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Modelos de Desarrollo de Arturo Guillen

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Modelos de Desarrollo y Estrategias Alternativas en América Latina Por: Arturo Guillén R. *

“Vivir, dijo Marco Aurelio, exige el talento del luchador, no el del bailarín. Basta con mantenerse de pie: no hacen falta pasos hermosos” J.M. Coetze La edad de hierro

1.

Introducción

El presente capítulo tiene como objetivo tratar de demostrar cómo el desarrollo económico de América Latina ha sido una constante búsqueda de construcción de un proyecto de desarrollo y de autodeterminación nacional, en el marco de su inserción en la economía-mundo capitalista. Se expondrán las principales características de los tres modelos establecidos a lo largo de su historia, a saber: el primario-exportador (MPE), el de sustitución de importaciones (MSI) y el “modelo neoliberal” (MN). No tengo la pretensión de hacer un análisis de tipo histórico, objetivo que rebasa con mucho los propósitos de este texto, sino únicamente utilizar la historia para reflexionar, con los elementos que nos proporciona la teoría del desarrollo, sobre los rasgos principales de cada modelo, históricamente determinado. El análisis se articulará en torno a dos categorías claves del subdesarrollo: la “relación centro-periferia” y la “heterogeneidad estructural”. Ambas categorías

introducidas en el estudio del subdesarrollo por la teoría “cepalina” o “estructuralista” del desarrollo, me parecen importantes para entender dos problemas fundamentales que se reproducen a lo largo de la historia latinoamericana: la concentración del ingreso y la ausencia de una base endógena de acumulación de capital Aunque el texto se refiere a “América Latina”, se utilizarán preferentemente los casos de Brasil, México y Argentina como objetos de estudio.

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Profesor - Investigador Titular del Departamento de Economía de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa. Jefe del Area de Economía Política. Coordinador de la “Red de Estudios para el Desarrollo Celso Furtado”. Investigador Nacional del Sistema Nacional de Investigadores de SEP-CONACYT.

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2.

El modelo primario-exportador (1850-1930)

“La prosperidad de las naciones no consiste en cultivar todos los ramos de la industria o cualquiera de ellos, sino los que convengan según la naturaleza de su suelo, su población, su situación geográfica y otras circunstancias. Por eso unas son agricultoras y otras manufactureras, y no todas se dedican al cultivo de todos los productos de la industria agrícola y fabril” “(…) Y se querrá que México oponiéndose a la naturaleza, se distraiga del comercio ventajoso que le proporcionan sus minas, para que sus brazos y sus capitales se dediquen a las manufacturas” José María Luis Mora 1

Un “modelo de desarrollo” o “patrón de acumulación” es una modalidad del proceso de reproducción del capital, históricamente determinada (Valenzuela, 1990). En los países de la periferia capitalista, como es el caso de los latinoamericanos, los modelos de desarrollo están definidos por dos elementos básicos que definen el subdesarrollo: la “heterogeneidad estructural”, es decir, la articulación compleja de formas de producción “avanzadas” o “modernas”, con formas de producción “atrasadas”; y las relaciones de dominación-dependencia que fundamentan su vinculación con los centros de la economíamundo. 2 Cada “modelo de desarrollo” involucra una inserción especifica de cada país en la división internacional del trabajo (DIT), lo que determina la configuración de su sistema productivo; define, asimismo, las modalidades específicas de su estructura social y del “bloque en el poder” (alianza de clases y segmentos de clases) que domina y ejerce el poder político. Por “modelo primario-exportador” en América Latina me refiero al amplio periodo histórico que comienza con los movimientos de independencia política a comienzos del siglo XIX y que culmina en el periodo de Entreguerras, cuando se colapsa el orden liberal encabezado por Gran Bretaña desde la Revolución Industrial. En esa etapa, los ejes del proceso de acumulación de capital fueron el sector agropecuario y la producción minera. Los países latinoamericanos se especializaron en la producción y exportación de productos primarios. El motor de la economía era el mercado externo. En el plano interno,
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Citado por Jesús Reyes Heroles (1961, T. III: 463-464) “(…) Las economías subdesarrolladas pueden experimentar fases prolongadas de crecimiento de su producto global y per capita sin reducir el grado de dependencia extranjera y de heterogeneidad estructural que son sus elementos esenciales” (Furtado, 1967: 176). Las negritas son mías.

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se configuró un sistema productivo “dual”: un sector “moderno” integrado por el sector exportador desarticulado del resto de la economía; y un sector “atrasado” o de “subsistencia” orientado a abastecer los mercados locales y sus necesidades de autoconsumo. La DIT basada en la exportación de productos primarios y en la importación de manufacturas de los centros no comienza en el siglo XIX, sino que está presente desde los tiempos de la Colonia. Las potencias coloniales prohibieron desarrollar en las colonias actividades manufactureras que pudieran competir con la metrópoli. El grueso del comercio exterior latinoamericano en esa época, en pleno dominio del mercantilismo, consistió en la exportación de metales preciosos (oro y plata) y de algunos productos de consumo, como el azúcar y el tabaco. La economía de plantación, con mano de obra esclava de origen africano, tuvo un gran desarrollo en Brasil y en las Antillas (Furtado, 1959). Las importaciones de América Latina consistían básicamente en productos manufacturados para consumo de las élites internas. Sin embargo, ese patrón general de la DIT, se conservó, en lo esencial, con la transformación de las colonias americanas en Estados nacionales independientes. Las aspiraciones industrializadoras y de diversificación productiva de un Artigas en el Cono Sur, o las políticas proteccionistas impulsadas por Lucas Alamán y los conservadores en México, rápidamente fueron abandonadas ante la fuerza del movimiento liberal, para el cual la libertad económica y la libertad política eran elementos indisolubles, por lo que los grupos y clases dominantes se adhirieron a un ciego liberalismo comercial, como el que exhibe el liberal mexicano José María Luis Mora en el epígrafe de este apartado. 3 La DIT sufrió cambios sustantivos tanto en su orientación geográfica como en la composición de los productos. Ahora, los nuevos centros receptores de las exportaciones primarias fueron Gran Bretaña y crecientemente Estados Unidos, en vez de las viejas potencias coloniales. La exportación de plata si bien siguió siendo importante en países como México hasta bien avanzado el siglo XIX, productos agropecuarios como trigo, maíz, café, carne, cueros, lana y algodón, así como minerales de uso industrial como cobre, estaño y, posteriormente petróleo, tomaron el lugar de los metales preciosos, cuyas ventas tendieron a eclipsarse. Las exportaciones de productos primarios de la periferia abarataban
Sobre el debate proteccionismo versus librecambismo en México, véase el insuperable análisis de Jesús Reyes Heroles en su monumental obra sobre el liberalismo mexicano (1961: Tomo III).
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en México. con el objetivo principal de controlar las fuentes de materias primas. En cambio. la creación de una red de ferrocarriles que conectó a las tierras ricas del . manufacturas consumidas por las elites internas. En el caso mexicano fue hasta el periodo de la llamada República Restaurada (1867-1877) y el porfiriato (1877-1910) que México se convirtió en exportador de productos agrícolas (algodón. El MPE se desarrolló en forma desigual en el subcontinente latinoamericano. el “nuevo orden” no se asentó plenamente sino hasta el tercero y último cuarto del siglo XIX. La IED se colocó preferentemente en la actividad minera. en los circuitos financieros y en servicios conexos. 1973). Fue hasta entonces que se consolidó la economía cafetalera en Brasil. Los centros usaron a la periferia latinoamericana como mercado para sus manufacturas y como espacio para la colocación de sus excedentes de capital. imprimió un fuerte dinamismo a su sector exportador. después de concluida la Reforma liberal. la exportación de capital tomó la forma de inversión extranjera directa (IED). Más adelante. base de la economía de este país en esa etapa. sino que se adaptó a las necesidades del capitalismo industrial en ascenso en Europa. con el tránsito al imperialismo. principalmente capital de cartera para el financiamiento de los gobiernos. al finalizar el siglo XIX. fundamentalmente. En primer lugar la vinculación estrecha con las naciones industriales que originó una demanda intensa de recursos naturales que trastocó el uso del suelo. Los países del Cono Sur (Argentina. desde el triunfo de la causa independentista. henequén. Las importaciones provenientes de los centros siguieron siendo. cereales. carnes) que tenían amplia demanda en los centros. Como bien dice Florescano (1991: 58): “(…) en el periodo 1880-1910 el país experimentó un cambio económico sustantivo por la intervención de tres factores. El tipo de productos en los que se especializaron (cueros. a las necesidades del capitalismo inglés. La oligarquía de la Colonia no fue desplazada con la Revolución de Independencia. Uruguay y Chile) se insertaron más tempranamente. lo que repercutió en su desarrollo general.4 la reproducción de la fuerza de trabajo así como los insumos industriales en los centros capitalistas (Marini. la declinación de la hegemonía británica y el ascenso de potencias emergentes. Brasil y otros países de la región. café) y de minerales (cobre y después petróleo). sobretodo hacia el mercado estadounidense. volcó la producción agrícola al exterior y atrajo capital foráneo (…) En segundo lugar.

5 veces el de Brasil.7 66.2 40.2 46. Buenos Aires y Montevideo eran entonces. por el de heterogeneidad estructural.4 31.3 16. En tercer lugar. Este último refleja mejor la diversidad de formas de producción que han acompañado la historia de los países subdesarrollados.6 43.7 ARGENTINA BRASIL CHILE MEXICO URUGUAY a) corresponde a 1910 b) Año fiscal 1911.7 400 44.1914 Importaciones de Porcentaje de las exportaciones totales. concepto que.2 103. y un sector tradicional o “atrasado”.0 4. se tradujo en el hecho de que al despuntar el siglo XX.0 31. CUADRO 1 INDICADORES SOCIOECONOMICOS DE ALGUNOS PAISES DE AMERICA LATINA 1913 1912 1913 1910 .5 13.7 78.7 y 1.5 261.6 580 15.3 10.0 12. que operaba en el campo o en actividades artesanales de bajos niveles de productividad (Furtado.2 120 14.2 47.5 200a 75. estos países habían alcanzado un mayor desarrollo (cuadro 1). antes inclusive que Lewis (1954) a quien tiende a atribuirse su paternidad.3 44. más adelante.5 veces mayor que el de México. fue sustituido por otros autores (Pinto. La tasa de mortalidad y la tasa de mortalidad infantil eran.8 más altas en México que en Argentina.7 40.1912 Fuente: Elaborado con datos de Víctor Bulmer – Thomas (1994) La DIT no sólo implicaba una creciente polarización entre el centro y la periferia.0 7. Porfirio Díaz construyó un gobierno fuerte y centralizado” Necesariamente. sino .2b 53.2 32. La distinción de la existencia de un sector “atrasado” y un sector “moderno” en la periferia del sistema. 1976). y 4.7 43. respectivamente.5 norte del sureste y de la costa con la Europa atlántica y Estados Unidos.3 17. la más temprana y mejor inserción de los países del Cono Sur en los mercados internacionales.0 14. los centros culturales más importantes de América Latina.7 14. 2. sino que condicionaba la existencia de una estructura interna dual integrada por un sector “moderno” representado por el sector exportador y en donde la presencia del capital extranjero era predominante. El ingreso por habitante de Argentina era en ese entonces 2.7 78. Tasa de Porcentaje de Estados Unidos Tasa de Tasa de mortalidad Indice de PIB per capita en Exportaciones per exportaciones a como porcentaje del dos principales productos natalidad mortalidad infantil urbanización dólares de 1970 capita en dólares Estados Unidos total 540 62.9b 10.5 4.0 31.7 21. 1967).2 15. Celso Furtado fue el primero en introducir el concepto de dualismo estructural.0 28.7 121.6 228. fue toda una revolución no sólo en el análisis económico.

que la condicionan. La heterogeneidad estructural es un rasgo específico del subdesarrollo. tomando como referencia el caso de la economía cafetalera brasileña. vía deterioro de los términos de intercambio. esas devaluaciones protegían relativamente a los exportadores al incrementar sus ingresos en moneda nacional. cómo las mayores ganancias de los exportadores durante las fases de auge económico no elevaban la productividad física de las fincas.6 también en el sociológico dando lugar al estudio de fenómenos como la marginación. o se dilapidaban en consumo suntuario de la oligarquía terrateniente. Sin embargo. La existencia y reproducción de los altos niveles de concentración del ingreso en América Latina obedece también a las características de su estructura política. La existencia de un sector “atrasado” y de una oferta ilimitada de mano de obra. la baja en los ingresos de exportación provocaba el desequilibrio de la balanza de pagos conduciendo a la devaluación de la moneda brasileña. Durante el MPE. por razones históricas. el mestizaje cobró carta de naturalización y la heterogeneidad de su estructura productiva y social fue mayor. mediante el deterioro de los salarios reales provocada por la depreciación de la moneda. asumió formas diversas. centroamericanos o en México donde las culturas indígenas tenían una fuerte presencia. mientras que trasladaban el ajuste a los consumidores. sino que se trasladaban al exterior. En los países andinos. que lo diferencia del modelo de capitalismo “clásico” del centro. Furtado (1959) aclaraba. actividad predominante durante el MPE. Esa heterogeneidad no puede entenderse. independientemente de la intensidad de la acumulación de capital y de los incrementos que pudieran darse en la productividad social del trabajo. superior a la del centro. en las fases depresivas. sin tomar en consideración las relaciones de dominación-dependencia entre el centro y la periferia del sistema. según los distintos países. Ello determinaba una alta concentración del ingreso. nacieron a la vida independiente con estructuras más homogéneas y recurrieron con éxito a la inmigración de población europea. determinó que los salarios reales tendieran al estancamiento. la heterogeneidad estructural. con gran rigor teórico. Por el contrario. En los países del Cono Sur que exterminaron o redujeron a su mínima expresión a las poblaciones indígenas originales – por lo demás más atrasadas que las del Altiplano -. A diferencia del modelo europeo que desplazó del poder a la nobleza y al ancien régime para encumbrar . la migración y la exclusión social.

en 1910 apenas conservaban el 5% (Citado por Florescano 1991: 57). ésta era más decorativa que real. Aunque formalmente desde la Independencia se instauraron regímenes republicanos que reconocían la democracia representativa. hasta organismos como el Banco Mundial reconocen que la perpetuación de las elites explica la enorme desigualdad económica de América Latina.7 a la burguesía industrial. La Independencia. sino. Perry et al 2005: 101) se señala: “Aunque finalmente estas colonias (las de América Latina) lograron su independencia y el desarrollo de la tecnología y la economía mundial trajo consigo importantes cambios. sino solamente la transformación de las grandes propiedades “eclesiásticas” en latifundios laicos. Es por ello que aún en la actualidad. Hoy. América Latina padeció de un “déficit democrático”. A lo largo del siglo XIX. no obstante haber significado una lucha enmancipadora con fuerte contenido popular. lo que tendía a perpetuar las desigualdades. mientras que a principios del siglo XIX. sino meramente la recomposición del “bloque dominante”. El “déficit democrático” se traducía en políticas públicas que menospreciaban la educación o la salud pública. como lo evidenciaron el triunfo de Iturbide en México y de la oligarquía porteña en el caso argentino. lo que acentuó la concentración del ingreso. La Reforma liberal de mediados del XIX no implicó el fin del latifundio y el paso a la pequeña propiedad agraria. Katz. 4 Según F. la desigualdad extrema persistió en lo siglos XIX y XX porque la evolución de las instituciones políticas y económicas tendió a reproducir la distribución altamente desigual de la riqueza. la reforma agraria redistributiva sigue siendo una demanda incumplida en América Latina. las comunidades indígenas fueron destruidas con la Reforma. capital humano e influencia política” Más adelante veremos que el tránsito a nuevos modelos de desarrollo (al MSI o al MN) no entrañó tampoco un desplazamiento de las viejas clases dirigentes. terminó representando la continuidad del poder de las elites criollas. Cada vez que las oligarquías veían sus intereses amenazados. acelerando la formación del peonaje y del asalariado 4 . . con una oligarquía terrateniente y una burguesía compradora a la cabeza. los pueblos indios poseían el 40% de las tierras cultivables de México. en América Latina su inserción en la economía-mundo capitalista del Siglo XIX no implicó el ascenso de una burguesía vigorosa. recurrían a las asonadas militares o a las intervenciones extranjeras. En el caso de México. En un informe reciente de este organismo (Ferranti.

así como la heterogeneidad de las estructuras productivas internas. 6 El uso del concepto centro-periferia no es privativo del enfoque cepalino. Bujarin. en la mayoría de los países de la región un solo bien representaba más del 50% de las exportaciones totales. 6 5 “El paso de uno a otro modo de dependencia. Se abandonó la idea de que el subdesarrollo era una etapa necesaria anterior al desarrollo. Raúl Prebisch (1949). de los infamantes niveles de concentración del ingreso prevalecientes hasta la fecha. a lo largo de la historia.La originalidad de la teoría cepalina consistió en la utilización del concepto centro-periferia y en explicar a partir del mismo. . en Brasil el café y el caucho respondían por el 78. la desigualdad de las relaciones económicas internacionales. aun en las naciones donde se logra mayor diversificación productiva. aún en los países del Cono Sur donde alcanzó su clímax. Pinto. Desconozco si Prebisch fue influido por la teoría marxista del imperialismo o influyó en Braudel. cuyo análisis es posterior. 1954 y Nurske. Lenin). Constituye un elemento central de la teoría de la economía-mundo desarrollada por Braudel y continuada por I. 5 El MPE. En 1913. Los dos bienes más importantes sumaban más del 50% del total de las exportaciones en dieciocho repúblicas. La teoría cepalina o estructuralista latinoamericana significó una ruptura respecto a la teoría neoclásica del crecimiento o frente a enfoques historicistas lineales a la Rostow (1953). Una de sus debilidades era la alta concentración de las exportaciones en unos cuantos productos. del “bloque histórico” en términos gramscianos.2%. 1994). en México. y de que bastaba con detonar un proceso de acumulación en el sector moderno para que el atraso pudiera ser superado (Lewis. debió fundarse en un sistema de relaciones entre clases o grupos generado en la situación anterior (Cardoso y Faletto. Ello se ha traducido en la conservación de los privilegios de las elites y en la reproducción. la plata y el cobre con el 40. como mecanismo auspiciador del desarrollo.2% de las exportaciones totales. sólo en dos países (Argentina y Perú) el producto principal participaba con el 25% del total de las ventas externas.8 fundamentalmente. más del 70% en trece y más de 90% en tres de ellas. una teoría del subdesarrollo sobre bases nuevas. junto con Furtado. Noyola y otros autores.3% (Bulmer-Thomas. una recomposición del “bloque dominante”. En Argentina el maíz y el trigo sumaban el 43. a partir de la utilización de dicho concepto. y en Chile los nitratos y el cobre con el 78. Wallerstein. dio en el clavo sobre los límites del MPE. 1963). tenía los días contados. Un análisis en términos de centro-periferia existe también en la teoría del imperialismo de finales del siglo XXI y comienzos del XX (Luxemburgo.6%. 1969: 35)”. considerado siempre en una perspectiva histórica. pero en todo caso la originalidad de su aporte consistió en construir.

No era accidental que la teoría del deterioro y la teoría cepalina en su conjunto fueran sometidas a fuertes ataques por el . una baja de los precios de las manufacturas mayor que la registrada en los productos primarios. Mientras los salarios reales tendían a estancarse en los países periféricos. y en detrimento del sector “atrasado”. Influido el gran economista argentino por los acontecimientos del periodo de Entreguerras del siglo XX que provocaron la crisis del MPE y pusieron en entredicho la división internacional de trabajo (DIT) basada en la exportación de productos primarios. 1965). estos y las utilidades aumentaban en los países centrales. cuestionaba la validez del esquema de división internacional del trabajo que asignaba a la periferia el papel de productor y exportador de productos primarios. especializados y desarticulados). Ello significaba que en el marco de esa DIT. Es conocido el argumento de Prebisch: no obstante que la productividad en la producción de manufacturas en los centros capitalistas (con sistemas productivos homogéneos y articulados) era superior al crecimiento de la productividad en la producción de productos primarios en la periferia (con sistemas productivos heterogéneos. de acuerdo con la teoría tradicional. los países subdesarrollados no retenían los frutos del progreso técnico y estos tendían a concentrarse en el centro (Pinto. y ponía en aprietos a la propia teoría de la competencia perfecta. La explicación prebishiana contrariaba profundamente las bases de la teoría clásica y neoclásica del comercio internacional basada en las ventajas comparativas. construyó su teoría del deterioro de los términos de intercambio de los productos primarios frente a los productos manufacturados. lo que se traducía en tasas de acumulación más altas y mayores ingresos en éstos. mientras que en la periferia se bloqueaba el proceso de acumulación de capital y se limitaba considerablemente la posibilidad de elevar los salarios reales. que coincidía con la desarrollada por Singer (1949). lo que haría suponer. los precios relativos se desenvolvían en el sentido opuesto. como mecanismo eficaz para alcanzar el desarrollo.9 La teoría de Prebisch sobre el deterioro de los términos de intercambio de los productos primarios versus los productos manufacturados. La misma relación centro periferia y de concentración del progreso técnico se reproducía en el seno de las sociedades latinoamericanas en favor del sector “moderno” y de determinados espacios urbanos y regiones.

La validez de esta tesis se confirma en el presente. sino principalmente en la transferencia de excedente por parte de la inversión extranjera directa (IED). durante las fases recesivas. En otros textos. etc. como un factor que contribuye al deterioro de los precios de los bienes primarios. como bien observa Octavio Rodríguez (1983). a saber. El fundador de la corriente cepalina nunca se atrevió a plantear que el deterioro de los precios de los productos primarios fuera una situación permanente en las relaciones centro-periferia. era la inadecuada utilización del excedente económico por parte de las élites internas de la periferia. añadiendo a los factores aludidos arriba. Este argumento fue retomado años más tarde por la teoría de la dependencia para subrayar el carácter tributario de la periferia en sus relaciones con el centro. lo que le valió diversas críticas por apoyarse en categorías extraídas de la teoría neoclásica y quedarse en el terreno de la demanda. 1949). Prebisch alude a la sustitución creciente de productos naturales por productos sintéticos. los precios de las materias primas tendían a crecer más rápidamente que las manufacturas. heterogénea y desarticulada en la periferia y una determinada división internacional del trabajo que valida esa especialización productiva. con mayor intensidad aún. por ejemplo) y provocara la oposición de organismos multilaterales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. la existencia de una estructura productiva atrasada. . El mismo retraso de los salarios reales en la periferia no podría entenderse al margen del peso que ejerce y sigue ejerciendo el sector “atrasado” de la economía. la carga que representaba el servicio de la creciente deuda externa que se registraba en los años setenta. del concepto de excedente económico. 1963).10 pensamiento estándar de la época (Jacob Viner. Baran ponía el acento no sólo en el comercio exterior desigual. regalías. en el marco de la globalización neoliberal. por lo que el deterioro en contra de las exportaciones primarias 7 El análisis de Prebisch y Singer fue ampliado a nuevos horizontes por el marxista estadounidense Paul Baran en un estupendo libro que conserva vigencia (1957). Así mientras que los países centrales eran fundamentalmente. La teoría de Baran sobre el excedente ponía de relieve la naturaleza de las relaciones de dominación-dependencia entre los países desarrollados y los países subdesarrollados. Baran desmontó una de las tesis preferidas de la teoría “metropolitana” del desarrollo respecto a la insuficiencia de ahorro interno en los países subdesarrollados (Nurske. mediante las remesas de utilidades. que entrañaba su operación. los países de la periferia eran zonas importadoras de capital y exportadoras de excedente. Sin embargo. se deja de lado. junto con Paul Sweezy. el hecho de que lo que fundamenta el deterioro de los precios son factores estructurales. mediante la reelaboración. el deterioro de los términos de intercambio es atribuido a las elasticidades-ingreso diferentes de los productos primarios (Ley de Engel). a través de diversas mecanismos.. intereses. zonas exportadoras de capital. así como el traslado de una parte del mismo hacia el centro. Inclusive estableció una vinculación entre el deterioro y los ciclos económicos cortos: durante el auge. Baran demostró que el principal problema en los países de la periferia más que la existencia de un ahorro bajo en comparación con los países del centro –hecho que no negaba-. pero sucedía lo opuesto. 7 Es cierto que en su escrito fundacional (Prebisch.

esto demuestra que es independiente de circunstancias momentáneas y representa algo profundo y permanente en nuestra evolución” 8 “Los precios primarios suben con más rapidez que los finales en la creciente. cap. indica cómo. que después de 1930. Eso fue lo que pasó en los años veinte y treinta y se presentó de nuevo en las últimas décadas del siglo XX. se produjo un estacionamiento y en seguida el descenso. cuando irrumpe otra “gran crisis”: la crisis del modo de regulación fordista vigente desde la posguerra (véase De Bernis 1988. Aglietta. sólo o predominantemente. Se venía de una fase de expansión ininterrumpida y el futuro parecía aún brillante. veáse del autor (2007. en las que predominan las tendencias al estancamiento y a la deflación. a factores monetarios o financieros. La crisis de los años treinta en América Latina no obedecía. 1984).Ocampo y A. 9 Sobre la discusión en torno a las “grandes crisis”. Esto evidencia – concluía – que la base ofrecida por nuestro antiguo sistema orientado principalmente hacia el exterior se torna progresivamente más estrecha e incapaz de sustentar la vida del país. Es decir. se precipita. “Observando – afirmaba – nuestra evolución desde principios del siglo actual (…) se verifica que en aquel entonces se sitúa la última culminación del sistema. 8 Parecen existir razones suficientes para vincular el deterioro de los términos de intercambio con las “grandes crisis” del capitalismo. que coincide con la gran crisis de los años 1920-1940. y de nuevo a partir de los años setenta. sucede lo contrario. la relación de intercambio tiende a favorecer a los productos primarios. pero si observan una tendencia marcada al deterioro durante el periodo de Entreguerras. en forma tal que los precios finales van apartándose progresivamente de los precios primarios (Prebisch. 8) . mientras que en las fases largas depresivas. J.11 acababa por imponerse. 1976 y Boyer. 1949: 191)”. desde principios del siglo XX. Parra (2003) encuentran que en las fases expansivas largas. como lo sugerían los enfoques monetaristas. Refiriéndose al caso brasileño. el modelo había entrado en una crisis terminal. sino que respondía al agotamiento de un modelo de acumulación basado en la agro-exportación. 9 Con datos recopilados a lo largo de casi un siglo sobre el comportamiento de los precios en el mercado internacional.A. sin embargo. estos autores no encuentran evidencias empíricas sobre un deterioro continuo de los precios de los productos básicos. Y viniendo de fecha tan lejana. pero también descienden más que éstos en la menguante. el notable historiador Caio Prado (1960: 334-335).

la que precipita la sustitución de importaciones y el viraje “hacia dentro”. 1994). obedecía al deterioro de los términos de intercambio entre los productos primarios y los productos manufacturados y a la incapacidad de la periferia para retener e irradiar al conjunto de la . como es el caso de los del Cono Sur y Brasil. como se dijo antes. por ejemplo) cobró impulso antes de la Primera Guerra Mundial (Furtado. el crecimiento de ciertas industrias de bienes ligeros o de equipamiento (frigoríficos. aunque fue este conflicto . En los países en los cuales el MPE había logrado mejores resultados. así como la consecuente “gran crisis” que se desenvuelve a partir del mismo y que desemboca en la depresión de los años treinta.que colapsó el orden liberal y la ola globalizadora de finales del siglo XIX -. Se trataba de un nuevo centro. El modelo de sustitución de importaciones (1930-1982) El tránsito al modelo de sustitución de importaciones (MSI) fue un proceso desigual en América Latina. sino que descansaban en los límites objetivos del MPE y en la posición que los países latinoamericanos ocupaban en la DIT. tornaban inviable mantener el esquema vigente y obligaban a industrializar los países de la región sobre la base de la sustitución de importaciones. Ello era apremiante. los países centroamericanos y los países del Caribe) (Bulmer Thomas. y aún en México. y muchos medianos continuaron en el mismo hasta bien entrada la década de los cincuenta (Venezuela. por los cambios que la Segunda Guerra Mundial había introducido en el orden mundial al consolidar la hegemonía de los Estados Unidos. en factores circunstanciales.12 La relación de precios desfavorable y el colapso de los flujos comerciales que se había profundizado durante la depresión internacional y financieros. y quien concentraba una abrumadora mayoría de las reservas de oro del mundo. además. aún después de la Segunda Mundial algunos de los países “grandes” de la región realizaron algunos intentos frustráneos por regresar al modelo anterior. El desequilibrio externo que conducía a crisis recurrentes. 3. La crisis latinoamericana en el periodo de Entreguerras y el tránsito hacia un nuevo modelo orientado “hacia adentro” no tenían su origen. 1967). con agudos efectos recesionistas e inflacionarios. Sin embargo. más cerrado y proteccionista que su antecesor.

en uno de los elementos que ha provocado el dinamismo de la forma económica vigente. sino que involucraron profundos cambios políticos y sociales. “sustitución de importaciones”. los que implicaron un nuevo “bloque de poder” que hizo viable la industrialización. La industria se convirtió en el eje del proceso de acumulación de capital. y la etapa de la “sustitución difícil” que culminaría en 1982 con el quiebre del modelo. que termina grosso modo a mediados de los años cincuenta. Perón en Argentina (1946-1955) y Getulio Vargas (1930-1954) en Brasil. a raíz de la crisis de la deuda externa. La primera etapa corresponde a lo que puede llamarse. es decir importaciones de manufacturas que son sustituidas por fabricación interna. por lo tanto. se aspiraba a conseguir mayor autonomía frente al centro. La gran crisis de los años treinta y las dos guerras mundiales no sólo crearon condiciones propicias para la sustitución de importaciones.D. Se trata de la producción de bienes de consumo no duraderos como textiles. construir una base endógena de acumulación de capital. en este conglomerado. (…) En la fase inicial de este proceso (de la sustitución de importaciones) los grupos industriales aparecían en alguna medida en una situación marginal. aunque ésta no sea decisiva si la referimos a la totalidad del sistema económico vigente (…) (Cardoso y Faletto 1969: 36)”. paradójico sólo en apariencia. lo que permitiría. la que el pensamiento estructuralista definió como “sustitución fácil”. La estructura social se transformó sustancialmente. No resulta accidental. Para superar las contradicciones del MPE era por fuerza necesario impulsar la industrialización aprovechando las circunstancias que ofrecían la depresión y la guerra. por el hecho de formar parte de los nuevos sectores urbanos. alimentos. Sin embargo. así como los asalariados y las “clases medias” urbanas. etc. de que la presencia de las masas en los últimos años haya constituido. Por primera vez en la historia latinoamericana. El MSI atravesó por dos grandes etapas: la primera. constituyen el único grupo que posee un base económica real. bebidas. que utilizaban técnicas de producción relativamente “De esta manera se da el caso.13 economía los frutos del progreso técnico. la economía contó con un motor interno y con un proyecto nacional de desarrollo. a causa de su presión por incorporarse al sistema político. A través de una estrategia gradualista en donde la protección y la acción económica del Estado jugaban un papel central. que el tránsito al nuevo modelo haya coincidido con el ascenso al gobierno de regímenes progresistas. 10 . su papel alcanza cierta importancia porque de hecho. creciendo en forma acelerada la clase obrera.. Ese nuevo bloque incorporaba a una naciente burguesía industrial y a amplios sectores populares que se beneficiaban con el nuevo modelo 10 . en sentido estricto. con el tiempo. como los de Lázaro Cárdenas en México (1934-1940). J.

La participación de éste incluyó aparte de la protección arancelaria de la industria. mientras que las importaciones siguieron siendo de productos manufacturados. que la nueva deuda tenía un “efecto virtuoso” en el proceso interno de acumulación de capital. la sustitución se apoyó en la demanda preexistente. Si bien sigue siendo un crecimiento “La sustitución no es. como porque el servicio de la deuda externa también era de poca monta. los requerimientos financieros de la balanza de pagos eran bajos. 2004)”. 11 . tanto porque los pagos a la inversión extranjera directa eran reducidos. Las devaluaciones del tipo de cambio de las monedas y las políticas defensivas del ingreso adoptadas por los gobiernos por la crisis. se generaron efectos “hacia delante” mediante el crecimiento del ingreso que la propia industrialización generaba. facilitaron el proceso sustitutivo. ya que se trataba de deuda pública contratada con organismos multilaterales y gobiernos a plazos y condiciones concesionarias. sino que abarca dinámicamente la satisfacción de la mayor y cambiante demanda que se va creando como consecuencia del desarrollo (Ferrer. Como consecuencia de la baja del coeficiente de importación. En un contexto inicial de fuertes restricciones a las importaciones. Ella involucra cambios importantes en el funcionamiento del MSI. se inicia hacia mediados y fines de los años cincuenta en los países de mayor desarrollo relativo de la región. Durante la “sustitución fácil”. Conforme la sustitución fue cobrando fuerza. los desequilibrios de la balanza comercial fueron tolerables en esa etapa. debido a la preponderancia de la inversión nacional en el proceso de inversión.14 sencillas. con la diferencia de que las compras de bienes intermedios y de capital cobraron importancia relativa respecto a las de bienes de consumo finales. lo que reforzó el proceso sustitutivo 11 . La deuda externa del modelo anterior había sido prácticamente cancelada y la nueva deuda no alcanzaba todavía proporciones considerables. el esfuerzo de inversión descansó fundamentalmente en inversionistas nacionales. El papel del Estado fue central desde el arranque. Se puede aducir. un proceso estático de producción interna de una determinada cantidad de bienes anteriormente importados. entonces. Las exportaciones siguieron dependiendo de los productos primarios. La segunda etapa de la “sustitución difícil. el financiamiento público de las inversiones. El coeficiente de importaciones registró una baja importante durante esta primera etapa. pues. La DIT no experimentó cambios esenciales. Por otra parte. la aplicación de estímulos fiscales y otras medidas.

La inserción de las ETN en el proceso de industrialización significó como Sunkel (1971) lo señaló en su tiempo. en esta segunda etapa son las ETN. o la “densidad nacional” como le llama Ferrer (2004).15 orientado “hacia dentro”. Más que una sustitución de importaciones. es decir hacia el mercado interno. La dependencia tecnológica se acentuó. química y petroquímica) y con menor éxito en la producción de bienes de capital. en la producción de bienes intermedios (siderurgia. bienes de consumo duradero (electrodomésticos. el traslado de los centros de decisión al exterior. Las decisiones fundamentales para la continuación del proceso de industrialización dejaron de estar en manos nacionales y pasaron a depender de decisiones externas. un proceso simultáneo de integración transnacional y de desintegración nacional Los países de mayor desarrollo relativo de América Latina – y sobretodo Brasil avanzaron. sobretodo estadounidenses. Por tal motivo el chileno Pinto (1980) prefería llamarle a esta segunda etapa. lo que debilitaba la conducción nacional del proceso. en que. En primer lugar como lo apreció correctamente Tavares (1972). con el concurso de la IED y del Estado. El proceso de industrialización en su origen fundamentalmente nacional. Sin embargo dichos avances fueron insuficientes para crear una base endógena de acumulación de capital y un sistema productivo más coherente e integrado. 1971). Los nuevos bienes industriales que comienzan a producirse son. porque a diferencia de la etapa anterior. 1967. etc. Se produce lo que Cardoso y Faleto (1969) denominaban “la internacionalización del mercado interno”. en esta etapa el proceso meramente sustitutivo se ha eclipsado. de la “industrialización difícil”. Las ETN capitalizaron el desarrollo del mercado interno y se apoderaron de las ramas y actividades más dinámicas de la industria. Sunkel. Las dificultades que estancaron los efectos hacia atrás de la industrialización sustitutiva y la creación de un “núcleo crítico de dinamización tecnológica” como lo calificaba Fajnzylber (1983). angostado por la . el esfuerzo de industrialización descansó en capitales nativos. devino transnacional. el modelo presenta cambios sustantivos. estuvieron vinculados a factores objetivos como el tamaño del mercado. Ello implicaba. para subrayar que no se trataba propiamente de una sustitución de importaciones. era una descentralización de actividades desde el centro hacia la periferia. altamente centralizadas tomadas en el ámbito de las ETN (Furtado. y limitaba el campo de acción y la influencia de las políticas económicas de los gobiernos. automóviles. las que comandan el proceso de industrialización. principalmente.). Esto es así.

A pesar del dinamismo de la industria. La heterogeneidad estructural y la persistencia de formas de producción “atrasadas” no era solamente una herencia del pasado. al operar ésta con técnicas de producción intensivas en capital importadas del centro. Al sector tradicional antes circunscrito. sino un rasgo específico del subdesarrollo que tendía a reproducirse y perpetuarse. fundamentalmente. requería de la participación activa del Estado. La industria sustitutiva y en un sentido más amplio el proceso de acumulación de capital. al mundo rural y a las comunidades indígenas. ha tendido a reproducir con su desenvolvimiento la heterogeneidad estructural. Así lo entendía Furtado (1967) cuando planteaba que la estructura dual aparecía bajo nuevas formas en el modelo de sustitución de importaciones. resultó incapaz de absorber la migración procedente del campo. resultaron incapaces de absorber a los vastos contingentes que migraron a las ciudades. sino que sólo cambió y se hizo más compleja.16 alta concentración del ingreso. El capitalismo latinoamericano. pero que no lograron ser absorbidos por el sector moderno ubicado en las grandes urbes. proceso que A. Y a eso aludía Gunder Frank (1969) cuando propuso la tesis sobre el desarrollo del subdesarrollo. y que se definía como desempleo disfrazado o latente. la restricción de divisas o la trasnacionalización de las decisiones. Resultaba claro que avanzar en la dirección de construir un sistema productivo más articulado y coherente. entonces. lo . que ahora nos inunda. como agudamente observó Albert Hirschman (1968) a errores de política económica que desalentaron la marcha del proceso hacia atrás. Lewis (1954) idealizaba. Lejos de producirse el vaciamiento del sector atrasado con la acumulación de capital. así como la insuficiente protección a la importación de insumos y bienes de capital para alentar la producción nacional de los mismos. dando origen al fenómeno de la economía informal. Sin embargo también obedecieron. vino a agregarse un nuevo sector de subempleados y marginados urbanos que emigraron del medio rural o de ciudades más pequeñas. Al sector exportador moderno heredado del MPE se sumó un nuevo sector moderno liderado por la industria orientada al mercado interno. entre los que destacaron la aplicación de políticas cambiarias que indujeron la sobrevaluación de las monedas. La heterogeneidad estructural del sistema no desapareció. de la orientación de la política económica a ese fin y de una buena dosis de programación económica.

Como advertía Pinto (1980: 109) “más que un progreso hacia la ‘homogeneización’ de la estructura global se perfila un ahondamiento de la heterogeneidad de la misma. sesgada hacia el consumo 12 suntuario. En el contexto latinoamericano esas formas de consumo contribuyeron a mantener los altos niveles de concentración del ingreso. Las ETN trasladaron a las sociedades latinoamericanas. aunque hasta 1970 hubo una ligera mejoría en el Coeficiente Gini en algunos países de la región.5 50.1 a 55.4 42. 1983) o una Cursivas de Pinto.2 a 50. la acumulación siempre chocó con los límites que le marcaba la existencia de un mercado estrecho y concentrado. la informalidad y la marginalidad en las grandes ciudades del subcontinente.3 59. una industrialización “trunca” (Fanjzylber. . formas de consumo de que se masificaron en los centros durante la posguerra. proceso que se revierte a partir de esa fecha (ver cuadro 2).2 1970 48.8 1990 Mediados 90 52.2 57.9 53.3 52.2 54. CUADRO 2 COEFICIENTE GINI AMERICA LATINA MEXICO BRASIL ARGENTINA CHILE 1960 53. Ante la ausencia de acciones correctivas encaminadas a mejorar la distribución del ingreso por parte de Estados crecientemente transnacionalizados y vinculados a las nuevas oligarquías internas que se desarrollaron con el MSI. El MSI no modificó la alta concentración del ingreso heredada del modelo anterior.8 51.4 56. Hernández Laos y Velázquez (2003) y Banco Mundial (2004) a) año de 1996 De esa manera.17 que se produjo fue la aparición del subempleo. y regional. se configuró una estructura industrial desarticulada.1 56.7 57. Indicadores de Desarrollo Humano (2006). El mercado de bienes manufacturados se orientó a satisfacer la demanda suntuaria de los grupos de altos ingresos.1 Fuente: Elaborado con datos de ONU.6 59.4 57.3 1980 50. pero que no se correspondían con el grado de desarrollo de las fuerzas productivas de la periferia.1 2000 54. se producía una triple concentración de los frutos del progreso técnico: económica social. Si bien el dinamismo de la acumulación de capital hizo posible cierta mejoría en los salarios reales.4 48. así como la incorporación de las capas medias al consumo de bienes duraderos. 12 Con el MSI. amplios segmentos de la población se mantuvieron al margen de ese proceso.

el coeficiente de importaciones registró una fuerte disminución. a una serie de reacciones a los sucesivos desafíos. Los avances para crear una base científica y tecnológica propia fueron fragmentarios y se circunscribieron a algunas actividades. entre las necesidades de crecimiento y la barrera que representa la capacidad para importar” El desequilibrio externo se vio agravado. provocados por la estrangulación del sector externo. se reprodujo bajos nuevas formas. Las importaciones de bienes finales fueron sustituidas por compras de bienes intermedios y de capital. es decir. además. a través de los cuales la economía va haciéndose menos dependiente del exterior en lo cuantitativo. por el descuido relativo del sector agropecuario. se van manifestando sucesivos aspectos de la contradicción básica que le es inherente. en síntesis. de cual resulta una serie de modificaciones estructurales de la economía. la que carecía de una base endógena de acumulación de capital.18 “semindustrialización dependiente” (Ferrer. Después de una primera etapa en la que. Enfrentado el MSI a sus contradicciones internas. gracias a la sustitución. A lo largo de este proceso. atrapados nuestros países en una crisis estructural que apareció al mismo tiempo. las exportaciones siguieron descansando en los productos primarios. la “restricción externa”. conforme se avanzaba de la sustitución fácil a la sustitución difícil. resultó que el desequilibrio comercial tendía aumentar más rápido que el crecimiento del PIB. comenzó a estabilizarse y luego rápidamente a incrementarse. los gobiernos de la época sin la base política para recuperar autonomía frente al exterior y emprender las reformas necesarias para ampliar los horizontes del modelo. Como estas importaciones tienen una elasticidad-ingreso superior a la unidad. Por ello y por la alta dependencia de las importaciones de insumos y bienes de capital. la incapacidad estructural de los países de la periferia. Como afirma Tavares (1972: 38-39) “(…) la dinámica del proceso de desarrollo por medio de la sustitución de importaciones puede atribuirse. constituyéndose la industria en el eje del proceso de acumulación de capital. 2004). Mientras que la estructura productiva se modificó. generalmente controladas por el Estado o efectuadas en las universidades públicas. a finales de la década de los sesenta. tanto en los . de generar las divisas necesarias para financiar la reposición y ampliación de la planta productiva lejos de resolverse. además de transformar cualitativamente la índole de tal dependencia.

1969. ante el comportamiento contrastante en materia de crecimiento de los países latinoamericanos frente a los países del sudeste asiático. incluían. el pensamiento liberal. de que la teoría latinoamericana del desarrollo se empeñó en sostener una estrategia de industrialización estatista e inviable que nos aisló el mercado mundial. 2003). y en contraposición a lo que señalan hoy los portavoces del pensamiento único.19 países desarrollados como en la periferia del sistema. Scott y otros. como consecuencia del relajamiento de la política monetaria de la Reserva Federal de Estados Unidos. mientras que los países asiáticos al decidir abrir sus economías al exterior y elegir una estrategia liderada por las exportaciones. importantes debates sobre las contradicciones que enfrentaba el desarrollo del MSI y sobre la necesidad de practicar reformas estructurales profundas para atacarlas y alcanzar niveles superiores de desarrollo. . la forma de un endeudamiento ponzi. 1982). por el contrario. así como reformas redistributivas como la reforma fiscal o la postergada reforma agraria (Furtado. En los años setenta se profundizó el debate sobre la viabilidad del MSI. Ello fue facilitado porque. Scitovsky. se recurrió a la opción más fácil del endeudamiento externo para financiar las crecientes desequilibrios externos y presupuestal y a profundizar la intervención estatal de la economía para contrarrestar la contracción de la inversión privada. haciendo un análisis deformado y reduccionista de los procesos históricos en ambas regiones. habrían tenido resultados exitosos (Balassa. la revisión de la protección y el aliento de las exportaciones de manufacturas. acabó por establecer los límites del MSI y determinar el tránsito al modelo neoliberal. Desde la óptica de la economía estándar. cada vez más. sugirió que el MSI era un fracaso por haber construido una economía cerrada. bajo la falsa divisa de que “los gobiernos no quiebran”. 1970). Esa parafernalia deudora impulsada frenéticamente por los bancos acreedores y los organismos multilaterales (Stiglitz. Desde el lado del pensamiento estructuralista. Asimismo el proceso fue facilitado por el hecho de que las tasas de interés reales se tornaron negativas. los problemas se encontraban en el excesivo intervencionismo estatal y en la falta apertura hacia el exterior (Little. Estas reformas. los bancos transnacionales acumularon enormes recursos líquidos en el mercado del eurodólar. como consecuencia de la propia crisis del modo de regulación fordista en el centro. Más adelante. El endeudamiento externo asumió. entre otras. una revisión de los trabajos estructuralistas de esa época nos revela.

Y advertía sobre los peligros del aperturismo neoliberal que se cocinaba ya en el Cono Sur. que se proyectan sobre variables económicas. postulando en cambio una línea de conducta que sigue o reproduce los esquemas decimonónicos sobre la materia y que plantea diversos peligros. en último término. Lo que faltaba era voluntad política para llevar adelante las reformas.afirmaba – se centra la atención exclusivamente en la necesidad de abrir los mercados internos. Por otra parte. de haberse aplicado reformas estructurales que redistribuyeran el ingreso. por ejemplo. Fajnzylber (1990) analizaba los dilemas que enfrentaba el proceso de industrialización latinoamericano al comenzar la década de los ochenta. sociales y políticas de la mayor trascendencia (Pinto. En ese trabajo.20 Pinto. Opciones había. para decirlo de otra manera. debilitar aún más la frágil base empresarial y acentuar la inserción por la vía de los recursos naturales. los Al evaluar las experiencias aperturistas de las dictaduras militares del Cono Sur en los setentas. Fajnzylber (1990: 837-838) prefiguraba los efectos que tendría la estrategia aperturista y privatizadora de corte fundamentalista que comenzaba a aplicarse en la región. F. . 1980 13 ). Pinto sugería la necesidad de intensificar “la corriente de exportaciones y particularmente las de origen fabril”. así como la revisión selectiva de los esquemas de protección. políticas adecuadas para impulsar los “efectos hacia atrás” de la industrialización y la articulación del sistema productivo. la inversión y el crecimiento” El MSI no se “agotó”. Sin embargo aclaraba que “tal objetivo no comprende una mutación estructural del carácter de la industrialización latinoamericana en el sentido de un viraje o una oposición entre la orientación “hacia dentro” o “hacia afuera” del proceso. resulta voluntarioso el intento de reforzar la base empresarial nacional aplicando el expediente aparentemente eficaz de transferir la propiedad de las empresas ya establecidas a agentes (privatización o estatización) manteniendo constante un patrón de consumo difícilmente compatible con el crecimiento (…)” “La experiencia regional e internacional sugiere que para alcanzar los objetivos generales del desarrollo es preciso avanzar a un mismo tiempo hacia una articulación económica social interna y hacia una sólida participación en la economía internacional. O. e insistía en la necesidad de desarrollar una estrategia que combinara el acceso a los mercados internacionales con el fortalecimiento del mercado interno: “Si. Es ilusorio pretender esa participación excluyendo en forma parcial a sectores sociales y regiones ya que las tensiones sociales latentes se traducen inexorablemente en la incertidumbre y comprometen. el efecto inmediato será intensificar la modernidad de escaparate. Las contradicciones del modelo podrían haber sido confrontadas. 13 . al señalar “que algunas variedades del llamado ‘aperturismo’ han rechazado o menospreciado esas relaciones. 1980: 577-578)”. como se si tratara de un recurso natural sobreexplotado. potencialmente o ya discernibles.

busca ejercer una influencia fundamental sobre las decisiones nacionales (Cardoso y Faletto 1969: 154)”. 1969)15 . en el que predominan las empresas monopolistas internacionales y el sector financiero que surge vinculado al mercado interno.21 obstáculos eran fundamentalmente políticos. 4. perdieron capacidad propositiva en la tarea imprescindible de diseñar una estrategia de desarrollo exitosa. La vía del capitalismo nacional o estatal hacia el desarrollo económico les está cerrada por el neoimperialismo actual” (Gunder Frank. 1967) vinculada orgánicamente con el capital transnacional y con el imperialismo. estructuralmente vinculada a las ETN y al capitalismo financiero internacional por la vía de la deuda externa 14 . A esas alturas. el proyecto nacional de desarrollo que había sido impulsado por los regímenes progresistas de los años cuarenta y cincuenta. El escepticismo de la teoría de la dependencia sobre la posibilidad de alcanzar el desarrollo económico y social bajo los auspicios de una nueva oligarquía. exportadores. en los sectores terratenientes. había recrudecido el la política de “guerra fría” y subordinado a las elites políticas latinoamericanas a los intereses estadounidenses. El ascenso y consolidación de la revolución cubana. había sido prácticamente abandonado por las nuevas elites. Este diagnóstico estaba basado en un análisis profundo de la estructura social latinoamericana y de la relación de una burguesía dominante-dominada interna (Aguilar. los dependentistas al confiar que los obstáculos del subdesarrollo se resolverían al triunfar la revolución socialista. 15 “En resumen el neoimperialismo y el desarrollo del monopolio capitalista están obligando a todos los sectores de la clase burguesa de América Latina a una alianza económica y a una dependencia aún más estrecha respecto de la metrópoli imperialista. resultó certero (Gunder Frank. Tampoco el escenario político latinoamericano abonaba el terreno para experimentos nacionalistas y populares. Sin embargo. Pero cómo todos los quiebres históricos. el MN tiene antecedentes que lo anuncian. Como dice S. En América Latina los antecedentes del modelo hay que rastrearlos en las dictaduras militares de “La nueva forma de desarrollo (de la etapa de la “sustitución difícil” trasnacionalizada) implica indudablemente la renovación del sistema político-social formando una estructura de dominación que no está basada. El nuevo sector económico. El modelo neoliberal (1983-¿?) La crisis de la deuda externa de 1982 señaló el fin del MSI y el tránsito al MN. Lichstensztejn (2001: 97). o sólo lo está parcialmente. con el mero cambio del régimen de propiedad de los medios de producción. 1969: 347). asociada con las ETN y dependiente del imperialismo. o vinculados a la industria de bienes de consumo rápido. 14 . la teoría de la dependencia “se basaba en grandes principios contestatarios sin propuestas operativas”. Durante la década de los sesenta y setenta se había conformado una oligarquía muy distinta a del MPE.

lo que se tradujo en una drástica compresión de la capacidad de importación y de los niveles de inversión. Ambos países fueron laboratorios de las políticas neoliberales y anticiparon las medidas después puestas en práctica por R. mediante maquiladoras: Pero a lo largo y ancho de la región se generaron procesos de desindustrialización y de ruptura de cadenas productivas internas. y sostuvo una fuerte participación económica del Estado (Fausto. Desde 1983 los países latinoamericanos transitaron al MN. Aunque Brasil inició el camino de los regímenes militares en el Cono Sur del continente en 1974. De hecho. al 15. pasó del 29. En México. y por el otro lado. Aparte de aplicar una represión salvaje sobre los grupos opositores. Reagan y Margaret Tatcher en Estados Unidos y en el Reino Unido (Harvey. consumo y empleo. al tomar Videla el poder. mantuvo la política de sustitución de importaciones. el proceso de transición al nuevo modelo siguió dos rutas diferenciadas. 16 . caracterizado por la conversión de la exportación en el eje del régimen de acumulación. La participación del la industria en el PIB disminuyó en Argentina del 28% en 1976. orientado hacia fuera.5% en 2003. ampliándola a la producción de bienes intermedios y de capital. El MN fue una consecuencia de las tendencias mundiales a proyectar los sistemas productivos hacia el exterior. orillaron a los países latinoamericanos a proyectar sus economías hacia el exterior y a financiar el pago del servicio de la deuda mediante la obtención de superávit en la balanza comercial. como la apertura comercial y la desregulación financiera (Ferrer. y fue un régimen autoritario que implementó políticas monetarias y fiscales de corte restrictivo.22 Pinochet (1973-1990) en Chile. Por un lado. los países del Con Sur. Anticiparon la implantación de las que después serían bautizadas como “reformas estructurales”. ambos regímenes autoritarios se caracterizaron por la aplicación de políticas económicas restrictivas que recargaron el costo de las políticas de estabilización en los trabajadores y en los sectores populares. como la ha planteado la CEPAL. 2004). 2001). 2005).% en 1980 al 24. un modelo de economía abierta. México y los países centroamericanos y del Caribe que se convirtieron en plataformas de exportación hacia Estados Unidos. como resultado de la crisis estructural iniciada a finales de los El caso brasileño es harina de otro costal. y en la junta militar argentina (1976-1983) que se inaugura con el ascenso de Videla al poder en 1976.4% en 2001. 16 La decisión de los acreedores externos de suspender el financiamiento voluntario y la rigidez de los programas de ajuste impuestos por el Fondo Monetario Internacional (FMI). en los que se gestó una cierta “reprimarización” de sus economías.

principalmente). A la nueva estrategia. con la colaboración del FMI y el Banco Mundial. Esa crisis coincidió con la crisis del MSI en América Latina. coincidían con los planteamientos estadounidenses. una opción para reconvertir sus empresas y enfocarlas hacia el mercado externo. así como un conjunto de prerrogativas: propiedad 17 . así como para maximizar sus beneficios. que consistía en diez medidas de política económica que abarcaban desde la disciplina fiscal hasta la liberalización comercial y financiera. Por Washington. un entramado de intereses. sin resolver los desequilibrios que estaba llamado a superar. El TLCAN implicó un acuerdo entre gobiernos y grupos empresariales oligopólicos que veían en la integración una palanca importante para ampliar sus mercados y zonas de operación e influencia. La globalización se convirtió en una estrategia de “salida” de la crisis para las ETN del centro más poderosas e internacionalizadas. fue impulsado por los grupos y empresas más globalizados del capital financiero de Estados Unidos. como el Washington tecnocrático de las instituciones financieras internacionales. pero se reconfortaba encontrando que los economistas latinoamericanos que asistían a la conferencia. Para el gobierno de Estados Unidos se trataba de llevar a la práctica un conjunto de reglas para la operación de las inversiones extranjeras que conceden a estas una libertad irrestricta. ni refleja únicamente una convergencia de ideas.23 años sesenta en los principales países desarrollados. un compromiso político. principalmente hacia el mercado norteamericano. así como por los grupos y empresas más poderosos de Canadá y México. las agencias económicas del gobierno de EUA. Williamson reconocía el peligro de que el Consenso fuera interpretado como una imposición de Estados Unidos hacia sus vecinos. se le bautizó como el Consenso de Washington a partir del famoso artículo de John Williamson (1990). entre el capital financiero globalizado del centro estadounidense y las élites internas de América Latina. por lo que se justificaba hablar de un consenso. El Consenso de Washington no consistió meramente en un decálogo de política económica impuesto desde Washington. Williamson aludía (1990: 27) “tanto el Washington político del Congreso y miembros principales de la administración. sino que expresa. obligó al replanteamiento de las estrategias de reforma. A su vez. El fracaso del “ajuste ortodoxo” de los ochenta que postró a América Latina en una situación de estancamiento en la llamada “década pérdida para el desarrollo”. Las ETN estadounidenses más globalizadas veían en el TLCAN un instrumento para elevar sus niveles de competitividad en relación con otras regiones del mundo (Europa y Asia. los grupos privados internos y los gobiernos de los países endeudados de la periferia encontraron en la globalización neoliberal. ante todo. En lo fundamental. la Junta de la Reserva Federal y los ‘think tanks’”. 17 Estas buscaban con su Ese compromiso político que representaba el Consenso de Washington se evidenció de manera diáfana en el caso mexicano con la firma del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Durante la etapa del “ajuste ortodoxo” de los ochenta. lo que produjo un cierto alivio en la carga de su servicio. y intelectual. lo que permitió reanudar el crecimiento y financiar el desequilibrio de la cuenta corriente mediante el libre acceso de la inversión extranjera directa (IED) y de lo flujos privados de capital de cartera. un vasto número de cuadros neoliberales educados en las universidades estadounidenses del establishment (Chicago. en el cual la hegemonía fue conquistada por los grupos oligárquicos internos que lograron reconvertir sus capitales hacia el exterior. la apertura financiera y el ingreso masivo de flujos externos provocaron la sobrevaluación de las monedas y un nuevo ciclo de endeudamiento externo que agravaron la vulnerabilidad externa y la fragilidad financiera (Bresser-Pereira. una recomposición del bloque dominante. Sin embargo. . Pero sobretodo se había producido. modificar sus estrategias y reconvertir sus empresas hacia el mercado exterior para insertarse en una economía mundial crecientemente globalizada. que se han impulsado en diversos foros multilaterales y tratan de aplicar en escala mundial. y sobretodo. Sin embargo ésta fue el centro de la nueva estrategia. algunos miembros de las oligarquías internas devienen en rentistas o socios menores del capital transnacional. Yale y Harvard) dispuestos a aplicar religiosamente las “verdades” del nuevo decálogo neoliberal. Vastos segmentos de la burguesía industrial se transformaron en “burguesía compradora”. así como los capitales ubicados en los circuitos financieros globales. mediante la apertura y el TLCAN. 2007). como en etapas anteriores. Brasil en 1999 y Argentina en 2001. de manera semejante a lo que sucedía en el MPE. Con el avance del modelo. se impulsó la apertura de la cuenta de capitales. sobretodo en el área financiera. A finales de esa década. tratamiento nacional a los inversores extranjeros. se habían consolidado en los gobiernos latinoamericanos. Curiosamente. se renegoció la deuda externa bajo los auspicios del Plan Brady. Las grandes empresas canadienses y mexicanas. por su parte. eliminación de normas de comportamiento. Uno tras otro. etc. los países emergentes de la región pasaron por la trituradora y experimentaron crisis financieras agudas con secuelas severas en la economía real: México en 1994-1995.24 inserción en la globalización una salida de la crisis y un nuevo campo de acumulación para sus capitales. El MN acentuó y tornó más compleja la heterogeneidad estructural del sistema productivo y de la estructura social. el Consenso no postulaba la apertura financiera. buscaban. Dentro del sistema productivo. estrechamente vinculados con las ETN. El sector exportador funciona como una suerte de enclave.).

Contrariamente a lo que sostenían los representantes del “pensamiento único” en el sentido de que la apertura se traduciría en un mayor crecimiento económico. y b) la cada vez más densa franja de la economía informal. el crecimiento del PIB percápita fue bastante mediocre.54% conseguido en los sesentas y el 3. lo que impide la construcción de una base endógena de acumulación de capital. de Guatemala y de los países andinos). El progreso técnico se concentra. y 3) Los sectores atrasados compuestos por: a) las antiguas actividades tradicionales. lo que contrasta negativamente con el 2.25 con las variantes que forzosamente marcan las diferencias nacionales. existen tres niveles claramente diferenciados en los sistemas productivos de los países latinoamericanos: 1) En la cúspide. urbanas y rurales (incluyendo las comunidades indígenas en el caso de México. 2) El antiguo sector moderno creado durante la etapa de sustitución de importaciones. en el sector dinámico de la economía sin transferirse. Si algo ha caracterizado a la economía latinoamericana durante las últimas dos décadas es la lentitud de su crecimiento económico.3% anual.8% en la “década perdida” de los ochentas. Como el modelo exportador funciona sobre la base de salarios reales bajos y restringida participación directa del Estado en la economía. En los noventa ya en pleno Consenso de Washington. integrado por pequeñas. medianas y hasta grandes industrias. 2003:10). en gran medida. de manera concomitante. Rodrik (2004) encuentra que los países que tuvieron resultados exitosos en materia de crecimiento económico . el sector exportador convertido en el eje dinámico del sistema. pero aislado. El PIB por habitante de América Latina descendió -0. las ganancias de productividad. como en los tiempos del modelo agrario-exportador. separadas del sector exportador y dependientes del mercado interno. Al concentrarse el progreso técnico se concentran también. del resto del sistema productivo. el mercado interno en vez de expandirse se ha estancado. salvo mínimamente. sucedió exactamente lo contrario. El progreso técnico absorbido por el sector exportador no se irradia al conjunto del sistema productivo (no crea cadenas productivas internas).3% de los setentas (citado por Stiglitz. indispensables para la modernización del resto del sistema productivo. del 1. a otras actividades. afectando seriamente a la mayoría de las empresas y actividades que dependen de éste.

como Argentina.26 durante las últimas décadas fueron aquellos que no siguieron al pie de la letra el decálogo del Consenso de Washington (Taiwán. a 22. Sin embargo. . lo que tendería a eliminar gradualmente la dependencia de la economía en el financiamiento externo. así.3% al 41. El coeficiente de importaciones en América Latina se incrementó del 15. mediante el comercio exterior. lo que posibilitaría conseguir. ocurrió exactamente lo contrario. un año antes de de la crisis de la deuda externa. Corea del Sur. también en esto. al pasar del 16. Se generaría.9% del PIB en 1981. mientras que los que obtuvieron los peores resultados fueron los que se apegaron dogmáticamente al libreto neoliberal.5% registrándose el salto fundamentalmente en la década de los noventa. China o India). Se suponía que al cambiar la orientación de la industria “hacia fuera” se superaría el sesgo antiexportador de la sustitución de importaciones. La recomposición del sistema productivo inducida por el MN acentuó la dependencia respecto de las importaciones. Brasil o México. El cambio más acentuado ocurre en México con el TLCAN. cuyo coeficiente de importaciones en el mismo periodo crece mas de dos y media veces.5%. Sólo Brasil conserva un coeficiente de importaciones semejante al del final del MSI.3% en 2000 (gráfica 1). una base endógena de acumulación de capital y de financiamiento. las divisas que reclama la continuidad del proceso de crecimiento. aunque se registran también aumentos a partir del gobierno de Cardoso.4% al 13. En Argentina aumenta del 10. El MN fue presentado también por sus promotores como uno que permitiría superar la restricción externa.

La afluencia de recursos externos provoca la sobrevaluación de la moneda. por lo que se requirió de crecientes recursos financieros del exterior.0 40. lo que a su vez. lo que se tradujo en altas tasas reales de interés y en crecimiento económico mediocre. Con la instauración del MN se configuró un sistema productivo más desarticulado y extravertido que el prevaleciente durante el modelo de sustitución de importaciones. el desequilibrio de la balanza comercial se agudizó.0 30.0 19 82 19 84 19 86 19 88 19 90 19 95 19 91 19 93 19 99 América Latina Argentina Brasil 19 97 México Fuente: CEPAL Debido a la gran dependencia respecto de las importaciones. en vez de atenuarse se ha reproducido en forma ampliada.0 0. se convierte en un factor de atracción de capitales del exterior. En 20 01 .0 15. no se compadece con los procesos reales que ha experimentado América Latina durante los últimos veinticinco años.0 25. El endeudamiento fue aún mayor en Argentina donde el régimen cambiario de la “caja de convertibilidad”. El peso del endeudamiento externo es muy alto. exigía la atracción de capital del exterior para la creación monetaria. Ello implicó el mantenimiento de una política monetaria y fiscal restrictivas.27 GRAFICA 1 COEFICI ENTE DE I MPORTACI ONES DE AMÉRI CA LATI NA 1982-2002 45.0 20. Tanto Brasil como México se endeudaron fuertemente durante los noventa.0 10. haciendo más complejas las relaciones entre el sector “moderno” y el sector “atrasado”. por la vía de inversiones extranjeras directas y de capital de cartera.0 5. La idea facilona de los neoliberales de que la globalización moderniza y homogeneiza. rasgo del capitalismo latinoamericano desde su nacimiento.0 35. La heterogeneidad estructural.

sino más bien una expansión sin precedente de la economía informal. el MN se parece al MPE. pero no parece haber prevalecido la creación de empleos de “mayor calidad”.000 y 500. Además se consideraba que el nivel agregado de empleo no se vería afectado por la integración. una creciente “informalización” del sector formal y una emigración imparable. peruano o ecuatoriano. El efecto depresor en los salarios reales de este enorme excedente de mano de obra se mantiene. de la destrucción de las economías campesinas provocada por el TLCAN.28 muchos sentidos. El alud de mexicanos (entre 400. también.000 anuales durante la última década) que cruzan la frontera norte es el resultado. en buena medida. sino que constituye. Además. ya que depende de políticas macroeconómicas. se ha registrado un escaso dinamismo en la creación de empleos en el sector formal de la economía. La “calidad” de los empleos se elevaría. así como la expansión de la economía informal. La economía informal no sólo es un refugio de quienes no encuentran un lugar en la economía formal. debido a la existencia de una oferta ilimitada de mano de obra. pero que dichas pérdidas serían compensadas por incrementos de plazas en las más competitivas. La situación actual no es muy diferente de la que suponía Furtado (1959). la estructura social se ha vuelto más heterogénea y compleja cobrando inusual fuerza fenómenos como la informalidad y la migración hacia Estados Unidos o hacia Europa en los casos argentino. Existen razones fundadas para suponer que la debilidad del mercado de trabajo en el marco de la apertura y el neoliberalismo. Efectivamente el MN provocó cambios importantes en la estructura del sistema productivo y del empleo. según el cual la acumulación de capital se da sin que se produzca un incremento de los salarios reales. la concentración del ingreso y el aumento de la pobreza. ya que ambos carecen de motor interno y dependen de la demanda externa. La teoría estándar postula que la integración económica puede provocar pérdidas de empleo en las ramas menos competitivas. el piso del valor de la fuerza de trabajo. La experiencia latinoamericana reciente no corrobora la validez de esa tesis. El ingreso se ha concentrado cada vez más en manos de unos cuantos oligarcas y . han sido elementos de primer orden en el deterioro de los salarios reales. Debido a los cambios registrados en el sistema productivo.

En Argentina y en Brasil el comportamiento de los salarios reales ha sido más volátil. ex-presidente de la FED. Sin embargo este proceso bajista se ve reforzado por factores institucionales 18 . 18 . A riesgo de simplificar en exceso. Citado por Pollin (2003: 53). La economía informal constituye el marco objetivo que determina el bajo nivel de los salarios reales en la periferia. el deterioro salarial ha sido imparable. sino que está presente también en los Estados Unidos. llamó la psicología del “trabajador traumatizado”. El papel del “mercado libre de trabajo” parece estar circunscrito a establecer los diferenciales de salarios entre el trabajo simple y el calificado. por “construir” un proyecto de autodeterminación nacional. desde la Independencia de los países latinoamericanos de sus respectivas potencias coloniales hasta la fecha. la búsqueda del desarrollo ha confrontado dos polos opuestos: un polo El rol de los factores institucionales en la determinación de los salarios reales no se circunscribe a México u otros países de la periferia. en cada fase de su desarrollo. En el caso mexicano. en el marco de la economía – mundo capitalista. La disposición de los trabajadores a organizarse y luchar por la mejora de sus condiciones salariales y de trabajo tiene mucho que ver con lo que Alan Greenspan. que les permita salir del subdesarrollo y alcanzar niveles superiores de progreso social. el cual se resiste a exigir mayores salarios por inseguridad y por temor a perder su empleo 19 . Conclusiones La historia económica de América Latina puede resumirse como la larga lucha emprendida por las distintas clases y grupos sociales que han integrado sus sociedades. más que determinar el nivel de los salarios reales. 5. mientras que los salarios contractuales registraron una baja del 52% (Soria. Por el lado de los trabajadores. Difícilmente puede sostenerse que existe un mercado de trabajo donde empleadores y trabajadores se enfrenten como agentes libres y en donde el salario sea resultado de esa puja mercantil. 2007). la capacidad negociadora de los sindicatos se ha debilitado con la ofensiva neoliberal.29 de las altos ejecutivos de las ETN y de los grades grupos privados nativos. Sin embargo en ambos países se encuentran por debajo del nivel existente al entrar en crisis el modelo de sustitución de importaciones. Véase al respecto Robert Pollin (2003) 19 Alan Greenspan. Entre 1980-2000 el salario mínimo perdió el 68% de su poder adquisitivo.

Las mejoras de la productividad en el sector exportador no se irradiaban al conjunto de la economía. fue importante. tendían a verse los problemas del periodo de Entreguerras como transitorios. nos hizo pensar . Se configuró un sistema productivo heterogéneo y especializado. El MSI constituyó el esfuerzo más serio realizado en la historia latinoamericana para construir un proyecto de desarrollo autónomo. a partir de en una estrategia de desarrollo “hacia adentro” basada en el fortalecimiento del mercado interno. Los altos niveles de concentración del ingreso prevalecientes desde la Colonia se reprodujeron durante la fase del MPE. Ello fue así no sólo como una consecuencia de la lógica del modelo. La teoría estructuralista o cepalina del desarrollo. al normalizarse la situación. América Latina debería retornar a los cauces del MPE. que floreció en América Latina en la posguerra hasta la década de los setenta. sino que se dilapidaban en consumo suntuario de la oligarquía. ya que dependía para su expansión de la demanda de los centros. pues tanto en el centro como en los círculos conservadores de la periferia. La estrategia “sustitutiva de importaciones” fue en su tiempo una estrategia alternativa. o se trasladaban al exterior por la vía de la relación de precios desfavorable. sino solamente una recomposición del bloque en el poder. de un motor interno. y un polo “progresista” que sin renunciar a la integración con la economía-mundo. por lo que. lo que se traducirá en la perpetuación de la alta concentración del ingreso prevaleciente hasta nuestros días. Dicha teoría. El sistema productivo careció desde su arranque. Las dos guerras mundiales y la gran crisis de los años treinta del siglo pasado crearon condiciones propicias para impulsar la industrialización. porque se trató de un esfuerzo teórico propio que tomó en consideración las peculiaridades del subcontinente y de su historia. constituido por un sector “moderno” asentado en la producción y exportación de productos primarios. sino por el hecho de que la Independencia no implicó el desplazamiento de las viejas elites. postula la necesidad de contar con un proyecto nacional de desarrollo que atienda las necesidades básicas de la población.30 “conservador” para el cual el desarrollo es asimilable a “modernización” y se resuelve con la adaptación pasiva de nuestros países a las necesidades de los centros capitalistas. como decía Raúl Prebisch. El MPE reprodujo y consolidó el carácter dependiente de las sociedades latinoamericanas. y un sector “atrasado” de subsistencia. Una situación similar se presentará posteriormente en el tránsito al MSI y al MN.

Se configuró un sistema productivo desarticulado y dependiente. . que marcó el tránsito al neoliberalismo y a la inserción pasiva de nuestros países en la globalización. lo que aceleró la crisis del modelo y condujo a la crisis de la deuda externa de 1982.El proyecto industrializador devino en trasnacional hacia finales de los años cincuenta. no estaba ya en el orden del día. provocó el estancamiento de la mayoría de los países y la pobreza creciente de sus poblaciones en lo que se denominó la “década perdida del desarrollo”. En el marco de la “guerra fría”. Durante los sesenta y setentas se había conformado una nueva oligarquía. en el marco de la crisis. El tránsito al MSI hubiera sido inviable de no haberse producido. y las barreras a la capacidad de importación. La estructura productiva y la estructura social en vez de homogeneizarse. sesgado hacia el consumo suntuario. el ascenso de gobiernos de corte progresista. El ajuste ortodoxo de los años ochenta. en los cuales se hacían presentes los intereses de las grandes masas y de una burguesía industrial emergente. Recuperar autonomía frente al exterior y emprender reformas estructurales que redistribuyeran el ingreso para ampliar el horizonte del modelo. La llamada “sustitución difícil” chocó con los límites que le imponían un mercado estrecho cercenado por la concentración del ingreso. efectuado en el marco de un esquema de renegociación de la deuda externa insostenible. y hasta cierta mejoría de los salarios reales y de los indicadores sociales. los gobiernos de la región optaron por la vía fácil del endeudamiento externo.31 “con nuestras propias cabezas”. Aunque el MSI permitió a América Latina alcanzar altos ritmos de crecimiento y empleo. . no permitió superar el subdesarrollo. estructuralmente vinculada con las ETN y el capital financiero internacional. una “industrialización trunca” que carecía de una base endógena de acumulación de capital. la cual seguía dependiendo de las exportaciones de productos primarios. Desde 1983 América Latina incursionó a un nuevo modelo de desarrollo de economía abierta y desregulada. principalmente estadounidenses. Las ETN. se apropiaron de las ramas dinámicas de la industria. basado en la exportación como eje del proceso de acumulación de capital. se hicieron más heterogéneas apareciendo fenómenos como el subempleo urbano y la economía informal.

elevar los niveles de empleo. En la hora presente. Mediante su implementación no ha habido crecimiento. acentuó la heterogeneidad estructural del sistema productivo – el cual carece de una base endógena que sustente la acumulación de capital y el crecimiento dinámico de la economía . Si bien.32 El Consenso de Washington representó una reformulación del “ajuste ortodoxo”. ni conformarse con las demandas espontáneas que levanta el movimiento altermundialista. lo que amenaza la estabilidad social y la gobernabilidad política. el crecimiento alto y duradero en el marco del neoliberalismo es una mera ilusión: el sistema productivo es más extravertido y desarticulado que el que existía durante el MSI y. Se requiere de una estrategia alternativa de desarrollo orientada a recuperar el crecimiento. Parafraseando al inolvidable escritor Julio Cortázar quien tenía un modelo para armar. El MN si bien tuvo un efecto modernizador en algunos segmentos de la industria manufacturera del sector exportador. En ver vez de avanzar en materia de desarrollo económico y social América Latina ha retrocedido. requerimos de un modelo para desarmar. ni fortalecimiento de la planta productiva.y ha agudizado las desigualdades sociales entre países y dentro de los países. Los resultados del MN han sido funestos. satisfacer las necesidades básicas de la población y eliminar la pobreza extrema y el hambre. que no es otra cosa que una estructura de poder . la mayoría de la población experimenta un deterioro persistente de sus condiciones de vida y de trabajo. ni progreso social. Es urgente para América Latina construir y aplicar una estrategia alternativa de desarrollo. Menem en Argentina y Cardoso en Brasil) entraron en un nuevo ciclo de endeudamiento y de inestabilidad financiera que llevó a las crisis que se sucedieron durante los noventa. las economías recuperaron cierta capacidad de crecimiento (durante los regímenes de Salinas de Gortari en México. urgimos de una estrategia para desmontar el andiamaje del neoliberalismo. fuera de una minúscula minoría que se ha enriquecido escandalosamente. No basta con resistir ante la globalización neoliberal. Se mantuvieron las políticas neoliberales de corte restrictivo y se introdujo la apertura financiera como una forma de reinsertar a la región en el mercado internacional de capitales. bajo ese esquema. ni desarrollo científico y tecnológico propio.

Por citar sólo un ejemplo los resultados contrastantes en materia de crecimiento económico de Argentina y Brasil son una prueba elocuente de ello. Ello incluye el espacio electoral. en el extremo opuesto. lo que le ha posibilitado alcanzar tasas de crecimiento cercanas al 10% por cuatro años consecutivos. Para implementar un proyecto económico alternativo orientado al crecimiento y el empleo. para desmontar el andamiaje del neoliberalismo. que no son otros que los del capital financiero internacional y de las élites internas que se han beneficiado de la apertura comercial y financiera. la historia reciente nos muestra que la Nación sigue siendo un espacio privilegiado de la lucha de clases y para el diseño y ejecución de estrategias diferentes al neoliberalismo. Atrás de las altas tasas de interés y de la sobrevaluación de las monedas. Brasil. resulta indispensable modificar “los nudos críticos” de la política económica. y de a que los perdedores del proceso sólo les queda la resistencia global. y cuyo eje dinámico sea el mercado interno. El Consenso de Washington conviene enfatizarlo. A diferentes ritmos y atendiendo a especificidades nacionales. Pero al mismo tiempo esos procesos nos muestran que el ascenso al gobierno no basta y que se requiere de voluntad política y de deshacerse de dogmas. Argentina abandonó la camisa de fuerza de la convertibilidad cambiaria. y más recientemente Ecuador. no es un problema meramente técnico. son ejemplos vívidos de que el ascenso al gobierno de partidos y movimientos progresistas. comenzó a aplicar políticas monetarias flexibles y repudió la deuda externa con acreedores privados. crea las condiciones para la construcción de proyectos alternativos. en los que se asienta el modelo neoliberal: las políticas monetaria y cambiaria restrictivas. Uruguay. sino que significó un compromiso político del capital financiero globalizado y los gobiernos de los centros con las elites y gobiernos de los países de la periferia. en el sentido de que la globalización anula la posibilidad de aplicar estrategias alternativas en el espacio nacional. Venezuela. Brasil. En contra de lo que piensan algunos pensadores del movimiento antiglobalización. Bolivia. sino fundamentalmente político. las tendencias estructurales a la concentración del ingreso y la sujeción al pago perpetuo de la deuda. y sin desconocer la importancia de los cambios positivos que ha logrado el gobierno de Lula sobretodo en materia de política externa y en la promoción y defensa de los países del Sur. se ha aferrado en mantener .33 antinacional. Argentina. La puesta en marcha de una estrategia alternativa. no sólo representó la adherencia dogmática a políticas neoliberales. se esconden poderosos intereses.

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