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Empresas Comunales Como Factor de Desarrollo Local Tesis

Empresas Comunales Como Factor de Desarrollo Local Tesis

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Tesis de economía sobre la Empresa Forestal Comunal de Nuevo San Juan Parangaricutiro.
Tesis de economía sobre la Empresa Forestal Comunal de Nuevo San Juan Parangaricutiro.

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Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo

Facultad de Economía “Vasco de Quiroga”
“Empresas Comunales como Factor de Desarrollo Local: el caso de Nuevo San Juan Parangaricutiro”
Tesis
Que presenta:

Francisco Javier Lemus Yáñez
Para obtener el Título de Licenciado en Economía Director de tesis: Dr. Salvador Padilla Hernández

Morelia, Michoacán Febrero de 2010

Contenido Capítulo 1. Reseña histórica de la comunidad de San Juan Parangaricutiro y el Campo Mexicano ........................................................................................................................ 11 1.1.2 El volcán Paricutín ............................................................................................ 19 1.1.3 Los antecedentes de la empresa forestal ............................................................ 21 1.2 El contexto agrícola nacional ............................................................................... 25 1.2.1 El sector agropecuario mexicano, entre el manejo colectivo y el privado ........ 25 1.2.2 De la reforma agraria a la liberalización del campo .......................................... 29 1.2.3 El TLCAN y el campo mexicano ...................................................................... 31 1.2.4 El sector forestal ................................................................................................ 33 1.3 La evolución de las EFC‟s en México .................................................................. 35 1.3.1 Intentos incipientes 1932-1970. ......................................................................... 35 1.3.2 El desarrollo de las Comunidades Forestales Mexicanas 1871–1986 ............... 38 1.3.3 La Consolidación de la EFC‟s 1988-2000 ......................................................... 40 1.4. Conclusiones........................................................................................................ 42 Capítulo 2. El desarrollo, una Utopía que le da alma a la modernidad. ......................... 44 2.1 El Desarrollo como concepto ............................................................................... 44 2.2 El desarrollo en la actualidad, sus diversos adjetivos ........................................... 48 2.3 El cambio de paradigma del desarrollo ................................................................ 56 2.4 La localidad, espacio de desarrollo....................................................................... 58 2.5 Estado y descentralización ................................................................................... 62 2.6 La innovación tecnológica .................................................................................... 66 2.7 Instituciones, organizaciones y costo de transacción ........................................... 71 2.8 Conclusiones......................................................................................................... 76 Capítulo 3 Las aglomeraciones productivas: una práctica que sacude la teoría. ............ 78 3.1 Introducción .......................................................................................................... 78 3.2 Orígenes ................................................................................................................ 78 3.3 La localización importa ........................................................................................ 80 3.4 Externalidades, una consecuencia de la agrupación ............................................. 83 3.5 Aglomeraciones como instrumento de Desarrollo Local ..................................... 86 3.6 Distintos conceptos de aglomeración ................................................................... 88 3.7 Características generales de las aglomeraciones .................................................. 90 3.8 El distrito Industrial .............................................................................................. 91 3.9 El cluster ............................................................................................................... 96 3.10 Conclusiones....................................................................................................... 98

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Capítulo 4. El proceso de construcción de una relación Empresa-Comunidad para el desarrollo ...................................................................................................................... 100 4.1 La Empresa Forestal-Social de Nuevo Parangaricutiro ...................................... 100 4.1.1 Los Orígenes: la Uecifomet (1975 – 1984) ..................................................... 100 4.1.2 El nacimiento de la empresa (1981 – 1985) .................................................... 104 4.1.3 Diversificar para un desarrollo integral: 1986 – 1991. .................................... 108 4.1.4 Las vicisitudes de la sostenibilidad: 1991 – 2001 ........................................... 112 4.1.5 La acción política y económica ante nuevos gobiernos 2001 – 2008 ............. 115 4.2 Los Activos Productivos de la Empresa ............................................................. 122 4.3 Las instituciones comunitarias............................................................................ 125 4.3.1 Organizaciones dentro de la empresa .............................................................. 127 4.4 El Instituto de Ecología de la UNAM y su vínculo ............................................ 128 4.4.1 Investigación Participativa .............................................................................. 129 4.4.2 Resultados del trabajo conjunto....................................................................... 131 4.5 El desarrollo en Nuevo Parangaricutiro.............................................................. 132 4.6 Desarrollo Territorial .......................................................................................... 136 4.7 El Desarrollo Local Endógeno en el caso de San Juan....................................... 141 4.8 ¿Es posible la existencia de un distrito industrial en San Juan? ......................... 148 4.9 Conclusiones....................................................................................................... 152 Conclusiones Generales ................................................................................................ 155 Bibliografía ................................................................................................................... 161

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Esa moneda de oro no me favorecerá en nada. Si alguien me ve con una sola de esas monedas de su botonadura, me meterán en la cárcel y me torturarán hasta que les diga dónde la robe, y después me cortaran la mano por ladrón. ¿y qué haré yo, leñador, con una mano de menos, cuando de hecho podría usar cuatro si el señor hubiera sido tan bondadoso de concedérmelas? Macario dirigiéndose al Diablo caracterizado por un charro. Bruno Traven (1969) Pobre demonio, ¿qué es lo que puedes darme? ¿Ha habido acaso un semejante tuyo que pudiera comprender al hombre en sus aspiraciones sublimes? ¿Qué es lo que puedes ofrecer? Alimentos que no sacian; oro miserable que, como el azogue, se desliza de las manos; un juego en el que nunca se gana; una joven que en medio de sus protestas de amor hará guiños al que esté a mi lado; o el honor, falsa divinidad que desaparecerá como un relámpago. Muéstrame un fruto que no se pudra antes de madurar y árboles que se cubran a diario con nuevo color. Fausto dirigiéndose a Mefisto. Johann Wolfgang Goethe (2002)

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Introducción El desarrollo económico ha sido una de las principales preocupaciones sociales desde el final de la Segunda Guerra Mundial. En sus inicios este proceso sólo se concebía bajo la dirección del Estado central, bajo una lógica keynesiana y de una industrialización fondista. Para el caso de México, bajo ese esquema se involucró a la mayor parte de los actores nacionales en un modelo de sustitución de importaciones. En la primera etapa de este proceso se intentó industrializar a todo el país y una parte importante del costo de esta tecnificación recayó en los hombros del sector agropecuario, en el que pronto se agudizaron las contradicciones entre modernidad y desigualdad. A principios de los ochenta ante una total debacle en la hegemonía del sector público mexicano se pusieron en marcha reformas de corte liberal que volvían a privilegiar el mercado ante la planeación y la fuerte participación del Estado en la economía. En este proceso, el campo mexicano ha sufrido gravemente las consecuencias de tales políticas y las desigualdades han llegado provocar un descontento generalizado por las condiciones de pobreza. En el caso de la meseta purhépecha, la economía campesina se ha vuelto prácticamente de subsistencia en su mayoría, y la pobreza ha obligado a la población a sobreexplotar los bosques por la falta de opciones de para el sustento de la comunidad, a tal grado que por ésta razón han llegado a presentarse el caso de comunidades que han agotado su recurso forestal y han continuado por explotar bosques de otros pueblos, situación que ha provocado más de un choque violento en la región. El desarrollo económico y social que se ha dado en la comunidad de Nuevo San Juan Parangaricutiro no sólo es ejemplar en la región y el Estado, sino que ha sido reconocido a nivel internacional, sobre todo por el carácter sustentable de la explotación del bosque, mediante la creación de una empresa forestal que ha logrado ser exitosa económicamente en un contexto en el que abunda la explotación clandestina de los bosques. El manejo sustentable significa que la comunidad y su empresa se rigen por criterios sociales antes que económicos, que procuran la mejora de la calidad de vida de quienes la

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integran; a pesar de las agresivas políticas neoliberales que han golpeado a todo el campo mexicano, como ya se ha señalado; incluso llegando a beneficiarse de ellas. El comprender mejor el proceso de desarrollo que se ha organizado en la comunidad de Nuevo San Juan, puede ayudar a promover políticas que permitan la construcción de nuevos casos de este tipo en un país en el que la producción agrícola sigue siendo el sustento de una parte importante de sus habitantes y en donde la marginación, lejos de disminuir, crece. Aunque el reconocimiento que ha merecido la empresa de Nuevo San Juan ha generado ya algunos trabajos de investigación, es poco lo que se ha escrito acerca del desempeño económico de su empresa, tal vez porque no se ajusta a los estándares de la empresa capitalista, cuya prioridad es la obtención de ganancias, mientras que, si bien en la empresa forestal-social de San Juan se rige por un criterio empresarial que privilegia el empleo y la calidad de vida de los comuneros (verdaderos asociados de la empresa) y de la región en general. Aún así, es notable que las actuales teorías de desarrollo hayan hecho hincapié en la importancia de lo local como un actor más, sobre todo como el espacio en el que dicho desarrollo se lleva a cabo. El desarrollo ha dejado de ser un asunto exclusivo del Estado central y las administraciones locales, así como cada uno de sus actores; puesto que la identidad, la cultura y los valores son elementos que dan sustento a la concertación de acciones que pueden llevara al progreso de las sociedades. Emprendedores, trabajadores, intelectuales y líderes locales forman ese tejido necesario para promover un desarrollo que parta desde los recursos de la localidad y sobretodo en el que estos actores decidan el rumbo de este desarrollo. En Nuevo San Juan se dio un proceso que logró la reapropiación de los recursos naturales de la región por parte de sus dueños originales, la comunidad indígena, en el que se ha logrado cierto éxito económico, pero sobre todo social y ecológico, puesto que los beneficios de hoy, no están comprometiendo el bienestar de las generaciones futuras.

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Esta tesis tiene como objetivo central analizar tal proceso que ha caracterizado a la comunidad de Nuevo San Juan y su empresa forestal-social; para ello será necesario reconocer los procesos institucionales y organizacionales que han permitido la constitución de la empresa y la comunidad, lo que permitirá acercarse a la realidad de su desarrollo. Del cumplimiento de tal objetivo, es viable la consecución de un segundo objetivo que busca el poder brindar un aporte, por mínimo que sea, en la construcción de procesos y prácticas de desarrollo local que se tratan de fomentar en el estado de Michoacán y en particular en las zonas de indígenas. Para dar dirección a los objetivos es necesario plantear las siguientes preguntas a responder en esta tesis. De acuerdo con los planteamientos más relevantes de las teorías de desarrollo contemporáneo, particularmente las referentes a desarrollo local, ¿es posible hablar de la existencia de este desarrollo en la Comunidad Indígena de Nuevo San Juan Parangaricutiro (CINSJP)? Si es así, ¿cuáles son sus características peculiares, en cuanto a sus instituciones y actores locales, así como los elementos culturales y de valores que han permitido llegar a dicho desarrollo? ¿Quiénes son los actores locales y cuáles sus relaciones institucionales; y cómo éstas se han articulado para la existencia del proceso de desarrollo local, de igual manera si esto ha permitido la existencia o germen de un proceso de aglomeración productiva de tipo cluster o distrito industrial? Se ha partido de la hipótesis general de que, dado el prestigio de que goza la empresa de la comunidad es clara la existencia de un proceso de desarrollo productivo exitoso, lo que es menos fácil de captar es su impacto en la comunidad. Mientras que, si bien hay una vocación por la explotación y el trabajo de la madera en la región, la empresa ha causado un impacto en la forma en la que esta explotación y su trabajo se llevan a cabo en los últimos años, y que además, puede tocar a otras comunidades y localidades cercanas, física y culturalmente. Esta innovación puede ser un incentivo o ya es el germen, de una sinergia productiva parecida o cercana al cluster o distrito industrial.

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El elemento cultural y de valores que juega un papel tan importante en el desarrollo local y en los distritos industriales debe tener una relación directa con la participación directa que los actores sociales de la comunidad de NSJP desde los años setenta para la constitución de este esfuerzo organizativo y productivo; por lo que aquí se encontrarán elementos para hablar de un proceso endógeno de la gestión y promoción del desarrollo local. La calidad de las relaciones cliente-proveedor de la empresa de la CINSJP pueden rebasar, por sus características de cooperación, las relaciones típicas de la empresa capitalista, lo que permite pensar en ellas como la posibilidad de un cluster o más cercanamente a un distrito industrial en las que el mercado se vuelve funcional a las necesidad de la comunidad y no a la inversa como sucede en el entorno capitalista, más notoriamente en el marco de las políticas neoliberales y el crecimiento de las maquilas en el territorio nacional. Para responder a estas incógnitas y aceptar, revisar o eliminar las ideas preliminares aquí presentadas, se ha seguido una ruta que comenzó por el escritorio, con la revisión de la bibliografía referente tanto a lo que se ha estudiado hasta el momento del caso de NSJP, como en lo que se refiere a las teorías de desarrollo regional y local, literatura económica sobre

aglomeraciones industriales y una revisión rápida, no exhaustiva, pero lo más completa posible sobre los antecedentes del campo mexicano, desde el fin de la Revolución de 1910 hasta el auge de la silvicultura comunal en nuestro país, con la finalidad de reinterpretar el camino de la CINSJP en su lugar dentro del largo camino de la lucha campesina en México a través de la óptica del desarrollo económico desde lo local. Las visitas a la comunidad fueron de mucha ayuda para conocer la realidad de la empresa desde donde se puede escuchar el estruendo del aserradero y escuchar la palabra de los mismos actores del proceso social y productivo. Lo que a su vez permitió al investigador plantear los objetivos de este trabajo y, por tanto, comentar elementos de las teorías en que sustenta esta tesis, lo mismo con la empresa y sus líderes, que con el actual gobierno municipal. De vuelta al gabinete, fue posible tomar nueva distancia con el problema de investigación y apreciar con nuevos elementos el trabajo avanzado, lo que

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terminó por orientar este trabajo hacia la óptica del desarrollo local endógeno basado en los hallazgos que se fueron presentando sobre la investigación. El primer capítulo se trata sobre la historia de la Comunidad Indígena. Por medio de una reseña, se abordan sus elementos económicos y sociales más relevantes, para así comprender mejor el proceso de modernización que ha sufrido la comunidad en las últimas décadas y que es el principal tema de estudio de este trabajo. Posteriormente se habrá de bosquejar el desarrollo de la propiedad agrícola que tuvo como resultado la reforma agraria efectuada en el siglo XX, como consecuencia de la Revolución Mexicana (1910-1917); finalmente, ubicándonos en este punto, se tratará de manera sintética la experiencia de la propiedad social de los recursos naturales, en particular de los bosques, como principio de la silvicultura comunitaria en México; de la cual San Juan es el caso más exitoso. Todos estos elementos permitirán tener una visión del estudio de caso, observándolo desde una perspectiva más compleja, sobre todo al tomar en cuenta el contexto en el que este proceso pudo desarrollarse. Tanto por parte de la historia de la comunidad, como por los principales acontecimientos de orden agrario que se suscitaron en el siglo XX, permitiendo que la silvicultura comunitaria floreciera y que San Juan fuera un caso digno de la atención internacional. El capítulo dos, contiene los referentes teóricos. En éste se exponen de manera sucinta, los principales modelos de desarrollo, particularmente aquellos relacionados con el desarrollo local. Para tal efecto será necesario complementar esta sección con algunos elementos que integran este cambio de paradigma, como lo es el institucionalismo económico, el Estado y la descentralización, y la importancia que la innovación tecnológica juega en esta visión de la economía actual. El capítulo tres tiene como objetivo hacer una exposición breve de las principales teorías sobre las aglomeraciones productivas, mismas que son una de las principales expresiones del desarrollo local y actualmente una de las más reconocidas formas de organización empresarial a nivel global. Las

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experiencias de los distritos industriales y los clusters le han dado un giro a la teoría económica en las últimas décadas, por lo que se ha producido la necesidad de explicar teóricamente tales fenómenos, en este capítulo se retoman parte de tales reflexiones teóricas de parte de algunos de sus exponentes más representativos. El capítulo cuatro, analiza la evolución productiva de la empresa forestal-social de la CINSJP, desde su primer permiso de aprovechamiento de madera a finales de los setenta, hasta la actualidad, considerando cada una de las decisiones productivas que han tomado para aumentar o disminuir su capacidad instalada. De igual forma aquí se explican los cambios

institucionales y organizacionales que se han efectuado en la comunidad para poder afrontar los retos: desde poner en marcha la empresa hasta la mejorar o incrementar la competitividad debido a la entrada en vigor del TLCAN. De igual manera se mencionan las relaciones que la empresa mantiene con otros productores, clientes y proveedores y con centros de investigación y educativos. Finalmente se compara la experiencia de San Juan y su empresa, desde lo que escriben otros autores y lo observado por el investigador, con las teorías de desarrollo local y de aglomeraciones productivas expuestas en los dos capítulos teóricos.

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Capítulo 1. Reseña histórica de la comunidad de San Juan Parangaricutiro y el Campo Mexicano Este capítulo se propone reconocer los elementos que le dan un contexto económico, político, social y cultural en el cual el caso de estudio se ha llevado a cabo, analizando la evolución histórica tanto de la comunidad como del contexto agrario de México, del cual no puede escaparse la comunidad; pero que también es un contexto nacional que se ve afectado por el desempeño de la empresa social-forestal en tanto que en los últimos años ha sido paradigmático su manejo del bosque, y en términos del desempeño institucional que ha permitido que esta organización prospere, mientras que otras han visto sus esfuerzos desvanecerse ante pugnas internas o por lo embates de la agresiva apertura económica que ha caracterizado a México en las últimas tres décadas. 1.1 La comunidad de San Juan Parangaricutiro. Una reseña histórica. Siendo la zona del volcán Paricutín una de las más representativas de Michoacán, no puede ser menos interesante la historia en torno suyo, con un pasado de constante reconstrucción, la actual Comunidad Indígena de Nuevo San Juan Parangaricutiro y su población es el punto en torno al cual ella gira. El municipio de Nuevo San Juan Parangaricutiro se encuentra en el centrooccidente del estado de Michoacán a una altura de 1 880 metros sobre el nivel del mar y se extiende por una superficie de 234 km2 de terrenos volcánicos recientes con cobertura original de bosques templados. Por el noreste limita con el municipio de Uruapan, al oeste con Tancítaro y Períban de Ramos y al sur con Parácuaro y Gabriel Zamora. La comunidad Indígena de Nuevo San Juan Parangaricutiro poseedora de terrenos comunales que van más allá de este municipio. Su cabecera municipal se encuentra a 12 kms de Uruapan y a 132 de Morelia. En el año 2000 la población del municipio era de 15 280 habitantes que en su gran mayoría (77%) está concentrada en este centro urbano.

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1.1.1 La antigua comunidad1 La primera referencia histórica de la existencia de San Juan se encuadra en el peregrinar de los Náhuatl, descendientes de los toltecas. Quienes pasaron por un lugar llamado Phantzingo, en ese lugar vivieron familias entre los siglos XIII y XIV y con el tiempo fundarían el poblado de Parátzicutiro, nombre que con el tiempo llego a ser Parangaricutiro, de la voz purépicha “tanque de agua situado en un paredón” (Zavala, 2002). Para el siglo XV la integración cultural entre los nahuatlatos que llegaron a Pantzingo y los purhépechas era muy grande, al grado de que en adelante no se les podría separar, pues fueron conformando un área cultural uniforme, cohesionada social y políticamente.2 La existencia de una Yácata en la zona, es testimonio una organización social común con los purhépechas, además de que para la realización de una obra de este tipo se requiere que existan ya

excedentes, a la vez que alguien que los maneje.3 Las referencias que hablan de Parangaricutiro colonial se

refieren al primer tercio del siglo XVI, entre los años de 1530 y 1535, en que misioneros

franciscanos fundaron varios pueblos alrededor de Tancítaro, se le adjudica su fundación a Fray Juan de San Miguel, miembro de la segunda audiencia a cargo de Vasco de Quiroga. En 1528 se fija por primera vez el método, medida y regla al tributo que los indígenas de los pueblos aledaños a Uruapan, el tributo se vuelve entonces el punto a través del cual comenzó a darse la circulación de bienes necesaria para la organización de una nueva economía.

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La reseña que aquí se presenta se basa esencialmente en el libro de César Moheno (1985), las citas de otros autores serán señaladas. 2 En este punto es importante hacer notar el hecho de que las comunidades indígenas tradicionalmente son asociadas con el conflicto, cuando en realidad estos conflictos son producto de divisiones creadas por caciques y terratenientes criollos o mestizos con la intensión de lograr expropiar tierras indias. 3 Pedro Carrasco (citado por Moheno) menciona “para que haya un „ministerio‟ de obras públicas debe antes de haber un „ministerio‟ de guerra y de hacienda” lo que nos habla de las instituciones que compartían y bajo las que vivían con los purhépechas.

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Con la llegada de los franciscanos la población se mueve de Pantzingo a Parangaricutiro, por consejo de los religiosos.4 A finales del siglo XVI al desaparecer la institución de la encomienda y al implantarse el repartimiento, hombres de Parangaricutiro fueron enviados a las minas de Guanajuato, lo que trajo consigo, epidemia y muerte a la pequeña villa; debido a esta situación en 1629 la comunidad pidió al Juzgado de Indios la suspensión de envíos. Mientras se daba solución a dicha petición, muchos indígenas de las comunidades vecinas fueron enviados a trabajar en la construcción de la catedral de Valladolid (hoy Morelia) y a los trapiches de Peribán (OEIDRUS, 1999). En el siglo XVII, la posición geográfica de la comunidad hizo que el comercio proliferara entre los arrieros de San Juan, ya que estaban ubicados entre la zona de tierra caliente y el clima frío de la Meseta Purhépecha. Por lo que se le denominó el balcón de tierra caliente y fría. Pero esta región tiene soldada a su raíz material las bases de la relación y desarrollo de un mundo agrario, todos esos años fueron conformando un principio de singularidad en las relaciones entre los hombres, el bosque, las aguas, las tierras y el ganado. Con la colonización surge un sistema religioso de cargos que tienen profundos lazos sobre los cargos de gobierno5, con la fundación del hospital surgen autoridades a manera de una cofradía, dichos cofrades organizaron sus “cabezas de gobierno”, éstas estarían integradas por un Alcalde, que funciona como una especie de administrador general; Regidor, su ayudante más cercano; Fiscal, que organizaba la producción y cuidaba el producto con el cual se sostenían el hospital y la capilla; Mayordomo, era el encargado de la capilla, él y su familia se mudaban al hospital, cuidaba de sus bienes y nombraba al Prioste, al Cárabe y a la Guananchas, que desempeñarían un papel cada uno en el cuidado de la empresa.

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El nuevo sentamiento es una meseta, de ahí el nombre, ya que Parangari significa mesa, y dado que de acuerdo a la cosmovisión católica, San Juan se apareció en una mesa de cuatro patas, este habría de ser el santo patrono de la comunidad. 5 Es nuestra región este complejo problema de poder (en referencia a las reformas borbónicas del s. XVIII) tuvo incidencia en cuanto a la organización de la vida era determinada por dos corporaciones que se regían mancomunadamente: la Iglesia y la comunidad indígena (Moheno, 1985:66)

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Alcalde

Regidor

Fiscal

Mayordomo

Prioste

Carabe

Guananchas

Cuadro 1.1. Cabezas de Gobierno. Elaboración propia con datos de Moheno, 1985.

En lo que respecta al grueso de la sociedad civil indígena debían tener una participación activa en la manutención del hospital, una vez a la semana entre ocho y diez familias llegaban para dar mantenimiento al hospital y procurar los intereses económicos del mismo, dedicándose cada quién al oficio que mejor realizara.6 Llegado el siglo XIX San Juan ya era considerado un centro regional, debido a la (mayor) superficie de sus tierras, la cantidad de gentes que lo habitaban, la riqueza material de sus organizaciones religiosas, la importancia del trajín de sus arrieros. En relación a esto vale la pena mencionar que los caminos que convergían en San Juan lo hacía un lugar especial para el comercio, por lo que su mercado dominical era clave para las zonas aledañas. Por esta razón San Juan se convirtió en un punto que atrajo a nuevos habitantes, mestizos y criollos, estos personajes se integraron a la vida comunitaria en poco tiempo, principalmente a través de las fiestas religiosas. Para 1792 esta parte de la población era de 64 individuos, 3.7% del total de la región.

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Esto habría de trascender cientos de años, dado que en la refundación del pueblo en Nuevo San Juan la sociedad civil a través de faenas comunitarias construyó la catedral, cociendo los ladrillos y llevándolos al centro (labor en la que incluso los niños participaban llevando ladrillos en pequeñas cubetas). Pero además los cargos seculares vinculados a la iglesia seguirán teniendo un gran peso en la política de la comunidad.

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La comunidad era la unidad esencial que regía un sistema de relaciones a través del cual se entrelazaban el reparto y la utilización de los bienes y el honor, los llamados “caciques7 o principales” eran los depositarios formales de este sistema de valores. Debido a esto es que el traspaso de tierras de una persona a otra o su arrendamiento se hacían sin documentos de por medio, simplemente se les notificaba a los principales, pero esencialmente toda la comunidad estaba al tanto del trato que se llevaba a cabo, esto sin intromisión del Estado central, que por lo general ignoraba totalmente las formas de cada comunidad. El bosque y su explotación, fue determinante desde la llegada de los primeros habitantes a la región, esencialmente dependían de él para la construcción de trojes, en torno a lo que giran un sinnúmero de costumbres y ritos 8. También se dependía del bosque para la realización de herramientas del trabajo cotidiano, como hachas, palas, cucharas palanganas y demás instrumentos de la cocina. Por último, la forma con mayor rendimiento monetario de aprovechar el bosque consistía en su arrendamiento, estos eran, en la práctica, permisos para que los arrendatarios pudieran usar los bosques como pastos, pues la explotación de la madera era exclusiva de la comunidad, a la vez que también sus animales podían pastar en la zona. En 1831 se constituye como municipio San Juan Parangaricutiro. En esta época nuevos personajes arriban a la ciudad y comienzan a realizar negocios y a amasar una fortuna que eventualmente les ganará una posición en la comunidad que ha de servir para influir directamente en las decisiones de mayor importancia. En ese sentido es que Rafael Ortiz se convierte en principal de la comunidad, un hombre que llegó a San Juan para iniciar un pequeño negocio mercantil, que aun siendo mestizo buena tan bien aceptado por la comunidad. Tal posición que llega a tener a través de su vasta participación en las fiestas religiosas, le permite entonces ser, junto con la familia Equihua, depositario de la confianza del pueblo, por lo que en los años de la reforma y
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Como menciona el autor citado es importante hacer notar que en ese momento el nombre de cacique no tenía la carga valorativa que tiene en la actualidad, a partir de la política pos-revolucionaria de 19101940. 8 En la región de la meseta purhépecha la madera es, inclusive, parte del ritual que conlleva al matrimonio, puesto que esa madera significaba la intensión de construir un hogar.

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tratando de seguir el ejemplo de la iglesia buscan evitar que las tierras comunales sean desamortizadas, a la comunidad sólo le quedaba claro que requerían escriturar para no perder sus tierras, tal maniobra no funcionó como se esperaba, ya que finalmente estos “notables” se aprovecharon de la situación; situación que le favoreció cuando a finales del siglo XIX comienza la explotación a gran escala del bosque de la comunidad, esto se debió esencialmente a la construcción del ferrocarril que pasaría por Uruapan. En los próximos años principalmente tres compañías se hicieron cargo de la explotación forestal, dos estadounidenses Mexican Finance Co. y la Michoacana Transportation Company y una nacional asociada a la segunda, la Compañía Industrial de Michoacán, algunos de los contratos que se les dieron a estas empresas eran hasta por 30 años (Bofill, 2005:66). Esta situación marcó la participación de la comunidad en la Revolución Mexicana al buscar defender sus bosques del abuso del que eran objeto por parte de estas empresas. A finales del siglo XIX la relación de San Juan con el Estado es mediada por los hombres más prominentes del lugar, propietarios influyentes, mientras que el grueso de la población tiene poco interés en los asuntos de la nación, estos propietarios sustentaban una política que, a pesar de la llegada de grandes medios de comunicación,9 aislaba a la comunidad de los acontecimientos del país. A inicio del siglo XX se conforma lo más parecido a la organización comunal actual, los cargos religiosos se separan de los meramente económicos, aquí surge el representante de la comunidad, la nueva institución comunal, a partir de ese momento los movimientos relacionados con la tenencia de la tierra se vuelven menester de dicha autoridad. Es en estas épocas que la mediería, un sistema de arrendamiento que varía muy poco del que se da en el resto del país, toma fuerza, la familia Ortiz es entonces la principal propietaria, para la cual habrán de trabajar la mayoría de los arrendatarios, cuya parte se destinaba al autoconsumo, mientras que el propietario utilizaba su parte para

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En 1893 se instaló el primer y único teléfono en San Juan, 1899 llegó el tren a Uruapan y tres años después a Los Reyes.

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comercializarla fuera de la región. Este tipo de tratos permitían a los labradores tener acceso al abono, por lo que cada año buscaban renovar el contrato. Para este momento, para el grueso de la población sanjuaneca, su problema principal es el generar mecanismos de acceso a la tierra. El elevado analfabetismo10 que prevalecía, sólo podía empeorar la situación y provocaba que los vaivenes de la política no fueran un asunto común. Lo que no impide que en la primera década del siglo XX se dé el primer caso de defensa del bosque de parte de los comuneros, debido al doloso trato que se llevó a cabo entre los grandes propietarios y las empresas antes mencionadas. La explotación que realizaban las empresas extranjeras en la región y las disposiciones legales generaron que fuera prácticamente imposible hacer lo mismo por parte de los dueños del recurso, lo que atentaba contra la subsistencia a la población.11 Los años de la revolución no tienen en la comunidad un significado tan hondo debido a que estos coinciden con años trágicos debido a la enfermedad,12 los bandidos y la conformación de un grupo parapoliciaco denominado la defensa rural. Cuerpo organizado por la familia Anguiano, que en el futuro será de las de mayor influencia y que sigue siendo representativa de San Juan.13 En los años posteriores a la Revolución se escrituraron de manera ilegal extensiones importantes de tierra, esto bajo el amparo de diversos funcionarios públicos, sobre todo notarios de los centros urbanos más cercanos, este tipo de escrituración espuria ha representado un episodio importante en la vida social y económica de San Juan hasta la fecha. Con una historia de tanto arraigo a la religión católica como la de San Juan era de suponer que la comunidad participaría en el conflicto cristero de los años veinte, aunado a las pugnas por los linderos de tierra, las diferencias de posición entre Iglesia y Gobierno devienen en pugnas con la comunidad de
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En 1889 sólo el 2.6% de la población estaba alfabetizada. Como consecuencia la violencia llevó a actos como el de 1909 en que más de la mitad de las casa del pueblo se incendiaron; por último, entre ocho y diez años después las empresas terminaron por irse de la región. 12 De 1915 a 1918 una epidemia de influenza mermó la población de la región. 13 Un miembro de esta familia llegó a ser hombre de confianza de Cárdenas del Río y a ocupar la rectoría de la UMSNH.

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Paricutín, agravada por la lucha intestina entre cristeros y la guardia rural de la familia Anguiano (que contaba con reclutas de Paricutín). Ante la proliferación de las posiciones cristeras en la región, el ejército federal ocupó San Juan, por lo que en 1928 quedó totalmente abandonado; por ende las imágenes sacras quedaron en manos de las fuerzas federales, cosa que ofendió a la comunidad y provocó acciones que culminaron en tragedia.14 Por esta época, siendo gobernador electo, el General Lázaro Cárdenas pasó por San Juan, dónde según afirma el mismo Victoriano Anguiano (al frente de la defensa civil) le solicitó le permitiera regresar a la gente a sus casas, a lo cual Cárdenas no accedió.15 La situación del pueblo se regulariza un poco antes de llegar a su fin la guerra cristera, pero el hostigamiento continúa hasta que se dio un acuerdo definitivo entre el gobierno federal y el alto clero. Una vez terminada la guerra cristera era menester reconstruir la vida económica de la comunidad, de nueva cuenta, los recursos forestales son determinantes en tal labor, pero sólo la resina, única explotación legal en tal momento. Vale la pena remarcar que en estos años en San Juan, de sus 54 500 has, 32 800 eran de bosques y montes, que representaban el 60.18%. La empresa resinera de Rafael Ortiz cobra presencia en ese momento, ya que compraba la resina de toda la meseta purhépecha. De la resina, o trementina (como se le llama tradicionalmente), se producen aguarrás y brea; primero en alambiques de barro, hirviendo la resina, sin dejar escapar el vapor, ya que este es lo que se convierte en aguarrás. A partir de 1931 se moderniza al combinarse con utensilios de cobre, pero que nunca sustituyen de manera total al barro. La fábrica también era el principal comprador de leña, que utilizaba como combustible. La empresa tenía una relación directa con el ingenio de Taretan, pero también hacían ventas importantes en Alemania y Japón. Una de las consecuencias del paso de San Juan por la guerra cristera fue que los ideales políticos (ligados a los religiosos) del pueblo encontraron eco en el

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Dos hombres (más tarde mártires) lograron rescatar la imagen del señor de los milagros y ocultarla, pero al no revelar el escondite fueron ahorcados por soldados que creían que lo que escondían eran monedas de oro. 15 Este punto es el primer desencuentro con un Cárdenas, el patriarca.

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movimiento sinarquista,16 sus postulados de “democracia y libertad”, pero sobretodo su catolicismo, integran a la población sanjuaneca (incluyendo a niños) en sus filas, promoviendo actos que rayaban entre el proselitismo y la peregrinación, a los principales centros urbanos de Michoacán. Años más tarde cuando el Paricutín habría de devastar al pueblo y no habiendo apoyo de esta organización, el desencantó se generalizó y se perdió su furor en la región. 1.1.2 El volcán Paricutín Es casi por todo niño o niña mexicano conocida la sorprendente historia del volcán Paricutín, que brotó de entre los surcos que trabajaba un humilde campesino, el 20 de febrero de 1943, lo que fue precedido por dos semanas de fuertes temblores que incluso llegaron a hacer repicar las campanas del pueblo. De manera vertiginosa el volcán fue creciendo hasta que en menos de un año la lava que se desprendía de éste tocaba ya a los pueblos inmediatos. El primer pueblo que fue alcanzado por la lava fue Paricutín, que se trasladó a Caltzontzin, que ha sido absorbido por la mancha urbana de Uruapan. Este cambio se da de manera más sencilla, ya que era un pueblo (como se ha mencionado) más allegado al gobierno de lo que San Juan había sido; en ese mismo sentido es que Cárdenas a sabiendas de las diferencias previas, siendo Secretario de la Defensa Nacional, no actuó de manera directa, optando por la intermediación del clérigo de San Juan. Algunas personas abandonaron el pueblo primero para reubicarse en El Pueblito, cerca de Ario de Rosales, no sin conflictos con los ejidatarios de este lugar. A aquellos que abandonaron el pueblo antes se les tildó de traidores a la comunidad y al señor de los milagros y no podrían reubicarse con facilidad en Nuevo San Juan.

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Institucionalizado éste en la Unión Nacional Sinarquista, que apenas nacida en 1937 llegaba ese mismo año a San Juan Nuevo.

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Una vez que la lava llegó al cementerio de San Juan en Abril de 1944, se decidió abandonar el pueblo y así después de una procesión al paraje de Los Conejos. Aunque el trazo del nuevo pueblo era muy similar al antiguo se dio la posibilidad de una reorganización de acuerdo a nuevas alianzas vecinales. Una vez concluida construcción de las nuevas casa, los hombres de San Juan se quedaron sin oportunidades de trabajo ante la falta de tierras laborables, por lo que acudieron a los personajes con mayor influencia política: Victoriano Anguiano, Rafael Ortiz (radicado en Uruapan después de la erupción) y Rafael Hinojosa, éstos aprovechando conexiones políticas y el momento de la puesta en marcha del “Programa Bracero” consiguieron prioridad en la tramitación y permiso para colocar a los hombres de San Juan como jornaleros agrícolas en los Estados Unidos. Lo que dejó en la comunidad principalmente niños, mujeres y ancianos, esta relación ayudó a reforzar los valores tradicionales de la comunidad (aunque se perdió la lengua purhépecha17). Las mujeres

encontraron en esta época una nueva posibilidad económica a través de la confección y venta de bordados.18 Con el renacer de la comunidad

también llega quien sería su líder moral por muchos años, el padre Alberto Mora Esqueda; quien de paso fue el arquitecto de la nueva catedral que se ha convertido en una importante atracción turístico-religiosa, la que tiene una estrecha relación con el comercio local, actividad mayormente ligada al género femenino en el lugar. Imagen de las ruinas de San Juan de las Colchas Es en este punto donde se pasa del referente del volcán a la empresa forestal, de la miseria generalizada por la catástrofe natural, a ser un caso ejemplar de esperanza, en palabras del prestigiado Gonzalo Chapela, San Juan tiene el mérito “de haber marcado fronteras en el ámbito nacional a las utopías posibles
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De acuerdo con una comunera entrevistada en la empresa forestal en julio de 2007, la discriminación ejercida por personas ajenas a la comunidad, sobretodo de Uruapan, fue llevando a que, para evitar maltratos, los padres dejaran de hablarle en su lengua natal a los hijos. 18 Nuevo San Juan también fue conocido como San Juan de las Colchas.

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para un vasto sector de población que habita en los bosques y selvas, y significado una muestra de viabilidad de un proyecto nacional en el que los campesinos sean protagonistas” (Bofill, 2005:20). 1.1.3 Los antecedentes de la empresa forestal Con respecto a la explotación del bosque ya se ha mencionado que a finales del siglo XIX y principios del XX fueron compañías extranjeras las que recibieron los permisos para hacerlo, mientras que en las décadas posteriores a la Revolución Mexicana la situación no cambio mucho, ya que sólo en los sexenios de Lázaro Cárdenas del Río (1934-1940) y el de Luis Echeverría Álvarez (1970-1976) se puede hablar de un esfuerzo por evitar que los bosques estén a merced del capital privado. En 1931, Cárdenas como gobernador de Michoacán trató de devolver, mediante la Ley de Restitución de Bienes Comunales, los bosques a las comunidades indígenas (Bofill, 2005:68), esto después de haber nulificado los contratos de explotación que habían sido firmados con las compañías transnacionales a inicios de ese siglo. Prácticamente al terminar la presidencia del General Cárdenas los bosques de la meseta estuvieron de nuevo a merced de los interese privados, nacionales y regionales. El caso de la familia Dóddoli es representativo de esta época, ya que fue la principal responsable del aserrío de los bosques de la comunidad. A partir de 1951 se decretó una veda forestal que no llegó a su fin hasta 1972, la cual lejos de proteger los bosques generalizó la explotación irracional del mismo, sin dar oportunidad a los poseedores del bosque de organizar un manejo adecuado.19 En esa época además de los empresarios regionales, comuneros en busca obtener un ingreso y empresas de otros estados llevaron a cabo una tala inmoderada que puso en riesgo la zona, es necesario tomar en cuenta que el volcán había ya devastado una cantidad importante de bosque. De nuevo la escrituración de parcelas hizo su aparición ya que con este tipo de títulos es más sencilla la explotación del bosque, la explotación de bosques

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Este sigue siendo un caso que aún en la actualidad podemos ver en Pátzcuaro, donde sus derechos de veda datan de 1936, “[lo] que se traduce en una limitación para presentar programas de manejo por las comunidades de ese municipio” (López Paniagua, 2007:41). En este municipio se encuentra Cuanajo que es una comunidad celebre por sus muebles artesanales, pero que por estas mismas afirmaciones nos hace pensar que la madera que utilizan es de origen clandestino.

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comunales requiere permisos que se expiden a nivel federal además de un 5% de pago a la comunidad por derecho de monte (Bofill, 2005). Como resultado de la veda la única forma legal de explotación era la resinación, a pesar de esto la empresa resinera de Rafael Ortiz dejó de funcionar en 1959 y sus derechos le fueron relegados a Pablo Dóddoli quien traslado esta resinera a Uruapan en 1968. Por otra parte organismos de corte gubernamental pusieron en marcha el proyecto de dos resineras que ayudaran a las comunidades a ser participes de la riqueza que generaba la explotación de sus bosques, en ese tenor es que San Juan se adhiere a la resinera comunal “Emiliano Zapata” de Uruapan, con la que trabaja de una manera cooperativa, dicho principio se mantiene aún cuando San Juan tiene su propia planta productora de Aguarrás y Brea (inaugurada en 1991). Es en el periodo de Echeverría que se sientan las bases de lo que posteriormente sería la empresa forestal comunal. Con la culminación de la veda forestal y una nueva legislación en materia de explotación forestal, este proceso acompaña elementos que habrán de ser cruciales para el futuro de la producción maderera, la creciente producción de celulosa y papel, el aumento de los pequeños empresarios de aserrío y el auge de la plantación de aguacate. La introducción del aguacate en la región implicó un gran negocio esencialmente para los grandes empresarios (en su mayoría originarios de Uruapan y, generalmente, antes dedicados a la explotación del bosque); dado que el municipio de Nuevo San Juan se presta para dicha explotación por estar ubicado en una zona geográficamente apta, a partir de los años setentas se volvió un blanco de los intereses de tales empresarios. En toda la región del estado de Michoacán el crecimiento de este cultivo fue de 650% entre 1980 y 1991 (Bofill, 2005:79). San Juan no se vio exento de este crecimiento caótico y para el año 2000 había un total de 8,500 has de aguacate, lo que representa el 10% de las del estado. De éstas el 77% estaban en manos de propietarios privados (Bofill, 2005:80), los altos costos que la inversión de este cultivo representan son una muestra de que sus principales participantes son grandes empresarios que tienen acceso a tecnología y el crédito, ellos perciben altos

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índices de rentabilidad, lo que no se puede decir en el caso de los ejidatarios y comuneros.20 El cultivo de aguacate ha resultado altamente dañino para el bosque, pues es normal que se lleguen a incendiar predios con la finalidad de pedir a las instancias gubernamentales el cambio de uso de suelo, además del clandestinaje con la finalidad de producir caja de empaque. En el año de 1975 nace la Unión de Ejidos y Comunidades Indígenas Forestales de la Meseta Tarasca “Luis Echeverría Álvarez” (Uecifomet-LEA), esto con el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas como subsecretario Forestal siendo intermediario en el proceso. Además del intento de apoyar a que las comunidades se reapropien de sus recursos, a través de la organización campesina21, también trataba de dar impulso a la producción de papel y celulosa (en la que México tiene déficit22) de manera integrada. Los conflictos que se han sido parte de las comunidades con bosques se arrastran de hace ya varias décadas, pero a pesar de la supuesta intensión de apoyo a las comunidades en la resolución de dichos conflictos, estos se han ido acrecentado, mostrando que en realidad para los intereses de los grandes capitales de la región, se han beneficiado de la lucha entre comunidades pues así les es más fácil llegar a apropiarse de extensiones de tierra para explotarlas en su beneficio. La creciente concientización por parte de los campesinos y comuneros de la región les ha permitido afrontar este tipo de dificultades a través de la utilización de una identidad étnica en beneficio de la unidad y la reapropiación productiva de la meseta purhépecha. Es así que en 1976 da inicio la Uecifomet-LEA, en este marco se buscó superar conflictos entre comunidades por linderos de tierras y trabajar de manera conjunta, tarea que no resulto nada fácil; pero que se pudo llevar a cabo con la participación de líderes e cuadros
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Los grandes empresarios tienen un rendimiento de 10.8 ton/ha, en el caso de los pequeños y medianos productores, en los que se incluyen ejidatarios y comuneros con huertas de 4 ha en promedio tienen rendimientos de 8.4 ton/ha (Bofill, 2005: 80-81). 21 Tratando de modernizar el sector, darle un reordenamiento a los recursos, evitando así el clandestinaje y reorientando la producción a la articulación con la industria de papel y celulosa. 22 (…) el uso de papel reciclado obedece más bien a la insuficiencia de celulosa para hacer papel en el país, puesto que la demanda de fibras es del orden de los 5 millones de toneladas anuales y sólo se producen en el país 400 mil toneladas de celulosa, por lo que el déficit debe cubrirse con fibra secundaria tanto nacional como importada (Molina & Monreal, 2004).

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intelectuales de la comunidad comprometidos como Guadalupe Rangel,23 que con la consigna de la tradición histórica nicolaíta inclinada a apoyar a las clases más humildes se entrego, desde las filas de la Confederación Nacional Campesina (CNC) a la empresa de ser presidente del primer consejo administrativo de la Unión24 (Bofill, 2005:93). En 1977 San Juan consiguió su primer permiso por medio de la Unión, este permiso de limpia y saneamiento [del monte] que le permitiría a la comunidad aprovechar las maderas muertas (Bofill, 2005:91). Para 1979, con base en un estudio dasonómico (realizado por una consultoría contratada por la Subsecretaría Forestal), se le permitió a San Juan la corta de madera verde para diez anualidades (1979 – 1989) (Bofill, 2005:92). Dicha explotación se llevo a cabo bajo el Método de Ordenación de Montes o de Bosques Irregulares (MMOBI). En este primer estudio se vislumbra ya la elevada capacidad productiva de la región, esto debido a que San Juan representa la mayor superficie total del estudio, 19,121 ha, con un permiso de explotación de 55,000 m3, 40 mil de pinos y 15 mil de encino y otras hojosas25 (Bofill, 2005:93). Consecuencia de estas cualidades San Juan quedó vinculada a Celulosa y Papel de Michoacán S.A. (Cepamisa). En estas épocas inicia un proceso de recuperación de escrituras por parte de la comunidad, puesto que los mismos principios de la propiedad comunal no conciben la existencia de “pequeña propiedad” dentro de la misma. Los pequeños propietarios fueron beneficiados además de la oportunidad de ser participes de la organización comunal, con la oportunidad de recibir el aprovechamiento directo de los recursos de estos predios. Sin duda el valor de la Uecifomet-LEA como intento de integración industrial regional reside esencialmente en dar impulso a la Empresa Forestal de la Comunidad Indígena de Nuevo San Juan Parangaricutiro 26,

desafortunadamente esto no trascendió a otras comunidades, aunque en un
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Licenciado en Derecho por la UMSNH. Lo que en no resulto nada fácil, para el caso de San Juan el que Rangel fuera originario de Paricutín ya le traería un problema desde el inicio. 25 Por problemas administrativos dentro de la Unión estos volúmenes no fueron ejercidos. 26 La Unión constituye en cualquier caso, el precedente y el motor indiscutible del proceso de lucha emprendido por la reapropiación productiva en San Juan (Bofill, 2005:98).

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inicio la Unión consiguió comprar maquinaria para la creación de caminos y la construcción de una oficina y aserraderos en Uruapan, pero la sospecha de corrupción así como del manejo de intereses políticos hicieron que los problemas comenzaran a destruir la organización, problemas de corte administrativo no permitieron que los niveles autorizados de explotación se ejercieran en el año de 1979, mientras que en 1980 no se realizaron aprovechamientos, es decir, la segunda anualidad no fue ejercida (Bofill, 2005:97). Con múltiples obstáculos tanto de la dirección de la Unión como de la misma Subsecretaría Forestal (con la presunta inconformidad del mismo Ing. Cárdenas), San Juan abandonó esta organización y optó por realizar los aprovechamientos por sí misma. Pero continuó abasteciendo a la Unión en su contrato con Cepamisa, lo que le dio vida artificial por un tiempo, pero en 1984, ante la desbandada de comunidades la Unión llegó a su fin. 1.2 El contexto agrícola nacional A través de los distintos periodos en la historia de México la tenencia de la tierra ha sido el centro de grandes cambios económicos y sociales, la agricultura es parte de la cultura del pueblo mexicano, aunque éste se encuentra cada día alejado del campo y concentrado en los centros urbanos, el primero sigue siendo objeto de identidad y parte central del imaginario popular. La Revolución de 1910 marcó el inicio de una nueva vida nacional; pero dicho conflicto se fundó en la exigencia de parte de los campesinos e indígenas de acceder a la tierra de la cual se habían visto desprovistos a partir de las leyes de Reforma, situación que se había agravado en el Porfiriato, hasta tornarse intolerable. El reparto agrario, llevado a cabo sobre todo en el periodo cardenista, fue base para una nueva organización que le serviría de base a México para poder industrializarse y rayar así, en la modernidad. 1.2.1 El sector agropecuario mexicano, entre el manejo colectivo y el privado La propiedad comunal de la tierra es por antonomasia la forma a través de la cual han tenido acceso a ella las poblaciones originarias de nuestro país y de América Latina. Es así como podemos entender que de acuerdo con José Martínez Cobo (1981) son comunidades, pueblos y naciones indígenas los que, 25

teniendo una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la invasión y precoloniales que se desarrollaron en sus territorios, se consideran distintos de otros sectores de las sociedades que ahora prevalecen en esos territorios o en partes de ellos. Constituyen ahora sectores no dominantes de la sociedad y tienen la determinación de preservar, desarrollar y transmitir a futuras generaciones sus territorios ancestrales y su identidad étnica como base de su existencia continuada como pueblo, de acuerdo con sus propios patrones culturales, sus instituciones sociales y sus sistemas legales. En esencia la propiedad comunal es un cambio en términos del sujeto jurídico que posee la tierra, en lugar de serlo una persona o corporación lo es toda la comunidad, o un colectivo de personas. La propiedad comunal es una de las tres principales formas de propiedad, junto con la privada y la gubernamental. En el caso de determinados recursos naturales, como los mantos acuíferos y la atmosfera que no pueden ser, o lo serían muy difícilmente, simplemente privados o públicos, la propiedad comunal ha probado su efectividad. A diferencia del caso de la tragedia de los comunes, en donde la propiedad colectiva es en realidad ausencia de propiedad, en la propiedad comunal hay un grupo de dueños definido, con obligaciones y derechos de propiedad; por lo que ésta es más una “propiedad privada” pero colectiva.27 Como se ya se mencionó, esta propiedad comunal es una herencia prehispánica (incluso prehistórica) que se ha ido adaptando hasta la actualidad. Con el establecimiento de la colonia se respetaron ciertas tierras, obviamente no las mejores, como comunales dentro de la institución de la república de indios.28 A mediados del siglo XIX las políticas liberales estuvieron cerca de desaparecer la propiedad comunal a través de las leyes de desamortización. Leyes que con justa razón buscaban neutralizar el poder de la iglesia como latifundista a favor del naciente Estado-nación, a la vez que liberalizaban las tierras para una más eficiente acumulación de capital, pero que dañaron de manera terminante la propiedad indígena de todo el país. No era de extrañar
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Como es el caso de una corporación (Barton y Merino, 2004). Para el caso náhuatl las tierras de los barrios indios recibían el nombre de Calpullalli o Calpulli, las tierras pertenecían al barrio, pero el usufructo a las familias (Rojas, 1982), los rasgos cooperativos de esta organización radicaban sobretodo en el manejo del agua, las familias se unían para hacer acequias (apantli) y para su conservación en ollas (tlaquilacáxitl). Las leyes de la Nueva España procuraron mantener la organización original sin lograrlo del todo.

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que algunos grupos indígenas añoraran la colonia, pues aunque se encontraban “tutelados” de manera total por la corona, existía certeza con respecto a la tierra y la tierra para los pueblos originarios al igual que el territorio son más que simple medio de producción, es el espacio de la vida.29 La libertad republicana tenía un costo muy alto para las comunidades indígenas (Becerril, 2003). Este modelo liberal se vio llevado hasta sus últimas consecuencias por el gobierno porfirista (1876-1911) junto con esto se dio una rigidez centralista justificada en las crisis que se sucedieron desde la independencia hasta la llegada al poder de Porfirio Díaz. La “propiedad privada”, fue pretexto para el despojo de las comunidades indias a favor de una nueva hegemonía latifundista de hacendados nacionales y extranjeros; para quiénes fue incluso legal expropiar a los indios de sus tierras,30 una consecuencia de esta expropiación masiva de tierras fue una importante cantera de mano de obra india dispuesta a ser asalariada; aunque en algunos casos más que asalariados se volvieron prácticamente esclavos de las haciendas. En el estado de Michoacán, la figura jurídica de la comunidad desparece el 27 de febrero de 1877.31 Fue en este periodo que llegaron las principales empresas explotadoras de los bosques de la región de la meseta y explica la participación de comunidades como San Juan en la Revolución de 1910. 32 Con el fin del conflicto armado y la Constitución de 1917 se inició una reestructuración de la vida económica, política y social del país que por fuerza debía pasar por una reforma agraria. Múltiples propuestas se generaron, siendo tal vez las más importantes las propuestas zapatista y villista, que en

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Como menciona Rodolfo Stavenhagen (1974): El indio trabaja la tierra; deja de ser indio –cultural y psicológicamente– cuando se separa de ella. El trabajo de la tierra está íntimamente ligado a la organización social del grupo (linaje o tribu), y a la organización y las creencias religiosas. El indio necesita la tierra porque sin ella pierde su identidad social y étnica. 30 Ricardo Pozas menciona en su trabajo Chamula (1959) el caso de un gobernador de Chiapas que denunció la existencia de propiedades comunales indias y así se apoderó de la esa tierra. 31 Los títulos virreinales siguen siendo hasta el día de hoy, el único elemento jurídico que algunas comunidades poseen para constatar la posesión de sus tierras; el mismo Emiliano Zapata recurrió a estos documentos para exigir la restitución de las tierras históricas de los campesinos e indios de su región. 32 Para Pipitone esta revolución fue el primer acto socialmente moderno de la historia de México: la irrupción de las masas –y especialmente las desheredadas masas campesinas– en los terrenos de la política nacional.

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cierta

medida

tuvieron

eco

en

las

facciones

más

progresistas

del

constitucionalismo (sobretodo herederos de Flores Magón y el Partido Liberal Mexicano). Hasta principios de los años treinta las tierras repartidas habían sido solamente las de mala calidad y para muy pocos;33 a partir de la llegada de Lázaro Cárdenas del Río a la Presidencia de la República (1934-1940) la reforma agraria se lleva de una manera radical, se expropió a los 13 mil latifundios que seguían controlando en el país más de mil hectáreas cada uno para generar ejidos que, como propiedad colectiva inalienable, debían convertirse en la nueva base de empresas agrícolas colectivas vinculadas al Estado por medio de crédito oficial (Pipitone, 1995).34 Para Michoacán, antes que para el resto del país, se dio un avance en la aplicación de la reforma agraria cuando en 1931, siendo gobernador Cárdenas del Río decretó la ley de Restitución de Bienes Comunales, con lo que la comunidad indígena pasó a ser comunidad agraria, representación jurídica posrevolucionaria, con la misma estructura orgánica e institucional del ejido, así se ponía fin la era de las haciendas del porfiriato.35 Lo que no quiere decir que la restitución de tierras se diera automáticamente, pues sería necesario seguir un proceso legal que partiera de la presentación de los documentos virreinales o “primordiales”. Empero, no fue hasta 1958 que se expidió el Reglamento de Confirmación de Bienes Comunales y no es hasta 1971, con la Ley Federal de la Reforma Agraria, que se reconoce jurídicamente el estatus legal adscrito y distintivo de la comunidad indígena como corporación agraria (Espín, 1986; Vázquez, 1992 y Bofill, 2005).36 Para Dietz (1999), quién estudió específicamente la región Purhépecha, esta falta de voluntad por dar resolución a esta ley tiene su raíz en la necesidad del Estado-Nación de imponerse ante la comunidad que se le presenta como un

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Solamente una décima parte de los campesinos (menos de 700 mil individuos) había recibido tierras de baja calidad que se incorporaban por primera vez al cultivo (Córdoba, 1977). 34 A principios de los treinta, el ejido controlaba menos del 15% de la superficie agrícola, a finales de la década controlaba ya cerca del 50%. 35 En este periodo, Cárdenas decretó la nulidad de todos los contratos de explotación forestal que habían sido otorgados a empresarios privados antes de 1909 y declaró que las comunidades podían acceder a su bosque a través de cooperativas para la producción. 36 En Michoacán la resolución presidencial de Restitución de Bienes Comunales se ha ido dando en diferentes años y décadas para cada comunidad, van desde los 50‟s con Santa Fe de la Laguna hasta los 90‟s como es el caso de Nuevo Parangaricutiro.

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desafío a su acción totalizadora. Es así que también el Ejido no se puede comprender sin la acción oficial del Estado; así como algunas tierras fueron repartidas para convertirse en ejidos, también tierras comunales fueron transformadas a esta institución. El Ejido finalmente se convirtió en la agencia agraria del Estado, pero también hay que señalar que esta acción del Estado explica en cierta medida el triunfo de este tipo de propiedad colectiva. La propiedad colectiva o comunal actual es por una parte la recuperación de las instituciones prehispánicas pero reformulada a través de la reforma agraria del siglo XX.

1.2.2 De la reforma agraria a la liberalización del campo Una vez establecido en la Presidencia de la República, Lázaro Cárdenas extendió el proceso que ya había dado inicio en Michoacán, por primera vez los recursos forestales son protegidos ante los predadores intereses de la iniciativa privada. El gobierno cardenista puso en marcha una política de incentivos para el establecimiento de cooperativas; así el Estado sería de nueva cuenta el tutor de la acción de los pueblos indígenas; pero al menos les daría los derechos de esta acción sobre sus recursos. El sexenio cardenista fue el momento más importante para el cooperativismo mexicano, las instituciones vinculadas al cooperativismo iban desde una escuela cooperativista hasta la ley cooperativa de 1 938, al finalizar el sexenio, había 1 715 cooperativas en todo el país (Rojas, 1982).37 Una vez finalizado el gobierno de Cárdenas los interese privados fueron avanzando frente a las iniciativas populares, que a través de cooperativas y de las corporaciones de trabajadores y campesinos que se habían promovido en el sexenio. Los años del desarrollo estabilizador trajeron un importante impulso al país en términos de un ensanchamiento del aparato industrial, este proceso
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Durante todo el siglo XIX el cooperativismo se llevó de la mano con el movimiento obrero y sindicalista, como es el caso de las colonias que, inspirados en Owen y Furier, fundaron obreros mexicanos a principios de la década de 1880, en estas colonia cooperativistas se creaban espacios utópicos que eran definidos como el principio de la felicidad de la clase obrera; el ejemplo más claro fue la Colonia de Tlalpizalco (municipio de Tenancingo, Edo. De México) que recibió el nombre de Gral. Porfirio Díaz (Rojas, 1982). Esta comunión llegó a su fin en el sexenio cardenista, cuando el cooperativismo recibió diversos ataques por parte de las dirigencias sindicales incorporadas al Estado.

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recayó sobre los hombros del campo mexicano que cada día eran menos fuertes, pero sobretodo, cada día las contradicciones y la pobreza iban en aumento en las zonas rurales. La modernización vía el mejoramiento tecnológico del campo es conocida como la Revolución Verde, dicha Revolución tecnificó el campo pero también marcó la desigualdad. A pesar de este esfuerzo la participación de la producción agrícola disminuyó de manera definitiva, si a principios de la década de los cuarenta el sector agrícola tenía una participación del 20% en el PIB, para finales de los setenta éste ya no representaba el 12% del PIB (Herrera, 2008). El impulso cooperativista fue retomado en la década de los setenta por el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, un gobierno caracterizado por su pretensión de reactivar el pacto social que después de la represión de 1968 carecía de toda legitimidad a la vez que buscaba la reafirmación del liderazgo del Estado y un aumento significativo del gasto público en programas sociales, por lo menos a los industriales nacionales les pareció el peligro de una vuelta al cardenismo y su política de organización de los trabajadores y campesinos.38 La supuesta “apertura democrática” de Echeverría iría acompañada de un cambio en el modelo de desarrollo estabilizador, que más allá de los aspectos positivos ligados al ensanchamiento del aparato industrial; trajo consigo el agotamiento dinámico de la agricultura, la excesiva urbanización, el rezago en sectores estratégicos como la electricidad, educación, transporte, salud, etc., el estancamiento de los ingresos fiscales del Estado y la escaza eficiencia de un aparato industrial que había crecido entre protección, subsidios y mercados cautivos (Pipitone, 1995). Como se mencionó, buena parte del costo del desarrollo estabilizador fue cubierto el sector agrícola a un costo de marginación y desigualdad; en los años setenta ya era evidente la creciente polarización del campo mexicano, por una parte una agricultura campesina temporalera y dedicada esencialmente a los cultivos de subsistencia con muy bajos rendimientos,39 y una agricultura
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Resulta paradójico que uno de los sexenios más sangrientos en términos de represión a los movimientos populares y estudiantiles, fue también para los empresarios y la derecha nacionales, etiquetado de gobierno populista, y en casos extremos hasta comunista o por lo menos simpatizante de dicho sistema. 39 En el caso del maíz de temporal es común encontrar rendimientos inferiores a 1.5 ton/ha, esto frente a las 7 ton/ha de EEUU y las entre 3.5 y 4 ton/ha de los cultivos comerciales (Pipitone, 2005). De los 28

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comercial tecnificada que concentraba ya en ese tiempo grandes espacios de tierras de cultivo. Estas dos caras del campo también se pueden ubicar geográficamente, los estados de mayor concentración de ejidatarios son Oaxaca, Veracruz, Estado de México, Chiapas, Michoacán y Guerrero; característicos por su producción campesina. Cuadro 1.2.1 PIB agropecuario y población 1960-1990 (tasas medias anuales) 1960-1970 1970-1980 PIB agropecuario 3.7 3.4 Población 3.5 3.3 Fuente: Pipitone, 1995.

1980-1990 1.0 2.0

En las demás zonas del país abundaban, ya para ese momento (previo a la contra-reforma del artículo 27 en 1992), los latifundios de nuevo tipo y era claro que para principios de los años noventa, el Ejido (al mismo tiempo tutelado, protegido y marginado) ha sufrido un proceso de politización gubernamental que ha hecho de él un notable instrumento de control político y una pobre instancia productiva (Pipitone, 1995). De igual manera, los ejidos se quedaron a medio camino, sin poder ser una institución cooperativa (en su inmensa mayoría) y sin permitir de manera formal el manejo privado de la tierra, aunque en la realidad así funcione.40 El Estado, lejos de procurar resolver las graves desigualdades y romper con el clientelismo político que le había caracterizado, a principios de los noventa, dando continuidad al proceso de liberalización de la economía que se venía gestando desde diez años antes, abandonó al campo a los vaivenes de los agentes económicos, lo que de manera automática se tradujo en un aumento de la marginación y la desigualdad en el medio rural. 1.2.3 El TLCAN y el campo mexicano El cambio que se fue dando en el campo operaba en función del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que desde la entrada de México en el Acuerdo General sobre Comercio y Aranceles (GATT por sus

000 ejidos que había a principios de los noventa, 18 000 tenían al maíz como cultivo dominante, sólo 17% eran tierras de riego y 11 000 recibían algún tipo de asistencia técnica. 40 Aún en las comunidades indígenas (como hace constar Stavenhagen, 1974) el manejo es a través de parcelas exclusivas de una familia y que se va dividiendo, la única diferencia es que ésta no puede ser enajenada.

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siglas en inglés) en 198641. Llama la atención desde un primer momento lo precipitado del paso de este país por el libre comercio, en menos de 8 años ya formaba parte de un área de libre comercio con dos países desarrollados. El Tratado fue “innovador” en ciertos aspectos, uno de ellos al incorporar por primera vez a tres países con economías asimétricas en un pacto con compromisos simétricos en una zona de libre comercio que incorpora aspectos y sectores que sólo se incluyen en mercados comunes o uniones económicas.42 Para la agricultura mexicana el panorama cambiaba

drásticamente, el gobierno de Salinas de Gortari (1988-1994) declaraba concluida la reforma agraria y permitía la enajenación de tierras ejidales a través de la reforma al artículo 27 constitucional; condición necesaria para la “integración” con los mercados de EEUU y Canadá. Otra innovación significativa del TLCAN fue el hecho de que el sector agropecuario se sometió plenamente al proceso de desgravación arancelaria, mientras que incluso en los mercados comunes y uniones económicas entre países desarrollados, el sector agropecuario fue excluido o amparado por políticas especiales (Puyana y Romero, 2006), como es el caso de la Política Agropecuaria de la Unión Europea. México en un primer momento tuvo la intención de excluir el maíz y frijol del acuerdo, pero esto implicaría que EEUU excluyera el tomate, los cítricos, el azúcar y otras legumbres que le interesaban a México, por lo que se optó por negociar y aplicar tiempos y condiciones para la apertura total de dichos sectores de la economía agropecuaria. Estos plazos tendrían como límite 15 años, culminando en 2008. Dichos plazos habrían de implicar reducciones arancelarías y aumentos graduales en los intercambios a realizarse. México en múltiples ocasiones importó maíz amarillo por encima de lo establecido por el Tratado y sin arancel, sobre todo para satisfacer las exigencias de grupos productores, mientras que EEUU nunca hizo esto. El TLCAN no prevé mecanismos compensatorios o transferencias para acelerar el crecimiento de sus miembros menos desarrollados, lo que si fue estipulado en la UE. Es clara la distancia que existe entre las productividades en el terreno
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Vale la pena señalara que el GATT nació en 1948 en la ciudad de la Habana, Cuba y que México todavía en 1981 rechazó participar en el mismo. 42 El TLCAN integra asimetrías inéditas: la potencia económica, política y tecnológica mundial con país en desarrollo (Puyana y Romero, 2006).

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agrícola por parte de EEUU y Canadá con el campo mexicano. Para estar en capacidad de competir con EEUU, el empleo sectorial debería reducirse en México casi 60% (lo que es prácticamente insostenible para cualquier economía), en el periodo 1997-1999 el empleo agropecuario representaba el 20.9% del total en México, mientras que en EEUU no rebasó el 3%, en Canadá representó el 3.8% y el promedio de la OCDE fue de 7.9%. De igual manera la inversión pública en el sector es sumamente baja y sólo representa el 17% de lo que se requiere para que ésta sea un catalizador del crecimiento agropecuario (Puyana y Romero, 2006). La reorientación del campo mexicano fue acompañada de programas distintos, primero Alianza para el Campo que entró en vigor en 1996, tendiente a descentralizar los apoyos destinados al campo, su influencia se vio acrecentada con la incorporación del programa PROCAMPO. Estos programas apoyados por el Banco Mundial (BM) tienen como meta generar un desarrollo integral y rebasando la visión sectorial que había prevalecido anteriormente. 1.2.4 El sector forestal La explotación extensiva de los bosques nacionales coincidió con las reformas liberales que fueron despojando a las comunidades indias de sus recursos; en ese momento la explotación forestal jugó un papel significativo por la introducción del ferrocarril y la subsecuente construcción de vías férreas. A finales del siglo XIX la explotación forestal estaba en manos de empresas extranjeras que abarcaban todo el país. Los cambios que la Revolución Mexicana trajo consigo para el campo por fuerza debían pasar por el sector forestal, principalmente en tierras de manejo colectivo, tanto comunal como ejidal; por lo que ha estado sujeto a los cambios que en esta institución se han dado a lo largo del siglo XX. Y es en ese siglo en el que se han puesto en marcha distintos mecanismo para acceder a los bosques, desde los inicios en que la explotación forestal era ejercida por empresas extranjeras como la Mexican Finance Company y la Michoacana Transportation Company, las ventajosas condiciones que estas empresas tenían para aprovechar la madera del país sin dejar beneficios para las comunidades fue uno de los muchos motivos por los que se llevó a cabo el

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conflicto armado de 1910. A partir de 1932 se dan los primeros intentos para que las comunidades, dueñas del recurso, entren a los montes a aprovechar la madera; pero veinte años más tarde se decreta una veda que lejos de cumplir sus cometidos, hace del clandestinaje una práctica recurrente en las comunidades y no será hasta 1972 que las comunidades tengan de nueva cuenta la oportunidad de, a través de cooperativas y organizaciones de segundo nivel, aprovechar sus recursos forestales. Tres leyes distintas se sucedieron en el transcurso de los siguientes veinte años, siendo la última una ley destinada a incentivar la producción comercial vinculada al mercado exterior. Los bosques de México aportan más que recursos económicos y su valor en términos de biodiversidad y servicios ambientales son difíciles de cuantificar y no es posible abordar ese tema como amerita en este trabajo; pero vale la pena señalar que México ocupando solamente el 1% de la superficie continental del planeta, es hogar de cerca de una décima parte de las especies de vertebrados terrestres y plantas conocidas por la ciencia. Los bosques y selvas del país hospedan a una gran parte de estas especies. México es el país con mayor número de especies de pinos, alrededor de 72 y posee cerca de 130 especies de encino, ambos géneros tienen una tasa de endemismo de cerca de 70% (Barton y Merino, 2004). La deforestación en México ha sido más marcad en espacios tropicales. De acuerdo con el Inventario Nacional del Uso de la Tierra (2000) en el periodo que va de 1976 a 2000 hubo pérdidas forestales de 0.25% para bosques templados y de 0.76% en el caso de los bosques tropicales. En términos absolutos esto significa una pérdida anual de 86.718 ha de bosque templados y de 263.57. 43 No existe una sola postura con respecto a la causa de esta deforestación; pero la excesiva demanda de productos agrícolas ante el drástico aumento de la población nacional y mundial en la segunda mitad del siglo XX parece explicar mejor esta situación; vale la pena mencionar que es en las zonas de manejo comunitario

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Los mismos David Barton y Leticia Merino (2004) mencionan que para algunos investigadores estas cifras son bastante conservadoras y ponen de ejemplo que el 40% de la Selva Lacandona histórica se había perdido para 1995, mientras que otros consideran que sólo queda 27% de las selvas tropicales secas del país.

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(concentrada en bosques templados) es donde los grados de deforestación han sido menores (Merino y Segura, 2002, Barton y Merino, 2004). En términos estrictamente comerciales la producción forestal tiene poca relevancia para el país, a principios de los noventa no representaba más que el 1% del PIB, desde 1987 cayó en un 25%, época también en que con relación al presupuesto de agricultura solamente representaba el 4%. El manejo forestal se concentra en tres estados: Durango, Chihuahua y Michoacán; en donde se ubican el 63% de las instalaciones del país. Es ya un lugar común en la literatura que se refiere a aprovechamiento forestales el mencionar que el 80% de los bosques mexicanos se encuentra en manos de ejidos y comunidades agrarias,44 pero es prácticamente imposible conocer en cuántos de estos espacios se realizan aprovechamientos, menos aún conocer si estos tienen Empresas Forestales Comunitarias (EFC‟s), puesto que, aun cuando hay ejidos en todo el país que tienen permisos de aprovechamiento, muchas veces estos son realizados por empresas ajenas a la comunidad. En Michoacán se estima que sólo el 10% del área forestal está bajo manejo y únicamente 3% de los ejidos forestales tienen extracciones autorizadas, mientras que dos tercios de éstas son comunidades rentistas (Merino et al., 2000).45 Lo que es un hecho es que al estar la mayoría de los bosques en terrenos comunales y ejidales tenemos una idea clara del fuerte contenido social de la acción por la reapropiación forestal en México. 1.3 La evolución de las EFC’s en México Para Barton y Merino (2004) el desarrollo de las EFC‟s se puede estudiar a partir de tres periodos que son delimitados por las diferentes políticas que se promovieron desde el estado para la forma en que las comunidades habrían de acceder (o no) a sus recursos forestales: 1.3.1 Intentos incipientes 1932-1970. Los primeros intentos por dar posibilidad de ejercer los aprovechamientos forestales a las comunidades habrían del gobierno de Lázaro Cárdenas del
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Esto fue resultado de haber dejado para el reparto tierras consideradas carentes de valor. Aunque el rentismo es un concepto histórico de una época determinada de las políticas forestales en México, en la actualidad hace referencia a las comunidades que no participan de manera alguna en la extracción y transformación de la madera que venden en pie por lo general.

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Río, quien siendo gobernador de Michoacán observó la explotación desmedida que las empresas extranjeras habían hecho en el estado, por lo que canceló todos contratos previos y promovió la organización de las comunidades para que, a través de cooperativas, pudieran acceder a sus recursos. Consideraba que en las comunidades indígenas existía madera necesaria para impulsar la industria nacional y que estas comunidades podrían mejorar sus niveles de vida al realizar la explotación del recurso bajo la tutela del Estado. Para el sector forestal los años posteriores al gobierno del general Cárdenas fueron negativos en muchos aspectos. Desde la llegada de Manuel Ávila Camacho (1940-1946) a la presidencia los industriales de la madera procuraron frenar el impulso cooperativista de las era cardenista. En esta época la explotación y transformación de la madera queda en manos privadas, privilegiando a los empresarios regionales y nacionales, trayendo como consecuencia el fenómeno del rentismo, que consiste en comprar a los campesinos la madera en pie a precios ínfimos a través de un permiso forestal de corto plazo, quedando todas las actividades técnicas y de transformación como exclusivas de los contratistas. Ante la sobreexplotación forestal, durante el gobierno de Miguel Alemán (1946-1952) se establece una veda generalizada que no es levantada hasta 1972. Esta veda solamente acrecentó el problema, haciendo del clandestinaje una práctica común de muchas comunidades, mientras que la explotación “legal” solamente es ejercida por la Unidades Industriales de Explotación Forestal (UIEF).46 En esta época en el estado de Michoacán además de la explotación clandestina que hacen algunos empresarios comienza a aumentar la recolección de resina como la única práctica por la que pueden acceder al bosque, tanto comuneros como ejidatarios, pero también comienza a generalizar la parcelación de tierras con este propósito, lo que también fue incentivado por empresarios regionales. Entre 1940 y 1970, las diversas administraciones federales pusieron en marcha tres tipos de políticas forestales:

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Esta figura entró a ocupar el lugar de las cooperativas cardenistas. La industria del papel jugó un papel importante para que estas comenzaran a funcionar y así asegurar su abastecimiento.

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El intento por articular los bosques mexicanos al proceso de industrialización del país. Las políticas de veda, generalmente en regiones en donde no había intereses económicos importantes asociados a la extracción de madera. Intentos por dar capacitación a las comunidades con recursos forestales, pero ante todo para ponerlas al servicio de los intereses de los grandes industriales forestales. Se establecieron doce UIEF en todo el país (en Michoacán la veda se mantuvo). Una en Jalisco primero, otra más tarde en Chihuahua, dos en el DF, una en Quintana Roo, dos en Oaxaca y cuatro en Guerrero. Estas UIEF eran expropiaciones parciales a las comunidades valiéndose en el artículo 27. Las comunidades simplemente recibían por contratos de compra-venta un pago por derecho de monte, que no rebasaba el 5% del valor comercial de la madera (Bofill, 2005), y la supuesta preferencia para darles empleo a los miembros de la comunidad. Este tipo de explotaciones dejaría su marca en el país y en la historia de la silvicultura comunitaria al provocar diversas luchas de las comunidades campesinas por detener la devastación tan acelerada de sus tierras. En Durango en 1940 fue asesinado un líder campesino cuando la comunidad de Pueblo Nuevo intentó emprender su propia empresa forestal. Más tarde en los sesenta en Guerrero hubo más de un movimiento para erradicar a las UIEF de las comunidades.47 El joven maestro Lucio Cabañas participó como organizador en estas luchas. También vale la pena mencionar que el primer levantamiento guerrillero inspirado en la Revolución Cubana se dio en una de estas comunidades de vocación forestal, Madera Chihuahua, el 23 de septiembre de 1965. En 1965 y 1966 se establecieron las primeras EFC‟s autónomas en el estado de Durango, luego siguió una en Guerrero y otra en Oaxaca, fruto de las luchas comunitarias, pero aún así las cosas no habrían de cambiar mucho, sobre todo debido a que las comunidades habían luchado sobre todo por la defensa del bosque, de su hábitat, no por el derecho de realizar las explotaciones.
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Años más tarde uno de los objetivos de la Guerrilla de la Costa Grande de Guerrero sería el luchar contra la tala ilegal en las tierras comunales.

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En Michoacán la falta de congruencia de las políticas no dejaron de generar estragos, mientras que por un lado, existía una veda forestal, por el otro se llevaban a cabo políticas indigenistas que incentivaban el clandestinaje, una sobreexplotación forestal por parte de las comunidades que encontraban en el bosque un único medio de generar ingresos mínimos y un aparato de caciques que servían a los intereses de industriales madereros ajenos a las comunidades y que generalmente estaban en contubernio con las autoridades gubernamentales, regionales y estatales. A final de cuentas la veda le permitía a los gobiernos mantener su presencia y así reafirmar su autoridad ante las comunidades. 48 1.3.2 El desarrollo de las Comunidades Forestales Mexicanas 1871–1986 El indigenismo fue otro de los resultados de la modernización cardenista que pretendía llegar e integrar a los pueblos indios al proceso nacional. El Instituto Nacional Indigenista (INI) también participó en la promoción del

aprovechamiento forestal de las comunidades, principalmente a través del Fondo Nacional de Fomento Ejidal (Fonafe) que era un fondo al que se destinaban los derechos de monte pagados a las comunidades. A partir de aquí se conforman las primeras empresas comunitarias. El aserradero de Santa Cruz Tanaco (municipio de Cherán, Michoacán), fundado en 1973, aparece como el ejemplo a seguir en este ámbito. Muchos de los emprendimientos que surgieron a través del Fonafe quebraron en el corto plazo, tal vez su proyecto más ambicioso, una Unión en Campeche fracasó rápidamente por endeudamiento, corrupción por parte de sus dirigentes y la visión común de que la unión era sólo un instrumento de los funcionarios del mismo Fonafe. Otras Unión promovida en Chiapas nació en 1975 y para 1980 ya había desaparecido. El aserradero de Santa Cruz Tanaco de igual manera no funciona desde hace ya algunos años, sólo quedan los vestigios de éste en un paisaje desolado por la desmedida tala de los montes.

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El mismo general Cárdenas participó de las contradicciones en la política forestal de esta época, cuando en 1962 le obsequió a Capacuaro una máquina de sierra-cinta, lo que desencadenó una fiera competencia intracomunal para obtener máquinas propias, por lo que se endeudaban con contratistas forasteros. En lo que Dietz (1999) llamó la ley de la sierra-cinta los bosques michoacanos bajo la veda oficial fueron víctimas del clandestinaje “hormiga” que hacían los comuneros pero con mayor beneficio de intereses foráneos a la comunidad.

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Es remarcable la importancia de la Dirección General de Desarrollo Forestal (DGDF), que funcionó entre 1974 y 1986, en un cambio en las políticas forestales nacionales, ya que por primera vez el desarrollo de las capacidades de las comunidades forestales fue un tema de interés del Estado. Si bien el cambio en las leyes concernientes a la explotación de los bosques cambiaron con la constitución del Programa Nacional de Desarrollo Forestal; en el que por primera vez las comunidades tenían personalidad jurídica para realizar aprovechamientos forestales. Fue la DGDF la que se encargó de procurar que éste se llevará a cabo; esta dirección fue espacio de convergencia de reformadores moderados, de ambientalistas y radicales, de ONG emergentes y de las propias comunidades. El Método de Desarrollo Silvícola (MDS) fue el sistema que introdujo este organismo en los lugares donde se levantaban las primeras vedas. Para finales de 1978 la organización promovida por la DGDF daba como resultado el desarrollo de operaciones forestales independientes en once ejidos y con seis pequeños propietarios, que recibían beneficios superiores entre 50% y 300% a las comunidades rentistas. Aún los años setenta fueron de álgidas luchas por parte de las comunidades para eliminar de sus tierras a empresas privadas y UIEF, Oaxaca representó en este sentido el caso más significativo, un paro contra la empresa Maderas de Oaxaca, su equipo fue secuestrado por la comunidad y así logró en 1977 integrar la primera EFC del estado. En 1980, en la Sierra de Juárez, se integraron organizaciones civiles destinadas a evitar la renovación de la concesión de 25 años de la empresa Fábrica de Papel de Tuxtepec. La silvicultura comunitaria hizo su aparición en esta década como un esfuerzo de reapropiación de los recursos para las comunidades. La ley de 1986, sería la cúspide de la lucha agraria manifestada en una ley que planteaba cambios radicales a favor de las comunidades que se centraban en tres puntos: 1) finiquitar las concesiones a empresas privadas e iniciar un proceso de desmantelamiento de las empresas paraestatales; 2) se requerían estudios más detallados y atentos de los aspectos ambientales para la obtención de los permisos de extracción; y 3) se autorizaba a las comunidades a tener acceso al control de los servicios técnicos a través de organizaciones

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de segundo nivel. Con esta ley las EFC ya cobraban forma como sector por sí mismo. 1.3.3 La Consolidación de la EFC’s 1988-2000 Con el sexenio de Salinas de Gortari además del impacto de la reforma al artículo 27 y el pacto del TLCAN, se suscribe una nueva ley forestal en 1992. Esta ley representa un retroceso después de los logros que la silvicultura comunitaria, pues las comunidades pierden la exclusividad sobre los permisos y los vuelve enajenables; medidas que abren la puerta al retorno al rentismo,49 subsidios altos y libre posibilidad del latifundio (Bofill, 2005). Esta ley privilegia las plantaciones comerciales y orientar al mercado el manejo de los bosques naturales; la pequeña propiedad forestal surgía institucionalmente con un límite de 800 ha pero con la posibilidad de asociarse para desarrollar plantaciones de hasta 20 000 ha (Téllez, 1994). Sin duda muchas de las medidas aplicadas con esta ley ayudaron a hacer más competitivo el sector forestal, pero sólo para beneficio de las grandes compañías y en particular de la industria papelera, simplificando de manera significativa documentación relacionada con las extracciones, el transporte y el procesamiento de productos maderables y privatizaba la provisión de Servicios Técnicos Forestales (Barton y Merino, 2004). Aunque lo previsto por la ley no se cumplió, la desmesura con la que desreguló el sector generó una tala ilegal desmedida. En el caso de Michoacán los antiguos cacicazgos generados por el clandestinaje pasaron a ser nuevos actores hegemónicos de las comunidades gracias a esta paso a la desregulación. Los empresarios rapamontes, promotores de dichos cacicazgos; se sirvieron de sus ganancias a costa de las comunidades para generar fortunas que más tarde habrían de permitirles ser los pioneros del auge aguacatero de la región de Uruapan. Por tanto se puede entender este clandestinaje y la explotación ilegal del bosque como la acumulación originaría de capital (Marx, 2000) para la agroindustria del aguacate que ha cobrado

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Si bien como ya se mencionó algo muy parecido al rentismo ha existido durante todo este tiempo, el rentismo histórico era no sólo consuetudinario, sino incentivado por el gobierno; esto llego a su fin con la ley de 1972, aunque siguió existiendo en otras formas (no legales). Este cambio en las leyes abre la posibilidad a que se repita el rentismo histórico.

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elevada importancia para la región y el estado; pero que no deja de devastar los bosques de la región de dos formas distintas: a) por su crecimiento desmedido y requerimiento de cambio de uso de suelo en detrimentos de los bosque y b) por su demanda de cajas de madera de pino para empaque. Ya a finales de la década de los noventa, más del 90% de los aserraderos en la región son privados y esencialmente clandestinos (Dietz, 1999). Dado que la ortodoxia neoliberal incentiva la privatización y privilegia al productor individual dentro del marco de las decisiones de mercado, las empresas comunales se enfrentan a un dilema frente a la elevada competitividad del sector por parte de las empresas norteamericanas y canadienses, eso sin mencionar que estos países tienen volúmenes de producción infinitamente mayores a los de México; de acuerdo con Barton y Merino (2004), no se ha registrado que desde la puesta en marcha del TLCAN hayan desaparecido EFC, pero sí algunas han tenido que renunciar a producir productos acabados, incluso madera aserrada, para ser simples productores de materia prima. En el periodo que va de 1994 a 2000 que corresponde al sexenio de Ernesto Zedillo las políticas forestales mantuvieron su línea de apoyo privilegiado a las plantaciones comerciales, en particular porque estos años la presión de las empresas papeleras ejercieron una mayor presión sobre el gobierno federal para liberalizar más el sector, desregulando y permitiendo mayores extensiones en las plantaciones comerciales. Contrariamente a esta tendencia, la participación de ONG y las EFC en el debate sobre las leyes al respecto, logrando que en 1996 y 1997 a través de la Ley General del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente y una nueva Ley Forestal (respectivamente) en las que quedaba prohibida la conversión de bosques naturales a plantaciones comerciales, además de que se les sometía a estas últimas a una mayoría regulación por parte de las autoridades. En estos años funcionaron dos programas, el PRODEPLAN, destinado a apoyar a las plantaciones comerciales, sobre todo con miras de poder reducir los déficits que en producción de papel existen en el país; el PRODEFOR por otra parte, estaba destinado a los apoyos para las comunidades forestales. Mientras que el primero contaba con un presupuesto de 4 425 millones de dólares para subsidios para la producción de pulpa y otros productos forestales, mientras 41

que para el PRODEFOR el presupuesto fue de 24 millones de dólares, notoriamente inferior. En el marco del PRODEFOR surgió la primera versión del Proyecto de Conservación y Manejo Sustentable de Recursos Forestales en México (PROCYMAF), que comenzó a funcionar como un programa piloto en Oaxaca y luego se extendió a Guerrero y Michoacán. 1.4. Conclusiones Tanto a nivel nacional como local la lucha por una distribución equitativa de la tierra y la reapropiación de los recursos de las comunidades ha sido un elemento de conflicto, que en más de una ocasión han llegado a la violencia. Prueba de la trascendencia que estas relaciones tienen en la vida nacional mexicana es que tanto en la guerra de independencia y de manera más aguda en la Revolución Mexicana de 1910, las pugnas agrarias son elementales para poder comprender el desarrollo social y económico de México. San Juan no se ha visto exento de este tipo de conflictos y desde la Reforma con la promulgación de las leyes de desamortización ha buscado, por diversos medios, el mantener la posesión comunal de las tierras que les fueron delimitadas desde la época de la colonia. No pudiendo evitar la acción de dichas leyes y ante acciones fraudulentas por los mismos notables de la comunidad, San Juan perdió terrenos que luego fueron arrendados a empresas extranjeras. A pesar de esto, la comunidad nunca perdió conciencia de sus derechos como verdaderos dueños del recurso, aún siendo en su mayoría analfabeta y encontrándose marginados de la política nacional no vacilaron en enfrentar el problema y pugnar por la revocación de los contratos de aprovechamientos otorgados a tales empresas con la complicidad de familias nativas. Con la conclusión del conflicto armado de 1910-1917 se sentaron las bases de un nuevo pacto nacional que habría de quedar expresado en una nueva Constitución. Un capítulo cardinal de este documento por fuerza habría de ser el referente a la reforma agraria, que habría de poner la propiedad social de la tierra como su eje nodal. Aunque la reforma agraria fue rehuida por la clase política y la nueva hegemonía heredada de la Revolución, con la llegada de Lázaro Cárdenas del Río a la Presidencia de la República, se tuvieron avances

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significativos en este rubro y en promover la organización de los ejidos y comunidades para procurar su mejor organización productiva y que por ende participaran del desarrollo que se estaba gestando a nivel nacional. Los años y administraciones posteriores a la de Cárdenas pusieron poco interés en continuar con la política cardenista de organización de los trabajadores y campesinos, optando, en el campo, por una mayor participación de empresarios privados nacionales y regionales. Paradójicamente en el subsector forestal, a la vez que se llevaba a cabo dicha política, se decretaba una veda que afectaba a todas las comunidades de vocación forestal, llevándolas a la práctica del clandestinaje. Tales acciones provocaron el descontento de sus habitantes, lo que de nueva cuenta llevó a una lucha por la reapropiación de los recursos por parte de las comunidades, de la cual no estuvo exento San Juan. Estas demandas tuvieron avances en la década de los setenta, cuando, en un intento por recuperar el pacto nacional, la administración de Luis Echeverría Álvarez promovió la organización

comunitaria una vez más. Tales reformas y las leyes que emanaron de ellas dieron la oportunidad de que ejidos y comunidades pudieran aprovechar sus recursos (en algunos casos por primera vez), a la vez que brindaron la posibilidad de una mayor participación de estos actores en las políticas a implantarse. San Juan aprovechó este contexto para obtener sus primeros permisos de aprovechamientos a través de una organización de segundo nivel, misma de la cual se separó a principios de los ochenta, manteniendo un vínculo productivo que la mantuvo con vida por un tiempo, pero a partir del cual la empresa social-forestal de la comunidad se erige como un ejemplo de aprovechamiento silvícola a nivel regional, nacional e internacional.

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Capítulo 2. El desarrollo, una Utopía que le da alma a la modernidad. Así como es un error permanecer adherido a lo local, perdiendo la visión del todo, también es un error flotar sobre el todo sin referencia a lo local de origen. Paulo Freire (1999) Esta sección tiene como objetivo exponer de manera sucinta las teorías de desarrollo económico, particularmente las centradas en los ámbitos local y regional. Esto debido a la preeminencia de tales espacios en las actuales escuelas de desarrollo, que han puesto fin a la hegemonía del desarrollo orquestado desde el aparato del Estado central. Esto ha traído consigo que el territorio local y sus actores se conviertan en sujetos de su propio desarrollo a partir de sus decisiones y actividades. 2.1 El Desarrollo como concepto No sería posible en esta investigación, mucho menos en uno solo de sus capítulos, tocar todos los aspectos teóricos concernientes a la evolución histórica del desarrollo en general, pero en este apartado se intentará rescatar algunos elementos del origen de esta rama de la economía. Antes de que las relaciones sociales de producción de corte capitalista se extendieran a toda la civilización humana, los movimientos económicos eran tan lentos, prácticamente estáticos, que no se consideraba necesaria la existencia de una ciencia avocada a su estudio y las relaciones que le dan sustento. Como se muestra, de manera literaria, en el Fausto de Goethe (2007), es la modernidad de la vida capitalista la que rompió con el tradicionalismo medieval y el letargo en que mantenía al espíritu del ser humano y a su potencial creador (a la vez que destructivo) y productivo. Por tanto, los economistas clásicos no tuvieron dificultad para mostrar que el progreso económico dependía de la remoción de las anacrónicas instituciones políticas, sociales y económicas heredadas de la Edad Media (Baran, 1967). En sus inicios el concepto de desarrollo fue más bien considerado progreso y asociado al aumento en la acumulación de capital, desde las manifiestas inquietudes de los mercantilistas, hasta el célebre libro de Adam Smith, la pregunta es la misma, ¿de dónde y cómo se genera el aumento en la riqueza 44

de las naciones y de sus habitantes? Aunque David Ricardo y, sobretodo, Carlos Marx se concentraron en la crítica de la sociedad capitalista,50 y no en dar recetas para su desarrollo; tienen elementos que pueden ayudar a comprender mejor qué es el proceso del desarrollo económico, por ejemplo el caso del marxismo y su forma de analizar el concepto de excedente, 51 indispensable para el proceso de acumulación, que es necesariamente, ampliada, o sea creciente, de otra manera estaría condenada a sucumbir (Marx, 2000). La visión de progreso económico por fuerza estaba asociado solamente al aumento en los acervos de capital, para dar un ejemplo en el caso particular de América Latina, Boisier (1999:2) cita a José Medina Echeverría, a quién considera el padre de la sociología latinoamericana del desarrollo, para dar un concepto de desarrollo dentro de ese esquema más bien dirigido al crecimiento: “El desarrollo económico es un proceso continuado cuyo mecanismo esencial consiste en la aplicación reiterada del excedente en nuevas inversiones, y que tiene, como resultado la expansión asimismo incesante de la unidad productiva de que se trate. Esta unidad puede ser desde luego una sociedad entera…” No hace falta que Boisier mencione que este concepto es el de la acumulación ampliada de capital aplicado a la unidad productiva de que se trate. Esta postura tenía que tener su consecuente materialización las políticas de los países y por tanto en las formas en que se medirían los avances en la materia, es así que el indicador por excelencia del desarrollo fue el Producto Interno Bruto (PIB), esto también hacía que la hegemonía en el tema fuera de los economistas.

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Si bien Carlos Marx y Federico Engels, reconocen y celebran la capacidad transformadora de la sociedad capitalista y su forma vertiginosa de acelerar los cambios productivos, la forma en la que ambos autores presentan las bondades de la sociedad capitalista en el Manifiesto del Partido Comunista (2008), no ha sido superada por ningún apólogo del capitalismo. 51 Para Schumpeter (1966), las hipótesis de Marx al interpretar la historia de manera económica, permite entender que el crecimiento económico no es un fenómeno autónomo.

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Antes de poder avanzar directamente al tema del desarrollo hay que hacer un alto en cuanto a la evolución de las ideas económicas, los años previos a la Segunda Guerra Mundial se vivieron años de desastre económico, el desempleo llegó a niveles alarmantes y las teorías clásicas y neoclásicas de la economía carecían de una explicación convincente para este fenómeno. Con la llamada revolución keynesiana devino un cambio en el paradigma que, más que ir en contra de las tesis acerca del papel del Estado de Adam Smith, pugnaba por la ampliación de su margen de acción hacia la determinación total de los recursos dedicados a aumentar el capital productivo y mantener así niveles altos de demanda y empleo (Rojo, 2006) lo que permitiría que el mercado, en el largo plazo, asignará los recursos de la manera más eficaz. El fin de la guerra fue el contexto en el que nació la economía del desarrollo, sumamente influenciada por el pensamiento keynesiano (hegemónico en ese momento), mismo que le dio una justificación teórica a los Estados-Nación para actuar en amplios campos de la economía.52 El rechazo a las ideas neoclásicas se personalizó en varios teóricos que se especializaron en desarrollo, como Hirschman, Rosenstein-Rodan, Perroux, Lewis, Rostow, Nurkse y Prebisch53 (Brunet Icart, 2007). Estos teóricos compartían la preocupación por la distribución equitativa de la riqueza. Después de esta primera generación de desarrollistas y con la llegada la década de los setenta, la hegemonía del PIB como indicador último del desarrollo ya era ampliamente cuestionada, e incitaba a considerar de manera crítica las condiciones necesarias para la realización del potencial de la personalidad humana.54 Entonces la alimentación, el empleo y la igualdad (entendida como equidad) se vuelven puntos que pueden centrar la discusión del desarrollo visto a través del desarrollo personal, el impacto de las políticas medido a través de elementos inclusive subjetivos e intangibles como es la equidad. Para Seers (1970), si han logrado bajar los índices de pobreza, el

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Además de esto, como menciona Hobsbawm (1994), el recuerdo de los años de desempleo de la primera posguerra quedó marcado en la mayoría de los europeos, por lo que la seguridad social se convirtió en una de las banderas centrales de los trabajadores. 53 Este último sentaría las bases del futuro estructuralismo latinoamericano. 54 Boisier (1999) menciona a Dudley Seers como el precursor del cambio de visión sobre el desarrollo (inspirado por Gandhi) sobre todo por sus aporte con el ensayo “The meaning of development” de 1970.

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desempleo y la inequidad, entonces se puede hablar de desarrollo para un país.55 A pesar de todo este debate tan nutrido, no fue hasta la década de los noventa es que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) optó por una nueva medición por medio del Indice de Desarrollo Humano (IDH), que a pesar de también ser tildado de reduccionista en algunos aspectos, incluye elementos sociales que el PIB no podía contemplar, y no se puede negar que su aplicación a nivel mundial ha enriquecido la idea de desarrollo. El mismo PNUD describe así dicho índice: “El desarrollo humano es un proceso de ampliación de las opciones de la gente (…). Más allá de esas necesidades, la gente valora además beneficios que son menos materiales. (…) La gente quiere además tener un sentido de propósito en la vida, (…) de un sentido de potenciación. En tanto miembros de familias y comunidades, las personas valoran la cohesión social y el derecho a afirmar sus tradiciones y cultura propia” (PNUD, 1996:55). El IDH por razones metodológicas se enfoca esencialmente en tres puntos que intentan sintetizar el todo que comprende el desarrollo humano, la calidad de vida, la longevidad y el nivel de conocimiento. El índice contempla la disponibilidad de recursos económicos medida a partir del poder adquisitivo sobre la base del PIB per cápita ajustado por el costo de vida. En este sentido es que se va complejizando el concepto de desarrollo y ya no es más un menester de los economistas, sino que se vuelve un ámbito inter y multidisciplinario. Tomando nuevos indicadores como las condiciones de paz social, la economía como la maquina del progreso, el medio ambiente como base para la sustentabilidad, la justicia como pilar de la sociedad y la democracia y buen ejercicio del poder (good governance). Conforme la ciencia ha ido avanzando en las últimas décadas, el cambio de perspectiva se vuelve obligatorio, en palabras de Boisier es necesario un re55

If all three of these (poverty, unemployment and inequality) have declined from high levels, then beyond doubt this has been a period of development for the country concerned (Boisier, 1999:7).

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entrenamiento mental para poder intervenir en el desarrollo. De manera generalizada el pensamiento complejo56 marca la pauta o la posibilidad de repensar el desarrollo de manera menos lineal y reduccionista. Dentro de esta idea se desprende la necesidad de que la población tenga una participación activa dentro de sus procesos de transformación, Güell (1998) menciona: “Un desarrollo que no promueve y fortalece confianzas,

reconocimientos y sentidos colectivos, carece en el corto plazo de una sociedad que lo sustente. Entonces la viabilidad y éxito de un programa de desarrollo dependerá del grado en que las personas perciban ese programa como un escenario en que sus subjetividad colectiva es reconocida y fortalecida”. El desarrollo entonces es para Güell un proceso en el que las personas y su subjetividad no son sólo un “recurso más” sino un requisito indispensable que debe ser conducido de la manera más adecuada para tener como resultado el desarrollo. 2.2 El desarrollo en la actualidad, sus diversos adjetivos Como consecuencia al crecer como concepto, el desarrollo ha crecido con nuevos adjetivos, unos más populares que otros, pero muy similares todos ellos; cada uno más que darnos un elemento distinto para entender el proceso de desarrollo nos da pistas para acercarnos a la complejidad que el proceso entraña en su globalidad. Siguiendo con lo antes tratado del desarrollo y sus nuevas vertientes en la actualidad aquí se enumeran las distinciones más comunes como lo ha mostrado Boisier (1999:5), los cuales convergen en distintos aspectos, entre éstos, el del territorio como algo más que le escenario estático en el que se produce el desarrollo es un punto clave para empezar tal exposición:

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Para Edgar Morin (1995:2), tal vez el pensador más representativo de esta escuela, la definición primera del pensamiento complejo “no puede aportar ninguna claridad: es complejo aquello que no puede resumirse en una palabra maestra, aquello que no puede retrotraerse a una ley, aquello que no puede reducirse a una idea simple. Dicho de otro modo, lo complejo no puede resumirse en el término complejidad, retrotraerse a una ley de complejidad, reducirse a la idea de complejidad. La complejidad no sería algo definible de manera simple para tomar el lugar de la simplicidad. La complejidad es una palabra problema y no una palabra solución.”

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a) El desarrollo territorial El solo concepto de territorio tiene relevancia para las actuales teorías de desarrollo, ya que se considera ahora un agente de transformación local, un activo dentro del desarrollo, pero más que como contenido, se le ve como contenedor del proceso. Para Boisier (1998) el desarrollo territorial se refiere a la escala geográfica de un proceso y no a su sustancia. Para fines esquemáticos es mejor dividir los territorios a partir de tres características de complejidad creciente (Boisier, 1998): i. Territorio natural, se refiere a lugares casi vírgenes, en los que apenas se percibe evidencia de la acción humana. ii. Territorio equipado, en este se pueden encontrar los sistemas más básicos de transporte, obras de equipamiento y aún actividades productivas extractivas. iii. Territorio organizado, se refiere a los casos en que existe una mayor complejidad en sus sistemas, pero sobre todo es una comunidad que se reconoce y tiene como auto-referencia primaria el propio territorio, el cual posee una estructura de administración y, en algunos casos, también de gobierno.

El territorio forma parte de un todo dentro de las teorías de desarrollo actuales, a decir de Vázquez Barquero (2000) el desarrollo local (endógeno) obedece a una visión territorial (y no funcional) de los procesos de crecimiento y cambio estructural (…), que parte de la hipótesis de que el territorio no es un mero soporte físico de los objetos, actividades y procesos económicos, sino que es un agente de transformación social. Las relaciones económicas de una región se vinculan con su entorno a partir de su especificidad territorial, y de su identidad económica, política, social y cultural. Muy relacionado con el territorio se puede entender el desarrollo desde la visión del: b) Desarrollo Regional

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La región, más que un espacio físico, es un espacio elaborado mentalmente, de acuerdo con Hiernaux (1995) la región es una articulación coherente de articulaciones sistémicas entre diversos grupos y cosmovisiones espaciotemporales; una concepción que, de acuerdo con Boisier (1998b), da cabida a la diversidad en la construcción regional. La región existe sobre todo en el imaginario de los que la conforman, es en este sentido una expresión cultural (por lo que agrega y separa). En este mismo documento aparece la idea de Bourdieu de que la región existe como tal cuando aquellos que la integran perciben que ha sido delimitada. Hay un conocimiento y reconocimiento de ella. Para Boisier (1998) la región es un territorio organizado que contiene, en términos reales o en términos potenciales, los factores de su propio desarrollo, con total independencia de la escala. Mientras que Coraggio denomina regiones a los ámbitos o áreas definidas a partir del dominio territorial particular de una relación de acoplamiento o de semejanza (Martínez Aparicio, 2004). En esencia el territorio es el soporte material de relaciones económico-sociales, el espacio logra contenido por las relaciones sociales que en ellos se construyen. El desarrollo regional consiste en un proceso de cambio estructural localizado (en un ámbito territorial denominado “región”) que se asocia a un permanente proceso de progreso de la propia región, comunidad o sociedad que habita en ella y de cada individuo miembro de tal comunidad y habitante de tal territorio (Boisier, 1998). Dentro de esta idea de desarrollo deben ser considerados los tres ámbitos de la vida: espacial, social e individual. Que se complementan de manera dialéctica. A continuación se hace mención a otro esquema más de comprender el desarrollo: c) Desarrollo Local Este concepto es, sin duda, el más popular de todos, y se refiere a un proceso que puede darse en territorios de variados tamaños, pero más que depender del tamaño de tales espacios, su funcionamiento depende de la calidad de las relaciones que perviven en ellos, debido a la complejidad que conllevan. Lo local tiene sentido dentro de una relación dialéctica global-local; es delimitado y 50

cobra sentido cuando se le ve desde arriba y desde afuera. Existe en muchos ámbitos la idea de contraponer lo local a lo global, casos extremos también existe una pretensión focalista de divorciar a la localidad de lo global o universal, cuando en realidad lo local es el punto de partida de la totalidad. El desarrollo local es, en palabras de Vázquez Barquero (2000), el proceso de crecimiento y cambio estructural que mediante la utilización del potencial de desarrollo existente en el territorio conduce a la mejora del bienestar de la población de una localidad y/o una región. Este espacio local es una de las formas primarias de identidad, ya que sé es ante todo de “alguna parte”. 57 El desarrollo local tiene un alto contenido interno, pero inserto en una realidad más amplia y compleja de la que recibe influencias y presiones positivas y negativas. Pero si la región es difícil de definir, es más difícil definir la amplitud de lo local, puede ser desde una pequeña comunidad o municipio hasta ciudades de gran tamaño. Esencialmente podemos decir que el desarrollo local se trata de un proceso en el que una región, municipio o comunidad a través de los recursos inherentes a este espacio puede propulsar un cambio en la calidad de vida de sus habitantes como sociedad y como individuos. Vázquez Barquero (2000) añade un elemento, que para los propósitos de esta investigación se puede considerar central, cuando la sociedad local toma en sus manos las riendas de este proceso de desarrollo local, un adjetivo más para la utopía social por excelencia. Boisier aborda este adjetivo de manera independiente,58 que será descrito a continuación: d) Desarrollo Endógeno El desarrollo endógeno aparece como una respuesta al modelo de crecimiento que caracterizó la época del gran desarrollo industrializador de corte fordista y
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Siguiendo el ejemplo de Freire (1999) al disertar sobre lo local y lo universal, vale la pena mencionar a Juan Rulfo como ejemplo de un escritor que se volvió universal escribiendo no sobre el mundo, sino sobre un espacio local. 58 Váquez Barquero muestra su preferencia por el proceso de desarrollo no sólo local, sino endógeno también, en tanto que son los mismos actores locales los entrepreneurs (fáusticos visionarios) de este proceso.

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de posguerra; dirigido esencialmente desde el Estado central, un desarrollo exógeno, al incentivar la atracción de capitales y empresas externas (Vázquez Barquero, 2000), para decirlo de manera coloquial, incentivar a grandes empresas para ubicarse en grandes ciudades y así, éstas, logren derramar el desarrollo al resto de la región. El concepto de desarrollo endógeno también tiene relación con el modelo de crecimiento endógeno propio de los nuevos modelos económicos globales o agregados que hace de la innovación tecnológica un fenómeno interno a la propia función de producción. Pero el desarrollo endógeno se enfoca sobre todo al hecho de que en el contexto de la globalización (y de la alta movilidad espacial de capital) el crecimiento territorial es más y más exógeno (como regla general) a medida que el recorte territorial es más y más pequeño debido a que la matriz de agentes que controlan los actuales factores de crecimiento 59 tienda a separarse más y más de la matriz social de agentes locales, siendo los primeros en su mayoría agentes residentes fuera del territorio en cuestión (Boisier, 1999). En esta misma lógica es que el desarrollo debe ser cada vez más endógeno debido a su estrecha asociación con la cultura local y con los valores que ella incluye. Aunque hay valores que son universales, la mayoría tienen un carácter particular para la sociedad local. Dentro de la idea de que sean los mismos actores locales los que lleven las riendas del desarrollo es que se ha discutido cuáles son los elementos que han generado el éxito en algunos casos, se identifican cuatro de ellos: el talento empresarial, un sistema productivo flexible, economías generadas en los distritos industriales y la existencia de algún agente individual o colectivo capaz de actuar como catalizador para poner en marcha el potencial de la región. Para Vázquez Barquero (2000) el cerebro de la dinámica de desarrollo se encuentra en la existencia y formación de sistemas de relaciones económicas, sociales y políticas y redes de empresas y actores, este tipo de visión de desarrollo tiene profundo aire itálico, en obvia asociación con los distritos industriales de este país y se encentra ampliamente asociado a nombres como Bagnasco, Becattini, Brusco, Garofoli, Fuá entre otros. Para Garofoli (1995) el
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Acumulación de capital, acumulación de conocimiento, capital humano, política económica global, demanda externa.

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desarrollo endógeno es la capacidad para transformar el sistema socioeconómico; la habilidad para reaccionar a los desafíos externos; la promoción de aprendizaje social; y la habilidad para introducir formas específicas de regulación social a nivel local que favorecen el desarrollo de las características anteriores. Desarrollo endógeno es, en otras palabras, la habilidad para innovar a nivel local. En esta definición, nuevamente, aparece el término de innovación, que como Lundvall (1992) menciona, es ya impensable el estudio de la economía sin el de la tecnología y el de la innovación en todas sus formas. Para Boisier (1999) el desarrollo endógeno se presenta en cuatro planos: político, económico, científico-tecnológico y cultural. En el primero, por una creciente capacidad regional para tomar las decisiones relevantes en lo que al curso y la forma del desarrollo se refieren; en lo económico, en la apropiación y reinversión regional de parte del excedente; científico y tecnológico el tener la capacidad de generar sus propios impulsos tecnológicos de cambio; y se plantea en el plano de la cultura, como una suerte de matriz generadora de identidad socio-territorial. Una última mención del mismo Vázquez Barquero (2002) identifica el desarrollo endógeno como una interpretación para la acción, ya que implica el análisis de todo el contexto en el que la economía se desenvuelve y a partir de aquí generar una propuesta de participación que tenga posibilidades de llegar a ser exitosa. Para este tipo de acciones es necesario, como ya se ha mencionado, una participación importante de los gobiernos locales, y éstas a su vez necesitan de un marco institucional federal que les permita tener acceso a la toma de decisiones, por lo que el tema de la descentralización cobra relevancia y se trata de cerca en el siguiente inciso: e) Desarrollo descentralizado La descentralización es uno de los puntos más mencionados en América Latina puesto que es una necesidad ante el cambio en las funciones del Estado central para que el desarrollo se pueda llevar a cabo. En esencia la descentralización implica una redistribución del poder por lo que se deben crear 53

instituciones con una personería jurídica autónoma de otras, como el Estado central, con recursos y normas propios. Con esta finalidad la descentralización funcional crea organizaciones con competencias restringidas a una determinada actividad o sector. Por su parte la descentralización territorial crea organismos con múltiples competencias, pero en este caso, restringidas a un ámbito geográfico determinado. Finalmente, la descentralización política implica que el organismo funcione mediante elecciones políticas democráticas (libres, secretas e informadas). Estas formas “puras” de descentralización no existen una al margen de la otra, sino que, en la vida real, se combinan. De la misma forma podemos decir que el desarrollo endógeno y el desarrollo descentralizado funcionan de manera conjunta, puesto que este poder transferido es el que permite tomar decisiones en pos de una política de desarrollo, además de permitir la apropiación de una parte del excedente a fin de realimentar el proceso de crecimiento in situ (Boisier, 1999). Para concluir se menciona: f) Desarrollo de abajo – arriba Este es una propuesta teórica que aporta críticas importantes a los modelos de transmisión de información y aprendizaje entre las empresas matrices para con sus filiales. Esta visión plantea que el desarrollo de unidades territoriales debe estar primeramente basado en una completa movilización de sus recursos naturales, humanos e institucionales60. En este contexto los autores definen los siguientes elementos como componentes esenciales de estrategias de desarrollo “desde abajo”:

1) El establecimiento de un amplio acceso a la tierra y a otros recursos naturales del territorio, como factores claves de producción en la mayoría de las áreas menos desarrolladas en el mundo;

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The guiding principle is that development of territorial units should be primarily based on full mobilization of their natural, human and institutional resources (Stöhr y Taylor, 1981).

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2) La introducción de nuevas estructuras decisionales organizadas territorialmente (o el restablecimiento de antiguas estructuras) para garantizar la equidad en la comunidad; 3) La concesión de un nivel más elevado de auto-determinación a las áreas rurales así como a otras áreas periféricas para generar una institucionalidad propia; 4) La elección de una tecnología “regionalmente adecuada” orientada a economizar recursos escasos y a maximizar el uso de los recursos abundantes; 5) Prioridad a los proyectos que satisfacen necesidades básicas de la población; 6) Introducción de políticas de precios nacionales que favorezcan los términos de intercambio de las regiones periféricas; 7) Ayuda externa admisible como compensación de los efectos de erosión económica y social que fue causada por la dependencia que los modelos previos hubiesen provocado; 8) El desarrollo de actividades productivas que excedan la demanda regional sólo si ellas conducen a una amplia mejoría en las condiciones de vida de la población; 9) Reestructuración de los sistemas de transporte y del sistema urbano para mejorar y hacer más equitativo el acceso de la población en todo el territorio; 10) Mejoramiento del transporte y de las comunicaciones rural-rural y ruralaldea, y, 11) Estructuras sociales igualitarias y una conciencia colectiva son, a juicio de los autores, elementos importantes para una estrategia “de abajoarriba”. En este sentido hay reivindicaciones que en México recuerdan no sólo los rasgos elementales de la reforma agraria consecuencia de la revolución de 1910 y su búsqueda de mecanismos de acceso a la tierra para los campesinos expropiados, sino también tiene similitudes con los planteamientos neo zapatistas que surgen a partir de 1994, donde no sólo se plantea este cambio institucional en la tenencia de la tierra, sino estructuras de toma de decisiones

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distintas como lo son las Juntas de Buen Gobierno que funcionan actualmente en zonas de Chiapas (Marcos, 2003). Llama la atención del elemento referente a la introducción de tecnología “regionalmente adecuada”, un elemento de suma importancia en términos sociales, que además tiene pertinencia con el caso estudiado en el presente trabajo y que también es clave dentro de los distritos industriales, como más adelante se expondrá. Todas las formas de desarrollo que se plantean en las líneas anteriores pueden ser redundantes y tener más similitudes entre ellos de las que se esperan; pero lo que es un hecho es que de cada uno de estos conceptos podemos tomar elementos que nos ayuden a formarnos una mejor comprensión del proceso. En otras palabras, esta investigación será un tanto ecléctica al respecto de la utopía desarrollo. Una de las primeras conclusiones que se pueden generar de este repaso es el hecho de que el desarrollo en la actualidad está netamente ligado a la territorialidad. Ante el paradigma de la globalización económica, más y más aguda cada día, lo local se muestra entonces como la contraparte dialéctica de lo global, este conjunto complejo de localidades y regiones integran y le dan forma a la globalidad. Aún el mismo Fausto, primera imagen del gran desarrollador moderno (Berman, 1988), que tiene metas titánicas y universales, tuvo que comenzar por un puerto, pero no sólo eso, sino que su mismo origen (expresado por el repique de las campanas) lo acompaña en todo momento. 2.3 El cambio de paradigma del desarrollo Como se señaló al exponer previamente el desarrollo endógeno, la idea hegemónica del desarrollo en la posguerra se centraba en la atracción de capitales exógenos y el desarrollo de centros urbanos, a partir de los cuales se habría de “derramar” la riqueza hacia sus periferias. Este esquema fue dirigido y diseñado desde el Estado central, en el actual contexto neoliberal es prácticamente impensable que esta experiencia se repita. Hoy en día los actores locales comprendidos como sociedad civil y las administraciones

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locales, apoyadas a través de mecanismos que les permitan poner en marcha políticas de desarrollo, son quienes tienen la posibilidad de dirigir este proceso. El territorio es un agente de transformación social, que da forma a ciertas especificidades que se vinculan a la economía, así como a una identidad de corte económico, político, social y cultural. Los sistemas locales de empresas (mipymes por excelencia) han de jugar un papel preponderante para generar este crecimiento y el cambio estructural continuo. Como lo expresa de manera sintética Martínez Aparicio (2003) ante la proliferación de transformaciones socioeconómicas en el nivel mundial desde los años ochenta (crisis y reestructuración productiva), se buscó caracterizar el nuevo modelo al que convergerían la actividad industrial y las regiones en su desarrollo y que desplazaría al que funcionó en la segunda posguerra hasta la década de los setenta. No ha dejado de ser uno de los procesos fundamentales al desarrollo el de la acumulación de capital, pero de manera conjunta con éste, el proceso de innovación tecnológica ha llegado de la mano con el cambio que se está ejerciendo en la economía convencional, y es hoy el segundo elemento esencial del desarrollo. Junto con la innovación tecnológica entran en juego nuevos conceptos que definen procesos que permiten llegar al cambio, la información, el aprendizaje y el conocimiento. Cuando el conjunto de factores que participan en la comunidad logren conjugarse en las sinergias adecuadas entonces generaran un sistema que permite multiplicar el efecto de cada uno de los factores que determinan el proceso de acumulación, esto se traduce en rendimientos crecientes y Vázquez Barquero (2000b) lo ha denominado efecto Hanoi. El efecto H, es un ejemplo de sinergia en un espacio local determinado, en la que convergen todos los actores sociales y productivos reforzando la acumulación de capital; si estos se conforman en un sistema que permite se potencie dicha acumulación, se puede decir que se genera un efecto multiplicador. Complementariamente con el concepto de efecto H, los sistemas locales, regionales y nacionales de innovación son uno de los fenómenos que mejor

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ayudan a explicar la realidad productiva de las más de las economías en la actualidad; la innovación tecnológica se ha vuelto un elemento integral de la teoría económica principalmente a raíz de lo expuesto por Joseph Alois Schumpeter en su célebre Teoría del Desenvolvimiento Económico (1934); los neoclásicos consideraban a la innovación un elemento exógeno, ajeno a los menesteres de la ciencia; hoy no puede entenderse un estudio de la dinámica de la sociedad sin este elemento. Es por esto que la innovación tecnológica será un lugar común en el desarrollo local endógeno y descentralizado. Pero además en este documento Schumpeter expone su percepción de lo que puede ser considerado desarrollo y no un simple aumento en la producción. Para él, „el desarrollo es un cambio “espontáneo y discontinuo” que proviene de dentro del proceso económico a causa del carácter mismo de ese proceso‟ (Georgescu-Roegen, 1978:299). Así como en la naturaleza hay evoluciones que pueden ser reversibles, para Schumpeter el desarrollo sólo puede venir de aquellos cambios que son irreversibles. 2.4 La localidad, espacio de desarrollo Las localidades poseen recursos (económicos, humanos, institucionales y culturales) y economías de escala no explotadas, estos territorios de caracterizan por tener una determinada estructura productiva, mercado de trabajo, sistema productivo, capacidad empresarial y conocimiento tecnológico, dotación de recursos naturales, sistema social y político, tradición y cultura, estos son los activos sobre los que el proceso de desarrollo se ha de articular. Para Vázquez Barquero (2000) en el proceso de desarrollo local se identifican tres dimensiones distintas. Una económica, en la que hay factores productivos que son utilizados por las empresas, destinados a aumentar la productividad y generar una mayor cooperación. Segunda, su dimensión sociocultural en la que se incluyen las relaciones económico-sociales, las instituciones operantes y los valores predominantes que le son inherentes a cada espacio. La tercera, la dimensión político-administrativa se enfoca en que el entorno sea lo más favorable posible a la producción, procurando que sea un proceso sostenible, o sea que garantice se continuidad en el tiempo.

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La conciencia unificada y generalizada en todos los elementos componentes de la célula productiva de que el reto se ubica fuera de la comunidad, a niveles nacionales e internacionales, puede ser un elemento que ayude a aminorar los conflictos y tensiones entre patronos y trabajadores; claro que se debe tomar en cuenta que las relaciones empleador-empleado en la comunidad son cualitativamente distintas a las de los grandes centros urbanos, y es que la comunidad completa es participe de las decisiones que se toman en términos productivos (lo que incluye la introducción de nueva tecnología) y de desarrollo económico. Para Vázquez Barquero (2000) el sentimiento de pertenencia a una comunidad está más arraigado que el sentimiento de clase, lo que ayuda a que la flexibilidad productiva de las empresas se lleve a cabo, que va de la mano con el reconocimiento social de la actividad empresarial. Dialécticamente con la importancia de las raíces culturales de la localidad para el fortalecimiento de la actividad empresarial y el desarrollo económico, también se generaran cambios en las pautas culturales de la localidad una vez que los procesos comiencen a desenvolverse. Antes de poder hablar de una política de desarrollo local se requieren ciertos pasos que a grandes rasgos desembocaran en un aumento de la productividad y la competitividad en los mercados; pero sin perder de vista la equidad y la sustentabilidad de la actividad. Uno de los primeros pasos radica en dar un salto tecnológico, un cambio en la tecnología desde luego implica más que la adquisición de nuevas herramientas productivas, sino de generarlas de manera endógena, a través de la adopción, adaptación y, preferentemente, el mejoramiento de estas herramientas. Reiterando que es vital que dichas transformaciones sean asumidas, lideradas y adoptadas por la sociedad local, esto es algo que ayudará a evitar contribuir con el inherente desempleo de las sociedades capitalistas, que se ha visto agravado en la era neoliberal. Además si las innovaciones y el cambio tecnológico introducidos. son organizados territorialmente61 son más rápidamente

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Esta organización territorial de la innovación se logra a través de la gestión (adecuada) de la innovación y empleo en la localidad o territorio.

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Uno de los puntos en que el nuevo paradigma de desarrollo converge con el modelo del desarrollismo es en que el aumento de la productividad es una consecuencia necesaria de la generación de economías de escala

fundamentadas en tres factores: las economías de escala en la producción, la introducción de innovaciones por parte de empresas líderes y el flujo de mano de obra excedentaria de las actividades tradicionales a las más modernas (Vázquez Barquero, 2000). Sin embargo la competitividad que en este nuevo esquema se requiere es divergente de la antigua en muchos aspectos y ha sido caracterizada por H. Schmitz (1997) como competitividad sistémica, más adelante se tratará el tema. Para Alburquerque (1999) el desarrollo local está condicionado a la forma en que el conjunto de la comunidad organiza la producción social. Es una cuestión territorial, no de actores por separado. Esto cobra más sentido cuando se hace notorio que las actividades que impulsan el desarrollo son costeadas casi en su totalidad por la misma sociedad local, tal es el caso de la educación, la capacitación de recursos humanos, la provisión de servicios básicos, tanto como de las capacidades institucionales necesarias. En este mismo tenor hay elementos o procesos que son determinantes en que este desarrollo se lleve o no a cabo, y son: i) la difusión de las innovaciones y el conocimiento; ii) la organización flexible de la producción; iii) el desarrollo de las economías urbanas y, iv) la densidad del tejido institucional que prevalece en la región. Para el mismo Alburquerque (1997) los objetivos últimos del desarrollo local son el mejoramiento del empleo y la calidad de vida en la población de la comunidad territorial correspondiente y la elevación de la equidad social; esto se puede lograr a través de objetivos específicos: o La transformación del sistema productivo local, a través de incrementos en su eficiencia y competitividad. o Fomento de la diversificación productiva local e incrementando el valor agregado en la producción local. o Sostenibilidad ambiental de las actividades locales.

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En este esquema, la promoción de un empresariado innovador es vital, puesto que desempeñan el papel principal en la creación de riqueza y empleo productivo. Esta idea está generalmente asociada a los medios urbanos, y por ende estos medios deben ser innovadores y facilitar el flujo de información, para que se pueda convertir en conocimiento, a través de la capacidad y el nivel de aprendizaje de la sociedad local, éste podrá definir el éxito o fracaso en la política industrial y de desarrollo que se ponga en marcha. Las decisiones de inversión y localización se están tomando a nivel de los centros urbanos locales y en ellos se están dando los flujos de información debido a las redes que existen; y el aprendizaje que se genera en éstos es sucedido por constates procesos de cambio (Vázquez Barquero, 2002). Estas localidades son parte de un contexto histórico, cultural y territorial determinado en el cual se desenvuelven las actividades productivas, por ende es en estos espacios dónde se ha de estimular la calidad de todo ese contexto. El gobierno municipal, en este caso el más cercano a la sociedad, tiene el deber de ser un garante de cohesión en el territorio, por ende se suma a esta labor de asumir y promover las iniciativas locales destinadas al desarrollo. En América Latina son las empresas de reducida dimensión las que privan en la producción y como proveedoras de empleo, en México las pymes representan cerca del 94%,62 por lo que, por lo menos en términos del tipo de empresas, existe el germen para la construcción de una adecuada “atmosfera industrial” marshalliana (Alburquerque, 1999), el trabajo cooperativo entre un cumulo indeterminado de estas empresas procuraría la generación de externalidades positivas que ayuden a generar las ventajas de las que goza la gran empresa. Una de las afirmaciones actuales es que el tamaño de la empresa es secundario, su capacidad de intercambiar información, el nivel de aprendizaje que posea y por ende, poder convertir esa información en conocimiento es mucho más importante.

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Se estima que en 2006 existían en México 4‟290,108 empresas, de las cuales el 99.8 por ciento son Micro, pequeñas y medianas -MiPyME's. (Secretaría de Economía 2008, http://www.economia.gob.mx).

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Vale agregar que, además de la posibilidad de generar de estrategias particulares, el medio local posee ciertos activos que permiten la realización del proceso de desarrollo. La prueba que nos brinda la historia está en el hecho de que los países con altos niveles de desarrollo han tenido un fuerte cimiento en la fortaleza de sus economías locales. Esto refuerza la idea de que no podemos pensar lo global sin lo local. Los procesos de desarrollo se sostienen en raíces institucionales y culturales. Tanto las instituciones y los actores son elementales para este cambio de paradigma, pero estos factores no están en el vacío (Montero & Morris, 1999), existen en lo concreto de una región, de una localidad particular. Es común que se extrapolen conceptos y se le dé a lo local un carácter de antítesis de lo global o de dar todas las soluciones a los dilemas de la globalización neoliberal y su agresividad. 2.5 Estado y descentralización Aunque en la actualidad es común que una visión dogmática de la escuela neoliberal invite a pensar al Estado como un mal (tal vez necesario) 63 y que se debe evitar su participación en la economía, la realidad ha mostrado que históricamente en los países desarrollados nunca estuvo tan, lo que no es una invitación a volver a la era de la planificación centralizada ya que en la actualidad se requiere más un Estado central que fije sus miras en un nuevo esquema. No se trata de la desaparición del Estado sino de un cambio en sus funciones, un cambio encaminado a lograr los equilibrios necesarios en el espacio macroeconómico, mientras que los ayuntamientos y gobiernos regionales debe poseer una mayor autonomía, como se mencionaba en el desarrollo descentralizado, es necesaria una redistribución del poder político, que permita a los actores locales, que serán el cerebro del desarrollo tomar las decisiones pertinentes para lograr este objetivo. Se descentraliza para incorporar nuevos papeles y cometidos a los gestores públicos subnacionales como animadores de iniciativas concertadas localmente para incrementar la utilización de los recursos potenciales de desarrollo (Alburquerque, 1999).

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Esta visión ha mostrado su verdadera esencia ahora en que la crisis financiera (otoño de 2008) estadounidense se ha visto en la necesidad de que la Casa Blanca intervenga con un rescate que ya ronda el billón de dólares.

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Las principales deficiencias de las políticas centralistas para el desarrollo se encuentran en la introducción de innovaciones productivas en los diferentes territorios y tejido de las pymes, la cualificación de recursos humanos según los requerimientos reales existentes en cada ámbito territorial, así como en darle la atención adecuada a las condiciones y recursos naturales de cada espacio aprovechando sus potencialidades. Con el agotamiento relativo del modelo fordista y la gestación de modelos flexibles de producción se comenzó a poner en tela de juicio la concentración de competencias dentro de las grandes organizaciones empresariales y con ello, incluso la competencia de la organización del Estado. No se trata de que el Estado desaparezca, ni si quiera de que sus funciones se vean disminuidas, sino de que pasará por una redefinición más eficiente (Alburquerque, 1999). Al adaptarse el Estado central a cubrir las necesidades de descentralización que redistribuya el poder y brinde un papel clave en la conducción del desarrollo a las autoridades y actores de la localidad, ampliando el marco legislativo que sea congruente con la necesidad de dotar de estas cualidades a dichos actores. En esencia a nivel macroeconómico se requieren equilibrios que brindarán las políticas monetarias evitando que altos índices inflacionarios acaben dando al traste con el esfuerzo de desarrollo que se implementa en las comunidades y regiones. En la era del keynesianismo la idea se centraba en que los desarrollos industriales debían estar protegidos por el Estado, el modelo neoliberal dio un giro radical y planteo que el mercado fuera el único regulador, el modelo de desarrollo endógeno se coloca en un punto intermedio, ni voluntarismo estatal ni Estado neutro (Montero & Morris, 1999), este cometido se logra con un Estado que genera un ambiente favorable a la inversión creando ciertas externalidades, entregando bienes públicos, y regulando las distorsiones económicas. La descentralización no puede ser confundida con un proceso de achicamiento o desmantelamiento del Estado, sino a su reasignación de funciones. Algunas de estas funciones son por ejemplo (Alburquerque, 1997):

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o Elaboración de una estrategia global de desarrollo, en la que se contemple la integración de los distintos planes territoriales. o Establecimiento de mecanismos eficientes de coherencia institucional entre los departamentos sectoriales de la administración, y las políticas y estrategias de las administraciones territoriales. o Dotación de infraestructuras básicas adecuadas a los perfiles

productivos territoriales y las estrategias de desarrollo local de los territorios. o Promoción de una difusión territorial amplia de las inversiones. o Visión integral de los temas ambientales, aprovechamiento de los recursos naturales y desarrollo sostenible. o Existencia de líneas de financiación apropiadas para pymes,

microempresas y cooperativas locales. o Evitar actuaciones sectoriales con impactos negativos en los proyectos de desarrollo local. o Promover, junto al sistema de ciencia y tecnología básica, una red de sistemas territoriales de investigación y desarrollo. o Establecimiento de un marco jurídico e institucional apropiado para el impulso del desarrollo territorial. o Existencia de criterios de cohesión social y territorial mediante instrumentos y organismos apropiados de coordinación, tales como fondos de compensación interterritorial o las comisiones territoriales de administración local. Como se mencionó ya, la competitividad es un punto central para este tipo de desarrollo, por lo que se debe retomar aquí; la competitividad como tal ha quedado rebasada junto con los demás esquemas del fordismo-taylorismo que lo acompañaron en la ya menciona época de la industrialización dirigida desde el Estado central. Esta competitividad se basa en conceptos más

recientemente desarrollados, caracterizados por la flexibilidad y dinamismo. Más allá del papel del Estado central, las administraciones públicas a niveles, estatales, regionales y municipales se convierten en promotores del desarrollo en cada uno de sus espacios, claro que para que esto se dé es necesario que el Estado central brinde la autonomía y responsabilidad necesarias a través de 64

políticas descentralizadoras. Se descentraliza para incorporar nuevos papeles y cometidos a los gestores públicos subnacionales como animadores de iniciativas concertadas localmente para incrementar la utilización de los recursos potenciales de desarrollo económico (Alburquerque, 1999). El objetivo principal de las administraciones municipales en términos de intervención y gestión, radica en modificar el entorno productivo, social y territorial (urbano y rural) con el fin de incrementar la calidad de vida de la comunidad local. Aunque en muchos casos las administraciones municipales no poseen los recursos necesarios, si poseen el conocimiento específico del territorio para impulsar el cambio de actitudes básicas de la población que les permitan enfrentar los retos del desarrollo. Este último punto es lo que diferencia a las administraciones actuales de las tradicionales, el tomar en sus manos las herramientas del desarrollo económico. La poca experiencia, la escasez de recursos financieros, la dependencia hacia los recursos que provienen de la administración central y el carecer de una visión integral, no sectorial, pueden ser elementos que obstaculicen dicha labor Las administraciones subnacionales tienen como tarea solucionar problemas microeconómicos de las transformaciones productiva y empresarial y la generación de empleo en cada ámbito territorial. El hacerse cargo de estas tareas conlleva a un aumento obligado de la cualificación de las autoridades locales o regionales, deben visualizarse como protagonistas activos de líneas sustantivas de política económica. Es ahora tarea de toda la sociedad local/regional la planeación de la política económica descentralizada. La regulación cae en manos de la localidad, pues está ya más que demostrado que la desregulación ha traído graves problemas. Pero esto no quiere decir que la administración local habrá de eliminar el mercado o la participación de las empresas y empresarios. El proceso de desarrollo se da en la concertación de lo público y lo privado, no puede mantenerse el maniqueísmo que pretende hacer una división dicotómica de estas dos partes de la sociedad. De la misma manera que la burocracia no puede generar el impulso productivo duradero, las empresas tampoco pueden quedar libres de actuar sin responsabilidad, la finalidad del máximo lucro no

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podrá ser nunca el criterio organizador central de las sociedades democráticas desarrolladas. En esto radica la concertación, en poder conjugar las metas de todos los actores de la sociedad local/regional. 2.6 La innovación tecnológica La innovación tecnológica tiene amplia relación con la crítica de la economía convencional (mainstream economics) que toma forma en la economía evolucionista, la economía convencional ha intentado darle un carácter exógeno a la innovación tecnológica, un ejemplo de esto es que en la teoría de Solow (1976), la tecnología es considerada un bien público y el cambio tecnológico era determinado de manera externa. La poca capacidad de explicación de estas teorías llevó a economistas convencionales a problematizar el tema, una primera generación de ellos en los años ochenta es bien ejemplificada por Romer (1986) y Lucas (1988) (Dahl, 2001) quienes deducen que la acumulación de capital conlleva al cambio tecnológico a través del learning by doing (Arrow, 1962);64 en este esquema se considera que la firma no se puede apropiar de esa tecnología, por lo que la tecnología funciona en beneficio de todas las firmas. Por tanto este modelo tiene retornos constantes en el factor de acumulación al nivel de la firma individual a la vez que tiene retornos crecientes en la acumulación (en todos los factores) a nivel país (Dahl, 2001), por ende, la innovación se considera en una externalidad positiva. Para los años noventa hay una segunda generación que se adentra en el estudio de la innovación como fenómeno económico, para este momento se ve con claridad que lejos de ser un accidente, la innovación es el resultado de un esfuerzo deliberado de las empresas. El motor del crecimiento de la economía deja de ser la acumulación de capital, para dar paso a la inversión en Investigación y Desarrollo (I&D) y el grado de apropiación de la tecnología, los que se convierten en el centro de las teorías de crecimiento (Dahl, 2001), situación por la que la tecnología es parte también de la macroeconomía.
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Una traducción libre del concepto significaría estar aprendiendo mientras se está haciendo, a consideración personal no se le debe restar importancia al hecho de que sea un gerundio el que defina el concepto, ya que esto da testimonio de que el concepto habla de una actividad en acción, de algo en devenir.

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La difusión de las innovaciones permite generar los beneficios que requieren las empresas, sobretodo en el marco de una cooperación tácita y formal entre las distintas firmas que pueden integrarse de manera horizontal y vertical, en este punto es donde los encadenamientos productivos facilitan y se prestan para ese cambio de información. La consecuencia directa de este tipo de interacción es un intercambio positivo en la competitividad y productividad de las economías locales. Las innovaciones son el resultado de un complejo proceso de aprendizaje interactivo dependiendo de tres argumentos centrales (Dahl, 2001) dentro de la economía de la innovación. Para la economía de la innovación hay tres argumentos que dan base a este proceso, el concentrarse en el cambio, esto debido a que ante la poca racionalidad y la información asimétrica, por lo que el comportamiento cambia constantemente, ya que las firmas están aprendiendo constantemente de sus experiencias. También el que la historia y las instituciones si importan (North, 1990; Ayala, 1999) y que, a diferencia de la teoría neoclásica, no hay una validez para todo momento y todo lugar, en la economía de la innovación se añaden elementos de historia y sociología, que ayudan a explicar mejor el desarrollo. Finalmente, saber que los agentes son distintos y que de manera conjunta con una diversidad de variables, ayudan a entender la dinámica del sistema. La innovación es difícil de medir, esto debido a que, como se mencionaba antes, generalmente la innovación se relaciona con nuevos productos, pero también puede ser: o un nuevo proceso de producción; o la substitución a un insumo más económico en el proceso de producción; o la reorganización de la producción, funciones internas, o arreglos en la distribución que lleven a (por ejemplo) mayor eficiencia o costos más bajos; o una mejora en los instrumentos o métodos para hacer innovación.

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Como punto central de esta competitividad, no basta que se desarrolle la innovación, no basta con que sea adquirida por los entes productivos, debe ser parte misma de todas las actividades de las firmas, los actores y su forma de relacionarse en el ámbito organizativo y en su gobierno. Por lo que también se debe enunciar que la capacidad de aprendizaje de la organización empresarial es vital para que la tecnología, una vez adoptada, sea adaptada y superada. 65 Por último se requieren redes que estén diseñadas para promover tales innovaciones entre los actores locales. Por lo que la región y/o la localidad, aportan el elemento de la capacidad de aproximación entre las empresas, los actores y las instituciones y organizaciones que van a ayudar a generar la certidumbre pertinente y sus formas estratégicas de aprovecharla; las aglomeraciones productivas y sus particulares intercambios de información serán tema del siguiente capítulo. Ese intercambio de información entre firmas, es uno de los objetivos de la aglomeración productiva, pero sólo en tanto que esta información por si sola es poco relevante, la información requiere ser transformada en conocimiento. Para la teoría neoclásica la información carecía de importancia, pues bajo el supuesto de la racionalidad absoluta, que supone que todos los actores tienen la información que requieren. Pero la realidad muestra que la información es parcial, y la incertidumbre priva en la mayoría de las relaciones económicas, la acción de las instituciones tiene como principal objetivo aminorar tal incertidumbre.66 La información requiere ser descodificada y convertirse en conocimiento, este proceso, su eficacia y efectividad, dependen de la capacidad de aprendizaje de la sociedad en general y de la firma en particular. Por lo que aquí se ha descrito es momento de mencionar que la información no es un bien intangible, en tanto que los individuos y organizaciones están dispuestos a pagar un precio por ella (Ayala, 1999). La información que los actores posean determinará en gran medida las decisiones económicas que

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Al decir superada se trata de que la organización en cuestión pueda generar sus propia tecnología, tanto en el espacio productivo como en el organizativo a partir del aprendizaje generado de la interacción previa. 66 El tema de las instituciones se desarrollará más a detalle en el siguiente subtitulo.

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éstos tomen.67 La economía de la información parte del supuesto de que el proceso de producción, adquisición y procesamiento de la información es costoso, debido a que los mercados no la proporcionan adecuadamente. Pues su naturaleza es que se encuentre de incompleta y también de manera asimétrica, o sea se distribuye de manera desigual entre los agentes. En este tenor, es que las empresas más grandes tienen mayor capacidad de cubrir los costos de adquisición y procesamiento de la información relevante,68 este problema pone al descubierto las fallas del mercado. Tal desigualdad puede generar problemas más graves que la carencia parcial o total de la misma. De acuerdo con Ricardo Méndez (2002), la capacidad de generar e incorporar conocimientos para dar respuestas creativas a los problemas del presente es el esfuerzo innovador que se requiere para no sólo generar crecimiento económico, sino generar un desarrollo con una visión más integral. Es necesario en ese sentido que el empresario innove al incorporar nuevos estilos de dirección y de gestión, pero este esfuerzo debe permear a la sociedad en general, a la sociedad local en particular que es el espacio concreto en el que estas prácticas se llevan a cabo. El conocimiento tiene dos tipos distintos de naturaleza, el codificado y el tácito. El conocimiento codificado, es conocimiento formalizado, que puede ser almacenado, copiado y fácilmente transmitido.69 El conocimiento tácito, en contraposición, no está formalizado, lo que lo hace difícil de describir y de transferir de persona a persona (Dahl, 2001)70. El conocimiento tácito es, tal vez, el más importante de los dos en el proceso de innovación, la mayor parte de los esfuerzos innovadores buscan codificar este conocimiento tácito. La transferencia de este conocimiento sólo es posible a través de la interacción de los sujetos. Esto es un incentivo para la firmas a trabajar de manera conjunta y en espacios cercanos.
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Para tal efecto la información disponible es crucial, como ejemplo está la información en aéreas como el sistema legal, el marco regulatorio, los contratos, las peculiaridades del mercado, las tecnologías disponibles, etc (Ayala, 2001). 68 Empero eso tiene un límite debido a que los costos marginales de más información serán crecientes, eso incrementará sus costos medios y desincentivando adquirir más información. 69 Esto incluye largas distancias a un costo relativamente bajo. 70 Las habilidades son una forma principal de conocimiento tácito, generalmente se crea en la experiencia y en el contacto cara a cara entre individuos.

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El

proceso

de

creación

de

conocimiento

proviene

de

dos

fuentes

fundamentales (Dahl, 2001): Primero, el conocimiento puede ser creado a través de la demanda planeada en el sector especializado en la producción de éste. Por ejemplo en universidades, institutos de investigación, departamentos de investigación pública o privados, o laboratorio de I&D en las empresas. Segundo, y tal vez más importante, el conocimiento se crea en procesos de aprendizaje al interior de la firma. Las rutinas y la repetición de actividades describe bien este hecho. Pero también es importante la capacidad de la firma de desaprender y olvidar, así el olvidar rutinas puede ayudar bastante a la generación de nuevas formas de producción. El aprendizaje es definido por Padilla (2005) como adquirir el conocimiento científico y tecnológico por medio del estudio, la práctica y la experiencia. El aprendizaje tecnológico es un proceso que se desenvuelve en tres dimensiones: una temporal, espacial y socioeconómica, lo que lo define como un fenómeno evolutivo y acumulativo.71 Este aprendizaje tecnológico implica la adquisición de ciertas destrezas cognitivas que desembocarán en una ampliación de las habilidades productivas, que al ponerse en práctica dan lugar a un proceso permanente de evolución y cambio técnico. Los miembros de estas firmas no sólo podrán apropiarse del conocimiento tecnológico emanado de este aprendizaje, sino que también podrán guardarlo, modificarlo, aumentarlo, difundirlo, compartirlo o deshacerse de él para reaprender. La capacidad de aprendizaje tecnológico de una empresa impacta

directamente en sus posibilidades de generar innovaciones. No basta con tener las conexiones necesarias para que la información fluya de manera adecuada, sin esta capacidad de aprendizaje dicha información no se habrá de transformar en conocimiento.

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Esto quiere decir que se va dando en el tiempo y añadiendo nuevas experiencias, esto en un espacio concreto, como el interior de una firma.

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Por tanto las relaciones que establezcan las empresas deben ir más allá de la información y no puede excluirse de ellas el intercambio en los procesos que generan las habilidades productivas de cada firma. 2.7 Instituciones, organizaciones y costo de transacción Las instituciones como describe Douglas North (1990) son las reglas del juego en una sociedad o, más formalmente, son las limitaciones ideadas por el hombre que dan forma a la interacción humana. Por consiguiente, estructuran incentivos en el intercambio humano, sea político, social o económico. El concepto de costos de transacción, que Ronald Coase (1928) hizo manifiesto, va tan de la mano con el neoinstitucionalismo económico que muchos los consideran una misma escuela. El concepto será abordado más adelante. Este elemento se inserta en la actual puesta en tela de juicio de los supuestos duros o “hard core” (Salazar, 2006) de la disciplina económica, supuestos que se resumen de la siguiente forma: a) egoísmo individual como mecanismo que asegura la eficiencia colectiva; b) derechos de propiedad perfectamente bien definidos; c) racionalidad individual, condición a través de la cual el individuo tiene la capacidad de maximizar sus funciones económicas, es decir, condición alcanzable cuando el precio alcanza al costo marginal (P=Cmg); d) información completa y simétrica; e) eficiencia en términos de Pareto, es decir que en el intercambio no hay perdedores (Salazar, 2006). Las instituciones como elementos de la ciencia económica y dignas de estudio han tomado relevancia en las últimas décadas, sobretodo, a partir del hecho de que esos supuestos duros de la economía no han logrado explicar la realidad que nos rodea. La llamada racionalidad perfecta en la que se argumenta que cada consumidor recibe tiene a su alcance toda la información que requiere para tomar la mejores decisiones ha sido ya rebasada, el concepto de costo de transacción (Coase, 1928) que básicamente pone al descubierto la futilidad de una ciencia económica que no analiza el costo de la información y la 71

negociación cuando se llevan a cabo las transacciones. En otras palabras se hace un énfasis en la imposibilidad de asignar eficazmente los derechos de propiedad derivado de los arreglos institucionales presentes en una sociedad (Salazar, 2006). Además de las instituciones en la economía hay organismos u organizaciones que, a grandes rasgos, son creados para aprovechar las oportunidades que existen en la economía, tales oportunidades son determinadas por las limitaciones ordinarias de la teoría económica y las instituciones.

Organizaciones e instituciones conviven en una relación simbiótica (North, 1990) de la cual se desprende que de acuerdo a la forma en que las primeras evolucionan, las segundas se ven alteradas. Las organizaciones se componen por cuerpos políticos (partidos políticos, el congreso, el cabildo, agencias reguladoras), cuerpos económicos (empresas, sindicatos, ranchos familiares, cooperativas, la mafia), cuerpos sociales (iglesias, clubes, asociaciones deportivas) y órganos educativos (escuelas, universidades, centros vocacionales de educación) (North 1990). En esencia son grupos de individuos enlazados por una identidad y por la búsqueda de ciertos objetivos. Las organizaciones son diseñadas por los individuos con la finalidad de maximizar beneficios y utilidades, la realidad nos muestra que las organizaciones tienen mayor capacidad de encarar las restricciones

institucionales, tecnológicas y presupuestarias, que obstruyen los esfuerzos individuales en la búsqueda de dicha maximización. Estos son los incentivos que llevan a los individuos a organizarse. Es común encontrar confusión en los conceptos, pero en esencia podemos decir que las organizaciones están más definidas en términos de estructuras de funciones reconocidas y aceptadas, mientras que las instituciones están más definidas en términos de creencias, normas y reglas que permiten el desarrollo de estas funciones y estructuras (Appendini y Nuijten, 2002). En la economía convencional tanto las instituciones como las organizaciones son tomadas en cuenta, pero en la economía neoinstitucional su valor reside en que son auxiliares en la disminución de la incertidumbre ante la poca

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información que los agentes económicos poseen. El costo de realizar cualquier tipo de negociación es lo que Ronald Coase denomina el costo de transacción, el costo de los derechos de transmisión de los derechos de propiedad exclusivos en cuanto a su uso. Es decir es el costo de diseñar y establecer contratos ex ante de la transacción, y de vigilar ex post su cumplimiento. En palabras de Ayala Espino (1999) los costos asociados a la transacción se refieren a los siguientes rubros: o Defensa, protección y cumplimiento de los derechos de propiedad activos. o La garantía del derecho a usar el activo y a obtener un ingreso del mismo. o El derecho a excluir a otros de la propiedad, es decir la garantía de la exclusividad. o El derecho a intercambiar los activos en sus distintas modalidades. Dentro de este esquema se vuelve necesario que la economía se analice ya no en dos niveles, sino en cuatro: meta, macro, meso y microeconómico. El nivel meta es donde se juega la capacidad de una sociedad para la estrategia, la capacidad de formulación de una política a nivel macro y meso depende de las estructuras básicas políticas y económicas y de la constelación de los actores. Por otra parte el nivel meso es el espacio de los entornos capaces de fomentar, complementar y multiplicar los esfuerzos al nivel de la empresa, esto a través de las medidas acertadas del Estado y de instituciones no gubernamentales para el fomento de la competitividad de empresas. Para Francisco Alburquerque (1999) el nivel meso es el que concreta el ejercicio de concertación estratégica entre los diferentes actores territoriales, así como el pacto social consiguiente entre los mismos, orientado a la construcción de entornos innovadores locales, los cuales puedan tener formas diferentes en cada caso, según la problemática más destacada o urgente, o según el perfil productivo y empresarial territorial. Está de más repetir el argumento de que la estrategia es fundamental para este cambio en la visión, que no puede dejarse al libre juego de las fuerzas del 73

mercado. Pero esencialmente para abordar estos dos nuevos niveles se vuelve necesario hacer hincapié en la importancia que las instituciones juegan para este paradigma del desarrollo. Ayudándonos a comprender mejor estos espacios Meyer-Stamer elaboró un esquema en el que se muestran las políticas que competen a cada espacio en niveles, supranacionales (como la Unión Europea, UE), nacional, regional y local (cuadro 1).
Cuadro 2.1. Algunos factores de determinación de competitividad sistémica a diferentes niveles de agregación política
Nivel/ Ámbito

Supranacional Competencia sistémica de diferentes modelos de economía de mercado. Transferencia de capital internacional

Nacional Modelo de desarrollo nacional. Sistema de Innovación Nacional. Condiciones marco macroeconómicas (p. ej. Sistema impositivo, posibilidades de financiación) Fomento de nuevas tecnologías, fomento de la exportación, instituciones especificas de financiación, política ambiental especifica del sector

Regional Identidad nacional. Capacidad estratégica de los actores regionales. Política financiera solida. Capacidades de inversión estatal.

Local Capacidad de cooperación de actores locales. Trust Ambiente Creativo Política financiera solida, capacidad de inversión local, ambiente atractivo, calidad de vida. Fomento económico local y política ocupacional. Instituciones de formación Centros tecnológicos y de fundación. Cámaras competentes Clusters locales/distritos industriales. Relaciones con proveedores locales.

Meta

Macro

Política industrial de la UE. Política tecnológica de la UE. Protocolo de Montreal Meso

Fomento económico regional. Centro de demostración tecnológica. Institutos FyE. Instituciones de formación. Política ambiental.

Micro

Empresas internacionales. Global commodity chain

Empresas medianas y grandes. Redes dispersas.

Pyme Clusters regionales

Fuente: Meyer-Stamer, 1999.

Las instituciones son centrales en el mejoramiento de la vida de los más necesitados en las comunidades. La reasignación de los recursos sólo puede pasar por la adecuada acción institucional, dicha acción no puede darse por sí sola, ya se ha mencionado que la evolución de las organizaciones tiene incidencia en las instituciones, mismas que (de manera dialéctica) volverán a afectar a las organizaciones.

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Como se muestra en el cuadro 1, en el marco de lo meso a nivel regional y local además de instituciones de formación se pueden encontrar acciones direccionadas a la competitividad sistémica de la ubicación en cuestión. Los son los centros tecnológicos así como los que buscan potenciar la capacidad de gestión y concertación de intereses, dichos esfuerzos se ven destinados a la innovación tecnológica.72 En este marco encontramos que hay factores que permiten la construcción de entornos innovadores y se dividen en tangibles e intangibles. Los primeros engloban la composición sectorial de la base económica local, los tipos y tamaño de empresas, la estructura y nivel de costos y precios de los factores, la naturaleza de los productos y procesos productivos, el medio ambiente, las infraestructuras físicas, etc. Los intangibles dependen de la capacidad de los empresarios y de los actores locales en general, públicos y privados, para crear o mantener las condiciones e institucionalidad apropiada. Para poder potencializar estas condiciones de institucionalidad la coordinación de los agentes es central, además de la primera condición de éxito; en un inicio son los poderes públicos determinantes, en tanto garantes de la cohesión del territorio, son los primeros que deben asumir y promover las iniciativas de desarrollo. Acciones como los viveros de empresas, boutiques de gestión y parques industriales permiten a las empresas integrarse y ser participes de la transformación productiva territorial, en un segundo paso, dar consulta abierta a los portadores de proyectos o emprendedores. Por último, a través de un parque industrial, que supera los polos de crecimiento al crear, producir y adaptar o difundir nuevas tecnologías a través de la multiplicación de intercambios de recursos intangibles entre las empresas, con centros de investigación y/o de investigación y desarrollo (I&D).

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En el amplio sentido que se le ha dado al concepto en los apartados previos.

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2.8 Conclusiones A lo largo de este capítulo se expusieron tanto los distintos enfoques del desarrollo económico contemporáneo, si bien el conocer las causas del progreso y por ende el poder incidir en éste, el desarrollo es una palabra relativamente nueva en la economía. Con el fin de la Segunda Guerra Mundial y la proliferación de la ideas keynesianas, surgieron nuevos teóricos de la economía, críticos y en algunos casos inconformes hacia las tesis de los clásicos, la primera gran crisis de la economía capitalista en 1929, generalizó la idea de que el Estado debía ampliar sus tareas e intervenir en el sistema económico para hacerlo más eficiente, pero además procurar la protección de aquellos menos favorecidos, evitando los desequilibrios sociales que en los años treinta del siglo XX alcanzaron niveles alarmantes en Europa y EEUU. Pronto, se presentaron nuevas necesidades para medir la realización de este cometido. Sobre todo debido a que el indicador del crecimiento económico no podía funcionar para medir la distribución adecuada de los recursos, así que junto con las nuevas visiones del desarrollo tendrían que llegar nuevos indicadores. El modelo de desarrollo dirigido por el Estado central entró en crisis en la década de los setenta y nuevamente el desarrollo debió ser replanteado a partir de nuevos mecanismos así como derroteros

cualitativamente distintos. Las teorías contemporáneas de desarrollo tienen distintas formas de calificar este proceso, pero en su mayor parte coinciden en elementos como la importancia del territorio, no como algo estático y fortuito, sino como un determinante más en el proceso, que junto con los demás elementos de la región o localidad es generador de identidades, identidades que pueden generar sinergias, rasgos culturales e instituciones que son reconocidas por todos los que integran estos espacios. La base del desarrollo se encuentra en esta capacidad de trabajo conjunto y de consenso que permite a la sociedad local, con miras a lo global, ser partícipe del proceso a la vez que define los medios congruentes con los fines que se buscan alcanzar. Para comprender el proceso de desarrollo local es necesario considerar varios elementos teóricos de diferentes escuelas, los aportes de la economía de la 76

tecnología, la nueva geografía económica, los enfoques de cluster y distrito industrial, han nutrido a la economía del desarrollo para darle mayor capacidad de análisis y por ende mejores herramientas para la construcción de esquemas que permitan tomar decisiones más adecuadas. De igual manera el enfoque evolucionista así como el institucionalismo económico han ayudado a comprender mejor cual ha sido la conducta del desarrollo productivo, empresarial, social y económico, así como el contexto institucional y de valores en el que éste se ha presentado.

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Capítulo 3 Las aglomeraciones productivas: una práctica que sacude la teoría. 3.1 Introducción El presente capítulo se tiene como objetivo exponer brevemente los orígenes y desarrollo al igual que sus componentes teóricos más notables. El concepto de distrito industrial fue acuñado hace ya más de 100 años, pero ha retomado un nuevo empuje a partir del boom de la experiencia italiana y los grandes desarrollos industriales a nivel internacional que se han popularizado bajo el nombre de clusters. Aunque tienen diferentes medios y fines, ambos conceptos convergen en la importancia que prestan tanto al territorio como a evitar hacer una dicotomía entre economía y sociedad, considerándolos un binomio a partir del cual se debe pensar el desarrollo. También serán esbozados en esta sección los medios por los que se constituye la aglomeración, así como los objetivos que persigue, puesto que en ellos se mostrará la plena cercanía que tienen con los modelos actuales de desarrollo, en particular en si modalidad de desarrollo local. Estos elementos teóricos habrán de dar mayor claridad a la forma en que se analizará la conjunción de elementos productivos y sociales en el caso estudiado, mismos que han logrado la concreción de un ejemplo empresarial, tanto por la calidad de su producción como por la calidad de las relaciones que se dan al interior de la empresa y han traspasado sus fronteras alimentándose y retroalimentado a la comunidad en general. 3.2 Orígenes Las aglomeraciones industriales y su potencial productivo fueron reconocidas en un primer momento por uno de los fundadores de la microeconomía, Alfred Marshall (1842-1924), que en sus escritos juveniles describió el hecho de que las ventajas de la producción a gran escala –o al menos una parte de ellaspueden ser logradas por una población de empresas de pequeñas dimensiones,73 concentrada en un determinado territorio, subdividida en fases

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Para Becattini (2004) en la idea de la integración de pequeñas empresas de manera vertical, Marshall vislumbro los postulados de Coase sobre la pertinencia para una firma de producir o adquirir de otra empresa un factor X.

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productivas y que se surte de un único mercado local de trabajo (Girardo, 2002), a dicha población la denominó “distrito industrial”. En la década de los setenta del siglo XX, dio inicio un fenómeno en Italia que trajo nueva fuerza a las ideas del joven Marshall y se readaptó el concepto acuñado por éste. Los distritos industriales de Emilia Romagna al volverse un ejemplo de las potencialidades de desarrollo que provee la unión de varias empresas de pequeñas dimensiones en espacios determinados invitaron a la reflexión sobre las políticas de desarrollo económico que habían prevalecido en la segunda posguerra, definidas por un centralismo estatal, herencia del keynesianismo74 y una predominancia de la gran empresa como secuelas del fordismo. Más allá de las primeras consideraciones de Marshall,75 los actuales distritos industriales ponen énfasis en la innovación tecnológica. Junto con el éxito de los distritos neomarshallianos de Italia llegaron nuevas teorías sobre la geografía económica en Estados Unidos. Michael Porter en 1990 publicó su libro “The Competitive Advantage of the Nations” en el que hablaba de diversos casos exitosos de cluster en todo el planeta, que en el fondo no se diferenciaban de los distritos industriales italianos (Meyer-Stamer, 1999); más tarde aparecieron nuevas ideas sobre el evolucionismo económico y el papel tan relevante de la innovación tecnológica en la reconfiguración de la economía capitalista. Por la misma época Paul Krugman (1993) estudia el hecho de que la interacción de actores productivos y las externalidades que se generan a partir de ella sumada a las ventajas por costos de transporte relacionados con menores distancias, traían consigo la aglomeración de actores económicos en un espacio determinado. Estos casos exitosos también llevaron a la crítica de toda la economía convencional; una serie de ideas relacionadas con ellos, han cambiado poco a poco la cara de la economía y la forma en que el desarrollo económico que
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En el caso de México, dicho centralismo también es herencia de un pasado lleno de dificultades como se expresó en el primer capítulo. 75 Llamó la atención del joven Marshall el caso de un pueblo de vocación pastoril y textil de Inglaterra en el cual un conjunto de pequeñas empresas trabajaban de manera conjunta logrando acercarse a los beneficios que tiene la gran empresa.

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surge de las mismas regiones se plantea como una lucha por la mayor participación de los actores que habitan estos espacios, son una muestra de ello. Las teorías evolutivas de la economía se hacen manifiestas en cada espacio productivo y al día de hoy no es posible considerar un desenvolvimiento de éstas sin reconocer el papel del aprendizaje, el conocimiento y la innovación tecnológica. 3.3 La localización importa Como ya se ha mencionado en el capítulo anterior, el desarrollo local y territorial ha cobrado relevancia como consecuencia de la globalización, pero las cuestiones espaciales no son de novedad total, este problema ya era considerado por los clásicos desde Adam Smith.76 Para el siglo XIX y XX, el principal interés sobre la localización se encontraba en explicar la localización de explotaciones agrícolas con relación a las ciudades, así como explicar en términos espaciales diversos temas relacionados con el intercambio

económico, con la influencia de las ciudades y su entorno, la localización de los cultivos y el transporte, y cómo estos influyeron en la formación de los precios, la renta y los salarios (Elizalde, 2003). Existen dos pautas de localización: por una parte la tendencia a la concentración de la mayoría de las actividades industriales en unas cuantas localidades, y no a la dispersión; por otra parte, la tendencia de los territorios incluidos dentro de un conjunto geográfico mayor a especializarse en un cierto número limitado de actividades, en el sentido de que la proporción de empleo locales en tales actividades es mayor que la proporción del empleo en esas actividades a escala nacional (Callejón y Costa, 1996). Vale la pena considerar una de las partes esenciales del fenómeno de aglomeración de las firmas en un espacio, hay cinco hechos que ponen en relevancia que la innovación está estrechamente relacionada con la localización, éstos son (Dahl, 2001):

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Desde el primer capítulo de “La riqueza de las naciones” (1776), Smith hace mención al hecho de que la cercanía a los mercados, así como la capacidad de transporte de mercancías a través de caminos, ríos y mares es un elemento

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o La innovación es un proceso de alta incertidumbre; dicha incertidumbre radica en la información tan limitada acerca de los elementos futuros y los problemas técnicos sin procedimientos conocidos, lo que influirá en el proceso. Además de que no se sabe qué precisamente surgirá de las acciones. Esto ha llevado a que las firmas se unan en redes que ayuden a aminorar la incertidumbre a través de la cooperación. o La innovación descansa en la investigación actual; la investigación realizada en las universidades ha tenido un fuerte impacto en la producción en los últimos 100 años. La investigación básica que se genera en estos centros ha abierto oportunidades tecnológicas para las firmas individuales. La existencia de universidades y centros de investigación de este tipo en las localidades tiene efectos positivos directos sobre la producción de sus empresas. o La innovación es un proceso complejo; esta complejidad ha crecido debido a que las actividades que han desencadenado innovaciones cambian continuamente también. Esto ha llevado de la investigación de los individuos a la de organizaciones formales (laboratorios de I&D, universidades, espacios gubernamentales de gobierno, etc.). Las empresas localizadas cerca de estos centros organizacionales tienen mejores oportunidades de adquirir esta información, que pueda conducir a la innovación, y por ende a menores costos. o Aprender al hacer es un elemento determinante del proceso de innovación; una parte creciente del conocimiento necesario para la innovación es tácito por naturaleza y descansa en las rutinas individuales de cada firma. La interacción cara-a-cara se vuelve altamente necesaria entre los individuos, esto lleva a que las firmas, ya sean proveedores, clientes o competidores puedan llegar a resolver obstáculos o problemas que tienen en común. o La innovación es una actividad acumulativa; la innovación que se haya generado o esté llevando a cabo en este momento tendrá impacto en las innovaciones del futuro. Por ende las zonas en las que se tengan mejoras tecnológicas tienen más probabilidades de tener mejoras tecnológicas mañana.

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En estos puntos se hace manifiesta la teoría de una economía en evolución de Nelson y Winter (1982) y la importancia que centra Lundvall (1992) en la interacción de las firmas y su impacto en el aprendizaje que se volcará en conocimiento de acuerdo a las habilidades de la firma. La incertidumbre y los altos costos que la investigación y el intercambio de conocimiento se pueden sortear de manera más sencilla a través de la cooperación que facilita un marco institucional que rebase la idea hobbesiana de un Estado coercitivo. Otra idea heredada del pensamiento de Hobbes hace pensar que la continua competencia de los agentes al interior de un distrito dé como resultado la incesante lucha de todos contra todos; en realidad, para Giacomo Becattini (1990) la importancia de que los actores productivos tengan la posibilidad de errar y volver a jugar, en lugar de ser eliminados, siempre y cuando hayan respetado las reglas, es una necesidad del mismo distrito, ya que el juego de la competencia debe estarse reiniciando una y otra vez. La escuela neoclásica a través de la teoría de juegos ayuda a poner en claro los beneficios de la cooperación, pero eso se ve limitado a casos en los que sólo hay un evento y los jugadores son reducidos, el problema existe cuando se plantea el dilema con más de un evento y más de dos jugadores; las instituciones son esa puerta de entrada que nos permite ir más allá de los supuestos conductuales que se planteaba la escuela neoclásica, que tiene poco de real y por ende tienen poca aplicabilidad. Las ventajas de la cooperación entre Pymes (en una aglomeración) están usualmente conectadas a economías de escala colectivas, los beneficios de la diseminación de la información y la división del trabajo interfirma. Estos beneficios tienden a crecer cuando los costos de transacción son bajos, y estos en su momento tienden a bajar con la proximidad geográfica y el establecimiento de una infraestructura compartida, normas comunes y la normas de la cooperación (Quandt y Spinosa, 2007). Esta cooperación genera la aparición de las externalidades de distinto tipo, como ya se había mencionado estas externalidades son un incentivo para la cooperación a través de la aglomeración de actividades productivas del mismo

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rubro o relacionado. La externalidades no son nada nuevo en la literatura económica, pero su relación o aplicación al espacio es menos nueva.77 Las economías de aglomeración son las externalidades (positivas o negativas) que surgen de la conjunción de las actividades productivas en un espacio geográfico determinado. 3.4 Externalidades, una consecuencia de la agrupación Las comúnmente llamadas economías de aglomeración son aquellas ventajas que obtienen las empresas al localizarse en un lugar determinado: la aglomeración da lugar a ganancias de productividad, que para la empresa se traducen en reducciones de costos y para la región en un desplazamiento hacia afuera de la frontera de posibilidades de la producción (Alaéz et al., 2001). Estas pueden ser externas e internas, o sea al interior de la empresa y al exterior (pero interior de la aglomeración). Bohm (1991:261) considera que economías externas, externalidades y efectos externos son “esencialmente sinónimos” en la esfera de la producción. Para este autor “las economías (o deseconomías) externas, o efectos externos positivos (negativos) en la producción son efectos laterales no retribuidos (unpaid) del producto o los inputs de una empresa sobre otros productores”. Esto significa que los precios de mercado no reflejan el coste marginal social, es decir, existe un fallo de mercado (Alaéz et al., 2001). Para Callejón y Costa (1996) en la lógica de Marshall sobre la procedencia de las externalidades, se señalan tres factores generadores de externalidades que tienen la cualidad de incentivar la concentración de empresas de un sector en determinado territorio: o Los flujos de información relacionados con las habilidades y

conocimientos específicos del sector que se difunden con facilidad entre empresas vecinas y dan lugar a un proceso acumulativo, en el tiempo y el espacio, de saber hacer (o know-how) propio del sector. Se trata de

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A excepción de A. Marshall.

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una forma que actualmente se ha llamado knowledge spillovers78 o desbordamientos tecnológicos de carácter intraindustrial.79 o La existencia de aglomeraciones de empresas de un sector favorece el establecimiento de otras actividades complementarias proveedoras de imputs80 y servicios de carácter especializado y maquinaria específica del sector. La división del trabajo que se puede alcanzar gracias a la existencia de una masa crítica mínima de un tipo de actividad reduce los costes de producción para el conjunto de las empresas. Se suele designar este conjunto de relaciones como vínculos interindustriales o linkages. Son externalidades asociadas al tamaño del mercado.81 o La formación de un mercado de trabajo especializado compartido por todas las empresas del sector localizadas en un mismo territorio. Tanto patrones como trabajadores pueden obtener ventajas de la

aglomeración; los primeros al contar con una oferta amplia de trabajo especializado que permite ajustar las plantillas al ciclo de la empresa; los segundos ganan la seguridad de no depender de una única empresa demandante de trabajo. En términos de innovación tecnológica, las externalidades del tipo

intraindustrial, de especialización, son de mayor trascendencia para Marshall; por otra parte, las externalidades interindustriales, de diversificación, son de mayor relevancia para Jacobs (1969). En el modelo de Marshall82, la especialización lograda a través de la aglomeración de múltiples firmas dedicadas a una producción específica, genera externalidades de conocimiento, las que pueden afectar positivamente la habilidad de innovar de las firmas que residen en la región (van der Panne, 2004). El conocimiento recién creado sólo puede ser apropiado por una
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Derramas de conocimiento. Las externalidades intraindustriales también han sido denominadas tradicionalmente economías de localización o de especialización. 80 Insumos. 81 Las externalidades interindustriales se conocen también como economías de urbanización o de diversificación. Para Marshall este tipo de externalidades son pecuniarias y, simplemente, transmitidas por el mercado (van der Panne, 2004), por lo que no tienen relevancia alguna para la generación de innovaciones. 82 Glaeser et al (1992) consideran dentro de esta línea (de Marshall) a Arrow y Romer, por lo que formalizan este modelo de externalidades como MAR, por las iníciales de cada uno de sus teóricos, en el que el conocimiento es predominantemente específico a una industria.

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dimensión limitada, al ser desarrollado por una firma puede derramarse y llegar a otras firmas que tienen las mismas actividades y rutinas de manera más acelerada, el trabajo conjunto de estas firmas en elementos comunes es lo que los llevará a generar el conocimiento que les habrá de resultar útil a todos y cada uno en particular. Estos derrames (spill overs) no son ajenos a la localización; como ya antes se ha mencionado, el conocimiento tácito requiere de un proceso de interacción social, cara-a-cara. Las regiones o localidades tienen una dinámica de aprendizaje que no puede pasarse por alto. Por otra parte, línea de Jacobs (1969) considera a las externalidades interindustriales, o de diversificación, como las promotoras de la innovación en la industria; esto, ya que las derramas de conocimiento pueden darse entre industrias complementarias en lugar de las similares en tanto que las ideas aplicadas por una industria pueden ser aplicadas por otras. El intercambio de conocimiento complementario a través de diversas firmas y agentes económicos facilita la búsqueda y experimentación en innovación (van der Panne, 2004), por ende, una estructura productiva local diversificada genera retornos crecientes y aumenta las externalidades de diversificación, o de urbanización. No es posible en este trabajo medir cuáles de las externalidades antes mencionadas son las de mayor relevancia, sólo se ha tratado aquí de esbozar las posturas más notorias en la economía actual, mismas que aún están en calurosos debates. En Europa y EEUU, de acuerdo con Gerben van der Panne (2004) se han realizado algunos estudios empíricos sobre el tema y las conclusiones aún son difíciles de generalizar. Lo que es un hecho es que estas generalidades existen en los espacios organizados geográficamente para una producción, de un mismo bien, similares o diversos; lo que para el propósito de este documento es suficiente hacer constar.83

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La medición de estas externalidades va ampliamente relacionada con el incremento en la productividad de las firmas, además de que las patentes y la actividad en I&D, que también son indicadores comunes para dicho propósito.

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La estructura local de mercado también es un elemento inmerso en este debate, de acuerdo con Glaeser et al. (1992), para el modelo de Marshall, el poder del mercado local favorece la innovación, en tanto que el monopolio local restringe el flujo de ideas a otros y maximiza la capacidad de las firmas innovadoras de apropiarse de las rentas de esa innovación. En contraste, Jacobs (1969) considera que la competencia local es un incentivo para un compromiso innovador. Para Jacobs la competencia va más allá de los productos, combina también la lucha de las ideas, tomando en cuenta que cada trabajador genera ideas, por lo que en sus empleados la firma tendrá un activo que le brinde una mayor capacidad de generar e implementar nuevas ideas. Esta idea de Jacobs tiene cierta relación con los planeamientos de Becattini (1990) acerca de los recursos humanos que integran el Distrito Industrial, dado que los trabajadores son la conexión entre el sistema de firmas y el sistema de empresas, pero también siendo un fondo que permite el surgimiento de nuevos entrepreneurs puros o de vigilar la actuaciones de los ya instituidos. 3.5 Aglomeraciones como instrumento de Desarrollo Local Francisco Alburquerque (2006) afirma que los modelos de desarrollo de distritos y clusters son enfoques distintos pero que convergen en la importancia que le otorgan a la localización, ambos generan modelos de reproducción sustentados en el binomio economía y sociedad. La paradoja de la relevancia actual que el territorio ha cobrado ante la globalización ha dado lugar a importantes aportes teóricos y la producción de nuevas evidencias sobre la localización de la producción en el espacio geográfico; los cambios tecnológicos traen consigo la necesidad de una transformación en la forma de organizar la producción, lo que genera redes de producción integradas en los ámbitos local, regional y global (Elizalde, 2003). A través de estas redes las empresas pueden adquirir los insumos que requieren para su producción; por ende, las características de la dimensión local adquieren particular relevancia para que las empresas se inserten como actores transnacionales en la globalización. Una elevada capacidad de monitoreo en los mercados locales brinda la oportunidad de que las firmas se manejen de manera más adecuada en los espacios globales.

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El intercambio de información como fuente para la generación de conocimiento, además de la interacción cara-a-cara que permite que el conocimiento tácito se pase de una firma a otra a través de los involucrados en el proceso de producción, de manera eficiente y continua. Como ya se ha hecho manifiesto, la aglomeración no es sólo de empresas, en ella hay varios actores que, en la calidad que caracteriza a cada cual, participan en el proceso; además de las firmas productoras (u organizaciones económicas) están las organizaciones de la sociedad civil y las instituciones que pueden ser de carácter local o regional y nacionales así como internacionales. Aunque todos los actores que se encuentran en determinado territorio nutren el proceso de desarrollo, es la empresa la organización que reúne los recursos necesarios y los hace producir, por ende es el punto a partir del cual la riqueza surge y se reproduce de manera constante. La empresa es pues el centro del desarrollo, en tanto que es el elemento en torno al cual los demás actores se aglutinan y realizan sus actividades. Sin la participación y el empuje que la iniciativa privada imprime a las comunidades, el sector público por sí sólo no puede generar los ejes productivos necesarios, es necesario que la sociedad civil dote de los elementos que van a aventurarse en buscar oportunidades de negocios y tomar los riesgos que esto genere, eso sin que dichas decisiones sean la diferencia entre la vida o la muerte (aunque sea en términos de empresario, menos aún en términos literales) de cualquiera de los elementos de la comunidad. Para que toda la estructura productiva pueda funcionar mejor y con bajos costos de transacción84 es necesario que exista cierto nivel de confianza entre sus actores y que, de igual manera, la localidad pueda transmitir esa confianza al exterior. La confianza es un valor real y concreto que se materializa en la acción del hombre (y la mujer). Se tiene confianza para desarrollar determinada actividad porque se poseen los conocimientos y habilidades necesarios para ello. También se tiene confianza cuando en nuestras relaciones interpersonales
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Esto, debido a que la incertidumbre se aminora.

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creemos en el otro, siendo el otro una persona que con sus actos nos da seguridad (Ramírez, 2002).85 La confianza es uno de los valores más importantes de la comunidad, que por esa importancia se convierte en capital social. La interacción humana es lo que permite que una organización pueda funcionar eficaz y eficientemente, esta interacción se origina en valores psicosocioculturales y en la participación del individuo en la sociedad. Las relaciones de confianza se fundan en un importante capital social (MeyerStamer, 1999), capital social que posibilita las sanciones que pudiera ameritar el comportamiento oportunista al presentarse por parte de alguna de las empresas o de los actores participes del proceso. 3.6 Distintos conceptos de aglomeración Una aglomeración industrial es, en su forma más simple, el proceso a través del cual un creciente número de instalaciones (facilities) se localizan en el mismo lugar (Jacobson et al., 2002). Es un lugar en el que existen un número indeterminado de instalaciones o establecimientos en los que se lleva a cabo la producción. Lo que distingue una aglomeración industrial de una concentración espacial es la presencia de externalidades. Las empresas encuentran que tienen más ventajas y oportunidades al aglomerarse que si trabajan por su cuenta. Por lo que las externalidades no siempre son premeditadas y pueden ser un accidente.86 Marshall ya expresaba que cuando el gobierno brinda ciertas facilidades que promueven la concentración, pero no hay ningún beneficio extra, no se pueden considerar aglomeraciones. Pioneros en el estudio de la innovación tecnológica considerada ya no como un elemento exógeno al proceso económico, sino como endógeno,87 pero además, evolutivo, Nelson y Winter (1982) consideraban el avance tecnológico un proceso acumulativo y que la firma que lo posea hoy, muy probablemente lo
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El subrayado es de Ramírez. Lo que Nadvi define como ventajas pasivas (Meyer-Stamer, 1999). 87 Las nuevas teorías del crecimiento expuestas por economistas neoclásicos, ya consideraban al cambio tecnológico como un elemento endógeno, Romer, Lucas, Grossman y Helpman (Dahl, 2001) son ejemplos de la superación de la línea de Solow (1976). Aquí se incorpora ya el concepto de aprender al hacer de Arrow (1962).

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tendrá mañana. Lo que implica que las áreas con éxito en la innovación en el pasado estarán mejor ubicadas para tener éxito en innovar mañana. Tomando ciertos elementos de Nelson y Winter (1982), el régimen tecnológico como lo conceptualizan Malerba y Orsenigo (1990) consta esencialmente de cuatro diferentes factores, los que describen el ambiente en el que las firmas operan (Dahl, 2001; Hernández et al., 2003): o Condiciones de oportunidad. Este elemento hace referencia a las posibilidades que tienen las firmas de innovar. Siempre que haya amplias oportunidades para innovar el éxito será más accesible, sobre todo en las etapas tempranas del ciclo de vida de un producto. Existen sectores en los que esto es más factible que en otros. o Condiciones a apropiabilidad. Esto se refiere a los mecanismos que las empresas tendrán a su alcance para apropiarse de las innovaciones que producen y así aprovechar su renta tecnológica.88 o Condiciones de acumulación de conocimiento tecnológico. Esto se refiere a la dinámica de los procesos de aprendizaje que ocurren al interior de las firmas que conforman a un sector industrial y la forma en que este aprendizaje se traduce en nuevo conocimiento. En otras palabras la correlación entre las innovaciones, la generación de conocimiento no se queda sólo en innovaciones previas, la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías genera nuevas preguntas y conocimiento. o Naturaleza de la base del conocimiento. Se trata de la base que le da sustento a la innovación producida, su carácter. La base del conocimiento incluye diversos grados de especificidad (si es tácito o codificado) complejidad e interdependencia, y la forma en que se transmite (de manera formal o informal). Aquí la proximidad entre los agentes se vuelve relevante, de la misma manera que el grado en que el conocimiento sea codificado implicará que tan formal es su transmisión.

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Estos mecanismos son las patentes, los secretos industriales, innovaciones continuas, marcas comerciales, know how, diseño e ingeniería de reversa, entre otros (Hernández et al, 2003)

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3.7 Características generales de las aglomeraciones Existen una serie de elementos que son comunes a todos los tipos de aglomeraciones industriales, aunque existen distintos enfoques de lo que es un cluster y lo que es un distrito industrial (neomarshalliano, esencialmente italianos), dichos elementos son: o Agrupar a empresas, especialmente de reducida dimensión,

concentradas en un especio determinado y relacionadas sectorialmente. o Existe una relación de vínculo hacia atrás (proveedores) y hacia delante (clientes), para el intercambio no sólo de bienes y servicios, sino también de información y capital social o recursos humanos.89 o Elementos socio-culturales que dan contexto a las relaciones que las organizaciones productivas, de la sociedad civil, del Estado y las instituciones entablan entres si y que además dan contenido a las reglas formales e informales que rigen y dan certidumbre en el espacio en cuestión. o Una red de instituciones públicas y privadas que están ahí para incentivar y apoyar el desarrollo de la localidad o región. Para Suzigan las categorías básicas en el análisis de las aglomeraciones industriales son las siguientes (Elizalde, 2003): o La simple existencias de una aglomeración industrial en un determinado (espacio) local puede ser resultado de un “accidente histórico”.90 o Pequeños eventos, tales como innovaciones comerciales o tecnológicas, o nuevo desarrollo en la organización industrial. Estos eventos pueden crear una ruptura en la tendencia de la evolución de las aglomeraciones industriales.91 o Asociación de empresas locales, cooperativas, sindicatos y otras organizaciones, así como otros tipos de instituciones locales,

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Este intercambio en término de los recursos humanos conlleva también el intercambio de conocimiento, especialmente del conocimiento tácito que, como ya se ha hecho mención, para algunos teóricos es el mejor vehículo para la innovación. 90 Por lo que se reafirma el hecho de que la historia es, tal vez, el mejor elemento para explicar el desarrollo. 91 Esto hace clara referencia al elemento innovación en la acción de las aglomeraciones.

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generalmente juegan un papel importante en el desarrollo de aglomeraciones exitosas.92 o Existencia de confianzas y de liderazgo local, que son esenciales para la construcción institucional y la cooperación entre agentes privados y de éstos con el sector público,93 y o El apoyo del sector público, aunque no exclusivamente local, es también fundamental para el éxito de una aglomeración.94 Tanto el capítulo previo como el actual han ido dibujando los elementos que permiten dibujar el desarrollo local, en particular partir de los actores mismos que integran cada territorio. Como parte del desarrollo local endógeno la conformación de nodos productivos en los que los intercambios de información, misma que debe ser utilizada a partir de las capacidades de aprendizaje de cada actor, fases que se verán traducidas en conocimiento que culminará por innovar, este proceso deberá ser incesante, por varias razones ya delineadas, como el hecho de que los territorios donde hay precedente de innovación, las posibilidades de innovar nuevamente son más altas, y también, que las instituciones que apoyen el aprendizaje de manera eficiente permitirán que en sus espacios se genere mayor conocimiento y se transmita mejor. 3.8 El distrito Industrial Este concepto encontrado en los escritos juveniles de Alfred Marshall95 tuvo poca repercusión en la economía de su época, se fundamentaba en la idea de que un conjunto de industrias de pequeña dimensión podía obtener algunos de los beneficios de la gran empresa, esto lo intuyó al ver como operaban las pequeñas industrias textiles algodoneras de Lancashire en Inglaterra a finales del s. XIX.

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Ya se menciona en el párrafo que es el instituciones uno más que debe ser explorado para el estudio de las aglomeraciones industriales. 93 El capital social y cultural. 94 La labor conjunta de las administraciones centrales en asumir un compromiso de descentralización, y de las administraciones estatales o municipales para aprovechar las políticas destinadas a brindar poder de decisión a los actores locales. 95 Capítulo X, del libro IV de su “Principios de economía”, que lleva por nombre: Continuación de la organización industrial. La Concentración de Industrias Especializadas en localidades en particular (pág 160 a 166 del documento en PDF disponible en http://bibliotecavirtualeive.wordpress.com/economia/).

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En la década de los 60‟s en la tercera Italia (o Emilia Romagna) se gestó un proceso económico similar, en el que un conjunto de pequeñas industrias tuvo éxito y además logró sobrevivir a la crisis de los años 70‟s al igual que en Estados Unidos las empresas de alta tecnología aglutinadas en el Silicon Valley californiano. Entre las causas que Marshall delinea, para la aparición de distritos menciona el acceso a los recursos naturales y a los mercados, las condiciones del mercado local y las influencias político-culturales, mejor dicho el sistema de valores y de leyes o reglas que permean y que dan contexto al territorio. Las ventajas que se pueden extraer de esta aglomeración se encuentran en las habilidades que se van heredando y la capacidad de aglomerar bienes y servicios que sirvan de insumo, lo que conlleva a que eventualmente una empresa de mayor tamaño pueda, por ejemplo, desintegrar verticalmente su producción y dejar que empresas de menor tamaño realicen procesos para ella, generando así una mayor especialización. Para Jacobson et al (2002) los distritos industriales producen, ya sea todo o una parte de un bien similar, por lo general se encuentran aglomerado de manera muy cercana (ej. Un pueblo pequeño) y normalmente están constituidos por pequeñas y medianas empresas. El distrito industrial es un conjunto local de reglas o normas, originadas en la sociedad civil, que, por un lado, reducen costos de transacción y, por el otro, previenen el oportunismo. Giacomo Becattini (1990) define el distrito industrial como una entidad socioterritorial que se caracteriza por la presencia activa de una comunidad de personas y una población de firmas en un área natural e históricamente determinada. En el distrito, a diferencia de otros ambientes, tales como las ciudades manufactureras, la comunidad y las firmas tienden a converger. Los distritos se caracterizan por una actividad dominante que en un determinado momento genera excedentes que deben tratar de posicionar en el mercado exterior, pero esta venta no es un accidente o un azar, se generan las redes permanentes de proveedores y clientes. Toda definición de distrito industrial debe considerar esa red como parte del sistema.

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Como se ha venido mencionando a lo largo de estos dos capítulos, la comunidad es el elemento que brinda el marco en el cual el desarrollo económico existe y se consolida. Para los distritos industriales la comunidad participa con un sistema relativamente homogéneo de valores y percepciones. Las instituciones cumplen la función (entre otras) de expandir esos valores por el distrito, además de apoyarlos y llevarlos a través de las generaciones. El mercado, la firma, la familia, la iglesia y la escuela son algunas de esas instituciones; pero también las autoridades locales, la estructura local de partidos políticos y de sindicatos (o uniones), y muchos otras de tipo privado y público, económicas y políticas, culturales y de caridad, religioso y artístico. Las instituciones también tienen influencia en el sistema de precios del distrito, si bien éstos fluctúan con los precios de mercado global, las instituciones evitan que estas fluctuaciones traigan consigo efectos devastadores. Los valores del distrito incluyen la apertura, a veces con cierta reticencia, a elementos de la cultura exterior, por tanto ese sistema de leyes y normas a pesar de estar fuertemente cimentadas en la vida cotidiana son cambiantes y evolutivas. La frase del pedagogo brasileño Paulo Freire es sugerente al respecto, cuando habla de que, si bien los seres humanos estamos programados (como todos los seres vivos), estamos programados para aprender (Freire, 1997). Es así que el distrito industrial se vuelve expresión orgánica de sus integrantes y de la vida que hay en él. El distrito requiere siempre, ya que se nutre, de sangre nueva. La evolución del esquema se debe a eso, y en ese sentido, su éxito. Si a nivel distrito el cambio no fuera admitido, éste no hubiera podido sobrevivir al tiempo. Conforme se va dilucidando el concepto de distrito industrial la correlación entre la vida cotidiana en él y su actividad productiva se encuentran en elevada correlación, y que uno de sus fundamentos es la posibilidad de proveer suficientes oportunidades de trabajo a sus integrantes, por lo que las características de su aplicación, como política industrial, no pueden ser tan generales. Becattini (1990) asevera que un proceso que no pueda separar en fases la producción, no puede ser parte de este desarrollo, por ejemplo la industria del acero. Hay ciertas condiciones técnicas que se deben cubrir, las

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que permitan la formación de una red local de transacciones especializadas de productos con fases diferenciadas (phase products).96 Por lo antes mencionado es relativamente fácil notar que las relaciones personales y familiares son parte integral del distrito, esto puede ser un obstáculo para la flexibilidad de las relaciones socio-económicas, pero por otra parte, es consistente con la existencia de profundas interacciones entre la comunidad y los procesos de producción, y como ya se mencionó previamente, la confianza tiene su origen en esas interacciones. Con respecto a los trabajadores, las ventajas enunciadas originalmente por Marshall tienen validez para el distrito italiano, ya que se vuelve más fácil encontrar un espacio de trabajo cuando es más de una empresa la que lo demanda. Además de que brinda la oportunidad de una búsqueda incesante de la mejor opción. Pero también los sistemas institucionales ayudan a que un trabajador la encuentre, dado que la información está en el aire es más común que los trabajadores más reconocidos o más capacitados sean más demandados y tengan mejores posibilidades de crecimiento. La especialización de cada trabajador aumenta y con ella, la especialización de cada empresa y del distrito también. Por último cada uno de esos trabajadores es un potencial entrepreneur puro,97 lo que ayuda a su constante renovación. Se ha hecho ya mención sobre el hecho de que la esencia del distrito y de las aglomeraciones son las pymes. En la actualidad el término pequeña empresa es común en los debates de desarrollo y económicos, pero como denuncia Becattini (1990), es un término sumamente vacío, puesto que se omite que cada una de esas pequeñas firmas es una historia, por tanto ha tenido una trayectoria evolutiva que es desdeñada por la mayoría de los teórico y por aquellos que hacen políticas destinadas a dichos organismos.98
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Vale la pena hacer notar que la división del trabajo fue el primer tema que Adam Smith trató en su “Riqueza de las Naciones” y tiene mucha relación con esta necesidad de mantener la riqueza al interior de una localidad o región. 97 El entrepreneur puro tiene como objetivo transformar las capacidades inherentes al distrito en productos que encuentren demanda en el mercado. Son elementos que siempre están al tanto de lo que sucede en mercados mundiales como en el interior del distrito, y continuamente están mejorando su conocimiento del distrito en tanto entidad productiva y sociocultural. 98 El origen de la localización de un núcleo productivo tiene relación con este elemento histórico y se vuelve vital para entender los casos que han tenido éxito, desde ahí, desde sus raíces.

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Desde luego el mercado no puede dejar de ser un elemento central en el desarrollo de los distritos, pero a diferencia del modelo hegemónico de mercado, aquí el mercado es una construcción esencialmente social, no es un espacio en el que excluye elementos por cometer errores que los vuelven menos competitivos, el marco institucional debe estar avocado a que los participantes siempre tengan la posibilidad de volver a jugar en el mercado, lo que enriquece la experiencia del aprendizaje y vuelve virtuoso el círculo de la competencia. El distrito se distingue por un tipo de producción, pero además por una calidad única en esa producción; al exterior se tejen otro tipo de estrategias de mercado, pero que en esencia son cooperativas. Ya que los distritos son grandes compradores de materias primas, su conocimiento de ellas aumenta, el estrechamiento de las relaciones con los proveedores favorece a generar distritos de mayor tamaño y número, además que los proveedores pueden vender los productos del distrito, funcionando como distribuidores. La división del trabajo entre el distrito y sus socios radica en una relación de divisiónintegración. En el tema del mercado, un ejemplo de las relaciones que se llevan a cabo en el distrito es el fenómeno de la compra-venta de maquinaria entre los empresarios mismos, promueve la renovación de capital fijo y el espíritu de aventura entre los productores, una máquina que no resultó funcional a uno de ellos puede funcionar para alguien más, por lo que vale la pena tomar el riesgo de adquirir nueva tecnología. Además de lo antes enunciado, la tecnología de punta se vuelve parte de la cultura del distrito, la innovación es un proceso social, debido a que todos los actores participan de ellas, pero además porque la introducción de innovaciones se trata poniendo en relieve sus consecuencias para los trabajadores y la comunidad en general. Pero, por otra parte, el hecho de poseer tecnología de punta se convierte en algo que los actores hacen suyo y por ende se defiende esta posición como algo digno de orgullo frente a otros distritos.

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Por último, el tema del crédito es un punto de relevancia central, en tanto que el distrito exige la viabilidad del crédito para el desarrollo continuo, pero este crédito sólo puede responder a las necesidades de sus entrepreneurs y actores en general cuando tiene sus raíces en el mismo lugar. Por lo que su comunidad debe tomar el problema del banco de crédito en sus manos, esto requiere de elevada honestidad, es un problema inherente a este tipo de bancos que sus mismos mecanismos pongan en jaque al distrito si es que sus elementos hacen mal manejo de las decisiones de crédito.99 3.9 El cluster Michael Porter (1990) definió los clusters como concentraciones geográficas de empresas interconectadas, proveedores especializados, entidades

suministradoras de servicios en actividades relacionadas e instituciones asociadas como universidades, asociaciones de comercio y otras. El cluster se centra en la búsqueda de las fuentes de ventajas competitivas de los agrupamientos sectoriales de empresas situados en diferentes lugares y territorios (Alburquerque, 2006). Se trata de un modelo organizativo de redes de empresas e instituciones contextualizadas en un determinado ámbito geográfico. A diferencia del distrito industrial, en el que hay un modelo profundamente arraigado en el tejido social que se realiza en una trama inseparable entre la comunidad de personas y empresas, en el cluster esta relación no aparece tan claramente y, aunque también se alude a la competencia social, esta aparece como contexto, o telón de fondo (Alburquerque, 2006), la sociedad civil no tiene el mismo papel protagónico. Joseph Ramos considera que un cluster es una concentración sectorial y/o geográfica de empresas en las mismas actividades o en actividades estrechamente relacionadas, con importantes y acumulativas economías externas. Pero el sector es un elemento que tanto Porter como Becattini abandonan como unidad de análisis; para los dos casos el sector está

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La excesiva confianza puede traer estos trastornos.

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subordinado a la unidad productiva socio-territorial para el distrito o al agrupamiento territorial de empresas para el cluster. Porter recalca la importancia de la competitividad en el cluster y centra la estrategia en este aspecto, realizar análisis estratégicos competitivos y estudios de benchmarking son parte de los medios para lograr esa competitividad. Para el modelo de Porter la rivalidad con cooperación es positiva, pues favorece la innovación y mejora el rendimiento global del cluster. Para Jacobson et al. (2002) un cluster es una aglomeración industrial que está integrada por pequeñas y grandes firmas que, usualmente, no están tan cercanas entre ellas, como en los distritos industriales; pueden ser de industrias de rangos muy variados, aunque relacionados. Los clusters pueden estar integrados por distritos industriales. El debate acerca de las diferencias entre cluster y distrito industrial son terminantemente teóricos, pero el elemento de la extensión física de la concentración se vuelve una variable tangible. De acuerdo a este enfoque que expone el mismo Jacobson et al., un distrito industrial es de menor tamaño que un cluster; empero, aún para este autor no hay un límite formal para definir a partir de qué dimensión el distrito industrial se convierte en cluster. Otros autores evitan confrontar los argumentos, pero también evitan las peculiaridades que Becattini y Porter muestran en sus análisis; un ejemplo de esto está en que: Para Morosini (2002) un cluster industrial es una entidad socioeconómica caracterizada por una comunidad de gente y una población de agentes económicos localizados en estrecha proximidad dentro de una región geográfica específica. Al interior de un cluster industrial, una parte significante de ambos, la sociedad de la comunidad y los agentes económicos, trabajan conjuntamente actividades económicas entrelazadas, compartiendo y

promoviendo un activo común: conocimiento tecnológico y organizacional, esto para generar bienes y servicios superiores en el mercado.

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Para Hernández et al. (2003) un cluster es una aglomeración de plantas productivas ubicadas en un momento y espacio geográfico específico; o bien, como una forma de organización industrial caracterizada por una concentración espacial de numerosas firmas pertenecientes a ramas industriales similares, en las que los canales de producción y distribución de mercancías intermedias se relacionan en torno a mercados finales. Así como en Morosini y Hernández et al., existen considerables definiciones de clusters que, a partir del modelo original de Porter, convergen en dos elementos: a) la proximidad geográfica y, b) el hecho de que las empresas que se ubican en él tienen cierta relación en cuanto a su producción. 3.10 Conclusiones Las definiciones aquí mencionadas de cluster permiten vislumbrar la idea de que el cluster es un concepto común pero en realidad se sabe muy poco sobre él, sabemos cómo se llaman pero no sabemos qué son (Martin y Sunley, 2001). Hay ejes claramente fundamentales a partir de los cuales podemos definir en todo caso los elementos de una aglomeración industrial que nos permitirán acercarnos a un proceso de desarrollo local/regional. Lo que se encuentra en el centro de la cuestión tanto del cluster como del distrito industrial y de las aglomeraciones productivas enumeradas

previamente, es el intercambio de información que habrá de devenir en conocimiento, el cual, una vez aplicado, permitirá la generación de innovaciones. El sistema de innovación se vuelve relevante como meta a seguir, en tanto que la aglomeración sea la forma práctica que le permita a las comunidades cohesionarse, organizarse y fincar las formas de producción e institucionales que se requieran para lograr el desarrollo local. El problema se encuentra más en la realidad de las acciones y políticas a ser desarrolladas para incidir en la vida de la comunidad a través de un proceso de desarrollo local. La necesidad de sinergias estratégicas entre los actores de una comunidad o región, como elemento detonante de dicho proceso resalta a la vista.

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El concepto de cluster pone tal vez demasiado énfasis en la productividad, y ya un economista de la talla de Paul Krugman (1994) ha mencionado la peligrosidad del dogma de la productividad, sobre todo por la correlación que esta variable tiene con el desempleo en la mayoría de los países desarrollados; ante esto, el distrito industrial se presenta como una opción que antepone la calidad de vida de sus trabajadores y entrepreneurs a cualquier otra cosa. Más allá de las diferencias que en el concepto existen de una visión y otra, el hecho es que la aglomeración productiva permite llegar a desarrollar un potencial productivo que se requiere ante la falta de oportunidades de producción y de mercado, así como a la desfragmentación que priva en la micro, pequeñas y medianas empresas, mismas que son la mayoría indiscutible en México y Latinoamérica. Ambos modelos convergen (en mayor o menor medida) en la importancia que tiene el contexto en el cual las actividades productivas se desenvuelven y por tanto que la visión sectorial de la actividad económica ha quedado rebasada, por el contrario es en las comunidades en donde la actividad económica se lleva a cabo y como tal es que el desarrollo se llevará a cabo partir de esas localidades. Por último, queda constatado que el conocimiento y la tecnología es hoy el motor de las actividades productivas de la humanidad, sin ese elemento de constante desarrollo y evolución de la sociedad es impensable el estudio de los fenómenos económicos, y es impensable el desarrollo sin tomar en cuenta ese activo, y en estos espacios de aglomeración la tecnología es un flujo constante que da una razón más para estudiar y plantear políticas con referencia a estos hechos.

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Capítulo 4. El proceso de construcción de una relación EmpresaComunidad para el desarrollo Aquí se presenta una descripción general del proceso a través del cual se constituyó la empresa forestal-social de Nuevo Parangaricutiro. Un proceso que muestra la intensión de la comunidad entera de tomar en sus propias manos el desarrollo de su pueblo a partir de la reapropiación de sus recursos naturales, en particular del más representativo: el forestal. Un proceso accidentado y no exento de conflictos, pero que ha marcado un paradigma en la silvicultura a nivel nacional y ha obtenido el reconocimiento de instancias a niveles internacionales. Los cambios en la cultural y las instituciones de la comunidad han logrado que la empresa no sólo sobreviva, sino que incluso saque provecho de las políticas neoliberales y la agresiva apertura de la que el campo mexicano fue objeto desde 1994 con la entrada en vigor del TLCAN. Aquí se busca generar un acercamiento a la forma en que todos los actores de la comunidad han participado de este proceso y la forma en que han llevado a cabo sus relaciones con el exterior en términos productivos, sociales, institucionales y culturales. 4.1 La Empresa Forestal-Social de Nuevo Parangaricutiro 4.1.1 Los Orígenes: la Uecifomet (1975 – 1984) En el sexenio de Luis Echeverría (1970-1976) gracias a la lucha de las comunidades y ejidos por repropiarse de sus recursos y el esfuerzo la subsecretaria de recursos forestales100 se dio un proceso que además de permitir esta reapropiación brindaba la asesoría técnica requerida. Así en 1975 con una fuerte promoción por parte del gobierno estatal y la subsecretaria federal antes mencionada, nace en la meseta purhépecha la Unión de Ejidos y Comunidades Indígenas Forestales de la Meseta Tarasca “Luis Echeverría Álvarez” (Uecifomet – LEA).101 Este primer esfuerzo organizativo integra a 26 ejidos y comunidades de los municipios de Uruapan, Nahuatzen, Ziracuaretiro,

100 101

Dirigida en ese momento por el Ing. Cuauhtémoc Cárdenas. En ese mismo contexto surge la Unidad de Producción Forestal y Agropecuaria “Adalberto Tejeda” (UPAT) en la región de Huayacocotla, Veracruz.

100

Paracho,

Nuevo

Parangaricutiro,

Cherán,

Tingambato

y

Taretan.102

Posteriormente llegaría a aglutinar hasta 38 núcleos agrarios (sólo seis núcleos de la meseta permanecieron al margen. La Unión nace con la pretensión de involucrar al conjunto de ejidos y comunidades forestales de la región en el aprovechamiento conjunto, integral, y racional de los bosques y recursos naturales, en beneficio de los poseedores del recurso, muchas de estos núcleos tenían por primera vez la posibilidad de un permiso de

aprovechamientos forestales (Espín, 1986). Las dependencias promotoras de la Unión fueron la Subsecretaría Forestal y de la Fauna, de la Secretaría de la Reforma Agraria; la Confederación Nacional Campesina (CNC), mediante el Comité Regional Campesino; y el Banco de Crédito Rural (Banrural). Este último concedió los créditos pertinentes para llevar a cabo los estudios dasonómicos y los proyectos de inversión que se requerían. Además la empresa Celulosa y Papel de Michoacán (Cepamisa) se vinculó a la Unión desde 1981 a través de un contrato de abastecimiento de material celulósico. La Secretaria de Agricultura y Recursos Hidráulicos (SARH), en ese tiempo responsable de dar los permisos y supervisar los aprovechamientos, proporcionó los servicios técnicos necesarios aplicando el Método Mexicano de Ordenación de Montes o de Bosques Irregulares (MMOBI), método de silvicultura extensiva basado en un sistema de cortas selectivas (Bofill, 2005). Así, para 1977 la Unión obtuvo el primer permiso de limpia y saneamiento para el aprovechamiento de maderas muertas. La importancia de este permiso radicaba en que esta fue la primera vez que el gobierno federal otorgaba un permiso a una comunidad o un ejido, dado que se consideraba que no tenían la capacidad técnica para realizar el aprovechamiento, pero tampoco había provisto nunca de la asistencia técnica necesaria. Como consecuencia, en 1979 la comunidad de San Juan recibió su primer permiso de tala, enfocándose a la tala de árboles que habían sido dañados por la plaga (Barton y Merino, 2004) y a la recolección de lo que los rapa-montes dejaron como desperdicio.

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El acta constitutiva se firmó en Uruapan el 26 de febrero de 1976.

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De acuerdo con el primer estudio dasonómico, San Juan recibiría una autorización anual de 55 mil m3,103 40 mil de la especia pino y 15 mil de encino y otras hojosas. En ese momento San Juan es el predio (de los pertenecientes a la Unión) de mayor superficie total con 19 121 has, lo que representa el 17.2% de la superficie total estudiada. Por problemas administrativos los volúmenes autorizados no fueron ejercidos (Bofill, 2005).104 Para el año de 1979 solamente se ejercieron tres meses de los aprovechamientos forestales, de los 40 mil m 3 de pino autorizados sólo se marcaron 18 298 m3. Peor aún en el año 1980 en el que no se llevaron a cabo aprovechamientos. Esto coincide con la entrada de nuevas autoridades a la Unión, Francisco y Salvador Ortiz, ambos son oriundos de San Juan, pero carentes del apoyo de los comuneros, puesto que se les asocia con malos manejos en el trabajo con la Unión, pero que además se afirmaba en ese momento que ésta última se había convertido un botín político de sus dirigentes.105 A partir de estas inconformidades los comuneros decidieron abandonar la Unión. En 1980, a pesar de la inconformidad de la Unión y de la Subsecretaria Forestal,106 San Juan abandona la Unión y comienza a realizar los aprovechamientos por cuenta propia. A pesar de esto, la comunidad reconoce a la Unión y a los líderes que la pusieron en marcha, como motor de la lucha de reapropiación productiva de San Juan. Por unos años más la Unión siguió funcionando, esencialmente por interés de Cepamisa, pero de manera artificial en cierto sentido, pues San Juan la surtía

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Cuando se haga mención a metros cúbicos autorizados o talados, se refiere a Volumen Total Árbol (VTA); medida que contempla el volumen de árbol incluyendo troza de largas y cortas dimensiones, y material celulósico. 104 En esa época hace su aparición un personaje que va a ser de gran importancia para el futuro de San Juan, el Lic. Guadalupe Rangel, quien siendo oriundo de Paricutín, una comunidad que ha tenido conflictos ancestrales con San Juan, hace la labor de promover la Unión y que la comunidad se adueñe de los recursos naturales que le rodean. Rangel egresado de la UMSNH; a través de la CNC y con el apoyo del representante comunal de San Juan, Vidal Aguilar Soto y de Felipe Ruiz, llevó a cabo una importante labor de unificación de las comunidades y de sus actores. 105 Bofill (2005) menciona que la familia Ortiz tiene cierto resentimiento al considerar que la comunidad no supo valorar el trabajo de sus miembros dentro de la Uecifomet, pero como ya se mencionó en el primer capítulo de este trabajo, la familia Ortiz ya había estado asociada a malos manejos de las tierras comunales. 106 Dicha Subsecretaría tenía planes de llevar a cabo una integración industrial regional, con la salida de San Juan se veía quebrada esa expectativa.

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de trozo comercial.107 La salida de San Juan fue el hecho a partir del cual otras comunidades la abandonaron, hasta que finalmente en 1984 la Unión llegó a su fin. En San Juan atribuyen el fracaso de la Unión a que ésta fue diseñada de manera vertical (de arriba para abajo), ya que se conformó por decisión del gobierno federal, la autorización de aprovechamientos que se dio fue parte del contrato que se hizo con Cepamisa.108 En todos los casos concuerdan que el problema está en que las organizaciones de segundo nivel 109 no tienen posibilidades de funcionar, por lo menos no en la región y particularmente en ese sector, ya que los conflictos por linderos son comunes y la competencia comercial sólo hace más compleja la situación; tal vez si todas las comunidades tuvieran el mismo grado de capacitación técnica habría tales posibilidades (Bofill, 2005). Los actuales resultados de la empresa tienen estrecha relación con este primer intento de apropiación productiva, puesto que los magros resultados del primer año y la intención de un número importante de comuneros de aspirar a mejor su calidad de vida les hicieron ver la posibilidad de construir una unidad productiva propia. En palabras de uno de los pioneros de la empresa lo que llevó a un cambio cultural fue: El hecho de tener posibilidades de vivir mejor fue una de los justificantes más fuertes para que la gente se organizara; desde la Unión de ejidos se veía que mucha dañera y poco dinero. Los que recibieron el dinero fueron, prácticamente, las autoridades de la comunidad, y a veces las autoridades a veces compraban un camión de papas y repartían un costalito a cada comunero. Empezó a haber gente que veía que vivíamos en medio de la riqueza y sufriendo de pobreza, teníamos que ver la manera de trabajar de manera organizada y poder sacarle mayor

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Por trozo comercial entendemos el rollo que mide un promedio de 2.62 metros de largo y un promedio de 25 a 35 centímetros de ancho, y de donde se desprenden los productos primarios, esta madera ya aserrada es la tabla que se vende comercialmente, por ejemplo para la construcción de muebles. 108 Esto es parte de una entrevista que realizó Silvia Bofill (2005) al comisionado para Aprovechamientos Forestales de San Juan en agosto de 1999. 109 Se le considera organizaciones de segundo nivel en tanto que aglutina a varias comunidades productoras organizadas para la producción.

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provecho al recurso, porque mucha gente vivía de la resina y de lo agrícola y mucha gente trabajaba como peones de los que si tenían. 110 A partir de este momento inició una nueva etapa para la comunidad y se dan los primero pasos para la conformación de la que, para muchos, es la empresa más exitosa dentro de su género. El fracaso de la Unión pesa sobre las comunidades y ejidos que no pudieron generar una organización con tal efectividad, ni las instituciones pertinentes. 4.1.2 El nacimiento de la empresa (1981 – 1985)111 En 1980, a pesar de las dificultades burocráticas, San Juan deja la Unión y busca realizar los aprovechamientos por cuenta propia. La organización productiva se vuelve una necesidad de la que toman conciencia rápidamente lo comuneros; por lo que el año siguiente arranca el proyecto de la empresa Aprovechamientos Forestales de la Comunidad Indígena de Nuevo San Juan Parangaricutiro. Hay tres factores que se pueden resaltar para comprender la puesta en marcha de la empresa (Bofill, 2005): o En primer lugar, la conformación de la Unión de Ejidos y Comunidades, la cual como precedente inmediato de la empresa es el mecanismo organizacional a través del cual la comunidad puede acceder a su primer permiso de aprovechamientos forestales para un ciclo de corta de diez anualidades y dio inicio al camino de la apropiación productiva de sus recursos. o En segundo lugar, Cepamisa, puesto que presta el capital y el equipo técnico para la extracción inicial a la comunidad. o Por último, los líderes e intelectuales112 nativos de San Juan, ellos jugaron un papel decisivo como motor de movilización social y organización colectiva.

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Entrevista con el secretario municipal de San Juan, febrero de 2009. Él fue el primer jefe de aserradero de la empresa. 111 Para este primer acercamiento a la evolución de la empresa se basa en las etapas que Bofill reconoce en la empresa que van de 1981 a 1985, un segundo proceso que inicia en 1986 y por último la consolidación de 1990 a 2001. 112 Egresados de carreras universitarias como derecho, ingeniería, economía o sociología en Uruapan, Morelia o México DF.

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En 1981 el ingeniero químico Salvador Méndez Uribe, egresado de la UNAM, es invitado por la comunidad para realizar en plan de aprovechamientos forestales; su experiencia trabajando en empresas del rubro forestal en la región, una de ellas al servicio de Cepamisa, y su calidad de sanjuaneco (aunque mestizo), lo hacen el indicado para encabezar el proyecto técnica y administrativamente. Por lo que en junio de ese año, al ser aprobado por la asamblea general el plan de aprovechamientos propuesto por Méndez Uribe, éste pasa a ocupar el puesto de Comisionado para los Aprovechamientos Forestales. Esta figura se encuentra sujeta como órgano de decisión a la autoridad agraria113, pero con suficiente autonomía para dirigir la organización técnica de la empresa. Esta fue una primera e importante inyección de capital humano (Barton y Merino, 2004). Una de las primeras determinaciones de la empresa fue que el 100% de los puestos de trabajo que se generaran serían ocupados por comuneros, sólo algunos técnicos o profesionistas externos fueron contratados por un tiempo definido. Se llegó a esto tomando en cuenta que en las décadas que van de los cuarenta a principios de los setenta el bosque se fue dividiendo en parcelas. Esta fue una de las estrategias más brillantes de la empresa, en lugar de intentar restituir por completo la propiedad comunal, se optó por mantener estas divisiones y parcelas, pero dejando de considerarla propiedad privada en todos los sentidos. Se construyó la empresa basándose en el bosque parcelizado. A través de este acuerdo institucional (aún vigente) los comuneros aceptaron dejar sus derechos individuales sobre la madera, mientras que retienen la posesión de la reserva (Barton y Merino, 2004). A cambio de permitir que la empresa inventaríe su reserva y no realizar ningún cambio de uso de suelo que fuera en contra del plan forestal, recibirían un pago por “derecho de monte”.114 Esto en un esquema de centralización productiva, cuya cabeza es la empresa forestal. La anualidad correspondiente a ese año se ejerció completamente (lo que ya marca una diferencia). Cepamisa prestó el equipo necesario para la extracción
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Esta autoridad es representación comunal y la asamblea general; instancias que siguen vigentes hasta el día de hoy. 114 De ese pago se descuenta un 25% que se deposita al Fideicomiso del Fondo Nacional de Fomento Ejidal (Fifonafe) que la empresa debe pagar como “derecho de monte” (Bofill, 2005).

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a través de la empresa Servicios y Extracciones Forestales S. de R. L., la que solamente contrato a comuneros, excepto en los casos de los técnicos que la comunidad no tuviera. Además Cepamisa, a través de un adelanto de anticipos por cuenta de encargos fijos de compra de madera en rollo para celulosa, presta el capital que la empresa requiere. La empresa no podrá liberar este contrato sino hasta 1985, año en que la empresa es por fin dueña del capital total y equipo de extracción, para ese entonces la empresa cuenta con un monto total de inversiones de 100 millones de viejos pesos115. De 1981 a 1983 la empresa sólo puede dedicarse a la extracción del proceso de troceado, el trozo de largas dimensiones (o comercial) es vendido a la Uecifomet y a partir de 1982 al mercado local de Morelia y Uruapan. Los secundarios116 o trozo de cortas dimensiones se venden a los talleres sierracintas de la comunidad, donde se transforma en cajas de empaque para fruta. Por último el trozo o madera en rollo para celulosa que se le vende a Cepamisa es por su volumen el más importante. En 1983 la empresa adquiere su primer aserradero con una capacidad de producción instalada de 2 300 000 pies/tabla por año, lo que le permitirá agregar valor a su producción aserrando madera de pino de cortas y largas dimensiones para producir tablas y tablones. Esta maquinaria se compró con el resultado del ejercicio 1981-82117; se invirtieron 1 800 000 v. pesos en la maquinaria, 1 millón v. pesos en la instalación eléctrica pertinente y el cobertizo necesario se construyó a través de faenas del grupo de motosierristas (en ese momento el núcleo productivo de la empresa). Ese mismo año se echó a andar la construcción de dos hornos rústicos y se adquirió equipo básico de extracción. Los hornos serían la base para la fábrica de muebles y molduras. Para 1984 el 60% de la madera aserrada se comercializaba en la región, el resto en el DF, Jalisco, Veracruz y San Luis Potosí y León Gto. Por

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V. pesos de aquí en adelante. Estos secundarios, obviamente de menor longitud que los primarios, comúnmente llamado trocito. 117 En esa sesión se talaron 18 mil m3 de madera, mientras que para el ejercicio 82-83 se talaron 30 mil m3 (Barton y Merino, 2004).

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recomendación de autoridades comunales se repartieron la mitad de las utilidades en efectivo del ejercicio 1983-84118, según se reporta la mayoría de éste se gasto en alcohol (Barton y Merino, 2004) y no se trabajo prácticamente una semana119; por lo que después de un ejercicio de auto reflexión la asamblea general tomó la determinación de no realizar esto de nuevo y a partir de ese momento reinvertir la totalidad de las utilidades en la empresa. Para el ejercicio 1984-85 con mejores planes de manejo se autoriza un volumen de 85 mil m3, con un aumento en los precios de la madera, las ventas de la empresa crecieron en un 130% con respecto al ejercicio anterior. Se obtuvieron utilidades netas por 40 millones de pesos, cuando previamente con la producción de rollizo recibía solamente el 3% de utilidades netas por las ventas globales, con la madera aserrada logra una utilidad del 9%. Con dichas utilidades se adquiere una astilladora con una capacidad de producción de 10 mil toneladas al año, astilla que se vente a Cepamisa en su totalidad.120 Tabla 4.1 Relación de la producción y ventas del ejercicio 1984-1985. Producto Venta en viejos pesos Relación con el total del volumen de la producción 36.59% 11.2% 45.2%

Madera aserrada 159 millones Trocito 48 millones Material celulósico 20 millones Elaboración propia con datos de Bofill (2005).

Ese mismo año se consigue un crédito refaccionario de Banca Serfín, por 40 millones de v. pesos y de avío por 13.5 millones de v. pesos. El banco acepta como garantía los activos fijos de la empresa. Además el buen manejo de la empresa les hace acreedores del premio al Mérito Forestal Nacional. Por último para hacer una revisión general de los logros de la empresa, en términos de empleo el crecimiento es notorio, puesto que, de 1982, año en que la empresa generaba 120 puestos de trabajo, para 1985 son ya más de 400 puestos; y también como ya se había mencionado las utilidades aumentaron en

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Vale la pena remarcar que este ejercicio es el primero en el que la empresa genera utilidades. Entrevista con el secretario municipal de San Juan, Febrero de 2009. 120 La astilladora produce otra actividad e ingreso al recoger el desperdicio que queda en el monte, que además limpia, evitando el riesgo de incendios forestales.

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un 200% a partir de la inversión en maquinaria y mejores equipos de extracción. El material celulósico, a pesar de su bajo impacto en términos monetarios con relación a las ventas netas, si es la producción más importante en términos de volumen (ver tabla 4.1). 4.1.3 Diversificar para un desarrollo integral: 1986 – 1991. En 1986 las transacciones que la empresa realiza con Cepamisa siguen significando el 60% de la producción de la empresa, a pesar de que ese material se cotiza a una tercera parte del precio del trozo comercial. El anterior método de aprovechamiento (MMOBI) queda desplazado y se empieza a utilizar el Método de Desarrollo Silvícola. Esto coincide con la descentralización de los servicios técnicos forestales, lo que permite que los propios cuadros de la comunidad sean los que se encarguen, a partir de ese momento, de efectuar los estudios pertinentes para la explotación del bosque. La Dirección Técnica Forestal de la comunidad será la encargada de la tarea. Para el ejercicio 1987-88 la utilidad ya llega a los 729 millones de v. pesos, lo que representa un 17% de las ventas totales; entre los ejercicios que van de 1988 a 1993 las utilidades se mantienen alrededor de un 15%; 1994 representa el primer año en que éstas tienen una caída seria, para llegar a un 5%. El plan de manejo forestal de 1988 a 1998 (tabla 4.2) autorizaba el ejercicio de 1 002 513 m3, que se realizarían en diez anualidades de 100 000 m 3 cada una; para el decenio de 1997 a 2007 se les autorizarían 707 206 m 3 que se realizarían en anualidades de 70 000 m3, lo que muestra una disminución del 30% en los volúmenes a ejercerse. Tabla 4.2 Relación de volúmenes autorizados en los planes 1988-1998 y 1997-2007 por especie Especie/Decenio 1988-1998 Pino 765 145 m3 75% 3 Oyamel 59 474 m 5.9% Encino 126 105 m3 12.6% Otras hojosas 51 789 m3 5.2% Elaboración propia con datos de Bofill (2005). 1997-2007 557 292 m3 79% 3 46 070 m 6.5% 71 531 m3 10.1% 32 301 m3 4.6%

Como se puede observar en la tabla 4.2, para las diez anualidades correspondientes de 1997 al 2007 hay una aja notable en los volúmenes 108

autorizados, para revertir las consecuentes bajas en la producción, la empresa recurrió a aumentar su diversificación; en este periodo se adquirió un aserradero nuevo con una capacidad de 16 000 pies/tabla por turno. También se añadieron a los activos fijos de la empresa: una desbrozadora, tres sierracintas para la puesta en marcha de un taller de secundarios al interior de la empresa; se iniciaron los trabajos en la fábrica de muebles y molduras; se construyen dos estufas de secado más, y se adquiere una nueva astilladora con una capacidad de 80 toneladas por turno (dicha astilladora con un disco de 66‟‟ de diámetro), esta nueva máquina tendrá una repercusión positiva en la disminución de los incendios al recoger mayores volúmenes de desperdicio en el monte con la finalidad de convertirlo para su venta a Cepamisa. En 1988 se inician los trabajos con el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), con el objetivo de aprovechar las más de 4 600 has. de vocación agrícola, frutícola y ganadera. Como resultado se logró una mejora en la producción de maíz, generando una productividad de 2.8 ton/ha. de grano. Para 1992 se mejoraron los pastos para forraje, en 1994 se introdujo una mejora en el ganado de la comunidad y en 1995 se instalaron módulos ganaderos semiestabulados. El INIFAP establece módulos de experimentación que ofrecen un servicio de transferencia de tecnología a los comuneros; de manera conjunta, Fertilizantes Mexicanos (Fertimex) instala un centro de distribución de fertilizantes en el que se ofrecen productos agroquímicos, servicios de análisis de suelo y asesoría técnica en áreas frutícola, agrícola y ganaderas.121 Estas opciones se buscaron para poder dar mejores posibilidades de empleo a los comuneros. Tabla 4.3 Uso de suelo en la Comunidad de Nuevo San Juan Parangaricutiro en 1988 Uso del Suelo Forestal: Bosques densos Bosques abiertos Encinares y vegetación en malpaís Agropecuario:
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Superficie (has.) 10 653 2 323 6 544 1 776 6 034

La empresa paraestatal llega a percibir un ingreso importante de la federación (Salcedo, 1999) pero por problemas de cambios en la política gubernamental, en 1990 habrá de empezar un proceso de privatización.

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Granos y forrajes Frutales Descanso Lavas y cenizas volcánicas Sin definir Total Fuente: Instituto Nacional de Ecología

4 020 1 214 800 1 161 288 18 318

El aguacate se convirtió rápidamente en la segunda actividad más importante de la empresa, las huertas de este fruto representan alrededor de 500 has. y aglutinan a 100 productores (comuneros) con propiedades que van de una a treinta hectáreas y con una producción que oscila entre las 5 y las 15 ton por unidad productiva. Estos cultivos frutícolas planteaban la necesidad de llevar agua a estas subregiones, debido a que los cerca de 40 manantiales que existen en el municipio, se concentran prácticamente en el sur; por lo que se construyó un sistema de tuberías en 1988. Para darle continuidad a este proyecto, en 1994 se puso en marcha un plan integral para el aprovechamiento de los recursos hidráulicos, por lo que se construyeron cuatro ollas de almacenamiento de agua con una capacidad de 11 080 m 3 cada una, mismas que se ubican en las cuatro zonas de vocación agrícola de la comunidad.122 La reforestación del bosque fue una de las primeras metas de la comunidad, en 1990 se instalaron cuatro viveros forestales, con una producción de tres millones de plántulas al año. Esto sirvió para reforestar las áreas que eran susceptibles de reforestación.123 A finales de la década ya se había logrado la meta, sobre todo al recuperar zonas agrícolas agotadas y cubiertas de ceniza volcánica. De 1974 a 1996 el área boscosa de Nuevo Parangaricutiro creció en un 2%, mientras que las huertas de aguacate se multiplicaron por diez. Los excedentes en plántulas (no frutales) generados por los viveros se utilizaron para programas de reforestación en la meseta. En 1991, por acuerdo de la asamblea general, la empresa decidió poner en marcha la resinera, se le comisionó al Ing. Tomás Echevarria Chávez, se determinó en ese momento implantar tecnología nueva, y ésta se busco a

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Dichas zonas cubren una superficie de 4 000 ha, se les conoce con el nombre de Tepetate-Joya Ancha, Hortencia-Cópicuaro, Cópicuaro-Tumbiscatillo y San Juan Viejo. 123 Puesto que hay zonas donde la regeneración se da de manera natural.

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través de una empresa en la ciudad de México. A diferencia de los procesos tradicionales, que la resinera de Uruapan seguía utilizando, esta nueva planta no utilizará alambiques sino torres de destilación. Aunque 70% de la superficie arbolada está bajo resinación, la extracción de resina en la comunidad no entra en competencia con el aprovechamiento de madera, esto por la utilización del “método francés”124; anualmente se explotan 200 mil caras de pino,125 60% de éstas funcionan todo el año y el resto sólo trabaja durante unos mese durante la época de estiaje. Solamente 10% de los comuneros hacen su propia extracción de resina, esta actividad da empleo a jornaleros de la región. En años previos esta actividad le había dado trabajo a 90% de la población, en aquel momento era una actividad muy bien remunerada126, cosa que cambió a partir de 2005 en que la apertura de los mercados trajo mayores importaciones de brea de China, Venezuela y Brasil. Vale la pena mencionar que los resineros son los mejores cuidadores del monte, pues su contacto y conocimiento del bosque les permite notar cualquier irregularidad. La nueva planta, que después de una serie de problemas pudo operar adecuadamente, tiene una capacidad productiva de 750 toneladas por año, esta destilación genera dos productos, brea y aguarrás, mismas que son parte de un primer paso, los clientes de la empresa llevan a cabo los siguientes pasos. Esta planta estará funcionando en 1994, momento en que la competencia se recrudece con la entrada al mercado de brea de Venezuela y Brasil, de precio mucho menor, lo que hace salir adelante a la producción de San Juan es su calidad mejor, tanto en términos de la claridad de su producto y la calidad de sus componentes, superior a la producida en Sudamérica, en gran medida esto se debe al proceso de destilación que sigue. Finalmente, para dar muestra de la eficiencia colectiva alcanzada, en términos de incendios forestales, las superficies siniestradas, entre 1988 y 1997 se ha reducido en un 95%, al pasar de 70 has. a solamente 3 has. Esto se debe a muchos factores, como ya se había mencionado, la astilladora permite
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Este método cuesta más trabajo físico y genera menor producción, pero evita dañar los árboles (Arias y Chávez, 2005) 125 Cada pino tiene dos caras. 126 De acuerdo con Arias y Chávez (2005) el precio del kilo de resina era superior al de una cerveza caguama (casi un litro) mientras que en 2005 cayó a $4.20 mientras que la Caguama vale $16.

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aprovechar todo el desperdicio del cerro, desperdicio que en otras condiciones es altamente inflamable. El sistema de caminos y brechas que permiten el acceso a los montes, además de la instalación de una torre de vigilancia de incendios han sido claves para lograr esto, de la misma manera las faenas que se realizan en las que grupos de comuneros que están preparados para atender cualquier eventualidad en lo que a fuego se refiere. 4.1.4 Las vicisitudes de la sostenibilidad: 1991 – 2001 El año de 1991 marca un momento de cambio institucional en tanto que hasta ese momento la propiedad comunal era más una institución informal, en este año les es otorgada la Resolución Presidencial, documento que da fe ante la ley agraria mexicana de la legalidad de la comunidad y, por ende, todo predio a su interior con la pretensión de ser propiedad privada es ilegal; el hecho significa la cúspide de la lucha por la reapropiación de los recursos de la comunidad, pero apenas es el arranque de una nueva lucha, la de los tribunales. Desde este año una porción significativa de los beneficios de la empresa comunal se ha dedicado a recobrar cerca de 4 000 has de activos comunales (Barton y Merino, 2004). Entre 1992 y 2004 se habían recuperado más de la mitad de dichas tierras, ya sea por acuerdos, negociaciones, indemnizaciones o, en el último de los casos, a través de medidas judiciales. Para ese momento restaban alrededor de 1 500 has divididas en cuarenta presuntas pequeñas propiedades (a título de una persona o núcleo productivo). Los costos que ha implicado el recobrar estas escrituras han sido en parte limitantes para poder mantener el ímpetu que en diversificación e inversión productiva había mostrado la empresa en el último lustro. Junto con la Resolución llegaron reconocimientos de orden nacional e internacional que fueron dando celebridad a la comunidad, que junto con su notoria capacidad de gestión la han llevado hasta llegar a ser considerada actualmente como la Empresa Forestal Comunal (EFC) más exitosa de México, dicho sea de paso, el país donde hay más EFC‟s. Las dificultades que la liberalización y desregularización del mercado de la madera trajeron consigo se vieron reflejadas en San Juan cuando en 1994 las

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utilidades de la empresa cayeron de forma dramática, en 1995 llegan al 6.3%, por otra parte el precio de la astilla pagado por Cepamisa descendió en un 10%. Estas situaciones obligaron a la empresa a bajar los salarios en un 3% (Bofill, 2005). La empresa vio su capacidad productiva rebasaba ampliamente la de extracción, por lo que se determinó la venta de uno de los dos aserraderos, en 1997 se realizó la venta a la comunidad de Pamatácuaro, con la que la empresa mantiene una relación de asesoría.127 Estas acciones se acompañaron de una mejora de la productividad en la empresa y de de diversificación en los mercados –madera certificada –y el ecoturismo en plena concordancia con los objetivos de sostenibilidad y sustentabilidad en el manejo de los recursos naturales. En 1994 inicia trabajos de manera conjunta con el Instituto de Ecología y la Facultad de Ciencias de la UNAM, la asesoría de los científicos y técnicos de esta universidad habrían de cristalizarse en el Plan de Manejo Forestal (PMF) de 1997, en el cual aparecen elementos innovadores en cuanto a biodiversidad y conservación del recurso, diversificación productiva y sostenibilidad. Los comuneros de San Juan recibieron capacitación para realizar los inventarios de recursos naturales, en manejo de fauna silvestre, ecoturismo, cartografía digital y tratamiento estadístico del dato forestal para planificar. Con la entrada en vigor del TLCAN también llegaron nuevos apoyos para la empresa. La Comisión para la Cooperación Ambiental de América del Norte (CCA) le facilitó un fondo de 24 mil dólares americanos para la realización del proyecto de ecoturismo. De igual manera el Banco Mundial le otorgó apoyos para los proyectos de reforestación por US$ 300 000,128 y otro más por la misma cantidad, para acondicionar sus instalaciones con la finalidad de arrancar el Programa de Capacitación de Desarrollo de los Pueblos Indígenas Forestales de México. Programa que pretende llevar la capacitación de “comunero a comunero” para mejorar las capacidades técnicas y que dio inicio

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Hasta 2004 la empresa asesoró de manera no formal a varias comunidades de la meseta tanto en materia de reforestación como de aserrío. Pamatácuaro fue la única comunidad con la que esa relación siguió funcionando. Entrevista con personal del departamento de capacitación de la empresa, julio de 2007. 128 Estos recursos llegaron a través del Programa Nacional de Reforestación y se gestionaron por medio de la Unión Nacional de Organizaciones Forestales Comunitarias.

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en San Juan en marzo de 1995 con la participación de 47 asistentes procedentes de 15 distintos grupos étnicos del país. Con el apoyo de la UNAM y en colaboración con el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible (CCMSS) en el año 2000 la empresa comunitaria obtuvo la certificación verde que otorga el Consejo Mundial Forestal a través de la red Smart Wood, programa que se ejecuta a nivel mundial y que dirige la organización conservacionista sin fines de lucro Rainforest Alliance. La evaluación que lleva a cabo este organismo abarcó tres etapas fundamentales: la primera visita de evaluación en septiembre de 1996.129 Una segunda visita en diciembre de 1998 para revisar la “cadena de custodia”. Finalmente una tercera visita en marzo de 2000 para verificar los avances del plan de manejo y para iniciar a la empresa como una operadora forestal certificada (Rainforest Alliance, 2002). Tabla 4.4 Volumen producido de madera y otros productos (en metros cúbicos) de acuerdo a la visita de Certificación de Smart Wood en 1996.
Especies 1988-1994 (promedio) 1995-1996 1996-1997 (proyectado)

Pinus spp. (Pino) Quercus spp. (Encino) Abies spp. (Oyamel) Hojosas Total Fuente: Rainforest Alliance, 2002.

76515 12611 5947 5179 100252

76 777 14 857 564 2 983 95 181

83 134 6 570 3 860 1 393 94 957

En la tabla 4.4 se encuentran los resultados en términos de variedades explotadas en promedio en los años previos a la visita de Smart Wood, así como una proyección de acuerdo a los niveles autorizados para el año siguiente a la visita. En la tabla 4.5 se presenta uno de los pocos indicadores del volumen de transformación realizado por la empresa, mientras que como se señala en la tabla previa, el volumen de madera en pie que se ejerce es superior a los 92 mil m3 (descartando las hojosas), de ahí se desprende que la

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En esta primera visita participaron como evaluadores Michael Kiernan, Enrique Jardel y Steve Cannon. Francisco Chapela fue el enlace de la empresa y el organismo evaluador (Rainforest Alliance, 2002).

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cantidad de madera aserrada producida para su venta directa es de27 mil m 3 y 4 680 m3 se utilizaron en muebles. Tabla 4.5 Producción de la empresa forestal en 1996. Producto Madera Aserrada Muebles Molduras Brea de resina Aguarrás Celulosa Fuente: Rainforest Alliance, 2002. Producción 27 358 m3 4 680 m3 (72 contenedores 6.6 millones de pies lineales 1 470 000 kilos 273 000 litros ? toneladas

El proyecto político de la empresa siempre vinculado al PRI, que hasta el año 2000 era hegemónico a nivel federal y estatal, le fue de gran ayuda en términos de las gestiones que realizaba y los apoyos a los que tenía acceso a través de diversos presupuestos institucionales y de organizaciones vinculadas al partido. El Programa Nacional de Reforestación (Pronare) fue un medio que no sólo apoyó con fondos propios a la empresa sino que además fue intermediario para conseguir otros de orden internacional. Otros apoyos llegaron por medio del Fondo Nacional de Apoyos para Empresas Solidarias (Fonaes) y a través de la Secretaria de Desarrollo Social (Sedesol) y el Instituto Nacional Indigenista se gestionaron recursos provenientes del Ramo 26. Además la comunidad ha logrado colocar en diputaciones locales y federales a miembros de la comunidad y que han participado en la empresa; también han trabajado en la Comisión Forestal del Estado de Michoacán, en la Coordinación Regional de la Meseta Purhépecha, han dirigido la Unión Nacional de Organizaciones Forestales Comunitarias (Unofoc) y han tenido un lugar notable en la Confederación Nacional Campesina (CNC). 4.1.5 La acción política y económica ante nuevos gobiernos 2001 – 2008 A finales del año 2000, la Comunidad de Nuevo San Juan tiene que enfrentar el hecho de que el Partido-Gobierno al amparo del cual se desarrolló el proyecto que dio origen a la empresa dejaba la presidencia después de más de 70 años;

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menos de un año después se anunciaba también la despedida del PRI del gobierno estatal.130 Lo que suponía para la mayoría de los así llamados “pequeños propietarios” una posibilidad de cambio en la forma en que los juicios agrarios se habían desenvuelto se esfumó cuando las nuevas administraciones mantuvieron a San Juan como un ejemplo a nivel nacional. Antes de haber cumplido cuatro meses en la presidencia, ya varias autoridades de las dependencias del gobierno panista habían visitado la empresa. De igual manera el gobierno de Cárdenas Batel se muestra abierto al trabajo de manera conjunta con la empresa.131 Un ejemplo está en el hecho de que en ese periodo el gobierno del estado inició un programa de reforestación en la meseta, apoyando con cantidades monetarias a las comunidades que lo pusieran en marcha, las plántulas las abastecía San Juan, la falta de interés de algunas comunidades en el plan y los malos manejos que se hicieron de él acabaron por darle fin; en ese plano la empresa actúo de manera formal ya como asesor de las comunidades. Además el modelo de trabajo de investigación participativa realizado por la UNAM en la comunidad se habría de volver el referente obligatorio en los programas de gobierno referentes al tema.132 Para el plan que correspondió a las diez anualidades que van de 1997 a 2007 no se ejercieron en su totalidad los volúmenes autorizados en las anualidades que van de 2001 a 2005 (ver tabla 4.6). Para la penúltima anualidad se ejerció lo autorizado, el caso de la última anualidad de ese año presentó mayores dificultades, esto debido a que los aprovechamientos de ese año estarían dentro de la poligonal del Parque Nacional “Pico de Tancítaro” lo que genero un problema que tuvo importantes repercusiones a nivel social, puesto que las
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En el caso del gobierno federal Vicente Fox gana los comicios del 2 de julio de 2000, anunciándose como el gobierno del cambio en realidad representa una profundización del modelo neoliberal, ya que los estatutos del PAN siempre han sido liberales en términos económicos. Por parte del gobierno del estado de Michoacán, en noviembre de 2001 el PRD gana los comicios y por cuarta ocasión un Cárdenas es gobernador del Estado, Lázaro Cárdenas Batel; huelga decir que la familia Cárdenas tiene un historial significativo para la comunidad. 131 El segundo secretario de gobernación de este gobierno Enrique Bautista Villegas era en ese momento dueño de huertas de aguacate en la comunidad, en este periodo se llegó a un arreglo con él para la entrega de sus escrituras. 132 La muestra de ello es que Alejandro Velásquez y Alejandro Torres, que junto con Gerardo Bocco, fueron impulsores del proyecto de investigación en San Juan (Bocco et al., 2000), prepararon el documento que habría de marcar la política en cuanto a conservación de flora y fauna para el estado de Michoacán en el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel.

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acciones de revisión de los ejercicios de tala de la empresa trajeron como consecuencia que ésta tuviera que parar por tres meses, mismos que se pesaron sobre toda la comunidad.133En estos años la empresa tiene utilidades que oscilan entre los seis millones y medio y los ocho millones de pesos (Bofill, 2002). Veinte años después de haber recibido el premio al Merito Forestal, San Juan recibió el Premio Ecuatorial que otorga la ONU a través del PNUD, este premio le fue otorgado a 6 proyectos de este tipo el día de la biodiversidad en (19 de febrero) 2004. Dicha ceremonia fue parte de la séptima Conferencia de las Partes en el Convenio de Diversidad Biológica (COP7) en Kuala Lumpur, Malasia. Como parte del reconocimiento se le entregó 30 mil dólares americanos (el Universal 03/03/2004). El Premio Ecuatorial reconoce a comunidades que contribuyen en la conservación de la biodiversidad y a reducir la pobreza, se entrega cada dos años en países subdesarrollados. Tabla 4.6 Relación de autorización y ejercicio de aprovechamientos forestales 1997-2006
Anualidad Hectáreas autorizadas Hectáreas ejercidas

1997-1998 661.27 661.27 1998-1999 755.533 755.533 1999-2000 1002.058 1002.058 2000-2001 1246.72 1246.72 2001-2002 613.937 559.1732 2002-2003 669.35 580.9634 2003-2004 939.418 848.663 2004-2005 735.878 727.1465 2005-2006 736.367 736.367 Fuente: elaboración propia con datos proporcionados por la empresa

Siguiendo los pasos de la capacitación que primeramente incentivó el Banco Mundial, Semarnat a través de Conafor puso en marcha el Programa de Desarrollo Forestal Comunitario PROCYMAF II, el cual tiene como finalidad
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Al parecer el gobierno municipal 2004-2007 de filiación perredista encabezado por Jaime Caballero Mora, y los supuestos “pequeños propietarios” que lo nutren, tuvieron relación con este hecho, cosa que la comunidad entera resintió y se vio reflejado en la vuelta del PRI al ayuntamiento para la administración siguiente.

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realizar una capacitación de manera institucional de comunero a comunero para el desarrollo de proyectos vinculados a los aprovechamientos forestales de manera sustentable, como es el caso del ecoturismo. El PROCYMAF II inició en el año de 2004, y en la administración federal de Felipe Calderón se mantiene vigente. Dicho programa le brinda un apoyo a la comunidad de 150 mil pesos anuales, solamente por formar parte del programa y ser sede de las capacitaciones. El primer curso que se llevó a cabo tuvo una duración de dos años y aglutinó a miembro de diversas comunidades y ejidos de todo el país, por parte de Michoacán asistieron representantes de Barranca Seca, municipio de Coalcoman; Tepenahua, Nuevo Urecho; Achotán, Aquila; y Santa María, Sevina.134 El PROCYMAF II además es evaluado por el Banco Mundial y por la Conafor.

Tabla 4.7 Aprovechamiento realizado 2003-2004 y permitidos para 20042005-2006. Especie Aprovechamiento durante 2003-2004 Corta Apto. permitido permisible para 2005-2006 2004-2005 68 003.5 m3 81 876.8 m3 3 370.6 m3 2 778.8 m3 52.8 m3 0 3 901.6 m 344.7 m3 85 000 m3

Pino 65 156.2 m3 Encino 15 240.9 m3 Oyamel 43.6 m3 Otras hojosas 3 705.9 m3 (aile, madroño) Total 84 146.5 m3 72 328.4 m3 Elaboración propia con datos de Rainforest Alliance (2005).

En 2004 la empresa produjo 61 122 m 3 de manera en rollo, que representaron un valor de 39 millones, 73 mil pesos. Dentro de la producción maderable el pino representó en ese año el 75% (ver tabla 4.8), la misma madera representó el 69% de los aprovechamientos (autorizados)135 para el estado de Michoacán. La producción de ese año fue solamente menor a la de los municipios de Coalcoman con 134 957 m3 y de Hidalgo con 73 420 m3. Pero para esta comparación vale la pena traer a colación el hecho de que en ese mismo año
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San Juan es sede para la región, mientras que en Oaxaca hay otra sede, and ambos casos el máximo de asistentes permitido es de 15 personas. 135 Lo que corresponde a 349 740.50 m3 de un total de madera autorizada de 500 013.9 m3 (Cofom, 2005).

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de acuerdo a datos de la COFOM en San Juan hubo dos incendios que siniestraron 19 has., mientras que en Coalcoman se registraron 27 incendios afectando 674 has., en Hidalgo no se registraron incendios al menos para el organismo. Casos alarmantes son los de Ario con 48 incendios y 696.5 has. afectadas; Tocumbo con 21 incendios y 21 800 has. afectadas, y Uruapan con 59 incendios que dañaron 635.5 has. En todo el estado hubo 752 incendios y el área siniestrada ascendió a las 6 403.5 hectáreas. En lo que se refiere a resina la comunidad produjo 501 toneladas, con un valor de dos millones 154 mil 300 pesos. Michoacán es el principal productor de resina del país (produciendo casi el 90% del total nacional; Arias y Chávez, 2005), en ese año produjo más de 14 millones de toneladas, por encima de San Juan sólo figuraron los municipios de Ario con 1 926 tons., Hidalgo con 2 107.2 tons., Madero con 2 306, Tocumbo con 726 tons. y Uruapan con 775.3 tons. Tabla 4.8 Valor de la producción maderable de Nuevo Parangaricutiro para el año 2004. Cantidad aprovechada Valor en miles de pesos en metros cúbicos/rollo Pino 45 937 36 749 Oyamel 45 29 Encino 15 137 2 293 Otras hojosas 4 2 Total 61 122 39 073 Elaboración propia con datos de Seplade, Gobierno de Michoacán. Tipo de madera Ese mismo 2004, por conducto de PROCYMAF II, la comunidad recibió apoyos para reforestación de 459 mil pesos, afectando a 85 ha, esto en la modalidad de proceso completo sin dotación de planta, y otros 46 875 pesos para afectar 62.5 has. con plantas procedentes de vivero. 136 En 2005 fueron 374 mil pesos para cubrir 110 has., proceso completo con dotación de planta, y 375 mil pesos para 50 ha con planta procedente de vivero. De este último año en que se apoyaron con $9 136 300 a todo el estado de Michoacán los apoyos a San Juan representaron el 0.82%. En 2007 Greenpeace manifestó su preocupación por el hecho de que a Proárbol sólo destinase el 20% de sus recursos de ese
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La cantidad de árboles plantados fue de 226 630, en ese año se plantaron 14.5 millones.

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año a las comunidades que tienen un plan de manejo y organización comunitaria que permiten que las comunidades indígenas como Nuevo San Juan Parangaricutiro generen empleos director y beneficios para toda la comunidad, y eviten la tala ilegal. La directora Ejecutiva de Greenpeace, Patricia Arendar afirmaba que estas comunidades deberían ser su prioridad. (La Jornada de Oriente, 25/07/2007) y no las plantaciones comerciales. En 2008 por conducto del PROCYMAF II de la Conafor la comunidad recibió un apoyo para Ordenamientos Territoriales Comunitarios de $185 382.50, de un presupuesto de $261 975; por lo que la comunidad participó con $78 592.50.137 Pero por otra parte fueron rechazadas sus solicitudes para seminarios de intercambio de experiencias sobre mercadotecnia y atención al cliente en proyectos de ecoturismo comunitario y otro para la Red Ecomich para la 10ª Expo de Ecoturismo y Aventura, el primero por $50 764 y el segundo por $58 000. También fue rechazado un apoyo para el plan de monitoreo y evaluación para el manejo forestal de la comunidad por 77 mil pesos de un costo total de 100 mil pesos. Por otra parte la Red Ecomich no pudo recibir dos apoyos para el estudio de pre-certificación de calidad de la Red de Ecoturismo Comunitario de Michoacán, para el caso de la región meseta requerían 93 mil pesos, de los cuales 90 400 vendrían de PROCYMAF II; para la zona oriente-costa requerían un apoyo del mismo monto para un costo total de 113 mil pesos. Todos los presupuestos para Red Ecomich fueron gestionados a través de San Juan Nuevo. La Red de Ecoturismo Comunitario de Michoacán (Ecomich) de la cual Nuevo San Juan es un miembro distinguido, se fundó el 29 de Agosto de 2005 en Morelia, Mich. en una ceremonia a la que asistieron los comisariados de las once comunidades y ejidos que la integran así como el coordinador del PROCYMAF II a nivel federal. La red tiene como principio el desarrollo sustentable y la revaloración cultural de las comunidades que participan de este proyecto. Dentro de la región meseta, además de San Juan, participan el Ejido Jucutacato y su anexo La Cañada (Uruapan), Ejido Tepenahua, Ejido la Majada (Tancítaro) y Comunidad Indígena Santa María Sevina (Nahuatzen). En
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Estos apoyos para Michoacán fueron de $10 225 743.37 de un costo total de los proyectos de 16 millones de pesos.

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la región Oriente el Ejido Pucuato (Cd. Hidalgo), Comunidad Indígena Santa Ana Jerahuaro, Ejido San Pedro Jacuaro (Los Azufres) y Ejido Villa Charo. La región Costa solo está integrada por Comunidad Indígena de El Coíre. Cuadro 4.9 Uso de Suelo en Nuevo Parangaricutiro en 2007 Uso de Suelo Hectáreas Arbolado bajo cultivo silvícola 10, 464 Arbolado de protección a 578 manantiales y áreas de recreación Plantaciones forestales 1,300 (exentas de explotación) Agrícola 2,962 Frutícola 1,208 Con lava volcánica (inutilizable) 1,626 Total 18,138 Elaboración propia con datos proporcionados por la Empresa en julio de 2007. En la actualidad la empresa brinda empleos directos para cerca de 900 personas (Bofill, 2002 y Bocco et al., 2000), 600 de ellas contratadas directamente por la empresa y otras 300 que cuyo sustento depende de la empresa forestal u otras empresas comunitarias como las encargadas del transporte de la producción (Barton y Merino, 2004). Una muy notable minoría de estos puestos son ocupados por mujeres, antes de 2004 eran 15, pero su papel va en aumento sobre todo en la fábrica de muebles y molduras, pero la responsabilidad de la conducción técnica del manejo forestal era de una ingeniera de la comunidad. También se incentivó la creación de la Unión (de mujeres) Félix Ireta, de la cual 39 mujeres recibieron un apoyo total de 550 mil pesos en 2009 de manos del gobernador Leonel Godoy.138 Desde luego, como comuneras tienen el mismo derecho de voto que cualquier hombre en la asamblea que, desde 1983, se ha reunido ininterrumpidamente, aunque la cantidad de asistentes ha disminuido bastante. Los principios de la empresa siguen siendo los mismos, en contraposición a la empresa capitalista, que tiene como fin la obtención de ganancias a toda costa; la empresa de la Comunidad opta por la socialización del beneficio como imperativo de producción y redistribución básico (Bofill, 2005). Lo que no quiere decir que en esta empresa no haya un sistema de sanciones que afecte tanto a los administrativos,

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La Opinión de Michoacán, 3 de marzo de 2009. Uruapan Mich.

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coordinadores y trabajadores menos especializados. También hay un importante incentivo para que los comuneros jóvenes estudien carreras que tengan relación o puedan ayudar a mejorar las prácticas productivas de la empresa comunitaria. Para cerrar este apartado vale la pena mencionar que el Plan de Manejo Forestal correspondiente al año 2007 y en que se contemplan los aprovechamientos autorizados entre 2008 y 2016 marcan un total de 505 348.70 m3 que se aprovecharán de la segunda a la novena anualidad, con esto la empresa intervendrá en 10 848.176 hectáreas de zona boscosa (Rainforest Alliance, 2008). 4.2 Los Activos Productivos de la Empresa a) Madera Aserrada.

Desde 1997 la Comunidad volvió a producir con un solo aserradero, el cual es más que suficiente para las capacidades de explotación del monte, el aserradero adolece de una tecnología ya bastante obsoleta, pero no es prioridad de la empresa realizar un cambio en ésta, puesto que lo que menos se desea es recortar los empleos que hoy en día la empresa puede otorgar. Su capacidad productiva es de 18 mil pies/tabla por cada turno de ocho horas. El aserradero trabaja todo el año y ha podido lograr el 100% de los aprovechamientos en los últimos años gracias a que sus suelos139 le permiten que los camiones tengan acceso en toda temporada. La empresa tiene suficientes compromisos con clientes nacionales en lo que a madera aserrada se refiere, por lo que no requiere incursionar en nuevos mercados, además de que debe procurarse la madera suficiente para la fábrica de muebles y molduras. Hoy la empresa posee cuatro estufas de secado, funcionan con ventilación de aire forzado, dichas estufas funcionan quemando aserrín, por lo que en la empresa el desperdicio es casi nulo. Cabe mencionar que toda la madera de la fábrica de muebles y molduras pasa por estas estufas, al igual que otra que se vende a un precio mayor a la madera verde o secada en patios.
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Tiene dos tipo de suelos, uno de tierra normal y otro de ceniza, el primero es accesible siempre y cuando no sea época de lluvias, cuando es más efectivo el de ceniza.

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b) Resina. La planta destiladora de resina se estableció en 1992 por decisión de la Asamblea general de comuneros; hasta ese momento San Juan se encontraba asociada a la Resinera Ejidal “Emiliano Zapata”140, cuando se puso fin a esta relación la Comunidad lejos de buscar competir con la resinera, buscó mercados alternativos. La nueva planta fue puesta en marcha con muchas dificultades, la búsqueda de nueva tecnología que superara la utilización de alambiques trajo una serie de problemas a los ingenieros encargados del proyecto.141 En esta tarea hubo el apoyo de un Ingeniero de la Universidad Michoacana, el Ing. Javier Lara de la Facultad de Ingeniería Química quien mantiene contacto con la Comunidad. Actualmente la planta es capaz de procesar mil toneladas de resina al año, mientras que la producción en la Comunidad es de cerca de 500 toneladas, por lo que la empresa ha tenido que recurrir a otras fuentes de abastecimiento en estados como Oaxaca. La calidad de la brea que produce (superior en gran medida gracias al proceso) le permite exportar a Cuba, Colombia e incluso Venezuela. A través de nuevos procesos la planta está probando con destilar la brea para producir resinas maleicas y el aguarrás para producir aceite de pino, pero los clientes (Sayer Lack uno de ellos) ya producen estos al interior y no se han mostrado interés. c) Molduras. Las molduras son la producción que mayor éxito tiene en términos de exportación, principalmente en el mercado norteamericano, inicialmente exportaban a Japón, compitiendo con las molduras chilenas. A partir de 1993 se fijó la meta de exportar a EEUU, por lo que el administrador de la fábrica de muebles fue a conocer el mercado de este país y su producción, en el año 2000 la empresa producía un millón de pies/tabla de molduras (Barton y
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Ubicada hasta hace relativamente poco tiempo en la ciudad de Uruapan, actualmente se está reinstalando en otra parte. 141 La planta original era de una tecnología que había sido desarrollada en una Universidad en Estados Unidos, pero con algunas modificaciones que quienes la vendieron aquí en México realizaron, estas modificaciones las hicieron con la finalidad de no reconocer la patente. El costo de la planta no se liquidaría hasta que la planta no funcionara al 100%; la brea que destilaba no tenía la calidad ni la consistencia necesaria. Finalmente se logro entrar en contacto con la Universidad estadounidense, los ingenieros de ésta dieron la información necesaria para su funcionamiento adecuado (a cambio del nombre de quiénes habían vendido la máquina a San Juan). Entrevista con el Secretario Municipal de Nuevo Parangaricutiro, febrero de 2009.

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Merino, 2004), entre 18 y 20% de dicha producción era para la exportación. El trato directo con clientes de EEUU les sirvió de ayuda en la instrucción de nueva tecnología, actualmente la fábrica tiene una máquina que le permite pegar tablas de menor calidad, eliminando los nudos, convirtiendo así madera de cuarta y quinta en madera de primera, lo que les da la posibilidad de obtener un mayor ingreso de estos productos. Dicha máquina la obtuvo la empresa a través de un intercambio (la máquina por molduras) con un cliente norteamericano. d) Muebles. Desde el nacimiento de la fábrica, la tienda departamental Palacio de Hierro firmó un contrato de exclusividad con la empresa, hubo contratos con otras tiendas como Sears (propiedad de Carlos Slim) y Liverpool pero las condiciones que éstas le imponían a San Juan eran insostenibles para la empresa (120 días de plazo para el pago de la mercancía). Aunque los muebles de la empresa son certificados, y en el caso de los que se exportan llevan un sello del Consejo Mundial de Manejo Forestal (FSC por sus siglas en inglés), no se han vendido como tal en México. La decisión política que implica el comprar un mueble certificado no ha sido explotada todavía en este país. Pero además la empresa, con el apoyo de Palacio de Hierro, procura actualizarse en cuanto a modelos, por lo que ha estado en las ferias de muebles que se hacen en el mundo, como Milán, Italia; Valencia, España; y Atlanta y High Point, EEUU. Siempre evitando plagiar modelos, pero si innovar y estar al día en las tendencias mundiales. La Empresa también participa en la comunidad a través de una tienda comunal, la que funciona como reguladora de precios en la Comunidad y brinda apoyos a las familias de los comuneros. El transporte público de la Comunidad también es parte de la empresa y tiene precios que son inferiores a los de todo el estado. Una tienda distribuidora de fertilizantes y materiales de construcción, con las obvias ventajas que trae apara los comuneros. La Comunidad posee un laboratorio de uso de suelos y ésta ha sido de gran ayuda para hacer que la producción de maíz rinda más, puesto que ha pasado

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de 700 kg/ha a 4 tons. /ha. De igual manera se han introducido 100 has. de pastizales que habrán de apoyaran a la actividad ganadera; esto se ha llevado a cabo recuperando suelos y evitando la erosión. 4.3 Las instituciones comunitarias La forma de organización de San Juan ha sido un elemento central del triunfo del modelo, el gobierno local de la comunidad se sujeta a las normas electorales del Estado mexicano, aunque de manera paralela funciona (como en la mayoría de las comunidades indígenas del país) un gobierno comunal, el máximo órgano de decisión de la Comunidad es la Asamblea general que está integrada por los 1 229 comuneros que se encuentran en el censo, de esta asamblea se desprende un Consejo Comunal integrado por entre 70 y 80 comuneros que tiene una reputación y trayectoria destacadas. Este Consejo funge como cuerpo operativo que autoriza la mayoría de las operaciones de la empresa, se reúne una vez al mes o de manera extraordinaria y da resoluciones en torno a la empresa; este es un servicio voluntario a la comunidad y su composición tiene una estabilidad relativa (Barton y Merino, 2004).142 También opera de manera informal, pero con mucho peso por las tradiciones de la comunidad, un grupo de Hombres Sabios que ayudan a resolver conflictos o se les consulta en caso de problemas particularmente difíciles. La siguiente figura de importancia en la comunidad es el Comisariado de Bienes Comunales, mismo que es elegido por la asamblea comunal por medio de votaciones, dado que no siempre tienen a toda la asamblea de su lado, pueden tener distintos niveles de consenso o conflicto en cada administración. El Comisariado trabaja con un Consejo de Vigilancia y se apoya en un secretario y un tesorero; este Comisariado y el Consejo de Vigilancia son un equipo, o por lo menos así deben trabajar, en esencia se dedican a los problemas de orden político y a últimas fechas han sido los encargados de la recuperación de tierras en manos de los supuestos pequeños propietarios. Sus

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Aunque la mayoría de la información de este párrafo se basa en el material de Barton y Merino (2004), hay cambios con respecto a su apreciasión de la forma en que explican la relación entre el Administrador General y la Asamblea General de Comuneros que se explicará detalladamente en las líneas siguientes.

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sueldos vienen de la empresa. Es importante que el Comisariado tenga representatividad y saber el sentir y hacer como la mayoría de la gente (Bofill, 2002). Es común que las personas que ocupen este puesto sean Hombres Sabios de la comunidad aunque sin estudios superiores. El encargado de la dirección de la empresa por otra parte es invariablemente una persona con un nivel de educación superior, en un primer momento se le conoció con el nombre de Comisariado de Aprovechamientos Forestales, hoy se le llama Administrador General de Aprovechamientos Forestales y desde un inicio se dejó en claro que el Comisariado de Aprovechamientos no sería un empleado del Comisariado de Bienes Comunales, una de las premisas de la organización productiva es que la empresa se manejaría con un estricto criterio empresarial con un fuerte compromiso social, pero que las cuestiones políticas se manejarían por otras instancias sin interferir con el manejo que se haga de la empresa (Entrevista julio de 2007). De esto se desprende que se hable de un liderazgo empresarial y un liderazgo político en perfecta articulación, por lo menos en un principio (Bofill, 2002). El primero procurando el manejo económico y administrativo de la firma, mientras que el segundo es responsable de ir filtrando y socializando nuevos criterios organizativos que escapan al manejo propiamente empresarial. De aquí se desprende el organigrama de la Gráfica 4. Figura 4 Organigrama de la Comunidad Indígena
Asamblea General de Comuneros

Consejo Comunal Comisariado de Bienes Comunales Consejo de Vigilancia

Gerencia General

Administrativos Empresa Forestal-Social de Nuevo San Juan Parangaricutiro (jefaturas de las distintas áreas).

126

Fuente: Elaboración propia con datos de Bofill, 2002. Por debajo del Gerente General de la empresa se encuentran los jefes de cada una de las áreas de la empresa, que representan un proceso distinto, lo común es que las áreas que se inauguran en la empresa dependen en su totalidad de ella; cuando la contabilidad de estas áreas se separa de la contabilidad de la empresa general, se toma como un signo de su madurez y el éxito logrado. 143 La estrategia empresarial debe responder, en primer lugar, tanto a las exigencias de abastecimiento de la propia planta industrial como a los compromisos adquiridos, también de abastecimiento, con la industria papelera CEPAMISA y con una amplia cartera de clientes. Y en segundo lugar, debe responder a los intereses particulares de los distintos agentes involucrados, poseedores de monte, tallereros, resinero o aguacateros, etcétera, sin por ello renunciar a las exigencias de capitalización del negocio propiamente empresarial (Bofill, 2002). 4.3.1 Organizaciones dentro de la empresa Dentro de la empresa hay grupos de comuneros que no trabajan directamente en ella, pero depende de ésta para subsistir. Los talleres sierra-cinta, que se dedican a la construcción de caja de empaque para fruta y en algunos casos de tarima. Estos talleres se surten de trocito o trozo de cortas dimensiones, el cual la empresa les provee a través de una Cartilla de Abastecimiento que es la única forma en que pueden tener garantizada una cantidad determinada de este material; a últimas fechas las dificultades que la empresa ha enfrentado para proveer a estos talleres han llevado a que la empresa les brinde cursos de capacitación para que estos talleres pasen a la construcción de muebles, adquiriendo madera secada al sol o estufada de la empresa. Como se menciono antes en este capítulo, la empresa apoyó a estos talleres en la adquisición de las sierras. Las uniones de camioneros, camioneteros y aserrineros han acompañado todo el proceso evolutivo de la empresa, primero siendo parte de ella, 144 después y
143

Esto también tiene la función de hacer que cada área funcione bajo un régimen tributario distinto, lo que ha logrado hacer que la empresa pague menos impuestos, este es uno de los logros más notables del manejo de la empresa y su contabilidad. 144 El cobertizo del primer aserradero fue construido en faenas por los camioneros.

127

se han ido adaptando a las exigencias actuales derivadas de la constante innovación organizativa, por lo que hoy funcionan como una organización aparte, pero dentro de la Comunidad. Los camioneros son los dueños de los vehículos que mueven el trozo de grandes dimensiones al aserradero. Por su parte los camioneteros se dedican a transportar el material celulósico y el trocito con carros de menores dimensiones a los de los camioneros. Finalmente los aserrineros mueven el aserrín y lo venden; las estufas de secado del aserradero funcionan con este aserrín, el restante se vende en Guanajuato a comunidades que producen tabique. Todos estos vehículos han sido comprados con apoyo de la empresa y cada unión tiene una contabilidad por separado. Desde hace algunos años existe una unión de artesanas, esencialmente mujeres que se dedican a la producción de juguete y cuentas para collares, pulseras y rosarios que producen con desperdicio de madera que queda en la fábrica de muebles y molduras. Todas estas uniones tienen por obligación participar en las faenas que la comunidad realiza para el mantenimiento del bosque, la vigilancia para evitar incendios forestales y otras. 4.4 El Instituto de Ecología de la UNAM y su vínculo A finales de la década de los 80‟s la preocupación en diversos sectores académicos por la promoción del desarrollo que no atentara de manera tan grave contra el medio ambiente y la biodiversidad, lo llevó a una búsqueda por lograr vínculos más estrechos entre la ciencia y la toma de decisiones (Levin, 1993 y Bocco et al., 2000). Los primeros espacios en que se intentó tener injerencia fue en los procesos productivos de las zonas rurales y en particular con las comunidades autóctonas, esto sobre todo porque el 80% (Barton y Merino, 2004) del recurso forestal se encuentra en estos espacios, lo que significa que el manejo de los recursos por parte de estas comunidades rurales definirá en buena medida la conservación de los ecosistemas forestales en México (Bocco et al., 2000).

128

4.4.1 Investigación Participativa Buscando evitar el elitismo académico que se caracteriza por su verticalidad y autoritarismo, típicos de los esfuerzos extensionistas (Freire, 1971) de la segunda mitad del siglo XX, los investigadores optaron por el manejo participativo en el que tanto académicos como integrantes de la comunidad actuarían para la evaluación, manejo y conservación de los recursos naturales. Los aspectos centrales del trabajo conjunto giraban en torno a la investigación y capacitación en (Bocco et al., 2000): i) ii) biodiversidad, formas de relieve, suelos y conservación; la diversificación productiva forestal en proyectos de flora y fauna silvestre, y, iii) la educación ambiental y el ecoturismo.

Dicho proyecto buscaba formular marcos conceptuales adecuados para analizar la oferta ambiental medida en términos de sus recursos naturales y la demanda social vista como las necesidades de los actores sociales que aprovechan esos recursos (Bocco et al., 2000). El trabajo de los académicos se dividió en tres niveles: el primero, a nivel de la Dirección Técnica de la empresa, donde se analizan los temas y objetivos básicos de trabajo y con quien existe una periodicidad de trabajo semanal. Segundo, a nivel Consejo Técnico, con quien se evalúa críticamente la marcha de los proyectos en forma semestral. Por último, a nivel de la asamblea comunal donde se informa de manera anual acerca de los avances y se recibe el visto bueno o la recomendación de ajustes específicos (Ibídem). Figura 4.1 Papel de la Comunidad Indígena y de la UNAM en el manejo de los recursos naturales

129

Fuente: Bocco et al., 2003.

A través de dichos mecanismo se garantizó el control directo y permanente de parte de la comunidad, evitando así que los trabajos cayeran en una perspectiva meramente académica, lo que incentivó la curiosidad y el interés por parte de los comuneros en la realización de proyectos; además toda etapa de trabajo estuvo acompañada de talleres y cursos de capacitación técnica. Dicha capacitación técnica partió de la situación propia de la Comunidad, formulada por sus cuadros, y se desarrollaron los contenidos con estrecha relación con las actividades de inventario y análisis necesarios para llevar a cabo el plan de manejo. Además con la finalidad de darle continuidad a la experiencia, habilidades y conocimientos desarrollados en la empresa y la comunidad, se crearon talleres con las futuras generaciones; por lo que también se trabajo con los niños sobre manejo de recursos naturales y educación ambiental. De la misma forma se incluyó a mujeres en talleres sobre agroecología, manejo de residuos sólidos y preparación de conservas (Bocco et al., 2000). La dificultad que implica ubicar a cuadros de la comunidad en posgrados universitarios formales, se vio subsanada con el apoyo de los investigadores y cuadros del Instituto de ecología de la UNAM. Esta experiencia es invaluable en términos del desarrollo de las capacidades de aprendizaje de la comunidad en su totalidad, al igual 130

que el conocimiento desarrollado, que es tangible ya en el desarrollo ecoturístico y la procuración de nuevas actividades productivas, así como el aprovechamiento de nuevas especies. 4.4.2 Resultados del trabajo conjunto Tal vez la Dirección Técnica Forestal de la empresa es el área con mayor desarrollo tecnológico, dado que gracias al trabajo con la UNAM hoy en día los inventarios forestales se (anuales) hace con y, la por ende, el GPS manejo o de los de

aprovechamientos

tecnología

Sistema

Posicionamiento Global, la dirección posee cuatro aparatos de este tipo y los maneja a través de diversos software. Gracias a estos nuevos inventarios que se llevaron a cabo con la UNAM se logró conocer de manera indirecta el estado de conservación de los bosques, así como proponer zonas prioritarias para la producción de biodiversidad, implementación de corredores biológicos y recomendaciones de manejo forestal y de fauna silvestre, y por otra parte, evaluar nuevas alternativas de uso de recursos maderables y no maderables. Actualmente cada polígono de la comunidad ha sido etiquetado, éste describe la cantidad y la calidad de madera que puede ser aprovechada, la fecha o año en que puede ser ejecutado el aprovechamiento, y la conectividad de áreas para evitar que el aprovechamiento afecte las zonas de conservación o de ecoturismo. Se detectaron especies que hasta el momento no habían sido sujetas de aprovechamiento para su procesamiento y posible comercialización (Tabla 4.10), en cuanto a plantas, la especie conocida como nurite (Satureja macrosterma), planta que se utiliza tradicionalmente como infusión que posee cualidades curativas; otras especies detectadas y que no se habían explotado hasta ese momento, fueron el venado cola blanca, el conejo de monte y la gallina de monte; que actualmente la comunidad cría en semi-cautiverio y además de ayudar a evitar su desaparición puede utilizar económicamente. El venado dio los primeros resultados benéficos, con una producción de 22 crías anuales. Tabla 4.10 Número de taxa registrados en la Comunidad de Nuevo San Juan Parangaricutiro

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Taxa Familias Géneros Especies De utilidad productiva y económica Diagnósticas

Plantas Aves Mamíferos Vasculares 96 26 13 282 83 29 610 101 39 1 56 1 26 5 12

Elaboración propia con datos de Bocco et al., 2000.

Finalmente el proyecto de ecoturismo que ha sido bastante exitoso, tanto por el atractivo que el volcán Paricutín ofrece, como por sus instalaciones acondicionadas para el campismo y una diversidad de actividades que se vinculan a estos espacios. La certificación Smart Wood, como se ha mencionado a lo largo de este documento, fue otra de las consecuencias de la participación del Instituto de Ecología de la UNAM en la Comunidad, mismo que también tiene entera relación con la puesta en macha del proyecto de ecoturismo. 4.5 El desarrollo en Nuevo Parangaricutiro San Juan tuvo un fugaz paso por lo que fue un intento de vuelta al desarrollo dirigido por el Estado, dicha estrategia no resultó de nueva cuenta, como era de esperarse, pero tuvo el acierto de dar un primer impulso al proceso de desarrollo local que se pondría en marcha a principios de la década de 1980. Al igual que el caso de los distritos industriales y los ejemplos de desarrollo local europeos, San Juan se inició en la práctica de su desarrollo antes de que los teóricos pudieran plantear este tipo de procesos. En el inicio de la empresa no sólo el Estado central fue determinante, sino también el interés de la empresa industrial Cepamisa que apoyó a la empresa con la maquinaria con la que pudieron ejercer los primeros permisos de tala. La experiencia de la Unión de ejidos y comunidades fue un primer intento por unificar la producción forestal en la región, desafortunadamente no todas las unidades que la integraban tuvieron la misma capacidad para generar los cambios institucionales pertinentes, como sucedió en San Juan. Este primer elemento va de la mano con el segundo, que se refiere al yugo de los cacicazgos que, al igual que en toda la región, en San Juan estaban vinculados a la tala ilegal que llevaban a cabo empresarios externos en la época de la 132

veda. Los intereses de esos grupos aún están presentes en la comunidad, a diferencia de otras comunidades, aquí tienen poco poder ante la legitimidad de la empresa y el éxito que ha mostrado.145 Tales años de acelerado cambio en San Juan para conformar la organización de la empresa desde la misma comunidad, coincidieron con los últimos años del proyecto político-económico heredero de la Revolución. El modelo de desarrollo (esencialmente de sustitución de importaciones) se encontraba en crisis después de 40 años, los grandes empresarios nacionales que crecieron a su abrigo pugnaban por la liberación y una nueva generación de profesionistas de la política se gestaba en las universidades norteamericanas. La empresa forestal-social nació en el marco de las primeras políticas neoliberales en el sexenio de Miguel de la Madrid (1982-1988), lo que implicaba retos distintos a los que el sector había enfrentado en las últimas décadas, lo que también traía consigo nuevas oportunidades. No es contradictorio que las leyes en materia forestal de ese momento favorecieran a las comunidades, pues además del largo camino de lucha previo, el Estado se encuentra en un momento de transición, para 1992 está transición devino en una ley poco favorable a para las comunidades forestales, pero que para el grado de organización que ya poseía en ese momento San Juan, aún le fueron provechosas, mientras que para una parte importante de las EFC‟s de México tuvo consecuencias desastrosas. San Juan, ya en ese entonces, no era una economía asistida que dependiera de los apoyos o dadivas gubernamentales. Esto era una consecuencia de la construcción de la autonomía a partir de las decisiones que los actores de la comunidad fueron tomando, la muestra está en la capitalización de la empresa que va de 1984 a principios de los noventa que se realizó por decreto de la asamblea general, después de la discusión de las propuestas hechas por parte de los profesionistas, técnicos y dirigentes de la empresa.

145

Mientras son escritas estas líneas, comunidades como Zirahuen, en Santa Clara del Cobre y Ostula en Aquila, son asediadas por los supuestos “pequeños propietarios” que no han dudado en hacer uso de los medios más violentos posibles.

133

Es importante este paso porque sería lo algunos autores como Vázquez Barquero (2000, 2000b y 2002) caracterizan como el paso del desarrollo exógeno al desarrollo endógeno, San Juan era sólo un eslabón en ese proceso, del cual el centro estaba ubicado en la empresa papelera, que si bien en ese momento era estatal, estaba destinada a hacer las veces de motor de desarrollo industrial de la región, mientras que ayudaba a subsanar el déficit de México en lo que a papel se refiere. Este primer grupo de emprendedores vio en ese momento la posibilidad objetiva de arrancar un proyecto que podría dejar una ganancia tangible a la Comunidad y sus habitantes; a través de la utilización racional y planificada de sus recursos, en este caso, esencialmente el bosque. Los resultados del desarrollo en los primeros años de la empresa son más que notorios. Como se muestra en el cuadro 4.0, dentro de la región delimitada por la Secretaria de Planeación y Desarrollo del estado de Michoacán, San Juan ha tenido una evolución positiva en cuanto avances sociales, en 1980, un par de años antes del arranque de la empresa, San Juan mostraba un alto índice de marginación, mientras que para 1990, en plano periodo de industrialización este índice ahora daba cuenta de una baja marginación en la comunidad, pero hay que señalar que la mayoría de los municipios de la región registraron una mejora en ese momento. Lo que es notable es que para el año 2000, hay un retroceso generalizado, posiblemente como consecuencia de la crisis de 1995 y cerca de 20 años de políticas neoliberales a nivel nacional. Empero, San Juan mantiene un bajo nivel de marginación, lo que (dentro de la región) sólo tiene parangón con Uruapan, la tercera ciudad más importante del estado en términos económicos. Este último periodo corresponde a la consolidación de la empresa como una empresa sustentable y certificada por organismos internacionales. Tabla 4.11 Región Purépecha, índice y grado de marginación, 1980 , 1990 Y 2000 1980 1990 2000 CLAVE/MUNICIPIO
ÍNDICE

GRADO ÍNDICE GRADO ÍNDICE GRADO

02 1 CHARAPAN 02 4 CHERÁN

5.22 -1.97

MUY ALTO ALTO

0.03

MEDI O

0.55 ALTO

-0.68 BAJO -0.27 MEDIO

134

02 5 CHILCHOTA 05 6 NAHUATZEN 05 NUEVO 8 PARANGARICUTIRO 06 5 PARACHO 08 3 TANCÍTARO 08 7 TARETAN 09 0 TINGAMBATO 10 2 URUAPAN 11 1 ZIRACUARETIRO

-2.39 0.56 -4.20

ALTO ALTO ALTO

MEDI -0.33 O MEDI -0.15 O

0.01 ALTO 0.34 ALTO

-0.82 BAJO -0.73 BAJO -0.64 BAJO -0.34 MEDIO 0.11 ALTO 0.13 ALTO

-7.54 MEDIO MUY 7.91 ALTO -7.45 -3.59 ALTO ALTO

-0.64 BAJO -0.58 MEDIO -0.63 BAJO -0.38 MEDIO -1.45 BAJO -1.16 BAJO MEDI -0.21 O -0.17 MEDIO

-18.66 MEDIO -2.35 ALTO

FUENTE: Indicadores sobre Fecundidad, Marginación y Ruralidad a nivel Municipal. Consejo Nacional de Población (CONAPO), México, 1987 La Marginación en los Municipios de México 1990, Consejo Nacional de Población (CONAPO), 1993 Indice y Grado de Marginación, Consejo Estatal de Población, (COESPO) Michoacán, 2000

Complementando lo antes mencionado, se puede observar en la tabla 4.12, el ya mencionado índice de desarrollo humano fue utilizado en 2000 a nivel nacional para conocer la calidad del desarrollo en México, los resultados comparados entre la media estatal en Michoacán y el municipio de Nuevo Parangaricutiro. De los 113 municipios que integran al estado, se ubicó en el lugar número 23, que es un buen indicador, en todos los aspectos se encuentran muy cercano a la media estatal, aunque su PIB per cápita es notablemente menor en prácticamente 900 (US) dólares. De acuerdo con la Coordinación de Planeación para el Desarrollo (2008) del gobierno de Michoacán 2008-2012, en 2006 el grado de marginación del municipio fue bajo, mientras que la media estatal se encuentra en alto. En lo que corresponde al índice de desarrollo humano para el mismo año, Muevo Parangaricutiro se encuentra en Medio Alto, al igual que el estado en general. Tabla 4.12 Indice de Desarrollo Humano 2000 Concepto Nuevo Estado Parangaricutiro Tasa de mortalidad infantil 25.9 26.2 Porcentaje de personas de 86.1 88.3 15 años y más alfabeta

135

Porcentaje de personas de 59 6 años y más que van a la escuela PIB per cápita (dólares ajustados) 4 785 Indice de sobrevivencia infantil 0.828 Indice de nivel de escolaridad 0.77 Indice de PIB per cápita 0.646 Indice de desarrollo humano 0.748 Grado de desarrollo humano Medio Alto Lugar en el contexto estatal Fuente: SEPLADE, 2006.

55.5 3 842 0.826 0.774 0.609 0.736 Medio Alto 23

Por último, vale la pena hacer mención de los indicadores del empleo en San Juan, en tanto que una de las principales finalidades de la empresa ha sido el poder brindar trabajo para la comunidad. En la tabla 4.13 se puede apreciar la cantidad de personas empleadas en por el tipo de actividad, muestra que el total de la población ocupada es de 4 972 personas (sólo 28 eran desempleadas en ese momento) la empresa aportaba en ese año cerca de 900 empleos, más del 18% del total del municipio. Tabla 4.13 Población ocupada por sector de actividad (2000) Concepto Estado Nuevo Parangaricutiro Población ocupada total 1 226 606 4 972 Primario 290 721 1 847 Secundario 304 818 1 348 Terciario 598 751 1 677 No especificado 32 316 100 Fuente: Michoacán, 2006.

4.6 Desarrollo Territorial En términos de desarrollo territorial, como se expresó en el marco teórico de este documento, San Juan bien puede ser caracterizado como un territorio organizado, en la que hay una estructura administrativa y de gobierno. La autoreferencia primaria (Boisier, 1999) que es el territorio para San Juan se entiende a partir de la pérdida de su primer espacio de vida a causa de la erupción del volcán; pero además en la dificultad que implicó el poder volverse a asentar y más en una zona relativamente cercana a su primer terruño. En general se puede argüir que para ningún grupo originario de esta geografía le es indiferente el territorio, ya que este es dador de vida e identidad. Pero no

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sólo es el ser sanjuaneco lo que aquí se reivindica, sino también el hecho de ser indígena. Como se ha mencionado ya en los capítulos dos y tres de este trabajo, la localización importa, es en donde los recursos se ubican, estos son económicos, humanos, institucionales y culturales. Los recursos económicos de San Juan han ido evolucionando de ser simplemente el bosque, proveedor de madera, resina y en algunos casos, de plantas y animales para la caza; hasta la época actual en que también se cuenta con una planta productiva que le permite a la Comunidad sacar mayor provecho de estos recursos, no sólo a través de la transformación cualitativa de dichas materias primas, sino también a través de un constante aumento del capital humano de la región. El trabajo en conjunto que se realizó con académicos de la UNAM (Bocco, 2000) da cuenta de ello, al haber incluido tanto a los intelectuales, trabajadores y trabajadoras de la empresa, como al haber realizado talleres dirigidos a la consolidación de una cultura común del manejo del bosque con niños, niñas y mujeres de la Comunidad. Esta participación ha sido elemento generador de identidad en la comunidad desde su nacimiento. Este tipo de espacios de trabajo en los que se integra a toda la comunidad en torno al aprendizaje, permiten que no sólo se consolide la identidad cultural, que es valioso un recurso intangible, sino que además se generan nuevas propuestas productivas, lo que podría en el mediano plazo evitar uno de los males comunes cuando un territorio o espacio local desarrolla una vocación demasiado especializada y le es luego imposible virar o pasar a otro tipo de producción; por lo que la producción local corre riesgo de perecer en un determinado plazo. La búsqueda constante de nuevas formas de aprovechar el recurso forestal, además de esto, la empresa y sus cuadros han procurado apoyar con conocimiento y capacitación a otras comunidades; aunque la empresa lo ha hecho de manera solidaria o por a manera de intercambio con el gobierno y otros apoyos, la empresa se puede valer de estos servicios comercialmente en un determinado momento. Finalmente la introducción de los servicios ambientales a escala global, ofrece para San Juan una posibilidad más de aprovechar sus recursos. Cabe resaltar que cada avance de este tipo

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tiene también como fin el generar mayores fuentes de empleo, antes que promover una mayor competitividad a nivel mercado. La convergencia de actores económicos, políticos y sociales es crucial para la existencia de un desarrollo endógeno, en el caso de San Juan, el elemento de investigación y desarrollo tecnológico ha sido principalmente exógeno, como se mencionó, a finales de los ochenta hubo apoyo por parte de instancias gubernamentales avocadas al desarrollo agroindustrial. En los noventa el acercamiento del Instituto de Ecología de la UNAM, sin dejar de ser exógeno, funciono sólo a partir de las necesidades de la comunidad. La UNAM tiene presencia nacional desde luego, y en particular el Instituto de Ecología se ubica en Morelia; lo que le da una presencia más solida en el estado en tal ámbito en particular (el del medio ambiente). Lamentablemente el papel de la Universidad Michoacana se ha visto rezagado en su vinculación con la comunidad. Existe cierta inconformidad por parte de la empresa y la comunidad hacia la relación de vinculación que han tenido hasta el momento. Y esto es así aun cuando la Universidad cuenta con la Facultad de Ingeniería en Tecnología de la Madera, única a nivel nacional.146 El acercamiento es mayor tanto con la UNAM como con la Universidad de Guadalajara y su Instituto de Investigaciones Agropecuarias. Pero la Universidad Michoacana ha tenido su aporte crucial en términos de los cuadros técnicos y científicos que, desde un principio, formaron parte de los esfuerzos por poner en marcha la empresa. Licenciados en Derecho e Ingenieros Agrónomos son ejemplo de esta primera generación de intelectuales sanjuanecos que hicieron realidad este proyecto productivo, que además se sentían identificados con un proyecto nicolaita de poner los conocimientos al servicio del pueblo. A principios de los años noventa con la puesta en marcha de la destiladora para resina, se contó con el apoyo de un Ingeniero de la Facultad de Ingeniería Química147 de la UMSNH, algo determinante para que el proyecto pudiera llevarse a cabo.
146

Vale la pena remarcar que ha habido intentos por que este acercamiento se dé con dicha facultad, es común que San Juan sea parte de sus invitados en eventos especiales, además existen trabajos como el del Maestro Francisco Castro, profesor investigador de dicha facultad y hasta hace unos mese su director, quien en la misma Comunidad es reconocido como alguien que tiene voluntad de trabajo conjunto. 147 El Maestro Javier Lara, profesor investigador de la facultad de Ing. Química.

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Hoy en día la Comunidad y la empresa procuran generar los cuadros profesionales y técnicos que requieren, incentivándolos a estudiar tanto en la Universidad Michoacana148, la UNAM, la Universidad de Guadalajara o en universidades privadas como la Universidad Vasco de Quiroga para el caso de sus contadores y administradores. Estos mismos cuadros han integrado también el gobierno municipal en algunas ocasiones como en la administración actual y ocupan espacios en el colegio de bachilleres de la comunidad. Entre 1982 y 1984 cuando la empresa forestal-social de San Juan daba sus primeros pasos, se hizo necesario un cambio en la cultura del pueblo y por ende en sus instituciones; un ejemplo anecdótico, pero que da cuenta de la situación que enfrentaron los promotores del proyecto, es la situación de que normalmente en el pasado los hombres de la Comunidad no laboraban los lunes, en más de una ocasión los ingenieros y jefes de aserradero tenían que cubrir los lugares de la gente que faltaba y generar las sanciones meritorias. En palabras del primer jefe de aserradero: el trabajo de todos y los compromisos con los clientes no se podían perder por uno o dos que faltaran.149 La empresa y las labores de cada uno de los integrantes de la comunidad en general, deberían de ser ahora prioritarias si querían ver prosperar el proyecto y palpar los beneficios que este les pudiera generar. Las festividades religiosas siguen siendo una parte importante de la vida de San Juan, al igual que en la mayoría de las comunidades indígenas del país, los cargos religiosos, transformados ahora en seculares algunos, siguen siendo referentes institucionales en la comunidad. Pero, a diferencias de otras comunidades donde las fiestas se realizan con la cooperación de todos sus integrantes, en San Juan la empresa apoya al pueblo para que éstas se realicen, en algunos casos les otorga créditos a aquellas personas que van a tener un cargo importante y les va a representar gastos fuertes; pero también estos cargos, que gozan de reconocimiento popular, en múltiples ocasiones han sido una antesala para ocupar espacios de decisión en la Comunidad y en algunos casos en la empresa.150
148 149

La Facultad de Agrobiología está ubicada en Uruapan. Entrevista con el Secretario Municipal, febrero de 2009. 150 Bofill (2005) hace referencia a este aspecto de manera amplia.

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El gobierno municipal ha sido, desde la reestructuración de la Comunidad y el nacimiento del nuevo municipio, un espacio de pugna entre dos proyectos, por un lado la constitución de la empresa, y por el otro, los intereses de los “pequeños propietarios”. El proyecto político de la empresa y la Comunidad está enmarcado por el PRI y en diversas ocasiones ha tenido que enfrentar a distintos partidos políticos pero con un mismo trasfondo.151 A mediados de los ochenta, el Partido Demócrata Mexicano (PDM) encabezó la resistencia a la empresa y a la Comunidad Indígena más que al PRI (hasta antes del año 2000, hegemónico en los niveles estatal y federal) y su política en general. Rafael Ortiz vuelve aparecer en la historia de San Juan (1984-1986), ahora como presidente municipal por el PDM152 y ante la inconformidad de la Comunidad Indígena.153 La importancia de la empresa y el buen manejo que se hizo de ella desde los primeros años habrían de servir para que el primer Gerente General fuera presidente municipal en el periodo siguiente, pasando luego de ahí a ocupar un escaño en el Congreso de la Unión. El pasado sinarquista de la comunidad tuvo poco ver con la adhesión al PDM de los inconformes con la empresa, este partido ultraconservador desapareció a principios de los noventa y un nuevo partido de oposición habría de cobrar fuerza en San Juan, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) el que es actualmente el partido de los pequeños propietarios en San Juan. En este caso también hay poca relación entre el proyecto de oposición que defiende el PRD a nivel nacional, pues es en realidad un aglutinador de la inconformidad por parte de pequeños propietarios y excomuneros ante la empresa. En 2005, más que el PRD, los pequeños propietarios vencieron en las elecciones nuevamente. Ya que la empresa hoy en día negocia con el PRD a nivel estado y con el Partido Acción Nacional (PAN) a nivel federal, ha mostrado tener la capacidad de gestión con partidos ajenos a su proyecto, pero en lo que a

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Este es la lucha en contra de la Comunidad y de la empresa y en beneficio de los intereses de los “pequeños propietarios”. 152 De 1951 a 1953 Rafael Ortiz Enríquez fue presidente municipal, en los ochenta fue Rafael Ortiz Úrsulo el titular. 153 Si bien cuando la Comunidad de San Juan optó por separarse de la Uecifomet tuvo un choque con Cuahtemoc Cárdenas, el que éste, como gobernador de Michoacán se haya rehusado a intervenir en el asunto, reconociendo a Ortiz como presidente municipal le valió un segundo desencuentro con la Comunidad.

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municipio o gobierno local se refiere, la situación se puede tornar más complicada. Tanto los gobiernos panistas (federal) como los perredistas (estatal) han mostrado a San Juan como ejemplo y se han apoyado en él para sus propósitos; el panorama cambia cuando se trata de gobiernos locales de oposición, pues lo que en realidad representan es la oposición a la empresa y ha pasado en más de una ocasión que el trabajo de la empresa se ve entorpecido por estas administraciones. El saldo del último gobierno de oposición en San Juan fueron tres meses durante los cuales la empresa estuvo detenida a causa de una denuncia de supuesta intromisión de la empresa en predios no autorizados. El municipio en general resintió la falta de actividad de la empresa en su economía en general y no fue casualidad que para 2007 el PRI estuviera de vuelta en la administración local, y con él, una buena parte de los cuadros técnicos y profesionales que ya han laborado en la empresa. En cierta forma esta es una expresión de que la política local y sus actores tienen ante todo a San Juan como su prioridad. 4.7 El Desarrollo Local Endógeno en el caso de San Juan Si el desarrollo local se caracteriza como un proceso de crecimiento y cambio estructural que mediante la utilización del potencial de desarrollo existente en el territorio conduce a la mejora del bienestar de la población de una localidad y una región; pero además, que cuando este desarrollo es dirigido por los mismos actores locales, se le caracteriza como endógeno. San Juan posee todas estas características, ya que no sólo han logrado a partir de sus recursos naturales (concretamente el bosque) potenciar un desarrollo de toda la comunidad, sino que además este proceso se ha construido con las propias manos sanjuanecas; eso ha sido parte de la lucha histórica de las comunidades, el poder tener acceso a sus recursos y llevar a cabo los aprovechamientos ellos mismo. El precedente en San Juan, sigue siendo una realidad en muchas comunidades forestales de la región y del país: el rentismo, el cual es totalmente orientado de manera exógena y que, como modelo, difícilmente podría llamarse desarrollo; éste más bien promueve las practicas más rapaces por parte de entidades de

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capital ajenas a la comunidad, que actualmente estarían representados por los empresarios frutícolas (aguacateros). Ese “desarrollo” exógeno se puede ver en toda su amplitud en aquellas zonas donde la explotación se realiza en función de grandes empresas; este tipo de explotación forestal puede ser tanto ilegal, como legal a través de prestanombres o por medio de argucias que a final de cuentas, sólo dejan unos pocos pesos para las comunidades que reciben un derecho de monte, magros salarios para su mano de obra y, en muchos casos, el fortalecimiento de cacicazgos locales, que concentran poder político y económico en las comunidades, volviendo turbio el entorno económico-social.154 La posibilidad en San Juan de decidir sobre su propio desarrollo les ha permitido concretar una empresa, que, en términos económicos, es tan exitosa como en términos sociales. La empresa mantiene una fuerte presencia en la región, gracias a la calidad que ofrece, tanto en los productos intermedios, como en los finales. Aun cuando la madera aserrada tiene menos valor agregado que otros productos de San Juan, hasta la fecha ha dejado de ser comercializada, puesto que existen clientes constantes con los que ya hay contratos de proveeduría. Esto es en el caso del comercio regional, que además también absorbe parte menor de sus muebles y molduras. Mientras que sus productos más elaborados, por ende, con mayor valor agregado, se comercializan exitosamente en el extranjero, a pesar de que sólo en unos casos se explota comercialmente el hecho de que sean producidos sin comprometer el medio ambiente. La comunidad no solamente han podido optar por lo qué van a producir y cómo lo van a producir (con qué tecnología, por ejemplo) sino que además han podido emprender un aprovechamiento que es reconocido a nivel mundial, por ser sustentable teniendo un impacto mínimo en términos ecológicos, mientras que en términos sociales es capaz de dar empleo a una parte significativa de la población (cerca del 20% del municipio). Además de que cada día es mayor la participación de las mujeres en estos espacios. En términos sociales,

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Caldo de cultivo para la violencia y los choques sociales.

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económicos y culturales toda la localidad ha sido participe del desarrollo de la empresa, no solamente un objeto que recibe su acción. Si para Alburquerque (1999) este tipo de desarrollo se encuentra condicionado por la forma en que la comunidad se organiza para producir, y en esto se ven inmiscuidos todos los que en ella se integran, hay que notar que para el caso de San Juan, un elemento tan importante como lo es el desarrollo tecnológico tiene sus características muy especiales. De acuerdo con lo planteado previamente en los referentes teóricos, encontramos que la imposición vertical de tecnología fuera de su contexto social puede tener consecuencias terribles para cualquier sociedad, desde un municipio hasta un país. Llama la atención que en San Juan la condición para la aplicación de tecnología sea que esto pueda traer consigo un aumento en la ocupación, por principio la empresa no contempla siquiera la adopción de tecnología que pueda generar desempleo. El aserradero que funciona actualmente tiene más de 20 años de rezago tecnológico y ocupa a toda una plétora de mano de obra cuando se compara con los actuales aserraderos que pueden ser operados electrónicamente por una sola persona. Esto no quiere decir que la productividad de los trabajadores no sea valorada en la empresa; particularmente en el aserradero existe un sistema de sanciones que de acuerdo a la mejor calidad de los cortes realizados por el operario recibe beneficios extras;155 al igual que el trabajo mal realizado amerita desde una amonestación hasta un “descanso obligatorio” como forma de sanción. Dentro de la región, la destiladora de resina es la más moderna y se ha tratado de mantener actualizada, ya que su fuerte es la excelente calidad de la brea que procesa y le permite seguir compitiendo con productores de países como Venezuela y Brasil. De igual manera la introducción de una máquina que les permite recupera madera de baja calidad para hacer molduras de primera, es un proceso que no podría llevarse a cabo de otra manera y que lejos de dejar sin trabajo a una persona, ofrece la oportunidad de integrar a alguien más en

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Como se ha señalado previamente, la madera tiene ciertas dimensiones en términos de sus cortes comerciales y de cortas dimensiones. En lo que se refiere al trozo comercial, el corte que realice el operario es importante en el valor que la tabla puede tener en el mercado.

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esta labor, a la vez que procura un aumento de valor en la producción de la empresa. Por otra parte, en lo que se refiere al cuidado del bosque, la tecnología es en definitiva la más avanzada, sobre todo por el vinculo con la UNAM y que actualmente permite llevar a cabo los inventarios forestales y, por lo tanto, la planeación de los árboles a ser aprovechados en cada anualidad. La empresa y la Comunidad tienen plena conciencia de la importancia de la tecnología como determinante de la competitividad, pero han optado por sacrificar esta ruta en pos de una política productiva/social destinada a darle trabajo a la mayor cantidad posible de comuneros y comuneras, manteniendo así, su conexión primordial con la comunidad al evitar caer en lo que las empresas ajenas ya hicieron a través del rentismo, que sólo ofrecía empleos de mala calidad para los naturales. Existe un seguimiento constante de la tecnología que hay a nivel nacional y, en la medida de las posibilidades, también internacional. La prueba del interés de la empresa por mantenerse al tanto de lo que sucede en el entorno es reflejada en las acciones realizadas dentro de la fábrica de muebles y molduras. Con apoyo de su principal cliente en muebles, cuadros técnicos de la empresa han visitado las ferias de muebles internacionales, lo que no significa que los diseños sean copiados, esto representaría un plagio que la empresa no puede darse el lujo de realizar. Además en el caso de las molduras, que su principal mercado se encuentra en EEUU, el trato directo con sus clientes les ha permitido mantenerse en el gusto del mercado americano a la vez que producen materiales de una calidad garantizada. Sin duda la innovación más importante de San Juan se ubica en la organización que ha desarrollado para poder mantener en funcionamiento la empresa. Desde su nacimiento hasta la actualidad ésta no ha dejado de ser centro de conflictos. La combinación de autoridades agrarias y oficiales 156 en pos de la construcción del bien común (Bofill, 2002) es un caso sin precedente en la región. Puesto que lo más común era que las autoridades agrarias
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Las autoridades agrarias tienen como principal labor velar por la propiedad comunal e interceder en los conflictos emanados de ella. Por otra parte las autoridades oficiales son las reconocidas como gobierno, municipal en este caso.

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carezcan de importancia, cuando no han desaparecido, en la vasta mayoría de las comunidades de Michoacán. En el caso de San Juan el comisariado de viene comunales pasó de ser un empleado de los intereses de los empresarios madereros a un organizador de la comunidad en busca de la reapropiación de los recursos para llevar a cabo un proceso de desarrollo local endógeno. Un proyecto que también integró desde un primer momento al grueso de la población a través de asambleas que se siguen realizando mes con mes. En estas asambleas la totalidad de los comuneros y comuneras toman las decisiones sobre las propuestas que hace tanto el comisariado, como la gerencia de la empresa; del mismo modo, cuando el gobierno municipal es el del proyecto político de la Comunidad, los funcionarios que sean comuneros participan de ella también. Dentro de la empres forestal los cargos directivos son ocupados tanto por quienes han logrado experiencia en el trabajo dentro de la empresa, como por los grados de estudio; excepto por el cargo principal, de gerente general, para el que, por regla general, se requiere haber cursado una licenciatura. Cualquiera de los demás cargos de la Comunidad, como es el de comisariado de bienes comunales, se sustentan más en el prestigio de la persona y de su capacidad para armar consensos. En San Juan se conjugan así tanto los conocimientos técnicos, como los empíricos, logrando así una sinergia de aptitudes, información y conocimientos en constante devenir. El resultado de las asambleas, los informes que realizan la empresa y las presentaciones o ponencias que llevan a espacios académicos o gubernamentales son del conocimiento de todos y se pueden encontrar de manera impresa o electrónica. En los inicios de la empresa había un periódico, en el que se daban a conocer los detalles de la empresa y sus acciones en la vida comunal de San Juan, pero este medio desapareció hace ya varios años y no se ha dado la iniciativa de un nuevo órgano de este tipo. Actualmente no hay manuales dentro de las áreas de la empresa, sino que el conocimiento se sigue transmitiendo de manera tácita entre quienes laboran en ellas. Es así que, al estar toda la comunidad al tanto de lo que sucede en la empresa se genera un flujo de información concerniente a todas sus actividades y procesos, cosa que da pie a la generación de conocimiento. Algo que ayudo a 145

complementar este intercambio de información para la generación de conocimiento fue la participación de la UNAM en los talleres impartidos a niños, niñas y mujeres de la comunidad (Bocco et al., 2000); este tipo de actividades en las que toda la comunidad se ve envuelta permiten vislumbrar señales del aprendizaje que se desarrolla en términos locales; lo que permitirá que en el futuro la empresa se mantenga cosechando éxitos en términos productivos, sociales, organizativos y ambientales. En términos de descentralización, el tema ha tenido un pasado importante, pues la búsqueda de mayores espacios de decisión ha sido parte de San Juan desde que ha sido una lucha de las comunidades de vocación forestal por tener acceso a sus recursos. La separación de San Juan de la Uecifomet en 1979 fue el primer paso que dio la comunidad por procurar realizar sus aprovechamientos forestales de manera autónoma y no bajo la tutela de una dependencia de gobierno. Desde el nacimiento de la Unión se buscó la descentralización de los estudios dasonómicos, que estos pasaran de las instancias federales a las comunidades (Barton y Merino, 2004), esto se logró gracias a los cambios en las leyes en materia forestal a mediados de los ochenta y San Juan fue una de las primeras Empresas Forestales Comunales (EFC) en llevar a cabo su propio estudio. Los estudios necesarios se han estado realizando por parte de la Comunidad hasta la actualidad, con el apoyo de la UNAM y bajo la estricta vigilancia de la Semarnat.157 Con la ley Forestal de 1992 se lograron avances en la descentralización que beneficiaron a la empresa forestal-social de San Juan, haciendo menos complejos los requerimientos para los planes de

aprovechamientos a llevar a cabo. Con el apoyo de las administraciones municipales (cuando así lo permiten) San Juan ha ido logrando avances para generar un entorno microeconómico que brinde mayor certidumbre a las distintas organizaciones productivas de toda la comunidad. Los principales vehículos de apoyo de la empresa hacia el sector servicios, es a través de las festividades religiosas, en las que la empresa siempre brinda un apoyo importante, y de las diferentes uniones de productores (talleres sierra cinta,

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Entrevista con personal de la Dirección Técnica de la empresa, julio de 2007.

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camioneros, camioneteros, ganaderos, etc.) y comerciantes (obviamente afiliados al PRI) que son parte de la Comunidad Indígena. A través de estos esquemas la sociedad civil puede acceder a apoyos sin depender exclusivamente de la burocracia municipal o estatal. La organización de la producción en San Juan va desde la empresa forestalsocial, la más significativa, pasando por las uniones de productores de la misma Comunidad, hasta asociaciones de productoras de artesanías y de comerciantes que se ubican en la plaza principal. Todas ellas como parte de una organización mayor que se identifica como priista y que se rigen por diversas instituciones, la máxima de ellas, en cuanto decisiones, es la asamblea comunal. Después se van desprendiendo cargos como el Consejo de Vigilancia y el de Mayores, así como la empresa tiene al Gerente General, cada una de las uniones tiene un representante que se elige cada determinado tiempo por los medios convencionales de votación al interior de cada órgano. Actualmente la representación del comisariado de bienes comunales se encuentra más vinculada a la recuperación de tierras comunales que se encuentran en manos de los supuestos “pequeños propietarios”. La Comunidad Indígena se constriñe a la autoridad municipal, la que en contadas ocasiones ha sido de partidos de oposición. En condiciones como ésta, el trabajo en conjunto se torna complejo y en algún momento en los años ochenta llegó a la violencia entre facciones. Dado el gran prestigio que la empresa ha logrado en la actualidad, sus posibilidades, tanto de gestionar apoyos, como de tener “línea directa” con los gobiernos estatal y federal, inclusive con organismos internacionales; ha ayudado a que dichas presiones se vean disminuidas. Sobre todo, por el hecho de que con la expedición de la Resolución Presidencial, tanto la legalidad como la legitimidad están del lado de la Comunidad. Todos estos elementos dentro de la comunidad ya muestran la articulación de una organización meso-económica a nivel local, que en todo caso adolece en términos de un proyecto de educación formal que haya sido tomado desde la

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primaria hasta, lo que medianamente ya es una realidad,158 la educación superior. De igual manera que las relaciones institucionales, como la que se ha dado con la UNAM en términos de apoyo científico-tecnológico pero de manera cotidiana. En el caso del ecoturismo se han mantenido trabajos de capacitación constante con otras comunidades, pero esto, en función de la concreción del proyecto Ecomich. Para el caso del Prójima II, hay un esfuerzo mayor de capacitación en materia de EFC, sobre todo vinculado a la conexión con otras comunidades, dentro y fuera del estado. Pero en lo que se refiere a la concreción de proyectos de la misma Comunidad dirigidos por la empresa para apoyar a los demás productores y comerciantes, no hay tales acciones. La experiencia del INIFAP que funcionó en San Juan desde finales de los ochenta, ayudó a mejorar la producción de maíz, forrajes y ganado; la promoción de un espacio de esta naturaleza, pero nacido de los actores mismos y de las necesidades de la Comunidad. Dichas acciones orgánicas, abriría la posibilidad de generar una especie de centro tecnológico, a través del cual se construyan avances y se diseminen a todos los agentes productivos de la comunidad. 4.8 ¿Es posible la existencia de un distrito industrial en San Juan? Dado que el origen de la empresa forestal no se fundó en pequeñas empresas, sino que a partir de una empresa mayor se han desprendido pequeñas empresas con las que tiene relaciones más o menos directas; desde el punto de vista de Alfred Marshall, aquí podría ocurrir algo en sentido inverso, pues a partir de las externalidades positivas generadas por la empresa forestal-social como foco aglutinador de la voluntad comunal ha permitido que de aquí se desprendan otras actividades complementarias o relacionadas con la explotación del bosque. La existencia de los talleres de sierra-cinta es una realidad gracias a la empresa, pero es en este marco que se aglutinan y trabajan en un proyecto del que otras comunidades carecen. Antes ya se había mencionado el hecho de que los talleres de sierra-cinta en la región de la meseta purhépecha han tenido efectos devastadores para los bosques, cosa

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Debido al interés que tiene la empresa en profesionalizar a jóvenes de la Comunidad para integrarlos en la empresa.

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que no sucede en San Juan, los talleres sierra-cinta de la comunidad se han convertido en una externalidad positiva. De igual manera el municipio ha tenido en la empresa un apoyo económico importante para actividades que le han generado nuevas fuentes de ingreso, como lo es el turismo, en particular el religioso. La iglesia misma de la Comunidad y todas las actividades que a su alrededor se concentran, son el ejemplo de la cooperación que pervive en las relaciones de su población. Siendo las faenas para la construcción de la iglesia el antecedente de las que se habrán de realizar después para poner en marcha el aserradero y las que hoy se llevan a cabo en los montes para protegerlos de los incendios y para reforestación. En estas nuevas faenas participan todos los sectores empleados dentro de la empresa, comuneros y escuelas. Aquí se denota también la capacidad de intercambios de información con todos aquellos que de una manera u otra se relacionan con la empresa y la comunidad en general. La localización importa, desde luego que en un primer momento por su abastecimiento del recurso de la zona, sin éste no sería posible la existencia de la Comunidad, pero además de eso, la cercanía con el polo urbanizado que es Uruapan, la ciudad más importante de la región una de las tres con mayor actividad económica del estado. La autopista Morelia-Uruapan-Lázaro

Cárdenas conecta a la región con la capital del estado y con el puerto ya es la puerta de entrada y salida al Pacífico y sus mercados en Asia y la costa oeste de EEUU. Lo que brinda la posibilidad de generar externalidades a través de mayores posibilidades de comercialización, con costos menores de transporte. La cercanía con Uruapan tiene un impacto relativo en San Juan en términos de intercambios de información con respecto a la producción, lo tiene, en tanto que Uruapan como una de las ciudades de mayor importancia económica del estado, es el principal mercado, tanto para la salida como para la entrada de insumos para la producción. Su principal impacto está en la producción frutícola, puesto que Uruapan se ha consolidado ya como productor de Aguacate, con todas las consecuencias que esto pueda traer. Pero en este caso, si hoy la empresa es competitiva en la producción de este fruto es por la ubicación estratégica y los flujos de información que esta producción ha

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generado en este espacio. Hoy se menciona en San Juan el hecho de que las huertas de aguacate, carentes de cualquier regulación ambiental, han dejado ya los primeros saldos ambientales, puesto que algunos manantiales de la ciudad se han reducido en los últimos años y, en algunos casos, incluso se han secado. Esta externalidad negativa de la plantación exagerada de aguacate, sólo puede ser subsanada por el manejo sustentable de los recursos como el que lleva a cabo San Juan; dada su cercanía con esta comunidad, es tal vez Uruapan la que se beneficia más, a través de servicios ambientales que la ciudad, o por lo menos sus unidades frutícolas, no cubren en este momento. La principal externalidad que surge de la forma de trabajo cooperativo que se sigue en San Juan, se encuentra en el precio que paga la empresa por la madera en pie a los comuneros, lo que le brinda la oportunidad de poder competir con la ilegalidad, hegemónica en la región.159 Este elemento es en torno al cual los “pequeños propietarios” justifican su resistencia a integrarse a la Comunidad. Lo que ha evitado que este asunto se vuelva un conflicto al interior de la comunidad, es el hecho de que ésta sabe bien que más allá del pago por la madera en pie, hay otros beneficios que obtiene de la empresa. Vale la pena agregar que si en este proceso interno no se dieran importantes reducciones en los costes de transacción, la empresa no sería competitiva ante la extendida tala ilegal que se práctica en todo el estado de Michoacán y la región de la meseta. Tanto para el estudio de los clúster como de los distritos industriales, la tecnología y su innovación son elementos centrales, como ya se ha destacado previamente, el principal rasgo de innovación dentro de la empresa y la comunidad en general, ha sido su capacidad organizativa en torno a un proyecto de desarrollo participativo, en el cual todos los comuneros toman parte de las decisiones. Esto, no ha implicado una resistencia al cambio por parte de la comunidad, en realidad la intención de mejoras en la empresa, que les permitan competir en mercados globales, nunca ha dejado de ser una preocupación de la dirección de la empresa y tampoco se entorpece por parte
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Sobre todo debido a la situación antes mencionada, de que la sustentabilidad del manejo en San Juan no es promocionada como tal por sus clientes, así que no tienen tal ventaja ante sus competidores regionales.

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de las autoridades pertinentes (entiéndase Asamblea General y Comisariado de Bienes Comunales); lo que existe en San Juan es un análisis de las propuestas que los cuadros técnicos hacen, y a partir del cual optan por los cambios que se deben hacer. Tal vez siguiendo las tradiciones indígenas, la base del conocimiento tiene un carácter eminentemente tácito y éste radica en una proximidad elevada entre los miembros de la empresa y toda la Comunidad, que integra a las uniones y talleres. En San Juan existe una aglomeración de empresas micro y pequeñas que orbitan a la empresa forestal-social de la Comunidad Indígena. En términos espaciales los clientes de San Juan tienen poca relevancia, puesto que se encuentran en otros espacios, como es el caso de la tienda departamental que adquiere sus muebles. Pero sus vínculos son constantes, y en el caso de la fábrica de muebles y molduras que, a diferencia de los productos menos acabados, requiere de mayores intercambios de información y, por lo tanto, hay una conexión directa con sus clientes. Es notable el hecho de que así como en los distritos italianos, San Juan ha sido un fenómeno productivo que se fue construyendo, tanto por la voluntad y el interés de su sociedad civil, como porque en cierto momento las políticas gubernamentales les favorecieron la puesta en marcha de esta empresa. Las aglomeraciones industriales, clusters y/o distritos industriales han sido casos prácticos, que la teoría económica ha intentado explicar después, San Juan es un ejemplo de organización social y productiva, con sus propios valores, cultura e instituciones que ha da mucho para su estudio. El intentar establecer comparaciones con el distrito industrial italiano no puede ser descabellado en este sentido. De acuerdo con el concepto presentado por Jacobson, donde el distrito industrial es un conjunto de reglas o normas, originadas en la sociedad civil, que, por un lado reducen costos de transacción y, por el otro, previenen el oportunismo. Es la necesidad de reducir tales costos de transacción uno de los principales incentivos para la organización de la producción de esta manera y es esa baja en tales costos lo que le permite a la empresa forestal-social ser competitiva ante la ilegalidad que es común en la región. Por lo que se refiere a

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la reticencia que puede tener la comunidad (o el distrito) a elementos externos, tal vez pudiera tener eco en San Juan debido a que su carácter de Comunidad Indígena, que le brinda una identidad determinante, tiene consecuencia directa en la exclusión hacía la población externa a ésta, lo que en cierta manera reduce ese flujo de sangre nueva que menciona Becattini. Los lazos familiares y personales se encuentran en un marco de lazos étnicos por lo que trascienden en este sentido al distrito. 4.9 Conclusiones El largo camino de la comunidad de Nuevo San Juan Parangaricutiro tuvo un vertiginoso avance a finales de la década del setenta y principios de los ochenta, en los que paso de tener su primer permiso de aprovechamiento forestales (solamente para recoger madera muerta) a comprar su primer equipo de extracción a través de un contrato con la empresa papelera Cepamisa. Un intento desfasado de integrar a las comunidades y ejidos en el desarrollo industrial dirigido desde el Estado central fue el medio a través del cual se detono el proceso que es tratado en este documento. La Comunidad Indígena de Nuevo San Juan se caracteriza ante todo por haber sobrevivido a una tragedia natural, lo que se convirtió en un elemento de cohesión social que se vio reflejado en la capacidad de construir nuevas pautas culturales e institucionales para poner en marcha la empresa de

aprovechamientos forestales y así detonar un proceso de desarrollo local endógeno como el que actualmente marca la vida de toda la comunidad. Este proceso se fue llevando entre conflictos de distintas índoles, desde la oposición del gobierno a la salida de San Juan de la Uecifomet – LEA, hasta enfrentamientos con los supuestos pequeños propietarios que se vieron afectados en sus intereses al fortalecerse la comunidad y avanzar hacia la reapropiación cabal de las propiedades comunales, lo que más tarde dejaría en claro la ilegalidad de los títulos de la pequeña propiedad y acabaría por desterrar a éstos de las tierras. Además de estos conflictos, se suscitaron problemas de distinto orden al interior de la Comunidad por la necesidad de seguir cambiando los usos y costumbres que obstaculizaban el avance de la empresa.

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Desde mediados de los años ochenta, y aprovechando un impulso institucional a nivel nacional, la comunidad optó por industrializarse, adquiriendo las máquinas necesarias para poder darle mayor valor a su producción, dejando así de vender solamente madera en rollo para ahora dedicarse a la venta de madera aserrada. Antes de que esta década llegara a su fin San Juan ya tenía una planta productiva que le permitía vender muebles, molduras, estufar madera, aprovechar de manera más eficiente el recurso, además de que, lejos de haber disminuido el espacio de bosque que le corresponde, éste había aumentado. La Comunidad Indígena comenzó la década de los noventa con un importante avance en términos institucionales, al recibir la resolución presidencial, documento con el cual quedaba aclarada la legalidad de la propiedad comunal de la tierra, por lo que toda propiedad privada al interior de la comunidad es ilegal. Esta lucha ocupara buena parte de los esfuerzos de las autoridades comunales de San Juan y una parte de los ingresos de la empresa. La misma década fue el marco de la entrada de México en el TLCAN, lo que implicó un nuevo reto para la empresa, pero también nuevas oportunidades. La liberalización de los mercados fue aprovechada por la empresa, aunque no sin dificultades, pues a mediados de los noventa la empresa se deshizo de un aserradero y se vio obligada a bajar los sueldos de los comuneros que laboran en ella. Esta década también es marcada por el proceso de certificación, con el que se daba cuenta de que la empresa trabaja bajo normas ambientales y sociales que nos comprometen los recursos de mañana, lo que le da la posibilidad de incursionar en nuevos mercados, como el europeo, por su madera certificada, muestra de la sustentabilidad que sigue su procesos de producción. Para el proceso de certificación fueron asesorados por académicos del Instituto de Ecología de la UNAM, lo que fue el principio de una relación de trabajo conjunto, promovida por los académicos pero a partir de las necesidades e inquietudes de los mismos comuneros. Esta colaboración marca el inicio de la primera década del siglo XXI. Pero además, los vaivenes políticos nacionales y estatales provocan cambios que no dejan de afectar a la comunidad. El Partido

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Revolucionario Institucional, al que se vinculó la Comunidad Indígena y el proyecto de la empresa desde su nacimiento, dejaba de ocupar el primer puesto de la política nacional y un año más tarde, sucedía lo mismo a nivel estatal. Esto sólo ayudó a mostrar que la empresa estaba consolidada de manera tal que este tipo de cambios no le habrían de afectar, y por el contrario, ambas instancias buscaron acercarse a la comunidad y promovieron a la empresa como ejemplo a nivel nacional e internacional. Actualmente la empresa mantiene avances productivos a través de diversos servicios que otorga al interior de la comunidad y en los recursos naturales, en particular gracias al trabajo en conjunto con académicos del Instituto de Ecología de la UNAM. Los conflictos políticos se han mantenido y ahora los pequeños propietarios han logrado aglutinar nuevas inconformidades, como el caso de algunos comuneros que han sido excluidos del censo por diversas razones. Entre 2004 y 2007, un proyecto opuesto a la empresa logró ocupar la presidencia municipal de la comunidad, lo que entorpeció algunas de las gestiones de la empresa y finalmente devino en un paro de actividades de la misma, que fue resentido por toda la comunidad y provocó que de nueva cuenta el PRI, y con él algunos elementos de la empresa, estén al frente del municipio actualmente; situación que se traduce en una mayor capacidad de gestión para la Comunidad y la empresa.

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Conclusiones Generales Aquí es necesario volver al punto de donde esta tesis partió, el objetivo central el analizar el proceso de desarrollo que ha caracterizado a la comunidad de Nuevo San Juan y su empresa forestal-social. Para ello se consideró necesario reconocer los procesos institucionales y organizacionales que han permitido la constitución de la empresa y la comunidad, lo que permitiría acercarse a la realidad de su desarrollo. Del cumplimiento de tal objetivo, es viable la consecución de un segundo objetivo que busca el poder brindar un aporte, por mínimo que sea, en la construcción de procesos y prácticas de desarrollo local que se tratan de fomentar en el estado de Michoacán y en particular en las zonas de indígenas. El éxito económico productivo de la empresa social-forestal de Nuevo San Juan es la base de todo un proceso de desarrollo a nivel local que ha impactado la vida del total de los comuneros y demás habitantes de la localidad. Al fundarse la empresa le caracteriza una rápida industrialización y diversificación del proceso de aprovechamientos del recurso forestal, que en menos de diez años pasa de la simple tala y venta de madera en rollo al aserrío, hasta llegar a la fabricación de muebles y destilación de resina. Los siguientes diez años muestran un crecimiento en importancia de la empresa sobre la comunidad que ahora detenta la hegemonía local, al estar en posibilidades económicas y con la legalidad de su parte, y así lograr la reapropiación de todo el territorio comunal. La tercera década, a partir del año 2000 se caracteriza por el trabajo en conjunto que realiza con centros de investigación que permiten llevar a cabo nuevos proyectos, sobre todo los relacionados al desarrollo sustentable en el aprovechamiento, no sólo de los recursos forestales, sino también de su fauna y el ecoturismo. Se parte aquí de un primer esfuerzo organizacional a partir de un marco institucional básico (el que proveen los promotores de la Uecifomet-LEA en el gobierno), esta organización incipiente permitió la evolución de la organización hasta el constituir la empresa forestal social, misma que brinda un nuevo marco institucional más complejo que parte de las raíces de la comunidad, que le proveen de valores y cultura. De igual modo algunas de las tradiciones, tanto

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religiosas como seculares, dan fundamento a varios de los procesos políticos que se realizan en la comunidad y en la empresa. La empresa actualmente es fruto de la acción organizada de todos sus actores para la construcción de un proyecto social que surge desde las entrañas mismas de su sociedad civil y no por mandatos, ni siquiera por la iniciativa, de agentes externos a la localidad, lo que no implica que la empresa no se encuentre inmersa en una realidad global. De hecho estas condiciones de economía global le han brindado nuevos y distintos retos y oportunidades a la comunidad, mismas que ésta ha sabido capitalizar. Todos los procesos que convergen para la construcción de la comunidad que algunos han llamado modelo, se retroalimentan para darle fortaleza. Por una parte, la organización político social que permitió el inició del aprovechamiento autónomo de los recursos; por otra parte, la empresa permite que la organización se fortalezca y, sobre todo, que gracias a los beneficios económicos que ésta genera el proyecto avance y se mantenga vivo. En este punto es preciso comentar que entre los referentes teóricos consultados no hay alguno que considere el hecho de la lucha por estar en posibilidad de llevara a cabo un proceso de desarrollo endógeno. Dichos elementos contra-hegemónicos del desarrollo local endógeno son notables no sólo para el caso de NSJP, y en tanto que NSJP es la Empresa Forestal Comunal (EFC) más exitosa de México, que es el país con mayor número de EFC‟s, el hecho es considerablemente más relevante. Como consta en este documento, otras regiones silvícolas, si no han tenido el éxito de Nuevo San Juan, si han transitado por un camino de lucha contra poderes fácticos que incluyen caciques locales, gobiernos de los tres niveles y grandes empresas nacionales y extranjeras. Por los elementos mencionados hasta este punto se pueden evaluar las características del desarrollo local endógeno, como fue delineado en el capítulo dos de esta tesis. Es indiscutible que existe desarrollo a partir de los recursos de la localidad, pues el primer elemento de la lucha de los comuneros radicaba en la recuperación de esos recursos naturales, especialmente de los forestales, esto, ante la devastación que elementos ajenos a la comunidad habían llevado

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a cabo desde finales del siglo XIX. Pero este proceso se imaginó y se puso en marcha por el liderazgo y la intelectualidad local. Es esta característica la que define lo endógeno en el desarrollo local y la que le brinda toda su fortaleza a San Juan, puesto que su desarrollo ha sido dirigido por los propios actores de la comunidad, lo que se sigue retroalimentando, en tanto que la capacitación profesional es una constante en la empresa y la comunidad. La empresa no es el espacio de la toma de decisiones de la comunidad, ésta es la asamblea comunal, pero sin la acción económica de la empresa no hubiera sido posible que hoy se pudiera decidir el rumbo de la comunidad. De esta forma las decisiones y organización políticas, en claro enfrentamiento con los intereses y poder de los antiguos grupos de terratenientes y caciques, fueron el medio como se pudo obtener el control de los recursos y su utilización económica. Del éxito que ha generado esta organización productiva y económica, es que se ha logrado mantener un avance en la autonomía de la comunidad ante intereses externos. Esta unidad organizacional en la que actúan los líderes de la comunidad y sus intelectuales desemboca en la unidad de decisiones de carácter político/social y los de carácter técnico/empresarial, que aunque comunidad y empresa afirman considerarlas cada una en su espacio, es un hecho que interactúan en beneficio de la comunidad, la cual no podría gozar de los logros alcanzados ni mantenerlos sin la acción productiva de la empresa, para lo que se requiere por fuerza un criterio netamente económico-empresarial en su dirección. El equilibrio entre estos criterios a los que está sujeta la empresa y por tanto la comunidad, es fruto de la concertación de sus actores; tras casi cuarenta años de existencia tanto la comunidad goza de un nivel de bienestar notable a nivel regional, la empresa se mantiene funcionando con los necesarios beneficios para ello, y sobre todo, la región bajo su acción mantiene la conservación de su ecosistema. Lo que también contó con el trabajo conjunto y apoyo de organismos nacionales e internacionales, tanto en lo social, lo empresarial y lo ambiental. En el primer caso, el acercamiento de la Unesco es una prueba, mientras que en el aspecto empresarial, sin el contrato establecido con Cepamisa, la empresa difícilmente hubiera podido hacer una primera inversión en capital fijo para aserrar madera. Por último, en el aspecto ecológico, tanto el 157

apoyo de la UNAM, como la certificación de Rainforest Alliance, han sido determinantes en la tercera década de vida de la empresa, principalmente por la posibilidad de intervenir en nuevos nichos de mercado. El conjunto de estos elementos ha logrado el éxito considerable de San Juan, reconocido en el ámbito local y global. Ya en el marco teórico se dejó constancia de la dialéctica en la relación global/local. De lo que San Juan puede ser un ejemplo, mientras que se parte de los recursos tangibles e intangibles de la localidad, de sus actores, su cultura y sus valores, se actúa siempre con miras a lo global, tanto por el mercado como por la necesidad de mantener un estatus que se traduzca en beneficios sociales, ya que el manejo sustentable del territorio y su sociedad le ha permitido recibir apoyo de organismos como la Unesco, eso sin mencionar los reconocimientos que a nivel internacional ha recibido. Sin duda que San Juan se adecúa en las líneas generales de las teorías de desarrollo local endógeno, la única cuestión que no aparece en tale teorías, y en este caso de estudio juega un papel de vital importancia, es el hecho de que ha sido a través la lucha contra-hegemónica que la comunidad ha podido acceder a la posición que detenta en este momento, como poseedora de los recursos y el territorio en el que su desarrollo se lleva a cabo. Fue a través de una lucha constante que San Juan logró sacudirse del poder e intereses de los particulares que de distintas formas se fueron adueñando de una buena parte del territorio comunal, dicha lucha se mantiene, aunque ahora se dé en los tribunales y en el plano electoral; pero sobre todo ahora con la Comunidad Indígena en la posición hegemónica que le otorga la legalidad del decreto presidencial de restitución de bienes comunales, la legitimidad de su consenso entre los comuneros y la fortaleza económica que viene con el éxito de la empresa forestal-social. Tal vez para Europa este conflicto tenga poca relevancia, pero sin pretender generalizar el caso de San Juan a toda América Latina, si es notable que en aquellos países donde el carácter comunal de las tierras, sobre todo de los pueblos originarios, hace que esta lucha tenga relevancia para estos procesos. En México, como se ha mostrado en el primer capítulo de esta tesis, el conflicto

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por la reapropiación de los recursos es un elemento clave para la comprensión de acciones de desarrollo local endógeno, pues sin esta reapropiación ¿cómo podría darse tal proceso, más aún, con la acción concertada de los actores inherentes a la localidad? Como punto final, ya se ha delineado a lo largo de la tesis el elemento de la existencia de una aglomeración productiva en el caso de Nuevo San Juan. Por las características del distrito industrial existen más elementos apreciables en San Juan cercanos a este esquema teórico que al del cluster, aunque en este caso toda la vida económica de la comunidad gira en torno a una empresa, esta se ha disgregado en pequeñas empresas para brindar otros servicios y, sobre todo, para obtener beneficios a través de los cambios en la fiscalización que se hace de la empresa. Las instituciones o normas que se presentan en San Juan y su organización para la producción provienen de la sociedad civil, esto da cuenta de una presencia activa de todos los actores productivos y sociales. Esto ha hecho que los valores de la comunidad, no sólo sean recuperados, sino que además se eleven a institucionales dentro de la empresa. Hoy existe una elevada correlación entre la vida cotidiana de la comunidad y su empresa, puesto que la empresa impacta la mayoría de las acciones de la sociedad civil, incluso en las tradiciones y cultura. Por ejemplo al incentivar la continuidad de las fiestas y celebraciones más representativas de la comunidad. De acuerdo con la literatura de distritos industriales, esta tipo de convergencia conlleva a una disminución de los costos de transacción y de la conducta oportunista. Hacer un estimado de los costos de transacción en que incurre la empresa y su disminución, escapa a los objetivos de esta tesis, pero se pueden remarcar dos elementos que dan claras muestras de ello; por una parte el contrato de usufructo que tiene la empresa con los comuneros con parcelas, es un hecho que el bajo costo que tiene que pagar la empresa por la madera en rollo es uno de los factores centrales de su mantenimiento en el mercado. Mientras que los contratos que se tiene al interior entre las ramas de la empresa, camioneteros, camioneros, talleres sierra-cinta, fábrica de muebles, destiladora, etc., dan una mayor certidumbre en cuanto a las relaciones económicas y productivas. San Juan se ha mantenido en el mercado con un 159

notable éxito, que se convierte en beneficios directos para toda la comunidad, gracias a los costos de transacción que ha logrado disminuir, no hay otra explicación para este éxito, pues el opción política del consumo por San Juan y su producción sustentable, no ha sido explotada lo suficiente hasta el momento y sus competidores son esencialmente ilegales. Aunque los comuneros que laboran en la empresa no tienen la opción de trabajar en otra empresa del mismo tipo en la región, no ha sido esto un impedimento para que exista cierta movilidad, la que ha llevado a algunos de sus cuadros, fundadores algunos de ellos, a laborar en empresas vinculadas con el manejo forestal o agropecuario, y en algunos casos, en el sector público. Mientras que también la experiencia de trabajo en la empresa comunal ha llevado a algunos de ellos a ser asesores de otras comunidades. Ya sea por acuerdos institucionales incentivados por organismos internacionales como el Banco Mundial, por el gobierno federal, con programas como el Procymaf; por acuerdos con el gobierno estatal, o incluso, entre las mismas comunidades, San Juan ha procurado mantener una relación de intercambio de información y conocimientos con otras comunidades forestales de todo el país. Nuevo San Juan Parangaricutiro se encuentra hoy en un proceso ejemplar, la evolución que ha seguido no puede explicarse sin considerar los cambios organizativos que ha seguido y cómo éstos han impactado en las instituciones de la comunidad y su empresa. En un primer paso estas se dieron en condiciones contra-hegemónicas, ante los embates de caciques locales y empresarios madereros de la región. La posibilidad de reapropiarse de sus recursos, así como vencer a los tala-montes, fue el impulso primitivo de la comunidad para promover un nuevo marco institucional. De este primer cambio orgánico-institucional nació la empresa, explotando de la manera más simple el bosque, a través de la tala y venta de madera en rollo, pero con un método de manejo sustentable ya para ese momento. Desde esos primeros procesos organizativos y las consecuencias institucionales que tuvieron han

evolucionado hasta llegar al punto de su actual relevancia a nivel incluso internacional, al ser un ejemplo en este ámbito, sus instituciones y organización se han vuelto dignas de trascender las fronteras de esta comunidad.

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