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Un caso de fobia y PNL

Tratamientos de Salud con PNL

Conocí una mujer que estaba por hacer un viaje con su marido y yo la veía muy
angustiada. Normalmente hacer un viaje es algo placentero que se platica con gusto y
entusiasmo. Sin embargo, esta mujer me confesó que apenas veía el boleto de avión en
sus manos se angustiaba y sentía un miedo desmedido a subirse al avión. La
sintomatología era clara: tenía una fobia a los aviones.

En ocasiones había tenido que hacer viajes y eran un suplicio. Ver por la ventana le daba
escalofríos y cuando las azafatas ofrecían algo de beber o llegaba la charola con la
comida parecía que todo eso flotara y no se le apetecía. Se agarraba del asiento por
supervivencia con una tensión irrefrenable, que cuando llegaba a su destino, por
supuesto, además de sentirse aliviada, estaba absolutamente exhausta.

Una fobia es un ancla negativa llevada al límite. Una fobia desencadena una reacción
irracional. La persona está totalmente fuera de control y fuera de la racionalidad porque
está asociada a la experiencia; es decir, no hay forma de convencerlos que estarán bien.
No hay argumento que valga. Su mente se enfoca absolutamente en su miedo porque es
como si fuera real en ese momento.

Acudió a mi para tratarla previo a su viaje. En Programación Neurolingüística hay una


técnica específica para tratar con fobias. Es importante que la paciente se meta en la
experiencia de la fobia para lograr un cambio, sin embargo como es una sensación tan
intensa, y no queremos reafirmar esta sensación por repetición, esto se hace disociando a
la persona para que pueda recordar la experiencia inicial, que le causó el trastorno, sin
sufrir las sensaciones de angustia y miedo. Y en segunda instancia se disocia por segunda
vez para aligerar aun más el recuerdo negativo. Al no ser protagonista del evento
negativo, sino más bien, convertirse en observador del observador, mitiga la angustia y el
miedo. Al tener al paciente más en control, es más fácil trabajar y hacer un retrorrastreo al
pasado para empezar a eliminar esa ancla-recuerdo-sensación desagradable.

Esta mujer logró realizar el ejercicio de recordar los eventos que la llevaron a su fobia y
eliminarlos. También logró hacer el viaje y estuvo tranquila en el vuelo. Al ver este
resultado, a su regreso realizamos otra sesión más para constatar el cambio y eso fue
suficiente para que dejara de sufrir en los viajes.