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Ensayo de Aprendizaje Personal: ¿Qué sería del

juego de la vida, sin la psicología para poder ganar?

Méndez Toledo, Fiorella


EAPMH - FMH
Huacho 2009
Ensayo de Aprendizaje Personal: ¿Qué sería del juego de la vida, sin la
psicología para poder ganar?

Méndez, T. F*

La psicología, es un matiz de aspectos aparentemente distantes, que al unirse forman


un concepto común. Cual 7 diferentes colores que al unirse forman un sólo arco iris,
neuroanatomía, ética, sociología, sólo por mencionar algunos, son parte de la
psicología que toma algunos componentes de ellos, para formar su propia identidad, la
psicología constituye entonces una ciencia híbrida por excelencia.

El desarrollo del pensamiento complejo es uno de sus mejores argumentos para


sustentar su eficacia, eficiencia, efectividad, que son los indicadores que develan su
calidad como ciencia. Sin embargo, es necesario acotar la multiplicidad de conceptos
que nos proporciona la psicología, cuyo dominio nos proveen de marcadas ventajas en
el desarrollo de cualquier circunstancia de la vida.

La necesidad del pensamiento complejo no puede más que imponerse


progresivamente a lo largo de un camino en el cual aparecerán, ante todo, los límites,
las insuficiencias y las carencias del pensamiento simplificante, es decir, las
condiciones en las cuales no podemos eludir el desafío de lo complejo.

Será necesario, entonces ver si hay un modo de pensar, un modelo que seguir, o un
método, capaz de estar a la altura del desafío de la complejidad. No se trata de
retomar la insulsa ambición del pensamiento simple de controlar y dominar lo real. Se
trata de ejercitarse en un pensamiento capaz de tratar, de dialogar, de negociar, con lo
real.

En este sentido el pensamiento complejo aspira al conocimiento multidimensional, sin


embargo no hay conocimiento puro y total. Así es que el pensamiento complejo está
animado por una tensión permanente entre la aspiración a un saber no parcelado, no
dividido, no reduccionista, y el reconocimiento de lo inacabado e incompleto de todo
conocimiento.

La complejidad, no es una receta para conocer lo inesperado. Pero nos vuelve


prudentes, atentos, no nos deja dormirnos en la mecánica aparente y la trivialidad
simulada de los determinismos. Ella nos muestra que no debemos encerrarnos en la
creencia de que lo que sucede ahora, va a continuar indefinidamente. La complejidad
plantea estrategias. La estrategia lucha contra el azar y busca a la información. Más
aún, la estrategia no se limita a luchar contra el azar, trata también de utilizarlo.

Debemos saber, que todo lo importante que sucede en la historia del mundo o en
nuestra vida, es totalmente inesperado, Sacudir esa pereza del espíritu, es una lección
que nos da el pensamiento complejo. De este modo, potencia nuestro pensamiento
para el análisis y búsqueda de solución apropiada de sucesos previsibles pero con
mayor énfasis en aquellos insospechados.

* Alumna Vc EAPMH-FMH
Ps. Médica 2009 - I
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Vivimos un momento, en el que cada vez más, entendemos que el estudio de
cualquier aspecto de la experiencia humana ha de ser, por necesidad, multifacético.
En que vemos cada vez más que la mente humana, si bien no existe sin cerebro,
tampoco existe sin tradiciones familiares, sociales, genéricas, étnicas, raciales. Que no
somos una parte, sino la totalidad.

La acción supone complejidad, elementos aleatorios, azar, iniciativa, decisión,


conciencia de las derivas y de las transformaciones, es decir, el desarrollo de
competencias en esencia personales, que nos conducen a la búsqueda de la calidad.
Sin duda alguna, la identificación y el desarrollo progresivo como sustancial de las
mismas, nos orillan inequívocamente a encontrar la ansiada excelencia, en todo caso
acercarnos a ella.

Claude Levy Leboyer, señala que las competencias son:"comportamientos que


algunas personas dominan mejor que otras, y que las hace más eficaces en una
determinada situación".

Una persona presenta un perfil de competencias alto, cuando demuestra las


cualidades requeridas para llevar a cabo determinadas misiones o tareas. Está
comprobado que el ser humano, tiene capacidad de adquirir nuevas competencias
durante toda su vida, siempre que se den los estímulos apropiados y exista acceso a
los recursos necesarios.

Podemos sostener que las competencias personales o profesionales, son la sumatoria


de los conocimientos, actitudes, valores y habilidades para desarrollar mejor cualquier
actividad. Son la sumatoria integral del ser humano para vivir su vida, son las
herramientas que le permitirán alcanzar sus metas y sueños.

En muchas ocasiones, nos preocupamos de adquirir competencias para


desempeñarnos mejor en nuestra vida académica o trabajo y es probable que seamos
expertos en determinada área, sin embargo, dejamos de lado las competencias
personales que nos faciliten la evolución como ser humano, tanto con la familia, la
sociedad, la naturaleza, el cosmos, el universo.

Las competencias personales, son herramientas que están allí esperando que les
demos la oportunidad de salir de nuestro interior y manifestarse, claro, para ello hemos
de crear las condiciones para identificar y potenciar al máximo su desarrollo.

Las competencias de gestión o gerenciales son importantes; sin embargo son


competencias que no puedo señalar como fortalezas propias, aún no he desarrollado
la habilidad de desenvolverme en una ambiente en el cual, se de la imperiosa
necesidad de monitorear el desenvolvimiento de eventos que conlleven a una
intervención activa propia como de los demás.

Una persona observa, escucha o siente, no lo que quiere sino lo que puede, esto de
acuerdo a una primera competencia trascendental, que es la expansión de su
Consciencia, que se refiere a no simplificar la experiencia, sólo a través de los cinco
sentidos, o con su pensamiento, o sentimientos, sino que se encuentren al mismo
tiempo estos tres factores en la acción que se está realizando, y no sólo eso, sino que
además estén de acuerdo.

Estas perspectivas han motivado a la emisión de la siguiente frase “Todas las


personas tienen la capacidad para trascender en la vida, unas cuantas tienen la
competencia”, que podemos discutir de esta afirmación que nos refleja la

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trascendentabilidad de adquirir y expandir los dominios de nuestras competencias,
vale decir, herramientas valiosas para enfrentar los próximos desafíos en nuestras
vidas.

El ser humano, se desenvuelve en muchos escenarios por lo que debe de estar


despierto para actuar de acuerdo a la situación y no de acuerdo a sus paradigmas. Es
fácil deducir entonces, que si la vida fuera un juego de ajedrez el conocimiento
científico nos permitiría conocer los trebejos que se hacen necesarios; pero, de ¿qué
nos sirven estos objetos inanimados, si no tendríamos la maravillosa capacidad de
pensar para jugar y ganar el juego de la vida?

Hay una gama de elementos útiles que podemos rescatar de la psicología, así mismo
ponerlos en práctica en el desarrollo de la actividad clínica. No es precisamente un
descubrimiento la relación existente entre el cuerpo y la mente, es allí precisamente,
donde quizá la psicología médica tome la verdadera dimensión de su valor como pieza
clave en nuestro desempeño profesional.

Constituye el dominio de la psique entonces, la diferencia cuasi fundamental entre un


médico con excelente autoridad científica, y el médico con respetable misma autoridad
pero con el invaluable conocimiento y aplicación de las bondades de la psicología.

Hace más de 100 años Claude Bernard, fundador de la medicina experimental dijo: “no
hay enfermedades sino enfermos”, manifestaba así la estrecha dualidad entre cuerpo
y mente para el desarrollo de una patología, dejando atrás la antigua división
cartesiana clasista, donde ambos son tratados como entidades erróneamente
separadas.

En esa perspectiva, podemos considerar tanto las ciencias que estudian el cuerpo,
como las ciencias que estudian la mente en un mismo grado de relevancia, ya que se
complementan una con la otra, para formar una visión global del enfermo que se
apreste a una atención integral que lleve verdaderamente a la cura de la enfermedad
y la mejora de la calidad de vida de las personas.

La formación del profesional de la salud debe ser integral, necesita tanto del
conocimiento científico como de saber afrontar, comprender y relacionarse con las
personas, de cómo los seres humanos se relacionan entre sí, e integrarlo de acuerdo
a su salud.

El profesional de salud necesita estar alerta; que, de su actitud hacia las personas
también dependerá la facilidad o la dificultad para establecer un diagnóstico preciso y
la instauración del tratamiento apropiado de las personas que sirve, que duda cabe
entonces, que la psicología está día con día en el desarrollo de la actividad
profesional, personal y social.

Humanizar la medicina, estas palabras constituyeron la razón fundamental para que a


partir del año 1944 se planteara a los estudiantes de medicina, seguir el curso de
psicología en las facultades de filosofía y letras, dando así el primer paso para
humanizar a los médicos, en todo caso de brindarle una formación completa.

Este criterio, se establece por la percepción subliminal de que la visión científica del
mundo no lo abarca todo, que hay algo más que escapa de su dominio. La psicología
constituye esa única fuente capaz de llenar ese vacío, por ser la ciencia que brinda
modos y actitudes que permiten una mejor interacción humana, porque esto, es la

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esencia de este mundo médico, tener conocimiento sí, aunque servirían de poco si no
se es capaz de interactuar eficazmente.

Son muchas las personas que se quejan porque la medicina no logra curar sus
enfermedades, principalmente en casos de enfermos crónicos. Esto es debido a que
muchas veces se deja de lado una parte muy importante de la enfermedad: los
aspectos emocionales y sociales, que están influyendo tanto en la etiología de la
enfermedad como en su mantenimiento a lo largo del tiempo.

Actualmente se habla de la psicología de la salud una rama de la psicología según el


cual la enfermedad física es el resultado no sólo de factores médicos, sino también de
factores psicológicos (emociones, pensamientos, conductas, estilo de vida, estrés) y
factores sociales. Todos estos factores, interactúan entre sí, para dar lugar a la
enfermedad.

Es innegable, por todo lo expuesto, el aporte significativo que hemos tenido al


desarrollar el curso de psicología médica, en nuestras manos está acrecentar las
capacidades, competencias adquiridas o en su defecto aletargarlas en nuestro
recuerdo, perdiendo así la preciada oportunidad de desarrollar elementos que ahora
erróneamente parecen poco importantes y que, sin embargo, mas adelante serán
vitales.