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A. Somoza: El Verdadero Sandino o El Calvario de las Segovias

A. Somoza: El Verdadero Sandino o El Calvario de las Segovias

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A.

SOMOZA

EL VERDADERO SANDINO
O

EL CALVARIO DE LAS SEGOVIAS

8e propiodad del a¹t or C o p ~ ht l i t

htt ~. SOWOZa

I ra . EDICION : TIPOGRAFIA RQBELQ - M A NAGUA , NIC. , C . A . , SEPT. 19 36 ,

2da. EDICION: Edit. y Lito. "SAN JOSE", S. A.-MANAGUA, NIC., C. A., ABRIL 1976.

M A Y O R G E N E RA L A . S O M O Z A

PRO LO GO
Se escriben las presentes líneas como una especie de pró
logo a la nueva edi ción del li bro " E L V E R DA DE RO S AN

DINO O EL CALVARIO DE LAS SEGOVIAS", publicado
originalmente por el General A. Somoza, en el año 1936. L a obra en sí, con los atinados comentarios de su autor, es una presentación ordenada, metódica y fie l, de la documentación auténtica que se conserva en los archivos de La Ofic ina d e

Operaciones de la Guardia Nacional de Nicaragua. Ella
demuestra, al r oj o vivo, la verdadera personalidad de Sandi no. Poco puede agregarse a La v ívida realidad, t étrica y sombría, que esa documentación arroj a en torno del pseudo

héroe. Ella clarifica La errada imagen que una propaganda dolosa y mal intencionada, mantenida por elementos subver sivos y enemigos de nuestra Patria, ha tratado de presentar
al mundo en el caso de Sandino . E ste no fué mds que u n

vulgar bandolero, que por Largos años asoló con sus huestes a la fértil región septentrional de Nicaragua.
Estudiando imparcialmente la trayectori a del que se auto llamó defensor de la Soberanía Naci onal de Ni caragua; y analizando su conducta desde el punto de vi st a psicológico, encontramos en él a un psicópata. M egalomanía claramente

pronunciada. Sadismo declarado. Esquizofrenia definida: a lucinación napoleónica, vivencia delirante en l a cual él
creíase predestinado a vencer al ej ér ci t o mds potent e del mundo, sojuzgar a Ni caragua, y revisar la idea de la vida, de

los valores, y del cosmos. S olamente Freud, o Adler, o los
modernos psiqui atras, podrían haberlo salvado. Para demostrar la incongruencia de su acti tud, sigdmoslo desde que comenzó su fatídica parti cipación en nuestras lu chas políticas. Después de deambular por di sti ntos Lugares,

sin Lograr mucha cultura ni preparación, retorna a Nicara
gua y s e declara l iberal. E n t ra a formar p arte del e jé rc it o

que, a las órdenes del General José María Moncada, defendía la b.'gitimidad del Gobierno del Dr. Juan Bautista Sacasa,

contra el usurpador Adolf o Díaz, del partido conservador. Hasta aquí, m uy bie n. S andino c omenzó a certadamente.

Prestaba sus servicios a la causa de la constitucionalidad, y del L iberalismo que la sustentaba.
La guerra constitucionalista, 1926-1927, llegó a s u f in al histórico, culminando su t ri unfo en mayo de 1927, con e l Pacto del Espino Negro. E ste fué suscrito por ambos par

tidos, para poner término a la lucha civil, Y abrió una nueva
era que permit ir ía al p aís volver, en forma organizada l ib re mente, al surco de la ley. El 9 de mayo de 1927 se llegó al acuerdo para el desarme. Todos los j efes y of ic ia les d el E jé rcito c onstit ucionalista,

excepto Sandino, lo firmaron. Y dieron amplias e irrestrictas
facultades al General M oncada, para arreglar los t érminos defini tivos del desarme general. Aunque Sandino no fi rmó el referido acuerdo, por encon trarse ausente en el momento de su suscripción, envió comu

nicación al General Moncada, al respecto (') . Uno de sus
párrafos, dice, textualmente:

"ASI MI SMO YO DELEGO MIS DERECHOS PA RA QUE UD. (Moncada) ARREGLE EL ASUNTO COMO MEJOR LE CONVENGA, Y M E P ARTI CIPA LOS RESULTADOS A JINOTEGA, LUGAR DONDE YO O CUPARE CON MI COLUMNA".
H asta ese momento procedía como buen mi litar discipli

nado. Pero, finalmente, faltó a su honor castrense negdn dosé a cumplir con las disposiciones de sus superiores y de
los altos di rigentes del Par tido LiberaL Esas resoluciones, a través del arreglo convenido ~con el Par ti do Conservador,

con la garantía del Gobierno de los Estados Unidos de
América, aseguraban el f uturo del país al concertar la rea lización de unas elecciones completamente li bres, y super vigiladas por elementos estadounidenses, las cuales luego efectivamente se celebraron, llevando al Liberalismo al t ri un

fo comicial. Sandino puso como pretexto para su insubordinación y
rebeldía, la presencia de tropas estadounidenses en Ni cara gua aduciendo que mientras e llas estuvieran e n e l p aís, é l las combatiría. Se auto-erigió en anti -i ntervencionista.

Pero, al mismo tiempo, — y esto e s una p rueba de su desequilibrio mental y de su real f alta d e patriotismo y

dualidad —, por otr o lado quería que loe Estados Unidos intervi niesen directamente. D e su propi o puño y le tra, y

fechada en Yalí, el 24 de mayo de 1927 ('), envió una carta al Jefe del Destacamento de Marinos de Jinotega, en la cual,
entre otras cosas, textualmente dice:

"POR TANTO SI ESTADOS UNIDOS, CON BUE NA FE HA I NTERVENIDO EN EL PAIS, PRO PONEMOS COMO CONDI CION SINE QUE NON PARA DEPONER NUESTRAS ARMAS QUE ASU MA E L PODER U N GOBERNADOR M I LITAR DE LO S ESTADOS UN IDOS, M I ENTRAS SE REALICEN LAS ELECCIONES PRESIDENCIA LES POR ELLOS MISMOS".
Helo aquí, retratado de cuerpo entero, en un dualismo de

personalidad. En qué quedaba, pues, su tan cacareado anti
intervencionismoF. . . Y s e atrevi ó a cali ficar d e vende

patrias al General Moncada, y a todos loe que estaban pro
curando asegurar e l porveni r d e Nicaragua dentro de un

clima de paz y tranquilidad. E stos elementos simplemente buscaban el afianzamiento de lae normas constitucionales, a
través de la supervigiiancia electoral de parte del Gobierno de los Estados Unidos. E ste, con toda honradez e i mpar cialidad, como l o demostró después, llevó a cabo eu com p romiso, lo que ayudó a restablecer el i mperio de la legi ti mi

dad, y de la democracia, en nuestra Patria con el t riunfo del Liberalismo. Claramente se evidencia, pues, que lo único que buscaba
Sandino era prepararse vía li bre para entablar una er a de

vandalismo que, por casi siete años, desoló las ubérrimas tierras septentrionales nicaragfiü enses. Loe machetes fatídi
cos y sanguinarios del b andolerismo sandinista h ic ie ron a N destrozos en vidas y haciendas de inocentes ciudadanos. P e drón y eus cuadrillas, con o tros tantoe crim inalee sim ilares, al servi ci o d e Sandino, indistintamente asesinaban atroz

mente a nicaragfi enses y a e xtranjeroe, despojdndolos asi ü mismo de sus bienes. El salvajiemo de Sandino y sus huestee fué en crescendo.
Veamos cudlee eran sue órdenes. Loe procedi mientos que

instituía en eue secuaces eran de exterminio para t odos
aquellos que no querían colaborar con eus tropelías. He aquí algunas muestras de ellae, extractadas de sus

mensajes, consignas y marufieetos:

"Octubre 16 de 1930. A todos los Jefes Expediciona rios de nuestro Ej ército. . . (Procedimiento en el
decomiso de mercaderías en transporte que encontra

ban en su camino).
Si entre los individuos que llevan las cargas, hay
quien se oponga a en tregarlas a nuestras fuerzas,

QUE ESE I NDI VIDUO SEA PASADO POR LAS

ARMAS.

"Si entre los vecinos hay quien no quiera recibir para
su propi o consumo lo que nuestro Ej érci to le ordena r ecibir, que TA M B I E N ESE I N D I V I D UO SEA PA

SADO POR LAS ARMAS." (P) En su Manifiesto "A LOS CAPITALISTAS NOTI FI CA DOS POR NUESTRO EJERCITO EN JINOTEGA, MA TAGALPA, ESTELI Y OCOTAL", de 15 de noviembre de 1931, Sandino reconoce la drasticidad de su proceder, que recalca en uno de sus pdrrafos, así:
"L a libertad no se iconquista con flores, sino que a

balazos. Y es por eso QUE HEMOS TENIDO QUE RECURRIR A LOS CORTES DE CHALECO, DE CUMBO Y BLUMERS," ( ')
rist a ant e est a declaración, ta n cínica e i nhumana! ~ .

Cabe, acaso, mayor aclaración de su refinamiento terro

CORTES DE CHALECO, DE CUMBO Y B LUMERS!!.. .
Mej or di cho: asesinatos atroces a punta de machete, con

refinamiento de crueldad insana; carnicería humana, fría y
despiadad. E l destrozo de personas, con horrendas mutila ciones. E l sadismo mó s p uro y re finado, d igno d e t ipos

lombrosianos, sobrepasando a la mds calenturienta imagina ción del Marqués de Sade. Pero, basta ya en este camino. L os que lean atentamente el li bro, cuya nueva edición estamos prologando, sentirdn
erizórseles los cabellos, de horror y repulsión, al contemplar

las fotografías de las víctimas, y conocer los relatos de los
crímenes perpetrados por las hordas sandinistas; as í como por el contenido de sus proclamas, manifi estas y mensajes.

Despojos, asesinatos, incendios, destrucción, estaban a la or den del día. Y, como lo dijimos antes, no respetaban nacionalidad ni ocupación, ni nada, para cometer sus crímenes. Prueba de — IV—

ello, entr e tantas otras, son las muertes alevosas que, con luj o de ~crueldad, dieron al Dr. Juan Carlos Mendieta y a sus

acompañantes, quienes andaban únicamente en misión de propagandc ideológica del Partido Liberal, sin armas, pací
ficamente entregados a una labor de paz y adoctrin amiento

democrático. Llegaron hasta el extremo de cortar las manos
de sus caddveres, y enviarlas, en u nas alforja s sobre el l omo de sus bestias, a Jinotega, ufandndose así, en lúgubre y ma

cabra burla sangrienta, de su atroz delito. (') La mente de Sandino parece que funcionaba dentro de
una vorágine descontrolada de megalomanía, de salvajismo, ya completamente psicopdtica, esquizofrénica. Y su actitud

se veía alimentada, e impulsada, por un grupo de aventureros,
de disti ntas nacionalidades, que procuraban medrar baj o su

sombra fatídica.
L os anticmericanistas del Continente, autollamados anti imperialistas; y los comunistoides de distin tos lugares, apro vechaban la oportunidad de la locura de Sandino para llevar agua a sus respectivos molinos. Y t r a taron d e d arle l a

la dimensión egregia de un héroe legendario, la bíblica figura de un diminuto David enfrentdndose a un gigantesco y de formado Goliath: el Coloso del Norte. Propaganda pura y dolosa! ~ . E/ brillante intelectual hondureño Froyldn Turcios lo lan zó por el camino de la publicidad. Pero, después, al con
vencerse del engendro de la verdadera personalidad desequi li brada de Sandino, se apartó de él. haciéndole creer que era el héroe mdximo de las Américas, el

Mós una serie de aprovechados prosiguió inciensdndolo, y

campeón de las libertades indohispanas, el defensor de la
Soberanía de Nicaragua, el escogido de los espíri tus de la Cdbala alquímica, el único que podía enfrentarse vi ctoriosa m ente a las fuerzas incontrastables de los Estados Unidos. . . Y sobre esa senda, su megalomanía y locura se acentuaron desmesuradamente. Se olvidó que había basado su rebeldía en la presencia de tropas estadounidenses en t er ri tori o de Ni caragua, y que terminaría su lucha cuando "el úl timo soldado gringo" desa

lojase el país. El 2 de enero de 1933, ya no quedó ningún soldado es tadounidense en el suelo nicaragüense. Si n embargo, San

dino prosiguió con sus desmanes. Porque en el fondo de su

ser no alentaba el cacareado patriotismo libertador que pre
gonaba a todos los vientos. Solamente: la ambición personal

de constituirse en dueño y señor, de horca y cuchNo, de todo Nicaragua.
Estaba erigido ya en pose de conquistador. Y quiso for mar un estado de su exclusiva propiedad, dentro de la na

ción, dividiéndola. Calificó de inconstitucional, por sí y ante
sí, a la Guardia Nacional que era, y es, la única fuerza ar

mada y de policía autorizada legalmente en la repúbNc
Quería desmembrar al país apoderóndose, en domi ni o y posesión soberana, de toda la región septentri onal, fundando una nueva nación baj o su mando absoluto. Dentro de la tendenciosa campaña de publicidad, a la que se había entregado afanosamente fuera de las 'fronteras pa trias, hasta sus llamados admiradores comenzaron a reac cionar en su contra. N otaban que su fementido, autopro clamado y bombdstico p atrio tismo, n o existía. A s í v emos, por ej emplo, que el gran di ari o I A N A CI ON , de Buenos

Aires, Argentina, que por meses defendiera la causa de San
dino, en un artículo del 25 de enero de 1929, cambió de tono para cri ticar duramente las pretensiones divisionistas de San

dino, y la acción destructora de sus huestes en Nicaragua.
La mente de Sandino estaba realmente desequilibrada, tan to por sus desmedidas ambiciones megalomaníacas como por las perturbaciones que le causaban sus irscursiones desatina

das en el espiritismo, la cdbala, las creencias orientales del karma, etc. Se creía un iluminado psíquico, un predestinado
apóstol de las alturas. D e ambuló t ambién e rradamente en los campos de la teosofía, sin nin guna guía que pudiese se ñalarle el sendero de la Verdad. Se iconsideraba clari vidente. Seguía un credo espiri tualista

transnochado. Y en su mundo de los espíritus, disparataba.
C reía que magnéticamente, por medi o de su voz, di ri gía a sus huestes. A s í l o vemos deci r a Ramón de Belaustegui

goitia, en una de sus entrevistas publicitarias, que aquel hizo aparecer en su libro "CON SANDINO EN NI CARAGUA" (') , lo siguiente:
"Sí, estamos compenetrados de nuestra misión ( P) ; y

por eso mis ideas y hasta mi voz puede ir a ellos (sus soldados) mds directamente (~) . El magnetismo de — VI—

un pensamiento se transmite. L as ondas fluyen y son

copadas por aquellos que están dispuestos a enten
derlas. E n los combates, con el si stema nervioso en

tensión, una voz con sentido magnético tiene una
enorme resonancia. . . T ambién los espíritus comba

ten encarnados y sin encarnar (? ) . . . "
Belausteguigoitía quedó confuso. Sandino se alejaba de

la realidad en su confusión mental. E l e ntrevistador co menta que:
"en el curso ya de sus impresiones suprasensibles, por decirlo así, (Sandino) c ontinúa destrenzando su pen samiento en conceptos más lejanos y más difíciles." En este punto Belausteguigoi tia, en su referido libro, señala: "Pero no nos sería posible seguir todo su pensamiento

(el de Sandino) e indicaremos únicamente el esque leto de sus ideas, que versan sobre términos irreales." Sandino, ya en su caracterización de clarividente, agrega:
"L e diré a usted; también los espíritus luchan encar

nados y sin encarnar... D esde el origen del mundo,
la ti erra viene en evolución continua. Pero aquí, en Centroamérica, es donde veo yo una formidable trans

formación.. . Yo veo algo que no lo he dicho nunca...
No creo que se hay a escri t o sobre eso. . . E n toda

esta América Central, en la parte inferior (? ), como si el agua penetrara de un océano en otro. . . Veo Ni
caragua envuelta en agua. Una in mensa depresión

que viene del Pacífico. . . Los volcanes arriba única

mente. . . E s como si un mar se vaciara en otro( ?) ." Claramente se puede notar que su mente no estaba equi li brada. E n muchos aspectos Sandino era un caso digno de

estudio freudiano. Solamente la psiquiatría podría haberlo
orientado debidamente. Sus perturbaciones ocultistas se demuestran, aún más cla ramente, en l a carta que escri bi ó, el 8 de febrero d e 1931, a s u satéli te, e l t ristement e célebre Pedrón A l tamirano. Veamos algunos de sus párrafos:

"Sinceramente hermano sin que ninguno de los de más jefes de nuestro Ejército, ni el propio su Secre

t ari o nuestr o queridísimo hermano Pedr o A ntoni o

Irías, sea esto u n resentimiento, le manifiesto en privado, de que ni yo mismo sabía de que Ud. y el hermano General Carlos Salgado son Espíritus Misio neros (?) de que están conmigo, y de que en muchas
ocasiones hemos estado j untos (? ). Sin e mbargo y o esto lo supe hasta mi llegada a Méxüco en Insti tucio

nes Espiritistas, que, aún todavía t rabajan oculto. Todavía no puedo decir quienes fueron Uds. porque no me lo permite la Cábala (? ), pero quizás después
del triunfo habrá lugar de esas explicaciones," En otro párraf o de úi mis ma c arta, S andino r esalta su crueldad dando mayor i mpulso al salvajismo de Pedrón, al que dice: "N os han llegado noti cias de que en la Costa A tlán tica se han efectuado algunos di sturbios, y de q ue por allá esperan al Gral. Pedro Altamireno. Es pues

un campo fecundo para sus actividades, PERO SIN NEGARLE EL MACHETE NI LA SOGA A QUIEN LO NECESITE, pues de antemano le hemos enviado
los últimos pronósticos, los que tienen su asiento en

nuestra cábala (? ). " ( ' ) Entre las muchas otras pruebas del desequilibrio mental
de Sandino, está su enrevesado mani fiesto " L uz y Ve rdad" (' ) , en e l q ue claramente demuestra q ue ya su cerebro es taba completamente fuera de controL Y que sus alucina

ciones lo llevaban a una franca esquizofrenia. Una atenta lectura del li bro del General Somoza conven
cerá a cualquiera persona consciente y honesta, que Sandi no carecía en absolut o de las brillantes características que sus pseudo-admiradores, y aduladores, han querido atribuirle

hasta convertirlo en bandera de subversión. Carecía de preparación, y la poca que tuvo la perdió en el laberinto de
sus perturbaciones psíquicas y sus s ueños d e g randeza. Llegó a creerse un N apoleón y un R edentor, un I l uminado de los Espíri tus, la reencarnación de un héroe legendario. Y , simplemente, lo que fué es un loco que tuvo la oportunidad

de bañar en sangre y desolación a su propia patria, mien
tras anduvo suelto. En sus últimos tiempos sus deli rios de grandeza, y su cre

ciente megalomanía, lo llevaron a autoconstituirse en supremo jefe de un llamado Ejército Autonomista de Centroamérica.

Praelamaba la Unión de Centroamérica, dentro de un plan de organización en el cual él tendría La dirección suprema.

Entró a tratar al Presidente Juan Bautista Sacasa como
a igual, de poder a poder, declarando a la Guardia Nacional

de Nicaragua inconstitucional.. . Queríc hacer desaparecer
a esta institución castrense, que era el único obstdculo que se oponía a sus bastardas ambi ci ones, para quedar é l como

factotum y dirigente único del país. E n fin, llegó a situarse
motu propri o, en la posición cldsica a que llegan todos Los

obcecados que figuran en las púginas de la historia de La
humanidad: en l a de aquellos " a quien Di os ciega porque

quiere perder".
Su loca osadía lo l levó hasta el extremo de hacer .deela

ciones a La prensa nacional contra la Guardia Nacional que,
como ya diji mos, c onstit uía el ún ico o bstúculo i nvencible

que encontraba en su camino hacia eL poder. Uti lizaba los
coqueteos que tenía con el Presidente Sacasa, a quien em baucaba deliberadamente, aprovechúndose de su candidez

política. tragedia que por tantos años venía ensombreciendo a Nica ragua. La paciencia del Ej ército de Nicaragua, La Guardia Nacional, verdadera y única defensa de la paz y .de la so
beranía de la nación, se estaba agotando. En la revista G UARD IA N A C IO NA L, Boletín del Ejé r El telón se preparaba a caer para poner punto final a l a

cito, que dirigía el General Somoza, edición correspondiente
al mes de enero de 1934, encontramos las palabras admoni

torias que, en sus "Pdrrafos del Director", dedicaba a San
dino (' ) . El las expresaban eL verdadero sentir del país. Pero

Sandino las desatendió, y prosiguió en su engreímiento me galomaníaco, considerándose invulnerable y drbitro d e Los
destinos de Nicaragua. Y ocurrió lo inevit able. T u vo que desaparecer, porque de otra manera, Nicaragua hubiera caído en eL mds tremendo caos provocado por las hordas sandi nistas. Vamos a terminar este prólogo reproduciendo Los comen tarios que el distinguido intelectual y escrit or, don Aleja ndro Reyes Huete, publicó oportunamente en relación al caso de

Sandino. Sus palabras sintetizan, acertada e históricamente, su lúgubre trayectoria hasta su merecido final. A continua ción las transcribimos textualmente: — IX—

"Sandino fué un producto lógico del viejo sistema militar desorganizado en ección censurable. ' "La guerra civil de 1926, originada por el golpe de Estado del General Emiliano Chamorro, fué propicia para que el
fermento revolucionario estallara en el país con amenazas de

disolverlo o aniquilarlo.
"R einaron el pavor y la locura en muchos meses de estéril carnicería hasta que La nación norteamericana no medió para que el General José M aría M oncada, entonces t ri unfante,

pactara con el Presidente Adolfo Díaz, en términos de igual
dad para los dos partidos que se dis putarían e n c ontienda eleccionario, el Gobierno de la República. Tal fué La medida d el Secretari o de Estado de los Estados Unidos, Henry L .

Stimson. Pero la disciplina no la reconoció el 'ánimo turbu lento de Sandino, subalterno a la sazón del General Moncada;
y la presencia de las fuerzas extranje ras en nuestro territ orio fué el pretexto que tuvo para no acatar los convenios y re tirarse a Las Segovias con una columna de aventureros ave zados a la vida del piLLaje adquirida en dos años de matanza. Tuzo la habilidad de di sfrazar sus propósitos con un gesto de patriota enarbolando la bandera de la soberanía nacional.

Esa habilidad y la l iteratura antiimperialista, en boga en
tonces en algunos talentos hispanoamericanos, dieron a San

dino relieves de símbolo para Los países de América, celosos de La preponderancia de los Estados Unidos; y por un feno
meno frecuente en la apreciación de nuestros hombres, Los ditirambos de afuera, las leyendas fabrücadas lejos del teatro de los crímenes en que actuaba Sandino, comenzaron a for mar cuerpo en la imaginación tropical de algunos de nuestros

directores políticos desorientados, ya que conocieron nuestra realidad histórica inevitable y, al n o querer admitirla, pudieron tornarla más difícil y grave.

"A nuestro país, por su situación geográfica y por su des
tino hi stórico, le ha tocado Ligarse con el Coloso del N orte, sin haber estado a su elección desviar esa irscontrastable he gemonía continental; y en lugar de combatirla, estreLLándose contra tan poderosa corri ente, sus hombres de estado han preferido tornar esa influencia en amistad y en instrumento de bien . E s nuestro destino manifiesto y no debemos olvi

dar Lo que dice Ferrero de aqueLLa Gran RepúbNca 'que, ocu pando una posición por nadie igualada en la historia, puede
ser el árbi tro de la paz y aun im ponerla en todas partes'. "L a úl tima i ntervención armada rati ficó viej as declaracio nes desatendidas por Los partidos políticos nicaragüenses. La

no tntervencién se haría sentir e n <cuanto la p az f uera r eali

dad en la República. A esta declaración respondió Sandino
manteniendo durante sei s años una lucha de encrucij adas,

cuyos resultados inmediatos fueron el robo y el asesinato.
"E l gri t o de guerra tomó modulaciones heroicas debi do

a la propaganda antiamericanista de Pedro José Zepeda en
México y al t a lento a mplif icador y engañado d e F roylán

Turcios, gran hondureño, arrepentido más tarde, cuando comprendió que el ídolo formado por él era barro movido a
impulsos del odio y de la soberbia afanosa de notoriedad.

"El día en que se firmó la paz en Tipitapa, el 4 de mayo
de 1927, comenz6 e l m artirologio d e l as Segovias e n u na era de bandidaj e estéril . D urant e varios años aquella i n mensa y ric a regi6n d e nuestro terr itorio s e estremeció con el embruj ado galope de las legiones sembradoras del exter minio y de l a m uerte. L a p ropiedad f ué destruída y lo s h ogares mancillados; l a tranqui lidad cedi ó su puesto a la

inquietud; la abundancia, a la miseria; l a serenidad, al es
panto; y a la dignidad ciudadana, la vergüenza y el deshonor. Grupos de gentes empobrecidas y hambrientas emprendieron

el éxodo más al norte, huyendo del tacón demoledor de quien a sí mismo se calificaba de Restaurador de la Soberania y del decoro nacionales. "Como consecuencia de semejante situaci6n el bandoleris
mo tomó en el Septentrión y en la Costa At lántica alarman tes proporciones, estableciendo un <caso insólito en aquellas regiones donde se vive del cul tivo de la ti erra. Cuando el

desorden reguló los acontecimientos y la suprema ley f ué
no acatar ni nguna, se perturb6 aquella vi da y el g érmen de la maldad, que siempre duerme en el alma de los indi viduos y de las sociedades, surgió a flor d e t ie rra y pareció aclimatarse en el nuevo ambiente.

"El relajamiento de las costumbres, la inobservancia de las leyes elementales de humanidad, el retroceso a la época
cavernaria, donde el i nsti nt o brutal i mperaba como máxima

razón, constituyen la conquista espiritual del bandolerismo
en seis años de lucha nefanda. D esde el i nstante en que Sandino plantó su tienda de rebelde en las selvas segovianas se c olocó f uera d e l a s ociedad n icaragüense, a nsiosa d e reposo y de t ranquil idad, de encauzarse en l as v ías norma les del orden y del t rabajo . S u actit ud, si pudo un momento

hallar atenuante ante la pasión racial, fué después la de un verdadero traidor al anhelo nacional, la paz pública. — XI—

"Cuando las fuerzas de ocupación norteamericana abando
naron nuestro terri tori o dej ando al bandolerismo en pi e y

en la Presidencia de la República al Dr. Juan Bautista Sa casa, en vi rtud de elecciones populares, cuya honestidad aceptaron los nicaragüenses, de hecho dejó de existir eL pre texto de la insurrección de Sandino. Si n embargo, en esta
nueva faz de su vi d a aven t urer a n o t uv o l a p r udenci a nece

saria para buscar otro disfraz y se Lanzó con mayor furor a La matanza, para conseguir, en u n posible a rreglo con e l
G obierno, Las mayores ventaj as, según notas que di ri gi ó a

sus Lugartenientes Altamirano y Estrada.
"Enfocado así, con l os f ocos d e l a r ealidad, t odos cono c ieron que su programa de rei vindicación nacionalist a no fué mós que farsa sangrienta, vulgar leyenda convertida en

historia por las agencias cablegróficas y por los enemigos de Norte América, que hicieron del guerrillero un tema de com
bate. "Por fin pudo comprender Sandino que la desocupación de las fuerzas interventoras había concluído con los pocos pres tigios que aún pudiera tener en el extranj ero y con s u i n

grata tarea de pillaje, puesto que el Gobierno, con el respaldo
de la Guardia Nacional y de los Part idos Políticos, podría destruirl o completamente oponiendo a s u astuci a de ban dolero, la pericia y l a d isciplina del s oldado n acional. S i n embargo, el Presidente de La República Doctor Sacasa, optó or buscarlo amistosamente reconociéndole beligerancia, de

a que resultó el pacto de paz firmado el dos tíe febrero de mil novecientos treinta y tres, por el término mínimo de un
año, en c ondic iones v entajosas p ara é l, o torgadas p or l a

generosidad manifiesta del mandatario, cuyo único afdn l o
c onstituía, según sus repetidas declaraciones, cimentar l a paz, para emprender enseguida la reconstrucción de la eco nomía nacional , quebrantada po r muchos años de v id a caótica.

"Pero en su orgullo creyó Sandino debilidad lo que no era mós que humaniterismo cals:ulado; y alentado; por pérfidas
insinuaciones, enmedio de la paz preparó la perturbación del orden; y al vencerse el término para el desarme total de sus fuerzas, se perfiló en el horizonte político la negrura de una nueva revuelta. "Sandino vi ó siempre en La Guardia Nacional al pr incipal

obstdculo para el éxito de su plan subversivo. E ntonces conspiró contra la Guardia Nacional, a la sombra de la franca protección que le otorgaba el Comandante General (Sacasa),

quien no quiso admi ti r la doble trai ción de que era obj eto: trai ción a su ap oy o mds robusto y ef ic ie nte, c omo e s e l

Ejército; y traición a s u d eclarado anhelo d e paz y d e tranquilidad social. "La arrogancia insolente de Sandino le llevó a renunciar sidente, mediante el ej ercicio de un control político admi
las garantías adquiridas como ci udadano cumplidor de las Leyes, cuando pretendió fraccionar el poder efecti vo del Pre

nistrativo en los cuatro departamentos del N orte, precisa mente en el vasto escenario de la primera tragedia; y lo llevó a colocarse en abierta rebelión contra la ley fundamental del Estado, cuando declaró que en Ni caragua solo había tres poderes: el Presidente de la República, la Guardia y éL Ese reto lanzado en pleno corazón del país a la i ntegridad de Los poderes públicos equivalía a una declaración de guerra y

echó a Sandino fuera del marco de la ley; quedando, desde
ese instante, su vida suj eta a los riesgos y contingencias de la de todo traidor convi cto y confeso. "L a i nquietud er a indescripti ble en el país entero. L as amenazas constantes del guerri llero a La Guardia N acional

como entidad militar reconocida, su osadía inaudita al de clararse único e indispensable respaldo del Presidente de la Repúblsca, sus actividades revolucionarias efectuadas en la
Capital con el conocimiento de las autoridades gubernativas y La d ecid ida c olaboración d e e lementos r econocidamente subversivos, precipi taron el desenlace de este episodio. "Inescrutable acuerdo providencial evitó a Sandino el cas tigo que las leyes de la guerra le habrían impuesto por traidor al Gobierno y a l a P atria. Y en l a noche del veintiuno d e febrero de mi l novecientos trei nta y cuatro, una descarga de

fusiles puso término a su vida y a las angustias de los ni caragííenses.
"E l desorden, como Saturno, devora a sus hijo s, y Sandi no fué un hij o del desorden.

"La muerte del conspirador fué inevitable, puesto que la
Providencia señaló ese medio vi olento para devolver al Es tado su vi talidad comprometida. "E l malestar acentuado desde entonces entre el J ef e del

Estado y el i nmediato Jefe del E jé rcito, p rovino precisa
mente de la incomprensión mantenida por el primero res pecto a l a supresión de l guerrillero, cuando e l mismo Presidente de la República fué eslabón poderoso en l a ca

— XIII—

dena de esos acontecimientos pues de no haber sido quien era, Sandino no habría llegado a Managua y otra hubiera sido la solución del conflicto. L a Providencia quiso que eL Presidente Sacasa fuera el centro de todas las icohspiraciones,
el motivo fundamentaL de la rivalidad funesta de dos fuerzas

armadas, la fuerza legal y la fuerza aspirante a ser Legalizada

para desplazar a la otra. E n el choque inevi table tri unfó la razón para eL imperio posterior de La paz, La que se mantu?)u?

inalterable desde aquella fecha, por la lealtad de la Guardia
probada aun a costa de grandes sacrifi cios, ya que fué víc tima de vi olentos anatemas, sólo concebibles en e l áni mo

irritado de quien es descubierto en su juego de, política flo
rentina . P ero en verdad la paz dej ó de ser esperanza para

pLasmarse en realidad tangible. L a paz impuesta "manu
mili tari " produj o ópimos frutos en la vida civil, desvirtuando el concepto que tenían algunos de que, fuera del ci vi lismo,

solo puede haber nefasta dictadura o anarquía caótica.
"A r a íz d e esos sucesos nosotros obtuvimos del J e fe D i rector de la Guardia Nacional i mportantes declaraciones para la prensa del país, entre Las que hemos de recordar a quellas en que manifestó: "Sandino no murió en lucha armada, cuan

do la Guardia lo tenía casi cogido en su propia, guarida, con
el noventa por ci ento de probabilidades de exterminarlo, por

que el Presidente Sacasa le tendió la mano para protegerlo
y le propuso la paz. Y cuando abusó de Las prerrogativas concedidas e hizo escarni o de nuestras insti tuciones y de l a

Guardia, algunos de sus miembros, conocedores del suplicio
que significaría para la República otra revolución armada, cortaron la causa del malestar en un procedimiento sumario y radicaL, de innegables resultados beneficiosos para el país. Por ese hecho ni un instante el engranaj e admi ni strativo ha

interrumpido su funcionamiento normal: la vjh continúa
corriendo por Los cauces regulares en las poblaciones que no

fueron directamente danzadas por el bandolerismo; los mi

nisterios trabajan en las horas acostumbrad~ L o s t ri buna Les de justicia siguen ejerciendo su delicada Labor; Los vapores y ferrocarriles no han suspendido su it inerario; Los espectácu los públicos están siempre abi ertos. S i n embargo, cuando en Nueva Segovia y en J inotega supieron La muerte de San

dino, el pueblo entusiasta echó a vuelo las campanas de
todas las i glesias; y en E stelí y Ma tagalpa e nfloraron l as calles y adornaron l as casas en s e@al d e regocijo . Y y a lismo de Sandino."

sabemos que esos departamentos fueron el teatro del vanda Hasta aquí los párrafos del estudio de Reyes Huete sobre
el caso Sandino.

— XIV—

Más, como broche de oro, para cerrar este prólogo, nos parece interesante reproduci r aquí también las palabras que Reyes Huete vi erte en su ensayo histórico sobre las etapas de nuestro ej érci to, y que se refieren a la fundación y reor

ganización de la Guardia NacionaL Son ellas las siguientes:
"Con frecuencia acontece que pequeñas causas aparentes

determinan cambios trascendentales en la vida de las nacio
nes, y aun l os m otivos d e c arácter i ndiv id ual, c uando l os protagonistas aparecen revestidos de alt a autoridad ofi ci al, cambian la faz hi stórica de los pueblos. L a i mpotencia y

timidez de Luis XVI relaj ó la autoridad real y precipitó La caída de la monarquía francesa; la superstición de Nicolás
I l quebrantó el poder de l zarismo hasta su disolución; el

asesinato de Sarajevo llevó al mundo, con la lógica inflexible
de los hechos, hasta La hecatombe europea de 1914. Zrueig asegura que es casi si empre una fatalidad secreta l a que

atrae a La manifiesta y vis ible y que generalmente todo
cambio hi stórico reflej a un confli cto personal . " L a hi stori a entretej e con telas de araña la red i ntangi ble de la suerte, y en s u mecanismo a dmirable l a más pequeña r ueda pone en movi miento fuerzas grandiosas."

"El motivo político que dió vida a los convenios de La
Guardi a Nacional de Nicaragua fué el movi mi ento i niciaL e inesperado que ha i mpulsado al país por. caminos de inno vación, en concordancia natural con el ambiente y con l as necesidades de la vi da . L os factores humanos que entrete

jieron con hilos invisibles el porvenir de la República, en su
gestación política, aparte de su i nterés personaL o de círculo,

tuvieron que cumplir el proceso inexorable que La historia
señala a los acontecimientos. " L a muert e del Presidente Di ego M anuel Chamorro; la escisión del par tido conservador en el gobierno; l a política entonces intervencionista de los Estados Unidos de N ortea mérica; La falta de confianza en nuestro desmoralizado ejé r icito, fueron una serie de pequeñas circunstancias que forma ron La fuente o raíz de la Constabularia, primera manifesta

ción, de la Guardia Nacional (1925). Después, el golpe de
estado del General E mi liano Chamorro; la guerra c iv il d e

1926 y 1927; la paz del Espino Negro; La habiNdad diplo
mática del j ef e de las fuerzas liberales General José María Moncada, constit uyen eslabones en l a cadena de sucesos q ue culminaron e n e l establecimient o permanent e d e La Guardi a Nacional. Má s ta rde la c arnicería d e Sandino e n Las Segovias; la i mportación de doctrinas perturbadoras de

La tradición y del orden; la nacionalización del Ejé rcito, con

el General Anastasio Somoza como Jefe Director; las vaci laciones funestas del Presidente de la Repúblicc Dr. Juan
B. Sacasa; la rebelión confirmada de Augusto C.,Sandi no; l a

muerte inevitable del bandolero y de sus huestes, fueron nuevos eslabones que llevaron al país hasta la última etapa
notable rubricada en 1936 con las elecciones presidenciales.

"Estos acontecimientos, aparentemente esporúdicos, tienen, en realidad, íntimo enlace entre sí, ya que obedecen a una
ley hi stórica ineludi ble, con una precisión que solo se explica en las leyes naturales. "Del conocimi ento de las causas que tuvieron raíz en un

pasado no lejano y considerando la hora p resente en las
sumas del poder i nterior y en l as relaciones in ternacionales,

no seró difícil deducir lecciones de provecho para lo porvenir a aquellos nicaragüenses preocupados por el bien público,
cultores de la historia y de su filosofía."

Alejandro Reyes Huete, cuyo espíritu ya descansa en la
Paz del Señor, escri bi ó todo lo anterior hace treintiséis años,

en 1940. Ho y la Guardia Nacional de Nicaragua es uno de
los mejores ejército de la Améri ca Latina. Y constit u ye un baluarte inconmovible de la paz, seguridad y soberanía d e

la Nación por su lealtad, disciplina, eficiencia y prestigio.
Es motivo de orgullo para nuestro conglomerado social, po lítico y económico, que se siente completamente respaldado

por ella.
La necesidad de tener un Ej ér ci t o de la magnífica cate goría del nuestro es evidente, Cabe aquí recordar las s i

graentes palabras del gran Anatole France:
"Las vi r tudes mi li tares han engendrado toda ci vi lización. Industrias, artes, ciencias, todo sale de ellas. Un día, guerre ros armados de hachas de súex se at rincheraron con sus mujeres ~ sus rebaños detrós de un albergue de piedras en

bruto. Tal fué la primera ciudad. Esos guerreros fundaron
así la Patria y el E stado, garantizaron la seguridad pú Mc a,

suscitaron las artes y las industrias de la paz, que era im
posible ejercer antes que ellos. Hi ci eron nacer poco a poco todos los grandes sentimi entos sobre los cuales reposa el Es

tado, porque con la ciudad fundaron el espíritu de orden, de abnegación y de sacrificio, la obediencia a las leyes y la fra
ternidad de los ciudadanos, "Supri mi d las vi rtudes mi li tares y t o da l a sociedad c iv il se desmoronaró."

Managua, Nicaragua, Centroamérica, Abril de 1976.

FRANCISCO A. MENDIETA
— XVI—

NOTAS BI B LIOGRAFICAS : (i ) " E l Verdadero Sandino o E l Calvario de las Segovias", por A. Somoza. T ipografi a Robelo, Managua, Nicaragua, C. A., Sept., 1936. Pág. 33. ("-) Idem. Pág. 36 (.") Idem. Pág. 178. (<) " E l Pensamiento V ivo d e Sandino" , l a . Edicidn, EDUCA, 1974. Pág. 238. (>) " E l Verdadero Sandino o El Calvario de las Segovias", págs. 98 a 104. (~) "Con Sandino en Nicaragua — La Hor a de la Paz", por Ra m ón d e Belausteguigoitia . E ditoria l Espasa-Calpe, S. A . Madrid, 1934. Págs. 176 a 178. (>) " E l V erdader o Sandino" , pág. 200. (>) Idem. págs. 206 a 208. (>) Idem. págs. 548 a 550. (io) " E tapas del Ej ér cito" , por A . Reyes Huete. T all eres Nacio nales, Sección M i litar . M anagua, Nicaragua, 1940. Págs. 59 a 64.

— XVII—

A MA NERA D E PROLOGO
Aurrque este libr o n o no< es!r,;«J!- introducci(Ín al guna, l>ues cs una si !nple compila( iórr (Je <!< < umentos coll br eves > <.omentarios, qu e po r sí solos h;r>6 n lu z on l a ment e del !ector', lre quer ido sin enrbarg o (.scr il>ir unas cuantas pala !n'ns, qu e l e sir va» a maner a d e pr <.serrtnción. E» el nr!o d e J<J27, Xi<!arngu,< .<>Ivía a ln paz, después , !<r urr lar go p er ío<lo <l e g uorr;! !'ratr icida, me(liant e el r r'atnd o v er bal <l e E l E s p i!.c J<íeg>r.;, <!<1(hrado (' n tr e el l 'nido s <l e Xor'toa!n(';vi<"rr, Crr("1. ll<.>!!!'y L . Sr'illlsol'1 y el J )( iogad o do l G o bier» o Constr!,r> io»al d e N icar agua y < < >o»(;ral e» Jefe <lol Ej <'r'cit o l .ibe! ;!!; tr atado que una vcz
, 's<ll'lto , pava s u J(',g nl iza(!l<Íll f u e .';! Il<'iOnad o p or' p l e rl to rl 1 ><J>cesen! ;«rt o l ' o vsor>!r l <l <, ! l '" <'.-i!! <!! t( d e l o s E s t ad o s

< es Vr osid< n te de Xi<;ar;<gua d o>. A <l elfo D íaz. Todos los .Jefes su baltevnos >!<'l Ej ército L ib eral lra
J >!n>. on t r e g ad o s u s n r »ra s co n ! a . <>!a e zc(>pciórr d e u n o < !(> ellos, o l (3 o! ! ( r a l A u g u st o (.' . + ;! !!<li»o , q u i e n ' co n l a s

fu<;rzns r su manclo se lr;rbía r<.t'! :!<!<> lracia ,l i notega, no <'n so n d e guerr a como so h a creí>!<>, sino baj o el ofr eci uric>!to do errtv<'gavias al lí , como . < vor u e » las p áginas ;lo <'st< li bro, o!r urra < nata oscri»n« <.on fecha <) de % >layo, <» K l (i nc;ro, o» <Juo nrarrifiesta quc I>a tenido d if icultades pava j u nta> s< (;o» s « g o nte, pue.- s<>lo h a l ralla(l o unos > l >o<os Jefes, por que los demás s( l>:r!> id o a J i »otega, de (lorlde soll or igi»arios; per o que d !< gu en ol í l eneral Mon < a>ln sus doreclros pava q u e él a! r < l e los asuntos como rnoj<>r <.onve»ga, p;!r ti<.ip&rdol e I « s u ltnd o n .Jirrotegn, !ugar qu e ocupa co n su columrra. l.ln»ro l : r ato>r<.ió>rr del lecto ! 1 >:<cia est e impor tante l><rrrto, par a <luo <o» cr it»rio impa! ci:<! juzgue lo que esti »ro <!onverrio»t(> . A sí »ris»ro, sob r <r><a cartrr del () enoral +;rrr(li!>o, f« :l>a<la e l >4 d o A[ ay > <l c ose mismo añ o en Jirrot< gn, orr quo I<, »rarrifiosta a l<> J<»!<.ada rro lraber acep tado ;r l >íaz <;orno Pr<,si<l(»te, con><> rr>ra tregua (l ur ante el

r'esto <le! período, par;r asegurar !:<.' otocciorros libres en

( > E I,

(" A L '<' A l' l ( )

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S E ( NO V I A S

N icar a g u a , BAJo L A GARANTÍ A DEL P RESIDENTE DE Los É s TADo s U NI Do s Y No DE Los coNBERv ADQREs NI cARAGUENsEs.

Subrayamos estas líneas IIltimas, par a que el lector vea
c ual er a e l senti r del J ef e r eb elde co n r especto a l a i n tervención american a en nuestros asuntos. Y l o qu e m ay or mente dej ar á asombrado al lector en e l curso d e este l i bro, es l a carta dir igida de Yalí, el 24 de

Mayo de $927, al Jefe del Destacamento d e Marinos en 7 inotega, en que le manifiesta que si Estados Unidos de
buena f é h a i nt ervenido en N icar agua, l e pr opon e como c ondició n sI NE gIIA NoN, par a deponer l a s ar mas, q u e asuma el p oder u n Gober nado r M i l ita r n or teamericano„

mientras s e realizan la s elecciones presidenciales, su pervigiladas por ellos mismos. Segovias y que más tarde el mundo vió, sorprendido,. en las pantallas luminosas y en las columnas de los grandes rotativos elevado a la categoría de Defensor de la Sobe
ranía de Nicaragua, H éroe Máximo de la r aza indohispana y al r ededor d e él se j untaron todos los enemigos d e l os Estados Unidos. Y p r incipió una campaña de publicidad, bien d i r i g i da y ex ager ada, la cual en Nicaragu a n o tenía ninguna reso Est e er a el Sandin o qu e inició el movimiento de las

nancia, pues todos estábamos convencidos de que el héroe
de novela era simplemente un individuo sin cr iterio pr opio, jefe de varias cuadr i llas de hombres procedentes de' disti n

tos países del mundo, que se ocupaban, no de combatir al e xtranjero invasor como se quería hacer creer fuer a de
nuestras f r onteras, sino únicamente del saqueo, del incen d io y del asesinato, en l a f orm a despiadada y b r utal qu e se verá en el presente li bro, contra los propios nicaragiien s es, en su gr an m ay or í a i nf elices campesinos aj eno s p oI completo a l a pol ítica, v í ct ima s solamente d e la s m ás

atroces venganzas personalistas y de parroquia, como lo
demuestran los documentos f otogr afiados que aparecen etí este li br o y qu e n o dejan d ud a al gun a respecto a su au tenticidad. El f or j ador d e la figur a d e Sandino, como DFFENsoI< DE LA RAzA fu e el b r i ll ant e escr itor h ondureíío F r oylíí» Tur cios, valioso ex ponent e d e l as letras h i spanoamerica nas, que ho y viv e e n P ar í s r e presentando a s u pat r ia. T ur cios, poeta, per o hombr e d e buena fé, dióse cueíít a un dí a del v alor r eal d e su héroe, av er iguó lo que éste líacía

en las Segovias y se apartó de él, "sin odio y sin renco

res, como dos hermanos que se separan en la encrucijada
de u n camino" , segú n su s pr opias palabras; y entonces Sandino quedó en manos de escr itores de menor cuantía,

E I.

V

E I t D A D E l', O

S A X D f X (í

de políticos ambiciosos y d e aventur ero s sin ' conciencia,

que procuraron explotar l a fama adquirida par a el gue rr illero por e l escritor antes dicho, hasta en otros conti nentes.
Todos los esfuerzo s po r mantenerle aquellos presti

gios fueron vanos, ya que la pérdida de tan insustituible
padr ino, y la v erd ad q ue s iempre s e a bre p aso, pusieron en evidencia la real fig ur a del llamado DEFENsoR DE LA RAzA v iéndolo los qu e ll egaban a conocerl o tan sólo como u n espír it u r ebelde, un instr umento de mezquinas ambiciones, un j ef e d e pandill eros, si n l e y y si » v er daderos i deales; f inalmente, u n l i br ado qu e hablaba d e su misión y l a de sus comparíeros como sól o u n loco podrí a hacerlo. Cuando el D r . Juan B autista Sacasa llegó a l a Pr esi

dencia de la República, en el deseo de que no se siguiera derramando sangr e fr aterna, invitó a Sandino a que no
continuar a en sus corr er ías. Y Sandin o qu e había sido su subalterno en Pu ert o Cabezas, y qu e era, segú n decía, su

admirador, reconoció, no sin seguir peleando un mes más
y r ecibiendo sólo d er r otas, l a aut or idad de l D r . Sacasa, p resentándose i n opinadament e an t e él , celebr and o u n

convenio con la participación de los dos partidos históri
cos; conveni o qu e los hombres q u e l o d i r i gía n l e acon sejaron desde el pr incipi o considerar como papel m oj ado,

lanzándolo a la desobediencia, a la rebelión, y finalmente
a l a tr aición, como l o demuestr a su confesión , qu e o b r a en este l i bro, d e h aber d ej ad o q u i nientos r i fles si n en tr eg ar , em p uj ándol o e l destino, com o d i j o u r i n otable periodista conservador , hast a l a tu mba. E n su v ot o r azonado ante el Congreso 'Nacional , l a representación l iberal, al 'conceder l a amnistí a a los qu e par ticiparo n e n l a mu er t e d e Sandin o consign ó estas p reciosas p alabras, que resumen bien l a vid a de l gu er r i llero : «Sandi» o f u é uí í b r av o l u clíador , per o cometió

errores, y esos errores lo arrastraron al a muerte. F ué la
pr otesta contr a l a i n tervención per o .n o sup o mantenerse a l a al tur a d e las circunstancias, y cometió cr ímenes que la conciencia nacional r echazaba». E l si gnificado d e estas palabras es clar o y j u stifican el t r ágico f i n qu e t uv o el g uer r i ll ero, e n s u loco intento d e destr ui r a l a G u ar di a Xacioííal, ííííico cu er po ar mad o d e l a Repúíblica, par a sus titu i r la él y sus seguidor es, declarándose, cosa ins(ílita, como uno d e lo s P oderes del F stado. E st ( l i bro , coín o d i j e a l pr incipio, e s u n l i br o d ( verdades. X o hay aqu í f rases d e r el um br ón, qu e de ría da servir ían ; < n cambi o hay documentos i rr ef utables quc po r di ch a n o se per dier on , y qu e n o ha y d ud a l l ev ar án

O

E I

C A I . V .'í R I O I ) E I , A S

SE G OVI A S

al ánimo del lector más apasionado el concepto exacto dc quién er a Sandino. Los escritores que han elevado a Sandino a la altura de una de las figuras más radiantes del Gontinente Ame ricano, lo han hecho en alas de la fantasía y con el deli
b erado p rop6sit o de f o rj ar u n h éroe qu e fu er a como un símbolo de l a lucha contr a el entonces poder i nterventor

del Norte; per o aunque quisieron, no pudieron forjarlo con la leyenda, porque a poco, a l a lu z d e l a verdad, cay6 de su pedestal, como cay6 un día el General Bou langer a quién se quiso hacer el símbolo de la revancha francesa.
Repito, pues, que en este l ibr o no hay razonamientos,

exagerados, no se hacen comentarios apasionados, sola mente se exponen documentos y relatos fidedignos para que el lector j uzgue y sentencie; y estoy seguro de que
su f allo será desfavorable a Sandino, ya qu c su gl oria fué apar ente, siendo su mu erte consecuencia lógica, inevitable y f atal de su vid a i nquiet a y amenazante par a las sagra d as i n stituciones sobr e qu e descancan l a L ib er tad , l a Prosper idad y l a Paz de l a l a Repííblica. Se ha f or mado esta obr a con los documentos qu e se conservan y se conservarán en l a Oficina de Operaciones de l a Gu ar di a Nacional. a fin de que sus or i ginales estén a la orden d e quien quiera verlos, par a que el lector d ej an do de l ad o las fantasiosas n arraciones echadas a r odar por el m undo sobr e Sandino, con cr iteri o ser en o y h on rado, apartando las pasiones, dicte su f all o sobr e l o que e n verdad f ue el gu er r i ll er o d e las Segovia s y sobr e l a necesidad i mperiosa qu e había en Nicar agua d e restable c er el i mper io del or den, máxim e después de l r et ir o d e las fuerzas interventoras, cuand o q uedamos entr egados a nuestros propios esfuerzos, ob ligadas la s f u erzas v i vas d e l a Naci6n a ap ar ta r de l camin o lo s ob stáculo s q u e pudieran oponerse a l a bu en a march a d e l a R epííblica.
EL AT'.TOR.

E L

V E R D A D E R O

S A N

D I N O

B I OG RAF I AS
He creído conveniente para la mejor comprensión de
estas p áginas, t oda s el las documentadas, p r inci piarlas con u n a l ig er a n ot a b i ogr áfica de l G eneral Sandirio, y de l a mayo r p ar t e d e l o s J efes qu e actuaron b aj o su

mando, acompañando las fotografías que se han podido
obtener.

Estos datos han sido suministrados por los Registros, por las Oficinas de Investigación, y po r personas insos pechables, familiares o allegados de los biografiados. En Nicara r a M arg ar i t a
g ua h a si d o co s t u m b r e, qu e l o s h i j os natur ales usen i n med i at a nr e n t e des p ués d e s u nombre el ape' C alderón y de

don Gregorio
Sandino, sien do b autizado c on el nombr e de A u gusto.

Desde chiqui
llo supo que su n ombr e e r a

llido .de la ma
dre, a menos que sean reco
ll oc l d os.

Augusto Cal
derQ>, porque tal es' el apelli do d e ) a ma

Genera l San dino nació e» la vill a de Ni quinohomo el dí a 19 d e Ma y o de l l ' ; y iué h ij o ilegí timo, o n atu ral, de la seño

dre, y porque
así se estila en

esto s casos, sin que lacos
t umbr e h ay a

desaparecido
AU ( lU ST O C. SA ND TN O

h ast a ho y en día. Las prime'

ras letras le fueron enseñradas por su madre, quien lo guió en la lectura, como se lo permitían sus escasos conocimientos.

O

EL

CA L VARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

Sus primeros añlos transcurrieron en la vida puramente cam
pesina, habiendo tr abaj ado com o lecher o y z x o z nnAnon de terneros en la finc a «E l 11 de J ulios , p r opiedad del Sr . Pollcar

po T apia
Baltod ano, en l a j u ris dicción de la

referida vi
lla. Cuando tenía cator ce años, su padr e d i s

puso ll evar lo consigo p ar a q u e tr a b a j ar a,
d espués d e
l>1art,'arir a Í.'.al<ier<ín, tnadr e <l e Sa ndia<>, l>or <Iui< n nunca se. ))reocui)<í, a l><'. ar <1<! <I<<e connota su s <n>s(' r ias v d i f i culta<les, E I a v cartas dond e est a i nteli x v aba><donada rnadr<! s e < iu<',jaba a s « 1>i,jo A u ~ust<>
l >or a Ír <n >t ars<! d c ! s u al >(! l l l d o a la t<'>no .

h aber l o
p uest o e n u na escuela donde reci bi ó f u ertes cast i g os

racter levantisco y agresivo con los condiscípulos y pr ofe d edicó a l a v enta d e

por s u ca

sores. Luego, al trabajar e n la estancia de su padre, se g r anos y
fr uto s d e l país , con b a s t,a n t e
éx i t o ; p et c>

siempr e t u

vo vocación
por l a m e
c ttnl ca . Un

d ía, 1 8 de

Juni o r l e 1 <J20, A u gust o Cal d er ó n l e d ispar ó u n tir o d e r e vólver a l seño r

Í.;as>< do»d; v i< i a %la>' a >i<;< (.'.;<I<l<>< ín
<'n)<n>lo n a cl<> s u l l lJ o A n r r n st<>.

D s gob er t o R i vas, ha j>i<'lldole tt<:erta<i o

la bala en una pierna, sin que le cletuviera la circunstancia

E

Ii

V E R D A D E Il O

S A .>< D I tt i O

de que se encontr aba en la plaza dur ante la concur r ida fiesta p atr ona l de l pu eblo, f r ent e a l a Pu ert a M ayo r d e l a

Iglesi a donde había mucha gente.

Po r est e motivo

fut' buscado por la justicia, lo que le obligó a huir a San Juan

de Catar ina, recibiendo en dicho lugar una bestia que le en
vió su futura suegra, María Benavides, par a que se fuera de Nicar.' „ t; a . E sta Benavides era la madre de su novia Mar ía

Soledad Sandino, de quien se despidió, partiendo a conti
nuación par a H ottduras. Sandino estuvo en E l Salvador, Guatemala, México y E stados Unidos de América. E n este,, ííltimo lugar parece que apr endió algo de inglés, y se ganó la vid a t r abaj ando en el oficio de mecánico. E n México vivió y tr ab aj ó d ur ante algítn tiempo. En sus conversaciones usaba el l enguaj e d e gent e m aleant e y t ab ernaria, siendo sus

l 'rent e a l a P u ert,;t Mayor ol e est a Au< ust o Calderón Saudin o l e <ti ú gob< rtn Ri vas el dí a l it de Ju ni o d e ~te la fiest a t>at.renal de l

I g lesi a f u e q u é u n b a lazo a L) a 1920, en ocasión pu eblo.

ex presiones f avoritas las palabras «(' HI N G A D O» y «CA

BE~ON». Don Gregorio le escrjbía frecuentemente pidién
dol e qu e v olviese, p o r qu e l o esper ab a l a novi a de los añ os »tozos; y f u é en l o s p r i meros m eses d el a ño d e 1!)2(i, ti ti e r egresó a N icar agu a po r l a ví a d e B luefields, dur atttt, el ( l obiern o d e do n Car los Solór zano, h abiendo llegado hasta Catarina. Su l l egada f u é obj eto de al ar ma, pues tnucltos de los amigos y cor r eligionarios d e D ago llert o lesivas, se ar maron con el o bj et o d e llegar a captu

rarlo. Así fué cómo lo sorprendi ó l a ííltima guerr a civil
<le N ittar a g u a.

Mas tal tlt , d u rattte las actividades ar madas qu e son e l tt tn;t dt . t at a o b t n , p ar a d ar l e má s sonor idad a su
t totttl>t t , a p t o vt t li ó l a ~ C » i n i ci a l d e s u a p el l i d o m a t e r n o , y

O

E l.

( : A l . V A l'. l ( )

D l:

1, A R

S E (N O V I A S

la t r ansf orm ó en e l n o mbr e d e u n g r a n p er sonaj e his t órico d e Ro ma ; así f u é cóm o d u r atit e su campaña de autobombo y f arsa vol ó po r t odas partes el nom bl>'. con vencional y sonor o d e Au gusto Céear S andino. T o do l o
h ací a d e u n a m a n er a b i e n c a l c u l a d a , si » q u e l e i ní p o r

tar a poco n i mucho e l pr escindi r de l apelliti o d e l a mu jer qu e l o había llevado en su s en tr añas Au gusto Calderón Sandin o con tr aj o matr imonio con la Señor it a B l anca A r áuz, en c l puebl o d e Hatt R afael d el N o rte, lugar del nacimiento d e l a novia, en el depar tamento de , l itlotega. Est e acto se llevó a cabo el d í a 19 d e )>Iay o d e 1927, apadr inand o su bod a lo s señores l ll i guel Angel A r áu z y Evangelista Rodr íguez, ante los oficios r eligiosos del l ' r csbítero Alej andr o ~l ej ía, Cur a del l ugar .

3,

Voto t oma>laen plena catnt>aüa. cnn»<lo <loün Ii )anca
A r á u x d o ' > a n d i » o « ct >tal>a «o>n o a> c>> tar i a d e l .l e n

insurrect<. ( n el ( ' ampo>»>u>to (le ~ I UZ Y S OM15I<A».

L a Señor it a A r áu z desempeñaba e n es e t i emp o el puesto d e telegrafist a et i es a pequeñta población, y su mi nistrab a al entonces r evolucionari o «sacasista» (l eneral Sandino, importantes i nformaciones que ella t rasmitía co

mo empleada del Gobierno Conservador, durante la gue
rr a d e 1926 a 1927, lo qu e le vali ó l a decisión d e Handino par a hacerla su esposa.

E L

V E R D A D E R 0

S A N D I N 0

Dur ante la ceremonia del mat r i monio, en vez de r e

piques de campanas hubo incesantes disparos de ametra
lladoras. Después del enlace, Sandin o en vi ó un a circular a l a suciedad d e J i notega, amenazándol a q u e s i n o l e

enviaban diner o par a urgentes necesidades, llegaria
a p r ende r f u eg o a l a ci uda d y q u e en tonces se

arrepentirian. Aquellos pacíficos habitantes, que habían sufrido tanto durante l a guerr a y qu e se encontraban
con los bolsillos ex haustos, procediero n a r euni r d iner o

habiendo logrado j untar la cantidad de trescientos cor dobas, los que fueron enviados con el señor Pedro Lopez, dc I inotega, quien también fue portador de una nota de
l os cont r i buy entes en qu e l e ponlan en conocimient o d e q ue solamente se l e enviaba esa cantidad po r la razón d e estar completamente gv EnRxoo s a consecuencia de la en car nizada guerr a qu e acabab a d e pasar.

Después de seis años negros y dolorosos, de críme »es sin nombre, Sandino llegh a un arreglo de paz con
el Gobiern o d e N icaragu a en l o s p r im eros días d e F e

brero d e 1933, y después de conseguir a mnistía, garan
tias, p or taciones d e ar mas y o t ra s g angas p ar a su s se cuaces, s~ r adicó en Gñigñilí , d onde pretendía hacer creer

quc tenía grandes trabajos y que ese lugar sería unem
porio d c r i quezas y actividades ag rícolas, mi neras, etc.... A este sitio n o fub doñ a B lanca por que en esos di a s se hallaba en vísperas de ser madre, y se quedb en San Ra f ael de l N or t e a l l ad o d e su f ami lia. Cuando se apr ox i

maba cl nacimiento del niño llegó Sandino para asihtirla;
y a d oñ a El lanca no le. fué per mi tido que en trara comadro na, ni médico,ni cur andero,n i su misma f amilia, por qu e su mar id o l o i m pidi ó d e un a maner a t or p e y altaner a. L a pobr e m uj er , at ormentad a po r los dolores de l a mater nidad, no encontr ab a cerca d e sí l as atenciones ne o< .sarias del caso, n i el consuel a mater nal ; y Sandino, en aquella habitación, era alg o así como u n t i gr e enf urecido, dond» l a esposa er a l a víctima. El pr etendí a qu e l a n at ur aleza er a sabia, y qu e el la mism a ay ud a a los animales y a las muj eres en estos ca sos, sentand o po r esta r azón l o i nnecesario que resultaba c ualquier ay uda. Po r f i n naci ó u n a n i ñ it a después d e pr olongados e i n tensos dol ores físicos, quedand o l a ma dr e comph tamente extenuada. Como consecuenci a d e es to h ub o r ct~ nción d e l a placenta y l uego un a f uert e h e

morragia en la que se escapaba rápidamente la vida de do. ña Blanca, la qu» muri ó pocos minutos después. Doña
E sthet v . de A r áuz, madr e d e d oñ a B lanca, se encar ó a

Sandino, verdaderamente indignada, cn los momentos que

O

E I,

C A I, V A R I O D E

LAS

SE GOVI A S

—10— agonizaba su hija, y lo increp6. É ste por toda contesta ción le dijo: <No importa que muera, pero muer e acari
ciad ai , y se recost ó sobr e el cu erpo d e doñ a B l anca, be

sándola en la cara. Esto hacia Sandino en el momento en
q u e l a po br e m ujer m or ía. L ueg o t en di 6 su cadáver en un cuar t o y n o per mi ti ó qu e nadie lo llegar a a v er .

De este lugar salió hacia la iglesia par a lo s oficios fúnebres religiosos. E n momentos en que el sacerdote oficiaba los rituales de estilo, Sandino le ordenó a uno de
s us ay udantes, qu e por taba un a ametr alladora, que l e di jera al Cura que se callar a inmediatamente. E l su balter no

cumpli6 la orden y el Cura tuvo qu e callarse, porque sabía a lo que se exponía no atendiendo l a insolen cia de Sandino. Act o se g uido, Sandin o tom ó l a
p alabr a p r onunciando u n

d iscurso en honor d e su
esposa, tod o llen o d e di s par ates y e n poses y acti tudes dr amáticas, después de l o cua l t er min ó o r de

nando qu e continuar a su oficio el asustado Cura del lugar . Luego se encarnin6 el cortej o hacia el peque
ño cementeri o de l p u eblo, d ond e Sandin o tom ó ot r a

vez la palabra, y, al termi
nar , dej 6 el f ér etr o d e su esposa sin esperar si quier a a que hubiese baj ado hasta e l f ond o de la sepult ur a y se r et ir ó i n mediatamente, A i ( ( rl'.I.TT A ( I OX / ( I . l ; / :' (l EA I ; I lamentándose, haciendo ( ) (l l ( l l 4 I l ' f ( ( ( 1 1 (' r l i R ( (!' . ! l l ) l l rL g estos, y d ándose e n l a B lA11c ll , !' 11 .l ll 11 I I A f l (P1 (1(' 1 Xx 0 1 ( P . car a y sobre las botas con ! 1U P i ( c l l l ! l ( ~ ) ! ! i i 1( !" ! ' ! > 1) A l ' A i l l u » p equeñ o l átig o q u e ( '81I1 ()<l l l l ( l l (! I ! l o ( 1 ( l l!~'(ll I ( . l levaba en l a mano . A l os t(es días de este acontecimiento se march ó p ar a Gü igü i lí, l levándose un a p r im a h er man a d e s u d i f u nt a esposa, l a agraciada j ovcncit a A ngelit a G onzález A r áuz, a q uien hizo su concubina.

K

I.

V K R D A D E Pi O

S A X D ! 'X O

— 11—
MI GUEL Ai v G EL O R TEz Y G U IL LÉN.— N aci6 e n l a

ciudad de El Ocotal, cabecera de Nueva Segovia.

H izo

s us estudiosen el I nstituto Nacional d e Occidente. M u r i 6

el 14 de Mayo de 1981, en el asalto que efectu6 sobre la
plaza d e Pslacagii ina, D epartament o d e Nuev a Segovia. Combati ó a las fuerzas de ocupaci6n y a l a G ua rd ia N a

cional. Su muerte la ocasion6 la ex plosi6n de una gra
»ada de r i fle que l e f ué dispar ad a al ser id entificado por

su larga melena rubia.
Baj o el fueg o d e su s ernboscadas mu riero n muchos inar inos americanos, a lo s q u e odi ab a d e t od o corazón.

Al pr incipio de sus actividades sandinistas se hacía llamar Alejandro Ferrera. M i guel Angel Ortez y Guillén fué uno de los j efes más jóvenes y valerosos que militaron bajo las órdenes de Sandino.

R .— Nació en l a ci uda d d e Somot o Gr ande, D eparta

JUAN SANTo s M ORALEs

mento de Nueva Segovia.
Fué militar en tiempos del Gobierno de l General Z e laya. Mu chas veces actu6 como S e c r e t a r i o de San dino . E n u n a ocasi6n i ba a ser d e s ti tuid o del mando de sus fuerzas y ar restado por or den de Sai ,dino, por haber d ad o u» a contesta c ió n enér gica r espect o al fracaso e» el combate con tr a e l l i etén d e K isalaya, p ero se salv6 d e ell o i»cr eed a la mediaci6n de Fr a» siseo Estr ada, a quien San

dino distinguía con su ca
i iño . E sto se verá más tar de en el curso d e l a pr e sente obr a.
.JUAN SANTOS MORALES R.

RUBÉN ARDILA CpóMEz.— Aventure ro d e n acionali dad colombiana. D esembarc6 f ur tivamente en Cor int o y cuan

O

EL

CA LVARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

(lo se d ir igía ;r lns S< govi;)s busca)ldo a Sn»(iir)o, fu < cap t ur ado po r un n cuadr i ll a snndirrist a q » e comandab a u n Coro»el M ar adinga. 1 "uó con:lucido a presen(.ia d c Ha» di))o el cual lo irrter l og<} sol)l'(~ su llegada y n o quedando
sat isfech o l o p u s o e » v i g i l a n cia . L a co n ci< r)cin d c ] g u e

r r il ler o er a algo qu c le atenaceabn a ca<la morne»to, p o r lo cual Sandi»o tenía u n r»ic<io cerval de. mor i r nsesir)a do . E n u n o d e su s ner viosismos se l e metió qu e A r d i la
C ó m e z h a b í a l l eg ad o p ar a q u it nr l c l a v i d a y estuv o a

punto de mandarl o a ej ecutar inmediatamente.
A(: I ST I x 1 ' AR AI )I)DAD O iWA'lr

TI.— De nacionalidad salvndo
r elra . 1 " u ó e s t u d i a n t e d ( . D e

) cello e n l a I a< ultnd d c E l
Sal v a d o r . A g i t a d o r p r o f esio r) a l y e n )) <l(.r) t(. co r» un ist ;).

Desarr olló activida<les de esta
ll n t u r a l c z a e n l a s ( i r)c o r e p i r

bli(.as cer) troar»eri(.nnas y e)r
4 1< ',xico . E r r est a l l l t i n) a ac t u ó c on) o Secr e t a r i o d ( S a n d i n o . Cual) d o e l m o v) rr) rer) to (.'<)ln u

r) ista d e E l Snlvado r q uiso derrocar a l President e ( Ier)e
ra l M a r t í n( z, bl ar t í er n e l d ir cc t o r i r )t el ec t ua l y u n o d c l o s

hombres dc m;ís ac(i<»r a quien lns masas obedecía» co » entu
s i;)snro . E s t a s n< .t i vi<l;)de s l e va l i e r o n s u d e t< r)< iór), q u(' se

e f<'ctuó e n c l b;rr ri o d e ) an
A 1iguel i to , d í a s < i es pu<. s

r »ovimierrt o comunista, e n l a p rir»er n semn» :« l e l mes de l ' ebr cr o d e ] Ã 2. Nuestr o compatr iota, <lo» A <l olfo Or leg a D íaz, sobr i
»o d c l e x - p r esi d e n t e D í az , h i z o t o d a < .l;)s c (i c

ri el

g e st i o n es

par a qu e no f uer a fusila<lo, 1)(.ro «l Oobi ( l l ) o d e E l Sal
v a d o r t ( » í n q u c o br a r co » < » e ) g í n p a r a l l orrc r n r a y a l n

t( r»pestad, y (lo)r A d olf o n o p ud o s;)lva r a s u l e)'mn»o e » ideas. A g ustí n l ' ar abur)<io l i ar tí usaba bar'ba y n u
tr i d a n ) el(.r) n n< gr a y < . r espn , q u < s e , < l ej ó c r (.cc r < ,r) s u p r'i si ón . I . » n m a rra» a fu<'. sacad o <i <. l a c;rr cc l y

llevado j u nto corr l l ar i o / apat a y ot r o estudiante; l a es colta hizo nlt o fr ente a los mur o s exteriores del P anteó»

E

L

V E 11 D A D E It O

S A N D I X O

— 13— de H ombres I lustres, d e l a capital d e E l Salvador y fue I'o» puestos en f ila . M ar t í q uiso hablar en este nlomento, per o un a t r i pl e descarga hizo r odar a los tres hombres. A llRAHAII R IvERA.— Nicaragilense, domi ci l i ado en l a Costa A t lántica, como d e ó6añosde edad.— Se dedicaba al

comercio y una vez,por una denuncia,fuépuesto preso en
las cárceles d e B l uefields. E n v enganza se fué a incor p orar a las filas d e Pedrón, que y a operaba en el Distr i t o de Cabo Gr acias a D ios . P er o tod o s u odi o contr a l os

americanos lo concretó Rivera, en despojar a los pobres y aguas efectuó sus correrías. Sabía leer y escribir.
FR Ax c I sc o E STRADA J.

semi-salvajes i ndios mosquitos d e su s pequeñas cosechas y g anad o e n l a s m árgenes de l R í o JVank y , en cuyas

. (Jefe dc l E stad o l ll ay or ). Or iginario de Managua, co mo d e 3 3 añ1os d e ed ad ; S«cretario y A y u dante pr i mer o d e San dino. Sa bía l( er,pero escribía mu y mal (pésim a letra), y a pesar de todo se atrevía a escribir v ersos, siend o l a m ayor í a d e el lo s a l norosos. F u e gr an enamorado y d«sobli gado c n su s d eberes con yugales. Había abandonado
a s u esp os a y l11ños, y s u s

parientes lis cían gestiones par a q u « él fu era cumpl ido s obr e est e p ar ticular . D e oficio m(.'cá»ico. I~:stuvo en l il éx ico co n Sandin o p ar a

pedir l a ayuda del Comu
nism o d o aquell a blica. I l epíí
J)o izqtuovila a <h r@el>a: I" r a»cisco l ' stv;ala, Ca (los Sal< ailo y ,José L(<'m L)íaz

C AIILOS SALGADo.— N a

cido en el Valle del T aque

zal, jurisdicción de Somoto. Como deó4años de edad, de of i c io jornalero, sabe leer y escribir per o con dificultad,

O E Ii

CA I VA RI O

DE

LAS

SE GOVI A S

pésima ortografía y lamentable redacci6». Sus cartas son
un r o mpe-cabezas. E s tahu r pr ofesional y b o r r acho con suetudinario. J osE L Eo N DI Az.— Hondur eño, congo d e 40 año s de

edad; fugitivo d e l a justicia de su tierra; d e espíritu
aventur ero . D ur ante l a r evolució n d e 1926, e l G eneral

Ciriaco Aguilera l o incorporó a las fuerzas del General Francisco Paraj6n. Vino luego la paz y como él no estaba
acostumbrado a esa vida t r anquila, busc6 l as madr igueras de Sandin o en las Segovias y form ó parte de su cuadr illa, obteniendo el g r ad o d e general , ex tendid o po r Sand ino. A penas conoce el alf abeto, ti ene del ir i o po r e l j ueg o d e dados, es campist a y b o rr acho.
MA R CI A L R I V E It A Z E I E D ON .

Or ig inari o de l D epat ta ment o d e J inotega, j or na l ero , b o r r ach o y t ah ur ; pendencier o y d e i n sti n tos sanguin at ios. F ué uno de lo s i nstr umento s con qu e Sandin o convir ti ó en cenizas incontables propie d ades dc los que cr eí a no

ser su s si mpatizadores o
de los que no pudieron pa gar las contr ibuciones im puestas. L as cartas con qu( River a Z eledón i nf or maba de sus devastaciones, erat> escritas por distintos i n di viduos de su cuadr i lla que m edi o p odían manejar l a

pluma.
J U A N G R E GORI O C OLIN

DREs.— Originario del pue blo de Mu rra, Nueva Sego MAROIAL R I v ERA Z ELEDo x v ia, com o d e 42 años d e La pi st ola 4o <lue poeta fué avanzada edad. E n las antiguas mi al Cap. l'opere>, U. S. M, C. en » as de Murra tr abaj ó co ln o El F >nl>ocade>o barr etero . Sabe leer y es cri bir, tiene bonit a letr a y r eg ular r edacción. JIIAN AI.TAMIRANo.— Nacido e n San Juan d e T elpa

E

L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 15—

neca, de unos 30 años de edad. Puede leer con alguna
dificultad, y lo q uI e scri be c asi n o s e l e e ntiende. SIMo N GONzAI.Ez.— Jornaler o h o ndureñ o y f u g i tivo de la j usticia de aquella r epñ blica. Es completamente anal

fabeta.
HERIBERTO REYEs.— N acido e n l as márgenes del R í o Coco o Segovia, e n la s i nmediaciones d e Q uilalí . T iene más o menos de 28 a 30 años d e edad ; es campesino i g n or ante y b o r racho. Desd e j ovencito h a sid o l adrón d e

ganado y granos en las montañas de San Juan y Quilalí. Ks completamente analfabeta.
JUAN PABLO UMANZOR.—

Hondureño, c omo d e 3 2 años, alto, negro, de tipo
l om brosiano; d e al ma em p onzoñada y corazó n d e pantera. Inclemente co n el qu e llegaba a caer en su s

manos. Uno de los hombres más queridos de Sandino
y t er r i bl e y f eró z OII ALE < )UFADoR, ex pert o e n el « Corte de Cu mbo». hI ur i ó j u nt o co n Sandin o el 21 d e F ebrer o d c 1934. E r a pr of ugo de la j u stici a hon

dureña por crim nes come en
tidos en aquella r epñblica.

RAMQN R AUDALEs: — Ori

ginario d el p ueblo dc i blu .
rr a , 1) ( p ar t á m e n t o d e N u e

v a Segovia . Sabe leer y escr ib ir . T i en e i ntel igen J UAN P ABI.o U N A N/ o R c ia n a t u r a l d e s p ej ad a y carácter f u erte . Casi siempr e op er ó co n J uan Gr egori o Colindres. Cu ando Sandin o s e n egaba a entr egar las ar mas, a l ex p iraI' el

plazo qu e l r habí a sido dad o (1 7 d e Febrero 1934) y al venir el Jefe insurrecto a esta capital, para tratar de
maner'a insolento d e r etener la s ar mas a tod a costa, en tonce s R audales f u é designad o J ef e de l Campamento

() E I ,

C A L V A R I O

I) ' :

I. A S

S E G OVI A )

G eneral e n G i li g il ilí , n u l ificando los nonl bramiento s d e Estrada y Juan Salltos Morales, quien<s l l abían sid o de signados como tales cuando lo s pactos de paz el 2 de Fi~ br <r o d e 1988.
PEDRo AL T ASIIR.Iludo ( ) l 'EDROA' 8 <

Or ig inario d el D epar ta mento d e J i notega, como dc 60 af los d e e da d, d e colo r n< gr o y p r esellcia repugnante. Desde j oven cito s e d edicó a l co ntra b and o y v i ví a a salto d e Insta, p erseguid o po I l os resguar do s d e H acienda. Solament e sab e p oner su fi r ma con mucha dificultad N o sabe leer . E s ladró» y

borracho. E l más cruel y sanguinario de los soldados
de Sandino. Adqu ir ió fama con e l ab ominabl e asesi nat o de l D r . Jua n Car los Mendicta, Don J ulio Pr ado,

Don Cayetano Castellón. y
otro s e n Sa n M arcos, Ji notega. Autor del tremt ndo «COPT E D E C H A L E CO':, P E DR o A 1 . TA >I I R A x o invención satlánica que sem (8 ) l ' I: DROX br ó de cad áveres hor r i ble mente mutilados y pr ofanad os„ los cam inos por donde

saba con sus bandidos.

pa

L ' I.

V E R D A D E R O

S A X D I X O

P RIMERA PA RT E
Como pr incipi o de l l argo drama, vamos a histo riar, retrocediendo al año de 1927, a los días azarosos en
que el E j ér cit o Constitucionalista, f or mado por el Par tido Lib er al, lleg ó ol oroso a p ólvora, cor onad o d e l aur eles y resplandeciente d e v ictorias, hasta las pr ox i midades 6e la C apital, dond e el Presidente do n A d olf o D íaz y los hom .

bres de su Gobierno tuvieron que impetrar una vez más
el apoy o d e los E stados Un idos par a contener a l as tr o p as liber ales comandadas po r lo s Gener ales José M ar í a

Moncada, Ministro de la Guerra y Delegado del Ejecutivo,
y L u i s B el tr án Sandoval, General en J ef e d e las Fuerzas, quienes se d i r i gían l leno s d e en tusiasmo y o p ti mismo,

con sus huestes aguerridas, a presentar acción dio ecta
contra las fuerzas del Gobier iio, atr incher adas en Managua. Aquell a f alang e i n vict a v i n o v enciend o t odo s l os obstáculos qu e a su paso pusieron l a natur aleza, lo s cl e. mentos y los hom bres; y a pesar d e l a gra n j o r n ada, en

vez d e cansarse co n las privaciones y l a i ntemperie,
a quellas almas espar tanas cobr aba n má s b r í o y su s pendones m archaban desplegado s a todos lo s vi entos, cuando en su camino surgió una mano poderosa que trazó un a l ínea en su m ar cha, señaland o hasta dónd e d ebían llegar aquellos soldados heróicos; y aun que esa línea bien pudo haber sido f orzad a y destr uída, t ambién es cier to q ue habr í a sido u n sacr i fici o g l or ioso p er o i n íítil . L a >nente pr evisor a de l General José M ar í a Moncada, ana lizó el caso, y s u cer ebr o d e p ol ítico sagaz f u é el esla b ó n fu er t e qu e at ó el h ono r d e l o s E stados U n ido s d e

'Xorte América a la justicia de u n pueblo, qu e durante
v arios lustros h abí a sid o defr audad o en su s d er echos y aspiraciones polí ticas. Par a qu e se conozca de una maner a ex acta y ofi cial la form a e n qu e venía desplegado e) E j ér cit o Constitu cionalista en su m ar cha hacia Managua, oigamos el r elato qu e nos hace el General H eb er to Cor rea: < Transcur r ía n lo s íí lt imos día s de l me s d e A b r i l d e 1927. E l Ej ér cito Constitucionalista extendía sus colum

O

E L

CA L V A RI O

D E

L A S

SE GOVI A )

— 18— nas desde el fr ent e d e las poblaciones d e B oaco, hasta cerca de I.as Banderas (en el Depar tamento de Chontales)

manteniendo sin comunicaciones al Ej ército Conservador
en ce r r ad o e n T e u st ep e.

« La vanguar di a que había conquistado las al t uras d e

La Cruz, era dirigida por el General Juan Escamilla, Je
f e d e nuestr a vigorosa caballería. L a I nf anterí a estaba a

las órdenes del General Carlos A. Castro Wassmer, auxi liado po r su segundo el General Santiago Callejas h. «Cortando el camino que conduce de Teustepe a Boa co, se encontrabqn las tropas comandadas por los Genera les Francisco Paraj6n y Baltodano; el ala izquierda de estas fuerzas las cubría e l General Sandino, quien ocupaba
ventajosamente l a l om a d e cE1 Beso>, f r ente a T eustepe,

y de donde dominaba hasta los patios de este pueblo. Cu briendo la retaguardia del Genéral Parajón y a cpntinua ción, estaba. desplegada la br igada del General Alejandro
Pl ata, qu e llegaba hasta ponerse en contacto con el sector

defendido por el Doctor Alejandr o Cerda, el cual cubría
la en tr ad a a Boaquito, qu e er a donde tenían establecido su Cuartel General el M i nistr o d e l a Gu er r a y D elegado del E j ecutivo, y el Gen eral en Jef e de las Fuerzas, asl co. mo algunos de los mi embros del E stad o M ay or , Gener a

les Carlos Pasos y Salvador Sobalvarro, Dr, Hildebrando
A. Castellón y ot ros.

«Defendían a Boaquito po r e l lado de l a entrada e l Doctor y General Al ejandr o Cerda, como s e ha
dicho anteri ormente, ocupando las posiciones de lo s alr e dedores, l o s soldados d e l o s G ener ales Camil o L ópez « Siguiend o po r e l camin o q u e conduce a Boaco y después del Dr . Cerda, se destacaban la s t r opas del se

Irías y J. Carlos Vargas.

reno vencedor de Hallower, en Laguna de Perlas, General Daniel Mena; y po r mi tin>o se encontraban f ormando
nuestr a r etaguar di a los Gener ales A u gust o J . Calder a y Eliseo Duarte, qu e ocupaban l as posiciones de l Ch i flón y su s cercanías, cortando y d ej and o ai slad o a l g ener al c onservador B ar tolomé Víquez, quien se encontr aba at r i n cherado en l a ci udad d e Boaco. « E l verdader o director de todos estos movi mientos y operaciones militares fué el General Jose Mar í a Moncada, reconocido estr atega y valeroso mil itar .

+Con respecto a la situaci6n del Ej ército de Teustepe,
se daba por segur a l a caída de est a plaza de un inomento

a otro; a Boaco no se le tomaba en consideración, pues
s e le iba a dejar a otros j efes que y a avanzaban con fu er

te columna por el mismo camino seguido por nosotros.

E

L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 19— <Todos estaban pendientes de l a movilización. Por
instantes se esper ab a oí r la palabr a del General Moncada

ordenando el avance, Por fin, l a t arde de l 1 ' de Mayo, después de ponerse de acuerdo con e l General Beltrán
S andoval y d em í s compañeros, se tom ó l a r esolución d e

que al dí a siguiente por l a tarde se llevarían las mulas del tren de guerra a donde estaba el parque, para verificar el traslado de éste durante la noche del 2 al 8 de Mayo,
l levándol o d e l a r etaguar di a de l G eneral Caldera, q u e er a donde estaba, a las posiciones d e vanguar di a d e los

Generales Castro KVassmer y Callejas h. E l traslado del
tre n d e gu er r a t ení a qu e v er ificarse en l a noche y con m ucho cuidado, por qu e un a p ar t e de l camin o qu e ten í a

que recorrerse pasaba por l a or illa del pueblo de Teus
tepe. ~Amaneció el 2 de May o E n los pr imeros momentos

de la mañana se propaló entre la oficialidad el rumor de
la movilización, haciéndose lo s comentar ios sobre el nue vo paso victor ioso qu e se ib a a r ealizar ; má s n adi e se imaginó qu e aquell a alegrí a i b a a ser m omentánea. Se rían las nueve de l a mañan a cuand o el en tonces Coronel

Diego López Roig, se presentó en el Cuartel General pre
g untand o po r e l General Moncada. L ópez R oi g h abí a l legado como i nt ér pr ete, acompañando hasta l a l ínea d e

fuego de l General Plat a a dos oficiales americanos de
alta gr aduación, quienes er an p o r tadores d e pl iegos ce rr ados par a el Delegado del E j ecutivo de Puer to Cabezas y M i nistr o d e l a Gu er ra, General Moncada. + Después d e u n l iger o cambio d e i m presiones en tr e L ópez R oi g y e l G en eral M oncada, ést e se d i r i gi ó al c ampamento del Gen eral Pl ata,'haciéndose acompañar d e los Generales B el trán Sandoval, Pasos y d e l qu e r el ata

ésto, agregándose en el camino el Dr . y General Alejan

dro Cerda. A las dos de la tarde los oficiales norteamerica nos hacían l a en tr ega 'al General Moncad a d e las cartas qu e llevaban : un a del D elegado P er sonal del Pr esidente Coolidge, Mr. l l enr y L . Stimson, y l a otr a f ir mada por los

delegados del Dr . Sacasa, Doctores Manuel Corder o Re
yes, L eonard o A r g ii ello y R odolf o E spinosa R. T anto en la un a com o en l a ot ra, se i nv itaba al Genera l Moncada a i r a Managua p ar a discuti r las condiciones d e paz qu e llegaban d i rectament e de l P r esident e d e lo s E stados

Unidos de Norte América, por medio de su representan
te Mr . Stimson.

«Una vez leída la correspondencia, y como en ella se hablaba de un armisticio para suspender temporalmente
las hostilidades, fué designado para regresar inmediatamen

O

EL

CALVARI O DE

LAS

SE GOVI A S

— 20— te al Cuartel General a fin de ordenar la suspensión de todo

movimiento el que está rehrtando, General Heberto .Correa,
p uesto que ya no se verificaría esa noclie la movilización or denada por la mañana. L legó en el instante opor tuno, pues, en esos momentos,-las cuatr o d e l a t arde,- salían las rnu

las con rumbo al tren de guerra. Poco después de su lle gada, se presentaron el General Moncada y compañeros.
A los oficiales americanos se les habí a al oj ado en una ca baña deshabitada, que se encontraba fr ente a l a l i nea de f uego del citad o General Pl ata. I nmediatamente se pr o .

cedió a comunicar al Ej ército lo que ocurría, por medio de nota circular alos gefes, recomendándose a los ayudantes
con q uienes se l e en viaban la s n otas, invita r a cada uno de ellos a un consejo ex traor d inari o que se verificarí a por l a noche, a f i n d e discuti r sobr e l a conveiiienci a o i n

conveniencia del viaje del Delegado del Ej ecutivo, para
atender l a i n vitación qu e se le hacía de Managua. Más o menos eran l as once d e l a noche. cuando se reunió el consej o y d espués d e acalor ados debat~s, por

mayoría se resolvió no aprobar el viaj e del General ,l iun
cada. E n tr e lo s m otivos, se aleg ó l a f alt a d e g ar ai itías par a su persona, acordándose, all í mismo, que po r i a 1l)a

ñana del siguiente dia, el General Pasos, y Doctor Hil
debrando A. Castellón pasar ian a i ri for rnar a lo s o fir isles americanos d e l a r esolucinn dc l Consej o convocado. El General Pasos y el Dr. Castellón, llevarían copias de un telegi ama del Genei al José Sokirzano Díaz, dir ig ido a un t al Sandoval, de las fuerzas conservadoras, v r n el cual

le ofrecían DI E Z MI L COBDOBA S POR L A VI DA D E L
GE N E R A L M O N CA DA . g ste Sandoval fu é mu er to a muy pocos metros del si tio en qu e se encontr ab a e l Gener al Moncada, en l a gl or iosa batalla d e Pal o A lto. « Los comisioriados Pasos y Castelló n pusiero n en

conocimiento d e lo s oficiales americanos l a r er olución
del Consej o de Gener ales, a l o cual contestaron ellos que estaban autor izados par a ofrecer en nombr e del Gobier no Am er icano, pl enas g ar antías p ar a e l G enera l Mon cada y los qu e l o acompañ ar an, compr ometiéndose a ga rantizar su s v idas hasta su r egreso a l Cu artel General. M ien tras nuestros en viados r egresaban a da r cuent a de

su cometi do, el automóvi l t r ipulado por los americanos
sigui ó r u mbo a 8 oaco, a ponerse al li abla co n el Gener al Ví quez sobr e l a suspensión d e hosti lidades, calculando e star d e r egreso a medio dí a p ar a sali r co n d ir ección a

Managua.
< A las dos d e l a t ar d e li abía gran mov imiento c n el

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 21— campament o de l General Pl ata : A l l í se encontraban l os

G enerales Moncada y Beltrán Sandoval, rodeados por la mayoría de sus compañeros de armas; momentos antes
habían r egresado d e Boaco lo s r ef er idos oficiales amer i

canos, de maner a que después de hacer las últimas r e
comendaciones, el General Moncad a se despidi ó del Ge neral B el trán Sandoval. « Anteri ormente, y en el Cu artel Gen er al, habían si

do designados par a acompañar en.su vi aj e al General Moncada, los Generales Farlos Pasos, Salvador Sobalvarro,
Dr . H . A . Castellón y el r elatante. « Se inició la marcha. T r es automóviles componían l a comi tiva . E l p r imer o l o ocupaban el General Moncada, Doctor. Castellón y l o s of iciales ex tr anj eros ; e n e l se g und o i ba n l o s Gener ales Pasos, Sobalvarro, Correa y

dos marinos, manejando uno de ellos una ametralladora
Thompson; el t ercer auto l levab a los equipajes, la comida y má s m ar inos, con otr a T h ompson, d e maner a qu e las gar antías se cumplieran al pi é d e l a letra. Desd e ese mo mento el E n viado E special del Presidente Coolidge haci a

honor a su palabra empeñada.
«Al llegar a los p r imeros atr incheramientos de T eus

tepe, fueron detenidos un momento. E1 General Gustavo
Ar g ii ello, Jef e d e las F uerzas Conservadoras si ti adas, so licit ó qu e se nos vendara, puesto qu e i bamos a pasar por el pu eblo . A s í se hizo, qu itándosenos las vendas cuando traspasamos l a s ú l t imas t r i ncheras. E n esos momentos se oy ero n dentr o d e la s f ilas enemigas v ar io s ad ioses

para e l «Canelo» (así se l e llama al General Moncada,
por l a costumbr e d e haber usado tr aj es de ese col or ). «Seguimos l a m ar ch a co n destin o a I .as B anderas. d<l General Vélez, tuvimos que hacer un a l ar g a y penosa jor nad a a pi é y sobr e f ango, pues tuvimos qu e abando n ar lo s au tomóviles qu e n o p u di eron pasar más all á de un si ti o p antanoso. Cerca y a d c L a s B anderas encon

Antes dc llegar a esta posición, defenderla por las fuerzas

tramos 'Alarinos, qu e llevaban caballos par a todos los
viaj eros. Pasamos esta l ínea de fuego enemiga y a d e no che y como a las once encontramos nuevos automóviles q u e habian sido pedidos u r gentemente a l a capital . A l a u n a d e l a mañana llegamos al H otel T i pitapa, de l a vi l l a del ci nismo n o m bre, y c uyas dueñas eran entonces un as señoritas A lvar ado. « Con l a d etenció n e n T i p itap a s e cr eyó , com o en e fecto así fué, qu e las Conferencias se v~ rificarían all í y » o en il l anagua, com o se habí a pensado a l p r in ci pio . A l a llegada f ui mos atendidos po r do n E n r i qu e c el aya, A l

O

E I

C A I, V A R I O

D E

I A S

SE GO VI A S

ealde de l a vi lla, y el Coronel J u li o L eal, un o d e lo s j e

fes conservadores. T anto el hotel como sus alr ededores
estaban perfectamente custodiados por fuerzas americanas. Desde el ar r ib o su pi mos qu e las conferencias ser ían en Ti pitap a y qu e los D elegados de l D r . Sacasa, así como M r . Stimson, llegaría n tempr an o d e l a marran a de l d í a

cuatro. «Eran las ocho de la marrana del día 4 de Mayo de
1827. I nu sitad o mo vimient o m i litar ; cl ar ines q u e tocan honores; mar inos qu e presentan ar mas. « E n esos momentos desciende de su au tomóvi l M r . Henr y L . St imson, R epresentant e del Pr esidente de los Estados Unidos de N or t e A m ér ica ' <Rodean a Mr . Stimson s u S ecretario e I n té rp re te, Mr . KVilli am , Daivson, y do s p er sonas más, y a corrocidas

por nosotros: el Diplomático Mr. Eberhardt y el viejo lo bo marino Almirante Latimer.
«Juntamente con el g r u po de I l r . Stimson .se vió des cender a lo s Delegados de l D o cto r Sacasa, lo s qu e i n mediatamente se d i r i giero n a l hotel a sal udar a los Re representantes del E j ér cito . M i en tras tanto, el comisiona do amer ican o f u é a r ef ugiarse a l a sombr a de l E sp ino

Negro. <Llenos de fé salen el General Moneada y Delega
dos hacia el . E spin o N egro . A l v er ificarse las pr esertta ciones de estilo, inícianse las pláticas qu e habían d e con d uci r poco a poco a l o q u e n adie esper aba, a l a «I m posició n St imson». S e ex per iment ó l ig er a desmor aliza ción, cir culando la s v er siones más con tradictorias, hasta el ex tr em o d e qu e e l a preciable ci udadan o do n A l ber to Gámez h., me d i j o : " Creo q u e Uds. y a so n p r isioneros de guerr a y qu e r epitiéndose l o d e Mena, ex pulsarán del

país a Moncada y ' sus Oficiales". dar lugar a un cambio de impresiones. L a lucha de las
armas h abí a t er minado, ma s como el General Moncada lrabí a sid o i nvitado par a pasar a Man'gu a, , se abr igab a la esper anza en el hombr e que había conducrdo victor io sas las fuerzas del L iberalisnro hasta las puertas dc la ca pital, que también sabrí a en fr entarse a l a nuev a e i nes cSe suspendieron las pláticas momentáneamente par a

perada, como escabrosa situación.
«Reanudada l a conf erenci a y r eaccionand o u n poco después del golp e recibido, se convino en qu e el Gener al

Moncada iría a Managua, y que ocho días después habría
un a nuev a confer encia, p ar a ll ega r a u n acuerd o f i n al,

pues el General Moncada tenía que informar al Consejo
de Gener ales como al r esto del Ej ér cito, d e l o qu e hacía

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

y estaba dispuesto a hacer el Gobierno Americano' por me dio de su Delegado Mr. Stimson. norable Ministro Eberhardt invit6 a los qonferencistas a un luneh, sentándose a l a mesa cerca de cuarenta personas.
E n el momento opor t uno, Mr . Stimson, por medio del Sr . Mini st ro, ofreci6 el lunch como u na m uestra d e cord iali

«Aproximadam ente eran las docedel día, cuando el Ho

dad. "Esperaba, - dijo - que desde es e mismo momento
se i niciar í a un a nueva er a d e paz y d e v er dader a amis tad en tr e los pueblos nicaragüense y am ericano". A con ti nuación se hicieron los pr epar ativos del r egreso, alistán dose si mu ltáneament e l os qu e sal dr ían p ar a Managua,

que eran las dos Delegaciones, más el General Moncada
con el Genera l Pasos y Doctor Castel16n; y los qu e r e

gresariamos alaslíneasde fuego, General Sobalvarro y el que relata, que fué recomendado par a depositar en ma nos del General Beltrán Sandoval una comunicación en la cual se le daba cuenta de l o acontecido, así como de
las nuevas di sposiciones per tinentes, en pr esenci a d e los nuevos y tr ascendentales s ucesos. el General Moncada, quien nos hab16 en l a f or ma siguien

«Momentos antes de que regresáramos con el Gene ral Sobalvarro al Cuartel General, fuimos llamados por te: «Y o n o teng o deseos d e inmortalidad, es decir, no
qui er o ser u n segundo Z eled6n. Y a esto y viej o, y si pue do vi vi r al gunos años más, cuanto mej or. L es d ig o ésto a

propósito de la imposición americana, es decir, que yo no
ir í a a l a lucha contr a el ej ér cit o am ericano por l a ni ngu na f inal idad como por l o desastroso que serí a par a nues tr o ej ér cito y p ar a el paí s en g ener al . Si n embargo, ma ñan a estar é d e r egreso, r euniremos a lo s compañer os;

expondré la gravedad de la situaci6n, así como mi punto
de vista, y si a pesar d e tod o se r esuelve i r a l a l ucha, NOS». «Nos despedimos, saliendo p ar a e l Cu artel General Al siguiente día llegamos a l a línea 'd e fuego del General Handino . E sa mism a m añana se i b a a l anzar contr a el e nemigo, por l o q u e tu vimos qu e ponerl e al co r r iente de lo d e T i pi tapa, contestándonos que l a or den l a h abía co »m unicado e l General B el trán Sandoval mu y d e mañana; per o qu e si y o asumía l a responsabilida d n o se movería

DI RI GI R É L A CAMPAÑA CONTRA I.OS AME RI CA

h asta que recibiera nuevas instrucciones. L e manifest é que el armisticio se prorrogaba por 48 horas más; y que
lo segur o er a q ue n o se der r amarí a más sangre. «El 5 d e mayo. a las doce de l día, l legamos d onde

cl General Beltrán Sandoval. Ya aquello no tenía ni se

O

E L

CA L V A RI O

D E

L A S

SE GOVI A S

üales de que h ubiei a sido Cuartel General . E l tren ti<
g uerr a y e l vanguar dia, Moncada se c apital . E l E stad o Mayo r s e h abía n t r asladad o a l a su poniéndose q u e a l r egresar e l G ener al llevaría a efecto al anhelado. avance sobre la p lieg o del cual er a y o p o r tador despej ó l a

confusión; en él y a se hablaba de la reconcentración de las fuerzas del General Viquez y de que no se pusiera nin
glí n obstáculo a las fuerzas conservadoras d e T eustepe

( ' E NE14A L JORGE MA RI A MON CA DA l)el< „n rl u» ilel E jeent iv u y M i »i at r u <I r I n ( I nerra < Iel ( l ul>lomo (l e I nert o d e Cabeiaa, (i nr ant u l a rer oliu:iun con at it u ciunaliat a rl » l llZS a ll >" 7.

«E I H estaba d e r egreso en el Ej ~' rcit o e l G ener al >ío»cada, en< amin;índose d irectamente a I i oaeo, en dr>ri de se habí a establecid o e l Cu ar tel General . E se miento

día se verificaron varias reuniones d«l Consejo de Gene
rales, estand o p resentes alg unos p ar ticulares d e si g n if i

K I.

VE

I t DA D E B O H A N D I

F

()

—25—

cación, pudiendo recordar entre otros al Doctor Antonio Barquero, que colaboró en la redacción de los documen
tos suscr itos en dich a ciudad . L a r esoluci6n final y un á

nime de militares, como de particulares, fué la de apro bar e l desarme, autorizándose ampliamente a l General Moncada para firmar la paz con el enviado del Presidente
Conlid ge.

<El día 10, a las cinco de la tarde, llegaron de nue; vo a Tipitapa. E n e l puente había u n sacerdote que deseaba hablarl e a l General Moncada. E r a e l Padr e Kiene. Y a esta vez no se les aloj 6 en el hotel sino que fueron huéspedes del Coniando Americano, cuyo Jefe er a el Coronel Gulick, quien los atendi6 muy gentilmente. <Al día siguiente por l a mañana se les invit6 a dar un, paseo por .l a villa. I.os nuevos compañeros del Ge neral Moncada eran el General C. A. Castro W. y don An dres Montenegro. Se dirigían al puente, cuando uno de los oficiales americanos retiró, de la calle que seguían, a una anciana. Llam6 l a atenci6n el suceso, y entonces el ofi cial explic6 que la anciana iera la madre, del infortunado General Humberto Pasos Díaz, l a cual decía que tenía que vengar l a muerte de s u h ijo, matando al General Moncada, y, yo,-exclam6 el custodia americano,-respondo con mi vida por Ja vida de estos señores.» «Después de las ocho de la mañana se oy6 el r uido de las bocinas' de los automóviles que conducían a los ilustres viajeros. A l bajar de los carros se encontraron con un personaje hasta entonces desconocido: un nuevo representativo del poderío americano: el General Logan Feland. «Nueva reuni6n baj o el Espino Negro, y en ella nue vas discusiones. Se leen .memorándums tras memorán dums, y no queriéndose dar por vencidos„ al tomar la pa labr a el General Castro W., propuso a Mr . Stimson el que se les concedieran unos tres días de plazo para re s olver el desarme, pues así se podría i r a Managua a "E ST O DEBE T ERMI NARSE HOY — dijo Mr. Stimson.— Cori los políticos ya no se puede tratar . H emos estado perdiendo el tiempo lastimosamente. Además, ya no que remos nada con los políticos de Puerto Cabezas, los cua les se dedicaron únicamente a atacar al Departamento de Estado. Po r consiguiente, es el Ej ércit o e l llamado a pronunciar la última palabra". «Ante expresiones tan contundentes, se irgui6 el Ge neral Moncada, exclamando: +Entregaremos, señor Stim son las armas victoriosas ... Pero, qué se nos ofrece en
consultar co n los amigos. L a contestaci6n fué terminante:

E

L

V E R D A D E R O

3 A N D I N O

— 26— cambiof > <Deseamos restablecer e l o r den constitucional, tal como existí a cuando el g olpe d e E stado chamor r ista> — contest6 el señor Sl imson. < Volvi6 a habla r el General Moncada, diciendo : " E l Ej ér cito, seño r Sl imson, n o h a venido peleand o por pues tos pííblicos, sino po r alg o más noble; po r i deales de de mocracia . E l p uet>lo nicar agüense desconoce l o qu e es un a elecci6n l i b re; por consiguiente el E j ér cito se confor marí a co n u n a d eclarnci6 n de l G obiern o A m ericano en que éste se comprometa a super vig ilar los comicios de la fut ur a lucha presidencial d e 1928>. « E ntonces e l seño r St imson , co n f rase l ent a p er a e nér gica, ofreci6 e » » o mbr e de l P r esident e Coolidg e l a s uper v i g ilancia d e las elecciones presidenciales de l a ñ o de 1928. «Como consecuencia del acuerdo a que se habí a ll ega do, el señor Stimson dict6 a su Secretari o la famosa car ta di r i gid a al General Moncada, la cual y a es bien conocida. Después se f ir m6 b aj o el E spin o Negr o el documento r e cordativo de la fecha de la paz tan anhelada por l a inmen sa mayor í a d e los nicaragüenses.» Par a qu e nuestro s lectores conozcan l a cart a qu e el Representante del Pr esidente d e los E stados U n idos di r i gi 6 al General José M ar í a M oncada, co n fech a 1 1 d e May o d e 1927, referente a las bases de paz, y a l a cual se h ace alusi6n en el anter ior r elato, l a trascr i bimos í ntegr a a conti nuaci6n :
Gen er al M oncada: Co n ssti sfacció>n m e h e e»t er ad o d e las

~ Tipitapa, Managua, 1 1 de Mayo d e 1927. señor General José Mar i a Moncada.— Tipitapa.— Estimado facultades depositadas en Ud. por su Ej ército p ara arr e glar e l desarme general. También me complazco en ex presar claramente a Ud. y a su Ej ército la actitud del Pre
s ident e d e lo s E st ados U n i do s acerca d e este asun to . A l

esforzarse por poner fi n a esta guerra, lc aninia al Presi

dente Cooli dg e ta n sól o el d eseo d e p rocura r b eneficio al

pueblo de Nicaragua y de consegui r par a dicho pueblo u na E L ECCION L I BRE, EQUI TA TI VA E I MPaRCI AL .
Cr eo q u e s( )ament e po r m ed i o d e tales e)eci i o ne s l i b reo,—

e imparciales se puede asegurar una paz permane>;„"c e„
Nicar agua . P ar a co nseg ui r esto en 19'>H, he acr ~i,tidp solicitu d d e q ue Re P re senta ntes Am e ri canos es<cogidos por

él SUPERVI GI L E N L A E L ECCI ON . T>',V>u>en ha conve n ido en designar Oficiales An>ericano s par a instr ui r y mandar una Constabularia Nacional.-sin distinció>n de par . tidos —en ñ'icaragua, la cual teni5rá el deber de asegurar una elección li br e y de imn>~i.". "fraude o intimidach>n de vptantes" . También conviene en dejar en Nicaragua has. ta después de la elección una fuerza suficiente de marinos p ara apoyar l a labor d e la Constabularia y asegurar la paz y la libertad de la elección.

E L

V E R J3 A D E R O

S A N D I N O

Americano y del actual Gobierno de Nicaragua en este do. Una amnistía general ha sido acordada por el Presi
asunto, tengo el gusto d e coinuniear a Ud., io que se ha hecho ya. Servir á de contestación a las pregunms conte nidas en la csrta de sus soldados, que Ud. me ha enseña

"Para mayor evidencia de la buena fé del G obierno

dente de Nicaragua. H e recomendado al Presidente Dlaz ue la Corte Suprema sea constituida po r l a eliminación El Presidente Díaz pidió ya las renuncias d e dichos Jue ces y creo serán obtenidas. H e recomendado también que el Congreso sea constituido mediante elecciones espe ciales, en aquellos distritos liberales donde se verificaron elecciones en 1926, bajo las condiciones que garanticen que lcs votantes liberales sean ampliamente protegidos en sus derechos. También h~ recomendado la reintegracion de los Miembros del Congreso ex pulsados ilegalmente por Chamorro, cuyo niandato no haya vencido ya. "K e recomendado Que sean nombrados Jefes Políti cos liberales en los seis distritos liberales d e Bluefields, J inotega, Nueva Segovis, Estelí, Chinandega y León. Se me ha asegurado que esto se hará. "E n pocas palabras: he recomendado que se tomen medidas en cuanto sea posible para restablecer l a situa. ción política,tal como existía en Nicaragua antes del gol pe de Estado ehamor rista y creo, que esto se hará dentro de lo posible. 4Espero que la s referidas medidas convencerán a Ud. y a su Ejército .d e la buena fé del Gobierno de los E stados Unidos v de su deseo de que se restablezca la paz, la justicia y la libertad de Nicaragua, sin deslealtád, ni favoritismo hacia ningún partido, sino respetando los

e los Jueces ilegales nombrados por el Sr. Chamorro.

derechos de liberales y conservadores.

"Respetuosamente, (f) H ENRY L. STIMSON".

Para que se conozcan las razones cn que se basaba sl General Moncada, Ministro de la Guerra y Delegado del E jecutivo del Gobierno de Puerto Cabezas, para pedir a las fuerzas interventoras elecciones libres y honestas para la futura campaña presidencial, a cambio del desarme de sus tropas, trascribiré a continuaci6n un artículo del Ge neral José María Moncada, titulado «BAJO EL ESPI NO NEGRO>, en el cual se exponen claramente las referidas razones. T éngase en cuenta qu e e l General Moncada no lleg6 de rodillas a hacer esta petici6n a las fuerzas ame ricanas. Las arinas de los Estados Unidos se cruzaron en su camino como una potente muralla de acero, y antes
de llevar a sus soldados a una mubrte segura e infructuo

sa, y de sumir a Nicaragua en una ocupaci6n más fuerte y ultrajante para su dignidad, resolvi6, con serenidad y alto espíritu de patriota, sacar partido de la situación. O E L CALVARI O DE LAS SE GOVI AS

—28— El referido artículo dice:
+ BAJ O E L E SP I N O N E G R O «Baj o l a sombr a d e u n ár bo l d e esta clase se hicie ro n los ar r eglos de l desarm e de l ej ér cit o constituciona.

lista.

~Existe en la mente del pueblo nicaragQense la idea de que nosotros firmamos un compromiso, y que el Re
presentant e de Ceolidge, General St imson, accedió a ges

tiones nuestras en el asunto de los departamentos desti nados al Liberalismo.

«Baj o el E spin o Negro, llevando l a p l um a el Cónsul

Dawson, como intérprete, r edacté unas declaraciones so bre la manera de hacer elecciones en Nicaragua, en esta
for m a más o menos: todos los Representantes d e los E s

tados Unidos en Managua, desde Benjamín L. Jefferson hasta el Sr. Eberhardt conocen la manera de hacer elec ciones en nuestra tierra. «Son los Jefes Políticos los dictadores de los depar tamentos,
« Ellos po r l a f uerza y el cohecho compelen a l o s ciudadanos a v ot ar . L o s d i r ectores d e P olicía y los Jue

ces procesan a los contrarios; estos procesos los llevan a las Cortes d e Justicia y entretienen el j uicio el tiempo necesario para impedir e l voto de los ciudadanos. L os
A d ministr adores d e R entas po r m edi o d e venta s de aguar dient e y d e t abaco, tr abajan en f avor d e l a cand! datur a oficial.

'Ya que se ofrecen empleos a los liberales, para ga.
r antía d e l a elección p o d r íamo s aceptar (agregamos d o palabra) seis depar tamentos par a nosotros, no po r el de seo de ganar sueldo, sino p ar a que sirva de balanza en la

elección ese control Íiberal, para cooperar con los marinos
en l a realización de un a verdadera elección l i br e. c E l Sr . Stimson l lam ó a var io s concur r entes y co n mento po r l o qu e ib a a decir . Qu e tenía mucho gusto en declarar q u e po r p r imer a vez escuchaba d ur ante su per m anenci a e n est e p aís, ideas d e pol ítica constructiva y patr iótica.

gravedad dijo: "Que deseaba ser escuchado en aquel mo

«Habló más en esta forma, tributándonos elogios que n o deseamos repetir, terminando con el ofrecimiento de que él haría que ese proyecto se llevara a la práctica.
< Cuando se escr ibi ó e l M emorándu m qu e envol vi a

esos ofrecimientos, el Representante de Coolidge quiso
que y o f i r mar a el documento. E s i nnecesari o contesté, a

menos que para conservar la memoria de la conversación

O

EL

CAL VARI O DE

LAS

SE GOVI A S

No nos comprometemos al desarme sino por l a declara
ción d e elecciones li bres y la palabr a de honor d e los E s

tados Unidos de América. E I detalle de los empleos es algo que nuestra dignidad rechaza y que aceptamos'por necesidad, pues nosotros no convendremos jamás en de clarar que es legítimo el Gobierno de Díaz. L o que nos guía en el sendero, lo que hemos querido y aceptado es
q u e los americanos del N ort e empleen con los liberales l a

misma vara de medir que han usado con los conservado res. Queremos justicia, imperio de l a ley y de la Cons
titución, liber tades p ü blicas, un a sol a balanza p ar a todos

los nicaragiienses.— J. M. MONCADA». Antes de llevarse a cabo las Conferencias de Tipita
pa, que culminaron con l a paz y las g ar antías elector ales ofrecidas po r el R epresentante del Pr esidente de los E s tados U nidos, el Gen eral Moncada d ir igi 6 a su s tr opas la siguiente proclama, en donde ex poni a l a necesidad de r e

vestirse de cordura y patriotismo par a que los ciudada
n os lib er ales secundaran e n l as ur nas un a nuev a y b r i

llante victoria en la campaña civica que debía tener efec
t o el añ o d e 1928. E l Gobiern o d e D ía z estaba moral y materi alment e d er r otado; las tr opas l ib er ales habían con q uistado con la s ar mas u n r esonatn e t r i u nfo, y po r ci r

cunstancias especialísimas se hacía necesario cimentar de
fi ni tivament e co n el v ot o popular , el d erecho qu e se ha bí a r ecuper ad o mediant e g l or iosas acciones en l o s cam

pos de batalla.
He aqu í la Proclama del Gen eral M oncada:

«A mis conciudadanos, al Ej ército Constitucionalista: <Después de nueve meses de patri6tica pero sangrien
ta lucha, las armas vi ctor iosas del P r esident e Sacasa se

hallan en las cercanías de la capital, en Teustepe y Boaco. Laguna de Perlas hasta la Cruz de Teustepe, en cerca de
v einte combates,el L iber alismo ha demostrado su ener g í a y su poder, der r otando en todas las f or mas a su antago nist a el P ar tid o Conservador . de l a l iber tad y el honor , han si d o a íí ltim a h or a anula

«Ya no ignoran los nicaragüenses todos, que desde

«Mas todas estas victorias y este grandioso esfuerzo, dos por mandato del Gobierno de E stados Unidos y de
su E j ér cito, un o d e los más g r andes d e l a ti er r a. « En mi campament o d e Boaquit o r ecib í e l do s d e los cor rientes un a i n vitaci6n del señ or H enr y I. . Stimson, R epresentant e P ersonal de l Pr esident e Cool idge, p ar a

concurrir a Tipitapa, en donde tendr á verificativo una cónferencia de ambos y llegar a convenios de paz. Con

O

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CA L VARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

—30— curri a la poblaci6n indicada y después de larga conver saci6n, en la cual el Sr . Stimson hizo declaraciones tras
cendentalisimas para nuestra desgraciada Patr ia, se s irv ió

dirigirme l a siguiente carta: " Tipitapa, 4 de Mayo de 1927.— Señor General José Marfa Moncada.— Tipitapa.— Estimado General Moncada: — Confirmando nuestra con versación de esta mañana, tengo el honor de comunicarle que estoy autorizado para declarar que el Presidente de l os Estados Unidos, tiene la determinación de acceder a la solicitud del Gobierno de Nicaragua para supervigilar la elecci6n del año de 1928; que la permanencia en el.po der del Presidente Díaz durante el resto de su mandato se considera indispensable para dicho plan y se insistirá en ello; que el desarme general del pais es también mira d o como necesario para el buen éxito de esta elecci6n y que las fuerzas de los Estados Unidos serán autorizadas para hacer la custodia de las armas de aquellos que quie ran entregarlas incluyendo las del Gobierno y para des armar por la fuerza a aquellos que se niegen a hacerlo. — Con todo respeto, (f) H ENRY L. STIMSON".
« Los Delegados del P r esidente Sacasa, doctores A r güello, E spinosa R. y Corder o Reyes, recibieron copia de esta comunicaci6n, y t ant o ello s como el suscrito, decla

raron de maner a enfática y terminante que las fuerzas de los Estados Unidos, que son l a expresión inequfvoca
de cient o veint e m i l lones d e h abitantes, qu e esa naci6n

alberga, son bastantes para hacer de nuestra pequeña pa tria, que tiene a lo sumo 800.000 habitantes, lo que a bien t engan, y que no es humano el oponerse ni obligar al pueblo nicaragüense a derramar s u sangre generosa en e stéril y triste sacrificio. Que el honor de l Ej ército y el ciones hechas al mundo y l a sangr e derramada, en los campos de batalla, en defensa de la Constituci6n de las leyes, vulneradas por E miliano Chamorr o y su sucesor Adolfo Díaz, nos obligaban a rechazar lo propuesto; que podiamos inclinarnos ante la fuerza y rendir quizá l as armas, pero no la dignidad y el decoro. «El señor Stimson contest6 que también el honor na c ional de los Estados Unidos estaba comprometido en la permanencia del señor Dfaz, porque al reconocerlo, el Go bierno Americano h abfa o brado con b uena f é y la con
ciencia cl ar a d e qu e l a pr esidenci a de l señror D i az e ra nuestro, en l o p ersonal y en l o colectivo, por las declara

constitucional. Agreg6, que con profunda tristeza cumplia con el deber que su Presidente el señor Coolidge le habfa impuesto, al hacer semejante declaraci6n. «Jamás he tenido en l a vida momentos y horas de

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—31— más angustiosa meditaci6n. Una pesadilla horrible, pesa sobre mi alma de patriota,.y no tengo valor ni me consi dero con derecho para resolver por mi solo lo que el ejér

c ito y el país entero deben hacer en este día de luto y
de zozobr a.

«Me dirijo a mis conciudadanos po r medio de estas líneas y preguntaré su opinión al Ej ército Liberal victo
rioso en los campos de Teustepe; victorioso en todos los

campos, pues ni un solo combate ganó el Ejército de Cha morro y Díaz, no obstante la protecci6n manifiesta de los
mar inos amer icanos, que l e p r oporcionaron l a posibi lidad

de arrojar todas las tropas de que podían disponer con
tr a nosotros, en Pal o A l to, Mu y Mu y y L as Mercedes, en,

donde el poder conservador result6 como siempre irriso
rio, p ar a descender hoy, más hondo aú n.

«Recomiendo a mi s conciudadanos l a mayor calma,

a unque esto sea más fáci l decirl o qu e h acerlo, pues y o mismo t engo en el pecho el m ayo r t or mento de m i vi da.

"Hemos cumplido, el Ejército Liberal y yo, con nues

tr o deber. D e gl or i a se han cubiert o lo s l iber ales en l os

campos de batalla. S u honor resplandece mejor ahora
ant e el m undo . Pu ede ser qu e l a j usticia llegu e a t r iun far al g un a vez.

«Yo no soy inhumano. Por una causa noble y gene

rosa me puse al f r ente d e las fu erzas constitucionalistas, per o n o podr é aconsejar a l a Naci6 n q u e d er r ame toda

su sangre patriota por nuestra libertad, porque a pesar
de es e nuevo sacr ificio, est a l i ber tad su cumb i r í a an te fuerzas in finitamente mayores y l a Patr ia caería más hon

do entre las garras del águila norteamericana.

( ' Antes d e t er min ar , deseo q u e el paí s sep a q u e tanto los D elegados de l doctor Sacasa como el suscrito, manifestamos al seño r St imson qu e desde est e m omento e n ad el ante, l a r esponsabilidad t od a d e l o qu e ocur r a en el presente y en l o f u t ur o en Nicar agua, corresponde

en absoluto al Gobierno de los Estados Unidos, y en nin
guna manera al Par tido L ib er al, vencedor en l a contienda. « J. M. MON CA D A .

«Ila»agua, o de malayo de 1927>.
Catorce d e lo s p r incipales j efes d e l as fuerzas del General ~l oncada suscr ibieron l a si guiente resoluci6n en la ciudad d e Hoaco, el día 9 de Mayo de 1927.

«En la ciudad de Hoaco, a las diez de la mañana del día »ueve de 'Alsyo de mi l iiovecientos veintisiete; reuni
dos los suscritos Jefes y O f iciales de l E j ér cit o Constitu

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C A I. V A R I O D E

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SE GOVI A S

cionalista par a deliberar sobre la aceptación o no de las bases que en oficio de cuatr o de los corrientes entreg6 personalmente el señor General Mr. Henr y L . Stimson,
Representant e P er sonal de l Pr esident e d e lo s E stados U nidos, Mr . Cal vin. Coolidge, al señor General José Mar ía

M oncada, Delegado de l Ejecutivo Constitucionaliata, a cargo del Dr. Juan Bautista Sacasa; con tal fin, por una nimidad resolvimos:
<Primero : dar am plias e i r restrictas facultades al se ñor General José Mar í a Moncada par a que dentr o d e l os 'del Pr esidente Coolidg e o el Sr . A l mir ante L at imer o el

términos de los dos proyectos presentados al Consejo de Jefes y Oficiales, arregle con el Representante Personal

,Sr. Ministro Americano, los términos definitivos del desar me general.
«Segundo: los arr eglos qu e celebr e el señor Gener al M oncada serán < A D - R E F E R E N D UM > co n r elaci6n a l a aprobaci6n d e au tor idades de nuestr o p ar tid o y del pue bl o l ib eral en f orma de plebiscito o de r euniones políticas.

«Leída esta acta firmamos.— Luis B. Sandoval.— J.F. Baltodano.— F. Parajón.— C. L6pez I rías.— Al ejandro Plata.— Carlos Pasos.— J. Ramón Téllez.— Aug. J. Cal dera.— H. A. Castellón.— Heberto Correa.— Salvador So balvarro.— Daniel Mena.— Juan Escamilla.— C. A. Castro
)Vassmer».

Por el acta anterior se conoce perfectamente que to
dos los j efes de la Revolución Constitucionalista acuerpa

ron espiritual y materialmente la oportuna como patrióti c a idea del General Moncada de negociar l a paz en l a forma que se llevb a cabo y luego de haberle dado am plias e irrestrictas facultades sobre el particular al Minis tro de la Guerra y Delegado del Ejecutivo General José M aría Moncada, se dirigieron a Mr . Stimson e n e l si
guient e telegrama: "Boaco. L as 4 p. m. del 12 d e May o d e 1927 — Hono rabl e H enr y L . Simson, Delegado del President e Coolid

ge.— Los Jefes Militares de l Ej ércit o Constitucionalista reunidos en sesión d e ho y acordaron: acogerse a los t érminos de l a declaraci6n del señor General Henr y L . Stimson, Representante Personal del Presidente Coolidge de los Éstados Unidos; y en consecuencia han resuelto deponer las armas, esperando qu e intnediatamente ven gan a recibirlas, con fuerzas suficientes para garantizar el

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

orden, la pr opiedad y l a liber tad. (f )- J. M. MoNCADA.-CAR-'
I.o s P A s os.— A L EJANDRo P L ATA.— F. P ARAJON.— J. R AMON TE L L Ez.— C. A . C A sTRo W A s sMER.— JUAN E s c AMI LLA.— A L EJAisDRo CERDA C.— L UI s B ELTRAN S ANDo v AL.— C. L o P EZ I RIAS.— E . D UARTE.— J. CARLOS VARGAS' .

Sandino, que había dicho estar de acuerdo en todo lo que se llev6 a efecto, no firmó el anterior telegrama por
haber salido al sitio l lamado «E l Cacao», de los Chavar rí a, lugar donde él manifest6 se encontr aban muchos hombr es de su s tr opas y q u e necesitab a reconcentr ar los p ar a lle var a cabo el desarme.

Veamos la carta que de «El Cacao» escribió Sandino al General José María Moncada, y que dice:
"E l Cacao d e los Chav ar ri a".— May o 9 d e 1927.— Se ñor General Josá Mari a Moncada . B oaco.— Estimad o G e neral : T eng o el gu st o de par t i ci pa r a U d q u e h abiendo

llegado a este lugar me he encontrado con la dificultad de no juntarme con toda mi gente pues solo he hallado unos pocos jefes porque los demás se han ido para Jinoteqa lu gar dc donde son. A s i es que yo he pensado que mt per
m anenci a en est e lu ga r d e nad a m e ser v i ri a pu est o qu e

toda mi gente se mc ha desbandado. " EIe resuelto irme para Jinotega par a llamar de nuevo a mi gente, par a recoger todas las armas, en ese caso allá, permanecerá donde quedará esperando sus orde
nes.

'A SI MISMO Y O DELEGO MIS DERECHOS PARA Q UE UD. ARREGL E E L ASUNT O COMO MEJOR L E C ONVENGA, Y ME PARTI CIPA L O S RESUL TADOS A J INOTEGA , L UGAR DONDE ' Y O OCUPARE CO N MI COLUMNA. "El desbande de mi gente obedece a que no encon tramos quá comer y por eso se me ha ido, pero yo asegu. ro que una vez llegando yo todos tienen que llegar donde mi' v entonces T ODAS L A S ARMAS L A S RECOGERÉ. "De Ud. afectisimo correliyionario y amigo, (f ) A.. C. Sandmo".

Efectivamente, de confor midad con lo manifestado en

el penúltimo párrafo de su carta anterior. Sandino reuni6
sus tropas en l a ciudad de Ji notega donde se acuarte16.. La presencia d e Sandino, hombre de negativos alcan

ces políticos, de carácter irreflexivo y violento, y acompa ñado de hombres armados si n otr o j ef e más que él en aquellas regiones, constituía un grave peligro.
Y l a paz qu e s e habí a lo gr ad o a cost a de l p at r io

tismo y de un gran sacrificio por parte de las fuerzas liberales, estaba a punto de quedar anulada si no se r e. curría a todas las gestiones diplomáticas y amistosas para convencer a Sandino de que era necesario ser solidario

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CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

—34— con la resolución t urnada por todos los Jefes de la Revo
luci6n L iberal . P ar a este efecto, el General Moncada dis puso d i r ig i rse hacia aquél l ugar acompañado de su secr e

tario,-el autor de esta obra,-don Gregorio Sandino, padre
d el r ebelde, y d e al gunos of iciales norteamerican<is. E l viaj e se hizo f elizmente y se lleg6 al anochecer d e aq uel dí a a J i notega. E l espí i it u popular ap arecía agitado, i m

pulsivo y febril , L o s ánimos de los soldados liberales que guardaban l a poblaci6n, tenían el gesto que da la
desconfianza o la pr ox i midad de la emboscada. L e s pare cía que iban a sci sacrifica dos, engañiados, o algo pa recido . E l tenipi i amento violent o d e Sandino había sembrado l a i n q iiietud eti los ánimos sencillos y pr e dispuestos a l a v i olencia por su mi sma i gnor ancta. El General Moncad a com

prendió inmediatamente lo
q ue ocur rí a en el alma dc a quellos hombres . Y l es dir igi 6 la palabra, d ándo l es explicaciones de l o q u e

acontecía y era conveniente
hacer. L a tormenta que se

agitaba en aquellos pechos
tuvo un moniento de calma

que daba esperanzas de lle
gar a un a completa y per m anente t r anqui lidad . E l General Moncada n o p u do h ablar co n Sandin o p o i qu e éste, tan lueg o se dió cuent a d e s u l l egada, sa

AIT(ri;BTO C AL DERÓN S AN DI NO

al separarse del Ej ér cito Constitucionalista.

lió de Jinotega con la ma y oría de sus hombres, dir i . giéndose a San Rafael del

Norte. A sí , pues, solo fue r o n desar mados l o s , pocos qu e f u eron encontr ado s en

Jinotega. a quienes logr ó convencer e l General Mon
c ada; y q u e po r u n o u o tr o motivo n o p u diero n m ar charse acompañando al j ef e r ebelde. E l General Moncada se dió cuent a de l n uev o l u gar dond e Sandin o acampó

con sus hombres. Para evitar una nueva burla, desdelue go que Sandino ya no procedía de buena fe, dispuso es cribirle una carta, la que debía ser puesta en sus manos

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

por don Gregorio Sandino, quien llegari a personalmen te a San Rafael del Norte a desempeñar ese cometido. Y a entonres 'Sandino se hacía llamar E L J EF E D E LOS MONTANESES, y a pesar de que en su carta con fecha 9 de Mayo, escrita en E l Cacao, le dij o al General Moncada: < D E L EGO MI S D E RE CHO S PAR A QU E U STED ARRE GL E E L A SUNT O COMO MEJOR L E CONVENGA» (Se refería al negocio de la paz), es lo cier to que luego l e di 6 las espaldas, y, sordo a l a voz del deber y del patriotismo, n o s e dign6 prestar oídos a ninguna de las sugestiones que de diferentes maneras se le hicieron para que depusiera su actitud peligrosa par a Nicaragua. La carta que el General Moncada envi6 al Je fe s loe
Noataaeee», es l a s ig uiente:
"Jinotega 24 de Mayo de 1927.—Señor General Au gusto C. Sandino.— San Rafael del Norte.— Estimado Ge neral: H a venido a ésta su padre, con el deseo de arreglar los graves asuntos que con respecto al departamento de Jinotega se desarrollan. E l v a a buscar a usted perso
nalmente, pues hemos tenido i n f ormes contradi ct or ios res pect o a l v erdader o l u ga r e n d onde u sted se en cuentr a. p eñado e n ex t ender los beneficios de l a t r an qu i lidad y el

De Tipitapa par a Corinto, l o qu e s e llama el interier del pais, se halla en paz, y el partido liberal se halla em orden haci a lo s otros departamentos. E n los arreglos
par a e l <lesarme, U d . recordar á l os informes qu e en Boaco

le di, en cuanto a q ue nosotros no hemos aceptado a D iaz como Presidente, sino una tregua durante el resto del pe riodo actual, para asegurar las elecciones libres en Nica ragua, bajo la garantia del Presidente de los Estados Uni dos y no de los conservadores nicaraguenses. "Usted recordara también, que todo lo hecho fué re suelto por todos los Generales del Ejército, en consulta li bre y espontánea, y que Ud. en la última carta qu e me dirigi ó ESTUVO DE ACUERDO EN T ODO.— En conse cuencia: el honor del Ejército y del L iberalismo están ya comprometidos en la senda seguida. Siempre dije a todos
qu e el concept o del pat ri oti sm o y d e l a l iber tad , depende

de la manera de comprenderlo. T odos tenemos derecho a pensar lo que más convenga a la patria. Si es convenien te pelear contra los Estados Unidos para libertar a la Na
ci ón . n uestr o deber es pelear , si l a lu ch a e s u n sacri fi ci o

para el pueblo Liberal, nuestro deber es vivir, porque los muertos desaparecen para siempre, y los vivos quedan con alma enter a par a luchar siempre po r l a independencia
y soberani a d e l a P at r i a.

"L e ruego, pues, que medite profundamente la de terminación última de Ud. y de sus tropas en bien de Ni caragua y del L iberalismo, y que después de oi r a su pa dre r~esuelva tener una conferencia conmigo. "Soy su afectisimo,— (f) J. M. Moncada".

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CAL VARI O DE

LAS

SE GOVI A S

S e llama l a atenci6n a l l ecto r acerca d e I a c ar ta qu e s e t i'ascr ib e a co nti nuaci6n , l a cual es u r i g r an documento hist6rico, donde empieza a esbozarse l a f ar sa

d e Sandino,quien decía luchar contra l a intervención de
los E stados Unidos; y tiue, sin embargo, pidió en documen to fi rmado d e su pui1o y letra, qu e U N GOBERNADOR

AMERICANO SE HICIERA CARGO DEL PODER EN NICA
RAGUA, PARA PODERI.E ENTREGAR SUS ARMAS. S i n Adolf o Diaz com o Presidente; lu eg o q u e p or qu e estaba luchando contr a l a I nt ervenci6n, después por que el Gene r al Moncad a er a u n vende-patria ; inás t arde, p or qu e l a

dino siempre busc6 un pretexto para su vandalismo: Primero dijo, que no se desarmaba porqueél no aceptaba a don

Guardia Nacional estaba dirigida en su entrenamiento por
oficiales americanos; y , en 1988 habiéndose r etir ad o Diaz, Moncada, los Mar inos y los oficiales americanos de la Guar dia, continu6 en su s corr er ías, e n su s asaltos y asesina tos de indefensos nicaragüenses, a pesar de estar al fr en te del Go bierno el hombr e baj o cuyas banderas em pu ii ó l as armas en 1926 y 1927. E s éste el patr iota v L a contes

taci6n la tendremos cuando el lector haya terminado de
leer esta obra . O i gamo s h ablar a Sandino, «Jefe cfe foe Nontaheeee», en su m ensaje q ue c on f echa 24 d e Ma yo, en

vió de Yalí, a l Jef e de l Destacamento d e Marinos en Jinotega.
"Yal í N de Mayo de 192<.— Señor Jefe del Desta
cament o d e Ma rinos.—,l inotega.— Considerando <íu< la s ba ses propuestas y aceptadas po r el General Jos<i Mart a Mon cada, n o g ar an tizan l a pa z y l a t r an<íuífidad del l <ais baio

la presidencia de don Adolfo Diaz, contando, como en rea lidad cuenta, con una mayoría elegida pov él mismo, en el Congreso, Senado y Corte Suprema, y clue con el tiempo
daría ocasión a nu evos v ej ámenes ~>ara el p ar t id o L i beral y n u ev a g uerr a ci v i l ; t eniendo en cuenta el anhelo d e paz

cine a toclos anima, para <íue ésta sea eficaz y duvadera, proponemos como condición indispensable la abstención de
l os do s p a r t ido s d e t od a i ng er en ci a en los asc<ntos <l< la R epublica, mi ent ras n o hay an elecciones li bres. Pov t an t o si Estados U n i dos, con buen a fe. h a i nt ervenido en el pais, pr oponemos com o condi ci ón SI N E Q l ' A NO N pava, d epo

ner nuestras armas QU E ASUMA F L PODER UN GO BERNADOR M I L I T A R D E L O S ESTADOS UNIDOS, MIENTRAS SE REALICEN L A S ELECCIONES PRESI DENCIALES SI PERVIGI L ADAS POR ELLOS MISMOS.
"A l ser aceptada esta proposi ción nos permít i mos ma n ifesta r < íu e n i y o n i m i s soldados acept amos diner o a l

guno por la entrega de nuestras ann«s. "Dc Ud. Afino S. S.— Augusto C. Sandino —.Ic.fe <ie los Montañeses"

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

no dejan lugar a dudas. E l primer gesto de Sandino era

Esta. e s copi a f ie l d e l o r i g in al .

Su s conceptos

enarbolar la bandera de los Estados Unidos en el propio
Palacio Pr esidencial d e Nicaragua. L a p r omesa d e elec

cioneslibres yq estaba hecha de una manera formal y so lemne. Con qué objeto, entonces, la solicitud de tal Go bernadora americano en Nicaragua, como lo pedí a Sandino, no da ba más fuerza moral a l a palabr a de honor empeñada por los EstadOs Unidos; además, el Presidente Díaz se encontraba cohibido ante los interventores, que, aunque habían sido siempre sus amigos,— amistad de la cual ha bía recibido elocuentfsimas pruebas,— también er a muy
La pr esenci a y actuaci6n d ir ecta d e u n g ob er nador

c ier t o q u e l o s E stados U n i do s necesitaban ex plicar al

mundo entero la forma en que habían arreglado los asun tos políticos internos de Nicaragua, después que don Car los Sol6rzano dimitió el poder para ausentarse de su Pa
tr ia.

Desde que la paz fué firmada baj o el Espino Negro de Tipitapa, ambos ejércitos combatientes quedaban des armados, exceptuando los hombres que Sandino se ha bía llevado para las montañas del Norte. Todo el mun do pens6 en aquellos dfas del primer gesto rebelde de
Sandino, qu e éste habí a concebido l a i dea f i r me d e per

manecer armado , a salto de mata, para obligar de esta
maner a a qu e 8e cumplier a el compr omiso d e elecciones

libres. Per o h~e aquí l o insospechado: el guerrillero no sólo no se desarma, sino que trata de impedir por medio de un sistema de terror, que se lleven a cabo lps'eleccio nes presidenciales en las que se disputaban el triunfo cí v ico el General Moncada por parte del Liberalismo y el Sr. Adolfo Benard por el partido Conservador, asesinan
do y persiguiendo a los pr opagandistas polfticos, como se demostr ar á máS adelante. S andin o S e h abí a conver tid o e n u n t r i p l e tr aidor . T r aido r a l P ar t id o L i b er al , p o r qu e p o n ía

obstáculos a las elecciones libres en que habfa de resur gir, después de una l arga postraci6n, por l a fuerza de una potente mayoría. Tr aidor al jefe y compañero de ar
m as Gr al . Moncada a q uien l e d ij o e n su car t a del 9 d e

Mayo de 1927, QU E L E DABA PODERES PARA QUE ARREGLASE EI . ASUNTO D E L A PAZ EN L A FOR
MA QU E MEJ() R CREYESE CONVENIENTE . po r su acti tu d Cr iminal y an tipatr iótica. T r aidor

a Nicaragua porque él fué motivo de quese prolongara la ocupaci6n que el mismo Sandino mantenía en Nicaragua,

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CAL VA RI O DE

LA S

SE GOVI A S

Mientras Sandino hacía la petición del gobernador ame ricano, otro hombre, que empuñaba la misma bandera y que militaba a sus órdenes, empezaba a presentarse en el
escenario r oj o d e )a tr agedia, pr oyectando su si luet a ne fast a co n h o r r i bles cr ímenes y c obardes a tro pellos, q ue

cometía, usando de su fuerza, sobre personas completa mente ajenas a l a intervención americana, e ignorantes de los asuntos políticos de Nicaragua. T a l hombre es el tristemente célebre Pedro Altamirano, de quien ya se pre
sent6 el f otogr abado, apodad o y g en er almente conocido con el sobrenombr e d e «Pedr ón», a causa de su t i po l om brosian o y l a f erocidad d e su alma.

A fines del mes de Mayo de 1927, una cuadrilla de
bandoleros, comandad a po r «Pedr ón», se convir ti 6 en el espanto d e los valles y caser íos si tuados al n or t e del de-.

partamento de Jinotega.— Una pobre campesina fué cap
tur ad a po r el los, a l a qu e aplicaro n tr emend a azotaina;

y a dos hombres que acompañaban a esta infeliz mujer,
a un o d e ellos l e cort aron las or ejas y al o tr o lo d eja ro n

completamente desnudo, apropihndose de todo lo que lle
vab a encima. E stas ví ctimas er an campesinos pacíficos q u e no tenían fi liaci6n política, n i más i nt erés que ganar s e' la vid a honr adamente.— El motivo por q ue «Pedr ón i h i

zo apalear a la pobre india, fué porque suponía que el esposo de ella, Juan H ernández, había dado informes de ellos a los marinos. -Luego de azotada le hizo saber que
tan pr onto su m ar id o fuese captur ad o serí a descuar tizado

en su propia presencia. Estos desgraciados fueron obligados a marchar ven
dados d ur ante un a larga distancia y en caminos pedr ego sos y accidentados, en cuy o tr ayecto muchas veces tr ope z aban y caían . «Pedr ón » los hacía levantar a g o lpes de cAll~llo decuero de d anta. L o s v alles d e Tomayu nca, Man

cotal, Chagi<iton, etc., temblaban de horror ante Ías in
cursiones d e est a band a f eroz . «P edr ón i er a activamen

te perseguido por las fuerzas del Gobierno y marinos,
per o el ad m ir abl e conocimient o de l t er r en o d o nd e ope

raba, le hacía burlar la persecucion. Como desde los pri
meros años de su j uventu d habí a sid o hombr e persegui do po r l a j usticia, a f u er za d e vi vi r a salt o de mata, ha b í a l o gr ad o tener d o mi ni o d e l a montaña, y a f e de qu e é sta l e ser ví a bien co n su s at ajos, senderos, cer ro s y

precipicios. Se recordará que con fecha 24 de Mayo de 1927, el General Moncada envi ó un a cart a a Sandin o por

E

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

medio de don Gregorio Sandino, padre del jefe insurrec to. Esta no tuvo el resultado que se deseaba, Sandino no se dign6 contestarla. A símismo, la conferencia pro puesta fué rehusada. Cuando don Gregorio lleg6 a Yalí, su hij o s e neg 6 a recibirlo, per o accedi6 porque do
ñ a B l anca, esposa d e éste, l e t elegr afi ó d i ciéndole q u e

no s e portar a así , y f u é recibido. Cuando don Gregori o volvi ó donde e l General Moncada a darle
cuenta del resultad o d e su comisi6n; l e d ij o qu e h abía

tusiasrno por sus hombres. P ar a ter minar agr eg6 : + Q ui zas m i h i j o t eng a r azón>. E s decir , y a qu edaba l evan

tratado el asunto con Augusto, pero que mientras habla ba, los soldados le silbaban. Dijo, que Augusto, para con testarle, siempre se subía a un cajón, como si fuese tr i buna, y que durante éste hablaba era aplaudido con en

tada la pira del sacrificio, y entre las sombras del negro destino de aquellos pueblos antes felices, se veia flamear la tea que empuñaba la mano del hombre que iba a des atar l a vorágine del larguísimo fratricidio, ante el altar
de locas ambiciones disfr azadas d e patr iotismo. A l mi s

mo tiempo, sus bandas inspiradas por el odio, y entonan
d o u n canto d e mu er te, hacían f l amear l a bander a R oj i

negra, decorada bon una calavera y dos tibias cruzadas, y como avalancha tremenda caían feroces sobre los ran chos humildes e indefensos, hasta entonces santificados por l a paz, el trabajo y el amor. Había llegado la hora de l a tr agedia; y Sandino ne cesitaba sumar prosélitos a su causa. Veámoslo en su cuartel general de Yalí, donde sus
cr ibi ó l a siguiente circular qu e envió a las autor idades lo cales d e todos los depar tamentos:

"Yalí, 7 p.m. 12 de Mayo de 1927. "Autoridades Locales de todos los departamentos "Muy señores míos: "Tengo el gusto y la satisfacción de saludarlos afectuo samente después de haber llevado a cabo una afortunada cruzada frente a las columnas enemigas, de la que daré a Uds. un detalle a grandes rasgos, para que no ignoren
la actual si tuación del movi miento pol ítico-mil itar qu e a tr aviesa nuestr o paí~. E l 11 d e M ar zo sal í con m i ej ér cito r umbo al campamento del General Moncada; l a suer te estaba de parte mía y en el l ugar l lamado <E l B ej ucoi

logró mi ej ército romper las cadenas que ahogaban la re volución. L a sorpresade ellos fué grande al ver flamear la bandera de la Libertad en el coraz6n de sus canipa mc»tos;desde ese momento las fuerzas constitucionalistas

O

E I.

CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI A S

se llenaron de entusiasmo,yeada día se celebraba un com
bate a f avo r n uestro . E l m oment o decisiv o estaba pr 6

ximo; la última campanada había llegado para el Conser vatismo, puesto que el Ej ército Liberal contaba con siete mil hombres bien equipados y r ebosando de entusiasmo„ mientras que ellos s61o contaban con mil y tantos hom bres propensos más que .a luchar, a la deserci6n, de mo do que el triunfo er a nuestro en toda l a linea. H abfa
mos vencido, per o h e aquí , qu e cuand o nos disponfamos

a hacer el úÍtimo empuj e y entrar tr iunfantes al capito lio de Managua, el Coloso Bárbaro del Norte, o sean los americanos, viendo que las fuerzas del Gobierno perdian sus posiciones, y teniendo ellos compromisos con Adolfo
D faz, pr opusieron a l General Moncad a u n ar mistici o d e

48 horas, para tratar de la paz d e Nicaragua. E sto se prorrog6 por 48 horas más. Como resultado de esas con
f erencias se han sentado las bases siguientes: P R I M E R O : — Desarmar a l ej ér cit o conservador , d ej ándono s a nos otros ocho d i as par a efectuar el desarme de l a r evoluei6n mediante estas bases: E l Gobiern o d ar f a al L i beralismo

s eis departamentos: Jinotega, Matagalpa, Esteli, Ocotal y Le6n y la Costa Atlántica; a demás: dos ministerios: el d e Gobernaci6n y el de Guerra, este itltimo ofrecido al Ge neral Moncada, el cual no acept6, quedando siempre Díaz en la Presidencia. "Como comprenderán, la aceptación de tales propo siciones necesitaba la aprobaci6n de todos los jefes de la revoluci6n. Para esto se llevaron a cabo en Boaco unas
conferencias, par a t r atar d e l a aceptación o n o de las ba

ses, Y COMO Ml CAMPAMENT O E STABA UN POCO RE TI RADO D E BOACO, NO CONCURRI A L AS CON FE RENCIAS, PERO ME FNCONTRR CON L A RESO L UCION D E L A MAYORI A D E I OS J EFES, que es ésta: No aceptar a Dfaz como Presidente de Nicaragua. La resolución del General Btimson, enviado especial del Go
biern o A mericano, reconoce perfectamente nuestr o t r i u n

fo, pero habiendo el Departamento de Estado reconocido al Gobierno de Diaz, está en el i mprescindible deber de sostenerlo e n l a Presidencia pur la m oralidad de s us
compañeros, per o p r ometen el g obiern o d e l o s departa

mentos referidos, además, la libertad absoluta de impren t a y controlar las futuras elecciones; que d e segur o el triunfo en esa lucha cfvica será nuestro porque contamos "El A. B, C. de la América del Sut, o sean las Repú blicas de Argentina, Brasil y Chile, han gestionado ante el Departamento d e E stado Americano par a actuar como E L V E R D A D E R O S L N D I N O
con l a may or fa.

—41— Jueces en los asuntos de Nicaragua, lo cual fué aceptadc
por ell os. "E stos prescindirán d e Sacasa y D íaz y pr opondrán

si, un Gobierno Liberal. Mi resolución es ésta: YO NO
ESTOY DI SPUEST O A ENTREGA R MI S A RMAS EN CALO DE QU E TODOS LO HAGAN. Y O M E H A RE MORI R CON LOS POCOS QUE ME ACOMPAÑiAN PORQUE ES PREFE RI BL E HACERME MORIR COMO REBEL DE S A L FUEGO Y NO VI VI R COMO E SCLA.
V OS. M i entras t anto, p er manecer é aqu í esperand o l a

determinaci6n del General Stimson r especto a n uestro asunto. "A última fiora se habla de un a protesta de Costa Rica, que dice literalmente: aCablegrama.— Señor General Mister Stimson, Mana gua.— Mi Sangre hierve y l a uno a l a de nuestros her manos de Nicaragua.— En estos momentos salen cuatro mil hombres para que sean asesinados por americanos.— JI MEK EZ, Presidente de Costa Rica.» "Affmo. compañero y amigo, "(f) Augusto C. Sandino". (o) Como comprenderán fácilmente, el cablegrama a que se refier e Sandino como enviado por el Presidente de Costa Rica, es .una solemne patraña con que quiso sor prender a los incautos para alentarlos y que lo acuerparan
en la s a ctividades q ue y a t e nía p ensadas l levar a c abo.

Siete días después dirigi 6 esta otra circular a l as Autoridades de las Segovias: "San Rafael, 7 a. m. del 19 de Mayo de 19Q7. "AUTORI DA DE S D E L A S SEGOVIAS: "Por la presente daré a saber mi última determina
c i6n respect o a l a actua l si tuaci6 n p ol ítica d e nuestr o

país; parece que el movimiento constitucionalista encabe

zado por Moncada ha quedado despachado, habiendo que;

dado el pueblo víctima de l a imposici6n yankee y de la irresoluci6n de sus principales cabezas; si se ha hecho
bien y me rece a pl ausos l a m a nera p acifista c on q u e

principi6 a terminar es e movimiento, se le debe directa mente a Moncada, y si es digno de crítica y si a alguien
se debe d e acusar d e r esponsable es al mi smo Moncada,

por la manera con que desmoraliz6 al ej ército al regreso de Managua que lo hizo de l a manera siguiente: 1)—
R econcentrar las fuerzas q u e s e en contr aban e n L aá
(o) N OT A: — La tropa de Sandinn se componf a de cien hombres, y no dió con ella e n los dlas de que hablaba, batall a al guna.

O

EL

CAL VARI O DE

LA S

SE GOVI A S

Banderas y Boaco, lo mismo que el Tren de Guerra que
estaba en T eustepe, así como a las otras fuer zas qu e h a bían quedado e n n uestr o poder ; y t od o eso l o hizo si n

el consentimiento general de l ej ército, e invitando a los jefes para una conferencia que se celebraría en Boaco, en donde se trataría de la conveniencia o no de aceptar las bases propuestas por los yankees, y a l mismo tiempo
hizo l o qu e de su p ar t e estuvo, l a convenienci a de acep

tar las bases que los «machos» habían propuesto. Y o es tuve presente a escucharle con un grupo de mis com. pafieros v le of sin contestar, y porque psicol6gicamente comprendí lo resuelto que estaba en su interior para en
t regar l a s ar mas, e i r 6nicamente pr egunt é fr ent e a él a

mis muchachos, si estaban dispuestos a entregar sus ar espaldas; al comprender Moncada que yo no estaba con su opini6n, me mir 6 de fr ente, casi amenazante, dicién d ome que m i deber era "ajustarme a l a opini6n de l a mayoría, porque de lo contrptio era locura que yo inten tara luchar con los «machos». "Comprendiendo que yo no hacfa bien en contrade cirle, porque aún podría privar m i l ibertad, le contesté u e eran mis deseos ACCE DE R A L A U PI NI O N D E 'A MAYORI A, pero yo sabía que la mayoría ya estaba vencida por éi mismo, puesto que con la reconcentraci6n
de las fuerzas habfa cundid o l a desmoralización del ej ér mas; y ellos contestaron co n u n «puj ido» y voltearon las

cito. Fu f a l a conferencia, cuando llegué a l a.sesi6n ha-. bía terminado. TODO ESTO YO LO KACIA PORFORMU LA Y N ú PO R F E N I OBEDIENCIA. PEDI PERMISO PARA QU E E N E L CASO D E ENTREGAR LAS AR
M AS H ACERL O E N J INOTEGA , per o s e m e di j o q u e

habfa que comunicátselo a los yankees, y que para eso habfa necesidad de esperar tres dfas. Y o acepté a espe
rar en el l ugar que se ll am a «E l Cacao~ per o cuando ll e

gué a ésa le envié una carta al General Moncada, parti
c ipándole qu e mi col umn a se habí a tar dad o po r f alt a de comida; qu e y o mi smo me ponf a en m ar ch a p ar a J inote

ga en donde QUEDARIA ESPERANDO SUS ORDENES Y C04 0 SIEMPRE SUJETO A L A OPINION DE LA MAYO RIA D E LOS JEFES, pero todo esto l o hacia para poder evitar que me pusieran obstáculos en mi marcha y asf
poder t r aerme el ar mamento, tal como l o hice. A m i lle.

gada a Jinotega convoqué a las principales personas de dicha ciudad par a manifestarles mi resoluci6n de luchar

con los yankees, pero que antes de presentamos en ac

ci6n lanzariamos una protesta contra los Estados Unidos en nombre del, partido Liberal de las Segovias, ya que

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—43—
n o l o podr íamos hacer en nombr e del Par tid o L ib eral de

Nicaragua, porque ya en esos dias estábamos desmembra dos. "MI PROPOSICIO K FRACASÓ Y TENGO TEMO RES DE HABER SIDO CRITICADO PUES SE ME PROME
TI Ó RESOLVE R A I . DI A SI GUIENT E Y HA ST A H OY

NADI E iQ E H A RESUELTO NADA. En vista, de no ha
b er hombres resueltos a dejar el <cuero s por un gesto de

heroísmo, resolví deshacerme de las personas que com prendí ser dueños de intereses y que no les gustaría aban donar a sus hogares. En Jinotega tengo alrededor de cien
hombres y en E stel í otr o tanto. "Ya he dado órdenes a las fuerzas de J inotega como a

las de otras partes para no presentar acci6n a las fuerzas americanas en caso de invadir a dichas plazas y que se reconcentren al lugar donde yo estoy, que es San Rafael; para que las autoridades civilesescuchen laspretensiones
de los y ankis, y mi en tras tanto y o saber lo tod o po r t elé.

grafo e ir a esperarlos donde a mí me convenga, y cerrat' así el movimiento constitucionalista con un broche de san gre yanki.
"N o me import a qu e se me veng a el mu nd o en cima, p ero cumpl ir emos con u n deber sagr ado. Po r tod o l o d i .

cho protestaré por mi propia cuenta, si es que no hay quien me secunde. "De Uds. affmo. compañero y amigo. (f) A. C. Sandino". podría haber aprobado la quijotesca proposici6n de San dino. No er a patriotismo el gastar un caudal de sangre y energías inút ilmente, y así Sandino qued6 sin que se
le r esolvier a nad a po r p ar t e d e lo s p r incipal~s ciudada nos d e l a ciudad d e J inotega. E l los t uviero n l a clar a vi sió n qu e i l uminó l a ment e saga z de l General Moncada Se comprende clar amente: n i ngun a persona sensata

en momentos difíciles para conquistar la definitiva victoria. Por qué Sandino se'cuidó mu y bien de decirle fren
t c a fr ent e al General Moncada todo aquell o qu e l e d i j o cuando se encontr aban de por medio las montañas y cam piñas llenas de escombros y cadáveresv... Cómo no demos tr ó entonces su v alo r y su t emple d e acer o d e que hacía

tanto al ardear NADA ! L e fué necesario recurri r al enga
ño p ar a poder llevarse las ar mas, con las que, con el pr e

texto de luchar contra los marinos, ejecutaba a su s pr o pios hermanos. El lector no habrá olvidado qu e Sandino le dij o al General Moncada en la carta que le escribi6de ' E1Cacao", O EL CA L VARI O DE LAS SE GOVI AS

que en Jinotega quedaría ESPERANDO SUS ORDENES Y
C OMO SI KMPRK SUJET O A L A OPINION D K L A M A

YORIA DE LOS JEFES, y luego lo ratifica en la circular que dirigi6 a las autoridades de Nueva Segovia. S i esto no es far sa, no sabemos que otro nombre pueda aplicársele. 'Cuando el General Moncada lleg6 a Jinotega, en mi si6n pacifista, acompañado d e su secretario,— el autor de esta obra,— y de don Gregorio Sandino, se encontraron en
esta ci udad co n el General Carlos Vargas, quieü confiado

a la amistad que tenía con el j ef e insurgente, y viendo en peligro de fracasar el patriótico esfuerzo de la misión, puso su contingente para evitar un .inúti l derramamiento de sangre, dirigiéndose a Sandino por medio de un men saje en el que le insinuaba l a conveniencia y necesidad de proceder a su desarme, para no tener qu e lamentar consecuencias dolorosas por su obstinaci6n. Sandino le contest6 con e l siguient e t elegrama, fe
c hado en su Cu artel General de Y aií , e l d í a 24 de May o '

de 1927: "General Vargas: Creo que ya expliqué en una cir cular lo que hay respecto a lo que se me oblig6 a acep tar, lo que ni en broma pensé. Respecto a su amenaza de que tendrlan que lamentar las conéecuencias, me gus t aría que usted fuera el valiente que me siguier a par a
tener el honor d e l i mpiar a nuéstr o suelo de esa clase de

parásitos nocivos.— Augusto C. Sandino."
Al ver l a i n minencia del peli gr o de un a nu ev a g u e rr a, el pueblo h onr ad o d e Nicar agu a q u e se encontr ab a

casi en la miseria y horrorizado de la lucha armada que acababa de pasar, se aprest6 a combati r a Sandino sin distinci6n de colores políticos. El Capitán Fagan, quien se encontraba actuando co mo Comandante del destacamento americano de vigilan
cia. en Chontales, o r ganiz 6 po r l l amamient o voluntar io,

una.columna de liberales y conservadores chontaleños, de acuerdo con la costumbre que exist e en Estados Unidos par a llevar a cabo expediciones armadas. E ste llama miento tenfa por obj eto formar un cuerpo armado apolí tico para batir a Sandino, quien en las montañas de L as Segovias se encontraba co n ci ert o número de rebeldes contra los Pactos que se habían celebrado e n Tipitapa, v mediante los cuales se había acordado la paz entre los ejércitos beligerantes. Sandino, sordo a l a voz de l patriotismoi permane cía obcecado por l a idea de convertirse en árbitro de los

EL V E R D h D E R O

S

h N D I N O

—45—

destinos de la Nación, y tr atando de hacer prevalecer su
capricho plantaba la sig uient e disy untiva: O se aceptaban

estrictamente sus bases trazadas en fornla inadaptable a los momentos políticos internacionales, o desataba la guerra. De nada valía la 16gica, ni la persuasi6n, ni las promesas; Sandino amenazaba con la muerte a todo el que trataba de convencerlo a entrar en cordur a y hacer qu e en su
a lma resonar a el eco del g r it o d e angusti a d e l a P atr i a que reclamab a paz. tableci6 su cuartel general hacia el N oroeste de Nueva Se govia, d e donde d i r ig i 6 l a si guiente cornunicaci6n al J ef e

A principios del mes de Junio de 1927, Sandino es

Político del Departamento, don Arnoldo Ramírez Abaúnza, residente en El Ocotal:
"El Verruguillo, 14 de Junio de 1927.— Sr. Jefe Poli
tico, O«otal.— Muy Sr . Mi o : T eng o el gu st o de p i r t i ciparle por medi o d e l a presente, qu e acept amos a Ud. com o Jef e P oli t ico de Ocotal, per o n o aceptamos i ng erencia de ni ng u

na autoridad en los lugares siguientes: Sa n Fernando, Ciudad Antigua, Telpaneca, Quilali, El Jicaro, Murra y Jala pa,(") ya que somos suficientes capacitados para dar garan
tías en estos lugares, puest o qu e t odos sus habitantes son

netamente liberales y no se creen garantizados mientras
Adolf o D iaz est e en el poder.

" Nosotros NO ENTREGAMOS NI' UN SOLO RIFL E

si n o es qu e s u Gobiern o sea su sti t uid o po r u n Gobiern o

Liberal y de honor.
" Pong a Ud. en conocimient o de su Go biern o l a act i tu d nuestra, y qu e s i los y ankees no s q ui eren desarmar nosotros sabremos m at ar los, a ellos qu e quieren ar rebatar nos los r i f les qu e co n t ant o honor les qu i t amos a los "ca

churecos"; y que si esto no les cuadra, pues que entonces CUADRA Y MEDIA. "Afmo. (f) A. C. Sandino".

Por los anteriores conceptos se v e l a f alt a d e cor du-. ra del famoso guer r i ller o, en que por un a p ar te l e dice sl

señor Ramírez Abaunza que lo reconoce como Jefe Polí
tico, y po r ot ra, aún aceptándolo como pr imer a au tor idad d epartamental , n o l e p er mit e n i n gun a i ng er enci a en a suntos de su car go, en los pueblo s anteriorment e en u merados y de la j u r isdicci6n de l D epar tamento de Nueva Segovia. Sandin o se r ebelaba contr a el General Monca aceptaba la s A u tor idades su r g idas de l conveni o de Paz entr e estos dos.

da, se rebelaba contra don Adolfo Díaz, y, sin e mbargo,

( ' ) NOTh : - E s conveniente observar ei int erés de Sandin o en permanecer ceros d e Murra y sus yacimientos de or o . Siempre se mantuvo alrededor de estos lugares para explotar a los pobres lavadores de oro, llamados gdlrises.

O

EL

CAL VA RI O

DE

LAS

SE GOVI A S

—46— De conformidad con la falta de reconocimiento de la
autor idad de l J ef e P o l í tico e n lo s pueblo s q u e cit a el

guerrillero en la nota que hemos trascrito, Sandin o des trufa de una sola plumada la organizaci6n del Departa mento de Nueva Segovia, decretando cabecera departa
mental al puebl o d e E l Jícaro, del qu e nom br ó J ef e Po

lftico al cabecilla Francisco Estrada.

SANDINO T UV O SI E M PRE L A T E N DENCIA D E CREA R LA RE PÚ B L ICA D E LAS SEGOV IAS, Y L A NZA BA PROCLAMAS E N EST E SE NT IDO. El si guiente document o se r efier e a l n om br amiento de Fr ancisco E st r ada, uno de sus l ug artenientes, par a de

sempeñar las funciones de Jefe Político de Nueva Sego
via, y en él Sandin o acuerda, por sí y ante sí d enominar

al pueblo de E l Jfcaro con el nombre de Ciudad Sandino, lugar donde en lo sucesivo pensaba establecer la capital de Nueva Segovia.
He aqu í u n acuerdo d e Sandin o qu e l o atestigua:
" Cuarte l G eneral de los Defensores deí i )crech o Naci onal . "A l T ente. Cnel . don F rancisco l :st rarla . P t e. (A qu í e l sell o de Sandino). "Po r acu erdo de hoy ha sido Uií. iuoníivado .Jef e l 'I> li t ico de l a Cabecer a D c par tamenta l d c iX u ev a Scg or íu, reconocida ho y en E l J i caro, ilu e en l o sucesiv o sc l lania-. r a Ciuda d Sandino . Y p ar a lo s fi nes d e li y , sí r vase l ' d .

presentarse á tomar posesión deí puesto pava, que ha silla
nombrado. 'P at r ia y L í bertaií. "K í C hi pote, Ju ni o l 8 rl e í9 >7. "A . C. San<lino. (A qu í ot r o sello)

Gral. y Jefe de los L)efensores dcl 1)en cho irracional".

Sandin o qu erí a a t od a cost a da r p u blicida d a su nombre . A s í l o vemos bautizand o co n su apellido l a pe

queña poblacion de EI Jícaro, siendo muchos los que re
cibieron fu er te s castigos, multas, y hast a q uiénes paga

ron con su vida, la grandísima falta para él de olvidarse
d e llamar al pueblo aludid o co n el n om br e co n que él l o habí a bautizado. P REL I M I NARES AL AT AQU E D E E L OCOT A L POR SA N D I NO

Estamos en el mes de Julio de 1927 y se h a h echo.
uso de todos Ios medios par a que Sandin o ced a al i rnpe

E

L

V E R D A D E R O

S A V D I N O

—47— rativo del patriotismo sereno y consciente. E l Jefe insu
rr ecto queri a si n embar g o hacer pr evalecer s u vol untad,

y de alli que naciera en el coraz6n de los segovianos esa zozobra intensa, que era algo así como el presentimiento de los grandes dolores que luego experimentarían. El día 7 de Julio ha sido de movimiento y-agitaci6n.
El campo d e ater r izaj e ha estado lleno d e g ente cur iosa, las 11 a. m . M ientras llegan, l a gente se ocupa en cu r i o

en espera d e los aviones que estaban anunciados para sear viendo los despojos del 403, que yacía en el propio campo de aterrizaje. A las 11. y media aparecen del lado de
Tel paneca. Descr iben los cír culo s acostumbr ados y ate rr izan si n ni ng un a dificultad ; E l Capitá n Pi erce p i lotea

el 405. Es un hombre avejentado, sobre cuya cara se tras luce la indiferencia del que a diario está acostumbrado a
desafiar l a mu er te . E l 401 está pi loteado por el Capitán

Archibald, hombre sereno y de pocas palabras. C uando salieron de sus cabinas estrecharon l a mano del Capitán Hatfield, Comandante Militar de la plaza, y del Jefe Polí tico del Departamento, don Arnoldo Ramírez Abaúnza, quienes estaban esperándolos en el Campo, y después de breves palabras extendieron lo s mapas que traían, consultando sobre cibi'tos lugares para operaciones mili tares. Momentos después pasaban sobre . El Ocotal dos aviones más, uno de ellos el Green Nose (Nariz Verde), que tripulaba el Mayor Rowe, Jefe del Cuerpo de Avia dores. Venían de E l Chipote, de da r un vistazo a l as montañas, que dentro de poco serían teatr o de aconteci
rnientos bélicos.

En el Ocotal flotaba en la atmósferael presentimien to de algo extraordinario que se avecinaba. L os habitan tes laboriosos y quietos tenían miedo de las irrupciones de Sandino, y pocos eran los que se aventuraban a sali r fuera de la ciudad. Se habían agotado los medios amistosos y pacíficos, llegándose a la conclusi6n de que había que proceder, en forma enérgica para someter a Sandino. El capitan Hatfield hizo circular en todas las ciudades fin de que los habitantes estuvieran sabidos de los riesgos que corrían al permanecer en los l ugares ocupados por Sandino y sus fuerzas: «A todos aquellos que pueda interesarles: «Augusto C. Sandino, e n u n tiempo Gral . d e los Ej ércitos Liberales, es ahora un individuo fuera de la ley, en rebeli6n contra el Gobierno de Nicaragua. Por consi
y pu eblos de l D epar tament o l a si guient e hoj a suelta, a

O

EL

CA L VA RI O D E

L A S P E GOVI A S

—48— guiente, aquellos que anden con' él o permanezcan en te
rr it ori o ocupado por su s fuerzas, lo hacen ba jo su p r o pi a r esponsabilidad, y n i el Gobiern o d e Nicar agua, ni el

de los Estados Unidos d e América serán responsables por los muertos o heridos que resulten de las operacio nes militares de las fuerzas nicaragüenses o americanas en el territorio ocupado por Sandino. G. D. Hatfield,
Cap. Mar ine Cot ps, Commandin g N u ev a Sego via» Aafmism o e l Cap. H atfiel d co n f ech a 12 del mi smo

mes se dirigi6 a Sandino, por medio de l a siguiente co municaci6n que hizo llegar a manos del Jefe insurrecto:
"Gral. A. C. Sandino. "San Fernando, Nicaragua. "Estimado Señor; "Parece imposible que Ud. aún permanesca sordo a propuestas razonables, y aun a pesar de sus respuestas in solentes a mis pasadas insinuaciones, vengo de nuevo a darle una oportunidad más para rendirse con honor. "'Como Ud. debe de saber sin duda alguna, nosotros estamos preparádos para atacarlo en sus posiciones, y ter minar de una vez por todas, con sus fuerzas y su persona, si Ud. insiáte en sostenerse. Más aún; si Ud.lograra esca parse para Honduras o cualquier. otra parte, a s u cabeza se le pondria precio y nunca podri a Ud. volver en paz a su patria, que pretende Ud . amar tánto, sino como un bandido, qu e ahuyentari a a su s mismos connacionales. Si Ud.'viene a El Ocotal, con toda o parte de sus fuerzas, y entreg a su s armas pacificamente, Ud. tendrá con sus
s oldados g ar ant ias, qu e y o l e ofrezco com o r epresentant e

de una gran nación poderosa, qu e no gana batallas con
t r ai ción .

vida útil y honorable en su misma patria, y estaria en la
posibi li da d d e ay uda r a su s connacionales, sentando desde a hol a para el m añana u n ej em pl o de recti tu d y d e caudi l lo . D e otr o modo U d . ser á u n desterrado y f uer a de l a

A s i estará, U d . e n l a posibi lidad d e v i vi r u n a

ley', perseguido donde quiera y repudiado de todas partes, en espera de una muert e vergonzosa, n o l a del soldado
q u e ca e e n e l camp o d e batalla, sino l a .del cr i m ina l q u e m erece se r t i rado po r las espaldas, po r su s mi smos seg ui d ores. N i ng un o f uer a d e l a le y h a prosperad o o mu er t o contento; y com o ej em plo, que estaba en su mismo caso hace

2ó años, y qüe volvi ó sobre sus pasos a tiempo, me permi to invitar su atención al recuerdo de Agúinaldo, de L as Filipinas, quien llegó después a ser el más grande de los Para terminar deseo informarle que Nicaragua ha tenido su última revolución, y qu e lo s soldados de fortuna no tendrán ya más oportunidad de emplear sus talentos en el futuro. Ud. tiene dos dias para darme una contestación que salvará la vida de muchos de sus seguidores; y si Ud.
caudillos y u n espléndido am ig o d e l o s E stados U n i dos.

E L

V E R D A D E R O

S A N B I N O

— 49—
es el patriota que pretende ser, lo esperare en El Ocotal
a las 8 d e l a mañana del di a 1 4 d e J u li o d e 1997. H ag a

favor d e decirme de su resolución, si o no; y y o deseo sinceramente, por bien de sus soldados y de Ud. mismo, que sea si. G. D. Hatfield".

Para justificar los términos de la anterior intimación, d ebe tomarse en cuenta que y a se habfa hecho us o de recursos amistosos, en f orma di plomática, y dentro de promesas de toda clase de garantfas para Ssndino y sus
hombres; y q u e él siempr e contest 6 co n marcad a in so

lencia, en actitud de reto contra el Gobierno de Nicaragua y contra el Jefe Supremo del que fué Ej ército Constitu cionalista, General José Marfa Moncada, a quien bur l6 haciéndole creer que seguía a sus hombres para obligar
los a en tregar las ar mas.

Saadino, invariable y tenaz en su modo de ser, con testó a la tnisiva del Capitán Hatfield con el siguiente te. le@rama, dirigido desde su Cuartel General de El Chipote. "Campamento de E l Chipote, Vfa San Fernando. "A Cap. G. D. Hatfield, "Recibí su comunicaci6n ayer, y estoy entendido de ella. No me rendiré y aquí lo espero. Y o quiero patria libre 6 mor ir ; no le s tengo miedo; cuento con e l ardor del patriotismo de los que me acompañan. A. C. Sandino". El lugar donde fué fechado e l telegrama er a una treta del guerrillero, por l a distancia a que se encontra ba y l a rapidez con que fué contestado. E s de suponer que se p aliaba en la poblaci6n de San Fernando, donde
habí a servicio telegr áfico. Ocotal.

Como a las 9 de l a noche de l df a 18 de Juli o del mismo año, el Cap. Hatfield recibió un telegrama, proce dente de Telpaneca y firmado por Porfirio Sánchez, Jefe de la Caballerfa de Sandino, en el cual éstelo retaba para que, en vez de valerse de los aviones llegar a é l p erso< nalmente a batirlo por tierra. Este telegrama se explica, como consecuencia de las operaciones aéreas del dfa anterior. llevadas a cabo por los aviones de la Marina, como contestaci6n al fuego que le hicieran las tropas de Sandino en E l Jfcaro y T elpa
neca.

Sandino cumpli6 si n embargo e l llamamiento que le hacía al Capitán Hatfield a fin de tratar con él asun tos referentes al desarme. Veámos c6mo, cuándo y a qué hora ocurri 6 esto.

O

EL

CAL VARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

— 50—

E L AT A Q U E A E L OCOT A L
En las pr imeras horas d e l a madr ug ada d~l d í a 16

de Julio de 1927, los habitantes de la ciudad de E l Oco
tal se despertaron sobresaltados al estruendo d e las des cargas d e fusiler ía, el r epiqueteo i ncesante d e l as ame tr al ladoras y las detonaciones d e la s bombas d e m ano, l os toques de clar ines y lo s v i vas d e lo s i nsurgentes a

Sandino.

C uartel d e l a (guardi a N acional d e E l Ocot al , qu e fu é atacad o po r u n f u ert e cont i ng ent e sandinista, el cua l f u e r e ha zad o con g r andes pérdidas

E n el Cu ar te l General de l A r ca N orte. siempr e se habí a su puest o q u e Sandin o esper ar í a a qu e l o f uesen a buscar a l a montana . Si n embargo, a pesar d e l a sor p resa y de l a hor a i ntempestiva par a l l evar a cab o u n a empresa d e tal n at ur aleza, lo s defensores d e l a plaza se colocaron en su s puestos, co n tod a pr ontitud , d ispuestos a r echazar con valo r y ser enidad el f uert e emp uj e q u e hacía Sandino con su s t r opas. H a y qu e hacer consta r q u e el j ef e denodad o q u e l uch6 en el pr opio teatr o d e los acontecimientos f u é R u fus i4far ín , segund o j ef e de las fuerzas atacantes, y a q ue Sandino se concret6 a mantenerse a un a pr udencia l d i s

tancia, en el lugar llamado E l Divisadero, desde donde

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 51— conocía la s fases del combate, po r n oticias qu e l e lleva ban los que se r etir aba n co n su b otí n d e l a poblaci6n.

Ni un solo momento bajó de su puesto. para infundir con
s u presenci a valo r a su s soldados, ret ir ándose de E l D i visader o cuando se di6 cuenta d e qu e l a acci6n se habí a perdido y d e que había muert o R ufus Marín, qu e l o hizo br avamente, como sabe hacerl o el soldad o n icar agüense, habiendo sostenid o u n duelo a pistola, casi f r ente a fr eii t e, con un o d e los oficiales americanos q u e defendían l a plaza d e E l Ocotal . Sandino huy 6 d ej and o abandonado el cadáver d e su v aliente seguidor , q uien f u é sepultado po r los vecinos en el cementerio d e E l Ocotal.

l '.1. l i I V I SA I ) ERO , l uga r si t uad o com o a I .WO mctrna de l a ciudad de k:I Ocoi al , donde per maneci o Sandin o du rant e

todo el tiempo del com bate. A conti nuacii>n se repi oduce el i iif oi me oficial sobr e e ste co mbate, su mi nistrad o po r e l Cu ar tel General en

Ma agua. n

"A l a un a d e l a mañan a del dí a 16 d e J u li o (1927) n uestras t ropas de E l Ocota l f uero n atacadas po r u n a fuerte columna, baj o el mand o de l bandolero Sandino. es

timada en trescientos hombres. La fuerza de El Ocotal es
taba baj o el mando del Capitán H atfiekl, del Quint o Regi miento, consistente en 88 mar inos de la 16 Compañí a del

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CA L VARI O

DE

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S E GOVI A S

Tercer Batallón y 48 Guardias Nacionales, bajo el mando del Tente. Darnall, U. 8. M. C. Saadino pri»cipió su ataque en los cuarteles ocupados por los Marinos y l a Guardia, a la una de la madrugada, poco más o nienos, del 18 de
J ulio . E l cuerp o p r incipal d e sus tr opas, con u n total de

300 hombres corivergía a la ciudad, procedente del, Sur y del Este, en tres columnas, agregáridoseles como un cen tenar de la gente del pueblo. Sandino apost6 gente en la torr e de la I glesia, y barrí a las calles con fuego de máquinas. E l marino Michael Oblesky fué muerto justa mente al amanecer. A las 8 y 10 a. m. Sandino envió una bandera con parlamentarios al cuartel de los Marinos, in timando su rendici6n, y declarando que si las armas eran tiradas a la calle, a los marinos se les concederían los ho nores de l a guerra. E l portador de tal intimaci6n i ba acompañado por el Jefe Político de E l Ocotal, quien ex
piicb que j unt o con el D ir ecto r d e p olicí a Sr . J . R amón Téllez, h abía sid o capt ur ado, y qu e é l d eseaba c ongra

tular al capitán H atfield por su magnífica defensa. San. dino pedía un armisticio de sesenta minutos. E l capitán Hatfield, rehus6 de plano considerar tal pi opuesta, y de clar6 que el armisticio duraría solamente el tiempo que
e stuvieran a l a vista, en su r egreso, los por tadores d e l a

bandera blanca. L a pelea se reanudó inmediatamente, y continuó hasta después que,los aeroplanos principiaron su ataque, después de lo cual ces6 completamente, con excep. ci6n de 7 rifleros apostados en el patio de l a I glesia, los
que fu eron r odeados y captur ados po r el teniente B ruce,

de la Guardia Nacional; El fuego ces6 a las 5 y25 minutos p. m. Cinco hombres de l a Guardia Nacional fueron cap. turados en un retén, cerca del río, pero lograron escapar y reorganizarse durante el ataque aéreo. L as completas pérdidas sufridas por Sandino no han sido comprobadas
aún po r el Cap. H atfield, per o de l l ig er o r econocimiento

tr opas de Sandin o y J ef e del E stado M ayor m u r i ó en el a taquei .

que se h a hecho se estima que murieron por l o menos unos cien hombres a manos de los defensores de la plaza, fuera de las bajas que hayan podido tener por parte de los aeroplanos. E1Cnel. Rufus Marín, segundo jefe de las

Hasta aquí la parte sustancial de este informe, que firma el Cnel. Gulick, del Cuerpo de Marinos del Quinto Regimiento. E l Gr al. Feland que se encontraba acampado en l a Escuela de Artes, Ferrocarril de l Pacifico de Nicaragua, en una entrevista que tuvo con los periodistas capitalinos, les expres6 lo siguiente:

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

<Ya todos 'conocen la actitud de Sandino.. Este f ué el compañero del Gral. Moncada en l a pasada guerra~y no quiso. desarmarse a pesar de que el Gr al, Moncada trat6 de conseguirlo de varias maneras. Los Estados Uni dos exigían, conforme el pl an ., de desarme general, que
todas las fu erzas debían se r desar madas p ar a ev itar así

la continuaci6n de la guerra. Sandino no atendió a este
d eseo de l Gb no . A m ericano. E l p adr e d e Sandino f u e

allá con el Gr al. Moncada para persuadirlo, pero nada se logr6'. E l Jef e Político de l Ocotal, y amigos en aquel
Depto., hicieron todo esfuerzo p ar a consegui r el desarme

de sus fuerzas, sin conseguirlo. E n algunos periódicos he leído que Sandino ,debía rendirse, y también la opi
ni6n l ib er al se pronunci a en este mismo sen tid o. . E l con

tinu6 en su capricho, sin atender a nadie. Los periodis-,
tas sabén los abusos cometidos por Sandino, tanto corpo los asesinatos, atr opellos y r obos y a conocidos del pú bli;

co. L os -periodistas saben que no es gr ande el. número de los que acompañan a Sandino, sino un .pequeño grupo
de descontentos, de ladr ones y asesinos. L a Guar di a Na

cional,- continu6 el Gral Feland, -está siendo instruida ba jo el control de jefes americanos, para que sea un cuer po eficiente par a el restablecimiento del orden en todas partes y para prestar toda. clase de garántías a los ciu
d adanos. E n l a M i n a .d e San A l b ino , Sandin o captur ó a dos americanos y a dos in gleses, obligándoles a dar fuer tes sumas d e dinero . E st a es un a de las causas p or que. en or den a Sandino y a su s p ar ciales.i

'las fuerzas americanas han tenido qu e procurar poner Refiriéndose al.ataque de E l Ocotal el misma Gral;
F elan d d i j o:

<En E l Ocotal había como cincuenta constabularios
y menos de 40 mar inos estacionados. E l cuer po d e avia. c i6n les hacía un a vi sita di aria, con el o bj et o d e estar al tanto d e l a si tuaci6n d e ese l ugar . A l medi o dí a del sá-' bado, los americanos r egresaron del Ocotal co n l a i nf or m aci6 n d e q u e es a ci udad h abi a sid o atacada po r u n

ejército como de 800 bandoleros, con el .f in .de capturar
aquel]a plaza y an i quilar a las fuerzas de mar inos y cons tabul ar ios qu e all í h abía . Se di 6 o r den d e qu e av iones del ser vici o l l evaran b o mbas y am etr alladoras par a r e c hazar e l at aque, l o qu e se hizo . A causa del vi ento y

del ma l tiempo en aquell a zona, los aeroplanos regre.
saron a las 6 de l a t ar de, del mismo día, i nf or mando que Sandin o habi a sid o r echazado d e l a ci udad, habiéndose

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CA L VARI O DE

LAS

SE GOVI A S

retirado en desorden hacia )a montaña Ayer domingo se enviaron cuatro aeroplanos a E l Ocotal par a obtener noticias y continuar fa lucha, si es necesario. L os aero
planos r egresaron t r ay endo i nformes de las fuerzas ame E) vi ernes a las 4 d e l a t ar de la línea telegr áfica fue cor

ricanas, acantonadas allá, al mando del capitan Hatfield, tada, y' hubo la consiguiente. alarma. E l ataque princi
pi 6 h l a 1 de l a mad r ugad a del sábado.

~ Sandino, que de antemano había conquistado á gen te del pueblo, cont6 con ella para poder penetrar a una
parte de )a ciudad . E l combate fue fuerte y r eñido . San d ino pi di 6 l a r endición de l a plaza, por medio d e u n p ar

)amentario con bandera blanca, pero su petici6n fue re chazada. E l combate se reanud6, habiendo cooperadode una manera muy importante los aeroplanos, los que des alojaron de sus posiciones a )os sandinistas. E n la I gle sia fueron capturados siete insurgentes. Sandino había dicho a sus soldados que )as bombas de los aeroplanos no ocasionaban ningun estrago, porque los aviadores no sabían manejarlas con éxito. E sta fue una de las causas por l a que sus tropas sufrieron tanto con el mortífero efecto de las bombas. Mucha gente huy6 de l a ciudad,
dejándola casi completamente sola. Sandino captur6 a al

gunos civiles y los pas6 por las armas. De la constabula ria hubo solamente un herido. A consecuencia de un ba lazo, recibido durante el combate, muri6 el Senador don José María Paguaga». La casa del senador Paguaga, muerto, queda a orillas del parque, junto al Cuartel y en el momento en que se disponía a saltar sobre una pared recibi6 el balazo que le quitó la vida. Este modo de proceder de Sandino, que no tomaba
en cuenta l a necesidad d e paz que r eclamaba a g r itos el

pueblo nicsraguense, después de una guerra tsn dolorosa y devastadora, como la que acaba d e pasar, oblig6 al Gral . Moncada a da r el siguiente i nf orm e a l Corres ponsal de la Prensa Asociada Sr. Irving A. Lindberg, pa
r a q u e fuese trasmitid o y se l e d iese pu blicidad, en l o s

Estados Unidos. «En los arreglos con Stimson, el ejército de mi man do se comprometi6 al desarme bajo su palabra de honor. Al comprometerme en su nombre dije al Sr. Stimson que no respondía y o de l Gr al. Augusto Calder6n Sandino, porque no tenía confianza err sus procederes. Si n em bargo Sandino me autorizó en Boaco, por medio de una

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S A N D I N O

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carta, para hacer los arreglos. No se había secado la tin. ta con que firmara esta carta, cuando tom6 el camino de

la montaña con su gente, compuesta de hondureños y
a los comisionados y PROPO I ENDO E L NOMBRA MI EN

o tros, acostumbrados a la vida de guerra y pi llaje. F u í a Jinotega llevando al propio .padr e d e Sandino par a convencer al rebelde. Se neg6 a escuchar, amenazando TO DE UN GOBERNADOR AMERICANO PARA NICARA
G UA . L uego, como antes l o h abí a hecho, ex igi 6 diner o a

los comerciantes de Jinotega, nacionales y ex tranj eros, bajo la amenaza de saqueo y represalia sangrienta. Se re concentr6 a la montaña; tom6 extranjeros en rehenes, de dicándose al asesinato de sus enemigos', fueran liberales o conservadores. E s sumamente cruel con sus prisioneros
a quienes n unca p er don a l a vida . Y o n o apr Obar é esa

clase de guerra; nunca la he aceptado. E n L aguna de Perlas mandé entregar al almirante Latimer un america
no que 'peleaba a f avor d e D íaz y Chamorr o. L o e ntre

gué sano y salvo. Nunca de mi orden hubo en mis fuer
zas sangrienta r epresalia contr a el adversar io; y conven cí a m i ej ér cit o p ar a l a r endici6n d e las armas, po r evi t ar m ayo r d er r amamient o d e sangr e y po r escuchar l a

Guardia Nacional nicaragüense. 86 hombres de esta fuer

voz de l a paz y l a promesa de elecciones libres. Para defender las ciudades de Jinotega, Estelí y Ocotal, el Co mando Americano envi6 all á Marinos y soldados de la

za mixta había en E l Ocotal cuando el combate. Sandi no se arroj 6 sobre ellos con todas sus fuerzas. L os de
fensores r esistiero n h er oicament e d ur ant e doce h oras.

De Managua salieron aviones americanos en auxilio de
l a pequeñ a fu er z a qu e defendí a el o rden y l a paz, l a pr opiedad y l a vi d a d e los n o combatientes. Su f r i 6 des Esto, pues, no ha sido u n asesinato; se h a peleado en lé

trozos Sandino, perdiendo más de doscientos hombres. gitima defensa. Sentimos los liberales l a muert e de hermanos, pero estamos en el deber de rechazar todo con
tacto con mer odeadores, condenando la guer r a que carece

de ideales. E n Nicaragua el liberalismo desea ar diente mente l a paz, y confía en la palabra del Pdte. d e l os
Estados Unidos d e A mérica, dad a a nosotros por su R e presentante Personal, Stimson . T odos los otros j efes libe rales han cu mplid o con su deber ». LO QU E DIJO SANDINO DESPUÉS DE SU DERROT A

El Genoral Sandino sali 6 huyendo, completamente d eshecho, después de l a dur a lecci6n recibida, y s e

O EL C AL V AR IO D E L A S S EG OVIA S

fué a refugiar al pueblo de San Fernando, lugar en donde había dado cit a a sus hombres par a reorganizarse en caso de una derrota. De este lugar y para paliar su de
sastr e d i r i gi 6 a l a s au to r idades n o mbr adas po r él , e)

siguiente mensaje telegráfico: "San Fernando, a las 11 y 50 a. m. del 17 de Julio de 1927. "A todas las autoridades cívicas y militares "Damos a saber los motivos quz originaron el com bate de ayer.16 de Julio de 1927. i' — Demostrar que es fuerza organizada la que perma nece protestando y defendiendo los derechos constitucio nales del Dr. Sacasa, 2' — Desvanecer la idea de los que creen que somos ban doleros y no hombres de ideales.

3' — Probar qu e pr eferi mos l a muer t e antes qu e ser es clavos, p or qu e l a pa z q u e consigui 6 Moncad a n o es la

paz que puede dar libertad a los hombres, sino que es la paz de que disfruta el esclavo que nadie lo molesta por que todos lo dominan. 4' —Cualquiera creer á que haciéndonos muchas bajas caería el ánimo de nuestro ej ército, per o hoy más que n unca, nos encontramos impacientes porque salgan en busca de nosotros los traidores invasores de nuestra pa tria, y confirmar así la firme resoluci6n que tenemos de terminhr con nuestras vidas, si es que no podemos dis frutar de l a verdadera libertad a que tenemos derecho
todos los hombres.

"Para terminar quiero hacer presente que el unico r esponsable de todo lo que ocurre, en el presente y en el futuro, aquí en Nicaragua, es el Pdte. de los Estados Unidos, Calvi n Coolidge, porque él se h a obstinado en
sostener en el Poder a su lacayo Adolf o Díaz, persona que

goza de todo el desprecio de todos lo s buenos nicara. güenses.— A. C. Sandino". recta, confiesa que en el ataque a E l Ocotal tuvo efecti
vamente muchas bajas, entr e las qu e n o q uiso contar su persona, per maneciendo pr udentemente en E l Di visadero. En el anter io r t elegr ama, Sandino, d e maner a i n di

E n el párrafo segundo proclama muy alto que él y sus soldados defendían los derechos constitucionales del
Dr. Sacasa.

Hay cosas, como ésta, fáciles de escribir ó decirlas, pero que cuando el caso 1Íega de probarlas, se desvane. cen al instante.

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

Sandino supo del triunfo comicial del Dr . Saeasa en 4a jornada cívica de Noviembre de 1932; supo que había

recibido la Presidencia de la republica el 1" de Enero
del año de 1933, y entonces nada significaron para él los derechos constitucionales que invocaba, reforzados con los millares de votos depositados por los nicaragüenses en las
u r nas electorales, en un a eleccion j u st a y h o nr ada. E r a

necesario seguir tras el logro de s@s ambiciones de man do, abusando, después de un mes de consecutivas derro tas, de la bondad del Gobernante, para imponerlé con diciones, a fin de cesar en su labor de exterminio en las Segovias. D e cada uno de su s propios documentos, se
va decubriendo la f arsa del guer r i llero, y per f il ándose su

propia personalidad.
A N EDOCTAS DE L CO M B AT E D E E L OCOT AL

Consideramos que no será molesto para nuestros lec tores, dar a conocer algunos de los.muchos rasgos de va
lor d e qu e di eron prueba mi em bros de l a Guar di a Nacio

nal, durante la lucha desigual con las huestes sandinistas, en El Ocotal. Cuando los sandinistas se presentaron a l a ciudad con el objeto de asaltar el cuartel en las primeras horas
de l a mañana del 16 de Ju)io, el cabo Boanerges Fernán

dez, ho y Sub-teniente, se encontraba de guardia, pro piamente sobre la calle por donde intent6 en trar el j efe de la caballería sandinista, Cnel. Porfirio Sánchez, brazo derecho del cabecilla insurgente. El cabo Fernández fué requerido por un grupo que avanzaba, machete en mano,
pr otegiéndose en las pu ertas y p ar tes salientes de las ca

sas. Como contestaci6n dispar6 su rifle, resonando una voz. fuerte e imperiosa de entre los asaltantes que g<itó:
« Adentr o muchachos». E l cabo F er nández, sin echar p i e

atrás, con serenidad y valor , se enfrent6 a la situación,
cargand o y descargando s u f u sil , co n el qu e disparab a contra el g r u po sandi nista. A poco lleg6 el teniente B r u ce

q uien encontró a Fernández en un a actitud hermosa, a distancia como a treinta varas del enemigo. L a coopera ci6n del Tente. Bruce fue eficaz, porque portaba una ame tralladora Sub-Thompson, con la que ban ió la calle, des pejándola de peligros. Refiriéndose a este valiente Cabo, el Teniente Bruce dijo: «Fernández, durante todo el día se comport6 como un héroe. S u actuaci6n no podría haber sido superada
p or n i ngú n ot r o soldad o del m u ndo . L o ad mir o po r su valor en el cu mplimient o d e su deber.»

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CA L VARI O DE

LA S

SE GOVI A S

—58— Pocos días después el Cabo Fernández er a ascendi do a Sargento en premio de su valor. Hay algo más que es altamente hermoso y emocio nante, y es el acto admirable llevado a cabo por dos solda dos de la guarnici6n de El Ocotal, en el momento en que, en medio del .fuego enemigo, concentrado sobre el cuartel iba a ser izada la bandera nacional del destacamento. Hay que. hacer saber que el asta se encontraba fuera de los límites del cuartel, a la erilla de la acera que pasa frente al port6n del referido lugar . A las seis de la mañana de ese día, 16 de Julio, tenía, de conformidad con las orde nanzas, que ser. izado el pabel16n nacional, y asi s e hizo, e n una forma que merece ser conocida, para estímulo de los. que la ejecutaron. E l fuego de los fusileros de San dino er a intenso sobr e la s trincheras de l cuartel , que pensaban tomar . E l pi e del asta carecía de protecci6n, l o mismo que el tr ayecto sobr e l a acer a par a llegar a este lugar . Un bravo muchacho de l destacamento, sin respetar las balas del énemigo, sali6 presuroso, llevando en sus manos el emblema de la Patria, con el objeto de coloéarlo en la cuerda que habia de ascenderlo hasta el lugar donde diariamente flameaba. Un a bal a enemiga arrancó la vida de este valeroso muchacho, que cay6 mo jando con su sangre el pabe116n nacional. Inmediatamente fué sustituido por otro, qu e recogi6 d e la s manos del m oribundo la sagrada enseña, y quien despreciando l a muerte, iz6 la bandera de ¹ caragua, mientras e l silbar de las balas y el toque del clarín, l e tributaban su s ho nores.
EL RETIRO D E L AT I M E R Y L A L L EGADA DE S E L L E RS

Las fuerzas de infantería de la. Marina de los Esta. d os Unidos cada dí a recibían nuevos contingentes de hombres, víveres y municiones, cooperando con ellas un escuadr6n aéreo. E l Comandante en Jefe de esas fuerzas era el Almirante Julián L . Ii atimer, U. S. M. C., quien tenía distribuidos a sus hombres en las cabeceras depar tamentales,pueblos importantes y lugares estratégicos de la República. Los Estados Unidos observaba el desarro llo de los acontecimientos políticos y militares d e Nica. ragua, por medio de sus agentes de investigaci6n, y cada 'día se hacía más firme y patente su resoluci6n de cum p lir su promesa de elecciones libres para 1928 . Co n el
obj eto de s ustituir a l A l m ira nte La timer l le g6 a p l a ya s

nicaragüenses a bordo def barco de guerra .«Rochester»,

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

el Rear Admiral, David H. Sellers, quien arribó a Mana.

gua el 21 de Julio, regresando al dl a siguiente al puerto

de Corinto, donde se embarcaría con rumbo a l a Costa
E n un a cort a en trevista qu e concedi 6 e l r epresentante a

Atlántica, lugar donde se hallaba el Al mirante Latimer.

la prensa capitalina, dij o que además de venir a ponerse al ftente de las fuerzas americanas, traf a po r objeto in
for marse de la si tuaci6n de Nicar agu a en esos momentos,

a familiarizarse con ells y a ver que se cumplieran l os convenios firmados en Tipitapa.
LA RE PERCUSION E N E L PAIS DE L AT AQ UE A E L OCOT A L

E n vista. de qu e Sandino declaró, después d e su derrota, que si regresaba a E l Ocotal serfa par a pren derle fuego a l a ciudad, po r sus cuatr o lados, aquella gente se mantenía en constante zozobra v co n l a or a
ci6n a f lo r d e labios, pidiéndole a Dios que tuviese piedad de ellos, libr ándolos d e un a nueva incursi6 n d e Sandino,

a quien tenfan horror, por las depredaciones qu e habfa cometido. durante el asalto de sus tropas a la poblaci6n.
A f i n d e pr oteger a est a ciudad contr a u n nuev o at enta

do, fueron reforzadas sus guarniciones con un contingen; te de 85 marinos, comandados por e l Mayor Floyd, los que llegaron a E l Ocotal el dfa 21 de Julio, a las 4 de la tarde, hospedándose en un a hermosa casa de l General Carlos Chamorr o Ch., l a qu e previamente habf a sido
alistada con ese obj eto . E st o i n f un di 6 confianza y tr an-. qui lidad a t od o el pacffico vecindar io, y muchas f amilias

que llenas de pánico habían abandonado l a poblaci6n, e mpezaron a regresar a sus hogares. Po r s u part e el Gobierno de Dfaz principi6 a organizar fuerzas de civiles, las 'que al mando del Cap. Guillermo Arana operarfan en,
las Segovias contr a Sandino.

Ante la actitud asumida por el Gobierno de Nicara gua y las fuerzas americanas, las tropas de Sandino que atacaron a E l Ocotal abandonaron e n part e su s f ilas, c omprendiendo lo peligroso e inúti l de continuar' en la
a ven tura, y r egresaban a sus campos d e l abrattz a p ar a d edicarse a las honr adas labores de l t r abajo . P er o I a pistando co n esto a lo s m ar inos, ante q uienes ap arecl sn

generalidad no obraba de buena fe, guardando s u r i fle, para esperar en su oportunidad 6rdenes de su jefe, des como honrados labradores. C onvertido E l Ocotal en un a plaza fuert e co n la llegada de los nuevos contingentes de marinos, se pudo

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SE GOVI A S

disponer de fuerzas de persecuci6n, )o que se hizo baj o el mando del Mayor Floyd, quien después de haber su frido una serie de emboscadas, de las que siempre pudii
libr arse, el dí a '29 de Juli o 'd e 1927, a l a s 12.20 p . m.,

tomó posesi6n de E l Jícaro, o sea d e Ciudad Sandino. Esto produjo gran desaliento entre los hombres del gue rr illero, y hubo un momento en que se pens6 en Nicara. ragua en que aquello estaba llegando a su completa diso
luci6n, tal er a el númer o e n q u e lo s in sur gentes cont i

nuaban regresando a sus hogares. Viendo esto el Gene ral Logan Feland, jefe de las Fuerzas Navales de los Es
tados Unidos acantonadas en Nicar agua, d e acuerd o con

el Presidente Díaz elabor6 la siguiente proclama, que fué distribuida desde los aires en los pueblos d e la s Sego
Vlas.

+A los pueblos del Setentrión:
+E l suscrit o se siente gr atificado qu e tantos de Uds, estén volviendo a su s tr ab ajos pacíficos, y estén edifican

do de nuevo sus hogares. Hablo especialmente a esos a quienes Sandino engañ6, haciéndoles pensar qu e su re voluci6n era para el bienestar de vuestro pais, y a e sos a quienes lo sostuvieron . A todos esos compañeros de
Sandino, quienes l e han ab andonad o y están deseosos de volver al camin o d e l a paz, g ar antiz o completamente

q ue de ningun modo serán castigados po r ninguno de los actos hechos bajo su mando. E st a inmunidad será extendida a tales seguidores, quienes entregarán sus armas a las autoridades, inmediatamente después de que
r eciban esta noticia . gua. «LOGAN Fz r.azn, B r i gadier G ene ra l, U. S. M. C . Q u e tod a l a gent e buena, con un a

idea, debe pensar y tr abajar por el bienestar d e Nicara Comandante de la Segunda Brigada de la I nfantería de
Marin a d e los E E . UU.>

Al hacer esta distribuci6n de proclamas, los aviadores que se ocupaban de. ello, localizaron, u n poco a l Norte de Somoto, e l campamento de l j ef e sandinist a Carlos Salgado, a quien dejaron caer un buen número de éstas.
Temeroso dicho cabecill a d e l a i n vitaci6n a l a paz y al tra

bajo, que desde lo alto se le hacia, crey6 necesario man
tener l a u nidad d e sus fuerzas, ordenando actos de cruel d ad, par a que sus soldados si ntieran s u m an o f érre a y

no se dispersaran; y al efecto, el Alcalde de Somoto, don Ignacio Campos, di6 parte a Ía Dirección General de Co municaciones, que un pelot6n de los soldados del cabecilla

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 61—

Salgado. había fusilado en el punto llamado Aguas Callen. tes, cercano a Somoto, al anciano Mateo Ochoa, quien no había podido pagar una contribuci6n de 50 c6rdobas que se le exigía. A Ochoa, después de quitársele la vida, le fué robado cuanto tenía. S> n embargo, como e l cabecilla
Salgado er a u n hombr e menos dur o d e tr atar q u e San

dino, se pens6 que podían establecerse pláticas de arre

gl o co n él, a fi n d e o btener q u e d epusier a l a s ar mas

Hubo algunas gestiones en este sentido, d e part e del Alcalde de Somoto y de l J ef e Político d e E l Ocotal,
q uien o freci6' a Salgad o com pletas g ar antía s d e p ar t e

del Capitán Hatfield.

estuvo el pr opio General José Marí a Moncada, en Nueva

A mediados de l me s d e Agosto

Segovia, para tratar de entrevistarse con Salgado, en su afán de evitar que siguiera corriendo sangr e fr aterna, y
de convencer a este j efe par a que acuer para la resoluci6n tomada en T i pitapa po r los j efes li ber ales d e l a r evolu c i6n constitucionalista . P er o Sandin o er a u n d ios p ar a e stos h ombres, y n ada se atr evían a resolver si n pr ev i a

consulta y autorizaci6n de él, por lo que e l Gr al . Mon cada regresó a Managua, con el sentimient o d e haber
encontr ad o conciencias sordas a l a vo z d e l p a t r i otismo. El General Sandino, si t ení a dudas de qu e se cu m. pliese l a palabr a d e los Li stados Unido s co n r especto a gar antizar elecciones li br es en Nicar agua, b ien p ud o ha b er suspendid o su s hostilidades, qu edándose co n su s ar mas ocultas y esperar l a r ealizaci6n d e las pr ometidas

elecciones presidenciales de 1928; y solamente en caso de
un a bu r l a comprobada, volver las a empuñar como pr otes

ta contra los defraudadores de esta aspiraci6n nacional. El General Sandino se hubiera hecho acreedor al aplau
so del m undo si se hu bier a l i mitad o a concentr ar todos

sus fuegos sobre las fuerzas del Gobierno que l o adver
saban, y so br e tod o sobr e las t r opas d e ocupació n ame. ricanas. Si n emb argo n o l o hi zo así, y es u n hecho real y bien conocido en Nicaragua qu e a l sol o mencionar su n ombr e o l a pr o x i midad d e su s bandas, de los pueblos v caseríos del N or t e se apoderaba u n t er ro r i ndescr ip tible,

porque era en ellos, en los habitantes indefensos, donde
se cebaba l a ferocidad de él y de s us h omb res, c omo s e v er á en el curso d e este li bro, en documentos fotogr af i a

dos, cuya autenticidad nadie puede dudar.

FE M E N T ID O M A N IF IEST O D E SA ND INO
Estand o Sandin o e n l a s a b r u ptas m ontaña s d el

cerro de E l Ghipote, Dpto. de Nueva Segovia, lanzó el

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SE GOVI AS

siguiente Manifiesto al pueblo nicaraguense, cuyos con ceptos trascribimos fielmente: "E l Chipote 26 de agosto de 1927. Los liberales puritanos y de honor, o sean los que no vendieron sus armas, ni reconocieron a Adolfo Díaz a cambio de puestos públicos, ni se unieron con los ~© +< > p ara afrentar a Nicaragua, jamás permitirán tampoco la divisi6n del partido en las pr6ximas elecciones, porque sería permitir el tr iunfo de los conservadores, cosa que
debeq e vit ar l a t odo s lo s p at r i otas . N osotro s p er ma

neceremos en ar mas, mientras el Gbno. sea conservador y entregaremos las armas solamente a un Gbno. liberal
au n cuando n o seamos p ar tidar ios d e él, y después n os

buscaremos en el campo de l a Iucha civil a l verdadero patriota que puede dar nuevas orientaciones a los asuntos de nuestra afligida madre, Nicaragua. A. C. Sandino". En este documento, respaldado por la firma del j efe insurgente, expresa éste que entregaría la s armas sola mente a un Gobierno liberal, aunque no fuese él partidario del qu e la s recibiera. Si n embargo Sandino contlnu6 sin deponer las armas después que el General Moncada
h ub o r ecibid o l a presidenci a d e l a R epúblic a e l 1 4 d e

Enero de 1929, a pesar de que este funcionario ape16 a t odos los recursos diplomáticos y amistosos, escritos y de palabras, para conseguirlo. Ni tampoco con el que le sucedi6 on el Poder, Dr. Sacasa. aun después de idos los americanos, como se ve rá en el curso de esta obra. Las proclamas de Sandino eran, pues, fementidas pro mesas.
EL C U M P L I M I ENT O D E UN A P R OM ES A H E CHA PO R LOS E E. UU.

El cumplimiento de l a promesa de elecciones libres
hecha po r lo s E stados U nidos, pur medi o de l R epresen

tante Personal del Pdte. Coolidge al General Moncada en Tipitapa, tomaba cada día mayor evidencia, haciendo na cer en eÍ alma del pueblo trábajador la dulce esperanza de días mejores para, Nicaragua. Las siguientes comuni c aciones son lo suficientemente elocuentes par a da r a conocer la formalidad con que se procedía d e parte del Poder I nterventor, a fin de que la justicia brillara sobre
el Capitoli o d e Managua.

Veamos lo que dicen las referidas comunicaciones:

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

"L egación de los Estados Unidos de América, Managua Agosto 25 de 1927. "Excelencia: T engo la honra de avisar a V, E. que accionando a solicitud del Gobierno de V. E., au excelencia Calvin Coolidge, pdte. de los Estados Unidos de América, nombró Pdte. de la Comisión que debe formarse para super
vi g i la r las elecciones de 1928, al B r ig adier G eneral F r ank

Rüss McCoy, 'del Ejército de los Estados Unidos. Es enten dido que en fecha oportuna, accionando con este nombra miento por el Pdte. de los EE. UU., el nombramiento del Gral. McCoy para este cargo será hecho por Su Excelencia el Pdte. de Nicaragua. E l Gral. McCoy ha venido a Ni caragua como Representante Personal del Pdte. de los EE. UU. de América, en Nicaragua, y con el rango de Envia
do E x t raordinari o y M i ni str o Pl enipotenciari o

y con poder, para ejecutar y cumplir con los deberes de su cargo, y con todas las facultades y privilegios qu e de hecho le corresponden. El Gral. McCoy tendrá una cate
goría i nmediat a a l a d e S u E x celenci a Ch arle s C . E ber

a u t orizado

hardt, Mtro. regularmente acreditado de los EE. UU. de América en Nicaragua. Que sea grato aceptar a V. E. las seguridades de mi má,s alta consideración. Cm.at.zs C. Eazanxaxn Ministro Americano "A Su Excelencia el D r Carlos Cuadra Pasos,
Mi ni st r o de Relaci ones E x t eriores.— Pte."

CON T ESTA C I O N:
"Palacio Nacional.— Managua, 26 de Agosto de 1927. "Excelencia: H e tenido el honor de recibi r l a muy a tenta nota de Vuestra Excelencia, en la cual m e da l a n oticia de que, procediendo por solicitud anterior qu e l e babia hecho mi Gobierno, el Excelentisimo Sr. Calvin Coo
li dge, Pdte. de los E st ados U nidos de A mérica , h a i n dica

do para Jefe de la Comisión que debe formarse par a su pervigilar las elecciones de 1928, a l Brigadier General Frank Ross McCoy, del ejército americano, para que en su oportunidad sea nombrado para tal puesto por el Pdte. de "Además me dice V. E . que el honorable General McCoy vi ene a Nicaragua trayendo l a Representación' Personal del Presidente f e los Estados Unidos, investido de la categoría de Enviado Extraordinario y Ministro Ple
nipotenciari o. "H e i n f ormado a l Señor Presidente, don A dolfo Diaz, de los t ér m inos d e l a r eferid a n ot a de Vuest r a. Excelencia, y m e h a dado in st ru cci ones de deci r en contestaci ón , q u e

Ni car agua.

con el mayor gusto acoge la acertada indicación del Pdte. de los Estados Unidos, y que procederá, a llenar todas las ,formalídades para que el Gral. McCoy seq, nombrado Jefe 'de la Comisión que ha de supervigilar las elecciones de Autoridades Supremas de 1928, procurando establecer to. dos los requisitos para facilitar al' Gral. McCoy los mecfiüos de hacer eficaces los servicios de que tanto espera el pais.

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SE GOVI A S

"Esta Cancilieria toma not a d e lo s deseos del Go bierno de Vuestra Excelencia para que el General McCoy
e sté i nvestid o d e l a cat eg ori a d e E n vi ad o E x t raor dinar i o

y Ministro Plenipotenciario, y «l efect o m i Gobierno ex
tender á a l Gr al . McCoy t odas la s i n m unidades y conside raciones qu e p ar a t a l cat ég ori a est at uye n l a s p r ácticas

internacionales y las leyes de Nicaragua. "Desde este momento mi Gobierno tendrá al Hono rable señor Brigadier Frank Ross McCoy como la segunda persona, después de Vuestra Excelencia, que es Ministro de
los Estados U nidos de A m érica en Ni caragua, en la s cate

orlas establecidas para la representación diplomática del obierno de Vuestra Excelencia. "Por mi parte deseo todo éxito y satisfacción al Ge neral McCoy en nuestra Patria, y me es grat a l a oportu
nidad p ar a man ifestarme una vez más d e Vuestr a Ex celen

cia, con mi más distinguida consideración, Excmo. Sr. Charles C. Eberhardt, Ministro Plenipotenciario de los Estados Unidos de América.— Managua".
(f) CART.os CUADRA PAsos

SANDINO CONTESTA CON ASESINATOS A LAS PROMESAS DEL ESPINO NEGRO
Las notas que anteceden eran publicadas po r l os diarios de l país, qu e recibí a Sandino, enviadas por sus amigos, dándose cuenta por consiguiente del curso que iban tomando las promesas del Espino Negro de Ti pttapa. Sandino, para contrarrestar estas esperanzas de paz ponía en práctica un sistema de terror, sin precedente en n uestra historia. As í en los primeros días del mes de
Setiembr e d e 1927, fueron decapitados po r soldados san

dinistas los honrados ciudadanos agricultores, Sres. Mo desto Pérez, Celestinc Rivera y A lfonso L6pez, en j ur is
dicci6n d e E l Ocotal . E n lo s días en qu e est o sucedía,

fuerzas del j efe sandinista Carlos Salgado invadían el va
lle de A pú M iguel, donde cometieron toda clase de depreda

ciones, salvándose en parte, gracias a un destacamento de Guardias y Marinos, que andaban po r all í en patrulla, pues evitaron que fuéran incendiados los vallesde El.Ca racol y el Cuyal, huyendo la cuadrilla a los primeros dis paros que les hicieron.
E n v i sta d e semej antes h or r ores, lo s habitantes de los caseríos segovianos resolvi eron d arse g ar an tías por

sí mismos, organizándose en cívicas comandaday por jefes escogidos entre ellos. D e esta manera, el 4 de Setiem b re de 1927 los cívicos de los valles d e Ap ú Miguel y Amucayán cayeron sobre un a banda sandinista, que en

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V E R D A D E R O

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este úl tim o vall e .encabezab a M ateo H er nández, q ui en

hacía pocos días había descuartizado al honrado ciuda dano do n I ldefonso Cárdenas de l valle de las T « las. Después d e u n r eñido combate, cuerpo a cuerpo, ios

sandinistas fueron derrotados, dejando muerto en el che.

po al cabecilla H ernández, sus hijos y cuatro c ompañe. ros más.
Mientras estos campesinos segovianos, como decimos>

se organizaban en grupos armados, para defenderse con tra las incursiones de Sandino y sus bandas, otros esgri mían la pluma en una forma vigorosa y valiente, par a gritar la verdad desde las columnas de nuestros periódi ~
c os, ar r ancand o l o s o r opeles d el ' f also p atr iotism o d e

Sandino, a quien dejaban desnudo, mostrando las llagas e spirituales y el encallecimiento de su coraz6n . E l si guiente artículo fué firmado por el honorable hijo de las Segovias, don Nicanor Espinosa, quien sabía que al mis m o tiempo que l o f irmaba r ubricaba s u sentencia de
muerte . D ice así:

<A mis amigos segovianos y compañeros de Sandino: «El pueblo nicaragüense sinti6 durante 10 meses los efectos de la sangrienta guerra que di6 como consecuen.
cia el l uto, el d olor y l a miseri a en l a f ami li a n acional.

Termin6 aquella epopeya de la sangre con el Pacto de Tipitapa, celebrado entr e e l Gobierno d e lo s E E. UU.
y el Geiieral Moncada, como Jef e d e l a r evoluci6n. , Su

pimos que la paz volvía, para que recogidos todos en ,un solo anhelo, dedicáramos todas nuestras energías a la
reconstrucción d e los valores nacionales, destr uidos . pOr

aquella lucha desastrosa. Los jefes todos del movimiento c onstitucionalista declinaroi! en el Gr al. Moncada s u f e e n lo pactado, y aceptaron si n discusión ls s bases de aquel arreglo; pero er a preciso, sin duda, que un factor fallara, y he ahí q ue el G ra l. Sandino, cuyo papel impor
tantísimo en l a campaña habí a dado su s efectos, levanta.

ra el estandarte de la rebeldía, s olamente para acarrear n os dificultades sin nombre, en el momento e n qu e l a
naci6n necesitaba de l a paz p ar a sanar d e sus dolencias. S u lema h a sid o an o acepto i nt er venci6n american si . Y

su criterio errado se hace más no>ab)e, cuando pide como única condici6n para deponer suN' armas l a separaci6n de Don Adolfo Díaz de la Presidencia de la República, s
cambio de un Goberaador Americano, y ése es el colmo d e su locura . N o consig ui6 su o bj eto, y sigue en la br echa del

escándalo, luchanao con el poder colosal de una naci6n pre parada, no par a emprender empresas con nosotros, tan
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chicos, sino con una potencia organizada. Yo quiero pre guntar al propio Gral. Sandino y a sus amigos y c ompa ñeros, cuál es el fondo moral de su 'obrav Cuál es el logro de sus aspiraciones nobles, si cabenv. . . . Nadie ve
n ada. E l combate d e E l Ocota), los ti r oteo s d e San F er

nicaragüense derramada inútilmente. Los neo-segovianos, que atras veces han sido sufridos y abnegados, que han esperado pacientes los resultados de sus luchas, han sido esta vez lanzados a la locura solamente. Cuál es el pro ducto de la campaña del Gral. Sítndinov El exterminio de los haberes segovianos, el. asesin)to, el robo y el incendio; díganlo si no Mateo Hernández y su hijo, asesinados en A muyacán, el venerable anciano do n Mateo Ochoa, en Somoto y cien víctimas más. ~ Neo Segovianos. V osotros los que andáis con San dino: E n este momento no estoy con vosotros; no , éso no es posible. E n l a hora de los grandes sacrificios he ido con vosotros, en l a derrota he estado con vosotros también, honrándola, y en los triunfos he sabido con vos otros también compartir mis alegrías; en las aflicciones del momento, con vosotros también estoy; y de allí que vaya donde vosotros, en esta forma a buscaros, para que reca pacitando un poco, abandonéis esa conducta nada honesta y' busquéis ia senda de la honradez, por donde en otr o tlempo habéis sabido marchar . L os principios proclama dos por el Sr. Gral. Sandino en nombre del Liberalismo, no son. )os. principios del conglomerado doctrinario; no conti nuéis.allí . Neo segovianos: meditad en el futuro liberal; pensad en la suerte de Nicaragua, y tened confianza en el triunfo de la cause. Sumad vuestros valores, agloinerad el elemento que.mañana dará el triunfo; recapacitad un mo mento, y después estaréis conmigo en Ía cordura. Seamos ante todo honrados, y no busquemos el producto del t ra ba)o. ajeno para el sostenimiento de nuestras vidas. Con ciliemos a la familia liberal, y de estemodo y s6lode esta manera llegaremos a la cima de nuestros anhelos y aspi raciones.
NI OANO R E SP I NOSA~.

nando y SantaClara, son solamente regueros de sangre

Más adelante qe verá c6mo hicieron morir los solda ctos de Sandino a este honrado ciudadano, po r e l gr an delito de haber escrito las anteriores líneas.

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LA SITUACION. DESESPERANT'E DE LAS SEG6 VIAS
Cada dí a l a si tuación d e las Segovias er a más difícil. Nadie teni a u n momento d e tr anqui lidad. L as noticias de

l os horrendos crímenes cometidos con la aprobación db Sandino, eran algo que mantenia el espanto en las almas, y no había ni siquiera el consuelo del sueño reparador. Todos temían que al entregarse al reposo cayer a sobre
s us cabezas el pesado machete, q u e d i ar iament e haci a

rodar cabezas de infelices e inerinea nicaragüenses. Al amanecer del di a 19 de Setiembre de 1927 fueron asesinados los honrados ciudadanos Marcos I'6pez, Clau
d i o G6mez y U r ban o Pérez, y g r avemente her id o I si dr o

Gutiérrez . E stos crimenes tuvieron efecto en e l lugar llamado Cuyantú, en j urisdicci6n de Totogalpa. I gual mente, en el lugar llamado el Cuje, fu é asesinado con l ujo de crueldad e l ciudadano E stanislab Muñoz. L a cuadrill a que cometi6 este crimen captur ó al Sr . Indale cio González a quien le fueron exigidos doscientos c6r dobas para poder salvar su vida. L a gente huí a llena de terror de todos los pequeños caserios, valles y cam pos, donde laa autoridades no podían .protegerlos. E stos hombres no respetaban sexo, ni edad. E l di a
16 de Setiem br e llegó un a band a d e gent e ar mada, con

p añuelos roji-negros, atados al cuello, a l a hacienda de una familia Avilés, situada entre San I sidr o y L a Trini d ad, Depto. de Estelí . L a famili a n o tuv o tiempo de h uir, y como único recurso cerraron la s puertas d e l a casa. Loa sandinistas golpearon insolentemente, y como se negasen a franquearles la entrada, dispararon varios tiros de rifle sobre las puertas, uno de los cuales dió en el pecho de la Srta. Juana Avilés, dejándola mortalmente
her ida.

De conformidad con la táctica de la guerr a de mon
taña adoptada, loa soldados del Guer r ill er o atacaban hoy

un pueblo y se dispersaban, salvando distaiícias durante la noche, para caer sobre otro lugar distante cuando me.
nos ae les esperaba. Po r su puesto, esto l o hacían en l os

pueblos donde no había Guardia Nacional, ni Marinos, o contra los cuarteles que contaban con escaso número de s oldados. Co n frecuencia se registraban combates de esta naturaleza, o de sorpresa, en emboacadas qu e er an el fuerte de ellos en esta lucha. El 18 de Setiembre' recibieron una sangrienta lecci6n
los soldado s de l cabecill a san di nist a Car lo s Salgado,

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c uando al medio dfa atacaron la plaza de Sa n Juan de Telpaneca, la cual se hallaba bajo el comando del Tente. Keimling. L a s fuerzas de Salgado dejaron en su retira da 20 cadáveres, que humanitariamente fueron sepultados e n el lugar. . Los oficiales de la .marina enganchados en la Guar d ia Nacional sabfan apreciar y admirar lo s actos de arrojo y herofsmo d e lo s muchachos baj o s u mando. Sobre este particular hay una gran cantidad de anécdo tas heroicas, de soldados de la Guardia, co n la s que se podría escribir un libro. Citaremos el caso del entonces soldado, y hoy sargento, Justo Salamanca, G. N., quien
d ur ante el ataque d e los sandinistas so br e el cu artel d e

Telpaneca hizo prodigios de valor, al igual que su com. pañero Luis Huerta. E n lo müs reñido de la pelea cay6 sn las trincheras una bomba sandinista, Ia que al explo tar hubiera causado grandes estragos y numerosas vícti mas. Ver caer la bomba, con la mecha encendida, coger la Salamanca y d evolverla al e nemigo, todo fué uno. L a
bomba esta116 en las f ilas sandi nistae, m atando a var ios de éstos, mien tras Sslamanca er a abrazad o po r s u j ef e,

sn-la propia línea de fuego, felicitándolo por aquel acto de valor con que había salvado a sus camaradas. Justo S alamanca y L ui s Huert a fuer ® r ecomendados par a ascenso, y lo obtuvieron. Nueva Segovia continuaba llenando de cruces fune rarias sus campos, en los lugares donde antes nacieran las hermosas espigas doradas por el sol . Nuevas vfcti mas empapaban con su sangr e aquellas tierras f eraces, aates humedecidas por el sudor del trabajo.
U n a band a sandinist a cay 6 so br e Puebl o Nuevo, el

l7 de Setiembre, habiendo asesinado a lo s ciudadanos Julián Castro y don Carlos Alberto I rfas, hiriendo gr a vemente al Sr. Julián Osorio, personas qu e si n inmis cuirse en la .política, vivían consagrados a su trabajo.
LA F E DERACION A M ERICANA DE L T RABAJO Y E L DE PA RT AM ENT O DE ESTADO

Con motivo de que el Pdte. de la Federaci6n Ame
r icana del T r ab ajo, Mr . Green, se d i r igi6 a l en tonces Se

cretario de Estado de los EE. UU. Mr. Prank B. Kellogg, tratando sobre el peligr o e inconveniencias de que las tropas de la I nfantería de Marina tuviesen que romper sus fuegos contra Sandino, Mr. Green r ecibi6 d el S rio. de Estado l a siguiente contestaci6n:

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

" 1Vashington, Julio 19 de 1927. « H e recibido su carta de 15 de Julio, en l a qu e copi a Ud. q l t elegrama que recibió de los d<.legados nicaragüenses al Quinto Con greso l' anamericano d«l T rabajo, en el que se dice que la
In fant erí a d e M a rin a N o rteamericana¡ qu e está, en Ni ca rag ua, amenaza co n at acar a l a s f u erza s n i caragüenses. Ag reg a U d . qu e los dig natarios y los mi em bros d e l a Fe

deracion Americana del Trabaj o s e hallan g raven>ente
p reocupados a causa d e l a per t u rbación exi st ent e e n N i

caragua.

"L a s fu erzas nicaragüenses a qu c alud e e l t elegra ma, son si n duda la s qu e encabeza un ciert o Gral Sandino, diant e los bu enos ofi cios del Cnel. St imson, en qu e se pr o

que perteneció anteriormente al ejército revolucionario del General Moncada. A l tiempo del convenio arreglado, me veyó, que tanto las fuerzas del (i obno. como íss revolu
cionarias depusiesen las armas, sólo Sandino, en t r e t odos los j efes r ev olucionarios de Moncada, n egósc a aceptar <.')

pacto, y con un pequeño contingente de secuaces, que se
dij o ascendían a 20í>, retíróse a l i n t erior , donde se dedicó al v audalaje, haciendo presa <l e l a r egión y at er rorizando a los habitantes de ella . N o se consider a qu e lo s a ctos de Sandin o t engan si g ni fi cación p o li tic a d e n i n g un a es. pecie.

"El 14 de Julio este Depto. de Estado recibió informes d< que Sandino se habia apoderado de los Gerentes de em p resas alemanas y francesas, establecídaá cerca de. E )
Ocotal, po r los qu e ex igí a u n rescat» de ci nco mi l dóllars,

amenazando con regresar a prender fuego a los' edificios
si n o se l e en tr egab a en u n plazo de pocos dias el rescate, qu e debía l levarse a s u campamento , s i t u ad o a a l g unas m i llas de di stancia . E st e Depto. de E st ad o r eci bi ó i n f or

mes de,que el Comandant e Norteamericano en Nicaragua consideraba necesario tratar a Sandino como u n í>andole ro, que es como generalmente se le considera e n Nicara
gu a.

"El 80 de Julio se avisó a est e Depto. d e Estado que Sandino babia sido. en ocasión anterior, empleado de
un ci udadan o nortea>nerícano, Charles Bu tt ers, c n l a m i na,

que este posee en San Albino, lugar del Norte de Nueva
S egovia, ag rest e y poc o p oblado ; Sa ndin o l l eg ó a l a mina, al f rente de :>0 bandidos armados, amenazó a B ut ters, con <l arle mu erte, y s e ' l lev ó cincuent a li bras d e dinami t a. C on ant eri or ida d Sandin o habi a t om ad o posesión d e l a

mina por la fuerza. Este Depto. de Estado recibió desp> lós aviso de que el Comandante de la Escuadra d<'. Servicio
Especial habi a ordenado a l Comandant e de las f u erzas de

Infanteria de Marina, que hay en Nicaragua, que iniciase
<>peracione s l > ar a deserma r posible. a Sandin o a l a l>reveda<I

"Un telegrama de la L egación< recibido. esta mañana', da cuenta de que Sandino, con fuerzas mu y superiores. atacó a la Infantería <ie Marina Americana y a la (guardia Nacional de. Nicaragua en El Ocotal, durante las primeras
horas del di a de aye r y qu e su f r i ó u n a de>>rota decisiva<

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"Por lo anterior podrA Ud. observar que las fuerzas nicaragüenses a que se refiere el telegrama q ue c opia, y ue segun declara, cuentan con el entero y cordial apoyo e la F Federación Nicaragüense del Trabajo, no so n m i s que bandidos comunes. Hasta donde alcansa este Depar tamento d@ Estado, Sandino y los que le siguen no cuen tan con el apoyo, ni la aprobación de los jefes de ninguno de los partidos politicos nicaragüenses. "Con excepción de la pequeña partida a la orden de Sandino, la paa se ha restablecido, de manera efectiva en Nicaragua, y el gobierno de los Estados Unidos, de con formidad con l a promesa hecha i lo s j e fes d e a mbos partidos politicos de Nicaragua, s e propone vi gilar l as elecciones de 1828, en ese pais, a fi n d e qu e e l pueblo n icaragüense tenga ocasión d e expresar libremente su voluntad, con respecto al que haya de ser Presidente de Nicaragua en el próximo periodo.
F RhNK H . K E LLOGG" .

FALSAS VICTORIAS PREGONADAS POR SANO I NO
Sandino se aprovechaba d e lo s accidentes aéreos sufridos por los aparatos de exploraci6n y persecuci6n, de las escuadrillas de aviaci6n americanas, para hacer creer al mundo que éstos eran derribados po r su s soldados, en duelos a muerté que se entablaban entre las nubes y
l iar maleza d e l a selva t r opical . U n accidente, com o se

cNnprende, es lo más natural del mundo. Si n embargo, eu aquellos días de pavor, de asaltos y d e emboscadas, de negrura y dolor, cada pájar o de acero qu e hacía un a terrizaj e f orzado o caíd a po r cualquier motivo, er a aprovechado por el guerrillero de las Segovias. para su
marl o a l a li sta d e sus zarandee trfursf obtenfdoe en los comba cw tes coafns tn fntervencfda, y p or c ausas q ue s e c omp re nden,

semejantes noticias eran creídas entonces, lo que contri
buí a a f or mar u n a aureol a esplendente, q u e n i mbaba su fi g ur a, cual l a d e u n patr iot a auténtico.

EL I N H U M AN O P ROC EDE R D E SA N DINO
Presentamos en esta obra muchos fotograbados de vícti f nas de Sandino, para que se vea la forma inhumana en que fueron ultimados, habiendo muchos casos en que no nos ha sido posible ilustrar los relatos d e los ' crímenes atroces realizados, con las fotos de las infelices víctimas, ya que era materialmente imposible que hubiere en cada ocasi6n un fot6grafo, captando con su lente lo s horren

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dos cuadros de la barbarie sandinista. Los fotograbados

que presentamos son de hechos ocurridos en los Depar.
tamentos del N orte, y en l ug ares despoblados, d e d onde

fueron llevadas las víctimas a las ciudades, par a darles
cristiana sepult ur a.

A qu i se v é a ,Jacobo González, honrad o y paci fico ag r i cultor ni carami ensc, asesinado el 4 d e No viembre de 1927 por f uerzas de Sandino e n e l J) c oto . d e N u eva Segovia . Nf>tese l a f erocidad co n q u e f u é descargado sobre el cuell o el machetazo qu e l e q u it » l a v ida.

N os pr egu ntamos y pr eg un tamos a l lect or : H ab í a necesidad d e cometer ta n h o r r endos cr ímenes, en pací ficos y l aboriosos ci udadanos, par a a r r oj a r a las t r opas americanafi de nuestr o t er r itor io>

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Sabin o Párez, asesinad o el mi sm o di a qu e e l i n f or t unado J a cobo González, hu mi ld e ag r i cu lto r y paci fi c o ci udadan o del

Depto. de Nueva Segovia, que nunca tuvo nexos
con las fu erzas de ocupación.

FROY LA N T U RCIOS Y SA N DINO

El eminente literato y poeta Froylán Turcios actua ba en Tegucigalpa como r epresentante continental de
Sandino, haciendo d e las colu mnas d e su r evista «A r iels tr ompetas de oro, po r d onde br otab a e l v er b o de l aeda, p oniendo sobr e lo s h ombros del Guer r i ll er o el m ant o de los inmor tales, y dando a conocer a su s lectores los deta

lles de las grandes victorias contr a l a intervenci6n , i n
ventadas y r el atadas por el p r opi o Sandino.

El patriotismo puso una venda sobre los ojos de Tur cios, y de esta manera su buena fe fué sorprendida por

algún tiempo.

Con fecha 6 de Octubre de 1927, Sandino dirigi6 un

largo mensaj e a su r epresentante T ur cios, par a su p u bli c idad en «A ri el», el qu e vi 6 l a l u z p u blic a e n M ay o d e 1928. E st e mensaj e er a u n Manifiest o á l p u ebl o nicar a güense, y d e él tomamos el siguiente párr afo:

«El ej ército defensor de l a soberanía de Nicaragua,

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—73— verá con agrado, si del seno d e l a Convenci6n Liberal

surgen los nombres de los civiles Sofonias.Salvatierra y capacitadas para regir los destinos de la Naci6n, quienes

del Dr. Escolástico Lara, personas de elevado intelecto, y
no han manchado su s manos en sangr e f r aterna>. Es u n hecho, fu er a d e t od a discusi6n , q u e San dino , además de su n atura l i m pulsividad , er a al entado

en su tarea devastador a po r elementos qu e llenos de c abecilla insvrrecto un a esperanza par a poder llegar a colmar sus aspiraciones, aunque fuese sobre los guiña pos de una patria completamente desangrada. ,Sandino prescindia en ese momento de su persona, y presentaba a la consideraci6n pública los nombres de dos civiles, de su absoluta confianza, para obtener luego el Poder, en el momento oportuno. A s í l o iremos viendo en el curso de este libro. Salvatierra sobre todo, qu e se haci a llamar deudo de Sandino, es el que desde el principio desplaz6 a los
demás en el coraz6n del guer r i ll ero . P ar a f or talecer su a mbiciones y car entes d e a r r aig o popul ar , v eía n e n el

posici6n se había convertido :en mentor de l Obrerismo Organizado de Nicaragua. En s u oportunidad se conocerán los motivos que ocasionaron la muerte de Sandino, y que el Sr . Salvatie rra, su apologista, se ha guardado muy bien de narrar en el libr o qu e ultimamente public6, siendo indudable que
es uno de los principales, sino el p r incipal, de los factor es

que lo condujeron a la muerte.
C ONT i NÚ a L A FE RO Z M AT A NZ a D E SA NDINO E N GE N T ES H U M I L DES Y PAC (FICAS

El día 14 de Octubre, el Jef e .Político de E l Ocotal di6 parte al Ministerio de Gobernaci6n de un crimen ho
rr i ble, cometid o por soldados d e Sandino , pr ecisamente en el l ugar donde el 1b d e J u li o estuvo el j ef e insurgen te contemplando el combate qu e se li br ab a en di ch a ca

becera. E l telegrama dice así:
"Ocotal, 14 de Octubre, de 1927. Sr . Mtro. d e l a Go bernación . M an agua.

Al amanecer de ho y acabamos de tener a la vista, en compañía de est e vecindario, el cuadro más sombrío y espeluznante, de que no tienen memoria los habitantes de esta cabecera, formado po r cuatr o cadáveres de ciu dadanos,.cuyos nombres no se conocen todavía. E stos fueron asesinados en e l l ugar llamado E l Divisadero,

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—74— distante como l.500 varas de esta ciudad, por una banda
s andinista. Como Ud. comprende, se apr ox im a t ant o y a
l a o l a d e s a n g r e y e x t e r m i n i o , q u e s i n o s e p u ed o co n

jurar antes la tempestad, cualquier noche el pu11al asesino
supr imir á nuestras vidas, en n uestras pr opias casas.

José Francisco Moncada,—Jefe Político".

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a'

Marcelo (gonzález, ase inado po r f ue r/ as sandi nistas e u < l l >opto. de Nuev a Seg ovia, el 14 de Oct ubre d e 1M 7 . X o er a n i ma rino, n i g u ar dia, n i p ol i tico, sin o u n hu rnnd e campesino . N ot e. e q u e I» cabeza est a cornpletaincnt e cor tada, y f u é p uest a en su l ug ar par a tornar l a p resent e fot og rafia.

A f i nes d e ese mismo mes d e Octubre, u n a f u er za sandinista, como d e 5 0 h o mbres, comandada po r los ca becillas Quesada y T ej ad a ll eg aro n a l a casa d e N icolás Or tez, y después de amar ra r a l a esposa de éste, pi el ldie ron f uego a l a casa y a las tr oj es de maiz . D ichosarnen te O r tez se encontraba fuer a d e su casa tr abaj ando, pues de no ser así , ha br í a perecid o i r r emediablemente al ser capturado . Seguidamente, se dir igieron al caserío de San ta Clara, donde di eron muer t e a B r aulio 'c alavera, ama rr aron a las muj eres que encontraro n y r ed uj ero n a ce nizas las viviendas. E s segur o q u e h a br ían continuado cometiend o actos vandálicos com o éstos, si n o h u biese sido l a opor tun a ll egad a d e do s aviones d e ex pl oraci6n, que se g ui aro n po r l as columnas d e h umo, procedentes

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del incendio. Los aviadores localizaron al grupo sanA' nieta y haciendo funcionar sue ametralladoras, los pusie

toh en fuga, causándoles varias bajas. En su hufda que'

maron todavfa las casas d e Teodoro H errera, Ricardo Pérez, Hernán Pérez y Eusebia Amador, situada ésta eh
el valle 4e L a Puerta. E n Santa Clara estaban amarrando

a loe hijos de Dn. Justo Herrera, cuando en eee momentp se preeent6 una columna de marinoe que se dirigfa a Rl

Jfcaro, la que puso en fuga a los malhechores, con unw

cuantos disparos, cooperando como los 'avionés z l salva mento de aquellos habitantes.

I M P U ESTOS EX IGI.DOS PO R SANDINO A

EXTRANJEROS NO ESTADOUNIDENSES
Por eu parte Sandino se dirigla a los empresarios

de cortes y exportadores de maderas. Sres. Enrique@
Gülcke, alemán; Alfredo Webbster, inglés, y Pfo Palma y José Llvset cubanos, en la primera semana dé Noviem bre, exigiéndoles bajo amenaza, e l pago de impuestos por cortar maderas sobre la s márgenes 'del Rfo CecO Estos señores tuvieron que suspender sue trabajos,' estí
blecidos en lae márgenes de l r eferido rfo , antes que

aceptar las exigencias de Sandino, ya que de hacerlo ha brfan tenido que pagar dobles derechos, pues lo s dek Gobierno eran imprescindibles . La suspensi6n de estos trabajos trajo como consecuencia la paralizaci6n de mu chos brazos, y el hambre en muchos hogares, que con e llo solucionaban el problema de vida ordinaria: co n el salario que ganaban padres, hijos, hermanos y maridos. Era ésta una de las formas en que Sandino demoetra5® ser el legftimo defensor de la >soberanfa de Nicaragua! '

COMO REGIB(A SANDINO DE SUS AMIGOS LAS INSINUACIONES DE PA7.
Algunos amigos de Sandino, aun conociendo io pé ligroso que era aventurarse a insinuarle algo que se a'é lacionara con la paz, se atrevieron a gestionar pere6ull-' mino a una situación que se hacfa insoportable, y que sumfa en la desesperaci6n cada vez má s a lo s pobres segovianos. Mas lo único que consiguieron fué Que Ssn: dino le s ofreciera da r d e chilillazos y man@at'loe a trenar en seguida. A l m ismo Cnel. Pompilio Reyes; per

mente ante él, a fin de convencerlo de que pusierais eér.

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s ona que gozaba ante él de especial aprecio, le dij o en
u na carta, f echad a e n E I Ch ipote e l 2 d e Octu br e d e

1927, que si insistía e n s u t area, l o mandaría a Pueaar
Rectetonnbneate, mieptraS le Seguían e l prOCeSO.

SANDINO DESCONFIABA HASTA DE SU SOMBRR
A ugusto C. Sandino, er a desconfiado hasta d e su propia sombra. Se acostaba hasta en horas muy avanza
das de l a noche, d u r miend o m u y 'poco, y mu chas veces

s u sueño er a lleno de pesadillas y sobresaltos, por lo que sus ayudantes lo despertaban, a l oi r que .se. que jaba dor mido . Er a n mu y pocos los que merecian su confianza. E n tr e éstos s e encontraba s u ay udante Francisco Estrada. A pesar de ello, desconfiado como era,.no respetaba ni las cartas que de s u esposa, doña Rosa de Estrada, le llegaban a su ayudante, y las viola. ba para enterarse de su contenido. S i n o l e parecían las rompfa, y s i no, él mismo las contestaba, diciendo a. la Sra. de Estrada que su marido andaba en comisión
d el Cu ar te l G en era L D u r ant e l a n oche, a l a h or a

deldescanso, mandaba preparar sn lecho, pero nodormfa en él sino en otro sitio para todos desconocido, excepto para dos de sus ayudantes de confianza. Po r supuesto que el sitio variaba todas las noches.
CONT INÚA DERRAMANDOSE SANGRE DE INOCENT ES

N ueva sangr e seguf a corriendo par a cimentar la
glori a d e Sandino . E l dí a 11 de N oviem bre, una d e su s bandas, capitaneada po r F idenci o Carazo, cay ó sobr e el valle de San L ucas, cometiend o u n cu ad r u pl e asesinato

en las personas de las señoras Natalia Hernández y Tran quilina Martínez r en los honrados ciudadanos F ulgen cio Hernández y Nieves Mercado. Asimismo,en el lugar llamado Los Planes del Robledalitn, del Depto. de Estelí, cayó como una centella otra banda sandinista,asesinando a los apreciables agricultores don Celestino y don Anto nio Centeno, lo mismo que a la esposa del Sr . Abraham Gómez. Z stos crímenes fueron cometidos en los prime. ros dfas de Diciembre de 1927, y de ellos dieron aviso
al Mi nisterio de Gobernación, las autor idades respectivas.

El pánico cundía por todas partes, porque no se respeta ba la vida de las mujeres, ni la de los niños y ancianos. Sandino decía luchar por la libertad de Nicaragua,

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y sin embargo cada día la esclavizaba más, segando l as fuentes de sus rentas y la vida de sus hijos, paralización de la agricultura, de las industrias, de l comercio, de la

exportaci6n d e maderas, la destrucci6n de minas, etc. clalnos hechos contra el país. El día 24 de Diciembre de
ese año se present6 e l Dr . Miguel Ernesto Vijil, hacien
do u n r eclam o po r l a cant idad d e C 8 914,006.47 por

todo ésto pesaba sobre el puebl o de Nicaragua, cuyo exhausto tesoro tendría después que pagar los justos re

los daños ocasionados po r Sandino en l a min a San Albino, de Mr. Chas Butters. E ste es solamente uno de
los muchos reclamos presentado s po r cu antiosas. sumas,

que aún aminorándolas en grado sumo, tuvo que pagar.
las el Gobiern o d e Nicaragua.

Ya hemos dicho en el pr61ogo, que el objeto de este l ibr o e s da r a conocer l a verdader a personalidad de Sandino, para que todos los engañados abran los ojos y vean descender poco a poco, a l ídol o d e s u pedestal, donde lo coloc6 la ignorancia de los que l e batían pal
mas y el odi o a l a i ntervenci6n americana.

Véahe c6mo fué la entrada de las tropas de Sandino a la pequeña ciudad de E l Jícaro, por el relato que nos h a hecho la honorable señora doña E r linda Herrer a de G6mez, nativa de aquel lugar : «Cuando Sandino lleg6 a El Jícaro, precedi6 su eri trada con el incendio de la casa del señor Cirilo Ramírez, en Suscayán, en donde hubo un liger o t iroteo con uy pequeño grupo de ciudadanos armados para su protecci6n.
De este t i r oteo r esultaro n mu er to s e l dueñ o d e l a casa

Cirilo Ramlrez y los señores Entimo Altamirano, Gilber to L6pez y un viejecito, de nombre Ramón Mar tínez, a quien capturaron herido, lo amarrraron contr a u n árbol y luego lo degollaron, dejándole el c uchillo e n e l c uello.
También m u r ieron dos si r vientes, uno d e ellos de nombr b

Isabel Castell6n. L os soldados de Sandino llegaron, dist parando desde que se presentaron a l l ugar , y los que allí estaban n o tuvieron otr o camino qu e defenderse hasta la muerte, a pesar de la superioridad numérica y de armas de los asaltantes. L a esposa del señor Cirilo Ramírez, doña I gnacia Suárez de Ramírez sali 6 herida en la refriega, y cuando los asaltantes iban a incendiar su casa, la sacaron de arrastrada, presenciando, después del asesinato de su marido y de las pr opias heridas re' cibidas, el macabr o espectáculo de ver s u hogar y s uh haberes devorado por las llamas. La señora implor 6 con lágrimas en los ojos que le permitieran sacar, aunque fue.

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ra su ropa y la de sus tiernos hijos, pero tal petición fue
rechazada po r aquellos hom bres si n coraz6n y 'si n con

cienciá, en medio de burlas. ,L ai nfeliz,desmayada a cau s a de las heridas y del sufrimiento, fue trasladada y la casa de la familia de Dña. Salomé v. de Obando, donde fue atendida finamente. También salió herido en la refriega un h ijo, de nueve meses, de la Sra. Ignacia de Ramírez. No contentos con los horribles hechos que narramos; pocos
dfas después los sandinistas exigfan a l a vi ud a de R amf.

rez que les pagara una contribuci6n, la que ella comó se comprende no pudo satisfacer, a causa de la miseria en que la dejaron. 4A consecuencia( de las heridas recibidas qued6 impe dida para el resto de su vida la Sra. v. de Bamfrez. L os autores de los hechos que narramos, fueron los cabecillas sandinistas Camilo Guillén, y otro jefe de nombre desco nocido~.
MUE RT E DE L T EN IE NT E B RUCE

El primer dfa del año de1928, las tropas ainericanas tuvieron l a sensible noticia d e l a muerte del Teniente Bruce, valeroso oficial que supo combatir con brfo y en tusiasmo a las bandas de Sandino. E r a un militar que ridd y respetado por su s subalternos, asf como temido p or las huestes sandinistas. E l Jefe insurrecto ar df a en deseos de j ugarl e una partida, hasta que al fin lo con s iguió. Una emboscada, tendida en las montañas de El Zapotillal, cay6 de sorpresa sobre la patrulla que coman daba el bravo Teniente Bruce, quien rod6 empapando con su sangr e l a tierr a segoviana, para no levantarse mi s. Esta' muerte alegr6 tanto a Sandino, que inmediatamente iuform6 a sus amigos de fuer a de Nicaragua, haber ga. nado una gran batalla, en la que habfan muerto 80 mari nos. A l ser esto publicado en México, por el Dr . Pedro José Zepeda, fue desmentido i nmediatamente por Was hington y por la prensa de Nicaragua.
EL OF RECI M IE NT O D E EL ECCIONES L IB RES HECH O PO R EE. UU.

El ofrecimiento d e los EE . U U „ d e controlar las elecciones presidenciales de 1928, era algo que llenaba de regocijo la conciencia de los nicaragüenses. E l df a 4 de Enero de l928, el Pdte. Ooolidge anunci6 en Washington que estaba resuelto a tratar frente a frente l a situaci6n de Nicaragua.

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He aquí los puntos del programa que su Gobierno se proponía desarrollar, para conseguir este objetivo:
«1<— El Pr ogr am a Stimson p ar a tener elecciones honr a

das en, Nicaragua, baj o l a supervisi6n d e los Estados Unidos en el otoño venidero, será cumplido al pié de la
letra.

'2' —Con.dicho fin, Sandino y sus rebeldes serán elimi nados de la situaci6n. E l que sean exterminados, se es capen delpaís o serindsn incondicionalmente,es cuesti6n de ellos determinar. 3"—Se mandarán a Nicaragua tantos marinoscomo sean
necesarios p ar a r ef orzar los efecti vos de l a Gu ar di a Na

ciona], y se tendrán all á hasta que se hayan efectuado las elecciones. 4 ' —Ni la actitud del Gobno. de Calles en México, ni la labor de propaganda que los enemigos de Estados Uni
dos hacen en l a Am érica L atina, h arán a este país aban

donar su s intenciones de H ACER CUMPLI R E L PRO GRAMA STIMSON E N NI CARAGUA. 5' —Si el Congreso pide al Ejecutivo las razones que ha ya tenido para llevar a efecto el Programa Stimson, to. dos los puntos salientes del caso serán puestos a dispo.
sici6n del Poder L egislativ o de los E E . U U.

6' — Los Gobiernos extranjeros que l o deseen, tendrán la misma informaci6n especial, sobr e las intenciones de este Gobno. en Nicaragua,que se le ha dado y se le dará a los pueblos latinos del continente. No se cree aue nin.
g u n Poder europeo o asiático CON SI D E R E P R U D E N T E @rama Stimson.

T RATA R D E I MPEDI R L A D E TERMI NACION D E 4 PRESID k: NT E COOLI DGE sobre hacer cumplir el Pro 7' — El Gr al . Fr an k Rosa Mc Coy, del Ej ército de los E E. UU., saldr á l a semana entrante par a Nicaragua, a completar los arreglos preliminares para las eleccionesde 1928, de acuerdo con lo convenido por los líderes r ebel. des y el Gobno. de Nicaragua, a los que puso en contac to el Cnel. Stimson.
8' E l Gr al . L ogan d F el an, que tiene l ar g a ex periencia

en Nicaragua, volverá inmediatamente a aquel país a ha cerse cargo de las fuerzas de marinos, que tienen la con signa de eliminar a Sandino de Nicaragua ya los rebeldes que lo siguen. 9 ' — El Contralmirante David F. Sellers seguirá con el mando de la flota en Nicaragua. S i necesita mayor can tidad de barcos serán puestos a su disposici6n. 10—El Cnel. Henr y L . Stimson, sobr e cuyas recomen

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daciones está obrando el Pdte. Coolidge en Nicaragua, no
saldr á par a las F i li pinas, de donde h a sido nombr ado Go

bernador, hasta el mes entrante, con el objeto de que si el Congreso lo quierellamar para una investigaci6nsobre el asunto de ñicaragua, pueda estar listo a comparecer. También estarán listos par a l o mismo el Srio. Kellogg, el Srio. Wilbur g y el Gr al. Lejeune, Comandante de los c uerpos de I nfantería de Marina de los EE. UUi . Esta declaración la hizo, el Sr . Pdte. Coolidge por raz6n de que el congreso de Nicaragua„ en su mayoría, tuvo el pr oyecto de hacer pr evalecer una ley electoral,
hecha ex presament e po r l a r epresentaci6n conservadora,

con el fin de hacer fracasar el triunfo de las mayorías en las eleciones de 1928. Como este plan fracasara, se hicie ron gestiones en diversas partes del mundo para que se levantara una grita contra la intervención de los EE. UU. en los asuntos electorales de Nicaragua. En la sesi6n del 13 de Enero de 1928, la Cámara de Diputados aprob6 un dictamen, suscrito por los comisio nados chamorristas Manzanares, Morales y Pérez, en que
se rechazaban las disposiciones tr ansitorias qu e r eg ir ían

en las elecciones de 1928, presentando en cambio un pr o
yecto d e le y el ector al , d e factur a g obier nista, qu e ser ía

discutido pr6ximamente en el Congreso. Dictamen y pro yecto fueron introducidos de sorpresa,no permitiendo que las discusiones se llevaran a cabo cuando los diputados hubiesen estudiado el asunto. L a situaci6n del momento
p arecí a g r a vísima, y n adi e sabía l o qu e p odí a ocu r r i r , por qu e el r echazo d e las di sposiciones tr ansitorias ven

dría a anular uno de los puntos más importantes en que estaba comprometida la palabra del Pdte. de los Estados
Unidos, est o es, qu e e n N icaragu a la s elecciones presi denciales serían l i bres, h onr adas y j u stas; y si d i c has elecciones se r egían po r la ley, hech ur a dcl conservatismo,

nada d e es o se conseguiría, y las elecciones serían un nuevo escarnio y una nueva burla para los ciudadanos li berales. La acción sandinista parecía secundar las pretencio.
nes conservadoras. Mi en tras esto pasaba, el pequeño po blado d e San Sebastián d e Y alí , en e l D epto. de J i note ga, fue i nvadid o el dí a 4 d e F ebr er o d e 1928 por t r opas sandinistas, comandadas por el cabecill a Por f i ri o Sánchez. En est e l ugar se di vidieron la s fuerzas d e este j ef e r e

belde, saliendo un~s para San Rafael y otras para la Con cordia, quedando 30 hombres en Yalí . Estos capturaron a Juan Esteban Herr era, a su hermano Teófilo y a un hij o

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— Si— de éste, lo mismo que a José y Anireto Bland6n, a quie nes fusilaron en el lugar llamado E l Coyolar , a poca distancia de el pueblo. Antes de realizar estos crímenes habían ejecutado a Jesús Chavarrís, en el sitio denominado El T igre. Se recibieron informes del servicio de inteli g encia, de que Sandino se movilizaba de su cuartel de El Chipote sobre el Depto. de Jinotega,dejando un fuer te retén en la Loma de Santa Rosa. Numerosas familias de Jinotega salían huyendo para Matagaipa y Managua,
temerosas de u n 'asalto a l a ciudad cabecera por las f uer zas d el . j ef e i nsur gente. T o dos eran nicaragüenses, nin

guno de ellos norteamericano, ni al servicio de l a i nter. venci6n. Si l a campaña de Sandino era contra los mári nos porque huían su s compatriotas, ante el qu e decía
luchar po r l a l iber tad y soberanía de Nicaragua'

Como no faltara algún admirador de Sandino en el interior de la República, con motivo de un articu)o que
apareciera en l a r evista ~Cul turas, qu e se editab a en Ma

nagua, en la que se hacían algunas apreciaciones favora bles a Sandino, el Sr . Juan Ortez L6pez, residente en El Ocotal, dirigi6desde las columnas del diario sl.a Noticias, la siguiente carta abierta, que vió la luz pública el 8 de Febrero de 1928. Dice asi:
"No es ls bandera azul y blanca ls que flamea en su inexpugnable Chipote. Es ls bandera roja y negra y ls calavera en medio, insignis ,del exterminio. Creo que U d. est a completamente ofuscado o msl informado, y lo excitamos s que venga s presenciar los hechos, porque no creemos que un joven como Ud. dá csbids en lss columnss de aGulturs» s argumentos en defenss de tanta criminsli dsd. Recuerde lo benéfico de nuestros pinsres; el susurro de ellos mismos, que inspiraron s Ud. y lo hicieron pulsar su lira. Contémplelos ahora, quejumbrosos, trsduciendo ls oración funebre por los hsbitsátes desaparecidos, por los haberes terminados; en fin, por l s consumación de todos los delitos, y' ls desolación entera llevada s cabo por el Ssndinismo. Despierte de su pessdills; venga a presenciar s sus hermanos Neo-Segovisnos, huyendo todsvi s po r las selvss, sufriendo todas ls s penalidades, ls s amarguras y angustias de ls persecusió n Fr oylán Turcios se exhibirá ante e l mundo civilizado, incensarisndo s un '.mschetón obscuro. Quién es SsndinoP Quiénes le scompsñsnP Con raras excepciones . . . . . . escapados de l s justicis . Ms ñsns spsrecerá T urcios, con su s aliados, e n l s peáculs
hi st órica.' E s o es, lo qu e busca s cost s de nuestr a ss ngre.

Los lamentos de los connscionales, csidos bajo el machete y el plomo ssndinists, les servirán para entonsr su himno; pero Ud. amigo Agustin (González Moncsds), que está, jo ven, que tiene sspirsciones, que empieza s u camino, su

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brujui a no debe marcar desaciertos. L e vi ntese y ser1alo patrio, limpio, puro; per o no ovacione,. ni proclame como héroe al bandolerismo, con pretexto de soberanía nacional. JUAN ORTEZ L OPEZ".
el m ejo r camin o a l o s connacionales. Enseñ e e l ci vi smo

EL LADO FLACO DE SANDINO:
L A P U B L IC IDA D
Como ya lo hemos repetido, a Sandino l e encan taba la publicidad de su nombre y hazañas, en gr andes titulos, para l a difusi6n de su farsa ante Latinoamérica, haciendo fantásticos r elatos d e encarnizadas batallas, en las qu e siempre salía triunfante. E l publicista nor teamericano Mr. Carleton Beals, venciendo dificultades y peligros, pues sabfa que Sandino er a inclemente, sobre
tod o s i se tr atab a d e n o rteamericanos, a q uienes decía

odiar, lleg6 a Ios campamentos del guerrillero, y sostuvo
varias entrevistas con él, obteniendo var iadas inf or macio

n es para l a r evista estadunidense «The Nation», y par a diarios americanos afiliados a esta revista. Mr. Beals com prendi6 mu y bien, que llegando con s u pluma y libre ta periodística, aunque tuviese los ojos azules, el cabello rubio, y fuese yankee de pura cepa, Sandino s6lo ver ía en él un clarfn, que habfa de pregonar su nombre en las columnas de los grandes rotativos americanos, y por con siguiente, que no l e haría nada. L a pr imera entrevista q ue celebr 6 Mr . Beals con Sandino tuvo efecto el dí a 8
d e F ebr er o d e 1928, h abiend o d u r ad o desde las 4 d e l a

madrugada hasta las 9 del mismo día. E n esa época se encontraba Sandino acompañado de su esposa Dña. Blan ca Aráuz. Carleton Beals public6 u n pequeño libro, donde na.
rr6. las i mpresiones d e su vi aj e, describiendo la f eracidad y belleza de nuestras montañas, y por ú l ti mo, t r ascr ibi6

las i nformaciones que obtuvo de labios del propio San dino. Ha y que considerar que ni Beals estaba en posi
bil idad d e apr eciar l a v er dad, d ur ant e su cor t a p er ma

nencia en e l campamento de Sandino empapándose en
un a sol a d e las f uentes de l p r oblem a n icar agüense, ni

Sandino iba a ser tan necio de contarle algo que perj u dicar a a s u fama. Si n embargo el viaj e de Carleton Beals a los campamentos de Sandino despert6 el entu s iasmo en el diarismo americano, donde se empezaron a narrar historias de pur a inventiva, en el afán d e sacar buenas utilidades para sus respectivas empresas. En el diario «L a Opinión>, de los Angeles, de fecha

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—83— 5 de Febrero de 1928, fue publicada una historia de San
dino , n ar r ad a po r u n Gabr iel N avar ro, en l a cual deefa

que el Gral. Moncada era quien }e habla confirmado el
fueron l a que provocaron una escisión en tre. los dos j ei es

grado de Gral. a Sandino, y que cuestiones personales

los que desde antes de las Conferencias de Tipitapa no
se dirigfan la palabra. El recorte de esa publieaci6n fue mostrado al Gral. Moncada, quien contest6 de la manera siguiente: «Por primera vez vf a Augusto Sandino en Prinzapolka. Se presentb diciéndome: qurero que me dé armas para ir a pelear al interior . E n Puerto Cabezas no me las han querido dar, y me dijeron que viniese 'donde Ud . E n el
inter ior , el ú nico n om br e q u e suen a es e l d e Moncada.

De Sacasa nadie se acuerda. Comprendf que aquello er a lisonja. Sandino me entreg6 al propio tiempo un memo rial escrito por bl con r especto a s us i deas, el cual ter minaba asf «L A PROPI E DA D ES UN ROBO.i Natural mente éso me di6 la norma del hombre que era Sandino y me negué a darle armas, contestándole que mi inten
e i6n er a l a d e t r aer u n a sol a col umn a a l i nter io r y n o

dispersar las armas. Volvió Sandino a puerto Cabezas, y lo favoreci6 la circunstancia del desembarque de mari nos, y la declaraci6n de zona neutral. E ra n i nstantesen que el armamento del Dr . Sacasa estaba en pelig ro de ser tomado por los marinos, y el Sub-Srio. de la Guerra Dr. Ar tur'o Baca, autoriz6 a Sandino a tomar rifles. Ef ec tivamente, s e l lev6 algunos sesenta y después consi guió otros, con los cuales se vino al interior . Cuando yo llegué con el ej ército a Matiguás, entablé corresponden
c ia con Sandino, llamándolo. a r eu nirse eo n e l g r ueso de

las tropas constitucionalistas. Me contesr6 que habfa to mado Jinotega, y que no podía r etir arse de allf, y que t enía mucho que hacer para defender a sus amigos. No fue sino cuando los Grales. Parajón y Castro Wassmer pasaron por el Setentri6n, que lograron persuadir a San
din o d e sumar su s columnas al ej ér cit o occidental, y ll e garon j u n to s a las M ercedes. Observé que los soldados

de Sandino iban co n divisas r oj i negras, y con cruz y calaveras en las divisas y banderas, y entonces, les orde né que se quitaran tal divisa. Nuestros enemigos les di je, están tr atando de desacreditarnos, llamándonos bol
cheviques, y no d ebemos dar o p ort u nidad d e q u e e so s e

crea que es cierto, ni de que nos pongamos en r idículo, ni mucho menos de que vayamos a l a capital eon esas
dlvrsas.

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<Ni y o n i m i g ent e qu er emos quitar nos estas di visas contest6 Sandino,— Pero y o si q ui ero, l e r espondí.— Sandi.

no llor6 al ordenar que sus soldados se quitaran las di visas roji-negras con calaveras. Dijo, que esa divisa er a el emblema 6 lema de su vida. Cuando se revel6 contra los convenios de Tipitapa volvi 6 a adoptar l a misma di visa. L as ideas de Sandino son algo más que socialistas.

Para él el emblema de su .vidaes la divisaroji-negra, con

con la cruz y la calavera. E n M éxico, según parece, s e uso en contacto con elementos ácratas, y ahora esas re aciones le han servido: Salom6n de la Selva etc. . . Ten g o la convicción de que esos elementos son los qu e le están ayudando a Sandino.» Sin embargo, había un más alto pregonero de la fal sa gloria de Sandino y er a Froylán Turcios, quien con su pluma vibrante se convirti6 en un paladín del guerri llero. Oigámoslo en el N< 63 de su revista Ariel, corres pondiente al 1g de Abril de 1928, contestando a Juan Ra m 6n Avilés un ar tículo qu e éste escribier a acerca de Sandino: <Intentar. a esta hor a obscurecer l a preclar a figura de;Sandino es empresa ridícula y absurda. E l héroe de
la r aza es ho y dí a un a celebr i da d m u n dial , qu e s6l o se

discute e n Nicaragua. E mpequeñecer su gloria es más dificil que derribar una montaña con puñados de arena. La acci6n viri l y eficiente de Sandino repercutiendo en millones de espíritus americanos y en la conciencia del mundo, y formando un potente bloque'moral de incalcu lable trascendencia, constituye la única esperanza de sal vaci6n para Nicaragua. Por .lo demás emplazo a l exce lettte compañero Avilés para dentro de cinco años, si en ese término la muerte no nos ,h a convertido en cenizas. El me dirá entonces con ecuán1me criterio, y sobre todo
c on alto espír it u patr i6tico, cuál d e lo s do s estaba en l a

verdad, en este momento gravísimo porque atraviesa Cen tro Américas. Esto lo escribía Turcios el 19 de Abril, y nueveme ses después, con fecha 28 de Diciembre de 1928, el poeta arrojaba de su alma aquel entusiasmo que sentía para su héroe, y renunciando del cargo de Representante Conti nental de Sandino, le volvía Ias espaldas par a siempre, después de haberlo fustigado en cartas que sereproduci rán mas adelante. En la misma revista Ariel daba cabida Turcios a las

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 85— mentidas victorias d e Sandino, que escribía con el obj eto

de deslumbrar a los incautos. E n el numero a que nos referimos aparece el parte oficial del combate de El Brh
m adero, donde Sandin o r efiere, respaldándolo con su f i r

ma, haber matado 700 marinos y capturado 40 0 r ifles Lewis, 16 ametralladoras, 180 mulas cargadas de provísio nes y parque, 11 kodacks, 4 prismáticos, 19 estuches de cirugía, 60 pistolas calibre 45 y gran cantidad d e uten
silios de cocina. las ment iras tendenciosas d e Sandino, y a qu e du r an te to

El tiempo que todo lo depura, ha dado a conocer

da la ocupacion americana, según datos oficiales, no mu rieron en Nicaragua ni 500 marinos, aú n incluyendo los que fallecieron por causa de enfermedades.
OPORT U N IDADES D E PA Z QU E SI E M PRE S E D IERON A SANDINO

Siempre que hubo una oportunidad, ésta fue apro vechada para tratar con Sandino de la paz de Nicaragua,,
ofreciéndole amnistí a y o tr as muchas concesiones q u e el

se obstinaba en rechazar . E l Gral. L ejeune, un o de los jefes militares de mayor rango que estuvieron en'Ni c aragua durante las Correrías de Sandino, al regresar a Washington en e l mes de Abri l de 1928, inform6 a su Gobno. del resultado de sus observaciones, diciendo que en esos días el jefe insurgente contaba con un efectivo de 800 a 900 hombres; que le había hecho a éste una oferta de amnistia y un llamamiento, en nombre de la humanidad, para que depusiera las armas, y las mismas condiciones aceptadas po r e l Gr al . Moncada el 4 de Mayo del año anterior, todas las cuales habían sido rechazadas. Refiri6 asimismo que los aviones de l a marina habían d ej ado caer paquetes de hojas volantes con estas proposiciones, para que fueran conocidas de los grupos insurgentes. Sandino; fuer a d e negarse a deponer la s armas, contestaba a estas proposiciones con cabezas sangrantes de infelices nicaragüenses, a quienes nada les valían las
súplicas, n i el l l ant o d e su s fami li ares, ante l a cr ueldad

insaciable del sandinismo.

AV E N T U R EROS D E T O DO S L O S PA ISES

LLEGABAN DONDE SANDINO
Las filas de Sandino se engrosaban con aventureros de todas las nacionalidades, muchos de ellos perseguidos

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CA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI AS

por l a j usticia, que encontraban ma gt tífico campo a sus h azañas b aj o l a b ander a r oj i-neg r a q u e em puñab a ei héroe d e l as S egovias. A l g un os d e ellos llegaron a ob

tener su confianza
y a tener m ando en sus f u erzas, seña l ándoles zonas d e o peraciones. E n tr e e llos s e cuent a el G ral. Manuel Marí a Jir ó n R uan o, g ua ternalteco, quien f ue enviado al sector de Pis Pis, en la Costa At lántica, d u r ante e l mes d e A b r i l de 1928, habiendo asal tad o lo s m iner ales de L a Luz y L os A ngeles, y d e L a Bonanza, en el Dis tr it o d e P r i nzapol ka, donde arrasaron con mercaderías di nero, ganado y bes tias, d ej and o casi d estr uído s lo s m i n erales d e L a L u z y L o s A ngeles, en donde captur aron a los más impor tan tes empleados, hechos de qu e di ó cuenta e l J ef e Pol ític o d e Bluefields, G eneral Juan J . E str ada.

' 4 ;

Con motivo de la

incursión vandálica l l ev ad a a c a b o Manuel Mari a Ji rón Ruano, mi li ta r g u at e po r J i ró n R u ano malteco y j ef e sandi nista, au to r d e ia s de predaciones qu e se relata n a conti nuación sobre los miner ales Aqu i aparece co n la s cadenas d e p residar i o m e n c i o n a d o s , s e cuando po r del itos comunes est u v o r ecluido procedió en el Cuar eu l a Penitenciari a d e G u at emala tel Gr al. de la Guar di a e n Puer t o Ca b ezas a dar f or m a d e pr eparar u n aer ód rom o co n l os hangares necesarios, dond e poder da r cabid a a las u ni

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—87— dades aéreas que fueran indispensables para l a explora. ción de aquella zona, a fin de localizár los grupos san

dinistas y poderlos batir más eficazmente.
La destrucción innecesaria de l a propiedad llevada a cabo po r Sandino y sus hombres todavía no ha podi suma de dinero i ndemnizarla en parte, los minerales ci tados, I a Luz y Los Angeles, no han reanudado aún sus labores. Veamos la obr a de Jir6n Ruano:

do repararse, y a pesar de que cost6 al país cuantiosa

"Bluefields, 14 de Junio de 1928.— Sr. Ministro de la Gobernaci6n.— Managua. "E n esta fecha recibí del Sr. Comandante de Policía
de Siuna, el siguiente oficio:

«Alamicamba, 30 de Mayo de 1928.— Sr. Jefe Político del Departamento de Bluefields.— Señor: Tengo a bien e levar al conocimiento de Ud. mi informe oficial, e n mi carácter d e Comandante de Policía de Siuna, durante
los días del 12 al 30 de A b r i l p pdo . E l 12 del citado mes

como a lss 5 de l a tarde, fué sorprendida l a poblaci6n de Siuna por las fuerzas del rebelde Sandino al mando
del general M anuel Marí a J ir6n R , habiend o dej ad o una Inmediatamente f u í despoj ad o d e m i pi stola, y ob l igado con m i f amili a a pr oveer comid a a un a parte d e la. sol

parte de sus fuerzas en las minas Í.a Luz y Los Angeles.

dadesca. Como a las 11 de.la noche, no obstante de ha ber ya quitado provisiones, a la fuerza, de los estableci mientos de comercio de los chinos EVin Kong y A llana
Chow, r ompieron las puertas de dichas casas procediendo ai saqueo y a l a b ebida d e l ic ores. E l 1 3 comenz6 e l a llanamiento d e las casas p ar ticulares, co n p r etexto de

buscar armas, robando todo lo que'encontraban de al~ valor. E n la misma fecha, después del saqueo, salieron con dirección a la mina Neptuno, diciendo que ven+ n de camino 180 hombres si n j efe. E l 16 del mes citado, tuve noticias de la llegada de un ta l Coronel Carlos Agüero, quien dió fuego al plantel de la mina La Luz y Los An geles, habiendo estallado 25 cajas de dinamit a qu e ha bían en dicho plantel. E l día 27 del mismo me s llegó
personalmente el Gr al . A u gust o C. Sandino, quien acabó

con las cosas de mi uso personal, y a continuaci6n pro cedió al saqueo de las casas de comercio de los chinos,. destruyéndolas, manifestando que los referidos chinos ha bían ido a traer a los marinos americanos, junto con el
señor A mphlett, de l a min a L a L uz. Segú n aviso qu e r e

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CAL VARI O

DE

L ASSEG OVIA 8

cibi fué destruida la casa o ue s irv e d e c omisariato, la residencia del Gerente de la. mina, asi como l a bodega.

Asimismo informo a Ud. que el 80 de Abril el señor Mar

shall, ciudadano americano y superintendente interino de la mina, fue Hevado preso por las fuerzas del Gr al. Jirón. «Señor Jefe politico: la excusa que tengo de no ha ber presentado este informe antes. es porque tuve que cruzar la montaña con mi familia, saliendo por los llanos de Aiamicamba. ~ Con toda consideracién, soy d e Ud. muy Atta y S . S.
Nar ciso Choza.»

"Lo que comunico a Ud. para los gines consiguientes, suscribiéndome su Atto, y S. S. Juan J, Estrada".

LA PROPAGANDA HACE DE SANDINO UNA F I Q UR A D E L EY EN DA
Yá hemos dicho que una de las pr incipales causas del engrandecimiento de la figura de Sandino, fue la pro paganda que se le hacia fuera de Nicaragua. Unos eran sinceros, por ser victimas del engaño; otros lo hacian por negocio. H e aqui lo que sobre este punto decia una car ta de Guatemala del mes de Abril de 1928: "Los comerciantes se han dado a la tarea de explotar comercialmente' al pueblo, con el pretexto d e Sandino. EstOs comerciantes son listos y hacen dinero con el pa triotismo, aunque efectivamente Nicaragua y Sandiqo les importan un bledo. E n Guatemala están haciendo un ci garrillo, pésimo por cierto, hecho a máquina, que se lla ma Cigarrillo Sandino, con el r etrato del guerrillero se goviano. También se ha hecho un ramo de comercio an dar vendiendo por las calles pequeños bustos en yeso que dicen se r d e Augusto C. Sandino. L os tontós los compran a un dollar. 'Naturalmente que más se parecen a Goyo Herrera que a Sandino. L os hacedores de bustos
e nt e l ista, están haciend o mu y buen n egocio . E n E l alvado r h a y ah or a d e r en t a u n licor q u e es l lsmado

éctar Sandino, con el que se emborrachy. de anti-impe ílalismo todo el, que quiere porque es alcohol patriótico par6 el consumo popular . H a n aparecido Sócrates San dino falsificados, y muchos andan ej erciendo el chantage aciéndose pasar por amigos de &andino, por recaudado es de Sandino, etc., pero ninguno de ellos va a empuñar

g

L

V E RDADERO

S A NDI NO

el r ifle a las Segovias. Mientras tanto, el negocio de al coholes,cigarrillos y bustos prospera, explotando bien el
nombr e del gu er r iller o".

EL ÉXOD O D E L AS SEGOV IAS A H O N DU RAS
En las Segovias era ya imposible vivir . Aquella era una existencia llena de zozobras. Por esta razón muchas
familias abandonaro n su s haberes, t r aspasand o l a f r on t er a par a r adicarse e n H o nd uras . E n l a p r imer a q u i n

cena de Junio de 1928 llegaron a la región de Danlí,fron tera hondureña, procedentes de Nueva Segovia, mas de250 niños en completa miseria. E sta era la obra de Sandino, a quien el mundo entero cantaba hosannas.
La Srta. E mm a B o n illa, r eina d e los estudiantes en

Tegucigalpa e hija del egregio liberal, ya extinto Gral. P olicarpo Bonilla, form6 en aquella capital un comité, y
p idi ó a Danl í qu e l e en vi aran 25 d e aquellos niños par a atender los en su espantosa desgracia. F ué este u n gesto n oble y h er moso, pr oducto d e un a alm a gr and e y d e un c oraz6n f i lantr 6 pico, qu e hizo br otar e l car iñ o d e los n i

caragüenses para tan distinguida señorita. Mas Sandino sacaba partido aún de estos horrores, pre gonando que la salida de aquellas infelices criaturas er a el resultado de los atropellos de los marinos americanos
y d e l a Guar di a Nacional.

VIOLACIÓN DE SEPULTURAS POR PART E
DE SA ND INO
En todos los lugares del mundo civilizado, un ca dáver es siempre respetado, y con mucha más raz6n la tumba que lo guarda. Más para Sandino l a moral y el sentimentalismo eran letr a muerta, no vacilando en co meter actos delictuosos, propios de las hienas, cuando así
convenían a sus i nt ereses.

En una carta par a Froylán Turcios, Sandino se jac
ta de haber p r of anado l a t u mb a del m ar in o W i l l iamson,

el 18 de Mayo de 1928, y se vanagloriaba, no s61o de haber sacado los restos, sino de haberlos colocado en un lugar
i gnorado, en do nd e su f ami li a n o los ver í a j amás. E n l a

sepultura fué encontrada una botella, bien cerrada,conte niendo un pequeño papel que decía en inglés, y que tra ducimos al español: cEI cabo William L.Williamson, U. S. M. C. fué muer to en acci6n de guerra, en el camino de Bocay a Bocay

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CA L VA RI O

DE

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SE GOVI A S

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cito, a las 4 p . m. del 18 d e May o d e 1928. E l más cer cano parentesco, su madre, no s~ conoce. La dirección de su

primo se sabrá en la. U. S. M.C. Pacific Clide, en Coco Solo, Zona del Canal". Tambien conteníasu filiaci6n y grado, así como una fotografía de u n niño llamado Phill , sobrino
suyo, cuy a d irecci6n n o supier on su s compañeros enton

ces, pero que fue encontrada mas tarde en una carta su ya. L a direcci6n de la madre era: Mrs. Florence Mac Gee,
1 218, Maso n St reet , Sa n L o uis, Mass. Sand in o envi b a Tur cios el r etr at o de l n iñ o P h i ll , p ar a qu e p ublicar a el

fotograbado en su revista, como un trofeo glorioso que en realidad nada tenía de tal.

SANDINO ENGAÑABA A LAS GENTES SOBRE
LA S P R O M ESAS DE L IB ERT AD DADAS

P OR E E. U U
C omo Sandino s e empeñase e n hacer cree r a las gentes sencillas que la intervenci6n estaba j ugando
u n a vez más con el puebl o d e Nicar agua, y q u e l o ú n i

co que l e interesaba er a mantener a Díaz en el Poder, porque éste i ba a entregar a todos los nicaragüenses maniatados, vendidos como esclavos, siendo la s f uturas elecciones presidenciales una comedia sangrienta, el Cuar tel General d e l a Guardi a Nacional en Managua crey6 oportuno dirigi r l a siguiente Orden General a toda la oficialidad de servicio activo en l a República. Decía así: «Managua, 28 de Junio'de 1928. Orden Gral. N9 62.
Parte 5a.

1' Se ordena a todos los oficiales de la Guardia Na
cional, que manifiesten a todos lo s votantes en perspectiva

que las pr 6ximas inscripciones y elecciones en Nicara gua serán libres y justas. 2' — Los comandantes d e di visi6n y subdivisi6n deben continuar extendiendo la noticia, en sus divisionesy sub. divisiones respectivas, de que los votantes tienen asegu rado el libre derecho del sufragio, y que n o serán mo lestados cuando vayan a los comicios, ni en los comicios,
ni después de r et ir arse d e lo s comicios. E n otras pala

bras: hacer que lcs votantes sepan que los métodos de i ntimidaci6n no serán tolerados, y que ellos pueden vo tar como deseen y no como desee algún político. Además, deben extender la informaci6n de qu e lo s votos serán

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VE R

D A D E R O

S A N D I N O

contados de una manera legal y honrada, y que la e lec ci6n va a ser libre, justa e imparcial. Por orden del Jefe Director, Brigadier General E, R. Beadle, G. N. S. M. HARRI NGTON Cnel. G. N., Jefe de Estado Mayor>. documento trascrito, son l o suficientemente cl aras para no suponer qu e se estaba llevando a cabo una comedia con el fi n de burlar las aspiraciones de la mayorí a del puebl o nicaragüense. Insistimos e n qu e s i Sandino hubiese tenido verdadero amor patrio, pudo haber orde
n ado un a tr egua, suspendiendo la s hostil idades y g u ar dando pr ovisionalmente sus ar mas, par a esperar el resul

Las órdenes que anteceden y reproducirnos en el

t ado de las elecciones de Noviembr e de 1928, a fi n de que si no hubiere completa libertad, empuñar d e nuevo los fusiles, limitando su ofensiva contra lasfuerzas inter v entoras y las del Gobierno a quien combatía. Ma s no fu é así , pues Sandino s e mantuvo siempre rebelde con sus hombres, que se hacían llamar defensores del derecho nacional, tremolando sin tregua la bandera roji negra, que es la que representaba los ideales del guerri
ll ero. Su proceder, dice a las claras qu e l o qu e b uscaba e sta obra, tomando el p at r iotísmo como u n ant ifa z p ar a

era el poder, y asi lo ir á viendo el lector en el curso de el logro de los fines que se proponía.
LAS DO B L ES CONT RI BUCIONES QUE PESABAN SOBRE LAS E M PRESAS E XT RANJERAS

Se recordará la amenaza de Sandino, y su exigencia
p ar a qu e l e f uesen p agado s i m puesto s y d erechos d e

corte de mader a por los Sres. E nrique Gülke, A l fredo
Webbster , Pí o P alma y José L ysset, todos ellos ex tr anj e r os. Se recordar á también l a incursión de exter mi ni o de

las tropas de Sandino al distrito minero de Pr inzapolka. Pues bien, el Sr. Gülke, al tener noticias de que los sandinistas se habían marchado a la Costa Atlántica, en
el mes de A b r il , reanud ó los cortes 'de mader a, cr eyéndo s e seguro; más el 31 de May o las fu er zas del r ebeld e d e las Segovias asaltaro n s u campamento, r oband o cu anto t enía él y su s tr ab aj adores y amenazando co n m atar al

cuidador, notificándole que no tenía derecho d e cortar maderas sino era con permiso especial de Sandino. Ante tal atropello el Sr. Gülke se vi ó precisado a pr otestar
ante el J ef e P ol ítico del Departamento, quien trascribió l a

queja al Sr . Ministro de la Gobernación, la que dice así:

O

EL

CALVARI O

DE

LAS SE GOVI AS

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'Sr. Jefe Politico del Depto. de Jinotega. Ciudad:

"Yo Enrique Gülke, de 48 años de edad, casado, co

merciante y empresario, subdito alemán y vecino de esta ciudad, ante su autoridad y con el debido respeto pongo l a siguient e denuncia: El 81 de Mayo ppdo, lleg ó a mi campamento de cortes de madera, el que tengo legalmen te establecido sobre las márgenes del rio Puteca, afluente
del r i o Coco¡ y com o a 8 m i llas d e su desembocadura, u n

peloton como de treinta hombres sandinlstas, bien arma dos, al mando de Pedro Altamirano, tambiBn llamado Pe drón, llevándose y acabando con cuanto babia en merca d erias, viveres y utiles, y amenazando con dar muert e a mi encargado don Enrique Pineda, quien vino ayer a dar me este informe, y a quien dijo que nadie, ni e x tranjero o fuese del pais, podia cortar un árbol sin el permiso ex preso del Gral. Augusto C. Sandino, por lo que con estas amenazas, y por otra parte viendose despojado de todos los viveres, abandonó con todos los operarios este mi tra bajo, el que habl a suspendido desde Noviembre ppdo., tambiBn por amenazas del mismo Sandino, que me hizo en una nota que me mandó junto con un decreto de B l mis m o, fechado el mismo mes de Noviembre y e n qu e me exigia el pago de derecho forestal por m i madera, a lo que naturalmente no accedi, y suspendi los trabajos, po niendo al mismo tiempo la referida nota y decreto en co nocimiento del Ministerio de l a Gobernación, como tam bián del Alto Comando y Mtro. de los Estados Unidos de N orteamBrica en Managua y cuyos escritos conservo en informes que el referido Sandino se habia marchado con 'sus tropas para la Costa A tlántica, y suponiendo no vol veria, dispuse activar este mi trabajo cuanto pudiera, y el
qu e por l a suspension y a habi a sido perju dicadoseri amen mi pode r A h ora, a p r in ci pio s d e A b r i l p pdo., t eniendo

te, pues la sacada de la madera de los bosques solamente se puede hacer en el verano, a un preci o que correspon
de a l n egocio, y en partes, e n e l t i emp o l l u vios o en t era so. A h ora, con l o qu e nu ev ament e m e ha ocu r rid o e n es

mente imposible por ser 'terreno demasiadamente suampo. t a mi empresa, me he visto obligado a abandonarla y s i n saber por cuánto tiempo, o sea hasta tener completas ga. rantias; y por cuyos perjuicios presentarB a l a autoridad
correspondient e m i r eclamo.

Jinotega, 12 de Junio de 1928. ENRIQUE GUL K E".

EL SANDINO SUPERTICIOSO
Sandino er a u n gr a n supersticioso, y a sus alle gados les contaba que de repente oi a voces inisteriosas

d ándole consejos, que él aprovechaba al pi é de la
letra con magnfficos resultados. E sto salv 6 una vez a Sinforoso Maradiaga de ser pasado por las armas. Mara

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V E R D h D E R O

S h N D I N O

d iag a er a u n hombreoito,,d e l a ci udad d e E l Ocotal, y

una vez en sus trabajos de campo cayó eri poder de un
piquete de caballerfa sandinista, procedente del campa mento general del guerrillero. Maradiaga estaba denun; los movimientos de Sandino, y aunque ésto no estuviese probado su muerte habfa sido decretada. Llel ado al campamento general , Ma rsdiaga vi 6 llegado el úl timo dfa 4e su vida, pues se le provey6 de una pala para que cavar a s u pr o pia sepultura. Pregunt6, con lágrimas en lo s ojos,
los motivos qu e habf a pai

ciado de suministrar informes a la Guardia Nacional de

ra proceder asi contr a él,
y se l e d ij o q u e po r t r ai

dor. Pr otest6 de su ino cencia, manifestándo que eso er a f also, y qu e esa informaci6n procedfa se guramente de algú n ene migo personal. Quiso se guir defendiéndose, pero u n chilill o d e cuer o de
danta cay 6 azotándole las

Don Enrique Gülke, autor del an terior reclamo, ciudadano, alemán, domiciliado desde hace muchos a
ñ os e n

matrimonio con una distinguida se

J i notega , d ond e contr aj o

ñorit a A dam , de aquell a sociedad, c on quien h a pr ocreado v s rio s h i

e spaldas, para obligarlo a callar y a seguir cavando el pedazo de tierra donde reposarl a p ar a siempre. .Maradisga encomend6 su alma a Dios, y se despidi6 de los suyos mentalmente,
contando cada paletada de descendfa hacia e l sepul

jos. Ni su ciudadania, ni las cua
lidades anotadas le valieron l i br ar se de las i ras de las fu erzas sandi ni stas contr a el ca pi t al.

tierra que sacaba, como si fuesen lo s p eldaños que c ro, Cuando se cansaba y uerfa 'reponerse de la' fa

tiga, el f u ete l e r ecordab a qu e tenf a qu e t er mina r p r on de sus hombres par a que tr onar a 'al cabr6n, ma ndándolo

to su trabajo. Cohcluida la fosa, Sandino designó a uno a la chingada (tal era el v ocabulario q ue usaba el guerri llero). Maradiaga fué colocado al borde de la sepulturá, por él mismo cavada, y el soldado ejecutor puso la boca' de su rifle sobre el pecho del infeliz. Hizo funcionar 'el

O KL

CA L VARI O

DE

L A S SE OOVIA &

g ati llo, per o el car tuch o n o dispar6, oy éndose sól o u n

ruido seco. Registró la cámara de su arma, y e l f ulmi nante estaba perforado. Cuando se disponía a disparar por segunda vez, fué contenido po r Sandino, quien in terpretó por haber fallado el tiro, que aquel hombre po día ser inocente, y lo dej6 en libertad. Es indudable que

no fué la magnanimidad sino la superstici6n la que obró en el ánimo de Sandino par a salvar la vida de Mara
diaga.
AM NIST IA DECRETADA A FA VO R D E SA NDINO Y SU GENT E

A pesar de cuanto sucedía en las Segovias, con fecha $ de Agosto de 1928, tres aviones corsarios, de la Marina A mericana, dejaron caer en la zona d e operaciones de Sandino, hojas impresas, conteniendo e l siguiente de creto: «N' 75 — El Pdte. de la República, considerando: que p ara facilitar las gestiones que se están haciendo par a
obtener el complet o r establecimient o del orden y tr a n

quilidad en todas partes de la República y en e l deseo de manifestar al pueblo nicaragüense el .espíritu de con cordia de que está animado el Gobierno, haciendo Uso de las facultades que le confiere la fracci6n 7' de l A r t. 11 Cn. Decreta: 1 ' — Concédese amnistia, amplia e incondicional, a t odas aquellas personas que hayan cometido delitos de bandolerismo en bandas organizadas desde el 25 de Ma yo de 1927, y las cuales se hayan entregado voluntaria
m ente a las autor idades an tes del 15 d e Septiembr e d e 1928, deponiendo su s ar mas, si .las tuvieren. L ' — El presente decr et o comenzar á a r egi r d esd e su

publicación por bando en las cabeceras departamentsles. Comuníquese, Casa Presidencial, Managua 9 de Agos to de 1928. DI AZ. El Mtro. de la Gobernaci6n,— GURDIAN». Varias de estas hojas llegaron a manos del cabecilla insurrecto, quien r efiriéndose a éllas decía a sus solda
dos: « L os bandoleros son esos cabrones, que acompañan a D í az en el Palacio Presidencial, y so y y o e l q u e l es

voy a dar amnistía, colocando sus cabezas baj o e l ma chete de mis muchachos>. A pesar de ésto los impresos distribuidos no dejaron de dar algunos resultados, pues pocos días después el

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V K R D A D E R O

S A N D I N O

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Cnel. Guadalupe Rivera, abastecedor del propi o Cuartel General de Sandino, amparado en la amnistia, se entrega.
ba a las autor idades m i lit ares d e J i notega, si end o bi en

recibido y dándosele libertad y toda clase de garantías, Rivera era dueño de la única casa existente e n Sallta Cruz, situada estratégicamente en una curva del ri o Coco,
a18 mi )las al Su r d e Qui

lali, y aunque alli fue un
centr o d e abastos d e l as f uerza s d e Sa ndino , a

quien servi a d e espía el
pr opi o R i vera, i nf or mán .

dole de lo s movimientos
de las tr opas combinadas d el G bno., y que tom6 p ar

te en l a emboscada que
f ue ten did a al Capitán L i v i ngston, en Diciembr e de 1 927, el Gbno. y la s f u er

zas americanas hi cieron efectivo en est e lugarte niente de Sandino e l d e creto de amnistia; actitud pacifica que fué secunda.
da p o r Santamar i a Sevi

lla, quien también se aco gi6 al mismo decreto pa ra dedicarse a la vida del trabajo. Ma s n o corr ió
m ucho éste, p o r qu e e l 4 d espué s de
El Ingeniero don Camilo Castellón, de Octubre las fuerzas de ex Mtro. de l a Guerra de l a Ad P edr6n l o ca pturaron, y ministración del Grai. J. Santos Ze

cruelmente, lo hicieron de. fuerzas sd,ndinistas en su hacienda
c apitar , p agand o as i su
de caf é San F r an cisco, de l D e pt o.

t o r t ur ar lo Iaya, quien f u e secuestrado por

deseo de querer llevar en de E st eli , y quie n p ar a s a l va r su sin lo de'adelante una vida de vida, después de penalidades con cuento, tuvo qu e pagar una paz y de trabajo. tribucion de mil dólares. Junto con
LA OBRA O M INOSA DE PEDRÓN
paga r cont ri bu ción p ar a ev i tar da ños cont r a s u v i d a y p r opiedad.

él fu e secuestrado s u deudo don Francisco, quien también tuvo que

El jef e a lo Sres. La banda del inhumano Castellónqu e captur ó Angels Ortez. er a Miguel Pedr6n Altamirano anda ba como potro desbocado, por los valles y caserios del Nort e de Jinotega, a f ines del mes de Septiembre de 1928. Los atemorizados cam

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pesinos pasaban el día escondidos en los montes, sin po
der t r a baja r, m ientras l os sandinistas o cupaban s us h u

mildes chozas. A pesar de tales precausiones, muchos de esos desgraciados cayeron al filo del machet e d e las hordas de Pedr6n. El 2 8 d e Septiembre fueron ul timados por las
fuerzas de Pedr 6n : U r b a

no Aráuz y Reyes Borne.
ro, cuando se hallaban en sus casas d e habitaci6n en los valles de E l Gua pinol y Lo a Cedros, res
pectivamente.

El 1' d e Octubr e f ué
saqued a l a casa d e c o

mercio del t urco Moisés
Di pp, y l a del ci u dadano

nicaragüense do n Doro teo Lanzas.

mañana, en jurisdicción
de Jinotega, fué asesinado por los mismos foragidos el Sr. Lucas Osegueda. E17 de Octubre, la mis ma cuadrill a d e Pedr6n A ltamiran o pr iv6 d e l a
Don Benito Trejos, quien fue ase vid a al ho nr ad o ci ud ada sinado, con luj o d e barbarie, por no do n Juan E v angelista fuerzas sandinistas. Nótese la masa Hernández, de Jinotega. e ncefé,lica al descubiert o po r l os El 10 del mismo mes,
tr emendo s m a chetazos qu e l e fue

E l 2 de Octubre, por l a

Pedr6n, que fué siempre el brazo derecho de San dino, en el lugar llamado L a Virgen, en j urisdicci6n de Jinotega, llev6 a cabo un doble asesinato en las personas de Jer6nimo Gutiérrez y Pablo Rizo.
ron propinados en el parietal dere cho.

A conti nuaci6n, y en esos mismos días, asesinaron al

Señor Benito Trejos, del Depto. de Nueva Seqovia.
Hond a conmoci6n csus6 en t odos lo s án tmos e l es

pantoso asesinato, cometido en l a persona de l j oven
Gonzalo B l and6n, en un o de su s mozos y en d on Carmen

Valdivia el 28 de Septiembre de 1928, en la finca llamada e l Tamalaque, en j urisdicci6n de Jinotega. Bland6n er a miembro de la mesa electoral del Cant6n de Santa Cruz, en donde se encontraba en el ej ercicio de sus funciones.

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—97— En esos días había andado en actividades electorales de
su compr ensi6n, a f i n de que lo s ci udadano s estuvii'aen
l i sto s p ar a l a i n s cr i p ci 6 n , señ al ad a p ar a e l d o m i n g o 23 d e

Septiembre de ese añu. Al cerrarse la inscripci6n, el j o ven de la referencia optó por irse a dormir a su finca El
T amaiaque, distante d e Sant a Cr uz como tr es leguas, en

c ompañía de sus mozos, de don Carmen Valdivi a y de
o tr o más. Un o d e sus compañeros, do n E m i lio Siles, no pudo l legar hasta la finca, p or habérsele cansad o l a bestia, viéndose ob ligado a pernoctar a al g un a dis tancia d e lo s sucesos, cir c unstancia a que debi 6 m i lagrosamente la vida. Cuan do B l and6 n y su s t r es compañeros se d i sponían a acostarse, aparecieron in tempestivamente, t r ágicos y hoscos, com o ab or tados por las ti nieblas de la mon. taña, en nú rirer'o conside rable, lo s san di nistas co niandados po r Pedr 6n, ar m ados d e machetes y d e ri fles. y si n qu e su s v ícti m as t u viesen t i emp o d e enter arse, los acometieron a balazos. Gabin o O l ivas, s ir viente d e Bl andón , u n m uchach o d e 20 anos, se encontr ab a en el cor redor de l a casa, e n co mpañía ( i onxal o B l andón , di st ingu id o j o de u n moz o d e l a f i nca, v en de .Jinoter~a, asesinad o po r el d e nom br e T i moteo H e c abeci l l a sandrnist a Pednon A l t ami r r era, acostado s e n u n a 1 "l n o . hamaca, cu and o son 6 e l p r imer t i ro , q u e hiz o b l anco en H e r r era. A m bos, g u iado s po r e l in stint o d e con servación cor rieron a ganar las puertas con ánimo de sal varse; per o el mozo, que ib a mo rt almente her id o no tuvo tiempo de penetrar en l a h abitaci6n y cay 6 m u er to. Ol i vas fué a ocultarse en u n tabanco y all í permaneció has ta que los asaltantes penetr aron en l a casa, l o qu e él a provech6 par a ponerse a salvo en e l m onte, am parado por la oscur idad d e la noche. Cuando el mu chacho, ya re
,1 t

puesto de la impresi6n, se di6 cuenta de que los crimi
nales se habían al ej ado, r egres6 a l a casa, encontr ando

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cuatr o cu er pos desnudos y m ut ilados, que yacían en di s

tintos lugares. Entre ellos se hallaba el cuerpo de Gon z alo Bland6n, su patr6n, a quien tanto querfa, con l a

sien destrozada por un balazo.
Simultáneamente otro grupo de sandinistas asaltaba la casa de don Manuel Herrera Castro, quien también fué

bárbaramente asesinado.
Todos estos detalles nos fueron suministrados por el propio Gabino Olivas, e128 de Septiembre, en la
ciudad d e Managua, toda

v ía horrorizado po r l o s hechos de que había sido
testigo ocular . ASESINATOS QUE CON MOV IE RON A L PA IS

En esos días se encon traba en pacffica j ir a de
pr opaganda libera l e n el D epto. de Jinotega, el D r .

Juan C a rlo s Men dieta, quien habfa salido de Ma nagua acompañado del jo ven don Julio Prado, jun
t ándose en J i noteg a co n

ciudadano Manuel H errera Castro, y del secuestro, en el Cant6n de El Mancotal, de l os ciudadanos Canuto Rizo, K L V E R D A D E R O

mism a mi si6n d e p r opa g anda. A s u l l eg ada, el beral, al que decia pertenecer San D r . Mendiet a d i r i gi ó u n a dino; ab ogad o d e n ota , ex -Ju ez .de i nf ormaci6n telegr áfic a a l os di ar ios capitalinos «L a Di st ri to, periodi sta y valioso elemen to d e l a sociedad nicaragüense. Dej o Noticias y el «Di ar i o Mo un a v i uda, D ña. A delit a Zelaya de d erno>, dand o cu ent a d e Mendieta, sobrina carnal del ex-Pre lo s asesinato s cometidos s ident e Zelaya, y v ar ios hij os en l a m eno r edad a q ui enes qu i t aron el en la finca e l T a malaque d e q u e y a h ablamos, y apo o d e s u v i da. y de otr o s si mil ares, asf como el del Cantón d e D u i li , cometido en l a p er sona del

ni stas baj o el mando d e Pedrón A l t ami rano. E l D r . Mendiet a er a u n d estacado miembr o de l P a r t id o L i

don Cayetano Caste116n, don Juan I.ópez y don Carlos Gutiérrez, los que Dr . Juan Carlo s Mendi eta , a t r oz mente asesinado por fuerzas sandi j untos cooperarían e n l a

S A N D I N 0

Tib ur cio Mendoza y T acho H er nández. l . a Gu ar di a N a
c i o n a l s i g u i 6 u n a i n vest i g aci6 n r e sp ect o a lo s h echo s de

nunciados por el Dr. Mendieta, comprobando qu e t ales asesinatos y secuestros habían sido llevados a cabo por
la t emibl e cu adr i ll a d el j efe sandinista Pedr6n A l tamit ano. El Dr . Mendiet a p arece que tuvo u n presentimien t o en Managua de l o q u e ib a a ocur r i rle, cuando fu é a casa d e J u l i o Pr ad o a i nvitarl o p ar a q u e l o a acompañar a e n s u vi aj e. Este se encontrab a u n po-. co enferm o d e i n f luenza,

l ) o u C a ) (' r a u o C a si(.' ll()n , h e r n u l u o

dc don l' au liuo y <lel I>r . T r i nidad
C a st c ll<>n, t<>do s e l l o s l )r()ru i n< n t e s

mien)bros (iel l i beralisn> o . cg<>via
u (), l)l'o l li e t a r i o d e u n a h i c o . u r t i d a

t ienda dc. c<>mcrci o en s in()tog a y d uea o d c a l g una s h acienda s en esa j u ris<liccinn, las <tue m<)s tarde fueron i»con<liada s J )o r tr<>l>as de Sandiuo . C u an<l<> fu c a .-( sinado
c o n t a l) a 4f> af)o s d<'. e < l a d . y (I('.j ó l )o n d u ti o l ' r u d o ) o r i gu >a r i o (l e

un a v i ud a «on v a r ios hi,ios.

y como s e ex cusara, e l D r . Me»diet a le dij o : ~N o temas, v iejo. Si mo r imos en nuestr a jira, eso no impor ta: otros se rári los que verá n e l t r i u nfo, p er o nu estr o deber e s i r a luchar po r el par tido», y Pr a

Le<>n, joveu d e p orx.eni) , l><)r su laboriosid<)d c i nt el igeu«i;),
<J ui<'n co )u o d e c im <)s c ay <> J>cr()i c a »)< u t( . l u c h a n d o a l > o f c t :)(l a l)n>ll)(l , ('ont l a s us a s es)uo s. l '.1'a

u n l>ueu t;ontadov M(,vcantii ) y . dej ó un a l><)bve v iu(la ¡ Da . i>i larcit a '.>lor )l< s de l' va<lo.

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do, convencido y me dio e nfe ri no como e staba, se e nvol vi 6 u n pañuelo de seda en e l cuello y sig ui6 a l D r . Men dieta en la j ira, d e l a cual n o r egresariall. rr ían lo s pueblos y caseríos de l D<pto. d e J i notega, es t aban al corr iente d e las comunicaciones t elegráficas y telef6nicas. Así se ex plica que esos hombre s h aya n sa b ido el df a en q ue salió el Dr . Mendiet a y comi tiva d e l a cabecera departarneiital, al l ugar qu e tenfa n p r oyectado. Al al ba del df a 2 de O<:tubr e d e 1928, comenz6 a ci r c ular en J in< ti ga, co n l a r apidez d e todo l o t r ágico, l a sensacional noticia d e qu e lo s d i sting uidos y h o nr ados ciudadanos lih< ral< s, Di . J ua n Car los Mendieta, do n Ca

Es indudable que las bandas sandinistas qu e reco

He a qu i l a car reta t r af ica <¡ue con<luj o Ios cadf<,veres mu t i lados del D r . J uan Ca r los Mendieta, don Calletano Castellon y d« n J u l io Prado, del caserio de San Ma rcos a la c iudad dc J inotega. L a socie d a d v p u eblo j inoteg anos, si n di st inción d e colores politicos asisti ó a su s f unerales en nn a i m ponente. manifestación de. dolor .

v etano Castell6n, do n J u li o l ' r ado. do n J ua n L ó pez y do n Car los Gutiérrez , h abfan sid o asesinado s e n Sa n Marcos, caseri o si tuado como a t res legua s d e aq uella po blaci6n. El hecho ocur r i ó en casa d e D or oteo L anzas, co mo a las 11 de l a noch e del 1 d e Octubre, hor a en que fue ro n asaltados, 'como po r cincuent a sandinistas, ar mados de r i f les y machetes. L as victimas fuero n sacadas a em p ellones y ci nt arazos, descalzos y e n r op a i n t er io r a l a plazoleta del caserío, y un a vez ahf, bien suj etos, los col m aron de insultos. L a s sú plicas de l D r . Mendiet a y d e d o n Cayetan o Castellón, qu e encarecían pieda d p ar a e llos y p ar a sus compañeros, n o ablandaron el corazón de

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Los cad áv e r es de l D r . J u a n C a r los M e n d iet a s l a d e r ech a y d e do n J u l i > P r ado a l a i zq u i e r da , f otog r a f i ados deepuá e d e h a be r sid o b sj a doe d e l a f u n e b r e ca r r e ta , y colocsdoe e n t i j e r as , a d o n d e s e l e s v e . E l ca d á ve r d e l D r . M e n d i e t a p r e se n t a , co m o ee obse r v a , i ncout ab l e s ms ch e t azoe e n l s ca beza y gar es p n r q u e f u e r on c olocadas a lli p or l as m a nos p i a dosas q u e f u e ron a r e coger los. E l c ad á v e r d e d o n J u l io P r a d o, c omo s e v e , t s m b i í n p r e senta h o rr i b le s ms ch etaxoe, qu e cor t aro n e i h il o d e e u e x i st encia.

en l s cara, uno de los cuales l e l>ixo saltar lo s ojoe; un a pierna l e fub rota de u n bslsxo. Los aeesinoe le' cortaron las manos, y si re ven en sn lu

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aus f eroces ver dugos, que les r espondieron der r ibándolos

a machetazos. Don Juan L6pez conserv6 entereza y va

lor, hasta el último momento, y se encar6 a los soldados

de Pe4rón, diciéndoles: «No sean bandidos, n o asesinen a bofn4res como esos». El i nfortunado don J ulio P rado, e ompa5ero de labores del Dr. Mendieta, muri6 como un héroe, t 'uch6 con sus victimarios a brazo limpio, hasta caer sin .fuerzas destrozado a machetazos, perforado por Las balas¡ rindiendo así su noble vida. Don Carlos Gu tiérrez, luchaba por librarse de l a muerte, y a l lograr

Don J uan L úpex qu e m ilag rosament e salv ú su v ida en e l ho rri ble masacr e de San Marcos. E r a f i l armúmico, y a csus a d e l os

rnachetaaos que recibid ha quedado imposibilitado para ganarse la vida con su profesion. N(cítese la tremenda cicatriz quepresen ta.en el cuello y en la mano derecha.

p onerse en f ug a f u e alcanzado por do s balazos, un o en el t r onco de l a nuca y otr o e n el mentón ; per o a pesar ge ést o l og r6 .cor rer u n trecho, poniéndose a cubierto de

sus perseguidores, en u n monte cercano, de donde f ué atacado el día siguiente por una persona caritativa, casi en estado ag6nico. Mientras los sandinistas despojaban a López del di nero, y de cuanto llevaba en los bolsillos, éste aprovechó

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S A N D I N O

l a oportunidad para entablar con :ellos .una lucha, en la que logr6 desasirse y p onerse en f ug!s, no o bstante d e haber recibido dos machetazos, uno sobre .la nuca y otro en la mano derecha, así como un a l luvia de balas, que por verdadera suerte no lo tocaron. ' L 6pez fu e a ocul tarse en una milpa, donde pas6 la noche, y d e donde pudo observar el macabro cuadro de sus compañeros, in moladoa a la luz mortecina de la luna. L 6pez, encontra d o po r u n amigo que le a y ud6 a salir del lugar , se puso e n camino hacia la finca de su padre, don Pas tor L6pez, pero desgracia damente los sandinistas es
taban ocultos en el caN ino

y lo aprehendieron de nue vo, llevándolo a un riachue lo cercano, a donde se pa rapetaron e n e mboscada para caerles encima a l os q ue llegaban en busca de Mendieta y compañeros. Como a eso de las i9 del día aparecieron dos avio nes americanos que explo raban el lugar de los su
cesos, y Pedr6 n y lo s su

Don Carlos Gutiórrez, apreciable
ciudadano de Ia sociedad d e J in ote ga y o t r o de los sobrev i vi entes del

sangriento drama en que sucumbie ron el Dr. Mendieta y compañeros. Tambien quedó impedido a causa
de lo s balazos qu e recibi er a.

(detalles del hor rible suceso d qu e fu e testigo. e

yos corrieron a ocultarse en el monte, dejando a L6 pez ahí, con l a i ntimaci6n de esperarlos mientras re-. gresaban, lo que L6pez a provech6 par a ponerse a salvo, continuando hacia la finca de su padre, de don de luego fue conducido a Jinotega por s u h ermano Antonio, conociéndose por el r elato que él hizo, los

Los cadáveres del Dr. Mendieta, Caste116n y P rado,. y el herido Gutiérrez, llegaron a Jinotega el mi é r c)es 3 de Octubre, como a la una de la tarde, custodiados por u na columna de marinos y guardias nacionales, y por un número considerable de gente de a pié y de a caballo, que

armados, habían ocurrido a prestarle apoyo a la autori
dad.

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La impresi6n de terror que caus6 la vista de los ca
dáveres n o puede describirse. H o r r i bles, espantosamente mutilados„ semi desnudos, descalzos, los cr áneos despeda

zados, los ojos fuera de la s 6rbitas, tal er a el cuadro
que presentaban las inmoladas victimas. Al tenerse noticias en Managua del horroroso asesi nato, cometido en el caserio de San Marcos, se hizo salir inmediatamente un avi6n en la mañana del 3 de Octubre, con destino a Jinotega, el que no pudo aterrizar, debido
a qu e el campo de aviac}6n cercano a l a ciudad cabecer a

se encontraba inundado a causa de las fuertes lluvias imposible llevar a Managua los cadáveres del Dr . Men dieta y de don Julio Prado, los que hubieron de ser se pultados en el Cementerio de Jinotega.
DECRET O QUE SE DIO PO R E L ASESINATO DE SA N MARCOS

que habian caldo en esos dias. Por ese motivo se hizo

A consecuencia de los hechos antes narrados, la su ervisi6n electoral americana, hizo una iniciativa ante el r. Pdte. Diaz, en 'atenci6n a l a cual se emitió con fecha 6 de Octubre el siguiente decreto: «Arto. 1' — Exhórtase a todos lo s ciudadanos a que
cooperen con las autor idades, en su s esfuerzos par a cap

turar a las personas sindicadas en los delitos referidos, y a que comunique a dichas autoridades todos los i nfor

mes qu e les sean posi bles con r eferencia a dichos delitos

y a sus autores, c6mplices o encubridores. Arto. 2' — Autorizase a l J efe Director de l a Guardia N acional par a organizar en el Depto. de Jinoteg~, si n consideraci6n a filiaci6n poli tica, las fuerzas de vigilan
t es volunt ar ios qu e estime conv eniente, par a operar b aj o

las 6rdenes de oficiales de l a Guardia Nacional, con el
fi n d e ay udar a las fuerzas r eg ul ares de esa In st ituci6n,

en la aprehensi6n de los criminales y en la conservaci6n del orden público. A rto. 3' — Autorizase también al Jef e Director d e l a Guardia Nacional para que organice fuerzas de vigilan
t es volunt ar ios, semejantes, en cualquier ot r o Dist r i t o d e

la Républica que estime conveniente, con igual objeto y para conservar l a paz~. Ante esta actitud del Gobno., el padr e d e Sandino se ofreci6 como mediador para tratar d e que su hijo ce

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

sara en su loco empeño de seguir enlmn@bbthndo e1 pafs;
r ealizando a l ef ect o u n vi aj e a s u campament o e n el

mes de Noviembre de 1928. E l martes 20 de ese mismo

mes regres6 don Qregorio Sandino, padre del jefe insu

rrecto, a l a capital , a b ord o d e u n , avió n amer i cano, enteramente decepcionado de s u mi sión, y com prendiendo la s consecuencias qu e s e derivarfan del empecinamiento de su hijo. E n esos dfas, Sandino habfa estado a punto de caer en manos de los marinos ameri canos, quienes habfan sorprendido su campamento, situa do en el lugar llamado <E l Rempujón», en las montañas de Murra. V l Capitán Holmes era el j efe de la patrulla, y al ser rotos los fuegos sobre el lugar donde s e halla ba Sandino, éste huy6, sin tener tiempo de plegar y lle varse la casa de campaña que tant o estimaba. Fueron capturados 11 rifles, una ametralladora Lewis y 2.500 ti ~ ros, lo mismo que una máquina de escribi r Underwood N' 5, en buen estado; una caj a de medicinas y mucha correspondencia, entre ella, cartas reveladoras de la con nivencia que tenia Sandino con algunos personajes polf ticos del interior.

LISTA DE LOS ASESINATOS CONOCIDOS LL EVADOS A CABO POR SANDINO
A continuación damos a ista de las personas sacri ficadas por Sandino y sus hombres, h abiendo t omado estos datos de los informes suministrados por lo s Alcal des Mpales. y Agentes de Polici a de Nueva Segovia, asf
como po r lo s f amiliares d e las vfctimas:

El 27 de Octubre de 1928, un grupo d e sandiniytas en Santa Rosa, jurisdicción de Somoto, asesinó a Nicolás Gutiérrez Báez. El 13 de Noviembre, otro grupo de sandinistas, en la misma jurisdicci6n, y en el G uayabal asesinó a C atarino
Gu ti ér rez y a Vicente L 6pez.

El 22 de Octubre otr o grup o de sandinistas, e n el Sangarro, jurisdicci6n de San Fernando, asesinó a Brau io Talavera. E l 30 del mismo mes, otro grupo de bandoleros, en el Arrayán, j urisdicci6n del pueblo d e San Fernando, y cerca de éste, asesin6 a Antonio Ortéz López. El 25 de Diciembre otro grupo de sandinistas, en el Jobo, de la misma jurisdicci6n, asesin6 al Juez d e Can t6n Agapito Herrera.

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E n el mes d e Septiembre, en Chusli, j u risdiccio n d e

. lalspa, los cabecillas J. Gregori o Colindres y otr o de apellir>o Quesada asesinaron a Francisco Valle Silva. El 8 d e Octubr e un a band a de «libertadores», en Santa Teresa, jurisdicci6n d e Somoto, asesin6 a Juan
Gutiérrez Sánchez.

El 25 de Octubr e una cuadrilla de insurgentes ase sinó, en j urisdicci6n de Somoto, en Mal Paso, a Juan Vi cente Rivera, é incendi6 en Las Playas una casa de la propiedad de Raymundo Calder6n. E l 28 del tnismo mes de Octubre, otra cuadrill a d e bandoleros asesin6 en E l Roble a Pedro Pablo Pérez, é incendi6 5 casas de infelices, vecinos del lugar. El 2 de Noviembre un grupo de esas mismas fuer
zas, en Sant a B ár bara,. a medio camino entre este caserío

y Santa Clara, j urisdicci6n de San Fernandp y de l p ue blo de Jalapa, asesin6 a Ciriaco, Estéban e I ndalecio Me dina saqueando luego sus casas. El 4 del mismo mes de.Noviembre. este mismo gr u po, en la Vuelta del Sueño, asesinó a Santiago Jiménez ,y a Eugenio Vásquez; y el 5 hicieron otro tanto en San ta Teresa, con S6tero Dfaz y Gregorio Polanco. El 6 del mismo mes y año, la mencionada cuadrilla incendi6 varias casas en el valle de Santa Isabel ; asesi nando el 7 del mismo mes en el lugar antes dicho al an ciano I ldefonso Pérez, cuyo cadáver fué reducido a ceni zas en el incendio de su casa; decapitando en el mismo lugar a Dámaso, Sabino é Ismael Pérez, L orenzo Vás quez y Jacobo y Santiago González. Este mismo dfa, una banda de las fuerzas de Sandi no saque6 la hacienda El Jilguerito, de don Ram6n Gui llén; y en la misma fecha otra banda saqueó la hacienda Santa Emilia, a 5 leguas de Macuelizo, de don Juan Ra m6n Moncada, asesinando a José Angel Martfnez. El 12 de Noviembre, fuerzas de los insurgentes sa quearon la casa de Juan Francisco Montoya, en Sonia, e i ncendiaron la d e L uis González, e n Tapacales, e n el Depto. de Nueva Segovia. El mismo dfa, otra cuadrilla, en E l Moj6n, asesinaba a Pedro Morales, Reynaldo y Cecilio Dfaz y Tit o Gutié rrez, incendiando, como corolario de estos hechos, 15 ca sas de aquellos pobres habitantes. El 18 de Noviembre un grupo d e ~r oji-negrosi sa q ueaba, los valles de E l H igo y Cacanli, asesinando a Rodolfo Dfaz Zelaya, e hiriendo a Cupertino L6pez. El 18. de Octubre, una banda de sandinistas, capita n eada por José Martfnez, en .E l A ngel j urisdicci6n de

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—107— Mosonte, asesin6 a Silvestre Ramírez y a Santiago Díaz.
A este último l o castr aro n antes d e m at arlo.
E l 2 4 d e l m i sm o m e s d e O c t u b r e, l a m i sm a c u a d r i l l a

incendi6 las casas de Pedro Pablo Pérez y L iberto Mon
cada, en el E spino, de la misma j u risdicci6n. El p r imer o de Noviembr e l a misma cuadr i ll a e n L as

Playas, hiri6 a Pedro García y captur6 a Santos Basilio.
El 5 del mism o mes, otr o g r up o d e so ldado s sand i nistas en E l Volcán asesinó al J uez d e Polanco. El 8, el mismo g r upo, en L a Sabana, saque6 l a tien d a de Juan G u i llén é incendi 6 las casas d e E stébs n L 6

Est a masa i n f orme, es l a qu e dej aron lo s sandi nistas del honra do ci udadan o i l defonso Pérea , d ecapi t ado, m u t i l ad o y q u emado dentr o d e su h u m i ld e v i v ienda, el di a 7 d e N ov iembre, por u n a banda de ll bertadoree>, en e l v a l le d e S anta I s a bel, en N u eva Segovia.

p ez, R egin o Calder6 n A ngel Vásquez y F él i x Pedr o P i nell. El 18, un a cu adr i ll a sandi nist a e n E l A n ge l i ncen

di6 15 casas de l a comprensi6n, y asesinó a Catarino
Gu tiérrez y a Vicente L 6pez. En el mi smo l u gar , el 9 de Diciembr e, lo s sandinis t as F austin o Sandoval y R amón Vásquez asesinaron al Juez d e l a Mesta J uan B au ti st a M ej ía.

Hemos enumerado todos estos hechos delictuosos y atroces, cometidos por el sandinismo, para que se vea en
q uienes saciab a su s ir as Sandin o y su s seguidores. N i n

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—108—
@ uno de los citados er a m ar in o am er icano, n i G u ar di a

Nacional, ni político, sino humildes campesinos a quienes por meras sospechas o rencillas lugareñas se les arreba taba la existencia y los escasos bienes que poseían.

LAS ELECCIONES DEL 4 DE NOVIEMBRE DE 19 28
Los Estados Unidos habían cumplido s u palabra, prometida el 4 de Mayo de 1927; baj o e l Espino Negro de Tipitapa, por medi o de l Representante Personal del Pdte. Coolidge, Cnel. Henr y L . Stimson. L a s elecciones presidenciales tuvieron efecto el 4 de Noviembre de 1928, dando como resultado una brillante victori a al candidato Liberal, Gral. José María Moncada, que super 6 e n más de 20.000 votos al candidato del Partido Conservador. Ha bía triunfado, pues, el Partido Liberal, y l a bandera que empuñ6 el mismo Sandino cuando Moncada cruzaba he róicamente los suampos, en su avance triunfal sobre Ma nagua. Todos creyeron entonces que l a pr ptesta ar ma da de Sandino cesaría, siquier a en parte, y 'que comen zarían a cicatrizarse la s gr andes y dolorosas heridas causadas a la Patria; más este rayo de esperanza se ex tingui6 luego, pues Sandino no habia pensado, ni un so !o 'momento, en entrar en pláticas de paz, sino que más bien buscaba alianza con todos los enemigos de l candi ,dato liberal electo, para hacer más intensa su campaña. Era ya ua asunto personal entr e él y el Gr al . Moncada. a crecentado con el t r iunfo de éste en los comicios. E l amor n Nicaragua y a la lucha por l a libertad de la Pa tria, no era más que un a careta, tras l a cual escondía S andino sus grandes ambiciones de mando. Hasta el 4 de 'Noviembre su actitud pudo haber tenido un a justifi caci6n; pero después de esa fecha, el lector j uzgar á el calificativo que podía dársele.

EL DISTANCIAMIENTO ENTRE TURCIOS Y SANDINO
Ya hemos dicho anteriormente que el escritor k' roy lán Turcios, comprendiendo s u error , volvió u n dí a de tantos las espaldas a Sandino, renunciando del cargo de r epresentante suyo en el Continente, lo qu e l e vali 6 l a animosidad del Guerrillero, y el ser objeto de calumnio sos ataques contra su honra. E stos documentos los pu.

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—109— blic6 el literato hondureño, cuando Sandino, no contento c on haber insultado a su viej o amigo y forjador d e su
gl or ia, lo calumni 6 d e maner a i nf ame, diciend o q ue se ha

conocido refrán popular, y esta vez le toc6 a Turcios ser
la vfctim a d e su p r o pi a creación, d e aquel a q uien levan

vfa vendido por cien mil dólares a sus enemigos, para ha cer presi6n en el ánimo de los alzados de las Segoviasy lograr que depusieran las armas. sCrfa cuervos para que te saquen los ojos», reza el

tara para encumbrarlo a la altura de los pr6ceres. Después de estas consideraciones que hemos crefdo pertinentes dar 'a conocer, veamos las cartas cr uzadas entre Sandino y su mentor y glorificador Fr oylán Turcios.
"El Chipotón¡ Nicaragua, C. A , Noviembre 20 de 1928. Sr. Froylán Turcios. — Tegucigalpa, Honduras, C. A. Mi querido maestro: Tengo el honor de poner e n conocimiento de Ud. que ante el resultado de l a i ntervención yankee e n las elecciones presidenciales del 4 de este mes, imponiendo al traidor José Maria Moncada, como Pdte. de la República, en el periodo de 1929 a 1932, he tomado la determinación de invitar a los partidos Liberal Republicano y Laborista, y al Grupo Solidario, a que unifiquen su acción con la de nuestro ejército. En comunicación anterior le informé de cual fué la actitud de los partidos mencionados en dichas elecciones, y por lo que respecta al Grupo Solidario, es de Ias agrupaciones qu e hacen oposición a l a politica inter. vencionista y a cuanto venga en detrimento de la soberania nacionaL Con el objet o de conseguir tal unificación, irá un delegado de nuestro ejército, ante las agrupaciones en nio, de las que hoy le envio copia a Ud . De igual mane ra le envio copia del Manifiesto del Ejército, de que se hace mención en' el convenio. De conformidad con lo estipulado en este documento, he nombrado al doctor in fieri Domin go Mairena Hernández, Delegado Especial nuestro, ante el Dr. Pedro José:, Zepeda, residente en México., D. F., para los fines indicados, y para gestionar sobre los.asuntos en q ue le doy a él instrucciones precisas y terminantes. En acatamiento de las instrucciones que he dado al Dr. Mai tránsito, y confi o en que é l pondrá de su parte toda la energia, aún para hacer u n vi aj e de esfuerzo, con tal de llegar oportunamente a México. S i como tengo fundadas esperanzas, la unificación se lleva a cabo, y como conse cuencia de ella se instala la Junta de Gobierno, preéidida por el Dr . Zepeda, espero saber si aceptaria la represenus cion en el exterior .de la Junta de Gobierno, puesto que en ese caso ya no tendrá nuestro ejército el honor de ser re presentado por Ud . De lss mismas cláusulas del convenio se désprende, que la unificación sólo se llevará a la práé
referencia, p ar a p resentar a el la s la s clásu ula s d e conve

rena, su viaje no deberá' demorarse en ninguna parte del

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tica en e l su puest o d e qu e lo s bu caneros n o desocupen el

territorio nicaragüense. En caso de que lo desocupen, le ruegu a Ud. servirse gestionar con el Comité Mancs Fuera

de Nicaragua, de México, D. F. y con otras organizaciones

simpatizadoras de nuestra causa, en su carácter de Repre sentante Personal mio en el Continente, a fin de que me sea proporcionada la oportunidad de trasladarme con mi Esta do Mayor, a una republica hermana - México por ejemplo con el propósito de hacerme de ELEMENTOS, ponerme al
habl a co n e l p u eblo ni car agüense y p resentar u n a acción ant e la s mismas en ti dades; y desde Méx ic o l e i n f ormar á él pais, l e dará i nf ormes d e las gestiones t endientes a conse

conjunta al tránsfuga José Maria Moncada. Esas mismas gestiones hara nuestro Delegado especial, Dr . Mairena, a Ud. del resultado de los trabajos de unificación; y, en su oportunidad y en el caso de que los piratas desocupen el guir los medios para mi salida, con mi Estado Mayor, en la de Ud. eu este último asunto, le ruego a Ud. informar al Dr. Mairena y al Dr . Zepeda de lo que Ud. realice para la armonía de la gestión . Por mi parte tendrá Ud. la me
jo r i n f ormación d e t odos los t rabajos qu e estan>os empren form a qu e dej o di cha . P ar a el mejor efecto de los t r abajos

diendo, dentro y fuera de la República. No creo demás mani festarle que si no se retiran los bucaneros y los trabajos de
un i f icación no se llevan a cabo, porque las ag r u pa ci ones en

cuestión no respondieren al llamado que les hago, conti ~ nuaré con mi ejército combatiendo a los invasores y a los Vende Patria; y es más, si el mismo ejército no quisiera continuar en l a acción )ibertadora, por cualquier motivo que él juzgare poderoso, yo me quedaria eingrimo., hacién
doles a los bucaneros u n t i r o po r a qu i y ot r o po r al lá , si n

darles cuartel jamás. I )ios está, con nosotros en estas horas supremas ha dicho Ud. y esa frase repetida por mi dia riamente, nos llevará al t riunf o definitivo. Con el saludo efectuosn del ej ército, tengo el honor de enviar a Ud. la expresión de mi cariño admirativo. Su discipulo. Patria y L ibertad, A. C, SANDINO".

He aquf el convenio celebrado por Sandino con los partidos Liberal Republicano, Laborista y el Grup o So lidario, asf llamado por él. Ei documento reza literalmente asf: < Convenio celebrado por el Jefe Supremo del Ej ér . cito Defensor d e l a Soberanfa Nacional d e Nicaragua, Gral. Augusto Gésar Sandino, con los partidos L iberal Republicano y L aborista, y el Grupo Solidario. Agusto César Sandino, Jefe Supremo de l Ej ército Defensor de la Soberanfa Nacional de Nicaragua, en uso de las facultades conferidas por el mismo ej ército, y los

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partidos Liberal Republicano y Laborista, con el Grupo
Solidario, residentes e n su s sedes, e n Managu a l a d el

primero y en Le6n la ge los dos últimos, convienen eii
lo siguiente: 1 ' —Desconocer al Pdte. impuesto por las armas de los E E. UU. de Norteamérica, para regi r los destinos de la República en el períod o de 1929 a 1932, y organizar una Junta de Gobierno, presidida por e l Dr . Pedro J. Zepeda, [de parte del Éj ército], con el Vice y miembros de) Gabinete, por parte de las agrupaciones signatarias, excepto cualquiera que de una ú otra manera haya teni do contácto con los conculcadores yankees y los detenta
dores del poder nacional, tanto en ésta como en las otras

ocasiones de nuestra política contemporánea. 2' —El Gral. Sandino queda como Generalísimo del Ej ército Defensor d e l a Soberaní a Nacional, y como a tal le incumben los nombramientos de todos los jefes militares y la supervigilancia de los puestos que j uzgue conveniente a su alto cometido de guardián de honor del pais; lo mismo que queda autorizado par a dictar las me d idas oportunas a la defensa, en cualquier atentado, ya de los de adentro, ya de los de afuera, contra l a condi ci6n L i bre e I ndependiente que tiene la República desde
la r up t ur a del Pact o F ederal y las proclamaciones subsi guientes.

3' —Un delegado especial, con poderes del Jefe del Ej ér cito, se pondrá en contácto con el Dr . Zepeda, en México, D. F. para informarle de las gestiones que s e están lle v ando a cabo junto con las agrupaciones citadas e n l a cláusula primera, y para que de a cuerdo con e l C omité Manos Fuera de Nicaragua, que funciona en aquel Distri to Federal, y de otras entidades simpatizadoras de la cau
sa ant i i m perialista, t r aten d e consegui r e l ar mamento

necesario par a organizar l a expedici6n, qu e llegada la hora, desembarcará en cualquier a de los puertos de am bas costas nicaragüenses, a fin de garantizar e l Gobno. que se instalará en u n lugar de las Segovias u otro que fuer e oportuno. E l Delegado Especial del Ej ército fun girá al lado de l Dr.. Zepeda, en. carácter d e Secretario Privado, con el objeto de hacer más seguras las medidas que se tomen, como mejor conocedor qu e es de las as. piraciones y maneras de obrar de dicho cuerpo, primer garante del cumplimiento de este convenio. Mientras lle ga la expedici6n que se dice, el Gr al. Sandino con sus fuerzas, mantendrá )a actitu d de protesta contra l a ile galidad establecida por el invasor y lo s vende patria; y al ar ribo de tal expedici6n, él dictará, en s u carácter de

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—112— Generaljsimo del Ej ército Defensor de l a Soberani a Na. cional, las 6rdenes pertinentes a l a maner a d e hacer e fectivos los fueros del pueblo nicaragüense. 4~— Al tomar posesi6n el Pdte. impuesto, el 1' de Enero del año pr6ximo entrante, las agrupaciones signatariss obser varán la fecha de su retiro, fijada por los piratas, venci da la cual, sin verificar l a desocupación material y com pleta del territorio nacional, ser á ést e e l t érmino. para empezar a desarrollar estos compromisos. Entonces, una de ellas, por todas, segün habrán' convenido entr e sf, di rigirá un radiograma a México al Dr . Zepeda: <Compra mos Medicinas>, lo que dará lugar a lanzar el Manifiesto del Ej ército, que obra en poder D elegado E special, y del cual la copia puede mostrar a las agrupaciones sig natarias' el portador de este convenio. 5' —No apareciendo en tal Manifiesto el nombre de nin guno de los miembros de las agrupaciones signatarias, quedan sobre seguros de no ser molestados por la s au toridades de facto, dedicándose entonces a informarse de la hora y l ugar d e arribo de la expedici6n, tratada eil l a
cláusul a t ercera, par a que lo s ap tos a las ar ma s l as to

men, y a su amparo los otros se encaminen al sitio don de se instalar á l a Junta de Gobierno, a fin de constituir l a de acuerdo con el Pdte. lanzado en el Manifiesto del E jército, y darlo a saber a l mundo p ara las f ormalidades cónsiguientes~.
LA CO NT EST AC IO N D E T U RCIOS A SA N DINO
"Tegucigalpa, 17 de Dicienbre de 1928. Sr. Qraig Augusto C. Sandino. Donde esté. Mi querido amigo: M e dij o Ud. en una d e su s recientes cartas, en un p árrafo de su puño y letra, que venia de Posdat a q u e me considera su mejor amigo. Y o lo quiero aún mds, co mo a mi único hermano por el corazón y por los grandes ideales de Justicia y L ibertad . Y por ésto, precisamente, estoy en la forzosa e ineludible obligación de hablarle con la más absoluta franqueza, con la alta franqueza digna de los dos Yo tengo el deber de cuidar de su gloria; de la glo ris del L I B ERTADOR SANDI NO, el hombr e más brillan te de los tiempos modernos. Pero el Sandino de mi s ad miraciones, el si mbolo de nuestra Raza, y ls Gran Bande ra de la L ibertad, es el egregio paladi n ar riesgado herói camente en una empresa gigantesca para arrojar al pode roso conquistador del suelo de su Patria. soluta" ; y de ningún modo puede mezclarse en otr a em presa menuda, como seria el encabezar una gue r r a civi1

Conseguido ese magno objetivo, su victoria es "ab

para poner a éste o aquél en la silla presidencia de ¹ ca

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r agua. E l patricio, el prócer Sandino, mi amigo mi mano, por quien daría mi sangre, es el Héroe " e lo roes en la guerr a de independencia que hoy asombra al mundo. Al Sandino, caudillo en una guerra civil, en una miserable contienda fratricida, "no lo conozco", y nadateu dría que ver con él. No estaré, pues, jamás, de acuerdo

con la misión a México. Yo no debo cooperar a empeque mo un nuevo Bolívar bajo el cielo de América.

ñecer la homérica figura del "Libertador Sandino", cuan do he puesto mis mejores energías en hacerlo brillar co En el nhmero de antier de «El Demócrata» de esta ciudad, apareció el texto que le acompaño, de un proyec to de pacto entre Moncsda, Díaz y Ud., redactado por los Sres. Escolástico Lara, Sofonías Salvatierra, y Salomón de la Selva. Antes que todo, ruégole decirme si estos señores t ienen representación de Ud. par a proponer pactos de arreglo. Entendía.por lo que Ud. me ha dicho en varias ocasiones, que sólo yo tendria este derecho. cosas buenas. Deseo saber si nodria yo suscribir un pac to, que fuera respetado por Ud. con las siguientes bases, tomadas o ampliadas de éste a que me refiero: 1' — Gobierno de Nicaragua, presidido po r e l Gral. .El Moncada, pedirá a los EE. UU. y obtendr á el inmediato retiro de todas las fuerzas norteamericanas que se hallan en aquella República, 2' — Inmediatamente después que haya salido de Nicara ua el último soldado norteamericano, el Gral. Augusto C. andino y todos los jefes y soldados que están a sus ór denes, depondrán las armas, guardándolas en Costa Ri ca, para e caso de quc tuvieran necesidad de hacer uso de ellas, si nuevamente soldados norteamericanos invadie . ran el territorio de Nicaragua; y reconocerán la constitu ción del Gohno., presidido por el Gral. Moncada. 3' — El Gobno. del GraL Moncada pondrá en todo su vi or la Constitución de la República¡ y tomará sin pérdida e tiempo, una vez constituido, las medidas necesarias a fin de no tener efecto de ley todas aquellas disposiciones y todos aquellos contratos y demás medidas que violan o contrarían la Constitución. 4"—El Gobno. del Gral. Moncada reconocerá al Gral. San. dino y a sus oficiales y soldados.sus derechos ciudada. nos, amparándolos, mediante la más amplia amnistía Espero que se servirá contestar esta carta a la ma yor brevedad posible, dándole instrucciones especiales al correo a fiu de que llegue sin la menor demora. Mi s mejores saludos par a l a L egión Sagrada. Un

De todos modos, el proyecto en referencia tiene sus

abrazo para Ud.

Patria v Libertad FROYLAR TURCIOS"

Oigamos de nuevo a Turciosen su carta de 28 de Di ciembre de 1928 para Sal i no, en la cual envi6 buena se m illa para que germinara en el ánimo de su discípulo y hechura, sin acordarse de que éste no aceptaba consejos de nadie, cuando se trataba de la paz de Nicaragua.

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He aquí l a mi siv a d e l a r eferencia: "Tegucigalpa, 28 de Diciembre de 1928. Sr. Gral. A. C. Sandino. Donde Esté.
Mi querido amigo: Ya tarde recibí ayer su carta del 18 del presente, y después de leer r epetidas veces la part e qu e se refier e al punto gr ave, que sintetiza la lucha libertaria, he queda

do completamente convencido de que la Fatalidad se cier

ne sobre nuestra causa, y que sobr e l a nueva ideología c onque Ud. me la presenta, camina a rápidas j ornadas a su Seguro Fracaso. Yo dí a esta campaña magnífica, mi s m ej ores fuer zas, y estaba resuelto a ofrendarle mi sangre. Po r la gue rr a de independencia, que Ud. encabeza, no hay sacrificio que no hiciera. Per o veo que ya no estamos de acuer do en la finalidad de la lucha; que y a no atiende a mi s ob servaciones, de conservarse en el plano único de la sobera nía, en su acción contr a el pirata, y qu e pr etende ahora b uscar medios para cambiar un régimen político i nterior , empleando par a ello ls guerr a ci vi l "tt p o r e s te camin o no p uedo seguir le ". Si Ud. per sist e en el plan que hoy me r atifica, nos separaremos como dos h ermanos "que no p u d ie ro n e n tende rsee" En mi carta del 18 del actual, que debe estar en sus con vista de la última suya. Y o estoy y estar é con Ud., en cuerpo y alma, e n e l épico esfuerzo para arrojar ai yankee, invasor y conquis tador de Nicaragua. "pero nunca para efectuar luchas fra tricidas, aunque éstas tu vi eran por base las más justas razones". Teiiga Ud. la certeza- y no olvide mi s palabras —de que el yankee no saldrá jamás'de ese país, por resolución del Gobno. del imperialismo del Norte y de los gobiernos tr aidores de Nicaragua. Sólo pued e sali r a balazos, por la perseverancia sobrehumana de Sandino, y est a em pr e sa de titanes fué la qu e Dios l e encomendó. Y no otra. Planear proyectos de orden regional, con la base fantás tica de la salida de los piratas, es construi r castillos en el aire y empequeñecer su epopeya legendaria. Su nombr e es bendecido y admirado en todos los ámbitos del mun do, porque sostiene una guer r a semejante a la de Bolí v ar y Washington; porque siendo el brillante paladí n d e l a libertad, es símbolo de la Raza. . . . P ero veo qu e m e equivoqué lamentablemente al pensar que Ud . me atendería; que nada conseguiré con escribirle sobre esto, páginas y p áginas. Ud. tiene tomada su resolución y mi voz será inútil . Su MAESTRO, como Ud. me llama, no tiene ya influencia alguna sobre su alma. L e ruego, únicamente, qu e me envíe l a f or m a en que daré a conocer a l a América m i separación de Ud., pues yo no me perdonaría nunca, que en mi explicación

manos a estas horas, le expresé cl aramente mi opinión,

hubiese una sola palabra que no le fuera grata, Estaba resuelto a no salir del país, mientras le fue

ra a Ud. útil; per o comprendo que de nada l e ser v ir á mi

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p resencia aqui, y qu e mas bien so y u n obstáculo p ar a

s)16 p la)les.

Un i n t enso sal ud o p ar a l a L egi<>n Sag r ad a. P~atria y L i ber tad

FROYLAN TURCIOS"

D ía s después, her id o e n s u o r g ullo, e l caud i ll o d e l as Segovias, desataba su cóler a sobr e s u vi ej o am ig o y mentor. Oigámosle en l a contestación qu e di ó a l a an te rior car t a d e T ur cios.
"Cu ar te l G r al . d el E j ér cit o Defensor de la Soberani a N acio na l d e N i caragua, l'.r>ero 7 d c 1929. Sr. Froy lá n T u r cios. Teg ucig alpa, Hondu
l'as.

r ln~ @ @

Fu e <' n m i poder l a not a d e l' <i . f c chada <'u < 6» ciudad c l 28 de l pasado Di ciernbre, en l a c u al se si r v e p rcser>ta r
ant e e s t a d< f a ) ))r a

S«prm»a, s u r< nun cia , < omo r epresen t ant e de nuestr o E j ér cit o c n e l cont i nente.
T <' ng <) e l l > on<>r d <

comuni< arl( , q u e en e sta f< cha l<. h a s i do ac.< pt> a<la <l icha renuncia , q»edá)>do l e a l a v < x p r ohi bi
< lo, n ( g o c i a r c o n l « s < lo(.un>en to s d ( l E

H e a<lu i < l l lama< l o , l c f « d (' l Ej ér ci t o Defensor d e l a Soberani a Nacional <i e Ni c a caragua, ta l c o>»o l o t < »r <i la l e nte d<. u na
c l)n>ar a f o t o « r(>f i< a , <'>) (.s)u d ia <i a p<>se. C u a l < lui< r f i so n o )» i st a l >o <l >i> c a l i f i c a r , m < ' j o r q u e n os<>tros. I o < l u c r e v e l a n l o s r a sg o s f )so>l()B»

j<'rcit<> , q » e ) i c» < l )<l . en s u po d( r , y de lo s c >.al< s <l ar;i l a dcl>ida cuent a a l cornisiona<io qu e es t e C on)and o G r a l . del Ej ér cit o <ics)g ne par;> ello "no se <Pescan con<n ni ca ci on es de f ."<f. c n nu estr o c(t mp a rnen t o " . Cu;>nd<> n)iro casos co)no ( l d e Ii<L me v i ene ( l r c cu< r
Vlie n t r a s r a)>t o.

cos del ( l ner r i ller o <l e las Sc< ovias.

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do de Diógenes el filósofo. Se olvido Ud. de que los muñecos esthn en los bazares, y que 'los que combaten en las Segovias tienen ideas pr o

pias, Sirvase com unicar por radio esta disposición a la pren
sa mundial. Patria y L ibertad. AUGUSTO C. SANDINO"

(Aqui un sello).

Qué desgracia para Sandino el n o tener a Turcios al alcance de su mano para estrujarlo po r i rrespetuoso, al haberse atrevido a darle consejos. A f alt a de esto le dirigió esa carta, que conceptuó serí a u n golpe mortal ara el Director de.la Revista «Ariels. T urcios debe ha er pensado inmediatamente el peligr o que había corri do de meterse con un hombre enfatuado como Sandino y el ídolo que había ido cayendo, se derrumbó por com pleto en su conciencia. Ante el peligr o de las consecuencias que l a r uptur a podía traer, Turcios se embarc6 para París, en el desem p eño de un cargo consular del Gobno. d e H onduras, y y así termin6 la amistad del porta-lira con el héroe for jado por él mismo. EL G RAL MON CADA CON V E RT I DO DE CANDI DATO
EN P DT E. E L ECT O D E N i CARAGUA

De nada sirvió el empeño de Sandino en obstaculi z ar las elecciones del 4 d e Noviembre de 1928, qu e se traduj eron en un tr iunfo br illante par a e l candidato li b eral. No pudiendo hacer nad a personalmente contr a Moncada, orden6 Sandino la persecuci6n de los que ha diatamente inmolados por las bandas de sus seguidores., D ebido a est a persecuci6n las cohechas de café, e n el Norte, se perdían, causando un daño irreparable al país. Por haber votado por Moncada fué asesinado en el Valle de los Rincones, Depto. de Estelí, el Sr . Antonio Vásquez. E l Sr. Jorge Colindres, domiciliado en el case río de Las Vueltas, Depto. de Nueva Segovia, cuando en busca de unas medicinas se fué a E l Jícaro, dejando en su casa a sus tres hijos: u n var6n y dos mujercitas, al regresar a su hogar se encontr6 con que, no hallándolo a él, los sandinistas habían despedazado a machetazos a su hijo, llevándose secuestradas s sus hijas. Er a intolerable aquella situaci6n, y las fuerzas ame' ricanas aún tr ataban de ponerse en contacto con el cau
bían votado po r él , los qu e al ser captur ados er an in me

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—117 dillo insurrecto para devolver l a paz a Nicaragua. Mas todo fracas6, y el pafs sigui6 ensangrentándoée. Veamos la correspondencia cruzada entre al Almiran te Sellers, el Gral. Logan Feland y Sandino. D e ella se d esprende que Sandino tuvo la oportunidad de llevar a cabo una paz decorosa par a su Patria, y qu e la des preci6, exigiendo cosas inaceptables, prolongando asf el

martirio de. las Segovias. He aguf la correspondencia citada:

"Headquarters, Seoond Brinde Marina Corps,
Managua, Nic. 4 de Diciembre de 1928. A Augusto C. Sandino. Senor: Inclusa se ser v ir á encontrar una carta del Coman

dante en Jefe de todas las fuerzas navales, en aguas de

colta cerca de la guarnición escogida, para que loe acom.

Centro América, que él me pidió pusiera en manos de Ud. Como Representante del Almirante Sellers y Coman dante en Jhfe de las Fuerzas Navales acantonadas en Ni c aragua, tengo el gusto de enviarl e esa carta par a su consideración. Si deseara ter minar con su lucha presente y aoti vi dades, haciendo que el país vuelva a su completa paz, lo ú nico que Ud. necesita hacer es comunicar sus deseos a cualquier guarnición d e M ar inos. Tengo plenos poderes para decidi r r espect o las condiciones, en caso de qu e las que Ud. proponga sean aceptables. Una conferencia con Vd. facilitaría la discusión de esas condiciones, con el consiguiente entendimiento f a vorable para Ud. y todos los interesados en este asunto. Los sig uientes detalles, con r eferenci a a l a p r o puesta reunion, deben de reoibir su cuidadosa considera ción, y deben ser comunioados por mensajeros al desta camento más cercano de los Marinos. ío.— El nombre del lugar donde Ud. sugiera que se v e rifique la conferencia. 2o.— Fecha aproximada que Ud. sugiere par a c onfe rencie. 3o.— El número de individuos que Ud. se p r oponga lle var como eseilta. 4o.—Si Ud. desea, díganos porqué caminos o v eredas pasará su escolta, pues aunqu e esto no e s necesario, nos facilitaría el que le proporcionemos mayor pr otecoidn. Cuando Ud. nos dej e saber l o anterior , dar é l as órdenes necesarias a mis tropas para que cesen las acti vidades, en una área suficientemente grhnde, a fín de ase gurar la protección de su escolta. Asu mensajero y a su escoltase lee garantizará pro tección durante el tiempo que ooupen en entrar y salir en visitas al lugar indicado, si n importar r os que sus condi ciones sean aceptables o no. Yo haré que una comisión ee encuentre con su es psñe a Uds. sl l ugar seleocionado y ar a l a conferencia. E st a comisión y s u escolt a d eberan encontr arse baj o bandera blanca, que llevarán ambas.

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ta, de San Rafael del Norte, lleva u n salvoconducto,. y cualquier guarnición de Marinos.
E l mensajero que se llevar á el or iginal de esta car

Ud. podr á usarl o (al mensajero) par a comunicarse con La suspensión de hostilidades militares ser á sola mente local, y ser á en el área que ae designe má s t arde.

'(f) LOGAN FELAN5 Brigadier Gral. U. S. Marine Corps, Commanding U.S,Naval Foroes Aáhore in Nioaragua.

Junto con la anterior fué enviada la siguiente comu nicaci6n del Almirante Sellers.
"Corinto, 4 de Diciembre de 1928. A Augusto C. Sandino. Señor: A pesar de que todos los esfuerzos anteriores para comunicarnos con Ud. por medios pacificos, han fracasado, una vez más apelo a su patriotismo para saber s i e s posi
ble t er mi na r con l a resistenci a ar mad a cont r a la s f u erzas

de mi mando, que, a pedimemto del Gobno. de Nicaragua, estan tratando dc restaurar el orden en toda la Republica. L as elecciones presidenciales, recién terminadas, en las que cada ciudadano nicaragüense, constitucionalmente apto para votar, pudo depositar su voto si n ningun estor bo, ni intimidación, y la manera libre e imparcial conque se llevaron a efecto, tanto las inscripciones como las elec. ciones mismas, debe de haber demostrado a Ud. y a s us fuerzas, la sinceridad de parte de los EE. UU. de América
e n ll eva r a cab o el cu m pli mi ent o del ll amad o pacto " St i m

son" probando además, que en e l cumplimiento d e esa
parte del pacto, r eferent e a l a paci fi cación dé l p ais, n o t e

nemos otro deseo que el de ayudar a sus paisanos.
E n vi st a d e l a si t uacion p o li tic a y g eneral , q u e su s al

ahora existe, cabe pensar que hay prueba, más qu e sufi ciente, de que no servirla ningun propósito, de continuar
l a resistenci a a r mada ; y s i U d . desea t er mina r co n d r í a , cu al quie r co mu ni cación qu e U d . desee en v ia r

actividades o luchas, con lo cual sólo beneficios se obten respecto, será cuidadosamente estudiada. (f) D. F. SE L LERS"

Estas comunicaciones tardaron casi un mes en llegar
al campamento genera/ i nsur gente. Sandin o t ení a enton

ces establecida la direcci6n de sus bandas en las abrup tas montañas de E l Chipote, hacia el Noreste de Quilalí, Depto. de Nueva Segovia, donde fech6 l a siguiente con testaci6n a las notas de Sellers y Feland.
"El Chipotón, Nic., C. A. Enero l o. de 1929. Cuartel General del Ejército Defensor de la Soberania Nacional de Nicaragua. Sr, L ogan Feland, Brigadier Gral. 8 . S. Narine Corps,

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Commanding U. S. Naval Forces, Ashore in Nicaragua> Managua. Señor: A cuso a Ud. recibo de su comunicación, y de q ue por conducto de Ud. nie envía el Rear Admirai U S. Navy Commander Special Service Squadron, D. F. Sellers, f echadas el 4 de Diciembre del año ppdo., eri Managua y Corinto, respectivamente. A djunta a ésta encontrará Ud. l a contestación q« doy al Sr . Sellers, y esa respuesta le servirá de ccn« sta ción a la comunicación de Ud. Patria y L ibertad tfi A C. SANDINO" "El Chipotón, Nicaragua, Enero 1o. de 1929. Cuartel Gral. del Ej ér cito Defensor de l s Soberanía Nacional de Nicaragua. S r. D. F. Seljers, Rear A dmiral, U. S. Navy~ « m. mander Special Ser vice Squadron. Corinto, Nicaragua C.A. Señor:, Fué en m i poder s u comunicación fechada e n esa c iudad, el 4 de Diciembre del año próximo pasado, en l a ue Ud. ex presa que a pesar de haber. fracasado sus es uerzos anteriores para comunicarse conmigo p or medios pacíficos, apela una vez más a mi patriotismo, par a que yo termine con la resistencia armada contra las fuerzas a sus órdenes, que a pedimento del Gobno. nicaragüense (el del usurpador Díaz) estaban tr atando d e r establecer el orden en todo Nicaragua. El patriotismo a qu e Ud. apela, es el qu e me ha mantenido repeliendo la fuerza con la fuerza, desconocien do en absoluto toda intromisión del Gobierno de Ud. en los asuntos interiores de nuestr a nación, y demostrando que la soberanía de un pueblo no se discute sino qu e se aef!ende con las armas en la mano; y es ese mismo senti miento el que me mueve hoy a manifestar a Ud. que sola m ente con el Gr al. José María Moncada podrí a entrar yo en un arreglo para llegar a un a paz efectiv a e n nuestro país, ya que él, siendo miembro del Partido Liberal al cual traicionó, puede rectificar su s err ores, mediante el com promiso que contraiga con nosotros, para con el pueblo n icaragüense, y par a con el mismo Partid o L iberal , d e respetar las bases que le serán propuestas en su oportu nidad po r nuestro ej ér cito libertádor . t undado en lo anterior expongo a Ud. que par a lle gar a ese arreglo de paz efectiva con el Gral. José María Moceada, ponemos como primera base, absolutamente i n tiispensable, e l retir o d e las fuerzas norteameric anas, a l mando de Ud, de nuestr o ter ri tori o. Sobre la aceptación de esa base procederá Ud. a que sus fuerzas e eaeúen los cuatro Depa rt amentos del N o rt e
de nu estr a R e p ú b l i ca : N u e va S egovia, J i n otega, E s te lí y

Matagalpa, pudiendo quedar en el lo s autoridades civiles y militares, nicaragüenses, y de ninguna maner a j ef e o

subalterno alguno norteam ericano.

llegar a un entendimiento con el Gr al. José Marta Monca

En caso de aceptacion, las conferencias de paz, para

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da, se verificarán en el pueblo de San Rafael del Norte, en tr e cinco representantes de nuestro ej ército y cincorepr e sentantes del mencionado Gral. Moncada. Los cinco r epresentantes de nuestr o ej ército ir an bajo la garantía de las autoridades nicaragüenses, siendo

de íidvertir que los comisionados llevarán sus respectivas ue se designe yara iniciar las mencionadas conferencias.

armas. En la contestación, se nos dir á la fecha en que esta rán evacuados los departamentos e n r eferencia, y el día in esas condiciones expuestas no habr á paz, y aunque Ud . dice en su comunicación, que n o servirí a ningún propósit o l a continuación d e m i resistencia armada, le hago la declaración de que solamente l a continuación de mi resistencia armada traerá los beneficios a que Ud. alude. N o creo de más manifestar a Ud . que .as vidas y propiedades extranjeras quedarán mejor garantizadas por nosotros los nicaragüenses, que por fuerzas de un gobier no extraño, porque toda i ii tromision ex tranjer a en nues tros asuntos, sól o trae la pérdida de la paz y l a i r a del pueblo, Patria y L ibertad A. C. SANDINO"

El lector podrá comprobar, en el curso de este libro, el designio de Sandino de adueñarse de los cuatr o de p artamentos segovianos, pr6digos en todo género d e r i
quezas.

Desde luego, ni el Contralmirante Sellers, ni e l Ge neral Feland podian aceptar las exigencias d e Sandino respecto al absolut o r etir o de las tr opas de ocupaci6n que habían venido a controlar el funcionamiento electo ral, de acuerdo con el Gonveni o de Tipitapa, par a que este acto fuera li bre y justo. S andino lo comprendi6 así y puso esa base, en l a seguridad de que sería rechazada, con )o que justificaría
la con ti nuaci6n d e su s acti vidades ar madas.

En la misma fecha en que contest6 a los jefes ame
ricanos, en l a f o r ma que y a hemos visto, se d i r i gi 6 t am

bién al General Moncada, y a presidente d e Nicaragua, por medio de la siguiente comunicaci6n:
"E l Chipotón, Nic. C. A. í ' d s Enero de 1929. Cuartel Gral. del Ej ércit o Defensor de la Soberania Nacional do Nicaragua. Sr. Gral. José María Moncada. Casa Presidencial.— Managua. Señor: Como Ud. ver á del duplicado de la s contestaciones que he recibido de los señores D. F. Sellers, Rear A d mi. ral U. S. Navy Commander Special Ser vice Squadron, y Logan F eland , B r igadier General U. S. Marme Corps.

Commanding U. S. Naval Force ashore in Nicaragua, cu

yas copias le adj unto también, es con Ud. con quien ñni

camente deseo entenderme para la obtención de una paz

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efectiva en Nicaragua; no po r i ntermediarios, qu e nada Si Ud. desatiende este llamamiento patriótico que le hago PESEN SOBRE SUS HOMBROS LAS RESPONSABI LID ADE S DE L DESPEDAZAMIENT O DE L PA RTIDO L I BERA L . La contestación que Ud. me de a est e respecto, to mando en cuenta li f ó rmula de la respuesta que doy a los señores aludidos, puede dirigirmela a San Rafael del Norte, a donde mi esposa Blanca de Sandino, quien y a tiene las instrucciones del caso. Al buscarle a Ud. en arreglos, no s e equivoque to mándolo, por debilidad nuestra, porque en este caso lo que nos anima es el deseo de que el yankee no encuentre pre text o para continuar hollando nuestr o patrio suelo, y, al mismo tiempo, probar al mundo ci vilhsado que los nicara gilenses somos capaces de arreglar por nosotros mismos
nuestros asunto s d e nación l i br e y soberana. tienen qu e v er en n uestros asuntos i nt ernos.

Patria y L ibertad A. C. SANDINO"

SANDINO PRETENDfA LA DESMEMBRACIÓN D E Ni CA RAG UA
A pesar de lo anterior , e n l a mente d e Sandino bullía un proyecto, que fué denunciado por Froylán Tur. cios, en Tegucigalpa, a fines d e Enero de 1929. E l j efe insurgente se propone>ía dirigirse a México para esperar allá la evacuaci6n de los marinos de Nicaragua, mientras sus hombres quedarían en Las Segovias, organizados y aparentemente dedicados a los trabajos agrfcolas; entre gando una parte de las armas al Gral. Moncada, y ocul tando la mayor parte de ellas en la montaña, escogiendo las que estuvieran en mejor estado. Su intento era, que cuando terminara la evacuación y el Gobierno d e Nica ragua estuviese confiado en la paz brindada por él , en cabezarfa una expedici6n mari tima, desde México,desem barcando en Corinto donde se le agregarfan sus adeptos,
avanzand o después haci a Ch in andega, L e6 n y M anagua.

Turcios aseguraba, que para la realización de este pl an, Sandino habfa enviado varios agentes a México, y que el candidato par a suceder a Moncada era el Dr. Pedro José Zepeda, en carácter provisional, pues se proponfa convo car a eÍecciones las que, controladas por su gente, lo lle varfan a la primer a magistratura de la Nación. Sandino nunca trat6, en forma sincera y patriótica, el vital asunto de la pacificación de Nicaragua, pues siem pre vivfa obsesionado por l a idea de sustituir al General Moncada, quien con la misma bandera que él enarbolaba

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lo había vencido en las elecciones que acababan de tener efecto. Seis días después de la toma de posesi6n del Gr al. M oncada de la presidencia de la república, Sandin o se dirigía al entonces mandatario de México, con el obj eto de ver s i podía conseguir ar mas, y el apoyo de aquel Gobierno. Veamos la carta, de Sandino:
"El Chipotón, Nicaragua C. A., Enero 6 de 1929. Sr. Licenciado Emilio Portes Gil, Presidente Provisió nal de los Estados Unidos Mexicanos. México D. F. Muy señor mio: En la confianza de que es Ud. representante del he. r óico y vi ri l pueblo mexicano, no vacil o e n solicitarle a su Gobierno la protección necesaria para llegar y tener el a lto honor de ser aceptado, con mi Estado Mayor , e n el seno de ese ejemplar pueblo. No es posible manifestar,

por escrito, los trascendentales proyector'.que en mi ima

ginación l levo , p ar a g ar anthsar e l f u t u r o d e nuestra Gr an A m érica L at i na . E i Capi tá n José de Paredes, portador de

la presente, expondrá, en parte verbalmente a Ud.' la ac tual situación politica de Nicaragua y nuestros cálculos. El mismo joven capitán sabrá explicar a Ud. en qué for ma deseamos el apoyo de su gobierno. En la esperansa de saludarle personalmente, mediante su valiosa cooperación, y anticipándole mi gratitud, tengo el honor de suscribirme de Ud. muy atento y seguro servidor. Patria y Libertad. A. C. SANDINO"

Refiriéndose a est a misi6n y objetivo, no s dice
l o si g uient e San din o e n s u f o llet o t i t u lado : MA NI

F I EST O A L OS PUEBLO S D E L A T I E RRA , Y E N ESPECI AL A L D E NI CA RAGUA: «Nuestrasolicitud fué aceptada en los momentos en que México se envolvía en la revoluci6n de Escobar, en Marzo de aquel añ o pero el correo lleg 6 a nuestro campamento de las Segovias, trayéndonos ofrecimientos verbales del gobierno deMéxi co y pasaporte del gobierno de Honduras, y la anuencia de E l Salvador y Guatemala para cruzar s u» t erritorios hasta México, en Mayo, por l o que traspasé l a fr onter a para internarme en territorio hondureño en los primeros días de Junio. Fui recibido en el rí o Guayape, H ondu ras, por fuerzas del gobierno, al ,mando del Gr al . Maxi miliano Vásquez, quien me acompañ6 hast a L a Unión, puerto salvadoreño.s Mientras esto pasaba, el nuevo Presidente de Nicara gua trataba de conseguir l a paz, por cualquier medio llonroso a su alcance. Par a ello el President e Moncada lanz6 la siguiente proclama:

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—123— «EL PUEBLO NIACRAGÚENSE QUIERE LA PAZ CON
TODA V OL UN T A D . H UB O ELECCIONES L I

BRES, Y EL ESCOGIDO POR LA. MA. YORIA OCUPA YA L A PRE.

SIDENCIA DE LA REPÚBLICA
La paz reina entre nosotros desde Matagalpa hasta las costas del Océano Pacffico. Solamente quedan en el Norte de Jinotega, y e n la frontera d e Honduras, por Telpaneca y otros l ugares, partidas de bandoleros que asolan los campos, y toman el café y otros productos e n beneficio personal. El Presidente está obligado a hacer un esfuerzo por concluir en las Segovias con semejante estado de cosas. Se declarará la ley marcial en loslugares amenazados.Se levantará el ej ército necesario para devolver l a tranquili dad a la naci6n entera. Se ha dicho por algunos, dentro del pafs, que Au gusto Sandino es un patriota. En el exterior han referido sus hazañas, que nosotros no conocemos. Pero acaba de proponer, por medio de dos j 6venes cuñados d e él, un convenio de psz, en el cual dice, además de otras cosas muy graves para la república, QUE S E DI VI D A E STA EN DOS S ECCIO NES. Una, la república de N icaragua, bajo el mando del presidente actual de Nicaragua y otra, la de Nueva Segovia, bajo el mando d e Sandino. El presidente considera esto una locura que se debe

r epudiar a tod o t r ance. Cr ee qu e constit uy e tr aici6n a la

p atria de nuestros mayores, y ha resuelt o poner fi n a esta vergonzosa farsa de patriotismo. Por eso h a orde nado el alistamiento de voluntarios, de aquellosque amen.
d e ver dad a N icar agu ai .

En cumplimiento del último párraf o de la anterior proclama se hizo la solicitud de voluntarios por medio de avisos, en la forma siguiente:
»SE NECESITA N V OL UNTA RIOS

Se necesitan voluntarios amigos del actual orden de c osas, para alistarse en la expedici6n qu e va al Norte a combatir al bandolerismo. I. a Oficina de Enganche está en el Ministerio de Guerr a y Marina.— A. SOMOZA, Se cretario de l a Comandancia General y Encargado del Ministerio de la Guerra>.

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SORPRESA DE L A AMÉRICA DEL SUR AL CONOCER LAS PRETENSIONES DE SANDINO
La prensa de la América del Sur empezaba a reac cionar, al conocer los deseos de Sandino de quesu patria se dividiese en dos repúblicas. E l gran rotativo «La Na

ci6n+ de Buenos Aires, que por meses defendiera la cau

sa d e Sandino, en u n ar tfcul o del 25 de E ner o d e 1929

cambib de tono, para criticar duramente las pr etensiones de Sandino de dividir el territorio de Nicaragua, por cu
Va sober anfa decía comba t ir . E l mismo ar tf cul o cr i

tic6 la acci6n destructora
de l a huestes sandi nistas

en nuestro país, al hacer perder las cosechas de ca fé por falta de recolecci6n, debido al t erro r qu e in f undfan su s bandas. A l terminar, decía el mencio nado artfculo, que el pre
sidente Moncada tenf a so br ad a j ust if icaci6n de tr a

tar de eliminar a Sandino, haciendo u n llamamiento a los pueblos de las otras cuatr o r epúblicas, para que cooperaran en l a pa cificaci6n d e Nicaragua, desterrando tod a pr opa g anda sandinista, que ya no t enf a raz6n d e ser , desde luego que había pa
sado a se r b andolerismo

puro.
He aqui l a foto de los cabecillas
sandinistas CARLos SALeAn o [cen tro) PEnRo BARRER A [ a l a d ere
ch a ] y M AREIA L R I VER A z E LEDON

i a la izquierda]. L a ferocidad de
este ult im o sól o puede compararse c on l a de l t emi bl e P edron y l a

SE ORGAN IZA N F UER Z AS PARA COM BAT I R A SA NDI NO

D e conformidad con la proclama de l Presidente S obrepasab a a éstos e n l a f r u i ción que sentia cuando incendia Moncada, llamando a los ba la s vi viendas de los pobres patriotas a las armas pa c ampesinos qu e hallaba a s u ra combatir a Sandino, se paso. organizaron dos columnas
del inhumano Pedro Antonio Irias.

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—125— expedicionarias; la una, comandada por el general A u
gusto J . Caldera, qu e hizo d e E 10 cotal su base d e ope

raciones, y la otra comandada po r e l general Juan
Escamilla, que operaría en los departamentos de E stelí y Jinotega. En esos días había sido asesinado atrozmente el apreciable ciudadano don Raymundo Sosa a manos de
l as fuer zas del cabecill a sandinista Car los Salgado, en l a

z ona de Potrerillos, j urisdicci6n de Telpaneca, Depai ta mento de Nueva Segovia.

LA ACCIÓN PA RTIDARISTA OBSTACULIZA BA L A OBRA D E PACIFICACIÓN
El Gr al. Escamilla batía en forma enérgica las ma to en sus filas. Desgraciadamente el par tido que había sido derrotado en las elecciones de noviembre, en el afán
de desacreditar a l g obi er no lib er al, ent orpeciendo el des dr i gueras sandinistas, ocasionándoles bajas y desconcier .

envolvimiento de su administraci6n, empezó por táctica política a levantar una grita por la prensa, pidiendo que fueran suprimidas las fuerzas expedicionarias, las que decían se dedicaban solamente a hostilizar a los conser v adores. Po r su parte, Sandino, deseando vengarse de
h )s r eveses sufr idos po r causa d e E scamilla, hací a m ás

intensa su campaña de exterminio, tomando Ía r evancha
sobr e cualquier pacífico ci udadano qu e caía en su p oder y q u e po r cu al q uier mo t i v o habí a teni do contacto con l as

fuerzas del gobierno. F ué entonces que cay 6 avanzado e l jefe sandinista Manuel María Jir6n Ruano, qu e en l a Costa Atlántica cometi6 todo género d e depredaciones y a sesinatos en los minerales de L a Luz y los Angeles y
La Bonanza, del Di str ito d e Pr inzapolka.

Se pens6 por al gunos que los servicios d e J i r6n Ruano podrían ser utilizados para mitigar s u culpabili
d ad, localizand o el campament o d e Sandino, e n al g u no de los si ti os don de el cabecilla acostumbr aba establecer su cuar tel gener al.

Jir6n Ruano que vi6 en esto una esperanza de li beraci6n, se ofreci6 con gusto para servi r de guía en las operaciones que se estaban llevando a cabo. A este efec to, logrb ponerse en contacto con algunos amigos de San dino, pero no para hacer daño a éste sino para condu cir a las fuerzas voluntarias a un a emboscada, donde probablemente hubieran muerto todos, inclusive él mismo. Dichosamente a uno de los emboscados se l e escap6 un

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t ir o d e r i fle y esto lo s d enunció, pr evini endo del pel i gr o

a las tropas del gobierno. Jirón Ruano fué juzgado su mariamente por un Consejo de Guerra, que l o condenó
a suf ri r l a pena capital. CONT I NÚ A E L ÉXODO D E L AS SEGOV IAS

Ante la guerra de exterminio qu e asolaba a l a Se
g ovia, I a g ent e pacífica h uí a p o r t oda s p ar te s e n l a mayor d e las miserias. E l 20 y 21 d e F ebr er o d e 1929 ll eg aban a J i notega 240 f u g itivos, montañeses d e am b os sexos y d e d if er entes edades, h uy end o d e la s d ecapita

E ste es u n pequefio g r u p o d e l a m u l t i tu d d e f u g i t i vo s q u e t u v i eron qu c sa li r d e sus~ranchos en l a m nnt aaa, h u y end o d e la b arbari e sandini st a . A l a derecha aparece e l Can<>nigo V i ctnr M . Pérez. quien en mi sion ev angélica n ev<> el consuel o a qu ellos hu m i ldes campesinos. E s ést e u u cu adr o rl r mi seria, dolo r y h a m b re, sobr e el cua l l lamamos l a at <ncii>n d e nuest ro s lect ores. N i fios i nocentes, m uj eres y a n cianos su f r i r nd o po r i u al , h uy endo llenos de t er ro r l >ar a ponerse a salv o d e las i ra s sandinistas en las poblaciones cont r oladas po r la s f uerzas del g obierno.

ciones qu e estaba llevand o a cab o Pedr ón , haci a e l n o rest e d e San Sebastián d e Y alí. Co n i n st ruccione s de l Sr . Pdte. d e l a R e pú blica, las au t or id ades d e J inoteg a r ecibi ero n a l o s f u g i tivos, socor r iéndolos con al imentos y p r estándoles t od a cl ase de gar antías. Asimismo se les ofreció t r abaj o en l ashacien das d e café de aquell a j u r i sdicción , haci a dond e f u er on lueg o despachados par a qu e a y ud ar an a l a r ecolección del g r ano, que como decimos antes, se estab a p er diendo;

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— 127— y pa ra p restarles l as d ebidas g a ra nt ías, f ueron d esple

gadas patrullas de l a Guar di a Nacional, a f i n d e qu e recorrieran constantemente la zona cafetalera. L os fugi tivos, agradecidos, antes de marcharse a los tr abajos, hicieron una manifestaci6n en favor del Gobierno, que tan benévolamente los trataba.
E4 SA N DIN ISMO NO RESPET AB A N I LAS IG L ESIAS

A pesar de que el sentimiento cat61ico en Nicaragua
es el pr edominante, el sandi nism o n o respetab a n i l os

templos, bajo cuyos techos cometieron más de una vez horrendos sacrilegios. Muchas veces los convirtieron en cuarteles y en bodegas, en donde acumulaban e l pr o. ducto de lo robado, para ser distribuido en seguida. El día 26 de Febrero de 1929, el Juez Local d e E s q uipulas di6 parte a Managua de que en )a i glesia de aquel pueblo se habí a descubierto u n almacenamiento considerable de ropa, calzado, sombreros,'etc., que habían suspenso el culto, por el peligro qu e cor rían los Minis tros del Señor . Descubierto el botín sandinista, fué de tenido el sacristán de l a i glesia, Calixt o García, j unto con Justiniano Treminio, qu e er a el agent e sandinista que all í l o habí a depositado. Dos días antes de este descubrimiento, Pedr6n hacía de las suyas en el valle de Suni, de la j urisdicción de San Rafael del Norte, donde secuestr6 al comerciante árab e Moisés Dipp, por causa de no haber podido enterar una contribuci6n qu e se le impuso. E ste señor, como se recordará, había sido sa
queado antes, dej ándol o con los br azos cr uzados. PEDRÓN Y SUS ANDANZ AS sido all í g u ar dados po r l o s san di nistas, a p r ovechando qu e el templ o p er manecier a ce r r ad o a causa d e estar

C omo se dij er a qu e Pedr6n tení a establecida su base de operaciones en L a Pavona, jurisdicci6n de Yalí. Depto. de Jinotega, se dispuso enviar fuerzas del Gobno, para batirlo. En los últimos días del mes de Febrero, una peque ñ a patrulla de la Guardia Nacional , de observación en dicha zona, fué sorprendida por el grueso de las fuerzas
d e Pedr ón, tr abándose u n n u t r id o t i r oteo, en e l que la

Guardia, ante fuerzas mayores, tuvo que batirse en reti rada, resultando heridos el Comdte. de l a patrulla y dos guardias nacionales, uno de ellos Carlos Talavera,casado y originario de Granada, quien recibi6 un balazo en las

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p artes pudendas que lo dej6 para siempre en estado de impotencia.

Talavera, continúa bajo la égida de la Guardia, que
no h a querido abandonar a este buen servidor , que en el cumplimiento de su deber sufrier a ta n i rreparable daño. Como los sandinistas , en numer o como d e l 5 0,

pretendieran en esa acci6n acabar con el reducido con
ti ngente d e Gu ar dias, éstos hábilment e l o gr ar o n escabu

llirse, llegando Pedr6n e n persecución de ellos hasta el lugar llamado <Fantasma,~ situado a cuatroleguas del ce
r r o ~Cimar r ón,i e n d ond e ca pt ur ar o n y d ecapitaro n al

honrado agricultor Eugenio L6pez, aprehendiendo a Sal
vador Gú ti ér rez, a quien le ex igi eron como rescate cuatro

cientos c6rdobas para no ultimarlo. Del Cimarr6n, siguiendo el camino para Jinotega, en el lugar llamado «Mancotal», a tres leguas de l a ciudad, l e hicieron e l corte d e chaleco a Juan Novoa. Luego . continuaron su camino hasta Cerro Grande, donde cum pliendo su consigna d e exterminio, cortaron l a cabeza al ciudadano Francisco Castillo. E n este lugar, además de los feroces asesinatos que cometieron, saquearon com pletamente el puesto de venta del señor Salvador Rizo, pérdida estimada como en mil c6rdobas en mercaderías.
Más adelante saquearon l a ti end a d e J uan P i ned a R i zo,

llevándose como dos mil c6rdobas en mercaderías, despo jando de su s r opas a todos lo s habitantes de la casa, inclusive las mujeres, las que tuvieron que pedir vestidos a Jinotega par a poder salir. Pedro Altamirano, con su horda de foragidos, siguió para el lugar llamado Tomatoya, situado sobre el cami no que conduce de Jinotega a San Rafael del Norte. Allí
encontr aron al anciano Justo L u mbí, que se hallab a r asu

rando. L e arrebataron la navaj a de barba de las manos,
l e di ero n l ueg o d e bofetadas, y f in almente l o sacaro n al

camino a puntapiés, diciéndole, que fuer a a quej arse a las autoridades de Jinotega. A continuaci6n presentamos una foto d e Fr ancisco Castro, decapitado por Pedr6n y como ésta iremos pr e sentando algunas fotografías de las víctimas inmoladas
por las fu er zas d e Sandino, par a n o d ej ar l u gar a dudas

sobre la veracidad de los hechos que relatamos, cometi d os por aquellos que se hacían llamar <Defensores de la Soberanía Nacional de Nicaragua». Hay que hacer presente, que ni Castro, ni los demás inmoiados por la s h ordas de Pedr6n er a n americanos, ni Guardias Nacionales n i af iliados a ningún partido,

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sino pobres labriegos, tan alejados del coraz6n de la Re de su familia.

pú blica qu e apenas si se daban cuenta d e las necesidades

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H e aqu i e l cadáver d e Fr ancisco Cast ro, asesinado cerc a d e J i n oteg a po r la s f uerzas de Pedrón A l t s mi r ano. L a señal nell r s qu e

s e ve en la parte derecha del cerebelo, es u n machetazo qu e l e
par ti ó l a cabeza a l a al t u r a de l oc ci pital ; el ot r o l e despoj ó del rnaxila r i n ferior . L a f ot o hace ve r á su padr e Juan Pablo Castr o, a su m adre, s u n s t i a y a u n a h i j it a del occiso, c ontemplando el cadáver d e su i n for t unado deudo. La decapi tacion de Castr o se efectu ó a f ines de Febrer o de 1929.

HAZANAS DE OT ROS CABECI L L AS SA N DINIST AS Mi en tra s est o sucedfa, el J ef e Pol f tic o d e «Ciudad Sandino>, o se a E l J fcaro , e n e l D epto . d e N ueva Segovia, Gr al . F r ancisco E str ada, p er manecf a ej er ciendo

su cargo civil hasta el 8 rle Marzo de 1929, fecha en que
Sandino l o nombr 6 Jef e E x pedicionar io, par a qu e actua ra en d if er entes zonas d e I a R epública. E n esos días, el cabecill a Car los Salgado cay 6 sobr e l a aldea d e Sa n P edro , j u r isdicci6n d e Somoto, d on d e

pasó por las armas al señor Juan Bautista Rivera, y al retirarse se llev6 secuestrados a varios campesinos.
El vi ernes 12 de A br i l de este mismo año, siete hom bres armados d e r i fles, de las fuer zas de José Le6n Dfaz, lug artenient e d e Sandino , l l eg aro n a casa d e H i p 6li to

Vallejos, en las cercanías de Ciudad Darío, como a las 11
de l a noche, y después de hacerse a b r i r las pu er tas, en nom br e d e las ar mas del Go bier no, echáronse sobr e Va

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llejos, lo llevaron bajo u n árbol, como a tr eint a v ar as de la casa, contra el cual l o ataron, degollándolo a conti
nuación . A l di a si gui ent e q u e l a f am il i a at er r or izada

regres6, fué encontrado el jefe de ella.
El 14 d e este mismo mes v ano, estuv o Pedr6n A l t a

mirano con su gente en e l valle de Pantasma, j urisdic

ci6n de Jinotega, y enel lugar llamado <Las Cruces»,ase

sinó al octogenario E milio Siles, llevándose a dos hij os
de él . Si les f ué sacr ificado po r h aber si d o el ú nico testi g o del asesinato d e B l and6n, H err er a y V al divi a a q u e

antes nos hemos referido, hecho que se efectu6 antes del horrible asesinato del Dr. Juan Carlos Mendieta, v com pañeros. He aquí el r elat o qu e hace un hij o de la víctima, llamado José María Siles, quien lleno de horror nos
ha contad o l a man er a c6 acontecimientos.

mo se desarrollaron l os Oigamos sus propias pa labras: «Mi padr e Emili o Siles se encontraba en su finca, llamada <E l Di amante>,
situad a e n L a s Cr uces,

jurisdicción d e Jinotega, e l día domingo 14 d e A bril de 1929 cuando como
a las 7 d e l a mañana, en
,' s

El anciano Emilio Siles, honra do ciudadano, agricultor y aman
te p adr e d e f a mi lia , cu y a s canas

momentos en que él esta ba escogiendo café, par a disponerse a salir de l l u. gar co n toda su familia, debido a las amenazas de muerte que los bandoleros le habían hecho anterior mente, po r h aber des
e mpeñado en Septiembr e

y antecedentes no fueron suficien t es para ponerlo a cubierto de la
ferocidad d' las fuerzas de Sandino.

de 1928 el cargo de Pdte.
d e l a Mesa Electora l de

I Santa Cruz, fué sor pren dido po r un a patr ulla de bandoleros, comandada por Sebastián Centeno y Pedr6n Altamir ano, quienes orde naron la captura y el asesinato de mi padre, lo cual lle varon a efecto a con tinuaci6n, dando al autor d e mi s días varios machetazos en l a cabeza que le ocasionaron

E

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VE

R D A D E R O

S A N D I N O

— 131— la mu er te instantáneamente. M i padr e h abi a sido saquea

do dos veces por fuerzas de Sandino, lo que le ocasionó numerosas deudas, que aún no hemos terminado d e pa a r sus sucesores, debido al abandono en que quedó la inca después de su muerte, y al saqueo de que fué ob jeto después, consistente en la pérdida de herramientas,

ganado, y hasta de un trapiche nuevo que los bandole
ros se ll ev ar ons.

N i las precauciones, ni las oraciones servían par a nada a los infelices habitantes de los campos segovianos para ponerse a cubierto contra el desenfreno de las tro pas de Augusto C. Sandino. Nuevas cruces seguían abrien do sus brazos sobre las tumbas de las nuevas víctimas. En «Junquillos, departamento de Matagalpa, mataron a balazos al Sr. Féli x Ríos, natural de aquell a ci udad. Fué asesinado por los mismos sandinistas qu e mataron a Hipólito Vallejos. Su cs. dáver fué encontrado va
rios dí as después en esta

do de descomposición.
. Asimismo el infor t unado

Juan Rodríguez Cantare r o, en un valle cercano a Jinotega, f u é asesinado por hombres de Pedrón Altamirano, en los prime ros días d e l a Semana Santa de 1929. Esta misma c u a d r i l l a capturó en el lugar llama do La Virgen, de l Depto. de Jinotega. al honrado ciudadano Rosendo Ze laya. Es verdaderamente mi lagrosa l a f orma en que este señor salvó su vi da de manos de lo s f oragi
Esta es una foto del Sr . Rosen do Zelaya, en la qne se nota, so bre la mandibula inferior derecha, la cicatriz que dejo en su rostro el machete asesino de los hombres de Pedrón.

dos de Pedrón A l t am ir ano, pues l e a p licaro n v ar ios machetazos qu e l o d er r i

baron, haciéndoles supo. n er que estaba muerto; y esta circunstancia precisa mente fué la que lo libró de la muerte. L A S SE GOVI A S

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CAL VARI O

DE

La banda de este hombre era peor que las huestee
desvastadoras de Atila. En los últimos dfas del mes de Marzo llegó Pedrdn a.la hacienda <La Providencia~, propiedad de un ciuda. dano chino, de apellido Quant, en el Depto. de Jinotega, todo cuanto habfa en la propiedad. Pero n o contentos con ésto, y en eu afán de destrucción prendieron fuego a las casas de la hacienda. Es de advertir que los ciudadanos chinos son por naturaleza pacfficos y dedicados por completo al comer cio y a l a agricultura; No se registra un s61o caso en Nicaragua en que ellos se hallan inmiscuido en asuntos polfticos y menos en contiendasarmadas. Por consiguien te' ,los daños irrogados a ciudadanos chinos, deben consi dérarse doblemente punibles é hijos de esplritus tocados por el mal. En esos mismos dfas, otra banda de sandinistae co mandada por Marcial Rivera Zeledón, asaltó la hacienda del señor Celso Paguaga, situada en la región de Dipil to, Nueva Segovia, y pásmese el lector: ee apropiaron de todo el .café que habfa allf recogido, y se lo llevaron para irlo a vender a Honduras. Lo mismo hicieron con el apreciable comerciante .don Manuel Mantilla, a quien capturaron, en momentos

donde se dedicaron, conforme su costumbre, a llevarse

en que conducfa un cargamento de café a lomo de mulas,

con .direcci6n a E l OcotaL El señor Mantilla.fué despoja do, no sólo de sus haberes, sino que hasta de los obje to8 dp eu Uso personal que llevaba en los bolsillos. Este despojo completo es posible que haya sido el que le salv6 la vida, .Otra banda sandinista, en n6mero como de cien, lle gó el dfa 22 de Marzo a la haciendas +El Cebollali, pro piedad del señor Juan Alberto Briones, situada a seis leguas de Estelf, la que fué completamente saqueada. k continuaci6n partieron, procediendo en igual for ma en la hacienda del señor Sime6n Rodrfguez, situada en el valle de San Tule, de la misma jurisdicci6n.
'MISIONES EV ANG ELICAS A LAS SEGOV IAS

. Las vidas humanas cafan al igual que la s espigas maduras en tiempo de cosecha. Se hizo un.ensayo para ver pi por medio de misiones evangélicas„. predicando la az y el amor entre hermanos se lograba ablandar aque los corazones empedernidos. Varios sacerdotes fueron a

l'

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—133— las Segovias, y regresaron luego horrorizados de cuanto habían visto. Mons. Antqlín Carvajal y Rocha, que f ué
como comisionad o del Gobno . p ar a ll evar socorr o a l os

damnificados de Jalapa, en el Depto. de Nueva Segovia, escap6 de perecer en una emboscada, en l a qu e las ba las pasaron encima de su cabeza. E sto ocurri ó el día 31

de Abril de 1929, entre Telpaneca y El Jicaro. Por la
c orrespondenci a tomada después a Sandin o se supo q u e

este atentado fué adrede, preparado por é l par a ame drentar a las misiones pacifistas. Asimismo el Padre Mamerto Martínez fué capturado por Pedr6n Altamirano, quien le dij o de viva voz al sa cerdote, que tan luego capturaran a Mons. Víctor Manuel
Pérez l o despacharí a al otr o mu ndo, por qu e l o h abía ex

c omulgado e n el templ o de Yalí . Sabedor de esto el Padre Pérez, crey6 prudente regresar a Managua, donde fest6 a estos lo siguiente:

e ntr evistad o po r sus amigos y po r lo s periodistas, man i - ,

«Regresé, porque el Padr e Mamerto Martínez f ué capturado por Pedr6n, manifestándole el j ef e bandolero, que tan lueg o me capturara me matarían po r haberlo excomulgado en el templo de Yalí . Y o no h e ex comul gado a nadie. H e predicado solamente contra el bando lerismo, excitando en nombr e de Crist o a lo s vecinos para qu e no apoyen el crimen, y que al contr ario, se dediquen al trabaj o y se amen y sirvan lo s unos a los o tros, hasta donde se a posible. H e tr aído de Y alí a e ste ni ñito. Su nombre es Encarnaci6n Bland6n y e s hijo de Germán Blandón, quien tiene residencia rústica en La Rica, Depto. de Jinotega. E ste Germán andy en tr e las fu erzas de Pedr6n A ltamirano. E l motiv o por que he tr aído a este niño es, porque si lo he dejado allá lo hubiesen matado irremisiblemente. S u propi o padr e no hubiese vacilado en hacerlo. Sucede, que las fuerzas del Gobno, se valieron de l a inocencia de est e niño, como un medio infalibl e para localizar un a guarida de bandoleros, situada en una gran cueva, en lo más intrin cado de las montañas del Norte. L as fuerzas leales lle garon y encontraron un gran número de mujeres que se ocupaban de preparar comida, y que a l mismo tiempo guardaban provisiones para los bandoleros. E st a cueva es tan grande que pueden caber e n el l a cien f amilias. Los bandoleros saben perfectamente que este niño los denunció, y por eso lo he traído. L e he salvado 'l a vida y fá p ondré en e l C olegio de los S alecianos.»

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EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

— 134— LA SALIDA D E SAN DINO PARA M É X ICO Sandin o abandon ó N icar agua, como l o t e n l a p l aneado,

En los primeros djas del mes de Junio de 1929,

saliendo rumbo a México y pasando por H onduras, E l Salvador y Guatemala, con el objeto de ver d e conse guir elementos de guerra. I ba él acompañado por miem b ros de su Estado Mayor, entre los que se contaban el colombiano Rubén Ar dila Gómez, el Cap. José de Pare d es, mexicano; Agustfn Farabundo Marti, salvadoreño; y el dominicano Gregorio Gilbert. El capitán José de Paredes era un joven mexicano, que entusiasmado por l a pr opaganda hecha a Sandino, se vino a las montañas segovianas a incorporarse a l as filas insurgentes. Dos veces escapó de ser fusilado por S andino, y en l a vida azaroza de las emboscadas y d e l a intemperie, contraj o la tuberculosis, que más tarde l o llevó a la tumba. Agustfn Farabundo Marti, fué pasado por las armas
en el mo vimiento comu nista d e E l Salvador , por h aber se

comprobado, confesándolo él con entereza, ser una de las cabezas directoras de aquel movimiento, qu e se i nició contra el Gobno. del Gr al. Maximiliano Hernández Mar tfnez y que tantos millares de vfctimas causara. su patria, por haber dado muerte a un extranjero en uno de los muelles del puerto. donde resi di a.
G r eg or i o Gi lb ert, er a u n f u g i tivo d e l a J ustici a d e

He .aqui Ia foto de las mencionadas personas, en cuyo centro se ve a Sandino en pose teatral y con su sweter a cuadros.

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V E R D A D E R O

S A N

D I N O

SANDINO EN MÉXICO
Durante su permanencia en l a república mexicana¡ Sandino no hay duda fué objeto de l a curiosidad gene ral. Entrevistado por un representante de ~El Dictámen,> d e Veracruz, le hizo la siguiente fantástica narraci6n de
su campañ a d e l as ,Segovias, que dej amos a l cr it eri o d el

lector juzgar cual corresponde. He aquí la entrevista de que hablamos~ «Sandino habla de la lucha en las montañas. E l in vasor ha llegado a contar con u n efectivo d e 40.000 hombres, y 10.000 que ha formado con renegados nica ragüenses, que han luchado contra nosotros y a quienes siempre hemos vencido. Hemos derribado hast a ah or a 19 aviones americanos, el ú ltimo d e e llos en el m es p a sado, abril . I ban unas columnas en avance, cuando apa r eci6 el ,pájaro d e acer o y comenz6 a bombardear . Se .le abri6 fuego de fusíl y a metralladora, y d e p ronto l o vimos envuelto en una larg a columna de humo negro, que volaba alejándose rumbo a Managua. Otra avanzada nos dijo que lo habían visto cayendo en el L ago.+ «El éxito de nuestr o ej ército consiste e n nuestro servicio de espionaje, espléndido, que tenemos. E l ene m igo no realiza un a maniobra si n que nosotros n o l a
conozcamos i nmediatamente».

«De ahí esas emboscadas, en la que los yankees han perdido tantos hombres, aparte de los que hayan muer
to po r ls s enfermedades d e ese cl ima, y bres.i p o r qu e n ues

tras balas y machetes les han costado diez mi l hom «Froylán Turcios no ha dispuesto de un s6lo centa vo correspondiente al Ej ército de Nicaragua. E s cierto que nos habiamos distanciado, y que ya no tiene nues t ra representaci6n en América, pero de su honradez no podemos hablar nada y l e s eguimos estimando. Y b re vemente habla el guerrillero de Turcios y d e s u distan ciamiento. A Fr oylán le admiraba ya, por sus ar tículos periodísticos. Cuando, en el período más intenso de nuca. tr a lucha necesitábamos una comunicaci6n con lo s pue
blos d e A m érica, entonces vi mos u n ar ti cul o d e F r o y lán,

por el que nos dimos cuenta d e qu e simpatizaba con n uestra causa;.de allí resultb nuestro Representante. E l distanciamiento más bien fué buscado por él . E l pretex

to fué que nosotros buscábamos UNA PERSONA PARA LA LUCHA PRESIDENCIAL POR EL PARTIDO LIBE
R A L >.

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EL

CAL VARI O

DE

LAS

SE GOVI h 8

—136— «El Dr . Pedro José Zepeda, que se encuentra en esta capital (México) debi 6 haber recibido un a documenta ci6n que le enviamos por medio d e Domingo Mairena Hernández, pero éste se embriag6 en H onduras y ven. di6 esos documentos. Ah or a es Oficial Mayor de Gober naci6n en Managua (Nic). Froylán Turcios tenía copia de esos documentos, y aprovech6 la oportunidad par a dir i girse a nosotros pr oponiéndonos qu e . depusiéramos
nuestr a actitud.»

<Luego vino un pliego de proposiciones que debía proponía que depusiéramos las armas en Costa Rica, y que reconociendo la Jefatura, éste nos amnistiara, Proposi c iones indecorosas, porque Moncada es un bandido y n o p odemos reconocerlo, y menos amnistisrnos con él . De
all í vino u n resf r ío, y F r o y lán qu e sabí a l a i m portancia taríamos su r en uncia, y se l a aceptamos.»

presentamos Adolfo Díaz. Froylán se adhiri6 a él, y

que tenía para servirnos como mediador entre la Améri ca y el Ej ército, nos pidi6 que l e d ij éramos c6mo acep. <Nos hacían falta, no armas, ni dinero, ni cartuchos,
sin o el apoy o m or al, l a si mpati a qu e hemos tenid o si em

p re de todos los pueblos de América. Nos agoviaba el
silencio, el aislamiento, LA DESESPERACIO1U DE PERMANE CER I GNORADOS. Nos h acía f a lta q ue e l m u n do c onocie

ra que aún estábamos en la lucha; por eso salí de Nica
ragua.»

«La renuncia de Froylán Turcios provoc6 ese aisla miento. Tenemos agentes, pero desgraciadamente muchos de ellos han sido egoístas, y otros, francamente, traidores; a lgunos s6lo inactivos. Cuando Turcios er a nuestr o r e
presentant e e n H o n d uras, estábamo s e n co mu nicación con el m u ndo . E s decir , e l m u nd o sabía d e n osotros.

Estábamos en contácto con nuestros hermanos de Amé rica. Per o faltó Turcios y quedamos aislados. L a lucha ha seguido en Nicaragua, tan intensa como antes, pero el dinero norteamericano nos ha hecho el silencio».
« Algunos d e nuestros agentes reciben n otas e i nf or

més de nosotros, para darlos a conocer, y egoístamente los guardan, los conservan inéditos, par a aprovecharlos
p oster iormente, haciendo l i bros, u t i l izand o l a n o blez a y

simpatía de nuestra causa en provecho personal.» +Cuando falt6 Turcios, pensamos en Machado como nuestro Representante en México, en donde tenemos ei ~ fradas nuestras mayores esperanzas, y l e propusiinos nuestr a r epresentaci6n. N i siquiera nos h a contestado aceptándonos, T ení a e l encargo d e hacer u n f olleto para dar a conocer alg o de lo que hacemos en Nicara E L V E R D A D E R O S A N D I N 0

gua, y m e p i di ó u n r ecibo po r m i l d ólares p ar a p agar lo;

ro y que el recibo había sido pedido par a solicitar el d inero. Total: el folleto no se hizo. Nuestr a causa h a ído debilitándose en el exterior po r l a falta d e esa co municación, por l a falt a de ese intercambi o espiritual que nos anima en l a lucha. E l diner o norteamericano, por otr a parte, compr a gentes e i nterpone i nf)uencias para restringir nuestras noticias en el exterior ; y ese ais lamiento nos aniquila.»
<Ahor a y a h e encontr ad o el. Representant e Gen era).

luego de nueve meses nos inform6 que no tenía el dine

Es el Dr . Pedro José Zepedr. E n él tengo la más abso luta confianza y é} hará la obra que necesitamos. Enton ces, tranquilo por l o que a esto respecta, volverem. s l a lucha. Por supuesto que la lucha n o h a cesado. Y o estoy en l a brecha aun fuera de Nicaragua>. <En todo momento estoy expuesto, y al salir de Ni caragua lo hice en una corona de ametralladoras, en nú mero de 24; y aquí como en cualquier lugar puedealcan zarme la mano de nuestrosenemigos.» «Este viaje mío y de mis ayudantes lo pago yo con mi propio dinero. Y o he invertido dinero en Nicaragua,
en l a l u ch a qu e seg ui mos y ESTE V I A JE E S P AGADO

CON EL FRUTO DE MIS ECONOMIAS. E sta lucha está completamente desligada con todo interés econ6mico, y por el dinero se siente el más profundo desprecio en los campamentos.de nuestr o Ej ércitos. Al lector causará sorpresa, con seguridad; leer l as palabras de Sándino, que se refieren al FRUTÓ DE SUS ECONOMIAS, y se preguntará, no hay duda, a que clase de economías se referi a el guer riller o de las Segovias, ya que él era un simple pe6n cuando s e dedic6 a espe cular en la guerra.

UNA CARTA DEL DELEGADO D E SANDINO DOMINGO MAIRENA HERNANDEZ
Ante las imputaciones lanzadas po r e l guerrillero de las Segovias contra el doctor i n fier i Domingo Maire na Hernández, éste dirigi6 al D irector de el diari o <El Centroamericano+, de Le6n, la interesante carta qu e co piamos y que sali6 publicada en dicho diario, en l a edi ci6n del 24 de Julio de 1929. Dice así:

O EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI AS

—138—
"León, Julio 28 de 1929. Sr. Director de "El Centroamericano". Pte. Muy Sr. Mio:
E l 26 de N oviembr e del sñ o pasado ssli de ls s P am

pas de Oconguas con diez dólares en el bolsillo, de los cuales di cinco, conforme 'instrucciones, a otro Coronel del
Ej ér cit o L i ber tador , quien debi a sepsr ár seme, en e l l u g ar

que estimara conveniente a la misión que llevaba. Enfer
m o, descalzo, a pié, con t odo el en tu siasmo qu e em barg s m i corazón cu and o adopt o u n s " Causa" , y b u r lándom e de

las consiguientes penalidades, llegué a Dsnli , Honduras,
e l 11 de D i ci embre, donde t u v e qu e espera r t re s d i s s sl pr i me r encargad o po r el J ef e A u t onomi st a p sr s en tr eg ar

me el necesario dinero, a f i n de llegar a México, D. F„ antes del l o. de Enero del año actual , época en que, de
acuerdo con e l D r . Pedr o José Zepeda y ot ro s s i m ps ti za

dores de la causa nicaragüense, habia de lanzarse el Ma
ni fiest o de desconocimient u de l actua l P residente d e N i ca ragua, de l a p r oclamación del qu e hu bi éremos convenido,

y de la continuación, por consiguiente de l a lucha liber taria en mi pais. Y , habiéndoserne dado el encargo a que
h ice r eferencia, con ci nco pesos plat a h on dureña , (dos y

medio dollars), sali de Dsnl i e n la mañana del Í 6 , para
llegar s T eg ucig alpa el 17 a ls s 8 d e l a t arde.~

"Ahi, inmediatamente hice llegar noticias de mi pre sencia al poeta Froylán T urcios, "Representante del Ejér cito en el Continente" , y , cuya voz, com o cabeza de la "Causa" (el brazo era el Gral. Sandino, palabras de éste)
se oi a y acataba siempre. Y bien q u e y o t r ai a inst ruccio

nes de pasar sobr e cualquier objeción, al hecho de que
Tu r cios n o m e di er s e l d i n er o necesari o para m i v i aj e,

por n o t ener dinero del Gral., segñn su propio decir, y porque informado por las copias, de ls„documentación que
me l levaban a l s ca pi tal azteca, n o est u v o conform e con e lla, m e d ij o qu e esperar a l a v u elt a d c u n correo s m a t a

caballo haci a Sandino, a cuyo regreso, si el 'Gral . no le
atendi s su s i n di caciones, n o sol o n o m e dab s o l d i n ero, que e l J ef e Su pr emo del Ej ér cit o L i b ertador l e i n di caba,

sino que inmediatamente dimitiria de l a " Representación" (sic.) En t ales coñdiciones, señror Absunza, [Director de
" E l Cent roamericano" , e st ab a o n o cohibid o p ar a sali r en ms r chsP" "Segur ament e d e qu e a pi é y en ferm o com o l l eg ué s T eg ucig alpa n o ll egs ri s op or t unament e s MéXico . N o s J ua n F elip e T o r uño, D i r ector del " D i ari o d e A h u s cha

hice' la sandez de marchar , y si dediqué l a est a/ l a para trabajar por la "Causa", como lo probarán cartas 4irigidss p án" y s, Salomón de ls Selva, si es que las recibieron, y
ls s declaraciones, m ejor di cho, rect i fi caciones pr o San dlno, q u e hice pu blicar en " E l Sol" , de T eg u cig alpa " .

"De ésto, a la venta que se dice hice, hay una gran diferencia; y si n haber atendido las ' indicaciones de Tur cios, de Humbert o Sosa, de los doctores Julián y Ulises Irias, más otros nicaragüenses, para mejor procurar i nter poner mi s insinuaciones s fi n de que el Gr al . Ssndino

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

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c esar a en u na luch a que, a l a P at ri a sól o l e apor taba ani q ui iamient o y r u i na . si n haber v i st o m ej or , ent once s q u e

podia ju stipreciar las cosas sin el embotamient o de la
montaña, n i el odio de l br egar obstinado; si est o es crim en ,

traición o lo que se quiera, acepto gustoso el tildado del ex jefe y compañero". "Pero no; yo no soy bandido, ni traidor. L o que su cede es que el Gral. Sandino entre su ejército'logró impo. ner su voluntad, de manera que no sólo el qu e no estaba con él era su enemigo, sino también el que no pensaba, u optaba por su razonamiento. Esto es lo justo." " Por lo demás, si no quise atender la indicación de algunos amigos, de audienciarme con el Pdte. Moncada, conformándome con su t elegrama de garantias dirigido a Choluteca, y las reiteradas del Jefe Politico de León> Dn. Luis A. Balladares Torres y el 'Secretario de la Comandan. dancia Gral., Gral. Anastasio Somoza, ni con esto me sien. t o satisfecho lo suficiente para el que quier a trabajar , si
hay l u g ar , d e ot r o

bien se ve que el asiento de Oticial Mayor de la Goberna ción, es un deci r necio, ya qu e n o se puede deci r ot ri cosa "Con muestras de mi mejor estima y aprecip, quedo de Ud. Sr. Director, su muy Atto. y s. s." DOMINGO MAIRENA HERNANDEZ Ex Cir ujano-Médico del Ejército Defensor de la Soberania Pe Nicaragua".

m odo¡ e n l a l iberación d e l a

P a t ria",

LO QUE DIJO HERNAN ROBL ETO SOBRE LA PERMANENCIA DE SANDINO EN MÉXICO
Veamos lo que nuestr o t alentoso compatriots, don Hernán Robleto, escribi6 sobre la permanencia en México
de San di no, d u r ante el mes d e A gosto de 1929.

s Los periodistas, los políticos que tienen noción de los sucesos de más allá de la frontera, y en general toda aquella gente, con obligaciones de generalizaci6n conti nental, se sor prendieron al tr atar de cerca a Augusto C. «Esperaban encontrárselas con una torr e d e ener gías, con un sujeto a l t ant o d e la s disquisiciones del Derecho Internacional; con un hombre versado en acha
ques d e estr ategia escr ita; d e vo z tonante y alcances ex Sandino».

t raordinarios. Pero la decepci6n fu é grande, y n o se cuidaron de confesarla; claro que paladiándola con los ejemplos de Napole6n, que era bajo de estatura; de Ale jandro, que apenas tenía 33 años, cuando y a había con. quistado la mayor parte del mundo conocido; de Gengis K han, que era f la«o, enclenque. . . .

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CAL VARI O

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L A S SE GOVI A S

<Pero estos pretextos comparativos no eran tan sin ceros; obedecían más bien a una cortesía, a .una hospita lidad galante. Se confesaban todos que no esperaban asi a Sandino, porque aquel joven anémico, de frases cansa

das, pálido, algo cohibido, desfraudaba toda la propagan

da que se le había hecho en Amér ica y en todo el m undo.

Bandino hablaba de lo s pr oblemas i nternacionales del c ontinente, con desconocirniento completo de el/os. Se dirigía en rimbombásticas cartas al Pdte. de la República Argentina, gastando una fraseologi a l iteraturescs, q ue no merecía, como en verdad no mereci6 l a contestaci6n del Pdte.'4rigoyen. También resultaba imprudente la de
c laraci6n del cabecill a n icar agüense, q u e declar ab a en

países neutrales, que 'había llegado aqu í par a recibir auxilio para su cruzada. Y en su entusiasmo, se exten día a todos los países de la América Latina, dando a en tender que.su ejército era la avanzada que detendria los avances del I mperialismo Yankee». <Jamás podré aceptar como justos estos avances im perialistas; jamás podr é aplaudir o siquier a callar l os desmanes de l a fuerza, que hiere la soberani a d e los países débiles. Per o de esto a tolerar, co n conocimiento de causa, que se siga explotando l a farsa, ha y mucha distancia. Efectivamente, la farsa ha sido el alma de esta lucha de papel, en l a que se ha hecho aparecer a Sandi no como astro fulgurante, siendo que en verdad ha sido la victima de los vivitos. Y voy a concretar el caso, con el establecimiento en México de muchos <Comités Anti
Imp er ialistas,> que ex pl otaron e l n a t ural sentimient o r a

cial é hicieron de Nicaragua, sin exponerse a í r a soste ner su s ideas, un desventurado instrumento, uns ubre que los mantuvo a costa del «Camouflage>. Efectivamen t e, una colecci6n de latinoamericanos, aventados por d i versas circunstancias de sus tierras de origen, se agarra ron a la bandera de Nicaragua, haciéndose aparecer ante el mundo como sostenedores de su justicia». «Y lo qu e e n verdad hicieron aquellos hombres, aquellos héroes, fué llenar su s est6magos, colmar l as .hambres a costillas de un ideal . Aparecían como quij o tes cuando en verdad no tenían más anhelo que satisfa cer las tripas de Sancho. Sandino fué un caso de suges ti6n colectiva, p ar a constituir - luego el d e l a necesaria auto sugesti6n. Le hicieron creer en l a grandeza de sus hazañas, cuando s61o en el campo de l a literatura se s ucedian. .H ombre impresionable, con es e poquill o d e aventura fanfarrona que heredamos d e lo s andaluces,

creyó él mismo en su predestinaci6n, sin calcularlo. Con
E L V E R D A D E R O S A N D I N O

-- 141— una honrada intenci6n de hombre indiscutiblemente lim pio, Froylhn Turcios lo elev6, desbrozando de su f igur a l o que de práctico tenía. L a figura d e Sandino, a lo Fr oylán, es epopéyica, alta. E l fen6meno de l a auto su gesti6n obraba también en el creador, a estilo pigmaleo nesco, Pero el poeta y patríota abrió los ojos, y luego

tuvo qu e convencerse QUE AQUELLO NO ERA SINO
B ARRO MORTA L »

«Ya otros habían recogido la herenci a d e F r oylán, defraudada en l a piedr a de toque de la realidad. L a re' cogieron para usufructuaria en todo sentido. N o denun ció Sandino, a su llegada a Veracruz, la desaparici6n de fuertes cantidades de d61ares, que él había autorizado para folletos y demás propaganda, que nunca se llevó a cabo>+ «Ya ha pasado l o natural : ahor a Sandino se cree p redestinado. Mejor hubiera sido quedarse oculto en l a selva nicaragüense, como lo estuvo muchos meses, a venir en viaje de difusión patri6tica, que le ha sido contrapro ducente. Porque Sandino ha defraudado l a esperanza, ha mostrado la verdad de la literatura, h a decepcionado completamente. Los periodistas, los políticos, la gente que tiene que saber de estas cosas, como digo al pr incipio, n oblemente han dado la vuelta, como después de l a r e presentaci6n teatral que no ha correspondido a las espe ranzas, etc., etc.> Así hab16 nuestro brillante compatriota Hernán Ro bleto, espíritu selecto, hombr e evolucionado, si n fanatis mos, que contemplaba nuestra intensa tragedia sin ambi ciones vulgares, ni con el criminal deseo de sacar benefi cios personales de nuestra. propia sangre. SANDINO EN MÉRIDA Veamos a continuaci6n el relato qu e hace el publi cista norteamericano Thomas L. Stockes, Corresponsal de la United Press, en Mérida, Yucatán, el día 5 de Septiem bre de 1929. +En esta capital del Estado de Yucatán, e n otros tiempos una de las civilizaciones más antiguas del mundo, se encuentra el Gr al. 'Augusto César Sandino, perfecta mente resguardado en el lugar qu e l e sirve d e r efugio, espués de haber sido lider popular d e lo s r evolucio narios de Nicaragua.» «Ese refugi o es un apartamento en el 3' y úl timo p iso, de uno de los presuntuosos edificios de Mérida, y en él pasa casi todo el tiempo llevando una vida de ana

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c oreta. Pero cuando se aventura a salir l o hace e n l a misma forma que los magnates cerveceros d e Chicago: rodeado de escolta, media docena de hombrachones bien armados, ágiles y avezados a la lucha, que lo han acom pañado desde que logr6 evadi r a los marinos americanos repetidas veces en las montañas de su pafs, habiendo to dos-ellos escapado j untamente con Sandiiio, siguiendo una r uta a través de la frontera de Honduras.>
<Cuand o s e encuentr a en s u r et ir o de l h otel, su s

g uardias se relevan, sentados en una puerta, con u n oj o siempre alerta en eÍ patio de entrada, para ver q uienes entran y salen, pues según se asegura, Sandino temeque vayan a asesinarlo. A su llegada hace algunas semanas, por aeroplano, procedente de Veracruz, donde solamente se detuvo algunas horas, al tener aviso deque alli no se le permitiría quedarse, este caben ll a r evolucionario de 33 años, pronunció un discurso en la plaza pública de esta ciudad, clamando contra el I mperialismo Yankee, el cual
sigue siendo su tema favor ito.i

<Pero por a hora, es un guerrillero s in t ropas, y s e un parece, no ha hecho muchos adeptos por estos rum os, a pesar de que cuenta con numerosos simpatizado
res en e l E stado de Y ucatán. Su ex istenci a est á r odeada

de misterio, y se negaba en un principio a conceder una entrevista, basándose en que el pueblo americano lo odia, y no podía naturalmente permitir q ue lo entrevistara un Corresponsal americano. Per o a l v olver l a vista, noté que en un rinc6n frontero a la entrada del apartaniento estaban dos soldados de su guardia j ugando en una me sa, y me acerque a ellos. H ablaban en español, y tr as de inútiles intentos de hacerme comprender , desistieron por fin e hicieron l lamar a u n i ntérprete. E r a éste un mexicano, de buen tipo y piel aceitunada,.ojos negros
mu y vi vos y p el o lacio, también mu y n egro, quie n co mo

los demás del gr upo de acompañantes de Sandino vestia de uniforme y portaba su pistola al cinto. Le dije que de seaba ver a Sandino, e inmediatamente pas6 a una habita ción contigua (aparentemente el cuartel General del lfder rebelde). Esperé unos 15 minutos, no sin dej arme de sen tir a disgusto, por l a incesante vigilanci a d e lo s otros doe.guardianes. . Por fin regres6 e l i ntérprete, y en t re g6me una nota en la que se me negaba la entrevista. «El
Gr al . está descansando» me advir tió . P r ob ablemente vol

verá después a Nicaragua. No lo sabe todavfa>. ~Le pedi que me informara sobr e los rumores que han circulado acerca d e qu e obligarfa n a Sandino a salir de México, y replic6 qu e nad a tenfan d e ver

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—148— dad. En otras fuentes tuve noticias de'que el Gobernador
d e Y ucatán l e h abí a i n dicado q ue podf a p er manecer en

el Estado, mientras se portara bien. Y a h a vivido son

anterioridad Sandino en Yucatán, y trabajaba como me

cánico en esta ciudad de Mérida. E n México l e conocen muy bien, pues pele6 con Villa, y aú n se asegur a q ue

acompañaba a los partidarios de éste en su excursi6n- ai

lado americano, contra la poblaci6n d e Columbus, que motivó el envfo de l a expedici6n punitiva d e Pershing, duránte la administraci6n Wilson. Vi vib también en New Orleans, en los años de 1916—1917. Son motivo de conje tura los medios de que se vale par a sostenerse. Recibe ayuda en corta escala de sus partidarios y simpatizado res, según parece, y se rumora que solicitó un préstamo de cinco mi l pesos al Gobernador de Yucatán y que le fué negado. Tenfa el prop6sito de radicarse en la ciudad
d e Mér ida, per o en V eracru z se le notific6 d e qu e n o se

tolerarf a all f s u presencia, y entonces decidi 6 venirse a la península+.
LO QUE HACIAN L O S L UGA RT E NIE NT ES DE SANDINO, MI E NT RA S ÉST E P E RM AN ECf A E N M É X ICO

Dejemos por el momento a Sandino en México, r o deado de sus ayudantes en todo momento y t urnándose hasta de noche, como en plena campaña, porque Sandino
vef a en todas par tes en emigos, y t enf a l a monomanfa de

la persecución, y veamos l o que pasaba en Nicaragua a fines de 1929. En esos dfas el cabecilla de la melena rubia, Miguel Angel Ortezg a la cabeza de su banda, cayó como una avalancha sobre la hacienda ~E1Cipián>, de la propiedad de don José Benito Padilla, en j urisdicci6n d e Somoto, chalequeando al mandador y saqueando completamente

la Casa Hacienda. El propietario Sr . Padilla, que por

suerte se encontraba fuera del lugar en esos momentos, se percibi6 al llegar de la invasi6n de los sandinistas y huyó entr e e l monte, salvando as f s u v ida. Mientras tanto, ese mismo dla, a una legua de la fronter a hondu. reña, en el lugar llamado cL a g uemazón>, en jurisdicción de Sta. Marfa, del Dpto. de Nueva Segovia, los aprecia. bles y honrados agricultores Herm6genes é Hilario c e laya sucumbfan a manos de otra cuadrilla sandinista. Otro crimen horrible fué el cometido en l a persona

del honrado ciudadano don Braulio Morrás, a dos leguas
de Terranova, a quien en la noche del 12 de Octubre de O EL CA L VA RI O DE LAS SE GOVI A8

—144— 1929 capturaron las fuerzas de Sandino, cuando Morr ás g uiente por ese lugar dieron parte a la s autoridades de h aber encontrado a un hombre casi hecho picadillo. E r a el infortunado Morrás a quien le aplicaron 25 machetazos, y por si quedaba vivo, dos balazos de rifle. Juan Pablo Umanzor, otro de los implacables cabe cillas que goz6 del cariño y confianza de Sandino h asta el último momento, cometfa también actos salvajes, cuyo s olo relat o causa espanto. E l df a 10 de Noviembre de .1929, la temible banda de Umanzor, portando divisas roji negras, lleg6 a la casa de l a f amiÍia Hernández, en «E l Horno>, situada entre Macuelizo y Somoto, asesinando a machetazos al anciano jefe de l a famili a do n Cornelio Hernández, a vista y presencia de sus aterrorizadas es posa e hijas. Luego cerr 6 l a s puertas de l a casa y le prendió fuego a ésta, por los cuatro costados, quedando adentro sus moradores y a continuaci6n l argose con su gente. La familia, sitiada entre las llamas, pudo salvarse milagrosamente, no sin sufri r algunas quemaduras. Xl lector ver á que estos hombres inhumanos tr ata ban de superarse, los unos a los otros, en l a r efinada crueldad con que llevaban a cabo sus crfmenes. El 11 de Noviembre de 1929, a cuatro leguas de Yalf, un grepo de sandinistas comandados por Carlos Salgado cometi6 un crimen espeluznante. Capturaron al Sr . Ma
nuel E scobar , l e q u it aron el calzad o y le inf i r ieron varias

regresaba de Managua. Gentes que pasaron el dfa si

h eridas en ambos piés. E n est e estado l e obligaron a caminar por espacio de una legua, y viendo, al llegar al sitio llamado Los Achiotes, que Escobar estaba imposibi litado para seguir caminando, lo ultimaron, propinándole 1 5 machetazos y dos balazos. No contentos con ésto, le cortaron los brazos, los que arroj aron lejos del lugar. D on Héctor Bermúdez, er a u n buen pedagogo y m ejor ciudadano, originario de Masaya, quien haci a mu chos años se habfa trasladado a vivir a la s Segovias, en donde contraj o matrimonio y logr6 formar una hacienda
a cost a d e t r ab aj o y s acri ficios. E s ta h acienda e ra d e

café, y la guerra de 1927 y las hazañas de los bandoleros le impidieron recoger las 4 últimas cosechas. Si n embar go, teniendo multitu d de compromisos pendientes, que s6lo podfa satisfacer recolectando y vendiendo s u c afé, d dhidió hacer l o primero, en e l mes de Noviembr e de 1929,. para lo cual se aprovision6 y se dirigi6 a su hacien da con su hermano David y doce operarios. E stando en su propiedad fue asaltado por fuerzas sandinistas, cu yo jefe le exigi6 presentar el permiso de Sandino par a po

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

--145— der cortar y sacar e l café, que según e l decir d e ellos pertenecía a las "Fuerzas libertadoras". Y c omo el p obre Sr. Bermúdez no había llenado este requisito, fue inme diatamente ejecutado, y herido de gravedad su hermano David, quien se hizo el muerto, siendo esto lo que le sat v6 de correr la suerte de su infortunado he rmano. Lo s operarios„ como se comprende, húyeron a la desbandadq, dejando l a hacienda sola, perdiéndose cuanto e n ellh. h abía, en muebles y utensilios, así como l a cosecha' de café. E ste hecho ocurri6 el 11 de Noviembre. El día 18 del mismo mes fue asaltado el pequeño pueblo de San Lucas, en j urisdicci6n de Somoto, Nueva S egovia, y después de dar muerte a varios vecinos y dé saquear diferentes puestos de ve"..'. . Ie prendieron fuego a l a Casa Municipal, quedando no s6lo ést a r educida a cenizas sino también los archivos y muebles. Es de advertir, que este hecho no tenía justificación alguna, pues no había en el lugar ni Guardias, n i Mari-' nos Americanos. E l j efe de esta banda era Modesto Es calante, quien como u n agregado al acto d e barbarie cometido, se llev6 secuestrada a la Maestra d e Escuela,
Sr ita. Juana A . González.

El Alcalde de Telpaneca informó el 28 de Noviem bre de 1929, que un grupo de bandoleros había invadido el valle de El Carbonal, situado en 'aquella j urisdicción saqueando la casa del Sr . Casiano Gómez y asesinando luego a un hij o de éste y a un sirviente de la familia Otra ir rupción hicieron en el Valle de El .Lim6n, en donde robaron todo lo que había en los ranchos de lok pobres campesinos. D os días después, una cuadrilla sandinista asaltó .a
hacienda ~L a Colonia», en j u risdicción d e M atagalpa, sa

queando cuanto habi a en ella, y l o s muebles que no pudieron llevarse, los destruyeren en insania salvaje.

REFINAMIENTO DE CRUEL DA D DIGNO DE PASADAS ÉPOCAS
El 4 de Diciembre lleg6 a la capital el comerciante
segoviano do n Adá,n M aradi aga, quien tení a s u estable'

cimiento en el pueblo de Telpaneca. Por él 'se supieron
m ás detalles de l a mu er t e d e do n Nicano r E spinosa, d e

que ya nos ocupamos anteriormente. El Sr. Maradiaga refiere que don Nicanor, antes de s er decapitado, habí a sid o salvajemente mutilado. Si n embargo, nuestr o i nformante dice, que lo que l e había

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CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

—,146— impresionado más, fué el suplicio y muerte infame que le dieron a una pobre mujer, en vísperas de ser madre, en el Valle de cE l Limbni , de la j urisdiccion de Telpaneca. Una desenfrenada cuadrilla sandinista cay6 de improviso una tarde en el r eferido lugar, donde capturaron a una agraciada j oven india, que se encontraba e n ci nta, y como no encontraran a s u marido, a quien tenían ins
tr ucciones d e matar , se llevaro n a Ia i nfeliz muchacha, a

l a que interrogaron sobr e el paradero de su esposo, y como ésta no supiera decirles nada, porque realmente lo
i gnor aba, en tonces l e amarr aro n e l p i é d erecho e n el

tronco de un árbol, y el pié y l a mano izquierda en un
á rbol cercano, dej and o a l a desgraciada m uj e r e n u n a osici6n e n e x t r emo violenta, q u e l a hací a da r g r i tos.

espués de tenerla durante largo tiempo en es a f orma,
siri r espetar a l a i n ocente v íctim a l e h undiero n v ar ias

v eces las cutachas en el vientre, a consecuencia d e l o c ual murió la infeliz, j unt o coi> el hij o que llevaba en sus entrañas.
Estas v íctimas p udieron recibi r c r istian a sepultur a,

hasta que una comisi6n de marinos americanos lleg6 aÍ
lugar , pues nadie se atrevía a tocar los despojos d e ni n g un a víctim a d e l sand i nismo , p o r que ell o eq uivalí a a cavar su p r opi a sepul t ura. INT ERESA NT E A NÉCOOT A

E n la defensa que hacían los segovianos de sus vi .
das y haciendas, ha y an écdotas i m pr esionantes, q u e si

no fuera por el temor de cansar a nuestros lectores, las relataríamos en este libro. Si n embargo, allí va una: E n el lugar llamado Guayasuca, en j urisdicción de
8omoto, tr es hu mildes h ij os del campo, d e esos qu e sa. ben en fr ent arse a las d i ficultades y j u g ars e l a v i da, regresaban u n dí a d e l a ci udad d e Soni oto, con dirección

a sus viviendas en el c a mpo, después de haber hecho a lgunas compras. L os tres llevaban su s cutachas baj o el brazo, y aunque conversaban, iban observando precau
t oriamente los recodos y m alezas qu e bor deaban el cami .

no. E sto ocurría a fines de Noviembre de 1929. Cuando menos l o esperaban su rgi6 de l mm te, como vomitado por ,un genio invisible, un grupo de cincho hombres, con
l a d ivisa d e Sandin o en el sombr er o y en el cu ello , l o s

que. tendieron sus rifles sobre los campesinos, que se en contraPan como a 30 varas de di stancia, ordenándoles paeerse manos arriba. El campesino nicaragiiense es muy

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V E R D A. D E R O

S A N D I N 0

—147— vivaz y tiene rara serenidad en los momentos de peligro. Los requeridos hicieron l o que se les ordenaba, levan
t ando los br azos; per o l l evand o amar r adas e n e l p u ño

las cutachas. Los sandinistas confiados bajaron sus rifles y esperaron que aquellos se aproximaran par a quitarles lo que llevaban. L os tres campesinos abanzaron hacia el gi'upo, y tan lueg o estuvieron cerca de su s enemigos,
como si h u biesen d elineado u n p lan, co n r ap idez y san

gre frí a admirables, descargaron certeramente sus cuta
chas, d e r r ib ando a t r es d e lo s asaltantes y cargando

inmediatamente sobr e los otros dos; lograron h er irles, huyendo éstos al ver a sus compañeros en el suelo. Tres
r ifles fu er o n captur ados por estos valientes, lo s qu e r e

gresaron a Somoto a dar parte de lo ocurrido y a entre gar las armas capturadas. E l Jefe de l a Guardi a felici
tó en tusiastamente a lo s b r avos campesinos, r eputando aquell a acci6n com o alg o sensacional, y en pr emi o de su

arroj o el j efe americano le s entreg6 los rifles tomados por ellos a los sandinistas.

EL AÑO D E 1930
1929 se h abí a h u n did o e n l a et er nidad de l í,iemnn,

sumándose a la cadena de sufrimientos experimentados por los h abitantes del N orte d e Nicaragua. E l a dveni. miente de un nuevo año ninguna esperanza traí a para aquellos afligidos habitantes de la Segovias, ya que has ta la misi6n evangélica había caído como semill a vana sobre la arena calcinante de las pasiones desencadenadas. Mientras Sandino se paseaba por México, con su . Estado iMayor, tratando de obtener recursos para hacer más fuer te l a devastación de Nicaragua, en el teatro de operacio nes de las Segovias, se erguía la figur a nefasta d e Pe
dr6 n A l tamir ano, quien habí a quedado a l f r ent e d e las

bandas sandinistas, en ausencia de su jefe. He aquí el aprecio qu e Sandino hacía de Pedr6n Altamirano. E n una carta fechada el 2 de Enero de 1930, le dice lo siguiente:
"Mi muy apreciado hermano: Le remito a Ud. cuatro cajillas, parque 88 especial, y dos 88 Smith k Wesson, para los qu e l e acompañan completamente allí . I gualmente le remit o unas hojas vo lantes, en que pronostican el triunfo completo de nuestra causa. El Gral. Pedro Antonio Irías tiene conocimiento de los pronósticos del Padre Reyes, y que se los cuente. Muy querido hermano: —Tenga Ud. presente y l os demás hermanos que se encuentran cn esta lucha, de que

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EL

CA L VA RI O

DE

LAS

SE OOVI A S

yo soy simplemente, nada más, que un INSTRUMENT O DE LA JUSTI CIA DI VI NA PARA REDI MIR A ESTE PUEBL O y que si yo necesito de alguna de las miserias que exis ten en la tierra, es porque t uve que venir ante Uds., na. cido también de mujer y presentármeles lleno de las mis mas miserias humanas, a como todos l o estamos en este mundo terrestre, pues en otro caso no podrian Uds.'haber me creido, si yo no hablara y' estuviera lo mismo que Uds. Tenga Ud. presente, Gral. Pedro Altamirano de que yo lo estiuio sinceramente a Ud. y deque Ud.y los que nos
acompañan si em pr e han est ad o e n ot ras exi st encia s con

migo.

Usted, 'el Gral. Pedro Antonio I rias y su muy apre ciable familia, reciban el cariño de su hermano que le( estima, asi como de que tengan un feliz 1980. Patria y L ibertad A. C. SANDINO [Aqui un sello.]

Las ideas de Sandino se asimilaban en la cabe za de sus lugartenientes, haciendo qu e al gunos de ellos se volvieran su persticiosos como el. Pe drón, po r ej emplo, te mia que, por arte de ma gia le adivinaran sus co r rederos y l ugares de dormir, y una vez a una m uchacha que lo vi b l a
f ustig ó h o r r i bl ement e y luego como corolari o ase sinó a su padre. V eamos como ocurr i ó

este hecho:
E l di a 25 de Ener o de

1 980, l a Banda d e l a Muerte, qu e comandaba el feroz Pedrón, i ntensi
Pedro Altamirano, alias Pedrón, y su hij o del mismo nombre y ape llido, el primero de los cuales quedó con poder generalisimo, en la cam paña de extermini o qu e tenia por teatro los ricos y fecundos campos segovianos.

ficó su obr a d evastadora. L a pr imer a v i ctim a f u é e l Sr . Nicolás Palacios, a c uy a hacienda Sta . Bár

bara llegó Pedrón, solo e n busca de una hij a de Palacios, que según aqubl, por arte d e adivinación

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S A N

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—149— informaba a sus enemigos de los sitios donde é l operaba Al encontrarla, la amonestó diciéndole, que si volvía
nunciarlo l a mataría., y act o continu o l a fustig6 hasta de jarla exámine. Su padr e llegó en ese momento, e indignado

dijo a Pedrbn: «Máteme a mi, y no a mi .hija», «Perfecta
m ente», l e contestó Pedrón, y acto seguido di 6 muert e al

seüor Palacios. Esta misma banda de Pedrón llegó a l a propiedad de
don Cipriano Rízo, ordenando dieran fuego a l a casa, que

mándose también todo el cafe trillado que habia en l a ha
cienda.

CARACTERfSTICAS DESPÓTICAS DE SANDINO Sandino era un tirano con sus subalternos, y aunquele o bedecian y respetaban sin objetar, había veces en que la
insolencia del Jefe Supremo se hacia i ntolerable. Ci ert o di a

Sandino tuvo un disgusto con Carlos Quesada, miembro de sus tropas. Quesada era un hombre valiente y t enía mu
chos amigos en las filas. Durante l a discusión , qu e se i ba agriando poco a poco y subiendo de t ono, Sandin o i nsultó

de manera despiadada a Quesads, y éste, por contestación lo desafió, y acto seguido. tomó un rifle de manos de l 801 dado que más próximo estaba y se l e enfrentó. Sandino, prudentemente, se limitó a darle de baja, sin tomar ni por
pienso l a actitud i rsscible, que cualquiera hubiese esperado de él , dados sus antecedentes. Estando en México, escribi 6 Sandino a Coronado Ma

ra,diaga, que operaba en las Segovias, dándole cuenta de lo
q ue l e habia ocur rido con Q,uesada, y ordenándole qu e si este ex j efe se presentaba en su campamento, l o pasara por las armas inmediatamente.

Como se ve, era más fácil dar una orden como esta,
que n o exponer su preciosa vida s l golpe de una bala, bien

dirigida por la mano fuerte de un hombre como Q,uesada.
En el curso de esta obr a se v erá, que Sandino, siem. pre eludió el peligro, siendo en v erdad un héroe de r elum br6n. ME N T I RAS DIF U N DIDAS POR SANDINO PA RA DESPERTA R EL E N T USIASMO

K l 22 de Marzo de 1980, durante su permanencia en México, Sandino' recibió una carta de su lugarteniente Pe drón Altamirano, informándole que después de dos meses de

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CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

—150— sitio a Jinotega y Matagalpa, ambas plazas habian caido en su poder, habiendo derrotado a 600 marinos y Guardias Nacionales, que dejaron todo el tren de guerra y transpor tes, los que iban a servirle a él para continuar su avance hacia las principales poblaciones del interior . Mentir a t an extravagante como ésta, es de suponer que era aconsejada por el mismo Sandino, para despertar el entusiasmo entre sus amigos de México y que le dieran la ayuda que anda ba buscando. Pedr6n, es cierto que pis6 tierras del Dpto. de Matagalpa, pero jamás l a cabecera, imprimiendo a su
paso huellas de desolaci6n y de muerte. L a hacienda «L os Milagros», en j urisdicción de Matagalpa, y de l a pr opiedad del súbdito inglés don Csrlos G, Potter fu éi i ncendiada por l as fuerzas sandinistas, el 22 de Abri l de 1980, las qu e de

previ o procedieron al saqueo de l a propiedad, Su dueño habia pagado una serie de contribuciones, para no exponer se a las iras de los facinerosos, Si n embargo, el ansia de dinero hacia que las contribuciones se sucedieran unas tras
otras, si n que bastar a l a pr ontitu d y l a buena disposición

con que habian sido satisfechas. El Sr , Potter decidi6 un dia no dar un centavo masa quienes veian en él una mina
de oro, y est o fue suficiente par a qu e s e decretar a en el C uartel Gr al . Sandinist a l a destrucción d e s u pr opiedad y la captur a de su persona, si fuer e posible. En esos mismos dias f u e asesinado el Sr . L ui s Cruz,

en ocasión en que andaba buscando a su esposa, que se
encontraba huyendo de l a persecución sandinista. Cr uz mu

rió chalequeado a manos del cabecilla, Félix Pedro Ii errera.

SANDINO SE MUEVE PARA REGRESAR A NICARAGUA
Volvamos a M é x ico, donde Sandino y lo s s uyos se ingeniaban l a forma de sali r si u obstáculos par a Nicaragua, para segui r sus andanzas guerreras. D urante l a pe manen cia del j ef e insurrecto en aquella república, se hi ci ,ron las g estiones del caso por part e del Gobno. dc Nicarag a a f i n de que el d e Méxic o controlase la estada de l rebelde en aquel pais, par a ev itar que regresara a continuar su tarea de devastaci6n en las Segovias, contribuyendo asi a l a pa

cificacion de Nicaragua. El Gbno. azteca, aunque no habla
reconocido al del Gr al . José Mari a Moncada, hast a t anto que los americanos no salieran del t er r itori o de Nicaragua,

dict6 sin embargo las ordenes del caso, y Ssndino empezó

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B A N D I N O

—151— a ser vigilado en t odos sus movimientos. S e cree, con
fu ndamento, qu e l a s autor idad ; s sub al terna s e n aquel

p aís, encargadas de vigilar a Sandino, no prestaron l a atención que el caso requería, o se hicieron d e l a vista gorda, por simpatías con el guerrillero. I.o cierto es, que el cabecilla regres6 a Nicaragua, con t antas o. mayores facilidades que las que tuvo para irse.
V eamos l as d if er entes per ipecias d e s u r et or no a N icaragua, después d e casi u n añ o d e per manenci a en

aquella república, y d e haberse puesto en contacto con el Partido Comutiista. Sandino, después de radicarse en Nérida, ocupando
un ap ar tamento en u n hotel , se tr asladó a u ii a casa en l a Calle 50, Sur , dedicándose a realizar v i ajes a la s c i u . dades y pueblos cercanos a l a costa, tales como V al lado. lid, E spita, Ti zi mi n y o t ros, donde co n d i ferentes pr etex

tos permanecía días y hasta semanas. Posteriormente y
cuando su s ausencias d e N ér id a n o er an ta n n o tadas,

llegó a Ciudad México, D. F., de donde salió misteriosa mente, a raíz de que los comunistas comenzaron a inten sificar su propaganda a favor de él , asegurando varios
de su s a migos qu e eso f u é sol amente un a maniobr a del m ism o Sandino , p o r conduct o d e su s a y u d antes, par a l lamar l a atenció n pú blica haci a otr o l ad o y qu eda r en libertad d e mov i l izarse de acuerdo con las circunstancias, j ustificando su salid a r epentina, po r l a captur a d e u n o

de sus ayudantes: Pav]ovitch, que en esos días había sido detenido por comunista. Más tarde se hizo correr el rumor de que había estado en Veracruz, de donde des
apareció ta n mister iosaniente como kiabía llegado; p er o al i nvestigars~, se descubri 6 qu e Sandino se encontr ab a d e nuevo en M ér ida, po r l o que t er nl in ó e l sensacionalismo de su s vi ajes. Cu an W t a atenció n pííbWea habí a d ecre « ido, Sandino , h acíendo creer . qu e ib a a ef ectua r su s

acostumbrados vi ajes, dentro del tety itorio mexicano, se
encaminó a Veracruz, en dond e se embar c ó p ar a G u ate mala, el 26 i e A b r i l d e 1980, llegando a l a capital chap>

na el I " d e Mayo del mismo año. Permaneci6 e n esta
ciudad po r t i es días, hospedado en el apar tamento No 12

del l l otel Colón, bajo el nombre de Crescencio Rend6n.
A l A d ni i nistr ado r de l H otel l e hizo cr eer qu e él er a un conierciant e salvadoreño qu e ll egab a en ' i aj e d e nego c ios. L u ego, a las 9 d e l a noche, sali ó a l a calle, y se

diri«iói a la casa de habitaci ón de su amigo y propagan
d ist;i i l escr ito r Gu stav o A l emán B olaños, a q uie n no c nconlr ó po r h allarse éste en E l Salvador . E n tonces se dolió a coiiocer a s u esposa, manifestándol e e l p r opósito

() EL

CALVARI O

DE

L A S S E Q O V EA S

que tenfa de regresar a Nicaragua, y el deseo que abri gaba de cambiar impresiones eon sus amigos.
rumbo a Nicaragua, haciendo escala en San Salvador, don

El dfa 3 de Mayo sali6 Sandino de Guatemala con

de pas6 de inc6gnito, par a e l público, per o n o par a el Gobierno, que le prest6 toda facilidad para viajar por el territorio salvadoreño y entrar a Honduras por su fron tera, encaminándose po r tierras de la vecina del Nor te con plenas garantfas hac>a su cam pamento de las Segovias, par a rea nudar con más fuerza su campaña. SIGUEN LOS CORTES DE
Cl-iAL ECO

E n los últimos dfas del me s de Mayo de l930, una banda sandinis
ta, cnmo d e doce h om br es q u e me.

rodeaban en l os lugares llamados Co16n, Alamanji y Sacacli, jurisdic ci6n de Jinotega, en el último lugar dieron muerte al honrado ciudadano don Santiago Gutiérrez, haciéndole el famoso <corte de chaleco», crea c ión del feroz Pedr6n. A dicho Sr .
lo sacaron d e su casa, en dond e es

t aba en compaüf a de su esposa é hijos, con el pretexto de que les sir v iera de gufa. E l sali 6 montado a caballo, pero en el camino lo obliga ron a bajar de la bestia y a quitarse las espuelas. Cuando se agach6 para hacer est o ú l timo, l e descargaron
un fenomenal machetazo en el t r on c o: del cuello, y l u ego otr o q u e l e

Miguel A ngel O r tez, un o d e l o s l u

parti6 el cráneo en dos tantos. Des p ués le separaron a machetazos la l>on Santiago Gu cabeza del cuerpo, l e dej aron li m ti érrez, cuya hor r i ble ios los bolsillos y s e l levaron l a muerte , efectuada estia en que montaba. Los que tal por cobardes asesi h icieron pertenecfan a la banda de nos se relata 6n las ant eriores lineas.

gartenientes más queridos de Sandin
EL COR TE DE C H A L E CO Y E L C OR TE DE C U M B O El f atal «Cor te de Chalecos, in ve ntado p or P e d r6 n„ y de l q u e muchas veces se hablar á e n est a o bra, h abfa

e ncontrado un hermano espeluznant e en el +Corte de

Cumbo», invenci6n de los Centeno, familia sandinista .del
Valle d e Namanj i, del D pto. de Matagalpa, quienes l o en

sayaron en la persona del Sr. Estanislao Altamirano, Ca pitán de Cañada, del Valle de L a Corneta, en venganza de la captura del j efe de dicha familia, llamado el Ren. co Centeno. Consistfa el cCorte de Cumboi en la ablación

del cráneo, o sea la separación de esa parte de la cabe.

z a, que vulgarmente se llaman «guacal' . Este cor « lo hacia un macheter o e xperto, con una arma ' bien filosa La victima mcrfa, pero n o instantáneamente, sino des. p ués de largas horas de convulsiones terribles, co n l a p érdida total del equilibrio, y con una agonfa igual al a de un pollo al que hubiesen tronchado el pescuezo. Desde que el r eferido Renco Centeno fué capturado, los sandinistas anunciaro n que el Valle de l a Corneta serfa saqueado e incendiado, y efectivamente asf l o hi cieron, capturando al Sr . Estanislao Altamirano y ensa. yando en él el inhumano «Corte de Cumbo». E l herma
no d e éste A br aham A l tamir ano, f u é captur ad o y t o r t u

rado con puntazos de cutacha, lográndose milagrosamente escapar, porqu e h e rido r epetidas veces se desplom6, creyendo sus victimarios que estaba muerto. E n estado lamentable fu é llevado a Matagalpa, donde no sabemos si logró salvarse. L os foragidos qu e cometieron estos h echos y que incendiaron y saquearon el Vall e d e L a Corneta, llegaron en ndmero de 20, y se retiraron vivan do a Sandino y a Marcial Rivera Zeledón, lo que hace creer que éste era el j efe de esa banda.

ESPOSO ULTRAJADO QUE BUSCABA A SU COMPAÑERA Y EJERCE UNA ATROZ VENGANZA
En la segunda semana de l mes de Juni o d e 1930, se presentb ante las autoridades de Matagalpa un agri cultor, de apellido Ubeda a denunciar los terribles ultrajes y atropellos que él y su esposa habfan recibido del ca becilla sandinist a Silbino Herrera, quien con su cuadri lla operaba entre Jinotega y Matagalpa, cometiendo he chos delictuosos de todo género. Refirió el Sr.Ubeda. que pocos dfas antes Silbino se habf a presentado en su pe queña propiedad, habiendo sido él amarrado y azotado sin misericordia, y su esposa llevada hacia l a montaña, en donde durante 15 dfas la retuvo por l a fuerza, abu sando criminalmente de ella. E ste caso f ué puesto en

O

EL

CA L VA RI O DE L A S SE GOVI A S

—154— conocimiento de las autoridades mi litares, y el Jefe De p artantental de l a Guardi a en Matagalpa prometi ó al afligido marido que cuando .Silbino fuer a capturado, de cuyos crímenes ya se tenía noticias, se le avisaría, a fin
de qu e fuer a a acusarl o ante los j ueces. Má s el ag r avia

do esposo no se satisfizo con tal promesa, v dijo :

qué no van a capturarlo yaks—«Porqué no sabemos don

«Por

d e está>», se l e contest6.— «Yo m e o f r ezco a g uiar a l a

autoridad, hasta dar con ese bandidos, repuso. A nte tal

ofrecimiento, el Tente. Pennington, G. N., de servicio en

Matagalpa, sali6 con una patrulla a buscar al malherhor, guiado por el denunciante. E l 11 de Junio llegaron a un paraje muy frecuentado por labanda de Silbino, y le ten. d ieron una emboscada, hábilmente dispuesta. Silbino y sus hombres cayeron en ella, y la .Guardia di 6 buena cuenta de los foragidos e n pocos minutos. Unos pocos disparos y cuatro s andinistas yacían m uertos sobre l as arenas del camino. Uno de ellos er a Si lbino H err era;
per o como se necesitaba ident ificarlo, y na die lo conocía,

Ubeda lo sac6 de apuros, diciéndole: «No se aflij an». Va monos, y l l evémonos
«ésto» par a qu e l o r eco nozcan en Matagalpa. «Es.

to», era la cabeza de Sil bino, que habia sido cer cenada po r e l ma r ido escarnecido día s antes, en lo más delicado que tiene u n hombre, como es el honor de su esposa.
NEXOS DE SA ND INO CO N E L PA RT IDO C OM UNIST A D E MÉ X ICO

Poco a poco iremos presentando a uestros lectores, prueb a ine
quívocas de qu e an dino

pretendía llevar a cabo en Nicaragua el implan tamiento de las ideas co becill a sandi ni sta , ra pto r d e m uj e res casadas. Causa h or ro r contem munistas, si n acordarse piar esto, pero i a ofensa era tan q ue, en un país como el grande, que toda venganza parece nuestro, no existen tales ju st i fi cada. problemas, porque abun
iSilhino EIerrera, sanguinario ca

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V E R D A D E R O

8 AN D I N O

— 155—

dan ,las tierras, el trabajo no falta al que desea 'hallarlo
y los me dios de v ida c asi l os dá l a n a tu ra leza. R l Y ín ico

problema que hemos tenido ha sido bl d e l a poca circu laci6n de la moneda, y por consiguiente l a difíci l obten ción de .lo que nos viene del extranjero. Este es un pr o blema del Gbno. Liberal de Nicaragua, uue h a t r atado de resolverlo de la mejor maner a posible, pudiendo en
f áticamente decirse que en tr e nosotro s n o exist e l a m i

seria, que ha dado orígen a las ideas comunistas, que han germinado en otros paises por el desequilibrio entr é las clases sociales. Tampoco existe en Nicaragua el Capita lismo, por lo li mi tado de los negocios y por l a escasez
de habitantes con qu e .cuent a l a Rep úb lica; qu é n o p er'

mite que haya un negocio grande en u n pai s peqaeho, cuyas ex portaciones han sido limitadas po r b a rreras aduanales que han sido levantadas por sus mismas her
manas del i stmo.

Entre los libros hallados en poder de Sandino; hay varias obras de exaltados comunistas v sindicalistas, en has que se.empap6 de seguro el espíritu ávido d e noto riedad del guerrillero. E n una de estas obras, llamada «El Sindicalismo+ editada en Barcelona, po r Fr ancisco Cañadas,.Sandino tuvo el cuidado de subrayar los si
guientes párr afos:

(Pág. 20) «La trascendencia del sindicalismo, es tal, que se ha comparado este movimiento al de l a i nvasi6n de los bárbaros y sl de l cristianismo primitivo; y por ciert o que' e l parang6n no es excesivo. Tien e ci erta semejanza con aquélla por el impetu transformador que
l e anima ; p or que es una fuerza ar r ollador a que i nundar á

y desbordará los cauces del antiguo Derecho, de las afie jas costumbres, rompiendo todos los diques, cambiando
por co mplet o t o dos lo s r elieves del panor ama. De l se

gundo, presenta todos los caracteres d e concentraci6n
espiri tual d e mí stic a ex altaci6n, d e i n t uici6 n cr eadora. E L L E V I ATA N SI N DI CA LI STA 7 MI N A Y SOCAV A L OS

CIMIENTOS DE L A SOCIEDAD BVRGUESA, COMO LAS C ATACUMBAS TALADRABAN L AS ENTRAÑAS DE L A ROMA CESAREA». (Pág. 80) cLA ACGION D IR EC TA. Si se aprecia así
en esta. forma , t a n enconad a y t er minante, la ' r eal idad

social de la LUCH A D E CLASES, parece 16gico que las
ar mas qu e deban emplearse contr a el capitalismo no sean

exactamente iguales a las que se esgrimieron el siglo pa

s ado y so n cor r ientes aú n en tr e los socialistas. E l si ndi

calista desprecia desde luego toda legislaci6n social, r e .pudia cualquiera ingerencia politica o de otra especie, no

O

EL

CALVARI O

DE

L A S SE OOVI A S

acepta' «rbitrajee; ni otraa intervenciones que las propia. mente obreraa y patronales. S olo e a v aledera p ara e l

aindicalista L A LUOH A DI RECTA, E f CUERPO A
CU E RP O CO N E L BU R G U E S, n i i nt er medi ar ios; ni tes

t igos: el duelo a muerte y si n condicionea . . . . a Lo repetimoe: estos y otros párrafos fueron subra gadoa con lápiz roj o por Sandino. Ahora veamos los nexos que. él tuvo co n el Comu nismo de México. Algunos ge sua amigos, oficiosamente y por m6vilea políticos, quisieron negar esta especie; aún el mismo Pe dro José Zepeda. Pero lo escl ito, escrito queda, y acon

tinuaci6n traacribimoa varios importantes párrafos de una
comprueban n u~ tr o aserto.

carta qee el Sr . Ernesto Carrer a eacribi6 a Handino, con

fecha 18 de Juicio de 1980, desde San Savador, y que Helos aquf:

"Ahora quiero quc ' pasemos a tratar otros asuntoa de no menor importancia. " Cuando supe que Ud, ae hallaba nuevamente en L as Segovias iniciB aqui una campaña de propaganda a efecto de hacerle ambiente a su actitud, pues a l mismo tiempo se verificaban publicaciones tendenciosas en contra. Al efecto publiquB algunos articuloa y dirigi algunas car tas de rectiñcación. L c adjunto algunos recortes. " Josó Constantino Gonzh,lcz, Estéban Pav letich y Marti se encuentran en esta, y me han dado informes ver daderamente desconsoladores, dccepcionantcs. Parece que desde MBxico sc enfocan los cañones dcl ataque periodis ticn contra Ud. S c l c acusa de tr aici6n, porque e l D r. Zepeda, en nombre de Ud. y con amplias y especiales ins t rucciones, segun. afirma, hs negado sus nexos co n el Comunismo y con la L iga Ant i Imperialista y su adhcsi6n al Gobierno Mexicano. " Es efectivo, que Zepeda tiene ess smplisima r e prssentaci6n, y esas instruccioneaP "Esto uos desconcierta. Y nos deja entrever la solu ción de muchas incógnitas. Nosotros, cuando estuv o Ud. en MBxico, le hablamos con absoluta claridad acerca de la actitud dual, hipocrita de Zepeda. No es s6lo eso: hsy hasta explotación de su parte. Y como nosotros, muchos mi s ll evaron a s u conocimiento las sospechas de qu e aquel hombre falso jugaba a dos cartas. Me parece adam ada

que Ud. tuvo demostraciones muy palm arias. Y lo viene

a demostrar una vez mós eI hecho de que una ver. salido Ud., l o enemist a co n entidades poderosas, qu e pueden asr un s ayuda, y co n la s cuales, co m o , sectores anti imperialistas qu e aon, ' s e deben mantener relaciones cordiales y estrechas. A menos que pensemos, dc uns ves por todas, dealigarnos de lbs entidades revolucionarias,

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V' E R D A D E R O

S A N D I N O

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para caer en manos de las reaccionarias, o maniobrar solos, por cuenta propia, lo cual no esth, de acuerdo con la lógica. "No hemos querido creer que esas torpes declara

ciones de Zepeda sean autorizadas por Ud. Y estamos en
la esperanza de que Ud., al desmentirlas, quit e r otunda mente la representación al Dr., que no es digno de ella,

He aqi1i una opinión puramente desinteresada, pues Ud.

bien sabe que estoy desligado de todo sentimiento que no encarne una pura idealidad ant i imperialista, de acuerdo con la s andPes necesidades y problemas de ia raza. rge, pues, en tal caso, una declaración categórica de Ud. a prueba Ud. decididamente la actitud del Dr . Ze peda y sus declaraciones, o mantiene Ud. su s compromi eos contraidos con la L iga y el ComunismoP De eso esta. mos pendientes, y Ud. con su clara vision, comprenderh la importancia que tiene el asunto. "Esperamos, pues, ansiosos sus declaraciones. Es Ud. quien tiene que decir la ultima palabra. L os asuntos que le trato en esta carta, como ver@, son medulares y deben resolverse pronto y si n vacilaciones. "Manifiesto a Ud. una vez mhs mi entusiasmo por la causa, que es nuestra, y me suscribo, con toda conside

ración, muy Atto. 8. S. y amigo.

[f[ ERNESTO CARRERA"

Carrera, que firma'esta carta, fué persona de signí ficación en la polftica guatemalteca. Desempeñó los car o s de Oficial Mayor del Mterio. de Educación, Pública y [rector del Instituto Nacional Central de aquel pafs, én lugar del Gral . F elipe Ner i F ernández. E stuvo en los campamentos de Sandino y acompañb a éste hasta México. Fué muerto trágicamente en la ciudad de Guatemala, en un lance de honor con el Tente Pulin, militar guatemal

teco.

CARTA QUE CONFIRMA EL COMUNISMO DE SANDINO
Después de la salida de Sandino de México, rumbo a Nicaragua, y ante ciertos decires pupulares que llega ron a las columnas de al gunos di arios, respecto a las relaciones del Guerrillero con el Comunismo de México, e l Dr. Zepeda, viendo que ésto podf a pe judiciar a su representado, se apresuró a desmentir por l a prensa t a

les rumorea, lo que produjo una tempestad entre los ele

mentos comunistas de aquella república, e n cuy o seno hasta se.acusó de traición a Sandino. Veamos los siguien. tes importantes conceptos de una carta del Sr . J . Cons

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CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A B

íantino González, entdhiasta sandinista, que actu6 varias veces como Srio. del rebelde de lss Segovias.
"Sn. Salvador, 18 de Junio de 1980. Sr. Gral. Augusto César Sandino, E n donde esté. 5fi querido General:

Pongo en esta carta toda mi lealtad de amigo y de voto de un ideal común, para enviar a Ud. un afectuoso
saludo y mis felicitaciones por su brillante retorno a Ni caragua, par a r easumi r e l mando de nuestro glorioso Ejército. Todas las pr evisiones hechas en torno de su regreso por ti erra, salieron exactas, y d e ello debemos felicitarnos los que estamos en espiritu y en verdad con usted. Acame ahora tener la pena, de informar a Ud . mi defini tivo y r adical rompimiento con el Dr . Pedro José Zepeda; rompimiento que Ud. había previsto,y que no consideraba, porque creía que su representante cumplir ia las promesas hechas a Ud. y a mi, en relación con una actitud digna y arm6nica par a tr atar los delicados asuntes encomendados s é L Desgraciadamente no fué asi, y sobrevino l o fataL

Cumplido el grato deber del amigo leal y sincero,

Ahora creo cumplir con un deber aí informar a Ud. Iss causas de ese rompimiento, que son las siguientes: iq —No haberse puesto el Dr . Zepeda en una posici6n
l6gica y consecuente con Ud. y su s amigos, puesto que sus frecuentes ataques al Partido Comunista originaron las declaraciones que encontrar á Ud. en los recortes que le envío. L as impr udentes y torpes declaraciones del Dr . Zepeda causaron l a r uptur a entr e su s amigos, con las consecuencias fatales de un escándalo innecesario. Zepeda

afirma que obedeció instrucciones suyas al proceder así. 2y —Zepeda olvid6 sus deberes al dejar en completa
ausencia las obligaciones s su cargo, no contestando las c artas d e su s amigos, en tr e ellos Raudales e I rías, y tambien de Rivera Bertránd . No interesándóse en lo más mínimo porque se cumplier a lo ofrecido a Ud. en for ma amplía, como es obtener los recursos necesarios par a mi via]e a ésta, hecho de mi propia cuenta, ni girando dine ro a Raudales e I rias, cuando éstos l o necesitaban pe rentoriamente. E n cuanto a Sócrstes¡ pasó en olvido sus promesas solemnes, y perm itió que le tuviesen ocho dias en la cárcel acusado de comunista. Sócrates fué así oh 'eto de un ultr aje, sin que se hicieran oi r su s protestas. 6crates po r ot r a p art e se mostr ó neg ligente y se ha dejado arrastrar por las bebidas alcohóhcas, cosa que yo lamento d e v eras. E stas causas or iginaron qu e no se
'

v iniese conmigo. El viaje aqui, con fines a contribuir a
la lucha, me costó cuatrocientos pesos de mi propio peculio. 8p- I ndebidamente Zepeda hizo la conj uración del si lencio en torno de su regreso alas Segovias. Para romper este silencio, nn obstante que me amenazaba con desau. torizarme, yo hice publicar en " L a Prensa" y en "El Gr á fico" lo s r eportajes dados a la prensa d e E l Salvador e peda, indignado, me dij o que el Gbno. de México Por

por los jóvenes Amaya, asi como las declaraciones que usieron en boca suya, relativas a su salida de México. tes Gil, etc, le llamaban a Ud. ingrato por haber dicho en

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S A N D I N O

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Salvador qu e habí a sido vigilado po r l a policía mexicana y los espías del yanki . Sín embargo, el asunto n o pasó a más y Zepeda se fcé en cambió a combati r a

los comunistas, como era su tema. Yo declaré además lo

que la Prensa Unida dijo, de lo cual le incluyo un recor te Si yo no constriño a Zepeda a hacer la s declaracio nes que le adj unto, obra mia, no la s habría hecho, por q« > e dá poca importancia a l o que l a Representación significa, siempre que no se trate de honores, fotograba
dos) etc.

4Q— .Una v<z provocada l a disputa con lo s comunistas llaiiié a Sócrates, y le dij e que yo terciar i a en la polémi ca para dejar clar o qu e las opiniones de Zepeda no eran las suyas, y que se había excedido en sus declaraciones, puesto que él, Zepeda, ignoraba sus relaciones con dicho artido y la L iga. E r a natural suponer qu e no ' l e hace onor a Ud. que se nieguen dichas r elaciones, cuando los comunistas y l a L ig a T I E NE N UN A N UT RID A CO RRESPONDFiNCI A D E UD . F I RMADA Y S E L L ADA CON E L SE L L O D E L EJES,CITO. L e incluy o lo que yo dij e sobre el particular en el recort e ad j u nto. Sócra t es se fué donde Zepeda a decirl e ' los tér minos d e nd carta, y éste, si n saber lo que y o decís, me dirigió Ia c arta, d e l a cual le envi o copia, en la cual m e tr at a d e desleal eic. Y o le r epliqué a Zepeda en ls cart a pr ivada de la cual también va copia. E n seguida, Zepeda me di rigió la carta insolente, cuya copia adj unto también. Sb. crstes jugó en esto un papel poco ai roso. L os cargos a Zepeda están contenidos en los documentos separados. GQ—Zepeda jugó a engaños conmigo y co n l os demás. Me hizo dar cita a los Mtros. de Honduras y F l Salvador , no concurrió a ellas. Me daba citas en sus oficinas y me acia esperar largas horas. Puso toda clase de obstácu los a q ue yo sacara las copias de los documentos que debían publicarse aquí conforme sus instrucciones. Llevé a una señorita par a tal fin, y me objetó diciendo que él n o tenía con qué pagarla; le dije que lg pagaría yo, p er o él par a r etardar este asunt o me aij o ilu e l e hablaría a otra mecanógrafa, cosa que no hizo. t ot al : un a cadena de cosas absurdas. N i u n sólo documento de l ar chivo pude copiar ; n i siquier a su Pr oyecto Bolivsriano. Que perseguía con todo ésto el Dr . Z epeday Lo ignoro, pero son hechos. 6o —Se organizó, por t r abajos míos, el Comité Centr al de la Defensa Nacional cuy a acta de fundacion adj unto. Zepeda se empeñó en ponerle trabas. Qu e n o podían hacerse r ecau taciones, porque la s deshutorizarís ; q ue debían estar bajo su dirección, etc. Decliné en el Comité la custodia del Ar chivo, del cual nunca di ó lo s pasos para hacer el i nventario, n i nada. D ij o qu e Ud. había d ejado el Archivo a l a Representación Gr al . H ub e d e a pelar a Sócrates par a r establecer l a v erdad. Po r f i n aceptó a r egañadientes. Per o los miembros del Comité, e n su mayor parte, descorazonados e incrédulos d e la s inceridad de Zepeda, n o volvieron a llegar a casa de éste. Tr abas, obstáculos etc. 7o—Lo relativo a la hacienda Temixco lo encontrar á en la carta a Alemán Bolaños. B aj o tales condiciones, es in

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CALVARI O

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digno tndn tr ato con Zepeda. Se me pre~entab i como quebrado, pero la realidad es muy otra, Sócrates me dij o 1O de la haCienda también. E n cuanto a las c~ncesionss que el solicitó si n la anuencia suya, y de las cuales I Jd. tuv o conocimiento hasta que llegó a México narla. Nunca me dij o si»o q ue »o teutiin ni ngún valor. Yo le escribí diciéndole que i n terpret ib> su iuanera de senti r de Ud. al pedirl .. que las no ms»tener esas concesiones, que se prestarán a malos maoi j os y que son, después de todo, BOCHORNOSAS. Eu defini tiva, Gral, y o creo qu e Zepeda ha sido funesto, y si me opuse a u n r om pi nitento de Ud. con é', e r a porque tenía la seguridad d e qu e s e vengaría vn cualquier f er ina, y, esto er a peligroso estando Ud. en 'Mé. xi ' . Y o le dije en uua carta: "Tengo un mapa espiritual de Zepeda" . El no estaba con Ud. sino con las instrucciones que recibía de ar riba. L o consultar é con el L icdo, etc, etc. Ya es larga la historia par» contársela. E l ambiente se ha vuelto pesado. L a estupidez d e do la desconfianza y el desconcierto. A tnigos que se hsn resfriado; enemigos que multiplican sus ataques. Total: ' inales p ar a nuestr a t)ausa. S i in sisten en manti'ner a Zepedii todo está perdido. L o creo f unesto y perju dicial. E n cuanto a mi, le diré con toda friinquez~, que si Ud. aprueba en parte o en su totalidad lo hecho por Z e peda en ausenciade Ud., debe consii er arme desvlnculado ue Ud. y d e su lucha, y en completa libertad d e acción p ara actuar en la fonua que y o l a estime patrióti a y como Zepeda. porque yo tio entré a su lucha por H OM B RES O POR I NT E RESES; SI N O PO R I D E A L E S Y P RIN CI PIOS. Ud. es una cosa para mi, Zepeda es ov ni . Ent i e Ud. y él hay una honda linea divisoria. No se que actitud asuma yo; per o necesariamente si rá de combate, fi Zepeda coniinu a con l a Representación; de combate, conio to tos sus antiguos nmigosi tanto de Ía liga y del pariido Comunista, como de otros sectores qu e serían dei fraudiidos. No piense que yo aspiro a ninguna repre NO. N i hoy n i n unca aceptar é r epresentación oficial, como se l o d ij e a Ud.; per o ello no quier e deci r que, como l o estoy haciendo e n este moment o , después de haber sido infamado con el ti tulo d e desleal, p r q uien es desleal a Ud. y a nuestra causa, lo haga <les ués con t odo desinterés y lealtad . Cumpliré con mi debe y h ar é l o que Ud. ordene par a bien d e nuestr o Ej ér ito, si n aspirar a representaciones. Pero con una sola condición: que cambie Ud. su Representante y hag a declaraciones claras, rotundas, precisas, r especto a sus p1anes y pr o yectos con r elación a l a lucha contr a e l I mperialismo. Es doloroso que las palabras torpes de Zepeda se tomen como ex presiones y sentimiento s suyos y pasen como tales. Acabari a s u glori a y s u pr estigio. Y o solo p ienso en l a Patria. L e j uro, General, que tio aspiro a nmguna r epresentación, n i la quiero. Su mejor amigo,
sentiición y q ue mi acti tu d es h ila d e bast ar d as iim bi cii nes: mn v eniente . Y o n o pued o esta r i d en tificado ciui h o m br es Zape<te y l a a m p lia di fi iii ón de esos a suntos han s en ib ra

cancelara. Que ya no tenían razón de ser. Juzgo indig

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S A N D I N O

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y' obeaeciendo nada más que órdenes. La determinación es clara: con Zepeda y contra sus ideales y sus viejos amigos„ocontra Zepeday con todos. corazón, por el ideal.
su mejor ser vidor para la luch a pero si n r epresentación

l os que l e hemos acompanado y l e acompanaremos de Tal es la cuestión que le planteo yo, y l a que Ud debe resolver. Estoy seguro que las orgamzacionesantí imperislistas volverían a agruparse en torno suyo si hace una declaración clara. Au n e l Par tido Comunista, tan Ud. y la rectitud de sus intenciones. Está a prueba, Gral. su carácter; Está a prueba en prestigio. Est i a pr ueba su dignidad, no para mí, sino P ara los que creen que Zepeda habla por Ud . Una pa quita el sueno. Que quedará de Sandinof H e ahl l o que me pregunto con zozobra, General. El hombre que niega

exageraao y tan dogmático, reconocería la sinceridad de

abra suya y basta para esclarecer esta mcógnita queme

cito, esta perdido para la historia; no vale un pepino. . Ya me hor r orizo de pensar qu e Sandino,no fuera lo que yo me h e imaginaáo. Reconozco, general , qu e Ud . ti ene defectos, que no es perfecto pero no quiero c reer que sea débil, descaracterizado: ES6 NO! Sócrates dij o a Psvletich que Ud. lo dej ó para es piarme. Yo no lo creo. Eso sena indigno de Ud. Ademits qué me iba a espiar v Y o todo l o he dado por l a Causa de Nicaragua: S I D I N ERO, M I T RABAJ O M I T RAN.

lo que suscribe con su firma y con el sello de un Ejér

QUILIDAD, y si no le acompañé al campo de batalla es

Ud. me dejó m isidn. prque sangre de loscon o tra para mi,Quéseme iba a espiar ócratesF Todo es amargura pero no desaliento.' Por la nicaragüenses,que ha derramado y se derramará, y por la Santidad de nuestra Causa, yo perdono eso; per o j amás que un indigno esté represen tando esa Causa. Z epeda ya es indigno. Zepeda afir ma que por indicación de él me nombr ó Ud, su Representante. E so no es verdad. Quiero saber s u palabr a sobr e e l particular . Ex amine General l as ú ltimas afirmaciones d e Zepeda, incluso la de tener en s us manos u n recibo de la casa: eso es el colmo d e la audacia, de su parte; me r efiero a Zepeda. De Paredes interviene en el asunto. Qu é d erecho tiene De Paredes, a quien Ud. descalificó para intervenir en estas ccsas7 O es que De Paredes tiene r azón en l o dicho, en sus cartas que publicó el "Caduceo" F D e u na v ez por todas hsy que acabar co n esa dignidad. Ser d n o ser . E ST O S R H A CONVERTI D O T N UNA M E. RI ENDA D E NEGROS. Zepeda apela a todos los recursos para defenderse, h undiéndolo a Ud . Dir é que es uua farsa vulgar l o d e la her ida de De Paredes. A base de farsa no s e llega a ninguna parte, sino al r i diculo. Me per mito mencionar a Zamora. D eis el destino ue quiera : Zepeda no le rindió un informe. Ex íjaselo. Yo hice una gestión; qu e n o di ó r esultados. Cancelé el asunto. Los companeros Raudales e I rías le rendirán un

uedemos claros. Nos defraudó definitivamente Tejeda.

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CALVA RI O

DE

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SE GOVI A S

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informe verbal. Urge que una persona autorizada venga
con la palabra de Ud., con la última y definitiva palabra. No debe ser u n Mairena, ni u n De Paredes. Debe ser

un miembro caracterizado del Ejército, Raudales o Irías, Nacional. Esperan una aprobación suya. Mándesela.

para el caso. Le mando el acta del Comité Central de la Defensa Martí est á anuente y pr eparado par a A CTUAR, siempre que Ud. defina. h o está rencoroso. E l Partido Comunista lo tiene castigado por lo del DOS EQUIS, se gún me dij o Pavletich . A éste y a Martí los desterr aron de México, después de tenerlos más de quince días en la Penitenciaría. Por medio de Zamora, si no estoy sún squi, espero sus letras. La suerte está echada, General. Usted decide Patria y L ibertad (f) J. C. 6 ONZAL EZ."

EL PA RTIDO LABORISTA LIST O PARA LA REVOL UCIÓN
Estas precisas palabras le dice al Representante de S andino, Dr. Pedro José Zepeda el pseudo campesino y
o br ero, don N orb er t o Salinas d e A g u il ar , en cart a qu e l e

dirige de San José de Costa Rica, con fecha 27 de Junio de 1980. He aquí el párrafo a que nos referimos de la citada carta:

". . . . L as últimas noticias que he recibido de Nica ragua, son muy buenas, pues según me dicen, en L eón sc p repara u n movimient o fuert e par a colaborar co n cl Gral. Sandino, E l Partido Laborista, el cual yo re presen to, está u nánime con nosotros y l isto para lanzarse dc u n
moment o a otr o a l a r ev olu ción ; seri a bu en o qu e le di je ri n uestr o am i g o el D r . Escolástico L a ra, d e L eón . . "

al GraL Sandino que se comunique, a este respecto, con

Lara, Laborismo, Salvatierrs, todo una misma cosa. Pero en honor a la verdad debemos declarar que no to d os los Miembros del Partido Laborist a sustentaban l a idea de cooperar con Sandino en l a obra destructora de Nicaragua.

" SANDINO NO PUEDE BORRAR UNA Dh CL A RACIÓN, FIRMADA DE SU PUÑO Y SELLADA CON EL SELLO DE L EJÉRCITO'
Tal sostenía el señor J. Constantino González. F ué una batalla a distancia en la que las plumas, intér pretes de la idea, lanzaban sus líneas candentes, que como s61i

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

dos proyectiles calan, or a e n l a clfnica del Dr. Pedro

José Zepeda, ora en la oficina d e Dn. J. Constantino
González o ya en los campamentos de Sandino, árbitro de la cuestión en disputa. Tal er a la situación entre Ze peda y . González en el asunto del C omunismo. O igamos a González en una carta que dirigió a Pedró José Zepe

da, con fecha 28 de Junio de 1980:

respeto a la verdad, las RELAC ONES del Gral . Sandino con el Partido Comunista,— relac ones de las cuales no es taba y o plenamente informado, sino cuando el Gral. ' llegó aqui en' Febrero, puesto que yo nunca antes habia tenido contacto con las Directivas de ese Partido¡ como lo tengo hoy —se mantuvieron sin tomarlo a Ud. en consideracion: mejor dicho, haciendo caso omiso de Ud., porque el Gral. Sandino sabia de sobra que Ud. no tiene ideas revoluciona rias y se asusta de la sombra de las ideas modernas que expresó su manera de pensar sobre Ud., y' por esa razon y por otras, hunca le informó de sus relaciones y enten dimientos con el Partido Comunista¡ y fuó hasta la noche en que el Gral. aclaró lo de Manos Fuer a d e Nicaragua y del mismo Partido Comunista, cuando yo me di cuenta de esas relaciones Entonces, oi al Gral. expresarse espon táneamente, en una forma que yo no conocia. Hizo de claraciones solemnes ante Hernán Laborde, Ramos Pedrue za, Carlos León , Rivera Bertrand, Pavletich, L afarga, Contreras, etc., etc. D e esas declaraciones espontáneas
d el Gr a L ha y actas y c on st an cias en el A r ch i v o, y su pon agi ta n a l m u nd o entero. R ei teradas veces el Gra L Sandl no

". . . Com o l o m an i fiest o

a

p a r a e l p u blico , p or

go yo que tienen los originales los COMUNISTAS." "En quó quedamoül, Dr. Zepeda¡ los amigosdcl Gral. l os que creemos en su sinceridad, en su buena fó, en su rectitud, en su enci ma, en su carácter¡ par a decirlo t odo "No creo que el Gral . Sandino pueda borrar con una declaración l o que ha FIRMADO CON SU PROPIA MANO, NI L O QUE H A SEL L ADO CON E L SEL L O DE NUESTRO EJERCITO; no creo tampoco Dr . Zepeda que una declaración de Ud., por muy "autorizado" que se sien ta, ni muy "instruccionado" qu e est0, pueda servi r para nada en este caso. Recordará a Pilatos¡ para decir con bL "L O ESCRIT O ESCRIT O EST A".
" N o v o y a hacerl e l s of ensa a l G r al . Sandino , a

de una veza"

quien estimo en alto grado, de qu e niegue lo que firma, porque si eso sucediera, y o seria el primero en ' atacarlo, como soy ahora, según mi modo de pensar y de sentir, el primero de sus amigos". El Gral. está, llamado a decir la u ltima palabr a so bre esto. H o y abro un a i nterrogación qu e sólo el GraL Sandino puede cerrar . Y o confio en óL Confio en su rec titud, confio en su cará,cter". "A firmo qu e ni ngun a resolución d e importancia t omo el Gral. Sandino, consultándole a Ud. Hechos. Me

O

EL

CALVARI O

DE

LAS SEOOVI A S

ordeno la moviliaacion de su gente, haciendo caso omiso de Ud. Mantuvo relaciones con el Comunismo, sin tomar'
le en consideración a U d . T odas su s resoluciones f u er on

decisivas, y sin consultar a su Representante. El, consultó a los miembros de su Estado Mayor, del cual formo parte,
y, sobr e t odo, consu lt ó su p r opi a conciencia, etc., etc."

"Cuando Ud. afirma que yo me he aliado con los enemigos de Sandino que le están calumniando, comete una llgeresa igual a la que ha dado lugar al escáudolo en que se ve envuelt o el nombre del Gral. No tengo por qué dar a Ud. explicaciones sobre mi actuación, pero niego con toda la energí a de que soy capar., ésa calumnia que se me hace y esa ofensa qu e se me lanza; y deploro qu e sea Ud. quien se haga eco de semejante majaderia, para tra tar de ofender a quien exige respeto de lo s qu e dicen estar al servicio de l a Causa de l a L ibertad de Nicara gua "Cuando Ud. escriba la palabra desleal, tenga u>u
ch o cu idado . C u ando Ud. af i rm e qu e y o m e Iiall o co n los q u c l laman t r ai do r . a l Gr al . Sandino, t en< a c u idauo t am bién . L os que hacen aparecer a l G r al. Saiidino t r ai ci onan

do sus ideas, sus resoluciones, sus finalidades, son aquellos aue nieoan lo oue el Gral. ha F I RMAD O Y S E L L ADO CON K L SE L L O DE NUESTRO EJ ERCI TO".

El Sr . González se resistfa a creer que el guerri lle. ro de las Segovias fuese capaz de negar su f irma, como un deudor qu e carece d e honradez. Si n embargo es muy cierto que Sandino autoriz6 a Zepeda, por razones de conveniencia, para que negara esa especie, a pesar de haber tenido relaciones con el Comunismo, y d e haber suscrito documentos que obran en los archivos de aque ll a entidad en México.
C ONT INÚA L A CA M PA A A D E M E N T IRAS EN EL E X T ERIO R

La campaña de mentiras alrededor de Sandino con tinuaba con fuerza en el exterior. Cumpliendo instruccio n es del Guerrillero, después de llaber r egresado éste a las montañas segovianas, el Dr. Pedro José Zepeda tras
m i ti 6 d e l a ci udad d e M éxico, en e l m es d e J u ni o d e 1930, p or ,m edio d e l a Pr ensa A sociada, fantásticas decla

raciones, en que afirmaba Zepeda que en el corto tiempo de seis dfas, las fuerzas sandinistas hablan obtenido tres enormes triunfos en la región segoviana sobr e los mar i n os estadunidenses, .consistentes en l a captur a d e un

cuerpo entero de aviadores americanos, con sus corres

pondientes aparatos, varios miles de rifles, gran cantidad de municiones y otras tantas cosas, par a engañar a las gentes a distancia, tratando de atraerse las simpatfas de Hispano América.

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—165— El C6nsul de Nicaragua en Ne w Orleans, don Luis Bravo, se apresur 6 a desmentir la s fantásticas declara

ciones de Zepeda, calificándolas de propaganda barata

para enaltecer la figura d e Sandino, quien ante l a con c iencia del pueblo nicaragüense era simplemente el j e f e de una cuadrilla terrible de bandoleros que sembraba el terror e n l as Segovias. «Sólo en la imaginaci6n de Pe dr o José Zepeda», dijo Bravo, «cabe toda esa fantasma
gorí a d e t r i u nfo s i m aginar los». «Z eped a sabe qu e los

b andoleros, que él representa en México, no atacan de
fr ente, n i presentan acci6n . R eh uyen el combate; buscan

la sombra 6e la noche para evadir el castigo de la Guar dia Nacional, Se amparan en la espesura de la montaf>a, para caer al asalto sobre los bienes y economías del po bre trabajador segoviano~. Agencias de noticias serias de los Estados Unidos desmentían asimismo los informes de Zepeda. L a Pren sa Asociada fué la agenci a norteamericana que public6 siempre las noticias de la verdadera situación de Nicara
g ua, co n r especto al sandinismo, l a s qu e estaban m u y lejos d e p arecerse a los llamados «Boletines Sandinistasx,

lanzados por Zepeda. Mientras esta propaganda se llevaba a efecto, Zepe da mejoraba su clínica en México, al parecer con el pr o ducto de la buena voluntad de los pueblos Latinoameri canos que ponían de seguro su contingente par a arrojar
a l os marirtos estadunidenses d e nuestr o suelo.

Se asegur6 que el Dr. Zepeda, en su carácter de Re presentante Personal de Sandino, hacía al exterior fuer tes pedidos de medi ci nase instrumentos quirúrgicos, con el pretexto de que se necesitaban para la Cruz Roj a del Ej ército Defensor de l a Soberaní a Nacional de n icara gua; siendo de advertir que esta Cruz Roj a nunca exis tió y qu e los únicos médicos que tuvieron lss fuerzas sandinistas fueron el Dr . i nfier i A r tur o Vega, de León, fusilado más tarde, de orden de Sandino en eÍ pueblo de Sto. Tomás, y el t ambién D r. infieri D omingo M airena Hernández, quien enviado por Sandino a México en una comisi6n, no regres6 a las filas, por mi l y una peripecias que le sucedieron, en cuenta la de haber hecho mal uso, según le atribuyeron sus enemigos, de los documentos que le habían sido encomendados.
S ANDINO ASUM E L A RESPONSA B I L I DA D DE

TODO LO QUE HACEN SUS L UGARTENIENTES Sandino continuab a enmontañado en el Norte de

O EL

CAL VARI O D E L A S SE GOVI AS

—166— Nicaragua, asumiendo por escrito lo que habían hecho y seguían haciendo sus sanguinarios lugartenientes. Si al guna duda quedaba respecto a los hechos perpetrados
or Pedr6n en J i notega, cu ando p ereciero n e l D r . Ju an

arlos Mendieta, don Cayetano Castellbn, don Julio Pra d o y demás compañeros, ésta se desvanece al leer l a siguiente carta, que par a mejor conocimiento del lector,

reproducirnos fotograbada, y que en su parte sustancial
dice asi :
" E l G r al . l' edr o A l t ami ran o h a r en did o u n am p li o hi f orme a est a Jef at ur a Su prema, d e las colecta s hechas p or él , po r l o qu e el suscr it o es el ú nic o responsable de todos los actos de nuestr o Ej érci to.

Nacional de Nicaragua, a primero de Julio de 1980.

Cuartel Gral. del Ejército Defensor de l a Soberania

Patria y l .ibertad. [f] A. C. SANDINO. [Un sello abajo.J

En l a página siguiente insertamos el fotograbado del documento original, que está a la orden de quien quiera
v erlo, en l a O ficin a d e Operaciones e I n teligenci a d e l a Guar di a Nacional, en el cua l document o Sandin o asumí a

la responsabilidad de los actos de sus lugartenientes, los que no hacían, pues, otra cosa que cumplir la s 6rdenes le[ Jefe Supremo. Hemos dicho que Pedrón fué el inventor y ejecutor del horrible Corte de Chaleco; per o es bueno decir , que lo hizo con la aprobaci6n de Sandino. Para conocimiento de nuestros lectores publicamos
los si guientes p á r r afos d e un a car t a co n i n st rucciones especiales, qu e co n f ech a 8 d e J u lio, envi 6 Sandin o a su

Representante Personal, sobre el Ri o Coco, Cnel. Abra 'ham Rivera, Jefe Expedicionario de aquella zona. Di ce así:
'l o.— En consideración de Ios muchos problemas que se le piesentarán al seaor Cnel. Abraham Rivera, en l o rela tivo a los permisos para cortes de madera, en las marge nes del Rio Coco y sus afluentes, se le conceden amplios poderes al Sr. Rivera para extender permisos o suspender los cortes mencionados, cuando ól asi l o resuelva".
". . . .T od o .Jefe E x pedi cionari o p ert enecient e a n ues tr o Ej ór cit o qu eda au t orizad o solemnement e p ar a j u zg ar e n consej o d e g u erra a cu al quie r i n di v i du o o i ndi vi duos a

t luienes se les pruebe que. son traidores a l a Patri a o a nuestro Ejército. E L CORT E DE CH ALEC O continuara en vigor mientras existan invasores' y traidores a l a Pa tria".

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I

V E R D A D E R O

8 A N D I N O

—167

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EL

CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

"Cada Jefe de campamentos madereros a quien le haya sido concedido el permiso de corte por e l Sr . Cnel. Rivera, le deberá ser extendido por escrito, en su carác ter de Jefe Éxpedicionario, para evitar cu alquier vi olen cia de nuestras t ropas, qu e pront o recorrerán t oda, la rep ón oriental de las Segovias hasta e l Cabo Gracias a Dros." "So.— El Sr. Cnel. Abraham Rivera se servirá, controlar . todos los campamentos madereros, establecidos desde Sta. Cruz [Jinotega], hasta el Cabo Gracias a Dios, exigiendo los correspondientes derechos forestales." "9o.— Cuando algún propietario de campamentos de pes q ues comprendido e n la zona mencionada, s e niegue a pagar los correspondientes derechos de cortes de madera a la autoridad nombrada por est a Jefatur a Suprema, de berá infnrmarlo el Sr . Cneh Rivera a nuestro Cuartel Ge n eral, para enviar la fuerza necesaria y CL AUSURAR E L S UPUESTO CAMPAMENTO" . Dado en el Cuartel Gral . de l Ej ércit o Defensor de
l a Soberani a Nacional d e N i car ag ua , a Ios 8 dias de l m e s

de Julio de 1980. Patria y L ibertad. (f) A. C. SANDINO.

[Abajo un sello].

Como consecuencia de tales 6rdenes, los cortadores de maderas paralizaron sus trabajos, cerrando co n esto u na fuente de ingresos en las rentas nacionales, fuer a del daño qu e se ocasionaba a los pr opietarios, quienes abandonaron las maderas cortadas en esos lugares, don
de n o h a bl a g ar antfas p ar a nadie.

Y sobrevino un daño mayor: aquellos operarios al verse sin trabaj o a causa del paro en los cortes madere ros, para no morirse de hambre ingresaron a las fuerzas de Sandino, en las que después de algún tiempo se ha bituaron a vivi r de la rapiña y en la molicie, no i mpor tándoles el dolor y l a sangre de sus hermanos, siendo ésta la herencia que les dej ar a el ma l llamado Liberta dor de Nicaragua.

NU EVO S H EC HO S ES P E L U Z N A N T ES OO M E

TIDOS POR LAS FUERZAS SANDINISITAS
D espachos recibidos en Managua el 28 de Juni o de 1 980, procedentes de Jinotega, trajeron l a noticia de h a ber sido ahorcado por una de la s bandas sandinistas, que merodeaban en aquella regi6n, el honrado ciudada no don Florencio Herrera, hecho que ocurri6 en l a ha cienda «El Aventino», pr opiedad de don José de Jesús

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—169— Lanzas, y distante solo unas mil varas de la cabecera de
.aquel D epar tamento.

Asimismo en el Norte del Qpto. de León se cometía un doble crimen, llevado a cabo~por soldados de Sandi no, o por los que en nombre de él obraban, en el apre
ciable y d isti nguid o caballer o de l a sociedad d e E stelf , do n R am6n L 6pez y L 6pez cuando se di r i gf a en compa

ñi a de un sirviente a l a ci udad de León, con e l objeto
de encontrar a su her man o P r udencio, del mi smo apelh d o, qu e r egresaba d e lo s E stados U n idos. después de

algún tiempo de permanecer en aquel pafs. A l pasar
por el si ti o l lamad o cE l paso de l Pescador», mu y cerca del Vall e d e las Z ap atas, f ueron L 6pez y s u si r viente capturados po r u n a banda d e hombr es bien ar mados con ri fles y p istolas, qu e llevaban pañuelos r oj i.negro s an u dados al cuello. L os asaltantes despoj ar o n a su s vi ctimas de tod o cuanto t r ai an, escapando d e ocuri r u n a t r agedia

entre ellos, pues cada. cual I querfa para si l a magni
fic a m u l a q u e m o ntaba López y L 6pez . Z anj 6 3a dif>cultad u n h om br e alto, negro , d elgado , co n tr es pistolas a l ci nto, y q u ien parecfa ser el j efe, que to m ando l a mul a por l a br i d a y m o ntándose en el la d ij o : cest a bestia es p a r a mi usoi . Y l a b anda con tinu 6 su camino , l levando p r isioneros al Sr . L 6pez y a s u si r vient e M odesto R od r í guez , a q u ienes h i

cieron cargar sobr e sus
h ombros pr ovisiones, q u e iban en z u r r ones, r obados seguramente en las peque ñas f incas d e l a j u r isdic ci6n. Cuando lo s p r i sione los f or agido s p r ocedieron a asesinar los, ensañándose

s . Kákm A ..
K l señor L ópez y L ópe z e r a casado y a su inconsolable v iuda l e q u edaro n v a r ios niños, q u e trasm it i rá n a l a s g eneraciones

r o s y a n o p od ían cami nar ,

venideras el ezcecrable nombre de quien les causó tan ir repara
ble daño.

en el primero, a quien le c ortaron l a cabeza y l e machetearon las manos; y n o satisfechos con esto, le
mutilaron el órgano sexual,

O

EL

CA LVARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

colocándolo sobre el pecho del occiso. Asi fué encontrado el señor López y L6pez, cuando l a Guardia Nacional, en su búsqueda, llegó al lugar de la espantosa tragedia. La sangre corría en todas partes y el 8 d e AgostO, en Estelf, en el lugar l lamado +E l Retbn», j urisdicción de San Juan de Limay , fueron ul timados e l ciudadano don Dolores Castellbn y su sirviente, por una banda san dinista. E stos eran agricultores pacíficos, amo y peón,
par a quienes l a p ol í tica consistí a apenas en i r a d eposi

tar su voto a la hora de las elecciones por e l candidato de sus simpatías. Asimismo, a mediados del mismo mes, en las afueras
d e San J uan d e L i may , cay 6 b aj o el f i l o del machete d e

los Pedrones, el distinguido y honrado c iudadano d on Rainón Vindel, destacado miembro del liberalismo norte ño, mu y apreciado en aquella sociedad como hombre honrado y de temperamento pacífico.
L A OL A D E E X T E RM INIO S E E X T I E NDE A L DEPA RT A M E NT O D E M AT AG AL PA Las b andas sandinistas de Pedr 6n y Mi g uel A n g e l

Ortez se extendían como mancha de aceite e invadieron
el D pto. de Matagalpa . E n los pr imeros díaS de A gosto

de 1930, asaltaron a don I gnacio Caste116n, en su hacien

da, cerca del río Turna, y le robaron víveres, dinero, bes

tias, y hasta las botas que calzaba, llevándoselo secues t rado; y el 7 del mismo mes por l a tarde, lleg6 Ortez a la hacienda de don Albert o Vogel, donde también roba ron lo que a mano hubieron, yendo los asaltantes bien armados con r ifles de diferentes marcas, cinco ametralla doras Thompson y portando en los sombreros l a conoci da di visa r oj i negra. Orte z personalmente despojó al
S r. Vogel del d iner o q u e tení a en s u caj a d e hi er r o , al qu e l e obl ig 6 a a b r ir , llevándose ad emás tod o aquello

q ue le pareci6 de su agrado, inclusive una máquina de escribir . Ortez dij o al Sr . Vogel que sólo su condici6n de ciudadano alemán le había salvado de l a muerte, la cual se la habría dado si n contemplaciones s i hubiera sido yankee. De all í si guió Ortez, r umbo a Matiguás, pasando por la hacienda de don Alej o Sullivan, de la que se llev6 más de 40 mulas y cuantos objetos encontr6 en ella. Mulas, quesos, café y otros productos del país, que robaban las bandas sandinistas, eran llevados a Hondu ras, donde los cambiaban por eÍementos de guerra, para continuar en sus infames depredaciones.

RL

V E R D A D E R OS A N D I N O

— 171—

CORRESPONDENCIA CA PTURADA

A PEDRÓN
A pesar d e l a admirabl e facilidad co n qu e sabía escurrirse Pedrón de la Guardia, burlando la activa per
secuci6h qu e ésta l e hacia, u n d i a d e tantos se )e dur mió

la pierna y fué batido por las fuerzas de l Gbno., el 18 de Agosto, en un lugar del Dpto. de Jinotega. E ntre las cosas que l e fueron capturadas había un a i nteresante correspondencia, y en ella una carta de Sandino, en que le participaba a Pedr6n, que durante el bombardeo efec tuado por los aviones americanos sobre el cerro de Sa
raguasca, donde ellos estaban acampados, habí a recibido un a h er id a en un a pi er na; hech o q u e ocur r i ó en l a se

gunda quincena de Junio. E n esta carta, Sandino hacía saber a Pedrón que por disposici6n tomada en la ultima reuniórr de l a «Junta Suprema del Ej ército L ibertador», el Estado Mayor había quedado integrado así: Jefe, Ge neral Pedr o A ltamirano; Miembros: Gr ales., Fr ancisco Estrada, Dionisio Centeno, Juan Al tamirano y Cneles: Sinforoso González y Cándido A ltamirano. E l guerri
ller o pr evení a a Pedró n en l a citad a carta, d e qu e t o do

asunto diplomático y político no podía ser tr atado más que por él Isandino].
EST ROPIEZOS A LAS EL ECCIONES D E D I PUT ADOS Y S E NADORES

Al final del arro de 1930 iban a tener efecto elec ciones par a reponer a lo s diputados y senadores que cumplían su periodo. Como Sandino mantenía 'una sis temática oposici6n contra el funcionamiento de las leyes, e l jefe insurgente giró instrucciones a sus bandas par a
q ue po r cualquier medi o i m pi diesen dichas elecciones, y e l, medio d e qu e se v ali6 n o f u é otro, qu e lanzar a s u s

huestes sobre los pueblos indefensos par a atemorizar 'o exter minar a los ciudadanos que quisieran hacer uso de
sus d er echos.

Aprovechando las sombras de l a noche, pr opicias para todo crimen, u»a banda sandinista, en j urisdicción de Matagalpa, asalt6 el 10 de Agosto l a casa de habita-. ción del ciudadano Servando Hernández. L a primera en e nfrentarse a los malhechores fué la anciana esposa de . éste, la que, de inmediato, sufri6 la mutilaci6n de sus dos
manos, cayend o enseguid a co n l a cabeza destrozada.

S ervando y tres d e sus hijos, armados de machetes y

O

EL

CA L VARI O D E L A S SE QOVI L S

—172—

estacas, valientemente se batieron con los sandinistas, en una lucha desesperada, y aunque el primer o s e desan graba a causa de varias heridas que habfa recibido, lo
g r aron m atar a G u stavo Moller , j ef e de l a banda ,

otro de los asaltanteS, con lo que el resto, viéndoiIe sin
jefe, optó prudentemente por retirarse. ATAQUE A LOS MADEREROS EN EL R(O COCO

y a

Traslagbmonos ahora al Ri o Coco. No habrán olvi dado nuestros lectores que don José Lycett, cubano, fué uno de los contratistas de madera a quien previno San d ino pygar lo s derechos e impuestos f orestales e n su Cuartel Gral., o en caso contrario suspender toda activi dad en esa región del rfo Coco. L e tenían puesta la pun terfa al i nfortunado antillano y e l dfa 10 de Setiembre
d e 1980 l l eg ó despavor id o a Cab o G r acias a D i os. el

Agente de Policía de Sacklyn, villa indígena, situada en )a margen derecha del rfo, para informar a las autorida des del Gobierno, que el df a 8 d e Setiembr e habían llegado las tropas de Pedrón al poblado d e Awasbilla, cerca de Sang Sang, donde habfan dado muerte hor rible a don José Lycett, y qu e no contentos con esto, des pués de haber asqueado su establecimiento, l e pr endie ron fuego a la casa, regresando Pedrón y los suyos a la montaña, embarcados en piraguas y pipantes, llevándose el-producto de sus rapiñas.
O RT EZ Y SA L GADO ACCIONANDO E N ES T E L (

Otra fuerza sandinista, comandada por lo s cabec> llas Migel Angel Ortez y Carlos Salgado, di ó muerte el dila 17 d e Setiembre al agricultor don . Cru z Osorio, mientras éste descansaba de sus labores del campo en
eu f inca, si tuada. a poca distanci a d e L i may , D epar ta m ento d e E stelf-, 'e n e l l u ga r conocido co n e l n o m b r e

de Quebrada de Agua, y después de haber saqueado
varia s h acienda s y f i ncas d e es a zona, s e d i r i gier on

hacia la frontera hondureña, por la vfa de San Fr ancis co de Cuajiniquilapa, Dpto. de Chinandega. ÓRDENES EMANADAS DE SANDINO PARA IMPEDIR
LAS EL ECCIONES

Véase el siguiente documento manuscrito, y en el que siWió de Secretario el cabecilla sandinista Juan Santos Morales. Dice asf:

EL

VERDADERO

SAND7 NO

—178—
"Cuartel General del Ej ército Defensor de l a Soberanía

Nacional de Nicaragua.

Sr. Gral. Francisco Estrada

Octubre 9, 1930

Muy apreciable hermano, Gr al. Estrada: Tuvimos el placer de recibi r su apreciable nota, sin fecha, en la que se sirve participarnos el envío de cuatro columnas de las fuerzas a su mando a hostilizar al ene migo en cuatro pueblos diferentes. LE F E L I CI T AMOS PO R SU S DI SPOSI CI ONES REL A TI VAS A I MPE DI R L AS EL ECCI ONES, QUE EL E NE MI GO H A TRATADO D E E FECTUA R H I POCRI TA MENT E. T enemos informes ííe que ha llegado un hombr e a los campamentos de l Mayor Daniel H er nández, y que viene e n solicitud d e una entr evista con est a Jefatura Súprema d e nuestro Ej ér cito, y que viene de parte dei enemigo. Se han dado órdenes par a qu e e l i ndividuo en cuestión sea trasladado por cordillera a este Cuartel Ge. neral. No sabemos que es lo que quiere tratar el individuo en cuestión, pero si ss algo aue consideremos indecoroso, S E L E J UZGARA E N CONSEJ O D E GU ERRA . E n o tr o caso, se les comunicarit a Uds. el r esultado' d e l a misión del individuo. Siempre que le sea posible a Ud., Centeno o Alta.

mirano, ruégoles encarece un litro de aguardiente, por

conducto del Alcalde o de don Claudio. De Raudales no se ha podido encontrar n i el tufo. Tengo noticias d e qu e Constantino (González) está dis puesto a venirse a colaborar aquí con nosotros. Oj al á que venga. River a Ber tr and escribi ó p er o s u carta es desde

Junio dice que todas las hembras preguntan por aque

ll o e l adoe p o r Ueted. El e nvia a cada uno de Uds. un sincero y fraternal saludo. Todos los muchachos que me r odean los saludan e n unión de Centeno, Altamirano y demás h ermanos, y de mí reciba el cariño de siempre. Quedo atentamente Su Hermano en la Patria que lo estiina. Patria y Li bertad. A. C. SAN DI NO"

(Un sello) L l amar@ la atención del lector el q u e Sand ino, qu e

se jactaba de ser abstemio, pidiera a su s l ugartenientes un litr o de aguardiente, indicativo d e que aun en esto era un farsante. Asimismo que a u n p arlamentario, res petado en todo el mundo, se le amenazara con Consejo ria par a ante quienes iba, sirviéndole la bander a blanca de sudario.

de Guerra, en caso de que su misión no fuese satisfacto

O

EL

CALVARI O

DE

L A S BE GOVI A B

—174—

ZEPEDA DESDE MÉXICO SE DIRIGE
A L O S P D T ES. DE C E N T R O A M ÉR IC A
En afanes de notoriedad, el Dr. Pedro Jose Zepeda, desde las columnas del diari o <L a Pr ensa» de Ciudad México, en su edici6n del 15 de Setiembre de 1980, di rigi6 la siguiente comunicación a los Presidentes de Gen. tr o América, excepto al de Nicaragua:
"Excelentisimos Sres, . . . etc.
E l 109 ani v ersari o d e n uest r a i ndependenci a d a l u ar a p r of undas medi taciones, respect o a l a a ct i t u d de su o biern o f r ent e a l a ocupación m i l i ta r de N i caragua . E Gr al . Sandin o con su s h om bres, si gu e r etando a l i n vasor s in escat ima r sa cri fi cios, y cabe p~regunt ar : H A P E V SA .

DO VUESTRA EX CEL EN CI A E N L A FORM A D ECO ROSA D E H A CE R T F RMI NA R E S A CONTI ENDA Q UE POR I GUAL AT AS E A L A S C I NC O RE PÚ BL I CAS DE CENTR O A M E RI CA s H a r eflexionado el Sr . Pdte. sobre la responsabilidad histórica, que la actitud va cilante de su Gbno. hace inmerecidamente recaer sobre el pueblo que le ungió con sus votos, para guiar patriótica lnente sus destinos'
E l Ej ér cit o D ef ensor d e l a Soberani a N a cional de Ni carag ua , qu e v a hast a l a mu erte, con l a pr of und a c on

vicción del deber cumplido, demanda la atención de vues tr a Excelencia para poner los medios de hacer cesar un estado de cosas que es lesivo al decoro continental. Espero su inmediata contestación, qu e confi o esté d e acuerdo con lo s principios de ética nacionalist a qu e
s ustent a es e G o bi erno . I . e r ei t er o m i at ent a considera .

ción. Patria y L ibertad.
D r . P E I ) R O JORE Z E PE D A .

Representante Gral. del Ejército".

Magnffico s conceptos, h er mosas p al abras, ver t idas

por el Dr . Pedro José Zepeda, que levantaba su voz to nante a centenares de leguas de su Patria, qu e gemía a ngustiada y que agonizaba baj o e l azote morta l de hombres desenfrenados, a quienes él pr etendí a hacer
aparecer com o soldados r egulares en un a lucha gl or iosa.

Lo que pretendi6 siempr e Zepeda, y de ahí el dis tanciamiento que él provocó entre Turcios y Sandino, fué derrocar al Gbno. del Gr al. Moncada, colocarse él como Pdte. Provisional y luego dar el mando a Sandino como candidato unico. Zepeda lleg6 a Nicaragua; pero ya cuando la metra l la habi a callado su voz . crepitante e n los campos de las Segovias; cuando había posibilidades de colarse par a

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V E R D A D E R O

S h N D I N O

— 175—

atrapar una alta posici6n. Y a lo veremos actuando más adelante, corroborando con ello nuestro aserto.

SANDINO CONVERTIDO EN FALSO APÓSTOL
Obsequiamos a nuestros lectores con l a siguiente carta, cuya ortografí a respetamos, y que no hay duda
llevar á un a sonr isa a l o s l abios de q uienes al gun a v ez

hayan visto en el guerriller o de las Begovias a un hom bre superior. Dice así este notable documento:
"Cuartel Gr al. del Ej ército Defensor de l a Sobera nía Nacional de Nicaragua. Octubre, 14 de 1980. Sr. Cnel. Abraham Rivera. Río Coco. muy apreciable hermano en la Patria: hemos ténido el placer de recibir todas las comu nicaciones que Ud. se ha ser vid o en viarnos, siendo la ultima de ella, la que se sirvio par ticipar me del pr oyecto de hacer un vi aj e por montafsa a sierto l ugar d e conve niencia para el Ej ército. En estos dias nuestro Ej ér cito, est á pr eparándose de su mej ores planes, y e s posible que en br eve, tras lademos nuestr o Cuartel Gr al. en alguna de las regiones del interior . Ese posible traslado nuestr o po r aquellos lados, debe de llenar d e alegrí a a los miembros d e nuestro Ej ér cito, quienes con algun cargo o po r algi m motivo queden por estos lados. No hay pues, lugar a t ristezas ni desesperacienes porque esas cosas' son hijas solamente, de la irresolución y la cobardía y de esa clase d e seres, la humanidad no podr á esperar ningun beneficio. Tenga Ud. fé y confianza razonada y es a mi sma, tr ate Ud. de inyectarles a quienes le rodean, p ar a que de ese ambiente alagador, se recarg e l a atmófer a que
r espir en .

T enga Ud. presente que la ley di vina que nos r i ge sólo es una: LA D E AMOR. De esa le y de amor se deriban las demás, L a ley dilecta que nació de sus entrañas. Para sentarle sobr e de base l o que l e q u/ d a ex puesto ar riba, invítole a usted a obsequiarme qumce mi nutos de atención en los momentos que Ud. se encuentr e sólo y en estado reposado. Me hago l a dulce ilusión de que está usted ya solo y listo par a obssquiarme los quince minutos de atención que le he solicitado. Imagínese udsted mirar a todos los mares de la tie r r a j untos, y que se le ordena a un gor rioncito llegar y tomar un trago de agua de aquél mar , cada cien millo.

de amor solamente reconose a la JUSTICIA, su botija pre

O

EL

CA L VARI O

DE

LA S

SE GOVI A S

—176—
nes de siglos. C usndo ese gor rioncito haya logrado beber e n la forma indicada toda el agua de aquel inmenso mar , en
t onces mer a u n seg u nd o d e i a et er n i d ad .

alcanza para poder recorrer con la velocidad más gran.
de imaginada, todo lo que es el espacio. La p rimer a sustancia que existió en es a n mensi dsd, es el ET ER, pero antes del éter existio u n g r an voluntad, es derir, un gran deseo de ser lo que no era,
m ás claro, A M O R E T E R N O.

' Finembargo, el T I E MPO D E L A E T ERNI DAD. no

El E T I R y a es materia. y es la vida demostrada por la eleciricidsri aue es ls vida de los hombres¡ es de cir , todo I,UZ (E L ESPI RI TU). E[ , ES PI RI T U E S CONSUSTANCI A L DE L PA DRE CREADOR DE L UNI VERSO. Queda pues Ud . e n posesión querid o h o rmano River a para que siempr e esté presto a defender las cau sas j ustas, aunque recurra a todos los r ar r ificins imagi nados, pnraue e i sacrificio, es AMOR ( EL C READOR O La i nj usticia viene de l desconocimiento d e l as l eyes divinas, cuando humanidad estaba en embrión, y es contra la ley de AMOR, única qu e r einar á r obre la Tierra, cuando la fraternidad humana venga y los hom bres sean de LUZ, como es el mandato del padr e crea dor. P ar a llegar de u n punto a otro, se necesita p r i n cipiar a caminar p or que si nunca se principia nunca se llega. Para destrui r a l a injusticia ha sido necesario ata carla, y p or e so hemos visto venir a m uchos c on e sa misión so br e ia tierra, entr e el los esta Jesus, y t odo hombre que lucha por la Libertad de los Puebios, es un continuador de aquella doctrinas. Hay hombres en l a tierra quienes creen que vivien-, do ellos bien, es locura sacrificarse por el bien colectivo. Cuando eso se dice por ignorancia es menos malo que cuando se dice con conocimiento de causa, porque entonces a ese individuo lo animan mezquinos egoísmos y eso Bs tener odio por la humanidad, y sinembsrgo con 'todos sus odios a la humadidad, vivey e n su s or gias a costas de las lágrimas y vidas humanas. Ese es i nj usticia, y la injusticia tarde quetempra no tiene que ser vencida por la JUSTI CI A DI VI NA , La ti er r a fué un mund o de expiación, a donde la Justicia Divina mantuvo por miliones de siglos a espiri ~ tus r efractarios a la ley di vina, per o hoy la tierr a ha al canzado su regeneración y esos espíritu s r efractarios se rán arrojados a otros planetas menos p r ogresados que la tier r s. D e manera pues, que la injusticia. desaparecerá de la tierra y solamente triunfar a la justicia. Ls ti er r a pr oduce todo lo necesario para la alegrís y comodidades del genero humano p er o como hemos dicho, que por largos millones de sjglos, l a i njusticia se enseñoreó sobr e la tierra y las grandes existencias de lo
p o r l o m i smo, l a i n j u st ir i s n n tien e r azó n d e ser , p o r q u e

SEA hIOSi .

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—177—
necesario para la vida del género humano hau estado ea

manos de unos pocos ssñorones, y la gran mayoria dé los

pueblos, careciendo hasta de l o indispensable, y quizá hasta se hau muerto de hambre, despuBs de haber produ cido con su sudor )o que otros derrochan con frsncachéla. Pero ya habrá justicia y l s guerra de los opresores
de pueblos li bres ser a m atada po r l a g uerr a d e Querido h erman o Coronel R i v er a: L i berta

dores, y despuBs¡como habrá justicia, y como consecuen cia habrá, psz sobre la tierra. Que no le desesperen mis explicaciones de esta carta porque en Ud. siempre he advertido bastante inteligencia, y tengo interás en que los hombres que me rodean, se embeban en el más grande amor a ls justicia porque ena, es nuestro estandarte de libertad. Pronto le escribiré más y le noticisrB del desarrollo de nuestras operaciones mili tares en los distintos frentes po r donde oper a nuestro Ejército. Reciba un fraternal abrazo de este su hermano que le estima.
Fs t ri a y L i bertad.

ff) A. C. SANDINO" (Un sello)

En medio de toda esta literatura sandinista, se notan los contornos de las ideas comunistas con que se habl a c ongestionado el pobre cerebro de Sandino, durante su permanencia en México y sus nexos con aquella entidad. Ya hemos visto cómo se expresa Sandino en el do cumento anterior. Ahor a lo veremos e n s u verdadero elemento: l a violencia.Para hacer más efectivo ese <amor por la justicia», dirigió l a siguiente circular a todos los jefes, bajo su mando, la que copiamos íntegra. Dice así:
Cuartel Gral. del Ejército Defensor de la Soberania Nacional de Nicaragua. Octubre, 16 de 1980.
A t odos los J efes Ex pedici ons r ios d e nuestr o Ej ér ci to: Muy a preciables hermanos:

campos por donde operamos, viven en desesperación por la SA L Y MEDICINAS, que solamente consiguen con pe ligro de sus vidas en los pueblos donde están at rinchera das lss fuerzas mercenarias, y comprendiendo que ess SAL Y MEDICINAS, antes de entrar a los pueblos, pasan los comerciantes dessfiándonos con ellss por nuestros pro pios campos de operaciones, en ess virtud se servirán t o dos Uds. autorizar s todos los vecinos del campo para que denuncien ante nuestras fuerzas cualquier cargamento de mercsnciss que se cruce de un pueblo s otro, y nuestras iu~rzas estarán e n l s obligación de DECOMISAR cual

En

c onsideración s

q u e lo s vecinos de t odos l os

O

EL

CAL VARI O

DE

L A S SE OOVI A S

qviier cargamento, sea de quien sea, y distribuir todo lo
DECOMl SA D O en tr e los vecinos má s cercanos. L a t r op a t om ar á solament e l o n ecesari o p a r a

consumo del momento, y seguirá su marcha. Si entre los individuos que llevan las cargas, hay quien se ononaa a entregarlas a nuestras fuerzas, QUE

su

RSE INDIVIDUO SEA PASADO POR LAS ARMAS.

Si entre los vecinos ha y quien n o quier a recibir

para su pr opi o consum o l o qu e nuestr o Ej ér cit o l e ordena

„r ecibir , que TAM BI E N ESE I N DI VI DUO SEA PASADO POR LAS ARMAS. El motivo para que se ordena el FU SI LAMIENT O a quien no quier a entregar o no quier a recibi r l o que nuestro Ejército le ordene, es por lo siguiente: Que los comerciantes que transitan por estos lados, s in preocuparse por el dolor de lo s DEFENSORES DE LA SOBERANI A NA CI ONAL D E NI CARAGUA , son c ómplices del invasor' yanki e n e l saqueo y asesinato de nuestros pueblos: y por lo mismo que son cómplices, de bemos hacerles sentir co n niás fuerza aun el rigor de la Justicia en defensa de la nación. Los que n o quieran recibir las cosas que nuestro Ejército decomise de los traidores a la Patria, es porque
s e consideran f u t u ro s t r aidores y po r conaig uient e H A Y

QUE PASARLOS POR L AS .ARMAS. Patria y Libertad. A. C. SANDINO."

[Un sello]

rior documento, reproducirnos en la página siguiente el

Para que.no se dude de la autenticidad de l ante

fotograbado de la hoj a en que fué escrito. Por el anterior documento, el mismo Sandino da a conocer que carecían de CRUZ ROJA, y a que se refiere a la necesidad d e capturar medicinas par a s u gente Quedamos, pues, absolutamente claros, de que su Repre sentante Personal, Dr. Pedro José Zepeda, se guardaba todoS los medicamentos e instrumentos de cirugía, par a
r eforzar su cl í nica en I a capita l d e México, lo s q u e d e

diferentes partes de L atinoamérica le erán enviados para satisfacer sus solicitudes en nombre del Ej ércit o Defen sdr de la Soberanía Nacional de Nicaragua. Por l o que se r efier e a l act o d e D ECOMI SA R C UALQUER CARGAMENTO, SEA DE QUIEN SEA,. . . etc., el Gr al. Sandino autorizaba con esto todos los asal tos vandálicos que se cometían y seguirían cometiéndo se por los caminos y caseríos, en los que su s hombres no hacían sino cumplir 6rdenes expresas. Dice Sandino
en, su documen to : « L a t r opa tomar á solament e l o n ece

sario para su consumo y seguirá su marcha, debiendo

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

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A l e o J of o s d a nu es t r o ffSSrofw . a j i . ~ . m uy apr ec i a b l e s h a n h n c s x

Sn oogsfderocf os de quo l ci ,+éofmpu,de to4og ló s o@ p ', oyoramce¡. viven on '44 poyorgof ofx por l a Sg ' y lpQ IC to consi guen ccn pel i gr o 4o 'suo'.@royas ,velas"'on "Xóg :pueb 6a j4q . ,',ega-:.i tan onchfquoradao l as ruer sas: enemigas'.iuujf ij p r $as; t . 4 4+ A~ Q que eea Oal y mediCinao, a nte g,.de Ogtra ri d QCS'..yuhbkci: yac&'. lS S',ds®brv af antee desat iendoncé OOh Ollao. ycr.Muestr eo'd ümyci' 40,0perdcf SASSJ 'Oe; 1 , ,'eee vi x tu 4 so eorv fr k a to4os Ustedes. a utorf i a r.":á; te@o s';los~roéis )s.',dol"' campo,yqra que donunoien anca nuestr as yuorsas:cualq@ár'oargámonQ Sp~ mqroancfao quo oo cruoen dé un''puebl o g otr o ¡, jr n uoqtras' puirq as'S st~ x4n en l a ob l i gaoi ón 4e dooomfgar . ~ l q uf er oargsmentc~4o„:quién kod,p>; di ht r f bugr t ci o l c dooomfsadc,,pat r i o s v o ofáoo mts carcencsi~- Ím. ya tomar4 solament e l o necesari o' par a.'sh wohmu doi 'mcjáeát@;y:.s mo.

~ u ~c hao

p'

Si .ent r o l cs i ndi vi duos quo f l ot an l as oargas hay quita n>s4' cpógg 'i; a sntre garl a o a nuestr a s. yuorsao¡ que 'oso f y dfv fh uo sga pasady„'p of", p. ' .Sf en t r e l c o vocin oy hay quf4 n n o qufe ra re efb fr para qu p ró p sumo l o que nuest r o Q or c i t c l o oxdena r eci b i r , que tambf4n, es%. ; , vi l o oea yaoadc por l as arca s . ' Sl mot i vo par a que so oxdone el f u sf lamie nto a quf4 n n c qufoj ~ "énh. tr agar o no qui er e r ec i bi r l o quo nuest r o S$4rofto 4 o rdena . 'eo g% ;.P lo of guf ont oa que l co comerciant es que tr abafan por e stoq li 4oi s fn".~> prsooupaxso pcr o l dol or 4e l os Defensores . de l a s obéran1a wacfonal Sfoaragua, ócn cómpli ce dol i nvasor yank) en ol s aqueo y a seofn at jg 'nuestr o puebl o, p' pcr l o mismo quo son complf oo, debomss héodrle p:.Sq p.', ti r ocn mi s f ucnéa aún¡ el xi gor 4o l a Justi c ia sen defe nsa 4o,;la":%$$4n Quienes nc qui eran r eci bi r lm s Sosas quo nuestro 74arg qfto'dspqmL~
do l c s t r a i d cr o o a l a. Pa t r i a ¡ oq po rq ue se c onsid ere n. tiatu r44 t r a i 4 o, ra s y y o x c on si g ui en t e hay' qu o pasa r l o s po x l a e a r m o . . i . : '~.:j k"
" ~ ' ;

.Cuartel general del fffk rof to defensor 4 e l a Soberana fXaofoüll ' 4 j' j :
R f oaxagua , O o t ubr e 1 5 4 e l p 50 . Phf f fl d Y L1 lfgSTkü

O

EL

CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

distribuirse el resto de l o decomisado entre los vecinos
más cercanos».

lógico'hubiera sido que después de haber tomado lo que

Si Sandino obraba por pura necesidad, lo natural y

sus hom.brea necesitaban, el resto se lo entregasen a sus légftimos dueños. Pero no; aquello era una presa, pr o ducto desus rapiñas y lp mej or er a que otros gozaran del trabajo y de los sacrificios de lo s desgraciados comer ciantes. R especto a las órdenes de FUSI L AMI ENTO qu e se registran en el mismo documento, el calificativoque mere cen lo dejainos al cr iterio honrado del lector. La trascripción que hacemos de.los documentos co gidos en poder de Sandino,es fntegra, respetando a nuestro pesar,.hasta errores de dicción y ortográficos.

LOS DISCÍPULOS AVENTAJAN AL MAESTRO
A veces los discfpulos aventajaban al maestro,y como ejemplo veamos lo que el cabecilla Miguel Angel Ortez sugiere a ru compañero Francisco Estrada, en carta fecha da el 26 de Octubre de 1930:
"Estimado hermano en la Patria: 16 de los corrientes; impuesto de todos sus conceptos con téstole con el mayor gusto, deseando que al recibo de las presentes letras, se encuentre bueno, en unión de los her manos que lo acompañan. Por el momento no puedo llegar s donde Ud. está,, porque estoy esperando unas comisiones que he mandado. Pero podemos ponernos de acuerdo para. operar según las instrucciones que Ud, traiga. Yo creo que en la actualidad lo más importante que p odemos hacer es interrumpir las nróximas elecciones; a mi ver la mejor manera para interrumpirlaá es atacando
Somot o u n di a antes de ls s elecciones; además de se r est o Fu é en m i poder su i m portant e comuni caci ón , fecha

un acto importante para nuestra causa. podemos proveer nos de ropa y todo lo necesario para nuestra gente, pues al hacer ésto llevarismos unos trescientos civiles para que saqueen todo lo de las tiendas, y nosotros con la gente ar mada le llamariamos la atención al cuartel para mientras
ellos hacen l a operación ,

Esto no es difi cil; bien nos ponemos en el propio Somoto sin que se de cuenta el enemigo; cuando d e l as demás plazas quieran movilizarse nosotros ya vamos por la chingada. La organización la podemos hacer en Cuje, el 28 de los corrientes; dig a Ud. su opinión al respecto, para que asi arreglemos bien todo.

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 181—
Q uedo esperand o s u contestación : po r e l m oment o

reciba de mi y compañeros, en union de los suyos, un sa
lud o afect uoso. De Ud. am ig o y h ermano e n l a P at ri a. Pat ri a y L i b er tad. G R A L . M I GU E L A NG E L O R T E Z Y G U I L L E N J ef e Ex pedi cionar i o

lUn sello.)"

El plan no podía ser mejor para los pobres comer
ciantes d e Somoto, a q u ienes Or tez t r atab a d e l l evarles trescientos ci viles, par a qu e se ocuparan d e l a no bl e m i

sión de saquearles sus tiendaS de comercio, mientras él
con su gent e a r m ad a se encargar í a d e esta r h aciendo

disparos sobre el cuartel de la Guardia, para que los sa
queadores n o tu vieran ob stáculos en su o br a v andálica.

Con el pr etexto
d e i n t er r u m pi r las elecciones ha c ían v í ctim a a

los pobres co

merciantes de a q uell a ciudad , y

e n previsión de
represalias, di ce

Ortéz : «Cuando
las demás plazas quiera n m o v i li

zarse, nosotros
y a vamos po r l a chingada>.

Lo s sandinis
ta s ~ h a bían f amil i ar izad o d e tal manera con el crir»en , rl ue- les c ausaba r isa oi r las sííplicas des esperadas y l as
Una anciana y si et e hu ér fano s condenados a m o ri r d e hanibre, f u é el saldo qu e d ej aron l os sandi nista s e n e l hogar de do n José A n honrado ci udadano. A l a si tn pl e vi sta se des

tonio Blandón, al arrebatarl e l a vida a este c ubre en el Sr . Blandón, que aparece en la
foto, al hu mi ld e h ij o de l cam po , i n conf un di bl e con u n soldad o d e l a I nt erv encion.

t iosas d e lo s i n felices a quienes iba n a i nmolar . E l dí a 27 d e

palabras angus

Octubre se reci
bi ó en l a A l cal dí a d e E 10 cotal

O

EL

CA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI AS

—182— la dolorosa noticia de haber sido asesinado atrozmente, y mutilado c on l ujo de barbarie, el c iudadano d on P e dro H ernández, cuy o cadáver, casi imposible de identi ficar, fu é encontrado a orillas del rí o Coco, cerca del lugar llamado Amuyacán. . Se pud o saber quien er a, por un a medalla qu e ll evaba al .cuello. E l crimen f ué ejecutado po r un a cuadrill a de foragidos sandinistas, comandados por Marcial. Rivera Zeled6n. E n esos días fueron asesinados por l a misma banda, e n j urisdicción de Jinotega, don José Antonio Blandón y un hijo de éste, de doce años. A l primero, al bolsearlo, l e encontraron una placa de identificación, la que le plantaron en la frente, sujetándola con u n clavo, que le introdujeron a golpes. Después de este horrendo crímen, continuaron s u cami no hacia las propiedades de los cafetaleros don A ntonio Rivera y un señor Cortés, las que incendiaron, después de haber r obado en ellas los que les di6 la gana.
C ADA J EF E SA ND INIST A Q U ER(A SU PERA R EN BAR BA RI E A SU COM PA NERO

Rara vez las cartas de los jefes sandinistas a su Je fe contenían otra cosa que informes de los actos de bar barie cometidos por ellos. L es parecía quizá una ofensa
a l Jef e Su pr emo, n o inclui r en sus car tas el i n f or m e de

una depredaci6n o de un crimen más. Sandin o asirnis mó, enviaba mensajes a todos los j efes d e sus bandas, dándoles a conocer los crímenes cometidos por los demás que le estaban subordinados, siendo esto como una ma n era de estimular el manejo de lbs puñales homicidas y la tea incendiaria en manos de sus hombres. Veamos los siguientes conceptos d e una carta que Pedr6n k ltamirano dirigi 6 a Sandino con fech a 25 de Octubre de 1980.
"El 24 del corriente despache en j i r a militar para el lado de Matagalpa, llevando 80 hombres y todas las máquinas al Gral. Peralta, como primer Jefe, como segun do el Cnel. Fulgencio Hernández Báez que y a est a con migo, y como tercer Jefe al Mayor Daniel Hernandez. Esta gira es con el fi n de que la gent e se prepare p ues está, bastante desarreglada, sin ropa y calzado, y es la única manera que pueden mejorarse. Y o n o sali de esta jira con la gente, porque estoy bastant e ma l con el reumatismo y unas cy,lenturitas que me molestan bastante. pero si Dios quiere en el regreso que vengan l as f uerzas saldrá y o personalmente, si Ud. no ordena ot ra cosa, pues mis deseos son de poder salir pare acabar con todas las haciendas que hay por aquella zona.

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—188—
INSTRUCCIONES DE QUEMAR TODA HACIENDA A QUE ELLOS LLEGUEN Y EL RESTO QUE QUEDEN
LA S T ER MI NARE DESPUES, PUE S SOL O AS I PO TRI A. En esta comisión que van los muchachos L L EVAN

DEMOS SALVAR LA SITUACION DE NUESTRA PA.

Le Particip o que el bandido de L uis Cruz y a es menos en el numero de los demás bandidos, pues lo cha
lequearon lo s H e rr eras, segun m e l o d ije ron. manezca con el l u ga r qu e está.

Di orden al Tenient e Medina qu e " chalequelle" a Balvino Vilchez, pues no conviene que ese individuo per En espera de sus órdenes¡soy su Atto. y S,S. Patria y Libertad. PEDRO ALTAMIRANO."

Es bueno que se sepa, que Pedr6n no sabí a leer, n i escribir en aquel tiempo, aprendiendo con dificultad a poner. su f irma. Su Srio. en ese entonces er a e l fier o Pedro Antonio I rías, que es quien escribi6 y r edact6 la siguiente carta al Sr . Andi és Aráuz, l a qu e publicamos, como siempre respetando en parte Ía ortografía.
"Campamento Los Bolcanes, Noviembre 1 de 1990. Sr. don András Arauz. Su casa. En esta fecha he decretado a Ud. la suma d e dos c ientos 'cordovas (5 200.00) como contribución forzoza, la q ue entregará, a don Just o H ernández, quien tien e mi s instrucciones para recibi r todo lo que Ud. le entregue.
1 a cont ri bu ción qu e este mand o l e i m pon e es con

el fin de ayudar a la s fuerzas Defensoras de l D erecho Nacional de Nicaragua que están bajo mi mando; asi co mo las que permesen en el Cuartel Gral. con el Jef e Su
premo.

Si Ud. no ayuda a la Causa que defendemos, y que
es una obligación d e t odo ni car agüense hon r rado y pat ri o ta ay u da r po r e l bi en de su P at r ia, s e v er á ob lig ad o en

dejar abandonadas sus propiedades, pues quedaiá, decla rado como enemigo de nuestro Kjórcito Defensor de la So b erania Nacional de Nicaragua, como si Ud. presta su
c onti ng ent e serán respetada s su s p r opiedades v i da s d e

todos sus familiares y de sus operarios. Como antes le digo si n o no s ayuda! cuidado con arrepentirse, pues estoy dispuesto a cumplir y' a hacer cumplir a sangre y fuego mis órdenes cuando sean i rres petadas. P isnselo bien Ud. y escoja el camino qu c mejor le
parezca , p er o si se apart e d e su s deberesl D i os l o salve si

cae en mis manos! Patria y L ibertad. PEDRO A L TAMIRANO. Jefe Expedicionario".

O EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

—184— Puede darse una situación, mas angustiosa par a los
h abitantes d e las Segoviasv S í po r cu al quier mo tiv o n o podían pagar l a contr i buci6n f or zosa, qu e se les detalla

ba, no solamenie exponían su vida, sino que el machete sandinista estaba listo para caer sobre la cabeza de sus familiares y hasta sobr e l a de sus operarios, qu e nada tenían que ver con l a actitud tomada po r sus patrones. Pero tio había oxplicaciones, ni excusas. El .dinero había
qu e conseguir l o d e cu alquier m aner a y l o d emá s poco

importaba. Con respecto a los propietarios, son bien conocidas
las dificultades con qu e t r opezaban p ar a consegui r d i n e

ro. Quién iba a dárselo cuando sabían que sus propie dades estaban a merced de los sandinistss, y qu e éstas podían quedar de un día para otro reducidas a pavezasY
Ya conocemos las cartas d i r i g idas a Sandino y r ela

cionadas con el conflicto por la hegemonía en el ex tran jero, surgido entre el Dr. Pedro José Zepeda, Represen tante de Sandino, y e l p eriodista don J . Constantino González, aspirante a dicha representaci6n.
C omo el cabecill a d e las Segovias se abstuvier a d e

contestarlas, parece que Zepeda y González enfriaron un paco su entusiasmo libertario, segun lo dá a e n/ender e l propio Sandino, en carta. dirigida por éste a Pedro Alta mirano, de fecha 14 de Noviembre de 1930, de l a cual to mamos lo s siguientes párrafos:
"Es muy poca la esperanza que nos queda de ayuda que pudiéramos recibi r d e parte d e México o d e otro Gobno, lo más seguro es, que como nosotros somos los que t enemos l a yuca hast a e l cerco, somos nosotros mismo quienes tenemos que sscárnosls. Los pleitistas Dr . Pedro José Zepeda y Constantino Gonzalez, ni siquiera nos han vuelto a escribir. Seguramente que ello s miran poca esperanza en nosotros, de que ellos puedan llenar su s mezquinas am biciones personales. Es pr eferible que el día de nuestro triunfo, estemos d esligados de todos esos ambiciosos, para que as i no tr aten de imponérsenos más tarde, etc, etc."

DONDE SE PERTRECHABA DE ELEMENTOS BÉLICOS SANDINO
El apertrechamiento bélico de Sandino tuy o diver
sas fuentes, entr e las que citaremos l a d e p ol í ticos v j e fes subalternos h on dur eños, q ue i nteresados en l a caí da

del Gobierno del Gr al. r oncada , proporcionaban ar mas y municiones al rebelde de las Segovias.

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S A N D I N O

A demás de constar ést o e n documento s cogidos a

los sandinistas, en encuentros habidos con l a Guardia Nacional, el Gbno. de Nicaragua lo comprob6 plenamen te, por medio de un comisionado especial, el joven T e
niente do n G u illerm o E . Cuadra, quien el 23 d e F ebr er o de 1932, baj o el no mbr e d e Si nf oroso Gar cía, y e n el ca r ácter d e u n pacífic o comerciant e tr aspas6 l a f r ont er a p ar a cu mpli r co n l o qu e se l e habí a o r denado . Cu ad r a d espleg6 sus actividades, y éndose d irectamente a un a d e la s f u ente s d e aprovisionamiento . L l eg 6 a C h ol uteca, d ond e se puso al h abl a co n el entonces Gober nador d o n Isaac Rami rez Cabieles, co n q u ien ar r egló u n l ot e de 50 rifles y 1.500 t ir os, po r l a suma d e mi l c6r dobas.

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Kl < z ,l ef < l ' ol i t ico de " (; i ndad ' >an<nno " r J ef e i:.xt>«' iiciona rio, (~val. l' vanciscn l'.. trada, i>osa con sq s t vopas ant< nr>a « in<ara . an<li»i>da «n < l i»<>i>io voraz<>n de l a n>ontan a <ie J i»o<<»a. l'.I (1e n eval l' ~t va<ia < va afect o a r eco»< r i m presiones < v<<ficas, co n el
le n t e d e s« h < ><la c k .

P o r medi o d e nuestros agentes d i p lomático s se h i cieron gestiones ante aque l G b no. par a q u e cu mp li er a c on su s deberes d e neutr alidad , cer r and o l a f r onter a a Sandin o y su gente; más en l a pr áctica, las pr oinesas q ue en ta l sentid o se hicier on, n o f uero n otr a cosa qu e m e ras pal abras. En car t a q u e Sandin o escr ibi ó a l Cn el . A b r aham Rivera, con f echa 21 d e N oviembr e de 1930, le i nf or maba q u e e l Gr al . Si mó n Gonzále z h abía id o a I I o n d uras a cur arse d e un a h er id a qu e r ecibi 6 en l a montaseis , y qu<'

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CAL VARI O

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L A S SE GOVI A F

—186— al regresar habfa trafdo treinta r ifles i nfumes, con más de 80.000 tiros, facilitados por sl os . amigos hondureños.i Mas adelante publicaremos documentos que comprue

ban la participación de autoridades de aquel'Gbno. en el a provisionamiento de armas a Sandino, sobre todo, al al partido contrario.

verificarse la trasmisión del Poder 'en aquell a Rephblica,

UN GRAL A LAS ÓRDENES DE UN CQRONEL
Cosas muy curiosas se vefan en las disposisiones de S andino. E l Gr al. Sim6n González fué destacado b aj o

l as órdenes de l Gnel. Abraham Rivera. Veamos

forma en que se referfa a ésto en su carta de 21 de No viembre.

la

"El GraL González irá con loa mismoa treinta. hom brea que están a sus órdenes, y con el equipo integro de comoqio trajeron de Honduras, .pues he considerado que al hacer mi viaje al interior,ea buenoque en elRio quede una fuerza competente por muchos motivos. No importa que el GraL González tenga un grado
más alto que la j erar uui a de Ud., pues el ir á bien e nten

dido, por Ias explicaciones que le haré; y el no yerá Jefe Expedicionarlo en el Rlo, sino que irá corzo nspsctor MHitar en el Rio, bajo laa órdenes del Jefe Rxpediciona rio del Rlo Coco, CneL Abrahsn Rivera. El hermano' Gral. Gonzfilea es un hombre sencin~
pero valiente y sincero, por lq que sabrá ser mu y r espe tuoso n Ud., asi como es él conmigo.

el Gra l

adre de familia, par a que puedan all i mismo en el Rio,

rocurado que entre los muchachoa que van con nzález no vaya entre ellos ninguno que sea

de la Justicia, etc."

uscarse sus «hembritas» y aumenten sai los Defensores

SANDINO CONVERTIDO EN MAESTRO DE TEOSOF(A Al mismo tiempo, Sandino no desperdiciaba la opor tunidad de influenciar con ideas teosóficas a Rivera, a quien pensaba converti r en u n apóstol de sus doctrinas. Veamos, al final de la referida carta, lo que le dice:
"En mi anterior le hablé algo d e la s leyes divinas de las naturales. Seguramente que a ese respecto na s tengo yo que poder enseñar a Ud., pero m i i ntención ha sido convertirlo en un apdstol d e nuestra causa, pro bándole que no estamos en esta lucha por el acaso, sino que en cumplimiento a la ley de Justicia (LEY DE AMOR)

lo creado y que crear se pueda, es natural v lógico que hasta en el átomo más imperceptible del Universo exista

Siendo el amor el primero que existió, sobre todo

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D e pies, de derecha a i z q uierda, Juan F er r eti , A braha m R i v e

ra y el periodista Aguilera. Sentados, Francisco Estrada y Sóera
tes Sandin o.

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allí su electrón de amor, por l o qu e Dios está en todas partes.

Con las pocas explicaciones que me permito enviarle creo que U d sabr á encontrar la confianza de nuestro, triunfo en toho lo que Ud. mir e pues en las hojas, en los pájaros, en las flores, en la s arenas y aún en las aguas del mismo Río.
Yo n o conocí al 'Padr e Reyes, a quien Ud. conoció materialmente, pero par a que Vd . l o conozca espiritual. se anticipó a decirle al pueblo mucho de lo que actual mente está ocurriendo, y que todavla hay quienes de los que escucharon a ál están presenciando tambien los acon* tecimien tos. Patria y Libertad. A. C. SANDI NO"

mente, le manifiesto que él fue espiritista y que por eso

(Un sello)

Foto de la hacienda La Esperanza, en el Dpto. de Jinotega, incendiada por Pedrón y sns forajidos.

El plantel de <La Esperanza> fué incendiado por
Pedrón A ltamirsno y sus fuerzas el dí a 23 de Noviembre

de 1930, sin respetar que su dueño Don Vicente Gonzá lez Guerra, er a Cónsul de Guatemala. Esta .propiedad constaba de las siguientes casas que fueron destruidas completamente: una de madera de dos pisos; un plantel para beneficiar café; casa para cocina y comedores de operarios; casa para habitación del mandador; rancheria
p ar a los colonos. Contení a además gr a n cantida d de

animales de asta y casco, que los sandinistas al mando de Pedrón se llevaron. E sto, sin contar con la pérdida de las cosechas de 1930 y 1931, que no pudieron levan tarse, y por consiguiente se perdieron, por haber queda

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— 189— do en abandon o l a p r o piedad.

El señor Gottzález Guerra llegó a Managua a poner la qut ja al Comando de la Guardia Nacional de las de predsctcncs de que había sido o bj eto. A simismo, pro
por«iottó a l a pr ensa l o s sig uientes dato s asalto d e su p r o piedad: r ef er entes al

Helos aquí: Pedr6n 'A ltamirano l e notific6 er i e l año d e 1929,
qu e l e etttr egar a cotno cotttr ibució n f or zosa l a cant idad t te q uinientos c6r dobas. P o r r azones bien 16gicas el n o. ti ficado n o accedi ó a las pr etensiones d e Pedr 6n , el cual

desde entonces no ocultaba sus deseos de castigarl o por
desobedien tt .

Al iniciarse l a segunda quincena de l me s d e No viembre, Pedr6n notific6 de nuevo al dueño de ~L a Es peranza, por medio del mandador de ella, Juan Gutié r rez qu e pagara dicha suma, perentoriándolo qu e de

cualquier niobi o consig uier a el d inero, sin o qu er í a v erse castigado. Y , como en l a ocasión ant er i or , el señor Gon

zátez Guerra no prestó oídos a tales amenazas. M uy tranquilo hallh.base él en Jinotega, cuando a eso de las 12 meridianas de un dí a domingo, recibió no-. ticias de que <L a Esperanza> había sido barrida, y que
a r di a e n l lamas desde el d i a ant er ior .

El Cónsul Sr . González Guerra, junto con un a pa t rulla de Guardias Nacionales se constituy6 en e l l ugar , del siniestro, encontrando s6lo cenizas en lo s l ugares'
dond e se levantab a el edificio d e dos pisos y lo s d emhs,,

de su hacienda, y destruidas las maquinarias completa-í mente. González Guerra manifest6 que los Sandinistas, antes de incendiar la hacienda, secuestraron a la famiha del mandador, con. el fi n de impedir que ell a di er a avi so de los hechos que preparaban, as1 como bloquearon todos los caminos adyacentes, par a evitar e l paso de cualquier individuo que pudiera í r a dar parte de lo que ocurría. Después de cumplir su misi6n devastadora, que principió 'a las tres de la tarde del sábado 22de Noviem bre de 1980, los llamados libertadores se r e tiraron a s us
gu ar idas d e l a m o ntaña.

Ya hemos visto c6mo algunos di stinguidos sacerdo t es cooperaron, con enaltecedor y p atri6ttco gesto, a la propio teatro de operaciones de las Segovias, donde los sandinistas cortaban cabezas, derramando inmisericorde sangre nicaragüense. E stos abnegados discípulos de Je sucristo fueron a predicar la fraternidad, queriendo, en

pacificación de Nicaragua, yendo a ei poner sus vidas al

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un su pr emo esfuerzo, ablandar aquellos cor azones insen s ibles p o r s u co nnat ur al izaci6 n co n el cr imen . E n t r e

ellos estaba el Pbro. E mi lio 8. Chavarria, cu) a palabra, ceñida a la verdad, dice más que cualquier comentario
nuestro.

Veamos una carta del Padre Chavarria:
Somoto, Noviembre 29 de 1930. Srita. Pastora Cano. León A mi consideración su muy atenta del S de Noviem
b r e . E s d e ag r adecer e l su m o i n t er es co nq u e m e p i d e inf o r mes" r e specto a l a si tuación act ua l d e e s t a r eg ion. Tod o cuanto s e m e o b i ig ar a a declara r e n e st e s e n t i do tan lamentables q u e no s cercan . Y a e l u n áníin e c l amor de los p ueblo s d ebi er a r ep er cu ti r e n t r e v oso t r os ; b asta e l v ací o q ue se f o r m a en el co m er cio, p ar a conv encer su fi cien t em ent e a cuanto s es p í r i tu s in cr ed ulos haya n v i sto r azó n h e to m ad o

lo juzgo pálido par a l a realidad de lo s acontecimientos

con marcada i ndiferenc'a nuestra justa queja. Po r e.-ta guardar pr ofundo silencio, has
po r n o r ma ta est e m o m ent o q ue ce m e so li cita, r esi g nándome, e i u n í so no d e esto s d esgraciado s p ue b los, a espera r t a n sólo d e l a M iserico r di a D i v i n a e l ali v io d e n uestro s m ales, si es d e su v o

luntad, ya que la mano del hom

b r e s e h ac e v o l u nt ar iamen te i m potent e p ar a co n t r ar r estar l a imp et uosa co r r i ent e q ue ha bro de males.

tado ennegrecida con el cúmulo Da lástima ver cómo empie zan a llegar, como lo he palpa
d o e n m t h o g ar , p o b r es, ol v i . dand o q uizá hast a l a d i g n i d ad l tay cosechas, ocasionada s p o r

de s u naturaleza, a menditt g ar u n mendr ugo de pan , No la sequía. Los campos asolados predicen muy a las claras que
e l h am br e no s h a d e azotar en no l ej an o d í a. F i n al mente, l a g u e r r a i n t er mi nable d e m ás d e cu at r o años,

cuyo resultado es la intranqui lidad y zozobra en que vivimos, sin poder ver u n p equeño ho
P hro. E m i li o S . C hav a r r l a

sus reales, sembrando el ter ror p or todas partes. Guerra, hambre, peste, escasez de v i veres, de dinero, en fi n tod o el cortej o d e males; q ué más nos espera? Sólo Dios, nuestr o Señor l o sabe. N uestr o calvari o ha sido largo y q uizá nes esper a l o peor; no lo sabemos.

r izont e f a v o r a ble, h a se nt ad o

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8A N D I N O

Qub comercio puede haberf Qaii t rabajos n ueden llevarse a caboF S alir por los campos, visitando las pe s e, otras abandonadas, otras.. . . . . . . . . ..qué.se yo. Da horror. Las haciendas desprovistas de toáo para su cul das. Todo el mundo se queja, y con justa razón; pero sufrimos en silencio la mayor parte, ahogando nuestras uejas en el mar inmenso e infinito de la Misericordia Es muy justo que la caridad de esos dichosos pue blos tienda una mirada hada nosotros, hacia estos'des graciados pueblos, de la manera que haya lugar, par a
suavizar u n tanto l a azotada región d e lo s ol vidados. cuanto queda di~ cho, que es poco. Asi contesto por el momento su caritativa carta, esperando se lleve a efecto cualquier obra de caridad de ueñas chozas de sus humildes moradores: unas q uema

tivo, pues sus propietarios sólo atienden a salvar sus vi-,

Eivina.. ~i

Sólo estando aquí podrls app reearse con entera verdad

esa buena gente. El comercio de allá, que en mejores Si cree conveniente su publicación (de esta carta) no me opongo a ello.
De Ud. Atto. v S. S. ocasiones se ha visto favorecido por e l de aqui, debe tomar muy en cuenta todas. estas cosas, en cualquier for ma.

ESIILIO S. CHAVARRIA, Pbro.

LA OLA DEVASTADORA CO NT iNÚA CO N MAYOR EM P UJ E

E l mes. de Diciembre fub un mes de horrores en el s ector Norte de Jinotega, y la sangr e y las espirales de humo denunciaban que esos lugares eran recorridos por las hordas de Sandino. La hacienda ~Los Gualicesi , de don Bla s Miguel Molina fué quemada en j urisdicción de Yalí, en Diciem bre de 1930. E sta propiedad constaba de 2.000 hectáreas alrededor de 800 quintales anuales y de 30 manzanas de guineo. Contenía también una casa de habitaci6n de doé pisos, bien construída; otra para la elaboraci6n de dulce, con todos los accesorios para su fabricaci6n; una casa para beneficiar el café, con maquinaria movida con fuer za hidráulica, y alrededor de mil reses y doscientos cer dos de raza. Todo fué destruído: las casas por el incen dio y lo demás por el robo y el abandono durante seis años. Total : una pérdida de no menos de cuarenta mil
de potr eros, d e 75.000 ár boles de . café, qu e p r oducían

cor dobas.

La hacienda San Carlos, también d e don Blas Mi guel Molina, fué quemada en el mismo mes, y en l a mis ma j urisdicci6n de Yalí . Constaba de 50Ó00 hrboles de

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café y pr o ducia a lre dedor d e 400 quin tates a l a ño, h a sta

en 1928, época en que por las depredaciones sandinistas quedó en completo abandono. Contenía también una bue na casa de dos pisos, y otra para e l b eneficio del c afé que fueron reducidas a cenizas. 'L as pérdidas, sin contar el lucro cesante, puede cal cularlas el lector. La finca de don Emilio López fué quemada, en j u risdicci6n de Yali , así como la casa y los utiles del ser vicio, incluso el beneficio del café. E l v alor de la s pér didas, incluyendo la no levantada de las cosechas desde 1928 hasta 1982, asciende a muchos miles de cbrdobas. La finca «L a Estrella,» de donFelipeMachado B. fué incendiada en Diciembre de 1930. La finca San Antonio de don L ui s Fr enzell, en j u risdicci6n de Yalí, fu é quemada el 16 d e Diciembre de
1980. Contení a tr e s casas d e buena construcci6 n y 250

reses. L as cosechas no fueron levantadas durant e l os años de 1930, 1931 y 1932, calculándose que producí a 200 quintales al año. E l Sr . Frenzell es alemán, persona ho norable, y completamente alejad o de los asuntos poli
ticos.

La finca «El Placer», de l a sucesión d e do n Abel
González, también f u é incendiad a en 1930.

Todo este daño, para qué' Para sembrar e l t e r r or, sin ponerse a meditar en que ese daño, no se hací a so lamente a las personas, sino que a Nicaragua entera.
EL CO RT E DE C U M BO L L EV ADO A L A PRACT ICA

El Corte de Cumbo, que estrenaran en e l v alle de <La Corneta» los famosos Centeno, seguía poniéndose en
práctica en l as f ilas d e Sandi»o.

Veamos el siguiente informe que rinde el cabecilla
co mpinch e F r ancisco

Fu lgenci o H er nánde z B áe z a s u

Estrada, respetando l a horrible ortografía que tiene:
Canpo de Hnor . Diciembr e 2 d e 19SO. Sr. Gral. Fr ancisco Estrada. A donde esté. Muy Sr . Nuestro: Estimado hermano Mayor en la Patria con el mayor respeto saludo a Ud. en union de Su honorable corpora ción de hermanos buestros deceando que al recibo de la
p r esent e s e i n cu en tr e bu eno . G en eral y o po r l a v o l u n

tad de Dios ise mi crusada sin Peligro pero cuando Salía y o al potreo acia pocos minutos que acababa de pasar la guardia para Quibuto PFRO PAR A PROBARLR;S QUE N O L E S T ENGO MI ED O PAS E BUSCANDO A U N J OSE LJON T A L ABFRA QU E A CABA B A D E SAL I R

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S A N D I N O

DE BAJA DE LA GUARDIA y sara otro de los mislnos denun y cayó el CORTE DE.CUMBO y les queme dos casas pues creo llegar luego a su campamento. Soy de Ud. Atto, S. S. que lo esttma y hermano en
la Patria. Patria y L ibertad '(f) Coronel F ULGRNClO H ERNANDEZ BAEZ"

Los correos públicos con frecuencia eran asaltados en los, caminos perdiéndose cheques de los empleados de la Administración, giros, escrituras y documentos en ge. neral. Algunos fueron duplicados y cubiertos; no asfi giros sobre Estados Unidos, de marinos que perecieron, y los cuales, aunque no pudieron ser cobrados, se halla. ron en la correspondencia tomada a Sandino, y que for ma parte integrante del acervo que se guarda en la Ofi. cina de Operaciones de l a Q. ¹ , a l a orden d e quien quiera verla. El dfa 30 de Noviembre el correo peat6n qu e i ba del Ocotal a E stelf, se present6 a l a Guardia en este ultimo lugar, denunciando que habfa sido asaltado por un grupo de sandinistas, cerca de la finca «L a Floridas, al Norte del lugar llamado Blandón, y que después del robo, los asaltantes se dirigieron hacia San Joaqufn. Es t o constituia, como se comprende, u n golpe a88stado al comercio, contribuyendo g empeorar l a situación de las Segovias, y la del interior.
EL H A M BRE A LA S PUE RT AS

A los espectros terribles de la sequfa, del sandinis m o y de la falta de trabajo, se venfa a sumar otro : el h ambre. L os artfculos de primera necesidad llegaron a t ener precios tan elevados que no ,estaban al alcance de l a gente pobre, y estos infelices pedian que se fij ar a el precio de los artfculos de diario consumo, para evitar .la' acci6n de los agiotistas. A pesar de semejante estado de c osas, el 18 de Diciembre, Pedr6n Altamiran o di rigi6 a Sandino un a carta, uno de cuyos párrafos e s e l si guiente:
"" . . . . . . ..Tengo el proyecto de quemar todaslas hacien das que no quieran ayudarnos, y "chalequiar" a los due ños en el caso de que sean agarrados por nuestras fuer zas.
Soy su atento Servidor Patria y Libertad. PEDRO AL T A R I RANO

Jefe Expedicionario

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. Y est e pr oyecto, q uién l o cr ey era, f ué apr obad o por

el Jefe Supremo, intensifichndose las contribuciones y lle vando a cabo lrrs amenazas de incendiar y destrui r l as cias del ssndinismo. Todo lo inhumano era ensayado por los soldados que se titulaban l ibertadores, y así se vi6 a una banda capitaneada po r H eribert o R eyes, quien llegó a la hacienda «La Reforma», cerca de Quilalí, don de colg6 de lss partes nobles al señor A braham L6pez, hasta que prometiera no recoger su cosecha de café ese año.

propiedades de los que no podían satisfacer las exigen

dad de las Brumas, vista desde el Cerro de la Cru z Es ella la ca becera del Dpto. de su mismo nombre, que fu0 el que mhs sufrió durante la campaña de Sandino. Fue alli donde estableció su cuar tel Gral. el Comando de las fuerzas americanas, siendo apetecida su posicion por todos los cabecillas sandinistas, quienes nunca pudieron tomarla.

He aqu i l a bell a ci udad de Jinot ega, llamada tarobibn ia Ci u

SE QUISO APROV EC HA R L A DESOCUPACIÓN

daremos. a conocer más adelante, quisieron aprovechar la c ircunstancia del paro de los tr abajos par a l evantar el ánimo popular contra el Gobierno, no dejando en par te de conseguir su objeto; 'mas como no tenían armas y e l Gbno. estaba a la espectativa, sus movimientos prodito rios no tomaron cuerpo. Sin embargo, se dirigieron algunos a Sandino, ha siéndole ver que los pueblos de Occidente estaban orga

Al g unos malos h ij o s d e N icaragua, cuyo s n o m br es

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S A N D I N O

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nizados y dispuestos a cooperar con él, lo que le llen6
de alegría, pensando en el triunfo de su causa. A esto

,se refiere el guerrillero de las Segoviss, en carta que
dirigi6 a sus lugartenientes Ismael Peralta y Pedro Rlan
dón, con fecha 20 d e D i ciembr e d e 1930, de l a qu e t ras

cribimos los siguientes párrafos:
prema para Uds., se les hizo sentir de que en los casos
"Ahora bien: en carta r eriente de esta Jefatur a Su

que no se efectuara la gira de las tres columnas al man do de los hermanos Pedro Altamirano, I smael Peralta y Pedro Blandón, a la Costa Atlántica de nuestra Repubh ca, que cada una de la~ coluninas operara con su s r es pectivos j efes po r lns lugares más convenientes, pero que siempre en contacto las tres par a mientras r eci bia mos comunicaciones de los que están prnyectsndn levan tarse en ar mas en el interio r d e nuestr a Republica, y después nosotros disponer hacer lo que convinier a mas a nuestra causa. Como en nuestra causa, no ha sucedidn ni sucederá p uede que se haga lo que nn convenga, porque nuestr a i nspiración es la j usticia divina, fué por eso que la j i r a a nuestr a Costa Atlántira se efectuó, y apoyándonna en ella. he procurado el ataque simultáneo a varias piaaas de las Segovias. Apreciables hei manos: Tened p resente, q ue mien t r as cumplais las órdenes de este tu hermano mayor ,l a Pr ovidencia o s r u hr ira, per o si un d i a q ue no lo quie ro llegases a ensob rbererte, eeráis bar ridos por la jus ticie, porque nuestra causa es l a causa d e l a j usticia
mi sina.

los estima. Patria y L ibertsd. A. C. SANDI NO"

Soy con toda consideración, vuestro hermano que (Un sello)

E L R IS U EÑ O P O RV ENIR QU E L E

ESPERABA A NICARAGUA
No podía ser más risueño y halagador el porvenir que le esperaba a Nicaragua, en caso d e t r iunfar San dino. E ntr e los proyectos qu e acariciaba estaba el de colocar a Pedr6n y a sus hijos entr e lo s hombres que habrían de regi r los destinos de la naci6n, según lo ma nifiesta el j efe insurgente en carta dirigida, con fecha 14 de Enero de 1931 a los dos hijos de Pedrón, Melecio y
Pedr o R amón.

E n l a documentación que obra en l a Oficina de Operaciones de l a Guardia Nacional puede ve r quien quiera esta valiosa joya.

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CALVARI O

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L A S SE QOVI A S

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EL MENTIDO DESPRECIO DE SANDINO POR EL DINERO
A pesar de que Sandino dij era, en un o d e tsin tos reporta]es que diera en México, de que por ei diner o se sentía el más profundo desprecio en su Campamento, es lo cierto que las contribuciones f orzosas detalladas por todas partes, pasaban a su peculio personal, si n control

de ninguna clase, siendo sabido que los que no cumplían

8U8 6rdenes de extorsionamiento tenian suspensa sobre sus cabezas la cuchilla de la muerte. Hubo algunos hacendados, que para poder levantar sus cosechas de café solicitaban destacamentos de guar d ias o marinos, ofreciéndoles al ojamiento y comida en sus posesiones. Hubo ca808 en que se hicieron estas con cesiones, pero no er a posible acceder a todas las solici tudes, porque el número de guardias y marinos n o er a ilimitado. Los sandinistas se ensañaron contra estos propieta rios, diciendo que retribuían los servicios con dinero; y la puntería y oj eriza de Sandino y los suyos se enfocó contra las propiedades, que al menor descuido estaban condenadas a sucumbir, abrasadas por la tea libertadora. A prop6sito de esto, creemos conveniente r eprodu cir el informe que el cabecilla Fulgencio Hernández Baez rindi6 al j efe expedicionario Francisco Estrada. Dice tex tualmente así:
"El Achiote, Enero 12 de I981. Sr. Gral. don Francisco Estrada' Su Campamento o donde se encuentre. Estimado hermano mayor en la Patria: Con el mayor gusto y placer m e di rij o a Ud. con un afectuoso saludo, en union de todos los que l o acom añan, y despúés de mis recuerdos, mi General, tengo a ien comunicarle que hice la cruzada sin ninguna dificul tad. Estuv e cerquita de San Juan, y alli tuv e i nformes que Abraham Artiaga,.era el que encabezaba con los ca fetaleros, en el pago de los guardias y los Machos, pagan do a los machos 15 cordobas al mes y a la Guardia cinco pesos mensuales a cada uno; y dice A braham A r tiaga que mejor gasta quinientos pesos en los Marinos y no un centavo en los bandoleros. Pasé por la hacienda de Artiaga y l e mandé dar fuego a todas las casas que habia alli; la casa de l a má quina qu e despulpa café se quemó, y un poco de café
lavado, segu n m e Qj é.

Pierde en la casa como dos mil pesos, talvez más. A donde Adán Portillo no habla gente, sólo caf é cortado, y también l e di fuego a l a casa. A. donde la Elena Mun

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gula no lleguó porqu e me agarro cl dfa, per o ag arre a una sirvienta que le lleva el apunte a las cortadoras y' la tuve todo el dia aguantando hambre, asi como a unosmo zos Valladares tambión los agarré. Con esa mujer leman dó notificar a l a Sra, Mungui a quinientos pesos de c ontribución, y que si no paga, quc n o siga el corte, y a que tendremos que cumpli r co n l as ordenes superiores, etc. d o y con cl mio 'propio, so y de Ud. Atto. y' S. S. y' her mano en la Patria que lo estima. Patria y L ibertad. Cnel. FUL GENCIO HERNANDEZ BÁKZ"

Por el momento reciba de mis compañeros un salu-.

ATAQUE A L A GUARNICIÓN DE SOMOTO
Cinco días después, el 17 de Enero d e 1931, entre 9 y 10 pm., era atamda l a guarnici6n d e Somoto, Nueva Segovia, por una columna de trescientos sandinistas ca pitaneados por Miguel Ar ge l Ortez y José L eb n Díaz. La plaza fué atacada cinco veces, no habiendo logrado a poderarse de ella a pesar del furor conque entraron a la lucha, usando cuatro ametralladoras, once rifles lanza bombas, bombas de mano etc. Los atacantes emplazaron dos ametralladoras hacia el edificio que ocupaba l a of i cialidad, y contra él hicieron la mayor parte de sus dis paros. E l grueso de la columna, sostuvo e n las calles un choque de riflería con un piquete de guardias, coman dado por el Sub Teniente Chavarría habiendo sido aque llos obligados a retirarse, después de 45 minutos de rudo tiroteo. E n su retirada trabaron combate con l a patru lla del Capt. Williains, que regresaba de Palacagüina,ha
biend o tenid o lo s sand inistas v ar io s mu er tos. M i en tr as

el grueso de las fuerzas atacantes se dedicaba a comba tir contra la Guardia y los Marinos, otr a parte de ella se entregaba al saqueo e incendio de las tiendas del Sena d or y Gr al. don Camilo L6pez I rias, entonces Pdte. d e la Cámar a del Senado, y l a d e lo s señores F ranciaco Siercke y Hno. Debido al heroismo de la Guardia se lo gr6 impedir que la casa del señor López I rías fuera pas to de las llamas. Un guardia, de apellido Pastrán, fu é avanzado por los atacantes, pero minutos después lo rezcat6 un pique te de sus compañeros, que denodadamente se lanzaron contr a el enemigo. La esposa del Gral. L6pez I rías, en compañía de sus hijos, María Luisa, de 17 años de edad, Roberto, Ampa ro, José Marla. María, Manuela, Aminta y Rosalinda L ó

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pez Nííñez, salvár onse por u n v er dader o m il agro , pu es

cuando los foragidos empezaron a romper las puertas de la tienda, esta señora, en la mayor desesperación, tomó d el brazo a sus h ijos más pequeños y , con el resto de ellos agarrados d e sus faldas, arr ojóse a l a calle, en tr e el fueg o de la r iflería y el estallido d e las bombas,
l ogr ando l legar a l a r esidenci a del Cur a P ár r oco de l l u vid a y l a d e los su yos. L a s b ombas qu e usaron los san

g ar, Pbro. Emilio Chavarria, en donde pudo salvar su dinsitas en este asalto se componían de cinco o seis can delas de dinamita, envueltas' junto con balas, grapas, cla
vos etc,, m eti das en b olsa s d e cu er o cr udo , l a s cuales c onstit ui an e l a r m a más estr epitosa y destructor a q u e usaban O r tez y l os su yos. N o satisfechos co n el l a troci

nio, quisieron dejar l a ciudad 'convertida en cenizas, cosa que no pudieron conseguir. De las depredaciones cometidas dieron parte a San
d ino, q uien ll en o d e entusiastno las tr asmi ti ó a s u vez a

s us subalternos. Véase la carta qu e Sandino di rigi ó a
Ab r aha m R i ver a, co n f ech a 1 2 d e F e br er o d e 1931, 'Somoto Grande fué seriam ente atacado por nuestro
ejército, y en la casa del Gral. Camilo L ópez I rias, quien
es actu alment e Senador d e l a ad mi ni st ración <l e l l onca<la, se ex t r aj eron t od a l a documentación r elacionada con nues

desde su Cuartel General:

tra lucha constitucionalista de 1927 y documentos impor
tantes de nuestr a actua l ~ e r r a contr a Io s i n vasores y an. k ees, i ncen<liando despu<s l a casa par a " jo<lerlo" . A hor a bi en , m i qu er id o h er mano : necesit o m a n o du r a suy a y si n c om pasión con t odos lo s qu e U d . opine qu e son nuest ros eneini~ <>os.

Sutilmente, horno~s venido convenciéndonos de la

sinceridad de Ud., para con nosotro.', por lo que casi cree
mos qu e los cor l eos su y os se en contl'arBn con los qu c l l < van estas n otas en el cam in o. Sincerament e v uestr o hermano. Pat ri a y L i b er tad.

A. C. SANDINO' [Un Sello]

HECHOS SA L IE NT ES DE L SAN DINISMO EN ESOS D(AS

Kn el mismo mes de Enero de 1931, un a cuadrill a sandinista tomó por sorpresa el valle de Chagüitillo, sa queando la s pr opiedades de los señlores Pacifico Pa dilla y Encarnación y Juan Alaniz, llevándose d e ellas cuanto a mano hallaron. El Sr . Juan R. Palacios, rico terrateniente del lugar,

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I.ste es <1 foi n rahado de la parte <l< carta ant eri orment e tras
crit a y e n donde aparece l a f i rn<a y e l sell o d e bandino.

al ve r v eni r la s h or da s san di nistas, d ej ó e n p oder de ellos a su esposa, a q u ien despoj aro n d e 4 0 có r d obas que llevaba en efectiv o y d e tod a su r op a d e u so. Esa misma banda presentóse en casa del Sr . E l i g io Rayo, quien poco antes acababa de contraer mat r i monio. La n ovi a todavi a se encontr ab a a r r eg lad a co n su s at a vios nu pciales y los f or ag idos, si n consideraci6 n a l guna

la despojaron del velo, corona, alhajas y ropa, expceto
d e l a combinaci6n, qu e po r u n a g r aci a especial l e p er m i ti ero n conservar, consider ándose mu y dichosa d e q u e s6lo esto l e h ay a pasado.

PERTURBACIONES EN L A MENT E DE
SA N D INO
El mes d e F ebr er o d e 1931 fu á d e v er dader a cr i sis

cerebral par a el guerrillero, ya que la cábala, el k armas
y mi l cosas más danzaban en su cabeza, con f u ri a l oca, haciend o qu e en l a r edacci6n d e su s car ta s ca mpearan los más g r ande disparates y necedades. L eamos los si guientes p á r r afos d e u n a c ar t a q u e

con fecha 3 de Febrero, dirigi6 Sandino a Pedr o Altami rano, cuya lectura causarh risa al más serio lector . Dice así:

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Sr. Gral Pedro Altsmirano. Campo de Operaciones. Mi muy distinguido hermano:

Sinceramente hermano: si n que ninguno de loi demas jefes de nuestro Ejército, ni el propio su Secreta.

rio nuestr o queridisimo h ermano Pedr o A ntoni o I r iss,

sea esto un resentimiento, le manifiesto en privado, de
juntos. Sinembargo yo esto lo supe hasta mi llegada a Me-' xico en I nstituciones Espir itistas, que, aun todavía traba

conmigo, y de que en muchas ocasiones hemos estado jan oculto. Todavia no puedo decir quienes fueron Uds,

ue ni yo mismo sabi a d e que Ud. y el herman o Gr al. arloá Salgado son Espiritu s Mi sioneros d e qúe estan

orque no me lo lpermite la cábala, pero quizas despues ' el tr iunfo habra lugar de esas exphcaciones. Querido hermano:- No tema Ud. y siga adelante que todo l o t enemos pr eparado y nuestr o t ri unfo está d escontado, pero se hace necesario la prolongación de nuestra lucha, para el mejor zarandeo d e nuestras dife rentes capas sociales. Pues bien: tenemos entendido de que Ud. realizará l a proyectada j ir a a la Costa, par a lo que l e quedan a Ud. amplios poderes para llevarla a cabo, siempr e que sienta Ud. ia inspiración del viai e. Nos han llegado noticias de que en la Costa Atlán tica se han efectuado algunos di sturbios, y d e qu e por a llá esperan al Gr al . Pedr o Altamirano. E s pues u n campo fecundo par a sus actividades, pero sin ne garl e el machete ni l a soga a quie n l o necesite, pues de a ntema no le hemos enviado los ultimos pronósticos, los que tie nen su asiente en nuestra cábala. No hace falta que los otros j efes expedicionarios v ayan con Ud. si ellos no quieren, pues cada quien d e Uds. los jefes expedicionarios de nuestr o ejército sienten entr e si mismos una especie de atracción y confianza, en ciertos lugares, jo que indica, científicamente que aquel lugar que les atrae, allí tendrán éxito en susoperaciones, asi como yo mismo en la zona de El Chipote, en donde mis abuelos conocieron y por ende, viv o au n d ebajo de 108 palos como cualquier otr o animaL Esto no quiere decir que sólo en aquel lugar debe mos de estar, no. Más tarde le soltaré el nudo. Ahora bien, m i querid o h ermano: Recibí la nota del hermano Capitán Villegas y los ciento veint e córdo bas que el mismo se sirvió enviarnos, per o n o estamos satisfechos con lss explicaciones del hermano Clip. Vi lle

gas.

d e que el responsable de l a nota enviada al úl timo de los miserables. de José María Moncada, según Villegas es un tal Zelaya. La responsabilidad es simplement e de l h ermano Capitán Villegas, y si él le ha pedido permiso a Ud. para ir en busca de su familia, no es cierto de que él q uiere mucho a su familia, pues se ha ido, porqu e tien e temo

El caso que nos manifiesta el hermano mencionado,

res de que le pasemos por las armas en recompensa de

su intencion de traicionamos.

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Sirvase Ud., hermano Altamirano: tr atar d e r eunir al hermano Villegas y al otr o Zelaya para carearlos. Des pués de ocur rido el careo indicado, comprender á Ud., porque efectivament e tiene Ud., fácultsdes pr opias para
c om p r ender q u ie n d e lo s do s d e el lo s es el t r ai do r e i n

mediatamente Ud. se servirá pasarlo por las armas ydar

c uenta a esta Jefatura Suprema del El er cito Defensor de la Soberania Nacional de Nicaragua.

Nada le contesto al hermano Villegas, porque nada

merece de nosotros. Si n embargo, h ermano Gral. Alta mirano, antes de ter minar esta nota, quier o manifestarle de qu e le queda a Ud . al ta y solemnemente pr ohibido contestar ninguna nota que el enemigo pudier a d i rigir le a Ud. Tenga Ud. entendido y muy seriamente, de que los p oderes de nuestr a r evolución, están constituidos en nuestro valuart e d e este Cuartel General, y qu e ba jo d e ningún punto, n i po r ningu n motivo, puede de haber ninguna contestación, fuera de este Cuartel Ge n eral de nuestro Ej ército, porque no es solamente u n jefe, ni es solamente una columna la qu e est á luchando por toda y r etoda nuestr a Soberanía Nacional. Nuestra Jefatur a Suprema de l Ej ércit o Defensor de la Soberania Nacional de Nicaragua, es deci r su sspi ritu, está dentro d e una materia, que se l e conoce con el nombr e de Augusto C. Sandino, por que es necesario
así, d e q u e esté t am bien l l eno de las m i smas m iser ias h u

manas de que están llenos los demás a quienes hay que defender del opr ovio de los Espiritus Cor ruptores. Supongo mi querido hermano: De que con lss an teriores explicaciones no habr á nada n i nadi e quien a Ud. le impresione para que conteste a los miserables la drones, asesinos de nuestr a soberania nacional. Con el cariño más sincero y la atención más esme rada, me permito enviarle por conducto de Ud. mismo a su muy estimable familia, los sinceros, atentos y cariño sos recuerdos a su apreciable familia. Sinceramente su hermano que lo estima. Patria y Libertad A. C. SANDI NO" (Un sello)

A nuestro pesar hemos tenido que publicar esta car
t a, tal como f u é escr ita, en l a qu e se en tr evé l a idea f i j a en, Sandin o d e l a luch a d e clases, qu e f r ecuentemente

quiere afrontar si n una orientaci6n clara por su falta de conocimientos en l a materia.

SANDINO DECLARA QUE SE REUNIÓ CON SU ESPOSA POR CONVENIENCIA DE SU CAUSA
Contra lo que muchos han creído, de que Sandino fué un marido ej emplar , en el siguient e documento el

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guerrillero dice que si se j unt 6 con su esposa fu é por conveniencia de su Causa en el exterior. He aquf la extraña misiva a que nos referimos siem pre respetando la ortografia:
"Cuartel General del Ej ército Defensor de h Sobe
ranía Nacional de Nicaragua. Febr ero, 21 de 1932. Sr. Cnel. Abraham River a Rí o Coco. Muy distinguido hermano: El hermano Estrada llevó su par ticular obsequio a su tocsyito Bar r igoncito, quien con T eresa todavía están en Danlí . T eresa t ambién recibir á y usar a los:dos pa. res de zapatos que Ud. tan cariñosamente se si r vi ó en viarnos. A este respecto tengo a bien manifestarl e d e que ara bien de nuestr a causa en el exterior, es mu y posi le de pronto me junte con mi esposa Blanca, quien ac tualmente está en San Rafael dei Norte. Tengo todo el cabal concepto d e la moral i nmoral d e la actual sociedad de la ti er ra; per o sinembargo sl hemos de corregi r a esos inmorales necesitamos d e lle nar los requisitos necesarios para poderno s i ndroducir en ellos. No existe más' matrimonio ante ls s l eyes divinas que el de el amor pur o y li bre, sin ritos de ninguna cla

s e, pero no podremos salimos en estos momentos de

las leyes de los hombres y tenemos que. aceptarlas. E sto que le hablo aquí, es solamente par a qu e no se me considere injusto en algun acto de mi vida. Pues uien electivament e goza d e m i afect o si n l i mites es l anca. T eresa es muy apreciada po r m i y la ayudar é toda m i vid a pero nuestros caracteres so n tsn distin tos como de l ci el o a la tierra; con lo que prueb a que no podr á ser mi propia muj er . Cuanto en esta nota le he referid o es d e carácter intimo, y se lo manifiesto porque he considerado e n Ud. uno de los miembros más morales de nuestr o Ej ér cito, y par a que no se asuste de mis virtudes pr ivadas. Tengo completa f é d e que 'nuestro tr iunfo es ase gurado. La s prácticas qu e u tiliza nuestro ej ército y que tambien utiliza el enemigo de l a Casa Bl anca son más o menos las mismas. per o con la superior diferencia de que los espír i tus de Lu z pr otegen a nuestr p Ej ér cito d e que los espíritus negros son lo s que favorecen a 1 tal Casa Blanca, p er o qu e en s i e s u n Sepulcro a blanqueado. La contestación qu e los espl r itus negros han dado a la tal Casa Blanca es la siguiente:

Si vosotros podeis cerrar las fronteras en donde

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opera Sandino, lo podéis vencer, pero si os queda un lu

gar, no. Porque su movimiento es superior a l vuestro.

Pues bien h ermano: se acabarán par a Ud . todas lss dudas al r ededor del t r iunfo de esta causa. Y , des pués de l o dicho, no importa que Ud . mismo pudier a morir , y ahn otros muchos, pero nuestra causa triunfar á porque es la causa de la jushcia, pqr que es la causa del atnor.

Nuestra gente misma se ha vuelto ta n peligrosa
como un Golfo, per o sinembargo caerá en l a com pren sión y sara muy sincera Nuestros recuerdos cariñosos para toda su aprecia ble familia y los demás hermanos qu e le rodean Sinceramente vuestro hermano. Patria y L ibertad A. C. SANDIN O" (Un sello)

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Insertamos aqui y e n l a si g u iente págin a la reproducción f ot o gr áf ica del document o an teri or . t rascr it o en dos de su s partes para

mejor comprensión del lector.

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La Te re sa q ue m enciona S andino, en l a c art a a nte r i or , es T eresa Vi llatoro, co n q uien h izo v id a m ar i ta l el g uer r i llero, d u r ante alguno s años, desatendiend o a su e sposa po r su s r elaciones con esta m uj er .

Doña Blanca Ar áuz de Sandino, sufría demasiado
con el i n j usto p r oceder d e su m ar ido, quien n o s e acor daba d e d ir i g i r l e un a palabr a de consuelo, n i mucho me nos enviarl e f on do s par a hacer f r ent e a las necesidades d e l a v i da; per o l leg6 u n dí a en qu e Sand ino, quiz á p o r

consejo de sus amigos, comprendi 6 l a conveniencia de
juntarse con su esposa, par a bien d e su causa en el exte

rior, como él mismo l o dice, y as í l o v er ific6, llegando
a l l ado de su esposa po r m er o cálculo . Com pr endi 6 el

daño que le hacía su amasia y que el abandono en que

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—205— se encontraba Da. Blanca le formari a mal ambiente

entre sus engañados ad
mi r ad ore s d e H i spanoa

mérica, y procedi6 a cor tar e l ma l con decisi6n d ign a d e loa. Como es sabido, Sandino habfa uni
d o su s destinos a lo s d e D oñ a B l anca A r áuz, d e

oficio telegrafista, y mu jer simpática y atrayente, en la pequeña iglesia de San Rafael de l N orte, donde la conoci6 el 19 de Mayo de 1927.
A c o n tinuació n d amos a conocer f r agmento s d e

Da. Blanca Aráus de Sandino, esposa legitima del guerrillero de las Segovias, quien indudable mente fuá para Sandino una a morosa compañera y un a inteli gente conse]era.

u na carta, disparatada y s in fecha, escrit a e n el mes de Febr ero de 1981, y dir igida al mismo Co ronel Rivera a quien San din o pensab a convertir en un ap6stol de sus doc. trinas.
Dice asf t ex tu almente:

nuevamente al hermano Donaires en busca de , parque a Tr ujillo. Mi Blanquita tiene un a s u pistola 82 Special y un su rifle 44 Winchester que no la, puedo hacer de dejar de disparar muchos cartuchos diarios de ese mismo calibre, pues mi esposa es varonil, a como fue Maria, l a esposa
de Jose, y n o pu ed o m enos qu e per m i t i r l e t od o a qu ello

Me sient o satisfech o c on qu e h ay a

l og r ad o e n v i ar

que le agrade. Por ese motivo, si Ud. recibe esa clase de parque,
puede en vi arnos cual quier can t i da d qu e pu eda.

De maner a pr ivada quier o manifestarle a Ud . de que el mundo es, completamente sujetado po r una sola Ley, y un sólo principio. Y , que, Eva, Sara, Jacabel, Re beca, Marta, y otros de los 29 Espiritu s Mi sioneros qu e vinieron a regenerar la Humanidad T errestre, están entre nosotros dirigidos por sus propios Jefes, aunque ellos mis

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mos por la vanidad de sus carnes no lo crean, pero sin embargo están entre nosotros. El hermano Justo Isaguirres me ha manifestado de

que Ud. se mantuvo sereno el dia del bombardeo aBreo en el Cabo de Gracias a Dios.
También tengo entendido de que a Ud. poco le gusta la música y que mucho se inclina a rezar.

A. este respecto, le manifiesto a Ud., de que since

ramente Ud. busca lo abstracto, el consuelo, por que pre. siente muy cerca la superioridad que nos rige. Esas cosas consisten en su'grado de evolución Es piritual y por eso lo estimo 'a Ud. como a pocos en nues tro Ejército. Espero tener una nueva oportunidad, para hablarle a Ud. de esas cosas tan hermosas, pero hoy, me permito el gusto de manifestarle a Ud. que nada entre nosotros existe por el acaso. Ahora bien: Supongo de que mi Blanquita les escribirá a Ud. y á su señora, Sinceramente su hermano'que lo estima. Patria y Libertad. A. C. SANDINO." lUn sellol

EL FAMOSO M AN IF IEST O D E SANQINO LU Z Y V E RDAD"

Nada vale lo que anteriormente hemos trascrito an te esta joya, brotada del intelecto de Sandino, que da mos a conocer fntegramente, respetando como siempre
su ortografia. D ice asf:

cLUZ Y VE R DAD MANIFIESTO A. LOS MIEMBROS DE NUESTRO EJER CITO DEFENSOR DE L A SOBERANIA NACIONAL DE NICARAGUA
Impulsi6n divina es la que anima y protege a nues

t ro Ejército, desde su principio y asf lo será hasta su fin. Ese mismo impulso pide en Justicia de que todos nuestros hermanos miembros de este Ejército, principien a conocer en su propia Luz y Verdad, de las leyes que rigen el Universo. Pues bien hermanos: Todos vosotros presenties una fuerza superior a ti m ismos y a todas las otras fuerzas de l Universo. E sa
f uerza invisible tiene muchos nontbres, per o nosotros lo

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—907— hemos conocido con el nombre de Dios. quienes han querido encontrar la oportunidad d e quien
les ex pl ique esas cosas tan h er mosas.

Seguramente de que entr e vosotros hay muchos

Pues bien hermanos: Lo que existió en el Universo, antes de las cosas que se pueden ver o tocar„ fué el eter como sustanci a unica y primera de la Naturaleza [materia] Pero antes del e ter, que todo lo llena en el Universo, existi6 una gran bolun t ad; es decir, un gr an deseo de Ser l o que n o er a, y que nosotros lo hemos conocido con el nombre de Amor . Por lo explicado.se deja ver que el principio de to. d as las cosas es el Amor : o se a Dios. También se le puede llamar Padre Creador del Universo. La ünica hija del Amor, es la Justicia Divina.
L a i n j ustici a n o ti ene ni n gun a r az6n d e existi r espíri tu. en

el Universo, y su nacimiento fué d e l a envidia y anta gonismo de los hombres, antes de haber comprendido su Pero la incomprensi6n de los hombres, solamentees un tránsito de la vida universal: y cuando la mayoría de l a humanidad conozcan de que viven por el Espíritu, se acabará para siempr e l a i njusticia y solamente podrá
r einar l a Justici a D i vina: ü nica h ij a del A m or . Pues bien h er manos:

M uchas veces habreis oido hablar de un Juici o F i
nal del m u ndo.

P or Juicio Final del mundo se debe comprender la destrucción de l a injustici a sobre la tierr a y r einar el Espíritu de L uz y Verdad, o sea el Amor, También habréi s oido decir d e que en este siglo veinte, o sea el Siglo de las Luces, es la época de que estaba profetizado el Juicio Final de Mundo. Pues bien hermanos:
E l si gl o en cuesti6n se compon e d e cien años y y a vamos cor r iend o sobr e los p r i meros tr ei nt a v uno; lo que

quiere decir de que esa ecatombe anunciada deber á de quedar definida en estos últimos 69 años que faltan. No es cierto que San Vicente tenga que venir a to car tropeta, ni es cierto de que la tierr a vaya a extallar y que después se hundiría; No. Lo que ocurrirá es lo siguiente: Que los pueblos oprimidos romperán las cadenas de la humillaci6n, con que nos han querido tener posterga dos los imperialistas de la tierr a. Las trompetas que se oirán va n a ser lo s clarines de guerra, entonando los hi mnos de l a l ibertad de los

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pueblos or p r i midos contr a d e ell a i n j ustici a d e los opr e

sores.
La única que quedará hundida par a siempre es la injusticia; y quedará el reino de la Perfección, el Amor;

con su hija predilecta la Justicia Divina.
Nicaragua los escogidos por l a Justicia Divina, a aprinci piar el j uicio de la injusticia sobre la tierra. N o temáis mis queridos hermanos; y estar seguros, mu y seguros y bien seguros d e que muy l uego t endremos n uestro
t r i unf o d ef i ni tiv o e n Nicar agua, co n l o q u e q u edar á Cábenos l a ho nr a h ermanos : d e que hemos sido en

prendida la mecha de la <Explosión Proletaria» contra los imperialistas de la tierra. Sinceramente vuestro hermano.
Cuartel General del E j ér cit o D ef ensor d e l a Sober a

nía Nacional de Nicaragua. El Chipot6n, Las Segovias, Nic. C. A. Febrero de 1981. 15 Feb.
Patria y L ib er tad

A. C. SANDINO»

(Un sello)
Pero faltaba algo todavía que demostrará la perturba ci6n mental de este hombre, que por varios años absor
bi 6 l a atenci6n d e muchas gentes d e l a ti er r a.

El 22 de Febrer o acusó a su propio padre don Gre gorio Sandino, como explotador del pueblo, e hizo estu pendas revelaciones acerca del origen del llombre. En esos días el Cnel. Rivera se sublevaba contr a el desenfreno de sus propios soldados, quienes no encontran
do y a vi ctimas a q uienes r obar , se r obaba n en tr e el los

mismos, designando este acto con-el vocablo sandinista
de hueveo.

Veamos la carta de Sandino para Rivera a que nos
ref er imos:
Cuartel General del Ejercito Defensor de la Sobera nia Nacional de Nicaragua. Febrero 22 de 1931. Sr. Cnel. Abraham Rivera Rio Coco.
Mi mu y di sting u id o hermano: De m aner a mu y at ent a hemos hecho la s considera c iones relat i va s a dos pu nto s i m por tante s q u e U d . n o s tr at ó en su s comu nicaciones anteri ores. E l las son.

L a cuestión de los sacerdotes en el Rio Coco, y la inclinación al Aueveo de nuestros muchachos. P osiblemente que nosotros llegaremos a tener l a oportunidad de controlar militar, civi l y r eligiosamente a nuestra República.

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

En aquellos felices dias para nuestro pueblo tendrá lugar entre nosotros un análisis de todo lo que uos estor
ve para el progreso humano, y eso será barrido po r nos

otros con escobas de bayonetas. En esta vez me refiero a los sacerdotes que están en el Rio Coco.
Kn lo relativo a los "h ueutedorea", que n o l e a pe

nen porque es la natural consecuencia de un pueblo que ha vivido oprimido y de que antes nunca tuvo oportuni dad de vivir con holgura, porque nuestros infelices ante
riores Gobiernos, consintieron qu e vi vieramos alquilados

como mulas a los imperialistas yanquis y a algotros ex plotadores de mala fé. Que no le asusten mis explicaciones, por que le pa rezca de que son demasiadamente radicales; pues nada de eso hay mi querido hermano.
Pues bien hermano:

Le referire aqui una anécdota que me ocurrió con mi propio padre en una hacienda de nosotros y cuyo nombre es Los Angeles. La anécdota en cuestión, ocurrió cuando apenas yo tenia 12 años, Mi padre es propietario y lo he considera do aprovechado de circunstancias que acontecen al pue c il que mi padre se haya sorprendido, al preguntarle yc
que si bl no consideraba injusto aquella manera d e soste blo, para a tener él también su s propiedades. N o es difi

ner su pequeño capital.

e xplotar aquella situación del pueblo, pero de que s i él no explotaba, seria explotado por los explotadores,
Pues bien m i querido hermano:

Mi padre me ha contestado, d e qu e é l n o querría

Puede decirse que desde aquella época yo principié a tomar conciencia de las cosas. P oco tiempo después yo sali de mi pueblo natal en
aventuras de m i v i da, y recorr i t od o nuestr o ' Hi stmo Centro Americano," México y los Estados Unidos de Amé rica, en cuyos lugares tuv e toda clase de vida, l a que en verdad de verdad f e m i propia escuela. Hay cosas muy curiosas en la biografia de mi vida,

y ni yo mismo sabia que andaba aprendiendo los secretos
de la perversidad humana¡ para má,s tarde decirles la ver. los de todo el globo terrestre.

dad a nuestros hermanos, no sólo de Nicaragua, sino aún N o se preocupe pues mi querido hermano po r la "hueviaditas" de nuestros queridos muchachos. Por que eso es una consecuencia de la miserable situación econo
mies en que han vivido sus espiritus postergados por. mi

llones de siglos de siglos.

Ahora bien m i querido hermano; La tierra hace que existe, alrededor de ciento vein titres millones de siglos, y en sus principios solamente hu

vo la gestación de la naturaleza sin que el género huma-. no viniera á esta tierra, sino hasta cuando nuestro padre "Criador del Universo" havia logrado hacer varios cata clismos en este mismo glovo, y después frutaron los árbo les esperando a l hombre qu e venia de otros planetas

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EL

CALVARI O

DE

LAS SE GOVI k S

—210—
(Neptuno) quien habla recibido su juicio de mayoria y expiación.
aquellos espiritus que no estaban al grado de progreso en el amor de los otros, fueron arrojados a este mundo de Solamente cincuentiocho siglos hace de que Adán y E va con veintisiete má,s espiritus misioneros vinieron a este Globo para orientar sobre el camino del amor, a la otra multitud de espiritus que habian nacido en bolsitas
de cinco centimetros del arbol del quino, quienes habian

sido arrojados del planeta Neptuno. Los primeros ladrones de la tierra fueron los sacer
dotes y los militares.

Antes de Adh,n y Eva, el hombre principió a sentir temor cuando principió a comprender que se morian. Peris fue el primero quien en los rios de Asia des cubrió la manera de recoger pepitas de oro, las que mar tillando logró formar en planchitas relucientes y sonoras.
Peris entregó la planchita de su invent o a quienes hacian el culto. L os sacerdotes hacian el culto cuando en

una congregacion se encontraban, tenian derecho a violar
antel público a l a doncella virtuosa. Cuando estaba en el

delirio del espasmo, corria uno y clababa su puaal en el corazón de la doncella. Con la sangre caliente tivia, comulgaban los alli presentes. Kl hombre quien hacia el culto le llamamos hoy sa cerdote, y quienes le cuidaba se llaman hoy militares; quienes mó,s se han dividido los "poderes", dejandose unos el poder civil y otros el poder moral. Entre los militares y sacerdotes huvieron disturbios
en la disputa de las planchas de oro inventadas por Peris. P eris tuvo necesidad de hui r de lo s disturbios qu e

habia ocasionado su invento, y se refugió en la s selvas incultas, las que mi s tarde sus hijos poblaron, y ho y esa nación se llama Persia. Fulo se llamó quien descubrió el fuego en "Agipto", y entre los de Peris y Fulo sometieron el oro a l fuego, con lo que la cuestión resultó mejor. Hasta otro día mi querido hermano, tendró el espe cial gusto de darle otra clase. Sinceramente vuestro hermano Patria y Libertad A. C. SANDINO

(Un sello)

LOS HACENDADOS SE DEFIENDEN DEL SANDINISMO
Don Moisés González es un honorable anciano que frisaba en aquella época en los 80 años, originario y do miciliado en Estelf y quien en el Norte de ese Opto. po seia una magnffica hacienda llamada Darailf, en l a que

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—211— estacionaba u n pequeñ o d estacamento d e Gu ar dias N a

cionales en numero de cinco, los que en caso necesario estaban respaldados por los mozos de l a hacienda, a los
q ue se habí a p r ovisto d e ar mas. Po r est a r azón , d o n

Moisés y su hi}o del mismo nombre y apellid o estaban
en l a li st a de los condenados a mu er te por el sandi nismo, l o mi sm o qu e su p r opieda d sentenciada a ser past o d e las l lamas. Si n embargo, sus dueños y m or adores esta ban dispuestos a d efenderl a h ast a e l ñ l t im o i n stante, par a l o qu e habían constr uid o buenas t r i ncheras en con torn o d e l a casa, haciendo cajas altas de mader a r ellenas con ar en a y pi edr a. U n día, a f ines de Pebr ero, tuviero n n o ticias d e l a

-C
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g ¡e

'l'>< s victin>as»>as <lel san<linismo: los l>ertnanos Enecón, P e dro >tf José Sdnchez. <¡ui< n < ' f u e ron a s< sina<los e l m ismo < i i a y e n
el >n i »> ll iu a r i > o v f u < reas < I<, M i ' u e l A n g e l O r t < x, e n c l l ) i><o.

<l<' Yuev;< Se 'ovia . So n ellos u n cont rast e s<an«vient o <i e <i<<i<'.ne»
u sai>;<n l;<s t>a iat>va s i >a<.ria , an >o v y j u st i c i a e n su s m< n ti <la s t>r e c i a >»as.

pr ox i midad d e l a b anda d e José L eó n D ía z y cad a cual tomó e l a r m a y r edobl ó l a v i g ilancia d e l a p r opiedad. Díaz habí a p r ometid o a Sandin o q u e en esta j ir a esos dcs<~rnci«</o» iba n a se r castigados po r l a j usticia . M as fau noble propósito n o p asó d e ser u n p r o yecto, p ues a l caer co n su band a sobr e l a hacienda, cr eyendo no encon t r ar n i nguna r esistencia, el j efe sandi nist a se hall ó co n que aquel hueso er a d ur o d e roer y después de batallar tenazment e , tr atando d e vencer l a br av ur a de lo s d efen sores, tuvo qu e r et ir arse dej ando tr es muer tos en cl cam

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EL

CA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI A S

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po, llevándose a los heridos. La hacienda, que estaba defendida por lo s cinco guardias y por diez mozos se salv6 pues por l a br avu

ra de sus defensores, que tuvieron en la refriega tres ba

jas: la del joven Moisés González, que sac6 u n balazo de gravedad en el est6mago, per o que al fi n s e salvb después de ser atendido de manera esmerada en l a ca pital, a donde fué conducido en avi6n el 1' de Marzo; un
c ivi l d e apellid o A cuña, qu e reci bi 6 u n balazo leve en l a en u n pié . E l anciano du eñ o d e l a hacienda, do n M oi s és González, empuñ 6 desde el p r imer moment o e l r i f l e

cabeza, y otro de apellido Zavala, que recibi6 un balazo y pele6 b ravamente d efendiendo sus haberes, c omo s i hubiese estado en los mejores años de su j uventud.

CONTRIBUCIONES Y MÁS CONTRIBUCIONES
Hemos hablado antes de las contribuciones forzosas d ecretadas por l os sandinistas en las Segovias, por l o que algunos, no pudiéndolas pagar, vivían en constante
zozobra. Los qu e podí an satisfacerlas recibían n otificacio nes de otras bandas, comandadas por di stintos j efes, an

te quienes no valía alegar el haber pagado ya su contri buci6n al sandinismo. Las 6rdenes del Ej ército Defensor de l a Soberanía Nacional de Nicaragua, como ellos misnaos se llamaban,
no se discutían, y d e a llí q ue n o l es s ir v ie ra d e n a da e Í

alegar la injusticia que con ellos se cometía.
A pr opósito d e esto, creemos conveniente dar a co nocer l a si guiente carta di r i gid a por u n a humilde vícti ma

de estas interminables contribuciones, al cabecilla Pedrbn
Al tamir ano, respetando en l o absolut o l a or togr afía:
"Sr . Gra!. Pedro Altamirano. Donde esté. General. Hoy he recibido una esquela en que Ud. me notifi ca la contribución d e cien córdabas ( C$ 100.00). Está bien General, aunque mi situación es dificil, yo haré todo lo posible por cubri r su orden, pero por ei momento no podri., por ahora no hay q uien d é dinero al i nterés y tendre que buscarlo. Y o creo que en Octubre o e n los primeros días de Noviembre los conseguiré esos fondos, por cuyo motivo le pido me espere para ese tiempo. Re cuerde Ud. General que siempr e que se me h a pedido he dado sin mucha tardanza; pero ahora que la cosa está dificil espero me haga tiempo; hágame ese favor . Otr as de las cosas que me han atrazado en mi s cosas es que

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—213—
hoy por ej emplo al mismo tiempo que recibo su orden, recibo otr a de don I nocente Or tiz en que me pide un p edido de medicinas, por lo cual le ruego a Ud. que' or dene al Sr. Ortez, por que yo en estos dos últimos me ses todos mis recursos los emplearé e n t ra tar d e reco ger la contribución que Ud. me pide, pues de l o contr a rio no la podría cubrir en el plazo dicho. Otr a cosa que le hago saber es de que ayer por l a noche llegaron va r ios individuos a mi finca y ar razaron con t odo y mé ahuyentaron a los mozos, orden que Ud . d e seguro no ha dado y que desde ahora esper o que Ud. ordenará que se me den garantías. Hace poco recibí también una o rden del Sr . H umberto 'Rodríguez, del lago de Z ar a guasca, notificándome doscientos córdobas d e contribu ción; por el lado de las Mesitas y los Chsgüites tambien h e recibido órdenes fuertes. Además, hace poco cubr í un pedido de medicinas que me ordenó sin o r ecuerdo m al un señor Melecio Altamirano, y así por el estiloi BB me olvidaba decirle que seis mulas que tenía se las lle varon y me han d ejado sin con qu e j alar e l café. Por los motivos dichos espero que Ud. me dará ei plazo que le pido y que dará órdenes p ara que los demás j efes suspendan los pedidos, para asl yo tener fuerzas sufi cientes para cubrir la contribución en metálico que Ud. me ha notificado. Yo General no es que tome a mal las notificaciones de otros jefes, pues talvez tienen necesidad yo soy hombre resignado y todo lo tengo, todo l o que sucede como cosa que Dios manda. Esperando qu e ac ceda a mi solicitud. De Ud. Atto. y S. S. (fl RUMUALDO MARTI NEZ"
s ubalter no s su y o s m e den g s r antl as e n m i s i nt er eses y

PERSECUCIÓN CONT RA LOS AL CAL DES

En esos días parecía haberse iniciado l a persecu
ci6n contr a los qu e h abían sid o o fuesen Alcaldes de los dif er entes pueblos de l a zon a i nfectada po r e l sa ndinis

mo. Ya dijimos del asesinato del ex-Alcalde don Dioni
s io Gu tiérr ez, y e l 18 d e Marzo caía e n m anos d e o t r a

de las bandas sandinistas el Alcalde de Somoto don To míls Armijo, a quien ul timaron sobre el camino de su
haciend a T apastule, a poca distanci a d e aquell a p obla cion, en el l ugar l l amado E l Melonal. Día s segui dos, sobr e e l v all e d e E l E scarbadero,

muy cerca de Yalagüina, Dpto. de Nueva Segovia, cay6 a l peso de l a noche sobre ese lugar un a cuadrill a de
s andinistas, l a qu e después de haber saquead o a s u an

t ojo, al irse incendió cuatro casas, entre ellas l a de l A l calde del pueblo de Yalagüina, don Encarnaci6n Cruz.

O

EL

CA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI AS

—214—

B A N DAS SA NDINISTA S IN V A DE N EL

DPTO DE CHONTALES
En esos días llegaban a la capital noticias alarman tes de la ciudad de Boaco, Dpto. de Chontales, donde ss
supo que una fuer t e column a sandinist a habí a aparecido

entre Matiguás y Río Negro, la que a su paso venía r e duciendo a cenizas las haciendas que encontraba, men c ionándose las de los Sres. ,Dámaso y Silverio L6pez y la de don Polidecto Correa. I nmediatamente se organiz6 en Boaco un cuerpo de cívicos para reforzar l a guarni c i6n de la plaza y repeler cualquier agresi6n a ella. L a columna sandinista que tales hechos cometía er a conoci
da con el nombr e d e columna d e las tres P., llamad a así

por Sandino po t estar comandada por Pedr6n, Peralta
y Pedr o A n toni o I r ías.

El objeto de l a f orma ci6n de esta columna er a para que, además de ope rar en la zona del Atlán
t ico, se encargar a d e l e v anta r e n ar ma s a l o s

trabajadores de los cam
p amento s d e b ananos y maderas de l a B r agmann B luf f L u mbe r Co. , en Puert o Cabezas, habiendo c ill a sandi nista A dá n G 6

5

sugerido este plan como de éxito infalible el cabe
<tf

mez, perfecto conocedor
de t od o e l L i t oral A tlán tico.

roj i-negr a marchab a des plegad a a todos lo s v ien tos hacia l a p acífica r e gión oriental de Nicaragua,

Así pues, l a bandera

llevando una calaver a es
Fl . ciudadano don D t onleio Gutiérrez, < l i uen e n e l V a l le d e

tampad a en el centr o.

Sacacli encontró la muert e a mn
n os de los sandinistas por el g r av e delit o <l e haber desempeaa<io en

Las poblaciones pr inci
pales d e aquell a zona, co mo B l uefields, Puert o ca

tiempos pasados el car< o < Al $e
calde de San Rafael del Norte.

bezas, Rama, etc., se apres t aron a la defensa. E n l a
cabecer a d epartamental

E

L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—915— fué nombrado Comandante de los voluntarios el hoy ofi c ial de la Guardia do n Domingo A., I barra, quien de acuerdo con ei Comando Militar distribuy6 sus fuerzas

en los posibles lugares donde podía presentarse el ene
migo. NOT ICIA QUE DI STRAJO LA AT ENCIÓN DE SANDINO En esos días circul6 en los campamentos de Sandi

no la noticia de que iba a ser atacado por fuerzas hon dureñas por el lado de l a frontera. Sandino se puso frenético y después de soltar unas tantas expresiones
tabernarias, dijo que sí esto sucedía proclamaría la uni6n

de Centro América. Obsequiamos ál lector con los párrafos de una carta que sobre este particular dirigi6 Sandino a Pedr6n el 30 de Marzo de 1931:
«Sr. GraL Pedro Altamirsno. Campo de Operaciones Militares. Muy apreciable hermano: Con inucitado placer recibimos su muy atenta nota fechada en esos campos militares el 12 del corriente mes. e tc. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . El hermano Gral. Pedro Blandón y Cnel. Abraham Rivera bajaron también en jira militar sobre el Río Coco, s tratar de levantar en armas a los trabajadores de la Bananera de Puerto Cabezas. Lo s menmonados jefes llevan las instrucciones de tratar de ponerse al serles posible, en contacto con las fuerzas expedicionarias man dadas por Ud. De cualquier manera, el Gral. Blandón y Cnel. Ri vera darán muy buenos resultados para llamarle la aten ción al enemigo y para que no le s histilizen en la gira que Uds. van desarrollando. Ahora bien: Los gastados esfuerzos del enemigo par a vencer nos, ya sea en lo material, en lo político o en lo moral, es@n dando sus últimos pataleos. Entre Nicaragua y Honduras ha existido un litigio territorial, que lo sacan a bailar cada vez que les convie ne a los intereses yankees. A este respecto yo escribí a Merida un largo artículo bajo el título "Observando". En este articulo dimos nuestra opinión después de un largo estudio hlstórlcoo territoriales con ninguna república. Pero nos opondremos a tratar de esos asutnos, c ada vez que como ahor a comprendamos de que es la política yankee quien trata de encender la hoguera de las pasiones y confusiones centroamericanas porque estamos

Sinceram ente no tenemos interhs en discusiones

entendidos de que el yanki solamente nos busca el lado de ensartarnos.

O

EL

CAL VARI O D E LAS SE GOVI L S

La hltima determinación a ese respecto, de esta Je fatura Suprema de nuestro Ej ército son de que: i' — Si el Gobierno hondureño envi a sus ej ercitos a combatirnos para aprovecho del yanki e n l as S egovias,

proclamaremos la Unión Centroamericana, bajoel nombre obreros y campesinos de Ceritro America podremos de
ricanos.

de Comuneros Centroamericanos, r egida la acción por obreros y campesinos, po r que solamente nosotros l os

fender los (aqui u n pedazo r oto d e la carta) . . . . . .ame. 2' — Tomaremos como campo de operaciones todo el territorio Centroamericano, par a combatir a los ej ércitos anki y a los aliados d e ellos en Centro América Tam ién nosotros contaremos con todos los obreros y cam pesinos para combatir la política yanki en CentroAmérica. % —Nuestro movimiento de Uni6n Centroamericano

quedaria deseado de los elementos burgueses, quienes
en todos los tiempos nos han querido obligar a queacep temos la humillaciones del yanki, por resultar)e más f á vorable a sus intereses de burguesez. Ahora bien, Gral. Altamiranc: za que es a sus órdenes, etc., etc. Patria y L ibertad A. C. SANDINO" [Un sello)

Si rvase U d . mandar a leer est a cart a a t oda l a fu er

Al re verso de esta carta se halla lo siguiente, escri to de puño y letra de Da. Blanca Aráuz de Sandino:
P. D.— De manera muy sincera y especial me reco mienda mi B lanquita retornar a U d. con c reces s us f ra ses de gratitud, que para ella tuvo Ud. en la nota que se sirvió enviarme. Mi Blanquita es quien ha asumido el cargo de Sria. en nuestro Cuartel General, en reposición de l hermano
Tenient e Cnel . J uan Santos Morales, q uie n a ct ualmente

anda de Srio. del Gral. Blandón. le a Ud. vaya mi Blanquita conmigo, por que es ella quien
m anej a l a of icina general d e n uestr o Ej ér ci to . Co n el l a Es casi posible qu e en l a vi si t a qu e pr oyect o hacer

están sus dos hermanos, Pedr o Antonio y L ui s Rubén, quienes también nos ayudan en l a cuestión d e oficina. Vale"

EL T E RREMOT O D E M ANAG UA

Estaba escrito en el libr o de los destinos, que este
añ o d e 1981 iba a se r t r ágico y f atal p ar a N i caragua.

Fuera de la plaga horrible del sandinismo que desgarra ba las arterias de la Patria, iba a ser más grande nues tra pena y más dificil la situaci6n de la República, cuan

do un horrible terremoto, j amás visto en n uestro p aís,
E L V E R D A D E R O S A N D I N O

—217—

'l

s acudi ó co n v i ol enci a

la

c apital de Nicaragua, r e
duciéndol a casi a escom

bros en pocas horas, sien
do sacados má s d e tí os mil cadáveres y contándose cerca de cinco mi l her'idos,

muchos de los cuales mu
ri eron después, m i en tr as

e normes l lamaradas, en
urra d anz a l oca, veni an reduciendo a cenizas todo lo q u e el si smo había de jad o en pi<;. L os ser vicios d e agu a y l u z fu ero n i n ter r um pidos, así como l as comunicaciones, y muchos de los habitantes n o qu e d aron más que con el tr aj e

q ue andaban puesto. F a
mi lias opulentas el día an tes, pasaron a l a catego ri a d e mendigos. E l Go bi ern o establecio cocinas

f

l'.l cabecilla Adán Gómer, quie n <lesuu<'s <le babc v f vacasa<io ante el ( l obll<'<, del (l <'Il ('va l ibfotlcada Pava sev notnbvado Jef e P oli t i co d< B lucf iclds o Cotnan<lantc de 1:l lf lufi'. su g i ri ó a Sandin o l a co n

püblicas, asistidas por el Ej ército, y organizaciones piadosas se ocuparon de
socorrer a los necesitados.

veniencia de invadi r e l l it oral
A t t<<nti qo , rico O n l l l l n eva l e s

Nicaragua fu é ay udada

noblem ente por su s her

manas d e Centr o A m ér i c a, distinguiéndose en t r e ellas E l S alvador , q uien e m i smo di a en vi ó su Cr u z R oja, que llegó a M anagua a las tres de l a t arde . G u atemala asimism o s e por't ó a
al)un<lant e < n con<isa vistos bi en . uvti<los de l n Bv;«i<nann Hl u i f .

la altura de su centroamericanismo y de las c ircunstan
cias al i gual qu e l a Cr u z R oj a Am er icana. E l m u ndo enter o se condoli ó d e nosotros y d e todas p arte s l l ega b a n au xi lios en d in ero , m edicinas, víveres y r o pas p ar a cubr i r l a s desnudeces de tantos i nf elices. L as ciudades

de León, Masaya, Granada, etc., abrieron amorosamente sus brazos para acoger a los hermanos que llegaban hu yendo con el horror r etratado en sus semblantes. Todo
e l qu e pudo puso su g r an o d e ar en a en esa gr ande hor a d e l a f r ater n idad, en l a q u e l a conciencia nacional ar r i ó

las viejas banderas políticas para que todos se dieran un abrazo bajo la égida del pendón de l a Patria, izado a

O

EL

CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

— 218—

media asta en todas partes como señal d e duelo. Reos
rematados que se salvaron en el hu nd imiento del edificio

d e la Penitenciaría Nacional lloraban como chiquillos l a muerte de sus compañeros de cadena. S6lo en las f ilas sandtnistas no produjo eco la horrible catástrofe que ha bía herido el coraz6n de la Patria.
U n señor l l amado José D . B arahon a par ticip6 a l os campamento s d e Sandino , co n f echa 5 d e A b r il , desde D anií, H ond uras, la catástr of e ocur r id a en M an agua, d i ciéndole al cabecill a E strada, qu e a consecuencia d e un a

T9ií<5$- c nt del i qittl o ae gttj r g „-.i a <vq'- Vrc

Uno de los mi l aspectos del hor ri bl e terremot o dc l :i l de illar ao de 1 931, c uyo v e rdadero o rigen h asta hoy e s d esconocido.

g r an er upci6n del volcán Momotombo se habí a p er d i d o totalmente Managua . Qu e hasta aquel moment o s e h a bían sacado cinco m i l mu er tos, en tr e ellos 800 m ar inos con tod o y j efe. Q u e del G raÍ. Moncada n o se sabía na da, asegur and o al guno s q u e estaba e n L e6n ; per o que más bien cr eí a qu e se l o habí a llevado el D iablo. Las noticias de l a catástrof e d e M anagua, p r od uj e ron, quien l o cr eyera, una ex plosi6n de j úbil o en los cam pamento s sandinistas, p o r qu e cr eían qu e co n el l a se d espej ab a el camin o p ar a poder ll egar si n obstáculo s al coraz6n de l a Repú blica. D iez días después del terr emo to, A ugusto C. Sandino se d ir igi 6 a sus fu er zas po r m e d i o de l a siguiente circular :

R

L

V E R D A D E R O

S A N

D I N O

~1 9— ~Apreciables hermanos: L a hora de las liquidaciones del enemigo ant e la Justicia divina está tocando a su fin. El 31 de Marzo del corriente año se h a undido la mitad de la ciudad de Managua en donde entr e otras cosas se undi6 el campo de aterrizaje con gran parte de

los aviones y explosivos de guerra que el enemigo tenla.
Por otr a par te: y a qu e l a j usticia di vin a po r si mis

ma está flajelando al enemigo, nosotros necesitamos aca
bar d e completar l a o br a de ater r or izar a lo s t er r or istas

de todas las veces. Los hermanos Generales A ltamirano y Peralta, ya t ienen las instrucciones para efectuar un asalto sobr e la plaza de Quilalí. Parece que las cosas están tomando el color de que las necesitamos.
T engo noticias d e qu el enemig o est á tr atand o de

e fectuar una funci6n religiosa en el pueblo de Quilal í y que desde el 12 de el corriente mes llegará un sacerdote, quien estará diciendo misas y predicando mansedumbres ante los invasores de l a Patria, a los campesinos del
mencionado pueblo.

En esa virtud, considero más necesario que nunca, hacer el asalto al mencionado pueblo. Los hermanos Generales Salgado y Ortez, efectua
rán en estos mismos días u n at aque a otr a plaz a vecina

a l a ue Uds. atacarán. a si es seguro d e que cuanto esta circular se a en manos de Uds. los otros dos hermanos mencionados es t arán efectuando o estarán para efectuar la toma d e l a plaza antes referida. Patria y Libertad Cuartel Gral. del Ej ército Defensor de la Soberanía Nacional de Nic., 10 de Abril de 1931. [f ] A. C. SANDINO> (Un sello) El día 15 del mismo mes, después de recibir Sandi no nuevos informes del terremoto, se dirigía a sus hom bres en la siguiente forma: «Esta hecatombe ocurri6 el 31 de Marzo ppdo. y nos lo participan nuestros Representantes Privados, residen
tes en Managua y T egucigalpa. TODAS ESTAS COSAS DEMUESTRAN CL A RAMENTE

A LOS INCREDULOS DE QUE L A ACCION DIVINA ES TA DIRIGIENDO NUESTROS ACTOS EN NICARAGUA.. L os Miembros de nuestro Ej ército n o deberán de

O EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

— '220— temblar ante estas cosas de origen divino, porque preci samente de que nuestro mismo Ejército ha surgido por esa misma impulsión invisible de que en varias veces es. ta Jefatura Suprema de nuestro Ej ército se h a ocupado y se seguirá ocupando de explicar c on f rases claras alos
sufr idos miembros d e nuestr o E j ér cito.i

MISIONERO MORAVO QUE CAE EN PODER DE PEDRO BLANDÓN
Ex i ste en l a Costa A t l ántica un a instituci6n r el ig io sa ll amada Misi6n M or ava, integr ada por v i r tuosos sacer dotes d e d i stinta s n acionalidades : suecos, al emanes,

ingleses, etc. La sede de la Referida Misi6n se encuentra en Puerto Cabezas y la cabeza principal es el Reverendo Grossman, quien dirige las actividades espirituales de los Pastores y asociados. E stos Misioneros son enviados a desempeñar su evangélica labor de catequizar a los zam bos e indígenas que pueblan las riberas del río Coco, lo
que han hecho con magni fic o r esultado . E n t ales l abo res se encontr aba el r ev er endo O tt o B r ezenger cu ando cay 6 en poder de l cabecill a san d inista Pedr o B l and6n, quien po r ese tiempo h abí a i nvadid o l a Cost a A tl án tica

con sus fuerzas. Oigamos el r elato, todo él desposeído de verdad, q ue hace Bland6n a Sandino, con fecha 7 de A bri l d e
1 931; acerca de l a captur a y mu er te del i nf or tunad o m i s ionero, respetando su or togr afí a or i g in al :

«El 30 de marzo salimoá de San Pedro de Pi s Pis,
y ll egamos el 31 del mismo a Musaguaz dond e encontr a

mos un hombre que los zumos le decían Padre, el cual
e r a u n r ep orter o del J ef e d e l a Guar di a d e las mina s y

de Puerto Cabezas quien les daba informe de todas l as operaciones desarrolladas por nuestras fuerzas en estas regiones. ' Preguntado por mi, revestido con toda la autoridad que me caracteriza, que cual era su mi si6n e n nuestro
ter ritor io, contest6 qu e los indio s zumos habia n en vi ado un a acta f i r mada po r t odos ellos p idiendo al gobi er no de

Estados Unidos de Nort e América, que les dier a quien los intruyese porque aqui n o habi a quien los civilizara, y entonces el macabro g obierno de E. E. U. U. de N . A. lo había mandado a él. Este era un miserable engañador a los indios y por lo tanto los tenía oprimidos y l os explotaba de u na m a

RL

V E R D A D E R O S A N D I ,N O

—221—
ner a tan br utal, qu e al in stante qu e r ecibimos lo s i nf or

mes de la conducta de él no pude menos que MANDAR
SEPARAR L A. CABEZA DEL CUERPO.

Se llamaba Kabrigenser, de nacionalidad norteame ricana, pues le encontramos su s credenciales, pasapor
tes y demás documentos pertenecientes a él, donde no nos

qued6 duda que era americano. Todo lo util para nuestro Ej ército ordenamos que se trajera, y quemamos l a casa que er a propiedad de
ese cabrán.s

p ara justificar e l cr imen cometido en l a persona de un hombre esencialmente pacífico, perteneciente a la Mi
sion Mor ava, que como es sabido de todos los nicaragüen

E s d e creer qu e e l r el at o ant erio r

n o es más q u e

ses, no se inmiscuye en asuntos políticos. Hemos de ob
s ervar t ambién qu e é l R ever end o B r ezenge r no

er a

americano sino de nacionalidad alemana siendo falsopor consiguiente que se le haya encontrado papeles que jus
tificara n e l aser t o d e B l andbn . E l R vdo . B r ezenger

murió con el crucifij o en una mano y el Evangelio en la
o tra, mientras en sus labios s6lo h ub o palabras d e p er d6 n par a su s fi eros victimar ios. M ás adelante, en el mism o document o t r ascr ito, d a los Miner ales de «Neptuno», haciend o si n necesidad da

a conocer Bland6n a Sandino, su modo de proceder en fios incalculables al pai s entero. Dice así: ~Se me había olvidado informarle que el motor del dinamo que movía todas las máquinas de la Mina de cE1
Neptuno» ordenamos r omperl o co n dinamit a y as i suce

di6 qued6 en escombros y está paralisado e l trabajo en
dichas minas.»

P areciera que se tratara de dejar si n tr abaj o a l a gente para hallar una forma de encontrar prosélitos, obli gados por la necesidad.
LA PROT EST A DE L M I NIST RO DE AL E M ANIA, POR L A M UE RT E DE L M ISIO NERO B R EZ E NG ER

Para que se conozca la verdader a nacionalidad del
misioner o muert o po r B l and6n, desmintiéndose de mane r a enfática l o dicho po r el cabecill a sandinista., véase l a not a enviada a nuestr a Canciller i a:
Legación de Alemania en Centroamórlca y Panamá, Guatemala, 17 de Abril de 1981. Sr. Ministro:

O

E L, ' C A L V A R I O

DE

LA8

8E QOVI A S

Tengo la honra de poner en conocimiento de Vues. tra Excelencia que el Consul alemán en Biuelfieds me par ticipó que en el departamento de Prinzapolca fué asesina do por bandidos el misionero alemán Brezenger. Le seri a muy agradecido a Vuestra Excelencia si tuviera )a bondad de tenerme al corriente de todo lo que se sigue averiguando sobre su muerte. Aprovecho esta oportunidad para reiterar a Vuestra Excelencia la seguridad de mi más alta y distinguida con
sideración.

(f) OTTO VON STRAHL Al Excelentisimo Sr. D r. Julián I r ias, Srio. de E sta do en el Despacho de Relaciones.—Managua.

Le contestación que se dió a esta not a f ué l a si guiente:
Ministerio de Relaciones Exteriores. Managua, D. N. 25 de Abril d e 1981. Sr. Encargado: De conformidad con el atento oficio de Su Señor ia del 17 del corriente, relativo al asesinato en P r inzapolca del Misionero alemán Brezenger, tengo el honor de tras cribirl e lo que al respecto se sirve manifestar a este Mi nisterio el Sr . Ministro de Gobernación: "Managua, D. N. 25 de Abril de 1931.— S r. Ministro: R efiriéndome a s u muy atento oficio del 22 de los corrientes r elativo al pre . sunto asesinato en Pr inzapolca, por bandidos, del Mtsio nero alemán Brezenger , tengo que informar a Ud. que esta Oficina ha reclb>do información del Ar ca del Este, que el día 13 de este mes¡ un misioner o morav o con el n ombre de Brezenger, fué asesinado por bandoleros en Mussi. H emos solicitados más detalles informativos ten este caso v tan pronto como sean recibidos, suministra remos a Ud . los datos.—Con toda consideración quedo del señor Ministro muy atento y seguro servidor.— Walter G. Sheard, Coronel Guardia Nacional d e Nicaragua, Jefe d e Estado Mayor .- Co n muestras d e consideración me es grato suscribirme de Ud. tnuy atento y segur o ser vi dor.— ANTONI O FLORES V.— Ministro de Gobernación". C on muestra de consideración y apreci o so y de Su Señcrla muy atento y seguro servidor. A. SOMOZA, Subsecretario de Relaciones Encargado del Despacho. Al Encargado de Negocios de Alemania en Centroa mérica. —Guatemala.

PROYECT O DE SUPRIM I R A L G RAL . MONCADA

lugar donde debfa fundarse la capital de Nicaragua des pués del terremoto, oigamos l a comunicación que sobre

Aprovechamos la divergencia de opiniones sobre el

R L

V E R D h D E R O

S A N D I N O

el particular envió el cabecilla Francisco Estrada, con fecha 9 de Abril a Pedrón Altamirano. Dice textualmen te asi:
"Sr. Jeneral ae Dibisión Gral . Pedro Altamirano. Mi querido hermano: La libertad d e Nicaragua se aproxima. Y a se es cucha la hltima hora de los tr aidores. Tenemos una in formación preciosa de Managua ahora que se estan pe leando respecto al lugar en que ha d e t r asladarse la c apital. Natde auier e al tr aidor de Moncada como U d b ien lo sabe. CREO QUE Y A DEBE D E T E RER BI EN A DI STRADOS A L O S MUCHA CHOS D E Q U I E N L E HABL E Y PA RA L O QU E L E MAND E DO S CAJAS DE T I ROS DE PI STOL A PARA QUE COJA N P UL SO B AJO SU DI RECCI ON . H e pensado que se pongan en marcha para Managua, pero Mándemelos pr imer o par a este campamento par a darles i ntrucciones especiales. Crea con firmesa aue nuestr o Tr absio no fracasara esta vez. ESE D EB E SER E L F I N D E L OS BAN DI DOS. Saludes para el querido hermano Colindres y par a el capitán Ferr eti y todos los valientes defensores d e la Soberania. Patria y L ibertad F. ESTRADA General de División y Jefe d e Estado Mayor " .

El propósito sandinista de suprimir al Gral. Monca. da no pasó d e se r un proyecto y a que baj ó ést e del
P oder si n h aber si do obj et o d e n i n gú n atentad o cont r a su vida.

En la mente de Sandino vuelve a incubarse la idea de la unión de Centroamérica. Veamos la carta que diri ge el cabecilla de las Segovias a su representante perso n al en Honduras don José Idiáquez, con fecha N de Abril de 1931. Dice asi :
Sr. don Jose Idiaquez. Danli, Honduras, C. A. . Paz y amor mi querido hermano: Creo por demás
m anifesta r el g ran placer qu e m e h a p r oporcionad o s u s mu y esti mables car tas. Los i n f ormes qu e U d . se si r v e darnos en su s n otas,

son de alta importancia para nuestro Ejórcito, y' quizálos únicos que llegan del exterior. Hace muchos dias que me he mareado el propósito <le concluir con informaciones de nuestro Cuartel General a personas o prensa del exterior. Resulta muy duro seguir proporcionando emociones a pueblos dormidos principalmente cuando uno piensa en s u potencialidad espiritual cubrir con una ojeada todo e proceso humano anterior.

O

EL

GA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI A S

—224—
No se oculta a su observación d e que el enemigo comun de nuestros pueblos, trata po r todos los medios que le son posibles de ocultar y desprestigiar l a acción moral de nuestro Ej ército, procurando at ribuirse ellos mismos todo derecho sobre los destinos de Nicaragua. Sinembargo, será nuestro Ej ér cito quieh s e levan tar á como la Antorcha de las Libertades en loe mornen tos en que el enemigo más se ocupe aún d e ocultar el nombre de Sandino. Tenemos ya entendido de que la Justicia Di vina ee fría en su rigor, pero que cuando encuentra l a maldad que la detiene la Justicia Divina se aji ta, se convierte en paso. Ultimamente he sabido y conocido de unos tratados entre Honduras y Nicaragua firmados por Ulloa e I rías. Sinceramente, ningun interés tenemos e n entablar
olémicas m i t r ofes co n n i n g R - . l i Centroamericanas.un a d e nuest ra S epublicas h e r m anas

la electricidad misma y, funde a la maridad y se abre

toe, siempre que comprendamos que como ahora el inte.

Sinembargo nos opondremos a tratar de esos aeun

r esado por s u pr opi o pr ovecho es el escalpelo d e l a política yankee. Con los retazos de los recursos del pueblo nicara üense, en estos momentos estamos mandando cuatr o elegaciones a nuestras otras cuatr o secciones Centroa mericanas para conectarlss con los obreros y campesinos de Centro América y lanzar le proclama de unión Cen tr o Americana, bajo el nombre de Comuneros C entroa meri canos. Solamente los obreros y campesinos Centr o Ame ricanos, podremos en manera limpi a r estaurar nuestra federación, que había quedado interrumpida desde cuando Rafael Carreras desalojó de Guatemala a nuestr o i nvicto GeneraÍ Francisco Morazán. Creo del caso aclararle a Ud. de que en Nicaragua estará el motivo pr imero de la proxima guerr a mundial en qu e quedarhn destruidos lo s gr andes magnates opresores para que surja sil pueblo oprimido. N aturalmente que el poderio yankee necesita p ar a su i anzamiento d e posesionarse d e Centr o Americe ent~.a, per o que Nicaragua por su posición topográfica, le ofrece la mayor seguridad.

K

de las otras potencias de la Tierra, lo <i ue los F s tados Unidos de Norte América han estado liaciendo co n las m edidas y remedidas que ha hecho para el Canal por Ni caragua, que pretende hacer. No será difícil de que los banqueros yankees pr e tendan principiar la apertura del mencionado canal y del establecimiento de la base naval en el Golfo de Foneeca, pero de ninguna maner a podrán t er minar su construc ción por que la Justicia Divina quien impulsa a nuestro Ej ér cito se lo impedirá. N ada ee por el acaso y todas las cosas deberán d e ser comprendidas por la ley natural . E e por eso mismo de que la catástrofe de la ciudad de Managua deberá eer considerada como parte de esta misma accion.

Si m pl emente es ' u n p u lsamient o d e la s o p i ni on es

E

L

V E R D A D E R O

B A N D I N O

—225—
eonsid eraoion.
Slrvase aceptar de este su h ermano m i m ás alta Sinceramente vuestro hermano Patria y L ibertad A. C. SANDINO"

4'® '
ol).j . ;
!

MUERTE DEL CABE CILL A PEDRO BLANDÓN
No cor ri 6 l argo el asesi

no del Rvdo. Bqezenger,
p ues antes de unA mes d e h aber d ad o mu er te a l i n

fortunado misioner o ale mán, una bomba l anzada de un avión d e combate, que cooperaba en l a de
f ensa de Lorl g T o w n ex plot 6 cerc a d e B l and6 n, matándol o i n stantánea m ente, lo mismo qu e a u n ' pañaba. L a

sobrino suyo que lo acom.
m u er t e de

He aqui ltt efi g i e d ol c abecilla P edr o B l anddu, m u ert o i l u r s n t e
u lltt
/ tt S.

Blandón pr oduj o honda
repercuci6n en tr e sus com pañeros, y f u é mu y senti

e x c u r sl (íI l

v s ll dállc s Sob r o

los com i i ar i atos de Puerto Cebe

d a por Sandino, quien l a

par ticip 6 a su s b andas, por medi o d e l a si guient e ci r cu lar: 'CIRCULA R A NUESTROS J EFES EX PEDICIONARIOS Y DEMAS AUT O RIDADES PE RT EN ECIENT ES A NUEST RO M ISM O EJÉRCIT O < Con l a i n tenci6n d e qu e todo s l o s mi embros de nuestr o E j ér cito conozcan el desarr oll o d e nuestras ope

raciones militares en los diferentes sectores del país, me
p er mit o di r i g i r les l a presente circul ar : F uerza s n uestras al m ando d e los Gener ales Pedr o A l tamirano, I smael P er alta, Pedr o A ntoni o I r i as , Pedr o Bl andó n y de l Cnel . A b r aha m R iv era, ha n r ecor r ido

nuestra Costa Atlántica desde el mes de Febrero del co rriente .año, con gran éxito. Ultimamente el h ermano Gral. Pedro Blandón, con

O

EL

CAL VARI O

DE

LAS

SE GOVI A S

un a poderosa columna, l i br6.en Puert o Cabezas cua t ro reñidos y sangrientos combates contra el enemigo, a los que abanz6 muchos elementos de guerra y otras de utilidad para nuestro Ej ército. EN I OS COMBATES ANTERIORES EL GRAL. BLAN DON HABI A LOGRADO FU SI LAR ONCE YANQ,UIS Y Q,UINCE GUARDIA.S NACIONALES, DESPUES DE DESAR. MARLOS> PUES LOS FUSILADOS IBAN HUYENDO DES
PUE S D E DESALOJADOS D E SU S POSICIOñ ES POR

NUESTRAS FUERZAS. Nuestras fuerzas fueron metralladas y bombardea das por los aviones de guerra que tienen l os y anquis en sus barcos que recorren los mares de Nicaragua. Cuando l as ,fuerzas de infanterfa del enemigo habfa sido deshechas por la s nuestras, estalló un a bomba de los aviones y puso fin a la vida de nuestro querido her mano Gral. Pedro Bland6n. L a misma bomba mat ó al joven Tomhs Bland6n, sobrino del General. Un golpe moral, terrible se sinti6 en nuestra colum n a al sucumbir el Gral. Blandón, pero nadi e desmayó y antes bien se condujeron al Cabo de Gracias, en donde se tomaron el Puerto y destr uyeron el Radio. Tomaron todo cuanto pudieron tomar. Pocas horas después fué también bombardeado el Cabo por los aviones de guerr a del enemigo, per o no hubieron bajas de nuestra parte. Qued6 el primer j efe de la columna expedicionaria ue oper6 a las órdenes de Blandón, el hermano Cnel. uan Santos Morales. Cuartel Gral. del Ej ército Defensor de l a Soberania Pacional de Nicaragua, Mayo 4 de 1981. Patria y L ibertad A. C. SANDINO'

(Un 'sello)

SANDINO ASCIENDE A PEDRÓN A DIVISIONARIO
Dos dfas después, el 6 de Mayo, Sandino firmaba en su cuartel ~L a Calma~, el ascenso de Pedr6n Altamirano a Gral. de Divisi6n del ~Ejército Libertador>, en recom pensa a sus grandes servicios prestados a la Patria. Qué irrisi6nl Pedr6n, que tenfa repletos los bolsillos con todo l o que habla robado en su j ir a por l a Costa Atlántica, cre

R L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—.227—

dole la cantidad de dos mil veintiún córdobas, que éste
recibi 6 ll en o de contento.

y6 ex presar mejor su agradecimíento a Sandino 'envián

otros, quitados a los .hacendados segovianos, jamh.s se su po, siendo hasta hoy un misteri o e l lugar a donde fue clado.

El paradero de este dinero, así como el de 'tantoa

ron a parar, aunque se sospecha quién fué e l benefi ~

CART A QUE REVELA UNA VEZ MA S EL PERTURBADO CEREBRO DE SANDINO
L a mente exaltada de Sandino lleg6 a su clímax a mediados de Mayo de 1981, y como muestra de ello, r e producimos íntegra, respetando como en todos estos do cumentos l a or tografía, l a siguiente carta, que al más acendrado par tidario de Sandino hará ver l a perturba
c i6n mental d e este hom br e qu e po r t antos años, portal l

do un a h ermosa bandera, absorbi 6 l a a tenci6n del mundo. Héla aquí:
Cuartel General del Ejórcito Defensor de la Sobera
ni a Nacional de Ni car ag ua, M ay ó 12 d e 1981.

Sr. Josó Hilario Chavarria. Los Llanos de Jinotega.
E stimado sen or :

F uó en nuestro poder s u muy atenta not a de l 2Z de Abril próximo pasado, con Ia que se sirv e remitirme un traje de montar . Gracias señor Chavarría. Antes de dar contestación a su nota, tuve que pre guntar a los hombres que me rodean, de que si l e cono cían a Ud. Me hablaron de que es Ud. una persona inofensiva,
per o qu e d e f i liación Conserv adora.

E se titulo de conservador en personas humildes y
d el pueblo, m e p r oduce t ri steza , p o r qu e estoy segur o de

q ue en realidad, no existen conservadores de derecho en
N i car sgu s„ y s est e respecto, t en dr á el' especial gu st o d e

darle a Ud. una lección en esta nota. 128 millones de siglos tiene de existi r est e glovo terrestre en qu e av itamos. 55 millones d e si glos hace que la tierra parió a la L una. Y dies millones de siglos despuós vino el hombre sobre la tierra, por l o qu e t ene mos de existir en este planeta, 45 millones de siglos. El hombre nació de la quinta esencia de la natura leza en la tierra. Un árbol encerró la quinta esencia, y de ól formaron
cuerpos de hombres los Espi r i tu s qu e v enía n

de otros planetas que habian recibido su juicio de mayo

desterrados

O EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A B

ria fNEPTUNOj. dos todos los lnstintos animales, y que uno al ot r o son antagónicos mientras no reconocen su trinidad, de alli na

Sin embargo, como en el hombres están enserra

ci6 el deseo'de los hombres de aceptar lu agradable a sus

cuerpos, antes que lo util para todos. Ese desordenado apetito, fuB el quo en los humanos de la tierra produjo la injusticia y desde entonces las co sas han perdido su importancia. C uando el hombre principió a comprender de qu e se moria y que por quBP principió a temer y' a conside r ar¡ de que seguramente exisüa alg o superior a B l y a todo lo que "mirava". Consideraron de que er a bueno encargar al indivi duo más inteligente, para que investigar a de esas cosas, p el resto del Pueblo se propuso a sostener con sus traba 1os a quienes hacian esas investigaciones. Por supuesto de que la primera idea fuB noble, pero ocurrió que, ,todo cuanto aquál individuo logro acumular como premio de sus investigaciones, al morir l o heredó a sus familias. Y más tarde, los que le sucedieron no "he ran" ta n i nteligentes como Bl mismo y desde entonces vinieron las clases privilegiadas, lo que ha traido un com
let o t rast orn o sobr e l a humanida d t er restre , cr eando asi ,

a propiedad privada. p Los primeros ladrones que existieron sobre la tierra, fueron a los que hoy llaman Uds. Sacerdotes. L os segun dos ladrones fueron los que Uds. hoy llaman militares. Era natural de que aquel p rimer sujeto, quien esta ba encargado de sus mvestigaciones, t uvier a necesidad de otros quienes custodlaran los intereses que Bl acumu lara. Naci6 un Espiritu Misionero quien descubri o sobre l os Rios unas pepitas relucientes, que la s consider ó un i nvento y' era natural de que las llegara a presentar a la "persona" quien estaba encargada del culto, o sea de las investigaciones. Este hombre se llamo Feria. L o s sacerdotes consi deraron de qu e eée invento les perteneci a a ellos y los militares o sean los guardias del Sacerdotes, consideraron de que una parte de ese invento les perteneci a a ellos. Y por este motivo se desarrolló una r evolución o sea la primera que existi6 sobre la tierra. Peris, se vi ó obligado a hui r par a otras regiones, en vistas del desastre que babia producido su "inbento" Sinembargo, el misioner o e s misionero, y a l lugar en donde Bl, hizo parada, siempre encontr6 pepitas de oro, e hizo parada alli en donde hoy lleva su nombre y se co noce en la Europa con el nombre de Percia. Má,s tarde, Perla se unio con Fulo en Egipt o quien 'era "inbentor " del fuego y entre los dos sometieron el or o a l fuego, y de ellos nacio una doctrina que más tarde se llamó: CRISNA. neros a la tierra, quienes no eran desterrados, a cuy a ca

DespuBs de esas cosas vinieron 99 Espiritus Misio

R L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

Estas cosas de Adán y Eva, solamente hacen 58 siglos. Después de estas cosas, se desarrollaron las otras cosas de que mistlficadamente habla la Biblia Ca.
tólica. ron cuerpos Adán y Eva.

beza venian Adán y Eva . Adán nació del sacerdote y Eva naci6 del guerr ero.

En la hoy ciudad de Hayderabat en la India toma.

después de Jesus la I glesia Cr istiana. Cristo es peligro, porque en esa forma l o obtuvo Jacob en u u sueño. Saulo, o sea a quienes Ud s. cono

En hatioquia, f e en donde se fundó diez años

cen por Pablo, "palió" contra Moisés en el mar rojo.

Mas tarde .cuando en J erusalen, mataron a pedr a. das a Esteban, Discipulo de Jesús, el empleado de poli. cia, Saulo encontró un cuadernill o escrito en lo s bolsi l los de e steban, a lo que se h a dado el nombr e de E VAN GELI O. Saulo, o sea Pablo, sintió también deseo d e pr edi car la fraternidad humana, porque la "havla" oid o por primera vez de su Maestro CMÁL I EL , despues en Juan el Solitario, a quien ha llamado el Bautista, y más tarde oyó eso en boca del r evolucionario y comunista Jesús de Nazaret, quien levanta polvaredas a los sacerdotes, ban queros y supremáticos, en sus arengas Después de Jesús quien entr ó c 8).000 hombres en guerr a abierta contr a lo s banque.3s d e J erusalen, un 22 de Marzo llevando como j efe militar a l P r incipe Ur , resultó Pablo, quien es el mismo Espir itu de AI T E KES y que fué yerno del Faraón, a quien hoy s e cono ce con el nombre de San Pablo. Pablo en Antioquia fué en donde fundó l a I glesia cristiana diez años después de muerto Jesús. toles de Jeshs, " precedido" po r Maria madre y Juan el A p6stol, quien más tarde fue Santiago d e Galici a en España. Ese consejo llam6 la atencion a Pablo, y este se vio obligado a reconocer a l C onsej o de lo s Apóstoles, para lo que tuvieron que agregarle a Pedro, quien nun ca se pudo entender ar moniosamente con Pablo. Por todo lo dicho, fué desde Jesús que s e tuvo el "consepto" de la libertad. La religión católica naeio de Manuel I , o sea Hilde brando, al que conocen también po r San Gregorio. Los pj caros, picaros han sido y cuand o compren

En Mesopotamia existia un Consejo de los Apósto.

dieron de que esclavos y señores eran lo mismo ante los

o jos del amor, o sea Dios, trataron de ponerle trabas al progreso humana En otros tiempos la supremacia habla sido hereda da, per o después d e Jesús quién predicó l a L ibertad, ocurrieron muchas cosas, hasta que vino el nombr e de

LIBERAL, significando Libertad de ideas.

aún en esa época eran esclavos de los Señores.

a buscar en el libre pensamiento la realidad de las cesas. Esas cosas nacieron del Pueblo humilde quien antes u Los supremáticos, quienes se llenaban eon "rum

A estos se les llamó her ejes, porque se pr oponian

O

EL

OL L VA RI 6

QE E k 8

SE GOVI L S

bombástIcos" ti tulos, tuvIeron necesidad de crear en el mismo pueblo humilde e ignorante un partido quien con de ideas o sea a los Liberales. Nuestros pueblos, por la ignoranci a han sido t an e nvilecidos, que ni L iberales ni Conservadores saben lo q ue discuten, al ex tr emo que hay muchos Liberales de nombre, que son más Conservadores de hecho, que los que diceti que son Conservadores. De cualquier manera, a Nicaragua, cuando la con quista, nunca vino ninghn noble, perreneciente a las fa mHias privilegiadas de la Europa, por lo qu e siempr e hemos pertenecido a la clase c o i úú, y en ese caso, an tes que solamente Liberales, somos más bien "comunis tas" . T odas estas explicaciones so n l o bastante par a comprender que entr e nosotros nunca ha existid o Con

servara la esclavitud y por lo inismo le dieron el nombre de CONSERVADORES, para contrarrestar a la Libertad

servadores y que lo único que existe en nuestro pueblo

es mucha ignorancia. Nuestra ignorancia h a sido siem. p re explotada por los picaros quienes han vivido d e la sangre del pueblo. matar la guerra de los opresores. La guerra fué creada por lo s mismos sacerdotes, quienes quisieron entonces coino ahora, proteger i ntere ses dados por el pueblo mismo. Por eso mismo Ud, verá que e n estos momentos, eso han venido muchos canónigos y otras clases de por querias a Las Segovias, predicando mansedumbre en los h umildes segovianos para que acepten la humillación de los banqueros yanquis. Tenga Vd. presente que dentro los mismos soldados yanqui s vi enen multitudes d e .ignorantes empuj ados como a máquinas de los dirigentes de la tal Casa Blanca. Pero que en realidad, no es Casa Blanca, sino que, uno de aquellos Sepulcros Blanqueados de que habló Jesús. Que por fuera están blancos y bonitos, pero que por den tr o están podridos y fétidos. También tenga Ud. presente la sencilla frase aque. Esa misma palP abra, aun que se dij o con sarcarmo, sin embargo, hubiernn muchos seres humanos sencillos ue l o creyeron as í y po r esto en r ealidad, nuestro jército ha sido inspirado por la misma Justicia Di vina. N o importa de que yo sea nacido en el i nterior de este Pais, per o eso fué para que yo mismo pudiera tener el conocimiento de todas partes, y de que. no me hicieran el desfavor de considerarme Localista, Ahora bien señor Chavar ria: Creo que es bastante las esplicaciones que en esta nota le he dado, par a que nos ayude en ese sentido con algotros equivocados como ha estado Ud. E n lo que se refiere a Ud. a la cuestión d e contr i buciones impuestas por el GraL Altamirano, creo de que es bueno de que si Ud. puede proporcionarla l a propor . cione—pare que a más no poder, dlgale Ud. al General

Nuestra guerra, ss, guerra de Libertadores, para

el Clero está aliado con los Banqueros yanquis y que por

lla de Dios hablarf por los Segovianos.

E L

V E R D A D E R O

S h N D I N O

Altamirano, que ya la envió Ud. a este Cuartel General y que solamente est á esperando el recibo f i rmado por ésta Jefatura Suprema de nuestro. Ej ér cito. A vuelta de correo Ud. me dir á de que si necesita centavo. No tengo otra manera de poderle salvar de la pun t erla que con razón le ha puesto nuestra gente, pues le

el recibo por la cantidad que se le ha impuesto, aún cuando no remita Ud. a este Cuartel General, ni un solo consideran a Ud. un Conservador de los que afligieron
en otras veces a nuestro pueblo nicaragüense. Sinceramente Patria y Ltbertad A. C. SANDI NO

(Un sello)

Indudablemente este señor Chavarría, a quien San. dino dirige la coniunicaci6n ahterior, debe de haber sido persona que gozaba del aprecio de l guerr illero, pues además de anotarse el caso excepcionalfsimo de eximirlo de la contribuci6n, le da antes una magnffica lecci6n, de la cual es mu y posible que el pobr e Chavarrfa no se haya repuesto hasta la fecha.
NI SUS SEG UIDORES SE CAPEABA N D E SANDINO

En los primeros dfas de Mayo, a pedimento de va rios hacendados de Jinotega fué destacada una comisi6n para verificar la captura del sandinist a Ricardo Mellar, quien j unt o con varios foragidos más, constituí a un a
a menaza en e l D epar tamento . F u é localizado , y , en l a

refriega, sucumbi6 el famoso Mellar . Sandino fu é i nfor mado de que quien habla guiado esa comisi6n er a el Sr . Joaqufn Lovo. Y no vali6 a éste el conocimiento que se tenla' de su exaltado sandinismo para que el guerr ille ro gir ar a instrucciones a sus bandas a f i n d e que tan
l ueg o cogieran al Sr . L ov o l o colgaran d e u n á r bo l y

en seguida le cortaran el pescuezo. Pero mejor cedamos la palabra al pr opio Sandino, en l a la fina cartita que, con fecha 14 de Mayo de 1931, dirigi6 al Sr. Lovo. Dice asf integramente:
"Cuartel General de l Ej ércit o Defensor de l a Soberania Nacional de Nicaragua, Mayo 14 de 1981. Señor Coronel Efectivo Joaquin L ovo.
Jin ot ega. Mi du doso h ermano:

Con esta fecha llegó a nuest": Cuartel General, el hermano Tenient e Gilberto Gómez, quien e s pr oveedor

O

EL

CAL VARI O D E L A S SE GOVI h 8

—282—
local de nuestro Ejército, en zonas de Tomatoya, E l Mo

jón, Yucapuca y el Saraguasca.

Este hermano, me ha manifestado de que Ud. nin guna responsabilidad tuvo en l a muerte de nuestro her

mano Ricardo Mellar, y como ami se me habla dichode que

era Ud. el jefe de esa comisión de traidores, con ese mo tivo se dieron órdenes el sei s de ese mismo mes, a los hermanos Generales, Pedr o A ltamirano, Pedr o A ntonio
Ir ias, Carlos Salgado¡ Miguel A ng el Or téz, José L eón D i az¡

Francisco Estrada y Coronel Abraham Rivera, par a qu e cualquier a de ellos qu e capturar a a Ud . s e s irvieran guindarle del pescuezo, con una cuerda muy bien enceba da y después, trozar a Ud. su p escuezo, como ejemplo de dignidad nacional a las nuevas generaciones nicaragüen ses. Patria y Libertad.

ifl A. C. SANDINO".
[Un sellol

Si el mismo Jefe Supremo decia que eran ejemplos
de «D I G N I D A D N A CI O N A L » echar u n a soga a l otros j efes que estaban b aj o su s 6r denes7 cu ello

de los nicaragüenses y después cortarles e l «pescuezo», [según sus propias palabras], qué podia esperarse de los Sin embargo, como el Sr. Lovo era uno de los que esperaban sacar ventajas del triunfo de Sandino, no to mo en cuenta la herida que se inferia a su dignidad y
a su condici6 n d e hombre, y continu6 b a jo l a b a ndera ,

cuyo funesto flamear derramaba la muerte en su propio

De partam ento.

UN NUEVO PESAR ESTABA DESTINADO PARA SANDINO DESPUÉS DE LA MUERTE DE PEDRO BLANDÓN
El di a 14 de Mayo de 1931, a las doce de l a noche, una fuerte columna sandinista, comandada po r e l temi ble cabecilla Miguel Angel Ortez atac6 el Cuartel de la
Guar di a Nacional , en P alacagüina, Nuev a Segovia . K a

ofensiva fué violenta y prolongada, pero la Guardi a Na
cional supo r echazar en ér gicamente a los asaltantes.

Los sandinistas sufrieron varias bajas, contándose entre ellas una de mucha importancia, nada menos que la del propio jefe, Miguel Angel Ortez que cay6 esa no che para siempre. Como se recordará, Ortez, a l pr in c ipio de su carrera, se hacia llamar Gral. Alejandr o F e rrera, para ocultar su verdadero nombre. Esta muerte fué muy sentida por Sandino y por sus

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

El cabecill a M i „ uel A ngel Or tez y G u i llén

O

E L

CA L VA RI O

D E LA S S E G O V I A 8

—234— hombres, pues el cJefe Supremo> tenfa en gran estima

ción a Ortez, por su inteligencia, por su valor, y porque

la suerte siempre le fué propicia, en muchos combates, en los que siempre estuvo a l a cabeza, sin haber si do nunca herido, hasta que la muerte par 6 su carrera en el asalto a la plaza de Palacagüina.
L as fu erzas de Or tez , en su at aqu e a ) a p l aza de

Palacagüina. iniciaron el combate con unabomba podero sa, que arrojaron sobre las tr incheras, la qu e ocasion6 destrozos en el lugar donde'explot6. E s posible que si ellos hubieran obrado con pr udencia y s e hubiesen aproximado sigilosamente, par a qu e l a sor presa fuese mhs efectiva, el Cuartel de ese lugar habrfa cafdo en su poder en esa vez, pues se comprobó qu e e l centinela, encargado de la vigilancia en el lugar en que se inici6 el ataque, estaba dormido. Como un a excusa par a dicho s oldado, hay que hacer constar que l a guarnición de P alacagüina se turnaba en constantes patrullas, por s e r una zona excesivamente afectada por el bandolerismo, y, naturalmente, estos hombres estaban mu y fatigados. Al ex plotar l a primer a bomba el Capitán Brauer, corri6 hacia el lugar donde estaba situado el puesto, en cargado de la vigilancia sobre l a plaza, para localizar el lugar de donde procedfa el ataque. Después de la primera explosión toda la columna asaltante r ompió su s fuegos por diferentes flancos sobre el Cuartel de la Guardia, el q ue fué contestado con la prontitud debida, con valor y enerqfa, conteniendo con ell o el empuje de la s fuerzas de Miguel Angel Ortez. Ortez cometi6 la imprudencia de ponerse a la des cubierta a la luz de una de las lámparas d e acetileno, que la Guardi a situaba s ciert a distanci a de l cuartel, para descubrir por la n oche cualquier m ovimiento d el enemigo. Por est a circunstancia fué vista desde largo una persona, en la que, po r su larga melena r ubia, se identificó al j efe de la columna, de quien se sabfa se ha bfa dejado crecer el pelo. Un lanza-bombas, colocado sobre una de las trinche ras de l a Guardia, dispar ó certeramente sobr e Ortez, habiendo hecho blanco en el abdomen del mencionado jefe, quien rod6 mortalmente herido. Miguel Angel Ortez, al verse herido en esa f orma, c omprendi6 que er a el último instante de su vida, y or den6 l a retirad a de sus fuerzas. Como comprendiera que sus soldados no querfan d ej arl o herido y corrfan peligro de que los cercara la Guardia, hizo reunir a unos cuantos y les dijo : ~Queda como Jefe el General Juan

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

Pablo Umanzor», muriendo a continuaci6n. La muerte del Jefe desconcert6 completamente a sus hombres, los que procedieron a retirarse, llevando consi go el cadáver del Jefe muerto, el que sepultaron como a l egua y media de Palacagüina, en un a de las faldas de
sE l Cuje».

Inmediatamente que Sandirio supo l a notici a de la muerte de Ortez, se dirigi6, por medio d e la s iguiente comunicaci6n, a los que habían asumido el mando i nte rino de sus fuerzas. (Traslaci6n íntegra)
"Cuartel Gral. del Ejército Defensor de I a Sobera nia Nacional de Nicaragua. Mayo, 22 de 1931. [Aqui un sello)
Señores.

Coronel Efectivo Juan Pablo Umanzor, Teniente Coronel Perfecto Chavarria. Sargento Mayor Bentura Rodriguez G. Mis queridos hermanos: Terriblemente impresionados nos hemos sentido, al tener la fatal notici a de haber sucumbido en el combate de Palacagüina, nuestro queridisimo hermano y glorioso General Miguel Angel Ortéz y Guillén. También fué terrible y sorprendente para nosotros, la muerte de nuestro 'otro querido hermano General Pedro Blandón. Nuestros corazones se sienten embargados de pesar, y en medio del pesar se nos vienen oleajes de cólera ma yor contra el enemigo. No es posible estampar en éste papel todo lo mucho que siento y quisiera decirles, pero espero poderlo hacer
oport unamente.

En esa virtud, sirvanse reorganizar e n l a f orma y con los Jefes siguientes: Primer Jefe de l a Columna, el Coronel Efectivo
Juan Pabl o U manzor.

Segundo Jefe de la Columna, Teniente Coronel Per
fect o Ch av ar r i a.

Tercer Jefe de la Columna, el Sargento Mayor Ben tura Rodriguez. E sta columna sera reconocida baj o el nombre de COLUMNA N' 4 DE NUESTRO EJ ERCI TO. En esa forma se servirá,n marchar a est e Cuartel
General , con t odas las precauci ones, po r cu al quier a de las via s y a conocidas.

Cuando lleguen al Guanacaste, procurarhn entrevis tarse con el Teniente Claudio Blandón, para que les pro porcione los Chanes necesarios hasta llegar a este Cuartel

O EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

General, en donde se está preparando t odo lo necesario para el sostenimiento de esas fuerzas durante los dias que p ermanezcan aqui, en donde recibirán las instrucciones y

credenciales del caso a los jefes que habrán de comandar
esa columna.
Pat ri a y L i bert ad.

[f] A. C. SANDINO"
[IJn sellol

LA DESMORAL IZ ACIÓN D E LAS T ROPAS DE. SANDI NO ARRANCABA DE LOS PROPIOS JEFES~ EM PEZANDO PO R ÉL M ISMO

Sandino corrompió a sus Jefes subalternos, y éstos a sus soldados. D e esta manera hicieron una orga
nizaci6 n e n l a cu al , co n

raras excepciones, puede asegurarse que todos te nían l a misma estatura moral. Para que vean nues
t ro s l ectores h ast a q u é g r ad o d e r el aj amient o se

había llegado entre los fes más destacados de San d ino, trascribimos el guiente documento: (tras
laci6n i nt egr a).

«Campo de Operaciones
Mi l itares d e l a Co l umna

E xpedicionaria N' 8 baj o mi mando y po r instruc
ciones de l J ef e Su pr emo

Gral. Augusto César San
A la izquierda Melecio A lta mirano, hijo mayor d e Pedrón en compañia del Coronel sandi.
ni st a T omá,s Blandón .

d l n o. J uan Santos Mor ales R .

Junio de 1981. Sr. Gral. de Brigada. D onde se encuentre. .

Mi muy querido hermano General Morales: Recibí la caja de poteri a qu e me envib por medio del comisionado que trajo las cartas. L as peras y los melocotones están muy ricos y cumpliendo sus deseos le h e enviado la mitad al Jefe Supremo. E stos trofeos de

R L

V E R D A D E R O

S A N D l N O

—287—

conquista a nuestros enemigos vende patria resulta muy bueno para comerse en estas montañas que son el tem plo de la libertad. tes renegados puede tenerlo en su poder hasta saber qué es lo que resuelve nuestro Jefe Supremo. Respecto a lo que me dice en su carta, consultando sobre los prisione se hace con todo aquél de quien se tienen s ospechas. A las mujeres las puede dejar i r per o es bueno qu e los muchachos les <echen el Ti gr e antes~, para que sepan
que n o se j ueg a co n el E j ér cito D efensor d e l a <Sobera

Todo lo demás que hayan cogido a los comercian

ros, debo de manifestarle que Ud. conoce que es lo que

nilla>. A los hombrea pueden darles su pasaporte f inal para que dejen de constituir peligro, pues se tienen no
ticias de que estos p er r os han dad o cuent a a los machos

las dos veces que hemos pasado por esa zona. E l her mano Marcial Ribera Zeled6n puede encargarse de l os ranchos de esos renegados, pues él conoce la manera de que no dejen ni señas. Para en otra le digo amistosamente que Ud. lo que debe hacer es dar cuenta de que se hizo tal cosa, y no preguntar sobre lo que Ud. ya conoce bien.
C on recuer dos car iñosos d e par t e de todos lo s q u e

a mi me acompañan, tanto para Ud. como para todos los hermanos de esa columna con mis afectos sinceros, soy
d e Ud. como siempr e vuestr o h er mano qu e en ver dad l o

aprecia. Gral. y Jefe Expedicionario». «Echar el tigre» equivale, en modismo nicaragüense, a forzar a una mujer, usarla contra su voluntad, violarla. Las peras y melocotones referidos, eran producto de los asaltos a los Comisariatos de Puerto Cabezas. En la página siguiente insertamos e l f otograbado
del documento anteriormente trascr ito, par a qu e nuestros

( f) F. ESTRADA .

lectores no duden de su autenticidad.

UNO DE LOS HOIÚIBRES QUE MAS PERTUR Bó EL CEREBRO DE SANDINO
Joaquin Trincado es un hombre ilustrado que, en la República Argentina, ha sido el fundador de l a Escuela Magnético — Espiritual de la Comuna Universal, y al mis

O

EL

CALVARI O

DE

LAS SEGOVI AS

~oses oosseal áe' »rsssio . ss- ~ Issass aseases Iakleed Qsrstssl . ~I % + ' oslo'~
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I

» s o sl e 111 eetslefossoe aol ora io jo s o alaaoi . r ¡ s » a ros ~ ssaa sor \%oso r aespsssaoo eso ooeoes 11 Le' 111»oos'%le~

ssá Al a s osesooo áe eeaáaoeoa a ®a l tos w« usps sisea"»I :m asases ssss sossrso ás osoao ssssoaos

roie Sk koosoi ~. kogík. ~» 1 1 rososaios á«áoo ~ a s~ ~ ~ l l i áea s s pe rl y rosaolsa áoeoowsNere áesr~ s os »ese a io la o s: 1$ó «k :es I ss aoo costo ies prf oosaepoo 11»o se ~s r ~ e ase ss 11 11 osa ae»soo eos 'ceso ooss» 11 es% so «s res las soeoooo~ Qt, paro eo oaose áse lls.sosas««sI»es
woes ~ rara qoe le sos ew aá a e ásos ~ 111 ok' zást< 1 1 » l rsawso sosolle ~ a 111 oessroo soooo áári& e s «s«a eso

ra.,

1«asases yeNsre. »111 eo Coas sooaol,es 4s QOI es io a zes,sss»is la s oso reaey Iso seseo »asase.roo sotessl ss»aso ~ áoal rl alo esoarsaree,so
'ss ~ 11 is a So Ooil+ áu

eire" xs i» M áao lis» $1 .I»o'os»o do beses oe oor áeoass:oa 'sos sea»ss S llaoot SO »re,& ~ 04 »a ~ »l ~ óoa eeooerooa osrtassoo aa, '">g O~ SO aeeapar111 asase Sara S á 1 111 ~ » soso ~ . 11 esi sossssa eaa ~ a asoloa s awosa l ' ser áe 0+4ee , „,

''""Á ®

m o tiemp o D ir ector d e l a Revist a «L A B A L A N ZA » , ó r

gano de difusi6n y propaganda de sus doctrinas. E ste
c onoci6 a Sandino en alas de l a f ama, y g ustándol e l os

perfiles her6icos con que lleg 6 hast a s u conocimiento,
s impatizó vivamente con 01 y t uvo el cuidado de enviar l e var ios ej empl ar es d e cad a edici6n d e «L A B A L A N ZA »,

en cuyas páginas se congestion6 l a cabeza de Sandino, leyendo cosas que no entendfa, pero que él, en seguida,
tr ataba de aplicar , aunqu e n o v i niesen al caso. D e esta maner a se estableci6 asidu a co r respondencia en tr e estas d os personas, y se f or m6 una cordia l amistad . O i g an os la cart a que A ugusto Calder6n Sandido envi 6 a su Maes

tro Trincado, con fecha 22 de Junio de 1931, de su Cuar
tel General en l as montañas segovianas.

Dice asf:
"Señor. Joaquin Trincado
Bmé. MI T R E 3458 Buenos A i res, Republica A rgenti na Paz y amor m i querido h erm ano: Oportunament e f u é en m i poder su mu y at enta not a

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V E R D A D E R O

S X N D I N O

—2;19—

El cadáver de l i n for tunado campesino L uis Zamorán, asesina do po r f u erzas de Sandino, rodeado d e fam i liares y am igos. fechada en esa " Ci udad Capit al " el di a 11 del me s 4 del aüo 9 ), N U E V A E l t A , en l a q u e se d i g n ó Ud . ex plicarme

el por qué del nombre de "UNI ON H1SPANO AMERI CA

OCE A N I C A " , l o qu e i n f i ni tament e l e ag radezco. M ucho siento e l f i na l comportamient o e n casa d e Ud. po r e l herma no ,l ol ibois, y oj alá que el h erman o men . cionado, reconozca el er ro r en qu e cay ó. Ni niiwna duda m e qu eda de l a g ra n i n f luenci a es pi r i t ua l d e nuestr a Escuela Magnético. Espirit ua l d e la Co m un a U n i v ersal, ant e los hermanos espi ri tu s m aestros de

la Cosmogonia, y si nceramente lament o no haber t enido.
las ex plicaciones necesarias antes de escribi r n uestr o bos

q uejo de proyecto, " PLA N D E R E A L I ZA CI O N D E L SUPREMO SUENO DE BOL I VA R" , del que ya Ud. tie ne conocimiento.
Sin embargo; todo h a sid o u n bosquejo, y q u izá con ell o solament e hay amos l og rado desperta r si mpatias a ese r especto en la s colecti vi dades, par a qu e cuando nuest r o proyect o sea aceptado, l e hag amos Ia reform a de " U NI ON

HI SPANO AMERI CA OCEANI CA", en vez de AMERI CA LAT I NA" Nuestro Cuartel General, está actualmente estableci
d o en el mism o MO NT E en d onde escuché l a v o z q u e le comuni qu é a Ud . po r e l condu ct o d e los hermano s espi ri tístas d e l a Cát edr a P r ovincia l d e P r ogreso, Y ucatán,

Mex. y que a ese respecto ya me escribio fiad.
A qu i mi sm o estoy esforzándom e po r r ecibi r " in st u i t i vamente " las inspiraciones espi r i t uales, e n l o r el at iv o a

la formacion de nuestro primer gobierno Qe la COMUNA

O

EL

CA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI A 8

UNIVERSAL , para lo que he tenido que repetir e n estos momentos l a lectur a d e nuestr o li br o " L O S CINCO

AMORES".
Mucho le agradezco su generosidad por su obsequio del libro "L OS EXTREMOS SE TOCAN " ¡ l o que ha veni do a fortificar una vez más mi espiritu,— Gracias querido
hermano. Creo d e alt a i m port anci a d e qu e si U d . l o cree con

veniente, ordene a cualquiera de nuestras Cátedras en Centroamerica o Mexico para qu e venga a est e Cuartel General de nuestro Ejercito, un hermano resignado al sa crificio y versado en nuestros trabajos de ESPIRITISMO para que se nos faciliten más las comunicaciones espiri
tas . L o s g astos d e t raslado de l m en ci onad o h er mano,

pueden se r costeados por la misma Cátedr a d e donde v enga, que después nuestro Ejercito los reembolzará. El conducto del viaje, seria por donde el hermano Josó Idiá quez, en Danli , Honduras¡ C. A, — Quedo esperando su contestación a ese respecto. Antes de cerrar esta nota, me permit o el especial gusto de repetirme a sus ordenes en estas Selvas, en unión de mi joven esposa BL ANCA Aráu z de SANDJNO, con
uien hace sobr e ci nco años qu e cont raj e m a t ri moni o en

an Rafael del Norte, ¹ c., C. A. y quien ultimamente es tuvo por varios meses recluida como presa de Estado en un Convento de la ciudad de León, en esta misma Repú blica.— Creo que mi esposa será más tarde una f i e predi cadora de las Doctrinas d e nuestr a ESCUEL A. MAG NE TI CO ESPI RI TUA L D E L A COMUNA UNI VERSA L R eciba el cariño sincero de este su hermano y mi e sposa. SIEMPRE MAS AL L A. (f) A. C. SANDINO". (Un sello).

LAS OPERACIONES SADINISTAS EN EL LITORAL AT LANTICO
Nuevos contingentes seguían siendo en viados por
S andin o a l a zon a del A t l ántico, a fi n d e hacer má s i n .

tensa la ofensiva de sus tropas, E l guerriller o se había p uesto de acuerdo con un factor i mportantísimo en la
zona de l D istr it o del Cabo d e Gracias a D ios, el D i puta do Su plente po r d i cho D istr it o do n A d olf o Cock bu r n, quien ej er cí a un a i n f luenci a si n l í mites en todos lo s ca s erío s y z ambales i n d ígenas d e las r ib er a s de l R í o

Coco. El Diputado Cockbur n er a tan poderoso como un monarca en aquellos lugares, y su voz er a un clarín que podía llamar a las armas a toda l a comunidad o man darlos a l a vida del trabajo, si n qu e nadie osar a con

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—241— trariar su omnímoda voluntad. El Diputado Cockburn, su po disimular de tan hábil manera la ayuda efectiva que prestaba a las tropas de Sandino, que esto n o 8e supo

sino hasta el momento de su muerte, en su hacienda
cerca de Sacklin, como se ver á e n su debid a oportuni dad.

cedentes del Cuartel General de Sandino, a ponerse a las Ordenes del General Cockburn, los cabecillasPerfecto C havarría y Fr ancisco E llice, quienes llevaban baj o 8u mando un contingente de hombres. Para pertrechar a esta gente, Sandino se puso en contacto, con su Agente en Danlí, Honduras, señor Alfon Valladares elementos de guerra, por la cantidad de vein. te mil d61ares. A l r eferirse Sandino a est a cantidad de d inero, en carta que dirigi6 a Pedr6n, con fecha 26 de J unio de 1931, le dice: sESOS VEI NT E MI L D OL ARE S LOS SACAREMOS DE L TRACERO DEL DIABLO CON LOS MISMOS ELEMENTOS Q,UE NOS VENDRAN». (Pala
bras textuales.) so I r ías, par a qu e éste ar r eglar a con el seño r Cañazans

A mediados del mes de Junio, (1931) salieron, pro

Aquella cantidad pues tenía que resarcirse de cual quier manera, aunque fuese amasada con sangre y des pojos humanos, porque así lo disponía el Jefe Supremo
de las Segovias.

COMISIÓN DE PAZ ANTE SANDINO Sandino seguía siempre archivando documentos para el libr o que pensaba publicar acerca de su campaña. En esta labor le lleg6 la noticia de que una comisión diplo mática proyectaba llegar a 8u8 campamentos a tratar algo de importancia con él. Sobre este particular s e dirigi6 a los Jefes Carlos Salgado y Abraham Rivera, e n una misma carta fecha da el 10 de Julio de 1931, que dice así:
Señores Jefes Expedicionarios. General Carlos Salgado P. y Coronel Abraham Riv er a. Campo de Operaciones Militares d e las Columnas N4 2 y N'6 . Mis muy distinguidos y queridos hermanos:

Con la intenci6n deldeber que tengo para que to dos nuestros Jefes Expedicionarios estén ampliamente
informados de las condiciones generales de nuestro Ejér cito me permito r emitirles en el sobr e de la not a del

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EL

CA L VA RI O

DE 'L A S

SE GOVI A8

Coronel Rivera, dos cartas que nos llegaron de mi her mano Sócrates y de don Jos4 Idiáciuez, en las que nos
articipan de una comisión diplomatica qu e eetá tratan lembros de nuestras columnas No. 2 y No. 6. En lo que corresponde a este Jefatura Suprema de n uestro Ei ér cito, tien e di spuesto de aue SRGUN L A S PROPUESTAS, AS I SERA N L A S POSI BI L I DADES DE QU E SI VUEL VE N A SA L I R O N O D E N UES T ROS CAMPAMENTOS L OS MENCI ONADOS D E L E. GADOS. Ultimamente hemos tenido noticias de que la men cionada delegación,viese también compuesta de altas per sonalidades de los Gobiernos de Guatemala, El Salvador Hondurae, v aú n se habla de u n Parlamento entr e éxico y los Estados Unidos d e N orteamérica relacio nado con los.asuntos de Nicaragua. Ya veremoe en qué para la cosa. En estos dias de tremendas lluvias hemos estado "legajeando " i mportantíeimos documentos de la actua ción política y militar de nuestr o Ej ercito, pa ra t r a tar de escri bi r u n li br o op or tunamente. Y como he dicho, queriendo que nuestro Jefes Ex pedicionerios se sientan l o debidamente orientadoe, hoy me permito enviar dos legajos de esos documentos, para que uno quede en poder del Coronel Abraharn Rivera y lo estudie y e l otro par a que sea remitido a l General Adolfo Cockburn , e n Saclin, por conducto de l Coronel Abraham River a. Para el G ral. Salgado no remito legajo de esos do cumentos porque él loe recibirá de mie propias manos, y en esta vez mi s propósito es qu e los hermarres Gr al. Cockbura y el Coronel Rivera, se orienten mejor pues el General Salgado tiene perfecto conocimiento d e l o s d ocumentos acumulados e n el mencionado legajo. Si n e mbargo, pondr é siempre personalmente un legaj o en sus manos para su archivo personal. Sinceramente vuestro hermano. Patria y L ibertad (f) A. C. SANDINO." (Un sello)

o de entrevi stamos. Le s remito los originales para ue sean leidos por Uds. y comentados por todos los

4

nes pacifistas, siend o p eli groso en trar en lo s campamen

Como se ve, no habia garantias ni para las comisio

tos de Sandino, so pena de perder l a vida o d e quedar
p risionero . T a l p roceder , contr ar i o a todas las l eyes d e

la guerra, colocan al guerrillero de las Segovias fuerade la civilización.
LL EGADA DE SOCRAT ES SANDINO Y D E JOSÉ DE PA REDES A LA S S EGOVIAS

El di a 91 de Junio' de 1931, arribó al Cuartel Gene' ral de su hermano Augusto, Sácrates Sandino, con pro

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—243—
cedencia d e E l Salv ador . J u nt o co n é l i b a e l Capitán

José de Paredes, quierl venfa desde México a r eincorpo rarse a las fuerzas del Jefe Insurgente. De Paredes tra

jo consigo gran cantidad de peri6dicos, correspondencia
de Pedro J . Z epeda y sobres y bloques m embretados par a Sandino. Refiriéndose éste a l a correspondencia enviada por Zepeda, le decfa a Pedrón y a Pedro Anto nio Irfas, en carta del 22 de Julio, lo siguiente: (Trascrip ción fntegra).
"E n la correspondencia del Dr . Zepeda, no encon tramos nada aue sea de mérito.y de valor par a nuestro

J UGARNOS UN A PO L I TI CA SORDA, invitándonos a que aceptemos en nuestro Cuartel General una entrevista con unos periodistas yankees. N o me siento satisfecho con la invitación de l Dr . Zepeda, y en esa vir tud se ha dispuesto contestarle con un poco de pulso, pero negan dole rotundamente su invitación. El Capitán de Paredes, posiblemente ser á pasado por las armas, como consecuencia del peligro en que pa m ismo, escapamos d e ser víctimas d e o rte s Gi l , e n México. Con el Dr . Zepeda no quebraremoa, porque no con viene a nuestra causa y es bueno que contmúe haciendo propaganda en el exterior PERO SI N CONFIA R NOS OTROS MUCH O E N E h M EN CI ONAD O DOCTOR, las armas están en nuestras manos. Una vez más, debemos de convencernos de que es t amos solos y que no tenemos más camino que vencer o m or ir . Por otra parte nos participan de que en el exterior hay magnífico ambiente para nosotros, con motivo de los últimos combates librados po r nuestr o Ej ército contra e l enemigo. . . . ..etc, etc. . . . . . "

Ejército. PARECE QUE EL DR. ZEPEDA TRATA DE

so a nuestra causa en 1929, cuando a conciencia de él

quien no podrá trai cionam materialmente, supuesto que os

LA SUPUESTA T RAICIÓN DEL CAPITAN DE PA REDES
C uando Sandino se encontraba en las montañas de l as Segovias, antes de su viaje a México, el Capitán de Paredes se encontraba a su lado. Un dfa Sandino pens6 que el Gobierno de México le podía ayudar con elemen tos para su campaña en el Norte de Nicaragua y el Capi tán De Paredes, de origen méxicano, y que decía tener buena amistad con el Licenciado Emilio Portes Gil , en
t onces Presidente de los E stados Un idos M ex icanos, f u é

el designado p ar a desempeñar un a comisi6n an te aquel Gobernante, con el objeto de consegui r armas y

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CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

una entrevista personal con el Mandatario. D e Paredes cumpli6 su cometido y puso en conocimiento de Sandino que todo estaba arreglado, pues el Presidente de México

le concedería armamento y parque. Sandino, entusias
t ivament e si el L icenciad o E m i li o P or tes Gi l r echaz6 l a

mado, dispuso en consecuencia su vi aj e a México, con varios miembros de su Estado Mayor . N o se sabe posi s olicitud del Capitán de Paredes o s i efectivamente l e rometi6 ayudar a Sandino, siendo más bien d e creer
o p r imero . L o ci er to de l caso es que cuand o Sandin o

l leg6 a l a República Mexicana, encontr6, de part e d e aquel Gobierno, las cosas muy distintas de como se l as había imaginado. Fué entonces que l a diplomacia ame ricana desarroll6 gestiones ante e l Gobierno azteca, pa ra que éste tratara de que Sandino no regresara a Nica ragua. Y como el Gobierno de'México diera los pasos con ducentes a fin d e tener controlado al j efe insurrecto y conocer sus prop6sitos y movimientos, fué que Sandino pens6 que habfa sido victima de una tr aici6n de parte
del L icenciado P or tes Gil, quien habíase valid o del Capi t án D e P ar edes, co n e l q u e i n dudablement e estab a d e

acuerdo, para hacerlo sal ir ,de Nicaragua baj o el engaño de proporcionarl e armas, par a que de esta manera las columnas que devastaban el Norte quedaran si n l a ca beza principal. Por supuesto, que esto no lo comprob6 nunca San dino. E l Capitán De Paredes le fué leal siempre, y prue ba de su inocencia, fué' el hecho de haber r egresado é) a las Segovias.

CONTINÚAN CAYENDO LAS CABEZAS DE LOS NI CA RAG Ü ENS ES
El 12 de Julio, el Comandant e d e l a Guardi a en J uigalpa, Capitán Howard, envi6 al Cuartel General de Managua, un alarmante mensaje, participando qu e l os sandinistas se dirigfan a aquella cabecera departamental, habiendo asesinado la noche antes, cerca de La L ibertad, al General Trinidad Sobalvarro, quien fué decapitado en bfa ido ese df a a practicar una inspecci6n en los traba jos qu e tenía emprendidos e n s u pr opiedad r ur al, y dispuso no regresar a la poblaci6n hasta el día siguiente. Dormido se encontraba, cuando a eso de la mediano che un grupo de sandinistas vivando a su Jefe, r ompi6
su pr opi a hacienda, l lamada Sant a A na . Sabalvarr o h a

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V E R D A D E R O

S h N D I N O

a culatazos la puerta de la casa, lo que hizo naturalmen

t e desper tar a l General Sobalvarro, quien se encamin 6 a inter r ogar a lo s asaltantes, r ecibiend o p o r contestaci6n

un machetazo que le asestaron en la nuca, cercenándole

completamente l a cabeza Después de l asesinato l os malhechores se dedicaron a saquear cuanto había en la hacienda, llevándose hasta una r op a de mujer que allí había, emprendiendo la marcha hacia las poblaciones ve cinas a Juigalpa.
SANDINO REL AT A A DN. JOSE IDIAQUEZ E L CO M BA TE DE L E M BOCADERO, CON U N FARROGO DE M E NT IRAS

Veamos la cart a fechada en su Cuartel General el
15 de Juli o d e 1981 qu e dice t ex tualment e así :
"Seaior José Idiaquez. Danli, Honduras, C. A. Paz y Amor mi querido hermano: Tuvimos el placer de recibir su nru y atent a nota
d el 7 de l cor rient e mes. por l a qu e t u v i i s l a p en a de

saber de la ruuerte del General Gregori o 'errera.
En l o qu e respecta a nuestras operaciones m i l i t ares,

le manifiesto que son superiores a la s d e ot ras épocas.
S on t antos los combates habido s estos ú l ti mo s dias , q u e

no podria ni apreciar con certeza, que cual ha sido el más ventajoso para nosotros, porque todos nos han sido favo
r ables . E n nuestr o Cu arte l G enera l es tá n a l a vi st a de

quien quiera verlos, cantidades de documentos, banderas, mapas, anillos con los escudos yankis, y una multitud de o bjetos pertenecientes al ' Ej ércit o Norteamericano en Nicaragua. T odo ha sido avanzado en diferentes comba
tes a l enemigo. El enem ig o su f ri ó u n v erdader o desastr e en et c om bat e del «E mbocadero»¡ e l l o d e J u li o pr óx im o pasado.

Sin ninguna exageracion, quedaron destrozados a machete,
despuésede mu ertos a bala, ma s d e cien i niserables a quie nes a p oda n < g u ardi a n a cional», i n clusiv e ci nco pi r at as y an quis, t am bién destrozados a machete. T od o el t r en de fu erzo ot r a column a nuest ra, y no s mani tiest a qu e e l cu a

g uerra, perteneciente a esa Columna enemiga, quedó en n uestro poder . Veinticuatro horas después, entr ó d e r e dro era precioso, digno d e presentarl o a l mundo como ejemplo. Cuando la presente sea en sus manos, tendr á noti el enemigo.
cias de nu evos combates li brados entr e nuestras fueiv as y Todos r et ornan con creces su s ca ri fiosos recuerdos, y tl e est e su herman o reciba el apreci o si ncero.

Patria y L iber ad. (f) A. C. SANDINO'

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EL

CA L VA RI O

DE

LA S SE GOVI AS

—246—

tecede era pura fantasía de Sandino, pues nunca se vi6 el

Como saben todos los nicaragüenses, la cartaquean

caso de que l e hicieran diez bajas juntas a la Guardia

Nacional, en las muchas emboscadas que se le pusieron.
En l o qu e se r efiere a l a crueldad usada por sus subordinados contra los heridos que caían en su poder,
eso si es cier to, l o mismo qu e l a pr of anaci6n d e lo s ca.

dáveres, actos que colocan el cabecilla de las Segovias en un plano cuyo calificativo dejamos al lector. D on José I diáquez, sincer o amigo d e Sandino, l e reproch6 tales crueldades haciéndole ver que eso empa ñaba el br illo de su causa. Sin embargo el Jefe Supremo no supo atender esta vez como en las otras ocasiones los sanos consejos provenientes de quienes l o estimaban y
quer ían.

UN L IBRO DE SANDINO SOBRE SU PERSONA
Sandino tenía el f irme prop6sito de escribi r u n li b ro acerca de su campaña, y a este efecto, termin6 la compilaci6n de documentos que reuni6 en un legajo. So bre este particular se dirigi6 con fecha 18 de Julio a Don Gustavo Alemán Bolaños, residente entonces en Guate
mala, a quien en tr e o tr as cosas l e deci a:
"Ultimamente, tr abajando hast a d e noche, hemos l ograd o sacar copias d e i mportantes documentos d e nuestro Ej ér cito, y r eunirlos en un legajo par a su publi cacion de nuestro mencionado trabajo, y cábeme el placer de manifestarle que ha sido Usted el designado por nues tro Ej ército a que publique nuestro legajo de documentos acumulados. En esa virtud, con este mismo correo le llegará el trabajo en cuestión, rogándole proceda Usted. a publicar el folleto o libro, haciendo en su caracter de autor, todos los comentarios y cargos que nuestros documentos y es critos merezcan. No queremos defensa de ninguna clase e n ese particular ; solamente queremos que la JUSTI CI A RESPLANDEZCA. Nada tenemos que ve r nosotros. con que Usted. venda o r egale el libro o folleto en cuestión; pues también Usted sabr a de donde tomar los fondos para imprimir el trabaj o en cuestión, per o nos anticipamos a manifestarle que le compraremos mil ejemplares por cualquier precio que Usted los estime. S olamente tengo qu e recomendarle, que el li br o o

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S A N D I N O

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folleto en cuestión , ll ev ar a el t í t ul o s i g ui ente: " E L B A N D O L E R I SM O D E S A N D I N O E N

NI C A R A G U A

C . A"

Antes de principiar l a publicación del legajo men
cionado, teng a p r esente qu e el d ocumento q u e en cabeza,

es de una persona en quien todavia tenemos esperanzas de que haga algo bueno, y no se debe de estorbar su labor mientras esté en posibilidad d e realizar alg o en pro de nuestra causa, pero que cuando esas posibilidades h ayan desaparecido por cualquier motivo, entonces, ser á También queda par a Usted el deber, d e procurar publicar ese trabajo a un mismo tiempo en v arios perio dicos centroamericanos. blicar i ntegra esta carta, antes de que salga a luz su f o
l leto o l i br o . Mucho nos ser v i r í a e l qu e U sted s e an ticip e a p u la op or tu n idad de pub licar el t an tas veces r ef er id o tr ab aj o.

Agradeciéndole toda l a at ención que esta carta y Sinceramente su hermano en la Patria
Pa t r i a y L i b er tad

nuestr o l eg aj o l e m er ezcan a U st ed .

(f) A. C. SANDINO".

Este folleto n o fu e pu b licado sin o hasta en D i ciem br e d e 1932, por o A l emán B olaño s n o l e pus o e l t í tulo q u e deseaba su autor , sin o el d e «S A N D I NO , E ST U D I O CO:llE'LE'l'0 D KI . HE RP E Dl ' L A S SEGOVIAS»

Don Pc lipe Cantarero, honrad o ciu>ladano de) D epart ament o dc , l i n»tega, q uien fu é asesinado po r f u erzas sandini st as

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EL

CA LVA RI O

DE

LAS

SE GOVI AS

SANOINO COMIENZA A DARSE CUENT A DE LOS MALOS PROCEDIMIENTOS DE SU REPRESENTANTE ZEPEDA
lie de 1981, Sandino dirigi6 a su s subalternos Carlos Salgado y Abraham Rivera, una carta, en qu e reconoce la deslealtad conque procedía el representante en Méxi
co del Ej ér cit o L ibertador , Dr . Pedr o José Zepeda, quien desarr ollaba allá una campaña hipócr ita, para aprovechar A pesar del car iñ o que l e tenía, con fecha 28 d e J u

se de las fuerzas con qu e contaba Sandino, e n un mo mento propicio. He aquí l a parte conducente del referido documento: «Hasta hoy no hemos contestado nada al Dr . Zepe da, ni contestaremos, y vale la pena de que permanezca desesperado en esperas de contestaci6n, pues solamente

conservaremos l a amistad de él, por e l t i emp o qu e con venga a nuestr o E j ér cito, pues mu y pocas esperanzas nos q uedan de l a honr adez de él par a nosotros. N o i mpor t a

q ue el mencionado Dr . esté haciendo propaganda en nuestro provecho, pero sin embargo hemos advertido que esa propaganda, l a desarroll a e n dobl e sentido, para aprovecharse de ella con otros fines. Mas tarde les hablaré
en l o p ersonal , t od o l o q u e h emo s conpr en dido a este aspecto.»

EL SA N D INISM O A M E NAZ A C H O N T A L ES
Por los acontecimientos de L a L ib er tad, departamen t o de Chonta)es, q u e cul minar on, com o v i mos, co n l a

muerte del Gr al. Sobalvarro, el 12 de Julio de 1981, y por l as noticias que circularon de haber sido realizado e l hecho por fuerzas del feroz Pedr6n Altamirano, los po bladores de Santo Domingo y E l Jabalí, de aquel mismo
departamento, vivían en espectante i n tr an qu ilidad. La Guar di a Nacional d e Santo D omingo, fu é puesta cuenta, se encontr ab a más o menos a dos leguas d e dis

en autos, por .una mujer que lleg6 el viernes 17 de Julio, de que una cuadrilla sandinista en número como de cin tancia y que se dirigían al lugar . L a Guardi a constat6
la veracidad d e l a n o ticia, é inmediatament e e l Coman

dante del pequeño destacamento, di6 informes de lo que sucedía al Comando en Juigalpa, pidiendo ser r eforzado para hacer frente a los acontecimientos, ya que no con

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V E R D A D E R O

B A N D I N O

— 949— tab a más qu e con seis números. E l Comandante de Jui galpa contest6, qu e i nmediatament e haci a sali r a l S u bt .

Bello Rueda a la cabeza de treinta hombres. Los habi
tantes de aquella regi6n se encontraban presa de la ma yor af licci6n. Todos buscaban donde poder salvarse. A quel estado de cosas er a desesperante, el nombre de P edr6n corría de boca en boca, y todos se sentian y a con la cabeza cortada. E l Dr . Salmer6n, con su familia se refugi6 en uno de los túneles de la mina <El Jabalí». L o mismo hicieron las familias del I ngeniero Pfaeffl e y Caligaris, esperando de un momento a otro la llegada de los sandinistas. Tanto las casas de E l Jabal i como l as de Santo Domingo quedaron abandonadas por sus mora
dores, dej ándolas a merced de lo s h o mbres d e Sandino.

I.a gente huía por los montes o por donde se crei a con menos peligro. Por de pronto, los pocos numeros de la Guardia Nacional fueron reforzados po r ci viles que se
ar maron de escopetas, machetes y g arr otes, pues se care cía d e ar mas de precisión.

Pas6 aquélla noche sin que hubier e ninguna nove
dad ; mas nadie d ur mi ó p or qu e l a pr ox im idad d e Pedr 6n

era algo que quitaba el sueño a los más valientes. Du rante la noche la Guardia estuvo disparando cartuchos de dinamita que proporcion6 la Mina Jabalí para dar a en tender a lo s sandinistas que estaban alert a y fuertes para repeler cualquier agresi6n. Lleg6 el nuevo dia y con é l .un poco de calma y de esperanzas en el ánimo de aquella gente, la que regres6 a sus casas a reanudar sus
labores en l a cenfianz a d e qu e n o t a r d ar ian e n l l egar

los treinta guardias nacionales anunciados, con el Subt. Bello Rueda. E l dí a pas6 relativamente tr anquilo y s e lleg6 a
creer qu e los f or agidos habían var iado 'su r u mbo. A la s

6 y un c uarto de la tarde, los v ecinos de L a L i bertad,
s e sinti eron r egocijadospor que sobr e el camino se apr ox i

maba una patrulla que se cr ei a er a de r efuerzo. Vana ilusi6n! Cuando ya estuvieron cerca se vi6 qu e aquellos
h ombres lucían l a di visa r oj o y n egr o d e Sandin o y q u e

se desplegaban vivando a su jefe, con la s armas listas para disparar . Luego se vi6 que de todas las lomas ve cinas, descendía gran cantidad de gente armada, con l as fatidicas divisas antes dichas. Varios de los invasores que iban a caballo, se di rigieron con su s armas desen fundadas a la casa del I ngeniero Mr. Pfaeffle, la que está situada a la entrada de la mina «E l Jabalí> por el cami no de La Libertad. Llegaron, y realizaron la captura de Mr. Pfaeffle, en medio de la consternación y llanto de su

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CAL VARI O

DE

LAS SE GOVI AS

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familia. Uno que parecía j efe, dijo, si n condolerse del dolor de aquella gente ~NO DISPARE, VAMOS A VO LARL E L A CA BEZA~, y todos creían que había llegado el último momento de aquel ciudadano alemán, que ha hecho de Nicaragua su segunda patria. L os asaltantes,
sin embargo, n o cumplieron su s am enazas, co nf or mán

dose con despojarlo de su reloj y leontina, cartera, anillo y todo cuanto encontraron en su s bolsillos, enviándole bajo custodia a un r etbn situado en una altur a como a doscientas varas al Sur de la casa, mientras continuaban el saqueo de las habitaciones de Ía familia Pfaeffle. Otro grupo se dirigió a la oficina de l a Gerencia de l a mina E l Jabalí, i ntroduciéndose por un a abertura hecha al romper los vidrios de una ventana.
P r eviendo qu e podí a ocur ri r un a incursió n d e l o s sandinistas, los empleados d e l a P agadu r i a m anej aban

en esos días las cajas de hierro abiertas y con las llaves en las cerraduras, para no dar lugar a que fuesen rotas. Ese día no habia más en la caja de hierro principal que treinta y ocho córdobas y unos pocos centavos, porque el pago general se había hecho en esa semana. didas y saqueadas por las fuerzas sandinistas qu e exi gían a los vecinos les dieran licores, baj o amenaza de
n:uerte, si n perj uici o de apoder arse d e todo lo qu e a ma no encontr aban. EI caballer o Dn . A ngel Caligari s ci udadan o i t alia n o y p r i ncipal accionista d e l a mina , t uvo l a su er te d e Las casas del vecindari o d e E l J abali , fu ero n i n v a

poder introducirse con su familia, como lo dijimos antes en uno de los tüneles de la mina. Los asaltantes lo bus caban para exigirle un fuerte rescate, y caso de negarse, matarlo.
Pedr o A n toni o I r ías, er a e l Comandant e del r etén sandinista a d ond e l levaron pr isionero a Mr . Pfaef fle, en donde p rocedieron a despoj ar l o d e sus zapatos, sobr ebo tas etc., hecho l o cus l dispusiero n t r asladar l o a l pu eblo de Sant o D omingo. Par a Mr . Pfaeffle resultaba imposible p oder caminar descalzo, po r l o cu al, p er mi tiero n a u n

hij o suyo, muchacho como de diecisiete afros, que fuera a su casa a traer aunque fuera un par de chinelas vie
j as. E st e h ij o d e Mr . Pfaeffle, fué acompafiado d e u n j o

ven sandinista como de catorce afros, quien al regresar, lo obligó a cambiar sus propios zapatos, por los burdos
que llevaba el sandinista.

Mientras esto sucedia en l a mina de EI Jabalí, en el pueblo cercano de Santo Domingo, los asaltantes ha. bían invadido los establecimientos de comercio, talleres,

EL V E R D A D E R O

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A N D I N O

c antinas, et c„ d ej ando l i mpios los estantes. A var io s d e

los que llevaban capturados, los obligaban a que les sir. viesen como empleados suyos, detrás de los mostradores, y entre burletas les ex igían pasar cuanto les venía en gana. Los aparatos telegráficos y telefónicos f ueron to
talmente destr uidos, asi como el ar chivo muni cipal, y aun

la pobre máquina de escribir que allí encontraron.

El Alcalde de Santo Domingo, salv6 la vida por una feliz mentira. E n esos días funcionaba como ta l e l Sr . M amilio Valle, en substitución de l Sr. Ram6n Vigil . L a
tarde d e l a incur si6n sandinista, se encontr aba el A lcalde en f unciones de visit a e n casa de u n am ig o cu and o se

di6 cuenta de l o que pasaba. I ntent6 regresar precipi tadamente, pero en el camino fuéi detenido por hombres armados que le interrogaron, preguntándole quién era el Alcalde. Valle tuv o l a serenidad de no desconcertarse,
diciéndoles qu e al A lcalde l o h abí a qu itado el Gobi er no,

y que quien lo repuso había renunciado del cargo. Que por esta raz6n no había alcalde en el pueblo. Esto gus t ó a los foragidos que deseaban terminar co n todo l o que se llamara autoridad. Mientras tant i Pfaeffle, logró salvar su vida, de maner a providencial, pues entr e l os hombres que llevaba Pedr6n, había uno que había sido empleado de él cuando manejaba l a min a I a Grecia. Este, intervino a su favor, y debe haber sido d e alguna importancia, dentro de sus compañeros, cuando su peti ci6n fué atendida por, Pedr6n. Al hacer el saqueo de.la casa del obrero Adán Me
za, oper ar io del t all er ' d e car pinterí a d e l a mina, encon

traron los asaltantes un cintur6n militar, con las iniciales G. N., lo que les hizo creer que aquel i ndividuo había pertenecido ala Guardia Nacional. Dicho cinturón eva un recuerdo de su padre, que había militado en H onduras, y esas letras correspondían a l Gobierno Nacional d e
aquel p ai s . D esgraciadamente l a f i liaci6n de Meza coin

cidía con la de un individuo llamado Constantin o Diaz. quien e n u n tiempo estuvo de servicio en l a Guardia, Meza quizo defenderse, ex plicando el or igen de aquel cintur6n, pero no fué creído, y ese dia, diecinueve de Ju nio, domingo, a las cuatro de l a mañana, rodb su cabe za en un o de los retenes que rodeaban a Sant o Do mingo. El que llevaba a cabo estas horrendas ejecuciones,
e r a u n hombr e negro, de aspecto r epulsivo, pelo d e af r i

cano y labios gruesos. Su nombre no pudo saberse. An tes de las ejecuciones bailaba al son de un acordeón,con el machete en la mano, en torno de la víctima. E n Sto.

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EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A B

Domingo, se o fa perfectamente l a danza macabra q ue ejecutaba este aborto del infierno, Concluida su obra, Pedrón y sus hombres se retira no y mueras a Moncada. L as tiendas, como es de supo ner, quedaron completamente limpias y los moradores de aquel lugar horrorizados.

ron a las cinco de la mañana, echándoles vivas a Sandi

S A NDIN O T R A T A D E I M P E DI R L A S E L EC

CIO NESS PR ES I D EN C I ALES
A pesar de que Sandino habla hecho declaraciones de pelear en favor de la constitucionalidad contr a l a in tervenci6n americana que habia desposefdo al Vice-Pre sidente Dr. Sacasa del Poder, cuando se trat6 de endere zar l a obra, llevándose a cabo elecciones libres, Saudino t rat6 de impedir a sangre y fuego dichas elecciones, a pesar de ser el j efe del Constitucionalismo el que iba a las urnas.

IDEA S C O M UNISTAS B U L L E N EN EL

CEREBRO DE SANDINO
Sandino t uvo la idea d e realizar u n movimiento comunista en Nicaragua, pal s donde como hemos dicho muchas veces, no existen problemas entre el proletariado y el capitalismo, que han hecho brotar esa semilla en la R usia Soviética, ya que entre nosotros las tierras se r e galan y el trabaj o no falta por ningún motivo. H e aquf una carta que comprueba nuestro aserto, dirigid a por Sandino a Gustavo Alemán Bolaños, con fecha 9 de Agos to de 1981, y que dice asf textualmente:
~ Sr. Gustavo Alemán Bolazos, Guatemala. Muy apreciable hermano en la Patria: Con esta fecha fueron en mi poder su muy atenta

nota fechada el 28 de Juhio del comente.

Con pr ofunda pena le manifiesto a Ud. que en Ni caragua, no hemos estado cembatiendo a la intervención yankee par a colocar a Fulano o Butano en la Presidencia de nuestr a Republica. Tampoco estamos peleando por desalojar a Moncada del Poder, ni para aceptar modifma damente ningún tr atado de los que se ha celebrado entre los Gobiernos de Estados Unidos de Norteamérica y los Mucho le agradecemos por las fórmulas de telegra

impuestos por ellos mismas desde 1809 al presente en Nicaragua.

E L

VE R

D A D E R O

S A N D I N O

2<]3 m as q u e se anticipó a en v i ar no s p ar a qu e nosot r o s d i r i ji ér an>os a los G<>1>ierno s Cen tro A m eri<anos, i nv itan<ioles a qu e n o s a y u d aran a p r oclama r co m o P r esident e d e n uestr a R ep íil?Jica, al Sr . E v ar i st o Ca r azo l I u r tado , p e r .

sona que ni tansi<luiera se ha oído mentar en nuestro
cj<'.r c it<>.

M e si r v e d e m u cho placer mani fest ar l e qu e n uest r o Ej ér cito esper ar í la conflag raci<ín mund ial que se avecina, Pa rta < ] in cipiar lA T I iFSAER A (l )AI .R .AAtDS UElNI .A 'N Vl Ol Rl l D E II . „ A ti Pr Q UI'. S : D : N lt I C i O ' l A l ; A X P R O L F T A R I A D O M I;>VDI A I . . .~lis r ecuer dos car iñosos par a l id . y s u m u y d i stin gu id a fami lia. l' at ri a y L i bertad. ( fJ A . C. SA N D I N O" .

( : n sol loJ L
Cuar te l Gen er a l d e l F j ér cit o D ef enso r d e la Sohe r aní a Naciona l d c iV icar ag ua, A g o st o 0 d e 1!nl l .

aenor Ql<etr vá +le e>e>! ]<eje."..oo

< a á > ll> ]m <i< . m

Plgt <<Pri et os > II he ..Sane '.:, l " " « t I i C > cl ". n. ' 4 e dunt <« tel o o r r i : r t e p ]í c.
C on e t t r Pe c ) " P í "r ó n e n w t P o<> r <n ín>y «t e n%e ll ot)á ' r e c h! 4„

Cod ??ro i o n d n p p n" 1 = . ! !>Cnir <c pt ) « i < e t e d < i» e e n a i o n r c<<»,.„n o h o né " é n t l d o eo ".br t i ó i)dn i ~ 3 " t n r v e n. i ó n v . n><ee ;>!)rn c é i c e <r e í (í!al , l ' > o ,. I t . p c I r P) ce? d- " < - I I ;> I ; » t > - ,p )ú ol ! o ., - ~n<t>)oo o : . <. >) o ) , I ] : pn i :nr d n e i l c ] . r e ro ncé)d d) l l c d r, n i ) I e r n eo o r t p r w nd i r i c . Ile,»" I é C tr p t p d - ' . " 1 ) é e o " ; n í) ' c p l ? > r ) d « n é r e > n p " o b i er n o e d p l o ) . .'C t: d o n « „ i , ; „ : I P« " . é >)P ~ ri) P . : 1n o 1 ~ée c . tn . > ) nr c ] l e e v i e aa á d e s d e 1 9 < ' ; l
cm ® c n t n r n 'I i C : r > é !P "I .

Por le e r n ; a, !1< e >!n t. 1> ar ICCne S>>e e n ; ; ) t !
'' v ) e r n ' ' . , '. P n ! > I . ' . d i ,, I . . ; ) I ] , e Q ot i r ) . < C c

)c n i c 'í ", . I' ~ I pr . . C n e y !>d, r . !r: pr n c ! ~ c>cr o o )>o) P rc p i d r ) I : o d .' P, ó)! l c é é . ,> ' n "é f ' 'i t n > r c ' ' I ' . í c ~ P r. c »o . e ; n i " ó
>c ] c ' . ' C r > C P. h o i > o I c i r ' 'I i c . ). ! i e l i r v . . d P e' I n " :C Pi n é r e < ' . " > C l . e n e ! I l : ; O t ) O n í o t l r l é S > e c i ó » « I ! c ' , i ) i ' ¡ ) I P 8 ) n é l i : ) >> ~ 34 1 : . . t ~C C e 1 ' ! c

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l l e a q u i h i f< >i o <l e l Il<>«»i>i<»t<> a » t< r i o r , I l»« ' l a » i o n a c<>ii<>«>r l >a r a qu c ii o . c <li Pa ) ii i< i i> v< nt ' ii »< »» a< la. d<',. vi r t » a i i< lo l a ) a r< la<l h i s tí )ri c a .

O

E L

CA L VA RI O

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SE GOVI A S

M IE NT RAS SANDINO DEC(A MU Y APRECIABL E HE RMANO E N L A PAT RIA A AL EMAN SOLANOS,

VEAMOS LO QUE POR OTRO LADO DEC(A DE ÉL Como evidencia de la falacia con que procedia San dino, al di a siguiente de firmada la anterior comunicación

a Alemán Bolaños, se dirigfa a don José Idiáquez, por

medio de la siguiente carta, que dejamos al buen criterio del lector, juzgar como a bien le parezca.
cCuartel General del Ej ér cito Defensor de la Sobe ranía Nacional de Nicaragua, Agosto 10 de 1931. Señor José I diáquez. Danli, Hohduras. C. A. Paz y Amor mi querido hermano: Con el mismo placer de siempre recibimos su muy atenta nota fechada en ésa, el 24 .áe Julio próximo pasa. do. También r ecibimos adj unto a s u carta, l a qu e se sir vió enviarnos el señor Gustavo Alemán Bolaños. R ecientemente escribl una nota al mencionad A

mán Bolaños, ofreciéndole un legajo de importantísimos

documentos de nuestr o Ej ército, par a la edición d e un folleto. Sinembargo, cun la última carta del señor Alemán Bolaños, hemos reconsiderado la idea del envío del men cionado legajo, y resolvimos ya no mandarlo, en vista de la PRETENSI ON I DI OT A DE L SEÑOR BOLAÑOS, al que según él debemos de hacer . Muchos son los que han adolecido del propósito de imponérsenos, entre ellos estuvieron los señores Fr oilán Tur cios y Gustavo Machado, per o aquello s individuos, tansiquíer a tenlan nuestr a r epresentación, y Gustavo Alsman Bolaños, solamente trae la pretensión de conver. tir se'en Director d e nosotros si n nl haberselo solicitado; pobres diablos. Nuestro Ej ército no está dispuesto a pedi r CACAO a l enemigo y siempr e hemos estado dispuestos a l a muerte o a la victons, y ao sería posible que hov¡ que ya hemos abierto cónciencia en nuestr o pueblo, fuésemos a humillamos al enemigo¡ pidiendo o p roclamando Presi dente a u n in dividuo que ni tansiquiera lo hemos oído mentar , y po r l o mismo nada podrl a esperar nuestro Ej ército de un individuo que ignor a en su totalidad los sacrificios de nuestro Ej ército. Tampoco contestaré a Gustavo Alemán Bolaños, y desde hoy queda ese individuo descartado en nuestro Ej ército, por haber abusado del cariño con que nuestro Ei ér cito siempre lo trató. Otra cosa: Sinceramente comprando que a Usted ie preocupan las discuciones limítrofes entre Honduras y Nicaragua, y que sus deseos son de que todo se arr egle ar moniosa m ente entre nosotros mismos, pero eso no lo permiti r á

formulamos lo que debemos de decir y su orden de lo

el asesino yankee y las cosas tenemos que verlas a la
luz de la propia realidad.

E I

V E R D A D E R O

S A N D I Q O

—255—
N uestro Ej ercito reconoce como enemigo, tanto al renegado Gobierno de Nicaragua, como al actual Gobier no de Nicaragua, como al actual Gobierno de Honduras, p orque los dos son Agentes de los banqueros yankls, y ran nada de semejantes piltrafas humanas. No creo en la r uptura del Gobierno d e H onduras y el de Nicaragua, y en los casos llegase a suceder , de seguro que eso obedecerla a maniobras de la poiitica in t ernacional qu e desarrollan los banqueros yanqui s en nuestros pueblos indo hispano. En esa vir tud, nuestr o Ej ercito, mirar á u n solo blnk de enemigos compuestos por las fuerzas de los Go biernos d e H onduras, Nicaragua y Estados Unidos de Norteamérica. L a situación se nos pondri a color de hor miga, y aprovechariamos atacar solamente a las fuerzas derrotadas de cualquier a de los tres Gobiernos, para au mentar nuestros elementos belicos, y poder ofrecerles e quipo a los obreros y campesinos de todo el Globo T e rrestre, quienes quisiesen ve ni mos ay udar a la forma ción de una Nueva Republica li br e par a todos los hom. bres de la tierra. Nicaragua ni Honduras, no necesitan entrar en nin guna discusión de límites y todo l o que actualmente se está observando a ese respecto, es cuestión ex clusivlsi ma de la politica internacional de los Estados Unidos de
Nor teamérica.

nuestros dos pueblos. (Honduras y Nicaragua). no espe

Ahora bien: si alguna vez pr eguntan a Ud. la for ma en que se podría llegar a u n entendimiento de paz con nuestro Ej ér cito, manifiésteles que las propuestas debe. r án ser completamente oficiales, dentro del mismo ter r i t orio nicaragüen se, y qu e las personas designadas a traernos las propuestas, deberán salir de Jinotega o San Rafael del Norte, con bandera blanca sobr e los caminos de los llanos hasta internarse a las montañas de l Na. ciente, e n dond e seguramente serían observados por nuestros vijias, quienes a su vez lo participarían a nues tras Columnas Expedicionarias y estas, se encargarían de capturar a l a supuesta delegación. L os individuos quienes llevasen las propuestas de paz, solamente deberán ser tres, y todos a caballo en bestias mulares, pudiendo llevar las armas que gusten, entendidos los tres supues tos individuos, que si al ser r equeridos por nuestra ima' binaria, hacen disparos, el fuego ser a contestado por nuestras armas. Nos anticipamos a manifestarle lo anterior , por si alguna vez los Gobiernos Centroamericanos, quieren ayu darnos en la pacificacion de Nicaragua. No es pues, tan fácil la cosa como se la ha imaginado Alemán Bolaños de ue con solo unas mal escritas lineas en unos pedazuchos e papel, podria ter minar con una lucha que hemos es tado sosteniendo por seis largos terr ibles afiosh con solo la esperanza de ser L i brea, Soberanos e I ndependientes. El tal Evaristo Carazo .H urtado, es granadino y de ce pas conservadoras, de quienes el pueblo solamente espe ra presiones y calamidades.— Está loco Gustavo Alemán B olaüos, y j amas v olverá a ver otr a l etr a escrit a de nuestras manos.

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EL

CA L VA RI O

DE

L A S SE GOVI A S

—.256—
Mi Blanquita y todos, le retornamos con creces sus frases cariñosas. Siempre mas allá. (f) A. C. SANDINO"

Z E P EDA T R A T A D E A T E M P ERA R L A

FOBIA DE SANDINO
El Dr. Pedro J. Zepeda, r epresentante de Sandino en México, que ignoraba las preciosidades que éste ha
bl a escr it o acerca d e él a var ios d e su s subalter nos, es

cribi6 al guerrillero de las Segovias, una carta con fecha 3 de Julio de 1931, en la cual, después de tratar algo en relaci6n con el periodista mexicano Randolf h Melgarejo, que deseaba llegar a sus campamentos, le dice en uno de los párrafos,.
"Y o cre o q u e hs y qu e ca lla r ci ertas. cosas, c omo l s s iíu e se ha n p u b li cad o di ciend o qu e en N i car ag u a n o

quedaria piedra sobre piedra, porque Ud. incendiaria t o dos los pueblos y caseríos, que cayesen en su s manos.
Como es nat ur al , est o f orm ó u n ma l am bi ent e i n t ernacio

nal que me costo mucíro trabajo disipar."

A estas llneas contestó Sandino, con fecha 20 de Agosto, en los siguientes textuales términos:
"Cuartel General, L as Segovias, Nic., C. A ., A gost o 20 de 1981. Sr. D r . Pedr o José Zepeda.

Representante Gral. de nuestro mismo Ejército.
8/a d e B alderas, No. )4. M éxico, D . F .

Mi querido compadre y hermano: En lo que se refiere Ud. a qu e no son buenas las
declaraciones en l a s qu e hemos m ani festad o haber j i r ado órdenes par a i ncendia r la s ciudades de nuestr a República, s i el Gobiern o d e los E stados U nidos <íe N ortemnéríca n o retir a de nuestr o t er ri t ori o nacional , su s récuas d e bandi dos mercenarios, a ese respecto, m e es g r at o a p r ovechar e sta f eli z op or t u nida d p ar a rnanífesta i n u evament e al

mundo y a Ud. mismo. que en nada han variado las dis p osiciones de nuestro Fjércit o e n ese sentido, y qu e os
únicos y v erdaderos responsables de ess dest rucción , es la

politica internacional del Gobierno de Washington, y que
n uestr a act i t u d, solament e es l a n at u ra l consecuenci a esa poli tica macabra. de

En la destrucción de Nicaragua, también son respon sables los Gobiernos de nuestra América española, princi.

EL

V E R D A D E R O SA N

D I N O

palmente los d e Ce n t r o A m érica . X as razones q u e com p rueban m i di cho, está n a l a lu z de l a r azón, y y a n uest ro

pueblo, todo lo comprende. . Que caiga, pues, l a respon sabilidad de Ia destrucción de nuestra bella Nicaragua, en los Gobiernos Imperialistas de Norteamérica y de América li ispana, y en tal vir tud, PROTEST O EN ERGI CAMEN TE, en el nombre de nuestro Ejército y en el mi o propio, por cualquier responsabilidad de la destrucción de Nicara g ua, qu e maliciosamente se le quier a at ribui r ant e el
puebl o a n uestr a i n v i ct o y g l orioso E j ér cito . E n est os m i smos momentos este Comando General d e nuestr o Ej ér

cito, está, preparando un nuevo plán de ofensiva, contra el enemigo en los meses de Noviembre, Diciembre y por durante el tiempo que permanezca celebrándose la sépti ma conferencia Pan-Americana, y de esa manera denun ciar ante nuestro pueblo, a todos los Gobiernos Imperia

listas de este Continente Americano.

Patria y L ibertad. f) A. C. SANDINO (Un sello)

P uede concebirse mayor aberración, que destrui r a su propia Patria, por la que decía luchar Sandino, para hechar l a culpa de ell o a l Gobierno d e lo s E stados

Unidos'

DANOS CAUSADOS A UN S ÚB DITO I NG L E S A f ines d e A gosto d e 1931, e l encargado d e N ego

cios de Inglaterra, Mr. Hig h S. Border, puso en manos
d el Gobierno d e Nicar agua, u n reclamo por suma d e l i

b ras, por daños causados a la propiedad de l a súbdi t a
inglesa, Mrs. G. M. Smith, por fu erzas d e Pedrón A l tami la Sr a. Smith, po r este lug ar tenient e d e Sandino.

rano, el día 29 de Diciembre de 193Q en las montañas de Matagalpa, en un asalto verificado sobre la propiedad de Como se ve, los actos de destrucci6n llevados acabo,
por l a gente de Sandino, no eran s61o contr a los america

nos, ni contra los nicaragüenses, ni contra los hombres de cualquiera nacionalidad, sino hasta ' contr a muj eres,
como e n e l pr esent e caso , si n r ecapacitar e n el d año

que con esto se irrogaba a la Patria, la que tarde o tem
p r ano, tení a qu e p agar los per j uicio s causados po r su s

hijos. Er a esto patriotismov Dejemos el calificativo al sere no j uicio del lector.

O EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

—258—
EL ES P I O N A J E DE SA N D I N O E R A DE L O S M A S

EFICIENTE Ya hemos dicho las precauciones que tomaba San. dino en sus propios campamentos, y aun entre los j efes de su confianza, para evitar que l o fuesen a asesinar. El servicio de espionaje que mantuvo, tanto allí como en el resto del país, es cosa que no se volverá a ver en Ni caragua. De ello se valía Sandino, par a mantener , por medio del terror, la obediencia de sus hombrea y de los moradores de la montaña, L os infelices campesinos por congraciarse con él, y con sus jefes de columnas, tan lue o se daban cuenta de la actividad de la Guardia, salva an grandes distancias, caminando por veredas, durante la noche, hasta llegar al primer campamento sandinista, donde informaban de los movimientos del enemigo, para ponerse con ello a cubierto de futuros daños en su per sona, o en sus propiedades, compuestas l a mayor parte de las veces, de un mísero rancho, de una vaca, de una mula, etc. Sandlno, hacía que se vigilaran su s bandas entre si, manteniendo entre ellas la desconfianza, par a evitar
qu e algun a vez se fusionaran con tr a él , o t omaran algu

na determinación conjunta.
E L T RI ST E FI N QU E T UV O E L G RAL . HU M BE RT O CARACAS

A fines de Agosto de 1981, se incorpor6 a la s fuer
z as sandinistas, el Gr al. H umber t o Caracas, or igin ari o de

Rivas, de familia netamente liberal, y joven apreciable y
culto, qu e estudiab a derecho, y q u e er a gr an ad m ir ador d e Sandino, por l a p r opaganda qu e T ur cios y demás l e h acían . Su s simpatías hacia él l e hicieron ab andona r el empleo qu e tenía, par a i r a cob ij ar se baj o lo s p l i egues

de l a bander a r oji-negra que enarbolaba e l cGuerri ller o de las Segovias». Mas las finas maneras de Caracas, su facilidad deex presi6n, su cultura hicieron que Sandino l o tomar a por
u n ar ist6crat a p eligroso y descon fiar a d e él . Si n em

bargo se le aceptb, y Caracas fué incorporado a Ias fuer zas de Carlos Salgado, en cuy o campamento se le vigi
laba, obser vand o su s men ores gestos y movimientos, que e ran r ecogidos por lo s espías sandinistas, en tr e lo s q u e

se contaba el feroz Sim6n González, que a duras penas podía poner su firma. González i nformó a Fr ancisco

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

Estrada, con fecha g de Setiembre de 1931, mani« « <n' dole que no habfa notado nada sospechoso en el referido C aracas, conociéndose s61o que era «UN JOVEN CR E A DO DENTRO D E L A I STROCRACI As Caracas,
v aliente cotno er a, n o sospechb, ni' por u n momento , d e

los procedimientos inquisitoriales que se llevaban a efec to alredor de su persona.

Un mes y dias después, Sandino escribia la simulen

te carta a Pedr6n Altamirano:
"Cuartel General del Ej ércit o Defensor de l a Soberania Nacional de Nicaragua, 11 de Octubre de 1981. Señor General de División
Pedr o A lt am ir ano,

Campo de Operaciones Militares.
Mi qu er id o hermano:

Tengo el gusto de manifestarle que desde el 18 del corriente mes hasta el 25 del mismo permanecerá en el camp™ ento de Joaqui n T rincado en donde organizare. mos una nueva expedición que bajará, sobre nuestro L ito ral Atlántico. No irán conmigo ni m i esposa Slanquita ni mi hermano consanguineo S ~ócrates "iandino y solamen
te est ar á en ese l ugar co n los h e™ a i At l án ti co. s Gener ales F r an

cisco Estrada y Pesero Antonio I rias quienes serán respec t ivamente lo s Jefes d e l a mencionada expedición al En ese caso espero, que cualquiera de esos dias Ud.
negar á a l campament o J oaqui n T r n i cado , p ar a en tr evis tarnos all i mi sm o y d arle inst r ucci ones asi como las nu ev as

noticias que tenemos. El hermano Gral. Humberto Caracas, deberá quedar campamentado en ese lugar pero sin carg o d e ninguna clase, pues todo lo resolveremos hasta después, de nuestra entrevista personal. Ul timamente hemos tenido de fuen
tes fi dedignas los datos refer entes a l r ededor de l G eneral

Caracas, y todo NOS HACE SUPONER que no tieiie nin. guna importancia para nosotros. En esta vez soy muy poco explicito con Ud. porque
m u y p r ont o t endr á el gu st o de abrazarm e con U d .

Posiblemente que antes de 5 dias vendrá, de Hondu
ras el Gr al . Josá L eón D i az, quien t rae un a gran cantidad

de parque que ha comprado con el oro que últimamente hemos recibido de nuestros Jefes Expedicionarios. Patria y L ibertad A. C. SANDINO [Un sello)"

Esta determinaei6n de Sandino, obedeci6 a que Ca. racas, tuvo una conversaci6n con los soldados en la que m anifest6 que si el doctor Jua n B. Sacasa llegaba a

O

EL

CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI A S

l st Presidencia de Nicar agua, Sandia o y su s hombres d e berfan suspender t od a h osti lidad , contr a quie n qu é el

jefe del movimiento constitucionalista. Dfjoles asimismo que durante el perfodo' electoral no había que maltratar a nadie, porque l a gente iba a entrar e n miedo y no concurrirfan a dar su voto por Sacasa, si éste resultaba candidato oficial del Partido Liberal. Esto bast 6 par a que Sandino perdiera l a poca c onfianza qu e tenf a en Caracas y decidiera elimi narlo, como elemento per turbador de los planes que desarrollaba. E n el «B OL E TI N D E INFORMACION> del mes de Noviembr e d e 1931,
Sandino dice l o si guiente

entre otras cosas: cEl diez de este mismo Noviembre nuestra colum na Expedicionaria al man do de l h ermano Pedr o Altamirano, pas6 por l as a rmas, por e l delit o de traici6n, a los i ndividuos siguientes: Juan y S alo
m6n Palma, I sidor o Men

doza, Rafael E strada, To ribio García, Sime6n Ma Humberto Caracas, quien en tamoros, Antoni o Valle, e l f also patriotismo Juan F . Z elaya, Cosme gañado por se juntó a sus fuerzas de Sandino, González, Florentfn Gon y quien después de una vigilan zález, A lber t o R o d r í guez, cia estricta, fué pasado por l as Julio Guatemala, Benito armas. Valdivi a y H UMBE RTO CARACAS. Cuartel General defensor ds la Soberanía Nacio
nal d e N icaraguas.

Noviembre, N de 1931. Patria y Libertad

(f) A. C. SANDIKO"
(Un sello)

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V E RDADERO

SA N

D I

NO

—261— Asf,. de manera lac6nica, como si se tratar a d e pe rros, di6 a coriocer Saadino el fusilamiento de catorcede sus compañeros, gor el delito, trece de ellos, de haber

conversado con Caracas, despertando con esto la descon.
fianza del Guerrillero de las Segovias.

Sandino como se ve, ya no era el hombre de idea
les pintado por Turcios, sino el caudill o d e p arroquia verá más adelante lo condujo a la muerte.

que iba tras el Poder, sentimiento bastardo que como se

SIGUEN LAS DEPRE. DACIONES Y ASE SINATOS
Con fecha 4 de Setiem. bre de 1981, fueron noti ficados por Sandino para pagar contribuci6n, los se ñores Enrique Gülke, dos mil c6rdobas, Blas Miguel Molina, dos mi l c6rdobas y Julio Cardenal, quinien tos c6rdobas, bajo l a ame
naz a d e mu er t e y des tr ucci6n d e su s p r opieda

des en caso d e negarse. Al señor Gülke, especial mente l e mand6 a decir Sandino «NI UN MINUTO HEMOS Q,UITADO LA'PUN
TERI L L A D E USTED.»

En esos mismos dfas, Simeón Matamoros, quien fuó fuerzas d e Sandino, .co asesinado en la hacienda La Fun mandadas po r S im6n dadora, en l a qu e t r abaj aba hon González, dieron muerte radamente como msndador. de manera cruel al honra do ciudadano Felipe Medina , en l a zona de Puert o Ca bezas.

F N T USIASM O D E U N G R UP O D E EST UD IA NT ES UN IVERSIT ARIOS L EO NESES
Engañados por l s falsa aureola de patriotismo con que Sandino er a pintado a la juventud Hispanoamerica

O

EL

CAL VA RI 8

DE

LAS

SE GOVI A 8

— 262—

Simeón Matamoros, victima de la ferocidad de Sandino y com pañeros, sólo porque pensara un dia en que después de la sa lida de los Marinos y la exaltación a la presidencia del Dr. Sa casa, no habia razón en seguir derramando sangre , fraterna

E n el centr o r odeado de su m amó, y h er manitas, se v e a

na, varios estudiantes universitarios leoneses, cuyos nom bres callamos, se hicieron cargo de distribuir el siguiente Manifiesto de Sandino, tendiente a buscar prosélitos en este importante departamento de la república.

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—963— Helo aquí:
«MANI FIESTO

A LOS HOMBRES DE NUESTRO DEPARTAMENTO L E ON E S «Sabeis pueblo, lo que simboliza tu nombre de Le6n
~ ~

E l símbolo de Esparra es el Le6n, espíritu j ef e de todo est e globo terrestre, r az6n porqu e ninguna otra n aci6n de este globo, antes ni después podr á i mitar l a hazaña de España, aÍ descubrir el Continente en que vi vimos que es la tierra de promisi6n para todos los hom bres libres de la tierra. Nuestro Rubén D arío, hablb d e nuestros veintiún cachorros de América Hispana, hijos del vi ej o Le6n es
pañol. Si el hombr e h umano, e s l a ver dader a AR C A D E

NOE, en donde están encerrados los instirrtos de todos los animales del Universo, sabed: que el Le6n es el j efe de todos los instintos, siendo los instintos antag6nicos d el uno al otro, y por lo mismo, el L e6n simboliza el espíritu de todos ellos. Siempre sucedi6, que cuando el Le6n r uje, todos tiemblan y se aplacan los que riñen. N uestro Departamento de Le6n es el espírit u j e f e de todos los Departamentos de nuestr a Republica nica
ragüense. rica, representativos del dio s becerr o de ero de l s in aí,

Sinembargo, los asesinos banqueros de Norteamé

han formado en Nicaragua, la asquerosa escuela de ser viles traidores, capitaneados por Adolfo Díaz, E miliano Chamorro y José María Moncada. También el pueblo leonés, símbolo del espírit u del p ueblo nicaragüense, se está contagiando d e ser viles y
tr aidores a l a P at ria . Co n ese motivo, más qu e j ustifica do, se ha r etir ado d e vuestr o D ep ar tamento, el espír itu

deÍ pueblo nicaragüense, a las selvas vírgenes segovia
nas, en donde l e encon tr ar éi s todos vosotros. LOS HOMBRES D E L D EPARTAMENT O D E LKON, par a qu e j u ntos todo s l o s bueno s h i j os d e N i car agua,

siempre enhiestos continuemos manteniendo impoluto de Cumbre en Cumbre, nuestro Pabellón Nacional, símbolo del Le6n nicaragüense, del qu e vosotros leoneses, sois los verdaderos guardianes, antes vuestro viej o Le6n es pañol, que es el símbol o espiritual de este globo terres

O

EL

CALVARI O

DE

LA S SE GOVI AS

tre, ante el padr e Cr eador del U niverso. Cuartel General del E j ér cit o D efensor de l a Sober a

nía Nacional de Nicaragua, Las Segovias, Nicaragua C. A., Septiembre 15 de 198i. Patria y L ibertad. (f) A SANDENO» (Un sello)
A pesar de l M anifiesto ante s t r ascr ito, l a j uventu d estudianti l Q e L eón, n o hizo l o qu e esper ab a Sandino,

no pasando de unos pocos los que se afiliaron a su cau sa.

L O S P O B RES H A B IT A N T E S DE L R[ O C O C O

CONVERTIDO EN ESCLAVOS
16ientras qu e esto pasaba en el i nt er ior, en las apar tadas regiones del R ío Coco, el cabecill a A br aham R iver a„ se conver tí a en señor f eudal, dueñ o de honra, vid a y h a

cienda. E120 de Setiembre emitió un decreto, ordenan do a todos los indios, intensificar los trabajos de agricul tura, so pena de caer baj o la acción de la ley sandinista, si no obedecían. C onsistia este decreto en sembrar maíz, cañ a de
a zúcar, f r ij oles, etc., y cu and o se encontr aba n ésto s en

e stado d e cosecha tenían qu e da r part e d e ell o a
R iv er a, q uie n l l egab a co n su s hombre s y r ecogí a el pr oducto del tr ab aj o d e aq uellos i nfelices, qu e r emi tía, po r medi o d e pipantes, a l Cu ar tel General d e Sandino. A l os i n dios mosquitos n o se les dej ab a n ada, y a l q u e

se quejaba, como primer castigo se le daba de palos. Trascribimos los siguientes p árrafos de un a car ta que el cabecilla Carlos Salgado, dirigió a su colega Dio nisio Centeno, con fecha 28 de Setiembr e d e 1981: Dicen así:
"F u & en nuestr o poder su mu y at ent a n ota de fecha

reciente, la que hemos leido detenidamente y quedamos
debidament e i m puest o de t odos su s conceptos.

Ha cumplido Ud. con el deber de llmplar todo lo
que eetorbe l a b ue na m a rc ha d e n u estra n oble c a us a, a L a Qu e T odo Buen EEij o d e %nicaragua, est á Oblig ad o S i n Fu e D ecapit ad o r l e orde n de l seüo r raci ones".

ecepcf6n. La pistola y el machete que portaba el traidor Que sirvase Ud. entregárselo al mismo Comandante Cruz, para que ál a su vez, rinda cuenta a esta Jefatur a d e Ope
Comandant e C r u z,

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—265—
D ECAPITACIÓN D E A N T ONIO VAI- I- < E n esos di as un a band a sandinista, cay ó sobr e

hacienda La Monja, situada en el Departamento de
tagalpa, captur ando en ella al h u mil d e ciudadan o A ntonio Valle, a q uien decapitar on, si n q u e l e valier a lo s r uegos

ni el llanto del infeliz campesino, que no sabi a porqué lo ultimaban. En el A. B. C. periódico qu e s e publica en
José d e Costa Rica, ed ición del 1 4 d e J u li o d e 19$0 lee un a i nf or mación suministrad a po r Salinas de A guilar

con el siguiente encabezamiento:
SANDINO T RI UN FARA O NI CARAGU A QUE DA RA CONVERTID A E N UiV PANTEON D E H EROES~ Lu ego, en s u en tusias m o, inventaba hecho s d e ar ma s l l evado s a cabo p or Sandin o en e l cent r o d e l a R epííblic a l a s q u e con excepción d e l a t oma

de Chichigalpa por Colin
dres, eran como todos sa ben un f ár r ago de falseda de ss. Un f r agment o de la car ta d e Salinas d e A g ui lar par a el D r . L ara. dir ig i da a L eón, desd e Sa n J osé d e Cost a R ica e l 2 1 d e Septiembr e de 1981, d ice

asi respetando la ortogra.
f i a.
"Po r Renov scion" , nu ev o p e ri ódico dc Mana«'ua, n<e h e e n. t erad o qu e l os estu diante s d e M ana<~ua, habia n lanzad o com o can didat o p a r a l a s p r ó x i mas elecciones, n l D r . A r t u r o V elaz qu er , d e " Mazaya " v a l D r . Ra f ae l A y ó n d e L eón , com o P r e sident e y V i ce- Presidente , res pec t i v am ente. N o pueden haber h ech o m a y o r d i spar ate . M r . Ev erha rd , m e pr eg u nt ó qu ienes

D on V o rbert o Salinas de A g ui l ar , ad<nira<lor y f e r vient e p a r t i d ario d e Sandino, q u ie n d en t r o de s u i d colo~< a r e v olucionaria, a <iescaba l l eva~r a l a Presidencia, a l D octo r E scolástic o 1 ara , c o n qu ien si em pr e est uv o v i nculado.

eran, me dij o que eran igno
rados p ar a & l y co n m ay or

O

EL

CA L VA RI O

DE

LA S

SE GOVI A S

—268—
razón en Washington. Ojalá esto no hay a tomado mayor incremento y los de León l o hayan ignorado, par a que
pase com o si m pl e br oma.

Pueden ser de gran utilidad estos movimientos es tudiantiles que han surgido e n León para n osotros. E s necesario que Ud. los controle, que les heche cola de mi co, vulgarment e hablando, a los estudiantes,— los dirija,
los encause hast a U d. g nos l ogremoe d e eue m ouimfen

toe antee que otroe o solos, cometan d isparates.— E sta, e s e n el mundo, la hora de los Estudiantes, todo movimient o de esta indole tiene gran resonancia; si sabemos aprove charnos del brote que ha surgido en León, haciendo que tomen como su bandera de reconciliación nacional su nom b re, que sea Ud. su simbolo, hemos logrado conquistar la
m i ta d de l camin o de l é x i t o y d ig o ésto, p or qu e po r su

medio podremos lógrar interesar a nuestro f avor las for

m idable s asociaciónes d e p r ofesores y e s t udi ante s q u e

existen en los Estados Unidos de Norteamérica. Es indis pensable que Ud. se posicione de ellos. Que sea su idolo, su lider, su caudillo, que los anime a qu e continuen con s us demostraciones de patriotismo HAST A L L EGA R A L SACRIFICIO. Esto es tá,cil para Ud., la juventud lo quie re y no puede estar más que con Ud. Hay que principiar
incontinente.

Por aqui se dice, que los conservadores van a abte nerse. No lo creo. No deje de i r a Managua, a hablarse con Chamorro, con Diaz y los principales, hsy qu e son d earlos; ver que se puede sacar de ellos. I nforme en su próxima. Se de buena fuente que Toribio Tijerino a recibido armas del EXTERIOR en Honduras, no se a qu e piense dedicarlas pero como conosco a los Tijerinos que todo son para ellos seguramente piensa algo al rededor de su per sona, sin embargo se que Tijerino T oribio, sabe Ud. es el hombre pueda, que nos sirvan, tal vez sean para Sandino.
Escri bi r é averio uando.

General Gonzalo Navarro, amigo suyo, ahor a sue gro mío, a vuelta de Venezuela, está, listo para cualquier movimient o Y o lo mandaré a Nicaragua para la campa
aa electoral puest o qu e par a m i será, i mposibl e ll ega r p or

que n o m e dej ar a

Moncada. Gonzalo, est a L arista

pu ro, U d . l o sabe. Y o creo de g ra n i m por tanci a m i ll ega

d a a Nicaragua par a las elecciones, hay qu e buscar el medio que Moncada no pueda negarme la entrada, yo creo q ue si se me lanza para diputado. siendo candidat o no podrá negarme la entrada; espero Ud. trabajarA para que s e me lanze. . . . ..etc., etc.. . . . . . . . . . . .

Respecto a l a insinuaci6n hecha por Salinas de A gui

lar referente a utilizar el movimiento de los Estudiantes, el Dr. Escolástico Lara le contest6 con los siguientes párra fos en una carta con fecha de Octubre de 1981.
Creo qu e lo s e s tu di antes so n un b u e n el emento,

pero son como todos los paisanos, como todas estas colec

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S A N D I N O

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tividades, como todo l o autóctono nuestro; siempr e hay desconfianzas, suspicacias, temores indigenas, ese carácter del indio que desconfía y ve una acecñanza tras iae pa l abras del ladino. H a y que tr atarles con pinzas y voy a ver poco a poco la maner a d e guiarlos. N o son capa ces de i r mu y adelante como l o notar á po r un a acta como desagravio que después suscribieron; n o llegarian hasta el sacrificio, NO. Pienso como Ud. que los conservadores aunque di verdad, ellos tienen su gallo d e tapada que e s Adolfo conforme los pactos del Espino Negro. Vo y a sondear e ste asunto, pero está bien que se dir ij a al otr o gallo, a Emiliano para ver qué dice. Sondear é pr onto a uno de ellos. No me parece que podamos salir con sacarlo de di p utado per o tienen que dar u n decreto de amnistía y a cerca del período eleccionario y entonces Ud. y suegro deberán de estar j untos por acá. De paso debo contar le que de Guatemala m e escribió un amigo pr eguntán dome si iba a aceptar la denominación para abrir campa. n a en uno de los di arios de all á o si n ó qu e l e di er a una carta para el Dr . Espinoza, le contesté qu e iba a a ceptar . Démele saludes a su suegro. , Estoy contento por que el Gran Sandino mantenga su actitud hasta el fin; esa es una pesa muy grande so bre uno de los platillos de la balanza.

gan que no van a la lucha electoral no estan diciendo la

(f) E. LARA.

SE PIDE PROTECCIÓN PARA L OS SÚBDITOS INGLESES
Como ya lo hemos dicho, los sandinistas no hacían excepción en dañar á nacionales y ex tranjeros. Con este
motivo el G obiern o d e N icar agu a r eci bi 6 diversas quejas

de numerosas legaciones, que se interesaban por l a ga rantía, vida y propiedad de s us connacionales. A c onti nuaci6n veamos la presentada por l a Legaci6n Br itánica, que dice así:
" L EGAGION B RI T AN I c A '

N~ 33. Managua, D. N., 26 Septiembre de 1931. Vuestr a Excelencia: Tengo el honor d e tr asmiti r a Vuestr a Excelencia, adjunta copia de un telegrama que he recibido del Vice Consul Br itánico e n Matagalpa, r eferente s u n ataque, por bandidos armados 'a una hacienda perteneciente a Mr . Charles Potter, súbdito br itánico Cuarenta y cinco bandidos atacaron hacienda "Chim borazo" , cerca "L a Fundadora" ; perteneciente a Carlos Potter, el 21 del corriente. Quemaron la casa y ínataron
a l m andad or .

Mucho agradecería si Vuestra Excelencia tuviese la

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EL

CAL VA RI O

DE

L A S SE GOVI A S

bondad de pedir a las autoridades competentes ds n to

dos los pasos posibles con el objeto de asegurarse que
se dá debida protección a los súM itos britanicos, y a sus

propiedades contra otros ataques como este. Aprovecho la oportunidad para renovar a Vuestra Excelencia las seguridades de mi más alta y distinguida
consideración.

Excelentísimo señor doctor don Leonardo Argüello. Ministro de Relaciones Exteriores.
Managua.

(0 LEONARD H . L EACH ~

Esta comunicación fué contestada de l a manera siguiente:
"M I NI STE RI O DE R R LA cI O NES EX T E R IO REs

No. 35.

Se oria: ñ

Managua, D. N., 29 de Septiembre de 1931.

"Por la atenta comunicación de Su Señoría N 33 fe cha 26 de Septiembre de 1931, este Ministerio se ha im u esto del telegrama que el Vice Cónsul Británico en atagalpa ha dirigido a Su Señoría informándole de que cuarenta y cinco bandidos atacaron el 21 del corriente la hacienda 'Chimborazo" cerca de "La Fundadora"', perte neciente a Mr. Charles Potter, subdito Británico, habien do quemado la casa y matado al mandador. Manifestando, desde luego, a Su Señoría, la pena de mi Gobierno por el daño ocurrido, me apresuro a infor marle también que me he dirigido inmediatamente al Je f e Director de la Guardia Nacional en demanda d e la debida proteccion a los súbditos británicos y a sus pro piedades, como en justicia lo reclama su Senoría. Con toda consideración, soy de Su Señorí a muy atento y seguro servidor, W LEONARDO ARGUELLO".

Confirmando lo hecho a Mr. P otter, con fecha 8 d e Octubre, escribió Pedrón una Carta a Sandino, en la que entre otras cosas le dice lo siguiente, respetando como siempre la rar a ortografía de ella:
". . . . . .También le participo que una comisión que mandé al lado de Matagalpa, fué sorprendida por el ene migo. Esta misma comisión "fusilaron" tres de los traido res; sus nombres no me acuerdo; incendiaron una de as haciendas de los Potter y hermanos. . . . . .Patria y Liber tad — PEDRO ALTAMI RANO".

Mr. Charles Potter, hay que s aberlo, había p agado ya varias contribuciones, y como se resistiera a seguir siendo objeto de mayores exigencias le incendiaron sus propiedades de «El Chimborazo» y los «Milagros». Estos daños, como se comprende, tenía que pagarlos Nicaragua,

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

y d e segur o fueron comprendidos en la s exacciones que por causas de la guerra el Gobierno, dentro de sus
posibil idades, hizo ef ectivo años después.

ZEPEDA DESDE MEXICO SE CONDUELE DE
L A PAT RIA AUSENT E Se recordar á po r documentos qu e hemo s r epr oduci

do, que Sandino ratificó a Pedro J. Zepeda su f irme de terminación de acabar con todas las ciudades de Nicara gua, si los Marinos no retiraban su ocupación militar, sin tomar en cuenta que éstos no sufrian ningún dañ o con que nuestra Patria quedara reducida a cenizas. Zepeda en un gesto patriótico, se dirigió a Sandino con fecha 7 de Octubre, desde México, en una larga carta de l a que h emos tomado los siguientes párrafos, para ilustrar al
lector sobr e l a per sonalidad d e q uien se l l amab a <L iber

tador de Nicaragua» Dicen así:
"I nsisto en lo innecesario de hacer alarde de incen diar y destrui r poblaciones nicaragi enses si n razón jus tificada, tant o porqu e resulta u n procedimiento cruel, cuanto que es notorio y sensible l a reacción adversa en todos los centros de opinión indentificados con nosotros. Y me remito a los hechos. Cuando Ud. envió a Gonzélez una comunicación en que le manifestaba ese propósito y l e decia que lo hiciesen publicar en " E L DI A RI O L AT I NO" de Sn. Salvador, fui publicado en "EL EXCEI.SI OR" de aquí de México, y al di a siguiente recibí al r ededor de trescientos llamados telefómcos en que amigos nues' tros, protestaban por l o qu e ellos llamaban una burda f sleificación d e s u f i rma, y un a t er giversación de los conceptos d e la lucha, Yo l o disculpé a Ud . como pude y a continuación me di r ij í a " E L EX CEL SI OR" para reclamarle amistosamente tal publicación. Ellos me c ontestaron : " Convengo en qu e ta l noticia le hace un g ran perj uici o al cr ed o ideoiógico del movi miento d e Uds., pero siendo una cart a autógrafa del General San dino, nosotros la publicamos. Yo trate de disculparlo diciendo: "Usted comprende S r. Director, que no es posible que un hombre como el S r. General Sandino, con la enorme r esponsabilidad d e la lucha armada, pueda estar cuidando los detalles de las reacciones de la opinii>n púb'ica en el exterior , y siendo esa noticia de efectos contraproducentes al esfuerzo nues tro, ustedes como amigos del General Sandino de nues tr a causa y míos, debieron no haberlo publicado". Y se me contestó: " Usted tiene razón. L e pedimos disculpa, pero debe Ud. creer que nosotros la aceptamos como una "NOTI CI A " y nada mas, si n analizar los al cances de tal publicación". El resultado no dej o esperarse: al día siguiente en toda la pr ensa del norte, centro y su r américa, se comen

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GAL VARI O

DEL A S S EG OVIA S

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taba desfavorablemente la tal publicación, y aún conservo en mis archivos una carta de Alemhn Bolaños, de Gua.

temala, en que forma agresiva¡me censuraba lo que él llamaba una "metida de patasl', para terminar dic>endo cosas.
P ara muestr a le envío un o ds los periódicos qu e hicieron comentarios al márgen de este asunto. No estoy de acuerdo en el concepto de su carta en

que er a inconcebibl e qu e y o drese publicidad a tales

an tener responsabilidad gobierno alguno. De eso, nos. otros y sólo nosotros seremos responsables ante nuestro pueblo y ante l a hi storia. Ahora, si tal destrucción vie ne como resultado d e nuestr a lucha armada, ei es nece sario incendiar , bombardear o arrasar poblaciones ente ras, por razones de estrategia militar o po r necesidades mismas de la campana, ya la cosa cambta, y entonces st, con toda la fuerza de nuestros pulmones podemos gritar , que la desolación y la r uina de nuestra pobre Nicaragua, se debe a la complicidad cobard e de fos vende patria nicaragüenses, en primer tér mino, y despues alGob>erno de ls Casa Blanca y los despreciables y serviles Gobier nos de Centro America. Const e qu e al hablarl e a si , lo hace el amigo, el hermano, el compañero resuelto a r es. paldarlo si n reservas, per o d e nuevo le ruego qu e con su espiritu sereno, medite sobre este punto, y estoV se ur o de que se convencerá d e que estoy en lo JUSTO. 1 mismo González con quien cambie impresione s r es pecto a este asunto, me dió la razón."

ue dice que del incendio deliberado de Nicaragua pue

S A NGR E Y AÍIAS SA NG R E C O M O L E M A D E L SA ND I NI S M O
El dí a 17 de Septiembre, fué bárbaran>ente asesina
do po r f u er zas sandi nistas en el Vall e d e «T om ay unca»,

del Departamento de Jinotega, don Cosme González Pi cado.
Asi mism o f u b as quead a l a haciend a «E l P alacio+

propiedad de doña Delflna v . de Chávez, en e l mismo
Dep ar tamento.

A fines de Septiembre fué decapitado el octogenario don Macedonio Matey, cuyos hijos hablan corrido la mis ma suerte pocos días antes a manos del fier o Pedro An
t oni o I r ías. E st o ocu r r i ó en el l u gar l l amad o «L o s A n geles», al Oeste d e J al apa, D ep ar tament o d e N u ev a Se.

govia. E n esos días fué capturado u n temible .capit:rn de cuadrilla, perteneciente a las fuerzas de Pedrón, llamado Felix Pedro Herr era, en cuyos bolsillos fu é encontrada
la si guiente carta, qu e copiamos t ex tualmente:

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V E R D A D R R O

S A N D I N O

"Sr. Teniente Félix Pedro Herrera.
Donde esté, Mu y esti mado h er man o T enient e H er r er a:

Con el hermano Tránsito Rodríguez envio esta nota
en l a cual U d . deberá, sali r t a n l u eg o sea en su p oder par a qu e en comi sión ant erio r qu edaron de t enérselas.

"L os Sedros" y s e une con ermano Avelin o Rodriguez para que vayan a recojer el dinero de las contribuciones Al yegar Uds. a casa de cada individuo que ha sido entregada la notificación de la contribusión, entregarán lo
qu e teng an , deben ex i j i rles el rest o poniéndoles u n

corto de la contribución, pues hay que desirles que mien

p l azo

tras n o hagan efect i v a t oda su cu ent a n o podrán t r abaj ar li br ement e e n su s p r opiedades. I . as g aran t i llas se les es t ender á hast a qu e paguen t oda l a cu ent a las qu e le s en . bi aremos con el cor respondient e reciv o.

Para que agan la corrrisión pueden llevar todos los compañeros que Uds. crean que les pueden ayudar para que con ellos treigan todo lo que consigan.
D e l o qu e consigan dejan p ar a su f ami lia un a p a r t e

y con el resto se vienen para este campamento a dar par

te de la comisión que les encom iendo.

der por los BANDIDOS, les encargo qu e todo indibiduo que lo conzideren enemigo nuestro l o CH ALEQUEL L EN y les QUEME N L A S CASAS. Esta nota pueden mos
t r ársel a a los cont r i bu ll en tes p ar a qu e se i m pong a d e l a s

Ll eben m u ch o cu idado n o hallan a deg arse sorpr en

órdenes que Uds. les doi. Para toda su familia envill o u n fraternal saludo y deceo que todos estén buenos al recibo de l a presente. Aqui no tenemos novedad por boluntad de Diós Le recomiendo que hagan pronto su regreso. Patria y L ibertad [f) PEDRO A L TAMIRANO,"

.Este documento era suficiente para que Herrera hu
bi er a sid o pasado i nmediatamente po r l as ar mas, a l ser c aptur ado en l a m ontaña. Si n embargo , l a Gu ar di a N a

cional respet6 su vida y lo conduj o prisionero a Jinote ga, donde fué juzgado por u n Consejo de Guerra, que lo conden6 a muerte; pero que no se efectu6 porque el
P r esidente, General iVloncada, conmut 6 l a pen a po r l a d e

20 años de prisión.
G U ERRA A LOS POB RE S CO M E RCIA NT E S Q U E LL EV A BAN V( VE RES A L AS SEGOVI AS

En E l Ocotal los artículos de primera necesidad es caseaban y l o poco que se encontraba tení a precios ele v ados, por l o que perecía l a gente pobre. E r a difíci l y

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CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI A8

peligroso introducir mercaderías porque la zona estaba infectada de bandas sandinistss. Si n embarg o Sandino gozaba con éste estado de cosas. Veamos la cart a q ue dirigi6, con fecha 3 de Octubre de 1931, al cabecilla Fran cisco Estrada:
". . . . . .El General Colindres, ha logrado decomisar varias cargas de mercancias de los capitalistas ocotalianos. Quedamos en esperas de que nos remitan lcs prime
ros presos capitali stas. Si ncerament e v uestr o hermano.

Patria y L ibertad (f) A. C. SANDINO." (Un sello)

LABOR DE EXTERMINIO L L EVADO A CABO CONTRA LOS POBRES HABITANTES DE LAS SEGOVIAS
El asalto en despoblado er a la forma práctica de hacer efectivas las contribuciones f orzosas a los comer ciantes, aunque no hubiesen sido notificados antes. El día 23 de Octubre el cabecilla Juan Santos Mo r ales rindi6 u n i nforme d e su s últimas actividades a Sandino. No parecen palabras tr azadas por l a mano de un hombre. Mas parecier a que esas líneas hubiesen sido escritas a zarpazos, en un acceso de rabia. Por los conceptos de esta carta verán nuestros lec tores que no habí a excepci6n para niños, ancianos ni
muj eres, a l a h or a d e aplicar el machet e sandinista.

He aquí los párrafos principales, trascritos fielmente:
"Del lugar que acabamos de mencionarle pasamos a "Cuj a" . Aqui encontramos una gran decepción por los v ecinos. Con decirle que las mujeres n o quisieron ni moler par a darnos tortillas, y solo e l p obre Juez d e la Mesta hermano José L eón L ópez nos llevó 12 t or tillas para 60 hombres que éramos. .. . . . .Este motivo nos movió a ordenar a l Coman dante de Totogalpa, hermano Coronel Cósme Gutiérr ez y al Comandante de Yslagüina, Capitán Feli cito s Pr ado, a que organizaran un a comisión y pasaran a "Cuje" a CHAL EQUEAR a tod o se r humano qu e encontrar an, perteneciente a las familias que le dig o están haciendo que sea estorbo la actitud de ellos a la buena marcha de nuestra causa.

Al llegar a Somoto, mi tierra natal no encontramos

al Comandant e hermano Alfaro. E n est e pueblo todos son « presentadosi t ambién y los qu e no s perj udica

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ban mandamos una comisioncita y term ino con e llos. .. . . . .Su subordinado hermano que lo estima. Patria y Libertad (f) JUAN SANTOS MORAL ES R."

Cada uno de los j efes de las bandas d e Sandino pugnaba por aventajar a los otros camaradas, en su negra labor de matar a infelices hermanos.
He aqu í l o qu e otr o d e los hombres de m ayo r con

fianza y aprecio de Sandino l e i nforma a éste, en su carta del 27 de Octubre de 1931. Veámosla:
". . . . . .Ayer a las 6 p. m. pudimos reunirnos con las dos comisiones militares que habiamos confiado al mando de los Mayores Marcial Rivera Zeledón y L ázar o Salinas, quienes anduvieron por los alrededores de Jinote«a y Esteli
con mu y buen t .x ito, pues el m ayo r R i v er a a d qu i ri ó dos pi stola s d e lo s t r ai dores Satu r n in o i i er r er a y do s h ij os

mas del mismo H errera, LO S QUE MURiERON pues ai requerirlos que abrieran la puerta de l a casa rompieron fuego sobre nuestros hermanos; milagrosamente no hubo ninguna novedad de parte de nosotros. Adjunto a Ia pre sente le enviamos una fotografi a de l vi ej o Herrer a y de r rno de los hijos. Este viej o er a ri co y l a i ntención de capturarlo viv o er a para sacarle algunos " fierros", pero como Ud. ve n o se dejo capturar. . . . Patria y L ibertad [f[ F. ESTRADA Gral. y Jefe Expedicionario."

En l a semana del 4 al 11 de Octubre (1931) un a cuadrilla de sandinistas, capitaneada por Juan Martínez, asalt6 inesperadamente la hacienda del señor Carlos Bo hnermann, ciudadano alemán, situada al norte de la ciudad de Matagalpa. En ese momento el señor Bohnermann se encontraba en su pr opiedad donde fué capturado. L os asaltantes l e exigieron un a contribuci6n de TRES MIL CORDOBAS, que debía entregar inmediatamente. E l se ñor Bohnermann no estaba en posibilidades par a satis facer la orden de los slibertadoress, lo qu e l e vali 6 ha
ber sid o t or t u r ado, después d e l o cual l e ord en aron qu i

tarse los zapatos, haciéndole caminar descalzo durante varias horas. En el asalto verificado en esta hacienda se r obaron hasta la ropa de cama, y como empacaban las cosas pre cipitadamente, no se fij aron en que de un motete de ro pa de cama, salía la piernecita de una chiquilla, l a que, )unto con sus ropitas de cuna habían enmaletado entr e

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LA S SE QOVI AS

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los trapos que echaban con preeipitaci6n. A l advertir lo los «DEFENSORES D E L A SOBERANI A ~ re gresaron y dejaron a la niña sobre una mesa.

C6 MO FUE LA MUERTE DEL DIPUTADO
CO C K B U RN
En uno de los combates librados por los sandinistas contra la guarnici6n d e Kisalaya, en la riber a Su r del Río Coco, Comarca del Cabo de Gracias a Dios, éstos
logr aron capt urar un a máquin a d e escr ib ir , d e la pr opie

dad de la Guardia Nacional. Transcurri6 el tiempo y nadie conocía e l paradero de la referida máquina. Un día de tantos, el Cuartel General de Puert o Ca bezas, por medio de su servicio de investigación, la loca l izó, averiguando que ésta se encontraba en servicio, en p oder del Diputado Adolf o Cockburn, quien residí a en su hacienda «Piskirai situada entre Sacklin y Wasla. Esto no fué creído inmediatamente, porque el Co
mando hasta esa fecha habi a tenido en buen concepto al

referido Diputado; sin embargo, era necesario averiguar s obre la veracidad de tal noticia. Con este objeto se le impartieron instrucciones al Comandante de Kisalaya, Sub-teniente Edward J. Suprenant, para que procediera,
acompañado d e al gunos gu ar dias, a inspeccionar l a casa

hacienda del Diputado Cockburn, en donde con inteligen cia y cortesía tratarían de comprobar sobre la existencia de dicha máquina de escribir, cuyo número se le remitía, y que acontinuaci6n r indiera el informe respectivo sobre la investigaci6n que se le encomendaba. El Sub-Teniente Suprenant, quien no conocía esos caminos, por estar recientemente llegado a esa zona, con procedencia de Managua, escogi6 dos números del des tacamento qu e y a habían patrullad o sobr e es e l ugar,
l levando consigo a l Sargent o F r ancisco A venuañ o y al

Raso Carlos Alegría; y con ellos se dirigih a cumplir las órdenes recibidas. Llegada que fué la comisi6n a l a casa del señor Cockburn, éste los recibi6 afablemente. E l Te nient e Su prenant, empez6 a conversar con él en inglés, habiéndole
d ich o qu e esa p r opiedad er a m u y b onita, A est o el D i

putado Cockbur n l e invitó par a que pasase a conocer la casa en su interior a l o que aquél accedi6, acompañado solamente del Sargento Avendaño. E n esta visita llega ron por úl timo a l a oficina qu e e l Sr . Cockbur n tenía

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S A N D I N O

—275— establecida en la parte baj a de la casa. Ella estaba exor nada en su parte central con u n retrato del Gr al. Mon.
c ada. E n l a oficina habí a un a máquin a d e escr i b ir . El

Teniente Suprenant manifest6 su deseo de escribi r unas c uantas líneas en ella, y cuando la hubo identificado, de conformidad con e l detalle enviado de Puerto Cabezas, m anifest6 al señor Cockburn su extrañeza de ver en su poder aquel objeto, pues que, esa máquina se había per dido del cuartel de Kisalaya, robada por los sandinistas. El Diputado Cockburn palideci6 y rechaz6 enérgica mente aquella aseveraci6n, manifestando que dicha má quina la tenía en uso desde hacía mucho tiempo, y que éi la habí a comprado en Puerto Cabezas. E l Su b Te niente Suprenant l e contradijo, manifestándole que eso no er a verdad, y que en su cartera tenía anotado el nú mero de ella, y con el papel en la mano se aproximaba para probarle al señor Cockburn, que ambos números eran iguales, cuando éste mont6 en cólera, al verse des cubierto y acto seguido, abri6 rápidamente un a gaveta de su escritorio, donde había un a pistol a automática, la que empuñ6 enfrentándose al Sub-Teniente Suprenant, impidiéndol e tocar la máquina. F u é en est e momento
q u e el Sargento Avendañ o dispar 6 co n s u ametr allador a

Thompson sobre el señor Cockburn, al ver en peligro la vida de su jefe, matándolo inmediatamente. La actitud de Cockburn, hizo entrar en sospechas al Oficial de la Guardia, y acto seguido procedi6 a practi car un registro en los papeles del escritorio de la oficina, habiendo encontrad o comunicaciones d e Sandino y d e otros j efes d e su s bandas, dirigidas al señor C ockburn asi como el nombramiento de General de Br i gada, acordado a favor de Cockburn, por el mismo San dino. También se encontr 6 un buen legaj o de documen
tos qu e este señor t enía.

Una máquina de escribi r como se ve, sir vi 6 par a descubrir las fuertes vinculaciones que tenía este Diputa do con Ja gente que se ocupaba en devastar Nicaragua. Abusaba de su alto cargo de representante del pueblo, siendo desleal con el Gobierno con quien estaba obliga d o a cooperar para el mantenimiento de l a pa z en l a República. Adolfo Cockburn, era hij o de padre inglés y de ma dre mosquita (india). Naci6 en l a I sla del Gran Caimán. Er a un hombre de estatura casi gigantesca, pesaba dos. cientas cuarenta libras. Tenía por lema el trabajo, y po seía alguna ilustración, siendo muy querido de todos los indios, zambos y mosquitos, cuyo dialecto hablabacorrec

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SE GOVI A B

tamente. Asimismo, hablaba inglés y español. Su espo-,
sa era una indi a mosquita, con la que tuvo una hij a lla

mada Victoria,

Cockburn era un verdadero cacique de todos aque llos zambales en las apartadas regiones del Rf o Coco y en la Comarc~ de l Cabo de Gracias a Dios. Todós al saludarle le decfan en su di alecto: «NAXA N MA DAM>, cuya traducción al español significa «BUENOS DIAS PA. DRE NUESTRO», Muri6 el 3 de Octubre de 1931, dfa sábado, como a las dos de l a tarde. He aquí uno de los muchos documentos encontrados en poder del Diputado Adolfo Cockburn, en que se ve de cuerpo entero toda la vinculaci6n que tenía él en l as actividades de Sandino. Era nada menos Cockburn quien llevarfa a cabo las operaciones militares sobre el A tlán tico. H a y que saber, que con s61o que Cockbur n l o or denara se hubieran Íevantado todos los zambales de in dios mosquitos, de los cuales puede reunirse alrededor de ocho mil, aptos par a empuñar las armas. Muerto Cockburn, lo unico que hicieron fué rebelar se unos indios que estaban de alta en el r etén de Kisa laya y disparar sus armas sobr e lo s Oficiales, Coman dantes de ese destacamento, habiendo matado al Sub Teniente Levonsky, y medio muerto al Sub-Teniente Car los Reyes y Ruiz, unos meses más tarde. El documento referido anteriormente es el siguiente:
"Cuartel Gral. del Ej ército Defensor de l a Sobera nia Nacional de Nicaragua, Julio 16 de 1981. Señor General de Brigada. Adolfo Cockburn, Sacklin. Muy querido hermano: Con fecha 20 del p róximo pasado mes, salio de este Cuartel General de nuestro Ejército, una Comision Militar al mando de los hermanos Coronel Perfect o Chavarria y Capitán .Francisco Ellis, para ponerse a las órdenes de Ud. en ese L itoral Atlántico. Hoy me permito el gusto de remitir a Ud. un lega jo de importantes documentos y escritos pertenecientes a nuestro Ejército, para que Ud., en s u carácter de Gene ral de nuestro Ejército, se imponga debidamente del ideal que perseguimos y nuestros esfuerzos por alcanzar l a co ronación de nuestro triunfo. También Uds. pueden hacer qu e se publique ese trabajo, e n la prensa inglesa y de Bluefields, después de algún tiempo que ya l» publicación de los mencionados documentos¡ no sean una revelación de planes y pr oyec

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

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tos alli ezpuestos. Con mis mejores deseos de que .Ud. sepa apreciar el cariño y sinceridad conque nuestro Ejórcito le está tra tando a Ud., sinceramente su hermano, Patria y Libertad.

[f) A. C. SANDINO".
[Un selloj

T odos estos documentos, j unt o con l a máquina de escribir, fueron capturados por e l Sub-Tenient e Su pre nant y remitidos al Cuartel General de Puert o Cabezas. De este lugar fueron enviados en avi6n al Cuartel Gr al. de Managua, el que puso en autos al Presidente Monca d a de la traici6n cometida por Cockburn, al ampar o de su inmunidad como Diputado.
L a mu er t e d e est e h ombr e fu é u n g ol p e f atal p ar a

el plan que pensaba desarrollar Sandino e n l a Costa Atlántica.

ÓRDENES DE ATAQUE POR TODAS PARTES
El Jefe Supremo n o cesaba en su t area d e gir ar 6rdenes de ataque en todas direcciones. Por su or igina lidad creemos conveniente dar a conocer una d e ellas, respetando como siempre l a ortografía:
"Sr. General Francisco Estrada. Campo de Operaciones Militares. Mi querido hermano: Según su not a del K de O,ctubre p. p. Ud. se en cuentra con toda su gente reuniaa. Tamvien me , dicen que iva otra comunicación suya tras de mi, pero no la he
r eci bido . D es puós dar 0 contestación a s u s n otas, y p o r

ahora solamente quiero ordenarle lo siguiente; "Urgentemente se pondrá en marcha al recibo de la p resente sobre el pueblo de Quilali y l o atacará por l a garita, tratando de obtener el t riunfo, aunque gast e todo el parque, pues el. General Diaz, ha recibido todo el par q ue, y no tarda en llegar al soÍo retirarse el enemigo de esa montaña. S i su gente tiene miedo de atacar, SALDRA SO L O USTE D CON SU PI STOLA Y T I ROTEA A L M EN CI O NADO PUEBLO. No hay lugar a dar más instrucciones por estos momentos.
Un abrazo p ar a t odos.

Patria y Libertad

[f] A. C. SANDINO."
(Un sello.)

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RELATO DE UN NEGRO COCINERO QUE
ESTUVO EN EL PROPIO CAMPAMENTO

DE SANDINO
He aquí el relato, a grandes ras
gos, que hace Rubén Brown de l os sustos que lo hicieron pasar los «LI BE RTADORESs. s Me encontraba en el caserío de Kraza, situado en las márgenes del Rio Coco, en la Comarca del Cabo de Gracias a Dios. M i residencia e ra en Sacklin, per o tr abajab a en K raza en los lavaderos de oro. Un día, en l a primera quincena del mes de Noviembre de 1981, lleg6 A br a ham Rivera a la cabeza de cincuen t a sandinistas portando divisas de color r oj o y negro y todos armados d e pistolas, r ifles y machetes. E n e sos dla s acababan d e matar en Awasbila al señor José Lliset, de na cionalidad cubana, a quien asesina ron en su plantaci6n de frijoles que tenía en las riberas del r ío . A bra ham River a me nombr6 profesor de los niños de ese caserío, pero yo le dij e que no entendía de dar clases. Rivera entonces me amenaz6 dicién dome que si no obedecía serí a pa sado por las armas. Ante esta ame naza tuve que ceder y desempeñé como maestro por espacio d e siete 1981 hasta el mes de Mayo de 1992. Después de este tiempo m e encon traba completamente desnudo, si n ner con qu é comer, pues Rivera no me proporcionaba nada, y me fuí u na noche escondido, a trabajar en los lavaderos de or o d e Nawawás. En este lugar me encontraba cuan do llegaron lo s j efes sandinistas Francisco Estrada, Juan Santos Mo rales, Sbcrates Sandino, y par a evi tar molestias me escondí. E llos to.

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Este es e l súbdito inglés, Rubén Brown, originario de Jamai c a, de 72 años de e dad, quien estuvo du rant e larg o tiempo secuestrado en el pro i o campament o de a ndino, donde s e salvó de l a muerte, de manera casi mila grosa. Esta foto fué tomada'en la ciudad de Jinotega, Ja en el año de 1984, el 7 de Julio.

m eses, del mes de Noviembre de

E

L

V E R DA D E R O

S A N D I N O

maron para el Sur, al lado de Puerto Cabezas. Cuando
hubo pasado el peÍigro salf de mi escondite y continué mi tr abajo. Mientras tanto Abraham Rivera sehabfa ido para donde Sandino y a los pocos dfss envi6 un a carta a un juez de Mesta mosquito, quien me conduj o prisio nero al Campamento Luz y Sombra, donde se encontra ba Sandino. E n este lugar también estaba doña Blanca Aráuz de Sandino, quien me interrog6 sobre el por qué me habfan llevado preso. Y o le dije que n o tenf a ni n gún delito. E stando en este campamento me destinaron a la cocina, después de haberme pr eguntado s i sabfa cocinar. Doña Blanca me cobr6 afecto por el esmero. conque .le preparaba sus alimentos, y ya no permitia que nadie más que yo se los hiciera. Un dfa Sandino estaba con los diablos arriba, y pidi6 con voz alta, cuatr o hombres armados para que me fueran a tir ar . Y o me puse mu y a fligido y me despedf de la vida, habiéndole puesto en c onocimiento a doña Blanca que me iban a matar , p ar a que buscara otro cuque. E lla me dij o que no l o permi t irfa ni un momento, y asi fu é que cuando llegaron a sacarme para darme la muerte, ella se interpuso y r eti r6 a los hombres hablando después sobr e est e asunto con su marido. E n esta forma servi de cociner o e n di ferentes campamentos, hasta que llegó l a' pacificación, d espués de la cual llegué a San Rafael de l N orte en la ultima semana del mes de Abril de 1933. A si es, pues, que debo l a vida a mi cuchar a y a
d oñ a B l ancai .

LO QUE SIGNIFICA EL CORT E DE CHALECO, EL CORT E DE CUMBO Y EL CORT E DE BLOOMERS
< CORTE D E CH A LE CO» —Muerte que se - daba a una persona, separando la cabeza con dos tajos i nferna les de machete. Luego se l e cortaban ambos brazos, desde la base del hombro, y par a terminar l e trazaban una herida en el abodmen, para señalar e l lugar hasta donde se usa el chaleco.
+CORT E D E CU M B O» — Al ser captur ad a l a vi ctima,

la amarraban en el pr imer árbol apropiado par a el sa
cr ificio. L as m anos se las ataban haci a atrás, como abr a

zando el árbol . I nmovilizábanle l a cabeza, sujetándolo por el cuello, con un mecate que ataban al árbol, y lue go . . . . . .un indio feroz, el «Juez» como le llamaban ellos,

O EL

CALVARI O

DEL A S S EG OVIA S

llebaba a cabo l a ejecuci6n, que consistía en apliearle un fuerte y hábil machetazo que cortaba de un taj o el ~hua

cal de la cabeza+ dejando al descubierto toda l a masa
e ncefálica. L a víctima era soltada inmediatamente y al c aer al suelo morí a dando saltos . . . . . .que provocaba la r isa de los verdugos . . . . . . . . . . . . CORTE D E BLOOMERS — Es bien sabido, que bloo

mers, es llamada una pieza de ropa interior que usan

las mujeres hasta la rodilla, y que antes en Hispanoamé. rica er a conocida solamente con el nombre de «calz6n». E sta muerte consistís, en cortar ambas extremidades de
la vf ctim a desde la s r o di llas, y lu ego l e c ercenaban l a s

manos, dejando que la vfctima se desangrara en medio de espantoso dolor . Por l o regular todos los que así su frían, pedían que los mataran, y hasta insultaban a sus víctimarios para que les quitaran la vida pronto, a fin de acabar con aquel horrible tormento. Estos son los tres castigos, concebidos por Sandino y Pedr6n d e cuyo invento satánico, pueden mu y bi en vanagloriarse sus autores. El siguiente documento recibido po r e l caballero a lemán don E nrique ,Gülke, residente e n l a ciudad de
Ji notega, q uien a sohcitu d n uestr a nos l o h a f acilitado,

p ara fotografiarlo en este libro, confirma l a verdad de nuestras pala'bras. En él está la firma de Sandino, asf como su cono cido sello y de él trasladamos las partes má s importan
tes. «l l A NI FIESTO»

A LOS CAPITALISTAS NOTIFICADOS POR NUESTRO EJERCITO, EN JINOTEGA, l l ATAGALPA, ESTELÍ Y OCOTAL «Tengo noticias de que en Jinotega, se trat a de la organizaci6n de la necesaria C AM AR A D&: C OMERCIO,
con l a i ntenci6n d e m erecer segíí n los capitalistas, mayor

apoyo del gobierno intervenido y de los invasores a Ni caragua. Mientras exista intervenci6n extranjera en Nicaragua,
no ex ist irán g ar an tfas d e v i das n i d e i nt ereses: Ya es bastante el tiemp o qu e hemos estad o co mba

tiendo contra las hordas invasoras y tr aidoras a la Pa tria, para que se convenzan de mi dicho. No import a que se nos califique d e B A N DI DOS;

EL V E R D A D E R O S A N

D I N O

gan Ia oportunidad de leer el presente escrito, quer rfan sentir la satisfacción de l deber cumplido qu e sentimoa deapechadoa, hemos salvado el honor d e nuestr a Pami. lia Nicaragüense ante los hombres libres de l a Ti erra. No importa que A VECES DEMOS ORDENES DRASTICAS EN PROVECHO DE NUESTRA SALUD NACIONAL. LA L1BERTAD NO SE C()N@VISTA CO N FLORES> SINO QUE A BALAZOS, Y ES POR ESO QU E HEMOS TENIDO QUE RECURRIR H I OS CORTES D E CHHLE Téngaae presente que en los momentos que hacemos el presente escrito, es cuando nuestro Ejército tiene las mayores seguridades d e controlar mihtarment e toda nuestr a República, y que mis palabraa no deben de ter
ji versarae haciéndolas degenerar en incapacida d n uestr a, loa miembros de nuestr o E j ér cito, quienes a pesar d e los

slnembargo, muchos.de nuestros enemigos quienes ten

CO, BE CUMBO Y BLUMERS.

n6. H ago estas aclaraciones, por que tenemos entendido que el arma que más abilidosamente nos ha blandido el enemigo, ea la calumnia. Las dichosas personas quienes han sido notificadas por este Comando General , a depositar contribuciones, deberán de cumplir, pues en otro caso SE HHRHN RES. Cuartel General del Ej ército Defensor de la Sobera nía Nacional de Nicaragua, Noviembre 15 de 1981. Patria y Li bertad. (f) A. C. SANDINO+.

PONSHBLES H LHS CONSECUENCIHS.

(Un sello)
En la página siguiente insertamoa la foto del docu mento antes trascrito.
I NVASIÓN SAN DINIST A DE L D PTO. DE L EÓ N

Al fin, la bandera r oji-negra, principiaba a flamear en el Departamento de Le6n. José Le6 n Dfaz, Carlos Salgado y Juan Santos Morales habfan invadido la parte Norte del Departamento con una fuerza de más de tr es cientos hombres, los que recorrfan las zonas de El Sauce, Achuapa, Sant a Rosa, San Nicolás, y l os valles d e E l Campamento, El Ocotal y Villa Real. oficiales, fueron destacados para bati r a estas fuerzas, con la cooperación de una flotilla de aviones.

Doscientos Guardias Nacionales, con sus respectivos

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Parece qu e habí a momentos en qu e el «patr iotismo> e xaltaba may or mente lo s án imos de los »Defensores d e Nicar agua i y este entusiasmo se tr ansfor mab a e n l a tea incendiar i a y e n l a sangr e ver tid a a t o r r entes, si n di s

tingos raciales, políticos, ni de clases.
Juan Santos M or ales fu é un o d e los j efes san di nis

t as que menos cr ímenes cargaron e n su D E BE : si n
e mbar go, veamos l o qu e i n f or m a a San dino r espect o a s us op eraciones so br e el mencionad o D ep ar tament o d e

Le6n, con fecha 15 de Noviembre de 1931.
Trascri bimos lo s p á r r afos más i m por t antes, r e spe tando com o si em pr e l a or t ogr af ía:

R L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—288—
tras manos le vamos extendiendo su pasaporte para que
A todo simpatizador de Moncada que cas sn nuss.

pase a ser espíritu; ssl pues ei 7 de Noviembre qus pa samos por el pueblo de Sn. Nicolás, el cual, sin hacer un tiro nos desooup6 el enemigo, capturamos al Alcalde del mencionado pueblo, de nombre AM I Lanuza, y lo manda mos a chalequia~r; este e ra un i nvencible p ropagandlsta, s la cuenta ds éi . . . . . . ue por cierto somos del mismo pueblo de Somoto Gran s ls mandamos a quemar su casa-haalsnda, con todo lo q ue encerraba en ella. . . . . .

A otro Moneadista de nombre Leonte Hilario Alfaro

Es inexacto, que el puebl o de San Nicolás, haya sido desocupado por fuerzas del Gobierno, como l o ase gura Juan Santos Morales, pues dicho pueblo no tenfa entonces, ni ha tenido después, destacamentos de Marinos o Guardias. Fué ésta una forma empleada por los j efes sandinistas, para levantar el entusiasmo entre sus simpa tizadores.
C O L I N DRES IN V AD E E L OCCIDENT E DE L A R E PÚ B L ICA

El dfa 18 de Noviembre de 1981, Juan Gregorio Co lindres, uno de los cabecillas sandinistas de mayor re nombre, invadi6 la hacienda <Portobanco> del departa mento de Le6n, situada como a doce leguas de la ciudad cabecera. E n esta propiedad fué capturado su condueño, don Jorge Herdocia, a quien Colindres impuso una con t ribución, que debía pagar inmediatamente, y como H er
docia n o t uvier a d in ero , t uv o q u e f i r ma r u n « q uedan »

por l a cantidad detallada, par a ser cubiert o e n br eve tiempo, entregándole al mismo tiempo, ocho de las 'mejo res bestias de la hacienda, quesos y otras cosas que ne cesitaban los invasores. El cabecill a Colindres, que en hor a menguada se habfa afiliado al sandinismo, apenado d e l o que hacfa, dij o al señor H erdocia al despedirse de él : «Nosotrosno s omos bandoleros. Esos andan con Pedrón. Somos un ejército de orden y de paz». Luego, le record6 l o del <quedan>, par a qu e fuer a cubierto en el tiempo conve
nido.

La impresi6n que causaran en el j oven H erdocia los acontecimientos de esa noche, dejaron una huella indele ble de horror en su alma, a tal punto que enferm6 del corazón y falleci6 poco tiempo después. Don Antonio Pastora Gurdián, se encontraba al dfa O EL CAL VARI O DE LA S SE GOVI AS

siguiente en su hacienda ~L a Flor», cuando recibi5 la vi

sita inesperada de las huestes sandinistas, que lo ama

rr aron, 'lo despojaron de su pistola y de una máquina de

escribir y l o amenazaron de muerte sino no entregaba los tiros que corresp$ndfan al arma que portaba. Cuando
hubieron tomado todo lo qu e les pareci6 e n gana, le exigieron f irmar un ~quedan>, por l a cantidad d e mil

rio, bajo la amenaza de perder l a vida si no lo hacfa. Colindres y sus hombres, en la cruzada que hacían, llegaron a l a hacienda <San Pablo> de do n A ristides Herdocia„ en donde arrasaron con todo lo que allf habfa, dejando por donde pasaban huellas indelebles d e sus pisadas. E n la hacienda «Serrhdera»,,en j urisdicción de El Sauce, un piquete de fuerzas sandinistas captur6 al joven Marcelino Guerrero, hijo de don Miguel Guerrero, oriun do de la ciudad de León, de famili a l iberal y mu y va liente. E l joven Guerrer o permaneci6 secuestrado por los sandinistas, y no le dieron libertad hasta que entre gó l a cantidad de quinientos c6rdobas, por s u rescate, q ue con mi l esfuerzos consigui6 reunir s u f amilia en la Metrópoli, cuando llegó un cerreo a dar cuenta de lo que pasaba a su s deudos inmediatos. D e no ser asf, l e ha brfa sido aplicado el ~corte de chaleco», segihn notifica ción que le hicieron.

córdobas que debfa hacer efectivo en tren plazo perento

SANDINISTA ESPECIALIZADO EN INCENDIOS
Hemos dicho al principio de esta obra, qu e Marcial Rivera Zeled6n er a un individuo especialista en el r amo incendiario. E n efecto, su tea arras6 con innumerables casas de las haciendas y fincas, y de h umildes r a nchos de v alles y caseríos. Hemos de advertir qu e e n esta obra vamos presentando solamente los actos más nota b les de cada j efe sandinista, pues si fuéramos a hacer la historia completa de cada uno, serfa u n l i br o de nunca acabar. Veamos este spécimen de R ivera Zeled6n, dirigido al honorable caballer o y ex-Senador de la República Dr. Trinidad Castellbn, de fech a 1 8 de Noviembr e d e 1981, r espetando la espantosa ortograffa en que fué escrit a l a
carta: "Señor do n Trinida Castellón. As f como asido destruida su asienda asi sera des truida au bida y toda ejenarasion y aunque este entremedio de mil o mi s ma

EL

V E

R D A D E R OS L S D I N O

ehoa de alli lo bamos a sacar del pelo, nosotros le bamos a enseñar que cumpla o lo hacemos cumplir para serles

comprender que con las armas l ibertadoras nose juega por que ustedes ansido la causa de la r r uina De Nicara u a asi como an sido tr aidores asupatria tendrá n q ue c ree en dificultades nosotros les bamos a enseñar q u e tengan amor a su patria y. si quier e póngase a l a eabe

sa delos machos para aserle comprender que con las ar mas libertadoras nose juega. Es cuanto le asimos sa
ber. Patria y L ibertad Sargento mallor . (f) MARSIA L R I BERA SE L EDON."

Dos dfas después, Marcial Rivera Zeled6n enviaba el siguiente informe a .8andino:
"Se tomaron E l Jicaral, el enemigo n o di spar ó ni un tiro . Pensé yo que el enemigo se estaba ar recostan d o par a donde ellos; pensé quemar tr es haciendas en las rondas de Esteli para llamarle la atencion al enemigo, .como lo cual así fué. Pase coa toda la fuerza pa ra el 1u ar de los potreros; de alli l e notifiqué al senor T r i ni ad Castellon, dond e dij eron Castelldn y lo s Nogueras ue no pagaban, porque si pagaban er a hu millársele a

andino. Para que sepan que conmigo no se juega les q uemé la hacienda "Chirinagua" y la del " Limhn . En el lugar de los potreros organiza al Capitán Valdivia con
diez nhmeros; y al alemán administrador de "Santa Fé" dice que si l o dejan cortar e l café, y " L a E speranza". H mos arreglado conmigo. E l h a declarado qu e no es dueño sino hacedor de la Hacienda, per o hemos arregla

do conmigo qus va a dar cien pesos de "cota' por cada hacienda; cien pesos en mercaderias y cien en efectivo,
p ara el 20 de Diciembre, donde pr incipiar á a da r l os primeros vestidos del 29 al 80 de este mes, y t ambién

calzado y aceite para la máquina. Los nogueras dijeron
qne no daban porque no estaban para mantener har sga

nes; entonces yo he pensado despachar al Capitán Mon

tenegro con eiyresto de la gente para la "R inconada", a cobrar unas contribuciones. Y o me fu i con cuatr o ayu dantes que son cuatro leones y saldré a la Porr a a que mar la hacienda de los N ogueras para que sepan c omo es que se burlan de mis órdenes y d imanadas po r Ud. General yo he venido sin ninguna novedad y pronto ten dré el g usto d e encontrarlo s j untos p ar a comunicarle nuestra causa.

o tras cosas en privado, que son de mucho mérito en
ajo su mando militar. Patria y L ibertad . Jefe Libertador del H onor Na cional de Nicaragua. Sargento Mayor (f ) M AR CI A L RI VERA Z E L EDON"

Jefe de operaciones Militares de la Compañia Nv 8

La finca «L a Porras a que se refier e River a Zele d6n, fué incendiada el 20 de Noviembre de 1931. Posefa

O

E L C A LV A. R I O D E L h S SE G O V I A S

una casa bien construida y cómoda. La lecherfa y el be
nefici o d e caf é del Dr , T r i n idad Castellón f u ero n i ncen

diados por la misma cuadrilla, secundada por Rosa Irias,

el 18 de Noviembre del mismo año. La finca sE1 Limón>, del mismo Dr . Caste116n, fué incendiada el dl a siguiente, con las carretas y demás'enseres que alli habfa, inclusive la cosecha de café, que habfa sido recogida y que estaba embodegada. L os asaltantes, en su obra vandálica se lle varon además, de los potreros del Dr . Caste116n, alrede dor de ciento cincuenta reses, en varias partidas. La finca «San Antonioi d e don José Marfa Rivera fué incendiada en ese mismo mes .de Noviembre, por las huestes sandinistas. Toda esta obra de destrucci6n innecesaria, llevada a cabo por Rivera Zeledón, era ordenada po r Sandino, de acuerdo con ' las amenazas que desde México l anzara otrora contr a los que no se pusieran de su parte en Ni caragua.

MUERTE DE FEL /CITOS PRADO
A mediados de Octubre de 1931, ocurrió l a muer te del cabecilla sandinista Felicitos Prado, en un encuentro que tuvo con la Guardia Nacional, y en el q ue su cuadri ~ H a fué derrotada y dispersa. Como consecuencia de di cho combate quedaron en el campo de acci6n varios he r idos, lo mismo que el cadáver del mencionado jefe. E n el registro que se hizo en sus vestiduras fué encontrado en uno de los bolsillos e l siguient e documento firmado por Juan Santos Morales R.
"Campo de Operaciones Mi litares de l a Columna Exy edio4 naria N~ 2, 10 de Octubre de 1SZ1,

Senor Comando de Policia don . Fellcitos Prado.—Yala. güins. Mi apreciable hermano:

P or la observación qu e vamos haciendo en l a j i r a que se nos ha ordenado efectuar, consideramos compro. m etidos a varios traidores que tienen comprobados su s delitos. E n tsl vi rtud y si n ninguna excusa sirvase Ud.

organizar uns comisión con los números que Ud. consi. dera necesarios v nssar a l V alle de . Cu>e r mandar a

D ECAPI TA R CON TOD A L A FA MI L I A A B L A S Y PASCASI O GONZAL E Z quienes son los tr aidores que están haciendo la confusión en el mencionado Barrio. Después d e C H A L EQUEADOS se ser vir á Ud. a

proceder tncendiar las casas de los ys dichos traidores,
dando parte inmediatamente al Jefe Supremo en el Cuar

tel General. Esto se lo ordenamos a Ud. de conformidad con

E K

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—287—
Jefatur a Suprema de nuestro mismo Ej ér cito, pues tene mos facultades para ordenar TODO L O QUE MAS CON

Ias facultades 'e instrucciones que hemos recibido de la VENGA A NUESTRO EJERCITO. Advirtiéndole que so

mos conscientes y no queremos operar con injusticia, por consiguiente tenemos completo conocimiento de lo que es ju~to e injusto también. son motivos poderosos para la buena marcha de nuestra

Los señores que le ordenamos que CHALEQUEE

noble causa.

Esperamos que Ud. dar á cumplimiento a la presen te órden y acusar a recibo de ella por l a cor diller a que va para el interior si n perj uicio de que lo par ticipar á al Jefe Supremo. Guarde esta nota para en cualquier caso de respon sabilidad aunque no la tenga, sino que ha sido en cum. plimiento de órdenes superrores. Atentamente su hermano. Patria y L ibertad

(f) JUAN SANTOS MORALES R.
Coronel, Primer Jefe."

EL SECUEST RO DE G E NT E PU DIE NT E O RDENADO PO R SA NDI NO

El <Jefe Supremo de las Segovias> había ordenado el secuestro de gentes adineradas, para aprontar fondos, que dij o necesitaba para la compra de elementos de gue. r ra . Sus hombres se imaginaban que todo el qu e tenl a una caja de hierro o, ropero escondía en ellas tesoros; y
así es como f uero n captur ados en esos di a s l o s sefrores Sandin o se di 6 cuent a d e l a eq uivocaci6n, per o apesar

Manuel I rias, Rosendo Chavarría y Víctor Gutiérrez. d e ello no les di 6 libertad. E r a necesario pagar , par a poder salir de su campamento, y así l o hizo. Veamos la carta que a este respecto dirige a l a fa rnilia de don Víctor Gutiérrez, refiriéndose a i secuestro de éste.
"Cuartel General 22 de Noviembre de 198L
A l a f ami li a del señor Vi cto r Gu t i érr ez. El M ancotal. C on est a f ech a ll eg ó d e n uest r o campament o m i l i .

tar, " L uz y Sombra" una not a de don Victor Gutiérrez, p ara su familia, l a que hoy nos permitimos el gust o de enviarla a su destino, y manifestarles a la vez de que t o do cuanto deseen, y aún periódicos pueden enviar al men cionado señor. También me permito manifestarles, qu e don Victor

O

EL

CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI A S

—288—
Gutiérrez, asi como los señores Manuel I rias y Rosendo Chavarria, fueron conducidos po r nuestras fuerzas a es tos campamentos, por un a errata de nuestr o secretario, p ues las personas a quienes se han ordenado capturar es a Ias personas capitalistas quienes están identificadas como enemigas de nuestro Ejército, pues necesitamos ob tener de ellos, contribuciones con qué comprar elementos bélicos para la continuación de la defensa de nuestro ho nor nacional. Sinembargo, las tres mencionadas personas ya están en nuestros campamentos y no podremos dejarlos ir, a me nos que ellos contribuyan con algunos fondos para i nver ti rlos en los elementos indicados, porque estamos seguros q ue al permitirles el regreso a sus hogares tendrian qu e
darl e el m ap a de nuest ros campamentos a l enemigo . E stas

c osas nos importarian muy poco p orque al permitirles el regreso nosotros cambiariamos totalmente nuestros campa mentos militares, y no seria graci a meternos e n t antos afanes para proporcionar un placer a mal agradecidos. Por otra part e pueden Uds. estar seguros d e que
los t res señores en cuestión aqu i están r ecibiendo constan

temente lecciones de dignidad nacional, y mañana darán g racias a Dios por la suerte que han tenido de estar en . tre los Defensores de la Soberania Nacional de Nicaragua. Muy atentamente y seguro servidor, Patria y L ibertad A. C. SANDINO" [Sir sollol

LA T OM A D E C H ICH IG AL PA PO R C O L I N DRES

El día 24 de Noviembre de 1931, domingo, tempra no de la noche, y mientras los habitantes de Chichigal p a se dedicaban a celebrar los primeros novenarios de La Purísima, la gente se sobrecogi6 de terror a l di fun
dirse l s n otici a d e que fuer zas d e Sandin o estaban t en

ciudad. Poco después, la verdad se comprobé' , cuando
h ombres perfectamente equipados, portando divisas r oj o y negro, uniformes kaki y sombreros iguales a los de la
G u ar dia, asaltaban l a ci udad , l l evando como j efes a l o s disp aros, a los g r i tos d e ¡Viv a el Gr al . Sandi no ! j Viva el

d idas en l íneas de fuego, r odeando completamente l a

cabecillas Juan Gregorio Colindres, L@pez y Umanzor. Sin oposici6n de los vecinos, se oyeron los primeros Gral. Colindres! jViva el Coronel Umanzor ! jViva el Co ronel L opez! jMueran los Machos! jMuera la Guardia! Los sandinistas e n número como de doscientos, hi cieron i r r upción en todos los sectores de la ciudad, en

j Adentro muchachos!

E

L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—289— medio del trepitar de las ametralladoras y de los fusiles que vomitaban fuego. Asaltaron el Cuartel de la guardia con poco trabajo, muriendo her6icamente en s u puesto el policfa Francisco Castro, de un tiro d e Con.C6n, que le desbarat6 la masa encefálica. E r a éste el único defen sor qu e all f habfa, y su m uerte f u é i nnecesaria, p ues bien pudo ser capturado o conminado a rendirse ante fuerzas mayores. En aquella noche de horror, el grito de las mujeres, el llanto de los niños y el correr de los hombres que re g resaban a sus casas, es algo que no se borrar á de la mente de aquellos habitantes, habiendo algunos, como don Aristides Castell6n, a quien saqueron su tienda, cu ya salud ha quedado perturbada hasta la fecha. Demás nos parece decir que al asalto sigui6 el sa queo a los diversos establecimientos comerciales que alli h abia, forzando las puertas o rompiéndolas a golpea de hachas, machetes y golpes de culata. Ocuparon bombas
de d i n amita, qu e lo s san di nistas tenfan e n a bu ndancia,

causando destrozos, entre otras en la casa de don Julián González. En la tienda de don Aristides Castellán a quien an 'tes nos hemos referido, no sólo se verific6 e l saqueo,
sino qu e los sandinistas r om pi eron l a caj a r egi str adora,

extrayendo de ella la vent a de l di a; destruyendo por gusto a culatazos las urnas y vi trinas, dejando estantes y mostradores desmantelados p or c ompleto. La tienda de don Raúl Hernández Fornos fué tam bién saqueada, calculando las pérdidas en muchos cien tos de c6rdobas. Don Leandro H. Chamorro fué amenazado de muer te en su establecimiento, cuando lo llegaron a abrir , po niéndole rev6lveres y r ifles en el pecho y en la e spalda y golpeándolo de paso con las culatas, despojhndol o de
cincuenta c6r dobas en efectivo y d e las mercaderfas, pr o

v isiones de boca, herramientas y medicinas que tenfa a ia venta. La fábrica de Aguas Gaseosas de dofia Encarnaci6n González fué saqueada, cargando los asaltantes con dos cientos c6rdobas en efectivo, cajas de chibolas, cincuenta litros de aguardiente y cuanto objeto de valor e ncontra ron en ella. Donde don David Rodrfguez cargaron los invasores con cuatrocientos veint e c6rdobas en efectivo, mercade rías de toda clase y cuanto a mano hubieron. En el establecimiento de comercio d e do n Manuel M adriz, rompieron la s puertas a balazos y a golpes de

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CAL VARI O D E LA S SE GOVI AS

hacha, y barrieron con todo lo que en él habfa. Donde doña Carmen Rizo acabaron con la tienda de

abarrotes que posefa.

rompieron las urnas y sacaron de ellas la existencia de

En el taller d e zapater1a de do n I smael Mendoza

calzado y material de zapaterfa, con que contaba para

traba'ar.

n el establecimiento de la Señorita Angelit a Caj i na se robaron cincuenta c6rdobas en efectivo as i como telas, licores, cerveza, calzado y ropa cosida. Donde don Antonio Rivas Callejas cargaron con to da la poterfa que había, prendas y objetos de valor. En l a Agencia Fiscal a cargo de don Alejandro A r güello, rompieron l as puertas a balazos y s erobaron d os cientos córdobas, un revólver, prendas de vestir, alhajas y demás objetos de la familia Argüello. Donde doña A nita González d e Acosta barrieron con todos los artfculos que habfa en e l establecimiento. En l a Estaci6n del Ferrocarri l se robaron el dinero que allf habfa en la Caja y que era considerable. En el taller de mecánica de don Fernando Somarri ba se robaron diferentes herramientas, barras, picos, pa las, etc., con las que destruyeron la línea férrea. En el establecimiento <Fuente Luminosa+, de l a se ñorita Cándida Ulloa, se bebieron las chibolas y r e fres cos, y se llevaron lo s cigarrillos y cuanto l a di ligente
señor it a t enfa a l a venta.

En la cantina «Las Segovias+ se bebieron los lico r es y chibolas que allf había, y después se dedicaron a bailar a los acordes de una ortofónica. De previo, como se comprende, rompieron las líneas telefónicas y telegráficas, cortándolas a m aehetazos a fin de quedar aislados del resto del pafs. En las oficinas de Comunicaciones arrancaron l o s aparatos y los tiraron a l a calle, destrozando especial mente los del telégrafo; se llevaron un re loj de pared de la oficina, quemaron los archivos y li b ros, y s e a lzaron con el dinero que. encontraron. El saqueo fu é general, y realizado en medio del mayor desorden y de los gritos aguardentosos d e l os soldados sandinistas. Tres horas dur6 l a ocupaci6n de Chichigalpa, pues a la once de la noche empezaron a dispersarse en dife rentes direcciones, par a reconcentrarse a las montañas, según instrucciones recibidas, seguramente al tener noti cias de que fuerzas de Chinandega se aproximaban al lugar . Y así era, pues poco después lleg6 a Chichigalpa

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—291— una gasolina, con gente armada, conduciendo al General Paulino E. Norori, y luego una f ue rte caballerfa y n u

merosos civiles voluntarios chinandeganos, debidamente
ar mados, al m and o del Cor onel A l b er t o M . Baca qu e to

davfa tuvieron tiempo de establecer contacto con el ene de la noche llegó de Chinandega u n tre n conduciendo nuevos auxilios. A l a una de la mañana llegó d e L eón otr o tr en, cargado de tropas, llevando máquinas de gue. rra . A simismo llegó la Cruz R oja y C uerpo Médico d e Chinandega. Los asaltantes como decimos antes, iban en retirada,

migo, con el que se tirotearon por un rato. A las doce

He aqui la fotografia de Juan Gregorio GoHndres (a la izquierda) y de Juan Ramón Raudales la la derechaJ, jefes sandinistas, de los que asaltaron Chichigalpa el 24 de No viembre de 1931.

sin presentar acción formal a las tropas del Gobierno. La toma de Chichigalpa s e debió' a insinuaciones hechas a Colindres y a Umanzor por unos cuantos estu diantes universitarios de León, cuyos nombres callamos. por considerar que han recapacitado después en e l mal que causaron a la Patria, con los hechos antes apuntados.

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EL

CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

Estos j6venes hicieron también ver l a conveniencia de asaltar el tren de pasajeros que iba para Corinto, en

f ze Chichigalpa y Chinandega, lo que por dicha no se
efectu6.

En la Oficina de Operaciones de la Guardi a Nacio nal se encuentran documentos, de puño y letra d e l os
referidos j óvenes, qu e fu ero n lo s d irectores i ntelectuales

del asalto a Chichigalpa y de los robos y muertes ocu rridos en dicho lugar, qu e esthn a la orden d e quien quiera verlos.

EL PDTE. MONCADA Y SU GABINET E
S E T RA SL A DA N A L E O N
Con motivo de la invasi6n sandinista a los departa mentos de Chinandega y Le6n, e l Presidente de la Re pííblica, General José Mari a Moncada s e traslad6 inme. diatamente a Le6n, con algunos miembros de su gabinete, para estar más al tanto de los sucesos que se desarrolla ban, y poder dirigir con más eficacia las actividades de la Guardia Nacional en uni6n del Jefe Director de esa Ins titución, General Matthews, alojándose en los altos del Hotel Metropolitano, ahor a E sfinge. El Presidente Moncada, no s6lo se ocup6 de l a de fensa de las ciudades de Occidente, sino que quiso darse c uenta personalmente de los trabajos. ferroviarios en l a r uta al Sauce, presentándose inesperadamente en l a E s taci6n de Rota, entre el asombro de lo s tr abajadores e mpleados que alli había y quienes t enían noticias de un próximo ataque de las tropas sandinistas a ese lugar. La presencia del General Moncada devolvi6 la confianza perdida, y al medio dia regres6 a Le6n, con l a pequeña escolta que lo acompañaba. Antes de acostarse esanochedel 28 de Noviembre, el Mandatario tuvo una entrevista con el General Matthews, acerca de lo que debía hacerse para poner la s ciudades de Occidente a cubierto de cualquier asalto. H acia apenas tres horas que el Gr al. Moncada y el
Jefe d e l a Gu ar di a s e h abían acostado , cu and o f u er on d espertados po r u r gentes l l amadas del teléfono. E r a l a

noticia de que Colindres y sus hombres habian asalta do l a Estaci6n de Rota, capturando a los Guardias N a cionales que resguardaban la Estaci6n, a quienes habían despojado de su ropa y luego azotado. H a y qu e adver tir qu e Colindres no fué nunca sanguinario, y qu e él mismo escap6 de perecer a manos de Sandino cuando

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V E R D A D E R O .

S A Ã D I N O

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tr at 6 de oponerse a las t er r i bles órdenes del J ef e Su pr e

mo de las Segovlas. Por demás nos parece decir que después de l a pe
queñ a r ef ri eg a lo s sandinistas se dedicaro n a r obar en

Rota, poniendo luego pies en polvorosa, bajo el temor de las fuerzas que suponían irían a combatirlos. Y así era, pero, cuando llegaron éstas, habían desaparecido l as h uestes de Sandino, pasando por la hacienda sSta. Anal , d e los señores A r güello Cervantes, donde colgaron al mandador de Ia propiedad Francisco Jarquín llevándose todo lo que encontt'aron.
LA M E N T IRA, ARM A USADA PO R SANDINO

Ya hemos dicho repetidas veces que el Cabecilla de
l as Segovias em pleaba l a men tir a p ar a engañar , tant o a

los de afuera como a los de adentro; pero la verdad te
ní a q ue abr irse paso, y el l a h a hecho ve r co n tod a cl ar i ~ dad a l t r avés d e los años, que a l o qu e aspir ab a Sandino

realmente, er a a l control mi litar de Nicaragua, ponien do a alguno de sus inspiradores como Presidente provi sional de la Republica. El siguiente es un fr agmento de una carta que, con fecha 12 de Diciembre de 1931, dirigi6 Sandino, desde su Cuartel General de La s Segovias, a su s lugartenientes Juan Pablo Umanzor y Santos L6pez.
D ice así :
"Hoy mismo se les escribe a los hermanos Genera les Juan Gregorio Colindres y Juan Santos Morales, ma nifestftndoles que, en l a ciudad de San Salvador, hemos organizado u n Comith denominado "PRO--L IBERACION DE NICARAGUA" y qu e hemos nombrado a l General Horacio Portocarrero, Delegado Especial de est a Jefatura Suprema de nuestro Ejercito, ante el mencionado Comite y las tropas que operan e n el interior de nuestra Repú
bli ca .par a que: en l o s casos d e l og rar d e p a r t e d e nues

tr o Ej ército el control mi litar del pais, que el General P ortocarrerc, asuma la Presidenci a de l a República de Nicaragua, pero que el General Portocarrero, n o podrh, hacer ningun arreglo con el enemigo. Patria y L ibertad. (f) A. C. SANDINO"

(Un sello)

Dos días después, el 14 d e D i ciembr e d e 1931, San

dino se dirigía a los jefes de la columna N' 3, Francisco Estrada y Zacarías Padilla, en un a comunicaci6n cuyo final dice:

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CA L VA RI O

DE

LA S

SE GOVI A 8

—294—
"El Comite "PRO--LIBERACION D E NICARAGUA" que con prominentes ciudadanos nicaragüenses hemos or ganizado en San Salvador, está, dando formidables resul tados y actualmente están haciendo crecer nuestras co lumnas en hombres y armas. Posiblemente que e l Gr aL Horacio Portocarrero, será designado por Nosotros a Pre sidente provicional de la República, pero no por medio de elección, si no que al conseguir el control militar del pais. El General Portocarrero H A F I RMAD O L A PAUTA COMO MI EMBRO D E N UESTRO KJERCI TO, e igual mente los Ministros quienes formarán s u G abinete p ro vi cional; todas las cosas están listas a este respecto y muy pronto les comunicaremos muy detenidamente todos los resultados".

A continuaci6n el Jefe Supremo de las Segovias di rigi 6 el siguiente pliego de Instrucciones al Gral. Porto c arrero, residente en San Salvador, l o mismo qu e C r e d enciales de Delegado E special de l Ej ército, ant e el Comité Pro-Liberaci6n de Nicaragua en E l Salvador. Helas aqui :
~INSTRUCCI ONES PARA E L GRAL. H ORACI O PORTOCARRERO EN SU CARACTER DE D E L EGADO ESPECIA L D E L A J E FATU R A SUPREM A D E N UESTRO EJ ERCITO , A NT E E L COMI T E < PRO- L I BE RACION D E NI CARAGUA ' Y L A S F UERZA S M I L I TARES QUE OPERE N E N E L I N T E RI OR D E NUESTR O PAI S, C ONTRA L A I NVACION YANKI Y LOS TRAI DORES A LA PAT RI A

l' — El General Portocarrero al recibo de. la presente, se servirá pasar al Comité <Pro-Liberaci6n de Nicaragua», en esa ciudad capital, y presentará a los Miembros del Patri6tico Comité, un saludo fraternal en nuestro nombre, m anifestándoles a la vez que gustosos hemos aceptado a sus designios par a i lustrarles en nuestros prop6sitos de redenci6n Patria; y que todos nuestros esfuerzos debe
r án i r encar r i lados hacia e l p r op6sit o d e consegui r el

c ontrol militar de Nicaragua, por las fuerzas de las ar mas, é impedi r cualquier f arsa eleccionari a que quier a efectuarse en nuestro pafs con supervigilancia ex traña. También dar a lectura a todos los documentos qu e con esta fecha se le envian al General Portocarrero. 2' . E l General Portocarrero, un a ve z reconocido, DELEGADO ESPECIAL D E L A JEE FATURA SUPREMA DE NUESTRO EJERCITO, por el Comit é «Pr o- Liberación d e Nicaragua>, se servirá pedir e n nuestro nombre, al m encionado Comité, que si él es persona gr ata, que le
a cepten en su carácter d e D el egad o E special d e l a J e

.fatura Suprema de nuestro Ej ército, el honor de asumir

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

interinamente la Presidencia de la República de Nicara
gua, en los casos que nuestras fuerzas militares logren derribar de l poder a Moncada o que al tomar mayor fuerza nuestro movimiento Revolucionario en el I nterior, se nos hagan pr opuestas d e paz, en qu e e l enemigo, nado por nuestr o Ej ército. Desde luego: el Gr al. Porto carrero estarh actuando como miembro de nuestr o Ej ér-. cito, y por lo mismo; sujet o a la disciplina que i mplica nuestra pauta; n o pudiendo por l a misma razón hacer ningun arreglo de paz con e l enemigo, sin l a previa y directa autorizaci6n de este. Comando General: quien an tes de autorizarlo, tendría que estudiar d etenidamente las bases de paz propuestas, que tendrían que ser com patibles con nuestr o H onor Nacional y con l as a spira c iones de nuestro Ej ércit o. . 3 ' — El General Portocarrero, queda con el deber de a sistir a cualquier llamamiento que en su caracter de Delegado Especial d e l a Jefatur a Suprema de nuestro E j ército, pueda hacerl e e l Comit b «Pr o Liberaci6n de
Nicar agua», y a sea p ar a i nf or mar l e alg o qu e e l C o mi té

acepte entregar la Presidencia de Nicaragua a un desig

necesite que conozca este Comando General, o par a que se conduzca al interior de Nicaragua a organizar un go bierno provicional compuesto de Ministros quienes acep ten formar parte del Gabinet e sostenido po r nuestras armas libertadoras. E n atenci6n a esa hip6tesis; el Ge n eral Portocarrero, queda autorizado para organizar un Gobierno provicional; bajo la condici6n de que los ciuda danos quienes f ormen parte del mencionado Gobierno Provicional, deberán firmar como miembros d e nuestro Ej ército, la Pauta qu e nos r ije; pues quien no esté con nosotros, estará con el enemigo. Permítome aquí mismo indicar el nombre de algunos ciudadanos quienes serían del agrado de nuestr o Ej ército, par a cualquiera de l as carteras gubernativas; a saber : D r . Escolástico L ará, Dr . Rosendo Argüello, Dr, José Jesús Zamora, Dr . Ar turo Vega, Dr. Modesto Armijo, Gral. Juan Francisco Berrios, Gral. Francisco Paraj6n, Sr. don José Le6n L eiva, Sr. don César Augusto Terán, Sr. don Gustavo Alemán B olaños y Sr. don S alom6n d e la Selva. 4>—El General Portocarrero sacará copia impresa de nuestra Pauta en un buen l i br o en blanco qu e r evista completa seriedad y será en él, en donde firmarán como miembros de nuestro Ejércit o sus Ministros y el Señor Presidente General Horacio Portocarrero. 5' — El Gral. Portocarrero, se servirá ponerse en con tacto con el Dr . Pedro José Zepeda e n México, D. F,.

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CAL VA RI O D E LA S SE GOVI AS

quien a la vez tiene la Representación General d e nues t r o Ej ército, per o que desde hace más de u n año, no hemos recibido satisfactorias noticias del Dr. Zepeda, por lo que deberá' preguntársele sus últimas determinaciones. También necesitamos saber que si el Doctor José Jesús Zamora, reside. te en Sa n Salvador, recibi ó por escrito, la Representación de nuestro Ej ército en esa República, que debió haberla enviado el Dr . Zepeda, por instruccio nes de este Comando General. 6 ' — El General Portocarrero, queda autorizado par a aceptar de personas é instituciones, apoyos desinteresa dos que n o en trañen compromisos políticos de nuestra parte. ?' — Las Comunicaciones, deberán enviársenos por el mismo conducto ya conocido. Cuartel General del Ej ército Defensor de la Sobera nía Nacional de Nicaragua, Las Segovias, Nic. C. A., Di ciembre 15 de 1981. Patria y L ibertad (f) A. C. SANDI NO5

(Un sello)

En la instrucción N' 2, dice Sandino que sus tropas tratan de derrocar al Presidente Moncada. Si n embargo se recordará que en un párrafo de una carta que el mismo S andino escribió a Alemán Bolaños, el 9 d e A gosto l e dice lo siguiente: "TAMPOCO ESTAMOS PELEANDO POR DESALOJAR A MONCADA DEL PODER." Como se ve a unos les decía una cosa y a otros l o c ontrario. E n las instrucciones dadas a Portocarrer o l e dice que: "EN CASO DE SER ACEPTADO POR EL CO MITE PRO L IBERACIONES DE NICARAGUA ) EN SAN SALVADOR( EL GRAL. PORTOCARRERO" ASUMIRIA IN TERINAMEN ~TE LA PRESIDENCIA DE L A REPUBICA) si s us fuerzas lograban derribar de la presidencia al Gr a Moncada. No estaban Sandino y sus gentes peleando contr a el Gral. Moncada, según reza la carta a Alemán Bolaños y sin embargo había que derrocar al Gobierno de Mon en realidad. «CREDENCIAL A FAVOR DEL SR, GRAL. DN, HO RA,CIO PORTOCARRERO, ANTE EL COMIT E «PRO-LI BERACION DE NICARAGUA' , Y LAS FUERZAS MILITA RES . Q,UE OPERAN EN E L INTERIOR D E NUESTRO PAIS, CONTRA L A INVACION YANK l Y LO S TRAIDO
cada. E l lector j u zg ar á qu e es l o qu e deseab a San din o

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

R ES A L A PA T RI A N

«El suscrito General y Jefe Supremo de l Ej ército
Defensor d e l a Sob er anfa Nacionai d e Nicar agua, en uso

de las facultades conferidas por el mismo Ej ército,

ACUERDA:
PECIA L

Expedir la presente credencial de DE L E GADO E S
'D E L A JE FA TUR A

SU PREMA. D E N UESTRO

EJERCITO, ante el Comité «PRO LIBERACION DE NICA RAGUA+, en San Salvador ; y la s fuerzas militares que operan en el interior de nuestro Pafs, contra l a invacién yanki y los traidores a l a Patria, al señor General don Horacio Portocarrero, quien tr atará con el mencionado Comit4 y con los Jefes Militares de las fuerzas expedi cionarias de l I nterior de nuestr a República, cualquier asunto relacionado con nuestra lucha d e emancipación Nacional. Quedande el señor General Don Horacio Por tocarrero, autorizad@ a resolver cualquier circunstancia que amerite la determinaci6n de un alto Jefe responsable y autorizado por este Comando General de nuestro Ejér cito. No pudiendo el General Portocarrero, resolver nin gún arregl o de paz con el enemigo, a menos que por autorizaci6n directa de esta Jefatura Suprema, Expedida en el Cuartel General del Ej ército Defen sor de la Soberanfa Nacional de Nicaragua, Las Segovias, ¹c., C. A., Diciembre 15 de 1931. Patria y L ibertad (f) A. C. SANDINOs

(Un Sello).

A Pedr6n Altamirano, como a los otros cabecillas San d inistas inform6 su jefe el 19 del mismo mes, acerca de
la designaci6n hecha en e l G r al . Pdrtocarr er o p ar a Pr e sidente inter in o d e Nicar agua. A l f i nal d e l a co m unica

ci6n dirigida a Pedr6n por Sandino, le dice lo siguiente:
"T odas estas cosas son "ensallos" de Gobierno qu e e stamos llevando poco a poco hasta lograr consegui r el régimen de que ya le hable".

P ED RÓ N A L T A M IRAN O S E M B RA N D O E L

TERROR EN L A COSTA AT LANTIGA
Mientras est o sucedfa en el interior, en el L itoral Atlántico el f amoso Pedr6n Altamirano, engrandecfa a

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CAL VA RI O

DE

LAS

SE GOVI A S

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N icaragua con l as horribles decapitaciones llevadas a

cabo por él y sus gentes en pacíficos e indefensos ciu

dadanos. Veamos lo que sobre este particular informaba a Sandino el día 28 de Diciembre de 1931:
«. . . . . ,General, do Culoulnits tra igo u n i n dividuo ue se requiere el nombre de Alberto Válle, es de Btue ields, y t>ene u n lavader o de or o en Cuicuinita y le he notificado dos mil dólares de contribución por su rescate, los cuales ya se di rigi ó a su abogado para halisten ese dinero. También le tomé cuarenta y ocho onzas de oro al nía en su casa. E n esta gira, que hice fusilaron por orden mí a y c onforme instrucciones que Ud. me ha dado a los traido- . r es siguientes: CH A RL E H A SL AM , CONSTANTI NO 'OLI VAS, PEDRO DUART E Y JOAQUI N ACOSTA . E s. tos Duarte y Acosta ha n sido autoridades puestas por los "machos" . También fué juzgado en Consejo de Gue rr a un hij o de Acosts, quien r equiere el nombre de José A costa. Estos j uzgados estaban en Siuna y Wany . E n lss cuchillas, j ur>adicción de Jinotegs, tamb>én fué pasa do por l as a rmas S ixto Gutiérre z. . . . . . "

ya mencionado señor, seis mulas y otras cositas que te

(f.) PEDRO ALTAMIRANO" ~ En desagravi o de l a ver dad, debemos deci r q u e l os M ar inos A mericanos n unca pusieron autor idades de l o r

den civil en ninguna parte d e Nicaragua, y qu e Carlos Haslam fué capturado por Pedr o Antonio I rías y Sim6n González y 'no por Pedr6n como él lo afirma. Diss antes había sido ultimado u n i nfeliz maestro de escuela del cacerío de Asang, James Paid, por el gra vísimo delito, para los sandinistas d e haber encontrado estos una banderita de los Estados Unidos dentro de un libr o de Paid.
P ORTQCA RRERO Y L A M F N T IDA AY UDA D E EL SA L VA DO R

E l Gr al. Horacio Portocarrero había hecho creer a Sandino que iba a consegui r elementos y fuerzas sufi cientes en la Repüblica de E l Salvador para venir a Ni caragua en su ayuda, y Sandino a su vez le hacía creer a Portocarrero que él seri a el Presidente provisional de Nicaragua, autorizándolo para organizar su Gobierno con los ministros que creyese conveniente. Ambos j ugaban
con cartas m arcadas; y en ap oy o d e nuestr o aser to, véa

se el siguiente párrafo de una carta que dirigi6 Sandino

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

al cabecilla Francisco Estrada, desde'su Cuartel General e n Las Segovias, documento que también fué dirigido a Juan Gr egorio Colindres y Juan Pablo Umanzor. Dice asf, en su part e conducente, y como siempre respetando

la horrible ortografia con que fué escrita:

"Como se los manifesté en nota anterior , también tenemos organizado un Comité en San Salvador que está

tratando de introducirnos armas y hombres para corn aglumerarh a Ustedes.

batir al eriemigo en el interior de nuestro pais; esas gen tes seguramente, tr ataran del control d e L e6n y se les

c omo miembro de nuestro Ejército.. . . . . . . . . . .

El General Portocarrero ha firmado nuestr a Pauta

Sinembargo, si Uds. logran preseiitarse primero en el lugar qu e lleva i ndicado el General Salgado, en ese caso, sera el General Estrada quien tomara el lugar d el General Portocarrero, y organizará el asunt o co n Uds. m ismos; asi combiene. . . . . . . . . . . . do, va la de los lugares d e donde nos deberán enviar

Entre las instrucciones que lleva el General Salga.

correos es peciales. Tambien lleva instrucciones para
unos VI VA S. . . . . .que son urgentlsimos y mejor que cual uier ar enga po r que con esos vivas. . . . . .se influye mu c i simo en ef ánimo moral del Pueblo y s e combencen que todo es un s6lo Ej ército y que no existen los gr u

pos aislados de que habla el enemigo.

"INSTRUCCIONES PERSONALES MIAS PARA USTED.
DES EN MI CARACTER DE HE R MANO AMOROSO C ada un dia he ido asentuando con hechos m i au .

toridad moral, tanto ante nuestro Pueblo, como entre
vosotros mismos. andado más cerca de mi, de qu e siempre no s at iticipa mos a conocer las cosas antes que sucedan. ciones tan elevadas, solamente quiero qu e acepten gus t0808 llevar c onsigo los t res Ustedes, así c omo S ócrates y el General Salgado, es decir, los cinco, un estimulo que a qui mismo les adj unto par a que l o conserven y q u e cuando se vuelvan a ve r conmigo m e l o enseñen, para

Estrada, es uno de los mejores testigos por haber

Por no ser aqui, un lugar oportuno para esplica

darles las debidas esplicaciones. El Padre Creador del
U niverso se encargará de los demás, '

les rodean, el abrazo fraternal de este vuestro hermano.
Patria y L ibertad

Reciban Uds. en uni6n d e los hermanos quienes

(f.) A. C. SANDINO"
(Un sello) ~

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CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

TRET A L L EVAOA A CAB O POR SA N DIN O PA RA B U RLA R EL SUFRAGIO PO PU L A R

los Departamentos de Occidente, deseaban atraerse l as simpatías de sus habitantes, siendo como es el Dr . Juan B . Hacasa, de Le6n, Sandino pens6 que resultaría d e un

Como las fuerzas sandinistas que operaban sobre

efecto magnífico el que sus hombres llevaran como con

signa al atacar u n lugar , hechar vivas al Dr . Sacasa, engrosando con ell o l as fuerzas que operaban baj o l as 6rdenes de Umanzor, Salgado, Colindres y Estrada. Po siblemente esta treta haya sido sugerid a po r los miem b ros d e l a CI ADE, que buscaba l a maner a de que el pueblo de Le6n se Íevantara en armas contr a Moncada. De la sinceridad usada por Sandino y Portocarrero, juzgarán nuestros lectores, por las instrucciones antes t rascritas, dadas a los cabecillas E strada, Colindres y Umanzor.

DESERCIÓN DEL CL AR(N DE ÓRDENES DE SANDINO
El 29 de Diciembre de 1931, Sandino di o 6rdenes a todas sus fuerzas a su mando par a qu e inmediatamente que fuera capturado Pedr o L6pez, de Jinotega, cuya aprehensi6n recomendaba de un modo especial, lo colga sen del primer árbol que encontraran en el camino, con un mecate encebado.
Pedr o L 6pez, fu é d ur ante l a Gu err a Constituciona

lista élarín de órdenes de Sandino, pero al ver la s atro cidades que se cometían por orden de su j efe, l o aban d onó, no queriendo hacerse cómplice de las injusticias y crímenes de éste. E sto le valió, la sentencia d e muerte d ictada por e l Jefe Supremo, quien n o pudo darse si n embargo el gusto que deseaba, porque nunca pudieron sus gentes lograr poner manos sobre L6pez, quien sabe. d or de lo que se l e esperaba, ofreci ó sus servicios a la Guardia Nacional, junto con otros civiles, habiendo coo perado de manera importante a l restablecimiento de la
paz en N icar agua; cr ey éndose po r al g unos, qu e su s v i e

jos amigos no quisieron cumplir. las 6rdenes de su j efe, pues de otra manera López no habría podido sustraerse

a la muerte decretada contra él. E L V E R D A D E R O S A N D I N O

—301—

UL T IMO AÑO DE GOBIERNO DEL GRAL JOSÉ MARfA MONCADA
Entramos al año de 1932. a la presidencia al ungido con el voto de la s mayorias.
El Dr. Juan B. Sacasa, después de mil y una dificul t ades, sale al fin electo candidato oficial del Partid o l i tido Conservador, don Adolfo Dfaz, Sandino, previendo el tr iunf o de Sacasa, en cuyo nombre luchar a anteriormente, se aprestaba par a inte rrumpir las elecciones a sangre y fuego, dando a cono cer con el le la ambici6n d e mando de que estaba po aefdo. Lo i mportante para él er a subi r a l a Presidencia, después de serl o pr ovisionalmente Pedro José Zepeda, Horacio Portocarrero, Manuel Valladares, Escolástico L a r a o cualquier otro que se prestase a ser candidat o de
zacate, obteniendo luego él el Poder por medio de eleccio beral Nacionalista, par a en fr ent arse al candidato del Par

Año de actividades electorales fué 0ste par a llevar

nes, acuerpado po r el Autonomismo, el Comunismo, el Laborismo, e l Estudiantado y cuantaa fuerzas pudiera hallar par a el fi n que se proponfa. La llegada del Dr . Juan B. Sacaaa a la Presidencia d e la Republica por el voto d e la mayoría liberales, en elecciones supervigiladaa por los Marinos equivalfa a po ner punto final a las aspiraciones de Sandino y d e mu= chos,de sus consejeros que soñaban con la Primer Magis tratur a de.la Naci6n; estos últimos no po r l a fuerza de l as armas, sino por l a habilidad polftica que trataban de
desar r ollar a lr ededor del q u e cr efan e l H o m br e Sfmbolo

de Las Segovias. Si n embargo habfa uno entre aus alle. gados que trabajaba en silencio por l a Presidencia de la República, y este hábil polftico y pariente de Sandino era,Sofonías Salvatierra, quien como se verá más adelan t e, lleg6 a tener la completa confianza del Guerrillero, y habrfa sido el que mayores ventajaa habri a sacado del triunfo de éste el dfa de la victoria. P ara evitar que el Dr . Sacaaa subiera al Poder , er a necesario implantar el terror e n e l electorado, par a ale
jar l o d e laa ur nas, tant o en lo s dfas d e las inscr ipciones como en el momento d e i r a deposita r su v oto . Sandino

no se acord6 de que Washington ya había hecho formal promesa de retirar sus tropas de ocupación el 2 de Enero de 1933; quizá pensando en que, si por cualquier motivo

n o, se practicaban estas, loa Marinos prolongarfan au
O E L CALVARI O DE LAS SE QOVI AS

—302—
permanenci a en N icaragua, dej ándol e u n pr etext o pl ausi

ble para seguir peleando. Pero a pesar de lo que el Jefe Supremo de las Se govias se proponfa, las elecciones del primer domingo de

Noviembre de 1932 se llevaron a efecto habiendo servido

como auxiliar de l a Justicia las tremendas ll uvias que en esos dfas se desataron y que obstaculizaron los pr o. p6sitos malévolos de Sandino, dificuitsndo la movilizaci6n de sus columnas. La elección se realiz6 en todas partes de l a Repu b lica, y el candidato liberal tr iunf6 con una mayorf a de veinte mil votos sobre el candidato contrario, don Adolfo Dfaz, quien el propio dfa de la elecci6n lleg6 de los Es t ados Unidos en un avi6n, solamente a contemplar su derrota.

PEDRO A L T AMIRANO SIGUE EN SU
OBRA D E E X T E RM IN IO
Las órdenes lanzadas por Sandino para intensificar la guerra fueron un acicate más para algunos de sus su balternos, entr e los cuales estaban el famoso Pedr6n Al tamirano. E ste, en carta dirigida con fecha 14 de Ener o a su Jefe le dice lo siguiente:
González.

"En estos dias se han chalequeado a los traidores siguientes: Genaro Vásquez, Narciso González y Santos

a quellos que no estaban dispuestos a dar diner o y pr o visiones para el sostenimiento de las huestes de Sandino; ahora también lo eran los que intentaban dar su voto en las pr6ximas elecciones. M arcial River a Zeled6n, l e escribfa a Sandino, l o siguiente:
"L e par ticipo que en Jinotega hay mucho desarrollo de propaganda a favor de las elecciones sacasistas, donde les he deshecho las propagandas, les daré machete a to d os los propagandistas' .

Antes habfan sidos consider ados como tr ai dores todos

Igual cosa decfa Sandino, al Capitán Jesus Valdivia con la misma fecha.
C IUDADANOS QU E S E SA L VA RO N PO R H A B E R P AGADO SU RESCAT E

En esos dfas tres hombres dieron gracias a Dios de haber podido salir con vida de los campamentos de San

d ino, donde los tuvieron secuestrados hasta pagar l a E L V E R D A D E R O S A N D I N O

—303— cantidad qu e se les había detallado. E llo s fueron l os señores Víctor Gutierrez, Rosendo Chavarría y Manuel Irías, quienes pagaron entr e los tres la cantidad de mil doscientos cincuenta c6rdobae.
Ha y qu e saber , qu e n o se ex i mían d e estas con t r i

buciones, ni a las mismas mujeres, pues a la Sra. María Rizo de Rivera, vecina de Jinotega, le detallaron cincuen
ta c6rdobas, qu e pag6 ] a pobr e, haciendo u n de su sexo. E L ROBO Y E L F U EGO COM O M EDIO D E RED I M I R A NICARAGUA v er dader o

sacrificio. I gual cosa hicieron con otras sitt hacer caso

E l día 12 de Ener o de

'«,9 «j'

1932, una cuadr i ll a sandi n ista, comandad a po r el famoso Mar cial Ri ver a Ze

led6n, lleg6 a una finca de la propiedad de l Sr. Sal
v ado r R i zo , si tuad a en Cerr o Gr ande, j urisdicci6n d e J inotega, y después de

h aber robado l o qu e se
les vin o en ganas, le pren di ero n f u eg o a l a casa,

que qued6 reducida com
pletamente a cenizas. Co mo se r ecor dar á a este mism o seño r R i zo l e ha b ía n saquead o an t er ior m ente un a venta bien sur tida, qu e tenía establecida en Tomay unca, p er diendo alrededor d e mi l t r escien tos c6r dobas. La persecuci6n, como se ve, contr a los pseudo-capi talistas segovianos se ha
El cabecilla sandini st a Corona do Maradiaga, colocado a l a de recha de T r ánsi t o Sequeira, quien er a un o d e los j efes má s i n cle mentes de las bandas de Sandino.

l laba siempre en vigor , y
en un o d e los campamen tos d e Sandino , l l amado

honor d e u n publicista ar gentin o a q u ien l l amaba su Maestro, eran l levados los que n o qu er ian pagar con t ribuci6n, para obligarles a e tr egar el d inero, qu e con n

JOAQUIN T RI NCADO,en

O

EL

OA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI AS

grandes dificultades lograban. ganar. En r elación con los capitalistas secuestrados, veámos l o que con fecha 15 de Enero de 1982, decfa Sandino a su famoso lugarteniente Pedrón:
"Mi muy distinguido y querido hermano:
Tuve el placer de recibi r su muy atenta nota fecha da el 6 del corriente mes, en la que nos participa laremi. sión al campamento JOAQUI N T RI NCADO deí capitalis. ta Leoncio Navarrete, par a quien en estos mismos mo mentos se giran órdenes al Coronel Msrsdiaga para que lo tenga en detención hasta nuevas órdenes d e este Comando General . Mi entras tanto se ser vi r á Ud. notifi ~ car a la familia del mencionado Navarr ete, la contribución que a su j uicio pueda detallhrsele; adjunto un a f ór mula para que así mismo .sea la nota d e notificación qu e Ud. envía a la mencionada familia" .

Maradiaga cuyo foto damos a conocer para soláz de nuestros lectores, era uno de los más hábiles cabecillas
s andinistas en eso d e der r amar sangr e fr at er na y er a el

jefe del campamento donde se reconcentraba a lo s se cuestrados hasta que aflojaban el dinero. De este lugar con fecha 27 de Ener o de 1982, informaba a Sandino lo siguiente:
"Me permit o manifestar a Ud. qu e la s novedades por estos lugares no las tenemos. Solamente se ha en contrado en e1 Río Cuá, por una comisiónque he mandado a descubrir est e r i o y encontraron la famili a d e doña Carmen Cruz con su hij o Mónico Moreno y cinco niñitos inclusive uno del H ermano Ceferino Mercado. A la seño ra con lo s m enores he dispuesto mandarla par a Wam blan en donde según ella declara tiene uns hi]a y al r efe rido Moreno con esta fecha fué pasado por lss ar mas"

Moreno, a quien se mienta en la comunicación ante r i or .era el que hacia de jefe de la casa, y quien con su trabajo, sostenía a su madre y a los cinco nifios a que se refiere Maradiaga. Nada de esto fué tomado en cuen ta y su cabeza fué a rodar j unto con la de tantos miles de segovianos, que, cayeron en la lucha redentora, como la llamaba el +Jefe de las Segovias+.

UN RAYO DE LUZ EN L A CONCIENCIA DE SANDINO
Hubo algunas personas sin embargo que en medio d e aquella horrenda carniceri a recibieron garantias de Sandino; y r elatamos ésto para que se vea que, como en

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

todo cuadro, hubo en la conciencia del Guerrillero de l« Segovias, rayos de luz que se infiltraron en s u conc>en c ia, encallecida por tantos cr fmenes. Veámos un sa l «

conducto extendido por él:
«GARANTI A Y RECIBO»

<El señor K ur t Meyer quien goza de todas las ga rantías de parte de nuestro ejército y que por l o mismo se prohibe a los miembros de nuestras fuerzas, cómeter violencias en las propiedades del mencionado señor; pero él, gustoso proporcionará lo que esté a su alcance. Con esta misma fecha me permito en mi carácter de Jefe Su. premo de nuestr o mismo Ej ército otorgar al señor Me Depositb el señor K ur t Meyer, de nacionalidad ale mana, a la Tesorería General de nuestro Ej ército, por el conducto del Gral. Brigadier Francisco Estrada, l a suma de DOSCIENTOS PESOS DE CORDOBA (C g 200.00) en calidad de contribuci6n que le fué detallada por nuestro mismo Ej ército. E l señor K ur t Meyer presentar á este r ecibo p ar a su cancelación a l a Tesorerf a General de n uestr a República Nicaragüense, a l a t er minaci6n de l a guerra que ti en e entablad a nuestr o Ej ército, contra l as récuas de bandidos norteamericanos quienes con ci n ismo d e gr andeza están desolando a nuestra bell a y adorada Nicaragua. Dado en e l Cuartel General , L a s Segovias, Nic., C. A. a los veintinueve dfas del mes de Enero de mil no
vecientos tr eint a y dos.

y er el recibo siguiente:

Patria y I. ibertad (f) A. C. SANDI NO'

(Un sello)

Igual cosa hizo e n la misma fecha con los señores Marcial López, del departamento de Jinotega, y Leopoldo Salazar, domiciliado en la ciudad de MatagaÍpa.'
LA FUSIL ACIÓN DE L L I DER SAN DINI ST A A G UST IN
F A R A B U N D O M A R T (i E N S A N S A L V A D O R

Tres dfas después, un dfa lunes el 1' de Febrero de 1982, era pasado por las armas, en l a capital salvadore ña, el lider r oj o A gustin Farabundo Mar ti , convencido comunista, quien como se recordará fué uno de lo s que acompañ6 a Sandino en su viaje a México, en donde ac tu6 como su secretario.

O EL OA L V A R I O D E L A S S E G O V I A S

Marti er a el jefe del movimient o comunista que en aquella república se desarro116, costando más de diez mil victimas, po r lo que se l e j uzg6 y conden6 a l a pena capital, junto con Mario Zapata y un estudiant e univer

sitario llamado Alfonso Luna. Fueron ejecutados contra
los muros del Cementerio General a las siete y cuarto de la mañana de ese dia, constituyendo su muerte una ver to que parecia haber entre ambos, por l as ideas ex tre mistas de Mart i que dañaban al Guerrillero de las Se govl as.
EL CO RT E D E CH A L ECO E N L O F I NO

dadera pérdida para Sandino a pesar del distanciamien

Sandino como compensa»6n al desaparecimiento de muchos de.sus amigos, se dedicaba al e xterminio de la gente de la Segovia, sin acordarse de l a triste condici6n de los pobladores de aquell a zona, que el di a de hoy respiran aires de libertad a pulmones llenos, recordando como una horrible pesadilla los tristes años en que estu vieron bajo l a férula de Sandino y de su gente; h abien do estado a punto, el 21 de Febrero de 1934, de quedar como un feudo del hombre que babia conseguido quedar controlando los cuatr o departamentos, teatr o p r incipal de sus hazañas, si no hubiera sido que un hado benéfico cort6 el hilo de su existencia.
P edr o A n toni o I r ias, continuab a manteniendo e l t e r r o r en l a r egi6n del A t l ántico, quien el di a 28 d e E n er o

de 1932, encontr6 en Tunky al joven Lulio Rivera a quien corte de ch al el cabecilla I í

más tard6 en ~captura r que mandarle hacer el horrible
, Veamos el informe que dá a Sandino, í, con fecha 9 de Febrero:

"También pudiendo iríamos a Puerto Cabezas, pues yendo en el v erano, hay oportunidad de quemar las fin cas y los puentes de la línea, con est o ganaríamos mu cho terreno . . . . . . . . . .." U N A C U R I O S A F E L I C I T A C IÓ N D E A N O N U E V O

ENV IADA POR SA NDINO A SUS SUBORDINADOS

(Respetando como siempre la ortografia:)
"Señor Sargento Mayor. Mayor Mar cial River a Seledón. "F E LI CI TA CI ON DEL J EF E SUPREMO

GRAL. A. C. SANDINO"

E sta Jefatur a Su prema del Ej ér cito Defensor

de

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—807—
l a Soberanía Nacional de Nicaragua se complace en f e l icitar a Ud. fraternalmente, e n mi nombr e pr opio y el de todos lo s Miembros de todos lo s hermanos de este

Cuartel General por la actividad que ha desplegado en hacer efectivas las contribuciones cuya lista se puso en sus manos por medio del hermano General Francisco
Estrada. En la presente felicitacion se l e acusa recibo í)or la cantidad de T RES MI L DOSCI ENTOS PESOS COR DOBAS, que Ud. ha puesto en manos de esta Jefatur a

Suprema como producto de las contribuciones forzosas

a los capitalistas renegados para necesidades de nuestros hermanos que luchan en el Ej ercito Defensor de l a So beranía Nacional de Nicaragua. E sta Jefatura Suprema queda entendida de su i n f orme respecto a las propiedades áíue l a JUSTI CI A d e nuestro Ej ército se encargó de castigar con su mano por no haber cumplido las órdenes ter minantes de esta Jefa. tur a Suprema. E sta Jefatura Suprema no es tan babosa ara dar crédito a las cartas de. esos renegados pi dien o cacao y llorando pobrezas que no existen , porque a los machos y a los perros d e l a Guardi a Nacional los atienden como principes. Soberanía Narional de Nicaragua, APR J EBA SUS PRO. C EDI M I E NTOS EN L AS QUE MAS DE LA S R E F E RI DA S CASA S DE F I NCAS Y HA CI ENDAS y le har á sa b er a lo s r enegados que si apesar de este castigo no cumplen, pagaran con su pellej o esa rebeldia contra nuca tras autoridades. Ks necesario que comprendan que nuestro Ej ército está protegido por la justicia divina y por v ar io s espi ritus guerr eros, y qu e es un cr ímen que los que puedan a yudar se crucen los brazos ante nuestra lucha del ej ér cito Libertador . L O S T R AI DORE S A QUI EN UD . CH AL EQUI O en su íiltima gira, están bien ejecutados y esta Jefatur a no tiene nada que decir : solamente que se le prohibe que en la pr óxima no ande poniendo pay ehtos sobr e los ca dáberes, diciendo que Ud. los ejecuto. Este Cuartel Gene ral no le ha dado esas instrucciones a Ud. y en l o suce sivo Ud. no volver á a escribi r esos papeles dando cuen ta de nada. Dado en el Cuartel General del Ej ército Defensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua en Bocay a l os diesinuebe días del mes de Febrer o de mi l nobecientos tr eintidos. (f) A. C. SANDI NO" (Un sello)

Esta Jefatura Suprema del Ejerci . Defensor de la

En la página siguiente insertamos la foto del docu mento antes trascrito.

O EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

Cera r« lo do«a

y/s' I cr.óclcp ',:».' Jsps '
d

+4J4cltsó d e 1«a «por«e e o a l oa oorreedt d e« 4 o ~"

C 'kkattr r ~ » r e a 441 O decet ~ el 44 codos loe rxc4roo ' e

aa aoep eoe oe 4« . 1r1 toc' d i f r e c eroastccrc f, o e

r , t a eaote id ed o ee t u la ap l , o e a Coa«r efo c ~ t r a ll a ó « «o 4«ea. ~ e ee po r 04444 doa be rre ar Q%ll ~
t

~ »e«ce r el i ctccat d o ó ó ~ aoeac r e ci ó e por ' le e elaód ) g + O » Cr adl34« . 1<C t i lME «e«te ee ea»OO 4« eóao p~ % ' ho ,t ó ~ óea t ' r o e ro r» era» a l d g p« 4« e aeoe ~ ld ó dó oaoótr o o 4 «~e

JJ«pr. ~ de «t ~Cera«1 a «alea«t d e o laorege«. a

r "rrrh Am. 'We™o f.»o lae W ' ~ Cecea«caí« «d e e»te 'gse

»are 444peea le» ce coca 1de d o» » 1 » '.4»tó» r a opwu e a 444 1«Q P 8 i C Q , ó ~ rc a t r ó i ' ó r o lo o oe c»ev t4 » ró aaró n

f« l«Cera «e r r a ra ae 4 4 ta t o có»o p :ad 4 r or e dtc e a , pddteAF~ raeco r l i ó ta «ó e««r«»oa. e co a«o g 4 l . w . i r é%» dó '4 41 « ló .' «c deadar.,oeste a r o =«p»O»C-cel « J . í egeuaer d a l » lk r e r« ttdJC úó". »lLl t 04 J. >e i eoa«4' ea l e - ' r a ra ' d%" ~ Xp 'W w ' ' ; u «. » «c , o a p c l l o J« ' M r o a

Ci

e«a«or t o eea « oap c ~ a cae ' a ó' 'c 41 "ry$cc a rc a p ro ttór p e y ' apegar OO o .4«a ló o aea» ela ~ a «ó»i r a » »144« $ 1

rer » ar .óa mo tr e e i~ era«i~ . g „ «ó oe ca ier 4 a e

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~a 'a, eakeo W ~ coatoeelúeó ae ale tea o tr a mc ' .04$ e 4« 4444»aro tac 41eao »oca dcó1r , avi ar.cot o . «o 444 e - ta podtto»c odóapao e«alar ;wpol t t eo 444re 104 , 41 arcrao % 4 loe odeoaC ~ e 4, l 4«»era l e ó l e Co dedo 444¡ r o o 4 4 ~ ú r r «l aúrct ó e«et v. l eooe . eo
l

, ao4ac

íC' ' W eaeor 4< 1»t oó ' ~ , da ~ a 14 " 41«ata«eco 45«o )acg

He aqui la toto del anterior documento que reproducirnos pa
ra q u e se v ea qu e l a v erdad liist órica es la que resplandece en este li bro, apar tándonos de t od o l o qu e n o sea absolutament e v er i dico.

U N I M FO RM E E SP E L UZ NA NT E D E P EDRO A N T O NI O IR [A S
H emos di ch o qu e el cabecill a sandi nist a Pedr o A n toni o I r ías er a u n émul o d e P edr 6 n y p ar a com pr obar ésto, veamos l o qu e dice a su J ef e con fecha 28 d e F e

brer o de 1932, acerca de la j ira qu e iba realizando por la Costa.. Dice así:

E

I

V E R D A D E R O

S A N D I N O

". . . .Yo y todos lo s h ermanos que andávamos en
la j i r a, d e l a Costa ven i mo s e l 18 a Boca y

de Dios todos buenos.

po r v o l u n tad

En dicha j i r a t ubimo s t r es combates. QUEMAMOS VARI OS C AMPOS en la línia y CH AL E QUI AMOS VA RI OS T R AI DO R ES. E n Tunqui CH AL EQUI A MOS A JULI O RI VER A quien er a Comandante de los bandidos y QUE MAMOS T RE S CASAS yIAS pertenecientes a los dueños de la compañía de l NE PTUNO
p ues todo l o hici mos CU M P L I E N

DO LAS ORDENES DE NUES TRO J EF E SUPREMO.

A l deci r l a s]fnia s Pedr o A ntoni o I r ías s e r ef er í a a

los lugares situados sobre la llnea férrea de la Brag
man n B l uf f en Pu ert o Ca

bezas. Con respecto q que
Juli o R iver a h ay a sido Co mandante en T u n k y, mani

festamos no ser cierto pues
en ese l ugar n o h a habido

comandantes

.nombrados

clusivament e po r o f iciales de esta inst itución. El N eptun o d e qu e hace mención , so n los miner ales b ien conocidos en l a Cost a A t l ántica, un o d e lo s más r i cos en aquella r egión. UM A NZO R É M UL O D E SUS MA S F EROCES COM PA NEROS

Hemos log r ado obtener una fo. to de l f eroz cabecill a sandinista P edr o A n t oni o l r ias, auto r de t antas mu er tes, realizadas con la más r efinada cr ueldad y e x i t a m os a l lecto r par a qu e hag a u n exámen d e su s rasgo s f isonómi cos.

p or el Gobierno o po r l o s marinos; ya que nadie acep tab a ese carg o si n ar mas ni f u er zas a su s ór denes, e quivalente a colocarse en la pr opi a boca del lobo. La u nica f uerza y ' auto ri d ades ex istentes e n esa

zona, eran y son en la ac
t ualidad las d e l a Gu ar di a

Nacional, comandadas ex

Juan Pablo Umanzor no iba a la zaga de su s com pañeros en l a humanitaria l abor de despoblar a Nica

O

EL

CAL VARI O

DE

L A S SE GOVI A S

ragua. Veamos el siguiente fragmento de un a carta su

ya, donde trasmite a Sandino, con fecha 24 de Febrero
de 1932, el asesinato de un pobre alemán que no . tuvo

más delito que ser extranjero,y haber caldo en sus manos.
Dice así en su parte conducente:
je a ". . . . . .E n nuestr a m ar ch a del Obr a Cam puzano , n uest r a a v anzadill a

capturó a un yankee de nombre "Frank Meyer" quien según iieclaración propia se dirigia a Honduras, no hablaba nada de español, e interrogado por el herma no Capitán De Paredes, manifesto ser un ciudadano alemán; fué requerido pa ra qu e demostrase sus papeles, de los cuales se saco en claro que este indivi duo nació en Metz, Francia, y e n 1980 se naturalizó ciudadano y ankee, como
const a en los documentos qu e conserv a.

mos en nuestro poder, autenticados con la firma de Henry L . Stimson; en su po. der llevaba C$ 800.00 dollars, los qu e los muchachos„que lo capturaron se re. p artieron; la parte que me tocó a mi l a
chi vi é . T a m bié n l l ev ab a i m port antes

valores contra diversos bancos de Esta d os Unidos, por valor de mas de . . . . C$ 20.000.00 dollars, todo l o cual t ene m os en nuestro poder; al yankee s e le
d i ó su pasaport e par a l a ot r a v i d a . . .

Queremos hacer incapié en hacer notar a nuestros lectores q ue este infeli z ciudadano d e apellido Meyer, sacrificado por
l as huestes d e Sandino, n o e r a p olítico, n i miembr o d e l a Gu ar

di a Nacional, n i nicaragüense invasión sandinista en el por adopci6n, n i nada; er a un Sur de la República. pobr e hombre que vino en bus ca de la vida, y l a muerte cort6 el hilo d e su existen cia dejando a quien sabe cuantos de los suyos en espera de un ansiado bienestar a su vuelta de América. Pudie ron los que lo ultimaron desposeerlo de sus pocos habe res, pero nada de eso hicieron, l a besti a humana recla
m ab a san gre , r eclamab a vi das, y com o M oloc h n o se

E n r i qu e Somar r ib a T i j er ino, p r im er , Jef e d e l a

saciaba con lo que a diario se le daba como alimento. Los señores E nrique Somarriba Tijerino y A r nol d o Fabián T alavera, fueron los qu e encabezaron un a

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 311— expedición sandi nist a qu e or ganiz6 el sempit et no enem

o del orden Norberto Salinas de Aguilar, en San José de osta Rica, con un número de desocupados que no llegaba a veinte. E st a expedici6n

era para invadir a Nicara

gua por l a parte Sur , so b r e e l Departaraento de Rivas, en la creencia de que al sbl o presentarse por aquellos lugares s e Ies
a gr eg ari a n l o s m i le s d e '~84'i!i

hombres, en qu e cr eía la m ente calenturient a de Salinas de Aguilar. El gru o, al contacto de l a rea idad, se disolvi 6 a poco, t raspasando de nuev o l a frontera, donde las autori dades de Costa Rica, coo peraron con la s de l Go bierno de Nicaragua a fin
de ev ita r n u evas ex pedi

ciones armadas. L o s dos jefes mencionados, de con formidad con las leyes de Gosta Rica, que las sabe h a©er cumplir , fueron i n ternados en las cárceles de San José, y luego puestos Arnoldo Fabián T alavera, se en libertad, b aj o estricta gundo jefe de la invasián Sandi n ista, e n e l Departament o de vigilancia,
Ri vas.

e l d e qu e sandinismo no prosperaba . en Nicaragua, y de que los prestigios del caudill o de Las Segovias er a un mito, forjad o po r l os que quisieron hacer de él un símbolo contra la .interven ción americana, que terminb el 2 de Enero de 1933.
CURIOSA CA RT A D E SA N DIN O PA RA SI NCERARSE DE LAS DEPREDACIONES

Esta es una demostraci6n

Héla aquí:

"Cu ar tel General del Ej er cit o D ef ensor d e l a Sobera

nia Nacional de Nicaragua, Marzo 11 de 1982.

Señor don José Zela nda.

San Rafael del Norte. Estimado señor: Adjunto a la presente se servir i encontrar un recibo

O

EL

OA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI A B

—312—
p or las mercancias pertenecientes a su propiedad qu e nuestras fuerzas tomaron par a el consumo d e nuestro nuestro Ejército en l a Defensa de la Dignidad Nacional nicar a ' ense. ea para Usted una satisfacción contribui r (aunque
forzado) a l m antenimi ent o de nuestr a pr otest a ar mada. Par a su conoci mient o y e l d e los demh,s comer cian

Ejército y para aliviar las necesidades de nuestros herma nos campesinos, quienes han hecho causa común con

tes de su lugar, le adjunto copia de la Circular que .obra e n poder de t odos los jefes de fuerzas pertenecientes a nuestro Ejército. I gualmente queden entendidos, que mientras en Ni . c aragua existan invasores, vigentes los tratados, pactos y convenios celebrados entre los Gobiernos de Estados Uni. d os de Norteamerica y los impuestos por ellos mismos en Nicaragua, no habrh paz, ni habr i g arantias de vidas ni de intereses. As i mismo tengan entendido qu e n o hay ninguna responsabilidad de nuestra parte, desde luego que hemos sido provocados y es de nuestr o deber la defensa. S i hay responsabilidad en los sucesos de Nicaragua, l a tiene la politica i nternacional de Norteamhrica, y los ni caragüenses quienes se han concretado a coquetear co n los i nvasores, co ntribuyendo co n s u pusilanimidad, al pretexto que ponen para su intervensión en Nicaragua, diciendo que: que personas importantes y n o importantes de Nicaragua, piden l a i ntervención de ellos e n nuestro pais. Sufran pues U stedes las consecuencias de sus co. bardias. (f) A. C. SANDINO".

Véase el recibo a que se refiere Sandino en e l an
terior documento, y qu e trasladamos f ntegro y fie lmente.

Dice asf: 4RECIBO' +Con esta fecha deposit6 el Señor José Zelaya C., vecino de San Rafael del Norte, a la Proveduria de nues tr o Ej ército, que está a cargo del hermano Capitán Gil berto 8 6mez, las mercancias siguientes: Dos piezas d e manta, do s piezas d e g éner o gro fino, un a pieza de casinete, dos piezas d e género
negr o p ar a vestidos de señora, un a p i eza d e b o gotana,

una pieza de género d e camisas para bar6n, una pieza de dril par a pantalones de barón, dos piezas de zaraza para vestidos de niños, dos piezas de guinga, setenta yar das de género de punto, diez varas d e pi qué l abrado once varas de piqué mercerizado, once varas de piqué color crema, dieciocho camisetas de manta, dos docenas de medias, cinco pares tenis, tres pares zapatos mujer, cinco E I V E R D A D H R O S A N D I N O

— 313—

basos emulsi6n, cinco basos bacalao, doce pantalones co rrientes, doce paquetitos de algod6n, ocho paquetes de fosforos, dieciocho basitos de esencia coronada, diez pa q uetes de hilo fino N< 50, cinco frasquitos de agua de buda, tres paquetes de candelas parafina, un biock de papel para cartas, un quintal de arroz, un quintal de sal, seis arrobas de harina, dos cajitas de galletas dulces; t odo ésto ha sido recibido en calidad de contribución. E l s eñor José Zelay a presentar á este recibo adjunto a l a factura que él conserve, a la Tesorería General de nues
tr a R epú blica Nicaragüense, a l a t er minaci6n d e l a g u e

rr a que tiene entablada nuestr o Ej ér cito, contra las ré cuas de piratas yankees y contra los atajos d e perros
t r aidores a l a Patr ia , q u i enes están asolando a n uestr a

adorada y bella Nicaragua. Dado en el Cuartel General del Ej ércit o D efensor de la Soberanía Nacional de Nicaragua, a los once días del mes de Marzo de Mi l novecientos treintidos.
Patri a y L i b er tad.

(f) A. C. SANDI NO&. Nuestros lectores deberán haber leído con sor presa el anterior documento, ya que si era concebible desposeer
a los comerciantes de r opa, par a u t i lizarl a en su s t r opas,

eso de piezas de gro fino, para vestidos de señora, pie zas de guinga y zarazas, piqué labrado y mercerizado, d ocenas de medias etc., eran ar tículos ajenos a l a o br a patri6tica que decía Sandino llevar a cabo, y que el dic cionario señala con el nombre de robo, sin atenuante al g uno. E n nuestro deseo de llevar al ánimo del lector la mayor cantidad de convicción acerca de l o que decimos,

véase el documento fotografiado que reproducirnos en la
siguiente página.

INTENTO DE LANZAR SOBRE LEÓN LOS POTROS DE L APOCAL(PSIS
antes hicimos menci6n, y qu e fueron lo s au tore s p r inci ~

No satisfechos los estudiantes universatarios, de que

pales de l a toma de Chichigalpa, insinuaron l a conve niencia de lanzar a las huestes sandinistas sobre l a pla za de Le6n, cuyas casas comerciales y bancarias eran un aliciente tentador par a las hordas vandálicas que venían del Norte. Véamos lo que al «Jefe Supremo> con fecha 20 de Marzo de 1932, decía Juan Pablo Umanzor en un a

O

EL

CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

—314— comunicación, de la cual trascribimos los siguientes pá rr afos:
". . . . El 3 de Marzo fué pasado por las armas el
ex-Guardia N a c ional I l defo nso E s pinoza, q ue h a bia s erv i

do en el A rca Norte de Matagalpa, en la 8' Compañia.
Se le di ó sepul t u r a.

" . . . . Mediante una marcha rápida llegamos el 5

a l V all e d e l a s Mar ias . N uestr o o bj et o er a acercarno s a la l inea f érrea y asalta r el t ren de l a t a rde d e C o ri n to a

Managua, pero los chanes no nos pudieron sacar por un lugar oculto, ya que la orilla de la linea sólo se compone
d e huertas y l a zon a e s mu y poblada . P o r est e m o t i v o

abandonamos por el presente momento este proyecto.
". . . . E l 6 lleg amo s a l a haciend a " L a P elona" donde per manecimos t res dias descansando. A ll i r ecibimos [C450.00l ci n cuent a córdoba s de l seño r Rau l M ontalv án , nal . E st a ca nt idad es a cuent a d e la cont ri bu ción f orzosa q u e l e f u é detallad a po r n uestr o Ej ér cit o e n N o v i embr e

a quien se le extendió el correspondiente recibo provisio próximo pasado.
". . . . E n l os Queso s t u v i mos opor t u nida d d e hs

e,
1~ asa v 'aa foets a l a sus 4 ~ +s++ + + 4 s r,'-" ~ ~ 4 4s cslbeete ss s c Lg ok~sss4 a ssssss ka ' o kwog sss,ss4ws 4s s @ t e rksso sus W~ > ,' ~ 4 4 4 Jgeoit o ~ sssrs sasa vsstt~ a s ssaása~ IQA +sss as l""~ wL s' «ya a « s sseásao sssa ~ ~ t t sss ® ssss l+++ .',:WeAlN®ea 4u ~ a , áss sassss ~ sasa ~ stsss 4e a t a i ce zt

sasarssr.+ & %ealr, p es a cae®a m . ® p» ~ s a mío a ss ~ ~
44E ANA + 44 s westwi as Ck t m

a savia s a

„ san sss ssaae ssAa®a ~

y < s K ~s a n , a ' ss vaosse s la s s a es s E e utiaaas

%c aassssa

lÉ . h:
Est e es el f ot o del recibo ori g inal qu e se encontr ó en el ar chi

vo del "Jefe Supremo de las Segovias" y en l a esquina superior
d e l a derecha, se pu ede v er l a f i rm a del G u er r i llero , q u ie n tuvo

como un empeño pr ovidencial en que todos los documentos que
a él se r eferis n n o fu eran dest r u idos, par a qu e si r vi eran a l escla recimient o d e m u l t i t u d d e hechos, qu e d e o t r a m aner a habri an

quedado en el misterio.

E L

V E R D A D E R O

S A

N

D I N O

—315—
b lar con Eulogio Girón, correo que usaba el General Me

ralea para comunicarse con León y me dió cuenta de un

mensaje verbal de los lideres estudiantiles leoneses Fer nando Valle Quintero y Al i Vanegas, quienes sostuvieron

correspondencia con el mismo hermano General Morales.
"Ellos me informan que un ataque a l a plaza de León puede t ener exito 'siempre que nuestra fuerza sea cuando menos fuerte en 200 hombres¡ que ellos se com prometen a poner sobr e las armas de 400 a 500 hombres
d e m od o qu e nuestr o ef ect i v o n o baj e d e 700; pue s au n

que la guarnición de León se compone de 100 hombres, seran muchos los degenerados que inmediatamente se pre. senten a empuhar la s armas contr a nosotros. Contestó por escrito que por el momento teniendo que darl e cum plimient o a un plan ordenado por l a Jefatura Suprema, no podriamos distraer nuestra'atención a otra cosa, pero que quedaba entendido de sus proyectos y que oportunamente me comunicaria con ellos para ver de llevarlo a l a proa,c tica y que no dejaran m>entras tanto de apoyar dentro de su s medios nuestras operaciones militares. T ambién aseguran qu e de l Banco de León y del Banco Nacional asi como de otras casas de comercio fuertes, seria cues tión de momento sacar C$75.000.00 SETKNTICINCO MI L D OLARES . . . . . . . . Patria y L ibertad

(f) JUAN PABLO UMANZOR."

EL ASA L T O A L V A L L E D E L A S ZA PATAS

El martes 12 de Abril de 1932, la columna mandada por los cabecillas Juan Pablo Umanzor y Capitán José De Paredes, asalt6 el V alle de las Zapatas, de l a j uris disci6n de Le6n, y cercana a la línea férrea que va para El Sauce, como a las dos de l a mañana, dedicándose al saqueo de las pulperías y pequeñas tiendas que había en el poblado. Luego se encaminaron a la casa de habita ci6n del joven Pastor Salazar, que ejercía la medicina en ese lugar a quien sacaron de su casa y pegaron tr es ba lazos, retirandose del lugar bajo la impresi6n de que lo dejaban muerto. Si n embargo par a Salazar n o habl a llegado su última hora, pues a pesar de haberse visto al borde de la tumba se salvó con los auxilios de la ciencia que le fueron sumistrados en el Hospital de Managua a donde fué trasladado y cuidado con la mayor atenci6n.
E L ROBO Y E L PI L L AJ E A RM A P REDIL ECT A

DE SANDINO No satisfechos los sandinistas con el decreto del Co ronel Rivera, quien baj o amenaza hací a a lo s i ndios mosquitos tr abajar en l a agricultura, par a luego apro

O

EL

CA L VA RI O

DE

L A S SE GOVI AS

es quedaba para no morirse de hambre: sus ganados.

iarse de sus cosechas, procedi6 a tomar l o último que

El 22 de Marzo de 1932, Pedro Antonio I ria s lleg6 a una propiedad del señor Benjamfn Padilla, indi o mos quito, bautizado con ese nombre, y domiciliado sobre las riverss del Ri o Coco, en Waspook, y se llev6 de all f se
senta reses, por la s q u e Sandin o l e ex tendi 6 e l co r res

como se comprende no tenfa ningú n valor, siendo una mera fdrmula el hacerlo. Por ese entonces el mismo Guerrillero de Las Sego vias, se entreteni a e n hacer l a lista de las personas que consideraba pudientes, detallándoles contribuciones, que de no ser cubiertas amenazaba sus vidas. H e aquf el siguiente documento h allado en el a r chivo de Sandino, que literalmente dice asf:

pondiente recibo desde su Cuartel General; recibo que

LISTA DE PERSONAS A QUIENES SE L ES

HA DETALLADO CONTRIBUCI ÓN
En Esteli
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L'

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C C C

C

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e

En Y alf Jinotega
4

1.— Juan de Dios Pastora . . . . . . .CS 5,000.00 - 2.—Juan Bruno Molina . . . . 5,000.00 3 .- Genaro Molina . . . . . . . . . . . . . . . 2,000.00 4 .— Antonio Molina , . . . . . 2,000.00 5.—Marcelino Rodrfguez Castillo . + 2 000.00 6 .— Abraham Castillo . . . . . . . . . . . . + 2,000 00 7 .—José Marfa Castillo . . . . . . . . . . > 1,0u0.00 8 .— Tomás Castil l o . . . . . . . . . . . . . . » 1,000.00 9 .— Adrián Valdivia . . . . . . . . . . . . . . > 1,000.00 1 0,— Julio Cardenal . . . . . . . . . .. . . . . . ' 5,000.00 1 1.—Federico Briones. . . .. . . . .. . . . . ~ 2,000.00 1 2.—Luis Frenzell (Alemán). . . . 500.00 13.— Gustavo Noguera Hermanos ~ 1,000.00 1 4.—Pablo Moller (Alemán) ..... . . . ' 2,000,00 1 5.— Enrique Gülcke (Alemán) . . . . » 2,000,00 16.— Biás Miguel Molina . . . .. 5,000.00 [f] A. C. SANDI NO+

(Un Sello.)
En la siguiente página insertamos el foto del docu mento antes mencionado. N uestro comentario parece sobrancero, al tratar de calificar ese derrame de contribuci6n entr e hacendados y comerciantes de L a Segovia, después de seis años de

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 317— P ':,.: ':. ::"''". ::;I '. : : ó: "."'« «:&ó+ ':: ' . '-- : ; É C
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llevar al ánimo de los lectores l a convicción de que l a v erdad
g u i a nuestr a pl uma, si n perj ui cio , c om o l o hemos r epet id o o t ra s v eces, d e qu e lo s documentos orig i nales están a l a orde n de l qu e

He aqui la foto del anterior documento que reproducirnos para

dude todavia de su autenticidad, en la Oficina de Operaciones de la Guardia Nacional

cruenta lucha, cuando la agricultura estaba materialmen
te p ar alizada y lo s n egocios muer tos po r f al t a d e g ar an

tfas; viviendo sus pobladores una vida de intrariquilidad
en esper a d e senti r d e u n m omento a otr o sobr e el cue

llo el filo del machete de Pedr6n. Treintiocho mil c6rdobas, equivalentes en ese enton

ces a or o americano que n o habfa d e dond e poder sacar los, er a el t riste dilema d e v id a o mu er t e qu e se pr esen; tab a a lo s comer ciantes y ag r icult ores de aquell a r egi6n.

LA NIÑEZ OBLIGADA A L A DELACION
PO R IVIEDIO D E A M EN AZ AS
Cada vez l a acci6n cr i m inal d e lo s <l iber tad oress se

presentaba cen nuevas fases. Ahor a se iba a abusar de l a inocencia de un niño, par a obligarle po r medi o de amenazas a que dijer a lo que ellos querfan, para conde aar a su progenitor con quien vivfa. La banda sandinista, comandada po r Juan Santos

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CAL VARI O

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L A S SE GOVI L S

—818— Morales, lleg6 en l a primera quincena del mes de Abril, al caserfo de Rayti, situado sobre las márgenes del Rfo Coco, en donde capturaron al señor Tomás L 6pez, a obiqrno de Nicaragua, negándose éste a cuanto l e pr e guntaron. ' Viendo los sandinistas que no podían ,arran c ar de la boca de aquel hombre l o que en realidad no
existfa, procedieron a capturar a u n nietecito d e éste, a q uien después d e h aber azotad o y puéstol e l a boca de

uien se empeñaron en hacer deelárar que era amigo del

un fusil sobre el pecho, l e d ij eron que lo iban a matar @ no decfa l a v erdad acerca de que su abuelo era un

E

He aqui la fotografia de Tomás González, sencillo agricul
tor , asesinado po r f u er m s sandi ni sta s e n L a s Mar ias , j u ri s

dicción de Jinotega, el 18 de A br i de 1982 Aparece rodeado
d e s u f a mi lia . E ste, com o l o s d emás, n o er a y a n k ee, n i G u ar di a N aci onal , n i am ig o de l Gobier no . E r a solament e u n mantener a s u f am i li a.

pobre hombre dedicado a extraer de la tierra el jugo con que

gran Moncadista. E l chiquill o prometi6, bajo el i nfluj o
del miedo, hacer l o qu e l e decían y acto seguido l o con d uj eron fr ent e a su abuelo par a carearlo, r epi tiend o t u rul at o tod o l o qu e se q uiso d e bl, descargand o act o se guido sobr e el i nfeli z L 6 pez el machete <liber tadora, que

no ces6 en su obra hasta que hub o exhalado su último
aliento.

J uan Santos Morales inform6 d e est e asesinato a

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V E R D h D E R O

S A N D I N O

—319— Sandino, con fecha 18 de Abril de 1932, como una haza ña llevada a cabo por él y su gente.
REVANCHA T O MADA PO R LOS I NDIO S M OSQUIT OS
P O R L A M U E RT E D E COC K B U R N

r esult6 ser u n agent e sandi nista d e pr imer a f uerza , l o s in dios mosq uitos, que l o consideraban casi como r ey , es per aro n u n momento opor t un o p ar a t omar l a r evancha

Después de la muerte de Adolf o Cockburn, quien

Salomon Picado, asesinado por fuerzas de Sandino en el
J obo, j u risdicción d e J i n ot eg a el di a 22 d e A br i l d e 1982. E l o cciso n o er a espia , n i G u ar di a N a cional , n i m ar ino , si n o

un pobre joven de las Segovias, que buscaba el sustento por
medi o del t r abaj o.

de s u mu erte . E l r etén d e Q uisalay a er a comandado por lo s Su btenientes L evonsk y y Car los R eyes, q uienes t enían f u er a d e u nos pocos guar dias a u no s cuantos i n d ios mosquito s como au x i l i ares. E sto s se pu sieron u n dí a d e t antos de acuerdo, soliviantados po r al gú n espír i

t u malévolo, par a matar a los oficiales mencionados e
irse a incor pora r a las fu er zas d e San dino ; y as í f u e.

El día 4 de Abril de 1982, cuando menos se pensaba, los
i ndio s mosquitos adscrito s a l a Gu ar di a cay eron sobr e

sus jefes, disparando sus armas con el intento de matar los. E l Subtenient e L evonzk y muri 6 inmediatamente, pero el Subteniente Reyes, aunque herido en ambos bra

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CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI A8

—320—

bos hablan perecido. Los guardias auxiliares, después
del nefando hecho cometido, se internaron e n t e r r itorio h ondureño, llevando consigo los elementos de guerr a a su honor confiados.
Quer emos patentizar un a vez más, que l a acción con

zos, pudo salvarse, creyendo los indios al hufr qu e am

tra Cockburn, Diputado Suplente por el Cabo Gracias a Dios, fué meramente casual, pues la inspecci6n que prac
tic6 en s u casa el Su btenient e Su pr enant, con el Sargen

to Avendaño e l raso Ale
g ria, l o d emuestr a de

manera palmaria. La Guar dia ignoraba los nexos que teni a Cockbur n co n San dino, y fué obra de l a ca s ualidad constatar qu e l a máquina d e escribir , r o bada en uno de los asaltos llevados a cabo por hatos, la tenfa en uso Cockburn. Quisalay a f u é ocupado poco después po r Guar dias Nacionales, y debida mente r eforzado por ser u n lugar qu e estaba en contacto con los invasores sandinistas, que a cada mo mento tomaban mayores proporciones e n aquella
zona.

Poco tiemp o después, loa defensores d e Quisa laya, como l o esperaban, He aqui la fotografia del Sub. f ueron atacados po r l as teniente Carlos Reyes Ruiz, co fuerzas d e Juan Santos rrecto oficial de l a Guardia iVa cional, que por un milagro esca Morales, que pelearon con pó de l a muerte en l a subleva ardor por reconquistar las ció n de l r etó n d e Q ui salay a, posiciones qu e ocuparan D istrit o de l Cabo Gracias a a ntes lo s r ebeldes, per o Dios. fueron rechazados, dejan campo, lo mismo que armas y municiones. Pensaron que el retén de Quisalaya era fáci l de vencer; per o en esta ocasión, como en otras muchas, Sandin o s e equivocó. Véase la comunicaci6n que Juan Santos Morales, por me d io de Estrada, dirigi6 a su Jefe, en cart a fechada en
d o v ar io s m u er to s e n el

K L

V E R Q A D E R Q

S A N D IN O

— 321—

Sájora el 9 de Mayo de 1932, de l a que trasladamos los
siguientes e i m por tantes párr afos.
Mi nruy qu er id o herman o y respetado Jefe:

"Con mucha pena nos permitimos hasta ahora infor
mar a U d . d e nuestr a g i r a en lo s m omentos en qu c l e es cribi mos l a presente . P er o el caso es qu e se no s h a he

cho difícil , muy di ficilísimo el cruce de correspon<lencia hasta esos campamentos." hecho jornadas a marchas forzadas con ruu>bo a l a línea,
como es d e suponer , t odos nuest ros m u chachos qu e i n t e gran est a colu mn a necesitaban u n p r ont o descanso y asi .. . Después de l combat e d e Quisalay a y <l e haber

lo isimos por dos dias." El control de nuestro L itoral Atlántico U<l. ya sabe que yo y Ud., exclusivamente somos los que respon<lernos por <'.'l. Por consiguiente nosotros somos los que <lebemos
de m i ra r las cosas en su p r opi o l uga r y p ar a est o t endre mos qu e ser serenos, y n o acelera r n uest ra s operaciones

militares atenidos a que son ordenes terminantes porque
estas v ar ia s v eces solo ll evan a l m enoscabo d e nuest ras mu ni ciones, s i <iu e t enemo s q u e cu m pl i rla s est á c l ar o, p er o estando ci ert o del buen éx i t o qu e deseamos obtener " .. . H o y n uestros muchacho s está n bie n descansa. d os, bien ali mentados, mu<lados y está n com o N U E V ECI .

T OS PUES ES RARO QUI EN NO H AYA T E NI D O SU H EMBRI TA" .. . Supongo que el hermano Representante del Co
m ando General d e nuestr o Ej<.rcíto. Coronel E f ect i v o A b r a

ham Rivera. ha <licho al General q«e es tomable e l Nep tuno v Qui.alaya, PERO UNA COSA F S E STA R SEN 'f NADÓ CON f A PI ERNA CRUZADA Y OTRA COSA ES F STAR E N I .OS CAMPOS D E OPERACI ONE S M I L I 'ZARES VI ENDOL E I .A CARA A L E NE MI GO,"
Pat ria, y L i b er tad.

[fJ Gral. Brío. J. S. MORALES R. 2" Jefe Expedicionario."

La anterior comunicación fu é remitida por Morales
al Cu ar tel Genera l y el l a causó u n seri o disgusto a San dino, quien p ar a di sf razar las cosas, di ó otr o g i r o di stin

t o a l asunto, como se verá en e l documento que se
repr oduce a conti nuación.

Sandino entendía que sus órdenes debían cumplirse
al pi é d e l a letra, si n t omar e n cuent a l a t opogr afí a del

lugar en donde sus subordinados debían de operar. Desde su Cuartel General, donde como hemos dicho al pr incipio estaba a cubierto de todo peligro, sin expo nerse a las contingencias de una muerte airada, decía:

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ataquen y tomen tal o cual plaza, sin da r instrucciones s obre la forma en que su s tr opas iban a operar, n i de muchas veces, sus 6rdenes fracasaran, dejando en el cam p o muertos y heridos y malgastando e l parque y l as energías de sus subordinados, sin lograr tomar la pobla
ci6n qu e se deseaba, contentándose las más d e las veces

la fuerza conque contaban los contrarios. De allí que

con ejercer control alrededor de los cuarteles, de los que

no podia jamás posesionarse; salvo en lugares como Chi chigalpa, en donde no estaba más que un infeli z policía a quien si n necesidad quitaron la existencia Juan Santos Morales dijo una verdad, y esto provo c6 la ir a del «Dictador de las Segovias.~ V eamos lo que dste manifest6 al respecto, en l a si guiente comunicaci6n:
"Cuartel General del Ej ército Defensor de l a Sobe ranla Nacional de Nicaragua, Mayo 22 de 1932.

Señores Primero y Segundo Jefe de la Columna N'3

General Francisco Estrada y Juan Santos Morales, respectivamente. Costa Atlantica Nicaragüense. Queridos hermanos: Con fecha 9 del corriente acabo de recibi r c o r res p ondencia del General Morales en que me par ticipa no tener hasta en aquél dís, contacto con el Estado pMayor de que me ocupo. .. . E l General Morales tien e como obligación que interiorizar de todos sus movimientos al General E s tr a da, y, como no lo ha hecho no ha cumplido con l o orde. nado por este Comando General de nuestr o Ej ército. En esa virtud, se servirá el General Estrada orde nar inmediatamente l a reconcentración dsl General Mo rales con toda su fuerza al campamento en donde está Estrada. Igualment e Morales¡ se servir á poner a l a orden del General E strada toda l a fuerza y ar mas que tiene bajo su mando, y reconcentrarse a este Cuartel General solamente con dos ayudantes. Estrada se ser v ir á organizar toda l a fuerza en la forma que convenga, campamentarse donde convenga y atacar cuando le convenga tambien, pues ya tiene enten dido todo lo que ha de hacer. Hay mas: Tengo la absoluta pena de convencerme cada d i a, que todos los Jefes en s u mayoría se están haciendo antagonicos de uno a otro y capeadores hasta lo indeci ble. E n estos momentos, hay rasos de nuestr o Ej ér cito que tienen mucho más actividad qu e J efes reconocidos, lo que no deja de ser verdad mu y lamentable. Aqu í nadie está en un lecho de flores y v i vimos en los más tr emendos sacrificios, y j ur o a Uds., que si Ustedes se hacen responsables a llevar l a d ireccion del

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V E R D A D E R O

S h N D I N O

— 323—
movimiento, lo deposito en Ustedes y saldré como Jefe E xpedicinnarin a prnbarles que con buena cabeza y un poco de valnr y honor, se hace todo lo que Ustedes creen que no se puede hacer. Sinceramente vuestro hermano.
Patria y L ibertad.

(f) A. C. SANDINO." (Un Sello)

Al decir Sandino: <NA.DI E E ST A E N U N L E CHO
DE F L O R ES», hacía alusi6n a l o manifestado en su car t a po r J ua n Santo s M or ales, quie n d i j o : <N O E S L O M IShI O ESTA R SENTADO CO X L A PI ERN A CRUZADA , QUE ESTAR CON E L ENEMIGO A L FRENTE. ~

Sandino se disgustaba porque sus hombres no lo

Jua n Sa nto s M orales y J ua n Pabl o U manzor , q ue pusieron su s energ ia s a l ser vi ci o d e un a m ala causa y de' un j efe, qu e en má s de un a ocasión los tr at ó d e m aner a despiadada.

gr aban el obj etivo que él les i ndicaba; p er o j amás se to m6 t;I el t r ab aj o d e d esmostr arles personalment e c6 mo er a qu e se hacían esas cosas, manteninédose en su s cam pamentos com o d en tr o d e m ur allas celestiales. Estr ada, qu e er a h o m br e sereno y consciente, como l o demostr ó hasta el ú l tim o momento, compr en di 6 l a i n ju stici a d e Sandin o p ar a con M or ales y ar r eg16 los asun

tos de manera amistosa. A este efecto escribió Estrada a Morales la siguien
te comunicaci6n, con fecha 23 d e M ay o d e 1932:

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SE GOVI AS

—324—
"Con el hermano José Ana Rodriguez, le enviamos
5 00 cartuchos " L ewis" y 10 0 T hompson; refiriéndole a U d. el hermano Rodriguez, en lo privado, el r umbo q u e

nosotros llevaremos, para de esta manera Ud, se oriente

y busque el contacto con nosotros; donde l e en tregare mos el rest o de u n parque, qu e es par a r eforzar esa fuerza y que nosotros llevamos consigo. E n caso que por cualquier motivo no estemos en el lugar que el r eferido Rodríguez le indique sírvase continuar sobr e est e mi s mo punto hasta tomar contacto con nosotros. Patria y Li bertad. (Í) FRVANCISCO ESTRADA" Gral. y Jefe Expedicionarlo.

LAS OPERACIONES SANDINISTAS EN LA COST A A T LANTICA
Las opet'aciones de los l ugartenientes de Sandino en el Departamento d e Bluefields y en l a Comarca del Cabo de Gracia a Dios, se intensificaron del mes de abril e n adelante. Sandino tenía seguridad e n el éxito, y y a habi a pensado que el qu e fué Jefe Político de Ciudad
Sandino, ocupar a eI cargo d e p r imer a autor idad depar ta

m ental, al triunfar en aquella zona, revistiéndolo co n el viejo titulo de Gobernador I ntendente de la Gosta Atlán tica. A este respecto dirigió a Estrada una carta, con f e cha 28 de Abril , de l a cual ex tractamos los siguientes párrafos:
"Mi querido hermano General Estrada: El General I r lss lleva instrucciones de ponerse bs jo las órdenes directas d e Ud. y de reconocerle a Ud. mismo como Pr imer Jefe de toda la Expedición nuestra en toda la Costa Atlántica. También se le explicó al Ge neral I r ías que: si logramos mediante la Expedlcion de aue me ocupo, el Control de ese Litoral, ASUMIRA UD. R L CARGO D E GOBFRNADOR I N T ENDENTE , E L I G I ENDO UD. EL CI T I O DOND E H ABRA D E RADI CARSE CON SU ESTAD O MAYOR, LUGAR DE SD E DONDE DI RI GI RA TODO EL MOVI MI ETO POLI TI CO Y MI L I TA R D E NUESTRO L I TORAL ATLANTI CO. .. . Le envío esas periódicos, donde aparece la to ma de Vía Nueva; igualmente tenemos informes de ls toma de Ciudad Darío, y se dice oue para conseguirla TUVI ERON NUESTROS MUCHACHOS QU E I N CEN DI A R AL GUNAS CASAS DE L A POBLACI ON, y los aviones pusieron fin a la tarea, pero cuando nuestras f uerzas ys estaban ausentes.. . . . . . . . . . . . . . . . ." Patria y Libertad. (Í) A. C. SANDINO.

(Un Sello)

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 325— PEDRÓN CONT INÚA E N SU T A REA D EV AST ADORA

Pedrón Altamirano n o cesaba de informar al Cuar
t el G en er al d e l a í m pr oba l abor «l iber tadora», l l ev ad a a cabo po r él y su g ente.

El Q de + ayo de IQ32, pon>a en conocimien« del ' ~e

II e aqui una fotografi a d e A ugusto C. Sandino, con varios miembros de su Estado Mayor. A l a derecha se le ve a él; detra,s a S antiago Dietrich y a la izquierda, hacia el
fondo , a Pedr o A n t oni o I r ías y a Jua n G r e gor i o Coli n dres.

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SE GOVI AS

—326— fe Supremo» haber decapitado a los ciudadanos José An

gel Zelaya, Juan González (Ghirizo), Juan y Alejo Ville gas, Fulgencio Calder6n y Antonio Gutiérrez. A l final,

i nformaba que el Capitán Castro, en cumplimiento de 6rdenes recibidas del Cuartel General, habl a procedido a reducir a cenizas la valiosá hacienda cPalo Blanco» pro
piedad d e los h er manos Stadthagen, en el D epar tamento

de Jinotega.

UMANZOR EN LOS PUEBLOS DEL DEPARTAMENTO D E L EÓN
Después que l a cuadrilla de Juan Pabl o Umanzor, hubo invadido el Valle de las Zapatas, en el Departamen to de León, donde dej6 como muert o a l j oven Pastor Salazar, se dirigió al lado de Posoltega, donde estuvo en
acecho, esper ando un a o p or tu nidad p ar a llevar a cabo

un asalto al tren de pasajeros, como se lo habían sugeri do loli j6venes estudiantes universitarios leoneses, de que antes hemos hecho menci6n, y que fueron autores espi rituales del ataque de Chichigalpa. Umanzor por uno y otro motivo no pudo hacer na da y r egres6 al campamento de <El Jocote» a donde ha bían dejado unos heridos. D e este lugar envi 6 una comisi6n de quince números para qu e fuesen a buscar b estias, debiendo llegar hasta E l Pilón, j urisdicci6n de
El Sauce, d ond e debían ca pt urar y « ch alequi ar » a l os

hermanos Antonio y Roberto Pozo. La orden fué cumplida, según lo informa Umanzor a Sandino, con fecha 10' de Mayo de 1932, regresando la comisi6n con quince bestias c apturadas y cincuenta córdobas, que le quitaron a l a fuerza a don Arístides Herdocia.
PEDRÓN L L EVAB A S I E M PR E L A S U PREMAC(A EN L A OBRA D E E X T E RM INIO

Mientras esto pasaba en el interior de l a r epüblica,
Pedr6n i nf or mab a a l Cu artel Gener al, desde su campa

mento de «L a Esperanza>, con fecha 3 de Julio de 1932, que Tomás Hernandez y nueve más, habían sido ultima dos a machetazos, ofreciendo enviar la lista de los por él enviados a la eternidad. Estas matanzas sin precedentes en la historia de Ni. caragua, producían un estremecimiento en el alma nacional, y todos se preguntaban a di ario a donde irían a parar las cosas.

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

LOS NiÑOS DE L EÓN DEMANDAN A SANDINO INTERCEDER POR L A PAZ
L os n iños d e las escuelas de l a ci udad d e L eón, f ir maron en l a p r imer a q uincena d e May o d e 1982, u n M e m orial, qu e d i r i gieron al R epresentant e d e Sandin o en

México, Pedro J. Zepeda, e n e l cual l e decían l o si guiente: das.
" E l año pasado las escuelas p ermanecieron cer r a

Nuestros corazones se vistieron d e lut o po r esa circunstanci a dolorosa. Nosotros deseamos co n vehe mencia la instrucción, porque sabemos que ella es fuente de muchos beneficios, tanto para el que la adquiere, como para la sociedad. Con la instrucción se evitan muchos males y se disminuy e el cr imen . S i lo s hombres qu e secuestra. ron y asesinaron al niño L indbergh hubiesen cultivado su corazon y su i n teligencia quiza no h ubiesen l legado a ese extremo tenebroso. Y nosotros que comprendemos ésto, sufrimos horriblemente por la carencia de escuelas para tanto niño nicaragüense que abunda en deseos de aprender par a ser buenos ciudadanos. Fuer a d e ésto, la miseri a se acentúa e n nuestra amada tierra, y la miseria precipita al crimen. Tenemos referencia de que Ud . r epresenta al Ge neral Augusto C. Sandino, nuestro connacional, y por su medio queremos hacer que hasta él llegue nuestr a voz

de angustia, en demanda de psz para Nicaragua, para
que cese una contienda ir atricida que no tiene razón de ser, a fin de que en el futuro nuestra Patria sea gr ande y se mantenga intacta nuestra soberanía."

Ni Zepeda, ni Sandino se dignaron contestar a esta suplica de la niñez, capaz de enternecer al corazón más
d Uro.

LA C A M AR A D E C O M E RCI O D E JINOT EGA

CLAMA TAMBIÉN POR .LA PA2
Mientras los pequeños escolares leoneses se dirigian a Sandino, po r medio de su representante e n México,
p ar a h acer l l egar hasta él su vo z d oliente e n f avor d e la paz d e Nicar agua, l a Cámar a de Comerci o d e J i note

ga, se dirigía en forma desesperada con fecha 12 de Ma

y o a l a Cámar a Naciona l d e Comerci o e i n dustr i a d e

Managua, dándole cuenta de los ültimos actos de barba rie llevados a cabo por l as h uestes sandinistas. S e daba cuenta del asesinato del honorable agricultor don Manuel

O

EL

CALVARI O

DE

LA S SE GOVI AS

Herrer a a quien decapitaron, refiriendo que su cadáver habla sido llevado a l a ciudad de Jinotega, donde par a tomarle una foto hubo necesidad de j untar l a cabeza al tronco sangrante del cuello, que fué separado a mache tazos; que asi mismo habían sido asesinados e n f orma igual, Salom6n Salgado, Santiago Blandón, Concepci6n
Herr er r a y do s más qu e n o habían podido ser identifica

dos. T erminaba el informe con estas precisas palabras: «SI ASI CONTINUAMOS, ESTAS HASTA HACE POCO RI C AS REGIONES, QUEDARAN PROBABLEMENTE PO R MUCHO TIEMPO COMO LOS ESCOMBROS DE ESA CA
P?TAL , PARA L O CU A L .Y A N O HACE FA LT A MUCHO» ~

Fotngrafia de Manuel Herrera, decapitado por fuerzas de Sandi
n o, a q u ien par a r et r at ar l o hu bo d e j u n t arl e l a cuerpo, cabeza co n el

C A PT URA D E LOS QU E L A V A BA N OR O E N LA COST A AT LA N TI CA

Creemos que nuestro lectores no habrán olvidado el secuestro hecho por Pedr6n a fines de Diciembre de 1931, del señor Albert o Valle, a quien captur 6 e n Guicuinita, cuando se dedicaba pacíficamente a ganarse l a v i da en los lavaderos de oro. No s61o le robó cuarentiocho on. zss de oro, sino que le detall6 también una contribuci6n de CS 2,000.00 por su rescate. S obre est e señor Valle, Sandino dij o a Pedrón en

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 829—

carta, de fecha 18 de Mayo de 1932, entre otras cosas, lo siguiente:
"Hast a en estos momentos no se sabe nad a del resultado de lo que iban a depositar de cuenta de Alber to Valle. Se servir a Ud. escribir una nota a los parientes de Valle, por el conducto de l hij o d e Navarret e anun ciandole QUE A L N O DEPOSI TA R E L D I NERO AN TES DE C UARENTA DIAS TENDREMOS NECESID AD DE AL SARLOS E N L A GUESERAI PORQUE NO H AY LUGAR D E T EN E RLOS MAS. Patria v Libertad. (f A. C. SANDIN O." (Un Sello)

Junto con Vall e había
sido secuestr ado L eonci o

Navarrete a quien ame nazaron con l a muerte si
no pagaba la con tr i bución

q ue le fué detallada. E s

to s d os. infelices n i car a güenses estaban en capilla,

e sperando l a muerte, si
sus f ami lias n o l o gr aban,

con sacrificios inenarra bles, obtener el dinero pa ra salvar sus vidas.
CAB EZ A CO M IDA PO R AV E S D E RA PIÑA

P ocos días después en las esplanadas de l Valle de Sisle, fu é encontrada una cabeza a la qu'e las aves de rapifta habían sa
cado los oj o s y destr oza

do la cara con su s picos acerados. A r egular dis
Véase l a f ot og ra fi a de Salomón Salgado , compafter o d e H er r era t ambién decatdtad o po r lo s q u e

t anci a se hallab a e l cu er

p o, convertido en u n n i
d o d e g usanos. Se l og r ó

se decían "libertadores" de Nica ragua.

identificar al muerto, que resultó ser Justiniano Mo
r án , catd o e n m ano s d e d e ser

los soldados de Sandino, quienes lo decapitaron el 25 de
May o d e 1932, solamente por el gr avísimo delit o

h ermano rl e Rufino Morán, que estuvo de alta en l a Guardia Nacional.

O

EL

CALVARI O

DE

LAS SE GOVI AS

E NT RA E N ESCENA DN. M AN UE L B A L L A DARES M .

dano nicaragüense domiciliado en San Salvador, al darse cuenta de que don H oracio Portocarrero habfa sido de signado por Sandino para Presidente Provisional de Ni caragua, pens6 qu e aquél n o er a hombr e par a poder
a fr ontar esa si tuaci6 n y cr ey 6 convenient e o fr ecer su s

Don Manuel Balladares M., liberal de cepa y ciuda

servicios al Guerriller o para sustituir a Portocarrer o en e l cargo que se l e habfa asignado. Para este efecto se traslad6 a los campamentos de Sandino, vfa Danlf, lle vanéio en la mente una serie de proyectos, que pensaba presentar a la consideraci6n de l j efe insurrecto; y ten tadores ofrecimientos mediante los cuales pens6 obtener
éxit o en su s pr op6sitos.

Sin embargo Sandino no hizo f é de sus ofrecimien tos, como se verh en los fragmentos de la siguiente car ta, que dirigi6 a Francisco Estrada, con fecha 8 de Junio de 1982. Dicen asf:
"Señor General Fr ancisco Estrada. Campamento de la Columna Expedicionaria N4. 3. Querido hermano: E n estos momentos, las cuatro de la tarde, he r e cibido su apreciable comunicación fechada el 25 d e Mayo pasado, y me place que estén sin novedad. .. .Recientement e ll egó a nuestros campamentos de la columna N' 4, el señor Manuel. Balladares hombre acaudalado y d e in f luencias p o l ít ic as, p i d ié ndonos us dié ra mos a e i e l c ar go p a ra q ue h ab ía mos c esignado al General Ho racio Port ocarre ro y q ue n os p roinetia que su gobierno seria reconocido antes d e u n m es. Tambien nos enviav a una lista de personas qu e formarian su Gabinete; entre ellas aparecían los señores C arlos Castro Wassmer par a Ministro de la Guerra, un tal José María Zelaya y otr o grupo de hombres de los mismos qu e ha n estaáo en toda la administracion con Moncada. Nuestra contestación f ué negativa y nos li mi tamos a decirles que si tenian a bien pr estarnos su coo peración que se adhirieran a l Genera l Portocarr ero, persona a quien le hemos extendidos altos poderes con el fi n que él no s hablaba. No sabemos cual será ense guida la actitud del señor Balladares. "E s casi seguro qu e de l 10 al 12 del presente mes, yo haga pna gira a nuestros campamentos viejos, por te ner qu e a r r eglar muchos asuntos de interés y es pero entrevistar en aquellos lugares con Colindres y otros je fes quienes están para llegar a r e cibi r órdenes. No se ri a ex traño que con Colindres nos lleguen nuevas pr o puestas de entendimientos, pues comprendemos que hay un mareado interés."

Para mayor autenticidad en la página siguiente inser matos la foto del documento antes mencionado.

E

L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—'381—

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l ... . , , , 'I g uhor llener ul ' rr uaolooo gbt raaa * , csnpuaontoo 40 l a ooll wI L a spe«t« inserta y o t . . . ' ' l ' . ' ~ . ' j ' queñ540 hernanel Mn oetoa noneaáos I ns eqatr o do"l a ti r d sl h4 tu e lb ádo ou ~o tábin e enuht ~ noten 4OOha4a el ny Óa,guye lqóyuino Peeede, 1 rry Pla ta que en~ St g urredndc ln t er i o r i sado que tt te j es t o dos l o s y untoo 4e s u rs r t a , n o pera i t o w saiA n t nsl a , ' ue s i ol gra l Me ta le s y rusre q ue yor noti r o \ al e uos é Ia I o lu nts4 ae ss, «o 41 4 s oto duart « I g engrn i¡ pero ea o t r e o asog á oatra r i o la . oádén queda ea ydd l j yegua not ioi as qao gso' tr al o ua sebr tue 40 1 cey i tuu óguí las que sudaba oog xer aled l oabenos qae l a « nort e t a o aesti o n p u l i ó oono e l 1 6 d e Maya e a Moa 4 y sy l , l e asnos ser os del l ugl u noaotono«ol pan 10 q se s uposgo q ue é eqtu hora' yd'pueden haberos oouanieado oua' gotedssl yer et r a p olt d y5 4ao ~ u ts a.ouaado l a sreoehte ll e gas é suu ru uoe nr hda tont go noti o ie s dol a ñal Qg a 1 rano¡ q ue seto y«ed» b eber p ele ado e st a s d s' l i s gsr al Moytu no y q as oon'ui% ~t i r o ue urr eoostd p are Mscaotaos l u nar p or «ande ~ etala ol d ra i q «nos y u dryrroneuto d espues d e ksauido aou 4 1 qnoelTaxaa.el . atsqudj al aeneto asde caspeaeato . ISO netf Oi au que t e a ~ e de u usoyro e Otree r e fe e en e l i n te r i o r, aia 05ugac dotas y y r iaoi palneat o ~ s e di os que sl. oumfgo bé d esoeuysdo ra ri s e 'uo hl aoi onss y 'ciestaoeneatei ' + > el de ls h aoin udn co ri s t a 4 s l o sa s t a ie gsai dib uja tnsbl s a que eu yia ote ga dbén «éíjuáid o nuuhis ia o 0 1 uldloro do t r o ya. noet ent eaont e l l egó- : f~ o t r o s oeanusnoutes de 'la so l o s yo 4 , el g agor M u nsel Ms l l q dyre o honbro seda«agudo y de ín r l u oueia s y o li t i a so, p ódseadeaes nue dtorenos ~ Fl 01 sorgo para qao hubtt n ee designado sl g ra l g@resto portooerre roq y quo noe pñusotia que s u Oobie ra e sor5 a ro douocid a autos do a u nos, « r e ubic a aes ca rt er o uaa li s t o Óo yol sosos q uo to ra ar l u u eu áubin st e l est r o. ella s apure n ci en l o s sonoros ca r l o s cast r o pusaer pur a Mi n i s t r o Óe l u «u sr r a , ui té l Secó Muñía t el uya y ot r o gru pa al h u ab ros de lo e n io nos q ue h in Is l e t a uu t o c ~ lu s4 in i e l r a si ou cou acusada, - Nuest r a eonto st aoí ou fu ó nsgat i r a Ii aor i t a l i a nos d é decir l e s quo sl t e u tu u é b le o p re sta rnos s u o oeporu eio a¡ q ue ss udhir l e ru s a l rul ' Port o cu rr e rc , p ers ona d q uis o l e hóacs c al e s« id o a l t o s podero s c t u e i r í a . uo ól nos habl aba . - nc subeaós ouui seré enseguida l e u oti lu4. d el Ó utc » t a l l o duros ge oasi s eguro que dtl 10 a l 1 2 4 el p r e sente nos y ó h aga a na g ir a ó ', tres anupsnents s r í o) 00 , po r t euer quo ar regl ar auuhos osustos 50 i u t cr ee , .Osyo, ',ro eatr e r t s tq ra o o u u quell o q l u garer o oa c o lí n «res y ot r o s redes ouíeuos e lt a a jpsr s l l egar a re cib ir c rd enus - 10 s eri a entr ado áue eeu co lí n « ru o aos ll e ruea nueras prá yuaetau Óe o uts ud e s t o s~' yuas eonpresdenos q uo huy q u su rc ado s t e '

esnryatp nas aatoo»ea oaqo«¡ puedo reoouatdsrarus la ordoa ee reeoaeeébraoion

irás
cou r a l oei os é n í o al u4 y 4 la 4 0 lát Mopose, 4 le hoouneute te t h l k4 á4a e o en fr t dl a bl e l pues l st qwoo nus ra hueto s q ue o uaado w stedes se rd oro ni por l a b uena laei s t enot u quo ro otb í ucs duré ht e l a p osean o aáetuedaá Ceu I l pre sento oorr e o l e e oari á unos yo r i u d ic os que s óa l d u nue nu or«s qut tesones r en u l l o s duqr a nchas d ot i e 5 Ó a s e ou n osotr o s y o tr a s que u oe int eresan ~ huegsi e sOept ar eq ua lo n d e s s q» Ie . ródeyu 01 oari g o s i n o lu do este s u he ~ o ,

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I. a f ot o del document o en v iad o por don Wlanuel B a lladares a Sandino, copi a dc l cual fu é t r anscrita a los l 'residentes del res to d c Centr o A niérica.

L a or ganizació n d e este Gabinet e er a segit n car t a del mismo Halladares l a si g uiente: Dr . Ju li o Por tocarr er o Dr . A r t ur o Bac a Dr . Escolástico L ar a M i ni str o d e H acienda l l i n istr o d e Relaciones M i ni str o de la Gobernación

Oral. José María / elay a M i nistro de Agricultura Gral. Carlos Castro Wassmer Ministro de la Guerr a

O

E L

CA L V A RI O

D E

L A S

SE GOVI A S

—332— Dr. Rosendo Argüello Dr. Vaca Se@del Delegado del Ejecutivo Ministro en Washington

Dn. Toribio Tijerino
per íodo constitucional.

Ministro de I. P.

Don Salvador Calderon Ramírez iba a ser el candi dato de tapada como se supo después, para el pr 6ximo Asimismo el Señor B alladares afirmaba a Sandino que en pocos días él tendría quince mi l hombres arma dos en el Departamento de F.e6n.
El cabecill a E str ad a a q uien se di 6 cuenta de lo que

pasaba con respecto a Balladares, contest6 a una comu
nicaci6n d e Sandino, así :
" CAMPO D E OPERACI ONE S M I L I TARE S D E L A COLUMN A E X PE DI CI ONARI A N o 3, BAJ O EL M ANDO DI RECTO D E i . GENERAL F RÁNCI SC O E S TRADA Y POR I NSTRUCCI ONES DE L J EF E SUPRE M O GENERA L AUGUST O CESAR SANDINO, JUNI O
10 D E 1932.

Sr. General Augusto César. Sandino. Cuartel General. Q uerido Jefe y hermano Mayor : Es e n nuestr o poedr su atenta nota del 3 del co rriente mes, a la que nos damos el gusto de contestarla. C on suma pena le manifiesto que cuando recibimos l a resente, de la cual no s ocupamos, ya nuestro hermano raL Juan Santos Morales, habia salído para ese Cuartel General y po r tal motivo no l e dimos l a contr a orden para que no marchara a esa, pues tanto él como nosotros e stabamos en l a disposición de que si v e nia orden d e esa Jefatur a Suprema, par a que el General Morales, con. t inuara cooperando con nosotros en viarlo nuevamente a la línea, pues él es conocedor d e este lugar y y a tiene alguna experiencia sobre las maniobras que pueden efec. tuarse en esa región. Su actitud ya está lustificada, cum pliendo su cometido a satisfacción. .. . Eso de la propuesta del seiior Manuel Vallada res, es una muestra palmaria del estado de anarquización en que se encuentran los politicos nicaragiienses los cua les tiran por distintos rumbos sin llegar a ningun enten dimiento; y es por eso que en la proposicion de l señor
Vallad ar es en s i es de scabell a d a , pe ro e n e l f o n do h a bla

muy clara y fuertement e acerca del estado al cual han llegado, tanto los invasores de nuestr a Patria com o l os mercaderes políticos representados por Valladares. Patria y L ibertad (í) FRANCISCO ESTRADA Gral. y Jefe expedicionario."

Cuand o el señor B al)adares, hombre indudablemente i nteligente, per o d e espí r it u i n quieto, se di 6 cu ent a d e

E

I,

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—333—

Don Manuel B alladares M., quien a su paso por D an li , se en tr evi st ó con e l D r . y G eneral Al ej andr o ( ' erda, y con don A l fonso I r ias, a~<~en armas y pa r qu e en H onduras.

t e este úl ti mo de Sandino par a l a compra de

qu e sus pr oyectos había n si d o p u blicados en N icar agua y r esto d e Centr o A m érica, y de que, cosa gr ave par a los que é l m encionaba en su car ta , p o dí a acarrear a éstos gr aves d años, aprovech ó l a opor tu nidad qu e l e di ó el per iodist a J u a n l i amo n A v i lés, a l considel ar apócr ifas sus cartas, par a d i r ig i r l e el si guiente mensaje:

O EL C A L V A R I O D E L A S S E G O V I A 8

—334—
«(Radio Vía Tropical) Tegucigalpa, Honduras,— Julio 5, 1982.—2.80 pm.— A Juan Ram6n Avilés, Managua.— Tu vo raz6n declarar carta ap6crifa. Patrañas ineptos ene

migos. Envíole claras explicaciones prensa. Salúdole.—
Manuel Balladares». De la actuaci6n de Balladares desconfió Sandino, y algunos han pensado que si l o hubiera tenido a mano,
después habrí a p agado con su v ida l a audacia d e m eter

se en los planes del Jefe de las Segovias. Para demostrar su lealtad' y entusiasmo por l a cau sa de Sandino y a fin de captarse su confianza, don Ma nuel decidi6 tomar p arte en algunas acciones militares de esos días, nu tardando en presentarse la oportunidad a fines de Mayo, cuando el sangriento combate de ~Las Puertas», sostenido entre fuerzas de la Guardia Nacional y l a de Íos cabecillas sandinistas Francisco Estrada, Pe dr6n y Pedro Antonio I rías. E l numero de éstos era co mo de doscientos hombres. E n este combate sali6 herido ligeramente en un hombro don Manuel Balladares, y en tre los cuarenta muertos más o menos que tuvo Sandino en esa acci6n, se hallaba el cadáver d e Juan Pablo Be llorín, .cuya muerte fué muy sentida por él . E sta acci6n fué una de las más reñidas, pues murieron diez guardias nacionales y cinco marinos; siendo de adverti r qu e los jefes qu e l a comandaban no supieron di rigi r bien el combate por estar tomados de licor. Como el señor B alladares fracasara en sus prop6si tos, regresó a Honduras, en cuy a capital había el pr o yecto de reunir un a conferencia de amigos de Sandino, para tratar de ayudarlo en la continuaci6n de sus corre rías. O igamos l o que sobre el particular d ij o Sandino a
Estr ada, con fecha 7 d e J uli o d e 1932:
"El Sr . Manuel B alladares, por fi n h a convenido en acuerpar al General Portocarrero y suponemos que en estos días se ha efectuado una conferencia e n T egu cigalpa con ese fin, entre muchos nicaragüenses interesa dos en acuerpar a nuestro Ej ér cito. Estamos esperando el resultado ds las pláticas mencionadas. El Dr . A r tur o Vega está haciendo volantes en el Departamento de Chinandega, y les mando a Ustedes un poco de las hoj itas de las qus ál nos mandó, las qu e les ruego distribuir . R ecientemente estuvo en calidad de plagiado en e ste Cuarte l General , s l j oven E nrique Sánchez de León, a quien el General Umanzor detalló una contribu cion de mil pesos, dinero que segun participa el mencio

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

nado hermano, y s está en au poder, por l e mismo al j o ven Sánchez, con fecha 1o del cor riente se le l i ó libertad y salió par a la ciudad de Jinotega. se fué RESENTI DO para mandar algunas palabras a los c andidatos Sacasa Argáello y ot ros del Liberalismo, en

Aprovechamos el viaje del joven Sánchez, quien no

e l sentido de que se unifiquen con nuestro Ejército y que apoyen a nuestro Gobierno Provlcional el que com
bocará al Pueblo Nicarsguense a eleei ones completamen

te plebisitarias y que al no proceder elloa en la forma
ades. H ace diez diaa que p er manece entr e nosotros el Capitan José de Paredes, quien l e saluda por mi medio csrp iñosamente; aqu i continuará po r tlem po indefinido, pues sus hechos han desvanecido nuestras sospechas. Patria y L iber tad (f) A , C. SANDI NO» (Un sello)

ue se les intoxica, tncurrlrán en mayores reaponasbili.

ACTIVIDADES DE UMANZOR EN EL DEPARTAIVIENTO DE LEÓN
Continuaban las operaciones de Juan Pablo Uman xor en e l Departamento de Le6n, serpenteando por ea minos, valles, caseríos y poblados, escabullendo l a perse cuci6n de l a Guardia Nacional, a l a que buscaba como encontrar desprevenida para ponerle una emboscada. En estasactividadesl]egeo el día 1' de Junio, a la ha cienda <San Pablo» propiedad, n o s6lo como cr eíamos de don Aristides. Herdocia, sino que de su hermano don Alfonso, situada como a tres leguas de Villanueva, pue blo del departamento de Chinandega. E n dicha hacienda s e encontraba don Aristides cuando d e improviso vi 6 rodeada l a casa por un numeroso gr upo d e hoinbres armados y con pañuelos r oj o y negro atados ai cuello. Hacía de jefe un hombr e alto, d e hombros encajados, d e color negro y que llevaba dos rev61veres al cinto. E Í
aspecto d e este j efe, r epresentati vo del zambo, er a por de

más repugnante. Se llamaba Juan Pablo Umanzor, y an tes de llegar a la hacienda había capturado a unos cam. pistas que andaban recogiendo unas bestias, para que no dieran noticia de su llegada. E stos, al se r i nterrogados, m anifestaron que en l a casa. hacienda se encontraba el patr6n, e inmediatamente se tendieron en círculo los san
dinistas alr ededor d e l a casa par a r ealizar l a captur a del

señor Herdocia, hombre conoeidamente pacífico, que como se comprende, realizaron si n ninguna dificultad. Por los mismos campistas supo Umanzor que a poca distancia en

6

EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

—336—
la haciend a «Mayocunda » se encontr ab a do n E n r i q ue

Fernando Sánchez, joven capitalista de Le6n, que anda ba viendo su propiedad. Umanzor destac6 una comisión armada con el objet o de capturar a l seño r Sánchez, mientras él se quedaba resguardando al señor H erdocia. Hora y media después de haber partido la comisión, r e
gresaba Asta t r ay end o captur ad o a do n E n r i qu e a q uien

llevaron ante Umanzor, quien deta116 una contribuci6n de cien c6rdobas para el señor Herdocia, y una de mi l, d61ares para el señor Sánchez, yerno del primero. Gomo estos señores no llevaban consigo el diner o necesario, f ué enviado el mandador de la hacienda, a la ciudad d e León, para traer l a cantidad detallada como precio del
rescate, que exigí a el l ug ar teniente de Sandino . E l d i ne.

ro fué enviado, no sin las dificultades de aquellos días,
p o r las fami lia s d e los cab alleros secuestr ados, la s q u e

desde el momento en que supieron la noticia de l o que s ucedia a sus deudos, agarraban como suele decirse el cielo con las manos.
Es d e creer qu e U m anzor t u v o el p r op6sito d e sa

carle al señor Sánchez mayor suma de dinero, al saber que era hombre de capital. S61o así se explica el haber l o llevado en medi o de grandes penalidades hast a el Guartel General de Sandino, para que éste decidier a so bre la suerte del prisionero. L a conducta observada por Umanzor, no tiene otra ex plicaci6n, ya que, don Agustín Sánchez Salinas, hermano de don E nrique, se hallaba militando en las filas de Sandino, a quien debian haber g uardado las consideraciones a que er a acreedor . Si n embargo, más tarde veremos que un prop6sito malévolo h aci a llevar a don E nrique frente a s u h ermano, de quien siempre se desconfi6 en lo s campamentos sandi nistas por su condici6n de hombre adinerado, que en un momento de entusiasmo patri6tico se fué a enrolar en las filas del que creia libertador de su patria, y de cuyas manos sali6, sano y salvo, por u n verdadero milagro. Veamos lo qu e sobr e los señores Sánchez deci a Sandino a Pedr6n en una carta, fechada el 19 de Junio
de 1932:
«Señor Primer Jefe de nuestra Columna Expedicio naria No 1. General Divicionsrio Pedro Altamirano. Campo de Operaciones Militares,

Mi querido hermano:

.. . . . .E l General Umsnzor está por entrar a este

EL VE R D A D E R O SA N

D I N O

C uartel General y el miercoles saten embarcaciones qu e

los conducirán a este campamento. Adelante nos man.
dó a un señor Enrique Sánchez de León, que viene de tenido y le detallaron una contribución de MI L CORDO

bas, los que quedó esperando recibir el General Uman zor para traerlos; este señor Enrique Sánchez, dicen ser

el Topón y ya se mandaron órdenes para que lo traigan a este campamento y hablar con él; podría ser que de la

hermano de Agustln Sánchez, el j oven que está allí con V d. y yo creo que es verdad. El r ei erido señor está en

c onversacion con él podramos sacar algo en clar o y de la situación de Occidente. Hace poco vino una propuesta de un señor Manuel B alladares, de León, pidiéndonos que le diéramos a él la Representación Personal de esta Jefatur a Suprema, par a encabezar un movimiento revolucionario en Occidente y que me aseguraba tener elementos y gente list a par a en un sólo mes tomar e l control de todo el Pais. L a pro con él venían do s hombrea que hsn sido lo s mimados d e Moncada, ellos son un Carlos Castro Wassmer y u n J osé Marí a Zelaya. Nosotros hemos desconfiado d e la

puesta me parecio muy audaz y no la aceptamos porque

de periódicos que hemos visto, que Agustí n Sánchez es uno de los que pertenece al g r upo de Balladares y que venía adelante para preparar el terr eno. Hasta en estos momentos no hay nada que justifique que las propues tas de Balladares y s u grupo no sean sinceras, y que puede 881' que vengail d e corazón, p810 10 que n osotIos no podemos acceder es a entregarle las riendas de nuca. tr o movimiento r evolucionario. S e les h a contestado que acuerpen al General Portocarrero quien ya tiene au-. torización de est a J efatur a Su pr em a par a organizar nuestro Gobierno Provisional. Ninguna contestación he mos recibido todavía, per o esperamos r ecibirl a pr onto. Colindres estava interesado en que le quitáramos nues tra representación al Gerieral Portocarr er o y q ue la dié ramos a Balladares. De m i par te le fué una reprensión a Colindres por haberse d ejado sugestionar en u n solo día de un hombr e que hasta entonces conoció, pues Ba lladares lleg o e n m i busca hasta los campamentos de Colindres. También aller nos Vino noticia que por So motillo ha entrado una cantidad de hombres. bien arma dos al t er r itori o nicaragüense y que se cr ee se a una nueva revolución aislada de l a de nosotros. Con ese motivo he girado órdenes a todas nuestras fuerzas que actualmente están en todas las segovias, que n o bajen al interior y q ue no se retiren mu y lejos d e esta region, pues queremos saber e l resultado de esa fuerza que ha entrado y saber si son aliados de nosotros conseguidos por el General Portocarrero o si son harina de otro costaL Estamos esperando correspondencia d e H ondur as y así ser á la manera cómo nos orientaremos.

propuesta de ese señor y nos parece por unos recortes

Por la misma razon, creo que no es bueno que Ud. se aleje mucho.

En el próximo correo puede Ud. mandar par a este c ampamento a l j oven Agustí n Sánchez, PE R O S I N

O EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

—338—
EQUIPO, sirviéndose Ud. guardarlo y mandarlo después. Tengo interes en ver j untos a los dos hermanos y leer en sus semblantes la realidad de las cosas, Y PARA MI E S MEJOR T ENERLOS DESARMADOS POR QU E SI

ELLOS SON ENEMIGOS DE NOSOTROS, Y SE VI E

S EN DESCUBI ERTOS, PODRIAN COMETE R UN CRI MEN , SUPUEST O QU E SABRI A N QU E D E T ODOS M ODOS T ENDRI AN QUE MORI R . . . . . . . . . . .
P atr i a y L ib er t ad .

(f) A. C. SANDIN O» (Un Sello)

La ant er io r

comunicació n d emuestr a qu e e l «J ef e

Supremo de las Segoviasi , fuer a de sus lugartenientes, no tenía confianza en los que lo rodeaban. De nada sir
vió p ar a do n A gustí n Sánchez Sal inas, haber sido ascen

dido al grado de Coronel por el propio Sandino, pues en
vez d e ponerl o a p r ueb a y d e despejar las d udas qu e él

provocara, po r s u posici6n de hombr e adinerado, de jaba al ar bitri o de Pedr6n su suerte y l a de su herma
no, q uienes d e haberse vi st o y sospechad o en tr e ellos algun a i nteligencia, habr ían sid o sacr ificados i nmediata

mente por Pedr6n.

Mes y días después d e h a ber s ido s ecuestra do d o n

Enrique, logr6 por una verdadera dicha obtenor su liber
tad, siendo recibid o en L e6 n po r su s fami li ares y am igos

como un hombre que viene re alment e de l otr o mundo, motivando su presencia te-deums y acciones de gracias, q ue en diferentes templos se llevaron a efecto po r s u feliz retorno al seno del hogar. Veamos a este mismo respecto, el final de una carta de Sandino para Pedrón, con fecha de 6 Juli o d e 1932,
q u e dice así :
"E l j oven Enr ique Sánchez fuf. puesto en l ibertad y se le mandó al Juez de la Mesta Capit í n E mili o Blan dón, quien lo pondrá al referido Sánchez en las sercanías de Apanaz; pues Sánchez nos ha prometido que si el di nero no l o había recibid o el General Umanzor , qu e él personal se interesaría en mandárnoslo; nosotros le crei mos y le aceptamos, po r que aqu í est á s u h ermano Agust>n Sánchez."

C omo s e co m pr ende, do n A gusti n Sánchez S. q u e h abi a ll egado d e s u espontánea v ol untad , q u edab a d e h echo conver tid o en r ehenes, por l a l ib ertad concedid a a

su hertnano 1; nrique. A l f inal d e est a comunicación, Sandino puso la siguiente curiosa postdata:

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—339—
"Con el proximo correo me mandará el equipo que debe
haber dej ado en ésa el j oven Agustin Sánchez, pues bs mos conociendo que son sinceros y continuaremos ob ser vándole."

LA M UJE R D E P EDRÓN INSPIRADORA DE SU MA RIDO

María de Alta mirano se llamaba la esposa del famo
so Pedr6n, quien acompa ñb a éste en diversas co
rr er ías por l a m ontaña, y q uien e n m ater i a d e d u

reza de alma, no l e iba en zag a a s u marido, quien la ponía al corrien t e d e su s pr oyectos y hasta le consultaba sobre sus planes, en los que su esposa emitía parecer, que fué tomado et> cuenta pa
r a l a r ealizaci6n d e m u

chos de los crímenes que
se cometieron por las ban

das comandadas por Pe d r ón Al tamiran o. S andino la distinguía con su apre cio y cuando Pedrón an daba en alguna comisión,
P edro Urroz, quien cay o en manos de l as fuerzas de Uman zor, cuando estas pasaban por
Acliu apa, Depart am ent o de L eón. E nt r e los v a r io s m a chetazos qu e le d i ero n s e d ej a v e r u n o, hor ri ble, qu e dej ó i m presa e n su

aquél se entendí a con do

ñ a María y co n s u h ij o Melecio para que éstos hi
cieran efectivas la s 6r de

nes que se les daban. Véase como comproba ción de lo que decimos, el c ara ui>o muec a espantosa, l a siguiente párrafo de un a que le durará mientras viva, co c arta que con fecha 4 de m o r ecu erd o i m p ereceder o d e quienes quisieron borrarl o del J unio, dirigi 6 Sandino a mund o d e l o s v i vos , habi éndose la esposa e hij o d e Pe
g'ro.
salvad o po r u n v er dader o m i la

d r 6n :
"Según noticias que no s lle
ga n d e S a r ag uazca , s abemo s

que el enemigo se propone desocupar la Hacienda Corin to y otros lagares que antes tuv o resguarnecidos y que también en Jinotega estab reduciendo el número de tro an

0

EL

OA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI A S

pa. Melecio ordenara a los Retenes que esten mi s proxi mos a la Hacienda Corinto, que si se convencen qu e el enemigo desocupa completamente la mencionada Hacienda, que busque una oportunidad para quemarla."

La hacienda sCorintos a que se refiere l a anterior comunicaci6n, es una valiosa propiedad d e café, de don Salvador Stadthagen, situada al Norte de Jinotega. Cons
ta de un a casa d e dos pisos, comisariato, m aquin ar ias,

despulpadoras, planta de luz eléctrica y grandes planta ciones de café. Todo esto iba a ser reducido a cenizas, de conformidad con la orden emanada del <Jefe Supre

mo de las Segovias,s la que dichosamente no, pudo cum
plirse.
S ANDINO SI EM PR E EL U D IENDO EL B U L T O

El guerrillero de 'las Segovias manifestaba ser de su c onocimiento la reducci6n de tropas en la defensa de l a ciudad de Jinotega, pero a pesar de ello, consecuente con
lo qu e hemos venid o pr obando, a pesar d e t ener él ' buen

número de soldados bien equipados y armados, no pensó en tomar dicha plaza, a fi n de n o exponer seguramen te su .persona a las.contingencias de un ataque.

APARECEN COMO ALMA DEL OT RO MUNDO LOS SECUESTRADOS
Después de mucho esperar, Sandino recibi6 el dine ro de las contribuciones impuestas a los señores Alberto
V alle y a L eoncio Navar rete, cafetaleros, originar ios de l a

ciudad de :Matagalpa a quienes tenía secuestrados el ca becilla Marcial Rivera Zeled6n. A mbos volvieron el 14 de Julio de 1932, con la salud quebrantada, después de haber estado prisioneros durante ocho meses, tiempo du rante el cual vivieron a la intemperie, sufriendo toda cla se de fatigas y privaciones. K l señor Navarrete se presentó en su casa, ante su familia que lo teni a por muerto, casi e n harapos, con el pelo y l a barba crecidos, flaco y oj eroso. Su s pr opias hijas no lo reconocieron en el momento. t uego qu e f ué identificado, la alegría de todos fu é indescriptible y llo raban de contento. En esos mismos días fué que llegb a Jinotega, mon tado en un caballo flaco, r aído y doliente, e l e stimable joven don E nrique Fernando Sánchez a quien antes nos

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

hemos r eferido, quien después de mi l penalidades, no obstante de haber entregado los mil dólares que l e fue r on detallados como contribuci6n y de haberlo llevado a

los campamentos de Sandino, tuvo la suerte de salir con
vida de las garras de éste por razones que nos son des c onocidas. Dos campistas de las fuerzas de Sandino l o llegaron acompañando hasta el llano de sApanazs a cor ta distancia de Jinotega, recibiendo a poco su familia por
telégr af o l a n oticia d e su aparici6n . Vení a co n l a salud

bastante quebrantada, y pasaron meses antes de que re c obrara en Le6n su normalidad. Por lo que hace a A l berto Valle, se hizo conducir d e Matagalpa a nuestra capital en u n autom6vil, donde permaneci6 pocos días, relatando los episodios de su cautiverio, continuando lue go hasta la ciudad de Bluefields, donde residia su señora madre y demás familia, que teniéndolo por muerto, como a Navarrete, colm6 de alegria a los suyos, el volverl o a ver baj o el hogareño techo.

LA ESPOSA D E PEDRÓN ERA DIGNA CONPAÑERA DE ÉST E
La señora María de A ltamirano, digna esposa de P edr6n, cumpli ó fielmente las 6rdenes que Sandino l e diera en lo referente a incendiar lss casas de la s f incas o haciendas donde hubieran hecho escala las patrullas d e la Guardia Nacional, en sus operaciones militares en la montaña.
Véase el si guient e p ár r af o d e un a cart a escr it a p or

Sandino a ella, el 19 de Junio de 1932, que dice asi :
"Señora Doña Maria de Altamirano. Campo de la Columna de Operaciones del Gral.
Al t am i r ano.

Muy distinguida doña Maria: Fue en mi poder su muy interesante nota en la que me participa la llegada y salida nuevamente del General A ltamirano, asi como las órdenes que tienen los Jefes de Retenes para QUEMAR L OS LUGARES QUE ABANDO NA E L E ñ i E MI GO" .

En la siguiente página insertamos la foto del docu mento antes mencionado. Acerca de la orden de quemar los lugares que aban donara el enemigo, dada por Sandino, preguntamos al lec

O

EL

CAL VA RI O

DE

LAS

SE GOVI AS

—342— tor : Qué culpa tenían los dueños de las diversas f incas
o haciendas de qu e l a Gu ar dia llegar a a esos l ugares o dur mier a en ellos en l a p ersecuci6n qu e hacía a las ban

das sandinistas~ Esos i nfelices propietarios n o hacían
C@ü%I Cenéral i k i l Rósroét o Psronoor ds f i ss nsra nia Racional d e o io aradsas dah a l t 4e 14$0
I

se Rara
Ceaa Sa rda 4» 4 1 tsstir ano Caspoe de la co l w n a d e Opsraeie aes dol o ra l É l t a ai r e ko a ny Éi o t i akui da sosa t<ari a <

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na«tos<s% dnl oia l ~t o s id as, ~1 t o no ~ls s rd ppqp ~u e ~s aqn l o s pers a %s R~et e ~ Rar a <tensar l os kp<Otros q ws ote adosa ~ 1 eeeai so, Ra l ó sart a que l e osari o s al ora l a l t e a i r a ao, e o ss o lr i d ó soata t l s q as y k estas ea l< le rt a d lq s sonoras r a l l e y ss ra rr e te quienes yk 4oaon a ta r s e p resas<la ,' de el oneni ko i e l l os ent erasen 1a oont r i t w i oo y yá l a: repia iaos poro s in o dese eses lado por l os satenes por doaá ~ paseas, 4 o sanara qus l o t é s sstÉ on n1 poder sal ár k sa sr ta<era oport unidad É snpl or ass en p arq w, puse n o hdnos doapaoaaáo É n ia pe s a r r os k Rondarse por qa todos lo s aaonas<tos qw n asas ese a lano 4e rt o koe ¡ ~ etna osn Rstrs da, pera e stoy esperando unos qw s endrkn d el l a do 4 o donde O oii n

ua u n < ss u u —

I< w -<<<u~<

~roa,
Rw s ol e asestar oa el nw t< rs 4e a t X opoen y o a e l n1 o propio « 1 o ari s o ala s ~ sro 4e est e sa Sarnoso,i d sk a i a e ra ssolo 4 ar n ws tr e o roewr dde k, te la e a t a I Oli da ,

1

' ~'+ u s o

Fot og r afi a del document o copiado en l a l <al; in a a n t er io r pa r a qu e n uest ros lectores no duden n i po r u n i noment o <i e l a a u tenti cidad d e los documentos qu e ponemos ant e su vista, si e ndo como es est a obra, u n l i br o d e v cr<iades< cuyos o ri <' inales, l o re. l<etirnos un a v c x ir<as, ponernos a, la <lisposiciun d e qu ie n q u i era verlos y t o ma r f otos'rafias de ellos, e n l a Of i cin a d e Ol<eracio nes d e l a ( ' u ar di a <Nacional.

más qu e ceder a l a f uerza, y e l castigar lo s si gn i ficaba u na i n j u sticia manifiesta d e q u ien se hacía ll amar dliber tador d e Nicar agua» y q u ien en v er dad er a el Geni o del M al, qu e cercenaba cabezas y r educí a a u n m ont6 n d e escombros las p r opiedades d e l o s h ab itante s d e Nueva Segovia, a qui enes parecer á u n sueñ o estar h o y d i sf r u tando d e tr an qu il idad y g ar antías, dadas po r l a Gu ar d ia Nacional después d e i n olvidables días d e angustia. LAS T RI B UL ACIONES D E U N SECUEST RADO « K l d í a 12 de J u ni o d e 1932, me d i r i gí a a t rae r un

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

ganado que tenía empotrerado en el lugar llamado «To.
mayunca» cerca d e «Cerr o Gr ande», en e l D epar tamento

de Jinotega. Cerca de este «Cerro Grande», me encontré con un a cuadrill a sandinista comandada por Francisco Siles y como segundo era Emilio Aguirre; todos armados de pistolas. Estos me cap tur aron, habiéndome sa Francisco Siles, diciéndo. me: «Viejo jodido, que an dás haciendo en estos lu gares, donde n o pueden andar Uds.v. . . .Yo le con testé que n o sabi a que esos lugares fueran pr o piedad de ellos. Junto con estos hombres andaba un hombr e llamado B artolo Herrer a quien era el en cargado de matar a ma
chete a los reos qu e cap t ur aban . B a r tol o d i j o : « Dénme a est e v i ej o qu e

ludado po r m i pombre

y'a me pica la mano para
poderlo» y act o seguido

me despojó de mi capote v una zog a que llevaba para el potrero. , E milio
Ag u ir r e d ij o entonces que
A p olina r C r uz , <l e <f) a))os dc e dRd , n R cid o V d onl)clllRd o en Jin otc„o'a, casado v p a dr e d e die c isei s 1 )i,jos, l)abi<los e n su s do s
n )at )d m o » l os, <(u i e n f u ( < c a p t u r a .

no er a conveniente ma t arme todavía porque de mi tenían que sacar dine r o. Y o repliqué qu e no
t ení a d in er o p or qu e m e

do p o r la s f u erxa s sandi ui stas, 'i)('l loa)1('c leudo p reso n ueve m e s()s, sa lr f(n<iose l)o r u n m i la<) ro de l a )))norte, despu(i s d e h aber esta(i o c n v al'1as ocasiones R ol'l ilas <lel scpulcl'o.

encontraba quebrado. Bar tol o H e rrera , l lamado
«PA L M A Z ON », in si tí a en matar m e i n mediatamente,

iban a ll evar po r las «Cu chillas». Mar chamos hacia e ste l u ga r q u e e s u n si ti o m o ntafioso bastant e a l t o y fr ío, donde nos acampamos en un a casa d e b andoleros

pero Aguirre dij o que me

en la que me tuvieron preso durante nueve días. Mien tras tanto ellos habían escrito a Pedrón, diciéndole que me tenían preso y que esperaban su s brdenes. Cuando el correo regresó dispusieron llevarme para el carnpamen

O

EL

GAL VARI O

DE

LAS SE GOVI AS

to de Pedqón, no dejando de amenazarme con Ia muerte a cada instante. Tardamos tres días en llegar a l campa mento de Pedr6n. Este jefe bandolero se encontraba con s u gente e n el Cuartel d e <E l Garrobo>, situado a la orilla de un ri o afluente de E l Coco, llamado ri o Bocay. Yo sabia qu e inmediatamente que me recibier a Pedr6n seria chalequeado, porque en una ocasión, antes de la guerra.de 1926, este Pedr6n qu e siempr e habí a si do ladr6n y contrabandista estuvo en m i hacienda <San J erónimo» en donde se rob 6 do s mulas magnificas y un caball o peruano qu e me habí a costado trescientos pesos de la moneda de Zelaya. Yo armé a mi s hombres de la hacienda y lo perseguí, por lo cual él guardó siem pre saña en contra mía. Dichosamente al llegar al campa mento, de «El Garrobo~, Pedr6n habia salido a un a co misi6n en la que iba a quemar unas haciendas, y el que me recibi6 fué un hij o del feroz bandolero, llamado Me l ecio Altamirano, quien di 6 parte a Sandino de que y o me encontraba preso en ese lugar. Sandino di6 orden de u e me reconcentrasen a un campamento llamado « L a amaleona» donde habian tenido a otros prisioneros. En
este lu gar habían muchas sepultur as frescas, segur amente

de personas que habían sido asesinadas. Este campamen to de <La Camaleonai , está en el centro de una montaña e spesa. En este lugar estuve preso durante un mes, y el jefe de este lugar era Máximo Granados. Después de este tiempo Sandino ordenb que me condujeran a Bocay, habién
dome ll evado embarcado en un pi pante sobr e el r i o hasta

este lugar, donde se encontraba de Jefe Erasmo Carvajal. En estos días habian puesto li bre a un viejecito llamado Víctor Gutiérrez después que di6 la contribución que le impusieron; lo mismo habían hecho con Rosendo Chava rr i a y Manuel I rías. En Bocay fuí entregado al jefe de los
sandinistas de ese l ug ar . E n est e lugar n o m e t u vi er on

encerrado, porque éste es un sitio más seguro que una
p risión ; po r un a p art e est á l a montañ a cer r ada, qu e l o r odea po r t odas p artes y p o r ot r o l ad o est5, el r í o q u e

lo tenían controlado. E l que se aventura en esa monta
ñ a v a a l a mu er te segura , p o r qu e si n o l o devor a u n a

fiera, uno se muere de hambr e porque no ha y que co mer.
Más o menos al mes de estar pr eso en Bocay l l egó a este lugar el j ef e sandi nista Pedr o A n toni o I r ías, con otr a cuadr ill a y m e n o tific6 qu e quedab a en capi ll a d u

rante cuarenta días para que entregara una contribución de QUI NI E NTOS CORDOBAS, y que si no pagaba, me aplicarían el machete.

EL

V E R D A D E R O

S A ND I N O

—845— Me manifest6 que ya le habían escrito a mi familia para que enviaran ese dinero y qu e de ellos dependía q ue y o siguiera viviendo. E ste I rías er a Secretari o de f echa en que habían llevado l a carta a mi famili a p ar a saber cual era el d ía en q ue iba a m orir i n justamente, porque yo sabí a que mis hijos er an pobres y que no contaban con dinero de ninguna clase, porque mis propie dades estaban embargadas. I rías me contestó qu e esa carta en que le manifestaban a mis hijos, de mi próxima muerte si no pagaba, había sido despachada el día 9 de Octubre de ese mismo año, diciéndome: ~Viejó, tendrías v alor de saber e l dia en que vas a morir?» Yo l e di j e que sí , que mi conciencia e staba limpia y q ue eso e ra injusto. Estando en Bocay fu í despojado de mi denta dur a postiza porque los «libertadores» tenían interés en
unos dientes y calzaduras d e or o qu e habí a e n el la, los

P edrón. Yo le manifesté a Irías que deseaba saber la

que ar rancaron, habiendo destruíd o después el resto contra unas piedras. En este lugar me alimentaba de pur o wabul . E sta es una mezcla cocida de guineos verdes si n sal y bati dos con leche de coco. N o podí a comer otr a cosa por que carecía de dientes. A simismo los sandinistas para reirse de mi, me daban a comer pedazos de carn e asa da, la que solamente chupaba para tomar el j ugo o subs tancia, a causa de que mi dentadura s e l a habían r oba
do y destr uíd o el r esto.

Mientras tanto mi hij o E milio hacía esfuerzos sobre humanos par a conseguir dinero, habiendo escrito a Pe. drbn suplicándol e que lo esperar a mientras conseguía. Logr 6 al fin obtener CS 150.00. Este diriero se lo entre gó mi hij o a Inocente Or tiz, de las fuerzas de Pedr6n. Este Or tiz se rob6 el dinero y no envi6 l a cart a su pli catoria de espera. E ste bandido, para que mi hij o no lo fuera a denunciar con Pedr6n, mand6 a unos hombres de su cuadrilla quienes capturaron a mi hij o Emilio en su finca y l o condujeron al campamento «L a Unión ' donde lo tuvieron amarrado dos días. Después de este tiempo le manifestaron que l o iban a matar ; mi hijo suplic6 que s i iban a llevar a cabo ese crimen, que l o mataran de dos balazos, pero que no lo hicieran con machete. E n tonces habl6 uno que hacía de secretari o de Or tiz, lla mado Sime6n Mairena, diciendo que eso no se podi a porque er a n 6rdenes superiores acabar a machete c on los bandidos. Después d e esto le dieron orden a L iberato Centeno para que llevara a cabo l a muerte de

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CAL VA RI O

DE

L A S SE GOVI A S

—846—
Emi lio . E st e b an did o se hizo car go d e m i h ij o y l o l l e

varon a un lugar enmontañado, donde todavía suplic6 Emilio al que lo iba a matar que no lo hicier a con el machete, y como éste l e contestara diciéndole que tenía que cumpli r con l a l ey, mi hij o sac6 un a carter a que llevaba ocult a con diner o y se la entreg6 diciendo que le iba a agradecer que l e llevara eso a su esposa. E ste

dinero nunca lo entregaron. Acto continuo empezaron a

descargar machetazos sobre mi hij o que se encontraba con las manos atadas por la espalda, hasta que l o hicie ron pedazos. E sta información la he obtenido de varios de los que presenciaron la muerte de mi infortunado hi jo, y que n o podlan oponerse por el peligr o de correr igual suerte. e sto obra, en declaraci6n rendida ante el Juez Local de lo Criminal de Jinotega por los individuos
Br auli o Cr uz, L ib er at o Centeno, Davi d M a ir ena, etc., etc.

El delito mío consistía en que una de mis hijas es casa da con u n oficial de la Guardi a Nacional llamado Poli carpo Gutiérrez y otr o hij o estaba de alta en las fuerzas del Gobierno. E stando en Bocay lleg6 Abraham Rivera quien me conocía perfectamente. A l preguntarme sobre mi prisi6n l e conté todo lo que me pasaba. Entonces me dij o que buscara una persona qu e m e escribiera una carta para el General Sandino, explicándole eso y supli cándole un poco de piedad. A braham Rivera escribi6 la forma en que debía de ser enviada y se encarg6 de ha c érmela José Picado, uno d e lo s Capitanes, quien me conocia. L a carta es la siguiente:
"Campamento L a Esperan' , 2ó Oct. de 1902. Gral. A . C. Sandino. Cuartel General. Nuestro querido Padr e Patrio: Tengo el honor de
m anifestar a U d . qu e el her man o General l r i as, m e n ot i .

ficó verbalmente por orden de nuestro hermano General Altamirano, que si en los cuarenta dias cl e término que se me daban para entregar la contribución que se me ha detallado, no es pagada, seré pasado por las armas. Con la entereza de mi corazón le manifiest o a Ud. que si t uviera ya la hubier a pagado mucho tiempo ha, pero desgracia<lamente sdquiri u n compromiso con Rosen. <lo Chavarri a po r la cantidad de CS 800.00 y él endoso esta obligación a Miguel Blandon, y no pude pagarla a su
< lcbi<lo tiempo y pues n o po r t odas tni s propiedades ha n s i d o embar

«adas y quizá acst<. tiempo habrán sido adjudicadas a éh <'l Jefe l'olitico < le , l inotega, y la s l eyes mal ejecutadas l<ara <.so se 1> .atan. %o d<..l>o manifestarle que cuando he r< llodi<lo sieml>rc he cooperado con mi deber , cou dinero y
< l er cchn si n o po r c om placenci a a é l qu e es

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—347—
«rmas los que he conseguido y creo que Ud. como nues. tro Redentor no permitirá, a que se me trate con injusti

cia. Se dice que un hijo mio, Apolinar está, con los pe
rros traidores por su falta de comprensjón. Ya es hombre que se gobierna por si mismo, y en esto no soy respon sable y el que mal se gobierna que lo padezca. Yo como padre lo siento por ex traviado pero no soy responsable. Deseara personalmente expresárselotodo. Con el de

bido respeto y aprecio quedo de su apreciable contestación.
(í) APOL INAR CL UZ"

«Sandino contestó, que, en vista de eso se me dis pensaba de la contribución, pero que no se podía poner me en libertad, y qu e si queri a podian andarme divir tiéndome en cualquiera d e esos campamentos. River a m e dijo entonces que podí a andar con él, porque él se mantenía haciendo comisiones sobre el río y de esta mane ra me resultaba menos fastidiosa mi detención, l o que acepté gustosamente. Yo fuí libertado hasta después que se firm6 la paz entre el. Gobierno y Sandino.s
r i éndose siempr e a Cr u z d ecí a a su f avor it o Pedró n l o

En carta del 3 d e Setiembre de 1932, Sandino r ef i

siguiente:

". . . . ..Queda Usted autorizado para mandar a de cir a la familia del Señor Apolinar Cruz, que tenemos no ticias respecto a que un hij o de l mencionado señor, es chane fvaqueano) de los perros traidores y que si Ia noti cia se confirma, QUE SEHA PASADO POR L A S ARMAS SU PADRE. principalmente que si para aquellos dias no han cumplido con la notificación que se les ha hecho; manifestándoles a la vez, que les queda u n plazo de 40 dias para que resuelvan Jo conveniente."

Dos días después decía Sandino l o que sigue:
"Respecto al señor Apolinar Cruz, no seri a ex traño que los familiares quisieran que mejor l o pasáramos por las armas, para quedarse con Ias propiedades del viejeci l lo: continuaremos esperando la Altima resolución d e l a mencionada familia."

Y el 27 d e Setiembre, sobre el mismo particular, lo que sigue, que no puede ser más horrible.
". . . . . .Tengo la misma opinión que Ud. en l o rela tivo a los hijos de Apolinar Cruz, g puede p rfncfplar a
proceder con elloa; en l o q ue t o ca a l v i e jo t r a ta re mos d e

conservarlo hasta isltima hora".

Consecuente con el empello que tenemos de sacar avante la verdad histórica, presentamos en la página si guiente la fotografía del anterior documento.

0

E L

CALVARI O

DE

LAS

SE GOVI AS

'" .lüotyü ü 4 ~o tüoy~i tüücl' Wolü»r áo »att a o ooyooe Qáe x%f ~ a oü '¡toüiojü ü »áa.oefn ' i e y»aareooa yer 100 aroae, ya ü' oée»átütolaoo; 100 yoo ''."" oü otü ; yjo4»400 4»1 ütj~ j l j o t » oatj oüüarooea cayera»40. 1» »t t jtaa r »Ít»jyo ~ 4 4;.p „ ~joütüü tooj l o', a» 0 oayoyo»40 10 erafá ~ Cel Ye»feote yo400 ay4ütjaoo '.0Í»ty&' ttooot~" Í.ooü ta l" e~ t üooo4 ütea 10 4jeo. y»ti üüÓtfej»aü aatüe oo ore)tej oeüüiaráo 40 tteao»ooa tüa'oot ' ootüüo o»ce ','., üa ük IOütey»oo oo ia o yy»tatoxoo' 40 Ãfoaroorat aateta100 40», treoüü : ao f üüjo».at".r»o-,, 4 ye»t»t oo »Wtoütto oo oro » i e j ootlfar»e 40 tfeaaüüroo ae 0»oüü t»o y»0»oyoaá .. o i yo»» OÍüo ótyüür 4»lw5 eotyotatüorfaá Ii aafiülaaaoi yoÓ ei oeoeáp. tüo eeüte» ü ! 44o :yoj joya» 40 y»rio '40 jtaüat»ü oo, joo ooü e»»100 oolk áorea y yero lt o¡ 4 000» 04z' ltrfeée» yaeorotü yor oeoo . ' ü
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Fot og ra fi a del document o qu e pu blicamo s e n l a pág in a an teri or , en el pr opósit o qu e t enemos d e l levar a l án im o del lector la conv i cción d e qu e l a v erdad es l a qu e g u l a nuest ra pluma, en deseos de hacer lu z sobre los acontecimientos qu e s e desarr olla ron al rededor d e Sandino.

LA M E NT IRAI FU E A RM A QU E ESG RIM IÓ AD MI RA B L E M E NT E S A NDI NO Táctic a m u y bien comb inad a f u é l a q u e ad optó S andin o co n los j efes d e sus bandas, d e t er giversa r l a verdad, com o m edi o d e l ev anta r e l entusiasm o d e su s hombre s y m antener l a f é en s u t r i u nfo . E sto, hasta c ierto pu nt o n o es censur able, pues en las guerr a s h a s ido l a mentir a u n medio usado, habiéndose vi st o e n l a guerr a mu n dial qu e a veces super ó ésta a l poder d e l as armas. P er o pasad a l a lucha, l a v er dad se abr e paso, y entonces los her oísmos y l a s m ent ir as quedan a l descu bi er to.

Nuestros lectores verán, por los documentos que les
presentamos, qu e mientras en u nos r elat a Sandin o r eso n antes t r i u nfos, tendientes a qu e fu eran conocidos fu er a de Nicar agua, a f i n d e o bt ener ad mi r adores y r ecur s os conque segui r l a lucha, e n o t ros, olvidándose d e l o q u e sobr e el p ar ticular h abí a dicho, relata l a v er da d d e

lo acaecido, absteniéndose como se comprende de darlo
a l a pu blicidad p ar a qu e no l e hicier a daño.

Para comprobar nuestro aserto, repetimos el párrafo

E L

V E R D A D E R O

S A N D I N O

—349— de un documento, que y a hemos presentado atrás, con f echa 12 de Diciembre de 1931, suscrito por Sandino, y que dice asf:
"Segun los últimos i nformes recibidos de nuestros jefes expe d icionarios, quienes operan en nuestro L itoral Atlántico, nues elevan a una cantidad mayor de DOS MI L HOMBRES y han con. trolado por las fuerzas d e l as armas más de dieciocho pobla c iones.. . . . . "
tr as fu erzas allá, actu alment e se

Lefdas estas cosas fuera de Nicaragua., la figura de Sandino, no hay duda ae agrandaba. Aparecí a l u chando contr a e l poder militar de los Estados Uni d oa, y por l a l ibertad de su Patria. S in embargo el df a 13 de Junio de 1932, Sandino escribía en carta, a au l u
g ar teniente Pr ancisco E s
Doña Inocente Prado de Pras. ra de la sociedad de Matagalpa, de 70 años de edad, y madre de famili a mu y apreciable, quien recibió un balazo en l a cabeza, en el asalto verificado e n u na hacienda de su propiedad, llama
d a " Sant a I nocent e" , si t u ad a en lin, honorable y di sti ng uida seño

co c p n e toa:

trada, los siguientes fielea

" Estamos con la pena qu e Ia tal expedición a la Costa ha re sultado PURI T l TA N A DA E N DOS PLATOS pero tambión t e nemos presente qu e n e todas s on de ganar . . .' . . "

Y, laa dieciocho pobla c iones controladas en l a Costa y los dos mi l hom bres armados, para d6nde tomaron> Todo fué un a epopeya de tipos de imprenta y le tras de máquina para dar le base a la figur a gigan tesca que se querfa forj ar del hombre que por varios años dañ6 una parte de Ni caragua, conduciéndola a la mayor desventur a.
rrió el di a 1 5 de Junio de 1982 y como no habia sonado l a últi ma hora de esta distinguida seño ra, sobrevivió a l a gr av e lesión que l e fuó inferida. E l coman dante de los foragidos que llega . ron a su propiedad fuá el cabe cilla Alfredo Rizo.
departamento . E st e hech o ocu .

la zona de "Mina Verde" en aquel

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EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A 8

— 350—

LA S V E R DA DE RAS H A Z A ÑA S D E E ST RA DA

EN LA COST A AT LÁNTICA
E l cabecill a Fr ancisco Estrada, que actuaba en el sector de la Costa Atlántica, se dedicaba a falta d e ene m igos a despojar de sus cosechas y d e sus ganados a los pobres indios mosquitos, cometiendo de paso un sin número de asesinatos, incendios y saqueos en los comi sariatos de la Bragmann Bl uf f Lumber, en aquell a r e gi6n. Sobre este particular Estrada inform6 a Sandino, el día 15 de Julio de 1932, lo siguiente:
"M e es altamente honroso comunicar a Ud. que el dia 18 de los corrientes llegó a nuestro Campamento de Wuiyunak , nuestro hermano General Simón Gonzi lez, después de haber hecho un brillante recorrido por el pr o
p i o corazon d e nuestr o L i t oral A t l i n t ieo , pu e s es t u v o a

tres leguas de el Cabo de Gracias a Dios, El S de este mes el General Gonzi lez, entró al Comisariat o de l a Ba c aro, a kilómetro y medi o d e Moss, extrayendo de él la m ayor cantidad de mercaderias e incendiando T ODO L O AL MACENADO, junto con el EDI FICIO DF. L A COMPA. 'hIA . Siendo capturado e l mandador d e nacionalidad yanqui y de apellido Cook a quien se le quitó una pi sto la automi tica No 45 Este individuo fu é pasado I N ME D I AT AMENT E POR L A S A RMAS, JUNT O CO N UN HOMBRE D E COLOR, que era el Encargado del Comi sariato."

No es cierto que el joven Cook haya sido norteame ricano, sino de nacionalidad inglesa, siendo su verdadero nombre Herbert Leslie, de Veraux Cook, quien fué asesi nado a los 19 años de edad, habiendo protestado al Go bierno de Nicaragua por s u muerte, como se ver á más a delante, el H onorabl e Encargado de Negocios d e su Majestad Br itánica. En l a mañana del 18 de Julio lleg6 a Bluefields pro cedente de l a barra del Río Grande, un a embarcación, llevando la nueva de los asaltos hechos por los sandinis tas, en varias fincas que quedan en las riberas del men cionado río. El Dr. Molgar que iba a bordo de l a r eferida em barcaci6n, refiri6 l o siguiente: <El domingo por l a mañana los f oragidos hicieron su ingreso en la finca «Morazán», como a sei s millas abajo de «La Cruz>, saqueando los comisariatos, y r o

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S A N D I N O

— 351—

bandolero, qued6 en libertad. Luego s e constituyeron en la finca sPan American+, donde capturaron y asesina ron cobardemente a los tres hermanos Hislop, de nacio nalidad inglesa; saqueron también los Comisariatos de esta finca; asímismo procedieron a invadir las fincas cir cunvecinas, capturando a todos los que pudieron; obliga ron a los hombres civiles a acarrear todo l o robado, y luego dieron muerte a varios, llevándose a varias muje r es, en tre ellas a una señorita Hislop, de 13 años de
edad.s

la finca, un ciudadano suizo llamado Santiago Shack, fué capturado, pero luego de haber sido llevado ante el jefe

b ándose todo cuanto pudieron tomar . E l mandador de

Tales datos los di6 al Dr. Molgar, un individuo que pudo lanzarse a nado, huyendo de los sandinistas, quien f u0 recogido por el bote que conducí a a l Doctor y a otros fugitivos. D ij o el informante, que el grupo de ban doleros estaba compuesto como de cincuenta hombres, pero que se sabía que más fuerzas estaban po r llegar y que se encontraban por L a Cruz. Con tales informes los civiles que residían en El Ga llo, abandonaron este lugar y s e r efugiaron e n otros donde se creían más seguros. En relaci6n con los anteriores informes, creemos de i mportancia la traslaci6n de un párrafo de una carta de Sandino, donde relata a grandes rasgos los hechos reali zados por sus soldados en l a incursi6n que éstos hicie ron en los dominios de la Cukra. Helo aquí:
"Cuartel General del Ej ército Defensor de l a Sobe rania Nacional de Nicaragua. "L a Chispa"¡ Agosto 2 de 1982. Seaor, Primer Jefe de nuestra Columna Expedicio
n ari a N ' l .

General Divisionario l'edro Altamirano. Sus campamentos militares.
Mi mu y qu er ido h er mano:

Kl General Estrada, nos participa que: el 5 de Julio
l>r(>xh>>o pasado, n uest ras fuerza s a l m and o de l G eneral

Simón Gonziílez, "se posesinnó" del campo y Comisariato mies fuerte de las compaaias yankees en Puert o Cabezas: el cual campo le denominan Backaro. El General Gon zález, coloco estratégicamente las fuerzas a su maml». penetrando > en persona con un grupo de sus muchachos, >l al miis famoso de los comisariatos, cn d onde se al>r>>visi»

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CALVARI O

DE

LA S SE GOVI AS

n ó de botas fuertes, sombreros Stentson y finos trajes de montar; cuando estuvieron li stos en esa forma, procedie ron a levantar un cargamento de mercaderias de la, m>s ma clase y ar ticulos de boca; todos nuestros muchachos. cuando estuvieron vestidos gorgüeramente, procedieron a incendiar todas las mercaderias almacenadas¡ el edificio del comisarlato y los Barracones, pues toda l a gent e ha.

bia abandonado el lugar' .

Los <Barracones> a que se refiere la anterior comu nicaci6n son llamados en Puerto Cabezas los alojamien tos de los tr abajadores y sus familias e n lo s distintos lugares de la vía férrea, donde hay estaciones par a car
ga r b an anos o maderas. A sí , p ues, eso s «b ar racones»

eran las viviendas de los humildes trabajadores que fue ron arrasadas por las llamas por la gente de Sandino, perdiendo los miseros haberes que allí tenían esos des heredados de la fortuna; hechos de que, complacido, el Jefe Supremo informaba a su favorito Pedr6n Altamirano.

ASESINATOS DE EXTRANJEROS EN DIFERENTES EPOCAS
El día 11 de Abril de 1931, fueron asesinados Lucián May, John Salomon, Walter Manning y Henr y Roger, todos ellos trabajadores de la Bragmann Bluff. El 17 de Diciembr e de l mismo año, f ué asesinado por la s huestes sandiniataa Charles E liseo Haslam, en Siuna, cerca de Wany, departamento de Bluefields. E l dí a 16 de Enero de 1932, fué asesinado e n l a plantaci6n de Sula, cerca de Puerto Cabezas, Mr. Herbert Seymour. El dí a 17 de Julio de 1932, fueron asesinados, cerca
d e «L a Cr u z de l G al lo » loa señores Cl ay ton , A l b er t y Wil li e H i slop, después d e h aberles r obado todo cuanto te

nían en el comisariato a su cargo. Roberto Allen fué también asesinado cerca de la ha cienda Sula, cerca de Puerto Cabezas, el día 16 de Ene ro de 1932, por fuerzas sandinistas, vi niendo a sumarse éstos a la lista macabra que antes publicamos, y que Pe d ro Antonio I rias trasmiti6 a su Jefe, en carta de 11 de Agosto de 1932, de la cual tomamos los siguientes párra fos, respetando como siempre la ortografía:
"CAMPAMENTO DE OPERACI ONES MI L I TARES, I.AS CUCH I L L AS, AGOSTO 11, 199Z. Seüor Jefe Supremo. Gral. Cesar Augusto Sandino.

L

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Cuartel General. . . . El 17 de Julio llegamos a los campos d e l a Compañia rompimos varios comisariatos y nos cruzamos el rio, continuando l a marcha en vusca del l ugar donde permanecia el Gral . Adán Gómez, donde llegamos ese mismo dia a las 5 de la tarde. En esta gira no peliamos pues el enemigo n o nos busca por los lugares que nosotros nos crusamos, siempre nos buscaban por lugares distintos. NOSOTROS MANDA MOS CH AL EQUI AR 1 5 R A I DORES entr e ellos los j e fes de los Comisariatos y Representantes de l a Compañia en Ri o Grande y so n los sig uientes: Ri o Grande Cleto Wilock, Alberto Wilock, y W>ii Wilock, hermanos los tres; Juan Angulo, Juan Blandón, Gregorio Abarca y Teodoro Aberuz', éstos eran jueses de los machos . . . . ' E n Kepi, Rio Turna , a Inés Gutiórres,' Feliciano, Rosalio y Panta león Gutiórrez familiares todos; Tomás Cru z y Maria Sh,nchez. En Veracruz, Rio Quiguasca, Pedro Amador; en Timuli, Chontales, Victor Manuel Hernhndez Juez de los machos. As i doy a Ud. el informe de la Jira; u n solda
d o de l C a pi t i n T obares l o m at o e l

mucho licor y lo encontraron caido de l a borrachera en la picada y lo mataron, pero otra novedad no huvo.— El muerto se llamo Santos Arceda, del Rio Yaosca. Patria y L ibertad General y Jefe en Comision. (f) PEDRO A. IRIAS."

en emig o p ues t om ó

Finalmente en la incursi6n que hicieron. las fuerzas sandinistas sobre los comisariatos de la Bragmann Bluff, bajo las 6rdenes del cabecilla Sim6n González, fué asesi nado también el honrado joven F élix Octavio Ramfrez, quien trabajaba en el Comisariato de Moss Farm. E ste joven siempre fué un trabajador de primera, de buenas costumbres, y pereci6 a la edad de 80 años, dejando una pobre viuda, doña H aydée Mongalo Vda. de Ramirez y tres niños. Su cuñado, el Dr. Francrsco Mongalo, distin
guid o facultativo, residente en Pu er t o Cabezas, hizo con

ducir su cadáver a aquella poblaci6n, en donde se le di6 cristiana sepultura, en medi o de l sentimiento d e pesar de los muchos amigos que apreciaron al extinto.

LA OBTENCIÓN DEL PODER, ERA YA EL MÓVIL DE TODOS LOS ACTOS DE SANDINO
«Nuestro ejército se prepar a a tomar las riendas del p oder nacionals. As i pr incipia uno de los párrafos d e la circular di rigida por Sandino a las autoridades civiles, puestas por él en la región comprendida desde Las Cr u

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EL

OA L VA RI O

DE L A S S EG OVIA 8

—854—
c es de Quil alí, hasta el R í o Gr ande d e Somoto, co n fe

cha 27 de Agosto de 19S2. Hemos dicho varias veces que la obsesión del gue rrillero era asumir el Poder de Nicaragua, y l o compro bamos con los siguientes conceptos de l documento que fotografiamos en seguida, en su parte pertinente. Sandi no tenía en la mente establecer en Nicaragua una lucha d e clases, con la supremacía del proletariado. Así se ex plica la simpatía despertada por él en muchos elementos malsanos, y el poderoso sistema de espionaje, entre las clases bajas, que l o mantuvo siempre al tanto de todas las operaciones llevadas a cabo por sus contrarios. Otra de las cosas que contribuyeron a engrosar sus filas fué la distribuci6n entre el pueblo de las mercade rías que robaban sus tropas, después de tomar l o que necesitaban. He aquí lo que Sandino decia en l a circular a que nos referimos: +.. . . . . Nuestro Ej ército se prepara a tomar las rien das de nuestro poder nacional, para entonces proceder a l a organizaci6n d e gr andes cooperativas de obreros y campesinos nicaragüenses, quienes explotarán nuestras propias riquezas naturales, en provecho de la famili a ni caragüense en general. Todas nuestras autoridades civiles deberán conver tirse en pr ofesores de nuestros hermanos menores, ins tándoles a que por todos los medios posibles tr aten de evitar las farsas eleccionarias del enemigo.
Por otr a p arte, nuestr o E j ér cit o y a est á en comple

tas actividades para proceder al control del país. Otras cosas. Todas las correspondencias que se han servido en viarnos nuestros hermanos de esa Regi6n, nos han llega do con oportunidad, y aunque no hayamos tenido lugar para contestarles, sinembargo seguimos esperando sus informes, y conocer así, las condiciones en que se encuen tr.an. Cuartel General del Ej ército Defensor de la Sobera ní a Nacional d e Nicaragua, Las Segovias, Nic. C. A.,
Agost o 27 de 1982.

Patria y L ibertad ( f) A. C. SANDI NOi . (Un Sello) Para mayor veracidad en la siguiente página inser tamos la foto del documento antes mencionado.

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S A N D I N O

— 855—
fkes~ts ~ at o 4 sa yreyara l tasar l os rkoskss ks r aeskssalq ssrs oatossos ysoeokss k la erssslsaslis s e krsakso eykso rkisssss ssloroles> ss Ororooso ke le fo skll o stestaasasso os oasao sasstsas asto rld skoe o lr l lo o kolNrka oosrortlr Osssosss ssr tadeo fo es Or»resosoo '4a ssostsos e r i t a a le sassros¡ lsotaaáalssak taa esoats o. ss r sskM os tr a te s 4« a t a re as ele eelo aart e eel
sor a t r asosr t o i aaoat r o 43ar s i t o yk oetk a a e ass la s rao Oa Otro rs o t eSSSOSQioe Ole arak aeaeeoa t a l e aoe eooio ta rk e e W O

krksoksi Oosa yaea4w sk ~kooiokk 4«l yaks, Otros sokost ksAsoO o oosssss sske tos 'aeskkskesas ko +as oe oo
iski s l ss sorroesosksst las tas ss ats sarrkks osrkor terssreee 4o sos assksse sae'sks ll «saks oss opoitsskksk y ass soateotarkas) oksssaaraai Oosassos asyoraa

oa ks k skarol ts oaresasr ko la ootsrs ksssk Oa aksersss& a k sosta sr s s lSSL

yk .,

C onsecuentes con nuest r o pr oposit o d e lleva r a l lecto r a l a persuación de qu e es l a v er dad l o qu e aqu i escr i bi mos, véase l a f ot og rafi a del ant erio r d ocumento, a cu y o p ' v a l a f i r m a de Sandino y s u si mbolico sell o ofi ci al .

E s éste, prkkguntamos, el patr iot a desinteresado, q u e

d ecla empuñar las armas, si n ot ra mira que obtener l a libertad de Nicaragua> Quh diferente cosa hubiera sido si en vez d e esas
l íneas, que r evelan l a am bici6." del qu e las escr ibi 6 hu

biera dicho: «nuestro ejército se prepara para tomar l os
i m plementos del t r ab ajo, tan p r ont o como se h ayan mar chado la s f u erzas de l a i ntervenci6 n am er icana, puesto

que su presencia e n nuestr a Patria es l a que nos ha
obligado a em puñar las ar mas.> El i dealista, desaparecía, p ar a dar paso al p ól ítico ambicioso a quien los qu e l o r odeaban deseaban t omar como instr umento p ar a su s ambiciones.

DISPOSICIONES PARA INTERRUMPIR
LA S E L EC C IO NES
Consecuentes con las ideas atrás enunciadas de que rer toma r l as r iendas de l P od er , lo s l ug artenientes de

Sandino se aprestaban a interrumpir las elecciones pr e
sidenciales, obedeciendo a instrucciones de su J efe. Véase el siguient e documento, suscr it o por el cabeci

lla Francisco E strada, que en traslaci6n í ntegra y fi el dice así:

O

EL

CA L VA RI O

DE

LA S SE GOVI A S

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« CIRCULA R PA R A T ODOS L O S COMANDANTE S D E

POLICIA Y JUECES DE MESTA, PERTENECIENTES AL EJERCITO DEFENSOR DE L A SOBERANIA NACIONAL DE NICARAGUA. TODA L A REPUBI.JCA S A B K D

El día 7 del cor rient e me s promulg6 un Decreto Nuestra Jefatura Suprema, ordenando se destruyan l as lineas de Comunicaci6n, telef6nicas y telegráficas, con el objeto de interrumpir las elecciones que pretende ver i ficar el poder invasor . L a hostilización al enemigo, en todas sus formas, debe intensificarse, desde esta fecha hasta el primero de Enero venidero. POR L O TANTO: En mi carácter d e Pr imer Jef e de l Estado Mayor General ordeno a nuestras autoridades ar riba mencio nadas, dar estricto y fiel cumplimiento al susodicho De creto, acusando inmediato recibo de la presente.
OB E D E Z CA SE Y CU M P L A SE.— Campo d e Op er a

ciones Militares de la Guardia del Estado Mayor Gene ral . Septiembre 11 de 19M. Patria y Libertad (f) F. ESTRADA. General y Jefe del Estado Mayor Gr al.» El Jefe Supremo al mismo tiempo gir 6 instruccio n es directas a los cabecillas d e todas sus bandas a f i n
de que, los qu e concur r iesen a l as inscr ipciones f uesen

ejecutados inmediatamente, dando parte de ello al Cuar tel General. Er a necesario evitar a todo trance que las eleccio nes presidenciales de l 6 d e Noviembre se ll evaran a c abo, y para esto ningún medi o mejor se l e ocurri ó a Sandino que sembrar el terror, obligando a los ciudada nos a permanecer en sus casas. Cr eía él qu e burladas las elecciones, por la falta de concurrencia de los p arti dos hist6ricos, la lid cívica que se iba a librar quedaría burlada y anulada l a designacióa oficial del presidente e lecto par a poder recibir e l Poder el 1' d e Ener o de

E L

V E R D A D E R O

S A N S I N O

1933. y como estaba oficialmente declarado por el De partamento de Estado y el de Marina, de los E stados

Unidos, que el dfa 2 de Enero de 1933 serfan retiradas quedándole el camino abierto para sentarse provisional.

de Nicaragua, invariablemente, todas las fuerzas de ocu paci6n, la ilusi6n de Sandino giraba en l a i nterrupción completa de las elecciones y en el r etiro de lo s marinos, mente en e l si116n presidencial, al no haber nadie que legalmente lo pudier a hacer. V eamos lo que Sandino deci a sobre el particular a su favorito Pedrón A ltamirano, en carta que l e di rigi6 con fecha 21 de Septiembre de 1982, de la cual tomamos el siguiente párrafo:
"Tratemos de hacer lo que podamos para evitar que el enemigo controle a los campesinos de Jinotega, procu rando disolver a balazos cualquier pelotón de ci viles que se dirijan a las mesas electorales. Po r otr a part e¡ hemos ordenado a todas nuestras autoridades civiles y militares, para que giren sus órdenes a los campesinos pertenecien tes a nuestro Ejá rcito de que rompan los hilos t elefónicos y telegráficos de cualquier parte por donde pasen¡ desde ahora hasta el l o de Enero del año entrante, etc., etc., etc., Patria y L ibertad. (f). A. C SANDINO." (Un Sello)

E L T E RRO R A RM A USADA PARA I M PE DI R

LAS ELECCIONES E l terro r se usaba en mayores proporciones, en cumplimiento del plan tramado por Sandino para impedir las elecciones, a sabiendaé de que la mayorfa liberal pro clamaba candidato al Dr. Juan B. Sacasa, el mismo hom bre, jefe de la cruzada constitucionalista, por cuy a causa d ijer a Sandino pelear cuando se separó de Moncada en Tipitapa. El df a 8 d e Setiembr e de 1932, en consecuencia de tales 6rdenes un a cuadrilla de sandinistas al mando de Juan Altamirano, asalt6 en e l lugar llamado «Cerro Largo», situado entre el «Chagüitillos y Mataga)pa, el au tocami6n númer o 6 d e l a Matagalpa Tr ansportation Co., que era conducido por el chofer Juan Gregori o Ro drfguez y su ayudante Francisco Garcfa. L os f oragidos abrieron fuego sobre el referido cami6n, en e l momento

en que éste pasaba frente al lugar donde se encontra O EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI L S

— 358— b an ellos emboscados. E n l a p r imer a descarg a qu e h i c ieron m ataron al chofer R od r i guez, y el a y udant e G a r .

cla se pudo . salvar po r haberse fingido muerto, apro
vechando escapar, en los momentos en que los asaltantes

s e dedicaban a saquear la mercadería que iba e n e) camión. Cuando ya no quedaba nada, más que el tanque
de gasolina, que los sandinistas n o necesitaban, derr ama

ron gran parte de ella sobre el carro, donde se hallaba
el cadáver de l ch 6fer y l e pr endiero n f uego, d ej an do

hombre y máquina reducidos a cenizas.
Al saber l o sucedid o en M anagua, una comisión d e quince choferes sa li ó con r u mb o a +Cerr o L ar go + a

traer los despojos del i n
for tunado co mpañer o a los que se les di 6 cr i stiana se p ult ur a e n l a capital , en medi o d e n umerosa co n c urr encia y con u n cortej o de setentioch o a u tom6 Viles. COM BAT E Y ASESI NATO C ERCA DE EST E L ( E l d i a 25 d e J u l i o d e 1 932, una patr ull a de vein ticinco Gu ar dias N aciona les, comandadas p o r l os T enientes H u gh ers, Si lv a y Sar avia, sostuvo un fuer te combate en Su tiaba, ca s eri o si tuad o a l egu a y
Juan Gregorio Rodriguez, mu
c hacho honrad o y t r abaj ador , a

quien antes nos hemos referido,
muert o c om o buen soldad o del P r og reso, cuando conduci a m er caderias d e Managu a a Mat agal

media de la ciudad de Es t eli, con una cuadrill a de
s andinistas a l m and o d e J osé L e6 n D i az, lo s q u e después del encuentro, hu

pa. Rodriguez era el único sos
t én d e su m adre y d e su s h e r manitos, siendo po r su s cuali da des mu y apreciado por e l obre ri sm o capital ino.

yeron dejando dos muertos
en el campo y l l ev ándose

varios heridos. Díaz, po
cas h ora s an tes d e esta

b lecer contacto co n l a Guardia, habí a ordenado el asesinato del honrado señor Juan L eiva, el que lleva ron a cabo complacidos sus hombres.

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S A N D I N O

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Par a may.or ab undancia d e p ruebas presentamos una fot o del camión dest ru id o en que i b a Rodrfguez, por él que se demuestra qu e fu er a de toma r la mercaderia que en él i ba, el espi rit u de des tr ucción que i mperab a en las huestes sandi nistas, sacri fico si n n e

cesidad un elemento del progres~, como era el camión referido.

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Bibiano Castro, sacrificado por las huestes sandinistas, en j u risdicción de Jinotega. Este hombre no era ni marino, ni Guar dia Nacional, ni tenia filiación partidarista. Er a un pobre traba jador, sacrificado por quienes se decian "libertadores de Nicaragua.

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EL

CAL VA RI O

DE

LAS

SE GOVI A S

ROBO S I NC E N DIOS Y C O N T R IB UC ION ES L L E VA DOS A C A B O PO R L OS

HOMBRES DE SANDINQ
Diez dfas después de los hechos atrás nar r ados, que se ver ificaron el 12 d e Setiembr e d e 1982, po r l a m aña

na, una banda sandinista coino d e 70 hombres, invadi6

"c .c

Fotografia de una carreta macabra, en que iban amontona
dos cu atr o cadáveres f ormando u n sól o m onton sang riento. E r an c uatr o ignorados ci udadanos qu e qu edaron t endidos si n v i d a du sobre l a l lnea f ór rea qu e v a p ar a EI Sauce, c uando p acif icamen.

r ante e i asalto que las fuerzas sandinistas baj o el mando de Juan Pablo Umanzor hicieron al lugar llamado "Punta de Ri el " te se dedicaban estos humildes hijos del pueblo a ganarse el sus
t ent o con el sudo r d e s u f r ente, si n pensar n unc a e l ser sacri fi c ados, por q uien qu izá teni a sus. si m patias, debido a la s doct ri .

nas comunistas que Sandino difundia, para ganarse la v olunta<l de los desheredados de la fortuna.

la casa-haciend a de l seño r San tiag o A . R ivas, p er sona a preciad a en Matagalpa, y l u eg o de haber r obad o l o qu e

en ganas les vino, prendieron fuego a cinco casas de la referida hacienda, llamada «L a Ver6niea», situada a diez

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S h N D I N O

—361—

kilómetros más o menos de l a ciudad, en la cañada de scaleras+ dejando toda una labor de muchos años
reducida a u n mont6n d e escombros y cenizas. A l señor

Rivas le habi a sido detallada por Sandino, una contribu
c'6n d e CS 2,000.00, que po r l a cr ftica si tuaci6n de l p aís

y Por el m al p recio del café, no p udo p agar. E s to f ui' la causa de que la tea incéndiaria acabara con cuanto habfa allf, de la propiedad del señor Rivas.

V éase l a f ot o d e l a señora Mairena, con su i n . for tunado esposo e hi j o . L a m adr e loca d e d olor ti ene l a cabeza de l h i j o e n l a s manos y a su i z quierd a se v e el cadáver decapitado de su mari do.

ASESINAT O ESPEL UZ NA NT E D E U N PAD RE Y D E SU H IJO

El sábado 16 de Setiembr e de 1932, un a cuadrilla sandinista, siguiendo las 6rdenes del Jef e Supremo Au

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SE GOVI A S

gusto C. Sandino, llegó a la cañada conocida con el nom

br e d e <L as Escaleras», con el obj eto como antes h emos dicho de sembrar el t er ror a fi n de impedi r la inscripci6n

de ciudadanos, que iba a tener efecto en ese tiempo, pre via a las elecciones de Autoridades Supremas. Allf cap.
tur aron al ci udadano Juan Mair ena H err er a y a s u h i j o, u n j ovencit o com o d e unos 18 a 9 0 años d e ed ad . L a

primera vfctima fué el i nfortunado padre, sobr e quien
descargaron tr emendos machetazos en el cuello, qu edán

dole la cabeza sujeta al cuerpo apenas po r un a t ir a de carne.

" r .

t

O tr o aspect o del lo s cadaveres de Mair ena, padre e h i j o , cu yas cabezas fu eron j u ntadas a l cu erpo para poder t omar est a f ot o

grafia. L a niñita que alli se ve, es hij a del matrimonio y quedó
par a cu i dar a s u m adre , qu e p er di o l a r azón an t e e l h o r ri bl e

golpe que recibiera.

El h ij o i m pl or ab a por l a vid a de su padre, per o todo fu é en vano, éste r od 6 baj o los golpes del acero homicida y después de haber cometid o los f or agido s aquel hecho

abominable, obligaron al jovencito Juan Mairena, que tal
e r a el n om br e del hi jo, a qu e s e a b r azar a a u n ár bol a lo cual n o opuso resistencia, r odando también l a cabeza

del joven, mientras el cuerpo se doblaba al pié del árbol
qs e sirvi 6 par a consumar el nefando hecho.

Cuando la esposa y madre corri6 al lugar de la tra gedia, se encontró con un cuadro espantoso capaz de he

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cfan los dos cadáveres con l as cabezas rodando por el suelo y clamando venganza. La pobre madre, loca de dolor, recogió la cabeza de una vez y mojándola con sus lágrimas, Con los ojos. ex traviados )cofa: Mi hijito!, Mi hijito! y he retorcfa presa del más grande dolor, pasando del cadáver de su.hijo al de su i nfortunado esposo. L os restos del padr e y del hijo fueron conducidos a la ciudad de Matagalpa, en don d e se les dió cristiana sepultura en medio del terror de aquel vecindario. Dfas antes de cometerse este horrible crimen, fueron asesinados en el mismos departamento ' de Matagelpa Leoncio Dfaz, de Susumás; y Lino Castro y Tomás Mo/i ~ nares, todos ellos vfctimas de las fuerzas sandinistas que accionaban con la consigna expresa del «Jefe Supremo> de impedir por medio de tales actos de terror la inscrip ción d e ciudadanos y la s elecciones del pr óximo 6 de Noviembre.

lar la sangre en las venas. Tendidos sobre la grama ya.

su hijo y la estrech6 contra su pecho, besándola más de

EL CORO DE LOS ANGELES
Pareciera esto u n t ftulo sugestivo, poético y hasta b onito; per o no, fué él un a organizaci6n espantosa y cruel, como essapada del I nfierno del Dante. E n esta , agrupaci6n estaban reunidos los hombres de coraz6n más duro de las fuerzas de'PedrPn Altamirano. Visi6n sinies tra, que no tiene comparación com ninguno de los ban doleros que presenta la Historia de América, y que pre tendfa enarbolar la bandera sacrosanta de la libertad de Nicaragua. Al seno de este grupo d e hombres, despojados .de todo sentimiento humanitario, hizo entrar Pedr6n a l os j ovencitos de 12 a 16 años de edad que por un o u ot r o motivo habfan causado alta en su banda. Aquellos joven. citos a fuerza de ver sangre todos los dfas y de ofr el golpe seco de los machetes sobre las cabezas de las vic timas inmoladas por Pedrón y su gente, fueron olvidan d o su condición de seres humanos, para convertirse en jaguares de las montañas segovianas, aventajando muchas veces a Pedr6n en los hechos delictuosos que cometian. Era una escuela de criminalidad, que hacfa honor a su Maestro, teniendo por Jefe Supremo al que se decfa «L i bertador de Nicaragua.>

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CA L VA RI O

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L A S SE OOVI AS

—364— SANDINO REITERA SUS ÓRDENES DE INCENDIO
L a obsesión de conver ti r en pavesas a Nicaragua, se

habfa apoderado de Sandino desde México y par a impe
d i r l as elecciones de Noviembre, que podfan tr aer a 8U 8

manos las riendas del Gobierno que tant o ambicionaba,
r eiter ó a su s l ug artenientes la s 6 r denes d e incendio, so

pretexto de evitar que en las casas señaladas par a las
inscripciones se colocaran mesas con tal obj eto.

Presentamos al lector una carta que dirigi6 Sandino a su lugarteniente Pedr6n A ltamirano el 2 de Octubre
de 1932, en la que entr e otras cosas se leen la s si guientes

frases:

". . . . .. Creo conveniente que si todavla no hay ene migos' en las casas d e L ui s Pineda v Jose Palacios, A PROVECHE N L A OPORTUNI DAD Y LAS TRAT E N DE I N CENDIAR, para evitar que ei enemigo la s u se con sus mesas electorales."
4i & F 4% da o&"Siar s ealM e í'"aikkeVaTihVV4%ap Sti ~

sssssss' savs 40 as oa ~L as 'aso ~ w % t ~ r % 1 ~ ~ s e r QNo 'eterna 'ma~ r'rssss4s '~ shr» sssrl 0 4salo~ ~ ab ~ ro; »o Soy aswOga ee tas ~ as a a , ss ~ r hQ setae~ ' ' a aa l " te a e rNar y w s l MS 0 acosase w'sx wwhse ie sl la r ok sl aro svey4o~ sa s ete4 s e ~ " Ssss' os 1s y 4e ~ hssaaayo 4w ' 1e
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C onsecuentes con nuestros propositos de decir siempre l a
verdad, damos a conocer l a f ot o del document o qu e an tecede cuy o or ig i na l l o r epet imos, est á a l a o r den d e quie n q u i er a verlo en l a Oficin a d e Operaciones de l a Gu ar di a Nacional.

T res dfa s después d e l a car t a qu e p u blicamos, o s ea el 5 d e Octubre, e l cabecill a sandinist a D aniel H er nández d e las fu er zas d e Pedr 6n, daba part e a Sandino po r medi o d e un a car ta, de haber si d o cu mpl idas 8U8

O rdenes, agregando, que habf a entrado también en la
cuenta H il ar i o Rosales, qu e tenf a en s u con tr a e l g r ave cargo d e tener u n h ij o en l a Gu ar di a N acional. C ÓMO REL AT Ó SANDINO A P EDRO N E L ATAQU E D E ' PU NT A D E RI E L '

El 9 de Octubre de l932, Sandino informaba a Pe d r6n del combate habido en sPunta de Riel>, en l a f or ma siguiente:

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R D A D E R

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S A N D I N O

al Campamento y Comissriato que hay de l Ferrocarril
de León al Sauce. el enemigo se derrotó y dejó . a nues tros muchachos dueños de l a situación, quienes se vis

". . . . . .L a misma fuerza Ns i i , ataca con buen éxito

tieron gorgüeramente y por último incendiaron is esta. ción y los carros del ferrocarril, etc, etc."

Sandino, como se ve, se manifestaba satisfecho , de
estos atentados contr a l a ci vi lizaci6n, al destr uí r o b r as

de importancia nacional y d e beneficio p ositivo para l a Patria.
LAS CO NT RI BUCIONES DE SANDINO E N L O FINO

Personas que en diferentes ocasiones habían pagado las contribuciones forzosas impuestas por Sandino, por
temor a las consecuencias de negarse a ello, y a n o h alla

ban qué hacer, porque tales contribuciones se repetían, con peligro del sacrificio de sus vidas. Veamos sobre este particular la carta, que con fecha 11 de Octubre de 1939 envi6 el cabecilla Serapio Hernán dez, desde su campamento «E l Sarayal> a Pedr6n A lta
mir ano:
"Muy. respetado y Supremo jefe: Me dirilo a Ud. con e l p leno de saludarlo e n unión
d e su a presis bl e f a m i li a y d emas hermanos en l a p at ri a

que le acompañan, y despues de saludarle con e l afecte d8 cariño, paso s decirle l o siguiente. Mi general le par tisipo que el señor Nicoli s Pineds por la notificssion que Ud. le mandó se fué directamente al comando de los pe rros a pedir consejo para no baler al ejercito y no acatar su orden, poniendo a las disposiciones de los machos su hacienda y bueyes cargueros par a este viaj e qu e traen
atacarnos di siendo qu e si U d . q ui er e m and e s i n cendiar

sus teneres, pero que de él ya no conseguiré mas contri
bu ci ones y o l e doy el r ep or te para operar conf orfne su ,ley y' darl e s u destino, pues t am bien l a señor a P a ul a I ópez

se fue huyendo para matagalpa y su hacienda la cedió s, los perros para mesa electoral, de la cual ya se las mandé incendiar. Patria y L ibertad (f). SERAPIO HERNANDEZ"

Pineda a quien se refiere Hernández habí a pagado
difer entes con tr ibuciones y ant e la s n uevas ex igencias qu e le hacían opt ó po r buscar ampar o en las fu erzas del

Gobierno, dejando abandonadas sus propiedades, las que como se comprende fueron reducidas a cenizas por los sandinistas.

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CA L VA RI O

DE

L A S SE GOVI A S

INGENIOSA FORM A D E PAGAR LAS CONT RIBUCIONES INV E NT ADAS POR SANDINO

Sandino invent6 una forma c6moda de hacer pagar las contribuciones y para que se vea cual era, véase e l si

que no se toma eh consideración ni su sexo, ni su abso )uta intromisi6n en los asuqtos polftieos de Nicaragua. Dice asi, en traslaei6n fntegra y fiel : «EN USO DE LAS FACULTA.DES CONFERIDAS POR EL COMANDO GENERAL DEL EJERCITO DEFENSOR DE LA SOBERANIA NACIONAL DE NICARA.GUA, Y EN ' MI CARACTER DE PRIMER JEFE DEL ESTADO MAYOR GENERAL NOTIFICO Y DECLARO: A l a capitalista señora Cleotilde Altamirano, en Ya lf, la suma de T RESCI ENTOS CORDOBA S (C$800.00) como contribuci6n forzosa, par a e l sostenimiento del Ej ército Defensor d e l a Soberanfa Nacional de Nicara gua; cantidad que entregará al recibo de la presente no tificaci6n, al portador, o a l a TESORERI A GE NE RAL DE NUESTRO EJERCITO. E n caso de desobediencia SE SOMETERA A / A S LE Y ES D E NUESTRA INSTI TUCION M I L I TA R CO MO RENUENTE. Dado en los Campos de Operaciones Militares de la Guarnici6n del Estado Mayor General de l Ej ército De fensor de la Soberanfa Nacional de Nicaragua. Octubre, 14 de 1989. Patria y Libertad.

guiente documento, emanado del cabecilla Francisco Es trada, y enviado a la señora Clotilde Altamirano, en el

(f) F. ESTRADA.
Gral. y Jefe del Estado Mayor Gr al.i «NOTA: (del mismo Estrada) —Puede recibirse la pre s ente contribución, para FhcILIDhD del contribuyente, l a mitad en efectivo y e l r est o e n mercaderfas y medici nas, tales como: calzado, ropa hecha, frazadas, sombreros d e fieltro, sal, f6sforo, sulfato de quinina, pi ldoras de eholagogue, vin o de Winstersmith, Palatol , Wampoole,

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—867— Aceite de Bacalao, Gaftaspjrina, etc.. etc., etc. Patria y L ibertad. Gral, y Jefe del Estado Mayor Gral.» Ya los lectores conocen bien la pena que' los solda dos de Sandino aplicaban a lo s que. consideraban r e nuentes a cumplir sus.6rdenes al pié de la letra. E l que firma este documento er a nada menos qu e e l Jef e del Estado Mayor y brazo derecho de Sandino e n sus opera ciones militares; siendo él uno de los que tenian la mayor confianza de éste.

(f) F. ESTRADA'

P EDRÓN QUIERE TENER U N SEL L O COMO SANDINO
Sandino, como todos saben, tenfa s u sello, siue es tampaba con singular cuidado en toda su corresponden cia; pero su lugarteniente Pedr6n Altamirilno, n o querfa quedarse atrás, y aunque habla aprendidO apenas a po n er su firma ininteligible, en la s comunicaciones que l e hacfan sus secretarios, pensó que él también tenfa dere cho a tener un sello, tan simb61ico como al d e s u j efe, para ponerlo después de su nombre. Orden6 e n conse cuencia que se hiciera un sello ovalado con l a siguiente
lnscrlpclón PEDRo A LTA+IRANo, G ENERAL L IBERTADQR DE LA PATRIA" y c uando e stuvo h echo s e d i r i g i6 a s u,

jefe para que le diera su opini6n sobre el particular, estan pando en la carta el sello referido. Sandino recibib la comunicaci6n y pensó que su lll garteniente cometfa un a trevimiento al quererle u surpar el nombre de Libertador, que s61o a él l e correspoadfa. Mas como no le convenia disgustarse con él, buscó la for ma de hacer que lo cambiara si n que quedara resentido. Se encontraba Sandino en el campamento de ' L a Chis- ' pa", de donde ss dirigi6 a Pedr6n, con fecha 21 de Octu bre de 1982 y en lo referente al sello le decfa lo siguen te:
"El sello de qu e me habla, ya lo mir é y n o está malo, pero si lo puede componer seria mejor que en vez

que d>ga GENERAL LIBERTADOR DE L A PATRIA,
seria mejor que diga "GENERA L DI VI SI ONARI O DEL b r e a r n b a tal como está la palabra "GENERAL DI VI

EJERCITO LIBERTADOR"; naturalmente que para eso habria que hacerlo de nuevo, para que alcance su nom. SIONARIO" . En medio y aba]o que diga: DEL EJER CITO LIBERTADOR DE NICARAGUA"; pues sn esa

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-S68—
forma quedarh un sello elegante y no queda lugar para mejor que lleguen en la forma mejor posible; si n em bargo, si a Úd. le gusta ese sello, en la forma en que
está no tiene nada de particular y perfectamente puede que nuestros amigos ssttrtsaran e l callo, pues hay que tener en cuenta que estas o osas pasan a la ldstorla y e s

usarlo mi opinl6n se ladov, en la forma que aprecio mas eleganea en la expresihn de palabras."

era una orden, y Pe dr o se qued6 sin usar su elocuente sello. cia, para honra.y gloria del llamado Ejército L ibertador

Por supuesto„un deseo o insinuaci6n de Sandino

Cada cual ideaba, como se ve, lo que mejor le pare

de Nicaragua.
Unas veces eran puerilidades, como la del sello frus trado; otras, sugerencias tan negras como l a de herrar en las mejiÍlas a los contrarios, como si el genio del mal hubiese guiado la mano que escribfa tales l)neas.

MONSTRUOSO CASTIGO IMPUESTO POR EL CABECILLA SANDINISTA GERMÁN Bt ANDÓN
Marcelino y Encarnación Talavera, residfan en el valle de sLas Montañitass, en una propiedad de su per tenencia, situada a media Íegua de la ciudad de Estelf. El viernes 14 de Octubre de 19S2, por la tarde, una cuadrilla sandinista, comandada por el cabecilla Germán Bland6n, llegó a casa de los señotes Talavera y captur6 a éstos, matando incontinenti al primero. Co n s u hi j o Encarnaci6n extremaron e u crueldad, pues le staroa los b razos fuertemente por l a espalda, y mientras un o l e sujetaba con fuerza por los cabellos, otros s e encarga ban de sacarle los o}os, antes de darle muerte. Luego de cometida esta iniquidad procedieron a pelarle parte dela cara, para qu e imitara la mascarilla d e pr otección que usan los aviadores en sus vuelos. Después le hicieron una perforaci6n en l a garganta, y por all f le sacaron l a l en gua. En el informe que Bland6n, envi6 a Sandino le dice: <LIQUI DAMOS A DOS PE RROS T ALAVERAS, POR H AB ERNOS DENUNCI ADO COMO BANDOLERO S A LA GUARDIAs. Asfmismo le describe la forma en que ma taron a los Talavera, manifestándole que Encarnaci6n pa reefa un aviador sin aparato. Desde entonces, esta horri ble forma de ultimar a sus enemigos fu é conocida en tre los sandinistas con el nombr e de <CORTE DE A VIA DORs.

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V E R DA D E R O

S A N D I N O

Personas vecinas a los infortunados Talaver a se re fieren a ellos en la forma siguiente: sMarcelino y Encarnaci6n eran leales y activos san dinistas. Siempre tuvieron el cuidado de informar a l as distintas cuadrillas diseminadas por l a montaña, de las o eraciones de la Guardia s iones ellos sirvieron de correos en e l desempeño de comisiones de alguna
importancia. Varias veces

acional. en muchas oca t

fué su casa centr o donde

seac m larían provisione uu s

como resultado de las con t ribuciones f orzosas, l as que luego yasaban toman do las diversas coluinnas par a llevarlas a l a mon taña. <Asimismo, los Talavera hablan provisto de su pro pia huerta, con pr oductos agrfcolas y aú n d e gana do a las columnas r ebel des, lo cual r eforzaba el c oncepto de su lealtad a Sandino.»
Presentamos la fotografi a del Dr. In-fler i A r tur o Vega, para que se conoscan sus rasgos liso. nomicos. Revelan ellos, egi espiri tu de un convencido en las ideas radicales en que estaba imbui do, y por las que fue expulsado de Nicaragua.

A NT ECEOENT ES REL AT l VOS A LOS T A L AV E RA

Cuentan que un dfá de tantos llegó al valle de sLa Montañita>, donde quedaba la propiedad' de lo s Sr s. Talavera, una cuadrilla, de sandinistas, comandada por Germán. Bland6n, la que se llev6 de ella, los dos únicos bueyes que éstos empleaban para trabajar en su peque ña propiedad. E staban ellos fuera de casa cuando esto ocurri6, y a su regreso fueron informados por su familia de lo sucedido. Vista la injusticia del procedimiento, de
cidieron p ar ti r los T alaver a en busca de Blandón, al cual

encontraron, ya acampamentado en uno de los tantos lu gares de l a montaña por ellos conocido. H ablaron con Bland6n, a quien le hicieron ver todo cuanto hablan he

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CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

—370— cho por l a causa de Sandino, significándole que el deco miso de sus bueyes los dejaba con los brazos cruzados.

obligado a sacrificarse para ayudar a las fuerzas liberta

Blandón les obj et ó qu e tod o bue n n icar agüense estaba

doras, y que se regresaran inmediatamente porqu e l os b ueyes iban a ser destazados para proveer d e carn e a

los soldados que comandaba. Y para que no insistieran, l os llev6 donde estaban amarrados los dos animales, y
en presencia de éllos pegb u n t iro de rev6lver a cada uno de los bueyes. L os Talavera regresaron desconso lados, y más que todo heridos'en su amor p ropio, por l a

Marceiino y Encarnación Taiavera, a quienes nos referimos
en el anterio r espeluznant e relato.

forma en que habían sido tr atados. Quiso la casualidad qu e al dís siguiente de haber estado ellos en el campamento de Bland6n, fué descu bierta la cuadrilla de éste por una patrulla de l a Guar dia Nacional, que cav6 sobre ellos, derrotándolos y h a ciéndoles algunas bajas y capturándoles armas, provisio nes y documentos. Bland6n pens6 que el ataque de la Guardi a Nacio

nal, obedecía a una denuncia de los Talavera, en vengan

za d e haber destazad o su s b u eyes, e i n mediatamente

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—371—

después de la derrota, reorganiz6 una columna que se
dirigi6 al valle de. <La Montañita», donde fueron captu rados loe Talaveras, y ultimadoe y mutilados en la forma antes descrita. Al dka siguiente, sábado 15 de Octubre, otra colum na sandinista al mando de Filiberto Blandón, asesinaba en el mismo valle de «L a Montañita+ a Urf L agos, apli
cándol e el «cor te de chaleco>.

OPERAC}ONES SANDINISTAS EN EL DEPARTAMENTO DE L EON
En el valle de <Las Mar(asi, en el D epartamento de Le6n, por el lado de Olomegs, vive desde hace muchos años l a familia de don Polo Grfo, fallecido hace algun
tiempo. Después de su mu erte l a f amili a qued ó v i vien

do en aquel lugar, al cuidado de una pequeña propiedad agrfcola, heredada de su progenitor, siendo su e hijos gente honrada y trabajadora, dedicados por entero a l a siembra de la tierra. E l dfa 14 de Octubre de 1982, la pequeña finqa de los señores Grfo fu é asaltada por la gente de S andino, la que portaba divisas roji-negras. A l ver aproximarse a la banda, el joven Lorenzo Grio, intento huir , temeroso de lo que pudieran hacerle, lo que le valió una descarga,
a lcanzándol e u n a bal a en e l b r azo d erecho qu e s e l o

atraves6. Gr i o cayos al suelo, haciendo creer esto a l os sandinietae que estaba muerto, con lo que se desatendie ron de él , entrando a la casa, donde capturaron a otro d e los j6venes Grfo a quien sacaron violentamente par a afuera a f i n de ultimarlo. Mas en : el momento en que i ban a consumar el crimen, la madre y las hermanas de la vfctima se interpusieron entre su deudo.y lo s verdu gos, habiendo logrado con sus ruegos y l ágrimas h acer desistir a éstos de la ejecuci6n, por la forma .desesperada y dolorosa conque imploraban de rodillas que le perdona
sen l a vida.

Después de esto, la columna se retirb, haciendo pa sar sue cabalgaduras sobre el cuerpo de Lorenzo Gr fo, q ue yacfa en el .suelo, empapado en sangre, con toda l a apariencia de estar muerto. La familia del joven herido se di 6 en seguida cuen ta, al examinar a ést e de que habf a salvado l a vi da merced a una estratagema llena de valor, pues solamen

te estaba herido en el brazo derecho, del que. manaba
abundante sangre, y acto seguido dispusieron llevarlo a la ciudad de L e6n, donde fué internado en e l Hospital

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C A L V A RI O D E L A S BE GOVI A S

her5orragia que ie pr edi o el balazo, pero salvando la
VidL

San Vicente, habiéndose visto muy gra ve a oausa de l a

SANDINO NO LOGRA IMPEDIR LAS

ELECCIONES PRESIDENCIALES
las.elecciones presidenciales,. sueño suyo para tomar las
riendas del Poder,, como lo dice en u na de sus c artas, La campaña llevadaa cabo por Sandino paraimpedir

fracasó ante el agolpé de la opinión pública, y el p rimer

domingo de Noviembre de 198Q se llevaran a cabo dichas elsoeiones, habiendo triunfado el Dr. Juan B. Sacasa con una mayorfa Como de veinte,mil votos, sobr e l a candi datura contraria, que encabezaba don A dolfo D íaz. cabezas, las hogueras que convertfan,en humo l a r ique

De aada sirvieron pues, la sangre, los centenares de

z a de Nicaragua, ordenadas por Sandino, para alejar a
l oa sufragantes de las urnas electoralei . En estos dfas fué' proclamado Presidente de l a Re ación ,de la colümnü N4 i.9, que él comandaba, teniendo efecto'este acto en la aldea de San Benito, al Nort e del

bíblica, el cabecilla Juan Gregorio Colindres oon la apro

Depkrtamentó de Chinandega y sobre la frontera hondu

re5y. Lo q ue suoedfa f ué d ado a conocer a S andino por 'el segundo de Colindres, Ismael Peralta, .quien como la columna N' 1L S aridino se encontraba entonces dándol e vuelt a a dos probleinas trascehdentales para éL Oigamos l o que sobre el particular le decla a Pedro Altamirano, e on f e chü 9 de Noviembte, es decir t res d ías después de v eri. fieadas las elecciones presidenciales, desde su cainpamen
to ',de < La C hispai. "Mi muy querido hermano: Nosotros somos quienes somos y nonos parssemos a urdis' y no importa que hagan o no hagan nada nues tros rsprssentantss ds afuera, paro nuestra oausa o onti nuarj su curso siempre triunfante.

se, verá más adelante, asumi6 el mando de las fuerzas de

son quisnss vamos a seguir combatiendo, porque lo qus Son'los piratas salan sl dos ds Enero. En estos momentos ms estoy osupando de elaborar las.basas de arreglo que presentaremos a Saoasa, si ss él sl qus queda en sl.tqbursts, y en realidad quiere llegar :a''un entendimiento. son nosotros. Copia ds astas bases

Las elecciones ya p asaron y a hora estamos pen dientes desabsr si sa son Saessa o son los oonssrvadores

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S A N D I N O

—373—
le mandaré a Ud. cuando lae haya elaborado, par a que

lae conserve y tenga presente nuestras disposiciones.

dores, oreo que ni ellos buecarian arreglo con nosotros, ni nosotros con.ellos Y QUE EL ASUNTO LO RESOL VERIAMOS A BAL L mientras tanto aue a Sacasa SE
L E PROPONDRA k L CONTROL M I L I TAR D K L A R EPUBLI CA PO R N UESTRO EJ ERCI T O PARA L O

Por otra parte, ei el poder queda en loe conserva.

C UAL NECESITARIAMOS QUE E L MI NI STRO DE GUERRA SEA UNO DE LOS MIEMBROS DE NUES
T RO EJÉRCI T O I GUAL MENT E E L M I NI STRO DX HA CI ENDA Y E 4 D E R E LA CI ONE S E X TE RI ORES, POR DESI GNADOS DE NUESTRO EJÉRCI TO, Y PA RA EL L O ESCOGERI AMOS A L DR . ESCOLASTICO LARA. H A CI ENDA Y R E LA CI ONE A E X T E RI ORRS C ALDERON RAMI REZ; ASI MI SM O E L J EF E DE LA L OMA D E MANAGUA Y E L DE L L POLVORA. DE G RANADA T F NDRI A N QU E SE R M I EMBROS D E NUESTRO EJÉRCI TO CON B AT AL LO NES DE NU ES TRAS K I S3fA S F UERZAS. Y a veremos e n q ué p a ran las cosas. Po r el momento, nuestro ejército está en condiciones magnificas en todas partes y solamente tene

moe de por medio la ocúrrencia del General Juan Gragea

rlo Colindree, quien de seguro por influenoias malévolas aprovechando la distancia que lo separa de nosotros,' sn el nombre de nuestro Ej ército, ein estar autorizado par a e llo, ee proclamó en nuestr o nombre, Presidente d e f a

Rephblica de Nicaragua; y la parte c6mica del caso está

en que eali6 de este Cuartel General como primer J e fe d e nuestr a column a expedioionaria N< 12, y ahor a me m anda una nota haoiéndome saber que el puebl o de n i caragua V el Ej ér cito lo han proclamado Gobierno Pr o visional eje la República, y con tan r imbombástico nom bre no tuvo pena de firmarse. Arr6liga oon 7 numeros, vinieron de correos a d ej arnoá o omo Gobierno Provisional de Nicaragua; a la vez que a pedirme 6rdenes d e parte del General Peralta, quien

El, Coronel Hernández Roblero y el Capitán Pio

la nota de Colindree, eu proclama y su primer decreto era el 2q Jefe de 1a Columna.
Incontlnentemente ee regres6 l a misma comisi6n, llevando instrucciones al General Peralta de qu e ásuma la primera Jefatura de la Columna Expedicionaria Ny 12, v que captur e al General Colindree, al Coronel A r turo 'Vega y a quienes 'ee crean sospechosos, y qu e los trai en y que se reconcentren con todas lae tuerzas a este uartel General asimismo se les mand6 un mensaj e pa tri6tico de este @mando a nuestra Columna No 12. Tam bien ee mandaron órdenes a nuestras otras oolumnae expediolonariae par a que se acerquen al lugar d e los a contecimientos y cooperen con el General Peralt a al c umplimiento d e lae órdenes qu e se le han girado, y

que si hay oposición a mano armada sean pasados por
las armas los opositoree y traidores al Ej ér cito.

Le mando la copia que me manda Colindree de su primer Deoreto enredieta, que se nota que hay mano enemiga de por medio tratando de enredar la pita. También le mando una carta que Arturo Vega le esoribe a Colindres dándole opiniones o instrucciones; y

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EL

CAL VA RI O

DE

L A S SE GOVI AS

—374—
por último le mando Ias.instrucciones que de este Cuar tel General llevaron Colindres y Pera lta, en s u c arácter de Jefes Expedicionarios de nuestra Columna No 12. l ea, y en el primer correo me los manda íntegros, p or

Todos estos documentos los mando para que los

que áso, la proclama y la nota que me tnanda Colináres, serán documentos para justificarme y para juzgarles en con todo el cuidado, sin dejar un solo papel.

Consejo de Guerra; por esa razón le ruego mandármslos

El General I rías deberá leer esos papeles y dar su opinión porqu e organizaremos con todos los j efes del Ej ército un Consej o de Guerra, que juzgue a Colindres y a Vega y a los otros responsabIes. Ese Consejo serh, pues, el que decidirá de la suerte d e los descarrilados hermanós. . . . . . . . . . . . . . . . . . Patria y Libertad. (f) A. C. SANDI NO».

(Un Sello)

Como observará el lector, ias miras d e Sandino es taban puestas sobre gangas y pitanzas en olvido de las ideas patrióticas que él enarbolaba, como un símbolo, cuando inició la lucha. Sus proclamas, llenas de patrio tismo, y llamadas a circular por el mundo, se perdieron en el vacío de las tristes realidades. Si Sandino, a pesar de sus injustificados crímenes, hubier a depuesto las ar mas al recibir el Poder el Dr. Sacasa, cuando los ameri
c anos desocuparo n el t er r it or i o patr io, el pedestal d e su tismo.

g lori a habría sido inmenso, y s u nombre repetido de pueblo en pueblo como ejemplo de l más pur o patrio M as Sandino ambiqionaba los oropeles del Poder, y no vacil6 en lanzarse imprudentemente por la s sendas peligrosas hasta perecer en la demanda, En el anterior documento, habl a apenas Sandino del retiro de los marinos, el dos de Enero de 1933. Para él se había vuelto esto secundario, en medio de la obse trolar el Poder de la República. Creemos de i mportancia dar a conocer a nuestros lectores los siguientes documentos que ilustran bastante acerca de .los futuros pl anes de Sandino. Véanse los fragmentos de una carta que el caudillo de las Segovias, dirigi6 a los cabecillas Francisco Estra da y Tomás Blandón, con fecha 17 de Noviembre de 1932, en traslaci6n íntegra y fiel y respetando como siempre la ortografla:
si6n qu e se habí a apoder ad o d e su ment e a f i n d e con

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—375
.. . . , . . . ..Nos vinieron informes que cl General, Colindres, como cuestión de jugar al clavito, se proclamo,
s i n au t or izació n d e n i n g un a especi e e n e l n o m bi' e d e

nuestr o Ej ér cito, Gobierno Pr ovisional d e Nicaragua.

Esta destanteada idea del General Colindres, le ha cos

tado la destitución de nuestro Ej ército, y recientemente s e ha ordenado al General Peralta, par a que asuma la

primera Jefatura de nuestra Columna No 12, que capture

al General Colindres y al f arsante Ar turo Vega, y a un yanqui o aleman que anda con ellos¡ y que los conduzca a este Cuartel General; a lq vez se le ordena al General Peralta, aue si hay ooosictón a mano armada SE S IR VA PASAR POR LAS ARMAS A LOS OPOSITORES, y que siempr e se reconcentr e a este Cuartel GeneraL E stas cosas se las participo por si en la cruzada que Uds. ll e van, se requiere la cooperación de Uds.¡ para el cumpli ~ miento de lss órdenes que se le dan al General Peralta; tengo la seguridad de que con la reconcentración de los descarrilados hermanos y de la Columna No 12, todo em brollo del General Colindres y sus consejeros habrá que dado terminado. Dicen que Colindres y Vega mandaron mensajes y proclamas a publicar en la " prensa asociada", pero ya nos hemos dirigido a la misma prensa, anulando cualquier trabajo de esa indole, que quier a desarrollarse contra nosotros. Cuando Ustedes r egresen de sus giras pueden lle g ar siempr e a los campamentos de l hermano Juez C. López con todo v sus fuerzas, POR QUE DE L P RI ME RO DE ENER 6 E N A D ELANT E T ENDREMOS QUE DESARROL LAR NUEVOS PL ANES. Asi mismo, en caso de verse muy hostilizados por el enemigo, deberán esco ger esos mismos campamentos para reconcentrarse, y si el caso lo requiere, quedan autorizados a pasar d e vi aj e eon toditas sus fuerzas a este Cuartel General. .. . . . . . . . . . .E n primer oportunidad se servirá el Ge n eral F strada de despacharme a este Cuartel General a los hermanos Agusti n Sánchez y a Sotomayor, porque los mandaré con una delegación ante un grupo de L I BE RALES DESCOLORI DOS; qu e desean tratar algo con nosotros. Nada sabemos lo que nos quieren d e n r ; los hermanos a aue me r efiero, llevarán a ellos L O QUE NOSOTROS QqUEREMOS DECI RLES, y oj ala que hu biera entr e ellos un franco deseo de entendimiento, para
llega r a un a conc lus io n b enéfic a p a r a n u estr a Pa t r i a . . "

El Sotomayor a que se refiere Sandino, es el j oven Narciso Sotomayor, estudiante de León y cuñado de don
Sofonías Salvatierr a.

Sandino hablaba de llegar a una conclusión benéfi ca para la Patria, y sin embargo no hacía nada por con t ener la ola que por todas partes ensangrentaba a N i caragua. Veamos los siguientes párrafos de una carta del Jefe Supremo con fecha 18 de Noviembre de 1932 dirigida a los cabecillas Juan Pablo Umanzor y Juan Santos Mora

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EL

CA L VA RI O

DE

LAS

SE GOVI AS

les R., que de lo que menos abunda es de fraternidad y que trasladamos hteralmente.' Di o asf:
Comando General , haciendo la toma d e Sa n Fr ancisco, el susto al perr o E»camilla y la batalla d e Ar trelia, etc., etc., el General Colindres se ha metido a B RI BO N sa. rimer nuestra columna numero 5eraltaJefe de a las deJefe de la misma12 y el General como segundo con instruccio nes igualmente ustedes, con la hnica diferencia

" . . . . . . . . . . ..Mientras ustedes se han dedicado a cumplir con su deber y con las drdenes giradas por este cando las uñas como ambicioso de mala fé. Como ustedes saben el General Colindres iva como

de que si u stedes podian cruzarse al otro lado de los

rieles que o hicieran~ y que Colindres procurara contro.

lar Occidente. Sucedió que se fué a ar r inconar a un ce rr o cerca de Somotillo desde donde ha estado politiquean do, y por último desconociendo las órdenes de este Co mando General , como cuestión d e j ugar a l clavito, se

p roclamd sin autorizacion de ainguna especie y en el do Manifiestos y Proclamas ala Prensa Asociada, dicien do que nuestro Ejército y el pueblo nicaragueuse lo yro

nombre de nuestro ej ército, Gobierno Provisional d e Ni ~ caragua, estupidez que le costará muy car a H a n lanza

claman Gobierno de Nicaragua Est o m e lo participo ' el G eneral Peralta, a quien se le han girado órdenes de a sumir la primera Jefatura de nuestra Columna N' 1 2 y capturar ai General Colindres, al individuo Artur o Vega, a de Paredes y a un yanki o alemán qu e dicen anáar con ellos y que se reconcentr e toda la Columna a este Cuartel g eneral, trayendo r eos a los mencionados suj e tos; con eso creo quedar á t er minada l a traición del Ge n eral Colindres y de sus malos consejeros. Ya escribi a ' l a Prensa del exterio r anulando todo trabaj o malébolo de parte de los msmarracheros. Con este motivo, se servirán ustedes, si el caso lo requiere, prestar con sus fuerzas su cooperacion al Gene ral Peralt a para el cumplimiento de la orden que se le ha girado. También se ordenó al General Peralta que si h abia oposición a mano armada de parte de algunos i n dividuos, que sean pasados por las armas y qu e l a co lumna Ny 12 se reconcentr e siempre a este Cuartel Ge neral. Por todo lo dicho, el General Colindres queda des tituído de nuestro Ej ér cito y ningún .miembro d e nues tr a causa dará valor a cualquier dicho u orden del men c ionado hermano; lo que les comunico par a qu e as í lo hagan sentir a todas las autoridades de esas Regiones.... . . . . . . . . . . ..Supongo que con la reconcentracidn de l a Columna 12 todos nuestros hermanos de aquellas r e giones de Somotillo¡ les acuerparán a u stedes y se ha rán tan r espetables por su número y equipo que el ene migo ao intentar a desalojarlos de esa región, dándome a »l lu ar a ue y o ueda trabajar co n toI » calma E N

LOS f SUN) OS DZ DI PLOMACIA. QUE HEMOS EN
COMENDADO A L DR. ZEPEDA Y A L GENERAL H O

RACIO PORTOCARRERO. Antier salieron correos es peciales para donde esos dos hermanos, y PARA EL 1<'

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 877—
DE E N ERO E N A DEL ANT E T E NEMOS GRANDES TRABAJOS EMPREN DI DOS, Y h SE A PARA UN EN TENDI MI ENT O H ONROSO QU EDh ND O NUESTRO EJERCITO CON E L CONTROL M I L I TAR DE LA. RE

PUBLICA, MI NI STERI O D E L A GUERRA Y LAS CARTERAS DE HACIENDA Y RELACIONES E+TE
R I ORES. O PARA CONSEGUI R E L E MENTOS BK ZJ COS EN SU FI CI ENT E CANTI DAD QU E NOS CAPA C I T E PRESENTARNOS EN GUERRA CAMPAL. CUAL Q UI E R RESOLUCION Y O SE L A S A VI SARE Y L A OBLI GACION DE UST EDES ES BOLXR C AN DELA. h. DI ESTRA Y SI N I ESTRA y no dejar meter a picaros en nuestras filas, quienes lleguen a politlquear y a m eter l a cizaña en la misma gente . . . . . . . . . . . . Patri a L ibertad (Un SELL O) "P. D. —Ya se dieron órdenes de que se de a reco

(f h. C. SANDINO."

nocer como Instructor d e Comunicaciones a l Mayor
Francisco Herr era, entre esos campamentos y está.Cuar tel General. Confiamos en vuestra disciplina y sinceri dad para que siempre vengan co n frecuencia vuestras corraspoodencias uue de un momento a otro tendremos buenas nuevas — POR NI NGUN CONCEPT O PODRAN U DS. ABST ERERS E D E L A HOSTI L I ZACION DE L ENEMIGO, HAYA SIDO ELECTO QUI E N H AYA SI DO L O CUAL TODAVI A N O L O SABEMOS E N E ST E CAMPAMENTO, PERO SABEMOS QUE E I E NE MI GO A CCEDERA A '" N U ESTRAS. BASES" S I N OS' V E FUE RTES Y D i F IC IL Q UE N OS VENZAN Y E S POR E SO M l RECOMENDACION D E CONTROL LA R L O QUE MAS PUEDAN.— Vale".

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Foto del anterior documento. Continua ea Ia página siguiente.

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Fot o del document o anteri or , en l a p art e qu e se refier e San din o a obtener e l cont ro l m i l i tar d e l a Republica, Mi ni sterios, etc. c or respondient e a l a t ercera h oj a de su ca rta, en donde s e v e el

sello oficial y la firma autógrafa del guerrillero; importante do cumento que como los demás, está a l a orden de quien quiera verlo, en la Oficina de Operaciones de la Guardia Nacional,

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V E R D A D E R O

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D E N O

—379— El día siguiente de escrita la anterior comunicación, recibía Sandino de Pedrón l a siguiente cftrta, que tras
ladamos fi elmente:
"Sr . General Au gust o César Sandino. Cuartel General.

Querido Jefe:

que contestamos inmediatamente y con el may or gusto.
E stamos completamente entendidos de t odo l o qu e en el l a

Recibi mos s u m u y at ent a comuni cación ú l t i ma, l a

se nos dice. Por correspondencia recibida de los distintos Jueces¡ nos informan que por aquellos lugares no ha habido ma
yo r n ovedad.

Respecto a las elecciones, pasaron éstas según nos
inf orma n t r an qui las, y p arece qu e Sacasa la s g an ó con u n a m a y oría de 20.000 v otos . E l capi tán T obares y el Milit ares, quemaron m u chas casas d e haciend a d e t r aido electoral, d e apellid o V i ll af ranca. Pat r i a y L i bert ad.

Teniente Sabas Pineda, nos participan que en un recorri do que hicieron, por orden de, esta Jefatura de Operaciones res, asi como chalequiaron a l Presiden)e de una mesa

[f) PEDRO ALTAMIRANO."

L OS ASUNTOS D E HO N DURAS INT ERESABA N A SANDINO Y SU S HO M BRES

Junto con los asuntos de Nicaragua, Sandino tenía puesta su atención en el problema político que se estaba resolviendo en Honduras, el que como se verá más ade lante le interesaba sobremanera porque fué en la herma na del norte en donde recibió siempre ayuda a pesar de
las declaraciones d e n eu tr al idad hechas po r biern o al de l G en er al M oncada. aque l Go

En carta, que con fecha 29 de Noviembr e d e 1982 dirigió el sandinista Florencio Silva al cabecilla Francis co Estrada, le decía entre otras cosas:
' "Estamos viviendo en "Ruano" . A lli hasta hace po co estabamos en relativa tranquilidad. Ho y dia nos man
tenemos «Coavhiin o Cr,divos~ pues H onduras est á en r ev o

l ución . L o s Conservadores g anaron l a elección y l os liberales encabezados por Zúñiga Huete se han levantado de manera formidable. Muchas poblaciones están e n po der de la revolucion, entre ellas las principales so n San Pedro de Sula y Danli".

O

EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

El dicho de «CORTANDO CLAVOS» es un modis
mo mu y p u p ular d e allá, p ar a e x pr esar qu e se mante

nían con mucho miedo. en Honduras, tuvo por consecuencia l a p aralizaci6n de las actividades sandinistas sobre la frontera por raz6n de que después de haber sido derrotado el j ef e hondureño General José María Reina, las tropas del Gobierno de Honduras se mantenían en continuo movimiento sobre la frontera d e Nicaragua para impedi r e l r egreso d e l as fuerzas revolucionarias que se hagían internado en nues t r o país. Con est e motivo, Sandino tení a cerrada l a f rontera y y a no era posibl e a sus hombres pasar l a guardarraya para i r a refugiarse en la hermana del nor te huyendo de la persecuci6n de la Guardia Nacional, ni m enos obtener parque y otros artículos en l a ciudad de Dan' , donde el sandinismo mantuvo agentes de informa cián y d e abastecimiento a vi sta y paciencia d e a quel Gobierno. E sto causó un golpe fuert e e n el ánimo del guerrillero, que inesperadamente vi6 cerrada su retaguar dia por causas que no estaba en su mano prever.
M ás adelante ver emos e l conveni o celebrad o en t r e

Hay que explicar a los lectores que la 'revolución

los Gobiernos de Honduras y Nicaragua mediante elcual las fuerzas de ambos países se comprometían, dentro de sus respectivos t erritorios, a perseguir a lo s individuos que anduviesen en actividades revolucionarias, reconcen trándolos al interior de sus respectivos países. Viéndose en tal situaci6n entre dos arcos de acero, pens6 Sandino en entrar e n arreglos con el Presidente electo Qr. Juan B. Sacasa, con el envfo de delegados por tadores de bases de paz.
Antes habí a p ensado Sandin o en qu e est a comisi6n

fuese integrada por el Coronel Agustín Sánchez Salinas y el j oven Narciso Sotomayor, cuñado de don S ofonías Salvatierra; per o úl timamente pens6 en cambiar á este último, sustituyéndolo con el Capitán Alfonso Alexander, colombiano que había militado en sus fuerzas.

CURIOSO PASAPORTE DADO A LOS COMISIONADOS SANDINISTAS
Dice así: < PASAPORTE MUY ESPECI AL + <Con esta fecha salen d e este Cuartel General los

EL V E R D A D E R O

S

A N D I N O

—881— hermanos Teniente Coronel Agustfn Shnchez y Capitán Alfonso Alexander M., llevando un a expresa y delicada

eomisi6n de nuestro Éjército ante algunas personas leo nesas. En tal virtud, ordeno en mi carhcter de Jefe Su
premo a nuestras columnas--expedicionarias, Jefes de Co misiones Militares y autoridades civiles de nuestro Ej ér

cito, prestarles a los dos hermanos mencionados todo el

apoyo necesario en chanes, comida, bestias etc., etc., para q ue se hagan ll egar hasta la hacienda :indicada, y no para regresar pór l a misma ruta. Cuartel General de l Ej ército Defensor de l a Sobe r anfa Nacional d e Nicaragua, Las Segovias Nic., 80 de Noviembre 1982. Patria y L ibertad. (f) A. C. SANDINO>. Antes de parti r a desempeñar su cometido, el Coro

nel Sánchez Salinas quiso despedirse de su buen amigo
Francisco Estrada, quien se encontraba distante, en otr o campamento, para lo cuhl le escribi6 las siguienteslineas que puso en manos de un correo especial, al servicio de las fuerzas de Sandino: '
"CUARTEL GENERAL DE L EJÉRCIT O DEFEN SOR DE L A SOBERANI A NACJONA L D E NICA RA.GUA. 80 de Noviembre de 198L Señor General don Francisco Estrada. Donde se encuentre. Estimado General Estrada: Dos l ineas y u u, !'hasta l uego", - T e mprano d e l a mañana salgo para Ledn y Managua, con el hermano Ca pitán Alexander M. - C reo estaremos d e r e greso a m as
t ardar a f i nes de En ero . E n cu ant o a n uestr a mi sion l a

sabe Ud. sin duda por nuestro Jete Supremo

Saludeme muy especialmente a mi hermano Moncho Arhuz, a don Juan "el temible", maestro Delgadillo, Esta nislao, RubBn y demás hermanos que l e acompañan. Ud. reciba la seguridad del afecto y estima de su hermano. Patria y L ibertad.

(f). A. SANCHEZ S,
Teniente Coronel"

L AS CREDENCIAL ES OE L N U EV O PRESIOENT E DE L A R E PU BL ICA

El jueves 1 ' de Diciembre de 1982 recibi6 el , Dr.
Juan Bautista Sacasa del Consejo Nacional de Elecciones

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EL

CA L VA RI O D E L A S SE GOVI A S

l as cr edenci ales d e haber sid o elect o P resident e d e l a

República de Nicaragua, para que éstas fueran presenta das al Congreso Nacional que se iba a instalar solemne mente el 15 del mismo mes.

Dr. Juan Bautista Sacasa, que fué elec to Presidente Constitucional de Nicara a, en lss Elecciones de 6 de Noviem re de 1982; elecciones que fueron fuer temente combatidas por Sandino y sus bandas, pero qu e obtuvo si n embargo 20.000 votos més, sobre l a candidatura del Partido Conservador, encabezada por Don Adolfo Diaz.

El acto de l a entrega tuvo lugar en l a residencia particular del Dr . Sacasa y concurrieron a él, el Miembrb Político Liberal del Consejo Nacional de Elecciones, l os Secretarios del mismo Consejo, Mayor Black y Dr . Mar

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

co A . Castillo, y e l Ofi cial M ayor do n B enj amí n H er r er a.

La credencial de la referencia, decía t extualmente así: «El Consej o Nacional d e Elecciones.— De acuerdo

con el Arto. 14 de la Ley Elect or ' , por la presente cer
tifica : Q u e en la s el ecciones d e A utor idades Su pr emas, qu e se efectuar on ' e l 6 d e N oviembr e d e 1982, el Señor

Dr. Juan Bautista Sacasa, ha sido electo para Presidente de la República de Nicaragua, para el p eríodo del Pr i m ero de Enero de 1938 hasta e l 81 d e Di ciembr e de 1986—C. H. Woodward, Presidente — R. Sol6rzano, Miem bro Político Conservador — E. Aguado, Miembro Político
Lib er al.»

Terminado e l acto, pasaron i nmediatamente los m iembros del Consejo antes mencionados, a casa del Dr . Rodolfo Espinosa R., electo Vice-Presidente de l a Repú blica, en donde se hizo exactamente lo mismo, que con
el D r . Sacasa. SANDINO NO A DM IT IA SO M B RAS A SU AL REDEDOR

Las 6rdenes de Sandino, tendientes a la captur a de Colindres y de sus c6mplices lo mismo que l a reconcen traci6n de la Columna N ' 12 a su Cuartel General, fue r on cumplidas, encontrándose él en su campamento <L a
C hispa», de donde escribi 6 con fech a 12 d e Di ciembr e a

su favorito Pedrón Altamirano, informándol e sobre los
úl timos acontecimientos; y au nqu e el J ef e Su p r em o h a b l a d e qu e estab a por ll egar a s u campament o e l D r .

infieri Arturo Vega, r epetimos qu e éste y a habí a sido ejecutado por fuerzas del. segundo Jefe de l a Columna N' 12, Ismael Peralta, en el pueblo de Santo Tomhs, De
partament o d e Ch inandega. Veamos l o qu e decí a Sandin o a P edróri:
"Mi mu y querido hermano: .. . . Durante estos dias hemos estado sumamente ocupados, principalmente con la llegada de nuestra colum na N' 12 Expedicionaria con los Generales Peralta y Co
lin dres. E l General Colin dres se h a sent id o mu y apenado

con lo ocurrido, pues po r sus explicaciones hemos com prendido que fu0 victima de estupidos ma l consejeros; por todo lo dicho y a desapareció todo el peligr o en que este hermano puso a l a Causa con s u error . A r turo Vega y De Paredes, quienes fueron consejeros de Colindres, también esthn para entrar a este Cuartel General con una

O E L CA L V A RI O D E L A S SE GOVI A S

—884—
Comisión que salio en busca de ellos.
nejo regresó tr ayendo las correspondencias qu e llevaba ¡
. . . . H ondu ras está, en g u er ra, y el Capitá n C or

orque no pudo entrar. Cuando Ud. venga hablaremos

a stante. Esta carta n o es extensa, porque supongo l o encontrar á de camino, y además en estos momentos me está entrando frio de calentura a consecuencia de la mi s ma influenza . . . etc., etc."

MOVIMIENTO QUE SE ESBOZABA EN EL INTERIOR DE L A REPÚBLICA
Mientras esto pasaba en los campamentos de Sandi
no, el ser vici o d e i nf ormaci6n d e éste en l a capital ponía

al corriente al Jef e Insurgente de todo lo relativo a un movimiento político- militar que se estaba pl aneando en las ciudades del interior ; así como de itt movilizacián de las fuerzas americanas de ocupaci6n, que estaban recon centrándose para irse del país. Uno de los mejores informantes que tenía Sandino e ra don Sofonías Salvatierra, que luego fué Ministr o en el Gobierno de l Dr . Sacasa, quien ta n luego supo del destino que .se les daba fuera de Nicaragua a los avio nes de guerra de la Marina, inform6 de ello a Sandino. E l alcance de esta informacián n o se ocultar á al l ector inteligente, tomando en cuenta que Salvatierra, al mismo tiempo qu e mantenía íntimas relaciones con l os rebeldes. de las Segovias, cultivaba la amistad del futuro Presidente Dr. Sacasa, quien lo llev6 poco días después a ocupar l a Secretaría de Agricultura y Tr abajo. En carta que dirigi6 Sandino a Pedrán, co n fecha 18 de Diciembre de 1982 l e decía, entre otras cosas, lo siguiente:
". . . . . .Ya no hay aviones de guerra en Nicaragua, porque todos salieron en un barco el"?5 del corriente mes, y solamente cruzan el espacio aviones comerciales, que no tienen ametralladoras, ni bombas asi me lo abisa el mi s mo señor Sofonlas Salvatierr a QUI EN SI EMPR E NOS H A DEMOSTRADO L EAL TAD . E n esta vir tud y a n o tendremos la hostilización de aviones, y todas nuestras precauciones serán con e l enemigo por tierra; pero ya esos perros n o quieren morirse y di ficilmente querrán atacarnos v lo más oue harán será defenderse en sus po sesiones MI ENTRAS N O H AYAMOS L L EGADO A UN ENTENDI MI ENTO' PRACTICO. Y a no tendremos in conveniente en organizar caballerias, y en el Cuartel Ge. neral Pr ovisional qu e instalaremos, podremos t ener

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V E R D A D E R O

S A N

D I N O

nuestras remontas y gobernaciones de campo, bien orga

nizadas, para que nuestros Delegados se sientan entusias

mados al vernos. Asi mismo no seria dificil que tuviára mos algunos combates antes de la presencia de las men

cionadas personas en San Rafael del Norte, pero para eso

tendimiento efectivo, y que hasta despuás de efectuado
ese entendi mi ent o suspenderiamos la s ór denes d e ataque.

serán todas nuestras precauciones, porque hemos dicho que nuestras hostilidades no se paran sin llegar a un en

P or mi parte siento que si de antemano pudiára&os t o mar poblaciones, seria mucho mejor, porque e l enemigo precisaria má,s toda idea de entendimiento, En Honduras la guerr a está en lo fino y' sabemos que en la toma de Danli tomaron parte activa la emigra. ción nicaragüense, y uno de los jefes era el Coronel JosB Bodriguez y qu e v i vaba a Sandino y a nuestro ejárclto,
por l o qu e cr ey eron qu e part e de nuestr o ej Brcit o l o

mos mandado a cooperar con l a revolucion; todo aquel pais está, ensendido y n o podemos tener comunicaciones con nadie y solamente pos vienen las noticias. Patria y Iiibertad. lfi A. C. SANDINO" Un Sello]

he

L a conducta dual de l Señor Salvatierr a salt a a l a vista, absteniéndonos de darle el calificativo que merece, y que dejamos al justiciero criterio del lector.
ASESINATOS EN EL DEPART AM ENT O DE MAT AGALPA

La sangre continuaba corriendo, si n detenerse por los acontecimientos políticos, y en el lugar llamado +Chi
l igua>, D epartament o d e M atagalpa, fu ero n m u er tos a machetazos po r u n a b and a sandinista, el h onr ad o ci uda

dano Martín Calero y un hij o suyo que apenas llegaba
a l a adolescencia. I g ualment e el j oven Justin o Vi ll afr an ca fu é d ecapitad o e n «P ancazán», del mi sm o D ep arta

mento, por otr a de las bandas sandinistas, comandada por Juan Tovares.

CRIMENES VIOLACIONES Y ESTUPROS CO
MET IDOS PO R L A S F U ERZA S SA N D INISTAS
Cuando parecía que una era de paz alboreaba para Xicaragua por la próxima ascensión al Poder del Dr..Sa casa y pol la salida cle los Marinos la ambición desaten
tada d e Sandin o y d e su gente tomab a m ayo r fi ereza,

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CALVARI O DE

LA S

SE GOVI A S

—886—
como un rete al Destino, que iba llevando a Nicaragua a
pesar d e su s malos h ij o s a l di sf r ut e de lo s bi enes que, pr 6dig a l a N at ur aleza, h a dado a nuestr o p aís, como ll a

mándolo a la concordia y a la paz. Gomo a dos leguas d e l a ciudad de Estelí , e n un

pequeño valle, poblado por gentes laboriosas y pacíficas,
que no tenían más que la intranquilidad d e estar cons tantemente amenazados por las inscursiones de lasdiver
sas cuadr illas sandi ni stas qu e i nfectaban l a r egi6n , ex is

t e el Valle de «Estanzuelas» que iba a ser teatr o d e un sangriento drama, en cuyo desarrollo tomaron parte hom bres de alma negra, verdaderas hienas con figura huma na. All í vivía la honorable familia Gutiérrez, entr e cu yos miembros se encontraban el anciano don Alej o Gu tiérrez, su hij o Leocadio y su sobrino Pablo. L a noche
del 21 d e Di ciembr e d e 1932, en al tas h oras, se encontr a

ban ellos recogidos e n la casa, entregados al descanso, sin sospechar nunca qu e una muerte horrenda estaba
suspendid a sobr e su s cabezas. U n a b and a sandi ni sta,

comandada por Germán Bland6n, rode6 de pronto lahu milde vivienda de los Gutiérrez, y acto seguido r ompie ron la s puertas y p enetraron co n vi olenci a e n e lla. Los señores Gutiérrez se incorporaron asustados, pero no tuvieron tiempo de hablar una sol a palabra, porque los que llegaban sedientos de sangre, dispararon sus ar mas sobre ellos acribillándolos a balazos. Mas l a trage dia estaba principiando, pues a continuaci6n, sobre aque Uos infelices agonizantes descargaron co n f uria los ace
r os su s victimarios hast a conver ti r los en u n m o nt6 n i n

forme, dondeloscontornos humanos habían desaparecido. Luego, juntaron éstos en el centr o d e l a casa, mientras la horrorizada familia de los Gutiérrez, compuesta por débiles e indefensas mujeres, permanecía amarrada, con templando aquel espectáculo doloroso que les desgarra ba el alma y helaba la sangre en sus venas. En seguida las pobres mujeres fueron sacadas a empellones, j unto con una niñita, cometiéndose el bestial crimen d e vi ola ci6n y estrupro en ellas. No contentos todavía con esto,
Ios hombres qu e se decían l ib ertadores de Nicar agua,las

hicieron contemplar e l incendio del humilde hogar , en d onde el día antes reinaba la paz, al calor del amor de la familia. L as llamas se levantaron voraces, y e n me dio de aquella hoguera, yacían lo s despojos de los in fortunados Alejo, Leocadio y Pablo Gutiérrez. Realiza

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

— 887— da s u h azaña, l o s hombres d e San din o s e r et ir aron,

satisfechos de la labor de exterminio y de deshonra por ellos llevada a cabo. A l día siguiente fueron removidos
los escombros d e l a vivienda d e los Gu ti ér rez y l o s mo radores del Valle d e «E stanzuela» se quedaro n h o r r or i zados al contemplar u n mont6n n egro, sangriento, i n f or me, rest o d e l o qu e habían sido los tres honr ado s ci u dadanos var ones, qu e all í vi vían , ví ctimas d e las t r opas de Sandino.

Los despojos de los Sres. Gntiérrez, que fueron conducidos
a l a ci u dad de E steli y cuy a llegada p r ov oco u n v erdader o es pant o e n a q ue l v ecindario . U n f ot óg raf o q ui s o c onser . v a r u n r ecuerdo d e tan espantoso crimen y t om ó l a f oto, qu e ahor a presentamos a nuestros lect ores.

L L E GAD A D E SA NC HEZ S A L INAS Y CO M PA ÑERO A L P U E B L O OE AC H UA PA
Mientras los pueblos d e las Segovias seguía n si en do ensangrentados y contemplaban escenas ta n espanto sas como las qu e acabamos d e n arr ar, delegados de San d in o venía n haci a el i nt er ior , p ar a i ni cia r p l áticas d e arr eglo.

El Coronel Sánchez Salinas, buen conocedor del

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CAL VARI O

DE

LAS

SE GOVI A S

—388—
Departainent o d e L e6n , t r at ó d e en tra r a la s l íneas

c ontrarias, por el pueblo de A chuapa, el día 21 cle Di
ciembr e d e 1932, mas con tan m al a suerte, qu e u n a p a tr ull á d e l a Guar di a Nacional q u e andaba en expl oración

sobre esa zona, al mando del Subteniente Nicolás Buitra go 6 . N., los encontr6 y capturó en e'. lugar llamado los «Cedros» d e aquell a j urisdicción; y com o era n bi en c onocidas por l a Guardia las actividades sandinistas de Sánchez Salinas y de su compañero Alcxander , s e pro
cedi6 i nmediatamente a r egistrar a lo s detenidos, encon tr ando en lo s bolsillos del p r im er o el cu r ios o pasapor te

que antes dimos a conocer, extendido por Sandino a fa vor de ellos, así como también un sobre grande, rotula d o para el Presidente electo Dr . Sacasa, en el qu e se
leían las siguientes p alabras : « B ases qu e d e ser acepta

das traerán l a paz de Nicaragua». Además, traían co rrespoiidencia para varias personas del interior , simpati zadoras d , la causa de Sandino. En atención a tales circunstancias, que les quitaba el carácter de parlamentarios, los prisioneros fueron con ducidos, con estricta vigilancia, al Sauce, de donde t ele gráficamente se di 6 cuenta al Comando e n Le6n de la captura verificada. Al día siguiente, por gestiones del Dr . Sacasa, des
arr olladas ant e e l President e Moncada, l o s p ri sioner os

f ueron conducidos de Le6n a l Cuartel 'de la Policí a en Maríagua, en donde permanecieron po r algú n tiempo,
siendo puestos en l ib ertad, poco después de haber toma

do posesión .de la Presidencia el Dr . Sacasa. ' Por l a correspondencia que dirigía Sandino a p er sonas amigas, y, que traían los señores Sánchez y. Alexan der se conoci6 l a connivehcia que con él tenían ci ertos señores, que enseguida. serán. conocidos, los . que desde ese momento. fueron objeto d e un a especial vigilancia
por el Servici o d e Segur idad.

Ya hemos visto atrás, c6mo el Jefe Supremo de las Segovias, en carta que le dirigi6 a Pedrón, le decía que Salvatierra le avisaba que ya no había aviones d e gue rra en Nicaragua, manifestándole asímismo que Salvatie rr a siempre le había demostrado lealtad; concepto pare cido.en que debe haberlo tenido igualmente el Dr. Saca s a, cuando lo llamó a ocupar una de las Secretarías d e Estado de su Gobierno. Preguntamos entonces, Salvatierr a co n quién er a

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—889— leal : con Sandino o, con Sacasa~ Dejamos a l cr iterio
del lector responder est a pr egunt a.

Hay que saber que Salvatierra, hombre sagaz y am

Don Sofonias Salvatierra, deudo y men
to r

hombrea que en ei deseo de llevar al Poder al Guerrillero de las Segovias, para manejar l o a su antojo, lo conduj o Snalmente a la tumba.

d e Sandino , y u n o d e lo s p r in ci pales

bicioso, se había convertido en j efe de un a part e del obrerismo nicaragüense, con el que hábilmente actuaba para el logro de sus anhelos, ofreciendo esa fuerza unas veces a Sandino y otras a Sacasa, según su propia con
veniencia.

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CA L VA RI O DE

LAS

SE GOVI A S

—890—

EL LABORISMO EN ACCION
Los tr abajadores, se constituyeron en un a fuerte organización de carácter laborista, de la que, como di j i mos antes, se hizo j efe el Sr . Salvatierra, y algunos ami

gos del Guerrillero de las Segovias, sin saber esto,'trata
ron d e establecer contacto cen t a l o r g anizaci6n, e nt re

ellos el representante erl México de Sandino, Dr. Pedro
José Zepeda, quien deseaba controlar estas fuerzas, para su encumbramiento, sin sáber qu e ya le tenían tomada
la delantera.

De una cart a que Zepeda dirigi6 con fech a 1 4 de Julio de 1980 ál agente sandinista, en San José de Cos

ta Rica, don Norberto Salinas de Aguilar, tomamos el
siguiente párrafo:
'Creo que es; OPORTVNO que se dirija al PARTI DO L ABORIbTA ,a efecto de que coopere con l a mayor eiloacia posible a 'efecto de respaldar la gallarda actitud del General 8andiho, porque como le he dicho, todas las fuerzas vivas del pais deben se r impulsadas a que cum plan con el deber ineludible de formar un sólo nucleo pa ra enfrentarse a la P iraterla Yankee . . e t c ".

Enfrentarse a la piratería yankee dice Zepeda; lindo pretexto, para seguir medrando a la sombra de una her mosa causa, pues no se registr6 nunca u n solo caso de que los marinos americanos hayan, sido muertos por san dinistas, en las poblaciones que aquellos ocupaban. Murieron, es cierto, en combates lejanos, en embos cadas, per o en. las plazas qu e éstos ocupaban militar mente, y donde se l es veía por doquiera, a toda hora del día y d e l a noche nunca les sucedi6 nada, l o qu e deja ver el poco caso que hacían las gentes sandinistas
d el i nt er io r d e los consejos; qu e po r p apeles, se les d i r i

gían desde afuera. P or el contrario, los que se decían libertadores de nuestro país, a falta de poder hacer daño á los hombres de la intervenci6n, se complacían, ensangrentando sus ma chetes en los desgraciados compatriotas, como en el cur so .de este libro hemos tenido ocasión de evidenciar.

CURIOSA CARTA DIRIGIDA A SANOINO POR SALINAS DE AGUILAR
Trascribimos a continuaci6n el párrafo de una carta que, desde Nueva Orleans y. con fecha 5 d e Di ciembre

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—891— dirigió Salinas de Aguilar a Sandino quien en aquel en

t onces se encontraba en M6rida, Yucatiin, México. El
párrafo dice así:
"L c pa r t i cip o qu e nuestros a migos d e ~ ó n, l o s
i

L ABORITSAS, los Liberales. de verdad que encabesa el Dr. L ara, triunfaron sobre el candidato 08cial de Monca da, lansado por las autoridades liberales del Partido¡ para la Alcaldia de León , que era el General Francisco Para jón, incondicional de Moncada. El t riunfante fuó Juan de la Crus Quintero, exponente obrero¡ que f e lansado por obreros liberales, pasando sobre las disposiciones de los d irigentes esclavistas del Partido. Esto quiere deci r qu e estamos en mayoria en León y se ha mejorado l a s i tua ción desde cuando yo sali. Con toda consideración me repito su afmo. amigo. Patria y L ibertad.

(f) N. SALINAS DE AGUILAR"

Salinas de Aguilar se había dado a la tarea de es cribir Manifiestos, que remitía a Sandino par a qu e éste los firmara, asumiendo l a paternidad. R eferente a ello, el jefe insurgente le dirigió una carta de Mérida, e)n fe c ha 26 de Noviembr e de 1929, donde l e decí a l o si guiente:
"Con su carta, iechada el 12 de Noviembre en New Orleans, me llega un proyecto de Mani fies t par a ser lan z ado al pueblo de Nicaragua. Tomo debida nota de su contenido rcservi ndolo para cuando se presente la opor tunidad".

Para respaldar 'l o aqu í escrito, véase en l a página
sigui ente l a f ot o d el .anterior docum ento.

PROCLAMA DE SANDINO DURANT E SU ESTANCIA EN MÉXICO
P ublicamos a continuació n r ef er id o document o se ve n u n a proclama, d i r i gi da

por Sandino, durante su estancia en México. A l pi é del
l a s ini ci ales de A . C. S. q u e

corresponden a su nombre. Las de A. F. M. qu e coinci den con las de Agustín Farabundo Martí, lider r ojo, que f ué fusilado en San Salvador, y las de A. G. S. que no hemos podido identificar . Di ce así la proclama:

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CAL VA RI O

DE

L A S SE GOVI A S

— 892—

%COMPAÑE R O S: ~ Nuestr a salid a d e l t er r it ori o nicaragüense n o h a sido un a tr egu a en nuestr a luch a contr a nuestr o enemi go común el I M PE R I A L I SM O Y A N K E E, sino la prolonga c ión d e es a luch a en el sentid o d e l a consecució n d e nuevos cont ingentes que llevan a e l la, com o esperamos

sea, el de l a CONFEDERACION SINDICA L L A T I NO A MERI CANA .
Hasta el presente nuestr o E j ér cit o reconoce el apo y o qu e los sincero s r evolucionarios l e ha n p restad o en su ar du a lucha, per o co n ag udización d e l a lucha, con la creciente presión po r p ar t e d e lo s banquero s y ankees,

los vacilantes, los tímidos, OBREROS Y CAMPESINOS
i r án hast a el f i n ; solo s u tr iu nfo>. f u erza or ganizad a logr ar á el

4COMPAÑEROS NI CARAGUENSE S Y T ODOS AQUELLOS QUE TODAVI A SE ENCUENTRAN DE S ORGANIZADOS Y F UER A D E I. A CONFEDERA E J . V E R D A D E R O S A N D I N O

— 393—

CION SINDICAL LATINOAMERICANA, en nombre de
los h er óicos soldados del E j ér cit o D ef ensor d e l a Sobe

ranía Nacional de Nicaragua os gritamos: ORGANI ZAOS, vuestro puesto está .en las filas de la CONFEDERACI ON
SI N D I CA L L A T I N O A M E R I CA NA , ú n ica o r ganizaci6n

s indical D E FENSORA D E LO S I N TE RE SE S D E L A CLASE TRABAJADORA.
H. Veracruz. H . Ver . Méx . F ebr er o 26 d e 1930. Patri a y L ib er tad.

[f] A. C. SANDINO
[Un Sellol

Fotograbado del documento anterior, qu e t rascribimos en deseos de robustecer lo publicado, llevando al lector a l cono
ci mi ent o or ig ina l de l o qu e h a leido.

HOJA SUELTA DE L PSEUDO OBRERO Y CAMPESINO SALINA S DE AGUIL AR
Insertamos a co nt inuaci6n un a h oj a su elta, publi cad a e n Sa n José d e Cost a R ica po r N o rbert o Sa l inas d e A g uilar . L a h oj a n o tiene fecha, y en l a p ar t e

que trascribimos dice así:
«Lo s O b r eros, Campesinos, A r tesanos o A r ti stas, q u e so n e l p u eblo, l a m ay or i a soberana , E N CU Y A S

M ANOS ESTA N L OS DESTINOS DE L A REPUBLI

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CAL VA RI O

DE

L A S SE GOV I A S

—894— CA, no tienen porqué andar co n divisiones de partidos, ni someterse a la VOLUNTA D D E U N ' HOMBRE, o de un grupo de hombres extraños a su gremio, que se ll a
man p ol íticos».

LOS INTERESES DE L A COLECTIVIDAD SON
COMUNES A TODOS, y no tienen que tener más bandera
qu e l a nacional, n i más P ar tido qu e l a L I B E R T A D , ~...»

EL OBRE RI SMO E S UNO, basado en la evoluci6n del proletariado, y sus principios abarcan a todos l os t rabajadores de un puebl o . . . . . LA UNI DAD ENTRE LOS E LEMENTO S OB RE
R O S E S L A U N I C A QU E P U E D E H A CE R T R I U N F A R

E STE I DEA L JUSTO Y RECONSTRUCTOR POR E L QUE LUCHñ N EN E4 MUNDO 4HS CLHSES TRHBH. gñ DORHS OPRIMIDHS POR EL CHPITH4 ™ LA UNI FI CACION que debe procurarse es la unifi
caci6n O br era, alr ededor d e u n sol a b andera, de u n solo

partido; la bandera nacional y el Partido de la Libertad, o sea l a bander a autonomista y e l Partido L aborista, por el que lucha el Oeneral Hugusto C. Sandin o en el campo d e batalla, al cual los políticos, conocedores de
q u e el Genera l Sandin o es un o d e vosotros, U N H OM

BRE QUE H A SURGIDO DE L SENO DE L OBRE RI S M O Y QU E SU TRIUNFO SER A E L T RIUNF O DE L PROLETARIADO, tratan de desacreditar con l a calum nia, destruír con las armas y si les fuera posible, asesi
n ar l o . . . etc., et c. . . .

Patria y L ibertad [f] N. SALI NA S DE AGUI LAR».
Y a l o vemos, p ues, el sandinism o lu ch ab a po r el

triunfo del Proletariado, como si en Nicaragua existieran
realmente dif er encia s d e clases; aquí, dond e la s ti er r as

se regalan, y donde lo que faltan son brazos que empu ñen el arado para sacar de ellas todo lo que se necesita
p ar a el su stento. L o d emás, l o d e <p ir aterí a y ankee», l o <del P od er », l o «del p at r iotismo», d e qu e al ar deaban Sandin o y su s p anegiri stas, fu é solament e u n a máscar a

carnavalesca, para encubrir una pobre e inmoderada am
b ici6n d e mando, como el lector l o v er á compr obad o en el curso d e este li b r o.

EL MEMORABL E AÑO D E 1933. El Gral. José María Moncada descendi6 de l a Pr e

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—395— sidencia, en cumplimiento del mandato constitucional, al finalizar su período de Gobierno, y coloc6 la banda con los colores nacionales sobre el pecho de su sucesor, el Dr. Juan Bautista Sacasa, quien junto con el Vice-Presi
dent e D r . Rodolf o. E spinosa R . se hi ciero n responsables

d e los destinos de l a Naci6n confiados a ellos por l a

gran mayoría del puebla nicaragüense, que sac6 triun
fant e su s candidaturas sostenidas por e l P ar tid o L ib er al

baile dado en la Casa Presidencia, las fuerzas deocupa

Nacionalista. El día siguiente, al amanecer, después de u n gr an

c i6n d e l a Marina de los Estados Unidos salieron de
Managu a p ar a e l pu er t o d e Cor into , d o nd e ese mi smo

día por la tarde levaron anclas los barcos que la condu cían a sus diferentes acuartelamientos en los Estados Uni
dos y P anamá. Co n ell o se cumplí a u n a solemn e p r o

mesa hecha po r el Presidente de los E stados Unidos Mr. Hoover, y Nicaragua volvía a asumir su soberanía, respaldada la paz, por un Convenio celebrado entr e los c andidatos. de los dos partidos hist6ricos; Convenio qu e di 6 vida al mantenimiento de un a Guardi a Nacional, apolítica, que a pesar de las dificultades conque ha tr o pezado hasta el día, ha sabido hacer honor a l objetivo q ue se propuso el país interventor al. retirarse de ¹ c a r agua a fin de que la Guardi a Nacional garantizar a el orden y la estabilidad de los Poderes Públicos. Todos esperaban que a r aíz de tan grande aconte cimiento, Sandino depondría la s armas honrosamente, cumplidos los objetivos que decía perseguir par a justi ficar su cruzada de varios años en las Segovias. Mas no fué así; pues, si como dijimos antes, envi6 a dos delega
dos ant e el Presidente electo, después d e l a s elecciones del 6 d e N oviembr e d e 1982, éstos n o t r aían p oderes su

ficientes y en vez de solicitar un armisticio mientras irii ciaban pláticas de paz, los lugartenientes d e Sandino continuaban en las Segovias en sus horrendas correrías, seguramente en la creencia de que, en aquellos momen tos de transici6n y hasta de debilidad, por l a ida de las f uerzas i nterventoras, obtendrían facilidades p ar a el logro de sus planes, que como se ha visto, no er an otros que adueñarse del Poder a toda costa, cumpliéndose con
ell o el deseo d e Sandino de contr olar mi litarment e l a R e

pública y de tomar para lo s suyos las carteras d e H a cienda, Guerra y Relaciones Exteriores que iban a ser des

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CAL VA RI O DE

LAS

SE GOVI ~ S

empeñadas por personas que él designaría.
M as Sandin o y su s compañeros se engañaro n u n a v ez más, pues si bien f altaban los Mar inos, e n e l sen ti

m iento patri6tico de los nicaragüenses se exaltó, y l a Guardia Nacional, poniéndose a la altura que las circuns tancias demandaban, present6 acción a los que antes se jac'aban de haber tenido s61o victorias, triunfando sobre
e llos, en la s d if er entes ocasiones e n q u e mi di ero n su s

armas, causándole a San d ino en u n mes ciento y pico de muertos, y doble
número de heridos, que inú

tilmente fueron sacrifica dos, pues ya el caudillo de las Segovias no tenía ban
der a qu e enarbola r desde e l 2 E n er o e n q u e l a s

fuerzas americanas deso cuparon el territorio patrio,
c onvir ti éndose é l e n u n simpl e J ef e de b ando!eros. BASES PROPUEST AS POR SA NDINO

Llamamos muy especial
mente l a at enci6n de nues

tros lectores sobre las pri
meras bases de l conveni o

q ue Sandino propuso al Gobierno del Dr . Sacasa, para que éste logálizara su tderno, mient ras por o t r o l ado t r a . Administraci6n ant e l as t aba de controlar el Poder d e i a fuerzas del primero. Oiga Republics A l ex snder, d e na ciona m os a Sandino: .
Alfunso Alexander, compañero de Sánchez Salinas en la s primeras bases de paz enviadas por Sandino, como para adormecer ai nuevo Go
lidad colombiana, se v e en la f ot o

grafia de pies. y sentados, a So
c r stes Sandino y Juan F err et i .
I

4IN T E R R O GA T O R I O S.

— Cuál es el programa po
l í tic o q u e desarr ollar á el

Dr. Sacasa durante loy cuatro años de su administración' Prescindirá absolutamente de intromisi6n extraña en las finanzas de ¹ caraguav Suprimirá la llamada Guardia Na cional, o qué piensa hacer de ellas Tiene e l Dr . Sacasa Pactos de algun a clase suscritos con los interventores

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V E R D A D E R O

S A N D I iV O

—897— norteamericanos' Contestadas las preguntas anteriores, completamos los puntos de la primera Base del convenio propuesto:.
Nacional d e Nicar agua, decr et a l a creaci6n d e u n nu ev o

A] —Que por iniciativa del Ejecutivo, el Congreso

Departamento en tierras baldías nacionales, comprendidas entre l a zona del Chipote y l a Costa Atlántica nicara

g üense, con e l nombr e d e cLUZ Y VERDAD' . Y
con lo s ' l í mite s D ep artamentales s i guientes: — PAR

TI END O D E L A JURI SDICCI6 N D E CI FUENTE S, HONDURA.S, PASA POR E L CE RRO E L CAPIRO SI GUE SOBRÉ E L CARO D E SA N PABLO, PASA POR L OS ENCINOS, PASA A MURRA, PA SA POR E L CH I POTE, PASA POR SANTA CRUZ DE JIXOTEGA, PA SA PO R BOCAYCITO, PASA PO R CUSÚLI , PA SA P OR I L LAS, PASA POR SA SLAY, PASA POR EL CE RR O D E ASA , PASA POR E L C E RRO D E COL A BLANCA, PASA POR SANDIBÉ, L LEGA A CARATAS CA, TREPA SOBRE E L RI O PATUCA Y CONCLUYE EN E L PUNTO D E S A L I DA, CIFUENTES, H ONDU RAS.— Téngase presente que la creaci6n de este Depar tamento, en ninguna forma implica prebenda par a nues tro Ej ército y mucho menos para el suscrito, y que el objeto que se persigue, es el engrandeeimiento general de la Patria. B] — Que por iniciativa del Ejecutivo, el Congreso Nacional de Nicaragua, Decrete: el mantenimiento íntegro en el nuevo Departamento « L UZ Y VERDAD>, d e los elementos bélicos que el Ej ército Defensor de la Sobera nía Nacional de Nicaragua, ha usado durante l a guerr a Dignificadora de nuestro Honor Nacional. Que todas las
autoridades civiles y mi l it ares del r ef er ido Departamento,

sean nombrados dentro de los~ miembros que han inte grado a nuestr o Ej ército. L os elementos b élicos, que eon sangre de patriotas hemos percibido, queremos que p ermanezcan en uso del Gobiern o D epartamental de
«LU Z Y V E R D A D » p ar a l a m ayor g ar antí a d e l or den

en nuestra Repúbli ca . . . y porqu e e n esa regi6n per manecerá. el suscrito y l a mayor parte de los miembros que actualmente integran nuestro Ej ército, y estaremos listos a repeler cualquier agresi6n que quisier a hacérse le al Gobierno Constituido de Nicaragua. C] — Que por iniciativa del Ejecutivo, e l Congreso Nacional de Nicaragua,.Decrete:.extraer de los ár chivos

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CAI TA RI O

DE

LAS

SEGOVI AS

N acionales e incendiar , todos los documentos en qu e se

c alifique de BANDOLÉRI SM O l a actitud patri6tica de
nuestr o E j ér cito; y solemnemente declarar l egal l a acti

tud que asumi6 el suscrito y su Ej ército, el 4 d e Mayo d e 19K , cuando el Gobierno de los E stados Unidos de
N orteamérica, eon or gu ll o i mpotent e amenazó a los Ej ér

citos nicaragüenses a desarmarles por l a FUERZA, si 'NO SE SOMETIAN a su despótico capricho f . . ~ . . ). Este punto C, que trata de extraer de los Archivos Na cionales e incinerar Ios documentos que no s calumnian, y lo de que el Congreso declare legal la actitud del sus crito y su Ej ército, es cuestión de Dignidad Nacional, ya que por esa actitud, NI CARAGUA ERGUI DA , SI GUE SIENDO REPUBLICA L I BRE, SOBERANA E I N DE PENDIENTE.
Cuartel General del E j ér cit o D ef ensor d e l a Sobe

ranfa Nacional d e Nicaragua, Las Segovias, Nic., C. A., Enero, 14 de 1988. Patria y Libertad [ fl A C SANDINOi .

[Un Sello.]
Tr es dfas después el gu er r i ll er o el abor6 las siguien

tes
< BASE S D E P A Z »

1') — Que el primer ciudadano nicaragüense que en contrándose en el Gobierno de nuestr a República, por algún motivo, y que sinceramente esté representando los intereses de nuestra naei6n, pida y obtenga, aunque sea a balazos, el retiro inmediato de las fuerzas de ocupa e i6n . norteamericanas en Nicaragua, Y A CEPTE A L A
V E Z , E L A P OY O D E N U E ST R O E J E R CI T O D E F E N

SOR DE L A SOBERANIA. NACIONA L D E NI CARA G UA, PARA E I MANTENI MI ENTO COMPLET O D E L ORDEN E N NUESTRA REPUBLI CA. 2') — Que el Gobierno de Nicaragua, que acepte la base anterior, también acepte y apoye la I DE A de efec tuar e n la ciudad Capital de l a República Argentina, una Conferencia entre representantes ' de los 91 Gobier nos de nuestra América-racial, y el de los Estados Uni dos de Norteamériea, para tratar en l a conferencia todo
lo r elacionado co n el trascendental p r oyect o n orteamer i

cano, que pretende efectuar,. como propiedad exclusiva

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V E R D A D E R O

S A N D I N O

—899— la apertura de un Canal I nteroceánico, y establecer una base naval e n tierras y aguas Centroamericanas; —Asi mismo aclarar l o de que si tienen o no derecho de exter nar su opini6n, sobre el mencionado proyecto, los cien millones de indo-hispanos; y l o de que eu41 ha de ser la actitud de nuestra América-racial, frente al tan r eferi'
do pr oyecto.

8') —Qu