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OPERACIÓN UNITARIA: ADSORCIÓN

ADSORCIÓN FISICA Y QUIMICA

1.- INTRODUCCIÓN

La adsorción es un fenómeno fisicoquímico de gran importancia, debido a sus aplicaciones


múltiples en la industria química y en el laboratorio.

En particular, resulta fundamental en procesos químicos que son acelerados por la


presencia de catalizadores cuyo estado de agregación es distinto al de los reactivos. Este
tipo de catálisis heterogénea se utiliza en procesos como la pirólisis del petróleo, el proceso
Haber para la síntesis de amoniaco (catalizador de Fe), la fabricación de ácido sulfúrico
(con V O ) y nítrico (con Pt/Rh), la 25hidrogenación catalítica de aceites y grasas (con
Pt/Pd), y muchos más. Otro ejemplo lo encontramos en los convertidores catalíticos de los
automóviles, donde los contaminantes se adsorben sobre catalizadores de Pt/Pd. Incluso a
nivel biológico, el primer paso en el proceso de catálisis enzimática es la adsorción del
sustrato sobre la superficie de la enzima que se encuentra en suspensión coloidal
(Atkins,1991; Greenwood, 1984; Snyder, 1995; West, 1956).

La adsorción es un proceso de separación y concentración de uno o más componentes de un


sistema sobre una superficie sólida o líquida. Los distintos sistemas heterogéneos en los
que puede tener lugar la adsorción son: sólido-liquido, sólido-gas y líquido-gas. Como en
otros procesos de este tipo, los componentes se distribuyen selectivamente entre ambas
fases.

La adsorción constituye uno de los procesos más utilizados dentro de los sistemas de
tratamiento terciario de las aguas residuales. Se emplea, fundamentalmente, para retener
contaminantes de naturaleza orgánica, presentes, en general, en concentraciones bajas, lo
que dificulta su eliminación por otros procedimientos. Cabe citar la eliminación dc
compuestos fenólicos, hidrocarburos aromáticos nitrados, derivados clorados, sustancias
coloreadas, así como otras que comunican olor y sabor a las aguas. La operación es menos
efectiva para sustancias de pequeño tamaño molecular y estructura sencilla, que suelen ser
fácilmente biodegradables y, por ello, susceptibles de tratamiento biológico

El tratamiento de aguas es vital, en estos tiempos donde la contaminación de los cuerpos de


agua produce muchas enfermedades, que atacan a la población más desprotegida, es por
esto que se estudian procesos de tratamiento de aguas para lograr el objetivo de agua
potable para el consumo humano.

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2- OBJETIVO GENERAL

El objetivo general de este trabajo es el de Conocer y entender el fenómeno de la


adsorción, así como su aplicación en el tratamiento de aguas.

2.1-OBJETIVOS ESPECÍFICOS

¾ Conocer los aspectos teóricos de la Adsorción.


¾ Estudio de la metodología y del mecanismo de la adsorción.
¾ Revisión de un caso de estudio. Carbón activado
¾ Conocer la aplicación del proceso de adsorción en el tratamiento de aguas

3.-MARCO TEÓRICO

3.1- ASPECTO CONCEPTUAL DE ADSORCIÓN

La adsorción es la transferencia de un soluto en un gas o líquido (adsorbato) hacia la


superficie de un sólido (adsorbente) en donde el soluto es retenido como resultado de
atracciones intermoleculares con las moléculas sólidas. Este proceso es muy semejante al
de absorción, con la diferencia de que en lugar de mezclarse completamente en la otra fase
para estar en forma homogénea en su nuevo estado, simplemente se adhiere a la superficie
del sólido adsorbente.
Como regla general, los solutos más fáciles para adherirse son los compuestos más
complejos, molecularmente hablando, y los sólidos más usados son el carbón activado,
alúmina activada, gel de sílice, algunas tierras o arcillas especialmente activadas, entre
otras. El proceso de intercambio iónico cae dentro del proceso de adsorción, pero con
fuerzas intermoleculares más fuertes al trabajar resinas iónicas para suavizar agua.

Las aplicaciones en las que se emplea éste proceso como separación son: purificar aguas
residuales, quitar olores, sabores o colores no deseados por ejemplo en aceites, jarabes de
azúcar, en la deshumidificación de gasolinas, o en el secado de aire. Dada la naturaleza de
la operación de manejar sólidos, es muy normal que se le empaque, generando un proceso
por lotes para el sólido, dado que se satura del soluto, y para volver a usarlo hay que
regenerarlo. Lo anterior implica trabajar varios sistemas empacados en paralelo para que
una de dichas unidades realice la función de adsorción mientras que las otras estén
regenerándose. Sistemas de flujo continuo, tanto para el sólido como para el fluido,
existen, pero para un análisis en el laboratorio, es completamente un proceso semicontinuo,
con excepción de las plantas a nivel piloto que buscan describir a un proceso continuo
industrial.

Es difícil limitar el fenómeno de la adsorción. En algunos casos la adsorción es muy


semejante a la reacción química, pero en casos extremos es muy diferente de ésta. A veces
tiene lugar la adsorción cuando no se espera una reacción química.

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Las fuerzas que intervienen en los fenómenos de adsorción son distintas de las que se
encuentran en las reacciones químicas y en los compuestos químicos ordinarios

Si agitamos un sólido dividido finamente en una solución diluida de un colorante,


observamos que disminuye la intensidad del color en la solución. Si ponemos un sólido
dividido finamente, en contacto con un gas a baja presión, la presión disminuye
considerablemente. En ambos casos el gas o el colorante son adsorbidos en la superficie. La
magnitud del efecto depende de la temperatura, a naturaleza de la sustancia adsorbida ( EL
ADSORBATO), la naturaleza y estado de subdivisión del adsorbente( el sólido dividido
finamente) y la concentración del colorante o la presión del gas.
El proceso de adsorción se representa por medio de una ecuación química. Si el adsorbato
es un gas podemos escribir el siguiente equilibrio:

A(g) + S ------- AS

Donde: A es el adsorbato gaseoso, S es un sitio desocupado sobre la superficie y AS


representa una molécula de A adsorbida o un sitio ocupado sobre la superficie. La isoterma
de Freundlich fue una primera ecuación para relacionar la cantidad adsorbida o un sitio
ocupado sobre la superficie.

La constante de equilibrio puede expresarse de la siguiente manera:

K= X AS / XS P

Donde: X AS = fracción molar de sitios ocupados en la superficie


XS = fracción molar de sitios libres en la superficie
P = presión del gas
La isoterma de Langmuir en la forma de la ecuación :

θ = Κ P/ (1+KP)

Es generalmente más útil en la interpretación de los datos, si solo se forma una capa. A
presiones altas la superficie la superficie está casi totalmente cubierta con una capa
monomolecular; esto significa que los cambios en la presión producen poca variación en
la cantidad adsorbida.

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3.2.- ADSORCIÓN QUÍMICA Y FÍSICA.-
3.2.1- ADSORCIÓN FÍSICA

Si el adsorbato y la superficie del adsorbente interactúan sólo por medio de fuerzas de


Van der Waals, se trata de Adsorción Física. Las moléculas adsorbidas están ligadas
débilmente a la superficie y los calores de adsorción son bajos, apenas unas cuantas
Kilocalorías, comparables al calor de vaporización del adsorbato. El aumento de la
temperatura disminuye considerablemente la adsorción .
Como las fuerzas de Van der Waals son las que producen la licuación, no se produce
adsorción a temperaturas superiores a la temperatura crítica del adsorbato gaseoso; si la
presión del gas tiene valores cercanos a presión de vapor de equilibrio para el adsorbato
líquido, se producirá una adsorción más extensa en capas múltiples.

3.2.2- ADSORCIÓN QUÍMICA

Se da cuando las moléculas adsorbidas reaccionan químicamente con la superficie, en este


caso se forman y se rompen enlaces, el calor de adsorción tiene intervalos de valores
análogos a los de una reacción química hasta unas 100 Kcal. La adsorción química no va
más allá de una monocapa en la superficie, por lo tanto la isoterma de Langmuir predice el
calor de adsorción independiente de  . La fracción de superficie cubierta en el equilibrio.

3.3.-FACTORES CARACTERÍSTICOS DE LOS PROCESOS DE ADSORCIÓN

Los factores a considerar en un proceso de adsorción son los siguientes:

3.3.1- EL SISTEMA ADSORBENTE-ADSORBATO, EN LO RELATIVO A:

a. Superficie específica y porosidad del sólido.


b. Tamaño de partícula.
c. Tamaño, estructura y distribución de los poros.

Estas características son muy importantes en las etapas de transferencia de masa por
adsorción:

• Difusión del soluto desde el seno de la fase fluida hasta superficie externa del
adsorbente.
• Difusión de las moléculas de adsorbato hasta el interior de los poros para alcanzar la
superficie libre de los mismos.
• Adsorción de las moléculas de soluto sobre la superficie del sólido, por fuerzas de
tipo físico o químico.

En general, la etapa de adsorción es muy rápida en relación con los procesos de difusión.
En sistemas hidrodinámicos bien agitados (elevada velocidad relativa entre fases) la
difusión externa es muy rápida y resulta cinéticamente controlante el proceso de difusión

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interna, siendo determinante al respecto, el tamaño de las partículas del adsorbente y el
diámetro de poro del mismo.

d. Afinidad respecto del adsorbato, que depende de los grupos funcionales existentes
en la superficie del adsorbente.
e. Presión parcial o concentración del adsorbato en la fase fluida.

La capacidad final del adsorbente para un determinado soluto puede utilizarse o no


plenamente en las condiciones del proceso real. En el límite, se establece un equilibrio entre
la concentración del adsorbato en disolución y la masa del mismo adsorbida por unidad de
masa (o de superficie) del adsorbente; en muchos casos esta relación de equilibrio se puede
formular mediante ecuaciones relativamente sencillas, como la debida a Freundlich. Es
importante el carácter más o menos polar de las moléculas de adsorbato, así como el
tamaño de las mismas. Se puede decir que el soluto se adsorberá más fácilmente cuando la
afinidad de aquél por la superficie sea superior a su afinidad por el disolvente. Por tanto, la
energía de unión entre la superficie y la sustancia considerada depende de la naturaleza de
los solutos que han de adsorberse.

Por ello, hay que conocer los aspectos cinéticos y termodinámicos del proceso, con los
mecanismos y las resistencias que los regulan, pues éstas determinan el tiempo de contacto
necesario y, así, el tamaño de las instalaciones.

3.4.- LOS MATERIALES ADSORBENTES

Los materiales sólidos empleados como adsorbentes son productos naturales o sintéticos.
En cualquier caso, el proceso de fabricación ha de asegurar un gran desarrollo superficial
mediante una elevada porosidad. Los adsorbentes naturales (arcillas, zeolitas) tienen
pequeñas superficies. Los adsorbentes industriales y los carbones activados de buena
calidad pueden llegar a tener entre 1.000 y 1.500 m2/g.

Otras características importantes que debe reunir un buen adsorbente son las siguientes:

• Alta capacidad de adsorción. La relación dé equilibrio entre las fases influye en la


eficacia con que se alcanza la capacidad final y, en muchos casos, controla la
capacidad real del soluto.

Como quiera que los mecanismos de unión son muy complejos y no se han determinado
con precisión aún, no se dispone de una norma satisfactoria mediante la cual puedan
preverse, a priori las afinidades relativas entre un material poroso y una sustancia.

• Propiedades físicas y tamaño de partícula adecuados para garantizar la necesaria


resistencia mecánica y facilidad de manejo, produciendo la menor pérdida de carga
posible tanto en lechos fijos como en los móviles o fluidizados.
• Coste bajo, tanto de la materia prima como del proceso de fabricación.

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• Fácil regeneración; por desorción, especialmente en el caso de los procesos
continuos.

La adsorción es un proceso mediante el cual se extrae materia de una fase y se concentra


sobre la superficie de otra fase (generalmente sólida). Por ello se considera como un
fenómeno subsuperficial. La sustancia que se concentra en la superficie o se adsorbe se
llama "adsorbato" y la fase adsorbente se llama "adsorbente".
Por contra, la absorción es un proceso en el cual las moléculas o átomos de una fase
interpenetran casi uniformemente en los de otra fase constituyéndose una "solución" con
esta segunda.

El proceso de adsorción incluye tres pasos necesarios:

Paso 1.- En primer lugar el fluido debe entran en contacto con el adsorbente (donde se
establece un equilibrio entre el fluido adsorbido y el fluido que permanece en la fase fluida)
para que el compuesto para adsorber que adsorba en forma preferencial o selectiva sobre la
adsorbente.

Paso 2.- El fluido no adsorbido debe separarse de la mezcla adsorbente – adsorbato.

Paso 3. El adsorbente debe regenerarse, mediante la eliminación del adsorbato, o bien,


desecharse el advente utilizado y reemplazarse por material nuevo.

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El término adsorción incluye la adsorción y la absorción conjuntamente, siendo una expresión
general para un proceso en el cual un componente se mueve desde una fase para acumularse en otra,
principalmente en los casos en que la segunda fase es sólida.

La principal distinción entre sorción (adsorción y absorción) y cambio iónico es que las ecuaciones
que describen la sorción consideran solamente una especie química, de manera que la distribución
del soluto entre la disolución y el sólido responde a una relación simple, lineal o no. Las ecuaciones
para el cambio iónico tienen en cuenta todos los iones que compiten por los lugares de intercambio.

En general, la adsorción desde una disolución a un sólido ocurre como consecuencia del carácter
liofóbico (no afinidad) del soluto respecto al disolvente particular, o debido a una afinidad elevada
del soluto por el sólido o por una acción combinada de estas dos fuerzas.

El grado de solubilidad de una sustancia disuelta es el factor más importante para determinar la
intensidad de la primera de las fuerzas impulsoras. Cuanto mayor atracción tiene una sustancia por
el disolvente menos posibilidad tiene de trasladarse a la interfase para ser adsorbida.

La sorción y el cambio iónico son procesos de gran interés en hidrogeoquímica ya que regulan de
manera notable el transporte de contaminantes químicos en acuíferos y suelos.

3.5.-TIPOS DE ADSORCIÓN

Cabe distinguir tres tipos de adsorción según que la atracción entre el soluto y el adsorbente sea de
tipo eléctrico, de Van der Waals o de naturaleza química.
La adsorción del primer tipo cae de lleno dentro del intercambio iónico y a menudo se le llama
adsorción por intercambio, que es un proceso mediante el cual los iones de una sustancia se
concentran en una superficie como resultado de la atracción electrostática en los lugares cargados

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de la superficie. Para dos absorbatos iónicos posibles, a igualdad de otros factores, la carga del ión
es el factor determinante en la adsorción de intercambio. Para iones de igual carga, el tamaño
molecular (radio de solvatación) determina el orden de preferencia para la adsorción. Este tipo de
adsorción se comenta con detalle más adelante.

La adsorción que tiene lugar debido a las fuerzas de Van del Waals se llama generalmente
adsorción física. En estos caso, la molécula adsorbida no está fija en un lugar específico de la
superficie, sino más bien está libre de trasladarse dentro de la interfase. Esta adsorción, en general,
predomina a temperaturas bajas. La adsorción de la mayoría de las sustancias orgánicas en el agua
con carbón activado se considera de naturaleza física.

Si el adsorbato sufre una interacción química con el adsorbente, el fenómeno se llama adsorción
química, adsorción activa o quimisorción. Las energías de adsorción son elevadas, del orden de las
de un enlace químico, debido a que el adsorbato forma unos enlaces fuertes localizados en los
centros activos del adsorbente. Esta adsorción suele estar favorecida a una temperatura elevada.
La mayor parte de los fenómenos de adsorción son combinaciones de las tres formas de adsorción
y, de hecho, no es fácil distinguir entre adsorción física y química.

3.6.-EQUILIBRIO DE ADSORCIÓN E ISOTERMAS DE ADSORCIÓN

La adsorción de una especie química presente en la solución del suelo (adsorbato) por los
constituyentes de la fase sólida del suelo (adsorbente) ocurre debido a la interacciones entre la
superficie activa de las partículas sólidas y el adsorbato. La cantidad adsorbida de una determinada
especie depende no sólo de la composición del suelo sino también de la especie química de la que
se trata y de su concentración en la solución.

Para estudiar la adsorción de un compuesto químico sobre un suelo pueden ser usadas dos técnicas
de laboratorio : experiencias en batch y experiencias con columnas.
Las experiencias en batch consisten en mezclar y agitar una cantidad determinada de suelo con
disoluciones de diferentes concentraciones del soluto estudiado, por ejemplo, un metal pesado.
Previamente, se tiene que determinar la concentración de este metal en el suelo.

La gráfica que representa el metal adsorbido, Cs, en función de la concentración de la disolución,


Cm, es la isoterma de adsorción, cuya expresión general es :

Cs = Kd Cm
donde Kd se llama constante de adsorción, coeficiente de distribución o coeficiente de partición.
Cuando la isoterma no es lineal, hay otras aproximaciones para describir la distribución entre el
suelo y la disolución. Las más utilizadas son las de Freundlich y Langmuir.

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La ecuación general de la isoterma de Freundlich es :

donde K es la constante de adsorción y n una constante cuyo valor varía entre 0 y 1.

La forma lineal es :

La isoterma de Langmuir tiene la forma :

donde a y b son constantes que dependen del tipo de suelo y del tipo de especie
química.

La forma lineal es :

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La constante a es Km, que representa la máxima capacidad de adsorción. b/a es una
nueva constante, A, relacionada con la energía de adsorción.
La ecuación final es :

Las experiencias en batch no son totalmente representativas de las condiciones naturales, ya que
ofrecen una gran superficie específica y, por tanto, la máxima posibilidad de adsorción. Además, se
puede considerar que el flujo es nulo.
Las experiencias en columnas reflejan mejor las condiciones de campo, ya que permiten controlar la
velocidad de flujo y obtener de este modo coeficientes de distribución más realistas.

3.7.-COEFICIENTES DE DISTRIBUCIÓN PARA CONTAMINANTES ORGÁNICOS

Muchos contaminantes orgánicos son hidrofóbicos, lo que significa que tienen baja afinidad para
solubilizarse en agua, que es un líquido polar, y mayor para hacerlo en líquidos apolares. Estos
contaminantes son fácilmente absorbidos en la materia orgánica de los sedimentos. El coeficiente de
distribución de estos compuestos químicos está relacionado con el coeficiente de distribución del
compuesto entre el agua y un líquido apolar, como el octanol. Este último es llamado también
constante de partición o coeficiente de extracción, que puede ser calculado en un embudo separador,
con agua y octanol, en el que introduce el compuesto; después de agitar se toman separadas las
fases y se analiza la concentración en cada una de ellas, Cw y Co, obteniéndose el coeficiente de
distribución Kow = Co / Cw. Este coeficiente está relacionado con el coeficiente de distribución
entre el carbono orgánico y el agua, Koc, según la ecuación (Karickhoff, 1981):

log Koc = a log Kow + b

Tipo de sustancia a b

sustancias para agricultura 0.544 1.337


Hidrocarburos policíclicos aromáticos 1.00 -0.21
Triacinas, nitroanilinas 0.937 -0.006
Herbicidas, insecticidas 1.029 -0.18
Compuestos heterocíclicos aromáticos 1.00 -0.317
Hidrocraburos cloruados alquibencenicos 0.72 0.49
Fenilureas sustituidas y alquil-N fenilcarbamatos 0.52 0.64

Dado que puede variar la naturaleza de la materia orgánica presente en el agua y en el sedimento, es
preferible utilizar el Kow como primera aproximación al Koc, excepto que se tenga datos
experimentales del Koc.

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El log Koc se refiere a la partición entre el agua y una fase 100% de carbono orgánico; el
coeficiente de distribución real para el sedimento se obtiene como
K'd = Koc foc donde foc es la fracción de carbono orgánico. Esta relación es válida para foc mayor de
0.001, ya que de lo contrario la adsorción sobre compuestos no orgánicos puede ser relativamente
importante.

4.0.- ASPECTO CONTEXTUAL

4.1-DESCRIPCIÓN DEL PROCESO

Las moléculas a partir de la fase gas o del líquido serán unidas de una manera física a una
superficie, en este caso esa superficie es el carbón activado.

El proceso de la adsorción ocurre en tres pasos:

¾ Macro – transporte :El movimiento del material orgánico a través del sistema del macro-
poros del carbón activado( macro-poros > 50 nm)
¾ Micro-transporte: El movimiento del material orgánico a través del sistema del microporos
del carbón activado(microporo < 2nm; meso-poro los 2-50 nm)
¾ Adsorción: El accesorio físico del material orgánico en la superficie del carbón activado en
los meso-poros y micro-poros del carbón activo.

4.2- METODOLOGÍA DEL PROCESO DE ADSORCIÓN

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Isotermas de adsorción a diferentes temperaturas. T1 es la temperatura
más baja, q representa el grado de adsorción.

Resultados experimentales. C0, concentración inicial; C, concentración


al equilibrio; mc, masa de carbón activado; N, cantidad de ácido acético
adsorbido por gramo de carbón.

Co (mol/L) C (mol/L) mC (g) N (mmol/g)


0.1523 0.1417 1.004 1.05
0.1211 0.1105 1.014 1.04
0.0914 0.0823 1.078 0.85
0.0605 0.0538 1.024 0.66
0.0311 0.0254 1.000 0.58
0.0160 0.0131 0.998 0.29

4.3.- SELECCIÓN DEL ADSORBENTE

Por lo general los adsorbente industriales pueden adsorber tanto gases como vapores
orgánicos e inorgánicos. Sin embargo, sus características de absorción preferencial y otras
propiedades físicas hacen que los adsorbentes sean más o menos específicos para una
aplicación particular.

La experiencia general ha demostrado que para la adsorción para materias orgánicos el


carbón activado tiene propiedades superiores. Los adsorbentes inorgánicos como por

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ejemplo la alumina activada y del de sílice, también se pueden utilizar para adsorber
materias orgánicas, como también vapor de agua con materias orgánicos.

Ninguno de los adsorbentes tiene una capacidad suficiente de retención para un


contaminante en particular en estas aplicación un adsorbente con un área superficialmente
grande se impregna con un compuesto inorgánico, o en raras ocasiones con un compuesto
orgánico con de alto peso molecular que puede reaccionar químicamente con el
contaminante especifico.

Ya que la adsorción se efectúa en el límite de interfase el área superficial de adsorbente es


una consideración importante.

Por lo general cuando mas grande el área superficial mayor será la capacidad de adsorción.

4.4.- PARÁMETROS DE DISEÑO.-

Una vez seleccionado el adsorbente, el siguiente paso consiste en calcular la cantidad de


adsorbente requerido y, en ocasiones se deben considerar otras factores como el incremento
de la temperatura de la corriente gaseoso debido a la adsorción y la vida útil de adsorbente
en las condiciones de operación. El calculo de las dimensiones y diseño global del sistema
de adsorción depende de las propiedades y características tanto del gas alimentado para su
eliminación como del adsorbente. Parta propósito de diseño deben disponerse de la
siguiente información.

I. Para la corriente de gas:


• La concentración del compuesto por adsorber (adsorbato)
• La temperatura
• El incremento de la temperatura durante la adsorción
• La presión
• La velocidad de flujo
• La presencia de material contaminante para el adsorbente

II. Para el adsorbente


• La capacidad de adsorción, al utilizarlos sobre la corriente
• El incremento de la temperatura durante la adsorción
• Operación isotérmica
• La posibilidad de efectos catalíticos que causen una reacción química
adversa en la corriente de gas
• La densidad de masa
• El tamaño de partícula

III. Los dimensiones del poro


• Información necesaria para la regeneración

IV. Fenómenos de adsorción

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4.5.- EL CARBÓN ACTIVADO Y SU APLICACIÓN.-

A continuación se estudia, tanto la naturaleza del carbón activado como las aplicaciones del
carbón granular y en polvo en el campo del tratamiento de las aguas residuales, así como la
regeneración del carbón.

4.5.1.- EL CARBÓN ACTIVO COMO ADSORBENTE

Los adsorbentes más empleados son el gel de sílice, la alúmina y, sobre todo, el carbón
activo y determinadas resinas sintéticas. Estas últimas son particularmente interesantes para
la eliminación de compuestos polares. Además, son fácilmente regenerables, lo que las
hace competitivas frente al carbón activo en muchos casos. El adsorbente más ampliamente
utilizado para el tratamiento de aguas residuales es, no obstante, el carbón activo. Los
primeros estudios sobre la aplicación de este adsorbente al tratamiento de aguas residuales
se remontan a 1935; en la década de los años 50 ya se utilizaba para el tratamiento de
efluentes industriales procedentes de la fabricación de pesticidas y, hacia 1960, comienza a
considerarse de interés su posible aplicación al tratamiento de aguas residuales urbanas.

Entre los aspectos positivos de la adsorción como método de tratamiento de aguas


residuales cabe señalar: su capacidad para trabajar eficazmente a concentraciones bajas de
contaminante, su flexibilidad frente a las variaciones de caudal y concentración, sus
moderadas necesidades de espacio, la facilidad de automatización, la posibilidad de
regenerar el adsorbente y la posibilidad de recuperar sustancias retenidas cuando ello
resulte de interés económico.

Entre los aspectos negativos hay que señalar que el coste de operación suele ser
comparativamente alto y, por esta razón, su empleo queda restringido, en general, a los
casos de necesidad o a otros en que convenga reutilizar las aguas tratadas o, como se ha
indicado, recuperar algún producto de las mismas.

4.5.1.1.-TIPOS DE CARBÓN.

Los diferentes tipos de carbón están de acuerdo al siguiente cuadro:

Propiedad Coco Carbón mineral Lignito Madera


Microporo Alto Alto Mediano Bajo
Macroporo Bajo Mediano Alto Alto
Dureza Alta Alta Baja Mediana
Cenizas 5% 10% 20% 5%
C. sol. en agua Alta Baja Alta Mediana
Polvo Bajo Mediano Alto Mediano
Regeneración Buena Buena Pobre Regular
Densidad 0,42 g/cc 0,48 g/cc 0,3 g/cc 0,35 g/cc
aparente
Indice de Yodo 1100 1000 600 100

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4.5.2.- LAS CONDICIONES DEL MEDIO

a) El pH que afecta al grado de ionización de los compuestos ácidos o básicos. Es frecuente


que un pH ácido facilite la adsorción sobre carbón activo.

b) La temperatura, que influye sobre la velocidad del proceso y el estado final de equilibrio.

4.5.3.- LOS FACTORES ECONÓMICOS.


Desde el punto de vista industrial, las consideraciones económicas del proceso han de tener
en cuenta tanto la inversión necesaria, incluida la planta de regeneración del adsorbente si
la hubiese, como los costes de operación. Cabe destacar el precio del adsorbente, la
capacidad del mismo que determina Tipos de poros dentro de una partícula de carbón.

El carbón activado tiene una gran variedad de tamaños de poro los cuales pueden
clasificarse de acuerdo a su función, en poros de adsorción y poros de transporte.

Los primeros consisten en espacios entre placas grafíticas con una separación de entre una
y cinco veces el diámetro de la molécula que va a retenerse. En éstos ambas placas de
carbón están lo suficientemente cerca como para ejercer atracción sobre el adsorbato y
retenerlo con mayor fuerza.

Los poros mayores que los de adsorción son los de transporte, y tienen un rango muy
amplio de tamaños, que van hasta el de las grietas que están en el límite detectable por la
vista, y que corresponde a 0.1 mm. En esta clase de poros, sólo una placa ejerce atracción
sobre el adsorbato y entonces lo hace con una fuerza menor, o incluso insuficiente para
retenerlo. Actúan como caminos de difusión por los que circula la molécula hacia los poros
de adsorción en los que hay una atracción mayor. Por lo tanto, aunque tienen poca
influencia en la capacidad del carbón activado, afectan a la cinética o velocidad con la que
se lleva a cabo la adsorción.

Otra clasificación de los poros, es la de la IUPAC (International Union of Pure and Applied
Chemists), que se basa en el diámetro de los mismos, de acuerdo a lo siguiente:

• microporos: menores a 2 nm
• mesoporos: entre 2 y 50 nm
• macroporos: mayores de 50 nm (típicamente 200 a 2000 nm)

Los microporos tienen un tamaño adecuado para retener moléculas pequeñas, que
aproximadamente corresponden a compuestos más volátiles que el agua, tales como olores,
sabores y muchos solventes. Los macroporos atrapan moléculas grandes, tales como las que
son coloreadas o las substancias húmicas -ácidos húmicos y fúlvicos- que se generan al
descomponerse la materia orgánica. Los mesoporos son los apropiados para moléculas
intermedias entre las anteriores

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Por lo tanto, la capacidad de un carbón activado para retener una sustancia determinada, no
sólo está dada por su área superficial, sino por la proporción de poros cuyo tamaño es el
adecuado: una a cinco veces el diámetro de la molécula de dicha sustancia.

4.5.4.-PROPIEDADES Y CONDICIONES QUE AFECTAN LA ADSORCIÓN EN


CARBÓN ACTIVADO

La adsorción en carbón activado se ve afectada por diversas propiedades tanto del carbón
como del adsorbato, así como por condiciones del gas o el líquido en el que se lleva a cabo
este fenómeno. Algunas de éstas ya se describieron en la sección anterior, pero a
continuación se listarán de una manera organizada, junto con otras que aún no se han
mencionado.

¾ Propiedades relacionadas con el tipo de carbón activado

• La adsorción aumenta cuando el diámetro de los poros predominantes esta entre una
y cinco veces el diámetro del adsorbato.
• Diferencias en la química superficial y en los constituyentes de las cenizas pueden
afectar la adsorción, especialmente en fase líquida. Sin embargo, estas propiedades
tienen una influencia pequeña respecto a cualquier otra de las que se están listando.

¾ Propiedades relacionadas con el adsorbato

Antes de listarlas, hay que mencionar que todo tipo de moléculas orgánicas se adsorben
bien en el carbón activado. No así la inorgánicas, excepto en algunos casos como los
molibdatos, los cianuros de oro, el dicianuro de cobre, el cloruro de mercurio, el yodo y las
sales de plata, entre otros.

• La adsorción de orgánicos es más fuerte al aumentar su peso molecular, mientras el


tamaño de la molécula no rebase al del poro.
• Las moléculas orgánicas no polares se adsorben con mayor fuerza que las polares.
• Las moléculas orgánicas ramificadas se adsorben con mayor fuerza que las lineales.
• La mayoría de las moléculas orgánicas que tienen ligados átomos de cloro, bromo o
yodo, se adsorben con mayor fuerza.
• Para el caso de adsorción en fase líquida, ésta aumenta al disminuir la solubilidad
del adsorbato

NOTA: Las moléculas orgánicas de más de tres carbonos generalmente se adsorben, a


menos que sean extremadamente solubles.

¾ Propiedades relacionadas con el gas o el fluido que rodea al carbón activado

En fase líquida, generalmente aumenta la adsorción al disminuir el pH. Para el caso de


adsorción en fase líquida, la teoría dice que ésta no se ve afectado por la temperatura. Sin

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embargo, a mayor temperatura, aumenta la solubilidad del adsorbato , y se adsorbe en
menor proporción. Por otro lado, a mayor temperatura, también disminuye la viscosidad del
solvente, facilitando la movilidad del adsorbato y por lo tanto acelerando su velocidad de
difusión hacia los poros. Todo lo anterior generalmente resulta en un aumento de la
adsorción al aumentar la temperatura.

4.6.- APLICACIÓN DEL CARBÓN ACTIVADO EN TRATAMIENTO DE AGUA.

4.6.1.-EL CARBÓN ACTIVO COMO ADSORBENTE

La adsorción constituye uno de los procesos más utilizados dentro de los sistemas de
tratamiento terciario de las aguas residuales. Se emplea, fundamentalmente, para retener
contaminantes de naturaleza orgánica, presentes, en general, en concentraciones bajas, lo
que dificulta su eliminación por otros procedimientos. Cabe citar la eliminación de
compuestos fenólicos, hidrocarburos aromáticos nitrados, derivados clorados, sustancias
coloreadas, así como otras que comunican olor y sabor a las aguas. La operación es menos
efectiva para sustancias de pequeño tamaño molecular y estructura sencilla, que suelen ser
fácilmente biodegradables y, por ello, susceptibles de tratamiento biológico.

Los adsorbentes más empleados son el gel de sílice, la alúmina y, sobre todo, el carbón
activo y determinadas resinas sintéticas. Estas últimas son particularmente interesantes para
la eliminación de compuestos polares. Además, son fácilmente regenerables, lo que las
hace competitivas frente al carbón activo en muchos casos. El adsorbente más ampliamente
utilizado para el tratamiento de aguas residuales es, no obstante, el carbón activo. Los
primeros estudios sobre la aplicación de este adsorbente al tratamiento de aguas residuales
se remontan a 1935; en la década de los años 50 ya se utilizaba para el tratamiento de
efluentes industriales procedentes de la fabricación de pesticidas y, hacia 1960, comienza a
considerarse de interés su posible aplicación al tratamiento de aguas residuales urbanas.

Entre los aspectos positivos de la adsorción como método de tratamiento de aguas


residuales cabe señalar: su capacidad para trabajar eficazmente a concentraciones bajas de
contaminante, su flexibilidad frente a las variaciones de caudal y concentración, sus
moderadas necesidades de espacio, la facilidad de automatización, la posibilidad de
regenerar el adsorbente y la posibilidad de recuperar sustancias retenidas cuando ello
resulte de interés económico.

Entre los aspectos negativos hay que señalar que el coste de operación suele ser
comparativamente alto y, por esta razón, su empleo queda restringido, en general, a los
casos de necesidad o a otros en que convenga reutilizar las aguas tratadas o, como se ha
indicado, recuperar algún producto de las mismas.

la dosis necesaria y las posibilidades técnico-económicas de su regeneración.

17
4.7.-LA ADSORCIÓN COMO TRATAMIENTO PARA LAS AGUAS

La adsorción en disoluciones fue observada por primera vez por Lowitz en 1785 y pronto
se aprovechó para la decoloración del azúcar en su etapa de refino. En la segunda mitad del
siglo XIX ya se utilizaban en América filtros de carbón vegetal en las plantas de
tratamiento de aguas.

Durante la Primera Guerra Mundial se fabricaron grandes volúmenes de carbón activo


granular (GAC) para emplearse en las máscaras de gas. Las primeras unidades con carbón
activo granular usadas para el tratamiento de aguas de abastecimiento público fueron
construidas en Hamm (Alemania) en 1929.

El carbón activo en polvo (PAC) se utilizó por primera vez para aguas públicas en New
Milford (Nueva Jersey, EE.UU.), en 1930.

Durante las siguientes décadas, el interés de la adsorción como proceso para eliminar
compuestos orgánicos presentes en las aguas potables aumentó progresivamente junto a la
creciente preocupación sobre la contaminación de los recursos hídricos debida a los
residuos industriales, productos químicos usados en la agricultura y a las descargas de las
alcantarillas. Una preocupación observada desde los años 70 se refiere al hecho
comprobado de la formación de trihalometanos (THMs) y otros agentes sospechosos de ser
cancerígenos durante la cloración del agua que contenga sus precursores orgánicos.
Actualmente, en los Estados Unidos se aplica la adsorción en el tratamiento de aguas
potables, especialmente, con el objeto de controlar su color, sabor y olor. También se
considera este proceso para la eliminación de compuestos químicos orgánicos, compuestos
clorados, así como de los coproductos de la desinfección. Por otro lado, algunos
compuestos inorgánicos perjudiciales para la salud, como algunos metales pesados, se
pueden separar por adsorción.

En Europa hay larga experiencia con carbón activo granular para el tratamiento de aguas
procedentes de ríos contaminados. Se espera que en el futuro las aplicaciones de la
adsorción para el control de la contaminación de las aguas potables debida a compuestos
tóxicos o cancerígenos en pequeñas concentraciones, aumenten progresivamente.

4.8.- PRODUCCIÓN DEL CARBÓN ACTIVADO.-

El proceso del carbón activado se basa en de un carbón a partir de materiales tales como las
cortezas de almendros, nogales o palmeras, otras maderas, y carbón mineral.

Este carbón se obtiene calentando el material de que se trate al tojo vivo para expulsar los
hidrocarburos, pero sin aire suficiente para mantener la combustión. A continuación, para
activar el carbón, se expone la partícula a un gas oxidante a altas temperaturas. Este gas
desarrolla una estructura porosa en el carbón natural favoreciendo a la aparición de grandes
superficiales internas. El tipo de material base con el que se produce el carbón activado
también puede afectar al tamaño de los poros y a las características de regeneración del

18
carbón activado. Los dos tipos de clasificación son: carbón activado en polvo, con diámetro
menor que el tamiz 200, y granular, con diámetro superior a los 0.10 mm.

Esquema del carbón antes (a) y después (b) de la activación

Columna de adsorción de carbón activado típica

19
4.9.-LA ADSORCIÓN COMO TRATAMIENTO PARA LAS AGUAS

4.9.1.-UTILIZACIÓN DE LOS CARBONES ACTIVOS

En relación con el tratamiento de las aguas, el carbón activo se utiliza:

En tratamiento de afino de aguas potables o de aguas industriales de gran pureza,


especialmente cuando se obtienen partiendo de aguas superficiales. El carbón activo retiene
los compuestos orgánicos disueltos no eliminados por la degradación biológica natural,
microcontaminantes y ciertos metales pesados a nivel de trazas.

En el tratamiento terciario de aguas residuales o industriales. El carbón retiene los


compuestos orgánicos disueltos, resistentes al tratamiento biológico, con lo que se elimina
una cierta proporción de la DQO residual.

En el tratamiento de aguas residuales industriales, cuando el efluente no es biodegradable o


contiene elementos tóxicos orgánicos que impiden la puesta en práctica de técnicas
biológicas.

En resumen, debe preverse el empleo de carbón activo cuando se deseen eliminar


contaminantes orgánicos disueltos, tales como:

• Detergentes.
• Colorantes de síntesis solubles.
• Disolventes clorados.
• Fenoles y derivados hidroxilados.
• Derivados aromáticos, sustituidos o no, especialmente derivados clorados o
nitrados.
• Sabores y olores.

4.9.2.-CARBÓN EN POLVO

El carbón en polvo generalmente se utiliza en combinación con los tratamientos de


clarificación. Inyectado de forma continua en el agua con reactivos de floculación, se
introduce en los flóculos y seguidamente se extrae del agua con ellos. Para esta extracción,
se recomienda a veces recurrir a una filtración directa, si bien es preferible utilizar un
decantador de recirculación de fangos o, mejor aún, de lecho de fangos. Con estos aparatos
se aumenta notablemente el tiempo de contacto entre el agua y el carbón y, por lo tanto, se
consigue una mejor aproximación al equilibrio. Otra forma de aplicación es añadir carbón
activo en polvo al efluente del tratamiento biológico. El carbón, en este caso, es añadido al
efluente en un tanque de contacto. Una vez transcurrido el tiempo deseado se deja que el
carbón sedimente en el fondo del tanque y seguidamente se extrae del mismo el agua
tratada. Puesto que el carbón está pulverizado, puede necesitarse un coagulante para
facilitar la eliminación de las partículas de carbón, o bien requerirse una filtración a través
de filtros rápidos de arena.

20
Como se ha indicado, el carbón activo puede utilizarse igualmente para afino de aguas
industriales de elevada pureza (tratamiento de condensados, agua de aclarado en la
industria electrónica, etc.).

Ventajas:

• Los carbones activos en polvo son, aproximadamente, de dos a tres veces más
baratos que los carbones en grano.
• Pueden dosificarse en exceso, en caso de puntas de contaminación.
• Precisan inversiones reducidas. Cuando el tratamiento consiste sólo en una etapa de
floculación-decantación basta prever un simple equipo de dosificación de carbón
activo.
• Su cinética de adsorción es rápida, puesto que su superficie es fácilmente accesible.
• El carbón activo favorece la decantación, al espesar el flóculo.

Inconvenientes:

• El carbón activo no puede regenerarse cuando se recupera en mezcla con fangos de


hidróxidos, por lo que debe preverse la pérdida de este material después de su
utilización. Cuando se utiliza carbón activo sólo (en ausencia de coagulantes
minerales) puede recurrirse a la técnica de regeneración en lecho fluidizado que, sin
embargo, conlleva pérdidas muy elevadas.
• Es difícil eliminar las últimas trazas de impurezas, sin añadir un exceso de carbón
activo.

El carbón activo en polvo se utiliza esencialmente en dosificaciones discontinuas o de


pequeña importancia (inferiores a 25 - 50 g/ m3, según los casos).

4.9.3.-CARBÓN EN GRANO

El carbón en grano se utiliza en forma de lecho filtrante atravesado por el agua a tratar,
cuyas impurezas se someten así a una extracción metódica. En efecto, el agua,
progresivamente liberada de sus contaminantes, encuentra fracciones de carbón activo cada
vez menos saturadas y, por lo tanto, cada vez más activas.

4.9.4.-ASOCIACIÓN POLVO-GRANO

En algunos casos de tratamiento de aguas de superficie, de contaminación muy variable,


puede ser interesante combinar el empleo de carbón en polvo, en la clarificación, para hacer
frente a puntas de contaminación, con el tratamiento posterior con carbón en grano, para
alcanzar el nivel de descontaminación final deseado.

4.10.-CAPACIDAD ÚTIL DE UN CARBÓN

La experiencia demuestra que rara vez pueden sobrepasarse tres volúmenes de agua por
volumen de carbón y por hora, en casos de contaminación elevada. En el caso de

21
tratamiento de aguas para el consumo humano, en el que los contenidos de productos
adsorbibles son muy pequeños, deben preverse, en el estudio económico, unos elevados
gastos de inversión, por lo que generalmente debe aceptarse una menor saturación del
carbón, utilizando velocidades mayores: 5 a 10 vol. agua/(vol. carbón. h). Puesto que la
teoría da únicamente el sentido de variación de estas leyes, es indispensable recurrir a la
experiencia del especialista y realizar ensayos dinámicos a través de columnas de tamaño
suficiente para poder efectuar una extrapolación

4.11.-EL LECHO DE ADSORCIÓN

En la práctica, como se ha indicado, la adsorción -sobre carbón activo- se lleva a cabo en


forma continua o en forma discontinua. En la operación discontinua, el carbón activo -en
polvo- se mezcla con el agua residual y se deja decantar. La operación continua se lleva a
cabo en columnas conteniendo carbón granulado (de 40 a 80 mallas); es más económica
que la operación discontinua y ha encontrado más aplicaciones.

La eliminación de contaminantes en las columnas de carbón activo se lleva a cabo mediante


tres mecanismos:

1. Adsorción.
2. Retención de las partículas grandes.
3. Deposición de materia coloidal.

El grado de eliminación depende básicamente del tiempo de contacto entre el agua a tratar
y el carbón activo.

Un lecho compacto cumple cuatro funciones:

4.12.-FILTRACIÓN

Normalmente, esta función debe reducirse al mínimo, para evitar el atascamiento del filtro,
que se produce irremisiblemente en ausencia de sistemas de lavado eficaces, que provocan
en cada ciclo una importante perturbación de las capas. Por otra parte, el carbón tiende a
extraer de los flóculos con los que se ponen en contacto productos adsorbibles que
contribuyen a su prematura saturación. Frecuentemente se recomienda, por estos motivos,
efectuar una filtración previa del agua a través de arena.

4.13.-SOPORTE BACTERIANO

La superficie del carbón ofrece condiciones ideales para la colonización bacteriana. Este
fenómeno puede contribuir a la depuración, pero si no se realiza de forma perfecta, puede
resultar peligroso (fermentación anaerobia causante de olores, atascamiento del lecho, etc.).

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4.14.-ACCIÓN CATALÍTICA

Una propiedad muy utilizada de los carbones activos -de interés en no pocos casos- es su
acción catalítica y, más concretamente, la que ejercen sobre la reacción de oxidación del
agua con cloro libre:

Cl2 + H2O → 2 HCl + ½ O2

Se realiza así la eliminación de cloro de un agua que haya sufrido un tratamiento de


cloración en exceso. Esta acción eliminadora de cloro se caracteriza por la longitud de
semi-decloración, que es la altura de lecho filtrante que, a una velocidad dada, provoca una
reducción a la mitad de la dosis de cloro en el agua. El pH tiene una gran influencia en esta
longitud. En la práctica, se utilizan, según la temperatura, el contenido de cloro libre y la
tolerancia admitida sobre el cloro residual, cargas volúmicas que van de 5 a 15 volúmenes
de agua por volumen de carbón activo y hora.

Se produce una acción catalítica del mismo tipo frente a las cloraminas, que se
descomponen en nitrógeno y ácido clorhídrico. Sin embargo, su cinética es más lenta que
en el caso del cloro libre (longitud de semidecloración mucho más elevada); por lo tanto, si
se desea obtener resultados comparables, es preciso disminuir notablemente las cargas
volúmicas.

El poder de eliminación de cloro de un carbón se ve afectado por todo lo que se opone al


contacto entre el carbón y el agua a tratar: sedimentos de carbonato cálcico, saturación de la
superficie por adsorción de contaminantes diversos, etc.

4.15.-ADSORCIÓN

Esta es la principal misión del carbón; por lo tanto, debe prestarse especial atención al
contacto agua-carbón y, en todos aquellos casos en que la capacidad del carbón desempeñe
un papel fundamental en la economía del proceso, se considerará un sistema de
contracorriente

4.16.-ADSORBEDORES DE CARBÓN ACTIVADO GRANULAR

4.16.1.-MODOS DE OPERACIÓN Y CONFIGURACIÓN

El carbón activado (CA) es un sólido que tiene dos propiedades que lo han hecho muy útil
en el tratamiento de aguas. La primera consiste en que atrapa todo tipo de contaminantes
orgánicos en sus paredes, con una avidez tal que puede dejar un agua prácticamente libre de
estos compuestos. La segunda, en que destruye el cloro libre residual que no ha reaccionado
después de que dicho compuesto realizó una acción desinfectante.

23
En estas funciones se ha considerado desde hace muchos años la tecnología más rentable.
Debido a ello, prácticamente todas las industrias que requieren agua potable utilizan CA
como uno de los procesos básicos de purificación.

En cuanto a las plantas potabilizadoras municipales, existen dos realidades: la de los países
desarrollados y las de países en desarrollo. En los primeros, el carbón activado se aplica en
casi todas las plantas. En los segundos, se aplica más bien cuando existen problemas de
olor y sabor.

Los primeros potabilizan el agua con carbón activado debido a que en los últimos años se
ha encontrado que prácticamente ya no existe río, lago ni pozo cuyo agua se encuentre libre
de contaminantes orgánicos sintéticos. Por otro lado, han surgido evidencias de que estos
compuestos, aunque están presentes en muy bajas concentraciones, a largo plazo, causan
graves trastornos a la salud -entre ellos algunos tipos de cáncer-.

De todo lo anterior puede decirse que, por un lado, la purificación de agua con carbón
activado es muy común desde hace tiempo, especialmente en el sector industrial. Por otro,
que también lo es, aunque de manera más reciente, en las plantas municipales de países
desarrollados. Y finalmente, que se utilizará cada vez más en el área municipal de países en
desarrollo.

5.0.-EL CARBÓN ACTIVADO EN LA POTABILIZACIÓN DE AGUA

El carbón activado tiene capacidad para lograr estados de equilibrio tales, que la
concentración de los compuestos adsorbibles en el agua llega a niveles indetectables por los
métodos de análisis comunes. Todo esto, aunado al hecho de que las fuentes de
abastecimiento de agua potable normalmente tienen cantidades relativamente pequeñas de
materia orgánica, hacen del carbón activado la mejor alternativa técnica y económica para
su control.

En relación al control de microorganismos, existen diversos métodos, como la cloración, la


ultrafiltración, la ozonización, el calor y la radiación ultravioleta. Los más utilizados son la
cloración y la radiación ultravioleta. En el caso de la cloración se utiliza carbón activado
granular para eliminar el cloro residual.

La mayoría de las industrias que producen bebidas o alimentos en general, obtienen el agua
de pozos, y la someten a un tratamiento igual o similar al que se muestra en la figura 1.

Por otro lado, los municipios en muchas ocasiones se abastecen de cuerpos de agua
superficiales. Las características más comunes de esta agua hacen necesario otro tipo de
tratamiento. Aunque muchas plantas municipales de potabilización aún no utilizan carbón
activado -la mayoría de las veces debido a razones económicas.

24
5.1.-ADSORBATOS

Históricamente, la adsorción en el tratamiento de aguas se ha aplicado a la eliminación del


olor y el sabor. Actualmente, se dirige más hacia la eliminación de compuestos orgánicos
naturales o sintéticos.

La experiencia demuestra que los carbones activos son buenos adsorbatos, ya que son
adsorbentes de amplio espectro. La mayoría de las moléculas orgánicas se fijan en su
superficie, siendo las que peor se fijan las moléculas más cortas y las más polares
(alcoholes y ácidos de menos de tres átomos de carbono). Las moléculas más pesadas se
adsorben con mayor facilidad. Como los compuestos más fácilmente biodegradables son
los que peor se adsorben, el tratamiento de adsorción adquiere un carácter complementario
muy apreciado, en relación con el tratamiento biológico.

Compuestos orgánicos

En general, cuanto menos soluble en el agua es un compuesto orgánico, mejor se adsorbe a


partir de su En general, cuanto menos soluble en el agua es un compuesto orgánico, mejor
se adsorbe a partir de su disolución. Esta es la regla de Lundelius. Análogamente, el
compuesto menos polar es el mejor adsorbido a partir de sus soluciones acuosas polares,
sobre carbón poco o nada polar. Ambas reglas cualitativas surgen de la necesidad que tiene
una molécula orgánica de romper las uniones disolvente- adsorbato para poder adsorberse.
Estos enlaces son generalmente más fuertes cuando el adsorbato es muy soluble en el agua
o presenta con este disolvente una interacción dipolo-dipolo. Las moléculas orgánicas son,
en general, las menos solubles, y tienden a difundirse más lentamente a través de los poros,
adsorbiéndose con mayor dificultad cuanto más grandes sean, al no poder penetrar
fácilmente en los poros más pequeños.

5.2.- TIPOS DE COMPUESTOS ORGÁNICOS SEGÚN SU CAPACIDAD DE


ADSORCIÓN SOBRE CARBÓN ACTIVO

5.2.1.-Compuestos orgánicos fácilmente adsorbibles

Disolventes aromáticos:
Benceno, tolueno, nitrobencenos, etc.

Aromáticos clorados:
PCBs, clorobencenos, cloronaftaleno.

Fenol y Clorofenoles.
Aromáticos policíclicos: Benzopirenos, etc.

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Pesticidas y herbicidas:
DDT, aldrin, clordane, .BHCs, heptaclor, etc.

Clorados no aromáticos:
Tectracloruro de carbono, ésteres cloroalquílicos, hexaclorobutadieno, etc.

Hidrocarburos de alto peso molecular


Tintes, gasolina, aminas, compuestos húmicos.

5.2.2.-Compuestos orgánicos poco adsorbibles

¾ Alcoholes
¾ Cetonas de bajo peso molecular
¾ ácidos, aldehidos
¾ Azúcares y almidones
¾ Coloides orgánicos de peso molecular muy alto
¾ Alifáticos de bajo peso molecular

Otros factores relacionados con la adsorción de compuestos orgánicos tienen que ver con
las afinidades químicas específicas entre los grupos funcionales de] adsorbente y el
adsorbato. La Tabla II presenta una relación de compuestos orgánicos según su mayor o
menor capacidad para ser adsorbidos por carbón activo. Los fenoles sustituidos, por
ejemplo, se adsorben mejor que los halometanos o el etileno. Estos compuestos orgánicos
volátiles son disolventes industriales, a menudo presentes en altas concentraciones. Su
eliminación es difícil o requiere frecuentes regeneraciones de los lechos. Los hidrocarburos
policíclicos aromáticos y las nitrosaminas se adsorben rápidamente. Como quiera que no
suele haber mucha información disponible sobre la adsorción de las especies orgánicas con
carbón activo granular, es con frecuencia necesario realizar ensayos en tanque o en
columna en laboratorio, antes de pasar a predecir la eficacia en la eliminación de tales
compuestos en un lecho a gran escala. La mayoría de los compuestos poco adsorbibles son
muy solubles y de peso molecular bajo; pero también hay otros de peso molecular muy
elevado. En el caso de los ácidos orgánicos y de las bases, la adsorción depende mucho del
pH, eliminándose preferentemente las moléculas de tipo neutro.

5.3.-COMPUESTOS INORGÁNICOS

Algunos compuestos inorgánicos pueden eliminarse por adsorción sobre carbón activo.
Metales a nivel de trazas, como el mercurio, el arsénico y el plomo pueden ser eliminados
con carbón activo granular. La Tabla III presenta una lista de metales según su grado de
adsorción. La mayoría de los cationes y aniones presente en las aguas naturales no se
adsorben, como es el caso del calcio, sodio, ortofosfatos, nitratos y haluros. Una excepción
es el fluoruro, que es eliminado, tanto por alúmina activada como con carbón.

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5.3.1.- METALES Y COMPUESTOS INORGÁNICOS CLASIFICADOS POR SU
POTENCIAL ADSORCIÓN SOBRE CARBÓN ACTIVADO

Metales fácilmente adsorbibles:

Antimonio, arsénico, bismutom cromo, estaño.

Metales de potencial de adsorción medio:

Plata, mercurio, cobalto, zirconio

Metales de potencial de adsorción menos bueno:

Plomo, níquel, titanio, vanadio, hierro

Metales con bajo potencial de adsorción:

Cobre, cadmio, zinc, bario, selenio, molibdeno, manganeso, wolframio, radio

Otros compuestos inorgánicos Adsorción potencial


Nitrato Baja
Fosfato Baja
Cloro Alta
Bromo Alta
Yodo Alta
Cloruro Baja
Bromuro Baja
Ioduro Baja
Fluoruro Alta

Los metales pueden reaccionar en los grupos funcionales oxigenados del carbón,
desplazando a los iones de hidrógeno por intercambio iónico. Las superficies del carbón
también pueden dar lugar a precipitados de sales metálicas por nucleación o coagulación.
Los metales reducidos en la estructura original del carbón también pueden reaccionar con
los metales en estado iónico en solución, para reducirlos hasta una forma depositable.

Análogamente, los metales pueden ser oxidados catalíticamente.

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5.4.-VIRUS

La adsorción de virus sobre carbón activo ha sido estudiada como un proceso para el
tratamiento avanzado de aguas residuales y su posible reutilización. Los grupos funcionales
específicos del carbón, como el carboxilo y el lactona, se cree que actúan como "sitios"
para la adsorción de virus. El grado de adsorción depende en gran medida del pH; por tanto,
la atracción electrostática entre los grupos cargados negativamente sobre el carbón y los
grupos cargados positivamente sobre los virus es importante. Los estudios en laboratorio y
planta piloto no son aún bastante consistentes y han demostrado que la eliminación de los
virus con carbón activo es difícil de controlar.

5.5.-OTROS ADSORBENTES

En el tratamiento de aguas por adsorción, es el carbón activo el adsorbente utilizado a gran


escala. Otros adsorbentes naturales pueden ser empleados en procesos especiales. Los
aluminosilicatos sintéticos se comportan como tamices moleculares, adsorbiendo
selectivamente en función del tamaño molecular y la forma, aprovechando su alta
porosidad y gran uniformidad en el tamaño de sus poros. En general, la alúmina y otros
óxidos minerales pueden presentar una gran superficie específica, pero únicamente a
algunas sustancias tienen buen a afinidad hacia ellos; por lo tanto son adsorbentes muy
específicos.

5.6.-GEL DE SÍLICE

Se produce normalmente por neutralización de una disolución de silicato sódico mediante


un ácido mineral diluido. El material obtenido se calienta a unos 350ºC y resulta un
producto duro y vidrioso, muy poroso, se utiliza para secar líquidos y gases, así como para
la recuperación de hidrocarburos. Las superficies específicas que se dan para este
adsorbente son superiores a 350 m2/g.

5.7.-Alúmina activada

Es un adsorbente con buena resistencia mecánica y, por ello, muy adecuado para su
utilización en lechos móviles. Se fabrica calentando los distintos hidratos de alúmina a
velocidad controlada. La alúmina activada en la variedad de -y-alúmina se obtiene entre
500º y 800ºC, transformándose por encima de este punto en especies alotrópicas de menor
superficie. El producto, amorfo y muy poroso, se utiliza para el secado de gases y líquidos,
para eliminar el fluoruro y para la neutralización de aceites lubricantes.

5.8.-Tamices moleculares

Proceden de productos naturales como las zeolitas, en las que los poros originan al
formarse huecos en la red del cristal cuando se eliminan por calefacción las moléculas de
agua. Están formados por estructuras tetraédricas de aluminosilicatos (Si02- Al04). El
entramado es muy regular, de forma tal que sólo pueden adsorberse aquellas moléculas con
un tamaño suficientemente pequeño como para atravesar las "ventanas" de acceso al

28
interior de la estructura. Aunque esta capacidad de adsorción no puede relacionarse de
forma significativa con un área, la comparación con otros adsorbentes puede establecerse
tomando un área equivalente del orden de 800 m2/g. La ventaja de los tamices moleculares
es que pueden fabricarse a la medida de las aplicaciones deseadas.

5.9.-Polímeros adsorbentes sintéticos

Desde hace unos años, determinados polímeros adsorbentes sintéticos se presentan como
una alternativa al carbón activo en el tratamiento de aguas residuales. Dichos adsorbentes
se producen por polimerización en suspensión entre uno o varios monómeros, en presencia
de un agente reticulante. La variedad de monómeros que pueden ser polimerizados y la
posibilidad de obtener las propiedades deseadas variando las condiciones de la
polimerización, da una idea de la multiplicidad de productos posibles.

Existen en el mercado diversos polímeros adsorbentes macrorreticulares que pertenecen al


grupo antes mencionado, y que ofrecen algunas ventajas frente al carbón activo:

• Matriz de estructura estable y duradera.


• Mayor facilidad de regeneración mediante disolventes apropiados, posteriormente
recuperables.
• Posibilidad de disponer de productos de distinta polaridad, lo que se traduce en
mayor selectividad en sus aplicaciones.

En los polímeros adsorbentes sintéticos, cada partícula de resina está formada por un
aglomerado de microesferas, cuyos intersticios originan los poros interconectados. Por
consiguiente, presentan una superficie interior muy uniforme y actúan principalmente por
interacciones de] tipo de las fuerzas de dispersión y solvofóbicas.

Esencialmente, las propiedades adsorbentes de los polímeros sintéticos pueden predecirse a


partir de su estructura química y del parámetro de solubilidad teórico del adsorbente, así
como de la solubilidad del adsorbato en un disolvente determinado.

Entre las aplicaciones industriales de estos adsorbentes cabe citar las de eliminación, con o
sin recuperación, de distintas sustancias orgánicas presentes en las aguas residuales, como
los fenoles o los pesticidas, o la eliminación del color de los efluentes de fábricas de pasta
al sulfato blanqueada. Son numerosos, asimismo, los trabajos desarrollados a escala de
laboratorio para el mejor conocimiento de estos procesos.

5.10.- REGENERACIÓN DEL CARBÓN

La vialidad económica de la aplicación del carbón activado depende de la existencia de un


medio eficaz para su regeneración y recuperación, una vez agotada su capacidad de
adsorción. El carbón activado granular se regenera fácilmente por oxidación de la materia
orgánica y su posterior eliminación de la superficie del carbón en un hormo. En este

29
proceso se destruye parte del carbón, entre 5 y un 10 por 100, y es necesario reemplazarlo
por el carbón nuevo o virgen.

6.0.-CASOS DE APLICACIÓN Y DISEÑO

Eliminación de substancias inorgánicas por reacción química y catalítica en


la superficie del carbón activado

Como se mencionó en las secciones anteriores, aunque en la mayoría de sus aplicaciones el


carbón activado actúa como un adsorbente físico, también ocurren reacciones de
substancias inorgánicas en la superficie del mismo. Algunas de éstas reacciones han
permitido aplicaciones de mucha utilidad, como es la eliminación de cloro, que se describe
en el siguiente apartado. Esta reacción, junto con otras, como las que se llevan a cabo con
cloraminas, oxigeno, ozono, permanganato, peróxido de hidrógeno y cromato, disminuyen
la capacidad del carbón activado para adsorber moléculas orgánicas.

Eliminación de cloro libre

Una de las principales aplicaciones del carbón activado es la decloración o la eliminación


de cloro libre del agua. Dicho compuesto no proviene de las fuentes naturales de
abastecimiento, tales como pozos, ríos o lagos. Tampoco es contaminante, sino que es un
reactivo químico que se le agrega al agua, principalmente como desinfectante. y en
ocasiones para controlar olor y sabor, y controlar el crecimiento biológico o eliminar
amoniaco.

La decloración consiste en un mecanismo complicado que puede seguir distintos caminos


de reacción en los que el carbón activado puede intervenir como reactivo o como
catalizador.

El cloro libre puede adicionarse al agua en forma de cloro líquido, solución de hipoclorito
de sodio, o tabletas - gránulos - de hipoclorito de calcio. En cualquiera de estos casos, el
resultado es el mismo, quedando el cloro disuelto en forma de ácido hipocloroso (HOCI),
un ácido débil que tiende a disociarse parcialmente.

HOCl ↔ H+ + OCL-

La distribución entre ácido hipocloroso e ión hipoclorito depende del pH y de la


concentración de estas especies. A ambas formas moleculares se las define como cloro
libre. Las dos son fuentes oxidantes que al ser adicionados al agua empiezan por reaccionar
de manera casi inmediata con impurezas orgánicas e inorgánicas y susceptibles de oxidarse.
El cloro que reacciona en esta etapa deja de ser libre y pasa a ser combinado. El restante
requiere de algún tiempo que puede ir de unos cuantos segundos a varías decenas de
minutos, según su concentración, para ejercer un efecto biocida en los microorganismos. Se
cree que la toxicidad del cloro libre radica en la reacción de éste con el sistema enzimático
de las células.

30
El cloro que interviene en esta etapa de desinfección, también se combina y deja de ser
libre. Una vez terminada esta etapa, es necesario eliminar el cloro libre residual, no sólo
porque es tóxico para el ser humano, sino porque imparte un mal olor y sabor al agua,
interfiere con procesos industriales, daña a la mayoría de las resinas de intercambio iónico
utilizadas en los suavizadores y en los desmineralizadores, y afecta a las membranas de
ósmosis inversa.

Aunque se han desarrollados varios procesos para disminuir los niveles de cloro libre en
agua, la decloración en un lecho fijo de carbón activo granular (carbón activado granular)
ha sido el más rentable, y por lo tanto el más común. Se trata de un tanque cilíndrico
vertical con una cama de carbón activado granular por la que se hace circular el agua.
Cuando el carbón se expone al cloro libre, se llevan a cabo reacciones en las que el ácido
HOCI o el OCl- se reducen a ión cloruro. Dicha reducción es el resultado de distintos
caminos de reacción posibles. En dos de los más comunes, el carbón activado granular
actúa como agente reductor, de acuerdo con las siguientes reacciones:

HOCI + C* → C*O + H+ + CI-

2HOCl+C* → C*O2+2H+ +2Cl-

donde C* representa al carbón activo. C*O y C*O2 son óxidos superficiales, que poco a
poco van ocupando espacios, que al quedar bloqueados, ya no participan en la reacción
algunos de estos óxidos se liberan hacia la solución como CO y C02. Esto vuelve a dejar
espacios disponibles que por lo tanto aumentan la capacidad del carbón activado granular
para esta reacción de reducción. En cuanto al cloruro, también se acumula en la superficie
del carbón durante los primeros momentos de operación. Al seguir llegando HOCl o OCl- a
la superficie del carbón, la reacción se hace un poco más lenta, y entonces se empieza a
liberar el cloruro. Esta disminución de velocidad se debe al envenenamiento del carbón con
los óxidos superficiales. Dicho envenenamiento continúa de manera gradual, mientras
disminuye la capacidad, tanto de adsorción como de decloración del carbón activado.

En las reacciones anteriormente expuestas, puede intervenir el OCl-, en lugar del HOCl, con
la diferencia de que no se produce H+. Puede observarse que el carbón activo reacciona y
por lo tanto desaparece. Si no hubiera acumulación de óxidos superficiales, la reacción
continuaría hasta la desaparición completa del carbón.

Otro camino de reacción, en el que el carbón actúa solamente como catalizador, es el


siguiente:

3HOCl HClO3 +2H+ +Cl-

Este se favorece cuando un importante porcentaje de la superficie del carbón activado


granular ya está saturada. Por otro lado, existen muchas otras posibles reacciones, algunas
de las cuales se llevan a cabo entre el cloro libre y los óxidos superficiales que estaban
presentes en el carbón desde antes de su aplicación. Cada una de ellas puede formar otros
grupos más complejos, con la subsecuente liberación de H+ y Cl-. Un ejemplo de éstas es:

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C*OH + OCl- → C*OO- +H+ +Cl-

Con todo lo anterior se observa que la decloración es una operación compleja, en la que el
carbón activado granular actúa como quimiadsorbente. Se han desarrollado varias
expresiones matemáticas que intentan describir la decloración en lechos de carbón, pero
ninguna de ellas ha sido suficientemente precisa.

Hay que aclarar que al mismo tiempo que el carbón activado granular actúa como
declorador, adsorbe la materia orgánica presente en el agua. Por lo tanto, a mayor
contaminación orgánica, disminuye su tiempo de vida como declorador, y viceversa.
También hay que mencionar que aún cuando el carbón siga eliminando todo el cloro libre,
puede ya no estar reteniendo materia orgánica. Es decir, termina antes su capacidad de
adsorción física -de moléculas orgánicas - que su capacidad de declorar. Muchas empresas
potabilizadoras cuya agua contiene algunos contaminantes orgánicos, erróneamente
deciden cambiar el carbón en el momento que encuentran trazas de cloro libre en el
efluente del declorador.

6.1.-CONDICIONES QUE AFECTAN LA DECLORACIÓN

1. Al disminuir el tamaño de partícula del carbón activado granular, aumenta


considerablemente la velocidad de difusión, y por lo tanto la velocidad de decloración.
Como consecuencia aumenta el tiempo de vida útil. El uso del menor tamaño de partícula
posible, es la manera más sencilla y eficaz de lograr el mayor aprovechamiento del carbón
activado granular.

2. El pH del efluente controla la forma del cloro libre en el agua. Cuando su valor es de 7,6
la mitad del cloro libre está presente como HOCl y la otra mitad como OCl-. La reacción
del HOCl con el carbón activo es mucho más rápida que la del OCl-. A un pH de 4,0 casi
todo es HOCI y a un pH de 10,0 casi todo es OCl-. Por lo tanto, mientras menor es el pH, la
reacción es más rápida, y el resultado es un mayor tiempo de operación antes de detectar
cloro libre en el efluente.

3. La velocidad de decloración aumenta al aumentar la temperatura, debido a que la


viscosidad del agua disminuye, haciendo más rápida la difusión del cloro libre hacia la
superficie del carbón activado granular. Como resultado, también se alarga la vida útil del
carbón.

4. Al aumentar la concentración de cloro libre en el efluente, se satura el carbón activado


granular en menor tiempo. Independientemente del valor que puedan tener las distintas
condiciones anteriores, el carbón activado granular tiene una alta capacidad de decloración
en relación con la de adsorción de contaminantes orgánicos

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6.2.-MAS APLICACIONES DEL CARBÓN.- CONFIGURACIÓN DE
ADSORBEDORES DE CARBÓN ACTIVADO GRANULAR

El carbón activado granular puede aplicarse en sistemas:

• De una sola columna.


• De múltiples columnas (Fig. 3):
• En paralelo.
• En Serie.
• Combinadas en serie-paralelo.

La operación en una sola columna o en un sistema de múltiples columnas en paralelo es la


más conveniente cuando:

1. La zona de transferencia de masas (ZTM) es muy corta. Es decir, la altura de la


cama de carbón necesaria para eliminar totalmente el contaminante, es pequeña en
proporción a la altura total de la cama.
2. El tiempo de vida útil del carbón activado granular es relativamente alto y, por lo
tanto, el coste de reemplazo o de regeneración es mínimo respecto al de toda la
operación.
3. No se justifica una segunda o tercera columna, debido a que la disminución en el
coste del carbón activado granular, a causa de su mejor aprovechamiento, no cubre
la inversión en equipo adicional.

De otro modo, debe diseñarse un sistema en serie de dos o más columnas. Además, existe
una situación particular en la que lo más probable es que se requiera el sistema en serie. Se
trata de aquella en la que la altura de una sola columna es mayor que la del lugar en el que
ésta se requiere instalar.

Los sistemas en paralelo se aplican en el caso de que el flujo que requiera tratarse sea muy
considerable, o en aquel en el que la caída de presión en un solo equipo, fuera a ser muy
grande. Con un sistema en paralelo, la potencia de bombeo, compresión o ventilación es
menor, y en el caso de líquidos, particularmente de los que son viscosos, los materiales de
las columnas y de las tuberías requieren de un menor espesor.

33
Sistemas de múltiples columnas

Las columnas son iguales entre sí, se distribuyen con una separación uniforme, reciben la
misma alimentación y descargan en un cabezal común. Estos sistemas también se utilizan
cuando resulta más práctico o económico el uso de dos o más columnas de menor diámetro
que el de una sola.

En sistemas de una sola columna o en sistemas en paralelo, el carbón que se descarga para
su regeneración o disposición final, normalmente no está totalmente agotado. Ello se debe a
que la ZTM aún está dentro de la columna cuando se re-quiere la reposición.

En los sistemas en serie, el efluente de una columna es el influente de la siguiente. Su


operación permite una alta pureza en el efluente y el aprovechamiento de toda la capacidad
del carbón utilizado. Cuando se ha saturado el carbón de la primera columna en la serie, se
descarga para regenerarse o descartarse, y se conecta otra columna con carbón fresco al
final de la serie. El carbón removido está totalmente agotado o más agotado que el de las
siguientes columnas en la serie, debido a que la ZTM ya terminó de pasar por ahí. Por lo
tanto, los costes de operación de estos sistemas suelen ser menores que para los sistemas de
una sola columna o los sistemas en paralelo que traten el mismo fluido.

Un sistema combinado en serie- paralelo tiene, tanto las ventajas de mayor eficiencia de los
sistemas en serie como las de baja caída de presión y practicidad de los sistemas en
paralelo.

Todo lo anterior se aplica a sistemas de lecho fijo, en los que el carbón permanece estático
y el fluido circula en sentido ascendente o descendente. Es decir, incluye los sistemas en
cama expandida. Sin embargo, no incluye a los sistemas de cama pulsante que se describen
a continuación.

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Cama pulsante

La cama pulsante es aquella en la que el carbón se mueve en sentido opuesto al del flujo. El
líquido fluye hacia arriba mientras una porción del carbón agotado se desaloja por el fondo
y un volumen igual de carbón virgen o regenerado se agrega por la parte superior. La cama
pulsante se comporta como los sistemas de cama fija en serie. La remoción de un volumen
de carbón por el fondo de la columna pulsante equivale a la remoción del carbón en la
primera columna del sistema en serie.

Los sistemas de cama pulsante pueden operar en forma continua o semicontinua. En la


primera, constantemente se está removiendo el carbón agotado del fondo, mientras se está
agregando carbón virgen o regenerado por la parte superior. En la operación semicontinua,
que es la más común, un cierto volumen de carbón agotado se remueve del fondo a ciertos
intervalos, por ejemplo de una vez cada 8 h, y un volumen equivalente de carbón fresco se
agrega por la parte superior.

Entre el sistema de camas múltiples en serie y el de cama pulsante, se recomienda el


primero cuando el líquido contiene sólidos suspendidos, cuando el líquido es
biológicamente activo o cuando el consumo de carbón es relativamente bajo. Las dos
primeras razones se deben a que el lavado de los sistemas de cama pulsante resulta
complicado.

7.0.- PROCESOS EN LAS PLANTAS DE TRATAMIENTO

7.1.-SISTEMAS PARA TRATAMIENTO DE AGUAS RESIDUALES POR


ADSORCIÓN

Como se ha dicho, la adsorción puede llevarse a cabo a escala industrial integrándose en


distintas etapas, según los modelos esquematizados en la figura 2, utilizando dos
procedimientos básicos:

Contacto en tanque agitado

El adsorbente, en estado pulvurulento, se añade al agua a tratar y la mezcla se mantiene


agitada el tiempo necesario para alcanzar la concentración final deseada en la fase líquida,
o en último término, la concentración de equilibrio. Después de separar las dos fases por
sedimentación y/o filtración, se regenera el adsorbente si da lugar. Este procedimiento
puede operar en varias etapas o en continuo.

Contacto en columna

El agua a tratar se hace pasar a través de un lecho de material adsorbente en estado


granular, a la velocidad adecuada para asegurar el tiempo de contacto necesario. El lecho
opera en continuo y en condiciones de anegamiento. El adsorbente saturado se sustituye o

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se regenera, lo que puede hacerse dentro o fuera de la propia columna. Se requiere el
empleo de una o más columnas de funcionamiento intermitente para que el sistema opere
en continuo. Son posibles dos alternativas: lechos fijos y lechos móviles. Los tres sistemas
básicos de trabajo son los de flujo descendente en lecho fijo (en serie o en paralelo) (Figs. 3
y 4), flujo ascendente (Fig. 5) en lecho compacto o expandido y flujo a través de lecho
móvil expandido o fluidizado ( (Fig. 6) en contracorriente (agua ascendente- carbón
descendente). La elección de uno otro tipo d pende de factores de orden funcional y
técnico-económico pero, en general, la segunda de las formas de trabajo indicadas resulta la
preferida.

Situaciones posibles de la etapa de adsorción en un sistema integral

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Lechos fijos en serie. Flujo descendente

Lechos fijos en paralelo. Flujo descendente

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Lechos compactos o expandidos en serie. Flujo ascendente

En la tecnología con lechos fijos se emplean normalmente dos o más columnas en serie o
en paralelo, lo que permite lavar bien la primera columna, y también regenerar únicamente
la fracción más saturada del carbón (primera columna). Se organiza así un sistema de
contracorriente por permutación cíclica 1,2,3→2,3,1 regenerada, etc.

La tecnología utilizada se asemeja a la de los filtros de arena. Debe prestarse especial


atención a los sistemas de lavado, debido al riesgo de pérdida de carbón por flotación.
Como se ha dicho, según los medios con que el carbón activo se ponga en contacto con el
agua, la materia en suspensión presente también puede ser eliminada. Una columna típica
se esquematiza en la figura 7. El agua se introduce por la parte superior de la columna y
sale por la inferior. El carbón se mantiene en su lugar por medio de una rejilla en el fondo
de la columna. Es necesario prever las instalaciones de lavado en superficie y a
contracorriente. El lavado a contracorriente es necesario para evi-tar las pérdidas de carga
excesivas. Tales columnas pueden operar solas, o como se ha dicho, en serie y también en
paralelo.

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Lecho móvil (expandido). Flujo en contracorriente

Las operaciones de paradas o interconexiones a la hora de la regeneración dependerán de la


configuración del sistema de columnas.

El problema de la obstrucción de carbón puede reducirse si se utiliza un lecho expandido y


flujo ascendente (Fig. 5). Durante la operación, el afluente se introduce por el fondo de la
columna y se deja que se expanda el lecho, como si se tratase de un lecho filtrante durante
un lavado a contracorriente. El carbón consumido se va sustituyendo en forma continua por
nuevo carbón. En un sistema así la pérdida de carga no aumenta con el tiempo, una vez que
se ha alcanzado el régimen de funcionamiento normal.

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Columna de adsorción. Lecho fijo. Flujo descendente

El lecho móvil (Fig. 6) funciona a contracorriente agua-carbón activo. Otra disposición es


aquélla en que la base del lecho es un lecho fluidizado, lo que facilita la extracción del
carbón.

8.0.-CONCLUSIONES.

El trabajo satisface los objetivos planteados, cuyo fin, fue describir ampliamente el
fenómeno de la adsorción, desde el punto de vista fisicoquímico y su aplicación en
diferentes campos: la industria, en tratamientos de diversos tipos de aguas y otros.
Se ha podido conocer la amplia gama de aplicación del carbón activado como uno de los
adsorbentes con mayor rendimiento y su importancia por el bajo costo con relación a otros
adsorbentes.

Particularmente la aplicación del carbón activado en el tratamiento de aguas residuales es


más relevante como una alternativa y así obtener un tipo de agua en condiciones aplicables
para la alimentación de equipos y sus accesorios con características no nocivas, vale decir,
productos corroyentes e indeseables para su aplicación.

9.0.-BIBLIOGRAFIA

1) “Manual del ingeniero Químico”. PERRY. TomoVI. Sexta edición.


2) “Ingeniería de aguas Residuales”.
3) “Fisicoquímica”.GILBERT W. CASTELLAN.

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4) Información extractada de la Internet.
5) Material proporcionado en Pre-grado.
6) Operaciones Unitarias ALAN FAUST

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