P. 1
El barroquismo - Antonio Úbeda

El barroquismo - Antonio Úbeda

|Views: 697|Likes:
Publicado porcpennacchioni

More info:

Published by: cpennacchioni on Aug 20, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

01/28/2013

pdf

text

original

U

Igua-L

Ubeda^ Antonio

I^487ba

El Darrocuismo.

Art
I ^^81

i\,ummisMn
«"««íí^/

.

EL BARROQUISMO .

.

SEIX Y BARRAL II N O'S . /3. . A. S. G. DITORES BARCELONA 1944 .COI^ECCIÓN ESTUDIO DE COXOCmiENTOS GENERALES EL BARROQUISMO POR ANTONIO IGUAL ÚBEDA 5314G3. fz Si I. .

ES PROPIEDAD .

Es preciso ensan- char el campo de la especialidkid elegida con fre- cuentes incursiones en los campos ajenos de las artes y las ciencias. La Colección Estudio más diver- piretende obi'iar este inconv\enientc al iniciar en bre- ves páginas de agradable lectura en las sas materias.La cspecialización es una necesidad ineludible de nuestra época. si no queremos vernos a cada paso aislados en medio de la multitud de nuestros semejantes. Existen ya libros y aun colecciones enteras que responden a ese objeto. abarcan demasiada extensión y entonces su lectura tudio exigen o su es- muchas veces más tiempo de aquel de que en realidad se dispone. llevada al extremo nos deja intelcctualmente incompletos. sin enibargo. pero. en general. Los Editores .

.

" Progresando en semejantes razonamientos. definíancomo la más deforme depravación del gusto signo evidente de una monstruosa de- generación de la belleza. barroquismo en las artes. De acuerdo con él se construyen deducciones tan pintorescas como ésta "Todo soldado es valiente. se había de llegar por fuerza a conclusiones dignas de las propósito. en todo . — Una lógica que hace años se ensenaba en las universidades empleaba el término "baroco" para formular "el cuarto modo de la segunda figura" del silogismo. una peligrosa deformación de la una abominable maquinación de de Tartufo. como el "silogismo en baroco". El barroquismo era para ellos. más grotescas apoteosis del des- Por una curiosa coincidencia. sino algo varietá del 'bruto. Juan no es soldado. ^ tar feo" lo. mucho peor. también en el se ha dado en llamar barroco al estilo o manera que predomina Preguntados — y aun sin pregun— los neoclásicos y academistas del ochodentos — grandes dogmatizadores de "lo bello" y "lo siglo xvii. luego Juan no es valiente.EL BARROQUISMO La palabra y el concepto. —^acerca y del trémulos de el ira. una sensibilidad estética. Pantagruel y gentes dignas Falstaff. no ya una pueril fórmula casuística.

Históricamente. Poco a poco se fueron precisando el la significación. verruca en italiano y harrocca en portugués. al tiem- po que iban perdiendo violencia las agrias censuras que tuvo la desgracia de provocar. se dice de las perlas de arrugada superficie y escaso valor. trémulas de ensortijados rizos y de ondulados bucles. haros equivale a pesado. el siglo xvii es de una gran comlas grandes po- plejidad. sentido y los límites del "estilo barroco". Fué considerado. también en italiano la palabra parruca evoca la idea de aquellas monumentales cabelleras. y en promedio de esta centuria renacerá otra vez el sentido clásico del arte. darroque se interpreta como extravagante. en francés. la a tiene lugar durante necesidad de las solu- ciones convencionales halló al fin una satisfactoria el fórmula bautizando a esta centuria con de '^'siglo nombre barroco". anárquica y desorbitada que se inicia en la arquitectura con Vignola y Borromini. primero como una reacción contra el Kenacimiento del siglo xvi^ consistiente en el abandono de las nor- mas clásicas. el barroco ee el convertirá en ''rococó". En el setecientos. pasa a la fin escultura con la Maderna y Bernini y llega por pintura con Rubens y Rembrandt. suscitada por la pugna de tencias europeas en su afán de lograr la hegemonía . se buscó en la etimología de la palabra la justificación del concepto.Así. En griego. Como ello el siglo xvii. substituidas ahora por la más libérrima inspiración. que a partir del siglo xvii se quitaban y ponían los más elegantes caballeros.

el en la que se vio arrastrada toda Europa. manos los medios de sujetar a las potencias en este caso Alemania y España. provocada ésta por engrandecimiento de Rusia. que debían su existencia a la gran nación triunfante. y en otras con manifiesta agresividad. el Rey Sol. En lo espiritual. como en la intervención de Francia en las cuestiones internas de España durante se ventila el reinado de Felipe lY.en Europa. solapadamente unas veces. pues. con la paz de Westfalia. además. La rivalidad por el dominio de Europa ahora entre Francia y España. herido de muerte en la batalla de Rocroi y sepultado definitivamente en la paz de Utrecht. el siglo xvii representa. motivos por los cuales Inglaterra interviene escasamente en la política euro- pea de su tiempo. siglo XVII significa el el apogeo de la Contrarreforma . la prej)onderancia francesa con Luis XIV. muy al con- turbada por una sangrienta crisis consti- tucional que culmina con la ejecución de Carlos I y la dictadura de Cromwell. al alborear el siglo XVIII. la cual tenía así en sus rivales. la necesaria paz interior. la neo. como en la Guerra de los Treinta Años. Los iiltimos decenios del siglo significan. crisis del poderío turco en el Mediterráel y de Suecia en el Báltico. La derrota de la Armada el Invencible no proporcionó a Inglaterra. se ve engrandecimiento de su Imperio. Mediado siglo. con trario. se vislumbra ya clarala mente hegemonía francesa potencias nuevas al crear una serie de como Suecia y Holanda. al el mismo tiempo que marchaba hacia su ocaso Imperio hispánico. En lo político.

10 Luis XIV de Francia .

que refleja toda la inquietud de este siglo que es. De la misma forma que los hechos históricos van siendo interpretados con niá« claridad j justeza a medida que se van alejando en la perspectiva tlel tiempo. es fenómeno del si no el demasiado injusta la palabra. Se imponía por ello una reacción contra este cla- sicismo que a tal punto de indolencia y agotamiento había llegado. sicas con el más superficial sentido de la belleza. se limitaban a plagiarles y todas las manifestaciones del arte languidecían en un "manierismo" dulzón y delos cadente. este que han dado en llamar '' barroco". incapaces de superar las obras de grandes maestros como Leonardo y Kafael. reivindicando al derecho a su existencia. como hemos indicado. En el campo de la cul- tura. por mitad. va logrando ser entendido mejor j. Ee- comenzó a desvanecerse la prevención conPorque hasta los más intransigentes academistas reconocían que a fines del siglo xvi el Kenacimiento clásico había descendido a un amaneramiento insoportable que confundía las normas cláello Con tra el barroco.11 frente a las sectas luteranas. el seiscientos señala el triunfo del barroquismo. español y francés. más que a una afirmación de razones En esta dualidad reside la primera divergen- . le- giones de pintores. nuevas. en una contraposición na cimiento. Su razón de ser fué hallada. se atribuyó el móvil de su aparición a un principio negativo de lo clásico. y al interpretar '4o barroco".

formas por ansia de renovación. Lo barro co^ bien al contrario de lo que sejia dicho. en la de- cadencia del Renacimiento está Andrea del Sarto. clasicismo. jypone a lo clásico. es la oposición entre barroquismo y En lo formal. animadas de distinto espíritu. de la fórmula. Porque un sistema cimentado teoría. pero a — En lo efecto. La teoría del barroco. sino creando (jtras nuevas. como es clásico el Doriforo de Policleto. el clasicismo renacentista implica el concepto de la proporción. sólo en la negación de lo procedente no basta para construir una nueva Y aunque una "manera de facti- hacer" es "hacer lo contrario". no significa la^ decadencia^ del clasicismo. por la existencia va de inquietudes hasta entonces desconocidas. y por lo tanto clásico una línea curva de barroquismo. sinola instauración de un nueyo^crit ^rio estético . Lo indudable clasicismo. Sólo en ello es aceptable la contraposición de "lo barroco" cillo. puede decirse que una línea recta será símbolo de a "lo clásico". se llega por hastío de las A este cambio de frente clásicas. pero no el Tiziano quien ya anuncia en sus obras la aurora del barroco. no siempre es ble la aplicación del procedimiento. y y barroco el Moisés de Miguel Ángel. y barroca una cornucopia dieciochesca. . será un frontón griego.12 cia de la crítica. Keducido a un esquema simple y sende exactitud sólo aproximada. lo barroco se vol- barroco no se llega viendo del revés las fórmulas clásicas.

la ausencia de la lo clásico De alií ornamentación arquitectónica en y la importancia del adorno en lo barroco. perfecta. En la escul- tura. lo ilimitado^ la sen-^ Felipe V impone el toisón ile oro al tiuque de Berwiek sación de las masas puestas en movimiento. las diferencias se refieren sobre todo a la actitud de las figuras. Ja^_arquitectura barroca expresa lo dinámico. que alcanza personalidad constructiva.13 diríamos matemática. que tienden a la forma reposada en lo clásico y al equilibrioJji_establej_a la expresión_en . en contraposición. que se revela en arquitectura como la más plástica expresión de una existencia terminada.

conduce al fervor por el paisaje libre y por las fuerzas naturales. las figuras se colocan en la y. el colorido clásico reside so- bre todo en la sólida armonía de colores singulares. se renuncia al análisis en favor de la sim- Enla pinjura clásica la figura humana aparece ma. con todos aquellos elementos que son peculiares del individuo determinado. en general. presenta la realidad. y en el barroco en la impresión cambiante del color. naturalisnio y mística son las dos^manifestaciones fundamentales de la literatura barroca. Ja^ausencia de límiies. al "anhelo realista del mundo" que es el naturalismo. y a la "fuga ascética del mundo" que es la mística. porque ello significa la exaltación de en el una manera de hacerlo inmortal. con el barroquismo. porque lo que im- porta es reproducir la belleza apolínea de la for- barroco predomina el retrato. En pintura. . en el impersonalizada.14 JUi^barroco. alcanzaron luego una famosa longevidad que estuvieron lejos de sospechar. adaptándose a las formas que arte clásico. Los mendigos pintados por Kembrandt o por Ribera. que llevaron por el mundo su pobre humanidad con mucha pena y sin ninguna gloria. es que ha cambiado el concepto de la luz t su influencia en la composición. en vez de ayudar a su análisis. la perduración del individuo infinito. como en el composición pictórica con un aparente desorden ple apariencia óptica. Bste mismo sentido se traduce en las otras manifestaciones del espíritu. la personalidad. El culto de lo escenográfico y de lo individual.

de insatisfacción. constituyendo todo ello como hay una "manera de ser" un "estado de esestas afirmaciones Í I píritu". la reacción contra las conclusiones a que había gado el lle- el frío examen de la razón. de reacción. barroca. caracteriza su Keuacimiento afirma con absoluta cer. Es decir. el temor a no llegar. el sentido de inquietud. la pugna. Todo rario. que las fronteras de aquel barroquismo circunscrito en el tiempo . por un determinado nivel en la historia el que la humanidad pasa una y . ' j de la cultura. y en el espacio al siglo xvii europeo. que acaba provocando la Contrarreforma. El el barroquismo. la predestinación. se han abierto para dar a conocer cómo el barroquismo es una "constante"^ histórica.15 Precisamente esa fuerza de protesta. teza su seguridad en la vida el barroco vuelve a con- siderar la duda acerca ded sentido de la vida. y es indudable que hay una música barroca. pero no constitu- yen su manifestación exclusiva. La importancia y volumen de ha permitido que los filósofos analizaran con deteni- l miento este fenómeno histórico que se llama los resultados obtenidos el bavis- Írroquismo. que había originado desarrollo. y unas matemáticas y una política barrocas. ello ha ido afirmando la convicción de que estilo artístico o lite- barroquismo no es sólo un sino algo mucho más trascendental. Mde protesta. han hecho lumbrar sus causas remotas. un "estilo de vida". el arte ^ y la literatura son las apariencias externas de una corriente espiritual determinada. pero también la lucha.

como describe la teogonia. en los bellos atardeceres del paisaje mitológico. en cuyos intermedios surgen de nuevo los tiempos del afán clásico. bello y sensual. la Naturaleza. sus pies eran de carnero y adornaban su frente dos graciosos cuernecillos. el Por contrario. pues decían que furia del dios Pan. de los amores entre Hermes y una ninfa.16 otra vez llevada por el ritmo de su progreso. las gentes les perseguía huían horrorizadas. Jogos es voz griega que significa "ra- zón". cambiante. Los filósofos antiguos le daban el valor de la razón determinante del mun- do. "discurso". respectivamente. comenzó a retozar como una cabra y a lanzar gritos de alegría que conmovían el paisaje de la montaña. Pan. Apenas abrió los ojos al mundo. había nacido. por Pan y logos. "palabra". en la manifestación de su vida se ve forzado a seguir hombre una de formas de creación simbolizadas. El dios de la mitología griega. Pan era el alegre dios de los campos y de los bosques. Según esta espiritual el las dos teoría. decían que aquella era la música de Pan. pero cuando la tempestad resonaba en la leja- nía. la En él estaba personificada. pues. el dios Pan hacía sonar su cara- millo y las ninfas acudían para acompañarle con su canto . Cuando los pastores de la Arcadia escuchaban la voz del viento silbando al atravesar los pinares. No hay "un barroco". sino muclios períodos barrocos en la Historia. su cuerpo estaba recubierto de vello. la ley por la cual se expresa. el principio eterno . en todo lo que tiene de grandioso.

Sala de tapices de la multiplicidad y de su esencial contraste. y de ella derivaron la palabra Lógica.de Madrid. BARnOQUISMO . que es la ciencia El.

identifica con Pan. lo cosmológico se pre- senta con toda su infinita y dinámijga variedad. el ordenados por el logos mientras que en barroco es barroco. norancia. porque en ella dominan los factores estilos. Apolo fué en la mitología griega. El mismo ra- zonamiento ha permitido cierta clasificación de los de los géneros. por lo enemiga de las sombras y de la igque aparecía simbolizado en el astro . Otra referencia a los temas mitológicos debe ser mencionada en este lugar: aquella que se refiere a lo apolíneo. Kousseau. de un acontecer que en su ñuir continuo no acaba de cristalizar en fórmulas definitivas. ficos. Por ello. se el cosmos. impuesto por Dios al crear el universo. porque pretende conducir la razón de la cultura al caos de la vida en plena Naturaleza. En cierto modo. y lo cosmológico se opone a lo lógico de igual manera que el barroco se opone a lo clásico. el logos ordenador del caos. las filósofos. es el principio Para el cristianismo. y aun de los sistemas filosóAsí se dice que la más clásica de las artes es la arquitectura.18 del pensar riguroso. el dios de la luz y de la belleza. En éste predo- mina la fórmula. el canon. que es el conjunto de cuanto existe. que es el símbolo de la Naturaleza sin freno. por su carácy etéreo también Descartes puede ser considerado cómo clásico. como contrapuesto a lo dionisíaco. tenta reducir el y el más barroco de cosmos a un sistema de leyes físicas. el el arte de lo mudable y pasajero. ter incorpóreo numerales y la más barroca la música. porque en su filosofía in.

a las cuales daba a conocer el maravilloso elixir capaz de alegrar los corazones. a lo dionisíaco o barroco. Una iiltima interpretación se refiere a "lo fáustico". y rodeado de las nueve musas. Pero lo curioso del mito dionisíaco era su culto. en cuyo zumo se embriagó. hasta caer aniquilado por ella para volver alegremente a la vida. que presenta caracteres más sensuales que el de Apolo. recorriendo los espesos bosques de la Tracia descubrió la vid. la adolescencia. Según otra leyenda. lo apolíneo o clásico cierta cañera. a través de las ciudades. en por cual.19 Sol. al llegar a festaciones. se opone. y se caracterizó por el desenfreno de las orgías que con este motivo se cele- braban. marchando. ambos vienen a sico. fresca. Este aspecto de la mitología dionisíaca encierra un gran interés. por sim- bolizar el sentido de la primavera. . El culto a Dionisios vino a substituir en muchos lugares de Grecia al de Apolo. vehemente y jovial. en un renacer primaveral. Dionisios había pasado su infancia recluido en una gruta. Tales circunstancias han sido aprovechadas para contraponer el mito de Dionisios al de Apolo. Dionisios fué perse- guido y atormentado por la desgracia. rodeado de un cortejo de sátiros y ninfas. Dionisios era con- siderado como una divinidad terrestre que resumía toda la vida de la Naturaleza en sus múltiples mani- j en este aspecto su significación ee aproxima bastante a la de Pan. triunfando sobre la triste noche del invierno. significar un sentido barroco y lo clá- respectivamente.

presenta bien acusados los caracteres barrocos. . de prouna vida sensual e intensa. sentido de la vida y de la de pasión por hallar Naturaleza. Enamorado in- de la dulce Margarita. es fundamento y esencia del Pero todo ello. considera con desespe- ración que después de haber vivido intensamente esta segunda juventud no ha realizado tampoco su ideal. aun manifestando con cierta claridad el sentido y la dirección de esta forma de cultura.20 se alude con ello a la lerenda del doctor Fausto. y sintiendo el deseo de gozar la juventud vende su alma al diablo. el de aspiración a el poema hay de afán. en cuyas diversas manifestaciones puede observarse el mismo contenido que barroquismo. arrebatado por un ansia agotable de gozar las satisfacciones del las bellezas de la Naturaleza. no permite sino vislumbrar vagamente su fisonomía. Todo aquello que en testa. entre las cuales ocupa lugar preeminente el gran poema de Goethe. a punto de ex- pirar su pacto con el diablo. per- sonaje que parece tuvo existencia real a principios del siglo XVI. y que posteriormente ha inspirado di- versas obras literarias. Este genial pensador alemán acertó a convertir la anécdota episódica en alegoría de carácter universal. el doctor mundo y Fausto acaba por declararse otra vez fracasado y. "lo fáustico" es una denominación más que añadir a estas otras de Pan. Dionisios y cosmos. cual le el transforma en arrogante mozo. el anciano alquimista medita tristemente acerca del fracaso de su vida consagrada al estudio.

el barroco presenta la forma abierta.' En la composición clásica predomina la forma cerrada. arte fuera como si cada obra de un silogismo sin conexión con todo lo de- más. perfectamente y el grupo de mujeres abajo.^ la sensación de los términos y los volúello. alusión constante a la múltiple variedad de la vida. profundo se sobre- pone a lo gendraba En el arte clásico.21 Por el contrario. al representarse las formas sin contornos lineales. clásico representa la escena del Calvario. que se transforma de lineal en espacial. aislándolas. \m pintor ba- . en la pintura barroca. conclusa. los ropajes o las carnes. se engendra el sentido de profundidad. de una cierta magia tridimensional. de los límites. 3. las leves a que obedece el 1/ Se afirma en él la evolución de la técnica. la línea ense la superficie. la aplicación de estas teorías al estudio de la pintura ha permitido a Wolfflin resu- mir en cinco postulados estilo barroco. dotando al cuadro de ilusión. y sólo alcanzaba a dar la sensación de dos dimensiones en los fondos. de separación de términos. lo A consecuencia de superficial. 2. es decir. concluida. de la cual er Arte es una manifestación más. j>ara pasar ción del espacio. que se separa de la supremacía del contorno. de espacio. por el contrario. sitúa en el centro la cruz. Cuando un pintor vertical. en cambio. que incluso durante el Eenacimiento encerraban a la interpretao cuerpos que se super- las figuras. de masas ponen y dan menes.

Es porque en es la el barroco el el lo fundamental ya no forma aislada. y serie de personajes mueven en todas direcciones. la luz es la misma para todos los objetos.rroco — Eubens. que apa- rece matizado en sus partes. cualquier actitud va encaminada en el cuadro a completar tema. predomina la clari- dad absoluta de pintado cada uno de ellos está iluminado aisladamente. la totalidad. . en el arte clásico cada fragmento. estilos existe por la lo tanto. Esto mismo. sufriendo incluso las variantes que sus reflejos imponen. una por ejemplo — pinta la cruz en senque se tido diagonal. 4/ Otra cualidad de el la pintura barroca es la de lograr en asunto del cuadro la unidad de tema. sino elementos que constituyen conjunto y todos los cuadro se hallan al ser- vicio de la representación total. Entre ambos misma diferencia que entre el efecto de ejecutar todos los instrumentos de una orquesta las mismas notas. en el instante de ser plantada sobre su base. constituye la 5. o seguir cada la uno su parte. pero sólo completo en su conjunto. y muchas veces con luz distinta. y cada uno de ellos aparece iluminado en relación con los otros. En como en la realidad. con la indepenla pintura barroca. que no consigue. dencia y olvido de los demás. matización. para conseguir armonía del conjunto. aplicado a la luz. En e la pintura clásica los objetos.* iiltima de las cualidades fundamentales de la pintura barroca. la idea del Cualquier figura. ex- presa la misma idea.

por Luis van Loo. a "verla". a esta evolución del patitos. él había aprendido a in- Y ello nos conduce a la cues- tión sutil y profunda del espíritu del barroco. del concepto de la vida y el Arte. estos cinco postulados de la pintura lo barroca vienen a demostrar que aplicado a las diversas disciplinas del espíritu daría resultados ho- mogéneos: el hombre barroco había saltado limpia- "La familia de Felipe V". (Museo del Prado) mente de la subjetividad a la objetividad. no porque ella hubiera variado. sino porque terpretarla. .23 En esencia. del sentimiento. representaba la Naturaleza de otra forma.

Pero las cosas no eran mejores ni peores antes ni después. De este imponderable suhstratum del barroco sólo conocemos hoy sus efectos. ramos propiamente cuál era su condición." aislar la Bien apunta Wolfflin. y una fijacióa ele . de la sensibilidad. y hasta vislumbramos la causa la reacción contra lo clásico pero igno- — — . pero tampoco se busca sentimiento ha dicho con genial atismás que lo que se pueda ai ver. ''No se ve más que aquello que se busca — se bo — . en todas las manifestaciones del pensamiento. es recha- Es iiifliulable estilo zado después por monstruoso. es que ha cambiado la manera de considerarlas. como en todos los estilos. dernos hasta Esta persistencia ha intrigado a los filósofos moel punto de hacerles incurrir én dos di: recciones igualmente expuestas al error una inter- pretación demasiado vaga de los síntomas barrocos en diversos períodos jjigtóricos. llegaríamos a construir una maravillosa historia científica del Arte. luego repugna. que el acertáramos a hace filosófico que cambiar "manera de ser" de cada estilo. la virtualidad del principio activo que inflama de barroquismo todo el siglo XVII. lo que era considerado como suprema belleza. una "voluntad de arte" que se exterioriza con más intensidad que las de otras épocas. Precisa- mente esa unanimidad confirma su energía. y también con más exactitud.24 que en lo más íntimo del cambio de hay una transformación del gusto. lo que antes gustaba. Existe en el barroco.

con admirable ingenio. Cromel siglo XVII europeo — well cia. correspondientes al siglo barroco. encuentra ciertos caracteres barrocos en la realización de la idea del Estado. realidad. El mismo autor. la al estudiar la evolución política de Humanidad. Wallenstein. desde Tiziano a Rembrandt y el de la música y la arquitectura del siglo xvii. en principio al menos. son muchas las coincidencias formales que pueden advertirse en algunos períodos históricos para no aceptar. los grandes señores de . y un cierto paralelismo entre Kichelieu. el desarrollo de la pintura al óleo. Así Spengier. florecimiento del arabesco y del mosaico en el arte árabe. Finalmente. en las for- mas plásticas advierte Spengier cierta unidad de de la segunda dinastía. el con- cepto del gos. número como magnitud medida en los griecomo relación (álgebra) en los musulmanes y como función (análisis) en Newton y Leibniz. una identi- En dad de motivos en la "voluntad de arte" que renace o se remueve a través del tiempo^ cuando las circiius- . y los períodos tiránicos de Clístenes en Grelos Tarquinos en Roma. — Tebas. el estilo entre el arte egipcio la creación de la columna jónica. y hasta los '^'pro- tectores" chinos de los siglos vii y vi antes de Jesucristo. la segunda dinastía egipcia. la creación de la burguesía y en el triunfo del dinero sobre la propiedad territorial. pun- tualiza la significación y semejanza que en la historia de la cultura tuvo la ciencia matemática.causas demasiado estreclias en proporción a la ampli- tud de los efectos.

ni acertó a representar con mayor valor de síntesis la emoción de una tumultuosa naturaleza. sobre todo de la historia del Arte. en Pérgamo. brillante. nombre de período helenís- Florecen entonces numerosos hombres de cien- cias y de letras. Así. el matemático Euclides define la Geometría. un estilo barroco claramente definido se presenta en la última época de la historia griega. y en el friso del altar de Zeus. quienes dejaron en las pa- redes de las cavernas las más graciosas y estilizadas pinturas. que unen a su sabiduría un estilo recargado y pedante. que no es más que una lenta transformación del espíritu gótico o barroco que jamás alcanza el clasicismo. llevado a cabo por los habilísimos pintores del paleolítico superior.26 tancias son comparables hasta consolidar cada vez más la idea de diversos períodos "barrocos" a través de la Historia. dinámico y famoso grupo del Laocoonte que sirvió de modelo a muchos escultores barrocos. En la cultura hindú. Prescindiendo de otras el manifestaciones discutibles del barroquismo en arte de Egipto y de Mesopotamia. donde se des- cífico de los cuerpos . como en el . con el tico. y Arquímedes descubre el peso espeel Arte es ampuloso. en la pugna de sectas transida de re- en su sentimientos cósmicos y en su arte. se habla ya de un barroquismo en plena Prehistoria. se manifiesta filosofía. el barroco es un principio fun- damental que ligiosas. nadie como ellos supo expresar con una tan elegante estilización la agitada vida de los ani- males en libertad.

arrolla la gantes. la fase final de la arquigótica desenvuelve un carácter barroco más . tectura más agitada lucha entre mitológicos giMucho más tarde.

Esta interpretación del barroquismo. Hasta bien avanzado del barroquismo. en ella. toda del una concepción mundo del espíritu. el siglo xix se advierten huellas bran la y sus iiltimas crepitaciones alumgigantesca obra wagneriana. el querer limitar las causas del barroco el tiempo y en el espacio empequeñece la cuestión de tal manera. sin embargo. reduciendo a causas locales el un hecho de trascendencia general. que ahoga Localizar exclusivamente en la polí- espacio necesario a los amplios movimientos del barroquismo. por lo tanto. en pensainientos re- cónditos y abstrusos. que al caudal de un río. y permitir su estudio completo a través vado a de las culturas y que sin embargo aun no ha sido feliz término. ornados de cipreses y té- tricamente iluminados por la verdosa claridad lunar. recorta con tal un hecho concreto en estrechez la profusión del estilo. de lo barroco. en brillantes frases musicales. sus afanes y sus temores. abiertas y amplias hasta perderse en una composición caótica.28 ponerse la moda de lo gótico y. tica o en la religión las esencias del como el creer que barroquismo es una mezquina fuente baste a nutrir Se ha dicho. En a cambio. parece poseer la suficiente vitalidad y la necesaria amplitud para lle- ser exacta. con sus in- quietudes. se halla expre- sada en formas grandilocuentes. desarrollo del barroco contribuyó poderosamente la . concebido como formas históricas que se repiten. Los poetas «ueñan entonces en los viejos claustros medio destruidos.

sino también las pequeñas naciones. Y que entre los genios del arte barroco los hay católicos como el Greco. volhistórica. viendo al concepto de la unidad el según si- cual el barroco es un producto exclusivo del glo XVII europeo. es decir.29 necesidad de crear imponentes formas exteriores con que cubrieran su apariencia las suntuosas cortes que iban creándose en algunas siglo xvii^ naciones europeas del Y que. adoptó de buen grado la ostentación del arte barroco. . entre los cuales debe añadirse a los resabios clásicos cierta predisposición al individualismo y a la ingenuidad. integrado por diversos factores intelectuales. protestantes como Rubens y hasta judíos como Rembrandt. Con limitaciones semejantes llegaría a desvanecerse aquella nición del barroco defi- como con o constante cultura. que éste venía a ser a la vez la esencia de la monarquía absoluta y de la Contrarreforma. quien afirma — frente a la teoría de Euge- nio d'Ors. de la permanencia y reaparición de las formas — que diversas circunstancias crisis barroca. Esta opinión es mantenida hoy por el doctor Hager. Pero es lo cierto que no sólo fomentaban el barroquismo los grandes Estados. para neutralizar los estragos de la Reforma. la de ambiente provocaron la concepción del "hom- bre barroco". Todo ello nos conduce a describir pres- cindiendo de otras consideraciones de carácter general el "siglo barroco". en este mismo período. la Iglesia.

hace falta pri- mero conocer pios. y así los grandes innovadores del . es casi sees- guro que no tes le guiara la reflexión. pero de ninguna manera clarividente. de su oposición al clasicismo. pero no "cómo es". Hasta en este principio que hoy se nos aparece inconmovible. como en todas las evo- caciones de período cerrado y cabal. como un individuo. y el espejo de la humanidad sólo se halla en la Historia. El clasicismo taba tan arraigado en la conciencia de aquellas gen- como la noción del bien y de la justicia en la moral de todos ción de los político o social aparecen siempre Las reformas en el orden como una superaconceptos generales y no como una nelos pueblos. Una cas pasadas. de su reacción contra él. de acuerdo con la propia intuición. sino frente a un espejo. o las cualidades atribuidas al siglo xvii ninguna de eran eonocidas por sug propios protagonistas que obraban al ritmo de una fe inquebrantable. a este inefable y encantador barroquismo del siglo xvn. el el no reconocer propio camino. gación de ellos. el andar y obrar los estilos originales y. de todas las époépoca. de la misma forma que un individuo no se ve a si mismo. La experiencia de nuestra época. sabe que ''es". por una gran diversidad de circunstancias que iremos señalando a continuación. el ambiente preciso que supo alumbrar con destellos proLo predominante es el "no saber lo que se hace". ello transmite una gran sugestión a todos especialmente. — En él. casi nos permite afirmar que ninguna.El siglo barroco. el e intraducibie sabor de época.

ellos. La Historia repite hasta ejemplos que invitan a la refiexión. el gran Pasteur quería descubrir el secreto de la leva- dura de cerveza. los colonizadores del Fár-West en el siglo pasado buscaban mi- nas de oro. No menos lujoso era mucho bordado. amén de cinta y pasamanería distribuidos por todas las partes del traje. con una Música. y acabó inventando rrábica. y el zapato con hebilla de lazo. con su rígido coleto. y en su intento se dieron de manos a boca con un arte nuevo. con su corpino y guardainel talle fante de tafetanes y sedas. con su atuso- sada cabellera.31 siglo XVII quisieron perfeccionar el estilo clásico. y por añadidura con una Física.un Nuevo Mundo. por el asomaba el jubón en sus mangas hinchadas. o a lucir por las calles y plazas su fachendoso atuendo. >se El descubridor de América murió sin saber que había ''inventado". y con un estilo de vida que no supieron definir. que oprimían y . la definición. inventada ^or los hombres que siguen viendo claro la saciedad tales de lejos y turbio de cerca. la denominación. a los bailes. el tocado de las damas. viene más tarde. y se enriquecieron cultivando el trigo. la vacuna anti- Nada tados sabían de barroquismo aquellos empingorocaballeros que en el seiscientos acu- damas y dían a los teatros. tan grande como una camelia. la pantoenfundada en la fina media. con los gregüescos soplándoles las caderas hasta termi- rrilla nar con borlas y zarcillos en los jarretes. con los tirabuzones desbocándose cual bre la valona de encaje.

hacia las más singulares aberrado- . a la luz de los velones. y con el enorme sombrero dibujaban arabescos en el aire.32 daban a la figura un artificial empaque muy seme- jante al hieratismo. sombras y en el sofoco de la chacona y la gavota se trenzaban los ringorrangos y se extremaban las cortesías. los caballeros ensayaban majestuosas genuñexiones. lo que no era obstáculo iluminaban con para que en los juegos del jardín y en los placeres de la mesa se revelasen las bromas de color subido y los excesos de una urbanidad poco escrupulosa. las reflejos de sedas. que rubricaban los graciosos giros de la pluma de avestruz. Ante las damas. La Iierencia del siglo xvi condujo a la moda por caminos de frenesí. En se las fiestas.

entre otros. los animales y las plantas eran capaces de mantener las más ingeniosas conversaciones. Entre los poenes. que toma una cosa por otra" los liechos más vulgares de la vida cotidiana podían ser interpretados y descritos como famosas y heroicas foras . el en Francia "preciosismo" importado influye. tas. entronizando el eufemismo. de este modo. creador del "marinismo" y autor de la famosa octava dedicada al gallo.33 La costumbre de cubrir el cuerpo con vestiduras ampulosas que desdibujaban la silueta pasó a la conversación. con Marino. en Alemania fomentan amane- ramiento autores como Hoffmanswald y Lohenstein. El fir- mamento era "un vasto cenileo escudo. la metáfora y la argucia.AnROQtlSMO 3 . que "la cabeza y el pie soberbiamente engalanados con el áureo espolón y la cresta roja". geniosa Naturaleza dibuja aquello que piensa" los locos "se ven forzados a crear en su fantasía metá- y símbolos. la palabra intencionada. la frase de doble sentido. Tal vez donde alcanzó más boga el estilo fué en Italia. el poeta hispanolatino. el máximo logro de su ingenio se hallaba en la agudeza. al estilo de Marcial. hazañas . Los poetas barrocos recreala ban Naturaleza al calor de su ingenio. puesto titulado moda por el el poema de Lyly Euphucs. y el apólogo y la fábula entran con todos los honores en la Literatura. la demencia no es más que metáfora. "despide a las estrellas y llama al . EL P. Así se forma en Inglaterra de el "eufuismo". que hallaban su adecuada forma en el epigrama. en Scarron. donde la in.

de transformación.34 Sol". dotando a los héroes griegos y romanos de una grandilocuencia que estarían muy lejos de poseer. que muere a principios del siglo. hasta mostrar as- pectos insospechados en que las figuras de la anti- güedad clásica hablan como las contemporáneas. en los cuales se describe la rebelión de los ángeles en formas de poderoso aliento. de donde es fuente a donde arroyo acaba. Corneille y Kacine. Así escriben sus dramas William Shakespeare. que dan la igual más exacta visión de la sociedad de su tiempo. al describir las bellezas de un bosque: "Pintadas aves cítaras de pluma coronaban la bárbara capilla." — — En dra esta. de manera que las comedias de Moliere. No menos arrogante es la imagen de Góngora. de contradicción y de inquietud del barroquismo. iluminada su alma por una esplendorosa luz que sus ojos le negaban. dicta sus grandiosos poemas El paraíso perdido y El paraíso encontrado. el barroquismo se al y en otras manifestaciones de la literatura pega como la hietronco viejo del clasicismo. El ra- cionalismo del siglo XVI se transforma en la escuela crítica siones que inicia Francisco Bacon y alcanza precide sistema completo con Descartes (1596- . bien dignas del espíritu de lucha. mientras el arroyuelo para oilla hace de blanca espuma tantas orejas cuantas guijas lava. Milton. del seiscientos. que se el En revela con meridiana claridad en la Filosofía. fondo de todos estos autores latía un afán indeterminado de protesta.

(De un grabado de 1692) ]G50) . reaccionando contra las análisis alegres conclusiones a que perficial de las cosas un había llegado durante demasiado suel Eena- .35 Kené Descartes en su gabinete de trabajo. la filosofía cartesiana.

que admiten a su vez ello concibió la idea ple. pienso luego existo — es fundamental — cogito . partió de la doctrina cartesiana para llegar a la conclusión de la "substancia «nica". y con ella explica el origen humano. ee recluye en la "duda metódica". porque todo aquello que posee extensión es divisible y compuesto de partes. según Leibniz. Otro gran filósofo. que es la base y fundamento de la es- peculación científica moderna. Spinoza. ordenado y dispuesto metódicamente.36 cimiento. some- tiendo todos los juicios y verdades. Leibniz compone su sistema de la espíritu. Pero el filósofo más representativo del siglo xvii es Leibniz. interés tan extraordinario en la historia de la cultura. la única verdad este que para Descartes no necesita demostración sentido crítico. incluso la reali- dad sensible. Un axioma crgo sum. alcanza un. la res extensa de que habla Descartes no puede constituir substancia. adquiriendo con ello su sistema un carácter netamente panteísta. elemento sim- inextenso vínculo y nexo entre la materia y Partiendo del principio de que la "mónada" perfecta es Dios. que se revela en todas las múltiples manifestaciones de la ííaturaleza. a este análisis. Por el de la "mónada''. la división hasta el infinito. lle- gando al concepto dinámico de la materia. En el pensamiento de Leibniz uno de los más grandes filósofos del mundo del conocimiento — — la "mónada" significa el principio espiritual del in- . que supera el mecanismo de Descartes. "armonía preestablecida". por tal de evitar la caída en el error.

37 (lividuo. la aspiración al infinito. los principios y sistemas establecidos por ésta permitieron. con sus dos centros y sus curvas abiertas se opone a la idea del círculo. El afán de rebeldía }' de negación de lo precedente se manifiesta con Galileo. Des- pués. Galileo hace zozobrar esta idea eon sus descu- brimientos astronómicos. e interpreta con toda <lad el espíritu barroco de su época. gran matemático y físico. la elipse. confirmando la teoría heliocéntrica expuevSta por Copérnico en la primera mitad del siglo XVI. al exponer la teoría de la marcha elipsoidal de los astros . al deducir la existencia de la fuerza de gra- . El siglo xvii^ que se se cierra con Xewton abre con Galileo (1563-164:2) y (1612-1729) tiene tanto o más interés para las ciencias que para la Filosofía. llegó a la conclusión del movimiento de la Tierra y los planetas alrededor del Sol. por lo demás. pérnico responde a un idea? clásico perfecta expresión del orden El concepto de universo expuesto por Cola Tierra girando . los extraordinarios descubrimientos científicos del seiscientos. embebido en la contemplación del cielo a través de su telescopio. alrededor del Sol describe un círculo. otros dos símbolos ayudarán a definir lo clásico y lo barroco círculo y la elipse. : el Pero el pensamiento de Galileo es doblemente cundo por sus descubrimientos en el campo de fe- la Física. Desde entonces. la angustia del homfideli- bre frente al cosmos. Pero quien se adapta al es- píritu barroco es Keplero (1571-1630). que es la más y del equilibrio.

ésta con- .38 vedad que determina espacio y fijar los la caída de los cuerpos en el principios de la Física.

" El inglés John Napier (1550-1617) inventó los garitmos. pero que sintetiza la verdadera finalidad de esta ciencia.3-1G62) cons- truyó las más sólidas teorías acerca de la geometría del espacio. y Descartes. que completa los ge- niales atisbos de Galileo enunciando su ley de la gravitación universal. imaginativo para interpretar el concepto del infinito. llevado de su saber enciclo- pédico. mismo tiempo una cienun arte tan bello y el como la Música pero sólo adquiere rango de . quienes y una ayuda al proceso creen hallar en esta ciencia un concepto espiritual de la verdad. Isaac Newton. es al Esta rama del saber cia tan exacta sutil como la Lógica. que abre en los comienzos del siglo xviii horizontes infinitos a las Matemáticas. al progreso matemático de su siglo. que no se puede del gusto de la muy época. con el descubrimiento del cálculo infinitesimal. el lo- francés Blas Pascal (1C2. al aplicar el Álgebra a la Geometría. y los signos de la escritura son triángulos. Ya escribía el mismo Galileo: ''el libro de la Naturaleza está escrito en lenguaje matemático. También fueron grandes matemáticos Malebraucbe y Spinoza. Por último.39 sistía para él "en medir todo lo que lo se puede medir y en conseguir que pueda medirse medir". sin cuyo auxilio no se puede comprender nada. en competencia con Leibniz. y . círculos y otras figuras geométricas. Junto a ella. contribuye también. acierta a crear la geometría analítica. definición conceptista. adquieren personalidad y desarrollo las matemáticas.

y ésta. Así libertado. moderna es conceptual. cinco árboles cepto de número abstracto — — . surge la nueva fórmula abstracta del número. cinco — Frente concepto clásico. Descartes. según el concepto que de ella tenga cada época. espacial e infinita. como no es el mismo el concepto del número concreto de los pueblos de la an- tigüedad o de los actuales pueblos primitivos.40 ciencia y de arte gracias a los esfuerzos de inteligencias tan claras como las de Keplero. para el mundo moderno. el número logra autonomía suficiente para presentar las más variadas formas y combinaciones para crecer o disminuir vertiginosamente en un fáustico deseo de infinito. sino muchas matemáticas. el número es una relación pura. como elemento abs- tracto del espacio. que el el con- el dos. frente a la matemática de Pitágoras. quienes aplicaron a sus sistemas aun sin saberlo. se revela punto. El número era en la antigüedad una magnitud pura. el número deja de estar vinculado a las la barroca o La geometría cosas para adquirir categoría exclusiva de función. clásica antigua era óptica y finita. apolíneo. No existe en realidad una matemática. responde perfectamente. que sólo conocen la cantidad indisolublemente unida a las cosas — dos al hombres. Leib- niz y Newton. Las Matemáticas como arte se hallan muy cerca de la Música. como aquéllas. el Matemáticas buscan espacio infinito del nú- . de la geometría el de Euclides. el sentido barroco que predominaba en su tiempo. en Si las el siglo xvn^ al excitante del ideal barroco.

a la dirección monteverdiana aplica Frescobaldi un ardiente lirismo armónico. en los los que las voces y temas dialogan cómo personas dramáticas. del mismo Mouteverdi y Dafne. y los concertantes se con- fían a los diversos coros de voces. y en el sinfónico. con Scarlatti. Como una al teatro. de Gagliano. y Haendel (1685-1759) resume en sus sentido barroco de la Mú- logrando la máxima intensidad en la técnica del contrapunto. La expansión melódica y la determinación instrumental Carissimi le del contrapunto se concretan en el arte operetístico. La técnica va adquiriendo cada vez mayor complejidad. . en que admirables "oratorios" sica. la Música se orienta hacia un espacio infinito Ya no es suficiente la voz humana. y añade una apasionada expresión. consecuencia lógica de ello.41 mero. La música italiana comienza a difundirse por Eu- ropa. con una complejidad y una audacia técnica admirables. siglo XVII inicia la A el principios del transformación veneciano Mon- teverdi. de solemne y mesurada elegancia. con Corelli. A principios del siglo xviii llegará Juan Sebastián Bach a moderna. la música polifónica del siglo xvi^ para expresar el ansia de infinito ahora en cada instrumento el tema de sonoridades. la Música pasa la con el Orfeo. el el tema adopta una fun- ción absoluta. con sus "madrigales". y en Francia surge el gran LuUi. con la crear la base de la música "fuga". y la arquitectura musical crece y se amplía con pomposa majestuosidad. que es una infinita diferen- . se opone al contrapunto.

F. Haendel .42 G.

en la conquista de la ilusión óptica del espacio. De la todas las ciencias o las artes del período ba- rroco. como el cálculo infinitesimal significa la tran<sformación constante de una operación matemática o como la fachada de un edificio barroco en donde se aprietan y confunden los arcos y las gárgolas produce la impresión de un surtidor de agua siempre fluyente y siempre petrificada. la Pintura se lanza la filosofía o las matemáticas del siglo xvii_. que por ser hijo de un tintorero recibió aquel sobrenombre. Jacobo Robusti. la que admite una comparación máis fiel con Música es la Pintura. En como la esta separación de los términos. Se ha dicho que la música barroca es instrumental y pictórica como un cuadro que busca obtener la entonación por la contraposición de instrumentos y voces. como la Pintura por que sus temas se funden al fondo del basso continuo como el primer término de un cuadro armoniza con aquellos otros más lejanos que le sirven de comparación y contraste. La musicalidad cias de la pintura del seiscientos. a aprehensión de lo infinito.43 ciación e integración con formas siempre frescas. sobre todo en los continuadores italianos del Tintoretto. El cálido cromatismo de la es^cuela veneciana llevado a la superación por el Tiziano y al paroxismo . en la línea de un hories otra de las aparien- zonte lejano. medio de la luz y los colores. muere en los últimos años del siglo xvi^ pero deja una escuela numerosa que se especializa en la decoración con una desenfadada inconsciencia.

la influencia musical es evidente. inmensos grumos de algodón flotan en espacios de purísimo azul. entre doseles y columnas. de pesados cortinajes de damasco que se esponjan es- trangulados por cordones de oro. este último se desarrolla Guido Keni y Tiépolo. y no perdió intensidad en todo el siglo xvii^ con autores tan destacados Desde Venecia. por dediun arte menos superficial. aunque ya en la centuria siguiente. Esto les permite llegar a la policromía desenfrenada.44 por Veronés y Tintoretto. como si acabasen de lanzar a los demás una de aquellas geniosas frases que la época mantenía en boga. En todos ellos. degenera en estos decoradores que agotan lienzos y paredes con escenas pa- ganas interpretadas por personajes vestidos a la moderna. infaliblemente blancos y sonrosados. a la imitación de sedas y terciopeíos. Italia como los Carracci. así como en los anteriormente mencionados. y los rostros. in- el estilo decorativo se extendió por y después por Europa. la blanca espuma de las nubes. Le Brun (1619-1690) y Watteau (1681-1721). Todo parecía arrebatado por un viento juguetón y caprichoso que desmelenaba las cabelleras y hacía ondular los ropajes en voluptuosos giros. con Junto a éstos presentan cierta modalidad. al retrato o a la pintura de género. y si los contempláramos escuchando un concierto de Vivaldi o . o con escenas actuales representadas a '4a antigua". sin embargo. Sus figuras pare- cen pintadas al compás de una gavota. carse. presentaban un gesto de compuesta complacencia. Poussin (1594-1665).

el sentido barroco del flamen- Rubens (1577-1640) y del holandés Rembrandt Ambos son los dos pintores más signi- y cumplen su designio por dos caminos bien diferentes el primero llega a la emficativos del arte barroco . al conjuro de sus armonías. Pero ninguno alcanza co (1606-1669). la sensación del aire contenido entre cuatro paredes. bal- dosas y vidrieras de colores que parecen transmitir la humedad del ambiente. y prodigan las escenavS en que asiduos concurrentes a ta- bernas fuman. Enamorados del espacio. el En consecuencia. beben y juegan alrededor de una mesa o en que los graves consejeros de hospitales y corporaciones deliberan acerca de la buena institución. es la profundidad de los términos. crean el paisaje. lo que pretenden plasmar por encima de toda otra consideración. con maderas. Teniers Ostade. desarrollan cuadro de género y costumbres. y al reproducir los interiores claros y transparentes. los graciosos personajes de los cuadros iban a salirse de él para continuar la danza que la pintura inmovilizó. de forma grandilocuente y . del contraste. el retrato. marcha de la De todo ello hay en los cuadros de van Delft. la el el segundo produce los destellos de claridad por su dominio de sombra. Una modalidad distinta de la pintura barroca pre- sentan los pintores de los Países Bajos.45 de Scarlati llegaríamos a creer que. Ver Meer de y Franz Hals (1580-1660). Rubens es gran pintor barroco. del claroscuro. briaguez del dinamismo y de la claridad.

de un admirable "orden desordenado" la propia vida del pintor. y alcanza fúlgidos destellos por el contráete con las sombras. estaba ungida por el . Rembrandt tiene de y del arte una visión completamente distinta en la forma. sistema ya empleado por Caravaggio (1569-1609) que logra libertarse en Rembrandt de todo esquematismo y dureza la composición de formas abiertas cristaliza en las obras de Rembrandt con apariencias. el ansia . La la vida sensación de espacio. las figuras no se recortan del fondo. dulce consuelo de su espíritu. aunque idéntica en el sentido. en su dinámica expresión. que cobra valor de protagonista de y re- la luz desarrolla a través de los términos de las figuras una teoría completa de ángulos de fracción. y sin duda alguna desgraciada. filosófico Este sentimiento que aparece en las obras los escultores. triste y melancólica. de infinito. al reproducir la sensación del espacio. satisfechos de la vida y poseídos en sus gestos. sino que se vinculan a infinito él. nada en su obra sus vida — es — ni en su propia siempre mezquino. se halla definida en su obra. Todo cuanto se pueda decir para caracterizar la pintura barroca se hallará en los cuadros de Rembrandt. más destacadas de superficialidad y los pintores barrocos es tan sólo dinamismo en que por regla general no pasan de reproducir en mármol las figuras musicales de los pintores italianos. . de un incontenible ritmo musical.46 colorido brillante . La . cultivado en las disciplinas del humanismo. personajes son hombres y mujeres rollizos.

pur Beruini escultura barroca se contrapone al clasicismo por cuanto prescinde de la línea.47 "Éxtasis de santa Teresa". que en la plástica tridi- .

por eso el clasicismo es el si arte del relieve.(1598-1G80). — en los cuales son obras el el in- mortales el grupo de Apolo y Dafne. a pesar de las objeciones que a su estilo se puedan haber hecho. y las es- culturas parece como no se decidiesen a que- darse totalmente rodeadas de espacio. además. Ello es suficiente para caracterizar la escultura barroca. acompañado a veces por tos. basta a justificar un siglo y un arte. innumerables puntos de vista elocuente de la obra que des- de cualquiera de ellos puede observar algún aspecto . y los divinos éxtasis de santa Te- resa y de la beata Albertoni. el más barroco le y. el En cambio. del culto a un desnudo no siempre casto ahora. escultor barroco. de igual modo que un sola nombre. el mejor escultor de su tiempo. sino descubrir las figuras. los rebeldes cabellos revuel- y por los agitados ropajes. de línea ondulada que adquieren la cabeza. pues él fué. El estatismo clásico no admitía en las esculturas más que una silueta determinada T. los más permanentes valores del arte uniLa ductilidad de su genio se manifiesta en la diversidad de géneros que cultivó mitológico y el místico — retrato.48 mensional se llama contorno. conservadoras del paganismo. el retrato del cardenal Borghese. en busca de infinito. proporciona al espectador. sin duda. el tronco y las extremidades. Bernini es. uno de versal. ropajes que no suelen cubrir. la in- tención de serpentina. de espiral. fidelísimo exponeute del barro- . de ahí su retorcimiento. Lorenzo Bernini . un solo punto de vista. por lo tanto.

Por toda técnica arquitectónica implica ya un juego de fuerzas: la bóveda parece empujar hacia lanzarse hacia lo alto. capiteles.49 quismo. dis- ciplinas están indisolublemente unidas en el arte ba- sentido ésta. y el no podía ser sino EL BARIíOQUISMO el más completo arquitecto barroco mismo Bernini. como que ambas rroco. fustes. y para ello se re- curre al engaño. haciéndolos transparentes. al mismo tiempo que las ilusorias pinturas de cielos insondables y de lejanos horizontes disuelven los muros. el y la columna dis- como arco presionar hacia los lados con sus brazos abiertos. y en cierto un eficaz ^'cómplice" de la arquitectura. obstáculos para su satisfacción. por cuanto une a su calidad de escultor la no menos notable de arquitecto. Para ello se necesitaba tanto de la pintura como de la escultura. Es un imperativo categórico en la arquitectura barroca la creación de espacios ilimitados. el suelo. Pero. En la "voluntad" del arte barroco encuentra menos sí. al trampantojo. inconmensurables. Al ampliar la 4 . creando la inquietud por el contrasentido de columnas de humo y de ñores y de la piedra blanda y moldeable como el barro. en su afán de la arquitecturaj barroca pretende romper esta armonía. se proyectan profusas som- bras que esfuman los elementos i3ropiamente arquitectónicos e interrumpen la continuidad de la luz. con relieves y es- culturas que semejan colgados de basas. Sólo una sabia posición mecánica permite neutralizar las fuerzas contrarias y lograr espacio infinito. cornisas y arcos. La escultura es un complemento. el equilibrio.

j de esta forma llega también a la corte francesa. en Roma. ofrecieran al mundo el En Bernini cristalizan aquellas inquietudes de Miguel Ángel y Yignola. el síglo xviii los De' este modo se mezclan durante fenómenos artísticos con los hechos históricos. en un ambiente de arraigada tradición clásica. en la cual tuvo eficacia decisiva la Compañía de Jesús. Coincidió con la máxima expansión de la Contrarreforma. el . Allí. de Jesús. Berniní hace malabarismos con las ideas j las formas . y se define el sistema de la arquitectura barroca. como veremos luego. y el cuerpo del edificio como el más grandiosa cabeza y más robusto pecho. a fines del siglo xyi. del Rey Sol la arquitectura barroca. concibió la cúpula vaticana como una la in- mensa tiara.50 plaza de San Pedro. Algardi y Palladio. Éstos difundieron por Europa de iglesia imaginado por Vignola. perteneciente a la Orden el tipo de los jesuítas. fué un la iglesia brillante precursor de esta arquitectura al proyectar. conservando numerosos elementos clásicos — . conocido con el nombre de Yignola. Jacobo Barozzi. al cual aña- dió las columnatas que se extienden a ras del suelo como arqueados brazos que amor cristiano. que continuarán Borromini. crea existe con las creaciones una forma divulgadísima que comás exaltadas del barro ello quismo. a la frase de Jesús según la cual sobre la j)étrea «olidez del apóstol edificaría la Iglesia. y el "estilo jesuíta" que sólo tímidamente se entregaba a las — audacias barrocas.

aprove- chando el cansancio de estas formas da origen a nuevo.51 barroco gozó en general de escaso prestigio por cuanto significaba una contradicción del clasicismo. que se el un estilo extiende por siglo xviii con la denominación de "rococó". pues. de Koma él y se precisamente en el ambiente francés acaba por rendirse ante creando. la emltriagadora ficción del . Iglesia de Jesús. una nueva modalidad que. la arquitectura. pero como la fuerza expansiva del barroco era superior a las resistencias que se le pudieran oponer. Con ello tei-niina. limita a transformario. exclusivamente decorativo.

donarlo sin continuar los trabajos emprendidos. atraído por la fama de la corte del Rey Sol acude a ella el caballero Bernini. firmada en 1659 entre Francia y España. que acaba por abancesa. que por los franceses. su medio siglo. por lo tanto. El siglo xvii europeo es. una forma de vida. En 1635 es fundada por Richelieu la Academia Fran- y la petulancia de quien se cree superior a los demás ya no abandona a la producción literaria y artística de est« país. y que tal vez con más intensidad que en época alguna supo crear más for- mas peculiares y definidas en todas las manifesta- ciones de la sociedad. Cuando. no sabe desprenderse de los pre- da parte "el siglo francés". pedante y clásico. se encuentra ante un ambiente de frialdad tan extraño a su manera de ser.52 barroquismo que había durado aproximadamente toda la centuria del seiscientos. en su primera mitad "el siglo español". y con ella su hegemonía en Europa. El barroco de 1643. — El siglo xvii se halla "par- tido por gala en dos" por una fecha simbólica: la En este año pierden los españoles la batalla es recogida de Kocroy. un estilo. Pero este juicios para entrar con el corazón ingenuo y libre de recelos en el juego inocente y jovial del barroco. español. siempre mantiene un regusto erudito. El siglo francés. sobre todo a partir de la Paz de los Pirineos. y en su segunel estilo francés de tiempo no acaba de entrar en el espíritu barroco de la época. es un continuo alborear de clasicismo anacrónico que se deshace en un am- .

España era el mar. porque si en su primera oro es moneda en arca. diluyendo en él aquella austeridad del clasi- . Es el XVII un siglo. muerte en su ventrudo cascarón y en sus cóncavas "mortajas a volar introducidas" que las llamó Quevedo.53 biente hostil como un trozo de hielo en el agua hir- viente del barroquismo. En los mares tropicales iban los españoles sufriendo riesgos y soñando venturas. el Siglo de Oro. más que español. el navegante portugués Pedro de Quirós descubre la Polinesia y se incorporan a la corona de España los reinos de Perú. ibérico. un porquerizo español había alumbrado imperios . como nacidas la una para la otra. las naves aven- tureras que ocultaban el secreto de la riqueza o de velas. cuyos nombres evocan en tierra firme destacadas fantasías de aventura oceánica. entre gentes de color y paisajes de lujuriosa vegetación. y ahora se añadían las conquistas de más exóticas y distantes por ser desobsesión de La la y contadas por imaginaciones meridionales. critas América. y le comunicó su gracia y su espíritu ba- rroco. La esencia del barroquismo se vincula a la vida peninsular. es un siglo entero el y verdadero. después de Rocroy es nostalgia dorada y sueño de grandezas. Candy. pues en su mayor parte estuvo Portugal unida a España. La apetencia de infinito que trajo la época de los grandes descubrimientos sigue durante el seiscientos el impulso adquirido. el siglo español. En mitad cambio. Ternate y Tidor.en lejanas tierras.

y llega hasta mismo tiempo que una esfilosofía amarga de la vida se refleja en la . La decadencia del poderío exterior fué precipitándose. al difunde entre la masa. . de lo torturado y de lo insatisfecho. por grosera y rústica que sea.54 cismo herreriano. desde Felipe II hasta Carlos flor las II." Cuando el carácter español del seiscientos va siendo definido por los acontecimientos exteriores y por la evolución de su psicología. Entonces se vio. Contra el roísmo y flamenco. "Es belleza tener algo de feo". predominando en el Arte el natura-- lismo. La pobreza agudizó el ingenio y echó a he- substancias raciales del alma española. Es el suyo un heroísmo introspectivo que se manifiesta en al estilo italiano formas sencillas. diciendo: "también en lo horrible hay her- mosura". aparecen los rasgos fun- damentales de aquello que habrá de constituir nuestro Siglo de Oro. como escribe un autor de nuestros clasicismo está días. difícilmente huido de lo que fué j amenazado de lo que va a venir. la reproducción de la realidad. dando un perfil peculiar a nuestro barroco. saturando de aire marinero la seca sobriedad de la meseta. el decía Argensola y Jerónimo de Cáncer extremaba concepto. descendiendo de escalón en escalón a medida que iban sucediéndose unos a otros los reyes de la casa de Austria. Esta idea céptica y se la conciencia popular. el español se reconcentra en la sobriedad ascética y mística. que "entre nosotros todo como a precario. y aun minado por los secretos microbios de lo personal.

donde se oponen los dos conceptos. que se continuarán en la novela picaresca y en las obras en prosa de don Francisco de Quevedo.55 Luis de Góngora. el Quijote. gran . por Velázquez obra maestra de la literatura española. realista e idealista.

y Pues que hueles a cisco y a alcrebite la podre te sirve de pebete. respectivamente. ambas formas vienen a corresponderse con aquellos estilos retorcidos que predominaron en Europa durante gran parte del siglo xvii^ según vimos al prin- El vasto y profundo conocimiento que del idioma castellano poseían Quevedo y Góngora les permitió librarse de las reglas estrechas para lanzarse al constante empleo del hipérbaton. vete no vistas el gusano de confite. que expresan con la mayor fidelidad carácter barroco de la época. Él y Góngora crearon en sus versos el culteranismo j el conceptismo. si cuaudo el Parce mihi te da mate empiezas a mirar por el virote. a una vieja presumida: "Vida fiambre. Vieja roñosa. cuándo dirás al apetito tate. cultos. cuerpo de añascóte. pues eres ya varilla de cohete. juega con tu pellejo al escondite. cipio. He aquí cómo describe Quevedo. pues siendo ya viviente disparate untas la calavera en almodrote. Tú juntas en tu frente y moño y mortaja sobre seso tu cogote orate. de términos poco usados. de donde les vino la denominación de sus estilos." . estos el A ello supieron añadir magnos soles del parnaso español un jocundo brío y una recia contextura en que se manifiestan con brillante esplendor las mejores cualidades de la raza. conceptuales.56 poeta además. y de imágenes abstractas. con desparpajo realista. pues te llevan.

es aleccionadora la cita de un fragmento del más etéreo y elevado "concepto" . de del una imagen enraizada casi en los umbrales monstruoso averno.57 Francisco de Quevedo y Villegas. (Pintura atribuida a Velázquez) Frente al crudo realismo de este soneto de Quevedo.

estando ya mi casa sosegada." . los dos grandes poepara mostrar el tas. "Era en que del el año la estación florida — media y el mentido robador de Europa luna las armas de su frente. — idealismo como en su literatura aparece en y realismo — en los mís- Aunque vivieron a fines del quinientos. lo delicado \ lo grosero. contraste que en ellos existe entre las visiones ideales del alma y la interpretación colorista y fuerte de la realidad. oh. escribe santa Teresa €on intensidad incomparable: "Vivo sin vivir en mí y de tal manera espero. con ansias en amores inflamada. Refiriéndose a sus ansias de vida eterna. sol todos los rayos de su pelo luciente honor del cielo. salí sin ser notada. dichosa ventura !. que muero porque no muero. que jamás dejan de ir del brazo en el carácter español del Siglo de Oro así otros términos ticos." Y san Juan de la Cruz alude con gracioso candor a la evasión del alma "En una noche ¡ oscura." Esta prodigiosa flexibilidad para describir lo bello y lo monstruoso.58 de indefinible sentido con <|iie comienza (ióugora su "Soledad" primera. bien po- la demos traer a colación los nombres de san Juan de Cruz y sania Teresa de Jesús. en campos de Zafiro parece estrellas.

estos mismos excelsos poetas. recurren a la prosa más recia y so- . J figu- En cambio.59 Detalle de la Virgen Dolorosa. por Gregorio Hernández "'--'-' '~" '"^ -^ ' ss^: . cuando la quieren transmitir emoción de contemplar las ras de la Pasión. .

porque repre- sentaba bien que pasó por nosotros." Gracián nos habla del Cristo "al pie de la columna. mete su cara entre las espinas de la sagrada cabeza. la garganta desollada de la soga. especialmente quierdo. y sacase algunas. toda que. y "apretándole fuertemente en sus pechos. júntase rostro con rostro. con tan grandes agujeros. desollado y todo cubierto de llagas. caído. finalmente. en intensidad dramática a la del cartujo fray Antonio Molina al pintar con vivaiS pael dolor de la Madre "cuando viese el Sagrado Cuerpo denegrido de golpes y cardenales. que se habían quedado quebradas. el hombro el cuando lo viese todo molido con gran peso de la Cruz. revolcándose en la balsa de su sangre" y fray Luis de Granada pinta con vivo realismo la escena en que la Virgen tiene al Hijo en brazos. tíñese la cara de la Santísima Madre con la sangre del la lágrimas de Hijo y riégase la del Hijo con las Madre". Santa Teresa describe así la aparición de Jesús "Era un Cristo muy llagado y tan devoto rándole. y llena de llagas de las espinas. que solamente las- timara el corazón de quien no le conociera".ñora. todo él tan maltratado. Cuando viese las manos y labras pies tan desgarrados. el rostro lleno de salivas y sangre seca cuajada. ten- tase los huesos y los hallase todos descoyuntados y iz- fuera de sus lugares. Pero ninguna de estas des- cripciones supera. La lectura de estos y otros textos de los grandes escritores de literatura sacra eran suficientes para . y. la cabeza taladrada. en mi- me lo turbé de verle tal.

por El Greco inspirar la transformación plástica de las imágenes. Así nace la imaginería española. fundamentalmente expresionista rroca. más que realista y decididamente Ninguna descripción de ella sería más baelo- .61 Detalle del "Entierro del coude de Orgaz".

de apetencia. Alonso de Beri'uguete. de infinito en sus famosas obras. Gregorio Hernández. no fué mística la inspiración literaria. de misticismo. Los grupos pasionistas de Juan de Juní. Alonso Cano y Pedro de Mena fueron la réplica adecuada al misticismo de la época. Sin tial desmerecer junto al Greco. de ellas. En ellos. pintor saturado de inquietudes. pero con un concepto muy distinto del Arte fama y de la vida. sino realista. Martínez Montañés. y si en aquéllos el realismo adquiere tintes de una . desde Rinconcte y Cortadillo hasta Guzmún d^ Alfarache. y la excelsa e imaginada visión celesque se abre en lo alto. con su severo continente y las gorgneras blancas recortándose sobre los negros jubones. aparecen otros pintores españoles de universal. y sus obras ilustran ma- ravillosamente los personajes de la novela picaresca. es el Entierro del conde de Orgaz^ en la cual se contrapone una vez más el realismo de los caba- lleros que «e muestran en fila. al espíritu religioso del jiueblo. tal vez la más representativa de su genio y supo del carácter español que tan perfectamente asimilar. exaltado en su fe el pop ejemplo de san Ignacio y por los Austrias paladines de la Contrarreforma.C2 cuente que» las palabras entresacadas de autores como los citados. Eibera y Murillo alternan en sus obras los temas de ambiente popular con los de inspiración religiosa. Realismo e idealismo se hallan igualmente expre- sados en la pintura del siglo xvii^ que se abre con El Greco.

y aquel otro en que bajo los cadáveres descompuestOvS de un rey y de un obispo campea una mandorla con la inscripción saberlo. Claudio Coello es un pintor barroco. de la abrumadora pompa de barrocos. Pero estos últimos pintores pertenecen ya a la decadencia del Siglo de Oro. Pero los grandes pintores barrocos del siglo xvii fue- — — ron Valdés Leal y Claudio Coello. Es el es posible hallar en sú gran pintor del naturalismo y no obra el menor atisbo de la los pintores ni falta en sus cuadros falsedad. como en los santos ermitaños pinta- No dos por Ribera o en las graciosas Vírgenes de Murillo. Nada sobra para . aun sin gran lienzo de Escorial. y con tintes de marcado barroquismo éste. Nada de cuanto se había hecho antes deja de ser isuperado por don Diego Velázquez. en éstos predomina un sentimiento ascético. se hallan mucho más alejados del naturalismo también pintor. como el de la muerte rodeada de los emblemas de la vanidad humana. haciendo aéreo se halla situado al fingir la Sagrada Forma. tiene en En cambio. y su : Finís glorien mundi. se que a propósito hemos dejado para el cénit de la gloria de su tiempo. el final. como esZurbarán y Alonso Cano tocado de cierto misticismo cultor y arquitecto aquél. así mancomo también de la pintura universal. Váidas Leal se complacía en los temas que pudiéramos llamar "de tesis". responde fielmente a las directrices peculiares del barroquismo.63 acusada vivacidad. del y profundo el muro donde la profundidad de un templo.. Velázquez.

cambio. la arquitectura de este tiempo carece de originalidad. dentro de un coq [ | cepto clásico las inquietudes que en Italia mostraro? Vignola y Borromini. el claroscuro. de Valladolid. y con sencillez insuperable "pinta" la profundidad. son que pasaba junto a inagotable fuente de belleza j de arte. sus retratos. el sus cuadros de bufones y picaros inmortalizan a sus protagonistas y llegan a límites insospechados de realismo . basta que en loí ¡ Austrias. perdura este último estilo durante mucht el año 1643. él.64 ílar la impresión de la realidad. transmitido por el "manuelino' portugués. como el famoso de Las meninas define leyes físicas de la luz. a diseñar el proyecto de un arco de triunfo con el qu( d^ se babía de solemnizar la entrada en la corte refleja la reina Mariana de Austria. En Italia. Esta misma tendencia fué iij i . la entonación y las proporciones. Alonso Cano. y sigue la moda impuesta desdf Esi El barroquismo arquitectónico no bailó en paña una forma plenamente original basta muy avan zada la centuria del seiscientos. que es como un fugaz destello abogadil después en la severidad berreriana. Impuesto por tiempo. y concre tamente en la fachada del Colegio de San Gregorio. Se inspiró en la vida de Inocencio X. se refleja en nuestro plateresco. Esta obra es más que suficiente para inmortalizar a su autor. y para acreditar entre las obras más imperecederas del! arte universal a la pintura española del siglo xvii. el espacio. En el siglo xv ur ambiente barroco. el aire. como . prodigio de interpretación en sus cuadros de las género.

el "churrigueresco" que es una de las pocas —y EL BARROQUISMO .65 tensificada luego por el creador del barroquismo es- pañol. quien resucitando aquellas formas suntuosas del plateresco. da forma y nombre a un estilo. medallones y profusa ornamentaci(3n las severas líneas clásicas. José de Churriguera. y cubriendo con guirnaldas.

Allí podía verse una montaña de blando- nes. garambainas y jerigonzas. primera mujer de Carlos II. María Luisa de Borbón. y . así como en la corte. Reverdecía entonces. El catafalco de la Encarnación fué como agudo toque de clarín que despertara en España los fervores y delirios de una arquitectura barroca original y castiza. dejaron muestras del nuevo estilo los continuadores de Churriguera. escudos y banderolas entre decoración vegetal y figuras mitológicas y huesados esqueletos que trepa- ban hacia lo alto. en pleno ocaso del Imperio. Aquel monumento de Churriguera será inagotable fuente donde irán a saciarse los arquitectos de la siguiente centuria. entre los cuales destacan sus propios descendientes. Anterior- mente había realizado con carácter menos fastuoso algunas obras en Salamanca. y en esta ciudad. de Madrid.miiY sobresaliente — manifestaciones proyecto que en -de la arquitec- tura barroca en España. amén de toda clase de flecos. Por ser tardío. quería despertar el pueblo del pasado sueño de grandevas y ganar el tiempo perdido vitalizando el tronco seco del ascetismo con jugosas frondosidades. la reacción contra lo extranjero. con motivo de los funerales de otra reina de España. La definición del churrigue- rismo aparece en su creador para la iglesia el el año 1689 hizo el catafalco que debía levantarse en de la Encarnación. este barroquismo español tuvo el carácter innegable de añoranza y desquiciamiento tan peculiar de los estilos anacrónicos.

Éste fué el autor de la obra más representativa del churriguerismo: la faeliada del Hospicio de Madrid. e ignorándolo lo culpen. óculos del Hospicio. El mismo Kuiz de Alarcón ponía en boca de un personaje de sus comedias esta aguda frase: " — Sin duda que te han cansado lo culto de mis razones. Está inspirada la obra de Eibera en el mismo estilo que el catafalco de la Encarnación. como los in- ventores del conceptismo. no sin reticencia. y jerigonza lo nombren. siglo xvii^ el gongorismo se había convertido en jerigonza.67 en primer lugar Pedro de Eibera (1683-1742). el relieve ornamental que cubre totalmente la obra. que tanto puede servir de portada a un libro que trate del siglo XVIII como de colofón a este trabajo acerca del barroquismo. como el lenguaje gongorino en- través del volvía y ocultaba el sentido de la fra«e. Con la misma moneda pagaban tímidamente la los creadores del barroco. entre los cuales se abre hornacina donde muestra su figura san Isidro. despreciando. A En ele- el lenguaje arquitectónico. repleta de fiorescencias. que entendimientos vulgares es forzoso que lo ignoren. en ambos predomina lo superfino. la jerigonza venía a tra- ducirse como sistema ornamental que cubría los mentos constructivos. difícil de entender. jerigonza ha sido llamada más de una vez." . y follajes. al vulgo que no sabía entenderlos. que seguían siendo clásicos. Y esta portada repisas. jerga de picaros.

con caracteres propios^ . — Portada del Hospicio El espíritu barroco no se detiene con el churriguerismo castellano. j arraiga.MADniD.

en la zona mediterránea, donde
era propicio a un desarrollo
cido del estilo.
Allí,

el

medio ambiente,

más espontáneo y retorjunto al mar azul, sobre las

feraces y verdes huertas, bajo el cielo transparente,
se elevan

en espiral columnas salomónicas, ágiles y

cimbreantes como palmeras, se hinchan las cúpulas
de brillante azulejería como pequeños firmamentos
vueltos del revés, y
les
lois

estucos dorados y los dulces «iufonías

mármo-

pulicrumos

entonan

en holo-

causto de una naturaleza fáustica, que de espaldas
al océano siente también la nostalgia de lo infinito. Señalamos tan sólo dos obras de este barroco medi-

terráneo que sirve de transición al setecientos la

ermita de San Pascual Bailón, en Villarreal, y la iglesia de Nuestra Señora de Belén, en Barcelona.

EL BARRUQUISMO

S T ü D I U CENTRO MEXICANO DE LIBROS
A?ARTABO POSTAL

M

20979.

MÉXICO,

D. F.

MÉXICO

Juan 49. 8-EI Hogar y sus componentes José Lleonart. Davidson. 43. M j 70 Sociedades animales. 44- Exploración Aero/ Juan J. R. A. 3. 76 El 77 Pellicer. dicción del Tiempo. S a h a r a .^ Juno La vida intelectual Edad Media. le 34-EI Romanticismo. Mateu. Española. 35 -Historia de la China. José 6 -La Gasslot Uorens. y la en Juan J. Maluquer. 50. 24-Historia de la A. el Oc i Pampa Argentina. 5-Avlaeión sin Motor. Albert Torrellaí. Igual Ubeda. Igual. Franz Schubert. 65. Juan Maluquer. Siri Ohlson. S.El 67. Maluquer. Juan J. 11-Historía de la Música A. 4 -El Petróleo y los Carburantes José Gasslot LloreDi. Je 69 Excursionismo. Juan J. Juan J. 33-Los bosques del Harald Vestman. J. 17. Maluquer. A. Igual. A. J. A. Juan Maluquer. D. A. Maluquer. 71 Maluquer.La vida en alta mar. Arte Griego. 42 -El Cemento. Junoy. 13-Globos y Dirigibles. Martin de la Pii M. TI Aviones sobre Maluquer. S. 10. I 68 Mendel ssoh n . José Palau. Albert Torrellas.Historia del Cine. TJ Los grandes vuelos| I José Gassiot Llorens. Canadá 74 La Meteorología y S. F. Siri 37-A1useos. Maluquer. 565758- Romanas Resumen de Liten Panorama de José grandes escritores de Roma. Retever. Vallverdú. J. Enrique B{ 18. Los }. lan Shaw Macphail. Skottsberg. 7-Los Metales Nobles. F. 78 79 I Teatro en la antigi J. Maluquer. Renacimiento. Inventos y secrett ffuerro. Ohlson.El Caucho y sus sucedáneos Locomotora/ Aluminio. 61Agustín del 62. Juan J. Ohlson. de 55. Sublaj Galter. Gasslot Llorens.El 2S-Tres pintores españoles 26-EI 28. Josél 51estética del Antonio Igual Ubeda. M.El Monasterio. Subías Galter. atómica. Una Motores combuj A Resumen Margalef.El hombre fósil. oficios artísl Albert M. J. C. : 22-Construcclón de Aero23-EI venzal Trovadoresca.Las Naves. Juan J. 14-La Tierra 15-Construcciones Juan Subías Galter. Portuguesa. José Lleonart. 4546- Por qué vuela Juan J. Juan 38-Groenlandia. I.l Resumen de Astronl M." Junoy. 12-600 años de artillería Daniel Montaña Jou. 39-Baroia y Azorín. 40-B e e t h o V e n . A. José Lleonart.Sc. 2-EI Rio de las Maravillas Sigurd Sternvall. D. Juan J. 54de Litert M. A. Galter. 53la conquista del e^ Juan J. Conway. la Isla Luis Diego Cuscoy.Historia de la Infantería 16-Los Daniel Montaña Jou. átomo A. C. 36-Aviación Heroica.El modelos. Maluquer. Igual Ubeda. el aer Maluquer. OriJ 75 Historia de Rusia hostal volución. J. J. -Época Gótica. y el Sol. Mirsky. 27-Hlerro . 30-Ei J. 59. J. S. Jo 60. }.AJ . Maluquer. Moneda Mafia de España. 19-Goetiie. J. Margalef. Maluquer. del Cirlci 64 Tenerife. F. 52de Juan J. 4748- Lord Byron. Sefve. 32-La lucha por los nitratos 31 72 73 La Literatura Rusa. Juan J. 9 -La Catedral Gótica.La Poesía Híspanoameij Agustín del Saz. Maluq Barroquismo.Resumen de Literatura Resumen de Liten Española.El 66. Catalana. Maluquer. 29-EI Antonio Igual Ubeda.VOLÚMENES PUBLICADOS I-Las Islas Hawail. 20 -La 21 -El José Gassiot Lloren:.Orígenes del Arte. 41-Los Tercios de Flandes Daniel Montaña Jou. J. de Rlquer.Historia del Japón. Maluquer. D. Juan Neoclasicismo. S.El Rococó. 63. J. escritor y su obra vuelo vertical.R. 80 Qué es una orqueste fónica.

.

m: mi .

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->