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BIOGRAFÍA DE JUAN MONTALVO

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BIOGRAFÍA DE JUAN MONTALVO

Juan María Montalvo Fiallos (Ambato, Ecuador, 13 de abril de 1832 ² París, 17 de enero de 1889) fue un ensayista y novelista ecuatoriano. Vivió apasionadamente la política de partidos de su país, y su pensamiento liberal estaba fuertemente marcado por el anticlericalismo y la oposición a los dictadores Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintemilla. Luego de la publicación de la revista El Cosmopolita, por medio de la cual criticaba a la dictadura de García Moreno, Montalvo viajó a Colombia, donde escribió gran parte del resto de su obra. Uno de sus libros más conocidos es Las Catilinarias, publicado en 1880. Entre sus ensayos destacan Siete Tratados (1882) y Geometría Moral (póstumo, 1902). También escribió una secuela de Don Quijote de la Mancha, llamada Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Murió a causa de una pleuresía en París. Su cuerpo fue embalsamado y se expone en un mausoleo construido en su ciudad natal, en Ecuador. Infancia y formación Su padre, don Marcos Montalvo, hijo de un inmigrante andaluz, se dedicaba a los negocios ambulantes. En Quinchicoto, cerca de Ambato, conoció a doña Isabel Villacreses de Fiallos, con quien se casó el 20 de enero de 1811.[1] La pareja tras un tiempo se domicilió en Ambato, ciudad en la que don Marcos llegó a destacarse.[2] Fallecidos ya algunos hermanos en la edad de la infancia, Juan se convirtió en el menor de los varones, y sus padres le procuraron mimos y cuidados. Tuvo siete hermanos: Francisco, Francisco Javier, Mariano, Alegría, Rosa, Juana e Isabel. Su niñez transcurrió no sólo en su casa, sino también en la cercana quinta de Ficoa. En 1836 sufrió de viruelas y quedó con el rostro marcado. A los siete años fue a la escuela, una humilde casa de aldea, de una sola planta, pobremente administrada y sostenida.[3] En 1843, cuando tenía once años, su hermano fue arrestado, encarcelado y desterrado por enfrentarse políticamente a la dictadura de Juan José Flores. Según el escritor Galo René Pérez, el destierro de su hermano le "dejó una lesión moral de la que no se recuperó jamás", llevándolo a odiar a las dictaduras.[4] En 1845, su hermano regresó de su destierro en Perú, y lo llevó consigo a Quito a continuar sus estudios. Sus dos hermanos mayores, Francisco y Francisco Javier, le orientaban e influenciaban en su gusto por las letras, [5] aparte de haberle creado, cada uno con su prestigio, un ambiente favorable en el mundo de sus estudios. Entre 1846 y 1848 empezó a estudiar gramática latina en el colegio San Fernando. Posteriormente estudió filosofía en el seminario San Luis, donde recibió el grado de maestro,[6] y después ingresó a la Universidad de Quito para estudiar Derecho, no porque quisiera ser abogado, sino porque entre las profesiones de entonces (medicina, leyes y teología) ésta le era la menos desagradable.[7] En Quito se hizo amigo del poeta y político liberal Julio Zaldumbide, con quien se reunía de continuo. En su casa a veces asistían practicantes de letras, destinados a convertirse en conocidos escritores: Agustín Yerovi, José Modesto Espinosa y Miguel Riofrío. Juntos comentaban a los grandes autores románticos europeos. En 1853 el presidente Urbina decretó la libertad de estudios en colegios y universidades. Por las nuevas regulaciones, Montalvo se vio privado de su cargo de secretario en el colegio San Fernando y además fue impulsado a abandonar su carrera de Derecho tras haber aprobado solamente el segundo curso. Así, decidió volver a Ambato. [8] En el ambiente melancólico de su casa (sus padres y su hermano mayor para entonces habían fallecido) se concentró en el enriquecimiento de su formación de autodidacta, acostumbrado a tomar notas de sus lecturas en cuadernos que se conservan.[9] Estudiaba gramática española y tratados de carácter idiomático. Profesando un respeto consciente a Capmany y Clemencín, estaba convencido de que era necesario fundar las originalidades estilísticas en la posesión de una forma correcta autorizada por los clásicos y los estudiosos más notables de la lengua.[10] Primer viaje a Europa El 17 de febrero de 1857, durante el gobierno de Francisco Robles, Montalvo fue nombrado adjunto civil a la legación ecuatoriana en Roma, mientras que Francisco Javier Salazar fue nombrado secretario de la misma. En buena medida este nombramiento se dio gracias a las diligencias de su influyente hermano, el doctor Francisco Javier Montalvo.[11] A mediados de julio llegó a Francia. Aunque el asiento de sus funciones de adjunto civil era

[14] Su permanencia en París duró tres años. por hallarse en un medio extraño e indiferente. y quizá una revolución.[17] A finales de 1861 colaboró en la revista literaria El Iris de Quito. donde constató la miseria en que se hallaba la región en ese entonces. mantuvo correspondencia con su hermano Francisco Javier destinada a su publicación en el semanario quiteño La democracia.[20] Regresó a Panamá. pues desde su destierro cayó en una situación de apremio. e igualmente memorables le resultaron sus impresiones de Nápoles. Y no contento con traerme un billete de pasaje de primera clase. Cuando llegó. y especialmente le agradó Andalucía. De las virtudes y los . Pronto fraternizaron y Alfaro le instaló cómodamente. partió la mañana del 17 de enero de 1869 rumbo a Ipiales junto a otros dos exiliados: Mariano Mestanza y Manuel Semblantes. con quien contrajo finalmente matrimonio en Ambato el 17 de octubre de 1868 y tuvo dos hijos. varias aventuras amorosas y breves tareas de oficina [15] Asimismo. y el mismo año Montalvo.Roma. Ahí buscó fomentar la oposición contra el gobierno de su país. En 1867 editó El Precursor del Cosmopolita y al año siguiente comenzó a cartearse con Eloy Alfaro y polemizó con Juan León Mera. y frustrado. Montalvo lo relata de la siguiente manera: Entre los nombres que han de bendecir por cuenta mía. temiendo por su vida. tales como El bárbaro de América en los pueblos civilizados de Europa. Diario de un loco.[18] En 1869 se produjo la revolución de García Moreno. que este último dirigía. inclinación que tuvo desde sus años de infancia. había salido del Ecuador con pocas pertenencias y le era imposible obtener ingresos seguros y periódicos. manifestó un agudo reumatismo. los paseos urbanos de observación provechosa. desterrado por García Moreno. pero cargada de admoniciones y amenazas. disfrutó mucho su visita a Florencia. regresó a Ipiales. es un deseo de llorar a gritos al mismo tiempo que eso es imposible. por causas ajenas a su voluntad. ensayo aparecido en El Cosmopolita. Llegado a la capital francesa. y me tranquilizó con la más exquisita delicadeza. rumbo a Ipiales. le compró pasaje para Francia.[12] Durante esta etapa en París. visitó Granada y Córdoba. un tanto discursiva. El libro de las pasiones. de Tulcán. Estos escritos. no fueron bien recibidos en el Ecuador. que según parece. Pompeya y Venecia.[19] por su parte. y sostuvo una acalorada polémica con José Modesto Espinosa. para navegar a Panamá y desde allí hacia Europa. Ahí conoció a don Pedro Moncayo. La familia Arellano del Hierro. Visitó Roma.. Alfaro nuevamente acudió en su ayuda. revista de carácter político-literario editada en Quito en 40 páginas. Tan luego como supo el trance en que me hallaba. después del primer período dictatorial de García Moreno. Montalvo recibió la primera carta de Eloy Alfaro desde Panamá. y ni bien recibió su pasaporte para abandonar el país. Montalvo se quedó seis meses en París..[22] Pero no tuvo éxito. en 1859. atravesando La Mancha. De Italia viajó a España. escribió: La nostalgia consiste en un amor indecible por la patria y un profundo disgusto del país en que se está. se me vino por sus pasos. la cual rehusé. cuyos efectos le acompañaron durante el resto de su vida. está el de Eloy Alfaro. y a celebridades francesas tales como Lamartine y Proudhon. sino también por la artritis que lo aquejaba. tuvo que expatriarse. Lo primero que hizo fue escribirle al dictador una larga carta. Durante su estadía en Ipiales. disfrutando de la arquitectura musulmana de la Alhambra y el Generalife[16] De Granada regresó a París. me ofreció una letra para Barbacoas de la suma que yo quisiese. Acudió a la embajada de Colombia. Retorno al Ecuador y exilio Tuvo que regresar al Ecuador no sólo por la inestabilidad de los gobiernos y la agitación política.. para que le acogiera en su hogar. recomendó a Montalvo ante el doctor Ramón Rosero. donde se encontró con José María Urbina. En 1865 comenzaron sus amores con María Adelaida Guzmán. joven apenas conocido para mí. el país era gobernado por García Moreno. su interés inmediato fue establecer conexiones con las personas que quizás se hallaban en disposición de ayudarle. quien le brindó facilidades para su estímulo intelectual. invitándolo a acompañarlo. amigo nunca. publicando en su contra dos folletos: El Masonismo Negro y Bailar Sobre las Ruinas. los contactos con personalidades. de Ipiales.[21] Una vez en Ipiales decidió continuar hacia Perú. Mestanza y Semblantes continuaron su viaje hacia la costa.[18] El 3 de enero de 1866. durante este tiempo se le . no lo irritó del todo. porque en esa ciudad me esperaba otro amigo. Montalvo se volvió melancólico. durante los cuales se dedicó a sus estudios. le dio una suma de dinero para las primeras semanas de permanencia en aquel país y le prometió extenderle las ayudas que en lo posterior llegara a solicitarle. Sorrento.[13] También se acentuó su misantropía. cuyas siguientes entregas siguieron apareciendo hasta enero de 1869. pues extrañaba su provincia. publicó El Cosmopolita. la elaboración de páginas literarias. Dejó Francia y en enero de 1858 ya se hallaba en Italia.[12] Desde enero hasta agosto de 1858. que le salió al paso. diplomático ecuatoriano. En Los proscritos. otro hermano. Y aunque ahí le faltó dinero para continuar su viaje. Durante su destierro redactó varios libros. que conformaron una porción muy importante de su futura revista El Cosmopolita.

sus anhelos plausibles. habían recibido los dos volúmenes de los Siete Tratados el director del diario El Globo y Emilio Castelar. Dijo: El objetivo (de la Internacional) es honesto.. Segundo viaje a Europa Estaba orgulloso de sus Siete Tratados y deseaba publicarlos de la forma más lujosa posible. pero no asistió nunca a las Cámaras. Montalvo regresó al Ecuador. pero no comenzó a circular en Ecuador antes de mayo de 1875.[33] Con ella tendría un hijo en 1886. de inmediato se empeñó en acciones concretas de agitación popular y de levantamiento armado contra la dictadura de Veintemilla. Pero no logró reunir el dinero que demandaba el proyecto. donde permanecería por un tiempo indefinido. Cuando después de 3 meses regresó a Ipiales. finalmente partió hacia Ipiales. se le comunicó la noticia desde Ambato. Fue incapaz de hablar en público. el 6 de septiembre del mismo año Montalvo llegó a Guayaquil y fue recibido por una entusiasta multitud.[24] Poco después publicó el ensayo El último de los tiranos. En los comicios de 1877 fue electo diputado por la provincia de Esmeraldas. la correspondencia de honorarios y salarios con oficios y obras.[29] Dejó de nuevo Ipiales. el autor del homicidio fue un hombre ajeno a los conjurados. y más bien prometió un agradecimiento a su modo. ahí se detuvo más de doce días. Al enterarse de la noticia. En 1872 falleció su hijo Carlos Alfonso. con la intención de publicar Las Catilinarias. Montalvo se apresuró a promocionar sus tratados en España.[27] Tras un tiempo. los enemigos del pueblo están gritando contra ellas. Paradójicamente. su alegría no duró mucho. Cuando fueron publicados sus Siete Tratados. que mantuvo hasta sus últimos días. la relación que tenía con su esposa se quebrantó por completo por el estilo de vida que Montalvo llevaba y por su desentendimiento en las obligaciones familiares. fruto de su concubinato. El 22 de junio apareció el primer número de la revista El Regenerador. En mayo de 1876 de manera voluntaria y con el socorro económico de sus amigos liberales. fue publicado su libelo La dictadura perpetua. Nariño. el colombiano Faustino Lemos Rayo. aunque sólo en el ámbito de la cultura hispana (mantenida por emigrantes españoles e hispanoamericanos por medio de publicaciones) o hispanistas de París. pues Ignacio de Veintemilla se proclamó dictador el 8 de septiembre. Ministro de Gobierno del presidente Antonio Borrero.[30] Para este entonces. donde vivió preocupado y pendiente de su seguridad. se comprometió a ayudarle económicamente y a vigilar la edición de sus folletos. sofrenada por el deber y otros fines semejantes. pero Montalvo no podía exiliarse. mediante la palabra impresa.[32] En consecuencia. En Quito publicó el folleto Del Ministro de Estado por medio del cual atacó y ocasionó la renuncia de Manuel Gómez de la Torre. junto con José Miguel Macay.[31] Eloy Alfaro le había anunciado únicamente que su viaje a Europa no admitía ya dudas.La Internacional reconoce el principio de propiedad no quiere sino que las clases laboriosas no malogren su trabajo y la industria tenga sus leyes a las cuales se sometan la ociosidad y el lujo. los medios de que se vale son lícitos. su próspero socio financiero. Sus amigos le prevenían del riesgo que corría bajo el nuevo gobierno.vicios y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. de cinco años y ocho meses. El 9 de julio organizó la que se denominó "Sociedad Republicana" y en su discurso inaugural exaltó la importancia de la Internacional y propuso algunos de sus principios. la libertad revestida del derecho. Finalmente Montalvo viajó a París con el deseo de editar su obra Siete Tratados. Montalvo afirmó: "no ha sido el machete de Rayo. La dictadura perpetua inspiró a un grupo de liberales a asesinar a García Moreno. Montalvo fue reconocido y elogiado por varios críticos europeos. El 23 de octubre de 1882 su esposa María Adelaida falleció. Así. cierto: Pero ¿qué autoridad tienen para la democracia las alharacas de Napoleón III y de Bismarck?[25] Dejó transitoriamente la ciudad para descansar en una propiedad de sus hermanos. La organización del trabajo. A finales de mayo. sino mi pluma quien le ha matado". mediante diligencia personal de Alfaro. hasta que consiguió el auspicio del empresario José Joaquin de la ciudad de Besançon. pues no contaba con suficientes recursos económicos. De todos modos. son los de esa asociación que está rebosando en Europa. y el mismo año Montalvo inició una relación sentimental con la francesa Augustine-Catherine Contoux. quien había llegado a Guayaquil a preparar un pronunciamiento contra el gobierno de Borrero. el 6 de agosto.[23] En octubre de 1874.[28] En poco más de un mes viajó a Panamá. Pero pronto fue llamado por Eloy Alfaro. cercana a Baños. y el 30 de julio de 1881 estaba ya en Barbacoas. cuyo último número se publicó el 26 de agosto de 1878.[34] . es moderado.. antes de encaminarse a Tumaco y de ahí a Panamá.[26] Y aunque Montalvo ese día había conseguido verse lisonjeado públicamente. quien quería cobrarse una venganza de celos conyugales. Esta sociedad no es perseguida por la fuerza pública. que en efecto circuló entre los guayaquileños al día siguiente.

Se instaló en el mejor hotel de aquellos años: el Hotel París. escrito con pasmosa fuerza de improvisación y lleno de ataques violentos contra Ordóñez y la Iglesia. ni contraído un músculo. y que no había otra opción que dejar abierta la herida para ir drenando periódicamente e líquido l purulento. interesó a los médicos. e inyectar líquidos antisépticos.Ansioso por conquistar la fama en España. relató lo siguiente: . posiblemente entre el 8 y el 10 de marzo de 1888. Últimos días En los días siguientes los síntomas de su enfermedad fueron empeorando y Montalvo cayó prácticamente en la indigencia. El 19 de febrero de 1884 el arzobispo reprobó y condenó los Siete Tratados por medio de una carta pastoral. ubicado en la Puerta del Sol. su salud se deterioró de manera brusca debido al mal clima: un fuerte aguacero lo sorprendió mientras regresaba de la casa editorial donde había corregido ciertos detalles del tercer volumen de El Espectador. Durante ese largo tiempo de padecimientos frecuentemente le visitaron Agustín L. aunque lo mejoró durante un tiempo. los Siete Tratados no fueron bien recibidos por todos. Cuando Labbeé se dio cuenta. Emilia Pardo Bazán. a la que Montalvo aceptó someterse.[37] Cuando llegó el día de la operación. Jesús Pando y Valle. Pronto Montalvo respondió al clérigo por medio de su libro Mercurial eclesiástica.[35] En París.[39] Montalvo comprendió que su fin se aproximaba y pidió ser conducido a su casa de la rué Cardinet No. sus planes de retorno al Ecuador fueron fracasando. doctor.[36] Más tarde. a más de dos figuras italianas: Cesare Cantù y Edmundo de Amicis. harto difícil. Consistió en levantar dos costillas de la región dorsal. Esa herida quedó abierta hasta su muerte. indicó la conveniencia de practicar una operación inmediata. es decir: algo como fuego. dar la mayor dilatación a la herida. que rechazó. Uno de ellos exclamó: ese hombre es un carácter. 26 donde dijo: "Solo siento que toda mi vida se concentra en mi [18] cerebro. Yerovi y Clemente Ballén. sobre este hecho. Montalvo armó inmediatamente un viaje a Madrid. mostró su descontento con la obra. no pudo detener sus cada vez más intensos padecimientos. el enfermo no había exhalado una queja. y en poco tiempo León XIII incluyó a los Siete Tratados en el Índice de libros prohibidos. quien lo sometió a un tratamiento que. en 1886. a través del arzobispo de Quito monseñor José Ignacio Ordóñez. De vuelta en Francia. para sorpresa de todos contestó diciendo: "En ninguna ocasión de mi vida he perdido la conciencia de mis actos. y llegó a la ciudad el 2 de junio de 1883. como determinó el médico León Labbeé. practicantes y espectadores. y tuvo que permanecer en París. el arzobispo Ordóñez viajó a Roma con la intención de conseguir del Papa la prohibición de su lectura. en el momento de decir si concedía su permiso para la anestesia. después de cortar en una extensión de un decímetro. Por ese motivo. Muchos hombres de letras fueron a visitarle o le invitaron a encontrarse con ellos: Gaspar Núñez de Arce. -Todo esto duró cosa de una hora. que tiene el doble objeto de aspirar los productos del foco purulento.[38] Montalvo también fue sometido a una operación de apostemas en la garganta. y contrajo neumonía. además de Juan Valera. la Iglesia en el Ecuador. y luego colocar algo como una bomba. quien confesó que iba a acompañarle semanalmente mientras estuvo postrado. que me mueva. Al terminar el largo proceso operatorio. La actitud serena y hasta majestuosa. tras un nuevo examen del líquido pleural. de que se había presentado un peligroso foco de supuración. Leopoldo García Ramón y Carlos Gutiérrez. cada uno de los cuales contenía diecisiete.[35] Sin embargo. Marcelino Menéndez Pelayo y Manuel del Palacio. el cirujano advirtió que había evidencia de que el foco infeccioso había invadido otros puntos del organismo. El mismo año el presidente José Plácido Caamaño le ofreció una diputación. libro compuesto de tres volúmenes. Los médicos que habían atendido a Montalvo los primeros días de su enfermedad no se dieron cuenta que la neumonía inicial que lo aquejaba se había convertido en un derrame pleural. Montalvo empezó la publicación de El Espectador. diecinueve y nueve ensayos cada uno. mientras tanto. son los que siguen: La operación que sufrió Montalvo. Operará usted como si su cuchilla no produjera dolor". mediante pinzas que recogen carnes sangrientas.[37] Los detalles testimoniales del doctor Agustín Yerovi. En 1888 el presidente Antonio Flores Jijón le ofreció la posición de cónsul en Burdeos y Montalvo no aceptó su propuesta. horroriza. No tema. Podría componer hoy una elegía como no la he hecho en mi juventud" Leopoldo García Ramón. las partes blandas de esa región.

impugando especialmente las malas traducciones de textos. Conocía las grandes obras literarias publicadas en italiano.[50] Su revista El Espectador se inspiró en The Spectator de Addison. y Rousseau tuvo su influencia en el escritor ecuatoriano por sus ideas sobre educación. los temas y las ideas de los maestros italianos. En definitiva. el 17 de enero pidió a su ama de llaves que lo vistiera con su traje negro y con frac y le pidió que tratara de comprar un puñado de claveles para su féretro. sin ser necesariamente copiadas.[44] Del mismo modo. tuvieron decisiva influencia sobre los escritores hispanoamericanos. aunque sin juicios críticos. Muchas de las ideas de Montalvo. En más de una ocasión hizo críticas a varias obras literarias españolas y dedicó su ensayo El buscapié a exaltarlas. al mismo tiempo que despreciaba la continuación escrita por Avellaneda. antes y después de las guerras de la Independencia. Le consideré perdido. y el 15 de enero de 1889 hizo aproximar al doctor Agustín L. Plauto y Séneca sirvió. Asimismo admiraba a Montaigne y Montesquieu. por su oratoria. En 1895 se publicó de manera póstuma en Francia Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. expresadas en Emilio y El Contrato Social. Schiller y Klopstock dijo que eran "ingenios de primer [52] orden. habían practicado en su garganta una operación difícil y dolorosa. en septiembre del año pasado 1888). Granja y El dictador.Cuando a mi regreso de España. Rousseau y Victor Hugo. siendo el cimiento sólido de su formación y el arma que esgrimió en sus enconadas polémicas. y en América brotó primero y duró más. sino varios temas y la técnica literaria que usaba en sus ensayos. Filosofía y Literaturas Elénicas. Por otro lado. a donde llegaron el 12. ciudadanía etc. Yerovi para manifestarle sus últimos deseos (entre ellos el ser enterrado en París). de modelo.[47] sus modelos fueron Chateaubriand. y probablemente sus ensayos fueron también inspirados por Bacon. desde los romances hasta el romanticismo. Literatura española Conocía buena parte de la literatura española. y de Roma a Julio César.[46] Literatura francesa Las letras francesas. a Durante el régimen liberal se repatriaron sus restos embalsamados a Guayaquil. La literatura estadounidense también fue citada por Montalvo.[48] mientras que por Lamartine sentía un profundo aprecio. sin afeitar.[42] La colonia ecuatoriana costeó sus funerales que fueron solemnes y en la iglesi de San Francisco de Sales. . gobierno. Montalvo fue un ideólogo romántico del liberalismo. Jara. Sentía especial admiración y respeto por Cervantes y consideraba a su Don Quijote de la Mancha como lo más acabado en el mundo de las letras. aunque no conocía el idioma. sobre él. y el 12 de julio de 1889 fueron enterrados en el cementerio de la ciudad. a los cinco dramas que escribió y que fueron recopilados en su Libro de las pasiones: La Leprosa. quienes junto a Rousseau inspiraron su pensamiento político. admiraba mucho a Byron y a Milton. al parecer. la poesía de Olmedo y los argentinos precursores del romanticismo. son eco de El espíritu de las leyes de Montesquieu. para reposar desde entonces en su mausoleo. y a Cicerón. muy a pesar de todo. Obra Influencias Antigüedad clásica Montalvo leyó todo cuanto entonces se podía leer acerca de Historia.[40] La condición de Montalvo cada vez era peor. Fueron sus últimas palabras. estudió los clásicos del siglo XVIII. Llevaba en el costado una herida que a propósito mantenían abierta los médicos. fui a visitarle. donde permaneció hasta el 10 de abril de 1932. aunque supo apreciar a los intelectuales españoles de la época. De Montaigne tomó no sólo la exaltación del hombre en su estado natural.[49] Otras influencias En cuanto a la literatura en inglés.. aunque en menor grado. hecho una ruina! Luchaba con rabia contra la enfermedad: no quería morir. de esas antorchas altísimas que se hallan a la vista de todas las naciones". En cuanto a la literatura en alemán. El teatro romano de Terencio. ¡qué limpieza la de su ropa interior! ¡Con qué afán arreglaba los puños de la camisa de dormir para ocultar sus pobres muñecas! ¡Cuánto agradeció a mi mujer que consintiese verle así. por el estilo. despeinado. si no de inspiración. la poesía y especialmente la Gramática de Andrés Bello. Estado. sentía admiración por la antigua Roma. Al día siguiente de su exhumación se trasladaron a Ambato. como ejemplo del soldado. De Hispanoamérica conocío la prosa de Bolívar.[43] y citó en sus obras de manera directa o glosada a bastantes griegos de la antigüedad. El descomulgado. lo grecolatino llegó al escalón más alto de su saber. y en 1902. Geometría Moral. se me oprimió ( dolorosamente el corazón al comprobar los progresos de la terrible neumonía purulenta que le consumía. aunque no se dejó influir. El romanticismo tanto español como hispanoamericano tuvo sus simientes en Francia. Montalvo consideraba a las letras españolas contemporáneas a él (segunda mitad del siglo XIX) como vagas e improductivas.[41] el 16 de enero comenzó a agonizar.[51] Sentía admiración por Goethe.[45] Admiraba de Grecia a Sócrates.

calificó como barbarie. nos da conceptos de la cultura y la barbarie. Atacaba o defendía al clero según su situación política.Géneros Si se comprende al ensayo como un género. Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. que en la composición de sus ensayos son frecuentes las digresiones[54] En cuanto a lo poético. y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. i afirma: No. Su poesía ha sido considerada como fría y llena de reminiscencias y desde el punto de vista temático. aunque llegó a oponerse al voto popular si el país no gozaba de sus libertades. aunque bien pudieran montarse en escena. soberbio.[57] Temas frecuentes Civilización y Barbarie En el ensayo hispanoamericano de la época se consideró que la barbarie era el obstáculo para el avance de la civilización. el uso de la fuerza bruta.[63] Montalvo en pocas ocasiones se refería a los militares. Por eso el profesor Louis Arquier afirmó que ´Cada vez que habla de política el articulista se enfrenta con una contradicción. Su posición liberal le llevó a oponerse a cualquier régimen que no haya sido elegido por sufragio.[56] Su única novela. compuesto de cinco dramas. En El Cosmopolita atacaba a los legisladores que creaban o derogaban leyes a su conveniencia: Un diputado tiene las mercaderías en camino para la aduana. nosotros no hemos hecho este ser humillado. en la cual Montalvo se preocupaba mucho de demostrar la perfección lingüística a la que llegó Cervantes.[58] Montalvo era muy respetuoso de las leyes. el ensayo es el "género en el cual como tapiz Montalvo copia la cruenta lucha política de una época. Otro diputado es dueño de una fábrica en que se elabora cierto artículo. Montalvo de acuerdo con esta idea. A la nación le importa esa rebaja. pues sus obras teatrales tenían un fondo moralista. ya sea por timidez o apatía.[59] También despreciaba la tiranía. y en sus escritos no pretendía hablar a sus lectores de religión y fe sino del Ecuador y de su gobierno. en vez de desarrollar sus personajes. Montalvo era consciente del influjo del periodismo como motor generador en la cultura y en la vida social y política. Pensaba que la historia y la guerra son inseparables y se limitaba a discernir entre guerras justas e injustas. No fueron creaciones para ser representadas. como hombre de su época no permanecía insensible ante el aspecto heroico de las luchas y la grandeza que hay en despreciar la propia vida en aras de un ideal. los españoles nos lo dejaron. proyecto de ley rebajando los derechos anexos a esas mercaderías. pero le molestaba el hecho de que algunas fueran injustas. Según el profesor Antonio Sacoto Salamea. su preocupación más bien fue didác tica. Asimismo. A la República le importa por entonces aquella reducción. abandonado de Dios y la suerte. pues probablemente tenía prejuicios raciales. proyecto de ley reduciendo la pensión impuesta a ese artículo. entre otras cosas. toda la obra de Montalvo sería ensayística. el pueblo era tan culpable del establecimiento de una tiranía como el mismo tirano. En más . Política Montalvo era un idealista y le desagradaba la realidad política del Ecuador. y el fanatismo religioso. como "el abuso triunfante. estropeado moralmente. que es una novela. sin embargo. Anticlericalismo Montalvo deseaba la separación de Iglesia y Estado. como es y como será por los siglos de los siglos. y le preocupaba mucho destacar la importancia de las dotes morales de los políticos. inquebrantable"[60] En su opinión. así. y al periodismo una rama del ensayo. a la que se refería. pero sí hay algunas poesías sueltas a través de sus escritos.[61] Respecto a los derechos de las personas. los actos de opresión imperialista. defendió en varias ocasiones los derechos de la mujer. aunque lo usó para sustentar con cierto afán de proselitismo puntos de vista que compaginaban su orientación ideológica y política.[62] Consciente de la gran responsabilidad que pesaba sobre los intelectuales con respecto de los problemas sociales de los ndígenas.[56] Como periodista. cuando en realidad tanto los conservadores como los liberales tenían defectos. el despotismo de los gobiernos. carente de originalidad. Fiaba de la moral y de los principios como base del funcionamiento de la nación. sólo se conocen cinco.[53] Hay que notar. para que haya tiranía necesariamente debía haber un pueblo dispuesto a soportarla. publicados después de su muerte bajo el título de El libro de las pasiones. entre otras formas. También defendió los derechos de los indígenas y los negros. la propagación de la cultura. con la excepción de su Libro de las pasiones.[55] Respecto a los dramas que escribió. más por su idea de igualdad de todos los hombres ante Dios que por simpatía hacia ellos. pone de relieve los males que corrompen una sociedad y denuncia inmisericorde los elementos causantes de esta estagnación". el tema le atrae y le repele a la vezµ. es una continuación del Quijote ambientada en América. no publicó ningún libro de poesías.

Lima. Caracas. y probando con esto que la virtud de Dios obraba en él. Con la misma deferencia Montalvo en 25 páginas se expresa con la mayor claridad acerca de lo que deben ser a su juicio las relaciones entre Iglesia y Estado. Cuando escribió esta obra. y decir que todo lo provocan y lo hacen los liberales. quien.[64] de una ocasión. defendiendo siempre el punto de vista de la Iglesia pero sin condenar las posiciones personales del escritor. del siglo décimonono. Terremotos.[65] Respecto al fanatismo religioso. burlándose así de las cosas santas. del pueblo congregado. escribió para elogiar las cualidades del buen clero. No obstante. Santiago.[69] En definitiva. El nuncio le mandó una segunda cart de a tono amistoso. pero en la mayoría de las veces sus escritos eran anticlericales. por simoníaco. cuando el terremoto de Imbabura. Monseñor Antonelli. luego a su filiación liberal antiteocrática y a experiencias vividas ante el clero. . gritar que en ese instante el diablo estaba andando suelto por la iglesia.[66] Continuó con su oposición al clero en sus Siete Tratados y en las citadas Las Catilinarias. El citado sacerdote era el nuncio apostólico. el clero era muy poderoso en Ecuador. se dio cinco mil azotes. En Bogotá. lluvias de ceniza. a pesar de lo cual no dejó de ser religioso. Se declara partidario del Patronato. a su obra. desnudo por delante seis dedos abajo el ombligo. porque se sentía defraudado al ver que el clero no luchaba contra Veintemilla. forrada la espalda con un cuero de vaca debajo de un tul negro. relató una anécdota interesante aunque exagerada en Las Catilinarias: Hase visto en Quito un cabrón de Méndez subir al púlpito. Al mismo penitente embaidor se le había visto. que se han visto repetir mil veces en Quito en las mayores aflicciones públicas. del Gobierno. a ver el diablo con sus ojos. a morder cabos de vela. Monseñor José Ignacio Ordóñez. afirma que en caso de desacuerdo ha de primar la razón de Estado. Y no ha habido policía que baje a ese pícaro del pescuezo y le imponga un fuerte castigo corporal. Su obra más furibunda fue Mercurial eclesiástica. En El Cosmopolita atacó al clero porque era un miembro fuerte e influyente del Partido Conservador que dominaba entonces el poder. escrita como respuesta a la condena del portavoz del clero. rechaza el Concordato firmado por García Moreno y termina especificando que considera el cristianismo como la verdadera religión y aseverando: "Nunca seré contrario sino de la superstición. cóleras furibundas de los volcanes. el fanatismo y los abusos de los malos sacerdotes".[67] Un caso ilustrativo es su Contestación a la carta de un sacerdote católico al señor redactor de El Cosmopolita. como a cualquier otra. se puede asegurar que en la práctica Montalvo se llevó mejor con la autoridad eclesiástica que con los católicos conservadores. se dio siquiera cinco buenos y pasaderos. en 1866. salir azotándose por las calles de Quito. al fin y al cabo. y gritando que por las maldades y falta de devoción de la gente había ocurrido esa desgracia. quemarse las manos en un mechero. Buenos Aires. parecerán imposibles estas escenas de nefanda barbarie. y formar remolinos espantosos de plebe engañada y escarnecida. buscando en vano su apoyo político. Levantada ahí al punto una armazón de madera en la plaza de la Catedral de Quito. su posición frente al clero obedecía a la política en primer lugar. y. a embarcarle en el primer buque ballenero que parezca. y hasta de Sancho Panza. subió allá el arlequín.[68] Montalvo se oponía a la dominación clerical. y no sólo no admitía el menor indicio de oposición sino que la consideraba como herejía. y cuestionaba el ´mito de una Iglesia perfecta hasta el más mínimo detalle y autorizada así a sancionar cualquier asomo de críticaµ. meter en la boca una vela encendida. publicada en el número 3 de su revista. quien con suma cortesía defendía la necesidad del Concordato. también por interesarse más en los bienes terrenales que en los celestiales. allí están los frailes gachupines a quemarse las manos en el púlpito. ni gobierno que le mande con grilletes a Guayaquil.

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