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SARHUA - ZÁRUA:

ARQUEOLOGÍA E
HISTORIA
Pueblos de Antiguos Hombres
Runakunapa Ñawpa Llaqtanku

Cirilo Vivanco Pomacanchari


En memoria de mama Asunta
mujer práctica del saber andino
de Sarwallaqta

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SARHUA - ZÁRUA: ARQUEOLOGÍA E HISTORIA
Pueblos de Antiguos Hombres
Runakunapa Ñawpa Llaqtanku

Introducción
Sarhua se encuentra exactamente en la confluencia entre las cuencas Pampas y Qaracha, al sur de
Ayacucho. La vegetación silvestre define a regiones naturales o pisos ecológicos: quechua
wayqu, suni chawpi o llaqtapatan y puna sallqa, que abarca entre 2625 a 4681 msnm de altitud
(Tinkuq y Sucia Urqu), un espacio físico y social donde se llevó a cabo un desarrollo histórico
social milenario del Perú antiguo, similar de otras regiones de los Andes centrales, desde el
arribo de los primeros inquilinos cazadores y recolectores purun runakuna hasta la presencia
Inka llaqta runakuna, proceso del mundo andino antiguo interrumpido con la llega de los
hombres del mundo occidental puriq runakuna.
La información documentada de investigaciones arqueológicas e históricas de Sarhua, acerca del
mundo andino antiguo -pueblos abandonados llaqta purmaqkuna o llaqta qulluqkuna- y la
reducción de Sarhua en la colonia quñuy llaqta zárua/sarwa o musuq llaqta, expresa un proceso
histórico social muy complejo. La prehistoria se manifiesta similar a la cronología de la zona
norte de Ayacucho, los períodos Lítico -cazadores y recolectores-, Arcaico -domesticación de
plantas y animales-, Formativo –sociedades complejas-, Desarrollos Regionales, Wari,
Intermedio Tardío y el Tawantinsuyu, que exponen un sistema de organización política,
económica, ideológica de complejidad social y cultural; asimismo las fuentes tempranas reportan
referencias importantes acerca de la reducción, proceso y evolución de sarwallaqta. El proceso
histórico social del mundo andino antiguo, la colonia, la república y contemporánea, enuncia un
conjunto de transformaciones de desarrollo tecnológico, de explotación de la biodiversidad y
fuentes o canteras, el intercambio de productos a corta y larga distancia, es decir, a nivel local,
regional, interregional –entre valles interandinas y regiones naturales (sierra-costa, sierra-selva y
a la inversa).
Época prehispánica o del mundo andino antiguo, son etapas de un largo proceso de desarrollo
tecnológico y sistemas de organización económico, social y político. Ejemplo la domesticación
de plantas y animales, donde el hombre pasa ser el promotor de la producción de alimentos para
su supervivencia y estabilidad, etapa donde se fusionan todos los conocimientos y experiencias
acumuladas de la larga práctica de caza y recolecta, que coopera en el surgimiento acelerado de
nuevos modos de vida, con aspectos de organización económica, política y social muy
complejas: Formativo, Desarrollos Regionales, Wari, Chanka e Inka, truncándose estas con la
nueva administración colonial española.
El registro de evidencias arqueológicas define procesos con cambios que se desarrollaron de
manera diferenciada y caracterizada por espacio y tiempo, que revelan sistema de formación
económico, político y social de grupos humanos que ocuparon la parte occidental de la región de
Ayacucho. De esta zona andina, existe una información arqueológica de trabajos de prospección
y excavación, que señalan el desarrollo tecnológico de sus herramientas, la diversificación de la
dieta alimenticia, el abandono paulatino de cuevas y abrigos, la búsqueda de espacios en
ambientes benignos para fijar su permanencia estable y su posterior presencia desarrollo de
aldeas, poblados y centros administrativos. Se presenta también datos arqueológicos analizados
por nosotros y de otros autores referidos a la etapa del mundo andino antiguo y la colonia, se
explica a partir de la cultura material y datos históricos, los cambios que contribuyeron el
surgimiento de un nuevo modo de vida, de cazadores a pastores y de recolectores a agricultores,
que favorecieron el desarrollo de las sociedades aldeanas y por consecuente el proceso complejo

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de patrones de ocupación propios de esta región andina, también se detalla la reducción colonial
y el desarrollo de musuq Zárua llaqta Sarhua o sarwallaqta.
La secuencia arqueológica del valle de Ayacucho es la más completa y mejor documentada en lo
que respecta a valles de la sierra del Perú. Ejemplo los complejos Puente, Jaiwa, Piki, Chiwa,
Cachi; representa los períodos Lítico, Arcaico, Formativo, Desarrollos Regionales, Wari, etc. Las
evidencias arqueológicas de la cueva de Kunyaqmachay y de la jurisdicción de Sarhua, se
relacionan con los complejos mencionados, básicamente los elementos líticos –diferentes puntas
y sus variantes, elaborados en obsidiana y basalto-, que indica la interrelación entre las regiones
puna, suni y quechua; a esto se suma la similitud de la cerámica y patrones de asentamiento y
ocupación de las sociedades complejas.

Antecedentes de Investigaciones
En el año 1983, entre tantas visitas a mis familiares, inicié a observar los restos arqueológicos
para entender la prehistoria e historia de Sarhua, como alumno de la Facultad de Ciencias
Sociales de la Universidad de Huamanga. A partir de esta fecha, realice varias temporadas de
trabajos de campo, también revisé la bibliografía acerca la larga y compleja del proceso histórico
y social de Zárua, sarwa, Sarhua sarwallaqta, en algunos casos la visita se realizó en compañía
de Lidio Valdez y Casimiro Chávez, (Valdez et al. 1990, 1994). Antes de continuar contándoles
la riqueza cultural milenaria arqueológica e historia de Sarhua, quiero aclarar la forma de escribir
las palabras de quechua o mejor dicho de nuestro runasimi, se utiliza el sistema propuesto el
alfabeto fonético Inka, (Urioste, 1980: xx-xxxi). De tal manera, Sarhua se escribe para referirse
al pueblo moderno, sarwa para citar sitios arqueológicos y “Zárua” ha sido escrita por el
escribano Xpistobal de Gamboa, en el año 1586 (Jiménez de la Espada, 1881: 208).
En la década 80 del siglo pasado, fueron limitantes muchos factores de concretizar, lo
inicialmente planificado, truncándose así el proyecto personal de presentar tesis sobre Sarhua,
para optar grado de bachiller en Ciencias Sociales. De tal manera, los datos arqueológicos
acumulados se publico en revistas especializadas, también amigo y compañero de estudio
Casimiro Chávez, una parte de la información utilizó para escribir y presentar un informe a la
Universidad de Huamanga, y optar su grado de bachiller, a la vez se disertó en varios eventos
científicos y académicos. Entre los meses agosto y septiembre de la década 90, una licencia por
capacitación, mi facilitó realizar una excavación sistemática y restringida en la cueva de
Kunyaqmachay, ubicada a 4044 msnm de altitud, ampliándose también trabajos de prospección
en la región puna, se registró las cuevas Kalyanamachay, Paqchaqamachay, Qullpamachay, entre
otros; yacimientos pertenecientes a una ocupación temprana de cazadores y pastores de
camélidos andinos. Esta vez, los resultados presente para optar el título profesional de
Antropólogo, especialidad: Arqueología e Historia, a la Universidad de Huamanga, con el título
“La Arqueología Temprana de Sarhua”.
La segunda mitad de la década 60, Sarhua fue elegida por su tradición cultural vigente, área de
investigación de trabajos etnohistóricos. Un equipo de investigadores de la Facultad de Ciencias
Sociales de la Universidad de Huamanga, para cumplir su obligación académica se instaló en
Sarhua y en sus anexos Huarcaya y Tomanga, bajo la dirección del Dr. Tom Zuidema, para
desarrollar diferentes temas de investigación de etnohistoria andina. Entre ellos: Salvador
Palomino, John Earls, Sergio Catacora, Edmundo Pinto y Ulpiano Quispe. Los resultados de sus
investigaciones presentaron tesis a la Universidad de Huamanga, asimismo se publicaron en
revistas científicas a nivel regional, nacional e internacional, es así durante varios años, John
Earls se ha interesado estudiar el proceso social prehispánico, etnohistórico e histórico de Sarhua
(Earls 1973, 1981, Earls y Silverblatt 1979). Gracias a esta vasta bibliografía, Sarhua se conoce
de nivel científico y académico, por ello ha sido preferidos por muchos investigadores
connotados, una visita obligada entre ellos el Dr. Millones, Macera, Ossio y otros. Asimismo, se

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llevó a cabo otras investigaciones posteriores a década 60, acerca de la autoridad tradicional
varayuqkuna, Juan Saéz, sobre la memoria de la violencia y secretos de la guerra, Olga González
y otros.
A pesar de ello, Sarhua aún no se conoce su verdadera dimensión de su prehistoria, historia y
tradición cultural. Faltan trabajos de investigación, referentes a la prehistoria, arte, proceso
histórico y social, el desarrollo y vigencia de la tecnología andina, de tradiciones culturales y
costumbres cotidianas. Si bien existe, investigaciones antropológicas el de Salvador Palomino
"El sistema de oposiciones en la comunidad de Sarhua: la complementariedad de los opuestos en
la cultura andina", de Juan Sáez Sulca "Varayuq: autoridad tradicional", asimismo desde la
perspectiva arqueológica de John Earls "Ayllus y etnias en la región Pampas - Qaracha: El
impacto del imperio incaico", "Patrones de jurisdicción y organización entre los Qaracha
Wankas: Una reconstrucción arqueológica y etnohistoria de una época fluida", etc., a ello se
suma nuestro aporte acerca del proceso prehispánico en la cuenca entre los ríos Pampas y
Qaracha, son investigaciones aisladas aún faltan una visión integral de entender esta región
andina.
En su visita a la cuenca de Qaracha, William H. Isbell, en el año de 1967 registro varios sitios
arqueológicos de pueblos antiguos ñawpa llaqtakuna, pertenecientes a períodos Horizonte Medio
o Wari e Intermedio Tardío o Chanka. Los asentamientos Uchupampa, Chuschi Urqu,
Sarwaqata y Taqsa Urqu, ubicadas en la ecozona quechua, dedicados al cultivo de maíz. John
Earls e Irene Silverblatt, mencionan un manuscrito titulado "Arqueología del río Pampas: Visita
a Sarhua" redactado por Isbell en l967, (Earls y Silverblatt 1979: 269).
Cabe señalar, diversos investigadores han realizado trabajo de campo en Sarhua y pueblos
vecinos de zonas aledañas, con el fin de conocer y analizar la organización andina social,
religiosa y económica. Evidentemente, igual interés han manifestado por las diferentes
expresiones artísticas que producen los sarhuinos y mantienen vigente su tradición cultural que
viene generación en generación. Existen una cantidad considerable de publicaciones entre ellos
libros, artículos, folletos, etc.; de carácter científico que dan cuenta de sus resultados y
conclusiones, casi todas aparecen en la bibliografía, aun que no ha todas se cita en el este texto.
Es interesante, la vasta producción de bibliografía sobre Sarhua, desde la perspectiva de
arqueología, historia, antropología, etnografía.

Proceso del Mundo Andino Antiguo de Sarhua


Una cantidad considerable de sitios arqueológicos se registro en Sarhua, pertenecientes desde el
período Lítico hasta la presencia Inka. Los yacimientos identificados a la fecha, se resumen de la
siguiente manera: cuevas y abrigos rocosos, ocupados desde el período Lítico a Formativo, re
ocupados algunos de ellos, al parecer, como cementerio durante los periodos Chanka e Inka, no
se descarta la práctica mortuoria Wari. Cuevas y abrigos rocosos relativamente pequeños,
modificados, acondicionados y utilizados como cementerios durante el período intermedio
tardío. Pueblos, aldeas o conjunto de habitaciones, cuyos restos arqueológicos y edificaciones se
ubican desde el Formativo hasta al Horizonte Tardío. A esto se suma evidencias caminos,
canales, andenes, reservorios, wankakuna, wakakuna, apachitakuna, saywakuna, miradores
qawanakuna, etc; que formaron parte la vida cotidiana de antiguos hombres ñawpa machukuna.
El siguiente cuadro es un intento de propuesta cronológica de la jurisdicción de Sarhua en
correlación a la zona norte de Ayacucho.
SITIOS FASES SOCIEDAD PERIODO
Millqa?, Moros, Kullkuncha Colonial Colonial Inicio de la Colonia
Cura Urqu, Millqa, Inka Local Presencia del Inka / Chanka o
Llaumqaya, Moros Aya Urqu Tawantinsuyu Intermedio Tardío
Puqury, Ñawpallaqta, Tanta Urqu Señoríos Locales o Intermedio

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Cura Urqu, Moros Qasa, Suqu Arqalla PIT. Chanka Tardío o
Urqu, Millqa y otros Aya Urqu Aldeas dispersos en la Estados Locales
cima de los ceros
Isqunwaypata, Uchpataku, Wamanga y Control Wari Horizonte
Ayany, Sarwaqata, Qichawa, Viñaqui Agricultura Intensiva Medio o Wari
Quchpampa, Influencia Wari Redes de Intercambio a Desarrollos
Allquni, Tarapata y otros (1º y 2º época) Distancias largas Regionales?
Aywiripampa Wichqana Sociedad aldeanas de Formativo
Quchpampa Paracoide Pequeños agriculto-
Tarapata? Chavinoide res y ganaderos Arcaico?
Yanaquchamachay Cachi, Chiwa (Especializados) Cenolítico
Kalyanamachay Jaiwa, Piki Cazadores Lítico
Kunyaqmachay Puente? Recolectores Arqueolitico
Ñawpa llaqtakuna es el término que utilizamos los sarhuinos para identificar a los sitios
arqueológicos pertenecientes a diferentes períodos de la etapa precolombina. El mundo andino
antiguo de Sarhua o la etapa prehispánica se remonta a 9,000 años a.C., hasta el impacto y
presencia Inka, expone la ubicación de más de medio centenar de asentamientos arqueológicos.
La historia prehispánica podemos dividir en dos momentos: primero un proceso larga y lenta que
define los períodos Lítico y Arcaico; segundo con transformaciones complejas y aceleradas los
períodos: Formativo, Desarrollos Regionales, Wari, Chanka e Inka.
La ubicación de considerable cantidad de sitios arqueológicos, explica una ocupación extensa y
permanente. Un conjunto de poblados prehispánicos en la cima de los cerros con planta de corte
circular construidos con piedras de campo, así como en la parte baja o valle interandino vestigios
de asentamientos, cuevas con entierros múltiples ayamachaykuna y pukullukuna, corrales pacha
corralkuna, andenes patapatakuna, caminos ñankuna, canales yarqakuna, reservorios
quchakuna, así como cuevas con evidencias tempranas de ocupación humana fueron
identificados, pertenecientes a diferentes momentos del desarrollo del proceso social
prehispánico.
Acerca de la ocupación temprana ofrece evidencias Kunyaqmachay y otras cuevas (períodos
lítico, arcaico con presencia del formativo). Estas corresponden al primer momento de ocupación
del territorio sarhuino por el hombre, una larga lucha de humanización del espacio físico, del
control de los recursos: flora, fauna, fuentes de obsidiana, sal y otros; para su supervivencia con
desarrollo tecnológico resultado de un nivel de conocimiento de experiencia propio que fue
necesario adquirir como respuesta a las adversidades del holoceno temprano.
El poblador andino que ocupó los yacimientos tempranos, debió haber estado estrictamente
ligado a una economía de caza, complementada quizá con la recolección de algunas plantas y
animales. En la excavación arqueológica de la cueva de Kunyaqmachay, definimos 17 capas
culturales en 3.70 m de profundidad, entre la superficie y la capa estéril. Kunyaqmachay, se
ubica en la región puna entre las coordenadas geográficas, UTM: 565227 E, 8485953 N y a una
altitud de 4681 msnm, la cueva tiene una profundidad horizontal promedio de 13 m, el ancho de
la entrada 20.30 m y la altura del ingreso al interior varían de 1 a 5 m. El depósito cultural es 250
m2 aproximado, la parte interna y el talud de la cueva, Vivanco (1993). Se ha recuperado más de
dos mil elementos de piedra, modificados para dar la forma de un tipo de artefacto, cada una de
ellas tiene variantes; a además, hemos observado laminillas, esquirlas o desechos de talla que
explica la elaboración de herramientas. Se presenta los implementos identificados: núcleos 89,
lascas 2,161, objetos retocados 45, implementos sobre lascas 459, varios 171, puntas o
implemento de caza 210, restos óseos de animales 3,468.
La cultura material que recuperamos es bastante significativa, forma parte de la actividad
cotidiana de sus ocupantes de la cueva. En las últimas cuatro capas tardías, recuperamos
fragmentos de cerámica características del período Formativo, del periodo intermedio tardío y
posible material Inka, las mismas en cuanto a su manufactura, formas y usos a la que se destinó,
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se relacionan con la "fase Andamarca 1750 - 1250 B.C. y fase Wichqana 1250 - 900 B.C." de la
cuenca de Ayacucho, definido por (Mac Neish et al. 1981: 237-239), así como del periodo tardío
denominado la cultura Chanka, Vivanco (1994).
El segundo momento es corto pero más complejo, es el desarrollo de períodos: Formativo,
Desarrollos Regionales, Wari, Chanka e Inka. Son sociedades que transformaron el territorio
sarhuino según sus necesidades, construyeron casas, andenes, caminos, etc. De tal manera los
sarhuinos somos herederos de una cultura de complejidad histórica y social, que fueron capaces
de mantener una población numerosa con sistemas de organización política, económica y social
muy bien estructura. Desarrollaron una tecnología envidiable, para construir casas, caminos,
puentes, canales, reservorios, corrales, acondicionaron cuevas y otras infraestructuras para el
bienestar de sus miembros, muchas de estas obras aún están visibles.

Los Primeros Inquilinos o Cazadores y Recolectores


El hogar de los primeros hombres en Ayacucho fueron las cuevas ubicadas en diferentes pisos
ecológicos. La antigüedad de los restos registrados en la cueva de Pikimachay (cueva de la
pulga) ubicado en el valle de Huamanga, se remonta a 22000 BC., MacNeish et al. (1981).
Hallazgos de implementos líticos, huesos de animales, semillas de una variedad de plantas
silvestres maíz, calabaza, ají, achiote y otros; sugieren los pequeños grupos nómades humanos,
dependían de la caza y recolección para su supervivencia.
La presencia de primeros grupos humanos se conoce como el período lítico, quienes
descubrieron el paisaje ayacuchano y la forma de sobrevivir, a través de un largo proceso de
experimentación y conocimiento. Es la etapa que corresponde a una historia económica de
apropiación de alimentos con un equipo cultural sencillo, antecedió a la domesticación de plantas
y animales, proceso que le convierte al hombre en artífice de su propio desarrollo, al dejar de
depender de la naturaleza, produciendo sus alimentos, de tal manera algunos animales dependen
del hombre, pero a la vez humanizan al paisaje natural modificándolo de acuerdo a sus
necesidades.
El proceso del sedentarismo, es decir, la etapa de la vida nómada, semi nómada, semi
sedentarismo y trashumante al modo de vida estable en espacios geográficos convenientes -no
necesariamente estacionaria- fue compleja. Los cazadores dependían de recursos y de su
abundancia lo que sugiere prácticas de depredación “caza generalizada”, Wheeler et al. (1977).
El consumo de los camélidos en promedio porcentaje alto, explica un cambio en la obtención y
procesamiento, intensificación e incrementos en la producción, un logro de estrategia socio-
económica, “caza especializada y control de camélidos”, Wheeler et al. (1977). De tal manera,
los grupos humanos al parecer no estaban desplazándose -estacional o temporal-, al parecer
habitaron reiteradamente las punas aprovechando básicamente a camélidos salvajes.
El yacimiento arqueológico Kunyaqmachay se encuentra en la puna de Sarhua, vocablo quechua
que significa la cueva donde se echa más leña a la fogata. En 1985, se ubicó esta cueva de
ocupación humana definida a partir de elementos líticos que recogemos del talud, en el año 1990
se realizó una excavación arqueológica de dos unidades: una en la entrada de la cueva y la otra
en el talud, registrándose capas culturales pertenecientes a diferentes etapas del desarrollo
prehistórico. Las características de las puntas de proyectil y otros implementos de piedra como
cuchillos, raederas, raspadores, etc.; se relacionan con la fase puente, fechada con C14 "8330 -
7030 B.C."; fase Jaywa "7100 - 5800 B.C."; fase Piki "5800 - 4400 B.C."; fase Chiwa "4400 -
3100 B.C." y fase Cachi "3100 - 1750 B.C.", columna cronológica propuesta para la cuenca de
Ayacucho por (Mac Neish 1981: 227-235). La industria lítica es de obsidiana y basalto, la
elaboración de los implementos es especializada trabajo en piedras. Los restos óseos ofrecen una
información de suma importancia para explicar el consumo y dieta alimenticia de los hombres
que ocuparon esta área de los andes centrales.
Cuevas y abrigos rocosos de Kunyaqmachay, Paqchaqamachay, Qullpamachay y otros, ubicadas
en la puna son de ocupaciones tempranas y debieron ser permanentes. El trabajo cuidadoso de
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tallado en piedras, asimismo las formas y función se orienta a una actividad cotidiana que
explica la ocupación de la fase puente.
La dieta, subsistencia y economía de los cazadores y recolectores fue variada y diferenciada. La
cuantificación más alta de recursos alimenticios de los sitios de la región puna, son los
camélidos, en porcentaje mínimo aparecen otros y algunas plantas. Esto explica una economía de
caza complementada con recolección, son estrategias desarrolladas en relación al paisaje natural,
ejemplo ocupación de abrigos rocosos de dimensiones pequeñas de manera ocasional o eventual.
De ahí la importancia de los recursos naturales: la materia prima (obsidiana) para elaborar sus
instrumentos, la biomasa (dieta alimenticia) para los animales en este caso de camélidos, biotipos
de plantas (combustible) usado en fogones, la movilidad social (desplazamiento del hombre) en
relación a la abundancia de recursos y el establecimiento y colonización del paisaje.

Arcaico
La primera secuencia prehistórica de andes centrales “complejo precerámico”, propuso Cardich
(1960). En el año 1958, excavó en Huánuco, cuevas y abrigos rocosos de Lauricocha, tres
entidades estratigráficas se reconocieron denominadas Lauricocha I, II, III. En la década 70 y 80
del siglo XX, las evidencias disponibles acumulan nuevos datos del período arcaico de la sierra
peruana, estas investigaciones de proyectos arqueológicos, contribuyeron el conocimiento de la
domesticación de plantas y animales. El proyecto de gran expectativa fue “proyecto arqueológico
y botánico Huanta – Ayacucho” dirigido por el Dr. Richard Mac Neish, el de Junín conducidos
por Ramiro Matos, John Rick y Daniele Lavallèe y otros.
El período arcaico de la región de Ayacucho, se conoce a partir de los trabajos de Mac Neish et
al. (1981), asimismo identifica "grupos de tradición cazadora en las altas tierras de
Huancavelica", Ravines (1971). En la cueva San Francisco, Castrovirreyna – Huancavelica, se
registró evidencias arqueológicas, resultados de trabajos excavación y prospección, que sugieren
la ocupación temprana, Matos (1960), Cardich (1970). Destacan la ocupación temprana en
numerosas cuevas y abrigos rocosos en las inmediaciones de las lagunas de Choclococha
Chuqluqucha y Orqoqocha Urququcha, Vivanco (1993). Los implementos líticos registrados son
muy similares a la industria lítica de Lauricocha y Junín. Esta similitud de los implementos
utilizados por grupos de cazadores de camélidos, insinúa que existió una unidad cultural, que se
traduce en una categoría de tradición cultural propia de la región puna, que explica la
interrelación a través de diversos mecanismos y define el desarrollo tecnológico de elaboración
lítica, la forma de las puntas y sus variantes: foliáceas, romboidales, base triangular, parece ser
común por lo menos en toda la sierra centro sur del Perú. A lo largo de la cordillera occidental,
hemos observado este tipo de evidencias asociadas a las cuevas y abrigos rocosos la explotación
de los recursos fuentes de obsidiana.
Se registro, artefactos líticos de obsidiana en mayor porcentaje, mientras el basalto, sílex y
cuarzo es escasa. Los implementos son puntas, raederas, cuchillos, raspadores, perforadores,
además de núcleos, lascas, láminas, desechos de talla. Las piedras presentan un conjunto de
formas y variantes según su función que insinúa una producción especializada. Kunyaqmachay,
sugiere una probable ocupación permanente, con desplazamiento a las quebradas y valles, a
zonas de cantera fuente de obsidiana y posible a las cabezadas se la costa.
En Kunyaqmachay, los restos óseos de camélidos, taruca, roedores –vizcacha- y aves de las
capas de M a K de la unidad I, expresa una caza generalizada, un porcentaje mayor corresponde
a camélidos jóvenes. Las evidencias de las capas de J a G, define el proceso de la domesticación,
es evidente la ausencia de camélidos jóvenes y la fauna volátil, observándose la presencia en
mayor porcentaje de camélidos adultos. Información que coincide con los estudios realizados en
la puna de Junín, Wheeler (1984), Lavallèe, et al. (1985). El proceso de la domesticación de
camélidos y la domesticación de plantas muestran el surgimiento de un nuevo de vida el
sedentarismo.
El modo de vida, que se reconoce como la etapa de “semi-sedentarismo y sedentarismo” donde
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se manifiesta el proceso de domesticación de camélidos, es la región puna donde se concentra las
cuevas y abrigos rocosos. El desarrollo tecnológico generó mecanismos de aglomeración,
ejemplo talleres de producción de artefactos o el surgimiento de construcción arquitectónica. La
tecnología desarrollada de elaboración de implementos bifaciales, principalmente puntas se
relaciona a la caza de camélidos y otros animales, que los especialistas definen la etapa de
cazadores superiores o especializados. Paralelo al perfeccionamiento de implementos de caza,
empezaron a posesionarse de territorios cerca de cuevas, aprovecharon piedras o rocas grandes,
observándose las primeras formas de arquitectura, amontonamiento de piedras o simples
pirqakuna.
Estrategia de ocupación en las altas punas, responde a dos aspectos: diversidad de la fauna y
localización espacial del hábitat. Las cuevas y abrigos rocosos de la región puna son lugares que
tienen acceso a una alta diversidad de ambientes y recursos de la puna alta y las quebradas.
Ejemplo de Kunyaqmachay, la procedencia de la materia prima se estima un promedio de 35 km
de distancia, las fuentes de obsidiana que se ubica en la cuenca superior de Qaracha: Qinchaq,
Qichqa Rumi, etc.; parajes con este tipo de recurso natural se ubican en las inmediaciones del
volcán pachapapupum ombligo de la tierra, la cuenca de los ríos Urabamba y Turpumayu,
jurisdicción del distrito de Lucanamarca y de la provincia de Huancasancos. La explotación a
gran escala de la fuente de obsidiana al parecer fue durante la ocupación temprana –períodos
Lítico y Arcaico-, por lo menos para la parte superior del río Pampas y tributarios: Qaracha,
Sondondo, Chicha-Soras y otros. Son frecuentes los implementos líticos de obsidiana asociada a
las cuevas y abrigos rocosos, materia prima común de explotación masiva.
El nuevo modo de vida aparece, cuando la sociedad pierde su carácter igualitario y se gestan las
bases de la desigualdad social, dirigentes y los grupos humanos dedicados a la producción. Se
explica un modo de vida de apropiador a un nuevo modo de vida productores de alimentos, una
complejidad de organización social y económica, aparición de nuevas comunidades étnicas que
son portadoras de culturas agro alfareros con un modo de producción de vida aldeana. Esto le
permitió consolidar el proceso de estabilidad en territorios conocidos, la introducción de un
nuevo modo de vida cualitativamente diferente a la anterior, con nuevas estrategias de
apropiación y utilización del espacio, con una cosmovisión y estructura social diferente con
cierto grado de jerarquía.

La Sociedad Aldeana
Hacia el año 2000 a.C. la agricultura y la ganadería se consolidan dando paso a la formación
extensa de aldeas en zonas apropiadas. El modo de vida anterior, fueron sustituidas de manera
paulatina por agrupaciones humanas sedentarias con una nueva sistema de organización social,
económico y político. El período formativo corresponde a esta vida sedentaria y aldeana, que
acumularon nuevos conocimientos, logrando la seguridad alimentaria y algunos individuos
dejaron de trabajar la tierra, para cumplir funciones especializadas, es evidente la presencia
arquitectónica, las construcciones adquieren envergadura y aparecen los templos, empiezan
elaborarse tejidos, también los objetos de cerámica destinados a uso doméstico, funciones
religiosas y rituales; además de batanes, morteros, hachas de piedra y numerosas puntas de
obsidiana, que revelan la continuidad de la caza en la nueva sociedad agropecuaria.
La sociedad ayacuchana de esta época mantenía relaciones con la costera y la selva. En la cuenca
de Ayacucho, se estableció el sitio de Wichqana donde se ubicó los restos de un edificio
semicircular construido en forma de herradura y otros asentamientos que pertenecen al
formativo. En Wichqana se observó remodelaciones, igual característica presenta el sitio de
Chupas, Campana Rumi o Campanayuq en Vilcashuaman, Qatun Rumi en Chungui y otros. En
Sarhua no se ha registrado un sitio característico del formativo, se acopio cerámica en
Kunyaqmachay, es posible presencia de este período en Quchapampa, Allqoni, Tarapata, etc. A
lo largo de este período se mantuvieron relaciones cercanas con la costa, sierra norte y con el
Cuzco o sierra sur, lo que expone la práctica red de intercambios e interrelaciones de distancias
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cortas y largas.
Se sabe los centros ceremoniales fueron dirigidos por sacerdotes que cumplían funciones como
intermediarios entre los llaqta runakuna y los fenómenos naturales percibidos como divinidades
wakakuna. La religión de Ayacucho es influencia y clara inspiración Chavín y se trata de una
divinidad felínica que dominó los andes centrales. Las sociedades aldeanas se fortalecieron y
aparecieron las condiciones para el surgimiento de una formación política que dominó el espacio
ayacuchano.
Evidentemente, el territorio de Sarhua habría sido ocupado durante este período, la cerámica
registrada en Kunyaqmachay parece sugerir la presencia de sitios monumentales. Quchapampa
podría ser el lugar de un sitio monumental, a la fecha no se hizo aún un trabajo de campo
sistemático para registrar los sitios arqueológicos, asimismo la presencia de fragmentos de
cerámica de uso cotidiano asociados a la cerámica Wari en los sitios Tarapata, Allqoni,
Sarwaqata, Aywiripampa y otros explican una ocupación densa.

El Intermedio Temprano
El período inmediatamente anterior del desarrollo Wari es relativamente desconocido en Sarhua
a falta de evidencias arqueológicas. La ausencia obedece a escasos trabajos de investigación
arqueológica, en específico entre la cuenca del Pampas y Qaracha, los trabajos recientes en la
cuenca superior del Pampas, en el paraje denominado Viscapalca, reporta una información
preliminar la influencia de la cerámica de estilo Nasca de la región costeña y la presencia de
estilo Caja, este último define la fase final del período Formativo.
A la cultura Warpa representa la cerámica negro sobre blanco, se identifica en la parte norte de la
región ayacuchana. Un avance significativo logró en técnicas agrícolas bajo riego, construyeron
terrazas, ampliaron los campos de cultivo. Los sacerdotes andinos cobraron nuevo poder y
lograron organizar las formas del estado en Ayacucho. Al parecer existió una relación estrecha
con la costa sur medio Ica, con los cuales los Warpa intercambiaban arcillas y pigmentos, la
cerámica se vincula con elementos y motivos propios de los Nazca.
En valle del Qarwarazu - Sondondo, se desarrollo una cultura local llamada Kancha, durante el
período intermedio temprano. Los Kancha producían sobretodo tubérculos andinos de altura y
estaban dedicados a la ganadería de camélidos. En Sarhua es posible un tipo de cerámica
identifica a este período, a falta de un trabajo sistemático de laboratorio aún no ha sido definido.
La cerámica registrada asociada a estilos alfares Wari, deben estar relacionadas con la cultura
Kancha, propuesta hecha por la arqueóloga Katherine Schereiber.

Horizonte Medio: llaqtakuna de la época Wari


Wari fue un estado imperial y dominaron el espacio andino desde el Cuzco y Moquegua por el
sur hasta Cajamarca y Lambayeque por el norte, de las riberas del océano pacifico por el oeste
hasta la ceja de selva o pie de monte por el este. Su capital se ubica en el valle de Huamanga al
norte de la actual ciudad de Ayacucho. El crecimiento y la complejidad de la ciudad de Wari fue
el efecto de la concentración de funciones del aspecto de organización social, económico y
político, que implico la expansión territorial y soberanía coercitiva a través del orden religioso y
militar. Obviamente, primero incorporaron a pueblos de cuencas vecinas, esto pudo haber sido el
momento que ocuparon la cuenca del Pampas y Qaracha. El proceso de expansión Wari, en un
principio parece haberse dado por la búsqueda de nuevas áreas de cultivo y el consecuente
establecimiento poblacional, impulsado por la presencia de las tradiciones recién incorporadas de
Tiwanaku, Nasca y la fusión de ésta con la sociedad local Warpa, que constituyó el surgimiento
y evolución de la cultura Wari.
La arquitectura, cerámica, el patrón funerario y el uso del espacio son indicadores que sugieren
la cuenca del Pampas y Qaracha estaba bajo la administración Wari, alrededor de 500 años d.C.
En Sarhua se registro los sitios: Aqunqarayuq, Tarapata, Allquni, Tinkuq, Isqunwaypata,
Uchpataku, Sarwaqata, Aywiripampa, Ayani, Quchapampa, Qichawa y otros; casi todos los
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sitios controlaban fuentes de agua y pequeñas explanadas donde debió practicarse una
agricultura de maíz con riego, en ningún caso se ha observado asentamientos sobre pendientes
pronunciados. Esta tendencia de ocupar planicies quizás fue una de las razones por lo que en la
actualidad los poblados Wari se encuentran íntegramente destruidos y re ocupados en tiempo de
la reducción colonial española, comprobándose que sitios Wari quedo en ruinas con la fundación
de los musuq llaqtakuna Sarhua, Auquilla y Huarcaya. Los llaqtakuna de esta época fueron
abandonados y trasladados a lugares más apropiados en el nuevo contexto social, ocurriendo así
los mayores cambios visibles en el manejo del espacio.
De los sitios registrados se recuperó fragmentos de cerámica y algunos artefactos líticos. Se
recolectaron algunos fragmentos de cerámica fina de grupos alfares denominados “Chakipampa,
Viñaque y Atarco" en mínimo porcentaje y el estilo o grupo alfar "Wamanga" en mayor
porcentaje. La cerámica Wamanga comprende una variedad de formas y decoraciones que
presenta una mezcla aparentemente compleja, el uso de motivos cursivos y escalonados en negro
y rojo sobre un fondo blanco, junto a imitaciones de cerámica fina Wari. Por otro lado, asociados
a poblados Wari, se aprecia en laderas y terrenos de pendiente pronunciada evidencias de un
complejo sistema de andenería, canales y reservorios, en parajes abandonados aún existen
pequeños canales de riego conectados de terraza en terraza, construidos para la conducción y
distribución de agua. En la superficie de estos terrenos y chakrakuna chacras modernas, los
instrumentos líticos son frecuentes, mayoría son fragmentos de implementos agrícolas como
azadas y azadones.
El proceso histórico social de la cultura Wari, necesitó de otras regiones para abastecerse de
otros productos y también tener nuevos mercados para sus productos manufacturados,
incorporando posiblemente a su dominio primero las zonas inmediatas. Los hallazgos en Sarhua,
la cerámica y el patrón de asentamiento, define la importancia de la cuenca del Pampas y
Qaracha, área de tránsito del intercambio comercial de productos entre la selva y la sierra con la
costa.
Aproximadamente, de 850 a 950 años d.C., es decir, cuando Wari alcanzó su máximo apogeo del
desarrollo en su sistema de organización, ocurrió el colapso de la capital misma del estado. Al
respecto, Earls y Silverblatt (1979: 269) han postulado que la época post-wari se caracteriza por
ser un período de turbulencia política y desplazamiento poblacional. La presencia de
asentamientos de evidente aspecto militar y defensivo, atestigua un ambiente de desorden social
de permanente enfrentamiento entre aldeas llaqtakuna. Los sitios arqueológicos ubicados en la
jurisdicción de Sarhua, al parecer fueron abandonados después de un episodio muy violento,
luego de este suceso las poblaciones se trasladaron a las zonas altas de los cerros, que propició el
surgimiento de inestabilidad social y política, una etapa de conflictos.

Grupos étnicos de Pampas – Qaracha


Entre el siglo XI y la primera mitad del siglo XV, llaqtakuna pueblos chankas ocuparon los
actuales departamentos de Ayacucho, Huancavelica y Apurímac. De pacarina reconocieron la
laguna de Choclococha/Chuqlukucha, Castrovirreyna – Huancavelica, los grupos humanos que
ocuparon la cuenca del pampas, aluden como tótem el puma, del cual tomaban la fuerza y la
bravura como signos distintivos del modo de ser. Para este período, hemos documentado
indicadores de cambios que reflejan a diferentes aspectos: arquitectura, entierros, cerámica, etc.
El aumento en el tamaño y número de sitios, sugiere un crecimiento demográfico significativo de
la población. Entonces, esto nos permite plantear que esta época fue de mayor poblamiento y de
máxima complejidad social en el aspecto de organización, que en la época Wari.
Purun llaqtakuna son asentamientos ubicadas en la cresta y cima de los cerros, pueblos
integrantes del denominado confederación Chanka. Los establecimientos aldeanos de la cuenca
de Qaracha integraban a grupos étnicos Wankas, Aimaras, Lucana-Antamarkas y Chukurbus,
Earls y Silverblatt (1977) y estudios recientes definen la presencia de tres grupos étnicos
Wankas, Lucana-Antamarkas y Aimaras, Quichua (ms); Zárua/Sarhua formaba el ayllu o la etnia
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Wanka, probablemente fueron los sitios Millqa Urqu, Puquri, Ñaupallaqta, Suqu Urqu, Apu
Urqu y Llaumqaya, no se descarta a Cura Urqu, Potreroyuq, Kullkuncha y Piriruyuq.
La presencia de poblados dispersos de carácter aldeano, define el uso del espacio, que varía entre
los 3500 a 4500 msnm de altitud, destaca su ubicación estratégico-defensivo de amplia
visibilidad e intervisibilidad entre los sitios. No obstante, que los asentamientos ocupaban
lugares elevados y estratégicos, es interesante notar la presencia de muros y zanjas defensivos
levantados sobre la misma pendiente de formación rocosa, en su interior se observa una
conglomeración de edificios pequeños de planta circular sin planificación alguna, el factor puede
ser la accidentada topografía o el objetivo fue hacer de cada sitio un lugar inaccesible. En Sarhua
hemos identificado pequeñas aldeas ubicadas en las partes altas, áreas de visibilidad y con
amplias facilidades para la defensa militar, no existen grandes plazas sólo pequeños espacios que
pudieron haber sido empleados para reuniones, asociadas con viviendas circulares de techos
cónicos, que cumplían diferentes funciones domésticas. Se trata de edificaciones adaptadas al
relieve de topografía, son construcciones sin ventanas, el aparejo piedras de campo unidas con
mortero de barro y el paramento no presenta ningún tipo de enlucido.
Durante este período en Sarhua, evidentemente el modelo del asentamiento y patrón
arquitectónico sufrieron un cambio sustancial por una nueva concepción en la utilización del
espacio y el sistema de organización. Al establecerse en lugares nunca antes ocupados,
renunciaron la vida urbana planificada para dar paso a un conglomerado de habitaciones sin
orden aparente. El criterio de utilización del espacio fue escoger los terrenos por su ubicación
estratégica en zonas elevadas y lugares escarpados, como una forma natural de carácter
defensivo. La arquitectura se caracteriza por sus edificaciones aglutinadas, muy bien adaptadas a
la topografía de la zona, que reflejan a un patrón pre-determinado.
Kullkuncha, está ubicada en un lugar de amplia visibilidad, al parecer controlaba por completo la
hoya del Pampas y Qaracha, al igual que Wilkakunka, Millqa y Kura Urqu. Dichos
asentamientos están asociados a terrazas de cultivo andenes, situación que no se presenta de
otros sitios. Pero ésta actividad agrícola no impidió la construcción de muros defensivos y
fortificaciones. En parajes contiguos de aldeas dispersos están los corrales prehispánicos para
guardar camélidos -la llama y alpaca- esto en parte explica que fueron pastores. Los sitios Gentil
Urqu, Pakulla, Tuqaruway Urqu, Piriruyuq, Chikuruyuq, Ñaupallaqta, Puquri, Suqu Urqu,
Llaumqaya y otros están ubicados en la puna, asociadas a corrales denominados pacha corral,
son de una sola hilada de edificación rudimentario, destinadas a crianza de camélidos.
En los asentamientos de Apu Urqu, Ñaupallaqta y Piriruyuq, se registró estructuras circulares
que tienen un pozo interior exactamente al centro. Una cavidad con apariencia de "pozo",
Lavallèe y Julien (1983), que según González et al. (1988) pudieron ser "depósito o silo" para
guardar alimentos. La ubicación estratégica y la característica constructiva no nos hacen pensar
en "silos" sino más bien en un verdadero puesto de "centinela", tal vez en estos lugares
guardaban boleadoras objetos de piedras seleccionadas concernientes a la defensa, pues estas
construcciones con "pozos" se ubican a una distancia alejada del núcleo poblacional.
A sus muertos enterraron en cuevas y abrigos rocosos en áreas cercanas de sus aldeas. Para este
fin, acondicionaron dichos espacios, la parte externa era cerrada con un muro, los cadáveres
depositaban y colocaban con sus ajuares de calidad muy pobre, básicamente cerámica de
tamaños distintos y otros objetos personales, se trataba de entierros múltiples. Los muertos
estaban cubiertos por una tela de lana, aún se observa en Laqa Qichqa, Ayamachay, Wayllani,
Abasmachay, Wansalle y Tuqaruway, véase en detalle en pukullukuna y ayamachaykuna.
Una escasa colección de material cultural fue recuperada en prospecciones, el análisis de
cerámica, lítico y otros, el caso cerámica responde a una producción sencilla con decoraciones
sencillas y en algunos casos con incisiones. La cerámica es burda, no obstante que el antecedente
wari posee una tecnología de elaboración fina. La cerámica Arqalla es de color rojizo con
decoración de incisiones sencillas, son ollas, platos, cántaros, cuencos y tazas; asimismo, se
identificó la cerámica de grupos alfares tanta Orqo, Qachisqo y Aya Orqo. En mayor porcentaje
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90% pertenece a Arqalla y en un 10 % al restante, demuestra que este grupo fue el de mayor uso
en la cuenca del Pampas y Qaracha. Los artefactos líticos fueron elaborados en andesita, bastante
común en la zona y en menor porcentaje en obsidiana y cuarzo. Por lo general son instrumentos
agrícolas, hay pocas piezas pequeñas con trabajo bifacial. Las azadas presentan la parte distal
con desgaste por uso, es la parte más ancha que la proximal, sin llegar a tener mango ben
definido, y los artefactos pulidos son manos de mortero, batanes y morteros de formas distintas
de acuerdo a su función específica.

La presencia Inka puriq runakuna


Los estudios etnohistóricos y arqueológicos revelan la conquista Inka de la región de Ayacucho,
ocurrió aproximadamente entre los años 1430 a 1470 d.C. La larga guerra protagonizada entre
los inkas y los chankas terminó con la victoria de los primeros, según la tradición cuzqueña los
inkas conquistaron y ocuparon la región de Ayacucho, luego de la victoria final del inka
Pachakutiq sobre los chankas, en el lugar denominado Ichupampa, llamándose después
Yawarpampa, en seguida los diversos grupos étnicos naturales fueron incorporados a la
administración Inka.
Los inkas convirtieron a Vilcashuamán en principal centro administrativo del imperio, para
decidir sus actividades políticas, religiosas y militares. Fue un asentamiento importante y
principal para los sureños, desde allí gobernaron esta provincia o en tal caso fue un wamani del
Chinchaysuyu, el aspecto general de la ciudad es completamente Inka y no se manifiesta una
tradición local sino el más puro estilo imperial cuzqueño, una ciudad cuidadosamente planificada
que al parecer garantizó la tranquilidad en el territorio Chanka, desestabilizando la unidad de
grupos étnicos; aquí es importante explicar el interrogante referente el porqué fue poblada la
cuenca Pampas y Qaracha por mitimaes de diversos orígenes, posiblemente fue con la finalidad
de neutralizar el levantamiento de los grupos que habitaban esta zona.
El patrón de ocupación Inka en la cuenca y margen derecha del río Pampas e izquierda del río
Qaracha, ofrece un indicio aceptable acerca de la organización social, política y económica. En
el espacio geográfico ayacuchano los cuzqueños introduce su propio patrón arquitectónico que
les identifica y simboliza su presencia y también una organización política, económica y
administrativa nueva, refleja a ello el centro administrativo de Vilcashuamán que sin duda jugó
un papel trascendental en este espacio andino. Cabe señalar, en este espacio geográfico y social
no se han registrado un establecimiento Inka, sin embargo en la mayoría de sitios Chanka, está
presente la cerámica el grupo “Aya Orqo" un estilo transicional entre chankas e inkas, Vivanco
(1993), Vivanco y Valdez (1994), Valdez et al. (1990), Lumbreras (1959), González et al.
(1987).
Los denominados ñawpallaqtakuna por los sarhuinos, con evidencias visibles de arquitectura y
otros materiales arqueológicos asentadas en la cima y crestas de los cerros son sitios tardíos del
proceso prehispánico. De tal manera estos sitios son contemporáneos al centro administrativo
Inka de Vilcashuaman, de Condoray y otros, al parecer la condición precaria e indigencia de las
aldeas llaqtakuna definido por la geografía de la zona, no les preocupó erigir un asentamiento de
estilo cusqueño, posible controlado a través de los curacas locales.

Pukullukuna y Ayamachaykuna
Dos individuos depositados en ambientes del centro educativo de Sarhua, en posición sentada y
flexionada, patrón característico de períodos tardíos los Chanka e Inka, explican la práctica de
enterramiento. Los profesores informan de su procedencia, una cueva ubicada en áreas rocosas y
lado oeste del cerro Millqa, que está muy cerca al norte-este de Sarhua. Aprovecharon cuevas y
abrigos rocosos para enterrar a sus muertos, primero modificaron y acondicionaron los espacios
para construir las sepulturas con piedras de campo y argamasa de barro en algunos casos en
varios momentos, adosadas a las cuevas y abrigos rocosos.
Los entierros generalmente son múltiples una población numerosa, con un ajuar funerario muy
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pobre que constituyen objetos de cerámica y algunos instrumentos de la vida cotidiana. Entre los
más representativos, son: Laqa Qichqa, Ayamachay, Wayllani, Millqa, Potreroyuq, Wankarumi,
Wansalli, Tuqaruway y otros, todas ubicadas en las inmediaciones de aldeas y poblados
dispersos, asentadas en la cima y crestas de los cerros. Por otro lado, se registró chullpas en
Ayani, Potreroyuq, Apu Urqu, etc.; asociadas a poblados de la época Wari, que establece una
tradición larga. El caso Ayani es especial, que expone una tradición de dos tipos de sepulturas:
cámaras funerarias muy bien elaboradas, subterránea patrón propio de la época Wari y las
chullpas de construcción rústica, esta última es de tradición larga.
Entonces, las construcciones de inhumaciones pukullukuna chullpas y ayamachaykuna cuevas,
grutas, cavernas o abrigos rocosos pertenecen a períodos tardíos chankas e inkas, probable su en
fases de la época Wari. En Sarhua, se registró chullpas, cuevas y abrigos rocosos con restos
óseos humanos que testifican lugares de enterramiento una práctica común, ejemplo el de Cruz
Muqu, las chullpas de Ayani, Apu Urqu, Willkakunka, Cura Urqu y otros.
En el año 2007, la srta. Joanna Hurst de Inglaterra ha visitado a Sarhua con el objetivo de
realizar una evaluación preliminar de restos óseos humanos depositados en las cuevas y abrigos
rocosos de Cruz Muqu. Tres lugares de inhumaciones han sido evaluados: la primera una cueva
pequeña con una entrada restringida, cerca al camino de herradura y ahora cortado por la
carretera de Sarhua. La colección del material esqueletos humanos esta desarticulada y
mezclada, afectada por la acción humana, aún así los huesos está en buen estado de
conservación, algunos presentan fragmentos de piel y pelo, se observa la preservación
ligamentos en columnas vertebrales; asimismo, algunos cráneos presentan una deformación
frontal-occipital cultural. No se registró evidencias de heridas o fracturas, con la excepción de
una herida sanada en un cráneo femenino causada por un implemento punzo cortante, tampoco
no se ha observado patología, más bien se registró una salud dental pobre, tenían abscesos,
infecciones del hueso alveolar y pérdida de dientes antes de morir.
La segunda cueva ubicada aproximadamente a 80 m arriba de la carretera, es larga y
originalmente tenía dos entradas, ambas está parcialmente bloqueada. Los ligamentos y discos de
vertebras están conservados, se registró un grupo aproximado de 80 individuos una población
normal con niños, adolescentes, adultos maduros y adultos ancianos. Un aproximado de 30% de
la población tenía menos de 25 años y un 50% tenía evidencia de deformación craneal, que
expresa una tradición establecida. Se ha observado infecciones no específicas en dos tibias
adultos, algunas vértebras presentan evidencias de cambios patológicos un indicativo de cargar
pesadas.
El tercero se trata de abrigo rocoso localizado aproximadamente a 200 m más arriba de la
segunda cueva, completamente abierta a un lado. Aproximado unos 30 individuos, los huesos
están bien conservados, asimismo están desarticuladas y mezcladas. También está representada
de una población normal con niños, adolescentes, adultos maduros y adultos ancianos, se registró
cráneos deformados y algunas vértebras presentan evidencias de cambios patológicos.
Medidas de talla de individuos evaluados (se utilizó 6 fémures de lado derecha en cada caso, el
tamaño calculado promedio de 1.60 m, un alcance de 150.83 cm hasta 173.41cm. Las cuevas y
abrigos rocosos tienen poblaciones considerables de huesos desarticulados pero conservados, se
manifiesta una composición demográfica normal, no hay evidencia de trauma (fracturas) o
violencia es improbable. La población tenía mala y buena salud dental. El mayor problema de
salud está relacionado a la ocupación de la población que ha dañado la columna dorsal por cargar
cosas pesados. También tenían alta frecuencia de deformación frontal – occipital craneal y
adicionalmente la presencia de huesos wormianes en las zonas parietales y occipitales es
frecuencia alta.
Es un tema poco abordado a nivel de arqueología ayacuchana. Yo tenía una idea acerca de esto:
si los entierros son contemporáneos con las aldeas o poblados dispersos que ocupan la cima y las
crestas de los cerros, asentamientos fortificados (con murallas y zanjas), corresponderían a un
solo momento de inhumación, resultado de enfrentamientos y por lo tanto se trataría de fosas
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comunes de guerra; además serían personas adultas varones en su mayoría, muerto por lesiones.
La evaluación preliminar de entierros, hecha por la srta. Joanna Hurst, explica que los huesos no
presentan trauma (fracturas), lo cual mi aclara las dudas que tenía sobre entierros de cuevas y
abrigos rocosos.
Las tumbas de la época Chanka son estructuras sencillas, fosas circulares con muros de piedra y
techos de grandes lajas planas de acabado rústico. Los muertos se colocaban flexionados en
posesión sentados, con ofrendas pobres y escasa, básicamente son artefactos de uso cotidiano.
Sin embargo, es evidente la orientación hacia el otro mundo, es decir, la partida a más allá que
significa el respecto a los muertos y la costumbre ritual.

Patapatakuna
Los antiguos hombres ñawpa runakuna o machukuna de Sarhua desarrollaron y administraron
sistemas agrícolas complejas como para sustentar una población numerosa. La infraestructura
agrícola abandonada en su mayor porcentaje, hoy en día en uso apenas una porción mínima, son
logros a través de una larga experiencia acumulada, paisaje cultural expresada en andenes
patapakuna, canales yarqakuna y reservorios quchakuna construidos en laderas y lugares
adecuados de parajes Waranqani, Kumunsinqa, Uchpataku, Ranranisiu, Cruz Muqu, Tiwqata,
Umasi, Uyulli, Potreroyuq, Illa, Chilca, Quchapampa y otros; hoy cubiertas por la erosión de
casi 500 años de desidia.
El territorio que configura los ríos Pampas y Qaracha, pendientes y laderas o faldas que “caen” a
dichas cuencas fueron humanizados y cubiertos de una infraestructura agrícola enredada, un
paisaje cultural de desarrollo tecnológico propio del mundo andino antiguo. Los andenes, canales
y reservorios son evidencias de un sistema agrícola organizada, responde a un modelo propio de
los andes, las estructuras no son tan impresionantes en tamaño, forma y tipo de construcción; sin
embargo tienen un significado histórico social de gran avance. En terrenos accidentados, las
terrazas constituyen plataformas estables de cultivo, retienen la humedad del suelo, facilitan el
riego, controlan la erosión, creando microclimas favorables para los cultivos, además
contrarrestan a factores climatológicos de fenómenos naturales.
Un aspecto que merece atención es la extensa presencia de terrazas agrícolas -andenes-
patapatakuna que cubren casi por completo la margen izquierda y derecho del río Pampas y
Qaracha. En la zona quechua y suni hay presencia de terrazas en los terrenos de pronunciada
topografía accidentada, cubriendo en términos de altitud, desde los 2600 hasta los 3950 mnsnm
aproximado, se sospecha que las terrazas fueron construidos por la población Wari y reutilizados
durante el desarrollo Chanka e Inka. Cabe señalar, la compleja infraestructura agrícola, habrían
sido erigidas desde el tiempo en que domesticaron las plantas, es decir, cuando fue necesario
construir estructuras con el fin de mejorar la actividad económica y así, más adelante de manera
sistemática y ordenada, previa planificación edificaron andenes patapatakuna, canales
yarqakuna, reservorios quchakuna, una complejidad de dinamismo agropecuario.

Musuq Zárua Llaqta Reducción de Sarhua


Etimológicamente Sarhua proviene de la palabra runa simi sarwi, que significa restos de animal
domestico e indefenso devorados por otro animal felino feroz el puma o usqu. Según mitos y
leyendas, versión que viene de generación en generación, en el actual pueblo de Sarhua, dicen
que había una laguna y su alrededor estaba cubierta de exuberante vegetación favorable para el
habitad del animal felino.
Sarhua está asentada en una planicie rodeada de altas montañas Sairi, Puquri, Apu Urqu, etc. El
clima templado y agradable, revela su ubicación en la región quechua. Un pueblo andino,
reducido y fundado en las primeras décadas de la colonia, hoy aún mantiene su tradición cultural
milenaria: tablas pintadas, tejidos, costumbres, mitos, leyendas y otros que se trasmiten de
generación en generación. Sarhua cuenta con los anexos: Auquilla, Huarcaya, Tomanga, Aparo y
centros poblados Qichawa y Qucha.
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En la colonia Sarhua estaba bajo la encomienda de españoles y vecinos de la ciudad de
Huamanga. En tiempo de inkas y en el momento que arriban los españoles, el cacique principal
era Ato-Astocabana. Este cacique más tarde fue sucedido por don Pedro Puma, quién ha
presentado un memorial al excelentísimo Conde de Chinchón Virrey del Perú. El 9 de junio de
1564, habría sido verificado por el visitador General Don Juan Palomares. Asimismo, en
cumplimiento del real decreto del Virrey Conde de Chinchón, el repartimiento de tierras de 6
pueblos reducidos: Sarhua encomienda de García Diez de San Miguel, Taulli encomienda de
Juan Lozana, Lucanamarca encomienda de Pedro de Rivera, Sancos hoy Huancasancos
encomienda del Capitán Pena i doña Elvira Gallardo, Chuque Huarcaya encomienda de Juan de
Muñeco y Espite encomienda de Luis Regilquel i Diego de Romani. De tal manera, Sarhua fue
reducido, creado y reconocido como poblado con el nombre de San Juan de Zárua hoy Sarhua.
Desde entonces, Sarhua fue nombrado un poblado pobre debido a su ubicación y características
geográficas y geográficas de sus tierras. Amparado la comunidad sucesivamente por el capitán
don Francisco Sangueza i Fox, en 4 de marzo de 1628; por don Fernando Venero de Valera,
corregidor y Justicia mayor de la provincia de Vilcashuamán, en 2 de enero de 1688; por el
maestro de campo don Diego Ruiz de Llanos, corregidor y justicia, en 11 de octubre de 1698;
por el juez comisario general don Jerómino Mendragón del Manzano, en 9 de diciembre de
1706; amparo que fue confirmado por el virrey don Pedro de Toledo i Leyva, Márquez de
Manccera, quién ordeno al corregidor don Juan Núñez de Sotomayor, expidiendo el
nombramiento de amparo a favor de la comunidad de Sarhua. Mandamiento de amparo
decretado, en 1 de marzo de 1742, confirmado por el decreto real, en 16 de junio de 1742, siendo
el virrey don José de Cáceres i Ulloa, escribano de su majestad don Francisco de Angulo, el 29
de abril de 1744.
Desde que logro su nombramiento de amparo en 1742, Sarhua al parecer no tuvo participación
en escena de la historia Huamanguina hasta las primeras décadas de la vida republicana. Sarhua,
como otros pueblos andinos posiblemente jugó un papel importante en la vida cotidiana de
Chuschi, Vilcashuaman, Cangallo y Huamanga, es decir de pueblos vecinos. Cabe señalar, al
parecer Sarhua a consecuencia de fricciones sociales con los pueblos vecinos, perdió gran parte
de su territorio, que venían posesionando posiblemente desde la época Inka, relata en
documentos de su fundación, caso concreto con Auquilla, Huamanquiquia, Lucanamarca,
Auquilla, Tomanga y Taulli.
Sarhua como distrito fue creado hace 99 años, según la ley 1306 "Ley dado por el Congreso de la
república peruana, en Lima a los 25 días del mes de octubre de 1910 y publicado dando el
cumplimiento en la casa del gobierno, en Lima a los 14 días del mes de noviembre de 1910,
siendo presidente Augusto B. Leguía y secretario Enrique C. Basadre". Desde su creación
Sarhua, es uno de los distritos de la provincia de Fajardo, creado también en la misma fecha.
Más tarde, con resolución de reconocimiento suprema, la comunidad de Sarhua logra su
existencia legal y es inscrita en el registro oficial de la dirección de asuntos indígenas del
Ministerio de Justicia i Trabajo, el 29 de julio de 1944 durante el gobierno de Manuel Pardo.
Finalmente, la categoría de Villa alcanza, según la ley 12156, el 19 de noviembre de 1954,
durante el gobierno de Manuel A. Odría.
El pueblo de Sarhua mantiene viva su propia tradición cultural, a pesar de la agresión de cultura
foránea, gracias a “actividades de corporatividad” (Earls, 1968: 18). Los longevos aun guardan
su sabiduría y conocimiento, trasmitida de generación en generación, por ello la muerte de un
viejo es como se quemara una biblioteca. Actividades comunales “faenas” se realizan en
competencia agrupados en ayllukuna ayllus: sawqa y qullana, el mantenimiento de caminos
ñankuna allichay, reconstrucción del puente colgante chaka allichay y ruway, la limpieza de
acequia yarqa aspiy, etc. Los sarhuinos somos herederos de la cultura andina, está viva la
tradición artesanal, de transformar la materia prima del lugar en obras del arte de uso cotidiano
pero de función social significativa histórica que refleja a la capacidad creativa el tallado de
bastones y cunas, tablas pintadas, tejidos y otros. Ejemplo, las cunas kirawkuna elaboradas con
16
materia prima del lugar son tallados con motivos sencillos su función cotidiana es de nivel
familiar.
El arte textil es envidiable y diversificada: punchu/poncho, lliklla/manta, chumpi/faja, simpa
wataku, muqas constituyen una manifestación cultural de uso social cotidiano. El proceso de
elaboración es complejo, desde la adquisición de la fibra de lana o algodón, el hilado, torsión,
teñido, la combinación de colores y el tejido propiamente dicho de cintura o telar, la confección
varía, depende del tipo de prenda. Los motivos de tejidos son de orden ideológico cada icono
tiene un significado.
Los varayuq o varakuna es autoridad local y tradicional, son actores principales en faenas
comunales y en festividades, “Reúnen todas las actividades de corporatividad; solidaridad de los
miembros, jefes políticos comunes, tierra comunal (la puna), culto y templo común, etc. etc.”
Earls, 1968: 18. El cargo de vara es anual y asumen voluntariamente, adquieren un poder político
y social, es un sistema de organización estrictamente relacionada a la producción agropecuaria.
La estructura es por sucesión y jerarquizada: alguacil, regidor, campo y alcalde. Las varas
taunakuna se confeccionan con materia prima del lugar planta de origen andina lamqay y pichus,
cuidadosamente tallada de acabado fino, el tamaño aproximado es 1 m de largo y 2 cm de
diámetro, en su extremo superior presenta un animal, continúa una cruz que simboliza la religión
católica, luego motivos diversos del arte tejido sarhuino. Este objeto significa poder y respeto,
los que portan son autoridades tradicionales. Ejemplo el pukllay o campo llally es el carnaval de
Sarhua, de tradición local de cantar y bailar que protagonizan las autoridades tradicionales,
participan todos los varayuqkuna, asumiendo las reglas de juego y la responsabilidad
encomendada por los kumun runas. Los varayuqkuna dan vuelta por la calle principal hatum
kally, donde el campo vara y su esposa la campona demuestran su habilidad y destreza en el
juego pukllay.
La iglesia por su continente y contenido cultural invalorable es la más importante de la región
Pampas y Qaracha. Una arquitectura colonial imponente de tamaño y arte, el paramento interno
está totalmente cubierta de pintura mural con motivos diversos, el altar presenta un acabado fino
y cuadros pintados. Lamentablemente, este último fue saqueada y al respecto las autoridades no
se han pronunciado ni denunciaron oportunamente.
Las tablas pintadas, expresa una manifestación del sistema de organización social de los ayllus
de Sarhua. Qillqay presenta vigor y belleza de función social especial en el quehacer de los
sarhuinos, las capacidades de creación y transformación en las tablas pintadas es envidiable,
donde combinan la técnica, la idea y la concepción del arte. Las tablas se colocan en la parte
principal e interna de la casa, entre las vigas, el tamaño aproximado es de 3.50 m de largo por 30
cm de ancho. Los compadres de la familia que construye una casa nueva, obsequian una tabla
pintada donde reproducen la imagen del compadre y de su parentela relacionando a su actividad
principal, en realidad representan el árbol genealógico de la familia.
El puente colgante de Sarwachaka se reconstruyó con una técnica de ingeniería tradicional, sólo
utilizándose la materia prima del lugar. Los restos de Pukara o el estribo erigido a base de cantos
rodados fue una estructura sólida y bien trabada. En la reconstrucción se utiliza arbustos
pichukuna una planta de origen andino, de ramas delgadas y bastante largas que facilita trenzar
sin dificultad. La tecnología empleada es prehispánica una práctica que viene de generación en
generación, al respecto algunos cronistas mencionan "espectaculares puentes colgantes" con
estructura de piedra hecho con fibras vegetales, fue común en el mundo andino. El
mantenimiento es anual y la reconstrucción es bienal, la característica es sencilla, tejido o
trenzado simpa de pichukuna para tender entre las dos pukaras y sobre ella colocaban palos para
pisar saruta sujetando con soga de cabuya.
De Sarhua llaqta, salen cuatro caminos principales de herradura, dos con dirección a la costa y
dos a la ciudad de Ayacucho, de estas bifurcan varios caminos secundarios y senderos a distintas
direcciones a parajes de mayor actividad agrícola. En lugares estratégicos abras, lomas y pampas
por donde cruza los caminos están las capillas en diferentes pisos ecológicos, donde se colocan
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la santísima santa cruz, en algunas permanece todo el año y en otras es temporal. La capilla
ubicada en Erapata, camino a Chuschi y Ayacucho, se denomina danzana capilla, sallqa capilla y
chapina, camino que sale con dirección a la puna sallqa y hacia la costa; laywapata está asociada
al camino con dirección a Quichahua qichawa y a la costa; finalmente, waqanapata camino con
dirección al paraje tinkuq, Pomabamba y Ayacucho, en estas capillas en tiempo de fiesta
concentran las cruces trasladados de diferentes capillas o lugares. A la iglesia reúnen un total de
once cruces de diferentes parajes, de laywapata cinco cruces -qichawa, qinwa, chilca,
quchachapampa y aywiripampa-, waqanapata una cruz -tinkuq, erapata o danzana capilla tres
cruces -salwacruz, siqa y lindero- y el chapina o sallqa capilla tres cruces rumicruz, siqana y
chapina. Las cruces se diferencian en su wallqa ofrenda que refleja a la producción principal de
cada paraje, por ejemplo de región quechua: tuna, chancaca, trucha, cawinca, calabaza, etc.;
región puna: queso, carne, ichu, aves, etc. y suni: papa, oca, maswa, cebada, trigo, haba, maíz,
etc.

Partido de Vilcas Guaman, Curato de Chuschi y sus Anexos (1586)


El corregidor y justicia mayor don Pedro de Carbajal, cumpliendo la instrucción del
excelentísimo señor don Fernando Torres y Portugal, se encargo realizar la descripción general
de los pueblos del corregimiento partido de Vilcas Guaman/Vilcashuamán en tiempo de
formación y consolidación colonial. Q. reverendo padre Baltasar de Soria, el día 07 de marzo de
1586, hizo la relación de este curato y sus anexos en presencia del corregidor, del escribano
Xpistobal de Gamboa, de los principales e indios ancianos autóctonos o naturales. Este curato
conforma cuatro pueblos: Chuschi, Canchacancha, Moros y Zárua, situados en tierras dobladas,
ásperas y de caminos agrestes, sus habitantes hablaban la lengua quechua qawasimi y aymara
runasimi, durante el proceso local o época Chanka estaban sumisos a sus caciques y principales,
en tiempo del tawantinsuyu los inkas sujetaron y gobernaron con una política coercitiva de
gobierno autocracia, Jiménez de la Espada (1965 [1881]).
Los naturales adoraban a las wakas cerros urqukuna y ofrecían sus hijos e hijas en calidad de
ofrendas para conseguir el privilegio. A los que violaban los decretos coloniales castigaban
colgando de los pies hasta matarlos y faltas leves penaban lesionando con piedras por la espalda
a veces hasta dejarlos inválidos. Estaban situados en tierras ásperas y cercados de muchos cerros,
de clima templado y los naturales vivían sanos, las enfermedades eran fiebre y sarna, se curaban
con medicinas que preparaban ellos mismos, algunas purgas con raíces de plantas. Zárua tiene
una fuente de agua termal donde se bañan los indios, agua saludable para curar cualquier
enfermedad. Cultivaban semillas de maíz, papa, oca, olluco y quinua, criaban vacas, ovejas y
gallinas, consumían sal de Vilcanchos (probablemente el de Urancancha), tenían casas pequeñas
con techo de paja y para pagar sus tributos venden carneros, maíz y ofrecían sus servicios
personales a los españoles.
La descripción y relación del corregimiento de Vilcashuaman en 1586, se hizo a pueblos
reducidos de formación colonial de asentamiento típica ajedrezada. Sarhuallaqta responde a este
tipo de planeamiento, un pueblo de reducción colonial. Más tarde abandonaron al asentamiento
colonial de Moros, para fundar los pueblos de Auquilla Awkilla y Huarcaya Warkaya, asimismo
el nombre Zárua se modifico a Sarhua Sarwa. No se sabe, el de Tomanga Tumanqa, su ubicación
y su asiento parece revelar una formación colonial, al respecto no tenemos datos históricos.
Los pueblos arriba mencionados son los musuq llaqtas pueblos nuevos con iglesias de la época
colonial, el tiempo de llaqta qulluy desaparición de pueblos quedo en la memoria, en calidad de
pueblos de gentiles o mejor dicho de purun runas hombres salvajes. De tal manera en las
primeras décadas de la colonia se consolidaron los pueblos con iglesias, pero aún continuaron
ordenando los caciques y principales indios o curacas dirigidos por los encomenderos. Los ayllus
de Sarhua, sin duda sería el resultado de la reducción temprana y fundada en 1564, en base de las
aldeas dispersas de Millqa, Puqury, Ñawpallaqta, Suqu Urqu, Llaumqaya y probablemente Cura
Urqu de tiempo de purun runas como señala el cronista Guarnan Poma de Ayala, todos estaban
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ubicados en la cresta y cima de cerros y altas montañas, áreas estratégicas de defensas naturales.

Yarqa Ruway, Murunakuy Rimanakuy. Conversatorio y censo en limpieza de acequia


El conversatorio y censo de Erapata yarqa (segundo día limpieza de acequia), participan
kumunrunakuna todos los comuneros, o mejor dicho los ayllus: sawqa y qullana sin distinción
alguna. En el paraje de Murunakuna, planicie con ligera inclinación de chakrakuna chacras,
ubicada debajo de la acequia que viene de Puqñusi y al noroeste del pueblo se reúnen todos los
miembros o los llaqtarunakuna de Sarhua, anualmente un 25 de agosto para deliberar asuntos
más trascendentales del quehacer cotidiano de los ayllus. Los llaqtarunakuna de Sarhua con
inteligencia, imaginación, habilidad y cultura de tradición propia, asumen la responsabilidad y
designan sus autoridades tradicionales y toman acuerdos para superar ciertas dificultades de
interés comunal, para los ayllu es la reunión cumbre para decidir el futuro de Sarhua y reafirmar
el compromiso de participar en las diferentes actividades anuales “faenas comunales” kumun
tunakuna ruwaynin, además a los recién matrimoniados incorporan y reconocen como nuevos
musuq ayllukuna de sawqa y qullana que pasan a ser kumun runa, aptos de asumir cargos y
responsabilidades que el pueblo puede confiar y encomendar.
Conservar y fortalecer esta práctica, es mantener vigente la tradición cultural milenaria de origen
posiblemente de tiempos de la reducción colonial o quizá del mundo andino antiguo. Mantener la
tradición de yarqa aspiy, ruway o allichay es conservar la riqueza cultural milenaria que viene de
generación en generación, un sistema de organización social adaptada al contexto
contemporáneo, donde se observa la cultura andina y occidental en la vivencia cotidiana, es
decir, el sincretismo, allí está presente la cruz y a la vez la waka montañas, por ejemplo al
brindar y tomar la chicha el primer sorbo es para pachamana y urqukuna, se denomina tinkaikuy.
En Murunakuna: murunaky y rimanakuy la comunicación es en runa simi, el moderador de la
discusión es el presidente del debate. Allí designan quienes asumirán el cargo de varayuq del año
siguiente, el de vaquero y otras responsabilidades. Al respecto, la población longeva se define el
banco vivo informante para formar base de datos acerca de esta práctica tradicional milenaria,
del quehacer y tecnología de ñawpamachukuna viejos antiguos.
La Pachasofía: ama llulla no seas mentiroso, ama swa no seas ladrón y ama qilla no seas ocioso
y el proverbio o la filosofía andina waqaqman chayay waqapakuy, tusuqman chayay tusupakuy y
ruwaqman chayay ruwapakuy, sí llegas donde lloran llora, donde bailan baila y donde trabajan
trabaja, son normas y valores codificados que regula el quehacer cotidiano, tradición que se
mantiene a través del tiempo en la larga historia de Sarhua, que define los modos de vida. Por
otro lado, las wakakuna ahora apukuna apus, wamanikuna wamanis, son dioses andinos
protector de la vida es fundamental para nosotros los sahuinos, asimismo pachamama tierra
madre, yakumama agua madre, fuente de la vida (hombres-plantas-animales) una interrelación
del entorno natural. A esto se suma el trabajo comunitario que práctica los ayllukuna ayllus:
minka, ayñi, yanapanakuy, michipanakuy, kuyaq, etc., a esta experiencia armoniza la música y
danza y allí está también el trago, la chicha aqa y la coca que socializa la relación humana, que
se traduce en la reciprocidad publico – institucional y privado - familiar.

Patrimonio Cultural
El patrimonio cultural de Sarhua y de sus anexos está constituido por los bienes y valores
culturales que poseen un especial interés histórico, artístico, arquitectónico, arqueológico,
testimonial y documental, además de las manifestaciones musicales, danzas y la aroma que vuela
arte culinaria. Estas tradiciones propias del quehacer cotidiano y las diversas representaciones
del arte popular, que aún se practica hoy en día, forman el patrimonio cultural vivo de los
sarhuinos.
El patrimonio cultural arqueológico, se considera las construcciones que son manifestaciones
físicas en la jurisdicción territorial de Sarhua. El objetivo, en relación con el patrimonio
construido, es su valoración, conservación y recuperación, para hacer posible su disfrute como
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bien cultural y garantizar su permanencia como símbolo de identidad. El patrimonio construido
está conformado por los bienes de interés cultural tales como inmuebles, elementos del espacio
público, red vial tradicional y bienes arqueológicos; por ejemplo los estribos del puente colgante,
caminos de herradura, los restos arquitectónicos de Puqury, Ñawpallaqta, Cura Urqu y otros, las
fiestas patronales "Virgen de Asunción" y tradicionales como pukllay carnaval de varayuqkuna,
yarqa, faenas comunales, etc.
El gobierno local debe hacer la propuesta el programa de patrimonio cultural, la misma debe
abarcar las siguientes acciones: el inventario, documentación y registro de los bienes de interés
cultural. En el Perú resulta difícil convencer a las autoridades del gobierno central y regional,
sobre el diseño y ejecución de políticas culturales, más difícil aún resulta hacerlo a nivel de
gobiernos locales de pueblos andinos llaqtakuna, por la ingenuidad quienes conducen. Las
políticas culturales son cambios sustanciales en las preocupaciones y los hábitos de gestión
cultural, donde se debe acumular experiencias, solo así podemos respetar y valorar a nuestro
patrimonio cultural.

Conclusiones Preliminares
Según los estudios arqueológicos la historia prehispánica se remonta a 7,000 años a.C. a 1532
años d.C. La excavación practicada en la cueva de Kunyaqmachay, define las primeras
manifestaciones culturales pertenecientes a periodos lítico, arcaico y formativo; mientras las
culturas Wari, Chanka e Inka, se precisa a partir de la prospección arqueológica. La ocupación
Wari, se identifica con el control de tierras de cultivo para la producción del maíz. Al alrededor
de los años entre 900 a 1100 d.C. los patrones de asentamiento sufrieron un drástico cambio,
cuando los asentamientos se trasladan a espacios de mayor elevación, de posición estratégica y
fortificada (con zanjas y murallas), que explica tiempos de convulsión.
De Kunyaqmachay, los implementos de piedra: raederas, raspadores, cuchillos, perforadores,
puntas de proyectil, etc., elaborados en obsidiana, basalto y otro tipo de materia prima con
diversos variantes de forma, tamaño y función expone un conocimiento de desarrollo
tecnológico. Estos artefactos de piedra, fue la base económica de obtención de dieta alimenticia -
fauna, flora y otros- de regiones quechua, suni y puna. El registro de diferentes especies de restos
óseos de animales, en especial de los camélidos: adultos y jóvenes con variación porcentual
indiscutible en capas arqueológicas, define la práctica de “caza generalizada, especializada,
control de camélidos semi-domesticados” (Wheeler et al. 1977: 159); sin duda explica el
progreso ordenado, el conocimiento del territorio, de movilidad social y la diversidad de
recursos, y no necesariamente un modelo de domesticación por fases, al mismo tiempo
practicaron los tres modelos señalados.
La ocupación permanente y frecuente, temporal y eventual o de otras formas, de cuevas y
abrigos rocosos constituye una ocupación general y el conocimiento del territorio. Las evidencias
de la cultural material, huellas de alteraciones por acondicionamiento de -campamentos en
cuevas y abrigos rocosos-, evidentemente revelan la complejidad social y una economía
diversificada, regulado por el tiempo y el espacio de chiraw killakuna y puquy killakuna, en
sallqa, chaupi y wayqu; un nivel de interrelación entre grupos humanos que ocuparon las
diferentes ecozonas y áreas, el conocimiento del espacio territorial, del comportamiento de los
animales, la apropiación de los recursos canteras de obsidiana y de minas de sal.
Los ñawpa runakuna no tuvieron la necesidad de utilizar otros elementos que no sean los
recursos naturales propios de esta región andina, para practicar la actividad de apropiación y
producción económica y dinamizar las formaciones de complejidad social. Se considera un
corpus la relación estrecha hombre-naturaleza, sostenida por una economía mixta de
organización social compleja y su visión cultural material e inmaterial que define el paisaje
natural ríos, quebradas, cuevas, cerros o las altas montañas. Para beneficiarse los grupos
humanos quienes ocuparon esta zona andina, transformaron el paisaje natural en cultural,
estableciendo asentamientos aldeas, pueblos; asimismo construyeron la infraestructura agrícola,
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vial y ganadera, incorporando también lugares sagrados para prácticas religiosas.
La alta densidad de sitios arqueológicos en la jurisdicción de Sarhua y sus anexos, por lo menos
señala una ocupación, ininterrumpida desde el arribo de los primeros inquilinos hasta hoy en día.
La época prehispánica explica el desarrollo apropiadores y productores de alimentos, el primero
un proceso sin clases sociales con equipo cultural sencillo, mientras el segundo se trata de
sociedades complejas con un sistema de organización política, económica y social muy bien
estructurada y con un desarrollo tecnológico eficiente de acuerdo a sus necesidades. La cultura
material precisa una ocupación continua, sin duda con algunos cambios de muebles e inmuebles,
que define el largo proceso del mundo andino antiguo o mejor dicho los períodos.
En la cuenca de Qaracha, etnias eran grupos relativamente pequeños de aparente tradición
común, como la etnia Lucana-Antamarkas, Aimaras y Wankas. En tiempo de los inkas la
situación al parecer fue mucho más complicada, en Sarhua se hallaban los Wankas procedentes
del valle de Mantaro, razón por lo que tenían un escasa solidaridad entre los pueblos de la cuenca
de Qaracha, durante la colonia y su posterior proceso; eventos sociales que constituye el grado
elevado de conflicto entre las comunidades de la región Pampas – Qaracha. Ejemplo Sarhua ha
tenido constante conflicto por linderos con vecinos pueblos. En tiempo de reducción de la
colonia, ha sido fundada en una pequeña explanada natural un lugar del antiguo asentamiento de
la época Wari, rodeado de altas montañas de wakakuna, apukuna y wamanikuna: Puquri, Apu
Urqu, Millqa, Llawmqaya.
Durante las décadas de la colonia Sarhua habría sido reducido por el visitador general don Juan
de Palomares en cumplimiento del real decreto y estando cacique principal de Zárua/Sarhua don
Pedro Puma. De la colonia y república, se conoce muy poco la historia y etnohistórica, debido a
falta de una investigación sistemática. Dos ayllus ancestrales representa el sistema de
organización social sawqa y qullana, modelo milenario de espíritu cooperativo. Finalmente,
debo señalar la información de documentos de suma importancia para conocer la historia y la
tradición milenaria que ostenta y exterioriza Sarhua, aún no forma parte de un análisis científico,
a pesar de la existencia de abundante bibliografía. Los jóvenes sarhuinos Telésforo Huashuayllo,
Félix Yucra, Juan Pablo Quichua, Richard Felices y otros que vienen formándose en ciencias
sociales, tienen la gran responsabilidad. Estoy seguro como sarhuinos, ellos asumirán esa tarea
de hacer conocer nuestra historia a partir de un análisis científico de la vasta información
empírica evidente de esta zona Andina.

Agradecimiento
Especial gratitud merece el Dr. Frank Meddens, quien gentilmente hizo la traducción del informe
preliminar de la Bioantropóloga srta. Joanna Hurst. Mi gratitud a Khinjhe y Miguel Canchari,
Dannal Aramburu, como colaboradores. A Moisés Quichua y Marciano Huamanchaqui por su
apoyo y aliento. A Liberata mi hermana y a su esposo Anacleto Canchari, por su atención
esmerada de nuestras visitas constantes a Sarhua. Finalmente, mi gratitud a todos los sarhuinos
anónimos, quienes tienen esperanzas en sus hijos que deben salir profesionales y seguir adelante
sorteando las dificultades de exclusión, vilipendio y marginación de la sociedad elite costeña y
del estado peruano.

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