BIOGRAFÍA DE JUAN MONTALVO

Juan María Montalvo Fiallos (Ambato, Ecuador, 13 de abril de 1832 ² París, 17 de enero de 1889) fue un ensayista y novelista ecuatoriano. Vivió apasionadamente la política de partidos de su país, y su pensamiento liberal estaba fuertemente marcado por el anticlericalismo y la oposición a los dictadores Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintemilla. Luego de la publicación de la revista El Cosmopolita, por medio de la cual criticaba a la dictadura de García Moreno, Montalvo viajó a Colombia, donde escribió gran parte del resto de su obra. Uno de sus libros más conocidos es Las Catilinarias, publicado en 1880. Entre sus ensayos destacan Siete Tratados (1882) y Geometría Moral (póstumo, 1902). También escribió una secuela de Don Quijote de la Mancha, llamada Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Murió a causa de una pleuresía en París. Su cuerpo fue embalsamado y se expone en un mausoleo construido en su ciudad natal, en Ecuador. Infancia y formación Su padre, don Marcos Montalvo, hijo de un inmigrante andaluz, se dedicaba a los negocios ambulantes. En Quinchicoto, cerca de Ambato, conoció a doña Isabel Villacreses de Fiallos, con quien se casó el 20 de enero de 1811.[1] La pareja tras un tiempo se domicilió en Ambato, ciudad en la que don Marcos llegó a destacarse.[2] Fallecidos ya algunos hermanos en la edad de la infancia, Juan se convirtió en el menor de los varones, y sus padres le procuraron mimos y cuidados. Tuvo siete hermanos: Francisco, Francisco Javier, Mariano, Alegría, Rosa, Juana e Isabel. Su niñez transcurrió no sólo en su casa, sino también en la cercana quinta de Ficoa. En 1836 sufrió de viruelas y quedó con el rostro marcado. A los siete años fue a la escuela, una humilde casa de aldea, de una sola planta, pobremente administrada y sostenida.[3] En 1843, cuando tenía once años, su hermano fue arrestado, encarcelado y desterrado por enfrentarse políticamente a la dictadura de Juan José Flores. Según el escritor Galo René Pérez, el destierro de su hermano le "dejó una lesión moral de la que no se recuperó jamás", llevándolo a odiar a las dictaduras.[4] En 1845, su hermano regresó de su destierro en Perú, y lo llevó consigo a Quito a continuar sus estudios. Sus dos hermanos mayores, Francisco y Francisco Javier, le orientaban e influenciaban en su gusto por las letras, [5] aparte de haberle creado, cada uno con su prestigio, un ambiente favorable en el mundo de sus estudios. Entre 1846 y 1848 empezó a estudiar gramática latina en el colegio San Fernando. Posteriormente estudió filosofía en el seminario San Luis, donde recibió el grado de maestro,[6] y después ingresó a la Universidad de Quito para estudiar Derecho, no porque quisiera ser abogado, sino porque entre las profesiones de entonces (medicina, leyes y teología) ésta le era la menos desagradable.[7] En Quito se hizo amigo del poeta y político liberal Julio Zaldumbide, con quien se reunía de continuo. En su casa a veces asistían practicantes de letras, destinados a convertirse en conocidos escritores: Agustín Yerovi, José Modesto Espinosa y Miguel Riofrío. Juntos comentaban a los grandes autores románticos europeos. En 1853 el presidente Urbina decretó la libertad de estudios en colegios y universidades. Por las nuevas regulaciones, Montalvo se vio privado de su cargo de secretario en el colegio San Fernando y además fue impulsado a abandonar su carrera de Derecho tras haber aprobado solamente el segundo curso. Así, decidió volver a Ambato. [8] En el ambiente melancólico de su casa (sus padres y su hermano mayor para entonces habían fallecido) se concentró en el enriquecimiento de su formación de autodidacta, acostumbrado a tomar notas de sus lecturas en cuadernos que se conservan.[9] Estudiaba gramática española y tratados de carácter idiomático. Profesando un respeto consciente a Capmany y Clemencín, estaba convencido de que era necesario fundar las originalidades estilísticas en la posesión de una forma correcta autorizada por los clásicos y los estudiosos más notables de la lengua.[10] Primer viaje a Europa El 17 de febrero de 1857, durante el gobierno de Francisco Robles, Montalvo fue nombrado adjunto civil a la legación ecuatoriana en Roma, mientras que Francisco Javier Salazar fue nombrado secretario de la misma. En buena medida este nombramiento se dio gracias a las diligencias de su influyente hermano, el doctor Francisco Javier Montalvo.[11] A mediados de julio llegó a Francia. Aunque el asiento de sus funciones de adjunto civil era

pero cargada de admoniciones y amenazas. su interés inmediato fue establecer conexiones con las personas que quizás se hallaban en disposición de ayudarle. Dejó Francia y en enero de 1858 ya se hallaba en Italia. Montalvo recibió la primera carta de Eloy Alfaro desde Panamá. Durante su destierro redactó varios libros. Retorno al Ecuador y exilio Tuvo que regresar al Ecuador no sólo por la inestabilidad de los gobiernos y la agitación política.[13] También se acentuó su misantropía. que le salió al paso. quien le brindó facilidades para su estímulo intelectual. no lo irritó del todo. para navegar a Panamá y desde allí hacia Europa. está el de Eloy Alfaro. revista de carácter político-literario editada en Quito en 40 páginas. tales como El bárbaro de América en los pueblos civilizados de Europa. Pompeya y Venecia.[12] Desde enero hasta agosto de 1858. De Italia viajó a España. Sorrento. inclinación que tuvo desde sus años de infancia. durante este tiempo se le . un tanto discursiva. de Ipiales. donde se encontró con José María Urbina. tuvo que expatriarse. joven apenas conocido para mí. y especialmente le agradó Andalucía. escribió: La nostalgia consiste en un amor indecible por la patria y un profundo disgusto del país en que se está. Visitó Roma. El libro de las pasiones.[12] Durante esta etapa en París. se me vino por sus pasos..[21] Una vez en Ipiales decidió continuar hacia Perú. visitó Granada y Córdoba. En 1867 editó El Precursor del Cosmopolita y al año siguiente comenzó a cartearse con Eloy Alfaro y polemizó con Juan León Mera. disfrutó mucho su visita a Florencia. porque en esa ciudad me esperaba otro amigo.. es un deseo de llorar a gritos al mismo tiempo que eso es imposible. después del primer período dictatorial de García Moreno. Lo primero que hizo fue escribirle al dictador una larga carta.[18] En 1869 se produjo la revolución de García Moreno. Pronto fraternizaron y Alfaro le instaló cómodamente. cuyas siguientes entregas siguieron apareciendo hasta enero de 1869.[14] Su permanencia en París duró tres años. en 1859. desterrado por García Moreno. y sostuvo una acalorada polémica con José Modesto Espinosa. rumbo a Ipiales.Roma.[18] El 3 de enero de 1866. para que le acogiera en su hogar. le compró pasaje para Francia. sino también por la artritis que lo aquejaba. Montalvo se volvió melancólico. me ofreció una letra para Barbacoas de la suma que yo quisiese. ensayo aparecido en El Cosmopolita. la elaboración de páginas literarias. que este último dirigía. durante los cuales se dedicó a sus estudios. que según parece. por causas ajenas a su voluntad. temiendo por su vida. manifestó un agudo reumatismo. Montalvo se quedó seis meses en París. y el mismo año Montalvo. y frustrado. pues extrañaba su provincia. recomendó a Montalvo ante el doctor Ramón Rosero. Ahí buscó fomentar la oposición contra el gobierno de su país. Y no contento con traerme un billete de pasaje de primera clase. publicando en su contra dos folletos: El Masonismo Negro y Bailar Sobre las Ruinas. Mestanza y Semblantes continuaron su viaje hacia la costa. y me tranquilizó con la más exquisita delicadeza. por hallarse en un medio extraño e indiferente. que conformaron una porción muy importante de su futura revista El Cosmopolita. los paseos urbanos de observación provechosa.[20] Regresó a Panamá. y quizá una revolución. Estos escritos. de Tulcán. Alfaro nuevamente acudió en su ayuda. pues desde su destierro cayó en una situación de apremio. e igualmente memorables le resultaron sus impresiones de Nápoles.[17] A finales de 1861 colaboró en la revista literaria El Iris de Quito. el país era gobernado por García Moreno.[19] por su parte. En 1865 comenzaron sus amores con María Adelaida Guzmán. varias aventuras amorosas y breves tareas de oficina [15] Asimismo. La familia Arellano del Hierro. Ahí conoció a don Pedro Moncayo. De las virtudes y los . diplomático ecuatoriano. Llegado a la capital francesa. los contactos con personalidades. Diario de un loco. y ni bien recibió su pasaporte para abandonar el país. otro hermano. y a celebridades francesas tales como Lamartine y Proudhon. no fueron bien recibidos en el Ecuador. invitándolo a acompañarlo. donde constató la miseria en que se hallaba la región en ese entonces. amigo nunca. atravesando La Mancha. le dio una suma de dinero para las primeras semanas de permanencia en aquel país y le prometió extenderle las ayudas que en lo posterior llegara a solicitarle. Acudió a la embajada de Colombia.[22] Pero no tuvo éxito. con quien contrajo finalmente matrimonio en Ambato el 17 de octubre de 1868 y tuvo dos hijos. cuyos efectos le acompañaron durante el resto de su vida. mantuvo correspondencia con su hermano Francisco Javier destinada a su publicación en el semanario quiteño La democracia. Cuando llegó. disfrutando de la arquitectura musulmana de la Alhambra y el Generalife[16] De Granada regresó a París. publicó El Cosmopolita. Durante su estadía en Ipiales. la cual rehusé. Montalvo lo relata de la siguiente manera: Entre los nombres que han de bendecir por cuenta mía.. Tan luego como supo el trance en que me hallaba. En Los proscritos. había salido del Ecuador con pocas pertenencias y le era imposible obtener ingresos seguros y periódicos. Y aunque ahí le faltó dinero para continuar su viaje. partió la mañana del 17 de enero de 1869 rumbo a Ipiales junto a otros dos exiliados: Mariano Mestanza y Manuel Semblantes. regresó a Ipiales.

que en efecto circuló entre los guayaquileños al día siguiente. quien quería cobrarse una venganza de celos conyugales. antes de encaminarse a Tumaco y de ahí a Panamá. aunque sólo en el ámbito de la cultura hispana (mantenida por emigrantes españoles e hispanoamericanos por medio de publicaciones) o hispanistas de París. su próspero socio financiero. la relación que tenía con su esposa se quebrantó por completo por el estilo de vida que Montalvo llevaba y por su desentendimiento en las obligaciones familiares. Pero no logró reunir el dinero que demandaba el proyecto.[27] Tras un tiempo. su alegría no duró mucho. y el mismo año Montalvo inició una relación sentimental con la francesa Augustine-Catherine Contoux. se comprometió a ayudarle económicamente y a vigilar la edición de sus folletos. que mantuvo hasta sus últimos días. es moderado.[33] Con ella tendría un hijo en 1886. el 6 de agosto. sofrenada por el deber y otros fines semejantes. son los de esa asociación que está rebosando en Europa. pero no asistió nunca a las Cámaras. pues Ignacio de Veintemilla se proclamó dictador el 8 de septiembre. Paradójicamente. pues no contaba con suficientes recursos económicos. cierto: Pero ¿qué autoridad tienen para la democracia las alharacas de Napoleón III y de Bismarck?[25] Dejó transitoriamente la ciudad para descansar en una propiedad de sus hermanos. pero Montalvo no podía exiliarse. y más bien prometió un agradecimiento a su modo.[28] En poco más de un mes viajó a Panamá. Montalvo regresó al Ecuador. sus anhelos plausibles. De todos modos. donde permanecería por un tiempo indefinido. junto con José Miguel Macay. finalmente partió hacia Ipiales. se le comunicó la noticia desde Ambato. el colombiano Faustino Lemos Rayo. de inmediato se empeñó en acciones concretas de agitación popular y de levantamiento armado contra la dictadura de Veintemilla. mediante la palabra impresa.vicios y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. ahí se detuvo más de doce días. Montalvo fue reconocido y elogiado por varios críticos europeos. con la intención de publicar Las Catilinarias. Cuando después de 3 meses regresó a Ipiales. donde vivió preocupado y pendiente de su seguridad. Montalvo afirmó: "no ha sido el machete de Rayo. Dijo: El objetivo (de la Internacional) es honesto. El 22 de junio apareció el primer número de la revista El Regenerador. fue publicado su libelo La dictadura perpetua. sino mi pluma quien le ha matado".La Internacional reconoce el principio de propiedad no quiere sino que las clases laboriosas no malogren su trabajo y la industria tenga sus leyes a las cuales se sometan la ociosidad y el lujo. mediante diligencia personal de Alfaro.[26] Y aunque Montalvo ese día había conseguido verse lisonjeado públicamente. Segundo viaje a Europa Estaba orgulloso de sus Siete Tratados y deseaba publicarlos de la forma más lujosa posible. el 6 de septiembre del mismo año Montalvo llegó a Guayaquil y fue recibido por una entusiasta multitud. Esta sociedad no es perseguida por la fuerza pública. Ministro de Gobierno del presidente Antonio Borrero. Montalvo se apresuró a promocionar sus tratados en España. En los comicios de 1877 fue electo diputado por la provincia de Esmeraldas.[24] Poco después publicó el ensayo El último de los tiranos. la correspondencia de honorarios y salarios con oficios y obras.[32] En consecuencia. Finalmente Montalvo viajó a París con el deseo de editar su obra Siete Tratados. los enemigos del pueblo están gritando contra ellas. fruto de su concubinato. Pero pronto fue llamado por Eloy Alfaro. La organización del trabajo. Al enterarse de la noticia.. pero no comenzó a circular en Ecuador antes de mayo de 1875. Nariño. cercana a Baños. En 1872 falleció su hijo Carlos Alfonso. hasta que consiguió el auspicio del empresario José Joaquin de la ciudad de Besançon.[30] Para este entonces. En Quito publicó el folleto Del Ministro de Estado por medio del cual atacó y ocasionó la renuncia de Manuel Gómez de la Torre.[31] Eloy Alfaro le había anunciado únicamente que su viaje a Europa no admitía ya dudas. la libertad revestida del derecho. cuyo último número se publicó el 26 de agosto de 1878. el autor del homicidio fue un hombre ajeno a los conjurados. A finales de mayo. Fue incapaz de hablar en público. Así. los medios de que se vale son lícitos. y el 30 de julio de 1881 estaba ya en Barbacoas. Sus amigos le prevenían del riesgo que corría bajo el nuevo gobierno. El 23 de octubre de 1882 su esposa María Adelaida falleció.[29] Dejó de nuevo Ipiales. La dictadura perpetua inspiró a un grupo de liberales a asesinar a García Moreno. de cinco años y ocho meses. El 9 de julio organizó la que se denominó "Sociedad Republicana" y en su discurso inaugural exaltó la importancia de la Internacional y propuso algunos de sus principios.[23] En octubre de 1874.. habían recibido los dos volúmenes de los Siete Tratados el director del diario El Globo y Emilio Castelar.[34] . En mayo de 1876 de manera voluntaria y con el socorro económico de sus amigos liberales. Cuando fueron publicados sus Siete Tratados. quien había llegado a Guayaquil a preparar un pronunciamiento contra el gobierno de Borrero.

no pudo detener sus cada vez más intensos padecimientos. El 19 de febrero de 1884 el arzobispo reprobó y condenó los Siete Tratados por medio de una carta pastoral. Al terminar el largo proceso operatorio.[35] Sin embargo. y que no había otra opción que dejar abierta la herida para ir drenando periódicamente e líquido l purulento. mediante pinzas que recogen carnes sangrientas. Durante ese largo tiempo de padecimientos frecuentemente le visitaron Agustín L. quien confesó que iba a acompañarle semanalmente mientras estuvo postrado. la Iglesia en el Ecuador. horroriza. Leopoldo García Ramón y Carlos Gutiérrez. Los médicos que habían atendido a Montalvo los primeros días de su enfermedad no se dieron cuenta que la neumonía inicial que lo aquejaba se había convertido en un derrame pleural.[37] Cuando llegó el día de la operación. y llegó a la ciudad el 2 de junio de 1883. El mismo año el presidente José Plácido Caamaño le ofreció una diputación. diecinueve y nueve ensayos cada uno. harto difícil. sobre este hecho. los Siete Tratados no fueron bien recibidos por todos. practicantes y espectadores. La actitud serena y hasta majestuosa. En 1888 el presidente Antonio Flores Jijón le ofreció la posición de cónsul en Burdeos y Montalvo no aceptó su propuesta. No tema. mientras tanto. de que se había presentado un peligroso foco de supuración. que me mueva. sus planes de retorno al Ecuador fueron fracasando. Muchos hombres de letras fueron a visitarle o le invitaron a encontrarse con ellos: Gaspar Núñez de Arce. Marcelino Menéndez Pelayo y Manuel del Palacio.[38] Montalvo también fue sometido a una operación de apostemas en la garganta. mostró su descontento con la obra. a través del arzobispo de Quito monseñor José Ignacio Ordóñez. libro compuesto de tres volúmenes. Pronto Montalvo respondió al clérigo por medio de su libro Mercurial eclesiástica. Esa herida quedó abierta hasta su muerte. que tiene el doble objeto de aspirar los productos del foco purulento. escrito con pasmosa fuerza de improvisación y lleno de ataques violentos contra Ordóñez y la Iglesia. posiblemente entre el 8 y el 10 de marzo de 1888. ubicado en la Puerta del Sol. indicó la conveniencia de practicar una operación inmediata. Jesús Pando y Valle. dar la mayor dilatación a la herida. como determinó el médico León Labbeé. después de cortar en una extensión de un decímetro. relató lo siguiente: . el enfermo no había exhalado una queja. que rechazó. y en poco tiempo León XIII incluyó a los Siete Tratados en el Índice de libros prohibidos. en el momento de decir si concedía su permiso para la anestesia. y contrajo neumonía. Cuando Labbeé se dio cuenta. De vuelta en Francia. quien lo sometió a un tratamiento que. Emilia Pardo Bazán. cada uno de los cuales contenía diecisiete. el cirujano advirtió que había evidencia de que el foco infeccioso había invadido otros puntos del organismo. son los que siguen: La operación que sufrió Montalvo.[39] Montalvo comprendió que su fin se aproximaba y pidió ser conducido a su casa de la rué Cardinet No. Se instaló en el mejor hotel de aquellos años: el Hotel París. Yerovi y Clemente Ballén.Ansioso por conquistar la fama en España. las partes blandas de esa región. interesó a los médicos. 26 donde dijo: "Solo siento que toda mi vida se concentra en mi [18] cerebro.[36] Más tarde. Montalvo armó inmediatamente un viaje a Madrid. Montalvo empezó la publicación de El Espectador. a más de dos figuras italianas: Cesare Cantù y Edmundo de Amicis. Uno de ellos exclamó: ese hombre es un carácter.[35] En París. su salud se deterioró de manera brusca debido al mal clima: un fuerte aguacero lo sorprendió mientras regresaba de la casa editorial donde había corregido ciertos detalles del tercer volumen de El Espectador. e inyectar líquidos antisépticos. Por ese motivo. Últimos días En los días siguientes los síntomas de su enfermedad fueron empeorando y Montalvo cayó prácticamente en la indigencia. -Todo esto duró cosa de una hora. en 1886. doctor.[37] Los detalles testimoniales del doctor Agustín Yerovi. y tuvo que permanecer en París. Podría componer hoy una elegía como no la he hecho en mi juventud" Leopoldo García Ramón. Consistió en levantar dos costillas de la región dorsal. Operará usted como si su cuchilla no produjera dolor". el arzobispo Ordóñez viajó a Roma con la intención de conseguir del Papa la prohibición de su lectura. ni contraído un músculo. a la que Montalvo aceptó someterse. y luego colocar algo como una bomba. aunque lo mejoró durante un tiempo. para sorpresa de todos contestó diciendo: "En ninguna ocasión de mi vida he perdido la conciencia de mis actos. es decir: algo como fuego. además de Juan Valera. tras un nuevo examen del líquido pleural.

quienes junto a Rousseau inspiraron su pensamiento político.[40] La condición de Montalvo cada vez era peor. El descomulgado.[42] La colonia ecuatoriana costeó sus funerales que fueron solemnes y en la iglesi de San Francisco de Sales. son eco de El espíritu de las leyes de Montesquieu. en septiembre del año pasado 1888). aunque sin juicios críticos. expresadas en Emilio y El Contrato Social. lo grecolatino llegó al escalón más alto de su saber. y en 1902. por su oratoria. Asimismo admiraba a Montaigne y Montesquieu. Al día siguiente de su exhumación se trasladaron a Ambato. De Montaigne tomó no sólo la exaltación del hombre en su estado natural.[51] Sentía admiración por Goethe. sino varios temas y la técnica literaria que usaba en sus ensayos. Le consideré perdido. los temas y las ideas de los maestros italianos.[49] Otras influencias En cuanto a la literatura en inglés. De Hispanoamérica conocío la prosa de Bolívar. y Rousseau tuvo su influencia en el escritor ecuatoriano por sus ideas sobre educación. para reposar desde entonces en su mausoleo. Fueron sus últimas palabras. En cuanto a la literatura en alemán. siendo el cimiento sólido de su formación y el arma que esgrimió en sus enconadas polémicas. se me oprimió ( dolorosamente el corazón al comprobar los progresos de la terrible neumonía purulenta que le consumía. de esas antorchas altísimas que se hallan a la vista de todas las naciones".[43] y citó en sus obras de manera directa o glosada a bastantes griegos de la antigüedad.. ¡qué limpieza la de su ropa interior! ¡Con qué afán arreglaba los puños de la camisa de dormir para ocultar sus pobres muñecas! ¡Cuánto agradeció a mi mujer que consintiese verle así. En 1895 se publicó de manera póstuma en Francia Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. gobierno. muy a pesar de todo.[45] Admiraba de Grecia a Sócrates. ciudadanía etc. donde permaneció hasta el 10 de abril de 1932. Llevaba en el costado una herida que a propósito mantenían abierta los médicos. Geometría Moral. En definitiva. al parecer. sentía admiración por la antigua Roma. y de Roma a Julio César. El teatro romano de Terencio. admiraba mucho a Byron y a Milton. el 17 de enero pidió a su ama de llaves que lo vistiera con su traje negro y con frac y le pidió que tratara de comprar un puñado de claveles para su féretro. a Durante el régimen liberal se repatriaron sus restos embalsamados a Guayaquil. sobre él. habían practicado en su garganta una operación difícil y dolorosa. y en América brotó primero y duró más. a los cinco dramas que escribió y que fueron recopilados en su Libro de las pasiones: La Leprosa.[44] Del mismo modo.[41] el 16 de enero comenzó a agonizar. Muchas de las ideas de Montalvo. sin ser necesariamente copiadas. estudió los clásicos del siglo XVIII. Filosofía y Literaturas Elénicas. la poesía y especialmente la Gramática de Andrés Bello.[46] Literatura francesa Las letras francesas.[47] sus modelos fueron Chateaubriand. fui a visitarle.[48] mientras que por Lamartine sentía un profundo aprecio. Estado. por el estilo. Literatura española Conocía buena parte de la literatura española. La literatura estadounidense también fue citada por Montalvo. Conocía las grandes obras literarias publicadas en italiano. y a Cicerón. la poesía de Olmedo y los argentinos precursores del romanticismo. Schiller y Klopstock dijo que eran "ingenios de primer [52] orden. hecho una ruina! Luchaba con rabia contra la enfermedad: no quería morir. al mismo tiempo que despreciaba la continuación escrita por Avellaneda. aunque no conocía el idioma. antes y después de las guerras de la Independencia. aunque supo apreciar a los intelectuales españoles de la época. impugando especialmente las malas traducciones de textos. desde los romances hasta el romanticismo. Por otro lado. Jara. Montalvo fue un ideólogo romántico del liberalismo. En más de una ocasión hizo críticas a varias obras literarias españolas y dedicó su ensayo El buscapié a exaltarlas. de modelo. Montalvo consideraba a las letras españolas contemporáneas a él (segunda mitad del siglo XIX) como vagas e improductivas. aunque no se dejó influir. y el 15 de enero de 1889 hizo aproximar al doctor Agustín L. Yerovi para manifestarle sus últimos deseos (entre ellos el ser enterrado en París). aunque en menor grado.Cuando a mi regreso de España. y probablemente sus ensayos fueron también inspirados por Bacon. sin afeitar.[50] Su revista El Espectador se inspiró en The Spectator de Addison. . despeinado. y el 12 de julio de 1889 fueron enterrados en el cementerio de la ciudad. a donde llegaron el 12. Sentía especial admiración y respeto por Cervantes y consideraba a su Don Quijote de la Mancha como lo más acabado en el mundo de las letras. tuvieron decisiva influencia sobre los escritores hispanoamericanos. como ejemplo del soldado. Rousseau y Victor Hugo. El romanticismo tanto español como hispanoamericano tuvo sus simientes en Francia. Granja y El dictador. Plauto y Séneca sirvió. Obra Influencias Antigüedad clásica Montalvo leyó todo cuanto entonces se podía leer acerca de Historia. si no de inspiración.

[62] Consciente de la gran responsabilidad que pesaba sobre los intelectuales con respecto de los problemas sociales de los ndígenas. aunque lo usó para sustentar con cierto afán de proselitismo puntos de vista que compaginaban su orientación ideológica y política. Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. En más . aunque llegó a oponerse al voto popular si el país no gozaba de sus libertades. que en la composición de sus ensayos son frecuentes las digresiones[54] En cuanto a lo poético. como "el abuso triunfante. i afirma: No. nosotros no hemos hecho este ser humillado. También defendió los derechos de los indígenas y los negros. proyecto de ley reduciendo la pensión impuesta a ese artículo. compuesto de cinco dramas. el uso de la fuerza bruta. sin embargo. en vez de desarrollar sus personajes. Por eso el profesor Louis Arquier afirmó que ´Cada vez que habla de política el articulista se enfrenta con una contradicción. más por su idea de igualdad de todos los hombres ante Dios que por simpatía hacia ellos. No fueron creaciones para ser representadas. y el fanatismo religioso. los españoles nos lo dejaron. y al periodismo una rama del ensayo. que es una novela. Montalvo de acuerdo con esta idea. aunque bien pudieran montarse en escena. calificó como barbarie.[55] Respecto a los dramas que escribió. y en sus escritos no pretendía hablar a sus lectores de religión y fe sino del Ecuador y de su gobierno. así. defendió en varias ocasiones los derechos de la mujer. el pueblo era tan culpable del establecimiento de una tiranía como el mismo tirano.Géneros Si se comprende al ensayo como un género.[56] Como periodista. con la excepción de su Libro de las pasiones.[59] También despreciaba la tiranía. estropeado moralmente.[57] Temas frecuentes Civilización y Barbarie En el ensayo hispanoamericano de la época se consideró que la barbarie era el obstáculo para el avance de la civilización. Asimismo. Fiaba de la moral y de los principios como base del funcionamiento de la nación. Según el profesor Antonio Sacoto Salamea. y le preocupaba mucho destacar la importancia de las dotes morales de los políticos. Su poesía ha sido considerada como fría y llena de reminiscencias y desde el punto de vista temático. A la República le importa por entonces aquella reducción. inquebrantable"[60] En su opinión. Política Montalvo era un idealista y le desagradaba la realidad política del Ecuador. pero sí hay algunas poesías sueltas a través de sus escritos. publicados después de su muerte bajo el título de El libro de las pasiones. a la que se refería.[63] Montalvo en pocas ocasiones se refería a los militares. para que haya tiranía necesariamente debía haber un pueblo dispuesto a soportarla. entre otras formas. Pensaba que la historia y la guerra son inseparables y se limitaba a discernir entre guerras justas e injustas.[56] Su única novela. A la nación le importa esa rebaja. pero le molestaba el hecho de que algunas fueran injustas. los actos de opresión imperialista. proyecto de ley rebajando los derechos anexos a esas mercaderías.[53] Hay que notar. el despotismo de los gobiernos. como es y como será por los siglos de los siglos. no publicó ningún libro de poesías. pues sus obras teatrales tenían un fondo moralista. Atacaba o defendía al clero según su situación política.[58] Montalvo era muy respetuoso de las leyes. la propagación de la cultura. sólo se conocen cinco. En El Cosmopolita atacaba a los legisladores que creaban o derogaban leyes a su conveniencia: Un diputado tiene las mercaderías en camino para la aduana. Montalvo era consciente del influjo del periodismo como motor generador en la cultura y en la vida social y política. pues probablemente tenía prejuicios raciales. en la cual Montalvo se preocupaba mucho de demostrar la perfección lingüística a la que llegó Cervantes. el ensayo es el "género en el cual como tapiz Montalvo copia la cruenta lucha política de una época. su preocupación más bien fue didác tica. abandonado de Dios y la suerte. pone de relieve los males que corrompen una sociedad y denuncia inmisericorde los elementos causantes de esta estagnación". es una continuación del Quijote ambientada en América. Su posición liberal le llevó a oponerse a cualquier régimen que no haya sido elegido por sufragio. y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes.[61] Respecto a los derechos de las personas. cuando en realidad tanto los conservadores como los liberales tenían defectos. toda la obra de Montalvo sería ensayística. carente de originalidad. el tema le atrae y le repele a la vezµ. soberbio. nos da conceptos de la cultura y la barbarie. Otro diputado es dueño de una fábrica en que se elabora cierto artículo. ya sea por timidez o apatía. Anticlericalismo Montalvo deseaba la separación de Iglesia y Estado. entre otras cosas. como hombre de su época no permanecía insensible ante el aspecto heroico de las luchas y la grandeza que hay en despreciar la propia vida en aras de un ideal.

a morder cabos de vela. el clero era muy poderoso en Ecuador.[68] Montalvo se oponía a la dominación clerical. a su obra. quemarse las manos en un mechero. afirma que en caso de desacuerdo ha de primar la razón de Estado. forrada la espalda con un cuero de vaca debajo de un tul negro. y formar remolinos espantosos de plebe engañada y escarnecida. del pueblo congregado. y probando con esto que la virtud de Dios obraba en él. escribió para elogiar las cualidades del buen clero. pero en la mayoría de las veces sus escritos eran anticlericales. Se declara partidario del Patronato. a ver el diablo con sus ojos. Caracas. meter en la boca una vela encendida. cuando el terremoto de Imbabura. Monseñor José Ignacio Ordóñez. parecerán imposibles estas escenas de nefanda barbarie. escrita como respuesta a la condena del portavoz del clero. Con la misma deferencia Montalvo en 25 páginas se expresa con la mayor claridad acerca de lo que deben ser a su juicio las relaciones entre Iglesia y Estado. Levantada ahí al punto una armazón de madera en la plaza de la Catedral de Quito. gritar que en ese instante el diablo estaba andando suelto por la iglesia. En El Cosmopolita atacó al clero porque era un miembro fuerte e influyente del Partido Conservador que dominaba entonces el poder. y cuestionaba el ´mito de una Iglesia perfecta hasta el más mínimo detalle y autorizada así a sancionar cualquier asomo de críticaµ. y gritando que por las maldades y falta de devoción de la gente había ocurrido esa desgracia. porque se sentía defraudado al ver que el clero no luchaba contra Veintemilla. lluvias de ceniza. también por interesarse más en los bienes terrenales que en los celestiales. Y no ha habido policía que baje a ese pícaro del pescuezo y le imponga un fuerte castigo corporal. subió allá el arlequín. al fin y al cabo.[65] Respecto al fanatismo religioso. como a cualquier otra. a embarcarle en el primer buque ballenero que parezca. y no sólo no admitía el menor indicio de oposición sino que la consideraba como herejía. En Bogotá. del Gobierno. por simoníaco. salir azotándose por las calles de Quito.[64] de una ocasión. que se han visto repetir mil veces en Quito en las mayores aflicciones públicas. publicada en el número 3 de su revista.[69] En definitiva. cóleras furibundas de los volcanes. Terremotos. ni gobierno que le mande con grilletes a Guayaquil. Su obra más furibunda fue Mercurial eclesiástica. y hasta de Sancho Panza. se dio siquiera cinco buenos y pasaderos. en 1866. se puede asegurar que en la práctica Montalvo se llevó mejor con la autoridad eclesiástica que con los católicos conservadores. El citado sacerdote era el nuncio apostólico. . defendiendo siempre el punto de vista de la Iglesia pero sin condenar las posiciones personales del escritor. el fanatismo y los abusos de los malos sacerdotes". No obstante. burlándose así de las cosas santas. Cuando escribió esta obra. del siglo décimonono. a pesar de lo cual no dejó de ser religioso. desnudo por delante seis dedos abajo el ombligo. Lima. rechaza el Concordato firmado por García Moreno y termina especificando que considera el cristianismo como la verdadera religión y aseverando: "Nunca seré contrario sino de la superstición. Buenos Aires.[66] Continuó con su oposición al clero en sus Siete Tratados y en las citadas Las Catilinarias.[67] Un caso ilustrativo es su Contestación a la carta de un sacerdote católico al señor redactor de El Cosmopolita. buscando en vano su apoyo político. y decir que todo lo provocan y lo hacen los liberales. su posición frente al clero obedecía a la política en primer lugar. y. Monseñor Antonelli. El nuncio le mandó una segunda cart de a tono amistoso. quien con suma cortesía defendía la necesidad del Concordato. relató una anécdota interesante aunque exagerada en Las Catilinarias: Hase visto en Quito un cabrón de Méndez subir al púlpito. allí están los frailes gachupines a quemarse las manos en el púlpito. Santiago. luego a su filiación liberal antiteocrática y a experiencias vividas ante el clero. se dio cinco mil azotes. quien. Al mismo penitente embaidor se le había visto.

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