SIETE TESIS PARA REPENSAR LA ÉTICA PROFESIONAL

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Augusto Hortal Alonso, S.J.

1. Definición de profesión Todo trabajo remunerado es una profesión. No todo trabajo remunerado es una profesión en sentido pleno. Existe hoy una tendencia hacia la profesionalización de todo trabajo. Hoy todos quieren ser profesionales. Esto hace que la tarea de definir las profesiones se convierta en fuente de agravios para quienes no caen bajo esa definición de profesión.1 Dar un concepto demasiado restringido de profesión podría parecer una descalificación ex definitione de las pretensiones de determinados colectivos a ser considerados como verdaderos profesionales. En cambio si toda ocupación laboral estable y remunerada es considerada como profesión, entonces el concepto es tan amplio, que apenas puede afirmarse de él nada concreto. La ética profesional sería una mera ética del trabajo, de la laboriosidad, de la eficacia y de la eficiencia, etc. Aquí ofrecemos una definición tipológica de profesión. Al definir la profesión conforme a la semántica de prototipos, cada rasgo caracteriza centralmente lo que es la típica profesión. Cuando todos esos rasgos se cumplen, estamos ante lo que podemos llamar la profesión en su sentido pleno, la profesión-tipo. En cambio, cuando algunos de esos rasgos faltan o se cumplen en menor medida, no por ello hay que dejar de hablar de profesión, aunque sea en un sentido menos pleno. Los rasgos admiten
* 1

grados

de

realización;

es

posible,

pues,

construir

escalas

de

profesionalización. No todas las profesiones lo son en igual medida, ni todas alcanzan
Publicado en inglés: "Seven Theses on Professional Ethics", Ethical Perspectives 3/4 (Dec. 1996) 200-205 "En terminología sociológica - escribe T.Parsons -, una profesión es un racimo de roles 'ocupacionales', roles en los que quienes los encarnan desempeñan determinadas funciones valoradas en la sociedad en general, y que mediante esas actividades, se 'ganan la vida' con un trabajo 'de tiempo completo." T.PARSONS, Essays..., 372 (cfr. nota 8). Para Max Weber profesión es "la actividad especializada y permanente de un hombre que, normalmente, constituye para él una fuente de ingresos y, por tanto, un fundamento seguro de su existencia". MAX WEBER, La ética protestante y el espíritu del capitalismo. Editorial Revista de Derecho Privado. Madrid 1955. pág. 78.

d) transmisión institucionalizada de esos conocimientos a los nuevos profesionales. el trabajo profesional de los farmacéuticos o de los periodistas. para lo que se constituyen en Colegio. 2.2 a la vez el mismo grado de profesionalización. Todo el que ejerce la profesión ha de estar colegiado y cumplir las normas del Colegio profesional. referidas al ámbito profesional. las profesiones no universitarias tienen como meta el pasar a ser universitaria. a marcar las diferencias. la ingeniería. El Colegio establece las normas y procedimientos vinculantes para todo el que quiera ejercer la profesión. La ética profesional se centra ante todo en el tema del bien: qué es bueno hacer. ¿Ética o deontología? Para configurar el buen ejercicio profesional deben combinarse las referencias éticas con las normas deontológicas. a veces se presentan como intercambiables. cuál es el tipo de bien que busca como finalidad la abogacía. la medicina. Para que un conjunto de actividades ocupacionales pueda llamarse profesión en sentido pleno se requiere: a) dedicación estable a ese conjunto de actividades que tienen una función social específica. aunque sin separarlas radicalmente. . el título académico es indispensable para acceder al ejercicio profesional. Aquí vamos a distinguirlas. sólo quien los adquiere por el procedimiento institucional previsto obtiene la acreditación imprescindible para ejercer la profesión. La Universidad tiene hoy como una de sus funciones más importantes la formación de profesionales. al servicio de qué bienes está una profesión. b) la profesión es para el profesional su medio de vida. "Ética" y "deontología" son dos palabras que. tratando de mostrar la necesaria complementariedad de perspectivas que representan. e) control de los profesionales sobre el ejercicio profesional. etc. c) cuerpo específico de conocimientos del que carecen los que no son profesionales (expertos/legos). Esto parece responder mejor a la realidad de la que nos ocupamos y a la tendencia generalizada a la profesionalización de las actividades ocupacionales.

La deontología se mueve más en el campo de lo que es aprobado por un colectivo. . la cooperación social consagra y legitima desigualdades y arbitrariedades. Ellas tratan de salvaguardar unos mínimos obligatorios para todos. es bueno para los clientes y usuarios de la misma. no se ve claro hacia dónde apuntan. la deontología se queda sin su horizonte de referencia. La deontología exige actuaciones. qué clase de bien tratan de conseguir. aprecio. Sin normas no hay universalidad ni igualdad en las exigencias. Toda profesión necesita imagen. pero lo normal es que cuando se habla de deontología profesional se entienda por tal los criterios compartidos por el colectivo profesional y normalmente convertido en texto normativo por el correspondiente colegio profesional. La ética tiene como instancia última la conciencia individual. Sin la perspectiva ética. No acaba de quedar claro el sentido y el por qué de las normas deontológicas. De los espacios abiertos y plurales que quedan para el bien se ocupa la ética. reconocimiento social de las capacidades técnicas y también de las actitudes éticas de los profesionales. que pueden y deben ser interpretados por todos en los mismos términos y que a todos se deben aplicar con idénticos criterios. La ética propone también y pide motivaciones. Las normas no son superfluas. La deontología habla de lo que es vinculante para todos. compartidos por todos. Los Colegios profesionales al formular los códigos deontológicos intentan establecer un cierto control de calidad sobre las prestaciones profesionales.3 La deontología profesional formula ante todo de deberes y obligaciones (deon en griego significa deber). El axioma básico del corporativismo es que lo que es bueno para la profesión. El bien es siempre un predicado "no saturable": nunca es ni será posible dar una enumeración exhaustiva o caracterización completamente precisa de lo bueno. El bien es pluriforme. tiene muchas facetas.2 2 Los códigos deontológicos contribuyen a la consolidación de una profesión. busca establecer un conjunto de normas exigibles a todos los que ejercen una misma profesión. De ahí que no sea exigible a todos en todos sus aspectos. el status de los profesionales y para legitimar su control monopolístico del ejercicio profesional que para garantizar un buen servicio a los potenciales clientes y usuarios. Se puede apelar a la propia conciencia del deber de cada profesional. Pero los Colegios representan a los profesionales y esto lleva con frecuencia a que los códigos deontológicos y las consideraciones éticas parecen más aptas para proteger o promocionar la imagen. sin igualdad y universalidad en las cuestiones necesarias. Por eso hacen falta normas.

Por ahí tendría que empezar toda reflexión ética. defensa y representación de la persona de su cliente en relación con las leyes. la administración. Por ahí tendría que empezar todo planteamiento de una ética profesional: ¿a quién y para qué sirve el ejercicio de una determinada profesión? Eso a veces se nos escapa. Al abordar los temas de una ética profesional lo primero que hay que plantearse es la finalidad a cuyo servicio se supone que está la actividad profesional en cuestión. no es fácil decirlo. sobre todo cuando no hablamos en abstracto sino en concreto. lo perdemos de vista. de su ética. qué servicios presta o intenta prestar. pero sí están claros los males que se pueden causar con nuestras actuaciones. los contratos. con frecuencia no está claro qué es el bien. al repensar las grandes líneas de la ética profesional no le prestamos especial atención porque su aportación baraja los mismos criterios del principio de beneficencia aunque en negativo. en principio. cfr. el fin del ejercicio profesional del abogado es el asesoramiento. El ejercicio profesional de la medicina pretende cuidar y restablecer la salud de las personas con arreglo los saberes y técnicas disponibles en un momento histórico determinado. etc. qué bienes se supone que produce o intenta producir.4 3. Desde esta perspectiva el cliente o el usuario es el beneficiario de la actuación profesional. D. del usuario de cada servicio profesional. los tribunales. El principio fundamental que rige estas relaciones es el de beneficencia o actuación en beneficio (nunca en perjuicio)3 del cliente. Es decir. técnicamente competente y moralmente responsable. se trata de prestar el servicio que se supone que presta el buen profesional. Por encima del principio de beneficencia está el principio de no maleficencia (“primum non nocere”). 3 . El fin del ejercicio profesional del juez es la administración de justicia conforme a las leyes. El profesional y su ethos: principio de beneficencia El bien que se obtiene ejerciendo correctamente una determinada profesión constituye el mejor criterio para decidir quién es un buen profesional tanto en el sentido de su competencia técnica como. En nuestra sociedad existen muchas actividades en las que no acabamos de saber para qué sirve lo que hacemos o a quién dañamos cuando lo hacemos mal. es como se define lo que es un buen profesional.Gracia. con las técnicas y los saberes con que cuenta la actividad en cuestión. En relación con el fin y con el modo.

donde habría que centrar el tema del corporativismo. se corrompe cuando se hacen trampas.. en aquellas cosas que consisten en repartrir recursos.. jurídica. Pero éste es uno de los grandes problemas del ejercicio profesional. Las “prácticas”. eso serían bienes extrínsecos. informado. prestigio. de imagen y existe continuamente el peligro de "hacer trampas". incluso no descubierta. Es posible conseguir bienes extrínsecos sin participar en determinadas prácticas.5 Las profesiones son “prácticas” o pretenden hacer una aportación funcional específica a algún tipo de “prácticas”. etc. del prestigio o del status. La trampa. aquellos que sólo se pueden obtener desarrollando bien esas “prácticas”. prestigio. tomado en consideración. La institucionalización del ejercicio profesional requiere recursos económicos. Sólo son perniciosos cuando terminan pervirtiendo el asunto. ni del poder. o haciendo trampas en lo que se hace. investigadora. Nuestra sociedad está montada sobre los bienes extrínsecos.. etc. El servicio permanente de esos bienes requiere recursos económicos. etc) hace que ninguna de esas prácticas sea lo que es y valga por lo que vale. de poder. en el sentido que da a esta palabra MacIntyre: actividades cooperativas que buscan realizar bienes intrínsecos. En cambio los bienes intrínsecos están marginados. poder. 4. requiere un cierto prestigio. El usuario y sus derechos: principio de autonomía El cliente o usuario de los servicios profesionales no es mero objeto o destinatario (beneficiario) de esos servicios.. un cierto status. dinero. en el juego de ajedrez o en cualquier práctica profesional (médica. El bien intrínseco se pierde. No hay que tener un concepto demoníaco ni del dinero. es sujeto de derechos que debe ser respetado.. es decir. Son ambiguos. Es alguien que tiene una palabra decisiva que decir sobre algo que le afecta como persona . de status. requiere una cierta acumulación de poder. Coincidimos sólo en lo cuantificable. institucionales. Las profesiones entran en escena para estar al servicio de unos determinados bienes. por ser actividades cooperativas recurrentes y relevantes para muchos necesitan institucionalizarse y al hacerlo necesitan y a la vez proporcionan bienes extrínsecos como son dinero. status.

no hace más que consagrar una evidente e inevitable falta de simetría: la que existe entre el benefactor y el beneficiario. Cuando se tiene en cuenta el principio de autonomía el profesional no es el único que define e interpreta su propia actuación. La desigualdad que genera el ser experto en proporcionar aquello que el otro necesita y no puede obtener por sus propios medios. Este principio se gesta y articula en la cultura jurídica y en la mentalidad política occidental de los últimos doscientos años. El profesional (como el padre adulto de un niño que aún no ha llegado a la madurez) sabe mejor lo que le conviene al cliente o usuario. le protege incluso frente a sus propias ideas o ignorancias. se le infantiliza. al proclamar la actuación profesional en beneficio del cliente o usuario. y él actúa en bien de quien acude a él. se desconecta el punto de vista del usuario o cliente y queda reducido a mero destinatario u objeto de la acción del profesional. lo absolutiza. tiene la oportunidad de decir si quiere esto o prefiere lo otro. por ser los más allegados). establece con él unos pactos. Para corregir esto hay que hacer intervenir el segundo principio de la ética profesional: el principio de autonomía. toma en consideración su punto de vista. Cuando el ejercicio profesional trata de atenerse sólo al principio de beneficencia. por eso se acude a él. El usuario es interlocutor adulto (o es representado por quienes pueden serlo en su nombre. entra en diálogo con el usuario. se tiende a ver al cliente o usuario como un niño. suele desembocar en una situación en que esa jerarquía se extrapola a todo el sistema de relaciones. Su obligación es hacer lo que le digan. El usuario es sujeto protagonista de lo que con él se hace o se va a hacer. y al absolutizarlo cae en el paternalismo o en la tiranía. El profesional sabe mejor lo que le conviene a quien acude a él. unos acuerdos acerca de las prestaciones profesionales. entiende la acción del profesional como subordinada a sus propios planteamientos. . pues se actúa por su bien. y que en otras profesiones también puede darse. como contribución necesaria e importante para seguir su propio modo de entender la vida. Es él el que debidamente informado debe decidir acerca del servicio o prestación que se le ofrece.6 El principio de beneficencia. Esto es algo que en medicina se ha dado mucho.

y menos hoy. Profesión y sociedad: principio de justicia. Si el presupuesto de un hospital tiene que ser empleado preferentemente en un programa de prevención de la esterilidad o de fecundación humana asistida. ni sólo la de los médicos que dicen "yo puedo. con recursos escasos. El profesional y el cliente o usuario de sus servicios no se encuentran.7 5.. para crear un mundo plenamente autónomo. Hay que articular criterios de justicia para responder a la pregunta . o de la escasez de recursos con que cuenta para financiar sus actividades. Las profesiones.. Hoy es cada vez más frecuente el ejercicio profesional en el marco de organizaciones. No es lo mismo el médico que tiene su propia consulta que el médico que trabaja en un hospital de la Seguridad Social. corren el peligro de constituir un espacio segregado. De esta manera se corrige la tendencia al corporativismo en que tienen a caer los planteamientos de la ética profesional cuando no se toma en cuenta esta perspectiva..". Las profesiones no se entienden sino desde la función social que desempeñan.". y eso las vincula al contexto del que surgen y al que pretenden servir. alejado de las necesidades sociales. y con ellas la ética profesional.. en un espacio infinito y neutro en el que ellos se mueven a sus anchas sin interferencias extrañas. Las profesiones no son tan autónomas como pretenden ser. El principio de justicia sitúa el ejercicio profesional en el marco de una ética social. La ética social abre la perspectiva en la que se articulan las múltiples necesidades e intereses con las posibilidades y recursos disponibles conforme a criterios de justicia. Un psicólogo que trabaja en la selección de personal de una empresa tiene que compaginar sus obligaciones de profesional competente y honesto en relación con la persona que acude a él. El ejercicio profesional tiene lugar en un espacio social. instituciones y empresas. ya que no es posible dar la razón a todos y ofrecer a cada uno lo que desea o le conviene. con necesidad de compatibilizar o jerarquizar demandas plurales. con las obligaciones contraídas con la empresa que le emplea y le paga. no es una cuestión sobre la que baste la opinión de los afectados que dicen "yo quiero. sin cortapisas ni limitaciones. al margen de lo que la sociedad necesita de ellas.

8 ¿Qué es justo para todos cuando no hay recursos para satisfacer las demandas de todos? La ética profesional entronca entonces con la ética social al hacer intervenir criterios de justicia. en orden a marcar prioridades y distribuir recursos escasos. Al ejercicio profesional le afectan los criterios de justicia social (nacional e internacional). prioridades) en las que ha de ejercerse la profesión tienen también relevancia ética. en un país democrático o en otro que no lo es. Sin eso la ética profesional carece de criterios para hacer frente a las desmesuradas demandas de los profesionales que quieren más medios y las desmesuradas reclamaciones de los usuarios que quieren más y mejores prestaciones. cada colectivo profesional tiene que plantearse qué contribución al bien común debe hacer y corresponde a los responsables del gobierno de la sociedad asignar prioridades y distribuir recursos conforme a criterios de justicia. el medio ambiente. nivel cultural de la población. no pueden soucionarse sin poner la contribución competente de los profesionales al servicio de la solución de dichos problemas. tiene también que reflexionar sobre las condiciones reales en que dichas propuestas tienen que llevarse a cabo. Del hecho de ejercer una profesión en un país desarrollado o en otro que no lo es. la violencia. se siguen consideraciones éticas que no es posible desatender. Tampoco es posible silenciar que hoy las responsabilidades profesionales se suelen ejercer en contextos en los que la corrupción y la confusión están muy extendidas. etc. . las necesidades de todos y los recursos disponibles a la hora de establecer prioridades con criterios de justicia. Hay que tener en cuenta el marco social. etc. el paro. Los grandes problemas que tiene hoy planteados la humanidad. Muchas profesiones nacieron como servicio público y todas ellas tienen esa dimensión como constitutiva del servicio que pretenden proporcionar. Por eso la ética profesional tiene que preguntarse si la función social que de hecho desempeña una profesión es la misma que la que la sociedad necesita o espera de ella. Las circunstancias (escasez de recursos. La reflexión ética no se puede limitar a hacer propuestas ideales. modulación de las necesidades. las nuevas fuentes de energía. el SIDA. como las desigualdades Norte Sur.

por hipótesis. de medicina. en los debates públicos sobre estos temas. los médicos. ellos son. El punto de vista de los afectados y lo que desde esa perspectiva se puede aportar tiene y debe tener un peso específico insustituible. respectivamente. mejor pueden juzgar acerca de su ignorancia o incompetencia. sea que ellos mismos estén en condiciones de articularlo. la voz de los afectados y la voz de los responsables. En toda decisión compleja acerca de una actuación profesional hay que tener en cuenta. por supuesto. sea que su punto de vista y sus intereses sean articulados por otros que los representan. los arquitectos. aun cuando los enfermos se mueran. Y si hay profesionales que no saben. afectados y responsables en la toma de decisiones éticas. los ingenieros. competentes en los temas de su profesión. . Al fin y al cabo los que busca la actuación profesional es el beneficio del cliente. ingeniería. En los planteamientos de ética profesional. en los comités de ética.9 6. Lo que se sabe de derecho. etc. corre el riesgo de ignorar elementos muy decisivos de dicho problema. en la ideología del profesionalismo. son otros colegas de su misma profesión quienes. es fácil que caigan en el secuestro corporativo de los asuntos. Quien al plantearse cualquier problema en el que intervienen o pueden intervenir profesionales. eso no significa que sean ellos los únicos que tengan voz y voto en estos asuntos. la utilidad de los usuarios. Hay pues que tener en cuenta a los expertos profesionales para acertar en las decisiones acerca de asuntos de su competencia. Ahora bien. Esas decisiones afectan a otros. hay que intentar escuchar y hacer oír estas tres voces: la voz de los expertos. de arquitectura. no tiene en cuenta lo que pueden aportar los expertos. Diálogo entre expertos. pero sí añade elementos centrales que hay que tener en cuenta en las tomas de decisiones. lo saben los juristas. el punto de vista de los profesionales. por eso hay que hacer intervenir el punto de vista de los afectados. en principio. Cuando se deja todo en sus manos. Hemos aludido más arriba al paternalismo como la forma de dejar exclusivamente en manos de los expertos las decisiones. Eso no convierte a los afectados en expertos. Las operaciones serán técnicamente perfectas. etc.

Tiene que existir una perspectiva en la que se articulen las múltiples necesidades e intereses. Sólo así podrá adaptarse a las diferentes profesiones e incluso a situaciones muy dispares dentro de cada profesión. Eso es lo que toca hacer a los responsables políticos a nivel de toda la sociedad y a los directivos en los niveles institucionales. Como hemos dicho más arriba expertos y afectados no se encuentran ni en un espacio extrasocial ni en un paraíso de recursos y posibilidades ilimitadas. El discurso que se hace sólo desde esta perspectiva sirve para descalificar actuaciones. Las Universidades de la Iglesia deberían ser un buen lugar para hacer oír y entender esas lenguas diferentes. Este es el esquema de ética profesional que os quería presentar. tiene primero que ser enriquecido. Cuando no se puede llegar a todos. con las posibilidades y recursos disponibles conforme a criterios de justicia. hay que arbitrar fórmulas para que los recursos se distribuyan razonable y equitativamente conforme a criterios de justicia. Tal vez por eso sea tan difícil y compleja una ética profesional en una sociedad como la nuestra en la que cada cual vive en su mundo y casi sólo escucha a los que piensan más o menos como él. Se cae fácilmente en un moralismo estéril o sentimental. modulado y modificado. que estar asesorados por los expertos y deberán tener en cuenta a los afectados. Ellos tendrán. No sería pequeño servicio el que puede prestar la Iglesia a este mundo fragmentado: reunir a los dispersos en un nuevo y cotidiano Pentecostés en el que hablando cada cual su propia lengua diferente.10 Tampoco conviene absolutizar esta perspectiva. pero la solución no se la pueden proporcionar. por supuesto. por vivir las situaciones desde contextos y perspectivas semejantes. Cuando todo se enfoca desde este punto de vista puede haber gran empeño en los resultados finales. todos llegasen a entenderse. pero no se acaba de saber qué medios hay que poner para lograrlos. Se trata de un planteamiento genérico que para ser válido y aplicable a las distintas profesiones. pero no para solucionar problemas. . Los afectados son los que tienen el problema. no tienen para ello ni conocimientos ni recursos.

Se habla también de que ser juez.MARTÍN-MORENO Y AMANDO DE MIGUEL en su libro Ética de las profesiones (CIS.4 En el primer caso lo importante es el dinero que el profesional se lleva a casa a cambio de sus prestaciones. R. a lo que se dedica.SULLIVAN. Herder.SWIDLER.M. con la palabra Beruf (profesión. como "carrera" y como "vocación". "profesión" y "vocación": son originariamente términos religiosos. Vocación y Ética y otros ensayos. poder y competencia crecientes (en principio) que hacen que el trabajo se convierta en fuente de estima social.TIPTON. Madrid 1947. En el segundo caso se valora el status.M. 96-102.BELLAH. Nadie es sacerdote. Vive para el trabajo que realiza y no sólo de él. Cfr. A. Nadie acaba de decir quién es sin aludir a lo que hace y profesa hacer. Fue Lutero. Suele señalarse como rasgo importante del concepto de profesión lo que podríamos llamar el aspecto vocacional. págs. Identidad y vocación Digamos una última palabra sobre lo que la profesión significa para el que la ejerce. sino el que es llamado y 4 R. J. Espasa-Calpe. introdujo este término en el mundo de las actividades mundanas y aplicó el concepto de profesión muy cercano al de vocación (Berufung). págs. Barcelona 1970.Marañón. oficio). W. G. militar o médico es una especie de sacerdocio. vocacional. Algo paralelo sucede con la palabra "profesión" que originariamente significa la consagración por los votos del miembro de una orden religiosa. y posteriormente pasa a significar la consagración de una persona al tipo de actividad que se presenta como una forma de vida a la que uno también se consagra con cierto sentido religioso. Alianza. según Max Weber. ST. Hoy no se suele insistir en los aspectos vocacionales de la profesión. para lo que vive y de lo que vive. La componente ocupacional es muy importante en la configuración de la propia identidad. sin embargo. 57 y 68) dedican un capítulo a "la ideología del profesionalismo y la metáfora religiosa".5 Sí permanecen. El cristiano en la profesión. rasgos caracterizadores de este aspecto que hoy suelen agruparse más en torno al concepto de identidad. Madrid 1982. Madrid 1989.AUER. o si se prefiere la fuerte implicación personal en esas actividades ocupacionales. esp. 53-73. Ver también A. quien.N.MADSEN.11 7. prestigio social. Cuando el trabajo se ve como vocación la labor de una persona se convierte en algo inseparable de su vida. Hábitos del corazón. El trabajo puede verse como "puesto de trabajo". En el sacerdocio destaca el aspecto religioso. 5 .

102." La cosa no les parece banal pues piensan que "la ausencia de vocación implica la ausencia de un sentido moral. y se dedica a ella.. De igual manera el profesional siente la llamada a vivir para su profesión. Cabe en esto ser más inner directed (vocación) o más outer directed (prestigio. .. Hábitos. hace "profesión" de la forma de vida que comporta vivir para prestar ese servicio. ya que nuestra sociedad es cada vez más compleja y utilitarista.Bellah y sus colaboradores que "la idea de vocación es cada vez más difícil de comprender.. poder. 6 BELLAH y otros."6 El trabajo no agota su significado en las funcionalidades sociales o individuales que desempeña. dinero). pp. Afirman Robert N. 97.12 responde a la llamada libremente.

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