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El estado de ánimo de aceptación y paz

Cuando hablamos de aceptación, hablamos del estado emocional contrario al


del resentimiento. Aceptamos las situaciones (o posibilidades) que no podemos
cambiar. Por ejemplo, cuando hemos nacido en un núcleo familiar mal formado,
muchas veces nos enojamos con nuestros padres o por las situaciones que nos ha
tocado vivir, pero muchas veces debemos aceptar la vida tal como es ya que esta forja
como somos hoy en día. Cuando aceptamos las situaciones que declaramos
“cerradas”, podemos enfocarnos en lo que realmente importa, en lo que podemos
cambiar.

Pero, ¿Cómo podemos superar nuestro resentimiento?, no creemos que sea algo
de la noche a la mañana, es un proceso de aceptación de hechos de quizás de muchos
años en nuestra vida, por lo podríamos identificar los juicios que tenemos frente a
estos hechos y en que los fundamos, como cuando nos enojamos con alguien porque
no nos invitó a salir a un lugar X, fundamos nuestro resentimiento en juicios como por
ejemplo:

- “Creo que no me considera tan amigo como yo pensaba”.

- “Creerá que no tengo dinero para ir a ese tipo de lugares”.

- “Quizás se avergüenza de salir conmigo”.

EL problema de esto, es que muchas veces, en vez de “liberarnos” de la


situación, estos fundamentos solo confirman el estado en el que nos encontramos.

Que podemos hacer frente a esta situación, debemos, en nuestra capacidad en


el lenguaje, tratar de poner fin a al juicio que estamos emitiendo, a través de las
conversaciones privadas que nos “penan”. Esto lo podemos hacer a través de la
recriminación o queja, esta sería la manera en como nosotros podríamos desahogarnos
y eliminar el malestar que tenemos internamente. El problema de esto es que la otra
persona también puede recriminarnos, por lo que caeríamos en una situación de
“dimes y diretes” en el cual, lo más probable, la relación se quiebre o deteriore.

Otra posibilidad para enfrentar esta situación es el reclamo, que como bien nos
dice Echeverría: “A diferencia de la recriminación que era una variante de “la
conversación de juicios personales”, esta alternativa es una variante de “la
conversación para la coordinación de acciones”. (…) En él se combinan al menos
declaraciones, afirmaciones y peticiones”. El reclamo busca la manera de como
eliminar el resentimiento.

Un ejemplo de esto es cuando le reflejamos nuestra molestia (reclamo) a


nuestra madre porque nos retó y castigó por el desorden de la pieza que compartimos
con nuestro hermano, por lo que podríamos presentar nuestro reclamo de esta
manera:

- “Mama necesito conversar contigo por lo que ocurrió hoy. Me castigaste por
el desorden de la pieza, siendo que yo no había sido, de hecho, hoy no
estuve en la casa y me hermano sí.”
Siguiendo el ejemplo, mi madre, podría justificar el castigo diciendo que el
castigo, no fue por hoy sino por toda la semana en la cual si pudimos haber realizado el
desorden, por lo cual, mis fundamentos frente a la situación cambiarían. Al aclarar
estas situaciones, se puede aclarar la base de nuestro fundamento.
Si en el caso opuesto, mi madre asume que en realidad se equivocó con el
hecho de habernos retado, siendo que no éramos culpables, ella puede pedirnos
disculpas, esto sería a través de la declaración del perdón, por lo que el principal
beneficiado es el que perdona, no el perdonado.

El perdón nos libera del resentimiento, pero a veces sentimos que esto nos
supera y sentimos que el daño realizado es muy grande, por lo que nuestra única
solución será la declaración de término de relación.