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MEXICO AÑOS 30

El 2 de julio de 1934, Lázaro Cárdenas (1895-1970)


fue elegido presidente de México y emprendió un
programa de reforma social. La tierra fue
distribuida entre los campesinos, se
nacionalizaron las propiedades de la Iglesia, y los
ferrocarriles pasaron a gestionarlos sus propios
empleados.  
En 1938, el gobierno mexicano expropió los bienes
de las compañías petroleras norteamericanas y
británicas. Los respectivos gobiernos protestaron
por la medida, y los Estados Unidos exigieron
compensaciones. México se negó a satisfacerlas, y
esta cuestión se hallaba en punto muerto cuando
en Europa estalló la segunda guerra mundial. El
presidente Cárdenas apoyó en todo momento a la
República española y, concluida la guerra civil,
acogió a gran número de exiliados, entre ellos a
personalidades notables del mundo de las letras y
las ciencias, que a partir de 1939 desarrollaron su
trabajo en México.

TODA LA INFORMACIÓN SOBRE LÁZARO


CÁRDENAS
Lázaro Cárdenas del Río (21 de mayo de 1895 - 19 de
octubre de 1970) fue un militar, político y estadista
mexicano, Presidente de México del 1 de diciembre de 1934
al 30 de noviembre de 1940. Destacó, entre otras acciones de
gobierno, por la reforma agraria y la creación de los "ejidos"
en el agro mexicano; por la nacionalización de los recursos
del subsuelo, en especial, del petróleo y por haber brindado
asilo político a los exiliados españoles durante la guerra
civil. Así como, por haber consolidado las bases del
funcionamiento del Partido Nacional Revolucionario y su
proceso evolutivo, mediante la incorporación de las grandes
centrales obreras, hacia el Partido de la Revolución
Mexicana, antecedentes del Partido Revolucionario
Institucional
Biografía
Nació en Jiquilpan, Michoacán, México, al occidente del
país; siendo hijo de Dámaso Cárdenas Pinedo y Felícitas del
Río Amezcua. Fue el mayor de 8 hermanos. Tres hermanas
(Angelina, Josefina y Margarita); y cuatro hermanos
(Dámaso, Alberto, Francisco y José Raymundo). En 1913 se
incorporó con Rafael M Pedrajo a las fuerzas revolucionarias
de Martín Castrejón, después alcanzó el grado de General a
los 38 años. De 1928 a 1930 fue gobernador del estado
mexicano de Michoacán. Fungió como Secretario de
Gobernación en el gabinete del presidente Pascual Ortiz
Rubio y como dirigente del Partido Nacional
Revolucionario.
General Lázaro Cárdenas
En 1934 fue elegido Presidente de México. Posteriormente,
durante el gobierno del presidente Manuel Ávila Camacho,
fue Secretario de Guerras y Marina.
Dueño de un trato muy sencillo y cordial, Cárdenas cosechó
en vida más amigos que enemigos. Recibía en su casa desde
campesinos hasta altos funcionarios.
Sus primeros años en el gobierno quedaron marcados por el
enfrentamiento con el General Plutarco Elías Calles, a quien
finalmente obligó a abandonar el país en 1936 y quien se
exilió en Estados Unidos. Para consolidar su poder, creó una
serie de organismos sindicales de carácter oficioso como la
Confederación Nacional Campesina CNC y la
Confederación de Trabajadores de México CTM y procedió
a reorganizar su partido, ahora bajo el nombre de Partido de
la Revolución Mexicana, modificando su estructura, por lo
que de ser una federación de partidos locales y regionales, se
integró con cuatro grandes sectores (campesino, obrero,
popular y militar).
Cárdenas se caracterizó por acoger a los exiliados
republicanos españoles que debieron salir de su país por la
Guerra Civil española entre 1937 y 1942. En 1937, por
intercesión de su esposa Amalia Solórzano, quien presidía el
Comité de Ayuda a los Niños del Pueblo Español, asiló a
456 menores, huérfanos de la guerra civil e hijos de
combatientes republicanos que fueron llevados a México, a
petición del Comité Iberoamericano de Ayuda al Pueblo
Español, dándoles alojamiento, sustento y educación en la
ciudad de Morelia. Con el pasar de los años el grupo fue
conocido como los Niños de Morelia. Su apoyo a la
República Española no se limitó a esto, la defendió en foros
internacionales e intentó ayudarla económicamente, incluso
con exportación de armas; el gobierno de Roosevelt se opuso
a estos planes. Al finalizar la guerra con el triunfo del bando
nacional, Cárdenas puso bajo su protección a los exiliados
españoles en Francia, incluyendo al Presidente Manuel
Azaña, quien murió bajo protección diplomática mexicana y
fue enterrado envuelto en una bandera mexicana, porque las
autoridades colaboracionistas francesas se negaron a que
fuera enterrado con la bandera española republicana.
Cárdenas y sus diplomáticos lograron que decenas de miles
de exiliados fueran acogidos en México, incluyendo
numerosos intelectuales que enriquecieron sensiblemente la
cultura mexicana.
Entre 1937 y 1938 completó la nacionalización de la red
ferroviaria y, después de un conflicto obrero patronal,
expropió los bienes de las compañías petroleras residentes en
México, lo que provocó la ruptura de relaciones con el Reino
Unido. Enfrentó una intentona golpista encabezada por el
general Saturnino Cedillo, quien resultó muerto en combate.
También durante su mandato se transformó el Castillo de
Chapultepec, antigua residencia de los gobernantes del país,
dando lugar al Museo Nacional de Historia. De igual modo
impulsó iniciativas para clausurar casas de juego y,
rompiendo con la estrategia seguida por Calles, cesó la
hostilidad hacia la iglesia católica. Asimismo, en el ámbito
social y académico enfocado a la educación fundó el
Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Colegio de México
(Colmex,) y el Instituto Nacional de Antropología e Historia
(INAH), entre otros. Modificó la Ley Agraria, amplió
también la red de carreteras y permitió la entrada a los
refugiados políticos de muchos países, entre ellos 40 mil
refugiados españoles de la guerra civil.
Al término de su mandato, estuvo al mando de la región
militar del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial, y -como
parte de la estrategia de unidad nacional seguida por su
sucesor- fue también Secretario de la Defensa Nacional del
presidente Ávila Camacho hasta el fin del conflicto. Fue
vocal ejecutivo de algunas empresas y presidente de
administración de la Siderúrgica Las Truchas, empresa que
hoy lleva su nombre.
De su matrimonio con la señora Amalia Solórzano nació su
hijo Cuauhtémoc, quien años más adelante sería: senador,
gobernador de Michoacán, jefe de gobierno de la Ciudad de
México y candidato a la presidencia de la República en tres
ocasiones. Su nieto, Lázaro Cárdenas Batel, quien también
ha incursionado en la política, estuvo a cargo de la
gubernatura del Estado de Michoacán en el periodo 2002-
2008. Alberto Cárdenas Camarena, nieto del general Alberto
Cárdenas del Río es el único sobrino nieto que está
incursionando en la política actualmente como candidato a la
presidencia municipal de Zapopan, Jalisco.
Lázaro Cárdenas está considerado como uno de los más
respetados presidentes de México debido a sus
contribuciones en materia social y económica para el país.
Hay quienes, sin embargo, refutan esta idea con base en los
resultados políticos de largo plazo que originaron su
conformación popular y corporativista del sistema político
mexicano. Aunque esto no sea atribuible a Cárdenas
directamente y sí, en cambio, a sus sucesores priístas,
quienes fueron minando poco a poco los logros socio-
económicos de Cárdenas.
Lázaro Cárdenas murió víctima de cáncer en la Ciudad de
México en 1970.
Cardenismo
Cardenismo es el nombre de la corriente ideológica
inaugurada por Cárdenas; pero también se le llama así a la
etapa en la que gobernó México de 1934 a 1940, aunque
algunos detractores prefieren el término "Cardenato". La
corriente política del Cardenismo, surge así:

 El ejército apoya a cardenismo y es leal a él ya que le


ha dado voz y voto y el poder presidencial que Lázaro
Cárdenas llega a tener, no amenaza el poder militar,
sino lo consolida, aunque a partir de Cárdenas el poder
lo ostente la presidencia más que los generales.

 Con los trabajadores impulsó el tema de los derechos


mediante una gran confederación de trabajadores en
donde todos estuvieron unidos al Estado y el Estado se
comprometió a velar por los intereses de ellos.

 El sector campesino y el indígena apoyan a Lázaro


Cárdenas porque se les ofrece y entrega la reforma
agraria.

 A los empresarios les ofreció un proyecto económico


viable.

 A la iglesia la incluyó en su proyecto.


Cuando Lázaro Cárdenas fue designado candidato
presidencial, ya era uno de los divisionarios más importantes
del ejército. Había sido un fiel subordinado de Calles, no
había atacado a Ortiz Rubio, ni compartido las opiniones
conservadores de Calles sobre política agraria. Desde el
primer momento empezaron a surgir tensiones dentro del
nuevo gobierno. Estallaron debido, en gran medida, a la ola
de huelgas que se desató tras la toma de posesión de
Cárdenas y a la actitud benigna que ante las mismas adoptó
el presidente.
Cárdenas actuó con rapidez ejerciendo el poder que le
quedaba a la presidencia en tanto jefatura del ejército. Antes
de que el callismo pudiera reaccionar, el Maximato había
tocado a su fin y se iniciaba la era cardenista.
La desaparición de Calles y su grupo del escenario político
logró que las aguas de la política volvieran a su cauce
normal. Terminaba su tarea de eliminar a los callistas
irredentos del PNR, el Congreso y las gubernaturas de los
estados, Emilio Portes Gil mismo, dejó la presidencia del
PNR. Cárdenas lo sustituyó con un hombre de su total
confianza, Silvano Barba González.
Por temor a la política obrera de Cárdenas, surgiría una
corriente anticardenista dentro del ejército, la institución
armada permanecería hasta el final obediente a las órdenes
del presidente, y el secretario de Guerra, Manuel Ávila
Camacho, sería el sucesor de Cárdenas.
Cando decidió deshacerse de Calles no le quedó otro camino
que fortalecer a la presidencia allegándose la fuerza de los
sectores populares. La reforma tocó sólo la periferia, sino el
corazón mismo de la agricultura comercial.
Después del cardenismo, la agricultura mexicana no volvería
a ser la misma, la gran propiedad heredada de la Colonia y
afianzada en el siglo XIX, fue trastocada en su médula por
virtud de la reforma agraria que se impulsó desde la
presidencia de la República.
Cárdenas aceleró el proceso de unificación del movimiento
obrero hasta llegar a la creación de la Confederación de
Trabajadores de México (CTM). La CTM, organizada a
principios de 1936, junto con la CNC, se convirtió en un
pilar del cardenismo, aunque la base no llegó a mostrar la
incondicionalidad del movimiento campesino, los
organismos obreros sostuvieron la candidatura de quien
Cárdenas había designado como sucesor, el general Ávila
Camacho.
En torno al desarrollo económico del país, Cárdenas llegó a
considerar que estaba en la posibilidad de optar entre dos
alternativas para ese desarrollo, imitar la estrategia del
modelo capitalista seguido por las sociedades
industrializadas o intentar un camino diferente que
combinara el crecimiento de la producción con el desarrollo
de una comunidad más integrada y más equitativa. La utopía
propiamente cardenista, consistiría en tratar de ir más allá del
keynesianismo o del fascismo, sin desembocar en el modelo
soviético.[cita  requerida]
El deterioro repentino de la economía en 1938 fue resultado
directo de la crisis petrolera. La expropiación petrolera de
ese año no sólo afectó a los exportaciones de combustibles
sino que, arrastró tras de sí también las ventas de minerales y
detuvo las inversiones del sector privado de la economía.
La actividad agropecuaria y la exportación de minerales y
petróleo, se vieron sometidos a una dura prueba. El país
asistió a un principio de sustitución de importaciones a la
vez que al uso intensivo de la capacidad instalada. La
política gubernamental favoreció el aumentó de su uso a
cerca del 100%. El estado asumió nuevas funciones: “Estado
activo”, involucrado directamente en la producción y
creación de infraestructura.
Las regiones norte y centro del país, experimentaron los
mayores crecimientos de la producción agrícola por
habitante y la menor participación del ejido en el total de la
superficie cultivada. La zona norte de la costa del Pacífico,
tuvo el menor índice de crecimiento productivo. El ejidatario
siempre contó con un financiamiento menor que el
propietario privado. La baja en el valor de la producción no
necesariamente significó un empeoramiento de la situación
del campesino. Por el contrario, el consumo de alimentos
aumentó en las zonas rurales sin que lo registrara la
economía monetaria.[cita  requerida]
Los ejidos, contaron con muy pocos insumos, usaron los que
tenían a la mano: tierra y trabajo, lo cual ayudó a un empleo
más racional de estos medios de producción e hizo descender
el desempleo rural. La reforma agraria no produjo un
crecimiento inmediato de la economía pero los beneficiados
por el proceso vieron de inmediato mejorada su forma de
vida. El campesino que recibió la tierra durante el gobierno
de Cárdenas, mejoró su posición social y económicamente.
En el momento culminante del cardenismo, los gastos de
tipo económico fueron superiores al 40%, destinados
fundamentalmente al desarrollo de las comunicaciones, la
irrigación y el crédito a la agricultura.[cita  requerida]
El “estado activo”, del cardenismo siguió ensanchando la
estructura institucional. En 1934, Abelardo Rodríguez había
creado la Nacional financiera (NAFINSA), cuya tarea
original era administrar los bienes raíces que la crisis
económica anterior había dejado al sistema bancario por
quiebras de los prestatarios. Empezó a actuar como sería en
el futuro: el banco de desarrollo del gobierno. Ante los
conflictos con las empresas eléctricas extranjeras, se creó la
Comisión Federal de Electricidad, que con el paso del
tiempo sería la empresa dominante.
La Gran Depresión golpeó muy duramente al comercio
exterior de México al cerrarle mercados a algunas de sus
materias primas, pero durante el primer año de gobierno de
Cárdenas, por la economía de guerra que se había instalado
en el mundo, el intercambio con el exterior se había
recuperado bastante y la exportación ascendió a poco más de
doscientos millones de dólares.
Cuando Cárdenas asumió la presidencia, la producción de
petróleo, aunque baja respecto al pasado, comenzó a crecer
nuevamente. El esfuerzo mexicano por colocar su petróleo
en los países del Eje y en América Latina permitió que las
ventas al exterior subieran. A partir de entonces y por
muchos años la producción de PEMEX se destinaría
básicamente a cubrir el mercado interno, en el corto plazo, el
petróleo dejo de ser un proveedor de las necesarias divisas
extranjeras.
México, podía aprovechar la experiencia derivada de la
industrialización de los países capitalistas avanzados para no
repetir sus errores ni pagar su enorme costo social; buscaba
una “industrialización consciente”, construir un México de
ejidos y de pequeñas comunidades industriales. El
cardenismo visualizaba al México del futuro como un país
predominante agrícola, rural y cooperativo. Empezó a
sustituir importaciones de bienes de consumo. Aparecieron
nuevas industrias y se encumbraron nuevos empresarios.
Cárdenas adoptó una línea bastante clara con relación al
movimiento obrero. Tomó el Plan Sexenal, y apoyó la
cláusula de exclusión y el rechazo de “sindicatos blancos”.
Este proyecto, llevó a Vicente Lombardo Toledano y a la
CGOCM a encabezar, un bloque de organizaciones
sindicales de respaldo activo a la política del presidente. El
Pacto de Soliradidad tenía por objeto neutralizar las
presiones del callismo y sentar las bases de un magno
congreso obrero y campesino del cual pudiera surgir una
central única de todo el movimiento laboral, la nueva
organización debería aceptar como premisa la existencia de
la lucha de clases y la imposibilidad de la cooperación con la
clase capitalista.
Cárdenas quien al principio de su mandato insistió en que no
era necesario expulsar a Calles y a sus seguidores, pasado un
tiempo, en abril de 1934, cambió de parecer, y el ex Jefe
Máximo y Morones, fueron sustraídos sorpresivamente de
sus domicilios y exiliados. La reacción negativa de los
empresarios a la política obrera cardenista, subrayó la
necesidad de poner fin al conflicto entre las agrupaciones
obreras y dar paso a un frente unido de los trabajadores.
Desechó los temores de que los comunistas pudieran ponerse
al frente de la nueva pirámide porque a su juicio la raíz de la
agitación obrera era básicamente el incumplimiento de las
justas demandas de las masas trabajadores.
Lombardo Toledano fue electo secretario general de la CTM.
Los estatutos de la confederación refrendaron el principio de
la lucha de clases, y la transformación de la sociedad
capitalista en socialista. La lucha ideológica sería por el fin
de la historia: la sociedad socialista y la abolición de la
propiedad privada.
Cárdenas había propuesto que los salarios no se fijaran según
el péndulo de la oferta y la demanda de trabajo, sino según la
capacidad de cada empresa para seguir actuando de manera
redituable. El criterio abrió aún más las puertas del conflicto
laboral y las huelgas aumentaron.
Entre los conflictos más espectaculares de 1936 estuvo el de
los ferrocarrileros, que llevaría a la nacionalización de esa
actividad. También el de los trabajadores agrícolas de la
Laguna. La huelga contra toda la industria petrolera, se
volvió un problema político nacional que obligó al gobierno
a intervenir para evitar que la paralización de actividades
dejara al país sin combustible.
La nacionalización de la industria petrolera, una de las
decisiones de mayor peso para el futuro y para la
conformación de la nación. El apoyo del gobierno a las
demandas obreras condujo a la expropiación de las
empresas, lograron contratos colectivos con ganancias
sustanciales para los trabajadores.
El Plan Sexenal, consideró que el motor de la producción
agraria debía ser el ejido y reiteró la necesidad de apoyarlo
con crédito e infraestructura. Dar tierra al campesino por la
vía ejidal significaba organizarlo, se trataba de hacer
irreversible el cambio de estructura en el agro mexicano.
Cárdenas no sólo es el presidente que repartió más tierra sino
también el que dio las mayores parcelas. Creó el Banco
Nacional de Crédito Ejidal.
La memoria de las grandes expropiaciones cardenistas
pareció total por primera vez desde el reparto de tierra en
Morelos durante la revolución, el verdadero corazón agrario
de la Revolución Mexicana. Uno de los apoyos visibles a la
candidatura de Cárdenas, había sido la CCM, procedió a
formar entonces la Confederación Nacional Campesina
CNC, sostuvo que la única forma de defender los intereses
de los trabajadores del campo era admitiendo la realidad de
la lucha de clases.
La meta de la CNC, era la socialización de la tierra, la
central debía volver al ejido la unidad de producción básica,
a la manera del koljós. Acabar con el latifundio, solidarizarse
con las demandas de los obreros y apoyar la educación
socialista de las masas campesinas. Se precisó en sus
estatutos que sería la única organización representativa de
los campesinos.
La UNS se manifestó desde el principio en contra del ejido y
pidió que se desarrollara en el sentido de apoyar y consolidar
a la pequeña propiedad privada. Almazán presentaba un
programa que atacaba la “colectivización” del país: revivir la
encomienda, comprometió a buscar un remedio inmediato a
lo que él describió como el “desastre agrario”; según el
programa de Almazán, no habría más reparto de propiedades
privadas. El Segundo Plan Sexenal, del general Manuel
Ávila Camacho, que en su capítulo agrario dejó claro que se
impediría la reconstrucción del latifundio, el ejido seguiría
recibiendo el apoyo del Estado.
Desapareció el Partido Nacional Revolucionario, surgiendo
el Partido de la Revolución Mexicana, que apoyaba la
política presidencial: obrero, campesino, popular y militar.
Al producirse el conflicto entre el presidente Lázaro
Cárdenas y el Jefe Máximo, la cúpula directiva del PNR se
encontraba claramente dividida. La crisis llegó a su punto
culminante en septiembre, cuando las diferencias entre
cardenistas y callistas dieron por resultado un encuentro a
balazos en plena Cámara. El partido oficial se convirtió
rápidamente en una de las bases más sólidas del
presidencialismo posrevolucionario. Lombardo proponía la
alianza de la CTM con el PNR, la flamante Confederación
Nacional Campesina CNC y el Partido Comunista
Mexicano. Cárdenas no dejó ir muy lejos el proyecto.
El conflicto entre el gobierno de Cárdenas y las empresas
petroleras de nacionalidad extranjera, tenía un antiguo linaje.
Durante un buen periodo sólo debían pagar el impuesto del
timbre, menos del 1% del valor de la producción. La
situación cambió al iniciarse la Revolución y percatarse el
gobierno por primera vez del gran potencial petrolero del
país. Las grandes exportaciones del petróleo fueron vistas
como una fuente idónea para cubrir los grandes déficits
presupuestales.
El párrafo IV del artículo 27 de la nueva Constitución
declaró los depósitos petroleros propiedad de la Nación. Al
iniciarse los años treinta, México era ya un productor
marginal, situación que cambió, con los descubrimientos de
Poza Rica en 1930. La compañía inglesa El Águila y el
gobierno mexicano llegaron a un entendimiento sobre la
explotación de Poza Rica, aceptaba pagar regalías del 15% y
el 35% del valor de la producción.
El choque definitivo del gobierno y las empresas petroleras
se originó por un enfrentamiento de las empresas y sus
obreros, los trabajadores petroleros se encontraban entre los
mejores pagados del país. Sin embargo, no había llegado a
forma un sindicato único que estableciera las condiciones de
trabajo para toda la industria, crearon el STPRM, y se afilió
a la CTM. Las empresas rechazaron el monto del aumento
pedido, los expertos nombrados abordaron el tema de que la
presencia de las empresas petroleras extranjeras había sido
más perjudicial que benéfica para el país.
El 1° de marzo de 1938 la Suprema Corte dictaminó un
laudo mediante el cual las compañías perdían el jucio laboral
que habían emprendido en las instancias inferiores del
sistema judicial y debían otorgar un aumento de 26 millones.
Las empresas se negaron. Si el gobierno no hacía nada en
contra de la rebeldía de las empresas, su prestigio y
capacidad de liderato quedarían en entredicho.
Cárdenas hizo saber al país la decisión de su gobierno de
cortar por lo sano y expropiar a las empresas petroleras, el 18
de marzo de 1938.
Las países afectados por la medida del presidente Cárdenas,
Gran Bretaña particularmente, criticaron la medida
expropiatoria y pusieron en duda la capacidad del país par
pagar lo que había tomado. Esto incremento la exaltación
nacionalista que favoreció al presidente.
México aceptó desde el principio pagar lo que había tomado,
pero no inmediatamente sino dentro del plazo de diez años
fijado por la ley. El gobierno de Washington sugirió
entonces como única solución que México devolviera lo
tomado, a lo cual Cárdenas se negó. El gobierno
norteamericano y británico, contribuyeron a bloquear la
expropiación, prohibiendo a sus dependencias que lo
adquirieran. Cárdenas abandonó la presidencia y no llegó a
un arreglo definitivo con la mayor parte de las empresas
expropiadas.
Cárdenas debió tomar una decisión definitiva y en
noviembre de 1939 el PRM anunció que su candidato para el
sexenio 1940-1946 sería el ex secretario de Guerra, general
Manuel Ávila Camacho. La rivalidad entre Camacho y
Almazán, tuvo muchos encuentros de guerra, pero se le dio
la victoria a Ávila Camacho.
Al entregar la Presidencia, el partido del gobierno seguía
sosteniendo que la lucha de clases era el motor del desarrollo
histórico. Con el correr de los años se afianzaría la idea de
que al finalizar el sexenio de Cárdenas, había llegado
también a su fin la Revolución mexicana.
Reforma agraria
En el norte, llevó a cabo la Reforma agraria, planeada
originalmente por Emiliano Zapata. Este reparto es
considerado por muchos como el más grande del siglo en la
historia de México. Durante el sexenio del general Lázaro
Cárdenas del Río fueron repartidas 18 millones de hectáreas
a las comunidades y ejidos. De esta manera, aumentó a 25
millones de hectáreas la cantidad de tierras en el sector social
(es decir, las parcelas que se encontraban fuera del régimen
de propiedad privada). El objeto del reparto agrario lanzado
durante el gobierno de Cárdenas buscaba no sólo la
satisfacción de una demanda popular plasmada en la
constitución de 1917, sino la formación de pequeñas
unidades productivas, con capacidad de autosuficiencia
alimentaria.
La unidad básica del modelo de reforma era la conformación
de ejidos. Se trata de una dotación de tierras que eran
entregadas a un núcleo de población para que las
aprovecharan de la manera que consideraran conveniente.
Cada ejido estaba regulado por un órgano interno llamado
Comisaría Ejidal, integrada por los titulares de la dotación
(generalmente hombres) que elegían a un presidente y una
mesa directiva. La Comisaría Ejidal tenía la facultad de
representar a los ejidatarios en los trámites gubernamentales.
Dado que al final de la Revolución y la guerra Cristera, la
mayor parte del país estaba en la ruina económica, el
gobierno de Cárdenas creó el Banco Nacional de Crédito
Ejidal (Banjidal) destinado a capitalizar a los núcleos
ejidales.
Además de la repartición de tierras y el financiamiento
monetario, la reforma agraria del Cardenato incluía el
establecimiento de un sistema educativo que permitiera la
formación de profesionistas técnicos que ayudaran al
desarrollo de los ejidos. Por ello, asociados a los núcleos
ejidales, se crearon escuelas donde los niños y jóvenes
debían adquirir conocimientos sobre agricultura, ganadería y
aquellas otras actividades específicas que permitiera el
medio ecológico. En ese sentido, la reforma agraria llevada a
cabo durante el sexenio de 1934-1940 se diferenciaba de la
implementada por los gobiernos anteriores, para quienes
todo se limitó a la dotación de tierra a individuos dedicados a
la agricultura a pequeña escala. Lo que la Secretaría de
Agricultura se planteaba en la segunda mitad de la década de
1930 fue la creación de centros agrícolas competitivos.
Sin embargo, el plan de formación técnica, como el
financiamiento, no pudieron llegar a resarcir el rezago del
campo mexicano totalmente. El plan del Cardenato sólo
funcionó en ciertas regiones, aquellas que como la Comarca
Lagunera o el valle del río Yaqui contaban con riego y
tierras fértiles. Por otro lado, aunque el reparto de tierras
durante el gobierno de Cárdenas fue el mayor de la historia
de México, no disminuyó significativamente la dimensión de
las tierras en pequeña y mediana propiedad, y de los
latifundios. Durante el siguiente período (1940-1946), el
reparto agrario fue frenado y se emprendió una
"contrarreforma" agraria, despojando nuevamente de las
tierras recién obtenidas a algunos ejidos, para enajenarlas.
[editar] Expropiación petrolera
Artículo principal: Expropiación petrolera
Quizá la decisión de política pública más representativa de la
administración Cárdenas del Río es la expropiación
petrolera. Debido a una combinación de factores entre los
que destacan la debilidad de las economías estadounidense y
británica durante la década de los treinta (ambas estaban
sumidas en los efectos de la crisis de 1929), la existencia de
un fuerte conflicto entre los trabajadores de las empresas
petroleras instaladas en México y los empresarios
extranjeros que desatendieron un laudo laboral de la corte
mexicana, así como su propia visión de un capitalismo
democrático y nacionalista, en el que las industrias básicas
(petróleo, siderurgia, etc.) jugaban un papel clave, Cárdenas
decretó la expropiación el 18 de marzo de 1938, creando
PEMEX.
Más importante, sin embargo, que el acto expropiatorio
mismo, fue el amplio consenso nacional que Cárdenas fue
capaz de crear con esa decisión. No sólo se sumaron los
sectores del entonces Partido de la Revolución Mexicana,
sino que de manera virtualmente unánime otros muchos
sectores de la opinión pública mexicana, la Iglesia católica
entre ellos, se sumaron de manera entusiasta a la decisión del
entonces presidente, quien construyó de esa manera una
amplia base de apoyo social que perduraría muchos años
después de que su presidencia terminara.
Tanto así que ha sido el único ex presidente de México capaz
de mantenerse activo en la política nacional en el periodo
post-revolucionario, como lo atestigua su participación en el
Frente de Liberación Nacional, organización que muchos
consideran como el germen de algunos de los actuales
partidos y movimientos políticos de México, su participación
en proyectos de desarrollo social en la cuenca del Lerma y
otras regiones de México, así como su decidido apoyo a la
Revolución cubana encabezada por Fidel Castro Ruz. Prueba
de ello es que en abril de 1961, con motivo de la Invasión de
Bahía de Cochinos en que tropas "anticastristas", entrenadas
y dirigidas por la CIA, el Gral. Cárdenas del Río se alistó de
inmediato al ejército cubano con el fin de combatir a los
estadounidenses y sacarlos de Cuba.
Consecuencias de la nacionalización del petróleo
Gran Bretaña rompe relaciones diplomáticas con México y
lo amenaza con un bloqueo a gran escala. Las cinco
corporaciones estadounidenses se desesperan. Sin embargo,
con la Segunda Guerra mundial en ciernes, el presidente
Franklin Delano Roosevelt tiene más interés en la alianza
estratégica con México como un bloque económico que en
proteger las compañías privadas. En contraste, la Anglo-
Persian Oil Company (Hoy BP) no era una compañía privada
sino dependiente directo del almirantazgo (British Admiral)
y parte del poder mismo del Imperio británico.
[Su vida después de la presidencia

Disfrutando una platica con su amigo Manuel Suarez y


Suarez.
Se ha dicho que en la sucesión presidencial de 1940 al irse
perfilando como probable ganador el principal candidato
opositor Juan Andrew Almazán, Cárdenas favoreció el
triunfo del candidato de PRI, Manuel Ávila Camacho,
forzando el resultado electoral.
Siendo Ávila Camacho presidente de la república,
desempeñó el cargo de Secretario de Defensa hasta el año
1945.
A menudo se dice que Lázaro Cárdenas fue el único
presidente asociado al PRI que no se sirvió de su cargo para
enriquecerse. Se retiró a una modesta vivienda cerca del
Lago Pátzcuaro y trabajó el resto de su vida supervisando
proyectos de riego y promoviendo clínicas gratuitas y
educación para los más desposeídos. Siguió comentando
asuntos de política internacional y abogando por los
derechos humanos y el fortalecimiento de la democracia en
Latinoamérica
[editar] Legado

Mural en honor a Lázaro Cárdenas


En su honor, un gran número de ciudades y pueblos de
México (incluyendo Lázaro Cárdenas, Michoacán),
pequeñas comunidades y muchas calles llevan su nombre,
como el Eje Central Lázaro Cárdenas en Ciudad de México
donde hay una escultura de 10 metros en su honor del artista
Humberto Peraza, también en Morelia existe una estatua
conocida como el Monumento a Lázaro Cárdenas, y
autopistas en Guadalajara, Monterrey y Mexicali. La avenida
más extensa de la ciudad de Xalapa, Veracruz lleva su
nombre. De igual manera, un campus del Instituto
Politécnico Nacional, conocido también como Casco de
Santo Tomás, lleva su nombre. En Belgrado, Serbia, está el
Šetalište Lazaro Kardenasa (Paseo Lázaro Cárdenas). Tiene
una calle en Barcelona (España) y un monumento en una
plaza de Madrid dedicados a su memoria, en reconocimiento
por su trabajo al acoger refugiados del bando republicano en
México tras la Guerra Civil Española. Así mismo, tiene una
calle y un monumento dedicado a su memoria en Córdoba
(España) También fue galardonado con el Premio Lenin de
la Paz en 1955.

Predecesor: Presidente de México Sucesor:


Abelardo L. Manuel Ávila
Rodríguez 1934 - 1940 Camacho
Candidato
Predecesor: Presidencial del Sucesor:
Pascual Ortiz Partido Nacional Manuel Ávila
Rubio Revolucionario Camacho
1934
Predecesor: Secretario de la Sucesor:
Pablo Macías Defensa Nacional Francisco L.
Valenzuela 1942 - 1945 Urquizo
Predecesor: Secretario de Guerra Sucesor:
Pablo Quiroga y Marina Pablo Quiroga
Escamilla 1933 Escamilla
Gobernador de
Predecesor: Sucesor:
Michoacán
Gabino Vázquez Benigno Serrato
1931 - 1932
Predecesor:
Secretario de Sucesor:
Octavio
Gobernación Manuel C.
Mendoza
1931 Téllez
González
Presidente del Partido
Predecesor: Sucesor:
Nacional
Emilio Portes Manuel Pérez
Revolucionario
Gil Treviño
1930 - 1931
Predecesor:
Gobernador de
Dámaso Sucesor:
Michoacán
Cárdenas del Gabino Vázquez
1930
Río
Sucesor:
Gobernador de
Predecesor: Dámaso
Michoacán
Luis Méndez Cárdenas del
1928 - 1929
Río
Gobernador de Sucesor:
Predecesor:
Michoacán Francisco J.
Rafael Álvarez
1920 Múgica

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