BIOGRAFÍA DE JUAN MONTALVO

Juan María Montalvo Fiallos (Ambato, Ecuador, 13 de abril de 1832 ² París, 17 de enero de 1889) fue un ensayista y novelista ecuatoriano. Vivió apasionadamente la política de partidos de su país, y su pensamiento liberal estaba fuertemente marcado por el anticlericalismo y la oposición a los dictadores Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintemilla. Luego de la publicación de la revista El Cosmopolita, por medio de la cual criticaba a la dictadura de García Moreno, Montalvo viajó a Colombia, donde escribió gran parte del resto de su obra. Uno de sus libros más conocidos es Las Catilinarias, publicado en 1880. Entre sus ensayos destacan Siete Tratados (1882) y Geometría Moral (póstumo, 1902). También escribió una secuela de Don Quijote de la Mancha, llamada Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Murió a causa de una pleuresía en París. Su cuerpo fue embalsamado y se expone en un mausoleo construido en su ciudad natal, en Ecuador. Infancia y formación Su padre, don Marcos Montalvo, hijo de un inmigrante andaluz, se dedicaba a los negocios ambulantes. En Quinchicoto, cerca de Ambato, conoció a doña Isabel Villacreses de Fiallos, con quien se casó el 20 de enero de 1811.[1] La pareja tras un tiempo se domicilió en Ambato, ciudad en la que don Marcos llegó a destacarse.[2] Fallecidos ya algunos hermanos en la edad de la infancia, Juan se convirtió en el menor de los varones, y sus padres le procuraron mimos y cuidados. Tuvo siete hermanos: Francisco, Francisco Javier, Mariano, Alegría, Rosa, Juana e Isabel. Su niñez transcurrió no sólo en su casa, sino también en la cercana quinta de Ficoa. En 1836 sufrió de viruelas y quedó con el rostro marcado. A los siete años fue a la escuela, una humilde casa de aldea, de una sola planta, pobremente administrada y sostenida.[3] En 1843, cuando tenía once años, su hermano fue arrestado, encarcelado y desterrado por enfrentarse políticamente a la dictadura de Juan José Flores. Según el escritor Galo René Pérez, el destierro de su hermano le "dejó una lesión moral de la que no se recuperó jamás", llevándolo a odiar a las dictaduras.[4] En 1845, su hermano regresó de su destierro en Perú, y lo llevó consigo a Quito a continuar sus estudios. Sus dos hermanos mayores, Francisco y Francisco Javier, le orientaban e influenciaban en su gusto por las letras, [5] aparte de haberle creado, cada uno con su prestigio, un ambiente favorable en el mundo de sus estudios. Entre 1846 y 1848 empezó a estudiar gramática latina en el colegio San Fernando. Posteriormente estudió filosofía en el seminario San Luis, donde recibió el grado de maestro,[6] y después ingresó a la Universidad de Quito para estudiar Derecho, no porque quisiera ser abogado, sino porque entre las profesiones de entonces (medicina, leyes y teología) ésta le era la menos desagradable.[7] En Quito se hizo amigo del poeta y político liberal Julio Zaldumbide, con quien se reunía de continuo. En su casa a veces asistían practicantes de letras, destinados a convertirse en conocidos escritores: Agustín Yerovi, José Modesto Espinosa y Miguel Riofrío. Juntos comentaban a los grandes autores románticos europeos. En 1853 el presidente Urbina decretó la libertad de estudios en colegios y universidades. Por las nuevas regulaciones, Montalvo se vio privado de su cargo de secretario en el colegio San Fernando y además fue impulsado a abandonar su carrera de Derecho tras haber aprobado solamente el segundo curso. Así, decidió volver a Ambato. [8] En el ambiente melancólico de su casa (sus padres y su hermano mayor para entonces habían fallecido) se concentró en el enriquecimiento de su formación de autodidacta, acostumbrado a tomar notas de sus lecturas en cuadernos que se conservan.[9] Estudiaba gramática española y tratados de carácter idiomático. Profesando un respeto consciente a Capmany y Clemencín, estaba convencido de que era necesario fundar las originalidades estilísticas en la posesión de una forma correcta autorizada por los clásicos y los estudiosos más notables de la lengua.[10] Primer viaje a Europa El 17 de febrero de 1857, durante el gobierno de Francisco Robles, Montalvo fue nombrado adjunto civil a la legación ecuatoriana en Roma, mientras que Francisco Javier Salazar fue nombrado secretario de la misma. En buena medida este nombramiento se dio gracias a las diligencias de su influyente hermano, el doctor Francisco Javier Montalvo.[11] A mediados de julio llegó a Francia. Aunque el asiento de sus funciones de adjunto civil era

publicando en su contra dos folletos: El Masonismo Negro y Bailar Sobre las Ruinas. y quizá una revolución. temiendo por su vida. Montalvo se volvió melancólico. atravesando La Mancha. inclinación que tuvo desde sus años de infancia.[14] Su permanencia en París duró tres años. Ahí buscó fomentar la oposición contra el gobierno de su país. los paseos urbanos de observación provechosa. amigo nunca. Montalvo recibió la primera carta de Eloy Alfaro desde Panamá. es un deseo de llorar a gritos al mismo tiempo que eso es imposible. me ofreció una letra para Barbacoas de la suma que yo quisiese.. por causas ajenas a su voluntad. disfrutando de la arquitectura musulmana de la Alhambra y el Generalife[16] De Granada regresó a París. escribió: La nostalgia consiste en un amor indecible por la patria y un profundo disgusto del país en que se está. sino también por la artritis que lo aquejaba. Mestanza y Semblantes continuaron su viaje hacia la costa. manifestó un agudo reumatismo. donde constató la miseria en que se hallaba la región en ese entonces. Y aunque ahí le faltó dinero para continuar su viaje. había salido del Ecuador con pocas pertenencias y le era imposible obtener ingresos seguros y periódicos. durante los cuales se dedicó a sus estudios. el país era gobernado por García Moreno. durante este tiempo se le . pues extrañaba su provincia. tuvo que expatriarse. le compró pasaje para Francia. Durante su destierro redactó varios libros. El libro de las pasiones. desterrado por García Moreno. Durante su estadía en Ipiales.[21] Una vez en Ipiales decidió continuar hacia Perú. y ni bien recibió su pasaporte para abandonar el país. un tanto discursiva. su interés inmediato fue establecer conexiones con las personas que quizás se hallaban en disposición de ayudarle. De Italia viajó a España. Estos escritos. joven apenas conocido para mí. no fueron bien recibidos en el Ecuador.[22] Pero no tuvo éxito. Retorno al Ecuador y exilio Tuvo que regresar al Ecuador no sólo por la inestabilidad de los gobiernos y la agitación política. para navegar a Panamá y desde allí hacia Europa. visitó Granada y Córdoba. tales como El bárbaro de América en los pueblos civilizados de Europa. Y no contento con traerme un billete de pasaje de primera clase. recomendó a Montalvo ante el doctor Ramón Rosero. partió la mañana del 17 de enero de 1869 rumbo a Ipiales junto a otros dos exiliados: Mariano Mestanza y Manuel Semblantes. no lo irritó del todo. En 1865 comenzaron sus amores con María Adelaida Guzmán. Pompeya y Venecia. otro hermano.[18] El 3 de enero de 1866. En 1867 editó El Precursor del Cosmopolita y al año siguiente comenzó a cartearse con Eloy Alfaro y polemizó con Juan León Mera. cuyos efectos le acompañaron durante el resto de su vida.. Montalvo se quedó seis meses en París. la cual rehusé.Roma. Alfaro nuevamente acudió en su ayuda. donde se encontró con José María Urbina.[19] por su parte. diplomático ecuatoriano. revista de carácter político-literario editada en Quito en 40 páginas. y me tranquilizó con la más exquisita delicadeza. y el mismo año Montalvo. regresó a Ipiales. Ahí conoció a don Pedro Moncayo. en 1859. y a celebridades francesas tales como Lamartine y Proudhon. invitándolo a acompañarlo. Llegado a la capital francesa. Sorrento. varias aventuras amorosas y breves tareas de oficina [15] Asimismo.[18] En 1869 se produjo la revolución de García Moreno. De las virtudes y los . publicó El Cosmopolita. pues desde su destierro cayó en una situación de apremio. se me vino por sus pasos. y especialmente le agradó Andalucía. le dio una suma de dinero para las primeras semanas de permanencia en aquel país y le prometió extenderle las ayudas que en lo posterior llegara a solicitarle. La familia Arellano del Hierro. Lo primero que hizo fue escribirle al dictador una larga carta. quien le brindó facilidades para su estímulo intelectual. después del primer período dictatorial de García Moreno. porque en esa ciudad me esperaba otro amigo. que le salió al paso. que según parece. con quien contrajo finalmente matrimonio en Ambato el 17 de octubre de 1868 y tuvo dos hijos. En Los proscritos. Cuando llegó. que este último dirigía. pero cargada de admoniciones y amenazas.[20] Regresó a Panamá. de Tulcán. y sostuvo una acalorada polémica con José Modesto Espinosa. y frustrado. Dejó Francia y en enero de 1858 ya se hallaba en Italia. está el de Eloy Alfaro.[13] También se acentuó su misantropía. Tan luego como supo el trance en que me hallaba. de Ipiales. la elaboración de páginas literarias. Visitó Roma. cuyas siguientes entregas siguieron apareciendo hasta enero de 1869. que conformaron una porción muy importante de su futura revista El Cosmopolita. para que le acogiera en su hogar.. rumbo a Ipiales. Montalvo lo relata de la siguiente manera: Entre los nombres que han de bendecir por cuenta mía. e igualmente memorables le resultaron sus impresiones de Nápoles.[12] Desde enero hasta agosto de 1858. ensayo aparecido en El Cosmopolita.[12] Durante esta etapa en París. por hallarse en un medio extraño e indiferente. los contactos con personalidades. mantuvo correspondencia con su hermano Francisco Javier destinada a su publicación en el semanario quiteño La democracia. disfrutó mucho su visita a Florencia. Acudió a la embajada de Colombia. Diario de un loco.[17] A finales de 1861 colaboró en la revista literaria El Iris de Quito. Pronto fraternizaron y Alfaro le instaló cómodamente.

de cinco años y ocho meses. el 6 de septiembre del mismo año Montalvo llegó a Guayaquil y fue recibido por una entusiasta multitud. y el 30 de julio de 1881 estaba ya en Barbacoas. Pero pronto fue llamado por Eloy Alfaro. cercana a Baños. se comprometió a ayudarle económicamente y a vigilar la edición de sus folletos.[27] Tras un tiempo.[31] Eloy Alfaro le había anunciado únicamente que su viaje a Europa no admitía ya dudas.[26] Y aunque Montalvo ese día había conseguido verse lisonjeado públicamente. Cuando después de 3 meses regresó a Ipiales. Segundo viaje a Europa Estaba orgulloso de sus Siete Tratados y deseaba publicarlos de la forma más lujosa posible. junto con José Miguel Macay. pues Ignacio de Veintemilla se proclamó dictador el 8 de septiembre. Dijo: El objetivo (de la Internacional) es honesto. el colombiano Faustino Lemos Rayo. sus anhelos plausibles. En los comicios de 1877 fue electo diputado por la provincia de Esmeraldas. Finalmente Montalvo viajó a París con el deseo de editar su obra Siete Tratados. hasta que consiguió el auspicio del empresario José Joaquin de la ciudad de Besançon. Así. quien quería cobrarse una venganza de celos conyugales. Al enterarse de la noticia. En mayo de 1876 de manera voluntaria y con el socorro económico de sus amigos liberales. Nariño.. pues no contaba con suficientes recursos económicos. pero no asistió nunca a las Cámaras. El 9 de julio organizó la que se denominó "Sociedad Republicana" y en su discurso inaugural exaltó la importancia de la Internacional y propuso algunos de sus principios. el 6 de agosto.[34] . los enemigos del pueblo están gritando contra ellas. se le comunicó la noticia desde Ambato. sino mi pluma quien le ha matado". su alegría no duró mucho. mediante diligencia personal de Alfaro. el autor del homicidio fue un hombre ajeno a los conjurados.La Internacional reconoce el principio de propiedad no quiere sino que las clases laboriosas no malogren su trabajo y la industria tenga sus leyes a las cuales se sometan la ociosidad y el lujo. Pero no logró reunir el dinero que demandaba el proyecto. su próspero socio financiero.vicios y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. quien había llegado a Guayaquil a preparar un pronunciamiento contra el gobierno de Borrero. A finales de mayo.[23] En octubre de 1874. Montalvo fue reconocido y elogiado por varios críticos europeos. mediante la palabra impresa. La organización del trabajo. cuyo último número se publicó el 26 de agosto de 1878. los medios de que se vale son lícitos. El 22 de junio apareció el primer número de la revista El Regenerador. Sus amigos le prevenían del riesgo que corría bajo el nuevo gobierno. habían recibido los dos volúmenes de los Siete Tratados el director del diario El Globo y Emilio Castelar. fruto de su concubinato. la relación que tenía con su esposa se quebrantó por completo por el estilo de vida que Montalvo llevaba y por su desentendimiento en las obligaciones familiares. la libertad revestida del derecho. Cuando fueron publicados sus Siete Tratados. de inmediato se empeñó en acciones concretas de agitación popular y de levantamiento armado contra la dictadura de Veintemilla. De todos modos. Montalvo regresó al Ecuador.. El 23 de octubre de 1882 su esposa María Adelaida falleció. que mantuvo hasta sus últimos días. La dictadura perpetua inspiró a un grupo de liberales a asesinar a García Moreno. Esta sociedad no es perseguida por la fuerza pública. que en efecto circuló entre los guayaquileños al día siguiente. pero no comenzó a circular en Ecuador antes de mayo de 1875. Paradójicamente.[33] Con ella tendría un hijo en 1886.[30] Para este entonces. donde vivió preocupado y pendiente de su seguridad. sofrenada por el deber y otros fines semejantes.[32] En consecuencia. son los de esa asociación que está rebosando en Europa. finalmente partió hacia Ipiales. Fue incapaz de hablar en público. donde permanecería por un tiempo indefinido. aunque sólo en el ámbito de la cultura hispana (mantenida por emigrantes españoles e hispanoamericanos por medio de publicaciones) o hispanistas de París. fue publicado su libelo La dictadura perpetua. Montalvo afirmó: "no ha sido el machete de Rayo. la correspondencia de honorarios y salarios con oficios y obras. ahí se detuvo más de doce días. cierto: Pero ¿qué autoridad tienen para la democracia las alharacas de Napoleón III y de Bismarck?[25] Dejó transitoriamente la ciudad para descansar en una propiedad de sus hermanos.[28] En poco más de un mes viajó a Panamá. Ministro de Gobierno del presidente Antonio Borrero. es moderado. pero Montalvo no podía exiliarse. En 1872 falleció su hijo Carlos Alfonso. En Quito publicó el folleto Del Ministro de Estado por medio del cual atacó y ocasionó la renuncia de Manuel Gómez de la Torre. y el mismo año Montalvo inició una relación sentimental con la francesa Augustine-Catherine Contoux.[24] Poco después publicó el ensayo El último de los tiranos. con la intención de publicar Las Catilinarias. Montalvo se apresuró a promocionar sus tratados en España.[29] Dejó de nuevo Ipiales. y más bien prometió un agradecimiento a su modo. antes de encaminarse a Tumaco y de ahí a Panamá.

[39] Montalvo comprendió que su fin se aproximaba y pidió ser conducido a su casa de la rué Cardinet No. después de cortar en una extensión de un decímetro. libro compuesto de tres volúmenes. Uno de ellos exclamó: ese hombre es un carácter.[35] Sin embargo. que tiene el doble objeto de aspirar los productos del foco purulento. Jesús Pando y Valle. cada uno de los cuales contenía diecisiete. Consistió en levantar dos costillas de la región dorsal. en 1886. posiblemente entre el 8 y el 10 de marzo de 1888. No tema. Al terminar el largo proceso operatorio. y tuvo que permanecer en París. practicantes y espectadores. como determinó el médico León Labbeé. interesó a los médicos. que rechazó. y luego colocar algo como una bomba. Podría componer hoy una elegía como no la he hecho en mi juventud" Leopoldo García Ramón. El mismo año el presidente José Plácido Caamaño le ofreció una diputación. El 19 de febrero de 1884 el arzobispo reprobó y condenó los Siete Tratados por medio de una carta pastoral. Yerovi y Clemente Ballén. doctor. tras un nuevo examen del líquido pleural. sobre este hecho. dar la mayor dilatación a la herida. en el momento de decir si concedía su permiso para la anestesia. y que no había otra opción que dejar abierta la herida para ir drenando periódicamente e líquido l purulento. el arzobispo Ordóñez viajó a Roma con la intención de conseguir del Papa la prohibición de su lectura. ni contraído un músculo. indicó la conveniencia de practicar una operación inmediata. quien confesó que iba a acompañarle semanalmente mientras estuvo postrado. Se instaló en el mejor hotel de aquellos años: el Hotel París. escrito con pasmosa fuerza de improvisación y lleno de ataques violentos contra Ordóñez y la Iglesia. e inyectar líquidos antisépticos. los Siete Tratados no fueron bien recibidos por todos. el enfermo no había exhalado una queja. las partes blandas de esa región. De vuelta en Francia. para sorpresa de todos contestó diciendo: "En ninguna ocasión de mi vida he perdido la conciencia de mis actos. Montalvo armó inmediatamente un viaje a Madrid. además de Juan Valera. Esa herida quedó abierta hasta su muerte. Emilia Pardo Bazán. su salud se deterioró de manera brusca debido al mal clima: un fuerte aguacero lo sorprendió mientras regresaba de la casa editorial donde había corregido ciertos detalles del tercer volumen de El Espectador. a la que Montalvo aceptó someterse. mientras tanto. Pronto Montalvo respondió al clérigo por medio de su libro Mercurial eclesiástica. y llegó a la ciudad el 2 de junio de 1883.Ansioso por conquistar la fama en España.[35] En París. la Iglesia en el Ecuador. Muchos hombres de letras fueron a visitarle o le invitaron a encontrarse con ellos: Gaspar Núñez de Arce. relató lo siguiente: . Marcelino Menéndez Pelayo y Manuel del Palacio. sus planes de retorno al Ecuador fueron fracasando. Durante ese largo tiempo de padecimientos frecuentemente le visitaron Agustín L. horroriza. En 1888 el presidente Antonio Flores Jijón le ofreció la posición de cónsul en Burdeos y Montalvo no aceptó su propuesta. y en poco tiempo León XIII incluyó a los Siete Tratados en el Índice de libros prohibidos. el cirujano advirtió que había evidencia de que el foco infeccioso había invadido otros puntos del organismo. Por ese motivo.[37] Cuando llegó el día de la operación. de que se había presentado un peligroso foco de supuración. es decir: algo como fuego. harto difícil. y contrajo neumonía. son los que siguen: La operación que sufrió Montalvo. mediante pinzas que recogen carnes sangrientas. mostró su descontento con la obra. Operará usted como si su cuchilla no produjera dolor".[37] Los detalles testimoniales del doctor Agustín Yerovi. Los médicos que habían atendido a Montalvo los primeros días de su enfermedad no se dieron cuenta que la neumonía inicial que lo aquejaba se había convertido en un derrame pleural. Montalvo empezó la publicación de El Espectador. no pudo detener sus cada vez más intensos padecimientos. ubicado en la Puerta del Sol. a través del arzobispo de Quito monseñor José Ignacio Ordóñez. -Todo esto duró cosa de una hora.[38] Montalvo también fue sometido a una operación de apostemas en la garganta. Cuando Labbeé se dio cuenta. diecinueve y nueve ensayos cada uno. La actitud serena y hasta majestuosa.[36] Más tarde. que me mueva. 26 donde dijo: "Solo siento que toda mi vida se concentra en mi [18] cerebro. a más de dos figuras italianas: Cesare Cantù y Edmundo de Amicis. Leopoldo García Ramón y Carlos Gutiérrez. quien lo sometió a un tratamiento que. Últimos días En los días siguientes los síntomas de su enfermedad fueron empeorando y Montalvo cayó prácticamente en la indigencia. aunque lo mejoró durante un tiempo.

quienes junto a Rousseau inspiraron su pensamiento político. La literatura estadounidense también fue citada por Montalvo. expresadas en Emilio y El Contrato Social. sobre él.[49] Otras influencias En cuanto a la literatura en inglés. Yerovi para manifestarle sus últimos deseos (entre ellos el ser enterrado en París).[45] Admiraba de Grecia a Sócrates. ¡qué limpieza la de su ropa interior! ¡Con qué afán arreglaba los puños de la camisa de dormir para ocultar sus pobres muñecas! ¡Cuánto agradeció a mi mujer que consintiese verle así. Filosofía y Literaturas Elénicas. Rousseau y Victor Hugo. por su oratoria.[43] y citó en sus obras de manera directa o glosada a bastantes griegos de la antigüedad. y en 1902.[48] mientras que por Lamartine sentía un profundo aprecio. sin afeitar. lo grecolatino llegó al escalón más alto de su saber. Jara. siendo el cimiento sólido de su formación y el arma que esgrimió en sus enconadas polémicas. El descomulgado. la poesía y especialmente la Gramática de Andrés Bello.[44] Del mismo modo. tuvieron decisiva influencia sobre los escritores hispanoamericanos. en septiembre del año pasado 1888). Granja y El dictador. Obra Influencias Antigüedad clásica Montalvo leyó todo cuanto entonces se podía leer acerca de Historia. admiraba mucho a Byron y a Milton. . y a Cicerón. al parecer. se me oprimió ( dolorosamente el corazón al comprobar los progresos de la terrible neumonía purulenta que le consumía. Montalvo consideraba a las letras españolas contemporáneas a él (segunda mitad del siglo XIX) como vagas e improductivas. aunque no se dejó influir. a Durante el régimen liberal se repatriaron sus restos embalsamados a Guayaquil. De Montaigne tomó no sólo la exaltación del hombre en su estado natural. Plauto y Séneca sirvió. Muchas de las ideas de Montalvo. Le consideré perdido. Sentía especial admiración y respeto por Cervantes y consideraba a su Don Quijote de la Mancha como lo más acabado en el mundo de las letras. fui a visitarle.[41] el 16 de enero comenzó a agonizar. los temas y las ideas de los maestros italianos. al mismo tiempo que despreciaba la continuación escrita por Avellaneda. Geometría Moral.[46] Literatura francesa Las letras francesas. De Hispanoamérica conocío la prosa de Bolívar.[47] sus modelos fueron Chateaubriand. Llevaba en el costado una herida que a propósito mantenían abierta los médicos. y el 15 de enero de 1889 hizo aproximar al doctor Agustín L. ciudadanía etc. donde permaneció hasta el 10 de abril de 1932. y en América brotó primero y duró más. En definitiva. estudió los clásicos del siglo XVIII. y probablemente sus ensayos fueron también inspirados por Bacon. sentía admiración por la antigua Roma. En más de una ocasión hizo críticas a varias obras literarias españolas y dedicó su ensayo El buscapié a exaltarlas. si no de inspiración.. sino varios temas y la técnica literaria que usaba en sus ensayos. Literatura española Conocía buena parte de la literatura española. la poesía de Olmedo y los argentinos precursores del romanticismo. Fueron sus últimas palabras. de esas antorchas altísimas que se hallan a la vista de todas las naciones". por el estilo. Estado. de modelo. aunque no conocía el idioma. son eco de El espíritu de las leyes de Montesquieu. despeinado. a los cinco dramas que escribió y que fueron recopilados en su Libro de las pasiones: La Leprosa. y el 12 de julio de 1889 fueron enterrados en el cementerio de la ciudad.Cuando a mi regreso de España. Conocía las grandes obras literarias publicadas en italiano. En 1895 se publicó de manera póstuma en Francia Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Asimismo admiraba a Montaigne y Montesquieu. antes y después de las guerras de la Independencia. impugando especialmente las malas traducciones de textos. aunque sin juicios críticos. a donde llegaron el 12. habían practicado en su garganta una operación difícil y dolorosa. el 17 de enero pidió a su ama de llaves que lo vistiera con su traje negro y con frac y le pidió que tratara de comprar un puñado de claveles para su féretro. Schiller y Klopstock dijo que eran "ingenios de primer [52] orden. El romanticismo tanto español como hispanoamericano tuvo sus simientes en Francia. Por otro lado. gobierno. muy a pesar de todo. El teatro romano de Terencio. como ejemplo del soldado. desde los romances hasta el romanticismo. Al día siguiente de su exhumación se trasladaron a Ambato. Montalvo fue un ideólogo romántico del liberalismo. En cuanto a la literatura en alemán.[40] La condición de Montalvo cada vez era peor. aunque supo apreciar a los intelectuales españoles de la época. aunque en menor grado. para reposar desde entonces en su mausoleo.[42] La colonia ecuatoriana costeó sus funerales que fueron solemnes y en la iglesi de San Francisco de Sales.[50] Su revista El Espectador se inspiró en The Spectator de Addison. sin ser necesariamente copiadas. y Rousseau tuvo su influencia en el escritor ecuatoriano por sus ideas sobre educación. hecho una ruina! Luchaba con rabia contra la enfermedad: no quería morir.[51] Sentía admiración por Goethe. y de Roma a Julio César.

Géneros Si se comprende al ensayo como un género.[62] Consciente de la gran responsabilidad que pesaba sobre los intelectuales con respecto de los problemas sociales de los ndígenas. Anticlericalismo Montalvo deseaba la separación de Iglesia y Estado. que es una novela.[57] Temas frecuentes Civilización y Barbarie En el ensayo hispanoamericano de la época se consideró que la barbarie era el obstáculo para el avance de la civilización. aunque lo usó para sustentar con cierto afán de proselitismo puntos de vista que compaginaban su orientación ideológica y política. aunque llegó a oponerse al voto popular si el país no gozaba de sus libertades. Su posición liberal le llevó a oponerse a cualquier régimen que no haya sido elegido por sufragio. A la República le importa por entonces aquella reducción. es una continuación del Quijote ambientada en América. En El Cosmopolita atacaba a los legisladores que creaban o derogaban leyes a su conveniencia: Un diputado tiene las mercaderías en camino para la aduana. publicados después de su muerte bajo el título de El libro de las pasiones. proyecto de ley rebajando los derechos anexos a esas mercaderías.[63] Montalvo en pocas ocasiones se refería a los militares. nos da conceptos de la cultura y la barbarie. No fueron creaciones para ser representadas. con la excepción de su Libro de las pasiones. soberbio. Atacaba o defendía al clero según su situación política. como "el abuso triunfante. Su poesía ha sido considerada como fría y llena de reminiscencias y desde el punto de vista temático.[58] Montalvo era muy respetuoso de las leyes. defendió en varias ocasiones los derechos de la mujer. En más . el ensayo es el "género en el cual como tapiz Montalvo copia la cruenta lucha política de una época.[53] Hay que notar. y al periodismo una rama del ensayo. Asimismo. como hombre de su época no permanecía insensible ante el aspecto heroico de las luchas y la grandeza que hay en despreciar la propia vida en aras de un ideal. la propagación de la cultura. su preocupación más bien fue didác tica. el tema le atrae y le repele a la vezµ. en vez de desarrollar sus personajes. entre otras cosas. y en sus escritos no pretendía hablar a sus lectores de religión y fe sino del Ecuador y de su gobierno. pues sus obras teatrales tenían un fondo moralista. y le preocupaba mucho destacar la importancia de las dotes morales de los políticos. pero sí hay algunas poesías sueltas a través de sus escritos. más por su idea de igualdad de todos los hombres ante Dios que por simpatía hacia ellos. toda la obra de Montalvo sería ensayística. inquebrantable"[60] En su opinión. pues probablemente tenía prejuicios raciales. A la nación le importa esa rebaja. el despotismo de los gobiernos. entre otras formas.[61] Respecto a los derechos de las personas. a la que se refería. También defendió los derechos de los indígenas y los negros. nosotros no hemos hecho este ser humillado.[56] Como periodista. y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. los actos de opresión imperialista. Por eso el profesor Louis Arquier afirmó que ´Cada vez que habla de política el articulista se enfrenta con una contradicción. el pueblo era tan culpable del establecimiento de una tiranía como el mismo tirano. Fiaba de la moral y de los principios como base del funcionamiento de la nación.[56] Su única novela. Según el profesor Antonio Sacoto Salamea. abandonado de Dios y la suerte. y el fanatismo religioso. pone de relieve los males que corrompen una sociedad y denuncia inmisericorde los elementos causantes de esta estagnación". aunque bien pudieran montarse en escena. que en la composición de sus ensayos son frecuentes las digresiones[54] En cuanto a lo poético. Montalvo de acuerdo con esta idea.[55] Respecto a los dramas que escribió.[59] También despreciaba la tiranía. como es y como será por los siglos de los siglos. estropeado moralmente. en la cual Montalvo se preocupaba mucho de demostrar la perfección lingüística a la que llegó Cervantes. Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. ya sea por timidez o apatía. pero le molestaba el hecho de que algunas fueran injustas. así. i afirma: No. carente de originalidad. proyecto de ley reduciendo la pensión impuesta a ese artículo. no publicó ningún libro de poesías. para que haya tiranía necesariamente debía haber un pueblo dispuesto a soportarla. el uso de la fuerza bruta. Montalvo era consciente del influjo del periodismo como motor generador en la cultura y en la vida social y política. sólo se conocen cinco. cuando en realidad tanto los conservadores como los liberales tenían defectos. Pensaba que la historia y la guerra son inseparables y se limitaba a discernir entre guerras justas e injustas. Política Montalvo era un idealista y le desagradaba la realidad política del Ecuador. calificó como barbarie. compuesto de cinco dramas. sin embargo. los españoles nos lo dejaron. Otro diputado es dueño de una fábrica en que se elabora cierto artículo.

gritar que en ese instante el diablo estaba andando suelto por la iglesia. y hasta de Sancho Panza.[65] Respecto al fanatismo religioso. al fin y al cabo. salir azotándose por las calles de Quito. En Bogotá. y cuestionaba el ´mito de una Iglesia perfecta hasta el más mínimo detalle y autorizada así a sancionar cualquier asomo de críticaµ. subió allá el arlequín.[69] En definitiva. parecerán imposibles estas escenas de nefanda barbarie. por simoníaco. buscando en vano su apoyo político. forrada la espalda con un cuero de vaca debajo de un tul negro. escribió para elogiar las cualidades del buen clero. el fanatismo y los abusos de los malos sacerdotes". pero en la mayoría de las veces sus escritos eran anticlericales. Se declara partidario del Patronato. quien con suma cortesía defendía la necesidad del Concordato. escrita como respuesta a la condena del portavoz del clero.[66] Continuó con su oposición al clero en sus Siete Tratados y en las citadas Las Catilinarias. Monseñor José Ignacio Ordóñez. Levantada ahí al punto una armazón de madera en la plaza de la Catedral de Quito. . a embarcarle en el primer buque ballenero que parezca. publicada en el número 3 de su revista. quien.[68] Montalvo se oponía a la dominación clerical. del siglo décimonono. se dio cinco mil azotes. Lima. Buenos Aires. meter en la boca una vela encendida. como a cualquier otra. que se han visto repetir mil veces en Quito en las mayores aflicciones públicas. ni gobierno que le mande con grilletes a Guayaquil. defendiendo siempre el punto de vista de la Iglesia pero sin condenar las posiciones personales del escritor. Al mismo penitente embaidor se le había visto. el clero era muy poderoso en Ecuador. Caracas. Monseñor Antonelli. afirma que en caso de desacuerdo ha de primar la razón de Estado. Y no ha habido policía que baje a ese pícaro del pescuezo y le imponga un fuerte castigo corporal. en 1866. cuando el terremoto de Imbabura.[67] Un caso ilustrativo es su Contestación a la carta de un sacerdote católico al señor redactor de El Cosmopolita. Su obra más furibunda fue Mercurial eclesiástica. desnudo por delante seis dedos abajo el ombligo. Terremotos. del Gobierno. su posición frente al clero obedecía a la política en primer lugar. El citado sacerdote era el nuncio apostólico. se dio siquiera cinco buenos y pasaderos. En El Cosmopolita atacó al clero porque era un miembro fuerte e influyente del Partido Conservador que dominaba entonces el poder. lluvias de ceniza. Con la misma deferencia Montalvo en 25 páginas se expresa con la mayor claridad acerca de lo que deben ser a su juicio las relaciones entre Iglesia y Estado. porque se sentía defraudado al ver que el clero no luchaba contra Veintemilla. a pesar de lo cual no dejó de ser religioso. a ver el diablo con sus ojos. burlándose así de las cosas santas. relató una anécdota interesante aunque exagerada en Las Catilinarias: Hase visto en Quito un cabrón de Méndez subir al púlpito. y no sólo no admitía el menor indicio de oposición sino que la consideraba como herejía. quemarse las manos en un mechero. y gritando que por las maldades y falta de devoción de la gente había ocurrido esa desgracia. y decir que todo lo provocan y lo hacen los liberales. del pueblo congregado. No obstante. a morder cabos de vela. luego a su filiación liberal antiteocrática y a experiencias vividas ante el clero. se puede asegurar que en la práctica Montalvo se llevó mejor con la autoridad eclesiástica que con los católicos conservadores. Cuando escribió esta obra. rechaza el Concordato firmado por García Moreno y termina especificando que considera el cristianismo como la verdadera religión y aseverando: "Nunca seré contrario sino de la superstición. y. Santiago. y probando con esto que la virtud de Dios obraba en él.[64] de una ocasión. y formar remolinos espantosos de plebe engañada y escarnecida. El nuncio le mandó una segunda cart de a tono amistoso. cóleras furibundas de los volcanes. a su obra. allí están los frailes gachupines a quemarse las manos en el púlpito. también por interesarse más en los bienes terrenales que en los celestiales.

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