COSECHAS

Y

SIEMBRAS

Reflexiones y testimonios sobre un pasado de matem´tico a

por Alexander GROTHENDIECK

Presentaci´n de Temas o o PRELUDIO EN CUATRO MOVIMIENTOS

Cuaderno O1 : A modo de prefacio Paseo por una obra — o el ni˜o y la Madre n Ep´ ılogo en Posdata — o contexto y proleg´menos de un debate o

Universit´ des Sciences et Techniques du Languedoc, Montpellier e y Centre National de la Recherche Scientifique

A mis Padres

COSECHAS Y SIEMBRAS : Presentaci´n de Temas o o Preludio en cuatro Movimientos (Sumario) A modo de Prefacio... Paseo por una obra — o el ni˜o y la Madre n 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11. 12. 13. 14. 15. 16. 17. 18. La magia de las cosas La importancia de estar solo La aventura interior — o mito y testimonio El retrato costumbrista Los herederos y el constructor Puntos de vista y visi´n o La “gran idea” — o los ´rboles y el bosque a La visi´n — o doce temas para una composici´n o o Forma y estructura — o la voz de las cosas La nueva geometr´ — o los esponsales del n´mero y la magnitud ıa u El abanico m´gico — o la inocencia a La topolog´ — o c´mo levantar un plano de las brumas ıa o Los topos — o la cama de matrimonio Cambio en la noci´n de espacio — o el ´nimo y la fe o a Todos los caballos del rey... Los motivos — o el coraz´n del coraz´n o o Descubriendo a la Madre — o las dos vertientes El ni˜o y la Madre n E p ´ l o g o : los C´ ı ırculos invisibles 19. 20. 21. La muerte es mi cuna (o tres chavales para un moribundo) Vistazo a los vecinos de enfrente “El unico” — o el don de la soledad ´

Una Carta 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. La Carta de mil p´ginas a Nacimiento de Cosechas y Siembras (una retrospectiva-aclaraci´n) o El fallecimiento del patr´n — obras abandonadas o Vientos de entierro ... El viaje La vertiente de la sombra — o creaci´n y desprecio o El respeto y la fortaleza “Mis ´ ıntimos” — o la connivencia El despojo Cuatro olas en un movimiento

11. 12.

Movimiento y estructura Espontaneidad y rigor

Ep´ ılogo en Posdata — o Contexto y Proleg´menos de un Debate o 13. 14. 15. 16. El espectr´grafo de botellas o Metiendo la pata tres veces La gangrena — o el esp´ ıritu de los tiempos (1) Retractaci´n p´blica — o el esp´ o u ıritu de los tiempos (2)

´ Indice de materias de Cosechas y Siembras (cuadernos 0 a 4) Introducci´n (I) : El tr´bol de cinco hojas o e 1. 2. 3. 4. 5. Sue˜o y cumplimiento n El esp´ ıritu de un viaje Br´jula y equipajes u Un viaje persiguiendo cosas evidentes Una deuda bienvenida

Introducci´n (II) Una muestra de respeto o 1. 2. 3. 4. 5. El Entierro El Protocolo de las Exequias El final de un secreto La escena y los Actores Una muestra de respeto

N.B. El presente “cuaderno O1 ” de la edici´n provisional de Cosechas y Siembras est´ destinado (como o a o muestra el sumario) a ir delante del cuaderno (que figura como n O2 ) que se hab´ distribuido anteıa riormente, bajo el t´ ıtulo “Carta — Introducci´n”; salvo el “Ep´ o ılogo en posdata” (numerado1 de L44 a L56), que es (como su nombre indica) una “posdata” a la “Carta” (p´ginas L 1 a L 43) que abre ese a “cuaderno O2 ”. Ambos cuadernos forman la introducci´n de Cosechas y Siembras, titulada “Presentaci´n o o de Temas” o “Preludio en Cuatro Movimientos”.

1 (N.

del T.) Numeraci´n del original en franc´s. En esta traducci´n corresponde a las p´ginas 47 a 54. o e o a

A Modo

de

P r e f a c i o ...

30 de enero de 1986 S´lo faltaba escribir el pr´logo para entregar Cosechas y Siembras a la imprenta. Y juro que ten´ la o o ıa mejor disposici´n del mundo para escribir cualquier cosa que hiciera el apa˜o. Cualquier cosa razonable o n esta vez. No m´s de tres o cuatro p´ginas, pero bien sentidas, para presentar este enorme “tocho” de m´s a a a de mil p´ginas. Cualquier cosa que “enganche” al lector aburrido, que le haga entrever que en estas poco a apetecibles “m´s de mil p´ginas” puede haber cosas que le interesen (incluso que le conciernan, ¿qui´n a a e ´ no es mi estilo, enganchar, eso no. Pero ¡esta vez har´ una excepci´n! Hac´ falta que “el sabe?) Ese ıa o ıa editor tan loco para aventurarse” (a publicar este monstruo, evidentemente impublicable) corriera mal que bien con los gastos. Y no, no ha podido ser. Aunque he dado lo mejor de m´ Y no en una tarde, como pensaba hacerlo. ı. Ma˜ana har´ justo tres semanas que estoy en ello, que las hojas se amontonan. Desde luego lo que ha n a salido no es lo que podr´ llamarse decentemente un “prefacio”. Sin duda he fallado. No se cambia a mi ıa edad — y no estoy hecho para vender o hacer vender. Incluso si se trata de agradar (a uno mismo, y a los amigos...). Lo que ha salido es una especie de largo “paseo” comentado a trav´s de mi obra matem´tica. Un e a paseo pensado sobre todo para el “profano” — el que “nunca ha entendido nada de las matem´ticas”. Y a tambi´n para m´ que nunca hab´ tenido tiempo para dar tal paseo. Poco a poco me he visto llevado a e ı, ıa sacar a la luz y a decir cosas que hasta entonces hab´ permanecido t´citas. Y casualmente, son las que ıan a me parecen m´s esenciales en mi trabajo y en mi obra. Cosas que no son nada t´cnicas. T´ ver´s si he a e u a tenido ´xito en mi ingenuo intento de “entregarlas” — seguramente un intento un poco loco tambi´n. Mi e e satisfacci´n y mi placer ser´ haber sabido hac´rtelas sentir. Cosas que muchos de mis sabios colegas ya o ıan e no saben sentir. Tal vez sean ya demasiado sabios y demasiado prestigiosos. A menudo eso hace perder el contacto con las cosas simples y esenciales. A lo largo de este “Paseo por una obra”, tambi´n hablo un poco de mi vida.Y un poco, aqu´ y all´, de e ı a qu´ trata Cosechas y Siembras. Retomo el tema de modo m´s detallado en la “Carta” (fechada en mayo e a del a˜o pasado) que va despu´s del “Paseo”. Esta carta iba dirigida a mis ex-alumnos y mis “amigos n e de anta˜o” en el mundo matem´tico. Pero tampoco tiene nada t´cnico. Puede leerla sin problemas n a e cualquier lector que quiera enterarse, con un relato “al natural”, de las idas y venidas que finalmente me han llevado a escribir Cosechas y Siembras. M´s a´n que el paseo, ella te dar´ un aperitivo de cierto a u a ambiente del “gran mundo” matem´tico. Y tambi´n (al igual que el Paseo) de mi estilo, al parecer algo a e especial. Y tambi´n del esp´ e ıritu que se expresa con ese estilo — un esp´ ıritu que tampoco aprecia todo el mundo. En el Paseo, y un poco por todas partes en Cosechas y Siembras, hablo del trabajo matem´tico. Es a un trabajo que conozco bien y de primera mano. La mayor parte de lo que digo vale, seguramente, para cualquier trabajo creador, cualquier trabajo de descubrimiento. Al menos es v´lido para el trabajo a llamado “intelectual”, el que se hace sobre todo “con la cabeza” y escribiendo. Tal trabajo est´ marcado a por la eclosi´n y el florecimiento de una comprensi´n de lo que estamos sondeando. Pero, tomando un o o ejemplo del extremo opuesto, tambi´n la pasi´n amorosa es un impulso de descubrimiento. Nos abre a un e o conocimiento llamado “carnal”, que tambi´n se renueva, florece, se hace m´s profundo. Ambos impulsos, e a el que anima al matem´tico en su trabajo, digamos, y el de la amante o el amante — son mucho m´s a a cercanos de lo que normalmente se supone, o se est´ dispuesto a admitir. Quisiera que las p´ginas de a a Cosechas y Siembras te ayudasen a sentirlo en tu trabajo y en tu vida diaria. 5

pero deforme. como t´ e o u y como yo. (Tal vez un d´ descubra hasta qu´ punto me enga˜aba. sin correctivo de o ninguna clase. ı a o 2 (N. que hace olvidar la o o picadura. significa que habr´ “villanos”. Son el ni˜o (alias el obrero). Tanto si se es hombre o mujer. Podemos llamarlo “la belleza”. o grande. del T. de acuerdo. Esto toma formas m´s o a o menos groseras. igual de real e igual de esencial. Nada de lo o o u que nos imaginamos con el nombre de “h´roe”. del T. “prometeico ”. Y cuando empezamos a hablar e de patrones. ninguna duda al respecto. de “semidi´s” y paro de contar. una imagen halagadora. 6 . en el resto de la reflexi´n el Patr´n es el que ocupa la escena. Pero en el momento de “conocer” el fuego no ten´ ni miedo ni vanidad. se resisten a veces a este mito tan seductor. En la l´ ınea. hablaremos casi exclusivamente del “ni˜o”. En la parte I de la reflexi´n (“Fatuidad y Renovaci´n”. Del tipo “pasi´n noble y grande”. Seguramente. Je bande. o de una cosa. y el Patr´n. ıa e n y los insidiosos bloqueos de la creatividad que se derivan. el deseo de brillar.. como en la canci´n de George Brassens: “Quand je pense ` u n o a Fernande.. o del matem´tico o del “cient´ ıa a ıfico” en general.) Traducci´n inexacta de la expresi´n familiar y coloquial “faire bander”. conoci´ la picadura de la angustia y prob´ la pomada de la vanidad. adem´s de profundas reflexiones filos´ficas y de “confesiones” (en modo alguno contritas). Pero lo que es seguro es que n o es la ambici´n la que nos la hace apreciar.. En las tres o partes siguientes. Creo “comprender”. A ıdo a penas los historiadores. y es una de las mil caras de lo que nos excita.) En la mitolog´ griega Prometeo es un Tit´n que rob´ el fuego y lo devolvi´ a la Tierra cuando Zeus dej´ a los ıa a o o o hombres sin fuego. Tal es la verdad en el ıa mito heroico. de e o exhibir un poder´ sexual en este caso — ¡todo lo contrario!. Por contra permanezco casi mudo e a sobre el contexto en que se desarrolla tal trabajo. sino de varios Patrones de empresas competidoras.) Pero en lo que se refiere al miedo y la vanidad. En modo alguno pretendo ser una excepci´n. espero. je bande”. 3 (N. o al menos conocer el impulso y su naturaleza. en el que han ca´ escritores y sabios (y siguen cayendo) a cu´l mas. Este nombre se aclarar´. lo que “excita” no es la ambici´n. a e n Al escribir Cosechas y Siembras han surgido dos im´genes para representar cada uno de estos dos a aspectos de la aventura humana. a Por el contrario. que a veces le empujan a trabajar sin medida.. ¡Por algo es el Patr´n! o o o Ser´ m´s preciso decir que no se trata de un Patr´n. La verdad es que en las motivaciones “del cient´ ıfico”. del gran “Mito de la Ciencia” (¡con C may´scula por favor!) El u 2 mito heroico. o de demostrarlo — igual que es incapaz (por ejemplo) de “excitar”3 (en el sentido propio a del t´rmino). sobre todo son “los otros”. Ser ambicioso no impide necesariamente apreciar a veces la belleza de un ser. espero. E ignoro si jam´s ver´ el fondo de ese misterio. tal vez. seg´n el interesado.En el Paseo hablar´ sobre todo del trabajo matem´tico mismo. En el paseo que vamos a n o dar. que a o o sigue a esta introducci´n o “Preludio en cuatro Movimientos”) sobre todo soy yo “el villano”. El mito se vuelve ins´ ıpido. y sobre las motivaciones que act´an fuera del tiempo u de trabajo propiamente dicho. m´s o menos sutiles. durante los a˜os que me queden de vida.. ıa a o Aunque tambi´n es cierto que todos los Patrones se parecen en lo esencial. Esto podr´ dar de mi persona. se vuelve pomada. o El hombre que descubri´ y domin´ el fuego por primera vez era alguien como t´ y yo. la ambici´n y la vanidad o juegan un papel tan importante y casi universal como en cualquier otra profesi´n. durante el paseo. que indica excitaci´n sexual y es o o o com´ nmente usada en Francia desde hace unos treinta a˜ os. En Cosechas y Siembras mi prop´sito ha sido hablar de ambos aspectos — del impulso de conocimiento. sino que es la percepci´n aguda de algo ıo. en suma. a Tambi´n es cierto que la ambici´n m´s desaforada es incapaz de descubrir el menor enunciado e o a matem´tico. muy real y muy delicado a la vez. a u o La lectura de mi testimonio no dejar´. bien s´ que no he llegado al fondo de este gran e enigma. Tambi´n es ´l quien figura en el subt´ n e e ıtulo “El ni˜o y la n Madre”. o y del miedo y sus ant´ ıdotos vanidosos.. cuando lo usamos para ocultarnos o t r o aspecto de las cosas. ¡Cada uno en su turno! As´ pues.

Ha tenido ecos de todos los tonos (salvo el del aburrimiento). o demasiado pesada. Y tambi´n ha habido mucho silencio. hablo de ´l. eso se ha “repetido”. incluso malhumorados. o a Fuera de tal ambiente. y St´phane Deligeorge de honrarme acogiendo mi indigesto testimonio en la e colecci´n “Epist´m´”. mi testimonio ha sido como una pedrada en una charca. al lado (por el momento) de Newton. ı e Christian Bourgois. En varias partes de la reflexi´n. sobre lo que hay en la cabeza ıa de unos y otros. Robert Jaulin4 me e dijo (medio en broma) que en Cosechas y Siembras hac´ la “etnolog´ del ambiente matem´tico” (o tal ıa ıa a vez la sociolog´ ya no sabr´ decir).. no lo hacen a la buena ventura.habr´ “retratos al vitriolo” (retomando la expresi´n de un colega y amigo. deb´ ser dicho. (N. Le he dedicado una vida a este ı. o o o e 7 . y de su o e papel en mi itinerario. As´ es como Christian Bourgois no ha dudado en correr el riego de ı publicar lo impublicable. he sido particularmente sensible a los ecos de tonos c´lidos.. llegadas en un momento particularmente “sensible”. que es muy elocuente. o si no despu´s.. A veces las palabras a n a a se han resistido a venir. ¡uno se entera de que (sin saberlo) hace ıa.).). Desde luego es halagador. como el que parte para un viaje a trav´s de una ı e vida. entre mis ex-alumnos y otros colegas m´s o menos bien situados — perd´n. a colegas y amigos de status m´s modesto. Un largo viaje s´ de m´s de mil p´ginas y bien colmada cada una. Si Cosechas y Siembras va a tener una difusi´n m´s amplia que la tirada provisional o a inicial (dirigida al c´ ırculo de los m´s cercanos). ıa cosas sabias! Es cierto que en la parte “investigaci´n” de la reflexi´n (y muy a pesar m´ o o ıo. expreso aqu´ mismo mi gratitud. quisiera nombrar aqu´ a Sylvie y Catherine Chevalley5 . Tambi´n ha habido unos a e pocos colegas que me han participado una emoci´n. e Claramente ten´ (y me queda) mucho que aprender. a mi testimonio. y de todos los colores.) he visto desfilar. St´phane Deligorge. o ı Por supuesto. y nada a n dispuestos a ser cuestionados.. “La Clave del Yin y del Yang”). entre los primeros que dieron una acogida calurosa. para expresar todo el jugo de una experiencia que a´n elud´ una comprensi´n u ıa o dubitativa — igual que el racimo lleno de uvas maduras metido en el lagar parece.) CyS. querer eludir la fuerza que le aplasta.. es traducci´n del acr´nimo ReS de “R´coltes et Semailles”. es gracias a ellos. colega y amigo al que va dedicada la parte central de Cosechas y Siembras (CyS III. (¡No podr´ so˜ar o e e ıa n mejor compa˜´ nıa!) Me alegro de expresar aqu´ mi agradecimiento a cada uno por sus repetidas muestras ı de simpat´ y confianza. Y que pod´ entenderse ıa ıa ıa en un c´ ırculo m´s amplio que el de mis colegas (a menudo hura˜os. por momentos. desde que envi´ la tirada provisional a ´ e de Cosechas y Siembras el pasado mes de octubre. sin contar a numerosos a ıa. Robert Jaulin. que se ha considerado algo a o maltratado. Pero incluso cuando parece que las palabras se empujan y brotan a borbotones. Casi siempre. Gracias sobre todo a su convicci´n a o contagiosa: que lo que me hab´ esforzado en captar y decir. ¡quer´ decir a o ıa sobre la “sociolog´ del ambiente matem´tico”! A todos los que antes o despu´s aporten su contribuci´n ıa a e o a la gran obra sociol´gica de mi vejez. Y en estos ultimos meses.. Tampoco esta reflexi´no 4 Robert 5 Sylvie Jaulin es un antiguo amigo.. o un sentimiento (hasta entonces inexpresado) de o crisis o de degradaci´n en ese ambiente matem´tico del que se sienten parte. sin haberlo terminado. incluso emocionada. y m´s de un a˜o a redescubrirlo p´gina tras p´gina. a a viaje. en las p´ginas que escrib´ buena parte del stablishment matem´tico. Sin contar las “operaciones” de gran envergadura y nada po´ticas. Desde luego. para e ser ajustada cuidadosamente caso de ser demasiado ligera. en absoluto era el que me esperaba. Me parece que en el stablishment de los etn´logos tiene una situaci´n (de “lobo o o blanco”) algo parecida a la m´ en el “bello mundo” matem´tico. de Cuvier y de Arago. acr´nimo de “Cosechas y Siembras”.. ıa Henos aqu´ saliendo a dar un paseo por una obra. ıa a y Catherine Chevalley son la viuda y la hija de Claude Chevalley. del T. Cada una ha sido sopesada al pasar.

lo est´ todo el tonel. ni en la tuya. No hay “´ltima palabra” ni “conclusiones” en Cosechas y Siembras. ´ u como no las hay en mi vida. entonces m´s vale beber buen agua (si a a a se encuentra). Todos son “el mismo”. que mal vino.testimonio-viaje ha sido hecha para ser le´ deprisa. ni corriendo. por un lector que tuviera ıda ıa prisa en llegar a la ultima palabra. Pero un buen vino no se bebe deprisa. Y si el primer vaso est´ picado. y todos ´ a a e diferentes. en un d´ o en un mes. Hay un vino envejecido toda una vida en los barriles de mi ser. El ultimo vaso que beber´s no ser´ mejor que el primero o el cent´simo. 8 .

he tenido muchas ocasiones de ver que tal postura no es en modo alguno la e u excepci´n. quieras o no. sin darnos cuenta de que en ello nos jug´bamos la piel. Afortunadamente eso se me ha pasado. Tambi´n la de la rima. nos escond´ ıa ıamos en los bosques una noche o dos. Y estaban los crucigramas — pasaba d´ y semanas o a ıas haci´ndolos. yo estaba seguro de que mi demostraci´n no era ni m´s ni e ıa o a menos convincente que la del libro. Otra vez un compa˜ero mayor. En este juego se combinaba la magia de la forma con la de los e a signos y las palabras. era un buen alumno sin ser el “alumno n brillante”. ı ı.Paseo por una obra o El nino y la Madre ˜ 1. como se dec´ Pero la ıa e ıa. Estaba la magia de los e a n´meros. Mi demostraci´n no era la del libro. sino la regla casi universal. Necesitaba referirse a una autoridad. Pero a´n hoy. Era otro n no u juego muy divertido.. Evidentemente quien me ense˜aba no se sent´ n ıa capaz de juzgar por s´ mismo (aqu´ la validez de un razonamiento). a Pero ocasionalmente hago poemas. En los ultimos a˜os de la guerra. Me dedicaba sin medida a lo que m´s me interesase y tend´ a descuidar lo que me interesaba a ıa menos. en 1940. cuyo esp´ ıritu segu´ a golpe de los sempiternos y tradicionales “se ıa. aparentemente sin dejar rastro. Pero esa pasi´n se march´. cuando se avisaba (por la polic´ local) de una redada de la Gestapo. desliza tal figura con tal movimiento sobre tal otra”. o ıa n a Entr´bamos y sal´ a ıamos casi como quer´ ıamos. Me debi´ chocar esa postura para que haya recordado ese peque˜o incidente. Hab´ guerra y ´ramos unos extranjeros — unos “indeseables”. Parec´ que en la rima hab´ un misterio m´s all´ de las palabras. y la de las palabras. por m´s indeseables que fuesen. As´ fue hasta el n ıa ıa a a ı d´ en que me explicaron que hab´ un “truco” muy simple. en peque˜os grupos de dos o tres. En esa ´poca no recuerdo habernos aburrido jam´s en la escuela. o n Despu´s y a´n hoy mismo. sin preocuparme mucho de la estima del profesor en cuesti´n. Durante mi primer a˜o en el o n instituto en Francia. de los signos y los sonidos. Cuando era ni˜o me gustaba ir a la escuela. la del libro en este caso. ¡Era una revelaci´n! En casa. Habr´ mucho que decir sobre este tema — un tema que aflora o ıa m´s de una vez de una forma u otra en Cosechas y Siembras. incluso ahora — pero ya sin buscar la rima si no viene ella misma. durante semanas y meses. estuve internado con mi madre en un campo de concentraci´n en Rieucros. a cuatro o ´ cinco kil´metros de all´ incluso con nieve o viento. a cantar (nos acompa˜aba con un peque˜o viol´ o los hombres prehist´ricos y el descubrimiento a n n ın). Sin embargo. administraci´n del campo hac´ la vista gorda con los ni˜os del campo. cada vez m´s complicados. En cierto momento ya no hablaba m´s que rimando. El mismo maestro nos ense˜aba a leer y a escribir. A´n recuerdo mi primer “trabajo de matem´ticas”. o o En el instituto. mientras mi madre permanec´ internada en el campo. La n a regi´n estaba llena de jud´ escondidos en la Cevenas. que ya iba al instituto. como por magia. que la rima s´lo es hacer terminar con la ıa ıa o misma s´ ılaba dos frases consecutivas que de golpe. y muchos sobrevivieron gracias a la solidaridad o ıos 9 . en Alemania el primer a˜o. me desconcierto a u cada vez que me lo encuentro de nuevo. en Chambon sur Lignon. el n n c´lculo.. en que el profesor me puso mala nota por la u a demostraci´n de uno de los “tres casos de igualdad de tri´ngulos”. Yo era el mayor y el unico que iba al instituto. estuve en ´ n ıa un hogar infantil del “Socorro Suizo” para ni˜os refugiados. luego en Francia. donde hallara quien me escuchase me divert´ haciendo o ıa versos. o del fuego. la mayor´ jud´ y n ıa ıos. se convierten en versos. o a o que ´l segu´ religiosamente. con unos zapatos cualesquiera que siempre se calaban. o ı. pero se agot´ m´s deprisa. en las canciones y los u e peque˜os poemas. me ense˜´ los n´meros negativos. o cerca de Mende.

¡Tal vez por eso no he sido bi´logo! o No era poco el tiempo que pasaba. a poco que ıa ıa. Sin ser claramente consciente.).de la poblaci´n local. perdida en medio de los vi˜ edos. ıa a Los libros bastaban para tal programa.. b. Igualmente a a o para un tetraedro del que conocemos la longitud de sus seis aristas ¿cu´l es su volumen? Me parece que a esa vez tuve muchas dificultades. despu´s de la vendimia. pero tambi´n estaba claro que no respond´ a las preguntas e ıan que me planteaba. As´ cuando se conocen las longitudes a. no m´s a mis profesores que a los autores de los manuales. por fin ´ ıbamos a aprender cosas verdaderamente interesantes. a golpes de integrales simples. ten´ una categor´ humana e intelectual notable. e 10 . Tal vez porque tend´ ıa ıan.. poniendo negro sobre blanco lo que me dijeran. no contaba ı las horas ni los d´ que le dedicaba ¡con peligro de olvidar todo lo dem´s! (Y todav´ es as´ ıas a ıa ı. parec´ que el problema de darles ıa una definici´n intr´ o ınseca no se les planteaba. por fuerza. por ejemplo.. para estar al corriente del sempiterno “programa”. Pero. la legislaci´n vigente. pensando que esa vez. sin decir de d´nde ven´ ni a d´nde iban.. se conoce el tri´ngulo (abstracci´n hecha de su posici´n). ı. Al menos esa era mi convicci´n t´cita durante esos a˜os a o a n 6 que pas´ en una soledad intelectual completa. vino de rebusca que ıa n e consegu´ colocar como pod´ (contraviniendo. porque era como si cayesen del cielo en fila india. le armaban jaleo a tope. o a o Me promet´ llenar esa laguna cuando tuviera tiempo.. b. La 6 Entre 1945 y 1948. en 1942). En cuanto a daban recetas para calcular todo. ıa ıa una teor´ que me satisficiera plenamente. a parecerse demasiado unos a otros. deb´ tener la impresi´n de que los profesores se limitaban a ıa o repetir sus libros. de un tri´ngulo. Era una buena vida — aunque a veces algo justa en las sisas cuando hab´ que ıa sustituir la montura de unas gafas o un par de zapatos ra´ ıdos. pero sobre todo. Adem´s hab´ un jard´ que. y que no me pesaba . Jam´s hubi´ramos podido pagar ıa e a e un m´dico. Y no faltaban o ıan o los problemas verdaderamente naturales.) En nuestros libros de matem´ticas. debilitada y enferma despu´s e de su largo internamiento en los campos.. el ´rea del tri´ngulo en funci´n de a. ten´ derecho a la asistencia m´dica gratuita. lo que menos me satisfac´ era la ausencia de toda definici´n a ıa o seria de la noci´n de longitud (de una curva). Cuando algo me “agarraba”.. igual que mi primer profesor de matem´ticas en el instituto de Mende. dobles y a u triples (eludiendo prudentemente las dimensiones superiores a tres. Eran los problemas del libro y no mis problemas. En realidad. ni siquiera las ve´ ıan. incapaz de “castigar ıa ıa severamente”. Los cursos de la facultad no me satisfac´ ıan. espinacas e incluso (al final) tomates. Con todo hab´ profesores simp´ticos. pero al final deb´ conseguirlo. a lo largo de los trimestres. viv´ con mi madre en una peque˜ a aldea a una decena de kil´metros de Montpellier. me parece que en ese e tiempo nunca se me ocurri´ profundizar en la cuesti´n de si yo era la unica persona en el mundo capaz o o ´ de interesarse en lo que hac´ Bastante ten´ con mantener la apuesta que me hab´ hecho: desarrollar ıa. haciendo problemas de matem´ticas. ´reas y vol´menes. ıa No ten´ ninguna duda de que lo conseguir´ de hallar la ultima palabra de las cosas. longitudes. nos proporcionaba abundantes higos. (Mi padre desapareci´ en Auschwitz. Monsieur Friedel. de volumen (de un s´lido). a Seg´n la limitada experiencia que entonces ten´ pudiera parecer que era el unico ser dotado de u ıa. c. sin ıa ıa u o a ıa ın tener que cuidarlo. Mairargues (por ıa n o Vendargues).).. Viv´ n o ıamos miserablemente con mi beca de estudiante. o a Los que tra´ el libro pronto dejaban de bastarme. incluso en clase (chit´n. hasta el punto de que al final del curso ya era imposible seguirle. no m´s que mis libros del instituto. ´ curiosidad para las cuestiones matem´ticas. plantados por un atento vecino en medio de un mar de amapolas. me parece. Afortunadamente mi madre. o Lo que m´s me chocaba en el “Coll`ge C´venol” (donde estudiaba) era hasta qu´ punto mis a e e e compa˜eros no estaban interesados en lo que aprend´ all´ En cuanto a m´ devoraba los libros de texto al n ıan ı.). poco a poco. y el resto del curso empleaba mi tiempo lo mejor que pod´ mientras soltaban inexorablemente el programa ıa. El profesor de Historia ıa a Natural. principio del curso. de ´rea (de una superficie). mientras estudiaba en la Universidad de Montpellier. seg´ n parece. previsto. Le dediqu´ la mayor parte de mi energ´ entre ı e ıa 1945 y 1948.. ´ me tomara la molestia de escrutarlas. luego debe haber alguna a a o o “f´rmula” expl´ o ıcita para expresar.. A decir verdad. As´ que no a ı pon´ el pie en la facultad m´s que de tarde en tarde. su impotente voz cubierta por el alboroto general. Para salir adelante hac´ la vendimia cada a˜ o y. c de los tres lados ı.

que el trabajo que hab´ hecho en mi rinc´n con los e ıa o medios de abordo era (a falta de poco) lo que era bien conocido por “todo el mundo” bajo el nombre de “teor´ de la medida y la integral de Lebesgue”. a mi manera. por alguien llamado Lebesgue. que era ıa ıa un matem´tico: alguien que “hace” matem´ticas. as´ de simple — un poco. a e a que reconocerlo. era un hombre benevolente y amable conmigo. ¿Tiene el mar un “punto final”? Lo cierto es que nunca se me ocurri´ buscar o o el libro de ese Lebesgue del que Monsieur Soula me hab´ hablado. pensaba que ser´ n e ıa cuesti´n de unas semanas. A los ojos de los dos o tres mayores a los que ıa habl´ de mi trabajo (e incluso ense˜´ un manuscrito) era sencillamente como si hubiera perdido mi e ne tiempo. en vez de ir inmediatamente a Par´ — el unico sitio. Sin contar con que dedicaba toda mi energ´ a familiarizarme con un ambiente totalmente diferente. sin haber encontrado u n e a alguien con quien compartir mi sed de comprender. y que tampoco ´l debi´ tener jam´s ıa e o a entre sus manos. tambi´n me aseguraba que los ultimos problemas que todav´ quedaban e ´ ıa en matem´ticas hab´ sido resueltos. sab´ no obstante. en estos ultimos a˜os. Habr´ a ıan ıa n ıa desarrollado precisamente (¡curiosa coincidencia. a la edad de diecisiete a˜os y reci´n salido del instituto. o ıa a Monsieur Soula. ıs ´ donde tendr´ ocasi´n de encontrar gente enterada de lo que se consideraba importante en matem´ticas.. mi profesor de c´lculo diferencial. naturalmente. Cuando me puse en ello. e a ıs. a Sin embargo. Esta realidad es lo que hab´ que captar. era inapelable. para satisfacer mi curiosidad sobre las cosas que me hab´ ıan intrigado. o 11 . Sin saberlo. repensando ahora esos tres a˜os. (Nunca se me dio bien el c´lculo. entre otras muchas cosas. en la e o secci´n “El extranjero bienvenido” (no 9). me doy cuenta de que en modo alguno fueron n desperdiciados. verdaderamente!) una teor´ de la medida y de la ıa integraci´n que pon´ punto final a las matem´ticas. Ya deb´ presentir que la matem´tica es algo ilimitado en ıa a extensi´n y profundidad. me aseguraban. Por lo dem´s. A mi entender no pod´ haber nada en com´n entre lo que pudiera contener un libro ıa u y el trabajo que realizaba. por los episodios a menudo bastante absurdos de cierto “Entierro” a ´ n (anticipado e impecable) de mi persona y de mi obra. hac´ veinte o treinta a˜os. Por eso tuve que quedarme un tercer a˜o en Montpellier ı n para terminar mi licenciatura. y sobre todo. desde que sal´ del instituto.intuici´n del volumen. ni (m´s de veinte a˜os despu´s) por los tormentosos episodios de mi salida sin retorno del mundo a n e matem´tico. en el sentido estricto del t´rmino — como se “hace” el a a e amor. o aunque s´lo fuera una aprobaci´n o sencillamente el inter´s de otro. ni. Incluso encontr´ el modo.. orquestado por mis m´s cercanos compa˜eros de a n 7 Hago un relato corto de esa ´poca de transici´n algo ruda en la primera parte de Cosechas y Siembras (CyS I).). digamos. n a termin´ por aprender. ıa o a Mi confidente. haciendo lo “ya conocido”. como la realidad m´gica de “la rima” hab´ sido captada. de suspender un o n e examen al terminar el segundo a˜o — el de trigonometr´ esf´rica (en la especialidad “profundizaci´n en n ıa e o astronom´ sic). Sin hab´rmelo dicho jam´s. Monsieur Soula. Estuve tres a˜os. por culpa de un error idiota de c´lculo num´rico. no recuerdo estar decepcionado. 2. entonces aprend´ en la soledad lo esencial del oficio de matem´tico — lo ı a que ning´n maestro puede ense˜ar verdaderamente. dir´ que “por mis tripas”. a aprender lo que en Par´ ıa ıs se consideraba el ABC del matem´tico7 . por o o e el trabajo que realizaba todav´ deb´ ser ajena a mi esp´ ıa ıa ıritu. pero perfectamente fiable. hay ıa”. ıa ı tal vez. Para m´ la matem´tica hab´ llegado a ser una amante siempre acogedora y complaciente. Cuando por fin entr´ en contacto con el mundo matem´tico de Par´ uno o dos a˜os m´s tarde. “comprendida” un d´ a ıa ıa. En esa ´poca la a e idea de coger “prestigio”. Esos ı a ıa a˜os de soledad fundamentaron una confianza que nunca ha vacilado — ni al descubrir (desembarcando n en Par´ a los veinte a˜os) toda la extensi´n de mi ignorancia y de la inmensidad de lo que necesitaba ıs n o aprender. S´lo pod´ ser el reflejo de una realidad. a Sin embargo no creo que me convenciera. por el momento o o ıa escurridiza.

Es solitario por naturaleza. que me llegasen de un grupo m´s o menos numeroso del que me sintiera miembro a a o que por cualquier otra raz´n estuviera investido de autoridad para m´ Consensos mudos me hab´ o ı. o a n Posteriormente tuve ocasi´n. con la perspectiva de treinta o treinta y cinco a˜os. en un contexto ya construido. algunos decenios antes. por la sencilla raz´n de que durante mi infancia o a o nunca desaprend´ esa capacidad innata que estaba en m´ al nacer. m´s bien que nunca ha existido — y sin embargo estoy seguro de que est´ a a ah´ en alguna parte. al ni˜o. m´s que fiarme de las ideas y consensos. no 1713 .. como est´ en cada uno. Jurar´ o a e ıamos que siempre ha estado muerto. no es a un “p´blico”. debi´ hacer caso omiso. Todo lo dem´s viene por a˜adidura. que la teta es para ´l y que ´l sabe mamar. y una persona sola. como jugando. 1080). “sin problema”. o a ıa. Hice caso omiso como algo que cae por su peso — al igual que Lebesgue. mucho o a a m´s “dotados” que yo. m´s all´ de todas las diferencias e e a n a a de cultura y de destino. hubiera hecho falta que encontrasen en ellos esa capacidad que era suya al nacer. ıa De hecho. ıa: El ni˜o peque˜o no tiene ning´n problema en estar solo. o a que no deb´ nada a los consensos y las modas que imperan. veo que no han dejado en la n matem´tica de nuestro tiempo una huella verdaderamente profunda. cuando reencuentras tambi´n tu propia vida. un cimiento de confianza y de serena seguridad ı. en que pude darme la medida de m´ mismo seg´ n los criterios espont´neos de exigencia que eran los m´ propios. A menudo el ni˜o est´ lejos. y a nadie m´s. que claramente eran mucho m´s brillantes. presentada como “bien conocida”.. de ser uno mismo en suma. bien lo s´. no tuve nada del estudiante brillante que pasa f´cilmente los concursos prestigiosos. cosas bonitas a a veces. Es cuando. Tengo ocasi´n de hablar de ello otra vez en la nota “Ra´ ıa o ıces y soledad” (CyS IV. en ese mundo de matem´ticos que me acog´ de encontrar a muchos. especialmente p. nıa a sin tener que dec´ ırselo a s´ mismo. Pero a menudo hemos ı e e perdido el contacto con ese ni˜o que est´ en nosotros. como un topo.anta˜o. 12 . ıan dicho. n Para decirlo de otra forma: en esos a˜os cruciales aprend´ a estar solo 8 . tanto mayores como j´venes m´s o menos de mi edad. entre una monta˜a informe de cosas e n que era importante (me aseguraban) aprender. ı Tambi´n s´ cu´l es la se˜al de que se me entiende. Han hecho cosas. Se ha escondido Dios sabe d´nde.. conceptos nuevos y hac´ malabarismos con ellos como si los conocieran desde la cuna — mientras que yo me sent´ ıan ıa pesado y paleto. Entiendo por esto: n ı abordar con mis propias luces las cosas que quiero conocer. ı u a ıos confirmaron y dejaron en m´ esta vez en relaci´n con el trabajo matem´tico. y no simplemente la expresi´n de los consensos que o imperan. tanto en el instituto como en la universidad.. e La mayor´ de mis compa˜eros m´s brillantes han llegado a ser matem´ticos competentes y afamaıa n a a dos. y a menudo no es f´cil llegar hasta ´l. al n que quisiera hablar. al igual que era m´ la capacidad de estar solo. tu propia experiencia de ti mismo. que no hubieran so˜ado ni tocar. aunque la n n u compa˜´ ocasional no le disgusta y sabe pedir la teta de mam´ cuando es hora de mamar. Sin saberlo han permanecido n prisioneros de esos c´ ırculos invisibles y f´rreos que delimitan un Universo en un ambiente y en una ´poca e e dada. Les admiraba por la facilidad con la que aprend´ a ıan. En ese acto o de “hacer caso omiso”. Es al que en ti sabe estar solo. Y sabe bien. “evidente”. de no permanecer encerrado dentro del c´ ırculo imperativo que nos fijan — en ese acto solitario es ante todo donde se encuentra “la creaci´n”. que no hab´ que plantearse cuestiones sobre la noci´n ıa o de “volumen”. tal vez la de un d´ al que hasta e ıa 8 Esta expresi´n es algo impropia. Y constantemente pasamos al lado del mejor. lo que digo de mi persona y de mi vida encuentra eco y resonancia en ti. sin n a dignarnos a verlo. Me a ı u dirijo a ti que me lees como a una persona. a expresos o t´citos. Para cruzarlos. Jam´s tuve que “aprender a estar solo”. y de las que me sent´ incapaz de captar los pormenores. Si en Cosechas y Siembras me dirijo a alguien m´s que a m´ mismo. y bien vivo. asimilando a programas prohibitivos en un santiam´n. Pero esos tres a˜ os de trabajo ı ı a n solitario. abri´ndome camino penosamente. Le han puesto verde y desde a n a e hace mucho tiempo. Sin embargo.

ver la “Carta”. un poco. Y ya es bastante. Pero a la vez tambi´n es un testimonio del presente m´s inmediato — del momento en que o e a escribo. o a o precisiones sobre esta “interpelaci´n violenta”. a mismo estoy escribiendo. o no contin´en si´ndolo. o 10 Para 13 . y de dos formas. tal cual se ha desarrollado a o realmente (y prosigue todav´ en este mismo momento. Ha provocado en m´ la sublevaci´n ı o en masa de poderosas reacciones egoc´ntricas.. sino que se hacen en notas a pie de p´gina. o en una “vuelta” posterior sobre la situaci´n examinada.) no se aprovechan para retocar la primera redacci´n. No me a ı permito tocarlas (sobre todo para unos retoques estil´ ısticos ocasionales) m´s que dentro de unos l´ a ımites 9 muy estrechos . No aprender´s ni mi fecha a de nacimiento (que s´lo tendr´ inter´s para hacer el hor´scopo). Ante todo. a incluir tal vez m´s detalles materiales sobre mi vida que a en las mil p´ginas siguientes. ni los nombres de mi madre y de mi o ıa e o padre o a lo que se dedicaban. al hilo de los instantes y los d´ a o o ıas mientras escribo Cosechas y Siembras. Est´ la exploraci´n de una aventura pasada. en respuesta espont´nea a una interpelaci´n violenta que me llega a o del mundo exterior10 . Y est´ la continuaci´n y renovaci´n de esa “misma” aventura. principalmente las secciones 3 a 8. No es que esas cosas no hayan sido importantes en mi vida. o Por otra parte. Pero u e tal y como esta reflexi´n sobre m´ mismo ha comenzado y se ha desarrollado. y todav´ menos. este documento no tiene nada de “autobiograf´ ıa”. o de perspectiva. En ning´n momento me pareci´ a ıa u o que eso pudiera a˜adir algo al prop´sito que ten´ en ese momento.. Pudiera ocurrir. Si hay alguna pretensi´n. Los hechos exteriores alimentan la reflexi´n solamente en la medida en que suscitan y provocan un o rebrote de la aventura interior. ni los nombres de la que fue mi esposa y de otras mujeres que han sido importantes en mi vida. lo que est´ m´s cerca de ti. que redescubrieras tu propia vida. de sus ra´ a o ıces y de su origen hasta mi infancia. a del que hablaremos largo y tendido. No se trata de una “identificaci´n”. Estas p´ginas son el testigo fiel de una larga meditaci´n sobre mi vida. (Mientras que en las pocas p´ginas n o ıa a precedentes he sido llevado. Por eso mismo o ı tambi´n es un testimonio. 3. y por eso mismo el descubrimiento. o ayudan a esclarecerla. en el que nacen las p´ginas de Cosechas y Siembras a lo largo de las horas. o de los hijos que nacieron de esos amores. de la aventura interior que ha sido y es mi vida. Es un testimonio de mi pasado. que ocupa la mayor parte de e la reflexi´n. Este relato-testimonio de una aventura se desarrolla simult´neamente en los dos niveles de los a que acabo de hablar. etc. como a mi pesar. ıa Estas p´ginas no tienen pretensiones literarias. de las noches y los a d´ ıas.. te responder´ a o a ıa: es el de hacer el relato.. Es cierto que el hecho de que yo forme parte de los “fuertes en matem´ticas” no es necesariamente a una raz´n (y menos todav´ una buena raz´n) para que mi “aventura” particular te interese — ni el hecho o ıa o 9 As´ ı. es la de ser verdadero.entonces no hab´ prestado atenci´n. Cosechas y Siembras es una reflexi´n sobre m´ mismo y mi vida. en ning´n momento he o ı u sentido la incitaci´n de involucrarme por poco que fuera en una descripci´n de esas cosas que rozo ac´ o o a y all´. a alinear conscientemente nombres y cifras.) a Y si me preguntas cu´l es el “prop´sito” que persigo a lo largo de mil p´ginas. las eventuales correcciones de errores (materiales. con algo o alguien alejado de ıas o o ti. y a la vez me ha revelado los v´ e ınculos profundos e ignorados que siguen lig´ndome con la obra que sali´ de m´ a o ı. mediante el a a redescubrimiento que hago de la m´ a lo largo de las p´ginas de Cosechas y Siembras hasta las que hoy ıa. y lo que unos y otros han hecho con su vida. ha sido una de esas provocaciones. Constituyen un documento sobre m´ mismo.). Y el entierro y el pillaje de mi obra matem´tica.

Tal mito no nace de la imaginaci´n o ıa e o creadora de un pueblo y una cultura. Y esto. Tal o testimonio es valioso. y con comentarios y reflexiones de naturaleza psicol´gica. que no encontrar´s en Cosechas y Siembras un “dossier” sobre cierto “caso” extra˜o. El “alma”. no por un prestigio que (con raz´n o sin ella) rodease al narrador sino por el mero hecho de existir. que me ha tenido en vilo m´s de un a˜o. Pero un relato verdadero (si lo hubiera) de una aventura tal y como fue verdaderamente vivida. representar´ un trabajo adicional del orden de unas horas o o ıa 14 . y a ese “alma” que es el pasajero y el capit´n. multitud de hechos jugosos (como m´ ınimo) que intento “encajar” a medida como puedo. Poco a poco esos hechos se ensamblan en un retrato de familia que paulatinamente sale de las brumas. realizar un dossier. ni incluso amigos. filos´fica. sino de la vanidad del que no osa asumir una humilde realidad y se complace en sustituirla por una construcci´n de su esp´ o ıritu. o incluso (ocasionalmente) matem´tica. a realizar el retrato de cierto ambiente y de cierta ´poca — de una ´poca marcada por la descomposici´n de ciertos e e o valores que daban sentido al trabajo de los hombres. es decir la que en nosotros vive la “producci´n” de esos resultados y tambi´n todas sus consecuencias (tanto en la vida del o e “productor”. Es el aspecto “retrato costumbrista”. El relato de una aventura interior s´lo puede hacerlo el que la vive. o de un preso com´n. es algo valioso. A lo largo de las p´ginas saco a la luz obstinadamente. burdos o sutiles. incluso de una burla abiertamente mostrada. a 4. ¡As´ es y no o o a ı puedo evitarlo! Partiendo del trabajo que he hecho. es objeto de desprecio. Seg´n explico de forma m´s detallada en la Carta. que se esconde o se ensancha. “la investigaci´n” (o el “retrato costumbrista”) u a o se lleva a cabo sobre todo en las partes II y IV. pienso. O tambi´n (para decirlo de otro modo) e de borrar quiz´s en ´l (aunque s´lo fuera en el tiempo que dura una lectura) ese desprecio que tiene a su a e o propia aventura. he sido conducido. que se repliega o que aprende. Es seguro que no escribo para el que n est´ contagiado por esa clase de larvado desprecio de s´ mismo. que le lleva a desde˜ar lo mejor que puedo e ı n ofrecerle.. y por lo que constituye la m´ los movimientos superficiales y profundos. “El Entierro (1) — o el vestido del Emperador de China” y “El Entierro (3) — o las Cuatro Operaciones”. como en la de sus semejantes). Quien busque el dossier pasar´ con los ojos cerrados y sin ver nada al a a lado de casi toda la substancia y la carne de Cosechas y Siembras. precisamente ese ıa: “alma” que vive la experiencia y reacciona. Esa actitud pasa por ser una expresi´n de “modestia”.. En ella veo el indicio de una huida y de o un extra˜o desajuste.de que haya tenido roces con mis colegas despu´s de haber cambiado de ambiente y de estilo de vida. en su calidad de verdad. que les parece muy rid´ a ıculo poner en un escaparate (como ellos dicen) los “estados del alma”. Hablando de mi pasado matem´tico y descubriendo seguidamente (como de mala gana) las peria pecias y los arcanos del gigantesco Entierro de mi obra. para a n ponerte r´pidamente al corriente. Lo que cuenta son los “resultados”. Un desprecio por lo que verdaderamente constituye su propia vida. promovido por el aire mismo que respiramos. con colores cada vez m´s vivos. e Adem´s no faltan colegas. a uno tras otro. ante todo es la de confrontarle consigo mismo u mediante el testimonio sin maquillaje de la experiencia de otro.. u Si tal relato tiene una virtud para alg´n otro. y el narrador ser´ el h´roe. sin saberlo. y nadie m´s. bosquejado alrededor de un “suceso” sin duda unico en los anales de “la Ciencia”. venga de un hombre de notoriedad digamos ilustre. En esas notas diarias los “hechos en bruto” que acaban de aparecer se mezclan inextricablemente con recuerdos personales. Pero incluso o a si el relato no estuviera destinado m´s que a s´ mismo. o de un peque˜o empleado sin n futuro y cargado de familia. Lo que acabo de decir deja bien ´ claro. ser´ raro que no se deslizara por el transitado a ı ıa camino de la construcci´n de un mito.. que animan la psique. a n estilo “conclusiones de la investigaci´n”. con contornos cada vez m´s n´ a a ıtidos.

unos y otros preferir´n hacinarse y arrinconarse como sea.. y alguno. pero familiar a la vez. ninguno de esos herederos querr´ darse cuenta a de que su Universo familiar y confortable empieza a quedarse un poco estrecho. Cuando lo hace. afilar una herramienta. alguno sue˜a en modificar una herramienta o incluso. a o o 11 La nota prevista termin´ por ser la parte IV (del mismo nombre “Las cuatro operaciones”) de Cosechas y Siembras. y sobre todo: inmutable. tambi´n hay diseminados pasajes con desarrollos matem´ticos a e a nuevos. y quiz´s captar de paso un reflejo de la “misteriosa belleza” (como me a dec´ un amigo no matem´tico) del mundo de los objetos matem´ticos. en un u ıa a “Universo” fijado de una vez por todas — esencialmente el que encontraron “ya terminado” cuando estudiaron. nota no 171 (ix). los m´s atrevidos. sin contar los cr´ comienzan ı a ıos.. y o o c´mo y por qu´ se idearon y construyeron tales herramientas (y no otras . o trepar´ como pueda a un mont´n heter´clito y tambaleante de sillas y bancos. a En unas pocas ocasiones. a veces incluso. C´mo se construy´ esa casa progresivamente. uno entre un aparador Luis XV a y una mecedora de mimbre. a e a a o Por supuesto que puedes saltar sin m´s los pasajes que te parezcan de naturaleza demasiado “ardua”. El m´s largo es “Las cinco fotos (cristales y D-m´dulos)” en CyS IV. 5. o o En la mayor´ de las habitaciones las ventanas est´n cuidadosamente cerradas — no sea que entre ıa a un vendaval. que cree trastornar con una innovaci´n ins´lita. el “dato” en el que hay que vivir ¡y punto final! Algo a n ıan que parece grande (a menudo no se han recorrido todas las habitaciones). Es hora de que diga algunas palabras sobre mi obra matem´tica. Y cuando se dedican en cuerpo y alma. y su bater´ de cocina y herramientas para todo. es para mantener y embellecer el patrimonio: reparar un mueble cojo. otro entre un chaval mocoso y un sarc´fago egipcio. En cierto momento intent´ realizarlo. a o 12 Adem´s a 15 . sino e ´ ıa o incluso del colega matem´tico que no est´ m´s o menos “en el ajo” de las matem´ticas en cuesti´n. ı ı jam´s so˜ar´ en plantearse. bajo la presi´n n o reiterada e insistente de la necesidad.unos d´ seg´n la curiosidad y exigencia del lector interesado. ¡No lo logr´! No es mi estilo de expresi´n. poco falta para que se deshaga en excusas por lo que siente como una especie de afrenta al respeto que merece la tradici´n o familiar. enlucir una fachada.). que tuvo en mi vida y a´n a u conserva (para mi sorpresa) un lugar importante. a a de ojeadas matem´ticas sobre mi antigua obra. hacer en el taller a un mueble nuevo con todas sus partes. Son como los herederos de una hermosa y gran casa bien amueblada. con sus salas de estar y sus cocinas y sus talleres. Cuando se afanan. M´s de una vez vuelvo en Cosechas y Siembras sobre a esta obra — a veces de modo f´cilmente inteligible por todos y en otros momentos en t´rminos algo a e 12 t´cnicos . Y cuando los hermosos muebles nuevos. el mueble es muy bello y toda la casa parece m´s hermosa. desesperado. en imaginar y fabricar una nueva.. El “Universo” es eso. surgiendo como “extra˜os islotes ıa a a n inaccesibles” en las vastas aguas revueltas de la reflexi´n. o incluyendo unas 70 notas que ocupan m´s de cuatrocientas p´ginas. desde luego. por aqu´ y all´. no hubo nada que hacer. y en mi vejez menos e o que nunca. por qu´ las habitaciones o e e est´n dispuestas y arregladas de tal modo aqu´ y de tal otro all´ — he ah´ preguntas que esos herederos a ı. a atestar las habitaciones y a invadir hasta los pasillos. Y e ıa no. Estos ultimos pasajes van a pasar en su mayor´ “por encima” no s´lo del “profano”... a Al igual que puedes recorrerlos. u e famoso dossier. Fue cuando empec´ a escribir una nota que se llamar´ “Las Cuatro Operaciones”11 . Antes que decidirse a reconocerlo. la mayor´ de los matem´ticos se encierran en un marco conceptual. Y ahora estimo que con Cosechas y Siembras he hecho suficiente beneficio a la “comunidad matem´tica” como para dejar sin remordimientos a otros (llegado el caso entre los colegas que se sientan a aludidos) la tarea de realizar el “dossier” que se impone. o Seg´n dije antes. el ıas. a lo largo de generaciones.. con las que vaya si se puede ıa cocinar y hacer bricolaje.

) El siglo XIX.. y que jam´s dejan de conocer y reconocer esas innumerables cosas que sin cesar a a piden ser conocidas. utensilios. a las que no repugnan las faenas m´s groseras. Es amigo del viento y no teme estar ´ a solo en el trabajo durante meses y a˜os y. en la etapa “Descubriendo a la a a o Madre — o las dos vertientes” (no 17). Su lugar est´ al aire libre. Lo que ocurre es que. En cuanto a m´ siento que formo parte de la l´ ı. del T. y de ning´n modo pretendo estar exento.P. dos manos es mucho . me vienen e a 15 espont´neamente los de Galois y Riemann (en el siglo pasado ) y el de Hilbert (a principios del presente a siglo). Ilustra n a condicionamientos inveterados e inmemoriales que se hallan en todos los medios y en todas las esferas de la actividad humana. y los nuevos amos” (CyS III. dejando a otros la tarea de terminarlos y de construir encima y.. que trataremos m´s adelante.. o (con m´s frecuencia) adelant´ndose a a ´ a a necesidades que es el unico en presentir. si tuviera que dar nombres de matem´ticos de esa clase. 18 Acabo. o 16 Hablo 17 Eso no impide que yo haya sido (siguiendo a H. que debido a cierto clima propicio que rode´ mi infancia hasta los cinco a˜ os. no 9). de juntar dos etiquetas de resonancias masculinas (la de “constructor” y la de o “pionero”) que expresan dos aspectos bien diferentes del impulso de descubrimiento. aunque mis contactos con ´l hayan sido de lo m´s e a superficiales17 . una vez terminada la casa. tanto para construir la casa desde los cimientos hasta el remate. Su lugar no est´ en la quietud de los universos a terminados. De paso. ¡Jam´s lo agotar´n! Y sin a a a embargo. V´ase a este respecto la nota “la o n e inocencia” (CyS III. Aunque no s´ mucha historia. y equipar la casa para vivir en ella y estar a gusto. lo cierto es lo u a contrario. no 135). que ha sido una herramienta esencial en toda mi obra geom´trica y e me ha proporcionado la clave para ampliar la noci´n de espacio (topol´gico) con la de topos. es raro que el obrero se entretenga mucho en ese sitio. ınea de los matem´ticos cuya alegr´ y vocaci´n a ıa o 14 espont´nea es construir sin parar mansiones nuevas . Con todo. y (seg´n s´) en todas las sociedades y todas la ´pocas. No tiene m´s que dos manos como todo el mundo. no 107). el de haz. me ha afectado poco13 ese condicionamiento. de esa entrada en la secci´n “El extranjero bienvenido” (CyS I. o o a No obstante Leray difiere del retrato del constructor que he bosquejado.El peque˜o cuadro que acabo de esbozar no es particular del mundo de los matem´ticos. que podr´ llamarse la “ceguera cultural” — la incapacidad de ıa ver (y de moverse) fuera del “Universo” fijado por el ambiente cultural. y de naturaleza m´s delicada que a la que evocan esos nombres. de instalarse n en ella (aunque s´lo fuera por un tiempo). donde cada piedra y cada tabl´n ´ o lleva la traza de la mano que lo ha trabajado y colocado. si hiciera falta. muebles e instrumentos necesarios. o subrepticiamente y “de rond´n”. Otros tareas le llaman ya en nuevas obras. Cartan y J. Como mostrar´ mi testimonio. Quiz´s dos manos sea poco. me parece. una vez colocado el ultimo canal´n y el ´ o ultimo taburete. Si busco un representante entre los mayores que me acogieron al entrar en el mundo matem´tico16 . por muy acogedores y armoniosos que sean — hayan sido dispuestos por sus propias manos o por las de sus predecesores. eso est´ claro — pero dos manos a a que en cada momento adivinan lo que tienen que hacer. a el nombre de Jean Leray es el que primero me viene. durante toda la vida si no viniera en su ayuda n un relevo bienvenido. arquetipo de la “casa” por construir surge y se formula por primera vez en la nota “Yin el siervo. Ya he tenido ocasi´n u e e o de aludir a ello. no les queda m´s remedio que inventar y a a construir poco a poco las herramientas. bajo el empuje imperioso de necesidades que quiz´s sea el unico en sentir claramente. M´s bien no ha podido evitar iniciar vastos cimientos en lugares que nadie a hubiera so˜ ado. y el del constructor-pionero18 que no puede evitar traspasar 13 Creo 14 Este 15 (N. Serre) uno de los mayores usuarios de uno de los grandes conceptos innovadores introducidos por Leray. como para proveer en abundancia las futuras cocinas y talleres. en que no se ha dedicado a “construir mansiones desde los cimientos hasta el remate”.. a ni las m´s delicadas. Acabo de dibujar a grandes trazos dos retratos: el del matem´tico “hogare˜o” que se contenta a n con mantener y mejorar una herencia. al nivel relativamente limitado de una actividad creadora intelectual. 16 . Eso es lo que surgir´ m´s adelante en este paseo-reflexi´n. ya que el Mundo es infinito.

Andr´ Weil. As´ ha sido. gr. conceptos y enunciados a nuevos. Entre estos dos caracteres extremos (pero nada opuestos por naturaleza). 20 Especialmente 21 Casi 17 . Son distintos y se complementan mutuamente.continuamente esos “c´ ırculos invisibles y f´rreos” que delimitan un Universo19 . con la fuerza de la evidencia. Tal “hogare˜o” que ni so˜ar´ en abandonar n n ıa un hogar familiar. que constantemente me llevan a introducir y desarrollar mal que bien temas totalmente nuevos. m´s que de cuestiones. A menudo. sin “inquietud ni reprobaci´n secretas”. una vez bien visto el enunciado o y su contexto. me parece. todos “miraron con simpat´ a ıa”. y m´s particularmente por las a grandes ideas innovadoras que introduje. por no decir de rutina. al de “puntos de vista” fecundos. siglos y milenios. Claude Chevalley. no duu o dar´.. A decir verdad. a lo m´s) — y entonces. las aventuras solitarias en las o que me vieron embarcar. no puede ser m´s que cuesti´n de “oficio”. esas numerosas cuestiones. una especie de “consenso de desprecio” por las “ideas” en general. Despu´s de mi salida en 1970. cuando comienza a quedarse peque˜o. conceptos y enunciados se armonizan de forma tan ıa perfecta que en mi esp´ ıritu no cabe duda de que sean correctos (salvo retoques. levantar una planta m´s. conceptos y enunciados de los que acabo de hablar. tal fue el caso en el mundo matem´tico durante el periodo (1948–1969). Pienso sobre todo en Henri Cartan. como quien ya viera all´ un palacio. a˜adir una nueva dependencia de modestas a n 21 proporciones . En una periodo de florecimiento de una ciencia o de un arte. e Salvo quiz´s Weil. mi contribuci´n esencial a la matem´tica ı o a de mi tiempo. al que habiendo compartido con ´l la vivienda. Sin tener alma de constructor. pero tan invisibles y f´rreos como fueron los que a e reemplazaron. todos mis “mayores” (que aparecen v. al igual que una luz (incluso difusa) que e a 19 A la vez.. con nuevos c´ ırculos ciertamente m´s amplios. ha sido menos por la habilidad y la perseverancia en a la resoluci´n de problemas legados por mis predecesores que por esa tendencia natural que me empuja o a ver cuestiones claramente cruciales que nadie hab´ visto. Pero volvamos a mi propia persona y a mi obra. Uno e y otro tienen su raz´n de ser. Jean-Pierre Serre. Se les puede llamar e tambi´n. a menudo mira con simpat´ o al menos sin inquietud ni ıa. al menos para sus cong´neres m´s sedentarios ı e a que ´l) l´ e ımites nuevos. para m´ no tienen sentido m´s que a la luz de alguno de tales “puntos de vista” — o mejor dicho. y un papel que jugar en una misma aventura colectiva que prosigue durante o generaciones. con unos nombres algo tajantes pero sugestivos. Laurent Schwartz. del que fui testigo directo mientras a yo mismo formaba parte de ese mundo. y creo poder decir que salvo raras excepciones todos forman parte del patrimonio com´n de u las cosas com´nmente admitidas como “conocidas” y corrientemente utilizadas en matem´ticas un poco u a por todas partes. Si he destacado en el arte del matem´tico. o a desentra˜ar los “buenos conceptos” que ıa n faltaban (a menudo sin que nadie se diera cuenta antes de que el nuevo concepto apareciera) y los “buenos enunciados” que nadie hab´ considerado. parece que ha habido una especie de reacci´n de e o amplia envergadura. me dispenso de ir m´s lejos y de a tomarme la molestia de poner a punto una demostraci´n que a menudo. ı a nacen de ´l espont´neamente. o incluso. y sin quererlo. si hiciera falta. a cuando no se trata de un “trabajo meticuloso” destinado a publicarse. en poner manos a la obra para arreglar un s´tano o un a n o granero. entre esos dos temperamentos no hay oposici´n ni antagonismo20 . o como se complementan la masa y la levadura. 5) corresponden a este temperao mento intermedio. ı 6. los “conservadores” y los “innovadores”. y menos a´n encargarse del trabajo de ir a construir otro Dios sabe d´nde. reprobaci´n secretas. asigna a este Universo (si no para s´ mismo. se mata a reunir vigas y piedras en o e un terreno imposible. por supuesto que encontramos todo un abanico de temperamentos intermedios. Introducci´n. Mi genio particular me conduce al descubrimiento. Las cosas que llaman a o la atenci´n son innumerables y ¡es imposible seguir hasta el final la llamada de cada una! Eso no impide o que las proposiciones y teoremas demostrados con el debido rigor se cuenten por miles en mi obra escrita y publicada. en “Una deuda bienvenida”.

Y durante veinticinco a˜os. viene a ser lo mismo (al menos en matem´ticas) que disponer de varios lenguajes o a diferentes para delimitarla. fascinadas tal vez (como ´l mismo) por o e los lejanos l´ ımites que nos hace entrever.surge en una noche negra parece hacer salir de la nada esos contornos m´s o menos borrosos o n´ a ıtidos que nos muestra de repente. sino el de generaciones. esas cuestiones acuciantes que nadie sent´ y (tal vez como respuesta a esas cuestiones) ıa. aislados ıan o o unos de otros — y no como partes de un Todo que. Y esta unidad verdaderamente es la vida misma y el aliento que liga y anima esas cosas m´ltiples. tanto m´s necesitamos disponer de varios “ojos” para comprenderla en toda su a amplitud y con toda finura. permaneciendo tal vez invisible. La visi´n une los puntos o o o de vista ya conocidos que la originan y nos revela otros hasta entonces desconocidos. origina algo nuevo. la mirada penetra m´s en el conocimiento de las cosas. punto de vista conduce a desarrollar un lenguaje que lo expresa y le es propio. Sin esa luz que los une en un haz com´n. Dicho de otra forma: La visi´n es a los puntos de vista que une y de los que parece nacer. Lo pagu´ con o a o e 22 Seguramente 23 Todo no s´lo en “nuestro arte”. esas nociones tan naturales que nadie hab´ pensado en desentra˜ar y esos enunciados que parecen brotar ıa n naturalmente.. Y a veces sucede que un haz de puntos de vista convergentes sobre un mismo y vasto paisaje. un “punto de vista” es parcial en s´ mismo. entre muchos otros igualmente v´lidos. ocult´ndose a´n en a u los recovecos de la noche. El punto de vista fecundo es el que nos revela. n n entre 1945 (cuando ten´ diecisiete a˜os) y 1969 (cuando ya iba por los cuarenta y dos). capaz de inspirar e iluminar el trabajo no s´lo de aqu´l en que un d´ o e ıa naci´ y se ha convertido en su servidor. 18 . u conceptos y enunciados parecer´ como un mont´n heter´clito y amorfo de “trucos mentales”. igualmente “reales”. al menos cuando se trata del o conocimiento intelectual.. en virtud de lo que en nosotros es capaz de captar el Uno en lo m´ltiple. Cuanto m´s rica y compleja es la realidad a a 23 que deseamos conocer. Dedicaci´n desmesurada ciertamente. y que ciertamente nadie se atrev´ a plantear hasta que no surgieron las cuestiones que ıa los suscitaron. sino (me parece) en todo trabajo de descubrimiento. se presiente claramente. una multitud de cuestiones. M´s a´n que los llamados “teoremas-clave” ıan a u 22 en matem´ticas. Una visi´n amplia y profunda a ıa o es como una fuente inagotable. en que se multiplican nuestros “ojos”. 7. como la o clara y c´lida luz del d´ es a las diferentes componentes del espectro solar. Este algo nuevo podemos llamarlo una visi´n. a En la medida en que se conjugan los puntos de vista complementarios. es decir el atestiguado por a publicaciones como debe ser. conceptos y enunciados nuevos. u Pero como su propio nombre sugiere. la unidad en la multiplicidad de lo que descubrimos. como partes vivas de un mismo Todo que las engloba y les da sentido. a As´ el punto de vista fecundo es ese “ojo” que nos hace descubrir. y los conceptos que permit´ formularlos. unos veinte a˜os. Tener varios “ojos” o varios “puntos de vista” para comprender una situaci´n. del mismo modo que un ser vivo sobrepasa cada uno de sus miembros y de sus ´rganos. sino que son los ojos del investigador que apasionadamente u quiere conocer la naturaleza de los objetos matem´ticos. Nos revela uno ı de los aspectos de un paisaje o un panorama. los diez o cien o mil cuestiones. no son herramientas. me dediqu´ con ıa n e todas mis fuerzas a la investigaci´n matem´tica. algo que u sobrepasa cada una de las perspectivas parciales. y a la vez nos hace reconocer ı. as´ como el punto de ı vista fecundo hace descubrir y comprender como parte de un mismo Todo. en nuestro arte los puntos de vista fecundos son las herramientas m´s poderosas para a a descubrir — o mejor a´n. se extiende entre 1950 y 1969. El periodo de mi actividad matem´tica considerado “productivo”.

a trav´s de miles de rodeos que deber´ extraviarles para siempre. como el de “morfismo liso” (J. esos asombrosos rodeos en el a camino del descubrimiento se dan en ciertos investigadores de renombre. desde ıa hace dos o tres siglos. durante generaciones. Ciertos nombres me fueron sugeridos por amigos o n a alumnos. a falta a´n de encarnarse en o u construcciones de madera. las e ıa que hicieran surgir de las brumas alguna imagen o visi´n inspiradora que. que tendr´ ocasi´n de evocar e o m´s de una vez en las p´ginas de Cosechas y Siembras. Adem´s. Con todo es cierto que algunas de las ideas y nociones m´s fundamentales y evidentes en matem´ticas (como las de desplazamiento. me parece o que mi obra est´ libre de todo “fallo”. la investigaci´n en las ciencias de la naturaleza. contrario a la concepci´n de ideas totalmente nuevas. al nivel de las ideas y las grandes intuiciones directrices. y del modo u 24 La imagen del “son´mbulo” me fue inspirada por el t´ a ıtulo del notable libro de Koestler “Los son´mbulos” (Calman L´vy). y c´mo no obstante. como a pesar de a ellos e incluso frecuentemente sin darse cuenta. la forma de ıa a expresi´n matem´tica estimada y practicada por mis mayores conced´ preferencia (por decir poco) al o a ıa aspecto t´cnico del trabajo. y al mismo tiempo el que ha tenido. y en centenares. los hombres que partieron en busca de las “claves” del Universo encuentran. sin hablar de los n´ meros negativos o los n´ meros complejos) han tardado milenios antes de hacer su aparici´n. monograf´ o seminarios . incluso durante milenios. creo que soy el que e a ha introducido mayor n´mero de conceptos nuevos. No obstante. consagr´ la casi-totalidad de mi tiempo a lo que se llama un e “trabajo meticuloso”: al trabajo minucioso de elaboraci´n. pasa revista a los m´s importantes de tales conceptos en el Esbozo Tem´tico y en el Comentario Hist´rico que lo a a o acompa˜ a. las coordenadas de un punto en el espacio. al menos las direcciones m´s f´rtiles que nos a e llevan hacia las cosas esenciales — es esa seguridad la que hizo surgir en m´ la imagen de Koestler del “son´mbulo”. y casi no permit´ las “digresiones” sobre las “motivaciones”. incluso cuando son de una simplicidad infantil y parecen imponerse por s´ mismas o ı con la fuerza de la evidencia. por incre´ a ıble que pueda parecer. se ha liberado de los o a u a presupuestos religiosos o metaf´ ısicos que imperan en una cultura y en una ´poca dada. ıa a ı Son simples “incidencias de viaje” de naturaleza puramente “local” y sin consecuencias serias en la validez de las intuiciones esenciales sobre la situaci´n estudiada. A nivel cuantitativo. En la historia de las matem´ticas. de grupo. es a o e hasta qu´ punto. durante esos a˜os de productividad intensa mi trabajo cristaliz´ en unas doce n o 25 mil p´ginas de publicaciones bajo la forma de art´ a ıculos. que parecen o a desafiar el sano juicio.un largo estancamiento espiritual. fueron a˜os de una creatividad intensa.. ı a 25 A partir de 1960. otras las de fontanero. En el caso del descubrimiento matem´tico. parte de esas publicaciones fue redactada con la colaboraci´n de colegas (sobre todo J. con un “embastecimiento” progresivo. Es esa seguridad que nunca falla al aprehender en cada momento. y m´s a´ n en las matem´ticas. el camino seguido desde cierto punto de nuestro conocimiento del mundo hasta otro punto e que (l´gicamente y con perspectiva) parece muy cercano. aunque s´lo fuera a grandes trazos. carpintero y ebanista n o — muy pocas veces tuve el placer de anotar negro sobre blanco. ıas.) interior me ordenaba o edificar. dentro del limitado campo de una a a actividad puramente intelectual. 24 a˜os guiaba mi mano con la seguridad de un son´mbulo . que se incluir´n en el volumen 4 de las Reflexiones. Hay que decir que el trabajo meticuloso. Dieudonn´) y o e alumnos. si ıas no millares. el concepto de conjunto. u que inventar mayor n´mero de nombres nuevos para expresar esos conceptos con delicadeza. alba˜il y pe´n. pasa a veces por los rodeos m´s abracadabrantes. por eso mismo.. tengo la impresi´n de que mis “meteduras de pata” (quiz´s m´s numerosas que las de la o a a mayor´ de mis colegas) se limitan exclusivamente a ciertos detalles. aplicado y concienzudo. Eso podr´ deberse a que. lien” desarrollada en la tesis de e Jean Giraud. que han sido frenos particularmente e potentes del despliegue (para lo mejor y lo peor) de una comprensi´n “cient´ o ıfica” del Universo. otras “claves” que estaban lejos de prever y que resultan ser “las buenas”. en n a el que me complac´ poner un cuidado amoroso. se pareciera m´s a los jirones de un sue˜o que a n al trabajo del artesano. a menudo. champ. de ensamblaje y de rodaje. a a el n´ mero cero. si no los resultados finales (que a menudo no podemos ver). necesario para la o construcci´n de todas las habitaciones de las casas que una voz (o un demonio. de conceptos nuevos que han entrado a formar parte del patrimonio com´n con los mismos u 26 nombres que les puse cuando los saqu´ a la luz . generalmente corregidos r´pidamente por m´ mismo. Ocupado en las u tareas del “oficio”: a veces las de cantero. piedra o cemento puro y duro. o la de “forma” u a topol´gica. o u u o Esos son otros tantos signo elocuentes de ese “bloqueo” inveterado. seg´n un plano maestro que me susurraba a medida que el trabajo avanzaba. profundamente implantado en la psique. Volviendo a mi propio trabajo. gerbe. 26 Se 19 .. a e que presenta un “Ensayo sobre la historia de las concepciones del Universo” desde los or´ ıgenes del pensamiento cient´ ıfico hasta Newton. Dieudonn´) o la panoplia “site. es decir. por la eclosi´n y maduraci´n de n o o una visi´n restringida al mundo de los objetos matem´ticos. Uno de los aspectos de esta historia que m´s sorprendi´ a Koestler y que ´l pone de manifiesto. el c´lculo literal. por lo que he podido observar a mi alrededor.. y con una o e ıan “seguridad de son´mbulo”. Al contrario. o a Durante ese largo periodo de mi vida. pero no en todos. no me disgustaba en absoluto. el o plano-maestro invisible para todos (seg´n se vio m´s tarde) menos para m´ que durante d´ meses y u a ı.

“decirla”. no es m´s que esa armon´ m´s o menos amplia y m´s o menos rica seg´n la ´poca. los meses y los a˜os. para hacerla suya. como un espacioso oquedal que hubiera crecido en una landa desierta — podemos apostar que ser´n muchos los que vean esos ´rboles vigorosos y esbeltos y los aprovechen (quien para a a trepar.). ´l s´lo representa el trabajo de fundamentos m´s amplio jam´s realizado en la historia de la e o a a matem´tica. d´ tras d´ de entre los velos vaporosos que la rodean al nacer. cuando la entendemos no como un instrumento de poder y dominio. a cronol´gico de aparici´n): o o 28 He 20 . mis publicaciones (buen n´ mero de ellas en colaboraci´n) sobre el tema central de a u o los esquemas alcanzaban unas diez mil p´ginas. ideas que heredan todas su fecundidad. a Estas indicaciones meramente “cuantitativas” no proporcionan. para unirse en ella y entrelazarse. a a u e se despliega a lo largo de las generaciones y los siglos. se consolida y se afina a lo largo de las semanas. es ver y “sentir” por ıa a 27 Al dejar la escena matem´tica en 1970. “sentirla”. darle forma tangible en un cuadro que se enriquece. Y cuando e la idea llega a su madurez plena. ıdo a 28 hay doce que llamar´ “grandes ideas” . o a En ambos casos. e Sin embargo hay puntos de vista que son m´s amplios que otros. muy trabajadas y sopesadas. tambi´n son casi innumerables. entr´ de golpe en el ıa o o patrimonio com´ n de los conceptos y resultados generalmente utilizados como “bien conocidos”.. ese laborioso trabajo de o o gestaci´n y de formaci´n no es distinto del que “expresa” la idea: el trabajo que consiste en desentra˜arla o o n con paciencia.m´s sugestivo que pudiera. con alguna f´rmula llamativa. sobre el tema de los esquemas y sus prolongaciones y ramificaciones. u La parte de mi programa. y publicado para poner a disposici´n de todos. lo mejor que he aportado a las matem´ticas son los “puntos de vista” nuevos que he a sabido entrever primero. Y toda ciencia. Por la fecundidad que tiene. pero que la mayor parte (si no todas) tienen un alcance menos amplio que la idea-madre. pesar de que casi todo lo que ya hab´ desarrollado. o Como dije antes. que se introducen en una amplia multiplicidad de situaciones muy diferentes. estudian el trabajo que por fin presenta la idea en pleno desarrollo. o con palabras-clave m´s n o a o menos t´cnicas. m´s que una aprea ciaci´n grosera de mi obra. con raz´n. ciertamente. e o tal idea alumbra una bulliciosa descendencia.. sino como aventura de conocimiento del hombre a trav´s e de los tiempos. a e a aqu´ para el lector matem´tico curioso. entre los que. incluso de algunas p´ginas — pero pocos ser´n los a a que. sin conocerla bien de antemano. En cuanto a expresar una gran idea. a 8. puede ser cuesti´n de unas l´ e o ıneas. una “gran idea”. quien para sacar vigas y tablas. casi siempre eso es algo tan delicado como la concepci´n misma y la lenta gestaci´n en el que la ha concebido — o mejor dicho. y alg´n otro para alimentar el fuego en su chimenea. Simplemente nombrar la idea. la vida y el vigor. sino a o que introduce en la ciencia un tema nuevo y vasto que lo encarna. dejando de lado lo que verdaderamente constituye el alma. puede que cien p´ginas basten para expresarla a plena satisfacci´n del a o obrero en que naci´ — como puede que diez mil p´ginas.. Y no representaban m´s que una modesta parte del programa de gran a a envergadura relativo a los esquemas que ve´ ante m´ Ese programa fue abandonado sine die desde que me fui. Pero u pocos ser´n los que vean el bosque. para conseguir poco a poco ıa ıa. Al igual que n los conceptos de los que acabo de hablar.. que a ıa. como sacados de la nada. el delicado contrapunto de todos los temas que aparecieron unos tras otro. que ya hab´ realizado ıa en el momento de mi salida. Al mirar con perspectiva los numerosos puntos de vista nuevos que he tra´ a las matem´ticas. esos nuevos puntos de vista. y seguramente tambi´n uno de los m´s amplios en la historia de las Ciencias. Quiz´s pueda decirse que una “gran idea” es un punto de vista que no s´lo es nuevo y fecundo. y eso a ıa ı. sepan entender ese “nombre” y reconocer en ´l un rostro. Tal punto de vista puede llamarse tambi´n. y que ellos solos suscitan y a engloban una multitud de puntos de vista parciales en una multitud de situaciones particulares diferentes. y luego desentra˜ar con paciencia y desarrollar poco o mucho. la lista de esas doce ideas maestras o “temas capitales” de mi obra (por orden ı. no basten27 . Mirar mi obra matem´tica.

Motivos y grupo de Galois mot´ ıvico (⊗-categor´ de Grothendieck). es el Esbozo de un Programa. los tres ultimos. Topolog´ moderada. ıa ıa u 12.poco que sea alguna de estas ideas. yoga “coeficientes de De Rham”. o ıa a e En el extremo opuesto. Para un matem´tico bien informado. y el estrechamente relacionado de geometr´ a ıa algebraica anabeliana y el yoga de Galois-Teichm¨ller. reciba ecos espor´dicos de trabajos m´s o menos recientes que resuelven (veinte o treinta a˜ os u ´ n a a n despu´s) ciertas cuestiones que hab´ dejado planteadas. me parece que el m´s amplio por su alcance es el de los topos. Topos. es el tema de los esquemas. del que mi tesis (1953) constituye una parte importante y fue desarrollado en mi periodo de an´lisis funcional. “Algebra topol´gica”: ∞-campos. que proporciona la idea de una s´ a ıntesis de la geometr´ algebraica. ´lgebra o an´lisis por poco “geom´tricos” que sean. forman parte de los grandes a ıa a logros del siglo. los otros once fueron surgiendo a lo largo de mi periodo de ge´metra. teor´ de Galois-Teichm¨ ller. ıa ´ 9. Forman parte del aire que se respira.. por eso mismo. El m´s vasto por la amplitud de los desarrollos que ha originado hasta ıa ıa e a el presente. ıas 8. a o 10. Actualmente “todo el mundo” los entona incluso sin saberlo (como Monsieur Jordan con la prosa) todo el santo d´ y a cualquier hora. Dualidad “continua” y “discreta” (categor´ derivadas. y de los grandes temas que introducen y que forman la trama y el alma de mi obra. entre esos temas nuevos. “Br´ jula y Equipajes”) en principio formar´ parte del volumen 4 de las Reflexiones. o 2. ciertas ideas son “m´s grandes” que otras (que. como inspiraci´n para una o o o nueva ´lgebra homot´pica. 29 Entre esos temas. n reserva se refiere sobre todo al yoga grothendieckiano de la dualidad (categor´ derivadas y seis operaciones) y al de ıas los topos. u Desde el punto de vista de la potencia de las herramientas perfectamente puestas a punto por mis cuidados. y del lenguaje ´lgebro-geom´trico. Productos tensoriales topol´gicos y espacios nucleares. los apartados “esquemas” y o ´ “cohomolog´ ´tal y l-´dica” son los que me parecen m´s notables. Respecto al primero de todos esos temas.. ıas 3. hoy en d´ ´ e o ıa permanecen a´n en su infancia por falta (despu´s de mi salida) de manos amorosas que cuiden de esos u e “hu´rfanos”. porque ninguna publicaci´n seria certifica su nacimiento30 . Yoga de geometr´ algebraica anabeliana. Esto lo trataremos detalladamente (entre muchas otras cosas) en las partes II y IV de Cosechas y Siembras (El Entierro (1) y (3)). llegados para alimentar y renovar nuestra ciencia en estas ultimas generaciones. Entre los o nueve temas que aparecieron antes de mi salida. Yoga Riemann-Roch-Grothendieck (teor´ K. redactado ´ en enero de 1984 con ocasi´n de solicitar una plaza en el CNRS. algunos son m´s amplios que otros y algunos llegan m´s e a a 29 al coraz´n del misterio de las matem´ticas . Hay tres (y no los menores a mi entender) que. ıa o ıa 4. al igual que la cohomolog´ l-´dica. ¡son “m´s peque˜as”!) a a n En otros t´rminos. que introduce una ´ptica nueva en el tema tan antiguo de los poliedros regulares ´ o y las configuraciones regulares. 5. habiendo o a aparecido despu´s de mi salida de la escena matem´tica. (Ver al respecto la nota 26 a pie de p´gina). Cristales y cohomolog´ cristalina. ıa 11. cuando se “hace ıa geometr´ o cuando se hace aritm´tica. dudo que la vida de un matem´tico que se consagrara en cuerpo y alma bastase para a agotarlo. la topolog´ y la aritm´tica. y de uso corriente en diversos “sectores punta” de la investigaci´n durante los dos ultimos decenios. 30 El 31 Despu´s e 32 La 21 . e ıa Los m´s profundos (a mi parecer) entre esos doce temas son el de los motivos. ıa e a 7. que e alcanzaron su plena madurez en los dos decenios anteriores a mi salida. que dej´ en plena expansi´n. Es el que proporciona el marco “por a excelencia” de otros ocho de los temas considerados (a saber. a o a partir de 1955. todos salvo los temas 1. me parece que el primero y el ultimo de los doce temas tienen dimensiones m´s modestas que los ´ a otros. derivadores. o a´ n en estos ultimos a˜ os. En cuanto a los otros seis temas. pienso que ya ıa e a a a no puede haber duda de que la herramienta esquem´tica. al d´ siguiente mismo de mi salida. formalismo cohomol´gico en los topos. puede decirse (con alguna reserva en uno o dos casos32 ) que en ese momento ya formaban parte del patrimonio com´n: entre los ge´metras u o sobre todo. Por fuerza. en cuanto al ultimo. dejados de la mano de Dios en un mundo hostil31 . 6. Ese texto (del que tambi´n se habla en la Introducci´n o e o 3. entre 1950 y 1955. “coeficientes de Hodge”. uno en 1981 y el otro (visto el colosal ´xito de la operaci´n) el e o a˜ o siguiente. permanecen todav´ en estado embrionario: e a ıa “oficialmente” incluso no existen. ´ unico texto “semi-oficial” en que estos tres temas se esbozan por poco que sea. ha jugado m´s el papel o a de una herramienta dispuesta al uso que el de una fuente de inspiraci´n para desarrollos posteriores. dos fueron e ıa exhumados con gran fanfarria y sin mencionar al obrero. “seis operaciones”). 5 y 10) al tiempo que proporciona el concepto central para una renovaci´n de arriba a abajo de la geometr´ algebraica. Sin embargo. a e Dejando aparte el primero de estos temas. Eso no impide que. Cohomolog´ ´tal y l-´dica. Esquemas. u a del entierro sin tambores ni trompetas de esos tres hu´rfanos. relaci´n con la teor´ de intersecciones). ıa” e a a e 1. el de los productos tensoriales topol´gicos. Punto de vista “esquem´tico” o “aritm´tico” en los poliedros regulares y las configuraciones regulares de todo tipo.

una de cuyas pasiones n ıa ha sido siempre la de nombrar las cosas que se me desvelan. les hace avanzar y da a cada uno un ıa sentido. una vez que retom´ el trabajo matem´tico. o que con el paso del tiempo pudiera reconocerlo como tal. como se comprender´ el primer concepto que apareciera a la o ıa 33 En el a˜ o 1957 saqu´ a la luz el tema “Riemann-Roch” (versi´n Grothendieck) — que.. en la subnota (no 1361 ) o o de la nota “Yin el Servidor (2) – o la generosidad” (CyS III.) de que en cierto modo es esa armon´ que todav´ no hab´ ıa. o a n A´ n no estaba maduro el tiempo.. y durante varios meses dej´ mi actividad ıa e e matem´tica. n Lo cierto es que los doce temas capitales de mi obra. sin duda. o e Esos temas est´n ligados entre ellos por innumerables v´ a ınculos. como si trabajosamente debieran formarse unos ojos nuevos detr´s de los ojos n a de siempre. o Esta visi´n no comenz´ a surgir de las brumas. para el gran salto. en la n ´poca en que a´n no me hab´ preocupado de saber si en el mundo exist´ alg´n matem´tico aparte de e u ıa ıa u a m´ de tan absorbido que estaba por la fascinaci´n de lo que me llamaba.). como por una predestinaci´n secreta. Ese a˜ o aflor´ el sentimiento de que m´s o menos “ya hab´ visto” lo que era el ıa a n o a ıa trabajo matem´tico.. a los que est´n llamados a reemplazar poco a poco. que concurren en una misma y amplia visi´n. sino que durante largos o a˜os. ¡durante otros doce a˜ os m´s! e o ı. Tambi´n es el a˜ o de la muerte de mi madre. ahora puedo o n decir que es el a˜ o en que realmente naci´ la visi´n de la nueva geometr´ siguiendo la estela de las dos herramientas-clave n o o ıa. Claramente era una necesidad de renovaci´n a a ıa o interior que sal´ a la luz en mi vida por primera vez. no puedo evitar el sentimiento (sin duda rid´ ıculo. intenso y solitario. y esa armon´ no parece ser la “suma” ıa a ıa o un “resultado” de unos temas que la constituyen y existen previamente. y por ello. un movimiento y una plenitud en la que participan los dem´s. delicados y evidentes a la vez.. a tener perfiles reconocibles. u e a es ´l quien me tom´ a m´ No me dej´. de que quiz´s ser´ el momento de dedicarme a otra cosa. debe penetrar y progresivamente tomar posesi´n del que o de los que n o escudri˜an y contemplan. cuando no de generaciones. ıa mi exposici´n en el congreso internacional de matem´ticas en Edimburgo. Hac´ doce a˜ os que dedicaba n a o a ıa n toda mi energ´ al trabajo matem´tico. Y al escribir estas l´ ıneas me ha parecido encontrar tambi´n la e misma nota — ¡como una llamada! — en esos tres a˜os de trabajo “gratuito”. p´gina 637). (Yo. encarnan otros tantos “puntos de vista” ıa diferentes. o a lo m´s de un a˜ o. Para m´ son a ı parte de una unidad de esp´ ıritu y de prop´sito presente.. de esa geometr´ los esquemas (que representan una metamorfosis de la antigua noci´n de “variedad algebraica”) y los ıa: o topos (que representan una metamorfosis. se relacionan. a´ n m´s profunda.. se despliegan y se enlazan en un mismo y vasto contrapunto — en una armon´ que los encaja. A decir verdad. Pens´ hacerme escritor. concurren o en una misma sinfon´ — o. retomando una imagen diferente. a trav´s o u e de toda mi obra “escrita” y “no escrita”. a 22 . y que tambi´n es ella quien ya me llamaba con voz queda y acuciante en esos a e a˜os de soledad ardiente. Cada tema parcial parece nacer a de esa armon´ m´s amplia y renacer de nuevo en cada momento. me consagr´ n e o ıa o como “gran vedette”.. al igual que los diferentes temas. en el verano de ese mismo a˜ o) y la aparici´n del o a n o concepto de “site”. cada uno claramente reconocible. a ı ıa a ıa cuesti´n de algunos meses sin duda. e n Es uno de los a˜ os m´s intensamente creadores de mi vida. Y la visi´n tambi´n es demasiado amplia a o e para que la cuesti´n sea “comprenderla”. y no s´lo a nivel matem´tico. versi´n provisional del concepto crucial de topos. ı.. tan n n o n o 34 “evidente”.. o Esa unidad no es s´lo que la marca del mismo obrero est´ en las obras que salen de sus manos. de un d´ para otro. Es cierto que no podr´ se˜alar un momento concreto que hubiera vivido como el momento de aparici´n ıa n o de esa visi´n. Lo cierto es que. que hasta el a˜o pasado no hab´ pensado en darle un nombre. como nota de fondo com´n y persistente. En ese a˜ o n a a n eclosionaron los dos temas centrales de la nueva geometr´ con el vigoroso arranque de la teor´ de esquemas (el tema de ıa. esa visi´n me era tan cercana. Aunque parezca extra˜o. ıa ıa aparecido pero que “exist´ aunque parezca imposible. el de una cesura importante en mi vida. Una visi´n nueva es algo tan o o amplio que sin duda su aparici´n no puede situarse en un momento concreto..Estos doce grandes temas de mi obra en modo alguno est´n aislados unos de otros. Finalmente decid´ que al menos pondr´ negro sobre blanco los trabajos matem´ticos que ten´ entre manos.58 — a˜os de gestaci´n intensa . en alguna parte del regazo oscuro de las cosas ıa” a´n por nacer — que es ella quien ha suscitado poco a poco esos temas que no iban a tener todo su u sentido m´s que por ella. m´s que hacia los o o a 33 a˜os 1957. como una primera forma de comprenderlas. o n a El a˜ o siguiente a este intermedio (1958) tal vez sea el m´s fecundo de todos en mi vida de matem´tico. Con la perspectiva de casi treinta a˜ os. al salir de la adolescencia. u a o 34 Pienso por primera vez en dar un nombre a tal visi´n en la reflexi´n del 4 de diciembre de 1984. de la noci´n de espacio).

“analistas”. y sobre la naturaleza de esa famosa “visi´n” en que se supone a o que esas ideas capitales confluyen. se refer´ al aspecto “m´trico” o “anal´ ıa e ıtico” de las cosas. que son objeto de la reflexi´n matem´tica: el n u m e r o36 . Por eso no hay que extra˜arse.) e a Es extra˜o. y tan cercano y tan difuso. Mis primeras y solitarias reflexiones. 36 Se 23 . Me parece que en la mayor´ de los matem´ticos est´ bastante claro (para los que los conocen ıa a a o est´n al corriente de su obra) cu´l es su temperamento b´sico. o (con rigor) los n´ meros (como ı u u u los n´ meros fraccionarios) que se expresan con ellos mediante operaciones de naturaleza elemental. 1. A decir verdad. 3 etc. dirigida (sobre todo) al lector no matem´tico. como algo a lo que siguen lig´ndome v´ a ınculos profundos y largo tiempo ignorados. Al rev´s. y la forma. poco a poco. hacia algo n “desconocido” que me llamaba sin cesar. lo m´s frecuente es que uno de los tres predomine a o a claramente. por el silencio y la burla. como los “n´ meros reales”. Tambi´n se o a ´ e pueden llamar el aspecto “aritm´tico”. aunque parezca imposible. en la ense˜anza que se me daba en el instituto y en la n universidad. una imagen muy n´ e ıtida puede estar distorsionada y. para a mi esp´ ıritu prendado de la generalidad y el rigor. solamente cuando a ha llegado a su plena madurez. si son “aritm´ticos”. Si te “aplicas” con tes´n en lo que voy a a a o decir sobre mi obra (y entonces seguramente algo de la imagen que tengo “pasar´” a pesar de todo). en una especie de presentaci´n o o en toda regla de mi obra.. o tambi´n. situarla en esa aventura colectiva que es “la matem´tica”. a medir una magnitud susceptible de variar continuamente. 35 Que esta imagen deba quedar “borrosa” de ning´ n modo impide que sea fiel y que restituya. Sin haberlo previsto.. sino a lo que podr´ ıamos llamar una “circunstancia fortuita”: que la laguna m´s grande. En la mayor´ de las situaciones estudiadas en matem´ticas. ha hecho falta que me encuentre de golpe frente a la o realidad de un Entierro de proporciones gigantescas: el entierro. este “pr´logo” se ha convertido . Que a yo haya entrado en la matem´tica por el “cauce” del an´lisis me parece que no se debe a mi temperamento a a particular. Demasiado comprometido ya a para poder dar marcha atr´s ¡tengo que terminar “las presentaciones”! Quisiera intentar decir mal que a bien algunas palabras sobre la substancia de esas mir´ ıficas “grandes ideas” (o de esos “temas capitales”) que han brillado en las p´ginas precedentes. (Bien para situarla en mi vida.)35 . No obstante.. como la distancia entre u dos puntos variables en una recta. en un plano o en el espacio. para “pararme” al fin y volver a conocer esa obra medio olvidada. Estos n´ meros no se u u prestan. A falta de poder usar un lenguaje por poco t´cnico que sea. o e Tradicionalmente se distinguen tres tipos de “cualidades” o de “aspectos” de las cosas del Universo. o para pensar s´lo n o en dar un nombre a la visi´n que ha sido su alma. para volverme y ver el camino recorrido o para situar la obra realizada. u algo de la esencia de lo que se contempla (mi obra en este caso). de que el pensamiento de nombrar algo tan n vasto. o a a a e “ge´metras” — y eso aunque tengan muchas cuerdas en su viol´ y hayan trabajado en todos los registros o ın y claves imaginables. los tres aspectos est´n presentes ıa a a simult´neamente y en estrecha interacci´n. aunque s´lo o fuera un instante. adem´s. se ubican sin ıa o ambig¨edad posible en la secci´n “magnitud” o “an´lisis”.. no haya aparecido m´s que con el paso del tiempo. pude que no incluya m´s que lo accesorio y le falte todo lo esencial. sobre la teor´ de la medida y la integraci´n. te podr´s preciar de a a haber captado lo esencial de mi obra ¡mejor quiz´s que ninguno de mis sabios colegas! a entiende aqu´ que son los “n´ meros” llamados “n´ meros naturales” 0. sin duda e s´lo podr´ transmitir una imagen extremadamente borrosa (si es que algo se “transmite” en efecto. de la visi´n y o del obrero en que hab´ nacido. hasta hace dos a˜os mi relaci´n con la matem´tica se limitaba (dejando aparte el n o a trabajo de ense˜arla) a hacerla — a seguir un impulso que sin cesar me empujaba adelante. el aspecto “m´trico” (o anal´ e e ıtico). finalmente.. 2. y el aspecto “geom´trico” de e las cosas. Ni se me hubiera ocurrido pararme en ese avance. la magnitud. al igual que el primero de los temas nuevos que u o a he introducido en matem´ticas (el que me parece de dimensiones menos amplias que los otros once).vuelta del camino. ıa 9.

una grandeza o una belleza fuera de lo com´ n. Si hay algo de inventiva en ese trabajo. o ıa Kronecker hab´ so˜ado en el siglo pasado38 .. o ıos Esa vasta visi´n unificadora puede ser descrita como una geometr´ nueva. Pero la realidad (que a veces un atrevido sue˜o hace ıa n n 37 He utilizado la expresi´n “abrumadora. Lo que da calidad a la inventiva y la imaginaci´n del investigador es la disposici´n de su atenci´n. ininterrumpido. para recoger a ı o para rebuscar. de ning´n modo es la soberbia del que dice: “¡quiero esto. y esa estructura reticente a entregarse. a medida y a por completo. a n Esto viene a decir que si hay algo en matem´ticas que (sin duda desde siempre) me fascina m´s a a que cualquier otra cosa. En la frase precedente. la que me ha fascinado m´s que cualquier otra. multiplic´ndose hasta el infinito all´ donde se quisiera poner la mano. para expresar mal que bien el t´rmino alem´n o a a e a “¨ berw¨ltigend” y su equivalente ingl´s “overhelming”. es la estructura escondida en los objetos matem´ticos. Es la que. al parecer. La casa m´s hermosa es la que refleja fielmente la estructura y la belleza oculta de las cosas. no es la m´s grande ni la m´s ır. y a “construir” con ayuda de tal lenguaje. sino siempre la forma. y no aquello!” y se u complace en decidir a su antojo. las teor´ que deben dar cuenta de lo que ha sido visto y comprendido.El a˜o 1955 marca un viraje decisivo en mi trabajo matem´tico: el paso del “an´lisis” a la “gen a a ometr´ ıa”. entre la comprensi´n de las cosas y la expresi´n de lo e o o que se ha comprendido. conoc´ ese “sue˜ o de Kronecker” m´s que de o´ ıa n a ıdas. sino sobre todo por la comunicaci´n oral o por medio de cartas a o 38 No 24 . a 10. por la lectura de autores antiguos ni contempor´neos. como si saliera ıa o de unas estepas ´ridas y ´speras para encontrarme de repente en una especie de “tierra prometida” de a a riquezas exuberantes. nos inundan s´ bitamente. a la escucha de la voz de las o o o cosas. en la que resplandece el amor del obrero. Pues las cosas del Universo no cesan de hablar de ellas mismas y de revelarse al que se preocupa de o´ Y la casa m´s hermosa. “construidas completamente” no son m´s a que esas “bellas mansiones” que consideramos antes: las que heredamos de nuestros predecesores. hasta el punto de que u u toda veleidad de expresar lo que sentimos parece anulada de antemano. a Eso nos lleva constantemente a “inventar” el lenguaje adecuado para expresar m´s y m´s finamente la a a estructura ´ ıntima de los objetos matem´ticos. Ah´ hay un ıas ı movimiento de vaiv´n continuo. no ha hecho m´s o a a a que confirmarse y hacerse m´s profunda a lo largo de los a˜os. Y si acabo de hablar de la “inventiva” (o de la imaginaci´n) del constructor o del herrero. y las que la llamada y la escucha de las cosas nos llevan a construir con nuestras manos. la expresi´n (inadecuada) “embargado por u a e o esa impresi´n” debe entenderse tambi´n con ese matiz: que las impresiones y sentimientos que surgen en nosotros al mirar o e de frente un esplendor. a a a alta.. de haber sondeado sus posibilidades y exigencias. como otros tantos r´ que vuelven a la Mar de la que son hijos.. m´s all´ de toda medida37 . no es ni “el n´mero”. “descubrirla”. S´lo podemos sacarla a la luz con o paciencia y humildad — conocerla.. deber´ a˜adir que lo que constituye o ıa n el alma y el nervio secreto. cuando alguien (quiz´s fuera John Tate) me dijo que estaba a realizando ese sue˜ o. Todav´ recuerdo estar embargado por una impresi´n (ciertamente subjetiva). En la ense˜ anza que recib´ de mis mayores. bajo la presi´n o constante de la necesidad inmediata. esas “teor´ a ıas”. ni “la magnitud”. con un lenguaje que se afina y se re-crea a lo largo del trabajo. Y esa impresi´n de riqueza abrumadora. lo hacemos para expresar del modo u m´s fiel que podamos lo que estamos descubriendo y sondeando. Estas no nos han esperado para ser ¡y para ser exactamente lo que son! Cuando intentamos precisar a tientas y con un lenguaje a´n balbuceante. a a La estructura de una cosa no es algo que podamos “inventar”. y si tenemos que hacer de herrero o de constructor infatigable. Pero ya estoy divagando otra vez — me propon´ hablar de los temas-capitales que se unen en una ıa misma visi´n-madre. Como el lector habr´ adivinado sin duda. las referencias hist´ricas eran rar´ n n ı o ısimas y me nutr´ no ı. m´s all´ de toda medida”. de ning´n modo es para “tallar” o para “construir” u ´ unas “estructuras”. y sigue a a fascin´ndome. hasta hoy mismo. como un mal arquitecto que ya tuviera los planos en la cabeza antes de haber visto y sentido el terreno. Y entre las mil u y una caras que elige la forma para revel´rsenos.

Grosso-modo. en ocasiones). “La magnitud” por el conu trario es la cualidad susceptible de “variaci´n continua” por excelencia. calcada del modelo (continuo) de la geometr´ (algebraica) heredada de los siglos precedentes. Seguramente nadie. y de lo que hac´ presentir ıa ıa lo ya “conocido”. “discreto”. e an´lisis. 40 Andr´ e 25 . Fue al final del siglo pasado cuando apareci´ un divorcio. a menudo finitos. est´ “a caballo” entre ambas clases de estructuras.presentir o entrever. a decir verdad... es uno de los “miembros fundadores” del “grupo Bourbaki”. e a n ciencia en el sentido moderno del t´rmino. Dejando ´ste aparte. 39 A decir verdad. es adecuada para captar o las estructuras y fen´menos continuos: los movimientos. o el “tama˜o” medido en t´rminos o n e de distancias entre sus puntos. mientras o o que las propiedades de naturaleza “discreta”.). una geometr´ (algebraica) “de caracter´ u ıa ıstica p”. y quiz´s la unica. Por otra parte. empezando por mis mayores. inspiraci´n exterior del repentino a a ´ o y vigoroso arranque de la teor´ de esquemas en 1958 fue el art´ ıa ıculo de Serre bien conocido bajo las siglas FAC (“Haces algebraicos coherentes”) publicado algunos a˜ os antes. la ciencia de la estructura discreta por excelencia. quiz´s incluso la principal idea-fuerza (que permaneci´ m´s o e a o a menos t´cita en su obra escrita. y muy particua ıa larmente las geometr´ “discretas” asociadas a los diferentes n´meros primos. matem´tico franc´s emigrado a Estados Unidos. que ıa aparec´ como irreduciblemente “discontinuo”. en o 1949. Me qued´ maravillado al descubrir. a En cuanto a la geometr´ puede decirse que despu´s de m´s de dos mil a˜os de existencia como ıa. como la ciencia de las estructuras continuas. en particular por sus estrechas relaciones con la aritm´tica. los algebristas que todav´ no han comprendido que la teor´ de Galois es esencialmente una visi´n “geom´trica”. As´ la aritm´tica aparece (grosso modo) como la ciencia de las estructuras discretas. en un esfuerzo por dar cuenta en ese nuevo contexto de lo que era “bien conocido” en geometr´ algebraica (y que yo asimilaba a medida que se transformaba entre mis manos). y el ı. La principal. especialmente las propiedades num´ricas y combinatorias. y que adem´s fuera introducido (por Evariste Galois) en un a contexto que en esa ´poca no se consideraba jurisdicci´n de la “geometr´ e o ıa”. para ıa e cada n´mero primo p. formados por “elementos” u “objetos” digamos aislados unos de otros. la riqueza de la teor´ e n ıa combinatoria del icosaedro. Cierto es que a´ n hoy en d´ son numerosos u ıa. M´s bien hab´ dos ıas a ıa puntos de vista diferentes en la investigaci´n de las mismas figuras geom´tricas: poniendo uno el acento o e en las propiedades “discretas” (y especialmente las propiedades num´ricas y combinatorias) y el otro en e las propiedades “continuas” (como la posici´n en el espacio ambiente. por eso. que dejae ban entrever. que ıa ıa o e renueva nuestra comprensi´n de los fen´menos llamados “aritm´ticos”. y nos anima a descubrir. las “dise a cretas” y las “continuas”39 . Veo otra se˜ al chocante de esa negligencia (dos veces milenaria) de los ge´metras n o frente a las estructuras discretas que aparecen espont´neamente en geometr´ que el concepto de grupo (de simetr´ a ıa: ıas. la otra continua.. con la aparici´n y el desarrollo de lo que o o a veces se llama la “geometr´ (algebraica) abstracta”. como de costumbre): que “la” geometr´ (algebraica). las c´lebres “conjeturas de Weil”. una discreta. en esas nuevas “variedades” (o “espacios”) de naturaleza discreta.. y se renovaba a lo largo de los a˜ os unicamente por las exigencias o ıa n ´ de simplicidad y coherencia interna. tradicionalmente el aspecto “continuo” es el que estaba en el centro de atenci´n del ge´metra. Conjeturas absolutamente pasmosas. a e del que hablaremos no poco en la primera parte de Cosechas y Siembras (y de Weil mismo. hubiera ıa o so˜ado muchas de las partes de esa nueva geometr´ (si no todas) — el obrero mismo no m´s que los n ıa a otros. o o e Weil.) sobrepasa siempre en riqueza y en resonancia al sue˜o n m´s temerario o m´s profundo. espacios. “variedades” de todo tipo. deber´ proporcionar la ıas u ıan clave para una renovaci´n de gran envergadura de la aritm´tica. etc. Esos nuevos objetos geom´tricos adquirieron ıa e una importancia creciente desde principios de siglo. etc. Puede decirse que “el n´mero” es adecuado para captar la estructura de los agregados “disconu tinuos”. la posibilidad de ciertas con otros matem´ticos. pero a pesar de ello en un contexto. Dentro de ese esp´ o e ıritu sac´ a la luz. durante mucho tiempo realmente no hab´ “divorcio” entre ıa dos geometr´ que hubieran sido de diferente especie. Parece ser que ´sta es una de las ideas e e directrices en la obra de Andr´ Weil 40 . campos de o fuerza. se silenciaban e o se pasaban por la entrepierna. en el desarrollo posterior de la teor´ mi n e ıa principal inspiraci´n de hecho proven´ de ella misma. hace una decena de a˜ os. ´sta consiste en introducir. incluso la v´ a a ıspera del d´ en que apareci´. sin ning´n principio de “paso continuo” de uno a otro. mientras que ese tema ni siquiera aflor´ (y probablemente ni siquiera fue visto) en el cl´sico o a libro de Klein sobre el icosaedro. principalmente) no haya aparecido hasta el siglo pasado. o “discretos”: los sistemas.

hasta entonces contiguos y estrechamente solidarios. como puntos de partida y como herramientas (que he tenido que remodelar m´s o menos a totalmente. especialmente los que implican la f´rmula de Lefschetz de los puntos fijos y la teor´ de Hodge. En el desarrollo de algunos de mis temas principales42 ıa) esas conjeturas fueron siempre mi principal fuente de inspiraci´n. para engloa a 41 (Para 42 Se el lector matem´tico. si tuviera que nombrar los “predecesores” inmediatos de la nueva visi´n geom´trica. utilizado a cada paso en el desarrollo del o tema y de la herramienta esquem´ticos. su “principio de conexi´n”. 44 Este arranque. a lo largo de los a˜os entre 1958 y 1969.construcciones y argumentos41 que hasta entonces s´lo parec´ posibles en el cuadro de los “espacios” o ıan considerados dignos de tal nombre por los analistas — a saber. Para terminar este recorrido por mi obra. con el desarrollo de la cohomolog´ ´tal. el mismo a˜o de su aparici´n. sale a la luz sobre todo a partir de 1963. o o de la introducci´n en geometr´ algebraica abstracta del punto de vista de los haces (introducidos por Jean Leray una o ıa docena de a˜ os antes en un contexto totalmente diferente) en el ya citado art´ n ıculo fundamental FAC (“Haces algebraicos coherentes”).) Me parece que las principales contribuciones de Zariski en ese sentido son la introducci´n de a o la “topolog´ de Zariski” (que m´s tarde fue una herramienta esencial en el FAC de Serre). los o e nombres de Oscar Zariski. seg´n requer´ un contexto mucho m´s amplio) que como fuente de inspiraci´n que hubiera u ıa a o alimentado mis sue˜os y mis proyectos. que tuvo lugar en 1958. accesibles a los m´todos del analista y (por eso e e mismo) considerados por ´l como dignos de alojarse en la ciudad matem´tica. por supuesto. la cohomolog´ ´tal y “l”-´dica. y el mundo de la magnitud continua. o El primer embri´n de esa visi´n de una “geometr´ aritm´tica” (como propongo llamar a esta nueva o o ıa e geometr´ se encuentra en las conjeturas de Weil. De todas formas. por supuesto que se trata. y despu´s Jean-Pierre Serre por otro. El concepto de situs o de “topolog´ a ıa de Grothendieck” (versi´n provisional del concepto de topos) apareci´ en la estela inmediata de la noci´n de esquema. los espacios llamados “topol´gicos” (donde o tiene sentido la noci´n de variaci´n continua). En cuanto a la contribuci´n de Serre a la que aludo en el texto. esos e a o dos mundos antes separados forman uno s´lo. porque fue a trav´s de ´l c´mo tuve conocimiento no s´lo de sus propias ideas. y ıa a o lo que ´l llam´ su “teor´ de funciones holomorfas” — que entre mis manos pas´ a ser la teor´ de esquemas formales y e o ıa o ıa los “teoremas de comparaci´n” entre lo formal y lo algebraico (con el art´ o ıculo fundamental GAGA de Serre como segunda fuente de inspiraci´n). Aparecidas casi simult´neamente y en estrecha simbiosis una con otra44 . los topos. Entre ellos e Serre jug´ un papel aparte. en el que viven e los (as´ llamados) “espacios” sin principio de continuidad. se comenta en la nota 32 a pie de p´gina. a 26 . y poco a poco se n ıa e me impone como el concepto m´s fundamental. debo decir al menos algunas n o palabras sobre esas dos ideas. los motivos. aunque separados: el mundo “aritm´tico”. de entrada estaba bien n n claro que. o ıa e a ciertamente. hab´ desarrollado e ıan para los espacios-sin-dios-ni-ley de la geometr´ algebraica “abstracta” ciertos m´todos “topol´gicos”. En la visi´n nueva. El concepto m´s intr´ a a ınseco y m´s geom´trico de topos. Andr´ Weil. incluso remodeladas. o o o Proporciona a su vez el nuevo lenguaje de la “localizaci´n” o del “descenso”. el m´s “evidente” que pueda imaginarse. Las dos ideas-motrices cruciales en el arranque y en el desarrollo de la nueva geometr´ fueron ıa la de esquema y la de topos. a 11. Oscar Zariski por un lado. e 43 (Para el lector matem´tico. que permaneci´ impl´ a e o ıcito en los a˜ os siguientes. ıa e o 43 inspirados en los que eran usuales en los “espacios buenos” de toda la vida . esas herramientas estaban muy lejos de lo que se requer´ para dar los ıa primeros pasos hacia las conjeturas fant´sticas. El concepto de esquema es el m´s natural. de Weil y de Leray que jugaron un papel en la eclosi´n y en el desarrollo de la nueva geometr´ o ıa. Sus ideas. en que ı viven los “espacios” en el sentido propio del t´rmino. a han sido como un mismo nervio motriz en el despegue espectacular de la nueva geometr´ y esto desde ıa. Saqu´ a la luz esos temas poco a poco entre 1958 y 1966. Jean Leray y Jean-Pierre Serre son los que me vienen enseguida. y (en menor ıa e a medida) los cristales. o ıa trata de los cuatro temas “del medio” (no s 5 a 8). durante meses y a˜os. A la luz de estas “evocaciones”. ante todo.) Se trata de “construcciones y argumentos” ligados a la teor´ cohomol´gica de las variedades a ıa o diferenciables o complejas. sino tambi´n o e e o o e de las ideas de Zariski. o n Antes que yo. m´s. o o Puede considerarse que la nueva geometr´ es ante todo una s´ ıa ıntesis de ambos mundos. jugaron un papel importante desde mis primeros pasos en la edificaci´n de la geometr´ aritm´tica.

). que antes de m´ nadie hab´ pensado agacharse tanto. La colecci´n de esas variedades de diferentes caracter´ o ısticas puede visualizarse como una especie de “abanico (infinito) de variedades” (una por cada caracter´ ıstica). que sin duda s´lo yo. tan humilde. por cada n´mero primo p. como en el pasado. entre todos mis colegas y amigos. dig´moslo todo.. Ellas me ıa permitieron no s´lo reencontrar (como jugando) antiguos resultados. ni la ambici´n m´s ardiente. en los momentos en que estamos solos escuchando a las cosas. en 1958. e e ıa 27 . Por eso mismo. primer esbozo de esa “geometr´ aritm´tica” en la que se transformar´ durante ıa a ıa e ıa los a˜os siguientes. sus “transformaciones” o “encarnaciones” en todas las caracter´ ısticas posibles. hab´ puesto el dedo sobre unas herramientas poderosas e insospechadas. n La idea misma de esquema es de una simplicidad infantil — tan simple. los que nos o a permiten cruzar esos “c´ ırculos invisibles y imperiosos” que encierran nuestro Universo. sobre lo que es “serio” y lo que no lo es. e incluso o ıa a (movido por un demonio secreto. n era perfectamente adecuado para captar. La inocencia original que todos hemos recibido en a a herencia al nacer y que reposa en cada uno de nosotros. S´lo la inocencia o los cruza. sin saberlo y sin preocuparse. El “esquema” es ese abanico m´gico a que entrelaza. en la humilde voz de las cosas y en lo que en m´ e ı sabe escuchar. a a o incluso “sin querer”. como otras tantas “varillas” diferentes. Tales dones ciertamente son valiosos. y adem´s en un ´mbito com´n. con destreza y con soltura. ıan En nuestro conocimiento de las cosas del Universo (sean matem´ticas o no). Ahora. o Ese poder no es el privilegio de unos “dones” extraordinarios — de una capacidad mental (digamos) fuera de lo com´n para asimilar y manejar.. a a u algunas de las primeras intuiciones geom´tricas asociadas a las anteriores “geometr´ de caracter´ e ıas ıstica p”. pod´ tener jam´s la idea de plantear. juzgado de antemano idiota y sin futuro por toda persona “bien informada”. 45 Conviene 46 La incluir en esta serie tambi´n el caso p = ∞. correspondiente a las variedades algebraicas “de caracter´ e ıstica nula”. y que a menudo es objeto de nuestro desprecio y de nuestros miedos m´s secretos.) ¡llevarlo a buen puerto contra viento y marea! En vez de dejarme arrastrar por los consensos que imperaban a mi alrededor. El texto de esa exposici´n me parece una de las mejores introducciones al punto de a o vista de los esquemas. seguramente dignos de envidia para el e que (como yo) no ha sido colmado as´ al nacer. en una luz y con finura nuevas. rese˜ a de ese “arranque vigoroso” de la teor´ de esquemas es el tema de mi exposici´n en el Congreso Internacional de n ıa o Matem´ticos en Edimburgo. confi´ simplemente. con fama de arduos. y que nos permiten dejar que las cosas penetren en nosotros y nos impregnen. Podr´ llamarse la a ıa” u ıa geometr´ esquem´tica. S´lo ella une la humildad y la audacia que nos hacen penetrar en el a o coraz´n de las cosas. ı a a No son esos dones. est´n englobadas en una “geometr´ com´n y entrelazadas por ella. En el espacio de unos meses. en una luz m´s o a penetrante y sobrepasarlos. un s´lo “esquema” (“variedad” al nuevo u a o estilo) da lugar. Incluso tan “tonta”.. que durante a˜os y a pesar ı ıa a n de la evidencia. el poder renovador a que est´ en nosotros no es m´s que la inocencia. que me empe˜aba en querer probar con ingenuidad incorregible. u ideas y t´cnicas conocidos. Era el tipo de ejercicio. “m´s all´ de toda medida”. una masa impresionante de datos. que expone de manera detallada (y sin hacer concesiones en los ıa detalles t´cnicos) los nuevos fundamentos y las nuevas t´cnicas de la geometr´ algebraica.bar en un unico concepto la serie infinita de conceptos de “variedad” (algebraica) que se manejaban ´ anteriormente (u n o para cada n´mero primo45 . La recompensa fue inmediata y m´s all´ de toda previsi´n.. separadas unas de ıas ıan otras. servida por una voluntad de hierro. proporciona un eficaz “principio de paso” que entrelaza “variedades” pertenecientes a geometr´ que hasta entonces parec´ casi aisladas. sino abordar por fin y resolver problemas de “geometr´ de caracter´ ıa ıstica p” que hasta entonces parec´ fuera del alcance de todos los medios conocidos46 . capaz (tal vez) de motivar a un lector ge´metra para familiarizarse mal que bien con el imponente o tratado (posterior) “Elementos de Geometr´ Algebraica”. necesit´ e meses de trabajo arduo y solitario para convencerme en mi rinc´n de que “eso funcionaba” perfectamente o — de que el nuevo lenguaje tan tonto. para muchos de mis sabios colegas ¡eso realmente “no era serio”! Por otra parte. Adem´s. a una “variedad (algebraica) de caracter´ u ıstica p” bien determinada.

Es tan fundamental o a a en nuestra comprensi´n “geom´trica” del mundo que ha permanecido m´s o menos t´cita durante m´s o e a a a 47 ´ de dos milenios. o “esquemas”) con los “espacios” e (topol´gicos) habituales. del T:) El s. durante el ultimo medio siglo se ha conseguido delimitar finamente esos espacios con n ´ las ce˜idas y flexibles mallas de un lenguaje cuidadosamente “cortado a medida”. a estas geometr´ una “dimensi´n” ıan ıas. familiar sin duda a a a todo matem´tico sin excepci´n. Por elusiva que pueda parecer a primera vista esa estructura “puramente de cualidad” encarnada en un “espacio” (llamado “topol´gico”). 48 (N. Decididamente la aparici´n de tal “principio nuevo”. es la que permite entrelazar las diferu entes “geometr´ ıas” asociadas a los n´meros primos (o diferentes “caracter´ u ısticas”). ıa e pod´ adoptar cualquier forma que deseara. claramente. y o donde s´lo subsiste la quintaesencia cualitativa de la noci´n de “proximidad” o de “l´ o o ımite” 49 . los “puntos” aparecen claramente separados o unos de otros. mientras que en los espacios-sin-dios-ni-ley introducidos por Zariski. El estudio de esos u a o espacios constituye una de las ramas m´s fascinantes. cuyo presentimiento se desprend´ de esas conjeturas de Weil. Esas geometr´ ıas. esas “topolog´ de Zariski” eran hasta tal punto groseras. m´s que a la (m´s familiar al no a a matem´tico) de “frontera”. que era como si todav´ esıas ıa tuvi´ramos en la fase de los “agregados discretos”. se han n u 47 (N. era la que podr´ lograr la ıa consumaci´n de los “esponsales del n´mero y la magnitud” o de la “geometr´ de lo discontinuo” con la o u ıa de lo “continuo”. m´s vivaces de la geometr´ la topolog´ a a ıa: ıa. Pero en lo relativo a las “conjeturas fant´sticas” (de Weil). estaban lejos de dar cuenta. ıa de la noci´n de “l´ o ımite”.intensamente absorbidos en un juego de ni˜os. principalmente) que nos permita agarrarnos a alguna intuici´n familiar o de “tama˜o”. y la versi´n o m´s elusiva de la intuici´n de forma (llamada “topol´gica”). con cien y mil caras. desde las m´s ricas (como las venerables estructuras a “eucl´ ıdeas”. en ausencia de cualquier dato de naturaleza cuantitativa (como o la distancia entre dos puntos. como m´ o ınimo. ha ocupado el lugar de una especie de amplio ´ regazo conceptual com´n para englobar a todas las dem´s.. XIX. librarse del dominio o o tir´nico de la percepci´n inmediata (de un unico “espacio” que nos rodea) y de su teor´ tradicional a o ´ ıa (“euclidiana”).) En la mitolog´ griega Proteo era un dios con el don prof´tico que. En nuestros d´ forma parte de ı ıa a ıas algunas de las nociones utilizadas en matem´ticas con m´s universalidad y frecuencia. Desde a ese punto de vista. sin embargo. era alg´n principio nuevo e u que permitiera entrelazar esos objetos geom´tricos (o “variedades”.. y conquistar as´ su autonom´ y su din´mica propia.. segu´ siendo de naturaleza esencialmente “discreta” o “discontinua”. o las estructuras “afines” o “proyectivas”. n 12. los puntos tienen una molesta tendencia a aglutinarse unos con otros. o tambi´n las estructuras “algebraicas” de las e variedades de igual nombre. en los que. que las generalizan y flexibilizan) hasta las m´s pobres: aquellas en que toda a informaci´n “cuantitativa” de cualquier clase parece haber desaparecido sin posibilidad de retorno. Unicamente en el pasado siglo esta noci´n logr´. Lo que faltaba. del T. ıa La noci´n de “espacio” es sin duda una de las m´s antiguas en matem´ticas. La m´s pobre entre todas estas nociones. a o o a la que hasta el presente. es la de espacio topol´gico. o “buenos”. Mejor a´n. Las nuevas ideas ıa a introducidas por Zariski y por Serre devolv´ hasta cierto punto. aqu´ me refiero sobre todo a la de “paso al l´ ı ımite”.. a 49 Hablando 28 . progresivamente. seg´n el tipo a o o u de estructuras que se incorpore a esos espacios. digamos. en contraste con ıan la geometr´ tradicional legada por los siglos anteriores (remont´ndose a Euclides). Noci´n proteica48 donde la haya. La innovadora idea de “esquema”. para escapar de los que le preguntaban. y durante el ultimo medio siglo. o de continuidad heredada al punto por la “geometr´ esquem´tica” que acababa de aparecer con el fin de ıa a unirlas. seg´n acabamos de ver.

La idea innovadora esencial era la de haz n (abeliano) sobre un espacio. eso me llev´ o a reinterpretar los invariantes homol´gicos tradicionales en t´rminos cohomol´gicos. contra o todo lo que se relacione con un formalismo (cuando no se pueda resumir en algunas p´ginas). Es cierto que la mayor´ de esos ıa invariantes. como brumas inasequibles. las teor´ cohomol´gicas que faltaban en e o n a ıas o toda clase de espacios y variedades. Desde el punto de vista t´cnico. Los top´logos introdujeron muchos otros “invariantes topol´gicos” para discernir diversos tipos de propiedades de los o o espacios topol´gicos. ciertamente. e a 51 Es 29 . que constituye. asociados al espacio . en los a˜ os treinta. o sobre el ya realizado. alargando o cortando sus piernas para que se adaptaran a su longitud. a verlos en una luz o e o enteramente nueva.) No s´ si le pareci´ bien que fuera m´s all´ y me dedicara a construir las amplias moradas que han permitido a los sue˜ os e o a a n de un Kronecker y al suyo encarnarse en un lenguaje y unas herramientas delicadas y eficaces. del T. Adem´s de Serre y yo mismo.inventado y fabricado una especie de “metros” o de “tallas” para poder. A parte de la “dimensi´n” de un espacio y los invariantes (co)homol´gicos. a los que Leray asocia unos “grupos de cohomolog´ (y se dice que tienen ıa” “coeficientes en ese haz”). de una aversi´n general contra todas las “grandes maquinarias”. que le envi´ hace m´s de tres meses. Era como si el viejo y buen “metro cohomol´gico” standard del que se dispon´ o ıa hasta ese momento para “levantar el plano” de un espacio se hubiera multiplicado repentinamente en una multitud inimaginablemente grande de nuevos “metros” de todas las tallas. y que va a ıa a transformar de cabo a rabo el “oficio” del top´logo. y desarrollar m´s o menos. y cuya importancia (tanto en topolog´ como en aritm´tica) no cesa de confirmarse.: La nota 37). Es mucho m´s evidente (me parece) y menos profundo que ´ste ultimo. contra el formalismo cohomol´gico — mientras que o ıa o sus c´lebres conjeturas inspiraron en gran parte el desarrollo de las grandes teor´ cohomol´gicas en geometr´ algebraica. puede decirse que una gran parte a e de mi obra geom´trica consisti´ en desentra˜ ar. atribuir una clase de “mediciones” (llamadas “invariantes topol´gicos”) a esos “espacios” tentaculares que parec´ o ıan sustraerse. nuestra concepci´n de esos invariantes cohomol´gicos se hab´ enriquecido y o o ıa renovado profundamente con los trabajos de Jean Leray (que prosigui´ en cautividad en Alemania. he enviado mi “Esbozo” a varios de mis antiguos amigos e ilustres top´logos. Este aspecto adquiri´ preeminencia sobre el o a a o aspecto inicial. que aparecer´ en el volumen 4 de las Reflexiones). parad´jico. est´n previstos en mi programa de “topolog´ moderada” (del que un esbozo muy breve se encuentra a ıa en el “Esbozo de un Programa”. el grupo (llamado “de Grothendieck”) K(X). “homol´gico”. y los m´s esenciales. pero no parece que haya o tenido la virtud de interesar a ninguno.. Esos son los que intervienen (aunque “entre l´ ıneas” ciertamente) en las conjeturas de Weil. Lo cierto es que nunca me dijo una palabra sobre el trabajo en que me ve´ involucrado. en Weil. (N. Este programa se basa en el concepto a de “teor´ moderada” o de “espacio moderado”. asociadas (con ayuda de a a a construcciones m´s o menos sofisticadas) al espacio considerado. (N. ¡ni el o a a 51 mismo Andr´ Weil! ) creyera realmente en ello. e Poco tiempo antes. e ıas o ıa a partir del a˜ o 1955 (con Serre dando el disparo de salida con su art´ n ıculo fundamental FAC. los invariantes introducidos por Betti fueron los invariantes de homolog´ La cohomolog´ constituye ıa. introducida mucho m´s tarde. Uno de los m´s antiguos y cruciales de a a esos invariantes. pero que me a parecen fundamentales. ıa e Multitud de invariantes nuevos. Tampoco ha tenido eco Cosechas y ıa Siembras. duo rante la guerra. y as´ responder a los precisos desiderata exigidos por las conjeturas — eso ı era s´lo un deseo. (Como tambi´n fue el caso de la geometr´ algebraica con la introducci´n del punto de vista de los esquemas. a desarrollar los primeros fundamentos de la geometr´ algebraica “abstracta” que (vista la n ıa disposici´n) fueron un verdadero “lecho de Procusto” para los usuarios. dudo que nadie m´s (ni siquiera. su sentido. mediante una transformaci´n profunda del contexto conceptual en el o o que trabaja. del que hablaremos m´s adelante.: Procusto es un legendario ladr´n griego o o que ten´ un lecho en que obligaba a tenderse a sus v´ ıa ıctimas. a pesar de todo. a Me parece que ese “bloqueo” forma parte. ya mencionado en una nota a pie de p´gina). o con una “construcci´n” a o por poco complicada que sea. sobre todo (sin duda) como consecuencia de la introducci´n. y es claro que fue de mala gana como se vio ıa obligado. “dual”. del punto de o o vista de los haces. De paso. Pero la posibilidad de asociar tales invariantes a las variedades algebraicas “abstractas” que intervienen en esas conjeturas. ıa una versi´n m´s o menos equivalente. con una calurosa dedicatoria a mano. del T.. Sin embargo preveo o a e ´ que sus consecuencias inmediatas sobre la topolog´ “propiamente dicha” van a ser mucho m´s contundentes. que tuvo enseguida gran fortuna. a toda tentativa de medirlos. por Jean Leray. y sobre todo en las “variedades algebraicas” y los esquemas.. est´ formado por a a 50 diferentes “grupos” (o “espacios”) llamados de “cohomolog´ ıa”. y por eso mismo. de naturaleza m´s sutil que los invariantes actualmente conocidos y utilizados. introducido ya en el siglo pasado (por el matem´tico italiano Betti ). los primeros invariantes o o o diferentes son los “grupos de homotop´ ıa”. los que son “su raz´n de ser” o profunda y los que (al menos para m´ “metido en el asunto” por las explicaciones de Serre) les dan todo ı. aparentemente visceral. en la primera mitad de los a˜os cuarenta). No ten´ nada de “constructor”. formas y sustancias 50 A decir verdad. son de naturaleza m´s sutil que un simple “n´mero” o una “magnitud” a a u — m´s bien ellos mismos son estructuras matem´ticas m´s o menos delicadas. y sobre todo. una (segunda) “metamorfosis ıa de la noci´n de espacio”. Weil ten´ un “bloqueo” tenaz.. En 1957 introduje otro. un poco como el de topos.) e ıa o Por otra parte.

durante el decenio siguiente a su aparici´n. o 13. o al menos has o´ u e ıdo cantar. Esa era la idea capital de una transforo o e maci´n profunda de nuestro enfoque de todo tipo de espacios. en sus cuatro esquinas. a (Amor si t´ quisieras dormir´ u ıamos juntos/ En una cama grande con s´banas muy blancas/ Y. sin que hasta entonces nadie se hubiera dado cuenta siquiera. no era otro que esa “cama” espaciosa que le faltaba a los futuros esposos.. estrechamente ligados ıa o o a la cohomolog´ y otro despegue. apacible y muy profundo. se comprob´ que esa noci´n de espacio era incapaz de dar cuenta o o de los “invariantes topol´gicos” m´s esenciales que expresan la “forma” de las variedades algebraicas o a “abstractas” (como aquellas a las que se aplican las conjeturas de Weil) y de los “esquemas” generales (que generalizan a las antiguas variedades). y que s´lo ´l nos puede dar. Sin embargo. un despegue impresionante en la o teor´ de espacios topol´gicos (y principalmente de sus invariantes “homot´picos”. al igual que muchos otros tipos de estructuras que hasta entonces parec´ irremediablemente situadas en el “mundo aritm´tico” de los agregados “discontinuos” o “disıan e cretos”. y seguramente una de las ideas m´s cruciales o a aparecidas durante este siglo. Ahora bien. a cuatro ramos de malvas/ En el centro del lecho el r´ es muy profundo/ Los caballos del Rey podr´ beber juntos/ ıo ıan Ser´ ıamos felices hasta el final del mundo). donde s´lo uno de los futuros c´nyuges (a saber. Gracias sobre todo a los trabajos posteriores de Jean-Pierre Serre.. publicado en 1955). en una intuici´n topol´gica com´n. la esposa) ten´ cabida o o ıa mal que bien. de 1955.. de la geometr´ algebraica “abstracta” (con el ıa) ıa art´ ıculo fundamental “FAC” de Serre. o content´ndose con hacernos comprender mejor. Idea que o engloba. Esa “cama de matrimonio” apareci´ (como por arte de magia. con unos ojos nuevos. del que cada uno nos proporciona o informaciones de precisi´n perfecta. no afectaban a la noci´n misma de espacio. y por eso mismo. El punto de vista de los haces fue el gu´ silencioso y seguro. son continuaci´n de esos trabajos de Serre.imaginables.. Le livre de Poche 2495... Para los ansiados “esponsales del n´mero y la magnitud” era u una cama decididamente estrecha. no menos importante. Y el primero que la cant´ sinti´ la secreta belleza y la apacible fuerza de los topos mejor que o o 52 (N..) Grothendieck se refiere a una antigua canci´n an´nima (v´ase el libro de Georges Pompidou Anthologie de la o o e po´sie fran¸aise. ¡pero nunca ambos a la vez! El “nuevo principio” que hab´ que hallar para consumar ıa los esponsales augurados por hadas propicias. Hachette. tanto los espacios (topol´gicos) tradicionales.) que ıo “ todos los caballos del rey podr´ beber juntos en ´l. del T. 30 .como nos dice una antigua tonada52 que seguramente t´ tambi´n has cantado. El punto de vista y el lenguaje de los haces introducidos por Leray nos llevan a mirar los “espacios” y “variedades” de todo tipo con una luz nueva. como los (as´ llamados) “espacios” (o “variedades”) de los ge´metras ı o algebraicos abstractos impenitentes.) con la idea de topos. los tradicionales “espacios” que ya a eran familiares a todos.. de las innovadoras ideas de Leray.” ıan e . que encarnan o o u o el mundo de la magnitud continua. Un lecho tan a amplio (como un r´ ancho. Paris 1961): e c La bell’ si tu voulais nous dormirions ensemble Dans un grand lit carr´ couvert de toile blanche e Aux quatre coins du lit quat’bouquets de pervenche Dans le mitan du lit la rivi`re est profonde e Tous les chevaux du Roi pourraient y boire ensemble Nous y serions hereux jusqu’` la fin du monde. cada uno ´ ıntimamente adaptado al espacio en cuesti´n.. las ideas de Leray dieron como fruto. la clave eficaz (y nada secreta) que ıa me condujo sin retrasos ni rodeos hacia la c´mara nupcial con un amplio lecho conyugal.. Mis propios trabajos de geometr´ a partir ıa.

o. Tohoku math. ese arsenal prodigioso formado formado por todos los “metros” que sirven para levantar su plano53 . Ver “Sobre algunos puntos del ´lgebra homol´gica”. de “situs”) como en el de los topos.. se nos presentaba como una noci´n a o “maximal” en cierta forma — una noci´n tan general que mal puede imaginarse c´mo encontrar una o o extensi´n que sea “razonable”. el matem´tico) En sentido estricto. un “espacio al nuevo estilo” (o topos). son de naturaleza muy particular. o ıa (Comprobarlo es un simple ejercicio — una vez planteado el problema ciertamente.. una situaci´n de naturaleza “topol´gica” (encarnada por un espacio dado) queda aqu´ traducida en una o o ı situaci´n de naturaleza “algebraica” (encarnada por una “categor´ o ıa”). (Que el lector no matem´tico no se turbe por no conocer el sentido t´cnico del t´rmino. llamada “categor´ de haces” (sobre el ıa espacio dado). “algebraica” (y hasta entonces percibida como de naturaleza esencialmente “discontinua” o “discreta”). introducidos a por Leray como coeficientes m´s generales para formar “grupos de cohomolog´ a ıa”. Consideremos el conjunto formado por todos los haces sobre un espacio (topol´gico) dado. 1957 (p. El descubrimiento de tal traducci´n de una noci´n (que expresa cierto tipo de situaciones) o o en t´rminos de otra (que corresponde a otro tipo de situaciones) siempre enriquece nuestra comprensi´n e o de ambas. Dicho esto. Por el contrario. por la inesperada confluencia de intuiciones espec´ ıficas que se refieren a una o a la otra. a Esto es l´ ıcito (seg´n el “buen sentido matem´tico”) porque de hecho se puede “reconstruir” totalmente el u a espacio topol´gico54 a partir de esa “categor´ de haces” (o de ese arsenal para levantar planos) asociada.) Esta especie de “superestructura para levantar planos”. la de espacio. a pudi´ramos decir. es la que de ahora en adelante consideraremos que “encarna” lo m´s esencial del espacio. pero no ıa o intr´ ınseco. la estructura llamada de “categor´ e ıa”. e ıa” el matem´tico) Sobre todo de propiedades que introduje en la teor´ de categor´ bajo el nombre de “propiedades a ıa ıas de exactitud” (a la vez que el concepto categorial moderno de “l´ ımites” inductivos y proyectivos generales). se describe simplemente como una “categor´ que. ıs colocado ante ´l. No lo necesitar´ en lo que a e e a sigue. aunque no provenga necesariamente de un ıa” espacio ordinario. considerada como una especie de “doble” del espacio. la “categor´ asociada.. 119-221). resulta que al otro lado del espejo55 esas “categor´ o ıas” (o “arsenales”) a las que llegamos. “espejo” del que se trata. La primera de estas nociones. tanto en el enfoque inicial y provisional (v´ el concepto c´modo. o de a “metro cohomol´gico”) expresar cierta noci´n (la de “espacio” en este caso) en t´rminos de otra (la de o o e “categor´ ıa”). Como ocurre a menudo en matem´ticas. qued´ndonos y sirvi´ndonos s´lo de la “categor´ (o del “arsenal”) asociado.cualquiera de mis sabios alumnos y amigos de anta˜o. hemos logrado (gracias a la idea crucial de “haz”. se trata de los haces de conjuntos. partiendo de los espacios topol´gicos. como en Alicia en el pa´ de las maravillas. la que aparece. o Gozan en efecto de propiedades muy especiales56 que las emparentan con ciertos “remedos” de la m´s a simple de todas ellas que imaginarse pueda — la que se obtiene partiendo de un espacio con un unico ´ punto. si o se prefiere. y no de los haces abelianos. Consideremos la estructura m´s evidente de ese “conjunto” o “arsenal”. “al otro lado del espejo”. o. eso s´lo es cierto en los espacios llamados “sobrios”. journal. No obstante. y especialmente todos los espacios “separados” tan del gusto de los analistas.) No se necesita nada m´s para estar seguro de que (si nos conviene por alguna raz´n u otra) en lo sucesivo podemos “olvidar” a o el espacio inicial.. que generaliza los espacios topol´gicos tradio cionales. es el que da como “imagen” de un espacio. As´ ı. que ser´ a e o ıa” a considerada como la encarnaci´n m´s adecuada de la “estructura topol´gica” (o “espacial”) que ha de o a o expresarse. “a ojo de buen cubero”. posea no obstante todas esas buenas propiedades (expl´ ıcitamente enunciadas de una 53 (Para el matem´tico) A decir verdad. a o 54 (Para 55 El 56 (Para 31 . Quisiera describir ahora la idea de topos. en mi art´ a ıculo “Una teor´ general de espacios fibrados con ıa haz estructural” publicado por la Universidad de Kansas). si se prefiere. a saber. Pero hay m´s. el “continuo” expresado por el espacio queda “traducido” o “expresado” por la estructura de categor´ de naturaleza ıa.. n La clave fue la misma. ´stos incluyen a o e la casi-totalidad de los espacios usuales.. Creo que fui el primero en trabajar sistem´ticamente con haces de conjuntos (a partir de 1955.

o mejor dicho. es que la nueva noci´n es lo ı. o o a debe considerarse que m´s o menos es el equivalente del t´rmino “espacio” (topol´gico). de que lo que verdaderamente cuenta en un espacio topol´gico no son de o ninguna manera sus “puntos” o los subconjuntos de puntos57 y las relaciones de proximidad entre ellos. incluyendo los invariantes a o cohomol´gicos. ıas ∗ ∗ ´ Esta es pues la idea nueva. por su simplicidad (al borde. (As´ hay “espacios vectoriales” y no “topos vectoriales” ¡hasta a a o o ı. Para lo que viene a recordarnos. no es m´s que eso!”. se dir´ de lo ingenuo y lo simplista. Por la rica nube de im´genes mentales que ese nombre suscita. en suma. ya hab´ hecho en el citado art´ o e ´ ıa ıculo (“Tohoku” 1955) todo lo que hac´ falta ıa para darles un sentido en todos los “topos”. No he hecho. “evo a idente”. 59 Entre 32 . la de los topos desconcierta por su car´cter natural. Al igual que su hermana mayor (y casi gemela) posee las dos o caracter´ ısticas complementarias esenciales a toda generalizaci´n f´rtil: o e Primo. La noci´n de esquema constituye una amplia generalizaci´n de la noci´n de “variedad algebraica”. de la geometr´ o ıa. 58 El pueden construirse topos muy “grandes” que no tienen m´s que un unico “punto”.. pueden trasponerse de e a n manera m´s o menos evidente. tal vez. con un tono medio a decepcionado. en e ıa a e la demostraci´n de las conjeturas de Weil). y a trav´s de ellos. “poco serio”. cada una con su car´cter propio. cualidad particular que nos hace exclamar tan a menudo: “¡Oh. con el sobreentendido de “extravagante”. la nueva noci´n no es demasiado amplia. hasta el presente ha jugado un papel crucial en el despegue de la nueva geometr´ (sobre ıa todo a trav´s de los temas cohomolog´ l-´dica y cristalina que han nacido de ella. en el sentido de que en los nuevos “espacios” o (mejor es llamarles “topos”. o “topol´gico”) para sugerir que se trata del “objeto o por excelencia” al que se aplica la intuici´n topol´gica. y adem´s. para no indisponer a los o´ ıdos delicados58 ) las intuiciones y las construcciones “geom´tricas” m´s esenciales59 . Dicho de otro modo. Su aparici´n puede verse como una consecuencia de la observaci´n. que anteriormente a e estaban restringidas a los objetos al antiguo estilo.. usuales en los buenos y viejos espacios de anta˜o. nueva orden!) Es necesario conservar ambas expresiones. ¡o incluso ning´ n “punto”! a ´ u nombre “topos” fue elegido(por asociaci´n con el de “topolog´ o ıa”. medio envidioso. claro) de tales “categor´ de haces”. a a e ıa. sino los haces sobre ese espacio y la categor´ que forman. o toda idea que venga a derribar una visi´n inveterada de las cosas... una metamorfosis de la noci´n de espacio. La de topos ıa constituye una extensi´n insospechada. ∗ 14. ´ Al igual que la idea de los haces (debida a Leray). a esas “construcciones” est´ principalmente la de todos los “invariantes topol´gicos” usuales.vez por todas. m´s que llevar hasta ıa a sus ultimas consecuencias la idea inicial de Leray — y hecho esto. sencillamente con una insistencia a e o m´s grande sobre el car´cter “topol´gico” de la noci´n. o la de los esquemas. o o 57 As´ ı. Por o o eso lleva la promesa de una renovaci´n semejante de la topolog´ y m´s all´ de ´sta. de las nociones y al menos de ciertas t´cnicas. casi “tonta”) — por esa ıa. los d´ de nuestra infancia enterrados y repudiados desde hace mucho ıas tiempo. o o casi infantil a decir verdad. Y secundo. Por otra parte. quiz´s.). En cuanto a ´stos ultimos. o o o y por eso ha renovado de cabo a rabo la geometr´ algebraica legada por mis predecesores. a a que se reserva a menudo para todo lo que desconcierta por un exceso de simplicidad imprevista. la nueva noci´n es al mismo tiempo lo bastante amplia para englobar situaciones que o hasta entonces no se consideraba que dieran lugar a intuiciones de naturaleza “topol´gico-geom´trica” o e — justamente a las intuiciones que en el pasado quedaban reservadas unicamente para los espacios ´ topol´gicos ordinarios (y con raz´n. en los nuevos objetos se dispone de toda la rica gama a de im´genes y asociaciones mentales. o o El punto crucial aqu´ desde la ´ptica de las conjeturas de Weil. franquear el paso.

Incluso suponiendo esa idea graciosamente o concedida. y tienen la dulzura de la arcilla de las llanuras. n a perfectas — me parece casi impensable que en los diez o veinte a˜os que han pasado alg´n otro no hubiera n u introducido al fin y al cabo (aunque fuera a su pesar. Se dir´ que un sortilegio mal´fico ha sido lanzado sobre esa ıa e comarca que conoc´ acogedora. y de los “puntos de vista” a que encarnan. Cuando hablo de “´nimo” y de “fe”. En otro nivel. y entre 1962 o o ı o y 1966 se desarroll´ esa noci´n (o la noci´n vecina de topos) junto con el formalismo cohomol´gico ´tal bajo mi impulso o o o o e (con la ayuda de algunos colaboradores que consideraremos en su lugar). cuando no falta el agua buena ni los verdes pastos. Todos los caballos del rey podr´ beber juntos en ´l. n a o 33 . me refiero a cualidades de naturaleza “no-t´cnica” que aqu´ me parecen ser las a e ı cualidades esenciales. Y he visto otro que vino a beber un momento. No hubo remedio. Y ya no digo m´s. la de topos. Por el contrario. Eso me lleva a apreciar mejor el lugar y el alcance de cada tema. O puede ser un montaje ı de los tratantes de caballos para que bajen los precios ¿qui´n sabe? O quiz´s sea un pa´ donde ya no e a ıs 60 (Para el lector matem´tico) Cuando hablo de “llevar a cabo esa humilde idea”. que pueda tener el ´nimo. tuve que levantarme. que un ni˜o llev´ a beber y que n o bebi´ a gusto mucho tiempo. en estas p´ginas que estoy escribiendo me tomo mi tiempo para a evocar (aunque s´lo sea para m´ mismo) los temas-capitales y las grandes ideas directrices de mi obra o ı matem´tica. o esa inocencia.. podr´ a˜ adir tambi´n lo que llamar´ el “olfato cohomol´gico”. montado mejor o peor algunas vetustas barracas “prefabricadas”. ıo ı hace ya mucho tiempo. La segunda de estas ideas. a m´ que voy para los sesenta y me gusta la ı tranquilidad. introduciendo la idea tan infantil de topos (o aunque s´lo fuera la de “situs”).. a finales de los a˜os cincuenta no me hubiera remangado para desarrollar obstinadamente n d´ tras d´ durante doce largos a˜os.. como rosas mustias.. y vastas y apacibles son las aguas de mi infancia. ıa e o durante los a˜os siguientes. Inspirado por ese prop´sito descubr´ la noci´n de situs en 1958. es la que ahora me parece la m´s profunda de las dos. y con ella la t´ ımida promesa que parec´ encerrar — no veo a nadie. Alguien debi´ espantarlo. se trata de la idea de la cohomolog´ ´tal a ıa e como aproximaci´n a las conjeturas de Weil. una “herramienta esquem´tica” de una delicadeza y una potencia ıa ıa. a falta de las espaciosas y confortables moradas que tuve el empe˜o de reunir piedra a piedra y de levantar con mis manos. Por primera vez en mi vida. Si a por casualidad. Acabo de hablar de uno de esos caballos. mientras que la meta parec´ infinitamente lejana. ni entre mis amigos de ıa anta˜o ni entre mis alumnos. y ha prohibido el acceso a esas aguas generosas. para llevar a cabo esa humilde n a 60 idea (tan rid´ ıcula en apariencia. constato que ninguno de ellos lo conserv´. es decir. para dar (en mi lugar) ese otro paso crucial. el tipo de ıa n e ıa o olfato que desarroll´ para la construcci´n de teor´ cohomol´gicas.) la noci´n que claramente se impon´ y hubiera o ıa. Este trabajo es el que ha o e sacado a plena luz las dos innovadoras ideas neur´lgicas en el primer y potente despegue de la geometr´ a ıa nueva: la idea de esquema y la de topos. Me da pena verlos. encendidas como esas nieves lejanas. n durante los tres decenios que han pasado. Con e o ıas o ı a o la perspectiva de diecisiete a˜ os desde mi salida del mundo matem´tico.) desde sus inicios ıa balbuceantes hasta la plena madurez de la “cohomolog´ ´tal” en que ella se encarn´ entre mis manos. y sobre todo la fe. en un reino que cre´ dejar ı. a gusto y hasta saciarse ıan e ¡sin agotarlo! Aguas que vienen de los glaciares.bastante amplia para permitirnos asociar a todo “esquema” uno de tales “espacios generalizados” o “topos” (llamado el “topos ´tal” del esquema considerado). Cre´ comunic´rselo a mis alumnos cohom´logos. S´ el r´ es profundo. Ciertos “invariantes cohomol´gicos” de ese e o topos (¡con lo que eso tiene de “tonto”!) parec´ tener una buena oportunidad de proporcionar “lo que ıan hac´ falta” para dar todo su sentido a esas conjeturas y (¡qui´n sabe!) quiz´s de proporcionar los medios ıa e a para demostrarlas. en la gran visi´n geom´trica que los une y de la que han salido. n 15. Sin embargo o a veo innumerables manadas de caballos sedientos que vagan por la llanura — y esta misma ma˜ana sus n relinchos me han sacado de la cama a una hora indebida. quiz´s siguiendo el rastro o a del mismo chiquillo — pero poco tiempo. no he visto a nadie en la escena matem´tica que hubiera podido a tener esa ingenuidad.

o a a significa: “definida sobre el cuerpo complejo”. una “esencia” com´n a situaciones de lo m´s lejanas. hab´ extra´ una versi´n m´s fuerte. No obstante dos temas capitales de la nueva n o geometr´ provienen del de los topos. las e o propiedades cruciales (tipo “teorema del ´ ındice generalizado”) se refieren a las correspondencias algebraicas arbitrarias. hacia el a˜o 1968. la ıo ıa a ıa e l´gica matem´tica y la teor´ de categor´ el mundo del continuo y el de las estructuras “discontinuas” o a ıa ıas. Mi reformulaci´n consisti´. la versi´n de las conjeturas que e o desentra˜´ me parece m´s “fiel” que la de Weil a la “filosof´ de Weil” — a esa filosof´ no escrita y pocas ne a ıa ıa veces dicha. n e a o Adem´s. 64 Aqu´ “ordinaria” ı 34 . Yo mismo demostr´ un buen paquete. En ese sentido. de e o e las famosas conjeturas. Estas a´n estaban “manchadas” (¡si puede decirse!) por un aspecto “aritm´tico” u e aparentemente irreducible. mientras que su esp´ ıritu es expresar y captar la “aritm´tica” (o lo “discreto”) e por medio de lo “geom´trico” (o de lo “continuo”)62 . y el tema cristalino. En mi enfoque. en el cuadro de las variedades algebraicas ıa a llamadas “abstractas”. con un lenguaje com´n a u rico en resonancias geom´tricas. ese “r´ profundo”. La herramienta cohomol´gica l-´dica fue. o a El tema de los topos est´ muy lejos de haber conocido la fortuna del de los esquemas. que tendr´ e o e ocasi´n de evocar m´s de una vez en las p´ginas de Cosechas y Siembras.. y el ultimo paso lo dio con maestr´ e ´ ıa. En cuanto al tema cristalino. El tema de los topos. donde se desposan la geometr´ y el ´lgebra. finalmente fue exhumado (acuciados por la necesidad) en junio de 1981. Me exa preso al respecto en varias ocasiones en Cosechas y Siembras. a n ıa ıdo o a a e ´ de las conjeturas de Weil. dos “teor´ cohomol´gicas” complementarias. a ıas o 63 Aunque. v´lida en las variedades algebraicas “ordinarias”64 . tres a˜os despu´s de mi salida. principalmente porque las a o e variedades consideradas han de estar definidas sobre un cuerpo finito.) Por el s. El tema de los topos sali´ del de los esquemas el mismo a˜o en que aparecieron los esquemas — o n pero sobrepasa mucho en extensi´n al tema-madre. El primero e a se concret´ entre mis manos en la cohomolog´ l-´dica. totalmente geom´trica. Pierre Deligne. hubo una reacci´n muy clara. o “discretas”. concebidas ambas ıa ıas o para aproximarse a las conjeturas de Weil: el tema ´tal (o “l-´dico”). Si el tema de los esquemas es el coraz´n de la nueva geometr´ el tema de los topos es su o ıa. a falta de un chiquillo que n a reencuentre el camino que lleva al r´ ıo. La teor´ de Hodge (llamada “de las integrales arm´nicas”) ıa o era la m´s potente de las teor´ cohomol´gicas conocidas en el contexto de las variedades algebraicas complejas. que hasta el presente parece ser una de las m´s o ıa a a potentes herramientas matem´ticas del siglo61 . la topolog´ y la aritm´tica. o su morada. con candilejas y un nombre prestado. seg´n estaba previsto. de la cl´sica “teor´ de Hodge”. 16. 62 (Para el matem´tico) En las conjeturas de Weil intervienen hip´tesis de naturaleza “aritm´tica”. Es lo m´s vasto que he concebido para captar finamente. que provienen de e u a tal regi´n o de tal otra del amplio universo de los objetos matem´ticos. en circunstancias a´n m´s extra˜as que las que rodearon a u a n los topos. XX. o e despu´s de mi salida en 1970. y sobre todo m´s “geom´trica”. esencialmente. En mi esp´ ıritu. envoltura. a ıa a Llam´ “conjeturas standard” (sobre los ciclos algebraicos) a esa nueva versi´n. y ´ste no es lugar para entretenerme con e las extra˜as vicisitudes que han afectado a esta noci´n. el m´s brillante de mis alumnos “cohom´logos”. y no imponen ninguna hip´tesis de naturaleza aritm´tica sobre un cuerpo base previamente dado. la herramienta esencial para deo a u mostrar las conjeturas de Weil. concretizada en un estancamiento relativo. e a e o a 61 (N.. del T.hay ni˜os que lleven los caballos a beber y donde los caballos est´n sedientos. y no el de los esquemas. es ese o “lecho”. reducido despu´s de mi a e salida a una existencia semi-oculta. que tal vez fue la principal motivaci´n t´cita en el extraordinario despegue de la geometr´ o a ıa 63 en los cuatro decenios que han pasado . en desentra˜ar una o o n especie de “quintaesencia” de lo que deb´ seguir siendo v´lido. Desde el punto de vista del formalismo cohomol´gico o eso conduce a reservar un lugar aparte al endomorfismo de Frob¨nius asociado a tal situaci´n. despu´s del desarrollo de la herramienta cohomol´gica l-´dica. ´se era un paso m´s.

“por excelencia”. a ´ n de Betti. y el polinomio caracter´ ıa ıstico de ´ste ultimo deber´ tener coeficientes enteros. ıa.en direcci´n a esas conjeturas. de forma que las propiedades estructurales usuales de los invariantes cohomol´gicos particulares (l-´dicos o o a 65 Es el tema m´s profundo. en el important´ ısimo caso en que p es infinito. ıas o una para cada n´mero primo l diferente de la caracter´ u ıstica p. cada uno en el “tempo”. que “dar´ los mismos resultados” . Igual para correspondencias ıa o a algebraicas generales. de todas las teor´ cohomol´gicas posibles). nos encontramos frente a una abundancia desconcertante de teor´ cohomol´gicas ıa ıas o diferentes. todas esas teor´ ıa o u ıas 68 “vendr´ a ser lo mismo”. Para comentarios m´s detallados. cuando X se supone propio y liso. o la m´s “fina”. al menos en el periodo “p´ blico” de mi actividad matem´tica. la famosa “herramienta cohomol´gica l-´dica” o a proporciona justamente tal teor´ e incluso una infinidad de teor´ cohomol´gicas diferentes. Todas las propiedades esenciales de “la cohomolog´ de la variedad se “leer´ ıa” ıan” (o se “comprender´ ıan”) ya en el motivo correspondiente.. con ayuda de una inmersi´n del cuerpo base en el cuerpo de los complejos). que ´l mismo es el coraz´n de la nueva a a e o visi´n. por lo que s´. p. antes o despu´s. que corresponder´ al caso de un l que fuera igual a p. la parte m´s o a o a oculta. Se ten´ la impresi´n muy clara de que en un sentido a´n muy impreciso. Desentra˜´ la noci´n de “motivo” ıan ıan ne o asociado a una variedad algebraica para conseguir expresar esa intuici´n de “parentesco” entre teor´ o ıas cohomol´gicas diferentes. se dispone de otras tres teor´ ıas cohomol´gicas67 — y nada permite afirmar que no nos veremos obligados. Pero a la vez y sobre todo era tambi´n uno de los enfoques posibles de o e lo que todav´ me parece ser el tema m´s profundo que he introducido en matem´ticas65 : el de los ıa a a motivos (nacido del “tema cohomol´gico l-´dico”). o “realizaciones” diferentes. o a a v´ase “La vuelta a las obras” (CyS IV nota no 178. nota no 162). Para obtenerla.). induce un endomorfismo a del espacio de cohomolog´ H i (X). Dado un n´mero primo p. ıa u el lector ge´metra algebrista) Eventualmente habr´ que reformular esas conjeturas.. Ahora bien. Veamos en l´ ıneas generales de qu´ se trata. imagin´ expresamente ıa e otra teor´ cohomol´gica m´s (a la que ya se ha hecho alusi´n anteriormente). con l variable). es decir hasta a u a el momento de mi salida de la escena matem´tica. como el “aliento” vital de ese tema sutil entre todos. Claramente ah´ hay a´n una “teor´ que ı u ıa falta”. Considero que el tema de la geometr´ algebraica anabeliana y de la a ıa teor´ de Galois-Teichm¨ ller. que a la vez ser´ la m´s fundamental. a la cohomolog´ de Hodge (definida o ıa por Serre) y a la cohomolog´ de De Rham (definida por m´ remont´ndose estas dos ultimas a los a˜ os cincuenta (y la ıa ı). o e 68 (Para 35 . incluso en el caso particular en que X es una superficie proyectiva y lisa e i = 2. El dictado de la moda es que el unico endomorfismo digno de ´ atenci´n es el endomorfismo de Frob¨nius (que pudo ser tratado aparte por Deligne. Con ese t´rmino quiero sugerir que se trata de un “motivo com´n” (o de la o e u “raz´n com´n”) subyacente a esa multitud de invariantes cohomol´gicos diferentes asociados a la variedad o u o con ayuda de la multitud de todas las teor´ cohomol´gicas posibles a priori. a introducir o e nuevas teor´ cohomol´gicas con propiedades formales totalmente an´logas. Al rev´s de lo que ocurr´ en ıas o a e ıa la topolog´ ordinaria. La triste realidad (que da una idea del lamentable estado de abandono de la teor´ cohomol´gica de las variedades algebraicas en caracter´ ıa o ıstica p > 0 despu´s de mi salida) es que hoy e en d´ eso a´ n no est´ demostrado. al siglo pasado). ıa o u del que todos los dem´s (asociados a las diferentes teor´ cohomol´gicas posibles) se deducir´ como a ıas o ıan otras tantas “encarnaciones” musicales. 66 (Para 67 (Para el lector matem´tico) Esas teor´ corresponden respectivamente a la cohomolog´ de Betti (definida por v´ trascena ıas ıa ıa dente. indee ´ ıa pendientes de la teor´ cohomol´gica particular elegida (por ejemplo l-´dica. hemos visto la importancia e u (principalmente en vista a las conjeturas de Weil) de saber construir “teor´ cohomol´gicas” para las ıas o “variedades (algebraicas) de caracter´ ıstica p”. despu´s de mi salida todav´ nadie se ha dignado interesarse por esta cuesti´n crucial. desarrollado a partir de 1977. 1215–1216) y la nota al pie de la p´gina 769 en “Convicci´n y e a o conocimiento” (CyS III. si f es un endomorfismo de una variedad algebraica X. la m´s escondida a la mirada. asociado a una variedad algebraica constituir´ el invariante cohomol´gico “´ltimo”. Ese tema es como el coraz´n o el alma. t´ e e ıa o ıpica de las que aparecen subordinadas a las conjeturas standard. Esas diferentes teor´ ıas o ıas cohomol´gicas ser´ como otros tantos desarrollos tem´ticos diferentes. de ese “coraz´n del coraz´n” de la nueva geometr´ o o ıa. Y los fen´menos-clave desentra˜ados en las conjeturas standard66 pueden verse como una especie o o n de quintaesencia ultima del tema mot´ ´ ıvico. del tema esquem´tico. en la o ıan a “clave” y en el “modo” (“mayor” o “menor”) que le son propios. llamada “cohomolog´ ıa o a o ıa cristalina”. entre 1950 y 1969. con los medios de abordo. As´ el motivo a ıas o ı. Por otra parte. ıa u a De hecho. el lector matem´tico) Por ejemplo. de todas esas ıa a a “encarnaciones” tem´ticas diferentes (es decir. es de una profundidad comparable. a saber. de un mismo “motivo de base” (llamado “teor´ cohomol´gica mot´ ıa o ıvica”).

esta vez con su nombre original (y de n e forma limitada. la que tuve n o el honor de desentra˜ar ha sido clasificada por los perentorios decretos de la moda (desde los a˜os que n n siguieron a mi salida de la escena matem´tica.Este o e a ultimo objeto es el que me parece que deber´ ser la encarnaci´n m´s perfecta de la elusiva intuici´n de “forma aritm´tica” ´ ıa o a o e (o “mot´ ıvica”) de una variedad algebraica arbitraria. Aqu´ lo crucial es que. Baste decir o que las “conjeturas standard” se siguen del modo m´s natural del mundo de ese yoga de los motivos. pero en el que las propiedades “aritm´ticas” subordinadas a la geometr´ se encuentran. ni la otra cuesti´n igualmente crucial (la llamada “resoluci´n ıa o o o de singularidades”) est´n todav´ resueltas en la hora presente. tambi´n es susceptible de variaci´n continua. incluidos los invariantes l-´dicos. ´ Esa es. o “moduli”). u mi visi´n de los motivos a todo el que quiso escucharla. n con modesto orgullo y (es necesario precisarlo otra vez) sin mencionar al obrero. una de las dos cuestiones m´s fundamentales u a de la geometr´ algebraica. Pero mientras que la segunda de esas a ıa cuestiones aparece. que denoto Hmot (X)) aparece as´ como una especie de “avatar” ı abelianizado de X. como una cuesti´n prestigiosa y temible. Desarroll´ esa idea. por ejemplo) ser´ simplemente el reflejo fiel de las propiedades y estructuras internas del ıan motivo 69 . que me llega ´ al coraz´n de modo muy particular. o a hecho. “puestas al desnudo”. y me parecen a´n hoy. al margen de unos trabajos de e fundamentaci´n que consideraba m´s urgentes. (Ver la siguiente nota a pie de p´gina). o en general a ´ un “motivo” “variable”. ´stos constituyen una especie de “cord´n” oculto y delicado que liga las o e o propiedades algebro-geom´tricas de una variedad algebraica con propiedades de naturaleza “aritm´tica” encarnadas en su e e ´ motivo. dejando aparte el “grupo fundamental mot´ ıvico”. mis reflexiones sobre las conjeturas de Weil mismas. la quintaesencia de una e a idea de simplicidad infantil. fueron espor´dicas. el motivo asociado a X. A decir verdad. y usualmente se refiere o a las diez apariencias de Vishn´ . durante esos a˜ os. Ni esta cuesti´n. por as´ decirlo. Eso ha permitido a algunos de mis alumnos plagiarla a gusto m´s tarde. en vista a demostrarlas. Y a a la vez proporcionan un principio para abordar una de las posibles construcciones rigurosas de la noci´n o de motivo. que capta de modo mucho m´s a a ce˜ ido la “forma aritm´tica” (si me atrevo a aventurar esa expresi´n) de X. hoy igual que hace cien a˜os. n ıa de la que gran parte a´n permanece conjetural70 . (N. del T. v´ase la cantera 5 (Motivos). sin tomarme la molestia de publicar o n nada negro sobre blanco (ya que no faltaban otras tareas al servicio de todos). expresada con el lenguaje nada t´cnico de una met´fora musical. 70 Expliqu´ e 71 De 36 . durante los a˜os 1963–1969. a variedad algebraica. que estaban al corriente de la a situaci´n.. al igual que el tema mot´ a ıvico mismo71 ) como un amable camelo grothendieckiano. En mi visi´n de los motivos. ´ Ese es un ejemplo entre muchos otros de conceptos o temas enterrados el d´ siguiente de mi salida como fantasmagor´ ıa ıas grothendieckianas. El motivo asociado a uno ıa ıa ∗ de tales esquemas X (o la “cohomolog´ mot´ ıa ıvica de X”. que los invariantes puramente topol´gicos n e o o tradicionales. no 178. bajo la mirada enternecedora de todos mis antiguos amigos. 69 (Para el lector matem´tico) Otro modo de ver la categor´ de motivos sobre un cuerpo k es visualizarla como una especie a ıa de “categor´ abeliana envolvente” de la categor´ de esquemas separados de tipo finito sobre k. Este no es el lugar para volver sobre lo que dije antes. Es una teor´ de una riqueza estructural fascinante. Para m´ ambos invariantes son como “sombras” de ı un “tipo de homotop´ mot´ ıa ıvico” que habr´ que describir (y sobre el que digo algunas palabras en la nota “La vuelta a ıa ´ las obras — o herramientas y visi´n” (CyS IV. al igual que una variedad algebraica X es susceptible de “variaci´n continua” ı o (su clase de isomorfismo depende por tanto de “par´metros” continuos..: En el hinduismo “avatar” es la encarnaci´n de una deidad en forma humana o animal. e ıa ı As´ el motivo se me presenta como el m´s profundo “invariante de la forma” que hasta ahora se ha sabido asociar a una ı. bajo el nombre de “teor´ de motivos” o de “filosof´ (o o a ıa ıa ”yoga“) de los motivos”.cristalinos. u En Cosechas y Siembras hablo en diversas ocasiones sobre ese “yoga de los motivos”. con o a a la unica excepci´n de la cohomolog´ de Hodge de las variedades algebraicas complejas. a 17. unicamente en el caso de una cuerpo base de caracter´ ´ ıstica nula) y sin pronunciar el nombre del obrero. y especialmente la p´gina 1214)). El panorama que comenzaba a abrirse ante m´ y que me esforzaba en escrutar a ı. ´ o ıa Esto da una idea de hasta qu´ punto la “cohomolog´ mot´ e ıa ıvica” es un invariante m´s fino.. Ese es un aspecto de la cohomolog´ mot´ e o ıa ıvica que contrasta llamativamente con lo que ocurre en los invariantes cohomol´gicos cl´sicos. Este ultimo puede considerarse como un objeto de naturaleza “geom´trica” en su esp´ ´ e ıritu propio. Pero una vez m´s anticipo.. para ser exhumados uno tras otro por algunos de mis alumnos durante los siguientes diez o quince a˜ os. ese tema fue exhumado en 1982 (un a˜ o despu´s que el tema cristalino). Esas conjeturas me parec´ ıan. delicada y audaz a la vez.

sobre todo. que parece empujarme sin cesar hacia nuevas obras. percibo tambi´n el impulso del hogare˜o: el que est´ profundamente ligado a “la” casa. ¡incluso “machistas”! Tienen la resonancia altanera de los mitos. ciertamente. Esa atenci´n intensa. Con la aparici´n o ıan o del tema esquem´tico y el de los topos.. esa ıa ıa o solicitud ardiente son una fuerza esencial en el trabajo de descubrir.. la visi´n super-yang. uno tras otro. muy “masculinas”. veo que act´an sobre todo esas dos fuerzas o impulsos.y captar. un mundo nuevo e insospechado se abri´ de repente. hay la satisfacci´n profunda de acondicionar una parte tras otra. “a lo ¡todos firmes!”. Puestas codo con codo. ı ıa “tareas”.. En ´l a o e “las conjeturas” ocupaban un lugar central. en los repliegues oscuros. sobrepasaba en mucho la amplitud y la profundidad de las hipot´ticas necesidades de una e demostraci´n. m´s humilde.. Hay el impulso del contacto con esos materiales que se trabajan uno a uno. Solamente despu´s. En ese impulso masculino del “constructor”. Antes que nada e n a es “su” casa. tambi´n e es una “casa para todos”. donde el menor caser´ y la o ıo menor choza tuvieran su sitio. e incluso de todo lo que esas famosas conjeturas hab´ dejado entrever. el orden armonioso o 37 . el tema n esquem´tico y el de los topos) y 1970 (a˜o de mi salida de la escena matem´tica). El me ocup´. ambas me resultan chocantes por ser muy “yang”. Sin embargo. m´s “simple” — de a a a una realidad viva. para tomar forma y encarnarse y nacer. Y en ese impulso de “hacer casas” (como se “har´ el amor. con un e n cuidado amoroso. Tal cual est´n. un poco como la capital de un vasto imperio o continente de innumerables provincias. En mi trabajo matem´tico. que me llamaban sin cesar para que los conociera y les diera nombre. por no decir o a o estereotipada. Sin hab´rmelo dicho jam´s. era de la esencia m´s rara y m´s sutil — que en mi trabajo matem´tico la “creaci´n” estaba a a a o all´ ante todo: en esa atenci´n intensa para aprehender. donde la mayor´ no tiene m´s que relaciones lejanas con ese lugar ıa a brillante y prestigioso. igualmente a u profundos. interminables tareas que (una vez visto lo esencial) se me parec´ m´s a “la intendencia” que a lanzarse ıan a hacia lo desconocido. informes y h´medos ı o u de una c´lida e inagotable matriz nutritiva. con esas ıa ı. una vez levantados a los muros y puestas la vigas y el tejado. de naturalezas (me parece) diferentes. Para evocarlos he utilizado la imagen del constructor y la del pionero o el explorador. y a tambi´n recorrer en todos los sentidos e inventariar con un cuidado tenaz y met´dico las provincias m´s e o a cercanas y accesibles. igual que el calor del sol en la oscura germinaci´n de las semillas ocultas en la tierra nutritiva. descubrir sus l´ ımites hasta las fronteras m´s lejanas. sab´ que en adelante ser´ el servidor de una gran e a ıa ıa tarea: explorar ese mundo inmenso y desconocido. o y ver poco a poco c´mo se instaura. y trazar planos con fidelidad y precisi´n escrupulosa. a n a A menudo mord´ el freno por estar retenido as´ como con un peso tenaz y pegajoso. la de sus “parientes” — el lugar de una ´ ıntima entidad viva de la que se siente parte. Ese impulso y la energ´ que le dedicaba ıa (¡casi como a hurtadillas!) siempre estaban a dieta.. y en su humilde y milagrosa eclosi´n a la luz o o del d´ ıa. en el fondo bien sab´ que esa energ´ hurtada (por as´ decir) a la que deb´ a mis ıa ıa. Este ultimo trabajo es el que absorb´ la mayor parte de mi energ´ — un paciente y vasto trabajo ´ ıa ıa ´ de fundamentaci´n que s´lo yo ve´ claramente y. “sent´ en las tripas”.. y que no se pueden conocer m´s que por ese contacto amante. o de los “grandes momentos”. las primeras trazas de forma y los contornos de lo que a´n a u no hab´ nacido y parec´ llamarme. Y.) ante todo ıa” hay tambi´n cari˜o. y o o ıa ıa o con mucho. Seguramente me han sido inspiradas por los vestigios de mi antigua visi´n “heroica” del o trabajo creador. y a medida que se ensancha el c´ e ırculo de lo que se percibe como “pariente”. la mayor parte de mi tiempo entre 1958 (a˜o en que aparecieron. de una realidad mucho m´s fluida. dan una visi´n fuertemente coloreada. esas habitaciones y esos cuartos. Constantemente ten´ que retener ese impulso de lanzarme hacia delante — el del ıa pionero o el explorador que marcha a descubrir y explorar mundos desconocidos y sin nombre. en esas salas.

que nos lleva al encuentro de “la Madre”: de La que encarna lo que es cercano. Aqu´ la diferencia es de tonalidad. domina lo “conocido”. Pero tambi´n est´ claro que en cada momento e a ambos modos est´n presentes. y hay ese constante movimiento de “vaiv´n” entre los “tiempos” en que predomina una y aquellos en que e predomina la otra. Ambas vertientes est´n presentes en cualquier momento o o a del trabajo. Cuando “construyo manı o siones”. Para m´ no hay duda de que es algo que aparece en todo trabajo de ı descubrimiento. es el “modo” o “vera tiente” “yang” o “masculino” del trabajo el que da el tono. Cuando exploro a tientas lo incomprensible. oscura y a menudo aparentemente pobre. de dosificaci´n. ıa. limpio y ordeno. “conocido”. acogedora. e e e procedemos. digamos). y tambi´n c´mo o ı e o “acus´ el peso” — ¡sin rechistar! La parte “concepci´n” o “exploraci´n” de mi trabajo estuvo a dieta hasta e o o el momento mismo de mi salida. soy la vertiente “yin” o “femenina” de mi ser. Ambos tienen la naturaleza de un “impulso de contacto”. lo que nos abrig´ y nutri´. Soy una y la otra — “yang” y “yin”. ha ejercido sobre m´ la fascinaci´n ı o m´s poderosa. o mejor.de la casa llena de vida — hermosa. Cuando construyo. para ir m´s all´ del prestigioso apelativo de o a a a “pionero” y captar la realidad m´s oculta que escond´ tambi´n estaba desprovista de todo acento a ıa. incluido el del artista (escritor o poeta. “hombre” y “mujer”. tambi´n es la madre — lo que nos rodea y abriga. Ambos son esenciales y complementarios. y lo que es “desconocido”. bien veo c´mo pesaron sobre m´ esos consensos. por no decir terminadas y acabadas — productos de contornos marcados que atestiguan su realidad con la evidencia de la piedra tallada. o mejor dicho. Aunque los consensos en vigor me animaban a dedicar lo mejor de mi energ´ en la otra a ıa vertiente. Es renovar el contacto a la vez con lo cercano. esos dos aspectos de un mismo proceso o de un mismo trabajo. instalo o despejo. ante todo y secretamente en cada uno de nosotros. habitable. “femenina” a a a — la vertiente humilde. Tambi´n es o o a e el Regazo. All´ tambi´n apareci´ la imagen arquet´ ı e o ıpica de lo maternal — la de la “matriz” nutritiva y sus informes y oscuros procesos.. a punto de darse a conocer. Sin embargo. y la “femenina” que concibe y alberga las lentas y oscuras gestaciones. una la de la expresi´n y sus exigencias “t´cnicas”.. e 72 Lo que digo aqu´ sobre el trabajo matem´tico vale igualmente para el trabajo de “meditaci´n” (del que hablaremos en ı a o Cosechas y Siembras un poco por todas partes).. Puede considerarse que las dos “vertientes” que describo son. Con la perspectiva del tiempo. creo que desde siempre. la otra la de la recepci´n (de percepciones y de impresiones de todo o e o tipo) que deviene inspiraci´n por efecto de una intensa atenci´n. lo desconocido. e “heroico”. y cuando “exploro”. con lo “m´s o menos conocido”. y e quiz´s (m´s hondo todav´ y aunque estuvi´ramos construy´ndola totalmente) tambi´n sea eso de lo que a a ıa. a la vez refugio y consuelo. Y la imagen que antes apareci´ espont´neamente. Esos dos impulsos que me parec´ “de naturaleza diferente” finalmente est´n m´s cerca de lo que ıan a a hubiera pensado.. est´n indisolublemente a ligados. lo que no tiene nombre. 38 . en esos tiempos jam´s olvidados de antes de nacer. Esos dos “modos” de descubrir. Porque la casa.. ambas ı esenciales — la “masculina” que construye y engendra. en esta mirada retrospectiva sobre mi obra matem´tica a nos embarga la evidencia de que lo que constituye la esencia y la potencia de esa obra es la vertiente despreciada hoy en d´ cuando no es objeto de burla o de un desd´n condescendiente: la de las “ideas”. y con lo “lejano”. lo informe. con lo “desconocido” y al mismo tiempo a presentido. En mi trabajo matem´tico percibo un movimiento a constante de vaiv´n entre esos dos modos de trabajar. Pero tambi´n s´ que la e e esencia m´s delicada. Para m´ no se trata de querer minimizar o renegar de una u otra vertiente de mi naturaleza. entre los momentos (o los periodos) en e que predomina uno y aquellos en que predomina el otro72 .. Es esa vertiente del trabajo la que. en la que se encarna y se confirma con “producciones” tangibles. no de naturaleza. Abandonarme tanto a uno como a otro impulso es “reencontrar a la Madre”. la m´s sutil en los procesos creadores est´ del lado de la vertiente “yin”.

Dejando en lo a e n n no dicho que uno es “chico” y el otro es “chica”74 . Para hacer ese cambio (aunque s´lo fuera a o para m´ comenc´ a introducirlo bajo el brillante nombre de “pionero”. Es un nombre todo-yang.. Un nombre.. de las brumas y de la noche. (Paso revista a algunos en la nota (***) al pie de la p´gina a 554 de la nota “La marea que sube. como ya subray´ al comenzar este “paseo” (en la secci´n e o “Puntos de vista y visi´n”. No nos conciernen verdaderamente.. de la lluvia. o (m´s modestamente) el ni˜oı o a n que-juega-a-hacer-casas. o 18. Pero ayer.”. Quiz´s pudi´ramos arreglarnos con “El ni˜o-que-construye y el ni˜o-que-explora”. e a prosaico pero a´n con una aureola de prestigio.. en connivencia clara con prejuicios ancestrales. ı nos tiende una trampa sin que nos demos cuenta..) En franc´s el nombre enfant es masculino y femenino. 39 . m´s ı). tambi´n n o e e comenz´ a surgir un nombre para ese pr´logo frustrado: ser´ “El ni˜o y el constructor”. o 74 (N. Cuando este “pr´logo” comenz´ a convertirse en un paseo a trav´s de mi obra matem´tica. Ese ıas. nos son ajenos en el fondo y muy lejanos. para m´ esos teoremas no adquieren todo su sentido m´s que en el nutricio contexto o ı a de un gran tema. n ı n silenciosa y casi invisible a fuerza de apartarse en la sombra — la que siempre olvidamos (cuando no nos burlamos de ella)... con una mirada que abarque el bosque en vez o a de fijarse en los ´rboles — he visto. no 6). nunca la de los “resultados”. apareci´ otro aspecto m´s de las cosas. Para no ser tendenciosos. de la naturaleza misma. Entonces su demostraci´n fluye. El unico que pega. y al explorar construye. Pero es extra˜o. pero es un nombre de chico. adem´s de la doble vertiente yin-yang de lo que a contempla y explora. “la otra” verdaderamente no tiene nombre. no 122). y no podemos remediarlo. por lo que tanto “ni˜ a-que-explora” como “ni˜ o-quee n n explora” se dicen “enfant-qui-explore”. el Mundo. por poco que sea. en “El ni˜o constructor”. a ıa e De repente el nombre adecuado para mi paseo ya no se sostiene. e n ´ es el “explorador”.) Pero.. que nadie supo resolver antes que yo. Durante los o o ıa n siguientes d´ cada vez estaba m´s claro que “el ni˜o” y “el constructor” eran el mismo personaje.. que es la expresi´n que figura en el texto original. un nombre-que-cojea. habr´ u ıa que preguntarse cu´l es el m´s masculino ¡el m´s seductor de los dos! ¿Cara o cruz? a a a Despu´s. todav´ la vi como un chico. pero con im´genes a diferentes. no era m´s que uno de los dos rostros del famoso ni˜o-que-juega. seguido del de “explorador”. incluyendo teoremas que resolvieron cuestiones planteadas por otros. sin esfuerzo ni ruptura. a fe m´ al que no le faltaba o n ıa. La lengua aqu´ es una zorra. hasta el Cosmos. Y.” (CyS III. Expreso la misma idea. como de una fuente y sin o esfuerzo. Lo que nos llama es su Encarnaci´n tangible e inmediata. garbo ¡y que me complac´ ıa! Pero he aqu´ que la reflexi´n muestra que ese altivo “constructor”. sencillamente. con o o e a una peque˜a descripci´n de los “herederos” (aut´nticos) y los “constructores” (incorregibles). o a El Universo. iniciado por una de esas “ideas fecundas”. ir a curiosear y enterrarse en la arena o en los fangos cenagosos n y sin nombre. totalmente “machista”. Al intentar captar en estas p´ginas lo m´s n a a esencial de mi aportaci´n a la matem´tica de mi tiempo. a n nombre se convirti´.. la m´s cercana. de la “profundidad” del tema que la conduce — igual que las olas de un r´ parecen nacer ıo dulcemente de la profundidad misma de sus aguas. ideas que concurren en una misma y amplia visi´n. he aqu´ que nuestro intr´pido “pionero” resulta ser finalmente una e a ı e ni˜a (a la que vest´ de ni˜o) — una hermana de los mares. no un palmar´s de “grandes teoremas”. Entre el “constructor” y el “pionero-explorador”. la m´s o a a 73 Aunque lo que podemos llamar “grandes teoremas” no falten en mi obra. los lugares m´s imposibles y descabellados. en la citada nota “La marea que sube. Tambi´n est´ a n e a el ni˜o-que-quiere-explorar-las-cosas. del T. En lo m´s profundo de nosotros mismos el impulso de conocimiento no nos a lleva hacia ellos. durante d´ y d´ yo tambi´n encontr´ el modo de olvidarla — de olvidarla ıas ıas. y de lo que nombra y construye. mirando m´s de cerca. tambi´n ella. tambi´n deber´ e ıamos incluir a la otra en ´l.incluso la de los “sue˜os”. e e doblemente podr´ decirse: primero no quise ver m´s que al chico (el que juega a construir casas) y ıa a cuando no tuve m´s remedio que ver a la otra. sino un vivo abanico de ideas a e fecundas73 . y que es un unico y mismo ni˜o chico-chica que al ´ n construir explora.

Y el ni˜o se u n n abalanza fuera de la Madre. y tambi´n es la expresi´n de una experiencia ancestral profundamente implantada a e o en la psique — el m´s poderoso entre todos los s´ a ımbolos originales que nutren las profundas capas creadoras. Pero me parece que todos esos cambios tienen una “continuidad” ıa esencial — jam´s han puesto al matem´tico. alimentado por su vigor. y lo m´s ignorado por todos y lo m´s despreciado. Fin del “paseo por una obra” Ep´ ılogo: l o s C ´ r c u l o s i n v i s i b l e s ı 19. He renunciado para no alargar sin medida este Paseo ¡mucho 40 . planos. al nivel m´s humilde de la existencia individual. el aliento del poder creador en el hombre que anima su carne y su esp´ ıritu. surge el impulso y brotan los caminos del deseo — y nos llevan a Su encuentro. T´ eres el ni˜o. a a a 75 Al escribir el Ep´ ılogo. expresado en el lenguaje inmemorial de las im´genes arquet´ e a ıpicas. amparado por Ella. De Ella. de La que nos ha parido igual que dio a luz al Mundo. hacia Ella se dirigen. para retornar sin cesar y abismarse en Ella.“carnal”. encuentro de improviso una par´bola que me fue muy ı. La par´bola sin palabras que la expresa es la del ni˜o y la a n Madre. cargada de profundas resonancias y rica en misterios — La que se confunde con los or´ ıgenes de nuestro ser de carne. ıa ıa que se dedicaba al estudio de ciertas “figuras” (rectas. en busca de las cosas”. a partir de la teor´ euclidiana del espacio que nos rodea y de la geometr´ legada por los griegos. tanto en sus manifestaciones m´s humildes y ef´ a ımeras como en las m´s brillantes y perdurables. Creo reconocer en ´l. la Muy-cercana. Tambi´n a e es lo m´s fr´gil. tri´ngulos.. c´ ırculos. la Madre. As´ al regreso de un “paseo” imprevisto.. “al final del camino”. silenciosa e y dispuesta a acogernos. la evoluci´n o n o de la noci´n de espacio me parece una evoluci´n esencialmente “continua”. una par´bola de ı a a “el ser. Ciertamente. hacia el final de los a˜os cincuenta. en busca de s´ misma”. a Ese “aliento”. O. es lo m´s humilde del mundo.. la Bien-conocida — al encuentro de la Madre. al igual que la imagen carnal que lo encarna.. y con los de nuestra especie — y tambi´n La que desde siempre nos espera. Podemos verla como una par´bola de ıa a n a “La Vida. nacido de la Madre. Es una par´bola. siempre Desconocida y llena de misterio. la Ilimitada. a la “aventura del conocimiento” en tu vida. Parece proseguir sin cortes ni o o saltos. ha habido cambios profundos en la forma en que el matem´tico o el “fil´sofo de a o 75 la naturaleza” conceb´ el “espacio” . Hasta la aparici´n del punto de vista de los topos. mi primera intenci´n era incluir un esbozo muy sumario de algunos de esos “cambios profundos” o y mostrar esa “continuidad esencial” que percibo en ellos. a a a a Y la historia de las vicisitudes de ese aliento a lo largo de tu existencia no es m´s que tu aventura.) que viv´ en ese a ıan espacio. ligado (como cada cual) a las im´genes mentales familiares. a familiar y casi hab´ olvidado — la par´bola del ni˜o y la Madre. etc.

a o 76 Esta afirmaci´n (que a algunos parecer´ perentoria) ha de tomarse con una “pizca de sal”. Todav´ “todo el mundo” actuaba o ıa como si estuvieran en la casa de un vivo. alguien bien conocido y ıa o e familiar que reencontramos. no habr´ que hablar de un chiquillo producido por una mutaci´n repentina. aunque casi no se parezcan al difunto viejo. sobrepasado por la llegada de tareas nuevas para las que no estaba preparado. inspirado por la nueva noci´n de topos. sin haber tenido jam´s la ocasi´n de dec´ n a o ırmelo antes del momento en que escribo estas l´ ıneas. y del que hubi´ramos seguido la evoluci´n n e n e o desde sus primeros pasos hasta su edad adulta y su plena madurez. tieso y r´ ıgido en su sill´n. ten´ ıan. Eso es lo que deb´ “ver” como algo evidente.delante de un exilio repentino. Esta lista. uno tras otro. ıa de error admitido en las medidas) ir a buscar modelos relativistas. sin que nadie se preocupara de enterarse y levantar acta. en ning´n o a n u momento podr´ haber la menor duda ni la menor vacilaci´n: claro que es ´l. Igualmente. y que pretende de paso.. o o ı al menos desde principios de los a˜os sesenta. Creo poder decir. ı a 41 . y tumultuosos en otros.) del que estaban seguros que ıdo era eterno. podr´ decirse que el chiquillo Esquemas ser´ como un “eslab´n de a ıa ıa o 78 parentesco” entre la familia de Padre espacio (alias Variedades-de-toda-clase) y el chiquillo Topos . por la unica virtud de ´ esa evocaci´n llena de im´genes y de la nube de asociaciones que suscita al punto: la noci´n tradicional o a o de “espacio”... y fue en la m´s absoluta ilegalidad n e a como lo inclu´ entre los doce “temas capitales” que tuve el honor de introducir en matem´ticas. esta vez para lectores matem´ticos (lo que cambia totalmente la forma de exposici´n). sin tener que ir a buscar elementos nilpotentes. Y podr´ decir que con la aparici´n. topos o “estructuras moderadas”. ´ Esa es la famosa “mutaci´n de la noci´n de espacio”. Y de repente veo con una claridad nueva. que hacia la mitad de este siglo ese ser familiar ya hab´ envejecido ıa mucho — cual un hombre que finalmente se hubiera agotado y gastado. a el matem´tico) En esa “prole” cuento principalmente los esquemas formales. ni menos v´lida o a a a que la (que retomo por mi cuenta m´s abajo) de que el “modelo newtoniano” de la mec´nica (terrestre o celeste) estaba a a “moribundo” a principios de este siglo.. quiz´s profundos pero progresivos. cuando llegu´ a esos parajes. y casi era como si en efecto ´l estuviera bien vivo. y aunque lo hayamos perdido de vista durante meses o a˜os. 77 (Para 78 A estos dos chiquillos habr´ que a˜ adir un tercero m´s joven. mirando de cerca.. sin re´ y como algo evidente... Adem´s.) y en todo caso (y eso era lo menos importante. a la vez que por la de e o esquema formal). tal pinta de viejos que era como si e 76 estuvieran muertos. Como se˜ al´ en otra parte. no tuvo derecho a un certificado de nacimiento. que se dan a lo a largo de los a˜os en alguien que hubi´ramos conocido de ni˜o. o o En la imagen anterior. No es ni m´s.. Cambios imperceptibles en algunos largos periodos de calma chicha. Dos chiquillos que tienen un “aire de familia” innegable. e As´ que juzgad el enfado de los habituales de la casa cuando en el lugar del venerable viejo petrifiı cado.. igual que la estrechamente emparentada de “variedad” (de cualquier tipo. y especialmente la de “variedad algebraica”). Incluso pudiera ser que ya estuviera muerto por consumici´n. se a a desat´ finalmente una situaci´n de crisis-que-no-dice-su-nombre. aparecido en tiempos m´s inclementes: el chaval Espacio ıa n a a moderado. nada que recuerde al viejo Padre Espacio que hab´ conocido e ıan bien (o cre´ conocer. Es un hecho que en la mayor´ de las situaciones o ıa “corrientes” en f´ ısica. siguiendo a un “maestro de obra” que le proporcion´. que no levanta tres palmos o del suelo. Pero incluso en los periodos de crecimiento y maduraci´n m´s intensos. m´s de diez mil p´ginas de fundamentos al final) y luego el de los topos. el modelo newtoniano es perfectamente adecuado a´ n hoy en d´ y ser´ una locura (visto el margen u ıa. m´s largo ya de lo previsto! Pienso volver sobre ello en los Comentarios Hist´ricos previstos para el volumen 4 de las a o “Reflexiones”.) ¡es ´l ! Si por lo menos tuviera rasgos familiares. . que el Se˜or Espacio (y pod´is dejar ırse n e caer el “Se˜or” si as´ os gusta. no es nada exhaustiva. las “multiplicidades” de todo tipo (y a especialmente las multiplicidades esquem´ticas. ıa o sino de dos. o formales) y los espacios llamados “r´ a ıgido-anal´ ıticos” (introducidos por Tate. los antiguos marcos conceptuales ya no son aptos para expresar incluso las o situaciones m´s “corrientes”. ¡pero no! Bien mirado... por otra parte. por otra parte. de repente ven retozar un chiquillo vigoroso. del punto de vista de los ıa o esquemas (y de su prole77 .. en numerosas situaciones matem´ticas a las antiguas nociones familiares de “espacio” y de “variedad” siguen siendo perfectamente adecuadas.. en un n´ mero creciente de contextos u que intervienen en la investigaci´n puntera. quiz´s un hijo natural n ı e a ¿qui´n sabe?.. puede que con algunos rasgos cambiados. Eran como los cambios. cuando Einstein lleg´ en su auxilio. Pero en ambos casos.

. encarn´ndose en un modelo matem´tico m´s sutil. o “el” modelo) para expresar la realidad f´ a ´ ısica de modo perfecto. Y todav´ ıa se espera al chiquillo audaz que encuentre jugando la nueva clave (si hay alguna. “El conjunto de los fen´menos f´ o ısicos” del que hay que dar cuenta ha tenido tiempo de engordar ¡desde principios de siglo! Han aparecido una multitud de teor´ f´ ıas ısicas para dar cuenta cada una. era necesario poner de manifiesto o e la estructura del nuevo espacio-tiempo (lo que ya estaba “en el aire” con la teor´ de Maxwell y las ideas de Lorentz).20 La situaci´n me parece muy similar a la que se present´ a principios de este siglo. en la inmensa leonera de todos los “hechos observados”. n o 79 Como descripci´n de la idea de Einstein. Ese consenso. Incluso hay razones filos´ficas muy serias que nos a o 82 Se 42 . en el lenguaje de un modelo matem´tico. o o o a Despu´s del ´xito de la teor´ newtoniana. o a 80 Sobre 81 Uno de los rasgos m´s llamativos que distingue este modelo del modelo euclidiano (o newtoniano) del espacio y el tiempo. con mayor o menor ´xito. que impera desde hace m´s de dos siglos... Estaban en un callej´n sin salida conceptual. Esta visi´n einsteiniana del Universo f´ o ısico ha sido desbordada a su vez por los sucesos. Y honra a los mayores de Einstein que en efecto hayan ´ sabido acoger la nueva idea. ıa Aqu´ el paso esencial no era de naturaleza t´cnica sino “filos´fica”: darse cuenta de que la noci´n de simultaneidad para ı e o o ´ sucesos alejados no ten´ ninguna realidad experimental.) es que entre todas esas gentes brillante. La primera mutaci´n de esa clase.) a explicar a sus ilustres mayores lo que era necesario hacer para “salvar los fen´menos”: ¡hab´ que dejar de separar el espacio del tiempo79 ! T´cnicamente todo estaba ya preparado o ıa e para que esa idea eclosionara y fuera acogida. en vez de estar prescrita imperativamente por la naturaleza del propio modelo. Tengo la sensaci´n de que la reflexi´n fundamental que habr´ de emprenderse deber´ situarse en dos niveles o o a a diferentes. Era necesario que fuera un joven desconocido. Puede ser que ´se sea el nuevo “c´ a u e ırculo invisible” que reemplaz´ a los antiguos o c´ ırculos metaf´ ısicos en la delimitaci´n del Universo del f´ o ısico (mientras que la raza de los “fil´sofos de la naturaleza” parece o definitivamente extinguida. es que la forma topol´gica global del espacio-tiempo e o est´ indeterminada.. a y tambi´n del primer modelo de Einstein (“relatividad especial”). que permiti´ cruzar ese famoso “c´ o ırculo imperioso e invisible que limita un Universo”. Por el contrario.. prestigiosas.. Esa es una se˜al de que todav´ era una gran n ıa ´poca. por supuesto que es algo breve. desde a el punto de vista de nuestra concepci´n del espacio f´ o ısico era una mutaci´n profunda. nadie hubiera pensado en esa idea. el “modelo-bomb´n” o 82 so˜ado que quiera “funcionar” para salvar todos los fen´menos a la vez. o ıa idea que iba a poner orden en el caos era de una simplicidad infantil. . A poco que se quiera pensar un momento. se ha convertido en un axioma t´cito del f´ e e ıa a ısico la existencia de un modelo matem´tico (incluso de un modelo unico. el que viniera (algo azorado quiz´s e a por su propia audacia. que a andaban de cabeza intentando “salvar los muebles”. Lo m´s notable (y conforme a un a escenario de lo m´s repetitivo. Como debe ser. ıo est´ claro que la validez de ese consenso no tiene nada de evidente. y un “exilio” o repentino.. A nivel t´cnico. con ayuda del rico arsenal de nociones matem´ticas ya existentes80 . 1o ) Una reflexi´n de naturaleza “filos´fica” sobre la noci´n misma de “modelo matem´tico” de una parcela de la realidad. sin “fisuras” ni borrones. Esa es la segunda y la ultima vez en la historia de la cosmolog´ y de la ı ´ ıa f´ ısica (despu´s de la primera gran s´ e ıntesis de Newton hace tres siglos) que ha aparecido una vasta visi´n o unificadora.). e de un paquete limitado de hechos. y retomado tal cual por todos los f´ n ısicos y astr´nomos desde la antig¨edad o u (incluido Newton) para describir los fen´menos mec´nicos terrestres y estelares. Con la “teor´ general a a ıa de la relatividad” esa idea se ensancha en una amplia visi´n del mundo f´ o ısico. el “¡pero el Emperador est´ ıa o a desnudo!”.. Esa idea inicial de o a Einstein se hizo m´s profunda despu´s. todo de la noci´n de “variedad riemanniana” y del c´lculo tensorial sobre tales variedades.. la ıa. la V´ l´ctea y las galaxias o n ıa a lejanas. e Desde el punto de vista matem´tico... desde el modelo matem´tico del espacio f´ o a ısico desentra˜ado n por Euclides hace 2400 a˜os. la nueva idea de Einstein era banal. con la aparici´n o o o de la teor´ de la relatividad de Einstein.). y la propagaci´n de las ondas electromagn´ticas en un espacio-tiempo curvado en cada punto o e ´ por la materia que all´ hay81 . es una especie de vestigio f´sil de la visi´n viva de un a o o Pit´goras para el que “Todo es n´ mero”. eminentes. suplantada con br´ por la de los ordenadores.. el sistema solar. m´s rico y a e a a a a m´s flexible. Esa es la “constataci´n infantil”. abrazando en una misma mirada el mundo subat´mico de lo infinitamente peque˜o.. m´s flagrante ıa o a todav´ que se concretaba en una contradicci´n repentina que parec´ irresoluble. reci´n salido de los bancos de las aulas. La cuesti´n de saber a o cu´l es esa forma global me parece (en tanto que matem´tico) una de las m´s fascinantes de la cosmolog´ a a a ıa llama “teor´ unitaria” a una tal teor´ hipot´tica que conseguir´ “unificar” y conciliar la multitud de teor´ parciales ıa ıa e ıa ıas que hay.. sin protestar demasiado. del conjunto de los fen´menos f´ a o ısicos del Universo.

Su contribuci´n consisti´ en elegir. sino incluso entre los matem´ticos (y ah´ hablo con pleno conocimiento de a ı causa). En modo alguno me parece que haya contradicci´n entre ese parentesco y una evidente diferencia o de “substancia”. Al mismo tiempo. Una vez delimitada satisfactoriamente la noci´n misma de “modelo matem´tico” y la de “validez” de uno de tales modelos o a (en el l´ ımite de los “m´rgenes de error” admitidos en las medidas realizadas). la mutaci´n einsteiniana concierne a la noci´n e o o de espacio f´ ısico. o aunque nunca haya hecho el esfuerzo de escrutar ninguno de sus ´rboles. Mi obra ha sido la de un matem´tico. “lo continuo” es m´s f´cil de captar que “lo a a ´ discontinuo”. m´s satisfactorio a que sus antecesores. sin ı llevan a ponerla en duda a priori. a prever l´ ımites muy estrictos en su validez. tanto si ´ste es “continuo”.. Veo ah´ un parentesco espiritual evidente entre su ı 83 obra y la m´ ıa. por tanto. que no existe ning´ n modelo matem´tico riguroso unico que d´ cuenta del conjunto de los fen´menos u a ´ e o llamados f´ ısicos inventariados hasta el presente. De hecho. e a 84 Para 43 . Sin embargo tengo la impresi´n de distinguir “el bosque”. Ahora o nunca ser´ el momento ıa de someter ese axioma a una cr´ ıtica rigurosa. o al a o ıa menos la de un “modelo ´ptimo” (en un sentido a precisar).) vendr´ m´s bien de alguien con alma matem´tica.. la de un “fil´sofo de la naturaleza”. Esa dimensi´n filos´fica est´ ausente de mi obra matem´tica. e incluso quiz´s. sin o a duda se tendr´ una idea m´s clara del grado de arbitrariedad que est´ ligado (puede ser que necesariamente) a la elecci´n a a a o de un modelo. las que mejor se adaptaban para servir de “modelos” de a los fen´menos del mundo f´ o ısico. y profundamente anclado incluso en nuestra percepci´n del u o espacio: es el de la naturaleza continua del espacio y el tiempo (o del espacio-tiempo). en el sentido en que a a o lo entend´ Newton y sus contempor´neos. en un momento en que el modelo euclidiano del espacio o a f´ ısico todav´ no se hab´ puesto en cuesti´n. como una “aproximaci´n” para aprehender lo discontinuo.. En ese sentido su obra ha sido la de un f´ ısico. ıan a o o a a en la que nunca me plante´ cuestiones sobre las eventuales relaciones entre las construcciones conceptuales e “ideales”. Resumiendo. conducido por su genio a particular a aumentar sin cesar el arsenal de las nociones fundamentales de su arte. preveo que la esperada renovaci´n (si a´ n debe venir.) de una realidad m´s compleja. y que nos sirve. Pero sobre todo. del “lugar” donde se desarrollan los “fen´menos f´ o ısicos”. Como ya dej´ entrever hace poco. un conjunto de tales modelos que se “ajusten” del modo m´s satisfactorio a posible. me llam´ la a n o atenci´n una observaci´n suya “de pasada”. y suplantar al modelo moribundo84 legado por sus predecesores. o u a a a bien informado de los grandes problemas de la f´ ısica. entre las o o estructuras matem´ticas conocidas en su tiempo..La comparaci´n entre mi contribuci´n a la matem´tica de mi tiempo y la de Einstein a la f´ o o a ısica. y que las representaciones “continuas” que nos hacemos quiz´s sean una simplificaci´n (excesiva tal vez a a o la larga. que de un f´ ısico.. la cuesti´n de una “teor´ unitaria”. sino un problema o e fundamental de “filosof´ de la naturaleza”. o al menos. que para el esp´ a ıritu humano.. que abraza una vasta multitud de fen´menos y de situaciones o o previamente percibidas como separadas una de otras.. adquiere todo su sentido. o e Los desarrollos matem´ticos de los ultimos decenios han mostrado una simbiosis mucho m´s ´ a ´ a ıntima entre estructuras continuas y discontinuas de lo que hubiera podido imaginarse en la primera mitad de este siglo.). que se despliegan en la psique). Observa que bien pudiera ser que la estructura ultima del espacio fuera o o ´ “discreta”. quiz´s. de “demostrar” m´s all´ de toda duda posible que no a a a tiene fundamento. a comentarios sobre el calificativo “moribundo”. “discreto” o de naturaleza “mixta” — es un trabajo que seguramente involucrar´ una e a gran imaginaci´n conceptual. m´s bien es lo discontinuo lo que tradicionalmente ıa ıa o o a ha servido como modo de aproximaci´n t´cnica de lo continuo. v´ase la nota 75 a pie de p´gina. En estricto sentido l´gico. y ambas toman la forma de una visi´n unificadora. Har´ ya quince o veinte a˜ os. Este no es de naturaleza t´cnica. y los fen´menos que se dan en el a o Universo f´ ısico (incluso los sucesos vividos. en suma. Entonces ´se ser´ el momento. que se realizan en el Universo de los objetos matem´ticos. har´ falta un hombre con la a ´ “abertura filos´fica” necesaria para captar el nudo del problema. me parece que la cuesti´n t´cnica de extraer un modelo expl´ e o o e ıcito. En todo caso. no he le´ ninguno de sus trabajos y ıdo no conozco sus ideas m´s que de o´ a ıdas y aproximadamente. no s´lo entre los f´ o o ısicos (donde Einstein y Schr¨dinger o parecen estar entre las pocas excepciones). ıa 83 En modo alguno pretendo estar familiarizado con la obra de Einstein.. o de trastornarlo. y m´s all´. de desprenderse de un segundo e ıa a axioma t´cito del f´ a ısico. si fuera necesario. se me ha impuesto por dos razones: ambas obras se llevaron a cabo al favor de una mutaci´n de nuestra o concepci´n del “espacio” (en sentido matem´tico en un caso y en sentido f´ o a ısico en el otro). por fin estar´ claramente planteada. ojeando el modesto volumen que constituye la obra completa de Riemann. Esa es una observaci´n o o de una penetraci´n sorprendente en la boca de un matem´tico. As´ fui llevado. mientras que Einstein usa el arsenal de las nociones matem´ticas ya conocidas. De un matem´tico. encontrar un modelo “satisfactorio” (o. que se desentiende deliberadamente de las “aplicaciones” (a las otras ciencias) y de las a “motivaciones” y ra´ ıces ps´ ıquicas de su trabajo. 2o ) Solamente despu´s de tal reflexi´n. que se remonta a la antig¨ edad. sin a tener necesidad nunca de aumentarlo. y un olfato consumado para aprehender y sacar a la luz estructuras matem´ticas de un tipo o a nuevo. Me parece que esa clase de imaginaci´n y “olfato” son raros.

que incluso el gran matem´tico especialista en mec´nica debi´ sentirse repentinamente exilado. o el de un lector matem´tico. los f´ o ısicos. A lo largo del “Paseo” ya he tenido ocasi´n de evocar una “l´ o o ınea” de matem´ticos con a 85 Me parece entender (por ecos que me han llegado desde diversas parte) que generalmente se considera que en este siglo ha habido tres “revoluciones” o grandes cambios en f´ ısica: la teor´ de Einstein. a pero que seguramente ha o´ hablar de Einstein y de su famosa “cuarta dimensi´n”. pero eso no impide que me u e ı tranquilice. en su substancia. la a comparaci´n se impone con la mec´nica cu´ntica descubierta por Schr¨dinger 85 . el descubrimiento de la radioactividad por ıa los Curie. e La nueva noci´n de espacio (una especie de “espacio generalizado” donde los puntos. de que a mis contribuciones a la matem´tica hayan “servido” para algo.. o a a o a el “punto material” tradicional desaparece. o a a o desde mi infancia. En esa ´ptica nueva se percibe bien una “mutaci´n” en nuestro modo de concebir o o o los fen´menos mec´nicos m´s profunda a´n que la encarnada por el modelo de Einstein — una mutaci´n o a a u o que no consiste en sustituir simplemente un modelo matem´tico algo estrecho por otro similar m´s amplio a a y cortado a medida. Es cierto que para mi propio provecho.. Por el contrario. a la noci´n a o aportada por Einstein en f´ ısica (en absoluto desconcertante para un matem´tico).). Esta vez el modelo nuevo se parece tan poco al viejo y buen modelo tradicional.. incluso a a o perdido (o indignado. para rodear “puntos” imaginarios a los que sigue aferr´ndose todav´ y contra todo una imagia ıa naci´n recalcitrante. que se supone o forman el “espacio”. eso es seguro. No tengo conocimiento. digamos para construir a el menor aparato. por ejemplo. y a sobre todo de las matem´ticas llamadas “puras” (es decir.darme cuenta y como jugando. y la introducci´n de la mec´nica cu´ntica por Schr¨dinger. Pero pasar a ı ´ la mec´nica cu´ntica. para el matem´tico. Despu´s de todo. He pensado en ello estos ultimos d´ limitado por mi conocimiento bastante vago de la historia ´ ıas. Pasar de la mec´nica de Newton a la de Einstein debi´ ser. En esta nueva mec´nica. a o a algo as´ como pasar del viejo y buen dialecto provenzal al argot parisino de ultima moda. podemos estar seguros de que ser´n los militares (y despu´s la a e polic´ los primeros en adue˜arse — y por lo que respecta a la industria (incluso la llamada “pac´ ıa) n ıfica”) no siempre es mejor. Cuando hay aplicaciones. y m´s tarde en unas carreras at´micas tanto militares como ıan a o (supuestamente) “pac´ ıficas”. sea lo que sea. me imagino. o 21. aunque los inventores no hubieran previsto que sus descubrimientos a a e se materializar´ en unos Hiroshimas. es pasar del franc´s al chino. No tengo ning´n m´rito en que as´ sea. (En la quinta parte de Cosechas y Siembras (escrita solamente en parte) tendr´ ocasi´n de detectar “de paso” lo que me parece ser la raz´n profunda de ese “bloqueo” e o o 86 Ya 44 . n me recuerdan extra˜amente los elusivos “entornos abiertos” que pueblan los topos. m´s o menos han desaparecido) no se parece en nada. deber´ intentar situar mi a ıa obra con unos “puntos de referencia” en la historia de las matem´ticas. antes que ir a buscar analog´ a ıas fuera. y seguramente es m´s delicado percibirlo. sin motivaci´n en las posibles “aplicaciones”) a o es menos directo. a cambiar completamente la noci´n m´s fundamental de la geometr´ la o a ıa: de espacio (y la de “variedad”). en cuesti´n86 . podr´ servir de punto de ıa referencia a un lector que (como casi todo el mundo) ignora todo lo del mundo de las matem´ticas.. cual fantasmas evanesn centes. a a e Esas “nubes probabilistas” que reemplazan a las tranquilizadoras part´ ıculas materiales de anta˜o.. nunca me atrajo la historia (ni tampoco la geograf´ ıa). para ser reemplazado por una especie de “nube probabilista” m´s o menos densa en una regi´n del espacio o en otra. Esta breve excursi´n a casa de los “vecinos de enfrente”. es decir de nuestra concepci´n del “lugar” mismo donde viven los entes o geom´tricos. o incluso de ıdo o mec´nica cu´ntica.. seg´n la “probabilidad” de que el punto se a o u encuentre en esa regi´n. el hecho es que los descubrimientos f´ ısicos tiene un impacto tangible y casi inmediato sobre el mundo de los hombres en general. El impacto de los descubrimientos matem´ticos.

sin aportar ideas innovadoras de su propia cosecha. creo distinguir una especie a de hermano potencial (¡y providencial!) Antes ya tuve ocasi´n de de evocarlo. El otro es. los profundos cambios que se dieron en esos dos periodos. como el primero en la l´ o ınea de mis “hermanos de temperamento”: es Evariste Galois.) La ense˜ anza matem´tica ´ n n a que recib´ de mis mayores. me parece. o o “La herencia de Galois” (CyS I. de un matem´tico o a a aparte de m´ que haya aportado una multiplicidad de ideas innovadoras. Pero hasta n a donde yo s´. (Hablaremos abundantemente del a grupo Bourbaki en la primera parte de Cosechas y Siembras. (As´ la noci´n de “topos” se niega a entrar en el “saco Bourbakista” de las estructuras ¡decididamente estrecho ı. durante estos ultimos a˜ os. Durante los a˜ os cincuenta y sesenta ese estilo n acab´ por imponerse — para lo mejor y (sobre todo) para lo peor. al igual que entre la del “C´lculo de los infinitamente a a peque˜os” creado por los matem´ticos del siglo diecisiete y la de mediados del diecinueve. a Por otra parte. que me llam´ mucho la atenci´n. en el sentido que lo entendemos hoy en a d´ hace 2500 a˜os en la antigua Grecia. uno de m´s de dos mil a˜os y el e a n otro de tres siglos. escrita por el f´ ı ıa ısico Infeld. en la historia de las matem´ticas en que haya nacido una “visi´n” de amplia envergadura. herencia viva y directa de Hilbert. En su corta y fulgurante vida88 me parece percibir el comienzo de una gran visi´n — precisamente la de los “esponsales del n´mero y la magnitud” o u en una visi´n geom´trica nueva. desde los a˜ os cincuenta la idea de estructura fue sobrepasada por los acontecimientos. a dos razones. ´poca marcada por los nombres de Newton. que era la de proporcionar los fundamentos y el lenguaje b´sico para el conjunto de la matem´tica o a a contempor´nea. esa s´ ıntesis se limita a una especie de “puesta en orden” de un amplio conjunto de ideas y resultados ya conocidos. Despu´s de una veintena de a˜ os. Leibnitz. no arregl´ las cosas — en ella las referencias hist´ricas ocasionales o o fueron m´s que raras. de forma similar a lo que ocurri´ en f´ o ısica y en cosmolog´ con las grandes s´ ıa ıntesis de Newton y Einstein. nunca se concretizaron o condensaron en una visi´n nueva que se expresara en cierta o obra87 . o ı. De joven o u n ıas le´ una biograf´ novelada. que permite una aprehensi´n renovada de la realidad (aqu´ la de los objetos matem´ticos). fij´ un lenguaje. n a e integral en el siglo diecisiete. Por una parte. y a la vez un estilo de escribir y de enfocar las matem´ticas. el del nacimiento del c´lculo infinitesimal ıa. con la llegada n repentina de m´todos “categoriales” en las partes m´s din´micas de las matem´ticas. en dos momentos cruciales de su historia. ante todo. Ese estilo era al principio el o a reflejo (muy parcial) de cierto esp´ ıritu. Si hay una idea nueva. Uno de esos a o momentos es el del nacimiento de las matem´ticas como ciencia. y el esp´ ıritu que anta˜ o lo animaba parece haber desaparecido para n siempre. aunque s´lo fuera por alusiones de mis amigos o colegas m´s versados en historia que yo. ciertamente con pleno conocimiento de causa.) Esto se debe. hace dos a˜os. Lo que me ha chocado es que no recuerdo haber tenido noticia. secci´n 7). Descartes y otros. ıa). creo. Riemann. En alguna parte de Cosechas y Siembras89 evoco c´mo. ser´ la de una definici´n matem´tica ıa o a precisa de la noci´n de “estructura”. o e o n apareci´ en m´ esta intuici´n s´bita: que en el trabajo matem´tico que en ese momento ejerc´ sobre o ı o u a ıa parcial contra la historia — un bloqueo que va desapareciendo. o en las sisas!) Al decidir. que se revel´ como un hilo conductor valioso a trav´s de todo el tratado. no m´s o menos disjuntas unas ı a de otras sino como partes de una vasta visi´n unificadora (como fue el caso de Newton y Einstein en o f´ ısica y en cosmolog´ y Darwin y Pasteur en biolog´ Solamente he tenido noticia de dos “momentos” ıa. o 88 Evariste 89 Ver 45 . en el “c´ ı ırculo bourbakista”. no involucrarse en ese “infierno”. entre la ´poca de Pit´goras y Euclides y los comienzos del siglo diecisiete. a Por el contrario. como la topolog´ o la geometr´ e a a a ıa ıa algebraica. habr´ podido prolongar esta l´ ıa ınea m´s lejos en el pasado. Bourbaki renunci´ o a su ambici´n inicial. o quiz´s intercalar a a otros nombres que s´lo conozco de o´ o ıdas.un temperamento en el que me reconozco: Galois. e Pero seg´n s´. u g´nero” en la historia de las matem´ticas desde su origen hasta nuestros d´ ¡Lamento dar la impresi´n e a ıas. Pero me o o e parece que esa idea se asemeja m´s a la de un lexic´grafo inteligente e imaginativo que a un elemento de renovaci´n de a o o una lengua. Hilbert. la e a matem´tica tuvo tiempo de cambiar de rostro. Parecer´ que al ser el servidor de una vasta visi´n unificadora nacida en m´ soy “´nico en mi ıa o ı. Si hubiera estado m´s al corriente a de la historia de mi arte. Bourbaki. ha terminado por o e n ser un “canon” r´ ıgido de un rigor de pura fachada. la visi´n nacida en uno y otro momento no fue la obra de un unico hombre sino la obra u e o ´ colectiva de una ´poca. Galois (1811–1832) muri´ en un duelo a la edad de veinti´ n a˜ os. Creo que hay varias biograf´ suyas. e Por supuesto. o de querer singularizarme m´s de lo que parece estar permitido! Para mi alivio. a 87 Unas horas despu´s de escribir estas l´ e ıneas me choc´ que no hubiera pensado en la vasta s´ o ıntesis de las matem´ticas a contempor´neas que se esfuerza en presentar el tratado (colectivo) de N.

y comparativamente modestos en m´ Si hay un “parentesco esencial”. Esa intuici´n. ni en particularidades u o de “temperamento” o de “car´cter” (que sin duda son tan diferentes entre ´l y yo como puedan serlo a e entre una persona y cualquier otra). sino el de la infancia. En el caso de Galois. a la edad de veinti´n a˜os. Un don profundamente oculto a menudo. Esa causa. y que sigui´ o o e n o madurando en m´ y enriqueci´ndose durante los diecis´is a˜os que han pasado desde mi salida de la ı e e n escena matem´tica — que esa visi´n tambi´n es la que Galois no habr´ podido dejar de desarrollar90 . A ello habr´ contribuido seguramente la e a reflexi´n retrospectiva sobre mi obra que prosigo desde hace tres semanas. al mismo tiempo que la vida — un don humilde y formidable. a o con Claude Chevalley — o libertad y buenos sentimientos” (CyS I secci´n 11). la que ha provocado como represalia una “voluntad colectiva sin fisuras” de o borrar de las matem´ticas cualquier traza de mi nombre. mi marginalidad se deb´ a mi ignorancia (tal vez deliberada. 91 Hablo 46 . que no la veo en circunstancias hist´ricas. Con a raz´n o sin ella. Sin embargo eso no impide que Evariste Galois fuera en vida. que ´l a´n no hab´ tenido tiempo de e u ıa “imponerse” por sus ideas innovadoras y por sus trabajos. lo veo en un nivel mucho ı). y bien decidido u u n n a hacer huesos viejos. e 90 Estoy convencido de que un Galois hubiera ido todav´ mucho m´s lejos que yo. Por una parte a causa de sus dones ıa a totalmente excepcionales (que a m´ no me han tocado en suerte). La filiaci´n m´s directa que o o a creo reconocer actualmente con un matem´tico del pasado es la que me liga con Evariste Galois. pocas veces ı o a o evocada despu´s.m´ la fascinaci´n m´s poderosa estaba “retomando la herencia de Galois”. investido de autoridad por una raz´n u otra. de la que ya he tenido ocasi´n de hablar. como yo un siglo y medio despu´s.. a e n o Es esa elecci´n. nota no 100). Por otra porque probablemente no hubiera dedicado. que siento esencial. la mayor parte de su energ´ a interminables y minuciosas tareas de puesta a punto de lo que ya estaba m´s o ıa a menos conseguido. o esa actitud interior. a a Durante mi vida. mientras que yo voy por mis sesenta a˜os. e o est´pidamente. o de una “inocencia”. no es el privilegio de una madurez.. Por ´l tambi´n me siento e e 91 “pariente” de otro matem´tico. y todav´ menos al nivel de “dones” (visiblemente prodigiosos en ıa Galois. o quiz´s o a reencontrar. Ciertamente Galois muri´ ıa. y con ´l tambi´n la visi´n de la que me hab´ a e e o ıa hecho servidor..) de la existencia a ıa de un mundo de matem´ticos. Entre su vida y la m´ siento tambi´n un parentesco de destinos.. me parece que esa visi´n que desarroll´ durante quince a˜os de mi vida. En mi caso.. seguramente. durante los tres primeros a˜os de n mi vida de matem´tico. que fue uno de mis mayores: Claude Chevalley . ı como yo. a una mirada e a superficial pudiera parecerle que esa marginalidad era “accidental”. o Esa “propensi´n”. he sentido tal parentesco en contadas ocasiones. El v´ a ınculo que quiero se˜alar es el de una cierta “ingenuidad”. m´s que a trav´s de gafas graciosamente ofrecidas por alg´n grupo humano m´s o menos a e u a amplio. Pero m´s all´ de esas diferencias accidentales. ni a los aspectos notables de ´ a una obra. m´s humilde. que algunos han sabido conservar aunque s´lo sea un poco. un “marginal” en el mundo matem´tico oficial. creo percibir en esa “marginalidad” una causa a a com´n. Tambi´n podemos llamarlo el don de la soledad. o Es un don recibido al nacer. ha tenido tiempo de madurar en silencio. mucho m´s elemental. Todav´ hay otra raz´n que contribuye a darme ese sentimiento de un “parentesco esencial” — de ıa o un parentesco que no se reduce unicamente al “temperamento matem´tico”. es la consecuencia de una elecci´n deliberada.. si a o e ıa ´l hubiera estado en estos parajes en mi lugar y sin que una muerte precoz viniera a cortar brutalmente e un magn´ ıfico impulso. de Claude Chevalley en Cosechas y Siembras un poco por aqu´ y por all´ y con m´s detalle en la secci´n “Encuentro ı ı. y en la nota “Un adi´s a Claude Chevalley” o o (CyS III. n o Ella se expresa por una propensi´n (a menudo poco apreciada por el entorno) a mirar las cosas con los o propios ojos. y desde hace diecis´is a˜os.

. de lo que lea en ella. lo que ha dominado. Para ser justo. lo hace con la punta de los dedos y para apartarla de s´ todo lo que puede — tanto si es prodig´ndome ı a buenos consejos. a 93 Carta 94 Enviadas 95 De por dos de mis antiguos colegas en el seno de Bourbaki. y paro de contar. o por la de otro). incluso merec´ un cumplido muy sentido (y nada ir´nico) ı o sobre la riqueza de mi vida interior. Cuando parece que va a tocar alguna de esas cuestiones. 92 Con unas pocas excepciones. el tono ser´ o u ıa m´s bien el de alguien a quien se hubiera “solicitado su opini´n” (retomando los t´rminos de una de esas a o e cartas) sobre un asunto algo escabroso y adem´s hipot´tico o imaginario. si Dios me ´ a da vida. de regalo por su participaci´n activa en mi Entierro. ha sido el tono medio-en-guasa. lo hace con cumplidos — ¡en mi vida he recibido tantos! Con el aire de “gran matem´tico”. o con los lugares comunes que se usan cuando no se sabe qu´ decir. y en todo caso y sobre todo.. La mayor´ ıa 95 de los destinatarios matem´ticos. La mayor´ de las cartas ıa tienen el tono de un compromiso educado. lo mejor que pueda. los ciento treinta y un env´ a matem´ticos. Es in´til decir que en todas esas cartas mi interlocutor tiene cuidado u de no entrar en el meollo de ninguna cuesti´n. o que proviene de uno de mis alumnos.. Dos o tres veces he sentido. como un mont´n de tales botellas errantes. a e un asunto que no le concierne personalmente. o ıan Debido a esto (¡nobleza obliga!) yo. que se ha vuelto paranoico a la vejez”. mi mensaje toc´ o o tierra y circul´ por los rincones m´s rec´nditos de ese microcosmos matem´tico que me fue familiar. que a menudo quiere ser amigable.. han respondido con el silencio a — un silencio que me dice mucho. que s´lo recibieron los cuadernos ıa o 0 y 4 de la tirada provisional. “la gran obra sociol´gica de mis ultimos d´ o ´ ıas”.). preocupado por los buenos modales. el calor de a e un sentimiento a´n vivo. o con prudentes condicionales. Eso no obsta para que ya haya tenido una voluminosa correspondencia. hasta el presente s´lo cincuenta y tres destinatarios han dado se˜ ales de ıos a o n vida. sobre todo las de los colegas que no conoc´ personalmente. detr´s de ese compromiso y como tamizado por ´l. al que sin embargo no falta en qu´ ocuparse. uno de los cuales era uno de los mayores que me acogieron con calurosa benevolencia en mis comienzos. Entre ´stos hay seis de mis ex-alumnos — no he tenido respuesta de a e ninguno de los otros ocho. Por el momento algunos comentarios. heme ıas. Con frecuencia. No obstante algunos han dejado entender que puede ser que e ocurrieran algunas cosas no muy normales — teniendo buen cuidado de no precisar de qu´ y de qui´n se e e trata. que adem´s fue enterrado conmigo. n n Como una “botella en el mar”. y casi cuatro meses desde que fue enviada con el “tocho” que la acompa˜a. Por tanto vendr´ a coronar. Y a o a o a causa de los ecos directos e indirectos que me llegan a lo largo de los d´ las semanas y los meses. y con mucho.Ep´ ılogo en Posdata — o contexto y proleg´menos de un debate o Febrero de 1986 13. “escritor a a indiscutible”. En la acogida a mi modesta flotilla artesanal. medio-hosco. con el aire de “ya est´ Grothendieck. “p´ginas soberbias” (sobre la creatividad “y todo eso”. incluyendo los que fueron mis alumnos. me encuentro delante e ´ de la nueva tarea de descifrar la radio y dar cuenta. del que mis inocentes “botellas” ser´ otras tantas antenas viajeras. aqu´ inopinadamente delante de una especie de amplia radiograf´ del medio matem´tico tomada con ı ıa a un espectr´grafo omnidireccional. 47 . Ya han pasado sus buenos siete meses desde que esta carta fue escrita. Y cada una92 con una dedicatoria de mi pu˜o y letra. o mejor. cuando el compromiso no se expresa con protestas de buenos u sentimientos (por su cuenta. Esta ser´ a la sexta (y ultima ¡lo prometo!) parte de Cosechas y Siembras. y otras dos con el de un discreto escarnio complacido consigo mismo94 . o de cualquier otra forma. aunque no sea m´s que con un acuse de recibo. a o “ah´ est´ un pretencioso que se lo ha cre´ ı a ıdo” — ¡y ya est´! Sin embargo no he recibido m´s que una a a carta con ese estilo93 . y menos a´n de implicarse personalmente.

). etc. No se trata de m´ que me va de maravilla. tal vez eso pueda o e ayudarles a no dejarse distraer por los efectos sonoros de todo tipo (incluidos los mejor intencionados.. a los que quieran saber de qu´ se trata. En modo alguno se trata. y qui´n es apto e a e para entenderlo y pronunciarse. a) Algunos amigos sinceros me aseguran que “todo se arreglar´” (donde “todo”. e o Quisiera se˜alar tres “puntos de referencia” al respecto. que muestran que se ha tomado buena nota de que el le´n o n o se ha despertado. Por el momento. a mi persona y a mi obra s´lo es a t´ o ıtulo de reveladores de otra cosa. Eran verdaderas respuestas e ı a a mi mensaje. En casi todos los ecos que he recibido. Pero al menos..Tambi´n he recibido ecos francamente calurosos. y que por tanto no se sientan (ni siquiera en su fuero interno) involucrados personalmente. ı Y entre los ciento treinta colegas que recibieron mi Carta. Esos ecos. de “soltar lastre” o de hacerlo soltar. sin intentar negarla o acallarla. Sin embargo. Desde ahora (y haciendo el juego de palabras de rigor) el debate sobre un Entierro tiene toda la pinta de convertirse de oficio ¡en el entierro de un debate! Eso no impide. e e 14. que no tengo m´s que volver. me imagino. incluso me dar´n palmaditas en el hombro con un aire adulador trat´ndome de o a a “gran matem´tico”. o tambi´n: para formarse una opini´n con pleno conocimiento de causa. Es poco probable que tenga la amplitud de un verdadero debate p´blico. lo menos que se e a puede decir es que la cosa no va por ese camino. han sido mi recompensa por un largo a y solitario trabajo. y tampoco de “aliados” para “mi” causa o para cualquier otra causa. incluso (¡Dios no lo quiera!) la pompa y la rigidez de un debate “oficial”. — y otros har´ el resto. Si este debate concierne.. hay tres que respondieron en el sentido pleno del t´rmino. realizado no para m´ mismo. Tambi´n recib´ uno de estos ecos de un interlocutor no matem´tico. de parte de quince o diecis´is de mis antiguos e e y nuevos amigos. ı. Algunos expresaron una emoci´n. a trav´s de la realidad de un Entierro (de lo m´s e a revelador en efecto). constato una confusi´n sobre las dos cuestiones preliminares: o sobre qu´ trata el “debate” propuesto (al menos t´citamente) por Cosechas y Siembras.). entre otros. a a trav´s de “testigos” que no formen parte del mismo medio y no sean prisioneros de esos consensos de e grupo. implic´ndose ellos mismos en vez de limitarse a un comentario lejano sobre los sucesos e a del siglo. imbuidos del sempiterno e inmutable consenso de que “todo es lo mejor en el mejor de los mundos” (matem´ticos a en este caso). quiz´s un cuestionamiento termine por venir de fuera. sobre la a ´tica del matem´tico. 48 . Y ´sa era tambi´n la mejor de mis recompensas. que habla por ella misma aunque fuera a los sordos. 96 Ya he tenido ocasi´n de notar algunas de esas se˜ ales discretas. sino para todos. progresivamente. y otros o igualmente calurosos que me llegan de fuera del medio matem´tico. con tal de calmar a alguien tan respetable que parece que va a ponerse nervioso y a a provocar olas indeseables. En todo caso ya son u muchos los que se han dado prisa en encerrarlo en su fuero interno incluso antes de conocerlo. que ıa de hecho se haya abierto un debate. como sugieren esos amigos. dar conferencias.. a significa “cosas” que desgraciadamente se habr´ estropeado.. tanto si se quiere como si no y a pesar del silencio y la apat´ de muchos. “imponıan a erme con nuevos trabajos”. y sobre el sentido y la finalidad de su trabajo. Dir´n “De todos modos ıan a hemos sido algo injustos con ese maldito Grothendieck” y rectificar´n el tiro discretamente con mayor a o menor convicci´n96 .. Por mi parte no tengo ninguna necesidad de cumplidos ni de admiradores sinceros. ni de mi obra. Ciertamente eso no impedir´ que los que tengan n a la confusi´n se mantengan en ella. Varios de mis colegas y amigos matem´ticos han expresado la esperanza de que Cosechas y Siembras a abra un gran debate en el medio matem´tico sobre el estado de las costumbres en ese medio.

supuesto que no he escrito Cosechas y Siembras para un ni˜ o de diez a˜ os. que propaga e incrusta m´s el mal. Sin embargo cre´ haber sido muy claro. del que se habla a menudo y nos guardamos mucho de examinar jam´s.. All´ tambi´n est´ la referencia completa del ı e a 98 Por 99 Se 49 .. Sin embargo tiene una bulimia irresistible y se ceba m´s a a y m´s. seguramente como forma de dar el pego con respecto a un mal del que no quisiera enterarse a a ning´n precio. afirmo que para entender los hechos principales no es necesario ser “especialista” (¡lo siento a mi vez!).Si hay “alguien” que me parece que debe inspirar un sentimiento de alarma. del tipo “si fuera verdad que . 52).. Se trata de pr´cticas que en mi testimonio califico (puede ser que sin raz´n. y “El Entierro — o el Nuevo Padre” (CyS III. As´ de ning´n modo se debate sobre la realidad de los hechos. a o de abusos de confianza y de poder. incluso entre los que fueron mis alumnos o amigos.” Por el contrario. y de flagrantes deshonestidades que m´s de una vez alcanzan la a dimensi´n de lo inicuo y lo sinverg¨enza. en ella se vuelven ıa a veneno. Jean-Pierre Serre y Luc o Illusie) ha permitido eliminar los errores de detalle y llegar a un acuerdo sin ambig¨edades sobre los u 97 hechos materiales . Todo lo que se le diga es tiempo perdido — incluso las palabras m´s sencillas han perdido u a su sentido. incluso los mejor dispuestos. a a Durante estas ultimas semanas. despu´s de escribir la versi´n primitiva de Cosechas y Siembras una cuidadosa e o confrontaci´n con algunos de los principales afectados (a saber. inquietud y urgencia. Volver´ m´s e a tarde sobre algunas raras excepciones que ser´n se˜aladas como tales. su realidad no es objeto de ninguna controversia. los platos m´s escogidos. ni siquiera saberse la tabla de multiplicar o el teorema de Pit´goras. pero no soy especialista en la materia — no nos pida que comprendamos unos hechos que (afortunadamente) nos pasan por encima de la cabeza. b) La mayor´ de mis colegas y antiguos amigos.) de escandalosas. y hago o constar su total buena fe en lo que respecta a las cuestiones sobre los hechos materiales. Los mejores alimentos. Para dirigirme a ´l hubiera elegido un n n e lenguaje que le fuera familiar.. a c) Para muchos de mis colegas y antiguos amigos hay una segunda forma de mantener una confusi´n. e nombre de “El Entierro”... No m´s que haber le´ “El Cid” o las f´bulas de La a a ıdo a Fontaine. considera ahora esas a pr´cticas como normales y perfectamente honorables. en efecto ser´ o ıa inadmisible” — a fin de irse a dormir contentos. Un ni˜o normal de diez a˜os es tan capaz como el m´s afamado de los especialistas (incluso n n a m´s que ´l.. Ver al respecto las dos notas escritas ese mismo d´ “Recuerdo de un sue˜ o — o el nacimiento ıa. cuando se atreven ıa a dar una opini´n se rodean de prudentes condicionales. ı Con la perspectiva de siete meses. Sino que se trata de un ser colectivo. o Es del tipo: “lo siento. En cuanto a n a los restantes hechos. Lo m´s inimaginable que a´n me quedaba por aprender. u la cuesti´n de si las pr´cticas y las actitudes descritas por esos hechos deben considerarse aceptables y o a “normales” o no. ni ninguno de mis “coenterrados”. No 97 Me alegra expresar mi agradecimiento a los tres por la buena voluntad de la que han hecho gala en esta ocasi´n... que ´ padecer´ una gangrena profunda. trata de la primera “gran operaci´n” de Entierro que descubr´ cierto 19 de abril de 1984 en que tambi´n me vino el o ı. puedo precisar que en la casi-totalidad de los hechos relatados y comentados en Cosechas y Siembras. que no se pone en duda. n de los motivos”. no s 51. a e Perm´ ıtaseme ilustrar este punto con un ejemplo sacado del Entierro99 : el “primero en llegar”.. Dejan de llevar un mensaje y s´lo sirven para desencadenar los mecanismos del miedo y el o rechazo.. Pierre Deligne.. o u a u despu´s de haberme enterado de esos hechos (impensables hace quince a˜os). cada una en su lugar. sino sobre ı. he terminado por verla como una persona de carne y hueso. en modo alguno es mi persona.)98 . y que se llama “la comunidad matem´tica”. es que la gran mayor´ e n ıa de mis colegas matem´ticos. a la vez imperceptible y muy tangible.

hoy en a a d´ la importancia y la profundidad del “yoga mot´ ıa ıvico” no las pone en duda nadie (despu´s de diez a˜os e n de un silencio casi total desde que sal´ de la escena matem´tica). casi e ıa veinte a˜os antes. entre mis colegas y antiguos amigos. del que hablaremos en su lugar. 101 Salvo 102 En total ha habido dos colegas (incluyendo a Zoghman Mebkhout) que me han comunicado tales “reservas”. debidas a ese autor o a los otros coautores. les digo: no se necesita ser “especialista” para pedir el libro en una biblioteca matem´tica cualquiera. en 1977. nunca han tenido ese libro entre sus manos y se aprovechan de ello para alegar incompetencia. que es ´ste: Para enterarse de esos hechos y formar a o e un juicio al respecto. (lo que ciertamente no dejar´ de hacer en su momento). ıtulo).es necesario conocer los pormenores de la multiforme y delicada noci´n matem´tica de “motivo”. Pero toda la problem´tica del libro y el contexto conceptual que le da sentido. e e En todo caso. incluyendo la delicada teor´ de las ⊗-categor´ a ıa ıas (llamadas sin raz´n “tannakianas”) que t´cnicamente forma el coraz´n del libro. aparte de una raz´n sana (que en principio se supone en todos). Con raz´n o sin ella (poco importa aqu´ considero la teor´ de o ı) ıa motivos como lo m´s profundo que he aportado a la matem´tica de mi tiempo. u ıa n e Lo anterior ser´ suficiente para mi prop´sito. que el m´s prestigioso de los cuatro firmantes del libro fue alumno m´ y de m´ ıa n a ıo ı 100 o aprendi´ durante a˜os las brillantes ideas que presenta como si acabase de encontrarlas . es que nadie de entre los numerosos lectores del libro. en parte conjeturales. Dicho esto. 100 No intento decir que en ese libro no haya ideas. llamada “conjetura de Hodge” (poco importa aqu´ su enunciado e ı preciso). pero es in´til buscar u u en la literatura alg´n rastro escrito atestiguando que dicho brillante autor pudiera haber aprendido algo u de m´101 . el unico p´rrafo que puede hacer suponer al lector que ´ a mi modesta persona tenga relaci´n cercana o lejana con alguna teor´ que pueda parecerse a la que se o ıa desarrolla a lo largo de ese libro. ni tener o a el certificado de estudios. hasta el momento presente en que escribo estas l´ ıneas ni uno s´lo me ha comunicado la o m´s m´ a ınima reserva sobre ese libro prestigioso102 . y que 6o ) la delicada cuesti´n de aritm´tica que (seg´n me ha explicado el autor principal en ı o e u persona) constituye el problema central del libro (y sin que mi nombre fuera pronunciado) hab´ sido ıa desentra˜ada por m´ en los a˜os sesenta. e incluso buenas ideas. n Podr´ a˜adir 4o ). y comprobar vosotros mismos lo que a libro del que vamos a hablar. no se necesitan “destrezas” particulares — esto no se “decide” a ese nivel. Ese p´rrafo (de dos l´ a a ıneas y media) explica al lector que la teor´ desarrollada no tiene nada que ver con la de cierto Grothendieck (teor´ ıa ıa mencionada all´ por primera y ultima vez. se encuentra en la p´gina 261. para enterarse. 1o ) Entre 1963 y 1969 introduje la noci´n de “motivo” y a su alrededor desarroll´ una “filosof´ o e ıa” y una “teor´ ıa”. ıa El libro en cuesti´n es uno de los m´s citados en la literatura matem´tica. Por otra parte.. es la ı a o que yo llamar´ con el nombre de sentimiento de decencia. y para formarse un juicio al respecto. La facultad que aqu´ est´ en juego. una l´ ınea de un informe de Serre. 8 . ı. ıdo 50 . cuya validez implicar´ que la sedicente “otra” teor´ de motivos desarrollada en el brillante ıa ıa volumen es id´ntica a (un caso muy particular de) la que yo hab´ desarrollado. a a a a mi parecer. ı a 2o ) En el primer y unico libro (publicado en 1981) dedicado a la teor´ de motivos (en el que ese ´ ıa nombre. y 5 ). sin otra referencia ni precisi´n). hojearlo. en la estela del “yoga de los motivos”. incluidos los que saben de primera mano de qu´ se trata y fueron mis alumnos o mis amigos — que nadie haya visto en ´l nada anormal. a la vista de todos. Ninguno de los dos puede considerarse un “lector” de ese libro. introducido por m´ figura en el t´ ı. que o n ambas circunstancias son p´blicamente notorias entre las personas bien informadas. Lo han le´ por curiosidad. y que el autor se enter´ de n ı n o o o ella por m´ y a´n podr´ a˜adir unos 7 . son obra m´ o e o ıa.. lo m´s notable en esta historia. En cuanto a los que. ı ´ o 3o ) Hay una conjetura c´lebre. etc. y su “autor principal” o a a es uno de los matem´ticos m´s prestigiosos actualmente. para entender los siguientes hechos.

ya que jam´s fue consultado. que significa tanto robar como plagiar.) Piller en el original. y no en llegar (ante la indiferencia general) n a estrangular por placer el cordero del pobre delante de ´l. Y (¡qui´n sabe!) puede que le incite a implicarse e e en un debate que le concierne tanto como a m´ ı. a tomado la molestia de pararse. bajo la mirada paternal de los jefes. Sin que ninguna asociaci´n internacional a ıan o de matem´ticos lo haya proclamado solemnemente. a a hablo de esos “consensos de buena fe y decencia” no quiero decir que nunca hayan sido transgredidos. que comenzaban a pudrirse a la sombra. Pero cuando eran transgredidos. ¿Cu´ntos se han ıas. sin reserva ni limitaci´n. es haber sacado a la luz del d´ ´ a ıa cierto n´mero de hechos poco gloriosos. “conjetura de Deligne-Grothendieck”. Confrontando su experiencia o e con mi testimonio. a u Los consensos tradicionales de la buena fe y la decencia105 . Pero si esa “ropa sucia” que “expongo en la plaza p´blica” no provoca m´s que la burla sin alegr´ u a ıa de unos y el embarazo educado de otros.). aprovechando su ausencia (o su muerte. para olfatear el aire y mirar? o Quien haya estado expuesto a la arrogancia de unos y a la deshonestidad de otros (o de los mismos) tal vez crea que fue una desgracia muy particular que le toc´ a ´l en suerte. con la bendici´n. e Si creo haber hecho algo util para la “comunidad matem´tica”.. entonces una situaci´n que era o confusa se habr´ vuelto muy clara. ser´ cosas del pasado. y testimonian o a su modo la desgracia de una ´poca. del T. que por ellos mismos constituyen ya una mistificaci´n o una impostura104 . Seguramente el tipo u de hechos que todo el mundo roza todos los d´ o poco menos. y los consensos mismos segu´ siendo aceptados. de cerca o de lejos..). ¡S´ y am´n al “nuevo estilo” que n u a ı e hace furor! Por asentimiento (casi) un´nime. ser´ algo bien sabido y casi oficial: ahora todos los a ıa golpes le est´n permitidos. Esos consensos y ese a o sentimiento ahora ser´ algo anticuado y superado. aunque s´lo sea un instante. que es una doble o e ´ u 2 impostura por s´ misma (y una de las siglas m´s citadas en la literatura matem´tica contempor´nea). a 103 (N.nadie niega. de todos los “grandes nombres” y todos los o patronos grandes y peque˜os en la plaza p´blica de las matem´ticas. quiz´s sienta que esa “desgracia” tambi´n es un nombre que le ha dado a un esp´ a e ıritu de los tiempos. 104 Aqu´ ı pienso sobre todo en la ins´lita sigla “SGA 4 1 ” (¡qu´ utiles son los n´ meros fraccionarios!). o a e entre una nube de otras de menor envergadura y del mismo estilo. No es la “mayor” de las mistificaciones colectivas que dan consistencia a mi “novela costumbrista” ni la m´s inicua.. y en fin “categor´ tannakianas” (en ıas que Tannaka. no tiene parte.. lo que fue un arte se ha convertido en la feria del embrollo a y la rebati˜a. E incluso en el lenguaje matem´tico que e a ahora es de uso corriente. Todos los trapicheos de ideas para manejar a su antojo al lector ap´tico a a que s´lo quiere creer. n En el mundo de los matem´ticos hubo un tiempo en que el ejercicio del poder estaba limitado por a consensos un´nimes e intangibles. y en los nombres ı a a a “dualidad de Verdier” o “dual de Verdier”. y el favoritismo y las falsificaciones de toda clase que llegan a hasta el plagio m´s grosero a la vista de todos — s´ y am´n a todo. por una vez. todos los tr´ficos de paternidad. con la palabra o el a ı e o silencio (cuando no con la participaci´n activa y diligente). (Al menos para el que a´n se preocupe de usar sus propios ojos). 15. expresi´n de un sentimiento colectivo de decencia. que pesa sobre ´l como pesa sobre todos.. ante la indiferencia de todos. Esta “operaci´n motivos” no es m´s que una de las cuatro “grandes operaciones” del mismo g´nero. hay t´ ıtulos de libros de apariencia anodina y conceptos o enunciados citados constantemente. seguramente indignos de la era de los ordenadores. ıan de las c´psulas espaciales y de la bomba de neutrones. Ha consistido en saquear103 a el reba˜o del rico. a la “cofrad´ por cooptaci´n” de los que tienen el a o ıa o poder en el mundo matem´tico. en la relaci´n entre matem´ticos y la del o a matem´tico con su arte.. ıan 105 Cuando 51 . y las citas-camelo entre compadres y el silencio o a para los que est´n condenados al silencio. se trataba de “transgresiones”. “superadas”. Los consideraremos con m´s detalle en su lugar.

Distingo tres clases de fuentes de los hechos que describo o tengo en cuenta. Me parece que en la Carta me he explicado con suficiente claridad sobre el esp´ ıritu con que he escrito Cosechas y Siembras. 16. cu´l a est´ en juego.. como para que est´ muy claro que en modo alguno pretendo hacer de e historiador. son algunos hechos atestiguados s´lo por el testimonio de o o Mebkhout. Est´n los hechos que a me devuelve el recuerdo. precisarlos y a veces corregirlos. que se˜alo en su lugar con o n notas a pie de p´gina posteriores. los unicos que actualmente est´n sujetos a discusi´n o que.. Entre los “hechos” que componen o el testimonio incluyo los “hechos ps´ ıquicos”. tanto si se dieron en un pasado m´s o menos lejano o en el a momento mismo de escribir. se trataba del de Zoghman Mebkhout sobre la vasta operaci´n o de escamoteo de su obra. seg´n mi propio criterio en el ´ a o u momento presente. Por ultimo. A veces complementan mis propios ´ a recuerdos. y de una reflexi´n o sobre esa experiencia. que o a o podr´ utilizarlos como un material entre otros. est´n los testimonios de terceras personas. a Por supuesto. Me parece que un lector atento en ning´n momento tendr´ dificultad alguna en “separar” los hechos u a de sus interpretaciones y (en el primer caso) distinguir. principalmente los sentimientos. principalmente cartas a a y sobre todo publicaciones cient´ ıficas como es debido. verificar su exactitud y fundamento por completo. he tenido ocasi´n de descubrir unos cuantos. pero no la ausencia o de errores. y a veces deformado. asociaciones e im´genes de a todo tipo que se reflejan en mi testimonio.) ıa o de que ese testimonio era esencialmente verdadero. conviene distinguir entre los hechos en sentido restringido (los “hechos en bruto” o “hechos materiales”) y la “valoraci´n” o “interpretaci´n” de esos hechos. En unas pocas ocasiones (sobre e las que volver´ en seguida) ese testimonio me aporta informaciones totalmente nuevas respecto de las que e ya conoc´ Cuando me hago eco de uno de estos testimonios. Testimonio y reflexi´n est´n a disposici´n de todos. garantizo mi disposici´n de veracidad en el momento en que escribo. Por el contrario. que les da un sentido. Grosso-modo. para la cofrad´ de los que lo disfrutan. A ´l le corresponder´ someter ese material a un an´lisis a e a a cr´ ıtico conforme a los c´nones de rigor de su arte. incluido el historiador. puede decirse que el aspecto “testimonio” de Cosechas y Siembras se refiere a los hechos. permiti´ndome reavivarlos. es un ıa ıa poder discrecional. Entre todos los “hechos materiales” que tengo en cuenta en Cosechas y Siembras. sino simplemente que encaja de modo tan plausible en el rico tejido de hechos que ya conoc´ de primera mano como para convencerme (con raz´n o sin ella. eso no significa que tenga la posibilidad de ıa. a Al respecto. necesitan una rectificaci´n. el o o cual no es el mismo para un observador (o un coactor) que para otro. Se trata de un testimonio de buena fe de una experiencia de primera mano. en la edici´n impresa (que ser´ el texto a a o a 52 ∗ . cada uno y cada una en su lugar. a ∗ ∗ Cuando he aludido al testimonio de una tercera persona del que me hice eco sin haber podido “verificar su fundamento por completo”.En adelante ser´ algo logrado y definitivo: el poder. es decir a mi trabajo para darles un sentido. Por otra parte est´n los documentos escritos. m´s o menos preciso en unas ocasiones y borroso en otras. que en cada ocasi´n cito con toda la precisi´n o o deseable. Para concluir esta posdata presentar´ unos comentarios cr´ e ıticos acerca de la versi´n del “caso o Mebkhout” presentada en la tirada provisional de Cosechas y Siembras. entre las tres fuentes que acabo de describir. Comentarios y rectificaciones m´s detallados se incluir´n. y que su aspecto “reflexi´n” se o refiere a su interpretaci´n.

para m´ sigue siendo una de las grandes desgracias del siglo en el mundo matem´tico. o 107 Estoy 108 Ese 109 La 53 .. de la que fui el portavoz (demasiado) fiel. Por el contrario. totalo mente convincentes. sin ser directamente verificables. o u ı. que desarroll´ la “filosof´ de los D-m´dulos” como nueva teor´ de “coeficientes cohomol´gicos” en o ıa o ıa o mi sentido. cuya importancia nadie pone en duda. en todo caso el unico que se dedic´ en cuerpo y alma a esa tarea. Mebkhout fue uno de los principales pioneros de la nueva teor´ de D-m´dulos. ante la indiferencia general e inspir´ndose en mi ´ a obra. parece no haber duda de que la paternidad de la idea y la e o demostraci´n pertenece a Mebkhout. ıa o Esta versi´n estaba muy documentada. 2o ) Tanto en Francia como a nivel internacional. esencialmente consiste o en las dos tesis siguientes: 1o ) Entre 1972 y 1979 Mebkhout fue el unico106 .. agradecido a Pierre Schapira y a Christian Houzel por haber llamado mi atenci´n sobre esos hechos. El aislamiento en que se encontraba Mebkhout108 era bien real. de las que se atribuye la paternidad. pero era un aislamiento relativo. los detalles m´s precisos que Mebkhout me proporcion´ despu´s (y de los que me hago eco en a o e la parte “El Entierro (3) — o las Cuatro Operaciones”). o En fin. Pero de acuerdo con la versi´n de Mebkhout ´sa ser´ la unica contribuci´n de Kashiwara a la teor´ que estaba naciendo. Ramis sobre el mismo tema (trabajo de los que Mebkhout no me dijo ni una palabra) y. ´ o cuyo verdadero alcance a´n se le escapaba.P. Me parece que la “versi´n Mebkhout”. parece que algunas ideas importantes desarrolladas y llevadas a buen puerto por Mebkhout. pudieran deberse a Kashiwara109 . La cuesti´n de la o ´ o prioridad en la demostraci´n a´ n es oscura para m´ y renuncio a pasar los d´ que me quedan poni´ndola en claro. de la que quise hacerme portavoz. operaci´n que culmin´ en el Coloquio de o o o Luminy. ıas e En cuanto al enunciado-hermano en t´rminos de D∞ -m´dulos. una vez que su alcance empez´ a ser reconocido. al igual que por concebir ciertas ideas que supo llevar a buen t´rmino. Tambi´n es cierto que la u e operaci´n de escamoteo que tuvo lugar alrededor de su obra. o 106 Excepci´n o hecha del teorema de constructibilidad de Kashiwara de 1975. igual que se le escapaba a todos. o Es indudable que al nivel del “trabajo a destajo”. En Francia hubo los trabajos de J. e ıa o tal vez incluso el principal pionero.. concordaban completamente con cierto ambiente general cuya realidad ya no ten´ ninguna duda para m´ ıa ı. e incluyendo comentarios que aclaren el contexto psicol´gico de la “versi´n Mebkhout”.. Al mismo tiempo esto vuelve inveros´ ımiles o dudosos algunos episodios del contencioso Mebkhout-Kashiwara tal y como se narran en la versi´n Mebkhout. y sobre el o car´cter tendencioso de mi presentaci´n del contencioso Mebkhout-Kashiwara. a o aislamiento proven´ ante todo de la indiferencia de mis ex-alumnos ante los trabajos de Mebkhout. que obstinadamente ıa parec´ dispuesto a inspirarse en un “antepasado” condenado al olvido por un consenso un´nime. por una parte por las publicaciones de Mebkhout. o e ıa ´ o ıa Esa versi´n (inexacta) estaba corroborada por la ausencia de otras publicaciones de Kashiwara en que al menos hubiera o aludido a las ideas maestras. Si el “contencioso o o Mebkhout-Kashiwara” reviste alg´n inter´s para m´ s´lo es en la medida en que ilumina el ambiente u e ı. La conjetura pertinente fue demostrada por Mebkhout. y por otra parte por numerosas publicaciones de otros autores (principalmente las Actas del Coloquio de Luminy en junio de 1981) en que el prop´sito deliberado de escamoteo es indudable. y tambi´n (seg´ n afirma Schapira) o e u por Kashiwara (mientras que Mebkhout me aseguraba que su demostraci´n era la unica publicada). Una posdata no es el lugar adecuado para entrar en los detalles de ese caso — lo har´ en su lugar. ıa a m´s importante de esas ideas es la de la “correspondencia” (utilizando la jerga de moda) llamada “de Riemanna Hilbert” para los D-m´dulos.definitivo de Cosechas y Siembras). Acabo de enterarme de algunos hechos nuevos107 que muestran que hace falta matizar mucho el punto 1o ) anterior. fue o el unico que tuvo la honestidad y el coraje de decir claramente la importancia de mis ideas y de mi obra ´ en sus trabajos y en la eclosi´n de la nueva teor´ o ıa. habr´ habido un consenso en escamotear su ıa nombre y su papel en esa teor´ nueva. Pero ser´ ı a ıa err´neo pretender (como hice de buena fe) que Mebkhout estuvo solo en la tarea. sobre todo.

tambi´n la “versi´n Mebkhout” resulta ser.general de una ´poca. incluso odiosa. Y para m´ incluso hasta en sus deformaciones y a causa de las fuerzas que las e ı. Kashiwara mis excusas m´s sinceras. un elocuente “signo de los tiempos”. Esa versi´n presentaba a una tercera persona como o o rid´ ıcula. raz´n de m´s para hacer gala de prudencia. presento aqu´ de buena gana a M. originaron. o ıa como si esa versi´n no pudiera ponerse en duda. ı a 54 . Por mi ligereza y por esa falta de o a sana prudencia. e Me queda retractarme p´blicamente por la ligereza de haber presentado el contencioso Mebkhoutu Kashiwara con un cuadro que s´lo ten´ en cuenta el testimonio y los documentos aportados por Mebkhout. junto a otros materiales menos discutibles que e o aporto al “dossier de una ´poca”.