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Personajes de la caballería.

General MANUEL FERNANDEZ SILVESTRE.

Manuel Fernández Silvestre

Nacido el 16 de Diciembre de 1.871 en Caney (Cuba). Era hijo del matrimonio en segundas
nupcias del Comandante Víctor Fernández y Pentiaga y Dª Eleuteria Silvestre Quesada.

Con 17 años, El día 30 de Agosto de 1.889, sienta plaza de cadete en la Academia Militar de
Toledo. Alumno distinguido tanto de ésta academia como de la de Aplicación de Caballería, a la
que pasó el 9 de julio de 1891 ,de la que salió on el grado de Segundo Teniente de Caballería
con 21 años, el 31 de julio de 1893. Fue condiscípulo en la academia del también cubano y dos
años más joven Dámaso Berenguer Fusté, futuro Alto Comisario y Ministro de la Guerra.

Su primer destino fue el Regimiento de Cazadores de María Cristina núm. 27, en el que
permaneció hasta finales de mayo de 1895, fecha en la que es destinado a Cuba con el
Regimiento Expedicionario de Caballería Tetuán, donde desembarcó el 15 de junio en Nuevitas
del vapor "Buenos Aires". Ya en Cuba, el 31 de julio ascendió a Primer Teniente con 24 años.

Durante dos años seguidos estuvo de operaciones, destacando por su valor y forjando la
leyenda de su buena estrella.

En febrero de 1896 fue destinado al Regimiento Expedicionario de El Príncipe, en el que


sirvió hasta finales de agosto de 1898. Participo en la acción de Arango (8 de Mayo 1896),
donde al arma blanca y al frente de su escuadrón causo veintiocho muertos al enemigo. . El
teniente Silvestre recibió cinco heridas de bala y su caballo, de nombre "La Caridad", resultó
muerto. Los mambises le ataron a las ramas de un árbol, le acuchillaron varias veces y le
dejaron por muerto. El teniente Silvestre fue rescatado en estado muy grave, con once heridas
de arma blanca, casi desangrado. Se le trasladó al Hospital de Morón, donde logró
recuperarse.

El 11 de agosto de 1896, el General Gobernador de Cuba le concedió cuatro meses de


licencia por enfermedad, a disfrutar en la Península.
Volvió antes, ya que el dos de diciembre de ese año 96, en Sábana de Maíz, una bala le rozo la
frente estando a punto de matarle.

Su extraordinario valor y temperamento fue puesto de manifiesto en la acción de Pinar del Río
los días 13 y 14 de Diciembre de 1.896, donde después de matarle tres caballos consiguió un
cuarto para volver a la pelea.

El 10 de Julio de 1.897 fue ingresado en el hospital de Placeta aquejado de paludismo.

El 30 de septiembre de 1897 se le ascendió al empleo de Capitán como recompensa por sus


servicios en campaña; tenía 26 años. El 11 de Enero de 1.898, Silvestre ya capitán, recibió dos
balazos en la primera carga que realizo su escuadrón, otros tres balazos y trece machetazos en
la segunda, hiriéndole en la cabeza, tronco y extremidades.

Durante su estancia en Cuba destacó por su valor y forjó la leyenda de su buena estrella. Fue
condecorado y felicitado por el gobierno en varias ocasiones y participó en más de 50
combates. En total veintidós heridas de guerra condecoraban su cuerpo, amén de una severa
incapacidad en el brazo izquierdo, que Silvestre disimulaba hábilmente.

Tras el desastre cubano, regresó a España el 29 de agosto de 1898 en el vapor Montserrat.


Desembarcó en La Coruña y fijó su residencia en Alcalá de Henares. En Septiembre de ese
mismo año fue ascendido a Comandante contraídos en la acción de Arango; tenía 27 años. Este
era el temperamento de Fernández Silvestre.

Contrajo matrimonio con Elvira Duarte y Oteiza el 15-12-1.899. Del matrimonio nacerían los
hijos: Elvira y Manuel, que también estaría en Marruecos cuando ocurriera el Desastre de
Annual.

Después de un recorrido por diversas guarniciones de la península; Alcalá de Henares,


Guadalajara, Madrid y Zaragoza. Silvestre es destinado a Melilla en Marzo de 1904 para mandar
el Escuadrón de Cazadores de Alcántara., unidad a la que impregna de su impronta y que
años más tarde obtendría la Laureada Colectiva, por las repetidas cargas al arma blanca,
realizadas contra el enemigo los días 22 y 23 de Julio de 1.921 con Primo de Rivera al frente,
hasta el total exterminio del Regimiento.

En Melilla, fallece su esposa repentinamente, en la tarde del 19-1-1.907. Silvestre, viudo y con
dos hijos a los 36 años, se refugia en el mando de su unidad y en sus estudios de árabe en la
Escuela Oficial de Árabe de Melilla, consiguiendo el título de intérprete en 1.908, con la nota
más alta de los 14 alumnos que lo obtienen ese año. Ironías del destino, un profesor,
funcionario muy afecto entonces a España y de 26 años de edad, llamado Mohamed Abd.el-
Krim, calificó con un sobresaliente el examen del Comandante Silvestre.

A finales de agosto de 1908 se trasladó a la ciudad de Casablanca, donde el Ministro de


Estado le destinó como Jefe Superior Instructor de la Policía Jerifiana, previa conformidad del
Sultán de Marruecos. Así mismo, se le da el mando de las fuerzas españolas desembarcadas
en Casablanca en cumplimiento de lo pactado en la Conferencia de Algeciras de 1906 y se le
nombra instructor de la Policía Marroquí de la ciudad.

El 7 de febrero de 1909 ascendió por antigüedad a Teniente Coronel, con 37 años.

En 1.911, los ánimos antiespañoles están exacerbado, los Ben Malea, una familia nativa amiga
de España son asesinado en Larache. El 13 de Junio los pocos españoles de Larache se
parapetan en los muelles temiendo el ataque de las tribus. Del acorazado España, desciende el
Tte.Col. Silvestre procedente de Casablanca, se entrevista con El Raisuni (cabecilla local con
gran poder e influencia en la zona) y congenian, dando paso a una solución del conflicto. El
Silvestre guerrero de la manigua cubana, deja paso a un Silvestre que se revela como hábil
negociador y dejó abiertas a los españoles las puertas de la zona noroccidental de Marruecos.

El 22 de febrero de 1912 ascendió a coronel, con 40 años. Mientras se encuentra en Madrid


como valedor de la candidatura del Raisuni a Jalifa.

En el verano de ese año el coronel Silvestre acumuló fuerzas en Larache y pactó con El
Raisuni la ocupación de Arcila por tropas españolas el 17 de agosto, que estaba semiocupada
por un destacamento francés que tendía una línea telegráfica con Tánger. Los franceses se
quedaron asombrados e irritados por el hecho, y el Gobierno en Madrid asustado. Pero
aunque Silvestre era demasiado belicoso para su gusto, el Presidente del Gobierno, José
Canalejas, le dejó hacer y respaldó su acción. Tras el asesinato de Canalejas, España firmó
precipitadamente un tratado leonino con Francia, que redujo a 21.000 km. cuadrados la zona
de influencia española pactada en la Conferencia de Algeciras, (15 de enero – 7 de abril de
1.906) Estos territorios estaban situados en la zona más pobre, agreste y levantisca de
Marruecos, mientras que Francia se reservó 415.000 Kms. cuadrados. El tratado quedo
rubricado el 30 de noviembre de 1912, dando origen al Protectorado español en Marruecos. El
protectorado consistía en dos territorios del actual Marruecos, geográficamente disjuntos: la
zona del norte de Marruecos, que incluye las regiones del Rif y Yebala, y la zona de Tarfaya, al
sur, lindando al suroeste con el Sáhara Español, y al norte con el río Draa como frontera

El 19 de junio de 1913 el coronel Silvestre es nombrado Comandante General de Larache. Dos


años más tarde tuvo que abandonar la Comandancia Militar por culpa de un conflicto con El
Raisuni: el coronel Silvestre dic la orden de liberar a unos cautivos del Raisuni por parte del
capitán Guedea. Un tal Al-Kalai, agente del Raisuni colaborador de España, es muerto por los
españoles en un paso fronterizo. De su muerte se responsabiliza al coronel Silvestre, que se ve
obligado a cesar en el cargo el 9 de julio de 1915. Al parecer puesto en tal aprieto dimitió,
aunque David S. Woolman (Abd-el-Krim y la guerra del Rif), sostiene que Silvestre fue relevado
en el cargo por el Ministro de la Guerra en telegrama reservado. Ese mismo día fue nombrado
Ayudante de Campo de S. M. El Rey, función que desempeñó hasta julio de 1919.

El 17 de junio de 1917 ascendió a General de Brigada por "méritos de guerra", con 46 años. Un
año más tarde, con 47 años, ascendió a General de División en 28 de junio de 1918, por
"servicios y circunstancias".

En 1918 las tres Comandancias Generales de Ceuta, Melilla y Larache se reorganizan en tan
solo dos: Ceuta y Melilla. El 23 de julio de 1919 fue nombrado nuevo Comandante General de
Ceuta. Pocas semanas después el general Berenguer tomaba posesión de su cargo de Alto
Comisario. El general Silvestre esperaba para sí el nombramiento de Alto Comisario y sufrió
una gran decepción cuando Berenguer fue nombrado para el cargo. La relación entre ambos
generales era compleja. Compañeros de armas, ambos cubanos, los dos contaban con el favor
real. Silvestre, que había sido superior de Berenguer, ahora le precedía en el escalafón,
aunque en un sólo número. Los rumores sobre su rivalidad eran públicos. Aunque los dos se
apreciaban mutuamente, los dos mantenían criterios opuestos sobre la pacificación de
Marruecos, y el general Silvestre, de natural impulsivo, no doblegaba su tendencia a la
insubordinación sobre el terreno. La relación entre ambos generales era harto difícil.

A finales de enero el Comandante General de Melilla, general Aizpuru, ascendió a Teniente


General, y el General Silvestre solicitó al General Berenguer que propusiera al Gobierno su
nombre para ocupar la vacante. Se dice que S.M. El Rey medió en la concesión del mando,
pues a ambos les unía una buena amistad. Pero lo cierto es que fue propuesto como Cte. Gral
de Melilla por el propio Berenguer. De este modo, el 12 de febrero de 1920 tomó posesión de la
Comandancia General de Melilla
Entre mayo de 1920 y junio de 1921 el General Silvestre al mando de todas las fuerzas de la
Comandancia de Melilla, protagonizó un espectacular avance en el frente oriental del
Protectorado sobre el interior del Rif, ilusionando a los españoles con la posibilidad de alcanzar
por fin la bahía de Alhucemas y finalizar la constante sangría de Marruecos. Sin embargo, la
ilusión se derrumbó de marea cruenta y horrible en el verano de 1921, y el general Silvestre se
convirtió en el responsable de la pérdida de un ejército español completo.

Las decisiones de Silvestre en el avance hasta Annual, la penetración de su despliegue y el


resultado, son sobradamente conocidos. Su responsabilidad en ello…no tanto:

Annual es el nombre de una localidad de Marruecos, sita al NE del país, en la cábila de


Tensamán, en la costa del Alhucemas, tan vinculada a la historia de España. Lugar tristemente
célebre por la desbandada que tuvo lugar el 22 de julio de 1921, en que perecieron, tras un
adverso encuentro con fuerzas rebeldes, la mayoría de los integrantes de las fuerzas españolas
bajo el mando de Silvestre, más de 18.000 muertos. También perdieron allí la vida el propio
General Fernández Silvestre, su Estado Mayor y gran número de jefes oficiales y soldados.

Cuando Abd el-Krim, al antiguo funcionario y profesor de nuestro personaje, lanzó sus
primeras incursiones al norte del Atlas, Berenguer, temeroso de la influencia política de
Silvestre, le dejó las manos libres a su subordinado en las operaciones. La estrategia de
Silvestre era simple se resumía en el exterminio del enemigo: "La única forma de tener éxito
con los moros, consiste en decapitarlos a todos".

Su táctica consistió en distribuir sus mal equipadas y peor instruidas fuerzas a lo largo de un
cordón de más de 140 fortines casi completamente aislados entre sí, formando una media luna
y partiendo desde el sur de Melilla hasta Sidi Dris al oeste. Esto al analizar los medios de que
disponía, tenía que ser así casi por fuerza: sin logística adecuada, con escasa caballería sin
transportes, sin medios y al contar solo con una línea de ferrocarril que mas o menos uniera sus
posiciones , condicionadas por la ubicación de las aguadas y con tropas sin instruir y con baja
moral……………el error estribó en la operación en sí misma, dado que jamás debiera haberse
emprendido en esas condiciones, una vez que se hizo, su desarrollo estaba cantado….. ¿Cual
fue la causa de emprenderse esta operación por un General de tan acreditada experiencia y
con un Estado mayor capacitado?....... En el centro aproximado de aquella longaniza militar
estaba el fuerte de Anual (que diera nombre al desastre en gestación), quizás por albergar a
más soldados que el resto y alojarse allí el Cuartel general. En Anual había unos 1.000 soldados
españoles, comparados a un promedio de 20 a 30 hombres en los otros emplazamientos. De los
25.000 hombres a las órdenes de Silvestre, más de 20.000 eran "quintos", campesinos
conscriptos, en su mayoría analfabetos y con mínimo entrenamiento militar. En incontables
ocasiones, estos infelices tenían que cambiar sus municiones por verduras en los mercados
rifeños para subsistir, a sabiendas que más tarde serían usadas contra ellos. Los oficiales en la
mayoría de los casos no contaban con mapas y por propia y colorida confesión dependían de
sus "coj...." para orientarse. El resto de la tropa de Silvestre eran Regulares de dudosa lealtad,
aunque con oficialidad española. Hubo entre esa tropa honrosísimas excepciones. La peor de
las defecciones fue la que sufrió el Capitán Salafranca, quién al frente de solo 200 "Regulares"
ocupó la aldea de Abarán, del otro lado del río. Los soldados nativos se amotinaron, matando a
todos los oficiales, Salafranca incluido y pasándose con armas y municiones al enemigo.

Berenguer, ya convencido de la locura de Silvestre, lo visitó en Sidi Dris, a donde llegó en un


barco de guerra. En la discusión, Silvestre trató de agarrar a Berenguer por el cuello, siendo
contenido físicamente por sus propios oficiales subordinados. Increíblemente, Berenguer
regresó a Melilla sin haber arrestado ni cesado a Silvestre.

Mientras el General Fernández Silvestre moría en Annual, su segundo al mando, el General


Navarro, trataba de organizar una retirada ordenada hacia Melilla. Esa retirada degeneró en
fuga desordenada y en el escenario de una cacería dantesca en la que pereció el ejército
español de África. Más de 18.000 muertos y la pérdida de cientos de cañones y miles de fusiles,
liquidaron la vana esperanza de un nuevo imperio africano alzado en hombros de una victoria
militar.

Fue causa para la culminación de la información oficial pertinente sobre lo sucedido: el informe
Picasso, por el qué, posteriormente, tras numerosos debates de carácter político, no se
depuraron realmente responsabilidades.

La suerte de Silvestre en el desastre de 1.921, está envuelta en el enigma, para unos murió en
el fragor de la batalla, para otros se suicido, siendo numerosos los testigos que aseguran haber
oído un disparo en el interior de su tienda cuando comenzó la desbandada de Annual, incluso
hay quien sostiene la estupidez de que Silvestre sobrevivió a los acontecimientos del 21 de Julio
de 1.921 y vivió el resto de sus días de forma anónima ¡¡ En realidad este absurdo se
fundamenta en que días después del desastre algunos prisioneros rescatados o huidos dijeron
que les parecía que Silvestre se encontraba cautivo. De hecho, para esclarecer la hipotética
presencia anónima del general Silvestre en un poblado árabe de la zona francesa, se formó
días después una expedición de búsqueda al mando del comandante Capaz y en la que iba
encuadrado el propio hijo del general … sin obtener resultados ni indicios de ser verdad esos
rumores. No faltan historias sobre la posible localización de la tumba del general Silvestre en
una caseta de mampostería situada a unos 4 kilómetros de Annual.

Personalmente, y dado que nada hace pensar lo contrario, el general Silvestre murió el 22 de
julio de 1921 con 49 años. Estoy convencido que Silvestre murió pistola en mano en el
parapeto de Annual junto con el coronel Manella y varios oficiales que trataban de defenderse.,
como varios testigos presenciales y de fiar, declararon. Su talante, no le permitiría asumir el
fracaso ni defraudar la confianza que el Rey y la nación habían depositado en él, era hombre de
demostrado valor y jamás dio la espalda al enemigo. Sea como fuese, el día que murió Manuel
Fernández Silvestre la monarquía alfonsina, comenzó a agonizar. Quizá su único error fue
suponer que todos los que con él estaban eran de Caballería…….quizá no fue él el que diseño y
se empeñó en esa operación como muchos apuntan ¿quien sabe?.....los últimos testigos que
efectivamente le vieron afirman que dirigiéndose hacia el parapeto, pistola en mano, perdido
ya el control se dirigía a los que en desbandada huían sin defenderse gritándoles:

¡¡ Corred...corred, que viene el coco ¡¡….

Descanse en paz donde quiera que se halle su cuerpo.

P.V.M.

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