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Sobre el panorama para reconocimiento de las Juntas Directivas de Comunidades

Nativas de la Amazonía1
Valeska Ruiz Peña2

De acuerdo a lo planteado por la Defensoría del Pueblo y en cita del constitucionalista Enrique
Bernales Ballesteros3, el artículo 89º de la Constitución Política del Perú “reconoce a las
comunidades nativas de la misma naturaleza que al ser humano: se es persona frente al derecho
por el simple hecho de existir. El ejercicio de esa personalidad requiere normalmente de actos
administrativos, entre ellos la inscripción en el registro de comunidades que lleva el Estado, por ello
la inscripción en el registro es un trámite administrativo y meramente declarativo; no tiene
carácter constitutivo respecto de la personalidad de estas comunidades.” Esto quiere decir que el
hecho de que La Superintendencia Nacional de Registros Públicos - SUNARP inscriba mediante acto
administrativo a una comunidad no significa la creación de la misma ya que las comunidades
nativas, como pueblos indígenas, son preexistentes a la formación del Estado. Vale la pena tomar
el ejemplo de equiparar esto con el problema de la existencia de la persona natural que carece de
inscripción en registros civiles, las personas existen así no cuenten con documentación oficial que
les permita ejercer sus derechos adecuadamente, y de ninguna manera la falta de un
reconocimiento por parte del Estado a través de un acto administrativo supone su inexistencia.

Bajo la lógica del principio legal Accesorium Sequitur Suum Principale lo accesorio corre la suerte
de lo principal4, una vez que este reconocida una comunidad mediante un título registral, lo mismo
deberá ocurrir con las juntas directivas comunales. Sin embargo, esto dista de la realidad en
Ucayali ya que al parecer por un limitado conocimiento sobre derechos de los pueblos indígenas
del Registrador, algunas comunidades nativas no pueden ver reconocido su derecho como
personas jurídicas preexistente y otros derechos como a la libre determinación. Por ejemplo, en las
observaciones de la solicitud de reconocimiento de Junta Directiva, título 21955, se señala que
“los estatutos (comunales) deberán adecuarse en el número y tipo de cargos directivos a lo
regulado por el artículo 22º del Reglamento del Decreto Ley Nº 22175: Ley de Comunidades
Nativas y de Desarrollo Agrario de las Regiones de la Selva y Ceja de Selva, aprobado por Decreto
1 Estas opiniones han sido construidas en base a conversaciones coloquiales con colegas como
Irene Ramos Urrutia y Hernán Coronado Chuecas a quienes les agradezco su paciencia y ganas de
compartir salidas legales en beneficio de las comunidades indígenas amazónicas.

2 Asesora legal del Equipo Selva Central Norte del Instituto del Bien Común, miembro del colectivo
Museo Itinerante de Arte por la Memoria.

3 Informe Defensorial Nº 12 Análisis de la normatividad sobre la existencia legal y personalidad


jurídica de las comunidades nativas” Lima, 1998.

4 Argumento fundamentado en la solicitud de subsanación presentada ante la VI Zona Registral


Ucayali sobre el título 2009 – 00021955, elaborado por la abogada Ángela Tapia Arce para el
Instituto del Bien Común.
Supremo DS Nº 003 -29-AA”5, es decir de acuerdo a lo mencionado la estructura de las juntas
directivas será Jefe, Secretario, Tesorero y Secretario de Producción y Comercialización para el caso
de aquellas comunidades que se organicen empresarialmente, y de esta manera, la norma registral
vulnera la norma constitucional y de derechos humanos de la que gozan los pueblos indígenas al
limitar sus cargos a la estructura que determina la norma dejando de lado las necesidades de la
comunidad. Y estas exigencias del registrador se amparan en una resolución del Tribunal Registral
de la SUNARP, del mes de febrero de 2010 que cita a un DS del año 1979, anterior a la firma del
convenio 169º de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en
Países Independientes, y que evidentemente es inconstitucional toda vez que cuando entró en
vigor el Convenio (año 1995) formó parte del derecho interno y con rango constitucional como lo
reconoce la propia Carta Magna. Esta resolución registral nos puede reflejar el nivel de apertura al
tema de derechos de los Pueblos Indígenas que goza la SUNARP en Ucayali.

Otro tema que merece una especial atención es dejar sin efecto, a partir del nuevo Reglamento de
Inscripciones del Registro de Personas Jurídicas No Societarias, publicado el 01 de abril de 2009, la
potestad del fedatario de SUNARP para certificar los documentos que requieren presentar las
comunidades nativas para su reconocimiento registral, ahora sólo se puede certificar los
documentos mediante Juez de Paz y mediante Notario Público. Lo que supone mayor tiempo
invertido y mayor costo económico respectivamente, y no facilita de ninguna manera un proceso
de reconocimiento eficaz. Como dato a contrastar es que para registro de bienes si es posible
contar con un fedatario en SUNARP, si se hace un contraste afirmaría que el derecho a registrar los
bienes es atendido de manera más eficiente que el derecho de los pueblos indígenas a ver
reconocidas sus autoridades. No queda clara la lógica de SUNARP.

A pesar de estas limitaciones, hay experiencias que resaltar en la Oficina Registral de Loreto, está
el caso de la Comunidad Nativa de Nuevo Irasola y la Comunidad Nativa de Santa Rosa 6 quienes
lograron sus inscripciones de Juntas Directivas y en consecuencia, tener una herramienta más de
protección frente a sus derechos colectivos con el adecuado accionar de sus registradores.

Si bien se reconoce que en base a la libre determinación los pueblos indígenas tienen derecho a la
autonomía y al autogobierno en las cuestiones relacionadas a sus asuntos internos y locales 7, la
realidad también es que los miembros de las comunidades les exigen que sus dirigencias la
formalidad, contar con un registro oportunamente como es el derecho de toda la ciudadanía, claro
por ser pueblos históricamente discriminados, el Estado debería asumir la tarea de brindar las
mayores facilidades a estos pueblos para acceder al reconocimiento formal, ya que esto repercute
de forma positiva en las autoridades comunales brindándoles mayor legitimidad a sus cargos que,
hoy por hoy, compiten por el poder frente a cargos estatales creados para actuar dentro de las
comunidades como son el Teniente Gobernador, entre otros.

5 Resolución 193 -2010 del Tribunal Registral.

6 Zona Registral Nº IV SEDE IQUITOS. Nº de partida 00029915 y 00029919 respectivamente.

7 Art. 4º de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas.
Aprobada en Asamblea General el 13 de septiembre de 2007.
El brindar una atención adecuada las comunidades les permitirá también participar en espacios de
negociación frente al propio Estado, frente a instituciones privadas como a empresas extractivas.
Hay algunas instituciones y ongs que acompañan a comunidades indígenas que siguen con
atención estos casos y a la vez intentan que con las modificaciones que se puedan alcanzar sentar
precedentes para beneficiar a los pueblos y a la vez permitir esta convivencia intercultural con el
resto del Estado.