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Comentario Biblico, Antiguo y Nuevo Testamento

Comentario Biblico, Antiguo y Nuevo Testamento

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Esto es de gran ayuda permitiendo más claridad a pasajes en la escritura.
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INTRODUCCIÓN

Proverbios ofrece enseñanzas teóricas y prácticas acerca de la vida de dos
maneras principales. Caps. 1-9 son mayormente estímulos para una vida moral
(ver., p. ej. 1:8-19). Estos sermones están en verso, pero la forma poética es
de menos importancia que el hacer entender el mensaje, y gran parte de los
versos están en un estilo libre. Los capítulos tienen dos énfasis principales:
prestar oído a la enseñanza del sabio, y evitar relaciones adulterinas con
mujeres. Los dos temas están relacionados entre sí: la infidelidad sexual es la
suprema necedad.

En el cap. 10 la atmósfera cambia. El formato mayormente se convierte en
dichos de un versículo unidos de un modo u otro, pero cada dicho completo en
sí mismo. Los temas se expanden y son muy diversos. Entre los temas
repetidos, además de los de la sabiduría y las relaciones sexuales, están la
naturaleza de la justicia, el uso de las palabras, las relaciones en la comunidad y
el trabajo, la riqueza y la dignidad real (<201701>

Proverbios 17:1-5 es un ejemplo).

El último tercio del libro (<202217>

Proverbios 22:17—31:31) comprende cinco
colecciones más de material, mezclado en su contenido y también en su forma.
Estas reúnen muchos dichos más de un versículo, algunas unidades más largas,
y un poema final de 22 versículos. Tanto los sermones como los dichos
muestran los rasgos poéticos normales en los Profetas u otros libros, y
ciertamente tienden a ser más regulares que la poesía en otros lugares del AT.
Por lo general cada versículo contiene una unidad de pensamiento si no una
oración en sí, y consiste de dos medias líneas que se complementan, completan
o contrastan entre sí. A menudo su significado está entrelazado y las líneas son
dependientes una de otra. Así, 10:1 implica que un hijo sabio es un gozo para el
padre y la madre, un hijo necio es tristeza para ambos. Por lo general, las
medias líneas que se complementan constan de sólo tres palabras, y así, tres
énfasis; el heb. con frecuencia forma palabras compuestas, pero el lector en
castellano puede a menudo percibir cuáles son las palabras importantes en cada
línea alrededor de las cuales las palabras pequeñas se agrupan, y así ver dónde

están los énfasis. En <200102>

Proverbios 1:2-4 se halla un ejemplo de todos estos

rasgos.

El material en Proverbios puede reflejar tres trasfondos sociales: la vida de la
familia, la sala de justicia y la escuela teológica. Primero, los maestros hablan a
menudo como padre y madre a los oyentes como si fueran sus hijos. Mientras
que este modo de hablar puede ser en parte metafórico, tras él está la
implicación de que el hogar es el lugar natural para enseñar y aprender acerca
de la vida, la sabiduría y la senda de la justicia (cf. <200206>

Proverbios 2:6). El
primer trasfondo probable del material en Proverbios es la vida de la familia y
del clan.

Segundo, en otras culturas del Medio Oriente la enseñanza de la sabiduría era
acopiada bajo patrocinio real, como recursos de preparación para la nobleza
para su tarea en la corte. El contenido de Proverbios no señala principalmente
en esta dirección; se relaciona con la vida de la gente en general, pero las
referencias a Salomón y a otros reyes en los encabezamientos de las
colecciones, tanto como las referencias a la realeza y a los asuntos nacionales
en algunos dichos, sugieren que los colegios de la corte donde la gente se
preparaba para el servicio del rey pueden haber sido un contexto en el que el
material era usado y coleccionado.

Tercero, a veces el material refleja un interés en cuestiones teológicas, tales
como la creación y la revelación (ver. <200319>

Proverbios 3:19, 20; 8:22-31; 30:2-
6) como también en asuntos más prácticos de la vida. El trasfondo de este
material puede haber sido discusiones en la escuela donde se preparaban los
teólogos, intérpretes de las Escrituras o escribas, a las cuales Sirac invitaba a
las personas que deseaban entender los caminos de Dios (Eclesiastés 51:23).

Sabemos poco respecto a la paternidad literaria o la fecha real del material en
Proverbios El más antiguo se encuentra entre lo que podía naturalmente ser
utilizado en la vida de familia, como vimos arriba. Este puede haberse originado
mucho antes de los días de Salomón, y antes de la existencia de Israel en
Palestina, aunque se iría incrementando y desarrollando al continuar la vida
familiar. Las enseñanzas que sugieren la vida en la corte pertenecen
presumiblemente a los siglos desde David hasta el exilio. (En cuanto a la
relación de Salomón con ello, véase más adelante el comentario sobre

<200101>

Proverbios 1:1.) El material más teológicamente reflexivo puede proceder
del período del segundo templo; éste provee el trasfondo literario final (caps.

1—9 y 30, 31) para nuestra lectura del grueso del libro con sus asuntos
mayormente más prácticos.

Proverbios toma una visión experimental, casi científica de la vida. Mira a la
vida misma para discutir directamente cómo ver a la vida (grandes preguntas
acerca de su significado y otras prácticas respecto a nuestro entendimiento de
temas tales como la amistad, el matrimonio y la familia), y cómo vivir la vida
sobre la base de ese entendimiento. Entiende la sabiduría como pensar y vivir
de acuerdo a cómo son en realidad las cosas. La necedad es una manera de
pensar y vivir que ignora cómo son realmente las cosas.

Intentar formular y coleccionar la enseñanza de la sabiduría asume que no
estamos limitados a aprender de nuestra propia experiencia; también
aprendemos de las de otros. Los maestros sabios de Israel, tomando de su
propia experiencia y de la de otras personas, nos ofrecen discernimientos que
pueden ayudarnos a dar sentido a experiencias que hemos tenido, y a hacer lo
correcto en el futuro.

Considerado teológicamente, Proverbios comienza con la revelación general de
Dios que está a disposición de las personas porque ellas están hechas a su
imagen y viven en su mundo. Precisamente porque sabe que Dios es real, que
las personas están hechas a su imagen, y que viven en su mundo, asume
también que la moralidad y la fe son parte de la vida misma tal como las
personas la experimentan.

Los cristianos están permitiendo continuamente ser influenciados por la
sabiduría y la experiencia humanas. Proverbios anima eso. También nos ofrece
alguna guía sobre cómo proceder y cómo no hacerlo. Asume que el mundo real
incluye asuntos de fe y convicción moral, y coloca nuestra experiencia en un
sentido estricto opuesto a los trasfondos de éstos; coloca juntos el
conocimiento, la religión y la moral. Insistirá en que los principios de educación,
consejería y negocios, p. ej. están formados en conjunción con consideraciones
religiosas y morales, y no independientemente de ellas. De este modo dice a la
vez un “sí” y un “no”, o un “sí, pero” a aquello que aprendemos del mundo.

BOSQUEJO DEL CONTENIDO

<200101>

Proverbios 1:1-7 Introducción

<200108>

Proverbios 1:8—9:18 Consejo sobre la sabiduría

1:8-19 Advertencia a evitar implicarse con pandillas y delincuentes
1:20-33 La sabiduría llama a los ingenuos, a los necios y a los confiados en
sí mismos, a que presten atención si han de evitar un desastre.
2:1-22 Promesas acerca de los beneficios morales que proporciona el
atender a la sabiduría
3:1-12 Recomendaciones con respecto a las actitudes hacia Dios
3:13-20 La bendición de la sabiduría
3:21-35 Un llamado al sano juicio y a la cortesía
4:1-9 Un llamado a buscar la sabiduría y promesas respecto a sus dádivas
4:10-19 Un llamado a evitar los caminos de los malvados
4:20-27 Un llamado a guardar el corazón y la vida
5:1-23 Un llamado a la fidelidad matrimonial
6:1-19 Dos llamados a la acción antes que a la dilación, y dos comentarios
acerca de la persona que provoca discordia
6:20-35 Un llamado a evitar el adulterio porque es muy costoso
7:1-27 Un llamado a resistir toda tentación a tener una aventura amorosa
8:1-36 La sabiduría ofrece la verdad y la vida
9:1-18 Las invitaciones idénticas de la señora Sabiduría y la señora
Insensatez

<201001>

Proverbios 10:1—22:16 Proverbios de Salomón

10:1-22 Dichos sobre la riqueza y sobre las palabras
10:23—11:31 La justicia e impiedad, y más sobre palabras y la riqueza
12:1-28 Más sobre las palabras y el trabajo
13:1-25 El deseo, la riqueza y la sabiduría
14:1—15:1 La sabiduría, el ser interior y la vida en la sociedad
15:2—16-19 Dios en relación con la sabiduría, el rey y el ser interior
16:20—22:16 La vida, la justicia, la sabiduría y Dios

<202217>

Proverbios 22:17—31:31 Cinco colecciones adicionales

22:17—24:22 Treinta dichos sabios
24:23-34 Más dichos sabios
25:1—29:27 Dichos copiados de la corte de Ezequías
30:1-33 Dichos de Agur
31:1-31 Dichos del rey Lemuel

COMENTARIO

1:1-7 INTRODUCCION

Estos versículos constituyen la introducción del libro mismo respecto a su
naturaleza y propósito. El contenido del libro como un todo puede describirse
como proverbios, que tiene las dos formas principales completamente distintas
observadas en la introducción. Esto de por sí muestra que “proverbio” en el
heb. es una palabra de aplicación más amplia y más variada que proverbio en
español. Para algunos idiomas un proverbio es un medio de comparación. Sin
embargo, la Biblia usa la palabra más ampliamente. En distintos pasajes puede
referirse a: un oráculo profético (<042307>

Números 23:7), una lección objetiva

(<052837>

Deuteronomio 28:37), un refrán (1 Samuel 10;12), un discurso poético

(<182701>

Job 27:1) y otras formas de expresión. Sugiere así algo más intenso,
vigoroso y provocativo que un dicho directo.

El v. 6 describe el contenido del libro como los proverbios y los dichos
profundos, las palabras de los sabios y sus enigmas.
Esto llama la atención a
dos rasgos de la enseñanza de Proverbios A menudo está emitida de manera
enigmática más bien que directa; esto hace que el oyente piense. También
refleja el hecho de que el libro a menudo trata cuestiones profundas.

El encabezamiento Los proverbios de Salomón introduce al libro en su
totalidad, pero no indica que Salomón fuese el autor de todo su material (ver

<202423>

Proverbios 24:23; 25:1; 30:1; 31:1). Más bien hace una declaración
respecto a la autoridad de todo el libro como una colección de verdadera
sabiduría salomónica; porque Salomón es la gran personificación bíblica de la
sabiduría (ver 1 Reyes 3—4). Lo que el libro contiene es la clase de sabiduría
que él enseñaba y personificaba. No sabemos si partes del libro en particular
eran obra suya. En realidad no sabemos nada en cuanto a cuándo fueron
escritas diferentes partes del libro (salvo que fue entre 2000 y 200 a. de J.C.)
pero su significado no radica en esta clase de información. Tiene que ver con
cuestiones humanas diarias, para todas las edades.

En el v. 1 se describe a Salomón como hijo de David, rey de Israel (cf.

<210101>

Eclesiastés 1:1). Eclesiastés continúa haciendo de Salomón su modelo,
porque como rey él hubiera estado en una posición única para hacer las
declaraciones en <210112>

Eclesiastés 1:12—2:11. En forma paralela los sermones
en Proverbios 1—9 pueden tener a Salomón como su modelo implícito;

expresan la clase de principios que un rey como Salomón debió haber sido lo
suficientemente sabio para vivirlos. ¡Allí hay una ironía!

La introducción continúa declarando el propósito del libro, y al hacerlo ofrece
un glosario de términos técnicos de la sabiduría.

En el v. 2, sabiduría significa primeramente el saber práctico o destreza que
logra las cosas (ver <203024>

Proverbios 30:24-28), aunque llega a ser una disciplina
más abstracta que se ocupa de profundas cuestiones teológicas (ver

<200822>

Proverbios 8:22-31). Disciplina o “instrucción” (la misma palabra en el v.
8) nos recuerda que la sabiduría no se adquiere a bajo precio o sin dolor:
implica sumisión (cf. <200311>

Proverbios 3:11; 6:23; 13:1, 24). Así, “reprensión”

(<200123>

Proverbios 1:23, 25, 30) a menudo acompaña a la disciplina o

“instrucción” (ver <200311>

Proverbios 3:11; 5:12; 6:23; 10:17). Comprender los
dichos de inteligencia
implica la habilidad de analizar, el discernimiento para
ver detrás de las cosas, o leer entre líneas, y la discriminación para tomar
decisiones a la luz de ello (cf. v. 6).

La vinculación de la sabiduría con la justicia (3) muestra de nuevo su
preocupación práctica: la palabra sugiere tener buen juicio. Prudencia en el v.
4 es una palabra diferente, que significa “sagacidad”, la capacidad de hacer que
la gente haga lo que usted quiere, sin ser usted mismo engañado (ver

<202203>

Proverbios 22:3; también <010301>

Génesis 3:1 en un mal sentido).
Conocimiento puede referirse a conocer los hechos y a las personas, pero
coincide con reconocimiento, y así con compromiso: une a la teoría y a la
práctica (ver <200122>

Proverbios 1:22, 29; 3:6). “Conocimiento de Dios”

(<200205>

Proverbios 2:5) está así más estrechamente ligado con la obediencia a
Dios que con tener una experiencia personal de Dios. Sagacidad sugiere el
ingenio de la persona práctica que sabe cómo lograr que las cosas se hagan, y
no se detiene ante un problema; en un mal sentido, denota urdir tretas
(<201202>

Proverbios 12:2).

En el v. 5, saber viene del verbo “tomar”, e insinúa el esfuerzo implicado en
entender algo, y a la receptividad requerida por la sabiduría. La misma palabra
se traduce “persuasión” en un contexto llamativo en <200721>

Proverbios 7:21.
Habilidades viene de la palabra para cuerdas, y sugiere pericia en dirigir su
camino a través de la vida con sus tormentas (ver <202406>

Proverbios 24:6).

La introducción del libro especifica también a quiénes se dirige. Los ingenuos
(4) son los jóvenes carentes de instrucción, que están en peligro de ser

cándidos, crédulos, fáciles de conducir y felices de ser como son (ver v. 10
“persuadir” es un verbo relacionado, y sugiere extraviar al crédulo; también

<200122>

Proverbios 1:22, 32; 14:15). Pero la enseñanza de Proverbios no es algo
que los sabios y los entendidos pierdan con el tiempo (5). La palabra para
entendido está relacionada con las expresiones para comprender los dichos
de inteligencia
en el v. 2 (ver el comentario sobre ellas). El sabio y entendido
sabe que la mayoría de las personas tiene por lo general mayor necesidad de
actuar en base a viejas verdades que en descubrir nuevas.

En contraste, los individuos se vuelven insensatos (7) cuando no están
dispuestos a aprender, o se complacen en su confianza de que todo terminará
bien, o cuando vuelven su espalda a las viejas verdades básicas (ver

<200132>

Proverbios 1:32; 12:15; 17:12; 27:3, 22).

Unos destinatarios más del libro aparecen en el v. 22: “burladores”. La palabra
sugiere a gente que siempre tiene su boca y no sus oídos abiertos; ya lo saben
todo y no tienen necesidad de escuchar a ninguno. Son arrogantes, imposibles
de ser enseñados y antipáticos (cf. <200907>

Proverbios 9:7, 8; 13:1; 15:12; 21:24).

Finalmente, la introducción revela la compañía que tiene la sabiduría, dejando
en claro que el conocimiento y la toma pragmática de decisiones no obran por
sí mismos. Primero, van juntos con la moral (3b). Justicia, derecho y equidad
es la preocupación característica de los profetas. Los tres vuelven a estar juntos
en <200209>

Proverbios 2:9 y en 8:6, 20.

Segundo, van juntos con la fe (7; cf. <200910>

Proverbios 9:10 al otro extremo de la

colección de sermones y <203130>

Proverbios 31:30 al otro extremo del libro). El
temor de Jehovah
sugiere reverencia y respeto que producen obediencia (cf.
v. 29, con el comentario sobre conocimiento arriba); no implica tener miedo a
Dios. Jehovah es el Dios especialmente revelado a Israel. Proverbios no hace
referencia a las cosas específicas de la fe de Israel, pero el usar el nombre de
Dios distintivamente israelita implica que se refiere a esta fe. Su sabiduría es el
sentido común que toma a esta fe con su estructura básica. El principio del
conocimiento
quiere decir su “fundamento”, porque uno nunca deja de
necesitarlo. Proverbios asume que usted no puede tomarle sentido al mundo o
vivir una vida plena y exitosa a menos que vea a Dios detrás e implicado en él,
y busque entenderlo de Dios con reverencia y humildad.

1:8—9:18 CONSEJO SOBRE LA SABIDURIA

1:8-19 Advertencia a evitar implicarse con pandillas y delincuentes

Esta primera parte de consejo es típico. Comienza con un llamado a estar
atento (8), lo cual asume que el padre y la madre juntos guían a la familia en su
relación con la vida y con Dios (cf. <200620>

Proverbios 6:20; 10:1). El desafío está
ligado a una promesa (9), sumando a aquellas en los vv. 2-7 la promesa que la
sabiduría es no sólo beneficiosa sino además atractiva. Instrucción es una
palabra de sabiduría (ver <200101>

Proverbios 1:1-7), pero disciplina es la palabra
torah (lit. “dirección”), lo que sugiere que el estilo y contenido de los libros de
Sabiduría y los de la Torah se juntan (cf. “mandamientos” próximo a
“sabiduría” en <200201>

Proverbios 2:1, 2). Esto se ve más claro en el cap. 28.

Luego continúa con su reto principal sobre un aspecto particular de la
conducta: el v. 10 resume lo que puede suceder y cómo uno debe responder,
los vv. 11-14 y 15 amplían las dos partes de esto. La tentación apela a los
instintos del joven hacia emociones vivas, violencia, dinero, poder y
camaradería.

Los vv. 16-19 agregan razones para el consejo. En esta sección el
razonamiento es prominente: enseña con autoridad pero no con autoritarismo.
La delincuencia es estupidez. Los malechores van en busca de sangre (11) pero
es su propia sangre la que ellos corren a derramar (18). La estupidez es tal que
ellos no pueden ver el desastre que está mirándoles de frente (17). El v. 16
probablemente sugiere la misma idea. La palabra para pecado es traducida
“mal” en el v. 33 y demás lugares, lo que da mejor sentido también aquí: ellos
son astutos para causar daño a sí mismos; prontos a derramar sangre, la suya
propia. Se han burlado de la candidez de sus víctimas; ahora el maestro se
burla de la de ellos.

Nota. 12 El Seol y la fosa: cf. con <202720>

Proverbios 27:20; 30:15, 16; Salmo

49; Eclesiastés 9; <230514>

Isaías 5:14. Cuando la gente muere, físicamente la tumba
familiar le traga íntegro; Seol es un equivalente no físico de la tumba, el destino
de la parte física de la persona. Pero la imagen de Seol con su boca codiciosa
también toma la forma en que los mitos de los vecinos de Israel pintaban al dios
Muerte tragando a la gente con entusiasmo. Algunas versiones traducen Seol
como “la tumba”, “muerte” o “Muerte”.

1:20-33 La Sabiduría llama a los ingenuos, a los necios y a los confiados en
sí mismos, a que presten atención si han de evitar un desastre

Los vv. 20, 21 personifican a la Sabiduría como una mujer profeta predicando
en los lugares donde la gente se reúne en la ciudad del modo en que Israel
estaba acostumbrado. Los vv. 22-33 registran lo que ella estaba diciendo,
continuando con la figura de un profeta predicando, siendo ignorado (cf. Isaías
65), y luego no estando disponible cuando la gente quería consultarle (ver vv.
23, 24, 28). La figura del profeta ayuda a proporcionar la urgencia del llamado
de la sabiduría a la gente que está en una situación crítica. Ella habla como si
fuese demasiado tarde, como hacen los profetas a menudo para sacudir a la
gente a responder antes de que sea verdaderamente demasiado tarde.

El principio (22) y el final (32, 33) resumen su lamento, su advertencia y su
promesa. “Amar” y “aborrecer” (22) se muestran aquí como decisiones de la
voluntad tanto como emociones, como sucede regularmente en Proverbios y
otros lugares en la Escritura.

Los vv. 23-25 amplían luego el lamento: la gente no respondió y se privó de la
sobreabundante provisión de la sabiduría. No estuvieron dispuestos a escuchar
la reprensión y el consejo; lo negativo y lo positivo se complementan. Los vv.
26-28 a su vez amplían la advertencia con la que un profeta característicamente
continúa su reprensión: la gente es amenazada con terror repentino y abrumada
por la angustia. Los vv. exageran con el fin de comunicar este punto en un
intento de sacudir a la gente a su buen sentido.

Los vv. 29, 30 y 31 repiten el modelo de 23-25 y 26-28. Ellos lamentan la
negativa deliberada de la gente a decidirse por lo que es justo y a usar su
libertad humana para inclinarse en obediencia a Dios (29; cf. vv. 22, 32 por el
énfasis en responsabilidad y elección). Ellos advierten cómo tales decisiones
humanas tienen sus resultados naturales comparables a la sensación de
empacho que nos agobia cuando comemos demasiado (31).

La figura de la sabiduría como un profeta nos ayuda a señalar que la sabiduría
habla por Dios y de Dios (ver más en cap. 8). Su enseñanza se deriva de la
experiencia, pero no es una mera opinión humana. Dios está implicado en la
actividad humana por medio de la cual la gente busca discernir la verdad que la
vida misma puede enseñarle. La sabiduría misma enseña que el principal
obstáculo al crecimiento en la percepción es uno moral, una indisposición a
aprender verdades que incomodan. Ella también enseña que cuando uno está

moralmente abierto a vivir por los discernimientos de la sabiduría ellos abrirán
el camino hacia una vida exitosa y protegida. Aquí está la verdadera seguridad:
contrasta la complacencia con la verdadera seguridad y tranquilidad (32, 33).
Alternativamente el desastre vendrá, no meramente porque Dios lo envía sino
porque es el resultado “natural” de acciones necias (31, 32). Estas son las
promesas características de Proverbios; el hecho de que no siempre resultan es
el punto de partida de Job y Eclesiastés

2:1-22 Promesas acerca de los beneficios morales que proporciona
el atender a la sabiduría

Continuando la exhortación de forma paternal de <200108>

Proverbios 1:8-19 y con

la advertencia de forma profética de <200120>

Proverbios 1:20-33, esta sección
toma aun otra forma, la de observación y promesa. No contiene imperativos
propiamente dichos: así como <200120>

Proverbios 1:20-33 es asunto de
advertencia profética, éste es un asunto de cláusulas y promesas condicionales.
De este modo las muchas promesas constituyen en sí mismas un reto velado.
La figura de “senda” corre a través del cap.

El reto a la atención en los vv. 1-4 toma una forma de “si” más sutil que el
desafío directo de <200108>

Proverbios 1:8. Pero es todavía un asunto de

mandamientos, como en la Torah (ver en <200108>

Proverbios 1:8), y de una
búsqueda completamente seria, involucrando cuatro formas de esfuerzos.
Implica entrenar la memoria (1). Implica ensanchar la mente (2; en cuanto a
corazón ver en <200421>

Proverbios 4:21). Requiere una fuerte motivación (3), una
búsqueda tan seria como la de la misma sabiduría (cf. <200120>

Proverbios 1:20,
21). Requiere un esfuerzo enérgico, como si uno estuviera cavando en busca de
oro (4): el hablar del tesoro buscado y guardado con seguridad (cf. v. 1) ya
insinúa la promesa adjunta al objeto de la búsqueda. El adquirir discernimiento
es en un sentido un asunto directo, pero demanda mucho esfuerzo.

Como <200109>

Proverbios 1:9, los vv. 5-11 explican la promesa adjunta a la
atención. La búsqueda seria del discernimiento alcanza su meta cuando una
persona encuentra a Dios y se somete a él como aquél que tiene la llave de este
tesoro. El obtener discernimiento requiere mucho esfuerzo (1-4), ¡pero cuando
uno lo halla lo recibe como un regalo! El hallar a Dios es entonces hallar la llave
a una vida protegida, porque la llave a la vida protegida es también
discernimiento. Esto es así debido al aspecto moral del verdadero
discernimiento; éste se expresa en una vida recta, y el hallar a Dios es hallar a
uno cuyo discernimiento es recto.

Los vv. 5-8 son más explicados en los vv. paralelos 9-11; el Entonces y
Cuando de los vv. 9 y 10 reanudan aquellos en los vv. 5 y 6, y la promesa en
el v. 11 es paralela a aquella en los vv. 7, 8. Los alumnos deseosos de ser
sabios querrán saber cómo vivir, y se les promete que lo hallarán (9).

En los vv. 12-22, la promesa de los vv. 5-11 es aplicada primero al camino de
justicia en general, o más bien al camino recto, porque la figura de la maldad
como perversidad aparece a través de los vv. 12-15. La sabiduría es tu
protección contra los mentirosos de los vv. 12-15 (parientes cercanos de los
malechores de <200110>

Proverbios 1:10-19) que llaman a lo negro blanco y a lo
blanco negro tan audazmente que se torna plausible.

Los vv. 16-19 enfocan la atención sobre las mujeres infieles tanto como sobre
estos hombres impíos. Estos versículos pueden simplemente referirse al
adulterio en un sentido directo; Proverbios ciertamente recalca la fidelidad
matrimonial. Pero la esposa adúltera o descarriada es un asunto tan importante
en los caps. 1—9 (ver cap. 5; <200620>

Proverbios 6:20—7:27; también

<202214>

Proverbios 22:14; 23:26-28; 29:3) que parece probable que haya más que
ése. Tal vez la infidelidad matrimonial es una parábola de la infidelidad a Dios,
como es el caso a menudo en el AT; aquí el asunto será la fidelidad a Dios
como expresada en la fidelidad a la sabiduría. Las palabras no son, sin
embargo, las comunes para referirse a mujeres inmorales; ellas significan mujer
ajena
. Esto puede sugerir que las mujeres sean personas dedicadas a dioses
extranjeros, y a sabiduría extranjera. Ellas seducirán a los que se enreden con
ellas a que los reconozcan, eso es, a extraviarles tanto religiosa como
sexualmente. La urgencia a tomar en serio la sabiduría (que involucra reverencia
a Jehovah) y a resistir las tentaciones de otras mujeres (que les guiarán a
involucrarse con otros dioses) son entonces los dos lados de una moneda. Esta
interpretación da buen sentido a algunos pasajes posteriores sobre las
“adúlteras”, aun cuando aquí el v. 17 sugiere más naturalmente a una mujer
israelita que ha abandonado a su marido al que había hecho sus votos delante
del Dios de Israel.

Como <200110>

Proverbios 1:10-19, el pasaje describe la perversidad de un modo
que pone en evidencia su maldad moral (12-17), pero su advertencia real
recalca que la senda de la perversidad conduce a la calamidad personal (18-
22). El pecado sexual es incorrecto, pero aquí, es necedad. Las presiones de
nuestro mundo hacen encantadora la expresión sexual en nombre del amor; por
lo común, la gente descubre sólo más tarde que el dolor y la pérdida

difícilmente compensaban el placer. Proverbios ve al adulterio como llevando al
mismo destino que el asesinato: cf. <200116>

Proverbios 1:16-19 y la descripción de

Seol en <200112>

Proverbios 1:12.

3:1-12 Recomendación respecto a actitudes hacia Dios

Al igual que <200108>

Proverbios 1:8-19, esta sección incluye una introducción
común instando a la atención por causa de los beneficios que ella brinda (1, 2);
sigue luego una serie de recomendaciones directas sobre un tema particular,
con el agregado de sus propias promesas (3-12).

En contraste con <200108>

Proverbios 1:8 y 2:1 (ver el comentario), el v. 1 usa sólo
el vocabulario de la Torah (instrucción y mandamientos). Esto nos prepara
para el hecho de que el consejo específico de los vv. 3-12 es más directamente
religioso que los de otras secciones; abajo se señalan relaciones específicas con
Deuteronomio En verdad los vv. 3-12 se ocupan con advertencias respecto a
la sabiduría más que con alabanzas a ella: el interés por la sabiduría se
extralimita si pierde contacto con Dios. Pero, en primer lugar, la introducción en
el v. 2 hace sus propias promesas respecto al valor de su enseñanza. El
bienestar de que habla es shalom, el concepto bíblico de amplio alcance de
paz, felicidad, integridad y plenitud en esta vida (cf. v. 17).

Se nos recomiendan con ahínco cinco actitudes específicas. Primera, debemos
ser firmes en nuestro compromiso (3, 4; cf. con <050608>

Deuteronomio 6:8; 11:18).
Misericordia y verdad constituyen una pareja clave de palabras en el AT
sugiriendo el hacer y guardar compromisos. Tales características pertenecen a
Dios, y constituyen las metas para la respuesta humana a Dios y a otras
personas (p. ej. <201422>

Proverbios 14:22; 16:6; 20:28; <192510>

Salmo 25:10; 40:10,

11).

Segunda, debemos ser dependientes en nuestro pensamiento (5, 6). Confía y
apoyes sugieren ambos la experiencia física de apoyarse en algo o alguien en
total e impotente confianza y entrega.

Tercera, debemos ser humildes en nuestra obediencia (7, 8). Sabio en tu
propia opinión
denota no meramente orgulloso de tu propia sabiduría sino
autosuficiente en ella y, por tanto, no sintiendo necesidad de remitir las cosas a
Dios (sin duda una tentación dominante para los que están entregados a hallar
sabiduría).

Cuarta, debemos ser pródigamente generosos en nuestras ofrendas (9, 10; cf.
Deuteronomio 26).

Quinta, hemos de ser sumisos al experimentar aflicción (11, 12; cf.

<050805>

Deuteronomio 8:5).

Podemos ser estas cosas porque ellas nos traerán gracia (4), dirección (6),
salud (8) y prosperidad (10), y porque aquel a quien nos sometemos en estas
diversas sendas es nuestro Padre amoroso (12). Sobre preguntas que estas
promesas puedan suscitar, ver sobre <201001>

Proverbios 10:1—11:1.

3:13-20 La bendición de la sabiduría

La Escritura nos recuerda consistentemente que Dios está comprometido con
nosotros en las bendiciones de una vida plena en el mundo. También nos hace
comprender el mensaje en una osada variedad de maneras (cf. <460902>

1 Corintios

9:22). ¡Hay muchas maneras de predicar un sermón! Aquí (14-18) se nos
presenta la sabiduría personificada como una mujer. Ella reaparecerá muchas
veces, a menudo encarnada en el encanto de una niña o la madurez de una
mujer casada. Su número opuesto, la insensatez, está similarmente encarnada
en la simpleza de una adolescente o la irresponsabilidad de una mujer casada
desilusionada (ver <200401>

Proverbios 4:1-9; 7:1-27; 8:1-36; 9:1-18). Nos
referiremos a ellas como la señora Sabiduría y la señora Insensatez.

Un árbol de vida (18; cf. <201130>

Proverbios 11:30; 13:12; 15:4) es en Proverbios

una metáfora paralela a “fuente de vida” (p. ej. <201011>

Proverbios 10:11; 13:14),
para describir algo que es vivificante. No tiene las implicaciones teológicas de
Génesis 2—3. Referencias anteriores a la vida y a la muerte parecen tener el
significado común práctico (p. ej. <200118>

Proverbios 1:18, 19; 2:18, 19), pero
“vida” en el AT a menudo significa plenitud de vida (vitalidad, salud, bendición,
prosperidad, realización), y “muerte” la ausencia de ellas. Las referencias en
Proverbios deben considerarse en sus contextos para ver si esos significados
están presentes (ver p. ej. <200322>

Proverbios 3:22; 4:4, 13, 22, 23).

Los vv. 19, 20 agregan entonces un dicho inesperado de gran significado. La
razón fundamental para tomar seriamente a la sabiduría es el hecho de que Dios
lo hizo así al crear al mundo. (Jehovah está en una posición muy enfática al
comienzo de la oración.) El cap. 8 desarrollará ambas partes de esta idea.

3:21-35 Un llamado al sano juicio y a la cortesía

Los elementos en esta sección están menos estrechamente ligados que en otras,
y pueden tener un origen independiente, pero tal como está el sermón sigue la
estructura familiar. Comienza instando a atender muy cuidadosamente a la
sabiduría (21), a la que se agrega una serie de promesas: vida (ver sobre v.
18), distinción, seguridad, calma, confianza, todas ellas basadas en la
protección divina (22-26).

Continúa un consejo concerniente a aspectos específicos de conducta, ahora
concentrándose en la buena vecindad (27-31). Más promesas de estar en la
confianza de Dios, experimentar la bendición de él en el hogar de uno, ver la
gracia de él y hallar honor a los ojos de la comunidad, se agregan a aquellas
(los vv. 32-35 son una notable serie de contrastes). La suposición es que ser
sensible y ser buen vecino van juntas en realidad; no es realmente sagaz (21)
estar calculando a expensas de otro (27), debido a la manera en que Dios hace
que el mundo funcione (32-35).

4:1-9 Un llamado a buscar la sabiduría y promesas respecto a sus dádivas

Este pasaje instándonos a prestar atención a la sabiduría es semejante a

<200313>

Proverbios 3:13-20 al ver a la sabiduría como una persona, pero es
semejante a otros pasajes al darnos instrucciones respaldadas con promesas de
los beneficios de la sabiduría. Se dirige al lector a la atención, aplicación,
obediencia, dedicación, consistencia, sacrificio y entusiasmo (nótese la
repetición de adquiere). La motivación promete vida, protección y honor.

Aquí se desarrolla el énfasis sobre la enseñanza de estilo familiar (1-4). En tanto
que la actitud de los padres puede oscilar entre ser demasiado autoritaria y la
falta total de dirección, Proverbios urge una tercera manera, la cual ofrece
enseñanza firme pero siempre bajo Dios. (¡Aunque en eso hay el peligro de
manipular a las personas!)

La atrayente señora Sabiduría (8, 9) proporciona una contraparte positiva a la
seductora señora Insensatez encarnada en la “mujer ajena” de, p. ej.

<200216>

Proverbios 2:16-19. La mujer astuta que puede usar su femineidad para
lograr sus metas puede actuar como sabia consejera de su marido y protegerle
de la insensatez. No hay precio demasiado alto a pagar por la mujer apropiada,
tanto metafórica como lit. (7).

4:10-19 Un llamado a evitar los caminos de los malvados

Nuevamente un llamado a prestar atención lleva a las promesas asociadas de
vida y estabilidad (10-13). Eso introduce una advertencia a evitar los caminos
de los que comen, beben y duermen la maldad y la violencia (14-17), con una
promesa asociada de luz y advertencia de oscuridad (18, 19).

4:20-27 Un llamado a guardar el corazón y la vida

De nuevo un llamado a intensa atención lleva a la promesa de vida y salud (20-
22). Eso introduce consejo respecto a guardar la persona total: corazón, habla,
mirada y el andar (23-27). La persona interior debe ser recta, porque eso es la
fuente de todo lo demás; pero la conducta exterior no queda librada sólo a
surgir de aquella. Tenemos que dar atención a hablar, mirar y caminar
rectamente.

5:1-23 Un llamado a la fidelidad matrimonial

El desafío inicial del cap. a la atención con su acostumbrada promesa es más
animado que de costumbre (1, 2). El escritor está siguiendo un tema
sistemáticamente y se apresura a su real preocupación con la adúltera que debe
ser resistida y la esposa con la que uno debe gozarse (3-20) (ver también sobre
2:16-19). Se resume en los vv. 19, 20, que ponen lado a lado maneras
alternativas de cautivar; como los vv. 15-18 llevan hacia el v. 19, los vv. 3-14
proveen la base para el v. 20.

Concluye con un recordatorio del principio moral general de la enseñanza de la
sabiduría, que Dios juzga (21), pero ese juicio viene a través de eventos que
son consecuencias naturales (22). La advertencia tiene su aguijón en la cola. Se
echará a perder
(23) es un verbo que significa que el envolverse en el amor de
otra mujer antes que en el de su esposa es envolverse en la mortaja de la
insensatez.

Así por un lado, el amor de otra mujer puede ser una proposición muy atractiva
(3), pero una intriga amorosa terminará ciertamente en terrible dolor (4, 5: la
implicación puede ser que su amor no dura, pero aun si lo hace, habrá dolor).
Uno debe admitir que ella puede rehusar hacer frente a este hecho (6). Es, por
tanto, necesario mantenerse bien lejos antes que correr el riesgo de verse
involucrado (7, 8: ver <400528>

Mateo 5:28). De otro modo las consecuencias serán
pérdida financiera, daño, lamento, soledad y vergüenza (9-14).

Hay una alternativa: aprenda (como lo pone un libro reciente) “cómo hacer el
amor a la misma persona por toda su vida”. Haga de ella el deleite de sus ojos,
su cuerpo y todo su ser (15-19).

El consejo de Proverbios es pasmosamente aplicable a una cultura en la cual el
adulterio es común entre los creyentes, quienes se convencen a sí mismos
(como el maestro aquí lo contempla) a creer que en su caso es lo mejor. El
único problema que el consejo de Proverbios puede parecer suscitar es que
está expresado solamente desde el punto de vista de un hombre. Por un lado,
la mujer que aquí se describe no debiera ser culpada totalmente: tal vez ella es
desesperadamente infeliz en su matrimonio, y comprensiblemente desesperada
por escapar de él. Esta es una razón más para ser cautelosos con sus deseos.
Por otro lado, los hombres también pueden ser desesperadamente infelices en
sus matrimonios, y ansiosos de escapar, y las mujeres deben estar advertidas
del equivalente masculino a las presiones femeninas que aquí se describen.

6:1-19 Dos llamados a la acción antes que a la dilación, y dos comentarios
acerca de la persona que provoca discordia

En los vv. 1-5 la persona parece haber salido como fiadora con un prójimo en
favor de otra persona que luego no ha cumplido. Parece ser que la persona ha
salido como fiadora en favor de un extraño que luego ha desaparecido. De
cualquier manera, es una estupidez esperar que la situación se resuelva de algún
modo por sí misma. Uno tiene que tomar medidas urgentes para salir del lío,
aun cuando sea humillante, tomando la iniciativa de arrojarse a la misericordia
de su prójimo. (Ver <201115>

Proverbios 11:15; 17:18; 22:26, 27 sobre cómo no

caer en este enredo, y <202016>

Proverbios 20:16; 27:13 sobre cómo tomar la
iniciativa si usted es el prójimo.) Si bien uno debe ser misericordioso hacia un
miembro de su familia o aun de su comunidad local que está necesitado, esto
no es una excusa para ser derrochador y arriesgar sus propias posibilidades, y
así finalmente su libertad personal.

En los vv. 6-11 la persona perezosa (ver sobre <202430>

Proverbios 24:30-34) es
instada despectivamente, y tal vez sin esperanza, a aprender sabiduría de la
hormiga (ver en <203024>

Proverbios 30:24-28 otra lección del mundo animal).

La persona que provoca discordia es el tema de los vv. 12-15 y 16-19. La
descripción en los vv. 12-14 culmina con esta frase. En un dicho numerado
como los vv. 16-19 los siete asuntos pueden ser igualmente importantes, y
todos por supuesto tienen significado serio, pero después de los vv. 12-15 el

punto verdadero se halla en el último (comp. <203018>

Proverbios 30:18, 19, 29-
31). Las dos observaciones son que la persona lo pagará (15) y que Dios
aborrece este comportamiento (16). Con el uso de ojos, lengua, pensamiento y
pies aquí, contrástese el consejo en <200423>

Proverbios 4:23-27.

6:20-35 Un llamado a evitar el adulterio porque es muy costoso

Regresemos a la forma familiar de sermón con su llamado inicial a la atención
(20, 21) y promesas asociadas (22, 23). Estas pasan imperceptiblemente a
instarnos a evitar el adulterio, siendo cautos de las palabras tentadoras y las
miradas atractivas (24, 25; ver sobre <200216>

Proverbios 2:16-19; 5). Sigue una
extensa presentación de las razones para aquello, que ocupa la mayor parte de
esta sección (26-35). Enfoca sobre el costo financiero y la vergüenza pública, y
eso sin mencionar la ira del marido ofendido, todo lo cual hace que una
aventura amorosa simplemente no valga la pena.

El punto se establece por medio de tres comparaciones. Primera, uno puede
comparar el tener una aventura amorosa con el ir a ver a una prostituta; más
bien un insulto a alguien que tenga una perspectiva romántica de su aventura
(26). Puede ser que la mujer sea llamada una prostituta (aunque lit. no sea eso)
o que ella sea desfavorablemente comparada con una prostituta (!), ya que
cuesta mucho más; en realidad, todo. Segunda, el tener una aventura amorosa
es como jugar con fuego; uno no podrá escapar sin quemarse (27-29). Los
versículos juegan con el hecho de que en heb. fuego y mujer son muy
similares. Tercera, el tener una aventura amorosa es como un robo (30-35):
tomar algo que pertenece a otro porque se tiene hambre. En el robo ordinario
uno paga la multa; mucho más al robar la esposa de alguno. Aquí se da por
sentado el concepto de “propiedad” del marido, porque así era como la gente
pensaba del asunto, aunque el vigor de la reacción del marido tal vez implica el
sentimiento de que el adulterio involucra más que la interferencia con su
propiedad.

7:1-27 Un llamado a resistir toda tentación a tener una aventura amorosa

La última sección sobre el comportamiento sexual comienza con el
acostumbrado llamado de atención (1-4), aunque la recompensa general para
esto sólo se menciona de paso (2a). El sermón continúa hacia su tema
particular, la posibilidad de recibir protección en contra de la mujer ajena (5;
ver también sobre <200216>

Proverbios 2:16-19; 5; 6:20-35). La razón para evitarla
es también menos prominente que lo usual (ver vv. 22, 23, 26, 27), aunque lo

que dice en advertencia de las consecuencias que seguirán al ignorar al maestro
hace un marcado contraste con la breve promesa de “vida” en el v. 2 (ver
sobre <200310>

Proverbios 3:10).

El autor no se avergüenza de aconsejar el tipo de conocimiento rutinario que
ahora se considera pasado de moda. Pero esto no es meramente conocimiento
rutinario: alcanza al ser interior, el corazón. El hecho de que Dios tenga que
escribir las cosas en el corazón (<243133>

Jeremías 31:33) no quita nuestra
responsabilidad de hacer esto; ciertamente hace posible que cumplamos con la
responsabilidad (cf. también <261831>

Ezequiel 18:31). Esta actitud interior se
expresa de otra manera en el v. 4: llamar a alguien su hermana es efectivamente
pedirle que se case con usted (ver, p. ej. <220409>

Cantar de los Cantares 4:9-12),

así somos invitados a dar a la señora Sabiduría una posición que es
incompatible con la actitud que el joven insensato toma referente a la mujer en
el relato.

El relato enfoca su método de seducción, descripto en una gráfica metáfora (6-
21). La observación del maestro desde detrás de la celosía (6, 7) ilustra cómo
la sabiduría procede aprendiendo lecciones de la observación y la experiencia
de otras personas tanto como de las propias. Hay varias maneras de leer la
historia. Tal vez la mujer es simplemente alguien que practica la prostitución
cuando tiene la oportunidad por la ausencia del marido, aunque los vv. 10-12
puedan sólo significar que esté vestida de un modo provocativo e inclinada a la
aventura sexual. Tal vez es una devota de una religión extranjera que necesita a
un hombre para hacer el amor como parte de su obligación religiosa, como en
los vv. 14-18 pueden implicar (por el v. 14 en particular, cf. <030715>

Levítico 7:15,
16). O tal vez los dos ya están enamorados; ella ha estado esperándolo a él en
particular, y él se estaba encaminando hacia ella con la esperanza de que su
marido estuviera ausente. Al maestro no le importará cuál de éstas
corresponden con los hechos de la historia. Esa no es la intención. Cualquier
aventura es insensatez. Lo que su encanto hace que el joven piense que es la
senda de amor, es la senda de muerte. Como hemos notado antes, la escena de
la seducción también necesita verse desde la posición de una mujer, de modo
que ella pueda resistir el encanto fatal de un hombre casado.

8:1-36 La sabiduría ofrece la verdad y la vida

Una vez más la señora Sabiduría misma se presenta en público (103). Llama la
atención sobre sí misma, como la mujer extraviada, pero hace una oferta muy
diferente. Sus palabras se asemejan más a la alentadora invitación de Isaías 55

que a la normal reprimenda directa de un profeta de antes del exilio (cf.

<200120>

Proverbios 1:20-33); el sermón toma aun otra forma en un esfuerzo para
hacer comprender la enseñanza.

La señora Sabiduría misma habla en los vv. 4-36, instando a la atención sobre
tres bases. La primera es la verdad y justicia de lo que ella dice (4-11). Aquí se
elabora más sistemáticamente la relación entre la sabiduría y la moral declarada
en <200101>

Proverbios 1:1-7: nótese la acumulación de términos para el bien y el
mal junto con las palabras para la sensatez y la locura. Es eso lo que hace tan
valiosa la enseñanza (10, 11). A la vez todo lo que ella dice contrasta con las
falsas promesas de los hombres mentirosos y las mujeres infieles.

La segunda base para la atención es el valor práctico de lo que dice (12-21).
Es ella quien hace posible el ejercicio del poder y la producción de riqueza.
Aquí también se hace notar el otro vínculo en <200101>

Proverbios 1:1-7 entre la
sabiduría y la religión (13), aunque el foco continúa sobre la conexión entre la
sabiduría y el bien y el mal. Se asume que el poder se ejercita de una manera
correcta (ver vv. 13, 15) y que la riqueza es el don de uno cuya preocupación
es la rectitud y la justicia (18-21). La señora Sabiduría es el principal
consejero del rey. Aquí más que en cualquier otro lugar vemos lo que se
suponía ser la sabiduría, y a veces lo era, para un rey como Salomón.

La tercera base lleva el argumento a un plano distinto: la señora Sabiduría
estaba ligada a Dios en la creación misma del mundo (22-31). ¿Qué argumento
más impresionante pudiera imaginarse para prestarle atención? La puerta de la
señora Sabiduría es una ante la cual aguardar (32-36). Sin embargo, no es un
asunto excesivamente solemne (30, 31).

De modo que Dios tuvo sabiduría desde el principio, antes de crear el mundo
(22-26). Dios usó sabiduría —mente, inteligencia, sentido común— al
emprender la creación (27-31). Cuanto más sabemos de la creación, más
impresionante hallaremos la sabiduría.

La figura de la sabiduría como una persona puede haber sido usada lit. en
religiones que presentaban muchos dioses, cuyos términos Proverbios utiliza
luego en un sentido no mitológico. Su lenguaje también animaría a los israelitas
a no adorar a otra diosa junto a Jehovah (cf. <244417>

Jeremías 44:17): la verdadera
(pero metafórica) diosa a reverenciar es la sabiduría. En épocas cristianas,
tomando la personificación lit. y pensando en la sabiduría como una persona

real separada de Dios, la gente logró una manera de comprender la relación de
Cristo con Dios. Eso subraya <430101>

Juan 1:1-4 y <510115>

Colosenses 1:15-17.

Las palabras me hallo (12) generalmente significa “adquiere” en Proverbios (p.
ej. <200105>

Proverbios 1:5; 4:5, 7), y las palabras de la señora Sabiduría toman ese
uso aquí. Tomando la personificación de la sabiduría lit. (ver arriba) llevó a la
gente a preferir la traducción me creó en el v. 22 (“me produjo”, según algunas
versiones) que es más apropiado para Cristo, por cuanto fue producido como
una persona más bien que adquirido como un objeto. Una palabra que significa
“nací” viene actualmente en el v. 24 (“fui engendrada”, BA, NC, DHH). Esto
contrastaba con la traducción gr. del AT, que la había tomado con el
significado de “creado”. En las controversias sobre la persona de Cristo esto
favoreció a los arrianos que podían usarla como evidencia para su punto de
vista de que Cristo era un ser creado.

En el v. 30 la palabra traducida artífice aparece sólo aquí en el AT. “Niñito” o
“querido” (según algunas versiones en inglés) concordaría mejor con el
contexto de los vv. 30, 31, donde el énfasis reside en el juego alegre de la
creación antes que en la dura labor involucrada en ella. Si es correcto, los vv.
22-36 pueden tomar a la señora Sabiduría desde el nacimiento a través del
juego de la infancia hacia la edad adulta.

9:1-18 Las invitaciones idénticas de la señora Sabiduría y la señora
Insensatez

El último sermón tiene una estructura delicadamente equilibrada: una invitación
de la señora Sabiduría, una invitación de la señora Insensatez que imita sus
palabras, y entre ellas una colección de observaciones, todo lo cual reitera
implicaciones de los sermones como un total.

La última invitación de la señora Sabiduría (1-6) nuevamente recuerda a Isaías
55. Aquí ella deja el papel de profeta y toma el de anfitrión, de modo que sus
criadas, no ella misma, extienden el llamado. El retrato de Proverbios de la
sabiduría ha tomado muchas formas: “Ella es tan aterradora como una diosa,
tan juguetona como un niño pequeño, tan confortable como los brazos de una
madre, tan desafiante como un profeta, tan satisfactoria como una mesa
cargada de alimentos, tan misteriosa como un amante escondido entre los lirios”
(Camp).

No es una oferta a la abnegación la que ella hace: el alimento es rico, el vino es
bueno (mezclado con especias), y el escenario espléndido (1; el significado de

las siete columnas es asunto de conjeturas). Pero hay tal vez una ironía en los
vv. 4-6, que los faltos de entendimiento están destinados a menospreciar su
invitación.

El interludio (7-12), por lo tanto, comienza con una nota más bien resignada.
La experiencia sugiere que el maestro no tendrá éxito con mucha gente, y es
aconsejable (¡sabio!) ser realista acerca de esto (7, 8). Pero un maestro sí tiene
experiencias más felices (9). Ese comentario recuerda la introducción a los
sermones (ver <200105>

Proverbios 1:5, también <200103>

Proverbios 1:3 para la
introducción de asuntos morales). También conduce a la reiteración del texto
lema (10, cf. <200107>

Proverbios 1:7), con la acostumbrada promesa de la señora
Sabiduría agregada (11), y el énfasis familiar sobre la responsabilidad personal
(12).

El interludio da a la señora Insensatez tiempo para preparar su débil imitación
de la cena de la señora Sabiduría. Así como la señora Sabiduría está modelada
con un profeta, la señora Insensatez lo está con la mujer extraviada. Los vv.
13-18 han de compararse con <200710>

Proverbios 7:10-17, y aguas hurtadas

también con <200515>

Proverbios 5:15, 16: la actividad sexual ilícita a menudo ha
parecido más excitante que las alternativas más convencionales. Pero la señora
Insensatez también lleva a la gente al mismo destino que la mujer intencionada
(18). Esta sección concluye así dramáticamente al presentar ante los lectores
una elección entre vida y muerte.

10:1—22:16 PROVERBIOS DE SALOMON

La segunda sección principal del libro comprende proverbios en un sentido más
estrecho y cercano a la palabra castellana, dichos de un versículo sobre un
número de temas. Los dichos han sido coleccionados y arreglados sobre al
menos tres bases.

Primera, pueden ser clasificados en cuatro tipos generales.

a. Observaciones acerca de cómo es la vida (p. ej. <201004>

Proverbios

10:4, 12, 26)
b. Observaciones acerca de la sabiduría (p. ej. <201001>

Proverbios 10:1, 5,

8)
c. Observaciones acerca de la justicia (p. ej. <201002>

Proverbios 10:2, 6, 7)
d. Observaciones acerca de la intervención de Dios en las vidas de las
personas (p. ej. <201003>

Proverbios 10:3, 22, 27).

Los grupos se sobreponen, como lo ilustran los ejemplos en la lista, pero la
división amplia es útil. El orden en que hemos puesto los tipos en la lista ha sido
también tomado como guía para su edad: los primeros proverbios eran
observaciones acerca de la vida, como lo son en general los de castellano. Su
uso se extendió más tarde para referirse a la sabiduría, luego a la moral, luego a
la teología. Esto puede ser así, pero los cuatro asuntos son igualmente temas
antiguos para la reflexión humana.

Esta cuádruple división de los dichos es una base para la forma en que han sido
agrupados en Proverbios 10—22. Por ejemplo, aunque los caps. 10 y 11
contienen ejemplos de los cuatro grupos, tienen una fuerte concentración de
dichos acerca de la justicia y la impiedad.

Segunda, los proverbios pueden registrarse de acuerdo con los temas que
tratan: p. ej. en <201001>

Proverbios 10:1-22 hay muchos proverbios sobre las
riquezas y sobre el uso del habla humana. Esta división corre a través del que
acabamos de describir. Proporciona otro principio que ha influido en el arreglo
de los proverbios. Así, los dichos en <201002>

Proverbios 10:2-5 tratan todos el
tema de la prosperidad, pero ilustran los cuatro tipos de dichos arriba
mencionados.

La tercera base para conectar los dichos es puramente verbal: Estos son
colocados juntos entre sí porque utilizan la misma palabra o frase clave aunque
puedan tener sentido diferente en los dos contextos. Los caps. 10 y 11
nuevamente proporcionan muchos ejemplos: p. ej. <201006>

Proverbios 10:6 y 7 se

refieren ambos a las bendiciones de los justos; <201006>

Proverbios 10:6b y 11b son

idénticos; <201011>

Proverbios 10:11 y 12 usan ambos el verbo “encubrir”
(“cubrir”). Como el último ejemplo muestra estos eslabones no siempre son
aparentes en algunas versiones; los comentarios llamarán la atención a algunos
de estos ejemplos.

El autor puede haber utilizado eslabones verbales de esta clase por varias
razones. Puede ser una ayuda para la memoria. Puede indicar un goce travieso
y estético en tales eslabones de palabras. Puede dar el sentido de que tales
eslabones reflejan una unidad interior en realidad, derivando últimamente de un
Dios.

En tanto que las líneas amplias y muchos detalles del arreglo de los caps. 10-22
reflejan estas tres bases, a menudo dichos individuales no parecen tener enlace
con su contexto. Puede ser que los caps. reúnen grupos más tempranos de

dichos que eran misceláneos en contenido, y que algunos grupos estaban
ubicados en base al contenido de uno u otro de su miembros que entonces
trajo consigo a otros sobre diferentes temas. O puede ser que nosotros no
hayamos descubierto aún la pista del arreglo.

Las divisiones que siguen están basadas sobre qué clase de dichos o qué
asuntos son dominantes en diferentes puntos. Algunas veces se permite que las
divisiones se sobrepongan donde ayuda a considerar los vv. en más de una
conexión.

10:1-22 Dichos sobre la riqueza y sobre las palabras

10:1-4 Introducción. La frase Proverbios de Salomón ya apareció en

<200101>

Proverbios 1:1 (ver comentario). Aquí indica presumiblemente que esto fue
alguna vez el comienzo de una colección separada comprendiendo

<201001>

Proverbios 10:1—22:16, delante de la cual se han colocado ahora los

caps. 1—11.

El resto de <201001>

Proverbios 10:1 es entonces una introducción como las que
vienen al principio de la sección de sermones (p. ej. <200108>

Proverbios 1:8). Tales
introducciones instan la atención a la sabiduría que hallamos en el material que
sigue, aunque ésta lo hace de una manera indirecta. Los vv. 2 y 3 introducen
uno de los temas dominantes de los dichos, pero lo hacen colocándolo en el
contexto de la justicia y la impiedad, y de la participación de Dios en estos
asuntos. El v. 4 ofrece un comentario más directo acerca de ella, sin una
referencia evidente a la sabiduría, la moral o la religión.

Los vv. 1-4 contienen los cuatro tipos principales de dichos. Comienzan con
una subcolección que corre a través de los vv. 1-22, e ilustran a la vez cómo
los dichos están por su propia naturaleza preocupados con la vida misma y con
un acceso sabio a la vida, y también cómo el entender la vida y el buscar la
sabiduría nunca han de ser separados de la moralidad y la religión (cf.

<200101>

Proverbios 1:1-7).

10:2-6, 15-17 Riquezas. Los dichos exponen la convicción de que la
prosperidad es un fruto de trabajo duro (4), sabiduría (5), justicia (6, 16) y la
participación de Dios (22). La negligencia traerá pobreza y vergüenza (4, 5),
pero así lo hará también el ingenio que ignora lo correcto y lo malo (2). La
necesidad interior y la intervención de Dios ambas hacen que las cosas resulten
de esta manera (2, 3, 22). Al mismo tiempo hay un reconocimiento de los
hechos acerca de la pobreza y la riqueza y sus ineludibles resultados (15).

La enseñanza de Proverbios a menudo suscita en la gente dos cuestiones
opuestas. La primera es que parece enseñar un “evangelio de prosperidad”
para esta vida o una “ética laboral protestante” desequilibrada. Lo que
Proverbios está prometiendo en realidad es una buena cosecha que da a la
persona justa ausencia de preocupaciones: una provisión abundante de las
cosas necesarias de la vida, no una ostentosa provisión de sus lujos (¡un
Cadillac sería una cosa diferente!). Jesús reafirma la promesa de la Escritura de
que poniendo el reino de Dios y su justicia en primer lugar dará como resultado
la provisión de todas las necesidades materiales (<400633>

Mateo 6:33). Además, el
llamado al trabajo diligente se ubica en el contexto de la sabiduría y la piedad,
con la preocupación del desarrollo de la vida de la comunidad, que también
corre a través de los Proverbios Esto hace posible que su incitación no aliente
una compulsiva y egoísta dedicación al trabajo.

La segunda cuestión, si es efectiva, será considerada en los comentarios sobre

<201023>

Proverbios 10:23—11:11.

Notas. 2 Tesoros de impiedad son aquellos obtenidos impíamente. La
impiedad y la justicia son así puestas en contraste en los vv. 2, 3 y 6. 16a “La
obra del justo es para vida” muestra claramente que la frase para vida
relaciona los vv. 16 y 17.

10:6-14, 18-21, 31, 32 Palabras. Un propósito básico característico de los
dichos de Proverbios sobre las palabras es “mientras menos, mejor” (19). El
escuchar es una señal y un medio de sabiduría; la locuacidad es lo opuesto (8,
10). Las palabras que hablan los justos y los sabios, sin embargo, serán
valiosas y nutritivas expresiones de amor, capaces de disolver el poder del mal
y hallar aceptación con las personas (11, 12, 20, 21, 32). Las palabras del
locuaz o impío les traen problemas a ellos y a otros (6, 11, 13, 14, 21, 31),
especialmente cuando surgen de malos sentimientos, y así producen disensión y
engaño (12, 18). Aun más allá de la muerte las palabras dichas acerca de esos
dos grupos continúan en contraste (7).

Notas. 6 La referencia a la boca sugiere que el proverbio advierte
especialmente en contra de la impiedad en el habla (p. ej. engaño). 7 La forma
de las palabras será bendita no implica “recibirá una bendición” (como en el v.
6; cf. con <201126>

Proverbios 11:26) sino “será un ejemplo de bendición que viene
a ser usado por las personas en sus oraciones por bendición” (cf. <011202>

Génesis

12:2). 8 Labios insensatos no es la misma palabra, sino la persona misma,
como “el burlador” (ver sobre 1:1-7). 9 En tema es parte de <201023>

Proverbios
10:23—11:8, pero en su forma poética corresponde distintivamente a los vv. 8
y 10. 11a Fuente de vida presumiblemente significa que trae vida a él mismo.
12 La impiedad cubre la violencia (11), el amor cubre las faltas; el mismo verbo
se usa en sentidos muy distintos. 13 El entendido habla con sabiduría y hace
bien; el falto de entendimiento no lo hace.

10:23—11:31 La justicia e impiedad, y más sobre palabras y la riqueza

10:23-27 Introducción. Los vv. 23-27 se parecen a los vv. 1-4: comienzan
con otra invitación implícita a buscar sabiduría antes que insensatez, y siguen
con ejemplos de los otros tres tipos principales de dichos que aparecen en la
colección como un todo. Ellos nos invitan así a atesorar sabiduría (23) pero
enfatizan su relación con la justicia (24, 25), el tema que corre a través de

<201023>

Proverbios 10:23—11:11. El v. 26 agrega un ejemplo de una tercera clase
de dicho que comenta directamente acerca de la vida. El v. 27 ubica todas
estas preocupaciones en el contexto de la participación de Dios en los asuntos
de la vida humana. De manera que el comienzo de esta sección conecta una vez
más la vida, la sabiduría, la moralidad y la piedad.
10:28—11:11 Rectitud y perversidad. La palabra justos (o sus sinónimos:
íntegros o rectos) se menciona 13 veces en esta sección, la palabra perversidad
(o sus sinónimos) 12, lo cual es una concentración sin paralelo en todas las

Escrituras. Cada expresión aparece 21 veces más en los caps. 10—13, lo cual
enfatiza más el tema de esta sección, la naturaleza y premio de la rectitud y la
perversidad.

La naturaleza de la rectitud es ser íntegro, correcto, ordenado y justo. Está así
relacionada estrechamente con la palabra justo (p. ej. <201103>

Proverbios 11:3, 6,

11) una palabra que lit. significa rectitud (cf. <201105>

Proverbios 11:5). Estas dos
palabras están íntimamente relacionadas con la palabra “integridad”, la cual lit.
significa “totalidad”, o “lo completo”. También aparece en <201103>

Proverbios 11:3

y 5; veáse también <201009>

Proverbios 10:9 y nótese el contraste con la palabra

perversidad.

La rectitud se expresa a sí misma en honestidad, justicia, simpatía (hasta con los
animales) y verdad (<201002>

Proverbios 10:2; 12:5, 10; 13:5). Se manifiesta en el

hablar que es sabio, valioso, nutritivo y vivificante (<201011>

Proverbios 10:11, 20,

21, 31). Trae bendición a la nación (<201111>

Proverbios 11:11; 14:34). Diferentes
dichos prometen que los justos mismos recibirán como recompensa liberación,
bendición, satisfacción, realización, prosperidad, gozo, seguridad, dirección,
plenitud de vida y favor con Dios y con otras personas.

La impiedad, en contraste, representa lo que por su naturaleza misma está
privada de verdad y desarticulada, desviada y fuera de razón. Puede constituir
“perversión” (<201009>

Proverbios 10:9; 11:20). Puede implicar rebelión o

contención (<201012>

Proverbios 10:12); pecado (<201019>

Proverbios 10:19);

transgresión (<201213>

Proverbios 12:13). Puede sugerir falta de cumplimiento a las

normas que se esperan de nosotros (<201306>

Proverbios 13:6). Puede ser

presentada como desaviándose del camino correcto (<201017>

Proverbios 10:17).

Puede ser un asunto de astucia en proyectar el mal (<201023>

Proverbios 10:23;
12:2). Puede sugerir aquello que trae problemas a otras personas tanto como a
uno mismo (<201029>

Proverbios 10:29). Puede denotar una perversa inversión de

las cosas (<201031>

Proverbios 10:31, 32; también la palabra distinta que se traduce

“traicioneros” en <201103>

Proverbios 11:3, 6). Implica impiedad o profanidad, el

abandono deliberado del camino de la religión (<201109>

Proverbios 11:9).

Concretamente se expresa en la deshonestidad, engaño, deseos de derramar
sangre, crueldad y rapacidad (<201002>

Proverbios 10:2; 12:5, 6, 11, 12). Resulta
en vergüenza y destrucción para la comunidad, y así en gozo por la muerte de
la persona impía (<201111>

Proverbios 11:11, 12; 13:5). Siendo su naturaleza
opuesta a la de la justicia, también lo es su fruto: el ser expuesto, ruina,
problemas, caída, caer en la trampa, ira, hambre, destrucción, frustración de

esperanza, crecimiento de la violencia, descomposición de la memoria,
realización de los temores, acortamiento de la vida, pérdida del hogar y la tierra
y lo ilusorio de sus ganancia.

Los lectores modernos a menudo se encuentran intrigados ante las afirmaciones
confiadas de Proverbios respecto al carácter provechoso de la justicia. Puede
no parecer cierto que la justicia librará de la muerte (<201104>

Proverbios 11:4).
Se pueden hacer varias observaciones acerca de esta dificultad. Primera, tanto
como cualquier otro aspecto de Proverbios, la afirmación estaba
aparentemente basada sobre la experiencia (cf. <193725>

Salmo 37:25); no era un
mero dogma teológico. Los lectores modernos que están intrigados por ella tal
vez necesitan tomar más en cuenta la evidencia disponible de su experiencia
personal de que la justicia tiene su recompensa.

Segunda, si se da el caso que las afirmaciones de Proverbios resultan menos en
nuestro mundo, ese puede reflejar la impiedad de él (p. ej. su injusta
distribución de la riqueza). Proverbios puede estar reflejando una sociedad que
prestaba más atención en ver que los negocios y la vida de una comunidad
operaban de una manera moral. De este modo nos reta a combatir la injusticia,
por lo menos debido al peligro en que nos muestra estar a causa de nuestra
impiedad.

Tercera, Proverbios algunas veces generaliza; pero hay excepciones. El libro
sabe que la vida es más complicada de lo que algunos dichos individuales
impliquen (cf. <201323>

Proverbios 13:23; 30:1-4). Otros libros de Sabiduría,
notablemente Job y Eclesiastés, ponen más énfasis sobre el hecho de que estas
generalizaciones a menudo no funcionan. Las declaraciones generales y las
excepciones necesitan ambas ser tenidas en cuenta.

Cuarta, el enfoque de Proverbios en las generalizaciones tiene una
preocupación teológica. Teológicamente debe al fin ser el caso de que el
universo opera en una manera justa. Si no lo hace, el Juez de toda la tierra
difícilmente ha arreglado correctamente sus asuntos

Quinta, otras partes de la Escritura resuelven el problema de la aparente
injusticia de la vida en esta edad viendo a la justicia obrando en la edad
venidera. Las afirmaciones difíciles de Proverbios necesitan ser colocadas en
aquel contexto, pero no por esto privadas de su fuerza. Ellas forman una parte
importante del testimonio de la Escritura a la convicción de que Dios es el

Señor de esta edad. La fe bíblica no es meramente un asunto de “pastel en el
cielo” después de la muerte.

Notas. 10:26 Acerca del perezoso, ver sobre 24:30-34; cf. también el v. 4. El
v. 26a sugiere que es una irritación. Aunque en su contenido el versículo no
corresponde al contexto, en su forma corresponde al v. 25. 11:1 Toma una
expresión de <201032>

Proverbios 10:32: “Los labios del justo saben lo que agrada...
la pesa exacta le agrada.” Acerca de lo que Dios abomina en oposición a lo
que le agrada, ver sobre <201508>

Proverbios 15:8. 2 En este contexto lleva adelante

el pensamiento de <201031>

Proverbios 10:31, 32 que el habla sabia o recta se une a
la modestia; el habla impía o necia al orgullo y la desgracia. 4 El día de la ira
es el día de la calamidad, cuando algo terrible sucede y cuando parece como si
la ira de alguien hubiera descendido. La frase no implica que el evento
realmente proviene de la ira de Dios (cf. <182130>

Job 21:30). La muerte es
similarmente repentina y prematura. 7 Aquí también tiene mejor sentido tomar
el dicho como refiriéndose a la muerte repentina que frustra las expectaciones
de la persona.
11:9-14 Palabras en la comunidad. El poder de las palabras para dar vida
o destruir es reafirmado aquí (ver sobre <201009>

Proverbios 10:9-14), pero aquí
especialmente palabras para la comunidad: nótense las alusiones a prójimo,
ciudad
y pueblo. En este contexto hay una razón particular para el ruido (10) y
una nueva razón para afirmar la capacidad para mantener cerrada la boca (13).

Notas. 9 Librados proporciona un nexo retrospectivo con el v. 8; es el mismo
verbo allí traducido es librado. 9b Sugiere que el versículo se refiere al perjurio
más bien que al chisme. 11 La bendición parece ser la que ellos pronuncian
más bien que la que ellos reciben (a juzgar por el paralelo en el v. 11b).
11:15-31 Riqueza. Proverbios es consciente de que un dicho que parece
simple o pragmático necesita estar acompañado por otro que lo complementa y
complica el asunto. La prosperidad parece venir de ser cruel más bien que
blando de corazón, lo que trae respeto pero no riqueza (16). Sin embargo,
también procede de la generosidad con lo que uno ya posee (24-26), y si la
riqueza ganada ha de ser lo verdadero entonces depende de la justicia (18, 19,
21, 23, 27, 29, 30, 31); Dios asegura eso (20). El uso de la riqueza precisa el
buen sentido de no despilfarrarla en causas buenas pero arriesgadas, tales
como salir de fiador o garantizar un préstamo para un extraño (15). También
implica amabilidad, que en este contexto sugiere generosidad, y que también
beneficia a uno mismo (17), y el buen sentido de no confiar en la riqueza (28).

Hay situaciones en las que una verdad es apropiada; otras situaciones requieren
otra.

Notas. 16 No hay contraste entre honra y riquezas, que deben estar juntas
(<200316>

Proverbios 3:16; 8:18), y no hay una palabra separada para hombres. El
punto puede así ser “hay dos rutas para la riqueza y la honra, una por medio de
la gracia (que es característica de las mujeres), una por medio de la
agresividad”. 20 Con respecto a lo que Dios abomina y lo que le agrada, ver
sobre 15:8. 22 Se relaciona con la discusión sobre la riqueza en virtud del
hecho de que comienza con cosas de valor. 25 El alma generosa es lit. “una
persona de bendición”; cf. v. 26b. 29 En el contexto perturba sugiere tratando
de ganar riqueza siendo avaro o negligente. 30 En su totalidad tiene mejor
sentido si 30b es entendido al revés, como “el hombre sabio gana almas”. La
idea es entonces que los justos tienen una influencia vivificadora sobre otros, y
el sabio gana a otros para la sabiduría.

12:1-28 Más sobre las palabras y el trabajo

12:1-4 Introducción. Los vv. 1-4 nuevamente se parecen a <201001>

Proverbios

10:1-4 y 10:23-27 al reunir dichos de todos los cuatro tipos como introducción
al cap. Una vez más implícitamente desafían al oyente a la sabiduría en vez de a
la necedad (1), afirman la intervención misma de Dios en los eventos (2),
declaran que la justicia y la impiedad tienen su recompensa (3) y hacen una
observación sobre cómo es la vida (4). Un juego de palabras heb. vincula de
su marido
(4) con dos negativos (3) y vincula engaño con pensamientos en el
v. 5.
12:5-8, 13-23, 25, 26 Palabras, verdaderas y falsas. El tema dominante
en el resto del cap. 12 es nuevamente el uso de palabras, y en particular el
efecto de contraste de las palabras buenas y las malas. Justo, recto, sabio,
prudente, veraz, pacificador, palabras amables que resultan en justicia,
liberación, alabanza, provecho, sanidad, gozo, discreción, aliento, y en el
agrado de Dios. Impío, torcido, necio, mentiroso, malévolo, irreflexivo,
palabras incontroladas o de conspiración, resultan en engaño, en daño a otras
personas, en descrédito y problemas para uno mismo y en el aborrecimiento de
Dios. Es sabio escuchar el consejo pero ignorar los insultos más bien que lo
opuesto (15, 16); pero también ser cauteloso en las relaciones con otros (26).

Notas. 5 La palabra artimañas es la traducida “habilidades” en 1:5 (ver el
comentario). 6 Sugiere que sin saberlo es su propia sangre la que el impío
asecha (cf. <200118>

Proverbios 1:18).
12:9-12, 24, 26-28 El trabajo y sus recompensas. El tener alimento
suficiente y rango en la sociedad es el resultado de gastar alguna energía y vivir
correctamente, no de pretenderlo (9), no descuidar a los animales (10), no
perseguir empeños inservibles (11), no imitar los ardides impíos de otras
personas (12) o simplemente no hacer absolutamente nada (24), ¡aun de
molestarse en cocinar lo que uno ha cazado (27)! Cf. también con v. 14b.

13:1-25 El deseo, la riqueza y la sabiduría

13:1 Introducción. El v. 1 es un comienzo similar a los de secciones
anteriores, instando implícitamente a los oyentes a atender a la sabiduría de este
capítulo (cf. con 10:1). Sin embargo, no continúa en el estilo de las
introducciones anteriores. Al proseguir a través de los capítulos, la justicia y la
impiedad disminuyen en prominencia, y en este capítulo la intervención de Dios
casi desaparece, aunque llega a ser crecientemente prominente en los caps. que
siguen. El enfoque aquí es así sobre la sabiduría misma (ver vv. 13-20).
13:2-12, 18-25 Deseo y riqueza. Tras las preguntas acerca de la riqueza
yacen algunos misterios de la personalidad humana que significan que no
siempre se puede confiar en las apariencias (7) y que la realización o la
frustración del deseo pueden tener efectos profundos sobre la persona (12,
19). Hay también misterios relacionados con la búsqueda de la riqueza misma.
Es en realidad un logro ambiguo; resuelve problemas y a la vez trae problemas
que el pobre no encuentra (8).

Los dichos indican maneras en que los deseos pueden ser satisfechos o
frustrados. Una clave es si la persona usa sus palabras de una manera prudente
y es capaz de mantener su boca cerrada (2, 3), otra es si uno usa su propia
energía (4). Los vv. 5, 6, 9, 21, 22 y 25 recuerdan a los oyentes en términos
generales qué consideraciones morales subyacen estos valores, y el v. 11 hace
más concreto el punto. El v. 23 reconoce que las leyes que teóricamente lo
gobiernan no siempre resultan; también contienen un desafío implícito a ver que
a la injusticia no se le permita burlar estas leyes.

Notas. 2 El mal es para ellos mismos, irónicamente, en el contexto (cf.

<200118>

Proverbios 1:18). 3 La palabra vida significa el yo o la persona (ver v. 8),
pero también apetito, y este último significado parece ser el que corre a través

del capítulo: ver el v. 2 (hallará incluye la idea de “desear desesperadamente”),
4 (desea), 19 (deseo), 25 (su alma lleva la idea de “apetito”). 9 Una persona
es comparada con una casa, donde la presencia de una luz sugiere la presencia
de vida (cf. <181805>

Job 18:5, 6). 10 Soberbia es usada en el sentido de habla

arrogante, que rehúsa la enseñanza (cf. <202123>

Proverbios 21:23, 24).
13:13-20 Sabiduría. En medio de estos dichos que tienen como tema común
la búsqueda de la riqueza, los vv. 13-20 nos recuerdan que la sabiduría también
subyace esta búsqueda (ver vv. 10 y 24 y específicamente el v. 18). La
disposición de recibir consejo y corrección, y la sumisión a la sabiduría
aprendida en la compañía de los sabios constituyen la clave de la conducta
prudente, el provecho, la realización, el favor, el honor y la vida, y viceversa.

Notas. 17 Un recordatorio a elegir su mensajero cuidadosamente: uno fiel trae
sanidad a las situaciones; uno malo las empeora. 19 El mal es más
probablemente “aflicción” o “infortunio” (la misma palabra en los vv. 20, 21).
La idea es que ellos no se volverán del camino que lleva a la aflicción al camino
que conduce a la realización.

14:1—15:1 La sabiduría, el ser interior y la vida en la sociedad

14:1-4 Introducción. Una vez más el cap. se inicia con un reto implícito a
buscar la sabiduría y evitar la insensatez (1). En este contexto, entonces, las dos
figuras son personificaciones de la sabiduría y la insensatez, como en 9:1, 13
(cf. también con 24:3, 4), y el punto en el v. 1b es que si no somos cuidadosos
permitimos a la insensatez destruir la casa que la sabiduría edifica (cf. con el v.
3). Nuevamente, una comprensión de la sabiduría que excluye a Dios y a la
moralidad es prohibida por un dicho que llama la atención a lo correcto y a lo
incorrecto y a las actitudes hacia Dios (2). Los cuatro tipos de dichos regulares
en estos capítulos son luego completados por una observación acerca de la
vida en el v. 4: vacío es más lit. “limpio” (BA), sugiriendo que los agricultores
tienen que soportar un poco de revoltijo si quieren recoger una cosecha.
14:1-9, 15-18 Sabiduría e insensatez. Para ponerlo negativamente, la
insensatez es destructora (1), autodestructora (3), de autoperpetuidad (6, 18,
24), autoexpresiva (7), autoengañosa (8), obstinada (9), crédula (15),
imprudente (16), impopular (17), irascible (29) y finalmente se impone a sí
misma (33).

Notas. 9 Los necios no se cuidan de enmendar sus relaciones cuando están
equivocados; a los rectos les importa la buena voluntad mutua.

14:10-15 El ser interior. Corazón es la palabra repetida aquí: ver los vv.
10, 13, 14 (donde lit. es “el descarriado de corazón”), 30 y 33. Esos ejemplos
muestran cómo “corazón” en el lenguaje bíblico no es meramente el lugar de las
emociones sino el centro interior de la persona total, de modo que se conecta
con la mente y voluntad (con el pensar y la toma de decisiones) tanto como con
los sentimientos (que a menudo en la Biblia son asociados con el estómago y
los riñones, p. ej. <202316>

Proverbios 23:16a). El corazón está conectado con

entendimiento y sabiduría (<200202>

Proverbios 2:2, 10; 3:5), la obediencia

(<200301>

Proverbios 3:1), la memoria (<200404>

Proverbios 4:4; 6:21; 7:3) y con la

maquinación (<200614>

Proverbios 6:14, 18). En <200632>

Proverbios 6:32; 7:7; 9:4, 16

se traduce por “entendimiento”, en <200710>

Proverbios 7:10 “astucia” en

<200805>

Proverbios 8:5 “sagacidad”. Cuando las traducciones utilizan el vocablo
“corazón”, es sabio por lo general reemplazarlo mentalmente con “mente”. Así
en <200421>

Proverbios 4:21, 23 se nos insta a llenar nuestra mente con la enseñanza
del sabio y considerar nuestras mentes como la decisiva fuente principal de
toda nuestra personalidad (cf. con <451202>

Romanos 12:2; <490423>

Efesios 4:23;

<580810>

Hebreos 8:10; <600113>

1 Pedro 1:13; también <401518>

Mateo 15:18, 19).

Notas. 10 Hay un sentido en el cual cada uno está solo en sus más profundos
sentimientos y experiencias. 11 Cf. con v. 1. 13 Debido a que la risa de una
persona a menudo encubre un dolor oculto (o porque hay dolor de alguna clase
en el corazón de cada uno; así la mayor parte de las traducciones) su gozo
nunca tiene la última palabra. 15 Todo lo cree lit. es “confía en cualquier
palabra”, en cualquier consejo o promesa acerca del futuro (cf. v. 15b).
14:19—15:1 La vida en la sociedad. Hasta aquí las palabras rey, príncipe,
nación, pueblo, prójimo
y rico han aparecido pocas veces, si alguna, en los
dichos; su presencia juntas aquí en los vv. 19-21, 28, 34 y 35 da un contexto
comunitario a las preocupaciones regulares de los dichos en temas tales como
la prosperidad (23, 24). La manera de usar tal prosperidad es en favor del
prójimo que está necesitado (21), en vez de asumir la actitud común hacia el
pobre (20). Los vv. 19 y 32 hacen de ello un asunto de moral y de interés
propio. Yendo más allá, el v. 31 similarmente le agrega motivación religiosa,
con los vv. 26 y 27 avanzando aun más allá en esa dirección y prometiendo que
no necesitamos temer alguno de los riesgos involucrados.

El v. 34 hace la justicia clave de la grandeza de una nación, una receta que tal
vez no ha sido probada aún, aunque su recíproca (34b) lo ha sido a menudo.
Para tal sociedad el amor y la fidelidad serían un fundamento ideal, y el v. 22

ofrece una receta para los que hacen planes en esta conexión (“planear” no
tiene aquí significado siniestro). La justicia legal será también de importancia
clave para ello (25).

Los dirigentes son sólo tan significativos como su pueblo; el v. 28 señala las
presiones sobre el liderazgo en la sociedad. Eso explica algo de los elevados
riesgos involucrados en trabajar por ellos y la necesidad de saber cómo tratar
sabiamente la relación (<201435>

Proverbios 14:35—15:1; ira toma el asunto del v.
anterior, aunque es una palabra heb. diferente). La realeza será un tema
principal en el cap. 16, aunque no antes de que, en medio, hayamos pensado
mucho más acerca de Dios.

15:2—16:19 Dios en relación con la sabiduría, el rey, y el ser interior

15:2-7 Introducción. Otra vez un contraste entre la sabiduría y la necedad,
con su desafío implícito a procurar la primera (cf. vv. 5, 7), inicia la
introducción a una nueva colección de dichos, agregando una afirmación de la
intervención de Dios en la vida humana, juntamente con observaciones acerca
de cómo es la vida y acerca del justo y del impío (3, 4, 6. La porción

<201502>

Proverbios 15:2—16:9 contiene en su totalidad muchos dichos que
colocan a Dios en la ecuación de la vida humana. La sección viene en el centro
de <201001>

Proverbios 10:1—22:16, y así en el centro del libro como un todo,
colocando a Dios de esta manera en el corazón de las enseñanzas del libro
sobre la sabiduría.
15:7-19 El ser interior y el ojo de Dios. Cuatro referencias a esta
intervención de Dios en los vv. 8, 9, 11 y 16 se entrelazan con seis alusiones al
corazón humano en los vv. 7, 11, 13, 14 y 15; cf. también los vv. 21
(entendimiento), 28, 30 y 32; 16:1, 5 y 9 (ver sobre <201410>

Proverbios 14:10-

15). Los dos van juntos en <201511>

Proverbios 15:11.

Aquella declaración en el v. 11 se une con las referencias de la sección en
cuanto a lo que Dios detesta o en qué se agrada (8, 9); cf. v. 26;

<201605>

Proverbios 16:5; también <201101>

Proverbios 11:1, 20; 12:22; 17:15; 20:10,
23). Esos son asuntos de motivación u honestidad humana, o de la relación
entre lo que se dice y lo que se quiere significar. Permanecen ocultos al ojo
humano, pero no a Dios, dice Proverbios Dios los ve y los detesta y esto puede
poner algún freno a las malas acciones de la gente.

Los dichos presentan otros aspectos de los vínculos y la diferencia entre el ser
interior y la vida externa. Hay un vínculo entre la necedad en el pensamiento y

en el habla (7). Debe haber también un vínculo entre los aspectos internos y
externos de nuestra espiritualidad (8) y aun entre cómo sentimos y cómo
aparecemos a otros (13). Pero la riqueza del ser interior puede compensar por
las presiones del exterior (15, 16), en tanto que una mente abierta y una boca
abierta pueden ser incompatibles (14).

Notas. 11 Seol y Abadón (“Muerte y destrucción”); ver en <200112>

Proverbios

1:12. Aun el Seol no está fuera del poder de Dios (cf. <19D908>

Salmo 139:8). 16,

17 Estos dos versículos se equilibran mutuamente, como lo hacen

<201515>

Proverbios 15:15, 16. La paz que procede de reverenciar a Dios hace
llevadera la pobreza, así también lo hace la realidad del amor humano. 18, 19
Sugieren la continuación de esta conversación, el v. 18 ampliando el 17, y el v.
19 entonces advirtiendo acerca de llegar a ser demasiado perezoso.
15:20-33 La sabiduría y la reverencia hacia Dios. Los vv. 20-24
comienzan como una introducción a una nueva sección o un discurso sobre la
sabiduría (el v. 20 de hecho repite la introducción al cap. 10) con alegría como
tema repetido: la alegría de percibir la sabiduría (20), la alegría de ejercerla
(23) y la falsa alegría de evitarla (21). Pero pronto da lugar a aquel énfasis
sobre la intervención de Dios en el mundo, que es el rasgo distintivo especial de

<201502>

Proverbios 15:2—16:15 como un todo. Así como el v. 11 reunió los dos
temas recurrentes de los vv. 7-19, así el v. 33 reúne los dos temas de los vv.
20-33 al cierre de esta sección.

Los seres humanos se interesan por la sabiduría y el honor (33): como los vv.
20-24 expresan el interés por la sabiduría, los vv. 25-29 lo hacen por el honor,
los primeros más positivamente que los últimos. Ellos afirman la actitud y la
acción de Dios con los autosuficientes y los destituidos; ello subraya la forma en
que los que poseen han alcanzado su bienestar.

Los vv. 30-32 preparan gradualmente el camino para que el v. 33 declare que
la clave para la sabiduría y la honra es la reverencia hacia Dios o humildad. En
este contexto la humildad es una actitud ante Dios y no meramente una virtud
humana. La secuencia de los vv. 30-33 sugiere que las buenas noticias nos
ayudan a madurar como personas, pero así lo hace también la crítica, y nada
nos madura más que el someternos a la reprensión de Dios.

Las palabras para noticia (30), atiende (31) y acepta (32) están relacionadas,
de modo que los vv. 31 y 32 sugieren que presentar declaraciones
aparentemente negativas junto con noticias a todas luces buenas puede ser de

igual manera vivificante y constructivo. El punto se fundamenta en el hecho de
que entendimiento (32) es la misma palabra que corazón (30). A su vez
disciplina (32) reaparece en el v. 33 (enseñanza) (lit. “el temor de Jehovah es
una disciplina en sabiduría”), de manera que el v. 33 explícitamente relaciona a
Dios con la enseñanza de los vv. 30-33.
16:1-19 Soberanía divina y humana. Como en ningún otro lugar en
Proverbios Dios aparece nueve veces en los vv. 1-11; el rey cinco veces en los
vv. 10-15.

La definición de la posición de un rey en una monarquía tradicional (lo que
puede aplicarse a otras formas distintas de liderazgo político) tiene dos
aspectos. Primero, tiene el temible poder final, en palabra y en hecho (10, 14,
15). Segundo, está dedicado a la justicia y a la piedad (<201012>

Proverbios 10:12,

13). En Israel y en todo otro lugar, la última sería contada como esencial a la
idea de monarquía tanto como la primera, aunque pudiera ser vista también
como no meramente un asunto moral sino de interés propio (12). En el
contexto de los dichos sobre la realeza, los comentarios sobre la justicia, la
sabiduría, la rectitud y la humildad en los vv. 8 y 16-19 se aplicarán al rey en
particular.

Esto es especialmente así cuando los comentarios acerca del rey se colocan en
el contexto de la actividad de Dios en el mundo. El entrelazamiento de las dos
en los vv. 10 y 11 ayuda a impedir que puedan separarse, pero así también lo
hacen las declaraciones reales acerca de Dios, porque ellas también enfocan en
la soberanía y la justicia. Es la intervención de Dios la que determina hasta
dónde los planes son explicados con efectividad (1), cómo se evalúan las
acciones (2), hasta dónde los planes son exitosos (3) y cómo factores
aparentemente negativos se adaptan a un propósito (4). También determina
hasta dónde la arrogancia del poder queda impune (5), se evitan problemas (6),
la diplomacia es eficaz (7), las ideas funcionan en la práctica (9) y las normas
justas obran en los negocios (11).

Humanamente hablando, las normas mercantiles eran responsabilidad del rey.
El v. 11 así hace especialmente claro cómo en esta sección la posición del rey
está siendo subordinada a la de Dios. Esto traería un importante mensaje a
Israel en la época del primer templo, cuando tenían reyes a los que aquí son
desafiados a gobernar de una manera que refleje el gobierno de Dios, como se
desafía a los gobiernos del mundo moderno. Traería también un importante
mensaje a Israel en el período del segundo templo, cuando eran gobernados

por reyes extranjeros, de los que se dice también que están al fin bajo el
gobierno de Dios, un aliento a su vez para pueblos hoy controlados por
poderes extranjeros.

Notas. 6 Mal aquí parece denotar desastre (la misma palabra aquí como en el
v. 4); apartándose del mal a los caminos rectos y a Dios hace posible evitar la
calamidad resultante del pecado de uno. 10 Afirmación paralela a las de los vv.
12 y 13. 12-15 Lo que es abominación a los reyes y lo que favorecen se
compara con la lista de las cosas que son abominación a Dios y las que le
agradan (ver 15:8 donde las mismas dos palabras aparecen, y el comentario
allí). 17 Para mal en el sentido de “desastre” ver el v. 16.

16:20—22:16 La vida, la justicia, la sabiduría y Dios

En esta segunda mitad de la colección “proverbios de Salomón” que aparece
en <201001>

Proverbios 10:1—22:6, tipos particulares de dicho y tema se presentan
nuevamente con prominencia en distintas secciones y muchos dichos tienen
lazos verbales con otros en el contexto. Como un todo, sin embargo, no están
tan claramente divididos en secciones como en la primera mitad, y la razón
detrás de su arreglo es a menudo menos clara que en la primera mitad. Hay tres
agrupaciones de dichos de sabiduría, una colección de dichos sobre la justicia y
la maldad cerca del final, y pequeños grupos de dichos que mencionan a Dios.
Predominan los proverbios que hacen observaciones sobre la vida misma.
16:20-30 Las bendiciones de la sabiduría. Los vv. 20-23 explican algunas
de las bendiciones de la sabiduría de tal modo que hacen que el estudiante
quiera prestar atención al resto de las enseñanzas del libro. Los vv. 24-30
tienen eslabones verbales con los vv. 20-23 y entre sí, de modo que los vv. 20-
30 forman una cadena. Algunos de los eslabones son: boca es la misma palabra
en dos versículos (23, 26); labios se repite en tres (23, 27, 30). Juntos
entonces prometen que la sabiduría (unida a la reverencia hacia Dios) trae
beneficio, renombre, influencia, satisfacción, sanidad, dirección y una vida
plena, y advierten acerca de la necia perversidad que extraviará a la división, el
castigo, el desastre y la muerte. El v. 26 sirve tal vez para agregar a la
motivación: también para los alumnos su apetito debiera ser su estímulo. En los
vv. 21b y 23b, la idea es que el habla atractiva “aumenta el saber”. Ver sobre
1:7.
16:31—18:1 La dinámica de las relaciones. Las observaciones concretas
en esta sección se concentran en aspectos de las relaciones dentro de la familia

y la comunidad. Dos reflexionan sobre la posición especial y el orgullo mutuo
de las tres generaciones de la familia, los abuelos que serán los miembros
mayores de la comunidad, los adultos padres y los hijos (<201631>

Proverbios 16:31;

17:6). La afirmación de todos los tres grupos y la visión de su relación entre sí
tiene algo que decir a los países desarrollados modernos. El v. 17 refleja la
importancia que los hermanos y hermanas y amigos tienen mutuamente

en la vida en general pero especialmente en tiempos de crisis, aun si el v. 18
insinúa que las preocupaciones por los vecinos también necesitan ser
ejercitadas con prudencia. Pero los solitarios por elección propia imponen
pérdida sobre todos (<201801>

Proverbios 18:1).

Varios dichos en el cap. 17 se relacionan con armonía y conflictos dentro y
fuera de la familia. El v. 1 afirma que la armonía en la familia es más importante
que todo lo demás. El v. 2 advierte por lo tanto contra las riñas, en particular
por asuntos de dinero (aun cuando el v. 8 reconoce la influencia del dinero
sobre las personas), y los vv. 21, 22 y 25 señalan el dolor que tal locura puede
traer al padre y a la madre.

El v. 4 señala que a menudo las cosas que las personas dicen son la causa de
los problemas (cf. con <201628>

Proverbios 16:28; 17:27, 28). El v. 9 nos insta a
alentar al amor y a la amistad cubriendo las ofensas y no hablando acerca de
ellas, aunque esto no quiere decir que nunca debemos decir las cosas duras a
las personas (10). Similarmente los vv. 14 y 19 nos instan a evitar comenzar o
deleitarse en las contiendas (cf. <201632>

Proverbios 16:32; 17:11-13), aunque los
vv. 15 y 20 advierten en contra del hecho de que ello pueda conducir a
compromiso o engaño.

“Contienda” es un tema repetido en Proverbios En iglesias y comunidades
siempre hay agitadores, personas que se deleitan en causar contienda. La causa
puede ser ira (<201518>

Proverbios 15:18; 29:22), burla (<202210>

Proverbios 22:10),

alcohol (<202329>

Proverbios 23:29-35), chisme (<202620>

Proverbios 26:20), codicia

(<202825>

Proverbios 28:25, ver nota de la RVA), o simplemente perversidad

(<201628>

Proverbios 16:28). El resultado puede ser continuo conflicto

(<202621>

Proverbios 26:21), ruptura permanente de relaciones (<201819>

Proverbios

18:19) o abrumadora calamidad (<201714>

Proverbios 17:14). La mejor solución es

ya sea alejarse del pleito (<201714>

Proverbios 17:14) o dejar que el asunto sea

decidido por el equivalente a echar suertes (<201818>

Proverbios 18:18). En otras
palabras, la obstinada continuación de una disputa hace más daño que tomar
una decisión equivocada de menor importancia.

Dichos tales como <201716>

Proverbios 17:16 y 24-28 hablan de sabiduría, pero no

sólo de la de este mundo. En <201633>

Proverbios 16:33 y 17:3-5 explícitamente se
añade a Dios a la ecuación. Estos versículos afirman que Dios es el árbitro final
de cómo resulta el destino de la familia, asume la prueba final de la insensatez
familiar, y es el objeto final de las afrentas de la gente.

Notas. 7 Otro comentario sobre lo que las personas dicen, continuando el v. 4.
19 Tanto como la palabra ama, la palabra busca vincula el v. 19 con el 9,
donde son la misma palabra. En el v. 19b la figura no es clara, pero la acción es
alguna expresión de orgullo. 18:1 Nuevamente busca es el verbo que ya ha
venido en <201709>

Proverbios 17:9 y 19, en tanto que el que se aparta está
relacionado con la palabra “aparta” en <201709>

Proverbios 17:9.
17:24—18:8 La naturaleza y el precio de la insensatez. La insensatez es
prominente en este grupo de dichos. Es promiscua en sus intereses
(<201724>

Proverbios 17:24), le es difícil mantener cerrada su boca (<201727>

Proverbios

17:27, 28); cf. 18:8), insiste en tomar sus propias decisiones (<201801>

Proverbios

18:1) y prefiere hablar a escuchar (<201802>

Proverbios 18:2). Trae así perturbación

a la familia (<201725>

Proverbios 17:25), pérdida a otras personas afectadas por

decisiones (<201801>

Proverbios 18:1) y dolor al individuo (<201806>

Proverbios 18:6, 7).

Por otra parte, hay contextos en los cuales una persona debe hablar y si es
necesario, provocar conflicto (<201726>

Proverbios 17:26; 18:5).

Notas. 18:4 Aun cuando <201804>

Proverbios 18:4a y 20:5a pudieran insinuar que
los seres humanos tienen sus propias fuentes interiores de sabiduría, eso no está
afirmado en otro lugar en Proverbios Por lo tanto el “pero” (<202005>

Proverbios
20:5b) asume un contraste entre la tendencia humana a la evasión y la claridad
cristalina de la sabiduría.
18:9-21 Cuestiones de fortaleza y poder. Esta sección habla de la fuerza
de una ciudad fortificada, y de dos cosas que tienen fortaleza paralela. Una es
la riqueza (11; el v. 16 señala otro aspecto del poder de la riqueza en relación
con los grandes). Pero el v. 10 ha afirmado ya que Dios protege al justo,
modificando el comentario de la (presumida) inexpugnable fuerza de la riqueza.
Sostiene también una comprensión diferente del orgullo, el honor y la humildad
(12). Los vv. 13 y 15 se juntan con esa evaluación del orgullo, y el v. 9 insinúa
otra forma de fuerza ejercida aun por el inactivo.

El espíritu humano puede sostenerse a sí mismo, pero no para siempre (14). La
fortaleza protectora de Dios proporciona una respuesta. La segunda cosa que

es tan fuerte como una ciudad fortificada es el sentido de ofensa personal que a
veces viene entre hermanos (19). El v. 18 ofrece una información práctica para
resolver tales disputas entre fuertes antagonistas. El v. <201633>

Proverbios 16:33 es
la única referencia a echar suertes en Proverbios, de modo que el v. 18 puede
también dar por sentado que Dios es soberano cuando se echan suertes.
18:22—19:10. La pobreza. La pobreza es claramente una cosa mala;
significa, p. ej. que usted está siempre rogando por misericordia
(<201823>

Proverbios 18:23). Hace que aun su familia le rechace (<201907>

Proverbios

19:7). Ciertamente reduce el número de personas que buscan su compañía
(<201904>

Proverbios 19:4, 6, 7). En este contexto, <201915>

Proverbios 19:15 tal vez
implique que hace que los jueces no se sientan inclinados a tratarlo con justicia,
pero promete que los perjuros serán castigados (cf. <201909>

Proverbios 19:9).

¿Qué otra cosa se puede decir para animar al pobre? Se les da a considerar
varios hechos. Primero, que el hombre pobre que suplica misericordia
(<201823>

Proverbios 18:23) es ya objeto de la gracia de Dios por medio del don de

Dios de su esposa (<201822>

Proverbios 18:22). Segundo, que un amigo íntimo
puede ser mejor que muchos conocidos, y más fiel que el miembro de su familia
más cercano (<201824>

Proverbios 18:24). Tercero, que es mejor ser pobre y
honesto que un insensato descarriado o activista que culpa a Dios por los
problemas que él mismo se ha acarreado (<201901>

Proverbios 19:1-3) y para quien

la pobreza es realmente apropiada (<201910>

Proverbios 19:10). Cuarto, que al

buscar sabiduría usted es su mejor amigo (<201908>

Proverbios 19:8). Cuando la

persona pobre recibe favor humano, Dios lo sabe y lo premiará
(<201917>

Proverbios 19:17). De modo que se anima a las personas a mostrar tal
favor (la palabra “gracia” está detrás de “El que da” <200917>

Proverbios 9:17). Una
persona pobre es generalmente preferida a un mentiroso, porque “el amor fiel
es lo que la gente busca en una persona” (<201922>

Proverbios 19:22 Nueva Biblia

de Jerusalén).

Notas. 24 Amigos es la misma palabra amigos en <201904>

Proverbios 19:4, 5-7.

Amigo en <201824>

Proverbios 18:24 es una palabra más fuerte formada de la

palabra para “amor” (cf. <201908>

Proverbios 19:8). Hermano es la palabra

traducida igual en <201907>

Proverbios 19:7.
19:11-19; 20:2, 3 Contienda. La sección reanuda temas de <201631>

Proverbios

16:31—18:1. La combinación de poder e ira es claramente temible
(<201912>

Proverbios 19:12; cf. 20:2). La contienda en el hogar puede divertir al
extraño pero también se siente mortal (<201913>

Proverbios 19:13) y una gloria

verdadera descansa en ser capaz de evitar contiendas (<202003>

Proverbios 20:3).
La sabiduría así reside en ser capaz de “alargar su ira” significado lit. de detener
su furor (<201911>

Proverbios 19:11); y el don de Dios consiste en no ser implicado
en esa clase de contienda en el hogar (<201914>

Proverbios 19:14).

El de gran ira puede ser incorregible y en camino al desastre (<201919>

Proverbios

19:19). Pero esa no es razón para dejar de decir cosas duras dentro de la
familia, que es dejar a alguien en el camino a la destrucción (<201918>

Proverbios

19:18). La pereza puede ella misma inducir un sueño profundo parecido a la
muerte y al hambre (<201915>

Proverbios 19:15); ignorar a la sabiduría arriesga la

muerte misma (<201916>

Proverbios 19:16).
19:20—20:5 Sabiduría. En <201920>

Proverbios 19:20 se comenta acerca de los
beneficios y riesgos de la sabiduría y la insensatez (cf. vv. 25, 27 con 26, 29).
Estos son ilustrados con varios retratos de la sabiduría. Es incompatible con el
gusto por la bebida (<202001>

Proverbios 20:1); ¡suficiente para la afición al alcohol
que a menudo caracteriza a las comunidades académicas! Se ilustra con la
inactividad del perezoso, objeto de algunos de los selectos retratos a pluma de
Proverbios (ver sobre <202430>

Proverbios 24:30-34). La sabiduría capacita a uno
para sondear las profundidades ocultas y posiblemente engañosas del corazón
humano (<202005>

Proverbios 20:5; ver sobre 18:4).

Se nos recuerda entonces que la intervención de Dios en los asuntos humanos
significa que la mera sabiduría humana no siempre tiene la última palabra, y que
la reverencia hacia Dios es tan importante para una vida exitosa como la
aplicación intelectual (<201921>

Proverbios 19:21, 23). Las relaciones humanas

también cuentan (<201922>

Proverbios 19:22), como lo hace la justicia

(<201928>

Proverbios 19:28, donde la referencia a la burla se relaciona con los
comentarios sobre el necio como burlador en los vv. 25, 29).

Nota. 17, 22 Ver sobre <201822>

Proverbios 18:22—19:10; 20:2, 3 ver sobre

19:11-19.
20:5-19 Apariencias y verdad. La justicia puede ser definida como una vida
de integridad personal (7), pero es realmente difícil hallar un ejemplo (6, 9). La
accesibilidad no es común (5) como lo ilustra la vida comercial (14), y el
humano es difícil de penetrar (15).

El v. 5 señala a la sabiduría como la llave para penetrar esta evasividad. El v. 8,
de una manera más sencilla, señala a la autoridad ejercida con los propios ojos
abiertos. El v. 11 implica que los hechos deben ser vistos como la revelación de

la verdadera persona. El v. 12 ve a los ojos abiertos como un don de Dios, en
tanto que el v. 10 añade la advertencia del disgusto de Dios hacia el engaño en
el comercio.

Los vv. 16-19 se relacionan entre sí al usar los vv. 16, 17 y 19 el mismo verbo
de tres modos diferentes, significando sale fiador, sabroso y no te metas con; el
v. 19 también funciona como una calificación del v. 18. Los versículos
relacionan el tema de esta sección por medio del v. 17 con su comentario sobre
el engaño.

Nota. 13 Abre tus ojos se une con el contexto (ver vv. 8, 12).
20:20—21:4 La soberanía de Dios y la autoridad humana. Esta sección
incluye más referencias a Dios. Debemos confiar en él cuando recibimos algún
mal (<202022>

Proverbios 20:22). En esa situación podemos estar seguros de que a
Dios le importan la honestidad y la justicia (<202023>

Proverbios 20:23; 21:3), de la

dirección de Dios sobre los poderosos (<202024>

Proverbios 20:24 NBJ: no es la
palabra común para “hombre” aquí), del conocimiento de Dios sobre cómo
“funcionan” los hombres (<202027>

Proverbios 20:27), y del carácter final de la

evaluación de Dios (<202102>

Proverbios 21:2). De <202025>

Proverbios 20:25 se toma
un ejemplo de cuando los seres humanos no pueden ni aun entenderse a sí
mismos.

El rey tiene la responsabilidad de “dispersar a los impíos” (<202026>

Proverbios

20:26) y su clase de acción punitiva tiene un papel en la purificación del ser
interior de otras personas también (<202030>

Proverbios 20:30). Pero la soberanía

de Dios en relación con el rey (ver <202101>

Proverbios 21:1) sugiere una
calificación de estos dos dichos; es sólo Dios quien puede ver dentro del ser
interior (<202027>

Proverbios 20:27). Otro comentario sobre el primer dicho es que
el rey necesita fijarse en lo positivo, en lo que sustenta el trono, y no sólo en la
acción punitiva respecto a las cosas que han ido mal (<202028>

Proverbios 20:28).

Los jóvenes y los ancianos tienen sus propias glorias, fuerza física y la autoridad
de la experiencia (<202029>

Proverbios 20:29). Los primeros no deben despreciar o

estafar a los últimos (<202020>

Proverbios 20:20, 21: maldice y bendecidos son la

primera y la última palabras de los dos versículos).
21:2-29 Justicia e impiedad. Hacia el final de Proverbios 10-22 aparece
otra agrupación de dichos sobre la justicia y la impiedad paralela a aquella
cerca del comienzo de estos caps. Después de los dos comentarios desde el
punto de vista de Dios (2, 3), el foco está en la impiedad. La impiedad hace del

orgullo su luz guiadora (4), se manifiesta en la violencia y en la perversidad (7,
8), carece de la gracia y desea el mal de otros (vv. 10, 12), es altiva y
arrogante (24), religiosa pero hipócrita (27) y descarada pero irreflexiva (29).

La codicia es el tema que se presenta en otro lugar, especialmente como el
deseo de ser rico, lo que puede buscarse en maneras que son malas o buenas,
sabias o necias (5, 6, 13, 17, 20, 25, 26), pero acerca de cuyo poder también
tenemos que ser realistas (14).

La impiedad halla su goce natural. Los violentos serán arrastrados
violentamente (7). El Justo actúa en contra de las personas cuyo carácter es
opuesto al suyo (12). El falto de misericordia no halla misericordia (13). Los
que se desvían finalmente se pierden (16). Cuando sucede esto es como si
tomara el lugar de los justos que estaban en peligro por causa de ellos (18: una
versión más aguda del punto hecho en 11:8). Las personas que ponen su
confianza en algo vano son expuestas por los sabios (22). El testigo que
amenaza la vida de alguno con su falsedad pierde su propia vida (28).

Hay varios comentarios marcadamente positivos sobre la justicia. Dios es de
una manera única llamado el justo (12) [Nota del Editor: la RVA no considera
que sea referencia a Dios, aunque la nota incluye Justo, refiriéndose a Dios],
lo que arroja una nueva luz sobre la palabra justicia en Proverbios 10—22
como un total: todo lo que dice sobre este tema emana de la naturaleza de
Dios. Está el gozo de la justicia (15), un ejemplo de la manera en que el juicio
de Dios, como comúnmente se traduce esta expresión, es buenas nuevas en el
AT. Señala el reino justo de Dios (y contrasta con el v. 17, donde placeres es
la palabra anteriormente traducida “gozo”). La justicia, la bondad, la vida y la
honra son reunidos (21).

Nota 9, 19 Ver sobre 16:31—18:1.
21:30—22:16 Sabiduría, riqueza y Dios. Los últimos dichos en

<201001>

Proverbios 10:1—22:16 mezclan dichos típicos de sabiduría con un
número marcado de dichos que traen a Dios en la ecuación. Ellos afirman así la
importancia de la sabiduría y el esfuerzo humanos (<202203>

Proverbios 22:3, 6, 10,

15; dichos de sabiduría típicos en <202205>

Proverbios 22:5, 8, 11, 13, 14), pero
también declaran que éstos nada significan independientes de la voluntad de
Dios si sus principios han de cumplirse (<202212>

Proverbios 22:12). Son realistas

acerca de la riqueza y la pobreza (<202207>

Proverbios 22:7) pero especifican que

no sólo por consideraciones humanas (<202201>

Proverbios 22:1, 9, bendito significa

aquí el hablar bien de ellos las personas) sino también teniendo en cuenta lo que
el rico y el pobre tienen de común en Dios (<202202>

Proverbios 22:2) y afirmando
que las actitudes hacia Dios son de importancia clave en los asuntos de riqueza
y pobreza (<202204>

Proverbios 22:4). En verdad, la reverencia hacia Dios es el

fundamento de la sabiduría.

22:17—31:31 CINCO COLECCIONES ADICIONALES

El último tercio de Proverbios comprende otras cinco colecciones separadas de
material de sabiduría de diversas clases: dos colecciones de los dichos del
sabio (<202217>

Proverbios 22:17—24:22 y 24:23-34), una colección similar que
“copiaron los hombres de Ezequías” (25—29), y los dichos de Agur (30) y del
rey Lemuel (31).

22:17—24:22 Treinta dichos sabios

La enseñanza de estos dos caps. vuelve al énfasis de los caps. 1—9 al instar al
lector a adoptar o evitar ciertas clases de conducta. Los dichos acerca de la
vida que son comunes en <201001>

Proverbios 10:1—22:16 ya no aparecen, y la
mayor parte de las unidades de pensamiento se extienden por varios versículos
y no solamente uno. La forma extendida de la enseñanza da espacio para
comentar sobre por qué el oyente debiera obedecer. Algunas versiones facilitan
la lectura por dejar un espacio después de cada uno de de los “treinta dichos”
(<202220>

Proverbios 22:20), de modo que es posible ver cómo se dividen.

Los treinta dichos están estrechamente relacionados con una obra egipcia de
treinta capítulos, La enseñanza de Amenemope. Esta obra parece fecharse
algún tiempo antes de Salomón, y generalmente se considera que Proverbios
depende de Amenemope y no a la inversa. La disposición a aprender de la
sabiduría de otros pueblos refleja la convicción teológica de que el Dios de
Israel es Dios de todas las naciones y de toda la vida. No es de sorprenderse
por tanto cuando otros pueblos perciben verdades acerca de la vida de las
cuales el pueblo de Dios puede recibir provecho. Los treinta dichos nos animan
a utilizar nuestro sentido común en nuestro servicio a Dios. ¡El servicio a Dios
no siempre requiere “una palabra del Señor” para que veamos lo que es
necesario hacer!

La Enseñanza de Amenemope estaba designada para ofrecer consejo a las
personas empeñadas en el servicio público. Los treinta dichos tienen mucho
que decir a tales personas también.

Primero, dichas personas deben atender a las percepciones de la sabiduría
(<202217>

Proverbios 22:17-21, donde a fin de que puedas responder palabras de
verdad a los que te envían
reflejan su tarea como mediadores;

<202312>

Proverbios 23:12, 13-16, 22-25; 24:3-7, 13, 14). Deben evitar perder
tiempo con necios que no harán caso de ellas (<202309>

Proverbios 23:9). Necesitan

fijarse en los buenos ejemplos (<202229>

Proverbios 22:29) y evitar malas
influencias, p. ej. personas que puedan darles un ejemplo de iracundia antes
que de serenidad, un asunto importante de la sabiduría egipcia (<202224>

Proverbios

22:24, 25), o personas inclinadas a la rebelión (<202421>

Proverbios 24:21, 22).

Segundo, como gente común aprendiendo del discernimiento de los sabios,
ellos han de recordar la intervención de Dios en sus vida y trabajar y esperar
ver resultados (<202219>

Proverbios 22:19, 23; 23:11, 17; 24:12, 18, 21).

Tercero, han de recordar las exigencias morales de su trabajo, y cuán
fácilmente el poder puede ser abusado (<202222>

Proverbios 22:22, 23, 28; 23:10,
11; 24:8, 9, 15, 16). Pero también necesitan estar precavidos del peligro
opuesto, ser descuidadamente indulgentes con personas con dificultades
financieras (<202226>

Proverbios 22:26, 27). Nunca pueden decir: “¿Soy yo acaso el

guarda de mi hermano?” (<202411>

Proverbios 24:11, 12), y su responsabilidad se
extiende a sus pensamientos y no sólo a sus palabras y acciones
(<202417>

Proverbios 24:17).

Cuarto, ellos han de recordar el peligro de la autoindulgencia. Puede hacerles
olvidar los verdaderos asuntos que les conciernen y su posición, olvidar la
transitoriedad de la riqueza, y tomar la amistad de alguien por su apariencia,
cuando debiera preguntarse por qué la persona está siendo tan generosa
(<202301>

Proverbios 23:1-9; la idea en el v. 9 es que la amable conversación se
trancará en sus gargantas cuando se vea la verdad). Puede hacerles envidiar o
inquietarse ante el éxito transitorio de los malhechores (<202317>

Proverbios 23:17,

18; 24:1, 2, 19, 20). Puede hacerles olvidar cuánto puede malgastarse en la
autoindulgencia y cuánto ésta puede enfermarles (<202319>

Proverbios 23:19-21,
que señalan la relación de la autoindulgencia y la pereza, uno de los temas
favoritos de la sabiduría; <202329>

Proverbios 23:29-35, donde vino mezclado es
vino mezclado con sustancias tales como la miel, el equivalente a nuestros
cocteles). Puede hacerles ceder a la tentación del sexo fuera del matrimonio
(<202326>

Proverbios 23:26-28). Enfrentar la presión revelará de qué material están

realmente hechos (<202410>

Proverbios 24:10).

24:23-34 Más dichos sabios

Esos forman una colección mixta agregada a los treinta dichos. Incluyen dos
breves comentarios sobre nuestro aprecio a alguien que habla rectamente (el
sentido lit. de la palabra traducida correctas en el v. 26) y sobre la necesidad
de tener lo suficiente para comer antes de darse el gusto de edificar una casa
(27). Lo último puede tener un significado muy lit., pero la misma frase puede
referirse a comenzar una familia; la naturaleza de un proverbio como éste se
presta a varias aplicaciones.

Dos dichos más extensos cubren el comportamiento en la corte por parte de
los jueces (no una profesión sino una tarea llevada a cabo por los miembros de
mayor edad de una comunidad) (23-25) y por parte de los testigos (28, 29;
esos dos versículos parecen complementarse y así cada uno ayuda a ver el
significado del otro).

El dicho más extenso es una de las mejores descripciones de Proverbios de
uno de sus personajes favoritos (o más bien, menos favoritos), el perezoso (30-
34). Es indigno de confianza (<201026>

Proverbios 10:26; 18:9), no realizado

(<201304>

Proverbios 13:4; 21:25), acosado por problemas (<201519>

Proverbios 15:19),

hambriento (<201915>

Proverbios 19:15; 20:4), lleno de excusas (<202213>

Proverbios

22:13; 26:13), nunca terminando cosa alguna (<201227>

Proverbios 12:27; 19:24;

26:15), empobrecido (<201224>

Proverbios 12:24) e incorregible (<202614>

Proverbios

26:14, 16). En <200606>

Proverbios 6:6-11; 19:24 y 26:13-16 hay otras figuras de
dicción memorables. Contrástese con la persona que trabaja con diligencia
(<201224>

Proverbios 12:24, 27; 13:4; 16:26; 21:5). El trabajo diligente es una virtud
de la sabiduría, necesario para ganar sabiduría y éxito en la vida; de modo que
la holgazanearía es lo contrario.

25:1—29:27 Dichos copiados de la corte de Ezequías

Los caps. 25-29 son paralelos a <201001>

Proverbios 10:1—22:16 en que muchos
de ellos encierran dichos de una línea, y algunas de sus secciones organizan los
dichos en base a lazos verbales, particularmente en el cap. 25; p. ej. La frase la
presencia del rey
en los vv. 5 y 6; prójimo en los vv. 8 y 9 y oye y oído (el
mismo verbo heb.) en los vv. 10 y 12. En el cap. 25 los dichos vienen en pares
en tanto que en el cap. 26 se reúnen en grupos más grandes. Algunas veces el
vínculo reside en la forma del dicho; p. ej. <202513>

Proverbios 25:13 y 14 son

ambas comparaciones del tiempo.

Hay un gran deleite en metáforas y símiles vivos en la primera parte de esta
colección. Ellas son más claras que lo implicado en las traducciones, porque
palabras como “semejantes” y “es”, o “como” y “así” no son generalmente
expresadas (aparecen en <202513>

Proverbios 25:13; 26:1, 2, 8, 18; 27:8, pero no

en otros lugares). Así <202514>

Proverbios 25:14 dice sencillamente en su original
“nubes y viento sin lluvia; un hombre que se jacta de regalos que no da”. El
resultado es requerir a los oyentes del dicho que extraigan su significado; no se
les entrega en una bandeja.
25:1 Introducción. A la luz del trasfondo egipcio de los treinta dichos, es
interesante que esta próxima colección se dice haber sido editada en el tiempo
del rey Ezequías, el período durante el cual Judá tenía el contacto más estrecho
con Egipto. Isaías 30—31 advierte a Judá en contra de la sabiduría humana de
asumir que Egipto sea su mejor aliado, y dejar de tomar a Dios en cuenta. Al
preservar el material en Proverbios 25-29 los maestros del tiempo de Ezequías
animaban a la gente a asumir una visión positiva de la sabiduría humana, pero
ellos también, como los compiladores de caps. anteriores, advierten a la gente a
no dejar de tener a Dios en cuenta.
25:2-7 Realeza. A la luz del origen cortesano de esa colección, es de
esperarse que sus primeros dichos verdaderos, que son tres pares, tengan que
ver con asuntos relacionados con el rey. Los hechos de Dios encierran misterio;
el cap. 30 llevará este punto más adelante. Es importante reconocer esto, ya
que a menudo Proverbios parece implicar que toda teología se entiende en
sentido recto. Pero Proverbios no toma este concepto. En contraste, los
asuntos de este mundo que importan al rey son aquellos sobre los cuales él
muestra un dominio completo (2). Por otra parte, la mente misma del rey es
como la de Dios (3). Debe serlo, si ha de estar a la altura de las exigencias
colocadas sobre ella, y al rey se le da el buen consejo de esconder algunos de
sus sentimientos y reglas si ha de mantener autoridad y respeto.

Así lisonjeado, es confrontado por un desafío en el uso de su autoridad (4, 5),
en tanto que a su corte se le da algún consejo respecto a su propia conducta en
relación con él (6, 7, a los que <421407>

Lucas 14:7-11 parece deber algo).
25:8-28 Conflicto. El tema principal de los dichos en esta sección, como
partes de los caps. 10—22, es la naturaleza del conflicto y la manera de
evitarlo o resolverlo. Primero, no entre apresuradamente en pleito público, esté
seguro de que el derecho está de su parte, ni si lo hace un asunto privado,
revele todas sus fuentes; de cualquier modo usted puede terminar humillado (8-

10). No se descontrole, o podrá hallar que lo ha perdido todo (28). No deje
de hablar la verdad con amor y resistir el mal (cf. el v. 26, pero el versículo
viene aquí debido a la figura que contrasta con la del v. 25) pero tenga cuidado
de cómo lo hace (11, 12; el v. 11 tiene la misma forma que otras
comparaciones: “Manzanas de oro con adornos de plata es la palabra dicha
oportunamente.”)

Ahora nos volvemos a las relaciones con nuestros superiores. Si están
cansados y potencialmente hostiles, el ser dignos de confianza les será
refrescante, y así seremos favorecidos (13; una comparación con el v. 25
sugiere que la referencia es a aguas frías de las fuentes alimentadas por las
nieves del monte Hermón aun en el verano, y no a la caída de nieve en el
verano). Cuando uno tiene que estar en desacuerdo con sus superiores, es de
suma importancia tener cuidado con las palabras que usa. Las palabras
correctas pueden quebrar la resistencia de aquellos (15).

Aun cuando no esté bajo presión, la armonía vecinal debe ser protegida. No
abuse de la bienvenida, por lo tanto (16, 17; la figura de 16a reaparece en el v.
27), no diga mentiras o traicione confidencias (18, 19, 23), y no aumente
(¿accidentalmente?) los sufrimientos de su vecino con insensibilidad (20). Uno
puede conectar con esto el recordatorio a no prometer a la gente más de lo que
puede dar (14).

Los vecinos pueden ser separados entre amigos y enemigos, y el enemigo de
uno (21, 22) puede ser también su vecino. El mandamiento de amar a su
prójimo (<031918>

Levítico 19:18) presumiblemente tiene en la mente tanto a los
amigos como a los enemigos; el mandamiento de Jesús de amar a los enemigos
sólo lo aclara más. Este mismo principio está relacionado con el propósito de
ganar al arrepentimiento al vecino hostil (22a se refiere a señales de
arrepentimiento, presumiblemente en sentido figurado). Al ofrecer consejo para
restaurar la armonía en la comunidad, sin embargo, los maestros apelan aquí a
instintos más egoístas. El punto es que el amar a nuestro enemigo-vecino puede
ser el mejor modo de alcanzar nuestro propio deseo de terminar con la
hostilidad de la otra persona, tanto como el ser el proceder que Dios aprueba.
Pablo apoya esta enseñanza de los maestros (<451220>

Romanos 12:20).

El conflicto en el hogar puede ser el más doloroso y más intratable (24).

Nota. 23 En Israel la lluvia no viene del norte sino del Mediterráneo, el oeste
(cf. con <421254>

Lucas 12:54). Tal vez el proverbio tuvo su origen donde la lluvia

venía del norte; puede ser otra indicación de la influencia egipcia sobre
Proverbios
26:1-12 El necio. Hay poca definición de la necedad aquí, pero hay
ilustración vívida de ella. Los necios pueden en teoría apreciar la sabiduría,
pueden tal vez aprenderla de memoria, pero no saben cómo usarla (7). Son
como estudiantes que han acumulado conocimiento pero no han adquirido la
habilidad para aplicarlo: como alguien que tiene un arma peligrosa pero no sabe
cómo utilizarla (9; a no ser que el punto de este v. sea que han adquirido este
conocimiento sólo por accidente). Ni siquiera pueden sacar provecho de sus
errores (11).

Por definición, los necios no van a aprender de estos dichos. ¿Qué aprenderán
de ellos los sabios? Dejarán sentado que honrar a los necios está ridículamente
fuera de lugar (1, 8; una piedra se coloca en una honda para ser arrojada, no
guardada allí). Utilizarán el método apropiado de enseñanza para los necios (3).
Han de evitar utilizar a los necios si desean lograr algo (<200610>

Proverbios 6:10; el

v. 10 implica que algo se logrará, pero no hay manera de saber qué será).
Deben evitar imaginarse superiores a los necios, lo que puede probar que no lo
son (12, el aguijón en la cola de esta sección).

Los vv. 4 y 5 ofrecen un consejo marcadamente adverso respecto a cómo uno
responde a las tontas preguntas de un necio. Depende de si uno toma la
pregunta del necio seriamente, o la ignora, comportándose así del modo que el
necio lo hace con puntos en disputa. La vida es compleja, y la misma respuesta
fácil no es aplicable a cada situación. La persona sabia es aquella que puede
ver qué porción de sabiduría se aplica a cada circunstancia.

Notas. 2 Este v. viene aquí no porque continúa el tema sino porque lo vincula
al v. 1: ambos son comparaciones de la naturaleza, y en ambos las palabras
“como” y “así” están presentes en el texto, lo que no ocurre usualmente en las
comparaciones en estos caps. Debido a que las palabras pueden ser muy
poderosas, particularmente las oraciones o declaraciones de bendición o
maldición, uno debe temer que una maldición inevitablemente se cumplirá; este
dicho promete que esto no es así.
26:13-16 Pereza. Cuatro caricaturas de gente perezosa con sus excusas
inadmisibles, su rigidez (una bisagra está hecha para girar pero no para
moverse, ¡un hombre no!), su pereza y su monumental autoengaño. (Ver sobre
24:30-34.)

26:17—27:22 Amistad. El tema de <202617>

Proverbios 26:17-22 es las
contiendas (ver vv. 17, 20, 21). Ellas pueden provenir de un defecto de
carácter, una disposición rencillosa (21), pero una causa particular es la
estupidez que toma muy en serio una broma (18, 19). Una manera de pararlas
es el parar la conversación maliciosa (20), aunque esto es más fácil decirlo que
hacerlo (22). Lo mejor es no intentar resolver pleitos ajenos (17).

El tema relacionado de <202623>

Proverbios 26:23-28 es el engaño en las relaciones
personales (ver vv. 24, 26, 28). Esta es una advertencia contra la distancia que
puede haber entre las palabras amistosas y los pensamientos detrás de ellas.
Los sabios siempre guardan en el fondo de sus mentes la posibilidad de que
haya más de lo que se expresa en lo que alguien dice, y ellos aprenden a
reconocer a la persona engañosa (23-26a). Los dichos prometen que el
engañador lo pagará en deshonra pública y dolor personal (26b-28).
27:1-22 encierra dichos individuales en general que tienen que ver con las
buenas relaciones. Al principio, los vv. 1 y 2 advierten respecto a dos maneras
de jactarse (alabar es la misma palabra que jactarse); en este contexto el
énfasis está en la segunda con sus implicaciones para las relaciones (cf. también
los vv. 21 y 18 para un comentario práctico sobre alcanzar una reputación).
Los dichos continúan advirtiendo acerca de la molestia que acusa la insensatez
(3; cf. vv. 11, 12, 22), acerca del poder de los celos que hasta supera al de la
ira furiosa (4), y más tarde acerca de lo destructivo de la avaricia (20).

Los dichos se dirigen a la amistad y comienzan negativamente, pero afirman el
valor positivo de una reprensión honesta por un amigo, en contraste con un
amor que se oculta y calla las cosas crueles (5) o una enemistad que se
esconde en amor aparente (6). En el contexto del v. 9, que habla de la dulzura
de la amistad, el v. 7 habla de cuán fácilmente los desamparados pueden
dejarse engañar a sí mismos por una pretendida amistad como la descripta en el
v. 6a. La amistad puede ser creativamente incómoda (17, donde amigo es lit.
“el prójimo de uno”), y tal vez en el v. 19, donde la idea puede ser que nos
descubrimos a nosotros mismos al conocer a algún otro (cf. NBJ). Los vv. 15,
16 pertenecen también en el contexto del v. 9, porque el perfume del v. 9 es el
aceite del v. 16. La ampliación en el v. 16 del sentimiento familiar expresado en
el v. 15 lo convierte en un punto mordaz: el amor es como perfume, y cuando
se ha perdido el amor el perfume no puede ser capturado de nuevo.

Más positivamente, la dulzura y el gozo de la amistad residen en el consejo
positivo que puede dar, librándonos de nuestros propios ardides (9), y en el

modo en que nos apoyamos en nuestros amigos durante una crisis, antes que
tener que recorrer grandes distancias para tener el apoyo de miembros de
nuestra familia (10); aunque mejor sería no habernos extraviado en primer lugar
(8). La amistad, por lo tanto, debe ser protegida (14); ¡hacer exhibición de ella
puede ser contraproducente!

La buena vecindad es un tema repetido en Proverbios Tiene gran potencial en
beneficio de la salud de la comunidad, especialmente cuando los individuos
están en necesidad (<201421>

Proverbios 14:21; 27:10); aunque a veces también

puede hacer daño (ver <201629>

Proverbios 16:29; 25:18; 29:5). Uno debe por lo
tanto ser cauteloso con acciones que puedan destruir la buena vecindad: el
poner en primer lugar los intereses propios antes que hacer el bien o pagar lo
debido (<200327>

Proverbios 3:27, 28; cf. 14:20; 21:10), dejando de actuar en el
evento de una equivocación financiera real (<200601>

Proverbios 6:1-5), traicionando

la confianza de un vecino (<200329>

Proverbios 3:29), iniciando una pelea por una

ganancia efímera (<200330>

Proverbios 3:30, 31), enredándose con la mujer de su

prójimo (<200629>

Proverbios 6:29), destruyendo a sus vecinos con palabras

(<201109>

Proverbios 11:9), humillándoles en público (<201112>

Proverbios 11:12), dando
fianza por ellos imprudentemente (17, 18), mintiendo acerca de ellos ante la
justicia (<202428>

Proverbios 24:28), apresurándose en pleitear (<202508>

Proverbios

25:8), contándoles los chismes acerca de ellos (<202509>

Proverbios 25:9, 10); o,

más jocosamente, dando por sentada su bienvenida (<202517>

Proverbios 25:17),

haciendo bromas prácticas sobre ellos (<202618>

Proverbios 26:18, 19) o estando
demasiado alegres con ellos muy temprano por la mañana (Proverbios 27;14).

Notas. 27:13 Para el contenido, ver sobre <200601>

Proverbios 6:1-5, pero aquí el
dicho se une con el v. 2 (donde el extraño y el ajeno son las palabras
traducidas extraño y ajena en el v. 13); advierte contra ser demasiado crédulo
en relación con la persona cuyas palabras (v. 2) nos han animado a confiar.
27:23-27 Salvaguardando bienes duraderos. Hay bienes que parecen muy
atractivos, pero no duran (24). Por ello es importante salvaguardar los bienes
más duraderos, tales como ganados que pueden proporcionarnos vestido,
capital y alimento (26, 27), por preocuparnos por su condición (23) y
elaborando el programa adecuado de cosechar su alimento (25); con un cálculo
correcto, el labrador puede obtener dos cosechas en un año.
28:1-18 La justicia, la sabiduría y la religión. Hemos notado que las
secciones anteriores en los caps. 25—27 contienen vívidas metáforas. Ellas han
hecho pocas referencias a la justicia e impiedad, o a Dios. En los caps. 28—29

el equilibrio es revertido, y regresan a asuntos de moralidad y teología. Hay
muchas referencias a Dios (5), a la justicia (3, 8), a la impiedad (10), al
mal/pecado (5), al mal en el sentido moral (2), a la integridad/inculpabilidad (2),
a la perversidad (2), a la rectitud (3) y a otros asuntos semejantes.

Estos capítulos repiten así convicciones sobre la moralidad y la sabiduría que
han aparecido en partes anteriores de Proverbios La justicia y la impiedad
reciben su recompensa (<202801>

Proverbios 28:1, 10, 18), y aun cuando no sea así,
la primera es preferible a la última (6). La sabiduría es la clave de la estabilidad
del Estado (2), en tanto que a la inversa un gobernante opresor fracasa en su
tarea más fundamental (3; la lluvia está designada para alentar las cosechas,
pero puede hacer lo contrario). El tirano es un peligro tan grande para la gente
como un animal salvaje enfurecido (15), y en su falta de discernimiento es
también un peligro para sí mismo (16, 17). La gente reconoce así que es
buenas nuevas cuando los justos triunfan y malas cuando los impíos prosperan
(12, cf. 28; <202902>

Proverbios 29:2).

Estos capítulos se refieren también a la torah (ley). En general, torah significa
enseñanza o instrucción; la enseñanza o instrucción del sabio (p. ej.

<200108>

Proverbios 1:8; 13:14) o la de un profeta (p. ej. Isaías 8;16). Pero en

<202804>

Proverbios 28:4, 7, 9; 29:18, en el contexto de aquellos dichos morales y
teológicos, los israelitas ciertamente entenderían torah como referencia a la ley
de Moisés.

Generalmente en Proverbios entendimiento o discernimiento son las cualidades
personales diarias y las habilidades del sentido común que los sabios buscan
enseñar (p. ej. <201013>

Proverbios 10:13; 19:25). Este sería el modo natural de
tomar las referencias al entendimiento y conocimiento en <202802>

Proverbios 28:2,
11, 16, 22; 29:19. En 28:5, sin embargo, el entendimiento o discernimiento es
algo que depende de buscar a Dios, en oposición a ser una persona mala, y en
el v. 7 el hijo inteligente no es meramente el que obedece a su padre sino el que
guarda la torah (cf. <202907>

Proverbios 29:7, donde “no entiende tal
preocupación” es lit. “no entiende el conocimiento”).

El entendimiento moral y religioso del conocimiento y el discernimiento en estos
versículos proporciona también al oyente un nuevo contexto para entender
aquellas palabras en otros lugares. Aun donde vienen en lo que parece a
primera vista su sentido común (ver <202802>

Proverbios 28:2, 11; 29:19) tienen

implicaciones espirituales y morales.

Es particularmente digno de notarse cómo la torah, impiedad, maldad, justicia
y el buscar a Dios vienen juntos en <202804>

Proverbios 28:4, 5, con su cuadro de
un mundo moral trastornándose cuando las personas ignoran la torah y no
buscan a Dios. Integridad/inculpabilidad, perversidad, la torah, y
discernimiento se juntan entonces en los vv. 6 y 7, donde el tema específico es
las posesiones: riquezas y pobreza en el v. 6, despilfarro de la riqueza en el v. 7
y el amontonamiento de ganancias excesivas en el v. 8. La torah, oración,
integridad e inculpabilidad se unen similarmente en los vv. 9 y 10, y pecado,
confesión, misericordia, temor y endurecimiento del corazón en los vv. 13 y 14.
28:19-27 Prosperidad. El trabajo diligente es la clave de la prosperidad
(19); pero la búsqueda de prosperidad, o aun de supervivencia, que procede
egoístamente y no tolera compromisos es incorrecta, ciega y fútil (20-24).
Como en los vv. 1-18, un comentario desde una perspectiva religiosa arroja
entonces este dicho sabio en un nuevo contexto (25): la búsqueda de
prosperidad también se inclina a separar a una persona de los demás; y pagar
ese precio es doblemente necio porque la clave de si uno ha de alcanzar
prosperidad es su confianza en Dios. Las personas que confían en sí mismas
son asimismo doblemente necias (26). Paradójicamente, el dar es la clave para
recibir, en más de un sentido (27). La maldad/pecado, confianza, Dios,
necedad y sabiduría se juntan notablemente una vez más en los vv. 24-26.
Sabiduría aquí tiene nuevamente implicaciones espirituales y morales. La
sabiduría y la confianza en Dios son puestas juntas, ambas siendo lo opuesto a
la confianza en sí mismo.
28:28—29:27 Poder y justicia. Nuevamente la naturaleza y los frutos de la
rectitud y la impiedad son explicados, particularmente su efecto en la vida
comunitaria y su liderazgo. Es del mejor interés para la sociedad que los justos
y no los impíos florezcan y tengan el poder en la comunidad (<202828>

Proverbios

28:28; 29:2); en realidad es también del interés del impío (1). Que los
gobernantes gobiernen con justicia es el medio para la estabilidad del país (4), y
para la de su propio gobierno (14). La influencia de los arrogantes sabelotodo
sobre la comunidad probablemente aumentará la tensión antes que la armonía
(8, 9), y una vez que se sepa que un gobernante no galardona la verdad, él
hallará que sus subordinados están muy dispuestos a imitar su proceder (12).
Debe estar advertido de que la exaltación y la humildad pueden fácilmente
invertirse (23). Los dirigentes en particular deben preocuparse por los
necesitados (7). Una justicia tal está aliada con la sabiduría y trae alegría (3, 5,

15), conoce el significado del dominio propio (11), está preparada para
disciplinar (17, 19, 21) y abomina la iniquidad (27).

Los dirigentes se opondrán a la impiedad que no tiene cuidado de los
necesitados (7), y que a la vez detesta y ataca a los íntegros (10, 27), que da
rienda suelta a pensamientos y sentimientos (11, 20, 22), y que a menudo se
enmascara en lisonja (5) pero paga su propio precio (6, 16, 24).

Como otros aspectos de la sabiduría y la moralidad, la del liderazgo y la vida
comunitaria son también puestas aquí en el contexto de la fe. El recordatorio de
que Dios es el creador tanto del pobre como del opresor da seguridad al uno y
desafía al otro (13), y teológicamente sustenta la promesa al rey de que la
justicia hacia el pobre contribuirá a la estabilidad de su trono (14).

La estabilidad de la sociedad misma depende de la apertura a la revelación y la
obediencia a la torah (18). Visión es un término para la enseñanza de un
profeta sobre la voluntad y el propósito de Dios (cf. <230101>

Isaías 1:1).
Presumiblemente Donde no hay visión significa “donde la visión de Dios es
ignorada” (por supuesto, la mera existencia de la visión no impide a las
personas deshacerse de las restricciones, como lo muestra el ministerio de los
profetas). Este dicho, único en los libros de Sabiduría, une a la Torah y a los
profetas como la clave de la bendición y el orden de la comunidad (en el v. 18
tiene mejor sentido tomar al pueblo como el sujeto del verbo, como está en el
v. 18a; es decir, el que guarda la torah es bienaventurado).

Este comentario nos estimula a leer el entiende del v. 19 como un
discernimiento espiritual (ver sobre <202501>

Proverbios 25:1-18). La terminación
del versículo indica que este discernimiento espiritual no existe allí realmente.
(Pero no hace caso es lit. “no hay respuesta”, de modo que la frase cierra los
vv. 18 y 19 de un modo que equilibra no hay visión). La tentación es hacer de
personas tales como los gobernantes el objeto de nuestro temor y confianza, y
nuestro recurso para el accionar por justicia, pero es Dios el verdadero objeto
de estas actitudes y el recurso final de esta bendición (26, 27).

Notas. 3 Alegra es una forma del verbo que apareció en el v. 2; y, colocada
aquí, el dicho sugiere cómo la sabiduría, cómo la justicia, pueden ser una causa
de regocijo para el pueblo. 24 El cómplice no puede comparecer y testificar, y
lleva por lo tanto la culpabilidad vinculada con la ofensa (cf. <030501>

Levítico 5:1).

30:1-33 Dichos de Agur

30:1-9 Introducción. Nada sabemos sobre Agur y Jaqué (otras versiones
tienen a Itiel y Ucal, ver nota de la RVA) y ellos bien pueden tener origen
extranjero (cf. <203101>

Proverbios 31:1 y comentario). Pero este misterio provee el
tono correcto para el misterio que Agur desea confesar (2-4). Hemos notado
que a menudo Proverbios parece estar enseñando más bien generalizaciones
demasiado confiadas sobre cómo la vida obra y cómo Dios obra, mientras que
ambas son más misteriosas que lo que las generalizaciones sugieren. Aquí
Proverbios lo sabe bien. Los vv. 2 y 3 parecieran sugerir que el problema está
en la falta de inteligencia de Agur; el v. 4 pone en evidencia la ironía de su
declaración inicial. El es simplemente el único que abiertamente reconoce la
ignorancia debido al inherente misterio de las cosas de Dios.

Hay, sin embargo, una ironía más; el v. 1 ya ha descrito sus dichos como
palabras (“un oráculo”) término normal para designar una palabra profética de
Dios; cf. <231301>

Isaías 13:1, “profecía”. Sin embargo, puede entenderse como el
nombre del país árabe Masá (mencionado en <012514>

Génesis 25:14). La ironía
continúa en los vv. 5 y 6. Aun cuando Agur ha sugerido que ni él ni ningún otro
ha traído sabiduría del cielo a la tierra, él implica también que hay palabras de
Dios, que como tales son refinadas y confiables, y exigen ser aceptadas sin
interposiciones.

La introducción concluye con el ruego de Agur de ser librado de falsedad, pero
también más notablemente de riqueza y pobreza extremas, porque él ve el
obstáculo de ambas. Nos recuerda que cuando Proverbios habla del rico y del
pobre, como a menudo lo hace, no está refiriéndose a dos grupos que entre
ambos incluyen a todos. La mayoría de las personas están entre ambos, y aquí
es donde Agur desea estar. Su solemne reconocimiento del misterio de la vida
y de Dios (nótese que él utiliza el nombre israelita de Dios, Jehovah), es
semejante al de Eclesiastés (ver <210716>

Eclesiastés 7:16-18).
30:10-17 Confianza propia. Tres unidades se relacionan entre sí aquí.
Maldecir es el vínculo verbal entre el dicho en el v. 10 y la unidad más extensa
de los vv. 11-14. La primera advierte contra la interferencia en los asuntos de
otras personas de modo que pueda traer repercusiones; él puede ser amo o
siervo. Luego en los vv. 11-14 cada versículo describe a un grupo de personas
cuya arrogante confianza propia es desaprobada. Tales listas a veces culminan
al final, y el v. 14 es el doble que los otros en extensión. En su culminación,
entonces, la unidad también se relaciona hacia atrás a <202907>

Proverbios 29:7-9

con su tema de la pobreza, aunque los términos usados para pobreza son
distintos a aquellos en <203007>

Proverbios 30:7-9. El v. 15a continúa de allí, aunque
la sanguijuela con sus ventosas parece ser una figura de un instinto codicioso de
parte de los seres humanos, y los vv. 15b y 16 continúan con ese tema. El v. 17
nos vuelve a donde comenzamos en el v. 10.
30:18-33 Cosas que vienen en cuatros. Los “tres o cuatro dichos” en los
vv. 15 y 16b conducen a varios dichos de formas comparables (ver sobre

<200616>

Proverbios 6:16-19) en los vv. 18-33. La culminación del primero (18, 19)
nuevamente está en el último punto en su lista: la manera en que un hombre
puede hacer su voluntad con una mujer comparte el misterio de las tres cosas
descriptas en los vv. 18 y 19a. El dicho en el v. 20 es uno independiente,
añadido a él muy apropiadamente a la luz de su tema, al poner el asunto en
forma inversa.

En los dichos numerados segundo y tercero (21-23; 24-28) no hay progreso
hacia una culminación. Se describen cuatro personas; todas disfrutan un éxito
inesperado; todas pueden ser igualmente cansadoras. Hay algo de humorismo
respecto a este dicho, como lo hay acerca de otros en el cap. El v. 23a se
refiere probablemente a una mujer que parecía estar dejada de lado, pero luego
pesca a un hombre; el v. 23b tal vez se refiere a una criada que tiene un bebé
cuando su ama es estéril. Luego se describe a cuatro animales; todos logran
grandes cosas a pesar de sus limitaciones, de modo que todos muestran gran
sabiduría. Los seres humanos debieran aprender de ellos.

El cuarto dicho sí llega a una culminación. Sus cuadros de animales, también,
están allí para ilustrar una realidad humana, el augusto poder del rey, que llega a
ser explícito al final. Hay tal vez algo de ironía al comparar al rey no sólo a un
león, sino también a un gallo y a un macho cabrío; el rey es gentilmente puesto
en su lugar. Pero al menos su rango le es propio; los vv. 32 y 33 siguen como
una advertencia contra la exaltación propia a una dignidad que no nos
pertenece de ningún modo. Bate, con fuerza se suena... y provoca son una
misma palabra en el heb.

31:1-31 Dichos del rey Lemuel

31:1 Introducción. Como de Agur, no sabemos nada del rey Lemuel más allá
de su nombre, aunque si es un rey no es israelita. Como Agur, sus palabras
exigen ser tratadas como un oráculo profético.

31:2-9 Tres exhortaciones. La madre de Lemuel insta a su hijo a evitar
otras mujeres (2, 3), aunque en un estilo distinto al de los caps. 1-9. Sus votos
presumiblemente son promesas hechas a Dios en conexión con su nacimiento
(cf. <090111>

1 Samuel 1:11; 27, 28). Lemuel debe también dejar las bebidas fuertes
para las personas que necesitan ahogar sus miserias, porque en su caso pueden
hacerle descuidar sus obligaciones reales hacia los oprimidos (4-7). Esto lleva a
un claro llamado a su responsabilidad como rey (8, 9).
31:10-31 La mujer virtuosa. Los vv. 10-31 son tratados a menudo como
separados de los dichos de Lemuel. Pero toda otra unidad independiente en
Proverbios tiene su propio encabezamiento, y la ausencia del mismo en el v. 10
sugiere que esta sección debe ser considerada como parte de los dichos de
Lemuel. El hecho de que los dichos de Lemuel vienen de su madre (1) sugiere
que esta última sección del libro es una descripción femenil del papel de una
mujer. Comprende un acróstico de 22 versículos que comienzan con las letras
del alfabeto heb., una forma poética que sugiere una exploración completa de
su tema. La secuencia de las declaraciones en el cuadro es entonces formal más
bien que lógica.

“La mujer verdaderamente capaz” (NBJ) es una mejor traducción de la frase
inicial. La presenta ejerciendo responsabilidad por la provisión de alimento y
vestido para la familia, y también como comprometida en el manejo de los
asuntos financieros y comerciales fuera de la misma casa. Ella también cuida del
necesitado, y lleva a cabo un sabio ministerio de enseñanza. Este elemento en el
cuadro sugiere que, como una maestra autoritativa al final de Proverbios (como
la madre de Lemuel en el v. 1), ella es un paralelo de la señora Sabiduría en los
capítulos iniciales (cf. con las expresiones correspondientes en <200313>

Proverbios

3:13-18; 9:1-6). En el libro el papel de la mujer en la enseñanza junto al del
hombre (p. ej. <200108>

Proverbios 1:8; 6:20) cumple parte de la visión en Génesis
1—2 del hombre y la mujer juntos representando la imagen de Dios y llamados
a ejercer autoridad en el mundo de parte de Dios, e invita a los hombres y las
mujeres a buscar hacer real esta visión en el mundo.

La madre de Lemuel (quien como reina madre pudiera ejercer un significativo
poder político) alienta a la mujer virtuosa a sacar el mayor provecho y extender
los límites de lo que pudiera significar el papel de una mujer virtuosa en una
sociedad patriarcal. Los hombres por lo general necesitan poco estímulo para
cumplir su función y tener logros; las mujeres pueden ser tentadas a
conformarse con el papel modesto en la vida, lo que a menudo ha sido todo lo

que tal sociedad espera de ellas, y así no alcanzan a lograr su potencial dado
por Dios para hacer su propia contribución. Hay, por supuesto, otros aspectos
de la visión en la Escritura acerca de la mujer (tales como aquellos en Cantar
de los Cantares), pero este estímulo para que la mujer tenga sus logros es un
aspecto importante de la visión como un todo.

La mujer virtuosa gana el respeto y el honor de su marido e hijos y los de la
comunidad más amplia, no menos porque su propia dedicación a Dios sustenta
su vida productiva (30).

John Goldingay

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