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influencia del género en la psicopatología labora

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introducció
Los cambios producidos en los últimos años en el ámbito laboral, y en la sociedad en general, han causado una evolución en la propia definición de la salud, que hoy ya nadie concibe como una mera ausencia de enfermedad. La percepción de la salud del propio individuo es distinta según el sexo, siendo las mujeres, en general, las que se declaran con peor salud que los hombres (INE, 1999). Existen múltiples factores que inciden en menor o mayor grado en la salud, entre otros la alimentación, las condiciones del entorno en el que se vive, el

sedentarismo y, no menos importante, las condiciones físicas y psicológicas del trabajo. Entre los factores desencadenantes de distintos problemas de salud, deterioro de las relaciones interpersonales, absentismo y disminución de la productividad se encuentra el estrés laboral. En este capítulo se analiza este fenómeno, así como el síndrome de burnout, o «del trabajador quemado» y el acoso laboral o mobbing, atendiendo a las diferencias en estos tres fenómenos según el factor género.

trabajo y géner
Tradicionalmente, las mujeres no han participado en el ámbito laboral y económico del mismo modo que lo han hecho los hombres, sino que, por el contrario, a lo largo de la historia se han creado y perpetuado determinados rasgos en relación con la situación laboral de ambos sexos que han

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provocado diferencias laborales importantes entre ellos. Mujeres y hombres no ocupan el tiempo de la misma forma, ni realizan las mismas tareas; en este sentido, según constató la ONU, se observa que la utilización del tiempo por hombres y mujeres es más similar cuando son jóvenes y no
psiquiatría laboraL

edikamed. 1996) y. Por otra parte. Las tasas de paro femenino y masculino en España son especialmente preocupantes por las enormes diferencias que presentan. además. Las mujeres casadas o que viven en pareja (aun sin tener hijos) realizan más tareas no remuneradas que las solteras. etc. tanto vertical (pocas mujeres en los niveles jerárquicos superiores). las mujeres representan un porcentaje importante del trabajo no regularizado o de la economía sumergida. En cambio. mientras que. • www. En los distintos sectores de actividad y profesiones. en el caso de los hombres. y que entre los trabajadores no asalariados (empresarios. no ocupan los puestos directivos de una forma equitativa y no perciben los mismos salarios por el trabajo realizado. bien con complementos que sólo cobran los hombres o como consecuencia de que no se reconoce un trabajo de igual valor. En el momento en que se contrae matrimonio o se forma una familia. Se observa una fuerte segregación.56 © EdikaMed S. se estima que los salarios medios de los hombres superan en un 40 % a los de las mujeres. es decir. Estas situaciones repercuten directamente en la situación económica y social de las mujeres e incluso en su estado físico y emocional. de cualquier forma. trabajadores por cuenta propia. los hombres cobran más que las mujeres. se constata que los trabajadores jóvenes están menos segregados en su puesto de trabajo. la implantación de sistemas se han casado. sino que unas y otros trabajan en diferentes sectores y empleos. el trabajo familiar y doméstico continúa siendo asumido mayoritariamente por las mujeres (Carrasco.L. 1996). De cualquier modo. Las situaciones de precariedad en el trabajo afectan más a las mujeres que a los hombres y. a pesar de la creciente incorporación de la mujer al mercado laboral.. las que acceden al mercado laboral tampoco lo hacen en iguales condiciones que los hombres. no se aprecian diferencias en la dedicación al trabajo no remunerado independientemente de su estado civil (Carrasco. se perciben mayores diferencias respecto a las funciones que asume cada sexo. 2001). Entre los trabajadores jóvenes existe mayor igualdad salarial que entre los de edad más avanzada. Según datos aportados por el Consejo de la Juventud de España (2001). en su salud. Por otra parte. como horizontal (femi- influencia del género en la psicopatología laboraL . lo cual hace difícil la defensa de la salud. profesionales independientes. aproximadamente.) existen aún mayores diferencias (Durán et al. el desempleo femenino sigue siendo superior al masculino. los ingresos de las mujeres aumentan de forma más lenta y se distancian de los percibidos por el varón cuando las mujeres llegan a los 30 o 40 años. Esto es debido a que los salarios de los hombres tienden a incrementarse con la edad hasta llegar a los 50 años.com nización de algunos sectores productivos que precisamente son aquellos que están relacionados con las actividades tradicionalmente desempeñadas por las mujeres).

A continuación se exponen los factores de riesgo. tablA 2 ALGUNOS FACTORES DE RIESGO Y DAÑOS EN SECTORES TÍPICAMENTE FEMENINOS Sector Textil (modista. las empleadas de hogar. arreglo de cuero y calzado.com tablA 1 SECTORES DE ACTIVIDAD LABORAL TRADICIONALMENTE FEMENINOS 57 – Textil y confección – Servicios – Enseñanza – Hostelería y comercio – Sanitario – Agroalimentario de control y las medidas preventivas. las mujeres se ven afectadas por riesgos relacionados con la organización del trabajo y la ergonomía. Un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sobre salud laboral resaltaba como sectores de actividad tradicionalmente femeninos los que se resumen en la tabla 1.edikamed. de la posición sentada prolongada. vibraciones Posturas forzadas Riesgo químico por contacto con disolventes. industria pesada. ansiedad. Alteraciones respiratorias Alteraciones psíquicas (depresión. Las trabajadoras del área de la salud sufren tensiones de tipo emocional que agudizan los riesgos de origen musculoesquelético. (Continúa) psiquiatría laboraL . 2001). Las mujeres que trabajan en escuelas infantiles o guarderías. metal. Las que realizan trabajos de tipo administrativo sufren las consecuencias del esfuerzo visual. costureras. etc. Hay que recordar que los hombres se concentran en sectores como construcción. sordera.) Fatiga visual. etc. en los que las patologías musculoesqueléticas y los riesgos derivados de una inadecuada organización del trabajo son sentidos como prioritarios (Durán et al. etc.L. • www. hematomas. y la carga o estrés mental por el volumen de información. mientras que las mujeres se concentran en el sector servicios. las trabajadoras de la limpieza o de la salud realizan trabajos que requieren esfuerzos físicos importantes y.. en los trabajadores de cada uno de estos sectores (tabla 2). las cajeras de supermercados o camareras de piso. en los que los riesgos de accidentes y exposición a tóxicos tienen más protagonismo. en algunos casos. planchadora. detergentes. etc. etc. están expuestas a productos de elevada toxicidad. etc. insomnio. Los riesgos a los que están expuestos hombres y mujeres son distintos: los hombres se enfrentan a riesgos relacionados con la seguridad y la higiene. así como los principales daños que suelen provocar.© EdikaMed S..) Factores de riesgo Ruidos. fundamentalmente sanidad y educación. minería. Temperaturas altas Trabajo en turnos Problemas de comunicación Principales daños Dolores musculares Varices Esguinces.

celadoras. Ansiedad. celadoras. auxiliares. disfonías Trastornos nerviosos (ansiedad. Alteraciones musculoesqueléticas Varices Alteraciones respiratorias tipo asma. educadoras. rotativos Aislamiento. irritabilidad. etc.) Síndrome de burnout Enfermedades infecciosas Alteraciones musculoesqueléticas Estrés derivado del contacto diario con personas enfermas Alteraciones de la piel Alteraciones de los ojos y del sistema nervioso Alteraciones psíquicas (ansiedad. Estrés derivado del trabajo. depresión) Lumbago. presentes que los hombres calor. etc. etc. depresión. camareras. médicas. ej. • www. etc. artrosis. ruido. etc. con pantalla secretarias. etc.) Enseñanza (maestras. etc. estáticas de pie Exposición a virus Posturas forzadas Manipulación manual de cargas Trabajo monótono y repetitivo Ritmo elevado con ausencia de pausas Horarios por turnos. trabajo en consejerías. por Uso de fotocopiadoras lo general. cocineras. ayudantes de cocina. temperatura.) ambientales (iluminación. pedagogas. personal de quirófano) Radiaciones de rayos X Desinfectantes y esterilizantes Ritmo excesivo Trabajos por turnos y nocturnidad Hostelería y comercio (limpieza.L. etc. jornadas excesivas Exposición a contaminantes biológicos Movilización de enfermos Posturas estáticas (p. Malas condiciones teleoperadoras. padres. etc. la presión de los alumnos.) (Continúa) influencia del género en la psicopatología laboraL . depresión. etc.) en categorías laborales): Fatiga visual por trabajar administrativas..edikamed. irritabilidad y nerviosismo Alteraciones del sueño Fatiga mental y visual Servicios (las mujeres. peluqueras.) Sanitario (enfermeras. ojos y vías respiratorias Síndrome de burnout Nódulos. están más (exposición a radiaciones.58 (Continuación) © EdikaMed S.com Sector Factores de riesgo Principales daños Dolores musculares Tendinitis Fatiga visual Estrés Eccemas y dermatitis Trastornos respiratorios Irritación de la piel.) Ambiente seco Polvo de tiza Ruido interior y exterior Esfuerzo vocal Superpoblación en aulas Posturas inadecuadas.

© EdikaMed S. 1994). Es posible que la ausencia de diferencias entre hombres y mujeres en el factor estrés emocional se psiquiatría laboraL .. por turnos Trabajo a la intemperie Intoxicación con pesticidas Riesgo de golpes y caídas Riesgo de agresión e intoxicación si trabaja directamente con animales Principales daños Patologías musculoesqueléticas Varices Insolaciones. 2002). Cole et al. el 28 % de los trabajadores europeos padece estrés. Durante las últimas décadas han sido muchas las investigaciones sobre la asociación del estrés con la salud. irritabilidad. los recursos psicosociales y los recursos de afrontamiento (Avison y Gotlib. Las consecuencias son amplias e importantes y afectan a la salud mental y física.edikamed.) Factores de riesgo Posturas forzadas. unido a los cambios demográficos de la población y a las demandas psicosociolaborales. etc. Vermeulen y Mustard. hace que los trabajadores estén expuestos a cambios frecuentes y a una continua necesidad de renovación y actualización (Martín-Payo et al. los resultados son contradictorios.. depresión. a la calidad de vida y a la eficacia profesional (Mingote L et al. Como se ha descrito. eccemas.com (Continuación) 59 Sector Agroalimentario (industrias conserveras. 2004). 2005).. etc. quemaduras Cortes Alteraciones psíquicas (ansiedad. En cuanto al género como variable mediadora. Esto.) Dermatitis. Según datos de un estudio llevado a cabo por la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo (1999). Existen estudios que no encuentran evidencia de la función de esta variable como moderadora y demuestran que la relación entre los estresantes hallados en el entorno laboral y el nivel de estrés experimentado es igual en hombres y mujeres con distintas profesiones (Jamal 1999. 2000. panaderías. inadecuadas Manipulación de cargas Trabajo rutinario. mataderos. etc. el estrés laboral podría definirse como el conjunto de manifestaciones emocionales y físicas que se presentan cuando las demandas del trabajo exceden las capacidades y expectativas del trabajador.L. • www. y en todas ellas se plantean al menos tres grupos de mediadores críticos que alteran los efectos de los estresantes en la salud: el apoyo social. Intoxicación por contacto con productos químicos estrés labora El mundo laboral ha experimentado modificaciones significativas en los últimos 30 años.

Según un informe realizado por la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo (AESST).60 © EdikaMed S. Por otra parte.. Parece bien constatado que el apoyo social en el trabajo se relaciona con el nivel de estrés experimentado tanto en hombres como en mujeres. ni en insatisfacción con el rol laboral. las mujeres sufren más estrés laboral y se ven más afectadas por factores estresantes personales (Niedhammer et al. que respondan con un mayor nivel de estrés a los mismos estresantes que afrontan los hombres debido a una percepción de determinados aspectos del entorno laboral. la ocupación en sus aficiones o de su propia formación. 1995). 1999. 2005). Greenglass et al. En cuanto a la sintomatología experimentada por hombres y mujeres.com res en estrés laboral. las mujeres declararon más síntomas somáticos y menos de tipo alérgico que los hombres. que encuentran que la relación entre las experiencias laborales y el malestar psíquico es igual para mujeres y para hombres (Barnett y Brennan. Esto coincide con los autores. En relación con esto. 2000). Culbertson. pero esta variable mediadora se ha mostrado más eficaz para reducir los niveles de estrés en mujeres que en hombres (Vermeulen y Mustard. tienen el mismo rol laboral. lo que deba a que se comparan hombres y mujeres que realizan la misma profesión y. lo que suele ir en perjuicio de su desarrollo profesional. salario y condiciones laborales. por lo tanto. llevó a cabo una revisión del tema y halló que las mujeres padecían mayor sintomatología de tipo depresiva y ansiosa. Roxburgh (1996) describió distintas posibles explicaciones al hecho de que las mujeres que trabajan experimenten mayor estrés que los hombres que también lo hacen. Otra posible explicación sobre las diferencias entre hombres y mujeres sería la doble carga de trabajo que conlleva la práctica profesional y la tarea familiar. demuestran que existen diferencias de género. • www. En un estudio con una muestra de profesores (Matud et al. mientras que en los hombres el apoyo del supervisor y de los compañeros llevaba a un mayor sentimiento de realización personal. en 1997. Fuhrer et al.. Otros estudios.edikamed. aunque no se observaron diferencias entre hombres y muje- influencia del género en la psicopatología laboraL . 1998. ya que ayuda a mitigar los aspectos negativos de éste en ambos grupos (Dollard y Winefield. las mujeres puede que sean más vulnerables a los efectos del estrés. es decir. 2002).. el estrés percibido es únicamente predictor para las mujeres (Weeckes et al. 1998). en cambio. lo que conlleva una cierta igualdad de formación. Mientras que la exposición al estrés es un factor predictor negativo significativo de la salud tanto para hombres como para mujeres.L. Amick et al. (1998) encontraron que en las mujeres el apoyo social de las compañeras reducía el agotamiento emocional. Vermeulen y Mustard.. 1998. Las que trabajan como asalariadas y han de conciliar su vida laboral con la familiar suelen dedicar el doble de tiempo a las tareas familiares que sus compañeros varones. 2000)..

por otro lado.edikamed. frente a casi el 90 % de los varones que ocupaban similares puestos (Griffin et al. En la III Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo se comprueba que las mujeres se ven sometidas a un trabajo más monótono y exigente. 2005). 2002). En relación con las tareas de voluntariado y ayuda a otros hogares. cifra que presenta pocas variaciones en países como España. 1996. Una última posible explicación sería que hombres y mujeres trabajan en distintos sectores. El 93 % de las mujeres realizan tareas domésticas y cuidan de niños y ancianos durante casi 5 horas diarias. lo que les genera- 61 ría un mayor sentimiento de realización personal (Smet et al. cuando no algún tipo de patología que puede influir en su estado de salud (Informe SESPAS. Según datos recientes. exponiéndose las mujeres a un mayor nivel de estresantes (Bild y Michelsen. sufren mayor acoso sexual y moral. cada uno con unas condiciones específicas. habitualmente permanecen en los escalones inferiores. por lo tanto.. 2002).com les genera. como se ha descrito en el capítulo psiquiatría laboraL . Cuanto menor es el estatus del trabajo realizado. «Los hombres que acceden a un trabajo típicamente femenino a menudo llegan a la cumbre a pesar de ser extraños en un ambiente predominantemente femenino. Gran Bretaña. el porcentaje de mujeres que las realizan supera en 5 puntos la proporción de hombres (INE). resentimiento y frustración. 2000). Estos hallazgos podrían servir. caracterizándose. 2004). el porcentaje de mujeres que desempeñan actividades laborales situadas en la cúspide de la pirámide organizacional se sitúa en torno a un 2 %. mientras tan sólo el 70 % de los hombres participa en dichas labores. Jamal y Baba. en parte. dedicándole únicamente 2 horas al día.» quemado profesional o burnouT Se ha demostrado que el estrés laboral está relacionado de forma significativa con el síndrome de burnout (Lee y Ashforth. Éstos perciben tener un mayor control interno. 2002).. Las mujeres. Canadá y Estados Unidos (Barberá. 2002). se espera entre ellas un mayor nivel de estrés (Bildt y Michelsen. reciben menor salario y se enfrentan a peores perspectivas de promoción que los hombres. • www. que afecta a un 20 % de los trabajadores europeos (Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Vida y Trabajo. 1999). con independencia de que sus trabajos sean mayoritariamente femeninos o mayoritariamente masculinos. Se acepta que el síndrome de burnout es una respuesta al estrés laboral crónico. para explicar los resultados encontrados por un estudio llevado a cabo recientemente en el Reino Unido entre los profesionales cuyos puestos de trabajo requerían una mayor cualificación. especialmente en el caso de las mujeres. mayor es el nivel de estrés laboral experimentado y muchos de los trabajos típicos llevados a cabo por mujeres son de bajo estatus.L.© EdikaMed S. Italia. en el mejor de los casos. en el que se observó que únicamente un 65 % de las mujeres estaban casadas.

por ser un síndrome tridimensional en el que las dimensiones características son: el cansancio emocional. mientras que los hombres son más proclives a obtener puntuaciones más elevadas en la dimensión de despersonalización. agravio o presión psicológica por una o varias personas del grupo al que pertenece. con pérdida progresiva de energía y fatiga. también encuentran que los dentistas hombres trabajan más horas a la semana y atienden a más pacientes por término medio. y la falta de realización personal que causa respuestas negativas hacia uno mismo y el trabajo. Atance (1997) encontró diferencias significativas en relación con el sexo para la dimensión cansancio emocional. actitudes y respuestas negativas.L.com bles las diferencias entre sexos se disipan. influencia del género en la psicopatología laboraL . también existen diversos estudios que afirman que los varones son más susceptibles a sufrir el síndrome de burnout (Olivar et al.edikamed. 1999. sin embargo. especialmente los beneficiarios del propio trabajo.. Como se ha comentado anteriormente. Brake et al. De forma aislada. acompañado de irritabilidad y pérdida de motivación hacia el trabajo.. Esto ya lo habían advertido Maslach y Jackson (1985). que obtienen puntuaciones más altas en la dimensión despersonalización.. entendida como el desarrollo de sentimientos. distantes y frías hacia los demás. (2003) confirman este último dato en dentistas varones. 2000). 2001 y Bustinza et al.62 © EdikaMed S. existe algún estudio que no encuentra diferencias en la prevalencia de este síndrome según el género. puntuando tanto hombres como mujeres más alto en la dimensión agotamiento emocional. para quienes los niveles de burnout no están mediatizados por la variable género en una muestra de psiquiatras del Reino Unido. como el llevado a cabo por Benbow y Jolley (2002). 1999). existe diversidad de opiniones sobre la mayor prevalencia de este síndrome en uno u otro grupo. siendo capaz de destruirlo física y psicológicamente (Hirigoyen. a la vez que una de las experiencias más devastadoras que puede sufrir el ser humano en situaciones sociales ordinarias.. siendo el grupo de mujeres el que presentó una puntuación media más elevada. quienes precisaron que en esta dimensión las mujeres son más propensas que los hombres a puntuar más alto. 2000). siendo el sexo masculino un factor de riesgo independiente. Cuando se controlan estas varia- acoso moral o mobbinG Se aplica el concepto de mobbing a situaciones grupales en las que una persona es sometida a persecución. El acoso laboral es considerado una de las formas de violencia más íntima y clandestina del mundo del trabajo. Caballero et al. la despersonalización. • www. dedicado a este tema. El burnout también afecta de forma diferente a mujeres y hombres. Pera y Serra-Prat (2002) llevaron a cabo un estudio en un hospital de Cataluña y encontraron que la categoría profesional y el sexo se asociaban de forma estadísticamente significativa con un alto grado de burnout. sin embargo. con la complicidad del resto (González de Rivera.

edikamed.7 % del total. aunque parece establecido que se trata de un problema con una frecuencia bastante elevada en las sociedades laborales occidentales.com Si bien los datos sobre las personas hostigadas en su lugar de trabajo resultan alarmantes. Estos datos estarían en consonancia con los estimados por el Dictamen Económico y Social Francés (CES). siendo las mujeres minoría en el ámbito del trabajo remunerado. La doctora Hirigoyen llevó a cabo un estudio en el que encontró también estas mismas tasas de incidencia en función del género. algunos estudios defienden una mayor presencia en mujeres. Finalmente. estimaban que la edad media era de 37. y añadió que entre las mujeres más afectadas. 2002). con porcentajes de incidencia claramente mayores que en los varones. se analizaron 6. lo que supondría un 1. ser testigo de acoso es un predictor muy significativo del estrés general y de las reacciones a éste (Vartian. 2001). Estudios recientes señalan que entre el 5 y el 11 % de la población occidental trabajadora podría ser víctima de este tipo de violencia. aun reconociendo que la presencia en mujeres es mayor. que concluía que el acoso moral es más frecuente en mujeres. • www. Las cifras de incidencia en la población varían mucho de un estudio a otro. los resultados no son acordes y. religiosas. Parece que la opinión 63 mayoritaria coincide con una mayor prevalencia de este fenómeno en el género femenino y ésta sería la opción que se defiende en la mayoría de las publicaciones revisadas sobre el tema. En un estudio en el que colaboraron médicos de toda España.© EdikaMed S. según Anderson (1996). merece destacarse que esta situación afecta también a las personas que. y que era habitual que afectara a minorías étnicas. casi el 70 % de los afectados.500 bajas laborales. en una relación 2:1. y otros. el último informe de la Fundación Europea para la Mejora de las Condiciones de Trabajo (2001) estimaba que alrededor de 750. De hecho. políticas o personas que sufrían algún tipo de discapacidad. otros estudios llegan incluso a encontrar una mayor presencia en varones (si bien es cierto que con diferencias sutiles que sería dudoso considerar significativas). adoptado en el año 2001.L. De estos casos. es muy destacable y coincide con la bibliografía existente que las mujeres sean más acosadas que los hombres. con una mayor incidencia en las mujeres (68.000 personas padecen acoso psicológico en el trabajo. el 8 % de la población europea sufre acoso psicológico en el trabajo. Esta mayor victimización de la mujer se interpreta como un posible signo de una sociedad laboral en la que los conceptos de igualdad de derechos y oportunidades no están plenamente asentados (Pastrana. Este estudio concluía que. En España.5 %) que en los hombres. encuentran diferencias menos marcadas respecto a los hombres. a veces. observan episodios de acoso en su lugar de trabajo. sospechándose la presencia de mobbing en un total de 111 casos.7 años. Con referencia a la distribución de estas prevalencias según el sexo. sin ser víctimas del mobbing. además de las pertenecientes a minorías raciales y aquéllas psiquiatría laboraL . son contradictorios.

com excluida de ninguna institución pública ni privada. con estructuras piramidales muy marcadas. etc. realizado en el colectivo de enfermería. En este ambiente se han comunicado riesgos muy elevados de acoso moral. en el año 2003. banca e incluso organizaciones no gubernamentales (ONG) (Gónzález de Rivera. ésta era sólo ligeramente superior con respecto a los hombres. Díaz. al hacer un «retrato robot» de la víctima. Más recientemente.33 %) frente al colectivo femenino (47. Galán. 2001).100 trabajadores sanitarios. mientras que los hombres resisten algo más de 18 meses. con tasas del 9 % en mujeres frente al 7 % en los hombres. Piñuel y Zabala (2001). un estudio publicado en el British Medical Journal. aunque posteriormente. concluyó que el 38 % había tenido experiencias de acoso moral en el año anterior y que el 48 % había sido testigo de hostigamiento psicológico a otros compañeros. Aunque su presencia no está influencia del género en la psicopatología laboraL . Por el contrario. Es un aspecto destacable la presencia de mobbing en la organización sanitaria.edikamed. por lo tanto. Según las conclusiones de las Jornadas sobre mobbing. si bien la incidencia del fenómeno del mobbing en Europa es superior en las mujeres. celebradas en Barcelona (2000). En esta misma línea. al darse un entorno muy competitivo. en el año 1999. se estima que. encontró que el perfil de la víctima tipo era el de una mujer de edad media. 2000. en un estudio llevado a cabo por el Colegio Oficial de Médicos de Madrid. sector inmobiliario. es más probable en la Administración del Estado (escuelas. hospitales. la mayoría con algún tipo de discapacidad. esta presión psicológica se considera que está más firmemente instalada y. El mobbing se ha descrito en instituciones altamente reglamentadas y conservadoras en las que hay poca tolerancia a la diversidad y fuertes vínculos entre sus miembros. fuerzas armadas. encuentran claras diferencias en cuanto al mayor resentimiento psicológico que presentan los varones con respecto a las mujeres durante la experiencia de acoso.554 facultativos.L. analizando los datos del I Informe Cisneros. con una muestra de 1. Este dato podría guardar relación con la diferencia que también existe entre ambos sexos respecto al tiempo medio que resisten en el lugar de trabajo una vez ha comenzado la conducta de hostigamiento: las mujeres permanecen por término medio casi 15 meses. de entre 40 y 50 años. sin encontrarse en este estudio diferencias significativas por sexo. universidades. El III Informe Cisneros.). con contrato fijo. encontraron un ligero predominio de los hombres como víctimas (52. • www. Sin embargo.06 %).64 © EdikaMed S. como se describió anteriormente. reconocen que apenas existen diferencias entre uno y otro grupo. Finalmente. si bien es cierto que. se observaba que el 32 % de los participantes declaraba haber sufrido algún tipo de acoso moral en su trabajo. 2000. realizado con 1. se incluían también aquellas que tenían una orientación sexual diferente y las que estaban embarazadas.

edikamed. • www.© EdikaMed S. se sabe. Esta misma encuesta señala que las mujeres con empleos precarios son más a menudo víctimas que las que tienen un empleo estable. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que las mujeres con mayor probabilidad de ser acosadas son las viudas. recién ingresadas en la fuerza del trabajo y aquéllas con contratos de empleo irregular. el 72 % recuerdan la experiencia como algo negativo. Finalmente. psiquiatría laboraL . sino que. el porcentaje que señala haber sido acosado sexualmente es inferior al 1. sino más bien de una relación entre la probabilidad de ser víctima de acoso sexual y el grado de dependencia económica y la vulnerabilidad general de la persona. Según la autora del famoso informe. antes de concluir este capítulo sería interesante señalar los hallazgos que la prestigiosa socióloga Shere Hite (2000) publicó en su último libro sobre sexo y negocios. cuando se habla de acoso sexual en el trabajo existe acuerdo entre los distintos estudiosos en cuanto a la mayor prevalencia en mujeres. de manera creciente. aunque en menor medida. lo que indica que. La II Encuesta Europea sobre Condiciones de Trabajo (1996) se ocupa de esta cuestión y entre sus conclusiones figura que el acoso sexual no es algo esporádico que afecte a algunas mujeres aisladas en su lugar de trabajo. mujeres que ocupan trabajos predominantemente masculinos. como un elemento que afecta a las condiciones de trabajo y un problema cada vez más grave para el empleador.com de los estudios revisados sobre el acoso laboral atendiendo a la distribución en función del género. también los hombres son víctimas de este fenómeno. el 62 % de la mujeres y el 71 % de los hombres han tenido alguna aventura con compañeros de trabajo: de estas mujeres. Por último. 65 acoso sexual en el trabajO El acoso sexual es reconocido. En el caso de los hombres. pero sobre todo para la víctima.L. El 65 % de los hombres y el 40 % de las mujeres encuestados por Hite consideran «aceptables» los coqueteos en el lugar de trabajo. En este sentido. mientras que. el 61 % de los varones guardan un buen recuerdo. encuentra que el acoso suele ser más probable en el género femenino. por el contrario. En cuanto a la creencia extendida de que existen víctimas típicas de acoso sexual y que esta «tipicidad» está relacionada con cánones de belleza. el 38 % de las mujeres y el 14 % de los hombres refieren haberlo sufrido en su trabajo en alguna ocasión. por lo que al acoso sexual se refiere.1 %. el 3 % de ellas refiere haber sido víctima de acoso sexual en sus puestos de trabajo en los 12 meses anteriores a la realización de la encuesta. sin embargo. no debería hablarse de que existen «víctimas tipo». por el contrario. que este problema tiene más que ver con las relaciones de poder que con las relaciones sexuales. divorciadas. separadas. si bien es cierto que el acoso sexual afecta mayoritariamente a las mujeres.

no se han puesto en evidencia las diferencias en las mujeres. dado que muchos de los estudios realizados sobre la salud laboral se han llevado a cabo en clave masculina. evidencian que las mujeres en determinadas ocupaciones tienen más problemas S de salud que los hombres que realizan la misma tarea. así como tratamientos eficaces que permitieran mejorar la salud de los afectados y abaratar de forma significativa el coste sanitario que este tipo de pacientes supone. En la III Encuesta Europea de Condiciones de Trabajo se afirma que. y sobre grupos ocupacionales en particular. por lo que sería conveniente abordar el tema con un enfoque de género y teniendo en cuenta la especificidad de los trabajos que realizan las mujeres. por lo que cada vez es más prioritaria la puesta en marcha de futuras investigaciones en este campo con objeto de conocer bien esta problemática y poder implantar medidas preventivas.edikamed. Hasta hace muy pocos años la prevención de riesgos era investigada y aplicada sin tener en cuenta el sexo de las personas expuestas. unidos a la doble jornada laboral que se ven obligadas a realizar muchas de ellas son algunos de los factores diferenciales respecto a sus compañeros varones.com conclusione Las cifras de afectados por problemas de salud. influencia del género en la psicopatología laboraL . la alta precariedad laboral y la participación masiva en determinadas profesiones siguen teniendo habitualmente rostro de mujer. relacionados con estrés laboral. • www. Por otra parte.L. burnout o acoso en el trabajo están aumentando de forma espectacular en los últimos años. Aspectos como la menor fuerza muscular de las mujeres. el empleo a tiempo parcial. tanto física como mental. Estudios más recientes sobre la población en general.66 © EdikaMed S. tampoco hay que olvidar que la temporalidad en el trabajo.

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