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Publicación católica mensual del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla. Fundada el 8 de agosto de 1960.

(Miembro de la UCLAP-CUBA). Santuario No. 11, Regla. ARQUIDIÓCESIS DE SAN CRISTÓBAL DE LA HABANA
Párroco: Pbro. Mariano Arroyo Merino. Teléfono 797 6228

Regla, 8 de septiembre de 2008 No. 576

REGLA, UNA CIUDAD MAGICA


(Miguel Sabater)
(A la memoria de Mons. Ángel Pérez Varela, mi párroco y amigo)

Así calificó a Regla el notable novelista Alejo Carpentier en una de sus crónicas de La Habana. Y le
asistía razón.
La magia de Regla radica en sus tradiciones socio religiosas que deben su origen a la fundación y
desarrollo del culto de su Virgen Titular: Nuestra Señora de Regla, esa imagen morena que preside el
Santuario hace más de 300 años, cuya devoción se manifiesta especialmente cada 8 de septiembre, día en
el que la Iglesia Universal celebra la Natividad de Nuestra Señora, que en Cuba también coincide con los
festejos de Nuestra Patrona Nacional: Nuestra Señora de la Caridad del Cobre.
El culto surge por iniciativa de un hombre conocido por el Hermano Manuel Antonio, el Peregrino, de
quien se dice que era peruano y, al parecer, devoto de esta advocación mariana. Después de hacer algunas
diligencias con la intención de crear la ermita, consiguió que el 3 de marzo de 1687 el dueño de aquellas
tierras inmediatas al puerto, el notable vecino Pedro Recio de Oquendo, le concediera de su puño y letra la
licencia para la fabricación, la cual debió emprenderse en algún momento del año 1688, pues –según las
Actas del Cabildo Habanero- durante los primeros meses de este último año todavía el beato Manuel Antonio
no había resuelto los materiales para erigirla.
La primera ermita fue un bohío con una imagen de tela de la Virgen morena, pero no perduró. Cuatro años
después, en octubre de 1692, la destruyó un huracán.
La historia pudo terminar aquí, pero Juan Martín de Conyedo volvió a erigir la ermita, entonces más sólida
y grande, y mandó a traer la imagen actual cuya original se conserva en el Convento franciscano de Chipiona
en Cádiz. Quien la trajo fue el sargento mayor Pedro de Aranda y Avellaneda. De modo que en 1694 ya
estaba construida la nueva iglesia y probablemente también ya estuviera la imagen de la Virgen en el altar
mayor.
A partir de entonces la devoción a la Virgen fue creciendo mientras surgía una comarca poblada por gente
humilde dedicada a la pesca y a la agricultura. Eran los primeros tiempos de Regla, cuya iglesia era cada vez
más visitada por vecinos que vivían en la ciudad de San Cristóbal de la Habana, entre ellos personas muy
notables devotas de la Virgen. Además de ellos y en mayor número, acudían a la ermita los marineros y
viajeros que iban y venían de la Península o América a La Isla para darle gracias por sus venturosos viajes,
así como también numerosos morenos y morenas que ya empezaban a identificar a esta advocación con su
ancestral deidad africana Yemayá. Estos últimos, de acuerdo con testimonios de la época, acostumbraban a
estacionarse alrededor de la ermita para vender bebidas y víveres, pues eran muchos y de distantes sitios los
peregrinos que acudían para venerarla. Suponemos que era una gran feria que comenzaba la víspera del día
7 de septiembre porque el 8 se celebraba el día de Nuestra Señora de Regla, según se registra en las Actas
del Cabildo cada vez que se concedía la licencia para que se realizaran estos eventos que iban adquiriendo
una connotación religiosa y cultural más sólidamente arraigada.
El 26 de diciembre de 1714 el Ayuntamiento de La Habana declaró a la Virgen de Regla Patrona de la
Bahía y Puerto de La Habana que ya figuraba como el más importante de América, a cuya ceremonia asistió
el Capitán General, el Obispo de la Isla y otras autoridades notables. En el acta de petición que se conserva
en el archivo histórico del Museo de la Ciudad, se da testimonio de la gran devoción de que gozaba esta
advocación mariana “abogada especial de los navegantes y general socorro de esta ciudad para todas
necesidades y enfermedades como lo publican los gratos servicios de memorias milagrosas que en
esta ermita se ven expuestas…”
En 1805, por decisión del Obispo Espada, la Iglesia fue erigida
parroquia. Seis años después se reconstruyó y adquirió su forma
actual en 1818.
Durante el siglo XIX las fiestas de la Virgen de Regla cada 8 de
septiembre fueron muy notables hasta alcanzar el siglo siguiente. Pero
al mismo tiempo que se incrementaba el arraigo
del culto de Nuestra Señora de Regla, también se fomentaba el culto pagano de Yemayá que desde tiempos
remotos se había identificado por una parte de la población.
Así surgen los antiguos cabildos de Pepa Herrera y Susana Cantero desde la segunda década del siglo
XX, que después de la celebración cristiana del día 8 de septiembre se manifestaban por las calles de Regla
congregando una gran cantidad de fieles tras las imágenes católicas de Nuestra Señora de la Caridad del
Cobre, Nuestra Señora de Regla, Nuestra Señora de La Merced y Santa Bárbara que ostentaban ambos
cabildos. Estos festejos tenían un carácter religioso tan popular que distinguieron a Regla como una de las
poblaciones más notables de tradiciones, a la cual acudían personas de todas partes del país.
Uno de los detalles más emotivos y memorables de las festividades de la Virgen morena fueron las
procesiones marítimas que desde 1939 se realizaron con la imagen colocada en una patana a través del
litoral de la bahía habanera, con las autoridades religiosas y civiles del pueblo y la ciudad.
Pero nada de ello, a pesar de su notoriedad, fue más significativo que la Coronación canónica de Nuestra
Señora de Regla, cuyas Preces Petitorias al Vaticano corrieron a cargo de Monseñor Ángel Pérez Varela,
quien había sido nombrado párroco de Regla en 1952 (toma posesión el 4 de febrero) y casi de inmediato se
dio a la tarea de estudiar la trayectoria del culto y las peculiaridades de su devoción. El 3 de septiembre de
aquel año, el Papa Pío XII confirmó la petición, y la Virgen fue coronada el 24 de febrero de 1956.
Durante los años en que Mons. Ángel Pérez Varela se desempeñó como párroco del Santuario el culto
continuó con notable brío, a pesar de las difíciles circunstancias por las que la Iglesia cubana tuvo que bregar
durante los primeros años de la década del 60, cuando fueron suspendidas las procesiones y tradicionales
fiestas católicas. También Mons. Varela supo conservar los elementos auténticos del culto mariano a pesar
de la compleja devoción popular que especialmente en La Habana se le tributa a la Virgen de Regla, que por
razones históricas y culturales fue y sigue siendo identificada con Yemayá, por una parte de nuestra
población poco formada en la religión católica. Al antiguo párroco P. Angel Pérez Varela debemos, además,
una breve pero muy interesante historia del culto de la Virgen de Regla y el hecho –por su celo y afán- de que
este, nuestro Santuario, fuera declarado en 1965 Monumento Nacional.
Más de 300 años han pasado desde que el Hermano Manuel Antonio fundara el culto de la Virgen de
Regla en las márgenes de este sitio del puerto, donde otros párrocos y laicos notables - cuyos nombres por
razones de espacio no es posible mencionar- supieron conservar lo auténtico de la devoción mariana que
representa la Virgen de Regla, de memorable origen, pues la tuvo en su oratorio el Doctor de la Iglesia san
Agustín (354-430), el sabio y valiente Obispo de la africana ciudad de Hipona, a través de cuya devoción
logró cristianizar a gran parte de la población pagana de aquella región.
Durante ese largo tiempo en que se incrementó y desarrolló el culto de Nuestra Señora de Regla también
fue creciendo un pueblo notable: Regla, uno de cuyos más grandes orgullos ha sido siempre su Virgen
Titular. A sus pies hemos conocido todas las emociones posibles, pues le hemos implorado y dado gracias
por su efectiva intercesión ante Dios.
Más allá de la influencia con que los factores humanos pudieron modificar las tradiciones auténticas del
culto de la Virgen de Regla, que aun no se han logrado recuperar plenamente, lo cierto es que Ella sigue
aquí, en su trono de gloria que la piedad cristiana le ha levantado a la orilla de la Bahía de La Habana y fiel a
nosotros: su pueblo y sus fieles, entre los cuales, con mucho orgullo y gratitud me cuento yo.

EFEMÉRIDES MÁS SOBRESALIENTE DEL SANTUARIO DE REGLA


• 3 de marzo de 1687 Cesión de las tierras para el Santuario, levantándose de inmediato.
• Construcción de la segunda edificación.
• 26 de diciembre de 1714 La Virgen es declarada Patrona y Gobernadora de la Bahía de La
Habana.
• 1 de octubre de 1805 Es erigida en Parroquia por el Obispo Espada, empezando las obras de la
edificación actual.
• 24 de febrero de 1956 Coronación Canónica de la Imagen de Nuestra Señora de Regla en la Iglesia
Catedral de La Habana.
• 11 de agosto de 1965 Es declarado Monumento Nacional por el gobierno de la República
.
Oración
Oh Dios, dador de todos los bienes,
que esclareces este lugar consagrado a tu Madre,
haz que cuantos la veneramos
con el título de Santa María de Regla
sintamos su protección
y guiados por su luz y por su vida,
regla y norma de la nuestra,
lleguemos seguros al Puerto de Salvación,
por Jesucristo, Señor Nuestro. Amén.
Origen de la Advocación de
la Virgen de Regla
La tradición atribuye a San Agustín, obispo de Hipona (norte de África), la existencia
de una imagen de la Virgen debido a una revelación que tuvo en sueños. Dicha
imagen, que se dice la creó morena como la tez de los habitantes de Hipona, no se
sabe cómo fue llamada por él. Se dice que San Agustín la colocó en un oratorio y que
redactó sus Reglas monásticas ante ella.
Al ocurrir el ataque de los vándalos a Hipona en julio del año 430 d. C., la imagen de la
Virgen creada por San Agustín fue sacada de aquella región por discípulos suyos,
quienes atravesaron el Mediterráneo y llegaron a un punto, no precisado, del sur de España. Se ha dicho que
la imagen fue conducida a un monasterio de Andalucía donde se seguían las Reglas de San Agustín, y que
allí permaneció hasta la invasión de los moros, en que fue ocultada para preservarla de la profanación de los
musulmanes. Cuenta la leyenda que:
“Después de ser conquistada Sevilla por el Santo Rey Fernando III que se apoderó de todas las
poblaciones de la margen del Guadalquivir, entre ellas Chipiona, un venerable canónigo de la Catedral
de León que acompañaba al santo Rey, tuvo revelación de que a poca distancia de la villa de
Chipiona se hallaba bajo un césped la imagen de la virgen... que había sido venerada no sólo en
Andalucía, sino en África. En efecto la imagen fue encontrada y se le construyó un templo donde
volvió a recibir la adoración de primitivos siglos. Los religiosos de la Orden de San Agustín fueron los
encargados de sostener el culto, porque los canónigos de León no podían dejar la residencia de su
catedral".
Desde principios del siglo XIV (1330), en el Santuario de Nuestra Señora de Regla en Chipiona, España,
es muy venerada esta imagen de la Virgen; así lo testimonian sus numerosos exvotos. Se refiere que Las
Casas de Arcos y Medina Sidonia profesaban una singular veneración a Nuestra Señora de Regla. También
visitó esta iglesia Don Juan de Austria, vencedor de Lepanto, e Isabel Segunda.