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Comentario Biblico, Antiguo y Nuevo Testamento

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Publicado porM. Camilo
Esto es de gran ayuda permitiendo más claridad a pasajes en la escritura.
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INTRODUCCIÓN

TRASFONDO HISTORICO

El libro de Ezequiel se relaciona con uno de los período más críticos en la
historia de Israel. Los oráculos en el libro cubren un período de 22 años, de
593 a 571 a. de J.C. (vea diagrama en la p. 656). Durante este tiempo la
ciudad de Jerusalén fue sitiada y destruida. El templo fue incendiado y la
monarquía llevada a su fin. La población de Judá sufrió las privaciones de la
guerra. Muchos fueron al exilio.

Desde un punto de vista humano mucho de la contienda del período radicó en
la inestabilidad política del Medio Oriente en esa época. Palestina era una
región pequeña pero afectada constantemente por los cambios en el equilibrio
de poder en toda la región. Egipto era una super potencia que envejecía. Asiria
había comenzado a desmoronarse, pero Babilonia estaba haciéndose cada vez
más fuerte. El reino del norte de Israel había sido destruido por los asirios en
722-721 a. de J.C. Las alianzas del reino de Judá habían oscilado entre Egipto
y Babilonia. Cuando el rey Joacim intentó rebelarse contra Babilonia alrededor
de 601-600 a. de J.C., Nabucodonosor respondió poniendo sitio a Jerusalén y
sometiéndola en 597 a. de J.C. Unos 10.000 de sus habitantes (<122414>

2 Reyes

24:14) fueron llevados al exilio. Uno de esos exiliados era un sacerdote llamado
Ezequiel.

EZEQUIEL EL PROFETA

Todo lo que sabemos acerca de Ezequiel viene de su libro de profecías. Aun
allí la información es escasa. Ezequiel era sacerdote (<260103>

Ezequiel 1:3) tanto

como profeta. Su fondo sacerdotal se muestra en su preocupación por la
pureza ceremonial (<260414>

Ezequiel 4:14) y el énfasis sobre el templo (40-48).
Estaba casado, pero su esposa murió durante el curso de su ministerio
(<262415>

Ezequiel 24:15-18). A diferencia de su contemporáneo Jeremías, Ezequiel
pasó su carrera profética en Babilonia. Muchos de sus primeros oráculos tratan
de eventos en Jerusalén y Judá. Este hecho, y los detalles de los oráculos

mismos, han llevado a muchos comentaristas a sugerir que Ezequiel pasó por lo
menos parte de su carrera profética en Palestina. Sin embargo, no hay en el
libro ninguna declaración directa para apoyar esta opinión. Como un exiliado,
que profetizó a otros exiliados, Ezequiel indudablemente habría estado
preocupado acerca de las catástrofes que aguardaban a su patria. Sus oyentes
también habrán estado muy ansiosos de escuchar acerca del destino de su país.
Debemos por lo menos esperar que los eventos en Israel/Judá ocuparan parte
sustancial de su labor profética. Ser capaz de percibir lo que estaba sucediendo
en tierras distantes de donde él vivía, era una habilidad necesaria para un
profeta exiliado en Babilonia.

Como profeta, se requería que Ezequiel relatara sus percepciones al pueblo.
Algunas veces utilizó más que meras palabras. En varios casos él dramatizó
parte de la profecía. Las ayudas visuales no son nada nuevo. Estas profecías
dramatizadas incluyeron estar acostado atado con cuerdas (<260401>

Ezequiel 4:1-

8), afeitarse la cabeza y golpear con una espada algo del cabello (<260501>

Ezequiel

5:1, 2), cubrirse el rostro y perforar un muro (<261203>

Ezequiel 12:3-7), temblar

(<261218>

Ezequiel 12:18) y evitar todos los ritos de duelo por su fallecida esposa

(<262416>

Ezequiel 24:16-24). No es de extrañar que su salud mental haya sido
cuestionada. No obstante, lo extraño mismo de sus actos, y a veces sus
oráculos también, sirvieron para llamar la atención a su mensaje. Parece
también que durante una parte de su carrera profética él sufrió una pérdida
parcial del habla. Su capacidad completa para hablar regresó cuando Jerusalén
cayó (<263321>

Ezequiel 33:21, 22).

A pesar de sus extrañas acciones, Ezequiel fue altamente respetado como
profeta. A los 18 meses de su visión inaugural los ancianos de su pueblo habían
comenzado a visitarle para consultas (<260801>

Ezequiel 8:1; también 14:1; 20:1;
33:30, 31). Parece, no obstante, que aunque apreciado no siempre se le hacía
caso (<263330>

Ezequiel 33:30-33). Es fácil admirar a un líder moral o espiritual,
pero no siempre es fácil poner en práctica los requerimientos que hace. El
ejemplo supremo es el de Jesús (ver <400724>

Mateo 7:24-29).

Ezequiel no era esclavo de los convencionalismos sociales. El no vivía una vida
cómoda en una sociedad cómoda. Pertenecía a un grupo minoritario,
forzosamente transplantados como resultado de la guerra en su país de origen.
Su religión era bastante minoritaria, luchando para sobrevivir en una sociedad
pluralista multicultural. El poderoso país donde estaba exiliado tenía muchos
dioses y él tenía sólo uno. Sin embargo, él proclamó firmemente el mensaje que

había un Dios, quien finalmente salvaría a su pueblo, sin importar lo que
pudieran hacer otras naciones.

EL LIBRO DE EZEQUIEL

A pesar de una reputación de oscuridad y dificultades textuales, el libro de
Ezequiel tiene una estructura claramente definida. Es una colección de 52
oráculos, mensajes o visiones divinamente entregados, descriptos por el profeta
Ezequiel. Hay apenas un escaso mínimo de narrativa proporcionada para dar
un contexto a cada uno de los oráculos. Sin embargo, el principio de cada
oráculo está indicado claramente por una de dos frases: “Vino a mí la palabra
de Jehovah” o “la mano de Jehovah vino sobre mí”.

Estas dos expresiones no son intercambiables. Ellas dan una indicación del tipo
de profecía que seguirá. La primera expresión es por mucho la más frecuente.
Indica el comienzo de un mensaje verbal de Dios que generalmente debe ser
entregado al pueblo de Israel. La segunda expresión se usa para indicar una
experiencia más intensa, donde el profeta es afectado físicamente. Se usa en
todos los grandes oráculos visuales donde Ezequiel mismo se siente
transportado dentro de la visión misma.

Los oráculos se agrupan de acuerdo con el tema y no están siempre en estricto
orden cronológico. Cada oráculo es independiente de sus vecinos. Algunas
veces los oráculos vecinos están separados uno del otro por un período de
años. La construcción del libro en general lleva la marca de una mente
claramente organizada. Esta impresión es reforzada por el uso repetido de
frases fijas y la casi rítmica naturaleza de muchas parte del texto.

La naturaleza del tema significa que los primeros 32 capítulos consisten en
advertencias de desastre, y los últimos 16 consisten en promesas de esperanza.
El punto decisivo en el libro es la caída de Jerusalén, como se da en

<263321>

Ezequiel 33:21, 22. Colocó el cimiento de lo que ha sido llamado literatura
“apocalíptica”. Ciertamente su más fuerte influencia ha de verse en el libro de
Apocalipsis, donde mucho del simbolismo es similar al de Ezequiel (ver artículo:
Libros apócrifos y apocalípticos).

EL MENSAJE DEL LIBRO

En conjunto el libro de Ezequiel consiste en advertencias iniciales de calamidad
seguidas por promesas de restauración. Así como las calamidades que fueron

pronosticadas se cumplieron, así se cumplirán las promesas de restauración. El
pueblo de Dios, habiendo soportado tanto en el pasado, sería últimamente
salvado de su miseria. Israel se volvería a su Dios y a su tierra prometida. Ellos
serían su pueblo y él sería el Dios de ellos.

Varios otros temas aparecen a través de los oráculos. El asunto de la
responsabilidad humana ocurre en varias formas. La destrucción que caería
sobre Israel vino como un resultado de su propia indocilidad. Fue por causa de
su idolatría que fue castigada. Sin embargo, en este caso la culpa no era un
asunto puramente comunal. Los individuos no eran castigados simplemente
debido a los pecados de sus antepasados (cap. 18). Fueron considerados
culpables por lo que cada uno de ellos como individuo había hecho, pero este
tema se clarifica aun más. Ser tenido por justo no era asunto de acumular
puntos a favor para compensar los desfavorables (un punto de vista
comúnmente sostenido aún hoy). Era menester un cambio fundamental,
duradero, del corazón del individuo (<261830>

Ezequiel 18:30-32).

Otro tema importante es la relación de Dios con su pueblo. Una frase que
ocurre muy frecuentemente por todo el libro es que los hechos pronosticados
ocurrirían “para que ellos sepan” que él era su Señor. Las calamidades no eran
sólo castigo. Eran también un medio de llevar al pueblo al conocimiento de
Dios. Esta relación especial se recalca por todo el libro. El los juntaría y
protegería tal como un pastor cuida de sus ovejas. Un Pastor vendría a
cuidarles y gobernar sobre ellos (<263401>

Ezequiel 34:1-31; 36:24-28).

Sin embargo, la estrecha relación entre el Señor y el pueblo de Israel no
significaba que otras naciones y tierras estaban fuera de la esfera de su
autoridad y control. Los oráculos de Ezequiel a las naciones extranjeras hacen
claro que Dios no era simplemente una deidad parroquial gobernando a
Jerusalén y sus cerros alrededor. En algunas maneras una nación pagana podría
ser instrumento de Dios, aun hasta el punto de castigar a Israel.

Las figuras gráficas en el libro de Ezequiel pueden ser inquietantes. Los
oráculos de Ezequiel tienen relación con uno de los períodos más oscuros en la
historia de Israel. Durante su carrera profética su pueblo sería dispersado y la
ciudad de Jerusalén y el templo destruidos. Sin embargo, el libro concluye con
mensajes de esperanza. Al final del tiempo el Pastor vendría a juntar sus ovejas.

EZEQUIEL PARA HOY

El libro de Ezequiel tiene pasajes que son difíciles de interpretar y aun más
difíciles de aplicar. Puede ser de consuelo para el lector moderno saber que los
antiguos rabinos tenían que estudiar largo y duro el contenido del libro. Hay
también una tendencia infortunada a ser atraído a los pasajes más oscuros a
expensas de los más directos. Sin embargo, hay varios puntos útiles al abordar
el libro. Primero, es importante recordar que el libro es una colección de
oráculos independientes. Estos están siempre identificados por las expresiones
“vino a mí la palabra de Jehovah” o “La mano de Jehovah fue sobre mí
[Ezequiel]”. Los oráculos se agrupan temáticamente, aunque no siempre en
estricto orden cronológico, y pueden variar en tamaño de unos pocos
versículos a varios capítulos. Sabemos por aquellos que están fechados que
algunas veces puede separarlos un lapso de varios años, de modo que es mejor
escoger un oráculo solo, leerlo totalmente, y considerarlo por sí solo.

Segundo, Ezequiel tiende a ser escrito según una fórmula, casi prosa poética.
Hay temas y expresiones que aparecen por todo el libro. Una frase que puede
ser misteriosa en una sección puede ser más clara en otra. Es útil, por lo tanto,
comenzar con algunos de los pasajes menos “excitantes” para captar el sentido
del lenguaje y pensamiento del libro. Por este motivo es mejor no comenzar
con los capítulos iniciales. Los oráculos más extensos de <260101>

Ezequiel 1:1—
3:15; 8:1—11:25; 38:1—39:29 y 40:1—48:35 deben ser estudiados al fin. El
principio del cap. 12 puede ser un punto posible de entrada.

Tercero, es también útil tener en mente los temas generales que unen los
oráculos. Los caps. 4—24 contienen advertencias acerca de la inminente
destrucción de Jerusalén por Nabucodonosor. Los caps. 25—32 contienen
advertencias a los vecinos de Israel acerca de la actitud de ellos en la hora de
necesidad de él, y los caps. 33—48 contienen mensajes de esperanza para el
pueblo de Israel después de la caída de Jerusalén.

La situación política del pueblo de Israel en aquel entonces era obviamente
bastante distinta de la de hoy. Sin embargo, detrás de las cosas específicamente
políticas, vemos a una sociedad complicada, cargada de asuntos familiares
desordenados: incertidumbre acerca del futuro; cataclismos internacionales;
pluralismo religioso; corrupción institucional; fe en desorden. La sociedad
moderna tiene sus propios ídolos, falsos profetas, santuarios corrompidos,
instituciones decadentes y fanatismos nacionales. Tienen nombres distintos,
pero las palabras de Ezequiel pueden todavía aplicarse a ellas.

Hay un peligro en aplicar demasiado precisamente a la actualidad lo que
ocurrió hace dos milenios y medio, especialmente cuando ocurren nombres
similares de lugares (particularmente Israel). No obstante, el contorno general
de los problemas de la sociedad es tan similar hoy que los principios pueden
fácilmente ser aplicados. La sociedad y Dios no cambian.

BOSQUEJO DEL CONTENIDO

<260101>

Ezequiel 1:1—3:21 La comisión de Ezequiel

1:1—3:15 El llamado de Ezequiel
3:16-21 La responsabilidad del centinela

<260322>

Ezequiel 3:22—24:27 Advertencia sobre la inminente destrucción de
Jerusalén

3:22—5:17 Mensajes dramatizados: el sitio de Jerusalén pronosticado
6:1-14 Profecía contra la idolatría en Israel
7:1-27 Advertencia de desastre inminente para Israel
8:1—11:25 La idolatría de Jerusalén y su castigo
12:1-16 Un mensaje dramatizado: el exilio pronosticado
12:17-20 Un mensaje dramatizado: Israel temblará
12:21-25 La profecía se cumplirá...
12:26-28 ... y se cumplirá pronto
13:1-23 Condenación de los falsos profetas y profetisas
14:1-11 Condenación de la idolatría
14:12-23 El juicio sobre Israel no será conjurado por los pocos justos
15:1-8 Jerusalén, la vid inútil
16:1-63 Jerusalén, la esposa infiel y promiscua
17:1-24 Aguilas, cedros y una vid: una parábola política
18:1-32 La responsabilidad del individuo
19:1-14 Lamento por los gobernantes de Israel
20:1-44 La persistente rebeldía de Israel
20:45-49 Juicio por fuego
21:1-7 Juicio por la espada
21:8-17 La espada está afilada
21:18-32 La espada del rey de Babilonia
22:1-16 Los pecados de Jerusalén
22:17-22 La fundición de Israel
22:23-31 Injusticia en la ciudad. Corrupción en todos los niveles

23:1-49 Ohola y Oholiba, hermanas adúlteras
24:1-14 La parábola de la olla: Jerusalén sitiada
24:15-27 La muerte de la esposa de Ezequiel y el significado de su duelo

<262501>

Ezequiel 25:1-17 Profecías contra naciones vecinas

<262601>

Ezequiel 26:1—28:19 Profecías contra Tiro

26:1-21 La denunciada satisfacción propia
27:1-36 Un lamento
28:1-10 Contra la arrogancia
28:11-19 Expulsión del paraíso

<262820>

Ezequiel 28:20-26 Profecía contra Sidón: “Conoce a Jehovah”

<262901>

Ezequiel 29:1—32:32 Los oráculos egipcios

29:1-16 Egipto: declinación y caída
29:17-21 La recompensa de Nabucodonosor
30:1-19 Un día oscuro para Egipto
30:20-26 Los brazos rotos del faraón
31:1-18 La lección para Egipto del cedro cortado
32:1-16 Lamento por el faraón
32:17-32 El descenso de Egipto al dominio de la muerte

<263301>

Ezequiel 33:1-20 El alcance de la responsabilidad

<263321>

Ezequiel 33:21, 22 Ezequiel recupera su habla

<263323>

Ezequiel 33:23-33 Las posesiones ilegales de Israel

<263401>

Ezequiel 34:1—48:35 Profecías de restauración

34:1-31 Los pastores de Israel denunciados
35:1—36:15 Profecías y montes: advertencias a Edom y aliento para Israel
36:16-38 La restauración de Israel
37:1-14 El valle de los huesos secos
37:15-28 La reunión de Israel
38:1—39:29 Profecías contra los que se oponen a Israel
40:1—48:35 Visiones del templo nuevo y la tierra nueva

COMENTARIO

1:1—3:21 LA COMISION DE EZEQUIEL

1:1—3:15 El llamado de Ezequiel

El libro de Ezequiel comienza como si tuviera el propósito de continuar.
Después de una de las más breves introducciones narrativas, se nos presenta el
primero de una serie de oráculos que constituyen el libro. Este oráculo inicial
pertenece al grupo de profecías altamente visuales cuyo prefacio es la
expresión “la mano del Señor fue sobre mí”.

Aunque no declarado explícitamente, este oráculo representa la comisión de
Ezequiel como profeta. La visión fue intensa. Se nos dice que después de ella el
profeta se sentó atónito por varios días. En la visión él ve a un ser radiante
sentado sobre un trono de zafiro debajo del cual se mueven rápidamente cuatro
criaturas futuristas. El oye una voz que le dice que será enviado a declarar lo
que el Señor dice al pueblo de Israel en el exilio. Se le advierte acerca de la
obstinación del pueblo; sin embargo, debe hablar, sea que escuchen o no.

Hay mucho en esta visión que no está explicado, especialmente en relación con
los querubines y sus guías acompañantes semejantes a ruedas. El sentido
general del simbolismo es transmitir la majestad de Dios que todo lo abarca.
Cada uno de los temibles querubines exhibía caras representando las formas
más elevadas de la vida: el hombre, el león (rey de las bestias), el becerro
(primero de los animales domésticos) y el águila (principal de las aves del aire).
Ellos viajaban como si fueran “relámpagos” acompañados por sus ruedas-guías
llenas de ojos alrededor. Sin embargo, estas magníficas criaturas eran sólo
asistentes del trono. Estaban bajo el trono de Dios. Si los asistentes eran
temibles, cuánto más lo era el rey mismo.

Le fue dicho a Ezequiel que él sería enviado al pueblo de Israel y su mensaje
contendría advertencias y ayes, pero que él las hallaría dulces (<260301>

Ezequiel

3:1-4). La experiencia toda cambió la vida de Ezequiel. Se le daría poder para
entregar su mensaje, a pesar de la resistencia de su pueblo al mismo. El
necesitaba tal fortaleza, porque su tarea no sería fácil.

No fue por la razón, o la fría lógica, o la contemplación de beneficios de largo
alcance que Ezequiel sintió su llamado profético. Fue porque había vislumbrado

lo aterrador y la majestad de Dios. Los mandatos de Dios son más fáciles de
obedecer cuando contemplamos a quien los ha dado.
1:1-3 Ezequiel, hijo de Buzi, experimenta visiones enviadas por Dios. 1:4-14
El ve una gran nube centellante cuyo centro brilla como metal fundido. En su
ígneo centro pueden verse cuatro seres vivientes. Tienen forma humana, pero
cada uno tiene cuatro caras y dos pares de alas. Los rostros son como los de
hombre, león, becerro y águila. Los seres vivientes se desplazan yendo y
viniendo como relámpagos. 1:15-21 Cada uno de ellos es acompañado por
algo que brilla y redondo como una rueda. Las ruedas van dondequiera que
van los seres vivientes. El sonido de las alas de los seres vivientes es como un
gran estruendo. 1:22-28 Por encima de los querubines está lo que parece una
expansión de cristal impresionante. Sobre ésta parece haber como un trono de
zafiro, que lleva una radiante figura resplandeciente. El resplandor es como un
arco iris. Es la gloria del Señor. 2:1-8 Una voz le dice a Ezequiel que él será
enviado a los israelitas, un pueblo obstinado, en constante rebelión contra Dios.
El ha de profetizarles, sea que ellos escuchen o no. No debe temer ni rebelarse.
2:9—3:3 Se le da a Ezequiel un rollo que contiene palabras de lamento y
duelo. Se le ordena comer el rollo. Al hacerlo descubre que tiene un sabor tan
dulce como la miel. 3:4-11 Se le advierte que los israelitas no querrán
escucharle. Por lo tanto, se le dará la fuerza de voluntad para la tarea. Se le
dice que vaya inmediatamente a sus compatriotas en el exilio y les entregue el
mensaje de Dios. 3:12-15 Transportado de regreso para estar con los
exiliados, él se sienta atónito durante siete días.

Notas. 1:1 Del año 30: no se nos dice a qué se refiere esta fecha. Una
posibilidad es que era la edad del profeta. El río Quebar era un canal del
Eufrates que estaba al sudeste de Babilonia. 2 Quinto año del exilio, 593 a. de
J.C. 5 Los cuatro seres vivientes son los asistentes del trono. En el cap. 10 se
les llama “querubines”. 15-21 Ruedas: los intérpretes antiguos tomaban el texto
como describiendo una clase de carroza. La naturaleza de sus ruedas le
permitía viajar sin esfuerzo en cualquier dirección. 16 Crisólito: un tipo de
roca. 22 Bóveda: la misma palabra es usada en <010106>

Génesis 1:6-8. La idea
aquí es la de una plataforma firme que separa a los querubines del trono. 28 El
aspecto:
Ezequiel toma cuidado de no decir que él haya visto a Dios. 2:1 Hijo
de hombre:
esta expresión ocurre más de 90 veces en Ezequiel En este libro se
refiere al hecho de que Ezequiel es un ser humano, “mortal”. 10 Los rollos se
escribían normalmente de un solo lado. El hecho de que este rollo estaba
escrito por el derecho y por el revés puede indicar la plenitud o lo completo

del mensaje. 3:1 Come este rollo: Ezequiel debía absorber el mensaje que iba
a recibir. El no era sólo un transmisor de señales divinas. Las palabras de Dios
eran para él también. 11 Los cautivos: los oyentes inmediatos de Ezequiel
serían sus compañeros de exilio en Babilonia. 14 Amargura... espíritu
enardecido:
estas intensas emociones eran probablemente agitadas por el
sentido de la obstinación de Israel (cf. <260305>

Ezequiel 3:5-8). 15 Tel Abib: “tel”
es un cerro o montículo. El nombre es idéntico a la moderna Tel Aviv, aunque
los dos lugares están muy distanciados el uno del otro.

3:16-21 La responsabilidad del centinela

Después de pasar varios días recuperándose del trauma de su visión inicial,
Ezequiel recibe un segundo, breve mensaje. Esta vez sus responsabilidades son
delineadas, juntamente con las penalidades por evadir sus deberes (cf.

<263301>

Ezequiel 33:1-9). El privilegio de ser llamado a ser un siervo de Dios trae
responsabilidades consigo. La fiel ejecución de estas responsabilidades es más
importante que si tiene éxito o no.

17 Ezequiel es constituido como un centinela para Israel, para entregarles el
mensaje de Dios. 18, 20 Si no transmite las advertencias de Dios a alguno, será
tenido por responsable del destino de esa persona. 19-21 Al transmitir el
mensaje él habrá cumplido su deber, aun si el receptor del mensaje lo ignora.

Nota. 14 Centinela: la tarea del centinela era estar alerta a cualquier peligro
que amenazara la ciudad.

3:22—24:27 ADVERTENCIA SOBRE LA INMINENTE
DESTRUCCION DE JERUSALEN

3:22—5:17 Mensajes dramatizados: el sitio de Jerusalén pronosticado

El primer conjunto de acciones proféticas de Ezequiel fueron tanto visuales
como verbales. Tenía un mensaje desagradable para llevar al pueblo de
Jerusalén: iban a estar bajo sitio. Además, el sitio sería tan prolongado que los
alimentos escasearían. Una tercera parte del pueblo moriría de hambre o
enfermedad. Otra tercera parte moriría en luchas alrededor de la ciudad. La
mayoría de los restantes serían dispersados y sólo quedarían unos pocos.

Para transmitir este horrendo mensaje Ezequiel habría de usar un método
llamativo. El tenía que simbolizar el sitio. Parece que a esta altura él perdió la
facultad de hablar, y sólo sería capaz de hablar cuando tuviera un oráculo que

declarar (<260326>

Ezequiel 3:26, 27). Esta pérdida parcial del habla continuó hasta
que le llegaron noticias de la caída de Jerusalén (<263322>

Ezequiel 33:22; cf. 24:27).

Habría también otros mensajes dramatizados (<261201>

Ezequiel 12:1-16; 17—20;
24:15-27), pero este primero debe haber establecido su reputación como uno
de los profetas más singulares de Israel.

Podríamos hallar el método de Ezequiel de entregar su mensaje heterodoxo,
aun divertido o embarazoso. Sin embargo, es más importante comunicar el
mensaje que preservar la reputación popular del orador.
3:22, 23 Se le dice a Ezequiel que salga al valle. Cuando lo hace, ve la gloria
del Señor y se postra. 3:24-27 Se le dan instrucciones de ir y confinarse en su
propia casa. Se le informa también que quedará incapacitado para hablar,
excepto cuando esté entregando un mensaje de Dios. 4:1-8 Se le dice que
haga un pequeño modelo que representará a Jerusalén bajo sitio. Durante 390
días él estará acostado, atado, sobre su lado izquierdo. Durante este tiempo él
llevará los pecados de Israel. Tendrá después que acostarse sobre su lado
derecho por 40 días, llevando los pecados de Judá. Cada día representa un
año. 4:9-17 Durante los 390 días él subsistirá con raciones insuficientes,
iniciando así la escasez de alimentos que castigará a Jerusalén. El evita tener
que contaminar el alimento, sin embargo, una contaminación similar tendrá lugar
cuando el pueblo de Israel sea exiliado a naciones foráneas. 5:1-4 Se le dice
que afeite su cabeza y su rostro. Cuando haya terminado de representar el sitio,
él ha de quemar una tercera parte de su cabello dentro de la ciudad. Otro
tercio será golpeado por la espada alrededor de toda la ciudad. El tercio
restante será esparcido al viento. Unos pocos cabellos serán guardados en su
manto; otros pocos serán quemados. 5:5-17 Jerusalén se ha rebelado contra
las leyes de Dios. Por tanto su proclama es: “Yo estoy contra ti, Jerusalén, y
te castigaré. Por tu idolatría y prácticas detestables, un tercio de tu pueblo
morirá de peste o hambre dentro de ti. Otro tercio morirá por la espada fuera
de tus muros. El último tercio será dispersado y saqueado. Entonces cesará mi
ira y ellos sabrán que yo soy el Señor. Cuando llegue vuestro castigo vosotros
seréis una advertencia a otras naciones.”

Notas. 3:23 La gloria de Jehovah: como Ezequiel había visto en

<260128>

Ezequiel 1:28. 25 Te atarán: cf. 4:8. Durante el tiempo que él dramatizaba
su profecía, Ezequiel estuvo atado con cuerdas. 4:1 Tableta de arcilla o más
tarde un ladrillo: tabletas blandas de arcilla eran usadas como papel para
escribir. 3 Plancha de hierro: podría representar la fuerte opresión del sitio. 5

390 días: se han hecho intentos de explicarlos en términos de la duración de
los exilios. El exilio de Judá duró una generación (unos 40 años) 586-536 a. de
J.C., el de Israel unos 150 años, 734-580 a. de J.C. (la LXX dice 190 años,
que se toma como el total aprox. para ambos exilios). Esta no es una
explicación satisfactoria. Quizá es mejor ver los años como representando
profundidad más bien que duración: la infidelidad de Israel es unas diez veces
peor que la de Judá. 10, 11 Las raciones de Ezequiel eran unos 220 gramos de
cereales y 0.6 litros de agua. Estas eran cantidades insuficientes, simbolizando
la escasez de alimento (v. 17). 5:1 Afeitarse la cabeza era una señal de duelo.
17 Los cuatro azotes mencionados aquí —peste, hambre, fieras dañinas y
sangre (guerra)— aparecen varias veces por todo el libro.

6:1-14 Profecía contra la idolatría en Israel

Aunque esta profecía está dirigida contra los montes de Israel, el blanco
verdadero para la condenación son los santuarios o “lugares altos” que se
encontraban en los montes. Un lugar alto era un sitio de adoración al aire libre,
de origen cananeo. Algunos del pueblo usaban estos sitios para adorar al
Señor, pero muchas de las prácticas idólatras paganas eran retenidas. La
advertencia es que la condenación que pendía sobre la ciudad golpearía
también a las regiones alrededor. Los practicantes de la adoración en los
lugares altos no serían salvados por sus ídolos. No obstante, los eventos que se
avecinaban no eran sólo una forma de castigo. La expresión y sabrán (sabréis)
que yo soy Jehovah se repite por todo el oráculo (vv. 7, 10, 13, 14). Los
adoradores en los lugares altos vendrían a saber cuáles dioses eran falsos y cuál
era real.

La adoración de ídolos en los lugres altos fue un problema perenne para Israel
(cf. <111228>

1 Reyes 12:28-33; <121709>

2 Reyes 17:9-11). Aunque Ezequiel atacaría
más tarde los pecados “más nuevos” adquiridos por Israel de sus vecinos,
algunos de los oráculos tratan de estos problemas más antiguos. Prácticas
erróneas, aun si institucionalizadas por siglos de tradición en una sociedad,
todavía continúan siendo erróneas.

1-7 Proclama a los montes de Israel, en otras palabras: “Estoy por traer espada
contra vosotros. Vuestros lugares altos y otros lugares de adoración serán
destruidos. Vuestros habitantes serán muertos delante de sus ídolos. Vosotros
sabréis entonces que yo soy Jehovah.” 8-10 “Pero algunos serán dejados. En
las naciones en que están dispersados se acordarán de mí y se despreciarán a sí
mismos por lo que han hecho. Sabrán que soy Jehovah.” 11-14 “Deplorad y

lamentad las impías prácticas de Israel, porque espada, hambre y peste les
alcanzarán. Cuando las gentes yazcan alrededor de sus ídolos y santuarios, y su
tierra esté desolada, entonces sabrán que yo soy Jehovah.”

Notas. 11 ¡Ay!: muchos comentaristas sugieren que hay implicaciones de
escarnio o mofa aquí. 14 Desde el desierto hasta Diblat: es decir, por toda la
tierra.

7:1-27 Advertencia de desastre inminente para Israel

El sentido de urgencia en esta profecía es agudo. La calamidad que está
pronosticada para Israel está por suceder. Ya no hay tiempo alguno para
cambiar de pensamiento. La guerra es inminente; Jerusalén será sitiada y su
tierra desolada.

1-9 Proclama a la tierra de Israel, en otras palabras: “¡Ahora viene el fin sobre
ti! No habrá compasión. Cuando hayáis recibido el pago de vuestras prácticas,
entonces sabréis que yo soy Jehovah.” 10-14 “El día ha llegado.” 15-22
“Espada, peste y hambre os esperan. Los que sobrevivan estarán llenos de
vergüenza y desesperación. De nada le servirán sus riquezas, serán saqueadas.”
23-27 “Los más perversos de las naciones se apoderarán de sus propiedades.
No habrá tregua. Hasta el rey estará de duelo. Serán juzgados conforme a sus
propias normas. Entonces sabrán que yo soy Jehovah.”

Notas. 10 La vara ha echado brotes; ha reverdecido la arrogancia: la
violencia y el orgullo traerán ahora su propia recompensa. 12 El que compra
no se alegre:
la crisis que se avecina hará que sea un disparate llevar a cabo
actividades comerciales normales. 15 Afuera habrá espada; y adentro peste
y hambre:
los que queden fuera de la ciudad serán cortados por las tropas
enemigas. Los que estén dentro de la ciudad sufrirán el sitio. El hambre y la
enfermedad vendrán. 19 Plata... oro: al intensificarse el sitio el dinero no
ayudará para obtener alimentos. 23 Prepara cadenas: cadenas de cautiverio.

8:1—11:25 La idolatría de Jerusalén y su castigo

En esta gran visión Ezequiel se encuentra transportado en un trance al templo
de Jerusalén. Allí se le muestra la deplorable condición de la religión israelita.
Las tierras mismas del templo se utilizan para prácticas paganas. Sigue la
tribulación y Ezequiel entonces percibe el trono majestuoso y las asombrosas
criaturas que había visto en su visión inicial: la gloria de Dios. Habrá retribución

para los que traman injusticia social en la ciudad. No obstante, la profecía
concluye con una promesa que los exiliados regresarán a su tierra.

El sincretismo, la mezcla de elementos de varias religiones, es una de las sendas
más fáciles de seguir. Supuestos creyentes pueden contrabalancear sus
apuestas y mantener felices a todos los dioses. Pero el Dios de Israel es un
Dios celoso. No puede haber otro competidor para la adoración y devoción de
una persona. En nuestras sociedades pluralistas de muchas creencias es
necesario poner este énfasis, y es a menudo malentendido. Sin embargo,
nuestro acomodo no es menos aborrecible a Dios que las prácticas paganas
aquí descritas.
8:1-4 Ezequiel tiene una visión en la que es transportado al templo en
Jerusalén. Allí ve la gloria de Dios, tal como lo había hecho en el valle. Luego
se le muestran varios ejemplos de la idolatría que se practicaba. El ve un ídolo
levantado a una entrada del altar (<260805>

Ezequiel 8:5, 6); setenta ancianos de
Israel adorando figuras de animales grabadas en las paredes (<260807>

Ezequiel 8:7-

13); mujeres llorando al dios Tamuz (<260814>

Ezequiel 8:14, 15); 24 hombres

adorando el sol (<260816>

Ezequiel 8:16-18).
9:1-6a Se le ordena a un hombre poner una marca en la frente de todos
aquellos en Jerusalén que lamentan profundamente tales prácticas. El hombre
comienza a ejecutar el mandato. Se dice entonces a otros seis hombres que
maten a todo aquel en Jerusalén que no tenga la marca. 9:6b, 7 Ellos
comienzan con los ancianos en el templo. 9:8-10 Los ruegos de Ezequiel por
clemencia son rechazados debido a la gran violencia e injusticia en Israel y
Judá. 9:11 El hombre que tenía que marcar la frente de las personas concluye
su tarea. 10:1-6 Se le instruye entonces a tomar carbones encendidos de entre
los querubines y esparcirlos sobre Jerusalén. 10:7, 8 Uno de los querubines le
alcanza los carbones encendidos. 10:9-22 Los cuatro querubines son
acompañados cada uno por algo semejante a ruedas. Estos querubines y
ruedas son los mismos que Ezequiel había visto antes.
11:1-7 El Espíritu lleva a Ezequiel a la puerta oriental del templo. El Señor le
muestra un grupo de 25 hombres que están tramando el mal y dando consejos
impíos. Se ordena a Ezequiel profetizarles. 11:7-12 Dios conoce sus
pensamientos. Ellos habían matado a muchos en la ciudad, pero serán sacados
de ella y castigados por atacantes extranjeros. No guardaron las leyes de Dios.
11:13-15 En el transcurso de la profecía uno del grupo muere, Pelatías hijo de
Benías. Alarmado, Ezequiel pregunta al Señor si el remanente de Israel va a ser

exterminado por completo. Se le dice que aquellos que ahora viven en
Jerusalén piensan que los exiliados ya no son aptos para heredar la tierra de
Israel. Se le ordena decirles, en otras palabras: “Aunque estáis exiliados, yo
todavía he estado con vosotros. Yo os recogeré de nuevo a la tierra de Israel.
Los que regresan quitarán sus ídolos. Tendrán un corazón nuevo y guardarán
mis leyes. Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios. Los devotos de los ídolos
recibirán su recompensa” (<261118>

Ezequiel 11:18-21).
11:22-25 La gloria de Dios se mueve a un monte al este de Jerusalén. El
Espíritu transporta a Ezequiel entonces en su visión de vuelta a los exiliados en
Babilonia. Les cuenta todo lo que ha visto.

Notas. 8:1 “El sexto año”: 529 a. de J.C. Ancianos: sólo 14 meses después
de su visión de consejo Ezequiel ha llegado a la posición que aun los ancianos
de Israel le visitan para consultarle (cf. <261401>

Ezequiel 14:1; 20:1). 2 Como de
hombre:
en éste y siguientes versículos Ezequiel es notablemente impreciso en
sus descripciones del ser parecido a hombre que vio. El tiene cuidado en
recalcar que lo que vio era como le parecía a él, y no lo que realmente eran
atributos físicos del mensaje divino. 3 Puerta... norte: en su visión Ezequiel es
transportado al templo en Jerusalén. Imagen... que provoca a celos:
posiblemente una imagen de Asera, una diosa de la fertilidad. A diferencia de
los ídolos mencionados antes en este capítulo, esta imagen estaba a la vista del
público. Era una provocación; estaba allí para hacer que los que pasaban
siguieran sus caminos; incitaría al resentimiento entre los israelitas fieles; pero
principalmente invocaría el desagrado celoso de Dios. 4 Gloria del Dios de
Israel:
estaba aún allí a pesar de lo que sucedía en el templo. 7-12 Se muestra
ahora a Ezequiel una idolatría de naturaleza más secreta. 10 Grabados, es
decir, inscriptos. 11 Setenta... ancianos, es decir, una proporción sustancial de
los ancianos de Israel. 14 Tamuz: (también llamado Damuzi) era un dios
babilónico cuya adoración incluía lamentos por su descenso al averno. 16 El
insulto adicional aquí es que la adoración al sol tenía lugar frente al altar del
templo. 17 Llevan la rama de la vid a sus narices: posiblemente otro gesto
ceremonial relacionado con la adoración al sol. 9:1-11 Este pasaje recuerda
fuertemente otros pasajes apocalípticos del juicio final. 9:3 La gloria del Señor
comienza a dejar el templo. El mensaje es claro. La paciencia de Dios para con
su pueblo es duradera, pero no es para siempre. Si persistimos en nuestros
caminos de idolatría, él debe partir y finalmente abandonarnos a ello. 9:4 Pon
una marca:
la marca era la letra taw, la última letra del alfabeto heb., que se
parecía a una x. La marca servía para distinguir a los que habían sido fieles de

los que no lo habían sido. 10:1 Piedra de zafiro que tenía... trono: esto
corresponde con la visión inicial de Ezequiel (cf. <260126>

Ezequiel 1:26). 10:2
Querubines: las criaturas majestuosas del cap. 1 son ahora identificadas como
querubines. Se describe a estos seres mitológicos como estando debajo, o tal
vez aun sosteniendo, el trono de Dios. Su papel aquí como asistentes del Señor
encuadrarían con su descripción en la cubierta del arca del pacto (<022518>

Exodo

25:18-22) y con otras referencias del AT que representan al Señor como
entronizado entre los querubines (<090404>

1 Samuel 4:4; <100602>

2 Samuel 6:2; <121915>

2

Reyes 19:15; <131306>

1 Crónicas 13:6; <198001>

Salmo 80:1; cf. <191810>

Salmo 18:10).

Podrían variar algo en su apariencia; en <264118>

Ezequiel 41:18-20 se describe una
variedad con dos caras. 10:14 Querubín: una de las cuatro caras es descrita
como la de un querubín y no como de toro como en 1:10. La diferencia puede
deberse al desliz de un escriba (cf. 10:22). 11:3 No está cercano el tiempo de
edificar casas:
la traducción exacta de la primera mitad de este versículo es
incierta, pero la fuerza general del mismo es que los conspiradores estaban
tratando de leer las señales de los tiempos y habían llegado a la conclusión que
ellos serían lo selecto de entre la sociedad de Jerusalén. Ellos serían las tajadas
encogidas, no los desperdicios (cf. vv. 7, 11). 11:13 Mientras yo profetizaba,
es decir, durante la visión. 11:19 Corazón de piedra... de carne: un tema que
se repetiría más tarde (cf. <263626>

Ezequiel 36:26). 11:23 La gloria de Jehovah

finalmente deja la ciudad.

12:1-16 Un mensaje dramatizado: el exilio pronosticado

En este oráculo y en el que sigue Ezequiel ha de teatralizar parte del mensaje
que tiene que transmitir. Aunque su profecía concierne a la caída venidera de
Jerusalén, tiene en mente principalmente a sus compañeros de exilio en
Babilonia. El mensaje tiene dos elementos. El pueblo de Jerusalén sufriría exilio.
El gobernante (Sedequías) intentaría huir de la ciudad pero sería prendido (cf.

<122504>

2 Reyes 25:4; <243904>

Jeremías 39:4). El pasaje también insinúa cuál será la
suerte de Sedequías: Ezequiel ha de cubrirse sus ojos (<261206>

Ezequiel 12:6, 12,

13). Sedequías sería apresado y cegado (<122507>

2 Reyes 25:7).

Ezequiel tuvo que representar el horrendo mensaje de este oráculo y del
próximo. Era un medio de transmitir información a algunos que de otra manera
no escucharían. Muchas personas oirán sólo aquello que les gusta oír. Algunas
veces deben recibir nuevo conocimiento sorpresivamente. Los cristianos deben
verlo como un desafío a examinar nuestros medios de comunicar las buenas
nuevas. Nuevos enfoques pueden ser más esclarecedores que los tradicionales.

1-6 Dios dice a Ezequiel, en otras palabras: “Tu pueblo es rebelde. Ellos sólo
ven y escuchan lo que quieren (2). Por tanto, lleva a cabo estas acciones
delante de ellos y tal vez entiendan: durante el día prepara un equipaje con lo
necesario para un viaje al exilio. Luego parte para el viaje desde donde estás y
ve a otro lugar (3, 4). Por la noche perfora un agujero en el muro, y sal a través
de él, llevando tu equipaje sobre tu hombro. Ponte una venda. Por medio de
esto yo he hecho de ti una señal a Israel (5, 6).”

7-14 Ezequiel hace lo que se le ordena. Al día siguiente él recibe la segunda
parte del mensaje, que ha de entregar a Israel cuando le pregunten qué está
haciendo (7-10). El ha de explicar que es una señal para ellos (11). Ha de
proclamar al pueblo que estas acciones conciernen al gobernante de Jerusalén y
a todo el pueblo de Israel. Irán al exilio y cautividad. El gobernante llevará su
equipaje al hombro en la penumbra y saldrá a través de un agujero en el muro.
Será prendido y llevado a Babilonia, donde morirá (11-13). Sus seguidores
serán dispersados a tierras extranjeras. Algunos sobrevivirán para recordar sus
malas acciones. Y sabrán que yo soy Jehovah (14-16).

Notas. 5 Perfora el muro: la palabra muro aquí significa la pared de una
casa, no el muro de la ciudad. Las paredes de ladrillo de barro de la casa
podrían ser horadadas. Esta acción indicaría la naturaleza desesperada de la
huida al exilio. 16 Espada... hambre... peste: un trío común en el libro de
Ezequiel La destrucción de la guerra engendraba hambre y enfermedad.

12:17-20 Un mensaje dramatizado: Israel temblará

El trauma del ataque que se avecina sobre Jerusalén y el territorio circundante
ha de ser representado por el temblor de Ezequiel. Se le pide que tiemble al
tomar su alimento y bebida. El ha de proclamar que los que viven en Jerusalén
y en Israel comerán en angustia y temor debido a la violencia general. La
ciudad y el país serán desolados. Entonces sabrán que Jehovah es su Dios.

Nota. 19 Comerán... con angustia: cf. <260416>

Ezequiel 4:16 donde el énfasis del

mensaje representado (cf. <260409>

Ezequiel 4:9-17) recae mayormente sobre la

escasez de alimento.

12:21-25 La profecía se cumplirá...

Ezequiel no es el único que pretendía ofrecer mensajes de Dios (cf.

<261301>

Ezequiel 13:1-23). El pueblo podía, con cierta justificación, llegar a la
conclusión de que todas estas profecías nunca se cumplirían. Muchas antes se

había demostrado que eran falsas. Ezequiel advierte que esta vez sería
diferente.

Hay muchos “consuelos comunes” que la gente usa cuando se enfrenta con
inconsolables verdades. Aquí hallamos uno de ellos: “Nunca sucederá.” Un
segundo ha de encontrarse en el oráculo siguiente: “Puede suceder, pero no
antes de mucho tiempo.” Ezequiel debe proclamar a Israel, en otras palabras:
“Están llegando a su fin los días cuando hay profecías que no se cumplen.
Pronto toda visión se cumplirá. Lo que yo declaro no demorará, sucederá
durante vuestra vida.”

Nota. 22 Refrán: el aparente fracaso de los pronósticos proféticos se había
hecho proverbial.

12:26-28 ... y se cumplirá pronto

Fue tal vez como un resultado del oráculo precedente que algunas personas
revisaron su opinión de las profecías de Ezequiel. Aceptaron que las
advertencias de Ezequiel podían ser correctas, pero que se cumplirían en el
futuro distante. Como en la actualidad, era más fácil pasar un problema a la
próxima generación que enfrentarlo honradamente. “El diluvio vendrá después
de nuestro tiempo.”

26-28 La palabra del Señor a Ezequiel es, en otras palabras: “Israel piensa que
tus profecías tienen que ver con el futuro distante” (27). Pero él ha de
proclamar: “No habrá más dilación para ninguna de mis palabras. Lo que
declaro se cumplirá” (28).

Nota. 27 Visión: cf. <260726>

Ezequiel 7:26; 12:22.

13:1-23 Condenación de los falsos profetas y profetisas

Este oráculo condena a dos clases de falsos profetas. El primer grupo sería los
pretendidos profetas que pensaban que realmente podían adivinar el futuro.
Esperaban que sus pronunciamientos se cumplirían. Sus mensajes eran de la
clase que a la gente le gustaba oír (10). No obstante, a pesar de su sinceridad y
sus mensajes consoladores, estaban equivocados. La falsedad de sus palabras
sería expuesta. No es suficiente ser sincero. Usted puede estar sinceramente
equivocado.

El segundo grupo de los falsos profetas tenía elementos más oscuros. Para
empezar, las profetizas de este tipo trabajaban por ganancia (19). Practicar la

religión puramente por recompensa económica se condena en la Biblia.
Además, condimentaban su acto con alguna magia, posiblemente usando un
control de brujería sobre la gente (18, 20, 21). Las acciones de ellas habían
llevado a la injusticia, aun a la muerte (19). Sorprendentemente, la condenación
de estas brujas es menos severa que la del primer tipo de profeta. Perderían su
poder sobre la gente y no practicarían más sus falsas profecías. Tal vez la
profesión de ellas era el resultado de la necesidad económica más bien que de
un deseo malicioso.

1-15 Ezequiel ha de proclamar a los falsos profetas, en otras palabras: “¡Ay de
vosotros! No habéis ayudado a Israel en su hora de necesidad. Vuestras
visiones son falsas y, sin embargo, esperáis neciamente que se cumplan (1-7).
Yo el Señor estoy contra vosotros debido a vuestras falsas visiones (8). No
perteneceréis al consejo del pueblo, ni estaréis inscriptos en el registro de la
casa de Israel, ni entraréis en la tierra de Israel (9). Habéis dado falso consuelo
a mi pueblo y un falso sentido de seguridad (10-12). Esa seguridad será
destruida. Con su muerte vendrá la vuestra también. Entonces sabréis que yo
soy Jehovah (13-15).”

16-21 A las falsas profetisas Ezequiel debe proclamar, en otras palabras:
“Practicasteis la magia por ganancia. Vuestras mentiras han llevado a que se
cometieran actos de injusticia (18, 19). Yo estoy contra vuestros ardides
mágicos y los arrancaré de vosotras. Quebraré vuestro dominio sobre el
pueblo. Entonces sabréis que yo soy Jehovah (20, 21).”

22, 23 Sigue la paráfrasis del mensaje: “Habéis desalentado al justo y animado
al injusto. Vuestras prácticas terminarán, entonces sabréis que yo soy Jehovah
(22, 23).”

Notas. 4 Zorras entre las ruinas: en vez de tratar de juntar los pedazos y
ayudar al pueblo a reedificar sus vidas, estos profetas, cual basureros, estaban
alimentándose de los residuos de la comunidad. 9 Su castigo es triple,
resultando en ostracismo de la sociedad israelita. Serían echados del consejo,
es decir, perderían toda posición como ciudadanos dirigentes; serían quitados
de los registros principales de la comunidad, perdiendo así sus derechos de
varones israelitas; y no se les permitiría regresar a Israel. 10 Recubren con cal:
puede verse bien, pero la realidad debajo es débil e insustancial. 18 Cintas...
velos:
las maneras exactas con que estas mujeres practicaban su magia no es
clara. El propósito de su magia era cazar y controlar a sus víctimas. 19
Cebada... pan: éste era su magro sustento.

14:1-11 Condenación de la idolatría

Ezequiel había sido consultado como profeta por los exiliados por un mensaje
de Dios. Al parecer su posición era tal que hasta los ancianos de Israel venían a
él para “inquirir” del Señor, es decir, para oír un oráculo (cf. <262001>

Ezequiel 20:1-

3).

En esta oportunidad le fue revelado a Ezequiel que los ancianos tenían lealtades
divididas. Ellos adoraban a otros dioses además del Señor. El mensaje que
Ezequiel entregó fue directo: debían arrepentirse y volverse de su idolatría.
Cualquiera que intentara adorar ídolos y a la vez consultar a un profeta de Dios,
sería castigado. Si un profeta cediera a sus pedidos, él también sería castigado
(para un tema similar, ver <262001>

Ezequiel 20:1-44).

No hay indicación de que los ancianos no creyeran en el Dios de Israel. Su
problema era que también tenían otros dioses. Nadie puede servir a dos (o más
señores) (<400624>

Mateo 6:24). Sólo puede haber uno. Contra el trasfondo del
pluralismo de hoy pareciera ser atrayente mantener opiniones abiertas y
reconocer muchos dioses. La verdad nos enfrenta cuando nos involucramos
más profundamente en una religión y hallamos que es incompatible con las
demás. P. ej., si Cristo es el verdadero camino a Dios (<431406>

Juan 14:6, 7) no

pueden contemplarse otros caminos.

1-11 Dios habla a Ezequiel con respecto a los ancianos, en otras palabras:
“Estos hombres adoran ídolos; ¿he de dejarles que me consulten?” (2, 3). El
debe proclamarles: “Arrepentíos y volveos de vuestra idolatría. Si un israelita, o
un extranjero que vive en Israel, practica la idolatría, y luego busca consultarme
por medio de un profeta, él tendrá una respuesta directa: será puesto como un
ejemplo y será cortado del pueblo. Entonces sabréis que yo soy Jehovah (4-8).
Si ese profeta dice una profecía, yo lo tenté a hacerlo. El será cortado de
Israel. El es tan culpable como el otro que lo consulta. Entonces Israel no
volverá a extraviarse. Ellos serán mi pueblo y yo seré su Dios (9-11).”

Notas. 7 Extranjeros: la prohibición se aplica también a los no israelitas. 9
Inducido: si el profeta fuera digno de su llamado, le sería revelado a él (como
en el caso de Ezequiel) que él no debería dar una profecía ante una consulta. Si
el profeta no fuera digno, Dios le dejaría ser seducido a declarar una profecía, y
ese profeta sufriría las consecuencias.

14:12-23 El juicio sobre Israel no será conjurado por los pocos justos

Varios de los oráculos de Ezequiel tratan asuntos de culpa y responsabilidad
(<260316>

Ezequiel 3:16-21; 18:1-32; 33:1-20). Estos oráculos señalan que una
comunidad no puede escapar del juicio por su culpa por confiar en la justicia de
unos pocos de sus miembros. Una sociedad corrompida no puede esperar ser
exonerada en razón de tener unos pocos santos en su medio. Ni puede expiar
por las faltas de una familia corrompida el tener un antepasado piadoso (16,
18, 20). Ezequiel advierte a Jerusalén que no cometa una equivocación tal. Su
retribución venía, aunque algunos serían salvos.

El oráculo presenta los “cuatro espantosos juicios” que afligirán la tierra;
hambre (13, 14), fieras dañinas (15, 16), espada (17, 18) y peste (19, 20).
Tales desastres estaban relacionados. Una guerra debilitante traería con ella
hambre, enfermedad y devoradores. Se ha debatido mucho sobre si los
desastres modernos tienen alguna conexión directa con el juicio de Dios. El
horrendo mensaje de Ezequiel es que algunos desastres naturales son castigos
divinos. Nótese, sin embargo, que la tarea de Ezequiel no es alegrarse sino
advertir, de modo que el pueblo pueda volverse de sus caminos.

12-23 El Señor dice a Ezequiel, en otras palabras: “Si yo castigo a una tierra
por su infidelidad enviando hambre sobre ella, aun aquellos con carácter
ejemplar podrían sólo salvarse a sí mismos (13, 14). Si fieras dañinas fuesen
enviadas a asechar la tierra, o si se declarase guerra contra el país, o si una
peste se extendiera por todo el país, aquellos de carácter ejemplar sólo podrían
salvarse a sí mismos. Ni siquiera sus hijos e hijas se salvarían (15-20). Así será
para Jerusalén, aunque algunos se salvarán (21, 22).”

Notas. 14 Noé, Daniel y Job: estos tres son señalados debido a su justicia
sobresaliente. El nombre Daniel está deletreado en forma diferente a la usual
(cf. también 28:3) y puede referirse a un héroe de la literatura ugarita. La
mayoría de los comentaristas creen que el Daniel del AT no habría aún
establecido su reputación. 21 Cuatro juicios: los mismos cuatro son usados en

<660608>

Apocalipsis 6:8.

15:1-8 Jerusalén, la vid inútil

En las figuras del AT la vid se ve generalmente como una planta productiva y
valiosa, y como una figura de Israel, el pueblo elegido de Dios (cf. Isaías 5). En
este oráculo se señala que la madera de la vid es prácticamente de ningún valor.
Es aun de menor valor después de que el fuego la ha abrasado. El pueblo de

Jerusalén había sido como esa vid. Muy poco de bueno había venido de él
antes del sitio (en 597), y no hubo mejoría después.

El castigo no trae necesariamente arrepentimiento. Un cambio de corazón es la
única forma verdadera para cambiar las acciones.

1-8 Dios le pregunta a Ezequiel, en otras palabras: “¿Para qué sirve la madera
de una vid? Y cuando se quema, ¿para qué sirven los restos chamuscados? (2-
5). La palabra del Señor es que el pueblo en Jerusalén será tratado como esa
vid. Ya han pasado por fuego, pero pasarán a través de él nuevamente (6, 7).
Ellos sabrán que yo soy Jehovah que desolará la tierra por causa de su
infidelidad (8).”

Nota. 7 “El fuego los devorará”: otro sitio tendrá lugar.

16:1-63 Jerusalén, la esposa infiel y promiscua

Israel se presenta como una esposa desatinada y adúltera, entregada a la
prostitución con los egipcios, asirios y babilonios. Su retribución vendría a
manos de los amantes mismos que ella ha perseguido.

La representación puede parecer fuerte para los paladares modernos, pero la
elección de la metáfora fue muy apropiada. En sus tratos internacionales Israel
había absorbido con prontitud otras religiones, creencias y prácticas. Su
intercambio social la había expuesto a muchas ideas paganas. Algunas de éstas
incluyeron sacrificios de niños y adoración de ídolos (20, 21), pero otra hebra
importante incluyó prácticas sexuales de culto. La actividad sexual no estaba
incluida en los ritos de adoración puramente para la gratificación de los
participantes, sino que estaba ligada a la fertilidad; y la fertilidad, cuando era
aplicada a la tierra, significaba alimento y supervivencia. No obstante, la
concupiscencia y la promiscuidad deben todavía haber estado presentes en las
actividades del culto.

Las prácticas condenadas en este capítulo incluyen actos sexuales con ídolos
(17) y culto de prostitución (16, 24, 25, 31). Parece que estos cultos de
prostitución que habían sido parte del rito “en los lugares altos”, es decir, los
santuarios en los montes (16), vinieron a practicarse abiertamente en las calles
de Jerusalén misma (24, 25).

Un rasgo interesante del tema sexual del capítulo es que Sodoma y Samaria son
citadas como hermanas de Jerusalén en el pecado (46, 47). Sin embargo, el
pecado de Sodoma que se recalca es su arrogancia y falta de preocupación

social por el pobre y el necesitado (49, 50). Se cita a Jerusalén como estando
más dedicada a la iniquidad que sus hermanas. Además, Sodoma y Samaria
serían restauradas, intensificando la vergüenza de Jerusalén (53-55). Sin
embargo, hay esperanza. Después de la caída y castigo de Jerusalén, el mismo
pretendiente que la rescató al nacer (4-7), la tomó en matrimonio (8) y la vistió
lujosamente, se acordaría aún de su promesa a ella (59-62).

El amor de Dios hacia su pueblo es a menudo comparado al amor de un
marido por su esposa, pero aunque un marido mortal pueda despreciar,
rechazar, aun odiar a una esposa promiscua e infiel, Dios es paciente y justo y
recordará sus promesas a su pueblo aun cuando éste se extravía.

La demanda por fertilidad aparece hoy en la precipitada búsqueda de
prosperidad económica como meta principal de la vida en el mundo
“desarrollado”. La adoración de las posesiones materiales y las fuerzas del
mercado han tomado el lugar de Baal pero no son menos idolátricas.

1-34 Se instruye a Ezequiel a enfrentar a Jerusalén y proclamarle, en otras
palabras: “Cuando naciste fuiste despreciada (2-5). Yo te tuve lástima y te
mantuve viva. Cuando alcanzaste madurez te tomé como mi esposa y te llené
de joyas y ropas (6-14). Eras famosa por tu hermosura. Sin embargo, usaste
esa hermosura para entregarte a la prostitución. Te entregaste a ritos sexuales
paganos y otras prácticas idólatras. Te olvidaste de lo que yo había hecho por
ti (15-22). ¡Ay de ti! Tu promiscuidad creció. Te juntaste públicamente con
extranjeros de todo alrededor tuyo, hasta sobornándolos para que vinieran a ti
(23, 24).”

35-42 Sigue: “Por causa de tu promiscuidad y ritos paganos, yo te humillaré y
castigaré en presencia de tus amantes. Ellos a su vez te desnudarán y
apedrearán. Pondrás fin a tu prostitución y mi ira entonces se apaciguará.”

44-58 Continúa: “Tu comportamiento es típico de tu familia. Tus hermanas,
Samaria y Sodoma, eran como tú, pero tú eres más depravada que ellas. Yo
restauraré las suertes de Samaria y Sodoma, aumentando así tu propia
vergüenza. Aun ahora eres escarnecida por tus vecinos.”

59-63 Concluye: “Aunque quebraste mi pacto contigo, yo me acordaré de
aquel pacto y estableceré un pacto eterno contigo. Tú te acordarás entonces
con vergüenza por lo que has hecho.”

Notas. 3 Amorreo... hetea: Jerusalén había existido mucho antes de llegar a
ser una ciudad israelita. 4 Frotada con sal: una práctica que probablemente
tenía un efecto antiséptico. El punto del versículo es que el bebé recién nacido
fue ignorado al nacer. 5, 6 El bebé fue abandonado a la intemperie, todavía
revolcándose en la sangre del parto. Esta práctica no era infrecuente en
sociedades antiguas. 8 Extendí sobre ti mis alas (“manto”, ver nota de la
RVA): este acto representaba el pedido en matrimonio de la doncella (cf.

<080309>

Rut 3:9). 9 Limpié la sangre: estos versículos presentan el cambio total en
la condición de Jerusalén. Cuando nació no fue querida, lavada, vestida y yacía
en sangre. Ahora ha sido pedida en matrimonio, ha sido lavada del agua y la
sangre; y está vestida con los vestidos más finos. 15-19 Las mismas ropas y
adornos que la novia recibió como presentes son usados en su prostitución. 27
Disminuí tu ración: un ejemplo donde la alegoría declara un hecho desnudo:
en 701 a. de J.C. Senaquerib dio algo del territorio de Jerusalén a los filisteos.
35-42 El castigo de Jerusalén sería como el de una prostituta: humillación y
destrucción. 60-63 Hay todavía la promesa del pacto eterno, aunque Jerusalén
aún se avergonzará de su pasado.

17:1-24 Aguilas, cedros y una vid: una parábola política

El cap. tiene tres secciones: 3-10 contienen la alegoría de las águilas y la vid;
11-21 contiene la explicación de la alegoría; y 22-24 contiene una promesa
alegórica más.

La alegoría se relaciona con los eventos políticos de la época. La primera águila
es Nabucodonosor, y la segunda faraón. El cedro en el Líbano representa la
familia real en Jerusalén, siendo la nobleza el brote más alto. La semilla de la
tierra
era un miembro de la familia real, es decir, Sedequías, que fue puesto en
Jerusalén para gobernar. El ya no era un cedro, sino una vid de muchas
ramas... de baja altura;
vale decir que sus poderes eran limitados. No
obstante, Sedequías buscó rebelarse contra Nabucodonosor con la ayuda de
Egipto. Esta operación terminó en el fracaso.

La parábola ilustra el punto de que la arena política no está fuera de la ley de
Dios. Sedequías había jurado un tratado con Nabucodonosor en el nombre de
Dios. Nabucodonosor puede haber sido un cruel rey pagano, pero Sedequías
tenía una obligación moral de hacer honor a su juramento.

1-8 Ezequiel debe decir esta parábola a Israel, en otras palabras: “Un águila
espléndida tomó el brote más alto de un cedro del Líbano y lo plantó en una

ciudad notable por su actividad comercial (2-4). Tomó también algo de semilla
y la plantó en un lugar fértil. La semilla brotó y creció y se hizo una vid
frondosa. Al principio las ramas de la vid crecieron en la dirección del águila (5,
6). Cuando apareció una segunda águila, la vid dirigió más bien a ella sus ramas
(7, 8).”

9-21 Como si dijera: “El Señor pregunta: ¿Sobrevivirá la vid? ¿No será
arrancada de raíces y se secará? (9, 10). ¿No sabéis lo que significa esto? El
rey de Babilonia llevó al rey de Jerusalén y nobles a Babilonia (11, 12). Hizo
jurar un tratado con él a uno de la familia real de Jerusalén y deportó a los
hombres principales de la tierra, debilitándola así lo suficiente como para estar
mantenida bajo su control (13, 14). Sin embargo, el rey se rebeló pidiendo
ayuda militar a Egipto. ¿Tendrá éxito? No, él morirá en Babilonia. Egipto no
será de ayuda. Será castigado por quebrantar su juramento (15-21).”

22-24 “Yo el Señor plantaré un renuevo de cedro en los montes de Israel.
Llegará a ser un cedro espléndido. Los otros sabrán que yo puede hacer esto
(22-24).”

Notas. 11-14 Los babilonios habían ejecutado una estrategia clásica para
hacer de Israel un estado títere. Deportaron la familia real, pero dejaron como
encargado a uno de sus miembros más débiles. Este individuo, es decir
Sedequías, fue forzado a firmar un tratado con los babilonios, asegurándose la
“lealtad” de Israel. Cualquiera que fuese considerado como significante en
conducir al país fue deportado. Esta acción aseguraba que sería difícil organizar
(y administrar) resistencia. 16 Morirá en medio de Babilonia: <122501>

2 Reyes

25:1-7 relata el sitio de Jerusalén y la eventual captura de Sedequías por
Nabucodonosor. Sedequías fue cegado y llevado en cadenas a Babilonia. 22-
24
Otro mensaje de esperanza: algún día llegará un nuevo rey y un nuevo reino
comenzará.

18:1-32 La responsabilidad del individuo

Este oráculo tiene el propósito de destruir la creencia de que el pueblo estaba
atado por la culpa o mérito de sus padres. Esta creencia fue expresada en la
forma de un refrán que se cita en el v. 2. Tal punto de vista podía obrar en dos
maneras. El oráculo prosigue a explicar un ejemplo de cada una: (a) un hijo
malo no escapará del castigo por la justicia de su padre (5-13), y (b) un hijo
justo no será castigado por el mal hecho por su padre (14-18). El principio se
declara en el v. 4: El alma que peca, ésa morirá. Ezequiel también ataca la

idea de que la salvación es sólo asunto de acumular mérito durante el curso de
la vida de un individuo y usar esa provisión para equilibrar iniquidades. Esta
noción es rechazada con firmeza. Si un hombre malo se vuelve de sus caminos,
vivirá. Si un hombre justo se vuelve al mal, será castigado (21-28).
Aparentemente se pensó que este grupo de pronunciamientos era injusto (29).

2-4 La palabra del Señor contradice el refrán popular, porque la persona que
comete pecado será también la que ha de ser castigada por ello. 5-9 Si un
hombre justo hace lo que es justo y recto, vivirá. 10-13 Si tiene un hijo
violento, inmundo y opresor, ese hijo morirá por causa de su propio pecado.
14-18 Si ese hombre a su vez tiene un hijo que evita la iniquidad de su padre y
actúa con justicia, ese hijo no será castigado por los pecados de su padre,
vivirá. 19, 20 El hijo no compartirá la culpa del padre, ni el padre la de su hijo.
21, 22 Sin embargo, si un hombre malo abandona su pecado, y comienza a
hacer lo que es justo y recto, vivirá. 24 Si un hombre justo se aparta de su
justicia, y comienza a hacer iniquidad, morirá.

25-29 A pesar de lo que Israel dice, esta enseñanza no es injusta. 30, 31 Cada
uno será juzgado de acuerdo con lo que él/ella ha hecho. Así que, arrepentíos,
adquirid un corazón y espíritu nuevos. El Señor no se complace en la muerte de
ninguno (23, 32).

Notas. 2 (cf. <243129>

Jeremías 31:29): Jeremías también había profetizado que este
refrán cesaría. El intento del refrán es que el pueblo puede sufrir por los
pecados de sus antepasados. 6-9 Aquí se da una lista selectiva de pecados.
Esta lista tiene su paralelo con aquellas en vv. 11-13 y 15-17. 19 El problema
parece haber sido uno en el que el pronunciamiento del profeta fue
cuestionado. El gran significado de la herencia y comunidad de culturas del
Medio Oriente habría hecho más difícil aceptar tales puntos de vista que en las
sociedades individualistas de la actualidad. Hoy culpamos a la “sociedad” por
nuestros males, más bien que a nuestros antepasados. En cualquier caso,
estamos intentando desviar de nosotros mismos la culpa.

19:1-14 Lamento por los gobernantes de Israel

Este capítulo es un lamento representando en forma alegórica la caída de la
dinastía de David. Una leona (Israel) da a luz a varios cachorros (reyes) que
crecen hasta ser fuertes leones. Sin embargo, uno de los reyes es capturado y
llevado a Egipto. Otro es capturado y enjaulado y llevado a Babilonia (en 597
a. de J.C., cf. <122501>

2 Reyes 25:1-7).

En el v. 10 la figura cambia e Israel es comparado a una vid que, aunque antes
fuerte, es arrancada de raíz y transplantada al desierto (es decir, Babilonia). De
una de sus ramas ha salido fuego, consumiendo su fruto. Ninguna rama fuerte
se deja. La referencia es a Nabucodonosor transportando a los príncipes de
Israel a Babilonia. La rebelión por Sedequías (el fuego de una de las ramas de
la vid) llevó a los babilonios a efectuar una retribución tan severa que la línea de
David fue llevada a su fin.

El lamento subraya el hecho de que las glorias pasadas no son garantía para el
futuro. La civilización occidental ha estado viviendo de su herencia cristiana,
pero la fe verdadera ha partido. La herencia se está agotando rápidamente.

1-9 Ezequiel ha de entonar este lamento por los gobernantes de Israel, en otras
palabras: “Vuestra línea real produjo una vez un león que se hizo fuerte y
devoraba hombres. Las naciones oyeron acerca de él, lo capturaron y
arrastraron con ganchos a Egipto (2-4). Un segundo león se hizo fuerte.
Devoraba hombres. Amenazaba ciudades y aterrorizaba a los habitantes de la
tierra. Las naciones vinieron, lo atraparon y lo llevaron al rey de Babilonia y lo
metieron en prisión (5-9).”

10-14 “Vuestra línea real fue una vez como una frondosa vid con muchas
ramas. Entonces fue arrancada. El viento oriental la marchitó y sus ramas se
secaron y ardieron. Ahora ha sido transplantada en el desierto. El fuego ha
devorado sus ramas y fruto. Ya no tiene una rama adecuada para un cetro
real.”

Nota. 12 El viento del oriente, es decir, los babilonios.

20:1-44 La persistente rebeldía de Israel

Como en <261401>

Ezequiel 14:1-11, algunos ancianos de Israel visitaron a Ezequiel
para una consulta. Se le advierte a Ezequiel otra vez acerca de las lealtades
divididas de sus visitantes. El entrega un extenso oráculo recordando varios
ejemplos de la historia de Israel en que cayeron en idolatría.

El hecho de que hayan venido a consultar a Ezequiel muestra que los ancianos
no habían abandonado enteramente su adoración a Dios en favor de otros
dioses. Sin embargo, la presión estaba allí. Los exiliados eran una pequeña
minoría en una sociedad multicultural más grande. La religión babilónica tenía
una multitud de dioses. Sin duda la riqueza material y el poder de Babilonia, aun
sus impresionantes edificios, parecían probar a algunos de los exiliados que

valía la pena seguir a los dioses babilónicos. Asimilarse a las costumbres
babilónicas hubiera sido fácil. (Para un comentario sobre esto ver Daniel cap.
1.)

Apropiadamente, el oráculo de Ezequiel comienza con referencias al tiempo
cuando los israelitas fueron forzados a vivir en la tierra de otra super-potencia,
Egipto. El ciclo de advertencia, rebelión y restauración se repite varias veces.
Aun cuando les daña, los israelitas desean seguir las religiones de las otras
naciones (24, 32). Finalmente, promesa y advertencia son combinadas. Israel
será reunido de los países donde está esparcido, pero se detestará por lo que
ha hecho.

Este oráculo ilustra la constante paciencia de Dios en el trato con su pueblo
durante los siglos. A pesar de su obstinada rebeldía, él permanece fiel.

1-17 Algunos de los ancianos de Israel visitaron a Ezequiel para una consulta.
Se le dijo que les proclamara, en otras palabras: “No voy a dejar que ustedes
me consulten (2, 3). Cuando escogí a Israel y me revelé a ellos en Egipto, juré
que les llevaría de Egipto a una tierra de abundancia (5, 6). Se les dijo que
abandonaran la idolatría egipcia, pero no lo hicieron. En vez de castigarlos,
actué por el honor de mi nombre, y los saqué de Egipto (7-10). También les
revelé mi ley en el desierto (11, 12). Hasta en el desierto se rebelaron, pero no
fueron destruidos a pesar de las advertencias (13-17).”

18-26 “A sus hijos se les rogó y advirtió similarmente (18-20) pero a pesar de
su desobediencia no fueron destruidos (21, 22). Les juré en el desierto que
serían dispersados entre las naciones por su desobediencia (23, 24). Les
entregué a decretos injustos y leyes intolerables (25). Los dejé que se
contaminaran con prácticas tales como el sacrificio de cada primogénito. Hice
esto para que en su horror supieran que yo soy Jehovah (26).”

27-38 “Vuestros antepasados también me insultaron al usar cada lugar alto o
árbol frondoso como un santuario (27, 28). ¿Os contaminaréis vosotros como
ellos? (30). No seré consultado por vosotros (31). Podréis desear ser como
otras naciones y servir a la madera y a la piedra, pero eso nunca sucederá (32).
Yo reinaré sobre vosotros y os juzgaré. Eliminaré de entre vosotros a los que
se rebelan contra mí. Entonces sabréis que yo soy Jehovah (33-38).”

39-44 “Sirve a tus ídolos, Israel, pero más tarde te volverás a mí. Toda la casa
de Israel me adorará en mi monte santo (39-41). Sabréis que yo soy Jehovah
cuando os traiga a la tierra de Israel (42). Os detestaréis a vosotros mismos al

recordar vuestra conducta pasada. Sabréis que yo soy Jehovah cuando por
causa de mi nombre yo trate con vosotros (43, 44).”

Notas. 1 Séptimo año es decir, 591 a. de J.C. Consultar: cf. 8:1; 14:1. 9
Por causa de mi nombre: el nombre de Jehovah identifica toda la
personalidad de Dios, no solamente su reputación. 25 Les di leyes que no
eran buenas...:
Dios les permitió seguir sus propios caminos, aun cuando
llevaban a prácticas injustas (tales como sacrificio de niños). 29 Bamah: aquí
se utiliza una leve forma de juego de palabras. La palabra bama, que significa
lugar alto, empieza como la palabra ba’im, que significa rincones. 37 Pasar
bajo la vara
(cf. <032732>

Levítico 27:32; <243313>

Jeremías 33:13). El cuadro es el de

ovejas pasando bajo el ojo sagaz del pastor.

20:45-49 Juicio por fuego

Este oráculo es el primero de un grupo de profecías advirtiendo de la inminente
calamidad que ocurriría en la tierra de Israel. Cada profecía es más específica
que la precedente.

Como en algunos de los otros oráculos (p. ej., <261226>

Ezequiel 12:26-28), el
mensaje de Ezequiel se recibe con obstinada incredulidad. Sus dichos se ven
como parábolas, símbolos desagradables de lo que esperaban que sería una
realidad menos desagradable. Siempre estamos ansiosos por saber lo que
traerá el futuro, pero sólo si se conforma a lo que nosotros queremos. Si no lo
hace, somos expertos en dar razones aun contra las señales más obvias.

46-49 Ezequiel debe predicar al sur y al bosque del sur (46), en otras palabras,
este mensaje: “El Señor dice que está por encender fuego en ti. La llama será
inapagable. La cara de cada uno será quemada. Ellos verán que el Señor lo
empezó (47, 48).” Los oyentes de Ezequiel declaran que él está hablando en
parábolas (49).

Notas. 46 El sur aquí se refiere a Jerusalén y Judá. 47 Desde el Néguev hasta
el norte:
en efecto, la profecía advierte de una calamidad que consumirá toda
la tierra de Israel. 49 Parece que Ezequiel a veces encontraba un resquicio de
credibilidad. Sus profecías de juicio eran consideradas “simbólicas”
(parábolas).

21:1-7 Juicio por la espada

En esta segunda profecía las figuras se vuelven más precisas. La referencia a la
espada, símbolo de guerra, da una indicación acerca de la naturaleza militar del

desastre. Ezequiel se conoce por su énfasis sobre la responsabilidad y
recompensa individual (cf. <260316>

Ezequiel 3:16-21; 33:1-20), de modo que es
notable que declare que los desastres inminentes afligirán tanto al justo como al
impío. El ser justo no garantiza inmunidad contra la aflicción. Aquellos que
reclaman tener la protección exclusiva del Señor pueden estar ejercitando una
gran fe, pero están también ignorando muchas de las advertencias de la
Escritura.

Ezequiel debe predicar a Jerusalén, en otras palabras: “El Señor está contra ti.
El sacará una espada para eliminar al justo y al impío (2-4).”

A Ezequiel Dios le dice: “¡Gime y aflígete! Cuando el pueblo te pregunte por
qué estás haciendo esto, diles que es debido a las noticias aterradoras que
vendrán (6, 7). Y va a suceder.”

Notas. 3 Espada: el símbolo de la espada se utiliza también en los dos
oráculos próximos. 6 Gime: la predicación de Ezequiel debía ir acompañada
de otra acción simbólica (la séptima).

21:8-17 La espada está afilada

En el tercer oráculo de este grupo el lenguaje se torna poético, casi como si
fuera un canto previo a la guerra. En el pasaje fluye el tema de la espada lista y
su tarea.

El tema de la guerra como castigo enviado por Dios era probablemente aun
menos popular cuando Ezequiel lo decía a su pueblo que en la actualidad. El
rayo de esperanza era que la ira de Dios finalmente se apaciguaría.

9-11 Una espada afilada está lista. 12 Es para el pueblo y los gobernantes de
Israel. 14-16 Golpeará una y otra vez. 17 Entonces la ira de Dios se
apaciguará. Jehovah ha hablado.

Notas. 10, 12, 13 Cetro... gobernantes: algo no mencionado en los dos
oráculos anteriores es que los dirigentes de Jerusalén son blancos para el
castigo. El próximo oráculo elaborará sobre este tema.

21:18-32 La espada del rey de Babilonia

En el último de los cuatro oráculos el texto se hace más explícito en cuanto a lo
que va a suceder. El rey de Babilonia (Nabucodonosor) saldrá en una campaña
militar contra las tierras al oeste de Babilonia. A cierta altura del viaje se

detendrá y buscará augurios en cuanto a qué población atacar: Jerusalén o
Rabá. Los augurios señalaron a Jerusalén. Nabucodonosor pondrá entonces
sitio contra Jerusalén. El gobernante de Israel será depuesto y llevado cautivo.

Los amonitas tampoco escaparán, porque su día de juicio también llegará. La
gente hasta se olvidará de que ellos existieron.

El pasaje se divide en tres secciones: 18-23, las acciones de Nabucodonosor;
24-27, el mensaje a Israel; 28-32, el mensaje a Amón.

Esta profecía debiera precavernos de hacer juicios apresurados en cuanto a
quién debiera ser castigado, por quién y por qué. Pareciera que el malvado
Nabucodonosor sería el más indicado para recibir castigo divino en tanto que
Israel podría ser librado. Sin embargo, Ezequiel, bajo inspiración, presenta a
Nabucodonosor como el instrumento de Dios para castigar la iniquidad de
Israel.

19, 20 Se instruye a Ezequiel a dibujar un mapa mostrando la ruta por la cual el
rey de Babilonia vendrá. En una encrucijada de la ruta debe hacer un poste de
guía que señala a Rabá en una dirección y a Jerusalén en la otra. 21-23 El rey
de Babilonia se detendrá en la encrucijada y consultará sus oráculos. Le
señalarán Jerusalén, a la cual él entonces sitiará.

24-27 La palabra del Señor al gobernante de Israel es, en otras palabras:
“Debido a vuestra declarada iniquidad tu pueblo será llevado cautivo (24). Y
tú, malvado gobernante de Israel, serás derribado del poder (25-27).”

28-32 Con respecto al pueblo de Amón, Ezequiel debe proclamar: “Tu hora ha
llegado. A pesar de falsas profecías de paz, serás entregado para destrucción
en tu tierra de origen (28-31). No habrá más memoria de ti. Yo, Jehovah, he
hablado (32).”

Notas. 20 Rabá (la moderna Amán): capital de Amón. Amón también fue el
tema de una profecía posterior (cf. <262501>

Ezequiel 25:1-7). 21 Observado el
hígado:
los babilonios practicaban la “hepatoscopia”, un método para predecir
el futuro examinando los hígados de animales sacrificados y notando
cualesquiera marcas significativas. 23 Aliados... bajo juramento: los dirigentes
en Jerusalén ya habían sido forzados a “aliarse” con Babilonia, pero se habían
rebelado (cf. <261711>

Ezequiel 17:11-13). 26 Quítate la corona: la caída de la
monarquía. 28, 29 Los amonitas pensaron que habían evitado la calamidad.

Aparentemente hasta habían recibido falsas profecías que fortalecían la ilusión
de seguridad.

22:1-16 Los pecados de Jerusalén

Este oráculo enfoca los pecados de Jerusalén, señalando que su iniquidad ha
apresurado su fin. La lista de faltas se extiende de lo moral a lo sagrado:
derramamiento de sangre (3, 9), idolatría (3, 4), mal uso del poder (6), maltrato
de varios grupos sociales (7), profanación de sábados (8), paganismo (9), mala
conducta sexual e incesto (10, 11), soborno y extorsión (12), y simplemente
olvidándose de Dios (12). El castigo merecido comprendería la dispersión del
pueblo entre las naciones.

1-16 Ezequiel debe confrontar a Jerusalén con todos sus crímenes detestables
(2), y proclamarle, en otras palabras: “Tú eres una ciudad que se ha hecho
culpable a través del derramamiento de sangre y contaminada a través de la
idolatría. Has apresurado tu fin al hacerlo. Serás objeto de burla entre las
naciones (3-5). Hay dentro de ti muchas fibras de corrupción, pero yo pondré
fin a esto (6-13). Serás dispersada entre las naciones. Entonces sabrás que yo
soy Jehovah (14-16).”

Notas. 2 Abominaciones (DHH “Cosas detestables que ha hecho”). La
expresión ocurre frecuentemente en Ezequiel, a menudo para denotar acciones
que hacen a uno ritualmente inmundo (ver v. 10). 9 Comen sobre los montes,
es decir, comen carne que había sido sacrificada a los ídolos en los “lugares
altos” (cf. <261806>

Ezequiel 18:6; 6:3). 10 Impura: como sacerdote, Ezequiel
estaba claramente preocupado acerca de la pureza y contaminación
ceremonial. Muchos de los pecados nombrados en estos versículos fueron
específicamente mencionados en la ley (cf. <031820>

Levítico 18:20). 16

Profanado: el castigo mismo a Israel se llama profanación.

22:17-22 La fundición de Israel

El castigo de Israel se compara con el fuego de un alto horno: la escoria será
removida.

Las ideas modernas de guerra o castigo generalmente incluyen conceptos tales
como retribución y/o rehabilitación. Aquí hallamos el concepto de purificación.
La corrupción estaba muy profundamente arraigada para modificaciones
menores de la sociedad. Todo debía quitarse para que pudiera hacerse un
nuevo comienzo.

17-22 Se le dice a Ezequiel que Israel ha llegado a ser como las impurezas que
se hallan en la plata sin refinar (18) y ha de proclamar, en otras palabras: “Por
tanto yo os juntaré en Jerusalén tal como los hombres juntan en un horno la
plata con sus impurezas. El fuego feroz de mi ira os fundirá tal como el horno en
el proceso de fundición. Sabréis que yo he derramado mi ira sobre vosotros
(19-22).”

Nota. 19 Yo os junto en medio de Jerusalén: aquí y en el v. 20 hay una
indicación del sitio inminente de la ciudad.

22:23-31 Injusticia en la ciudad. Corrupción en todos los niveles

La corrupción de la sociedad israelita trascendía clase y posición social. Tenía
además diversas expresiones.

La corrupción de una sociedad puede ir más allá del nivel del individuo. Puede
llegar a ser parte de las instituciones de esa sociedad, ya sean civiles o
religiosas. Puede ser fácil aceptar prácticas simplemente porque son “hechos
consumados” o apoyados por las jerarquías, pero eso no justifica tales
prácticas. Algunas veces el soborno es parte de la manera en que se conducen
los negocios diarios. El trato injusto de los más débiles de la sociedad es
también difundido. El individuo se siente indefenso ante una corrupción
semejante.

23-31 Ezequiel debe decir a la tierra, en otras palabras: “Tú eres árida (24): tus
gobernantes oprimen al pueblo (25); tus sacerdotes profanan mi ley (26); tus
magistrados matan para obtener dinero (27); tus profetas dan falsos oráculos
(28); tu pueblo extorsiona, roba y oprime (29). Busqué alguien que se pusiera
firme a favor de la tierra, pero no pude hallar ni uno. Así es que derramaré mi
ira sobre sus habitantes (30, 31).”

Nota. 30 Que levantara el muro: no hubo ni uno que fuera suficientemente
digno de interceder con Dios en favor del pueblo.

23:1-49 Ohola y Oholiba: hermanas adúlteras

Este capítulo tiene un tema muy similar al del cap. 16: Jerusalén y su hermana
Samaria se habían prostituido con prácticas de las naciones paganas que las
rodeaban, en particular Egipto, Asiria y Babilonia. Ellas deben soportar las
consecuencias de sus actos. Las diferencias entre los capítulos son
principalmente de énfasis. La naturaleza militar y política de la asociación de
Israel con Asiria y Babilonia se pone de relieve en la descripción de sus

amantes asirios y babilonios como guerreros totalmente uniformados (5, 14,
15). Ellos decretarían la retribución sobre Israel. Esta retribución se describe
también en términos de ataque militar y saqueo (24-26; 46, 47).

Las alianzas políticas de Israel no son aquí condenadas en sí mismas. Ellas
formaban la base para una penetración social y religiosa de la cultura de Israel
con creencias paganas, las que el pueblo de Israel prontamente acogió gustoso.

Dios no miró los pecados de Israel de un modo desapasionado y neutral. Más
bien, tal como un marido considera la infidelidad de su esposa con dolor e ira a
la vez, así ve Dios el pecado de su pueblo (cf. cap. 16).

1-10 El Señor dice a Ezequiel, en otras palabras: “Había una vez dos hermanas,
Ohola, es decir, Samaria, y Oholiba, es decir, Jerusalén. En su juventud,
mientras estaban en Egipto, se dieron a la prostitución (3, 4). Ellas eran mis
esposas, pero Ohola ardió en deseos por los asirios, y se prostituyó a ellos (5-
8). Al fin yo la entregué a los asirios, quienes la desnudaron y la mataron (9,
10).”

11-21 Continúa: “Oholiba fue peor que su hermana. Ella también ardió en
deseos por los asirios; luego cultivó un deseo vehemente por los babilonios.
Después que éstos la contaminaron, se apartó de ellos con disgusto. Así yo me
aparté de ella (como lo había hecho de su hermana), cuando su prostitución se
hizo más notoria. Ella entonces anheló los tiempos que había tenido en Egipto
con sus bien dotados hombres promiscuos (11-21).”

22-35 Ezequiel debe proclamar a Oholiba: “Yo incitaré contra ti a tus amantes
pasados. Los babilonios y los asirios te sitiarán y castigarán. Yo desahogaré mi
ira contra ti y pondré fin a tu inmundicia (22-27). Te entregaré a tus ex
amantes, a quienes ahora detestas (28). Ellos te humillarán (29, 30). Tal como
tu hermana Samaria, tú beberás la copa de desolación (31-34). Ya que me has
vuelto la espalda, has de soportar el peso de tu iniquidad (35).”

36-49 Ezequiel debe confrontar a Ohola y Oholiba con sus malos hechos:
adulterio, derramamiento de sangre, ritos sexuales paganos, sacrificio de niños
y profanación del santuario de Dios y el sábado (36-39). Su seducción a
extranjeros (40-42) descendió a la prostitución y al derramamiento de sangre
(43-45). El debe proclamar, en otras palabras: “Sean ellos muertos y termine
así la infamia en la tierra (46-49). Entonces sabréis que yo soy el Señor
Jehovah.”

Notas. 4 Los nombre Ohola y Oholiba parecen relacionados con la palabra
heb. para “tienda”. Aunque muchos comentaristas sugieren que esto implica una
conexión de cultos (p. ej., como en una tienda/santuario), puede simplemente
indicar el origen nómada del pueblo. Mías: aunque el texto no declara
explícitamente que las hermanas eran esposas del Señor, este versículo y el 5
implican la relación (cf. <261608>

Ezequiel 16:8, 9). La prostitución de Israel es así
adulterio también. 5-10 La infatuación de Samaria con Asiria la condujo a su
caída. Samaria cayó ante los asirios en 722-721 a. de J.C. 14 Caldeos:
aunque el término vino más tarde a ser sinónimo con “babilonios”, los caldeos
eran una raza separada del sur de Babilonia (cf. 23). 23 Pecod: una región en
Babilonia oriental. La identificación de Soa y Coa es incierta. 24 Multitud: en
Ezequiel se usa frecuentemente este término (cf. 46, 47 asamblea) para
describir a un grupo grande de gente con intención destructora. 36-39 Aquí se
enumeran algunas de las prácticas paganas que Israel había adoptado. 42
Sabeos: el término puede también traducirse “borrachos”. El sentido general es
el de una multitud alegre, de ningún lugar en particular, aprovechándose de las
hermanas.

24:1-14 La parábola de la olla: Jerusalén sitiada

Este oráculo representa un punto decisivo en el libro. Hasta aquí las profecías
de Ezequiel habían sido mayormente advertencias acerca del desastre que
vendría. Pero ahora el cumplimiento de las profecías ha comenzado. No había
marcha atrás. El sitio de Jerusalén había empezado. La fecha del oráculo es
precisa: enero 15 de 588 a. de J.C. Fue el día en que Nabucodonosor empezó
el sitio de la ciudad. Después de 18 meses los babilonios capturarían Jerusalén
y le prenderían fuego. La ciudad sería destruida. Este sitio fue el segundo en
doce años para Jerusalén. Después del anterior Ezequiel mismo había sido
deportado.

El mensaje del oráculo se presenta en forma de una parábola. Se compara a
Jerusalén con una olla, y sus moradores son el contenido de la olla. Después
que se le haya puesto fuego, una mancha permanece en la olla, es decir, aun
después del primer sitio la impureza de Israel continuó. Un segundo fuego más
intenso (el segundo sitio) será necesario para quemar la impureza, es decir,
castigar la iniquidad del pueblo. Nuevamente el castigo se presenta como
purificación (cf. <262217>

Ezequiel 22:17-22).

1-14 Se le dice a Ezequiel, en otras palabras: “Escribe esta fecha, porque hoy
Nabucodonosor ha puesto sitio a Jerusalén (2).” También debe proclamar:

“Llena una olla con agua y trozos de carne. Hazlos hervir sobre el fuego. La
herrumbre en la olla no saldrá. La mancha es como la impureza de Jerusalén
(3-7, 13). Calienta aun más la olla, quemando los huesos. Deja que la olla se
ponga roja para que su mancha desaparezca al quemarse (9-12). No impedirás
tu juicio ahora, Jerusalén (13, 14).”

Notas. 6 Herrumbrosa: al disminuir el líquido quedaría una mancha en el
interior de la olla. Sin que se echen suertes: si esta frase está traducida
correctamente, el pensamiento subyacente pudiera ser que el contenido de la
olla, es decir, el pueblo, sería esparcido al azar. 12 El versículo tal cual está
podría implicar que la herrumbre de la olla no desaparecerá aun después del
segundo calentamiento. Sería más consistente verlo como resumiendo el intento
anterior: “Había frustrado todos los (anteriores) esfuerzos (hasta ahora).”

24:15-27 La muerte de la esposa de Ezequiel y el significado de su duelo

La revelación de que perdería a su esposa l ha de haber sido desgarradora
para Ezequiel. No obstante, aun esto sería usado como un medio para
transmitir el horrendo mensaje acerca de la suerte de Jerusalén y el templo. Aun
en momentos de duelo personal, Ezequiel era todavía un profeta de Dios.

La manera en que un creyente actúa durante crisis personales puede a veces
hablar más fuerte que muchas palabras, aunque la negativa a hacer provisión
adecuada para el duelo puede ser muy dañina para la persona acongojada.
Este mandamiento fue dirigido específicamente a Ezequiel y no para ser
aplicado en general.

15-24 Se le dice a Ezequiel que su esposa va a morir y él no debe efectuar los
acostumbrados ritos de duelo (16, 17). Cuando el pueblo le pregunta qué
significan para ellos sus acciones, él les dice la palabra del Señor a Israel, en
otras palabras: “Yo estoy por profanar mi ciudad. Aquellos familiares que
dejasteis atrás morirán por la espada. Pero vosotros no seguiréis las
costumbres usuales de duelo, tal como ha hecho Ezequiel. Sabréis entonces
que yo soy el Señor Jehovah (20-24).”

25-27 Además, Dios dice a Ezequiel: “Cuando la ciudad caiga, un fugitivo
vendrá y te hablará. En ese día recuperarás toda tu facultad del habla. Tú serás
una señal al pueblo, y ellos sabrán que yo soy Jehovah.”

Notas. 17 Había una gran variedad de ritos de duelo (cf. <262730>

Ezequiel 27:30-

32). 27 No te cubras los labios: la pérdida parcial del habla de Ezequiel se

quitaría cuando él oyese la noticia de la caída de la ciudad. Esta recuperación
se relata en <263321>

Ezequiel 33:21, 22. Aun ese acontecimiento sería una señal

para el pueblo.

25:1-17 PROFECIAS CONTRA LAS NACIONES VECINAS

Esta sección comienza una serie de oráculos contra las naciones extranjeras
que rodeaban a Israel (caps. 25—32). Egipto y Tiro reciben mayor atención,
pero este oráculo se encuentra sobre los vecinos más próximos a Judá: Amón,
Moab, Edom y Filistea. Aparentemente estas naciones habían visto la caída del
pueblo de Israel con deleite (Amón) y mofa (Moab). Hasta habían
aprovechado la oportunidad para vengarse de Judá (Edom y Filistea). El
oráculo de Ezequiel advierte que vendría el castigo.

El oráculo comienza con Amón, que estaba ubicada al este de Israel, y luego
sigue en el sentido de las agujas de un reloj en dirección a Moab, Edom y
Filistea.

Es fácil condenar a estos vecinos de Israel por sus actitudes hacia ella. Sin
embargo, éstas pueden ser nuestras actitudes cuando vienen aflicciones sobre
algunos de nuestros vecinos. Entre tanto, Dios es el Dios de toda la tierra, y
está últimamente en control del destino de las naciones tanto como de los
individuos.

Amón. Porque los amonitas se habían deleitado por la destrucción de Israel y
Judá, serán capturados y saqueados por los pueblos del oriente (1-5). Porque
se regocijaron maliciosamente sobre Israel, serán arruinados (6, 7).

Moab. Porque Moab miró a Judá con desprecio, serán tomados por el pueblo
del oriente (8-11).

Edom. Porque Edom se vengó de Judá, sufrirán ruina a manos de Israel.

Filistea. Porque los filisteos se vengaron de Judá, los quereteos y el resto de
los pueblos de la costa serán destruidos.

Notas. 4 Hijos del oriente: tribus nómadas del desierto. 5 Rabá: capital de
Amón (cf. 21:20). 8 Seír: otro nombre para Edom. 16 Quereteos: un pueblo
estrechamente relacionado con los filisteos.

26:1—28:19 PROFECIAS CONTRA TIRO

Tiro era muy pequeña, en términos geográficos. Sin embargo, en términos
económicos, era altamente significante, y era así una fuerza importante en la
política del Medio Oriente.

La antigua ciudad de Tiro era un importante puerto marítimo para la zona que
hoy es el sur del Líbano. (Su ubicación está aprox. a mitad de camino entre
Beirut al norte y Haifa al sur.) La ciudad tenía dos puertos, uno de los cuales
estaba en una isla situada apenas fuera de la costa. Hay varias referencias en
Ezequiel a los estrechos vínculos de Tiro con el mar. Tanto su superioridad
como su pronosticada caída se describen utilizando alusiones marítimas. Una
parte sustancial del vigor de Tiro radicaba en su habilidad marítima.

La riqueza de Tiro emanaba de su comercio. Sus mercaderes viajaban
extensamente a través del mundo antiguo, y comerciaban en una amplia gama
de bienes. Su pueblo era famoso por su habilidad comercial. Esta habilidad les
había conducido a su vez a la prosperidad.

Tiro tiene una larga y significativa historia. La ciudad se menciona en Textos de
Maldición egipcios c. 1850 a. de J.C. Según Herodoto, la escritura alfabética
fue llevada a Grecia por los fenicios que vinieron con Cadmo, rey de Tiro. La
ciudad estado fundó también la colonia de Cartago alrededor de 825-815 a. de
J.C.

Las relaciones de Tiro con Israel tuvieron a menudo algún factor económico.
Hiram I proporcionó a David materiales para edificar el palacio de Jerusalén
(<100511>

2 Samuel 5:11; <131401>

1 Crónicas 14:1). El también proporcionó a Salomón
materiales para el templo y firmó un tratado con él. Un poco más de un siglo
después, el rey Acab concertó casamiento con Jezabel, una hija del rey de Tiro
(<111631>

1 Reyes 16:31). Por medio de Jezabel se introdujo en Israel la adoración
al dios tiro Baal Melqart.

Antes de la época de Ezequiel, Tiro había disfrutado de un período de
prosperidad. No obstante, Ezequiel, Jeremías (<242522>

Jeremías 25:22; 27:1-11) y

Zacarías (<380902>

Zacarías 9:2-7) habían profetizado la supresión de Tiro por los
babilonios. El sitio de Nabucodonosor a Tiro (c. 587 a c. 574 a. de J.C.) fue
aparentemente una campaña difícil (<262918>

Ezequiel 29:18). Finalmente la ciudad

reconoció el dominio babilónico.

Los oráculos contra Tiro y Egipto son guías instructivas en cuanto a la
naturaleza del orgullo nacional. La mayoría de las personas mantienen cierto
elemento de orgullo en el progreso de su nación, y lo apoyan. En el caso de
Tiro vemos la confianza arrogante del éxito económico de hechura propia. La
riqueza que había adquirido era para ella la señal de ser superior. Para
mantener esa superioridad estaba lista para apoyar prácticas comerciales
corruptas. La desaparición de Israel fue vista simplemente como una
oportunidad comercial.

Tiro fue condenada por estas actitudes, que todavía prevalecen en la sociedad
actual. No debemos dejar que el éxito material de nuestra nación llegue a ser el
único criterio de mérito.

26:1-21 La satisfacción propia denunciada

En este oráculo se reprende a Tiro por ver la caída de Jerusalén como un
evento que meramente facilitará su propia prosperidad. Los babilonios, bajo
Nabucodonosor, habrían de sitiarla y destruirla. Gozarse en la caída de otros es
una emoción que los cristianos, y otros, necesitan abordar, ya que es muy
penetrante pero no reconocida fácilmente.

1-21 La palabra de Dios a Ezequiel es, en otras palabras: “Tiro ha dicho que la
ruina de Jerusalén asegurará su propia prosperidad” (1, 2). Por tanto el debe
proclamar: “Muchas naciones te saquearán, y a tus aldeas, Tiro. Entonces
sabrán que yo soy Jehovah (3-6). Nabucodonosor asolará tu tierra firme y
pondrá sitio contra ti. Nunca serás reedificada (7-14). Las tribus de las costas
se consternarán por tu caída y lamentarán tu derrumbe (15-18). Serás
arrastrada a la fosa. No regresarás (19-21).”

Notas. 1 Del año 11, es decir, 587/7 a. de J.C. 2 Tiro vio la caída de
Jerusalén como meramente una oportunidad comercial. Debido a su ubicación
geográfica, la tierra de Palestina era el centro de numerosas rutas comerciales
que ligaban a Africa con Eurasia. 3-5 Muchas de las imágenes relacionadas con
Tiro se refieren a su situación marítima. 6 Sus hijas que están en el campo:
Tiro había extendido su control a zonas mucho más allá de las islas y el puerto
en tierra firme. 7-14 Nabucodonosor se menciona ahora por nombre por
primera vez en Ezequiel Se informa que su sitio de Tiro duró trece años. Esta
campaña aparentemente probó ser difícil aun para los babilonios (ver 29:18).
La ciudad estado consintió y reconoció el control de Babilonia. 15 Las costas:
otras ciudades estados mediterráneas que probablemente fueron socias

comerciales de Tiro. 19 El cuadro aquí es de la isla hundiéndose bajo las olas.
20 Te haré descender... a la fosa. La fosa y la tierra debajo se refiere a la
tumba o al Seol, es decir, el dominio de la muerte.

27:1-36 Un lamento

Este oráculo se da como un lamento. Tiro se compara aquí a una nave
mercante maravillosamente construida. Los proveedores de sus maderas y sus
mercancías son sus socios comerciales. La extensa lista de países y productos
nos da una idea clara de por qué Tiro fue famosa comercialmente. Sus lazos se
extendían a través de la mayor parte del Mediterráneo, Africa del Norte, Asia
menor y el Medio Oriente. Ella pudo emplear extranjeros en la industria y en la
defensa. Sin embargo, este barco de estado iba a ser hundido, es decir, Tiro
sería derribada.

Cuando un fabricante principal muy arraigado va a la bancarrota y cierra sus
puertas, no sólo sus propios empleados son superfluos, sino a menudo miles
más lo son en industrias satélites, abastecedores locales y servicios. La recesión
y el colapso económico son algunos de los castigos modernos que un Estado
puede sufrir.

1-36 Se instruye a Ezequiel a proclamar a Tiro, en otras palabras: “Te gloriabas
en tu hermosura (3, 4). Fuiste construida con los mejores materiales (5-7).
Empleaste a muchas naciones para edificarte, hacerte funcionar y defenderte
(8-11). Tuviste muchos socios comerciales importantes, cerca y lejos, y tu
mercadería fue de la más alta calidad y más amplia variedad (12-25). Pero lo
perderás todo en el día de tu naufragio (26, 27). Tus vecinos y socios
mercantiles se espantarán (28-36). Dejarás de existir (36).”

Notas. 3 Yo soy de completa hermosura: La gran riqueza de Tiro le había
proporcionado mucho adorno, en el cual ella tenía gran orgullo (cf.

<262812>

Ezequiel 28:12). 5, 6 Las maderas utilizadas eran de las mejores. Senir: la
palabra amorrea para Hermón (cf. <050309>

Deuteronomio 3:9). 7 Elisa: probable
referencia a Chipre. 8 Sidón y... Arvad: estas dos ciudades quedaban al norte
de Tiro. 9 Biblos: un importante puerto marítimo fenicio. El traslado de trabajo
a Tiro era otra señal de su poder económico. 10 Las tres naciones
mencionadas aquí (persas, lidios y libios) están a gran distancia una de la otra.
Están nombradas para mostrar cómo Tiro podía atraer mercenarios de todo el
mundo antiguo, fuera Libia en el oeste, Lidia en el norte o Persia en el este. 11
Arvad también proporcionaba reclutas (8). 12 La lista de los socios

comerciales de Tiro en orden geográfico aprox., yendo desde Tarsis en el
Mediterráneo occidental hasta el desierto arábigo y Mesopotamia. 23 Edén:
no el huerto de Edén; las dos formas de Edén se deletrean en forma distinta en
heb. El Edén mencionado aquí está en Mesopotamia. 26 El viento de oriente
puede referirse no sólo a una tormenta en el mar (cf. <194807>

Salmo 48:7), sino
también a donde estaba la amenaza a Tiro: Babilonia estaba al este de Tiro. 30,
31
Aquí hay una lista de siete señales tradicionales de duelo: gritar
amargamente, echar polvo sobre la cabeza, revolcarse en ceniza, raparse la
cabeza, ceñirse con cilicio, llorar intensamente y entonar un lamento.

28:1-10 Contra la arrogancia

El logro de riqueza económica había traído consigo una sensación de orgullo. El
proceso se resume en el v. 5: la gran habilidad en comerciar había llevado a una
gran riqueza, y la gran riqueza había llevado al orgullo. Se representa al rey de
Tiro como creyendo ser tan sabio como un dios. La profecía advierte que el
castigo para tal arrogancia sería humillante y final. Es fácil hallar otros ejemplos
de tal orgullo y subsecuente caída, a través de la historia y en la actualidad.

1-10 Ezequiel debe proclamar al rey de Tiro, en otras palabras: “Tú piensas
que eres un dios, pero no lo eres (1, 2). Tu astucia y perspicacia para los
negocios te han traído una gran recompensa económica (3-5a), que a su vez te
ha hecho engreído (5b). Por tu vanidad, tendrás una muerte humillante en
manos de extranjeros. Cuando te enfrenten, serás sólo un mortal, no un dios
(7-10).”

Notas. 2 En el corazón de los mares: una parte de Tiro era una isla (ver
arriba). 3 Daniel: ver nota sobre <261414>

Ezequiel 14:14, 20. 7 Extranjeros, los
más crueles de las naciones:
una referencia a los babilonios. 10 Los tirios
practicaban la circuncisión, y de aquí que morir a la manera de los
incircuncisos
hubiese sido considerado una humillación.

28:11-19 Expulsión del “paraíso”

Este lamento describe el surgimiento y la caída del rey de Tiro, y así el
surgimiento y la caída de la nación estado misma. La descripción recuerda
fuertemente a la narrativa del huerto del Edén. Sin embargo, no hay un intento
de hacer un paralelo estrecho con el relato de Génesis Como a menudo en
Ezequiel, las metáforas son mezcladas libremente, alteradas y adaptadas como
convenga al lenguaje de la profecía. El lenguaje poético sirve para resaltar el
grado de caída que Tiro experimentó; fue como una expulsión del paraíso.

11-19 El lamento al rey de Tiro es, en otras palabras: “Tú eras una vez un
modelo perfecto de sabiduría y hermosura (12), morando en un paraíso,
adornada con espléndidas joyas (13, 14) y exhibiendo un comportamiento
intachable (15). Pero tus extensas actividades comerciales llevaron a la
opresión. Tu esplendor te hizo engreída y corrompió tu pensamiento. Tus
muchas prácticas comerciales deshonestas condujeron a la profanación de los
santuarios. Por tanto, has sido expulsada de tu paraíso y derribada (16-18).
Los que te observan se horrorizan de ti (19).”

Notas. 13 Las piedras preciosas nombradas aquí han sido tomadas como
alusión a las vestiduras del sumo sacerdote (<022817>

Exodo 28:17-20), pero a
veces también las divinidades paganas se vestían con ropaje cubierto de joyas.
El énfasis aquí es simplemente la riqueza del rey (y de Tiro). 14-16 El
significado exacto del querubín no es claro, y depende de qué lectura textual se
sigue. O el rey de Tiro fue elevado a la posición de un querubín, o se le designó
aun querubín como guardián. Ambas traducciones señalan hacia su elevada
posición. Las piedras de fuego posiblemente son una referencia a las piedras
preciosas mencionadas en el v. 13. Alternativa-mente, puede ser una
descripción de algún rasgo brillante o resplandeciente hallado en el monte de
Dios. 15 Perfecto: nuevamente una alusión al relato de Edén. 18, 19 Aquí el
tema cambia del rey a la ciudad de Tiro.

28:20-26 PROFECIA CONTRA SIDON: “CONOCE A
JEHOVAH”

Sidón era una vecina de Tiro. Sufriría también el debido castigo. Un rasgo
notable de este breve oráculo es la frecuencia de la frase: y sabrán que yo soy
Jehovah.
Además, la profecía contiene la promesa de restauración para el
pueblo de Dios (25, 26), tema que más tarde recibiría mayor énfasis.

20-26 Ezequiel ha de proclamar a Sidón, en otras palabras: “Estoy contra ti,
Sidón, pero seré glorificado a través de ti. Cuando ejecute juicio sobre ti,
sabrán que yo soy Jehovah (22). Cuando te aflija, ellos sabrán que yo soy
Jehovah (23). Cuando Israel ya no tenga vecinos malignos ellos sabrán que yo
soy Jehovah (24). Cuando reúna a Israel de entre las naciones, me mostraré
como santo ante ellas. Israel morará seguro sobre la tierra, y sabrán que yo soy
Jehovah su Dios (25, 26).”

Nota. 25 Mi siervo Jacob: cf. <263725>

Ezequiel 37:25.

29:1—32:32 LOS ORACULOS EGIPCIOS

El libro de Ezequiel contiene un total de siete oráculos contra Egipto, más que
ningún otro país. La pregunta surge de por qué un profeta judío residente en
Babilonia debiera preocuparse con un país distante varios centenares de kms.
La respuesta se torna clara cuando miramos a la historia del período y la
cronología de los oráculos.

En tiempo de Ezequiel Egipto era una superpotencia en declinación lenta. En la
cumbre de su poder su esfera de influencia se había extendido a todo lo largo
del Mediterráneo oriental, abarcando Palestina y lo que es hoy el Líbano y Siria
occidental. Cuando los babilonios reemplazaron a los asirios como poder
dominante en las políticas militares del Medio Oriente, Egipto se alió a los
asirios para frenar el avance de los babilonios. El resultado fue una compleja
lucha de poder, y los Estados más pequeños en la región, tales como
Jerusalén/Judá, tuvieron que escoger cuidadosamente a sus amigos.

La cronología de la interacción de Egipto y Babilonia hasta y durante los
oráculos de Ezequiel, es como sigue:

605: Los babilonios derrotaron a las fuerzas egipcias en Carquemis (cf.

<244602>

Jeremías 46:2) y luego avanzaron hacia el sur (Carquemis estaba
en el noroeste de Siria). Se producen escaramuzas.

601: Fuerzas egipcias y babilónicas chocan nuevamente. Hay fuertes
pérdidas en ambos lados.

597: Nabucodonosor somete a Jerusalén. Egipto permanece neutral.
Sedequías es puesto en el trono por Nabucodonosor, como rey
vasallo.

589: Bajo Sedequías, Judá está en abierta rebelión contra los
babilonios.

588 (Enero): Los babilonios avanzan para sitiar a Jerusalén.

588: El sitio se levanta temporariamente cuando los babilonios dirigen
sus esfuerzos contra las fuerzas egipcias de socorro (Sedequías había
pedido ayuda a los egipcios). Sin embargo, los egipcios son pronto
rechazados, y los babilonios regresan para sitiar la ciudad.

587 (Julio): Se abren brechas en los muros de Jerusalén. La ciudad y el
templo son incendiados. El Estado de Judá llega a su fin. El país está en
ruinas.

Los oráculos egipcios en Ezequiel son extraños en que todos menos
uno de ellos están fechados. Aprox. la mitad de las trece fechas que se
dan en el libro se hallan en la sección egipcia. Arregladas en orden
cronológico, las fechas de los oráculos son como sigue:

587 (enero), <262901>

Ezequiel 29:1-16; 587 (abril), 30:20-26; 587 (Junio),
31:1-18; 586/587, 32:17-32; 585 (marzo), 32:1-16; 571 (abril),
29:17-21. El oráculo en <263001>

Ezequiel 30:1-19 no tiene fecha, pero su

contenido es similar a los otros.

Cual Tiro, Egipto tenía mucho orgullo nacional. Si Tiro era “dinero nuevo”,
entonces Egipto era “dinero viejo”. Su orgullo radicaba en lo que había
heredado y al parecer conservaría para siempre. Ella era un país vasto con
considerables recursos (especialmente el Nilo). Tenía una historia imperial
maravillosa, un ejército bastante grande y una influencia política ampliamente
difundida a través del Medio Oriente. Pero su confianza en su glorioso pasado
estaba mal colocada. Su destino era el de ser humillada. Del mismo modo, en
esta época no debiéramos dejar que las memorias de pasadas glorias
nacionales (actuales o de otro modo) distorsionen nuestra percepción de las
verdaderas necesidades de una nación. Es fácil sentirse confiados en que los
problemas y los desastres que ocurren a otros nunca podrán sucedernos a
nosotros. Esta clase de complacencia nunca es realista.

29:1-16 Egipto: declinación y caída

Al comparar las fechas de los oráculos con los sucesos de la época, hallamos
que los oráculos fueron dados contra un fondo de vacilación de Judá entre la
dominación de los egipcios y los babilonios. El Estado de Judá se había aliado,
voluntariamente o no, con una u otra de esas grandes potencias militares
durante los últimos veinte años que precedieron a los terribles eventos de
588/87 a. de J.C.

La serie de oráculos de Ezequiel contra Egipto comienza durante la hora más
oscura de Jerusalén. Las maniobras de Egipto para romper el sitio de Babilonia
habían fracasado. Ezequiel ya había pronosticado la caída de la ciudad. El tiene
ahora desastrosas noticias para el que quería ser su salvador. La dirección

global de sus oráculos era que Egipto finalmente caería ante los babilonios, y
que dejaría de ser la gran nación que una vez había sido.

Jerusalén ya había estado bajo sitio durante un año. Habían tenido un breve
alivio cuando los babilonios fueron temporariamente desviados por un
infructuoso asalto egipcio. El oráculo de Ezequiel refleja algo de la amargura
que ha de haberse sentido en Jerusalén cuando se hizo evidente que el rescate
por Egipto había fracasado: Egipto era como un bastón de caña (6); y ya no
sería más una fuente de confianza para el pueblo de Israel (16). La confianza
depositada en el poder militar o económico es siempre a la larga un error.

El oráculo significa que Egipto sufriría derrota y destrucción. La nación se
recuperaría, pero nunca volvería a su pasada fortaleza (14, 15).

1-16 La palabra del Señor a faraón es, en otras palabras: “Por tu arrogancia,
faraón, serás abatido. Entonces todo Egipto sabrá que yo soy Jehovah (3-6).
Porque probaste ser una ayuda indigna de confianza a Israel, Egipto será
destruida por la guerra. Entonces sabrán que yo soy Jehovah (6-8). Por tu
arrogancia, Egipto será desolada, y los egipcios dispersados (9-12). No
obstante, después de un tiempo los egipcios regresarán al Alto Egipto, pero su
reino será modesto. Egipto será un recordatorio a Israel. Entonces sabrán que
yo soy Jehovah (13-16).”

Notas. 1 La fecha fue enero 587 a. de J.C. 3 Gran monstruo: un cocodrilo, o
tal vez una criatura como el Leviatán (cf. Isaías 27;1). 6, 7 Bastón de caña: cf.

<233606>

Isaías 36:6. Así como un bastón de caña se quebraría y lastimaría a
cualquiera que trata de apoyarse en él para sostenerse, así había fallado el
pretendido apoyo de Egipto a Jerusalén, añadiendo a la desesperación de la
ciudad. 10 Desde Migdol y Asuán: una expresión implicando toda la tierra,
desde el norte hasta el sur. Etiopía: el país situado al sur de Egipto.

29:17-21 La recompensa de Nabucodonosor

La fecha de este oráculo (abril 571) le hace el último de los oráculos egipcios.
Vincula estos oráculos con aquellos contra Tiro.

17-20 El Señor dice a Ezequiel, en otras palabras: “Nabucodonosor tuvo una
campaña difícil contra Tiro, sin recompensa” (18). Por tanto, él ha de
proclamar: “Egipto proporcionará las recompensas para Nabucodonosor. El la
saqueará para pagar a su ejército. Le he dado a Egipto como una recompensa
por lo que ha hecho.”

“Restauraré el poder a Israel, y abriré tu boca. Entonces sabrán que yo soy
Jehovah” (21).

Notas. 18 Toda cabeza fue rapada: los uniformes de los soldados habían
causado irritación a sus usuarios (un problema común aun en la actualidad). 21
El pueblo de Israel recuperaría su poderío. Abrir la boca: La mudez de
Ezequiel sería quitada (cf. <260326>

Ezequiel 3:26; 33:22).

30:1-19 Un día oscuro para Egipto

Este oráculo no está fechado, pero su tema es similar a los otros oráculos de
587 a. de J.C.: Egipto y sus aliados caerán en manos de Nabucodonosor.

2-9 La guerra vendrá a Egipto. Ella y sus vecinos y aliados serán desolados.
10-12 El poderío militar de Egipto será destruido por los babilonios bajo
Nabucodonosor. La tierra será desolada. 13-19 La nación quedará sin
príncipes. Sus ídolos serán destruidos y sus ciudades serán tomadas por asalto.

Notas. 5 Los países y pueblos mencionados aquí fueron todos aliados de
Egipto. Los hijos de la tierra del pacto: probablemente judíos mercenarios
que se habían establecido en Egipto. 6 Migdol hasta Asuán: cf. 29:10. 15-18
La lista de ciudades y regiones egipcias mencionadas aquí recalca la amplitud
de la destrucción.

30:20-26 Los brazos rotos del faraón

Al tiempo de este oráculo, abril 587, los habitantes de Jerusalén habían estado
sitiados por los babilonios por más de un año. Cualquier esperanza de que
Egipto pudiera rescatar la ciudad mediante un segundo ataque contra
Nabucodonosor es finalmente contradicha en este oráculo. Los egipcios ya
habían sido rechazados en 588 (He roto un brazo del faraón, v. 21), y
sufrirían más derrotas (romperé sus brazos [de faraón], el fuerte y el
fracturado,
v. 22).

20-26 Se le dice a Ezequiel, en otras palabras: “El poder del faraón ya ha sido
reducido (21). Será reducido aun más. Los egipcios sufrirán exilio/dispersión.
Nabucodonosor y los babilonios se harán más poderosos mientras Egipto se
desmorona. Entonces sabrán que yo soy Jehovah (22-25). Cuando los egipcios
sean dispersados, entonces sabrán que yo soy Jehovah (26).”

Nota. 26 Dispersaré a los egipcios entre las naciones: este versículo puede
considerarse como describiendo la dispersión de las fuerzas expedicionarias de
Egipto al ser derrotadas, más bien que la fragmentación de la nación.

31:1-18 La lección para Egipto del cedro cortado

La gloria de Egipto y el grado de su caída son ilustrados por la alegoría de un
cedro majestuoso que es cortado.

1-18 Se le dice a Ezequiel que proclame a Egipto, en otras palabras: “Tu
grandeza puede ser comparada a la de un magnífico cedro (2, 3). Este cedro
tenía una abundante provisión de agua (3, 4). Se alzaba por encima de sus
compañeros, y se extendía sobre una ancha área (5). Confiaban en él para
protección y refugio (6). Tenía un gran esplendor (7). No tenía iguales (8). Era
envidiado por los demás (9). Porque sobresalía por encima de los demás y
estaba orgulloso de hacerlo, fue entregado a un gobernante para que se
encargara de él (10, 11). Fue cortado. Los que confiaban en él le abandonaron
(12). Ningún otro adquirirá su grandeza (14). El día de su destrucción fue un
día oscuro para muchos (15, 16). Los que buscaron su protección tuvieron un
fin similar (17). Tú y tu poder militar serán cortados de igual modo (18).”

Notas. 3 Consideraré al cedro (ver la nota de la RVA: “He aquí que Asiria
era el cedro”). Una leve enmienda al texto cambiaría la referencia a Asiria a la
de un ciprés, como en “Consideraré a un ciprés, un cedro en el Líbano”. El
cambio hace más directa la alegoría, aunque el sentido general permanece igual.
10 Fue el orgullo el que llevó a la caída del cedro y, por implicación, a Egipto.
12 Los más crueles de los pueblos: una frase usada antes (<263011>

Ezequiel
30:11) para los babilonios. 18 Yacerás en medio de los incircuncisos, junto
con los muertos a espada.
Siendo que los egipcios practicaban la circuncisión
y daban gran énfasis a los ritos apropiados de sepultura, esta predicción habría
sido doblemente aborrecible para ellos.

32:1-16 Lamento por el faraón

Egipto es nuevamente advertido de su caída ante los babilonios.

1-16 El lamento por faraón es, en otras palabras: “Tú eres como un monstruo
marino que serás prendido en la red y abandonado para pudrirse sobre la tierra
(2-4). Muchos se alimentarán de tus restos (4-6). Cuando esto ocurra habrá
oscuridad sobre la tierra (7, 8). Muchos pueblos quedarán atónitos ante el

suceso (9, 10). El Señor dice: La maquinaria bélica babilónica te derribará (11,
12). Egipto será desolada (13-15).”

Nota. 2 Un monstruo: cf. <262903>

Ezequiel 29:3-5 donde se utiliza una metáfora

similar.

32:17-32 El descenso de Egipto al dominio de la muerte

Este lamento amplía dos temas que ya habían sido mencionados en los
oráculos: (1) Egipto yacerá en su muerte junto a otras naciones “muertas” en
batalla, y (2) compartirá su destino con los incircuncisos (cf. 31:18).

En su descripción de Egipto en su estado de muerte, Ezequiel utiliza figuras
poéticas. Lo presenta como yaciendo en una tierra rodeada por las tumbas de
guerra de otras naciones muertas. La figura no debe ser vista en términos
teológicos como una descripción de la vida más allá. Fue una manera útil de
presentar la degradación de la condición de Egipto.

17-32 Se dice a Ezequiel que lamente por Egipto descendiendo al dominio de
la muerte. Se unirá a los incircuncisos. Otros ya están allí: Asiria (22, 23); Elam
(24, 25); Mesec y Tubal (26, 27); Edom (29); Príncipes del norte (30);
Sidonios (30); faraón y su multitud se les unirán (28, 32).

Todo esto suena sorprendentemente “moderno”; muchos regímenes, grandes y
pequeños, p. ej., se fueron a pique durante el siglo pasado. No obstante, un
estudio de la historia muestra que este es el flujo normal en que las naciones
surgen y caen. La “normalidad” y existencia segura que esperanzados
consideramos como típicas es sólo una esperanza no cumplida. Hay seguridad
eterna en el Señor, pero fuera de él la seguridad es una ilusión.

Notas. 24 Elam: un país al este de Babilonia. 26 Mesec y Tubal: países de
Asia Menor (cf. <262713>

Ezequiel 27:13). 27 Espadas puestas debajo de sus
cabezas:
su sepultura careció de honores militares. Ellas tenían sólo una simple
tumba de guerra.

33:1-20 EL ALCANCE DE LA RESPONSABILIDAD

Este oráculo tiene inicialmente un tema similar a aquel en 3:16-21. Ezequiel ha
de actuar como centinela para Israel. Junto con la tarea vienen a la vez
responsabilidades y sanciones. (Puede notarse que no se menciona recompensa
explícitamente.) Ezequiel ha de transmitir a Israel la naturaleza de su tarea.

El oráculo continúa atacando dos conceptos respecto a la naturaleza del
pecado de Israel. La primera (10, 11) era un tipo de fatalismo, donde la gente
sostenía que ellos estaban atrapados en su propia maldad, que Dios hasta
estaba contento de verles en tal estado; y, si Dios lo quería de esa manera, no
había objeto aun en tratar de cambiar. Esta idea se rechaza. Dios no se
complace en la muerte aun del impío. Era responsabilidad de ellos cambiar sus
caminos.

La segunda idea era que el pueblo había juntado un acopio de mérito (cf.

<261831>

Ezequiel 18:31, 32). En consecuencia, una cantidad de obras buenas podía
ser usada para compensar una cantidad de malas obras. Tal idea significaba
que no había esperanza para la persona cuya vida había sido principalmente
mala; esa persona no podría compensar el mal que había hecho con suficientes
buenas obras. Además, significaba que aquellos que pensaban que habían
acumulado méritos suficientes podían entregarse a cualesquiera pecados que les
gustasen, siempre que no excedieran su cuota. Esta idea también se rechaza.
Un arrepentimiento sincero puede vencer cualquier historia de malos hechos. El
mal premeditado no puede borrarse con pasados actos de caridad.

1-6 Ezequiel debe proclamar a sus paisanos, en otras palabras: “Suponed que
un país está amenazado de guerra, y que cierto individuo es llamado a la tarea
de advertir anticipadamente de un ataque (2). Si esa persona da la alarma
cuando el ataque se aproxima, entonces toda responsabilidad por las bajas
recaerá sobre los ciudadanos mismos (3-5). Pero si no se da la alarma cuando
el ataque está cerca, entonces aquella persona será tenida por responsable de
la muerte de cualquiera de los ciudadanos (6).”

7-9 A Ezequiel se le ha dado esa tarea a favor de los israelitas. Ha de
transmitirles las advertencias enviadas por Dios (7). Si no da esas advertencias
a alguno, será tenido por responsable del destino de esa persona. Pero si lo
hace, se habrá salvado a sí mismo (8, 9).

10-20 Ezequiel, además, ha de proclamar a Israel: “Vosotros decís que estáis
cargados hasta la muerte por vuestros pecados. Yo no me complazco en la
muerte del impío (10, 11). Si un justo se vuelve de sus caminos pasados y
comienza a hacer el mal, ninguna de las cosas justas que haya hecho le servirá;
él morirá por sus pecados (12, 13). Si un hombre impío se vuelve de sus
caminos y comienza a hacer lo que es justo y recto, sus malos hechos
anteriores serán olvidados; él vivirá (14-16). Aunque tú, Israel, dices que mi

camino es injusto, es tu camino el que es injusto. Cada uno de vosotros será
juzgado conforme a sus caminos (17-20).”

Nota. 2 Centinela: ver nota sobre <260316>

Ezequiel 3:16-21.

33:21, 22 EZEQUIEL RECUPERA SU HABLA

Este incidente es singular en el libro de Ezequiel en que su experiencia profética
(“la mano de Jehovah vino sobre mí”) no resultó en una visión u oráculo. En vez
de ello, a Ezequiel se le devolvió la facultad del habla que había perdido al
comienzo de su ministerio (<260326>

Ezequiel 3:26, 27).

La oportunidad de este evento fue significativa. Al día siguiente llegó la noticia
de que Jerusalén había caído. Las advertencias de Ezequiel se habían cumplido.

Nota. 21 El año 12: Jerusalén cayó en 587 a. de J.C. Algunos mss. y
versiones dicen año 11. Si es así, y se refiere al reinado de Sedequías, luego
el intervalo de tiempo entre la caída de la ciudad y la visita del fugitivo a
Ezequiel fue de unos seis meses. Cf. <150709>

Esdras 7:9, donde un viaje directo de

Babilonia a Jerusalén llevaba cuatro meses completos.

33:23-33 LAS POSESIONES ILEGALES DE ISRAEL

El sitio había terminado. Jerusalén había caído y la tierra había quedado
desolada. Muchos habían muerto y otros deportados o forzados a huir. Sin
embargo, había algunos sobrevivientes.

La calamidad no siempre hace brotar lo mejor en la gente. Después del primer
sitio de 597, un grupo de sobrevivientes en la ciudad se deleitaban al planear
elevarse a la cúspide (<261102>

Ezequiel 11:2-12). Después del segundo sitio la
tierra había sido despoblada. Los que habían quedado, lejos de volverse a
Dios, mantenían su idolatría. Además, se dedicaban a apropiarse las posesiones
y tierra de sus vecinos, aun abusando de las viudas que quedaban (24-26). El
oráculo de Ezequiel les advierte que por lo que se estaba haciendo
sobrevendría más desolación en la tierra.

Al fin de su oráculo se advierte a Ezequiel de un problema que muchos
predicadores experimentan. A la gente le gustaba oírle, pero no ponía en
práctica lo que él decía. El que un predicador valga como animador no quiere
decir que se le haga caso.

La privación, como la calamidad, tampoco hace surgir lo mejor en la gente. Las
circunstancias, desesperantes algunas veces, evocan acciones desesperadas y
en tales casos debemos tener comprensión. Sin embargo, hay ocasiones, como
en este oráculo, cuando el caos y la ruina se tratan simplemente como
momentos de oportunidad por personas codiciosas y crueles.

23-29 La palabra de Jehovah a Ezequiel es, en otras palabras: “Las personas
viviendo en las ruinas en la tierra de Israel piensan que ahora ellas son sus
propietarias (24, 25). Proclámales: ‘Vosotros lleváis a cabo prácticas paganas
y violentas; ¿tomaréis posesión de la tierra? (25, 26). A causa de lo que hacéis,
la tierra será desolada. Entonces sabréis que yo soy Jehovah’ (27-29).”

30-33 Nuevamente a Ezequiel: “Tú eres un tema de conversación entre tus
compatriotas. Ellos se reúnen para escucharte, pero sólo de labios para afuera
aceptan lo que dices. Eres como un animador para ellos. Sin embargo, cuando
tus proclamas se cumplan ellos sabrán que ha habido un profeta entre ellos.”

Notas. 24 Abraham era sólo uno: Su razonamiento era que si Abraham, un
individuo solo, pudo tomar posesión de la tierra, entonces no sería problema
para ellos hacerlo, que eran mucho más numerosos. 33 La señal de un profeta
verdadero era que lo que él pronosticó ciertamente se cumplió.

34:1—48:35 PROFECIAS DE RESTAURACION

Las profecías de los caps. 34—48 tienen un tema completamente distinto al de
las más tempranas. En tanto que los oráculos de los caps. 1—33 eran
principalmente advertencias del desastre que vendría sobre el pueblo de Israel
o sus vecinos, el énfasis en 34—48 es sobre restauración y esperanza.
Jerusalén y el templo habían sido destruidos. El pueblo había sido llevado al
exilio. Pero aún hay esperanza.

Los lectores modernos hallan estos caps. difíciles de interpretar, en parte
debido a las figuras poco comunes, y en parte por una tendencia a buscar un
evento moderno específico que se relacione con lo que las profecías describen.
Es importante recordar que estos oráculos son esencialmente de carácter
similar a aquellos que aparecen en la primera parte del libro. Muchos de los
rasgos de los últimos caps. tienen contrapartes en unos anteriores, p. ej., la
promesa de un nuevo pacto (<261660>

Ezequiel 16:60), el regreso a la tierra

(<262825>

Ezequiel 28:25), el uso simbólico de números (<260405>

Ezequiel 4:5, 6; 14:21;

29:13) y la identificación de una nación por su gobernante (<262901>

Ezequiel 29:1-

6; 31:2-18). Hay referencias que deliberadamente parecen vagas o simbólicas,
p. ej., David y Gog, o que señalan a un tiempo final, p. ej., “David será su
gobernante para siempre” (<263725>

Ezequiel 37:25). Tales referencias han llevado a
comentaristas a clasificar a Ezequiel como “protoapocalíptico”.

Para nosotros las figuras pueden ser distantes y difíciles de representar. Sin
embargo, para los exiliados han de haber tenido dolorosas asociaciones. La
descripción detallada del templo (40-48) nos es difícil de seguir, pero habrá
traído abundantes recuerdos para aquellos que habían conocido el templo y
adorado allí. Las figuras del valle de los huesos secos (37), de ovejas dispersas
(34), de edificios arruinados y desolaciones (35, 36), de una tierra sembrada
de armas destruidas (39), y de animales salvajes devorando el cuerpo de
soldados muertos (39) son todas imágenes de guerra. Son cuadros de una
tierra tan asolada que los muertos yacían sin sepultar, sus cadáveres
pudriéndose y sus armas herrumbrándose. Estas figuras habrán sido
dolorosamente reales para aquellos que habían sido testigos de la destrucción
militar de Israel.

Estas profecías fueron, en primer lugar, para el pueblo del tiempo de Ezequiel.
Su contenido fue expresado en términos que la gente de entonces conocía y
entendía. La determinación de las profecías no ha de verse como hechos
aislados, sino como un proceso. Su propósito era el de traer esperanza cuando
toda esperanza se había agotado, y traer consejo cuando la razón misma para
vivir no era evidente. Su cumplimiento comenzaba el día en que se entregaban.
El pueblo de Dios nunca sería abandonado, no importa qué calamidad pudiera
confrontarle.

Esto no significa llegar a la conclusión de que tales profecías no tienen
significado para nosotros hoy. Como hemos visto, la caída de las naciones y las
devastaciones de la guerra son noticias tan familiares en nuestras pantallas de
TV como lo fueron para las profecías de Ezequiel. No obstante, sobre todas
las cosas, el mismo Dios nos extiende la misma esperanza de futura
restauración.

34:1-31 Los pastores de Israel denunciados

La figura del pueblo de Dios como un rebaño de ovejas aparece varias veces a
través de la Biblia. En este oráculo los pastores de la época, es decir los
gobernantes de Israel, son reprendidos por su egoísmo y falta de cuidado por
sus súbditos. Además, algunas ovejas habían engordado a expensas de otras,

es decir, algunas personas habían adquirido riqueza y poder oprimiendo a otras
que eran más pobres y más débiles. Ezequiel advierte que la justicia será
restablecida.

La advertencia se torna en una promesa para el futuro (21-24). El Señor no
sólo salvará a sus ovejas, sino que también levantará a su siervo David para
que las apaciente, y hará un pacto de paz con ellas. Como en otros oráculos, el
nombre es simbólico. La referencia a David no significa que el antiguo rey
David será lit. resucitado y establecido como gobernante. Su valor primordial
es que el futuro gobernante tendrá los atributos ejemplares de David, alguien en
quien el Señor se deleitaba y que triunfaba sobre los enemigos de Israel.
También hay referencia a David en <263724>

Ezequiel 37:24-26, donde su gobierno
se describe como durando para siempre. El mismo pasaje también hace
referencia al pacto eterno de paz que el Señor hará con su pueblo, un tema casi
idéntico a aquel de <263425>

Ezequiel 34:25-30.

Ambos pasajes están claramente mirando hacia adelante, no sólo al futuro
inmediato de Israel sino también a su futuro lejano. Dios hará la paz con el
pueblo, y levantará a un pastor para que las gobierne.

El oráculo trae una promesa de esperanza. Aun si el pueblo de Dios fuese
esparcido y oprimido, un día recibiría justicia. Los lectores del NT verán ese
día como el tiempo del regreso de Jesucristo, una promesa sellada por su
primera venida, muerte y resurrección.

1-31 Ezequiel ha de proclamar a los pastores de Israel, en otras palabras: “¡Ay
de vosotros, pastores de Israel! Vosotros no habéis cuidado de mis ovejas.
Han sido esparcidas por toda la faz de la tierra. Vosotros sólo os cuidasteis a
vosotros mismos (2, 5-8). Yo estoy en contra de los pastores. Serán tenidos
por responsables del rebaño, pero serán quitados de sus puestos. Ya no se
alimentarán más de mis ovejas (10). Rescataré a mi rebaño disperso. Lo
juntaré de las naciones y lo traeré a buenos pastos en la tierra de Israel. Yo
mismo lo apacentaré y seré un pastor justo (11-15). Juzgaré entre una oveja y
otra. Algunas han engordado a expensas de otras. El rebaño no será saqueado
más (17-22). Pondré a mi siervo David como pastor de las ovejas. Seré el
Dios de ellas y David será su príncipe (23, 24). Haré un pacto de paz con ellas.
Ellas habitarán seguras en una tierra fértil. Serán rescatadas de esclavitud.
Entonces sabrán que yo su Dios estoy con ellas, y que ellas son mi pueblo (25-
31).”

Notas. 13 Las reuniré... las traeré: la promesa de restauración toma énfasis
especial en los caps. 34—48. No obstante, también ocurre en oráculos
anteriores: <261117>

Ezequiel 11:17; 16:60; 20:34, 42; 28:25. 25 Pacto de paz: el

nuevo pacto prometido (cf. <243131>

Jeremías 31:31-34).

35:1—36:15 Profecías y montes: advertencias a Edom y aliento para Israel

Es importante notar que los caps. 35 y 36:1-15 forman un solo oráculo. La
figura que corre a través de él es la de montes. El monte de Edom, monte Seír,
será desolado (<263507>

Ezequiel 35:7, 14), en tanto que los montes de Israel se

tornarán fructíferos (<263608>

Ezequiel 36:8, 9) y repoblados (<263610>

Ezequiel 36:10-

12).

Edom era vecino de Israel y antiguo rival. Las dos naciones eran étnicamente
cercanas, no obstante, mantenían viejas enemistades. La tierra de Edom estaba
situada sobre la frontera oriental de Israel, extendiéndose al sur del mar
Muerto. El monte asociado con Edom —monte Seír— dominaría con su visión
el flanco oriental de Israel. Cuando cayera, los edomitas podrían ver la miseria
de Israel.

Edom es condenado basándose en varias acusaciones. Primera, aparentemente
había traicionado a Israel en su hora de necesidad (<263505>

Ezequiel 35:5).
Segunda, los edomitas se habían regocijado ante la destrucción de Israel
(<263512>

Ezequiel 35:12, 15; 36:5). Tercera, habían aprovechado la oportunidad
para saquear parte de la tierra de Israel durante este tiempo de disturbio
(<263512>

Ezequiel 35:12; 36:2, 5). Enemistades de larga data entre vecinos son a
menudo difíciles de borrar. Es fácil gozarse y aun aprovechar los infortunios de
un vecino malquerido. No obstante, nuestros tratos deben ser justos, aun
cuando los hallemos difíciles.

Edom puede ser tomado como un símbolo de la incesante hostilidad entre el
pueblo de Dios y el “mundo”. Por cuanto David fue el rey que conquistó y
subyugó a Edom (ver comentario sobre 34:21-24 y <100812>

2 Samuel 8:12-14), y

David es simbólico del triunfo de Israel, así la caída de Edom simboliza el
comienzo de un nuevo orden. El regreso de “David” nos recordará de la venida
del Mesías y el establecimiento del nuevo orden, el reino de los cielos, que
Jesucristo vino a proclamar.
35:1-15 Ezequiel debe profetizar contra Edom, en otras palabras: “Yo estoy
contra ti, Edom. Cuando te convierta en desolación, sabrás que yo soy Jehovah
(3, 4). Tu prolongada hostilidad te llevó a traicionar a Israel en su hora final (5).

Por tanto, el derramamiento de sangre te perseguirá, y quedarás desolada.
Entonces sabrás que yo soy Jehovah (6-9). Pensaste que tomarías posesión del
territorio de Israel y Judá cuando fueron desolados. También te insolentaste
contra mí. Porque te gozaste cuando Israel se convirtió en un desierto, te
convertirás en un desierto (10-15). Entonces sabrás que yo soy Jehovah (4, 9,
15).”
36:1-15 Pero a los montes de Israel Ezequiel ha de profetizar: “El enemigo
pensó que tomaría posesión de ti y te saquearía (<263601>

Ezequiel 36:1-4). Has
sufrido la afrenta de las naciones pero las naciones que te rodean sufrirán
afrenta también (<263605>

Ezequiel 36:5-7). Sin embargo, tú llegarás a ser fértil y
próspera, con muchos poblados. Entonces conocerás que yo soy Jehovah. Mi
pueblo vendrá a poseerte como heredad (<263608>

Ezequiel 36:8-12). Los montes

de Israel nunca más privarán a los hijos de su pueblo (<263612>

Ezequiel 36:12-15).”

Notas. 35:10 Dos naciones: es decir, Israel y Judá. 36:2 Las alturas
eternas:
mucho de Israel y Judá quedaba en la región montañosa entre el mar
Muerto y el Mediterráneo. 36:13 Tú devoras hombres y privas de hijos a tu
nación:
aquí se presenta a los montes como contribuyendo a la destrucción del
pueblo. La expresión puede ser puramente poética; sin duda muchos
perecieron en escaramuzas bélicas en las zonas montañosas.

36:16-38 La restauración de Israel

Este oráculo forma el corazón del libro de Ezequiel Su mensaje es un resumen
del libro. Israel había ofendido a Dios con derramamiento de sangre e idolatría
(18). Su castigo significaba dispersión entre las naciones, es decir, exilio (19).
No obstante, el Señor no les dejaría allí. Regresarían a su tierra (24). El los
purificaría y transformaría, y ellos le seguirían (25-28). La tierra y su pueblo
florecerían nuevamente (29-38). Las naciones vecinas sabrían que Jehovah
había obrado (36).

El porqué el Señor traería a su pueblo de regreso de su exilio está expresado
claramente. No tenía nada que ver con una bondad innata o mérito en el pueblo
mismo. Tenía que ver más bien con el deseo de Dios de que su nombre no
fuera profanado. El hecho mismo de que Israel estuviera en el exilio llevaba a
otros a pensar que el Dios de Israel o era incapaz o no quería cuidar de su
propio pueblo. Esta situación era denigrante para el carácter de Dios, y por
esta razón Dios restauraría a su pueblo (20-23).

Este oráculo trae esperanza a todos nosotros. Dios actúa para salvar, no sobre
la base de nuestra dignidad, sino por las riquezas de su misericordia.

16-38 Dios dice a Ezequiel, en otras palabras: “Cuando Israel habitaba en su
propia tierra, ellos la contaminaron con su iniquidad. De modo que los dispersé
por otras naciones. Sin embargo, su dispersión profanó mi nombre, que es de
interés para mí (16-21). Por lo tanto, la palabra de Dios para Israel es: Por
causa de mi nombre mostraré mi santidad a las naciones por medio de
vosotros. Entonces sabrán que yo soy Jehovah (22, 23). Os traeré de vuelta a
vuestra propia tierra y os purificaré. Vuestro corazón de piedra será
reemplazado por un corazón de carne. Pondré mi espíritu en vosotros y haré
que guardéis mis leyes. La tierra será fructífera, y llegarás a detestar y
avergonzarte de tu conducta pasada. No es por causa de vosotros que yo hago
esto (24-32). Cuando os purifique de todos vuestros pecados, las ciudades
serán reedificadas y la tierra cultivada nuevamente. Las naciones que quedaron
alrededor sabrán entonces que la he restaurado toda (33-36). El pueblo de
Israel será tan numeroso como ovejas. Entonces sabrán que yo soy Jehovah
(37, 38).”

Notas. 25 Esparciré... agua pura: una acción ceremonial de limpieza. 26
Corazón de carne: el uso del término carne aquí no debe ser confundido con
su uso en otras partes de la Biblia, donde a menudo denota flaqueza o
corrupción. En este pasaje corazón de carne es contrastado con corazón de
piedra,
implicando que la naturaleza fría como la piedra y dura de corazón del
pueblo sería reemplazada por una espiritualidad cálida y viva.

37:1-14 El valle de los huesos secos

Después de la caída de Jerusalén el pueblo habría estado disperso y
desalentado. El oráculo tenía un mensaje sencillo: que la nación muerta de Israel
sería reavivada un día, y regresaría a su propia tierra. Los huesos secos se
transformaron en soldados vivientes. Una transformación igualmente poderosa
sería aplicada a Israel un día.

El vigor de esta visión ha traído esperanza a muchos en el curso de los siglos. El
poder de Dios puede cambiar aun las vidas y situaciones más desesperanzadas.

1-11 Ezequiel tiene una visión en la cual es transportado al centro de un valle
lleno de huesos secos. El Señor le dice que profetice a los huesos y les diga que
serán cubiertos con carne y vivirán. El lo hace, y mientras está profetizando los
huesos haciendo ruido se juntan. Carne, nervios y piel los cubren, pero todavía

están muertos (1-8). Se le dice que ordene al viento que sople sobre los
cuerpos. Cuando lo hace, aliento entra en ellos y viven: un ejército inmenso (9,
10). El Señor le explica, en otras palabras: “Estos huesos representan a Israel,
que dice que su esperanza se ha secado” (11).

12-14 Ezequiel ha de profetizar a todo el pueblo de Israel: “Os llevaré de
vuestros sepulcros a la tierra de Israel. Entonces sabréis que yo soy Jehovah
(12, 13), pondré mi espíritu en vosotros y os colocaré en vuestra tierra.
Entonces sabréis que yo, Jehovah, lo dije y lo hice (14).”

Notas. 1 La mano de Jehovah: esta expresión indica que Ezequiel estaba por
experimentar una visión intensa en vez del acostumbrado mensaje más “verbal”.
5, 14 Espíritu: esta palabra puede significar en heb. “espíritu” o “Espíritu”.

37:15-28 La reunión de Israel

El pueblo de Israel se había separado en dos reinos, Israel y Judá, desde el fin
del reinado de Salomón casi tres siglos antes. No sólo ellos serían restaurados,
como se prometió en el oráculo anterior, sino que además llegarían nuevamente
a ser una nación.

Tendrían un gobernante, que se describe aquí como mi siervo David. (Ver
comentario sobre <263401>

Ezequiel 34:1-31 donde el término se utiliza también.) Al
llamar al nuevo gobernante David, la profecía implica que tendría todos los
dignos atributos del rey David y todos sus privilegios de linaje, derecho al trono
y posición ante Dios a la luz de sus promesas. El futuro de Israel se presenta
como una versión idealista de su pasado. Aun las más profundas heridas de la
historia pueden ser sanadas mediante el poder de Dios.

15-23 Se le instruye a Ezequiel: “Toma dos varas. Escribe sobre una: Para Judá
y sus compañeros. Escribe sobre la otra: Para José (vara de Efraín) y para toda
la casa de Israel, sus compañeros. Junta ambas varas en tu mano para que sean
una (16, 17). Cuando alguien te pregunte, explica el significado de este acto,
que es: Yo, Jehovah, juntaré las varas de Israel y de Judá para que sean una
(18, 19). Muéstrales las varas (20) y proclama: Tomaré a Israel de entre las
naciones de regreso a su propia tierra. Ellos tendrán un rey y nunca más estarán
divididos en dos reinos. No se contaminarán más; yo los purificaré. Ellos serán
mi pueblo y yo seré su Dios (21-23).”

24-28 “Mi siervo David será rey sobre ellos para siempre. Guardarán mis
estatutos. Ellos y sus descendientes habitarán en su tierra ancestral para

siempre (24, 25). Haré un pacto eterno con ellos. Su número se multiplicará
(26). Mi santuario será colocado entre ellos para siempre. Yo seré su Dios y
ellos serán mi pueblo. Las naciones sabrán entonces que yo, Jehovah, santifico
a Israel, porque mi santuario estará para siempre con ellos (27, 28).”

Notas. 16 Vara de Efraín: el nombre Efraín era menos ambiguo que “Israel”.
Efraín era claramente del reino del norte, en tanto que Israel podía haberse
aplicado al pueblo de ambos reinos. 26 Mi santuario: la promesa concerniente
al santuario es ampliada en los caps. 40—48.

38:1—39:29 Profecía contra los que se oponen a Israel

No sabemos con certeza acerca de un gobernante histórico llamado Gog. Las
tierras que él gobernó, Magog, Mesec y Tubal, han de ubicarse probablemente
en la región de Asia Menor y el mar Negro (ver nota al v. 1). Estas tierras
estarían entonces en las regiones más lejanas del mundo del Medio Oriente.
Bien puede ser que Gog y sus naciones son simbólicos de la gente del mundo
que presenta acusaciones contra el pueblo de Dios. (El libro de Apocalipsis se
refiere a Gog y a Magog en este sentido, <262008>

Ezequiel 20:8.) Visto así, el
oráculo llega a ser una advertencia que, aun después del regreso del exilio, el
pueblo de Israel experimentaría al mismo tiempo fuerzas inmensas en su contra.
No obstante, estas fuerzas serían derrotadas, y su destrucción sería grande.

La intensidad de las figuras en el oráculo, p. ej., los grandes ejércitos y las
cantidades enormes de caídos, han llevado a algunos intérpretes a ver este
oráculo como pronosticando una batalla final específica. Sin embargo, si
comparamos este oráculo con, p. ej., aquellos contra Egipto en <263201>

Ezequiel

32:1-16 y Tiro en <262811>

Ezequiel 28:11-19, hallamos una extravagancia similar

de simbolismo.

La implicación del oráculo es que en días futuros el pueblo de Dios
experimentará las máximas fuerzas del mal alineadas contra ellos. La
superioridad de éstas parecería insuperable, pero el poder de Dios protegería a
su pueblo. El enemigo sería derrotado. Esta victoria para nosotros está aún en
el futuro, pero el golpe crucial ha sido dado en la cruz del Calvario.
38:1-23 El Señor le dice a Ezequiel que profetice a Gog, en otras palabras:
“Yo estoy contra ti, oh Gog. Tú y tus aliados sufrirán una derrota (<263802>

Ezequiel

38:2-5). Alístate, porque en años venideros tú y tus hordas invadirán la tierra
de Israel (<263807>

Ezequiel 38:7-9). Para ese tiempo urdirás saquear y despojar
una tierra rica, pacífica (10-13). Tú y tus numerosos aliados avanzarán desde el

lejano norte. Yo te traeré para que las naciones me conozcan (14-16). Yo
hablé de ti en el pasado por medio de mis siervos los profetas (17). Cuando
ataques a Israel, habrá un terremoto aterrador acompañado de violentas
tormentas. Al afligirte con éstos me haré conocer a muchas naciones. Entonces
sabrán que yo soy Jehovah (18-23).”
39:1-16 “Sobre los montes de Israel haré que caigan tus armas de tus manos.
Allí caerás y serás comida para las aves y animales de rapiña (<263901>

Ezequiel

39:1-5). Haré conocer a Israel mi santo nombre. Las naciones sabrán que yo
soy Jehovah, el santo de Israel. Esto seguramente sucederá (6-8). Durante siete
años usarán como combustible para sus fuegos las armas caídas (8-10). El
lugar para sepultura de Gog será llamado el valle de Hamón-Gog. Tomará al
pueblo de Israel siete meses para sepultarlos a todos y limpiar la tierra (11-
16).”
39:17-29 Ezequiel debe también proclamar y llamar a todas las aves y
animales: “Preparaos para el gran sacrificio. Comeréis carne y beberéis la
sangre de estos ejércitos hasta hartaros (17-20). Las naciones verán lo que he
hecho. Israel sabrá que yo soy Jehovah su Dios, y las naciones sabrán que ellos
(Israel) fueron al exilio por causa de sus pecados (21-24). Restauraré a Israel
de la cautividad y así me mostraré santo. Entonces sabrán que yo soy Jehovah
su Dios. Derramaré mi Espíritu sobre ellos (25-29).”

Notas. 38:2 Mesec y Tubal probablemente estaban situadas en Asia Menor
(cf. v. 6). El nombre Magog aparece como uno de los hijos de Jafet en

<011002>

Génesis 10:2; <130105>

1 Crónicas 1:5, y es así el nombre de un pueblo. La
palabra Magog puede significar simplemente “tierra de Gog”. 38:5 Etiopía: o
Egipto del norte. 38:6 Gomer: un país en Asia Menor. Bet-togarma:
Armenia. Puede notarse que los hijos de Jafet en <011002>

Génesis 10:2 incluían a
Gomer, Magog, Tubal y Mesec. 38:12 El centro de la tierra: Jerusalén (cf.
5:5). 38:17 ¿Eres tú aquel de quien hablé...?: Esta pregunta puede tomarse
como otra indicación de que Gog es simbólico. La implicación aquí es que
Israel ya había sido advertido de tal acontecimiento. 39:9 Siete años: el
número siete (también en <263912>

Ezequiel 39:12, “siete meses”) simboliza lo
completo del evento. 39:12 Enterrando... para purificar la tierra: cualquiera
que tocase un cadáver quedaba ceremonialmente inmundo (<041911>

Números
19:11). 39:18 Basán: región al este de Galilea, renombrada por la calidad de
su ganado y robles. 39:25-29 Esta sección no denota otra reunión de Israel

todavía. Se puede ver como un resumen de las intenciones de Dios para su
pueblo.

40:1—48:35 Visiones del templo nuevo y la tierra nueva

Este último oráculo es el más extenso de todo el libro. Pertenece a ese grupo
de oráculos que Ezequiel introduce con la expresión vino sobre mí la mano de
Jehovah
(<264001>

Ezequiel 40:1). Es una de esas visiones que Ezequiel
experimenta físicamente; dentro de la visión él se siente transportado a otro
lugar.

La fecha de la visión fue alrededor de abril, 573 a. de J.C. (<264001>

Ezequiel 40:1).
Tanto Jerusalén como el templo habían sido devastados más de 12 años antes.
El pueblo de Israel estaba disperso en el exterior o viviendo en la pobreza en su
propia tierra arruinada. La línea real había desaparecido. Había escasa
indicación de que su antiguo modo de vida volvería.

Es en esta ocasión que Ezequiel experimenta su visión. Es una mezcla de lo
ideal y lo real. Es llevado a y conducido alrededor de un nuevo templo. Ve la
gloria de Jehovah entrar al templo y oye al Señor declarar que estará allí para
siempre. Ve el altar y se le instruye acerca de las reglas respecto al gobernante,
los sacerdotes, las ofrendas especiales y los días festivos. Ve un río milagroso
brotar desde debajo del templo, siempre ensanchándose, refrescando la tierra y
hasta reavivando el mar Muerto. Se especifican luego los límites y divisiones de
la tierra. El oráculo concluye con la nota triunfal de que el nuevo nombre de la
ciudad será “JEHOVAH ESTA ALLI” (<264835>

Ezequiel 48:35).

Es importante recordar que este capítulo representa una visión. Este oráculo no
era meramente una revelación de una nueva enseñanza, ni era una predicación
de hechos venideros (aunque algunos creen que este templo será edificado un
día). Era también un recordatorio de lo que la religión de Israel había sido y
debiera ser.

La visión así matiza lo descriptivo con lo prescriptivo, lo simbólico con lo
apocalíptico. Entre los detalles acerca de las dimensiones del templo y las
reglas concernientes a los sacerdotes está el relato de la gloria de Jehovah
regresando al templo. Las estipulaciones respecto a las ofrendas y las reglas
ordenando la distribución de la tierra están separadas por un pasaje
describiendo un río asombroso que fluye del umbral del templo y reaviva aun al
mar Muerto.

La mezcla de simbolismo y detalle práctico ha de haber llevado a los israelitas a
reflexionar sobre su pasado y a renovar su determinación de cambiar el
presente. Sólo abandonando a los dioses de sus conquistadores y regresando a
la fe de sus padres podría Israel esperar hacer suya la promesa de la nueva
Jerusalén.

Descripción del área del nuevo templo. 40:1-4 Ezequiel tiene una visión en
la cual es transportado a un monte alto. Un hombre llevando instrumentos para
medir instruyó a Ezequiel para que transmitiera a Israel todo lo que está por
ver.
40:5-16 El hombre midió el muro que rodeaba el área del templo. Fue
entonces a su entrada oriental (es decir, al frente) y midió todos sus detalles.
40:17-27 Llevó a Ezequiel a través de la entrada al atrio exterior. Había otras
dos entradas al atrio, una en el lado norte y otra en el lado sur. Tenían las
mismas dimensiones que la entrada oriental.
40:28-37 Dentro del atrio exterior estaba un atrio interior, que también tenía
entradas en los lados sur, este y norte. Tenían el mismo tamaño que las
exteriores. 40:38-43 Cerca de estas entradas interiores había cámaras donde
se lavaban los sacrificios. Había también mesas y utensilios para la matanza de
los animales sacrificados. 40:44-47 Otras dos cámaras estaban asignadas a los
sacerdotes a cargo del templo y el altar.
40:48—41:4 Dentro del atrio interior estaban el edificio del templo y el altar
(el altar estaba frente al templo). El hombre llevó a Ezequiel al vestíbulo del
templo y midió sus dimensiones. El entonces condujo a Ezequiel al santuario
exterior y midió su entrada. Fue más allá, entrando al santuario interior y
midiéndolo también. Este santuario era el lugar santísimo. 41:5-26 El luego
midió la pared del templo y sus partes contiguas. El templo mismo estaba sobre
una base elevada y tenía piso de madera. Sobre las paredes y puertas había
decoraciones de querubines y palmeras. En el santuario exterior estaba un altar
de madera. 42:1-20 A ambos lados del templo, frente al atrio del mismo,
estaban las cámaras de los sacerdotes. Los sacerdotes debían consumir allí las
ofrendas más santas. Las cámaras eran santas.
43:1-11 El hombre llevó a Ezequiel a la puerta oriental. Vio la gloria de Dios
viniendo desde el oriente y llenando el templo. Se le dijo, en otras palabras:
“Este es el lugar de mi trono. Habitaré aquí en Israel para siempre. No
profanarán otra vez mi santo nombre. Que se vuelvan de sus pecados y yo

viviré con ellos para siempre. Describe el templo a Israel. Si sienten vergüenza
por sus pecados, diles los detalles de su diseño y los estatutos que lo
acompañan. Registra todo esto de modo que puedan ser fructíferos al
implementarlos.”

Disposiciones para la adoración en el templo: los papeles de sacerdotes
y gobernante. 43:13-27
Se dan las medidas del altar, y luego se describe la
manera de su dedicación.
44:1-4 La puerta oriental ha de permanecer cerrada. Ezequiel es llevado al
frente del templo. Allí ve la gloria de Jehovah llenando el templo. 44:5-9
Ningún extranjero ha de entrar al santuario, a diferencia de previos actos de
profanación. 44:10-16 Los levitas que previamente habían seguido la idolatría
podrán aún servir en el santuario, pero los sadoquitas podrán acercarse al
Señor para ofrecer sacrificios. 44:17-37 Se dan las reglas respecto a la
apariencia y conducta de los sacerdotes.
45:1-9 Los sacerdotes han de habitar en aquella parte de la tierra que se
aparta para el Señor. El gobernante tendrá tierra apartada también. Ya no
oprimirá más a Israel, quitándole su propiedad.
45:10—46:15 Se usarán balanzas justas. Se especifican las porciones para
sacrificios. Se establecen los procedimientos para los sacerdotes, gobernante y
pueblo en días santos y festivos.
46:16-18 El gobernante sólo puede legar su propiedad particular a sus
propios descendientes. 46:19-24 Se describe la cocina y el área de los
sacerdotes para cocinar.

La tierra más allá del templo. 47:1-12 Se le muestra entonces a Ezequiel un
gran río que fluye del templo hacia el mar Muerto. El agua en el mar Muerto se
sanea por el río, y rebosa de peces. Sobre las riberas del río crecen árboles
frutales, pero los pantanos permanecen salados.
47:13-23 Se da a Ezequiel una descripción de los límites de la tierra que se
divide entre las tribus de Israel. 48:1-29 Además, se separan zonas para los
sadoquitas, los levitas, la ciudad y sus linderos. 48:30-34 La ciudad ha de tener
doce puertas, tres de cada lado. Las puertas llevarán los nombres de las tribus
de Israel. 48:35 La ciudad será llamada JEHOVAH ESTA ALLI.

Notas. 40:2 Visiones de Dios: una expresión usada también en otros oráculos
visuales (<260101>

Ezequiel 1:1; 8:3). 40:3 Cordel de lino: se usaba para medir (cf.

<264703>

Ezequiel 47:3). 40:6—43:17 Ezequiel es llevado en una visita guiada del
nuevo templo, aunque permanece fuera del santuario interior. Sólo un sumo
sacerdote podía entrar al santuario interior (Levítico 16; cf. <580907>

Hebreos 9:7).

43:2 La gloria de Dios retorna al templo en esta visión. En una visión anterior
(<261122>

Ezequiel 11:22, 23) la gloria de Dios había abandonado el templo. La
implicación aquí es que Dios estaba regresando a su pueblo. 43:10, 11 En
estos dos versículos se explica el significado de los caps. 40—48. El pueblo de
Israel ha de contemplar el plan del templo. Si se avergüenza de sus acciones
pasadas, entonces deben ser animados a observar las leyes y reglas adjuntas.
No se dice explícitamente que debieran reedificar un templo conforme al plan
dado aquí. 43:19; 44:15 Sadoc: fue sacerdote en la época de David (<101524>

2

Samuel 15:24-29). Los sacerdotes no sadoquitas serían castigados por su
desobediencia pasada al ser privados de las funciones más elevadas del
sacerdocio. 45:1—48:29 Se contempla una nueva distribución de la tierra.
47:10 En-guedi: una población en la costa occidental del mar Muerto. En-
eglaim
puede estar al norte de En-guedi. 48:35 JEHOVAH ESTA ALLI: las
últimas palabras del libro representan a la vez el nombre de la nueva Jerusalén y
una esperanza brillante para el pueblo de Dios. El Señor estará no sólo en el
templo, no sólo en Jerusalén, sino por su Espíritu, en los corazones de todo
adorador verdadero alrededor del mundo y por todo el tiempo y la eternidad.

L. John McGregor

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