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Un HOGAR Seguro y Saludable

Mantén tu HOGAR SANO:


Mantén limpias las superficies: como cubiertas de
cocina, manijas, barandales, cubiertas de baño y
objetos de uso común como: teléfonos, juguetes,
etc.

Mantén buena ventilación, sin crear corrientes


bruscas de aire. Evita fumar.

Permite la entrada del sol a tu hogar, la luz


ultravioleta ayuda a eliminar los gérmenes.

Si tú o algún familiar se enferma de las vías respiratorias:


Reposa en casa y manténte alejado de los demás para evitar contagiarlos.
Procura que la persona enferma esté lo más alejada posible de los demás.
No saludes ni de mano ni de beso.
No compartas alimentos, ni utensilios como: cubiertos, vasos, etc.
Cubre tu nariz y boca con pañuelo desechable al toser o estornudar.
Si no tienes pañuelo utiliza el ángulo del codo.
Tira el pañuelo desechable a la basura y lava tus manos.
Utiliza una bolsa de basura sólo para los pañuelos.

Lava frecuentemente tus manos con agua y jabón, especialmente después de toser
o estornudar y al llegar a tu hogar después de estar en la calle. Utiliza esta sencilla
técnica:
! Moja tus manos con agua tibia y jabón (de preferencia líquido)
! Si el jabón es en pastilla debe ser pequeño y se debe cambiar con frecuencia.
! Talla las manos enérgicamente por 15 - 20 segundos, hasta formar espuma.
! Cubre todas las superficies de las manos y dedos, llegando hasta las muñecas.
¡No olvides el pulgar!
! Seca completamente tus manos y asegúrate que la toalla sea lavada con
frecuencia.

El HOGAR es el lugar más SEGURO. En él evitas estar en contacto con personas enfermas y
puedes mantener estrictas medidas de higiene, construyendo un entorno saludable para ti
y tu familia.

Material elaborado por la Dirección General de Promoción de la Salud