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EN FORMA

RICARDO MARÍN TÄLERO


EN FORMA
- Nettby

He leído en algún texto que el cortisol pone en forma a la


hora de levantarse. Y eso está muy bien.

Martes, 21 de septiembre de 2010, 15:55, lecturas: 18 - marintaler 52

Y ahora yo me pregunto: ¿Y qué nos cambia? Si nos levantamos


en forma, ¿qué nos cambia durante el día? Os habéis puesto a
pensar, al llegar la noche, ¿qué hemos hecho durante el día?
Seguramente nos daríamos cuenta de tantas y tantas cosas
absurdas que no valía la pena haber hecho y que, sin embargo,
las hicimos. Y las hicimos, quizá movidos por un amigo que
necesitaba de nosotros; quizá motivados por alguna razón
inédita que surgió en algún momento inesperado del día; o por
una y mil razones más que, sinceramente, no vale la pena
entrar. Pero el denominador común de todas esas acciones,
siempre es el mismo: las ideas nos controlan. Y nosotros no
controlamos ni nuestras propias ideas. Y vamos muy mal:
tropezando y tropezando. Y luego, le hechamos la culpa al del
lado o al vecino. Y vamos peor.

Pienso que es difícil, pero no imposible, controlar nuestras


ideas. Y pienso que es difícil, pero no imposible, controlar
nuestras emociones. También pienso que es muy difícil, pero no
imposible, controlar nuestros sentimientos. Pero, si me apuran,
es muy fácil dejarse llevar por las ideas de los demás y por las
emociones y sentimientos de los demás. Entonces, si no sabemos
controlar lo que hay en nuestra casa, ¿cómo pretendemos
controlar la de los demás? Imagino que la respuesta más absurda
sería: No se trata de controlar. Entonces es cuando escondemos
nuestra cabeza, cual avestruz, y ya nos tienen controlados. Y al
final, somos una imagen; nada más.

¿Pero cómo podemos controlarnos, sin controlar a los demás?


Conociéndonos. Supongo que el género humano pertenece a
aquella especie en el que el 99,9% se desconoce a sí mismo.
Pero, irónicamente, ese mismo género humano en su 99,9%
conoce a los demás. ¿Por qué no invertimos la papeleta? Si
comenzamos por conocernos a sí mismos, ya damos un primer
paso. ¿Y cómo conocernos?

Yo invertiría la pregunta: ¿Cómo conocemos a los demás? Por sus


obras, por sus frutos, por su trabajo, por como son, etcétera,
etcétera. Entonces, esto mismo apliquémosnos nosotros. Es
decir, ¿cuales son nuestras obras? ¿Cuáles nuestros frutos? ¿O
cuál es nuestro trabajo? Empecemos por aquí. ¿Qué hacemos en
nuestro trabajo? ¿En qué ocupamos nuestro tiempo libre?

Como veis una serie de cuestionamientos que condicionan al


cansancio mental. Y por eso nos imprimimos esta barrera de
agobio en nuestras vidas. Y siempre decimos: "Vamos agobiados".
No. Es que nosotros nos agobiamos a nosotros mismos. ¡Y de qué
manera! No nos damos respiro. ¡Siempre tenemos cosas que
hacer! Y así con todas las cosas: con nuestras obras, con
nuestros frutos, nuestros pensamientos, nuestras emociones,
nuestros sentimientos, etcétera, etcétera. Y así vamos dando
tumbos.

¿Hay alguna forma de solucionar todo esto? Creo que no. Si algo
caracteriza al ser humano es esa pretensión que todo lo sabe sin
saber nada de nada. Pero no llega a alcanzar la ciencia de la
vida: No sabemos nada de nada y no somos pretensiosos. Porque
el que diga que algo sabe, ya no lo sabe.

¿Cómo salir, pues, de ese círculo vicioso? Yo creo, a mi modesto


entender y corríjanme si me equivoco, que el conocimiento de
nosotros mismos lo llevamos a cabo cuando algo funesto se cruza
en nuestras vidas: la muerte de alguien cercano, la pérdida de
un ser querido, una desilusión, una controversia. Entonces
miramos hacia nosotros mismos y nos preguntamos: ¿Qué hemos
hecho mal?
Y creo que esta pregunta es la que nos lleva a hacer un análisis
introspectivo. Y vemos cuáles son nuestras reacciones respecto a
los demás, y vemos cuáles son nuestros sentimientos respecto a
los demás, y vemos cuáles son nuestras emociones respecto a los
demás.

Pero aún me atrevería a ir más allá en aras a la superación:


¡Debemos saber cuáles son nuestras emociones, sentimientos y
pensamientos respecto a nosotros mismos!

RICARDO MARÍN TÄLERO


CLUB DEL ÉXITO

¿Sabías qué?

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