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N.

° 45 • JUNIO 2000

PUBLICACION
CIENTIFICO TECNICA
PARA EL PROFESIONAL
DE LA CLINICA DE
PEQUEÑOS ANIMALES

Director:
Dr. Fidel San Román Ascaso

PATOLOGÍA DEL OÍDO


EN PERRO Y GATO AULA
Dirigen y coordinan esta monografía:
Dra. Mª mercedes Sánchez de la Muela
Dra. Guadalupe Miró Corrales
VETERINARIA
Monografías
de actualidad

PUBLICACIÓN EDITADA POR LUZÁN 5 S.A. DE EDICIONES


CANIS ET FELIS N.o 45

taff
DIRECTOR:
PROGRAMA 2000 Dr. Fidel San Román Ascaso
Director del Hospital Dirección Editorial:
N.o 43 (Febrero)
Clínico Veterinario. Guillermo Garzón Fdez.-Conde
BASES PARA LA GESTIÓN Catedrático de Cirugía
EN CENTROS VETERINARIOS Facultad de Veterinaria. Coordinación Editorial:
Universidad Complutense de Elena Malmierca Lerma
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Dr. Juan José Tabar Barrios Fernando Latorre Margolles
INTERPRETACIÓN DE Centro Policlínico Veterinario
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N.o 45 (Junio) Mª Mercedes Sánchez de la Muela
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EN PERRO Y GATO Hospital Clínico Veterinario. Isabel Velasco Granados
Facultad de Veterinaria. Madrid
Fidel San Róman
Guadalupe Miró Corrales Reproducción Fotográfica e
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Animal I (Sanidad Animal). Pablo Bravo Avilés
ENFERMEDADES ESPINALES (II) Hospital Clínico Veterinario
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MEJORA Y CONSERVACIÓN
GENÉTICA CANINA García Fernández, P.
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ATOPIAS Y ALERGIAS ALIMENTARIAS
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EN PERRO Y GATO San Román, F. Cristina Plaza Fonseca
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PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO


CANIS ET FELIS N.o 45

ndice
EDITORIAL

ANATOMÍA DEL OÍDO

PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO

PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO


E INTERNO

NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO

CIRUGÍA DEL OÍDO

BIBLIOGRAFÍA

ÍNDICE DE COLABORADORES

PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO


CANIS ET FELIS N.o 45

ditorial
C UANDO la revista Canis et Felis nos propuso desarrollar el tema de las enferme-
dades del oído en una monografía, la idea fue acogida por todos nosotros,
coordinadores y colaboradores, con gran satisfacción.

Todavía llegan a las consultas y a los quirófanos pacientes con enfermedades


del oído con un historial de muchos meses y hasta de años. Esta situación supone un gran sufri-
miento para el animal así como cansancio y hastío para el propietario.

En nuestra opinión, esta parte de la medicina y de la cirugía de los pequeños animales ha sido
infravalorada, lo que ha conducido en muchos casos a situaciones extremas.

Con frecuencia la enfermedad está relacionada con detalles anatómicos propios del animal. Asimis-
mo, debido al desconocimiento del propietario, muchas veces no se lleva a cabo una atención higié-
nica correcta, medida preventiva que evitaría muchos problemas. En otras ocasiones la afección es
reconocida demasiado tarde y, al no ser considerada un problema "vital", puede pasar a un segun-
do plano o incluso ser "tratada" por el dueño. La utilización no sistemática de productos tópicos sue-
le empeorar la situación.

Una buena medicina preventiva o una cirugía con carácter preventivo que modifique la anato-
mía y permita una buena aireación del conducto auditivo externo, son dos medidas a las que
tenemos que acudir para mejorar la calidad de vida de nuestros pacientes.

Nuestro objetivo con esta monografía es ofrecer estas pautas simples pero efectivas. Asimismo,
queremos señalar que todo el material iconográfico presentado pertenece a los Departamentos
de Patología Animal I y II de la Facultad de Veterinaria de Madrid.

Mª MERCEDES SÁNCHEZ DE LA MUELA


Profesora Titular de Cirugía. Jefe del Servicio de Cirugía
Hospital Clínico Veterinario. Facultad de Veterinaria. Madrid

GUADALUPE MIRÓ CORRALES


Profesora Titular del Departamento Patología Animal I (Sanidad Animal)
Hospital Clínico Veterinario. Facultad de Veterinaria. Madrid

PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

P. M ARÍN GARCÍA, R. M ARTÍN ORTÍ

Departamento de Anatomía y Anatomía Patológica Comparada


Facultad de Veterinaria. Madrid

E
L oído, o más correctamente dicho, el órgano vestíbulo coclear, va a permitir no sólo la audición
del animal, sino que también va a proporcionarle el sentido del equilibrio.
Este órgano está dividido, desde el punto de vista didáctico, en tres porciones: el oído exter-
no, el oído medio y el oído interno. El oído externo está formado por el pabellón auricular y
el conducto auditivo externo. El oído medio que comprende la cavidad timpánica, la mem-
brana timpánica , la cadena de huesecillos (osículos auditivos) con los ligamentos y músculos relaciona-
dos y la tuba auditiva que lo conecta con la faringe. Ambas porciones representan un aparato de colec-
ción y conducción de las sonidos, hacia la última porción que es el oído interno.
El oído interno incluye la cóclea y los canales semicirculares y en él se realizan las dos funciones del oído,
audición y equilibrio, de tal manera que los estímulos mecánicos producidos por las ondas sonoras se trans-
forman en impulsos nerviosos en la cóclea por un lado y, por el otro, la acción de pequeñas cantidades de
líquido y cristales microscópicos actuando sobre los neuroreceptores del vestíbulo ocasionan una percepción
de la actitud y del movimiento de la cabeza con respecto a la gravedad.
De las tres porciones, únicamente el oído externo es visible, las otras dos están alojadas en el hueso temporal.

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

OÍDO EXTERNO La forma del pabellón auricular viene determinada por


el cartílago auricular que lo sustenta y está recubierto por

E
L oído está dividido en piel y un entramado complejo de músculos que le confiere
tres porciones: oído exter- gran movilidad.
no, oído medio y oído El cartílago auricular está formado por una capa simple
interno (fig. 1). de cartílago elástico, delgado y plegable en su extremo dis-
El oído externo compren- tal, más grueso y menos plegable en su extremo proximal,
de el pabellón auricular, vulgarmente donde está enrollado en forma de tubo, conformando el
conocido como oreja, y que es la parte cartílago del meato acústico que es la parte que va a sus-
que sobresale de la cabeza y que reci- tentar la porción distal del meato acústico externo.
be directamente del exterior las ondas Está perforado por gran número de orificios que son
sonoras, y el meato acústico externo lugar de paso de vasos sanguíneos, ya que la oreja está
que es el conducto que las canaliza ricamente vascularizada. En él podemos diferenciar una
desde la base del pabellón hasta el tím- parte libre y una base o concha auricular.
pano, y que se extiende a través de una En la parte libre distinguimos una cara externa más o
apertura del hueso temporal. menos convexa según la especie, llamada dorso de la
oreja; una cara interna, cóncava, denominada escafa, y
un borde libre, externo, el hélix, que finaliza distalmente
Pabellón auricular o pinna (fig.2) de modo puntiagudo en el vértice auricular.

La forma de las orejas varía gran-


demente dependiendo de las razas,
así los Spaniels, Setters, Hounds...
presentan orejas pendientes o col-
gantes, los Bulldog ingleses tienen un
tipo de oreja lobulada semirrecta y
los Scottish y Skye las presentan en
forma de V.
Presentan una gran movilidad en
los carnívoros pudiendo orientarse
hacia la fuente productora del sonido
y, además, hacerlo de modo indepen-
diente cada oreja, de tal manera que
cada una puede focalizar sonidos
separados. A.- CONDUCTO AUDITIVO EXTERNO
El pabellón auricular está configura- B.- OÍDO MEDIO
1.- MEMBRANA DEL TÍMPANICA
do como un embudo, de tal modo que 2.- BULLA TIMPÁNICA
distalmente está ampliamente abierto 3.- TROMPA AUDITIVA
4.- CADENA DE HUESECILLOS
para recibir las ondas sonoras, mien- 5.- VENTANA VESTIBULAR
tras que proximalmente se enrolla en C.- OÍDO INTERNO
6.- CONDUCTOS SEMICIRCULARES
forma de tubo que se curva medial- 7.- CARACOL
mente para comunicarse con el meato
acústico externo. Fig. 1.— Esquema anatómico del oído del gato.

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

CARTÍLAGO A.- BOLSA CUTÁNEA MARGINAL


ANULAR
1.- ESCAFA
2.- BORDE ROSTRAL DEL HÉLIX
3.- TUBÉRCULO DEL ANTEHÉLIX
4.- ESPINA DEL HÉLIX (PILAR DISTAL
DEL HÉLIX)
5.- PILAR MEDIAL DEL HÉLIX
6.- INCISURA PRETRÁGICA
7.- PILAR LATERAL DEL HÉLIX
8.- TRAGO
9.- INCISURA INTERTRÁGICA
10.- APÓFISIS MEDIA DEL ANTITRAGO
11.- APÓFISIS LATERAL DEL ANTITRAGO
12.- APÓFISIS ESTILIODES DEL
CARTÍLAGO
ANTITRAGO
ESCUTIFORME
13.- INCISURA DEL PRETRAGO
14.- INCISURA ANTITRAGOHELICÍNEA
15.- APOFISIS CAUDAL DEL HÉLIX
16.- FORAMEN PARA LOS VASOS
SANGUÍNEOS
17.- BORDE CAUDAL DEL HÉLIX
18.- VÉRTICE

Fig. 2.—Esquema del pabellón auricular del perro.

Si seguimos este vértice, podemos del cartílago auricular denominada plica antitrágica o
definir en el hélix un borde rostrome- antehélix y que delimita la concha de la escafa.
dial, llamado borde trágico y un borde La base del pabellón o concha auricular rodea tubu-
caudolateral que es el borde antitrági- larmente el comienzo del conducto auditivo externo que
co. El borde trágico finaliza en sentido proseguirá en profundidad en el interior del meato acús-
proximal con los pilares (raíces) del tico óseo. Está constituida por los pilares del hélix y por
hélix, medial y lateral. En posición dis- dos eminencias cartilaginosas: el trago y el antitrago.El
tal a los mismos se localiza en los car- trago es una lámina cartilaginosa cuadrangular situada
nívoros una pequeña proyección deno- opuesta al antehélix, que forma el borde rostromedial de
minada espina del hélix. la entrada de la cavidad conchal. Está separado rostro-
La concha es la continuación de la medialmente del pilar lateral del hélix por la incisura pre-
escafa y llega proximalmente has ta el trágica y caudolateralmente del antitrago por la incisura
canal auditivo. En carnívoros es carac- intertrágica (las incisiones para el drenaje del canal audi-
terística la presencia de una cresta tivo comienzan por lo general en este lugar).
transversa situada rostralmente en la El antitrago es un cartílago elongado situado cau-
pared medial de la porción proximal dal al trago y forma la pared rostrolateral de la cavi-

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

dad conchal. En carnívoros se halla medio de un ligamento. El cartílago anular es más


dividido en dos procesos: el proceso estrecho que el extremo proximal del cartílago auricu-
medial y el proceso lateral. El vértice lar; esto hace que el primero quede introducido par-
del proceso lateral finaliza de modo cialmente en el segundo a modo de telescopio, articu-
puntiagudo en la apófisis estiloides lándose ambas porciones por medio de tejido liga-
del antitrago, inmediatamente distal mentoso. Las uniones existentes entre los cartílagos
a la misma el borde antitrágico pre- auricular y anular, por un lado, y el cartílago anular y
senta el saco cutáneo marginal; este el proceso acústico, por otro, proporcionan una mayor
saco tiene la particularidad de que libertad de movimientos a la oreja.
sólo su porción rostral está sustenta- En situación rostromedial a la base de la oreja se loca-
da por cartílago, estando la porción liza el cartílago escutiforme. Este cartílago, que presenta
caudal formada únicamente por piel. una característica forma de bota, presta inserción a
La parte de cartílago que delimita el diversos músculos relacionados con los movimientos de
saco cutáneo marginal presenta un la oreja y asienta sobre un cojinete de grasa, el cuerpo
saliente prominente, el proceso cau- adiposo auricular, que está situado por encima del mús-
dal del hélix o cola del hélix, locali- culo temporal y cuya función principal es proteger el car-
zado distal a la bolsa cutánea y una tílago auricular y facilitar sus movimientos.
profunda incisura: la incisura antitra- La piel que recubre el dorso de la oreja está laxa-
gohelicina situada en dirección proxi- mente unida al cartílago por una gran cantidad de tejido
mal y que separa el hélix del antitra- subcutáneo excepto en el vértice. Por el contrario, la piel
go. que recubre la superficie cóncava está íntimamente
El conducto auditivo externo pro- adherida al pericondrio del cartílago y presenta tres o
longa la cavidad de la concha hasta cuatro crestas cutáneas paralelas a los bordes de la con-
la membrana timpánica. Está consti- cha. La pigmentación de la misma es característica de la
tuido por la parte proximal del cartí- raza y está cubierta por un número decreciente de pelos
lago auricular o cartílago del meato desde la parte proximal a la distal. En la zona del meato
acústico, por el cartílago anular, y acústico externo la piel se hace más delgada y está
una parte ósea formada por el hueso cubierta por finos pelos; además de estos, existen glán-
temporal. Este tubo va disminuyendo dulas sebáceas y sudoríparas que son las que secretan el
su calibre paulatinamente en sentido cerumen o cera del oído.
proximal.
El cartílago anular sustenta la por- OÍDO MEDIO
ción proximal del meato acúst i c o
externo. Se halla interpuesto entre el
cartílago auricular y el meato acústi- El oído medio o caja del tímpano se encuentra situado
co óseo Es una pequeña lámina carti- entre las porciones petrosa y timpánica del temporal. En
laginosa, alargada y estrecha, que él se encuentran elementos que van a transmitir las ondas
está enrollada sobre sí misma y cuyos sonoras desde la membrana del tímpano hasta la venta-
extremos libres contactan en la cara na oval.
caudal del meato acústico externo. Está constituido por la cavidad timpánica propiamen-
Su extremo proximal solapa el proce- te dicha, la membrana timpánica, la cadena de hueseci-
so acústico con el que se articula por llos y la trompa o tuba auditiva (fig. 3).

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

1.- CONDUCTO AUDITIVO EXTERNO


2.- MEMBRANA TIMPÁNICA
2a.- PORCIÓN FLÁCIDA
2b.- PORCIÓN TENSA
3.- HUESO MARTILLO
3a.- MANGO
3b.- CUELLO
3c.- CABEZA
4.- HUESO YUNQUE
4a.- PILAR CORTO
4b.- PILAR LARGO
5.- HUESO LENTICULAR
6.- HUESO ESTRIBO
7.- CUERDA DEL TÍMPANO
8.- MÚSCULO TENSOR DEL TÍMPANO
9.- BULLA TIMPÁNICA
10.- ORIFICIO TIMPÁNICO
11.- RECESO EPITIMPÁNICO
12.- NERVIO DEL MÚSCULO TENSOR DEL
T´ÍMPANO
13.- MÚSCULO ESTAPEDIO
14.- MÚSCULO TENSOR DEL VELO DEL
PALADAR
15.- TROMPA AUDITIVA
16.- NERVIO ESTAPEDIO
17.- VENTANA COCLEAR (REDONDA)
18.- VENTANA VESTIBULAR (OVAL)
CAVIDAD TIMPÁNICA DEL OÍDO MEDIO

Fig. 3.— Esquema del oído medio del perro.

Cavidad timpánica poral. Contiene dos ventanas a través de las cuales los estí-
mulos mecánicos producidos por las ondas sonoras entran
La cavidad timpánica es, esencial- en el oído interno para ser traducidas en impulsos sonoros.
mente, un pequeño espacio relleno de La ventana en situación más dorsal es la ventana oval o
aire limitado por unas paredes. En su vestibular y conecta la cavidad timpánica con el vestíbulo
pared dorsal, denominada pared teg- del oído interno. Está cerrada por la base del estribo, el
mentaria, se encuentra el receso epi- más medial de los huesecillos auditivos; ventral a la misma
timpánico. En este divertículo se aloja se encuentra la ventana redonda o coclear que comunica
la cadena de huesecillos auditivos y los con la cóclea y que está cerrada por la membrana timpá-
dos músculos asociados a ellos. nica secundaria; ventral a las dos ventanas la pared
La pared laberíntica es la pared medial sobresale formando una prominencia convexa, el
medial de la cavidad timpánica y perte- promontorio (que es la proyección producida por la vuel-
nece a la porción petrosa del hueso tem- ta basal de la cóclea).

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

En la pared caudal de la cavidad nua con el recubrimiento del meato acústico interno, la
timpánica o pared mastoidea se locali- más profunda está constituida por la misma mucosa
za la abertura del canal de la cuerda aglandular que tapiza la cavidad timpánica. Entre
del tímpano. Además, en los carnívoros ambas capas existe un estrato formado por fibras con-
esta pared se comunica con una exten- juntivas que se condensan y engruesa periféricamente
sión del hueso te mp o ral conocida formando un anillo fibrocartilaginoso que se une fir-
como la bulla timpánica, formada por memente al anillo óseo timpánico del hueso temporal;
una sola celda. éste último se interrumpe dorsalmente por una escota-
La pared carotídea corresponde a dura, la incisura timpánica de la parte escamosa del
la pared rostral, se relaciona con el hueso temporal; que se extiende por el techo del
canal carotídeo y en ella se abre el ori- meato acústico externo. Esto hace que consideremos
ficio de entrada de la tuba auditiva que en la membrana timpánica dos partes: una porción
comunica la cavidad timpánica con la tensa, que es la que se fija al anillo timpánico, y una
nasofaringe. pequeña porción fláccida, de forma triangular, que es
Finalmente, la pared membranosa la parte dorsal de la membrana que cierra la escota-
es la pared lateral de la caja del tím- dura; esta parte se afecta considerablemente en el
pano y está formada principalmente caso de lesiones.
por la membrana timpánica. El mango del martillo, el más lateral de los hueseci-
llos auriculares, está incluido en la superficie medial
Membrana timpánica de la membrana timpánica siguiendo el eje mayor de
la misma. La tensión existente en la cadena de huese-
La membrana del tímpano es un cillos hace que el manubrio (mango) del martillo tire
tabique membranoso que separa la luz de la membrana timpánica medialmente, hundiendo su
del meato acústico externo de la cavi- superficie lateral. El punto más deprimido se denomina
dad timpánica. Transmite las ondas umbro de la membrana del tímpano (cazoleta de la
sonoras llegadas por el conducto audi- membrana timpánica) y se corresponde con la parte
tivo externo a los huesecillos del oído más distal del mango del martillo.
medio. Es semitransparente y de con- La presencia de la apófisis lateral del mango del mar-
torno elíptico; se encuentra situada de tillo causa una elevación en la cara externa de la mem-
forma inclinada en el meato, de tal brana timpánica denominada prominencia malear.
manera que su parte dorsal es más Cuando se examina la super ficie externa del tímpano
lateral que su parte ventral, estando con un otoscopio, se observa en él una banda luminosa,
orientado su eje mayor en dirección la estría malear, que es el reflejo del mango del martillo
rostrocaudal. A consecuencia de ello la a través de la fina membrana timpánica.
superficie de la misma es siempre
mayor que el diámetro del meato acús- Huesecillos auriculares
tico externo.
La membrana timpánica es delga- La transmisión de las ondas sonoras a través de la
da en su centro, engrosándose hacia cavidad timpánica está mediada por una cadena de hue-
la periferia. Estructuralmente consta secillos que se extiende desde la membrana del tímpano
de tres capas: la más superficial es hasta la ventana oval, de tal manera que transmiten a la
una epidermis delgada que se conti- perilinfa del vestíbulo y del caracol las vibraciones de la

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

membrana timpánica producidas por coide, el hueso lenticular, que se encuentra interpuesto
las ondas sonoras. Estos huesecillos se en la articulación entre el yunque y el estribo.
conocen, según una secuencia latero- El estribo es el más pequeño y el más interno de los
medial, con el nombre de martillo, yun- huesecillos del oído. Consta de una cabeza, que es la
que y estribo (del latín malleus, incus y parte que se articula con el yunque a través del hueso
stapes) debido a su imaginaria seme- lenticular, de dos ramas (rostral y caudal), unidas por
janza con estos objetos. una fina membrana conjuntiva, y de una base que cierra
Se sitúan de modo que el mango la ventana vestibular, estando unida al margen de la
(manubrium) del martillo está incluido misma por el ligamento estapedio anular. El estribo está
en la membrana timpánica, su cabeza movido por el músculo más pequeño del organismo, el
sobresale varios milímetros por encima músculo estapedio; éste llega desde la pared de la cavi-
de la membrana, articulándose dad timpánica a inser tarse en la cabeza del mismo; está
mediante un diartrosis con el cuerpo inervado por la rama estapedia del nervio facial.
del yunque ; éste último se articula con
la cabeza del estribo y, finalmente, la Trompa o tuba auditiva
base del estribo asienta sobre la venta-
na vestibular. La tuba auditiva, también llamada trompa de Eusta-
El martillo es el más externo de los quio, es un canal que conecta la porción anterior de la
huesecillos auditivos; consta de una caja del tímpano con la nasofaringe. Consta de una
cabeza, un mango y varias prolonga- parte ósea caudal y una parte cartilaginosa ro st ral y
ciones o apófisis de las cuales la más más larga, delimitadas por una constricción, el istmo
interesante es la apófisis muscular de la tuba auditiva. Se abre en el oído medio a través
situada en la base del mango, ya que del orificio timpánico, por un lado, y por el otro, en la
sirve de inserción al músculo tensor del pared lateral de la faringe, a través del orificio farín-
tímpano. Este músculo está inervado geo. Es un tubo corto y estrecho, comprimido lateral-
por un ramo del nervio mandibular que mente y habitualmente colapsado; se abre temporal-
procede a su vez del nervio trigémino. mente cada vez que el animal traga o mastica lo que
El mango del martillo se relaciona permite la evacuación de las secreciones elaboradas
medialmente con la cuerda del tímpa- por las células caliciformes y las glándulas de la muco-
no, que es un nervio de naturaleza sen- sa de la cavidad timpánica.
sitiva procedente del nervio facial. Su importancia radica en permitir la llegada del aire
El yunque es más pequeño que el al oído medio estableciendo así un equilibrio entre las
martillo y se halla interpuesto entre presiones de los dos lados de la membrana timpánica.
éste y el estribo. Presenta un cuerpo y Las paredes de la cavidad timpánica, así como los ele-
dos ramas o pilares. El cuerpo posee mentos que contiene, están tapizadas por la mucosa tim-
una fosa que se adapta a la cara arti- pánica, la cual se continúa con la mucosa de la tuba audi-
cular del martillo. De las ramas, una es tiva. La mucosa timpánica presenta una serie de pliegues
corta y la otra larga; la primera está como son los pliegues malear rostral y caudal que unen
unida a la pared del receso epitimpá- la parte proximal del mango del martillo a la parte dor-
nico, mientras que la segunda finaliza sal del anillo timpánico, rostral y caudalmente respecti-
en una apófisis lenticular que se rela- vamente; el pliegue de la cuerda del tímpano, que es el
ciona con un pequeño nódulo óseo dis- pliegue de mucosa que cubre el nervio de la cuerda del

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

tímpano cuando, después de abando- encuentra alojado en el interior de un laberinto óseo lige-
nar el nervio facial, pasa a través de la ramente mayor que éste, quedando entre los dos un
cavidad timpánica cruzando por la minúsculo espacio que contiene perilinfa y trabéculas de
parte dorsal de la membrana timpáni- tejido conjuntivo que sujetan el laberinto membranoso al
ca y el martillo, para ir a unirse al ner- laberinto óseo.
vio lingual, y los pliegues del yunque y El laberinto membranoso (fig. 4) es un sistema cerra-
del estribo que recubren a estos hue- do de delicados conductos membranosos y cavidades
sos, respectivamente. formado por una túnica de naturaleza conjuntiva, de una
La inervación sensitiva de la mucosa membrana basilar e internamente de un epitelio simple
proviene de dos ramas del nervio glo- sensorial. Su interior contiene endolinfa; precisamente
sofaríngeo, los nervios petroso menor los movimientos de la misma dentro del sistema son los
y carotidotimpánico, que conforman el que estimulan a las fibras sensitivas de la pared mem-
plexo timpánico. branosa.
La vascularización sanguínea corre
a cargo de las arterias y venas timpá-
nicas craneales y caudales proceden-
tes de la carótida externa.
El drenaje linfático de la caja del
tímpano se efectúa en los linfocentros
parótido y retrofaríngeo.

OÍDO INTERNO

El oído interno se halla situado en el


interior de la porción petrosa del tem-
poral, ocupando en el perro un espacio
no mayor de 12 mm. Contiene los epi-
telios sensoriales del órgano acústico y
del estático, por lo que tanto los estímu-
los mecánicos producidos por el sonido
como por los cambios posicionales de
la cabeza van a ser transformados en él A.- NERVIO VESTIBULAR
B.- NERVIO COCLEAR
en impulsos nerviosos. Está expuesto a
las vibraciones sonoras en la superficie 1.- CONDUCTOS SEMICIRCULARES MEMBRANOSOS
2.- AMPOLLAS MEMBRANOSAS
lateral y los impulsos en los que éstas se 3.- UTRÍCULO
convierten abandonan el hueso por las 4.- CONDUCTO UTRICULOSACULAR
5.- SÁCULO
fibras nerviosas que pasan a través del 6.- CONDUCTO COCLEAR
meato acústico interno situado en la 7.- CONDUCTO ENDOLINFÁTICO
superficie medial. 8.- SACO ENDOLINFÁTICO

El oído interno está constituido por


el laberinto membranoso que se Fig. 4.— Laberinto membranoso del oído interno del perro.

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Dentro del laberinto membranoso tos de la cabeza, y enviando los impulsos al sistema ner-
podemos considerar dos partes, una vioso central.
estática y otra sensitiva. La porción auditiva es el caracol o cóclea; éste es el
La porción estática o aparato del órgano sensorial propiamente dicho, ya que contiene el
equilibrio se compone de dos divertícu- órgano terminal del nervio coclear y los impulsos genera-
los vestibulares y de los tres conductos dos en él dan como consecuencia la audición. Está forma-
semicirculares membranosos. Los diver- do por el conducto coclear membranoso, que es un tubo
tículos vestibulares son el sáculo y el largo y cerrado lleno de endolinfa que se encuentra unido
utrículo; están situados uno junto al al sáculo por un corto conducto. Los dos extremos del con-
otro y están conectados entre ellos por ducto coclear membranoso terminan en el fondo de saco
el conducto utriculosacular. Este con- ciego y se denominan ciego vestibular y ciego cupular. Se
ducto presenta una prolongación lla- sitúa en el interior del conducto coclear óseo describiendo
mada conducto endolinfático que va a varias espiras en torno al eje del caracol, del mismo modo
atravesar el acueducto del vestíbulo que lo hace éste, hallándose incluido entre las dos escalas.
hasta la duramadre, y que finaliza en En todo su recorrido el conducto coclear está limitado
un fondo de saco ciego, el saco endo- por tres paredes que definen su luz. La más periférica,
linfático, en el espacio epidural. En que es tá sujeta por el ligamento espiral al periostio del
este lugar será reabsorbida la endolin- conducto óseo, tiene un epitelio que se encarga de segre-
fa segregada por el epitelio que tapiza gar la endolinfa que circula por el interior del mismo. La
el laberinto membranoso. pared adyacente a la escala vestibular se denomina
En las paredes mediales del utrículo pared o membrana vestibular, mientras que la que está
y del sáculo existen dos áreas recepto- adyacente a la escala timpánica es la pared timpánica
ras denominadas manchas o máculas que contiene a la lámina basilar, que juega un importan-
estáticas que registran la posición de la te papel en la percepción del sonido, ya que en ella se
cabeza con respecto a la gravedad. localiza el órgano espiral o de Corti que genera impul-
Los tres conductos semicirculares sos nerviosos en respuesta a las vibraciones sonoras y
membranosos se designan con los nom- que son transmitidos por la porción coclear del nervio
bres de anterior, posterior y lateral y vestibulococlear al sistema nervioso central .
emergen de la cara del utrículo contra- El laberinto óseo está excavado en el hueso temporal,
ria de la que mira hacia el sáculo. contiene al laberinto membranoso y en él podemos dife-
Cada uno de ellos presenta en uno de renciar las siguientes partes (fig. 5): el vestíbulo, los con-
sus extremos una dilatación: la ampolla ductos o canales semicirculares óseos, la cóclea o cara-
membranosa situada en el punto de col óseo y el conducto o meato acústico interno.
unión con el utrículo, en cuyo interior El vestíbulo es la cámara central del laberinto óseo, con-
se localizan las crestas de las ampollas tiene al utrículo y al sáculo. Es una cavidad redondeada
o estáticas, que son unas crestas semi- separada en dos recesos por la cresta vestibular, el receso
lunares que están cubiertas de un neu- esférico, situado en posición anterior, donde se aloja el
roepitelio sensorial que capta a través sáculo, y el receso elíptico en posición posterior, donde se
de sus células receptoras los cambios aloja el utrículo. En la cavidad del vestíbulo van a desem-
de presión producidos por los movi- bocar los conductos semicirculares por cuatro orificios; ade-
mientos de la endolinfa que está en su más, en la pared medial del mismo existen unas áreas cri-
interior, provocados por los movimien- bosas para el paso de fibras que conforman el nervio ves-

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

es debido a que cuatro de las ramas se unen dos a dos


antes de desembocar formando un orificio común cada
par, las otras dos ramas desembocan de modo indepen-
diente.
El caracol óseo es una excavación piramidal en el
hueso petroso, que debe su nombre a la gran similitud
que presenta con el interior de la concha de un caracol.
Desde su base a la cúpula o vértice encierra el canal
espiral de la cóclea que está limitado externamente por
una pared perióstica e internamente por un eje central o
modiolo, alrededor del cual el canal se dispone de modo
espiral finalizando de manera ciega en el vértice del
mismo.
En el interior del modiolo se localizan los canales lon-
gitudinales del modiolo que son unos canales dispuestos
longitudinalmente por los que pasan las fibras del nervio
1.- CÚPULA DE LA CÓCLEA coclear.
2.- VENTANA VESTIBULAR Desde la periferia del modiolo se proyecta en el inte-
3.- VENTANA COCLEAR
4.- VESTÍBULO rior del canal espiral un espolón óseo denominado lámi-
5.- CONDUCTO PERILINFÁTICO na espiral que finaliza en el extremo ciego del canal espi-
6.- CANAL SEMICIRCULAR POSTERIOR
7.- CANAL SEMICIRCULAR LATERAL ral de la cóclea. En esta lámina se origina una membra-
8.- CANAL SEMICIRCULAR ANTERIOR na longitudinal que, después de dividirse, se va a unir a
9.- AMPOLLA LATERAL
10.- AMPOLLA ANTERIOR la pared externa del canal espiral de la cóclea, dividien-
do a éste en tres canales; todos ellos se disponen alre-
dedor del modiolo has ta el vértice de la cóclea. El canal
Fig. 5.— Molde del laberinto óseo del
más superior es la escala vestibular, el medio el conduc-
perro.
to coclear y el más inferior la escala timpánica. A nivel
de la cúpula de la cóclea las dos escalas se comunican
tibular que se sitúa en el meato acústico alrededor del extremo ciego del conducto coclear, a tra-
interno. vés de una apertura llamada helicotrema. En la base de
Los canales semicirculares óseos son la cóclea la escala vestibular se comunica con el espacio
tres canales en forma de arcos que perilinfático del vestíbulo y la escala timpánica acaba en
contienen a los conductos semicircula- la membrana timpánica secundaria.
res membranosos. Cada uno de ellos El oído interno está inervado por el nervio vestibuloco-
está provisto de dos ramas, una de las clear. Este nervio se divide en dos ramas al entrar en la
cuales presenta una excavación fusifor- parte petrosa del hueso temporal. El nervio coclear inerva
me en la porción que desemboca en el la pared timpánica del conducto coclear membranoso
vestíbulo, denominada ampolla ósea, donde asienta el órgano espiral (Corti) y en él se originan
que es el lugar donde se aloja la ampo- los impulsos nerviosos producidos por los sonidos recibidos
lla membranosa. Aunque entre los tres desde el oído externo. Estos impulsos se desplazan hacia el
canales suman seis ramas, en el vestí- modiolo, concretamente al ganglio espiral que se arrolla
bulo sólo existen cuatro orificios; esto alrededor del mismo y donde asientan neuronas bipolares

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

con una prolongación periférica corta y Los impulsos procedentes del equilibrio son transmi-
otra central larga. La prolongación peri- tidos al encéfalo a través de las terminaciones centra-
férica es la que termina en el órgano les de las células bipolares localizadas en el ganglio
espiral de Corti mientras que la prolon- vestibular, que se encuentra situado en el conducto
gación central se va a dirigir hacia el auditivo interno, y forman la porción vestibular del ner-
encéfalo, de tal modo que desde el gan- vio vestibulococlear, que finaliza en los núcleos ve st i-
glio espiral los impulsos se transmiten a bulares encefálicos. Las terminaciones periféricas de
lo largo de las fibras nerviosas situadas estas células están distribuidas en las máculas del utrí-
en los canales longitudinales llegando culo y del sáculo (posición de la cabeza), así como en
hasta la base del modiolo, donde las las crestas ampulares de los canales semicirculares
fibras se unen constituyendo la porción (movimientos de la cabeza).
coclear del nervio vestibulococlear que El oído interno está irrigado por la arteria laberíntica,
finaliza en los núcleos cocleares del una rama de la arteria basilar y las venas son satélites de
encéfalo. las mismas.

CAPÍTULO I ANATOMÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

N. ORTEGA, G. MIRÓ

Departamento de Patología Animal I.


Hospital Clínico Veterinario. Facultad de Veterinaria. Madrid

C
ONSIDERAMOS otitis externas todos aquellos procesos inflamatorios que afectan al oído
externo desde el pabellón auricular hasta la membrana timpánica.
La etiología de estos procesos es muy variable y se manifiesta con mucha frecuencia en la
práctica clínica con una prevalencia de hasta un 20% en los perros y un 2% en los gatos.
Pueden presentarse como cuadros agudos de aparición repentina o, por el contrario, pue-
den ser de evolución lenta y progresiva.
La evolución de las otitis externas puede desembocar en otitis medias y/o internas, de pronóstico
mucho más desfavorable, por lo que es imprescindible realizar un diagnóstico precoz y, sobre todo, un
correcto diagnóstico etiológico, para evitar instaurar tratamientos empíricos inapropiados que empeoren
y cronifiquen el proceso.
En el estudio del oído es conveniente actuar de forma metódica pues hay factores que no pueden
dejar de ser evaluados (estado de la membrana timpática, presencia de cuerpos extraños, patologías
concomitantes…) y que nos pueden conducir a un fracaso terapéutico.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

ETIOLOGÍA por ejemplo, razas de orejas péndulas –como Cocker


Spaniel (fig. 1), Dogo alemán o Setter–, razas con exce-
so de pelo en el interior del conducto –Caniche,

N
ORMALMENTE las otitis Terriers–, o razas con estenosis evidentes –Shar-pei
externas son procesos (fig. 2)– acuden con más frecuencia al veterinario por
de etiología multifacto- este motivo.
rial, por lo que resulta Todas los perros pertenecientes a estas razas tienen
difícil identificar qué fac- en común, por uno u otro motivo, una estructura anató-
tor o factores son los que están real- mica que dificulta la oxigenación y provoca un cierto
mente implicados. No por ello debemos aumento de la temperatura en el conducto auditivo, lo
restarle importancia y, sin embargo, sí que conduce a un desequilibrio y/o disbiosis que favore-
debiéramos dedicar el tiempo necesario ce la aparición del proceso.
hasta establecer un correcto diagnósti- Una excepción es el perro Pastor alemán (fig. 3) que,
co etiológico (tabla I). sin pertenecer a ninguno de los grupos anteriores, es una
En 1986, August propuso una clasifi- raza predispuesta a padecer otitis debido a que tiene
cación de los distintos factores que pue- una anatomía muy particular: la porción horizontal del
den intervenir de forma directa o indi- conducto auditivo es más estrecha y más larga que en
recta en la presentación de las otitis, que
otras razas, lo que impide que las secreciones se elimi-
resulta de gran utilidad. Así, diferencia:
nen de forma espontánea.
— Factores predisponentes: aquellos
Grado de humedad
que por sí mismos no causan enferme-
dad pero pueden favorecer e incre- Una humedad elevada favorece la aparición de un
mentar el riesgo de padecer otitis.
microclima en el conducto auditivo externo, lo que pro-
— Factores primarios: aquellas con-
voca una excesiva maceración del epitelio e inflamación
diciones o desórdenes que inician el
del mismo.
proceso inflamatorio, es decir, aquellos
Es típico de perros que se bañan muy frecuentemente,
factores directamente implicados en la
como perros de caza (Cocker Spaniel o Labrador) o que
aparición de las otitis.
habitan en zonas muy húmedas.
— Factores perpetuantes: aquellos
factores que favorecen la instauración
y/o cronificación de es tos procesos. Obstrucción del conducto

Cualquier agente que produzca un proceso obstructi-


Factores predisponentes vo hace disminuir la oxigenación y eliminación de secre-
Son aquellos que por sí mismos no ciones, lo que provoca un aumento de la temperatura y
causan una otitis, pero aumentan nota- humedad relativa.
blemente el riesgo de padecerla. La obstrucción del conducto se puede producir por la
hipertrofia del epitelio –en otitis crónicas o en algunas
Anatomía del oído razas como el Shar-pei (fig. 4)–, presencia de tumores
(los más frecuentes son los tumores de glándulas cerumi-
La predisposición racial a la hora nosas o ceruminomas (Carloti, 1997) y /o pólipos (más
de padecer otitis en muy evidente. Así, frecuentes en el gato).

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

TABLA I Etiología de las otitis externas

F. PREDISPONENTES F. PRIMARIOS F. PERPETUANTES

Anatomía del oído Factores externos Microorganismos


• Orejas péndulas (Cocker)
• Exceso de pelo (Caniche) • Cuerpos extraños • Sobrecrecimiento bacteriano
• Estenosis del conducto (Shar-pei) – Espigas o semillas – Staphylococcus spp.
• Anatomía particular (Pastor – Manipulación incorrecta – Streptococcus spp.
alemán.) – Malassezia pachydermatis
• Colonización de patógenos
Humedad-maceración • Parásitos – Proteus spp.
• Baños excesivos – Otodectes – Pseudomonas spp.
• Climas húmedos – Demodex – E. coli
– Sarcoptes – Klebsiella spp.
– Trombicula

Obstrucción del conducto Factores internos Hipertrofia: cambios progresivos


• Tumores • Conducto
• Pólipos • Dermatitis alérgicas • Glándulas ceruminosas
– Atopia
Estados de inmunocompromiso – Alergia alimentaria
• Moquillo canino – Dermatitis irritativa de contacto Otitis media
• Parvovirus canino
• Leucemia felina • Seborreas
• Inmunodeficiencia felina – Primarias
– Secundarias Otitis interna
Tratamientos erróneos
• Abuso de antibióticos • Enfermedades autoinmunes
• Antisépticos irritantes – Pénfigo foliáceo
– Lupus eritematoso sistémico

• Celulitis juvenil

Estados de inmunodeficiencia eficaz. Ello trae consigo un sobrecrecimiento de microor-


ganismos y una incapacidad de reacción frente a los dis -
Cualquier inmunocompromiso pue- tintos factores primarios. Así, son frecuentes las otitis
de dar lugar a una alteración de la res- externas en perros afectados de moquillo o parvovirosis
puesta inmune impidiendo que ésta sea o en gatos con leucemia y/o inmunodeficiencia.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Fig. 1.— Cocker Spaniel (raza pedispuesta Fig. 2.— Cachorro de Shar-pei (raza predis-
al padecimiento de otitis). puesta al padecimiento de otitis).

Fig. 3.— Otitis izquierda en un perro Pastor Fig. 4.— Hiperplasia del conducto auditivo
alemán (predisposición racial). externo en un Shar-pei.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Tratamientos erróneos Son muy habituales las otitis producidas por la pre-
sencia de espigas y semillas (figs. 5a y 5b), mucho más
La instauración empírica de trata- frecuentes en perros que en gatos y, obviamente, se
mientos genéricos erróneos, tales como trata de procesos con un marcado carácter estacional.
antisépticos irritantes o el abuso de anti-
bióticos, supone un importante desequili-
brio de la flora normal del oído y la colo- Otoacarosis
nización de éste por parte de ciertos
agentes patógenos. Otodectes cynotis es el ácaro productor de la otoaca-
rosis (fig. 6) Las otitis parasitarias pueden llegar a repre-
Factores primarios sentar el 10% de las otitis externas en perros y hasta el
50% en gatos (Carlotti, 1991).
Son aquellos que inducen directa-
Se trata de un parásito obligado que se encuentra nor-
mente la inflamación del conducto
malmente parasitando el conducto auditivo, aunque
auditivo externo. Pueden ser factores
puede provocar diferentes lesiones en la piel del pabe-
externos o formar parte de patologías
o desórdenes internos. llón e incluso del cuello (fig. 7).
En el gato se han descrito reacciones de hipersensi-
Factores externos blidad que dan lugar a un proceso inflamatorio de
cierta consideración aunque la carga parasitaria sea
Cuerpos extraños
b aj a .
Representan una de las causas más En general, se trata de otitis ceruminosas y el exu-
frecuentes, dando lugar a otitis de carác- dado ótico es de color marrón-negruzo característico
ter agudo y con frecuencia unilaterales. (fig. 8).

Fig. 5b.— Espiga extraída mediante cirugía del oído.

Fig. 5a.— Extracción de un cuerpo


extraño (espiga) con el
otoscopio.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Fig. 6.— Otodectes cynotis, agente


etiológico de la otoacarosis
del perro y del gato.

Fig. 7.— Lesiones eritematosas y abun-


dante exudado marrón-
negruzco en un perro con
otoacarosis.

Fig. 8.— Extracción del exudado


ceruminoso de un oído para
su posterior análisis labora-
torial.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Otras otitis parasitarias

En raras ocasiones podemos encon-


trar en los raspados de exudados óti-
cos otros ácaros como: Demodex
canis, Demodex cati y Sarcoptes sca -
biei canis, pero cuando esto ocurre
suelen coincidir con cuadros cutáneos
más o menos generalizados, dando
lugar a otitis ceruminosas.
Así, Sarcoptes scabiei, suele locali-
zarse en el borde marginal de la
oreja cuando se trata de cuadros
agudos de sarna sarcóptica y se
Fig. 10.— Lesiones de color anaranjado típicas de la infección
caracteriza por lesiones descamati-
por larvas de Trombicula autumnalis (Fotografía
vas que pueden extenderse incluso al cedida por C. Fraile).
c o n d u c to auditivo, pero son muy
poco frecuentes (fig. 9). Por último, podemos encontrar en el pabellón auricu-
lar y en la región parietal lesiones cutáneas de color ana-
ranjado debidas a la infestación por larvas de Trombicu -
la autumnalis que cuando se generalizan pueden afectar
al oído externo (fig. 10).

Factores internos

Dermatosis alérgicas

Como en la mayoría de los procesos alérgicos cutá-


neos, la piel del conducto auditivo externo es el lugar
preferente para la manifestación de los diferentes proce-
sos. Muchas veces, la otitis externa supone la única mani-
festación visible de ciertos cuadros de hipersensibilidad.
Los más frecuentes son la dermatitis atópica, la dermati-
tis por alergia alimentaria y las dermatitis alérgicas de
contacto. En más del 50% de es tos casos aparecen otitis
externas caracterizadas por ser muy pruríticas (fig. 11).

Seborreas

Los distintos trastornos de la queratinización, normal-


Fig. 9.— Lesiones costrosas y descamativas
en el pabellón auricular en un mente acompañados de una alteración de las glándulas
perro con sarna sarcóptica gene- ceruminosas, suelen dar lugar a otitis crónicas, con una
ralizada. elevada producción de exudado ceruminoso (fig. 12).

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Fig. 12.— Otitis seborreica secundaria en un perro con hipoti-


roidismo.

Fig. 11.— Otitis externa en un perro Pastor Normalmente, las seborreas son secundarias a otros
alemán con dermatitis atópica. procesos como endocrinopatías (hipotiroidismo), dermato-
sis alérgicas crónicas, parasitosis o desequilibrios lipídicos.

Enfermedades autoinmunes

Son dermatosis de baja incidencia, que pueden pro-


vocar lesiones erosivas del pabellón auricular e incluso
del conducto auditivo. Los procesos autoinmunes que
pueden inducir a otitis son el pénfigo foliáceo y el lupus
eritematoso sistémico (fig. 13).

Celulitis juvenil

Es un proceso idiopático que solo aparece en cacho-


rros de hasta 12 semanas de edad. Se producen lesiones
inflamatorias y vesiculares alrededor de ojos, boca y ore-
jas, pudiendo verse afectados de forma acusada ambos
oídos. Acompañando a estas lesiones se produce una lin-
fadenitis muy marcada que puede afectar a todos los
ganglios superficiales, pero especialmente a los subman-
dibulares y cervicales. Generalmente es indispensable la
Fig. 13.— Lesiones de eritema y costras en terapia con corticoides y antibióticos hasta la remisión de
un perro con pénfigo foliáceo. los síntomas.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Factores perpetuantes Estos microorganismos se encuentran en un perfecto


equilibrio con el hospedador, pero cualquiera de las cau-
Son aquellos que perpetúan y ag ra- sas anteriormente mencionadas pueden provocar dos
van el proceso inflamatorio, dando tipos de procesos:
lugar a su cronificación.
— Un sobrecrecimiento excesivo de microorganismos
Microorganismos no patógenos, cuyos deshechos metabólicos potencian y
agravan el proceso inflamatorio.
En el conducto auditivo pueden — La colonización del conducto auditivo por parte de
aislarse un gran número de microor- patógenos primarios (normalmente bacterias gramnegati-
ganismos que, en condiciones norma- vas) como Proteus spp., Pseudomonas spp., Escherichia coli
les, son saprofitos e incapaces de y Klebsiella spp., dando lugar a otitis muco-purulentas de
provocar una infección clínica en un difícil manejo y que no responden a los tratamientos con-
oído sano. vencionales (fig. 14). También se han aislado en algunas oti-
E sta micro fl o ra está const i t u i d a tis externas otras levaduras como Candida albicans, aunque
básicamente por bacterias (Staphilo - generalmente asociadas a cuadros de inmunocompromiso.
coccus, Streptococcus) y levaduras Resulta imprescindible para el buen manejo de las oti-
(Malassezia pachydermatis), Kiss et tis conocer si existe o no una implicación bacteriana para
al., 1997. saber interpretar con cautela los resultados del diagnós-
tico laboratorial, puesto que el oído no es un medio esté-
ril y son muy frecuentes los cultivos bacterianos y/o mico-
lógicos positivos. Por último, aunque son muy poco fre-
cuentes, existen hongos dermatofitos que pueden causar
algunos cuadros de otitis externa, fundamentalmente:
Microsporum canis y Tricophyton mentagrophytes.

Hipertrofia: cambios progresivos

A medida que perdura en el tiempo el proceso inflama-


torio se van sucediendo una serie de modificaciones histo-
patológicas que pueden provocar en algunos casos otitis
crónicas irreversibles que requieren un tratamiento quirúr-
gico (véase capítulo V: cirugía del oído).
Por un lado se produce una estenosis del canal como
consecuencia de una hiperplasia del epitelio e hiperque-
ratosis de los folículos, lo que conduce a un aumento en
los pliegues que dificulta la oxigenación del oído.
Asimismo se evidencia una dilatación de las glándulas
ceruminosas, con una modificación de la calidad y canti-
dad de sus secreciones, lo que crea un medio muy ade-
Fig. 14.— Descarga mucopurulenta en un cuado para la colonización bacteriana.
perro con otitis bacteriana por Todos estos cambios conducen inevitablemente a la
Pseudomonas spp. cronicidad de la otitis, que puede llegar a ser irreversi-

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

ble, como es el caso de la calcificación En la anamnesis debemos incluir información general


del conducto auditivo. como:
Finalmente, hay que señalar que
más del 50% de las otitis externas con — Dieta: para descartar alergias alimentarias que se
carácter crónico pueden evolucionar a manifiesten con otitis.
una otitis media, con o sin rotura de la — Hábitat: mayor posibilidad de presencia de cuerpos
membrana timpática, e incluso, por extraños (espigas).
extensión, afectar al oído interno. — Frecuencia de los baños: exceso de humedad y
maceración.
MANEJO CLÍNICO — Convivencia con otros animales (sobre todo gatos):
DEL PACIENTE CON parasitosis y micosis.
OTITIS EXTERNA — Existencia de otras lesiones cutáneas: pénfigo,
lupus, endocrinopatías, sarnas…
Como hemos visto, los factores que — Lesiones cutáneas en los propietarios: parasitosis o
pueden influir en el desarrollo de las oti- dermatofitosis.
tis, directa o indirectamente, son muy — Prurito local o generalizado (atopias, parasitosis).
numerosos. Por ello debemos ser muy — Tratamientos recibidos.
metódicos para poder orientar lo mejor — Enfermedades concomitantes.
posible el diagnóstico y poder así instau- — Enfermedades anteriores.
rar el tratamiento más adecuado.
Muchas veces, las otitis se convierten en
procesos recidivantes debido a que exis-
ten etiologías subyacentes que no se lle-
gan a diagnosticar. (fig. 15)

Anamnesis Anamnesis y sintomatología

La mayoría de los propietarios que General


viene a la consulta por este motivo
Exploración física Piel
nos indica que el animal presenta
dolor y se rasca una o ambas orejas, Oídos
ladea y sacude la cabeza y, en algu-
nos casos, observan un proceso infla- Análisis laboratoriales
matorio con formación de secrecio-
nes anormales.
Esta sintomatología nos orienta pero Evaluación clínica del paciente
resulta muy inespecífica a la hora de
identificar la etiología. Por ello es impres-
cindible realizar una anamnesis lo más
completa posible ya que nos puede pro-
porcionar tantos datos de utilidad como
el mejor método diagnóstico. Fig. 15.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Asimismo debemos realizar pregun- pre un buen examen físico general. De esta forma,
tas concretas relacionadas con la pato- podremos evidenciar la presencia de procesos concomi-
logía del oído: tantes como linfadenopatías (alteraciones en el sistema
inmune, enfermedades infecciosas), conjuntivitis (presen-
— Afección uni o bilateral. cia de un cuadro alérgico), abdomen péndulo (síndrome
— Presentación aguda o crónica. de Cushing), tumores testiculares o ginecomastia (por
— Presencia de dolor y/o prurito. endocrinopatías), que de otro modo podrían pasar desa-
— Antecedentes de otitis (en caso percibidos.
Además, el examen general debe incluir un buen exa-
positivo respues ta a tratamientos ante-
men neurológico para descartar afecciones del oído
riores).
medio y/o interno.
— Estacionalidad del proceso.
Piel
Examen físico general
Son muy numerosas las dermatosis que pueden cursar o
Aunque sea obvia la presencia de inducir la aparición de una otitis y que debemos controlar
una otopatía, debemos realizar siem- simultáneamente. Principalmente debemos tener en cuenta:
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

— Algunas parasitosis: sarna sarcóp- rior hasta la primera porción del conducto auditivo
tica, demodicosis. para apreciar posibles cambios de consistencia (fibro-
— Alergias: atopia, alergia alimenta- sis, calcificación) o signos de dolor.
ria, DAPP.
— Endocrinopatías. Examen otoscópico
— Enfermedades autoinmunes.
Este examen constituye uno de los puntos clave en el
En estos casos para establecer un diagnóstico de las otitis (fig. 16). Se debe realizar con-
buen diagnóstico, podemos recurrir a: cienzudamente lo que implica disponer de un buen apa-
rato y tomarse todo el tiempo necesario para valorar los
— Hemograma y bioquímica san- siguientes puntos:
guínea.
— Raspados cutáneos para la eviden- — Presencia/ausencia de cuerpos extraños.
ciación por microscopía óptica de la pre- — Estado del epitelio del conducto.
sencia de ácaros. — Cantidad y calidad de los exudados.
— Dietas de eliminación (cuando sos- — Valoración de la membrana timpánica.
pechemos de una alergia alimentaria
subyacente). Es un procedimiento que puede resultar doloroso, por lo
— Tests intradérmicos o detección de que en algunos casos es necesario recurrir a la sedación
IgE (atopias). total o parcial del animal (con acepromacina, medetomidi-
— Tests hormonales de estimulación. na, diazepan o ketamina) en los casos más graves, para
— Biopsia cutánea. proceder, en primer lugar, a una buena limpieza o a un
estudio radiológico.
EXAMEN DEL OÍDO Si el animal es tranquilo y no tiene mucho dolor se
puede intentar su inmovilización pero si, por el contra-
rio, es un animal nervioso o presenta dolor intenso, el
Pabellón auricular

Antes de proceder al examen del


conducto con el otoscopio debemos
realizar una buena exploración del
pabellón auricular con el fin de eviden-
ciar signos de inflamación, estenosis,
cuerpos extraños, exudados o tumora-
ciones. Es frecuente la formación de
otohematomas por fragilidad capilar y
exceso de prurito y sacudidas de la
cabeza. El tratamiento de estos proce-
sos debe ser enfocado desde una
doble vertiente médico-quirúrgica (ver
cap. V: cirugía del oído).
Asimismo, es importante realizar Fig. 16.— Otoscopio, pieza fundamental en el examen clínico
una buena palpación desde el exte- de los oídos.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

forcejeo nos impedirá un examen Estado del epitelio del conducto


correcto y, lo que es peor, podremos
producir microtraumatismos con el A medida que avanzamos por las porciones horizon-
otoscopio. tal y vertical debemos observar, detalladamente, el esta-
El examen otoscópico ha de reali- do del epitelio que si es normal es de un color rosado y
zarse con el animal en decúbito lateral, suele presentar pequeños acúmulos de cerumen amari-
previa inmovilización. Debemos llento o marrón-amarillento sobre su super ficie.
comenzar siempre por el oído sano (si Durante el examen otoscópico podemos evidenciar
la otitis es unilateral) y mantener una signos de inflamación, presencia de pelo, parásitos, úlce-
estricta desinfección del aparato y de ras, pólipos o tumores.
los conos. Muchas veces el diámetro del conducto auditivo está tan
reducido que resulta imposible avanzar, por lo que es nece-
Presencia/ausencia de cuerpos sario establecer un tratamiento tópico durante una semana
extraños para, posteriormente, poder repetir la exploración.
Si durante el examen evidenciamos Cantidad y calidad de los exudados
algún cuerpo extraño debemos extraer-
lo mediante unas pinzas específicas Una cantidad moderada de cera de color amarillento
(“aligator”) que quepan a través del o semitransparente (en el caso de los gatos) es normal en
cono del otoscopio. un oído sano.
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

El análisis del exudado tanto principalmente tres tipos de medios: agar sangre, agar
macroscópica como microscópicamen- Mconkey y agar Sabouraud, medios en los que se pueden
te resulta de gran utilidad para el diag- aislar las distintas cepas bacterianas y agentes fúngicos
nóstico del grado de implicación de implicados en las otitis.
ciertos microorganismos en la otitis.
Tomaremos las muestras mediante un VALORACIÓN DEL ESTADO DE LA MEMBRANA
hisopo estéril, tratando de obtener una TIMPÁNICA
muestra representativa del interior del
canal auditivo externo. A partir de esta El conocimiento del estado de la membrana timpánica
muestra podemos realizar distintos resulta imprescindible en el manejo de cualquier tipo de
exámenes de gran utilidad: otitis.
Examen macroscópico Son muchos los productos tópicos que pueden resultar
ototóxicos, máxime si el tímpano está lesionado. Hasta el
— Exudado marrón-negruzco denso 50% de los perros sometidos a terapias tópicas tienen la
y húmedo: sospechas de asociación de membrana timpánica alterada. Por otro lado, esta valo-
levaduras (Malassezia sp.) y Staphilo - ración resulta imprescindible desde un punto de vista pro-
coccus). nóstico, así como para la evaluación del tratamiento y
— Exudado negruzco con formación para ver el grado de afección del oído medio.
de acúmulos costrosos y secos, seme- La membrana timpánica, en condiciones normales, es
jantes a posos de café (indicio de para- traslúcida, de color gris perla y ligeramente cóncava.
sitación por Otodectes cynotis). Puede presentar alteraciones de color, inflamación, des-
— Exudado purulento, cremoso o garros e incluso rotura total, por lo que se produce una
amarillento: sospechas de infección solución de continuidad entre el oído externo y el oído
bacteriana. medio.

Examen microscópico TRATAMIENTO Y MANEJO DEL PACIENTE CON


Se realiza una citología a partir de OTITIS EXTERNA
una muestra obtenida con un hisopo
ótico y posteriormente se realizan dos La base de un tratamiento eficaz frente a las distintas
procedimientos: otitis reside en el control de los distintos factores que,
— Extensión en un portaobjetos con directa o indirectamente, influyen en su aparición. Es
una gota de aceite de parafina o glice- imprescindible realizar un buen estudio etiológico y evi-
rina para comprobar la existencia de tar la aplicación de tratamientos empíricos inespecífi-
ácaros. cos.
— Extensión en dos portaobjetos y La vía de administración de elección para el trata-
posteriores tinciones de Gram y Giem- miento de las otitis externas es la vía tópica, aunque en
sa para identificar el tipo de patógeno casos muy avanzados puede complementarse con tera-
implicado (bacterias y/o levaduras). pias sistémicas.
Cultivos de las muestras Antes de establecer ningún tratamiento tópico debe-
mos asegurarnos de su capacidad de penetración y, por
Los cultivos son indispensables en las tanto, de su posible eficacia, por lo que en primer lugar
otitis crónicas y recurrentes. Se utilizan hay que proceder a la limpieza de oído.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

LIMPIEZA DEL OÍDO EXTERNO — Pinzas de extracción de cuerpos extraños y pinzas


mosquito para eliminar costras, exceso de pelo, etc.
— Soluciones tópicas de limpieza: agentes ceruminolí-
Está indicado en los casos de otitis ticos, limpiadores y secantes.
externas en los que el acúmulo de exu- — Jeringuillas de 10 ml y sondas de polipropileno
dados impida la futura penetración de (pueden adaptarse las sondas uretrales de gato con el
los tratamientos tópicos, siempre y extremo dis tal seccionado) o una perilla de agua para
cuando consideremos que la membra- aplicar las soluciones de lavado en el interior del oído.
na timpánica está intacta. — Un sistema succionador para retirar las distintos
líquidos y eliminar los restos de detritus, que puede ser
Importancia y finalidad automático o incluso el mismo sistema empleado para
instilar las soluciones de lavado. Resulta muy eficaz el
La limpieza del conducto auditivo sistema succionador-propulsor utilizado en odontolo-
externo cumple una triple función: gía, que nos permite instilar las soluciones a una pre-
— Permite realizar un estudio otos- sión controlada y, asimismo, succionar o eliminar todos
cópico correcto: sobre todo en aque- los restos de las mismas.
llos casos en los que el exceso de exu-
dados nos impida la visualización Procedimiento (fig. 17)
correcta del conducto auditivo así
como la evaluación del estado de la Sedación o anestesia del animal
membrana timpánica.
— Garantiza la penetración de los La limpieza del oído es una práctica que resulta moles-
agentes que empleemos en el trata- ta e incluso dolorosa.
miento tópico, al eliminar el exceso de En ocasiones basta con el empleo de un anestésico
cerumen, exudados y/o posibles cuer- local con lidocaína o tetracaína (Otogen calmante®),
pos extraños. pero lo habitual para realizar una correcta limpieza es
— Elimina exudados y detritus que sedar al animal (con acepromacina, medetomidina, dia-
pueden servir como sustrato para la zepan o ketamina, a las dosis habituales), e incluso pro-
proliferación de microorganismos y, ceder a su anestesia total, siempre con el animal entuba-
asimismo, las toxinas producidas por do para evitar las posibles neumonías por aspiración de
estos agentes que pueden agravar el las soluciones aplicadas.
proceso inflamatorio. El animal debe permanecer en decúbito lateral, con el
oído que vamos a limpiar en el plano superior.

Material necesario Aplicación del agente ceruminolítico


Para llevar a cabo un buen examen Se realiza, en primer lugar, para eliminar los exuda-
de oídos, y posterior limpieza de los dos y detritus celulares, en los casos que sea necesario.
mismos, es necesario contar con el La solución tópica se aplica instilando unas gotas del
material adecuado: preparado en el interior del oído (cantidad que variará
dependiendo del agente utilizado) y masajeando para que
— Un otoscopio con una buena fuen- penetre y se reblandezcan los detritus. Hay que mantener-
te de luz. lo dos o tres minutos para lograr un buen resultado. En

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

oídos muy “sucios” puede aplicarse 24


horas antes de proceder al lavado para
facilitar el reblandecimiento, haciendo
instilaciones cada 8-12horas.
A continuación, con el fin de elimi-
nar todos los desechos reblandecidos
aplicamos una solución de irrigación
(suero fisiológico atemperado o agua
templada a presión), introduciendo un
catéter, adaptado a una jeringuilla con
la solución, a través del cono del otos-
copio hasta llegar a la porción vertical
del oído externo. Entonces presiona-
mos el émbolo de la jeringuilla y libe-
ramos su contenido, lo que hace que el
líquido aplicado, junto con los detritus
en suspensión salgan hacia el exterior.
También se puede utilizar una perilla
de goma, pero es preferible el sistema
anterior porque controlamos mejor la
presión aplicada en el oído.
Posteriormente, para eliminar el líqui-
do restante podemos utilizar un succio-
nador automático (de uso dental), aun-
que también puede realizarse con la
ayuda de la sonda y la jeringa, aunque
se obstruye mucho más fácilmente.
Normalmente debemos repetir esta
operación de aclarado una vez más, e
incluso todo el proceso, si considera-
mos que quedan restos de cerumen sin
reblandecer, haciendo la comproba-
ción con el otoscopio.
Son muchos los productos comercia-
les que contienen sustancias cerumino-
líticas y los recogemos en la tabla II.

Aplicación de sustancias
antisépticas

En aquellos casos en los que existan


Fig. 17.— Esquema general de la limpieza correcta del oído.
signos evidentes de infección deberán
(Dibujo Sofía Cumella).

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

TABLA II Agentes ceruminolíticos de uso tópico

AGENTE NOMBRE COMERCIAL

Glicerina o aceite mineral Principio activo


Propilen-glicol Dermaflón solución®
Alcohol isopropílico Cinnos ótico®
Taberdog Netori®
Ácido salicílico y ácido láctico Epi-otic®
Extracto de algas Otodog®
Specicare Ear Cleaner ® Canino o Felino
Laurilsulfato sódico
Anticerúmen liade®

emplearse sustancias antisépticas o Consideraciones especiales en caso de lesión


desinfectantes, como povidona yodada timpánica
(1:5000) o clorhexidina (1:10000).
También pueden emplearse estos princi- En primer lugar hay que insistir en que el uso de agen-
pios activos en dilución junto con la solu- tes secantes está contraindicado en los casos de lesión
ción de irrigación, siempre y cuando la timpánica.
membrana timpánica esté intacta. Cuando evidenciemos una lesión en la membrana tim-
Es preferible utilizar una solución de pánica (proceso inflamatorio grave, fisuras o soluciones
irrigación a base de suero fisiológico y de continuidad) o sospechemos de ello, debemos ser
la aplicación posterior de preparados conservadores, ya que muchos de los productos emplea-
comerciales que resultan menos ir ritan- dos en la limpieza pueden resultar ototóxicos.
tes y menos ototóxicos en caso de La ototoxicidad se manifiesta, básicamente, por la
aparición de signos vestibulares y alteraciones en la
lesión de la membrana timpánica.
audición.
Secado del oído En estos casos, como ceruminolítico emplearemos úni-
camente suero fisiológico estéril o algún principio activo
Finalmente debemos eliminar los res- suave (glicerina, propilenglicol) que posteriormente acla-
tos de humedad, para evitar la macera- raremos bien con agua o suero.
ción del epitelio, manualmente mediante Es conveniente evitar el uso de agentes ceruminolíticos
el empleo de gasas y de productos secan- más potentes, así como soluciones de irrigación a base de
tes que contengan alcohol isopropílico, povidona yodada o clorhexidina (altamente ototóxicas).
ácido benzoico o ácido bórico, aunque Como antiséptico podemos emplear una solución de
no siempre pueden ser utilizados. ácido acético al 2% (vinagre/agua).

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

TRATAMIENTOS ESPECÍFICOS Antiparasitarios

En el caso de la otoacarosis debemos realizar un tra-


Como ya hemos comentado ante- tamiento antiparasitario externo general además del
riormente, la vía de elección para el tópico (1 vez por semana/3-4 semanas). Asimismo debe-
tratamiento de la mayoría de las otitis mos realizar un diagnóstico epidemiológico, valorando
externas es la vía tópica. Son muy la procedencia del animal afectado, así como las posi-
numerosas las preparaciones comer- bles fuentes de infestación (otros animales que convivan
ciales existentes y la mayoría de ellas en mayor o menor medida con nuestro paciente).
son combinaciones de dos o más prin- Para la aplicación tópica, los productos de elección
cipios activos (tablas III y IV). son aquellos que contienen lindano al 2% (Duphadog
Asimismo varían las presentaciones: Catar®, Oto-Canin®), carbaril (Carolan®), piretrinas
soluciones en gotas, excipientes oleo- como el fipronil al 10% (Frontline Spot-on® = 2 gotas en
sos, pomadas, etc. que elegiremos una única aplicación directamente en el oído) y amitraz
según el caso que nos ocupe.
(Ectodex solución ® = 1 ml en 33 ml de aceite mineral 2
Lo más importante es tener claro el
veces/semana), ivermectina (Ivomec®= 0,08cc/gato
diagnóstico etiológico y actuar en conse-
3 kg/3 inyec vía s.c., 1/7 días)
cuencia.
Es muy importante, además de selec- Antifúngicos
cionar el producto adecuado, realizar
revisiones periódicas (10-15 días máxi- En los casos positivos a levaduras (Malassezia, Candida)
mo) para evaluar la respuesta al fárma- o dermatofitos, utilizaremos tratamientos tópicos que conten-
co y continuar con el mismo tratamiento gan miconazol (Conofite forte®), nistatina (Panolog®,
o modificarlo. Canaural®), anfotericina B, tiabendazol o povidona yodada.

TABLA III Principios activos de uso tópico en el tratamiento de las otitis

ANTIPARASITARIOS ANTIFÚNGICOS ANTIBACTERIANOS ANTIINFLAMATORIOS

Lindano Miconazol Gentamicina Hidrocortisona


Piretrinas Nistatina Neomicina Prednisolona
Carbaril Anfotericina B Cloramfenicol Triamcinolona
Fipronil Tiabendazol Bacitracina Fluocinolona
Amitraz Povidona yodada Polimixina B Dexametasona
Natamicina Tobramicina Betametasona
Ácido fusídico

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

TABLA IV Proporción de uso tópico en el tratamiento de la otitis

NOMBRE COMERCIAL LABORATORIO COMPOSICIÓN PRESENTACIÓN

Canaural® Boehringer Framicetina Gotas óticas


Ingelheim Ác.fusídico
Nistatina
Prednisolona

Carolán® Pfizer Gentamicina Gotas óticas


Carbaril
Natamicina
Prednisolona

Conofite forte® Esteve Polimixina B Gotas óticas


Miconazol
Prednisolona

Cornisol® Mallinckrodt Monosulfiram Gotas óticas


Neomicina
Betametasona

Dermaflon® Pfizer Ác. benzoico Solución tópica


Ác. salicílico
Ác. málico
Exc. propilen-glicol

Duphadog catar® Fort Dodge Hexetidina Gotas óticas


Lindano
Hidrocortisona
Exc. .alcohol bencílico +
Benzocaína

Epi-otic® Virbac Ác. salicílico Solución tópica


Ác. láctico

Gentavetina ótica® Schering-Plough Gentamicina Gotas óticas


Betametasona

Lamil-4® Lamons Povidona yodada Solución tópica

Oticure® Intervet Bacitracina Gotas óticas


Monosulfiram
Polimixina B
Dexametasona

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERNO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

TABLA IV Proporción de uso tópico en el tratamiento de la otitis (continuación)

Otocan® Iven Tetraciclina Gotas óticas


Neomicina
Hidrocortisona
Xilocaína

Oto-canin® Cenavisa Neomicina Solución tópica


Lindano
Prednisolona
Lidocaína
Exc. propionato sódico

Panolog® Novartis Neomicina Solución tópica


Tioestreptona
Nistatina
Triamcinolona

Speci-care ear cleaner Lovens Alcohol isopropílico Solución tópica


canino-felino® Propilenglicol
Ác. bórico
Mentol
Clorotimol
Laurilsulfato sódico

Top oídos Esteve Cloruro de benzalconio Toallitas de uso tópico


Alantoína
Clorometilsotizolinona
Metilsotiazolinona

Otomax® Schering Plough Gertamicina Gotas óticas


Betametasona
Clotrimazol

Si la micosis afecta al oído medio o 22 mg/kg/BID, durante un mínimo de un mes, acompa-


existe una proliferación masiva (sobre ñado de dieta grasa.
todo por Malassezia) hay que iniciar Antiinflamatorios
una terapia sistémica a base de keto-
conazol (Fitoderm®, Panfungol-Vet®), Son de gran utilidad en el tra ta m i e n to de la mayo-
griseofulvina (Fulcin®) a razón de ría de las otitis, puesto que reducen la inflamación,

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

a tenúan el pru ri to, disminuyen la — Gentamicina (Gentavetina ótica®, Carolan®)


secreción de exudados y, consecuen- — Neomicina (Cornisol ®, Synalar ótico®, Panolog®)
temente, mejoran la ventilación y los — Cloranfenicol (Amidrin-Bio®)
síntomas. — Bacitracina(Oticure®).
Existen preparados comerciales que
contienen es tos productos como hidro - También son frecuentes la infecciones por bacilos gram -
cortisona (Duphadog Catar®), predni - negativos, (principalmente Pseudomonas spp.). Son efica-
solona (Cornofite forte®, Carolan®, ces:
Oto-canin®, Canaural®), triamcinolona
(Panolog®, Aldo ótico®), fluocinolona — Gentamicina (Gentavetina ótica® Carolan®).
(Synalar ótico®), dexametasona (Oti- — Polimixina B (Conofite forte®, Oticure®, Synalar
cure®) y betametasona (Gentavetina ótico®).
ótica®, Cornisol®). — Tobramicina (Tobrex®).
En los casos en que la inflamación
o el pru ri to sean muy intensos pueden En los casos en los que no hay respuesta a la terapia
administrarse corticoides vía sistémi- tópica hay que recurrir a un tratamiento sistémico, lo cual
ca: p r e d n i s o n a o p r e d n i s o l o n a a se hace necesario con cierta frecuencia en las otitis compli-
dosis antiinfl a m a to rias de 0,5-1 cadas con Pseudomonas spp. En estos casos es imprescin-
mg/kg/día (7 días y después en días dible la realización de un buen cultivo bacteriano y un anti-
alternos). Hay que controlar siempre biograma.
los efectos secundarios de la cortico- Los antibióticos de elección para estos casos suelen
terapia cuando ésta se prolongue ser la cefalexina, cefadroxilo, trimetroprim-sulfadiazi -
d u ra n te más de cuatro semanas, na, clindamicina, enrofloxacina, marbofloxacina a las
mediante el estudio del perfil bioquí- mismas dosis recomendadas para la mayoría de los
mico cada 15-20 días para valorar p rocesos cutáneos que re qu i e ren antibiote ra p i a
funcionalidad hepática y renal. (tabla V).
En los casos de crecimiento de cepas de Pseudomo -
Antibacterianos nas spp. resistentes está dando buenos resultados la
amikacina, aunque puede ser casi definitivo una buena
Las infecciones bacterianas secun- limpieza con productos antisépticos (povidona yoda-
darias en los procesos óticos son muy da, clorhexidina y ácido acético al 50%) aunque siem-
frecuentes. Para la instauración de pre teniendo en cuenta su ototoxicidad así como la irri-
un tratamiento antibiótico es conve- tación del conducto cuando se utilizan concentraciones
niente valorar los resultados de la elevadas.
citología y, en los casos crónicos, en
base a la inte rp retación del antibio- EDUCACIÓN DEL PROPIETARIO
grama. Y SEGUIMIENTOS PERIÓDICOS
Lo más fre c u e n te es encontra r
cocos grampositivos (mayoritariamen-
te Staphylococcus intermedius), los Una vez diagnosticada la otitis, definida la etiología
cuales suelen presentan mayor sensi- y establecido el tratamiento es imprescindible la cola-
bilidad a los siguientes antibióticos: boración del dueño para que los resultados sean satis-

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

TABLA V Antibioterapia sistémica en el tratamiento de las otitis

PRINCIPIO ACTIVO DOSIS TOTAL VÍA DE PERIODICIDAD


RECOMENDADA ADMINISTRACIÓN

Amikacina 5 mg/kg SC 8-12 h


Amoxicilina-ác. clavulánico 22 mg/kg Oral 8h
Cefalexina 22 mg/kg Oral 8-12 h
Cefadroxilo 22 mg/kg Oral 8-12 h
Ciprofloxacina 10 mg/kg Oral 24 h
Clindamicina 5,5-12 mg/kg Oral 12-24 h
Eritromicina 10-15 mg/kg Oral 8-12 h
Enrofloxacina 2,5-5 mg/kg Oral 12-24 h
Gentamicina 2 mg/kg IM, SC 12 h
Lincomicina 15-22 mg/kg Oral 8-12 h
Marbofloxacina 2 mg/kg Oral 24 h
Ormetroprim-sulfamidimetoxina 27,5 mg/kg Oral 12-24 h
Oxacilina 22 mg/kg Oral 8h
Trimetroprim-sulfonamida 20-30 mg/kg Oral 12 h

factorios. transmitir al propietario para evitar en lo posible la auto-


Distintas causas que han podido medicación y ante una evolución inicial favorable decida
influir directa o indirectamente en la no acudir al veterinario para que realice el seguimiento.
presentación del cuadro para que
modifique cier tos hábitos (baños exce- TRATAMIENTO QUIRÚRGICO DE LAS OTITIS
sivos, paseos por campos repletos de EXTERNAS
espigas, limpieza o manipulación inco-
rrecta del oído).
Del mismo modo, debemos instruirle En algunas razas de orejas caídas está indicado el
en el procedimiento correcto de aplica- tratamiento quirúrgico de las otitis ex te rnas con el fin
ción de los distintos preparados (forma de resolver problemas graves de aireación debidas a
de instilación de las gotas, masaje poste- la propia anatomía de la oreja.
rior, pautas a seguir…), así como acon- Los procedimientos e indicaciones serán expuestos
sejar un método no agresivo de limpieza en el capítulo V (cirugía del oído), pero hay que resal-
del exceso de exudados y secreciones tar que en este momento la tendencia es a considerar
(mediante gasa). muchas veces estos tratamientos quirúrgicos con carác-
La otitis requiere seguimientos perió- ter preventivo; su aplicación en perros sanos evita la
dicos (mínimo quincenales), como ya presentación posterior de otitis crónicas recidivantes
hemos comentado, para valorar la efica- que acaban igualmente en el quirófano, pero que en
cia de los tratamientos, lo que debemos muchas ocasiones son irreversibles.

CAPÍTULO II PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO EXTERN O


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

F. SAN ROMÁN, P. LLORENS, M. S ÁNCHEZ DE LA MUELA

Unidad de Cirugía. Departamento de Patología Animal II


Hospital Clínico Veterinario. Facultad de Veterinaria. Madrid

L A entrada de gérmenes al oído medio puede realizarse por tres rutas diferentes:

— A través de la membrana timpánica, siendo ésta la vía más frecuente; los agentes implicados en
el proceso son pelos o cuerpos extraños, así como exudados inflamatorios sépticos que causan la
ruptura y necrosis de la membrana timpánica permitiendo el paso de la infección al oído medio.
— A través de la trompa de Eustaquio, que conecta la nasofaringe con el oído medio. Esta vía de penetración,
que es muy común en la especie humana, es muy poco frecuente en el perro aunque en el gato se puede
observar con más frecuencia como una secuela de enfermedades del aparato respiratorio superior.
— En cuanto a la vía hematógena, aunque es una ruta posible, no existen evidencias clínicas.

Respecto a la primera ruta, estadísticamente el 16% de las otitis externas pueden dar lugar a una oti-
tis media y el 50% de las otitis crónicas darán lugar a una otitis media.
Además son frecuentes los casos en los que una otitis media queda enmascarada por la sintomato-
logía de una otitis externa; la observación de la membrana timpánica es un elemento esencial en el diag-
nóstico de esta afección y con mucha frecuencia se ve dificultada por la presencia de exudados, por los
cambios proliferativos del canal auditivo externo o por la falta de colaboración del paciente.

CAPÍTULO III PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO E INTERNO
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

ETIOLOGÍA canal auditivo, rascado de la oreja afectada, defectos de


la audición (que pasan desapercibidos cuando el proceso
es unilateral) y dolor cuando se toca la cabeza; ocasio-
mayor parte de las otitis

L
A nalmente puede producir tanto dolor que el animal lleva
medias son de origen bacte- la cabeza inclinada hacia el lado afectado (lo cual puede
riano; los gérmenes más fre- ser también indicio de afectación del oído interno).
cuentemente involucrados son En algunos casos puede haber anorexia, fiebre y gran
estafilococos y estreptococos. depresión; además, dado que el nervio facial y el simpáti-
Pero estos gérmenes se han co discurren a este nivel, pueden aparecer síntomas deri-
aislado también a partir de muestras vados de su afección como parálisis facial (caída o inhabi-
del oído medio de animales sanos, lo
lidad para mover la oreja, el labio caído, babeo por este
cual cuestiona su responsabilidad pri-
lado, así como disminución o ausencia de reflejo palpe-
maria en el proceso. Las Pseudomonas
bral) o síndrome de Horner (caracterizado por ptosis pal-
spp., que producen otitis externas muy
pebral, miosis y enoftalmos o protusión de la membrana
dolorosas al ser necrosantes, y Proteus
nictitante). Además, considerando que el nervio parasim-
spp. son gérmenes que con frecuencia
pático inerva la glándula lacrimal, la afección del nervio
se aíslan en las otitis medias y, contra-
riamente a los anteriores, no han sido facial puede ir acompañada de una reducción de la pro-
aislados en los individuos sanos. Otros ducción de lagrima, dando lugar a una queratitis seca.
gérmenes aislados incluyen Clostridium
spp. y E. coli. EXAMEN FÍSICO
Aunque Malassezia paquydermatis y
algunas espescies de Candida son fre-
La exploración del paciente debe ser minuciosa. En la
cuentes en las otitis externas, no han sido
mayor parte de los casos nos encontramos que en el
aisladas en otitis medias. Sin embargo,
transcurso o seguimiento de una otitis externa, la sinto-
Otodectes cynotis puede, ocasionalmen-
te, causar la ruptura de la membrana tim- matología ha cambiado reagudizándose o apareciendo
pánica y desencadenar una otitis media síntomas neurológicos. En todo caso, es necesario reali-
especialmente en el gato. zar una buena anamnesis, la palpación debe ser meticu-
Los traumatismos, neoplasias, cuer- losa a la vez que suave para evitar el dolor; se debe pal-
pos extraños pueden ser también la par todo el área del conducto externo, la base de la
causa de una otitis media, bien por la oreja (lo que evidenciará la existencia de calcificaciones
otitis externa acompañante (como ya del conducto, orientándonos sobre el grado de cronici-
se indicó en el capitulo anterior), bien dad o la existencia de abscesos paraaurales) y la articu-
porque afecten directamente al oído lación temporomandibular. Así mismo se revisará el área
medio. faríngea para visualizar signos de inflamación o defor-
maciones de esta región cercanas a la salida de la trom-
CUADRO CLÍNICO pa. Es conveniente realizar el test de Schirmer para eva-
luar la producción de lágrima y, por último, se realizará
un examen del conducto auditivo externo y de la mem-
Los síntomas de una otitis media son brana timpánica.
parecidos a los de la otitis externa, Como en el caso de las otitis externas y por razones
incluyendo exudación a través del obvias, en muchos casos esta parte del examen hay que

CAPÍTULO III PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO E INTERNO
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

realizarla bajo una fuerte sedación o ESTUDIO RADIOLÓGICO


incluso bajo anestesia general. Primero
se deben tomar muestras para realizar
el estudio microbiológico una vez eli- Debe realizarse siempre que exista sospecha de otitis
minados los exudados y restos tisulares media; generalmente se realiza bajo anestesia general y
que impidan una buena visibilidad del es recomendable realizar las tres proyecciones: ventro-
conducto y de la membrana timpánica. dorsal, oblicua lateral y con la boca abierta. En la mayor
La limpieza del conducto se llevará a parte de los casos la afección es unilateral, por lo que se
cabo mediante lavados con solución puede realizar la comparación con el lado sano.
salina templada; la utilización de otros Puesto que en muchas ocasiones la otitis media es el
a ge n tes (como antisépticos, etc.) resultado de una otitis externa crónica, en la radiografía
puede ser muy pelig rosa en el caso de ventrodorsal puede aparecer la calcificación de los cartí-
existir perforación timpánica y aunque lagos del conducto (figs. 1a y 1b). En las otras dos pro-
la rotura espontánea de la membrana yecciones se evaluará la cavidad timpánica llena de aire
o si existe tejido, líquido o neoplasias, la imagen será
timpánica es un hecho poco frecuente,
menos radiotransparente dando la impresión de estar
no hay que descartar esta posibilidad.
llena de tejido blando. La pared de la bulla puede apa-
No obstante, la visualización de
recer engrosada o esclerótica en los casos crónicos y en
un tímpano intacto no elimina la posi-
los muy a vanzados puede haber proliferación ósea que
bilidad de una afección del oído
puede llegar a afectar a la parte petrosa del temporal, a
medio. En condiciones normales el
la articulación temporomandibular e incluso a ambas
tímpano es traslúcido y ligeramente
estructuras simultáneamente (figs. 2, 3 y 4).
cóncavo, el cuadrante posterior de la
En los casos en los que no es posible ver el tímpano,
pars tensa y una porción de la pars
por ocupación del canal externo, puede ser útil la intro-
fláccida pueden verse normalmente a
ducción de un medio de contraste acuoso en el canal
través del otoscopio. La pars fláccida
para observar su tamaño y evaluar la integridad de la
es opaca, blanca o rosada, cruzada
membrana. En estos casos, se instilarán 2-5 ml de con-
por pequeños vasos; la pars tensa es traste con el animal anestesiado y en decúbito lateral, se
brillante transparente o traslúcida de mantendrá 3-4 minutos en esta posición y posteriormen-
color perlado y a través de ella te se procederá a realizar el estudio radiológico (ventro-
puede verse la base del martillo. lateral y con la boca abierta).
C u a l quier modificación de esta s
características, como abombamiento TRATAMIENTO
de la membrana, coloraciones anor-
males, pérdida de la transparencia,
etc., deben inte rp retarse como afec- El tratamiento varía desde el puramente médico
ción del oído medio. Las perforacio- hasta el quirúrgico, que se describe en el último capí-
nes timpánicas pueden apre c i a rs e tulo, siendo una combinación de ambos lo más fre-
como manchas oscuras y en estos cuente. Respecto al lavado del oído medio a través de
casos se deberán recoger muestras una perforación existente, se realiza con suero salino
directamente del oído medio y reali- templado y a través de una cánula doble, para que la
zar un lavado del mismo con dos introducción del líquido se realice simultáneamente a
cánulas a través del otoscopio. su extracción, todo realizado con poca presión para

CAPÍTULO III PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO E INTERNO
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Otitis crónica externa

Fig. 1b.— Final de la cirugía de un paciente con otitis cró-


nica en la que se ha realizado una ablación del
conducto auditivo. Obsérvese en el corte de la
pieza que figura al margen el gran espesor del
Otitis crónica externa conducto auditivo calcificado.

Fig. 1a.— Radiología en proyección dorso-


ventral en la que se puede apre-
ciar la calcificación del cartílago
del conducto auditivo externo.

Fig. 2.— Radiografía en proyección


oblícua en la que se apre-
cia nítidamente el contor-
no de la bulla, en un
paciente sin afectación de
la bulla.

CAPÍTULO III PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO E INTERNO
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

que las turbulencias del líquido no lesionen el sistema


conductivo. El lavado se continuará hasta que el líqui-
do salga limpio. Con esta limpieza y una buena tera-
pia antibiótica, el tímpano se restaurará en cuatro
semanas. Respecto al tratamiento antibiótico se reco-
mienda la administración durante un periodo de tres a
seis semanas, y dado que, en un principio, no dispo-
nemos de estudios microbiológicos, comenzaremos
con agentes de amplio espectro como cefalosporina o
trimetoprin-sulfa (los aminoglicósidos no deben utili-
zarse, ya que administrados durante largos periodos
dan lugar a problemas de ototoxicidad) y una vez
determinado el germen y su sensibilidad antibiótica se
administrará el más adecuado.
El uso de corticosteroides estaría indicado sólo inicial-
mente para reducir la inflamación.

LABERINTITIS
Fig. 3.— Radiografía dorsoventral en la El oído interno comprende la porción del oído ence-
que se aprecia una diferente den-
sidad de las bullas. rrado en la parte petrosa del temporal y es el órgano res-
ponsable de la audición y del equilibrio, frente al oído
externo y medio que representan el sistema de recogida
del sonido y conducción del mismo.

Etiología

La otitis interna es raramente diagnosticada ya que


generalmente el paciente es atendido de otitis media y
externa, no llegando a declararse la otitis interna. No
obstante, en estudios realizados sobre el síndrome ves-
tibular, en un alto porcentaje la etiología de esta enfer-
medad es una otitis interna.
No existen datos suficientes para saber cuáles son
los organismos que con más frecuencia se ven envuel-
tos en la otitis interna, pero es razonable pensar que
son los mismos que los de la otitis media. La ruta de
infección más probable es a través de la membrana
timpánica y hay evidencias de que en muchos casos de
otitis interna existe una otitis media concurrente que
cursa de forma clínicamente muda.
Fig. 4.— Radiografía en proyección con la Otras causas de laberintitis son fenómenos de ototoxi-
boca abierta. cidad, así como de origen yatrogénico, provocadas a tra-

CAPÍTULO III PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO E INTERNO
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

vés de lavados del oído medio en los — Parálisis del nervio facial quedando el alimento y el
que se introduce el líquido de lavado agua en las comisuras labiales.
con una presión excesiva.
La pérdida o ausencia de audición no se observa, a
menos que la otitis sea bilateral. Conviene realizar un
Cuadro clínico y exploración
examen clínico exhaustivo para comprobar o descartar
Los signos clínicos de la otitis inter- otras enfermedades sistémicas concurrentes (faringitis,
na, independientemente de su etiolo- alteraciones de la articulación temporomandibular o de
gía, son los siguientes: las bullas, etc.).
Asimismo, se debe realizar una exploración neurológica
— Rotación de la cabeza hacia el para diferenciar los síntomas de esta afección periférica (el
lado afectado. sindrome vestibular periférico puede ser causado además
— Nistagmo. de por una otitis interna, por ototoxicidad producida por
— Marcha en círculos, tropiezos, caí- fármacos, traumatismos, polineuropatías metabólicas o sín-
das rodando. drome idiopático vestibular del perro viejo) de una afección
— Dificultad para mantener la esta- central (causados por virus del moquillo, tumores, trauma-
ción. tismos y accidentes vasculares) (fig. 5).
— Náuseas, vómitos. La laberintitis, en este caso, aparece en el transcurso
— Síndrome de Horner. de una otitis media severa siendo la sintomatología más
frecuente (en la fase aguda) el nistagmo y una pérdida
grave del equilibrio. En muchos casos se produce una
recuperación espontánea en las tres primeras semanas.
La recuperación total se produce al cabo de los tres
meses siguientes, aunque casi siempre queda como
secuela una pérdida parcial de la función perceptiva del
laberinto. La terapia es la misma descrita para las afec-
ciones del oído medio.
Por último cabe señalar que no existen signos radioló-
gicos de esta enfermedad.

Tratamiento

Las líneas básicas del tratamiento de la otitis interna


son muy similares a las de la otitis media. Si la radiología
no muestra signos de alteración en la bulla ni evidencias
de líquidos en las cavidades del oído medio, se adminis-
trarán antibióticos como cefalosporinas, cloranfenicol o
trimetoprim-sulfa durante un tiempo de tres a seis sema-
nas. Lo más estricto es la selección del antibiótico en fun-
ción de los resultados del antibiograma realizado a par-
Fig. 5.— Imagen de un paciente con las tir de muestras obtenidas de oído externo y medio. Los
secuelas de una laberintitis (rota- corticosteroides pueden utilizarse inicialmente para
ción de la cabeza). bajar la inflamación de los nervios facial y vestibuloco-

CAPÍTULO III PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO E INTERNO
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

clear, aunque es preferible no utilizar- membrana timpánica cuado está perforada, con lo
los. cual el acceso a la perilinfa y células ciliares a través
El tratamiento sistémico de la otitis de las membranas oval y redonda es rapidísimo.
media es prácticacamente el menciona- Estas sustancias producen degeneración de las células
do en anteriores capítulos, aunque en sensoriales dentro del laberinto y disfunción vestibular
algunos casos sea necesario realizar (pérdida de equilibrio). Cuando el proceso es unilateral
una miringotomía y posterior lavado los síntomas son más llamativos.
del oído medio. En la fase aguda el animal inclina la cabeza hacia el
Asimismo se recomienda realizar lado afectado y presenta nistagmo horizontal con la fase
un tratamientro sintomático con antie- rápida lejos del lado afectado; el animal cae hacia el
méticos y sedantes para impedir trau- lado afectado y es incapaz de levantarse e incapaz de
matismos provocados por la falta de mantenerse en pie; presenta náuseas y rechazo a la
estabilidad del paciente. Los trata- comida. Al cabo de tres días se produce una compensa-
mientos tópicos deben ser utilizados ción de origen central, desaparece el nistagmo, el animal
siempre y cuando no exista rotura de intenta mantenerse en pie pero la posición anormal de la
la membrana timpánica (ver capítulo cabeza persiste. Después de tres semanas los síntomas
II, otitis externa). son más leves y son frecuentes las caídas tras saltar o
El pronóstico de una laberintitis es intentar bajar escaleras. Al cabo de tres meses la incli-
favorable siempre que se tomen nación de la cabeza aún puede persistir.
correctamente las medidas adecuadas, Son muchas las sustancias tópicas que contienen sus-
aunque pueden quedar secuelas meno- tancias ototóxicas, entre las que figuran antibióticos, anti-
res, como cierta rotación de la cabeza, parasitarios e incluso algunos excipientes. Es imprescin-
o una leve ataxia. En casos más graves dible antes de recomendar la administración de ningún
puede producirse oteomielitis de la tópico asegurarse de la integridad de la membrana tim-
bulla y de la porción petrosa del tem- pánica.
poral y, ocasionalmente, esta infección La limpieza del oído se debe realizar con clorhexidi-
puede ascender siguiendo el curso del na al 0,2% ya que, todos los derivados del yodo, cloru-
nervio facial y el vestíbulo-coclear pro- ro del benzalconio y alcohol pueden producir laberintitis.
duciendo una meningitis o abscesos
intracraneales. SORDERA EN EL PERRO Y GATO

Ototoxicidad Las ondas sonoras que llegan al canal auditivo exter-


no aumentan su frecuencia debido a las características
Otra causa de la laberintitis es la anatómicas del canal; en su avance el tren de ondas
toxicidad que determinadas sustan- sonoras contacta con la MT y és ta comienza a vibrar. La
cias producen sobre el oído inte rn o , vibración se transmite a lo largo de la cadena de huese-
incluidos cóclea, vestíbulo y canales cillos del oído medio y se dirige a la ventana oval de la
semicirculares. Aunque para producir cóclea localizada en la parte petrosa del temporal y
un cuadro de ototoxicidad el fármaco tapada por el estribo. Al mismo tiempo que conducen el
puede ser administrado por cualquier sonido estos huesecillos actúan como amplificadores.
vía, es más frecuente tras la adminis- Por lo tanto la lesión de estas estructuras conduce a
tración de productos tópicos sobre la una sordera de tipo conductivo. El músculo tensor del tím-

CAPÍTULO III PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO E INTERNO
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

pano y el músculo estapedio unido al


estribo son los que controlan la sensibi- TABLA I
lidad auditiva. A partir de este punto
las vibraciones son transmitidas a la
perilinfa.
La función auditiva se presenta nor-
ADQUIRIDA HEREDITARIA
malmente en el cachorro a los 12-14
días y a los 5 días en el gato para los Meningitis Autosómica dominante
sonidos fuertes; los niveles sensitivos Infecciones virales Autosómica recesiva
completos se van adquiriendo hasta Otitis bacteriana Ligado al sexo
que el día 20 en el perro, y 30 en el Ototoxicidad Desconocida
gato, la audición es completa. Desconocida
En términos generales, la sordera
puede ser de etiología hereditaria o
adquirida (secundaria) como se mues-
tra en la tabla I.
La sordera puede resultar de altera- años en EEUU) y en gatos es desconocida. Las razas en
ciones o anormalidades del oído las que se ha demostrado su etiología congénita son cita-
medio, denominándose sordera con- das en el siguiente párrafo, y hay que recordar que no
ductiva, así como defectos de la mem- se excluyen las demás razas o mestizos.
brana timpánica o fusión de los huese- Quizás las razas con mayor incidencia son el Dálma-
cillos. Las anormalidades cocleares ta, Australian heelers, Setter inglés y Pastores australia-
producen la denominada sordera sen- nos. Por supuesto, las sorderas unilaterales son mucho
sorial. más difíciles, si no imposibles, de evaluar. En un trabajo
La sordera central incluye la deriva- sobre 900 animales realizado en perros Dálmata se
da de lesiones retrococleares, la dege- detectó un 30% de sorderas siendo un 8% de éstas bila-
neración cocleosacular suele tener un terales y un 20% bilaterales.
o ri gen hereditario (este tipo de dege- En el 75% de los Norwegian dunkerhounds de capa
neración es la que afecta al dálmata y blanca se citan anomalías uni o bilaterales. También se
a los gatos de capa blanca) (fig. 6). En ha establecido una cor relación estadística en el gato: el
resumen, la sordera hereditaria va 1% de los gatos blancos y con los ojos azules son sordos
unida a transtornos de pigmentación, (fig. 6).
albinismo, total o parcial, heterocro- Los síntomas son difíciles de evaluar, la forma más
mía del iris, ausencia de pigmento reti- clara se presenta cuando los animales solo responden a
niano y ausencia de pigmento en la estímulos táctiles. Suelen ser animales más agresivos
estría vascular de la cóclea mientras cuando conviven con otros, ya que la pérdida de audi-
que la degeneracion neuropitelial que ción les desconecta del grupo y se hacen desconfiados al
afecta al órgano de Corti es de origen no poder interpretar las vocalizaciones del resto, y por
adquirido. otra parte aprenden a identificar gestos que les sirven de
La incidencia de la sordera en el patrón de conducta. Así pues, su carácter se agrava
perro es muy baja (2,56 por 10.000 cuando pierden el contacto con su grupo ya que son muy
en un estudio realizado durante 14 dependientes físicamente de él.

CAPÍTULO III PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO E INTERNO
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

La evaluación de la sordera se reali-


za produciendo un sonido fuera del
campo visual del animal y posterior
observación de su reacción. El sonido
debe ser realizado de forma que no
produzca vibraciones que el animal
pueda identificar (como un golpe fuer-
te en el suelo). Los resultados pueden
resultar equívocos. Lo ideal es el estu-
dio de los potenciales evocados a nivel
de la cóclea.
Los dueños, con frecuencia, inter-
pretan esta falta de conexión como
estupidez del animal. La pérdida pau-
Fig. 6.— El albinismo en los gatos conlleva un porcentaje
latina de la audición, de uno o ambos
importante de individuos sordos.
oídos, en animales previamente sanos
es también interpretada de la misma
forma. de oir el peligro o bien una comunicación de aviso a
A n te una situacion de sord e ra través de luz o corriente eléctrica de baja intensidad
caben dos posibilidades para el pro- a través del collar. En estos casos el propietario debe
pietario: la eutanasia para ev i ta r ser consciente de que su animal re qu e ri e re unos cui-
accidentes, ya que no son capaces dados especiales y una mayor dedicación.

CAPÍTULO III PATOLOGÍA Y TRATAMIENTO DE LAS ENFERMEDADES DEL OÍDO MEDIO E INTERNO
PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

J. R ODRÍGUEZ-QUIRÓS, A. RODRÍGUEZ -BERTOS

Dpto. Patología Animal II


Facultad de Veterinaria. Universidad Complutense de Madrid

S E describe la presentación clínica, el diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento de las diferentes


neoplasias que afectan al conducto auditivo. Además, se detallan brevemente lesiones no neo-
plásicas que se localizan en el conducto auditivo externo y en el pabellón auricular (hiperplasia
del conducto auditivo externo y pólipo inflamatorio). Los tumores más frecuentes son los que se
desarrollan a partir de las glándulas ceruminosas (adenomas y adenocarcinomas) y del epitelio escamoso que
recubre el conducto auditivo, como los carcinomas de células escamosas. Su rápido diagnóstico es muy impor-
tante, ya que pueden superponerse clínicamente con otitis crónicas externas. Los signos clínicos no son espe-
cíficos del proceso: inflamación externa visible, prurito, descargas anormales, mal olor, sordera y signos neuro-
lógicos, tales como los asociados al síndrome vestibular. Por lo general, en el examen clínico se confirma una
lesión obstructiva, que debe ser evaluada mediante una biopsia excisional o una citología con aguja fina, para
determinar la naturaleza de la lesión y el pronóstico, así como las opciones terapéuticas más adecuadas al
proceso. El tratamiento consiste, en la mayoría de los casos, en la ablación parcial o total del pabellón auri-
cular y del conducto auditivo externo y la osteotomía lateral de la bulla timpánica.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


INTRODUCCIÓN Los tumores benignos del conducto auditivo en perros
y gatos incluyen adenoma de glándulas ceruminosas, his-
tiocitoma, tumor de células basales y papilomas.

L
AS neoplasias del conducto Los tumores malignos más frecuentes del conducto
auditivo externo tienen una auditivo en el perro y el gato incluyen adenocarcinoma
baja incidencia clínica en de glándulas ceruminosas y carcinoma de células esca-
perros (2-6%) y en gatos mosas. Otros tumores descritos en el perro incluyen mas-
(1-2%), en comparación con tocitoma, sarcoma, hemangiosarcoma, melanoma, etc.
otros tipos de tumores del sis- Existe una mayor predisposición en animales de edad
tema tegumentario. Pueden originarse media y viejos. Los gatos machos viejos tienen un por-
a partir de cualquier estructura del centaje alto de presentación de tumores de células ceru-
canal auditivo externo (epitelio esca- minosas del canal auditivo. Los carcinomas de células
moso, glándulas ceruminosas o sebá- escamosas se presentan exclusivamente en gatos viejos
ceas o del conjuntivo subcutáneo). Las blancos o multicoloreados con una baja pigmentación en
estructuras más asociadas a neoplasias los márgenes del pabellón auricular.
son las glándulas ceruminosas del Por lo general, su diagnóstico suele ser tardío, descu-
canal auditivo externo y el epitelio briéndose en el curso de exploraciones de otras altera-
escamoso que rodea el canal externo y ciones que coexisten con el tumor, como son las otitis cró-
las cavidades del oído medio e interno.
nicas externas.
Los tumores dependientes de las glán-
dulas sebáceas, los procedentes de teji-
ETIOLOGÍA
do óseo y cartilaginoso son muy raros.
Son más frecuentes los tumores del
oído externo que los de las otras dos
En cuanto a la etiología de las neoplasias se han emi-
zonas.
Moison y Watson (1996) señalan tido dos hipótesis. Por un lado se cree que la obstrucción
que la incidencia de tumores en las del canal produce y mantiene los signos de otitis, y por
glándulas ceruminosas en la especie otro la irritación crónica es la desencadenante de los
canina corresponde a un 0,17% (62 de fenómenos hiperplásicos, displásicos y eventualmente
37.052 casos) de todos los tumores neoplásicos. De hecho, son frecuentes los episodios de
diagnosticados de diferentes tejidos. infestación por pulgas en gatos que presentan adeno-
En el gato, este porcentaje se incre- mas de glándulas ceruminosas; así mismo, en el perro la
menta hasta el 1,15% (62 de 5.395 otitis crónica va unida a una hiperplasia glandular.
casos). Un estudio retrospectivo reali- Algunos autores (Fraser et al., 1970; Griffin, 1981) con-
zado por London et al. (1996) señala sideran que los adenomas de glándulas ceruminosas se
que de 145 casos de tumores del con- desarrollan de forma secundaria a partir de una infla-
ducto auditivo en pequeños animales, mación crónica.
81 afectaban a perros y 64 a gatos. En los gatos, los carcinomas de células escamosas se
De los 81 tumores caninos del conduc- dan en animales viejos y blancos. La relación entre la
to auditivo, 33 fueron benignos y 48 ausencia de pigmentación de los animales y la presenta-
malignos. En el caso de los 64 tumores ción de estos tumores sugiere que la radiación solar
felinos hallados, 8 fueron benignos y puede ser la causa desencadenante de este tipo de neo-
56 malignos. plasia.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

SIGNOS CLÍNICOS plasias y adenomas de las glándulas ceruminosas. Los


tumores benignos no muestran un aspecto invasivo. Las
masas g randes, irregulares, ulceradas e infiltrativas son
La historia clínica de un paciente sugerentes de adenocarcinomas de glándulas cerumino-
con una tumoración del conducto audi- sas. Los carcinomas de células escamosas suelen presen-
tivo externo (benigna o maligna) es la tarse ulcerados y generalmente afectan la parte más
misma que la de uno con otitis externa. externa del canal y el meato acústico. La consistencia
El tumor se comporta como un fenóme- puede ser firme o friable, con un contorno irregular o
no obstructivo que favorece la presen- suave, sobre la pared del canal o estructuras blandas
tación de una otitis externa. adyacentes. Se suele observar sangrado asociado a ade-
Habitualmente, el dueño refiere que nocarcinomas de glándulas ceruminosas y a carcinomas
el animal se rasca y mueve frecuente- de células escamosas. A veces las lesiones neoplásicas
mente la cabeza y a veces presenta una presentan mal olor, como consecuencia de las infeccio-
descarga de exudados a través del con- nes secundarias y el acúmulo de detritus necróticos.
ducto auditivo, que puede incluso llegar
a oler mal. A veces estos síntomas per- DIAGNÓSTICO
manecen durante mucho tiempo antes
de que el dueño acuda a la consulta. En
ocasiones, el animal viene referido por En primer lugar se debe realizar un examen exhausti-
la presentación de signos neurológicos vo del conducto auditivo externo mediante un otoscopio,
de origen vestibular, como inclinación para descartar la presencia de una otitis externa.
de la cabeza, andar en círculos y nis- El diagnóstico en la mayoría de los casos depende del
tagmo, que son inducidos por la exis- estudio histopatológico de la muestra recogida por citolo-
tencia de una neoplasia localizada en gía o biopsia de la masa. En el diagnóstico diferencial se
el oído medio e interno. deben considerar las alteraciones que aparezcan en el
Ante estos signos se debe realizar el hemograma, análisis bioquímico del suero y del uroanálisis.
examen físico de todo el conducto En aquellos animales con sospecha de tumor en el
auditivo. Durante la valoración otoscó- conducto auditivo externo se deben realizar radiogra-
pica es fundamental la visualización de fías de la cabeza para evidenciar el alcance de la
todo el conducto, incluido el tímpano, lesión. El estudio radiológico se llevará a cabo tam-
para lo cual será probablemente nece- bién cuando se sospeche de neoplasias localizadas en
sario sedar o anestesiar al animal. En el oído medio e interno, en combinación con un estudio
muchas ocasiones el canal está obstrui- neurológico. Para examinar el conducto auditivo exter-
do por detritus, que deben ser retira- no, la proyección ideal es la dorsoventral (fig. 1). En el
dos para evidenciar la lesión obstructi- oído medio y en la bulla timpánica se utilizan proyec-
va. La localización de una masa proce- ciones dorsoventrales, ventrodorsales, laterolaterales,
dente del oído medio que atraviesa el oblicuas y frontales con la boca abierta. La principal
tímpano es rara. patología que afecta a los animales domésticos es la
El aspecto macroscópico de los otitis media, por lo que habrá que ser precavidos en el
tumores es variable. Podemos encon- examen de la radiografía. Radiológicamente, la otitis
trar pequeñas formaciones elevadas media se va a caracterizar por un aumento de densi-
y/o pedunculadas, más típicas de papi- dad en el interior de la bulla timpánica, un engrosa-
lomas, pólipos inflamatorios e hiper- miento e irregularidad de la pared de la bulla, escle-

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

rosis del hueso petroso temporal y, en


raras ocasiones, agrandamiento del
tamaño de la bulla. En las neoplasias
se observa la presencia de una masa
anormal que ocupa el espacio de
otras estructuras, un incremento de la
densidad del líquido del interior de la
bulla o la osteolisis de los huesos
adyacentes (fig. 2).
Aunque se presentan tarde en el
curso de la enfermedad, las metástasis
de pulmón pueden asociarse a algunos
tumores, por lo que también está indi-
cado el estudio radiológico de la cavi-
dad torácica. Las radiografías laterales Fig. 1.— Proyección dorsoventral de la cabeza de un perro, en
del cuello deberían realizarse para la que se observa un aumento de densidad del canal
auditivo derecho. Imagen compatible con otitis o
comprobar el área de proyección de
neoplasia del conducto auditivo externo.
los ganglios retrofaríngeos. Las metás-
tasis en los ganglios regionales son
más frecuentes en gatos que en perros,
pero ocurren frecuentemente en ambas
especies. En ocasiones, la metástasis
en los ganglios puede ser diagnostica-
da con ayuda de una citología con
aguja fina o una pequeña muestra
obtenida por trócar.

NEOPLASIAS

Entre las neoplasias descritas en la


literatura encontramos:

a) Adenomas y adenocarcinomas
de glándulas ceruminosas.
b) Carcinomas de células escamosas.
c) Papilomas.
d) Adenomas y adenocarcinomas
sebáceos.
Fig. 2.— Proyección frontal con la boca
e) Tumores de células basales. abierta. Se observa aumento de
f) Histiocitomas densidad en el área de proyección
g) Mastocitomas. de la bulla timpánica izquierda, con
h) Otros tumores: melanoma, fibro- osteolisis de los huesos adyacentes.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

ma, fibrosarcoma, condroma, condro- auricular. No suelen ser invasivas, pero pueden protruir
sarcoma, tricoepitelioma, adenocarci- dentro del meato auditivo externo (fig. 3), provocando
noma de glándulas apocrinas. signos clínicos de otitis externa, debido a la obstrucción
provocada por las mismas.
Aunque los tumores del pabellón Los adenomas están compuestos de un epitelio
a u ricular y del conducto auditivo cuboidal, que tapiza unas estructuras acinares y/o
ex te rnos son raros, los más frecuen- tubulares, bien diferenciadas, en cuya luz se puede
tes se originan en las glándulas ceru- observar un pigmento de color rosado con técnicas
minosas (adenomas y adenocarcino- convencionales (fig. 4).
mas) en animales de compañía. En el
gato el tumor más frecuente es el car- Adenocarcinoma
cinoma de células escamosas.
Es el tumor más maligno en perros y en gatos. Se origi-
Adenomas y carcinomas de na en el conducto auditivo externo y se extiende a través de
las glándulas ceruminosas la membrana timpánica hacia el oído medio e interno.
Suelen ser invasivos localmente, afectando las paredes
Afectan a animales viejos. En el del conducto auditivo y los tejidos blandos adyacentes (figs.
perro son más frecuentes los adenomas 5 y 6). No crecen mucho, pero recidivan rápidamente des-
que los adenocarcinomas. Hay que
pués de la extirpación, incluso cuando se procede a la abla-
destacar que esta neoplasia tiene una
ción total del conducto auditivo externo. Se recomienda
tendencia a malignizarse y a ser local-
administrar de forma cirugía y radioterapia.
mente más agresiva en los gatos que
La malignidad del tumor está basada en la anaplasia de
en los perros. Según Rogers (1988) el
las células y la capacidad invasiva de estas sobre estructu-
50% de estas neoplasias son malignas
ras adyacentes y vasos linfáticos y sanguíneos (fig. 7). Estos
en los gatos, aunque sólo representan
carcinomas pueden presentar metástasis en los ganglios lin-
un 1-2% de todos los tumores felinos.
Estos tumores se originan en las glán- fáticos regionales y pulmón.
dulas ceruminosas del canal auditivo.
Suelen ser pequeñas (menor de 2 cm de
diámetro), redondeadas, noduladas o
pedunculadas con una superficie lisa y
una coloración rosada. Hay que desta-
car que es muy difícil diferenciar entre la
hiperplasia y la neoplasia benigna o
maligna de las glándulas ceruminosas;
por lo que es fundamental la realización
de una biopsia diagnóstica.

Adenoma

Es la neoplasia más frecuente del


conducto auditivo externo, pero puede Fig. 3.— Adenoma de glándulas ceruminosas en un perro mes-
originarse también desde el pabellón tizo de Pastor alemán de seis años de edad.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Fig. 4.— Imagen histológica de


un adenoma de glándu-
las ceruminosas, donde
se aprecian las estructu-
ras tubulares tapizadas
por un epitelio cúbico.
Hematoxilina-eosina 4x.

Fig. 5.— Adenocarcinoma de glán-


dulas ceruminosas del
pabellón auricular de un
Cocker Spaniel macho de
ocho años de edad, aso-
ciado a una otitis externa
crónica.

Fig. 6.— Resolución quirúrgica


del caso descrito en la
fig. 5.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

El tra ta m i e n to es quirúrgico en
ambos casos.

Carcinoma de células escamosas

Como se ha comentado en otros


apartados de este capítulo, este tumor
se observa más frecuentemente en el
pabellón auricular de los gatos de
capa clara, pero se puede originar en
cualquier tejido epidérmico del oído.
Su presentación en el canal auditivo es
rara, siendo más frecuente en las cavi-
dades media e interna.
Fig. 7. — Adenocarcinoma de glándulas ceruminosas: se observa
Macroscópicamente se trata de un una marcada estratificación, pleomorfismo celular y
crecimiento proliferativo y exofítico, anisocariosis de las células neoplásicas. Hematoxilina-
semejante a una herida infectada con eosina 40x.
tejido de granulación crónico, con la
zona central ulcerada (fig. 8). Este
tumor presenta una marcada agresivi-
dad local, produciendo incluso osteoli-
sis de la bulla timpánica; sin embargo
la metástasis a ganglios regionales y/o
pulmón es lenta. Normalmente se pro-
duce la muerte del animal por la exten-
sión intracraneal de la neoplasia.
Histológicamente las células que lo
componen presentan una amplia varia-
ción nuclear (anisocariosis e hipercro-
masia nuclear) y del tamaño celular, con
un índice mitótico alto. Se aprecia una
alteración en proceso de maduración, Fig. 8. — Carcinoma de células escamosas afectando el pabe-
observando una queratinización prema- llón auricular de un gato.
tura del citoplasma de las células (figs. 9
y 10). A nivel dérmico podemos encon- es una característica importante para poder realizar diag-
trar cordones epiteliales que invaden la nóstico diferencial con otros procesos como son el epite-
dermis compuestos por células epitelia- lioma intracutáneo cornificante y las displasias reparativas.
les que presentan una falta de cohesión El carcinoma de células escamosas metastatiza de
entre sí, salvo por la presencia de puen- forma lenta, por lo que el diagnóstico temprano y el tra-
tes intercelulares desmosómicos. El tamiento local agresivo pueden ser curativos. Esta neo-
núcleo de estas células presenta uno o plasia ha sido tratada de múltiples formas: excisión qui-
varios nucleolos muy prominentes. La rúrgica, radioterapia, quimioterapia, tratamiento con vita-
ausencia del límite de las células basales minas y terapia fotodinámica.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Se recomienda el tratamiento qui-


rúrgico con márgenes de seguridad de
1-3 centímetros e incluso más agresi-
vos. Atwater et al. (1991) realizaron
un estudio en gatos con carcinoma de
células escamosas en el pabellón auri-
cular, obteniendo intervalos libres de
enfermedad de dos años. La quimiote-
rapia vía sis témica no es efectiva en el
tratamiento a largo plazo de esta neo-
plasia. Se ha usado mit oxantrona, acti-
nomicina D, bleomicina y cisplatino en
perros, pero sin grandes resultados. La
quimioterapia es más efectiva aplicada
Fig. 9. — Carcinoma de células escamosas localizado en el pabe-
de forma local sobre la misma lesión. llón auricular de un gato que infiltra las estructuras
Kitchell et al. (1992, 1995) administra- adyacentes como el cartílago. Hematoxilina-eosina 2x.
ron 5-fluorouracilo y cisplatino de
forma local en perros, consiguiendo la
remisión en 5 casos de los 13 aplica-
dos. Este autor no observó las con-
traindicaciones vía sistémica del cispla-
tino y del 5-fluorouracilo en gatos, al
aplicarlo de forma local.

Otros tumores menos frecuentes

En el perro se han observado papi-


lomas y adenomas de glándulas sebá-
ceas en el pabellón auricular.
En los gatos, se han descrito papilo-
mas, tumores de glándulas sebáceas y Fig. 10. — Carcinoma de células escamosas localizado en el
mastocitomas en el oído externo. pabellón auricular de un gato: se aprecia una alte-
También se han observado fibrosarco- ración en el proceso de maduración epitelial, obser-
vando una prematura queratinización del citoplas-
mas y linfomas en el oído medio. El oído
ma celular que da lugar a la formación de globos
interno puede ser invadido de forma córneos. Hematoxilina-eosina 4x.
secundaria por un carcinoma de origen
nasofaríngeo.
pequeñas (2-20 mm) pedunculadas o sesiles, en ocasiones
Papilomas en forma de placa, como ocurre en los gatos. La superficie
es irregular y con aspecto de coliflor.
Los papilomas suelen desarrollarse Microscópicamente se trata de una hiperplasia e
en cualquier superficie cutánea y se pre- hiperqueratosis epidérmica. La dermis, que constituye el
sentan como proyecciones córneas pedículo del crecimiento exofítico, presenta un tejido con-

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

juntivo fibrovascular maduro en el que Estas neoplasias pueden aparecer de forma aislada o
podemos observar abundantes células múltiple, como en el caso de los gatos, bien delimitadas
inflamatorias de tipo crónico. Las célu- y no encapsuladas. Esta masa intradérmica está com-
las del estrato granuloso presentan una puesta por cordones o nidos sólidos de células hipercro-
vacuolización citoplásmica, en la que máticas correspondientes a células basales de piel nor-
podemos encontrar cuerpos de inclu- mal o sus anejos. El índice mitótico suele ser elevado. El
sión eosinófilos, correspondientes a pronóstico de este tumor es favorable, si bien debido a
una infección vírica. su crecimiento infiltrativo puede recidivar después de la
No dan metástasis y no son local- extirpación quirúrgica incompleta, aunque la metástasis
mente invasivos. Está indicada la extir- a ganglios regionales es rara.
pación quirúrgica. Se tratan mediante excisión quirúrgica. Esta neoplasia
es radiosensible, por lo que se ha empleado la radiote-
Adenomas de glándulas sebáceas rapia como alternativa a la cirugía.

Los adenomas sebáceos son fre- Histiocitomas


cuentes en el oído externo de perros
Los histiocitomas son tumores benignos linfohistiocíticos
viejos. Suelen ser pequeños, firmes,
que se presentan en perros menores de dos años de edad.
lisos y pedunculados. Su color habi-
Se localizan en la superficie convexa del pabellón
tual es el blanco grisáceo. El carcino-
auricular, siendo difícil diferenciar macroscópicamente
ma suele ser raro y las metástasis
los histiocitomas y los mastocitomas.
poco probables.
Macroscópicamente esta neoplasia corresponde con
El aspecto histológico revela una
formaciones alopécicas, de forma redondeada o de cúpu-
proliferación simétrica de los lóbulos
la, discretamente elevadas y de aspecto rojizo. Se ulceran
de las glándulas sebáceas, que se
con frecuencia. Está compuesta por un crecimiento prolife-
encuentran bien delimitadas. Éstas
aparecen integradas por un mayor
número de células basales, observán-
dose una correcta diferenciación sebá-
cea (fig. 11) y pudiendo encontrar
áreas focales de necrosis y dilatación
quística. El índice mitótico es bajo.
La resección quirúrgica suele ser
curativa. En tumores de menos de 1
centímetro de diámetro se ha emplea-
do la criocirugía.

Tumores de células basales

Se originan en el estrato basal de


la epidermis y son frecuentes en la Fig. 11.— Aspecto histológico de un lóbulo de glándula sebácea
en el que se observa un mayor tamaño del comparti-
cabeza. Se presentan como placas mento de células basales y una correcta diferenciación
duras y sobreelevadas, que se pue- sebácea. Adenoma de glándulas sebáceas.
den ulcerar. Hematoxilina-eosina 10x.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

rativo cordonal o en lámina de células


histiocíticas (fig. 12). Dichas células pre-
sentan marcadas características histoló-
gicas de malignidad y de crecimiento
infiltrativo. No obstante, se trata de un
desorden del sistema inmunitario cuyo
pronóstico es favorable, regresando
espontáneamente a los tres o cuatro
meses de su aparición.
Si el tumor no produce ningún pro-
blema, el tratamiento de elección
puede ser no tratarlo. La extirpación
quirúrgica es curativa.

Mastocitomas Fig. 12.— Microscópicamente se observa un crecimiento prolife-


rativo de células redondas, integrado por histiocitos y
algunos linfocitos, los cuales adoptan un patrón en
Al igual que los histiocitomas, los lámina. Histiocitoma. Hematoxilina-eosina 40x.
mastocitomas se localizan en la super-
ficie convexa del pabellón auricular.
Presentan una apariencia clínica simi- categorías: mastocitomas bien diferenciados, poco diferen-
lar a la de los histiocitomas, aunque ciados e indiferenciados (anaplásicos). Se establece una
normalmente depende del grado de correlación entre estas tres categorías y los grados clínicos I,
diferenciación de éste. II y III, en función del tamaño y de la extensión del proceso
Histológicamente se puede incluir (tabla I). Uno de los principales problemas es la subjetividad
dentro de los tumores de células redon- de los criterios seguidos. La correcta identificación de los
das integrados por numerosos mastoci- tumores grado III es una tarea importante, ya que su pro-
tos, que se disponen en un patrón cordo- nóstico es desfavorable y son cinco veces más agresivos que
nal, en láminas o en pequeños grupos, el grado tumoral II. Para los grados II y III la irradiación es
acompañado por una importante infiltra- mucho más efectiva que la cirugía o la quimioterapia, pero
ción eosinofílica. Son tumores no encap- incluso el 12% de los perros irradiados y el 55% con grado
sulados y altamente infiltrativos, lo cual III desarrollaron metástasis dentro del primer año (Yager y
dificulta su completa escisión. La mayo- Wilcock, 1994). El tiempo de supervivencia parece estar
ría de los mastocitomas se localizan en determinado por la recurrencia regional y la invasión, lo que
la dermis profunda y subcutis, aunque en influye de forma decisiva en la decisión de la eutanasia, más
ocasiones pueden contactar con la epi- que por la presencia o ausencia de metástasis regionales. En
dermis favoreciendo la ulceración de la la especie felina el comportamiento de estas neoplasias es
más favorable que en el caso de los perros, considerándose
misma. Debido a la carga enzimática de
en la mayoría de los casos como tumores benignos.
los mastocitos y eosinófilos que infiltran
la dermis es frecuente observar fenóme- TRATAMIENTO
nos de vasculitis y colagenolisis.
El pronóstico de esta neoplasia depen-
de del grado de diferenciación de los El tratamiento de elección para los tumores del con-
mastocitos, pudiéndose establecer tres ducto auditivo en el perro y en el gato es la cirugía. És ta

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

TABLA I Pronóstico de los mastocitomas después de la escisión quirúrgica en perros

GRADO CRITERIOS HISTOLÓGICOS PRONÓSTICO


I Mastocitomas bien diferenciados 83% sobreviven al menos cuatro años
II Mastocitomas poco diferenciados 44% sobreviven al menos cuatro años
III Mastocitomas indiferenciados Menos del 10% sobreviven más de un año

puede aplicarse como una biopsia esci- y seco, tratando las infecciones bacterianas y fúngicas
sional, una ablación parcial o total del asociadas.
pabellón auricular, una resección late- Siempre que se vaya a realizar una manipulación qui-
ral del conducto auditivo o una abla- rúrgica está indicada la realización de una biopsia previa,
ción del canal más una osteotomía late- para determinar la malignidad de la lesión. Las neoplasias
ral de la bulla timpánica (ver capítulo que se originan en la porción central del pabellón son más
V: cirugía del oído) (fig. 13). frecuentes que en la superficie convexa. Los tumores peque-
Habitualmente, debido al tejido car- ños localizados en esta superficie se extirpan fácilmente,
tilaginoso denso existente en el canal, dado que la piel es móvil y el defecto cutáneo se puede
la proliferación de la neoplasia se pro- cerrar con facilidad. Si el tumor se debe extirpar de la
duce hacia la luz en las fases iniciales. superficie cóncava de la oreja, la cicatrización por segun-
Si el diagnóstico se realiza en este da intención junto con un vendaje ligero da buenos resulta-
momento, los tumores pueden extirpar- dos. Las neoplasias localizadas en el margen del pabellón
se de forma fácil. Pero, desafortunada-
mente, la mayoría de los tumores del
oído no se diagnostican rápidamente y
se extienden hacia los tejidos adyacen-
tes, haciendo que la retirada quirúrgi-
ca total sea prácticamente imposible.
En los tumores de oído se han obte-
nido muy buenos resultados combinan-
do la escisión quirúrgica y la radiotera-
pia. Los protocolos de quimioterapia
no están estandarizados, debido al
reducido número de casos que requie-
ren este tratamiento. Es muy importan-
te, una vez eliminada la neoplasia,
mantener un tratamiento médico sinto- Fig. 13. — Ablación quirúrgica de la porción lateral del con-
mático para la otitis externa. El con- ducto auditivo en un gato común europeo con
ducto auditivo debe mantenerse limpio hiperplasia de glándulas ceruminosas.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

auricular se tratan como las fisuras, evaluaron 56 gatos con neoplasias malignas en el con-
mediante una ablación parcial. La abla- ducto auditivo que fueron tratados quirúrgicamente,
ción total del canal auditivo se lleva a obteniendo un tiempo medio de supervivencia de 11,7
cabo en neoplasias que han invadido las meses. En este estudio, el pronóstico desfavorable en los
paredes del canal o que están muy adhe- perros fue debido a la presencia de tumores extensos e
ridas a él, pero con escasa afectación de infiltrativos y por la existencia de signos neurológicos en
los tejidos blandos externos más allá del el momento del diagnóstico. En los gatos, el diagnóstico
canal auditivo. histológico de algunos de los diferentes tipos de carcino-
Los tumores que envuelven el canal mas o la invasión de vasos linfáticos y sanguíneos estu-
auditivo vertical son normalmente tra- vieron asociados con un pronóstico desfavorable.
tados por una resección lateral del con- Cuando las neoplasias se localizan en la cavidad del
ducto, y los tumores localizados en la oído medio o interno se recomienda llevar a cabo una oste-
porción horizontal, mediante una abla- otomía lateral de la bulla para proceder a su retirada.
ción del canal auditivo más una osteo- La criocirugía y la radiación pueden convertirse en alter-
tomía de la bulla. Matino et al. (1993) nativas a la ablación del pabellón auricular. La radiotera-
realizaron un estudio en 15 perros con pia desfigura menos que la cirugía, siendo una alternativa
adenocarcinoma de glándulas cerumi- para tumores pequeños, superficiales y lesiones no neoplá-
nosas. Once fueron tratados con abla- sicas. La radioterapia se ha utilizado en carcinomas de célu-
ción del canal más la osteotomía lat e- las escamosas y en neoplasias de las glándulas cerumino-
ral de la bulla y tuvieron un tiempo sas. Rogers (1988) empleó una dosis total de 4800 cGy en
medio libre de enfermedad de 36 12 sesiones. El éxito de la terapia depende de la radiosen-
meses (en un rango de 8 a 72 meses) sibilidad del tumor y la extensión de la neoplasia.
sin recurrencia. El resto de los animales La criocirugía puede ser curativa en tumores peque-
(cuatro casos) fueron tratados median- ños y superficiales, pero la recidiva local es frecuente.
te una resección lateral del canal,
reduciéndose el tiempo libre de enfer- LESIONES PROLIFERATIVAS NO
medad a cuatro meses (con un rango NEOPLÁSICAS
de 3-9 meses) y tuvieron una recurren-
cia del 75%. La ablación del conducto
Durante el examen clínico existe la posibilidad de obser-
auditivo más la osteotomía lateral de la
var masas de origen no neoplásico que cursan con una sin-
bulla proporcionan una escisión más
tomatología igual a la de las neoplasias, es decir, la obs-
completa de la masa tumoral en un
trucción del conducto. Nos estamos refiriendo a la hiper-
área donde no se puede realizar una
plasia del conducto auditivo externo y a los pólipos infla-
amplia escisión debido a las estructu-
matorios. Ambas patologías afectan principalmente al con-
ras que lo rodean. Las complicaciones
ducto auditivo de los gatos.
del proceso incluyen el síndrome de
Horner (Marino et al. 1993). Hiperplasia del conducto auditivo externo
London et al. (1996) evaluaron 48
tumores malignos del conducto auditi- Este proceso tiene numerosas acepciones: hiperplasia
vo en perros tratados primariamente de las glándulas ceruminosas y/o sebáceas, hiperquera-
con cirugía, obser vando que el tiempo tosis verrugosa papilar, proliferación granulomatosa del
medio de supervivencia fue mayor de canal auditivo externo, otitis crónica proliferativa u otitis
58 meses. En este mismo trabajo se hiperplásica.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

La mayor incidencia se observa en zona de la bulla timpánica. En la literatura se pueden


la especie felina, no existiendo predis- encontrar con otras denominaciones como pólipos naso-
posición de edad ni de sexo. En oca- faríngeos o pólipos del oído medio.
siones es un proceso bilateral. Estas La etiología de estos procesos es desconocida. La
proliferaciones pueden localizarse sólo mayor parte de los pacientes son gatos jóvenes, aunque
a nivel del conducto auditivo externo y el rango de edad es muy amplio (de 3 meses a 15 años).
también en la base del pabellón auri- Las razas preferentes son las de pelo corto, no existien-
cular (superficie cóncava) (fig. 14). do predilección por sexo. Se ha hablado de su posible
Desde el punto de vista anatomo- origen congénito a partir de restos de los arcos bran-
patológico consiste en una marcada
hiperplasia de las glándulas cerumi-
nosas y/o sebáceas con áreas de
sobrecrecimiento del epitelio escamo-
so estratificado, que da lugar a la for-
mación de pliegues que hacen promi-
nencia en la luz del conducto auditivo
(fig. 15). Puede presentar áreas de
ulceración. A nivel de la dermis, se
observa un proceso inflamatorio cró-
nico, que a veces se reagudiza debi-
do a la erosión superficial de la epi-
dermis.
La opción terapéutica recomendada
es la cirugía, pues no es posible el tra-
Fig. 14.— Hiperplasia de glándulas ceruminosas en un gato
tamiento tópico y el drenaje del con- común europeo.
ducto en la porción horizontal es nulo,
encubriendo a menudo lesiones más
internas. El tratamiento consiste en la
ablación del canal vertical del conduc-
to auditivo ex te rno. Como se ha
comentado anteriormente, es conve-
niente eliminar la existencia de una oti-
tis media, en cuyo caso debe ser trata-
da convenientemente.

Pólipo inflamatorio

Es quizá la lesión no neoplásica más


importante. Se definen como masas no
neoplásicas que parten desde la muco- Fig. 15.— Marcada hiperplasia de las glándulas ceruminosas
sa de la nasofaringe, oído medio o y/o sebáceas con áreas de sobrecrecimiento del epi-
canal auditivo externo. La mayor parte telio escamoso estratificado. Hiperplasia del conduc-
de los pólipos tienen su origen en la to auditivo. Hematoxilina-eosina 2x.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

quiales. En algunos pacientes se ha ais- puede ser necesario la realización de una osteotomía de
lado calicivirus felino de estas masas, la bulla (ver capítulo V: cirugía del oído). La eliminación
del cual se conoce la capacidad de de las masas de localización nasofaríngea es muy incó-
producir una reacción tisular piogranu- moda dada la posición del animal y el poco espacio que
lomatosa muy similar a las encontradas deja la retracción del paladar blando con suturas de
en los pólipos felinos. Generalmente posición (fig. 17). Una vez intervenido no suelen presen-
coexiste el pólipo con una otitis media, tarse recidivas.
aunque no está establecido si es el póli-
po el favorecedor de la otitis o si ésta
es la inductora del pólipo.
Se manifiestan como masas peduncu-
ladas que pueden ocupar la longitud del
canal auditivo; extendiéndose a través
del conducto hasta la nasofaringe, recu-
rriendo después de la escisión. La super-
ficie es rosada y puede encontrarse ulce-
rada. Histológicamente es una masa
compuesta por tejido conectivo (fibroso
o mixomatoso) bien vascularizado,
cubierta por un epitelio escamoso estra-
tificado o un epitelio columnar. En el
estroma existen abundantes linfocitos
Fig. 16.— Histológicamente observamos una formación nodular
que infiltran de forma difusa. Las masas recubierta por un epitelio estratificado escamoso e inte-
pueden contener glándulas mucosas y grada a nivel dérmico por un tejido conectivo fibroso
nódulos linfoides (fig. 16). bien vascularizado y con una infiltración inflamatoria cró-
Clínicamente pueden aparecer sín- nica difusa. Polipo inflamatorio. Hematoxilina-eosina 2x.
tomas re s p i ra to rios y/o disfa g i a
cuando la localización es nasofarín-
gea y de otitis externa cuando se
localizan en el conducto auditivo.
Pueden cursar subclínicamente y ser
un hallazgo casual durante un proce-
dimiento de intubación endotraqueal.
En los casos en los que el pólipo es
visible a través del canal auditivo
deben realizarse estudios radiológicos
de la cavidad timpánica y una inspec-
ción bajo anestesia de la nasofaringe.
El tratamiento consiste en la escisión
quirúrgica completa. En algunas oca-
siones pueden ser eliminadas por sim-
Fig. 17.— Pólipo inflamatorio en un gato común europeo de
ple tracción bajo anestesia y legrado seis años de edad. La intervención fue realizada
de la zona de implantación, y en otras mediante un abordaje a través del paladar blando.

CAPÍTULO IV NEOPLASIAS Y LESIONES PROLIFERATIVAS DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

M. SÁNCHEZ DE LA M UELA1, P. GARCÍA F ERNÁNDEZ2 , R. CEDIEL ALGOVIA3

1Prof. Titular de Cirugía. Jefe del Servicio de Cirugía

Hospital Clínico Veterinario. Facultad de Veterinaria. Madrid

2Prof. Titular de Cirugía. Dpto. Patología Animal II


Facultad de Veterinaria. Universidad Complutense. Madrid

3Prof. Ayudante de Cirugía

Hospital Clínico Veterinario. Facultad de Veterinaria. Madrid

E N este capítulo se contemplan la cirugía del pabellón y del conducto auditivo externo así como
la cirugía del oído medio-interno.
Se describen detalladamente las técnicas quirúrgicas para la resolución de hematomas
auriculares, reconstrucciones mediante colgajos de defectos marginales y las técnicas qui-
rúrgicas empleadas en la resolución de la otitis externa (resección de la pared lateral con y sin col-
gajo y la ablación del conducto vertical). En cuanto a la cirugía del oído medio-interno, se explican
las técnicas quirúrgicas de miringotomía, osteotomía de la bulla por vía lateral y la osteotomía ven-
tral de la bulla timpánica.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

CIRUGÍA DEL PABELLÓN Es conveniente aplicar un vendaje protector, suave-


Y DEL CONDUCTO mente compresivo, que se levantará, dependiendo ini-
AUDITIVO EXTERNO cialmente del grado de exudación, las veces que sean
necesarias para mantenerlo limpio y seco (otro factor es
Hematoma auricular la tolerancia por parte del paciente de estos vendajes,
que en principio es mala y dado que la causa más fre-
Drenaje pasivo
cuente del hematoma son otitis externas la tolerancia es
todavía peor).
re a l i z a rse baj o

D
EBE
El drenaje deberá permanecer un tiempo de cuatro
anestesia general para
semanas.
evitar traumas sobrea-
ñadidos y se obtienen
mejores resultados en Drenaje activo
los casos en los que
La preparación es la misma que en el caso anterior. La
este tratamiento es precózmente apli-
presión negativa se consigue con la utilización de un
cado.
Existen dos posibilidades para dejar tubo de extracción de sangre (Vacutainer®), como siste-
un drenaje pasivo, en cualquier caso, ma de drenaje se empleará un catéter de una “palomi-
la cara interna del pabellón se prepara lla” fenestrada que se introduce desde la parte más cra-
como para una cirugía estéril. neal del hematoma a través de una pequeña incisión y lo
En la primera opción (fig. 1) se reali- recorre longitudinalmente. En este caso se procederá
za una pequeña incisión en la zona más igualmente a un buen lavado de la cavidad. Una vez
digital a través de la cual se introducirá colocado y fijado con sutura se incluirá el conjunto (dre-
un catéter de teflón (puede ser aprove- naje y tubo de succión) en un vendaje protector.
chado un catéter venoso con sistema de Durante el postoperatorio el vendaje se levantará dia-
cierre, de diámetro adecuado en cada riamente y se cambiará el tubo de succión. Al cabo de
caso y cortado para reducir su longitud) siete días se eliminará el drenaje y se mantendrán ven-
que se fijará con un punto de sutura.
La segunda opción, parecida a la
anterior en cuanto a simplicidad, consis-
te en la colocación de un tubo (se puede
utilizar el catéter de una “palomilla”
debidamente fenestrado) que atraviese
y supere toda la longitud del hematoma
asomando al exterior por dos pequeñas
incisiones, a las que igualmente se fijará
con puntos de sutura.
En ambos casos se procederá a reali-
zar un lavado de la cavidad para retirar
su contenido; es evidente que cuanto
más precoz sea este tratamiento, la
organización del hematoma será menor
Fig. 1. — Drenaje pasivo de un otohematoma con la ayuda de
y las posibilidades de éxito mayores. un catéter venoso de teflón.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

dajes protectores ligeramente compre-


sivos (como en el caso anterior) duran-
te siete días más.

Incisión y obliteración

La preparación es la propia de una


cirugía aséptica. La incisión se realiza en
la cara interna del pabellón auricular a
lo largo de la longitud del hematoma. En
el caso de pequeños hematomas esta
incisión puede ser lineal, y en el caso de
hematomas más grandes se recomienda
Fig. 2.— Incisión en S de un otohematoma que afecta a una
realizar una incisión en forma de S para gran parte de la superficie del pabellón.
que la retracción de la cicatriz posterior
no deforme la oreja (fig. 2).
Se procederá a legrar y limpiar los
restos de fibrina con una cucharilla cor-
tante, posteriormente se lavará con
suero salino. Se procederá a la oblite-
ración realizando puntos en U transfi-
xantes alineados paralelamente al eje
longitudinal del pabellón (de otra
forma se corre el riesgo de incluir
vasos en la sutura que producirán
áreas isquémicas).
La tensión de los puntos, su cantidad
y el material empleado es muy impor-
tante para un buen resultado estético.
Respecto a la tensión, estos puntos
deben quedar inicialmente “algo flo-
jos”; para evitar que la inflamación
posterior a la cirugía los convierta en
isquemiantes, puede pasarse la sutura
a través de tubos de silicona para pro-
teger la piel y aumentar la superficie
de obliteración y si se utiliza una sutura
de nailon monofilamento, la reacción
tisular será menor (figs. 3a y 3b).
Una vez terminada la intervención
Figs. 3a y 3b.— Resolución quirúrgica de un otohematoma: la
se colocará un vendaje absorbente y incisión en este caso es lineal y los puntos de
protector que f ije el pabellón auricular transfixión están protegidos con tubos de silicona.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

a la cabeza y evite autolesiones, dado Defectos apicales


que lo ideal es que el vendaje se man-
tenga limpio y seco. Este vendaje se Se reconstruyen con piel procedente de la cabeza y
cambiará tantas veces como sea nece- del cuello realizándose este proceso en tres fases. La pri-
sario. Los puntos se podrán retirar al mera es la creación del colgajo de la piel externa a par-
cabo de diez días. tir de la piel del cuello, la segunda fase es la reconstruc-
ción del plano interno con piel de la cabeza y la tercera
Reconstrucción mediante es la unión de es tos dos colgajos (fig. 4).
colgajos de defectos marginales En esta cirugía deben tomarse las medidas adecuadas
para evitar contaminación y movilidad, ya que serían los
La reconstrucción de los defectos mar- factores responsables de la no revascularización. Entre
ginales del pabellón auricular origina- una fase y otra pasarán dos semanas, el tiempo necesa-
dos por la escisión de neoplasias o por rio para que el colgajo se revascularice en su nuevo lecho
traumas accidentales es evidente que no y pueda separarse de su lugar anatómico inicial. Así pues,
puede realizarse por técnicas deslizan- esta técnica se realiza a lo largo de poco más de un mes.
tes. Utilizaremos en estos casos en los
que se requiera una reconstrucción plás- Defectos del margen anterior o posterior
tica las técnicas de transferencia de col-
gajos a partir del cuello o la cabeza. Los La reconstrucción de estos defectos se realiza en dos
describimos como apicales, del margen fases y la zona donante es la región del cuello. La pre-
anterior (medial) o posterior (lateral) y paración y las medidas a tomar en estos casos son las
defectos centrales. mismas que en el caso anterior.

Fig. 4.— Reconstrucción mediante colgajos de defectos apicales.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

La primera fase es la creación de un como tratamiento coadyuvante en los casos de otitis cróni-
colgajo que cubra la cara externa del ca no proliferativa, como tratamiento de neoplasias situa-
defecto; después de 14 días se realiza das en esta región, etc. No vamos a insistir en la ineludible
la segunda fase en la que se libera el necesidad de conocer la etiología de una otitis antes de rea-
colgajo y al mismo tiempo se crea otro lizar cualquier técnica.
(continuación del primero y en espejo) Se requiere anestesia general y “una toilette quirúrgi-
de forma que se obtenga la piel para ca” adecuada que incluya un rasurado amplio.
la cara interna (fig. 5).
Técnica de Lacroix
Defectos centrales
En estos casos el colgajo procede Se realizan dos incisiones cuyo comienzo son la incisura
de la piel del cuello. Este colgajo en intertráguica y la incisura tragohelicina con una dirección
forma de U se rota para exponer su convergente hasta el inicio del canal horizontal. Estas inci-
cara interna y se sutura a los márgenes
del defecto. La única precaución que
procede es colocar un rollo de gasa
que evite el plegado sobre la base del
colgajo, como se puede apreciar en las
imágenes, para evitar que por su posi-
ción y debido a la suave presión del
vendaje quede isquémico.
Como en los casos anteriores, des-
pués de 14 días se liberará el colgajo.

Técnicas quirúrgicas empleadas


en la otitis externa

Resección de la pared lateral


con y sin colgajo

La resección de la pared lateral


del conducto vertical sin realización
de colgajo es también conocida como
técnica de Lacroix. La técnica que
incluye la creación de un colgajo ven-
tral se conoce como técnica de Zeep
(figs. 6a y 6b).
Básicamente es lo mismo, aunque la
técnica de Zeep es cronológicamente
posterior y trata de soslayar las compli-
caciones que conlleva la técnica de Fig. 5. — Reconstrucción mediante colgajos de defectos del
Lacroix. Ambas pueden ser utilizadas margen. Fases I y II.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

siones se profundizarán seccionando los


músculos digomático auricular y la vena
lateral auricular. Conviene realizar una
disección cuidadosa de los planos para
localizar la glándula parótida que en
forma de V se sitúa en la parte baja del
conducto vertical para evitar lesionarla
(hay que recordar que en el gato la
parótida prácticamente cubre los dos ter-
cios inferiores del conducto vertical, por
lo cual hay que disecarla y retraerla ven-
tralmente para proceder a la eliminación
de parte o de todo el conducto). Por
debajo de este plano se sitúa el cartílago
del conducto revestido de su epitelio.
Una vez realizada la resección de todo
el tejido se procederá a la sutura que
aproxime la piel al epitelio del conducto
(nailon 2/0).

Técnica de Zeep

El inicio de la cirugía es similar al


caso anterior. Las dos incisiones se ini-
cian en los mismos puntos y se unen en
la parte baja del conducto vertical.
Al realizar la disección del conjun-
to se respetará un colgajo compuesto Figs. 6a y 6b.— Resección de la pared lateral del conducto ver-
tical. 6a técnica de Lacroix y 6b técnica de
de la parte más baja del cartílago Zeep.
con su epitelio, el resto se eliminará.
Este colgajo se rotará hacia la por- una retracción cicatricial que puede llegar a ser impor-
ción ventral y se suturarán los márge- tante, máxime si se dan las complicaciones anteriores.
nes de la herida. Por otra parte, en la técnica de Zeep algunos autores
Posteriormente se procederá al cie- han obser vado la aparición de fístulas por necrosis del
rre de la herida en las partes superio- cartílago en la zona de pliegue del colgajo, aunque esto
res. podría ser achacable a una mala manipulación. No hay
Respecto a estas dos técnicas descri- duda de que la técnica de Zepp, aunque un poco más
tas cabe hacer algunos comentarios. compleja, reporta grandes beneficios sobre la anterior,
Una de las complicaciones más fre- pero hay casos en los que no puede ser aplicada debido
cuentes de la técnica de Lacroix es la a la mineralización del conducto o al mal estado del epi-
contaminación del borde inferior de la telio, y en ambos casos habría que valorar la posibilidad
herida, la dehiscencia de las suturas y de realizar una cirugía más agresiva.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Cuidados postoperatorios importante disponer de estudios radiológicos de la


zona para saber si existe calcificación o no del con-
Cualquiera de estas dos cirugías ducto y en los casos en los que el conducto no sea
resulta muy dolorosa en el postope- explorable, conocer el estado radiológico del oído
ra to rio inmediato, lo que deberá medio.
tenerse en cuenta para realizar una Se comienza con una incisión en T como figura en el
buena cobertura analgésica las pri- esquema y se inicia una disección lo más cercana posible
meras 24 horas (a través de medica- al cartílago auricular (de esta forma tan simple se evita-
ción parenteral o con la realización rán lesiones de estructuras vasculares cercanas). Se rea-
de un bloqueo del nervio facial). Es lizará primero la cara lateral y se progresará rodeando
imprescindible la utilización de collar totalmente la forma de tronco de cono que posee el con-
isabelino para evitar autolesiones por ducto auditivo (figs. 7 y 8).
rascado. Se realizarán curas dos o
más veces al día con desinfectantes
suaves para impedir la formación de
exudados secos sobre los bordes de
la herida. En un postoperatorio sin
incidencias los puntos se retirarán a
los diez días. No hay que olvidar que
en un porcentaje elevado de las otitis
externas subyace una otitis media y
este punto debe inve st i ga rse para evi-
tar un fracaso terapéutico.

Ablación del conducto vertical

Puede estar indicado en las otitis


Fig. 7. — Ablación del conducto vertical: incisión en T.
crónicas hiperplásicas o con calcifica-
ción del conducto y otras lesiones pro-
liferativas (cuyo origen puede tener un
componente hereditario), que afectan
a gran parte del canal vertical y dejan
limpio el canal horizontal. En algunas
ocasiones esta técnica es una continua-
ción de la anterior.
Es importante la realización, pre-
via a la cirugía, de estudios microbio-
lógicos adecuados para determinar
el antibiótico de elección, dado que
en estos casos es muy frecuente la
aparición de resistencias a los trata-
mientos convencionales. Asimismo, es Fig. 8 . — Ablación del conducto vertical: disección del conducto.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

La sección debe realizarse por la


articulación que forman el cartílago
auricular y el anular, es decir, en la
unión de los canales vertical y horizon-
tal. La sección del cartílago se realiza
en la base de la oreja teniendo cuida-
do de no seccionar las arterias auricu-
lares que producirían la isquemia de
toda o partes importantes de la oreja.
En nuestra opinión, es preferible rea-
lizar la disección del conducto de abajo
hacia arriba, liberando la parte media
ya baja para proceder a la sección del
mismo. De esta forma, la disección de
la cara posterior no es del todo ciega
(fig. 9). Asimismo, la sección de la por-
ción alta del cartílago hay que realizar-
la al final, una vez disecado el conduc-
to en todo su contorno y, dado que la
disección es muy próxima, no existe
peligro de lesión de las arterias antes
mencionadas.
La gran herida resultante se recons-
t ru ye dejando en la parte inferior de
la T la sutura correspondiente a la
nueva apertura del conducto en su
parte horizontal. Dado que esta ciru- Fig. 9. — Ablación del conducto vertical: corte del conducto
gía supone un gran traumatismo, con- en su parte inferior y disección de la pared medial.
viene que en todo momento seamos
muy cuidadosos en el trato a los teji- Una vez terminada la cirugía se administrará la anti-
dos, no aconsejando la hemostasia bioterapia adecuada y se dará cobertura analgésica al
mediante bisturí eléctrico. menos de 24 horas. En un postoperatorio normal los pun-
Las suturas de elección son reabsor- tos se retirarán a los 8-10 días. Es importante que la heri-
bibles de gran tensión y muy finas da es té limpia de exudados, para lo cual se realizarán
(vicryl 3/0) para la aproximación, y curas: al principio dos veces al día y posteriormente una
monofilamento para el cierre de la piel vez al día con povidona yodada.
y anastomosis del conducto (fig. 10).
CIRUGÍA DEL OÍDO MEDIO-INTERNO
Todas estas medidas tienden a evitar
la gran inflamación posterior a la cirugía
Miringotomía
que podría dar lugar a dehiscencias y a
retracciones cicatriciales no deseables Es una técnica poco invasiva, aunque debe ser reali-
en la salida del conducto auditivo. zada con mucha cautela para evitar graves lesiones del

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

oído medio-interno. Está indicada en


los casos en los que existe afección del
oído medio con alteración de la inte-
gridad del tímpano, que aparece enro-
jecido y abultado indicando que existe
presión al otro lado de la membrana.
Antes de realizar una miringotomía
se realizará una correcta limpieza del
canal externo (con solución salina tem-
plada), máxime teniendo en cuenta
que lo más probable es que exista una
otitis externa concurrente, de lo contra-
rio corremos el riesgo de extender y/o
aumentar la infección del oído medio. Fig. 10. — Ablación del conducto vertical: cierre del defecto.
Se han descrito varias técnicas, aun-
que la más utilizada es la simple para- ma de tres a seis semanas y dado que en un principio
centesis que se realiza a través del cono no disponemos de estudios microbiológicos, se comen-
del otoscopio con la ayuda de una aguja zará con agentes de amplio espectro como cefalospo-
epidural de 20 g. La punción se realiza rinas o trimetoprin-sulfa (ver capítulo II, Otitis ex te rn a ) .
en una zona caudal al apoyo del marti- El uso de corticosteroides está indicado sólo inicial-
llo, en el cuadrante posterior e inferior mente para reducir la inflamación. En algunas ocasio-
de la membrana, y se extrae el líquido nes puede requerir otras cirugías más invasivas.
que será posteriormente debidamente Esta técnica en principio sencilla tiene el gran inconve-
estudiado. Si el manejo es cuidadoso niente de ser de mala ejecución por falta de visibilidad.
puede realizarse también un lavado de
la cavidad, teniendo cuidado de dirigir Osteotomía de la bulla
el inyectado hacia la parte más baja de
la cavidad, de forma muy suave para Existen dos accesos quirúrgicos para realizar una
evitar turbulencias que afecten a los hue- osteotomía de la bulla: la vía lateral y la vía ventral.
secillos o al aparato coclear. El líquido La osteotomía de la bulla por vía lateral suele ir ligada
de lavado deberá ser únicamente solu- a la ablación del canal externo que ha sido expuesta ante-
ción salina templada. riormente y es el mejor tratamiento para aquellas afeccio-
Al ser tan pequeña la incisión, la cica- nes crónicas del oído medio que van acompañadas de gra-
trización de la membrana es muy rápida, ves alteraciones del canal auditivo externo, fundamental-
lo que es una ventaja, pero a la vez mente las lesiones proliferativas. En estos casos la aparien-
supone una desventaja ya que impide el cia del canal auditivo ocupado de tejido hiperplásico escon-
drenaje de la cavidad. Por esta causa de por debajo una gran afectación del oído medio con per-
hay que mantener un soporte antibiótico foración del tímpano y alteraciones radiológicas severas de
adecuado y realizar un seguimiento muy la bulla.
cercano de estos casos. La zona debe ser preparada para una cirugía
Respecto al tratamiento antibióti- aséptica. Se realizará una terapia antibiótica preo-
co, se recomienda una duración míni- p e ra to ri a .

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

A continuación, se realiza una inci-


sión en T según el esquema y se comien-
za la disección del conducto auditivo
externo como se dijo anteriormente. Lle-
gados al cartílago anular se extirpa el
conducto externo y se continúa la disec-
ción del nervio facial y de la glándula
parótida que se encuentran en posición
caudoventral al canal (fig. 11). Una vez
identificado el nervio y disecado se
manejará con la ayuda de cintas umbili-
cales o con un “penrose”, lo que permi-
te su retracción fuera del lugar de disec-
ción y por lo tanto su lesión. Fig. 11.— Disección sobre una pieza anatómica en la que se
En cuanto a la glándula, se realizará observa la posición del nervio facial, la glándula
parótida sostenida por una pinza y la unión entre el
una suave disección del borde superior y cartílago auricular y el anular. Estas disecciones ana-
se retraerá ventralmente con un separa- tómicas son mucho más limpias ya que no se traba-
dor. Se continúa posteriormente con la ja con tejidos alterados.
disección del cartílago anular que se
desinserta de los músculos auriculares y
del tejido conjuntivo que lo rodea. lavados, legrado con cucharilla cortante y, en fin, la eli-
Asimismo, es importante la locali- minación de exudados y restos tisulares (figs. 12 y 13).
zación de la vena retroglenoidea pro- Una vez limpia se procederá a la colocación de un
cedente de la maxilar interna y que drenaje desde el interior de la bulla, que pasará por un
en caso de lesionarse accidentalmen- túnel realizado por debajo de la parótida hasta el exte-
te es difícil de ligar ya que tiene ten- rior. Este drenaje se mantendrá, como mínimo, las prime-
dencia a retraerse en el foramen ras 48 horas (fig. 14).
ret ro a rticular localizado entre el Las dificultades técnicas se centran en evitar la
borde anterior del meato acústico y lesión de la retroglenoidea que puede tener conse-
el proceso retroarticular del tempo- cuencias fatales para el paciente y las lesiones del ner-
ral. En el caso de lesión accidental la vio facial que pueden ser fácilmente subsanables si la
única forma de controlar la hemorra- disección se realiza lo más cerca posible del pericon-
gia es el taponamiento del foramen drio. Aún así pueden producirse pequeñas lesiones
con cera ósea. producidas por manejo quirúrgico y las consecuencias
Se procede a la amputación del con- son recuperables lentamente después de la cirugía.
ducto hasta la prominencia ósea que En los casos en que se realice esta cirugía por la
es la parte superior de la bulla. La colo- presencia de neoplasias cabe la posibilidad de resecar
cación de un separador Gelpi nos faci- el nervio, si está incluido en el tejido neoplásico. En
litará la visualización y disección de la todos estos casos hay que tomar las medidas oportu-
bulla. Con una pinza gubia se amplía nas para prevenir una queratitis seca.
el conducto óseo ventralmente, lo que Una complicación indeseable es la aparición de un
permitirá la limpieza de la cavidad de síndrome vestibular posterior a la cirugía y que puede

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

ser debido a una grosera manipulación


del lavado y legrado de la cavidad,
dando lugar a una laberintitis.
Otra complicación, menos peligrosa
pero mucho más frecuente, es la conta-
minación y dehiscencia de la sutura de
la herida quirúrgica, hecho bastante
lógico ya que es muy difícil en esta
localización realizar una antisepsia
correcta del campo quirúrgico. Por ello
esta cirugía debe ser considerada “a
priori” como una cirugía “limpia/con-
taminada” por lo que es conveniente
aplicar las medidas oportunas (que Fig. 12.— Drenaje de la bulla por vía lateral: una vez eliminado
consisten fundamentalmente en un el conducto auditivo externo se podrá observar el
buen lavado del campo quirúrgico meato acústico externo del hueso temporal.
antes de comenzar la sutura).
Como hemos apuntado ante ri o r-
mente, también cabe la posibilidad de
realizar una osteotomía de la bulla por
vía lateral, como técnica única, sin
ablación del conducto, bien porque no
está afectado, o bien porque se ha eli-
minado en una cirugía anterior. En
estos casos la disección se realiza en la
base de la oreja, no se entra en el
canal auditivo.
La penetración en la bulla se reali-
za con la ayuda de un clavo de Stei-
man y con perforadora manual, reali-
zando una perforación de la pared Fig. 13.— Drenaje de la bulla por vía lateral: ampliación del
lateral de la bulla. El manejo debe meato acústico.
ser muy cuidadoso ya que puede ser
más frágil de lo normal o más grueso, dad y se eliminan las lesiones yatrogénicas del nervio
y en todo caso, hay que ampliar el facial. El problema de esta técnica es que si el conducto
o ri ficio con una pinza gubia. Este es externo está afectado hay que realizar dos cirugías muy
un acceso poco utilizado, ya que es diferentes y se alarga considerablemente el tiempo anes-
difícil anatómicamente y no tiene nin- tésico.
guna ventaja con respecto a la vía La colocación del paciente es en decúbito dorsal
ventral. (supino) con la cabeza extendida. Una vez realizada
El abordaje de la bulla por vía ven- la toilette quirúrgica la bulla es perfectamente palpa-
tral ofrece un mejor drenaje de la cavi- ble a través de la piel en posición caudal y medial a la

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

rama vertical de la mandíbula, muy


cercana a la rama del hioides.
Trazando dos líneas imaginarias,
la primera a lo largo del eje medio
ventral y la segunda perpendicular
que una las dos ramas mandibulares,
la incisión se realizará como la figura
5, y en una longitud de 7 a 10 cm. El
primer plano muscular pertenece al
platisma (fig. 15), que es seccionado
en el mismo sentido que la incisión
cutánea, quedarán expuestas la vena
linguofacial y los músculos digást ri c o
(lateral) y milohioideo (medial) (fig.
Fig. 15.— Drenaje de la bulla por vía ventricular: sección del
16). La disección avanza a un plano músculo platisma.
más profundo separando de forma
roma estos dos músculos; aparecerá
un espacio re c o rrido longitudinal- mente por el nervio hipogloso y su vascularización
(figs. 17 y 18). Desplazando este conjunto hacia
medial y mediante la utilización de separadores que
protegen las estructuras antes mencionadas (fig. 19),
se palpará en el fondo la pared de la bulla que se dise-
cará para exponer su pared (figs. 19 y 20) y perfora-
rá con la ayuda de una aguja de Steiman (fig. 21). Se
puede ampliar este orificio con la ayuda de unas pin-
zas gubia, procediendo a liberar pólipos y realizar
lavados suaves con solución salina.
Dado que la causa más frecuente de esta cirugía es el
drenaje de la cavidad debido a problemas sépticos se
pondrá un drenaje de tipo ”penrose” y se procederá al
cierre por planos. El drenaje se mantendrá el tiempo
necesario, que suele oscilar en 2-7 días.
En el gato la osteotomía de la bulla suele realizarse
por vía ventral para la eliminación de pólipos inflamato-
rios. La vía de abordaje es la misma que la descrita para
el perro y la diferencia fundamental es la anatomía del
interior de la bulla, puesto que se encuentra dividida por
un septo en dos cavidades (medial y lateral), por lo que
será necesario para realizar un buen drenaje la trepa-
Fig. 14.— Drenaje de la bulla por vía late- nación de ambas.
ral: cierre del defecto dejando Como en los casos anteriores, se procederá a aplicar
un drenaje que llega hasta la
la cobertura analgésica y antibiótica necesaria.
cavidad timpánica.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Fig. 16.— Drenaje de la bulla por vía ven-


tral: una vez retraído el músculo
plastima se observa el músculo
digástrico, el músculo milohioi-
deo y la vena linguofacial.

Fig. 17.— Drenaje de la bulla por vía


ventral: inicio de la disección
entre el músculo digástrico y
el músculo milohioideo; se
comienza a visualizar el nervio
hipogloso.

Fig. 18.— Drenaje de la bulla por vía


ventral: continuación de la
anterior.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


PATOLOGÍA DEL OÍDO EN PERRO Y GATO

Fig. 19.— Drenaje de la bulla por vía ven-


tral: la retracción de la muscula-
tura y del paquete vasculoner-
vioso con la ayuda de separado-
res deja ver la pared ventral de
la bulla cubierta parcialmente
por tejido muscular y conjunti-
vo. Es necesario recordar que
estas imágenes son sobre una
pieza anatómica y que en este
punto y en presencia de patolo-
gías de la bulla el campo quirúr-
gico es mucho más sucio que el
de estas imágenes.

Fig. 20.— Drenaje de la bulla por vía


ventral: elevación y retracción
del tejido que cubría la bulla.

Fig. 21.— Drenaje de la bulla por vía ven-


tral: trepanación de la bulla en
un paciente con afectación del
oído medio.

CAPÍTULO V CIRUGÍA DEL OÍDO


CANIS ET FELIS N.o 46

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