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DIRECCIÓN GENERAL DE COMUNICACIÓN SOCIAL

BOLETÍN DE PRENSA

Boletín Nº234/10.
México D.F., a 30 de junio de 2010.

CARTA ENVIADA POR EL SECRETARIO DE GOBERNACIÓN,


FERNANDO GÓMEZ MONT, AL PRESIDENTE DE LA COMISIÓN
NACIONAL DE LOS DERECHOS HUMANOS, RAÚL PLASCENCIA
VILLANUEVA

LIC. FERNANDO FRANCISCO GÓMEZ MONT URUETA


SECRETARIO

México, D. F., 29 de junio de 2010

Dr. Raúl Plascencia Villanueva,


Presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos
Presente.

Estimado Raúl,

El día de hoy recibí la carta que me enviaste con fecha 28 de junio. La leo con
sorpresa, puesto que su contenido es contrario a la postura que manifestaste después
de que yo hice uso de la palabra en nuestro más reciente encuentro.

Ante los destellos de mordacidad de que hace gala, me es necesario comentarte lo


siguiente:

Como lo señalé en dicho discurso, soy parte de una generación que durante más de
treinta años ha participado en la construcción de instituciones que promueven y
fortalecen el respeto de los derechos fundamentales, la cultura de la legalidad y el
avance democrático del país. Que en ese contexto, he participado en la creación del
sistema nacional de protección de los Derechos Humanos, de la transformación del
Poder Judicial Federal y del sistema electoral mexicano. Que lo he hecho convencido
que la legitimidad democrática del régimen debe sustentarse, entre otros, en estos
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pilares. Que aún ahora, tengo el privilegio de seguir impulsando reformas a nuestro
marco constitucional en materia de derechos humanos, amparo, régimen político y
seguridad nacional sobre las premisas antes mencionadas.

Que nadie puede cuestionar con fundamentos el talante de mis colaboradores en estas
áreas y las políticas que estamos impulsando en estas materias.

He leído con cuidado el texto del mensaje cuya versión estenográfica te anexo. En él,
no encuentro haber inferido ofensa ni a la Comisión Nacional, ni a las Estatales de
Derechos Humanos. Sin prejuicio de lo anterior, reconozco que la expresión de “tontos
útiles”, referida en dicho discurso, ha sido utilizada en el pasado por izquierdas y
derechas con un tufo autoritario. Nada más lejos de mi formación y de las prácticas y
principios a los que he sometido mi vida.

Te pido, que aparte de esta contextualización, me hagas las precisiones que tú


estimas ofensivas para valorar si éstas merecen una disculpa o rectificación de mi
parte. Me temo que no es a mi a quien debes reclamarle, sino a quienes han hecho
interpretaciones de lo que yo dije frente a ti.

En este caso, yo hasta ahora me estoy interpretando a mí mismo

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