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Derecho a la seguridad social

Carol B. Arriaga

Sumario
Introducción I. Marco jurídico nacional II. Tratados internacionales III. Análisis del trabajo legislativo 1.
Iniciativas presentadas en la LVII Legislatura 2. Iniciativas presentadas en la LVIII Legislatura 3. Iniciativas
presentadas en la LIX Legislatura

Introducción
La Declaración Universal de los Derechos Humanos1 señala en su artículo 22 que “toda
persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener,
mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la
organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos,
sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.”
La seguridad social es el conjunto de instituciones, medidas, derechos, obligaciones
y transferencias que tienen por objeto, garantizar el acceso a la salud, a los servicios
sociales y proporcionar ingresos seguros en caso de sobrevenir algún riesgo importante para
la vida (inter alia invalidez, edad avanzada o desempleo), y prevenir o aliviar la pobreza
(OIT, 2005, p. 1). No obstante, sus modalidades varían en cada región.
En México, existen mecanismos públicos para facilitar el acceso a servicios médicos
como el Seguro Popular o el IMSS-Oportunidades, ambos diseñados para dotar de estos
servicios a la población no asegurada; también hay seguros médicos privados y farmacias
de genéricos y similares con asistencia médica de bajo costo. O bien, hay disposiciones de
asistencia social que tienen por objeto modificar y mejorar las circunstancias de carácter
social que impidan el desarrollo integral del individuo, y la protección física, mental y
social de las personas en estado de necesidad, indefensión, desventaja física y/o mental.2
Pero sólo constituyen medidas aisladas de atención y/o asistencia médica, que están
muy lejos de conformar un verdadero sistema de seguridad social.
Las principales instituciones encargadas de brindar los servicios de seguridad social
a los trabajadores y trabajadoras son: el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el
caso del sector privado y el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores
del Estado (ISSSTE) en el caso del sector público.
Aunque existen otras instancias que proporcionalmente parecen más eficaces, toda
vez que sus afiliados y afiliadas recurren en menor medida a servicios médicos privados,
como las previstas para los trabajadores y trabajadoras de Petróleos Mexicanos, la
Secretaría de la Defensa Nacional y la Secretaría de Marina.3
Todos estos sistemas de seguridad, además de contemplar diversos seguros médicos
y de maternidad, también incluyen seguros por riesgos de trabajo, invalidez, de vida, retiro
y cesantía, y otras prestaciones sociales como guardería, créditos para adquisición de
vivienda y servicios funerarios, entre otras.

1
Esta declaración fue adoptada y proclamada mediante la Resolución de la Asamblea General de las Naciones
Unidas 217 A (III) del 10 de diciembre de 1948.
2
Artículo 3 de la Ley de Asistencia Social.
3
INEGI, Mujeres y hombres en 2007, México, 2007, p. 367.
Empero, los sistemas de seguridad social en el mundo occidental, fueron diseñados
partiendo del monopolio socio-económico masculino. Este prototipo es conocido en el
campo de la economía como el male-breadwinner model y está formulado para restringir el
trabajo femenino a ámbitos domésticos, que si bien es esencial para la reproducción social,
no es remunerado y mantiene a las mujeres en una posición de debilidad frente a los
hombres, en razón de su dependencia económica (Cfr. Villagómez, 2005, pp. 209-210).
Nuestra legislación en materia de seguridad social considera a la mujer a través de
un vínculo jurídico con un trabajador varón ya sea como esposa, concubina o viuda
(Luckhaus, 2000, pp. 175 y ss.). De hecho, hasta hace poco tiempo el IMSS y el ISSSTE
impedían a las mujeres registrar a sus beneficiarios, cónyuges o concubinarios.
Asimismo, tanto el IMSS como el ISSSTE establecen la exclusividad de los servicios
de guarderías para madres trabajadoras, y por excepción, a los padres viudos, divorciados o
que detenten la custodia del hijo o hijas por resolución judicial. Estas disposiciones afectan
el desarrollo personal de la mujer, al confinarla al ámbito doméstico, dificultan su inserción
o reinserción laboral después de la maternidad y fortalecen la idea estereotipada de que la
única y/o principal responsable del cuidado del hijo o hija es la madre.
Por otro lado, en materia de pensiones es urgente considerar factores como la
esperanza de vida, la interrupción de la vida laboral remunerada en virtud de la maternidad
y el cuidado de la familia, y la discriminación salarial en razón de género. Pues estos
agentes originan que las pensiones por jubilación de las trabajadoras, sean menores en
relación con las que corresponden a los hombres (Cfr., Mendizábal, 2007, pp. 116-117).

Datos del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI), revelan


que:
• En el año 2005, la esperanza de vida al nacer en el país fue de 75.4 años; el
promedio de vida para las mujeres fue de 77.9 años y de 73 años para los varones.4
• Durante 2004 hubo 1 721 036 pensionados, frente a 1 276 145 pensionadas, y el
porcentaje de ellas disminuyó considerablemente a partir de los 60 años.5
• En 2003, en el sector no estructurado, el ingreso mediano por hora de las mujeres
fue 46% menor que el de los hombres y esta brecha ha ido aumentando en los
últimos años. En este mismo año, mientras los hombres ganaban $1,17.8 pesos por
día, las mujeres ganaban 60.7.6

Por otra parte, fenómenos sociales como el desempleo, subempleo, empleo informal,
trabajos no asalariados, trabajos no remunerados en ámbitos privados, como el cuidado de
la familia; afectan con especial incidencia a las mujeres y las excluyen de la seguridad
social, ocasionándoles desprotección como trabajadoras, empobrecimiento y dependencia a
las instituciones de asistencia social o beneficencia pública (Cfr. Mendizábal, 2007, p. 116).

http://www.inegi.gob.mx/inegi/contenidos/espanol/prensa/Contenidos/capsulas/2005/sociodemograficas/esperanz
a.asp?c=1582 consultada el 6 de junio de 2007.
5
http://www.inegi.gob.mx/est/contenidos/espanol/rutinas/ept.asp?t=msoc08&c=7942 consultada el 6 de junio de
2007.
6
http://www.diputados.gob.mx/cesop/doctos/Economia%20informal.pdf, pp. 41 y ss., consultada el 6 de junio de
2007.
Por estas razones, es menester actuar contra las condiciones sexuales y de género
que padece nuestro país y que condicionan el funcionamiento de los regimenes de
seguridad social.

I. Marco jurídico nacional


El artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, aborda de
manera extensa el tema del trabajo, y ubica dos apartados, la base A que se refiere a
trabajadores del sector privado y la B a trabajadores del Estado.
En relación a la seguridad social del sector privado estipula que las trabajadoras
embarazadas no realizarán trabajos que exijan un esfuerzo considerable y signifiquen un
peligro para su salud en relación con la gestación, asimismo, gozarán forzosamente de seis
semanas de descanso anteriores a la fecha aproximada de parto, y seis semanas posteriores
al mismo. Durante la lactancia también tendrán dos descansos extraordinarios de media
hora cada día.
Toda empresa estará obligada, de conformidad con las leyes reglamentarias,
particularmente de la Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los
Trabajadores, a proporcionar a sus empleados habitaciones cómodas e higiénicas. Esta
obligación se ejecutará a través de aportaciones patronales a favor de los trabajadores en el
fondo nacional de vivienda, con el objeto de crear un sistema de financiamiento.
Así, la Ley del Seguro Social, comprende los seguros de invalidez, vejez, vida,
cesación involuntaria del trabajo, enfermedades y accidentes, servicios de guardería, y
cualquier otro encaminado a la protección y bienestar de los trabajadores, campesinos, no
asalariados y otros sectores sociales y sus familiares.
En cuanto a los empleados del Estado, la nueva ley reglamentaria es la Ley del
Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, publicada en el
Diario Oficial de la Federación (DOF) el 31 de marzo de 2007, que derogó la publicada el 1
de enero de 1984.
El apartado B del artículo 123 constitucional establece que la seguridad social
cubrirá los accidentes y enfermedades profesionales, las enfermedades no profesionales, la
maternidad, la jubilación, la invalidez, vejez y muerte. También señala que en caso de
accidente o enfermedad, se conservará el derecho del trabajo por el tiempo que determine la
ley.
En el caso de la maternidad determina que las mujeres no realizarán trabajos que
exijan un esfuerzo considerable y signifiquen un peligro para su salud en relación con la
gestación; gozarán forzosamente de un mes de descanso antes de la fecha aproximada para
el parto y de dos después del mismo, periodo en el cual percibirán su salario íntegro y
conservarán su empleo y los derechos que hubieran adquirido por la relación de trabajo. En
cuanto a la lactancia, la Constitución Política prevé dos descansos extraordinarios por día,
de media hora cada uno. Además, de asistencia médica y obstétrica, medicinas, ayudas para
lactancia y servicio de guarderías infantiles.
Señala que los familiares de los trabajadores tendrán derecho a asistencia médica y
medicinas, en los casos y en la proporción que determine la ley.
Especifica el establecimiento de centros vacacionales y de recuperación, y tiendas
económicas para los trabajadores y sus familiares.
También proporcionará habitaciones baratas, tanto en arrendamiento como en venta,
además del fondo nacional para la vivienda que establezca el Estado, el cual operará a
través de financiamientos.
Se prevén medidas de seguridad social para los militares, marinos, personal del
servicio exterior, agentes del Ministerio Público y miembros de instituciones policiales.
Sobre este punto, conviene hacer referencia a la Ley del Instituto de Seguridad Social para
las Fuerzas Armadas que regula las medidas de seguridad social otorgadas a los miembros
del Ejército, de la Fuerza Aérea y de la Armada de México.
Ahora bien, en virtud de la vulnerabilidad de ciertos grupos, y la urgencia de otorgar
servicios específicos, la Ley de Asistencia Social también constituye un importante medio
para la salvaguarda de los servicios básicos de salud; la Ley de los Institutos Nacionales de
Salud señala que estos institutos prestarán atención médica de manera preferente a quienes
no se encuentren adscritos a algún régimen de seguridad social.

II. Tratados internacionales


Los tratados internacionales que se refieren a la seguridad social de las mujeres son los
siguientes:
El Protocolo adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en
materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, también conocido como
“Protocolo de San Salvador”,7 que en su artículo 9 dispone que toda persona tiene derecho
a la seguridad social que la proteja contra las consecuencias de la vejez y la incapacidad
física o mental para obtener por medios propios una vida digna y decorosa. También señala
que en caso de muerte, las prestaciones de seguridad social serán aplicadas a sus
dependientes.
Dispone que el derecho a la seguridad social de las personas trabajadoras cubrirá al
menos la atención médica y el subsidio o jubilación en casos de accidentes de trabajo,
enfermedad profesional y en el caso de mujeres, la licencia por maternidad antes y después
del parto.
En los artículos 9 y 10 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y
Culturales8 los Estados Partes reconocieron “el derecho de toda persona a la seguridad
social incluso al seguro social”, y conceder especial protección a las madres durante un
tiempo razonable antes y después del parto, en el cual tendrá licencia con remuneración o
con prestaciones adecuadas de seguridad social.
Finalmente, la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de
Discriminación contra las Mujeres (CEDAW) señala en su artículo 11 que los Estados Partes
deberán adoptar las medidas necesarias para eliminar la discriminación contra la mujer en
el empleo y asegurar condiciones laborales de igualdad con los hombres, especialmente, el
derecho a la seguridad social y en particular, en los casos de jubilación, desempleo,
enfermedad, vejez u otra incapacidad, vacaciones pagadas, protección a la salud,
condiciones de trabajo e incluso en la salvaguarda de la función reproductora.
Ahora bien, el Comité de Expertas para Eliminar la Discriminación contra la Mujer
(COCEDAW) en su recomendaciones al gobierno de México (2006), reiteró su preocupación
sobre la situación de los derechos laborales de las mujeres en la industria maquiladora, en
particular la falta de acceso a la seguridad social, e instó a adecuar plenamente su
legislación laboral al artículo 11 de la Convención y a potenciar la labor de la Dirección

7
Adoptado en San Salvador, El Salvador, el 17 de noviembre de 1988, y aprobada en el decimoctavo periodo
ordinario de sesiones de la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos.
8
Adoptado y abierto a la firma, ratificación y adhesión por la Asamblea General de las Naciones Unidas,
mediante la Resolución 2200 A (XXI), de 16 de diciembre de 1966. Entro en vigor el 3 de enero de 1976.
General de Inspección Federal del Trabajo con el objeto de dar un seguimiento eficaz a las
condiciones de trabajo de las mujeres, y a castiguar a quienes violen sus derechos en las
industrias maquiladoras.
Por otra parte, en el marco de la Organización Internacional del Trabajo (OIT),
México ha ratificado el Convenio número 102 (1952) sobre la seguridad social, el cual
determina normas mínimas en esta materia, así como el Convenio número 157 (1982) sobre
la conservación de los derechos en materia de seguridad social.

III. Análisis del trabajo legislativo

Cuadro 1. Número de iniciativas presentadas en materia de derecho a la seguridad social


Legislatura Número de iniciativas Número de iniciativas
pendientes aprobadas
LVII 0 2
LVIII 3 0
LIX 1 0
Fuente: Elaboración propia con base en Gaceta Parlamentaria, Cámara de Diputados, consultada en www.camaradediputados.gob.mx

1. Iniciativas presentadas en la LVII Legislatura

Ley del Seguro Social


Publicada: DOF 21-12-1995

Última reforma: DOF 11-09-2006

Objetivo: establece los criterios de organización y


administración del Instituto Mexicano del Seguro
Social para garantizar el derecho a la salud, la
asistencia médica, la protección de los medios de
subsistencia y los servicios sociales necesarios
para el bienestar individual y colectivo, así como
el otorgamiento de la pensión que, en su caso y
previo cumplimiento de los requisitos legales,
será garantizada por el Estado.

a) En 1998, la diputada perredista María del Socorro Aubry Orozco, presentó una
iniciativa para reformar el artículo 131 de la Ley del Seguro Social (LSS), con el
objeto de incrementar de 90 a 100% la pensión por viudez, determinada en los
mismos términos que la pensión por invalidez.
Igualmente propone adicionar los artículos 11 y 12 transitorios; el primero deja
el derecho de opción al trabajador de sujetarse a lo dispuesto por la LSS de marzo de
1973, o bien, a la nueva ley de julio de 1997. En tanto, el 12, estipula que las
pensiones que se encuentren en curso, así como las prestaciones o pensiones de
aquellos sujetos que se encuentren en periodo de conservación de derechos y las
pensiones que se otorguen a los asegurados que opten por el esquema establecido
por la Ley de 1973, estarán a cargo del gobierno federal.
Las adiciones propuestas a ambos artículos están formuladas en el sentido
siguiente:
• Desde enero de 2000, la pensión por vejez o cesantía en edad avanzada no sería
menor a 1.5 veces del salario mínimo general vigente en el Distrito Federal.
• Las pensiones por riesgos de trabajo, vejez, cesantía en edad avanzada y viudez se
incrementarán anualmente conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor.
• La pensión por incapacidad permanente total será siempre superior a la que
corresponda por invalidez y comprenderá las asignaciones familiares y la ayuda
asistencial.
• La viuda gozará de 40% de la pensión que le hubiese correspondido al trabajador
por riesgo de trabajo, y el viudo o concubinario también gozarán de esa pensión
cuando hubiese dependido económicamente de la asegurada.

Esta iniciativa ya ha sido aprobada por la Cámara de Diputados. Sin duda, es


favorable para los trabajadores adscritos al Instituto Mexicano del Seguro Social, no
obstante, su carácter es reiterativo y no concreta mecanismos para su puesta en
marcha.

Aún cuando desde marzo de 2004, se ha popularizado la idea de que el sindicato es


el origen de todos los males del Instituto –IMSS–, en realidad la causas más notorias
de la crisis del IMSS, son el desempleo, la inflación, la política salarial y la esperanza
de vida (De Buen, 2006: 154 y ss.).

Ley del Instituto de Seguridad y Servicios


Sociales de los Trabajadores del Estado
Publicada: DOF 31-03-2007

Objetivo: regula la administración de los seguros,


prestaciones, servicios, el Fondo de la Vivienda,
el PENSIONISSSTE a través del Instituto de
Seguridad y Servicios Sociales de los
Trabajadores del Estado.

b) El diputado de la bancada priísta José Luis Sánchez Campos presentó en


noviembre de 1999 una iniciativa para reformar la fracción V del artículo 24 y la III
del 75, ambos de la antigua Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de
los Trabajadores del Estado. Sin embargo, la fracción V del artículo 24 fue derogada
mediante decreto publicado en el DOF el 12 de mayo de 2005.
El artículo 75 fracción III de esta ley, señala que las pensiones por fallecimiento
de la trabajadora únicamente se otorgarán al esposo o concubino mayor de 55 años,
o que esté incapacitado para trabajar y dependa económicamente de la trabajadora
y/o pensionada asegurada. Y la reforma propuesta tiene por objeto otorgar al esposo
la pensión por viudez.
Esta iniciativa que ya fue aprobada por la Cámara de Diputados, tiene su
precedente inmediato en la propuesta por la diputada de Acción Nacional, Martínez
Macías, en 2002, que además hacía referencia al derecho a la pensión por viudez del
concubino y no sólo del esposo.
La nueva ley publicada en el DOF el 31 de marzo de 2007, contempló ambas
propuestas, en el sentido de que tanto los viudos como los concubinos, son
acreedores a la pensión por viudez en caso de muerte de la mujer trabajadora.

2. Iniciativas presentadas en la LVIII Legislatura

a) En marzo de 2002, la diputada del Partido Acción Nacional Patricia Martínez


Macías, presentó una iniciativa para adicionar los artículos 84 y 130 de la Ley del
Seguro Social, así como las fracciones III y IV del artículo 759 de la Ley del Instituto
de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.
En cuanto a las propuestas sobre la Ley del Seguro Social, la iniciativa tiene por
objeto otorgar el seguro de enfermedades y la pensión de viudez al esposo o
concubino de la trabajadora asegurada o pensionada por invalidez, sin el requisito –
previsto por el texto actual– de dependencia económica.
Por lo que respecta a la Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de
los Trabajadores del Estado, la iniciativa pretende otorgar el beneficio de pensión
por muerte de la trabajadora, al esposo o concubinario supérstite.
Actualmente, en la Ley del Seguro Social estos beneficios están reservados para
el esposo mayor de 55 años, o que esté incapacitado para trabajar y hubiere
dependido económicamente de la trabajadora y/o pensionada asegurada. Sin
embargo, estas reformas ya fueron incluidas en la nueva Ley del Instituto de
Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado.

b) El diputado perredista Cuauhtémoc Montero Esquivel presentó en noviembre de


2002 una iniciativa con el objeto de derogar el párrafo segundo del artículo 25,
reformar la fracción I, y derogar la fracción II del artículo 106 de la Ley del Seguro
Social, sobre el régimen financiero del seguro de enfermedades y maternidad.
El segundo párrafo del artículo 25 dispone cuáles son las aportaciones del
patrón, del trabajador y trabajadora y del Estado para cubrir las prestaciones en
especie de los seguros de enfermedades y maternidad, y los seguros de riesgos de
trabajo, cesantía en edad avanzada y vejez.
Esta iniciativa propone reformar también la fracción I del artículo 106, con el
objeto de que los seguros de enfermedades y maternidad se financien con una cuota
patronal de 9.8% y otra del trabajador de 3.5% sobre el salario base de cotización.
Actualmente esta fracción dispone que, por cada asegurado se pagará
mensualmente una cuota diaria patronal equivalente a 13.9% de un salario mínimo
general vigente para el Distrito Federal.
Asimismo, la fracción II del artículo 106, dispone que en el caso de los
trabajadores con un salario base mayor a tres salarios mínimos, además de la cuota
diaria patronal, pagarían una cuota patronal adicional.
Como se desprende de la exposición de motivos, esta iniciativa tiene como
finalidad incrementar las obligaciones patronales en beneficio del IMSS, en virtud de

9
En el encabezado también refiere al artículo 25. Sin embargo, en el cuerpo de la iniciativa no propone ninguna
reforma o adición al mismo, además de que este precepto es ajeno a la temática de la iniciativa, el cual determina
que familiares tendrán derecho a la atención médica.
la crisis financiera por la que atraviesa. Estas medidas son benéficas para
salvaguardar la seguridad social de los trabajadores y trabajadoras.

c) En abril de 2003, la diputada Hortensia Aragón Castillo de la bancada perredista,


presentó una iniciativa para reformar el artículo 95 de la Ley del Seguro Social. Esta
reforma tiene por objeto extender las prestaciones de asistencia obstétrica y ayuda
en especie a las hijas de los asegurados y/o pensionados menores de 16 años o a las
hijas de los asegurados que no puedan mantenerse por su propio trabajo, en virtud
de una enfermedad crónica, defecto físico o psíquico hasta los 25 años, siempre que
realicen estudios en planteles del sistema educativo nacional, y a las hijas mayores
de 16 años que disfruten de asignaciones familiares o menores de 16 años que gocen
de una pensión por orfandad.
Actualmente, estos beneficios son otorgados únicamente a las trabajadoras y a
las esposas o concubinas del asegurado o pensionado, y la reforma pretende
extender estos beneficios a las hijas de los derechohabientes del IMSS, con lo cual,
se contribuye a salvaguardar la salud reproductiva de las mujeres de ese grupo
poblacional.

3. Iniciativas presentadas en la LIX Legislatura

Ley General de Salud


Publicada: DOF 07-02-1984

Última reforma: DOF 18-01-2007

Objetivo: reglamentar el derecho a la protección a


la salud que tiene toda persona en los términos del
artículo 4 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, y establece las bases
y modalidades para el acceso a los servicios de
salud y la concurrencia de la federación y las
entidades federativas en materia de salubridad
general. Es aplicable en toda la República
Mexicana y sus disposiciones son de orden
público e interés social.

a) En abril de 2005, la diputada perredista, Martha Lucía Micher Camarena,


presentó una iniciativa para adicionar un artículo 61 BIS a la Ley General de Salud,
con el fin de facultar a la Secretaría de Salud para celebrar convenios con
instituciones públicas del Sistema Nacional de Salud y utilizar toda la capacidad
instalada de los servicios de salud, a fin de garantizar la atención médica universal a
los niños menores de seis años y a las mujeres que presenten complicaciones de
parto.
Asimismo, prevé la reglamentación a cargo de la Secretaría de Salud, sobre
mecanismos de acceso y referencia hospitalaria y la definición de los modelos de
coordinación, concertación, operación, registro y compensación financiera
interinstitucional, así como el establecimiento de un Fondo de Compensación
Financiera para llevarlo a cabo, el cual sería administrado por la Secretaría de
Salud.
Esta iniciativa es benéfica para la protección de las mujeres en caso de
complicaciones de parto. Además es notable la previsión de medios para su
materialización.

Referencias
OIT, Comité para el Empleo y la Política Social, Social Protection as a productive factor, Ginebra,
2005, consultado en
http://www3.ilo.org/public/english/standards/relm/gb/docs/gb294/pdf/esp-4.pdf el 7 de
junio de 2007.
DE BUEN LOZANO, Néstor, “La decadencia de la seguridad social”, en Patricia KURCZYN (coord.),
Evolución y tendencias recientes del derecho del trabajo y de la seguridad social en
América, IIJ-UNAM, México, 2006, pp. 147-159.
FULTZ, Elaine y STEINHILBER, “Reforma de la seguridad social e igualdad de la mujer en Europa
Central, Revista Internacional del Trabajo, OIT, vol. 123, núm. 3, Suiza, 2004, pp. 283-310.
LAMARCHE Lucie, “Le Pacte international relative aux droits économique, sociaux et culturels, les
femmes et le droit à la sécurité sociale: des considérations et des propositions pour un droit
‘universel’ à la sécurité sociale”, Revue Femmes et Droit, University of Toronto, vol. 14,
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LUCKHAUS, Linda, “Igualdad de trato, protección y seguridad de ingresos de las mujeres”, Revista
Internacional del Trabajo, OIT, vol. 119, núm. 2, Suiza, 2000, pp. 165-198.
MENDIZÁBAL, Gabriela, “¿Discrimina la seguridad social a las mujeres?”, Revista
Latinoamericana de Derecho Social, IIJ-UNAM, núm. 4, enero-junio, 2007, pp. 115-136.
VILLAGÓMEZ, Elizabeth, “La actividad laboral de las mujeres en España: retos económicos y
sociales del sistema impositivo y de seguridad social”, Gaceta Laboral, Universidad de
Zulia, vol. 11, núm. 2, mayo-agosto, 2005, Venezuela, pp. 208-229.

Legislación
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, última reforma publicada en Diario Oficial
de la Federación el 5 de febrero de 1997.
Ley del Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas, última reforma publicada en en
Diario Oficial de la Federación el 8 de mayo de 1997.
Ley del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado, última reforma
publicada en Diario Oficial de la Federación el 31 de marzo de 1997.
Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, última reforma
publicada en Diario Oficial de la Federación el 24 de abril de 1997.
Ley del Seguro Social, última reforma publicada en Diario Oficial de la Federación el 21 de
diciembre de 1997.
Ley General de Salud, última reforma publicada en Diario Oficial de la Federación el 7 de febrero
de 1997.

Tratados
CEDAW, Convención para la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer,
1979
ORGANIZACIÓN INTERNACIONAL DEL TRABAJO, Convenio número 102 sobre la seguridad social,
1952.
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS, Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales
y Culturales, 1966.
ORGANIZACIÓN DE ESTADOS AMERICANOS, Convención Americana sobre Derechos Humanos en
materia de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Protocolo Adicional o “Protocolo
de San Salvador, 1988.