P. 1
ANTOLOGÍA DE POETAS SANDUCEROS

ANTOLOGÍA DE POETAS SANDUCEROS

4.8

|Views: 5.256|Likes:
AUTORA: MARIA DEL CARMEN BORDA
AUTORA: MARIA DEL CARMEN BORDA

More info:

Published by: María del Carmen Borda on Jun 16, 2008
Copyright:Attribution Non-commercial

Availability:

Read on Scribd mobile: iPhone, iPad and Android.
download as TXT, PDF, TXT or read online from Scribd
See more
See less

05/09/2014

pdf

text

original

Gladys Obispo, es ampliamente conocida en su Paysandú natal, aún en los lugares
más apartados de las zonas rurales, través de su trabajo de periodismo radial que
realiza desde su adolescencia, etapa en que también incursionó en teatro, de la
mano de Reneé Bertier.
Escribe... desde siempre, pero su vasta producción (poemas y cuentos breves) es
conocida en mínima parte por el público.
Su primera publicación, fue el poemario Los Soles y las Solas que se encuentra en
el libro Versos Descalzos (mayo, 2002). Recientemente, su segunda publicación se
encuentra dentro de Sueñapalabra -recopilación de varios autores- que se editó con
auspicio de la intendencia Municipal de Paysandú. Versos Celestes es el título
elegido por la poeta para la selección de veinte poemas, que próximamente serán
reeditados por la autora, con ilustraciones de Rosario Caamaño.
En general, Gladys Obispo no titula sus poemas; en ellos, los versos van fluyendo
como emanados de la cotidianeidad con un lenguaje claro, simple, que va penetrando
la esencia de las cosas y los seres, hasta llevarlos a su propio mundo de
vivencias

Te confieso

a veces
tengo vergüenza
de tanto que te extraño
Te confieso
a veces me arrepiento
no haberte dicho nunca

que sin vos
ando sólo
con la mitad de mí.
La otra mitad se quedó
por ahí
no sé...
entre tus libros
frente al fuego
de tu estufa...
quiso quedarse
en tus atardeceres;
en tus cigarrillos,
en los ojos de un niño.
Por eso
cuando vuelvas a verme
no sé sí me reconocerás.
Ando tan baleada
tan arqueada de dolor
tan espinada de ausencias...
Sí, te confieso
a veces tengo vergüenza
de tanto que te extraño.
Te confieso
a veces me arrepiento
no haberte dicho nunca
que sin tu compañerismo
andan flotando
las raíces de mi ser;
que soy sólo corteza;
mi interior
se quedó por ahí
en los azahares
de un limonero
junto a tus gastados jeans,
a tus libros de poemas,
al territorio de tu pecho
que me deja descansar
como si fuera un amplio patio
de colegio.
Por eso, como ando muy triste de vos
Cuando llegues a mí
Ese día –si es cierto-
No partas. Reconóceme

Y no

te vayas.

Era la media tarde

cuando oí el pregón:
-¡Naranjas!-
Era a esa hora de la siesta
en que se oye nítidamente
el latir del corazón y la voz me sonó
muy de pájaro
que es decir de gurí
lanzado a la calle
a destiempo
-naranjas-
y su voz salía
como dentro de una cañita
de pompas de jabón.
Era muy chico
para tanta tarde
Era mucho agobio
para tan breve vuelo.
Era muy niño
para tantas noches blancas
Y el canasto pesaba
así mismo
como me pesaba el corazón
esa tarde.
Cuando me vio con la moneda
quiso sonreír
y su sonrisa
fue un caracol
atracado en la garganta
y sus ojos dilatados

tal vez
por pretender esperanzas

me dilató la ternura
y me anudó la nostalgia
Se fue arqueando
por el peso del canasto
con naranjas
y se fue con su voz finita

de pájaro apenas alas
Y me quedé desolada
con una moneda menos

que no logró
comprar nada

You're Reading a Free Preview

Descarga
scribd
/*********** DO NOT ALTER ANYTHING BELOW THIS LINE ! ************/ var s_code=s.t();if(s_code)document.write(s_code)//-->