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Televisión

«Doctor, mi esposa está embarazada de siete un último gol: en ese nuevo Olimpo ya
meses, con un bebé que ni siquiera planeamos. preside, reluciente en el podio, ‘Brea-
Mi hijo de 15 años tiene parálisis cerebral. Yo soy
un profesor de Química extremadamente su-
king Bad’.
perdotado. Cuando puedo trabajar hago 43,700 Esta creación de Vince Gilligan para
dólares al año y, sin embargo, he visto cómo mis AMC (‘Mad Men’, ‘Walking Dead’, ‘Rubi-
colegas y amigos me han superado en todo lo con’) ofrece una seductora premisa
imaginable. ¡Y en 18 meses estaré muerto! ¿Y me argumental: le diagnostican un cáncer
pregunta por qué huir?» (Walter White, 2.3.).
de pulmón a Walter White, un profesor
de instituto en New Mexico. Desorien-
Muchos han sepultado la Edad de Oro tado, se cruza con Jesse Pinkman, un
de la ficción televisiva: ‘The Sopranos’ desastroso ex-alumno reciclado en yon-
y ‘The Wire’ como cantos de cisne. No. quitraficante y, por una mezcla de azar,
No. Y no. de crisis de los cincuenta y de «cosas-
Porque los enterradores no asistieron que-hacer-antes-de-morir», comienzan
al desgarrador cierre de ‘The Shield’, a producir la mejor metanfetamina al
no entraron en la épica histórica de norte de la frontera.
‘John Adams’, no han saboreado la Con esos hilos, ‘Breaking Bad’ lleva
revolución silenciosa de ‘Mad Men’, no tres temporadas tejiendo un fabuloso
pasaron consulta con el Dr. Weston en crescendo. La primera, cortita por la
‘In Treatment’, pensaron que ‘Dexter’ huelga de guionistas, servía de calen-
era otra más y desecharon ‘Battlestar tamiento lucido y eficaz. La segunda
Galactica’ por ser ciencia ficción. Ahora –a pesar de alguna trampa narrativa–
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ahondaba en la huida interna y externa, parece interminable y convierte a ‘Brea-
presentaba nuevos personajes esen- king Bad’ en la serie que deja más imá-
ciales como Saul o Gus y dejaba ver el genes clavadas en la retina. A sangre y
gigantesco potencial de la historia. Y fuego. Porque uno de sus aciertos más
la tercera… ¡La tercera ha reventado el palpables es la versatilidad, tanto estéti-
casino!. ca como narrativa. Puede empezar una
Porque la serie ha sabido crear un temporada por el final y juguetear con
relato que lleva a sus personajes hasta el relato; pero Gilligan también es capaz
el extremo, esa espesa zona de dile- de proponer una secuencia hipnótica
mas donde ya solo quedan salidas de –de macarrismo y santería mariachi–
emergencia y hay que elegir la menos para entonar la tercera entrega, arran-
mala. Skyler, por ejemplo, rompe sus car un capítulo con un anuncio de un
códigos éticos para ‘lavar’ el honor restaurante de pollo o, por qué no, con
(y el dinero) de su familia, Jesse se ve imágenes documentales de una mosca.
obligado a apretar un gatillo y Walter va Precisamente ese episodio (3.10) ofrece
provocando un reguero de sangre con el uno de los ejercicios de guión más vir-
que podrá escribir las letras de su propio tuosos de los últimos años: Walt y Jesse
epitafio. Parece que la última parada de pasan los cuarenta minutos encerrados
esta aventura solo puede ser el cemen- en su laboratorio de droga, intentan-
terio. ¿O no? do atrapar un puñetero insecto. Una
De momento, agazapada entre bro- excusa para arreglar cuentas con sus
mas de buddy-movie y surrealismo yon- propios demonios: todo está contami-
qui, la violencia ha mostrado sus aristas nado, empezando por su propia alma.
en ‘Breaking Bad’. Siempre ciega y Porque Walt debía haber muerto antes
cruda, sin glamour. Alejada de la belleza y nada de esto habría ocurrido; pero por
tarantina. Sin concesiones. Está la vio- una vez el billete de lotería escondía
lencia angustiosa de una mujer ahogada premio...
en su vómito. O el Walter lo cobró, pero su huida ya no
«Crea un relato que crimen alucinado es la del inicio. Ahora ni siquiera sabe
lleva a sus personajes de un cráneo he- por qué corre. Pero sigue. Y sigue. Son
hasta el extremo» cho pulpa a base los misterios de la vida (y la muerte) que
de puñetazos. O tan bien refleja Breaking Bad. Walter va
aquella violencia explosiva de una ca- destrozando todo lo que quería y ape-
beza decapitada sobre una tortuga. O, nas le quedan asideros morales. Y sigue.
en fin, el terror visual –espectacular– de De hecho, en la escena que cierra la ter-
un duelo a muerte contra los primos de cera entrega cruzó la última frontera. La
Tuco, en un aparcamiento. Hank, ¡qué metástasis verdadera era la de su alma
lejos y qué cerca de Heisenberg!. y el abismo la última estación de su fuga
El arsenal de opciones estilísticas imposible. | Alberto Nahum García
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‘TREME’ ‘SONS OF ANARCHY’ ARI GOLD Y LAS VERDADES DE HOLLYWOOD


D. Simon y E. Overmyer, 2010 Kurt Sutter, 2008 POR SERGIO SÁNCHEZ.

Los creadores de una de las se- Cuales Satanases del Infierno Puede ser que muchos de vosotros conozcáis a un tipo llamado Michael
ries más realistas e impactantes sembrando el terror por las calles Scott, gerente de la sucursal de la Dunder Mifflin Paper Company en
de la última década, ‘The Wire’, de la simpsoniana Springfield, los Scranton, USA. Hablo de la serie ‘The Office’, claro. Pues si alguna vez os
regresan a la pequeña panta- Hijos de la Anarquía, una banda topáis con ese individuo, encarnado por Steve Carrell, pensad que aún
lla con otra dosis de gran cine de moteros del encantador y existe otro más rastrero y egocéntrico: Ari Gold, agente de la estrella
adaptado a la televisión. ‘Treme’ tranquilo pueblecito yanki de cinematográfica Vincent Chase. Porque Ari, inter-
muestra una Nueva Orleans que Charming, se las dan de duros pretado por el magnífico y caleidoscópico Jeremy «Ari es un capullo en
trata de recuperarse tras el paso por las sinuosas carreteras que Piven, es el alma de ‘Entourage’ (en español ‘El potencia, pero es el
del huracán Katrina en 2005, atraviesan lejanos desiertos. La séquito’). Un hombre nervioso pero seguro de sí alma de ‘Entourage’»
que dejó miles de muertos y una máxima de «sexo, drogas y rock mismo, controlador y en gran medida un capullo
ciudad devastada por las aguas. and roll» acoge también en esta en potencia, pero buena persona. Se desvive por sus clientes y pone toda
Música en directo, el Mardi Gras, serie el término ‘violencia’. Con la su inteligencia al servicio de sus actores. Sus peleas con otros tiburones
disfraces, felicidad y tristeza en muerte sobre sus hombros, el chi- de Hollywood superan la ficción y le convierten en alguien más que en un
América. Siéntate y disfruta de la co malo de turno deberá mante- personaje de esta serie de HBO. Si todavía no has catado ‘Entourage’, es el
vida: HBO en estado puro. ner la cordura de los Sam Crows. momento: los gritos de Ari Gold a su asistente Lloyd sin duda lo merecen.