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Lengua Castellana y Literatura — 1º de Bachillerato


Sintaxis — Modelo de redacción de comentario sintáctico (II)

Afortunadamente, algunos convencimos a quienes más desmoralizados


estaban y los persuadimos de la importancia de intentarlo de nuevo.

Nos encontramos ante una oración compuesta. Dentro de esta oración


se dan dos de las relaciones oracionales que hemos visto: coordinación y
subordinación. En primer lugar, se establece una relación de coordinación
entre la proposición “algunos convencimos a quienes más desmoralizados
estaban” y “los persuadimos de la importancia de intentarlo de nuevo”, ambas
unidades mediante la conjunción coordinante copulativa “y”. A su vez, dentro
de cada proposición tenemos relaciones de subordinación. Así pues, veamos
cada una por separado.

La primera proposición, “algunos convencimos a quienes más


desmoralizados estaban”, tiene como núcleo verbal “convencimos”, cuyo sujeto
es el pronombre indefinido “algunos”. Dentro del predicado, hallamos una
proposición subordinada sustantiva en función de complemento directo, “a
quienes más desmoralizados estaban”, unida al verbo “convencimos” a través
de la preposición “a”, y cuyo núcleo es el verbo copulativo “estaban”. Su sujeto
es, precisamente, el pronombre personal “quienes” mientras que su atributo
es el sintagma adjetival “más desmoralizados”.

La segunda proposición, “los persuadimos de la importancia de


intentarlo de nuevo”, consta de un verbo principal “persuadimos”, cuyo sujeto
omitido es “nosotros” (el “algunos” de la proposición anterior). Este verbo está
complementado por un objeto directo, el pronombre átono “los”, y por un
suplemento, “de la importancia de intentarlo de nuevo”. Este suplemento,
cuyo núcleo es el sustantivo “importancia”, tiene la particularidad de contener
una oración subordinada sustantiva, “de intentarlo de nuevo”. Ésta
complementa a “importancia” y funciona como complemento del nombre.
Dentro de la oración subordinada sustantiva de complemento del nombre,
cuyo núcleo es la forma en infinitivo —y, por lo tanto, exenta de sujeto—
“intentar”, nos encontramos un complemento directo, “lo”, y un circunstancial
de tiempo “de nuevo”.

“Afortunadamente” es un modificador oracional, ajeno a cualquier


oración de las anteriores.
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Lengua Castellana y Literatura — 1º de Bachillerato
Sintaxis — Modelo de redacción de comentario sintáctico (II)

Ella, que nunca hablaba en clase y que siempre se comportaba


silenciosamente ante los profesores y ante nosotros, sus compañeros, se
desmoronó un día en la hora de Lengua como un castillo de naipes,
aunque no perdió su dignidad en ningún momento.

Esta oración contiene dos tipos de subordinadas que hemos trabajado


en clase: adjetivas y adverbiales. El núcleo principal es la forma verbal
pronominal “se desmoronó”. Su sujeto es, desde luego, el pronombre personal
“ella” y, además, todo aquello relacionado con este pronombre personal, es
decir, “que nunca hablaba en clase y que siempre se comportaba
silenciosamente ante los profesores y ante nosotros, sus compañeros”. El
predicado es, además del verbo, “un día a la hora de Lengua como un castillo
de naipes, aunque no perdió su dignidad en ningún momento”. Analicemos
sujeto y predicado separadamente.

El sujeto tiene como núcleo el pronombre personal “ella”,


complementado por una oración subordinada adjetiva de relativo explicativa
que funciona como adyacente, “que nunca hablaba en clase y que siempre se
comportaba silenciosamente ante los profesores y ante nosotros, sus
compañeros”. Esta subordinada está compuesta por dos verbos, “hablaba” y
“se comportaba”, ambos unidos por “y”, esto es, ambos unidos en
coordinación copulativa. “Hablaba” tiene como sujeto el pronombre relativo
“que”, cuyo antecedente es “ella”. “Nunca” es un adverbio que funciona como
circunstancial de tiempo y “en clase” es un complemento circunstancial de
lugar. “Se comportaba” también tiene como sujeto el relativo “que”, cuyo
antecedente vuelve a ser “ella”. Dentro del predicado, el verbo está
complementado por “silenciosamente”, un circunstancial de modo, y por “ante
los profesores y ante nosotros”, circunstancial de compañía con doble núcleo
(“profesores” y “nosotros”) unido por coordinación copulativa mediante la
conjunción “y”. El último de estos núcleos, “nosotros”, está, a su vez,
complementado por un sintagma nominal aposición, “sus compañeros”.
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Sintaxis — Modelo de redacción de comentario sintáctico (II)

Dentro del predicado de la oración principal dijimos que encontrábamos


el núcleo “se desmoronó” y los complementos “un día a la hora de Lengua
como un castillo de naipes, aunque no perdió su dignidad en ningún
momento”. El sintagma nominal “un día” funciona como circunstancial de
tiempo”, el sintagma “a la hora de Lengua” funciona como circunstancial bien
de tiempo bien de lugar, mientras que el sintagma “como un castillo de
naipes” es un complemento circunstancial de modo cuyo núcleo es el
sustantivo “castillo”. Finalmente, “se desmoronó” aparece complementado por
una oración subordinada adverbial concesiva, “aunque no perdió su dignidad
en ningún momento”, introducida por la conjunción “aunque”. Las oraciones
concesivas indican un obstáculo que no opera, esto es, que no impide la
realización de la acción principal, “se desmoronó” en este caso. Esta oración
subordinada adverbial tiene como núcleo “perdió”, cuyo sujeto es “ella”.
Dentro del predicado, aparece un complemento circunstancial de negación,
“no”, un complemento directo, “su dignidad”, y un circunstancial de tiempo,
“en ningún momento”.

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