BIOGRAFÍA DE JUAN MONTALVO

Juan María Montalvo Fiallos (Ambato, Ecuador, 13 de abril de 1832 ² París, 17 de enero de 1889) fue un ensayista y novelista ecuatoriano. Vivió apasionadamente la política de partidos de su país, y su pensamiento liberal estaba fuertemente marcado por el anticlericalismo y la oposición a los dictadores Gabriel García Moreno e Ignacio de Veintemilla. Luego de la publicación de la revista El Cosmopolita, por medio de la cual criticaba a la dictadura de García Moreno, Montalvo viajó a Colombia, donde escribió gran parte del resto de su obra. Uno de sus libros más conocidos es Las Catilinarias, publicado en 1880. Entre sus ensayos destacan Siete Tratados (1882) y Geometría Moral (póstumo, 1902). También escribió una secuela de Don Quijote de la Mancha, llamada Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Murió a causa de una pleuresía en París. Su cuerpo fue embalsamado y se expone en un mausoleo construido en su ciudad natal, en Ecuador. Infancia y formación Su padre, don Marcos Montalvo, hijo de un inmigrante andaluz, se dedicaba a los negocios ambulantes. En Quinchicoto, cerca de Ambato, conoció a doña Isabel Villacreses de Fiallos, con quien se casó el 20 de enero de 1811.[1] La pareja tras un tiempo se domicilió en Ambato, ciudad en la que don Marcos llegó a destacarse.[2] Fallecidos ya algunos hermanos en la edad de la infancia, Juan se convirtió en el menor de los varones, y sus padres le procuraron mimos y cuidados. Tuvo siete hermanos: Francisco, Francisco Javier, Mariano, Alegría, Rosa, Juana e Isabel. Su niñez transcurrió no sólo en su casa, sino también en la cercana quinta de Ficoa. En 1836 sufrió de viruelas y quedó con el rostro marcado. A los siete años fue a la escuela, una humilde casa de aldea, de una sola planta, pobremente administrada y sostenida.[3] En 1843, cuando tenía once años, su hermano fue arrestado, encarcelado y desterrado por enfrentarse políticamente a la dictadura de Juan José Flores. Según el escritor Galo René Pérez, el destierro de su hermano le "dejó una lesión moral de la que no se recuperó jamás", llevándolo a odiar a las dictaduras.[4] En 1845, su hermano regresó de su destierro en Perú, y lo llevó consigo a Quito a continuar sus estudios. Sus dos hermanos mayores, Francisco y Francisco Javier, le orientaban e influenciaban en su gusto por las letras, [5] aparte de haberle creado, cada uno con su prestigio, un ambiente favorable en el mundo de sus estudios. Entre 1846 y 1848 empezó a estudiar gramática latina en el colegio San Fernando. Posteriormente estudió filosofía en el seminario San Luis, donde recibió el grado de maestro,[6] y después ingresó a la Universidad de Quito para estudiar Derecho, no porque quisiera ser abogado, sino porque entre las profesiones de entonces (medicina, leyes y teología) ésta le era la menos desagradable.[7] En Quito se hizo amigo del poeta y político liberal Julio Zaldumbide, con quien se reunía de continuo. En su casa a veces asistían practicantes de letras, destinados a convertirse en conocidos escritores: Agustín Yerovi, José Modesto Espinosa y Miguel Riofrío. Juntos comentaban a los grandes autores románticos europeos. En 1853 el presidente Urbina decretó la libertad de estudios en colegios y universidades. Por las nuevas regulaciones, Montalvo se vio privado de su cargo de secretario en el colegio San Fernando y además fue impulsado a abandonar su carrera de Derecho tras haber aprobado solamente el segundo curso. Así, decidió volver a Ambato. [8] En el ambiente melancólico de su casa (sus padres y su hermano mayor para entonces habían fallecido) se concentró en el enriquecimiento de su formación de autodidacta, acostumbrado a tomar notas de sus lecturas en cuadernos que se conservan.[9] Estudiaba gramática española y tratados de carácter idiomático. Profesando un respeto consciente a Capmany y Clemencín, estaba convencido de que era necesario fundar las originalidades estilísticas en la posesión de una forma correcta autorizada por los clásicos y los estudiosos más notables de la lengua.[10] Primer viaje a Europa El 17 de febrero de 1857, durante el gobierno de Francisco Robles, Montalvo fue nombrado adjunto civil a la legación ecuatoriana en Roma, mientras que Francisco Javier Salazar fue nombrado secretario de la misma. En buena medida este nombramiento se dio gracias a las diligencias de su influyente hermano, el doctor Francisco Javier Montalvo.[11] A mediados de julio llegó a Francia. Aunque el asiento de sus funciones de adjunto civil era

Pronto fraternizaron y Alfaro le instaló cómodamente. el país era gobernado por García Moreno. partió la mañana del 17 de enero de 1869 rumbo a Ipiales junto a otros dos exiliados: Mariano Mestanza y Manuel Semblantes.[20] Regresó a Panamá. Sorrento. que según parece. Montalvo lo relata de la siguiente manera: Entre los nombres que han de bendecir por cuenta mía. Ahí buscó fomentar la oposición contra el gobierno de su país. amigo nunca. la cual rehusé. La familia Arellano del Hierro. e igualmente memorables le resultaron sus impresiones de Nápoles. temiendo por su vida.[13] También se acentuó su misantropía. Tan luego como supo el trance en que me hallaba. cuyos efectos le acompañaron durante el resto de su vida. Pompeya y Venecia. y frustrado. Acudió a la embajada de Colombia. después del primer período dictatorial de García Moreno.[14] Su permanencia en París duró tres años. Montalvo se volvió melancólico. ensayo aparecido en El Cosmopolita. Mestanza y Semblantes continuaron su viaje hacia la costa.. los paseos urbanos de observación provechosa. de Tulcán. pues desde su destierro cayó en una situación de apremio. El libro de las pasiones. Dejó Francia y en enero de 1858 ya se hallaba en Italia. un tanto discursiva. invitándolo a acompañarlo.[18] El 3 de enero de 1866. y a celebridades francesas tales como Lamartine y Proudhon. otro hermano. sino también por la artritis que lo aquejaba. En 1865 comenzaron sus amores con María Adelaida Guzmán. diplomático ecuatoriano. cuyas siguientes entregas siguieron apareciendo hasta enero de 1869.[12] Durante esta etapa en París. escribió: La nostalgia consiste en un amor indecible por la patria y un profundo disgusto del país en que se está. que este último dirigía. su interés inmediato fue establecer conexiones con las personas que quizás se hallaban en disposición de ayudarle. De Italia viajó a España. y me tranquilizó con la más exquisita delicadeza. no lo irritó del todo.[18] En 1869 se produjo la revolución de García Moreno.. Ahí conoció a don Pedro Moncayo. Durante su destierro redactó varios libros. De las virtudes y los . disfrutó mucho su visita a Florencia. inclinación que tuvo desde sus años de infancia. publicó El Cosmopolita. varias aventuras amorosas y breves tareas de oficina [15] Asimismo. Cuando llegó. tales como El bárbaro de América en los pueblos civilizados de Europa. Diario de un loco. y quizá una revolución. no fueron bien recibidos en el Ecuador. atravesando La Mancha. para navegar a Panamá y desde allí hacia Europa. está el de Eloy Alfaro. y el mismo año Montalvo. Alfaro nuevamente acudió en su ayuda. recomendó a Montalvo ante el doctor Ramón Rosero.Roma. porque en esa ciudad me esperaba otro amigo.[17] A finales de 1861 colaboró en la revista literaria El Iris de Quito.. Lo primero que hizo fue escribirle al dictador una larga carta. había salido del Ecuador con pocas pertenencias y le era imposible obtener ingresos seguros y periódicos.[19] por su parte. Y aunque ahí le faltó dinero para continuar su viaje. y ni bien recibió su pasaporte para abandonar el país. pues extrañaba su provincia. tuvo que expatriarse. me ofreció una letra para Barbacoas de la suma que yo quisiese. le compró pasaje para Francia. la elaboración de páginas literarias. disfrutando de la arquitectura musulmana de la Alhambra y el Generalife[16] De Granada regresó a París. y sostuvo una acalorada polémica con José Modesto Espinosa. en 1859. Visitó Roma. desterrado por García Moreno. durante los cuales se dedicó a sus estudios. Retorno al Ecuador y exilio Tuvo que regresar al Ecuador no sólo por la inestabilidad de los gobiernos y la agitación política. manifestó un agudo reumatismo. con quien contrajo finalmente matrimonio en Ambato el 17 de octubre de 1868 y tuvo dos hijos. para que le acogiera en su hogar. que le salió al paso. se me vino por sus pasos. que conformaron una porción muy importante de su futura revista El Cosmopolita. pero cargada de admoniciones y amenazas. por hallarse en un medio extraño e indiferente. donde constató la miseria en que se hallaba la región en ese entonces. y especialmente le agradó Andalucía. Estos escritos. mantuvo correspondencia con su hermano Francisco Javier destinada a su publicación en el semanario quiteño La democracia. por causas ajenas a su voluntad. es un deseo de llorar a gritos al mismo tiempo que eso es imposible. publicando en su contra dos folletos: El Masonismo Negro y Bailar Sobre las Ruinas. revista de carácter político-literario editada en Quito en 40 páginas.[21] Una vez en Ipiales decidió continuar hacia Perú. En Los proscritos.[22] Pero no tuvo éxito. regresó a Ipiales. Llegado a la capital francesa. En 1867 editó El Precursor del Cosmopolita y al año siguiente comenzó a cartearse con Eloy Alfaro y polemizó con Juan León Mera. los contactos con personalidades. donde se encontró con José María Urbina.[12] Desde enero hasta agosto de 1858. Durante su estadía en Ipiales. de Ipiales. Montalvo se quedó seis meses en París. visitó Granada y Córdoba. le dio una suma de dinero para las primeras semanas de permanencia en aquel país y le prometió extenderle las ayudas que en lo posterior llegara a solicitarle. Montalvo recibió la primera carta de Eloy Alfaro desde Panamá. rumbo a Ipiales. Y no contento con traerme un billete de pasaje de primera clase. joven apenas conocido para mí. quien le brindó facilidades para su estímulo intelectual. durante este tiempo se le .

se le comunicó la noticia desde Ambato. Ministro de Gobierno del presidente Antonio Borrero. Finalmente Montalvo viajó a París con el deseo de editar su obra Siete Tratados.[34] .[32] En consecuencia. habían recibido los dos volúmenes de los Siete Tratados el director del diario El Globo y Emilio Castelar. hasta que consiguió el auspicio del empresario José Joaquin de la ciudad de Besançon. De todos modos.La Internacional reconoce el principio de propiedad no quiere sino que las clases laboriosas no malogren su trabajo y la industria tenga sus leyes a las cuales se sometan la ociosidad y el lujo. pero no comenzó a circular en Ecuador antes de mayo de 1875. cercana a Baños. se comprometió a ayudarle económicamente y a vigilar la edición de sus folletos. Cuando después de 3 meses regresó a Ipiales. su próspero socio financiero. el colombiano Faustino Lemos Rayo. finalmente partió hacia Ipiales. que en efecto circuló entre los guayaquileños al día siguiente. donde vivió preocupado y pendiente de su seguridad. los enemigos del pueblo están gritando contra ellas. la relación que tenía con su esposa se quebrantó por completo por el estilo de vida que Montalvo llevaba y por su desentendimiento en las obligaciones familiares. sino mi pluma quien le ha matado". Montalvo regresó al Ecuador. de cinco años y ocho meses.[29] Dejó de nuevo Ipiales. quien había llegado a Guayaquil a preparar un pronunciamiento contra el gobierno de Borrero. A finales de mayo. y el mismo año Montalvo inició una relación sentimental con la francesa Augustine-Catherine Contoux. Montalvo se apresuró a promocionar sus tratados en España. quien quería cobrarse una venganza de celos conyugales. fue publicado su libelo La dictadura perpetua.[28] En poco más de un mes viajó a Panamá.[27] Tras un tiempo. Montalvo fue reconocido y elogiado por varios críticos europeos. Paradójicamente. la correspondencia de honorarios y salarios con oficios y obras.[31] Eloy Alfaro le había anunciado únicamente que su viaje a Europa no admitía ya dudas. pero Montalvo no podía exiliarse.[24] Poco después publicó el ensayo El último de los tiranos. Sus amigos le prevenían del riesgo que corría bajo el nuevo gobierno. su alegría no duró mucho. pues no contaba con suficientes recursos económicos.[30] Para este entonces. mediante la palabra impresa. junto con José Miguel Macay. Fue incapaz de hablar en público. Esta sociedad no es perseguida por la fuerza pública. el 6 de septiembre del mismo año Montalvo llegó a Guayaquil y fue recibido por una entusiasta multitud. es moderado. Así. los medios de que se vale son lícitos..[26] Y aunque Montalvo ese día había conseguido verse lisonjeado públicamente. Segundo viaje a Europa Estaba orgulloso de sus Siete Tratados y deseaba publicarlos de la forma más lujosa posible. mediante diligencia personal de Alfaro. La dictadura perpetua inspiró a un grupo de liberales a asesinar a García Moreno. y más bien prometió un agradecimiento a su modo. la libertad revestida del derecho. ahí se detuvo más de doce días. pero no asistió nunca a las Cámaras. El 22 de junio apareció el primer número de la revista El Regenerador. Cuando fueron publicados sus Siete Tratados.[33] Con ella tendría un hijo en 1886. pues Ignacio de Veintemilla se proclamó dictador el 8 de septiembre. En 1872 falleció su hijo Carlos Alfonso. con la intención de publicar Las Catilinarias. fruto de su concubinato. Pero pronto fue llamado por Eloy Alfaro. cuyo último número se publicó el 26 de agosto de 1878. de inmediato se empeñó en acciones concretas de agitación popular y de levantamiento armado contra la dictadura de Veintemilla. Montalvo afirmó: "no ha sido el machete de Rayo.vicios y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. Al enterarse de la noticia. Dijo: El objetivo (de la Internacional) es honesto. Pero no logró reunir el dinero que demandaba el proyecto. antes de encaminarse a Tumaco y de ahí a Panamá. En los comicios de 1877 fue electo diputado por la provincia de Esmeraldas. El 9 de julio organizó la que se denominó "Sociedad Republicana" y en su discurso inaugural exaltó la importancia de la Internacional y propuso algunos de sus principios. cierto: Pero ¿qué autoridad tienen para la democracia las alharacas de Napoleón III y de Bismarck?[25] Dejó transitoriamente la ciudad para descansar en una propiedad de sus hermanos. el 6 de agosto. que mantuvo hasta sus últimos días. sus anhelos plausibles. La organización del trabajo. el autor del homicidio fue un hombre ajeno a los conjurados. En mayo de 1876 de manera voluntaria y con el socorro económico de sus amigos liberales. son los de esa asociación que está rebosando en Europa.. sofrenada por el deber y otros fines semejantes. aunque sólo en el ámbito de la cultura hispana (mantenida por emigrantes españoles e hispanoamericanos por medio de publicaciones) o hispanistas de París. Nariño. En Quito publicó el folleto Del Ministro de Estado por medio del cual atacó y ocasionó la renuncia de Manuel Gómez de la Torre. y el 30 de julio de 1881 estaba ya en Barbacoas. El 23 de octubre de 1882 su esposa María Adelaida falleció.[23] En octubre de 1874. donde permanecería por un tiempo indefinido.

Durante ese largo tiempo de padecimientos frecuentemente le visitaron Agustín L. Emilia Pardo Bazán. De vuelta en Francia. Consistió en levantar dos costillas de la región dorsal. como determinó el médico León Labbeé. dar la mayor dilatación a la herida. 26 donde dijo: "Solo siento que toda mi vida se concentra en mi [18] cerebro. indicó la conveniencia de practicar una operación inmediata. son los que siguen: La operación que sufrió Montalvo. Operará usted como si su cuchilla no produjera dolor". Montalvo empezó la publicación de El Espectador. practicantes y espectadores. No tema. En 1888 el presidente Antonio Flores Jijón le ofreció la posición de cónsul en Burdeos y Montalvo no aceptó su propuesta. es decir: algo como fuego. aunque lo mejoró durante un tiempo. a más de dos figuras italianas: Cesare Cantù y Edmundo de Amicis. que me mueva. interesó a los médicos. doctor. harto difícil. El mismo año el presidente José Plácido Caamaño le ofreció una diputación. mediante pinzas que recogen carnes sangrientas.[37] Cuando llegó el día de la operación. mientras tanto. -Todo esto duró cosa de una hora. Los médicos que habían atendido a Montalvo los primeros días de su enfermedad no se dieron cuenta que la neumonía inicial que lo aquejaba se había convertido en un derrame pleural. posiblemente entre el 8 y el 10 de marzo de 1888. horroriza. Se instaló en el mejor hotel de aquellos años: el Hotel París. Uno de ellos exclamó: ese hombre es un carácter. quien confesó que iba a acompañarle semanalmente mientras estuvo postrado. ni contraído un músculo. el cirujano advirtió que había evidencia de que el foco infeccioso había invadido otros puntos del organismo. y luego colocar algo como una bomba. que tiene el doble objeto de aspirar los productos del foco purulento. cada uno de los cuales contenía diecisiete. Al terminar el largo proceso operatorio. Montalvo armó inmediatamente un viaje a Madrid. en 1886. mostró su descontento con la obra. a la que Montalvo aceptó someterse. escrito con pasmosa fuerza de improvisación y lleno de ataques violentos contra Ordóñez y la Iglesia. sobre este hecho. Últimos días En los días siguientes los síntomas de su enfermedad fueron empeorando y Montalvo cayó prácticamente en la indigencia. de que se había presentado un peligroso foco de supuración. su salud se deterioró de manera brusca debido al mal clima: un fuerte aguacero lo sorprendió mientras regresaba de la casa editorial donde había corregido ciertos detalles del tercer volumen de El Espectador. ubicado en la Puerta del Sol. y contrajo neumonía. los Siete Tratados no fueron bien recibidos por todos.[37] Los detalles testimoniales del doctor Agustín Yerovi. e inyectar líquidos antisépticos. no pudo detener sus cada vez más intensos padecimientos. el arzobispo Ordóñez viajó a Roma con la intención de conseguir del Papa la prohibición de su lectura. y que no había otra opción que dejar abierta la herida para ir drenando periódicamente e líquido l purulento. el enfermo no había exhalado una queja. Yerovi y Clemente Ballén. Pronto Montalvo respondió al clérigo por medio de su libro Mercurial eclesiástica.[35] En París. relató lo siguiente: . diecinueve y nueve ensayos cada uno.[38] Montalvo también fue sometido a una operación de apostemas en la garganta. y llegó a la ciudad el 2 de junio de 1883.[35] Sin embargo. El 19 de febrero de 1884 el arzobispo reprobó y condenó los Siete Tratados por medio de una carta pastoral. además de Juan Valera. en el momento de decir si concedía su permiso para la anestesia.[39] Montalvo comprendió que su fin se aproximaba y pidió ser conducido a su casa de la rué Cardinet No. y en poco tiempo León XIII incluyó a los Siete Tratados en el Índice de libros prohibidos. después de cortar en una extensión de un decímetro. Jesús Pando y Valle. Cuando Labbeé se dio cuenta. para sorpresa de todos contestó diciendo: "En ninguna ocasión de mi vida he perdido la conciencia de mis actos. tras un nuevo examen del líquido pleural. La actitud serena y hasta majestuosa. las partes blandas de esa región.[36] Más tarde. a través del arzobispo de Quito monseñor José Ignacio Ordóñez. quien lo sometió a un tratamiento que. Leopoldo García Ramón y Carlos Gutiérrez. la Iglesia en el Ecuador. que rechazó. Por ese motivo. Marcelino Menéndez Pelayo y Manuel del Palacio. libro compuesto de tres volúmenes. y tuvo que permanecer en París. Muchos hombres de letras fueron a visitarle o le invitaron a encontrarse con ellos: Gaspar Núñez de Arce. sus planes de retorno al Ecuador fueron fracasando.Ansioso por conquistar la fama en España. Podría componer hoy una elegía como no la he hecho en mi juventud" Leopoldo García Ramón. Esa herida quedó abierta hasta su muerte.

De Montaigne tomó no sólo la exaltación del hombre en su estado natural. estudió los clásicos del siglo XVIII. como ejemplo del soldado. Sentía especial admiración y respeto por Cervantes y consideraba a su Don Quijote de la Mancha como lo más acabado en el mundo de las letras. si no de inspiración. se me oprimió ( dolorosamente el corazón al comprobar los progresos de la terrible neumonía purulenta que le consumía. Estado. por su oratoria. en septiembre del año pasado 1888). sin ser necesariamente copiadas. impugando especialmente las malas traducciones de textos. Schiller y Klopstock dijo que eran "ingenios de primer [52] orden. El teatro romano de Terencio. aunque no conocía el idioma. despeinado. la poesía y especialmente la Gramática de Andrés Bello.[51] Sentía admiración por Goethe. Asimismo admiraba a Montaigne y Montesquieu.[46] Literatura francesa Las letras francesas. aunque no se dejó influir. donde permaneció hasta el 10 de abril de 1932. de esas antorchas altísimas que se hallan a la vista de todas las naciones". y en América brotó primero y duró más. a los cinco dramas que escribió y que fueron recopilados en su Libro de las pasiones: La Leprosa.[43] y citó en sus obras de manera directa o glosada a bastantes griegos de la antigüedad. y probablemente sus ensayos fueron también inspirados por Bacon. y el 12 de julio de 1889 fueron enterrados en el cementerio de la ciudad. por el estilo. Montalvo fue un ideólogo romántico del liberalismo. El descomulgado. Montalvo consideraba a las letras españolas contemporáneas a él (segunda mitad del siglo XIX) como vagas e improductivas. y el 15 de enero de 1889 hizo aproximar al doctor Agustín L. desde los romances hasta el romanticismo. sin afeitar. sentía admiración por la antigua Roma. al parecer. Le consideré perdido. lo grecolatino llegó al escalón más alto de su saber. Muchas de las ideas de Montalvo. para reposar desde entonces en su mausoleo.[45] Admiraba de Grecia a Sócrates. Yerovi para manifestarle sus últimos deseos (entre ellos el ser enterrado en París). Jara.[42] La colonia ecuatoriana costeó sus funerales que fueron solemnes y en la iglesi de San Francisco de Sales. aunque en menor grado. y en 1902. Rousseau y Victor Hugo.[40] La condición de Montalvo cada vez era peor. Fueron sus últimas palabras. De Hispanoamérica conocío la prosa de Bolívar. Al día siguiente de su exhumación se trasladaron a Ambato. de modelo. expresadas en Emilio y El Contrato Social. Plauto y Séneca sirvió.Cuando a mi regreso de España. a donde llegaron el 12. . aunque supo apreciar a los intelectuales españoles de la época. Llevaba en el costado una herida que a propósito mantenían abierta los médicos. En cuanto a la literatura en alemán. los temas y las ideas de los maestros italianos. quienes junto a Rousseau inspiraron su pensamiento político. tuvieron decisiva influencia sobre los escritores hispanoamericanos. son eco de El espíritu de las leyes de Montesquieu. admiraba mucho a Byron y a Milton. Por otro lado. Literatura española Conocía buena parte de la literatura española. al mismo tiempo que despreciaba la continuación escrita por Avellaneda. antes y después de las guerras de la Independencia. ¡qué limpieza la de su ropa interior! ¡Con qué afán arreglaba los puños de la camisa de dormir para ocultar sus pobres muñecas! ¡Cuánto agradeció a mi mujer que consintiese verle así. La literatura estadounidense también fue citada por Montalvo. y a Cicerón. Filosofía y Literaturas Elénicas.[48] mientras que por Lamartine sentía un profundo aprecio. Conocía las grandes obras literarias publicadas en italiano. Obra Influencias Antigüedad clásica Montalvo leyó todo cuanto entonces se podía leer acerca de Historia. El romanticismo tanto español como hispanoamericano tuvo sus simientes en Francia. aunque sin juicios críticos. habían practicado en su garganta una operación difícil y dolorosa. fui a visitarle. la poesía de Olmedo y los argentinos precursores del romanticismo. En 1895 se publicó de manera póstuma en Francia Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. ciudadanía etc. siendo el cimiento sólido de su formación y el arma que esgrimió en sus enconadas polémicas. muy a pesar de todo..[47] sus modelos fueron Chateaubriand. sino varios temas y la técnica literaria que usaba en sus ensayos. En definitiva. En más de una ocasión hizo críticas a varias obras literarias españolas y dedicó su ensayo El buscapié a exaltarlas.[50] Su revista El Espectador se inspiró en The Spectator de Addison.[41] el 16 de enero comenzó a agonizar. gobierno. y de Roma a Julio César. a Durante el régimen liberal se repatriaron sus restos embalsamados a Guayaquil. Geometría Moral.[44] Del mismo modo.[49] Otras influencias En cuanto a la literatura en inglés. el 17 de enero pidió a su ama de llaves que lo vistiera con su traje negro y con frac y le pidió que tratara de comprar un puñado de claveles para su féretro. Granja y El dictador. sobre él. y Rousseau tuvo su influencia en el escritor ecuatoriano por sus ideas sobre educación. hecho una ruina! Luchaba con rabia contra la enfermedad: no quería morir.

compuesto de cinco dramas. inquebrantable"[60] En su opinión.[58] Montalvo era muy respetuoso de las leyes. Según el profesor Antonio Sacoto Salamea. Política Montalvo era un idealista y le desagradaba la realidad política del Ecuador. Atacaba o defendía al clero según su situación política. aunque bien pudieran montarse en escena.[56] Su única novela. pues probablemente tenía prejuicios raciales. y al periodismo una rama del ensayo. y el fanatismo religioso. los españoles nos lo dejaron. ya sea por timidez o apatía. pues sus obras teatrales tenían un fondo moralista. Pensaba que la historia y la guerra son inseparables y se limitaba a discernir entre guerras justas e injustas. También defendió los derechos de los indígenas y los negros. el tema le atrae y le repele a la vezµ.[55] Respecto a los dramas que escribió. más por su idea de igualdad de todos los hombres ante Dios que por simpatía hacia ellos. con la excepción de su Libro de las pasiones. A la nación le importa esa rebaja. aunque llegó a oponerse al voto popular si el país no gozaba de sus libertades. En más . entre otras formas. el despotismo de los gobiernos. Por eso el profesor Louis Arquier afirmó que ´Cada vez que habla de política el articulista se enfrenta con una contradicción. Montalvo de acuerdo con esta idea. Asimismo. que en la composición de sus ensayos son frecuentes las digresiones[54] En cuanto a lo poético. En El Cosmopolita atacaba a los legisladores que creaban o derogaban leyes a su conveniencia: Un diputado tiene las mercaderías en camino para la aduana. es una continuación del Quijote ambientada en América.[56] Como periodista. que es una novela.[53] Hay que notar. nosotros no hemos hecho este ser humillado. A la República le importa por entonces aquella reducción. Capítulos que se le olvidaron a Cervantes.[57] Temas frecuentes Civilización y Barbarie En el ensayo hispanoamericano de la época se consideró que la barbarie era el obstáculo para el avance de la civilización. pero le molestaba el hecho de que algunas fueran injustas. proyecto de ley reduciendo la pensión impuesta a ese artículo. estropeado moralmente. Anticlericalismo Montalvo deseaba la separación de Iglesia y Estado. así. para que haya tiranía necesariamente debía haber un pueblo dispuesto a soportarla. aunque lo usó para sustentar con cierto afán de proselitismo puntos de vista que compaginaban su orientación ideológica y política. No fueron creaciones para ser representadas. y Capítulos que se le olvidaron a Cervantes. y le preocupaba mucho destacar la importancia de las dotes morales de los políticos. en la cual Montalvo se preocupaba mucho de demostrar la perfección lingüística a la que llegó Cervantes. el uso de la fuerza bruta. el pueblo era tan culpable del establecimiento de una tiranía como el mismo tirano. no publicó ningún libro de poesías. en vez de desarrollar sus personajes. los actos de opresión imperialista. su preocupación más bien fue didác tica. Fiaba de la moral y de los principios como base del funcionamiento de la nación. carente de originalidad. a la que se refería. Su poesía ha sido considerada como fría y llena de reminiscencias y desde el punto de vista temático. defendió en varias ocasiones los derechos de la mujer. la propagación de la cultura.[59] También despreciaba la tiranía. calificó como barbarie. abandonado de Dios y la suerte. Su posición liberal le llevó a oponerse a cualquier régimen que no haya sido elegido por sufragio. sin embargo. cuando en realidad tanto los conservadores como los liberales tenían defectos.[63] Montalvo en pocas ocasiones se refería a los militares. nos da conceptos de la cultura y la barbarie. Montalvo era consciente del influjo del periodismo como motor generador en la cultura y en la vida social y política. soberbio. entre otras cosas. pone de relieve los males que corrompen una sociedad y denuncia inmisericorde los elementos causantes de esta estagnación".[61] Respecto a los derechos de las personas. toda la obra de Montalvo sería ensayística. Otro diputado es dueño de una fábrica en que se elabora cierto artículo.[62] Consciente de la gran responsabilidad que pesaba sobre los intelectuales con respecto de los problemas sociales de los ndígenas. como "el abuso triunfante. y en sus escritos no pretendía hablar a sus lectores de religión y fe sino del Ecuador y de su gobierno. i afirma: No. sólo se conocen cinco. publicados después de su muerte bajo el título de El libro de las pasiones. pero sí hay algunas poesías sueltas a través de sus escritos. como es y como será por los siglos de los siglos. el ensayo es el "género en el cual como tapiz Montalvo copia la cruenta lucha política de una época.Géneros Si se comprende al ensayo como un género. como hombre de su época no permanecía insensible ante el aspecto heroico de las luchas y la grandeza que hay en despreciar la propia vida en aras de un ideal. proyecto de ley rebajando los derechos anexos a esas mercaderías.

[64] de una ocasión. . se puede asegurar que en la práctica Montalvo se llevó mejor con la autoridad eclesiástica que con los católicos conservadores. al fin y al cabo. y probando con esto que la virtud de Dios obraba en él. ni gobierno que le mande con grilletes a Guayaquil. a morder cabos de vela. burlándose así de las cosas santas. escrita como respuesta a la condena del portavoz del clero. en 1866. se dio cinco mil azotes. Terremotos. No obstante. a embarcarle en el primer buque ballenero que parezca. quien. allí están los frailes gachupines a quemarse las manos en el púlpito.[65] Respecto al fanatismo religioso. se dio siquiera cinco buenos y pasaderos. gritar que en ese instante el diablo estaba andando suelto por la iglesia. cóleras furibundas de los volcanes. del pueblo congregado. que se han visto repetir mil veces en Quito en las mayores aflicciones públicas. luego a su filiación liberal antiteocrática y a experiencias vividas ante el clero. En Bogotá. El citado sacerdote era el nuncio apostólico. a su obra. Se declara partidario del Patronato.[69] En definitiva. y gritando que por las maldades y falta de devoción de la gente había ocurrido esa desgracia. relató una anécdota interesante aunque exagerada en Las Catilinarias: Hase visto en Quito un cabrón de Méndez subir al púlpito. salir azotándose por las calles de Quito. a ver el diablo con sus ojos. meter en la boca una vela encendida. Buenos Aires. y decir que todo lo provocan y lo hacen los liberales. Monseñor José Ignacio Ordóñez. subió allá el arlequín. el fanatismo y los abusos de los malos sacerdotes". porque se sentía defraudado al ver que el clero no luchaba contra Veintemilla. Caracas. y. el clero era muy poderoso en Ecuador. Al mismo penitente embaidor se le había visto. publicada en el número 3 de su revista. cuando el terremoto de Imbabura. quemarse las manos en un mechero. En El Cosmopolita atacó al clero porque era un miembro fuerte e influyente del Partido Conservador que dominaba entonces el poder. rechaza el Concordato firmado por García Moreno y termina especificando que considera el cristianismo como la verdadera religión y aseverando: "Nunca seré contrario sino de la superstición. Con la misma deferencia Montalvo en 25 páginas se expresa con la mayor claridad acerca de lo que deben ser a su juicio las relaciones entre Iglesia y Estado. también por interesarse más en los bienes terrenales que en los celestiales. afirma que en caso de desacuerdo ha de primar la razón de Estado. y no sólo no admitía el menor indicio de oposición sino que la consideraba como herejía.[67] Un caso ilustrativo es su Contestación a la carta de un sacerdote católico al señor redactor de El Cosmopolita. desnudo por delante seis dedos abajo el ombligo. del Gobierno. parecerán imposibles estas escenas de nefanda barbarie. El nuncio le mandó una segunda cart de a tono amistoso. Y no ha habido policía que baje a ese pícaro del pescuezo y le imponga un fuerte castigo corporal. Levantada ahí al punto una armazón de madera en la plaza de la Catedral de Quito. Lima. y hasta de Sancho Panza. por simoníaco. quien con suma cortesía defendía la necesidad del Concordato. Cuando escribió esta obra.[68] Montalvo se oponía a la dominación clerical. como a cualquier otra. Santiago. y cuestionaba el ´mito de una Iglesia perfecta hasta el más mínimo detalle y autorizada así a sancionar cualquier asomo de críticaµ.[66] Continuó con su oposición al clero en sus Siete Tratados y en las citadas Las Catilinarias. a pesar de lo cual no dejó de ser religioso. su posición frente al clero obedecía a la política en primer lugar. defendiendo siempre el punto de vista de la Iglesia pero sin condenar las posiciones personales del escritor. forrada la espalda con un cuero de vaca debajo de un tul negro. pero en la mayoría de las veces sus escritos eran anticlericales. Monseñor Antonelli. y formar remolinos espantosos de plebe engañada y escarnecida. Su obra más furibunda fue Mercurial eclesiástica. lluvias de ceniza. buscando en vano su apoyo político. del siglo décimonono. escribió para elogiar las cualidades del buen clero.

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful