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SEMBRADO Y GERMINACIóN

Fechas:

La semilla de cáñamo deberá ser sembrada entre finales del mes de febrero y principios
del mes de marzo, aunque si se planta más tarde, por ejemplo Abril, lo único que pueda
pasar es que no demos tiempo suficiente a la planta para crecer al máximo ¡¡¡y obtener
más cogollos!!!

Tierra:

Básicamente deberá contener poca arcilla, ser esponjosa y muy importante: deberá ser
alcalina con un PH entre 6,5 y 7,5. Para conseguir estos requisitos lo más normal es
coger tierra de algún campo de cultivo abandonado y mezclarlo con algún abono que
tenga el PH adecuado (normalmente los abonos que se venden en las tiendas indican el
PH). Nunca excederse con el abono, ya que podríamos quemar la planta. La proporción
tierra-abono dependerá de lo fuerte que sea el abono, normalmente será de 4-1.

Cuando se vaya en busca de tierra al campo, sabremos si esta es arcillosa si al coger un


pedazo de tierra entre las manos y estrujarla esta se deshace en trozos pequeños (poco
arcillosa) o si por lo contrario esta se deforma y no se rompe fácilmente (tierra con
mucha arcilla). En fin, todo el mundo sabe lo que es la arcilla, cuando le echamos agua
encima, se forma un charco que a la tierra le cuesta de absorber, y por tanto si
cultivamos la planta en esta tierra, al regarla, no llegará el agua hasta las raíces, está
claro.

Plantación:

Podemos plantar marihuana en un tiesto, o en tierra al aire libre si es que tenemos la


suerte de tener un huerto.

Existen diversos métodos:

Método 1: Coger la semilla y meterla directamente en la tierra a 1 cm aproximadamente


de profundidad. La semilla no deberá meterse de cualquier manera, sino que existe una
posición idónea para facilitar el nacimiento de la plantita:
En esta foto se puede observar que las semillas acaban
todas en punta. Tienen una base que es mas clara y al
final la punta, que es por donde sale la primera raíz.
Una vez se asoma la raíz da un giro de 180 grados de
forma que impulsa a la semilla a salir al exterior y
asomar las primeras hojas.

Una vez sembrada, la tierra deberá mantenerse


continuamente húmeda durante la fase de nacimiento, con lo cual tendremos que estar
muy al tanto de que no se nos seque excesivamente la tierra.

Al principio se puede plantar la semilla en un recipiente pequeño con turba, que es muy
esponjosa y pesa poquísimo, de modo que la semilla tarda menos en nacer ya que la
cuesta menos esfuerzo salir. Una vez ha nacido se trasplanta a una maceta más grande
con la tierra adecuada. La turba es una arena creada a partir de desechos vegetales,
como troncos triturados, hojas podridas, etc... No es una tierra adecuada para la
marihuana ya que no contiene muchos nutrientes y además suele ser de PH ácido.

Método 2: En vez de hacer que la semilla germine directamente en la tierra, podemos


meter primero las semillas en un vaso limpio lleno de agua, de modo que esta
germinará, asomando la raíz principal por la punta de la semilla. Una vez ocurra eso,
plantaremos cuidadosamente la semilla germinada mediante el método 1.
Ilustraciones del método 2

Método 3: Es una variante del método 2. Cogeremos la semilla y la colocaremos


encima de algodón húmedo de agua. El algodón deberá estar siempre húmedo, hasta que
germine, y entonces se procederá al método 1.

CONCLUSION:

Probar los distintos métodos y escoger el que os salga mejor. Yo particularmente


prefiero el método 2, ya que me permite saber a priori cuales son las semillas que
nacerán casi seguro. No todas las semillas que plantemos con el método 1 nacerán, ya
que como siempre, hay semillas defectuosas que no nacerán. De esta forma, las que
germinen mediante el método 2, nacerán al meterlas en la tierra, y así me ahorro el
plantar semillas defectuosas en la tierra o en macetas.

NOTA:
Es posible detectar a simple vista algunas de las semillas que no nacerán seguro. Una
semilla en buen estado deberá ser dura. Si apretamos la semilla con los dedos y esta se
rompe, porque está hueca o le falta un trozo, quiere decir que es defectuosa. Si se rompe
y veis que aparece algo en el interior es que os habéis cargado una semilla buena.

CRECIMIENTO

Una vez haya nacido la planta podréis observar lo bonita que es. Pues bueno cuanto más
grande más bonita es, así que ahora nos ocuparemos de que crezca lo que pueda.

Al nacer, la plantita tiene dos hojas pequeñas y ovaladas. Estas dos hojitas son las que
sirven al principio a la planta y solo al nacer para desarrollarse. No tardarán en morirse.
Entre las dos hojitas se asomarán otras dos con el borde típico de la maría, serrado.

Cuando salgan las dos primeras hojas serradas irán apareciendo progresivamente más
hojas a medida que se va desarrollando el tallo principal. En éste estadio se puede
comenzar a practicar la técnica de la poda, que se detallará más adelante. Si es la
primera vez que plantas será mejor que no podes nada porque si no se hace con
conocimiento se puede retrasar el crecimiento. A veces la propia planta te sorprende de
lo rápido que crece en respecto a otras plantas a las que has tratado igual.
Una vez haya nacido la planta: ¿Dónde será el mejor sitio para crecer?

Deberemos buscar un sitio para nuestras plantas donde reciban la máxima cantidad de
sol diaria, o sea, más horas de luz. La marihuana es una planta que requiere mucho sol,
y además la calidad final de los cogollos vendrá muy determinada por la cantidad de sol
que haya recibido la planta a lo largo de su crecimiento. Además deberá ser luz directa.

El sol sale por el Este y se va por el Oeste, además con una cierta inclinación hacia el
SUR del arco que recorre, que depende de la estación del año y de lo alejados que nos
encontremos del ecuador. Cuanto más alejados estemos, menos sol recibirá la planta.
Afortunadamente, en España disfrutamos de una posición privilegiada para el cultivo. Si
vamos a cultivar en nuestra casa, fácilmente se deduce que el lugar idóneo para el
cultivo será cualquier lugar orientado al SUR-ESTE respecto a la casa, ya que si la
cultiváramos al Norte la casa nos daría sombra, y si la cultivamos al Oeste la casa nos
daría sombra a primeras horas de la mañana y la planta sólo recibiría sol después del
mediodía. Lo mejor, indudablemente, es el cultivo al aire libre, donde la planta recibe el
máximo de horas de luz.

Una vez sepamos el lugar adecuado para el cultivo es importante que no lo cambiemos
durante toda la temporada, ya que la planta se sitúa en el tiempo "observando" el
número de horas de sol que recibe al día. De esta forma si el ritmo de horas de sol
diarias va en aumento ella sabe que está en primavera y que le toca crecer. Si el ritmo
disminuye, la planta sabe que se está acercando el otoño y comenzará a cogollar. Por lo
tanto, un cambio drástico en la situación del cultivo de manera que se alteren el número
de horas de luz directa que recibe la planta pueden resultar desastrosos, y hacer por
ejemplo que la planta cogolle demasiado tarde o que no llegue a cogollar jamás.

Si se va a plantar en macetas, lo mejor es realizar el mínimo número de trasplantes


posibles, pero a veces es inevitable. Se supone que todo cultivador desea erradicar los
machos que le vayan saliendo, para que no se le fecunden todas las hembras y la
cosecha se vaya a tomar por saco. ¿Que tiene que ver esto con los trasplantes? : pues si
plantamos cada semilla en una maceta grande para que salga una planta grande, si esa
planta resulta ser un macho, deberemos sacrificarlo, de modo que todo el trabajo/dinero
CRECIMIENTO

Una vez haya nacido la planta podréis observar lo bonita que es. Pues bueno cuanto más
grande más bonita es, así que ahora nos ocuparemos de que crezca lo que pueda.

Al nacer, la plantita tiene dos hojas pequeñas y ovaladas. Estas dos hojitas son las que
sirven al principio a la planta y solo al nacer para desarrollarse. No tardarán en morirse.
Entre las dos hojitas se asomarán otras dos con el borde típico de la maría, serrado.

Cuando salgan las dos primeras hojas serradas irán apareciendo progresivamente más
hojas a medida que se va desarrollando el tallo principal. En éste estadio se puede
comenzar a practicar la técnica de la poda, que se detallará más adelante. Si es la
primera vez que plantas será mejor que no podes nada porque si no se hace con
conocimiento se puede retrasar el crecimiento. A veces la propia planta te sorprende de
lo rápido que crece en respecto a otras plantas a las que has tratado igual.
Una vez haya nacido la planta: ¿Dónde será el mejor sitio para crecer?

Deberemos buscar un sitio para nuestras plantas donde reciban la máxima cantidad de
sol diaria, o sea, más horas de luz. La marihuana es una planta que requiere mucho sol,
y además la calidad final de los cogollos vendrá muy determinada por la cantidad de sol
que haya recibido la planta a lo largo de su crecimiento. Además deberá ser luz directa.

El sol sale por el Este y se va por el Oeste, además con una cierta inclinación hacia el
SUR del arco que recorre, que depende de la estación del año y de lo alejados que nos
encontremos del ecuador. Cuanto más alejados estemos, menos sol recibirá la planta.
Afortunadamente, en España disfrutamos de una posición privilegiada para el cultivo. Si
vamos a cultivar en nuestra casa, fácilmente se deduce que el lugar idóneo para el
cultivo será cualquier lugar orientado al SUR-ESTE respecto a la casa, ya que si la
cultiváramos al Norte la casa nos daría sombra, y si la cultivamos al Oeste la casa nos
daría sombra a primeras horas de la mañana y la planta sólo recibiría sol después del
mediodía. Lo mejor, indudablemente, es el cultivo al aire libre, donde la planta recibe el
máximo de horas de luz.

Una vez sepamos el lugar adecuado para el cultivo es importante que no lo cambiemos
durante toda la temporada, ya que la planta se sitúa en el tiempo "observando" el
número de horas de sol que recibe al día. De esta forma si el ritmo de horas de sol
diarias va en aumento ella sabe que está en primavera y que le toca crecer. Si el ritmo
disminuye, la planta sabe que se está acercando el otoño y comenzará a cogollar. Por lo
tanto, un cambio drástico en la situación del cultivo de manera que se alteren el número
de horas de luz directa que recibe la planta pueden resultar desastrosos, y hacer por
ejemplo que la planta cogolle demasiado tarde o que no llegue a cogollar jamás.

Si se va a plantar en macetas, lo mejor es


realizar el mínimo número de trasplantes
posibles, pero a veces es inevitable. Se
supone que todo cultivador desea
erradicar los machos que le vayan
saliendo, para que no se le fecunden
todas las hembras y la cosecha se vaya a
tomar por saco. ¿Que tiene que ver esto
con los trasplantes? : pues si plantamos
cada semilla en una maceta grande para
que salga una planta grande, si esa
planta resulta ser un macho, deberemos
sacrificarlo, de modo que todo el
trabajo/dinero DISTINCIÓN DE SEXOS
Introducción:

El sexo de la marihuana es muy importante, ya que sólo las hembras nos proporcionan
cogollos. La planta puede adoptar el sexo masculino, femenino o hermafrodita. Si es
macho, producirá bolsitas de polen para fecundar a las flores de las hembras. Las
hembras producirán cogollos, ricos en resina. Las hermafroditas adoptan los dos sexos a
la vez, de forma que producen flores de hembra y de macho, de esta forma pudiéndose
autofecundar y crear semillas. Las hermafroditas no son muy comunes y es difícil que
aparezcan.

Como ya se ha dicho en otra ocasión, es vital detectar los machos cuanto antes para que
no fecunden a las hembras con su polen y nos hagan perder una parte de la cosecha
fabricando semillas. Hay que tener en cuenta que el polen de un macho puede
desplazarse centenares de metros y hasta kilómetros en condiciones de viento
favorables, por tanto la única solución para que no se fecunde ninguna hembra es la
muerte.

Encontrareis más información acerca de las flores en el apartado de floración.

¿Cómo es una hembra?

Para detectar una hembra, no será necesario esperar hasta que la planta tenga cogollos.
Antes de que la plante comience a fabricar los cogollos, la planta nos da una señal
mostrándonos su sexo. Cuando lo planta alcance un palmo de altitud aproximadamente,
depende mucho, podremos observar en las intersecciones del tallo principal con las
ramificaciones dos "estigmas" de color verde que habrán salido hace tiempo, pues entre
el tallo y cada estigma es donde aparecerá el primer indicio del sexo de nuestra planta.
Si en esa zona aparecen dos pelillos de color blanco o incluso rojo, que salen de una
bolsita alargada verde nuestra planta será con total seguridad una hembra. A partir de
allí y más adelante saldrán los cogollos, que serán acumulaciones de estos pelillos con
sus bolsas recubiertas de resina.

¿Cómo es un macho?

Si en la misma intersección, que he detallado en el apartado anterior, aparecen unas


cuantas bolitas, que irán creciendo y agrupándose en racimos como si de una vid se
tratara, entonces nuestra planta será un macho.

No nos debemos apresurar demasiado en detectar los machos y matarlos, ya que al


principio nos podemos confundir fácilmente si la flor es muy pequeña. Además, donde
primero podremos distinguir el sexo es en la parte más alta de la planta, que es donde va
desarrollándose más la planta y en donde salen los primeros indicios. El inconveniente
está en que en esa zona todo es muy pequeño y está muy apretujado de modo que es
difícil apreciarlo con claridad. Deberemos entonces esperar a que la planta crezca un
poco más.

Como unas cuantas imágenes valen más que mil palabras aquí os dejo con unas cuantas
fotos de flores:

Hembra que ha mostrado su sexo y


Los pelillos blancos que nos permiten distinguir a
que ha empezado a cogollar
las hembras son los que luego formarán los
rápidamente. Foto de cultivo en
cogollos.
interior.
Foto de macho: Podeis ver la bolita Foto de macho: Otra perspectiva de la
alargada que sobresale por el costado de la misma planta. Cuando han salido las dos
nueva ramificación, la señal de que es un primeras bolas por cada lado saldrán
macho. muchas más.

Macho: Aquí se ve como han salido ya un


Hembra: Los dos pelillos saltan a la vista.
monton de bolitas.
FLORACIÓN
Cuando se llegue al mes de julio/agosto las plantas comenzarán a florecer de verdad.
Allí donde se asomaban pelillos blancos ahora saldrán montones de ellos formando
cogollos por todas partes. En el caso del macho saldrán cientos de saquitos que se
abrirán expulsando polen que invadirá toda la plantación.

A principios de julio la planta se da cuenta de que las horas de sol al día comienzan a
disminuir (a partir del 23 de junio (San Juan) las noches se hacen más largas). A partir
de estas fechas la planta deberá mostrar su sexo obligatoriamente si es que no lo ha
mostrado. Al detectar la disminución de horas de luz, se da cuenta de que cada día el
invierno está más cerca, de modo que debe crear las flores para que los machos la
fecunden y crear semillas para dar paso a una nueva generación, y hacer sobrevivir la
especie, ya que la María no sobrevive a los fríos de diciembre/enero.

MACHOS: Los machos son los encargados de generar el polen para fecundar a las
hembras y así obtener semillas. Si no quieres tener semillas en tus cogollos mata a todos
los machos. No cometas el error de guardar alguno porque es bonito o porque pienses
que podrás aprovecharlo fumándote las hojas. Tengas donde tengas al macho, la
probabilidad de que fecunde a tus hembras es altísima, por no decir del 100%. Además
un cogollo sin semillas vale su peso en oro.

Otra cosa es que quieras procurarte un buen puñado de semillas para el año que viene.
Entonces deberás apañártelas para fecundar las hembras que desees con algún macho
que hayas dejado crecer.

Por tanto será muy importante saber distinguir las flores macho. La flor macho está
formada por una bolsa más o menos redonda y un poco alargada. Al principio, cuando
salen, son muy pequeñas y por tanto difíciles de distinguir si es una flor macho o
hembra. Poco a poco irá aumentando su tamaño e irán apareciendo más bolas a su
alrededor formando un racimo. El tamaño de cada bolita llegará a alcanzar un tamaño
de una punta de cerilla, y entonces se abrirá dejando ir el polen. Si no queremos
fecundar a ninguna hembra, NUNCA se deberá dejar llegar al macho ni mucho menos a
este estadío. Desde que salen las bolitas hasta que alcanzan ese tamaño tenemos tiempo
suficiente como para saber que es un macho (mínimo dos semanas). Una vez las bolas
son suficientemente grandes se abrirán, saliendo de dentro varios saquitos con polen que
se denominan anteras. Si agitamos el macho se observará como cae el polen de las
flores.

HEMBRAS: Las hembras tienen la función natural de crear las flores para que el
macho las fecunde. Estas flores están formadas por montones de sacos alargados
recubiertos de resina, y de los cuales salen siempre dos pelillos de color desde el blanco
hasta el rojo o morado. Estas acumulaciones se van formando poco a poco y durante
todo el verano hasta alcanzar un tamaño considerable, dependiendo del tipo de planta.
Las hay que crean cogollos del tamaño de un mechero y hasta el tamaño de un puño y
más.

Durante esta época es conveniente abonar la planta de vez en cuando, ya que cuando se
llega a este estadío se han consumido gran parte de los minerales que contiene la tierra,
y para la creación de las flores se necesita bastante fósforo. Por tanto abonaremos con
algún abono que contenga más fósforo que potasio o nitrógeno si es posible, sinó con
algún abono líquido que se vende en jardinerías nos irá bien. Lo mejor es ir probando
con distintos abonos que creamos que puedan ir bien y comprobar por nosotros mismos
cual es el mejor. Hay que ir muy al tanto con los abonos, ya que si nos pasamos con las
dosis que suelen venir indicadas en el propio envase, correremos el peligro de matar a la
planta. Nunca deberemos abonar más de 1 vez a la semana. Hay abonos como el guano
que se deben utilizar sólo un par o tres veces al año. Mucho ojo.

Volviendo al primer párrafo: Los cogollos irán creciendo poco a poco continuamente
hasta que se llega a un cierto punto en el que ya no crece más. Esto ocurrirá sobre el
mes de Septiembre/Octubre e incluso Noviembre. Mientras el cogollo esté en fase de
crecimiento los pelillos permanecerán con el mismo color de siempre, excepto las más
viejos que empezarán a amarillear, pero irán saliendo nuevos pelillos. Cuando se detiene
el crecimiento no salen más pelillos y por lo tanto el cogollo está maduro y es cuando
los pelillos se van volviendo marrones. Esto quiere decir que los cogollos alcanzan un
punto óptimo en el cual están preparados para proceder a su cosecha, tema del cual se
hablará en su propio apartado.

Mientras se van formando los cogollos es conveniente no tocarlos ni manosearlos para


que no se estropee ni se pierda resina. Tampoco es conveniente rociar los cogollos con
agua (mediante un pulverizador por ejemplo).

Cuando los cogollos alcancen un tamaño mediano observaremos que las hojas más
viejas empiezan a amarillear y a caerse, hasta un punto en el que los cogollos
contendrán pocas hojas y pequeñas.
POLINIZACIÓN

Podremos saber si nuestra hembra ha sido polinizada cuando algunas bolas que
contienen los pelillos se inflen más que las demás, debido a que contienen una semilla
en su interior que aún se está formando. Cuando llegue la época de la cosecha las
semillas ya se habrán acabado de formar y la bolsa que envuelve a la semilla se abrirá,
pudiendo así nosotros recogerla cómodamente.

Si descubrimos que nuestra hembra está fecundada no debe cundir el pánico. Hay que
dejarla crecer y que sea lo que dios quiera. Si no ha sido polinizada en exceso sólo
aparecerán algunas semillas y la calidad de la hierba no se alterará demasiado. Si se ha
polinizado mucho saldrán semillas a destajo, hasta tal punto de que los cogollos serán
como un 80% de semillas. Nos podremos fumar la maría igual, pero obtendremos
menos cantidad, pero a cambio obtendremos semillas para el año que viene y para
dárselas a algún amigo que las necesite. Si descubrimos que se están formando semillas
sería un error cortarla antes de tiempo, pensando que así los pocos cogollos que hay
saldrán buenos. Esto yo ya lo he probado y el resultado es una maría escasa y de baja
calidad. Es mejor dejarla que crezca y que se formen bien los cogollos, ya que la resina
que produce el colocón no empieza a producirse masivamente hasta el final.

RESINA

La resina es una sustancia pegajosa que envuelve a los cogollos e incluso a veces hasta
las hojas. Si nuestras plantas generan mucha resina tendremos muchos números de tener
una maría potente. De esta resina se hace el hachís de alta calidad, como el doble 0 (00),
que significa que de cada mil kilos de marihuana se obtiene un kilo de hachís.

TORMENTAS

Se debe tener mucho cuidado con las tormentas. Cuando se llega al mes de Septiembre,
suele caer alguna gorda, con mucha lluvia y viento. En esta época los cogollos serán
bastante grandes y tendrán por lo tanto un peso considerable, esto quiere decir que las
plantas serán más vulnerables al viento, y mucho más si llueve, ya que al mojarse el
cogollo pesará mucho más y será fácil que el viento lo agite considerablemente
haciendo que se columpie la planta de un lado a otro forzando las raíces y rompiéndolas.
Por eso es conveniente quedarse en casa cuando haya tormenta para prevenir desastres.
Se puede construir algún sistema para que la planta no se mueva tanto con el viento, ya
sea con cuerdas situadas estratégicamente, o con palos, etc... Si se utilizan cuerdas se
debe ir con cuidado, ya que si ponemos solo un par puede que se rompa el tallo con el
viento, ya que el punto de apoyo de la planta dejará de ser las raíces a ser el propio tallo
en el punto donde esté la cuerda. Posiblemente la mejor solución sea un palo clavado en
el suelo y atado al tallo principal de la planta en varios puntos.

Estas dos fotos podrían ser perfectamente un ANTES-DESPUÉS

ANTES DESPUÉS
Planta acabada de recolectar
y a la cual se le han sacado
Cogollo en estado de Aquí se puede observar
algunas hojas. Este es su
formación, ya que todos sus como destaca un bulto del
tamaño máximo. Algunas
pelillos aún son blancos. cogollo: es una semilla.
hacen cogollos más
grandes.

En esta otra imagen sale la


Se puede ver que los En esta foto se observa la misma planta de antes, pero
cogollos no tienen planta en un estado avanzado necesitada de una cuerda para
muchas hojas de cogollación. aguantarse debido a que el
viento la ha debilitado.
La desgracia ha ocurrido: una hembra ha sido La misma planta desde otra toma.
polinizada debido a que era hermafrodita. Esas Para comprobar que efectivamente
bolas tan grandes que se ven continen una hay una semilla aprieta ligeramente
semilla dentro. la bola, si está dura hay una semilla.
Macho apunto de abrir sus flores,
repletas de polen. Muy peligroso.
RIEGO
Nacimiento: El agua aquí es el factor más importante. No podemos privar a la plantita
de agua porque no tardará en morirse. Si os despistáis un solo día sin controlar la
humedad de la tierra y da la casualidad de que hace un sol abrasador, ocurrirá muy
probablemente una desgracia. Una vez la planta se hace más robusta, es capaz de resistir
mejor las sequías, pero en este estadío no, hay que ser prudentes.

La tierra siempre debe estar húmeda, no empapada ni con charcos, ya que sino se corre
el riesgo de que se pudra la planta por la presencia de hongos, musgo, etc...

Crecimiento: Una vez la planta se ha hecho más grande, no hace falta que la tierra esté
siempre húmeda, con que le demos agua cuando la necesita, bastará.

Cuanta más luz reciba la planta, más se la deberá regar, pero la pregunta es: ¿Cuánta
cantidad de agua debo echarle?

Pues la marihuana es una planta que se acostumbra a la cantidad de agua que le hechas.
Pero el problema reside en que si la acostumbramos por ejemplo a regarla cada dos días,
será difícil acostumbrarla a que reciba menos agua.

Una planta acostumbrada a recibir poca agua (1 vez a la semana) crecerá menos que si
la regamos más a menudo. Una planta de dos metros en una maceta puede llegar a
necesitar 2 litros diarios de agua en pleno verano.

Lo ideal es conseguir un riego gota-gota, ya que mantiene la dosis exacta que queremos
y además proporciona un riego continuo. Se puede fabricar un gota a gota si se tiene
maña, aunque en las tiendas especializadas en jardinería suelen vender artefactos que
son útiles.

Lo más cómodo es utilizar agua del grifo que habremos dejado previamente unas 24
horas en reposo al aire libre, de forma que se hayan evaporado la mayoría de aditivos
que lleva el agua, como puede ser el cloro. Yo utilizo botellas vacías de agua para
almacenar agua y que vaya reposando.

¿Cómo sé que mi planta necesita agua?

Cuando la planta esté sedienta lo sabremos porque las hojas estarán lacias y caídas.
Parecerá que la planta no tenga fuerza para levantar hojas y tallos. Si dejáis más tiempo
la planta así las hojas se encogerán y se puede llegar a una situación irreversible. Pero si
la regáis, podréis observar que la planta vuelve en sí en pocos minutos. Esta situación es
muy común en verano, cuando el sol pega fuerte y la planta se deshidrata fácilmente,
sobretodo si está en una maceta. No hay que preocuparse si la planta tiene sed a las 12
del mediodía, regarla igualmente.
¿Cuándo debo regarlas?

Lo ideal es regar la planta al anochecer o por la mañana. No es aconsejable regar la


planta en otras horas en las que reciba luz.
Las plantas también pueden absorber agua por las hojas, de modo que con un
pulverizador puedes echarles agua por las hojas, así podrás simular el efecto lluvia.
También conseguirás así limpiar las hojas. Nunca pulverices con agua a la planta
cuando ésta se encuentre en estado de floración.

Floración: Durante la floración no será necesario regar tanto. Prohibido rociar los
cogollos con agua.

Mezcla de abonos con el agua de riego

Existen abonos que se pueden mezclar con el agua, como puede ser el caso del guano.
También hay abonos que sólo se pueden utilizar mezclándolos con agua, como algunos
fertilizantes. Hay que tener mucho cuidado con esto, y las proporciones suelen ser muy
bajas. Siempre hay que mirar las indicaciones del abono que compremos y seguirlas a
rajatabla. Son abonos para utilizarlos como mucho una vez por semana.

"¿Cansado de pesadas y poco manejables plantas madre que ocupan demasiado espacio?
Una planta madre bonsai en pleno desarrollo sólo ocupa, en su base, un espacio de 10 x
10 cms."

- Oldtimer1

A grandes rasgos, podemos decir que nuestras plantas madre son mantenidas limitando
el desarrollo de las raices, con métodos y técnicas similares a los empleados para los
bonsais. Es un método excelente para mantener plantas madre durante mucho tiempo y
ha demostrado ser un sistema muy fiable, ya que nosotros desarrollamos este método
hace 20 años. Como planta madre más lóngeva, tenemos el caso de una que vivió
durante 15 años. Como media, las índicas puras viven unos 3 años, los híbridos unos 4 o
5 años y las sátivas unos 6 o 7 años, por supuesto, ello depende del cuidado que
nosotros le demos. Las plantas macho pueden ser mantenidas de la misma manera.

Una de las mayores ventajas de utilizar plantas madre bonsai, es que cada una sólo
necesita un máximo de 20 x 20 cms. Así, un espacio de 60 x 60 x 60 cms con 4
fluorescentes puede albergar 9 plantas madre.

Una de las cosas que yo he leído en la revista High Times, es que las plantas madre se
degeneran genéticamente ¡Esto es una estupidez, no hagáis ni caso!

Puede haber degeneración si la planta es infectada por un virus. Las plantas que
obtengamos ahora de nuestras plantas madre son tan potentes y huelen tan bien como la
primera que obtuvimos hace años de esa misma planta madre. De hecho son mejores
ahora, tenemos mejores sistemas de iluminación y mejores técnicas de cultivo,
permitiendo a los clones mostrar todo su potencial.
Una madre bonsai, si está bien alimentada, produce de 10 a 30 buenos clones cada 14
días bajo una luz HID o cada 20 días bajo una fluorescente. Esto significa que un
espacio iluminado de 1,20 x 0,6 mts con 18 madres, podría producir hasta 9.500 clones
al año.

No estamos hablando de una producción intensiva, pero es solo una muestra de lo


flexible y eficiente que puede llegar a ser este sistema. Nos permite hacer una buena
selección de especies en relativamente poco espacio. Si no disfrutas cuidándola durante
6 meses o un año no importa. Todo lo que tienes que hacer es un mantenimiento normal
de la planta.

Vamos a crear una planta madre partiendo de un clon bien enraizado, es muy sencillo.
Encontrarás que de cada lote de clones hay unos pocos que destacan, siendo más fuertes
y generalmente de mejor aspecto que el resto, escoge uno o dos de estos para tus
madres. Recuerda que esta madre te proveerá de clones de 4 a 6 veces al año durante los
próximos 5 a 15 años, por lo tanto reserva lo mejor para ella. Escoge un clon totalmente
enraizado y plántalo en una maceta cuadrada de 6 cms de lado. Cuando haya que
realizar una poda de las raíces veremos que son mucho mas fáciles de manejar las
macetas cuadradas , tal como veremos más adelante cuando hablemos de la poda de
raices.

Déjalo crecer durante unos pocos días para que las raíces se desarrollen, entonces
recórtala hasta dejar solamente 3 o 4 brotes laterales. Estos brotes constituirán el
"armazón" de la planta madre. Idealmente, cuando crezcan, deberían formar una copa
con forma abierta. Los dos superiores crecerán más rápido, cuando tengan unos 13 cms
recórtalos hasta dejarlos solamente con un nodo de hojas. Esto permitirá al segundo par
de brotes alcanzarlos en un día más o menos, cuando esto ocurra recórtalos también de
la misma manera . Esto estimulará la formación de los brotes laterales, cualquiera que
crezca en el espacio de la copa central recórtalo

Tendrás ahora de 6 a 8 brotes principales desarrollándose. Cuando tengan de 10 a 15


cms constituirán el primer lote de clones. Córtalos por encima del primer nodo de hojas.
De esta manera, después de cortar los clones, la planta madre será solamente un poquito
más grande que la última vez que la recortamos, pero las ramas principales estarán
comenzando a ser más gruesas.

Ahora es el momento de trasladar la planta a una nueva maceta de 8 cms de lado. La


próxima tanda de brotes principales tenderá a ser de 12 a 16, además se desarrollarán
otros de los nodos más bajos, en total tendremos unos 30 o más. Cualquiera con
apariencia delgada o que crezca en el centro será reducido a un nodo o eliminado.

En la foto 3 [one], vemos la madre recortada. De la segunda [two] se han cogido dos
lotes de clones y está más que lista para trasladarla a una maceta de 8 cms. Como
puedes ver se encuentra un poco escasa de nitrógeno, muestra el mejor momento para
trasladarla después del primer lote de clones. En la maceta de 8 cms [three] se han
cogido 12 clones, hemos dejado dos más largos (hay una flechita señalándolos) para
mostrar dónde debemos recortar la planta. La [four] es una planta madre de 5 años a la
que se acaban de cortar 32 clones y podría eliminarse alguna pequeña ramificación más.
Esta planta está en una maceta de 1 litro (10 x 10 x 10 cms) y fue trasladada cuando
tenía 3 meses de edad.
Observa como todas tienen la parte central abierta, esto permite que entre la luz al
centro y al exterior de la planta. La planta se llenará entre una tanda de clones y la
siguiente, pero si se poda de la manera indicada, la planta crecerá de manera mejor y
más uniforme, dando más clones cada vez y manteniendo una buena calidad. Para regar
usa sólo agua, sin fertilizante. Empieza a abonar cuando la planta esté en la maceta final
de 1 litro y nos haya dado ya un lote o dos de clones.

Cuidados y mantenimiento general para plantas madre completamente desarrolladas.

Suficiente fertilizante para mantener la planta saludable. La mitad de la dosis indicada


en el fertilizante cada quince días, usando un abono 6-2-4 es lo ideal. Esto las mantiene
con una buena salud general y no las sobrefertiliza, si en algún momento quieres una
producción más rápida, abónala una o dos veces con una dosis completa de fertilizante.
Cada 2 a 4 semanas se corta un nuevo lote de clones aunque no los necesites
(regálaselos a un colega). Debes planteártelo como el mantenimiento de un césped,
mantener la misma forma y tamaño durante años. A causa de lo tanto que le cogemos
pueden quedarse un poco cortas de macronutrientes, por lo tanto aplicaremos un abono
foliar una vez al mes más o menos. Júzgalo por el aspecto de la planta, no por el
calendario.

Una de las cosas que todos los cultivadores deben aprender es a llevar una regular y
estrecha observación, para saber cuándo están saludables y no necesitan nada, hasta que
los primeros signos de deficiencia aparecen. Una de las deficiencias que podría mostrar
es la de magnesio, aún cuando hayamos usado cal dolomita para el sustrato, esto se
soluciona fácilmente con un riego de 10 grs de sulfato magnésico hidratado (10% Mg,
16% MgO, 13% S) por litro de agua (Se conoce como "Sales Epsom", lo encontrarás en
droguerías) más un abono foliar.

Necesitarás realizar una poda de raíces una o dos veces al año. Esto depende de con
cuánta intensidad sea abonada y de la calidad del agua de riego utilizada. A pesar de que
es habitualmente mencionado, es prácticamente imposible eliminar mediante enjuague
la sal acumulada en la bola de raíces. Sí se podría hacer con una temporal
sobrefertilización ¡Pero con la acumulación gradual de sales y carbonatos no! Si el agua
que utilizas lleva muchos minerales (sales y/o cal) disueltos te recomiendo un pequeño
filtro de ósmosis inversa para limpiar el agua de riego, tanto para las madres como para
las plantas en producción.

- Cómo podar las raices

Mantenimiento de una planta bonsai en un balcón o terraza (esto lo digo yo, no


Overgrow).

Todo lo anterior está enfocado al cultivo en interior, sin embargo es muy frecuente el
caso de los que plantan en un balcón o terraza y no quieren o no pueden realizar un
cultivo de interior (demasiados costos, falta de medios, etc ...). Si este es tu caso
(también lo es el mio) no debes preocuparte porque no es necesario que recurras al
cultivo de interior para mantener un bonsai.

El único requisito es el de engañar a la planta con iluminación artificial para completar


un mínimo de seguridad de 16 horas de luz por día (mejor 18) y mantener con ello el
estado vegetativo, no hace falta que te compres una SON T AGRO ni nada por el estilo,
basta que, cuando anochezca, las metas en casa y les des lo que les falta de horas de luz
con una bombilla normal (en invierno pueden necesitar hasta 7 horas suplementarias de
luz artificial). Repito que el objetivo es mantener el estado vegetativo, no que se
desarrollen, ya lo harán en primavera con la luz natural.

He construido una tabla en la que se indican las horas de salida y puesta del sol, horas
de luz al día y horas de luz artificial necesarias para completar un ciclo 16/8, pincha
aquí para verla. No obstante, esta tabla sólo es válida para la península ibérica, si no es
tu caso, puedes bajarte el programa DIANOCHE, que te dará los mismos datos para
cualquier lugar del mundo.

Yo uso una fluorescente compacta de bajo consumo de 20W, equivalente a 100W de


una normal. Esas que son blancas y parecidas a una bombilla (aquí tienes un ejemplo de
una bombilla de Philips), las tienes en cualquier hiper, es recomendable que uses una
pantalla cónica reflectante (la de una lámpara barata), aunque tampoco es
imprescindible. Este tipo de bombillas consumen poco y dan 1200 Lúmenes, suficiente
para dar el pego a varios bonsais. Eso sí, colócalos lo más cerca que puedas.

Otra cosa, no te preocupes por el gasto, en el peor de los casos, necesitando 7 horas de
luz, para una bombilla de 20W tan solo supone un gasto de aproximadamente 0,3
Pts/hora, es decir, unas 60 Pts al mes.

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