BIOGRAFÍA DE JUAN MONTALVO

Juan María Montalvo Fiallos (Ambato, Ecuador, 13 de abril de 1832 ² París, 17 de enero de 1889) fue un ensayista y novelista ecuatoriano. Vivió apasionadamente la política de partidos de su país, y su pensamiento liberal estaba fuertemente marcado por el anticlericalismo y la oposición a los dictadores Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintemilla. Luego de la publicación de la revista El Cosmopolita, por medio de la cual criticaba a la dictadura de García Moreno, Montalvo viajó a Colombia, donde escribió gran parte del resto de su obra. Uno de sus libros más conocidos es Las Catilinarias, publicado en 1880. Entre sus ensayos destacan Siete Tratados (1882) y Geometría Moral (póstumo, 1902). También escribió una secuela de Don Quijote de la Mancha, llamada Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Murió a causa de una pleuresía en París. Su cuerpo fue embalsamado y se expone en un mausoleo construido en su ciudad natal, en Ecuador. Infancia y formación Su padre, don Marcos Montalvo, hijo de un inmigrante andaluz, se dedicaba a los negocios ambulantes. En Quinchicoto, cerca de Ambato, conoció a doña Isabel Villacreses de Fiallos, con quien se casó el 20 de enero de 1811.[1] La pareja tras un tiempo se domicilió en Ambato, ciudad en la que don Marcos llegó a destacarse.[2] Fallecidos ya algunos hermanos en la edad de la infancia, Juan se convirtió en el menor de los varones, y sus padres le procuraron mimos y cuidados. Tuvo siete hermanos: Francisco, Francisco Javier, Mariano, Alegría, Rosa, Juana e Isabel. Su niñez transcurrió no sólo en su casa, sino también en la cercana quinta de Ficoa. En 1836 sufrió de viruelas y quedó con el rostro marcado. A los siete años fue a la escuela, una humilde casa de aldea, de una sola planta, pobremente administrada y sostenida.[3] En 1843, cuando tenía once años, su hermano fue arrestado, encarcelado y desterrado por enfrentarse políticamente a la dictadura de Juan José Flores. Según el escritor Galo René Pérez, el destierro de su hermano le "dejó una lesión moral de la que no se recuperó jamás", llevándolo a odiar a las dictaduras.[4] En 1845, su hermano regresó de su destierro en Perú, y lo llevó consigo a Quito a continuar sus estudios. Sus dos hermanos mayores, Francisco y Francisco Javier, le orientaban e influenciaban en su gusto por las letras, [5] aparte de haberle creado, cada uno con su prestigio, un ambiente favorable en el mundo de sus estudios. Entre 1846 y 1848 empezó a estudiar gramática latina en el colegio San Fernando. Posteriormente estudió filosofía en el seminario San Luis, donde recibió el grado de maestro,[6] y después ingresó a la Universidad de Quito para estudiar Derecho, no porque quisiera ser abogado, sino porque entre las profesiones de entonces (medicina, leyes y teología) ésta le era la menos desagradable.[7] En Quito se hizo amigo del poeta y político liberal Julio Zaldumbide, con quien se reunía de continuo. En su casa a veces asistían practicantes de letras, destinados a convertirse en conocidos escritores: Agustín Yerovi, José Modesto Espinosa y Miguel Riofrío. Juntos comentaban a los grandes autores románticos europeos. En 1853 el presidente Urbina decretó la libertad de estudios en colegios y universidades. Por las nuevas regulaciones, Montalvo se vio privado de su cargo de secretario en el colegio San Fernando y además fue impulsado a abandonar su carrera de Derecho tras haber aprobado solamente el segundo curso. Así, decidió volver a Ambato. [8] En el ambiente melancólico de su casa (sus padres y su hermano mayor para entonces habían fallecido) se concentró en el enriquecimiento de su formación de autodidacta, acostumbrado a tomar notas de sus lecturas en cuadernos que se conservan.[9] Estudiaba gramática española y tratados de carácter idiomático. Profesando un respeto consciente a Capmany y Clemencín, estaba convencido de que era necesario fundar las originalidades estilísticas en la posesión de una forma correcta autorizada por los clásicos y los estudiosos más notables de la lengua.[10] Primer viaje a Europa El 17 de febrero de 1857, durante el gobierno de Francisco Robles, Montalvo fue nombrado adjunto civil a la legación ecuatoriana en Roma, mientras que Francisco Javier Salazar fue nombrado secretario de la misma. En buena medida este nombramiento se dio gracias a las diligencias de su influyente hermano, el doctor Francisco Javier Montalvo.[11] A mediados de julio llegó a Francia. Aunque el asiento de sus funciones de adjunto civil era

y frustrado. Montalvo recibió la primera carta de Eloy Alfaro desde Panamá. Durante su destierro redactó varios libros. y quizá una revolución. mantuvo correspondencia con su hermano Francisco Javier destinada a su publicación en el semanario quiteño La democracia. Montalvo lo relata de la siguiente manera: Entre los nombres que han de bendecir por cuenta mía. De las virtudes y los . quien le brindó facilidades para su estímulo intelectual. La familia Arellano del Hierro. inclinación que tuvo desde sus años de infancia. y me tranquilizó con la más exquisita delicadeza. cuyos efectos le acompañaron durante el resto de su vida. escribió: La nostalgia consiste en un amor indecible por la patria y un profundo disgusto del país en que se está. y especialmente le agradó Andalucía. Y no contento con traerme un billete de pasaje de primera clase. pues extrañaba su provincia. publicando en su contra dos folletos: El Masonismo Negro y Bailar Sobre las Ruinas. Llegado a la capital francesa. y el mismo año Montalvo. disfrutó mucho su visita a Florencia. tales como El bárbaro de América en los pueblos civilizados de Europa. disfrutando de la arquitectura musulmana de la Alhambra y el Generalife[16] De Granada regresó a París. por hallarse en un medio extraño e indiferente. Montalvo se quedó seis meses en París. Montalvo se volvió melancólico. varias aventuras amorosas y breves tareas de oficina [15] Asimismo. atravesando La Mancha.[12] Durante esta etapa en París. para que le acogiera en su hogar.[17] A finales de 1861 colaboró en la revista literaria El Iris de Quito. le compró pasaje para Francia.. los paseos urbanos de observación provechosa. Sorrento. diplomático ecuatoriano.. y sostuvo una acalorada polémica con José Modesto Espinosa.[12] Desde enero hasta agosto de 1858. temiendo por su vida. la cual rehusé. se me vino por sus pasos. de Tulcán. De Italia viajó a España. sino también por la artritis que lo aquejaba. los contactos con personalidades.[21] Una vez en Ipiales decidió continuar hacia Perú.[20] Regresó a Panamá. no fueron bien recibidos en el Ecuador. me ofreció una letra para Barbacoas de la suma que yo quisiese. Ahí conoció a don Pedro Moncayo. rumbo a Ipiales.[14] Su permanencia en París duró tres años. partió la mañana del 17 de enero de 1869 rumbo a Ipiales junto a otros dos exiliados: Mariano Mestanza y Manuel Semblantes. regresó a Ipiales. tuvo que expatriarse. Ahí buscó fomentar la oposición contra el gobierno de su país. pero cargada de admoniciones y amenazas. un tanto discursiva. durante los cuales se dedicó a sus estudios. que este último dirigía. porque en esa ciudad me esperaba otro amigo.[19] por su parte. e igualmente memorables le resultaron sus impresiones de Nápoles. que según parece. Pompeya y Venecia. Dejó Francia y en enero de 1858 ya se hallaba en Italia. que conformaron una porción muy importante de su futura revista El Cosmopolita. publicó El Cosmopolita.. desterrado por García Moreno. donde constató la miseria en que se hallaba la región en ese entonces. amigo nunca. manifestó un agudo reumatismo. donde se encontró con José María Urbina. Acudió a la embajada de Colombia. Mestanza y Semblantes continuaron su viaje hacia la costa. es un deseo de llorar a gritos al mismo tiempo que eso es imposible. está el de Eloy Alfaro. En Los proscritos. Lo primero que hizo fue escribirle al dictador una larga carta.Roma. recomendó a Montalvo ante el doctor Ramón Rosero. después del primer período dictatorial de García Moreno. Durante su estadía en Ipiales. El libro de las pasiones. joven apenas conocido para mí. le dio una suma de dinero para las primeras semanas de permanencia en aquel país y le prometió extenderle las ayudas que en lo posterior llegara a solicitarle. y ni bien recibió su pasaporte para abandonar el país. el país era gobernado por García Moreno. Visitó Roma. En 1867 editó El Precursor del Cosmopolita y al año siguiente comenzó a cartearse con Eloy Alfaro y polemizó con Juan León Mera. Pronto fraternizaron y Alfaro le instaló cómodamente.[13] También se acentuó su misantropía. Y aunque ahí le faltó dinero para continuar su viaje. había salido del Ecuador con pocas pertenencias y le era imposible obtener ingresos seguros y periódicos. Diario de un loco. su interés inmediato fue establecer conexiones con las personas que quizás se hallaban en disposición de ayudarle. de Ipiales. y a celebridades francesas tales como Lamartine y Proudhon. Tan luego como supo el trance en que me hallaba. En 1865 comenzaron sus amores con María Adelaida Guzmán. Retorno al Ecuador y exilio Tuvo que regresar al Ecuador no sólo por la inestabilidad de los gobiernos y la agitación política. visitó Granada y Córdoba. ensayo aparecido en El Cosmopolita.[22] Pero no tuvo éxito. no lo irritó del todo. Estos escritos. por causas ajenas a su voluntad. revista de carácter político-literario editada en Quito en 40 páginas. para navegar a Panamá y desde allí hacia Europa. que le salió al paso. otro hermano.[18] El 3 de enero de 1866. Alfaro nuevamente acudió en su ayuda. en 1859. invitándolo a acompañarlo. durante este tiempo se le . Cuando llegó. cuyas siguientes entregas siguieron apareciendo hasta enero de 1869. pues desde su destierro cayó en una situación de apremio.[18] En 1869 se produjo la revolución de García Moreno. la elaboración de páginas literarias. con quien contrajo finalmente matrimonio en Ambato el 17 de octubre de 1868 y tuvo dos hijos.

los medios de que se vale son lícitos. Montalvo afirmó: "no ha sido el machete de Rayo. de inmediato se empeñó en acciones concretas de agitación popular y de levantamiento armado contra la dictadura de Veintemilla.[32] En consecuencia. fruto de su concubinato. Pero pronto fue llamado por Eloy Alfaro. cuyo último número se publicó el 26 de agosto de 1878. Cuando fueron publicados sus Siete Tratados. De todos modos. sino mi pluma quien le ha matado". la libertad revestida del derecho. hasta que consiguió el auspicio del empresario José Joaquin de la ciudad de Besançon. En los comicios de 1877 fue electo diputado por la provincia de Esmeraldas. ahí se detuvo más de doce días.La Internacional reconoce el principio de propiedad no quiere sino que las clases laboriosas no malogren su trabajo y la industria tenga sus leyes a las cuales se sometan la ociosidad y el lujo. Esta sociedad no es perseguida por la fuerza pública.[28] En poco más de un mes viajó a Panamá. y el 30 de julio de 1881 estaba ya en Barbacoas.[27] Tras un tiempo. cierto: Pero ¿qué autoridad tienen para la democracia las alharacas de Napoleón III y de Bismarck?[25] Dejó transitoriamente la ciudad para descansar en una propiedad de sus hermanos. que mantuvo hasta sus últimos días. y el mismo año Montalvo inició una relación sentimental con la francesa Augustine-Catherine Contoux. son los de esa asociación que está rebosando en Europa. Segundo viaje a Europa Estaba orgulloso de sus Siete Tratados y deseaba publicarlos de la forma más lujosa posible. Cuando después de 3 meses regresó a Ipiales. Montalvo fue reconocido y elogiado por varios críticos europeos. la correspondencia de honorarios y salarios con oficios y obras.[26] Y aunque Montalvo ese día había conseguido verse lisonjeado públicamente. pero Montalvo no podía exiliarse. El 23 de octubre de 1882 su esposa María Adelaida falleció. antes de encaminarse a Tumaco y de ahí a Panamá. pues Ignacio de Veintemilla se proclamó dictador el 8 de septiembre. Paradójicamente.[31] Eloy Alfaro le había anunciado únicamente que su viaje a Europa no admitía ya dudas. el autor del homicidio fue un hombre ajeno a los conjurados. sus anhelos plausibles. La dictadura perpetua inspiró a un grupo de liberales a asesinar a García Moreno. pero no comenzó a circular en Ecuador antes de mayo de 1875. Dijo: El objetivo (de la Internacional) es honesto. finalmente partió hacia Ipiales. sofrenada por el deber y otros fines semejantes. pues no contaba con suficientes recursos económicos.. Finalmente Montalvo viajó a París con el deseo de editar su obra Siete Tratados. junto con José Miguel Macay. La organización del trabajo. el colombiano Faustino Lemos Rayo. Sus amigos le prevenían del riesgo que corría bajo el nuevo gobierno. los enemigos del pueblo están gritando contra ellas. Nariño. Así. su alegría no duró mucho. En mayo de 1876 de manera voluntaria y con el socorro económico de sus amigos liberales. Montalvo regresó al Ecuador. A finales de mayo. que en efecto circuló entre los guayaquileños al día siguiente. El 22 de junio apareció el primer número de la revista El Regenerador. Fue incapaz de hablar en público. Ministro de Gobierno del presidente Antonio Borrero. donde vivió preocupado y pendiente de su seguridad. el 6 de agosto. se comprometió a ayudarle económicamente y a vigilar la edición de sus folletos. En 1872 falleció su hijo Carlos Alfonso. quien había llegado a Guayaquil a preparar un pronunciamiento contra el gobierno de Borrero. su próspero socio financiero. Al enterarse de la noticia. cercana a Baños. la relación que tenía con su esposa se quebrantó por completo por el estilo de vida que Montalvo llevaba y por su desentendimiento en las obligaciones familiares. En Quito publicó el folleto Del Ministro de Estado por medio del cual atacó y ocasionó la renuncia de Manuel Gómez de la Torre.[24] Poco después publicó el ensayo El último de los tiranos. pero no asistió nunca a las Cámaras.[29] Dejó de nuevo Ipiales.[30] Para este entonces. y más bien prometió un agradecimiento a su modo. es moderado. mediante la palabra impresa.[34] . donde permanecería por un tiempo indefinido. El 9 de julio organizó la que se denominó "Sociedad Republicana" y en su discurso inaugural exaltó la importancia de la Internacional y propuso algunos de sus principios. habían recibido los dos volúmenes de los Siete Tratados el director del diario El Globo y Emilio Castelar. Montalvo se apresuró a promocionar sus tratados en España. mediante diligencia personal de Alfaro. aunque sólo en el ámbito de la cultura hispana (mantenida por emigrantes españoles e hispanoamericanos por medio de publicaciones) o hispanistas de París. de cinco años y ocho meses.vicios y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes.[33] Con ella tendría un hijo en 1886. quien quería cobrarse una venganza de celos conyugales. con la intención de publicar Las Catilinarias.[23] En octubre de 1874. Pero no logró reunir el dinero que demandaba el proyecto. fue publicado su libelo La dictadura perpetua. el 6 de septiembre del mismo año Montalvo llegó a Guayaquil y fue recibido por una entusiasta multitud.. se le comunicó la noticia desde Ambato.

el arzobispo Ordóñez viajó a Roma con la intención de conseguir del Papa la prohibición de su lectura. e inyectar líquidos antisépticos. Muchos hombres de letras fueron a visitarle o le invitaron a encontrarse con ellos: Gaspar Núñez de Arce.[35] En París.[39] Montalvo comprendió que su fin se aproximaba y pidió ser conducido a su casa de la rué Cardinet No. Se instaló en el mejor hotel de aquellos años: el Hotel París. Durante ese largo tiempo de padecimientos frecuentemente le visitaron Agustín L. el cirujano advirtió que había evidencia de que el foco infeccioso había invadido otros puntos del organismo. 26 donde dijo: "Solo siento que toda mi vida se concentra en mi [18] cerebro. Por ese motivo. y llegó a la ciudad el 2 de junio de 1883. Marcelino Menéndez Pelayo y Manuel del Palacio. como determinó el médico León Labbeé. doctor.[35] Sin embargo. Consistió en levantar dos costillas de la región dorsal. y contrajo neumonía. posiblemente entre el 8 y el 10 de marzo de 1888. además de Juan Valera. que rechazó. a más de dos figuras italianas: Cesare Cantù y Edmundo de Amicis. Montalvo armó inmediatamente un viaje a Madrid. ubicado en la Puerta del Sol. Cuando Labbeé se dio cuenta. Al terminar el largo proceso operatorio. No tema. después de cortar en una extensión de un decímetro. escrito con pasmosa fuerza de improvisación y lleno de ataques violentos contra Ordóñez y la Iglesia. indicó la conveniencia de practicar una operación inmediata. y luego colocar algo como una bomba. -Todo esto duró cosa de una hora. aunque lo mejoró durante un tiempo. los Siete Tratados no fueron bien recibidos por todos. La actitud serena y hasta majestuosa. Montalvo empezó la publicación de El Espectador. practicantes y espectadores. Leopoldo García Ramón y Carlos Gutiérrez. Los médicos que habían atendido a Montalvo los primeros días de su enfermedad no se dieron cuenta que la neumonía inicial que lo aquejaba se había convertido en un derrame pleural. mediante pinzas que recogen carnes sangrientas. para sorpresa de todos contestó diciendo: "En ninguna ocasión de mi vida he perdido la conciencia de mis actos. Operará usted como si su cuchilla no produjera dolor". El mismo año el presidente José Plácido Caamaño le ofreció una diputación. Yerovi y Clemente Ballén. De vuelta en Francia. a la que Montalvo aceptó someterse. Jesús Pando y Valle. Uno de ellos exclamó: ese hombre es un carácter.[38] Montalvo también fue sometido a una operación de apostemas en la garganta. que me mueva. la Iglesia en el Ecuador. a través del arzobispo de Quito monseñor José Ignacio Ordóñez. mientras tanto. cada uno de los cuales contenía diecisiete. de que se había presentado un peligroso foco de supuración. dar la mayor dilatación a la herida.Ansioso por conquistar la fama en España. diecinueve y nueve ensayos cada uno. relató lo siguiente: . horroriza. son los que siguen: La operación que sufrió Montalvo. Pronto Montalvo respondió al clérigo por medio de su libro Mercurial eclesiástica. Últimos días En los días siguientes los síntomas de su enfermedad fueron empeorando y Montalvo cayó prácticamente en la indigencia. que tiene el doble objeto de aspirar los productos del foco purulento. en 1886. Esa herida quedó abierta hasta su muerte. las partes blandas de esa región. y en poco tiempo León XIII incluyó a los Siete Tratados en el Índice de libros prohibidos. el enfermo no había exhalado una queja. En 1888 el presidente Antonio Flores Jijón le ofreció la posición de cónsul en Burdeos y Montalvo no aceptó su propuesta. interesó a los médicos. en el momento de decir si concedía su permiso para la anestesia. quien lo sometió a un tratamiento que. ni contraído un músculo.[37] Los detalles testimoniales del doctor Agustín Yerovi. libro compuesto de tres volúmenes. El 19 de febrero de 1884 el arzobispo reprobó y condenó los Siete Tratados por medio de una carta pastoral. no pudo detener sus cada vez más intensos padecimientos. Podría componer hoy una elegía como no la he hecho en mi juventud" Leopoldo García Ramón. mostró su descontento con la obra. tras un nuevo examen del líquido pleural.[37] Cuando llegó el día de la operación. Emilia Pardo Bazán. harto difícil. quien confesó que iba a acompañarle semanalmente mientras estuvo postrado. sus planes de retorno al Ecuador fueron fracasando.[36] Más tarde. y tuvo que permanecer en París. su salud se deterioró de manera brusca debido al mal clima: un fuerte aguacero lo sorprendió mientras regresaba de la casa editorial donde había corregido ciertos detalles del tercer volumen de El Espectador. y que no había otra opción que dejar abierta la herida para ir drenando periódicamente e líquido l purulento. es decir: algo como fuego. sobre este hecho.

Obra Influencias Antigüedad clásica Montalvo leyó todo cuanto entonces se podía leer acerca de Historia. siendo el cimiento sólido de su formación y el arma que esgrimió en sus enconadas polémicas.[46] Literatura francesa Las letras francesas. Le consideré perdido. desde los romances hasta el romanticismo. en septiembre del año pasado 1888). aunque no se dejó influir. por su oratoria.[51] Sentía admiración por Goethe.[47] sus modelos fueron Chateaubriand. los temas y las ideas de los maestros italianos. tuvieron decisiva influencia sobre los escritores hispanoamericanos. son eco de El espíritu de las leyes de Montesquieu. la poesía y especialmente la Gramática de Andrés Bello. a Durante el régimen liberal se repatriaron sus restos embalsamados a Guayaquil. se me oprimió ( dolorosamente el corazón al comprobar los progresos de la terrible neumonía purulenta que le consumía. quienes junto a Rousseau inspiraron su pensamiento político. De Hispanoamérica conocío la prosa de Bolívar. Yerovi para manifestarle sus últimos deseos (entre ellos el ser enterrado en París). Por otro lado.. aunque no conocía el idioma. Montalvo consideraba a las letras españolas contemporáneas a él (segunda mitad del siglo XIX) como vagas e improductivas. En más de una ocasión hizo críticas a varias obras literarias españolas y dedicó su ensayo El buscapié a exaltarlas. antes y después de las guerras de la Independencia. ciudadanía etc. a donde llegaron el 12. muy a pesar de todo. y Rousseau tuvo su influencia en el escritor ecuatoriano por sus ideas sobre educación.[48] mientras que por Lamartine sentía un profundo aprecio. a los cinco dramas que escribió y que fueron recopilados en su Libro de las pasiones: La Leprosa. En 1895 se publicó de manera póstuma en Francia Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. fui a visitarle. la poesía de Olmedo y los argentinos precursores del romanticismo. despeinado. expresadas en Emilio y El Contrato Social. Asimismo admiraba a Montaigne y Montesquieu. Granja y El dictador.[50] Su revista El Espectador se inspiró en The Spectator de Addison. Estado.[40] La condición de Montalvo cada vez era peor. y probablemente sus ensayos fueron también inspirados por Bacon. sobre él. para reposar desde entonces en su mausoleo. y el 12 de julio de 1889 fueron enterrados en el cementerio de la ciudad. Schiller y Klopstock dijo que eran "ingenios de primer [52] orden. En definitiva. ¡qué limpieza la de su ropa interior! ¡Con qué afán arreglaba los puños de la camisa de dormir para ocultar sus pobres muñecas! ¡Cuánto agradeció a mi mujer que consintiese verle así. Rousseau y Victor Hugo. El teatro romano de Terencio. sin afeitar. Muchas de las ideas de Montalvo.[44] Del mismo modo. El descomulgado. sentía admiración por la antigua Roma. donde permaneció hasta el 10 de abril de 1932. al mismo tiempo que despreciaba la continuación escrita por Avellaneda. y de Roma a Julio César. . gobierno. aunque sin juicios críticos. El romanticismo tanto español como hispanoamericano tuvo sus simientes en Francia. Jara. Fueron sus últimas palabras. si no de inspiración. Al día siguiente de su exhumación se trasladaron a Ambato. lo grecolatino llegó al escalón más alto de su saber. De Montaigne tomó no sólo la exaltación del hombre en su estado natural. Montalvo fue un ideólogo romántico del liberalismo.[49] Otras influencias En cuanto a la literatura en inglés.[45] Admiraba de Grecia a Sócrates. el 17 de enero pidió a su ama de llaves que lo vistiera con su traje negro y con frac y le pidió que tratara de comprar un puñado de claveles para su féretro. aunque supo apreciar a los intelectuales españoles de la época. como ejemplo del soldado. al parecer. Literatura española Conocía buena parte de la literatura española. habían practicado en su garganta una operación difícil y dolorosa. y a Cicerón. hecho una ruina! Luchaba con rabia contra la enfermedad: no quería morir. de modelo. y el 15 de enero de 1889 hizo aproximar al doctor Agustín L. sino varios temas y la técnica literaria que usaba en sus ensayos. Conocía las grandes obras literarias publicadas en italiano. sin ser necesariamente copiadas. La literatura estadounidense también fue citada por Montalvo. impugando especialmente las malas traducciones de textos. por el estilo. y en 1902. estudió los clásicos del siglo XVIII.[42] La colonia ecuatoriana costeó sus funerales que fueron solemnes y en la iglesi de San Francisco de Sales. En cuanto a la literatura en alemán. Geometría Moral. Llevaba en el costado una herida que a propósito mantenían abierta los médicos.[41] el 16 de enero comenzó a agonizar. admiraba mucho a Byron y a Milton. Plauto y Séneca sirvió.[43] y citó en sus obras de manera directa o glosada a bastantes griegos de la antigüedad. y en América brotó primero y duró más. Sentía especial admiración y respeto por Cervantes y consideraba a su Don Quijote de la Mancha como lo más acabado en el mundo de las letras.Cuando a mi regreso de España. Filosofía y Literaturas Elénicas. de esas antorchas altísimas que se hallan a la vista de todas las naciones". aunque en menor grado.

Asimismo. Montalvo era consciente del influjo del periodismo como motor generador en la cultura y en la vida social y política. aunque lo usó para sustentar con cierto afán de proselitismo puntos de vista que compaginaban su orientación ideológica y política. el pueblo era tan culpable del establecimiento de una tiranía como el mismo tirano. Fiaba de la moral y de los principios como base del funcionamiento de la nación. Su poesía ha sido considerada como fría y llena de reminiscencias y desde el punto de vista temático. en la cual Montalvo se preocupaba mucho de demostrar la perfección lingüística a la que llegó Cervantes. toda la obra de Montalvo sería ensayística. calificó como barbarie. entre otras cosas. como hombre de su época no permanecía insensible ante el aspecto heroico de las luchas y la grandeza que hay en despreciar la propia vida en aras de un ideal. así. Anticlericalismo Montalvo deseaba la separación de Iglesia y Estado. aunque llegó a oponerse al voto popular si el país no gozaba de sus libertades. No fueron creaciones para ser representadas. como es y como será por los siglos de los siglos. la propagación de la cultura. A la nación le importa esa rebaja. proyecto de ley reduciendo la pensión impuesta a ese artículo. como "el abuso triunfante. Atacaba o defendía al clero según su situación política. i afirma: No. estropeado moralmente.[61] Respecto a los derechos de las personas. Su posición liberal le llevó a oponerse a cualquier régimen que no haya sido elegido por sufragio. los españoles nos lo dejaron. y el fanatismo religioso.[62] Consciente de la gran responsabilidad que pesaba sobre los intelectuales con respecto de los problemas sociales de los ndígenas. que en la composición de sus ensayos son frecuentes las digresiones[54] En cuanto a lo poético. inquebrantable"[60] En su opinión. pero le molestaba el hecho de que algunas fueran injustas. el despotismo de los gobiernos. y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. compuesto de cinco dramas. pone de relieve los males que corrompen una sociedad y denuncia inmisericorde los elementos causantes de esta estagnación". en vez de desarrollar sus personajes. ya sea por timidez o apatía. carente de originalidad. nosotros no hemos hecho este ser humillado.[58] Montalvo era muy respetuoso de las leyes. sólo se conocen cinco. más por su idea de igualdad de todos los hombres ante Dios que por simpatía hacia ellos. pero sí hay algunas poesías sueltas a través de sus escritos. para que haya tiranía necesariamente debía haber un pueblo dispuesto a soportarla. y en sus escritos no pretendía hablar a sus lectores de religión y fe sino del Ecuador y de su gobierno. defendió en varias ocasiones los derechos de la mujer. Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. soberbio. el ensayo es el "género en el cual como tapiz Montalvo copia la cruenta lucha política de una época.[56] Su única novela. entre otras formas. A la República le importa por entonces aquella reducción.[56] Como periodista. pues probablemente tenía prejuicios raciales. publicados después de su muerte bajo el título de El libro de las pasiones. el tema le atrae y le repele a la vezµ. En El Cosmopolita atacaba a los legisladores que creaban o derogaban leyes a su conveniencia: Un diputado tiene las mercaderías en camino para la aduana. Según el profesor Antonio Sacoto Salamea. Montalvo de acuerdo con esta idea.[57] Temas frecuentes Civilización y Barbarie En el ensayo hispanoamericano de la época se consideró que la barbarie era el obstáculo para el avance de la civilización. con la excepción de su Libro de las pasiones. Por eso el profesor Louis Arquier afirmó que ´Cada vez que habla de política el articulista se enfrenta con una contradicción.Géneros Si se comprende al ensayo como un género. nos da conceptos de la cultura y la barbarie.[63] Montalvo en pocas ocasiones se refería a los militares. En más . y al periodismo una rama del ensayo. aunque bien pudieran montarse en escena. Política Montalvo era un idealista y le desagradaba la realidad política del Ecuador. su preocupación más bien fue didác tica. pues sus obras teatrales tenían un fondo moralista. que es una novela. abandonado de Dios y la suerte. es una continuación del Quijote ambientada en América. a la que se refería.[53] Hay que notar. También defendió los derechos de los indígenas y los negros. sin embargo. los actos de opresión imperialista.[55] Respecto a los dramas que escribió. proyecto de ley rebajando los derechos anexos a esas mercaderías. y le preocupaba mucho destacar la importancia de las dotes morales de los políticos. el uso de la fuerza bruta. Pensaba que la historia y la guerra son inseparables y se limitaba a discernir entre guerras justas e injustas. Otro diputado es dueño de una fábrica en que se elabora cierto artículo. no publicó ningún libro de poesías. cuando en realidad tanto los conservadores como los liberales tenían defectos.[59] También despreciaba la tiranía.

Caracas. allí están los frailes gachupines a quemarse las manos en el púlpito. su posición frente al clero obedecía a la política en primer lugar. se dio cinco mil azotes. Monseñor Antonelli. rechaza el Concordato firmado por García Moreno y termina especificando que considera el cristianismo como la verdadera religión y aseverando: "Nunca seré contrario sino de la superstición. Monseñor José Ignacio Ordóñez. Con la misma deferencia Montalvo en 25 páginas se expresa con la mayor claridad acerca de lo que deben ser a su juicio las relaciones entre Iglesia y Estado.[66] Continuó con su oposición al clero en sus Siete Tratados y en las citadas Las Catilinarias.[67] Un caso ilustrativo es su Contestación a la carta de un sacerdote católico al señor redactor de El Cosmopolita. meter en la boca una vela encendida. y no sólo no admitía el menor indicio de oposición sino que la consideraba como herejía. cóleras furibundas de los volcanes. buscando en vano su apoyo político. a pesar de lo cual no dejó de ser religioso. quemarse las manos en un mechero. Lima. y cuestionaba el ´mito de una Iglesia perfecta hasta el más mínimo detalle y autorizada así a sancionar cualquier asomo de críticaµ. lluvias de ceniza. burlándose así de las cosas santas. y gritando que por las maldades y falta de devoción de la gente había ocurrido esa desgracia. pero en la mayoría de las veces sus escritos eran anticlericales. quien. quien con suma cortesía defendía la necesidad del Concordato. a morder cabos de vela. El nuncio le mandó una segunda cart de a tono amistoso. y.[64] de una ocasión. y decir que todo lo provocan y lo hacen los liberales. el fanatismo y los abusos de los malos sacerdotes".[65] Respecto al fanatismo religioso. gritar que en ese instante el diablo estaba andando suelto por la iglesia. Buenos Aires. salir azotándose por las calles de Quito. y formar remolinos espantosos de plebe engañada y escarnecida. a ver el diablo con sus ojos.[69] En definitiva. desnudo por delante seis dedos abajo el ombligo. Se declara partidario del Patronato. Al mismo penitente embaidor se le había visto. como a cualquier otra. No obstante. publicada en el número 3 de su revista. escrita como respuesta a la condena del portavoz del clero. por simoníaco. del pueblo congregado. ni gobierno que le mande con grilletes a Guayaquil. y hasta de Sancho Panza. relató una anécdota interesante aunque exagerada en Las Catilinarias: Hase visto en Quito un cabrón de Méndez subir al púlpito. que se han visto repetir mil veces en Quito en las mayores aflicciones públicas. afirma que en caso de desacuerdo ha de primar la razón de Estado. subió allá el arlequín. luego a su filiación liberal antiteocrática y a experiencias vividas ante el clero. se puede asegurar que en la práctica Montalvo se llevó mejor con la autoridad eclesiástica que con los católicos conservadores. El citado sacerdote era el nuncio apostólico. del Gobierno. En El Cosmopolita atacó al clero porque era un miembro fuerte e influyente del Partido Conservador que dominaba entonces el poder. Su obra más furibunda fue Mercurial eclesiástica. escribió para elogiar las cualidades del buen clero. también por interesarse más en los bienes terrenales que en los celestiales. Cuando escribió esta obra. En Bogotá. Levantada ahí al punto una armazón de madera en la plaza de la Catedral de Quito. del siglo décimonono. porque se sentía defraudado al ver que el clero no luchaba contra Veintemilla.[68] Montalvo se oponía a la dominación clerical. en 1866. cuando el terremoto de Imbabura. Y no ha habido policía que baje a ese pícaro del pescuezo y le imponga un fuerte castigo corporal. Santiago. se dio siquiera cinco buenos y pasaderos. a embarcarle en el primer buque ballenero que parezca. a su obra. el clero era muy poderoso en Ecuador. y probando con esto que la virtud de Dios obraba en él. parecerán imposibles estas escenas de nefanda barbarie. al fin y al cabo. forrada la espalda con un cuero de vaca debajo de un tul negro. . Terremotos. defendiendo siempre el punto de vista de la Iglesia pero sin condenar las posiciones personales del escritor.