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UNIVERSIDAD DE PUEBLA, S.C.

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MAESTRÍA
EN
DESARROLLO EDUCATIVO

MÓDULO DE FILOSOFÍA

RESUMEN DEL CAPÍTULO IV

EL HOMBRE DESHUMANIZADO

ALUMNA

CLAUDIA ERIKA ESCOBAR ALARCÓN

Junio, 2010, Zacatlán, Puebla.


EL HOMBRE DESHUMANIZADO

Acostumbran llamarse estructuralistas a cuantos rechazan el empirismo y,


sostienen que un todo matemático, físico o social no es solo resultado de la
combinación de sus partes.

Saussure, Trubetzkoy y Jakobson han montado la lingüística estructural que se


ha convertido a la ciencia piloto que dará las pautas a otras ciencias como la
etnología y el psicoanálisis.

Características del estructuralismo:


1. La estructura es una realidad abstracta, careciendo de interés en sus
elementos concretos.
2. Se desprecia la posible significación de los elementos concretos y
empíricos.
3. La estructura se halla presente en sus efectos aunque sin estar en ellos.
4. El sujeto humano nada explica en la ciencia estructural; prácticamente
sobra.

En el conjunto de obras a las que se le ha dado el hombre genérico de


Mythologiques, Levi Strauss lleva sus análisis estructurales al terreno de los
mitos. El pensamiento mítico es lógico aunque centrado en el plano de lo sensible;
clasifica aunque con categorías empíricas.

En Anthropologie Structurale, señala las cuatro condiciones que ha de satisfacer


un modelo estructural y son: debe ser sistemático, pertenecer a un grupo de
transformaciones, permitir prever la reacción en caso de modificación, modo de
funcionamiento para ver los resultados.

Para Lacan el inconsciente se estructura a la manera de un lenguaje, pero no


apunta a la significación, sino al significante mismo, sea una palabra, una fantasía
o un silencio.

EL CIENTISMO

El cientismo sostiene que no hay otro conocimiento verdadero que el conocimiento


científico. La visión cuentista está emparentada con la visión positivista que
defiende que la dicha del hombre sólo la traerá el desarrollo de las ciencias y de
las técnicas.
El cientismo, o valor absoluto de la ciencia, es un corolario del positivismo.

EL NEOPOSITIVISMO

David Hume, dentro del empirismo ha influido sobre los neopositivistas.

Tesis neopositivista: la sensación es la única fuente de conocimiento


Las leyes d la lógica son a priori y tautológicas.
Las proposiciones tienen sentido cuando son verificables.
La verificación es tal cuando es intersubjetiva.
El lenguaje es el de la física.
Una proposición posee sentido cuando está construida según
las reglas sintácticas.

De estas tesis se deriva que sólo hay dos enunciados literalmente significativos,
los analíticos y empíricos.

LA DESAPARICIÓN DEL SUJETO

El sujeto humano, el yo, el quien de cada cual, queda tan rechazada de los valores
humanísticos pierden pie y carecen de solidez. Al intentar reducir a objeto
científico la supuesta subjetividad, ésta desaparece.

Con la teoría del conocimiento de Descartes hace aparición propiamente el


concepto de subjetividad, ahora el sujeto se opone al objeto. En adelante el sujeto
individual constituirá el elemento fundamental de la teoría del conocimiento. Esto
supone que el conocimiento sea el acto de un sujeto que establece contacto con el
mundo.

LA REPRODUCCIÓN TECNOLÓGICA

El yo ha dejado de existir para Maculan. La identidad de cada uno consigo mismo


se ha abandonado. La tecnología electrónica ha permitido estos logros.
La imprenta trajo el yo; la televisión se lo ha llevado. Las técnicas de
comunicación, escolar o no, transforman los contenidos vehiculados, pero también
a los mismos individuos que lo utilizan.

EL HOMBRE COMO PERSONA

El ente humano tiene naturaleza y posee historia, pero no es ni la una ni la otra.


Se llama natural lo que se opone a cultural y a historia, pero de modo eminente es
natural cuanto se enfrenta espíritu, a libertad, a gracia, a persona.

Kant opuso cosa a persona, entendiendo esta segunda como la libertad y la


independencia frente a la necesidad mecánica de las cosas naturales. Los
hombres; personalizados, tejen entre ellos relaciones libres, conscientes y
respetables.

La fenomenología ha hecho posible este precario recorrido, o escorzo, con ánimo


de obtener una interpretación de la existencia humana en su relación dialéctica
con los restantes existentes, anterior a todo tratamiento científico. Dentro de la
espontaneidad experiencial nos palpamos corporales, conscientes, libres,
sociales, históricos, personales.
El “personalismo-filosofía” no es otra cosa que aquella intención tomando
conciencia de sí misma y convirtiéndose en filosofía o reflexión crítica.

La persona es un conjunto de características y valores que el hombre adquiere en


su práctica social. La persona no es una entidad estática, repleta de valores desde
la eternidad, que sale al margen de su actividad social, pero tampoco es el simple
reflejo de unas relaciones sociales. El hombre es persona posibilidad de valor, y a
su vez personalidad lo que ha llegado históricamente a valer.

Los valores de la intimidad deben armonizarse con los valores de la comunidad: ni


unos ni otros pueden quedar menospreciados. Esta armonía difícil sólo puede
intentarse luchando contra las ideologías: una ideología, siguiendo a Lacroix, es
un contenido de conciencia que sirve a los intereses de un tiempo, de un medio,
de una clase social o de un grupo, bloqueando, de esta forma el acceso a la
racionalidad de la participación, de la comunión desinteresada, cerrando el paso a
una mutualidad en acto.

La esencia del ente humano es una dignidad querida, fruto de decisión, un valor,
jamás una naturaleza recibida. El hombre es un valor de responsabilidad, por
ejemplo, valor universal porque la imaginación y la libertad de los hombres así lo
han descubierto e intuido. El hombre en cuanto a persona es el impulso
perfeccionador de la especie humana, un impulso fruto de una decidida apuesta
que no se sitúa ni en el pretérito ni en el presente, sino en el porvenir así querido.

Otro personalista interesado ha sido Nicolás Berdiaev, muerto en Francia en


1948. Fue uno de los primeros marxistas rusos, pero se opuso a Lenin al no
aceptar la primacía de lo colectivo, de lo social y de lo político sobre la persona
humana.

Mounier es el personalista más conocido.


“llamamos personalista a toda doctrina y a toda civilización que afirma el primado
de la persona humana sobre las necesidades materiales y sobre los mecanismos
colectivos que sustentan su desarrollo. Como es objeto alguno, el ojo científico no
puede apoderarse de la persona. La persona se autoconoce en el acto de
personalizarse, de ir allende la imperfección circunstancial.

El marxismo es verdadero porque la civilización ha perdido el espíritu, la persona.


Estos tienen que ser nuevamente la consciencia que acuse el desorden del
sistema capitalista. A la ciencia no le incumbe tal trabajo.

A Mounier le sabe mal que el marxismo sea tan optimista con respecto a la
humanidad y que, en cambio, sea tan pesimista acerca del hombre.

Freire se sitúa en una preocupación educadora amplia que se propone la


liberación de los hombres. La otra versión defiende que sólo el cambio socio-
político económico afectará realmente a la sociedad posibilitando una libertad real.
Paulo Freire ha adoptado una actitud intermedia entre estas dos versiones. La
enseñanza puede, y debe, aumentar el grado de conciencia de los educandos
hasta el punto que se haga ya indispensable la mudanza de la sociedad.

Freire concibe la educación como un subsistema de las estructuras políticas y


económicas. Los dos peligros apuntados por Freire, de cara a la liberación de los
hombres, son el idealismo y el objetivismo mecanicista; el primero confunde la
vivencia de la libertad en la conciencia con la libertad real; cree en la reforma
interior de los hombres es suficiente para cambiar las estructuras sociales. Los
tales conciben la Escuela como la fuerza transformadora de la sociedad. El
segundo peligro, el objetivismo mecanicista, consiste en imaginarse que la
mudanza de las relaciones de producción es suficiente para dar nacimiento “ipso
facto” a una sociedad nueva.

Paulo Freire propone al educador el desarrollo de la conciencia crítica, que surge


de la confrontación con la realidad social misma. A esto lo llamó “concientización”.

Si los educandos no toman parte efectiva y eficaz en su educación a base de una


critica libertadora, el quehacer educacional y, en última instancia, en una teoría
pedagógica.

La teoría pedagógica de Milani se instala, como la de Freire según se ha visto, en


lo que pueden llamarse Pedagogías de la Libertad. Según Milani, la Escuela
puede ofrecer una parcela de libertad social que puede amplificarse a base de un
esfuerzo mayúsculo en la labor docente. La liberación ya no proviene del hecho de
regalarle libertades al niño, sino de ofrecerle instrumentos de análisis social el
lenguaje principalmente que le posibiliten tomar primero conciencia de la injusticia
social para intervenir luego en su destrucción.

La escuela según Milani será descaradamente política. La escuela enseñará a


distinguir los “opresores” de los “oprimidos”.

TRES TRANSICIONES

Esta noción del hombre en la que insisten los existencialistas, este aspecto de ser
hombre, es el relevante para nuestra cuestión del hombre como sujeto en
desarrollo. Si consideran al hombre como un animal racional, donde la palabra
“racional” se entiende potencialmente, entonces no hay desarrollo; es una verdad
eterna respecto de todo hombre, sin importar que haga, cuán inteligente sea.

¿Qué es un hombre? ¿Quién ha de ser un hombre? La respuesta es “Yo”,


“Nosotros”. Ese uso de la primera persona supone la conciencia.

Estar conciente significa que uno está efectuando el pensar. La actividad


cognoscitiva y volitiva no sólo trata objetos, sino que también revela al sujeto en su
actividad.
Hay un tercer sentido de la palabra “presencia”; para que ustedes estén presentes
ante mí yo ya tengo que estar presente. Nadie puede estar presente ante mí si yo
no estoy presente para mí mismo, si yo estoy inconsciente.

Hay diferentes niveles de conciencia:

La conciencia empírica es simplemente la presencia en el tercer sentido, pero en


la conciencia intelectual, alguien inteligente está presente, actualmente inteligente,
activamente inteligente, preguntándose por qué, y qué y cómo ya dónde.
Se da también la conciencia racional. Tienen una idea de lo que alguien va a
hacer, pero no brincan a las conclusiones. Lo piensan de nuevo y preguntan: ¿Es
correcto? ¿Es algo verdadero? El conocer conduce al actuar, y “Yo” realizo el
actuar, “Yo” escojo, “Yo” quiero. El “Yo” interviene en la elección. La elección s
“mi” elección. Así, cuando pasan a la realización, decisión, elección, alcanzan un
cuarto nivel de conciencia, la autoconciencia. Uno está implicado tan pronto como
empieza a querer.

Desde la psicología que trata de las facultades hasta el flujo de la conciencia

La conciencia es una unidad estructurada.

Ejemplo de la selectividad de la conciencia. Hay toda clase de impresiones que


afectan nuestros aparatos sensitivos, nuestros órganos de los sentidos, pero no
todos ellos penetran en nuestra conciencia. Lo que penetra en la conciencia es
aquello en lo que están interesados. La conciencia selecciona; flota por encima de
todas las series de demandas de atención.
En el flujo de la conciencia no sólo está el aspecto subjetivo, el interés, lo que “me”
importa, sino que también está su correlativo, el mundo no “el” mundo, sino el
propio mundo. Y el mundo en que uno vive corresponde al interés propio.

Pero ¿Qué es el mundo propio? Es un horizonte de horizontes. Es la totalidad de


objetos como Brockman Hall, la totalidad organizada de objetos que varían
inteligiblemente en lo que sucede que tengo algún interés, o que tienen para mí
alguna importancia.

El horizonte es un sobre que contiene los contornos posibles, así como el


conocimiento de cuántos contornos necesitan para reconocer el objeto. Además
podemos decir que mi mundo es la parte del universo determinado por el horizonte
de mi interés.

Así tenemos cuatro términos: sujeto, interés, horizonte y mundo. El interés del
sujeto determina su horizonte, y su horizonte selecciona su mundo. Con esta
noción de sujeto-interés-horizonte-mundo, uno puede pasar desde el mundo del
niño hasta el mundo del hombre. Así, estas nociones nos proporcionan elementos
que podremos manejar al hablar del sujeto en desarrollo.
LA DIFERENCIACIÓN Y EL HORIZONTE

El patrón intelectual de experiencia

Cuando la conciencia se introduce en el patrón intelectual de experiencia, el


interés de uno llega a ser la admiración que Aristóteles consideró como el
principio de toda ciencia y filosofía. En la medida en que la admiración es el
interés dominante en la conciencia, la experiencia forma un patrón propio que es
dictado por las exigencias de dicha admiración.
El preconciente se pone a trabajar en el problema y acumula las imágenes que
conducen al chispazo inteligente.

Se relega al trasfondo de otro interés distinto de la admiración. Ese ser relegado


al trasfondo de otros intereses es lo que llaman imparcialidad, desprendimiento
intelectual, curiosidad intelectual, interés intelectual. Se dan todos los diversos
grados en los que el individuo queda absorto dentro del patrón intelectual de
experiencia, pero pueden ver que ese patrón de experiencia es un todo
organizado que tiene sus propias características, y que es muy distinto del patrón
ordinario de experiencia en el que estamos tratando con personas y dominando
las cosas.

El horizonte

El horizonte es el límite, la frontera, entre la docta ignorantía y la indocta


ignorantia. Lo que se halla más allá de mi horizonte carece de significación para
mí, aunque pueda en sí mismo tener sentido. El propio horizonte, los límites entre
la docta y la indocta ignorantía de uno, corresponde al interés de uno, y uno
conoce sólo indirectamente su propio horizonte. El propio horizonte es el límite, la
frontera en la que se desvanecen la atención y el interés de uno. Conforme se
acerca uno, el horizonte, el interés, la atención, el asunto van decayendo hasta el
punto de desaparición.

EL DESARROLLO

Cabe mencionar, que no todo cambio de horizonte es un desarrollo.


Newman comenta que del marinero que viajó por todo el mundo y conoció todo
los modos de comportarse de hombres y lugares, no se piensa que se un hombre
adecuado. Puede haber una ampliación de un horizonte meramente material, lo
cual no implica desarrollo alguno en el sentido que nos interesa.

El desarrollo retiene todo lo que tenía antes y le añade algo; y puede acrecentarlo
enormemente. Encuentra esta integración superior no trabajando en la periferia
sino en la raíz, en la Sorge, en el interés, y efectuando el desplazamiento desde el
interés que es demasiado humano hasta la aspiración espiritual del hombre.
El desarrollo científico

La ampliación del horizonte científico llega a ser aceptada por todos los científicos.
Después de un cierto intervalo, no se da ninguna división de científicos por
escuelas. Segundo, esa aceptación universal también es permanente: no hay
ninguna tendencia a regresar posiciones anteriores; se retiene lo que se ha
logrado, y se introduce un punto de vista que incluye todo lo que se tenía y le
añade algo; no hay regreso. Esta propiedad del desarrollo científico es la que
suscita la gran estima en que se tiene a la ciencia.

El desarrollo filosófico

Por desarrollo filosófico se entiende el desarrollo de la filosofía, de las ciencias del


hombre, de la teología.
Un nuevo desarrollo en el campo filosófico significa una nueva fragmentación en
más escuelas, y la historia de las escuelas es una serie de oleadas de decadencia
y resurgimiento.

La diferencia entre el desarrollo científico y el desarrollo filosófico. Sin embargo, la


diferencia consiste en que, en el caso del último, el sujeto también es uno de los
objetos. El sujeto puede aceptar que se transforme la concepción del objeto sólo si
él realiza una transformación de su propia vida.

El desarrollo moral

El desarrollo moral es el desarrollo en el bien en el que uno se interesa.


También hay una interconexión lógica entre las diferentes maneras como pueden
organizarse la propia captación y el propio querer el bien. Se puede partir de la
voluntad de Dios, que es el orden del universo y el orden dentro del espíritu
humano. Implica el bien de orden incluye los bienes particulares que se le deben a
cada individuo.

Así como el bien de orden está implícito en los bienes particulares y puede ser
querido implícitamente cuando se quiere el bien particular no desordenadamente
sino de manera ordenada, así también querer la voluntad de Dios está implícito en
querer el bien de orden.

Piaget, sobre las ideas morales de los niños

Piaget notó que aunque los niños de una edad intermedia oyeran a los mayores,
no por ello seguirían su relativismo moral.
El interpretó sus resultados en términos de una transición desde una moralidad
absoluta basada en un respeto unilateral de la ley transmitida desde arriba, hasta
una moralidad a la que se llega por consentimiento mutuo y que se basa en el
respeto mutuo.
La moralidad a la que se llega por acuerdo mutuo y que se basa en el respeto
mutuo es una parte importante de la moralidad humana, aquella parte de la misma
que surge cuando el sujeto pasa al nivel del valor ético, a la autonomía del
espíritu, al reconocimiento de su propia libertad y responsabilidad, y al respeto por
la libertad y responsabilidad de los demás.

La crisis intelectual de la adolescencia

Hay dos crisis en la adolescencia, una afectiva y la otra intelectual.

Para la educación moral, pues, no basta con enseñarle a la gente como hacer una
buena confesión, ni con darle una clasificación abstracta de todos los actos malos,
de los pecados mortales y los vaniales. Hay una ética de la ley, y es esencial, pero
ella no hace santos ni hace héroes. También hay una ética de la realización, y su
base es el precepto del amor. El bien es una historia. Una ética de la realización
se sugiere, se enseña, en la medida en que uno de alguna idea del bien.

COROLARIOS PARA LA EDUCACIÓN

Los métodos activos

El elemento fundamental de verdad en los métodos activos es que la educación le


ayuda al sujeto a construir su propio mundo. Lo que no puede asimilar y usar para
desarrollar su mundo y ampliar su horizonte, le resultará ajeno. Uno tiene que
tomar a la gente como es y a partir de ahí. Puesto que la base real del método
activo es el sujeto que construye su propio mundo, el método activo incluye no
sólo el escuchar y el mirar sino también el hablar y el moverse.

La ecuación ayuda a que el sujeto construya su mundo y amplíe su horizonte. La


ampliación del horizonte no puede recurrir a los intereses ya alcanzados o
desarrollados, sino que tiene que apelar a potencialidades más fundamentales,
que se representan, por ejemplo, por la admiración del deseo de entender, cuyo
blanco es ilimitado, y por los colorarios de la admiración en el campo afectivo y en
el campo de la voluntad.

¿La educación debe ser moral?

Sólo en la medida en que el alumno se halle en un patrón intelectual especializado


de la experiencia, se dará la distinción entre lo intelectual y lo moral. Ese tipo de
desarrollo es más bien tardío en la educación. En consecuencia, mientras la
educación esté tratando con conciencias indiferenciadas, por ejemplo, en el arte,
el elemento moral siempre estará presente, al menos implícitamente. Se puede
distinguir convenientemente entre una ética de la ley y una ética de la realización.