BIOGRAFÍA DE JUAN MONTALVO

Juan María Montalvo Fiallos (Ambato, Ecuador, 13 de abril de 1832 ² París, 17 de enero de 1889) fue un ensayista y novelista ecuatoriano. Vivió apasionadamente la política de partidos de su país, y su pensamiento liberal estaba fuertemente marcado por el anticlericalismo y la oposición a los dictadores Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintemilla. Luego de la publicación de la revista El Cosmopolita, por medio de la cual criticaba a la dictadura de García Moreno, Montalvo viajó a Colombia, donde escribió gran parte del resto de su obra. Uno de sus libros más conocidos es Las Catilinarias, publicado en 1880. Entre sus ensayos destacan Siete Tratados (1882) y Geometría Moral (póstumo, 1902). También escribió una secuela de Don Quijote de la Mancha, llamada Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Murió a causa de una pleuresía en París. Su cuerpo fue embalsamado y se expone en un mausoleo construido en su ciudad natal, en Ecuador. Infancia y formación Su padre, don Marcos Montalvo, hijo de un inmigrante andaluz, se dedicaba a los negocios ambulantes. En Quinchicoto, cerca de Ambato, conoció a doña Isabel Villacreses de Fiallos, con quien se casó el 20 de enero de 1811.[1] La pareja tras un tiempo se domicilió en Ambato, ciudad en la que don Marcos llegó a destacarse.[2] Fallecidos ya algunos hermanos en la edad de la infancia, Juan se convirtió en el menor de los varones, y sus padres le procuraron mimos y cuidados. Tuvo siete hermanos: Francisco, Francisco Javier, Mariano, Alegría, Rosa, Juana e Isabel. Su niñez transcurrió no sólo en su casa, sino también en la cercana quinta de Ficoa. En 1836 sufrió de viruelas y quedó con el rostro marcado. A los siete años fue a la escuela, una humilde casa de aldea, de una sola planta, pobremente administrada y sostenida.[3] En 1843, cuando tenía once años, su hermano fue arrestado, encarcelado y desterrado por enfrentarse políticamente a la dictadura de Juan José Flores. Según el escritor Galo René Pérez, el destierro de su hermano le "dejó una lesión moral de la que no se recuperó jamás", llevándolo a odiar a las dictaduras.[4] En 1845, su hermano regresó de su destierro en Perú, y lo llevó consigo a Quito a continuar sus estudios. Sus dos hermanos mayores, Francisco y Francisco Javier, le orientaban e influenciaban en su gusto por las letras, [5] aparte de haberle creado, cada uno con su prestigio, un ambiente favorable en el mundo de sus estudios. Entre 1846 y 1848 empezó a estudiar gramática latina en el colegio San Fernando. Posteriormente estudió filosofía en el seminario San Luis, donde recibió el grado de maestro,[6] y después ingresó a la Universidad de Quito para estudiar Derecho, no porque quisiera ser abogado, sino porque entre las profesiones de entonces (medicina, leyes y teología) ésta le era la menos desagradable.[7] En Quito se hizo amigo del poeta y político liberal Julio Zaldumbide, con quien se reunía de continuo. En su casa a veces asistían practicantes de letras, destinados a convertirse en conocidos escritores: Agustín Yerovi, José Modesto Espinosa y Miguel Riofrío. Juntos comentaban a los grandes autores románticos europeos. En 1853 el presidente Urbina decretó la libertad de estudios en colegios y universidades. Por las nuevas regulaciones, Montalvo se vio privado de su cargo de secretario en el colegio San Fernando y además fue impulsado a abandonar su carrera de Derecho tras haber aprobado solamente el segundo curso. Así, decidió volver a Ambato. [8] En el ambiente melancólico de su casa (sus padres y su hermano mayor para entonces habían fallecido) se concentró en el enriquecimiento de su formación de autodidacta, acostumbrado a tomar notas de sus lecturas en cuadernos que se conservan.[9] Estudiaba gramática española y tratados de carácter idiomático. Profesando un respeto consciente a Capmany y Clemencín, estaba convencido de que era necesario fundar las originalidades estilísticas en la posesión de una forma correcta autorizada por los clásicos y los estudiosos más notables de la lengua.[10] Primer viaje a Europa El 17 de febrero de 1857, durante el gobierno de Francisco Robles, Montalvo fue nombrado adjunto civil a la legación ecuatoriana en Roma, mientras que Francisco Javier Salazar fue nombrado secretario de la misma. En buena medida este nombramiento se dio gracias a las diligencias de su influyente hermano, el doctor Francisco Javier Montalvo.[11] A mediados de julio llegó a Francia. Aunque el asiento de sus funciones de adjunto civil era

Visitó Roma. para navegar a Panamá y desde allí hacia Europa. otro hermano.. temiendo por su vida. cuyas siguientes entregas siguieron apareciendo hasta enero de 1869.Roma. había salido del Ecuador con pocas pertenencias y le era imposible obtener ingresos seguros y periódicos. diplomático ecuatoriano. mantuvo correspondencia con su hermano Francisco Javier destinada a su publicación en el semanario quiteño La democracia. por causas ajenas a su voluntad. y el mismo año Montalvo.[20] Regresó a Panamá. Alfaro nuevamente acudió en su ayuda. durante los cuales se dedicó a sus estudios. y sostuvo una acalorada polémica con José Modesto Espinosa. Y aunque ahí le faltó dinero para continuar su viaje. atravesando La Mancha.[12] Desde enero hasta agosto de 1858. le dio una suma de dinero para las primeras semanas de permanencia en aquel país y le prometió extenderle las ayudas que en lo posterior llegara a solicitarle. la elaboración de páginas literarias. donde se encontró con José María Urbina. Mestanza y Semblantes continuaron su viaje hacia la costa. invitándolo a acompañarlo. Durante su destierro redactó varios libros. inclinación que tuvo desde sus años de infancia.[12] Durante esta etapa en París. Tan luego como supo el trance en que me hallaba. ensayo aparecido en El Cosmopolita. e igualmente memorables le resultaron sus impresiones de Nápoles. los contactos con personalidades.[14] Su permanencia en París duró tres años. Ahí conoció a don Pedro Moncayo. De Italia viajó a España. amigo nunca. La familia Arellano del Hierro. disfrutó mucho su visita a Florencia. por hallarse en un medio extraño e indiferente. Cuando llegó. que le salió al paso. Montalvo lo relata de la siguiente manera: Entre los nombres que han de bendecir por cuenta mía. tuvo que expatriarse. Dejó Francia y en enero de 1858 ya se hallaba en Italia. desterrado por García Moreno. le compró pasaje para Francia. su interés inmediato fue establecer conexiones con las personas que quizás se hallaban en disposición de ayudarle. y frustrado.. no lo irritó del todo. sino también por la artritis que lo aquejaba.[18] En 1869 se produjo la revolución de García Moreno. Acudió a la embajada de Colombia. durante este tiempo se le . quien le brindó facilidades para su estímulo intelectual. Llegado a la capital francesa. un tanto discursiva.[13] También se acentuó su misantropía. regresó a Ipiales. y especialmente le agradó Andalucía. El libro de las pasiones. tales como El bárbaro de América en los pueblos civilizados de Europa. En Los proscritos.[17] A finales de 1861 colaboró en la revista literaria El Iris de Quito. y a celebridades francesas tales como Lamartine y Proudhon.[18] El 3 de enero de 1866. que según parece. rumbo a Ipiales. para que le acogiera en su hogar. de Tulcán. disfrutando de la arquitectura musulmana de la Alhambra y el Generalife[16] De Granada regresó a París. manifestó un agudo reumatismo. donde constató la miseria en que se hallaba la región en ese entonces. se me vino por sus pasos. y me tranquilizó con la más exquisita delicadeza. Diario de un loco. de Ipiales. De las virtudes y los . me ofreció una letra para Barbacoas de la suma que yo quisiese. con quien contrajo finalmente matrimonio en Ambato el 17 de octubre de 1868 y tuvo dos hijos. publicando en su contra dos folletos: El Masonismo Negro y Bailar Sobre las Ruinas. varias aventuras amorosas y breves tareas de oficina [15] Asimismo. después del primer período dictatorial de García Moreno. Retorno al Ecuador y exilio Tuvo que regresar al Ecuador no sólo por la inestabilidad de los gobiernos y la agitación política. Y no contento con traerme un billete de pasaje de primera clase. En 1865 comenzaron sus amores con María Adelaida Guzmán. que este último dirigía. recomendó a Montalvo ante el doctor Ramón Rosero. los paseos urbanos de observación provechosa. Estos escritos. Montalvo se volvió melancólico. Lo primero que hizo fue escribirle al dictador una larga carta.[22] Pero no tuvo éxito. visitó Granada y Córdoba. Sorrento. pues extrañaba su provincia. publicó El Cosmopolita. cuyos efectos le acompañaron durante el resto de su vida. En 1867 editó El Precursor del Cosmopolita y al año siguiente comenzó a cartearse con Eloy Alfaro y polemizó con Juan León Mera. escribió: La nostalgia consiste en un amor indecible por la patria y un profundo disgusto del país en que se está. Montalvo recibió la primera carta de Eloy Alfaro desde Panamá.[21] Una vez en Ipiales decidió continuar hacia Perú. joven apenas conocido para mí. la cual rehusé. está el de Eloy Alfaro. porque en esa ciudad me esperaba otro amigo. en 1859. y ni bien recibió su pasaporte para abandonar el país. Ahí buscó fomentar la oposición contra el gobierno de su país. Durante su estadía en Ipiales. pues desde su destierro cayó en una situación de apremio. Montalvo se quedó seis meses en París..[19] por su parte. partió la mañana del 17 de enero de 1869 rumbo a Ipiales junto a otros dos exiliados: Mariano Mestanza y Manuel Semblantes. Pompeya y Venecia. es un deseo de llorar a gritos al mismo tiempo que eso es imposible. no fueron bien recibidos en el Ecuador. y quizá una revolución. el país era gobernado por García Moreno. pero cargada de admoniciones y amenazas. revista de carácter político-literario editada en Quito en 40 páginas. Pronto fraternizaron y Alfaro le instaló cómodamente. que conformaron una porción muy importante de su futura revista El Cosmopolita.

. pero Montalvo no podía exiliarse. pues no contaba con suficientes recursos económicos. Esta sociedad no es perseguida por la fuerza pública. Montalvo regresó al Ecuador. La organización del trabajo. y el mismo año Montalvo inició una relación sentimental con la francesa Augustine-Catherine Contoux. Así. de cinco años y ocho meses. En Quito publicó el folleto Del Ministro de Estado por medio del cual atacó y ocasionó la renuncia de Manuel Gómez de la Torre.[32] En consecuencia. En 1872 falleció su hijo Carlos Alfonso. la correspondencia de honorarios y salarios con oficios y obras. mediante la palabra impresa. Nariño. la libertad revestida del derecho. quien quería cobrarse una venganza de celos conyugales. sus anhelos plausibles. y más bien prometió un agradecimiento a su modo.. pues Ignacio de Veintemilla se proclamó dictador el 8 de septiembre.[28] En poco más de un mes viajó a Panamá.[31] Eloy Alfaro le había anunciado únicamente que su viaje a Europa no admitía ya dudas. el colombiano Faustino Lemos Rayo. sino mi pluma quien le ha matado". se le comunicó la noticia desde Ambato. el 6 de agosto. La dictadura perpetua inspiró a un grupo de liberales a asesinar a García Moreno.[24] Poco después publicó el ensayo El último de los tiranos. Cuando fueron publicados sus Siete Tratados. ahí se detuvo más de doce días. Sus amigos le prevenían del riesgo que corría bajo el nuevo gobierno. es moderado. cuyo último número se publicó el 26 de agosto de 1878. y el 30 de julio de 1881 estaba ya en Barbacoas. El 9 de julio organizó la que se denominó "Sociedad Republicana" y en su discurso inaugural exaltó la importancia de la Internacional y propuso algunos de sus principios. pero no comenzó a circular en Ecuador antes de mayo de 1875. cercana a Baños. donde vivió preocupado y pendiente de su seguridad. Pero pronto fue llamado por Eloy Alfaro. hasta que consiguió el auspicio del empresario José Joaquin de la ciudad de Besançon. Montalvo afirmó: "no ha sido el machete de Rayo. los enemigos del pueblo están gritando contra ellas. mediante diligencia personal de Alfaro.[29] Dejó de nuevo Ipiales. el 6 de septiembre del mismo año Montalvo llegó a Guayaquil y fue recibido por una entusiasta multitud.[26] Y aunque Montalvo ese día había conseguido verse lisonjeado públicamente. Montalvo fue reconocido y elogiado por varios críticos europeos. Pero no logró reunir el dinero que demandaba el proyecto. antes de encaminarse a Tumaco y de ahí a Panamá.vicios y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Al enterarse de la noticia. El 23 de octubre de 1882 su esposa María Adelaida falleció. Paradójicamente. se comprometió a ayudarle económicamente y a vigilar la edición de sus folletos. aunque sólo en el ámbito de la cultura hispana (mantenida por emigrantes españoles e hispanoamericanos por medio de publicaciones) o hispanistas de París. fue publicado su libelo La dictadura perpetua. que en efecto circuló entre los guayaquileños al día siguiente. Segundo viaje a Europa Estaba orgulloso de sus Siete Tratados y deseaba publicarlos de la forma más lujosa posible. su alegría no duró mucho. Dijo: El objetivo (de la Internacional) es honesto. que mantuvo hasta sus últimos días. los medios de que se vale son lícitos. Montalvo se apresuró a promocionar sus tratados en España. En mayo de 1876 de manera voluntaria y con el socorro económico de sus amigos liberales. cierto: Pero ¿qué autoridad tienen para la democracia las alharacas de Napoleón III y de Bismarck?[25] Dejó transitoriamente la ciudad para descansar en una propiedad de sus hermanos. Cuando después de 3 meses regresó a Ipiales.[33] Con ella tendría un hijo en 1886. De todos modos. Ministro de Gobierno del presidente Antonio Borrero. donde permanecería por un tiempo indefinido.[23] En octubre de 1874.[27] Tras un tiempo. su próspero socio financiero. fruto de su concubinato. quien había llegado a Guayaquil a preparar un pronunciamiento contra el gobierno de Borrero. son los de esa asociación que está rebosando en Europa. la relación que tenía con su esposa se quebrantó por completo por el estilo de vida que Montalvo llevaba y por su desentendimiento en las obligaciones familiares.La Internacional reconoce el principio de propiedad no quiere sino que las clases laboriosas no malogren su trabajo y la industria tenga sus leyes a las cuales se sometan la ociosidad y el lujo. Finalmente Montalvo viajó a París con el deseo de editar su obra Siete Tratados. El 22 de junio apareció el primer número de la revista El Regenerador. con la intención de publicar Las Catilinarias. de inmediato se empeñó en acciones concretas de agitación popular y de levantamiento armado contra la dictadura de Veintemilla. el autor del homicidio fue un hombre ajeno a los conjurados. sofrenada por el deber y otros fines semejantes.[30] Para este entonces. finalmente partió hacia Ipiales. habían recibido los dos volúmenes de los Siete Tratados el director del diario El Globo y Emilio Castelar. pero no asistió nunca a las Cámaras.[34] . En los comicios de 1877 fue electo diputado por la provincia de Esmeraldas. A finales de mayo. Fue incapaz de hablar en público. junto con José Miguel Macay.

y tuvo que permanecer en París. Pronto Montalvo respondió al clérigo por medio de su libro Mercurial eclesiástica. Cuando Labbeé se dio cuenta. y contrajo neumonía. el arzobispo Ordóñez viajó a Roma con la intención de conseguir del Papa la prohibición de su lectura. interesó a los médicos. tras un nuevo examen del líquido pleural. los Siete Tratados no fueron bien recibidos por todos.Ansioso por conquistar la fama en España. El mismo año el presidente José Plácido Caamaño le ofreció una diputación. cada uno de los cuales contenía diecisiete. y en poco tiempo León XIII incluyó a los Siete Tratados en el Índice de libros prohibidos. en 1886. Por ese motivo. e inyectar líquidos antisépticos. -Todo esto duró cosa de una hora. Últimos días En los días siguientes los síntomas de su enfermedad fueron empeorando y Montalvo cayó prácticamente en la indigencia. la Iglesia en el Ecuador. Podría componer hoy una elegía como no la he hecho en mi juventud" Leopoldo García Ramón. indicó la conveniencia de practicar una operación inmediata. y que no había otra opción que dejar abierta la herida para ir drenando periódicamente e líquido l purulento. posiblemente entre el 8 y el 10 de marzo de 1888. Leopoldo García Ramón y Carlos Gutiérrez. a más de dos figuras italianas: Cesare Cantù y Edmundo de Amicis. harto difícil. En 1888 el presidente Antonio Flores Jijón le ofreció la posición de cónsul en Burdeos y Montalvo no aceptó su propuesta. El 19 de febrero de 1884 el arzobispo reprobó y condenó los Siete Tratados por medio de una carta pastoral. mediante pinzas que recogen carnes sangrientas. quien lo sometió a un tratamiento que. dar la mayor dilatación a la herida.[37] Los detalles testimoniales del doctor Agustín Yerovi. doctor. además de Juan Valera. escrito con pasmosa fuerza de improvisación y lleno de ataques violentos contra Ordóñez y la Iglesia. no pudo detener sus cada vez más intensos padecimientos. horroriza. mostró su descontento con la obra. sus planes de retorno al Ecuador fueron fracasando. en el momento de decir si concedía su permiso para la anestesia. libro compuesto de tres volúmenes. Muchos hombres de letras fueron a visitarle o le invitaron a encontrarse con ellos: Gaspar Núñez de Arce. Durante ese largo tiempo de padecimientos frecuentemente le visitaron Agustín L. Consistió en levantar dos costillas de la región dorsal. Marcelino Menéndez Pelayo y Manuel del Palacio. Se instaló en el mejor hotel de aquellos años: el Hotel París. sobre este hecho. que rechazó. Montalvo empezó la publicación de El Espectador. Uno de ellos exclamó: ese hombre es un carácter. mientras tanto.[35] Sin embargo. Los médicos que habían atendido a Montalvo los primeros días de su enfermedad no se dieron cuenta que la neumonía inicial que lo aquejaba se había convertido en un derrame pleural. y luego colocar algo como una bomba. que tiene el doble objeto de aspirar los productos del foco purulento. 26 donde dijo: "Solo siento que toda mi vida se concentra en mi [18] cerebro.[35] En París. practicantes y espectadores. son los que siguen: La operación que sufrió Montalvo. Jesús Pando y Valle.[39] Montalvo comprendió que su fin se aproximaba y pidió ser conducido a su casa de la rué Cardinet No. el enfermo no había exhalado una queja. Operará usted como si su cuchilla no produjera dolor". Yerovi y Clemente Ballén. después de cortar en una extensión de un decímetro. Montalvo armó inmediatamente un viaje a Madrid. relató lo siguiente: . Al terminar el largo proceso operatorio.[37] Cuando llegó el día de la operación. aunque lo mejoró durante un tiempo. La actitud serena y hasta majestuosa. De vuelta en Francia. ni contraído un músculo. ubicado en la Puerta del Sol. y llegó a la ciudad el 2 de junio de 1883. a la que Montalvo aceptó someterse. su salud se deterioró de manera brusca debido al mal clima: un fuerte aguacero lo sorprendió mientras regresaba de la casa editorial donde había corregido ciertos detalles del tercer volumen de El Espectador. Esa herida quedó abierta hasta su muerte.[38] Montalvo también fue sometido a una operación de apostemas en la garganta. para sorpresa de todos contestó diciendo: "En ninguna ocasión de mi vida he perdido la conciencia de mis actos.[36] Más tarde. de que se había presentado un peligroso foco de supuración. Emilia Pardo Bazán. que me mueva. como determinó el médico León Labbeé. las partes blandas de esa región. el cirujano advirtió que había evidencia de que el foco infeccioso había invadido otros puntos del organismo. diecinueve y nueve ensayos cada uno. a través del arzobispo de Quito monseñor José Ignacio Ordóñez. No tema. quien confesó que iba a acompañarle semanalmente mientras estuvo postrado. es decir: algo como fuego.

Llevaba en el costado una herida que a propósito mantenían abierta los médicos. Yerovi para manifestarle sus últimos deseos (entre ellos el ser enterrado en París). al parecer. Jara. De Hispanoamérica conocío la prosa de Bolívar. desde los romances hasta el romanticismo.[40] La condición de Montalvo cada vez era peor.[46] Literatura francesa Las letras francesas.[47] sus modelos fueron Chateaubriand. admiraba mucho a Byron y a Milton. Sentía especial admiración y respeto por Cervantes y consideraba a su Don Quijote de la Mancha como lo más acabado en el mundo de las letras. y a Cicerón. la poesía de Olmedo y los argentinos precursores del romanticismo. de esas antorchas altísimas que se hallan a la vista de todas las naciones". Estado. quienes junto a Rousseau inspiraron su pensamiento político. En cuanto a la literatura en alemán. Filosofía y Literaturas Elénicas. ¡qué limpieza la de su ropa interior! ¡Con qué afán arreglaba los puños de la camisa de dormir para ocultar sus pobres muñecas! ¡Cuánto agradeció a mi mujer que consintiese verle así. y en 1902. donde permaneció hasta el 10 de abril de 1932. gobierno. hecho una ruina! Luchaba con rabia contra la enfermedad: no quería morir. Rousseau y Victor Hugo. despeinado.[43] y citó en sus obras de manera directa o glosada a bastantes griegos de la antigüedad. y el 12 de julio de 1889 fueron enterrados en el cementerio de la ciudad. y de Roma a Julio César. sin ser necesariamente copiadas. sobre él. se me oprimió ( dolorosamente el corazón al comprobar los progresos de la terrible neumonía purulenta que le consumía.[41] el 16 de enero comenzó a agonizar. si no de inspiración. Granja y El dictador. Al día siguiente de su exhumación se trasladaron a Ambato. Montalvo consideraba a las letras españolas contemporáneas a él (segunda mitad del siglo XIX) como vagas e improductivas. la poesía y especialmente la Gramática de Andrés Bello. Obra Influencias Antigüedad clásica Montalvo leyó todo cuanto entonces se podía leer acerca de Historia. habían practicado en su garganta una operación difícil y dolorosa. y probablemente sus ensayos fueron también inspirados por Bacon. Le consideré perdido. aunque no conocía el idioma. muy a pesar de todo. sin afeitar. aunque en menor grado. Conocía las grandes obras literarias publicadas en italiano. de modelo. Muchas de las ideas de Montalvo. Schiller y Klopstock dijo que eran "ingenios de primer [52] orden. impugando especialmente las malas traducciones de textos. antes y después de las guerras de la Independencia. y Rousseau tuvo su influencia en el escritor ecuatoriano por sus ideas sobre educación. Por otro lado.[49] Otras influencias En cuanto a la literatura en inglés. aunque sin juicios críticos.[50] Su revista El Espectador se inspiró en The Spectator de Addison. Fueron sus últimas palabras. por su oratoria. son eco de El espíritu de las leyes de Montesquieu. estudió los clásicos del siglo XVIII. . por el estilo. En 1895 se publicó de manera póstuma en Francia Capítulos que se le olvidaron a Cervantes.[51] Sentía admiración por Goethe. El teatro romano de Terencio. siendo el cimiento sólido de su formación y el arma que esgrimió en sus enconadas polémicas. a Durante el régimen liberal se repatriaron sus restos embalsamados a Guayaquil. Geometría Moral. Literatura española Conocía buena parte de la literatura española.[42] La colonia ecuatoriana costeó sus funerales que fueron solemnes y en la iglesi de San Francisco de Sales. fui a visitarle.Cuando a mi regreso de España. aunque no se dejó influir. sino varios temas y la técnica literaria que usaba en sus ensayos. En más de una ocasión hizo críticas a varias obras literarias españolas y dedicó su ensayo El buscapié a exaltarlas. los temas y las ideas de los maestros italianos. ciudadanía etc. en septiembre del año pasado 1888). lo grecolatino llegó al escalón más alto de su saber. a los cinco dramas que escribió y que fueron recopilados en su Libro de las pasiones: La Leprosa. y el 15 de enero de 1889 hizo aproximar al doctor Agustín L. De Montaigne tomó no sólo la exaltación del hombre en su estado natural. La literatura estadounidense también fue citada por Montalvo. expresadas en Emilio y El Contrato Social. aunque supo apreciar a los intelectuales españoles de la época.[48] mientras que por Lamartine sentía un profundo aprecio. a donde llegaron el 12. el 17 de enero pidió a su ama de llaves que lo vistiera con su traje negro y con frac y le pidió que tratara de comprar un puñado de claveles para su féretro. al mismo tiempo que despreciaba la continuación escrita por Avellaneda. Montalvo fue un ideólogo romántico del liberalismo. tuvieron decisiva influencia sobre los escritores hispanoamericanos.[44] Del mismo modo. y en América brotó primero y duró más. sentía admiración por la antigua Roma. Asimismo admiraba a Montaigne y Montesquieu. En definitiva. Plauto y Séneca sirvió. para reposar desde entonces en su mausoleo. El romanticismo tanto español como hispanoamericano tuvo sus simientes en Francia. El descomulgado.. como ejemplo del soldado.[45] Admiraba de Grecia a Sócrates.

Su poesía ha sido considerada como fría y llena de reminiscencias y desde el punto de vista temático. abandonado de Dios y la suerte. pues probablemente tenía prejuicios raciales. Montalvo era consciente del influjo del periodismo como motor generador en la cultura y en la vida social y política. los actos de opresión imperialista. estropeado moralmente. a la que se refería. como hombre de su época no permanecía insensible ante el aspecto heroico de las luchas y la grandeza que hay en despreciar la propia vida en aras de un ideal.[55] Respecto a los dramas que escribió.[63] Montalvo en pocas ocasiones se refería a los militares. Por eso el profesor Louis Arquier afirmó que ´Cada vez que habla de política el articulista se enfrenta con una contradicción. A la República le importa por entonces aquella reducción.[57] Temas frecuentes Civilización y Barbarie En el ensayo hispanoamericano de la época se consideró que la barbarie era el obstáculo para el avance de la civilización. A la nación le importa esa rebaja. Anticlericalismo Montalvo deseaba la separación de Iglesia y Estado. el uso de la fuerza bruta. No fueron creaciones para ser representadas. soberbio. su preocupación más bien fue didác tica. aunque lo usó para sustentar con cierto afán de proselitismo puntos de vista que compaginaban su orientación ideológica y política. Política Montalvo era un idealista y le desagradaba la realidad política del Ecuador. Fiaba de la moral y de los principios como base del funcionamiento de la nación. sólo se conocen cinco. Asimismo. pero le molestaba el hecho de que algunas fueran injustas. el pueblo era tan culpable del establecimiento de una tiranía como el mismo tirano. los españoles nos lo dejaron.[62] Consciente de la gran responsabilidad que pesaba sobre los intelectuales con respecto de los problemas sociales de los ndígenas. y el fanatismo religioso. Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. la propagación de la cultura. sin embargo. pone de relieve los males que corrompen una sociedad y denuncia inmisericorde los elementos causantes de esta estagnación".[58] Montalvo era muy respetuoso de las leyes. carente de originalidad. que es una novela. el tema le atrae y le repele a la vezµ. así. entre otras cosas. como es y como será por los siglos de los siglos. cuando en realidad tanto los conservadores como los liberales tenían defectos. proyecto de ley rebajando los derechos anexos a esas mercaderías. calificó como barbarie. en la cual Montalvo se preocupaba mucho de demostrar la perfección lingüística a la que llegó Cervantes. en vez de desarrollar sus personajes.[59] También despreciaba la tiranía. para que haya tiranía necesariamente debía haber un pueblo dispuesto a soportarla. toda la obra de Montalvo sería ensayística.[56] Como periodista. con la excepción de su Libro de las pasiones. defendió en varias ocasiones los derechos de la mujer. el ensayo es el "género en el cual como tapiz Montalvo copia la cruenta lucha política de una época. Su posición liberal le llevó a oponerse a cualquier régimen que no haya sido elegido por sufragio.[56] Su única novela. aunque llegó a oponerse al voto popular si el país no gozaba de sus libertades. no publicó ningún libro de poesías. pero sí hay algunas poesías sueltas a través de sus escritos. nos da conceptos de la cultura y la barbarie. y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. que en la composición de sus ensayos son frecuentes las digresiones[54] En cuanto a lo poético. pues sus obras teatrales tenían un fondo moralista.[53] Hay que notar. Otro diputado es dueño de una fábrica en que se elabora cierto artículo. entre otras formas. y en sus escritos no pretendía hablar a sus lectores de religión y fe sino del Ecuador y de su gobierno. Pensaba que la historia y la guerra son inseparables y se limitaba a discernir entre guerras justas e injustas. Atacaba o defendía al clero según su situación política. Montalvo de acuerdo con esta idea.[61] Respecto a los derechos de las personas.Géneros Si se comprende al ensayo como un género. inquebrantable"[60] En su opinión. ya sea por timidez o apatía. También defendió los derechos de los indígenas y los negros. proyecto de ley reduciendo la pensión impuesta a ese artículo. y le preocupaba mucho destacar la importancia de las dotes morales de los políticos. aunque bien pudieran montarse en escena. es una continuación del Quijote ambientada en América. Según el profesor Antonio Sacoto Salamea. En El Cosmopolita atacaba a los legisladores que creaban o derogaban leyes a su conveniencia: Un diputado tiene las mercaderías en camino para la aduana. y al periodismo una rama del ensayo. el despotismo de los gobiernos. En más . compuesto de cinco dramas. i afirma: No. como "el abuso triunfante. más por su idea de igualdad de todos los hombres ante Dios que por simpatía hacia ellos. nosotros no hemos hecho este ser humillado. publicados después de su muerte bajo el título de El libro de las pasiones.

que se han visto repetir mil veces en Quito en las mayores aflicciones públicas. Y no ha habido policía que baje a ese pícaro del pescuezo y le imponga un fuerte castigo corporal. salir azotándose por las calles de Quito. del pueblo congregado. al fin y al cabo. No obstante. Monseñor Antonelli. pero en la mayoría de las veces sus escritos eran anticlericales. allí están los frailes gachupines a quemarse las manos en el púlpito. y formar remolinos espantosos de plebe engañada y escarnecida. su posición frente al clero obedecía a la política en primer lugar. y no sólo no admitía el menor indicio de oposición sino que la consideraba como herejía. Caracas. Cuando escribió esta obra. quien. también por interesarse más en los bienes terrenales que en los celestiales. Levantada ahí al punto una armazón de madera en la plaza de la Catedral de Quito. y gritando que por las maldades y falta de devoción de la gente había ocurrido esa desgracia.[64] de una ocasión.[66] Continuó con su oposición al clero en sus Siete Tratados y en las citadas Las Catilinarias. subió allá el arlequín. Terremotos. quien con suma cortesía defendía la necesidad del Concordato. a pesar de lo cual no dejó de ser religioso. El citado sacerdote era el nuncio apostólico. quemarse las manos en un mechero. relató una anécdota interesante aunque exagerada en Las Catilinarias: Hase visto en Quito un cabrón de Méndez subir al púlpito. buscando en vano su apoyo político. afirma que en caso de desacuerdo ha de primar la razón de Estado. publicada en el número 3 de su revista. En Bogotá. . se dio siquiera cinco buenos y pasaderos. forrada la espalda con un cuero de vaca debajo de un tul negro. se puede asegurar que en la práctica Montalvo se llevó mejor con la autoridad eclesiástica que con los católicos conservadores. Se declara partidario del Patronato. defendiendo siempre el punto de vista de la Iglesia pero sin condenar las posiciones personales del escritor. Con la misma deferencia Montalvo en 25 páginas se expresa con la mayor claridad acerca de lo que deben ser a su juicio las relaciones entre Iglesia y Estado. rechaza el Concordato firmado por García Moreno y termina especificando que considera el cristianismo como la verdadera religión y aseverando: "Nunca seré contrario sino de la superstición. luego a su filiación liberal antiteocrática y a experiencias vividas ante el clero. a morder cabos de vela. cóleras furibundas de los volcanes. a ver el diablo con sus ojos. Su obra más furibunda fue Mercurial eclesiástica. en 1866. El nuncio le mandó una segunda cart de a tono amistoso. y. ni gobierno que le mande con grilletes a Guayaquil. meter en la boca una vela encendida. a embarcarle en el primer buque ballenero que parezca. Monseñor José Ignacio Ordóñez. el fanatismo y los abusos de los malos sacerdotes". Lima. En El Cosmopolita atacó al clero porque era un miembro fuerte e influyente del Partido Conservador que dominaba entonces el poder. a su obra. lluvias de ceniza. escribió para elogiar las cualidades del buen clero.[65] Respecto al fanatismo religioso. Buenos Aires. y decir que todo lo provocan y lo hacen los liberales. gritar que en ese instante el diablo estaba andando suelto por la iglesia. parecerán imposibles estas escenas de nefanda barbarie. como a cualquier otra.[69] En definitiva. por simoníaco. del siglo décimonono. escrita como respuesta a la condena del portavoz del clero. cuando el terremoto de Imbabura. porque se sentía defraudado al ver que el clero no luchaba contra Veintemilla.[67] Un caso ilustrativo es su Contestación a la carta de un sacerdote católico al señor redactor de El Cosmopolita. y cuestionaba el ´mito de una Iglesia perfecta hasta el más mínimo detalle y autorizada así a sancionar cualquier asomo de críticaµ. Santiago. desnudo por delante seis dedos abajo el ombligo. del Gobierno. y hasta de Sancho Panza. y probando con esto que la virtud de Dios obraba en él. se dio cinco mil azotes. Al mismo penitente embaidor se le había visto. burlándose así de las cosas santas. el clero era muy poderoso en Ecuador.[68] Montalvo se oponía a la dominación clerical.

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