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PIERRE HADOT ¢QUE ES LA FILOSOFIA ANTIGUA? FONDO DE CULTURA ECONOMICA MEXICO ad complementar, en clones bibl: aspectos de ladas en lis nets; a que permite sit respecte & otros. antigua, gral a los Fi Llegara el tiempo en que f cl Ta rricaratl y s de Jenofonte 1 que nos servireme en Ta senda que ex bio, y del wx ecedera de todos, Sdc An, veeurtiy a = que a la Biblia, vide Ho: due ala r mdis sim dle ple yma Niera: ntiguas fi la verdadera Idea del hecho en los tiempo Jo vas por fing empezar a vivir virtuo- te? —decia Platén a un anciano que Ie con- taba que cscuchaba lecciones acerca de la vir ad—. No se tr specular con: monte que hay que pensar asimismo de una bu czon la apl: ni, Tere hiny BE i dural que vive de una manera conforme i c ensetia. Kant lernes. te < nau oes ln que engendra al pensamicnte. Momo come qpaiex ducen, signt jams be Warr nembre. bs mas cue ama yp ia, —eQud2, ene vi undamente il. sii paciones, a A A SSS en ee PROLOGO Reflexionamos muy pocas veces en lo que es en si la fila- soffa.’ En realidad, es extremadamente dificil definirla. A los estudiantes de [ilosalia se les hacen conocer sobre todo fas filosolias. El programa de la oposici6n para aceeder a la docencia les propone con regularidad, por ejemplo, a Platén, Avistételes, Epicuro, los estoicas, Plotine y, después de las tinieblas” de Ja Edad Meclia, muy a menude ignoradas en los programas oficiales, Descartes, Malebranche, Spinoza, Leib- niz, Kant, Hegel, Fichte, Schelling, Bergson y algunos con- temporancos. Para el examen, habra que redactar una diser- laciGn que muesire que se conocen bicn los problemas planteados por las teorfas de tal o cual autor. Otra clisertacidn dard testimonio de la capacidad que sé tenga de reflexionar sebre un problema calificacde de “filosifico", porque en ge- neral fue tratade per les filésofns antiguos o conlemporii- neos. En sf, no hay nada que censurar. En electa, par lo viste, adlo estudiando a las lilosefius s¢ puede tener una idea de la filosolia. Sin embargo, la historia de la “filosolia” no se com- funce con la historia de las Filosofias, si por “filosoffas" com- prendemas los discurses tedricos y los sistemas de los Fildso- fos, Al lade de esta historia, hay lugar en realidad para un estudio de los comportamieritos y de la vida filoséfiens. La presente obra desearia precisamente intentar describir los rasgos generales y comunes del fenémenc histérico y es- pirilual representado por la filosofia antigua. El lector me dita: ¢por qué limitarse a la filosofia antigua, tan lejana de nos- slemos la obra de G. Deleuze y F, Gua Paris, 1991, que dista mucha en su intenci yellibrito de A. Philonenko, Quirstce gue ie philosaplie? Ka 199], que, de manera muy interesante, plantea a prope Fichte y de Kant el problema de la esencia de la flesefia ncombraresias ec. la i der Phifasophie, t. 7 (P- 1989, col. 572.927, vide estudios sobre ide ba filosotta desde esiris din. 12 PROLOGO nte toda, es un campo en el que espero haber adquirid ipelen- En segundo lugar, como lo decia Ar jas desar io cier teles, ollars que ¥ cimienta, 31 rlas desde sur cs porque los eriegos inventa a, que quiere decir "amor a de la philosephia gricga se wansmitid a la Edad Media, luego a los ‘obrar cl fenémenc *h Lormande conciencia del hecho de que Ja lilosolia leno histGrico que se inicié en el tiempo y evolu. stros ella Tiempos Modernos. Se trata, pues, de en su orig sn de mostrar en ami libro Ix profunda diferencia que existe entre la repr acién que los antiguos ac hacian de la pli ty la que habitualmente nos hace- mos en nuestros dias de la filesaFt: Ja inmagers que de ella se cla a los estuciz dades dela enschanza universitaria. Tienen a impresién de que todos los filésolos a los que estudian se afanaron por turnes para in- ventar, cada una de wi manera or racta, destinada a cxplicar, de una manera, ¢] universe a, por lo menes, si de Cileso- elaborar un rues adel lenguaje. De estas tcorias que pod de "Filosofia general” se de: i 8 de Ja moral que e vel hombre y pa mer An sister amos llamar casi Lodos los sistemas, doc- ert la sociedad, de los pri ia hacer ci ele 2 iente, E] prable- sta eleccion de vida sera efectiva es de Neo cal eri made sacan k conse. gen istema e vida, a ma de s AT Cierta mane : CONUpAL secundario ¥ 1 perspectiva del losatico, fies errér 2 apli snlemente, no se trata ipacidad de los ilésofos antigues ca sobre los problerr 0 du la légica o de la PROLO 13 Hisica. Mas esta actividad tedrica debe ser situada en una pers- pectiva diferente de la que corresponde a la representacién comin que tenemos de la filosofia, Ante toda, por la menas desde Sécrates, la apcién por un mado de vida no se localiza al final del proceso de la actividad filosa! como wna especie de apéndice accesorio, sine por el) contraric origen, en una compleja interaccién entre la reaceién critica a otras actitudes existenciales, la visidn global de cierta ma- nera de vivir y de ver el mundo, y la decisién voluntaria misma; y esta opeién determina, pues, hasta clerto punto la doctrina inisma y el mele: de ensefanza de esta doctrina, El discursa fi una eleccién de vida ¥en sa, En segundo lugar, esta decision y esta eleccién jamas se hacen en la soledad: nunca hay ni lilosoffa ni fildsolos fuera de un grupo, de una comunidad, en una palabra, de una “escucla" filoséfica y, pre- cisamente, esla dblima corresponde entonces ante todo a la nde cierta manera de vivir, a cierta cleccién de vida, a cierta opcién existencial, que exige del individue un cambie lolal de vida, una conversion de Lodo el ser y, por dltime, cierto deseo de ser y de vivir de cierto modo. Esta opcién existencial implica a su vez una visién del mundo, y Ia tarea del discursa flosélico sera revelar y justificar racionalmente lanle esta opcion eaistencial come esla representacién del mundo. El iliscurso filosdfieo tedvico nace, pues, de esta inicial apeién existencial y conduce de nuevo a ella en la medida en que. por su fucraa légica y persuasiva, por la accidin que pretence ejer- cer sobre el interlocutor, incita a maestros y disc{pulos a vivir realmente de conformidad con su eleccién inicial, o bien es de alguna manera la aplicacidn de un cierto ideal el Quiero decir, pues, que el discurse filoséfico debe ser com- prendide en la perspectiva del modo de vida del que es al mis- riempomiedio ¥ expresion y, en consecuencia, que la fi- 8s ef efecto, ante todo, una manera de vivir, pero que se vincula estrechamente con el discurso filosatico. Lino de las temas fundamentales de este libro sera la distance! alaf de | ejercicio preparaiorio para la segunda, No se Tralat fa de oponet per una parte la flosofia como discurso filoséfico teérico ¥ vida. BSC 14 PROLOGG por la otra la sabiduria como modo de vida silenciose, que se practic: partir del momento en que el discurso habria alca terminacidn y su perfe Squema que propone E. Weil! cuando escribe: “El fildsofo no es ‘sabio’: na tiene {o no es} la sabiduria, habla y aun cuando su discurso no tuviera otra objetive que suprimirse, esto ne quita que ha- blara h, el momento en que haya llegado a un resultado ¥ fuera de Los ir los que habra Hegad Aqui tendrian acién andloga a la del fogico-phifosophicus de Wittgenstein, en el que el di filoséfico del Tractatus sc supera finalmente en una sn; es antes perlectos os una site silenciosa.* En efecto, la lilosofia antigua admite, de una u otra manera, desde el Barnguete de Platén, que el fildsofo no abio, pero no sc considera un simple curse gue se de- ndria en el momento en que apareciera la sabiduria; e. mismo tiempo e indisolublemente discurso y modo de viela, discursa y modo de vida que tienden haci wbidurta sin jamas alcanzarla, Pero también es cierto que el discurse de Pla- tin, de Aristételes o de Plotino se detiene en el umbral de cier- las experiencias, que, sino son Ja subiduria, son una especie de primera impresin de ell: Tampoco habria que oponer modo de vida y discurso come si corresponcdieran respectivamente a la prictica ya la teorta. El discurso puede tener un aspecto practico, en la medida en que tiende a producir un efecto en el auditor o el lector. Bn cuante al modo de vida, puede ser no tedrico, evidentemente, sino teorético, es decir, contemplative, ara ser claro, tengo que precisar que interpreto la palabra ne] sentido filasdtice de "pensamiento discursi- F doen el lenguaje esc al yno en el sentido, difundide en nuestros dias, de "manera de hablar que revela una actitud” (“discurse raci: me iego a confundi iey fh . Citaré a este a to ue chez Wiltgerts 2-83, 1992, p. 84. “T. Rutlie, Dv fa diodes .p. 38, PROLOGO 15 iin realidad, se puede perfectamente pensar ¥ conocer sin lengua 5, Oh clertes aspecte r. El pensamicnto se por la capacidad para definiy una condact able, por aeultad de representacién mental y de ab: . E] animal (eapae de distinguir [a forma triangular, o algunas comb: ast como el nif pequetio que adn no habla o el sordomnda que no fue educada [..,] Fl estudio elinice dermue correlacién entre el desarrollo del Je: je vel de la inteligencia; un deficlente intel puede hablar, un atasi- coser muy inteligente [...] ¥en el hombre normal, a menudo las facultades de n parecen estar més o menos abrumadas por las facultades de expresion. Por lo visto, los grandes des- cubrimienios se hacen independientemente del lenguaje, a partir de esquemas {natteris) elaborados en el cerebro. rm 270 nes Et ira que ne Tasiste en este punto porque encontraremos a lo largo de este libro situaci sen tas cuales se sigue ejerciencde la. vidad filo ifica, @ pesar de ade que el discursa no pueda expre: clivided. Nan se trata de weponer y de sepavar paruna parte la filosefia como modo de vida y por la olra un discurse filosdfica que seria en cierto modo exterior a la Filosofia, Muy por el con- trario, s¢ trata de mostrar que el discurso filosdficn forma parte del modo de vida. Pero, en cambio, hay que reconocer que la eleccién de vida del fildsofe determina su discurse. Esto equivale a decir que no se pueden considerar los discur- sos filoséficos como realidades que existirian en si mismas y por si mismas, ni estudiar su estructura independientemente del filésofo que los desarrollé. ;Pademos separar el discursa de Sécrates de la vida y de la muerte de Sécrates? En las siguientes paginas amenude una nocidén, Ja de ejercicios espirituale ra con este término las practi ue pod alimentario, o discursive, como el didlogo y la meditacidn, o intuitiva, como la contemplacién, pero que estaban todas destinadas a operar una modificacién y una translormacian en el sujeto que las practicaba. El urso del maestro de fi- losoffa podfa, ademas, tomar él mismo la forma de un ejercicio z les inc on dynke et pensde “1B recs, t. plea este 1 Gy is FROLOGO espiritual, en la medida en que ese discurso era presentado de un moda tal que el discfpule, come auditor, lector o interlae cuter, podia progresar espiritualmente ransfonmaba en lo interior. nastracién se desarrollara en tres ets Mera consistiré en histeria de los empleos de la palabra ¥en comprender clén flosdfi palabra por Platén, juete, definid ba an fosaphia como el deseo de la sabiduria, Luego, i encontrar las caracterislicas de las d : Antigtiedad consideradas en su aspecto de modo de v eat lo que finalmente nos levara a estudiar los rasgos comunes que las unen. En una tercera ela Ps, intentaremos ex poner por qué on yen qué medida filosofia fue concebida a pa Edad Media como activi- dad puramente tedrica. Nos preguntaremos, por tiltime, si es posible volver al antiguo ideal de Ja lilosofis nuesiras afirmaciones, nos apoyaremos mucho en los textos de los antig fildsofes, Eso sera, crea yo, prestar servicio a jos estudiantes que no siempre tienen lacil acceso a las Fuentes. Las veflexiones que presento al lector son el Fruto de largos trabajos consagrados a los lildsolos y a la Filosofia antiguas. Dos libros influyeron mucho en mia le largo de estas gaciones. Ante todo la obra intitulada Seelen/tiirinpe (Diree- ign de les aimas} de P. Rabbow,? publicada en 1934, que ex- ponia las as que podian adquirir estas pricticas en los epicdress y en los estoicos, ¥ que asimismo tenia el nérito de marcarla continuidad que existe entre la espiritua- lidad antig espiritualidad cristiana, pero limitand quizds de modo demasiado exclusiva a los aspectos retéricos. de los ejercicios espirituales. Luego fue la obra de mi espasa, quien habia escrito, ante. econecerme, un libre acere Séneca ¥ la tradicién de la direcciém de conciencia grecorro- mana,* que reubicaba la obra del filésofo estoico en la pers pectiva general de Ja filosofia antigua. Tuve el placer de reunirme con dos fildsofos, quienes, cada sentido: ude, de Ja delin en el Bar nvesti- ad de *P. Rabbow, Stel 5: PROLOGO 17 uno de una manera independiente de la mfa, también se tos problemas: el muy aiior s estudios sobre la filosoffa como t tan 3 cuya, Edad Media en ell acerca de la concepe yen el Renacimiento ser samo ja concepcidn antigua de la filosofia f dio en parte, en la Edad Medi ivié en el Renaci miento, por ejemplo en Petr rasmia. Ademas, crea que mi articule intitulade “Bjercicios espirituales y filosofia antigua", publicade en 1997, eje encia sabre la idea que M. Foucaull se formara dea “cultura de sim Ean otra parte indiqué las convergencias ¥ divergenc ian enlre nosptros,” Debo expresar de todo corazén mi ¢ Vigne, quien me propuso escribir esta ubra, me sugirié su plan ¥ tuve conmige una pacieticia ejemplar. Por sus consejos y sus escrites, mi querida colega Ro Hamayon me aclard les en enmplejos probleme encuentre Ja expresion de mi profunda graticu mientos mas expresivos son muy en especial para Sylvie Simon, asi come para Gwenaélle Aubry, Jeannie tra rea ¥en : gue plantea el chamanismo. Tlsetraut Hador, quienes releyeran esta obra para eliminar, en la medida de lo posible, las torpezas y les errores. Jen 1965 y pu- jo de P Haden, notion e, Paris, PRIMERA PARTE LA DEFINICION PLATONICA DEL FILOSOFO Y SUS ANTECEDENTES I. LA FILOSOFIA ANTES DE LA FILOSOFIA La "HISTORIA" DE LOS PRIMEROS PENSADORES DE GRECIA La Filasofta antes de la filosofia.” En efecto, las palabras de Ja familia de philosophia no apareven antes del siglo v aC, ¥ no fue definicla filosdficamente m4s que en el siglo tv, por Platén; sin embargo, Aristdteles y, con él, toda la tradicién de Ja historia de la filosofia consideran [ildsolos a los primeras pensadores priegos! que aparecieron a principios del siglo v1, en la perileria de la zona de influencia griega, en las calonias de Asia Menor, exactamente en la Matematica y téenico, uno de los Sicte Sabios, célebre por haber predicho el eclipse de sol del 28 de mayo ce 585, luego Anaximanero y Anaximenes. Este movirniento del pensamicn- tose extenderia a otras colonias grieg: avez las ce Sicilia y del sur de Italia, Es asf come en el siglo vi, Jenéfanes de Colofén emigra a Elea, y Pitdgoras, oviundo de la isla de Samos (no Iejos de Mileto), viene a fijar su residencis a lines del si glo ven Crotona y luego en Metaponte, Poco a paca, el sur de el centro de una actividad intelectual muy viva, por ejemplo con Parménides y Empédocles. Todos estos pensadores proponen una explicacién racional del mundo, ¥ aqui da un gira d la historia del penss ntes de ellos, en ¢l Cercano Ori. isiv miento, Existian en ¥ de hecho también en la Grecia arcaica, pere cran de tipo mitico, es decir, mundo como una lucha entre enti “génesis” cn el sentido biblico del libro del Genesis, “libro de Encontraremos los obras en Les Prfsocrat J.P. Dument {eitado come Dun las siguientes notas}, G Paris, BibLiothique de Ja Fitiad ered para el pl |. Paris, Palin Rssais, se asinismo, del mismn L Lee Beales ps FINICLOX FLATONICA DEL PIL EO 5 Reneraciones”, destinado a devolver a un pueblo el recuer do de sus antepasados y a vincularlo con las fuerzas cosmai generaciones de los diases, Creacidén del mundo, in del hombre, creacién del pueblo, éste es ol abjetive lemosiré claramemte G. Naddaf,? + sUstiluyen esla narra munda, Pes priced cion mit » por ello de conse as shen una teoria del origen del hombre y de la ciudad. Es Porque pretende explicar el mun cha entre clementos, sino de una Incha entre realidade | predominio de una sobre las demss. Est macion radical s munda, ele carta es racional 1) por medio de una lu- isi transfar- ira parte en la palabra griega significa al mis mipa el ‘allo ¥ cl resultado del p cual uni cosa se constilt Bl objeto de su procedimi provedimienta que Uaman incagacién, intelectual, Las teorias racionales, seran ind] S POT OSte esquema coster Aqui tw daremos mds que el ejemplo de Platén, quien, serie de cidlog fas y Hernei las Leyes |, quiso a su ado sobre la pi origen del munee y del ham Aqui de que devuelve a le de, pero al cual remplazar ven ibir un sidn, desde © Atenz clones 3Us anlepasaidos para arralpar cto fundador del D propone, en fix introductenda en el duce el sen el orden univer Jor, De hecho Platén no Jo bula ve figura mitica del Demiurgo que rel Modelo eter I no al mit LAPILOSOFIA ANTES DE LA FILOSOFLA Pa) En el libro x de Jas Leyes, Plavon ya no se contenta com pro- poner unt relate mitice: pretende fundamentar su magenta sobre una demostracién rigurosa que se apoya en argumen- tos aceptables por todos. En este es. zo Tacional, Plaién vuelve explicitamente a la nocidn de phusis, concebida coma “naturaleza-proceso" por los prime dores griegos, insistiendo por su parte en el cardcter primordial, original, de este proceso, Pero, para él, lo que cs primordial y original es el movimiento y el proceso que se engendra a si mismo, que es aulamotar, es decir, el alma. Al esquema evolucionista lo sustituye pues un esquema creacionista: el universe ya no nace del automatisme de la piucsis sino de la racionalidad del alma v el alma como principio printera, anterior a todo, sc identilica entonces con la phursis. 1s pensa ‘La "PAIDEEA" También se pucde hablar de filosofia antes de la Filosofia a pesilo ae vlra corricnte del pensamicnto gricgo preso- sfiero a las pricticas y las teorias que aluden a eration: mer una exigencia fundamental de la mentalidad griega, el desea de formar y de educar,® el alan de lo que los griegos Hama- ban Ia paideia.? Desde los tiempos remotos de la Grecia hom , la educacidn de los jdvenes es la gran preocups cidn de la clase noble, de los que poseen el areté, es decir, la excelencia requerida por la nobleza de sangre,’ que mas tarde se volyerd, para los Fildsofos, la virtud, es decir, la nobleza del of. 1 Hudat, ide”, Classical HL Armstreng. ov, consultar a 24 sa los poe clio de preceptos morale los al alta: ear ady entida d deber ¥ del honor que g@uUCTreros ¥ que son nif § par grandes antepasacos divines a los gue r modelo tir del sig con mocracia, las ciudades tendran el mismo los futuros ciudadanos por medio de los ejercicios del cuerpo, y¥ del espiritu. Pero la vida democrati por el poder: hay que saber persuad puel blo, bacerle tomar tal a cual decisi mbles, E: pues, sise re Heg jefe del puchlo, adquirir el dominio del Tenguaje, A esta necesida vl respon- olisticn. la dera el movimiento Los SOFIsTAS DEL SIGLO V de la democracia ateniense en el siglo v, toda que se habta difundicds en las colo- gas de Jonia, de Asia Menor y del sur de Ita bleverse en Atenas, Pensaclores, prolesores, sabios con- ane ad, in Bersande modos de pensamiento n alli casi d ¥ que son bien acopicos Poe emplo, el hecho de que igora a5, ® pr ocedente de Tc a sido acusado de atets ate nicle que exiliars Con cl auge esta actividad intelectual, . Vik ha 1 i tenien- t A FILOSOFTA ANTES DT LA FILOSOFLA Gorgias. de Italia del sur. Bl movimiento de pensamiento que represent ce ser al mismo tiempo una continuidad y una Tuptur'a con respecto al que lo precedié. Continuidad en ven que el método de argumentaciin de Parméni- so se deseu! ade: par § apuntan a reunir todo el saber cientifico o histérico acumulado por los pensadores que les son anteriores. Pero: ruptura también, porque, por una parte, someten a una critica yadical ese saber anterior, insistiencdo, cada uno a su manera, en el conflicto que opone Ja naturaleza fpluesis) a las conven- ciones humanas free?) vy porque, por otra parle, su acti- dad se orienta muy en especial hacia la formacien de la juyentud con vislas al triunfo en la vida polftiea, Su ensefian responde a una necesidad. El auge de la vida decnoc! exige que los crude al poder, pusean un dominio perlecto de la palabra. Hasta en- tonces, los jfvenes eran furmados para la excelencia, para la a través de la swansia, es decir, a tra clon del undo adulee," sin caper cambio inventan la educacién en un medio artificial, que quedard como una de las caracterfsticas de nuestra civiliza- ¥ :, sobre tado los que quieren acceder gacidn conocer ia notable originalidad de un wade un Antifém, por ejemplo. Me chan a sus alumnos | las que les an persuadir a los auditores, defender con la misma habilidad el por y el contra (antilopia). Platon y Aristoteles les reprocharan ser comerciantes en materia de ar, NeFo- ntes al por por menor.” Be hecho, enseflan no Sélo la técnica del diseurso que ade, sino también toda lo que puede servir para conseguir la clevacién de punte de dlogia o de teorfa de escuelas permanentes pero pre No lune bio de una retribucién, series de c ia publicidad relieve en, a cam- alos ene ilide ery su h 1. Son pro § que permiten ar provecho de su técnica ino también a iudad anet ele ) Compe lencia, que debe perm puede ser objeto de un ag tiene aptitudes naturales y i ciudad, aprende el sujeto que la 3 subi I. LA APARICION DE LA NOCION DE “FILOSOFAR" EL TESTIMONIG DE. HERODOTO Es casi seguro que los presocraticos de Ios sighos vi y via.C., Jendlanes o Parménides, por ejemplo, y hasta quizas, « sar de algunos testimonios antiguos pero muy discutibles Pitigeras! y Heraclito?, no conocicron ni el adjetivo pk fosophos ai el verbo philosophein (lilosolar}, y con mayor razén la palabra philosophia. En efecto, estas palabras no aparecen, segin Lala verosimilind, mas que en el sighe v, en ese "siglo de Pericles” en el que Atcnas brilla tanto por su pre- pomleraneia polftics como por su prayeccién intelectual, en la época de Séfocles, de Euripides, de los solistas, en la época lambign en que, por ejemplo, el historiador Henddoto, oriunde de Asia Menor, a Jo large de sus numerosos viajes, Mega a vivir en la célebre ciudad. ¥ precisamente, quizds es en su obra en donde encontrames la primera mencidén de una actividad “\ Herddote relata el legendaria encuentro de Solén, dor de Atenas (siglos VIL-VO), tine de aquellos alos que se Hams los Sicte Sabios, can Creso, el rey de Lidia, Este, or- pulloso de su poder y de sus riqu se di Ca términas:) "Mi huésped ateniense, el rumor de tu sabi- ura [sap 1, p. 134 ¥ la noia cidad de 1b, bln LA APARICION DE LA NOCION DE "FILOSOFAR" en Ja guerra del Pelaponeso, Pericles. ¢l hombre de Estado expresa en estos ténminos el elogio del mode de itivamos lo belle con sim- oe atenicsi vida que se practica en Atenas: . plicidad ¥ Josofamos sin carecer de firmeya". Los dos verbos P empleados son compuestos de philo-: philokalein y phileso- phein. Agut. “Halemos al pasar, oclama implicitamente ¢| tiunfo de la demoeracia. Ya no se trata de personalidacles excepcionales o de nobles que consiguen alcanzar la exc cia fareté), sino de que todos los ciudadanos pueden llegar a csa meta, en Ja medida en que les guste la belleza y en que se gren al amer de la sophia. A principios del siglo tv, el ce? volver a tomar el mismo cons orador sdcrates, & arte de per- do mas preciso com el arte de por uni alusi¢m del sofista decia, no fie responsable a cle ide la violencia o cias nacientes, teoria del lergs suadir. A veces se relaciona dem Ja argumentacidn, si lo juzgamos ‘Gorgi ag en sii Fllogia de Helena. Esl: desu acto, porque foe empujada a actuar asi o bien a caus Ja voluntad de los dinses, 0 bien bajo pres. aun por la fuetza de la persuasién, o por tiltimo por pasion. ¥ distingue tres formas de persuasidn por el lenmuaje, de las que una consiste, dice, “en los tomeos de i Sin duda se trata de las discusiones priblicas on las que lus su- fistas se enfrentaban para demostrar su talento, oponiendo sus scuirsas a propésito de temas que mo se vinculaban con un problema particular, juridica o politico, sino que respondian a la cultura general LA NOCION DE “sor Las palabras philosophies y phife-sophed suponen, pues, ova laramente que nh filoséfica de la nacién de la de sophia, pera hay que reconocer época no existe defir a, Para definir sophia, los intérpretes modernos dudin siempre entre ly nocién de saber y la de sabiduria, El que es sophos, ze: 7 Tete , Fa aay 30 LA DEFINICION PLATONICA DEL FILGSOFO el] que sabe muchas cosa che, que Gienenuna cult conducirse bie I de repetirlo a distan de hacer I Desde Homero, las ps n empl das en los contextos mas diversas, a proposite de conductas ded siciones que, al parecer, no tenian nada que ver con de los “fildsofos"# En la Hieda, Homero®? habla del pin- lero, quien, gracias a los consejos de Atenea, entiende de toda sophia, es decir, de toclo saber hacer, De manera analoga, el himna homeérico A Hermes,0 después de haber narrado el in- vento de la lira, azrega que esle dios modeld él mismo el ins Trumento de una sophia, diferente del arte de la lira, as ber Ja flauta de pan. ‘i cer musical. tos dos ejemplos, podemos preguntamos legitimamente si, en el caso del fubricante de barcos camo en eldel ma palabra sepfiia no designa preferentemente actividades, pra Ue esl: reglas!! y que suponen una que, ademas, ¢ exigen ra He a Bde de un dios, yun aaeeneit ae) on ia idad poética, io vee lai may vilaae supra, 1), Reva des olin, Fleg., 1, 52, LA APARICION DE LA NOCION DB “FILOSOPAR" at el contenido de Ia sabidurfa pnética, Testimo- pio tanto mds interesante porque pone en paralelo la sophia "del poeta ¥ la del rey. Son Jas Musas quienes inspiran al rey gensato. Las Musas vierten sobre la lengua ¥ los labios de aquel a quienes escogieron un rocio suave, una dulce mie Todos fijan en él su mirada cuando interpreta las leyes div: “nas con rectus sentencias y él con firmes palabras en un mo- mento resuelve sabiamente un plelte por grunde que sea”. Las palabras del poeta, por su parte, cambian los corazones: mucha fuer Pues si alguien, victima de una desgracia, con ¢! alma recién des- garrada se consume afligido cn su corazén, lucgo que acdo scrvi- dor de las Musas carte lis gestas de los antiquos y ensalce a los felices diases que habitan cl Olimpo, al punto se olvida aquél de sus penas y ya no se acuerda de ninguna despracia, ;Ripidamente cambian el dnime los cegalos de Jas diosast Aqui aparece ya la idea, fundamental en la Anligdedad, del valor psicagégice del discurse y de la importancia capital del dominio de la palshra.4 Palabra que produce su efecto on dos regisiros al parecer muy diferentes. el de la discusién ju- _tidica y politica: los reyes administran la justicia y aplacan la querella, y el del encantamiento poético: los poctas por media de sus cantos moclifican el corazén de los hombres, Mnerno- sina, madre de las Musas, es el “alvido de las desgracias y la trepua de las preocupaciones”.' En este encantamiento po- demos descubrir al mismo tiempo un esboze de lo que serin tis tarde los ejercicios espirituales [ilosdficos, ya sean del orden del discurso o de Ja contemplacién, Pues no es sdlo por medio dela belleza de los cantos y de Jas historias que cuen- tan Ja manera en que las Musas hacen olvidar las desgracias, sino porque hacen acceder al poeta y al que lo escucha a una visin cOsmica, Si "regocijan ala pederosa mente de Zeus su padre", es parque le cantan y le hacen ver “lo que es, lo que U Hesioda, Teagereia, BEDS, COE G. Rurneyer-Dherbey, Les Sonfistes, pp. $5-49; P. Lain Entralgo, Te Then of the Worl in he Classioal Antaietty, New Haven, L970 (reseia criti: fade F. Kudlien, en Geoson, 1973, pp, 416-412), © Hestcda, Feagontv, 55. ¥ Hestoda, Yeagrnetiz, 37. | ON PLATONICA DE TLOSOPO elo que cantaré el propio a. Una senlencia epicdrea, que se ate F Metrédc ira: "Be ida limitada, s infinidad de! ¥ es precisamen la ciencia de lierpo io y del ntes de itueza, has viste 2s, lo que serd habla dicho gu del pensamicnto iy lo que fue". los epiciireas, el alma, a quien per- contempl n de la lenec eley totalid Itiempo y del se derara la muerte ec lo que hay que teme parte, la saypiuii dad con la cu a sabe con que puede Negara ser libro de senter 1 que Teognis, qui se encuentr noc mbién pu mulo. Por ej Ta educacidén arist enel siglo wi a.C., dirigy muestra a cada uno de tus am. log sentinientos de cada uno. Un dia tinete a une y luego has de saher, a propdis “de personaj la habi feephié} cs a Una Bret EX fe tiqueza ¥ la variedad de las componen lan hia. Se encucntran en la represent; que se hizo de la figura ce amos la hue y Platén. ee ante lode predice el ty luege histérica We va uncon , luego en He ato (finales del sigho vu-v r que podriamos califi fe sol del 28 de mayo de 585, afien cansa en el ag imismo tiene un saber técnica; se le idn del curso deneia politica: i de Jonia, proponiéndales formar ur Mitilene lo vit} no se da testimon: buye o; por ultima da a le pruebas de c LA APARICION DE LA NOCION DE “FILGSOFAR" aa mos, un hombre politica, cuya bienhechora legislacion deja un largo recuerdo, mas tambien es un poeta que expresa en sus versos su ideal étice y politico. Quilén de Esparta, Pe- > de Corinto, Bias de Priene (los tres de principios del vi) son asimismo hombres politicos, célebres por algu que habian promulgada o por su actividad oratoria i mes que se refieren a Cledbulo de Lin- dos son las més inciertas: sdlo sabermes que se Je atribuia un cierto nuimero de pocmas. Se adjudicaban a cstos Siete Sa- bic “frases breves y memorables", dice Platén,2! promuunc! por cada uno de ellos, lo, habiéndose reunide en Delis, quisicron ofrecer a Apalo, en su temple, las prim: de su sabiduria y le consagraron las inseripcia nes que indo cl mundo repite: “Cendecte a ti mismo", Mada cn demasia". Bn efecto, toda una lista de maximas que se de~ efa eran bra de los Sicte Sabios estaba grabada cerca del comple de Delfos y la costumbre de inse: ribir ras, para que [ue- ran lefdas por todos los transetintes en las diferentes ciudade: :, ¢slaba muy difundida. Es asi camo en 1966 se des- cubrié én Ai-Khandn, en la frontera del actual Afganistan, durante las excavaciones realizadas en una ciudad de un an- liguo reino griegu, li Bactriana, una estela mutilada, que, como Jo demosiré L. Robert, comprendia originalmente una serie completa de 140) maximas délficas. Fue Clearco?? el diseipule de Aristételes, quien las habfa hecho grabar en el siglo mi d.C. Veros aqui la impeartancia que e] pueblo griege atribula a la educacién maral*" cidn de sepia, con el d ina, la aritmética, la pean a, la astronomtia. Ya no séla hay. "exper tas!“ (suphoi} en. el ambit de las artes 0 ide de Mile fase desarrallé una Tellezion cada vez rage pre- en el campo de lo que los griegos llamaban la phasis, es - Had,” IIL LA FIGURA DE SOCRATES La picura de Socrates tuvo una influencia decisiva en la de- finicién del “filésofo" que Platén propone en su didlogo el : Banguete ¥ que es una verdadera toma de conciencia de la si- in paraddjica del filésofo en medio de los hombres, A ello wae tendremos que detenernos en forma detallada no enel Sécrates histdérice, dilicthnente conocible, sino en la fi- del pensador tal cual tue presentada por Ja primera n de sus disefpulas, La FIGURA DE SOCRATES Aumenode se ha comperude a Socrates con Jests.$ Entre otra analogias, es muy cierto que tuvieron una inmensa influencia histérica cuando ejercieron su actividad en un espacio y un tiempo mintscules con respecte a a historia del mondo: una pequeha ciudad o un pequefifsime pals, ¥ que tuvieron un niitmiero muy reducida de diseipulos. Ninguno de los dos es- id nada, pero tenemos acerca de ellos testimonios “ocula- res": sobre Sderates, las ddemorables de Jenofonte, los didlo- fos de Platén; sobre Testis, los Evangelios; y, sin embargo, es tauy dificil para nosotros definir con certeza lo que fueron tanto e] Jesus histérice como el Sécrates histérico, Despue: Tac aaa Antistenes i * Sinkraves, Stuttgart, [S32 album die famille”. que caracte- rajes