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Formación Intensiva Mensual Ciclo 2010

Docente responsable: Ana Viganó

La NEL-Delegación México D.F. invita a su ciclo 2010 de formación y enseñanza intensiva mensual FIM.

El cursus de FIM está diseñado y dirigido especialmente a aquellos interesados en el psicoanálisis que:

Por cuestiones de distancia (dentro y fuera del D.F.) no puedan asistir semanalmente a otras actividades.
Por cuestiones laborales, personales o familiares no pueden sostener una asistencia regular semanal.
Se interesen por una propuesta propedéutica: sin ser un curso básico o introductorio, desarrollará de manera sistemática
una concepción crítica de la enseñanza (no dogmática) El método propone que cada avance se sostenga en una
demostración precedente bien fundamentada.

Programa de enseñanza - Ciclo 2010

“No existe paradoja en plantear la más estricta exigencia para aquellos que se ponen a prueba en una función de
enseñanza sin precedentes ya que el saber enseñado, si obtiene su autoridad por su coherencia, sólo encuentra su verdad
en el Inconsciente, es decir, en un saber en el que no hay nadie para decir “yo sé”. Lo que se traduce en lo siguiente: que
sólo se dispensa una enseñanza en el Campo Freudiano a condición de sostenerla en una elaboración inédita, por modesta
que sea.” (J-A Miller, Prólogo de Guitrancourt)

“Para que lo imprevisto, lo novedoso, lo subversivo de la enseñanza de Lacan se ponga de manifiesto, es necesario ubicar
previamente sus tesis principales, situar los conceptos fundamentales en que se apoya, reconstruir las preguntas a las
que cada uno de sus desplazamientos intenta responder, encontrar cada vez la perspectiva cambiante que Lacan elige y
seguir las consecuencias que necesariamente se derivan para la doctrina y la experiencia analítica.” (G. Brodsky,
Fundamentos, Introducción propedéutica)

¬ Claves para una Lectura del Seminario XI “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis”: Lacan elige para
este seminario los cuatro conceptos que “desempeñan en esa subversión [la del psicoanálisis] una función originante: el
inconsciente, la repetición, la transferencia, la pulsión, para definir a cada uno y mostrarlos anudados por la topología que
los sostiene en una función común.” Este seminario marca una ruptura, una modificación en la perspectiva de la
enseñanza de Lacan dando comienzo a lo que podríamos llamar la elaboración lacaniana propiamente dicha. El telón de
fondo es el “seminario inexistente” (el seminario Los nombres del padre, en plural, del que sólo dio una clase) “Lo que
tenía que decir sobre los Nombres-del-Padre, en efecto, no intentaba otra cosa que el cuestionamiento del origen, es
decir, averiguar mediante qué privilegio pudo encontrar el deseo de Freud, en el campo de la experiencia que designa
como el inconsciente, la puerta de entrada.” (J. Lacan, Sem. XI, p. 20) El seminario es una bisagra entre el retorno a
Freud y el cuestionamiento de sus impasses, para ir más allá.

¬ Lógica de la entrada en análisis: La referencia freudiana al juego del ajedrez ilumina el modo de aproximación a las
lógicas que podemos situar en el transcurso de un análisis tanto para el inicio como para el final. Pero además sugiere que
cada partida juega su final desde el inicio: los primeros movimientos de las piezas orientan su resolución. El curso propone
revisar las modulaciones necesarias para que una queja inicial se dirija como demanda, a un analista -que no es
cualquiera-. Procesos que no se dan sin la cesión de un sufrimiento subjetivo, una decisión del sujeto a adentrarse en una
novedosa experiencia de saber y un consentimiento de ese analista a sostener su acto desde su deseo, condiciones para
que un análisis sea posible.

¬ Clínica de las neurosis: ¿Qué se entiende por neurosis? Las respuestas varían según se tomen distintos momentos de la
enseñanza de Lacan. El curso se propone situar en forma precisa 2 momentos de esta enseñanza y sus consecuencias para
la práctica clínica. El primer momento se define por el modo en que Lacan correlaciona la estructura del lenguaje (a partir
de Jakobson, y las aportaciones de Lèvi Strauss) y la estructura clínica que, desde Freud, se sostiene en la relación entre
Edipo y castración. Mientras el grafo del deseo se sitúa claramente en esta perspectiva, el falo y el Nombre del Padre son
sus conceptos fundamentales. El segundo momento propone una lógica continuista, gradual y, a diferencia del primero, no
supone una clasificación. La pluralización del nombre del padre implica que la metáfora paterna es una posibilidad entre
otras de anudamiento entre los registros simbólico, imaginario y real. Veremos cuáles son las consecuencias de tales
perspectivas para la clínica de las neurosis.

¬ Taller de casos clínicos: La clínica y la lógica del caso, serán los ejes de este espacio, central para poder llevar a cabo
la articulación de lo trabajado en los otros cursos. El eje de nuestro recorrido será aproximar respuestas, desde la clínica
misma, a la pregunta sobre qué es y cómo se construye un caso para el psicoanálisis de orientación lacaniana. Para ello se
discutirán casos presentados por los alumnos y docentes.

Docente: Ana E. Viganó

*Las fechas programadas para las clases son: 27 de febrero; 20 de marzo; 17 de abril; 22 de mayo; 26 de junio (receso de
julio); 28 de agosto y 25 de septiembre de 2010.

Cuotas de recuperación

• Público en general - Pago Mensual: 7 cuotas de $950 MN.


• O pago único anticipado con descuento: $5950 MN (a pagar antes del 26 de febrero de 2010)

• Estudiantes de NEL-Delegación México D.F. – Pago mensual: 7 cuotas de $650 MN


• O Pago único anticipado con descuento para estudiantes NEL-Delegación México D.F. : $4100 MN (a pagar antes del 26 de
febrero de 2010)

Lugar

• Av. Vasco de Quiroga 3900 Torre A - Piso 10 (Col. Lomas de Sta. Fe Cuajimalpa de Morelos, D.F.)

Informes e inscripción

E-mail: anavigano@hotmail.com o info@nel-mexico.org¬


Teléfonos: 1085 7268 • 5292 1207¬

Cuenta Bancaria para depósito:


Banamex Sucursal: 395 Nro. De cuenta 7815056 a nombre de Beatriz Elena Gastélum Díaz (favor de enviar comprobante
del depósito)

Cupo limitado 20 estudiantes


Se entregan certificados de asistenci

Boletín AMP2010 Sobre el sinthome y el síntoma


Boletín AMP 2010 / Número 5

Comité de acción de la Escuela Una / EOL

¿De qué nadie se cura?

Pues bien, si hay un incurable, habrá que decidir: usos, restos y tal vez alguna otra invención.
Silvia Elena Tendlarz
Incluye

Entrevista a Ana Ruth Najles

Resonancias / Paula Kalfus / Carlos Motta

Entrevista a Ana Ruth Najles

¿Cómo definís de manera suscinta al sinthome?

La escritura sinthome, indica que éste no es una formación del inconsciente. En cambio el síntoma, el lapsus, el sueño con
toda su envoltura formal, su posibilidad de desciframiento, están del lado de la cadena significante, del lado del lenguaje
como elucubración de saber, del lado del semblante, mientras que el sinthome remite a lo real. El sinthome no está ligado
al inconsciente como elucubración de saber, -afirma Jaques-Alain Miller, en Pièces détachées - sino que está ligado a la
satisfacción pulsional, y por eso aparece como una pieza separada. Y justamente esa pieza se separa del sistema subjetivo
para producir un disfuncionamiento.

Lacan llega a decir que el sinthome no tiene más función que la de trabar las funciones del individuo en tanto indiviso, en
cuanto un ‘todo’ en la imagen. Pero el sinthome tiene una función eminente en una organización más secreta. La idea
inicial de Lacan en el seminario sobre el sinthome, que se apoya en la literatura de Joyce y particularmente en su texto
“Finnegan’s wake”, es que “Finnegan’s wake” está hecho de ecos de numerosas lenguas y que esto surge del sinthome de
Joyce que concierne al lenguaje: la megalomanía. Según Lacan, Joyce supo hacer con la pieza separada, que es su
sinthome, una obra que le dio un nombre propio. Es decir que Joyce supo inventarle una función a esa pieza separada de
él que era su sinthome.

Se trata, en cada caso, de saber qué función encontrarle al sinthome, a ese núcleo de goce que está ahí para trabar las
funciones del individuo: distorsionar la imagen, destruirla, descolocarla, angustiar (que es el efecto de siniestro en la
imagen) hasta destruir el organismo real.

La diferencia, entonces, que ubica Lacan entre síntoma y sinthome es que del síntoma, en tanto formación del
inconsciente uno se cura, pero que del sinthome nadie se cura porque el sinthome es el modo de gozar de cada parlêtre,
en tanto éste tiene un cuerpo.

Como no se trata de una formación del inconsciente, no se trata del desciframiento sino de su reducción a su vertiente de
goce, a lo irreductible al sentido, al punto en el que no hay nada más para decir.

Entonces, según Lacan, se trata de alcanzar el real del síntoma, es decir, de alcanzar el punto del fuera de sentido. Se
trata de circunscribirlo y decidir qué uso se puede hacer de ese modo de gozar que atañe al cuerpo y que llamamos
sinthome.

¿Cuál es la incidencia del sinthome sobre los semblantes?

Como nos lo indica Miller, el hueso, el carozo que es el sinthome es un modo de gozar que se viste con diferentes historias,
con diferentes semblantes, pero, a la larga, ninguno de ellos dice lo que es eso; sino que eso es y es así más acá de
cualquier semblante.

Eso significa, que el sinthome como real, como puro modo de gozar objeta el lazo social y la comunicación. Es por eso que
para que haya lazo social el sinthome debe estar anudado a lo imaginario y a lo simbólico, o sea, que el sinthome debe
estar revestido de su vertiente de semblante para que haya lazo. Pero al mismo tiempo, esto supone que los semblantes
que pueden llegar a vestir a un sinthome singular, siempre fracasan en el punto del agujero real del goce.
En ese sentido se puede decir que la incidencia del sinthome sobre los semblantes es la de hacerlos fracasar. A excepción
de los casos en los que se llega a hacer de ese sinthome una obra. Como en el caso de Joyce, o en el del psicoanalista
como sinthome.

Entrevista por Angélica Marchesini

Resonancia de Paula Kalfus

La concepción del analista como sinthome surge en Lacan como respuesta a una pregunta formulada en su seminario
respecto de si el psicoanálisis puede considerarse un sinthome. Su campo semántico no parece coincidir con el sentido de
Joyce le sinthome.

En la Nota Paso a Paso al Seminario 23 Miller comenta que en el psicoanálisis el sinthome “es instrumento para resolver el
goce por el sentido”. El sinthome en el sentido joyceano indica, en cambio, el saber servirse del síntoma “para lo mejor y
para lo peor, sin aplastar su relieve bajo un common sense”.

Resonancia de Carlos Gustavo Motta

Tras la muerte del padre de Joyce, se le preguntó al escritor cómo había sido su padre. Respondió: “Era un hombre
quebrado” Joyce, con la insolvencia de su padre, pudo hacer de él un escritor excepcional, y de su letra, su sinthome.
Joyce juega con lo real, y cuando lo hace parece un desabonado de lo inconciente. Lacan dice del escritor irlandés que
utiliza el lenguaje de manera prodigiosa y de esa manera interroga en sí lo que ocurre con el lenguaje. Así los
interrogantes que responden ellos mismos a la diferencia entre síntoma y sinthome: El cálculo del lenguaje o la
extravagancia de sus juegos? La espontaneidad del lapsus o la improvisación sin consecuencias? El sin sentido del síntoma o
un sentido, el de cada uno?

Equipo de redacción: Silvia Elena Tendlarz (Responsable) /Susana Amado / Carlos Dante García / Angélica Marchesini /
Carlos Rossi / Adriana Testa

Publicado por Ana Viganóen 16:580 comentarios

LUNES 1 DE MARZO DE 2010

Encuentros de Biblioteca 2010 NEL-Delegación México D.F.


5 de marzo de 2010
Nueva ubicación - Salón de Actos “Adolfo Sánchez Vázquez”
Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM

¿Una erótica de la historia ?


Expositor
Boris Berenzon Gorn*

Doctor en historia por la Facultad de Filosofía Letras de la UNAM.


Profesor titular del Colegio de Historia de la Facultad de Filosofía y Letras Miembro del Sistema Nacional de Investigadores ; Director del
Seminario Permanente de Tiempo Espacio
La Comisión de Biblioteca de la NEL-Delegación México D.F., junto con el Grupo de Investigación "Reflexiones Marginales"
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM le invita a nuestro Encuentro de Biblioteca del ciclo 2010: ¿Una erótica de
la historia? A cargo de Boris Berenzon Gorn

Argumento
Aparentemente alejado del mundo de las emociones, las ideas y la sensibilidad, el historiador pretende mostrar que su
disciplina habita un territorio estrictamente ajeno al del psicoanálisis. Los puntos en los que confluyen, o así lo parece,
son puntos de resistencia. El psicoanálisis se encuentra en la tierra de las violaciones ficticias y los asesinatos mentales, de
las imaginaciones desbordadas y de los síntomas improbables, de los sueños, de las distorsiones y de las alucinaciones.
Parece apropiado que el momento más heroico de la carrera de Freud haya ilustrado simbólicamente esta concepción de
la mente como creadora de imaginarios ¿Existe una erótica de la historia?

Presenta

Boris Berenzon Gorn*

*Doctor en historia por la Facultad de Filosofía Letras de la UNAM. Actualmente es profesor titular del Colegio de Historia
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM Y Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel II. Director del
Seminario Permanente de Tiempo Espacio. Sus líneas de investigación son: la Teoría de la historia, la historiografía, la
historia cultural y la relación entre el psicoanálisis y la historia.
Entre sus publicaciones principales caben destacar más de 30 artículos y ensayos en revistas especializadas así como más
de 35 capítulos en libros colectivos.
Es autor de: "La difusión de la historia en México: la identidad imaginaria", A dos tintas. In Tilli In Tlapalli: Antropología en
debate; Los señores del papel. Escritura, papel y códices en Mesomérica; Espejismos históricos. La otra mirada de la
historia; Historia es inconsciente... La historia cultural: Robert Dartnon y Peter Gay; Sutilezas de la memoria. Ensayos
históricos. Historiografía crítica del siglo XX, Historia de la Historiografía de América cinco volúmenes con Georgina
Calderón el primer Diccionario de Tiempo y Espacio Boris Berenzon, Antonio Garci, y Agustín Sánchez, Dos Siglos de
Caricatura Parlamentaria en México. Senado de la República.
Actualmente se encuentran en prensa Hermenéutica e Historia y Re-tratos de la Re-vuelta. Los discursos del humor en el
México Revolucionario.
Ha recibido varios premios y distinciones entre los que sobresale el Premio Universidad Nacional para Jóvenes Académicos
en Docencia en Humanidades (1997) que otorga la UNAM
Se ha dedicado ampliamente a la divulgación de la historia el psicoanálisis y la cultura en conferencias, talleres,
diplomados, cursos modulares, así como en programas de radio y televisión y revistas. Ha sido columnista del periódico el
Día, sábado de Uno más Uno, Crónica, y La nación de Costa Rica.
Desde el año 2001 es editor para América Latina de la Revista Mentalidades

LUNES 15 DE FEBRERO DE 2010


El DSM: Cómo los psiquiatras redefinen "desordenado"
EL DSM: Cómo los psiquiatras redefinen “desordenado”
Por John Cloud 13/02/10
http://www.time.com/time/health/article/0,8599,1964196,00.html?xid=rss-topstories-polar

El intento de catalogar todas las formas en que los americanos pueden enloquecer data de, al menos, 1840, cuando el
Censo incluyó la cuestión sobre “idiocia/insanidad”. Desde esas simples dos categorías, tenemos ahora más de 300
desórdenes separados: están listados en en un libro de 943 páginas llamado Manual de estadísticas y diagnóstico de
Desórdenes Mentales, o DSM, para abreviar. El libro es importante poruq los doctores, aseguradores e investigadores de
todo el mundo lo usan como referencia, un diccionario de todo lo que la humanidad considera como mentalmente
desequilibrado.

Esta semana tenemos la primera mirada comprehensiva a lo que podría transformarse en la más nueva versión del libro, el
DSM5. Actualmente, el DSM es inconexo y desorganizado -a veces bien investigado, y a veces anacrónico. La versión
actual, el DSM IV TR (TR es por “revisión del texto”), fue publicado en 2000. Comienza con “Retraso mental leve”, se
mueve por las enfermedades comunes como depresión y las extrañas como Dyspareunia (relación sexual dolorosa no
debida a condición médica), y termina con el vago “desorden de la personalidad no especificado de otro modo”. La idea y
la razón detrás del DSM ha sido siempre turbia; el libro, como nuestros cerebros, es una enorme y complicada bestia.

La Asociación Psicológica Americana (APA), que publica el DSM, ha buscado largamente que la quinta versión sea un
documento más racional y entendible pero no está resultando fácil. La publicación se ha demorado al menos dos veces, y
la asociación ahora no espera producir el DSM5 hasta el 2013, 14 años después de que la investigación sobre él comenzara.
Una razón es que hay demasiados interesados, pacientes, psiquiatras, HMOs, académicos. Los pacientes quieren sus
enfermedades cubiertas, los psiquiatras necesitan cobrar, los académicos quieren definiciones consistentes con las
investigaciones -investigaciones que son, en sí mismas, desparejas. A veces, los cambios en el DSM pueden ser efectuados
sobre la base de estudios a largo plazo revisados por los pares. Pero otras veces, tales datos dorados son faltantes y los
cambios deben ser hechos sobre la base del consenso entre clínicos. El proceso es tenso y confuso, aún para quienes están
en el medio de él.

Incluso, el lanzamiento de www.dsm5.org -donde los cambios sugeridos para el DSM fueron publicados el 10 de febrero
para comentario público- es un enorme paso. Aquí hay cinco maneras en que la APA propone ocuparse de las mayores
críticas de las versiones anteriores del libro:

1) Contiene la definición de enfermedad mental dentro de bordes sensibles.


Un problema mayor con las versiones fue los deslizamientos de la misión: en 1980, la APA publicó el DSM III, que
radicalmente expandió lo que los clínicos podrían definir como “desordenado”. Un ejemplo: depresión. La definición pre-
1980 describió la “neurosis depresiva” como “una reacción de depresión excesiva debida a un conflicto interno o a un
evento identificable como la pérdida de un objeto de amor”. La mucho más larga definición de 1980 (la cual se incluyó en
el DSM IV y DSM I VTR, con pequeñas modificaciones) omitió el requerimiento de que los síntomas sean excesivos en
proporción a la causa. De hecho, el manual revisado no decía nada sobre causas, en lugar de ello, enumeraba síntomas.
Para ser hoy diagnosticado con desorden depresivo mayor, ud. necesita tener solo cinco síntomas durante dos semanas, los
que pueden incluir problemas tan comunes como ánimo deprimido, ganancia de peso, insomnio, fatiga e indecisión. El DSM
actual hace una excepción para los duelos: si ud. perdió recientemente a algún ser amado, tales síntomas no se consideran
“desordenados”. Pero el manual no hace excepciones para otras cosas que nos ponen tristes -divorcio, stress financiero,
una enfermedad que amenace la vida.

Las revisiones propuestas cambiarían esto y una vez más llevarían a la consideración de la severidad de los síntomas. La
nueva definición de todos los desórdenes mentales incluiría la previsión de que “principalmente, no deben ser una
respuesta esperable a estresores o pérdidas comunes”.

2) Define los desórdenes mentales a lo largo de un continuo, más que en un binario de posibilidades.
Cuando habló en la conferencia DSM de Nueva York el año pasado, el rector de Harvard, Dr. Steven Hyman, un ex director
del Instituo Nacional de Salud Mental, arguyó que la mayoría de los desórdenes mentales no pueden ser vistos como una
enfermedad discreta todo-o-nada, como la leucemia (que la tienes o no). En su lugar, dijo, deben ser vistos como
“continuo con la normalidad”, más como hipertensión que la leucemia. Hyman parece haber ganado la batalla aquí -en
particular, los desórdenes de interacción social como el autismo y el Asperger, serán ahora definidos a lo largo de un
espectro simple (desorden de espectro autista), más que como condiciones separadas. El cambio propuesto ha traído
controversia : mucha gente altamente funcional con Asperger no se ven a sí mismos en la misma categoría que aquellos
cuyo autismo es tan severo que no pueden vestirse solos.

3) Aparece el problema de incluir ciertos desórdenes adicitivos menores (intoxicación con cafeína), pero excluyendo otros
(juego compulsivo)
Estos son diagnósticos relativamente infrecuentes, pero parece muy caprichoso. ¿No es el juego compulsivo signo de un
problema mayor? ¿No es la intoxicación con cafeína usualmente un accidente? Esa es una razón por la cual la categoría de
“ desórdenes relacionados con sustancias” ha desgastado la autoridad del DSM. El nuevo DSM racionalizaría el sistema. No
hay planes de cambiar el criterio diagnóstico de “intoxicación con cafeína” (esencialmente, beber demasiado café o Red
Bull hasta que pierdas la chaveta, al menos temporalmente), pero la APA está considerando si las “adicciones a no-
sustancias” como el juego compulsivo, las compras y el comer están relacionadas al tradicional abuso de sustancias -y, si
es así, cómo. También, han propuesto renominar la categoría de “desórdenes de abuso relacionado con sustancias” a
“Adicción y desórdenes relacionados”. No se ha tomado una decisión, pero este proceso de investigación es promisorio y
largamente debido.

4) Revisión del extraño agrupamiento de desórdenes de la personalidad


Actualmente, los desórdenes de la personalidad incluyen todo desde la enfermedad debilitante, a menudo mortal, hasta la
anticuado, bastante sexista enfermedad conocida como “desorden de personalidad histriónica”, un síntoma en el cual, el
que lo sufre, “consistentemente usa la apariencia típica para llamar la atención sobre sí”. ¿Quién no lo hace?

En el DSM5, el desorden de la personalidad histriónica sería eliminado, y los desórdenes de personalidad serían reducidos a
cinco tipos clave: antisocial, evitador, borderline, obsesivo-compulsivo y esquizotípico (una palabra para los tan
excéntricos que no se relacionan con otros).

5) Repensar las definiciones de desórdenes de identidad sexual y género


Hoy, los hombres heterosexuales pueden ser diagnosticados con un supuesto desorden llamado “fetichismo travesti” si
cumplen con sólo dos criterios: tener fantasías sexual con travestis y si esas fantasías causan “impedimentos en áreas
sociales, ocupacionales u otras importantes”. Lo que es más, el DSM considera la aversión al sexo como un desorden, aun
si la condición tiene menos que ver con bajo impulso sexual que con sobredimensionados sentimientos de temor y
evitación -más como una fobia.
El DSM5 propone actualizar esta categoría incluyendo el “desorden hipersexual”. Aunque el nombre suena como algo que
Han Solo [Star Wars] pueda haber tenido, los criterios propuestos tienen sentido: las fantasías sexuales toman tanto
tiempo que se transforman en repetitivas, debilitantes y dañinas para el funcionamiento normal. También, el “desorden
de evitación sexual” sería abandonado y el “fetichismo travesti” devendría “desorden travesti”, aunque los criterios
diagnósticos en sí no cambiarían: el DSM parece aún tener un problema con el travestismo.

En conjunto, el DSM5 prefigura ser una mucho mejor referencia que su predecesor. Habrán meses de negociaciones -cada
cual puede registrarse en www.dsm5.org para comentar, y los grupos de consumidores, terapistas del día a día, psicólogos
investigadores y muchos otros tendrán qué decir. Pero concédanle a la APA una cosa: parece reconcer, al fin, que no es el
único árbitro de lo que vuelve loca a una persona.

Traducción Gabriel Vulpara


Una interesante crítica al borrador del DSMV que ya se ha publicado
CRITICAS AL DSM 5

Abriendo la caja de Pandora: las 19 peores sugerencias del DSM5


http://www.psychiatrictimes.com/display/article/10168/1522341?pageNumber=1&verify=0

Por Allen Frances, MD. 11 de febrero de 2010.

El Dr. Frances fue el jefe de la fuerza de tareas del DSM-IV y del departamento de psiquiatría en la Escuela de Medicina de
la Universidad Duke.
Actualmente es profesor emérito en Duke.

Ya he criticado previamente al proceso DSM5 -por su innecesario secretismo, sus ambiciones riesgosas, sus métodos
desorganizados y sus irreales fechas límite (1-6). Ahora, es finalmente tiempo de evaluar el primer borrador del producto
DSM5 recientemente posteado (en www.DSM5.org)

Pobre e inconsistente redacción:


Quizás no debería causar sorpresa que un proceso defectuoso logro un producto defectuoso. El problema más importante
es la escritura pobre e inconsistente. Se admitió que los tempranos borradores del Grupo de Trabajo están escritos con
imprecisión y con calidad variable, pero es sorprendente que el liderazgo del DSM5 haya fallado en editarlos para más
claridad y consistencia. Sería un desperdicio de esfuerzo, tiempo y dinero conducir pruebas de campo antes de que los
nuevos esquemas de criterios reciban revisión extensa. La pobre redacción es también signo de un mal pronóstico,
sugiriendo que las secciones de texto del DSM5 para los variados desórdenes podrían eventualmente se inconsistentes,
variables en calidad y a veces iuncoherentes.

Tasas más altas de desórdenes mentales:


En términos de contenido, son más preocupantes las muchas sugerencias que el DSM5 podría dramáticamente incrementar
las tasas de desórdenes mentales. Esto aparece de dos maneras:
Nuevos diagnósticos que podrían ser extremadamente comunes en la población general (especialmente después del
marketing de una siempre alerta industria farmacéutica).
Umbrales diagnósticos más bajos para muchos desórdenes existentes.

El DSM5 podría crear decenas de millones de nuevos mal-identificados pacientes “falsos positivos”, exacerbando, así, en
alto grado los problemas causados por un ya demasiado inclusivo DSM4 (7). Habría excesivos tratamientos masivos con
medicaciones innecesarias, caras, y a menudo bastante dañinas. El DSM5 aparece promoviendo lo que más hemos temido
-la inclusión de muchas variantes normales bajo la rúbrica de enfermedad mental, con el resultado de que el concepto
central de “desorden mental” es enormemente indeterminado.

Consecuencias imprevistas:
Una tercera debilidad generalizada en las opciones del DSM5 es su insensibilidad a posible mal uso como parámetros
forenses. Los miembros del Grupo de Trabajo no pueden esperar anticipar las variadas formas en que los abogados
intentarán retorcer sus buenas intenciones, pero es incumbencia del liderazgo del DSM5 establecer una funcional revisión
forense a fondo, que pudiera identificar las muchas probables instancias de proposiciones con importantes implicaciones
forenses (por ejemplo, la expansión de pedofilia para incluir la atracción hacia adolescentes).
La restricciones de espacio (tanto como mis propios puntos ciegos y limitaciones en mi saber), hace de ésta una
supervisión limitada, tanto en los números de las revistas que discuto, como en la profundidad posible de discusión en
cada una. Me gustaría impulsar al campo a identificar los problemas adicionales que requieran corrección.

Nuevos diagnósticos problemáticos:

El SINDROME DE RIESGO DE PSICOSIS es ciertamente la más preocupante de las sugerencias hechas para el DSM5. La tasa
de falsos positivos sería alarmante -70 al 75% en la mayoría de los estudios más cuidadosos, y aparentemente mucho más
alta una vez que el diagnóstico sea oficial, en el uso general, y se convierte en un blanco para las compañías
farmacéuticas (8). Cientos de miles de adolescentes y jóvenes adultos (especialmente, según parece, aquellos incluidos en
MedicAid) recibiría una innecesaria prescripción de antipsicóticos atípicos (9) No hay prueba de que los antipsicóticos
atípicos prevengan episodios psicóticos, pero definitivamente sí causan gran y rápido aumento de peso (ver la reciente
advertencia de la FDA) y están asociados con reducción de la expectativa de vida -por no decir nada sobre su alto costo,
otros efectos colaterales y estigmas-.
Esta sugerencia podría llevar a una catástrofe de salud pública y no hay prueba de campo posible que pueda justificar esta
inclusión como un diagnóstico oficial. El intento de identificación temprana y tratamiento de individuos en riesgo es bien
intencionado, pero peligrosamente prematuro. Debemos esperar hasta que haya un test de diagnóstico específico y un
tratamiento seguro.

El DESORDEN MIXTO DE ANSIEDAD DEPRESIVA toca síntomas no específicos que están ampliamente distribuidos en la
población general y podría de ahí en más convertirse inmediatamente en uno de los más comunes de los desórdenes
mentales en el DSM5. Naturalmente su rápido encumbramiento a proporciones epidémicas podría ser fácilmente asistida
por el marketing farmacéutico. Aparentemente, la medicación no sería mucho más efectiva que el placebo, a causa de la
alta respuesta a placebo en desórdenes leves (10).

El DESORDEN COGNITIVO MENOR está definido por síntomas inespecíficos de desempeño cognitivo reducido, que son muy
comunes (quizás hasta ubicuos) en personas de más de 50. Para protegerse contra falsos positivos hay un criterio que
requiere una evaluación cognitiva objetiva para confirmar que el individuo ha disminuido su desempeño cognitivo, pero
lograr un punto de referencia significativa es imposible en la mayoría de las instancias, y el umbral ha sido dispuesto para
incluir un enorme 13.5% de la población (por ej., el porcentaje de población entre la primera y segunda desviación
estándar). Aún más, la sugerencia para testeo objetivo será probablemente ignorada en los parámetros de cuidado
primario donde el grueso de los diagnósticos será efectuado.

Medicalizar las disminuciones cognitivas esperables en la edad resultará en un muy innecesario tratamiento con
prescripciones no efectivas de drogas y remedios de curandero. Esto, sin duda, logrará una gran popularidad, ya que habrá
seguramente una alta tasa de respuesta a placebo.

El DESORDEN DE ATRACONES (BINGE EATING DISORDER) tendrá en la población general una tasa (estimada de 6%) y ésta
probablemente será mucho más alta cuando el diagnóstico se haga popular y sea hecho en los esquemas de atención
primaria. Las decenas de millones de personas que se dan estos atracones una vez a la semana por 3 meses podrían, de
pronto, tener un “desorden mental” -sujetándolos al estigma y a medicaciones de probada ineficacia.

El DESORDEN DISFUNCIONAL DEL CARACTER CON DISFORIA es una de las más peligrosas y pobremente concebidas
sugerencias para el DSM5 -una mal orientada medicalización de los exabruptos del carácter. El “diagnóstico” será muy
común en cada edad de la población general y podría promover una gran expansión en el uso de medicaciones
antipsicóticas, con todos los serios riesgos descriptos arriba para los pacientes. Aparentemente, el Grupo de Trabajo
intentaba corregir los excesivos diagnóstico de desorden bipolar en la infancia -pero su sugerencia está tan pobremente
escrita que no podría de ninguna manera lograr ese objetivo, en cambio podría crear un nuevo monstruo.
La deficiente aplicación de este diagnóstico proveería una excusa que recubra la responsabilidad personal y llevará a
pesadillas forenses. Es una mala forma de comenzar.

El DESORDEN COERCITIVO PARAFILICO expandiría el cúmulo de delincuentes sexuales susceptibles de castigo civil
indefinido porque tienen un “desorden mental” que incluye casos de coerción sexual. Este desorden fue inicialmente
considerado para incluirse en el DSM III R (bajo el nombre de violación parafílica) pero fue rechazado a causa de que era
imposible de diferenciar en forma válida y confiable aquellos violadores cuyas acciones son el resultado de una parafilia de
la gran mayoría de violadores motivados por otros factores (tales como el poder). Dados los hechos (reconocidos en la
sección de razonamientos) de que la mayoría de los violadores son suficientemente conscientes como para negar las
fantasías sexuales y la no-confiabilidad (y no disponibilidad) de testeos de laboratorios, el diagnóstico está
inevitablemente basado sólo en el comportamiento de la persona, llevando a una potencialmente alarmante tasa de falsos
positivos, con subsecuente castigo erróneo indefinido (11).

El DESORDEN DE HIPERSEXUALIDAD será un regalo para los buscadores de excusas en los falsos positivos y un potencial
desastre forense. Otro claro punto de partida erróneo.

La categoría de ADICCIONES CONDUCTUALES sería incluida en la sección de adicciones a sustancias y podría cobrar vida
con un desorden, JUEGO PATOLOGICO (trasferido de la sección de desórdenes compulsivos). Esto proveería de una cuesta
resbaladiza hacia la inclusión por la puerta de atrás de una variedad de estúpidos y potencialmente dañinos diagnósticos
(por ej.: “adicciones” a comprar, al sexo, al trabajo, a la tarjeta de crédito y su deuda, a los videojuegos, etc., etc.) bajo
la amplia rúbrica de “adicciones conductuales no especificadas de otro modo” . El constructo “adicciones conductuales”
representa una medicalización de las elecciones de vida, provee una excusa dispuesta para descargar la responsabilidad
personal, y fácilmente sería utilizada erróneamente en esquemas forenses.

Umbrales más bajos

El mayor impacto general partiría de la sugerencia de eliminar el criterio de “significación clínica” requerido en el DSM4
para cada desorden que tenga un borroso límite con la normalidad (alrededor de los dos tercios de ellos). Fueron incluidos
para asegurar la presencia de angustia clínicamente significativa o de impedimentos cuando los síntomas del desorden en
formas benignas puedan ser compatibles con la normalidad. Eliminando este requerimiento se reduciría el rol de juicio
clínico como un guardián en determinar la presencia o ausencia de desórdenes mentales, y así se incrementarías las ya
infladas tasas de diagnóstico psiquiátrico.

DEFICIT ATENCIONAL / DESORDEN DE HIPERACTIVIDAD. Las definiciones del DSM4 cambian (junto con un
extremandamente activ marketing de compañías farmacéuticas), contribuyendo a aumentar las tasas de ADD -acompañado
de un generalizado abuso de medicaciones estimulantes para la mejora del desempeño y la emergencia de un gran
mercado secundario ilegal.(12) Hay 4 sugerencias para el DSM5 que harían este existente sobrediagnóstico mucho peor.

-El primer cambio es levantar la edad requerida de comienzo de 7 a 12 (13)


-El segundo es permitir el diuagnóstico basado sólo en la presencia de síntomas, no requiriendo discapacidad.
-El tercero es reducir a la mitad en número de síntomas requeridos para adultos.

Estos 3 cambios reducen significativamente la especificidad del diagnóstico de ADD en adolescentes y adultos y resultarán
en un posterior flujo de falsos positivos y en mal uso resultante de los estímulos para el mejoramiento del desempeño
(14).

-El cuarto cambio es permitir el diagnóstico de ADD en presencia de autismo. Esto podría crear la interacción de dos falsas
epidemias, impulsando el uso aumentado de estimulantes en una población especialmente vulnerable.

DESORDEN DE ADICCION. El DSM5 propone eliminar la distinción entre abuso de sustancia y dependencia de sustancia,
bajando el umbral para diagnosticar la nueva categoría “adicción”, que introduciría para reemplazar a ambos. Esta
confusión de abuso episódico con uso compulsivo continuo pierde valiosa información clínica sobre sus muy diferentes
tratamientos e implicaciones pronósticas. También parece innecesariamente estigmatizante y llevando erróneamente a
etiquetar con la pesada palabra adicción a aquellos cuyo problema está restringido al uso intermitente de sustancias.

DESORDEN DE ESPECTRO DE AUTISMO El desorden de Asperger colapsaría en esta nueva categoría unificada. Aunque esta
consolidación apela a algunos expertos, permanece controversial y presenta serios problemas. Aquellos con Asperger (que
es mucho menos invalidante) serán estigmatizados por la asociación con el desorden autista clásico). Aún más, en la
práctica usual diaria conducida por no-expertos, el concepto de espectro alimentará fácilmente la “epidema” del
pobremente definido autismo que ya a diso disparada por la introducción del Asperger en el DSM4 (15).

MEDICALIZACION DEL DUELO NORMAL. El DSM5 revertiría 30 años de práctica de diagnóstico de Depresión Mayor, al ser
efectuado en aquellos individuos cuya reacción al duelo sintomáticamente recuerda un Episodio Depresivo Mayor (por ej.:
dos semanas de ánimo depresivo, pérdida de interés en actividades, insomnio, pérdida de apetito, y problemas en
concentrarse inmediatamente posteriores a la pérdida del cónyuge, serán un desorden mental). Esto es un sorprendente y
radical cambio que podría ayudar a algunos individuos, pero causará un enorme problema de falsos positivos
-especialmente desde que hay mucha variabilidad individual y cultural en el sobrellevarlo. Por supuesto, el duelo se
transforma en un blanco extremadamente invitante para las compañías farmacéuticas.

La PEDOHEBEFILIA es uno de los esquemas de criterios sugeridos más pobremente descriptos e inviables. Expandir la
definición de pedofilia para incluir púberes medicalizaría el comportamiento criminal y posteriormente llevará al
previamente descripto abuso de la psiquiatría por el sistema legal. Ciertamente, el sexo con víctimas menores debería
impactar como una materia importante de políticas públicas, pero esto debería acompañarse de un estatuto legal y penas
apropiadas, no mediante un hágase desorden mental.

BORRAMIENTO DEL SISTEMA MULTIAXIAL Esto resultaría en la pérdida de mucha información clínica valiosa. El
diagnóstico multiaxial provee una disciplinada aproximación para distinguir entre estado y rasgo (eje I versus eje II), para
determinar las contribuciones de condiciones médicas (eje III), y de estresores (eje IV) al diagnóstico y tratamiento de
desórdenes psiquiátricos. Es puntaje GAF (eje IV) provee el estimado más conveniente y familiar de funcionamiento
global. No hay ofrecidos razonamientos comparativos para hacer un cambio tan radical.

VARIADOS CAMBIOS MENORES Hay numerosos cambios editoriales menores dirigidos a ayudar a clarificar los esquemas de
criterios existentes. Algunos de estos parecen ser mejoras, muchos son triviales, y algunos son peores que sus contrapartes
de DSM4. Cualquier posible ganancia en los cambios de redacción debe ser sopesada contra los riesgos de que la nueva
versión creará su propio esquema de consecuencias imprevistas. Los viejos, probados y verdaderos esquemas de criterios
han soportado la prueba del tiempo -a veces por 30 años- sin crear problemas forenses. Aún más, incluso pequeños
cambios pueden tener un dramático impacto en la definición de casuística y la tasa de desórdenes resultantes,
comprometiendo sin necesidad la interpretación de toda la investigación clínica y epidemiológica que se hizo antes, versus
la que se haga después del DSM5.
VALORACIONES DIMENSIONALES Tres valoraciones dimensionales (para severidad co-morbilidad y rasgos de personalidad)
son sugeridas para el DSM5. Las dimensiones son mayormente apropiadas pare describir fenómenos distribuidos en forma
continuada, que pueden ser reducidos a números. Ha sido ampliamente aceptado por varias décadas que sumar
dimensiones ayudaría a resolver el problema del sistema categorial de límites difusos incrementando la precisión de los
diagnósticos psiquiátricos. Desafortunadamente, de todos modos,e l campo nunca ha logrado consenso sobre cuáles
dimensiones elegir y como medirlas mejor. Aún más, y más crucial, los clínicos encuentran puntajes dimensionales
demasiado poco familiares e incómodos para ser usados en la práctica diaria y todos los esfuerzos por incluir aún unos
pocos puntajes dimesionales simples en los previos DSMs han encontrado la resistencia y negación por parte de los clínicos.
Las propuestas dimensionales del DSM5 son especialmente problemáticas -ad hoc, inviablemente complejas, vagas, no
testeadas y prematuras. La pobremente ejecutada introducción de abultadas dimensiones en el DSM5 fácilmente dará mal
nombre y envenenará las bases para una necesaria aceptación posterior. Es también posible que el uso de dimensiones
pueda crear no intencionadas consecuencias en seguros, discapacidad y determinaciones forenses. La posible introducción
de dimensiones por el DSM5 ha sido largamente sobrevendida como un cambio de paradigma. Con unas pocas excepciones,
sería probablemente recomendable incluir los puntajes dimensionales sugeridos en el apéndice del DSM5, o en un volumen
separado de instrumentos diagnósticos.

PUNTAJES DE SEVERIDAD MANUFACTURADOS PARA CADA DESORDEN. De hecho, esta aproximación fue probada para 8
categorías en el DSM III R, pero fue abandonada en el DSM4 a causa de que los anclajes de puntajes de severidad no fueron
validados y el sistema era demasiado abultado para el uso de la rutina clínica. Los puntajes de severidad sugeridos para el
DSM5 son asombrosamente inconsistentes en los cruces en su formato y calidad y son largamente ad hoc, extremadamente
complicados y totalmente impracticables para el uso en condiciones clínicas.

MEDICIONES EN SINTOMAS “CRUZADOS”, que existen entre un número de diferentes diagnósticos para suplementar los
diagnósticos categoriales primarios. Tal evaluación puede ser útil en ciertos encuadres, pero es demasiado voluminosa
para el uso en la rutina de la práctica clínica.

PUNTAJES DIMENSIONALES PARA PERSONALIDAD. Estos tendrían, en teoría, claras ventajas sobre la torpe aproximación
de la evaluación de personalidad. En la práctica, de todos modos, los múltiples, complicados, confusos y voluminosos
sistemas sugeridos por el DSM5 serían demasiado poco familiares y consumirían demasiado tiempo para ser alguna vez
usados por clínicos. Otro efecto colateral será la eliminación del manual de cinco de los desórdenes de personalidad
(paranoico, narcisista, histriónico, dependiente, esquizoide).

Conclusiones

Será posiblemente argüido por la dirección del DSM5 que soy excesiva y prematuramente alarmista, que ellos están aún en
los primeros pasos del proceso del DSM5, y que alguna de las sugerencias problemáticas serán eventualmente expulsadas
en las pruebas de campo. Esto es poner el carro (la prueba de campo) delante del caballo (por ej.: tener esquemas de
criterios útiles para testear) y sigue perdiendo el punto de que el DSM5 ha estado y continúa en serios problemas. Siento
que es mi responsabilidad dar claras alarmas ahora a causa de que el pasado desempeño de la conducción del DSM5 no
inspira confianza en su futura habilidad para evitar serios errores.

¿Qué me lleva a tan pesimista conclusión? Cada paso en el desarrollo del DSM5 ha sido secreto y desorganizado. La
dirección ha establecido una consistente línea de récords en proponer planes irreales e imposibilitados de lograr líneas de
tiempo -con predecibles cursos erráticos y fechas tope repetidamente falladas. Yo, por ejemplo, anuncié el último mayo
en el encuentro anual de la APA (y en la prensa) que las pruebas de campo del DSM5 iban a comenzar en el verano [boreal]
de 2009. Entonces, ocurrió que ninguno de los necesarios pasos preparatorios habían sido cumplidos y que las pruebas de
campo debían ser pospuestas por, al menos, un año. Durante los últimos seis meses, ha habido varias objetivos sucesivos
de fechas para publicar los proyectos del DSM5 -cada una de las cuales pasó incumplida causando demoras inexplicadas. La
pobre planificación y ejecución han ya forzado una demora de un año en la fecha proyectada de publicación del DSM5 (a
mayo del 2013).

El proceso del DSM5 es ya tres años viejo. Por ahora, un cuidadoso proceso editorial debería resultar en propuestas
refinadas que hayan sido todas plausibles y todas consistente y claramente escritas. Las pruebas de campo son arduas y
caras y tiene sentido sólo para testear precisas formulaciones de esquemas criteriales que tenga una chance real de
incluirse en el manual -no para las pobremente formuladas y desviadas sugerencias que ya han sido publicadas. Parece
prudente identificar y arrancar de raíz problemas ahora, a menos que se deslicen a hurtadillas en lo que aparece como una
eventual loca avalancha para completar el DSM5. Mi miedo se sostiene en que, abandonado a sus propios artificios y sin
continua presión y asistencia externa, el proceso del DSM5 nunca podría producir un producto de calidad (aún con la fecha
tope de 2013).

Hay, de todos modos, una crítica del proceso del DSM5 que demanda una clara refutación. Ha sido alegado que aquellos
que trabajan en el DSM5 tienen conflictos de intereses financieros y/o profesionales que los llevan a tomar decisiones que
incrementen las tasas de diagnósticos psiquiátricos (por ej.: para beneficiar compañías farmacéuticas, o incrementar los
fondos de investigación, o expandir las oportunidades de trabajo para los trabajadores de la salud mental). Conozco a la
mayoría de los que trabajan en el DSM5 y puedo asegurar que esta acusación es completamente falsa. Ellos tienen la más
alta integridad y están haciendo (lo que creo que a menudo es equivocado y hasta peligroso) sugerencias porque ellos
sincera y hasta ingenuamente creen que allí es donde la ciencia los está llevando -no por alguna ganancia personal o
profesional.

¿Cómo puede gente tan inteligente y escrupulosa hacer tantas malas sugerencias? Ha sido mi experiencia consistente
(obtenida trabajando en los tres previos DSMs) que cada Grupo de Trabajo siempre tiene una fuerte (y a menudo
irresistible) ansia de expandir los límites de los desórdenes en su sección. Este esperable imperialismo del diagnóstico de
los Grupos de Trabajo debe siempre ser reconocido y resistido. Los expertos, concebiblemente, ubican en alto valor el
reducir los falsos negativos para sus desórdenes favoritos y en anular la necesidad de recurrir a la etiqueta “no
especificado de otro modo”. Ellos esperan de esta manera identificar pacientes en curso temprano e instituir tratamientos
que serán efectivos en reducir la cronicidad de la enfermedad.

Desafortunadamente, los miembros del Grupo de Trabajo usualmente tienen el correspondiente punto ciego -dejar de lado
que cualquier esfuerzo para reducir las tasa de falsos negativos debe inevitablemente levantar la tasa de falsos positivos
(a menudo dramáticamente y con fatales consecuencias). Es inherentemente difícil para los expertos, con su altamente
seleccionada experiencia clínica y de investigación, apreciar completamente qué tan pobremente pueden sus resultados
de investigación ser generalizados a la práctica diaria -especialmente si ésta es conducida por acosados médicos de
atención primaria en un medioambiente pesadamente influido por el marketing de las compañías farmacéuticas. Ellos
pueden consistentemente subestimar los costos y riesgos de tratamientos de medicación cuando es proporcionada a
aquellos que no la necesitan realmente. Si alguna vez vamos a lograr la anhelada ventaja de la detección temprana de
casos, debemos primero tener pruebas diagnósticas específicas y tratamientos seguros y efectivos. En contraste, las
sugerencias del DSM5 demuestran la peculiarmente peligrosa combinación de diagnósticos no específicos e inadecuados,
llevando a no probados y potencialmente dañinos tratamientos.

Quiero enfatizar que los problemas en este proyecto del DSM5 no son todos culpa de los miembros del Grupo de Trabajo
que trabajaron bajo muy poco promisorias condiciones. Las opciones del DSM5 está pobremente concebidas y ejecutadas a
causa de la interacción de 4 desafortunadas decisiones hechas por la dirección del DSM5:

1- Requerimiento de innecesarios acuerdos de confidencialidad, que aislaron los Grupos de Trabajo de la usual y necesaria
interacción correctiva con el campo.
2- Fuerte restricción de los consejeros a un pequeño y altamente seleccionado grupo.
3- Establecer al expectativa de que el Grupo de Trabajo debe ser más innovador que consciente de riesgos/beneficios.
4- Proveer a los Grupos de Trabajo con notoriamente escasa orientación, consistencia y asistencia editorial.

A causa de la naturaleza secreta y cerrada del proceso del DSM5, el esperable entusiasmo de los expertos que comprenden
los Grupos de Trabajo no ha sido balanceado, como debe siempre ser, con el saber de la práctica clínica del mundo real y
con un cuidadoso análisis riesgos/beneficios de las posibles consecuencias inesperadas de cada sugerencia.

Sería irresponsable ahora descansar en la complaciente asunción de que todos estos problemas eventualmente serán
eliminados. Por sus acciones e inacciones previas, la dirección del DSM5 ha sacrificado cualquier fe de “beneficio de la
duda” en que su proceso se corregirá a sí mismo en una forma que garantice la eliminación de todas las posibilidades
dañinas.
Hay, sin embargo, alguna causa de medido optimismo respecto del futuro de del proceso del DSM5 basada en el hecho de
que sí responde, aunque reluctantemente, a presión externa. Han habido significantes y alentadoras mejoras durante los
meses pasados. Un Comité de Supervisión del DSM5 fue finalmente citado y ha jugado un rol benéfico en corregir los
problemas más egregios de los métodos y fechas límite anteriores. El infortunadamente concebido plan de conducir
pruebas de campo antes de tener una revisión pública de los criterios fue abandonado y las irreales pruebas de campo y
fechas tope para la publicación fueron extendidas en un año. El tiempo adicional provisto por la extensión de fechas tope,
si se usa bien, sería suficiente para producir un DSM5 útil.

¿Qué se necesita hacer a continuación? La responsabilidad (y oportunidad) de rescatar el DSM5 cae más pesadamente en el
campo y a la larga en el Comité de Supervisión. Ahora que finalmente los borradores del DSM5 están abiertos para una
revisión amplia, corresponde al campo ser activo en identificar problemas y proveer la necesaria presión para asegurar que
sean corregidos. Mis recomendaciones para el Comité de Supervisión son:

1- Extender el período previsto para revisión pública a tres meses.


2- Usar este tiempo para asegurar la cuidadosa edición de cada palabra de cada ítem de cada esquema de criterios, a fin
de proveer claridad y consistencia que ahora es lamentablemente faltante y absolutamente necesaria antes de que
cualquier significativa prueba de campo pueda comenzar.
3- Publicar los métodos de las pruebas de campo para revisión pública.
4- Designar tres subcomités que reporten al Comité de Supervisión (responsables , respectivamente de monitorear la
revisión forense, el análisis de riesgos/beneficios y las pruebas de campo).
5- Publicar las revisiones de literatura y planes para la armonización con el ICD-11 [CIE-11].

Cada paso futuro en la preparación del DSM5 debería involucrar interacción activa con el campo y con el Comité de
Supervisión y sus subcomités. El secretismo innecesario causó los problemas actuales y sólo la total transparencia y
apertura hacia el exterior los solucionará.

Tuve el espacio y el conocimiento para identificar sólo los puntos problemáticos del DSM5 que fueran los más obvios para
mí. El resto es de ustedes. Por favor, tómense el tiempo para revisar las opciones del DSM5 (al menos en sus áreas de
interés) y envíen sus observaciones. Pueden encontrarlo en www.dsm5.org
E lementos de epistemología
E n Recorrido de Lacan de Jacques-Alain Miller

El punto a trabajar es la diferencia entre saber y conocimiento

En este texto Miller distingue ciencia y conocimiento. No es la misma diferencia de la que habla Lacan en el Seminario 20,
pero espero que nos sirva para elucidarla.

El conocimiento no es la ciencia. La diferencia entre ambos conceptos es fundamental en la epistemología de Lacan y


aceptable mucho más allá del campo llamado del psicoanálisis.1

Desarrolla su trabajo en diez puntos de los cuales sólo tomaremos los ocho primeros.

Partimos de la diferencia entre conocimiento y ciencia (puntos 1 a 4). Después se queda solo con la ciencia e introduce al
psicoanálisis a su lado - es decir del lado del saber científico, no del conocimiento - para distinguir la relación de cada uno
con Dios: la ciencia cree en Dios, el psicoanálisis, no (puntos 5 a 8).

Quizá es a partir del psicoanálisis como saber ateo que podremos hablar en este Seminario de su relación con el amor y el
goce.

I.

El ideal de la teoría del conocimiento es el de la unión del sujeto y el objeto: existe una connaturalidad entre ambos,
una armonía preestablecida. El objeto del conocimiento es el objeto sensible.

La ciencia, como el psicoanálisis, construye su objeto. Esto es así porque no se trata del objeto dado a los sentidos - que
como la mirada, tienden a elidir la castración -. Se trata de objetos deducidos de la teoría cuando se ha prescindido de la
sensibilidad del objeto.

Miller cita a Bachelard. Este filósofo sostenía que no puede fundarse la ciencia en la descripción de un fenómeno tal como
se da este circunstancialmente al observador. Es tare del científico el adoptar un actitud de ruptura y crítica frente a aquello
que, en apariencia, se muestra inalterable2.

II.

a) Todo conocimiento es fundamentalmente ilusorio y mítico, en tanto que no hace sino comentar la "proporción sexual".3 Y
por tanto, cualquier teoría del conocimiento estará connotada por la significación sexual.

Ej. Complementariedad de Aristóteles entre forma y materia o la astronomía china antigua.

b) El enfoque científico supone una desexualización del abordaje del mundo, y para emplear una expresión filosófica, una
desexualización del ser en el mundo.4

Freud consideró que el principio de realidad se constituye a partir de la resignación de las mociones pulsionales5 (lo que
quiere decir que el sujeto se libera en cierto modo de la demanda pulsional; aunque que la lectura de la realidad seguirá fiel
a su requerimiento6).

c) El psicoanálisis no es un pansexualismo; no es el instinto sexual el que anima la naturaleza, es la pulsión de


muerte, término paradójico7 introducido por Freud. Esto lo podemos decir también así: lo que anima la naturaleza humana no
es la adecuación de sujeto y objeto sino su inadecuación.

III.

Se pregunta en este punto qué sería lo que da lugar a la ilusión pansexualista. …es que toda significación en tanto
imaginaria es fundamentalmente sexual. Todo lo que se dice y hace sentido termina siempre, revelando no apuntar sino
hacia una significación única que ocupa el lugar de la referencia, referencia que no existe en el lenguaje natural, en la
lengua materna, la lengua vulgar, y esta significación, que ocupa el lugar de la referencia que falta, es fundamentalmente
fálica.8 El significante de la falta es el falo.

La ciencia escapa a estas coordenadas porque es un discurso que se construye a partir de la extinción de la significación, a
partir de la construcción de redes sistemáticas de elementos en si mismos desprovistos de significación, pero coherentes
entre si.9 Al no haber significación, no hay falta.

Para separarse de la imaginarización de la realidad, Lacan utilizó la topología, geometría sin medición, en la que los objetos
no son consistentes sino que son creados y soportados con la red significante.

El objetivo de la ciencia no es la medición sino la formalización.

Lacan intentó precisamente, poder formalizar la estructura que sostiene la fenomenología de la experiencia analítica
(metáfora, metonimia, equívoco, función del Otro pueden ser estructurados). Un terreno que la ciencia quería dejar en
manos del oscurantismo y que había sido recogido en el embrollo psicoterapéutico.

IV.

La ciencia supone la distinción entre imaginario y simbólico, imagen y significante. Lacan señaló que el obstáculo mayor a la
evolución de la astronomía fue orientarse por un ideal de órbitas perfectas y por tanto, circulares. Hasta que no se prescindió
de esta imaginarización, no se pudieron formular las leyes de la gravitación universal.

La ciencia se movió en el terreno significante puro sin su significación imaginaria. Miller se ocupa de señalar como, de todos
modos, el mismo Newton no pudo prescindir totalmente del significado pero entonces lo buscó en la Biblia.

Es decir, la significación se desplaza. Desaparece del saber científico pero no se destruye, cambia de lugar. Con esta
indicación, invita a distinguir el individuo del sujeto de la ciencia.

V.

Lo que trata en este punto es que con la ciencia aparecieron los significantes que no quieren decir nada para nadie.10 …
Significante sin intención.11 Así toma la frase pascaliana el silencio eterno de los espacios infinitos me asusta.

Antes de la ciencia, el universo era un canto a la gloria de Dios. Después de la ciencia, dejó en silencio al mundo: sin
intención divina, sin significación.

Según Miller a esto responde la invención del inconsciente: hay significante independientemente del sujeto. Hay significante
organizado según leyes autónomas que funcionan independientemente de la conciencia que el sujeto puede tener de él o de
la expresión; es el sujeto más bien quien es un efecto del funcionamiento de las leyes significantes.12 El psicoanálisis no
podía surgir si no con la ciencia.

Lo que la ciencia apartó fue el alma del mundo. Esto provoca también la aparición de saberes acerca de eso apartado,
saberes organizados pero que no son científicos. Pone como ejemplo la separación que debemos tener presente entre
Freud y Jung.

VI.

Había dicho que el universo se calló y en este punto habla del silencio de Dios. Dios dejó de hablar con el advenimiento de
la ciencia. Se ocultó.

La tesis de Koyré era que la ciencia solo podía aparecer en un contexto religioso que plantease la creación del mundo ex
nihilo por un gran Otro divino. Él aseguraría la lógica de la naturaleza, permitiría confiar en la experiencia natural.

Por tanto, la ciencia no es tan atea como se pretende. La ciencia está ligada a la noción de un saber en lo real.

El significante no quiere decir nada allí, pero está organizado el mismo según unas leyes. Esas leyes funcionan
independientemente del conocimiento que podamos tener de ellas.
Es un Dios implícito que tiene dos funciones:
- garantizar la verdad, ser un elemento que no engaña, con un deseo asegurado: su honestidad
- ser Sujeto supuesto Saber, ser la sede última del saber en lo real.

El ejemplo de Cantor lo demuestra: la referencia al infinito innumerable que pagó… con su razón, era una referencia
teológica. Señala aquí que se proyecta al SsS lo que es una invención significante.

La cuestión es que se trata de un real construido a partir de una experiencia puramente significante…especie de residuo de
la operación significante.13

VII.

El sujeto de la ciencia. El pienso luego soy de Descartes, provoca un sujeto desustancializado. No es el yo como función de
síntesis.

El cogito cartesiano aparece después del vaciado de representaciones de lo imaginario. El sujeto de la ciencia
está desamarrado de todas las adherencias naturales.14

VIII.

Lacan formuló que este sujeto de la ciencia es el sujeto del inconsciente.

Hay que distinguir que el sujeto de la ciencia que emerge con Descartes, es inmediatamente rechazado, forcluido. Por ello la
ciencia se presenta como un discurso sin sujeto, un discurso sin deseo.

Los profesores emitiendo enunciados que se suponen sin enunciación acaban identificados al sujeto supuesto saber mismo.

Así puede ocurrir con el psicoanalista. De hecho ocurre: los analistas se han identificado a menudo con el saber, con el
ideal. Con Dios. Lacan criticó tal posición.

En la enseñanza de Lacan, la propuesta es que el sujeto forcluido de la ciencia es el sujeto considerado por el psicoanálisis
pero como sujeto que habla. El psicoanalista lacaniano al enunciar que todo lo que diga el analizante tendrá una causa,
acepta ocupar durante un tiempo el lugar de sujeto supuesto saber para permitir la operación psicoanalítica.

La evacuación del sujeto supuesto saber es el resultado de esta operación y por ello Miller recuerda la afirmación de Lacan
según la que el psicoanálisis es la única práctica atea.

Araceli Teixidó
Seminario de Investigación: Saber, amor goce
Sección Clínica de Barcelona
Marzo de 2009

Notas:

1. Miller, Jacques-Alain "Elementos de epistemología" en Recorrido de Lacan. Manantial. Buenos Aires, 1984. Pág. 41
2. Salazar Quintana, Luis Carlos "La fenomenología de la imaginación y la ensoñación creante en Gastón Bachelard"
Revista Synthesis. Num.41 Ciudad Juárez. Enero-marzo, 2007. Pág. 2
3. Miller, J-A. Op. Cit. Pág. 42
4. Ibíd. Pág. 43
5. Freud, S. "Formulaciones sobre los dos principios del acaecer psíquico" O.C. Amorrortu editores. Vol. XII Pág. 217.
6. Ibíd. Pág. 230
7. Miller Op. Cit. Pág. 43
8. Ibíd. Pág. 44
9. Ibíd. Pág. 45
10. Ibíd. Pág. 48
11. Ibíd. Pág. 49
12. Ibíd. Pág. 49
13. Ibíd. Pág. 53
14. Ibíd. Pág. 54

Departamento de Psicoanálisis | Universidad de Antioquia


Tal como observa Jacques-Alain Miller, en la religión también existe un estatuto del
comentario. Los domingos se efectúa en las iglesias el comentario de un pasaje de la
Biblia o del texto de los Padres de la Iglesia. La inadecuación del significante respecto al
significado es explotada por el comentario religioso. Así, vemos la lectura de sacerdotes
y predicadores que acomodan las “Sagradas” Escrituras a las guerras, desastres,
epidemias,
Es una lectura simbólica la del deslizamiento del significado por debajo del significante.
Foucault se refiere a una doble abundancia:
1) Exceso del significado sobre el significante. Resto, residuo no formulado
del pensamiento y que el lenguaje ha dejado en la sombra.
2) Superabundancia propia al significante.
Siempre hay un significado que permanece, mientras que el significante se ofrece
Esa doble abundancia, tanto del significante como del significado, abre la posibilidad del
comentario. Interrogar al significante y hacer hablar a un contenido que no estaba
significado de un modo explícito. Labor infinita y nada limitable: siempre es menester
darle la palabra al significado, en tanto que el significante nos interroga, a pesar de
nosotros mismos, sobre lo que su riqueza “quiere decir”.
Sobre el significante Lacan enseña: “La primera red, la del significante, es la estructura
sincrónica del material del lenguaje en cuanto que cada elemento toma en ella su empleo
exacto por ser diferente de los otros...”
Cuando el comentario apunta a los textos —sigamos con Foucault—, trata todo el
lenguaje como una conexión simbólica. Es decir, como una relación en parte natural
entre significado y significante, arbitraria en parte, nunca adecuada, desequilibrada por
cada lado, merced al exceso de todo lo que puede reunirse en un mismo elemento
simbólico y por la proliferación de todas las formas que pueden simbolizar un único
Por lo tanto, el comentario se apoya sobre el postulado de que la palabra es acto de
“traducción”. Se apoya en una interpretación psicológica del lenguaje que señala la
Exégesis, esto es, el estigma de su origen histórico. «Significante y significado toman, así,
Affectio Societatis Nº 7/ marzo/ 2004 7
Departamento de Psicoanálisis | Universidad de Antioquia
una autonomía sustancial que asegura a cada uno de ellos aisladamente el tesoro de una
significación virtual: al límite, uno podría existir sin el otro y ponerse a hablar de sí
mismo: el comentario se aloja en este espacio supuesto. Pero, al mismo tiempo, inventa
entre ellos un vínculo complejo, toda una trama indecisa que pone en juego los valores
poéticos de la expresión: no se considera que el significante “traduzca” sin ocultar; y sin
dejar al significado en una inagotable reserva; el significado no se descubre sino en el
mundo visible y pesado de un significante cargado, él mismo, de un sentido que no
domina».
Ya vimos con Lacan que la primera red del significante está inmersa en la estructura
sincrónica. La segunda es el eje diacrónico: “La segunda red, la del significado, es el
conjunto diacrónico de los discursos concretamente pronunciados, el cual reacciona
históricamente sobre el primero, del mismo modo que la estructura de éste gobierna las
vías del segundo. Aquí lo que domina es la unidad de significación, la cual muestra no
resolverse nunca en una pura indicación de lo real, sino remitir siempre a otra
significación. Es decir que la significación no se realiza sino a partir de un asimiento de
las cosas que es de conjunto”.
Lacan se ocupa, pues, de hacer un trabajo diacrónico sobre la obra sincrónica de Freud.
Si aludir al pensamiento de otros, intentar decir lo que ellos han dicho, es hacer por
definición un análisis del significado, Foucault se ocupa de trazar una serie de
interrogantes sobre el mismo. Estos: ¿resulta necesario que el significado sea siempre
tratado como un contenido? ¿Cómo un encadenamiento de temas presentes los unos en
los otros de una forma más o menos implícita? ¿No es posible efectuar un análisis
estructural del significado?
Y responde que a los elementos semánticos habría que tratarlos, no como núcleos
autónomos de significaciones múltiples, sino como segmentos funcionales que forman
sistema de un modo gradual: «El sentido de una proposición no se definiría por el tesoro
de intenciones que ésta contuviera, descubriéndola y reservándola a la vez, sino por la
diferencia que la articula sobre los demás enunciados reales y posibles que le son
contemporáneos, o a los cuales se opone en la serie lineal del tiempo. Entonces
aparecería la forma sistemática del significado”.
Escritos 1, Siglo XXI, México, 1989, pág. 366.
Affectio Societatis Nº 7/ marzo/ 2004 8
Lacan, Intervenciones y textos 2. “La tercera”. Ed. Manantial, Buenos Aires, 1988, pág. 93.
Miller, Jacques-Alain. “Variantes de la cura-tipo”. Seminario del Campo Freudiano en
Barcelona. Ed. Manantial, 1985, pág. 10.
“Comentario de un fragmento de La dirección de la cura...” En: Soler, Colette y otros.
Lacan y
el banquete. Ed. Manantial, Buenos Aires, 1992, pág. 56.
“La carta robada”. Escritos 1, Siglo XXI, México, 1989, pág. 23.
“Introducción al comentario de Jean Hyppolite”. Escritos 1, pág. 357.
Seminario XX, Aun. Ed. Paidós, Buenos Aires, 1991, p. 41.
Ibid., pág. 49.
Elogio de la dificultad y otros ensayos. Fundación Estanislao Zuleta. 1994. Pág. 197.
Siglo XXI Editores. México, 1979, pág. 10.
“La cosa freudiana”. Escritos 1, pág. 397.
Foucault, Michel. El nacimiento de la clínica. Siglo XXI, México, 1979, pág. 10.
“La cosa freudiana”, op. cit., pág. 397.
El nacimiento de la clínica, op. cit., pág. 12.
Rubén López
Ensayista y editor. Miembro de la NEL. Medellín.
Significante
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En lingüística, se denomina significante a la imagen acústica o secuencia de fonemas que, junto a un significado,
conforman el signo lingüístico.
Saussure
En semiótica, y en especial, dentro de ésta, en lingüística, la palabra 'significante' es particularmente utilizada por
la escuela estructuralista, a partir de Ferdinand de Saussure, eminente lingüista de la ciudad de Ginebra. Saussure
dictó un curso en el cual traduce los términos utilizados precedentemente por los pensadores alemanes del siglo
XIX: Sinn y Bedeutung. Para traducir (al francés) Sinn utiliza la palabra que puede fácilmente entenderse en
castellano: significante; para Bedeutung, la palabra francesa que usa es fácilmente traducible como significado.
En tal curso, Saussure explica que el signo, o el símbolo, - luego otros estudiosos distinguirán los conceptos signo
de símbolo -, está constituido por un significante (abreviado: Ste.) y un significado (abreviado: sdo).
Ejemplos
Tomemos el ejemplo de un símbolo, la palabra "árbol". Saussurre considera que el Significante es la huella
sonora o - lo que es lo mismo en su opinión- el conjunto de fonemas que constituyen a la palabra "árbol".
Mientras que el Significado es la representación psíquica del objeto mencionado: 'árbol'.
De un modo simplista, puede decirse entonces que el significante es el conjunto de sonidos de una palabra, y que
el significado es lo que este conjunto de sonidos está transmitiendo como mensaje. Saussure ilustra esto
inscribiendo al significado (sdo.) y al significante (Ste.) dentro de un círculo dividido en dos partes iguales; en la
parte superior pone al significado, en la parte inferior al significante, y a ambos los relaciona con dos flechas que
representan una relación biunívoca (es decir, Saussure creía que había una complementareidad total entre un
significante y aquello, que por éste es significado).
Luego, la noción saussuriana ha debido ser corregida y mejorada, si bien su idea es fecundísima.el significante es
el significa porque si no significara no fuera significante
Lacan y el psicoanálisis
Uno de los principales 'correctores' de lo que Saussure ha dicho respecto al Significante y al significado es Lacan;
la modificación en la explicación que de significante y significado hace Lacan, será fundamental en el devenir de
la psicología, en especial en lo atinente al psicoanálisis: Lacan, "rompe" el encierro (el círculo) en que Saussure
suponía al significado y al significante; invierte primero la situación de ambos: el significante (Ste.) es ubicado
"arriba" y el significado (sdo.) abajo; espesa la barra que los separa (homologándola a la censura entre consciente,
y lo inconsciente), luego hace desplazar al significado y dice 'debajo del Significante... Hay... nada.
Para el sentido común, el concepto de Lacán puede resultar difícil de entender y aceptar. Puede servir para aclarar
la cuestión, considerar que Lacan quiere decir que el pensar está constituido básicamente por significantes que
cambian continuamente de significado. Por tanto, el psicoanalista debe, en muchos casos, dar mayor importancia
al significante (el fonema u otra representacióm hecha por la persona durante el análisis) que al "supuesto"
significado. Una persona durante un psicoanálisis puede usar un significante creyendo a nivel consciente que le
está dando un significado, sin embargo, muchas veces ese significante remite -y es lo que importa- a otros
significados que de momento son inconscientes.
Más aún, el pensar humano, estaría privilegiadamente configurado por significantes y estos tendrían una
materialidad capaz de soportar a cada significado.
Categorías: Lingüística | Semántica
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Sujeto y significante en psicoanálisis

Reconstrucción de la intervención como "Comentador Externo" en las V Jornadas de Investigación de la Maestría de


Psicoanálisis (Directora: Amelia Imbriano) de la Escuela de Graduados de la Universidad Argentina John F. Kennedy,
realizadas el 14 de abril de 2007 (en la sede de Bolivar 1163, en la Ciudad de Buenos Aires)
La mesa estuvo integrada por

• Mabel Levato ( "Constitución y funcionamiento del aparato psíquico a partir de la teoría de las
representaciones: Conclusiones")
• Graciela Kahanoff ("Un pacto: ético")
• con la coordinación de Gladys Saraspe

Comentarios de Michel Sauval luego de las presentaciones y lecturas de los textos de Mabel Levato y Graciela Kahanoff

1 - Introducción general

Agradezco la invitación para participar en estas jornadas.


La verdad, me sentiría más cómodo en la posición de público, en la función acotada de hacer preguntas. Pero entiendo que
para hacer honor a la invitación, me corresponde agregar un plus, poner algo más de mi parte, algo que debería ajustarse,
también, a la tarea que le supongo a esta función de "comentador" (para el caso, "externo"), de oficiar de articulador,
proponiendo algunas referencias, o un lugar común, donde poder debatir esos textos que acaban de leerse.

Abordo los dos textos, el de Mabel y el de Graciela, sin conocer las respectivas tesis que se supone les darían marco, y con
independencia de las "intenciones" que sus autoras hubieran podido tener al momento de su elaboración, es decir,
eliminando el recurso a esa típica apelación oral del " lo que quiero/quise decir es…".
Los tomo de este modo, despersonalizados, e intentaré extraer de ellos algunas preguntas o temas comunes, que puedan
servirnos como una base, temática y subjetivamente mas amplia, sobre la que poder desenvolver un debate.

Como toda lectura, esto implicará un recorte de esos textos, y no objetaré a aquellos que quieran considerar dicho recorte
como un "forzamiento". Justamente, supongo que ahí comenzará el debate.

2 - Recortes

Para establecer un nexo entre los trabajos de Mabel y Graciela, propongo partir de la frase del final del texto de Graciela: "el
significante se lee hasta que aparece un significante sin sentido".

Mas adelante voy a discutir puntualmente esta frase, en el marco de una pequeña discusión que le propondré a Graciela
sobre este asunto de si el inconsciente es lo que se lee, si el analista lee o escribe, o qué relaciones establecer entre lectura,
escritura y desciframiento.
Pero ahora la tomo, tal cual, para establecer un nexo con el trabajo de Mabel.

Esta frase plantea que los significantes se "leen" en la medida en que los mismos tengan "sentido", hasta que aparece uno,
último, que no tiene sentido y que, por eso mismo, no sería legible. Un significante más allá de los otros, un significante al
que no se accede, al menos por la operación de la lectura.

Podríamos decir que esta frase "traduce", a términos "lacanianos", otra frase ubicada al comienzo de ese mismo texto,
cuando Graciela, parafraseando el "Más allá del principio de placer" refiere "las huellas mnémicas insusceptibles de ligadura
e insusceptibles de proceso secundario" 1. Por un lado el significante sin sentido que queda inaccesible a la operación de
lectura que agrupa a los demás significante, y por el otro, las huellas mnémicas insusceptibles de ligadura y de
agrupamiento en el proceso secundario. Ambos como un mas allá respecto de un conjunto de términos que habilitarían el
sentido o el proceso secundario.

Propongo "ligar" (para ir poniéndonos a "tono" con la metapsicología freudiana) estas dos frases con una frase que me
parece caracteriza al texto de Mabel y nos va a ofrecer un eje para el debate.
La propuesta de Mabel es "ubicar en el centro de la subjetividad un núcleo opaco, oscuro, irreductible".
Tenemos una "subjetividad" y un "centro".
Veamos cómo podemos leer esta propuesta.
La "subjetividad" es presentada, en la segunda página del texto de Mabel, como un sistema de elementos que, operaciones
formales mediante, son equivalentes. Según el texto, el aparato psíquico (la "subjetividad") constituye una espacialidad
donde "se inscriben registros que, primero como huellas mnémicas y luego como representaciones, componen un sistema
de marcas".

Es decir que "registros", "huellas mnémicas", "representaciones" y "marcas" son elementos equivalentes 2:

• los "registros" son equivalentes a "marcas", puesto que los primeros "componen un sistema" de las
segundas (de hecho, mas adelante, en esa misma página, se indica que "la huella mnémica es una marca")
• a su vez, los "registros" y las "marcas" son equivalentes a las "huellas mnémicas" , ya que estas no
son más que el primer paso de la "transformación" de los primeros en las segundas.
• y los "registros", las "marcas" y las "huellas mnémicas", a su vez, son equivalentes a las
"representaciones", ya que estas no son mas que el segundo paso de esa misma "transformación"
("retranscripción de huellas mnémicas" y como "un intento de inscribir lo no comprendido") de los primeros
en las segundas.

Finalmente tenemos la "representación-cosa" definida como un "signo inconsciente" y la "representación-palabra" como


"signo preconsciente". Con lo cual podemos agregar el "signo" a la serie de elementos equivalentes.

Así como antes le propuse a Graciela una discusión puntual sobre si el analista lee o escribe, la discusión puntual que le
propondré a Mabel será la cuestión de si las representaciones cosa y palabra son "signos", y si son tan específicamente
distribuibles entre lo "inconsciente" y lo "preconsciente".

3 – Psicoanálisis, filosofía y ciencia

Llegados a este punto, la pregunta que quisiera formularles como consecuencia de este recorte, y como propuesta de
debate, es la siguiente: ¿qué es lo que hace que toda la metapsicología freudiana, y en particular sus desarrollos en torno a
las representaciones, sea diferente de una filosofía? En otras palabras, ¿qué es lo que hace que todo ese trabajo con
representaciones no pueda alinearse como una variante más de las especulaciones, reflexiones, que se han propuesto y
desarrollado, desde Descartes hasta el presente, en el campo de la filosofía y la epistemología?

Si a alguno le parece demasiado forzada esta extrapolación, le propongo los siguientes recordatorios.
En primer lugar, hablar de filosofía, después de Descartes, implica hablar de filosofía de la ciencia, del problema del
conocimiento.
En segundo lugar, la epistemología científica ya no es la de Laplace.
El ideal de la equivalencia de lo real con lo simbólico, el ideal de Galileo de la naturaleza como un libro escrito en lenguaje
matemático, ha padecido la misma relativización que la cultura le ha destinado a los ideales en general. Sigue siendo una
referencia lógica para el pensamiento, pero el principio de indeterminación de Heisenberg y el teorema de Godel no son
descubrimientos psicoanalíticos (aunque muchos psicoanalistas aún los vivan como revelaciones últimas). Está totalmente
asumida en la ciencia la imposibilidad de un conocimiento absoluto, de una irreductibilidad de lo real a su completa
simbolización. La idea de un núcleo, de un resto, de algo resistente al conocimiento, no es propia o específicamente
analítica. La ciencia ya la ha incorporado como un problema de método, de error del método. Entre otras razones porque, de
última, esto no nos saca tanto del ideal de Laplace: basta ubicar el punto de equivalencia entre lo real y lo simbólico en el
infinito de una asíntota.

Si ahora releemos, al final del texto de Mabel, la definición del aparato psíquico como "la instalación de criterios lógicos cada
vez mas refinados para operar con representaciones", así como la indicación que "la trama de huellas mnémicas, el sistema
de representaciones", y "las fantasías", "son procedimientos (…) para tratar lo irreductible a la simbolización", cabría
preguntarse si la neurosis no quedaría reducida a la formulación, a nivel individual, del mismo problema que enfrenta en
términos generales la humanidad en cuanto al conocimiento, es decir, el problema de la simbolización de un real
resistente 3. Con lo cual, el psicoanálisis podría considerarse como una filosofía de vida, es decir, una aplicación al caso
individual de los problemas filosóficos generales.

Esa es la pregunta, la "provocación", si quieren, que les propongo a partir de esa subjetividad "centrada" en un núcleo
resistente a la simbolización.

Una vía de abordaje sería preguntarnos por las eventuales equivalencias o diferencias de la noción de real en la ciencia y en
el psicoanálisis. La otra vía de abordaje sería preguntarnos por el estatuto del sujeto en cada caso. De hecho, estos
abordajes no serían mas que las dos caras de la misma moneda, ya que ese "centro", por mas opaco que se lo piense, no
deja de implicar otro centro, que sería el de aquella subjetividad para "quien" los "signos" buscarían dar "sentido" a la "cosa".

No hay centro del lado del objeto sin que se configure, automáticamente, un centro del lado del sujeto. Ese es, justamente, el
efecto que produce la estructura de la representación.
4 – La representación

Recordemos la noción clásica de representación, tal como es presentada por Descartes en sus "Reglas para la dirección de
la mente" 4. La misma funciona como una superficie donde confluyen, por un lado, lo que llega como impronta del objeto
(sensación), y por el otro, lo que llega como actividad del espíritu (imaginación). En términos del propio Descartes, "la
diferencia entre imaginación y sensación sólo consiste en esto: en una, las imágenes son trazadas por objetos exteriores, y
éstos están presentes, mientras que en la otra ellas lo son por el alma, sin objetos exteriores y por decirlo así, con todas las
ventanas cerradas" 5.
Pero al inscribirse ambas en la glándula pineleana desaparece la diferencia de su proveniencia 6. La consecuencia de este
doble eje concurrente constituye a esa glándula milagrosa como la sede de la representación.

Vuelvo entonces a la pregunta: ¿en qué difiere Freud de Descartes?

Por ejemplo, tomemos el "Proyecto…". ¿Qué es una representación? ¿Es lo mismo que una huella mnémica? No. Una
huella mnémica es una impresión del objeto, algo que proviene desde los sentidos. Y para que una huella mnémica adquiera
el estatuto de una "vorstellung" es necesario que también le llegue la investidura del "ich" (en términos cartesianos, la
"actividad del espíritu"). La "vorstellung" funciona como un espejo de dos caras donde se juntan la impresión de los sentidos
y la investidura del ich.

Y Freud es perfectamente consciente de este problema, tan bien expresado en la fantasía del hombrecito dentro del hombre
que, como las muñecas rusas, cuando lo pelamos, reaparece, cada vez más unificado, en su interior.

Ese es el problema que se plantea en "Lo inconsciente" (1915), cuando busca fundar el estatuto dinámico del inconsciente,
es decir, justificar porqué el inconsciente no puede ser reducido a una "consciencia segunda". ¿Cómo lo resuelve?

5 – La representación inconsciente

Vamos a encontrar su "solución" en las páginas 197 y 198 del tomo XIV de Amorrortu, en un párrafo que forma parte del
capítulo VII, titulado "El discernimiento de lo inconsciente". Esa discusión sobre el estatuto del inconsciente es la discusión
sobre el estatuto de la "representación" y del sujeto que le corresponde.

Allí ordena la "representación-palabra" (Wortvorstellung) y la "representación-cosa" (Sachvorstellung) como


descomposiciones de una nueva representación, la "representación-objeto". Digo una nueva representación porque, si no
me equivoco, es la primera vez que aparece ese término "Objektvorstellung" 7.

Intervención: Ya lo mencionó antes. Representación cosa u objeto, es lo mismo.

Michel Sauval: No es lo mismo representación-cosa que representación-objeto. Una cosa es que la representación-cosa
derive de las huellas de objetos y otra cosa es equiparar representación-cosa con representación-objeto. Si no podemos
percibir esa diferencia no vamos a entender nada de este nuevo entramado que nos presenta Freud. La "representación-
objeto" está compuesta por una asociación entre "representación-cosa" y "representación-palabra" 8.

Les leo el párrafo, para que no queden dudas:

Lo que pudimos llamar la representación-objeto {Objektvorstellung} consciente se nos descompone ahora en la


representación-palabra {Wortvorstellung} y en la representación-cosa {Sachvorstellung} que consiste en la investidura, si no
de la imagen mnémica directa de la cosa, al menos de huellas mnémicas más distanciadas, derivadas de ella. De golpe
creemos saber ahora dónde reside la diferencia entre una representación consciente y una inconsciente. Ellas no son, como
creíamos, diversas trascripciones del mismo contenido en lugares psíquicos diferentes, ni diversos estados funcionales de
investidura en el mismo lugar, sino que la representación consciente abarca la representación-cosa más la
correspondiente representación-palabra, y la inconsciente es la representación-cosa sola. El sistema Icc contiene las
investiduras de cosa de los objetos, que son las investiduras de objeto primeras y genuinas; el sistema Prcc nace cuando
esa representación-cosa es sobreinvestida por el enlace con las representaciones-palabra que le corresponden 9.
(Subrayado MS)

Como vemos, las representaciones son inconscientes en la medida en que falte esa asociación entre representación-cosa y
representación-palabra. Pero esto no debe entenderse en el sentido de que la representación-cosa sea un "signo"
inconsciente y la representación-palabra un "signo" preconsciente. No es que las representaciones cosa son inconscientes y
las representaciones palabra son preconscientes, y que las primeras podrían llegar a la consciencia por alguna "traducción"
en términos de las segundas.
Justamente, Freud inventa esa nueva "unidad" que es la "representación-objeto" para cargar sobre ella la función propia de
toda representación, es decir, representar algo para una consciencia. Por contraposición, al faltar alguno de sus
componentes, resulta una "representación inconsciente", que es la que legitima al inconsciente dinámico.

Como en este párrafo Freud solo ubica como "inconscientes" a las representaciones cosa, quizás eso pueda generar la
confusión o malentendido de pensar que las representaciones palabra estarían desde siempre en el sistema
preconsciente 10. Pero las representaciones palabra también derivan de impresiones sensoriales, "de igual manera que las
representaciones-cosa" 11, y por lo tanto, también pueden ser tratadas como representaciones cosas (en particular, será
inconsciente todo lo que en ella tenga relación con su materialidad sonora o visual) . Eso es lo que, justamente, pone de
relieve el ejemplo de los esquizofrénicos: "ellos tratan cosas concretas como si fueran abstractas" 12, tratan las
representaciones palabra como representaciones cosa.

Pero esto no es privativo de los esquizofrénicos. Encontramos un funcionamiento similar en los síntomas de los neuróticos,
los sueños y las formaciones del inconsciente. En el ejemplo de olvido de "Signorelli", el significante caído (unterdruckt),
reprimido, es "signor", y en su caída, arrastra a "Signorelli". A la consciencia de Freud acuden todos los significados
"asociados" a "Signorelli", es decir, todo aquello que puede entrar en asociación con representaciones palabra. Pero el
nombre "Signorelli" resulta inaccesible, como si funera una representación cosa.

Con esta construcción, Freud coloca al sujeto como efecto de articulaciones entre representaciones que, por si mismas, son
inconscientes, es decir, no representan nada y para nadie. Y en esa articulación suma, al mimetismo de la huella con la
cosa, una operación de cifrado y significación (que es lo que llega a la consciencia) 13.

6 – Sujeto y significante

Si nos permitimos una pequeña dosis de esa medicina mortífera que es el freudolacanismo, aunque sea para poder pegar
un salto por la vía de las analogías, podríamos referir aquí el sujeto que resulta de la definición lacaniana del significante
como aquello que representa un sujeto… para otro significante.

Si el sujeto no es el efecto de esta articulación significante 14, entonces será uno de los pilares unificados de la
representación. La unidad del perceptum es el reflejo directo de la unidad siempre supuesta del percipiens, tal como lo exige
el funcionamiento propio de la representación.

Aquí tenemos que lidiar con las consecuencias de cierta vulgarización (en el uso) de los términos sujeto y significante. Creo
que se tiende a confundir sujeto con sujeto de la representación. Y por eso podemos oír a tantos analistas hablar del sujeto
que piensa tal cosa, o del sujeto que hizo tal acto, o del sujeto que desea algo, o del sujeto que atraviesa una crisis, o del
sujeto que elabora un duelo, o del sujeto que comete un fallido, o del sujeto que sueña, etc. Pero para Lacan, lo mismo que
para Freud, el sujeto es un efecto, y de ningún modo el sujeto gramatical de la voz activa.

Otro malentendido común es la confusión entre significante y signo. No en vano Lacan se preocupó, en su "transcripción" del
signo Saussureano, de invertir sus términos y quitar el óvalo que los envolvía. La referencia a Saussure nos lleva, casi
siempre, a pensar el significante como una "parte" del signo. Pero el significante solo es tal (en sentido psicoanalítico) en la
medida en que se ha roto su lazo con el significado. De lo contrario, insisto, es un signo.

Veamos nuevamente el ejemplo del olvido del nombre "Signorelli". Signor es un significante, justamente, en la medida en
que se ha roto su lazo con el significado, en la medida en que está caído (unterdruckt), mientras su "significado" sigue a flote
(vía las formaciones sustitutivas). Es la represión la que aísla al significante como tal. Y el sujeto del inconsciente,
justamente, es el que está orillado al significante caído.

7 – Lectura de signos y lectura de letras

Pasemos ahora al texto de Graciela. En la tercer parte del mismo se ordenan las relaciones entre el significante y el
significado en función de una serie de operaciones:

• "lo que se escucha es el significante" en tanto que "el significado se oye"


• a su vez, "uno lee cuando escucha", "la lectura es descifrar", "el inconsciente es lo que se lee, se
interpreta y se descifra"
• pero "lo que se puede leer no es lo que se escribe"

Esta equivalencia planteada entre escuchar, leer y descifrar se resume en la siguiente frase: "el significante se lee [por ende,
se escucha y se descifra], se lee hasta que aparece un significante sin sentido".
El texto no da mayores precisiones sobre estas operaciones, ni tenemos tiempo para explayarnos sobre cada uno de estos
registros, pero hay algunas cuestiones que quisiera precisar respecto de esa oposición entre escuchar/leer/descifrar y
escribir. Cada sueño, y cada formación del inconsciente, es un cifrado 15. Pero lo que a mi juicio caracteriza la operación de
lectura en psicoanálisis es la preeminencia de lo textual. Es al leer con un escrito que la lectura toma valor de
desciframiento. De lo contrario, lo que tenemos, es lectura de signos. Y no es lo mismo la lectura de signos que la lectura de
un escrito. A tal punto que, entre ellas, Lacan llegó a ubicar la operación que dio origen a la escritura: "es por la inversión de
esa relación, de esa relación de lectura del signo, como puede nacer luego la escritura en tanto ella puede servir para
connotar la fonematización" 16. ¿En qué consiste esta inversión?

En el primer tiempo, ciertos términos del lenguaje nombran los objetos que algunos elementos del material que va a servir a
la escritura figuran pictóricamente. El nombre del objeto puede ser tomado, entonces, para designar lo que representa
pictográficamente al objeto: el nombre (N) lee el signo (S) como nombre del objeto (O). Como se aprecia, esta "lectura" ya
hace girar la relación con el objeto, ya que el mismo nombre vale ahora tanto para el objeto como para el trazo que lo
"representa".

En el segundo tiempo, es el signo el que es considerado como si escribiera ese elemento del lenguaje que lo leía: el signo
(S), con el que se leía el objeto (O), es tomado como escritura del nombre (N).

Esa inversión de la lectura del signo se completa cuando, finalmente, el signo (S), que ahora escribe un nombre (N), es
usado para escribir el nombre (N') de otro objeto (O'). En efecto, estaremos seguros de que el signo vale como escritura del
significante del nombre cuando nos encontramos con el caso en que ese nombre se relacione, no con el objeto que
correspondía primero al signo (tiempo 1, lectura del signo) sino con otro objeto cuyo nombre es homófono (a veces solo en
parte) del nombre con el cual ese signo era leído, en cuyo caso el signo ha tratado al nombre como un significante en su
materialidad, es decir, en su literalidad.
En suma, es el escrito quien da al significante su estatus de significante 17. Es en su relación con la letra que el significante
se separa del signo, adquiere su carácter de significante en tanto fuera del sentido, separado del objeto.

Me parece que no tiene sentido hablar de un "significante sin sentido" como un elemento extra respecto de una serie de
"significantes" "con sentido", y que, por eso mismo, podrían leerse. Esa serie de elementos que tendrían sentido no sería
una serie de significantes sino de signos, y la lectura allí implicada sería una lectura de signos. La "huella" que no puede ser
ligada, el "significante" que no tiene sentido, son los nombres de este mito que intenta concentrar en un supuesto elemento
"último" la correspondencia de la unicidad del sujeto de la representación.

Decía Lacan en Radiofonía: "psicoanalista, es del signo del que estoy advertido".

8 – Si hay pacto, es moral

Con esto llegamos al último punto que quisiera proponer a debate: el "pacto" (para el caso, "ético") que titula y cierra el
escrito de Graciela

No veo como podría haber un pacto sin la participación de un tercero respecto de un dispositivo de al menos dos personas.
El ejemplo mas claro es la intervención del Estado a través de sus colegios profesionales y sus "códigos de ética" 18. Pero
más allá de esas cuestiones "legales", aún en la "soledad" del "consultorio", el tercero, el pacto, será cualquier ideal u
objetivo que acepten compartir analista y analizante, situación que los convierte en personas y, por eso mismo, anula el
dispositivo analítico. Cualquier "pacto" que allí se establezca funcionará como la tercera persona que Freud considera
inadmisible. Y el adjetivo "ético" no va a relevar a ningún "pacto" de esa hipoteca. En ese punto, un adjetivo vale lo mismo
que otro, y un "pacto ético" será equivalente a un "pacto moral", a un "pacto terapéutico", a un "pacto legal", o cualquier otra
coloración que se les ocurra.

Para anudar este problema con lo que hemos venido desarrollando propongo reflexionar sobre las diferencias que establece
Lacan, en el seminario XI, entre el inconsciente freudiano y el suyo. ¿Qué significa que el inconsciente lacaniano sea
"ético"?

Creo que el sentido de la "ética", en este caso, es de oposición al estatuto "ontológico" que Lacan le asigna al inconsciente
Freudiano. ¿Qué significa un inconsciente ontológico? Significa que se lo piensa como durable, como una esencia. Significa
pensar que cada persona tiene un inconsciente del mismo modo que tiene un hígado o un páncreas, y que las formaciones
del inconsciente se secretan del mismo modo que la bilis, es decir, que son objetivables. Es decir, que así como podríamos
decirle a alguien que está un poco amarillo y que suponemos que le anda mal el hígado, podríamos decirle que ese fallido
que acaba de cometer indica que le anda un poco mal el inconsciente.
Un inconsciente ontológico implica un hombrecito dentro del hombre.
En mi opinión no hay formación del inconsciente si no es en el marco del dispositivo analítico, es decir, en el contexto en el
que la misma pueda tener consecuencias. La referencia a la ética a la que apela Lacan viene a subrayar que el sujeto del
inconsciente es un efecto y convoca a un acto. Es decir, lo opuesto a un pacto.

En mi opinión, no hay pactos " éticos". Cualquier "pacto" implica un punto de complicidades incompatibles con el dispositivo
analítico, implica hacer del psicoanálisis una filosofía de vida, una moral.

Gracias por el tiempo dispensado, y espero que las incitaciones al debate puedan cumplir con la función de tales.

Notas

1 - La cita textual, de Freud, página 36 del tomo XXIV, es la siguiente: "Las huellas mnémicas reprimidas de sus vivencias
del tiempo primordial no subsisten en su interior en el estado ligado y aún, en cierta medida, son insusceptibles del proceso
secundario"

2 - Por si fuera necesario aclararlo, "equivalente" no es lo mismo que "idéntico".

3 - Es decir, pensar un real similar para la ciencia y el psicoanálisis

4 - En "Discurso del método", Ediciones Orbis, para Hyspamérica – Ver


en http://www.pensament.com/filoxarxa/filoxarxa/Descartes,%20Rene%20-%20Discurso%20del%20metodo.htm
En francés, en http://abu.cnam.fr/cgi-bin/donner_html?methode3

5 - René Descartes, "Conversaciones con Burman"

6 - Las dos etapas de la duda, en las "Meditaciones" retoman este doble eje. La primera etapa, la que suspende los "datos
de la "sensación", busca cortar el lazo de las figuras con el "sentido común". La segunda etapa de la duda (la "hiperbólica"),
la que suspende los datos de la "imaginación", busca cortar el lazo de las figuras con el espíritu. Es así como Descarte
obtiene figuras que, durante un tiempo, y al término de una ascesis muy particular, no representarían nada y de las cuales el
ego obtiene la certeza de su existencia, para luego comenzar la reconstrucción de la representación como lazo entre las
figuras y lo que ellas figuran, tanto del lado de la imaginación como de la sensación (ese es el trabajo de las 3° a 6°
meditaciones).

7 - Objektvorstellung: el objeto como "Objekt" tiene el sentido del objeto construido en el proceso del conocer, y no como
"Gegenstand" , cuyo sentido es "lo que está ahí enfrente". "Object" tampoco es "Sache" ni "Ding"

8 - Incluso, las eventuales confusiones entre ambas que podrían surgir de la lectura del Apéndice C de este texto de Freud,
son aclaradas por Strachey, quien señala: "Lo que aquí [por el Apéndice] llama «representación-objeto» {Obiektvorstellung}
es lo que en «Lo inconciente» denominaría «representación-cosa» {Sachvorstellung}, mientras que lo que allí designaría
«representación-objeto» denota una combinación de la «representación-cosa» y la «representación-palabra», a la cual no le
da ningún nombre específico en este pasaje"

9 - Sigmund Freud, "Lo inconsciente", Obras Completas, Tomo XIC, Editorial Amorrortu, páginas 197/8

10 - La frase puede parecer ambigua porque ubica como consciente a la asociación entre presentación-cosa y
representación palabra, y como inconsciente a la representación-cosa sola. Un pensamiento "débil", más preocupado por
ubicar tarugos en todos los agujeros que por entender algo de esta metapsicología, podría concluir rápidamente que las
representaciones palabra quedan, "entonces", en el preconsciente. Pero Freud insiste, en el renglón siguiente, en señalar
que el sistema Prcc "nace" cuando la representación-cosa es sobre investida por el enlace con las representaciones
palabra. Es decir que en el Prcc no hay representaciones palabra sueltas. La "distribución" de las representaciones cosa y
palabra entre los sitemas Icc y Prcc es concomitante con la ocurrencia de su asociación en la "representación-objeto" que,
así, llega a la consciencia. Descompuesta esta última, el Prcc deviene un limbo tan vacío y abstracto como el que hace poco
abolió la Iglesia.

11 - Sigmund Freud, "Lo inconsciente", Obras Completas, Tomo XIC, Editorial Amorrortu, página 199

12 - Idem, página 201

13 - No es lo mismo el significado del signo que la imagen mental del objeto.


14 - Con la complicación correspondiente de que el significante mencionado en primer término (el que representa al sujeto)
no es igual o equivalente al mencionado en segundo término (ante el que se realiza esa representación)

15 - En todo caso, eso es lo que nos indica el propio Freud cuando en su famoso fragmento de la interpretación de los
sueños nos recuerda que "el contenido del sueño se da, por decirlo así, en una escritura de imágenes (Bilderschrift) cuyos
signos deben transferirse uno por uno en la lengua de los pensamientos del sueño. Seríamos inducidos evidentemente al
error, si se quiere leer esos signos según su valor de imagen (Bilderwert) en lugar de leerlos según sus relaciones de signos
(Zeichenbeziehung)" (subrayado mío).

16 - Jacques Lacan, Seminario "La identificación", sesión del 10 de enero de 1962

17 - Jean Allouch, "Letra por letra", EDELP, página 157

18 - Reducida, en general, a la "ética" del cobro de matriculas y usufructo burocrático de los beneficios del monopolio de la
representación institucional de los profesionales

Bibliografía

René Descartes

• Discurso del método


• Conversación con Burman

Sigmund Freud

• Lo inconsciente
• La interpretación de los sueños
• Mas allá del principio de placer
• Psicopatología de la vida cotidiana
• El análisis lego

Jacques Lacan

• Radiofonía
• Seminario "La identificación", sesión del 10 de enero de 1962
• Seminario "Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis", sesión del 22 de enero de 1964

Jean Allouch, "Letra por letra", EDELP

Guy Le Gaufey, "El lazo imaginario", EDELP