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Tratamiento de la madera

a. Tratamiento post-aprovechamiento

b. Secado

Los mayores problemas de ataque de insectos y hongos se presentan durante el período de


secado, que es necesario realizar antes de emplear el material. Es preferible no almacenar el
bambú en contacto con el suelo, ni a la intemperie, sino bajo techo y bien ventilado, en posición
vertical. El tiempo de secado varía según el contenido de humedad en el culmo, el grosor de la
pared, el grado de madurez y las condiciones de secado; en general es de cuatro a ocho
semanas (Stultz 1981). Los defectos que se presentan en los bambúes en el secado, son
agrietamientos en la superficie, rajaduras en los extremos, colapso o aplastamiento, y
deformaciones (Hidalgo 1974), que hacen a los culmos inservibles. Los bambúes también se
pueden secar en estufa, como la madera aserrada; es más costoso, y sólo se justifica a gran
escala (Hidalgo 1974).

c. Preservación

Los métodos de preservación que se proponen a continuación, se utilizan para guadua que va a
ser empleada en interiores, es decir, que no estará expuesta a la intemperie. Se debe tener en
cuenta además, que la guadua esté en el grado de madurez óptima y que se encuentre seca,
con un contenido de humedad por debajo del 12%, buscando que el material tenga buenas
condiciones de resistencia físico-mecánica.

La mezcla empleada para la preservación, es una solución salina denominada "Pentaborato"


cuyos componentes son:

1 Kilo de Acido Bórico

1 Kilo de Bórax

50 Litros de Agua

Al iniciar el proceso de preservación, se debe hacer la ruptura de los tabiques o septus


transversales de la guadua, para lograr la mayor penetración del inmunizante, Esta labor se
realiza empleando una varilla de hierro de ½ pulgada, de forma puntiaguda en uno de sus
extremos que permita romper fácilmente dichos tabiques, de tal manera que se cause el mínimo
daño a la guadua.

Una vez realizada la mezcla con una buena dilución, se procede a hacer la inmersión de la
guadua en los tanques por un lapso de 5,8 horas. Posteriormente se deja escurrir en forma
vertical. Por economía preserve la guadua solo en las dimensiones que utilizará posteriormente.

Para evitar pérdidas de resistencia y facilitar la penetración de los preservantes, se recomienda


otro procedimiento que consiste en tratar las guaduas secas, efectuando dos perforaciones en
cada entrenudo, cada una cerca al tabique, con una broca de 1/8". Luego se procede a sumergir
las guaduas en la solución escogida.

Existen en el mercado muchos otros productos químicos, algunos de ellos biodegradables, que
se han utilizado con óptimos resultados, cuya función específica es preservar y proteger las
maderas y la guadua contra insectos: comején, carcoma y otros xilófagos.
El tratamiento con estos productos se realiza perforando la guadua cerca de los tabiques. Luego
se inyecta por los orificios de 1/8" dosis de 2,5 cc hasta 10 cc, según el diámetro de la guadua y
la longitud de sus entrenudos. Cada guadua se debe rodar en posición horizontal de ta1 manera
que el producto cubra completamente la pared interna. Finalizada la aplicación se tapan los
orificios con cera de abejas para evitar la entrada de otros líquidos disolventes.

Si el corte de los tallos se efectúa al amanecer y en luna menguante se obtienen con menor
contenido de humedad y menores concentraciones de carbohidratos y por lo tanto más
resistentes a los ataques de los hongos y agentes xilófagos.

Corporación Autónoma regional del Quindío, Centro Nacional Para El Estudio Del Bambú –
Guadua, p. 16.

Preservación del bambú

La durabilidad natural del bambú es de uno a tres años, empleado en la construcción en contacto
con el suelo, y de cuatro a siete años, si se utiliza en las partes interiores (Lantican et al. 1987).
La vida útil del bambú aumenta con los tratamientos de preservación. Así, según (Tewari 1981)
el bambú tratado puede durar como mínimo 15 años (hasta 20), aún en condiciones extremas, o
hasta 30-50 años sin estar en contacto con la humedad (Carmiol 1998).

Los bambúes varían de especie a especie en la susceptibilidad de los culmos a insectos


xilófagos y hongos. Existe además cierta correlación entre el ataque y el contenido de almidón y
de humedad (McClure 1956). En consecuencia, la durabilidad depende de la especie de bambú,
del tiempo de cosecha y del turno técnico empleado, es decir, la edad de corta.

En muchas ocasiones se utiliza el bambú sin tratamiento de preservación por desconocimiento


de las posibilidades y ventajas y también por la ausencia de mercado para bambú preservado
(Liese 1985). Es necesario por ende, después de haber seleccionado las especies de interés
comercial preferentemente con buena resistencia al ataque de insectos y patógenos, determinar
los preservantes y la técnica de tratamiento según las posibilidades existentes. Los métodos más
comunes son:

Ahumado o calentamiento en hornos: Los culmos son almacenados encima de chimeneas, el


humo ennegrece los culmos y por el calor se extrae el almidón y otras sustancias. En Japón se
colocan los culmos en cámaras a 120 –150 ºC por 20 minutos, porque se considera efectivo para
la protección contra insectos xilófagos (Liese 1985).

Inmersión en agua corriente: Los culmos son echados a ríos poco turbulentos por varias
semanas, y lastrados con piedras para sumergirlos. Por medio de este proceso el almidón y los
azúcares son disueltos, y se mejora la absorción de preservantes por difusión y presión (Liese
1985).

Inmersión en tanques: Es un método económico y simple en el cual se utiliza un preservante


soluble en agua. El preservante penetra en el lapso de varios días, por los extremos de los
culmos y en menor proporción por los nudos (Liese 1985).

Metabolismo y transpiración después del corte: Se corta el bambú, se deja con ramas y
follaje en forma vertical y la savia (almidón y otros componentes) es liberada del extremo
cortado. A continuación, se coloca en la misma posición dentro de un recipiente con preservante
por dos a cinco días, que es absorbido con ayuda de la transpiración de las hojas (Hidalgo 1974,
Stultz 1981).
Método "Boucherie": Con este método (Figura 6) es preferible utilizar culmos recién
cosechados con ramas y follaje. Se conecta la base cortada del bambú con una llave, que sale
de un recipiente. Con preservante ubicado a una altura superior, y se coloca un recipiente al final
del culmo para colectar el preservante. La sustancia, que penetra por efecto de la gravedad y
también por la transpiración de las hojas, debe dejarse difundir por espacio de dos a cinco días
(a). El método de "Boucherie" mejorado es con un bomba de aire (compresor) conectada al
recipiente con preservante, con el cual se reduce el tiempo a unas tres a ocho horas (b) (Hidalgo
1974 Stultz 1981, Liese 1985).

Figura 6. Método de ¨Boucherie¨(a) simple, (b) con bomba de aire (Stultz 1981)

En Costa Rica el Proyecto Nacional Bambú ha desarrollado una modificación al método de


preservación de Boucheri, que consiste en un desplazamiento de savia. Por un lado del tallo se
le inyecta el preservante y por el otro sale la savia (Fotos 10).

Fotos 10. Preservación de Guadua angustifolia mediante el método de Boucheri


modificado. Estación Experimental Los Diamantes, Guápiles, Costa Rica.

Presión: Este es uno de los mejores tratamientos, pero se necesitan instalaciones especiales.
Se utilizan preservantes solubles en agua o también creosota, aplicados a los bambúes secados,
primero efectuando un vacío de 10 –500 mbar y luego una presión de 0,5 – 1,5N/m2.

En Taiwán se tratan así a los bambúes utilizados para puntales de bananos (Liese1985). Las
soluciones de preservantes más empleadas son (Hidalgo 1974, Stultz 1981, Liese 1985):

-Pentóxido de arsénico-sulfato de cobre- dicromato de sodio. Es efectivo, pero no es


recomendable por su alta toxicidad y su efecto residual;

-Sulfato de cobre-dicromato de sodio- ácido acético;

-Sulfato de cobre-cromato de zinc- dicromato de sodio;

-Acido bórico-sulfato de cobre- dicromato de sodio

-Cloruro de zinc-dicromato de sodio;


-Borax-ácido bórico-dicromato de sodio;

-Borax-ácido bórico; y otros.

Después del tratamiento, los bambúes se deben secar al aire por espacio de varios días, hasta
que el contenido de humedad descienda a 10-15% (Stultz 1981). Otros métodos de menor
importancia son el calentamiento sobre llama, la ebullición en agua. Utilizando preservantes, la
aplicación de borax: ácido bórico (1:1) con brocha o atomizador. Además, se pueden aplicar
preservantes contra el fuego (Hidalgo 1974, Liese 1985).

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Molienda Justa -
Negocios justos,
beneficios para
todos - México

Corriente Alterna -
Gente con energía -
Perú

Rompedores de
Babasu - Negocios
justos, beneficios
para todos - Brasil

Bambú - De la
misma selva -
Colombia

Uña de gato - De la
misma selva - Peru

De los cocos a los


autos - Desde el
bosque - Brasil

Dólares por
esencias - Puro Gen-
eo - Brasil

Negocio pesquero -
Red de gananacias -
Perú

Goma que va - Puro


Gen-eo - Guatemala

Oro verde - Red de


Ganancias St Lucia

Palmo aPalmo -
Desde el bosque -
Guatemala
Pepa de Oro -De la
misma selva -
Ecuador

Energía Solar -
Combustible
inteligente -
República
Dominicana

............................BAMBÚ - DE LA MISMA SELVA - COLOMBIA

En Colombia, los pobres construyen con bambú mientras que los más pudientes construyen con
cemento. Después del terremoto de enero de 1999, extensas áreas residenciales de clase media
colapsaron, pero las viviendas hechas de bambú permanecieron en pie. A pesar de la probada
resistencia del bambú a los terremotos, este material no goza de credibilidad como material de
construcción.
El bambú alcanza tal resistencia y altura que los bosques de este material pueden producir
suficientes postes de 9 metros para construir ciudades enteras. Para vencer el prejuicio de que el
bambú es para casas "pobres", las casas en Colombia se construyen con la misma apariencia
externa que las viviendas residenciales de alta calidad: con paredes de mallas de alambre
cubiertas con una capa fina de concreto y techo de tejas. La diferencia es que las paredes, el
primer piso y el techo no están apoyados en concreto, sino en flexible y fuerte bambú, el cual
resistirá hasta el terremoto más violento. Lo que atrae al gobierno es que la casa de tres
habitaciones cuesta 1.600 dólares, la mitad que una de concreto.

Cosecha y almacenaje
En el mundo existen unas 600 especies botánicas de bambú. El bambú es un pasto gigante que
crece a una velocidad de 13 centímetros al día. En seis meses, medirá más de 10 metros, y
alcanza la madurez a los tres años. En cuatro o cinco años, el tallo de esta planta, que es hueco,
se vuelve lo suficientemente fuerte y resistente como para soportar una casa.
La cosecha debe realizarse durante la temporada seca para que los troncos de bambú tengan un
bajo contenido de humedad, lo cual facilita su transporte y disminuye la posibilidad de un ataque
de hongos y de pudrirse. Una vez que se corta, el tallo vuelve a crecer rápidamente. Sólo deben
cosecharse los troncos adultos, porque los jóvenes suministran alimento a la planta de bambú.
Es importante que no se corten demasiados troncos de la misma planta, pues esto produce un
daño irreparable que, a la larga, causa la muerte de la planta.
El bambú debe almacenarse bajo techo para protegerlo de la lluvia y, preferiblemente, sin tocar
el suelo. El suelo debe estar limpio, sin basura y libre de termitas. Es vital que haya una buena
ventilación. Si el bambú fresco se almacena en posición vertical se secará en cuatro semanas, y
si se almacena horizontalmente, tardará el doble en secarse. Si el bambú se seca demasiado
rápido, podría rajarse.

Construir con bambú


La construcción con bambú es una tecnología sencilla que no daña el medio ambiente. En ella
se usan materiales locales, el bambú se corta de un bosque de bambú renovable cercano y se
protege mediante humo natural. No se desperdicia ni se importa nada, por lo que los mismos
habitantes locales pueden construir con bambú y ahumarlo con aparatos hechos en casa.
El bambú es un material de construcción estéticamente agradable y apropiado para un área
propensa a terremotos. La estructura de bambú mantiene muy bien su forma durante un
terremoto porque es flexible y duradero. Las casas de bambú pueden ser atractivas, económicas
y, si se diseñan bien, duraderas. Kilo a kilo, el bambú es más fuerte que el acero.
Aunque una casa puede construirse con bambú en su totalidad (exceptuando la chimenea),
usualmente se combina con otros materiales de construcción como la madera o la arcilla,
dependiendo de su disponibilidad, idoneidad y costo.
Uniendo varias piezas de bambú se puede construir una estructura de gran tamaño. El bambú se
corta en secciones huecas de unos 15 cm en promedio. Para realizar una unión, se perfora un
pequeño orificio en una sección única que se rellena con concreto y en la que luego se inserta
una varilla de acero. La unión se fija al poste de bambú de al lado usando otra varilla de acero.
Es importante que la unión en una estructura de bambú se coloque en el nudo o tan cerca del
nudo como sea posible. Esta técnica se puede usar para soportar arcos o techos amplios. El
cemento le añade fuerza sin reducir la flexibilidad del bambú.

Protección el bambú
El bambú es material ideal a prueba de terremotos, pero debe ser tratado para protegerlo de los
insectos, quienes atacan el centro del bambú, la parte que posee más almidón y azúcar.
Anteriormente, se solía proteger el bambú del ataque de insectos mediante químicos costosos e
importados de Europa, pero ahora se usan virutas del bambú para producir un insecticida
natural.
Las grandes cajas donde se ahuma el bambú ya cortado para la construcción se encienden con
virutas de la planta. Estas virutas exudan un ácido pirolítico natural que protege el bambú contra
los insectos. Después de este tratamiento, el bambú será resistente a los insectos durante 100
años.

Ventajas del bambú


" El bambú es relativamente fuerte y rígido
" El bambú puede cortarse con herramientas sencillas
" La superficie del bambú es dura y limpia
" El bambú se puede cultivar a pequeña escala
" El retorno del capital es más rápido que si se usa madera
" Las estructuras de bambú son flexibles durante tormentas y terremotos
" El bambú se puede usar con éxito para reforzar un terreno débil, por ejemplo, para evitar
desprendimientos de tierra o para reforzar un camino

Desventajas del bambú


" El bambú tiene una durabilidad natural baja y necesita de un tratamiento
" El fuego representa un gran riesgo
" Los tallos del bambú no son totalmente rectos, son estrechos. Los nudos están a diferentes
distancias y los nudos pueden ser molestos cuando se trabaja el material
" La normalización es prácticamente imposible debido a la variación de los tamaños

Para obtener más información, por favor contacte a:

Asesor Técnico
Intermediate Technology Development Group
Schumacher Centre for Technology Development
Bourton Hall
Bourton On Dunsmore
Warwickshire
CV23 9QZ
Reino Unido
Tel: +44 (0) 1788 661100
Fax: +44 (0)1788 661101
E-mail: infoserv@itdg.org.uk
sitio web: www.itdg.org
Intermediate Technology Development Group desea agradecer a Paul Brown por proveer el
artículo original sobre el uso del bambú como material de construcción en Colombia. ITDG
también desea dar un reconocimiento a J. A. Janssen, quien escribió el manual original "Building
with Bamboo" (Construyendo con Bambú) ISBN 1 85339 203 0, publicado por ITDG
Development Bookshop, 103/105 Southampton Row, London, WC1B 4HH, RU.
Este documento es resultado de un proyecto financiado por el Departamento Británico para el
Desarrollo Internacional (DFID) para el beneficio de los países en desarrollo. Las opiniones
expresados no son necesariamente las mismas que las del DFID.

Formas de Tratamento de Bambu

Segundo a botânica Ximena Londoño da Colômbia e diversas culturas de bambu o fator


principal para se obter culmos resistentes de bambu é a forma e hora da colheita. A época
do ano que o bambu guarda uma maior parte de suas reservas nas raízes (rizomas) é o
inverno, o momento antes do aparecimento dos novos brotos. Colhendo nesta hora
obtemos um bambu com menos açúcar, que é o alimento dos insetos e fungos que se
alimentam do bambu, e estes aparecem menos no inverno. No Brasil e no Hemisfério Sul
esta época acontece no meio do ano. Por isso a cultura popular brasileira afirma que são
os meses sem a letra "r": maio, junho, julho e agosto. Após este período começa a
geração de novos brotos.

Outra atenção especial a ser tomada é a idade do bambu. Para fins de tecelagem ou
cestaria usam-se os bambus jovens e imaturos, pela sua flexibilidade. Para fins de
construção deve-se usar os bambus maduros, mas não podres, com cerca de 3 a 4 anos,
quando atingiram sua resistência ideal.

Estando na época certa do ano deve-se escolher a fase adequada da lua , esta sendo a lua
minguante. A razão científica para este fato ainda está sendo investigada, mas é
corroborado pela cultura popular e pela experiência.

Dentro da fase adequada da lua, escolhem-se as horas antes do amanhecer como as ideais.
Após o corte aconselha-se deixar o bambu em pé no local de colheita, ainda apoiado nos
vizinhos, por cerca de 2 a 3 semanas. Neste tempo ele secará, mas ainda nos estados de
temperatura, pressão e umidade em que sempre viveu. Os passos seguintes diferem muito
entre si na quantidade de culmos, disponibilidade de recursos e transporte, fins, etc...

SECAGEM 1

O culmo cortado ainda estará úmido por dentro, e, desejando utilizar-se o bambu para
fins de construção de objetos ou estruturas deve-se secá-lo para obter resistência e
durabilidade. Pode-se apoiar o bambu, ainda com as folhas, em um aposento arejado com
chão e parede livres de umidade, sob proteção da chuva e do sol, e, dependendo da
espécie e das condições climáticas, deixar a seiva escorrer e evaporar de 2 a oito
semanas.
Com fogo podem-se obter resultados mais rápidos, mesmo com climas mais frios e
úmidos. Segundo Johan Van Lengen, do Instituto Tibá, no seu livro "Manual do
Arquiteto Descalço": "faz-se um buraco pouco profundo e cobre-se o solo e as esquinas
com tijolos, para que não perca calor. O bambu deve ser colocado a uns 50 cm acima do
fogo. Para que seque de maneira uniforme, deve-se virar os troncos de vez em quando.
Com este método, a parede do tronco fica mais resistente aos insetos, mas cuidado! Se o
fogo é muito forte pode abrir ou deformar os troncos."

secagem com fogo pg. 354- Johan Van Lengen -

"Manual do Aruiteto Descalço" - Ed. Tibá

SECAGEM 2

Outra forma de secagem com fogo é a utilização de uma fonte pontual de calor como o
maçarico. Neste processo é importante utilizar fogo baixo, e obtém-se alta resistência e
brilho. Porém é um método mais demorado e trabalhoso, por ser feito um a um. Pode-se
também defumar o bambu, introduzindo-o num compartimento com pouca saída de ar
que tenha fogo e fumaça sob os culmos de bambu. Nesses métodos onde se utiliza fogo
geralmente um tipo de óleo (ácido piro-lenhoso) aparece na superfície dos troncos. Este
óleo pode ser removido com pano ou reutilizado como fonte de fumaça. Segundo Ximena
Londoño este método utilizando o ácido piro-lenhoso é bem eficaz.

Estufas são um meio muito eficaz de secar o bambu. Na Colômbia existem estufas
verticais de muitos metros de altura, onde o bambu é colocado em pé. Geralmente as
estufas são horizontais. As estufas devem coletar o calor dos raios do sol durante o dia,
sem incidir diretamente sobre os bambus e sem causar calor excessivo, e manter seu
interior quente durante a noite. Este processo dura algumas semanas. Mais uma vez Van
Lengen nos dá um pouco de seu conhecimento: "constrói-se um armazém com um
aquecedor solar de ar. O aquecedor é construído com blocos, latas pintadas de negro e
vidro ou plástico. O armazém deve ter paredes isolantes, para que o calor não escape
durante a noite. De dia, controla-se o fluxo de ar com painéis, que ficam fechados à noite.
Note que este aquecedor também pode ser utilizado para secar alimentos "
Secagem com aquecedor solar-pg. 355 Johan Van Lengen -

"Manual do Aruiteto Descalço" - Ed. Tibá

FERVURA / COCÇÃO

Um modo muito utilizado para tratamento de bambu é ferver o bambu em água.


Aconselham-se períodos de 15 a 60 minutos para cada grupo. Os fornecedores de bambu
da região serrana do Rio de Janeiro costumam passar um pano molhado de óleo diesel no
bambu antes de ferver. A soda cáustica é outra forma recomendada de tratamento, e deve-
se misturar à água na proporção de 10 (água) para 1 (soda cáustica), mantendo o tempo
de cocção de aproximadamente 15 minutos.

TRATAMENTO QUÍMICO

O ácido bórico é o elemento mais utilizado no tratamento químico de bambu. Pode-se


utilizar um produto pronto (como o BORAX) ou preparar uma solução, como a sugerida
por Johan Van Lengen:

Substância Quantidade (Kg)


Sulfato de cobre 1
Acido bórico 3
Cloreto de zinco 5
Dicromato de sódio 6
"Manual do arquiteto descalço" pg.356

Johan Van Lengen - Tibá

Para banhar os troncos na solução pode-se construir uma banheira com barris de ferro
cortados ao meio e soldados, como na sugestão mais uma vez de Johan Van Lengen:

Banheira de barril de ferro pg. 356- Johan Van Lengen -

"Manual do Aruiteto Descalço" - Ed. Tibá

Esta banheira pode ser adaptada para cozinhar os bambus, se afastada do chão para
queimar lenha.

BOUCHERIE

Um modo de tratar quimicamente o bambu é fazer passar, sob pressão, a solução química
através dos culmos e fibras do bambu. Usa-se uma bomba de ar comprimido para dar
pressão, e mangueiras adaptadas nas extremidades do bambu.

Bomba de ar comprimido e sistema de mangueiras para boucherie

Bamboo Brasil Design / Edson Sartori e Rubens Cardoso

É importante salientar que o uso indevido dessas substâncias químicas muito tóxicas pode
ocasionar a intoxicação grave e até a morte do operador, além de contaminar o solo ou a
água no local de despejo. Correntes ecológicas afirmam que os tratamentos naturais
agridem menos o meio ambiente, portanto sendo mais ecologicamente responsáveis.
ÁGUA

O bambu pode ser tratado apenas pela permanência em água parada (piscina ou tanque)
por algumas semanas, porém precisará passar por um processo de secagem demorado
após o banho. Pode-se banhar também em água corrente (riachos).

Fonte: www.bambubrasileiro.com.br