Generación decapitada La Generación Decapitada fue una agrupación literaria, formada por cuatro poetas jóvenes ecuatorianos en las

primeras décadas del siglo XX. Dos guayaquileños, Medardo Ángel Silva y Ernesto Noboa Y Caamaño y dos quiteños, Arturo Borja y Humberto Fierro, fueron los precursores del modernismo en el Ecuador. Estos cuatro escritores fueron grandemente influenciados por el movimiento modernista de Rubén Darío y la poesía romántica francesa del siglo XIX. Todos leyeron en su lengua original a emblemáticos bardos franceses como: Baudelaire, Hugo, Rimbaud y Verlaine. A esta generación se la denominó "decapitada" por el hecho de que todos estos poetas murieron muy jóvenes, Silva (21), Borja (20), Fierro (39), Noboa (38) y su muerte fue por mano propia. Cabe destacar el hecho de que aunque ellos se conocieron en vida e incluso se dedicaron poemas mutuamente, nunca se reunieron para crear propiamente una agrupación literaria. El termino "generación decapitada" nació a mediados del siglo XX, cuando algunos periodistas e historiadores ecuatorianos decidieron nombrarla al notar similitudes poéticas entre estos autores. Muchos de los hermosos poemas de Angel Silva podemos escucharlos en forma de música de el más ilustre cantante ecuatoriano Julio Jaramillo tales como El alma en los labios, etc. Dejando así claro su estilo de poesía depresiva, melancólica llena de hermosos versos de amor extremis llamando tal vez sin querer a la muerte en forma de musa inspiradora quien se los llevaría muy jóvenes. Medardo Ángel Silva: la exaltación del amor (por su prometida, por quien se quito la vida), la fascinación por lo exótico y un metódico tedio por la vida. Ernesto Noboa Y Caamaño: la angustia y el hastío a la vida, a un amigo considerado hermano Arturo Borja: melancolía y mujeres Humberto Fierro: naturaleza y mujeres Dolores Ventimila de Galindo Nació en Quito en 1825 y se privó de la vida en Cuenca el 23 de mayo de 1857. Perteneció a una familia aristocrática. Fue educada con todo esmero. A sus cualidades físicas no comunes, unía una inteligencia precoz y una sensibilidad de artista. Los románticos españoles, especialmente Zorrilla y Moral, y algunos escritores ecuatorianos de Quito, Guayaquil y Cuenca, saturaron su espíritu de arte literario. A los 18 años contrajo matrimonio con el médico colombiano Sixto Galindo. Se trasladó a Guayaquil, por poco tiempo; luego a Cuenca, cuyo ambiente literario la envolvió; pero aquí también, los sufrimientos y la falta de atenciones de parte de su esposo la llevaron al suicidio. Un poeta chileno dice: "que era alta de cuerpo, de frente espaciosa, de ojos bellísimos.... de cabellos castaños, de noble y majestuoso porte".

le envío mi retrato. rompe con todo lo tradicional. no llore.. . Sus poemas destilan lágrimas. La forma es perfecta por la armonía de sus versos. El amor y el dolor se fusionan. Cuide de mi hijo. bendígalo... la bendición de la madre alcanza hasta la eternidad..La última carta a su madre es la fotografía de su estado anímico: "Mamita adorada: Perdón una y mil veces. déle un adiós al desgraciado Galindo. el lenguaje es de un casticismo perfecto.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful