de los langostinos. con pequeños toques.. No sé. Ella que suelta un suspiro y pone una cara rarísima. le toma la tensión con un aparato a pilas que saca de una maricona. Intento mirar debajo del mantel. saco el zapato de mi pie derecho. alargo entonces mi pierna. la gente se asusta. como la de esas vacas del campo. nadie le hace caso. me dirijo a la camarera. y yo que aprovecho para bajar a toda velocidad perseguido por un chorro serpenteante. el Padre Colaborador está siendo torturado por las gemelas que se han puesto en huelga de hambre. la Madre Ejemplar da órdenes a su marido. las gemelas pegan saltos. Nadie se percata de qué es lo que realmente pasa en esa escalera. yo me pongo los zapatos aprovechando la confusión. pero de inmediato el pie explorador se retira y cuando inspecciono sólo veo una serie de piernas gordas con bultarracos cubiertas por medias y en sus respectivos zapatos. ¿Cuál?. Están las dos suegras y la cuñada. Creo que lo peor ya ha pasado. con sonriente discrección oriental. la funcionaria. La suegra con alzheimer. supongo que se habrá secado con alguna toalla o con un secamanos eléctrico direccional porque he estado escuchando el lejano zumbido durante unos minutos. y escuchando al lado los gorgoteos del Gordo devorando marisco. Mantengo la calma y sigo como si nada. Tengo que ver hasta donde llega esto. yo que la retengo. Antes de que nadie se dé cuenta de nada (o de que alguien se de cuenta de algo). Como tengo mucho calor. estiro. se lleva las manos al pecho como si el mismo diablo la quisiese violar y emite sonidos similares a los de una rata a la que se le pise el rabo. la que va a votar al PP. me suelta la mano. sobre todo teniendo enfrente a esos tres fascinantes fenómenos femeninos. me quito el zapato izquierdo y toco el pie. yo que no cedo. yo que aguanto. la pongo al corriente y ella. apoyado por ambas suegras y la Madre Ejemplar. así que le un adalat . Sin duda alguna: es un pie con sus deditos. así que entre la parca explicación que da y sus despistes. abre las piernas y se mea. No. Pero siempre. el Gordo no puede ser. donde el Gordo está zampando unos langostinos. Me quedo quieto. ella que tira. Yo me ubico en mi silla. exploro. Las tres mujeres que están ante mí tienen unos comportamientos totalmente antilujuriosos. no toco nada. ella que comienza a subir.. Identifico el objeto sospechoso como un pie. entonces. mi compañera me mira desde lejos con esa mirada. echándole valor y verguenza gitana al tema. Miro a mi izquierda. beben. No puede ser. supongo que por tanta demora y culpa mía. Así que es una de las dos suegras. se aparta de golpe. exploro. Miro a mi derecha. el camino se hace larguísimo. Me imagino la postura que habrá tenido que poner y me estremezco.

que no pasa nada y que puede seguir la fiesta. Parece médico. un ser extraordinario. rolliza. antiglucemiantes. lleva fármacos curativos de todo tipo: corticoides. analgésicos. Efectivamente. un seguril para que mee y un orfidal para que se tranquilice anunciando que de esta manera todo va sobre ruedas. se acerca a mí muy sonriente. mucha sonrisa expresiva. Y acabo . se está pasando el tío. porque traen una tarta (que estaba encargada). hipo e hipertensores. con los ojos muy abiertos. no me acerco a hacer las comprobaciones. Prefiero no profundizar en el ignoto y chinesco significado de estas palabras. que puede quedarse en casa. al mismo tiempo que cantan el «cumpleaños feliz». El conjunto lleva una misteriosa leyenda oriental. sin contar su rostro. y hala. cercano al expresionismo abstracto. y. el Albañil Jodido. encendidas. dando saltitos alegres como una cabrita en un prado. porque la Funcionaria la maneja con algo de torpeza y temo por algún cuello. La Funcionaria de Justicia ha recuperado de nuevo el buen humor y besa lingualmente a su marido. cantando. brillante. y parece que no van a traer más bandejas de comida. Vaya. esta me ha dolido pero que mucho. la más cariñosa. Da igual. Lanzo a mi compañera suplicantes miradas pidiendo que huyamos. El conjunto de regalos tiene unos trece centímetros de altura. Y ahora la china de los regalos saca de no sé dónde una de esas espadas japonesas grandes y curvadas. porque lo mismo piensa que estamos celebrando una costumbre española extraña en la que los hermanos se besan con lengua. Y ahora viene una buena. yo aclaro que no hace falta que la siga. El chisme debe de pesar lo suyo. Solicito una sexta Tsingtao y cedo mi postre al Gordo. a la funcionaria la verguenza. qué le vamos a hacer. ¿Que por qué canto yo? porque mi compañera. pero la acompañan dos trabajadores de la cocina. claro. a la Madre Ejemplar le quita el broche del jersey una de las gemelas y lo manda a tomar por saco. haciendo una especie de contoneo bailable. La anestesia del alcohol y la euforia del porro respectivamente. me coge la manita. Cualquiera no canta. A ver quién les explica a los chinos que esto es un aniversario de boda. cantamos el Cumpleaños feliz. me mira. y una leyenda escrita con nata de Feliz Cumpleaños. Todo el mundo está muy feliz y muy contento. la más fiel. Los chinos se ve que están dispuestos a tirar la casa por la ventana. pero entre ella y su marido van cortando milimétricamente la gran tarta. la mujer de mejor corazón. con los cachetes colorados. qué miedo! y la entrega a la pareja para cortar la tarta. y al ver mi cara. broncodilatadores. y el otro con una especie de instrumento de repercusión. y me contesta en un castellano poco entendible y casi literalmente: «que la pareja muy bien para años en cumpleaños. Mi compañera es. llega y entrega con mucha ceremonia los regalos: una cajita de plástico transparente que contiene una tacita y unas flores amarillas de papel junto a un tubito de perfume acuoso.. Hay también cuatro pajaritos de cera y dos jarroncitos plateados. y me dice. A la suegra se le ha pasado el sofoco. me mira fijamente. El Gordo es un partidario de la automedicación. dice que la seguirá a dónde sea necesario.. el Marido de la Funcionaria ríe como una sirena de fábrica. que ha pedido café con leche condensada. con gran diferencia. la más anarquista y la de peor genio de la sala. niños traen felicidad a ancianos». mi cuñado el Gordo me pega una nueva patada. no sé por qué. Entrego mi parte al Gordo. El marido devuelve el beso con entusiasmo. que se reparte con generosidad. «canta». bien de alpaca.sublingual para que le baje la tensión. eficaz. yo canto mientras me hago un zapateado. uno con unas bengalas encendidas. al Gordo le da mucha alegría la tarta. competente. pero gemelos no jóvenes. cardiotónicos. Termina el Cumpleaños Feliz y un cuñado anónimo (sea toda su casta envuelta en mierda) entona el Feliz feliz en tu día. la enorme tarta porta dos velitas en forma de dos y de cinco. La china que quedaba fuera de juego tras la barra. a darle al bel canto. Estamos llegando al postre. bien de plástico pintado. Le pregunto a la china que ha colocado ceremoniosamente la tarta en la mesa que qué le parece la celebración.. alegre. algo así como gift flower. Aplausos. a mí se me ha pasado el dolor de la pierna y todos.. y ella con gesto imperioso y furioso me indica que espere. supongo. La Funcionaria explica que ahora tiene por delante la aventura de ser destinada a quién sabe dónde. y eso que es profesor de sociales. Me encierro en un silencio furioso mientras que se me va pasando poco a poco el dolor. ¡joder. unos timbales o algo así que contribuyen a incrementar el vocinglerío. cuantas emociones..

. — No te preocupes tú que yo no me preocupo.. Así que tiro de tarjeta de la Caja de Ahorros. — Sesenta tles mil pesetas señol.. Pero obsevo que. Ahora café. ¡mierda! pues entre los dos no juntamos ni ocho mil pesetas. venga déjame que te ayude a pagar. Quien me mandará a mí abrir la boca. el que siempre me ha ayudado. — Sí que es mi aniversario. Una ojeada a El Encanto Ya se habrán dado cuenta a lo largo de esta serie de relatos sobre mi vida verdadera. mi cuñado. y yo. el que más quiero. A mí me habían dicho que el ágape se abonaría a escote. — Nada. no te preocupes que yo pago la mitad. bueno a medias. Quiero invitaros.. — Sí sí hoy invito yo. y las gemelas me acosan. cuánto tenemos. estancada. si no que observo su maniobra. opuesta a todo tipo de progreso. Espero que no hayan puesto un control de alcoholemia a la salida del restaurante. en las que tú . la séptima Tsingtao porque hace mucho calor. — A ver. yo pago. pago yo y quedamos en que después me dará la mitad de la cuenta. acercándose a la barra y hablando con la china ¿qué estará tramando? Me acerco y veo que le están preparando la cuenta. y aparece el champán. Solo pasillos y pasillos llenos de frías mercancías. No hay calidez ni amor. La familia. — Sí. ¡qué horror a abolir! Incluso antes que el Estado. — No. — No hombre. va a pagar él sólo. Y sobre todo a ti que de todos mis cuñados eres el mejor. no lo dice. Y esa característica peculiar de mi carácter. — Ya sabes que puedes contar conmigo. — ¡Santo dios!. sometido a la euforia y alegría de esta celebración. — Me alegra que no te preocupes porque así yo no me preocupo. Bueno. es el motivo por el que durante esa vida verdadera me he negado sistemáticamente a ir de compras a los grandes centros comerciales. — Preocúpate de acordarte de la cuenta porque sino el que se preocupará seré yo. magnánimo. Y llega la hora de pagar. — Sí. el más cojonudo. el Albañil Jodido. no vayas a pagar solo. vale. Nos traen unas botellas de licor chino. las relaciones humanas están deshumanizadas. — Joder Luis no puedo dejar que pagues tú solo sesenta y tres mil pelas. No hay pesqui entre el vendedor y el cliente.que esto se hace ya eterno. que soy una persona tradicionalista. el que ha venido de más lejos. — Hombre. — Ya lo sé. — No se te ocurra pagarlo todo que te veo venir.. Los considero unos antros donde —según me cuenta mi frutero—. — Pero hombre. y yo pido de la del lagarto por fastidiar.

yo no estoy por la labor de colaborar con semejante engendro esclavista del capitalismo monopolista avanzado. esa es la consigna». ¿quieres que te traiga algo de la tienda? — Sí —me responde—. — Concuerda ¿de verdad crees que tú necesitas un producto de belleza para quitarte las arrugas? Tú has sido siempre feísima —según dicen—. — ¡Basta!.. Coges los botes. ¿vale?. oye. ¿ves ese bote que hay en la mesilla con un tiqué? — Sí. que la nevera y el almacén se vacían. — Cógelo y me lo descambias por uno igual que ese otro. como en el tiqué hay dos cosas marcadas. me ha asegurado que las muchachas están encadenadas a la silla durante las ventisiete horas diarias que dura su jornada y. en sustitución del de nuit.. no la de noche.. Un verdadero terremoto conmociona mi espíritu. O al menos así fue hasta el presente. por supuesto. «Reposo. — Voy a comprar Concuerda. ¿tú te echas esta crema?. por eso te digo que te la lleves y te la descambien. una que es la crem de yur y otra que es la crem de nuit. como la varicela pero peor. haz la compra allí mismo. — No. Del abastecimiento general se encarga mi compañera que. —le informo a las ocho de la mañana—. La experiencia me ha enseñado que mientras más sabes. Para uso nocturno en pieles fatigadas. Yo uso la crema de día. haces lo que te he dicho y no se te ocurra volver sin el mandao resuelto. Estoy conturbado. «¿tardará mucho en reponerse?». gracias a nuestro Seat Panda modelo 1980. todas mis compras las efectúo en comercios del barrio. Lo que ocurre es que yo compro muy poco. ¡ni una palabra más!. Pero que encima seas clienta de El Encanto. Le dices a la dependienta que está el bote de crema sin abrir y que le llevas el tiqué. Me has decepcionado Concuerda. Nunca me ha interesado determinar su ubicación.. más bien me dedico. con una enfermedad exantemática que la llena de círculos rojos y unas pústulas rarísimas. mi ferretero.mismo te has de servir para. Joder. Tomo el bote a descambiar. Pascual. Para no liarte yendo luego a otro supermercado. La etiqueta informa que se trata de un reparador de arrugas faciales de la casa Yesui Trebel Su fórmula contiene colágeno dermolactol al que se añade un gel reafirmante a la mousse de uva marina. tu madre se equivocó y me trajo esa. en las épocas de paro. que me dé un bote como este a cambio del otro.. ¿te enteras? No me calientes la cabeza tan temprano porque no es eso lo que necesito. pero fíjate en los precios y coge siempre lo . — Concuerda. no sea que te vayas a liar. ¿vale?. salir como ganado por el estrecho pasillo en el que niñas explotadas como cajeras te cobran la cuenta. La pobre cayó enferma hace una semana. ¡Toma! Esta es la lista de la quincena. ese no lo empleo. llévate los dos botes. no sabía que usabas este potingue. ¿esto dónde lo has comprado? — En los almacenes El Encanto. Me sorprendo.. El Encanto es un supermercado gigantesco que vende de todo. que vale muy cara… —¤¿Cinco mil pesetas? — No me interrumpas. por primera vez en su existencia. nos abastece con vituallas obtenidas en algún lugar desconocido. a charlar con los tenderos. eres un eslabón más de la cadena que nos ata a esta sociedad de consumo. eso es algo que no me esperaba de ti jamás de los jamases. finalmente. más te exigen y más trabajo te dan. y le dices a la muchacha que te dé otro tarro de crema de yur igual que ése. porque ocupan la mucosa de la boca y del ano.. ¡estoy enferma!. Por lo tanto. Ese conjunto se complementa con una fórmula exclusiva de centella asiática y baba de caracol que nutrifica la epidermis dejándola suave como la de un bebé. que la ha dejado postrada e incapacitada para todo. Un virus —dijo el médico—. y yo te he querido siempre. reposo absoluto. tanto si has tenido arrugas como si no. Me coloco las gafas de cerca. y hay que efectuar el aprovisionamiento. ¿te has enterado? — Ehhh. En fin. vale.

Lo cual sería estupendo si no fuese porque mi madre camina a una velocidad tal.. Que no te engañen.. a unos obreros que arreglan unas tuberías del gas ciudad porque forman mucho escándalo con el martillo percutor. no se te van a caer los anillos porque tú le des una vuelta una vez en tu vida. ¿un cascabel?. Luego de protestar por ruidos y olores. A ella le da igual porque ya ha vivido mucho. Para tener ochenta y cinco años no está nada mal. y aún quedan más de treinta kilómetros —aproximadamente— para . Toma su bastón. por si ella quiere que la lleves. espatarrado patas arriba. Ah. y con la Rata sobre los cojines de atrás. al aparcacoches porque la mira de una forma rara. — ¿A mi madre? — Sí. parece que se mueve. Me saqué el carnet después de un Cursillo de Supervivencia que hice hace la tira.más barato. Hay muchas otras recriminaciones en este breve (aunque eterno) trayecto. Prefiero la bicicleta. ¿Habrá muerto de tedio? No. Así que. y dile a tu madre que vas allí. la ignoro. maldición. salgo a la autovía norte y enfilo a El Encanto de Pazotriguero.. aunque sea el día de cuando los españoles desembarcaron en las indias para pánico de indígenas indefensos. Adentro. Yo quiero muchísimo a mi mamá. siempre intenta venir conmigo. que El Encanto te pega unos buenos palos como no sepas comprar. mamá afirma que ella sabía que no tenía que haber venido porque nunca llegaremos. y afirma que no hay derecho a que gente honrada como nosotros tenga que vivir al lado de indeseables que pueden ser el blanco de un ataque de armas bacteriológicas. en los que aprovecha para criticar todo lo que cae a su alcance. Y a los escoltas de un alto cargo del parlamento autonómico que vive por aquí. La Rata aguarda al lado del mi coche. que es el más cercano y el más grande. Así que le pido a la Rata que me acompañe —el perro me relaja— y me acerco a casa de mi madre. Manejo por el barrio. ponerle nombre femenino a un macho. Con estos se detiene unos minutos (están en un agujero y no pueden salir corriendo) y les echa una arenga en la que les profetiza que todos saltaremos por los aires en una tremenda explosión. les augura un nefando atentado terrorista. ¿qué será? Entro al azar en la primera plaza libre que veo. Ahora estoy aún más conturbado. Pero no me gusta conducir. Te llevas quince mil pesetas y no te pases ni un céntimo. qué animada se ha puesto. coloco intermitentes. Siguiendo las indicaciones de los cartelones. cómodamente instalados en los asientos delanteros. Por cierto. es algo que no se debería de permitir. el abrigo. casi nuevo a pesar de sus más de quince años años. ¿traigo el coche? No. Corrijo el sentido de la marcha ajeno al alud de reproches maternos que caen sobre mi cabeza como la maldición de un maldito. qué vista tiene la jodida: a los dueños de los perros como yo que dejan que caguen en las aceras. Efectivamente. que para eso es tu madre. arranco a la primera. se me cala. pero estar cinco minutos a su lado me pone muy nervioso. este sótano es inmenso. Al cabo de una hora. pero a ver quien monta a mamá en el transportín. Creo que es algo que tiene que ver con el metabolismo de los nervios. Mírala. Llegamos por fin a mi Seat Panda. aunque sea festivo. porque todas las calles están llenas de coches. Tal vez no quiera venir. ¿tienes dos o qué?. está aquí al lado. que no hay que ir muy lejos. Son las diez de la mañana de un sábado doce de octubre. Quiere venir. y le tomé cariño a este modelo. Me recuerda las catacumbas cristianas. más o menos.. penetro en la rampa subterránea del parking del centro comercial. hay como un airecillo en el ambiente de música celestial. daría mi vida futura — la que prometen los curas— por ella. y tan solo digo que así es mi madre. que comparada con una tortuga con asma ese bicho es una gacela. Al parecer. Conocedor de que si caigo en la trampa de su conversación pesimista esto puede ser el infierno. Realmente. ¿Qué hago?. pero ellos tal y cual porque huele a gas y tendrán hijos. media hora tardamos en recorrer doscientos metros. estos empresarios carentes de escrúpulos abren sin respetar el marcial desfile del ejército estatal. increpa a un chaval que andaba en patines por la calle porque se ha acercado muy silenciosamente y la ha asustado ya que hay muchos atracos. Arranco otra vez. su bolso. a tu única madre. quiere ir andando porque el médico le ha recomendado que ande todo lo que pueda. sólo me extravío un poco hasta Loja de la Sierra Sur.

No me contestan. ¿Qué pasa? Pasa que acabo de romper con la nariz una puerta de cristal del gordo. ordena que se lleven a Joaquina (la parturienta) al hospital. ella descansa sentada en una silla al lado de la escalera mecánica. y presiono las aletas para que se corte la hemorragia. Me acerco rápido a ayudarla: «¿ha roto aguas?. pues menudo bombo chica». que gotea con abundancia. alaba el espíritu de equipo reinante. que sólo se le ha escapado un poquito de pipí. se vuelve hacia mí. todavía falta una semana. Por lo que se ve. ahí hay un sitio y ahí mismo aparco. Ahora sí. organizan un poco aquello. — ¿Y qué?. vale vale. Este jefe. monto a la vieja. que enseguida la llevan al hospital. que alguien llame al padre. que llamen a quien la sustituya para que la puerta no quede sin vigilancia. qué cosas. Por lo que se ve. la puerta hecha cisco que se sigue intentando abrir y cerrar. me están observando con gesto descompuesto. mira el montón de cristales. Parece muy emocionado de estar en este lugar. Me lanzan destellos. vigilando en el centro comercial a los posibles manguis. sin deyecciones de perros que le hagan la competencia. todos se conocen y se llaman por radiotransmisores unos a otros. Resuelto el problema laboral. Otra vez llegan los guardias de seguridad.. no me he dado cuenta de su presencia. Y siguen llegando más y más vehículos.. que tengo muchas cuñadas y sobrinos aparte de mi compañera.. La Rata corre a tras de mí orinando en todas las columnas. marcha atrás. Alrededor mío hay cinco personas preocupadas preguntándome si me he hecho daño. o tal vez el de listero.. Se forma una aglomeración ante la puerta. no. ¡Deprisa deprisa! Más me valdría ir más tranquilo. al estar tan limpio el vidrio (malditos limpiacristales). claro. Pero sigue fluyendo al suelo. vale. Intento regresar por donde he venido. honrados funcionarios me dicen cosas feas. de las que se abren con células eléctricas. Escucho un ruido de cristales rotos y percibo una conmoción que me deja nuevamente conturbado. decido volver al vehículo. la embarazada se sienta en la escalera. no se preocupe.. que no puedo ir por ahí. encontrándome de frente con varios conductores a contramano. También se dirigen al grupo que intenta auxiliar a la señora a la que se le ha adelantado al parto. ahí está. el charco de sangre coagulada. la señora con las contracciones. Vaya. Les contesto que sí. Se la habrá traído alguien. «¿qué ha pasado?». claro. Qué suerte tiene. Pregunta que qué pasa.. los ladrones no sospechan de las mujeres encintas. hay preñada sustituta.. de gente y coches marcha alante. y le ordena que ocupe su puesto.. a lo que parece virgen. no se desmaye mujer. Regreso corriendo a donde mi madre. Llega un señor muy enchaquetado que ha de ser el jefe.llegar a la entrada de los clientes. y que se descompuso cuando vio la sangre en el suelo. Yo insisto en que entiendo de estas cosas. Hasta que caigo en cuenta que estos tipos de paisano han de ser detectives de los que se colocan en las puertas para interceptar a los clientes que aprovechan sus compras para la realización de pequeños hurtos. Me apresuro. El jefe encomia su gran profesionalidad. Qué grande es esto. Pero la tal Joaquina se incorpora y asegura que no está de parto. que no necesariamente tiene por qué ser el padre su marido. ¿De dónde sale? «¿De donde sale?» —pregunto a mis samaritanos—. Me agarro la cara y siento la familiar presencia de la sangre. «ah. percibo su ausencia. Me inclino un poco para no mancharme la ropa. la llevo hasta la puerta. una amplísima zona que está casi totalmente vacía. ¡espérame sin moverte de aquí!».». Se habrá roto alguna venilla.. que esto duele bastante. ¿acaso no ve que yo soy un minusválido? Llegan más pistoleros a sueldo.. con la autoridad que otorga un cargo importante como el de encargado. Una de ellas es una señora en avanzado estado de gestación. «¡madre!. Llega un segurata en una moto. No. Este señor me ruega que le siga para que . «¿se ha hecho daño?» Obviamente. que he visto partos y que la cara de la detective secreta es la de una tía que va a parir. Que por lo visto no puedo porque esa plaza es para minusválidos. maniobrando. Curioso. dejando caer pedacitos en cada intento. Me observa y me pregunta que si me he hecho daño. Tras avanzar diez pasos con mi renqueante mamá. me sacan del atasco y me dejan aparcado en donde coloqué el coche la primera vez. que tengo que pensar en los demás. esta célula no ha tenido tiempo de franquearme el paso y.

—¤Deberíamos presentarnos. yo me lo quité. Esto es un auténtico templo capitalista. que ya están en campaña. así que dejo que se las apañe como pueda con los seguratas. Se comprende que se trata de una burra con timbre.. los pañales le han quitado.. y que también hacían la colada de las prendas íntimas aunque hiciera frío. tibios y blanquísimos como la leche de la merienda. ¿qué pasa con mi madre? — ¿Su madre? — Sí.. — Pero hombre. Son tantos que parece que es de día aquí dentro. perfumes y complementos variados. — Oiga señor capataz. Mariá. ¿por qué? no lo sabía. en los que se ofrecen joyas. pues que nos acompañe a la consulta del Médico de Empresa. y los jefes de sección los obispos. mi madre es esa señora que está ahí diciendo «hijo de mis entrañas». Además.. y cientos de expositores atendidos por señoritas muy elegantes. gitanillos han entrado y al Niño que está en la cuna. ¡eso cómo va a ser! — Como lo oye. Hay luz por todas partes que sale de lámparas de diseño moderno de oro y de plata con diamantes —me parece—. es el hilo musical. el lugar donde los fieles efectúan sus ritos religiosos revalidando el acto mágico mediante el cual se transforma el dinero (Dios) en mercancía (caviar de pato). seguido por un perro de tamaño pequeño que se oculta y avanza en plan comando. omnipresentes como Jesucristo. entramos en la zona de Menaje de Cocina. llamado también Tapabastes. Quedo deslumbrado. siempre oportunos en el lance.me curen. Doña María Tapabastes Mundo. y del techo cuelgan fluorescentes camuflados. ¿ya han empezado las Navidades?». y de ahí no hay quien le saque. — Anda —exclamo—. — Pero aquí no pueden entrar perros. — Manolo Gómez. sígame por favor. cogido de la mano por una vieja que amenaza con el bastón a diestra y siniestra. Bueno. «¡Pero si estamos en octubre!. se abren las puertas y salimos a la planta baja y penetro en El Encanto. porque los hebreos estaban muy avanzados y así evitaban atropellos de peatones en los días de huracán. al que le abre camino un ejecutivo de la empresa. La Rata me escucha. ¡Anda! ¿Y este perro qué hace aquí? — Este perro es mío señor listero. Un tipo alto.. — Mhh. hace calor agradable. Pero lo que me deja más impresionado. vete al coche. Mariá ven acá volando que los pañalillos los están robando! Hundido en la zozobra. lo mismo somos parientes. esta es mi madre. ¡Yo me eché un remiendo. la cara llena de sangre dejando un reguero de gotitas. flotan las voces de un coro de niños que anuncian que en el portal de Belén hay una burra rin rin Mariá Mariá ven acá corriendo que los calzonzillos se los lleva el viento. fuera del útero materno. En comparación con la semipenumbra del semisótano. Tomamos el elevador. La sensación es como la que tuve al nacer. de más de cincuenta años (yo). esto parece el paraíso. — ¿No?.. rin rin. yo soy Jorge Gómez. Colocado sobre el centro de un pasillo. Es un extraordinario espectáculo. Rata.. ¡qué casualidad!. que golpea todos los letreros colgantes del camino con la cabeza. no distingo el final del mismo que se pierde en el horizonte. cuando ví por primera vez la luz del día. Miles y miles de personas llevan los carros repletos de productos amontonados en pirámides inestables de más de dos metros de altura. Director de Servicios Generales. y usted es. resulta ser un . Los dependientes son los sacerdotes. Me contesta el hombre que sí.. y que el lema de la temporada es [voz pomposa]: «ya es Navidad en Almacenes el Encanto».. una climatización propia de playa en primavera. ya hay bastantes problemas. paso obligado para llegar a la Enfermería. Ni muy fuerte ni muy flojo. se esconde en los bajos de un BMW enorme. meditando sobre las virtudes del pueblo calé.

es solo por si le entran muchas ganas. El médico. casi no hace falta dar puntos de sutura. —¿Tú qué vendes hija? — Menaje de cocina señora. hacer radiografías. sobre todo si su desplazamiento lo realiza con la lentitud y majestuosidad de un camaleón con artritis. la palma sobre la boca y el pulgar sobre la mitad izquierda del narigo. se ve que no tiene costumbre de escuchar huesos crujientes y necesita serenarse un poco.. Yo me acerco a un espejo de pared. qué gente más sensible.. — No. Espejito espejito. le digo que esto está roto. si quiere lo intento yo. «Ah no. —No. no —asegura el médico—. llegamos a la Enfermería en un periquete. me da puntos y listo. El encargado. — ¿No pueden ir más rápido? — Se trata de mi madre. y sí que va a tener que darme puntos. — Imposible. Con los de aproximación creo que es suficiente. — Por favor. no se mueve. como si el hueso se hubiera salido para afuera. antes de que se enfríe el hueso y no haya quien lo mueva. ¿tú sabes de unas sartenes que se puede freir el aceite sin que se pegue? [Aclaratoria.. yo no tenía desviada la nariz —declaro—. «no . Tomo aire. ha vuelto a su sitio de nuevo. director de servicios generales.. a ver. Repito la operación seis o siete veces hasta que quedo satisfecho con el resultado. me acabo de enterar. gracias.espectáculo que no pasa desapercibido a la selecta clientela y distinguidas dependientas.. no es que el perro vaya a marcar los muebles —aclaro—. Me ofrece la antitetánica. tranquilícense. presento un desgarro. todavía puede morir. ni hablar». y percibo crujimientos. el espejo.. ya sé que no se permiten perros en El Encanto. donde un señor que dice que es médico me informa que me tiene que dar puntos en la nariz. El enchaquetado este está desesperado. — Ah. lo expulso lentamente y empujo con fuerza. me seco. tiene ya una edad que no está para prisas. — ¿Ve?. Y es que Don Manolo. me lo reduce. los bordes de la herida ya coinciden. no va a venirme a decir a mí cómo tengo que hacer mi trabajo. Y cuida de paso al perro. También me pregunta si yo siempre he tenido la napia torcida — ¡Cómo! Por favor. qué quiere que le haga si me sigue. Despojados del lastre que implica la sabiduría de la ancianidad. ¿Sabe usted dar bien los puntos? Lo digo porque no me gustaría ostentar una cicatriz patibularia cuando vaya a algún acto de sociedad como un entierro.. sartenes... ya está mucho mejor. sino «freir el aceite».. Pero qué le pasa a ese. ¿Querrá hacerme pagar la puerta? Los altavoces declaran que «el niño Dios nació ya». imitando a la Concuerda la vez aquella que la vi por vez primera. El hueso hace ¡creec! y duele bastante. — ¿Puede esperar aquí señora? — No. apoyo los dedos de mi mano izquierda en la mejilla derecha. y que los pastores y la burra están muy contentos. no puedo volver a casa sin ellas. un espejo. Justo donde se junta con el cartílago. se podía haber matado. parece que se ha roto.. espérate aquí sentada con esta señorita tan amable y simpática. y a una madre le duele el alma con estos accidentes. podía haberme quedado sin mi hijo para siempre. le hace con la mano gestos al galeno de «venga venga» y le susurra algo en la nuca referido a una «denuncia». yo quiero ir con mi hijo para ayudarlo y apoyarlo. No «freir con aceite». jamás lo abandonaré. Y creo que ahora que está tierna la fractura la podría reducir. — Madre.. ¿eh?. ¿quién es el más bello del bosque? Veo un tío con la barba llena de cuajarones y el tabique nasal desviado a la izquierda. tenemos que llevarlo a traumatología... espera a que me lave la cara. visiblemente fastidiado. — Oiga usted. discretamente. porque soy su madre. desinfecta y me coloca varias tirillas finas de esparadrapo para ir cerrando los labios de la herida. Estate quieto y no te mees aquí dentro. ¿no ves cómo resplandece su sonrisa? Mira cuántas cacerolas de aluminio.. Tiemblo. tono enfático]. tengo que cambiar unas cremas. Ah. Toco aquí y allí. ¿entiende?.

si todos los que rompiéramos puertas con la nariz denunciáramos los hechos. me asegura que como yo quedan ya pocas personas. le pasa un scanner. porque lo que más me inquieta es que los del Encanto me intenten hacer pagar la puerta. o si me hubiesen matado. me informa que mi madre se ha ido hace un ratito a la sección de perfumes y belleza. teclea en el teclado. pero ha de andar cerca. aguarda.. ¡mira un pájaro negro disecado!. La señorita de las sartenes.. que no me pongo a denunciar por tres motivos: primero. tercero. Dejemos que sus señorías continúen dormitando mientras escuchan las alegaciones de sus abogados. qué frase. atraídas por una pulsión inconcebible.. ¿A que están pensando que soy tonto? ¿A que ustedes se autoimaginan denunciando a la empresa para lograr una sustanciosa idemnización de cientos de millones? Eso. que no puede ser. tengo que anotarla. y me advierte de lo necesario que es no atravesar las puertas sin dar tiempo a que se abran. ¿para que les den mucho dinero?. porque no caigo en cuenta. lo único que demuestra es lo identificados que están con las series americanas. tiene que haber muchos pobres. o de vivir del cuento el resto de la vida. La Rata ha desaparecido. Yo. Doy las gracias por estos consejos. yo te doy la de noche que ha subido y tú me das la de día que ha . quién ha de entrar primero al Juzgado de Guardia. Ahora entiendo lo que comentaba el Manué con el médico sobre «la denuncia». total. y nadie se preocupa por ella. He aquí el comprobante de compra. Qué cabeza tengo. Imagínense una larga cola llena de millones de jubilados prestos a denunciar por el redondeo al alza del euro.. y me desea un feliz día desapareciendo ipso facto. para qué. segundo. porque cuando caigo recuerdo que no me gustan ni los juzgados. una tal Magdalena Alvarado según una plaquita con foto que hay en la columna de la caja. ¿que la puerta no se abrió? ¿que hay que tener en cuenta las taras sicológicas derivadas del golpe? y. que son amables para que no hagas algo que no tienes ganas de hacer.. ¿cuál es el problema?. llego al expositor de la casa Trebel. quiero cambiar la crema de noche por la crema de día. hay otros procedimientos más sanos para obtener una vida menos preocupada por la economía. Si lo que subyace a una denuncia de este tipo es el deseo de liquidar la hipoteca. Bueno. pues mira. En definitiva. Director de Servicios Generales. Tienen que ver menos películas. me echa un sermón advirtiéndome que no tome aspirinas para evitar más sangrado. ni los jueces. Y allí están mi madre y la Rata. — Vale vale. se recuperará. Puedo aprovechar para hacer el cambio. que no. entonces no te digo yo que no hubiese organizado un buen lío. a lo mío — Buenas señora o señorita. — Oh. solos pueden ser unos cuantos. Mucho más importante es la libertad. ¿qué le iban a decir al juez?. — ¿Cuál es el problema? — Es que ha variado el precio. me estrecha las manos. — Bueno. discutiendo con los damnificados de golpes contra las puertas. hay un problema. ¿para pleitear contra el gabinete jurídico de El Encanto durante años y años? No sé. le deseo lo mejor del mundo y me despido que voy a buscar a mi mamá. ¿Dónde está lo de las cremas? ¿Por allí? Tras marearme en la sección de cinturones y bolsos de señora. A ver. paralizaríamos aún más el sistema de Justicia. porque esto lo compró en septiembre valiendo ambas lo mismo. muy joven.gracias». que no pasa un día sin que nos les echen algún juicio en la tele. no me parece que merezca la pena liarme de abogados mostrándome ante el mundo como víctima de un aplastamiento nasal. ya se me ha olvidado lo que tenía que apuntar. y ha subido de precio. Para que haya unos cuantos ricos. aunque hinchada.. Si hubiese sido la pérdida de un cojón.. ni los fiscales. ni los abogados. Joder. Pero la nariz. ¿Que mi nariz rota era mi oportunidad de ser rico? Pero hombre. — Un momento señor. lo rara que es la gente. porque lo de las idemnizaciones es como lo de hacerse rico: ricos. Qué mundo este. Luego. Don Manuel Gómez. voy a buscar a mi acompañante. lee el tíquet. La chica. Estupendo. algo nerviosa. y ahora estamos en noviembre.. la tenemos hipotecada. como despreocuparse.

de clientes que atienden al extraño debate haciéndose los distraídos. que mira que mientras más jefes entren en danza va a ser peor para todos. eso de los peces bebiendo y bebiendo agua es una pesadilla. — Es que la que ha subido es la de día. les ha dejado pensativos. que se complican porque al parecer el pago se hizo con tarjeta y no en efectivo. Oye Magdalena. La chica da explicaciones en las que se mezclan precios. ha abierto el bote de crema y se la está untando generosamente en la cara. Este centro está . parece ahora como de mejor familia. — No no no. lociones de glúteos. porque hay muchas mujeres trabajando... Y mientras estamos aquí hablando. No quiero tener que escuchar sus protestas. Yo le exhorto a que llame a Manolo Gómez. noches. ¿no podéis bajar la música?. ahora lo tiene que comprar!. la señorita tiene razón. y entonces me tendría que abonar la diferencia. — ¡Señora!. El hombre precisa que le repitan tres veces la historia —es muy torpe— y al final no se entera porque mi madre le está mostrando cómo se le están cayendo las pieles de la cara a tiras.. toda esta gente no está comprando. te lo ruego. Mi madre.. Ahí dudan. yo no te puedo dar el frasco como si nada. Insisto.. — . verá caballero. La dependienta protesta. Hazte cargo. ¡madre!. — No niña. ¿cómo lo querría?. leyendo etiquetas. y estamos en paz. a ella. y que mi madre afirme haber sido Miss Mundo en Inglaterra (que es la pura verdad ya que es su apellido artístico e hizo de jovencita un viaje a la isla).. no la de noche.. agazapada como una sabandija bajo el mostrador. no puede aplicarse productos de los frascos para la venta. ¿puedo abrir este frasco de po parfé? — Eh. no lo puedo comprar porque esa crema es una mierda. hay que ver las cosas que se te ocurren. haz el favor a ver si puedes arreglar esto de las cremas. ¿con ingreso en cuenta o en efectivo? Con la mayor de las paciencias explico que no. pasa de todo. — Y si hubiera que devolverme el dinero. que cuando estuvo en Inglaterra en 1938 la trataban con el título de Mis Mundo... deja eso ahí y no liemos más la cosa. y va a salir cuando hagamos caja que faltan diez euros. Venga Magdalena. no haga eso. no lo entiendo. comprobando a ceño fruncido el trasluz de los líquidos y aguzando oído. llama al encargado. — Me llamo Jorge... que él lo aclarará todo en cuanto sepa que yo soy Jorge Gómez. muy propia ella. ¡le dije que lo abriera.. yo no tengo perro. Se ha formado un grupito de curiosos en torno a este módulo de perfumería.subido.. ¿cuál es el contratiempo? Explicaciones por aquí y por allí. Incluso la Rata.. — Madre. alguna solución habrá. con una corrección y una esquisitez.. háblame de tú. — Mira Jorge. me está picando la cara mucho y debo de tener alergia. — ¡Señora!. pero los jefecillos son siempre hombres enchaquetados con corbata.. escúchame —mi madre está enredando con los botes—.. ¿ayer la misma cosa valía diez euros menos que ahora? — ¡Niña!.. — Por supuesto. no puedo. ¿ese perro es tuyo? — ¿Qué perro?.. Y mi madre relata y relata que nunca la habían vejado tanto. viene el Jefe de Sección. ¿cuánto vale esto? ¡noventa euros! Ni de coña pienso pagar noventa euros por cincuenta centímetros cúbicos de «loción hidratante anticelulítica reafirmante de glúteos». Lo cierra y lo coloca en el estante como si nada. mi compañera me ha encargado que cambie. que mi compañera me ha encargado un trueque y que de ahí no voy a salirme. pero para ver el color. perdónala. que no quiero dinero. como en las películas de momias. Eso de que yo conozca al tal Manolo Gómez. el tipo que me atendió cuando lo de la puerta. o el olor. Llaman. porque tiene que pasar por el escáner este.. Demasiado tarde. El director llega al momento — Manolo —le digo—. días. Es curioso. no en la cara. verás.. sí señora. esto se echa en el culo. oye.. no que abone..

más me llevo yo. da gusto encontrar a una persona tan competente como tú en un sitio tan grande. botones dorados.. Es algo que sólo hacemos con clientes muy especiales.. señorita. esta crema ayer valía diez euros menos que ahora. — Don Jorge. millonarios y políticos [aparte].. — ¿Por dónde empezamos? —me sugiere leyendo mi lista— ¿Por la sección de latas de atún en escabeche? —me comenta sarcástica. radiando luz!». pero. pues encantado. ¿De qué me habla esta tía?. mientras más gaste usted. tengo un presupeusto muy ajustado. artistas. pero a ver qué hacemos con mi madre. Don Jorge. baja. Así que toma una resolución heroica.. porque. fuerte. su discretísima ayudante.. pero como es la primera vez que vengo me temo que me voy a pasar aquí el día. Como un sol nació Jesús. como anda tan despacio he pensado que tal vez en un carrito. — No por dios.. — Por donde usted quiera señorita. fum. algún vendedor desaprensivo ha remarcado el producto haciendo competencia desleal. en el instante en que el coro de castrati ataca los compases del «veinticinco de Diciembre. mis caudales son escasos.. Me siento aún más conturbado de lo que ya estaba. la lana llega a mis manos con dificultad. falda azul marino. esto es lo último..perdiendo ahora mucho más que los diez euros de los que estamos hablando. Esta es la humillación que me faltaba. tengo que hacer diversas adquisiciones. La Gálvez es una mujer de sesenta años al menos.. avise a la señorita Gálvez que venga. Manolo Gómez da orden de que se efectúe el intercambio sin coste para mi bolsillo.. yo cobro a comisión. pero creo que le ha quedado muy claro que yo no soy una persona normal. Una persona normal haría la compra en media hora —según murmura—. Manolo hace las presentaciones.. —¿Qué? — No se haga el tonto que sabe perfectamente de qué estoy hablando. está muy agresiva. pañuelo azul ultramar al cuello. le voy a poner a una persona para que le acompañe por el centro comercial.. No hemos simpatizado. — Ah.. Magdalena realiza el trueque y me hace solemne entrega de la crem de yur. El Director de Servicios generales evalúa la lista. — [Mascullando entre dientes con gesto de ira hervida]. — Muchas gracias Manolo. rubia. lo lamento mucho. — ¿Su madre? — Ya sabes. También ha quedado claro que no soy un cliente que interese a «la Casa». señorita Alvarado. Bueno. nobles. no tenemos sillas de ruedas. Pero tampoco puede echarme por las buenas por dos motivos: porque no he hecho nada malo y porque los carteles dicen que «el cliente feliz siempre sonríe». Finalmente. y con la cantidad de veces que te han llamado al móvil has seguido atendiéndome. — ¿Sabe qué?. pues parece que atraigo los conflictos más barrocos.. siempre que sea mi compra muy barata. rebeca roja. esto es lo más grande. Diría que lleva una especie de uniforme militar. [vuelve a mí].. — Ah no. lo siento mucho. De esa manera. ella me evalúa a mí con torva mirada. escuchen señoras. A su vez. voy a continuar con la lista de la compra.. fum. no puedo. además de ser asesorado por una especialista. — Y. como famosos... da instrucciones a su empleada y se despide nuevamente con algo parecido al alivio. fum. ¿Son muchas cosas? — Pues mira. En eso no puedo ayudar. medias oscuras y zapatos de tacón ancho. — Oye. ¿no se va aún? — No. . Evalúo a mi escolta. por favor. musculosa. todas estas. ah. ¡radiando luz.. y mi madre tampoco. pero he aquí que llega la señorita Gálvez. lo dicho. cinturón de hebilla gruesa ceñido al cinto. encontrará todo lo que necesite enseguida. como una bombilla podría decirse.

.. ¡a mí!. y la Rata siguiéndonos con una ristra de choricillos en la boca... en los que inclusive mi madre calla. siéntese ahí Miss Mundo». que mi madre fue Miss Mundo. En uno minutos trepidantes. La señora o señorita Gálvez. a los que he servido lealmente durante cuarenta años. mi madre no camina muy rápida. y tampoco creo que sea para tanto mujer. vea la etiqueta. tienen que hundirme de esta manera. Hala. me parece que ya te he entendido.. con sus apoyabrazos y reposapiés: «hala. ¡que las mujeres son muy lagartas!. — Pues vale. . — Adios señorita. hemos concluido con la lista. — Pues entonces ya hemos acabado. ¿me oye?.. ya me pueden hacer acoso por sindicarme. — Ya. yo soy ajeno a ese chanchullo.. no para obras sociales. Pero la denuncia va para delante. pero mujer. que tengo en la cabeza cada artículo de la Casa. acabaré con ellos. — ¿A usted le parece caro por la compra de quince días? — ¡Qué! pero si está tirado de precio. no valoran mi experiencia. porque ante todo yo soy una profesional. a Doña Carmen Polo cuando venía de compras. — Bueno. que solo es una empleada. ¡ja!. que he conseguido unas cuentas de cientos de miles. no te enfades conmigo. — Ya está.. — Oiga. Nuevamente organizamos un curioso cortejo. aquí somos una familia. eso es así. adios. haciéndome la compra. lo dicen a todas horas en los Cursillos de Ventas.. vamos a acabar con el asunto.... tal vez un whisky de marca. vamos.. ya lo he probado otras veces señorita Gálvez. ¿o demasiado bueno? — No no. — ¿Ah no?. — Calla mamá. ¡ja!. — No hables con esa lagarta Jorge. yo le aseguro. y es de marca. voy a contarle a la Concuerda que cortejas a señoras. que ni que yo fuera un ser tan indigno como un abogado o un cura. y vuelve empujando un sillón de oficina con ruedas. — Pues aprovechando que estoy aquí. — Oiga señorita. que este tinglado es mera apariencia. — Hay que ir despacio.... quinientas pesetas el litro. este está bien.. — Eso está hecho. — ¡Basta! venga. Whisky Tarzán. un respeto. pero muy de cuando en cuando le pego un lingotazo. — No señor. yo empujando a una anciana en el suntuoso mueble. y a un chucho. pueden irse a la línea de caja. que me los sé de memoria. pues que sepa que si la han puesto conmigo para humillarla jefecillos sin escrúpulos. no soy mona. ya no sirvo para atención al público.. tapizado en cuero. y yo Cleopatra en la otra vida. dónde está y su precio de venta. nada existe. ¿qué esperabas?. Se va a paso de granadero.. que tiene en el cabecero incluso el nombre de su dueño. ¿eh?. las empresas contratan trabajadores para hacer dinero. pero esto no va a quedar así. — Y todo por ser vieja ¡ja!. ahora mismo arreglo eso. porque yo tengo profesionalidad. Yo no entiendo [indignación] porqué estos almacenes. ¿Quiere algo más?. seleccionando ofertas. en total va a gastarse catorce mil trescientas.— ¿Yo? ¿Perdón? — Sí. cuando no les interesas te largan. usted.. que no ha nacido quien pueda conmigo.. que era la encargada de acompañar a la señora de Meirás.. un tal Don Pepín. no metas la pata. yo bebo muy poco.. me ponen a acompañar a dos patanes. y piense en lo que le he dicho. rápido que me tengo que marchar... de millones de pesetas. pero sabe aprovechar las oportunidades de descansar con comodidad. que abríamos para ella sola los domingos. este está muy bien de precio. ni hablar [tono siniestro]. no pienso dejarme vencer. — Vale. — ¿No será demasiado caro Don Jorge?. eso no es así. no se deje engañar. a mí. Mi madre será una persona negativa.

por nada [tonillo inocente]. A ver. Que los acompañe. Pasan el carro por el arco magnético y pita. y les indica que acaben con lo que sea. La Joaquina se ha puesto muy colorada. no hay duda. empujando con una mano el carro. sol y luna». ande.. ande que es la Nochebuena. — Vamos a ver. Que si cabayero. Vuelvo a la realidad y pago la cuenta: no llega a las quince mil pelas. hasta que localizan lo que dispara la alarma: el whisky Tarzán —Pues si os fijáis. Justo entonces. a la vista de todos. muy emocionada. o si no le quitó la alarma electrónica. que oculta —sin duda— su infinita tristeza — ¿Y usted está de acuerdo con sus condiciones de trabajo señorita?.. Ha llegado la hora de salir de este antro. con las manos cruzadas. de seguridad o de qué sé yo. o un retortijón de tripas. cabeceando humildemente y murmurando como si rezara por la paz mundial. No quiero que se me aplique la Ley de Fugas. ¿no? Con buena salud vaya todo señora mía. y menuda tarea la de los burros de la época. curioso mecanismo. es cierto. — [Asido fuertemente por los sobacos por Joaquina y otro nota. —Hala. Por fin. Para atarla y llevarla a la fuerza a Salud Mental. que si perdone [miradas de amenaza y sospecha unidas a una sonrisa]. Supongo que la mala conciencia. está encadenada por el tobillo. que no han parado ni un instante. que yo me largo. — [Voz de esperanza en que no les haga caso] no se resista y nos acompañe. está pagado y pasado por caja. Lo que haya que hacer. me ordenan los seguratas. pasan las bolsas de una en una. una verdadera catarata. ¿no le harta estar ahí dale que te pego? — Uy no. Lo primero es lo primero. ¿qué cajera ha sido la que le ha pasado la botella? — ¿Y eso? [lanzo mirada torva]. subrepticia como un lagarto. y a mí me deja en la línea de artículos voluminosos. El villancico que tocan ahora es el del «ande. se pone en pie y con portentosa agilidad se aparta unos metros llevándose además el sillón. que no se quiere bajar bajo ningún concepto. tenía que haberse ido al Hospital.. ¿no se lo decía yo?. si a mí me encanta mi trabajo.Se pierde en la vorágine desapareciendo de mi existencia. arre burro arre. porque ha de ser muy duro ser un esbirro que vive en la mentira. que el pueblo sea testigo. Aquí está. La señora embarazada contempla el comprobante con gesto desolado y decepcionado. ¿cómo podéis ser tan mezquinos?. ande. mi tíquet. afligida al ver volar su presa. ande. ¿para qué lo queréis saber? — No. ahora estaría ya con las enfermeras y el monitor «tucutún tucutín» en el paritorio [suspiro]. No me resisto. tal como me contaba el pescadero. — Sí. Mamá. respondo enfático]. dice la verdad. empiezo a estar harto. Sí que sabe echar cuentas la Gálvez.. — Por la forma de la barriga son mellizos. anda más deprisa que llegamos tarde». hala. «Arre borriquito. la marimorena. el semisótano. pero no les acompaño. En el portal de Belén hay estrellas. Mi madre se queda fuera... La Rata reposa en su regazo. ande. Además. que ya en esa lejana época de especies extinguidas había horarios que cumplir. Se me acerca de inmediato la detective embarazada. pero qué burra es la gente. por ver si hay algo que no funciona bien en su caja. qué sé yo. Esta vez sí que sí. muy congestionada.. O eso. háganlo aquí. prodigio metereológico. abre las piernas y rompe aguas. Este sitio es verdaderamente infernal. me asomo para mirar los pies de la joven cajera y. Viene otro jefecillo. ¿por una botella de quinientas pesetas vais a molestar a la cajera?. feliz y ajena a sus comentarios negativos. señores sicarios. . Lista la vieja. efectivamente. la puerta rota y el arco magnético. ¿todo correcto?. Llegan los de seguridad con el Vespino. único lugar por donde pasa mi madre. que si el tíquet. ha de estar drogada. y con la otra el sillón de mi mami. Bajamos la rampa mecánica. — Pero vamos a ver. ¿no os da vergüenza? [murmullos]. porque me atiende con una sonrisa inmensa. En cuanto lo rebaso empieza el «titititití» y la luz colorada de una ambulancia.

Felicito al bicho por no haberme traído a los niños. Doy mil vueltas maldiciendo.. ahí está el médico que no me quería arreglar la napia. Voy a una exposición de artículos de jardinería que hay aquí mismo. — A ver. madre. ¿has gastado mucho? — Las quince mil.. aguanta.— Madre. le huele el aliento a cueva. puf. Abre los ojos.. retorcida como un trapo.. además me llevé a mi madre. coloco las vituallas en su sitio. que os den. Ah. tú no madre.. o a los niños con la tarra más pequeña. — Qué pronto. a mi casa. No hay nada más que decir. Suelto en su domicilio a mamá. Rata. Duerme serena. que está absolutamente desconocido y lleno de coches. ¿que no puedes esperar?. y me marcho un tanto sobrecogido a casa. — Vale. ¿qué hora es? — Las dos. viene de culo muchacha. — ¿Ya has vuelto?. no. hay que joderse lo que me duele la nariz. Conduzo. deja de lamer el líquido amniótico [grandes alaridos]. echa al niño de una vez. no metas baza en lo de las bragas. es un parto podálico.. Muchacha. — ¿Hubo algún problema? — Ninguno. pues nada. Dios tendría que hacer a las mujeres con el potorro más grande. cállate por favor. pero no deberías ponerle a un niño nombre de mujer. increíble. me sorprendes. — Que va Concuerda. quito el asiento trasero. no pasa nada. —Pues ahora que te sabes el camino. irte sí que puedes irte al coche. empuja. ¿whisky Tarzán? buena compra. — Vale. — Ah no. pero muy distraido. guardo las bolsas de plástico. tan bellos. Por fin. Hay una expectación de la hostia. es cansado. Yo me lío a empujar a mi madre. esquivando a una ambulancia. la próxima vuelves a ir tú. en el sillón estoy yo. y tú muchacha. llamad a la ambulancia y al médico de la empresa o llevarla a la residencia. espera tranquila que ya te traerán la ambulancia. . que asegura que son trillizos. es mejor que se tumbe en el suelo. que este ha sacado ya las nalgas y se le ve la tilola [consternación materna]. — ¡Se llama Yesicaaaa! —aclara y me estremezco. ajeno a sus recriminaciones por mi escaso entusiasmo ante la adquisición gratuita. introduzco la compra y el sillón.. descargo. y vosotros seguratas. todos dando órdenes contradictorias. bueno. Aparco. que me muestra finalmente un reloj robado de la sección de joyería —el que pitó—. Abre la boca. arrastro una tumbona y cogida en peso por sus compañeros de piernas y axilas. empuja. haz lo que quieras. levántate que la vamos a sentar en el sillón. ¿No se te ha hecho pesado. eso sí.. ¿has traído las cremas que te dije? — Aquí están. — A ver el tiqué. llego al coche. Luego. qué sé yo. ¿qué esperáis?. Ordeno a la Rata que busque el rastro del vehículo pero se limita a desaparecer dignamente sin que pueda seguirlo. Menudo chapuzas divino. que le quite las bragas.. guardo la placenta porque vale una pasta en productos de cosmética natural. riño a la Rata que me trae en las fauces una placenta recién alumbrada con tres cordones umbilicales.. ponen ahí a la escangallada moza. y le subo el sillón de cuero en el ascensor. vamos a ver. ¿cómo van las contracciones?. os dejo.. — Qué bien. No veas la que se ha formado en la puerta. que el resto lo puede hacer ese. una señora cualquiera. empuja pero relájate. contemplo la placenta en el fregadero cuan si de un pulpo se tratara y me acerco a la cama a ver a mi compañera. que yo estoy harto de partos. abandona esta profesión de espía. chocando con vigas de hormigón. Me pierdo en el aparcamiento. ni hablar hijo. Hala. seguro que llevas de parto desde que me di el golpe en la nariz. ustedes se me vuelven por el pudor femenino.

o sea: edición de libros. con el objetivo de evitar el presunto multazo. despreocupado. que yo no tengo tiempo.. Una carta con el membrete de Hacienda. Voy p'allá tras dar efusivamente las gracias. me señala con gesto helado el mostrador de Registro sin articular palabra. un compañero. — ¿Y por qué me lo das ahora y no la semana pasada? — Porque se me ha olvidado. no te hagas de rogar. porque he seguido disgustado casi que una semana. armándome de paciencia. distribución. en realidad no lo sé. me temo lo peor y dialogo. el reino de la burocracia. porque hace tantísimos años que la constituimos que ya no me acuerdo. exhibiendo una gran sonrisa.. allí donde los funcionarios hacen cumplir sin compasión y sin ira la Norma Escrita Burocrática. Hago cola.Multa de Hacienda Hoy he tenido un disgusto terrible. — ¿Esto cuando se ha recibido? — La semana pasada. que si presos. comisarías. Como quiero ser muy positivo. montaje de tenderetes. tú sabes manejarte en esos ambientes. La leo. ¿que qué será lo de aquí?. — Ya. organización de fiestecillas. que si detenidos. El tío. despeinada y con gafas redondas de miope: que esto que lo otro. Ayer en el sindicato. — ¿Mía?. le entrego majestuosamente el requerimiento al funcionario preguntándole con campechanía que quién se encarga de estos asuntillos. Me atiende luego de quince minutos de tensa espera una señora madura. ¿usted es el representante legal de esta asociación? — Bueno... Se ve que no quiere gastar su aliento. la abro. — ¿Ustedes tienen alguna actividad? . me presento en la Delegación de la Agencia Tributaria. Al ver lo del «expediente sancionador».. Es una comunicación que me indica que se ha abierto un expediente sancionador contra cierta asociación cultural de la que nos servimos de tapadera para determinadas actividades relacionadas con la cultura. eso. para ir tirando y sacar unas pelas para diversos tejemanejes. obispos. cosas así. y lo tengo que contar.. mire. como si nada. — Vamos a verlo. me dio una carta. políticos.. esta mañana. es cosa tuya. ¿dónde está escrito eso? — Venga hombre. y por poco el disgusto me cuesta ser electrocutado en acto de servicio militante.. ¿por qué me das esta carta? — Porque tú te ocupas de estos marrones. I. que si huelgas. un señor que muestra el aspecto bondadoso de un guardia civil del Crimen de Cuenca. hacienda. ¿no habíamos quedado en que soy un pesado todo el día regañando con que no tiráis los ceniceros? — No tiene que ver. no entro a discutir y. joven. Incauto de mí. verá. — Vamos a ver. alegre. II Entro en la Cárcel de Hierro. entiendo. abogados. Me dirijo al mostrador de Venta de Impresos ya que no hay o no veo el de Información y.

Muchas mesas con personas y. La Sala de Espera esta llena de gente desesperada.. El ciento treinta y cuatro. ¿Y no hay alguien que me pueda aconsejar? Esto es Hacienda. firme aquí y así se hace usted responsable de la sanción. al fondo. saco número en Censo.. Así que cojo el «Acuerdo de Iniciación y Comunicación del Trámite de Audiencia del Expediente Sancionador». Con gesto cansino me dice que si quiero él me puede atender. parece que poco abordable. — ¿Qué oportunidades tengo de escapar al pago de esta multa? — Ninguna.— Ninguna ninguna. — Espere un momento.. vaya a ver a Manolo Abel. La señora me observa como si estuviese mirando a un marciano. de frente.. Me paso una media hora así de divertido. quiero esperar. Ley 58/2003. Le digo que no hace falta. — ¿Pero qué me dice? — Tranquilícese. [doy un bufido similar al de un sorprendido burro sacando una patita de un charco de mierda]. hasta que pienso que es hora de inquirir si no se demora ya mucho el desayuno. Hacienda abre un expediente sancionador ya que he «obstruido y resistido a las actuaciones de la Agencia Tributaria». verá. números. Aquí pone que en cumplimiento de la ley. que justamente es usted según veo en pantalla. algunas oficinas. primera planta. — Es que yo sé que las alegaciones —le explico— van a parar todas a una máquina que se carcajea y que las devora. que lo que necesito es asesoramiento para no pagar la sanción. necesito un asesoramiento más especializado. . yo solo soy una auxiliar administrativo. Subo a Sanciones. pero que puedo alegar en mi defensa lo que estime conveniente.. infracción del artículo 202 de la Ley general Tributaria. Pregunto al primer tío que veo sentado frente a un ordenador que quién es Manolo Abel. Al final le embargarán la cuenta a quien ostente la representación de la Asociación. en Sanciones. ¿qué me aconseja? — Bueno. ¿se le ocurre qué cosa puedo alegar? — ¡Uy!. — Vea usted... una comedia absurda de Wodehouse sobre el vago y estúpido aristócrata Bertram Wooster y su fiel e inteligente lacayo Jeeves. tiene el venticinco por ciento de descuento.. que tiene un cartelito que pone Empresas. y en unos segundos se me aclara el misterio. y va por el treinta y seis. Voy al tipo que me atendió. Me siento y abro el libro que llevo preparado para estas ocasiones. es poca cosa. artículo 15. sólo quiero informarme de qué ley hemos incumplido para recibir este apersibimiento. tiene que estar lleno de especialistas en chanchullos.. — Oiga. ¿Quiere esperar? — Sí. La señora teclea en un computador.. Es un hombre de unos cuarenta años.. todo regulado en el artículo 41 de la mencionada ley la Ley Orgánica 1/2002 reguladora del Derecho de Asociación (BOE 26-3-2002). qué bien que me voy enterando de cosas. ni idea. Sí. porque no tenía ni idea. — ¡Dieciocho mil setecientas y pico pesetas por no tener haber hecho el papeleo del CIF! ¡Eso es una barbaridad! — Ya ve. — Pues muchísimas gracias. Le pregunto. —Pues es sumamente competente en lo que se refiere a citar las leyes. Teclea el ordenador. salen letras. Me mira como si me hubiese vuelto loco. — Yo no le puedo decir eso. me saca otra vez el expediente. quiero.. Y me entrega [gesto compasivo] tres folios que leo apresuradamente y traduzco a la lengua vulgar. — Está desayunando. se trata de un expediente por no haber realizado las gestiones necesarias para la adquisición del CIF definitivo.. es la ley. para que le expliquen a qué cuestiones le obliga la ley. y de paso sacaría número en Censo. son sólo ciento doce euros con cincuenta céntimos.

los anarquistas no tenemos recursos externos. seguro que pueden dedicar su tiempo a buscar a criminales más encallecidos. que me gustaría saber qué obligaciones legales tiene la asociación para evitar nuevas multas. — ¿Montan casetas. Sólo me quedan cuarenta y cuatro números. Abro mi libro y prosigo leyendo las desventuras del protagonista. Respecto a las obligaciones legales. abro el libro de nuevo y me desentiendo. muchas gracias y saluda a la familia. Me dirijo al hombre con una gran sonrisa y una gran predisposición positiva. imposible. — ¿A mí?.... Vuelvo y me siento de frente a Empresas. Además. que soy Jorge. es más. — Ya. y que si me pueden quitar esta. — Vayamos por partes. Hay un montón de folios con el membrete de la Inspección de Hacienda y. ¿cómo me van a cobrar? — Espérate Jorge. llamándole por su nombre y simulando que lo conozco de toda la vida. que mira lo que me ha pasado Manolo. — Bueno Manolo. qué mala pata.. Me doy una vuelta y entro en una oficina vacía. — Esto no puede ser Manolo. cojo unos cuantos.. — ¡Cómo se le ocurre decir eso! ¡Yo no puedo informarle de nada! Si quiere espere a Manolo Abel y entiéndaselas con él.. — ¡Manolo!. — Yo no puedo decirle nada. — Mira. El tipo me mira.. sí. total. y en menos de cinco segundos me informa. que lo otro.. El cabrón ese me mira como si a un vampiro le hubiese propuesto sopas de ajo.. con DNI de tal número. no tengo ni idea de qué alegar. que por aquí que por allí. Me bajo a Censo. ¿alguna teclita que hagas «¡chas!» o «¡click!». que ha sido prometido a Lady Margaret y su antiguo novio quiere matarle. usted estará más acostumbrado.. seguro que esa persona [murmuro anhelante] ha muerto. firmó el acuse de recibo un tal Chuli Bermúdez. además tenemos el DNI. aquí lo dice. la carta explicaba bien claro que habría una sanción si no actualizabas el CIF. bueno Manolo. mira.. está muy claro que no se me ha apersibido en la debida forma. Hacienda lo da por comunicado. somos anarquistas y los anarquistas no bebemos alcohol... Ya me toca: que esto. Le ignoro. como nunca se sabe. cachis. Bah.. con que alguien en ese domicilio haya cogido la carta. Cruce de miradas aviesas. con bigote. Lo reconozco porque llega con las manos en los bolsillos y tiene bigote. a ver. no importa. hágase cargo. o que hablan por el móvil de asuntos extrañísimos. — Muy bien. — Mira Jorge.. — ¿Y no me puede borrar la sanción y ya está?. Van por el noventa. da igual que haya muerto porque tú eres el representante legal. Teclea en otra computadora que tiembla sarcástica. — ¡No jodas! — Como lo oyes. Hay un funcionario que va atendiendo. Al cabo de un rato aparece el Manolo Abel ese. mira mira.— Pero hombre. te mandaron el apercibimiento en marzo de 2003. que lo de más allá.. y desaparezca ese bodrio? — Qué va. — Ahhh. a mí Hacienda no me ha comunicado nada. esperaré.. — ¿Se financian mediante recursos externos a cuotas? — No.. bares. ¿no crees? A mí el Chuli ese no me ha dicho nada. ¡qué suerte!. Eso sólo lo pueden hacer en Censo. . ¿ustedes tienen actividad? — Ninguna. así que no pertenece a la caterva de contribuyentes desesperados que portan carpetas y papeles. — ¿Sí?. — Uy. ¿qué es esa cantidad para Hacienda?. ¿y no hay manera de borrar ese expediente?.? — Para nada. parece simpático.

treinta años. — Pues entonces no tienen más obligación que tener el CIF al día. — ¡Puede arrancárselos si quiere delante mía! — ¡Pues sepa —contrataco— que no le he dicho de dónde me voy a arrancar los pelos!. — Yo respeto la ley. hay que reparar esa tragedia. Va pasando el tiempo y el tipo se está poniendo nervioso. Frente a mí hay una mujer. al parecer habla así esta señora. el malo ese de las Galaxias que va al retrete con una armadura negra.. el funcionario me indica que espere que va a llamar a la Jefa. Al cabo de unos minutos presiento una presencia sobrenatural. a grito pelado. ¡cruel con el débil! ¡Complaciente con el poderoso! ¿Es que vamos a permanecer impasibles ante estas tropelías? Esto es para tirarse de los pelos. Finalmente. — Pues alegue usted. alegue y ya estudiaremos las alegaciones! — ¿Y qué me aconseja que alegue? — ¡Nada de cuanto alegue podrá evitar la sanción!. Respira haciendo un sonido asmático. amo la ley. — ¡Qué quiere! [se lo explico]. — Respecto a la segunda parte. ni le puedo informar. Espero. — Ahhh. Se ve que me quiere despachar a su gusto. — Sé perfectamente que alegar es inútil y poco prudente. como Darth Vader. ya estoy harto [me dirijo al público] ¿están ustedes oyendo lo que dice esta esbirra? Esta es la ley y la justicia. — ¿Cómo?. sino veinte sanciones como esta le caerán. Ya son las dos. — Seamos razonables. ¡es la ley! Como esta mujer pega tantas voces. quien tiene que ser razonable es usted.. a pie de pasillo. — Alguien tiene que poder.— ¿Editan libros y los venden? — Ca. aquí dice que si alego me la pueden quitar. como le digo somos anarquistas. — Vamos a ver. pelo rubio de bote. — ¿Quién puede? — Nadie puede. El guardia de seguridad se llega a nosotros. veinte mil pesetas por no actualizar el CIF es una barbaridad. El tío de Seguridad que está junto al arco magnético me mira perversamente. — Ahhh. lo que yo quiero es que me quiten la sanción. Abro mi libro. rizos. — Pero hombre ¡veinte mil pesetas! — Es la ley. y los anarquistas no desarrollamos actividades. no una. ¡Yo no le puedo ayudar. ¡a lo mejor . La Jefa se dirige a mí con voz de manifestación. ya le digo. Levanto mi vista. tiene que haber una manera de quitarme esa sanción. — ¿Alguna actividad de algún tipo? — Ninguna. pecas. sin contar con la gente que se agolpa en la puerta. de unos ciento cuarenta kilos de peso. qué triste. beso el BOE. no les podemos quitar la sanción. cara de genocida. seguramente pensando que están matando a alguien. eso de sancionar lo hace el ordenador de manera automática. Esto. ante un montón de contribuyentes. yo también he elevado mi tono unos decibelios. — No. — Eso no puede ser. somos anarquistas y los anarquistas no leemos libros. — No puedo. — ¡El CIF es una cosa importantísima! ¡El CIF ha de estar actualizado! ¡No puede existir una Asociación Cultural sin su CIF! ¡El CIF da entidad! ¡Y le digo una cosa! que como no lo actualicen. pero veinte mil pesetas es un error. una tal Salvadora. pero la Jefa lo aparta de un manotazo que hubiera matado a un elefante. qué buena noticia. pero es que resulta que yo quiero que me la quiten.

que voy a tener que soltar la mosca porque mi arenga no surte otro efecto que el que la gente se revuelva incómoda. vale. [me vuelvo al público] señores y señoras. Esto está clarísimo. aunque carezco de cargos «orgánicos». esta es mi circunstancia: «opciones y obligaciones que se manifiestan a través de la declaración de alta: en los plazos previstos en las disposiciones que las regulan (ver apartado siguiente “Declaración de Modificación”). haga las alegaciones oportunas y luego!. que pondría primero mi nombre? Pues estás equivocado. ¿no? Pues no. no sea que nos vuelvan a meter otro multazo. Aunque no entienda ni papa. siempre a punto para entrar en acción. me saludan con mucha alegría y devuelvo los aplausos con alborozo. como provocación.». más tres más de instrucciones en letra muy pequeña. pero para llevarlo a cabo como que no. cariacontecido y meditabundo camino el camino y me introduzco en el sagrado recinto libertario. es la ley y tienen que pagar. hago mi último intento.. El público se aparta como si tuviese gripe aviar. y todos estos jovenzuelos que aparentemente no hacen nada. delante de todo el mundo. Vamos a rellenar este turbio impreso. y además llega la hora del almuerzo.. autocalcables. agarro la sorprendida mano de la Jefa. Inicio de nueva actividad que constituya sector diferenciado con comienzo de la realización habitual de entregas o bienes.. Hay que ir despacio para no equivocarse: primero los apellidos. pero sin la merienda no soy capaz.. despliego sobre la mesa el turbio impresos autocalcable del Estado y lo estudio severamente. por mi avanzada edad soy una especie de superviviente. meto el pedalazo y vuelo entre el tráfico mientras van quedando más atrás y atrás los alaridos de vikinga ultrajada. sin más. Tiene once páginas por triplicado. turbio impreso.. Entro en la oficina. El trabajador sabe que allí encontrará a sus hermanos de lucha engrasando su máquina de guerra. pero volveré. tampoco. Meto la mano en el bolsillo y tomo la calderilla de la vuelta del desayuno. Y arrancarme los pelos de los testículos. Declaración de Modificación. de las castas de las diablas del Averno. ¡pague! ¡Ese es el procedimiento! Pues parece que sí. le digo. ¡jajajaja! ¡ja! ¿Pensabas. El título es: «Declaración Censal de Alta. Parece que enfrentarse a Hacienda no entraba en los cálculos de estos ciudadanos.se sorprende!. coja esta propina.. se trata de una abominación abominable.. porque sin almorzar puedo pasarme. donde todo funciona de abajo a arriba. Huyo. donde la participación. o tal vez sesenta céntimos no sea suficiente.. Salto sobre la Vespa.. no hace falta que las cuente. III Resignado. la cooperación y el pluralismo campan a sus anchas. ya tengo . Sea como sea. luego el nombre. no nos enritemos.. Yo. Ajá.. Se me cierran las posibilidades. porque este adipocito chillón me mira con ojos de deseo. allí donde el proletariado toma conciencia de su triste situación: el local del sindicato anarquista.. como si se quiere encadenar a un banco. así.. fría y despiadada. Es un turbio impreso de letras naranja claro sobre fondo blanco. la transparencia. Mi intento de soborno le ha sentado como un tiro. y mire de borrarme ese muermo. pongo en ella las monedas y.. Al menos puedo decir que me derrotó una fuerza de la naturaleza. Y encadenarme al banco. me dirijo a rellenar el papeleo a la oficina de la organización: alegaciones a la sanción y solicitud del nuevo CIF. intuyo peligro y salgo por patas driblando hábilmente la zancadilla que me lanza esta bruja. Qué bonito es el compañerismo. — Venga señora. guiñándole un ojo. que se lee fatal. algo espantoso urdido en el despacho de una checa por el mismísimo Sauron. Modificación y Baja en Censo de Obligados Tributarios Modelo 036».. Claro.. Entonces. ¡esto es un abuso! — [La Jefa sigue impertérrita]. Cabizbajo.. Una organización que chorrea aceite. por la tarde. ¡El CIF no es ningún abuso! ¡Puede ponerse como quiera.

documentos impresionantes. Pregunto al secretario del sindicato. ¿Seguro que no recuerdas nada? No recuerda nada. Tomo el archivador. para ver el numerito y apuntarlo en el casillero. el teléfono de este fulanito. ke no he apreciado su gesto de limpiar. En cinco minutos comparece ante mí un sorprendido joven. pero yo voy a lo mío. «alguien» recuerda que fulanito estuvo haciendo limpieza hace un mes. ke todos estaban tan contentos hasta que llegué.. A ver. Estoy espantado por la magnitud del desastre. Me dirijo a la estantería. conocedor de sus tretas y añagazas coloco encima suyo el pisapapeles de a tornillo. Vacío. sí. ke le he sometido a un interrogatorio policial. los expedientes de la asesoría jurídica. — Pues en esta carpeta había unos documentos muy importantes. la más numerosa es la de El Jueves. Cómo pesa. con gafitas.. Ahora necesito la copia de la «Inscripción en el Registro de Asociaciones de la asociación». ¿Pero esto qué significa? Aquí tenían que estar los estatutos. las acreditaciones de los delegados. — ¿No te parece extraño que en lugar de esos importantes documentos. no vacío. — ¿Cómo? ¿Perdón? Es decir. pero me acuerdo perfectamente de dónde lo tenemos.. que no sabe de qué le estoy hablando.. el registro. incluyendo un autógrafo de Durruti de cuando estuvo en la cárcel del Ayuntamiento.. ¿pero no te han llamado para la fiesta-concierto? No hace falta decir más. un invento de Juan Pedro hecho en hierro puro. las decidió traer al local. sino lleno con una colección de dominicales de un periódico de tirada nacional. pero yo. — ¿Y la fiesta? — Ven p’acá que te voy a dar yo fiesta. y llenó el contenedor de papel reciclado. Pero para hacer hueco. y nadie parece haberse dado cuenta. — Es cierto —comenta el secretario como el que rememora una proeza—. Ahora mismo no podemos convocar legalmente ni una triste huelga. las llene con diversas colecciones de revistas. Pregunto a todo el mundo.. No sabe. porque la fiesta está muy animada. pero no puede salir volando porque la pesco al vuelo y hago que se siente.mucha experiencia en rellenar turbios impresos. tuvo que eliminar las actas de las reuniones. ¿puedes pasarte por aquí un momento. Pregunto a la de prensa.. fulanito dijo que había mucho papel inútil en el local. me encuentre en el archivador una colección de dominicales de El País? ¿Cómo han llegado hasta aquí? La mirada se intenta evadir. la documentación de conflictos. Lo más grave es que esto pasó hace un mes. el CIF provisional. Es decir. Inútil. los estatutos de los diversos sindicatos. Pregunto al administrador. que han dejado que fulanito. en lugar de tirarlas. acojonantes. Hombre.. pero hay otras como el Penjaus. un recién llegado a quien casi nadie conoce. No sabe. que soy Jorge Tapabastes. — ¿Oye?. No es un documento que usemos muy a menudo. Es decir: todo. del sindicato.. Se retuerce. intenta huir. Sigo mi hábil interrogatorio. los resúmenes de acuerdos. En resumen. la madre del muchacho le llevaba presionando para que limpiase la casa de revistas y.. limpie de documentación las estanterías y. para que todo el mundo las pudiese leer. los libros de cuentas. ke nadie le había advertido. delgado. este concretamente que pone en el lomo «Estatutos de la Asociación Cultural. ¿que no puedes venir ahora? Pues es una lástima. que hay unos documentos que quiero recuperar y me han dicho que tú has estado ordenando esto?. Nadie sabe. los poderes notariales. ke la legalidad es un lastre para . En cambio me reprocha ke le he traído al local mediante engaños. en su lugar. Finalmente. ke yo no soy nadie para meterme con él.. ke solo veo lo malo. ke tengo ideas retrógradas. lleno de granos. la escritura de propiedad de la casa. llenos de sellos y de artículos escritos en lenguaje indescifrable. El turbio impreso gime. facturas y CIF provisional»? Una vidriosa y confusa mirada me responde que no.. No sabe. ¿tú te acuerdas de un archivador verde. El turbio impreso se ha percatado del peligro. y en su lugar encuentro a un indígena peruano cultivando papas. Intento explicárselo a este mendrugo. la cartilla de ahorros y cuanto papel de difícil lectura le pareció conveniente eliminar. ke no le estimulo positivamente.

. me abrigo bien.. — Espera —dice el viejo—. dar de baja al invento. que dónde es eso. tomo la Vespa y me persono en el ente tremebundo y. de esos que implican «lo sabía». Me dirijo al viejo. toma. — Pues cuando tenga los estatutos aprobados. implacable. con las firmas originales del Presidente y del Secretario como mínimo. los presenta en «Registro». — Es que yo no tengo internet señorita. ni idea de que hubiese una nueva ley. en su defecto. en el centro un viejo horrible de unos cincuenta tacos. IV En fin. Que me vaya al fondo a la derecha. — Pues no. reguladora del Derecho de Asociación (BOE núm. ¿Dónde está el registro ese? Hala. Medito. El turbio impreso se está riendo con una risilla malévola. que tendrá como más experiencia. me explica que hay que renovar los estatutos. Qué horror. más una copia para usted. a la derecha una morena. — Hola. Con las copias selladas luego podrá ir a Hacienda a solicitar el nuevo CIF. aquí tienes.los anarquistas. — ¿Está usted seguro de que se hace así?. Lanzo un gruñido de experto. — Entiendo. acordar y aprobar los estatutos conforme lo que dicta la Ley Orgánica 1/2002. la rubia. Medito. Que quiero una copia de la Resolución de Inscripción de una asociación. en resumen. parto a las oficinas de la Administración Autonómica para solicitar en su Registro de Asociaciones la copia de la «Resolución de Inscripción de la Asociación Cultural» con vistas a solicitar el CIF actualizado o. ¿y un Modelo de modificación de Estatutos y otro de Acta? — Ten [rebusca en la mesa]. A la izquierda una chica rubia. 73. por duplicado. ke parezco su padre y. No he sido capaz de rellenar más que el nombre. que aquí tengo uno. . lanzando miradas vacuas al infinito.. ke yo soy un vil represor que no merece más ke odio y ke no me puede acompañar a arreglar este enredo. Me pregunta que si quiero dirigirme a Registro de Asociaciones o solo a Asociaciones. Eso se hace en Registro. ¿me puede dar un modelo de estatuto? Inmediatamente salta una de las chicas. ke hemos nacido para romper con la ley. — Muchas gracias. ¿su asociación ha sido actualizada? — ¿Mande? — Que si han adaptado los estatutos a la nueva Ley de Asociaciones. Bien. haga cola y presente una instancia. de 26 de marzo de 2002). ¿no me lo puede mirar en un momento? — Pero vamos a ver. ya que los estatutos han sido debidamente reciclados en esta sociedad nuestra que no desaprovecha nada. También tendrá que solicitar la Copia de la Solicitud de Registro. Respiro hondo. mire que mi asociación hace muchos años que se inscribió y que lo quiero para actualizar un CIF. Creo que prefiero Asociaciones. Me persono en una habitación con tres mesas. ¿Por qué no en Interior? Da igual. resulta que el Registro de Asociaciones está en la Administración de Justicia. Los tres están sin hacer nada aparentemente. — Eso lo puede bajar de internet. o al menos no será interino. y ya tengo que iniciar la caza de más papeles. comunico al esbirro de Información que quiero una copia de la Resolución de Inscripción de la Asociación. y por haber una cola de mil demonios en Registro de Asociaciones. de 22 de marzo. y le comunico que estamos en ello. esto acaba de empezar. tras pasar el arco magnético por mi pinta sospechosa. No lo sabía. para disponer de una copia de haber solicitado la Copia de la Solicitud de Registro. El viejo. — Hola. por ser menos restrictivo su título. convocar una reunión en la debida forma. visualizo unas glándulas muy gordas y hago un mantra de no-te-quejes.

.. adaptado a minusválidos. — Vale. me devuelve la copia y coloca sus ejemplares en la bandeja. creo que voy a celebrar la reunión en solitario. Así que me despido. es evidente. — Esto [coge el papel entre el pulgar y el índice por una esquina] ¿qué es? — Como puede ver es una solicitud de la Copia de la Solicitud de Inscripción en Registro. rubricado y sellado. sí. Suena «Guantanamera». Sin comentarios. — Ya. los acepta. El viejo me mira. rubia con gafas de cerca. y habría que leerse los estatutos antiguos (que no los tenemos) y los modernos (para ver qué se modifica). — Insisto. El retrete. como ante una cobra .. firmado. nombrando como cargos directivos a un par que yo me sé. que contempla los documentos con cara de extrañeza y finalmente los sella dando grandes suspiros. A veeer. apunta algo y los arroja a un destructor de documentos que los saca convertidos en tallarines. Bueno. Alguna broma del de mantenimiento. para evitar el tener que hacer fotocopias? — [Interviene la morena]. pasa páginas. ¿por qué?. no sé si será por alguna enfermedad consuntiva que anide en estas cuatro paredes. Como convocar una reunión para modificar los estatutos es muy fastidioso. falta el sello. vamos a verlo.. Hay una larga cola y dos funcionarias trabajando. he conseguido salir sin grandes problemas. cabecea. así que se lo comunicaremos para que vuelvan a repetir la reunión». Los escudriña. no insista. lavabo. — [Prudente]. Ehhh. la de cara de pez. a continuación hago entrega de mi solicitud de Copia de la Solicitud de Inscripción en el Registro de Asociaciones de la asociación de la que soy representante. — ¿Y aún así quiere registrar este documento. Entrego mis estatutos. una señora mayor y grave mirada de pez. yo diría que sí quiero. No. un verdadero rollo. Contemplo espantado la operación un par de veces y. La señora mayor. o porque sellar documentos en Registro pueda llevar a la locura. haciendo una visita al local. no puedo entrar en locales que las tengan porque me salen sarpullidos.. de pelo rizado que recoge esos documentos cuando se marcha el feliz contribuyente. — No puede ser. apoyabrazos de acero abatibles. Ya está. menea la cabeza. pero es inútil. toallas de papel e hilo musical al cerrar la puerta. — Tiene usted que tener en cuenta que esto no tiene nada que ver con el registro de estatutos.. Sólo he tardado dos horas en rellenar este papeleo. la chica nos espeta que «son documentos que no valen para nada. no tenemos. consciente de mi vigilancia. — Se lo ruego señoritas funcionarias. firmados y sellados con un tampón de mi invención. Yo me hago el desentendido. o el encabezamiento. Por fin me toca. bajando de internet los dichosos documentos. los registra. Una cosa menos. — No puede ser. [más prudente aún. En mostrador. porque aunque han firmado todos. V Ahora estoy en casa. VI El lunes. sólo podemos dar un ejemplar por asociación. contempla este nuevo documento y niega con la cabeza. Tras ella. una señorita joven. duda. Sin perderlos de vista no sea que salgan volando. Ambas señoras parecen muy apesadumbradas.— ¿Y abusando de su infinita paciencia no me podría dar tres. tengo una alergia a las fotocopiadoras. me presento en Registro de Estatutos. afirmando con el gesto un «no voy a hacer nada».

— ¿Qué?. en el que las funcionarias de mostrador se sienten extrañadas por que alguien sea capaz de sortear el portentoso galimatías de la Cárcel de Hierro. me pongo a ligar hebra con la funcionaria de Registro (de Hacienda). es natural. ¿hay algún problema? — No. ahí está su despacho. para matar el tiempo ya que hay cien números dados antes del mío. de verdad no se te ocurre nada para esquivar a estos bordes. que el otro día fue de las pocas personas simpáticas de este antro. Si tuvieses conocidos o amigos en el Ministerio o en la Delegación. ¿Que si me la roban? No tiene que tené jambre el ladrón.viscosa]. como siempre. si no conoces a nadie aquí dentro no te van a quitar ninguna multa. es una solicitud solicitando la Copia de la Solicitud de Inscripción en el Registro de Asociaciones. [teclea de nuevo en el ordenador el CIF provisional. — Ah [tiemblo pensando que he falsificado todas y cada una de las firmas y sellos]. ¿no les parece? — Es que es muy raro. tira de frente y es la penúltima puerta de la derecha. y en tanto soltaba el cuezco. — Hoy vengo a solicitar el CIF definitivo. es una de las Jefas de arriba. ¿y tú? — Yo Jorge. eso es obvio. ¿se resolvió lo tuyo? — Qué va. Acabada la función fisiológica. ¿no hay nadie con quién pueda hablar? — Mira Jorge. mira esto. — Bueno señoritas. Lydia Lozano. por si una rápida huida. ninguno.. dos. cada vez se me complica más este rollo. Oye. . — Ya. alguna vez tenía que ocurrir.. que echaban «Entre mis recuerdos» de Luz Casal. Sube las escaleras. es un documento diferente del anterior. Algún día les hablaré de mi Vespa si se tercia. Sólo quiero dejar bien claro que el documento que me ha dado antes es diferente de este otro que ha entregado ahora. qué raro [me miran y me explica la ojos de besugo]. ¿tú qué crees? Esta mujer me entiende. sí. — ¿Lo qué es qué Begoña? ¡ah!. como dentro de un año lo tendrá. he de retirarme porque.. ¿tú cómo te llamas? — Juana. siempre falta algo. sonríe con cara de circunstancias. está correcto. con gafas de secretaria del «un. — Margarita. ¿hay servicio en este lugar? VII Tras visitar el retrete masculino de minusválidos con su hilo musical. no te digo yo que no. La muchacha. como si estuviese contemplando una comida incomestible servida con gran entusiasmo por su marido. Llévate todos los comprobantes demostrando que has hecho las gestiones. tres»..... jersey lleno de bolitas. meditaba sobre lo extraño de este extraño mundo. bueno.. Intenta hablar con la instructora de tu sanción que es. — Bueno. Llego. y como los dos que nos ha presentado son irreprochables. nanay. me atiende con cara ingenua. — ¿Y te quitaron la sanción? — Después de lo del viernes.. me encamino nuevamente a la Agencia Tributaria. tomo número en Censo y. Saludo como si tal cosa al segurata. aparco la Vespa y la dejo sin candado. pero así como vienes tú. es que es muy raro encontrar un documento que cumpla todos los requisitos. —Oye. dejo en sus manos mi petición. de pelo largo y lacio. e inmediatamente salta un nombre]. y a ver si quiere compadecerse de ti. nos resulta muy sospechoso. qué te parece.

El hombre me dice que lo entiende. Le entrego el modelo Cero Treinta y Seis relleno correctamente. Cerrada. se vuelve donde la Jefa y retorna con cara de cansancio infinito. me siento en una dura sillita de plástico y comienzo a rellenar el turbio impreso modelo Cero Treinta y Seis esperando que me toque. y me pide la Inscripción en el Registro de Asociaciones. tardarán al menos dos años en volverle a mandar nuevos apercibimientos. Él va pelando las hojas. Es un despacho demasiado grande para ser el de la secretaria. Inasequible al desaliento. colocaremos este modelo Cero Treinta y Seis en el montón [montaña inmensa colocada por orden de llegada.— Oye. ¿yo?. abajo los más viejos. Ante mí un gran despacho.. El pobre hombre se levanta. pelo a lo garçon. La única vicisitud acontece cuando un viejo con boina. eso me tranquiliza mucho. Aún he de apurar las heces del cáliz de la amargura: me queda la entrevista con la inspectora instructora de la sanción que me han clavado. — Mientras tanto —me dice—. pero sin hacer comentarios. tiro al frente. delgada. mueve los pies. anda. Subo las escaleras. pero no puedo hacer nada. ¿tú no serás por casualidad una compañera anarquista? — ¿Quién?. — Lydia. Lo dice la ley. de verdad. ¿He terminado? No. ¿qué es eso de anarquistas?. En la mesa de caoba o de madera rara. porque la cuestión es que yo he solicitado el CIF (aunque no me lo vayan a dar hasta sabe el diablo cuando).. fotografía de una familia.). ojos. así que es. Esta dama está muy estresada. qué cosas dices. se va donde la Gorda Valkiria del intento de soborno. grandes banderas constitucionales de la Comunidad Autónoma y la del Estado en seda de la buena. ponte a esperar en Censo que ya tengo mucha cola aquí. con prisas y con despiste se intenta colar y por poco lo lincha la plebe.. muchas gracias. la ley es interpretable. La gente está nerviosa. el otro día su Jefa me comentó que si no solicitábamos el CIF nos podían volver a sancionar. la tal Lydia. evaluándome con ojos nerviosos. Entro sin llamar. tendrá que tener en cuenta que hay ausencia de voluntariedad en el incumplimiento. — No se preocupe. de aspecto agradable.. pero que ha de preguntarlo. Le comunico que lo que tengo es una solicitud de haber solicitado la Copia de la Solicitud de Inscripcción en el susodicho registro. broche de extraño motivo sobre la teta derecha. Vuelve y me explica que hay que esperar a que Registro de Asociaciones me comunique el número de inscripcción de la asociación. Explico breve e intensamente la magnitud de mi problema: que hágase cargo por esto y por lo otro. y le pregunta. — Verá —le explico—. oye. Me atiende el mismo señor del otro día que me contempla suspicaz. las sella. rostro maquillado (labios. jersey azul oscuro de cuello vuelto. con esa expresión de parecer necesitar urgentemente relaciones sexuales. las grapa. — Ah. Enorme ventanal acortinado. a ambos lados. — No. No se ve al marido. en Registro de Asociaciones sólo tardan un año.. sobre mástiles. habla por el móvil. Yo. no puedo. está sentada una mujer de cincuenta años. Se levanta. rubia con mechas. relleno tranquilamente las casillas. Es un triunfo. Cartel en la puerta que indica su nombre. — Le comprendo. — Pero Lydia. y usted puede cambiar el curso de los acontecimientos con solo hacer así con la mano [tecleo con el índice imaginariamente]. nulo perjuicio producido. y una favorable disposición a solucionar la situación tal como le demuestro presentado esta impresionante Solicitud de CIF Definitivo a espera de recibir la . recapacite. el sistema funciona. que no me quita ojo. o madre soltera o divorciada. arriba los más nuevos] de los que le falta alguna cosilla a espera de que se subsane el tema.. penúltima puerta a la derecha. Pido la venia y la señora me la concede. yo no puedo retirar discreccionalmente una sanción que solo firmo por mi cargo. pero me extraña que un cargo con banderas de adorno no tenga antesala. pecho prominente. unos niños adolescentes. Aquí es. Llega mi turno.

Prosigo pues insistiendo en que el apersibimiento fue entregado a una persona que no era de la asociación. como si quisiera salir corriendo]. ¡tenga en cuenta el talante positivo de este contribuyente!. usted sabe que están obligados por ley a recogerla. El primero es el del reproche. tendrá que alegar lo que estime conveniente por pobre que sea el argumento. — Le entiendo perfectamente [gesto apenado y muy ansioso.. —Pero señora inspectora. No lo entiendo. de verdad [impaciente. va. sin ánimo de lucro. hacerle ver que si yo no fuese un ciudadano anónimo. ¡algo!. A mí me parece un plan estupendo. y yo no me rindo fácilmente.. yo solo pretendo solventar esto de la mejor manera. aunque sea la señora de la limpieza la que recoja la carta. yo soy solo la que firma. y nos lo pulimos en un fiestorro. ¿quiere repetir?.. se trata de una asociación sin actividad económica. Cogemos el dinero de la sanción. ¡al menos hágame un descuento mayor!. Hacienda da por sentado que ha sido entregada. te invito a cenar. cuánto le . pero es que yo no puedo quitarle la sanción. tenga piedad. ¿no ve que entonces me está diciendo que trae más cuenta no firmar los acuses de recibo de las cartas que envían? — Hombre [gestos de desesperación. Ante mí se abren dos caminos. la tomo de la mano sorpresivamente y prosigo. ¡que son casi diecinueve mil pesetas las que ponen de sanción por no gestionar el CIF! — Ya [agacha la cabeza con culpa. me apunta]. es la primera cosa sensata que me dice un funcionario de Hacienda en estos días. si no me la quita. pero yo no puedo hacer nada. por favor. si yo estoy con usted. hace poco me he hecho la limpieza dental e incluso puedo lavarme y cambiarme de atuendo. Entonces usted sí que podría alegar ignorancia. sino el Príncipe Felipe o cualquier carguillo innoble de la Junta. mejor eso que dárselo a Hacienda.. Otra cosa sería [tono didáctico] si hubiese venido devuelta y la hubiésemos publicado en el Boletín de la Junta. — ¿Cómo dice? — En un restaurante de los buenos. [mirada extraviada de posesa].... lo hace sin ningún entusiasmo.. todo para conseguir de una vez el CIF definitivo. ¿sí? Puede ser muy romántico y. — Usted parece inteligente —me dice— y sabe que eso da igual. la Ley. Así que opto por el segundo camino. y que por lo tanto no pude hacerme cargo de las gestiones.. quién es usted. — Ya. No parece ir muy mal el asunto. con un simple movimiento del dedo me eliminaría la deuda sin comentarios. una buena follada que nos rompamos las espaldas... — Lydia. pero deprimida a la vez].. vamos a olvidarnos de todo este enredo. si se tercia.. — Pero señora.. pero no puedo hacer nada. Pero el reproche significa dar la batalla por perdida. lenguaje corporal exasperado]. Retira su mano de un tirón.. es una trampa. — ¿Me estás grabando? — ¿Yo?. — ¡Cómo!. como si le hubieran sacudido una descarga magnética.. Hacienda. — Oh. ¿eh?. me estás grabando con un mp3. Me parece que no se toma en serio mi propuesta. quiero proponerte algo. eso lo que hace es dar alas al fraude. otra cosa es que el cartero les llame y hayan salido a tomar café. pero Lydia se ha quedado con una sonrisa encasquillada. ¿no te parece?. que aunque me vaya a crucificar. además. — Tú no eres un contribuyente.. ¿no le doy pena? Llevo tres días arreglando papeles con el mejor ánimo. de las que sueltan descargas eléctricas.. ¿hace?..Solicitud de la Solicitud de Registro de la Asociación en el Registro de Asociaciones. un chantaje. Respiro hondo de nuevo. mordiéndose las uñas] yo sé que es mucho dinero por tan poca cosa.. — Le repito que yo sé que es mucho dinero por una infracción leve. no por favor. ya entiendo. — Pero ¿alguien habrá entonces por encima de usted.? — No. [mete la mano en un bolso de carey de tortuga y saca una pistola de plástico. al final. no hay nadie por encima de mí a quien acudir. olvidemos la sanción. Esta señora parece que empatiza conmigo. Tomo aire.

mujer. no aceptaré. apunta a otro sitio. . ¿la gorda esa que chilla tanto? — ¡Ajá!. ¡Órale!. escalera en dos saltos y salida a la calle sin hacer caso del guarda de seguridad ni de nadie en la confusa confusión de chillidos. traé vos la cámara que la piba vea que es esto es una joooda!. que voy a abrir la yave de la puerta y te lo demuestro. ¿mi Jefa?. Salta con un chispazo amarillo fosforescente de la hostia que deja ver nuestros esqueletos y sume en la oscuridad el edificio. ¡una cámara oculta!. Pagar. asíii. ¡ya podés entrar! Y. guarda eso que puede entrar cualquiera y qué va a pensar.pagan. Esto es justamente lo que parece. Yo no vuelvo por allí ni aunque la Lydia me pague la cena. ¡así que conoces a esa trepa! — Lydia. la de la mafia déjasela si quieres. bueno. Tras de mí suena el disparo del electrodo. qué esperan. pedalazo a la Vespa y me pierdo en el tráfico en tanto que los alaridos quedan más y más atrás. con la sanción. ¿Se están preguntando que qué tiene que ver la Mafia Rusa con la Inspección de Hacienda? Pues corran a averiguarlo mis cuates. — ¡Estoy hasta el coño de los nuevos modelos de gestión! ¡Te vas a tu Jefa y se lo dices! — ¿Modelos de qué?. Corro a mano izquierda. ¿tengo algo malo yo? — No. ¿de PVC?. y cenar contigo si no me queda más remedio. joder Lydia. derrotado. ¡una joda argentiiina!. ¿qué es eso de [retintín en la voz] «si no queda más remedio»?. tranquila que hay mucha competencia. ¡si estás para mojar pan!. voy a yamar al resto del equiiipo. no me mires así.. Hacienda no tiene nada que ver. ¡pero que no me manden sicarios porque me vuelvo loca! ¡LOCA! — No mujer [dando vueltas en torno a la mesa mientras ella me sigue]. despasito. oye que te estás equivocando. o al menos apúntame a órganos que no sean vitales. — ¿Pero qué Gorda? — ¿Quién más está metido en la confabulación? — ¿Pero qué confabulación?. retrosedo. ¿eso es plástico?. ¿de cien mil voltios?. no sea que me vayas a dar. salgo zumbando. justo en un interruptor de la luz. — ¡Que quién te envía gaznápiro!. en ese momento. Pagaré. humillado. no vayas a soltarme un tiro con ese cacharro. no sé lo que es un mp3. ¡a ver loco. te juro que yo no estoy en ninguna trama de ningún tipo. justo a tiempo. con el CIF y con Hacienda.. pasillo p’alante.. que me estás acojonando.. pagaré en última instancia. pero ¿por qué me tienen que caer a mí todas las mujeres acosadas de este Estado? Otra como la de El Encanto. o al menos que te tiemble la mano un poco.. como los testículos. —que no me atina por milímeros— y se enclava en la pared de enfrente. Pero aceptar.. quién le envía. si me consiguen pescar. ni la Gorda. VIII Así que. — ¿Qué?. ¡Lydia!. te lo juro. no.. Aquí esta la casilla: «¿acepta la sanción?» No.. ¡eres de la mafia rusa!. estate tranquiiila. — Lydia. la mía. es que de verdad quiero que me quiten la sanción. no te pongas nerviosa. vencido. yo sé que esta vida es muy dura. esperá. que esas cosas están prohibidas. ¡la mushashada del Plata!.. caaalma. ¿pero de dónde cojones has sacado una pistola eléctrica?. pero no por gusto. ¡diles que les quitaré la inspección a sus casas de putas!.. presentaré mañana en cualquier registro de la Agencia Tributaria un pliego de alegaciones en los que afirmaré no estar de acuerdo con la ley. — ¡La Gorda de la Mafia te manda! no necesito saber más.. ni la Mafia Soviética. con Hacienda. no sé de qué me hablas.

El caudal. puede ser dirigido sin problemas al interior del retrete. un lento proceso. dos. y piensas despreocupadamente: «mira. A mi no tan avanzada edad tan solo un miserable chorrillo de pipí. Te desvelas. Cuando la presión se hacía insoportable. restallando como el diamante a la luz del sol de mayo. La siguiente parte del proceso es el incremento del número de micciones. Ellas lo tienen muy sencillo. vedado a las niñas. Si ponías una plancha caliente o. y cada media hora tienes que detenerte e ir al matorral. sólo había que tapar el agujero de salida apretando fuertemente el prepucio. tornasolado. simplemente. Y de nuevo la lujuria por . notas un calor acuoso que te cae por la entrepierna (porque yo no uso calzoncillos. Un rollo. aquellos tiempos en que el caño de la fuente estaba en perfectas condiciones. hasta que un buen día. Para conseguir mejores marcas. salpicante. Por las noches te empiezas a despertar. Sólo los varones sabíamos de su secreto. y cuando ya está a punto todo. Aunque siempre te queda la duda de si ya estarás del todo vacío. y te encoges de hombros. pues te tomas tu tiempo. una vez. Ya no se trata de aquel «¡bum!». Tardas en coger el sueño. ¡cuánto nos podemos equivocar! Van pasando las décadas y la hélice se vuelve más fina. ¡horror!. ni bebidos. Con el tiempo. un tanto helicoide. potente. ni jodidos. al principio no lo notas. te la meneas. a orinar en dos tiempos. ¿Y qué me dicen de esa manía de bajar la tapa?. Sales de viaje en coche. Te sacudes la tilola para que se unifiquen y vuelvan las aguas a su cauce. uno hacia la derecha y otro hacia a la izquierda. que lanzaba las deyecciones a cualquier parte menos al interior del retrete.Cosas de hombres Recuerdo cuando era un niño. Tu acompañante protesta: «¿qué cojones haces toda la noche dando vueltas?». a ser paciente. es un poner. su calibre disminuye. porque lo hacen sentadas. y te extrañas.. que se hinchaba como el buche de algunas ranas en la época de celo. Bueno. Primero percibes que la salida de la orina se hace de manera más controlada. abrías una pequeña abertura y podías llegar a proyectarlo hasta más allá de los diez pasos. lo fugazmente que pasa.. es algo insidioso. Las mujeres se suelen quejar de que siempre nos meamos en el asiento de la taza. tienes que retirarte y pasar cinco minutos vaciando la vejiga. expulsado con grandes esfuerzos a lo largo de un par de minutos. y ya saben que hay que calentar motores. ¡Qué ignorantes somos!. midiendo su longitud y apostando hasta dónde llegaría. Te cabreas. Aprendes. a partir de ese momento. Vuelve la imperiosidad. ¿Qué pasa? —te preguntas—. entusiasta. «Nada. con los juegos preliminares esos que dicen que hay que hacer en los libros de sexología. porque estás en lo mejor de un sueño cuando te tienes que levantar. y te das cuenta de que te measte dentro de los pantalones. me sirve para meditar sobre lo absurdo de la vida. la fuente se deteriora. Sueltas unas gotitas. y te la guardas con esa despreocupación masculina ante los fenómenos extraños que no pueden ser ni comidos. el chorro se pulverizaba despidiendo una nube en la que podía contemplarse en los días soleados un espectacular arco iris. Claro. duerme» —le contestas. soy así de libre).. ya aprendí a hacer pis en sin salpicar la taza y el suelo». salen dos flujos. invisible precisamente por estar ante nuestras narices. a aguardar a que salga la última gota. Y lo que sale es una verdadera miseria. Lo peor de todo: sale la oportunidad de echar un kiki. y cómo no supimos disfrutar del tesoro que teníamos entonces. Pero volvamos al relato. ay. Entonces. acalambrado. Era algo maravilloso. Lo más anticlímax que puedan imaginarse. Su caudal caía grueso. un sencillo colador en su trayecto. tres veces. porque si no te parece que vas a reventar. Digo que un mal día se modera el impulso. Vuelves a la cama.. pero es que ese agujero nos resulta demasiado pequeño para poder acertar.

Ya saben por otros relatos. a veces con desparpajo. procuro no beber nada para no tener que levantarme. y vas al cuarto de baño a lavarte y. ha empezado hace unos años. y todos manifiestan alteraciones en la micción. ¿eso qué es?. a veces con timidez. — ¿Cuántas veces vas al váter por las noches? —Depende. se puede tratar. y si lo tuvieses. hazte esta analítica y cuando la tengas vienes para pedirle cita al urólogo. me decido y pido cita para la doctora Gutiérrez. aquél se pasa el día en el cuarto de baño leyendo. déjate de historias y sácate la sangre. Parece que yo soy el siguiente en la saga. — ¿Si doctora?. que hizo una retención urinaria. A éste le cuesta mucho trabajo el comenzar la expulsión del orín. y todos cuando llega su momento. ¿qué es doctora? — El antígeno tumoral prostático. — ¿Y qué tratamiento tiene? — Te castran. hasta que lo metieron en el quirófano por urgencias a los dos meses. Al parecer es un órgano puñetero y jodido —relacionado con el sexo— que se inflama con la edad. ya que la lista de espera de urología. una. Tras grandes trabajos tienes el orgasmo ese con la mujer. Otro dato lo da la potencia de la emisión del semen en la eyaculación. — Bueno. ¿tumoral?. — ¿Desde cuando te pasa eso? — Pues no sé. ya podemos salir». algunos antes. ¿no?. vete ahora mismo y di cuando salgas que pase Jacinto Rebollo. pasó el peligro. a media voz. el pelo recogido en una cola. Las mujeres carecen de él. corro a sacarme la analítica y ya no paro . haz lo que te digo sin rechistar que hoy voy con un atraso de dos horas. — ¡Ah!. ¿verdad que puede curarse? — Sí. va por el medio año de demora. que suelo establecer con la sanidad española una relación de amor-odio. De esa manera. descubren esa maldición de la que son portadores.. ¡chist!. Comentas el caso con los amigos de tu edad.los suelos... — ¡Ni una palabra más!. persona sumamente pesimista. me relajo y lentamente sale. te aseguro que no tienes cáncer. Es entonces cuando una escurraja asoma prudente la cabeza por el caño de la orina. el lecherazo sale que como te pongas en su camino te puede dar en el ojo y dejarte tuerto. siempre vestida con una bata blanca. morena. y si son hombres ya saben de qué hablo. Y en el bar. que me escucha atentamente y que nunca parece tener prisa. con tan negras perspectivas en el devenir. Más de una vez.. — Pero. Así que. y tras mucho apretar sale una leve zurrapa. se comenta el caso de zutano. Y como los brujos me dan repelús —sólo acudo a ellos en último extremo—. dos. Sale a la luz una palabra de la que desconoces el significado: próstata. O que vaya a un brujo muy bueno que hay en la sierra. varios conocidos y un perro doméstico fallecieron de lo mismo que tengo. ¡cómo no!. el otro apenas duerme. me ha entrado en la campanilla que por poco me ahogo. su tío.. dime que sí. a ver si lo tienes bien. Cuando descubres el tema en la adolescencia. el de más allá está de los nervios. con la boca abierta y el zumba zumba. pero seguro que no tienes cáncer. piensas «qué bien. la médico de familia. a mear. Recomendación que me hace todo el mundo: que vaya al médico a que me recete unas pastillas. como diciendo los espermatozoos: «¡chicos!. En la actualidad es muy diferente. Pero los hombres. ¿puedo tener cáncer? — Mira Jorge. con la que sostengo un diálogo fecundo en el que me comunica que mi abuelo. Al parecer tuvieron que ponerle una sonda conectada a una bolsa.. qué alivio que acabé». y lentamente se vierte con pereza. te convences de que ha llegado el momento de recabar información. puede curarse. tras mucho darle vueltas. — ¿Y esto de la ATP que me reclama. — ¿Te cuesta trabajo empezar? — En realidad no mucho. otros después.. Mi doctora es una mujer de unos treinta y tantos años. Me acaba de decidir mi madre.

que aún no tendrá los cuarenta años. Llega un tipo más mayor. a las nueve sale un enfermero. Por la pinta. un médico. Repito el mismo rollo que le conté a la doctora. confío en él. me tutea directamente. con barba de tres días. que si por la noche me levanto. ¿Duele eso? Absolutamente nada. Penetro. y van llegando más hombres con sus respectivas parejas. Esta es la primera vez que lo visito.. en el rincón. que me observan con curiosidad. Inmediatamente me tumba en una camilla.. y yo a él también. Sobre la puerta un cartel advierte que no se llame. Bueno. Nos pregunta quiénes somos. de la .. Que qué me pasa. de una orden religiosa. El hombre es muy campechano y amable. Piensa. y que eso es de hacer fuerza. insistiendo mucho en el cómo valora él el tema de que el ATP esté dentro de los límites normales. y ya sólo me queda esperar a que me llamen del especialista. que cáncer no tengo pero que hay que comprobarlo. cogiendo ascensores. estudiando salidas y vías de escape y penetración. la capilla. a ver qué tal. Antes he estado —como siempre—. pero creo que esto de la maquinaria pesada ha de tener algo que ver con lo de la próstata. ya que ese órgano no es más que un músculo hueco. Este hombre. Urología se ubica al fondo de un largo pasillo. muy práctico. Sentado está el médico. Sólo hay allí una pareja. moreno. esta de conocer el terreno por el que paseo. Me contesta que es estupendo. el capataz de mi actual empresa. pase a la consulta cuarenta y tres». me coloca el aparato explorador y miran ambos una pantalla. Todo está muy nuevo y reluciente. llama al enfermero. que el enfermero me dirá qué tengo que hacer. que desde cuándo.. Tengo que acordarme de preguntarlo. habla con palabras llanas. se presenta. pijama blanco y zuecos. observando meticulosamente la estructura del hospital. y al lado el mortuorio. me unta con gel. ordena: a continuación me van a realizar una flujometría. Una habitación corriente. de pelo fino tirando a rubio. Ajá. me lleva a un cuartito y me pide que orine en un embudo acoplado a una botella de cristal de cinco litros. una señora y un señor como de sesenta años. Jefe de Servicio. Dice el tipo que tengo la pared de la vejiga gruesa. que cuánto tiempo dura. Venga. al menos se trata de un especialista. Posteriormente mi médica cursa la consulta al urólogo. así que hay que buscar la estrechez. que no me preocupe. me presento ante la puerta de la consulta en el día y a mi hora. alto. ¡Poseo un músculo hueco! La próstata parece de tamaño normal. No sé por qué. Estoy asombrado. he ido dándome golpes y resbalones con cualquier cosa que se coloque ante mi paso. El enfermero. Álvaro Sampedro. Cuánta técnica científica aplicada en un momento. medita. Ponen gesto de asco o de escepticismo. me van a hacer una ecografía. ¡Qué maravilla! Todo va sobre ruedas. ¿Duele eso de la flujometría? No. y paso desde las ocho de la mañana deambulando. en la consulta cuarenta y tres de mi hospital de referencia. Así que me siento y aguardo. pelo corto. ¿Estarán pensando esos dos lo mismo que yo? «Otro tío con la cañería averiada». y la consulta cuarenta y tres es la última de todas. Al momento se escucha una voz de ultratumba que sale de un altavoz oculto: «Jorge Tapabastes. abriendo puertas. con el que la Junta Autonómica ha concertado sus servicios. Tras mucho discutir con el Macario. Bueno. que lleva colgando una identificación azul del bolsillo superior de la chaquetilla. un hombre joven. Puntualmente. Ya es una manía de muchos años. muy sincero. qué eficacia. que si el comienzo es difícil. Álvaro. chaquetilla de pijama y pantalones de calle. de unos venticinco años. delgado. porque cuando he tenido que salir corriendo. parece muy competente y simpático. dice la verdad. que ya saldrán a avisarnos. con gafas.hasta que compruebo que las cifras del ATP ese son normales. Y aún así. localizando vestuarios.. Pasan quince minutos. ando con la mosca detrás de la oreja. Que salga fuera. Un mes tardo en recibir una carta con la cita para un viernes a las nueve de la mañana. consigo el preceptivo permiso. con promesa solemne de retornar en cuanto acabe la consulta a conducir la puta apisonadora.. o hay una base objetiva en mi queja. Bueno. Allá voy. para comprobar si lo que siento es una impresión subjetiva mía. y que para empezar el estudio. que se llama Luis. Todos se sientan y esperan la aparición del listero. pues este es un hospital privado. toma nota y nos pide paciencia. Una sana costumbre que jamás me ha servido para nada.

que orina cada cinco minutos. Ya estoy bastante apurado. De su parte inferior sale un tubo que desemboca en el pito. hasta que me llaman de nuevo. Tomo asiento en esas sillas de plástico azul puestas en fila. Miro a mi alrededor.. ¡Maldición! Repito la experiencia. esperándome con la apisonadora en marcha. pregunto a otro celador y me explica que estarán cerrados porque las limpiadoras los habrán limpiado. irregular y alargada sobre la x. la apretura. al poco nos explica Luis que cada vez que orinamos en el aparato. la vejiga irá degenerando. El tubo se llama uretra. y cuando tenga ganas. regular y corta. qué lejos. le pregunto. Nadie a quien preguntar. alta. puede suceder que esté en la próstata. y deja de ser homogénea para presentar un bolondrio. ¡Córcholis! Eso no ha sonado nada bien. Pasa un celador. También cerrado. llego. Les explico lo que me ha pasado y la solución que he dado a mi problema. En la fuente. parece ser. Le pido que me lo aclare. como los de una cámara que se hincha demasiado. efectivamente. Y. Pregunto a Luis que dónde hay un servicio. ya que para matar el tiempo muerto. ¿Que a qué puede deberse? Ni idea —revela con gesto desolado— las causas primordiales suelen ser ignotas.. Me dice que al fondo del pasillo a la derecha. — ¿Qué? Que hay que meter un tubo por el pito. Dejo a Luis con el lío de papeles en la mano. Tres veces más. Aviso a Luis. También cerrado. ya que nadie me había advertido que tenía que venir sin orinar. y como no quiero perder mi turno. a través de la uretra (qué bien habla este tío). Si no establecemos un diagnóstico y ponemos remedio. y me contesta que al fondo del pasillo a mano derecha hay otro servicio. Sea como sea. calculo. para llegar al diagnóstico y averiguar dónde está la estenosis. Que se joda. intento abrir. me coloco frente al embudo. me pone ante el embudo. me tiene que realizar una endoscopia uretral. tengo un problema de retención. Le contesto que qué mala suerte. Así que ingiero cinco vasos de agua consecutivos. A fuerza de apretones.que salen unos tubos por su base. que muestra una gráfica baja. No me gusta que me metan nada por la polla. Justo en la unión de la uretra con la vejiga está la próstata.. y me sugiere que me siente y aguarde. y que si a todos nos da por hacer lo mismo va a ser un descontrol. La cuestión es que ese estrechamiento es el que provoca mis problemas. beba agua de esa fuente con este vaso de plástico. y los cierran para que se sequen y duren más limpios. El capataz estará negro. Casi un litro. La mía es una flujometría que da asco. el doctor ha pasado a otro paciente a la consulta. la pared se engrosa. y me la compara muy satisfecho con la suya —al parecer normal—. otros pacientes están bebiendo agua igual que yo lo hice antes. Pero lo peor es que también aparecerán puntos débiles. regreso a la consulta. No importa —me contesta—. Irán avanzando hasta que vean el obstáculo. que es un músculo hueco —vuelve a explicarme—. A los diez minutos ya tengo ganas de hacer pis. Pongo cara de preocupación. no puede ir al fondo el pasillo. pero me daré prisa. sugiriéndole que haga abrir el retrete. Me acomoda y me explica que. Cerrado con llave. que no tengo ganas. porque ya me llama el urólogo desde la puerta. que lleva una luz y una cámara en el extremo.. Vale. y descargo. ¿Duele eso? El médico abre los brazos con expresión de «divertido no va a ser». bueno. Me hace un esquema en un papel. me enseña mi flujometría. Me pongo en marcha. una máquina saca un papelito con una gráfica. Que no sabe si la retención se localiza a nivel de la próstata o de la uretra. Pues vaya. Pronto hay una pequeña cola en el cuartito del flujómetro. me avisa. orino. con lo cual la cavidad se hará más pequeña. Toma un papel y vuelve a hacerme un croquis. Un viejo manifiesta que él. El pipí sale de la vejiga. que espere un ratito. Un círculo representa la vejiga. Caramba. Otro ratito y vuelvo a tener ganas de orinar. antes de darme por vencido con la barriga bien llena. Joder. el caño de la orina. Esas bolsas se pueden . entro en el cuarto de flujometría (expresamente prohibida la entrada). Me encojo de hombros y empuño el picaporte del de mujeres.. Sigue hablándome. porque él tiene que llevar un control. Puede suceder que la estrechez esté en la uretra.

Me voy a desayunar. Me advierte de que me lo van a introducir en la uretra para facilitar el avance del endoscopio. A continuación Luis me coge el pito y. unos veinte hombres acompañados de sus respectivas mujeres. Le digo que bueno. estoy solo y meditabundo. en su mano derecha. ya. eso es absurdo. con chandal. y comienzo a relajarme. Un lubricante al parecer. Intento darme valor pensando en mis distintos pasos por comisaría. me saluda. Su señora me explica la técnica. con muy malas maneras. Los toqueteos en el pito tienen eso. Bueno. yo no voy a andar con remilgos en este trance. por lo visto ha estado esta noche de guardia. Pero me vendría muy bien ahora mismo el apoyo de la Concuerda para decidir qué hago. La verdad. ya que esto no puede ser peor. pasará en un momento. me pasa esto. ¿usted que haría?. Vale. huir. que son de allí.. muy contento. hasta llegar a una vejiga catastrófica. aunque con la tripa llena. limpísimas. Visualizo un lago de aguas transparentes. Me bajo los pantalones a instancias de Luis y me tumbo. Llega Álvaro. Es mejor tomar medidas ahora. Si vienes con alguien. por decirlo más vulgarmente. — Vaya. Me arqueo. un tío de cincuenta años. Charlo con la incontinente unos minutos dándole todo tipo de detalles de mi mal. me interrogan silenciosamente. Entro en otra sala. Y. Que me tome un café si quiero. Le pregunto que qué le pasa a su marido y me responde que ella no está allí por su marido. ¿Qué decido? Decido. con lo que el lubricante entra a presión. no te pueden engañar. a infecciones. Comprendo. en el bujero del nabo. En la cafetería del hospital. «Un lago» —murmura alguien—. sino por ella. en cualquier caso.. si la Concuerda fue capaz de parir tres hijos. El hombre me felicita. y allí. «déme aceite con ajo para la tostada. en la que hay una camilla con su correspondiente sábana. y aprieta de golpe el acordeón. muchas gracias. lo siento muchísimo. y yo veo las estrellas. El Álvaro este. Sentado cerquita hay un médico viejo que cabecea ligeramente.. Un sol fantástico refulge en lo alto de un límpido cielo azulado. si bien hay allí otros veteranos que ya han pasado por el trance. me pide que aguarde como media hora. en cuyo interior hay un líquido gelatinoso y transparente. me da un fregoteo con unas gasas. ya que al médico no le quedan más posibilidades que darte a ti el diagnóstico. muy campechano. ¿Salgo corriendo? No. calvo de esos que se dejan muy largo los pelos laterales y luego se los colocan sobre el cráneo simulando un peluquín. lanzo unos sonidos guturales. pueden dar lugar a acúmulos de meados. .». tengo que relajarme como sea. Respiro expiro. Venir sin compañía tiene la ventaja de que si encuentran algo malo. como un gusanito. Sólo veo el techo. sobre todo si los realiza un hombre que sabe lo que tiene entre manos. al lado de una señora que está sola. una buena mañana no seré capaz de orinar.. doy un parte pormenorizado de lo que viene a continuación. Las caras de los novatos revelan una cierta inquietud. me asegura que no hay que temer nada. pero que si estoy relajado. Como soy el pionero de la mañana. Ya. — Qué se le va a hacer. Veo que. Bueno.. porque me daría mucha vergüenza empalmarme delante de este tío. No quiero llegar a tener una vejiga catastrófica. Salgo a la sala de espera. ánimo. cuando me llama en enfermero. que tiene incontinencia. que es lo que hace su mujer en los cursillos de relajación que da el Área de la Mujer del Ayuntamiento de la Corcojosa. seguro que te despistan con cualquier escusa y se lo sueltan a tu escolta para que te mienta hasta el momento mismo de espicharla. me agarro a los flancos de la camilla. padeceré una retención y me tendrán que colocar una sonda. en unos tres años. hay que aguantar el tirón.romper. Coloca la punta del tubo dentro del inicio de la uretra. Con desgana. el urólogo tiene un pequeño tubo de plástico con forma de acordeón. Me recomienda que visualice un lago.. agradezco lo rudo del lavado. señor camarero. y uno de ellos. que me hagan la endoscopia uretral de los cojones. Esta mujer me hace un gesto animoso y me recomienda que me relaje. desando lo andado y me siento de nuevo en la sala de espera. y me pide que no me mueva. me coloca un paño verde con un bujeroen el medio por donde sale mi pene. me dice: «sooo». maldita sea mi estampa. que solo duele un poco.

que supongo sirve para abrir paso. unas veces va bien y otras mal. — Bueno. muy satisfecho de sí mismo. — Ya queda poco. Este tipo se ve que es un fumador habilidoso. Voy al flujómetro. oye. la vejiga posee el aspecto de un útero espacial. de resultas de lo cual. llorando. mira. Me pone ante las narices la flujometría. Para qué vamos a ponerlos nerviosos. Él tiene el diagnóstico. que al parecer hay tres posibilidades: una. escarranchado.cruzado por nubes algodonosas con formas mitológicas. la ecografía y la endoscopia. ahí está la próstata. Álvaro. y enciende un cigarrillo bajo el letrero del Real Decreto que prohibe fumar en instituciones sanitarias. ya vamos a terminar. Abre un paquete de negro. — Mete agua Luis. como una navaja de muelles. ourggg. Me preguntan que si duele. El tratamiento medicamentoso. con lo cual en tres años aproximadamente tendré un problema realmente grave y moriré por la tumoración. ponerme un tratamiento. que hable con Don Álvaro. El hombre está más feliz que nunca. que vamos avanzando. Me pregunta que si me molesta que fume. porque sostiene el cigarro en la boca mientras prosigue hablando y haciendo esquemas en un papel. ya. Poco después. oprime un mando y lanza un chorro de agua fría que percibo en mi interior. y me quedo allí un ratito. ¿ves? — Aurfff. Noto además que de vez en cuando. — Ánimo que ya hemos entrado. Si nunca antes había sentido la presencia de mi próstata. ¿ves? — Síglglgl. No sé si los médicos lo habrán escuchado alguna vez. tiene un prostatismo. ni generalizado. tengo que arquearme y soltar esos guturismos para aguantar este tormento chino. respira hondo que vamos a traspasarla para entrar en la vejiga. y le respondo que haga lo que le parezca. me ha dado un buen golpe al atravesarme. del que cuelga un tubo de unos cinco milímetros de grosor. fíjate ahora cuando salga de la vejiga cómo se cierra la próstata. la uretra parece que está limpia. De reojo veo que Álvaro toma un instrumento de color negro. Por resumir. No hacer nada significa que dejaremos que la enfermedad siga su curso. Y. Mientras esta secuencia de hechos se desarrolla. de un calibre mucho más grueso. ni sordo. dos. lo estoy viendo —dice el tío cabrón con los ojos cerrados. La cirugía de próstata. pues hemos terminado. como el de las fotografías de los fetos flotando ingrávidos en una cápsula rosita. mete agua Luis. Luis. y yo tengo un dolor en la próstata —que percibo en todas sus aristas — impresionante. y me afirma —categórico— que tengo un prostatismo y que lo hemos pillado a tiempo. vuelvo a ver las estrellas y a emitir sonidos guturales. mucho peor que un puño en el ojo. Les contesto que no. Luis me convoca de nuevo. la próstata se cerraba dejando un pequeño agujerito de un par de milímetros de diámetro. que está a un lado. — Está blanquita. ¿has visto cómo se cerraba el orificio? — ¡Agrgr! — Bueno. la vejiga está limpia. no hacer nada. en la sala de espera. a saltos. ni opresivo. Me coge el pito. efectivamente. grumf. Es un dolor concreto. . ahora la percibo sumamente presente. el resto de sufridos varones me contemplan con cara de circunstancias. El dolor no es ni punzante. operarme. porque me han metido mucha agua dentro. — Ourggglllglglgl. aurfff. sudando la gota gorda. ánimo. y comienza a introducir el endoscopio. tres. vamos a llegar a la próstata. ¿ves? — Grumf. Por hablar de algo más agradable. así que el endoscopio. lo estoy viendo. ourggg. que vamos a entrar en vejiga. Ya tenemos el diagnóstico. por último. he visto cómo cuando salía el endoscopio. mira qué curioso Juan (se refiere al médico que dormita en una silla). Luis me recomienda que orine. me va mostrando una pantalla de televisión. mi desenfadado urólogo. La palabra precisa para describirlo es «dolor crujiente». A mí me cruje la puñetera uretra. — Este es el trayecto de la uretra. y cada vez que el endoscopio avanza. Allá voy.

. me opero ya que yo soy un firme partidario de la Razón. — Bueno —le contesto—. Ahora soy yo el categórico.. — ¿Y pedir otra opinión?. no fumo. Bueno. pero soy yo el que aparentemente decido lo que sea. eres listo. resisto. ¿por qué me ha pasado a mí esto? Como verduras. — ¿Qué me recomiendas que haga? —le pregunto—. bebo aceite de oliva. a su lado. es porque ya antes no se empalmaba o porque está buscando una excusa. .. Me lo temía. ¿va a afectar a mi vida sexual? — Para nada —afirma taxativamente el urólogo—. ¡Mierda! Contrataco inquiriendo que él que haría en mi lugar. — Ja jaaaaaaa —me río yo—.. ya que le será más fácil retroceder que avanzar. verás —me explico—... y así me correré sin mancharme. basados en la evidencia científica.. las respuestas.. La operación consiste en anestesiarme. Vamos a ver. hacia la vejiga. Puedo sufrir una mala cicatrización. A los cuatro días me retirarían la sonda y a la semana estaría haciendo mi vida normal. meterme por la uretra un endoscopio más gordo dotado de un instrumento de corte en la punta. Y ¿a qué puede deberse esto?. ¿he hecho algo mal?. Puedo padecer infecciones. sea con mi mujer. y decirte que te tienen que operar? — Sabía que me lo ibas a preguntar. algo muy estudiado por Foucault. manteniendo íntegro el placer. — Pero de lo otro no te privas.. — ¿Como cuánto es mucho? —me pregunta muy sonriente este tío— — Pues mucho puede ser.. ¡ja ja ja ja ja! —se ríe el tío. pero te harán lo mismo que yo y llegarán a la misma conclusión. Esto es un clarísimo ejemplo de asimetría. Me contesta que se trata de tomar una pastilla al día y ver cómo va la cosa evolucionando. ¿todos los días varias veces? Que le diga a mis amigos que eso son tonterías. Aún así. ¿verdad? — me pregunta. — Joder. ya que él sólo puede darme las opciones y dejarme que decida. que es operarse. a no ser que vayas a Lourdes y la Virgen haga un milagro con tu próstata. Puedo orinar sangre una temporada.. mientras cicatriza la herida. puedes pedir las opiniones que quieras. esto es muy delicado. Luis. Este cabrón de médico tiene los conocimientos.. eso que me van a hacer en el pito. ¿Pero por qué? —clamo al cielo —. porque. me darían el alta al día siguiente —si todo iba bien— y me iría sondado a casa. Indago entonces sobre el asunto de la cirugía.resolvería mis taras urinarias. por favor. Ingresaría por la mañana. hablando con los amigos me han dicho que esto puede ser de follar y de cascársela uno mucho. me está guiando a una encerrona. Que después de la operación podré chingar todo lo que quiera. — ¿Sí? — Mira. Le solicito una explicación más detallada del tratamiento medicamentoso. que me manden enseguida al siquiatra de Urgencias para que me inyecten. No obstante me gustaría pensarlo y pedirle permiso a mi mujer. lo apoya moviendo afirmativamente la cabeza y repite como un eco: «eso sería lo razonable». con la ventaja añadida de que el lecherazo saldrá hacia atrás. — Si algún día decido tener más hijos... llegar a la próstata. sea con otras mujeres. ¿No querré tener más hijos?. Muchas veces no sirve para nada. Que haga lo que me parezca más oportuno. Cojones de pato. Luego expulsaré el semen cuando haga el pipí. apenas si me escancio un tinto al gaznate muy de cuando en cuando. Y me suelta que haría lo más razonable. Quien esté operado de próstata y diga que no se le levanta. ¿no es un poco precipitado llegar a un diagnóstico en sólo dos horas. liarse a cortar y hacer un embudo justo a la entrada de la vejiga. eh?. ¡ja ja ja ja ja! Nuestros procedimientos están todos protocolarizados.

. Será por lo que dice Foucault de la asimetría y del poder inscrito en el cuerpo. — ¿Qué? — Que tengo que meterte el dedo por el culo. no está teniendo un accidente. sino que estoy aceptando que un chapucero me haga picadillo y luego no pueda protestar. — Venga ya hombre. que de verdad que es un momento.... Parece que todo se acaba ya. bájate los pantalones. le hago caso a este médico tan competente que quiere cumplir con todos los puntos del protocolo. Así que firmo. sino una negligencia. que tengo razón. su dureza. al firmar el consentimiento informado. que mi culo. — Vamos a ver. — ¿No te pones un guante? . comprensivo]. es necesario. — ¿Qué? ¿Cómo? — Que falta el tacto rectal. si conocieses nuestro manual. Enciende más tabaco. y otra cosa una chapuza y que. ¿eh?. — No te preocupes hombre. Me inclino y enseño el culo. por así decirlo. ¡hay que joderse! Obedezco. se me ha olvidado el tacto rectal. ¿qué tiene que ver el culo con la próstata? — Tiene mucho que ver porque por el recto se puede tocar la próstata.. de mala gana. Pero la cuestión es que. y me contesta tan pancho que así es. Me levanto para despedirme. evidentemente. Sobre cuatro o cinco meses tardarán —se supone—. — Mira que tengo mucho miedo. que eso es cosa de un momento y no es como lo del endoscopio. — Vamos a olvidarnos de eso. Luis sale a preparar a otro enfermo. es un procedimiento protocolario ineludible. si alguien me perfora la vejiga cuando lo que me tiene que rebanar es la próstata. que me has dado ya la mañana. mira que tengo que irme al curro que tengo que conducir una apisonadora. me ha dejado sin palabras. Será por la chingadera de su madre. ya está todo decidido. Me entrega el consentimiento informado. como un cáncer de recto. Vale. con un breve cursillo podrías pasar consulta y llegar a mis mismas conclusiones sin equivocarte. Mira [didáctico... me dice Álvaro que me llamarán para lo de las pruebas de anestesia. me lo entrega. y que. despide una humareda densa y escribe con mucha seriedad el informe en un ordenador. y nos deja solos. — ¿No? — No hombre. ponte con las manos apoyadas en la camilla. Le digo que una cosa es un riesgo. ¡Hay que joderse!. — ¡Cáncer!. no te quejes que te hemos hecho todo en un rato. y se da un golpecito en la frente con la palma de la mano. pero que ese es el consentimiento oficial del hospital. ¿pero tú qué eres. ¡dime al menos de qué dedo se trata. y que si me quiero operar he de firmarlo. que van desde morir a quedarse tonto. de verdad. El hombre ase un tubo grande de lubricante y se unta el dedo. y que ya estoy en lista de espera. y notar su tamaño. no sólo estoy aceptando los riesgos inherentes a una anestesia y a los avatares de mis particularidades anatómicas y tisulares. y no sé yo si me metes el dedo en el culo si. ¿cáncer has dicho? — Venga hombre. Caray. Otro anuncio que no me hace nada feliz. un adicto al trabajo o qué?. Estos burócratas. es virgen. — ¡Qué tonto soy! —asegura mientras yo le apoyo en su afirmación—. por lo tanto.. Tú.. Pero firmo como «Pato Donald».. un largo catálogo de horrores de los accidentes que pueden acaecer en el transcurso de la intervención quirúrgica. Aquí no somos artistas. podemos detectar otros bultos o datos de interés. ¿para qué?. no sé por qué. Lo imprime. El Álvaro este no se da cuenta. ¿no será el dedo gordo?. Protesto. Somos científicos. Por si acaso. El tío se ríe. qué jodido..siguiendo criterios de efectividad. Bueno.

relájate que es un instante. ¡deja el cigarro al menos! — Venga. Cierto.. a ver si. — ¿Podéis daros prisa?. mi culo se ha contracturado atrapando el dedo índice de este genocida que. o los perros.. mujeres desnudas. ¡deja ya de tironearme y sal fuera! — Un momento... empieza a quejarse afirmando que le está doliendo mucho. ¡Álvaro!. no entiendo. dura.— ¡Bah!... Otro dolor de tipo crujiente. mientras más gente va llegando para unirse a los esfuerzos de esta pareja. no nos pongamos nerviosos. intento extraer el dedo y no puedo. lo que faltaba. por cierto. ¡que me quemas el culo so cabronazo! [avieso]. — ¡Y una mierda! — Venga pillín. ¡apague esa cámara inmediatamente! — Tengo que filmar esto para la revista médica... apaga ese cigarro. ¡ten cuidado con la brasa!. redonda. el hombre hablando. este curiosísimo y rarísimo caso es similar al que sufren algunas mujeres. las manos en gesto de calma. Esto es horroroso. ¿quieres hacer el puto favor de sacarme el dedo del culo matasanos de mierda?. que el urólogo está dispuesto. ¿Ya? No fue tan mal el tacto. pon lubricante. como si se le estuviese inflamando su tentáculo. El dedo sigue sin salir. el médico dormido y una monja. ¿eh? — Un momento un momento. ánimo. — ¿Qué pasa Álvaro? — No sé.. que visualice un lago.. cuando. La monjita joven lo carga y quita el aire de la jeringuilla. ¡cagüen el obispo Juan Pablo!. — ¡La hostia!. La religiosa se me acerca con una sonrisa. Enfermeras. si me hace el favor.. Noto unos tironcitos. ¡me perpetran! Ahora entiendo lo que sienten las mujeres violadas. Me asusto por nada. ¡Luisss! Luis entra en tromba. a ver se le relaja a él el dedo. y me pide que respire hondo. como si le estuviese cortando la circulación. Al parecer. que me tranquilice. Repite la frase. hurga que te hurga. ¡hay que joderse! Respiro hondo y visualizo el puto lago de aguas transparentes con gaviotas. Alguien afirma que hay que ponerme un valium diez para relajarme. . Ahora veo que el tal Jesús ha sacado de no sé dónde una cámara de vídeo digital y comienza a filmarme. — ¡Qué hace so Menguele!. esto no es normal. vamos allá. que ya hemos acabado.. — ¡Me cago en los muertos de Dios!. Le sugiero que se lo corte para dejar de sufrir. mira. Contesto que se lo pongan al médico en los huevos. «Ya hemos acabado». ¡so joputa!. Silencio. es que lo de la relajación del lago no me funciona. ¡sea mil veces secado el dichoso pantano y convertido en un desierto estéril para cultivo de cactus! ¡Maldito sea mil veces el jodido aloe vera! En fin. —A ver. no es que yo sea así de grosero. y parece que insultando me tranquilizo. que hay gente a la que le gusta esto. que allí está la próstata. eso son mariconadas. ¡que me saque el dedo!... Espero. ¡la madre que me parió. salmones. Total. eso duele... — Álvaro —le insto cuando noto una quemazón en las nalgas—. a las que chingando se les cierra la vagina atrapando al varón en una trampa castrante. Dicen que como en el ano hay un anillo muscular muy potente. — ¡Qué nervios ni que leches!. que me relaje. ¡cagüen los muertos de Satán!. de golpe... que al acabar el coito permanecen enganchados un buen rato porque la punta del capullo se les pone como un melón. te juro que como salga de esta el endoscopio de cirujano te lo meto por el ano sin anestesia. Entiéndanlo. Manifiesto mi interés en ver cómo se irriga el coño con vinagre. cagüen la Santísima Trinidad! Continúo soltando todo el repertorio de denuestos del obrero especializado. Lanzo un suspiro de alivio. ¡y sin consentimiento informado! — No nos pongamos nerviosos —solicita Luis temblando con el acordeón de lubricante en la mano —.

a la cual veo multirepetida en celdillas hexagonales. cuando se pone a tiro. La observo detenidamente por el rabillo del ojo y. ¡no!. se acerca a mi retaguardia.. y yo empujo. con lo cual. En fin. ¿me he convertido en un insecto?. ¡no! ¡por la ventana no! — A tomar por culo la ciencia! Esto ya es demasiado.— ¡Y un cuerno. con el trasero como una piedra. la monjita. hasta las estribaciones del condado de Aragón. pero parece bastante deteriorada. yo me disculpo. vuelvo a mi ser. Pues no. Yo no lo veo.. Álvaro y yo lo miramos con gesto de reprensión. debo de estar rompiendo el dedo de Álvaro. ¡trae eso p’acá jidepú! — ¡No!. El médico se disculpa. por los quejidos y crujidos que escucho ahí abajo. Trastabillea por el impulso sacudiéndose un morrón de espanto contra el escritorio. parece que no ha ocurrido nada. Mientras. Eso no es nada. la manoteo acertando a la jeringuilla que sale zumbando ¡ziuuu! De inmediato le echo a todos los presentes una maldición gitana que no puedo escribir. ¡devuélvamela!. Tiene valor la señorita esta. noto como lo saca. bases americanas.. Jesús suspira y dice que qué se le va a hacer. y tira que parece que me va a arrancar las tripas. El hombre se pone histérico. cómo fue mi operación de próstata. Parece que no.). Iniciándose en Euzkadi. lo que quiere es ir a vídeos de primera y que le paguen una pasta! — ¡No!. ¿la metamorfosis?. el bestia este tira.. La monjita me revisa y me pregunta si me duele. que hubiera estado bien tener ese documento para la Sesión Clínica de mañana.. ¡no!. ¡tenemos éxito!. y me enderezo bruscamente. abiertas a un océano que finaliza en alguna . y el alquiler y compra de apartamentos en la playa. estoy haciéndome dueño del control de la situación. aunque algo confuso. ¿Fue malo lo que les he contado? Ja. miramos por la ventana a ver dónde está la cámara. pero tan contundente en sus términos que todos retroceden. Solicito una nota firmada y sellada en la que se afirme que durante una semana no podré conducir apisonadoras. Me despido. una vez fracasan sus gestiones relajatorias e inmune a mis alusiones sexuales. se despliegan miles de kilómetros de playas ininterrumpidas (salvo por rías. con un esparrame de piezas que hacen temer lo peor.. pero parece ser que el pincho ha acabado insertado en su antebrazo. y así es. cuando Álvaro se pone a gritar «¡se me ha clavado. Yo. Supongo que ahora tocaría relatar cómo conseguí relajar el ano. puertos. Todo ha de tener un límite. empujo como si fuera a cagar. hasta los anarquistas más recalcitrantes —como yo— nos vemos obligados a marchar en nuestro tiempo de regulado asueto a los enjambres colmeneros del litoral peninsular. todos nos disculpamos. esfínter anal con el cerrojazo dado. inyectable en ristre a plantarme el valium. y me largo corriendo. complejos industriales. Todos nos vamos serenando. cómo oriné en los días posteriores. quedo como alelado. no sin antes advertir a la tropa de hombres y a la señora de la incontinencia de la sala de espera con un inquietante: «iros preparando». abandono la posición inclinada y servilista que he mantenido todo el tiempo. Día de playa Desde que en España el Sistema Capitalista ha permitido el disfrute de las vacaciones.. que está bastante agachado y con la cara pegada a mis nalgas.. espacios reservados. se me ha clavado!». Bien. me encuentro más tranquilo. lo hago por la ciencia —¿Por la ciencia?.

Desde que viene con nosotros.. aunque ha de estar cercana al siglo. un adipocito rodante que podría inspirar a un escultor de figurantes alienígenas de los que hace ese escultor de gordos. a la que queremos dar este homenaje para que vea una vez en su vida el mar. porque contar cómo es cada uno me llevaría largo rato. y en todas partes cuecen habas. Cincuenta metros cuadrados más diez de terraza con vistas a la calle y a los edificios de enfrente. ciento cincuenta mil euros con gastos e impuestos incluidos.. pues como que me da igual. Pero en cuanto a mar calentito y playas infinitas de fina arena y escaso profundo salvo si es hondo. con sus maridos. De haberla dejado en casa bien que . En mi caso. prefiero la Costa del Marrajo a cualquier otro sitio a la hora de meterme en el agua por lo calentito. Así que ya digo. y que mueren tres veces más personas de cáncer que en otros lugares. friega. Costa del Marrajo. también vale. por sentirse únicamente a gusto en su casa con su hijo preferido (un cincuentón que gracias a dios no nos acompaña. con los niñatos se convertiría en un auténtico infierno. cuando está en su casa. menos de dieciocho personas.parte. Voy a limitarme en su descripción. o por la actividad cotidiana de la industria. Podríamos pensar que es un error traerla. El conjunto da lugar a un fenómeno que destaca por su redondez. Discretas peticiones a las que mi generosidad sin límites ha de hacer frente. con la vista puesta en los avatares del mercado de préstamos a interés variable. Debido a mi rango. lo hacen por Gibraltar. La componente en cuestión de este cuadro es mi suegra. Su gordura. Nadie sabe su edad. No más firmo el papeleo. por resumir. ora pretende suicidarse. jamones que serían el orgullo de las ganaderas de Jabugo y honra de las hermandades arponeras de Moby Dick. cierto. Es verdad que hay lugares más hermosos. Todo es muy bonico. ora pretende huir no más se libera lanzando gemidos indescriptibles de los que enternecerían a un vampiro. En total. me dan las llaves y preparo un fin de semana de playa. Como jefe de un extenso clan familiar. ¿se queja alguien de los cagajones y meadas de los peces y ballenas? Pues eso. aquella nutre robustos miembros superiores e inferiores. apoquino la pasta. hay que trasportala en un carro de ruedas que. pero el agua es de un frescor que hace que la cavidad testicular quede desocupada no más metes el pie en el húmedo elemento. ya que el que más y el que menos. por lo tanto. Menos mal que tras mucho discutir he logrado que los entrados en la edad del pavo permanezcan en los barrios de origen. el Gordo uno de ellos. Poca cosa. mi suegra y la Rata. Todo pagadero en cómodos plazos hipotecarios que me dejan atado al yugo del salario. y por engordar aunque no coma más que aire. Sí. por ser longeva.. porque una vez comprado el evento y a medida que la noticia corre entre deudos y allegados. por ejemplo la costa galaico portuguesa y el norte peninsular. su hija adoptada de dos años que es mi sobrina y ahijada. Dicen los agoreros que en sus aguas transparentes hay disueltos multitud de productos químicos que se drenan desde los ríos por desastres mineros. ya que mientras este posee brazos y canillas relativamente delgados. con sus brumas. campos de enhiestas berzas e inmensos bosques de eucaliptus recorridos por cangrejos americanos «chas chas». cocina para su vástago. Porque. por estar incómoda en cualquier sitio al que la llevemos. El primer experimento en este estado de cosas lo he padecido con varias cuñadas. dignidad y nivel de ingresos me veo obligado a comprar un apartamento.. la de mi pueblo que nació en Pallares. mi compañera.. Mi suegra mayor se caracteriza además por padecer dolorosísimos dolores. van llegando las indirectas: «¡Eh! viejo. es a cual más estrafalario. como el paisaje gallego o montañés no hay nada. La señora. posee unas características notablemente distintas a la de El Gordo. pues está cortejando a una viuda). por lo tanto. hasta una edad cercana a la jubilación. Además. a una protagonista secundaria. se vale por sí misma. ya que si un viaje familiar suele ser bastante duro. algo espantoso que a buen seguro los diablos copiarían para imponer en el Averno. además. invítame al apartamento».. Así que me decido. cargo incrustados a los niños menores de ocho años y a un solo adolescente.. pero como no se ven. cargo con grandes responsabilidades. Si en vez de empezar por el norte. la patria de Fray Bernardino del Hueso y de la Virgen de la Venganza. pues no.

sin que las arcas se resintieran más de lo debido antes del quince de cada mes. que a una ligera colonia de vacaciones en la playa. «dame pa unos botines». que se apartan de inmediato y solo hay que lamentar la destrucción de la mesa en la que preparaban sus almuerzos. A los hijos se les van a acabar las tonterías y tendrán que espabilar. multicolor con esos millones de sombrillas. Y esas veleidades con las que el capitalismo nos aturde haciéndonos pensar que somos lo que no somos.. sillas. Pero eso lo veo yo hasta positivo. con cinturones de seguridad homologados. cuando de golpe. que . tangas slips. lentamente. que tener un piso en la playa no es tan ventajoso como les parecía. Como se puede decir que es una creación mía. la gente se desparrama con neveras. como latas de cangrejo de la península de Kamchatka. azul. que me exigen con muchísima educación mis papeles y. brillante. ¿pero qué estoy diciendo? Estos problemas aquí no pintan nada. «compra galletas de chocolate». que era hartarnos de comer y beber en bares sin tasa una vez a la semana. Tras las lamentaciones de rigor.hubiera dado por saco lloriqueando acerca de la ingratitud de sus hijas. sombrajos. tras una curva. lo que te queda no da para muchas virguerías. rechazo —con gesto majestuoso— al gorrilla normalizado del Ayuntamiento que pretende cobrar una propina llamándome «cabayero». Menos mal que la puerta del garaje estaba abierta. porque últimamente parecía que eso de alcanzar el sueldo medio español. Quince días de descanso nos hemos tomado mi compañera y yo.. la mala amortiguación del vehículo.. es cuando más necesitamos el dinero y cuando más tenemos que trabajar. de ahí a la tienda de moda. damos marcha atrás. todo sacado de las chatarrerías. y corto el tráfico para que pase con seguridad mi familia ante la estupefacción de la pareja de jóvenes guardias civiles. porque a mí no me sacan más ni un duro. más propio de un rajá indio en lo que a bulto se refiere. las moscas. y hemos de apoquinar una hipoteca de seiscientos. alguna vomitona infame. «no». aunque he tenido que escuchar sus lamentos acerca de que ahora que tenemos que pagar el pisito. más se anima el mío. Insensible a estas pequeñas contingencias y repitiendo un mantra de amor.. Le explico que el pisito lo tenemos precisamente para descansar. comidas. Pero ella está realmente obsesionada. «no». y mientras más se extiende esta sensación de pesadumbre en el ánimo ajeno. Parece que. si entre los dos metemos en casa unos mil doscientos euros mensuales. reproductores de mp3.. En la parte trasera se apilan mis inevitables herramientas y el equipaje.. que si no. aparco en el arcén al igual que cientos de miles de vehículos —insiste la alegre concurrencia en ir a la playa antes que al piso—. mientras que por ahí atrás oigo gritos. Ellas la llamarían. Le he soldado asientos comodísimos (de un autobús que mandaban a Cuba por intermedio de una asociación de amistad) y vamos como estupendamente. y que resultaría una paradoja incomprensible tener un lugar de veraneo al que no vas porque has de laburar para pagarlo. bolsas de canónigos frescos. que dice el gobierno que está en unos mil cuatrocientos euros. estoy a punto de reventar... una furgoneta que se adapta a todo género de circunstancias y que está hecha con una carcasa modificada y diferentes piezas de desguaces. Claro.. si bien como propietarios. «no». ya que nos obligará a apretarnos el cinturón al haber caído de nuevo en la pobreza. del banco más bien. con los dos piojos verdes. De nuevo somos pobres. toldos. aparece el mar. son las que nos convierten en seres insaciables que nunca tienen bastante. palos. porque por primera vez voy a habitar en mi nueva propiedad. Yo estoy bastante emocionado. «dame pa gasolina». protestas sobre la carencia de aire acondicionado. o lo que más me gustaba. que saltan del mercadillo a la gran superficie. y entonces les soltaría tal cúmulo de severas recriminaciones que amargarían al payaso más pintado. para huir del infierno del trabajo. el vendaval de aire caliente que penetra por los orificios. «Dame p’al móvil». Hemos llegado en mi Transfer Goliath 1789. aunque en los papeles reza como una marca comercial. con la suegra y con la Rata. nos había dado un poderío económico: podíamos ir tiendas de moda y comprar cosas raras. y luego al piso en la playa para pasar de nuevo a la miseria. ladridos de la Rata. y me dejan allí. entre dimes y diretes. le he puesto ese nombre. quejas sobre los muelles de los asientos. «no». Contemplo fascinado el espectáculo y por poco me empotro contra el cuartel de los bomberos rurales. llantos de niños preguntando que cuando llegamos. se dan cuenta de que algo no va bien.

sigan arrastrándola. malo. ¡una bandera roja!. el Fulminante Fútbol Club. no importa que arrastre los pies. más que malo. — ¡Cielo santo. así que les hago sentarse en el suelo. que con las camisas desabrochadas. algo se le ha roto!. disuaden a cualquiera de solicitar civilidad y compostura. El Tuerto es el entrenador (terapia ocupacional) y juegan una liguilla contra los marxistas del Deportivo Engels Club. fue actriz de teatro griego. Ah. El collar en cuestión. las mujeres se han puesto cómodas. tenían que haberla visto interpretando a Fedra en Mérida de Badajoz. Los picoletos se disculpan y despiden alegando un imaginario servicio que cumplir. Aceptan dubitativos. Un gran toldo proporciona sombra a mi familia. aparten esa sombrilla por favor.. ha sido diseñado por él y le ha costado la bonita cifra de tres mil euros. ¿no escuchaste ese chasquido Tomás? — Ni caso señores civiles.. por sus gemidos fantasmagóricos y por los dos jundos. Convencidos los agentes del orden de lo irreprochable de mis documentos (todos auténticos. Dice que el dinero está para darse esos pequeños placeres. no pasa nada. y cuando se aleja el agua. mitad pirata. Los muchachos han encendido un radiocasete con música rapera que atruena con sus divertidas letras. refulgente. a nuestro alrededor. bastante inestable diría yo. no están muy presentables. y les hago beberse varias cervezas sin alcohol. por ejemplo: «. y la Rata también tiene hasta microchip). esos gritos no es porque le duela nada en concreto. pido ayuda a los agentes para trasladar a la vera del mar al portento de mi suegra. saben. Ciertamente. mostrando un petardo sobre un balón como si fuera la bola del mundo. un círculo inverso caucasiano. Este está insoportable. pelo erizado. oigan. los bultos de celulitis de las piernas. que aparenta morir como la protagonista de una novela de tuberculosos... así. Un gorrito para que se proteja del sol. donde está ese tumulto ahí es. Colocamos a la vieja sentada en la orilla. es mejor eso que llevarla en brazos. Por su parte. a la sombrita del toldo. con bañadores recinchones que dejan traslucir sus hermosos michelines. hay comunistas. que es siempre así. por no dejarlo solo tras su divorcio. Cada uno la toma de un brazo en tanto que yo cargo con su silla y su bolso de playa. una especie de tierra de nadie en la que nadie acampa. no mees en la toalla de estos señores. parece que el público ha establecido un cerco de seguridad. Mientras se las acaban. y una mesa con un tonel de tretrabrick lleno de sangría.gruñe amenazadora. empapados de sudor.. muchas gracias señores bañistas. Hemos ocupado una parcela de unos cuarenta metros cuadrados y. rebozados de arena y pistola al cinto. ya llegamos. — Nada nada. tiren de los sobacos. por motivos ignotos. con un cordón de oro enorme del que cuelga (en el mismo metal) el escudo del equipo de fútbol del sindicato. Rata. que tiene frío. también ha venido el Tuerto. la llegada de mi suegra a la playa es algo espectacular. En una esquina. cuyo aspecto. jo. arqueamiento de dorso y muestra aparatosa de caninos inferiores. en bermudas y chancletas. que tiene calor. Nos adentramos en el arenal. no hagan caso respetadas autoridades. ¡anda!.a clavar es mi estilo particular de caminar con vaya mia pinomontano un dia soleado y rap suisida en mi cabeza solo una cosa tendre los ojos muy rojos para ir a ver a la mamamia de toas maneras quien lo pensaria k en mi ventana no crecen jeraneos si no maria y eso k van delante mia mira tia ya a pasado antes se me abrira como sandia mira la mujer de tu vida siempre camina con otro solo ahy k esperar tener paiensia y comprarse una moto beberse una lote en la cuesta y yo re doblare la puesta si tu no la ves con otro pasa siempre intento tratar bien a mis clientes k me agan ricos y se . voy a mostrarles a ustedes el panorama. sobre una sillita de tijera. vestida de negro de la cabeza a los pies con sayo de amplio vuelo y profundo olor a chorizo. mitad calé. el Gordo ha colocado una barbacoa de carbón en la que asa grandes trozos de sangrienta carne animal. horterísima. bajo el criminal sol del mes de agosto a las doce de la mañana. es por dar algo de espectáculo. y están algo asustados por los estertores de la vieja. Las olas le lamen los pies y ella chapotea alegre afirmando cuando se moja. las tetas caídas y las grandes redes varicosas. pero mi hospitalidad carece de límites. Esos dos fenómenos parece como si se fueran a derretir. menudo vendaval.. — ¡Pero que esta mujer se nos muere! — Que no que no.

¿que nunca lo había hecho?.. ¡lo ve!. tomando curvas imposibles. pero ya conoce lo que dicen. ¡Pero qué contento se ha puesto mi perro! Va haciendo círculos. y eso que es su dueño. que cuando las ganas de joder aprietan. cada vez que me dices eso ocurre algo malo.. Me acerco. — ¡Muerto!. — ¡Déjate de historias y haz algo!. escalando cuerpos desnudos. como los que le dan a José Luis el Pijama... Está temblando. ¿que se la está follando?. Un terrible aullido es lanzado por la pobre perrita de lanas blancas. La mujer.. está muerto. en un vano intento de sacar el semen con sus poderes mentales. da saltos y se contorsiona con cara de asesino. pero se ve que no estudió la reanimación de los perros. eso sí. — Está muerto. Mi sobrino de quince años.. el hígado. venga. Tiene gracia. hay que controlar un poco este tinglado. que cuando menos te lo esperas le da la crisis en la Caseta de la Feria. — ¡La niña. el perro ha muerto. que deja una especie de capa protectora blanquiazulada. y la Rata se pone en pie y comienza una desenfrenada carrera. que se queda temblando temblorosa al desacoplarse. chamullando fórmulas nigrománticas. Pero antes. a refrescarme un poco en el mar. emitiendo esperma.. no se preocupe señor. oiga. y que ahora la Rata está montando a una perra mucho más grande que ella. porque ese chaval tan duro se desmayó en clase el mes pasado. le tomo el pulso.. vamos a tirar. que ni mi perro ni yo le hemos mordido. esa es la Concuerda. tiene las pupilas dilatadas. ¡haz algo jilón! — Mujer. la excitación.. sí. no sé si de dolor o de pena.. driblando bañistas. sé que no me puedo escapar. el corazón. declaro. con la boca abierta. que a su hijita adoptada. Hace unos años me saqué el carnet para buscarme un empleo en alguna piscina como bañista. Pero cuando escucho la voz del deber. sumamente desgradable. menuda tarascada le ha dado. que parece que me quiere morder. a fuerza de oir uno acaba entendiendo. esas cosas no se hacen. de kíe. y cualquier vestigio de vida animal o piscícola huye de su insano entorno. trabajó de pequeña en un cortijo. fosforescente y grasienta que no la atraviesan ni las balas. con un señor indignado tira que te tira y el otro gruñendo e intentando morder. sobre la toalla de una señora protestona que parece una bola. ¡tienes el título de Socorrista de la Cruz Roja!. el nivel de ruido de la música supera en decibelios al de un Concorde. los ruidos.vallan sonrientes la miel esta entre tu dientes pero yo sigo caliente mi alma conosco esa mirada como mialma con la piel manchada de pecas es dificil llegar y conquistar la discotteca pero como lo hago ni yo lo se por eso en ves de brindar luego rascandome el rabo lo llamo next level lo llamo nuevo nivel. la Rata está tumbada de lado. Su dueño coloca su vulva a la altura de los ojos. que se mete en el agua!. no respira. se detiene. ¡se lo dije!. quita la toalla de golpe. Vaya. ahí van los dos civiles que se las pelan. ¡hazle el masaje cardiaco! Mi compañera es que es una persona muy humanitaria con los animales. ¡Contri! ¡Que se cae! ¡Que convulsiona! ¡Es un ataque de epilepsia!. cantando en plan karaoke. El chucho está completamente inmóvil. no late. parece que se para. conmigo no la tome. — ¡No está muerto aún! — Mira mujer [le abro los ojos].» Por la voz creo que se trata de un grupo de Sevilla.. También es cierto que yo soy socorrista. espero que esté vacunada. Bueno. saltando por lo alto de las sillas. con ojos pensativos. el Joaquinito. cuidado con la niña. oiga señor sujete a su perra. pero fue un curso algo .. «¡Jorge Jorge!». Le habrá estallado el corazón o alguna vena. Evidentemente. hay que untarle la crema protectora factor de protección 150. que al Gordo se le incendia la barbacoa. Por su parte. ni el culo del papa se respeta. ¡qué espectáculo degradante!. animalito. sí. He perdido de vista al perro porque se ha formado una aglomeración tremenda en torno suyo. como se diga ahora. de cani. con las luces. Toda la playa parece estar pendiente de él. que yo le ayudo a apartar al perro. cuando el profesor de naturales puso en la pizarra una lámina de esas que muestra las tripas.. ¡perro malo!... aparto a la gente. yo a lo mío. ¡a ver esas mujeres qué coño están haciendo!. no he tenido oportunidad de contárselo a ustedes. la Bibi (no importa que sea negra). Me agacho. ¡malo!.

la gente llama por el móvil a los informativos de las cadenas privadas. Medusa tal vez. Me han entrado ganas de vomitar. Los guardias civiles me indican que haga el favor de marcharme de una vez con el chucho. él hubiera hecho lo mismo por mí. una avioneta pasa con un anuncio de bronceadores. mirando al cielo. Arrojan un lazo como en el rancho de Bonanza y capturan al animal. Los bañistas horrorizados se apartan de la orilla. Logrado un ambiente algo más calmo.. Yo sé hacerle la respiración artificial a un ser humano...tumultuoso.. me arrodillo sobre la pobre bestia. ¡oh!. Por fin la paz. tomo una moderada cantidad de aire. La zodiac de Protección Civil se acerca inmediatamente con cinco voluntarios. e intentan arponear al monstruo una y otra vez. Con gesto imperioso de faraón gitano.. Ante su nulo éxito se marchan en dirección al coche.. Perdonen esta disgresión que me desvía del tema. A continuación realizo un suave masaje cardiaco: uno. se me pegan las secreciones al paladar.. ¿qué fiera? ¡no te hagas el tonto!. viene corriendo.. hasta que un día pillaron al monitor con la minga introducida en la cavidad oral del maniquí. ya saben. — ¡Jorge! ¡Haz algo! — ¿Ein?. si besándole o qué. la coloco en decúbito supino. Desde lo alto de una duna. sin ninguna misericordia. Negra. ¿cómo? Si tengo que intervenir. ¡Cielos! Qué mal huele el aliento de este jidepú. elevo mis brazos y exijo silencio. tirando con fuerza sobrecogedora.. ¡qué asco rediós!. hasta quince. huyendo de mi presencia. pero no me hacen caso. .. con aletas inmensas como las de una manta raya. tres. Otro alarido me roba inmediatamente el protagonismo. Brillan sus chalecos flotadores. — ¿Fiera?. ¡me saca dientes!. e insuflo a través de su hocico lleno de mocos. Influenciados por los reportajes conservacionistas. con espanto. apartado del bullicio. porque las prácticas las hacíamos sobre un muñeco articulado de tamaño natural que tenía la boca abierta.. ¿Eh? Un suave gruñido. dos. y vuelvo a soplar. para darle respiración artificial. que qué pasa.. ¡idiota!. Pero él. flota en la cresta de las olas levantando la espuma hasta las estrellas. Parece que le han dado. los dedos señalan con una total falta de educación. ¡es mi abuela!. Los dos guardias civiles. un ojillo maligno y brillante. me busca. que está montando un bochinche como es habitual en ella.. se incorporan haciendo equilibrios. Es el Kraken. vete a saber lo que se habrá pensado que le estaba haciendo.. un aro dorado de luz azul resplandece sobre su chorla y flota la música de Lohengrin. ¿qué dices mujer?. El líquido elemento queda sembrado de cabecitas pidiendo auxilio. Recibo grandes palmoteos en la espalda. que se habrán apercibido desde la carretera del extraño jaleo. la Concuerda levanta al perro para que todos puedan ver su sorprendente recuperación. y hacía el sesenta y nueve. al que le ponía un bikini usado. intentan capturar al extraño cetáceo con vida. El público me vitorea.. que en la playa no puede haber perros y que esto que estamos formando tiene que ser algún tipo de delito ominoso. no es nada. ¡me ladra!. como de ira. pero a un perro.. le cierro bien la boca. Allí van. a mí. como en Moby Dick. cuatro. ¡quítate la cara de pasmo!. yo a esa fiera no me acerco. se agarra a la borda y hunde inmediatamente el bote en medio de una parafernalia de surtidores y resolpidos que me parecen sospechosamente familiares. dos chicos y tres chicas muy viriles y gorditas que están en edad de hacer el bachillerato. hay que ponerse a la tarea ya. llegan corriendo hasta mí y me preguntan que qué ocurre. porque el bicho se acerca. El tiempo apremia. largos tentáculos blancos en su prominencia craneal. Allí pusimos todos los aspirantes los labios. Entre los gritos de agonía distingo los de mi Concuerda. es decir. contemplo imperturbable la tragedia de esos jóvenes valerosos que arriesgan la vida por el magro peculio de un subcontrato de mierda. arrastra al agua a la desdichada pareja y a treinta esforzados bañistas que ayudaban agarrando la amarra. Les pongo al corriente y exhorto a los jundos para que empleen sus armas reglamentarias contra ese ser maligno antes de que alguien se haga daño. ¿Es que en esta playa no hay ni un momento de calma? ¿Qué pasa? Todos nos volvemos mirando al mar y comprobamos. sopla que sopla. me ve. inclino hacia atrás su cabeza.. como al subir la marea las olas han arrastrado hasta la orilla a alguna suerte de espantosa bestia marina.

Imposible escapar ya.. ¡yaya!. Mira cómo la vieja. Contemplo sobre mí la madre de todas las olas de este día nefasto. nada hacia aquí. Yo. ¿querrá decirme algo? Un ruidito retumbante me hace volver la cabeza. cuando creo que voy a morir. Una pared acuática de unos cuatro metros de altura. Joder. No sé nada de salvamentos marinos múltiples en días de resaca. olas grandes que a una persona de secano como yo le imponen bastante respeto. uno. ella contrataca con un tirón de pelo. un montón de gente intenta nadar y hacer pie. bostezando. pero la corriente los arrastra. Algo va a suceder. Pero sí sé bastante de reproches infinitos que duran semanas y meses. El piloto es listo y no se acerca a la vieja. Aguardo. me aferra como un pulpo e. Hay un vendaval de la hostia. Un helicóptero se suma al evento haciendo un montonazo de ruido. recordando las lecciones de la Cruz Roja.. además. y ella es atrapada y arrastrada hacia la orilla como una tabla de surf en un instante. yo hago pie y avanzo trabajosamente. que está por ahí abajo. Por mi parte. ¡toma mordisco en la oreja!. El agua salada está muy salada. El sayo negro está extendido y es lo que le daba aspecto de acuatosaurio. Joder. y que lleva en su interior como dos mil kilos de piedras graníticas. Había olvidado que la dejamos sentada. invoco a mi madre y me tapo los ojos.¡mi abuela se ahoga!. Se eleva y se aproxima. tras tomar aire y vomitar un besugo de unos cinco kilos.. una ahogadilla y una llave de piernas estranguladora. Y. no se le ocurra agarrarme. o el viento. como en la Biblia al hijo indócil. ¿pero qué clase de faja usa esta señora!. no abras la boca. Será que con tanta hercúlea contracción y manoteo nos hemos acercado a la orilla. Mira cómo la recogen. no hay mal que por bien no venga. la Rata está sentada. te suelta de inmediato. — Se me esté quieta señora. Pasa el embate. y encima me estoy liando con tanto trapo. sí que tarda. qué asco. Con un instintivo culebreo de supervivencia. no sé. y la vieja brama como un elefante en celo. Hala. Choco con la cabeza. no más comprueba que puede desmayarse sin problemas. Total. que me acerco nuevamente instigado por el deber. Inútil advertencia. A continuación soy proyectado contra el suelo. así que me quedo quieto y aguardo a que me libere. Tras al menos dos horas de lucha con la Bestia. tomando el fresquito y ablandando callosidades marmóreas de sus juanetes. Qué bien. Mira cómo aplauden. ya que el monitor del cursillo de socorrismo me explicó que el que se ahoga. o habrá cambiado la corriente marina. se empieza a formar una ominosa masa acuática. Le entrego el perro a mi Concuerda y evalúo la situación. Toma sentido del cuerpo benemérito. o la marea y la resaca se la han llevado mientras yo resucitaba al perro. inmediatamente. mientras el agua retrocede con impulso y espumareda. Enseñándome un pico ganchudo lleno de afilados colmillos. Sí. Así que. especialmente en el monitor de socorrismo. aplastándolos como a dos bacalaos secos.. Justo ahí atrás. ¡como me quede quieto llegó mi hora! ¡Toma puñetazo so puta!. mirándome con curiosidad. Joder. es ella. atravieso la rompiente y chapoteo fácilmente hacia la bruja. así. Aprovecho al vuelo la oportunidad. empujo a la vieja a la cresta a punto de romperse. compruebo que estamos justo donde empiezan a romper las olas. la vieja se pone en pie y sale aclamada entre vítores. después con la espalda y más tarde con el culo. así que tomo la determinación heroica: adopto pose de surfista. ¡madre mía!. luego con la barriga. me acerco por la espalda.. ¡con los brazos¡. dos. a punto de batirme. si ve que tú no te mueves y se empieza a asfixiar. ¡chatejuera el agua! ¡Ostia! ¡Es mi suegra! O bien está tomando un baño. déjeme que la saque. ¡yaya. o ballenas.. se desploma sobre los picoletos que la auxilian y que recién han salido. Me instan de nuevo a que «haga algo». tiene unas especies de alambres. nos vamos al fondo. yaya. me meto en el agua. no intentes respirar Jorge. En la orilla.. en cuanto abandona la ola. me levanto con la mayor dignidad posible y echo a correr a la orilla como un . ¡que me entra el pánico a mí también!. ya me imaginaba que haría algo de esto. Los pedruscos me lapidan. que Jorge va a salvarte!. Al realizar un nuevo diagnóstico de situación. que me ahogo. al fin se aleja un par de metros esta especie de Escila perversa. Ya era hora de darle un lavado. me acabo de tragar medio océano Atlántico. o el demonio.. cagándome en todo.

. que me lleve a la niña para la siesta. al menos. más grande aún que la anterior. y mi tribu se acerca con los platos de plástico al yantar. me trotura (mezcla de trituración y tortura) y me manda a la orilla convertido en un pulpo de tentáculos anudados al que le hayan dado con la pala gallega de ablandar cefalópodos. pero bastante recuperada. Basta. las imágenes van a un archivo papelera donde se olvidan prontamente. Vano intento de huida. mi individualista idea es discutida: que come antes algo. con mi larga melena blanca chorreando al viento. me zarandea. me dice que me meta en mis asuntos. la gente va y viene. En pocos segundos la fiebre del oro se adueña de los bañistas que.. que me piensa abandonar. que ha venido a estar conmigo. me machaca. sobre todo si hay pitanza de por medio. da unos saltos y se cae. que está con su ensalada. ¿No son ganas de joder? ¿Por qué no es suficiente un simpático «hasta la semana que viene»?Sólo he consentido en hacerme cargo del móvil familiar. porque si no ahora mismo habría habido una movida acojonante.. que me marcho a hacer puñetas. Perros. que conociéndolo como lo conozco. que si no ha tenido bastante. la cadena sale de su cuello y se desliza hacia el agua serpenteando sobre la arena. Salvo si esos recuerdos sirven para realizar algún reproche. Suerte que el piloto no intentó pescar a la dama negra. como lucen las mujeres en bragas mientras se achicharran.. Considero que he tenido suficiente.. Me acerco a la Concuerda. que el oleaje le puede dar un susto.. atiende a los guardias civiles politraumatizados. La amenazante salmodia se va haciendo más y más lejana. claro. y le comunico mi decisión inapelable de largarme a descansar al piso. intentando recorrer los . por darle gusto en una cosa y porque el móvil pesa muy poco. El Tuerto aprovecha para chapotear por la orilla con un chuletón en una mano y un bote de cerveza en la otra. cubierto de sangrientos rasponazos. como Jesucristo cuando se cayó de la barca en Galilea. que esto no va a quedar así. ya podía tirar de mi camiseta para sacarme. incendio forestal y vertido de fuel y tertulias matutinas. me niego. haciéndose los desentendidos. bueno. En fin.. Chasquidos de masticación y ensalivamiento. Se sumerge y desaparece. A todo esto empiezan a devorar las viandas como si fueran hienas. soy un hombre.. Otra ola. con derribo. Gritos. que esto es un desastre. Que me lleve esas sillas.. es el único ser inteligente de la playa que ha echado cuenta a mi tragedia y no al naufragio de mi suegra y de los socorristas que. que espere un poco. Que no.. Niños molestando. la suegra jadea asmática. Basta ya. no un pelele.. Y. que ponga bien el toldo. La Rata continúa aburrida y bostezante. he tomado una decisión y me voy andando. explosión.. Pero reconozco que. cada cual va a sus ocupaciones.... da un traspiés. Va cansino. Ya está la parrillada. contemplando las musarañas. Le digo que no haga el gilipollas. que es mejor hacer lo otro. Así que la multitud se disuelve. dame el móvil. Es una ventaja de vivir el momento presente: que no más pasan treinta segundos en los que no haya continuidad con el episodio pasado. Que cómo soy. y luego dirigiéndose a mí: «¡mal de ojo!». es decir.. que me acordaré de lo que estoy haciendo. Inmediatamente. toma las llaves de la furgoneta. Estos peninsulares tienen menos retentiva que una gallina. Da dos pasos. Su gruesa cadena de oro indica que es un industrial próspero y feliz. que ya está bien por hoy. salieron hace tiempo ayudados por un helicóptero. que no entre en el agua. consistirá en un kilo de sardinas de su pescadería. por cierto. Lo sostengo lo más alejado posible de mi cuerpo porque he leído en alguna parte que sus radiaciones producen cáncer de cerebro. El infierno. van levantando la arena con los pies realizando movimientos de limpiaparabrisas como los del que busca coquinas. que traiga agua para su abuela.. porque el Tuerto grita que dará una espléndida gratificación al que lo encuentre.. y el Gordo llama golpeando dos fierros a comer. Hay una agitación de la hostia. como no podía ser de otro modo. que coja el móvil. que no quiere quedarse sola. por muy intensas que hayan podido ser. que por mi madre que no trabajo más.poseso. Rechina mi columna vertebral y salgo a cuatro patas. como en las películas. Y avanzo por la carretera en dirección al pueblo. que podemos hacer esto. La radio con el hip hop.. Los huesos mondos y brillantes de las osamentas se calcinan sobre la arena atrayendo a miles de dípteros. Y el Tuerto que empieza a gritar mirando al mar: «¡mi collar de oro!».

.. de un tal Wagner. «Es el cuarto D» —me dice—. Yo le espero asomada al balcón. y es lo que yo digo. de manera que en vez de darme en el ojo me pega en la oreja. que hay que dar una propina mejor porque no cuesta nada que la gente esté contenta. me recibe. es mi marido. — Vale. no funciona. ven. —Señora. es lo que pasa cuando no les dan propina y mi hija. Soy nuevo aquí. con un vestido floreado. — ¿Esto es su problema? — ¡Joaquín!. qué quiere? — Hijo. son unos pisos de ladrillo rojo.quinientos metros que me separan de mi vivienda a las cuatro de la tarde sin derretirme.. Suerte que tengo buenos reflejos y los esquivo. localizo los pisos.. Me pica la curiosidad. perdónalo Jorge. pelo teñido de castaño y collar de perlas. mi problema es este. cuando pienso en toda la verdura que he tenido que comer. ¿cuál es su problema? — Ven que te lo diga.. Es el móvil. «suba de paso una bombona de butano que hay junto al ascensor por favor. no se puede mover y piensa que me acuesto con todos los hombres que vienen a casa. ¿tú de dónde eres que eres tan gracioso? — De Puerto Buitre señora. sí que tiene un problema. Saludo educadamente y el muy asqueroso me escupe un lapo con gran precisión. Estoy perplejo. [ruidos de cobertura]. En el número tres. Me abre.. . llamo al ascensor. ¿es usted Don Jorge Tapabastes? — Ehhh seee. qué gracioso. — ¿Tienes azúcar? ahora con la insulina tan buena que venden una puede comer todos los dulces que quiere.. que es la que la paga cuando la encarga. — Menos mal que me la ha subido.. ¡ay!. ¡estate quieto!.. tómate esta fanta que estarás cansado. ¿la quieres de naranja o de limón?.. donde un viejo con más aura de muerte boquea ante un programa de cotilleos a chillos. — Señora. — Señora.. Busco La Casa del Bacalao. yo no puedo comerme eso ahora. ¿cuál problema? ¿El casero la quiere echar? ¿La extorsiona la mafia? ¿Hay pollos alienígenas que la molestan? — Ay. ¿De acuerdo? Venga pronto por favor. Cómo se descuelga esto. Al otro lado de la línea se escucha la voz bondadosa de una viejecita. — Pregunte por La casa del Bacalao. otra es intentar resolver el problema de la ancianita. este es mi problema. tiene una enfermedad mortal. miro hacia arriba y en la cuarta planta está la señora haciéndome señas. ¿Sabe dónde es? — Ehhh no... ay. Un nuevo misterio en mi vida. no. de naranja mejor. entro. y cómete estas perrunillas de las monjas [la vieja las sostiene en ambas manos como si fuera un torero brindando las orejas al público]. que tendrá sus ochenta años. — Joder con su marido. ¿este es su problema? — No.. pero qué gracioso eres. Estoy sobrepasando los primeros pisos cuando suena la música de «la cabalgata de las walkirias». [suspira]. Yo alucino. Efectivamente. La expansiva señora me coge de la mano y me hace atravesar el salón comedor. les da estrictamente el precio en euros con sus céntimos. ¿Nos conocemos? ¿Quién es usted? — Me parece que no nos conocemos. ya no es como hace treinta años que te hacían pasar un hambre. me dijo que tenía un problema. Estoy en la urbanización Río Frío. Es un vejestorio gordo con aura de muerte.».. a ver apretando el telefonito verde. me echo al hombro la bombona. yo soy María Orta. porque el del butano la ha dejado ahí. — ¿Diga? — Hola. subo los cuatro pisos. al lado de la playa. Tengo un problema. ¿quién es usted. ¿Cómo ha sabido esa viejecita de voz bondadosa que yo tenía el móvil y que estaba entrando en el conglomerado turístico este? Tengo dos opciones: una es irme a dormir la siesta..

— Ya está señora. así de mal escrito para que se hagan una idea]. cambiado los grifos de una bañera. Pido un cubo vacío. jardinero. Perfecto. informático. vuelvo a colocar las conexiones en su sitio. cavado una fosa en un patio para un mastín recién finado y formateado el ordenador de un nietecito.. ¿tú quién eres para repartir propaganda ofreciendo mis servicios sin consultarme? Sabes muy . riendo cáusticamente. camarero. por sólo ¡la voluntad a la hora sin cobro de desplazamiento! Mano de obra cualificada. — Lleva así desde hace tres días y no viene nadie a arreglármelo. — ¿Publicidad?. las venticuatro horas del día incluyendo sábados y domingos. ven. electricista. electrónico. Antes de conseguir llegar a mi pisito. Bordados blancos y puntillitas. Teléfono tal.. y qué pronto lo has hecho. abro el armario de debajo del fregadero y coloco el balde bajo las tuberías de PVC. Facilidades de pago. una especie de gerontocracia playera. esquivo un nuevo lapo del celoso marido. ¡menos mal que has llegado tú! Estoy totalmente anonadado. y los cojines. puesto un tendedero.. mecánico. Sobre la mesita de noche está el teléfono domo. — ¿Qué? — ¿Qué de qué? — ¿Que qué pasa? — ¿Con qué? — ¿Qué historia es esa de los panfletos? — Pues qué va a ser [se encoge de hombros la tía]. evidentemente. Le doy a mensajes recibidos y la voz robótica de la señorita de telefónica me informa de que hay una nueva llamada con el siguiente mensaje: «suegra. Vuelvo a alucinar. y sin herramientas. boy. guardaespaldas. ¿de qué me habla señora? — Pues de la publicidad que has hecho. administrativo.. La vieja me conduce al dormitorio atravesando el comedor. Sorteando cuerpos y bultos me enfrento a la Concuerda. la inevitable talla de Jesús en la horca. abro el grifo y dejo que corra el agua. y mi móvil vuelve a sonar. porque cuando me ha llamado mi yerno estaba en el retrete y no pude atender la llamada. de esas del Bosco. Esta vez no esquivo al gargajeante abuelo. Cortinajes rosa pastel a juego con la colcha. agricultor. paisajista. Cada vez entiendo menos. A las once de la noche llego a mi hogar con algo más de treinta euros en el bolsillo y un cabreo morrocotudo.. meneo el tapón de mocos y porquerías con un cuchillito y cae el agua a raudales en el cubo. fontanero. diseñador. Por todas partes hay simbolitos religiosos. que dice que lo ha comprado en El Encanto y que se lo dejaron funcionando. Me despido de la vieja. — Señora. montado una jaula para loros. Y salgo a la calle. «La propina. ¡hijo!. que han repartido en la playa un papel que dice esto: Jorge Tapabastes. — Ay hijo. desatornillo el filtro. para que estés contento». — Pero vamos a ver muchacha [mi halma ierbe de hira. mira..». Esto parece una pesadilla surrealista.Enseguida llegamos a la cocina. pero que le ha dado a alguna tecla del mando a distancia y ahora no se ve nada. rapidez y limpieza a precio de inmigrante. esta vez de alguien que quiere que le sintonice el televisor. qué bien. Una foto del papa adorna la pared junto a un reloj pintado con los colores de la bandera nacional. he sintonizado un televisor. puedes oirlo en el contestador automático. Son todos los clientes personas muy ancianas. herrero. limpio bien la tubería. entro en el tálamo nupcial. Retiro los platos sucios. carpintero. albañil. que hay que trabajar para pagar el piso. La vieja pone en mi mano seis euros con veinte céntimos. todo tipo de reparaciones y proyectos. vamos a aclararnos. pintor. Desenrosco las conexiones. El fregadero está hasta las trancas de platos sucios y lleno de agua.. ¿usted cómo sabía cuál era el número del móvil? — ¿Pues cómo ha de ser hijo? por la publicidad. Cuelgo.

y puede ser una completa desconocida.. de gran complejidad. inquieta. te pasa algo. sabes que hemos venido de vacaciones. ¿eh?.. — ¡Guau guau! — ¡Va Jorge! ¿quieres un bocata de cochinillo y una birra? —¡Déjame Gordo. déjame que me voy a cagar en los muertos de Dios! — Cambiaaaarme de postura que me va a salir una llaga en el culo. Y el móvil. ¿te enteras?. ¡trae p’acá las pelas! — Que me falte un ojo no quiere decir que no tenga mis sentimientos. Yo alucino. ¿vale? — ¿De qué te quejas tanto Jorge?. dando grandes suspiros por los rincones de los que parece que te arrancan el alma. — Alucino.. qué dices que vamos a liarla. ¡a ver qué coño están haciendo esas mujeres que no están a lo que están! — Deja de dar chillos que la asustas.¿pero qué queramos ni qué leches? Yo lo que quiero es venir aquí a pasear con la nieta antes de que llegue a la adolescencia. Ayúdame con mi abuela Jorge. con expresión de canción española. que llevo toda la tarde haciendo avisos. En vez de irme yo. el ruido de las putas olas no te deja en paz y los conejos te observan buscando algún signo de debilidad para atacarte. — Pues con estos treinta euros vamos a comprar una máquina de coser de las que venden los moros y así puedo coser cortinas. así que le pregunto. Un compañero en apuros La vida familiar es algo complejo. — A bailar puro rap pinomontano se siente en el verano. es para que la gente se enganche y luego ya podemos pedir lo que queramos.. ¡a descansar!. qué plasta eres — ¡La niña se ha caído cojones!. — ¡Qué!. con este montón de adherencias que nos acompañan. Pasas treinta años al lado de una persona.. hace frío. ¡qué! Quita del medio Tuerto.. Manolo. los mosquitos te joden. — Qué te pasa. ¿te enteras? — ¡Guau!. — Ahora voy yaya..bien que no soy capaz de rechazar un trabajo por el condicionamiento al que somos sometidos todos los obreros especializados desde el útero. incomprensible muchas veces. ¡niño! ¡quieres apagar la puta casete! — Me llamo Manolo. — Sí. ¿Han probado a dormir en la playa a la luz de las estrellas? La arena está dura de cojones. tal vez tendría que haberles echado a ellos. no Tuerto.. ¿y soy yo el único que tiene que trabajar aquí? — ¡No te quejes que yo he perdido mi collar de oro en la playa por tu culpa! — Tú cállate que vamos a liarla más todavía!. Pregunta: ¿conoces a tu pareja? Llevaba unos días pachucha. — No me pasa nada. ¿cuánto te han dado esta tarde? — ¡Buaaaaa! — Tito.. .. no deja de sonar. ¡por la voluntad! — Eso es provisional Jorge.

». de mis deseos. ven que te peine. tú no puedes hacer nada. Primero ha abierto la boca en una especie de sonrisa cavernosa. la tapa del bate se baja después de mear. carecéis de sensibilidad. — No va a cambiar nada. son cosas mías.. cuando se caga se tira de la cadena. Aprovechando que estoy de baja por ansiedad. mosqueado. se han llegado deseguido tres vecinas a ver qué pasaba. — Todo va a cambiar. Una lista interminable de querellas domésticas. Yo creía que era feliz. Ese monólogo ha durado una hora.. cámbiate de ropa cuando te duches. realizo la solemne promesa: «de ahora en adelante no vas a hacer nada más en la casa.. «Ji ji ji ji jajajaja jiiii. echa la ropa sucia al cesto. toma tu puta cartera y tus putas llaves.. ahora mismo se ha producido el cambio. en un solo día. de repetirnos las mismas consignas una y otra vez: «recoge esos calzoncillos. Oye. Les he explicado el asunto y. — Que no. límpiate las gafas. . ¿Quién me manda a mí ponerme a hurgar en los sentimientos? Ha empezado a hablar y no había forma de que parara. de mis sueños. escurre el trapo. ponerse serias. Eso sí que la ha animado mucho. la ropa de color va con la de color. yo soy anarquista. — ¿Tú? — Pues claro. tal vez contagiadas por el ambiente histérico. No me lo esperaba. no me despiertes de la siesta para preguntarme el sitio dónde dejaste las llaves. Me ha dejado anonadado. no dejes el coche en reserva. y allí su abdomen convulsionaba con frenesí. te sentará bien. todo va a cambiar. sólo soy la chacha de esta casa».». empecé a sentirme molesto. Es que soy muy gracioso según dicen. — Al contrario. Oye. — Nada va a cambiar. a continuación. Luego he reaccionado y he intentado animarla. que me dejes en paz.. no os comunicáis conmigo. alarmadas por los chillos. que ellas. yo voy a encargarme de la casa. no metas las bandejas en el fregadero. no tires al suelo la toalla mojada. tú pasas las horas ensimismado en tus pensamientos murmurando por lo bajini. A ver. no sabéis quién soy. de hacernos la comida. tienes que ir a ver a tu madre.— Déjalo. Que está harta de ser la chacha de esta casa. lo he visto en los culebrones venezolanos y es lo que siempre me dice el siquiatra. como cogiendo progresiva carrerilla se ha puesto a reir como una loca durante más de media hora. dúchate. no sabes de mis anhelos. seguramente puedo hacer mucho. — Sí. te he comprado unos pantalones. Y. límpiate los fideos del bigote. le he dicho: «ea. ponte las zapatillas.. no me conoces. anímate mujer».. no pongas los platos con restos de comida en el fregadero. pero nada. yo me voy a ocupar de las tareas domésticas».. Creo que aquí lo que hacen falta son actos. Luego. no le des la vuelta a los calcetines para que duren el doble. — Sí va a cambiar. ¿qué estaban insinuando? — Yo. así que me he puesto manos a la obra. acuérdate de ir al médico por la baja. Ni las mejores palabras son capaces de sacarte de la depresión cuando esta ahonda sus profundas raíces en las entrañas más oscuras de las entrañas. no me comprendéis. no me hacéis caso. — Tus cosas son mis cosas. no sé por qué. Pero nada. Intentaban resistir. cuéntame. si mojas la toalla repón una seca. cómete la ensalada. Oye.. empezaron a llorar de felicidad. Luego ha continuado por la parte afectiva: «no me valoráis. también han empezado a carcajearse. que se agota de recogernos la ropa. Luego ha enmudecido y se ha quedado mirando fíjamente una figurilla de pastor que mangué en un Belén estas navidades y que adorna el mueble acristalado de platos raros y regalos de cumpleaños. al final las vencía la guasa. el rollo de papel higiénico se cuelga con la hoja hacia delante. si tapeas en la habitación no escondas la bandeja en el armario para que no la vea. Es más. Se tumbó en el sofá. llevamos así treinta años ya. No podía parar.

Cierro todo... la pongo a calentar. Son las nueve y cuarto. está muy equivocada. ¿Qué hago para comer? A ver. Me asalta la duda. pero a ti. vete a dar una vuelta y no vuelvas hasta la hora de comer. Una cosa en marcha. Joder con la tía. empieza hoy. algo que impresione.. Yo soy un destajista profesional.. Una vez esté en marcha la comida. echo un tapón. esto está vacío. — ¿Tienes seguro de vida? — Claro. — ¿Ah no?.— ¡Ja ja jajajjajaajja! — No soy como el resto de los hombres. ¿Dónde está el botón del calor para desconectarlo? Este del circulito rojo debe de ser. tú no tienes ni idea de cómo poner en marcha la lavadora. pondré la lavadora. ¡Ah. Rápido. Estaba ya a punto de llamar a la ambulancia para que la inyectasen cuando. déjalo que yo lo hago mejor. cuando ellos en momentos heroicos intentan sustituir a sus mujeres.. abro la lavadora. ¡tú te vas a ocupar de las tareas domésticas! — Pues claro. a poner la lavadora y a hacer de comer. Pienso. Si lo presiono ¿le estaré dando al agua caliente o a la fría? Malditas sofisticaciones. — Pues hala. — ¿Sólo eso?. Así que tengo cinco horas. y en marcha. Primero. tú no tienes ni idea de dónde se guarda la ropa.». Van a tomar café al bar. verás. dos tapones. señal inequívoca de que sus papeles les gustan: «tú no tienes ni idea de dónde está la fregona. ni manzanilla. dicen. — ¡Qué poca confianza me tienes hija. Son las nueve de la mañana. Ni tila. ellas ponen un montón de objeciones. ¿está la casa asegurada? — Sí. ¿qué problema hay? — ¿Problema?. qué puedes hacer que sea espectacular. — Pues claro que no lo hay. yo yo a ti a titititi sí que te conozco.. Pues si esta piensa que me voy a arrugar. no mujer. y comemos a las dos de la tarde. Bueno. divididos por ropa blanca y ropa de color. ¿Y este otro que es? Tiene una espiral. pongo la máquina en el uno. Tomo la cacerola nueva. Me ha picado de verdad. Voy a los cestos de la ropa. Por lo que me cuentan mis amigos. Cuando me pongo a trabajar. a ojo. me conformo. Con que hagas la comida. mejor que sobre: cuatro tapones. no hay quien me gane porque tengo un método. ni coñac. — ¡Jajajajajaja! — No hay ningún problema. lo sé. voy a fregar.. no había forma de tranquilizarla. Todo va bien. tres tapones. dónde . Así que lo que necesito es un método: eliminaré los tiempos muertos.. mientras la lavadora lava. el de la ropa de color. pasaré la aspiradora. le echo agua. — Entonces no hay ningún problema. y de esta forma. catástrofes. ¿no hay ningún problema? Los habrá. contra incendios.. como esas de las películas de demonios satánicos y niñas poseídas por el Espíritu Santo. finalmente. se ha ido calmando. Mejor lo dejo sin presionar. que cualquiera sabe... ¿Por dónde empiezo? ¡Un momento! Hay que sopesar la situación. A ver. ¿dosis?... sí! La ropa de color no se lava con agua caliente. de momento. la lleno. — ¡Túuuuu!. ¿Qué hay en la despensa? Joder. — Es que tú a mí no me conoces después de treinta años.. — Muy bien. iré a lo esencial. — ¡Ji ji jjjjiijiji! En cuanto a mi compañera. Y me ha hablado con una voz que no parecía la de ella. Y ha salido a la calle con las vecinas riéndose mucho todas ellas.. yo puedo ir haciendo la comida. ¿el centrifugado? pues no lo toco. me obligaron a hacerme uno cuando lo de la hipoteca. Cojo el más completo. me ha dejado algo perplejo. tal vez agotada. tomo de un bote que pone jabón de Marsella superconcentrado para lavadoras. tú no tienes ni idea de cómo freir un huevo.

la sal especial para el horno. esto está hecho una auténtica sopa. pues la sal se ha convertido en piedra. «Cuatro lubinas para prepararlas a la sal por favor». bajo a toda velocidad.. A ver la lavadora.. una bolsa de cacahuetes. la situación puede cambiar. ya está roto. adentro.. no me extraña que mi compañera esté a punto de volverse loca. ¡Magnífico! Cuelgo las chorreantes vestimentas en la terraza. entierro las lubinas según dice la receta.. leído en el National Geographic: invoco a sus espíritus y les doy las gracias por haberse dejado pescar para que nosotros nos los zampemos. así que no me quedan más huevos que dar vueltas por todas partes. a ver. arrancado de la vida en su mejor momento.. nada. ya está. pues le echo más sal. Saco la ropa y la meto en el baño de plástico llenándome los pies de agua. Bueno. ¡quita chucho!. Subo las escaleras dejando un reguero de agua.. La cola del pescado. me echo una copita y extraigo el pescado porque ya ha pasado el tiempo. Algunos ingredientes no los venden en las tiendas habituales del barrio. esto se está convirtiendo en un infierno. qué asco. Mejor busco una pescadería de calidad en el centro. no caben. Tranquilízate. Me repongo porque el corazón debe de estar ahora mismo a doscientas pulsaciones. No estoy nada feliz. ¿no ha hecho el aclarado? Es igual. resbalo. parece una montaña. Extiendo a estos peces viscosos sobre la encimera y efectúo el ritual de los esquimales cuando van a comerse a una foca. y cinco minutillos más por si acaso. Bueno. Sólo se ve la montaña de sal a través de la pantalla oscura del horno. Caray. ahora hay que retirar las escamas y las tripas. Bueno. Le explico que va a pasar a formar parte de una ensalada americana con queso.. Apago la lavadora y me suelta una descarga eléctrica que me deja turulato. ¿puse mucho?. pero no importa. qué gordas son.. ¿Dónde están las pinzas de la ropa? No hay pinzas. esto no. ¡será cabrona! Tengo que arreglar eso. Bueno. Imprimo la receta. La olla que dejé con agua para que hirviera se ha quedado sin agua y por poco sale todo ardiendo en mi ausencia. Me niego. Abro una botella de tinto. Y hay mucho jabón. prometo a las lubinas que serán tratadas con gran respeto. qué asco. porque yo no voy a El Encanto. por capas. Ni caso. con el cuchillo. inasequible al desaliento sigo adelante y vigilo cómo va la lubina. Uy lo que tardan. seguramente engordado con los mejores piensos del mercado. como si esto fuera una obra de arte. las meto en dos bandejas.. A ver: internet.. voy al patio con todo. y que luego será metabolizado por nuestras tripas para unirse con el Cosmos y sus congéneres alienígenas. Tengo por delante dos horas y media.. Así que me voy a tomar esto con calma. Las mujeres es que son unas agonías. caigo y me clavo los escalones desde la coronilla hasta los zancajos. ahora sí. A la tienda a por lo que necesito. La verdad es que es inquietante. un divertimento. ya ha terminado. ¡deprisa deprisa!. Las meto en una bandeja. el culo de este cacharro está todo negro. A la basura la cacerola nueva. con cuidado a los platos. esto sí: lubina a la sal y ensalada americana con salsa de cuatro quesos. La receta dice media hora de horno. El tráfico. tomate.. las entupo bien en una bandeja. Y reflexiono. tecleo “almuerzo sencillo y exquisito”.. ¡joder. ¡qué bien!. la misma pescadera la tiene. joder. pues no es tan sencillo comprar de esta manera. pues yo lo dejo media hora. Parece fácil y se tarda poco. ¡será cabrón! Vale. esto no. a ver sin comillas. no entran en el horno. Ya me toca. es pescado de piscifactoría. a mi compañera la colada le sale mucho más seca. Así que vamos a ver. cómo quema!. he de actuar con calma. Ya está. y dentro está el pescado. me pongo al lado del zumidero y ¡cras cras!. pechuga de pollo. La lavadora se estremece de placer. caliento el horno. Cojo la sal.. Pero creo que si me lo tomo con tranquilidad. bueno. el google. Aparcar sobre la acera. creo que ya está. A casa. Joder. lechuga. Se ve que no ha centrifugado. De postre flan.. a una se le revienta la tripa.consulto. ¿Cómo lo saco? Tomo la machota grande de la caja de herramientas. Luego me ocupo de la pechuga de pollo y saludo gozoso al volátil. Son las diez y media y estoy para que me dé el infarto. El coche. por lo visto no se les quitan las tripas. Primero las lubinas. Pongo agua con sal para cocer la pechuga para la ensalada. ¿Qué hago? Vamos a ver. .

¡cielo santo! Estoy totalmente aturdido. se sientan y enchufan la tele. ¿parece jabón? Todo está muy arrugado. ¿y si le echo algo de agua?. mecachis. que a lo tonto me he soplado la botella... poned los platos y los cubiertos. vamos allá. mejor sigue lamiendo mientras yo friego. Demasiado alegre me parece que estoy.Los restos a la basura. caramelizo los moldes de vidrio. consigo regoger todo con un paquete de servilletas de papel y un bote de lejía.. Esos dos se miran como si les hubiese propuesto copular con ellos. Nada malo parece haber ocurrido. ¡joder cómo quema! Se desmenuza la pechuga. Les sirvo la ensalada y les muestro los filetes de lubina. ¡Qué cuando comemos! Menuda jeta.. ¡la pechuga!. .. ¡La hostia. preparados para zampar a pesar de todo. hoy he hecho yo de comer. y mientras limpio los churretes. Pues la ropa anda que se las pela. Al ponerla sin pinzas. se rompió un vaso. Venga. A ver la lechuga. subo a ver la ropa cómo anda. con su salsita de limón y perejil. como pringa esto. Bueno. Para lavarla hay que fregar los platos. Me besan con afecto y respeto.. Otra copita de tinto. joder ya. Ahí están. Contento. — Cuando pongáis la mesa. abren sus latas de cerveza. Los jerseys y pantalones siguen chorreando. Dejemos que la cosa siga su curso. parto limón. ¡cómo salta esto! A ver. observándome con prevención. qué espeso está el caramelo.. ¡Hala!. tengo pan? caliento los quesos en un cazo.. que por lo visto es muy fácil. Me tengo que serenar. Ehhhh. ¿el pan. si estoy completamente borracho. leche y leche condensada a esta proporción y se bate. ya están las pruebas destruidas. ¡Zape gato! Va todo sobre ruedas. ¡uy. ¡Uy!. déjate de cachondeo. todo está inmaculado. cinco minutos a todo gas. el cuchillo de cortar lechuga. las piezas más ligeras han salido volando: todo tipo de lencería femenina y docenas de mis calcetines adornan el suelo. ¡la que se lía!. la lechuga tiene cosas negras y bichos ¿habrá que lavarla? Buf. Pues sin caramelo. pero en los lugares donde se han secado algo muestran unas manchas claras. pero huele bien. ¡la virgen!. que yo no sé cuando va a venir mamá. sí? ¿y qué has hecho? — Lubina al punto de sal y ensalada americana. Los filetes están intactos. — ¿Esto qué es? — Lubina. el queso parece lava en erupción... Joder. el fregadero rebosa de platos sucios! ¿qué hora es? ¡La una y media! ¡mierda! Otra copita. han estallado. ¡El queso!. Al poco llegan «los niños». A las catorce treinta horas he conseguido poner la mesa. salpica! Otra copita. — ¿Qué? — Pescado y verdura con pollo y queso. Llevo a los contenedores de basura dos bolsas grandes de desechos. — ¡Ah! — Bueno. ¿queréis comer ya o qué?. — ¿Y mamá? — Mamá no ha venido todavía. el caramelo parece bastante espeso. — ¿Tú? venga ya.. pues si les llego a presentar una rata hervida cubierta de ajos crudos ponen menos cara de asco. a ver dónde hay un cazo. Un vaso lleno de aceite usado. hay que ver lo que se ensucia. mi hija pequeña y mi yerno (el Pazguato). ya recogeré esto y lo volveré a meter en la lavadora. Tengo que hacer el flan. vierto la mezcla y queda colgando como una negra estalactita. no me veas el paseo que se ha dado.. van a la mesa. Lo entro en el microondas. Se echa azúcar en un cazo y se pone a calentar para hacer el caramelo. — ¿Ah. Pues se tendrán que acostumbrar a esta situación novedosa. luego se echan en un recipiente dos huevos. ¡Quita chucho! No. He de mantenerme sobrio porque si no esto puede ponerse feísimo. por eso me tambaleo. hay que estar alegre. Me detengo. A pesar de que los flanes —por algún misterio de la termodinámica—. — Te digo muy en serio que he hecho de comer.

.. Tomo mi cuaderno de poesía y escribo para animarme.. ya os lo dije.. van a la cocina. — Papá. De verdad que me estoy cabreando como hace años que no me cabreo. ¿quién va a comprenderte? . Algunos días Es mejor no levantarse Dan ganas más bien de colgarse Que de dar saltos de alegría La mirada perdida Ausente Y se hace muy patente Que no hay motivos Para beberse la cicuta Ni hay tiros Ni las pasas putas Ni hay hambre Ni te dan calambres Ni ella se ha ido Con tu mejor amigo Todo sigue igual Cansino Aburrido Pesado Vulgar y rutinario Previsible como el vecindario Piensas que no te comprenden Pero. se sientan a la mesa. que eso de trabajar en la gasolinera es un rollo de mucho cuidado para que ahora vengas con pescado cocido. No puedo evitarlo. pero no les gusta. que estoy a puntito de estallar. ha sufrido el ultraje de recibir un cuarto de litro de ketchup gringo en el lomo.. Los pajilusos estos llegan. y allí veo los tristes despojos que nadie se comió. El ritual esquimal no ha servido para nada.. cogen un bote de ketchup. — ¿Y nuestra comida? —Esa es vuestra comida. me dirijo al cubo de la basura. Pues esto es lo que hay. — Hija. ¿qué dices de bazofia? — Mira. — ¿Pero qué hacéis? — Echamos ketchup en esta bazofia. comed y callad. que estaba en su punto. con queso y pollo. podéis mojar pan. Si no quieres escuchar un concierto de voces sumamente violento. No sé si podré soportarlo sin gritar y me encierro en mi habitación hasta que escucho como esos dos recogen y se largan. tienen la comida hecha. no me toques los genitales que dejaste de estudiar porque te dio la gana. Maldigo a todas mis castas. Los espíritus de esos pescados deben de retorcerse de dolor allí donde estén. Se me había olvidado que los dos señoritos no comen más que lasaña y pizza. Me marcho del comedor por no verlo. un filete para cada uno y ensalada la que os apetezca. Será por el vino mezclado con la situación de escrúpulos dietéticos de estos dos memos. se toman la cervecita. déjate de bromas que estoy muy cansada. ¿te enteras? — ¿Cómo?.— ¿Y esto? — Ensalada americana. que vamos a acabar muy mal la mañana. y tú —le digo a mi yerno— ni te s’ocurra abrir el pico. Menudos mamones. helado de indignación. déjanos comer como nos dé la gana que va a ser peor si no. Mi lubina a la sal. Se levantan muy dignos. e inundan la lubina y la ensalada ante mis aterrorizados ojos.

mojado. se dirige a la mesa.—jodida marmota— Si ni tú mismo sabes ¡QUÉ COJONES QUIERES! Haces la comida. a ver. me he electrocutado. no podía llamar. ya está bien de desplantes. abre un botellín reciclable de cerveza y se pone a leer el periódico. Me estoy poniendo furioso. ¡ha muerto Jesús Gil!. machacado la mano con la machota. — ¡Ah! [sorpresa].. — Ejem ¿quieres comer? — Ya he comido en el campamento de las huelguistas de Tabacalera. Espero que mi mitad me anime un poco.». hoy yo yo yo yo me he pasado la mañana sufriendo calamidades. me duele la cabeza. Parece que le dé igual que esté todo recogido. pero nada de eso: me da un beso. — Sí. ¿una orla?. — ¿Eh? [pasmo]. se sienta. Me siento en el sofá a meditar sumamente desmoralizado.. ¿un gorro de cocinero? — Mira mujer. — Vale. — Da lo mismo. Pienso que me va a fiscalizar. ¡y también hablan del abrigo de la Infanta en la boda de los daneses!. preguntándome si esta poesía se aplica a ella o a él. me entró la ansiedad. . ¡y quiere recalentar mi lubina! — Oye. Nunca me había pasado esto. ¿qué has hecho?. El perro y el gato no han dejado de dar por saco. lo calentamos luego y listo. porque he hecho de comer. No me lo puedo creer. escúchame hombre: ¿qué he hecho yo contigo que no hagas tú a diario conmigo? Ahora yo estoy frenético. — Oye mujer. ¿un diploma?. y escucho como entra mi compañera en casa. lo limpia que la he dejado. como un auténtico basilisco al que le hayan pisado un huevo durante la siesta.. detuvieron a Marisa. — ¡Cómo! para que lo sepas he puesto la lavadora y he preparado una comida especial. cortado con un vaso y con un cuchillo. a mirar la cocina. no tienes por qué ser grosera. — Me invitaron a comer. estaban deteniéndonos.. — Es que estaba en su punto. fui a ayudar con lo de la recogida de firmas y he pasado allí una mañana muy buena... no te preocupes que valdrá para la cena. el del butano pasó sin dejar la bombona. y qué quieres. que sensación más extraña me ha entrado. que tengo el cuerpo como si hubiese alicatado a destajo el palacio de Congresos. la compra Vas al mercadillo Te comes el membrillo Te pruebas la ropa Te miras al espejo Te ves lejos. quemado.. caído por las escaleras. Son las cuatro. Caramba. qué jartón de reir nos hemos dado. — Pero es que la comida.. vino la policía a pedir los carnets y los pusimos como los trapos. Ni limpiando motores he rascado tanta pringue como hoy. Y sigue leyendo el periódico:«¡mira! ¡Jorge!.. tengo ardores por el vino. — Es igual. pues podías habérmelo dicho. el gángster ese ahora resulta que es un gran hombre. porque a parte de la peste a vinazo no parece haberte lucido mucho la mañana. ¿ni siquiera preguntas qué es lo que he hecho? — Qué pesado estás.. — ¿Yo grosera? —aparta el periódico—. porque estoy hecho polvo.. parece que le da lo mismo que la reciba o no. el teléfono no ha parado de sonar. — Ah. — Hombre.

No sé qué decir. cállate un momento. — ¡Treinta años llevo yo aguantando!. ¿una broma? — ¿Qué dices de broma?. .. Ella debe de haberse dado cuenta. silencio. yo estoy mucho mejor... lo llevo a la mesa y lo descubro.? ¡ovolactoVEGETARIANA! Lo de vegetariana lo ha soltado dando una voz que hace que el perro salga de casa con el rabo pegado a la barriga. en el panteón de mártires feministas. esto de la ensalada qué es. Por cierto. esto está bien. mira los platos. perplejo.. ¡menuda pájara estás hecha!. ¿No te has acordado de que yo soy desde que cuidaba los cerdos en aquel cortijo. luego mira a los platos.. así que me siento. Ella. se ha quedado callada. con una ramita de perejil. puedes ayudarme mucho a superar mi trauma. ¿te enteras?. porque se acerca. ¿pechuga?. ¿verdad? pues seguro que ahora ya me comprendes un poco mejor que esta mañana. ¿quiere la señora un masaje en los pies? ¡Uy! También ella está furiosa. y ahora encima vienes tú. ¿me lo enseñas?. Hoy hemos almorzado a las seis de la tarde garbanzos de bote y tomates aliñados. Voy a la cocina. ¡manda huevos la cosa!. Tenías razón. que estaba muy alegre. ¡vacilándome!. todo milimétrico. no te pongas así que no es para tanto. ¡Madre mía! ¡He caído en una trampa! Ahí arriba. ¡Treinta años sin quejarme demasiado! ¿A que jode eh? ¿A que pica? ¡Pues ya sabes lo que te espera!.luego han venido tus niños y han tirado mi comida a la basura. Me queda el consuelo de que al perro y al gato les ha encantado mi cocina. — Bueno. He quedado como un verdadero gilipollas. y otra vez me mira. Siéntate nena. se pone en pie. la ensalada en un cuenco. ¡es que manda huevos!. sólo he picado un poco. — Ya. inyecta los ojos con sangre. no hagas nada que yo traigo las cosas. Y el pollo lo detesta. porque me has dicho que te vas a ocupar de todo. y sin dejar de contemplar los platos me espeta. — ¡Ah!. coloca las manos en garra. — Venga ya hombre. lo de que había comido ha sido de broma. deben de estar partiéndose las tetas a mi costa. te dije esta mañana que no me conocías. Es más. ¿qué hablas de huevos?. ¿ahora no te gusta? — Esto no puede ser. y esto. ¿y ahora qué pasa? — Esto qué es. se hincha como una arpía fenicia.. ¿eh? Espero que todo esté niquelado para cuando yo llegue de hacer mis cosas. digo lo que hay. Habrá que aprender. Y lloro silenciosamente. venga. con cara de pollo. preparo los platos siguiendo la foto de la receta. en dos pasos se coloca ante mi mismísima napia subida en el taburete de broncas y me habla con la voz de posesa.. ¿de qué hablas tú mamarracho? — ¡Yo mamarracho! — ¡Mamarracho! — ¡No me insultes! — No te insulto. qué es eso que has hecho de comer. — ¡Eeeeeh! mujerrr no-me-in-sul-tes. — A ver hombre. Ni se te vaya a ocurrir pensar en echarte atrás ahora. y el gato se esconda debajo del sillón.. ganas de llorar. Después. ¿pescado? — Pues sí ¿pasa algo? Entonces se incorpora. en realidad tengo un hambre de ogro.. Jorge. — Mira Jorge. perdona lo de mamarracho. luego me mira. ¡qué buena pinta! Lo cubro todo con una tapadera. no tienes ni puta idea de que hace años que no comemos ni carne ni pescado.. ¡eh!. y desde luego no me conoces. porque esta va en serio. lanzándome rayos de auténtico triunfo. — [Tranquila]. te dije que no me comprendías. No me he acordado de que esta tía no come ni carne ni peces. Y que yo zampo sin ni siquiera mirar lo que me ponen por delante porque el picante hace que todo me sepa igual.

todos están pachurraos.. que deje una nota. — Déjate de dinero. lo que necesitas es la cartilla de la Seguridad Social. Y son las once. Los huevos peligran. por si acaso. entra en el túnel de Puerta de Urgencias y se . árboles. se lamenta conmigo. pero ca. Me subo el pantalón hasta la rodilla derecha —que es la que me fastidia—. Así que también la maldigo. que como estoy solo. me apura. Yo estoy de descanso y puedo hacer —para variar— algo útil que no sea fregar platos. y voy para casa renqueando. A continuación me encamino a mi domicilio caminando. Me encamino —por lo tanto— a ver al frutero. maldiciendo mentalmente cuanto encuentro a mi paso: coches. y no soy capaz de apoyarla. cuando en mala hora se me ocurre hacer la compra de frutas y verduras. La niña no sé si comerá aquí o se largará con el yerno a alguna pizzería. Me preparo mentalmente para recibir a Satán dignamente a golpes de kárate o karate. No me duele. absorbiéndome hacia el centro de la tierra. aburrido. creo que no tengo nada roto. — Joder Maruja.Caída en la cloaca I Hace unos meses. Hago una breve meditación: me he hecho cisco la rodilla. Acabo de caerme por una alcantarilla abierta. le compro lo de la lista de la nevera. abrazándolo contra mi pecho para que pese menos —pienso—. — Déjate de notas y vámonos. salgo de allí como puedo. pero la tengo entumecida. Recojo el saco —que quedó fuera del bujero— y compruebo que los huevos se han cascado. recojo todo. De los melones pequeños. y más de mi cosecha.. «Adiós Jorge». — Espera que busque un lápiz. No es muy profunda. que me informa de que no ha vendido nada en toda la mañana. ¡Caramba! Todo está oscuro. voy a saltitos sobre la pierna buena. ni demonio ni leches. Por un momento pienso que he muerto y que voy directo al infierno. Pero como es tan alto me tapa la visibilidad o como se diga. Me tomo con él tres tintos —por solidaridad—. me encontraba en casa. y en lo alto coloco una docena de huevos para evitar que se rompan. ¡cuando el suelo se abre bajo mis pies!. voy andando despacito. me toco los huesos. porque dicen que soy muy exagerado. «Adiós Alfonso». que ya estoy cerca. La mujer me echa cuenta. Como digo.. y veo que está tan gorda como un melón de invierno. La cojera se incrementa y también la maldigo.. Menos dos. Imaginándome las futuras tortillas de patatas. Mi compañera —pienso— volverá a las ocho o las nueve de la noche porque está limpiando el Palacio de Congresos —es muy limpia— en una subcontrata. solo. llamo a la vecina ¡Marujaaaaa! y le pido que me lleve a Traumatología del hospital de zona. — Déjate de lápiz. en la que apuntamos lo que se va agotando. perros y personas. menos mal que me conozco la ruta. Son doscientos metros que me separan del hogar. Maldigo mi suerte. mucho cuidado. Maldigo mil veces al que ha quitado la tapa de la cisterna esta. Me monta en el coche. Cuando llego a la puerta. — Espera que coja dinero. corre como el rayo. vámonos corriendo.. Total. Venga. — Espera Maruja. que pesará sus buenos veinte kilos. Voy agarrando el saco. Meto todo en un saco de los de patatas.

Bueno. perdón. similar a la de un velatorio agroextremeño. que tiene que preparar el almuerzo y luego ir a limpiar la casa de la médico. atropellando a viejas y a señores que hacen cola. Es una sala muy grande. Ve que todo está en orden y me lanza una mirada de infinito desprecio. dejando pasillos entre fila y fila. con una rebeca azul de botones dorados con el anagrama del Sistema Sanitario. Me dice que bueno. la impresora se encasquilla y suelta una burlona risita.. que él tiene mucho trabajo y no puede dejar la puerta. A partir de la pared se van colocando filas de sillas. La iluminación es mortecina. Le digo que no tengo acompañante porque he venido por mi cuenta. de música melódica de orquesta gringa. Me dice que me las apañe. En las sillas de plástico se sientan personas de aspecto lamentable que se duelen de magullones en los pies. llena de sillas individuales de plástico fijadas a la pared. un celador gordo y bigotudo me monta en un carrito de ruedas. en las camillas yacen personajes con los cuernos totalmente escalabrados. Le digo que vale. Que pase a la sala de espera que ya me llamarán. Muchas gracias señorita. rubia. que a su vez nos contemplan. pero es rectangular. de manera que queda todo como muy rectangular y ordenado. No estoy yo muy ducho en esto de manejar sillitas. O varios miles. ¿De dónde diantres habrán sacado Gosht riders in the storm tocado con violines? .larga. Teclea los datos. Sale un papel. ¿Quién es el último?». III. Me doy la vuelta.. Ningún problema —me explica—. una señorita de unos cincuenta años. de respaldo y de apoyapiés. que tiene ambas ruedas deshinchadas. brazos colgantes. «Perdón. Estoy aquí. que me acerque al mostrador con la cartilla. II. al de allí le falta alguna cosa. Me dirijo al mostrador manejando el carrito. diáfano. y yo diría que mide veinte metros por treinta. a otro no le toca este hospital. no sé. lo cual no quiere decir gran cosa). y menos aún como esta. de más o menos sesenta metros cuadrados. No la puedo medir por pasos. inerme. y me dice que vaya mi acompañante al mostrador de Admisión a hacer el ingreso. Me coloco ante el mostrador. En las sillas de ruedas nos ubicamos pacientes aún más lamentables. lo cual nos obliga a mirar a quienes tenemos enfrente. La Sala de Espera es una sala de espera donde esperan al menos setecientas personas. porque todo el mundo tiene problemas: a uno se le olvidó la cartilla. donde se distribuyen en desorden siete camillas y siete carritos de ruedas (en mejor estado que el mío. En la Sala de Espera. También se sientan acompañantes (la mayoría) que hablan por móvil y consuelan a los pacientes con cierta desgana. Miro el movimiento con inquietud.. ¡Raaaaccc! La funcionaria —seguramente interina ya que sólo tiene medio siglo de edad— lo arranca y lo coloca en una bandeja en la que reposan otros papeles plácidamente. En el mostrador de Admisión Por lo pronto. carece de frenos. — Maruja. evidentemente. determinan un espacio central.. apenas un cuarto de hora. Por último. Estas sillas. voy a intentar dar datos objetivos. «¡Al servicio del Sistema!» —me responde agriamente—. brechas en la frente. Le doy la tarjeta. sacando cuello para que me vea la administrativo. que andamos con las piernas jeringadas o con la conciencia confusa. No tardo mucho. la impresora mete estruendo a ritmo de ranchera. Ya me toca. ante un amplio escaparate de puertas de cristal transparentes tras los cuales se divisa algo oscuro e inmundo: las fauces de la bestia. unas ciento cincuenta. Un hilo musical nos ameniza con los últimos éxitos de los años cincuenta. no te olvides de decir lo que me ha pasado a mi mujer —le recuerdo débilmente mientras ella sale de estampida. Bueno.

El tipo me manipula. Localiza mis señales manuales. Al final. «Gññññ» —me contesta mi pupilo—. levanta. me llaman escuetamente por la megafonía. ay. no me duele.. Otra mujer que me atrae la atención es una viejecita de pelo blanco. que no se mueve. Se lo explico y va escribiendo mientras tanto. un MIR. percute. en Traumatología. Luego salen de allí. desapareciendo a continuación tras una cortina de la que salen de vez en cuando gritos de dolor. Viste como único ajuar unos pantalones de pijama desabrochados. . Aviso con una voz a las enfermeras. que me pregunta que qué me pasa. acariciando su pierna derecha. En otra. se va p’atrás. se le caen los pantalones. Dos camillas me inquietan. «Pase a la consulta cuatro» El procedimiento de trabajo es muy rápido. A la tercera sale una chica malhumorada y vestida con un pijama verde quirófano de cerrado escote con imperdible de osito. — Oiga. No.. no lleva calzoncillos. en tanto que la picha es muy chica. me dice algo que no entiendo y me lanza una nube de vapor de tintorro que narcotizaría a un dinosaurio. «Hay poco personal» —comentario unánime—. pero mi consejo cae en saco roto. porque ya tengo bastante con el viejo. ¡ríanse conmigo! A partir de este momento sentaré al viejo unas cien veces antes de que me llamen. rostro bondadoso. similar al de «llueve». Por unos altavoces van llamando a los pacientes. Mejor no indagar. pero no puedo apoyar la pierna porque parece que se me va a descuajaringar. Sugiero a este hombre que se masturbe. y aquí como muestre algo de compasión. Periódicamente se levanta laboriosamente. que exclama continuamente. A continuación. torcida ligeramente en un extraño ángulo. tuerce. mira el espectáculo con estoicismo. y sus testículos son descomunales. y le da una voz estridente al viejo diciéndole que se siente. En una hay un tipo cadavérico. palpa. con aspecto de padecer SIDA. con un buen coágulo en lo alto de la ceja y costra de roña de varios años de evolución. se va p’alante. sonriente. para distraerse. que acompañados por su acompañante van pasando a unas salitas minúsculas de las prefabricadas. Sonrío con aprobación. La viejecita —tierna y noble —mantiene perpetuamente abierta ante mí una boca enorme carente de dientes. cuando llueve. seguro que me encasquetan más tarea. rosácea. Magnífico.IV. sienta al viejo solícitamente. que tampoco se mueve. Allá voy: «viejo. Obsesionante. Por motivos desconocidos. toca mi rodilla. gordito. el chaval lo conduce con presteza hasta mi lado encargándome que lo cuide. me levanta el pantalón. Jorge Tapabastes. Algunos protagonistas Me fijo especialmente en varios personajes. vestida de negro.. ay». ¿Que si me duele? — No. Allí hay un tipo como de treinta y cinco años. consulta cuatro. pijama blanco. un bulto alargado.. Tiene la color sana... no te levantes que te vas a romper la arboladura». ¡Saco roto! ¡Qué gracioso!. con aspecto de haberse pimplado unos tres litros de tinto. y ¡un momento!.. Sorteando sillas y camillas entro en la consulta cuatro tras grandes labores de empuje de ruedas. dobla. V. como de sesenta años. En una silla de ruedas se encuentra un viejo abandonado. cubierto completamente por una sábana blanca. el hombre parece desorientado. Que me tumbe en la camilla. se larga a consolar a la muchacha que juega con una consola. «ay. esto empieza a doler mucho. Me recuerda a un pollo esperando que el padre le introduzca algún gusano. El viejo me mira. Se acerca a mí. un chaval joven que acompaña a una chica que levanta acusadoramente hacia el cielo un dedo índice machacado. Empiezo a sudar. Y antes de que proteste. que se llaman consultas.

hasta que llego a un pasillo atestado. Como empiezo a tener hambre. pero que si me llaman. de pelo corto. La Sala de Rayos es pequeña y no conviene meter trastos. Que le pida a mi acompañante que me traiga un bocadillos. La radiografía Vuelvo y espero. ya que así salen mejor las radiografías y tenemos que emplear menos radiaciones. otras en carrito y otras en camilla. Me subo la pernera y listo. donde aguardan varias personas en pie. me quite la ropa y me ponga una bata. A partir de este instante somos llamados a voces. Vuelva a la sala y espere. no me quiero quitar los pantalones. ya sea por móvil. que parece como menos interesante. VI. que vaya a la cafetería. Diversos carteles nos informan de que podemos ser irradiados accidentalmente. con una bata-falda ajustada que le cubre hasta cuatro dedos por encima de las rodillas. cuarenta y muchos años. haga el favor de escuchar lo que se le dice y de hablarme con educación. Esta mujer es curiosa. Tras una ventana de cristal plomado. no me parece oportuno. Tiene que obedecer. abucharado. con una bata corta que parece casi una minifalda. que iré dando saltitos. digna. gordo y cojo. acechando con sus mortales emanaciones radioactivas. desnúdeme usted. andar no puedo. viendo idas y venidas de gente llamada por el megáfono y sujetando al viejo a su asiento. aquí todo el mundo guarda un ominoso silencio. como un sargento de gastadores. así que pase tras el biombo y haga lo que le digo. « Mire usted. Se tiene que desnudar porque es el procedimiento que empleamos en el hospital. Le digo que vale. Este hombre es muy alegre y me informa con gran alegría de que en la Sala de Espera no se proporciona comida a los pacientes. plinc. Me dice la enfermera que me ponga tras el biombo. — Que no me quito los pantalones señorita. lo cual redunda en su beneficio. Es grande. Estupendo. Si me van a hacer una radiografía de la pierna. Espero que la vecina haya dado el aviso en casa. Yo atrás. Todo esto me lo ha espetado con el tono propio de una marquesa regañando a la esclava negra porque encontró algo viscoso en sus bragas. robusta. ¡Por fin! Me despido del viejo alcohólico y avanzo y avanzo. ¿le pido una cita para cenar a esta cacho penco? Pero como estoy nervioso. » Le estoy diciendo que se tiene que desnudar. Estoy maldiciendo todas las castas del Seguro cuando una señorita vestida de pijama blanco me avisa voceando para que pase al pasillo de radiología. plinc». Me pregunta que si puedo saltar a la pata coja. pregunto a otro celador. Me pregunta que si puedo andar. dudo. a ayunar. le voy a pedir una radiografía. A todo esto. muy pintada. y es muy difícil entender los nombres porque todo el mundo está venga a hablar y a hablar. . están dos técnicos manipulando un cuadro de mandos. ¿Qué pasa? Que la megafonía acaba de estallar por motivos ignotos. es la hora de comer. cuando suena un ruido horroroso de chicharra «¡cruiiiiing. ella delante. ¡no me interrumpa cuando estoy hablando!. entendido. Entiendo. Me estoy poniendo muy nervioso. Que si quiero comer. ¡sin rechistar!». porque yo no puedo. La enfermera se vuelve y me lanza una filípica. Paso una hora muy distraído. en semipenumbra. y me dice que ya me toca. No. pero por aquí no ha venido nadie.— Ajá —me suelta con satisfacción—. así que escúcheme. o si lo prefiere. — Pues nada —me dice tan feliz el tío sobrealimentado este palmeándome el hombro—. No tengo acompañante y con las prisas he venido sin dinero. Sentimientos ambiguos me embargan. indefenso. porque yo le estoy hablando y explicando esto con educación. Hágame la radiografía con el pantalón remangado. Allí está el aparato. «plinc. Tras una tensa espera. haga el favor de tener educación. Protesto. ya sea cara a cara. perderé el turno y todo irá más lento. chas!». En contraste con la Sala de Espera —donde hay muchas conversaciones—. Me indica que la siga. teñido para ocultar las canas. sale de una puerta una enfermera robusta. que cuando nos reparten el almuerzo. dolorido.

Ella me dijo que subiera. Si no se quiere quitar la ropa. porque yo aquí vengo a trabajar. y se lo explico. usted se está perjudicando solo. fallando pero llenándome de tierra. se trata de un malentendido. unas enormes bragas triangulares negras tipo tanga. tal como digo. voy a obedecer en todo lo que me ordenen menos en desnudarme. A continuación. se estremece mientras sus neuronas metabolizan la historia. que por lo que veo padece todos los síntomas de un ataque de histeria. sudoroso. y a mí me daba verguenza mostrarme desnudo ante una señorita. vuelve el cuello. No obstante. como Sansón siendo poseído por el espíritu de Dios. Llega al rato otro tío que dice que es el supervisor de enfermería. como puedo. Me quedo jadeante.. — Matilde dice que la ha agredido. porque aclaran que donde me tenía que subir era en la camilla. me muestra un inmenso trasero en el que se transparentan a través de la tela. y ¡hop!. no ha sido así. sino un instrumento del destino que me obliga a hacer realidad la leyenda. me da nuevas órdenes.. ¡Deje de tambalearse! Miro la escena con ojos vidriosos. tomo impulso. — A partir de ahora obedezca en todo lo que se le diga. La enfermera me agrede. ¡Ah! ¡Quién lo hubiera dicho! No entendí el mensaje entonces. — .. me monto en su espalda. El jefecillo insiste.. entiende. lo han visto todo. es por su bien. Aunque la mujer es fuerte. una leyenda hospitalaria que he escuchado varias veces en las salas de espera de la Seguridad Social. transportándome como una pluma. da igual». coloca la placa. una descarga de adrenalina le larga una fortaleza impresionante. — No estoy de acuerdo. y me doy cuenta de que ya no soy yo. uno de los técnicos la saca de la sala. coloco ambas manos en sus posaderas. ¿va a obedecer? — La verdad.. así que —le digo a estos tres—. manipulando la sábana. Ya estoy hipnotizado. Por lo tanto. y que lo ha hecho por una discusión que han tenido acerca de la radiografía. me ordena secamente: «suba aquí». mis casi cien quilos la resienten. Al final. me dijo que me subiera y me monté sin saber lo que hacía. me hace una señal con la cabeza y —palabras textuales—. hambriento.. cuando se percata qué es lo que le está ocurriendo. Conste que hacía un minuto me había explicado que tenía que obedecerla sin . los dos hombres salen de su cubículo y me separan de la nursing. cojo carrerilla a la pata coja. Como en sueños. examinan la pierna y dicen «vale. aunque con matices. ¿será que no le afectan las radiaciones?. Así que no me lo pienso.Cada vez estoy más ofuscado. hecho polvo. robusta. vuelven los tres. y me lo tira. Y grita. aparte de que no me manejo bien con la pierna mala. me dejo llevar. toma una sábana. mareado. Digo yo que serán vidriosos. pero estoy muy cansado aquí. — Haga el favor de hablar con educación. La enfermera.. habla con los técnicos.. Estos dos señores —informo—. los dos técnicos mantienen una expresión de boquiabierta sorpresa. de pie.. La pobre está fatal. se agacha para alisarla.. Tras el cristal emplomado. Me tumban en la camilla. La enfermera se acerca a la camilla de la máquina de rayos. intenta tirarme del pelo.. porque ahora. un poto.. estaba a la pata coja. sino porque quería que me desnudara. todo se mueve.. no a llenarme de oro. Una nueva regañina de la señorita en similar tono. cabreado. El alarido hubiera espantado al mismísimo Hombre Lobo de Torrelacerda.. yo no me he peleado con nadie. Yo. la extiende. toma una maceta que anda allí. Lo siento. No fue por la radiografía. Yo no me entero de nada de lo que dice esta señora. y yo me limité a obedecer. Ella sigue inclinada. nervioso. con el moco subido. Ella echa a correr en torno al aparato pegando cacareos. Me estoy mareando. me estoy dando cuenta de algo. Los dos técnicos corroboran mis palabras de mala gana. desorientado. Además creía que me tenía que trasladar a alguna parte. confundido. Me doy cuenta de que se está reproduciendo paso por paso. preferiría colaborar en vez de obedecer. pero con un ligero esfuerzo coloco la imagen fija. me pregunta que qué ha pasado. como hay tan pocos celadores. bien cogido a su cuello. He de obedecer con educación. y reacciona soltando todo el aire que contenía su gaznate. viendo como todo da vueltas y procurando que mi pierna no salga disparada. me clava las uñas en las manos.

¡pongan una queja! Y desaparece con furia.. ¿verdad? ¿Qué iba a hacer si no? Encima me ha lanzado una maceta a la cabeza con intenciones asesinas cuando —inocente de mí— yacía aquí tirado. ¡y tú qué eres entonces! — Pues otro usuario señorita.. entiendo que ha sido un disturbio sin consecuencias. me llego a la sala en cuestión. con cara de profundo cabreo. plonc. ¿eh?. Más fuerte «¡Pedro Pérez!. ya vestida de calle. dispara. ¿no?. da igual. Saltando muy poco alegre. ni una perturbación. que me hagan la radiografía y pelillos a la mar. le aseguro que ha sido sin mala intención y. ¿qué iba a decirle al juez? [voz de bondad eterna]. Pedro Pérez está aquí. la camilla en donde estaba el bulto tapado con la sábana que no se movía. porque iba ahora mismo a poner una denuncia en el Juzgado de Guardia! — Señorita. No quiero joder más la marrana. ¿Hansel y Gretel enseñando la patita de pollo a la bruja?. ¿que me montó a caballito? Y así queda la cosa. — ¡A ver!. ¡dónde se había metido! — Si es que el pobre no se puede mover. — ¡Ah!. que el carrito no está. qué seguridad en sí misma. — ¡Porque me ha pedido disculpas. que yo soy enfermera de extracciones. que no me mueva.. ¡Quién es Pedro Pérez!». Vuelve al cabo de unos minutos con la enfermera. Pero.. dispara «¡chooonk!». Doy la vuelta. — ¡Carambolas! ¡Señorita!.. La sábana se agita con un leve temblorcillo. ¿que no puede caminar?. Silencio.. ¡ya solo faltaría tener que empujar las camillas!. Se marcha diciendo que va a intentar arreglar el tema. «yoyo sosoy Pepedro Péeerez».. ¡Horror!. «¡chooonk!». Nadie se mueve para realizar el empuje.. claro. La pierna me pesa como si fuera de plomo. y me acomodo en una silla de las de plástico. ¿No fue así? Me instó a que me montase en ella. Estos van a lo concreto. ¡Ah!. Me bajo la pernera como puedo. acepto la severa reprimenda con gesto humilde. bufa y se mete otra vez en su oficina. Ni una duda. el carrito no está. estilo tanquista femenino del Ejército Rojo. Hago votos por una solución pacífica y dejo el asunto en sus manos. Me levanto. Y yo aún menos. con hambre. Y allí paso otra media hora viendo el trajín. avanzo dando saltitos. como que no procede. por favor. ¡consulta seis!. siéntese en la Sala de Espera y espere. «plonc. qué gran profesional. — ¡Y el acompañante!. porque la pobre bicha no tiene la culpa de nada. algo llama mi atención. Salgo al pasillo «plink plink plink» a sentarme en el carrito. — ¡Bueno!.. La muchacha aparta la cortina de un manotazo. — ¡Celador! ¡Celadoooor! ¡Celador a Sala de Urgencias! . La enfermera. y me monté. que cambia el turno y no vuelve hasta mañana. y sale una manita vieja y huesuda. Me piden que vuelva a la Sala de Espera. sigue la cosa de la radiografía con nuevos técnicos del turno de tarde.. — Oigan señores técnicos.. por curiosidad. pues avisen a un celador. No lo puedo resistir. aparto cuidadosamente la sábana. El supervisor parece sumido en un mar de turbaciones. sale para protegerse. el otro me pide que no me mueva. Mientras. Uno de ellos me coloca la rodilla de frente. y aparece la cara de un vejastrón temblequeante que me proclama con claro tartajeo —con lo que parece ser su último y resollante suspiro—.rechistar. El viejo demente ha desaparecido y su puesto ha sido ocupado por otro chaval lleno de pendientes que juega con una maquinita. porque andar a saltos y empujar una camilla. Sale otra enfermera y grita: «¡Pedro Pérez!». — Lo habrán cogido los celadores para otro paciente. lástima. plonc». Me gustaría disculparme con esa señorita por el mal rato porque ahora me doy cuenta de la estupidez de lo que he hecho. De manera que la Cacho Penco se aleja y. Otra más de lado. parece que se anima. me humillo. y ofrezco mis parabienes. Me ha arañado y tirado de los pelos. Nadie responde. ¡dónde está el acompañante! — Es que no hay acompañante señorita.

Está anocheciendo. — No. o se hace el tonto. Otra vez el MIR gordito: que esto que lo otro.. de negro. y con gran competencia empuja la camilla hasta la consulta seis. no ha venido nadie de la familia a recogerme. poing. «poing. que está sospechosamente vacía. Es un pincho sesino bien gordo y largo. ¿Cojo un taxi y me largo? ¡rediez!. Nadie parece compadecerse. sin decir ni una palabra. que la radiografía muestra que no tiene nada roto. lidocaína superficial [me muestra una jeringa de veinte centímetros cúbicos llena de un líquido acuoso]. polvo de hongos. Pregunto a una auxiliar joven que pasa con unas sábanas. a pesar de las protestas de su probable novio. no sé. así que hay que punzarla.. que ha sido ocupada por un gitano viejo. Finalmente. no a la chica. — Me gustaría ver ese trócar. Soy un hombre. que luce un hermoso ojo a la funerala. Desesperación. pero que la inflamación de la pierna no la podemos dejar así.. el que parecía moribundo. y me vuelvo para retornar a mi silla. Vuelve a su piltra y se acuesta de nuevo. — ¿Punzarla? — Sí. una chica que habla por móvil se levanta y me cede su asiento. . — ¿Me anestesiarán? — No. — Por favor. y retorna con la escayola en la pierna corresta. gastritis. Pero entonces.Ni caso. sombrero y dedos anillados con gruesas sortijas de oro. un arma nazi del doctor Menguele. y sacamos el líquido. con gorrilla y todo. se la llevan. tómese su tiempo y luego hablamos. Al rato. un trócar. Todo ocupado. Me acerco a la consulta cuatro. ¡cuántas dudas! Finalmente me decido.. Yo alabo su acto con una breve arenga. — Ajá. El sidoso huesudo. Le sonrío con afecto. y acariciándose quejicosa la diestra. tranquilo. — ¿Un trócar? — Sí. sólo anestesia local. — ¿Tal vez una aguja más pequeña? — No. poing». Y va pasando la tarde. Allá voy. se la llevan. ¿Una represalia por lo de la jaca con minifalda de los rayos? Estoy sumido en esa profunda reflexión cuando de nuevo me llaman. entramos en la cápsula articular. Son casi las siete de la tarde. la del pelo blanco —¿recuerdan?—. Miro a mi alrededor. se baja de su camilla. que no aparece nadie. Al gordo. — Me gustaría meditar unos minutos sobre el lance. Hay que echarle huevos a esto y salir de aquí de una vez. — Muchísimas gracias señor licenciado. una hija o algo similar llama la atención de las enfermeras. Así que expreso mis sentimientos. un milagro. tal como me recomienda mi sicóloga: que por aquí que por allá. del número catorce —dice—. que si no hay otro remedio. estoy sin dinero. Extraordinario. no he dormido la siesta. Vuelve al ratito con la pierna izquierda escayolada. como para llegar a dónde queremos. un gordo de camiseta negra y pañuelo pirata en la cabeza. Estupendo. no he visto la novela. Me muestra el trócar. Ya puedo gritar. ¿cómo de larga es la aguja? — No mucho. — Tranquilo. una aguja larga. O está pirado. No he comido. La vieja bondadosa que se quejaba de la pierna derecha.. Qué alivio. cuando compruebo —con profunda desazón—. A mí no me llaman ni pa Dios.. que mueve las manos mientras habla solo en un idioma que parece rumano. a mis estruendosos ruegos. — No se lo aconsejo. con un trócar punzamos la rodilla por debajo de la rótula. «¡Jorge Gómez consulta cuatro!». — ¿Tal vez un vendaje compresivo y mucho reposo? — No.

porque no me he traído las gafas de cerca. — Doctora Agrisjuela. — Que aquello que lo de más allá. A este hombre no le está gustando ni un pelo mi resistencia. ya sabe. — No se preocupe. El tío insiste. ajeno al general bullicio. — Ya se lo han explicado. — Hay mucho trabajo y hay que esperar a que un quirófano quede libre.— ¿Y el médico? — Se ha ido a cenar. Continúo aguardando otro cuarto de hora. carece del título de especialista. — De acuerdo. no se preocupe que pronto le tocará. ha pasado un examen de oposición muy difícil para obtener el contrato. Esta mujer parece más explicativa que el otro medicucho. Inapelable. es igual. que todavía no. pero tras un intenso tira-afloja. Llega un celador de rostro patibulario y me indica que monte en una camilla como pueda. Se abren las puertas y penetra la Corte Médica: el MIR gordito. que tengo frío. ¿verdad?.. ¿será usted la que me punce la rodilla? — No. yo sé de esas cosas.. Ahora le traerán la autorización de tratamiento para que la firme. las punciones de rodilla las tiene que hacer el MIR. El Medrano ese . a seguir leyendo el periódico. — Imposible. me dejo llevar hasta un quirófano con aspecto de sala de curas. por favor. hable con ella lo que sea. otras médicos jóvenes que también estarán en prácticas. otras aún más jóvenes que han de ser estudiantes sin título. Me entregan un papel y un boli y le echo la firma sin leerlo siquiera. cuando llega —finalmente—. no sé si será por ser mujer. señorita [tono de súplica extensa y ojos lacrimógenos]. lo hará el Doctor Medrano. con los brazos cruzados sobre el pecho me contempla de abajo a arriba. me merece más confianza. con una actitud de trabajo de las de «no me estreses». Le digo que todavía no me voy a quitar la ropa. y lleva trabajando cuatro años en esto. Esta mujer (jovencita) se compadece y regresa al cabo de unos momentos con un médica mayor y delgada. para aprender. La Adjunto de Guardia. — No lo dudo. Siéntese. Que no. — ¿A las siete? — Habrá ido a alguna urgencia. Miro dentro del quirófano. el momento tan temido. La auxiliar me la anuncia como si fuera la recepcionista de un banquete en la embajada inglesa. Allí no hay nadie todavía. Todo parece como más amarillento. — ¿A una urgencia?. La doctora salta. hágame el favor de buscarme al médico y decirle que me punce la rodilla cuanto antes. es un R-4. tiene un contrato de prácticas. pues que se haga cuanto antes. parece que cede y vuelve a su silla. — Muchísimas gracias señorita. pero no. y me ordena que me quite los pantalones. hay que punzar eso. no sé. ¡pero si esto es Urgencias!. — Pero me gustaría que lo hiciese usted. bueno. Sin decir ni mú. — ¿El jovencito gordito? — Ese mismo.. me señala un lugar vacío. Aguardo resignado. que deben de usar para cosas de poca monta.. — La Doctora Agrisjuela. Se levanta de una silla un ATS malafollá. — No. — Ni hablar. pero es un MIR. el Doctor Medrano es un traumatólogo muy hábil. — Qué le pasa. A pie de pasillo me recibe la señora facultativo. que estoy muy nervioso y llevo aquí desde las doce. Creía que me iba a dar la orden de montar a caballito. así que no se preocupe.

creo que el borde de la rótula está más bajo. quien parece nervioso es el facultativo. Debe de ir la cosa realmente . El ATS me lanza una furibunda visual mientras me pinta con yodo la rodilla. me bajo los pantalones. quiero verlo. en el mercadillo de mi barrio.. me ha pintado la rótula y la doctora me ha explicado que pinchan por debajo de la rótula. me hace enmudecer. con más mala leche si cabe. Los pastorcillos contemplando al Niño Jesús en el Portal debieron de mostrar el mismo reverente interés que estas personas. Lentamente. — Todavía no —responde alguien. está muy nervioso. estoy muy tranquilo.. y ahora sí que veo las estrellas. pero no me negarán que los colores se mantienen bien. A continuación llega el trócar. y me embadurna sin miramientos. no es que tengan ninguna enfermedad. finalmente. demasiado alto tal vez. por qué me resisto a desnudarme.pregunta que por qué no estoy preparado. reconozco que ahora están un poco gastadillos los elásticos y dejan ver más pelos de los debidos. — No [ceño fruncido]. ¿me quito también los calzonzillos? — Sólo los pantalones. — Que está mal pintado. Acabo de dejar al descubierto unos calzoncillos cuya tela imita a la de una pantera amarilla fosforescente de manchas negras. — ¿Ya? —pregunto.. eso fue hace cuatro años.. — Está mal pintado —le digo—. Lo miro todo con evidente inquietud. — Túmbese —ordena—. De golpe. — Túmbate de una vez —dice el ATS con muy malos modos. vayan a lo suyo. que yo quiero ver qué pasa ahí abajo con mi pierna. pero con el cuello mirando al frente para no perder detalle. Y así hacen. — Estoy colaborando. hay brillos en la frente. — No. pasando de mí. echando de reojillo la visual sobre mis calzones de cuando en cuando. nada más entrar lo del euro. los huevos son así de gordos. hace un movimiento rápido de penetración. Las chicas se miran y sonríen. — El paciente se niega a quitarse los pantalones. entre las cuales destacan varias mujeres.. Y se hace un silencio expectante. ya me desvisto. que es muy bueno para las prendas delicadas. — Que se tumbe. Vuelve el tipo. por el lateral externo. (¿o son las Mininas?) de manera subrepticia. Me lo pincha el tío. Sigo el parloteo insustancial hasta que un gesto impaciente de la Agrisjuela. — Haga lo que le decimos. — Pronto acabamos. Lo sabía.. Oigo como la aguja va rompiendo tejidos con diversos crujidillos «¡rek! ¡rac! ¡rok!» Lanzo varios «ays»: «¿le duele?» — No. Primero me pinchan el anestésico. — Es que estaban de oferta —explico al incrédulo público—. no. — Está donde debe de estar. — ¿No está demasiado alto ese pinchazo?. Ahora entenderán. Aguardan unos segundos.. que duele un poco.. es que tenía frío. bueno. acoplado a una jeringa de plástico de sesenta centímetros cúbicos. queridos lectores. pero sin mover ni un músculo. y empieza el asunto.. como si contemplasen la Anaconda de Leonardo. tirado de precio. Yo estoy tumbado. — No. ¡Ojo! Es la primera vez en todo el día que alguien me tutea. que ha entrado finalmente. — No. Este médico me parece que suda un poco. — ¿Cómo dice? [estupefacto]. creo que por el detergente que usa mi compañera. ayudado por el ATS de malas pulgas. — No está colaborando. daban tres por tres euros. estoy cantando fandangos.

han pasado muchas horas —me informa Medrano—. Y como esto está doliendo muchísimo. — ¡Qué!.. O eso me parece. y varios celadores. ¿sacaron el líquido? — [Con algo de desgana]. ¡sálvenme!. y la Rata. ¿No? — No. — Doctora. y alguien me tiene levantadas la pierna sana para regarme con más facilidad de sangre el estómago. con el uniforme amarillo y verde de fregatriz. ¡criminales!.. pues firme el alta y vaya a que le arreglen la pierna en otro sitio. Cuando despierto está a mi lado el enfermero. — [Con algo de horror]. tú. ¿no le gusta cómo le estamos tratando?. ¿que me calle?. ¡que alguien me ampare!. llega un momento que me desmayo. — ¡Estate quieto ya. — Ni orden firmada ni leches. y eso que dicen que no hay personal. ¡mengueles! — Oiga. y ni se ha cambiado de ropa. el practicante malafondinga. no retrocedas ahora! —le pide al enfermero —. ¡que me asesinan!. — ¿Ya ha acabado esto?. salgan fuera. muy .. — Pero si eso fue lo que les sugerí yo. ¡Socorro!. Al mismo tiempo me ha entrado una congoja y no hago más que llorar y llorar. ¿te enteras?. no nos insulte ni amenace. ¡soy de las Setecientas!. seguramente será líquido hemorrágico y se habrá coagulado. cuando se abre de golpe la puerta del quirófano. coño! —otra vez el ATS—. — ¡Pero qué me dice!. a mí no me ponen nada ustedes. frío. que sepas que estás muerto. ¡compañeros a mí!. Y tres guardias de seguridad. salgan del quirófano ustedes dos —le ordena a mi Concuerda y al Gordo. — ¿Cómo?. No. Y estamos con esta algarabía de síes y noes y pérdida de papeles. ¡es insoportable! — Vamos a ponerle un vendaje compresivo y hará reposo unos días. Hace otra intervención la doctora Agrisjuela. antes no me dolía. silencioso. — Vamos a ver —me espeta—. ¡genocidas!. de la que empleo cuando no tenemos megáfono para lanzar las consignas. ¡auxilio!. venga.mal. mientras tanto. Muestra un gesto duro. no aguanto más. — Le dijimos que se tumbara. ¡nazis!. y ¡oigan! ¿qué me han hecho en la pierna?. Nada de nada. pero allí no sale nada. — ¡Qué cojones es lo que está pasando aquí! ¡qué co-jo-nes le estáis haciendo a mi compañero! ¡Salvado! Es un verdadero milagro. ¡Mari Concuerda!. — ¡Yo no quiero sedantes! — Silencio —me interpela el Medrano—. — Cállate ya —este maleducado es el ATS—. y la policía. Pero mi chica no está por la labor. ¡me ha amenazado de muerte!. ¡estás muerto! — ¡Agarradlo fuerte! —ordena Medrano— ¡qué haces. Joder. como se te ocurra ponerme esa inyección. — Pues claro que firmo el alta ahora mismo. porque este carnicero no hace más que entrar y sacar el trócar. Y detrás viene el Gordo. ¡quedamos en que era indispensable sacar el líquido!. Acaba de entrar en escena la Concuerda.. si tú. — Sujetadlo que vamos a ponerle un sedante. se ve que se acaba de enterar de que estoy en el hospital. probando con diversos ángulos e intentando aspirar el líquido de la rodilla. — Ya han oído a la doctora —dicen los celadores apoyados por las hordas represivas—. calculador. ¡Mamáaaaaaa! Todo esto lo digo con voz de manifestación. porque todo se ha puesto negro. yo no le pongo la inyección. ¿tú me vas a decir a mí que me esté quieto? [le señalo]. ha firmado una orden de tratamiento y lo vamos a tratar. Se trata de sacar la voz desde el vientre. duele muchísimo. ¡pero si parece que me han metido un hierro oxidado ahí dentro!. para que resuene hasta la lejanía del horizonte.

Llena la jeringa. con los seguratas y con los celadores. parece que se va a desmayar también. la examina. Agrisjuela. ¡aquí! Y la Concuerda. ya lo has visto. cállate de una vez. los seguratas le hacen barrera. — Y luego se avanza hacia la cápsula. aunque podías fiarte de mi palabra de que no te vamos a denunciar. el trócar. Piénsalo un poco doctora. y me lo ha clavado que ni me entero «¡ziuuuu!». ¡Qué día de infortunio! Y todavía queda lo peor. ¿te duele bonito? —me pregunta—. — ¿Tú eres la jefa?. ¿médico? — ¿Yo? ¿Médico? ca. lo que pasa es que yo me crié en un cortijo. ¿esta jeringa está limpia? [la coge]. — Vosotras. — ¿Y qué si no colabora?. y los otros abren paso. la desconecta del trócar y la vacía con competencia en la batea. Ella avanza suavemente. — ¿Está bien pintada la rodilla?. ¿ves?. y se aspira el líquido. que ya tenemos muchos. pues oye lo que te digo. sólo los contempla como para fulminarlos echando grasa por la boca. al ver la puñalada. presiona ligeramente al tipo. ¿quince días?. Concuerda se acerca a mi rodilla. qué pedazo de mujer tengo. de aquí no sale nadie hasta que no nos vayamos todos. ¿vale?. le ha hecho una carnicería a este mártir. Un cerdo necesitaría un día o dos de reposo. ¿no?. — Llevamos diciéndoselo todo el día —afirma la Agrisjuela—. lentamente. vamos a tener la fiesta en paz y a quitarnos problemas de encima. hay que tener eso en cuenta. Uno de los policías. que el paciente no colabore pone las cosas más difíciles. La rodilla tiene ahora un tamaño casi normal y me ha dejado de doler. Así tres veces y pico. Qué día más malo malísimo. atravesar la Sala de espera con los pantalones quitados enseñando los gayumbos de pantera. salgo de Urgencias haciéndole la pistola al ATS con los dedos. doctora. tiene que pinchar por debajo de la choquezuela. Y en los brazos de mi cuñado. desplazándose como si caminase por hilos de seda. Entretanto. quita esas manos so mequetrefe. Y es que mi Concuerda es de las que sabe mandar a fuerza de saber.. que prosigue implacable. atended a ese otro guripa tan delicado. una batea. y allí las mujeres cuidábamos a las bestias. Joder. sale clarito. ¡qué flojuchos somos los humanos! Bueno señoras. por supuesto. escuchar la larguísima regañina de la Concuerda y del Gordo por no haberles avisado en el trabajo. ¿quién le ha dado este pinchazo? — Yo he sido —dice el Medrano con una vocecita. donde me espera .. Enmudezco. montarme en la traqueteante fragoneta. con el dedo. con buen viento. cuando menos me lo espero. hablando de cerdos. Un policía la toma del brazo. y se aparta el hombre movido por una fuerza paranormal. qué manos tienes. ¿y mi marido?. pero ella. verdugos del pueblo buenos para nada. — Está muy alto el orificio. Gordo. aunque ese hilillo de sangre indica que alguien [mirada acusadora].. El gilí ese ni rechista.. — ¿Pero tú qué eres? –le pregunta—. ¿entiendes?. la hinchazón deforma la anatomía. Jorge. pero su marido no colabora. como si nada. mire. enfermero. — Ni pizca. el Gordo se encara con los policías. vosotros sois profesionales. ¿tú qué opinas doctora?. la palpa y dictamina. ya lo pueden vendar —y le suelta a la adjunto—. y son muy parecidos los animales a las personas. polis de mierda. No dice nada. ¿colabora un cerdo cuando le pinchas algo?. a ver. — Hay que punzar esto. cógelo.. trae ese alta voluntaria que te la firme. se pone bizco y cae reondo al suelo. ha cogido la jeringa. continúa hablando. — Hala. hasta que se da por satisfecha: unos doscientos centímetros cúbicos me ha sacado. El Medrano está como muy incómodo ante estas observaciones realizadas por una limpiadora. pero un profesional ha de saber salir de cualquier situación. Se encara con la Agrisjuela. que está muy lechoso. La Concuerda. les hacíamos de todo. por aquí.comprometido. que nos vamos. e irme a casa.

aunque al final el resultado sea el apoquinar la pasta.7% . sino una cuota. pues [respuesta sin compromiso]. porque los financiamos nosotros. (ji ji ji). aunque sea de peón. recreo y esparcimiento. Sólo me inscribí porque mi amigo sindicalista me aseguraba que el curso era «muy bueno». empresario o ministerio al acecho. Ese. que se suma a otro 0. de cuidadores de cuidadores. Bueno. no lo recuerdo. de Constitución. es así. verán un apartado en el que se les descuenta por la jeta un 0. Ya saben que en la actualidad hay que poseer un par de kilogramos de diplomas para trabajar. que les quiero contar para su instrucción.. indicando el giro a realizar. hará cosa de un año.. que no es un impuesto. pero. ¿a quién quiere más. es decir. de formadores de formadores. mientras más inútil.1% del salario.. Si miran en sus nóminas. y porque «hay que hacer cursos».. como esas arañas gordas y peludas que salen de pronto de un agujero y arrastran a la víctima al vil cubil. si hay algún sindicato. rápidamente te secuestran. se daba en la costa. los quiero a los dos por igual. fíjese en que tengo muchos más diplomas que cualquiera de los que esperan para la entrevista. incluso para gorrillas aparcacoches imparten cursillos los sindicatos. de presupuestos de comunidades. además de facilitar libros preparaba al aspirante con prácticas de cuarenta horas guiadas por un experto monitor. a su padre o a su madre»?.. en un hotel lujoso a pensión completa y no había que pagar nada. Y no puedo defraudarlos. mientras más.. Lástima que lo celebraran en Madrid.. que yo diploma no tendré. te quitan un 0. de leyes autonómicas. somos los más estudiados de la Unión. de cualquier cosa absurda que a alguien se le ocurra.6% que «paga» el empresario de lo que te escatima del sueldo. Son necesarios para hacer un currículo. solo que en este caso.. pero práctica.. mejor. en lugar de chuparte los jugos con siniestros sorbidos. y un «experto» mostraba el tipo de movimiento que tenían que efectuar con el brazo para que el conductor entrase su vehículo justo donde le indicaban. como la del sindicato franquista. de una forma o de otra.. ¿De qué iba el cursillo? La verdad. Por lo que me contó un amiguete. para apuntarse a las bolsas de trabajo y para intentar impresionar a los entrevistadores cuando te preguntan: «usted ¿a quién?. Cursos de prevención de riesgos laborales.. de cocina. me animé a apuntarme a un cursillo de Formación Ocupacional....». Fue una historia densa y truculenta... llena de heces y dolores. La cuestión es que..media calle para que les cuente la aventura. claro: «pues veréis. había una Cacho Peeenco. lo de gratis es un decir. usted y yo. a mayor desesperación del gorrilla más movimiento. de legislación. una sicólogo explicaba cómo había que mirar a los clientes para que apoquinaran propina. Verán. Eché la solicitud sin fijarme mucho y luego me olvidé.. aprovechando que un delegado sindical amigo mío andaba intentando captarme para su sindicato reformista. Sí. por poco ligo y todo. pero era interesante. Cursillos los hay de todo. El Curso de Formación Ocupacional I Como soy muy curioso. suponiendo que las tengan en este mundo de precariedad..». te imparten sin misericordia un cursillo gratuito.. un momento que haga la pose: la mano izquierda señala el hueco y la derecha se balancea como un péndulo. los trabajadores de este Estado. a través de la llamada Cuota de Formación. Un curso de los que patrocina la empresa a la que sirvo y uno de los sindicatos representativos que medran a su amparo... mucho mejor. «¡uy!. el de gorrilla concretamente. señor encargado de entrevistas.

Es una gota de agua continua en mi cabeza. uso de horas sindicales para fines particulares. todavía trabaja en su categoría aunque se le ve con frecuencia llevando la carpeta bajo el sobaco como un aerolito melancólico y errante. tú eres una persona honrada. que esos tíos son unos muermos y así hablamos y nos expansionamos. barrigón. . Por una parte.. no entiendo cómo. afiliación casi en exclusiva a través de cursillos formativos. podríamos decir de esa envidiable situación. pero anda intentando reclutar a la gente más radical del curro para su central y. Por eso en cada reparto de botín. Atila y el Doctor Fu-Man-Chú a la altura del zapato. CEPYME. teóricamente dedicado a formación. sin contar con los cursillos del INEM o de montones de organismos. Yo le contradigo. (Ramón el Cabezón se llama). eliminación de todo tipo de ideal transformador y socialista. Él no deja.. que deja los crímenes de Capone. diversos afluentes se derivan hacia otros menesteres mediante subterfugios legales en forma de gastos de difícil justificación. es porque ni dios me compra. Y si eso lo multiplican por cerca de quince o veinte millones de asalariados que habrá en este país. de los históricos militantes de los setenta. CCOO y alguno más. Como ya les digo. cada dos o tres años. connivencia con la Dirección. el río de oro incrementa su estructura en lo que se refiere a locales. Y.. esas organizaciones sacan su pellizco.. eso es imposible.. tal vez el mayor del Estado en estos instantes. cursillos fantasmas.. yo entro dentro de su perfil.. por otro. ¿para qué me quieres a mí?. que si guardando el coche mal aparcado para que no