NOTAS SOBRE MÉTODO Y ACTITUD DEL HISTORIADOR....

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NOTAS SOBRE MÉTODO Y ACTITUD DEL HISTORIADOR EN LA INVESTIGACIÓN HISTÓRICA

Miguel Ángel Chamocho Cantudo

L

a ley 16/1985 de 25 de junio del Patrimonio Histórico Español (BOE de 29 de junio) especifica que integran dicho patrimonio, entre otros, el documental (art. 1.2) formado, según indica el art. 49 (párr. 2 y 3) por los documentos de cualquier época generados, conservados o reunidos en el ejercicio de su función por cualquier organismo o entidad de carácter público, o que hayan superado la antigüedad de cuarenta años, procedentes del ejercicio de actividades de entidades políticas, sindicales, etc. Asimismo y en sintonía con esta normativa, la Ley 1/1991 de 3 de julio del Patrimonio Histórico de Andalucía, también incorpora a los documentos dentro del Patrimonio histórico (art. 2.1), siendo misión de los organismos públicos la potenciación de su recuperación, conservación, edición y estudio. Esta última misión de los organismos públicos, sobre todo de Ayuntamientos y Diputaciones, es fundamental para que los documentos históricos sean conservados, custodiados e inventariados para que el acceso por el investigador sea asequible. La potenciación de esta investigación, incluso sufragada en ocasiones por las propias corporaciones locales, permitirá que el investigador, aplicándole una coherente metodología, pueda reconstruir la realidad histórica de una municipalidad, desde el tiempo histórico que nos permita su patrimonio documental. Aprovecho esta ocasión que me brinda el colectivo CISMA para poder tratar ahora de la metodología aplicable a las fuentes documentales para llegar a hacer comprensible al público el objeto histórico cognoscible. 1. Preguntémonos, ¿cuál debe ser la actitud de un historiador a la hora de enfrentarse a una correcta metodología? Teniendo en cuenta que al historiador interesan los hechos del pasado, pero que su confrontación directa no es posible porque ya no son, lo deseable en la reconstrucción histórica es lograr por parte del historiador una objetividad de los

SUMUNTÁN Nº 19 (2003); P. 15 - 32

El conocimiento objetivo de la realidad histórica parte necesariamente de algunos elementos indispensables. se asienta en testimonios que no son observables. que construía su teoría conforme los testimonios iban apareciendo. perfeccionan y depuran el objeto cognoscible. El resultado de esta historia no era compartido 1 REVISTA DE ESTUDIOS SOBRE SIERRA MÁGINA . la respuesta ha de ser afirmativa. en la interpretación. y por tanto hacer posible la comprobación científica de sus resultados. diplomática. traduc.16 Miguel Ángel Chamocho Cantudo hechos narrados(1 ).H. La multitud de ciencias fundamentales utilizadas por la historia -paleografía. etc-. Barcelona. von Ranke de conocer los hechos tal y como acontecieron. La pregunta es simple. «Reflexiones sobre la historia y sobre el método de la investigación histórica». nos sirven para objetivar aún más el dato histórico. ¿Es posible tener un conocimiento objetivo de la historia?. COING. que inclusos en una buena metodología. Al tratarse de una ciencia del pensamiento. «Las tareas del historiador del derecho (reflexiones metodológicas)». pp. en donde plantea la concepción inductiva del método histórico que permite en primer lugar la recopilación de datos para luego. aunque en cada narración histórica pueda existir una parte de realidad. se refiere a que sea verdaderamente conocimiento(2). la narración de los hechos históricos dependen siempre del historiador. Ariel. 2 SUAREZ. por lo que cuando exige que un conocimiento sea objetivo. siendo la interpretación y la crítica los elementos definitorios. 1977. 1984. la mente de los historiadores difiere. sometida a severas críticas por parte de algunos historiadores(4 ). 1987. 3 Véase CARR. Antonio Merchán. como lo podrían ser los de las ciencias naturales. F. Sevilla. una parte de la verdad histórica. Escribirá Coing que «puesto que se trata de conocer testimonios del pasado parece inevitable que los métodos hermenéuticos deban constituir los fundamentos de la Historia del Derecho». heráldica. A juicio de F. 4 Algunos historiadores actuales exponen abiertamente que la objetividad histórica «exigía la sumisión impersonal del historiador al documento». los interroga de acuerdo con un esquema gestado en las más modernas técnicas de investigación histórica. forman el paradigma de la objetividad histórica. para luego proceder a su interpretación y reconstrucción histórica. la moderna escuela selecciona los hechos previamente. puesto que entiende que la objetividad afecta a la esencia del conocer. él hablaba de la investigación histórico-jurídica. Reconozco que ningún relato histórico se corresponde con la realidad que trata de aprehender. p. genealogía. 25. pp. 131-133. E. 2ª ed. para así hacer más objetivo luego la reconstrucción histórica(3 ). Pero la reconstrucción histórica. «¿Qué es la historia?». H. seleccionar los que objetivamente han sido depurados con las más modernas técnicas de investigación histórica. ed. Suárez. Madrid. Dr. No cabe duda que la idea de L. A este respecto afirmaba Coing que dado que el objeto de la investigación histórica. que le permiten objetivizar la propia fuente. es obvio que se necesita apoyarse en los métodos hermenéuticos. 9-40. Respecto del historiador tradicional.

sino de la relación. a través de la crítica y la interpretación. afirmemos la inevitabilidad del subjetivismo no significa que deba- . Foucault revoluciona la historia”. «el hecho de que neguemos la imposibilidad absoluta del conocimiento objetivo de la historia y. 7 CARR. convicciones. historia-tableau. «Cómo se escribe la historia. los más visibles y aparentes en los documentos. J.NOTAS SOBRE MÉTODO Y ACTITUD DEL HISTORIADOR. pp. historia pasiva y automática. pero ese hecho. Universidad de Deusto. o solamente lo que él mismo creyó pensar»(7 ).. posiciones parciales.H. citan en p. en constante interacción con su pasado y presente. 166-167. etc. de la relación entre el dato y la interpretación. no pueden captar. 5 CARR. EREÑO ALTUNA. E. Carr pone de relieve la piedra angular que consiste en la interpretación y crítica de las fuentes históricas. y tener que dar cabida a cierto subjetivismo en la construcción por el historiador de su objeto histórico(8 ). no ya la totalidad de los elementos que aparecen implicados. 17 Asumo la opinión de E. A juicio de Pagès. 1323. en `Debates para una historia viva´. Carr continúa diciendo que «el historiador del pasado no puede acercarse a la objetividad más que en la medida en que se aproxima a la comprensión del futuro»(6 ).. se está refiriendo. 21-22. «¿Qué es la historia?. por un lado a aquel «que sabe elevarse por encima de la limitada visión que corresponde a su propia situación en la sociedad y en la historia». ed.H. Como podemos imaginar. 162. historia episódica. Carr. sin articulaciones». E. pp.A. p. Madrid. o acaso tan sólo lo que quería que los demás creyesen que él pensaba.H. «El oficio de historiador y el presente». el método histórico. que las fuentes que se nos han transmitido. el presente y el futuro»(5 ). Bilbao. CARR. esta cuestión ha sido puesto que quedaba la historia «reducida a un método.H. casi reducida a los hechos políticos.. 14. E. pp.no puede ser una objetividad del dato. y por otro. ed. entre el pasado. sino ni siquiera liberarse de sus propias ideas. pp. lo que en su opinión tenía que ocurrir u ocurriría. «¿Qué es la historia?. lo que opinaba que había acontecido. también en ellas ha quedado impresa la huella de la mentalidad de quien los realizó. «no hay documento que pueda decirnos acerca de un particular más de lo que opinaba de él su autor.. «¿Qué es la historia?. irradian la necesidad de objetivizar. Parecería necesario reconocer la dificultad de un conocimiento objetivo de la historia. 11 y ss. Alianza. «aquel que sabe proyectar su visión hacia el futuro de forma tal que él mismo penetra el pasado más profundamente y de modo más duradero que otros historiadores cuya visión depende totalmente de la propia situación inmediata». Las modernas técnicas de investigación histórica permiten comprobar la veracidad de un dato. 1990. A juicio de Carr. 6 Cuando Carr está pensando en un historiador calificado de objetivo. 8 Hay determinados historiadores que así lo entienden. Véanse las reflexiones de VEYNE. la historia. contrariamente. 1984. a través de las fuentes que se conservan. P. Si hoy podemos pensar que observadores directos de los acontecimientos presentes que tratan de narrar. y desde la postura de futuro del historiador. podemos aún mejor comprender. quien entiende que «la objetividad en la historia -si es que hemos de seguir utilizando este vocablo convencional.

Febvre-. Madrid. pues. del encargo que le haya hecho un editor. 30-31. 11 ESCUDERO. 30. p. 31. 1995. pp. a la hora de examinar los hechos pretéritos. y por tanto mucho menos objetivo. a la pregunta de qué es lo que le interesa al historiador. hasta dar con el objeto de su investigación(9 ). 20. y ordenados lógicamente. sino que debe interaccionar unos con otros. y la reconstrucción histórica más objetiva. P. ed. Es lógico que el historiador deba pronunciarse sobre la selección de fuentes que va a utilizar. asimismo. REVISTA DE ESTUDIOS SOBRE SIERRA MÁGINA . la respuesta. P. por lo común. Fuentes e Instituciones político-administrativas». y se apasionara de- mos relativizar todos los trabajos de historia o aceptar todo tipo de interpretaciones». teoría y problemas de método en los estudios históricos». «Curso de Historia del Derecho. Lo miremos por donde lo miremos. el historiador no es un coleccionista de datos que superpone. introduce el criterio de su subjetividad desde el momento en que hace una elección teórica que condicionará inevitablemente el producto de su trabajo». debe fundamentar un razonamiento deductivo a la hora de extraer los datos de dichas fuentes. opinaba que sin teoría previa. con su rechazo en adoptar juicios apriorísticos. ¿por qué se debería interesar el historiador?. p. a juicio de Veyne es imposible. VEYNE.A. Ahora bien. Barcanova. J. de sus gustos personales. p. Entiendo por tanto. Temas Universitarios. PAGES. que a pesar de que en la reconstrucción histórica. existe una directa relación entre la capacidad subjetiva del historiador con los materiales que les sirven de fuentes para la investigación. 1990. nos proporcionan la respuesta más satisfactoria. Los datos obtenidos de la interrogación de las fuentes. atenerse a las fuentes de conocimiento. Parecería hasta lógico pensar que el historiador se viera mediatizado por su propio presente. Pagès que «el historiador. relacionarlos. P. etc»(11 ). «Como se escribe la historia». 2ª ed. dicha reconstrucción debe en suma objetivizarse. lo que de nuevo proyecta un compromiso personal como investigador. de la idea que le haya pasado por la cabeza. no hay trabajo científico posible.18 Miguel Ángel Chamocho Cantudo ampliamente debatida por la doctrina. sometidas a cuantas más ciencias auxiliares para depurar la verdad que en ellos se encuentra. a juicio del profesor Escudero. Madrid. Pero incluso uno de los que más ha debatido esta cuestión –es el caso de L. «con independencia de que sea deseable o posible esa objetividad que despersonaliza el relato histórico. haya cabida a ciertos elementos subjetivos. y hacer uso de una serie de cautelas científicas: acopio suficiente de datos comprobados y valoración autorizada por ellos. responde que «dependerá del estado de la documentación. Epistemología. PAGES. lo que ya supone un juicio previo. y los mecanismos y pautas que ha de realizar hasta la reconstrucción histórica(10 ). «Introducción a la Historia. «Introducción a la Historia». 9 Escribía P. la atribución de objetividad a un historiador tiene que ver. 10 Paul Veyne. Si la pregunta fuera. Estas circunstancias le permiten afirmar con rotundidad que «es imposible fijar una escala de importancia sin caer en el subjetivismo». etc».

la nula enseñanza de un oficio que se procura en los centros universitarios». 1254-1256. p. Sin embargo. puesto que sólo así la formación en la disciplina historiográfica tendrá un cimiento adecuado y podrá ser transmitida con todo su valor». Y en modo alguno ello debe ir en detrimento de la formación humanística. Comparto por tanto que en la búsqueda de la objetividad del conocimiento histórico. J.. Para J. «De la connaissance historique».NOTAS SOBRE MÉTODO Y ACTITUD DEL HISTORIADOR. ella es el pasado auténticamente aprehendido. tales como las renovaciones de la escuela de los Annales. A. p. llevadas a cabo por J. con razón la mayor parte de ellas. 19 masiado en el relato histórico. los hombres en suma estiman razonable de creer verdadero. Dice Bauer que «no existe nada más apropiado para educarse en la libertad del juicio histórico que un conocimiento del presente justo. 875. 1967. BAUER. Bruxelles. la nula preparación teórica y científica que recibe el aspirante a investigador de la historia. en Revue de l’institute de sociologie. A su juicio. Aróstegui. la actitud y espíritu crítico del historiador es una base elemental(15 ). Es aquí dónde de nuevo debe aparecer la actitud crítica del historiador. sino que lo comprende. 15 Entraríamos aquí en las feroces críticas. propone que «la formación del historiador habrá de orientarse. no encuentra ningún problema en adecuar su militancia ideológica a la objetividad de la reconstrucción histórica. Concluye Marrou que la subjetividad no sólo no se opone a lo que es estudio histórico.. de teoría y de método. incluso lo define(14 ). 33-37. Una posición intermedia es la defendida por Marrou para quien la historia no es más que lo que el investigador. 1963. si bien para otros como Bauer. pp. «la historia es a la vez objetiva y subjetiva. existe «la sensación de indigencia intelectual». es algo más crítico con el paralelo y continuo perfeccionamiento de la formación científica del historiador por parte de estas nuevas técnicas. MARROU. ponderado y lo más alejado posible de prejuicios». abundante en contenidos básicos genéricos referentes al conocimiento de la sociedad. Sigue diciendo el autor que «los historiadores salidos de nuestras universidades carecen. Segundo. W.I. el historiador. Cree el autor que es perfectamente compatible este conocimiento «con la rígida convicción partidista y la profesión de una doctrina religiosa o política determinada»(13 ). 29. H. en primer lugar. 1954. hacia su preparación teórica e instrumental para el análisis social. haciendo de él un científico social de formación amplia. pero el pasado visto por el historiador». «Primero. pp. 1995. entre los años treinta y ochenta de este siglo la historiografía ha realizado espectaculares y decisivos avances en su perfeccionamiento como disciplina. «L’Objetivité en histoire». a historiador. «La investigación histórica: teoría y método». en la formación de nuestros historiadores. Barcelona. por lo común. París. AROSTEGUI. 14 13 . Barcelona. o las renovaciones incorporadas en cuanto a métodos gracias a la historia cuantitativa y cuantificada. «Introducción al estudio de la Historia». Ante ello. que pueda ser capaz de reponerse incluso a sus propios prejuicios. Aróstegui sobre la formación científica del historiador.. Sólo en la medida en que el historiador abandere esta actitud podrá considerar 12 SIMON. A juicio del citado autor. La formación recibida es puramente memorística y más que mediocre». Así lo entendían algunos historiadores como Simon(12 ). las innovadoras corrientes del marxismo.

a pesar de que como indica F. teorizar sobre la idea de historia y sobre la naturaleza de lo histórico -teoría constitutiva-. enmarca su trabajo en dos grandes apartados o planteamientos propios de la teoría historiográfica: o bien se preocupa de fundamentar lo que a su juicio es el conocimiento histórico. Para este autor. o bien se preocupa en poner a punto los engranajes o instrumentos conceptualoperativos que hagan posible la práctica de la investigación y la escritura de la historia -teoría disciplinar-. constituye. un conocimiento discursivamente comunicable». sometiendo las hipótesis de la investigación a una comprobación específica sobre la imprescindible base de datos que las fuentes coetáneas puedan suministrar. como escribió Perelman. es decir. F. por ello. y por tanto necesario. Suárez. Para finalizar con esta cuestión. que si bien está cargada de elementos subjetivos. 17 16 REVISTA DE ESTUDIOS SOBRE SIERRA MÁGINA . que sea capaz de apoyar suficientemente con fundamentos sólidos. éstos deben decaer en favor de un juicio crítico. «Reflexiones sobre la historia». 1963. las razones que los sustentan. El historiador debe hacer inteligible su discurso. pp. en tanto que ciencia.20 Miguel Ángel Chamocho Cantudo que su aportación histórica tiene visos de ser objetiva. «partiendo de las fuentes el historiador debe hacernos conocer el pasado gracias a una exposición satisfactoria para el espíritu». así como la humildad que debe ir necesariamente aparejada a todo rigor científico. 879-880. PERELMAN. en efecto. 2. nos encontramos ante elementos SUAREZ. En ambos casos. Bruxelles. pp. CH. detengámonos ahora precisamente en dicha investigación para resaltar algunos aspectos que considero relevantes en torno al oficio de historiar y a la labor del historiador. El oficio de historiador en general. en Revue de l’Institute de sociologie. «la Historia. Sólo así es posible alcanzar una objetividad aplicada a la Historia. El talante del científico crítico. «Objetivité et intelligibilité de la connaissance historique». debe dejar sometida siempre a crítica y a revisión cada aportación histórica. o modifiquen sustancialmente. «jamás podremos considerar abarcado nuestro conocimiento de la realidad histórica. Pero incluso aquí. pues siempre existe la posibilidad de que aparezcan nuevas fuentes que completen. «la concepción del historiador no será inteligible más que en la medida en que el pasado descrito parezca normal en el contexto en el cual se inserta»(17 ). lo que sabemos sobre un hecho»(16 ). es donde el juicio crítico del historiador debe percatarse con cautela de estos elementos y dejarlos reflejados en sus conclusiones. 145-146. Una vez planteado el marco deseable de la objetividad en la investigación histórica.

los actos y las situaciones de la actualidad en una obra de representación. por historia de origen. sino que tiene que ver con algo más amplio. en modo alguno. y entre quienes existía una comunidad de cultura entre el que relata y aquellos de quienes relata los actos. como es la historia social. la idea que aporta la filosofía en tanto que tal. 1965. Las segundas. J. Es lo que en la triple distinción que Hegel hace de historia. la idea de la Razón. y quizá más importante. Por historia general debemos entender como la historia de todos los hombres. «La investigación histórica: teoría y método».. pues en cada momento histórico las sociedades presentan unas especiales características relevantes que es necesario delimitar. 125-126. Se trata de una historia que apunta al conjunto de una civilización. 20 En palabras de Aron. En cuanto a la teoría de la historia. política. ARON.NOTAS SOBRE MÉTODO Y ACTITUD DEL HISTORIADOR. R. Hegel en unas lecciones dadas en la Universidad de Berlín y publicadas en un libro de bolsillo titulado «La raison dans l’histoire». «Lecciones sobre la historia». París. pero que abarcan un ámbito territorial muy delimitado. La historia llamada de origen. o la que ha dado lugar a los más vivos y fructíferos debates en la historiografía contemporánea. la naturaleza de la historia general. o. como la historia económica. la caracterización de las historias sectoriales y la delimitación de las historias territoriales(18 ). Lo histórico no es. de cuatro grandes campos temáticos: teoría de la historia. jurídica. que agrupan a todos los sectores de la actividad humana. pp. 120-134. Se ejemplifica esta historia de origen en los antiguos historiadores griegos. tanto las historias sectoriales. con el proceso histórico. con sus cuatro variantes que serán de las que nos ocupemos. Fondo de Cultura Económica. y esa concreción de su ámbito es la Por todo véase AROSTEGUI. correspondería a la llamada «historia reflexionada» en la primera de sus categorías(19 ). a saber. R. la sucesión de acontecimientos. «hay que ser ajeno para comprender el conjunto»(20 ). pp. 21 que se interrelacionan y que componen la columna vertebral de la reconstrucción histórica. Frente a esta historia general. entre el historiador y el objeto de su relato o el objeto de su elaboración. adquieren importancia. La tercera de las clases de historia es la filosófica que trata de aproximar la realidad del pasado con una sola idea. cuando menos. Cursos del Collège de France. como las territoriales. Una teoría constitutiva que intente fundamentar lo que es el conocimiento histórico tiene que ocuparse. México. cultural. glosando la obra de Hegel.. a los que él admiraba. pp. básicamente la hemos venido manteniendo a lo largo de todo este relato. Brevemente. Las primeras son aquellas que se vinculan a sectores históricos. la historia reflexionada. distingue tres clases de historia. 40-51. de ahí que a juicio de Aron. Véase por todo ARON. Hegel entiende aquella historia que tiene la característica de transformar los acontecimientos. «Lecciones sobre la historia». son aquellas que tienen un contenido general.. 1996. Unicamente es posible captar una civilización de forma global desde el exterior. esta historia general busca «la unidad o la totalidad de una civilización». y la historia filosófica. 19 18 .

ARON. 22 21 REVISTA DE ESTUDIOS SOBRE SIERRA MÁGINA . Máxime si tenemos en cuenta que no podemos afirmar que exista una explicación histórica con el sentido que tiene una explicación científica. Entre la explicación de la historia y el discurso histórico. «Lecciones sobre la historia». La explicación histórica. es simplemente el reflejo de lo que ocurrió». 23 Un ejemplo de esta disparidad de criterios en cuanto al juicio histórico sobre un mismo suceso ha sido puesto de manifiesto por Schaff. por entender siempre egoísta el interés del historiador. es decir a cómo se escribe la historia. Es lo que R. condiciona la naturaleza misma de tal explicación. «Historia y Verdad». al comprobar y poner en relación las distintas y diversas explicaciones. 136. Aron llama reconstrucción o reconstitución. cada forma de explicación requiere su propio discurso. su concepto propio»(21 ). ARON. Dicho discurso. es sin duda una cuestión más controvertida(22 ). A. puesto que cada una de estas actividades o de estas obras tiene su naturaleza propia. a juicio de Aron. la reconstrucción o la reconstitución. 1974. la manera en que el investigador expresa mediante el lenguaje la res gestae u objeto de la historia. Atendiendo ahora a la teoría disciplinar. R.22 Miguel Ángel Chamocho Cantudo que da el título a la historia de que se trate: historia de España. debería responder como hecho acontecido a unas razones. que a su vez. «Lecciones sobre la historia». La razón se encuentra en que un suceso histórico único. esto nunca sucede así(23 ). interpretaciones que se han dado de un suceso central en nuestra historia como fué la Revolución Francesa de 1789. «no sólo son legítimas sino necesarias. Estas historias especiales o sectoriales. cuando escribe que «la historia pensada o narrada por el historiador no es un reflejo o reproducción de la batalla vivida. p. voy a establecer y reflexionar sobre los extremos de los que ha de preocuparse dicha teoría. o del objeto investigado o explorado. irrepetible. p. Véase SCHAFF. Toda explicación ha de darse a través de algún medio de expresión. Como en cualquier cuestión relacionada con la teoría de la historia o de la investigación histórica. 3. El discurso histórico se refiere a cómo se escribe la historia. que deberían ser aprehendidas por cualquier historiador por igual. también en la existencia de una explicación histórica ha habido respuestas diversas. es sin duda el objetivo final de la disciplina histórica. etc. del lenguaje utilizado. la explicación histórica y el discurso histórico. de Galicia. México.126. es una reconstrucción o una reconstitución. por contra. existe una ligazón indisoluble en la práctica. Marginaré el que hace referencia al objeto de la historia. local de un municipio cualquiera. Sería vana ilusión suponer que el relato. La manera en que el historiador expone la realidad investigada. y prefiero centrarme en dos aspectos que afectan directamente a la labor del historiador. aunque pueda parecer una simple cuestión formal. R. Por otro lado. pero son dos momentos lógicos distintos del proceso de historiar.

1942. las que propugnan. si como hacen las ciencias sociales. hemos de investigar las condiciones iniciales en que se produce. hay versión castellana «La explicación científica». Hempel. si existe alguna posibilidad de que la historia pueda ser explicada mediante leyes. y por el método deductivo.. hallar una explicación intencional. 1979. propone una deducción a partir de ARON. De todas estas tendencias que se han preocupado por teorizar sobre la explicación histórica. un hecho acaece siempre que se den determinadas condiciones iniciales. Este autor parte de la consideración de que sólo hay explicación histórica científica en la medida en que la relación entre los acontecimientos singulares puede deducirse de una proposición general. Buenos Aires. En otras palabras. R. me voy a detener fundamentalmente en dos. 25 24 . HEMPEL. en virtud de la cual y aplicando el método deductivo. y para cuya explicación el autor tomó como ejemplo la rotura de un radiador de un coche a causa de la congelación del agua en su interior. pp. dicho de otra manera. o como modelo Hempel(25 ). en The Journal of Philosophy.G. C. ni el fenómeno bruto. «The Funcion of General Laws in History». ni realidad fenomenal pura. o bien. una posición hermenéutica. p. En ambas. Paidós. a mediados de siglo. de tal manera que aplicando unas leyes generales. sino su comprensión. la cuestión de la cientificidad forma parte del eje argumentativo. el suceso sólo puede ser explicado por el hecho de que al producirse se cumplen allí unas determinadas leyes conocidas. la explicación histórica no es científica a menos que se base en un postulado deductivo. 136. lo que conviene al historiador no es la explicación de la realidad social que investiga. El modelo de Hempel parte de la consideración de que la explicación de un evento histórico ha de hacerse al amparo de una ley general. A esta teoría se le conoce como explicación nomológicodeductiva. sino sustitución en concreto de cierto número de proposiciones que constituyen una descripción o una delimitación de lo que ha ocurrido.Aron que «en el relato histórico jamás hay acontecimientos puros. lo que se trata de explicar no es el acontecimiento bruto. por un lado. La explicación histórica bajo leyes generales.. así como en otras.NOTAS SOBRE MÉTODO Y ACTITUD DEL HISTORIADOR. Si pretendemos explicar el por qué de un determinado suceso histórico.G. 39. sino el acontecimiento construido por el historiador»(24 ). Este modelo que Hempel llamó de explicación nomológica. para así llegar al summum de la objetividad fue propuesta por C. 35-48.. «Lecciones sobre la historia». 23 Con agudeza escribe R. como si de una ciencia de la naturaleza se tratara.

235238. Probar por tanto la autoría. A se encuentra en la situación en que el medio para lograr el objetivo X es la decisión Y. que se formularía de la siguiente manera: A quiere lograr el objetivo X. Quizá esta visión de la explicación histórica de Dray. 90-105. C. México. y se explica el medio elegido en función del objetivo previsto. y después por R. una de sus misiones es investigar cuáles fueron los móviles que llevaron al actor a cometer semejante delito. Obviamente. J. 27 AROSTEGUI. gracias a su creador William Dray. En palabras de Collingwood. Londres. «la propuesta hempeliana no podría considerarse en su plenitud como modelo de explicación histórica»(27 ). p. Para este autor. «Reasons and Covering Laws in Historical Explanation». un acontecimiento es explicado. encierran en sí mismos todo el universo significativo que el detective busca.24 Miguel Ángel Chamocho Cantudo leyes generales. Su función. 231-268. «Teoría de la Historia». «Lecciones sobre Historia». pp. cuando se logra captar el objetivo previsto por el actor. pp. pp. «Lecciones sobre la historia». Gardiner. Si el detective debe investigar la autoría del crimen. teniendo si cabe más relevancia el llamado modelo racional o intencional. 1962. Como crítica al modelo de Hempel surgieron otros muchos.H. Walsh. 141-142. Véase ARON. el trabajo del historiador ha de ser el mismo. el trabajo del histo- 26 Hempel fué revisando esta teoría a partir de sendos trabajos. 1974. «La investigación histórica: teoría y método». 238. el historiador se enfrenta con el hecho de que no conoce la razón por la cual el agente hace lo que hace. 28 R.G. Collingwood. Para ambos. A juicio de J. C. este modelo de explicación intencional se basan en el propósito de explicar el movimiento histórico como transcripción inmediata de la acción humana y social(28 ).G. El segundo en HEMPEL. R. «Explanation in Science and History». R. El primero en HEMPEL.G. también en la obra del español AROSTEGUI. Aróstegui. existencia de tales leyes generales aplicables a la explicación de sucesos históricos(26 ). REVISTA DE ESTUDIOS SOBRE SIERRA MÁGINA . más bien. toma la decisión Y. Dray sostiene que en el problema de la explicación histórica. en concreto pp. J. Dos importantes teorizaciones sobre ella pueden verse en ARON. primero por W. a partir de la intencionalidad del actor. en `The Philosophy of History’. 31-64. pp. Por tanto. Este modelo de explicación racional de la historia sólo puede aplicarse a las acciones humanas. fue ya intentada en la época de la posguerra. 1991. editado por P. C. su labor radica en buscar aquello que motivó al actor a crear determinadas situaciones. 135-148 y 392-393. buscar móviles. Aron llama a esta especie de explicación racional «el silogismo práctico». hecho inteligible. ed. pp. «La investigación histórica: teoría y método». el historiador ha de compararse con un detective. En suma. Oxford University Press. el problema central es el de la verificación o. a la intencionalidad del hombre en sus acciones. A juicio de Walsh y Collingwood. y descubrir los móviles del crimen. su versión en castellano en YTURBE.

no se comprendería las razones que motivaron a Felipe II a la emancipación jurídica de Cambil y Pegalajar. «Idea de la Historia». lo que le asimilaría al conocimiento natural. p. 1946. Para los seguidores de Dray. si bien. de ello pueda resultar que. 393.. el jurista debe pensar la finalidad con la que el legislador quiso crear esa norma (art. respecto de Jaén. metodología que yo aplico constantemente. «Lecciones sobre la Historia». El historiador no aplica leyes en sus investigaciones. y que su tarea principal es adentrarse en el pensamiento en esa acción discernir el pensamiento del agente de la acción»(29 ). la teoría de Hempel propone una explicación de la historia a base de leyes de la naturaleza. a la hora de reconstruir el sistema jurídico o institucional pretérito. 30 ARON. . la intencionalidad de los hombres en la acción individual o social. Frente a estos. no porque las leyes sean complejas u oscuras.G. pero no puede quedarse ahí. introduce elementos que son extraños a la esencia de la explicación científica. W. 3.. uno de los criterios interpretativos a la hora de estudiar el derecho es la interpretación teleológica. a los ojos de un historiador. Pensemos que para los historiadores del Derecho. 209.NOTAS SOBRE MÉTODO Y ACTITUD DEL HISTORIADOR. como incluso para los positivistas. en 1558 y 1559 respectivamen- 29 COLLINGWOOD. ya sea porque el mismo hombre habría actuado de manera distinta»(30 ). En este sentido escribe Aron que «cuando el historiador se esfuerza en explicar la decisión de un actor. sino porque las explicaciones históricas no se fundan en leyes generales. la historia se aparta de su rango científico. en virtud de la cual. Tiene que recordar siempre que el acontecimiento fué una acción. Creo ante todo que la mayor parte de los historiadores escriben con mayor frecuencia la historia conforme al modelo Dray. preguntarse por las razones que motivaron al legislador la imposición de una determinada normativa o institución. en puridad. sino que no es tal su deseo: la esencia de una decisión histórica. México.. es impredecible por leyes naturales. Un modelo de explicación intermedia también es imposible. 1968. El historiador del Derecho también debe. México. 25 riador «puede comenzar descubriendo lo externo de un acontecimiento. y eso es imposible por cuanto. es precisamente que habría podido ser distinta de lo que fue. véase también WALSH. R.1 Código Civil). ni tampoco porque sean tan triviales y evidentes que no merezcan ser mencionadas. no sólo no puede deducirla de una proposición universal. los seguidores de Hempel critican los postulados de Dray por considerar que la fórmula de explicación histórica a través del modelo intencional. «Introducción a la filosofía de la historia». R.H. Por ejemplo. La explicación de los actos humanos jamás se podrá explicar mediante proposiciones o leyes generales. p. Las críticas respecto de los seguidores de una fórmula y otra son constantes.

Una premisa básica de toda explicación histórica radica en la situación exacta de las estructuras existentes cuando se inicia el proceso de cambio histórico. que veía en estas dos segregaciones. importantes ingresos. pp. El proceso histórico es el resultado de la dialéctica entre la acción y lo que las estructuras toleran al desarrollo de esa acción. como tampoco a la explicación de acciones o decisiones humanas. a nuestro modo de ver. basado en una concepción sistémica y estructuracionista de la sociedad y de la acción social. AROSTEGUI. lo que constituye el motor de la acción. es lo que constituye a todas luces el elemento vertebrador de toda explicación histórica. causas que por otro lado. El citado autor propone un modelo integrado de explicación de la historia. 32 31 REVISTA DE ESTUDIOS SOBRE SIERRA MÁGINA . lo que se pretende explicar históricamente. Asumo por tanto que aunque aprovechables ambos modelos. ninguno por sí sólo satisface una científica explicación histórica. de los sucesos. En segundo lugar. «La investigación histórica: teoría y método». comparándolo con las estructuras iniciales existentes. El resultado. Aróstegui llama a este proceso explicativo de la historia como modelo dinámico-estructural. La explicación del proceso histórico concierne a situaciones y procesos. Dicha acción sólo puede entenderse su cambio o mutación. J. si entre otras muchas razones. p. o agencial-estructural. respecto del resultado final. a veces pueden sugerirse de la aplicación de determinadas proposiciones generales o leyes. J. Este modelo parte de tres etapas en la explicación histórica: la naturaleza de una estructura social. Dichas estructuras constituyen el marco de referencia para luego entender la acción. el origen de una acción social y la naturaleza de una nueva estructura emergente(32 ). 246. y que hacen que el resultado sea el que es y no otro. 244-250. En el centro estarán las causas. Aquí es dónde el historiador debe hacer las veces de detective y buscar dichas causas de la acción social.26 Miguel Ángel Chamocho Cantudo te. del movimiento histórico»(31 ). es la interacción de las acciones frente a las estructuras. y no sólo a la previsión mediante leyes de la ocurrencia de los eventos. «La investigación histórica: teoría y método». Así de rotundo se muestra Aróstegui al afirmar que «ni la explicación nomotético-deductiva ni la explicación intencional pueden dar cuenta. todo proceso histórico es una puesta en marcha de la acción de uno o varios sujetos históricos. las causas que ponen en marcha un evento. el proceso histórico. AROSTEGUI. no nos acercamos a la situación financiera de la Corona. La génesis de toda acción histórica. mientras que en otras habrá que estar precisamente a la comprensión de las estructuras iniciales y a los cambios que esa decisión ha provocado.

que reproducía o intentaba reproducir el mundo de los sucesos humanos del pasado. Madrid. o utilizando el propio concepto. y la elaboración de la historia consiste en encontrar aquellas acciones del hombre que poseen ese significado reconstruyéndolas a través de la interpretación. P. Hoy no son pocos los que cuestionan la ya tradicional ligazón indisoluble entre historia y narración. 1981. en `La narrativité’. ed. para los narrativistas. aunque también oral. ¿en qué forma ha de exponer el historiador su investigación?. 35 RICOEUR. En el hilo de la propia narración deberá hallarse la explicación porque ésta no se comprende como un elemento externo e independiente sino intrínseco. dicho proceso histórico(33 ). Preguntémonos ahora. D. el discurso. articulada en partes y jerarquizada. J. siendo el único capaz de representar la estructura de lo histórico. en forma de un relato que exponía de forma secuencial y temporal un orden de acontecimientos históricos. . «Pour une théorie du discours narratif». Por discurso entiendo a la expresión organizada. la representación o reconstrucción de la historia se ha hecho en forma de narración. a la manera o forma que usa el historiador para exponer la realidad investigada. pp. Decía anteriormente que el discurso histórico se refiere a cómo se escribe la historia. La historia. ed. Madrid. 34 VEYNE. explicación o interpretación de ellos. ¿cuál es el discurso idóneo de la historia?. 1980. como Paul Veyne(34 ) y Paul Ricoeur(35 ).. P. y mediante un determinado discurso. transmitida generalmente de forma escrita. París. sujetos a una trama. Sin ninguna duda. con su especificidad propia. cobra un ímpetu diferente pues se abandona la diferencia entre los hechos que hay que explicar y la explicación o comprensión. Para estos autores el pasado es como un texto que posee significado propio. y otra muy distinta es transmitir a través del lenguaje. sino que el historiador al reconstruir un proceso histórico asume una opción de entre las múltiples que se les ofrecen a la luz de los 33 Véase el sugerente estudio de LOZANO. Tiffenau. 1987. por la que se transmite una proposición sobre los procesos históricos. Alianza Editorial. «Cómo se escribe la historia». también en «Tiempo y narración».. Durante siglos. Para los defensores del discurso histórico narrativo. el discurso narrativista se ha hecho un hueco muy importante en nuestra historiografía. «El discurso histórico». Madrid. éste condensa todo un código comunicativo. 27 4. aunque quizá sea la mejor de ellas. Narrar no queda reducido a una mera tarea descriptiva. 1987. 3-68. y aceptan que la narrativa sólo es una de las formas posibles de representación de la historia. Una cosa es investigar un proceso histórico.. una descripción.NOTAS SOBRE MÉTODO Y ACTITUD DEL HISTORIADOR.

pero no es la historia. P. para Ricoeur. 39 AROSTEGUI. p. narraciones. el discurso de la historia es la explicación de la historia y que no debe satisfacernos solamente con un relato narrativo de la historia. bautizada como reacción antinarrativista. 60-61. que demostró que podía hacerse otra historia. «El contenido de la forma.28 Miguel Ángel Chamocho Cantudo elementos objetivos que posee. Barcelona. el discurso se construye en virtud de la imposición de una estructura de relato a un determinado conjunto de acontecimientos. Escribe Aróstegui que «el relato es un instrumento descriptivo imprescindible en la exposición de la historia. p. Los discursos argumentativos son el género más amplio de todos los discursos demostrativos y contienen en sí mismos el discurso científico sin limitarse a él»(39 ). Uno de estos discursos que vale la pena mencionar aquí brevemente es el discurso argumentativo. Frente a los críticos que mantienen que el narrativismo conlleva el riesgo de convertir a la historia en un ejercicio estético de literatura. Es un discurso. como Aróstegui. 139. analítico. pp. «el primer deber del historiador es fijar la verdad. cita en pp. RICOEUR. 6. Para sus defensores. 37 36 REVISTA DE ESTUDIOS SOBRE SIERRA MÁGINA . 38 WHITE. tanto de descripciones. Este discurso argumentativo consiste en el análisis de un proceso bien delimitado. «Cómo se escribe la historia». Para Veyne. El discurso narrativo es. y es la elección del tipo de relato el que da significado a éstos(38 ). «Pour une théorie du discours narratif». H. por tanto. en cuanto resultado de un método para explorar la realidad. VEYNE. Como tal discurso analítico contiene indudablemente descripciones. pp. La narración ha constituido durante un lapso muy prolongado de tiempo en la historia occidental el vehículo fundamental de expresión de la representación histórica. si bien tampoco se libró de una dura crítica en mitad del siglo XX. P. como de hipótesis sobre su curso y de argumentaciones explicativas. J. discurso y representación histórica». de situaciones en su proceso temporal -relatos-. 1992. «un aparato para la producción de un significado más que meramente un vehículo para la transmisión de información»(37 ). en el que el lenguaje es el centro de toda preocupación. «La investigación histórica: teoría y método». con unos límites de sentido y espacios de inteligibilidad claros. 261-268. Narrativa. y el segundo hacer inteligible la trama»(36 ). Se compone. los teóricos del narrativismo entienden que el discurso narrativo es mucho más que un vehículo. Para otro defensor del narrativismo como Hayden White. 261262.

Universidad de Deusto. «Idea de la Historia». 29 Este discurso argumentativo sobre la historia. interpretarlas. «El oficio de historiador y el presente». pp. en `Debates para una historia viva´.H. F. 1996. ed. a hacer historia. 29.. ARON. 1946. J. da cuenta. Ariel. Cursos del Collège de France. J. 1988. traduc. BIBLIOGRAFÍA. no de las intenciones de los actores. Bilbao. E. «Introducción al estudio de la Historia». R. ARIÈS. es una argumentación. de explicación histórica y de transmisión discursiva de dicha experiencia. “La historia y las ciencias sociales”. Dr. 1967. Ph.. 1977. un conjunto de proposiciones demostrables. No puede existir una verdadera exposición de la historia que no sea un discurso de asertos cuya verdad pueda ser sometida a demostración. en ese sentido. J. p. EREÑO ALTUNA. y verter a través de la pluma y hacer cognoscible lo que hemos estudiado e investigado. a los que pretendemos acercarnos a un archivo para estudiar sus fuentes. BRAUDEL. Barcelona. La pretensión es sencilla y si me lo permiten humilde. Piadós.A. consistente en exigir el cumplimiento de la legalidad estatal y autonómica a los poderes públicos con el objetivo de que establezcan las políticas adecuadas para la conservación. por tanto. Barcelona. AROSTEGUI. Madrid. exigirnos a nosotros mismos. COING. W. COLLINGWOOD. 1990.NOTAS SOBRE MÉTODO Y ACTITUD DEL HISTORIADOR. R. No sería ciencia social»(40 ). p. México. Concluye Aróstegui que «una historia no es una narración. «¿Qué es la historia?». Barcelona. 13-23 40 AROSTEGUI. 268.G. México. De lo contrario sería literario. “Reflexiones sobre la historia universal”. «Las tareas del historiador del derecho (reflexiones metodológicas)». BURCHARDT. en suma. es una teoría. y por ello hace a la historia más científica. Fondo de Cultura Económica. 1971. 5. . Antonio Merchán. México. «Lecciones sobre la historia». H. Sevilla. BAUER. 1984. sino de los resultados de sus acciones. estudio e incluso edición de su patrimonio histórico documental. y. Buenos Aires. Es. da razones. ed. un modelo metodológico de enfrentamiento a las fuentes. como único mecanismo para la comprensión y reconstrucción de nuestro pasado histórico.. “El tiempo de la historia”. «La investigación histórica: teoría y método». El proceso de esta demostración se materializa a través de una cadena de argumentos. 1990. como quería Dray. Este trabajo quiere contribuir en la medida de lo posible a conseguir dos finalidades: la primera. ed. de lo que sucede. CARR. y la segunda. «La investigación histórica: teoría y método». 1995. J.

en Historia. “Metodología de la historia”. LOZANO. P.W. en `La narrativité’. F. México. HEGEL. Bruxelles. GARCÍA MARÍN. «Pour une théorie du discours narratif». 1997. 2ª ed. Madrid. H. 1980. “Historia. Instituciones. G. «Historia y Verdad». “El papel del individuo en la Historia”. PERELMAN. pp. «Objetivité et intelligibilité de la connaissance historique». “Historia del Derecho e Historia”. Cátedra. «Reflexiones sobre la historia y sobre el método de la investigación histórica». “La Historia después del fin de la historia. ed. en Anuario de Historia del Derecho Español.I. Grijalbo. Documentos. 1942. Barcelona. HEMPEL. México. J. A. Epistemología. «El discurso histórico». MARROU. Madrid. “Actitud metodológica e Historia de las Instituciones en Francia: valoración de conjunto”. «Curso de Historia del Derecho. “La raison dans l´histoire”.F. RICOEUR. 1969. TOPOLSKY. “Combates para la historia”. 1968. en The Journal of Philosophy. J. Madrid. París. En castellano «La explicación científica». 1974. FONTANA. “Lecciones sobre la filosofía de la historia universal”. 1987. Tiffenau. «L’Objetivité en histoire». 1970. en ‘Once ensayos sobre Historia´. A.30 Miguel Ángel Chamocho Cantudo ESCUDERO. Fondo de Cultura económica. Barcanova. Barcelona. ed. “En torno a la definición del concepto de Historia”. 39. 4. 1963. J. ed. Buenos Aires. SIMON. en Revue de l’institute de sociologie. ed. P. J. A. PAGÈS. Madrid. CH. 3-19. París. ed. pp. 1985. 1976. 1954. 2ª ed.M. «The Funcion of General Laws in History». Madrid. SCHAFF. 1965. Alianza Editorial. FEBVRE. 35-48. C. Castellana. ed. 1990. París. en Revue de l’Institute de sociologie. ed. Paidós. Fuentes e Instituciones político-administrativas». Ariel. Madrid. «Introducción a la Historia. Reflexiones acerca de la situación actual de la ciencia histórica”. 1992. J. HUIZINGA. PLEJANOV. Madrid. 1979. 23. 1974.A. Crítica. ed. D. 49-108. 1963. Temas Universitarios. Barcelona. teoría y problemas de método en los estudios históricos». 1995. 1987. Derecho e Historia del Derecho”. F. 3-68 «Tiempo y narración». TOMÁS Y VALIENTE. 1953. G. Bruxelles. en ‘El concepto de Historia´. 1976. J. pp. REVISTA DE ESTUDIOS SOBRE SIERRA MÁGINA . 1987. ed. Barcelona. pp. ed. México. GARCIA GALLO. “El conocimiento histórico”. SUAREZ. «De la connaissance historique».G. L.

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32 Miguel Ángel Chamocho Cantudo REVISTA DE ESTUDIOS SOBRE SIERRA MÁGINA .