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Contribución al conocimiento del Patrimonio de Moreno

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Contribución al conocimiento del Patrimonio de Moreno.

César Eduardo Schreiber. Año 2 0 1 0

Mu ni cip alid ad de Moreno En el año del Bicentenario de Mayo. 1810-2010
I n ten d en t e Municipal D o n Andr és Arr egu i . S e cr et a ri o de R el a c i on es I n s t it u ci on a les , Cultu rales y D epor tivas . D o n Car los Co ppo lar o . Su bs ecr etar io de Relacion es I n s tit u ci on a l es , Cultu rales y D epor tivas . D o n H é c t or Lafalcé. Dir e c t or G en era l de Mus eos D o n C és a r E d ua rd o S ch r eiber.

Contribución al Conocimiento d e l Patri monio de Moreno.

César Eduardo Schreiber Año 2010

INTRODUCCIÓN: El presente libro tiene el propósito de ofrecer ma terial de cons ulta s obre divers os temas de interés local y regional relacionados con las cara cterís ticas de la na tura leza y el d es arrollo h uman o en la región. Creemos que la preservación del amb iente cultural y natura l d ep end e de su conocimiento y consecuente valoración. Esperamos contribuir a ello a través de esta obra de divulgación en la cual nos dedicamos a res altar con preferen cia, datos que logren ofrecer una visión más diversificada del en torn o. La h is toria d e la comunidad y el marco na tura l en q ue aq uella s e d esarrolla, s on elementos ins epa rab les en n uestra concepción del terruñ o. Ag rad ecemos al Sr. In tend en te Municip al, Don An drés Arreg ui, la op ortun id ad d e reedita r es te libro, a mp lia d o, mejora d o y con n uevo título, en ocas ión d el Bicen tena rio d e Ma yo y d el 150º aniversa rio d e la Fund ación d e Moren o. Lo d ed ico a mi fa milia y a mig os. A mis compa ñ eros d e la Secretaría de R ela cion es Ins titucion ales, C ultura les y Dep ortivas, en es p ecia l d e los Mus eos Municip ales d e Moren o.

ÍNDICE:
Capítulo 1. Moreno. Su nombre y población.........................pág. 6 Cap ítulo 2. Historia Períod o Colonial...................................pág. 15 Capítulo 3. Historia del siglo XIX hasta la Creación del Partido................................................. .......pág. 38 Capítulo 4. Síntesis historia de las localidades....................pág. 6 4 Capítulo 5. Geología y paleontología de Moreno................pág. 8 3 Capítulo 6. Naturaleza y Ecología de Moreno...................pág. 1 3 1 Capítulo 7. Fauna local........................................... .........pág. 167 Capítulo 8. Flora local........................................... .........pág. 201 Capítulo 9. Elementos del Patrimonio de Moreno.................pág.227 Bibliogr afía y datos del autor.......................................pág. 265

CAPÍTULO I
Sumario:

Origen de la Comunidad de Moreno. Situación geográfica y demografía.

Origen de la primera Comunidad y del Partido de Moreno. El Partido de Moreno lleva ésta denominación en homenaje al Dr. Mariano Moreno, Secretario de la Primera Junta de Mayo. Se origina al ser nombrada así la estación ferroviaria, inaugurada por la Sociedad del Camino de Hierro de Buenos Aires al Oeste, el día jueves 12 de abril de 1860.Inicialmente, el Ferrocarril del Oeste, estuvo formado por capitales nacionales. Poco tiempo después, la empresa será adquirida por las compañías inglesas que, en 1864, construyeran el Ferrocarril al Sud y, en 1865, el Ferrocarril del Norte. El acto inaugural de la estación es el hito fundacional de nuestro Distrito. Sin embargo, existe cierta confusión respecto de las fechas en cada aniversario de Moreno (12 de abril -llegada del ferrocarril- ó 25 de octubre- creación del Partido). El Partido de Moreno fue creado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires, cuatro años después de la llegada del ferrocarril, sobre la base del pueblo surgido alrededor de la estación. A partir de ello estas tierras se independizan de la jurisdicción de Luján a la que habían pertenecido desde 1755, integrando su cartel IV. El Proyecto de División de la campaña al Interior del río Salado, presentado por el Gobernador Mariano Saavedra, dio origen a la ley provincial Nª 422 en 1864. Además de Moreno, prescindiendo de otros tres Partidos ya desaparecidos, también se originan: General Las Heras, Mercedes, Merlo y Suipacha. El origen del Partido y su denominación, obedecen a la preexistencia del pueblo de Moreno. Así queda expresado en el artículo 1º del Decreto Reglamentario de dicha Ley, aprobado el 24 de febrero de 1865, mediante el cual se les impone

nombre a los ocho nuevos Partidos, expresando que los de Moreno y Merlo se ubicarán «...donde ya existen estos pueblos». La confusión respecto del significado entre: Fundación de Moreno y creación del Partido de Moreno, comienza en la década de 1960, cuando se produce el Centenario de ambos acontecimientos. Hasta entonces, cada año, y durante el primer siglo de existencia de Moreno, se había festejado el 12 de abril de 1860. La fecha 25 de Octubre de 1864, como la de creación del Partido era prácticamente desconocida. Incluso, si nos atenemos al resumen histórico del pueblo de Moreno que figura en la placa ubicada en el muro del patio del palacio municipal desde 1934, veremos que en su texto, tendencioso y cargado de inexactitudes, que la fecha de creación del Partido es errónea. Desde el punto de vista institucional, la creación del Partido de Moreno, el 25 de Octubre de 1864, es la fecha más resaltante de nuestra cronología. Sin embargo, desde punto de vista del origen histórico de la comunidad, lo es la inauguración de la estación Moreno, el 12 de abril de 1860. En el capítulo dedicado a Historia se encuentran más datos sobre este tema. Situación Geográfica: Moreno se encuentra ubicado en la región nordeste de la Provincia de Buenos Aires, a una distancia de treinta y siete kilómetros al oeste de la Capital Federal y a noventa y dos kilómetros de la ciudad de La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires. Integra el área denominada «Gran Buenos Aires», conglomerado urbano que rodea la Ciudad de Buenos Aires, siendo nuestro partido su último límite hacia el oeste, formando parte del segundo semi-anillo territorial o segunda corona. Las significativas áreas rurales que aún se conservan en las localidades de Cuartel V y Francisco Álvarez, se hallan en el límite exterior del Partido. En conjunto, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires, integran el Área Metropolitana. Superficie y ubicación en las cartas: La superficie del Partido de Moreno es de 186,13 km2. La ubicación aproximada de su centro geográfico se ubica aproximadamente a 34º, 35' de latitud sur y 58º, 48' de longitud oeste.

Límites de Moreno: Hacia el Norte, Moreno limita con los nuevos Partidos de San Miguel y José C. Paz; hacia el Este, con los Partidos de Ituzaingó y Merlo; hacia el Sur, con Merlo y Marcos Paz y hacia el Oeste con General Rodríguez y Pilar. Rutas y líneas ferroviarias: El Partido está surcado en dirección este-oeste por las vías del ferrocarril FE.ME.SA Sarmiento, con tres estaciones: Paso del Rey, Moreno y Francisco Álvarez, y una parada: La Reja. Por el territorio se extienden varias rutas nacionales y provinciales: rutas nº 5, nº 7, (Acceso Oeste) 23, 24, 25 y 197. Localidades del Partido: El Partido de Moreno se encuentra dividido en 6 localidades, las cuales a su vez se dividen en barrios. El barrio pasa a constituir la mínima unidad de organización social desde la perspectiva geofísica- social. Es importante tener en cuenta el carácter que distingue la formación y delimitación de los barrios. Si bien

muchos de estos han surgido como resultado de loteos y fraccionamientos de tierra que los demarcan, es notorio que en última instancia, sean los propios vecinos quiénes definen y legitiman con su sentido de pertenencia, sus límites reales.

Las seis localidades del Partido y su superficie: (Superficie en hectáreas) Moreno: Trujui: Fco. Álvarez: La Reja: Cuartel V: Paso del Rey: Población: De acuerdo con las cifras definitivas de la Dirección General de Estadísticas para el Censo 2001, el total de la población del Partido era de 380.503 habitantes, de los cuales 192.111 eran mujeres y 188.392 varones. La proyección para el año 2010, o sea la población actual, según la misma fuente, se calcula en un total de 459.827 habitantes. 3.660 2.427 3.276 3.526 4.197 1.514 Has. Has. Has. Has. Has. Has.

Distribución de la Población de Moreno: La población del Partido no se distribuye en forma homogénea sobre el territorio, siendo la localidad de Moreno la de mayor concentración (39.2%), seguida por la de Trujui (24.9%), Paso del Rey (11%), Cuartel V (10%), La Reja (8.8%) y Francisco Álvarez (6.2%). La mayor cantidad de habitantes por cada vivienda, se encuentra en las localidades de Trujui y Cuartel V, las que también concentran la población de menores recursos. Evolución de la población de Moreno: La población de Moreno creció muy lentamente durante el transcurso de las primeras décadas desde su fundación, con la llegada del ferrocarril e inauguración de la estación, el 12 de abril de 1860. En cuarenta y ocho años (1864-1912), sólo alcanzó a duplicarse. Sin embargo, en el período de 56 años que va de 1914 a 1970, la población aumentó veinticinco veces su número. La inmigración de origen europea fue el factor principal del crecimiento demográfico hasta fines del siglo XIX. Los extranjeros representaban el 37,1% del total en 1895, con predominio de italianos, españoles, franceses e irlandeses. Este porcentaje va en disminución y para 1914, representaban el 31%. Finalmente, en 1960 sólo representaban el 15,9%. El crecimiento demográfico más importante de Moreno comienza en la década de 1920, y los nuevos pobladores ahora serán originarios de otras provincias argentinas y de países limítrofes, ya que nuestro territorio ha sido uno de los polos de atracción de las migraciones internas que caracterizan a esos años. En el año 2001, la población nacida en nuestra provincia representaba el 60,6%. Los habitantes nacidos en otras provincias el 33,9%, y los nacidos en otros países el 5,5% del total. El mayor crecimiento para Moreno, del 392%, se dio en el período 1947-1960, coincidiendo con la primera fase de la «gran explosión demográfica» del Área Metropolitana. En la actualidad y desde los últimos treinta años, el incremento se ha desacelerado. En el período 1980-1991, había sido del 48% y en el último período intercensal, 1991-2001, fue del 32%. A pesar de ello, este porcentaje, si

se considera la media correspondiente al Gran Buenos Aires (9.2%), sigue siendo elevado. Si bien el fenómeno poblacional de nuestro distrito ha tenido las mismas características generales que el resto del Gran Buenos Aires, existen dos condiciones que explicarían la atracción migratoria de Moreno. Por un lado, la baja densidad poblacional del territorio que, en el año 2001, con 2.113,9 habitantes por kilómetro cuadrado, seguía siendo una de las menores del Gran Bs. Aires. Otra razón es el hecho que, desde la época de los grandes loteos, nuestro Partido ofreció precios más bajos para la adquisición de terrenos, lo cual favoreció la instalación de las capas más populares de la población. También son conocidas las irregularidades cometidas en el pasado, durante los loteos masivos y los problemas acarreados por la ocupación del espacio sin planificación urbana. La atracción demográfica que ejerció el Partido de Moreno, por lo tanto, no obedeció históricamente a las posibilidades laborales, que siempre fueron escasas en el lugar, si no a la facilidad para la adquisición de tierra para vivienda. La oferta de trabajo fue generada en las zonas industriales del Área Metropolitana y sectores como el de la construcción, el comercio y la prestación de servicios en la Capital Federal. Ello explica de alguna manera el origen del seudónimo «ciudad dormitorio» que tuvo Moreno en el pasado. Esta situación comenzó a modificarse desde el inicio de la Dictadura en 1976, como consecuencia del llamado proceso de desindustrialización y se acentuó en las décadas posteriores. Hacia fines del milenio, la desocupación alcanzó los niveles más altos. Desde entonces, el Estado hubo de generar políticas para contenerla. Respecto del ámbito local, es a partir del año 1995 que el Municipio adopta como propias la problemática del empleo y el desarrollo económico del Partido, generando por primera vez en la historia de la administración municipal, áreas específicas que desde entonces vienen desarrollaron diversas estrategias con estos fines. Moreno quedó incluido en el Gran Buenos Aires en el año 1947. El Gran Buenos Aires es una extensa área urbana que ha crecido rodeando a la Capital Federal. Su extensión se reconoce por conformar un inmenso espacio de tierras de edificación continua, en el que parece no poder distinguirse límites políticos. Aún se discute sobre la correcta definición de «Gran Buenos Aires» ya que para algunos incluye el territorio de la Capital Federal y, para otros, sólo a los Partidos de la Provincia de Buenos Aires que la rodean.

Hasta el censo de 1991, los Partidos que integraban el Gran Buenos Aires eran diecinueve pero, en 1994, el de Esteban Echeverría se subdividió en los Partidos de Esteban Echeverría y Ezeiza; el Partido de General Sarmiento se dividió en tres: Malvinas Argentinas, San Miguel y José C. Paz, y el de Morón en: Morón, Ituzaingó y Hurlingham. Por lo tanto, en la actualidad, el Gran Buenos Aires está conformado por un total de 24 Partidos y existen varios proyectos para la subdivisión de otros, incluyendo el nuestro.

CAPÍTULO II
Sumario:

Los tiempos prehistóricos. Los pueblos originales de la región. Las tierras del actual Partido de Moreno en la etapa colonial.

El primer asentamiento humano en la región: Puede afirmarse que nuestro Partido, así como el resto de América, ha sido poblado muy recientemente por el hombre. Incluso los aborígenes, concebidos como “naturales de estas tierras” por los españoles, no son sino descendientes de inmigrantes prehistóricos, en especial procedentes de Asia y Oceanía, que llegaron a conquistar con anterioridad al «descubrimiento oficial» un continente absolutamente despojado de seres humanos hasta fines del Pleistoceno. Entre 12.300 y 8.500 años atrás, se produce el primer poblamiento humano en la provincia de Buenos Aires. Los restos de sus más antiguos habitantes han sido hallados en los mismos yacimientos que los grandes mamíferos que se extinguieron en aquellos tiempos. Sus huesos e industria se han hallado mezclados con los del megaterio, glosoterio, toxodonte, etc. Hasta es probable que la llegada de esos primeros grupos humanos, contribuyeran a su extinción, ya que ambos fenómenos son coincidentes en el tiempo y varios hallazgos han aportado pruebas de que los cazaban para alimentarse. Esta teoría fue planteada primero, a fines del siglo XIX, por el sabio Florentino Ameghino. Investigaciones sistemáticas realizadas en los últimos treinta años, ya no dejan lugar a dudas sobre esto.

Los Querandíes: Algunas comunidades aborígenes americanas, como los Incas, Mayas y Aztecas formaron verdaderos imperios. Otras, como en el caso de los grupos pampeanos nómades, dedicados principalmente a la caza y la recolección, fueron resultado de la adaptación a un medio diferente que no debe considerarse de menor importancia. A este último caso pertenecían los Querandíes, aborígenes que halla el español en la zona norte de Buenos Aires. El primero en tratarlos fue Sebastián Gaboto, en 1527, quien tuvo con ellos una relación pacífica. No ocurrió lo mismo con las posteriores expediciones. Durante las primeras semanas de la llegada de Mendoza, los indígenas proveyeron de alimentos a sus hambrientos soldados, pero debido al mal trato a que fueron sometidos cuando el alimento comenzó a escasear, comenzaron los primeros enfrentamientos. Con la gente de Don Juan de Garay, en la segunda y definitiva fundación, la violencia alcanzó su mayor grado, muriendo miles de indígenas. Algunos autores coinciden en destacar que la resistencia de los pueblos originales en esta zona, dada su condición nómada, no fue tanto consecuencia de la ocupación de la tierra por los españoles, sino de los atropellos cometidos por estos últimos. La actitud exterminadora del conquistador en estas regiones, a la que llegó inicialmente ávido de riquezas en metales preciosos, no condice con el espíritu colonizador o cristianizador con que se pretendió justificar tiempo después. Un integrante de la expedición de Mendoza, Ulrico Schmidl, es el que aporta la mayor cantidad de datos sobre los Querandíes. De sus

relatos, así como del poema histórico «La Argentina» del poeta Martín del Barco Centenera, se rescata información hasta 1541, año en que la primera Buenos Aires es despoblada por orden de Irala. Algunos elementos de la toponimia local recuerdan acontecimientos bélicos y la presencia indígena en estas tierras. El nombre del río Luján, se dice, fue impuesto en recuerdo a un capitán del grupo de Mendoza, Pedro Luján, quien fuera muerto por los Querandíes en inmediaciones de ese curso de agua, en el paraje «del árbol solo», lugar que hoy constituye el centro de la ciudad de Luján. Otro caso es el nombre del arroyo La Choza de cuya confluencia con el Durazno se origina el río de la Reconquista. La nación querandí, al decir de los conquistadores, ocupó un área que va desde el sur de Santa Fe, por el norte, hasta el pié de las Sierras Grandes, hacia el oeste y toda el área norte de la Provincia de Buenos Aires hasta el río Salado por el sur. Los cronistas dicen que se trata de gente robusta y de tez morena, vivían formando grupos organizados y obedecían a jefes y caciques. Contaban con notables poblaciones. Parece que sólo en las cercanías de Buenos Aires existió una que reunía alrededor de tres mil personas. Sus chozas estaban construidas con ramas, hierbas y cueros de los animales que cazaban, especialmente el «venado pampeano» y el «Coypo», mal llamado “nutria” por los europeos. Levantaban sus campamentos en las proximidades de los cursos de agua y lagunas. Esta gente también se alimentaban de peces que atrapaban con redes, y con el pescado hacían harina. También, de acuerdo con los versos escritos por el poeta Martín Del Barco Centenera, practicaban la agricultura, sembrando y cosechando maíz. Posteriormente a la primera fundación de Buenos Aires, los Querandíes recurrieron al ganado cimarrón. Cazaban, domesticaban y se alimentaban del caballo. Aprendieron a jinetear hábilmente aquellos equinos que, abandonados por los españoles, se reprodujeron extraordinariamente en la llanura. Según

Garay, en tiempos de la repoblación, apenas cuarenta años después de Mendoza, el ganado cimarrón ascendía a cien mil cabezas. Para la caza y la guerra, los Querandíes, utilizaban la flecha, el dardo, la bola perdida, la piedra de honda, la lanza y las boleadoras. Algunas de estas armas evidencian que tenían algún tipo de intercambio con la gente de las sierras, pues las rocas con que están fabricadas algunas de ellas no son originarias de esta región. Los elementos de cerámica son de una labor rústica, apenas decorados con motivos geométricos incisos, especialmente en los bordes de ollas y otros recipientes. Hemos hallado restos de esta cerámica, dispuesta superficialmente en las barrancas del río Reconquista, en la zona de la presa Ing. Roggero y hasta la ciudad de Paso del Rey.

Ulrico Schmidl dice que los hombres andaban desnudos, como los Charrúas, salvo en determinadas ocasiones en que se cubrían con un cuero, mientras que sus mujeres utilizaban un pequeño paño de algodón para cubrir su zona genital. En su Historia argentina del descubrimiento, población y conquista de las provincias del Río de la Plata, Rui Díaz de Guzmán narra: «...en los llanos que van continuando a Buenos Aires, a donde hay desde la boca de este río otras 20

leguas: es toda aquella tierra muy llana; los campos tan anchurosos y dilatados, que no hay en todos ellos un árbol: es de poca agua, y de mucha caza de venados, avestruces y gran suma de perdices, aunque de pocos naturales; los que hay son belicosos, grandes corredores y alentados, que llaman Querandís: no son labradores, y se sustentan de sola caza y pesca; y así no tienen pueblos fundados ni lugares ciertos, más de cuanto les ofrece la comodidad de andar de ordinario esquilmando los campos. Estos corren desde Cabo Blanco, hasta el Río de las Conchas, que dista de Buenos Aires cinco leguas arriba, y toma más de otras sesenta la tierra adentro hasta la Cordillera, que va desde la mar bojeando hacia al Norte, entrando por la gobernación de Tucumán. Estos indios fueron repartidos con los demás de la comarca, a los vecinos de la Trinidad, puerto de Buenos Aires...» Desde fines del siglo XIX se han excavado yacimientos arqueológicos, con elementos de la industria querandí en Flores, Barracas al Sur, Puente Chico, Río De La Matanza, Río De La Reconquista, Quilmes, Arroyo del Gato, La Plata y Moreno, y grandes paraderos en Chascomús, Lobos, Punta Indio, San Miguel del Monte, Río Luján, etc. Estos restos fragmentarios de cerámica y los huesos de los animales que comían, son prácticamente todo lo que queda de aquella «gran nación», al decir de los conquistadores, que según Ibarra Grasso, fueron totalmente exterminados a manos de los encomenderos hacia 1650. Algunos autores tratan de suavizar el triste final de esta nación mencionando la posibilidad de que se mezclaran con otros pueblos indígenas. Así mismo, la disminución de sus poblaciones tuvo que ser consecuencia, en gran parte, de las enfermedades traídas por los españoles. En 1605, se desató la primera epidemia de viruela, introducida por tropas que arribaron de España al mando de Don Antonio Mosquera. Las crónicas dicen que los más castigados fueron los esclavos negros y los trabajadores indígenas por carecer de defensas en sus organismos. Otro acontecimiento que puede poner fecha a la desaparición de este grupo indígena, tal vez lo constituya la fracasada organización de la Reducción Jesuítica «San Francisco Javier», inaugurada el 23 de Mayo de 1711. Estaba ubicada a dos cuadras de la iglesia de Luján, siendo abandonada por los indígenas a los pocos meses a causa de declararse otra epidemia de viruela. Aunque es posible que estos ya no fueran Querandíes puros sino grupos influenciados por la auraucanización de la pampa, proceso derivado de la presión española sobre los aborígenes de la región de Chile que, corridos hacia este lado de la cordillera, invadieron el actual territorio argentino.

La llegada de los españoles a esta región. El 2 de febrero de 1536, llega Don Pedro de Mendoza a estas tierras y procede a erigir un asiento fortificado al que denominó: Puerto de Nuestra Señora de Santa María del Buen Ayre. Las buenas relaciones con los indios comienzan a deteriorarse. Apenas transcurridos tres meses de la llegada de Mendoza, el 24 de mayo, en la festividad de San Juan, Buenos Aires es sitiada y atacada por miles de indígenas en represalia por los malos tratos a los que fueron sometidos. El asedio tuvo terribles consecuencias para los pobladores, ya que estos se vieron imposibilitados por completo de obtener alimentos y padecieron los espantosos rigores del hambre. Al respecto, recuerda Schmidl, un soldado bávaro de la expedición y primer cronista de Buenos Aires: «La gente no tenía con que comer y se moría de hambre. La situación fue tan terrible, y el hambre tan desastrosa que no bastaron ratas ni ratones, ni víboras y otras sabandijas; tuvimos que comer

hasta los zapatos y cueros...» Schmidl agrega que se produjeron casos de canibalismo entre los infortunados pobladores: «...tres españoles fueron ahorcados por haber sacrificado y comido un caballo a escondidas. Ni bien se los había ajusticiado, y cada cual se fue a su casa

y se hizo la noche, aconteció que en la misma noche otros españoles cortaron los muslos y unos pedazos de carne del cuerpo y los llevaron a su alojamiento y los comieron. También ha ocurrido entonces que un español se ha comido a su hermano que estaba muerto». El sitiamiento sobre la población fue rematado por el incendio que los indígenas provocaron arrojando sobre las viviendas una lluvia de flechas ardientes. Los españoles se refugiaron en los barcos para salvar sus vidas. Cuando creían todo perdido llegó una flota de tres bergantines al mando de don Juan de Ayolas, gente de la expedición de Mendoza, que habían zarpado tiempo atrás, hacia el Alto Paraná, en busca de alimentos. Veinte días después, el 15 de junio, se produce otro cruento combate entre trescientos hombres de Mendoza, que se dirigían al Delta en busca de alimentos y los indios. Estos últimos son rechazados, muriendo 38 españoles, entre ellos el Capitán Don Pedro de Luján. A este combate se lo denominó «Corpus Christi» porque en ese día se celebraba la festividad religiosa citada. Los terribles acontecimientos de aquella primera fundación de Buenos Aires también fueron relatados más tarde por una mujer que formaba parte de la expedición.

El 2 de julio de 1556, desde Asunción, doña Isabel Guevara dirige una carta a la Princesa Gobernadora, doña Juana, «exponiendo los trabajos hechos en el descubrimiento y conquista del Río de La Plata, por las mujeres para ayudar a los hombres y pidiendo repartimiento de tierras para su marido». Doña Isabel nos cuenta cómo arribaron, ella y otras mujeres, al puerto de Buenos Aires con mil quinientos hombres y relata sobre el hambre diezmó a los expedicionarios: «...Vinieron los hombres con tanta flaqueza que todos los trabajos cargaban las pobres mujeres, ansi en lavarles las ropas, como en curarles, hacerles de comer lo poco que tenían, alimpiarles, hacer centinela, rondar los fuegos, armar ballestas cuando algunas veces los indios venían a dar guerra...levantar los soldados...dar alarma por el campo, a voces, sargenteando y poniendo en orden los soldados, porque en este tiempo, como las mujeres nos sustentábamos con poca comida, no habíamos caído con tanta flaqueza como los hombres. Bien creerá V.A que fue tanta la solicitud que tuvieron las mujeres que, si no fuera por ellas, todos fueran acabados: y si no fuera por la honra de los hombres, muchas cosas más escribiera con verdad y lo diera a ellos por testigos.» Mientras la sufrida Bs. Aires apenas lograba subsistir, Juan Salazar Espinosa, el 15 de agosto de 1537, funda un nuevo reducto junto al río Paraguay, al que denominó Nuestra Sra. Santa María de la Asunción. Este poblado habría de convertirse en poco tiempo más en el principal centro de la conquista en la región del río De La Plata. Al desaparecer Ayolas, Don Domingo Martínez de Irala resolvió concentrar en Asunción a todos los sobrevivientes de la expedición de Mendoza, para organizar desde allí una nueva expedición a la «Sierra de la Plata» Más o menos por el mes de Mayo de 1541 y siguiendo sus órdenes, la ciudad y puerto de Bs. Aires fue abandonada, pese a las protestas de sus habitantes que tanto esfuerzos realizaran para sostenerla. Un testigo recuerda las instancias dramáticas de ese éxodo forzado que culminó con un segundo incendio de la ciudad: «...quemaron la nao que estaba en tierra por fortaleza y la iglesia y casas de madera, a pesar del clamor de los pobladores...» Al partir, Irala dejó dentro de una calabaza forrada en cuero y sepultada al pié de una cruz un documento que contenía advertencias útiles para los navegantes que arribasen al lugar, dándoles la ubicación de Asunción y otros datos de provecho, entre los cuales se encontraba el siguiente, verdadero testimonio de los constantes peligros enfrentados por los pobladores de la primera Bs. Aires: «...Si hicieren pueblo hanlo de cercar palizada o cerca por manera que no puedan quemarlo de noche el enemigo y no los coman los tigres, que hay muchos.»

Así se abre un extenso periodo en el cual nuestra zona retorna a su estado original. Los indios recuperan su hegemonía, quizás enorgullecidos de haber triunfado sobre el invasor español. Pero, como veremos, la enorme importancia estratégica que representaba el control de la embocadura del Río de la Plata hará que retornen. Ésta vez mejor preparados ya advertidos de la gran combatividad de los grupos indígenas de la región. El primer propietario español de estas tierras. El 11 de junio de 1580, el General Juan de Garay, funda, en forma definitiva, la Ciudad de la Trinidad y Puerto de Santa María de los Buenos Aires. Realiza la fundación por encargo del licenciado Don Juan Torres de Vera y Aragón, quien se constituye en sucesor del Adelantado Juan Ortiz de Zárate, al casarse con su hija mestiza, Juana de Zárate, quien residía en Charcas y era única heredera testamentaria al morir su padre en 1576. Luego de su casamiento con Doña Juana, Torres de Vera y Aragón, quien hasta ese momento había sido Oidor de Charcas, se ve imposibilitado de salir del Perú, al surgir un pleito originado en las intrigas de los numerosos candidatos de su consorte. Por ello, Torres de Vera, nombra a Juan de Garay como su representante en la región del Río de la Plata y le encarga «poblar en el puerto de Buenos Aires una ciudad, intitulándola del nombre que le pareciere». Al repartir las tierras cercanas a Buenos Aires, el 24 de Octubre, Garay destina a Juan Torres de Vera las mejores. Estas se encontraban ubicadas en el Valle del Corpus Christi, dispuestas entre el río Luján y el río Reconquista, zona en que hoy se encuentra el partido de Moreno. De ese modo, Don Juan Torres de Vera y Aragón se convierte en el primer propietario español en nuestro Partido, aunque probablemente jamás las llegó a conocer este sitio. Transcribimos a continuación el documento del reparto de las tierras en nuestra zona, por parte de Juan de Garay, sacado a la luz por Pedro de Ángelis, en 1836: «Otro sí, señalo para el Señor Adelantado Juan de Torres de Vera el valle de Corpus Christi, que por otro nombre se llama el río de Luján, la tierra firme de dicho valle, hacia la parte de Santa Fe otro pedazo de tierra, y ha de tener por el riachuelo, arriba de la tierra firme, 3000 varas de frente, y por el riachuelo abajo por los anegadizos, hasta frontera de las casas de los guaranís, y ha de ir confrontando con el riachuelo, y por la tierra adentro correr hacia el río de las Canoas, y para donde estuviere dado otra suerte, hacia la parte de los anegadizos, luego por el riachuelo arriba, 3000 varas de frente, al capitán Alonso de Vera.»

A diferencia de otras regiones del Imperio Español en América, en este área carente de metales preciosos, a pesar que el puerto de Buenos Aires servía de embarcadero de la plata de Potosí, el premio que pagó los esfuerzos de la conquista y la lucha contra el indio fueron las «suertes de estancias», llamadas así porque el otorgamiento de los campos se echaba a la suerte. La tierra era valorada de acuerdo a la existencia de agua, características que posibilitaran la defensa contra los indios y límites naturales que facilitaran el manejo del ganado salvaje. Es el accidente natural el que posibilita la existencia y el asentamiento. Un ejemplo de ello fueron las «rinconadas» (tierras que quedan limitadas al encontrarse dos cursos de agua) y que permitían el rodeo del ganado cimarrón. El 20 de abril de 1582, en una carta que envió en esta fecha Don Juan de Garay, al referirse a la acción que había desplegado hasta entonces, informó que en total había fundado Bs. Aires con 64 pobladores, cincuenta y tres de estos eran criollos, entre los cuales se cuenta Ana Díaz, la única mujer cuyo nombre figura entre los integrantes de la expedición. Garay es muerto a manos de los indios en marzo de 1583. Regresaba embarcado

desde Santa Fe cuando es sorprendido una noche en que, por exceso de confianza, decidió descansar en tierra, a la altura de la desembocadura del río Baradero. Tres años más tarde, la población de Buenos Aires se componía de apenas cincuenta soldados, sin embargo, este minúsculo grupo pudo asegurar su continuidad. Desde la llegada de Garay, el territorio de Moreno perteneció a la jurisdicción del Cabildo de Buenos Aires, hasta el año 1755, en que fue creado el Cabildo de Luján. La llegada del ferrocarril el 12 de abril de 1860 marca el nacimiento del pueblo de Moreno, alrededor de la estación. El pueblo y estación Mariano Moreno, fundado por el Ferrocarril del Oeste, será parte de Luján hasta el 25 de octubre de 1864 en que es elevado a la categoría de Partido. Origen del Camino Real del Oeste. El Gobernador Rodrigo Ortiz de Zárate logra «abrir y descubrir a principios de l586», como lo informó al Rey el 6 de Septiembre de 1587, «el camino derecho de aquí a Córdoba», seguramente sobre la base de alguna rastrillada indígena. Este camino, que atravesaba las actuales tierras de Moreno, tuvo distintas denominaciones a lo largo de los siglos: Camino Real, o de los Reinos de Arriba, Camino General del Oeste, o De Los Correos. Para diferenciar a este camino del «camino viejo» que hoy seguiría el recorrido de la ruta Nac. Nº 8, también se lo denominó «camino nuevo».

Su trayecto por nuestra zona, estaría representado actualmente por tramos de la Avda. Gaona y Ruta Nac. Nº 5 (ex ruta Nº7). No era un camino recto y parejo como los que actualmente conocemos. Su recorrido torcía a cada paso para esquivar los accidentes naturales que se presentaban. Los obstáculos más importantes lo constituían las zonas anegadizas, los ríos y arroyos. Hasta la construcción del puente de Márquez, en 1773, el cruce del río De Las Conchas se realizaba utilizando aquellos sitios en que el lecho del río presentaba afloramiento de «toscas», que al ser más resistentes a la erosión hídrica formaban pasos o vados de poca profundidad. El más conocido de estos, en lo que hoy es Moreno, fue el «Paso del Rey» que estuvo ubicado aguas arriba del puente ferroviario en cuyas inmediaciones, en 1988 se colocó un monolito que lo recuerda, al cumplirse el cincuentenario de la ciudad de Paso del Rey. Dicho vado es el sitio histórico más antiguo de nuestro Partido. (Ver el capítulo dedicado a los sitios históricos) Acontecimientos del siglo XVII. Algunas actas del Cabildo nos dan una idea del desarrollo de algunas actividades y acontecimientos en nuestras tierras durante el siglo XVII. En 1607, el 13 de agosto, ante la escasez de alimentos en Bs. Aires, el Cabildo ordena a «las chacras del Río de las Conchas» (así se denominó al río «De la Reconquista» hasta 1954) que vendan su trigo para abastecimiento de la ciudad. Como vemos, se iniciaba para aquellos años la explotación de la tierra, y aunque se encuentran referencias a la agricultura (trigo), adquirieron importancia las «vaquerías» que no eran otra cosa que cacerías del ganado cimarrón. Principalmente los caballos y vacunos, reproducidos enormemente en la llanura pampeana, fueron la base de la economía regional y el sostenimiento de las primeras poblaciones. Un censo de 1611 nos revela que entonces, existían diecinueve chacareros a orillas del río De Las Conchas, «donde se recogía y cosechaba trigo». La agricultura era dificultosa debido la inexistencia de cercos que, cuando existían, eran construidos con vegetación espinosa que no alcanzaba a impedir que el ganado arruinara los sembradíos. Por ese motivo, en 1618, el Cabildo de Buenos Aires ordena que: «los ganados sean arrojados a la margen exterior del río De Las Conchas, conservándose en las chacras solamente los animales necesarios para los trabajos».

El cumplimiento de estas disposiciones en la campaña de Buenos Aires será vigilado por los Alcaldes de Hermandad, siendo éstos los responsables de la aplicación de la Justicia y la preservación del orden en los territorios de la región. Monseñor Presas, dice que durante la primera quincena del mes de mayo de 1630, se produce el Milagro de la Virgen de Luján, en las tierras de la Estancia de Rosendo, hoy partido de Pilar. La carreta permanece inmóvil hasta que bajan el cajón de la Virgen. Esta imagen quedará entonces en dicha estancia donde será venerada y dará con el tiempo origen al fenómeno de fe. En 1663, el Gobernador José Martínez de Salazar, dio orden para que cuantos bajasen del norte, no tomaran otro camino que éste. Trataba de evitar de esta forma el contrabando que frecuentemente se hacía por el camino viejo. (Ruta Nº8) En 1658, pasa por éstas tierras rumbo a Perú el viajero, Acarete du Biscay quien, años más tarde, publica su «Relación de un viaje al Río de la Plata». Con referencia a su paso por esta zona nos deja el siguiente relato: «Desde Buenos Aires hasta el río Luján y aun más lejos, hasta el río Arrecifes, en treinta leguas pasé por varias poblaciones y estancias cultivadas por españoles, pero más allá del Arrecife, hasta el río Saladillo, no vi ninguna. Haré observar de paso que estos ríos, como todos los demás de las provincias de Buenos Aires, Paraguay y Tucumán que desembocan en el Río de la Plata, son vadeables a caballo; pero cuando las lluvias u otro accidente los hace crecer, el viajero las debe atravesar a nado o bien colocarse sobre un bulto por el estilo de una balsa, que un salvaje arrastra hasta el otro lado. Yo no sabía nadar, así que me vi obligado a hacer uso de este expediente dos o tres veces, cuando no pude hallar un vado. El sistema fue así: mi indio mató un toro salvaje, le quitó el cuero, lo rellenó de paja y lo ató con tientos del mismo cuero, formando un gran bulto, sobre el cual me coloqué con mi equipaje; el indio pasó nadando, arrastrándome tras él por medio de una cuerda atada al bulto, y luego repasó el río e hizo pasar nadando los caballos y mulas hasta donde yo estaba».

Una fortaleza española. En el mes de Noviembre de 1671, el Gobernador José Martínez de Salazar había comenzado la construcción de una fortaleza en las inmediaciones del río Luján, para la defensa y seguridad contra los indios Pampas y «otra cualquier invasión enemiga». La razón principal fue que por aquellos años merodeaba por el Río de la Plata una flota de corsarios franceses y Salazar, previendo un posible ataque, y para evitar que estos cortaran los suministros de la ciudad, arma un plan defensivo. Para la construcción de la fortaleza había bajado quinientos indios de las Misiones Jesuíticas que trabajaron durante cuatro meses en los movimientos de tierra necesarios para la edificación de la fortaleza que Salazar denominó, «Santa María de la Concepción del Río Luján». Esta construcción fue suspendida al pasar el peligro. Aún pueden observarse tres de las cinco elevaciones de tierra que levantaron, en el actual Partido de Pilar, que son allí conocidas como «los cerrillos», cuya presencia constituyó un gran misterio durante muchos años para los investigadores. En el año 1986 tuvimos la oportunidad de realizar un relevamiento de este sitio que, desgraciadamente, se encuentra desprotegido y a punto de perderse. Las vías han atravesado al medio este conjunto de elevaciones. Del lado norte se ha quitado tierra para construcciones de carreteras y el propietario de un campo, al sur de las vías, en el que se encuentran dos de las elevaciones, les ha pasado el arado, por lo que éstas casi han desaparecido, a pesar de los grandes esfuerzos del, ex director de Cultura del Partido de Pilar, Don José Sánchez, fallecido hace unos años, a quien Pilar se le debe un merecido reconocimiento por su trabajo en este y otros temas relacionados con la preservación de su patrimonio. Las Tolderías y los intentos de establecer reducciones. El Dr. Gregorio Suárez Cordero, Cura de la Catedral de Buenos Aires, quien recorrió esta zona, escribió en 1673 a la Reina Gobernadora de España, informándole sobre la existencia de dos toldos de indios Pampas. Dos años más tarde el Gobernador Andrés de Robles intentó fundar una reducción para estos indios pero ello no se concretó. Recién el 23 de mayo de 1711 se efectuó la inauguración de una reducción indígena llamada «San Francisco Javier». Estaba ubicada a dos cuadras de la primera Capilla de la Virgen de Luján, la cual había sido habilitada en 1685. Lamentablemente esta reducción tuvo poca vida ya que a los pocos meses los indios fueron atacados por la viruela y se dispersaron.

Acontecimientos del siglo XVIII. El pueblo de Merlo. Otro polo de desarrollo poblacional en la zona se origina a partir de 1730, cuando el escribano Francisco de Merlo levanta a cierta distancia del río de Las Conchas, una capilla en honor de la Virgen de Nuestra Señora del Camino. Por aquellos años, Merlo había adquirido extensos campos que hoy comprenderían la totalidad del Partido de Moreno, Merlo y Marcos Paz. Originado alrededor de la capilla, el pueblo de Merlo, tendrá influencia sobre los pobladores de las actuales tierras de Moreno, que constituían el cuartel IV de Luján, debido a su proximidad. Ello ha quedado registrado por un pedido que los feligreses realizan a las autoridades del Cabildo de dicha jurisdicción en 1731, que por vivir en las cercanías del río de las Conchas, junto a la Capilla de Merlo, de «Nuestra Señora del Camino», piden ser agregados al curato de la Matanza. Sin embargo, el Cabildo no hace lugar el pedido, entre otros motivos porque la Capilla del Camino (Merlo) no es la iglesia definitiva, y que una vez que los feligreses construyan su propia iglesia distará lejos de los actuales pretendientes. Don Francisco de Merlo formaliza ante el Cabildo de Bs.Aires la fundación de su Villa alrededor de la capilla en 1738, donde ya existían para entonces algunas viviendas y montes de frutales.

El 19 de noviembre de 1740 se produce un gran malón de indios Pampas Serranos, llegando hasta tres leguas de la capilla. Cuatro esclavos muertos durante este ataque son enterrados en ella. Merlo coloca entonces un cañón para la defensa del pueblo que luego sirvió como mojón a las tierras de los Padres del

Hospicio de San Ramón de las Conchas que estaba situado en Lago del Bosque, en inmediaciones del actual puente carretero, desconociéndose su paradero actual. El 3 de abril de 1758 muere en Bs. Aires don Francisco de Merlo y sus extensas propiedades pasan por herencia a la Orden de los Mercedarios. Con el transcurso del tiempo las primeras suertes de estancias, de enormes extensiones, irán cambiando de propietarios y con la subdivisión de las mismas en fracciones cada vez más pequeñas hubo una mayor concentración de los pobladores. Los relatos del jesuita Falkner nos brindan una idea aproximada sobre la cantidad de ganado que llegó a deambular por esta llanura: «...andan de un lugar a otro contra el viento (los caballos cimarrones), y en un viaje que hice al interior el año 1744, hallándome en estas llanuras durante tres semanas, era su número tan excesivo que durante quince días me rodearon por completo. Algunas veces pasaron por donde yo estaba en grandes tropillas a todo escape, durante dos o tres horas sin cortarse; y durante todo este tiempo, a duras penas pudimos yo y los cuatro indios que entonces me acompañaban librarnos de que nos atropellasen e hiciesen mil pedazos». La Villa de Luján: El 15 de Octubre de 1755, se establecen los límites de la Villa de Luján a que pertenecían estas tierras, y se dice de ellos: «...desde el Río de Las Conchas hasta el Río Areco, y limitando por las fronteras con los infieles y el Río de la Plata.» Dos días después, por auto del Gobernador José de Andonaegui se erige a pedido del vecindario de Luján, encabezado por Lezica, con el título de «Villa» a la población de Luján. El 7 de enero de 1756 comienza a funcionar el Cabildo de Luján. En 1766, el Cabildo otorga jurisdicciones de carácter permanente a los «Alcaldes de Hermandad», quienes desde 1606 vigilaban la extensa campaña. Serán estos los responsables de la aplicación de la Justicia y la preservación del orden en los territorios de esta región. Ganado y perros salvajes: El 2 de Octubre de 1767, cruzan el río «De las Conchas» un grupo de Jesuitas expulsados, rumbo a Buenos Aires. Con ellos se encontraba el Jesuita polaco Florián Paucke, quien describiera en su libro «Desde acá y para allá», un acontecimiento vivido por él algunos años antes en estas tierras, narrándolo del

siguiente modo: «...Cruzamos el río De Las Conchas en cuya región vimos manadas de perros cimarrones que suelen alimentarse de terneros y potrillos en el campo; ellos viven en pleno campo, en cuevas debajo de la tierra; según los agujeros por los cuales un campo muy ancho está minado, se puede deducir cuantos miles de perros viven. No les falta alimento alguno, porque sobre este campo pacen tantos miles de ganado astudo y caballos, en parte manso, en parte arisco; si no fuere esto, ningún ser humano podría viajar por este camino sin peligro de ser desgarrado por los perros. Pero, como son perseguidos, se asustan y tienen miedo; en cuanto ven a alguien a caballo, emprenden pronto la huida y buscan sus agujeros». La gran cantidad de perros salvajes, debe haberse originado en el abandono de los domesticados por los indios y españoles y multiplicados por un efecto secundario de las vaquerías, cuando era común extraer del animal solamente el cuero, dejando el resto abandonado en el campo. La existencia tan notable de perros salvajes en esta área, pudo perfectamente dar origen al nombre del actual arroyo De los Perros en nuestro Partido. El puente de Márquez. En 1770, el Cabildo de Luján escribe un ruego a la Virgen debido a la gran sequía que imperaba en esos momentos. Lo mismo sucede en 1773, donde además se menciona la existencia de una plaga de langostas. Don Pablo Márquez no desaprovechó la ocasión de la seca de ese año y construyó un puente sobre el río De Las Conchas, que vino a facilitar el cruce del río por el Camino Real. Aquel puente de madera de ñandubay, de 25 metros de largo adquirirá gran

importancia histórica. En la década de 1920 el Gobierno Provincial reemplazó aquel viejo puente de madera con otro de hierro y cemento que en 1988 también fue demolido con las obras llevadas a cabo por Autopistas del Oeste. Entre 1771 y 1773, Concolorcorvo, natural del Cuzco, realiza un extenso viaje, desde Buenos Aires a Lima. El relato atribuido a Don Calixto Bustamante «El Lazarillo de ciegos caminantes», contiene testimonios de lo que observa en nuestra zona: «La salida de Buenos Aires tiene dos rutas, ambas de carretas, para llegar a Luján: la una, que es la más común, está al Oeste, que se dice por la capilla de Merlo, y la otra a la banda del Este, que llaman de las Conchas, por un riachuelo de este nombre que baña mucho territorio. Este camino es deleitoso y fértil en más de ocho leguas, con quintas y árboles frutales, en que abunda mucho el durazno. También hay muchos sembrados de trigo y maíz, por lo que de día se pastorean los ganados y de noche se encierran en corrales, que se hacen de estacas altas que clavan a la distancia del ancho del cuero de un toro, con que guarnecen la estacada, siendo estos corrales comunes en toda la jurisdicción de Buenos Aires, por la escasez de madera y ninguna piedra. Pasado el riachuelo, que nunca puede tener mucha profundidad, por extenderse en la campaña, causando en tiempo de avenidas muchos atolladeros y bañados, que incomodan y atrasan las jornadas, se encuentra un monte poco espeso de árboles, que llaman Tala, y se dilata por el espacio de dos leguas. El dueño tiene su casa dentro del propio monte, cerca del camino real, en una ensenada muy agradable, y le hallé en su patio rajando leña, sin más vestido que unos andrajosos calzones. Dijo que tenía 85 años y su mujer igual edad, ambos españoles y con porción de hijos y nietos que se mantenían del producto de la leña de aquel monte, a donde la iban a comprar los carreteros de Buenos Aires. Esta familia se compone toda de españoles criollos, y me dijeron que cerca de su casa (así dicen cuando sólo dista cuatro o cinco leguas) me dijeron, vuelvo a decir, vivía un gallego que tenía 110 años y que sólo en la vista había experimentado alguna intercadencia. Todo el país de Buenos Aires y su jurisdicción

es sanísimo, y creo que las dos tercias partes de los que mueren son de caídas de caballos y cornadas de toros, que los estropean, y como no hay buenos cirujanos ni medicamentos, son éstas las principales enfermedades que padecen y de que mueren. Lo demás del territorio, como sucede en todo el camino de la capilla del Merlo, es campana de pastos, con infinidad de cardos, que sirven de leña e incomodan y aniquilan al ganado menor. Por esta ruta hay a Luján 18 leguas, y porque hay de rodeo cuatro y eximirse de los bañados de las Conchas siempre se elige aquel camino, que es el de los correos. Luján tiene título de villa, con poco más a menos sesenta vecinos, entre los cuales apenas hay dos capaces de administrar justicia, y así regularmente echan mano, para alcaldes, de los residentes del pago de Areco. Su jurisdicción es de 18 leguas, que se cuentan desde el río de las Conchas hasta el de Areco. A la entrada de Luján hay un riachuelo de este nombre, que en tiempo de avenidas cubre algunas veces el puente».

En 1776, el Rey Carlos III, aprueba la creación del Hospicio Mercedario, levantado al lado de la Capilla de Merlo y un año después, Juan Antonio Peña,

escritura a favor del Hospicio de San Ramón de las Conchas la estancia que luego fue del Estado (1821). En 1778, el 23 de Septiembre a las 4 de la tarde, nació Mariano Moreno. Hijo de Manuel Moreno Argumosa y de Doña Ana María Valle, fue bautizado el 25 del mismo mes, a las 6 de la tarde, en la Parroquia de San Nicolás, por el cura rector, Dr. Hipólito Ortega. El 20 de Octubre de 1778, el Cabildo de Luján eleva al Virrey Don Juan José de Vértiz, la siguiente solicitud: «Excelentísimo Señor Virrey: El Cabildo, Justicia y Regimiento de la Villa de Luján suplica a Vuestra Excelencia se sirva concederle licencia, para sacar del campo cien toros, para hacer las corridas que se acostumbran, en obsequio a nuestra Madre y Señora de Luján, como Patrona de ella; respecto de andar el ganado en la campaña y todos los criaderos de esta jurisdicción lo llevan a bien; pues en el día nos protege con especialidad, preservándonos de la contagiosa peste que inunda la campaña, mostrándonos que esta Villa disfruta no solamente el que no se muera nadie, sino que cuantos vienen de afuera recuperan la salud, por lo cual esperamos de la benignidad de V.E. nos conceda esta gracia, a que quedaremos eternamente agradecidos».

En 1779, el Cabildo de Luján, pide al Vicario de la capilla de Nuestra Señora de Luján, un novenario de misas para el exterminio de la peste que asolaba estas regiones. En 1780, el 28 de Agosto, se produce un gran malón. De él da cuenta el cura Cayetano Róo. El número de indios era de más de dos mil y cometieron atrocidades por toda la campaña hasta muy cerca del pueblo de Luján, sin entrar en él, ya que se desorientaron por la presencia de una densa niebla que se propagó en sus inmediaciones. El religioso atribuye este fenómeno a la milagrosa Virgen. En el transcurso del año siguiente se rezan novenarios de misas implorando a la Virgen «para que traiga el agua que tanto necesitan los campos», lo hacen en tres oportunidades, debido a la gran sequía que asolaba estas tierras. Exactamente tres años después, los indios entran en esta jurisdicción del lado del fortín de Navarro, antes de ponerse el sol y mataron catorce hombres que fueron llevados a enterrar a la iglesia de Luján. 1784: 17 de Mayo. Durante su «Itinerario de Buenos-Aires a Córdoba», José Sourryère de Souillac, primer astrónomo de la tercera partida demarcadora de límites en Santa Cruz de la Sierra. Escribe lo siguiente: «Limbo del sol, y estrellas, alturas meridianas aparentes, limbo superior, del sol 36º 06’ 20’’. De todo lo cual se deduce, 34º 36’ 42’’ 5 de latitud austral, para la dicha ciudad de Buenos Aires. De Buenos Aires para la puente del Río de las Conchas, que dista seis y media leguas de la capital, caminé por el rumbo del O 22º 30’ SO de la aguja, cuya variación era de 17º 28’. El origen del Río de las Conchas dista de la puente (que llaman de Márquez) 12 leguas. Se forma este río de varios arroyos, y entra en el de la Plata, a cuatro y media leguas: corre como NNE SSO. La puente está construida sin arte, y con troncos de árboles: tiene de largo 23 pies, y de ancho 10, y pueden pasar en ella carros, carretas, etc. De esta puente caminé para la Villa de Luján, la cual demora al o 3º SO, a la distancia de 8 leguas cortas.» En 1788, el 22 de Mayo, el Prior del convento de predicadores de Buenos Aires, Fray Francisco Javier Leyra, testifica que: «...en ocasión de una terrible y general seca, como último recurso, se sacó en procesión el bello simulacro de la Virgen de Luján; por la tarde empezó a arreciar el viento y al tiempo de terminar el acto, se entoldó el cielo de nubes y empezó a llover, desarrollándose un temporal que duró varios días.»

En el mismo año, el Virrey de Bs. Aires, Marqués de Loreto, escribe una carta a D. Porlier, Presidente del Consejo de Indias, dando cuenta del hallazgo del esqueleto del Megaterio en las orillas del río Luján, en el transcurso del año anterior, por parte de Fray Manuel Torres, y de su envío a Madrid, para el Real Gabinete de Historia Natural. Luján hacia fines del siglo XVIII. En 1794, el viajero austro-húngaro, sabio naturalista, Tadeo Haenke, pasa por estas tierras y escribe: «Al romper el día salimos para Luján. Es bonita población que tiene iglesia parroquial de buena y curiosa arquitectura con su media naranja y buena torre que se descubre a más de tres leguas antes de llegar al pueblo. Hay algunos buenos edificios y la casa del Cabildo, cuando esté concluida será magnífica.

Las calles no guardan simetría en sus alineamientos y así éstas como la plaza están sin empedrar. Las mujeres son muy hermosas, afables y de buen trato, y visten con mucha decencia al estilo de Buenos Aires.

La Parroquia de la ciudad está erigida en Curato, cuya jurisdicción se extiende formando un cuadro de doce leguas de largo; según las noticias allí adquiridas, tiene cuarenta vecinos. Desde Luján se pasa a Buenos Aires, distantes dieciséis leguas de buen camino y poblado. A las diez leguas se encuentra el puente de las Conchas, sólido y de buena madera, y seis más allá, la hermosa ciudad de Buenos Aires». 1796: jueves 17 de marzo: Félix de Azara, en su Diario de un reconocimiento de las guardias y fortines que guarnecen la línea de frontera de Buenos Aires para ensancharla, narra el itinerario de su viaje que lo lleva de paso por estas tierras: «El 14 marcharon las carretas con los víveres de la tropa y peonada; y el comandante Azara, los facultativos Cervino, Insiarte, Pérez y Echague salieron de Buenos Aires este día 17 de marzo. A las doce pasaron por el paso o puente de Márquez, que está en el arroyo de las Conchas, que desagua en el Paraná en el pueblo de su nombre. Este paso dista de la capital 7 leguas, tiene de anchura unas 20 varas, y no necesitaría de puente si no fuese fangoso. Prosiguieron la marcha, y a la noche llegaron a la villa de Luján, y reputaron haber andado este día 50 y media millas por el Sur 86º 50’ Oeste corregido».

CAPÍTULO III
Sumario:

Acontecimientos del siglo XIX. La llegada del ferrocarril y la Fundación de Moreno. La Creación del Partido. Los Intendentes.

Acontecimientos del siglo XIX:
El 16 de Agosto de 1805, nace en Santiago del Estero, Don Amancio Alcorta. A los veinticinco años, tras una breve participación en el gobierno de aquella provincia, se instala en Buenos Aires. Fundamentalmente fue hombre de negocios y músico. En 1836 vive en la calle Florida y explota tierras del Estado en lo que hoy es Moreno, en sociedad con Juan Crisóstomo Bravo Rueda. Este último se ocupó de gestionar la compra de esos campos ante el Estado, en 1839, pero el Gobierno Provincial no aceptó la propuesta. Finalmente, en 1858, ya como único ocupante de las tierras, Amancio Alcorta logra la compra y escrituración de las mismas, a pesar de que se trataba de tierras públicas reservadas al ferrocarril, por Ley del de Enero de 1854, la cual tenía la finalidad de incentivar la extensión de vías férreas hacia el interior. (Schreiber. C.E. 1993). El 12 de abril de 1860, el Ferrocarril del Oeste inaugurará la estación Moreno dentro de su estancia. Alcorta fracciona nueve manzanas a su alrededor y comienza a vender los terrenos. Muere dos años más tarde. Para profundizar sobre la controvertida adquisición de la estancia de Amancio Alcorta, sugerimos la lectura del libro: «Alcorta la elite y la herencia recibida» Javier Salcedo (1995). Acontecimientos durante las invasiones inglesas. Desde el 25 de junio de 1806, cuando el desembarco del general Carr Beresford en las playas de Quilmes, estas tierras son escenario de la resistencia a la primera invasión inglesa. Beresford se instala en el Fuerte en lugar del virrey Sobremonte, que había huido hacia Córdoba, según declaró, para organizar un ejército y salvar parte del tesoro a su cargo. Sin embargo, yendo de camino a Córdoba, el virrey, entregó dicho tesoro ante la primera intimación de los ingleses. Santiago Liniers, que era el encargado del fuerte de Ensenada pasó a Montevideo y, con la ayuda del gobernador Ruiz Huidobro, organiza la reconquista.

Liniers se embarca en Colonia y el 4 de agosto desembarca en el puerto del río De las Conchas. Cinco días antes del desembarco de Liniers, el 30 de Julio de l806, Olavarría, Pueyrredón y Martín Rodríguez se encuentran en Luján donde organizan un ejército con los pobladores de nuestra región y el cuerpo de Blandengues de la Guardia de Luján. Antes de emprender la marcha hacia la reunión en las chacras de Perdriel, se cantó una misa. Este ejército pasó por Moreno. Atravesó los campos de Francisco Álvarez y, transitando el antiguo Camino a San Fernando, recorrió toda la

extensión del actual Cuartel V. El 12 de septiembre resultarán victoriosos con la rendición de Beresford en la plaza de Retiro que luego pasó a denominarse Plaza de la Victoria.

En 1808, doña María Bartola Márquez, ante testigos, vendió a su hijo Francisco Álvarez, un campo. Francisco Álvarez seguirá adquiriendo tierras en la zona y su hijo, del mismo nombre, fundará en ellas la estancia «La Estrella», primera grasería de la zona. En 1810, la Primera Junta determina al Puente de Márquez, como punto de reunión para la formación del Ejército Expedicionario al Alto Perú, que estaría formado por los regimientos de Patricios, Arribeños, Pardos y Morenos. El Camino Real al Oeste a principios del siglo XIX. El Camino del Oeste, que fue el más transitado de los que se dirigían al interior, partía por aquellos años de la plaza Mayor; luego de la Ranchería, (de los Jesuitas más tarde); partió luego, del Hueco de Lorea (hoy Plaza del Congreso) y después, del Hueco de las Salinas (Plaza Once). Salía por la calle La Plata (Rivadavia) y

seguía por el Camino Real (Federación, en tiempos de Rosas, hoy Rivadavia), el camino se encontraba lleno de zanjas, pantanos y pozos. Más al oeste se encontraba la pulpería «El Caballito», más allá Flores, Morón y el río de Las Conchas. Este se cruzaba por el Puente de Márquez, donde había que pagar el derecho de pontazgo. En 1811 la concesión pertenecía a Don Francisco

Antonio Herrero, desde Enero a Octubre, y a partir del veinticinco de ese mes a Don José Reibaud, quien lo mantiene hasta l8l5. Dado el mal estado del puente de Márquez, el Director Supremo, Carlos María de Alvear comisionó al Maestro Mayor de Obras del Estado, para que realizare una inspección del mismo a efectos de que examine la posibilidad de mantenerlo para su uso, sin riesgo para el público y menciona, el mismo Alvear, que los vecinos del Puente solicitan el traslado del mismo al punto denominado Paso del Rey por cuanto es mayor la firmeza del piso y servirá para ahorrar camino. Sin embargo el puente fue refaccionado en el mismo lugar. El derecho de pontazgo fue eliminado por iniciativa del primer Juez de Paz de Moreno a fines de la década de 1860. El camino se extendía a la altura de la actual Gaona pero, al llegar a las inmediaciones del cementerio actual, torcía hasta aproximadamente el trazado de la ruta 7 y vías del ferrocarril donde, desde 1880, se encontraba ubicada la pulpería La Reja. Acontecimientos relacionados con las Campañas Libertadoras: El 24 de Septiembre de 1812, el Coronel Domingo French con sus tropas del Regimiento 3, escribe al cura Vicario de Luján, un oficio desde los campos de la Cañada de Álvarez, acordando un acto de jura de banderas que se llevó a cabo en el día siguiente; luego del mismo se celebró una misa a la que asistió toda la Villa. En el mes de Mayo se leyó en la sesión del Cabildo de Luján, la nota que le fuera enviada por el Gral. Belgrano, acompañando a dos banderas enemigas capturadas en la Batalla de Salta, para ser colocadas ante la Virgen. El 11 de Septiembre de 1815, las tropas del Coronel Domingo French se encuentran acampadas en el Puente de Márquez. Éste envía un mensaje al cura Vicario de Luján para acordar la realización de una misa antes de proseguir su marcha al Perú. El 9 de Septiembre de 1818, el General San Martín visitó la Villa de Luján. Luego de su victoria en Maipú, y en su viaje de Chile a Buenos Aires, con el propósito de arbitrar recursos para proseguir su campaña al Alto Perú. Tenía en esos momentos cuarenta años y allí pudo contemplar los trofeos de la Batalla de Salta enviados por Belgrano desde Jujuy en 1813.

El 16 de Junio de 1820, las guarniciones establecidas en el Puente de Márquez, conjuntamente con las de Quilmes, San Isidro y Buenos Aires, proclaman la autoridad de Soler como Gobernador de Buenos Aires, haciéndolo reconocer por el Cabildo de Luján. El 1 de Octubre del mismo año, Juan Manual de Rosas acampa con sus tropas en el Puente de Márquez durante la sublevación de Pagola, con el fin de auxiliar a Dorrego y respondiendo al llamado del Gobernador Martín Rodríguez. Por esta acción y otras que realizará durante esa década, le otorgarán el título de Restaurador de las Leyes el 25 de Enero de 1830. El 5 de Diciembre del mismo año, Manuel Dorrego pasa por estas tierras y visita el Santuario de Luján donde hace celebrar una misa a la que asistió casi toda la tropa. El 13 de Diciembre de 1821, Por Decreto del gobernador Martín Rodríguez y su ministro Bernardino Rivadavia, pasan a propiedad del Estado todas las tierras que habían pertenecido a la Orden de los Padres Mercedarios que abarcaban gran parte del territorio del actual Partido de Moreno y Merlo. Por lo tanto, con dicha expropiación queda clara la pertenencia de las tierras al Estado Provincial que escriturará Amancio Alcorta a su nombre en 1858, pese a las protestas del Fiscal del Estado. Alcorta, quien se encontraba explotando estas tierras desde 1836, afirmaba que se las había comprado a la Orden de la Merced, pero como vemos, las mismas habían sido expropiadas a ésta Orden quince años antes de su llegada a Buenos Aires. La supresión de los Cabildos y Creación de los Juzgados de Paz en la campaña bonaerense. El 21 de diciembre de 1821 la Honorable Junta de Representantes de Buenos Aires sancionaba la ley suprimiendo los Cabildos y creaba, para continuar con las

funciones judiciales de estos organismos, la Justicia ordinaria de la Capital y la Campaña, y los Juzgados de Paz en cada Parroquia. En el período 1822/1854 el Juez de Paz bonaerense se constituyó en el eje del partido a su mando, recayendo en él atribuciones de variada índole: política, militar, social, económica, judicial, etc., y su desempeño estaba acorde con: «...la atención que le prestaban o a la calidad de los asuntos encargados, o bien el grado de preparación jurídica de la persona que ocupaba el cargo en la campaña...» y ello implica, según A. F. Molle, que el Juez de Paz, al ser el eje y centro de una comunidad, estaba investido de una amplia gama de funciones y una competencia casi indeterminable o en todo caso determinable en algunos de los tantos aspectos. A través de la múltiple y variada documentación se comprueba la actuación del Juez de Paz en las más diversas cuestiones. Desde los asuntos de poca monta, pasando por la aprehensión de vagos y mal entretenidos, siguiendo como notario, actuando como agente electoral, protegiendo la seguridad pública, etc. En el ejercicio de tamaño poder, se registran excesos que han quedado inscriptos en la literatura gauchesca. El 5 de Diciembre de 1823, el General San Martín vuelve a pasar por el Camino Real al Oeste. Ya había asegurado la libertad de Chile y Perú. Estaba enfermo y triste. Su esposa agonizaba y él se dirige a Buenos Aires. El 4 de Mayo de 1826, el Puente de Márquez sirve de límite a la Capital de la República «siendo el territorio de ésta, desde el puerto de las Conchas, hasta el puente llamado de Márquez, y de éste, tirando una línea paralela del Río de La Plata, hasta dar con el de Santiago». El Primer paleontólogo argentino. En 1828, el Dr. Francisco Javier Muñiz (1795-187l) decide instalarse en Luján como médico militar y de policía, contrayendo matrimonio con doña Ramona Bastarté. Ya hemos mencionado que el Partido de Luján era más extenso y comprendía las actuales tierras de Moreno. Toda esta región, rica en depósitos fosilíferos, hace que Muñiz se entregue durante dos décadas a la tarea de sacar a luz todo un mundo extraño enterrado en las barrancas de los ríos Luján y De las

Conchas (hoy de la Reconquista). Gran observador de los fenómenos de la naturaleza, publica una excelente monografía sobre el Ñandú o avestruz pampeano, donde además de describir magistralmente a este animal, se extiende sobre los hábitos del gaucho y otros detalles de la vida campera de entonces. Finalmente, en 1847 termina su interesante obra Apuntes Topográficos del territorio y adyacencias del centro de la Provincia de Buenos Aires, con datos sobre geología, geografía, etnología y ecología locales. Sus observaciones acerca de la vaca ñata son utilizadas por el insigne naturalista Carlos Darwin, quien le expresa su admiración por su obra científica y las condiciones precarias dentro de las cuales debió realizarla. Tras permanecer veinte años en Luján, los más fecundos de su existencia, retorna a Buenos Aires. Poco después vuelve a la cátedra de la Facultad de Medicina, como profesor en partos, enfermedades de mujeres y medicina legal. En 1859, mientras asiste a los heridos en la batalla de Cepeda es gravemente lesionado por un soldado. Septuagenario, acuerda voluntariamente poner al servicio de la Nación su enorme experiencia de médico militar a fin de aprovecharla en la guerra del Paraguay, renunciando a todo sueldo, a pesar de su pobreza, gesto que el gobierno rechaza en esta última parte. Su concurso es inestimable tanto en el frente de batalla, como en los hospitales de Corrientes. Retirado ya del ejercicio profesional y de toda actividad, presta su concurso en la campaña contra la fiebre amarilla, muriendo él mismo al contraer esta enfermedad, el 8 de abril de 1871. Enfrentamiento entre Lavalle y Rosas: El camino general del oeste fue utilizado para el desplazamiento para los ejércitos en la etapa revolucionaria y durante las luchas interinas que se generarán a partir de la declaración de la independencia. El puente de Márquez será un punto estratégico de importancia, dado que era el único paso seguro para franquear el río De la Reconquista en cualquier época. Es por ello que en sus inmediaciones se desarrollaron importantes acontecimientos bélicos.

El 26 de Abril de 1829, combaten las tropas del Gral. Lavalle contra las de Rosas y López en estas tierras. Lavalle, después de sorprender una guardia que custodiaba el paso del río de Las Conchas, atacó con 1.400 soldados de caballería, 500 infantes y cuatro piezas de artillería de campaña. Desde las seis hasta las diez de la mañana se combatió encarnizadamente. En las cargas que llevaron López por la izquierda y Rosas por la derecha, arrollaron y dispersaron a los veteranos que emprendieron la retirada hacia Morón a las cuatro de la tarde. Hubo más de ciento cincuenta muertos que fueron enterrados, según es fama, en una fosa común en las inmediaciones del puente de Márquez. También se dice que en la década de los años setenta, con las obras para la construcción de la Avenida Gaona este sitio quedó al descubierto pero se desconoce su ubicación exacta. Aparentemente el enterratorio estaría del lado de Ituzaingó. Un año después, Juan Manuel de Rosas ordena que los pobladores de la zona debían entregar al Gobierno las corazas y otros desechos de guerra abandonados durante el transcurso del combate. Darwin pasa por nuestras tierras: El 28 de Septiembre de 1833, el naturalista Carlos Darwin, pasa por estas tierras y según el Padre Presas, debió hacer noche en la Villa de Luján, conociendo al Dr. Francisco Javier Muñiz, médico de Luján que, desde 1828, se dedicaba a la extracción de fósiles y otros estudios científicos en las tierras que hoy forman el Partido de Moreno, y que por aquellos tiempos pertenecían a la Villa de Luján. Lo cierto es que a partir de estos años se establece comunicación por correspondencia entre ambos. Francisco Javier Muñiz actuó como corresponsal de Darwin en el Río de La Plata.

El 23 de Abril de 1839, luego de ser liberado de su encierro en Luján por orden de Juan Manuel de Rosas, el Gral. José María Paz, pasa por el Camino Real rumbo a Buenos Aires. De este mismo año data la mensura realizada por Don Feliciano Chiclana, sobre los terrenos del Estado, confiscados en 1821 a la Orden de la Merced, situados en la margen exterior del río de Las Conchas, por ser solicitados en compra por sus pobladores. Ello no es otorgado por el Gobierno en esa oportunidad. Entre los solicitantes figuraba Juan Crisóstomo Bravo Rueda, socio de Amancio Alcorta. En 1840, Lavalle levanta su campamento instalado en la Capilla de Merlo y en Lago del Bosque; no se decide a atacar Buenos Aires, cuya caída parecía inminente; en Navarro había rechazado al tercer Regimiento de Caballería comandado por el Coronel Lorea y en la Guardia del Monte puso en fuga las milicias concentradas por Vicente González. Finalmente, Lavalle se dirige al interior para apoyar a la Coalición Unitaria del Norte. El 2 de Mayo de 1841, Juan Manuel de Rosas avisa al tropero, Don Juan José Arenas, para que pase su hacienda que se halla en el Puente de Márquez «al otro lado de la Villa de Luján, en la estancia de la Virgen». En 1844, el Dr. Francisco Javier Muñiz, descubre en las barrancas del río de las Conchas, probablemente en las actuales tierras de Moreno, el esqueleto casi completo del primer «tigre dientes de sable» de Buenos Aires. Este hallazgo lo publicará al año siguiente en la Gaceta Mercantil. En 1847, Don Juan Rosalio Casco queda como dueño absoluto de la estancia que había poseído con su socio Eugenio Antonio Muñoz. Esta estancia llegó a reunir 2.100 varas frente al río y una legua de fondo. Lindaba hacia el sur con las tierras que comprará en 1858 Amancio Alcorta. Su límite común estaría representada por la línea que actualmente dibuja la ruta provincial Nº25 comunicando a Moreno con Pilar. Enfrentamientos de 1852 entre las fuerzas de Urquiza y Rosas. En los últimos días de enero se producen combates entre las fuerzas de Urquiza al mando del Ejército Grande y las del Gobernador Juan Manuel de Rosas, en los campos de Álvarez y Puente de Márquez. Urquiza establece su cuartel general en

la estancia La Tradición de la familia Álvarez. Desde allí Urquiza despliega sus 52.000 hombres hacia la batalla final de Caseros del 3 de febrero. En la localidad de Francisco Álvarez, en 1934, fue instalado un monolito que recuerda a los caídos durante los sucesos bélicos de 1829 y 1852. Este monumento

hubo de ser reconstruido luego de su destrucción al ser embestido, en marzo de 2008, durante un accidente de tránsito.

INICIOS Y EVOLUCION DEL FERROCARRIL FUNDACIÓN DE MORENO El 9 de Enero de 1854, es otorgada por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, la concesión a la Sociedad Anónima del Camino Ferrocarril al Oeste. Según Astolfi-Mignone: «las primeras concesiones fueron otorgadas con liberalidad, a fin de estimular la iniciativa privada. Para vencer el escepticismo de los accionistas, el Estado acordaba a las compañías la propiedad de las tierras adyacentes». (Hist. Arg. 5º edic. pág 459). Recordemos que la estancia de Alcorta ocupaba tierras que el Gobernador Martín Rodríguez había expropiado a los Mercedarios en 1821. El 20 de Agosto de 1857, se promulga la ley 1711, por la cual se autorizaba la prolongación del ferrocarril desde Flores hasta el río de Las Conchas. El 29 del mismo mes, se inaugura oficialmente el ferrocarril o camino de hierro al oeste, entre la plaza Del Parque (actual plaza Lavalle y Floresta, pasando por la plaza «11 de Septiembre» (hoy plaza Miserere) y el pueblo de Flores. La línea había sido tendida por la «Sociedad del camino de hierro de Buenos Aires al Oeste», integrada por un grupo de hacendados porteños que formaban parte de la clase dirigente de la época.

Al acto inaugural asistieron más de 30.000 espectadores; según testimonio de Pastor Obligado, testigo ocular del acontecimiento, esta gente representaba la

tercera parte de la población de la ciudad. La Porteña partió a las 13,40 hs., comandada por el maquinista italiano Alonso Corazzi. El viaje hasta Floresta que transportó al Gobernador Alsina, Mitre, Sarmiento, Vélez Sarsfield y otras destacadas personalidades, tuvo un recorrido de l0 Km. y se realizó en 35 minutos. En la primera quincena de funcionamiento, el ferrocarril del Oeste había transportado más de 7.000 pasajeros. El 19 de Febrero de 1858, el gobernador Alsina, otorga título de propiedad a don Amancio Alcorta, sobre los campos que ocupaba desde 1836. A estos campos se dirigía el Ferrocarril por ser tierras del Estado causando sorpresa la venta que hace el Gobierno. El día 11 de Agosto se realiza la mensura de la estancia «Paso del Rey» de Alcorta. El 11 de Diciembre de 1859, es habilitada la estación de Merlo y se encuentran en construcción, el puente sobre el río y el edificio para la estación de Moreno. Según Juan Carlos Ocampo, cuando las vías llegan a Merlo, «...tuercen su recorrido para esquivarlo». Nosotros pensamos que el rumbo que adquirieran las vías se vería justificado en el propósito de las autoridades del Ferrocarril, de atravesar tierras del Estado para obtener así mayores ventajas sin advertir que el año anterior el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires había otorgado escritura a favor de Amancio Alcorta. Las quejas presentadas por el Fiscal de Estado ante la escrituración a favor de Alcorta no tuvieron eco en el gobierno. FUNDACIÓN DE MORENO El 12 de Abril de 1860, se inaugura oficialmente la estación de Moreno. Asiste al acto el Gobernador Felipe Lavallol, encabezando la comitiva que fue transportada desde la Estación Del Parque por dos formaciones de trenes. La primera de éstas fue tirada por la locomotora «La Constitución» y la segunda por «La Porteña». En esa oportunidad el gobernador participó de la primera comunicación telegráfica en el país, desde la estación Del Parque a Moreno. El discurso estuvo a cargo del General Lucio V. Mansilla. El primer jefe de estación fue Don Felipe Vicenter quien se hizo cargo ese mismo día. La comitiva se retiró y los empleados del F.C.O quedaron

como únicos habitantes del lugar. Amancio Alcorta habría cedido cuatro manzanas para las instalaciones de la estación, así como una lonja de tierra de casi 26 metros de ancho, por toda la extensión de su campo. Veamos lo expresado en el libro «Historia de los Ferrocarriles Argentinos» del

historiador Raúl Scalabrini Ortiz. Refiriéndose a la traslación del dominio de la tierra, en las Págs. 35 y 36, refiere lo siguiente: «...tenemos pocos datos concretos sobre la traslación de dominio de la tierra. Pero puede decirse en general que la tierra fiscal y en su mayoría lo era sobre la línea del Oeste en 1854, pasando los límites de Luján, fue adquirida a precios meramente «nominales». Mr. Thomas J. Hutchinson, cónsul británico en Rosario, nos da algunos datos en su «Buenos Aires and Argentine Gleanings», publicada en Londres en 1865: «...El señor Alcorta, compró a pequeña distancia de la estación Moreno (1858) una fracción de tierra de dos leguas y media que pagó de 5 a 6 libras por cuadra. Después que la estación fue erigida en su propiedad, dividió la tierra en lotes, realizándola (su venta) de 275 a 315 libras por cuadra.» Como ya mencionáramos, las tierras del actual Partido de Moreno, pertenecieron desde 1755 hasta 1864 a la jurisdicción de Luján. Esta zona correspondía al Cuartel IV de aquel Partido y estaba a cargo de un Alcalde. Cada Cuartel, dividido en manzanas, se encontraba a cargo de los Tenientes de Alcalde. En 1859, el Alcalde Máximo Del Río, dirige un censo ganadero en este Cuartel, apareciendo en la información que le remiten los Tenientes de Alcalde, los nombres de cuarenta y tres productores. Con el primer loteo de las tierras ubicadas alrededor de la flamante estación de Moreno, en la estancia «Paso del Rey» de Don Amancio Alcorta, comienza a desarrollarse la población. Formando parte del Partido de Luján, la comunidad

crecerá notablemente dada su condición de terminal. Las actividades que surgen, están relacionadas con la atención de las necesidades de los pasajeros del ferrocarril y la carga y descarga de productos. Como consecuencia surge del lado norte de la estación la plaza De las Carretas. Se instalan posadas y pulperías para atender el importante «turismo» generado en la novedad de los paseos en tren que se habían convertido en moda por aquellos años. Muchos visitantes, en especial relacionados con la familia Alcorta que produce el loteo, comprarán terrenos con la intención de edificar sus casas de descanso. Otros, se establecerán de forma permanente gracias a las facilidades de transporte y comunicación ofrecidas por el ferrocarril. Así surgirá, en medio de la campaña bonaerense, en tierras de Luján, una comunidad con características atípicas. Su origen y desarrollo tendrá una gran influencia de la Ciudad de Buenos Aires y crecerá mirando hacia ella. SITUACIÓN DEL PAÍS EN LOS AÑOS EN QUE SURGE MORENO. Moreno nace dentro de un período histórico del país que se había iniciado con la derrota de Rosas en Caseros. El ascenso al gobierno del Gral. Urquiza y la creación de la Confederación Argentina. La casi inmediata división del país en dos por la segregación de la Provincia de Buenos Aires que no quería perder sus privilegios ante las otras provincias y luego el desplazamiento de Urquiza y la disolución de

la Confederación como consecuencia de la derrota, o más bien, del retiro de Urquiza en Pavón (1861). A partir de este momento la provincia de Buenos Aires dirigida por Mitre, recupera su hegemonía. Comienza la llamada Organización Nacional en forma irreversible, cerrando este período la capitalización de la Ciudad de Buenos Aires como cabeza de la República Argentina durante el gobierno de Nicolás Avellaneda. Otro aspecto institucional importante derivado de la sanción de la Constitución de l853, lo constituyó el establecimiento de gobiernos nacionales regulares, aunque derivados de un sistema elitista, no democrático, ya que los pueblos carecían de los derechos políticos reales, garantidos. Habiendo sido un período de desarrollo económico en el que hubo ciertos cambios productivos, en especial dirigido al servicio de la demanda inglesa de productos, debe señalarse la existencia de contradicciones económico-sociales. Las mismas resultaban de la disputa de dos tendencias: Una, renovadora y progresista que impulsaba a un rápido y pleno desarrollo capitalista del país, propugnada por los nacionalistas acaudillados por Mitre, y otra, que impulsaban los autonomistas dirigidos por Valentín Alsina, la cual expresaba el más cerrado provincialismo bonaerense y pretendía seguir aferrado al sistema colonial que lo había beneficiado hasta ese momento. La inauguración del ferrocarril en Buenos Aires es una consecuencia de las casi obsesivas ideas de progreso de aquella dirigencia y, de algún modo, el tipo de colonización a partir de la extensión de las vías será impuesto por Buenos Aires. La aparición del ferrocarril, como otros adelantos, marcaba el paso de Buenos Aires, de su condición de Gran Aldea, a tener los primeros atributos de la ciudad moderna.

LA CREACIÓN DEL PARTIDO DE MORENO: La situación de aquella pequeña comunidad, que se iba desarrollando alrededor de la estación Moreno, en la entonces jurisdicción de Luján, era muy particular. Esta población poseía una especie de cordón umbilical de acero. Su madre fue la Ciudad de Buenos Aires y aún lo sigue siendo en muchos aspectos. Desde su origen tuvo un carácter aporteñado, de espaldas y al mismo tiempo, dentro de un ámbito rural. Su crecimiento durante los años en que fue terminal del Ferrocarril del Oeste, marcaba un abismo con respecto al esquema tradicional de vida en la antigua Villa de Luján. Por otra parte la gran distancia que la separaba de esta última, dificultaba el gobierno y otros aspectos como el religioso, judicial, etc. Esta situación era general en la Campaña Bonaerense que se encontraba dividida en Partidos de grandes extensiones, cuyas poblaciones habían ido aumentando lentamente haciendo dificultosa su organización y gobierno para un solo Juez de Paz, aún asistido por los Alcaldes y Tenientes de Alcalde. Estos son los fundamentos que originan la Ley que establece la división de los Partidos de la Campaña al interior del Salado. (24/10/1864). En Mayo de 1862, fallece Don Amancio Alcorta, quien había vivido en su casa de la calle Florida en Bs. Aires, donde hoy se encuentra las galerías Pacífico. Dos años habían pasado desde la llegada del ferrocarril y el inicio de la venta de terrenos alrededor de la estación Mariano Moreno. La historia que llega hasta nuestros días, en lo referente a la etapa fundacional de Moreno, lo tuvo a Amancio Alcorta como principal protagonista. Pero esa versión de la historia fue instalada inicialmente por sus descendientes y empleados (Tobal). Otros, la han reproducido hasta nuestra época basándose en un memorial presentado por Santiago Alcorta a la Municipalidad de Moreno en 1911. En este escrito Santiago dice que, cinco meses después de la muerte de su padre, se reunía con un pequeño grupo de vecinos en el salón de la estación para organizar la construcción de la iglesia. En la época de ese memorial Santiago Alcorta contaba con setenta y tres años de edad. En el citado escrito atribuye a su familia y a él mismo la iniciativa de casi todas las obras del pueblo de Moreno. La mayor parte de sus afirmaciones han resultado imposibles de comprobar, por lo cual las consideramos de dudoso valor testimonial. En base al mismo escrito, supone J. C. Ocampo, en su libro Orígenes Históricos de la Ciudad y Partido de Moreno, Pág. 92, que en aquella reunión, Santiago Alcorta,

estaba informado de la división de la Campaña que proyectaba el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, y afirma también, que Alcorta se hace eco, en esa ocasión, de los deseos del vecindario de obtener la separación de la jurisdicción del Partido de Luján. Sin embargo más adelante dice: «No poseemos documentación alguna al respecto, exceptuando el memorial presentado por Santiago Alcorta a la Municipalidad». Nosotros no vemos que de la lectura de ese memorial, trascripto en forma textual en el capítulo IV de su libro, surja ni la primera, ni la segunda afirmación. El 25 de Octubre de 1864, habiendo sido enviado el proyecto de división de la Campaña al interior del Salado, por parte del Depto. Ejecutivo provincial, el Senado aprueba el proyecto de ley, quedando la provincia dividida en cuarenta y cinco Partidos. El 24 de Febrero de 1865, el gobernador Mariano Saavedra y su ministro de gobierno Pablo Cárdenas, firman el decreto que establece los nombres de los ocho nuevos Partidos creados, con sus nombres y límites. De esta forma, surgen por Decreto entre otros, los Partidos de Moreno, Las Heras, Suipacha, Merlo, Chacabuco y Ramallo. La superficie designada del nuevo Partido era mucho mayor que en la actualidad, hasta que en 1878 y 1889, se crearon los Partidos de General Rodríguez y General Sarmiento, quitándose tierras a Moreno para crear los espacios de aquellos. Con la creación del Partido de Moreno en parte de las tierras de las antiguas jurisdicciones de Luján y Pilar, la comunidad que se había formado alrededor de la estación se independiza del primero, al cual había pertenecido desde 1755. Los habitantes de las propiedades rurales del antiguo Cuartel IV, tendrán en Moreno su nuevo gobierno, cambiando el centro político de la zona al instalarse el Juzgado de Paz. El primer Juez de Paz designado en Moreno fue Don Pedro Martínez Melo. A su cargo estuvo la responsabilidad de organizar la administración y las elecciones para el nombramiento de la primera Comisión Municipal, instalando la Municipalidad el 1º de Enero de l866. El edificio donde funcionó la Municipalidad

fue donado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires el 25 de Octubre de 1865. El Juez de Paz, en esos tiempos era el Presidente de la Comisión Municipal, hasta que, en 1884 se separan estas dos funciones. Más tarde, a partir del 28 de Octubre de 1890, cuando se promulga la Ley Orgánica de las Municipalidades se establece que éstas tendrían un Departamento Ejecutivo, presidido por una sola persona con el título de «Intendente» y otro Departamento Deliberativo denominado «Concejo Deliberativo». En notable síntesis aparecida en la «Guía Patrimonial de Moreno» publicada por la edit. Gran Buenos Aires, en 1989, el Prof. Juan Carlos Ocampo escribe sobre Martínez Melo y su Gobierno, afirmando lo siguiente: «A Martínez Melo se le deben todas las primeras obras de envergadura, entre ellas la primera partida de Policía, la escuela de varones, los puentes y caminos vecinales y la declaración de las tierras de agricultura o de «pan llevar», para defenderlas de la depredación del ganado. Defensor de la ley, estuvo a punto de perder la vida -según tradición- por defender los registros de votantes en unas elecciones. Heroico fue su comportamiento en la epidemia del cólera y jamás abandonó su puesto. Don Pedro Martínez Melo rindió su vida a los 39 años en 1871 y se le dedicó una lápida, que aún se conserva en la iglesia parroquial».

PRESIDENTES DE LA CORPORACIÓN MUNICIPAL, JUECES DE PAZ E INTENDENTES DE MORENO A partir de Don Pedro Martínez Melo, el Poder Ejecutivo Municipal estuvo a cargo de las siguientes personas: Jueces de Paz y Presidentes de la Municipalidad. Pedro Martínez Melo. Emilio Carranza. Antonio Bauza. Adolfo Rojas. Cipriano Noguera Dámaso Sánchez. Carlos Herrero Juan Rosalio Casco (1865-1868) (1869) (1870) (1871-1874) (1875-1877) (1878-1879) (1880-1883) (1884)

Presidentes de la Municipalidad. Carlos Herrero. (1875-1886) Ignacio Maldonado. (1887-1889)

Intendentes. Mariano J Machado. (1890-1892) Juan Rosalio Casco. (1893) Benito Corvalán (1893-1894) Emilio Gnecco (1894-1895) Joaquín Prieto. (1895-1896) Ernesto Arano. (1897-1898) Juan Francisco Aguilar. (1899-1900) Pedro Diana. (1900-190l) Carlos Herrero. (190l-1902) (*) Juan Francisco Aguilar. (1902-1903) Cosme Leiva. (1903-1904)

Guillermo Barnes. (1904-1906) Manuel Gascón. (1906) (*) Eduardo Gnecco. (1907-1909) Benito Corvalán. (1909) Emilio F. Gnecco. (1910-1914) Juan P Sánchez. (1914-1916) Emilio F. Gnecco (1916-1917) José María Micheo. (1917-1918) (*) Ángel Pagano. (1918-1920) Manuel Balbi. (1920-1921) Graciano Meoqui. (1921-1924) Andrés Dasso. (1924) Dalmiro Rodríguez. (1924) Conf. Andrés Dasso. (1924-1925) Graciano Meoqui. (1925-1928) José S. Dastugue. (1928-1929) Dr. Martín Insusarry. (1929-1930) (*) Valentín Luis. (1930-1931) (*) Francisco Piovano. (1931) (*) Sec. a/c Valentín Luis. (1931(hasta Dic. (*) Arturo Álvarez Insúa. (1931-1932) (*) Enrique Victorica. (1932-1933) Nemesio Álvarez. (1933-1934) Dr. Juan Silva Riestra. (1934) Nemesio Álvarez. (1934-1935) Hugo Mac Gregor. (1935)Pres.H.C.D Arturo Álvarez Insúa. (1935-1936) Saúl Pérez (Sec. a/c (9-10-1935) José M. Inchaurregui. (1936) Dr. Jorge Leyro Díaz. (1936-1938) Dr. Jorge Leyro Díaz. (1938-1939) Bartolomé Tavella. (1939-1940) Bartolomé Tavella. (1940) Eduardo E. Cuneo. (1940-1941) (*) Coronel Julio Sosa. (1941) Tte. 1º Luis Tiscornia. (1941-1942) (*) Eduardo A. Bossi. (1942-1943)

Coronel Julio Sosa. (1943-1945) (*) Esterino Franzoni. (1945) (*) Rolando C. Balzaretti. (Sec. a/c) 1945 (*) Manuel R. Balbi. (1945-1946) (*) Arturo L.G.Petrolini. (1946-1947) (*) Pedro Luis Furne (1947) (*) Mayor Julio Bercetche. (1947) (*) Francisco Basso. (1947-1948) (*) Dr. Alberto A. Vera. (1948-1955) Arq. Felix V. Cirio. (1956-1958) (*) Dr. Carlos Odeón. (1958-1962) Alfredo R. Gozaini. (1962-1963) (*) Vice Com Jorge C. Peuser. (1963) (*) Cnel. Waldino Juárez. (1963) (*) Enrique Rodríguez. (1963-1966) Tte. Cnel Joel F Damo. (1966) (*) Arq. Eduardo Galeazzi. (interino. 1966) Vicecom. Luis M Riviere. (1966-1967) (*) Mariano Garófalo. (1967) (*) Comte. Augusto S. Dodero. (1967-1968) (*) Comodoro Luis E. Brandan. (1968-197l) (*) Roberto R. Rovelli. (1971) (*) Cap. Fgta José Gregorio. (1971-1973) (*) Luis Tulissi. (1973-1976) Mayor Juan C. Luscher. (1976) (*) Comodoro Egidio Eyherabide. (1976-1977) (*) Jorge F. Vidal. (Interino)(1977). Comodoro Jorge Luis Testa. (1977-1980) (*) Cont. Julio A. Asseff. (1980-1983) (*) Eduardo A. Bossi. (interino. oct. 1981.) Héctor Francisco Ibáñez. (1983-1986) Héctor F Lombardi.Interino (A/C) (1986-1987) Héctor F Lombardi. (1987-1991) Julio Antonio Asseff. (1991-1995) Lic. Mariano F. West. (1995-1999)

Lic. Mariano F. West. (1999-2002) Andrés Arregui.(Interino desde 7/1/02 a 11/12/03) Andrés Arregui. (Desde 11/12/03)

Los Intendentes que llevan la marca (*) no han sido electos por el voto popular. Se excluye de marca a los Intendentes Interinos. Teniendo en cuenta el total de períodos de gobierno, en el lapso de 146 años desde su creación como Partido de Moreno, el promedio de tiempo de mandato es de apenas un año y cuatro meses. Esto se debe a las numerosas intervenciones provinciales, conflictos internos durante los períodos democráticos, e intervenciones de gobiernos militares. El listado publicado fue facilitado por el Sr. Saturnino Frías en 1983 y desde entonces ha sido corregido y ampliado por el autor.

Inauguración del Palacio Municipal, 31 de marzo de 1912.

Sumario:

CAPÍTULO IV

Síntesis histórica de las localidades del Partido de Moreno.

FRANCISO ÁLVAREZ. La localidad surge a partir de la habilitación de la estación, el 23/1/1923, la cual había sido solicitada al ferrocarril desde 1913 por Don Nemesio Álvarez, ofreciendo en aquella oportunidad la donación de los espacios necesarios para su instalación. Haciendo centro en la estación, Álvarez encargó la delineación de la traza del pueblo, teniendo como ejemplo diseños urbanísticos de las villas de los alrededores de París, en acuerdo a las normas locales para la fundación de nuevos pueblos.

La forma del casco céntrico, bien conservado al sur de la estación, consiste en espacios públicos amplios, calles paralelas formando semi anillos concéntricos, siendo la que rodea la plaza el más pequeño, y la avenida Semana de Mayo el más exterior y extensa, unidas por diagonales, a modo de rayos, lo que le da el aspecto pintoresco que caracteriza a esta la localidad. Luego de solicitar al Ministerio de Obras Públicas de la Provincia de Buenos Aires la aprobación de su proyecto, ello es otorgado el 27 de octubre de 1928. Por el mismo decreto y de acuerdo con el pedido de Nemesio Álvarez, se le impone al

pueblo el nombre de su padre, Francisco Álvarez, quien había fallecido en 1901. En 1931 se efectúa el primer loteo del trazado figurado en el proyecto y al año siguiente se traslada allí la Escuela Nº10, a una propiedad del mismo Nemesio Álvarez. Siguiendo con las obras del pueblo, se funda el club Social y Deportivo Francisco Álvarez, en 1938; en 1939 la Sociedad de Fomento cuyas actividades merecerían un capítulo aparte. En 1940 se instala el Destacamento Policial. En ese mismo año se produce el fallecimiento de Don Nemesio y dos años más tarde se impone su nombre a la avenida principal. Otro homenaje que se le hizo al fundador, en 1979, consistió en la colocación de un busto con su imagen en la plaza. El crecimiento demográfico más importante de la localidad se produce a partir del fallecimiento de Doña Sara Trueba, esposa del fundador, acontecida en el año 1974, lo que trajo como consecuencia la subdivisión y venta de las mismas por parte de sus herederos. Así surgen nuevos barrios en la periferia del antiguo casco del pueblo.

PASO DEL REY La denominación de esta localidad proviene del nombre del vado natural llamado popularmente «Paso del Rey», el que fuera utilizado con preferencia, según es fama, desde la época colonial, para cruzar el río De las Conchas en el tránsito por el Camino Real del Oeste. Existieron varios sitios como este en el río, los cuales se caracterizan por la poca profundidad de las aguas y por no ser cenagosos, debido a que su lecho presenta afloramientos de toscas, las que resisten mejor la erosión hídrica que el resto del curso y suelen distinguirse por formar pequeños rápidos. Este vado se encontraba ubicado dentro en los límites de la estancia de Don Juan Rosalio Casco, a poco más de cien metros, al sur, del

actual puente ferroviario. La ciudad tiene como fecha de fundación el 15 de Diciembre de 1938, en oportunidad de inaugurarse la parada ferroviaria. Según Orlando Williams (1939), su abuelo materno Amancio Alcorta denominó “Paso del Rey” a su estancia y posteriormente, en 1942, a instancias de Don Enrique Udaondo, así se nombrará la parada ferroviaria del Km. 33,646.

Desde la época colonial y hasta la segunda parte del siglo XIX, el vado conocido como “Paso del Rey” fue de vital importancia para la comunicación entre los pobladores de los campos de este lado del río con el antiguo pueblo y capilla de Merlo. Aún cuando la construcción del puente de Márquez, en 1773, tuvo como consecuencia el corrimiento del camino principal hacia el norte, donde la actual avenida Gaona. Un testimonio extraordinario de ello es la imagen tomada por Don Antonio Pozzo, fotógrafo oficial del Ferrocarril del Oeste, quien a principios de la década de 1870 se ocupó de fotografiar la estación de Moreno, su plaza principal y el puente ferroviario construido en 1859. En esta última fotografía, más allá del puente, se observa un camino que desciende hasta el nivel de las aguas del río. Es probable que al ser construido el puente carretero en sus inmediaciones con la finalidad de unir los pueblos de Moreno y Merlo (1871), el vado fue cada vez menos utilizado, hasta perder totalmente su aspecto, lo que justifica que en el cincuentenario de la localidad en 1988, al ser consultados por nosotros, ni los vecinos más antiguos lo recordaran. (Ver capítulo sobre patrimonio). En 1859, se produce un hecho que gravitará particularmente en el origen de la comunidad de Paso del Rey. En aquel año es construido el Molino Harinero Moreno. Los socios de la empresa son: Amancio Alcorta, el arquitecto Víctor Davout, autor del diseño del puente ferroviario, y el empresario molinero Pascual Fournot. Esta Sociedad no durará mucho tiempo

debido al fallecimiento de Alcorta. Habiendo adquirido Fournot las partes de sus socios en 1864, el molino pasará por remate a manos de Don Mateo Castaño. En 1886, el molino será propiedad de Don Eduardo Zimmermann, quien instalará el mítico tranvía a caballo que uniera el molino con la estación de Moreno. Luego el molino pasará a manos de Don Bernardo Chihigaren, quien lo mantuvo en funcionamiento hasta el incendio del año 1914. Tres años más tarde, Chihigaren vende las instalaciones a Tersillo Zóccola, Justo González, Isidoro de Miguel y Amadeo Regules. Estos fundarán sobre las ruinas del molino harinero la fábrica

textil “La Industrial”. Chihigaren no venderá de inmediato toda la propiedad, sino que conservará la hermosa casa que había construido en terrenos aledaños al antiguo molino hasta 1923, año en que es adquirida por Don Tersillo Zóccola. De las actividades de la fábrica textil “La Industrial” surge el primer poblado estable. Con la instalación de esta empresa también se afincan familias relacionadas con sus propietarios, las cuales integraban el personal necesario para poner la fábrica en funcionamiento. Varias familias que aún viven en la zona descienden de aquel grupo inicial de jornaleros. Visca, Santagostino, Barale, Llano, Monasterio, Cabañas, Bo, etc., son algunos de los pioneros de esta comunidad, a los que Don Tersillo Zóccola facilitaba vivienda en las mismas instalaciones de la fábrica y que más tarde edificaron sus propias casas en Paso del Rey y Moreno.

La fábrica textil “La Industrial” tuvo rápido un crecimiento y cinco años más tarde contaba con alrededor de doscientos empleados, llegando a más de quinientos una década más tarde. Ni el incendio del año 1924, que prácticamente la destruyó por completo, logró frenar su progreso. En 1923 Tersillo Zóccola había apadrinado a la primera escuela, la Nº9, que funcionó en la esquina de ruta 5 y Asconapé. Luego de la habilitación de la parada ferroviaria, solicitada por el conjunto de los pobladores se realizó, el 15 de diciembre de 1946, un importante remate de tierras. Con los años se fue generando alrededor de la estación una importante actividad comercial, destacándose por su importancia la empresa de Nine Hnos. Dentro de los límites de esta localidad, se encuentra el Barrio Villa Zapiola que es uno de los más antiguos del distrito. Esta población surge a partir del 12 de agosto de 1912, cuando José Alfredo Falbo, un martillero de la zona, realiza un remate de tierras, organizando las primeras obras de infraestructura, como el puente que hoy lleva su nombre y permite el cruce del río hacia Merlo y Moreno. Un constructor amigo de Falbo, don José María Cortéz, invirtió en la villa construyendo viviendas de estilo, muchas de las cuales aún se conservan, contribuyendo así a la fisonomía de este hermoso barrio. Falbo pensó unir a Moreno y Merlo con una línea de

tranvías a caballo que saldría de la Estación de Moreno, siguiendo aproximadamente el recorrido actual de Gaona. Este proyecto no llegó a concretarse. El nombre de la localidad lo impuso en homenaje al General de la Independencia, José Matías Zapiola.

LA REJA El nombre de esta localidad tiene su origen en una pulpería que tenía esa denominación y cuyo propietario, Don José Meda, de origen español, instaló en 1880. Este comercio estaba ubicado en proximidades de la intersección de la actual ruta Nac. Nº5 (ex ruta nº7) y la avenida Alfonsina Storni, frente a la parada ferroviaria. Su nombre se refiere a la reja que solían poseer estos comercios sobre el mostrador, con el fin de proteger al pulpero de los malhechores o de la agresión

de algún parroquiano ebrio. Las pulperías cumplieron una importante función en la llanura pampeana, tanto desde el punto de vista social como económico. Sirvió como cobijo a los hombres de nuestros campos, sació su sed y su hambre, los reunió y comunicó en la inmensidad de la campaña. La subdivisión y venta de tierras de las estancias de Alcorta, a fines del siglo XIX, y de Álvarez, en el siglo XX, posibilitarán en esta zona el establecimiento de pequeños productores agrícolas y casas quinta de descanso. Entre los primeros se destacó Juan Matías Pastorini, propietario de la granja «los Perales», quien, en 1939, organizó la Sociedad de Fomento que obtuvo la parada ferroviaria

inaugurada el 19 de Enero de 1941, y posteriormente la Escuela Nº 7, el Destacamento de la Policía Caminera, la Estafeta de Correos, etc.

TRUJ UI. La localidad de Trujui ocupa el segundo lugar en cantidad de habitantes del distrito, después de la localidad de Moreno. Surge en torno al cruce de la Ruta Nº 23 y la Avda. Julio Argentino Roca, sitio que también es conocido desde tiempo atrás con el nombre de «Cruce a Castelar». Trujui, es una palabra de origen araucano que significa «lugar despejado», «ondulado». Se ha creído por años, que este nombre se originó como consecuencia de las características topográficas locales. Lo mismo que Mariló, cuya traducción es «muchas lomas». En realidad, la denominación «Trujui» proviene de un campo del Partido de Lincoln en cuyas tierras existía una zona de médanos que habían sido habitadas por la toldería de un cacique conocido con ese nombre. En ese campo de Lincoln, el Dr. Francisco Arrechavala fundó, en 1905, un haras modelo, para la cría de caballos de carrera al que llamó Trujui. Tiempo después, por escritura del 13 de Septiembre de 1919, el Dr. Juan Francisco Arrechavala, adquirió en nuestra zona, una franja de terreno de la estancia «La Luz» a la sucesión de Norberto Quirno, en proximidades del cruce a Castelar, con frente a la Ruta nº 23, en tierras hoy compartidas por los Partidos de Moreno y San Miguel. En 1923 adquirió también, parte de la estancia «Sans Souci», lindante con la anterior, llegando a poseer en total unas 296 hectáreas en ese lugar. En 1924, el Dr. Arrechavala decide trasladar su haras «Trujui» del Partido de Lincoln, a sus tierras de esta zona, con lo cual introduce la denominación «Trujui» a la toponimia local. Ese mismo año

hizo levantar su chalet de estilo renacentista español, cubierto de mayólica, parque, jardines con árboles, etc. En 1946, Arrechavala vendió el chalet del haras que utilizaba como residencia, con cuarenta hectáreas de parque, a un extranjero de apellido Grown, pasando luego a pertenecer a un directivo de la Compañía «Italo Argentina de Electricidad». Finalmente la casa fue adquirida por la Congregación de Hermanas de la Compañía de María, donde actualmente funciona su establecimiento religioso que lleva el nombre de «Villa Lestonnac» en homenaje a su fundadora. Esta propiedad se encuentra hoy en nuestra jurisdicción. A partir del 19 de Abril de 1942, la firma inmobiliaria «Ungaro y Barbará S.A »

efectuó el trazado y primer loteo de tierras, divididas en 174 quintas de 1.200 a 2.500 m2 cada una, en la zona denominada hoy Barrio Trujui, destinada a construir quintas de descanso. El 18 de Octubre de 1942, a las 14, 30 hs, la misma firma inmobiliaria tuvo a cargo la venta de otra fracción del «Haras Trujui» fraccionando la misma en otras 195 quintas. En esa época se origina la pavimentación de las calles interiores y de la Avenida Julio Argentino Roca. Por loteos sucesivos, el último realizado por la firma Kanmar S. A, en 1973, se formó el trazado completo de la actual localidad. Es importante destacar el gran crecimiento de su centro comercial, el cual se concentra principalmente en el cruce de la avenida Roca y la ruta Nº23, y se extiende a lo largo de estas arterias. Muchas de las primeras obras que permitieron el desarrollo local se originaron en el fomentismo y fue importante la actividad de la Cooperativa Pucará. Actualmente Trujui posee una Delegación Municipal, Registro Civil, Comisaría y Oficina de Correos, etc.

CUARTEL V Cuartel V es una localidad de reciente desarrollo urbano. El primer loteo barrial se produjo en 1949. Su nombre se refiere a la antigua y aún vigente nomenclatura catastral, según la cual, cada Partido se encuentra dividido en cuarteles. (Moreno está integrado por seis cuarteles, también denominados circunscripciones, que a su vez se dividen en secciones, quintas, fracciones, manzanas, parcelas.) Cuando fue creado, el Partido de Moreno sólo estaba dividido en cuatro cuarteles pero, en octubre de 1889, al reducirse su extensión original para crearse el Partido de General Sarmiento, (antiguo cuartel II de Moreno), se reestructura su división

interna, dando origen a la circunscripciones o cuarteles V y VI. En aquellos tiempos, la zona de Cuartel V, era una gran extensión de tierras dedicadas principalmente a la ganadería. Los únicos caminos que las surcaban eran el histórico camino a San Fernando y el que unía Moreno con Pilar. La mayor parte de los habitantes del actual cuartel V, en la época de la creación del Partido de Moreno, procedían del Partido de Pilar. De acuerdo con el plano del ejido levantado por Adolfo Sourdeaux en 1866, entre otros vecinos se encontraban la familia Aguilar, los herederos de Martín Arnaes, Casco, Maldonado, Reyes, Rodríguez, y daban en esa zona los fondos de las estancias de Malaver, Torrillas,

Guerra y Coronel. El hacendado más importante fue Don Juan Francisco Aguilar, quien tuvo gran actuación local, ya que fue intendente de Moreno en dos oportunidades (1899-1900 y 1902-1903) y además Concejal y Presidente del H.C.D,

Consejero Escolar y miembro de la Comisión Administradora del Hospital Mariano y Luciano De la Vega.

Los doce barrios que integran Cuartel V, se conectan a la extensión de la ruta 197 y a la Avenida Derqui. En su intersección se encuentra el conocido cruce Derqui, que cual puede considerarse como centro urbano principal, dada su concentración poblacional y su antigüedad, ya que el barrio Mayor del Pino fue el primero en surgir en la localidad, al iniciarse el remate de las tierras de Aguilar en 1949.

Sumario:

CAPÍTULO V

Historia de las investigaciones geo paleontológicas en la región. Historia de los animales de la región. Hallazgos paleontológicos en la región de Moreno. Ensayo sobre estratigrafía de los sedimentos superficiales de la región.

GEOLOGÍA Y PALEONTOLOGÍA DE LA REGIÓN DE MORENO INTRODUCCIÓN Damos a conocer aquí la información reunida en el transcurso de dos décadas de actividades geo-paleontológicas en la cuenca del río De la Reconquista. Presentamos un esquema estratigráfico, básico y perfectible, que permita interpretar la geología superficial y su contenido en restos de organismos fósiles. Los fósiles recolectados en esta zona han sido entregados a la jurisdicción donde los halláramos por lo que nuestra colección está algo dispersa. Su mayor parte se encuentra en el Museo Municipal «Francisco Javier Muñiz» del Partido de Moreno pues es aquí donde hemos realizado lo principal de nuestra recolección. Otras instituciones del área que poseen fósiles extraídos por nosotros son: el Museo Municipal de Marcos Paz, el Museo Municipal «Bernardo Irigoyen» de General Rodríguez y la Municipalidad de Pilar. Nuestra colección ha cumplimentado lo establecido por Ley 25.347 de «Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico» de la República Argentina, habiendo sido declarada en el Centro de Registro, dependiente de la Dirección Provincial de Patrimonio Cultural de la Ciudad de La Plata. Con el presente trabajo tratamos de ofrecer un material de divulgación que satisfaga la inquietud general sobre estos temas y en especial del ámbito educativo regional, ya que el área de estudio comprende ocho Partidos ubicados al oeste del Área Metropolitana y los datos son aplicables a gran parte del territorio norte de la provincia. Nuestra introducción a estos temas ha sido alentada desde el año1984 por personal técnico y profesional del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, en particular por los técnicos Sr. Omar Molina, Sr. Víctor Melemenis y los Doctores Pedro Bondesio y Eduardo Pedro Tonni. Especialmente a este último tenemos aquí la oportunidad de agradecer su invariable generosidad facilitándonos bibliografía, orientándonos desinteresadamente en el desarrollo de esta tarea y aún en la lectura de los borradores del presente trabajo durante su prolongada elaboración. Respecto de esto último, deseamos aclarar que las consideraciones vertidas aquí, sea en lo referente a las correlaciones estratigráficas, que no han podido discutirse frente a los perfiles, así como las inferencias e hipótesis figuradas al final del escrito son de nuestra exclusiva responsabilidad. La Paleontología (Gr. Palaios, viejo). Es una ciencia que estudia las épocas geológicas pasadas, principalmente por medio de los fósiles. (Weisz P.B. 1978)

«...La corteza terrestre es un inmenso archivo natural, y sus rocas representan las páginas donde ha quedado documentada la gran mayoría de los acontecimientos ocurridos en el pasado geológico. Fósil viene del latín fodere (cavar, excavar), fossilis (obtener excavando), y aunque es un término estrictamente paleontológico, se utiliza también en expresiones tales como: arenas fósiles, suelos fósiles, etcétera. Denominamos fósil a todo resto o impresión de un organismo que vivió en épocas geológicas pasadas, así como a cualquier otro indicio de su existencia que se haya conservado en la corteza terrestre.» (Camacho H.H. 1966).

Desde los primeros años de la conquista de América los europeos debieron observar osamentas fósiles en los terrenos sedimentarios. Obviamente, influenciados por las creencias y desconocimiento de la época, no supieron interpretar el verdadero significado de los restos que se le presentaban a cada paso. Recordemos que desde la antigüedad, en Europa y Asia estos hallazgos dieron origen a las leyendas sobre dragones, gigantes cíclopes como Polifemo, etc. Posiblemente algunas observaciones de fósiles en el Plata daten de la época fundacional. En 1580, la denominación de «riachuelo de las conchas» al actual río de la Reconquista, se decidió, según el diario de Aguirre, dada la notable

«multitud de conchas que realmente se crían a sus orillas». Pensamos que atribuir esa observación a organismos como la almeja de agua dulce del género Diplodon, y aún a caracoles de agua del género Ampullaria actualmente existente en todos los cursos de agua de la región, sería un error de interpretación. Los moluscos que la gente de Garay habría observado serían acumulaciones de conchas fósiles de origen marino, residuos de los avances del mar sobre el continente, los cuales se registraron en el Pleistoceno Tardío y Reciente. Estos depósitos representan al Querandinense y Platense Marino de Frenguelli (1957). El primero y más antiguo (8 a 10 mil años) es considerado como depósitos de lagunas costeras y albuferas, y el segundo (3 a 4 mil años) como una verdadera ingresión marina (Fidalgo.1978). En condiciones normales, las almejas de agua dulce del género Diplodon sp., desarrollan su vida enclavadas en el limo del lecho de los cursos de agua y lagunas de toda la cuenca del Plata, lo cual hace poco frecuente su visualización. No imaginamos que diferencias notables podrían haber existido entre la presencia de estos organismos en nuestro río respecto de otros cursos de agua del nordeste de Buenos Aires como el río Luján, Matanza, etc., en los que se desarrollan ahora como lo hicieran desde siglos atrás. Creemos entonces en la posibilidad de que las conchas expuestas en las orillas de la cuenca baja a que hace referencia Garay fueran fósiles de origen marino y/o estuarial. La presencia de estos bancos ya ha sido señalada por Florentino Ameghino, quien menciona que fueron muy explotados durante el siglo XIX y utilizados en la construcción de edificios. En Moreno, según lo afirmó el mismo autor, los depósitos se extendían río arriba hasta las cercanías de puente de Márquez. Nosotros tenemos evidencias de que estas «conchillas» fueron utilizadas en la mezcla de mortero en antiguas construcciones como el tajamar del molino harinero «Moreno» (1858) y la casa de Alcorta (1836), entre otras, así como en forma de granza para revestimiento de los senderos de la plaza principal de este pueblo (a partir de la década de 1860). Una excavación practicada en este último lugar nos ha permitido observar varias capas que superan los treinta centímetros de espesor, hoy cubiertas por el humus y otros materiales que posteriormente fueron adoptados para mejorar los senderos. Sin embargo, la primera noticia concreta de la existencia de restos de grandes vertebrados fósiles en el Plata y en particular del gliptodonte, la debemos al Jesuita Tomás Falkner, quien descubrió un caparazón en 1760 a orillas del Carcarañá.

Cuadro Bioestratigráfico del Cenozoico.

En nuestra zona, el más famoso hallazgo de aquel siglo se debe al dominico fray Manuel De Torres, criollo, que en su población natal de la Villa de Luján, descubrió en 1787 un esqueleto completo de Megaterio (las tierras del actual Partido de Moreno pertenecieron a Luján desde 1755 a 1864). Desenterradas las piezas óseas, reconstruyó el esqueleto y lo hizo dibujar. A pedido del Virrey Loreto, las piezas fueron embaladas y remitidas a Madrid acompañadas de un cuaderno con su descripción. Este ejemplar fue estudiado por Cuvier. La actuación del Padre Torres sorprende hoy por lo adecuada, teniendo en cuenta la época en que se produjo, tanto al recabar la mayor cantidad de información sobre el yacimiento, como en el manejo y transporte de los huesos que hoy aún son exhibidos en perfecto estado en el Museo de Historia Natural de Madrid.

En Noviembre de 1797, se produjo otro hallazgo de Megaterio en la isla Martín García por parte del cura del entonces partido de Las Víboras. (Echazú Lezica. 1990). De la actividad del Dr. Francisco Javier Muñiz (1795-1871), surgirán los primeros estudios paleontológicos realizados por un argentino, muchos de los cuales los produjo en nuestra zona. Este sabio patriota que a la edad de doce años fue herido en una pierna combatiendo a los ingleses en la defensa de Buenos Aires, estudió en el Colegio San Carlos, siendo discípulo del canónigo José L. Benegas quien lo inicia en los secretos de la física y de las ciencias naturales. Luego ingresa en el Instituto Médico Militar, recibiendo su diploma de médico en 1821. Enseguida es nombrado médico segundo en la Guarnición de Patagones. En 1825 se lo designa médico cirujano en el Cantón de Chascomús. De la laguna de aquella localidad y de los ríos cercanos, extrae y arma los restos de un Gliptodonte y descubre por primera vez su Dasypus giganteus. En 1828 contrae matrimonio y se instala en Luján, como médico de policía, y luego se le designa como cirujano del Regimiento 2º de Caballería con asiento en la Villa, de la cual las tierras de Moreno constituían su Cuartel IV. Aquí residió veinte años y realizó la mayor parte de sus investigaciones paleontológicas. Desde 1830 a 1840, vive en una casa contigua al Cabildo que aún se conserva y forma parte del Complejo Museográfico «Enrique Udaondo». En 1833 inicia su relación con Charles Darwin, quien, según J. A. Presas, visita la Villa el 28 de Septiembre donde debe pasar la noche. Más tarde Muñiz se constituirá en su corresponsal. La información obtenida por Darwin a través de Muñiz no debe haber contribuido poco a la construcción de sus ideas que sobre su teoría de la evolución. También se destacó Muñiz en sus trabajos como etnógrafo y geólogo. Entre sus escritos, publicados por la Gaceta Mercantil, destacamos uno de 1845 dedicado al Tigre Fósil Smilodon bonaerensis (Muñiz), su principal hallazgo y el más satisfactorio para el estudioso, realizado el año anterior probablemente en las barrancas del río De La Reconquista, en nuestro actual Distrito. Dicho esqueleto se encontraría hoy en el Museo Argentino de

Ciencias Naturales de Parque Centenario. Cuando Muñiz publica este hallazgo no conocía que esta especie ya había sido descubierta con anterioridad por Peter Lund en las cavernas de Brasil pocos años antes. Muñiz también halló el primer «oso fósil» (Arctotherium) y el Lestodon, piezas que se hallan depositadas en Europa. El hecho de que estos se encuentren hoy en el viejo continente se explica como consecuencia de que en Junio de l84l, Muñiz envía los numerosos restos fósiles que había colectado hasta ese momento, ordenados en once cajones, al Gobernador de la provincia de Buenos Aires Don Juan Manuel de Rosas, con una nota en la que expresaba su satisfacción de presentarle la rica colección que había formado durante largos años de excavaciones en Luján: «Me asiste la satisfacción de presentar a VE. todos

los fósiles que poseía, y hasta las reliquias de tres especies últimamente encontradas. Muchas partes de una misma especie van duplicadas, y aún triplicadas; con el objeto de que comparadas, se pueda averiguar lo que era el animal en las diferentes épocas de su vida. Nada me queda, Exmo. Sr., de cuanto pude reunir en mi penosa y constante tarea. Este fue, empero mi propósito desde que intenté cavar la tierra con mis manos, en la esperanza de que ella correspondiera a mis afanes con algún descubrimiento digno de la aceptación de VE.». Nosotros suponemos que Muñiz esperaba que

estos fueran depositados en el único Museo entonces existente, pero Don Juan Manuel de Rosas responde a la generosidad de Muñiz, obsequiando la primera gran colección de fósiles, formada y estudiada por un argentino, al almirante Dupotet de la marina francesa, durante las gestiones del conflictivo bloqueo anglo-francés, yendo a parar finalmente a museos de Francia e Inglaterra. Darwin expresa su particular aprecio por el sabio argentino en una carta escrita el 26 de Febrero de 1847, en uno de cuyos párrafos dice lo siguiente: «No puedo

adecuadamente expresar cuanto admiro el continuado celo de Ud., colocado, como está, sin los medios de proseguir sus estudios científicos y sin que nadie simpatice con Ud., en los progresos de la Historia Natural». Es también Muñiz, quien ensaya
los primeros estudios de la naturaleza, de valor «ecológico», figurados en sus Apuntes Topográficos, escrito en 1847, en donde relaciona los factores físicos con los seres vivos. En el prólogo de la obra «Vida y Escritos del coronel Francisco J. Muñiz», enviado al editor don Félix Lajouane con fecha 20 de enero de 1886, Florentino Ameghino reconoce: «...y los recuerdos de sus hallazgos, vueltos populares en Luján, no contribuyeron poco a que me lanzara tras él a las mismas investigaciones.» Y más adelante agrega: «Mis descripciones

demostrando que los mamíferos extinguidos quedaron sepultados en el barro de antiguas lagunas parecen copiadas de Muñiz. Es que ambos, aunque con cuarenta años de intervalo, hemos escrito sobre el terreno, con el cuerpo del delito a la vista, que da siempre una idea distinta de la que se hace el sabio que todo lo estudia desde el bufete.» «Esto demuestra que Muñiz, como observador exacto y de penetración, pudo ser rival de Darwin, y como hombre de ciencia tuvo los conocimientos que se podían adquirir en el país entonces, y aún más. Sólo dedicaba a la ciencia las horas que substraía a las necesidades de la lucha por la vida, contrariado por el medio en que vivía, que no lo comprendía.»

El 24 de Octubre de 1990, nuestro Partido realizó su homenaje. Fue aprobada la Ordenanza Municipal Nº 2736 mediante la cual se creó el Parque Ecológico y Museo de Historia Natural «Francisco Javier Muñiz», Museo paleontológico de sitio, y al imponerle su nombre hemos revalorizando a este personaje de gran trascendencia en la historia nacional y local. Luego de Muñiz, las actividades en investigación geo-paleontológicas en esta zona, estuvieron protagonizadas por los hermanos Juan, Florentino y Carlos Ameghino. Especialmente Florentino Ameghino (1854-1911), alcanzará gran celebridad. El gran sabio nos ha dejado en sus obras (179 títulos) varios

testimonios de su actividad en las tierras del actual Partido de Moreno, donde formó parte de su colección. Transcribimos un párrafo de la pág.153 de su obra «La Antigüedad del Hombre en el Plata», publicada en 1880, donde dice:

«A partir de esa época (1877), hemos recogido tres esqueletos completos de grandes mamíferos extinguidos. Uno, perteneciente al Scelidotherium leptocephalum, lo encontramos a orillas del río De las Conchas».

Otra cita de Pág. 149: «En el río De las Co n ch as, particularmente cerca de

Moreno, también existen yacimientos fosilíferos de importancia, de los que hemos recogido esqueletos casi enteros».

Otras personas, pertenecientes a Instituciones, ya en el siglo XX, han desarrollado investigaciones en la región. El más reconocido en el país e internacionalmente, principalmente por sus estudios sobre vertebrados mesozoicos, es sin dudas el Dr. José F Bonaparte, quien hasta hace poco tiempo se desempeñaba en el Museo Argentino de Ciencias Naturales «Bernardino Rivadavia». Bonaparte comenzó su actividad en el Partido de Mercedes, la antigua Guardia de Luján, iniciando la colección del Museo «Carlos Ameghino». También éste fue el marco de desarrollo de la valiosa actividad de su ex-director, el Sr. Jorge Petrocelli. En Luján ha sido muy importante la labor desarrollada por el investigador Sr. José Antonio Mignone, quien reunió una colección de aproximadamente tres mil piezas (Scarnato 1968) cuyo estado y existencia actual se desconoce y fue quien más trabajó para recuperar las casas de Ameghino con la finalidad de formar allí un museo paleontológico. Pero, si bien la casa de la calle Las Heras nº 466 fue

salvada de la destrucción y declarada monumento histórico, el Museo no fue organizado, permaneciendo intacta la centenaria deuda de los lujaneros con sus hombres de ciencia y su justificada tradición de «Cuna de la Paleontología». Mignone fue fundador del Centro de Investigaciones Geológicas, Paleontológicas y Antropológicas «Francisco Javier Muñiz» y reconocido por su actividad por científicos de la talla de Carlos Rusconi, quien fuera discípulo de Carlos Ameghino. El investigador José Antonio Mignone falleció el 5 de mayo de 1981. En el Museo Municipal del Partido de Merlo, en las décadas de 1970-1980, existió una pequeña colección de fósiles iniciada por el Sr. Ramón Segura, colaborando con él otros vecinos de la localidad, como el Prof. Guillermo C. Jofre, quien es poseedor de una importante colección. En esos años el Museo estaba dirigido por un maestro de escuela, Don Juan Fortuna, quien formara una rica colección entomológica. De nuestras visitas al museo en aquella época, recordamos un cráneo de oso extinguido del género Arctotherium, recolectado en el Arroyo Torres, afluente del río De La Reconquista en ese Partido, así como un fémur de Stegomastodon sp., la porción de un caparazón de Panochthus y un cráneo de tigre «dientes de sable». Entre los más destacados investigadores de la región se encuentra el

mastozoólogo, Sr. Elio Massoia, fallecido recientemente, quien se desempeñó en los últimos años de su carrera en el Museo Nacional «B. Rivadavia» y que en la localidad de San Miguel, fundó la Asociación para la Protección de la Naturaleza que publica periódicamente una revista. En Moreno, la existencia de fósiles era conocida desde fines de la década de 1960. Según comentarios de entonces, las excavaciones para la construcción de la presa Ing. Roggero pusieron al descubierto caparazones de grandes animales cuyo destino desconocemos. La tradición oral presenta dos versiones. Algunas personas dicen que los restos fueron remitidos al Museo de Ciencias Naturales de La Plata y otras, que fueron destruidos por la maquinaria. Esta fue la primera noticia que recibiéramos sobre fósiles en la zona y que nos impulsó más tarde a buscarlos. Desde el año 1984, con la colaboración de muchas personas a las que no podemos nombrar aquí por razones de espacio, hemos formado una colección que, en su parte principal, es exhibida al público en el Museo Histórico Municipal “Amancio Alcorta”.

La creación del Parque Ecológico y Museo de Historia Natural «Francisco Javier Muñiz», el 24 de octubre de 1990, por Ordenanza 2736/90, durante la Intendencia de Héctor F. Lombardi, fue un paso adelante en el desarrollo de esta actividad. Se

originó al reconsiderarse un viejo proyecto de Museo de Ciencias Naturales que presentáramos en 1985, durante el gobierno del Dr. Héctor Francisco Ibáñez. Entonces pasó a integrar el proyecto turístico desarrollado por la Secretaría de Planeamiento que estuviera a cargo del Arq. Alejandro Micieli. Su instalación se fundamentó en la necesidad de recuperar las canteras de tosca, de las cuales habíamos extraído fósiles desde setiembre de 1984. Las tosqueras habían sido abandonadas al prohibirse la actividad extractiva en todo el Partido y se habían convertido en un basural. Por otra parte, la instalación del Museo en ese lugar, permitía la preservación de unas sesenta hectáreas de humedal y la oportunidad de exponer los fósiles en su contexto geológico natural. Pasaron quince años desde la primera presentación del proyecto, avalado por 2500 vecinos. Varios de ellos, generosos colaboradores en nuestra tarea ya no estaban con nosotros, pero fueron recordados aquel día en que, con austeridad y gran emoción, el Parque y Museo al fin comenzó a funcionar. La inauguración del Parque y Museo, el día 21 de Mayo de 1999, fue una de las obras concretadas por el Intendente Lic. Mariano F. West, que contribuyeron decididamente al desarrollo turístico del área integrada por el Parque Los Robles, la presa Roggero y el lago. Esta dilatada espera permitió la maduración del proyecto cuya primera etapa se concretó a través del Programa Municipal de Empleo «Barrios Bonaerenses» con la colaboración de particulares y Entidades de bien público. Al acto inaugural asistió la Sra. Lidia Berta Muñoz, viuda del Ingeniero Carlos Roggero, quien descubrió un friso en homenaje al Dr. Francisco Javier Muñiz, realizado por los escultores Pablo y Marta Ibarra. La visita al Parque y Museo contempla la exposición de un acuario con peces del río De la Reconquista. El recorrido se realiza mediante senderos elevados para el avistamiento de fauna y flora silvestres, exposición de restos fósiles en una sala de Paleontología y en los mismos yacimientos, donde pueden observarse la geología superficial de la zona. Casi toda el área del Parque constituye un humedal y también es posible recorrer sectores donde se preserva el pastizal pampeano y un talar.

Geología General de la Provincia de Buenos Aires. El territorio de la Provincia de Buenos Aires está constituido por una dilatada llanura, de la que surgen dos cordones serranos, de diferente constitución geológica y distinta edad, que se elevan a poca altura. 524 metros tiene la mayor elevación de la sierra de Tandil (Cerro La Juanita) y 1.247 metros tiene la mayor elevación de la sierra De La Ventana (cerro Los Tres Picos).

La llanura bonaerense que se extiende prácticamente por todo el territorio hasta el río Colorado, en el sur, constituye una superficie llana, de escaso relieve, en ocasiones parcialmente ondulada, monótona, exenta de rasgos fisiográficos importantes. La costa de la provincia es regular en su recorrido y su forma es curva, larga y vasta, desde la ciudad de Buenos Aires hasta Bahía Blanca. Esta ribera atlántica ascendió de las profundidades en tiempos recientes. En el subsuelo de todo el territorio provincial, existen rocas de edad precámbrica (más de 570 millones de años), a profundidades variables. Estas rocas afloran en

tres sectores de la provincia: En las Sierras de la Ventana, Tandil y la isla Martín García. En las sierras de Tandil (sierras septentrionales), se encuentran las rocas más antiguas del territorio nacional, con edades entre 2.200 y 1.800 millones de años, que se explotan utilizándose comúnmente como «piedra partida» en la construcción. Son las piedras que podemos observar entre los durmientes de las vías ferroviarias en Moreno (rocas granitoides). En las Sierras de la Ventana, (sierras australes) afloran rocas graníticas muy deformadas, con edades de 575 millones de años. En el sistema de Tandilia se depositaron sedimentos marinos (Formación Punta Mogotes) y más tarde, sobre estos, los elementos de la Formación La Tinta, de gran importancia económica por la aplicación que tienen sus rocas para la construcción y obras viales (cuarcita), dolomías que se utilizan en la siderurgia, calizas para la industria de la construcción y arcillas cerámicas y refractarias. Estas elevaciones (Tandil-Ventana-Martín García) determinan elementos de relieve negativo entre ellas. Son las regiones depresivas de la provincia, que constituyen cuencas sedimentarias. Cinco son las cuencas sedimentarias dispuestas alr ededor de estas elevaciones, circundadas por fallas: Cuenca del Colorado, Cuenca del Salado, Cuenca de Laboulage, Cuenca de Macachín y Sub-cuenca de Rosario. Moreno, igual que toda el área metropolitana, se encuentra ubicado sobre uno de los elementos positivos del relieve de la provincia; se trata del Umbral de Martín García, que ocupa el área sur de la provincia de Entre Ríos, sud-oeste de Uruguay y el ángulo nordeste de Buenos Aires como también el tramo terminal de los ríos Paraná y Uruguay, y todo el Río de la Plata, con afloramiento de rocas en la Isla Martín García. Este elemento positivo posee una tendencia ascendente desde muy

antiguo, estando su constitución íntimamente ligada con el borde uruguayo del escudo precámbrico brasileño. Aunque separado del mismo por fracturas que remontan los tramos inferiores de los ríos Paraná y Uruguay. En la región cercana a la ciudad de Buenos Aires pareciera que la fragmentación del borde del escudo uruguayo-brasileño está relacionada con las existentes más al norte, que provocan los notables codos de los ríos antes citados y la consiguiente subdivisión en bloques de la provincia de Entre Ríos (Padula, l972). Una fractura hipotética como ésta puede limitar el Umbral de Martín García y vincularse a las fallas de los ríos que desembocan en los ríos Paraná y De la Plata, que en esta área estaría representada en su manifestación superficial por el río D e La Reconquista. De este modo, la topografía de Moreno queda definida por el desarrollo de la cuenca, ocupando la mayor parte de las tierras del partido (91%) la depresión o valle que se ha formado en el transcurso de los tiempos geológicos. En el subsuelo de la zona, las rocas de Macizo Cristalino ascienden hasta muy poca profundidad, (alrededor de 200 metros). Sobre estas rocas, de una antigüedad de 600 millones de años (isla Martín García, J.C.M.Turner.1975), se apoyan directamente, sedimentos cenozoicos (menos de 70 millones de años) de la Formación Olivos y hacia arriba, sedimentos de la Formación Paraná, Formación Puelches y finalmente, hasta la superficie, el Grupo Pampa, compuesto por un Miembro Inferior o Ensenadense y otro Miembro Superior o Bonaerense. Los sedimentos aflorantes en la llanura en que se sitúa el Partido de Moreno, como todos los correspondientes a la región de los alrededores de la ciudad de Buenos Aires, se denominan genéricamente «pampeanos» y están constituidos por una fracción de limo dominante, arena y arcilla, subordinadas. Su nombre vulgar es el de «loess» o «limos loessoides», conteniendo lentes de toscas. El color por lo general es castaño-rojizo o amarillento, pero también puede presentar un tono verdoso, etc. Los afloramientos naturales (ríos y arroyos) y excavaciones artificiales (tosqueras, pozos negros, zanjas), permiten observar la conformación geológica más superficial y casi todos estos sedimentos contienen restos de organismos fosilizados. En algunos puntos del lecho del río Reconquista, los sedimentos que se encuentran a la vista podrían tener una antigüedad superior a los 700 mil años, pero por lo común, las capas de terrenos expuestos en las barrancas del río y sus arroyos son más modernas. A quí pueden encontrarse depósitos de la Formación Luján, (Fidalgo, et al.1973) que representan la fase terminal del Pleistoceno

Las Eras Geológicas
Según Weisz

superior y en relación con ellos, los sedimentos eólicos más modernos de la Formación La Postrera (Fidalgo et al.1973). Desde el punto de vista geo-morfológico, Moreno se encuentra incluido en la zona considerada como Pampa Ondulada, «que se extiende entre el Arroyo del Medio y la Bahía de Samborombón, incluyendo la totalidad de las cuencas de drenaje que desaguan hacia el río y delta del Paraná, el río De La Plata, así como la cuenca del río Samborombón. (Fidalgo, 1983). Los ríos y arroyos de esta zona tienen cauces bien definidos y sus valles están bien desarrollados. Estas características son las que inciden en forma directa en el aspecto general del paisaje, que es específicamente ondulado (la ondulación se nota especialmente si se transita en forma perpendicular a los cauces de los ríos, de NO a SE.). Los valores máximos de las elevaciones del terreno en Moreno no superan los 32 metros sobre el nivel del mar y los puntos más bajos son de aproximadamente 5 metros sobre el mismo nivel, a la altura de la desembocadura del arroyo Las Catonas. Estas diferencias de altura no son siempre apreciables a simple vista en el paisaje pues la urbanización del área y la forestación no lo permiten. Un ejemplo notable lo brinda el transitar por la calle Dastugue, desde Paso del Rey hacia Villa Zapiola. A mitad del trayecto, al cruzar el arroyo Sambrizzi, entonces desde el puente puede verse el barrio La Quebrada a considerable altura. De menor importancia, pero distinguible también, es el desnivel de la Avda. Alcorta desde Paso del Rey a Moreno, que se quiebra en las proximidades de la calle El Carpintero. De los datos figurados en los planos de relevamiento planialtimétrico realizado el 3/11/1963 por la Dirección de Hidráulica de la Pcia. de Buenos Aires, levantado con anterioridad a las numerosas obras que modificaron los cursos de agua y sus inmediaciones, sabemos que el valle del río De la Reconquista es estrecho a la altura de la confluencia de los arroyos El Durazno y La Horqueta, donde hoy se encuentra ubicado el «lago» la presa Ing. Roggero. La serie de terrazas alcanza en poca distancia alturas relativamente elevadas (22,50 a sólo 400 metros del lecho). Dicha circunstancia resultó decisiva para la elección del emplazamiento de la presa. El remate de la barranca a la altura de la confluencia de los arroyos antes mencionados se encuentra a cota 16,70 y el pelo de agua a 11,37. Esto quiere decir que en estos sitios las diferencias de nivel del terreno llegan a superar los once metros de altura. Siguiendo el río desde la presa Ing. Roggero, aguas abajo, puede verse como disminuyen los niveles del pelo de agua al tiempo que el valle inmediato se

profundiza y ensancha. En el sector del paraje El Manantial, distante apenas 1 Km., de la presa, la cota 16,70 metros, que antes se encontraba en el remate de la barranca en la unión de los arroyos antes mencionados, ya se ha alejado más de 800 metros del río, intermediando una amplia planicie de inundación. La barranca aquí se encuentra a 15 metros y el pelo de agua a cota 11,26 metros. A partir del Balneario Cascallares, 1400 metros, río abajo, la barranca desciende a cota 14 metros y el pelo de agua está a cota 10 metros. A la altura de los frigoríficos y mataderos de la Avda. Del Cañón, distante 2.500 metros, la barranca está a una altura aproximada a 13 metros y el pelo de agua aprox. 8 metros. Desde este último punto hasta el puente del ferrocarril Sarmiento distan alrededor de 4000 metros. En inmediaciones del puente, las barrancas están a 9 metros y el pelo de agua a 6,35 metros. Por fin, en los límites del sector más recorrido por nosotros, diremos que el pelo de agua a la altura del arroyo Las Catonas, 3 Km. río abajo de la Autopista Gaona, posee una altura de 4 metros, siendo la altura de sus barrancas de 7 metros. De todos estos datos se puede inferir como el valle del río De la Reconquista se ensancha y profundiza progresivamente hacia el río De La Plata. Con las obras de canalización realizadas a fines de la década de 1990 se han modificado estos niveles. En algunos casos se elevaron las barrancas y en otros se produjo el ensanchamiento o profundización del cauce. Los datos que mencionamos han sido obtenidos de los planos carta topográficos elaborados por el I.G.M y los elaborados por la Municipalidad de Moreno, levantados por el Agrimensor Amato Luis – Secretaría de Planeamiento.1990. Historia de los animales de la región: El origen y composición de las faunas fósiles de nuestra zona son consecuencia de grandes eventos sucedidos con anterioridad al Cuaternario, incluso a escala planetaria. De las publicaciones surgidas con el Simposio «Evolución de los vertebrados Cenozoicos» de 1986 y otra literatura, hemos extraído algunos datos que permiten explicarlos con cierta aproximación. Cione A.L., cita que América del Sur podría haberse separado de África hace 127 m.a. (Norton, 1982). Este momento estaría remitido al Cretácico inferior, donde según R.Furon (1966), la costa atlánticaestá bordeada de depósitos continentales, salobres y lagunares, denominadas areniscas abigarradas que son exactamente comparables a las areniscas sublitorales presentes en la co sta atlántica africana. Estas documentarían el nacimiento del Océano Atlántico y el fin de la unión África-

América del Sur. Siguiendo a Cione, «…Habitualmente se sostiene que durante la mayor parte del Cenozoico fue un continente isla (previamente habría estado conectado con América del Norte, en el Cretácico tardío (Bonaparte, 1984). Sin embargo, cuando hay registro, (mamíferos, vegetales) se percibe que tuvo, al menos en parte del Terciario, también una suerte compartida con la Antártida. El pasaje de Drake se habría abierto recién en el Mioceno Temprano (aprox. 23.5 m.a; Barrer y Burrel, 1977).» La surrección de la cordillera de los Andes se produjo a finales del Cretácico (65 m.a) y en el mismo Paleoceno. Esta actividad orogénica también se conoce en América del Norte. Ello produjo una unión temporal entre las Américas, unión rigurosamente demostrada por los intercambios de faunas y floras que se produjeron en esta época. En el Paleoceno superior, la unión había terminado y la fauna del continente sudamericano va a evolucionar completamente aislada del resto del mundo durante la mayor parte del Cenozoico, es decir entre 66.4 y aprox. 3 Ma. Sin embargo, se suponen algunas migraciones más durante esa Era, tal vez con Norteamérica, Antártida y África, ocurridas en el Oligoceno (aprox. 23 millones de años a.d.p), momento en que aparecen en estecontinente los primeros primates y los roedores histricognatos y aún otras especies, sin embargo estos episodios no modificaron el general aislamiento de América del Sur. Raymond Furon, citando a G. Simpson, en su análisis de origen de las faunas sudamericanas, dice que éste se encontraba confundido por la presencia en América del Sur de monos platirrincos y roedores histricognatos. En cuanto a los monos platirrincos, nadie conoce con certidumbre su origen. A estos inmigrantes se los conoció como los «viejos saltadores de islas», en alusión al medio de dispersión que habrían usado para arribar a nuestro continente. Actualmente se discute si arribaron de América del Norte o de África. Promediando el siglo XX, científicos como el propio G. Simpson, consideraba n

que durante el Mesozoico, Sudamérica estuvo despojado de mamíferos primitivos. Ello suponía que todos los mamíferos existentes aquí, al iniciarse el período Terciario, provenían exclusivamente de Norteamérica. Estas ideas fueron discutidas por científicos argentinos, (Reig,1962,1968,1981) y desde entonces se ha ido probando que durante el Mesozoico, ambos continentes compartían una mastofauna similar, con preponderancia de formas marsupiales y los placentarios como un componente menor (Pascual.1986). Los Marsupiales parecen haber cumplido roles ecológicos muy importantes, diversos y bien distintivos en las comunidades de mamíferos del Cenozoico. Es más, de acuerdo al registro, diferenciaron tipos ecológicos tan o más extremos que aquellos en Australia (v. Pascual and Carlini, 1985). A lo largo de los sesenta y tres millones de años del Cenozoico, en América del Sur se desarrollaron múltiples episodios ecológicos que determinaron diversificación de las especies, extinciones, dominancia o decrecimiento de asociaciones faunísticas, las que estuvieron integradas principalmente, entre otros, por: Marsupiales que adquirieron variadas formas adaptativas; representantes de los xenartros herbívoros como los armadillos, Gliptodontes y Megaterios; el Orden Litopterna con su familia Macraucheniidae; el Orden Notoungulata con su familia Toxodontidae; el Orden Rodentia con varias familias, etc. Cione expresa: «…Durante gran parte de los tiempos terciarios las condiciones fisiográficas del extremo austral de América del Sur eran bastante uniformes, sin desarrollo de grandes relieves y con extensas áreas llanas qu e ocasionalmente eran ocupadas por mares epicontinentales. Los vientos húmedos del Pacífico no hallaban barreras efectivas en el sur y los vientos del Atlántico penetraban profundamente en el norte. Estas condiciones comienzan a cambiar radicalmente en el Mioceno medio, con el desarrollo de la fase orogénica Quechua. Autores diversos le atribuyen substancial importancia como factor generador de fracturas, cuencas intermontanas y comienzo de ascenso. Sin embargo, el ascenso principal y que ocasionó el aspecto actual de la Cordillera y de las Sierras Pampeanas es posterior (Plio-Pleistoceno, Fase Diaguita).» Existen pruebas que durante el Cretácico y casi todo el Terciario las temperaturas fueron más elevadas y uniformes, pero hacia la segunda mitad del terciario comenzaron a descender en todo el planeta, tal vez como consecuencia de la modificación del relieve. No será sino hasta el establecimiento del puente plio-pleistoceno (hace 3 m.a según Marshall et al., 1983), ubicado a la altura de Panamá, que ingresará desde

Norteamérica una fauna hasta entonces desconocida en América del Sur, ocurriendo lo propio en la dirección contraria. Es el denominado Gran Intercambio Biótico Americano. Los primeros representantes de la fauna norteamericana que ingresaron a nuestra región son los Hurones (Fam. Mustelidae) y los Pecaríes (Fam. Tayassuidae), cuyos restos se encuentran en la Formación Chapadmalal. La radiación de los mustélidos traería como consecuencia la declinación de los Marsupiales, que hasta ese momento desempeñaban el rol de pequeños a medianos carnívoros y omnívoros, desplazándolos al competir con ellos. Según estudios más actualizados, (comunicación personal del Dr. Prof. Eduardo Pedro Tonni), el arribo masivo de la fauna inmigrante se produce durante el inicio de la Edad Ensenadense, que abarca entre 1,8 m.a y 500 mil años antes del presente, es decir durante el Pleistoceno inferior. Los inmigrantes son: Caballos, Llamas y Guanacos, Felinos, Mastodontes, Osos, roedores cricétidos, cánidos, Tapires, Ciervos. Zorrinos y Hurones. Estos se suman a los autóctonos en ese momento como: Megaterios, Gliptodonte s, Armadillos, Toxodontes, Macrauchenia, etc. Sus restos fósiles son hallados en los sedimentos pertenecientes a la Edad Ensenadense, (Peistoceno inferior y medio), y Edad Lujanense (Pleistoceno superior), abarcando esta última Edad desde 130 mil hasta cerca de 8,5 mil años antes del presente, con el inicio del Holoceno inferior. Los fósiles hallados en Moreno y sus alrededores son representativos de esta última etapa. Afloramientos más antiguos en la provincia de Buenos Aires pueden observarse hacia el sector sur de la misma, especialmente en la costa atlántica, en los tradicionales yacimientos desde y al sur de Mar del Plata, aflorando en los acantilados y en las barrancas de ríos y arroyos que en esa región desembocan en el mar. La finalización del Pleistoceno superior coincide con la última y catastrófica

extinción masiva. La desaparición de la megafauna cuaternaria que afectó a todo el mundo, aquí actuó indiscriminadamente tanto a grandes mamíferos nativos como Gliptodontes, Megaterios, Toxodontes, Macrauquénidos, etc., como aquellas familias que habían ingresado desde otros continentes como el «tigre dientes de sable», Mastodontes, Équidos, etc. En el mundo se extinguieron 100 géneros de grandes mamíferos, de los cuales 45 pertenecían a América del Sur, el más alto porcentaje de todo el mundo. Pascual, 1966, está de acuerdo con Martin respecto de que este especial caso de extinción no admite como causas naturales ninguna de las que operaron en otras reconocidas extinciones. Este autor destaca un hecho muy sugestivo: una intensidad mayor de la extinción ocurrió en aquellos continentes invadidos por el hombre más que en aquellos donde se produjo el origen del hombre. La antigüedad de algunos sedimentos que afloran en nuestra zona comprende esta etapa de extinción masiva, dejando de registrarse bruscamente estas especies al término de la deposición del Miembro Guerrero de la Formación Luján, cuando ya se había iniciado la sedimentación de la Formación La Postrera. Sin embargo se supone que excepcionalmente algunas especies, muy disminuidas en su efectivo, alcanzaron a sobrevivir en contados puntos de América del Sur hasta los tiempos históricos, incluso poco antes del arribo de Colón. Formación de yacimientos de fósiles en la zona. Los fósiles en este sector del nordeste la provincia de Buenos Aires se presentan en abundancia y diversidad. Se encuentran incluidos en masas sedimentarias formadas en el pasado geológico principalmente por la acumulación de materiales provenientes de la meteorización de las vecindades. A lo largo del tiempo, grandes eventos han ido transformando la superficie terrestre. Como resultado de permanentes proceso de erosión y depositación, los puntos elevados son destruidos y las depresiones colmadas con esos materiales. El agua y su energía han jugado un rol importante en la formación de estos depósitos. Sin embargo, la materia prima de este material procede originalmente del noroeste y oeste del país, desde donde ha sido transportado por el viento, formando extensos mantos de loes sobre la llanura pampeana. Un depósito sedimentario, en diferentes tiempos, pudo haber s ufrido destrucciones parciales y redepositaciones, perdiéndose parte de su contenido fósil, el que también pudo haber sido fragmentario desde el origen. A la muerte de un animal, sus despojos se desintegran por efecto de los factores

climáticos, químicos y debido a la acción de otros animales, incorporándose en pequeñas partículas al suelo. Algunos restos, sin embargo, quedan a sal v o de dicho proceso destructivo cuando son cubiertos a tiempo por sedimentos integrados por las partículas transportadas por el agua y los vientos. Esto puede ocurrir en el lecho de los ríos de corriente lenta, en las depresiones de la llanura, en el lecho de lagunas o charcos, en las playas, estuarios, etc. Si el resto orgánico permanece protegido por la masa sedimentaria durante un tiempo relativamente prolongado y las condiciones físicas y químicas del sedimento son adecuadas, puede iniciarse el proceso de fosilización, mediante el cual la materia orgánica es reemplazada, molécula a molécula, por alguna sustancia inorgánica presente en el agua contenida en los terrenos. La sustancia que más interviene en la fosilización en esta zona es el carbonato de calcio. Muy grande es el número de animales que deben haber muerto en el transcurso de los tiempos geológicos. Si comparamos dicha magnitud con el de los fósiles

conservados en los terrenos sedimentarios, se comprende lo excepcional que resulta la conservación de un hueso. Los científicos de todo el mundo han quedado sorprendidos respecto de la importancia de los yaci mientos de esta llanura en la que, de tanto en tanto, suelen aparecer grandes esqueletos perfectamente conservados, con todos sus elementos en la posición de muerte. En las barrancas del río y arroyos, o en excavaciones artificiales suelen distinguirse estratos diferenciables por su textura, disposición y coloración. Estos integran una secuencia, no siempre continua, en la cual, un estrato inferior es más antiguo que el superior. Cada uno representa un espacio de tiempo. Principalmente el estudio del contenido en fósiles de estos estratos ha permitido a los investigadores un conocimiento cada vez más profundo del desarrollo de la vida en este lugar desde épocas remotas, así como la recreación de su ambiente físico. De sedimentos correspondientes a la Edad Lujanense, en nuestra área, se han extraído alrededor de medio centenar de especies de vertebrados e invertebrados. La cronología del Cenozoico argentino ha sido basada en los mamíferos fósiles debido a la frecuente presencia de esta clase de vertebrados en todos los estratos.

Un ensayo sobre la Estratigrafía del río de la Reconquista y áreas vecinas.

Recorriendo los cauces de los arroyos y del río De la Reconquista, desde el puente la ruta provincial Nº 6 hasta la desembocadura de su afluente, el arroyo Las Catonas, ubicada unos tres mil metros aguas abajo de la Autopista Gaona, existe una distancia aproximada de 30 Km. El tramo comprende gran parte de la cuenca alta y un sector de la cuenca media que se inicia a la altura de la Ciudad de Paso del Rey. En este transcurso el río sirve de límite a los Partidos de Marcos Paz, Gral. Rodríguez, Merlo, Moreno, Ituzaingó y San Miguel. Los sedimentos encauzados en el río y sus afluentes, constituyen perfiles con particularidades que nos permiten clasificarlos, a efectos de su descripción, en tres sectores a nuestro criterio bien diferenciados:

Sector I: Se extiende a lo largo de unos 10 Km., desde la Ruta Nº 6, por los arroyos El D urazno y La Choza, hasta la presa Ing. Carlos Roggero donde ambos confluyen para formar el cauce principal del río De la Reconquista. (Ver mapa: sector 1). A demás de los sedimentos encauzados en los arroyos, hemos incluido en éste sector, afloramientos producidos por excavaciones artificiales realizadas durante la construcción de la presa Ing. Roggero y los correspondientes a las «tosqueras» cercanas, originadas de la explotación de «tosca» con fines comerciales por parte de una empresa privada. Así mismo, hemos realizado observaciones en otras dos presas menores, construidas sobre los arroyos El Durazno y La Choza, las cuales complementan el plan regulador de aguas. Sedimentos encauzados en los arroyos del primer sector, aguas arriba de la presa Ing. Roggero: Por lo general, los arroyos El Durazno, La Choza, La Eulalia y La Horqueta, así como otros cursos de agua menores excavan su lecho sobre sedimentos limoarenosos castaños rojizos del Pampeano Superior o piso Bonaerense de Ameghino (1889), Bonaerense de Frenguelli (1957), o Formación Buenos Aires de varios autores. Apoyados sobre estos, se distinguen, por tramos, los pertenecientes a la Formación Luján, representada por dos de sus Miembros: Guerrero y Río Salado (Fidalgo et al. 1973), denominados también Lujanense y Platense por Frenguelli (1957). El Miembro Guerrero se encuentra formando los típicos lentes de coloración verde-amarillenta que en algunos puntos puede ser castaño oscuro. Por lo común su espesor máximo es menor a 0,80 Metros., y su extensión horizontal es de unos pocos metros. Sin embargo, en algunos puntos, su espesor supera 1,20 Metros. (ver cuadro Sector 1, perfil A, capa «c») y se extiende algunos cientos de metros. En el arroyo El Durazno es donde está mejor representado. Incluso, en algunos sitios donde las barrancas poseen escasa altura y el cauce es más ancho, puede distinguirse que el lecho está excavado en el Miembro Guerrero sin atravesarlo totalmente. En límite de su base, suele disponerse una delgada capa de color castaño oscuro, con un espesor de 0,03 a 0,10 Metros., integrada por tosquillas y otros clastos algo

rodados, siendo el tamaño de estos desde arena gruesa hasta 0,01 Metros. Esta delgada capa contiene principalmente restos de peces y de roedores como Reithrodon auritus.

sp., Mylodon sp., Glyptodon sp., Panochthus tuberculatus, Toxodon sp.

Los fósiles recolectados del Miembro Guerrero en el sector 1 son: Megatheriu m

El Miembro Río Salado de la Formación Luján (Fidalgo et al. 1973) se apoya sobre el anteriormente mencionado, o directamente sobre el Bonaerense. De escaso desarrollo, se manifiesta esporádicamente como un limo-arcillo so pulverulento, de color gris ceniciento en seco, negro en húmedo, que figura con la letra «b» en el esquema del perfil A. Contiene restos de moluscos de agua dulce de los géneros

Heleobia, Biomphalaria y Pomacea. Su espesor no pasa de 0,60 Metros., pero en
algunas áreas su continuidad a lo largo de las barrancas es muy notable. Sedimentos del sector: I, expuestos mediante excavaciones artificiales: A los datos estratigráficos de los sedimentos encauzados en este sector podemos sumar los perfiles de las terrazas próximas. En efecto, éstos han quedado a la vista en varios grupos de excavaciones realizadas durante la construcción de la presa Ing. Roggero, la mayoría hoy cubiertas por las aguas embalsadas. Así mismo, existen otras cavas en los alrededores de las dos presas menores, ubicadas 5 Km. aguas arriba, sobre los arroyos El Durazno y La Choza respectivamente. Por otro lado, en inmediaciones de la barranca izquierda del arroyo La Choza (a distancia entre 0 a 450 Metros. del cauce), existen tres canteras de «tosca», ubicadas a 2, 2,6 y 3,5 Km. al NO de las compuertas de presa Ing. Roggero, sobre tres lomas consecutivas. Todas estas excavaciones, dependiendo de su profundidad y ubicación, han dejado al descubierto debajo el Miembro Superior de los Sedimentos Pampeanos o Bonaerense, al Miembro Inferior o Ensenadense de Frenguelli (1957). Este último se presenta con afloramientos de hasta 1,5 Metros., faltando confirmar su antigüedad en base al contenido de fósiles que son muy escasos y poco representativos de la Edad Ensenadense (ver Perfil B del Sector 1, capa: d). En cuanto a las canteras, las dos más cercanas a la presa se encuentran situadas en el territorio del Parque y Museo «F.J.Muñiz». Fueron excavadas sobre dos lomas planas altas de 21 y 22,5 Metros. s.n.m, estando separadas entre sí por u n bajo elongado de aproximadamente 17,5 Metros. s.n.m. La tercera y más alejada, ya dentro del Partido de Gral. Rodríguez, se encuentra separada de la precedente por un valle en medio del cual corre la Cañada de Álvarez en el sector de su confluencia con el arroyo La Choza. Las características de los sedimentos expuestos y su disposición en los perfiles en los tres grupos de excavaciones han resultando idénticos. En las tres tosqueras, así mismo, se disponen sedimentos más modernos correspondientes a la Formación La Postrera. El espesor del Bonaerense en el mismo Museo es de dos metros aproximadamente (ver Perfil B del Sector 1, capa c). Puede observarse en el perfil levantado que su porción inferior es de carácter más limoso, distinguiéndose paleocauces definidos con o sin tosquillas rodadas, de pequeño diámetro, pero principalmente por capas superpuestas de limos finos con notoria y muy fina estratificación.

Ello indica que en el proceso de su formación intervinieron significativamente las aguas, probablemente durante una etapa de clima húmedo (Frenguelli, 1957). Así mismo, hacia la base del Bonaerense, se presentan ocasionalmente abundantes diamictons de 0,01 a 0,02 Metros. de diámetro mayor, distribuidos regularmente, cuyo color castaño-rojizo más intenso que el de la masa que las contiene. En cambio, la porción más superficial del Bonaerense, de típico aspecto loessiforme descrito por los autores, se manifiesta escasamente, probablemente decapitado, en parte por acción antrópica. Se trata de un limo arcillo-arenoso de coloración castaño rojizo en húmedo a castaño amarillento, algo rosado en seco, minado de pequeños orificios formados por raíces de plantas, con abundantes toscas de variadas formas: muñecos, planchas, venas, etc., con carbonato de calcio disperso en toda su masa, formando diques, etc. Hacia la base suelen presentarse lentes integrados por limos de coloración verde-grisácea a amarillenta, los cuales se fragmentan, cuando secos, en cuerpos poliédricos de pequeñas dimensiones (0,01 a 0,02 Metros.). Algunos de estos cuerpos poliédricos poseen coloración castaño rosada y los hay que presentan en sus caras finas películas o cutanes de color castaño a negro con brillo metálico. Los fósiles hallados en el Bonaerense, especialmente en su porción inferior, son los siguientes: Tolypeutes cf. T.matacus, Eutatus seguini, Chaetophractus villosus,

Panochthus tuberculatus, Glyptodon clavipes, Sclerocalyptus ornatus, Smilodon populator, Arctotherium s.p, Stegomastodon sp, Microcavia australis, Microcavia robusta, Reithrodon s.p, Reithrodon auritus, Lagostomus s.p, Lagostomus maximus, Pediolagus c.f, Pediolagus salinicola, Ctenomys s.p, Equus (Amerhippus)s.p, Lama guanicoe , Lama gracilis y Glossotherium sp.
El contacto con el supuesto Ensenadense es bien notorio. La superficie de este último es accidentada formando depresiones rellenas por el Bonaerense. El primero se levanta hacia la terraza alta, llegando su límite superior en las excavaciones a cota 19,5 Metros., o sea, a menos de 3 metros de profundidad desde el nivel general de la terraza alta. Pero siguiéndolo en dirección al arroyo por los antiguos zanjones de drenaje de las cavas, pronto se hunde hasta desaparecer en los cortes unos doscientos metros antes de la barranca del arroyo La Choza, pasando a estar compuestos los perfiles únicamente por la Formación Buenos Aires y otras más modernas. En profundidad, el supuesto Ensenadense está integrado aquí por limos arcillosos castaño grisáceos a rojizos, con la mayor parte de su masa dividida en cuerpos con forma poliédrica, cuyas facetas presentan cutanes o películas muy finas de color negro o castaño oscuro. El aspecto general es masivo y en relación

con los cuerpos poliédricos, a veces muy carbonatados, en los frentes erosionados cobra aspecto conglomerádico. En general, el Ensenadense posee una gran proporción de clastos de tosca de variadas formas y tamaños. En esta zona, la proximidad del límite superior del Ensenadense está bien definido por una capa de concentración carbonática con un espesor de aproximadamente 1 o más Metros., cuyos clastos de tosca se disponen formando «placas», «diques» o divisiones carbonáticas, rellenos con un limo castaño claro en seco. Esta composición le da al conjunto forma de enrejado muy apretado horizontalmente y un aspecto groseramente estratiforme. Su coloración general es mucho más clara en las superficies expuestas y posee gran compacidad. Esto determina una marcada diferenciación entre el Miembro Inferior y el Miembro Superior. Este límite lo interpretamos como una discordancia erosiva desarrollada sobre un horizonte K de un suelo decapitado, probablemente idéntico a la ya señalada como alternativa en la bibliografía. (Tonni y Fidalgo, 1981). Más arriba, sobre el Bonaerense, luego de una discordancia de erosión, se presenta otro estrato de 0,80 a 1,20 Metros. de espesor (ver Perfil B del Sector 1, capa: b). Se trata de un sedimento eólico constituido por una arena muy fina, casi impalpable, de color castaño claro a blanquecino en el frente de los cortes secos, debido a que se encuentra impregnado de carbonato de calcio pulverulento. Pero, en el interior de la masa húmeda es más oscuro y algo rojizo. Posee clastos de «tosca» que recuerdan los «muñecos» del Bonaerense, de hasta 0,10 metros de diámetro máximo, los cuales se encuentran prácticamente sueltos en el sedimento que es muy friable. Antes del contacto con la tierra negra vegetal, en sus últimos 0,30 Metros., esta capa adquiere un tinte castaño rojizo es homogéneo, encontrándose desprovisto de carbonato de calcio y clastos de «tosca». En el sector inferior suelen distinguirse paleocauces y se han hallado escasos restos de mamíferos pertenecientes a especies extinguidas: Glyptodon clavipes y

Sclerocalypthus sp.

En la parte superior se han recolectado sólo especies actualmente vivientes como: Chaetoprhactus villosus, Lagostomus maximus, cáscaras de huevo de Rhea, y restos de Amphibia. Por su ubicación y demás características descriptas en la bibliografía existente, consideramos que este sedimento es asignable a la Formación La Postrera (Tonni y Fidalgo et al. 1973), Cordobense y Platense eólico de Frenguelli (1957).

Sector: II El segundo sector de unos 10 Km. de extensión a lo largo del río, va desde la presa Ing. Roggero, hasta las proximidades del puente carretero de la Ruta Nacional Nº 5, (ex 7). Diferenciamos este sector en base al notable afloramiento, en toda su extensión, de sedimentos comparables a los descriptos por Ameghino para su «Pampean o medio» o «Belgranense continental» (1880). Es en estos sedimentos en que aquí, por lo general, el río excava su cauce. Dichos sedimentos se disponen desde la base de la barranca con un espesor visible de aproximadamente 2 Metros. Están constituidos por limos loessoides, bastante compactos hacia la base, verde-grisáceos o verde-amarillentos, castaño rojizos hacia el techo, con lentes areno- arcillosos. En general, desde el remate de la barranca a la base, este sector se presenta de la siguiente manera: a. Tierra negra vegetal. b. Según el sitio en que se analice este nivel (Perfiles: sector 2. capa: a) el mismo puede manifestarse alternadamente con dos tipos de sedimentos de diferentes características: 1º) Limo arcillo-arenoso, castaño-amarillento, que presenta granulación homogénea, constituida por tosquillas no rodadas, en general de menos de un centímetro de diámetro, y aún formando masas de mayor tamaño, ramificadas, cuyos límites imprecisos se funden en el sedimento general de aspecto masivo, sin estratificación. La fracción de sedimento que sirve de matriz a los clastos es pulverulenta. Semejante a la considerada como Formación La Postrera del Sector 1. El espesor general es de pocos centímetros a 1 Metros. Su desarrollo es mayor en el trayecto que va desde el manantial, 800 metros río abajo de la presa Ing. Roggero, hasta más allá del recreo de Cascallares, especialmente a la altura del antiguo rancho de Molina Campos, volviendo a aparecer a la altura de la antigua estancia La Porteña. Restos hallados: Fragmento de cerámica rústica (tipo Querandí). Caparazones de un bivalvo que actualmente no se encuentra en la localidad, con ambas valvas en posición natural.

2º) Limo limo-arcilloso pulverulento, de color gris ceniciento en seco, negro en húmedo. Contiene restos fragmentarios de moluscos de agua dulce de los géneros

Heleobia, Biomphalaria y Pomacea. Por sus características se trataría de un
remanente muy escaso del Miembro Río Salado de la Formación Luján. c. Limo arcillo-arenoso, verde amarillento, a veces bastante plástico. Se lo encuentra formando lentes. Con todas las características descriptas para el Miembro Guerrero de la Formación Luján (Fidalgo et al. 1973). Los fósiles hallados en este sedimento son: Doedicurus sp. Toxodon sp. Lama sp. Lestodon sp. Megatherium sp. Panochthus tuberculatus, Mylodon sp. Stegomastodon sp. etc. Espesor: de pocos centímetros a 1 Mt. (Perfiles: sector 2. capa b). d. Limo arcillo-arenoso de coloración castaño rojiza, tonalidad ésta última evidente aún en seco. En algunos sectores se distingue estratificado en capitas de 1 mm y aún más finas, que pueden alternar entre el castaño oscuro y el castaño claro, algo rosado. En la masa general pueden verse líneas curvas definiendo antiguas depresiones que semejan paleocauces, con pocas tosquillas rodadas en los teóricos lechos. Hacia el límite superior del sedimento pueden presentarse clastos de «tosca» muy dura, formando placas y diques de un centímetro de espesor. Asignamos con reservas este sedimento a La Chumbiada (Dillon y Rabassa 1985) (mapa: sector 2.c) En el límite de La Chumbiada con el sedimento inmediato inferior, sólo en algunos puntos, hemos comprobado la presencia de una capa mal definida, formando manchones aquí y allá, cuya coloración negra es notable, ocupando un espesor de aprox. 30ctms. Aquí, la superficie de los huecos dejados por supuestas raíces está recubierta por una película de color negro intenso, hasta con brillo metálico azulado, así como las grietas y clastos de todo tipo contenidos en la masa. Se trataría de remanentes de un suelo enterrado. e. Limo arcillo arenoso, castaño rojizo a amarillento, su coloración se distingue del supra e infra yacentes en que es algo más claro, principalmente debido a su contenido de «tosca» y carbonato de calcio en la masa general. Los clastos de «tosca» se presentan formando muñecos, venas, diques y capas, con apariencia general de típico enrejado y con las demás características descriptas por los autores que se han ocupado de describir la Formación Buenos Aires o Bonaerense. Los fósiles recolectados son los siguientes: Lagostomus sp. y Stegomastodon platensis. (mapa: sector 2.e)

f. El sedimento limo arenoso que continúa debajo del Bonaerense, a primera vista se confunde con este, pero su coloración pardo rojiza es más encendida y su compacidad es menor. Este limo loessoide se rompe o disgrega por la acción del agua en bloques poliédricos cuyas caras presentan superficies más o menos planas. Contiene clastos de «tosca» de coloración pardo obscura a negra, formando cilindros, o rellenando grietas. Pueden observarse en su masa, de tanto en tanto, lentes verde- amarillentos de menos de un metro de espesor mayor, integrados por cuerpos de formas poliédricas de tamaño relativamente pequeño. En el tercio inferior, la masa presenta abundantes impresiones y restos de Ciperáceas u otro tipo de vegetación palustre. Muchas veces estos vestigios adoptan forma tubular, de variado diámetro, exteriormente recubierta de una fina película de «tosca» castaño clara. Interiormente los restos de vegetación son de color negro. Estos elementos en conjunto parecen una trama de raigones, tubérculos u otros órganos de vegetación junciforme, enclavados en el limo de un lecho que se hubiera secado. Un solo tubo o conjunto ramificado, pueden atravesar gran parte del espesor del sedimento y aún proyectarse al infrayacente, de coloración verde grisáceo a amarillento. Esto último sólo puede observarse cuando a ambos no los separa la capa de tosquillas descripta como 2.g. En esta capa los restos de vertebrados suelen encontrarse algo rodados e impregnados con una fina capa de «tosca», aunque también llegan a presentarse incluidos al menos parcialmente en masas muy duras. Aquí se observan posibles coprolitos, icnitas. Notable concentración de materia orgánica. Los restos de vertebrados fósiles, nunca articulados, hallados en esta capa de aprox. 1 metros de espesor, que por razones prácticas denominaremos Belgranense Continental - Nivel Superior, son: Lagostomus sp. Mylodontidae indet., Morenelaphus sp. Panochthus sp. Glyptodon sp. Doedicurus sp. La mayoría de los fósiles contenidos en este sedimento, pertenecen a los mismos géneros y especies que los estratos inferiores inmediatos, de donde, en ocasiones, parecen haber sido arrancados. g. Lente de tosquillas rodadas, de presencia esporádica a lo largo de todo este sector, de aprox. 20 a 40 ctms. de espesor. Contiene infinidad de Littoridina sp.. Su tamización dio abundantes fósiles: Didelphidae indet., Mylodontidae indet.,

Eutatus seguini, Chaetophractus villosus, Doedicurus clavicaudatus, Glyptodon sp., Reithrodon s.p, Reithrodon auritus, Calomys c.f, Calomys laucha, Akodon s.p, Akodon azarae, Holochilus magnus, Microcavia s. p , Lagostomus sp , Stegomastodon sp y Cervidae indet. Además contienen restos de peces, quelonios,

anfibios, ofidios, lacértidos y aves. (mapa: sector 2.g ) h. Limo areno arcilloso, compacto, a veces muy plástico, verde amarillento a verde grisáceo. Contiene similares especies de vertebrados que la capa f, pero en mayor abundancia. Sin restos articulados. En algunos sectores de este nivel existen concentraciones de fósiles fragmentarios, entre los que aparecen, de vez en cuando, impresiones del caparazón un bivalvo, de posible origen salobre o del litoral marino, en una matriz arcillo arenosa, a veces muy compacta, cuya coloración vira al castaño (curva de los ciervos). El tercio inferior de este sedimento puede presentarse conteniendo gran cantidad de tosquillas algo rodadas que le dan una compacidad mayor. Con los trabajos de canalización del río hemos podido distinguir que, al menos en algunos sectores, se apoya sobre un sedimento castaño oscuro algo rojizo muy homogéneo y compacto cuyo contenido fósil estamos tratando de determinar actualmente. Denominamos al sedimento gris verdoso como Nivel Inferior del Belgranense Continental de Ameghino (1889). Su contenido en fósiles es el siguiente: Mylodon

sp., Lestodon sp., Pampatherium typum, Eutatus seguini, Panochthus tuberculatus, Glyptodon sp., Dusicyon sp., Smilodon populator, Sclerocalyptus ornatus, Reithrodon auritus, Microcavia australis, Ctenomys sp, Myocastor coypus, La g osto mus sp , To xo d o n sp , Eq ui d a e i n d et, La ma g ua n ico e, Morenelaphus c.f, Morenelaphus brachyceros. (Mapa: sector 2.h)
Sector: III El tercer sector comprende desde las proximidades del puente de la ruta Nac.Nº5 (ex Nº7) en la localidad de Paso del Rey, hasta la desembocadura del arroyo Las Catonas, río abajo del sitio histórico del Puente de Márquez (Autopista Gaona). El miembro La Chumbiada (perfil: sec.3 nivel: d) y la Formación Buenos Aires, (mapa: sec.3 nivel: e) aparecen por lo general formando la mayor parte de la barranca. Los sedimentos que representarían el «Belgranense Continental» descrito para el sector II, no afloran en el perfil. Las barrancas de aproximadamente 4 metros, presentan mayor presencia de los sedimentos más modernos de la Formación Luján, principalmente sus Miembros Río Salado (mapa: sec.3b) y Miembro Guerrero (mapa: sec.3d), éste último pudiendo presentar lentes de dos o tres metros de espesor que se proyectan hacia abajo hasta formar el lecho del río, conteniendo: Toxodon sp.; Equus (Amerhippus)

sp.; Glyptodon sp.

A veces, apoyado en el anterior, o directamente sobre el Bonaerense, se encuentra un sedimento de coloración castaño-amarillenta a gris verdosa, el cual nos parece asignable a la Formación La Postrera (Hidalgo et al. l973.) (Mapa: sec. 3.c). En este sedimento, en especial del yacimiento de la desembocadura del arroyo Sambrizzi en la localidad de Paso del Rey, se determinó una fauna asociada a cuevas de Ctenomys sp. Dichos elementos, no se han podido conservar en el Museo de Moreno, encontrándose en manos de particulares. La canalización y limpieza de las barrancas en toda la extensión del río ha puesto al descubierto perfiles que se encontraban totalmente ocultos por la vegetación y los residuos urbanos e industriales. No obstante, aún no hemos podido observarlos detenidamente.

Conclusiones: Los datos obtenidos permiten inferir que la antigüedad de los sedimentos portadores de fósiles, encauzados en el río y sus arroyos afluentes, poseen una antigüedad que los remite al Pleistoceno Superior, Edad Lujanense (desde 130 mil

a 8,5 mil años antes del presente). Aquellos sedimentos de aspecto conglomerádico observados en la base de las excavaciones artificiales de la zona de la presa Ing. Roggero y en otros sectores del Partido, podrían remitirse al techo del Pleistoceno Medio, Edad Ensenadense (más de 500 mil años a.d.p). En general, los sedimentos encauzados en el río y sus afluentes, posteriores a la depositación de la Formación Buenos Aires, presentan menor importancia que en otros ríos de la región como el Arrecifes, Luján y Matanza. Ello tal vez se deba, al menos en parte, a un proceso erosivo de origen antrópico. El Bonaerense o Formación Buenos Aires, en las inmediaciones de los cauces de la cuenca alta, está representado casi exclusivamente por sedimentos de su porción basal, correspondiente a una etapa más húmeda (en el sentido de Frenguelli 1957). La porción superior, destacada por poseer características del típico loess, está menos representada. El afloramiento de sedimentos comparables al Belgranense Continental de Ameghino (1889), hacia la base de las barrancas del cauce principal, es una particularidad bien característica del curso medio del río De la Reconquista. Ubicado, en la barranca, inmediatamente por debajo de la Formación Buenos Aires, este complejo sedimentario está representado típicamente por tres estratos que promedian dos metros de espesor, dispuestos del siguiente modo: un estrato superior castaño rojizo, otro inferior, verde grisáceo, pudiendo presentarse intercalada entre ambos, una capa de tosquillas, de pocos centímetros hasta un metro de espesor, mayoritariamente compuesta por pequeños clastos rodados de tosca y/o caparazones de Littoridina sp., en una matriz limo arenosa o areno limosa generalmente grisácea. Manifestaciones similares e incompletas de este conjunto sedimentario sólo las hemos podido observar en contados sitios del río Luján a la altura del puente de la Ruta Nº 5 (ex 7). Para nosotros, la forma en que se presenta este «paquete sedimentario» debería considerarse típico o característico del Belgranense Continental ideado por Ameghino en 1889. El análisis del contenido de vertebrados fósiles en estos sedimentos los hace inseparables de la Edad Lujanense - Pleistoceno Superior -, sin embargo por sus características especiales: ubicación, contenido fósil y desarrollo local merecen la dedicación de estudios más profundos. Sobre el Belgranense Continental: Con relación al conjunto de estratos bien diferenciados en la cuenca media del río De La Reconquista que relacionamos en el presente trabajo con el Belgranense

Continental de Florentino Ameghino (1889), queremos decir, siguiendo en parte el criterio de este autor, que su depositación es consecuencia de un descenso temporario de las tierras emergidas hasta entonces. Ello, en primer lugar, determinó un cierto avance del las aguas del mar y el estuario del Plata sobre el continente (tal vez sobredimensionado por Ameghino), dejando como testimonio al culminar su retroceso, fósiles y otros materiales provenientes de los mencionados ambientes acuáticos. La influencia del incremento del nivel de aguas del estuario Del Plata se extendió tierra adentro, a lo largo de los cursos de agua como los ríos De la Reconquista, Luján y Arrecifes. En efecto, e l levantamiento de las aguas en las desembocaduras debió provocar el estancamiento de estos cursos y la ampliación de su superficie y volumen formándose, grandes lagos en cuyos lechos se depositaron materiales y fósiles de origen continental. Ameghino consideraba que estos sedimentos limitaban con el pampeano inferior. Joaquín Frenguelli, (1957) toca este tema en su trabajo sobre el Neozoico. Con referencia a estos estratos dice: «...se trata de un corto ciclo sedimentario,

representado especialmente por capas lenticulares de limos loessiformes pardos o gris-verduscos. Son los sedimentos que Ameghino distinguiera como Bonaerense i n ferio r (Infrabonaerense o Prebonaerense). Ellos indican que la fase de clima seco y de estepa creadora del loess bonaerense fue precedida por una corta fase de clima más húmedo. Como sustitución lateral del Bonaerense, a lo largo de la costa del estuario, observamos además los sedimentos conocidos bajo el nombre de Belgranense».

Con ésta última denominación Frenguelli se refiere a los sedimentos de origen esencialmente marino que se disponen formando un cordón cercano y más o menos paralelo a la costa actual. Para Frenguelli estos sedimentos corresponden sólo a «una facies costanera del Piso Bonaerense». En lo que respecta a la ubicación de los depósitos correspondientes al Belgranense Continental, dice:

«Ellos indican que la fase de clima seco y de estepa creadora del loess bonaerense fue precedida por una corta fase de clima más húmedo» . De esto se deduce que

Frenguelli también consideraba a estos sedimentos como formando parte del límite con el pampeano inferior. En la actualidad no se encuentra perfectamente establecida la posición estratigráfica del Bonaerense inferior o Belgranense Continental de Ameghino,con el cual había creado su teórico Pampeano Medio. Los principales investigadores en la actualidad afirman (Por ej. El Dr. E. Tonni en com. pers.), que en realidad no se ubican en la base del Pampeano Superior sino que se disponen en forma de cuña en éste último. Es decir que se tratarían de sedimentos interbonaerenses. Durante

nuestras observaciones en oportunidad de la canalización del río De la Reconquista y especialmente en las excavaciones realizadas en 1998 para la construcción de las bases de los nuevos puentes sobre este río, no hemos podido determinar paleontológicamente la existencia del pampeano inferior o Ensenadense por debajo del Belgranense Continental, éste último con su fauna de edad Lujanense. Respecto del Belgranense Continental, desde el punto de vista sedimentológicomineralógico ya se ha dicho que no existen características que permitan diferenciarlos. (Fidalgo, De Francesco y Pascual, 1975). Su contenido en vertebrados fósiles lo remite al Bonaerense. En 1965, Rosendo Pascual et. al., establecen una Edad-mamífero Lujanense, posterior a la Edad-mamífero Ensenadense (ambas Formaciones con fósiles característicos). El Belgranense Continental y sus fósiles, y aún la idealización del Pampeano Medio de Ameghino quedan desestimados y absorbidos al Bonaerense. Sin embargo, debe considerarse la posibilidad de que dichos sedimentos y su contenido fósil no fueran suficientemente estudiados. Quizás ello fue debido a la escasez de buenos afloramientos o a otras razones. En el terreno de la hipótesis, entendida este término como la suposición de de una cosa, sea posible o imposible, para sacar de ella una consecuencia, prevemos que un análisis especializado del conjunto sedimentario del Belgranense Continental, tal como se presenta aflorando en el río De la Reconquista podría llevar a la consideración de otorgarle al menos la categoría de «Formación», integrada por dos miembros. Este corto período sedimentario está en Moreno expresado por dos y hasta tres estratos macroscópicamente diferenciables, con asociaciones faunísticas dimensionables, ligadas a cambios ambientales de importancia regional. Este período comenzaría con una etapa más fría con exceso de precipitaciones (depositación de limos loessiformes verde-grisáceos) coincidente con el inicio de un incremento del nivel del mar y del estuario. En ese tiempo las aguas de los cursos superiores de los ríos del nordeste aún escurren hacia la desembocadura pues la precipitación pluvial es abundante y el incremento del nivel de agua del estuario apenas se inicia. Las aguas que corrían hacia el estuario comenzarían gradualmente a estancarse pero nunca hasta formar las lagunas o lagos previstas en la literatura, sino que se trataría de ríos salidos de madre ocupando extensas áreas de la llanura circundante, tal vez conectando varias cuencas. Luego se inicia una etapa en que el nivel del mar y el estuario comienzan a descender, al tiempo que vuelven las condiciones climáticas reinantes con anterioridad a la iniciación de

este período. Durante el inicio de este proceso hubo un momento de estancamiento de las aguas de los ríos ensanchados. Esa instancia de equilibrio coincide con la depositación de carácter lacustre, o mejor, de una planicie inundada con escaso escurrimiento hídrico que dejó como vestigio una capa de hasta un metro de espesor de tosquillas y Littoridinas sp., perfectamente conservadas. Ciertos depósitos relacionados con este nivel presentan en Moreno impresiones de moluscos que corresponderían a un ambiente de aguas salobres. Ello puede dar idea de la extensión del fenómeno del avance de las aguas del estuario sobre el continente. La continuación del descenso fue desecando aquellos cuerpos de agua dejando al descubierto los depósitos que en parte fueron arrasados. Los remanentes pronto comienzan a ser cubiertos por limos loessiformes castañorojizos provenientes de la reanudación de la depositación del Bonaerense que en realidad ya se había iniciado con anterioridad, sin encontrar aquí las condiciones que le son ampliamente características. Pues el territorio donde se desarrolló el Belgranense Continental no dio lugar de inmediato a la estepa creadora del loess bonaerense, sino que en ese territorio, en proceso de desecación, hubieron de ocurrir pasajes en los cuales el ambiente netamente acuático pasó a un ambiente aún húmedo a nivel del suelo, con cursos de agua resolviéndose en meandros inestables y formando extensas áreas con profusa vegetación higrófila, testimoniada según creemos por la enorme cantidad de restos vegetales que se encuentran en su miembro superior castaño rojizo. A lgunos de los meandros abandonados que aún se conservan en el área de la antigua estancia La Porteña parecen corresponder a este momento. Por fin culmina este corto pero significativo período sedimentario cuyo límite superior se encuentra expresado en el contacto con la Formación Buenos Aires, continuando la depositación de ésta en la sequedad general, ahora sí ya transformada el área en estepa formadora del típico loess pampeano. En resumen, los sedimentos que afloran parcialmente formando la base del cauce del sector medio de la cuenca del río De la Reconquista corresponderían en parte al Belgranense Continental de Ameghino pero no los consideramos como elementos que definan el límite con el Ensenadense más antiguo. Lo ubicamos en una etapa temprana del Bonaerense, dado que su ubicación y contenido fósil lo hacen inseparable de ésta última Edad. Este conjunto sedimentario, tal como se presenta en la cuenca media de nuestro río, representaría muy bien el borde o límite interior de aquel ciclo sedimentario interbonaerense.

Hallazgo de un ejemplar de Glyptodon reticulatus. Durante el mes de Setiembre de 2003 se realizaron trabajos de rescate de restos fósiles de un Gliptodonte en las barrancas del río De la Reconquista a la altura del puente Márquez. Esta pieza quedó a la vista como consecuencia de los trabajos de canalización realizados durante el año 1998 por el UNI.REC. Fue avistada por primera vez el año anterior, cuando dos vecinos de este Partido, los Sres. Adrián Barrios y Alberto Defelipe, realizaban una excursión en canoa. Luego de informar el hallazgo al Museo “Bernardino Rivadavia” de Parque Centenario, fueron remitidos por la institución nacional al Museo “Francisco Javier Muñíz”. Inmediatamente se llevaron a cabo los preparativos para la extracción, la cual resultó sumamente dificultosa debido a que la mayor parte del ejemplar se encontraba bajo el agua. A pesar de ello se rescató en buen estado una considerable porción del caparazón que cubría a estos animales , casi todo el cráneo, así como otras partes del esqueleto interno cuya mayor parte no se conservó. Tras las primeras observaciones pudo determinarse que el animal prehistórico totalmente extinguido durante el Pleistoceno superior, pertenece al género y especie: Glyptodon reticulatus. Su antigüedad ronda los 8.500 a 10.000 mil años.

Hallazgo de un cráneo de Mastodonte en el barrio Cascallares. Un cráneo de un Mastodonte (Stegomastodon platensis ) sp., fue hallado, en febrero del año 2000, en la finca de la familia Barrientos ubicada a 60 metros del río, en el Barrio Cascallares. El fósil fue reconocido durante la construcción de los cimientos para la ampliación de la vivienda por un integrante de la familia, hoy casado y con hijos, que participó de niño en los trabajos que realizáramos en el yacimiento “el manantial” en Mayo de 1984.

Secuencia de trabajos técnicos para la extracción de dos gliptodontes, hallados por el Sr. Jorge Arapey, en su domicilio en la calle Agustoni nº 680, del barrio del mismo nombre, en el Partido de Pilar, el 27 de diciembre de 1989. La extracción la realizamos a modo de colaboración para el Partido de Pilar, solicitada por el entonces Director de Cultura de ese Partido Sr. José Sánchez. La situación de los fósiles requería su urgente extracción. El yacimiento que visitáramos en 1990, cuyo contenido, curiosamente, había sido considerados en un acta notarial labrada en los días de su descubrimiento como «dos huevos gigantes de una nidada compuesta por varios más», ya llevaban expuestos treinta meses y habían estado sufriendo un progresivo deterioro. Este problema se debía no tanto a la acción de los agentes atmosféricos como a la depredación efectuada por las numerosas personas que visitaron el

lugar durante ese tiempo. Realizamos el trabajo de extracción en el transcurso de los días 22 al 29 de mayo de 1992 con métodos tradicionales. Se trataba de dos ejemplares incompletos de Gliptodonte, uno seguramente perteneciente al género Sclerocalyptus. El yacimiento se ubica a 15 metros sobre el nivel del mar, en una lomada baja, ubicada tres kilómetros al sudeste del río Luján, cuyas barrancas se encuentran en la cota de 5 metros. Entre ambos puntos se extiende una amplia planicie de inundación. Los restos se encontraban incluidos en un sedimento castaño rojizo a amarillento, característico de la

Formación Buenos Aires. El punto más elevado de los ejemplares se ubica a 0,95 metros desde el nivel general del terreno y profundizan hasta 2,5 metros. El límite inferior del sedimento que contiene los ejemplares está definido por el desarrollo de un sedimento mucho más compacto, el cual se rompen formas poliédricas, y presenta mayor proporción de «toscas» dividiendo cuerpos poliédricos de un sedimento castaño rojizo algo más claro que el que envuelve a los restos fósiles. Ambos ejemplares fueron transportados al Museo de Moreno para su preparación que no pudo ser concluida debido a nuestro alejamiento temporario de esta Institución, por lo que fueron reintegrados poco tiempo después al Partido de Pilar sin la terminación del trabajo. Hasta donde sabemos, hoy permanecen depositados en un sector de la Municipalidad en las mismas condiciones.

CAPÍTULO VI
Sumario:

Introducción a la Ecología de Moreno. Factores ecológicos. Poblaciones, comunidades y ecosistemas.

ECOLOGÍA DE MORENO In trod ucción: El presente capítulo persigue el objetivo de divulgar conocimientos sobre la naturaleza que nos rodea y señalar, hasta donde nos ha sido posible, aquellos fenómenos locales y regionales que constituyen buenos ejemplos a la hora de enseñar conceptos básicos de Ecología, o que son objeto de su estudio. De poco sirve, a mi entender, la simple enumeración de especies animales y vegetales que pueblan nuestro distrito y aún los vecinos Partidos del oeste del área metropolitana sin relacionarlos con los mecanismos básicos de sus asociaciones. Comprender la relaciones de los individuos como integrantes de poblaciones, comunidades y ecosistemas nos permite apreciar la extraordinaria la trama de la naturaleza misma, donde cada ser, vivo o inanimado, desempeña un rol que permite la existencia del todo. Siempre nos ha llamado la atención, con desagrado por cierto, la escasez de material pedagógico para el reconocimiento e interpretación de fenómenos que se desarrollan en el entorno inmediato a los habitantes de nuestras ciudades. Ello nos resulta más inexplicable aún, si tenemos en cuenta la extraordinaria riqueza natural que nos rodea, su fácil observación y experimentación. Los primeros estudios ecológicos a nivel local fueron inaugurados por el Dr. Francisco Javier Muñiz desde 1828, cuando éste sabio se establece en Luján. Es él quien primero estudia y establece relaciones entre los diversos factores físicos como el viento, la temperatura, etc., incluyendo la influencia de estos factores en el comportamiento humano. Como sociedad, nuestra particular idiosincrasia respecto de la naturaleza, en el pasado y tal vez aún en el presente, queda muy bien expresada por Germán Burmeister en su Viaje por los Estados del Plata, donde luego de recorrer nuestras tierras con finalidades de estudio entre 1856 y 1860, escribe extrañado: «...para el

criollo, todo animal es un bicho, y todo vegetal es un yuyo.»

La Ecología puede definirse como la ciencia que se ocupa del estudio de las relaciones recíprocas entre los organismos y de éstos con el medio. Por ello, trata de explicar estructuras en las cuales un acontecimiento tiene, por lo general, muchas causas y muchas consecuencias. Los estudios ecológicos pueden revelar causas estructurales del deterioro del medio ambiente y advertir sobre posibles desastres. Pero estos estudios no pueden

de resolver por sí mismos ninguno de los grandes problemas. Ello depende principalmente de la conciencia general de la comunidad y las decisiones políticas. La Ecología estudia los individuos y sus poblaciones en relación con su ambiente, incluyendo investigaciones sobre las adaptaciones de los organismos a su hábitat y respuestas frente a los distintos factores del medio, etc. También investiga las interrelaciones entre los organismos de diferentes poblaciones y con el medio físico. Una de las condiciones para iniciar estudios ecológicos en un área dada es tener un buen registro y clasificación de las especies que la habitan. Recordemos que los individuos de una misma especie forman poblaciones; las poblaciones forman comunidades; las comunidades (poblaciones de animales y vegetales relacionadas con un medio físico) forman ecosistemas. La reunión de ecosistemas constituye los biomas que son ecosistemas muy grandes. El conjunto de los biomas de nuestro

planeta forma la biosfera. La biosfera no es una capa continua de materia viva, sino que está formada por individuos pertenecientes a unas 2.000.000 de especies. En conjunto, la masa de todos los seres vivos distribuidos homogéneamente sobre la tierra, formaría una

capa de sólo un centímetro de espesor. La materia, viva o inerte, es atravesada por un flujo constante de energía, que le da movimiento. Esto es así, tanto para los átomos individualmente como para los demás complejos sistemas vivientes. Esta característica de movimiento de la materia es de gran importancia para poder entender el concepto de evolución. Ha sido el movimiento lo que permitió la progresiva complicación de la materia. La materia del universo se organiza así en una larga cadena de complejidad creciente, en la cual: «cada nivel de complejidad proporciona los elementos de construcción a partir de los cuales se forma el nivel superior, de mayor complejidad». Partículas elementales, átomos, moléculas, protoplasma, célula, tejido, órgano, sistema de órganos, organismo, población, comunidad, ecosistema, bioma, biosfera. La Ecología se relaciona con los niveles de organización que se encuentran por encima de los organismos, es decir: población- comunidad-ecosistema-biomabiosfera. El Clima de Moreno: El clima es determinante para la vida. Puede ser muy diferente en distintos lugares del planeta Tierra. El principal factor que produce variedad climática en el mundo, modificado por numerosos factores secundarios, es la latitud que determina la temperatura. Los países más cálidos se sitúan en las inmediaciones del ecuador y los más fríos, alrededor de los polos. Entre estos existe una gama de temperaturas intermedias. Como factor importante de la sequedad o humedad del clima, interviene la caracterización de los continentes, siendo en general más seco el interior de las grandes masas continentales que la periferia de los mismos, con excepciones notables en las que el régimen de vientos juega un papel importante. Se ha definido toda una gama de climas teniendo en cuenta la variación de

temperaturas y la repartición de las precipitaciones a lo largo del año. El Clima de Moreno está en el contexto de una región amplia con características similares en toda su extensión. La región climática a que pertenece Moreno, de acuerdo a la clasificación de Köppen, corresponde a una zona de clima templado y húmedo, determinando una fauna y flora que resultan características. La temperatura media del mes más caluroso es superior a los 22ºc y la del mes más frío es inferior a los 10ºc. Vivimos en una latitud en que las cuatro estaciones se diferencian marcadamente, pero el clima no llega a ser riguroso. La precipitación media anual supera apenas los 1.000 mm. Los vientos dominantes que provienen del sector sur son moderados, con excepción de los meses de

Octubre y Noviembre en que las ráfagas son más fuertes. Nuestro clima está influenciado por varios factores. Su posición en el continente hace que se vea especialmente determinado por su cercanía al Océano Atlántico. La provincia de Buenos Aires es un saliente continental sobre el Océano que hacia el nordeste limita con el Río De La Plata, considerado a los efectos climáticos, como un verdadero mar interior. Otro factor climático importante es su relieve de llanura, solo interrumpida en la provincia de Bs. Aires, por las Sierras Australes y Septentrionales (Ventana y Tandilia), al sudeste y sur. La mitad nord-oriental y oriental de la provincia ofrece una superficie

uniformemente verde y húmeda casi todo el año. Sólo cuando los inviernos son muy fríos o durante sequías estivales prolongadas, el tapiz vegetal interrumpe su actividad y esta superficie se torna seca y de tono amarillento. La circulación regional de la atmósfera es otro importante factor climático, predominando las masas de aire que se desplazan en dirección NE-SO y viceversa, a lo largo de todo el año. Esta circulación se debe a la actividad del anticiclón semipermanente del Atlántico Sur. Al desplazarse este sistema durante el invierno, hacia el norte, la presión sub antártica disminuye y se aleja la acción del anticiclón del Atlántico. La posición del territorio bonaerense queda en el paso de las masas de aire frío del SO. Tanto en invierno como en verano, en los niveles bajos de la atmósfera de la provincia, circulan masas de aire físicamente distintas, especialmente en los meses más cálidos, de lo que resultan abundantes precipitaciones. En enero aumenta la frecuencia de los vientos del Este y Nord Este, disminuyend o los del Sudoeste. En el mes de Julio, aumenta la frecuencia de los vientos del Sudoeste y Oeste y disminuyen los del Este y Nordeste. La lucha por sobrevivir a los tiempos desfavorables: Cada especie solo puede vivir dentro de un cierto intervalo de temperatura. Fuera de este intervalo, muere de calor o de frío. Dentro de estos márgenes, existe una temperatura óptima para las funciones del organismo. La vida es más difícil cuanto más se aproxima la temperatura a los valores letales. Al llegar a estos límites las funciones de los organismos pueden ser suspendidas sin que por ello mueran, y el organismo entra en estado de vida latente. Un ejemplo a menudo citado es el de los osos y demás organismos que hibernan. Otros hacen lo mismo para resistir las épocas de secas. En nuestra zona, al llegar el invierno los reptiles utilizan similares estrategias para escapar a las bajas temperaturas del aire. - El Lagarto overo (Tupinambis teguixin) excava una cueva, con frecuencia enfrentada a algún charco de agua. De apenas unos cincuenta centímetros de profundidad, la cueva termina en una cámara que se v a ensanchando en la medida que otros ejemplares irrumpen y se hacen espacio. A menudo la concurrencia es numerosa. En una de estas hemos contado la cantidad de 18 ejemplares de todas las edad es. Al ser molestados, la temperatura era de 10ºC,

los lagartos huyeron precipitadamente hacia el agua, zambulléndose con una agilidad sorprendente para un animal de sangre fría en esa época del año. En realidad sus cuerpos bajo la tierra adquieren la temperatura de ésta, por lo regular unos grados más alta que la del aire. Si no se los molesta, allí permanecen abrigados durante todo el invierno.

- Algunas culebras locales suelen aprovechar los numerosos hormigueros de la hormiga negra (Acromyrex sp.) Se introducen en estos hasta llegar a las cámaras donde los insectos cultivan los hongos de que se alimentan. La fermentación del material vegetal cortado y acarreado por las hormigas, que constituye el sustrato para el crecimiento de los hongos, produce calor. Este microclima asegura la supervivencia de las culebras durante la estación más fría. En el desarrollo de ciertos trabajos de investigación del INTA se han hallado más de cuarenta

serpientes sólo en uno de estos hormigueros.

- L as dos especies de tortuga acuática, ( Prhynops sp. e Hyromedusa sp. ) que viven en la cuenca del río Reconquist a, mantienen sus cuerpos bajo el agua durante la etapa fría del año, para lo cual excavan cuevas en las barrancas y también se ocultan en sitios de poca profundidad donde la resaca y las plantas acuáticas forman una especie de manto que la s protege de las heladas. Aprovechan la circunstancia de que, en invierno, la temperatura del agua es superior a la del aire y el abrigo de la materia vegetal. Con buen tiempo suelen asolearse pero no se alimentan durante toda la época desfavorable.

- Los anfibios, recurren a estrategias similares para escapar a las elevadas temperaturas del verano. Al carecer de mecanismos internos de regulación de la temperatura, han desarrolla do estrategias de supervivencia aprovechando los recursos que les brinda el medio físico y los microambientes creados por otros organismos. El sapo común (Bufo arenarum ) busca cobijo en los pastizales, en cuyo suelo forma un hoyo del tamaño de su cuerpo, quedando su dorso a nivel del suelo

circundante, apenas cubierto por la vegetación y el polvo que se acumula encima.

- Las aves son de los organismos más exitosos en la región. Su movilidad y gran adaptación a los diversos ambientes contribuyen a ello. En Moreno, casi la mitad de las aves que pueden observarse durante todo el año son migratorias, procedentes del dominio Mesopotámico o del Patagónico según la época. La migración estacional puede considerarse como una estrategia para sobrevivir a los tiempos desfavorables. Son ejemplos de aves migratorias el cisne de cuello negro, el ganso salvaje, las varias especies de golondrinas, el churrinche, la tijereta. Playeros y chorlos que migran desde el hemisferio norte, para lo cual deben trasladarse en algunos casos distancias superiores a los 10.000 Kms., etc. En cuanto a las aves que residen de forma permanente o tienen poca movilidad, éstas se encuentran mejor adaptadas a las condiciones ecológicas de la región, valiéndose para ello de mudas de plumaje, cambios alimentarios, etc.

- La influencia del ambiente cultural, tanto citadino como rural de la región, ha favorecido la presencia de algunas especies y perjudicado la existencia de otras. En el primer caso, los residuos domiciliarios, ciertas áreas de fin de semana, huertas y otras formas de explotación agropecuaria, la forestación de casi toda el área del gran Buenos Aires, la presencia del espejo de agua de la presa Ing. Roggero, entre otros factores, han producido como consecuencia el incremento de las poblaciones y ampliación del hábitat. Entre las aves peri-domésticas que hoy abundan y son residentes permanentes, existen varios casos. Las dos especies de zorzal (colorado y mandioca) que hacia la mitad del siglo XX eran raros en la zona,

debido al crecimiento urbanístico del Gran Buenos Aires y su forestación, actualmente es una de las aves más comunes. Lo mismo ocurre, debido a la explosión agrícola con la paloma picazuro y la cotorra común. En la naturaleza la temperatura es una magnitud que varía más en el aire que en el agua o el suelo. En general, a causa de las propiedades del protoplasma de las células que componen el cuerpo de todo ser viviente, estos no podrían vivir sino entre 0ºC y 50ºC. Existen sin embargo animales que pueden soportar temperaturas excepcionales, y esto de forma permanente. En las aguas termales, por ejemplo,

vive una flora y fauna que soportan perfectamente temperaturas muy elevadas. En la Antártida hay ácaros que soportan temperaturas muy bajas en la noche, recuperando su actividad en el día. En las aguas polares próximas a 0ºC vive una importante y variada fauna, alimentada por algas microscópicas. En los ejemplos anteriores hemos citado animales Poiquilotermos, denominados comúnmente «animales de sangre fría», los cuales experimentan los mismos cambios térmicos que ocurren a su alrededor ya que no poseen mecanismos reguladores de la temperatura corporal. También hemos hecho referencia a organismos homeotermos que, por el contrario, son animales de sangre caliente. Mamíferos autóctonos como el Coipo (mal llamado Nutria), las Comadrejas (overa y colorada), el Zorrino, etc., y las aves, pueden vivir e incluso reproducirse a bajas temperaturas. Los vertebrados homeotermos, conservan una temperatura constante gracias a un metabolismo muy elevado y a un aislamiento térmico eficaz por medio de una piel o un plumaje espeso y una capa de grasa subcutánea. La Comadreja overa está muy habituada a vivir en la ciudad. Instala su madriguera en lo hueco de los árboles, y casi diríamos que tiene preferencia por los ejemplares de Paraíso que se encuentran enfermos en gran número debido a su edad o la poda irracional de muchos años. Algunos ejemplares de Paraíso tienen más de cien años. En las noches heladas del invierno, con temperaturas de 2ºC la Comadreja parece sentirse tan dispuesta a iniciar sus correrías como a los 28ºC de las tórridas noches de verano, demostrando su adaptabilidad. Los organismos emplean mecanismos especiales para acomodarse a este estad o de cosas. Algunas especies animales suelen migrar a un medio más favorable, o se dan fenómenos de hibernación y estivación. Ya hemos mencionado algunos casos de migración relacionadas con los cambios estacionales. Los vegetales también tratan de resolver, cada uno a s u manera, el problema de

las estaciones desfavorables. Algunos vegetales como el Clavel del aire (Tillandsia sp. ) crecen sobre otras plantas y no tienen raíces en el suelo. (Esto puede favorecerlos porque se ubican al abrigo de otras plantas, alejados de la influencia del suelo y sus cambios de humedad o temperatura, etc.) Otros subsisten gracias a tallos rastreros o poco elevados. Existen plantas que conservan sus brotes en medio de la vegetación seca del año precedente, justo en la superficie del suelo y son protegidos por las hojas muertas. El vinagrillo o Macachín, pertenece a aquel tipo de vegetales que pierden todo su aparato vegetativo visible y conservan sus brotes en tubérculos, bulbos o rizomas protegidos en la profundidad del suelo, alejados del frío. Los pterófitos son plantas anuales, que mueren a principios de la estación desfavorable, sólo subsisten entonces sus semillas o sus esporas que germinarán cuando las condiciones vuelvan a ser favorables. Este es el caso de muchas plantas florales. Por último mencionaremos a los hidrófilos que comprenden todas las plantas acuáticas que forman una categoría muy homogénea. Algunas se desarrollan en la época invernal y son reemplazadas por otras que viven mejor en la época estival (primavera-verano), conservándose de un año a otro gracias a sus semillas. La distribución de las especies vegetales entre estos diferentes tipos se denomin a espectro biológico y es muy característico del clima templado y húmedo de nuestra región. La humedad es un factor ecológico fundamental. El mundo viviente, durante una gran parte de su historia no se componía sino de especies acuáticas. Cuand o conquistaron el medio terrestre los organismos que lo poblaron no pudieron prescindir, en mayor o menor grado, del agua. Los seres vivos están compuestos en gran parte de agua y la reproducción de casi todos tiene que realizarse en un medio acuático. Todos los animales terrestres necesitan reponer agua para compensar las pérdidas que sufren por la transpiración y la excreción. Muchos beben, algunos pueden absorber agua líquida o en vapor, a través de sus tegumentos, como la mayoría de los batracios, ciertos insectos y ácaros. En las regiones desérticas, muchos animales no beben jamás y se hidratan gracias al agua que contienen sus alimentos. El agua es indispensable y cuando abunda, constituye ambientes muy ricos y productivos como en el lago «San Francisco» de la presa Ing. Roggero. Cuando el

agua está presente, es fácil ver que las especies se distribuyen de acuerdo a sus preferencias. Así en nuestra región podemos encontrar que existen:

Organismos acuáticos que viven permanentemente en el agua. (Por ejemplo: entre los vegetales acuáticos encontramos Elodea densa, un alga del género Chara, Cola de zorro, etc. Entre los animales: peces, crustáceos como el Camarón, moluscos como Caracoles (Ampullaria) y Almejas (Diplodon), entre otras especies. Organismos higrófilos que no pueden vivir sino en medios muy húmedos. Por ejemplo: Entre la vegetación cercana a las costas de los ríos y el «lago» San Francisco, encontramos Totora (Typha dominguensis), Juncos (Scirpus californicus), Sagitaria (Sagittaria montevidiensis ), etc. a las que podemos agregar las plantas flotantes como Salvinia, Repollito de agua (Pistia stratiotes), Lentejas de agua de varias especies, etc. Entre los animales: ranas, sapos, etc. Organismos mesófilos que tienen necesidades moderadas de agua o de humedad atmosférica, en general, soportan grandes variaciones de humedad y son los más frecuentes en las regiones templadas. (Por ejemplo: los pastizales compuestos

principalmente de gramíneas cuya humedad depende principalmente de las lluvias.) Organismos xerófilos que buscan medios secos; tienen frecuentemente adaptaciones particulares. Forman las poblaciones de las zonas desérticas, pero se las puede encontrar en microclimas como dunas. En Moreno no existe naturalmente es te tipo de ambientes. Sin embargo, pueden observarse ejemplares de diversas especies típicas de las zonas áridas y semiáridas del país (cactus y árboles) introducidas por el hombre. Tal vez, algunos géneros como Opuntia u otras cactiformes, consideradas naturales de la región, representen remanentes de etapas del pasado prehistórico de clima semi árido y frío, o tenga relación con el fenómeno de alternancia climática del Pleistoceno superior, que va desde el clima templado-húmedo al seco-frío, también registrado en tiempos históricos. En este sentido se han encontrado pruebas de la existencia de una etapa denominada «pequeña edad de hielo», que afectó el norte de Buenos Aires, entre 1450 y 1850, imperando en este período un clima más frío y seco. Al finalizar esta etapa el clima se hizo más templado y húmedo. Los factores hidrográficos: Los factores hidrográficos son los caracteres físicos y químicos del agua. El agua es uno de los elementos más abundantes en la superficie de nuestro planeta y sirve de medio de vida a un inmenso número de especies. Aunque los océanos contienen la mayor parte del agua, los ríos, lagos, lagunas y charcos, constituyen también medios ricos de vida. Las propiedades físicas y químicas del agua son importantes para los organismos que las pueblan. El agua tiene un calor específico muy elevado, por eso, las grandes masas de agua son reguladores de la temperatura, formando un medio muy estable, más que el aire, en el que las variaciones son muy rápidas. El agua tarda más tiempo en calentarse y en enfriarse. La viscosidad del agua es variable según la temperatura, pero es suficientemente

viscosa, como para impedir que los pequeños organismos caigan muy rápidamente al fondo. Muchos de estos presentan expansiones o largos apéndices que aumentan su flotabilidad. Los movimientos de las masas de agua (mareas, corrientes, olas, etc.), determinan, lo mismo que las aguas tranquilas, una flora y fauna diferentes. En el fondo de las aguas dulces y tranquilas como en la mayor parte de la laguna de la presa Ing. Roggero, se forman sedimentos. Estos cuerpo s de agua son ricos en vegetación y su fauna es bastante variada. En cambio, en las aguas en movimiento, que someten su lecho a una erosión intensa, la vegetación es escasa, el oxígeno disuelto es abundante. Su fauna es muy especializada con peces musculosos como la trucha en el sur argentino, capaz de vencer nadando la fuerte corriente. Existen también animales provistos de órganos de fijación que evitan ser arrastrados. La velocidad de escurrimiento del río Reconquista debiera permitir comparaciones entre los ambiente lotico (de aguas en movimiento) y lentico (de aguas quietas) representado este último por la laguna que forma la presa. Pero, en general estas comparaciones no puede realizarse debido a grandes desórdenes ambientales que han alterado su composición biótica, principalmente la contaminación, hasta el punto de haberse invertido la condición natural según la cual, un río debiera ver incrementada gradualmente la diversidad de peces desde sus fuentes a su desembocadura. El lago de la presa viene a representar un extraordinario ámbito de resistencia de la fauna ictícola ante las modificaciones del medio impuestas por el desarrollo humano. La flora y fauna acuáticas tienen tanta necesidad de respiración como los organismos terrestres, y por eso los gases disueltos como el oxígeno tienen gran importancia. Una trucha tiene necesidad de mucho oxígeno y no puede vivir sino en aguas frías y muy batidas (en el agua fría el oxígeno disuelto es más soluble y el movimiento de batido del agua permite la incorporación de oxígeno desde la

atmósfera.) En cambio, un pez autóctono de nuestro río como la tararira, puede contentarse en aguas tranquilas y calientes con muy poco oxígeno disuelto, a poca profundidad. El agua se considera «dulce» cuando tiene menos de 0, 5 gramos de sales por cada litro. El agua de mar posee una concentración en sal bastante constante, con una media de 35 gr./l, de sales disueltas. También existen aguas salobres que se forman en circunstancias especiales (estuarios, ríos, lagunas donde el agua marina es dulcificada por las lluvias o la llegada de aguas dulces, etc.), la salinidad en estos casos presenta una concentración intermedia, a menudo variable, con una fauna especialmente adaptada. Muchos organismos animales, moluscos y crustáceos, tienen necesidad de calcio para fabricar su concha o caparazón. El agua es «dura» cuando contiene más de 25 mg de calcio por litro, y se denomina «blanda» si contiene menos de 9 mg por litro. La proporción de calcio determina la existencia o no, de organismos con caparazón en determinadas aguas. El río De la Reconquista: La Cuenca del Río Reconquista: limita al Noroeste, con el sector hídrico perteneciente a la cuenca del Río Luján y otros cursos menores, y hacia el Sudeste, con la porción media e inferior del Río La Matanza. La superficie total de la cuenca abarca 167.000 hectáreas, incluyendo casi en su totalidad a los Partidos de Ituzaingó y Morón (96%), Moreno (9l%) y parcialmente a los siguientes Partidos: Luján (l9%), General Rodríguez (8l%), José C. Paz , San Miguel y Malvinas Argentinas (54%), Tigre (l5%), General Las Heras (39%), Merlo (59%), Tres de Febrero(63%), General San Martín (70%), San Isidro (73%), Vicente López (10%) y Marcos Paz (29%). La cuenca principal adopta una forma rectangular en dirección sudeste-nordeste. El cauce primitivo tiene una longitud de 82 Km y un caudal medio de 3 metros cúbicos por segundo, equivalente a 69.000 litros de escurrimiento diario en condiciones normales. El río recibe las aguas de l34 afluentes, algunos de aportes muy escasos e intermitentes, que recorren sumados un total de 606 Km. El cauce principal del Reconquista se origina en la confluencia de los arroyos El Durazno y La Choza, punto que sirve de límite, junto al arroyo La Horqueta, a los Partidos de Moreno, Merlo, Marcos Paz y General Rodríguez, en cuyas

inmediaciones se encuentra emplazada la Presa Ing. Roggero desde l97l. Todos los ríos del Nordeste de la Provincia de Buenos Aires, que desembocan en el

Paraná y río De La Plata, tienen el mismo origen geológico. Estos se han formado como consecuencia de procesos que comienzan con la fractura y elevación del bloque mesopotámico en la Era Terciaria. Estos fenómenos que dan también origen a los ríos Paraná y De La Plata, determinan una serie de fallas dispuestas hacia la zona del Delta. En profundidad, estos bloques fracturados y hundidos, forman escalonamientos que determinan el relieve actual. Al principio, sobre los sedimentos cenozoicos que recubren estas placas, el agua discurría lentamente, ocupando grandes extensiones, hacia la zona de la actual desembocadura, pero con el paso del tiempo, durante las etapas de erosión, el continuo desgaste provocado por el escurrimiento de las aguas, estos valles fueron madurando, profundizándose, hasta tener la apariencia actual. El fondo y las barrancas del actual del río Reconquista están constituidos en su mayor parte por sedimentos pampeanos cuya antigüedad máxima puede tener alrededor de 700.000 años. La corriente erosiona y arrastra lentamente estos

sedimentos profundizando el cauce. Teniendo en consideración la antigüedad relativa de dichos sedimentos, podemos afirmar que el actual río Reconquista es de origen relativamente reciente. La luz como factor ecológico: La luz es un factor ecológico menos importante que la temperatura y la humedad para los animales y son varias las especies que han sido criadas durante varias generaciones en una oscuridad total, sin sufrir por ello. Ocurre lo mismo con muchos hongos y bacterias. Sin embargo la luz es absolutamente indispensable para el mundo vivo ya que le aporta toda la energía que utiliza, originada por la fotosíntesis de las plantas verdes. Las plantas con clorofila son los únicos organismos (aparte de algunas bacterias) capaces de realizar la síntesis de su propia sustancia a partir de agua, sales minerales y gas carbónico, gracias a la energía de los rayos luminosos que ellas transforman en energía química. La longitud de onda puede ser percibida por algunos animales que están provistos de sistemas foto receptores, es decir que poseen visión en colores, que

juega un gran papel en su comportamiento. (Búsqueda del alimentoreconocimiento sexual, etc.) La radiación del sol y la cantidad de energía remanente luego de procesos y transformaciones que sufre aquella al llegar a la tierra, donde parte es reflejada, absorbida, irradiada a su vez por la tierra y la atmósfera, interviene en procesos como la evaporación, fotosíntesis, calentamiento del aire y suelo, etc. Existen mediciones de la radiación solar en la vecina localidad de San Miguel, virtualmente la misma que para Moreno, que dan para la zona una radiación (promedio de los años l957 a l959) de l24 Kilocalorías por centímetro cuadrado. Entre los mamíferos, la visión de colores, sólo se ha desarrollado bien en los primates; los otros grupos de mamíferos sólo pueden ver en blanco y negro. Además de los primates, otros organismos también pueden ver en colores, por ejemplo: los artrópodos. (Insectos y arácnidos). Se sabe desde hace mucho tiempo que existen «plantas de sol», que no pueden prosperar si no es a plena claridad, que se marchitan cuando crecen debajo de un árbol o algún objeto que les dé sombra. También existen «plantas de sombra», que no pueden vivir si no al abrigo de un bosque y desaparecen cuando se hace una tala. Ejemplo: «oreja de ratón» (Dichondra sp.) Muchos animales prefieren la luz y eso se traduce en foto tactismo positivo (se mueven hacia la luz), como es el caso de los insectos nocturnos atraídos por la iluminación de las lámparas. Las cucarachas, en cambio, recorren la habitación oscura y corren a esconderse en cuanto se enciende la luz, evidenciando foto tactismo negativo. Es determinante la duración de luz que presenta el día. La alternancia de los días y las noches tiene consecuencias de gran importancia biológica. Muchos organismos se mantienen activos durante el día o la noche exclusivamente. En el ecuador, los días tienen la misma duración a lo largo de todo el año; en las regiones templadas como la nuestra, el día es más largo que la noche en veran o (aprox. 14 horas). Por el contrario, en invierno, la noche es más larga que el día

(unas trece horas). Este fenómeno llamado fotoperiodo es el que regula el ciclo vital de muchas especies: Determina la reproducción de muchos mamíferos y pájaros. Entre estos últimos el tero común es uno de los pájaros que primero se reproducen promediando el invierno durante el mes de agosto. También produce cambios en el plumaje y la migración en muchos pájaros. La aparición de flores en muchas plantas superiores según sea, en días largos (flores de la época estival), o en días cortos (flores de la época invernal). Otras flores son indiferentes a la duración del día y aparecen otros factores.

Factores ecológicos secundarios: El viento tiene menos importancia ecológica que la temperatura, la luz o la humedad. Sin embargo, tiene una acción indirecta, activando la evaporación, aumentando la sequedad; o cuando es violento, enfriando el medio por circulación del aire. Vientos muy fuertes como los de las regiones australes impiden el desarrollo de los árboles aunque la temperatura y la humedad lo permitan. En nuestra latitud los vientos son más suaves pero hasta una brisa de apenas 12 km., por hora, basta para impedir el vuelo de un mosquito. Muchos vegetales poseen órganos en sus semillas que le ayudan a ser diseminados por el aire gracias al viento. Ejemplos locales de ello son: las semillas de las cortaderas, de árboles de origen exótico como el Arce, el Fresno, etc. Otro factor secundario es la presión atmosférica que actúa de manera positiva sobre la actividad de los insectos, cuando desciende. El suelo tiene propiedades físicas y químicas que producen acción ecológica especialmente sobre los seres que están más estrechamente ligados a él. Dependen de estos factor es en especial las plantas que arraigan en el suelo. De su estructura, composición química y sustancias que circulan por el suelo, como gases, agua, sustancias minerales y materias orgánicas. Según la inclinación del terreno, algunos organismos prefieren suelos planos o, por el contrario inclinados, influyendo esto además en la circulación del agua. Un suelo más o menos profundo, tiene gran importancia para los vegetales. Los árboles de gran desarrollo radicular no pueden vivir en un suelo poco profundo. Este es el motivo por el cual muchos ejemplares de la zona, especialmente los exóticos, sean derribados por las tormentas antes de su completo desarrollo, el cual nunca alcanzan como en su lugar de origen. En Moreno, ello ocurre frecuentemente cuando sopla un viento de

relativa violencia y caen eucaliptos y pinos, dejando a la vista una especie de contorta pues las raíces, que al no poder profundizar en los terrenos subyacentes más duros, se expanden lateralmente aunque pierden estabilidad cuando el suelo se humedece en demasía. Una característica importante tanto para los vegetales como para los animales cavadores es la granulometría, dependiendo los organismos del grosor de los elementos del suelo proveniente de la fragmentación cada vez más avanzada de la roca madre, que forma el sustrato. Las condiciones del suelo dependen en gran medida de los factores climáticos de la superficie, pero se deben señalar algunos aspectos importantes que lo caracterizan desde el punto de vista ecológico. La oscuridad se hace presente a poco de profundizar el suelo, ofreciendo refugio a las especies que escapan a la luz. Ejemplos de organismos que viven bajo el suelo son: La culebra ciega (Typhlops sp. ), varias especies de lombrices, arácnidos, insectos, crustáceos, etc. Por otra parte, cuando se profundiza en el suelo, la temperatura es más estable. También con la profundización, la proporción de oxígeno baja, aumentando la cantidad de dióxido de carbono, existiendo preferencias por estas condiciones, por parte de algunas bacterias y lombrices. La humedad del suelo es una característica importante, sobre todo para las plantas que deben desarrollarse. Depende de varios factores como el régimen de lluvias, profundidad de la napa freática y también de su composición física y química, además de su finura, su riqueza en materia orgánica, etc. Existen suelos «secos» y suelos «húmedos» que no tienen la misma flora y en los cuales no pueden realizarse los mismos cultivos. La fauna del suelo es muy sensible a los cambios de humedad y no puede soportar una sequedad demasiado fuerte, por ejemplo: las lombrices, que así mismo se ahogan si el suelo se satura de agua, lo mismo que muchas larvas de insectos como la Isoca (escarabajo).

El balance de agua, está directamente relacionado con la vegetación existente en la región. Para la estimación del mismo se tiene en cuenta las precipitaciones, la evapotranspiración, el escurrimiento superficial y profundo (estos dos últimos representan el exceso de agua) y la capacidad del suelo de conservar agua. En Moreno, los suelos se saturan de humedad a partir del mes de abril, y en el mes de noviembre, como consecuencia de la evapotranspiración, comienza a disminuir. Durante el mes de Febrero, que es el mes más seco del año en todo el territorio provincial, estas condiciones de saturación están ausentes, para insinuarse nuevamente en el mes de Marzo. Las mediciones del almacenaje de agua en el suelo, a un metro de profundidad en Moreno, expresan que en los meses de Agosto y Septiembre, el suelo se encuentra saturado con exceso de agua de hasta 25 mm. En los meses de julio, octubre y Noviembre se encuentran saturados con poco o sin exceso de agua. En Diciembre la humedad del suelo se encuentra entre el 100% y el 75% de su capacidad, para reducirse aún más en Enero el 75% y 50%, igual que en Marzo y, finalmente en el mes de Febrero, el mes más seco, la humedad del suelo se encuentra entre un 25% y 50% de su capacidad. Las sustancias minerales presentes en el suelo resultan imprescindibles para la

nutrición de las plantas. Circulan sobre todo en el suelo bajo forma de iones disueltos en agua. Es posible hallar unos cuarenta elementos químicos. Algunos iones son perjudiciales para las plantas, otros por el contrario les son indispensables.

La acidez o alcalinidad pueden variar. Los suelos calcáreos y los salados tienen un pH alcalino, del orden de 8 a 9, en otros casos como en las turberas, el pH es muy ácido y puede descender hasta 4. En nuestra zona, los suelos corresponden en su mayor parte a los de praderas o brunizem y los que ocupan menor superficie son los aluviales o de zonas deprimidas y anegadizas. Intercalados entre estos se encuentran los transicionales o integrados. Los suelos de pradera desarrollados a partir de materiales loésicos y limos pampianos son profundos, bien evolucionados. La cubierta vegetal constituye en general una pradera de pastos tiernos. El suelo tiene un horizonte superficial o capa arable, rico en materia orgánica de color oscuro, ácido, franco con buena estructura y de hasta 35 centímetros de espesor. Luego de una capa de transición, aparece un subsuelo potente, denso, pardo oscuro, limo-arcilloso con estructura o bloques que se prolonga más allá de 1,20 metros, débilmente alcalino. Estos suelos se adaptan especialmente a cultivos que se conforman con poca profundidad de suelo útil, como cereales, oleaginosas y forrajeras, ya que el subsuelo (sobre todo cuando se compone de sedimentos correspondientes al Pampeano Inferior) ofrece algún obstáculo para la penetración de las raíces. La escasez de fosfatos hace necesario, en determinadas circunstancias, recurrir a la fertilización. La vida al interior de la población. Los factores bióticos intra específicos son los que quedan remitidos dentro de una misma especie y su población. La especie, es un grupo natural de organismos cuyos miembros comparten el mismo código genético, estando por ello estrechamente relacionados entre sí, por lo que tienen en común una serie básica de características estructurales y funcionales. Sólo los individuos de una misma especie son inter fecundos. La población, entonces, es una asociación localizada geográficamente y relativamente estable de animales miembros de la misma especie. La gente que vive en un país, los zorzales colorados de la ciudad de Moreno, los lagartos overos del Parque Muñiz, etc. constituyen diferentes poblaciones. El hábitat es el lugar donde una población vive. El conjunto de todas las poblaciones de distintas especies que viven en determinado lugar constituye una comunidad. Se puede estudiar como comunidad

a un bosque, una parte o claro del bosque o un sólo árbol o tronco. Ecosistema es una comunidad de especies diferentes que interactúan entre sí, y con los factores físicos y químicos que constituyen su ambiente no vivo. Como en el caso de la comunidad, el tamaño de un ecosistema es arbitrario. Podemos decir que una laguna pampeana constituye un ecosistema. También lo es un bosque, etc. Se diferencia del concepto de comunidad en que, en el ecosistema se consideran los factores físicos o abióticos como el suelo, la humedad, la salinidad, la presión atmosférica, la temperatura, etc. El conocimiento de los factores demográficos de una población permite estudiar su estructura y evolución. Luego de un período de crecimiento, una población, llega a estar en equilibro con las posibilidades del medio. Su efectivo (totalidad de ejemplares) es estable. En realidad el efectivo sufre fluctuaciones bajo la influencia de los factores del medio en general. Para que una población sea de efectivo constante, basta con que los nacimientos compensen las muertes, al menos estadísticamente, es decir, que la tasa de natalidad sea igual a la de mortalidad. Según las variaciones del total de individuos, una población puede ser de efectivo constante, creciente, o decreciente.

En algunos casos es fácil medir el total de individuos de una población. Por ejemplo: la población de pingüinos de una pequeña isla del mar austral, o la población de animales sedentarios que viven en un territorio bien delimitado. Pero lo más frecuente es que sea imposible contabilizar el total de una población

cuando esta ocupa un territorio muy extenso, con límites imprecisos. Para posibilitar estas mediciones se han desarrollado diferentes métodos. Conociendo la cantidad de individuos de una especie, en un área dada, es posible hacer proyecciones de estimación del total de la población. Cuando todos los individuos no son accesibles, es posible utilizar el método de marcajes y recapturas, etc. Las poblaciones se distribuyen espacialmente en forma regular, al azar o formando agregados o agrupamientos. La proporción de sexos en una población puede ser un problema para su estabilidad. Este problema no se presenta en la mayoría de las plantas superiores y ciertos animales que son hermafroditas. Pero, en general, los animales se reproducen por mecanismo sexuado biparental, y como además los machos pueden fecundar a varias hembras, es el número de estas, más que el número total de adultos (machos y hembras) el que tendrá mayor importancia para el crecimiento

de la población. Hay especies que forman parejas y pueden permanecer unidas indefinidamente, pero esto no es frecuente. En consecuencia, la proporción de sexos es un factor demográfico que puede llegar a ser importante. Lo que interesa para la vida de una población son sus posibilidades de reproducción. Por otra parte, una hembra no puede reproducirse toda su vida. Por ejemplo: Una oveja no puede comenzar a reproducirse si no ha cumplido un año, y su período reproductor

dura aproximadamente, seis o siete años. Sólo durante su período reproductor puede participar en el crecimiento del rebaño. La duración de estos periodos varía mucho según las especies y con frecuencia no hay período de senilidad. La fisonomía de las poblaciones y toda su biología dependen, en gran parte, de la fecundidad de la especie. Una pareja de ovejas tiene como media, un cordero al año, mientras que el paramecio se divide en dos cada seis horas. Ciertas especies son muy poco fecundas: Una pareja de albatros no tiene más que una cría cada dos años. Lo mismo ocurre con el elefante o la ballena. Esta débil fecundidad es atributo de las especies que prodigan muchos cuidados a sus crías, como los pájaros, los mamíferos, y de manera en general en las especies vivíparas. Por el contrario, existen especies que son muy fecundas. Los insectos ponen frecuentemente varios cientos de huevos; muchos peces como los arenques y bacalaos ponen millones. Los gusanos parásitos son grandes máquinas de reproducción que fabrican, en muchos casos, cientos de millones de huevos a lo largo de su vida. Esta inmensa fertilidad se da en organismos en los que los huevos son abandonados sin ningún cuidado; apenas salidos del huevo, e incluso apenas puestos, constituyen las presas de otras especies o mueren fácilmente a la intemperie o parasitados por especies minúsculas. En cuanto a los parásitos internos, tienen a veces un ciclo tan complicado, en el que pasan por dos o más huéspedes, que la probabilidad para un huevo de recorrerlo con éxito en su totalidad es ínfima. Se necesita entonces una enorme fecundidad para compensar la pérdida de todos los gérmenes que desaparecen. Los Factores etológicos son factores del comportamiento y están ligados al sexo, al efecto de grupo y la competición. En algunas especies los machos se comportan de manera diferente que las hembras. En este caso se puede observar, una separación momentánea de los dos sexos, de tal forma que parece que se trata de poblaciones de especies distintas. En el caso del mosquito común, las hembras son las únicas que se alimentan de sangre siendo atraídas por los animales. En una habitación con mosquitos, los machos son muy pocos en proporción a las hembras o no existen. Parecería entonces que en esta especie los machos son menos numerosos, sin embargo en otros sitios los hay en abundancia. Algunos murciélagos se resguardan durante el día en árboles diferentes, según sean machos o hembras, sobre todo si éstas tienen cría. También es el caso de los ritos nupciales, a veces complicadísimos entre las aves, insectos, peces y mamíferos que contribuyen al reconocimiento del otro sexo. Grassé dice que se da el nombre de efecto de grupo, a las modificaciones

morfológicas y de comportamiento que se produce en animales de la misma especie cuando están agrupados. En este aspecto se dan casos frecuentes en pájaros y mamíferos, cuando una población no puede vivir y reproducirse si no es suficientemente numerosa. Un auténtico efecto de grupo es el que se da en muchas especies de langostas que presentan una forma solitaria y una forma agrupada (mangas), cambios que afectan la morfología, el apetito, la velocidad del crecimiento, la fecundidad y la reacción a los factores del medio. La tendencia de la Mojarra así como ocurre en otras peces, a formar cardúmenes; las aves como la Torcaza, que vuelan agrupadas en bandadas, es un fenómeno mediante el cual cada individuo obtiene mayor posibilidad de supervivencia ante el posible ataque de los depredadores. Pero también ocurre, que dichas poblaciones lleguen a un punto de saturación del medio en que viven y entonces se produce una regulación del efectivo de la población. La mortalidad aumenta, la fecundidad disminuye, el espacio y el alimento son objeto de competición porque son insuficientes para todos. De aquí se deriva una lucha abierta entre los individuos de la población, que a veces llega al canibalismo, fenómeno muy común de observarse en los peces del río Reconquista cuando se los encierra en un acuario. Así las poblaciones tienen menos crías y éstas incluso son devoradas por los adultos hambrientos. Estos fenómenos son muy frecuentes. La competición es un factor muy importante en la limitación de efectivos de las poblaciones cuando los adultos, solos o en parejas, defienden su territorio, como muchos pájaros y mamíferos, luchando si es preciso. El churrinche, un hermoso ave migratoria que nos visita en pareja, en el período estival para reproducirse, no tolera a otras parejas que nidifiquen a menos de setecientos metros, asegurándose de un territorio suficiente para cubrir sus necesidades. Este hecho había impresionado fuertemente a Darwin, que vio en él la expresión más evidente de la lucha por la vida, una de las bases de su teoría de la evolución. Los efectos del medio y de la competición desempeñan un papel fundamental en la selección de los

mejor adaptados. El nicho ecológico de una especie es el modo total de vida o su función en un ecosistema. Es como «la profesión» de un organismo. El término nicho ecológico incluye todas las condiciones físicas, químicas y biológicas que una especie necesita para vivir y reproducirse en un ecosistema. Existen especies llamadas generalistas porque tienen un nicho amplio. Pueden vivir en muchos lugares diferentes, ingerir gran variedad de alimentos y tolerar una amplia gama de condiciones ambientales. Las moscas, cucarachas, los seres humanos, etc., son buenos ejemplos de ello. Otras especies son especialistas porque poseen nichos ecológicos estrechos. Pueden vivir sólo en un tipo de hábitat, tolerar sólo un reducido margen de climas y otras condiciones ambientales. Incluso en lo referente a la alimentación. El carau es un ave de relación acuática de nuestra zona que se aliment a casi exclusivamente de moluscos acuáticos. El junco requiere de un sustrato saturado de agua. Las tortugas acuáticas autóctonas de la zona no pueden abandonar por mucho tiempo el agua. Estas especies tan especializadas son las que corren más riesgos de desaparecer ante las modificaciones de su hábitat producidas por el hombre o por la naturaleza. La extinción de los dinosaurios fue, aparentemente, debida a cambios en las condiciones del medio, a tal punto que estos organismos no pudieron resistirlos dada su gran especialización. El clima reinante en el planeta era más uniforme y cálido. Al descender la temperatura los dinosaurios no pudieron adaptarse a las nuevas condiciones del medio. Las poblaciones de especies diferentes también se encuentran relacionadas entre sí. Así mismo, una especie puede modificar el medio físico en que se desarrolla y determinar condiciones de vida para otra. Un árbol en medio de la llanura crea condiciones diferentes, debido especialmente a la sombra que proyecta. Se comprueba que ciertas plantas se desarrollan mejor, bajo su sombra, que otras, que sí lo hacen en el resto de la llanura. Incluso existen plantas que sólo crecerán bajo a la sombra aquel árbol y no en la llanura a su alrededor.

A la sombra de un añoso Tala que existe en el Parque y Museo Francisco Javier Muñiz, hemos determinado 8 especies vegetales que no existen en el campo circundante. Con su simple presencia, el árbol ha modificado la pradera, ha creado un microclima, más o menos favorable a ciertas especies. Todo ser vivo modifica algo su medio, tanto física como químicamente. Otro ejemplo de esto lo constituyen los pinos que fijan dunas, etc.

Los animales provocan menos modificaciones que las plantas. Las principales se manifiestan con relación al suelo. Por ejemplo: las lombrices (puede haber 300.000 por hectárea en los campos abiertos y 3.000.000 por Ha en las huertas), son capaces de remover hasta 100 toneladas de tierra por hectárea al año. También existen otros animales cavadores, desde las hormigas hasta los lagartos overos. Los efectos del ganado sobre el suelo son nefastos al pisotearlo, favoreciendo la erosión causada por el viento y las aguas.

Las plantas verdes aportan oxígeno a la atmósfera, pero también existen plantas que liberan sustancias, sobre todo, por las raíces, con características tóxicas para los vegetales más próximos. El ejemplo más notable es el de los hongos que expelen antibióticos y que inhiben el crecimiento de ciertas bacterias. Los antibióticos son sustancias bastante simples que han podido sintetizar en el laboratorio, lo que resulta más cómodo que extraerlas de cultivos de mohos. Puede darse el caso de que dos especies distintas pueden hallarse próximas sin que ninguna influencie, de manera alguna, el crecimiento y densidad de la otra. Esta situación se designa con el nombre de neutralismo Pero es muy difícil en la naturaleza estar seguro que las poblaciones son absolutamente independientes. La explotación abarca los casos en los que las relaciones entre dos especies son favorables para una y desfavorables para la otra, es decir, parasitismo y depredación. Ésta última es la forma más obvia de interacción de las especies en las cadenas y redes alimentarias. Un organismo de una especie, denominado predador, se alimenta de partes o de todo un organismo de otra especie, la presa. Pero no vive en o sobre ésta. Los dos tipos de organismos involucrados, por ejemplo, un carancho y un cuis, mantienen una relación depredador-presa. El mismo concepto se puede aplicar a la relación herbívoro-planta. En el caso del parasitismo, el parásito vive en o sobre la presa o huésped, del cual se alimenta. La existencia del parásito o depredador depende del huésped o presa; el huésped o presa es inhibido. El parásito siempre es de menor tamaño que el huésped, al que debilita gradualmente. El parásito puede o no matar a su huésped. Este es el caso de la garrapata en la comadreja o la sanguijuela que se adhiere las branquias de la tararira. Entre los parásitos se pueden distinguir los endoparásitos que viven en el interior del huésped, alimentándose de sus sustancias o de sus humores, o del contenido del tubo digestivo. Por otra parte existen los ectoparásitos que viven en general sobre la piel y tienen bastante movilidad para poder pasar de un huésped a otro. Sin embargo los insectos hematófagos (que se alimentan de sangre como los mosquitos) pueden ser considerados más como depredadores que como auténticos parásitos, a pesar de su tamaño. Un carácter propio del parásito es su especificidad. Un parásito, por lo general, cuanto más se adapta a su papel y más merece este nombre, más se limita a la estricta explotación de un grupo sistemático, llegando incluso a limitarse a una sola especie. Hay casos de organismos llamados parasitoides, ya que no es fácil calificar de

parásitos, por ejemplo a las avispas que se desarrollan sobre o dentro de presas que han matado o paralizado sus padres para ellos. En Moreno hemos observado muchas veces a la avispa vulgarmente conocida como de «San Jorge». De coloración rojiza, en nuestra zona excava en el suelo una cueva de unos 20 centímetros de profundidad, la cual termina en una pequeña cámara. En las proximidades de estas cuevas siempre existen árboles de corteza caediza, galpones o viejas construcciones donde seguro podrá hallar, preferentemente, una especie de araña de gran tamaño denominada: Arañón de los troncos ( Polybetes pythagorica), aunque en el ejemplo de la fotografía que acompaña este texto se trata de una araña lobo. Con velocidad, la avispa ataca a la araña y le inyecta una sustancia que la paraliza. Luego, con gran esfuerzo, la avispa arrastra a su presa, a veces decenas de metros sorteando obstáculos, hasta la cueva. Una vez allí depositará un huevo sobre su víctima, la cual permanecerá paralizada. Al hacer eclosión el huevo, saldrá una larva que se alimentará de la araña que ha sido conservada viva con este propósito. En casos de mutualismo o simbiosis dos especies participantes se benefician en común. Se trata de una interacción positiva. En situación ideal, dos especies consiguen una asociación tan beneficiosa que no pueden vivir aisladamente. Existe un ave local, el picabuey, que se posa sobre el ganado para arrojarse sobre los pequeños organismos que dejan al descubierto las pezuñas de las vacas en su desplazamiento, pero también se alimenta de los parásitos localizados en la piel del cuadrúpedo, lo cual resulta beneficioso para ambos. Las plantas de la familia de las leguminosas, así como muchos árboles, poseen raíces deformadas por nudosidades en las que hay bacterias fijadoras de nitrógeno que les proveen de nitratos obtenidos a partir del oxígeno del aire; a cambio, las bacterias reciben glúcidos de la planta. Este fenómeno se puede observar en el sistema radicular del trébol. - Otro ejemplo de mutualismo muy accesible a la observación lo constituye la abeja y ciertas flores. Cuando la primera se alimenta, recoge el polen y en su recorrido va polinizando las flores femeninas cuando se introduce en ellas.

Mencionamos especialmente, por haberla observado muchas veces, la relación entre las aves de relación acuática como patos, garzas, etc., y los peces. A quellas, al recorrer diferentes cuerpos de agua, aún temporarios y de escasa importancia, trasladan adheridos en sus patas y plumaje, huevos de peces. Este fenómeno es especialmente notable luego de las grandes lluvias cuando se forman anegamientos de poca profundidad, sin comunicación con el río o los arroyos. Estos pequeños charcos pronto se pueblan de pequeños peces, entre los cuales la «madrecita de agua» (Cnesterodon sp.) está siempre presente. En la mayoría de los ecosistemas, cada organismo enfrenta la competición con individuos de su misma especie o con otras especies, por uno o más recursos limitados que necesita (como alimento, luz solar, agua, suelo, nutrientes o espacio). Esta competición sucede porque los nichos se sobreponen. Por ejemplo, cuando dos especies de pájaros coexisten en un mismo territorio y ambos se alimentan de semillas de determinado árbol, hacen nidos en los huecos y utilizan los mismos recursos que les ofrece el medio, se dice que ocupan el mismo nicho ecológico. En estos casos se genera una competición en la que una de las aves terminará desplazando a la otra. Es lógico que dos especies diferentes tengan que competir para apropiarse de lo que necesitan, especialmente la morada y el alimento. Los vegetales extienden lo más posible sus raíces para captar agua y minerales, pero sobre todo crecen en altura para recibir directamente la luz solar. En el bosque, los árboles crecen para sobrepasar a los otros y con ello adquieren una forma distinta a la que tendrían de estar en el medio de la llanura. Las especies que crecen lentamente pronto son eliminadas por las demás a menos que se trate de plantas que prefieren vivir a la sombra. Las plantas con clorofila utilizan la energía solar y únicamente sustancias minerales para construir los compuestos orgánicos que necesitan. Ciertas bacterias, poco abundantes, también utilizan un método similar. Pero todos los demás organismos dependen de otras especies para llevar a cabo la síntesis de su propia materia viva y procurarse energía. Algunos como los hongos utilizan únicamente los desechos orgánicos, más o menos descompuestos, de los seres muertos. Se alimentan así, los vegetales desprovistos de clorofila. Las

bacterias y hongos, y en general los organismos animales, a los que se denomina con el nombre de saprófitos. La mayoría de los animales obtiene su alimentación por parasitismo o depredación. En los animales, los regímenes alimenticios son variados. No hay especie que no pueda ser comida por otra. La alimentación puede variar con la edad, por ejemplo, los insectos de metamorfosis completa pueden ser carnívoros durante toda su vida larvaria y vegetarianos en el estado adulto y viceversa. En los pájaros solamente, los hay que comen semillas, como el jilguero; néctar como los colibríes; insectos como los pájaros carpinteros; moluscos como el caracolero; peces como el biguá o el martín pescador; reptiles como el chimango; batracios como las garzas y cigüeñas; pequeños mamíferos como los halcones y aves rapaces nocturnas; carroñas o excrementos como los caranchos y gaviotas. Algunas especies tienen un régimen alimenticio muy amplio. Por ejemplo, los patos pueden comer pequeños animales acuáticos, moluscos, renacuajos, gusanos, insectos, pero también hojas, semillas o raíces de plantas acuáticas. Estas especies poco exigentes en la alimentación son llamadas eurífagas o polífagas. Otras por el contrario, llamadas estenófagas, tienen un régimen alimentario muy estricto. El ejemplo más notorio en nuestra zona son aves como el Carau, ya mencionado, cuyo único alimento son caracoles y excepcionalmente almejas. Este tipo de especies tienen un nicho ecológico especialmente limitado, semejante al de un parásito específico. La alimentación de una especie tiene mucha importancia. La calidad y cantidad de alimentos influye en gran medida sobre los factores demográficos de sus poblaciones, tanto como los factores abióticos. Los individuos bien alimentados tienen, en general, una longevidad y una fecundidad mayores que los individuos mal alimentados.

CAPÍTULO VII
Sumario:

Fauna del área. Mamíferos. Aves. Reptiles. Anfibios. Peces. Artrópodos.
Flamencos en el Parque Ecológico y Museo «Francisco Javier Muñiz»

FAUNA DEL AREA. El área metropolitana, ocupando el sector nordeste de la provincia de Buenos Aires, está incluido en el Dominio Pampásico, en los límites con el Dominio Subtropical (Ringuelet l955 y l96l). De tal forma, coexisten elencos faunísticos representantes de ambos dominios, con cierta tendencia de los tipos subtropicales. No puede obviarse que la fauna silvestre está condicionada por las profundas modificaciones ambientales originadas en la actividad humana en la región. Desde antiguo, la continua presión sobre la fauna ha tenido como principal consecuencia un empobrecimiento de la diversidad de especies y efectivo de sus poblaciones. Contaminación, modificación del hábitat, ocupación del espacio territorial por asentamientos urbanos, introducción de especies exóticas, etc., han producido efectos negativos. Sin embargo, la profusa forestación del área, la construcción de lagunas artificiales, entre otros cambios producidos por el asentamiento humano, han contribuido a la ampliación del hábitat de muchas especies, siendo las aves quienes han aprovechado mejor estos cambios. Fauna que habitaba nuestra zona en el siglo XV. Puma (Felis concolor)

Gatos salvajes

(Felis colocolo y F.geoffroyi)

Yaguareté (Felis onca)

Venado Pampeano

(Ozotoceros bezoarticus)
Zorro

(Ducicyon sp)

Peludo

(Chaetophractus villosus)

Mulita

(Dasypus sp)
Vizcacha

(Lagostomus maximus)
Ñandú (Rhea

americana)

La época de la llegada del español a estas tierras marca el inicio de una importante transformación en los ambientes silvestres en el área. La introducción de voluntaria o involuntaria de fauna exótica como caballos, vacunos, etc., así como de sus parásitos, de las especies vegetales traídas por los europeos y la implementación de técnicas de laboreo como el arado y el alambrado, fueron modificando la composición y características de los ambientes ecológicos autóctonos. La consecuencia de ello fue la disminución y desaparición de muchas especies locales.

Algunos Mamíferos que actualmente habitan el área: Clase MAMMALIA Subclase THERIA Infraclase EUTHERIA Orden LAGOMORPHA Familia LEPORIDAE Género Lepus Especie L. europaeus Pallas Nombre vulgar: «Liebre europea» Orden RODENTIA Suborden MYOMORPHA Familia MURIDAE Género Mus Especie M. musculus Nombre vulgar: «Laucha» Suborden MYOMORPHA Familia MURIDAE Género Rattus Especie R. norvegicus Nombre vulgar: «Rata parda» Suborden MYOMORPHA Familia CRICETIDAE Género Holochilus Brandt Especie H. brasiliensis balnearum (Thomas) Nombre vulgar: «Rata colorada» Suborden MYOMORPHA Familia CRICETIDAE Género Calomys Waterhouse Especie C. musculinus Nombre vulgar: «laucha de campo» ROEDORES:

Familia CRICETIDAE Género Akodon Meyer Especie A. sp Nombre vulgar: «ratón de campo» Suborden MYOMORPHA Familia CRICETIDAE Género Oligorysomys Especie O. sp Suborden MYOMORPHA Familia CRICETIDAE Género Reithrodon Waterhouse Especie R. sp Suborden MYOMORPHA Familia CAVIIDAE Subfamilia CAVIINAE Género Cavia Especie C. aperea pamparum Thomas Nombre vulgar: «Cuis grande» Suborden HYSTRICOMORPHA Familia MYOCASTORIDAE Género Myocastor (Kerr) Especie M. coypus bonariensis Nombre vulgar: «Coipo o falsa nutria» Suborden HYSTRICOMORPHA Familia HYDROCHOERIDAE Género Hydrochoeris Especie H. hydrochoeris (un solo registro, esqueleto y cuero) Nombre vulgar: «Carpincho»
Coypo o falsa nutria

Cuis grande

MARSUPIALES: Orden MARSUPIALIA Superfamilia DIDELPHOIDEA Familia DIDELPHIDAE Subfamilia DIDELPHINAE Género Didelphis Especie D. albiventris Nombre vulgar: «Comadreja overa» Familia DIDELPHIDAE Subfamilia DIDELPHINAE Género Lutreolina Especie L. crassicaudata paranalis Nombre vulgar: «Comadreja colorada» Clase MAMMALIA Orden CARNIVORA Suborden FISSIPEDA Familia MUSTELIDAE Subfamilia MEFITINAE Género Conepatus Especie C.chinga Nombre vulgar: «Zorrino» Subfamilia GALICTINAE Género Galictis Especie G. cuja huronax Nombre vulgar: «Hurón» MURCIÉLAGOS: Clase MAMMALIA Orden QUIRÓPTEROS Familia MOLOSSIDAE Género Eumops

Especie E. bonariensis Género Zhizonops Especie Z. brasiliensis Familia VESPERTILIONIDAE Género Mylotis Especie M. levis Género Eptesicus Especie E. brasiliensis Género Histiotus Especie H. montanus Género Lasiurus Especie L. borealis Género Lasiurus Especie L. cinereus

LAS AVES: Hemos reconocido alrededor de 160 especies de aves en toda el área al sur de las vías del ferrocarril que atraviesa el Partido de Moreno, hasta las inmediaciones de la presa Ing. Roggero. De entre todas estas especies, poco más de la mitad son residentes permanentes del área. El resto está compuesto por visitantes estivales que migran del norte y visitantes invernales que provienen del sur. Otros autores han registrado más de 180 especies en la zona. Ello se debe a que han incluido avistamientos excepcionales. En los casos de aves como el Sobrepuesto, el Loro Barranquero, el Cardenal amarillo, el Cardenal común, etc., incluidos en el presente trabajo, las hemos agregamos sólo después de confirmar su recurrencia a lo largo de por lo menos tres años. La visita excepcional de especies como: el Jote de cabeza roja, el Federal, el Cardenal e inclusive el Federal, etc., puede ser consecuencia de modificaciones en los factores físicos

(tormentas, exceso de lluvia e inundaciones, temperaturas no habituales, incendios intencionales en la mesopotamia y la zona del Delta, etc.) y de la gran movilidad de estos organismos. Un factor de importancia que influencia estos avistamientos, es que la nuestra es un área de transición entre los dominios pampeano y mesopotámico. Las aves que hemos observado en esta área habitan los ambientes acuáticos, arboledas y arbustos. Las menos, ocupan áreas abiertas de pastizales. Desde el punto de vista ornitológico, esta zona integra la región neotropical, Dominio Chaqueño, Provincia Pampeana, con ingresiones de especies de la Provincia Mesopotámica y Del Dominio Patagónico. En general, las aves son los vertebrados que más éxito han tenido si nos referimos al incremento de su diversidad y efectivo. La creciente forestación de la región ha influido necesariamente, posibilitando el ingreso de especies que antiguamente no se registraban o cuya presencia era escasa. En cuanto a las aves de relación acuática, la permanencia del llamado «lago» de la presa Ing. Roggero, constituye el principal soporte de diversas y numerosas aves que allí se detiene para descansar y alimentarse durante sus migraciones estacionales o que se establecen para reproducirse.

Clase AVES Especies pres en tes en la zona sur del Partido de Moreno. Los dibujos fueron extraíd os de: “Guía para la identifica ción de las Aves de Arg entina y Urug ua y” T.Narosky-D. Yzurieta.
Orden TINAMIFORMES Familia TINAMIDAE Género Nothura Especie N. maculosa Nombre vulgar: “Perdíz chica” Avistaje: frecuente Orden PODICIPEDIFORMES Familia PODICIPEDIDAE Género Podiceps Especie P. rolland Nombre vulgar: “ Macá común” Avistaje: frecuente Género Podilymbus Especie P. podiceps Nombre vulgar: “ Macá pico grueso” Avistaje: frecuente Género Podiceps Especie P. major Nombre vulgar: “Huala” Avistaje: esporádico Orden PELECANIFORMES Familia PHALACROCORACIDAE Género Phalacrocorax Especie P. olivaceus Nombre vulgar: “ Biguá” Avisaje: muy frecuente Orden ARDEIFORMES Familia ARDEIDAE Género Ardea Especie A. cocoi Nombre vulgar: “Garza mora” Avistaje: frecuente Género Tigrisoma Especie T. lineatum Nombre vulgar: “Hocó colorado” Avistaje: frecuente Género Syrigma Especie S. sibilatrix Nombre vulgar: “Chiflón” Avistaje: frecuente Género Egretta Especie E. alba Nombre vulgar: “Garza blanca” Avistaje: frecuente Género Egretta Especie E. thula Nombre vulgar: “Garcita blanca” Avistaje: frecuente Género Bubulcus Especie B. ibis Nombre vulgar: “Garcita bueyera” Avistaje: frecuente Género Ixobrychus Especie I. involucris Nombre vulgar: “ Mirasol común” Avistaje: poco frecuente Género Butorides Especie B. striatus Nombre vulgar: “Garcita azulada” Avistaje: poco frecuente Género Nycticorax Especie N. nycticorax Nombre vulgar: “Garza bruja” Avistaje: poco frecuente Familia CICONIIDAE Género Ciconia Especie C. americana Nombre vulgar: “Cigüeña americana” Avistaje: frecuente Familia THRESKIORNITHIDAE Género Plegadis Especie P. chihi Nombre vulgar: “Cuervillo de la cañada” Avistaje: frecuente Género Platalea Especie P. ajaja Nombre vulgar: “ Espátula rosada” Avistaje: frecuente

Orden PHOENICOPTERIFORMES Familia PHOENICOPTERIDAE Género Phoenicopterus Especie P. chilensis Nombre vulgar: “ Flamenco austral” Avistaje: frecuente Orden ANSERIFORMES Familia ANHIMIDAE Género Chauna Especie Ch. torquata Nombre vulgar: “Chajá” Avistaje: poco frecuente Familia ANATIDAE Género Dendrocygna Especie D. viduata Nombre vulgar: “ Sirirí pampa” Avistaje: frecuente Género Coscoroba Especie C. Coscoroba Nombre vulgar: “Ganso salvaje” Avistaje: frecuente Género Cygnus Especie C. melancoryphus Nombre : “Cisne de cuello negro” Avistaje: frecuente Género Anas Especie A. sibilatrix Nombre vulgar: “Pato overo” Avistaje: frecuente Género Anas Especie A. georgica Nombre vulgar: “Pato maicero” Avistaje: frecuente Género Anas Especie A. flavirostris Nombre vulgar: “Pato barcino” Avistaje: frecuente Género Anas Especie A. platalea Nombre vulgar: “Pato cuchara” Avistaje: frecuente Género Anas Especie A. cyanoptera Nombre vulgar:“Pato colorado” Avistaje: frecuente

Género Anas Especie A. bahamensis Nombre: “Pato gargantilla” Avistaje: frecuente Género Anas Especie A. versicolor Nombre: “Pato capuchino” Avistaje: frecuente estival Género Netta Especie N. peposaca Nombre: “Pato picazo” Avistaje: frecuente estival Género Heteronetta Especie H. atracapilla Nombre: “Pato cabeza negra” Avistaje: raro Género Oxyura Especie O. vittata Nombre: “Pato zambullidor chico” Avistaje: frecuente Orden FALCONIFORMES Familia CATHARTIDAE Género Coragyps Especie C. atratus Nombre vulgar: “ Jote negro” Avistaje: raro Familia ACCIPITRIDAE Género Geranoaetus Especie G. melanoleucus Nombre vulgar: “Aguila mora” Avistaje: raro Género Elanus Especie E. leucurus Nombre vulgar: “ Milano blanco” Avistaje: frecuente Género Parabuteo Especie P. unicinctus Nombre vulgar: “Gavilán mixto” Avistaje: frecuente Género Rostrhamus Especie R. sociabilis Nombre vulgar: “Caracolero” Avistaje: frecuente

Género Circus Especie C. buffoni Nombre vulgar: “Gavilán planeador” Avistaje: poco frecuente Género Circus Especie C. cinereus Nombre vulgar: “Gavilán ceniciento” Avistaje: frecuente Género Buteo Especie B. magnirostris Nombre vulgar: “ Taguató común” Avistaje: frecuente Género Buteo Especie B. albicaudatus Nombre vulgar: “Aguilucho cabeza negra” Avistaje: poco frecuente Familia FALCONIDAE Género Polyborus Especie P. plancus Nombre vulgar: “Carancho común” Avistaje: muy frecuente Género Milvango Especie M. chimango Nombre vulgar: “Chimango” Avistaje: muy frecuente Orden GRUIFORMES Familia ARAMIDAE Género Aramus Especie A. guarauna Nombre vulgar: “Carau” Avistaje: frecuente Familia RALLIDAE Género Rallus Especie R. sanguinolentus Nombre vulgar: “Gallineta común” Avistaje: poco frecuente Género Fulica Especie F. armillata Nombre vulgar: “Gallareta ligas rojas” Avistaje: frecuente Género Fulica Especie F. leucoptera Nombre vulgar: “Gallareta chica” Avistaje: muy frecuente Género Fulica

Especie F. rufifrons Nombre: “Gallareta escudete rojo” Avistaje: frecuente Género Gallinula Especie G. chloropus Nombre vulgar: “Polla negra” Avistaje: frecuente Orden CHARADRIIFORMES Familia JACANIDAE Género Jacana Especie J. jacana Nombre vulgar: “Gallito de agua” Avistaje: frecuente Familia ROSTRATTULIDAE Género Nycticryphes Especie N. semicollaris Nombre vulgar: “Aguatero” Avistaje: poco frecuente Familia RECURVIROSTRIDAE Género Himantopus Especie H. melanurus Nombre vulgar: “ Tero real” Avistaje: frecuente Familia CHARADRIIDAE Género Vanellus Especie V. chilensis Nombre vulgar: “Teru-Teru común” Avistaje: muy frecuente Género Charadrius Especie Ch. collaris Nombre vulgar: “Chorlito de collar” Avistaje: poco frecuente Género Tringa Especie T. solitaria Nombre vulgar: “Pitotoi solitario” Avistaje: poco frecuente Género Gallinago Especie G. gallinago Nombre vulgar: “ Becasina común” Avistaje: poco frecuente Familia LARIDAE Género Larus Especie L. dominicanus Nombre vulgar: “Gaviota cocinera” Avistaje: frecuente Género Larus

Especie L. maculipennis Nombre: “Gaviota capucho café” Avistaje: frecuente Orden COLUMBIFORMES Familia COLUMBIDAE Género Columba Especie C. picazuro Nombre: “Picazuró o paloma turca” Avistaje: muy frecuente Género Columba Especie C. livia Nombre vulgar: “Paloma casera” Avistaje: frecuente Género Zenaida Especie Z. auriculata Nombre vulgar: “ Torcaza” Avistaje: muy frecuente Género Columbina Especie C. picui Nombre vulgar: “ Torcacita” Avistaje: frecuente Género Leptotila Especie L. verreauxi Nombre vulgar: “ Yeruti común” Avistaje: frecuente Orden PSITTACIFORMES Familia PSITTACIDAE Género Cyanoliseus Especie C. patagonus Nombre vulgar: “Loro barranquero” Avistaje: excepcional Género Myiopsitta Especie M. monacha Nombre vulgar: “Cotorra” Avistaje: muy frecuente Orden CUCULIFORMES Familia CUCULIDAE Género Coccyzus Especie C. melacoryphus Nombre vulgar: “Cuclillo pico negro” Avistaje: poco frecuente Género Guira Especie G. guira Nombre vulgar: “Pirincho” Avistaje: muy frecuente Orden STRIGIFORMES

Familia TYTONIDAE Género Tyto Especie T. alba Nombre: “Lechuza de campanario” Avistaje: frecuente Familia STRIGIDAE Género Asio Especie A. clamator Nombre vulgar: “Lechuzón orejudo” Avistaje: poco frecuente Género Athene Especie A. cunicularia Nombre vulgar: “Lechucita pampa” Avistaje: frecuente Género Asio Especie A. flammeus Nombre vulgar: “Lechuzón campestre” Avistaje: poco frecuente Orden CAPRIMULGIFORMES Familia CAPRIMULGIDAE Género Caprimulgus Especie C. longirostris Nombre vulgar: “Atajacaminos ñañarca” Avistaje: frecuente Género Podager Especie P. nacunda Nombre vulgar: “Ñacundá“ Avistaje: frecuente Género Hydropsalis Especie H. brasiliana Nombre: “Atajacaminos tijereta” Avistaje: frecuente Orden TROCHILIFORMES Familia TROCHILIDAE Género Chlorostibon Especie Ch. aureoventris Nombre vulgar: “Picaflor verde común” Avistaje: frecuente Género: Leucochloris Especie: L. albicollis Nombre vulgar: “Picaflor garganta blanca” Avistaje: poco frecuente Orden CORACIIFORMES Familia ALCEDINIDAE Género Ceryle Especie C. torquata

Nombre vulgar: “ Martín pescador grande” Avistaje: poco frecuente Género Chloroceryle Especie Ch. americana Nombre vulgar: “ Martín pescador chico” Avistaje: poco frecuente Orden PICIFORMES Familia PICIDAE Género Colaptes Especie C. campestris Nombre vulgar: “Carpintero campestre” Avistaje: frecuente Género Colaptes Especie C. melanolaimus Nombre vulgar: “Carpintero real común” Avistaje: frecuente Orden PASSERIFORMES Familia FURNARIIDAE Género Geositta Especie G. cunicularia Nombre vulgar: “Caminera común” Avistaje: frecuente Género Furnarius Especie F. rufus Nombre vulgar: “Hornero común” Avistaje: muy frecuente Género Cranioleuca Especie C. sulphurifera Nombre vulgar: “Curutié pardo” Avistaje: poco frecuente Género Phleocryotes Especie P. melanops Nombre vulgar: “ Junquero” Avistaje: frecuente Género Anumbius Especie A. annumbi Nombre vulgar: “Leñatero” Avistaje: frecuente Género Asthenes Especie A. pyrrholeuca Nombre: “Canastero chaqueño” Avistaje: frecuente Género Asthenes Especie A. hudsoni Nombre vulgar: “ Espartillero pampeano” Avistaje: frecuente

Género Synallaxis Especie S. albescens Nombre vulgar: “Pijuí cola parda” Avistaje: poco frecuente Familia TYRANNIDAE Género Xolmis Especie X. irupero Nombre vulgar: “ Monjita blanca” Avistaje: poco frecuente Género Lessonia Especie L. rufa Nombre vulgar: “ Sobrepuesto” Avistaje: un avistaje en bandada de 20 individuos. Género Hymenops Especie H. perspicillata Nombre vulgar: “Pico de plata” Avistaje: frecuente Género Knipolegus Especie K. aterrimus Nombre vulgar: “ Viudita común” Avistaje: frecuente Género Fluvicola Especie F. pica Nombre vulgar: “ Viudita blanca” Avistaje: poco frecuente Género Serpophaga Especie S. nigricans Nombre vulgar: “Piojito gris” Avistaje: frecuente Género Tachuris Especie T. rubrigastra Nombre vulgar: “ Siete colores de laguna” Avistaje: frecuente Género Machetornis Especie M. rixosus Nombre vulgar: “Picabuey” Avistaje: frecuente Género Satrapa Especie S. icterophrys Nombre vulgar: “Amarillo” Avistaje: frecuente Género Pitangus Especie P. sulphuratus Nombre vulgar: “ Benteveo común”

Avistaje: frecuente Género Tyrannus Especie T. melancholicus Nombre vulgar: “ Suirirí real” Avistaje: poco frecuente Género Tyrannus Especie T. savana Nombre vulgar: “ Tijereta” Avistaje: frecuente Género Muscipipra Especie M. vetula Nombre vulgar: “ Tontilo gris” Avistaje: poco frecuente Género Pyrocephalus Especie P. rubinus Nombre vulgar: “Churrinche” Avistaje: frecuente estival Género Pseudocolopterix Especie P. flaviventris Nombre vulgar: “Doradito pardo” Avistaje: poco frecuente Género Serpophaga Especie S. subcristata Nombre vulgar: “Piojito común” Avistaje: frecuente Familia HIRUNDINIDAE Género Progne Especie P. modesta Nombre vulgar: “Golondrina negra” Avistaje: poco frecuente Género: Progne Especie: P. chalybea Nombre vulgar: “Golondrina doméstica” Avistaje: frecuente Género Phaeoprogne Especie P. tapera Nombre: “Golondrina parda grande” Avistaje: frecuente Género Notiochelidon Especie N. cyanoleuca Nombre: “Golondrina barranquera” Avistaje: frecuente Género Stelgidopteryx Especie S. fucata Nombre vulgar: “Golondrina cabeza rojiza” Avistaje: frecuente

Familia TROGLODYTIDAE Género Troglodytes Especie T. aedon Nombre vulgar: “Ratona común” Avistaje: muy frecuente Género: Cistothorus Especie: C.platensis Nombre vulgar: “Ratona aperdizada” Avistaje: muy poco frecuente Familia MIMIDAE Género Mimus Especie M. triurus Nombre vulgar: “Calandria real” Avistaje: frecuente Género Mimus Especie M. saturninus Nombre vulgar: “Calandria grande” Avistaje: frecuente Familia TURDIDAE Género Turdus Especie T. rufiventris Nombre vulgar: “Zorzal colorado” Avistaje: frecuente Familia MOTACILLIDAE Género Anthus Especie A. furcatus Nombre vulgar: “Cachirla uña corta” Avistaje: frecuente Género Anthus Especie A. corredera Nombre vulgar: “Cachirla común” Avistaje: frecuente Género Anthus Especie A. chii Nombre vulgar: “Cachirla chica” Avistaje: frecuente Familia SYLVIIDAE Género Polioptila Especie P. dumicola Nombre vulgar: “ Tacuarita azul” Avistaje: frecuente Familia PLOCEIDAE Género Passer Especie P. domesticus Nombre vulgar: “Gorrión”

Avistaje: frecuente Familia EMBERIZIDAE Género Gubernatrix Especie G. cristata Nombre vulgar: “Cardenal amarillo” Avistaje: poco frecuente Género: Sporophila Especie: S. collaris Nombre vulgar: “Dominó” Avistaje: poco frecuente Género Sporophila Especie S. plumbea Nombre vulgar: “Corbatita común” Avistaje: frecuente Género Sicalis Especie S. luteola Nombre vulgar: “ Misto” Avistaje: muy frecuente Especie S. flaveola Nombre vulgar: “ Jilguero dorado” Avistaje: muy frecuente Género Zonotrichia Especie Z. capensis Nombre vulgar: “Chingolo común” Avistaje: muy frecuente Género Donacospiza Especie D. albifrons Nombre vulgar: “Pajerito canela” Avistaje: poco frecuente Familia FRINGILLIDAE Género Carduelis Especie C. magellanica Nombre: “Cabecita negra común” Avistaje: frecuente Familia ICTERIDAE Género Icterus Especie I. cayanensis Nombre vulgar: “ Boyerito” Avistaje: poco frecuente Género Molothrus Especie M. rufoaxillaris Nombre vulgar: “ Tordo pico corto” Avistaje: frecuente Especie M. bonariensis Nombre: “Tordo renegrido” Avistaje: frecuente

Género Molothrus Especie M. badius Nombre vulgar: “ Músico” Avistaje: frecuente Género Agelaius Especie A. ruficapillus Nombre vulgar: “ Varrillero común” Avistaje: frecuente Género Agelaius Especie A. thilius Nombre: “Varrillero ala amarilla” Avistaje: frecuente Género Sturnella Especie S. superciliaris Nombre vulgar: “Pecho colorado” Avistaje: frecuen

Garza Mora. Es la más grande de las garzas, llegando a medir un metro y medio de altura.

Tortugas.

LOS REPTILES:

Entre las tortugas se distinguen dos especies autóctonas, ambas acuáticas: Tortuga de Río:

(Hydromedusa tectifera)
Tortuga de Laguna:

(Phrynops hilarii).

Ambas especies poseen una voracidad notable en la época estival pero en el invierno su metabolismo disminuye, entrando en estado de letargo y no se alimentan. Su alimento consiste de peces y otros organismos acuáticos que normalmente cazan bajo el agua. La tortuga de laguna puede observarse con frecuencia en las aguas del río De la Reconquista y sus arroyos afluentes. En el arroyo La Choza, aguas arriba de la Presa Ing. Marín, hemos observado una población de esta especie que superaba los doscientos individuos. Fue un espectáculo realmente asombroso verlas juntas, calentándose al sol, a veces trepadas unas sobre otras, formando pilas de cuatro o cinco ejemplares. Al detectar mi presencia todas se arrojaron al agua en tumulto, batiendo la superficie del curso de agua que por unos instantes abandonó su tranquilidad habitual. En cambio, la tortuga de río tiene un temperamento más tímido y pasa más tiempo bajo la superficie, lo que hace menos frecuente su visualización. Su aparición suele darse cuando muerde los anzuelos de los pescadores, tragando tanto la carnada que es muy difícil de

extraer dado su largo cuello, lo cual provoca a menudo su muerte. Ocasionalmente pueden observarse otras dos especies de tortugas que no son propias de la región: la tortuga terrestre común y la «tigre de agua», de hábitos acuáticos, ambas introducidas en las ciudades como mascotas y luego trasplantadas a estos ambientes. Lagartos. El Lagarto overo (Tupinambis teguixin), es un reptil característico de nuestra zona. Existen poblaciones importantes en toda la cuenca alta del río, especialmente en la periferia del Parque Los Robles, donde hace diez años hemos observado los ejemplares más grandes. Uno de ellos, que solía ocultarse en la alcantarilla cercana al ingreso del Parque, medía un metro y medio de largo. En invierno se reúnen en cuevas poco profundas que excavan cerca de algún espejo de agua y es frecuente hallar en uno de estos refugios invernales una docena o más individuos que al ser molestados se zambullen en el agua. Una vez sumergidos pueden permanecer varios minutos sin salir a respirar. Actualmente los perros abandonados y hambrientos, y el hombre que los caza, son sus principales enemigos. Sufren gran persecución que terminará por hacerlos desaparecer de nuestra zona si no se toman medidas efectivas para evitarlo. Ocasionalmente puede verse también el Lagarto Verde (Teius cyanogaster) y Lagartijas de pequeño tamaño, que habitan entre las piedras de las vías, y un lagarto ápodo del género Ophiodes, que suele confundirse con las serpientes.

Serpientes. Entre las culebras (jamás hemos visto víboras -venenosas- en la zona), las más frecuentes de observarse son: Liophis anomalus, de coloración llamativa con líneas rojas y amarillas, fondo negro y castaño. Sigue en importancia una Culebra Verde (Philodryas patagoniensis), la cual suele aproximarse al metro de largo. También hemos observado algunos ejemplares de la Falsa Yarará (Lystrophis dorbignyi).

La disminución de las poblaciones de culebras es una consecuencia de las modificaciones del hábitat y de algunas pautas culturales perniciosas, ya que mucha gente acostumbra a matarlas cada vez que encuentra una, no importa la clase de serpiente de que se trate. Este procedimiento es totalmente injustificado ya que las serpientes que habitan nuestra zona son inofensivas. De todos modos se deben tener precaución al toparse con cualquier ofidio si uno no sabe reconocerlos. Aún así los venenosos no atacan sin provocación o por accidente.

ANFIBIOS Esta clase de animales de sangre fría es la más perjudicada por los cambios ambientales ocasionados por los seres humanos. Familia de las ranas: (Leptodactylidae) Existen cinco especies de ranas del género Leptodactylus:(L.gracilisL.mystacinus-L.podicinusL.ocellatus y L.latinasus.) Los Escuerzos pertenecen a la familia de las ranas y son muy escasos en nuestra zona. Los que hemos observado pertenecen a una sola especie (Ceratophrys ornata).

Familia de los sapos: (Bufonidae ) Está representada por dos especies: el Sapo Común (Bufo arenarum) y (Bufo granulosus). Este último con dos subespecies: (B. granulosus d’orbigny y B. granulosus fernandezae), la primera de las cuales representa a pequeños sapos que excavan apretadas cuevas de hasta 50 ctms de profundidad. Familia de « ranitas de zarzal»: (Hylidae) Está representada por tres especies: (Hyla pulchella pulchella), (Hyla squalirostris) y (Ololygon (Hyla) x-signata eringiophila). De todas las ranitas de zarzal, la más frecuente es la primera cuya coloración puede variar del marrón claro al verde o gris.

Los peces del río De la Reconquista: El río De La Reconquista está integrando ictiológicamente el dominio Paranense de la subregión Brasílica (Ringuelet, l975). Esta subregión se extiende por gran parte de Sudamérica y presenta la ictiofauna de agua dulce más diversa y rica del mundo. Las condiciones de contaminación en el río Reconquista y en la casi totalidad de sus afluentes han disminuido la diversidad y el número de individuos de las especies originales. Por desgracia, esta lamentable circunstancia se adelantó a los estudios científicos de los peces que habitan la cuenca y por lo tanto nunca podremos conocer con certeza cómo se componían las comunidades ictícolas que habitaban la cuenca con anterioridad a su moderna polución. Existen muy pocas referencias científicas sobre los peces que habitan y habitaron la cuenca del Reconquista: el ictiólogo argentino H. L. López menciona como antecedente el registro de una mojarra del género Astyanax dado a conocer en 1973 en las comunicaciones del Museo «Bernardino Rivadavia» (Szidat, 1973). En 1990, López dio a conocer la primera lista de peces para el río Reconquista sobre la base del estudio de peces colectados en el año 1974. La lista está conformada por nueve especies de peces Characiformes y Siluriformes. Posteriormente, la reciente monografía de peces continentales de la República Argentina publicada por el ictiólogo C. Menni (2004) en su apartado sobre los peces del río De la Reconquista reproduce prácticamente la información proporcionada por López (1990) pero actualizando la nomenclatura taxonómica de algunas de las especies. Según la tradición oral, hasta aproximadamente 1930, en el río Reconquista podían pescarse pequeños Dorados (Salminus brasiliensis) y Bogas (Leporinus obtusidens). Recuerdo que en la década de 1960 existían especies de palometa, de unos tres o cuatro centímetros de largo, que posiblemente se tratara de ejemplares juveniles de Pacú y Pirañas, los cuales posteriormente han desaparecido del registro. El único arroyo que aún mantiene condiciones aceptables es El Durazno, en la cuenca alta. La permanencia de agua formando el lago de la presa Ingeniero Roggero, desde agosto de 1992, ha generado el desarrollo de un ecosistema muy rico. En numerosas oportunidades se han sembrado alevinos de pejerrey, por iniciativas de la Municipalidad de Moreno y el Club de Caza y Pesca de Moreno. A continuación se detalla una lista de especies registradas para la cuenca del río Reconquista. Se consideraron las especies reportadas por López (1990), más aquellas que he visto y clasificado personalmente. Durante el corriente año

(2010), tuve la posibilidad de contar con la generosa contribución del Lic. Sergio Bogan, de la Fundación de Historia Natural «Félix de Azara», quien revisó nuestra lista sistemática y aportó valiosas sugerencias que nos permitieron corregirla y actualizarla. Clase ACTINOPTERYGII
División TELEOSTEI Serie OTOPHYSI Orden CHARACIFORMES Familia ACESTRORHYNCHIDAE Género Acestrorhynchus Eigenmann y Kennedy, 1903 Especie A. pantaneiro (Menezes, 1990) Nombre vulgar «Dientudo paraguayo» Familia CHARACIDAE Subfamilia Incertae sedis Género Oligosarcus Günther, 1864 Especie Oligosarcus. sp Nombre vulgar: «Dientudo» Subfamilia CYNOPOTAMINAE Género Cynopotamus Valenciennes, 1849 Especie Cynopotamus sp. Nombre vulgar: «Dientudo jorobado» Subfamilia: TETRAGONOPTERINAE Tribu TETRADONOPTERINI Género Astyanax Baird y Girard, 1854 Especie A. eigenmanniorum (Cope, 1894) Nombre vulgar: «Mojarra» Género Bryconamericus Eigenmann, 1907 Especie B. iheringii (Boulenger, 1887) Nombre vulgar: «Mojarra» Subfamilia CHEIRODONTINAE Género Cheirodon Girard, 1855 Especie C. interruptus (Jenyns, 1842) Nombre vulgar: «Mojarra»

Familia CHARACIDAE Subfamilia Glandulocaudinae Género Pseudocorynopoma Especie P. doriae (Perugia, 1891) Nombre vulgar «Mojarra de velo» Familia CURIMATIDAE Subfamilia CURIMATINAE Género Cyphocharax Fowler (1906) Especie C. voga (Hensel, 1870) Nombre vulgar: «Sabalito» Familia ERYTHRINIDAE Género Hoplias Gill, 1903 Especie H. malabaricus ( Bloch, 1794) Nombre vulgar: «Tararira» Orden SILURIFORMES Familia HEPTAPTERIDAE Género Heptapterus Bleeker, 1858 Especie H. mustelinus (Valenciennes, 1840) Nombre vulgar: «Bagre anguila»

Género Pimelodella Eigenmann y Eigenmann, 1888 Especie P. laticeps (Eigenmann, 1917) Nombre vulgar: «Bagre cantor»

Género Rhamdia Eigenmann y Eigenmann,1888 Especie R. quelen (Quoy & Gaimard, 1824) Nombre vulgar: «Bagre sapo»

Familia PIMELODIDAE Género Parapimelodus La Monte, 1933 Especie P. valenciennesi (Lütken, 1874) Nombre vulgar: «Bagre misionero o Porteñito»

Género Pimelodus Lacepede, 1803 Especie P. maculatus (Lacepede, 1803) Nombre vulgar «Bagre amarillo» Familia CALLICHTHYDAE Género Callichthys Scopoli, 1777 Especie C. callichthys (Linné, 1758) Nombre vulgar: «Cascarudo»

Género Corydoras Lacepede,1803 Especie C. paleatus (Jenyns, 1842) Nombre vulgar: «Coridora o limpia fondo» Familia LORICARIIDAE Subfamilia HYPOPTOPOMATINAE Género Otocinclus Cope, 1871 Especie Otocinclus sp. Nombre vulgar: «Limpia vidrios» Subfamilia LORICARIINAE Género Loricariichthys Bleeker, 1862 Especie L. anus (Valenciennes, 1836) Nombre vulgar: «Vieja del agua» Subfamilia HYPOSTOMINAE Género Hypostomus Lacepède, 1803 Especie H. commersonni (Valenciennes, 1836) Nombre vulgar: «Vieja del agua» Género Ancistrus Kner, 1854 Especie A. cirrhosus (Valenciennes, 1840) Nombre vulgar: «Vieja manchada» Serie ATHERINOM ORPHA Orden CYPRINODONTIFORMES Familia RIVULIDAE Género Austolebias Costa, 1998 Especie Austrolebias sp. Nombre vulgar: «Cinolebia o pavito»

Familia ANABLEPIDAE Género Jenynsia Günther, 1866 Especie Jenynsia sp. Nombre vulgar: «Madrecita de agua» Género Cnesterodon Garman, 1895 Especie C. decemmaculatus (Hensel, 1868) Nombre vulgar: «Madrecita de agua» Género Phalloceros Eigenmann, 1907 Especie P. caudimaculatus (Hensel, 1868) Nombre vulgar: «Madrecita de agua» Orden ATHERINIFORMES Familia ATHERINOPSIDAE Género Odontesthes Evermann y Kendall, 1906 Especie O. bonariensis (Cuvier y Valenciennes, 1835) Nombre vulgar: «Pejerrey» Serie PERCOMORPHA Orden SYNBRANCHIFORMES Familia SYNBRANCHIDAE Género Synbranchus Bloch, 1795 Especie S. marmoratus Bloch,1795 Nombre vulgar: «Anguila» Orden PERCIFORMES Familia CICHLIDAE Género Australoheros Rícan y Kullander, 2006 Especie A. facetum (Jenyns, 1842) Nombre vulgar: «Chanchita» Género Crenicichla Heckel, 1840 Especie Crenicichla sp. Nombre vulgar: «Cabeza amarga» Género Gymnogeophagus Ribeiro, 1918 Especie G. meridionalis Reis y Malabarba, 1988 Nombre vulgar: «Siete colores»

La presa Ing. Roggero mantiene, desde 1992, un lago en forma permanente que en condiciones normales ocupa una superficie de 250 hectáreas, al que se ha denominado «Lago San Francisco», aunque desde el punto de vista ecológico se comporta como una laguna pampeana. Este espejo de agua cumple desde entonces un rol determinante para la conservación, entre otros muchos organismos, de las especies ictícolas. Por una parte, se ha conectado a un corredor que a lo largo del año parecen transitar las aves de relación acuática del dominio pampeano y mesopotámico. Durante los incendios del Delta y sur de Entre Ríos, en el año 2008, este lago sirvió de refugio a miles de aves. Por otra parte, el lago interviene en el mejoramiento de la calidad de agua que llega desde río arriba, a través del arroyo La Choza, el cual transporta una importante carga de efluentes orgánicos e inorgánicos procedentes de la producción agropecuaria en general, y en especial de los aportes de la planta industrial y sistema de tratamiento de efluentes cloacales de General Rodríguez. Este Partido, en los últimos treinta años, se ha constituido en el principal foco de contaminación de la cuenca alta. Hasta cierto punto, el lago de la presa hace las veces de una gigantesca planta de tratamiento de esas aguas cargadas de materia orgánica. Devuelve, presa abajo, agua de mejor calidad que las recibidas por el mencionado arroyo. La muerte de alrededor de varios millones de peces (unas 70 toneladas) en el río de la Reconquista en el transcurso del mes de Agosto de 1992, fue consecuencia del vaciamiento del «lago» de la presa Ing. Roggero. Al eliminarse abruptamente el ecosistema de la laguna, los peces no pudieron soportar las condiciones del río. Otras mortandades, frecuentes en ríos de la llanura, pueden producirse en los períodos de secas, al reducirse el caudal de los cursos de agua, sobre todo en los meses de verano con altas temperaturas, al disminuir la cantidad de oxígeno disuelto y el volumen de las aguas. Este fenómeno natural debe ser de antigua data, ya que algunas especies manifiestan adaptaciones especiales para resistir las épocas desfavorables.

ALGUNOS ARTRÓPODOS DE LA ZONA: Orden Odonatos
Libélula o “Alguacil”

Orden Ortópteros Cucaracha, maboretá, langosta

Orden Coleópteros Escarabajos.

Gorgojo Mariquita Carábido Bicho moro

Orden Himenópteros: Abejas, abejorros, avispas.

Orden Lepidópteros: Mariposas, polillas,etc.

Mariposa Bandera Nacional Morpho catenarius argentinus.

Era una bella mariposa de 12 ctms., de envergadura. Su nombre se debe a la coloración de sus alas.

Depositaba sus huevos únicamente sobre las hojas del Coronillo (Scutia buxiflora) de las cuales se alimentaban luego las larvas. La desaparición de este árbol, en la región, selló la suerte de esta especie. Según F. Bourquin, en 1952, aún se observaban algunos ejemplares en la isla Martín García.

Orden Dípteros: Moscas, moscardones, mosquitos, etc.

Artrópodos quelicerados: Arañas, alacranes, etc.

Mosquito común (Culex sp.)

Arañón de los troncos (Polybetes pythagorica)

CAPÍTULO VIII
Sumario:

Flora de la región. Especies de los humedales, pastizales y arboledas.

FLORA DE LA REGIÓN: En el mapa fitogeográfico de la provincia de Buenos Aires, elaborado por A. Cabrera, esta región está clasificada integrando el distrito oriental de la Provincia Pampeana, en opinión de otros autores, influenciada por el distrito de los talares de la Provincia del Espinal.

Esto se puede observar en la región de la cuenca alta del río de La Reconquista, donde son frecuentes asociaciones de Talas (Celtis tala) y Espinillos (Acacia caven). Tal asociación es la típica de nuestro Partido de Moreno, aunque muy disminuida por causas humanas. En la zona de la presa Ing. Roggero, es posible observar Talas y Espinillos. Sin embargo, la forestación con árboles exóticos ha reemplazado los ambientes silvestres hasta el punto de perder su aspecto original. Algunos de estos árboles se han vuelto invasores. Un caso muy destacado es el de la Acacia negra (Gleditsia triacantos), de origen norteamericano, que forma extensos montes, casi impenetrables aquí como en las orillas del río Luján, en Pilar. También en Marcos Paz y General Rodríguez, donde pueden ser observados transitando la ruta Nº6.

Prescindiendo de las áreas cultivadas o dedicadas a la ganadería en forma intensiva, dentro del distrito Pampeano Oriental pueden distinguirse las siguientes comunidades: El Pastizal: Esta comunidad es la que cubre los campos altos. Son los pastizales de los suelos arcillo-arenosos ligeramente ácidos. En algún momento, la mayor parte de estos terrenos, han sido sometidos al arado y por lo tanto han sido muy modificados. Quedan relictos junto a las vías férreas y en campos poco pastoreados. La vegetación está formada por gramíneas cespitosas de medio a un metro de altura. Las matas están más o menos próximas entre sí, de acuerdo a la fertilidad del suelo, a la humedad y el pastoreo, y entre ellas crecen numerosas especies de hierbas más bajas. La cobertura del suelo oscila entre el 50% y el l00%, según las estaciones del año. A fines del invierno y principio de la primavera es máxima, reduciéndose durante el estío y otoño, época durante la cual la vegetación semeja una verdadera estepa. Son centenares las especies vegetales del pastizal que pueblan los terrenos baldíos del área urbana, como las vías del ferrocarril y las zonas rurales de Moreno. Muchas de estas fueron introducidas por el hombre. Los arbustos son escasos, si bien a veces pueden formar manchones o sociedades muy destacadas como en el caso de la «chilca» o «espanta colono», muy invasora en el área del Parque Los Robles.

Algunas especies características de los pastizales de Moreno:

Los Humedales: En las zonas húmedas se pueden encontrar asociaciones denominadas genéricamente “juncales” cuando esta es la especie más resaltante del conjunto. Existen charcos y espejos de agua de cierta permanencia, donde además de destacarse el junco (Scirpus californicus) crecen la “sagitaria” (Sagitaria montevidensis), el “duraznillo de agua” (Solanum gaucophyllum), la “Lagunilla” (Alternanthera sp.), etc.

Cuando el componente dominante es la “totora” (Typha dominguensis) al conjunto se le denomina “totoral”. Podemos ver que el Totoral no requiere zonas inundadas pero si suelos muy húmedos, en especial los de las cercanías de los arroyos de la cuenca alta del Reconquista y nacientes del arroyo Las Catonas y otros sectores donde la tierra se mantiene muy húmeda como en algunos zanjeos. Otra comunidad es el “cardal”, en que se destaca la «carda» (Eryngium eberneum) de las zonas inundables, con largos períodos de sequías. En los “duraznillares” se destaca el «duraznillo» (Solanum glaucophyllum) cuya presencia es dominante en todos los sitios poco profundos de la laguna de la presa Ing. Roggero. Formando parte del humedal suelen observarse praderas de ciperáceas. Estas praderas se desarrollan en sectores denominados «bajos», donde el suelo se

mantiene húmedo y verde durante todo el año. Se distribuyen dado marco al río en casi toda su extensión, sus arroyos tributarios y el lago de la presa, aquí formando un anillo. Es una franja de dimensiones variables aunque más extensa en las nacientes de los arroyos. Las praderas constituyen una franja de transición entre el pastizal y la vegetación palustre y acuática. Esta comunidad está formada por hierbas rizomatosas graminiformes de menos de medio metro de altura. Aquí distinguimos Scirpus chilensis que es una ciperácea de tallos triquetros, Helechoaris bonariensis que es un junco en miniatura, la paja mansa, etc. Algunas especies de los humedales de la zona:

Las arboledas: La casi totalidad de árboles de la actual llanura pampeana es producto de la forestación, de importante desarrollo en toda el Área Metropolitana. El antiguo aspecto de la llanura se conoce por descripciones de viajeros naturalistas como Humboldt quien, respecto de la llanura pampeana, expresa: «...llena el alma del sentimiento de lo infinito». Los árboles que se encontraban en esta zona a la llegada de los españoles, aunque nunca muy numerosos, se hallaban formando galería en las márgenes del río y los arroyos, en las áreas de suelo húmedo, en los médanos enterrados bajo el suelo, formados los avances del mar que sufrió la zona en los últimos diez mil años. También salpicando aquí y allá, la inmensa llanura. Nuestra jurisdicción se encuentra en gran medida dentro de la depresión que forma la cuenca del río Reconquista (91 %), con vastas áreas inundables y humedales, hoy disminuidos por la sobreexplotación de los acuíferos y zanjeos. La proximidad y conexión de nuestra zona con el Delta, a través del río, y la influencia del dominio mesopotámico, parecen coincidir con los datos conservados en el archivo de indias, los cuales nos dicen que, a la llegada de los españoles, existían en nuestro territorio bosques en galería de cierta extensión. Opinamos que las antiguas observaciones de viajeros del período hispano, como aquel que describió en 1691 : «... de Buenos Aires a Córdoba se extiende una llanura de más de 200 leguas, en la que no se ve un solo árbol», se refieren a generalidades fitogeográficas que para nuestra zona en particular, carecen de validez. Entre otras especies se encontraban: «Tala», «Sombra de toro», «Sauce criollo», «Espinillo», «Coronillo», «Ceibo», «Ombú» y «Cina Cina», aunque con referencia a estos dos últimos, actualmente se discute su origen argentino y aún americano. También existen pruebas de la existencia de «Algarrobo blanco» (Prosopis alba), que es característico de toda la Provincia del Espinal y llegó hasta los alrededores de la ciudad de Buenos Aires, donde fueron destruidos, quedando aislados algunos viejos ejemplares en Campo de Mayo y San Isidro. La destrucción de aquella arboleda se habría debido a la necesidad de los pobladores de proveerse de madera, en los primeros años de Buenos Aires. Esto queda probado a través de Actas del Cabildo de Bs. Aires que datan de 1590, cuyas disposiciones intentaban evitar la desaparición de los pocos algarrobos que había «en el ejido de esta ciudad, hacia el Riachuelo de los

navíos». Para la misma época otras disposiciones intentaban lograr la conservación de los sauces de las costas de los ríos interiores. En cercanías y dentro del partido de Moreno existe hoy una variada arboleda, en su mayor parte compuesta por árboles exóticos (aprox.90%). Inicialmente fueron plantadas para obtener sombra, madera, abastecimiento de frutos y como “rompevientos”. Se ubicaron en las inmediaciones de los cascos y puestos de estancias, así como en los bordes de algunos caminos. Aún pueden observarse, en algunos sitios, estas formaciones arbóreas, solitarias como islas, en las zonas rurales, donde la agrupación de árboles muy antiguos suelen indicar los sitios que habitaran aquellos viejos pobladores. Guillermo Enrique Hudson, quien vivió durante su niñez en la estancia «Veinticinco Ombúes» (actual Parque Ecológico G. E. Hudson) de Florencio Varela, describe en su libro: «Allá Lejos y Hace Tiempo», las arboledas de la campaña bonaerense hacia mediados del siglo pasado. Habla de los álamos de lombardía que se encontraban plantados en fila, sauce colorado (sauce criollo), acacias negras, (Gleditsia), membrilleros, cerezos, durazneros, moreras, acacia blanca, paraísos, ombúes, etc. Puede verse que ya en aquellos años las especies exóticas eran mayoría. Otra forma de plantación, esta vez involuntaria, en que muchas especies vegetales exóticas fueron introducidas desde Europa, consistió en el transporte de semillas adheridas en el pelaje del ganado importado o en diversos elementos introducidos, y aún mezclado con otras plantas y frutos para consumo y cultivo. Germán Burmesiter, en su obra «Un viaje por los Estados Del Plata» realizado a fines de la década de 1850, describe la vegetación originada en los bordes de los caminos, en el trayecto de Bs Aires a Santa Fe y Córdoba, la que contrastaba con la vegetación autóctona de esos lugares, ubicada unos metros más allá del camino, atribuyendo este cambio a la germinación de semillas que iban cayendo de las carretas, al transporte del ganado, etc. Muchas de estas especies vegetales posteriormente se transformaron en plagas. El proceso de colonización modificó la naturaleza autóctona de estas tierras. En el siglo XVIII, Francisco de Merlo, menciona un monte de frutales ubicado a la vera de la capilla del pueblo que hoy lleva su nombre. Recordamos también que la introducción de eucaliptos de varias especies, comenzó en el año 1858, por iniciativa de Sarmiento.

En 1874, el vecino Juan Pernín, quien poseía tierras a orillas del río De Las Conchas, en inmediaciones del puente ferroviario, plantó las filas de casuarinas que aún pueden observarse en galería al río. Aquí y allá, a nuestro alrededor, podemos encontrar algunos ejemplares muy antiguos que suelen pasar inadvertidos, aún cuando se encuentran localizados en sitios muy frecuentados. Como ejemplo citamos los cipreses del patio del jardín de infantes aledaño a la Escuela Nº 24. Dicho predio constituyó el primer cementerio de Moreno y estos árboles fueron donados en ocasión de su inauguración por don Emilio Corbiere, el 1º de Enero de 1866. Otro ejemplo lo constituye un grupo de Paraísos de más de ciento veinte años de antigüedad que se hallan en los terrenos de la estación de Moreno, en el sector de la antigua casa del jefe de la misma, los cuales, sin duda datan de la fundación de este pueblo. En proximidades del antiguo casco de la estancia de Alcorta se conserva un aguaribay seguramente plantado por integrantes de la familia Alcorta, procedentes de Santiago del Estero, por motivos sentimentales. Los árboles silvestres de nuestra zona.

Se trata de especies que se encontraban en nuestra zona hacia la época de la conquista, en las proximidades de los cursos de agua. La gradual transformación del ambiente ha disminuido sus poblaciones hasta desaparecer como el caso del coronillo. Ejemplares de algarrobo blanco sólo se conservaron en Campo de Mayo

y San Isidro. En Moreno está siendo reintroducido desde 1997. En cuanto a los Talas, existen algunos ejemplares, muy viejos, en el Parque y Museo “F. J. Muñiz”, formando un bosquecillo que se encuentra protegido desde 1997. Sus semillas son digeridas y transportadas por las aves, por lo cual esta especie se expande hacia el parque “Los Robles” y a todos aquellos espacios que resulten propicios para su propagación. Las especies arbóreas como el tala sólo requieren de un ámbito estable donde desarrollarse, pero ello está limitado en la actualidad por las actividades humanas. Lo que más afecta a las especies silvestres es el uso ilegal del espacio público y el consecuente uso de recursos naturales para beneficio particular. Un caso de este tipo gravedad lo el desarrollo del cultivo de la soja. En dicho parque, a salvo del arado, es donde los pequeños talas forman sotobosque, al abrigo de los árboles más grandes.

Plantas trepadoras y epífitas que se encuentran en las arboledas.

CAPÍTULO IX
Sumario:

Valoración y composición del Patrimonio. Algunos elementos del Patrimonio Histórico Cultural.

VALORACIÓN DEL PATRIMONIO DE MORENO: Es necesario un relevamiento permanente de los bienes culturales y naturales de Moreno. Tomar nota de estos recursos para luego intentar estrategias de conservación y preservación. En los últimos sesenta años, a la par del crecimiento poblacional y económico, en especial del desarrollo comercial, se ha dado una importante disminución de nuestro patrimonio tangible más antiguo. Por lo general sólo se han realizado esfuerzos aislados para conciliar las exigencias del progreso urbano con la necesidad de salvaguardar valores de nuestro ambiente natural y humano. Según las Normas de Quito: «...La defensa y valoración del patrimonio monumental y artístico no contraviene, teórica ni prácticamente, una política de regulación urbanística científicamente desarrollada. Lejos de ello, debe constituir el complemento de la misma». Ocurre a diario que, quienes tienen el poder para decidir sobre si un edificio de valor histórico, arquitectónico o un área natural merecen ser conservados, carecen de interés para posibilitarlo, y quienes construyen o manejan negocios que modifican el ambiente cultural y natural, por lo general, no están dispuestos a realizar ningún sacrificio económico para evitar las consecuencias negativas de sus obras. En el año 1988, luego de participar en el Segundo Encuentro de Directore de Museos de la Provincia de Buenos Aires y ante la creación de la Comisión Provincial del Patrimonio Cultural Provincial, se organizaron reuniones a nivel local en las que participaron la entonces Directora Provincial de Museos, Monumentos y Sitios Históricos, representantes del Departamentos Ejecutivo y Deliberativo Municipal y asociaciones no gubernamentales. Estas reuniones dieron origen a la Ordenanza Nº 2.365/88, redactada originalmente por nosotros y, posteriormente, modificada en el ámbito del Honorable Concejo Deliberante. Por medio de esta norma se declara responsable y protector de los bienes culturales y reservas naturales existentes en el Partido de Moreno al Gobierno Municipal, creándose la Comisión de Promoción Cultural, Investigación y Preservación del Patrimonio de Moreno que debía presidir el Intendente Municipal y estaría integrada además, por un representante del H.C.D y uno por cada una de las Entidades no gubernamentales interesadas en participar en dicha Comisión. Sin embargo, pasaron doce años hasta que, en 1995, con el cambio de autoridades en el municipio, la Comisión comenzó a funcionar. A partir d entonces estuvo integrada por quince instituciones entre las cuales participaron activamente el Honorable Concejo Deliberante, el Departamento Ejecutivo Municipal, Sociedad

de Arquitectos de Moreno, Asociación de Abogados de Moreno, Sociedad Española de Socorros Mutuos, Sociedad Unión Francesa de Socorros Mutuos, Sociedad Unión Italiana de Socorros Mutuos, Centro Vasco, Centro Tradicionalista Las Espuelas, Museo del Círculo Criollo El Rodeo, Asociación de Periodistas de Moreno, Instituto Moreniano, Instituto Belgraniano, Museo Molina Campos y Museo Amancio Alcorta, y personas especialmente invitadas a participar debido a sus

conocimientos sobre la temática. La comisión sirvió como asesora del municipio en diversos temas relacionados con la historia local y presentó proyectos de ordenanza que tenían el objetivo de proteger y revalorizar elementos del patrimonio local. Fue una experiencia de cinco años que nos permitió comprender hasta qué punto no basta con decretar de interés histórico tal o cual edificio o monumento. Ni esto, ni colocar una placa en su frente pueden asegurar por sí mismos la conservación del Bien. Para el año 2001, la Comisión dejó de funcionar. Condicionada por la situación socio económica reinante en el país y más aún, desanimada por las limitaciones jurídicas que impidieron, en varios casos, contribuir a frenar la pérdida o deterioro de varios elementos del patrimonio artístico, monumental e histórico arquitectónico locales, en especial del dominio privado. Citaremos aquí algunas consideraciones extraídas de Endere, M.L e Iturburu, M.S.

(CONICET-INCUAPA), en su escrito: «Competencias Municipales en relación al patrimonio cultural. Nuevos enfoques y desafíos»: «Si bien la Constitución Nacional establece la tutela del Estado en relación con el patrimonio cultural, sólo define responsabilidades de la Nación y de las provincias.». «La Constitución Nacional dedica unas pocas líneas a los gobiernos locales. Desde su sanción en 1853 hasta la reforma de 1994, se limitó a establecer la obligatoriedad de las provincias de asegurar el «régimen municipal". Esta expresión tan ambigua generó décadas de controversias respecto de la naturaleza del municipio, hasta que en 1989 la Corte Suprema de Justicia de la Nación la definió al establecer que los municipios son autónomos. A ello contribuyó el paulatino reconocimiento de la autonomía municipal en las constituciones provinciales que e fueron reformando en el último período democrático. Art. 123: «Cada provincia dicta su propia Constitución, conforme a lo dispuesto en el artículo 5 asegurando la autonomía municipal y reglando su alcance y contenido en el orden institucional, político, administrativo, económico y financiero». Ahora bien, la jurisprudencia surgida desde la reforma de la Constitución Nacional permite afirmar (que) esta declaración de autonomía municipal fue más una enunciación de principios y una aspiración de los constituyentes –lo que no es poco- que una prescripción de cumplimiento obligatorio. A pesar de las amenazas de la intervención federal en caso de no reconocer la autonomía, la realidad es que cuatro provincias aún no la consagraron (Buenos Aires, Entre Ríos, Mendoza y Santa Fe). En los últimos quince años el interés y la preocupación de la ciudadanía y el Estado Municipal respecto de la preservación del patrimonio cultural se ha manifestado como nunca antes. Varias obras de recuperación de espacios públicos y edificios emblemáticos como el viejo hospital o la conservación de elementos históricos en la obra de construcción de la nueva estación así lo evidencian. Es importante tomar conciencia de la importancia que tiene dinamizar los bienes culturales por cuanto ellos determinan la identidad del lugar. Consolidan la conciencia local, crean lazos de arraigo a la propia comunidad permitiendo la elaboración de un perfil cultural propio, otorgan elementos auténticos para poner en marcha mecanismos de desarrollo identificados con la realidad de la población. Estos permiten que la comunidad protagonice y participe de la realidad, transformándola a partir de un estado armónico entre el hombre y su medio. Contribuye a preservar la cultura nacional, popular y local y valoriza el medio ambiente humano y natural.

Así mismo debe tener en cuenta que los criterios tradicionales para la valoración del Patrimonio Cultural y Natural, sobre todo aquellos que se refiere a los ámbitos de lo histórico o arquitectónico son muy limitados y no cubren la necesidad de considerar a todos los bienes representativos de la comunidad. Los objetos testimoniales de la historia deben representar todos los períodos del desarrollo de la comunidad morenense. En el caso de los edificios o conjunto de ellos, se debe valorar también su entorno inmediato, tenerse en cuenta la arquitectura popular, las viviendas características de los sectores sociales marginados, edificios de las estaciones de trenes, industrias, comercios, etc. El objetivo principal debe ser preservar aquellos elementos testimoniales de la historia social que permitan representar ampliamente a todos los sectores y con ello iniciar un camino rumbo a

la integración cultural de la comunidad. El patrimonio natural de Moreno está constituido por la variedad de paisajes que conforman la flora y fauna de su territorio. El principal determinante es el río De la Reconquista, ya que el mismo define un amplio valle dentro del cual se encuentra

ubicado el 91% del Distrito. Son aquellos elementos de la naturaleza que caracterizan nuestra región y tienen un valor relevante desde el punto de vista estético, científico y medioambiental. El patrimonio natural lo constituye la existencia del paisaje pampeano con sus ambientes como el humedal, el pastizal y las especies arbóreas autóctonas. El patrimonio cultural está formado por los bienes culturales que la historia le ha legado a un pueblo y por aquellos que en el presente se crean y a los que la sociedad les otorga una especial importancia histórica, científica, simbólica o estética. Es la herencia recibida de los antepasados, y que viene a ser el testimonio de su existencia, de su visión de mundo, de sus formas de vida y de su manera de ser, y es también el legado que se deja a las generaciones futuras. Comprende los objetos arqueológicos, históricos, artísticos, etnográficos, tecnológicos, religiosos y aquellos de origen artesanal o folklórico que constituyen colecciones importantes para las ciencias, la historia del arte y la conservación de la diversidad cultural del país. Entre ellos cabe mencionar las obras de arte, libros manuscritos, documentos, artefactos históricos, grabaciones, fotografías, películas, documentos audiovisuales, artesanías y otros objetos de carácter arqueológico, histórico, científico y artístico. Lo principal de estos objetos se encuentra principalmente en museos, archivos y bibliotecas del Estado. También está constituido por los lugares, sitios, edificaciones, obras de ingeniería, centros industriales, conjuntos arquitectónicos, zonas típicas y monumentos de interés o valor relevante desde el punto de vista arquitectónico, arqueológico, geopaleontológico, histórico, artístico o científico, reconocidos y registrados como tales. Estos bienes culturales inmuebles son obras o producciones humanas que no pueden ser trasladadas de un lugar a otro, ya sea porque son estructuras (Por ejemplo, un edificio), o porque están en inseparable relación con el terreno (por ejemplo, un sitio arqueológico). La identificación del patrimonio arquitectónico y urbano de Moreno aún necesita de mayores estudios. Sólo una pequeña parte de él goza de protección legal, mediante la aplicación de la legislación de Monumentos y Sitios Nacionales y son aquellos lugares o edificios de dominio público. El patrimonio intangible está constituido por aquella parte invisible que reside en el espíritu mismo de las culturas. El patrimonio cultural no se limita a las creaciones materiales. Existen sociedades que han concentrado su saber y sus técnicas, así como la memoria de sus antepasados, en la tradición oral. La noción de patrimonio intangible o inmaterial prácticamente coincide con la de cultura, entendida en sentido amplio como «el conjunto de rasgos distintivos, espirituales y

materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan una sociedad o un grupo social» y que, «más allá de las artes y de las letras», engloba los «modos de vida, los derechos fundamentales del ser humano, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias». A esta definición hay que añadir lo que explica su naturaleza dinámica, la capacidad de transformación que la anima, y los intercambios interculturales en que participa. Se trata de la poesía, los ritos, los modos de vida, la medicina tradicional, la religiosidad popular y las tecnologías tradicionales de nuestra tierra. Integran la cultura popular las diferentes lenguas, los modismos regionales y locales, la música y los instrumentos musicales tradicionales, las danzas religiosas y los bailes festivos, los trajes que identifican a cada región de la Argentina, la cocina, los mitos y leyendas; las adivinanzas y canciones de cuna; los cantos de amor y villancicos; los dichos, juegos infantiles y creencias mágicas. ALGUNOS ELEMENTOS DEL PATRIMONIO HISTÓRICO CULTURAL. Museo y Archivo Histórico Municipal «Amancio Alcorta». Consta del conjunto de dos casas que pertenecieron a la familia Alcorta. La construcción más antigua, que recuerda el estilo colonial, data de la década de 1830, época en que Amancio Alcorta se llegara a Buenos Aires procedente de Santiago del Estero. El edificio más grande es de estilo neoclásico italiano. Su construcción habría sido iniciada en la década de 1860. Se trata del único Monumento Nacional del Partido, declarado por decreto-ley nº 8505 del 31 de Diciembre de 1969. El casco de la antigua estancia «Paso del Rey» de Don Amancio Alcorta era conocido con el nombre de «monte Alcorta» o «quinta de Alcorta» y ocupaba una superficie de unas diez hectáreas, arboladas profusamente con diversas especies forestales. En 1966 se produjo el loteo y remate de esa propiedad. En Setiembre, los Sres. Rafael Amancio, Pedro Santiago, Jorge Diego Alcorta y María Adela Alcorta de Waldorp se dirigieron a la Municipalidad con el fin de comunicar que en oportunidad de vender a la firma inmobiliaria Viamonte S.C.A la «Quinta Alcorta», establecieron como condición de venta que no sería demolida la casa-habitación de Don Amancio Alcorta (la más pequeña de las casas y la más antigua) y a dejar un lote de terreno que la comprenda, y que sería destinada al Museo de Moreno

con la denominación de «Museo Histórico Municipal Amancio Alcorta», suscribiéndose la escritura respectiva ante el escribano de la Ciudad de Buenos

Aires, don Rodolfo Deheza el 24 de Mayo de 1966. Por otra parte, los dueños de la empresa inmobiliaria que realizó el remate, Sres. Benito Sánchez Fages y los doctores Mario Biondi y Norberto P. Tavasci, se dirigen a la Municipalidad, el 5 de Octubre, a efectos de comunicar que, ampliando la donación establecida como condición de la venta, la sociedad inmobiliaria, por voluntad unánime de sus componentes, deciden hacer formal donación al Municipio de la casa restante con el fin de no destruir el conjunto de edificios que pertenecieron a la familia Alcorta. De esta manera -según expresaron- el Museo de la Ciudad de Moreno contaría con mayor amplitud para sus instalaciones y se conservaría ese conjunto de casas de gran importancia histórica. Donaban además, 400 m2 de terreno, que exceden a lo que corresponde a las reservas fiscales, incluyendo una plazoleta con el añoso ombú de la estancia, recientemente destruido por una tormenta eléctrica y el paso de los años. Luego de varias reparaciones efectuadas a los edificios, se produjo en 1967 la habilitación de las primeras salas de exposición del Museo y acto de traspaso de propiedad de los donantes a la Municipalidad de Moreno. En 1969 por Decreto Nº 8505 del Poder Ejecutivo Nacional, el conjunto edilicio es declarado Monumento Histórico Nacional, siendo el único que posee Moreno.

Las colecciones iniciales del Museo fueron formadas por el Prof. Juan Carlos Ocampo, historiador local. Desde 1964 y hasta 1968, el museo funcionó en un antiguo edificio que se encontraba ubicado hacia los fondos del Palacio Municipal. Museo de Arte Biográfico «Florencio Molina Campos». Este museo es de carácter privado y depende de la Fundación homónima, responsable de los bienes que alberga. Fue inaugurado en el año 1979. Su temática gira en torno a la vida y obra del más representativo de nuestros pintores tradicionalistas. Se exhiben numerosas obras originales y reproducciones. El edificio fue construido por la iniciativa de la señora Elvira Ponce Aguirre de Molina Campos, ya fallecida. Originalmente sus colecciones fueron formadas por obras pertenecientes a "Elvirita" y en especial por medio centenar de cuadros procedentes de EE:UU, a partir del legado de un coleccionista admirador de la obra de Florencio Molina Campos, llamado Edward Larocque Tinker. En 1972, la Fundación Tinker entrega al embajador argentino en Washington, 42 cuadros coleccionados por aquel, destinados a ser custodiados en el Museo Histórico Municipal de Moreno. Se realizó la ceremonia para la entrega oficial, en el Centro para las Relaciones Interamericanas y la Srta. Martha Muse se refirió a la compra que había hecho especialmente es señor Tinker, para donarla expresamente a la Argentina. Medió en las gestiones de repatriación de las obras, nuestro cónsul general en Nueva York, señor Rafael M. Vázquez. Sobre estos acontecimientos, hasta el día de hoy, no hemos podido hallar explicación sobre cómo estas obras pasaron a pertenecer al ámbito privado. Más aún, tememos por la integridad de esta colección, dados los conflictos legales del año 1997, a partir de los cuales el Museo permanece cerrado al público en general, siendo abierto sólo en ocasiones especiales.

Museo del Círculo Criollo «El Rodeo». Pertenece al Círculo Criollo «El Rodeo» de Puente Márquez. En él se exhiben objetos y documentos sanmartinianos; imágenes religiosas; elementos gauchescos; armas; vehículos antiguos, etc. Posee dos salas de exposición. La colección fue formada por Don Rodolfo «Fito» Binaghi (f), a lo largo de toda una vida dedicada al tradicionalismo y a su institución.

Museo Municipal de Bellas Artes «Manuel Belgrano». El Museo Municipal de Artes Plásticas «Manuel Belgrano» fue creado el 21 de Diciembre de 1981, por Decreto Nº 1135, por iniciativa de la entonces Directora de Cultura, la Dra. Adelina García. Sin embargo en aquellos tiempos no se construyó ni asignó sede alguna y la colección deambuló durante muchos años por distintos sectores de la Municipalidad. En 1992, la Dirección del Museo Histórico Amancio Alcorta rescató la obra con el fin de conservarla y exponerla en esa sede hasta tanto se construyera el Museo de Arte. Allí fueron depositadas y expuestas periódicamente durante quince años. Será recién el día 20 de Junio de 2007, por

iniciativa del Intendente Don Andrés Arregui, que se creará su sede definitiva. Producto de la inversión oficial, el edificio posee dos plantas con dos salas de exposición superpuestas que cubren una superficie de más de doscientos metros cuadrados. Además el lugar cuenta con un parque donde se exhiben esculturas. El patrimonio artístico que integra la colección en la actualidad es de aproximadamente 160 obras. Las piezas más antiguas datan de los inicios de la década de 1960, cuando comenzara a formarse la colección. Consiste principalmente de pinturas, grabados y esculturas que fueron incorporadas a lo largo del tiempo mediante donaciones de los propios artistas, y adquisiciones del Municipio, a través de la organización de concursos que contemplaban la adquisición de las obras premiadas. En los últimos años, numerosas piezas fueron incorporadas gracias a la colaboración de la Asociación Amigos del Museo. La colección se caracteriza por representar, diversos estilos y técnicas, correspondientes a las últimas décadas. La importancia de la colección trasciende el ámbito local y en algunos casos, reviste interés regional e internacional.

Parque Ecológico y Museo de Historia Natural «Francisco Javier Muñiz» Esta institución fue creada por Ordenanza del 24 de Octubre de 1990, sobre la base de la colección paleontológica formada desde 1984, a través de numerosos trabajos de recolección de fósiles en la zona. Actualmente y desde aquellos años, la colección del Museo Muñiz ocupa parte de las instalaciones del Museo Amancio Alcorta, a la espera de la construcción de un edificio adecuado en su sede definitiva, inaugurada por el Intendente Lic. Mariano F. West, el 21 de Mayo de 1999, en tierras del perilago de la presa Ing. Roggero. Este proyecto posibilitó la recuperación de las antiguas tosqueras donde los fósiles afloran a la vista del visitante, con una antigüedad que se remonta al Pleistoceno medio. En el Parque Ecológico y Museo cuya, superficie es de aproximadamente cincuenta hectáreas, funciona un acuario y se exponen fósiles en los mismos yacimientos en que aparecen, rodeados de un marco natural de extraordinario valor natural, científico y educativo. La conservación de este espacio hoy permite un acercamiento a los distintos ambientes ecológicos, especialmente al humedal de gran potencial biótico. El Museo puede recorrerse a pié por un sendero de interpretación especialmente dispuesto.

EDIFICIOS PÚBLICOS DE VALOR HISTÓRICO -ARQUITECTÓNICO Palacio Municipal de 1912. Edificio ubicado frente a la plaza principal, actualmente utilizado por algunas dependencias municipales, donde funciona el salón de sesiones del Honorable Concejo Deliberante. Fue construido durante el gobierno del Intendente Emilio Gnecco para el centenario de la Revolución de Mayo, pero fue inaugurado en 1912. Se trata de un edificio de hermosas líneas arquitectónicas del romanticismo francés, obra del constructor Adolfo Forcella.

Teatro Municipal «Leopoldo Marechal». Este teatro fue inaugurado en el año 1986 sobre la base de la antigua sede del salón social de la Unión Francesa de Socorros Mutuos que data del 25 de Diciembre de 1904. Durante muchos años el salón fue utilizado como biógrafo y teatro. Es por ello que, durante casi todo el siglo XX se lo conoció como Cine Teatro París. Desde la década de 1960 funcionaron allí el Juzgado de Paz, comercios y oficinas municipales. La compra del edificio y su acondicionamiento por parte de la Municipalidad posibilitó contar con una sala apta para el desarrollo de varias actividades, principalmente la teatral, que ha sido uno de los aspectos de mayor crecimiento en el espectro cultural local de las últimas décadas.

Catedral de Moreno. Parroquia «Nuestra Señora del Rosario». Es la iglesia más antigua de Moreno. Se encuentra ubicada frente a la plaza principal de la ciudad. La piedra fundamental de este edificio fue colocada, en 1863, por el Gobernador Mariano Saavedra. Su construcción, de estilo neoclásico, fue modificada en la década de 1960, en especial los sectores anexos laterales, a los que se les dio aspecto colonial español. Su primer cura párroco fue el Rvdo. Padre Natalio Arellano. La inauguración se llevó a cabo el 5 de Noviembre de 1865. Al crearse el obispado Merlo-Moreno, el 13 de mayo de 1997, y designarse obispo al presbítero Padre Fernando María Bargalló, la antigua iglesia fue elevada a la categoría de catedral. Edificio del Hospital «Mariano y Luciano De La Vega» -año 1912Hermoso ejemplo de la arquitectura sanitarista de la época, está ubicado en la intersección de las Avdas. Del Libertador Gral. San Martín y Florencio Molina Campos. La Municipalidad de Moreno, a través del Instituto de Desarrollo Urbano y Ambiental Regional (IDUAR), se encuentra realizando trabajos de restauración con el fin de devolverle sus características originales. Es el principal ejemplo de recuperación del patrimonio histórico-arquitectónico en la región. El Hospital Municipal de Moreno fue inaugurado el día 31 de Marzo del año 1912. Aquel día también fue inaugurado el Palacio Municipal (edificio del actual salón de reuniones del H.C.D), cuya ceremonia se realizó en primer lugar y desde allí partió hacia el hospital la comitiva, a pié, acompañados por la música de una banda y gran cantidad de público.

El viejo Hospital fue posible gracias al legado realizado por don Mariano De La Vega, de destacada actuación política en nuestro medio, quien, al fallecer el 3 de noviembre de 1903, deja expreso en la cláusula undécima de su testamento que, una vez fallecido su hermano Luciano, sus propiedades en Moreno serían vendidas en remate público y con el producto deberá ser construido un Hospital de Caridad, el que llevará su nombre. Luciano De La Vega fallece al año siguiente, el 23 de septiembre de 1904, y a partir de allí comenzarán las tramitaciones para comenzar con la obra. La piedra fundamental fue colocada el 25 de Marzo de 1909. El hospital comienza a funcionar luego de su inauguración, tres años más tarde. El edificio contaba con dos pabellones de enfermedades comunes, uno de operaciones, uno de administración y el correspondiente a la cocina. La ejecución de lo obra del hospital tuvo un responsable de calidad profesional y humana extraordinarias, sin cuya participación los deseos de los donantes quizás se hubieran frustrado. Fue su albacea testamentario Don Eusebio E. Giménez quien, además de contar con el asesoramiento de los destacados profesionales como los Dres. Julio Méndez y Nicolás Repeto, llevó adelante esta obra de tal manera cuyos resultados, se diría, superaron las expectativas de los propios donantes. Estación de Moreno. La estación de Moreno fue inaugurada el día 12 de Abril de 1860, hecho que dio origen al primer pueblo a su alrededor ante las ventajas del transporte ferroviario. En realidad el actual edificio, designado recientemente como Monumento Histórico Municipal, data de la década de los años 1870. El mismo día de su inauguración, desde sus instalaciones se efectuó la primera comunicación telegráfica en el país, realizada por el Gobernador Felipe Lavallol, en conexión con la estación cabecera Del Parque. Fue designada como monumento de interés municipal en 1993.

Casa y Taller del pintor Alberto Bruzzone. El pintor Alberto Bruzzone (1907-1994) vivió junto a su familia en la actual Ciudad de Paso del Rey de éste Partido, entre 1948 y 1954, habitando la casa- taller que él mismo construyera, con frente a la calle Graham Bell, muy cerca del río en el Barrio «La Quebrada». En los muros de la propiedad aún se conservan frescos realizados por el artista. Capilla Nuestra Señora de Guadalupe. Obra del destacado arquitecto Claudio Caveri, este templo fue inaugurada en el año 1967. Su estilo particular proviene del movimiento denominado «casas blancas», difundido por Caveri desde su establecimiento en la localidad de Trujui en el año 1958, cuando funda, junto con otras personas, la Comunidad Madre Tierra. El casablanquismo es un estilo de construcción que se caracteriza por la utilización de materiales sencillos que rompe con los esquemas rígidos del racionalismo, dando como resultado construcciones de diseño atípicas.

Estatua del Dr. Mariano Moreno Se encuentra instalada en el centro de la plaza principal de la ciudad de Moreno. Se trata de una verdadera obra de arte confeccionada por el escultor florentino Pietro Costa de Florencia, en mármol de Carrara. Fue el primer homenaje al prócer de Mayo en el país, realizándose sobre la base de las descripciones de Manuel Moreno, hermano de Mariano. Su inauguración contó con el padrinazgo del Dr. Nicolás Avellaneda en ejercicio de la Presidencia de la República, el 15 de abril de 1877. Estatua del General San Martín La estatua del Libertador Gral. Don José de San Martín, es un homenaje del Partido de Moreno al prócer, ideada en ocasión de los festejos del centenario de su muerte en 1950. La Comisión de Homenaje al Libertador Gral. San Martín, presidida por el intendente Dr. Alberto Vera, firmó con el escultor que ganara el concurso, un convenio mediante el cual la obra debía ser entregada en octubre de ese mismo año, sin embargo por diversas dificultades, entre estas la decisión de aumentar el tamaño de la escultura de la obra se retrasó, inaugurándose por fin el día 10 de abril de 1955. La estatua fue realizada por el escultor español Tomás de Castro, de conformidad a las normas del Instituto San Martiniano. Representa al Gral. San Martín sentado sobre una roca de la cordillera, estudiando los planos de guerra que se había trazado para el paso del los Andes. La fundición en bronce fue realizada en los talleres de Humberto Radaelli en la calle Tucumán 3544 de la Ciudad de Buenos Aires, realizando el transporte de los moldes, la empresa local de José D. Sanchotena. El proyecto de emplazamiento de la obra fue del entonces director de Parques,

Plazas y Urbanismo, el Sr. Francisco Lavecchia. El acto inaugural fue un gran acontecimiento, publicado en casi todos los diarios del país. Participaron, en representación del Presidente Juan Domingo Perón, su edecán, Vicecomodoro E. F. Mac Loughlin y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Carlos Aloé. El acto fue multitudinario. Luego de los discursos hubo un gran desfile. El Dr. Vera entrega al Gobernador un talero y un cuchillo con mango de oro y plata como obsequio para el Presidente Perón. Estatua de la «Libertad» Se halla ubicada en el centro de la plaza principal del pueblo de Francisco Álvarez. Originalmente ocupó el mismo lugar y aún el mismo pedestal en que se encuentra emplazada la estatua del Dr. Mariano Moreno desde 1877. La representación de «la Libertad» en el país, tal como se ve hoy en la estatua de la Plaza de Francisco Álvarez, se inicia desde 1856 y 1857, años en que se realizaron obras para la remodelación de la entonces Plaza Victoria (hoy Plaza de Mayo), apareciendo por primera vez dicha alegoría en forma de escultura. Estas obras estuvieron a cargo del famoso ingeniero y pintor Prilidiano Pueyrredón. La decoración de la Pirámide de Mayo, que data de 1814, se encargó al escultor francés Joseph Dubourdieu, quien esculpió la famosa estatua que corona la Pirámide, realizándose varias reproducciones más o menos idénticas, entre las que, probablemente, se encuentra la de Moreno dada su contemporaneidad. La estatua de la Libertad de Francisco Álvarez es el primer monumento que tuvo nuestro Partido. Fue instalado en la plaza de Moreno al ser declararla plaza pública por el Gobernador Mariano Acosta, tras un largo litigio por su propiedad entre la Municipalidad y la Empresa Ferrocarril del Oeste. Al ser reemplazada por la del Dr. Moreno, la estatua a la Libertad, fue depositada por largo tiempo (entre 1877 y 1912) en el antiguo edificio de la

Municipalidad sobre la Avda. del Libertador. En 1912, con la inauguración del Palacio Municipal que hoy ocupa el Salón de Sesiones del H.C.D, fue ubicada en su patio interior. (Aproximadamente donde se encuentra plantado el ejemplar de tilo). Por el año 1932, fue nuevamene trasladada, esta vez a la actual Plaza Libertad, permaneciendo en el mismo sitio del monumento al Gral. San Martín hasta que éste fue erigido, en la época del Intendente Dr. Vera. (1955). A partir de ese momento fue depositada en la Inspección General y hacia los inicios de la década de los años de 1960, por Ordenanza del H.C.D se decidió su emplazamiento en la localidad de Francisco Álvarez. Monolito de Álvarez El monolito, ubicado a un costado de la ruta Nº5 (ex Nº7) a la entrada del pueblo de Francisco Álvarez, fue instalado en 1934 por iniciativa de Don Enrique Udaondo, historiador y fundador del Museo de Luján. Es un homenaje de la provincia de Buenos Aires a los caídos durante los enfrentamientos dados en los campos de Álvarez. En 1829 combatieron los ejércitos de Rosas y López contra Lavalle, y en 1852, acontecen en nuestro Partido los primeros escarceos entre el Ejército Grande de Justo José de Urquiza y las fuerzas de Don Juan Manuel de Rosas, en los días previos a Caseros. En las inmediaciones de este sitio aún se conserva el casco de la estancia «La Tradición» de la familia Álvarez, hoy dentro del country del mismo nombre, donde Urquiza instaló su cuartel general. En el año 2008, el monolito de la imagen que acompañamos a estas líneas fue reemplazado por otra construcción, debido a que el original fue destruido durante un accidente de tránsito. Si bien la estructura del nuevo monolito no es la misma, tampoco su forma y dimensiones, la placa de mármol con la leyenda es la original y fue amurada luego de ser restaurada en el Museo Histórico "Amancio Alcorta".

Monolito que recuerda el vado «Paso del Rey». Señala la ubicación del Sitio Histórico más antiguo del Partido: El «Paso del Rey», vado natural que fuera utilizado por las carretas, correos, etc., para cruzar el río cuando aún no existía el Puente de Márquez. Este punto indica el recorrido primitivo del Camino Real al Oeste. Su nombre dio origen a la estancia «Paso del Rey», de Don Amancio Alcorta y a la actual Ciudad. Fue un vado natural, un sitio del río cuyo lecho se mantenía elevado respecto al resto, debido a presentar allí rocas llamadas «toscas» que al ser más resistentes a la erosión hídrica determinaron sectores de aguas poco profundas. Estos «bancos de toscas» facilitaron el cruce del río, sobre todo a las carretas que transitaban el antiguo «Camino Real», descubierto por Don Rodrigo Ortiz de Zárate en 1586. Existen desde varios siglos y quizás milenios atrás, numerosos sectores a lo largo de todo el curso del río Reconquista con estas características, pero quizás debido a la facilidad de su acceso o por encontrarse en la dirección en que el antiguo camino hallaba terrenos menos accidentados, este vado fue utilizado con preferencia figurando desde aquellas lejanas épocas como «paso del Rey». Mucha gente cree que su nombre obedece a que este «paso» fue utilizado por algún Rey, lo cual es imposible ya que ningún Rey español vino a la Argentina hasta la visita del Rey Juan Carlos de Borbón. En realidad el origen de la denominación parece ajustarse a lo propuesto por el Prof. Juan Carlos Ocampo cuando dice: «Todo aquello que era oficial recibía el nombre de real, porque jurídicamente pertenecía al Rey de España y no a España...». En el transcurso de los siglos XVII y XVIII el cruce del río por el Camino Real (Camino General del Oeste) se realizó por el «paso del Rey». Su utilización fue mermando a partir de 1773, cuando Don Ambrosio Márquez construye el histórico «Puente de Márquez». D urante el transcurso del siglo XIX su utilidad será cada vez menor, aunque adquirirá importancia vecinal, sobre todo a partir de la segunda mitad de siglo, para la comunicación entre los habitantes de Merlo y Moreno.

Existe un documento que parece confirmar lo anterior. En 1863, vecinos de nuestro pueblo solicitan al Juez de Paz de Luján que ordene la apertura de la calle que conduce al Río de las Conchas (De la Reconquista, desde 1954) que estaba cerrado con alambrado del terreno de Don Juan Pernín, explicando que ese era el único paso próximo a este pueblo. Para los inicios del presente siglo el paso del Rey había desaparecido físicamente, sin embargo algunas personas conservaban recuerdo de él. En una carta que Santiago Alcorta dirige al Honorable Concejo Deliberante de Moreno en 1911 dice: «...este paso sirvió siempre, hasta que la Empresa Del Molino levantó el tajamar que lo ha cubierto,...» Cómo fue ubicado el sitio donde se encontraba el vado. Pensábamos que cualquiera fuese el motivo de la desaparición del vado, debían quedar indicios de su localización. Pero resultaba muy difícil hacer buenas observaciones de las barrancas en esa zona, pues estas se hallaban permanentemente cubiertas de vegetación y desechos arrojados por la población, las industrias y la bajante luego de cada inundación.

Creíamos que el paso debía encontrarse a unos 150 metros. al sur-oeste del puente ferroviario, pero lo que más alentó esta idea fue hallar en el Museo y Archivo Histórico Municipal «Amancio Alcorta» una fotografía del puente que data del siglo XIX (probablemente de 1870 o años anteriores), tomada por el fotógrafo

Antonio Pozzo, fotógrafo oficial del Ferrocarril del Oeste. Esta fotografía, fue tomada desde el lado de Merlo, desde el sector comprendido al norte de las vías donde actualmente se encuentra el puente carretero de la ruta. Para establecer la posición del fotógrafo y al carecer la imagen de otros puntos de referencia, nos valimos de la incidencia de los rayos solares sobre la estructura del puente. En la imagen puede observarse nítidamente, en segundo plano, por entre las bases del puente, en la margen del río que queda a la izquierda de la fotografía, un camino que baja suavemente hasta el mismo nivel de las aguas. ¿Se trataría del histórico «paso del Rey»?. Observada la fotografía con una lupa binocular de diez aumentos se distinguieron pastos (probablemente Poa sp.) bordeando el paso, y más allá una persona de pié en la orilla del río que tal vez se encontraba pescando. La comparación del tamaño de los pastos, de idénticas especies que los que aparecen en el sitio en que se encontraba el fotógrafo, nos permitió estimar con aproximación la distancia que separa ambos puntos, la cual debe ser de unos 140 metros. La oportunidad de observar, limpias, las barrancas de este sitio, con el fin de realizar mejores observaciones, se dio a mediados del año 1988, cuando por orden del Gobierno Provincial se realizaron trabajos para la limpieza del río con maquinarias de dragado. Este fue un trabajo necesario pero, lamentablemente, fue acompañado de otra tarea que consistió en arrancar todos los árboles que se encontraban formando galería en las márgenes, en la errónea creencia que estos podían contribuir a las inundaciones. El daño provocado al medio ambiente en esta oportunidad fue realmente importante y de consecuencias en el tiempo que aún no han sido evaluadas. Al mismo tiempo que la máquina raspaba las barrancas en ese sitio, registramos dos perfiles estratigráficos sobre ambas márgenes, definiéndose dos antiguas depresiones, enfrentadas, que se hallaban rellenas de sedimentación en cuya composición se hallaban materiales modernos. Revisando la naturaleza del relleno, este se compone de una mezcla de limo negruzco a pardo oscuro, con presencia de tosquillas que han sido rodadas. En la masa de este sedimento se hallaron partes de esqueletos de caballos actuales, vacas, porcinos y en mayor

proporción, huesos de oveja. Esta mezcla que se depositó desde el mismo nivel del agua (la profundidad normal del río en ese punto era de 20 centímetros). Además de los restos orgánicos de los animales antes mencionados, todos de origen doméstico, el depósito contiene fragmentos de ladrillos, alambres oxidados, herraduras, vidrio, etc., todos elementos, así mismo, provenientes del periodo posterior a la conquista, lo cual nos indica su moderna formación. Del lado de Moreno, la masa se encuentra fijada por las miles de raíces que se extienden desde los cercanos ejemplares de Casuarinas, que fueran plantados por Juan Pernín en el año 1884. Del lado de Merlo, se advierte que el depósito similar, ha sufrido en mayor grado los efectos de la erosión hídrica, por lo cual ha sido parcialmente arrasado, formando el río en este lugar un pequeño recodo. De acuerdo a los datos obtenidos en los planos de relevamiento planialtimétrico, hoja 4, elaborado por la Dirección de Geodesia Provincial, la altura sobre el nivel del mar, de los terrenos en el remate de las barrancas del sitio es de 10, 31 metros del lado de Moreno y 10, 74 metros del lado de Merlo, y el cauce se encuentra a 6,35 metros, es decir que la altura total de las barrancas en este lugar es de aproximadamente 4 metros. El depósito del lado de Moreno se dispone entre la Avda. Alcorta y la calle Las Barrancas. Del lado de Merlo se observa paralelo al Camino de la Ribera, entre las calles Cachimayo y Campillo. El eje del río en este tramo tiene una orientación general suroeste-nordeste, describiendo una pequeña curva inmediatamente después que sus aguas cruzan el sitio dirigiéndose luego, casi en línea recta rumbo a un precario puente peatonal que se hallaba a 73 metros del depósito y que en 1998 fue reemplazado por otro nuevo. Siguiendo aguas abajo desde este último punto, a 45,80 metros, se encuentra emplazado el puente del ferrocarril que fuera construido en 1859. Pocos metros más allá, el río alcanza al puente carretero de ruta 7, tras lo cual describe una curva hacia la izquierda perdiéndose de vista. En cuanto al río y la escasa profundidad de sus aguas en el sitio donde se hallaba ubicado el vado, son claramente visibles los afloramientos de «toscas» en su lecho. Las toscas que afloran se encuentran, probablemente, en sedimentos asignables al Pampeano medio. El ancho del cauce en esta porción del río es de 11 metros. Los depósitos que figuran en el dibujo Nº2 con el Nº5, no se disponen definiendo una línea perpendicular al eje del río, sino que uniendo los extremos norte de ambas márgenes y los sectores al sur, ambas líneas forman una franja que se dispone en un ángulo de 70° con respecto al eje del río, resultando su disposición casi paralela a las vías del ferrocarril. En el corte estratigráfico, la capa Nº1,

corresponde al humus. La capa Nº2 se ha originado cuando el río corría a un nivel más elevado y está compuesta por materiales acarreados por el mismo río, aunque sin elementos que puedan atribuirse a años posteriores a la Conquista.

La capa Nº3, es un sedimento muy antiguo de coloración verde amarillenta, correspondiente al Miembro Guerrero de la Formación Luján. Ello lo confirmamos al hallar en esta, una mandíbula casi completa de Toxodon sp. Los sedimentos a partir del Nº4 son parte, como el anterior, de la Formación Pampeana. El relleno que en el dibujo lleva el Nº5 tiene 20 metros de extensión a lo largo del río, del lado de Merlo y 24 metros del lado de Moreno. No se ha podido conocer la extensión de los rellenos hacia las afueras del río.

Descartamos la posibilidad de que el paso haya desaparecido como consecuencia de la construcción del tajamar del molino harinero que fundara A. Alcorta com o se ha dicho, ya que éste se encontraba río arriba. (Donde actualmente se encuentra la Fábrica conocida como Zóccola). La causa no ha sido ese tajamar, ni otro que pudiera haberse construido río abajo del sitio; el proceso ha sido más natural. La minuciosa observación del contenido de los depósitos enfrentados y algunos datos históricos obtenidos de la bibliografía existente, nos sugieren que fueron otras las causas que produjeron su desaparición. Por algún motivo, el paso dejó de ser utilizado (señalamos anteriormente algunas razones). Como consecuencia de ello, desde el punto de vista físico, la depresión formada por el camino, que descendía hasta el río, fue invadida por los materiales acarreados por el este, especialmente durante las bajantes posteriores a las grandes lluvias. Estos materiales sirvieron de soporte al crecimiento de la vegetación, contribuyendo la misma a retener mejor las partículas en cada avenida de agua, colaborando a su fijación el desarrollo radicular de las numerosas Casuarinas plantadas por Pernín. Desde el comienzo de este proceso de sedimentación hasta nuestros días, el lecho del río ha descendido por erosión hídrica unos 40 centímetros, quedando ahora esa distancia entre el lecho y la base de los depósitos. Este proceso ha sido lo suficientemente lento y gradual como para pasar desapercibido, además, la construcción del puente carretero de madera habilitado en 1871, del lado norte de las vías hará que este primitivo paso quedara pronto en el olvido. Es muy probable que la fotografía en que se ve un camino que baja hasta el río, (fotografía de Antonio Pozzo) sea un testimonio único de la antigua existencia del denominado «Paso del Rey». En sus inmediaciones ha sido colocado un monolito y una placa recordando y destacando este sitio histórico, el día 15 de Diciembre de 1988, en ocasión de cumplirse el cincuentenario de la localidad de Paso del Rey. El nombre que hoy lleva esta localidad conserva al elemento más antiguo de la toponimia local. (*) Nuevas observaciones de este perfil, en ocasión de los trabajos de canalización y rectificación del río, llevadas a cabo durante el mes de noviembre de 1999, nos ha permitido comprobar una vez más la presencia de dichos depósitos, pero dichos trabajos los han reducido hasta casi desaparecer del lado de Merlo. Así mismo, han sido modificadas las medidas del ancho y profundidad del cauce.

Lugar Histórico Nacional: Puente de Márquez. El puente original ya no existe, pero el gran significado histórico que posee el lugar en que se hallaba emplazado le valió ser designado como Lugar Histórico Nacional el 18/11/1964 mediante Decreto Nº 9292/64, firmado por el Presidente Arturo Illia y su Ministro, Carlos Alconada Aramburú. El primitivo puente fue construido por don Pablo Márquez en 1773, en tierras de su propiedad y estuvo confeccionado, según las crónicas, con madera de Ñandubay, poseyendo una longitud de 27 metros. Su construcción produjo el desplazamiento del Camino Real al Oeste, el cual, hasta ese momento salvaba el río De Las Conchas atravesando un vado cercano a la actual estación ferroviaria de Paso del Rey. Por el camino y este puente transitaron personajes de la etapa colonial y en sus cercanías se desarrollaron importantes acontecimientos. Fue utilizado por los ejércitos patriotas en sus campañas libertadoras. Fue entrada y salida obligada para el tránsito de carretas, arreos, provenientes del interior al puerto de Bs. Aires. La empresa Autopistas del Oeste prometió la construcción de un monumento evocativo en ese lugar, lo cual es de interés común a los Partidos de Moreno e Ituzaingó. Balneario Recreo Crespi. Fue un balneario y recreo muy frecuentado a mediados del siglo XX. Aún en la actualidad, en los días de alta temperatura del verano, algunos bañistas suelen refrescarse en las aguas del río, pese a los carteles que advierten sobre la prohibición de hacerlo. Sobre la margen del lado de Merlo, enfrentado a este recreo, se encuentra el balneario y recreo Río Alegre. Del antiguo recreo Crespi aún se conservan algunas instalaciones en desuso. La atracción en aquellos años era la añosa y fresca arboleda. Los bañistas acostumbraban a arrojarse a «la hoya» desde una plataforma de raigones de eucalipto, a unos cuatro metros sobre el agua.

Área del puente, dique y molino de Cascallares. Sitio de extensa trayectoria turística. En sus inmediaciones existió el Molino Harinero que fundó en la década de 1870, don Antonio Cascallares, propietario de las tierras del lado de Merlo. Los recreos y camping situados en la margen de Moreno constituyeron el centro turístico más importante del Distrito durante décadas y en la actualidad siguen funcionando.

Área ribereña de la antigua estancia «La Porteña» Sector del río de unos 2 km de extensión, de impresionante belleza por los meandros que describe y la centenaria arboleda que formó parte del casco de la estancia homónima. Originalmente dicho establecimiento perteneció a don Tomás Rodríguez y posteriormente a don Adolfo Rojas, destacado vecino que ocupó cargos en el distrito. El casco de la estancia, destruido al ser abandonado en 1985, fue considerado como una obra arquitectónica resaltante. Los sedimentos portadores de fósiles pertenecientes al «bonarense antiguo» afloran en las barrancas del río en este área son de una particular importancia científica.

El Manantial: Se trata de una fuente de la que fluye agua permanentemente. Su existencia data de alrededor de sesenta años cuando un habitante de origen italiano, que habría sido arrendatario de esos campos (hoy camping del Club de Caza y Pesca) capta esta especie de pozo artesiano de escasa potencia. En la actualidad fluyen aproximadamente seis mil litros de agua por hora, según el nivel de la napa freática de la cual proviene, recargada por las lluvias. Antiguamente era habitual que la gente llegue al lugar a cargar agua en bidones para beber, en especial de la Capital Federal. El agua es de buena calidad pero no posee las propiedades minerales extraordinarias que algunos pretenden. Simplemente es agua de la primera napa. Antes del desequilibrio por sobre explotación de este acuífero había otros manantiales similares a lo largo del río. En sus inmediaciones, el 26 de mayo de 1984, fueron hallados importantes restos de animales prehistóricos. Entre ellos se destacan partes del esqueleto de Lestodon armatus, el cual debió medir más de cuatro metros de largo.

Fábrica textil «La Industrial», ex Molino Harinero «M oreno» (1859) La antigua fábrica textil «La Industrial» fue construida sobre la base del Molino Harinero Moreno, de Bernardo Chihigaren, que antes fue de Mateo Castaño, y que originalmente fundaran dos franceses, Davout y Fournot, quienes se habían asociado con Amancio Alcorta en 1858. La empresa textil que comienza a funcionar en 1917, fue fundada por Tersillo Zóccola, Amadeo Regúlez y Justo González, quienes eran cuñados entre sí. E sta empresa dio trabajo a cientos de personas, muchos de los cuales establecieron viviendas en sus inmediaciones, dando origen a la comunidad de la actual Ciudad de Paso del Rey. El Molino: El río De la Reconquista proporcionó las condiciones necesarias para la instalación de molinos harineros que utilizaban energía hídrica durante el siglo XIX. Algunos continuaron funcionaron con este tipo de energía hasta principios del siglo XX, pero no tardaron en reemplazarla por vapor o electricidad. En el Museo Histórico Municipal de Moreno, se conserva un motor a vapor fabricado en Hamburgo en 1888 que fue adoptado como fuente de energía complementaria, durante los períodos de seca, en el Molino Harinero Moreno. Durante el siglo XIX, también funcionaban otros Molinos en la zona. Amancio Alcorta, dueño de la estancia del Paso del Rey, aceptó en 1859 la oferta de los franceses, para implantar a orillas del río de las Conchas, un molino harinero. Eran ellos, Víctor Davout, autor del puente ferroviario de la primera estación de Moreno (demolida en 1872), y de la subdivisión de las tierras aledañas a ellas; y Pascual Fournot, de larga experiencia en el ramo y propietario de molinos, como el de Luján y del Barrio de Constitución de Buenos Aires. Alcorta entregó como aporte a

la Sociedad, un terreno de 200 varas frente al río por 250 de fondo, limitado por uno de sus lados con las tierras de Juan Rosalío Casco, hoy diagonal «La Industria», de Paso del Rey. Las ventajas de este molino en su momento fueron las de ser el primero en la zona sobre el río y la de poseer, según Halbach: “...una caída de agua poderosa y el derecho de elevar el tajamar actual hasta los mismos bordes del río, lo que hacía que en tiempo en que otros establecimientos análogos han estado parados, éste ha funcionado sin interrupción». Para evitar riesgos, los tres socios fundadores habían establecido que la sociedad funcionaría dos años más a partir del fallecimiento de uno de ellos, cláusula que se cumplió al morir Amancio Alcorta el 3 de mayo de 1862. El molino queda al fin en manos de Fournot al comprar los derechos de las otras dos partes, pasando posteriormente a su pretendiente en el primer remate, Mateo Castaño, quien, desde 1868 a 1871, fue socio de su hermana Leonarda C. de Lebrero, en la explotación, bajo la firma de «Mateo Castaño y Cía.», de un molino a vapor y panadería instalados en Florida 242. En 1886 los herederos de Castaño vendieron el molino Moreno a Eduardo

Zimmermann, miembro de una familia de reconocida actividad comercial quien interviniera en la vida política de Moreno donde ocupó cargos de importancia, entre ellos fue síndico municipal en 1888 y Juez de Paz en 1891.

En 1886 Zimmermann vendió el molino a Bernardo Chihigaren; en 1888 se reinvirtió la venta hasta 1892 en que quedó el establecimiento en manos del segundo solamente. Zimmermann dotó al Molino de un elemento de comunicación fundamental para su tráfico, como fue el recordado tranvía a caballo que uniera la planta con la estación de Moreno. En 1901, Chihigaren vendió la mitad de sus derechos a su concuñado Salvador Levalle, su socio desde entonces hasta 1908, año en que quedó a su solo cargo. El último poseedor del Molino fue Bernardo Chihigaren, considerado luego como uno de los pioneros en la industria de la harina. Emigrado a la Argentina, donde se convirtió en empresario de molinos harineros, llegó a poseer tres establecimientos ubicados en Bragado, Capital Federal y en Moreno. El Molino Moreno tuvo un grave incendio el viernes 8 de mayo de 1914, destruyendo los galpones y las existencias de trigo y harina que había en sus almacenes. Pudieron salvar parte de las máquinas y del edificio y el origen del siniestro se retribuyó a las consecuencias de un rayo o de un cortocircuito. Otro de los inconvenientes sufridos fue la voladura del tajamar por manos anónimas y la prohibición oficial de reconstruirlo. Chihigaren, atado al lugar por razones de afecto, conservó la casa quinta, pero en 1917 vendió las instalaciones del Molino a la firma Zóccola, González y De Miguel y Cía., quienes pensaban instalar una fábrica textil que comenzaría a funcionar a fines de ese año. En 1918 la escritura de venta fue hecha a favor de Tersillo Zóccola, Justo González, Isidoro de Miguel y Amadeo Regules; ese mismo año De Miguel vendió su parte a sus socios. El tajamar del Molino Moreno fue una obra de ingeniería de gran solidez, construido conjuntamente con los edificios principales, alrededor de 1859 a 1860. Según el agrimensor Adolfo Sourdeaux, en un informe de 1866, el tajamar se componía “...de una muralla compacta con una compuerta cuyo piso se encontraba a una altura de 1,90 Mts”. Al serles concedidos a los fundadores la licencia de construcción, se les otorgó el privilegio de elevarlo de acuerdo con sus necesidades futuras. Formaba este tajamar un gran espejo de agua y por un canal de desviación, producía con gran fuerza una corriente que impulsaba las maquinarias. Estuvo en total uso hasta principios de siglo en que fue volado con explosivos por manos «anónimas». Cuando su propietario quiso reconstruirlo, el Ministerio de obras Públicas de la Provincia se dirigió al intendente de Moreno, Emilio F. Gnecco, manifestando: «Habiéndose presentado a este Ministerio varios propietarios del partido de Moreno y ribereños sobre el Río de las Conchas, pidiendo autorización para destruir los restos de un tajamar del molino de

propiedad del Señor Bernardino Chihigaren, me dirijo al Señor Intendente, pidiendo quiera hacer saber al mencionado Señor, que debe abstenerse de reconstruir el tajamar de su molino, sin correspondiente autorización del Poder Ejecutivo». Al pie de esta nota, el Intendente Gnecco anotó: «Moreno, Febrero 26 de 1913. Sin prejuicio de la jurisdicción de la Municipalidad y sin reconocer al Ministerio lo que se atribuye sobre el asunto que motiva la presente comunicación, dése conocimiento de ella al interesado a los efectos que viese conveniente». Al instalarse la fábrica textil «La Industria», se intentó reconstruir el tajamar para el movimiento de las máquinas, pero no obtuvieron autorización. Los restos de la muralla fueron utilizados en 1946 para rellenar la diagonal «La Industria». Como prueba de su solidez, debieron utilizarse 40 kilos de dinamita para desmenuzar los grandes bloques. El lago formado por el tajamar, sirvió de diversión a las familias propietarias, en especial a la de Chihigaren y ocasionalmente a la de Alcorta. Un familiar nuestro se ahogó allí en 1905. Un bote servía para dar cortos paseos y acceder al islote que se elevaba en su centro. Grandes sauces llorones le servían de marco. De un inventario para su remate realizado luego del fallecimiento de Alcorta, se conoce que el molino estuvo dotado en la época de su fundación, además del citado y fundamental tajamar, de un gran galpón con cuatro pares de moledoras, cernidores, limpiadoras y todo lo necesario para el servicio de la maquinaria. Tenía además una casa habitación de material con cuatro piezas, horno, caballeriza y un palomar con cuarto en la parte inferior, un gallinero de madera y un corral del mismo material, con piso de ladrillos, para la crianza de cerdos. A efectos de reunir más información, dado que los datos obtenidos hasta aquí resultaban insuficientes para definir la ubicación exacta del tajamar volado con explosivos en dos oportunidades y las características originales del molino incendiado, se decidió aprovechar la oportunidad de efectuarse en el año 1998, la canalización y rectificación del río De la Reconquista. Las obras favorecerían la búsqueda de vestigios del tajamar conservados in situ. Pensábamos que en la profundidad de las aguas, la voladura no habría afectado completamente la base del tajamar debido a la amortiguación que debió producir el agua en el momento de la explosión. En efecto, siguiendo los trabajos de excavación realizada por maquinaria a lo largo de un trayecto de unos cien metros, la pala chocó con los fundamentos y parte de los muros del tajamar, totalmente sumergidas. Tales restos se encontraban en la posición original, es decir atravesando el río y profundamente enclavados bajo del nivel actual del lecho, de lo que se desprende que para su construcción el curso de agua debió ser desviado. Con maquinaria

pesada se extrajo con el mayor cuidado un tramo de 3 metros de largo por 1,20 metros de alto, por cuarenta y cinco centímetros de espesor que fue cargada en un camión y depositado en el parque del Museo «Amancio Alcorta» donde hoy se expone. Dicho muro consta, desde la base, de una capa de 0,30 mts., de cimientos, de una argamasa muy sólida constituida de cal, arena y tosquillas rodadas similares a las que arrastra el río en la actualidad. Los 0.90 mts. de altura restantes, fueron construidos con ladrillos, bien cocidos, dispuestos cruzados, angostos de 0,035 a 0.040 mts., 0,15 mts. de ancho por 0,28 mts de largo, muy característicos de las construcciones del siglo XIX en la zona. Los ladrillos fueron pegados por una mezcla de mortero compuesta por los mismos materiales que la base aunque algo más fina. A partir de la determinación de la ubicación exacta del tajamar pudo inferirse la posición donde quedaría dispuesto el inicio del canal al interior del molino, el cual se encuentra hacia el extremo sur de la actual fábrica textil. Posteriormente, hemos podido ingresar al sitio en compañía del actual propietario de las instalaciones y, en efecto, recorriendo el predio de la actual fábrica textil, a unos cincuenta metros de la barranca se distingue, algo colmado por materiales depositados por el tiempo, una depresión o cauce abandonado por las aguas que viene del río y va hasta el sector visiblemente más antiguo de edificios de la planta textil. El hecho de que la embocadura del canal no se manifieste en la margen izquierda del río se comprende si se tienen en cuenta los procesos de cambio que deben haber ocurridos en la geografía del sitio a través de casi cien años desde que funcionara por última vez el molino harinero. Este sector del río sufrió decenas de inundaciones, obras para la contención de los desbordes, depositación de sedimentos y residuos provenientes del crecimiento de la ciudad y la instalación de varias industrias ubicadas aguas arriba. La observación del interior de la construcción hacia la cual se dirige el canal, y que se encuentra absorbida por el conjunto de nuevas construcciones realizadas a lo largo del siglo XX reveló, bajo nivel del piso, un sistema de drenaje de aguas que lo recorre. No se pudieron realizar hasta el momento mejores observaciones debido a que el recinto es hoy utilizado como depósito de materiales en desuso que impiden una buena visualización. Del sistema observado y por comparación con los sistemas empleados en otros molinos de la época, se desprende que el aprovechamiento de la energía hidráulica del Molino Harinero Moreno consistía en elevar el nivel de las aguas por medio del tajamar, desviando el agua embalsada hacia el edificio del molino por medio de un canal artificial o chifle que, de acuerdo con el trabajo del Prof.

Carlos Ramírez S. Valdivia. «El molino harinero artesanal» publicado en Chile en 2003, debía poseer una inclinación no menor a los 30º y así obtener que la energía hidráulica se transforme en suficiente energía cinética para producir el movimiento de rotación de los rodesnos en la turbina. El rodesno es una pieza de madera dura con forma de hélice con paletas, atravesada en su centro por un eje vertical que transmite el movimiento giratorio a la piedra molar (el Molino Moreno poseía cuatro de estos juegos de molares). Bajo cada piedra molar móvil existía otra fija. La fuerza del agua era regulada por medio de una compuerta de madera que desvía el excedente de agua a través de otro canal denominado ladrón. Una vez utilizada el agua ésta regresaba río abajo del tajamar. En cuanto al aspecto edilicio, y teniendo en cuenta la simultaneidad de las obras de construcción mencionada por Sourdeaux en 1866, existe completa concordancia de los materiales utilizados en el recinto del molino con los observados en la construcción del tajamar. Ello permite inferir que dicha construcción de unos 200 M2, en su parte principal corresponde al edificio del molino harinero de 1859, luego modificado e integrado conjuntamente con otros edificios más modernos a la fábrica textil. Predio en el que el pintor Florencio Molina Campos construyera su rancho «Los Estribos». El rancho «Los Estribos» fue construido por Don Florencio Molina Campos, a partir del año 1934. El edificio fue levantado con postes de teléfonos en desuso, al estilo de las cabañas canadienses. Lo ayudaron en esta tarea un carpintero local apellidado Suchi y sus dos hijos, acompañados por un amigo de estos: Don Jorge Lascalea. Según datos que nos ha brindado éste último, el rancho tenía una planta rectangular de aproximadamente 10 x 20 Mts. El piso era de ladrillos asentados en barro. Las paredes de troncos de palmera, asegurados con tarugos hechos con palos de escoba, para la colocación de los cuales se perforaba los troncos con una mecha y agujereadora de mano que Don Jorge aún conserva.

Los techos, contra lo que se ha dicho en algunas publicaciones, no era de paja sino de chapas de aluminio. Era a dos agua y en la juntura de éstas, en la cumbrera del lado posterior (que es el lado que se ve en la foto que adjunto) se construyó con ladrillo, un hogar a leña con chimenea, adosado exteriormente. Se dice que en 1940 amplían estas construcciones con un edificio de dos plantas, cuya habitación superior poseía ventanas que le permitían visualizar los cuatro

puntos cardinales y que ésa habitación constituyó su estudio. En 1945 el rancho se incendia totalmente y será reemplazado por otro edificio de materiales más duraderos. Las edificios que hoy se distinguen en el predio, así como el embarcadero que puede verse en el río, fueron reemplazando aquellas viejas construcciones y fueron realizadas por los propietarios que adquieren las instalaciones en la década de los años 60’, pasando a denominarse la propiedad como «El Gallo Rojo». El solar donde se encontraba el rancho fue declarado Sitio de Interés Histórico Municipal por medio de la Ordenanza Nº 566 del año 2000. Años más tarde fue adquirido por la Municipalidad de Moreno. En la actualidad se han elaborado proyectos para su reconstrucción.

El busto de Evita que se encuentra en el patio del edificio municipal, fue inaugurado el 26 de julio de 1953, al cumplirse el primer aniversario del fallecimiento de la Sra. Eva Duarte de Perón. Fue instalado en la plazoleta del boulevard Evita, esquina Avda. del Libertador Gral. San Martín. Durante el golpe de estado de 1955, el busto fue arrancado de su base y arrastrado por las calles. El recordado vecino Alberto Jué lo rescató y protegió en su domicilio hasta 1996, año en que fue instalado en su actual ubicación.

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Datos del Autor: César Eduardo Schreiber
D e dicad o a la M us eología des de 1983, al siguie nte año se inició com o Subdire ct or ad- honore n del M use o H ist órico «A m ancio A lcort a» . En base a la colecci ón de fósiles locales f orm ada por el aut o r, la Municipalida d de M ore no f undó , en 1990, e l Parque E cológico y M us e o M unicipal de Hist oria Nat ural, baut iz ándolo con el nom br e « Francis co Javier Muñiz». Por su labor ha sido reconocido por la Com is ió n de Cultura del Part ido de M arcos Paz; Certificado de H onor, dist inguido en la vida cult ural de M ore no por sus investigaciones científicas por la revista La Pas are la; me nció n com o «Visitante De st acado» otorgada m ediante decreto de la M unicipalida d de Pilar; Prem io «Vice nta Castro Cam bó n» ot orgado en el rubro inve stigación; plaquet a por su cont ribució n a la cultura me diante la publicació n del libro « Contribució n al Conocim ie nt o de la N at urale za y el H om br e de M ore no» , ot orgado por la Sociedad Española de Socorro s M ut uo s de M ore no . M e nció n Es pe cial de la Fundaci ó n Sin A nest es ia, oye ntes por la libre e xpres ión , por su program a radial «El Mojón Perdido» Ce ntro Cult ural San M artín. Cap. Fed. Mie m bro Adhere nt e del Centro Inte rnaciona l para la Cons ervació n del Pat rim onio. M anz ana de las L uces . Bs .A s. N ombrado Socio H onorario de la Socie dad E s pañola de Socorros M ut uos. Plaquet a de re conocim ie nt o por su aporte cult ural a la Comuna. Colegio de Arquite ct os de la Provincia de Bs. Aires. Pre m io «Dr. Aldo M erciadri» al Servidor D est acado . Pre m io « M olina Cam pos » ot orgado por el Clu b Rot ary hom ónim o de Moreno, por su pe rm ane nte act it ud de s ervicio a la Comunidad. Ha dict ado num e ros as charl as , curs o s y conf e re ncias . C om o autor de publicacione s de divulgación, sus es crit os más conocidos son: « Cont ribución al conocim ie nt o del Paso del Rey» (1988), « Contribució n al Conocim ie nt o de la Nat uralez a y el H om br e de la Re gió n - Moreno. Pcia. de Bs.As» (1993), «H ist oria, Ecología y Me dio A m bie nte de M ore no» ( 1997 ) y «Pale ont ología y G e ología de M ore no» (2003).

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