P. 1
2DA._EXP_..

2DA._EXP_..

|Views: 14.935|Likes:
Publicado porCsar Okumuration

More info:

Published by: Csar Okumuration on Jul 16, 2010
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/12/2014

pdf

text

original

Desde hace mucho tiempo, los lingüistas hispánicos llevan polémicas sobre el

tema de si la prefijación es un procedimiento de la derivación o de la composición.

Entre los elementos más discutidos pertenecen los prefijos vulgares que provienen

de las preposiciones ya existentes en español como palabras autónomas.

Podemos encontrar opiniones diferentes sobre este problema:

“La formación de palabras mediante prefijos vulgares se considera tradicionalmente

como parte de la composición, y no de la derivación, pues estos prefijos coinciden con

las preposiciones [...] mientras que los prefijos cultos, los interfijos y los sufijos forman

parte de la derivación.“TP

5

PT

“Hay lexicólogos que incluyen en la composición ciertos tipos de formaciones que

suelen interpretarse como prefijadas. Son las que quedan constituidas por los

llamados prefijos vulgares [...] Se puede objetar a esta concepción que estos

elementos o morfemas prefijales son prefijoides desde el punto de vista funcional y las

formaciones en las que entran se pueden considerar como palabras derivadas.“TP

6

PT

“Aunque [la prefijación] puede tener cierto paralelismo con la sufijación, suele

considerarse como parte de la composición [...] Los prefijos no producen cambios de

categoría gramatical; normalmente [...] orientan el significado de la palabra.“TP

7

PT

TP

5

PT Alvar, Ezquerra Manuel , La formación de palabras en español, Arco Libros, S.L., Madrid, 1995, pág. 39.

TP

6

PT Bartoš Lubomír, Valíková Hana, La formación de palabras en español, Masarykova univerzita, Brno, 2002,
pág. 10.

TP

7

PT Santana Suárez, Octavio, Relaciones morfoléxicas prefijales del español, Boletín de Lingüística,vol. 22, pág.
82.

26

Vidal Alba de Diego en su artículo llamado “Elementos prefijales y sufijales:

¿derivación o composición?“TP

8

PT analiza los prefijoides y los sufijoides, llamados por

él elementos prefijales y elementos sufijales, y trata de encontrar la solucción del

problema ya muchas veces discutido entre los lingüistas que se especializan en

este campo. Al principio de este artículo, Alba de Diego escribe sobre la creación

de nuevas palabras, muy a menudo formadas usando elementos prefijales o

sufijales, que van aumentando el vocabulario del castellano moderno no

solamente en el lenguaje científico sino también, con el tiempo y con el avance de

la técnica y de las ciencias, en el lenguaje popular.

A la hora de describir estos elementos, Vidal Alba de Diego opina: “Son

verdaderos lexemas que entran en el sistema de compuestos cultos con bastante

frecuencia, en el que tiene lugar un proceso de emancipación del elemento de

composición con relación al modelo greco-latino. Como consecuencia, la creación

de nuevas unidades de significación compuesta se opera no sólo por referencia a

la motivación etimológica de cada elemento, sino también por referencia a un

modelo funcional específico dentro de un determinado campo semántico.“TP

9

PT

Más adelante añade: “Este aumento de préstamos y nuevas formaciones trae

como consecuencia la progresiva autonomía del sistema morfológico, dando lugar

a nuevos elementos de afijación. Elementos como morfo, grafía, logía, etc.,

separados de un cierto número de compuestos existentes previamente, se

convierten en parte integrante del material lingüístico del español, francés, inglés,

etc., debido a su vulgarización y penetración en la lengua común.“TP

10

PT A

continuación, el autor afirma que los elementos prefijales y sufijales, al

desempeñar la función de prefijos o sufijos, se liberan de su modelo etimológico

para depender del modelo funcional. Después, citando la obra de L. GuilbertTP

11

PT,

TP

8

PT Carreter Lázaro, Serta filológica I., Madrid, 1983, pág. 17 – 21.

TP

9

PT Ibid, pág. 17.

TP

10

PT Carreter Lázaro, Serta filológica I., Madrid, 1983, pág. 18.

TP

11

PT Guilbert Louise, La formation du vocabulaire de ľaviation, París, 1965.

27

Alba de Diego divide el proceso de emancipación del elemento de composición en

cuatro pasos:

1) Se convierten en elementos organizadores de una serie que forman una

especie de micro-sistemas. Vidal Alba de Diego nos presenta el caso del

elemento aero y sus variedades: aerodinámica, aeronáutica, aerostático,

aeródromo, aeronavegación, etc.

2) “Un segundo paso de este proceso […] se constituye por la integración de

dicho elemento en una serie de derivaciones sufijales.“TP

12

PT Como ejemplo

presenta los siguientes prefijos y sufijos: auto-, aero-, mini-, y -metro, -

grafía, -scopio. Si tomamos como ejemplo el sufijo -metria, podemos

encontrar las siguientes palabras derivadas: métrico, metrista, termómetro,

anemómetro, fotómetro, trigonometría, hidrometría, termométrico,

anemométrico, fotométrico, fotometrista, dinamometrista, etc.

3) Como el tercer paso Alba de Diego describe la combinación de elementos

de distinto origen. Las llama formaciones híbridas y dando ejemplos nos

presenta las siguientes palabras: radioactivo, radioaficionado, radiopatrulla,

radioyente, etc.

4) El cuarto paso es la formación de tricompuestos, considerando el autor el

segundo morfema como elemento de composición y el primero como

prefijo.

Ejemplos:

electrocardiografía,

electrocardiograma,

electroencefalograma, etc.

A parte de los cuatro pasos de emancipación, Vidal Alba de Diego analiza estos

elementos en el proceso de la formación de nuevas palabras mediante la

TP

12

PT Ibid.

28

yuxtaposición.TP

13

PT “Postpuestos o sufijados desempeñan el papel de un

determinado, constituyendo el elemento antepuesto el determinante. Antepuestos

o prefijados desempeñan el papel de determinantes del segundo elemento.“TP

14

PT

A continuación, el autor se opone a algunos lingüistas que definen afijos como

elementos sin existencia propia fuera de las palabras construidas. Aunque en

español existen elementos prefijales como boqui- (boquiabierto, boquirrasgado,

boquiduro), cari- (carilago, cariacontecido), pati- (patitieso, patizambo), verdi-

(verdinegor, verdiblanco), etc., que no existen aisladamente, no podemos denegar

la existencia de los elementos cultos como por ejemplo: -terapia (radioterapia,

oxigenoterapia, termoterapia), -manía (melomanía, bibliomanía, mitomanía), -fobia

(xenofobia, claustrofobia), foto-, etc., que pueden existir independientemente. Vidal

Alba de Diego opina que, según lo que dicen aquellos lingüistas, al final no

podríamos considerar tales elementos como afijos.

“En tercer lugar habría que eliminar los elementos españoles -clave, -motor,

-modelo, -piloto, -ficción, etc., que forman parte de unidades sintagmáticas

yuxtapuestas del tipo: problema-clave, posición-clave, palabra-clave...; velomotor,

ciclomotor...; escuela-modelo, empresa-modelo, empleado-modelo; escuela-piloto,

taller-piloto, apartamento-piloto...; ciencia-ficción, historia-ficción, política-ficción,

etcétera. En estos elementos igualmente: clave, motor, modelo, piloto, función,

pueden funcionar en estado aislado.“TP

15

PT

El autor continúa su análisis de elementos prefijales opinando que, excepto el

caso de los elementos ya mencionados, que no existen aisladamente, todos los

demás lexemas se comportan como prefijos y sufijos: “un mismo elemento léxico

puede dar lugar, en ciertos casos, a una base, en otros casos a un afijo y

eventualmente incluso a una palabra independiente.“TP

16

PT

TP

13

PT La yuxtaposición es unión de dos o más oraciones sin utilizar nexos o palabras que las unan. (Diccionario
Salamanca de la lengua española, edición 2002)

TP

14

PT Carreter Lázaro, Serta filológica I., Madrid, 1983, pág. 19.

TP

15

PT Ibid.

TP

16

PT Ibid.

29

Al final de su artículo, Vidal Alba de Diego nos presenta una cierta solución del

problema mediante el criterio de la llamada reproducción analógicaTP

17

PT. Si la

frecuencia de un elemento como elemento afijal es mayor a la frecuencia de su

uso como elemento independiente, podemos considerarlo como elemento afijal. Al

contrario, si el uso de este elemento como palabra autónoma es superior,

clasificaremos este elemento como un verdadero lexema. Para comparación nos

pueden servir construcciones como escuela-modelo, palabra-clave, etc. Las

palabras modelo, clave, etc. se encuentran más a menudo como palabras

autónomas que en función de elemento afijal. Sin embargo, en palabras como

aeronavegación, aerosol, etc., el elemento aero- no existe en la lengua castellana

como palabra (o unidad) autónoma.

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->