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We vixroe € Frankl, La idea psicelsgica hel hanbre, Ciale, Madris 1999 ! | PROLOGO: HACIA UNA REHUMANIZACION DE LA PSICOTERAPIA* En mis aflos de juventud conoet a Sigmund Freud y a Alfred Adler y fui invitado por ambos para colaborar con articulos en sus rovstas inter. nacionales de psicoandlisis y de psicologia indivi. ua (los cuales fueron publicados en 1924 y 1925). Los modes freudianos y adlerianos de ver Ia Psi coterapia eran diametralmente opuestos uno del four. Pero éste.es un fenémene general. Cada vee ‘gue abrimos el libro de la historia de le psicote ropia nos enfrentamos con dos imégenes del ser hhumano, por asi decir, que no sélo difieren entre SI. sino que ineluso se contradieen una a Ta otra ‘onferencia pronciada en to Universidad de Fla. ee as ewes t ‘i simbolizamos tales contradicciones mutuss por un cuadrade y un clrculo en paginas opues fas, puede ocurric lo que saberos de la matemé- tet: el problema de la cusdratura del ciculo est emostrado que es insoluble, Pero si colocamos Ja pagina iaqulerda en forma perpendicular a lx otra, podemos imaginar al cuaérado y al eeulo ‘como proyecciones bidimensionales de un cilin- ro tridimensional, que representan su vista de perfil y su plano de base. Las contradiceiones en- tre las imagenes dejan de contradecir la unicidad de Jo que elias representan, ‘Otra contradiccién deseparece tan pronto como cconcebimos las imagenes como meras proyeccio- res. Si suponemos que el cilindro no es un sélid, sino mis bien un recipient abierto —digames, unt vaso vaclo—, esta cuslidad de abierto también Aesaparece en las dimensiones inferiores: ambos, el cuadrado y el circulo, son figuras cervadas, Pero tan pronto como Iss vemos como meras pproyecciones, sus condiciones de corrados dejan de contradecir Is eualidad de abierta del clindro, Foca $ Este simil se aplica también a muestra concep- ign del ser humano, a nuestra teorfa antropolt- ee ae ees oe See eee ee ae aoa Peer Ses ieee eee eee ee ee een eee eee ce are ee es eae See Se en ee eae ce ee sod oer Peis nontan phe ere a Los mcunsos HUMANos ds relovaies Entre 50s recuse, dos gon los ms relevant eats eotreyia: la capacdad humana de a sraptamientoy de autotrascendenci. ci sa bb ATO = ee ee a ee ee aan es ae ate ‘eapacidad es, movilizada en [a técnica logoter aie leas 1929 en el Hospital psiquidtrico de Ie Escela do Meine dei Using de We fale eet eee ee oy Soin cuneate Ei cietete weal te te top, oe. Sete ost aie sens i aac eee aire to calor bale Seon cx anvae oeniae ee ee eee Aa ee ‘psicoteiaplas orientadas psicoanaliticamente con- ee ope ne eae oot pecs Seige ceed pee eal pa eee ae 7 Fae V. £, «Zur meikamentisen Unterstitzne der Prechotherapia bel Nessousny, Schecaer Arche Tie Neuratogte tnd Prjhiain 33 139, 3631 "Pag, VE, Die Pevchorherapt tr der Pasi, Vie a, Deutch, 198 “iden rend. sn, la stuacién —entror oft acca dctemindy sa, ue ee ees oe Sinema, que a raoals madre 0 coma Sere aacbllad cre deters 30 2 Sean ps attest Tia pe contors eecumtara Exo reform ‘lento, 2 su vez, est causado por el mecanissio Teitvalimentacin Jeedback) mado angustia ‘expectante. ee deseamos_recondiciona- cnada Seenoe reaper el Eiailo vieloss-Formado. por Ia angustia. cxpee- Cee ces al verlacero dbjeive loge por ese denies de ntencion paradojol> owns 5 Bt primer shout viiso: joins Esta tgenica ofrece por sf misma un tratamien- to de las neurosis [dbicas y obsesivo-compulsivas. En las fblas, un determinado sintoma eves eo fl paciente una fobia en la forma de miedo 0 te » cess Imerosa expoctacién de su recurrenela: esta fobia provoea la real presentacion actual del sintoma, vy la recurteacis del sintoma refuerza la fobia En algunos casos, el objeto de Ia cexpectacién temerosa» es el miedo mismo, Nuestros pacientes hhablan espontineamente de «miedo a! Mediante un interrogatorio més detallado, e des. ceubro que ellos temen las vonsecuencias de su ‘miedo: desmayos, problemas coronarios 0 ata- gues fulminantes. Como puntuslicé en 1953% silos reaccionan a su 0 areforentes intencionales “En forms mds comprensible, en el momento cen que el sujeto se transforma en objeto, sus ob- jetos propios desaparecen. Y como los «referen- ‘igs intencionaless forman wel mundo en el cual un ser humano exe, en el sentido de seven ck mundo (para usar Ja frase de Heidegger, fre- uentemente mal empleada), resulta asf que. el ‘mundo se cierra tan pronto como a una persona se la deja de ver como # un ser que actia en el ‘mundo y se Ia ve més bien como un ser glue reac- clona_s estimulos (modelo behaviorisia) 0 que ‘manifesta tendencias © instintos (modelo. psico- ‘dindilco), En. ambos casos, el ser_humano es Jtratado como una moneda tarente de mundo, ‘com un sistema cerrado, tal como se representa fen In Fig. 4; Ja cuslidad de abierto del vaso des- ‘parece al proyectarlo en dimensiones inferiores. La conducta humana, entonces, es realmente Jhumana en la medida en que ella significa «ac tuar en el mundos. Esto, a su vez, implies set ‘motivado por el mundo, De hecho, el mundo hs cia ol cual un ser humano so trasciende a si mis. personas para amar). Tan meee ‘coma pFOyES- amos al ser humano « Ja dimensisir de cologia que cientifica, Jo recortamos, lo separamos de Tas motivaciones_potenciales. Lo fen lugar dé razones y motivaciones, son caus. Las rizanes me motivan pars actuar en la forma ‘que 30 elijo. Las causas determinan mi conducta inconseientemente, sin saberlo, tanto si 13s conoz- cco como si no, Cuando al cortar exbollas lero, 0 pa mis lagrimas tienen una causa, pero yo no tengo luna razé, un motivo para llorar. Cuando pierdo 2 un amigo, tengo una razén para llrar 2¥ cules son las causas que le quedan al psi calogo con ceguera para la autotrascendencia¥, consecuentemente, para la captacién de sentidos ¥ razones? Si es un psicoanalsia, querré sust- tuie los motives por ciertas tendenctas e instin- tos como eausas de la conducta humana, Si es tun behaviorista, querré ver en Ja conducta hue ana el mero efecto de los procesos de condicio- zamiento y aprendiaaje. Sino existen sentidos xi razones, ni elecelones, d2ben suponerse otros de- terminantes, de una mancrau otra, para plazarlos. En tales circunstancias, 1a condicién ‘misma de humanidad se deja de lado en la ob- servacién de la conducta humana. Si la psicolo- ala, o en este caso la pslcoterapi, ha de ser ref: manizada, debe hacerse siendo consciontes de la sutotrascendencia més bien que ignorindola. ‘Un aspecto importante de la autotrascendencia. clo que sc lama en logoterapia ls voluntad de “entidos, Si queremos encontrar’ y vivir pense “Weente un sentido en nuestra vida, seremos fel ‘es y al mismo tiempo capaces de superar el su: frimiento, Si podemos encontrar un sentido, es tamos preparados para dar nuestra vida por ese sentido. Por otro lado, si no podemos ver un sere tido, estamos inclinados a quitarnos Ia vida, sun cen medio y 2 pesar de todo cl bienestar y a opa- Jencia que nos rodee. Considérese la cifre ore ‘lente de suicidios en paises de alto nivel de vids, ‘como Suecis y Austria, Pare citar @ L. Bachelis®, director del Centro Behaviorista de Nueva York, muchos de los que seyulan terapias en el Centro ‘contaban que ellos tenian un buen trabajo, que tenia éxito, pero querian sulcidarse porque en- ‘contraban sus vides carentes de sentidos. Yo no ‘pretendo afirmar que la mayoria de los sucidios ‘se consuman porque hay un sentimiento de falta de sentido, pero extoy convencide de que la gente ‘superaria sus impulses de suicidarse st encomtr=- aun sentido sut vidas. Se tienen los medios ‘para vivir, pero no un sontide por el cual vivir. {La logoterapia encara francamente Ia situaciéa a 1a que nos veremos enfrentados en una sociedad ostzetréleo» e incluso «tiene especial relevan- ia durante esta critica transiciéns ® Consrarrestar la hiperrefexién) {La felicidad no es solamente el resultado de la pleat de un sentido, sino también, en un specto més genersl, os un efecto colaterel, no @ ons, L, eDepetlon and Dissioment. 28 flame PS. oeoneray ona Pea ot Wier A Oe sLopatberapy on i 2 octet Sock Tae Neerutona Foun for Eoporeapy. tO) 8, bbuseado, de la autotrascendencia. Por tanto, no rseguiday, sito quo, antes bien, 39: Coanto mas aspiramo;_a Ia felicidad ¥ al placet,iauto inds erramos nuestro objetivo, [Esto se hace ls palpable en el placer sexual, sem do caracteristico. del esquema de la sexualidad neurétice el que Ja gente Se esfuerce directamente para lograr experiencias @ realizaciones {perfor ‘mances) sexuales. Los pacientes masculinos tra fan de demostrar su potencia, y los fereninos su capacidad de orzasmo. En logoterapia habla. mos de chiperinizniciéns pn este context. Debido a que la Kiperntencidn va a menudo acompafiada por To que nosotres en logterapia amamos( chit ove 7 I crcor create vito: aepsctones asus tas forman todavia otro clreulo vicloso —el ter- ‘Para romper el circulo, deben ponerse en juego las fuerzas centrfugas. La hiperreflexién pucde ‘contrarrestarse con la téeniea Togoterspica de Ia ‘sderreflexién»: los pacientes, en lugar de obser- varse a si mismos, deben olvidarse de-s. Pero no pueden olvidarse de sf mismos salvo que se den 2 otr. z Repetidamente sucede que Is hiperintenciéa de obtener una realizcién (performance) sexual esté ‘eausada por la orientacin de los logros sexuales del paciente y por la tendoncia @ asignar al inter: cambio sexual una «cualidad de exigencia, de obligacién>, Eliminar esto es el propésito de una cstrategia logoterdpica que se suma a la técnica de Ia derreflexion, que deseribi por primera vex ‘en inglés en 1952, y mas elaboradamente en The Unheard Cry for Meaning. (El desoido grito por ef sentido.) Sahakian y Sahakian® fueron los pri- ‘meros en seflalar lo que luego fue confirmado por ' Fraw, V. 8, «The Pleasure Principle and Sex Neurosis, Intoncional Journal cf Sezlony, 5, 195, ena 2 “Thana, V. E, The Utheard Cry for Meaning, Nueva York, Simon ad Schuster, 1978 2S socacag, WS, 9B. 1 Sksakiay, eLogotherapy ss a Paruonalty Theory, Israel Annals of Poyhaat, 10, ist, 2028, Ascher, y mis recientemente por Bulka®, quie- aes ven en la derrefiexién una clara anticipacidn al enfoque de Masters y Johason Tres caminos hacia el sentido El senimiento de falta de sntide.no solamen- te subyace en maasiva de esta_época: [depresin,Joropulicc6n, ogres sino que tambien puede concrstarse ‘en loa _novotros los logoterapeitas llamainos etre obgenas>. Hasta ahora, dice invetigidres, fe “Wepenideniemente unos de otros, han cstimado ae are del 20 por 100 de las neurosis son odes (fr: Klinger) En tts cass, la logo. Eee en ee Terapia es Basada en tna) lgoteociay Ia logo. toori, a su ver, estéfundaifemds te, El logoterapeuta nunca prescribe sentido, pro one tay Be oath es a E bie as proceso de Ta pereepcion de sentido” 2 ASCiES, I. M, «Purdoxiea! Intention Viewed by a Bebavior Therapists he torerlinal Fores for ‘eiherany, 1 Gh sh, 136 ee padi BBs The Gis for Uhimate Mean Bunce tion of Lgsheeny, Race York, 2» (KiNG Ey Meaning ond Vold. Minneapolis, Uni versity of Minnerots ros, 117 través ‘entolo- por «el hombre o Je mujer de la calles, su saufocomprensio slogotcrapeutas monca pro dican sentido ni lo ensefian, sino que lo aprenden Seip ae In gente que por si mista To ha descublerto e utes o caminot principales para legar al sen- tido. EI primero es hallarlo mediante la creat ‘vided en un trahajo o realizando una obra. Es inereible cudn creativa puede resultar una per sona simple cuando se trata de extraer sentido de tuna vida que parece carente del mismo. “Hace algunos afios, un empleado de la recor sida de basuras fue condecorado con Ia orden del “Mérito por el Gobierno alemén. Este hombre reae lize su trabajo a satisfaceién de todo el mundo, ! pero el esfuerzo especial que le hizo obtener la i Gistincién fue el siguiente: se dedicaba a busear 1 en los cubos de basura juguetes desechados, em- ! pleaba sus tardes en repararlos y los hacia liegar 8 Tos nifos pobres como regalo, Al ser habilidoso como reparador, nuestro hombre afadis a su tra ! bajo de limpieza un magnifico sentido*. ‘Ademés del sentido potencial lnberente a le ! © creatividad y a Ia acclén, disponemos de un se fgundo campo para vivenciar una experiencia de TB Momiy 6, Wie finde toh don Simm des Lebens? abu, Hand, 1978 (Loe exor que eltamos focon fradeldoe por Judith L. Fabry) algo o realizar el encuentro con alguien: ef seme {ido puede ser hallado no solo en el trabaf, sing fambién en lfamor. Weisskopl-Joelson * observa ‘@h este contexte” gue la nocién logoterapéutica de que Ia experiencia vivencal puede ser tan vallosa como la relizcion en terapéuica porque compensa nuestro unilateral fas en el mundo etero de las realizciones a expensas del mun. do intemo de Ia experiencia vivencil interiors, )_ Mas importante, sin embargo, es la troera rate “hacia el sentido, In de les ‘incluso si somos wetimas indefensas a tna sifuscién des. esperada, enfrentindonos a tn destino que no odemos cambiar, nos es factible clevarnos, cre- ‘cer sobre nosotros mismos, y con ello cambiar ‘nos a nosotros mismos. Podemos trensformer una ‘ragedia personal en un triunfo humano. Pooos alos después de la segunda guerra mun- Ala un doctor examinaba a une mujer jada ue Hlevnba un brazalete hecho con date de Aifos, montados en oro. «Ua hermoso braze. Inte, obser el médice. St responds Te smujes—, este dientepertnecia a Mint, te Esther y este otro a Samuels La’ mun {et mencionaba los nombres de sus hifes ¢ Bt Jos sein sus edades. La mujer Fadia replicé tranguilamense: «Ahora estoy al cargo de un orfanato en Israels, mite eu de go dit cl deprtamen sc nSwoligs deus mpl ger fal ste eel de To pasos ara, an Ens nt acne ale ba fore acosque cia poco en gua de me ides enmcot 0 condcin una 2 Sama hoy et pained eo Bese ej Omuccion ge ayer ean Pet Suna dicta y bay daposicade seeds cot cal PL Sach ena wre