Está en la página 1de 12

CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

Advierto antes de entrar en este capítulo que nunca he


encontrado uniformidad de ideas ni definiciones en lo
que voy a tratar. Ni creo que eso sea realmente
importante.
Más que el nombre con que se nombra, es importante
tener clara la idea de que es cierto que el consciente y el
inconsciente existen, que son dos cosas distintas pero
interrelacionadas, y que nos gobiernan y nos condicionan.

EL CONSCIENTE
El consciente es el sitio donde se efectúan y se notan los
cambios. Es el estado en el que creemos -sólo creemos-
estar siempre, menos al dormir.
Es la parte con la que uno se identifica, y la que pide
resolver las exigencias del yo como cuerpo físico: la
sensualidad, el placer, lo tangible…
Pero también es el lugar donde se tiene un poco más de
conciencia de Yo, y donde el Yo Observador manifiesta
su utilidad. Donde podemos tomar decisiones más
acertadas.
Todo lo consciente el reconocido y asumido como propio.

EL INCONSCIENTE

“Si procuramos llevar a cabo una exploración de nosotros


mismos para realizar nuestro auténtico potencial,
debemos empezar por aprender el lenguaje del inconsciente.”
(Liz Green)

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

Negar el inconsciente, y lo inconsciente, es negar la realidad.


Todo lo que hay debemos sacarlo a la luz, y no condenarlo
a perpetuidad a la oscuridad del inconsciente.
(Francisco de Sales)

“El inconsciente no es algo malo por naturaleza, es también la fuente de


bienestar. No sólo oscuridad sino también luz, no sólo bestial y demoníaco,
sino también espiritual y divino.”
(Carl Jung)

El poder del inconsciente se basa, precisamente,


en que no somos conscientes de él.
(Francisco de Sales)

“Lo inconsciente es todo lo que está retenido


en virtud de un proceso de censura.“
(Antonio Blay)

Cada vez que se habla del inconsciente se pone el mismo


ejemplo: es como un iceberg.
Queda a nuestra vista una parte, pero sabemos que hay
otra que es inmensamente más grande, aunque esté
oculta.
El inconsciente, ese grandísimo desconocido, es muchas
cosas a la vez.
Cuando no queremos responsabilizarnos de algo que
hayamos hecho o dicho, nos excusamos diciendo que ha
sido inconscientemente. Y nos quedamos tan tranquilos.
Como si nosotros nos fuéramos responsables de eso. O
sea, que culpabilizamos al inconsciente de todo lo malo
que hay en nosotros, de lo que no nos gusta de nosotros,
de lo que no queremos asumir como de nuestra

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

responsabilidad: Nosotros no hemos sido, ha sido el


inconsciente.
Es, también, el gran almacén en el que acumulamos tanto
sabiduría como intuiciones, las capacidades innatas en
desuso y, al mismo tiempo, lo atávico y todo lo
desconocido, y además, aunque lo utilizamos poco, un
excelente instrumento a nuestro servicio, al que se
accede a través de la atención o, mejor aún, en un estado
de relajación en el cual lo consciente se aproxima a lo
inconsciente.

La fuerza de nuestras rutinas está en que son


inconscientes. Para deshacer las costumbres y las
reacciones sin actualizar, la única solución es que el
consciente tome el mando y se haga cargo también de lo
inconsciente.

Allí se siente todo como si fuera real, tanto lo pensado


como lo realizado; no hay censura moral, por lo que
pueden convivir de un modo armónico las tendencias
inmorales con la más elevada espiritualidad.
Se supone que ahí siguen latentes las situaciones que no
se han liquidado por completo, incluso aunque estén
aparentemente olvidadas, y allí siguen, afectándonos,
hasta que hagamos algo para evitarlo.
No existe la contradicción. Todo es válido por eso de que
no existe una censura moral o una ley a respetar. Están
las ideas correctas y las equivocadas, y como nos sirven
de referencia cuando actuamos y pensamos del modo
habitual, o sea, inconscientemente, estas últimas influyen

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

en el pensamiento, con el agravante de que creemos que


el pensamiento que nos aporta nuestra mente es nuestro
pensamiento. Y no es así, porque es el pensamiento de
nuestro inconsciente condicionado, confundido, cargado
de miedos y complejos, asustado, mal educado, etc…
Allí habita todo lo reprimido, desde los miedos a los
instintos, que tienen que sufrir dos fuerzas opuestas: su
tendencia habitual a expresarse tal como son, y de un
modo burdo que no respeta la corrección, y el esfuerzo
mental consciente de nuestra parte, aunque este se
vuelve pronto automático y por tanto, de nuevo,
inconsciente.

Todas las experiencias permanecen almacenadas junto a


la calificación que les dimos en su momento, o la emoción
que archivamos asociada. Por ejemplo, si en nuestra
infancia un perro nos ladró, y lo recordamos de nuestro
mismo tamaño, además de fiero y con una boca
descomunal que nos podría comer de un solo bocado, con
esas fauces asustándonos, y aquellos ladridos, tan
atemorizantes, puede que al ser adultos sigamos
sintiendo lo mismo ante un perro, aunque sea manso y tan
pequeño que sin duda podríamos deshacernos de él de
algún modo.
De todo esto se deduce la repetida necesidad de conocer
lo que hay, y decidir qué se quiere hacer con ello; de
valorar cada pensamiento y verificar si es propio o es del
inconsciente, y de ser conscientes en todo momento.
Este es, sin duda, el mejor y más efectivo antídoto.

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

Sólo de este modo podremos lograr que una fuerza tan


inmensa y poderosa trabaje a nuestro servicio, como es
su función y obligación, en vez de seguir siendo nosotros
sus esclavos.

No lo olvidemos: es el contenedor de muchas cosas, y nos


puede ser inmensamente útil, pero está a nuestro
servicio, como las manos o los ojos, y debemos llevarnos
bien con él, y usarlo gobernándolo.
Manejarse bien con el inconsciente es una tarea que
requiere voluntad serena y constancia, tiempo, silencio, y
entender su idioma sin palabras con paciencia, sin ideas
preconcebidas, sin metas, sin desesperación…

Es muy conveniente entrar en esta zona y revisar lo que


tenemos ahí, para actualizarlo, y para saber lo que
opinamos de las cosas, y es mucho más productivo
después verbalizarlo, porque si hacemos el proceso de
actualización sólo en el pensamiento, no llegamos a
desarrollarlo del todo, porque damos por supuesto que ya
sabemos la respuesta, que ya tenemos una contestación
para esa pregunta o cuestión, y repetimos la anterior.
Para conectar con el inconsciente, que, lógicamente está
en un nivel de consciencia por debajo del consciente, sólo
podemos entrar a través de la relajación. Tenemos que
situarnos en un estado en el que prácticamente
abandonamos la consciencia; dejamos de pensar y de
hacer, nos separamos de nosotros como ser activo, para
contactar con lo más profundo, con ese vacío de
actividad que sólo es sensación o sentimiento, o intuición.

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

El primer nivel al que accedemos es el subconsciente, un


estado en el que aún permanecemos conectados a lo
consciente, pero no del todo porque ya contactamos
también con lo inconsciente. Si insistimos un poco más en
la relajación, y conseguimos cortar ya casi del todo los
lazos con lo consciente, entramos en el mundo de lo
desconocido de nosotros, y ahí es donde podemos
investigar las facetas de nuestra vida que no vemos
regularmente pero sabemos que nos afectan. ¿Cómo?
Fácil o difícil: Observar, darse cuenta, sentir…

VISTO DE OTRO MODO


Tenemos que saber esto: la mayor parte de lo que somos
pertenece a lo inconsciente. Lo consciente dura el tiempo
efímero de pensarlo o pronunciarlo, e inmediatamente
desaparece y vuelve a almacenarse en lo inconsciente,
hasta que lo volvemos a necesitar.
El inconsciente es, hasta el momento, incognoscible e
infinito. En él habita lo que nos motiva, lo que nos hace
reaccionar, lo que nos pone zancadillas, lo que ni siquiera
sospechamos, lo que somos…
Si queremos conocernos tenemos que conocer nuestro
inconsciente. Averiguando cómo funciona, nos será más
fácil saber por qué funcionamos nosotros como estamos
funcionando. Conociendo sus estratagemas, estaremos al
tanto de las nuestras.

ATENCIÓN
La relación con el inconsciente ha de ser habitual y fluida.

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

Es una tarea complicada porque su lenguaje y el del


consciente son distintos, pero hay que hacerlo en el modo
que sea posible.
Su lenguaje no es verbal, sino más bien simbólico. En los
sueños y en las relajaciones más profundas encuentra su
mejor capacidad de expresión.
No hay que asustarse de lo que encontremos ahí, porque
no hay censura moral; por lo tanto, no debe uno
asombrarse ni escandalizarse porque se manifieste con
naturalidad todo lo inmoral que nuestra conciencia y
nuestra consciencia nos obligarían a renegar y rechazar.
No existe un orden cronológico, ni hay una clara
diferenciación entre lo que es realidad y lo que sólo es algo
pensado o imaginado.
No existe la contradicción: todo puede aparecer como
“normal”.
De ahí emana toda la fuerza de la psique: si está
bloqueado, la persona se encuentra disminuida en lo físico,
lo afectivo y lo mental, lo cual produce tensión interior,
malestar, e insatisfacción, que pueden llegar a la angustia,
irritabilidad, trastornos digestivos, etc…
Pero es también el sitio donde residen los impulsos
primarios: la inteligencia del instinto, la sabiduría del
cuerpo, los instintos de supervivencia y reproducción, la
intuición divina, los impulsos afectivos, vitales e instintivos,
y la fuerza interior que nos puede movilizar.

El PRECONSCIENTE O SUBCONSCIENTE
Podemos llamar de cualquiera de estos modos a ese
espacio o situación en que no somos absolutamente
conscientes pero tampoco somos del todo inconscientes.
Sería una zona intermedia de contacto entre ambos
estados, con distintas utilidades.

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

Mi propia experiencia dice que es un sitio donde se


pueden dejar las preguntas que no somos capaces de
responder con el pensamiento o la inteligencia, ya que
algo, que pudiera ser el supraconsciente, el inconsciente
colectivo, la información de los archivos akáshikos, la
sabiduría ancestral, o como queramos llamarlo, se
encarga de buscar información y ponerla a nuestro
servicio. Yo hago mi pregunta, la dejo ahí, y en otro
momento y en el mismo sitio, me dejan la respuesta.
No es mi respuesta, puesto que yo no la he elaborado, o
por lo menos no el Yo Consciente. Es una respuesta
Superior, o una respuesta de mis conocimientos atávicos,
pero siempre es correcta y acertada.
Es el estado ideal para hacer relajaciones o
meditaciones, porque seguimos manteniendo parte de la
consciencia activa, pero al mismo tiempo gozamos de un
estado Alfa.
Es una zona intermedia donde lo que habita en el
inconsciente se prepara para hacerse consciente. De
hecho, es la zona en la donde se construyen las frases,
donde se establece el orden cronológico de las cosas, se
rellenan los vacíos entre las ideas aisladas, se busca la
relación causa-efecto de las cosas, justificamos las ideas
y razones…
Hay que recordar que en el inconsciente vive todo en una
desordenada anarquía. Si alguien me pregunta qué opino
de Dios, tengo que ir al preconsciente para construir la
frase que diga mi opinión actualizada, porque conviven
dentro de mí, el amor infinito e incondicional hacia Él con
el odio infantil que manifesté cuando murió mi abuelo, y

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

el pensamiento de injusticia que siento cuando pienso en


el hambre y las guerras que hay en el mundo, y le
culpabilizo a Dios con el agradecimiento por las lágrimas
que me han brotado ante un amanecer, o ante el amor,
que son algunas de sus creaciones.
Todo está dentro del inconsciente, sin poner fecha y sin
orden de prioridad. Al tener que construir la respuesta
es cuando descarto lo que no ya me vale en el día de hoy,
y cuando yo mismo puedo enterarme de lo que sí pienso.
Además, desde la última vez que quise actualizar esa
pregunta o cuestión tendré nueva información, habré
oído o leído algo más, habré descubierto algo nuevo… y si
no hago el proceso de actualizar, no evolucionan, o sea,
no evoluciono.

EL SUPRA-CONSCIENTE (O SUPER-CONSCIENTE)
Se podría entender como la parte espiritual del
inconsciente (Supra quiere decir “por encima de”). Es el
espacio de los mundos superiores, de la clarividencia, de
las transformaciones místicas…

Para Jung, el Supra-consciente es el patrón psíquico


capaz de dirigir de forma magistral la naturaleza
racional, emocional e instintiva de nuestro pequeño “ego”
o “yo inferior”. De esta manera, Jung ofrece una visión
más holística del ser humano, porque añade este aspecto
liberador y trascendente de nuestra consciencia.

Se han determinado varias características que posee


este nivel, que se hacen manifiestas al afectar a la

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

consciencia cotidiana: profundidad, interiorización,


elevación, expansión y ampliación, desarrollo y activación,
potenciación, sensación de despertar, iluminación,
beatitud, gozo, renovación o regeneración, resurrección,
y liberación.

Este tipo de conciencia carece de programación externa,


puesto que no procede de un grupo de conceptos
adquiridos o inducidos, sino que emana directamente de
nuestra conciencia primordial, coincidiendo de este
modo, en ocasiones, en su contenido, con la que está
presente en otros seres vivos del planeta y formando,
por tanto, una nueva entidad del consciente: la Supra-
conciencia.
Esta llamada Supra-conciencia no es nada nuevo. Lo que
si puede ser algo nuevo es la creciente sensibilidad de las
personas ante ella. Cuando los valores tradicionales de
las sociedades entran en colapso, la sensación de
presencia de una consciencia superior que nos une
aumenta, bien por necesidad de sentir que permanecen
unos valores, o mejor dicho, principios universales, o bien
porque al quitarnos la venda del ego vemos más
claramente que, lejos de programaciones adquiridas,
poseemos el discernimiento de lo que globalmente es
bueno para el organismo común del que formamos parte,
que es la Tierra o el Mundo.

POR SI NO LO SABES
Otras definiciones o explicaciones que he oído con
respecto al Supra-consciente:

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

1 - El supraconsciente es el lugar donde está la


programación del Universo, está el futuro. La capacidad de
establecer lo más óptimo que podríamos llegar a ser.
2 - La Mente Supraconsciente está conectada con la Mente
Consciente, pues hace de canal de comunicación entre la
Mente Consciente y el Mundo del Pensamiento. Es también
la personalidad continua, el almacén de los progresos
realizados por la Mente Consciente en cada vida. Además
de estas dos funciones tiene su existencia independiente
en el Mundo del Pensamiento, y su propia comprensión
que ganar allí.
3 - La Supra-consciencia es el Inconsciente Colectivo.
4 - Es la capacidad que tiene el cerebro humano de
conectarse con la sabiduría universal o del cosmos, y está
estrechamente ligada con la creatividad y la intuición.

DESDE UN PUNTO DE VISTA MÁS ESPIRITUAL

EL SUPRA-CONSCIENTE
Aquí sí que entramos en fabulaciones porque todo lo que escriba
a partir de ahora es indemostrable, y se basa en unas suposiciones
más o menos lógicas, en intuiciones, en deducciones más o menos
acertadas, en opiniones de iniciados y maestros espirituales…
Si el Supra-consciente es algo, podría ser la región donde se
encuentra lo divino que todos llevamos implícito en nuestra
naturaleza, donde está Lo Superior y, por tanto, la Conciencia
Superior; donde habitan las experiencias de encarnaciones
anteriores y el futuro (ver capítulo de el futuro); donde residen el
alma y la intuición, que es la expresión natural del alma (yo
quiero creer, aunque no puedo demostrarlo, que la intuición es la
sabiduría que hemos ido acumulando en encarnaciones
anteriores).
Dentro de nosotros, y sin que nos demos cuenta, funcionan unas
leyes que nunca hemos escrito expresamente, pero que acatamos.

Francisco de Sales
CONSCIENTE – INCONSCIENTE - SUPRACONSCIENTE

Una de ellas, es la conciencia. Sabemos cuándo algo está bien o


mal según nuestro criterio. A otra gente puede parecerle algo
distinto, pero nosotros, si estamos obrando de acuerdo con
nuestros principios, acataremos y defenderemos lo que dicte
nuestra conciencia.
Y esta conciencia del ejemplo pertenece a Lo Supra-consciente.
No es una justicia fría de aplicar lo legislado según unas normas
generales, sino que es algo como si fuera una voz de Dios
dándose cuenta de la honradez de los actos y pensamientos.

RESUMIENDO
Si estás interesado en saber más de lo relacionado con este
capítulo podrás encontrar una inagotable información, pero para
las personas comunes es una información válida y suficiente. Esto
es lo básico y es lo que hay que saber para seguir hacia los
siguientes capítulos.

Francisco de Sales