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GUNG HO

Aquí, el autor del libro Gung Ho, Ken Blanchard presenta el relato de una historia
sobre como la encargada de una planta llamada Peggy y su mentor de nombre
Andy, un indígena responsable de uno de los departamentos, quienes se abocan a
la tarea de llevar a la planta a un estado de productividad y de realización plena en
el trabajo. Es una filosofía de trabajo creada por el abuelo de Andy, basándose en
ejemplos tomados del comportamiento de ciertos animales, que permiten alcanzar
un estado óptimo, haciendo del trabajo una actividad motivadora, productiva y
satisfactoria. Los tres elementos para llegar a ser un individuo y un equipo "Gung
Ho" comprenden los siguientes ejemplos de la naturaleza: el espíritu de la ardilla,
el estilo del castor y el espíritu del ganso. El espíritu de la ardilla es el trabajo que
vale la pena: Saber que contribuimos a mejorar el mundo, trabajamos hacia una
misma meta y los valores son la guía para los planes, las decisiones y las
actuaciones. El estilo del castor trata del control sobre el cumplimiento de la meta:
Reglas claramente definidas, los pensamientos, los sentimientos, las necesidades
y los sueños se escuchan y generan una acción y se es capaz pero consciente del
desafío. Por último, el espíritu del ganso habla de alentar a los demás a seguir
adelante: Felicitaciones verdaderas, si no hay puntuación no hay juego, felicitar
por el progreso y obtener entusiasmo.

Creo que en una empresa siempre se debe de buscar ser mejor, motivar a los
empleados a que realicen sus actividades con mayor entusiasmo para crecer
como persona y corporación a la vez. Estos consejos o reglas, por llamarlas de
una manera, en mi opinión, nos hacen ver que la naturaleza siempre encuentra la
forma de estar en armonía y tener la capacidad de ser altamente estable. El
espíritu de la ardilla creo que se fundamenta en que las cosas que nosotros
hacemos a diario contribuyen o afectan al mundo, por pequeño que sea el cambio
que se produzca. El estilo del castor de alguna manera nos habla de que hay que
seguir al pie de la letra las reglas para hacer un trabajo bien. El espíritu del ganso
en mi opinión más bien nos dice que el entusiasmo que se da entre los individuos
de un grupo es gracias al felicitarse por cada acción bien hecha o mal hecha
(pienso que si una cosa se hace mal nos sirve de experiencia para no abordar el
mismo error en el futuro, pero el hecho de, por decirlo de alguna forma, decir que
se hizo bien aunque no se cierto, da entusiasmo por hacerlo de mejor manera la
próximo vez y no darse por vencido).

Como opinión del tema tratado en este ensayo el trabajo individual y en equipo
debe satisfacer nuestras necesidades pero a la vez que nos permitan mejorar
mediante disciplina, constancia y entusiasmo. Todas las personas en el mundo
tienen sus propios sueños y metas por cumplir, pero algunas de ellas no las
realizan, ya que estas personas piensan que va a ser imposible llegar hasta allá,
es donde surge el pesimismo por no afrontar los desafíos que conllevaría. Hay que
darnos cuenta de nuestra realidad, que estamos haciendo para mejorar este
planeta. Tenemos que dedicamos a realizar nuestras actividades de manera
ordenada y con el mayor entusiasmo posible.